FIESTA BRAVA.

Carmen Miura, era la matadora de toros (torera) más famosa del mundo, la primer figura del toreo mujer con triunfos muy sonados en las principales plazas del mundo en la mayora de sus presentaciones, realizando mano a mano o encerronas con los toros bravos de las mejores y más reconocidas ganaderías, así como alternando en carteles con las máximas figuras taurinas del mundo, además de ser muy valiente era muy hermosa......


FIESTA BRAVA
Carmen Miura, era la matadora de toros (torera) más famosa del mundo, la primer figura del toreo mujer con triunfos muy sonados en las principales plazas del mundo en la mayora de sus presentaciones, realizando mano a mano o encerronas con los toros bravos de las mejores y más reconocidas ganaderías, así como alternando en carteles con las máximas figuras taurinas del mundo, además de ser muy valiente era muy hermosa. Ella realizaría una faena muy particular que la llenaría de gozo y placer.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [CANIBALISMO]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Carmen Miura, era la matadora de toros (torera) más famosa del mundo, la primer figura del toreo mujer con triunfos muy sonados en las principales plazas del mundo en la mayora de sus presentaciones, realizando mano a mano o encerronas con los toros bravos de las mejores y más reconocidas  ganaderías, así como alternando en carteles con las máximas figuras taurinas del mundo, además de ser muy valiente era muy hermosa, con apenas tres grandes cicatrices en sus  piernas que sendos buriles le dejaron como recuerdo para toda la vida que ella atesoraba como verdaderas reliquias santas.

Era domingo ya de noche y Carmen salía hombros luego de haber indultado un enorme burel de una ganadería más fiera, con fama de mata toreros, la cual ella toreo magistralmente haciendo que toda esa plaza retumbara y el publico conocedor se le entregara a totalidad, eso aunado a que corto un rabo en su primer toro hizo que el triunfo de esa tarde fuese total, entre fotógrafos y aficionados Carmen llego a su camioneta para partir de la plaza con su cuadrilla que también eran de mujeres quienes también tuvieran una gran tarde banderillando y bregando a los buriles. 

Carmen estaba muy excitada por su triunfo, sentía su vagina inundada de sus juegos, lo mismo que sus sub alternas, quienes fueron enviadas al hotel en donde dijo Carmen las encontraría para salir a celebrar ese gran triunfo que la consagraba como una de las máximas figuras del toreo, pero antes debía hacer, camioneta dejo a Carmen frente a un callejos lúgubre de aquella gran urbe para ella caminar por ese callejón portando su traje de luces que remarcaba aun más su bella figura femenina, ante la mirada de hombre parecían todo menos caballeros hasta llegar a una gran puerta de madera con un escudo labrado.

Carme tomo el picaporte y toco con tres toques largo y dos cortos una ventanita se abrió justo a la altura de su rostro un hombre con un ceño robusto y mal humorado pregunto con una vez profunda pero seria.

-“¿Contraseña?”
-“Pasión Gitana”. Respondió Carmen.

El hombre entonces procedió a retirar los varios cerrojos que mantenían la gruesa puerta cerrada y los hombre que se habían empezado a congregar detrás de Carmen se marcharon ocultando sus armas entre sus ropas, unos segundos más tarde un pulcro capitán de meseros le daba la bienvenida a Carmen al restaurant “Fiesta Brava”, uno de los más exclusivo del mundo.

El capitán de meseros que Carmen conocía muy bien por lo que dijo “¡Como estas Fermín!”, el hombre le respondió del modo más amable que pudo “¡Muy bien maestra Carmen!, Felicidades por su gran triunfo del día de hoy, fue grandioso lo estuvo viendo por la Tv.” ¡Gracias Fermín!, el capitán de meseros condujo a Carmen hasta su mesa de siempre luego de ella beber una buena porción de una copa de vino que Fermín le ofreció cortesía de la casa por su triunfo lo llamo para decirle.

-“Creo que es hora de ir a ver los corrales”.
-“¡Como desee Maestra!” Dijo Fermín, retirando la silla.

Los corrales en realidad eran celdas en donde hombres muy guapos, de grandiosos cuerpos jóvenes ninguno mayor a los 30 años con todo el vello del cuello para abajo depilado por completo de grandes huevos y pene impresionante estaban cautivos, Carmen recorrió los corrales para seleccionar a un hombre de piel muy blanco abdominales bien definidos y un par de huevos enormes acompañado de un pene que de solo verlo la hizo mojar su tanga, de lo excitada que se puso.

El hombre de cabello rubio y lindos ojos verdes fue llevado a una habitación minutos más tarde, en donde fue atado de muñecas y tobillos a los postes de una cama con cuatro postes sobresaliendo de cada extremo de la misma, minutos más tarde, Carmen quien ya estaba con una bata tipo las usadas para después del baño estaba lista como ansiosa por disfrutar del semental que había escogido para liberar sus ansias salvajes de tener sexo desde que indulto al burel en la place apenas una dos horas atrás, Fermín le abrió la puerta y ella entro.


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Carmen apenas se cerró la puerta se despojo de la bata revelando su cuerpo de piel blanca apenas cubierto con una pequeñísima tanga, sus pezones poco a poco se pusieron duros mientras camino hacia la cama en donde el semental escogido la esperaba con los ojos vendados, al llegar a la cama una de sus manos comenzó a acariciar su entrepierna, frotaba con su manos su pene una y otra vez, a veces lento y a veces rápido, poco a poco el pene del hombre se fue endureciendo en la mano de Carmen, luego de algunos instantes ellas se monto sobre el abdomen del hombre.

Carmen acerco su abdomen a su boca para luego ir bajando para que su boca se posara sobre sus senos, el hombre estaba tan excitado que comenzó a jugar con los pezones de Carmen muy ricamente se los mordía y apretaba con la boca incluso tiraba de ellos, Carmen comenzó a gemir jamás le habían hecho eso, pero se sentía muy rico, así pasaron muy buen rato, mientras Carmen no dejo de restregar su enorme erección entre sus labios vaginales y suculentas nalgas.

Para ese momento Carmen respiraba muy rápido y profundo, con rapidez se quito la tanga que llevaba y empezó a frotarse el clítoris de una manera única, se sentía en el paraíso, moviendo sus caderas de tal forma sobre su miembro en erección para logar que el semental bajo ella se excitara aun más de lo que ya estaba, no paso mucho para que su cuerpo se tensara y empiece a temblar, Carmen arqueo la espalda cuando alcanzo un enorme gran orgasmo, sus jugos bañaron sus huevos y pene, pero ella no dejo de restregar su vagina sobre su pene empapándolo aun mas de su cálidos líquidos que salían de su sexo.           

Carmen no podía apartar su vista del miembro enorme de aquel hombre al menos 26 cm, estaba acomodado para ese momento entre sus nalgas, pero no pudo aguantarse más, su excitación era mucha y quería ese pene en su boca, y más aún si era grande, Carmen se coloco entre sus abiertas piernas para tomar su pene con su manos y comenzar a lamberlo, de arriba a abajo, hasta que se lo metió a la boca, era exquisito, se lo chupo una y otra vez, noto como su pene crecía más y más, dentro de su boca, luego de unos minutos de nuevo Carmen se sentó sobre aquel hombre se abrió sus labios vaginales para frotar su miembro en su clítoris, lo froto una y otra vez, sintiendo muy rico. 

Carmen ya no soporto tanta excitación, coloco la punta de su pene del que emanaba gran cantidad de liquido pre seminal en la entrada de su vagina y empezó a empujar su pene, sentía como si fuese Virgen de nuevo, sentía como le dolía de grande que estaba, se lo metió poco a poco, hasta que entró toda dentro de ella sintiendo sus huevos pegados a sus nalgas, no podía creerlo, pero estaba tan mojada que logró entrar, se arqueo, mientras gimió de placer no quería que aquel miembro se saliera de ella nunca se quedo inmóvil por un momento sintiendo como su vagina se acostumbraba a ese pene, sintiendo como sus jugos resbalaban hasta sus grandes huevos.    

Entonces empezó con sus movimientos, lentos se la sacaba y lo metía muy ricamente, mientras arañaba la cama, moviendo sus caderas mientras gemía sin control, le gustaba sentir aquel pene dentro de ella sintiendo cada centímetro de su palpitante virilidad, pasaron unos minutos hasta que Carmen empezó a moverse más rápido, ella coloco sus senos a la altura de su boca que por lo que él comenzó a lamer y succionar sus endurecidos pezones, lo que la hizo disfrutar como nunca antes había disfrutado, le estaba gustando ser tomada de esa manera.

Aquella era el paraíso Carmen cada vez movía sus caderas más rápido, se sentía rara nuevamente, sus gritos aumentaron lo mismo que sus movimientos hasta que de pronto unos segundos más tarde, Carmen experimento otro orgasmo que invadió todo su cuerpo, era fue aun más rico que los anteriores, mojo todo su pene, huevos y piernas, las piernas de Carmen temblaban, nunca había sentido un orgasmo tan intenso como el que estaba sintiendo en ese momento.
           
Carmen en ese momento deseaba sentir la leche viril de ese semental en su interior por lo que con sus piernas aun temblando comenzó  a mover sus caderas, pero esta vez apretando sus músculos vaginales, por lo que no tardo en sentir un gran chorro caliente impactar su cuello uterino, seguido de otro más, y otro, los chorro eran enormes tanto que su vagina no los pudo contener varios pequeños chorros de semen salieron de su vagina chorreando hasta los grandes huevos del hombre.  

