PORRISTA UNIVERSITARIA

Al lado de la cancha donde nosotros entrenábamos... Practicaban las porristas de la universidad, con sus falditas bien cortas y con blusitas de escote y con esos culos y tetas que causan sensación. Pero la que más me llamo la atención fue una chica rubia llamada Ximena era una chica de 20 años de buen culo y buenas tetas y con una silueta bien cuidada, ojos azules y unos labios deliciosos......


PORRISTA UNIVERSITARIA.
Al lado de la cancha donde nosotros entrenábamos... Practicaban las porristas de la universidad, con sus falditas bien cortas y con blusitas de escote y con esos culos y tetas que causan sensación. Pero la que más me llamo la atención fue una chica rubia llamada Ximena era una chica de 20 años de buen culo y buenas tetas y con una silueta bien cuidada, ojos azules y unos labios deliciosos.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [CBT]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & Darksoul




Soy Sergio de 23 años moreno, alto y de buen cuerpo y hasta no mucho tiempo atrás bien dotado. Me apodan el alacrán por el tatuaje que tengo en uno en uno de mis hombros. Todo ocurrió cuando cursaba el primer semestre y otros chicos crearon un equipo de futbol y me preguntaron qué si quería jugar con ellos, a mí me gustaba desde chico ese deporte, así que acepte sin vacilación alguna.         

Al lado de la cancha donde nosotros entrenábamos... Practicaban las porristas de la universidad, con sus falditas bien cortas y con blusitas de escote y con esos culos y tetas que causan sensación. Pero la que más me llamo la atención fue una chica rubia llamada Ximena era una chica de 20 años de buen culo y buenas tetas y con una silueta bien cuidada, ojos azules y unos labios deliciosos. Me excite tanto de solo imaginar que esa boca me hiciera un buena mamada que tuve una erección, uno de mis compañeros dijo:

-“Veo que te gusta esa chica”. Dijo mi amigo.  
-“Si, de solo verla me ha excitado”, Le respondí.         
-“Eso se te nota, pero cálmate o las va a asustar”. Añadió mi amigo.

El tenía razón entrenaba con el típico short, de futbolista cortos, ajustados y blancos con mi pene que parecía un tubo de más de 20 cm ya queriéndose salir, tenía que calmarme. Ese día terminó y regresé a casa y corrí al baño a masturbarme imaginándome como seria penetrar a esa chica.     

Los días pasaron y no dejaba de entrenar y ver esa linda chica hasta que un día el balón salió de nuestra cancha y cayo donde ellas estaban, ufff me sentí en el paraíso, el balón quedo justo en la mitad donde estaban todas esas lindas chicas me comencé a excitar, pero recordé que tenía mí short por lo que me relajé hasta que una de ellas me dijo:   

-“Aquí está su balón y tengan cuidado que pueden llegar a pegarle a alguien”. Dijo la chica.

Era ella la vi ahí frente a mi ufff a propósito cuando me estaba entregando el balón le toque las manos, se me hizo la difícil hasta cuando algo paso y me dijo:   

-“Se te nota un buen equipo”. Dijo Ximena.     

Noté que estaba con media erección, pero sin apenarme le dije.       

-“No es nada, aun duerme jajajaja”. Dije con una sonrisa picará.
         
Ella soltó una media risa y se puso algo roja, antes de decirme.       

-“Mucho gusto soy Ximena, ¿eres el jugador al que le dicen alacrán cierto?”. Pregunto Ximena.       
-“Si, le respondí, soy Sergio” Le dije.    
-“Tienes buen cuerpo y se ve que eres lindo”. Dijo ella,        
-“Gracias tú no te quedas atrás eres hermosa, hace tiempo que te observo”. Le dije.        
-“Si lo he notado, hasta mis amigas y yo te hemos visto”. Me dijo ella.      

Jajajjaja todas sus compañeras se reían sonrojadas y con una mirada picara, resulto que mientras yo jugaba ellas también me observaban y me vieron con una erección en más de una ocasión. Pensé que esas chicas no eran tan ingenuas como los chicos creíamos. Le dije a Ximena que si quería ir a tomar algo después del partido. Ella me dijo que sí, pero luego añadió.

-“Ten cuidado que soy una amazona”. Dijo Ximena.  
-“Lo tendré”. Le dije.

