NADADORA

Carla era una chica de 21 años, morena de grandes ojos color cafés, de senos algo pequeños pero se defendía por sus bien agraciadas nalgas, a ella le gustaba hacer ejercicio, practicaba natación pero necesitaba aumentar su velocidad, por lo que decidió meterse a un gimnasio donde le pusieron una rutina con pesas y otros ejercicios lo que la dejo con un cuerpo de infarto en muy poco tiempo......


NADADORA.
Carla era una chica de 21 años, morena de grandes ojos color cafés, de senos algo pequeños pero se defendía por sus bien agraciadas nalgas, a ella le gustaba hacer ejercicio, practicaba natación pero necesitaba aumentar su velocidad, por lo que decidió meterse a un gimnasio donde le pusieron una rutina con pesas y otros ejercicios lo que la dejo con un cuerpo de infarto en muy poco tiempo.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [INFIDELIDAD] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & Darksoul




Carla era una chica de 21 años, morena de grandes ojos color cafés, de senos algo pequeños pero se defendía por sus bien agraciadas nalgas, a ella le gustaba hacer ejercicio, practicaba natación pero necesitaba aumentar su velocidad, por lo que decidió meterse a un gimnasio donde le pusieron una rutina con pesas y otros ejercicios lo que la dejo con un cuerpo de infarto en muy poco tiempo.

El instructor era un muchacho de unos 25 años, de brazos y piernas fuertes, ojos color verdes y mirada apasionada, poseía una sonrisa divina y sin duda unos labios carnosos que Carla al conocerlo no dudaba en querer morderlos, ella en secreto lo deseaba. Carla no faltaba a sus sesiones en primera porque le gustaba hacerlo y en segunda porque le fascinaba el instructor, todas las noches tenía sueños húmedos con él, se lo imaginaba encima de ella, sudando ambos de tanto placer, se imaginaba tocando sus brazos y los enormes como fuertes glúteos que también tenía el instructor.

Cada clase ambos se llevaban mejor, el instructor tenía además de todo, una personalidad única por lo que Carla no aguantó más y comenzó a coquetearle cada vez que hacía un ejercicio, decía que no podía o no tenía la postura correcta para que el profesor tocará su cuerpo, pero todos aquellos roces lo único que lograron fue encender más el deseo de Carla. Ella jugaba con fuego ya que en ese momento tenía un novio que era muy celoso, pero al parecer a Carla eso no le importo.     

Un día, Carla decidida a todo, llevó una faldita del tipo que usan las tenistas pero no llevaba ropa interior, le dijo al entrenador que creía que no hacía bien el ejercicio que si podía colocarse detrás de ella para acomodar su postura, el instructor sin pensarlo lo hizo pues también se sentía atraído por ella. Al estar detrás de ella la tomó de la cintura para que Carla bajará poco a poco e hiciera la sentadilla correctamente y no pudo evitar darse cuenta que Carla no tenía ropa interior por lo que entendió perfectamente aquella invitación.

Carla de pronto colocó sus manos en sus piernas y las fue levantando lentamente hasta llegar a la entrada de su vagina que a esas alturas ya se encontraba tan húmeda como para ser penetrada por aquel hombre, ambos ya respiraban con agitación, se acercó lentamente a su oreja y cuello y comenzó a besar cada centímetro de su cuerpo. Sin pensarlo sus manos siguieron el camino que estaba más que despejado, empezó a masturbarla mientras se excitaba por la humedad que sentía en la mano, con la otra aprovechaba para apretar el vientre y los pezones que estaban ya erectos.      

De un sólo movimiento, volteó a Carla y cuando la tuvo frente a el no dudo en besarla, un beso sumamente apasionado, con ambas manos tomo sus nalgas y comenzó a estrujarlas, ahora con desesperación y deseo, su boca fue bajando hasta encontrarse con esos pezones que empezó a lamer y morder, con las manos apretaba ahora los pechos y seguía lamiendo; Carla comenzaba a gemir, estaba disfrutando minuto a minuto lo que le estaba sucediendo, sus deseos se estaban volviendo realidad, ahora anhelaba tenerlo dentro de ella, así que bajo sus manos para masturbar el miembro que estaba a punto de explotar y se encontraba aún dentro del pantalón, con una buena maniobra logró sacarlo y empezó el movimiento, de arriba a abajo.          