Carmen sintió muy sabroso tener tanto semen en su interior, pero el pene palpitante del hombre no paraba de embestirla, por lo que al poco tiempo Carmen de nuevo cuenta estaba gimiendo y gritando como una puta sintiendo otro gran orgasmos, sus caderas chocaban con violencia de lo rápido que se  movían de pronto una nueva descarga de ese enorme pene le llenó de semen de nuevo su vagina, pese a que el hombre se vino apenas unos minutos atrás su pene arrojo aun más semen que la primera vez, lo que le hizo sentir aun más rico a Carmen.


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Carmen quería más pero ya no podía, haciendo gala de su fuerza física, completamente empapada en sudor, se desmonto del semental al hacerlo un gran chorro de semen y jugos vaginales brotaron de su raja para bañar su pene aun palpitante como su marcado abdomen en donde quedo un pequeño charco de semen, Carmen sintiendo como los fluidos resbalaban por su piernas, fue hasta la puerta y presiono un botón mientras se colocaba la bata de nuevo, a los pocos segundos Fermín apareció con una bandeja que albergaba un cuchillo castrador semi cuervo.

Fermín, le entrego la bandeja a Carmen y se marcho, ella fue de nuevo a la cama en donde aquel hermoso semental aun ostentaba una enorme erección que brillaba a la luz por los juegos en los que estaba empapado, toda la habitación olía a sexo para ese momento, cuando llego a la cama dejo la bandeja a un lado sobre una pequeña mesita, se despojo de la bata para volver a quedar desnuda, se subió a la cama y se coloco de nuevo entre las piernas del semental, admiro sus genitales por unos segundos antes de tomar sus enormes huevos con una mano.

En la otra mano sostenía el cuchillo muy bien afilado y desinfectado, sintió el peso de sus enorme huevos del hombre, luego tomo su pene aún duro pero como hacia unos minutos, luego tomo ambos con una mano, estirando sus huevos como pene, ella en verdad quería seguir disfrutando de ellos pero también sentía hambre, por lo que coloco el afilado cuchillo por debajo de los huevos, el hombre se estremeció al sentir el frio filo en aquella parte de su cuerpo, seguro se pregunto qué estaba pasando, cuando todo su cuerpo se tenso.

-“AAAAAAAAAAAAHHGGGGGYYYY”

Fue el enorme grito que dio el hombre antes de desmayarse, cuando Carmen de un solo movimiento como ella acostumbraba matar a su toros de una sola estocada fulminante, le cerceno a ese semental su enorme pene huevos, un gran chorro de semen mezclado con el gran chorro de sangre salió de su despojada entrepierna antes de que el nuevo eunuco se desmayara por el dolor mientras todo su cuerpo se convulsionaba, Carmen se quedo con el pene y huevos sangrando en su mano, le dio un beso en su aun hinchado glande y los coloco en la charola de metal.

Minutos después Carmen estaba sentada en su mesa desnuda de la cintura para abajo, cubierta a penas con el mantel, su chaqueta abierta dejaba entre ver el enorme canal entre sus tetas, se estaba masturbando con una mano cuando Fermín coloco el exclusivo platillo delante de ella y relleno su copa de un magnifico vino, para luego decirle antes de marcharse con una enorme sonrisa en su rostro “¡provecho maestra!”

Carmen primero disfruto del rico aroma que su platillo despedía, era un aroma embriagados, con los huevos del semental que tanto la hizo gozar descansando sobre una cama de arroz, con su enorme pene cortado en medallones de sabrosa carne.

Carmen tomo su tenedor y lo clavo en uno de los que fuesen los enormes testículos de ese semental para ese momento lamentando su pérdida seguramente, el tenedor lo penetro sin problemas, ella lo levanto del plato para llevárselo a la boca y darle un primer bocado en ese momento de nuevo su vagina experimento espasmos que la hicieron llegar a otro intenso orgasmo con sus pezones endureciéndose de inmediato siguió degustando de aquella rica carne de macho que estaba exquisitamente bien cocinada.


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Horas después ya en el hotel reunida con sus sub alternas festejaban a lo grande el gran triunfo cuando trajeron un enorme platón con seis enormes huevos de los toros lidiados en la plaza esa tarde, bien cocidos, todas tomaron un trozo y comenzaron a comerlos aunque estaban sabrosos Carmen no los sintió igual como los que acababa de comer de aquel hombre, no sintió un orgasmo y pese a todos le parecían que esos testículos frente a ella eran incluso menores en tamaño que los se comió horas antes

Carmen termino de comer y lleno las copas de todas las cinco mujeres en su habitación para proponer un brindis, todas alzaron sus copas y ella dijo “Por la Fiesta Brava”. 


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Imagen que inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com