Cuando termino el partido me dirigí hacia los vestidores para cambiarme pero en lugar de entrar a mi zona decidí ir a la zona de mujeres para saber si estaba Ximena, pero ella no estaba ahí, estaba mi buen amigo Samuel teniendo sexo con otra chica que gemía de lo rico, no dije nada así que salí para ducharme creyendo que ese día no pasaría nada, al entrar al vestidor de hombres se me hacía raro escuchar pasos pues ya era casi el ultimo, ingrese y estaba Ximena ahí de rodillas frente a un casillero, resultó que ella era la hermana de uno de mis compañeros de juego y estaba sacando algo que Daniel su hermano le había guardado. Aproveche y cerré la puerta, para que nadie nos molestara. 

-“¿Qué haces aquí este lugar es solo para hombres?” Dije en un tono de asombro y rudeza.         
-“Es que mi hermano se le olvido sacar mi ropa y entregármela y me toco venir hasta aquí por ella ya que mi casillero está dañado” Me Respondió.
         
-“Tu hermano no te dejaría entrar aquí con esa ropa y más si hay hombres te podría pasar algo”. Le dije.
-“¿Qué me puede pasar? Aun más quien dice que no quiero que pase algo”. Me respondió.
         
Me sorprendió su respuesta y sin dudarlo le agarre, sin camisa y todo sudado y solo en short poniéndola contra la pared nos comenzamos a besar mientras sentía como mi pene crecía debajo de mi bóxer y nuestras lenguas se entrelazan mis manos agarraba sus redondas nalgas con esa pequeña minifalda mientras ella gemía y me arañaba la espalda.   

Luego mientras nos besábamos decidí meter mi mano por debajo de su falda ufff que delicia, su vagina estaba toda mojada ella quería que la hiciera mía, ella tampoco dudo en agarrarme mi pene hasta que me la saco y dijo.      

-“Enserio solo he tenido dos novios y a ninguno con un pene tan grande como el tuyo, ¿te la puedo chupar?” Me pregunto.     
-“Claro mi pene es tuyo y quiere que tus labios la prueben”. Le dije excitado.
-“¡Solo deseo tus huevos!” Me dijo algo seria. 

Casi de inmediato ella se arrodillo y se puso a mamar como toda una profesional me chupaba mi glande como nunca antes, de arriba hacia abajo, lo lambia, lo chupaba hasta los huevos luego me daba lengüetazos en el glande ya estaba extasiado era lo que había soñado, ella se lo metía hasta la garganta aunque con dificultada pues por tener un pene tan grande y gruesa como la de un buen chaval moreno que era, me estaba no aguante mucho debo reconocer y me vine en primer chorro de semen, ella intento sacarse mi pene de la boca pero la agarre de la cabeza duro y la sujete a mi pene, hice que se tragara toda mi leche, ella me miraba con los ojos llenos de lágrimas.

Mientras limpiaba mi erección de todo mi semen, le dije.      

-“Veo que te gusta chupar, ¿te gusto mi leche?” Le Pregunte.
-”Ummmmmm, Síiii”. Me dijo.   

Para luego seguir chupando mi pene se pasó media hora chupando mi pene mientras ella me daba una gran mamada ella misma se daba dedito estaba mojadita y otra vez me corrí en su boca llenándole sus deliciosos labios de mi espeso y blanco semen, luego de esa segunda gran corrida busque rápido unas colchonetas que habían en los vestidores y la puse sobre el piso con las piernas abiertas le quite la faldita y pude ver que traía una tanga de hilo dental que rompí con brusquedad en mi desesperación por penetrarla.   

-“¿Qué te pasa eres un salvaje? Me dejaras sin ropa para ir a casa” Me dijo.         
-“Cállate puta y disfruta de todo lo que te hare”. Le dije.

Ella me miro con una extraña mirada pero no dijo nada solo de dejo hacer, la tome con más fuerza y le abrí las piernas tenía una rajita depilada y rosadita ya toda mojada, no pude evitar meter mi cara y darle lengua le chupaba su vagina mientras ella gemía y se retorcía de placer, parecía un maldito perro callejero bebiendo agua de su raja me excitaba tomar su liquido con mi lengua y mis dos dedos la estaban haciendo llegar a un gran orgasmo hasta que luego de unos minutos ella dijo.      

-“Meeeeee Veeengooooooooo ahhhhhhhhhhhhhh”. Gimió y dijo Ximena.

Ella descargo con fuerza un liquido orgásmico en mi boca mientras le chupaba su vagina, la cambie de posición para colocarla en cuatro patas ahora podía verle sus nalgas y vagina, me enloquecí dándole lengua en el ano mientras metía uno por uno de mis cinco dedos entre su estrecha vagina ella solo gemía sin control.      

Luego de eso ella me acostó para hacernos un delicioso 69 ella se tragaba toda mi pene mientras yo como un demente estaba perdido dándole lengua sobre su ano y vagina era la visión más estupenda de mi vida sus nalgas eran y siguen siendo hermosas, bien cuidadas como trabajadas, firmes, redondas y paraditas.  

-“Métemela quiero que me hagas tuya” Dijo Ximena luego de algunos minutos.  

Ella se me monto y sentí como mis 20 cm de gruesa y dura erección se abrieron paso entre los pliegues de su mojada vagina vi su cara de dolor y placer, se mordía los labios, y me miraba a los ojos como poseída por la lujuria.  

-“Vamos perro hazme gozar mientras aun tienes huevos” Dijo Ximena.    

Ella solo gemía y gritaba mientras la penetraba. Le levanté para chuparle sus pezones rosados de sus grandes pechos, sentía como mi pene entraba y salía llena de líquido vaginal, ella lo disfrutaba como pocas veces vi a una de mis amantes en turno hacerlo, tampoco había penetrado a una mujer como lo hice ese día, la tenía controlada sentía como su cuerpo se pegaba al mío como ya no se resistía al placer que estaba sintiendo.

La levanté con mis brazos para seguirla penetrado con su espalda pegada a los casilleros. Ella solo gemía “ahhhahaahahhaa siiiiii ahahahhaa”, luego de unos minutos de nuevo la puse en cuatro patas y la penetre desde atrás tomándola de las caderas, le di tan duro que se escuchaba el rebote de mi cuerpo contra sus nalgas, mientras le taladraba la vagina con mis dedos iba trabajando su ano, me eche buena saliva mientras ella gemía primero fue un dedo. Ella trataba apartarse, pero era imposible cada vez que lo hacía más duro lo clavaba y la pegaba a mí, sacaba todo mí pene y de un solo empujón se lo metía, ella gritaba y gemía de dolor y placer decía.

-“Vamos sigue, sigue ahahahahhahahahahhahahahha”. Decía Ximena.      

Cambiamos de posición la senté sobre mis piernas de frente hacia mí, nos besábamos mi lengua llegaba hasta lo más profundo de su garganta mientras ella solo gemía; saque mi pene de su vagina y la arrodille de nuevo la puse a mamar mi erección parecía un bebe chupando, pero si por Dios que forma de mamar buscaba leche y no se la iba a negar por tercera vez, me vine en su boca y ella toda obediente se tragó hasta la última gota.  

Descansamos unos minutos en que solo no besamos luego me escupí mi pene con mucha saliva, le abrió sus nalgas y coloco mi glande sobre su ano, para despacio introducirlo ella gemía, mientras con mis dedos le frotaba su clítoris para que se relajara más, el placer se fue apoderando y el dolor se mezcló con el deseo de ser penetrada mi pene no tardo en estar todo dentro de su ano me movía lento aun no la quería lastimar, le di tiempo hasta cuando ella comenzó a moverse y gemir sin parar supe que era el momento de  comenzar a romperle su ano, ella gemía y me besaba con muchas ganas hasta que sentí como soltaba un chorro de su liquido se había venido otra vez. 

Luego de eso ya no aguante por mucho y me vine dentro de sus entrañas, era mi cuarta eyaculación en menos de dos hora sudados y cansados me levante y la ayude a colocarse de pie y vi como por su aun abierto ano salía mí semen, me sentí con el ego crecido pues me había comido lo que quería, nos duchamos juntos y le di un beso en gratitud a su sumisión estaba por comenzar a vestirme cuando ella me dijo al oído. 

-“¡Es hora de pagar!” Escuche susurrarme a Ximena. 

Pensé por uno momento que ella se refería a dinero, pero de pronto sentí que algo que pincho en la nuca y en dos segundos todo mi cuerpo se engarroto, apenas podía respiras y mover mis ojos, estaba paralizado, me fui de espaldas, de no ser por Ximena hubiese azotado en el suelo sin meter las manos.

Ximena me arrastro hasta el largo banco entre los casilleros que habíamos estado usando para tener sexo, donde me recostó boca arriba mi pene estaba en erección apuntando al techo por alguna razón más duro que nunca antes, incluso podía sentir abundante liquido pre seminal resbalar por mi miembro, ella se mondo sobre mí, restregando sus labios vaginales sobre mi vientre, luego se inclinó aplastando sus grandes senos sobre mi pecho para decirme.

-“Tranquilo cariño te inyecte una algo de las toxinas butulinicas pero no temas no morirás solo no podrás moverte en una hora, tiempo más que suficiente para que obtenga mi pago”. Dijo Ximena.

Luego fue hasta el casillero de su hermano saco su bulto y de él extrajo un burdizzo de mangos pequeños todo plateado, me estremecí al verlo regresa a donde estaba paralizado con aquella herramienta, viendo la expresión de mis ojos que de seguro denotaban miedo, ella me dijo.

-“Veo que sabes para lo que sirve esta herramienta ¿verdad?” Dijo ella.
-“¡Si, estas en lo correcto la voy a usar contigo!” Añadio Ximena.
-“Como te dije soy una amazona, y te dije que tus huevos son míos, todo hombre que tiene sexo con una amazona ya no pude volver a tener sexo con otra, por lo menos siendo un hombre completo”. Dijo Ximena mientras acariciaba mis huevos.

Luego sentí como me apretó mis expuestos huevos para jalarlos hacia mis rodillas, sentí cuando coloco las frías mandíbulas del burdizzo en la parte alta de mi escroto, sentí cuando tomo mi pene y se lo llevo a su boca para de nuevo comenzar a darme una mamada, luego de unos minutos se sacó mi pene de su boca solo para hablar.

-“Mejor disfruta que será tu ultima eyaculación como hombre”. Dijo ella para continuar chupando mi pene.

Su mamada se prologo por varios minutos, traté de aguantar tratando de ganar tiempo para poder moverme para evitar ser castrado, pero ella era una experta mamadora y pese a ya haberme corrido cuatro veces luego de 15 minutos comencé a sentir que estaba próximo a correrme de nuevo, traté en vano de aguantas mis músculos no me respondían y de pronto, mi pene comenzó a disparar mi espeso semen, en el justo momento del segundo disparo sentir el terrible mordisco del burdizzo sobre mi escroto.

Mis ojos casi se me salen de mis orbitas del terrible dolor que sentí, mi pene sin embargo siguió lanzando chorro tras chorro de mi leche que Ximena lucho por beberse, aunque mucho se le escapó de su boca para bañar mi pene y huevos moribundos, aún estaba temblando de dolor cuando sentí un segundo fuerte apretón del burdizzo que hizo que mis ojos quedaran en blanco y me desmaye por el dolor.

Para cuando desperté Ximena ya estaba vestida, al ver que abrí los ojos me dijo luego de darme un dulce beso en los labios.

-“Bienvenido a tu nueva vida como eunuco”. Me dijo ella.

Llore en ese momento de impotencia y terror, ya medio podía moverme y antes de irse ella se dio la media vuelta y me dijo.

-“Ni se te ocurra contar algo a alguien o mostrare el video editado en donde se muestra como me violaste y luego te castre, iras a la cárcel y ahí los eunucos no la pasan muy bien, si no dices nada podrás seguir teniendo sexo no solo conmigo sigo con varias de las porristas todo depende de ti cariño”, Dijo Ximena para luego irse.


Han pasado ya varios años de aquello, no dije, por miedo a ser señalado, Ximena me entregaba dosis de testosterona que no sé de donde las sacaba, lo que mantuvo mi cuerpo masculino y mi pene con vida, cumplió lo dijo tuve mucho sexo con las porristas pero ya no era lo mismo, simplemente ya no sentía el mismo, placer ni la misma urgencias por correrme como antes aunque podía durar horas dándole placer a la chica en turno no que me creo una gran reputación en la universidad.



Autor: Anónimo & Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com