Al sentirlo, sus labios se abrieron para acto seguido, bajar a practicarle sexo oral, ahora el instructor era quien gemía, ayudaba con las manos a su boca para llevar a cabo una mejor mamada, de repente lamia sus testículos o se los metió en la boca, después ya estaba lambiendo el miembro completo así hasta que logró que el instructor se viniera en su boca, Carla disfruto de cada gota de la leche del instructor, que fue espesa como de buen sabor.       

Lo único que quedaba era que ella fuese penetrada, lo deseaba realmente. El la coloco en uno de los aparatos que se utilizan para hacer brazo, le separó bien las piernas y bajo a hacerle un riquísimo oral, el más rico que ella jamás había sentido, sentía como todos los nervios y las partes de su cuerpo se estremecían, sentía como se le contraía todo y después de unos excitantes minutos sintió llegar el orgasmo, dejándole la cara empapada de fluidos a su instructor, posteriormente él se puso de pie, dispuesto a penetrarla, colocó su miembro en la entrada de la vagina de Carla, la miro a los ojos y le sonrió.

Que hizo soltar un gemido a Carla quien comenzaba a gozar por sentir esa maravilloso trozo duro de carne dentro de ella, ambos movían sus caderas mientras el aprovechaba las manos para tocarle los pechos, masturbarla o agarrarle las nalgas, cambiaron de posición, puso a Carla en 4 y siguió penetrándola, ahora la jalaba del cabello y le besaba la oreja mientras aprovechaba la ocasión para darle de vez en cuando nalgadas, desde esa posición podía también masturbarla. Una vez más cambiaron de posición, ahora Carla estaba arriba, era ella quien llevaba el ritmo, le pedía al instructor que le lambiera los pechos y apretujara sus nalgas mientras ella movía sus caderas, lento de enfrente hacia atrás o en círculos, dándose besos apasionados, ambos sudando y felices por sentir sus cuerpos, disfrutando del momento.

Ambos estaban por llegar al orgasmo, cuando el instructor sintió una mano sacando su miembro del interior de Carla por lo que termino por correrse sobre las nalgas de Carla, lo que fue una recepción para ambos pero de pronto el rostro del instructor se transfiguro, sus ojos se tornaron blanco dio un gran alarido de dolor y se desmayó.        

-“AAAAAAAAAAAAAAAGGGGGGTTTTT” Grito el instructor.

Carla asustada, se desmonto para ver la entrepierna el guapo atractivo hombre bañada en sangre, su mirada entonces se dirigió a un hombre parada ahí, Carla alzo la mirada y se llenó de horror al ver a su novio sosteniendo el pene que aun goteaba semen del ojo en su glande y los huevos del instructor sostenidos por una de sus manos, su novio le había cercenado los genitales a su amante de un solo tajo justo cuando se estaba corriendo.

-“¿Que has he…?” Carla trato de preguntar.
-“TOMA MALDITA PERRA PUTA, A VER SI AHORA TE SIRVEN DE ALGO” Le grito su novio, al tiempo que le arrojo los genitales amputados.

Luego se dio la media vuelta y se marchó con su mano aun ensangrentada, Carla llamo a emergencias y el instructor fue llevado de emergencia al hospital donde los médicos lograron recolocarle solo su pene bolso de piel pero no sus testículos, los cuales fueron reemplazados por prótesis, sin embargo pese a el uso de medicamentos el instructor que tuvo que someterse dese ese día una terapia hormonal para poder mantener su cuerpo masculino quedo impotente para el resto de sus días, convertido además en un eunuco.

Al novio de Carla le dieron 15 años de prisión y ella tuvo que mudarse de ciudad por las habladurías de todos a su alrededor además del trauma que la incapacito para tener una relación normal con otro hombre por muchos años después del incidente.





Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul