JUANA ES ESTRENADA

Mi nombre verdadero era Juan, pero cuando cumple 18 me lo cambie a Juana, deseaba ser una mujer, me sentía atrapado en el cuerpo de un hombre, aunque debo reconocer que adoraba correrme ese placer que obtenía con cada nueva eyaculación era fantástico, comencé a usar hormonas femeninas lo que hizo que mi cuerpo de hombre poco a poco se fuese diluyendo hasta obtener un cuerpo marcadamente femenino con caderas anchas, nalgas grandes como firmes, pequeños senos y cintura estrecha que combinada con la ropa ajustada como sexy que comencé a usar me hacían pasar por toda una mujer......


JUANA ES ESTRENADA.
Mi nombre verdadero era Juan, pero cuando cumple 18 me lo cambie a Juana, deseaba ser una mujer, me sentía atrapado en el cuerpo de un hombre, aunque debo reconocer que adoraba correrme ese placer que obtenía con cada nueva eyaculación era fantástico, comencé a usar hormonas femeninas lo que hizo que mi cuerpo de hombre poco a poco se fuese diluyendo hasta obtener un cuerpo marcadamente femenino con caderas anchas, nalgas grandes como firmes, pequeños senos y cintura estrecha que combinada con la ropa ajustada como sexy que comencé a usar me hacían pasar por toda una mujer.

[TRANSEXUAL] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [VIOLACIÓN] [DOMINACIÓN] [VAGINOPLAS]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul




Mi nombre verdadero era Juan, pero cuando cumple 18 me lo cambie a Juana, deseaba ser una mujer, me sentía atrapado en el cuerpo de un hombre, aunque debo reconocer que adoraba correrme ese placer que obtenía con cada nueva eyaculación era fantástico, comencé a usar hormonas femeninas lo que hizo que mi cuerpo de hombre poco a poco se fuese diluyendo hasta obtener un cuerpo marcadamente femenino con caderas anchas, nalgas grandes como firmes, pequeños senos y cintura estrecha que combinada con la ropa ajustada como sexy que comencé a usar me hacían pasar por toda una mujer.

Comencé a tener citas con hombres, pero con ninguno me atrevía a dar el paso de exponer mi verdadera sexualidad y género, para ellos era una mujer y muchos de ellos los terminé por ser homofóbicos así fue hasta los 25 años que conocí a Javier, de 30 años en ese momento era muy atractivo con un cuerpo atlético y por lo que pude ver cuando una vez fuimos a la playa fue que estaba bien dotado por el gran bulto que se marcaba en su ajustado bañador tipo trusa (slip) de color verde que uso.

Por si fuese poco acaba a de terminar sus estudios de medicina con especialidad en cirugía plástica, tenía ya algunos pacientes y le iba muy bien en lo económico, creo que mi error fue hacer que se enamorara de mí, luego se seis meses de relación deseaba que me entregara lo que no estaba dispuesta, quería primero cambiar de sexo antes de tener mi primera vez, pero él me presionaba, llego un punto en que ya no pude más y simplemente termine con él pese a que me gustaba mucho, no fue un rompimiento fácil y desde ese momento comenzó a acosarme, tanto física como virtualmente.

Aquel acoso llego a su clímax una noche en que sorprendí a Javier espiándome mientras me besaba con mi nuevo pretendiente, arme tal escándalo en la calle que el pobre se fue como un perro con el rabo entre las piernas muy humillado, creo que me excedí un poco en la forma en que lo humille, pero estaba harta de su acoso, sin embargo, aquella pequeña victoria que para mí fue la victoria decisiva pensando que nunca lo volvería a ver, la iba a pagar de una menara brutal aunque todo termino bien al final por lo menos eso pienso.

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Fue una noche de viernes salí tarde del trabajo ya que era fin de mes, estaba muy cansada y mis zapatos de tacón alto me estaban matando, estaba por llegar a mi casa cuando sentí que alguien me tomo de la cintura para luego sentir como me taparon la boca y nariz con un trapo, apenas recuerdo luchar por dos o tres segundos para luego ya no recordar nada todo se me puso negro de repente creo que simplemente perdí el conocimiento, hasta hoy día ignoro cuanto tiempo paso hasta que abrí los ojos en aquel lugar.

Ese sitio parecía ser un consultorio, pero por lo pulcro que estaba más asemejaba un quirófano, me empecé a inquietar cuando percibí que estaba amarrada en lo que parecía ser una silla de examen ginecológico, la cual estaba forrada por una tela blanca estaba casi desnuda por completo con las piernas abierta colocadas sobre estribos la única prenda que aún me cubría era mi era mi calzón (braga) especial que lograba ocultar mis genitales masculinos lo que daba la impresión que era una mujer de verdad, luche por varios minutos tratando de soltarme sin resultado alguno.

Deje de luchar cuando vi entrar a Javier enfundado en una larga bata blanca tipo médica, la brillante luz del lugar me revelaron con solo verlo que apenas llevaba una prenda de ropa debajo de la bata, en ese momento en verdad comencé a preocuparme y aterrarme fue cuando trate de hablar, pero me di cuenta que no podía solo intentar hablar me provoca un agudo dolor en la garganta como si me tráquea fuese desgarrada por una botella rota, por lo que deje de intentar hablar.

La expresión en la cara de Javier daba miedo sus ojos estaban inyectados de lujurio como de odio me fue obvio que buscaba vengarse de mí.

-“Hola putita, ¡hoy por fin serás mía!” Dijo Javier al tiempo que comenzó a acariciar mi pierna derecha.

Trate de nuevo de soltarme, pero sin éxito alguno estaba luchando con tanta fuerza que no me percate cuando de uno de los bolsillos de la bata que portaba Javier saco una tijera que acerco a la única prenda que cubría mi cuerpo, cuando sentí que una de las cuchillas se deslizo entre mi piel y la prenda en la lateral de mi pierna me quede inmóvil, negué con la cabeza, buscando alguna clase de compasión o clemencia por parte de Javier que no llego.

Él simplemente corto de ese lado para hacer lo mismo del otro, luego con una de sus fuertes manos me arranco mi prenda hecha girones mis huevos y pene saltaron desde debajo de entre mis piernas literalmente, para quedar colgando caso por fuera de la camilla, los ojos de Javier se abrieron grandes por la sorpresa que represento para él descubrir que no era ella sino él, aquello solo sumo más a los motivos de venganza que tenía en esos momentos.

Comencé a llorar, no de dolor sino de vergüenza, era la primera vez que estaba de ese modo expuesta frente a un hombre, algo que había logrado evitar durante años, mi más grande secreto estaba revelado y por el menos deseado en ese momento.

Pense que iba a golpear o insultar por ocultarle que en realidad era hombre, pero fue entonces cuando comenzó a besarme las piernas así acostada y luego llego a mis nalgas, las cuales se comió de una manera muy delicada y luego muy salvaje, me estaba tratando como toda una mujer, y no como una puta, eso me estaba gusto debo admitir, me dijo.

-“Vamos goza que esperas sé que te gusta”. Dijo Javier.

Casi estaba segura que era su primera experiencia con una transexual, después de improviso abrió mis nalgas y dejo ir toda su lengua sobre mi ano, primero con besos cariñosos, luego lambiendo con desesperación y después simulando una penetración con su lengua, para ese momento ya me encontraba casi gritando del placer, incluso me había olvidado que estaba amarrada, no me importó que pudiera haber gente afuera ni el ser escuchada.   

Luego de unos minutos Javier se incorporó, se quitó la bata para revelar su bien formado cuerpo, su pene estaba visiblemente erecto debajo de su bóxer (calzoncillo) de color negro que extrajo sin quitárselo, su miembro era delgado pero muy largo, me levantó las piernas con sus fuertes manos abriéndolas aun más,

se ensalivo su pene con mi ano ya bien dilatado y mojado fue muy fácil que entrara todo aunque era larga y con venas, no era muy gruesa aunque si me dolió por un rato cuando me penetro, después de todo era mi primera vez.    

Primero empezó a bombearme lento mientras gemía de dolor y placer al mismo tiempo, apretaba las sogas con las que estaba amarrada de color naranja con las manos, mientras mi pene comenzó a ponerse duro sobre mi bajo vientre.

Javier no me respondía, a mis jadeos de dolor solo se reía un poco y se mostraba impaciente por terminar adentro de mis entrañas estaba concentrado en lo que hacía, después de unos 15 minutos ya mi bien desvirgado ano estaba a su merced, Javier me la metió de un solo golpe por completo, hasta que sus grandes como peludos huevos chocaron contra mis nalgas grite de dolor y placer cuando lo hizo.        

-“Métamela toda, soy tu puta, ahh, ahhh, que rico”. Le dije.  

No tardo mucho antes de comenzar sentir como empezó a arrojar chorros de leche dentro de mis entrañas, debieron ser fácil cuatro grandes chorros de su tibia leche los que deposito en mi interior, para luego extraer su miembro de mis entrañas aun chorreando semen, después de eso se sentó en su escritorio exhausto, no tarde en sentir como su miembro palpitaba sobre mis huevos, no lo podía creer, quería más.    

Me la metió de nuevo, esta vez me bombeo con furia salvaje, pensé que me iba a partir en dos en medio de esa tremenda cogida, me vine sin siquiera que mi pene fuese tocado, simplemente me corrí de manera espontánea, sintiendo mucho placer luego de unos minutos más Javier se volvió a correr incluso más copioso que la primera vez en mí interior, creo que dejé que mis sentimientos se involucraran un poco ya que me trató como una mujer de verdad, por lo que para cuando extrajo su pene por segunda vez de mi interior de nuevo estaba enamorada de él, aunque solo fuese por mi parte deseaba que volviera a mi vida y me penetrara por siempre.

** ** ** ** ** **  

Pensé que todo había terminado cuando él se apartó dejando que recuperara el aliento, pero estaba todo lejos de terminar, Javier se marchó y cuando regreso ya venía vestido con ropas quirúrgicas con un tapabocas cubriendo su rostro, antes de que pudiera hacer algo me inyecto con algo que me dejo como aletargada, podía ver, oír y hasta sentir, pero apenas podía moverme, fue como si todas las ganas de moverme de mi cuerpo fueran extraídas de manera súbita, Javier se colocó unos guantes de látex y tomo un bisturí eléctrico.

Sentí como palpo mi escroto, sentí una gran punzada cuando hizo una gran incisión en la parte superior de mi bolso de piel, trabajo rápidamente por varios minutos para dejar mis dos testículos fuera de mi escroto, estilos los conductos lo más que pudo lo que me causo un gran dolor, luego los suturo y con el bisturí electrónico los corto uno a la vez, hasta que me había castrado por completo, no supe que había perdido mis testículos hasta que vi que los arrojo en una charola uno a la vez, lagrimas brotaron de mis ojos y Javier hablo.

-“Vamos pero si es lo que deseas ser una mujer de verdad, ¿no es cierto?” Dijo Javier.

Aquello era cierto, sin embargó creo que aún no estaba del todo lista para aquello, luego sentí otra terrible punzada en la parte de atrás de mi glande, que rodeo todo mi grueso pene, luego hizo un largo corte hasta la base donde de nuevo hizo un corte circular, para luego ante mi terror y dolor retirar toda la piel de mi pene, poco a poco mi miembro fue perdiendo su forma hasta quedar solo una larga vena sosteniendo a mi glande que no tardó en ser cortado, en tres partes fue donde me desmaye de nuevo por el terrible dolor que estaba sintiendo.

Cuando me desperté, todo había acabado mi entrepierna estaba vendada y plana ya todo rastro de genitales masculinos había desaparecido, tarde varias semanas en reponerme cuando Javier por fin retiro los vendajes quedo expuesta una vagina hinchada y deforme peor me dijo que aquello era normal, semanas después ya lucía una jugosa como apetitosa vagina de una mujer normal que Javier se encargó de desvirgar y de volverme a penetrar por detrás.

Nunca denuncie el hecho de lo que me hizo, pues creo que me hizo un favor, me cambie mi nombre a Juana legalmente y tres años después de mi operación a la fuerza de cambio de sexo me case con Juan legalmente, nadie sospecha que antes fui un hombre, todos creen que siempre he sido una mujer y a Juan le encanta penetrarme por mi ano más que por mi vagina, sin embargo, adoro que me chupe y lamba mi clítoris que fue creado a base de mi glande por lo que es muy sensible.

Pero nunca he podido olvidar el día que Juana fue estrenada por Javier antes de ser convertida en una mujer de verdad, o por lo menos en una simulación de una. 


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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

PACTO DE HONOR

Noto como suelto un goterón de pre semen que se encarga de repartir por todo el glande con el pulgar haciendo círculos, mientras que su lengua ahora se entretiene con el otro huevo. Tomándolo de los cabellos suavemente lo dirijo a mi pene, que le espera duro como el acero. Edgar me mira, se humedece dos dedos de pre semen y me los mete en la boca a la vez que se traga entera mi pene. Gimo, chupo con avidez sus dedos notando mi propio sabor y levanto las caderas para enterrarle más profundo mi rabo, todo a la vez......


PACTO DE HONOR
Noto como suelto un goterón de pre semen que se encarga de repartir por todo el glande con el pulgar haciendo círculos, mientras que su lengua ahora se entretiene con el otro huevo. Tomándolo de los cabellos suavemente lo dirijo a mi pene, que le espera duro como el acero. Edgar me mira, se humedece dos dedos de pre semen y me los mete en la boca a la vez que se traga entera mi pene. Gimo, chupo con avidez sus dedos notando mi propio sabor y levanto las caderas para enterrarle más profundo mi rabo, todo a la vez.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [VAGINOPLAS]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Última noche, aquello se acababa por desgracia. Como teníamos dinero suficiente alquilamos una casa rural y nos pegamos una buena juerga. La última noche siempre es especial, nos montamos una fiesta con abundante alcohol y juegos, algunos más subidos de tono que otros entre todos. Justo hemos acabado de jugar a uno en el que el que sale sorteados se tiene que tumbar bocabajo con los ojos cerrados y alguien se tumba encima suyo, si falla en adivinar quién es, la persona nombrada se tumba encima de los dos. El de abajo va quedando aplastado hasta que acierta o se rinde, y es un juego en el que hay mucho contacto físico por supuesto todos estábamos solo en ropa interior.

Ahora hemos pasado a los retos, que pueden ser de cualquier tipo siempre y cuando no impliquen a terceras personas y finalizan con el perdedor bebiendo un trago generoso de licor. Estamos todos, bastante borrachos, y se nota. También he notado las miradas que se lanzan de vez en cuando Carlos y Miguel, y por lo que veo Raúl también se ha percatado, puesto que me mira y hace un ligero gesto con la boca simulando una mamada, aunque no tengo del todo claro si lo hace por ellos o por lo que pasó la otra noche entre ambos.

Son las 5 y media y ya se han ido casi todos a dormir, aunque aún quedamos 4 o 5 despiertos. He venido al baño a mear y al entrar me he encontrado a Edgar haciendo precisamente eso, puesto que no había cerrado la puerta con seguro. Me ha dedicado una sonrisa y ha seguido con lo suyo como si nada. Me coloco a su lado y sacándome el pene comienzo a mear también, sin perder detalle de cómo Edgar suelta un potente chorro por su gordo pene, que tiene circuncidado y que me sigue sorprendiendo por su tamaño aun estando en reposo.

Acabo de mear y se sacude las últimas gotas, pero en vez de guardársela sigue sacudiéndosela poco a poco, mirándome mí pene. Veo como se le va poniendo dura poco a poco, y la mía también comienza a endurecerse según acabo de evacuar. Me la agarra y me la sacude, y también agarro la suya, ya medio erecta que se nota pesada y caliente en mi mano. Se acerca levemente y mis labios van a su encuentro, con la boca ya entreabierta con la lengua ansiosa por encontrarse con la suya. Tengo ya una erección cuando nos separamos, pero la suya aun no está del todo dura, aunque ya me supera en varios centímetros.

Edgar empieza a arrodillarse cuando se abre de nuevo la puerta; no he puesto el seguro al entrar. Raúl se queda parado en la puerta, mirándonos con cara de dormido sin acabar de comprender. Aunque nuestros penes han bajado ligeramente por el susto de ser descubiertos, está clarísimo lo que estábamos haciendo, y pronto Raúl muestra una sonrisa al darse cuenta. Acaba de entrar y cierra la puerta tras de sí, echando el seguro. Edgar (que se ha incorporado) y lo observamos quitarse la camiseta dejando al aire el fibrado torso según se acerca a nosotros sin dejar de sonreír con malicia.

-“No hace falta que te levantes, estas bien así”. Dijo Raúl.

Lo tengo ya a mi lado con su pene de fuera. Agarra a Edgar de los hombros y haciendo una ligera presión lo arrodilla delante de nuestros penes. La mía vuelve a estar dura y es la primera que Edgar engulle, tomando la de Raúl con su mano derecha para comenzar a masturbarlo.

No pierdo detalle de cómo hace desaparecer centímetro a centímetro toda la longitud de mi pene dentro de su boca, pero cierro los ojos suspirando cuando noto mi glande pasando de largo a su garganta. La saca igual de despacio, jugando con la lengua por el camino hasta que sólo el glande queda envuelto por sus labios, su lengua haciendo círculos alrededor y lambiendo la rajita de mi glande. Abandona mi pene para dedicarse a chupar el de Raúl, casi duro del todo. Me dedico a mirar como entra y sale de la boca de Edgar mientras me masturba; le supone aún menos esfuerzo que conmigo el metérsela entera por lo que Raúl no duda en penetrarle la boca agarrándole la cabeza por la nuca y bombeando con las caderas, hasta el punto de provocar que Edgar se empieza a poner rojo y chorretones de saliva caen desde su boca al suelo.

Me inclino para comenzar a lamber y morder el pezón de Raúl, pequeño y duro, él me agarra presionando mi cabeza contra su duro pectoral sin dejar de mover las caderas contra la boca de Edgar. No obstante, poco estoy así, me está empujando la cabeza para que me una a mi amigo. Por el camino beso y paso la lengua, en sus bien marcados abdominales, y al llegar abajo Edgar (rojo y con lágrimas en los ojos, pero con una erección descomunal) pasa a lamberle los huevos dejándome vía libre para comerme el pene de Raúl, totalmente brillante y resbaladizo por el pre seminal y la saliva.

Aprovechando lo húmeda que está hago círculos con la mano alrededor de su glande, haciéndole gemir y retorcerse. El mayor gemido sin embargo lo ha dado al notar como me metía su pene entero en la boca, enterrando la nariz en su pubis. Raúl me tiene agarrado la cabeza impidiendo que me separe, ahogándome con su pene hasta que no puedo más y comienzo a toser, momento en el que me libera. Edgar toma el relevo mientras me recupero del ataque de tos y de nuevo comienza a chupar casi con ansia, por lo que yo lo substituyo chupando los huevos de Raúl.

Alterno entre uno y otro metiéndolos en mi boca, jugando y acariciándolos con la lengua, embriagado por el olor que desprenden y que me satura las fosas nasales. Abandono sus huevos para volver a chuparle su pene, pero Edgar no se retira por lo que ahora tiene dos bocas a disposición de su pene. Nuestras lenguas se encuentran y pelean entre ellas mientras ambos le lambemos su glande, que no deja de expulsar un salado y sabroso líquido pre seminal. Tomándonos de la cabeza a cada uno ha colocado su pene entre ambas bocas y está imprimiendo un ritmo frenético con las caderas, gimiendo sin cesar.

-“Me voy a correr”. Avisa entrecortadamente.
-“Junten sus cabezas”. Ordena.

Se masturba con rapidez mientras su mano izquierda acaricia sus marcados abdominales. Tiene los ojos cerrados y la respiración cada vez más agitada. Edgar y yo estamos mejilla con mejilla esperando la inminente corrida, que no tarda en llegar. Soltando unos gemidos cortos y rápidos, doblando ligeramente las rodillas, Raúl comienza a correrse. El primer trallazo me toma desprevenido y me sorprende cuando se estrella con fuerza contra mi boca, que por suerte estaba cerrada. Los que lo siguen se reparten equitativamente entre Edgar y yo, puesto que Raúl ha pasado a mover caóticamente su pene mientras se masturba por lo que su corrida salta en todas direcciones, manchándonos cabello, cara y cuerpo (“tendría que haberme quitado la camiseta también”).

Con un largo suspiro Raúl aprieta su pene dejando caer las últimas gotas de su corrida. Edgar por su parte me agarra y me besa con ansias, por lo que todo el semen que tenía en los labios ahora se distribuye entre ambas bocas.

-“Mira que son un par de maricones, ¿eh?” Se ríe Raúl.
-“Hay que repetir esto más a menudo, que la chupan muy bien”. Dice al final.

Y sin previo aviso se agacha y nos da un corto beso en los labios a cada uno. Le observamos en silencio para luego aun sorprendidos vestirse e irse sin dejar de sonreír en ningún momento, y entonces nos miramos, aún incrédulos por lo último que acaba de pasar.

-“Estoy muy caliente y llevo desde el otro día deseando metértela de nuevo. Deja que te penetre”. Le pido a Edgar.
-“Esta bien, pero vamos a la habitación”. Me contesta.

Una de las ventajas de esa casa rural es que tiene habitaciones de sobras y repartidas por toda la casa, por lo que no tardamos en encontrar una no tan lejos que no estuviese ocupada, así podíamos gozar de intimidad y era menos probable que nos escucharan. Mientras Edgar comprueba algo en su móvil (celular) me he ido quitando la ropa, así que le espero totalmente desnudo en la cama, con mi pene duro y húmedo de excitación. Deja el móvil a un lado y se sube a la cama a cuatro patas, su cabeza directamente a la altura de mi pene. Entierra la nariz en mis huevos, aspirando fuertemente, y yo le facilito el acceso abriendo mis piernas y doblando las rodillas. Tira de mi pene hacia sí, dejando mi glande al aire y metiéndose un huevo en la boca.

Noto como suelto un goterón de pre semen que se encarga de repartir por todo el glande con el pulgar haciendo círculos, mientras que su lengua ahora se entretiene con el otro huevo. Tomándolo de los cabellos suavemente lo dirijo a mi pene, que le espera duro como el acero. Edgar me mira, se humedece dos dedos de pre semen y me los mete en la boca a la vez que se traga entera mi pene. Gimo, chupo con avidez sus dedos notando mi propio sabor y levanto las caderas para enterrarle más profundo mi rabo, todo a la vez.

Edgar no decepciona, la habilidad y experiencia que tiene chupando son simplemente increíbles. Controla el ritmo perfectamente y es capaz de soportar un buen rato de ser penetrado por la boca metiéndose todo mi pene hasta el fondo, mientras masajea mis huevos o me pellizca los pezones, siempre con las manos ociosas.

De golpe me ha agarrado y levantado las piernas, por lo que me encuentro con el culo expuesto en una postura no muy cómoda, todo sea dicho. El primer lengüetazo en mi ano me hace dar un pequeño respingo e instintivamente lo contraigo, pero lo relajo según prosigue comiéndome el culo y descubro que esta nueva sensación no es tan mala. Siento una mezcla entre cosquillas y placer que poco a poco se va decantando más hacia lo segundo, sobre todo ahora que su lengua ya no acaricia sino que se introduce completamente en mi ano. Abandona mi ano para retomar la mamada que me estaba haciendo, pero la mano que antes jugaba con mis huevos ahora descansa más abajo, su dedo corazón en mi interior haciendo ligeros movimientos circulares de penetración.

Me tiene ya al límite del orgasmo, y pese a que estoy deseando metérsela no puedo contenerme más y entre gemidos y espasmos exploto violentamente en su boca, agarrándole con fuerza la cabeza y apretándole para que no pueda retirarse. Su dedo se mueve más rápidamente dentro de mí mientras me corro, y mi culo lo aprieta fuertemente con cada contracción que doy. Lejos de intentar apartarse, él mismo se mete mi pene hasta la garganta recibiendo y tragando todos los trallazos que le disparo en su interior.

-“¿Qué no querías metérmela?” Me pregunta cuando termina de limpiarme mi pene.
-“Y lo sigo queriendo” Respondo recuperándome.

Pero es imposible contenerse con el pedazo de mamada que me estabas haciendo. Pero no te preocupes que me sigue quedando leche y ganas de penetrarte el culo. Me sobran ganas así como a ti te sobra ropa. Le guiño el ojo y Edgar se ríe animadamente. Se quita la ropa rápidamente, tirándola al suelo sin orden alguno.

-“¿Quieres mi culo? Pues aquí lo tienes, todo para ti”. Me dice.

Se colca a cuatro patas encima de mí, regalándome un primer plano de su culo sin apenas vello. Sin darle más vueltas (no sé si será el alcohol, la excitación, o pensar que es mi última noche como hombre, tal vez una mezcla de todas) me lanzo a enterrar mi cara entre sus nalgas, que separo con ambas manos. Paso mi lengua de arriba abajo haciendo presión cuando pasa por encima de su ano, que noto como se contrae. Hago círculos con la lengua, notando como se distienden y relajan los músculos hasta que puedo introducirla en su interior, y comienzo entonces un mete, saca con la lengua mientras le estrujo las nalgas.

Concentrado como estoy comiéndole el culo no me había dado cuenta de que Edgar me la estaba comiendo de nuevo, hecho del cual acabe por tomar conciencia al notar el placer de su lengua jugando con mi glande. Mi pene no ha bajado un ápice su dureza, y tras morderle la nalga izquierda le pido que me deje penetrarlo ya.

Edgar se tumba en la cama bocarriba y abre las piernas, agarrándolas con las manos para dejar su culo expuesto. Tras colocarme de rodillas entre sus piernas, me escupo bien mí ano que esparzo por toda la longitud y bajo hasta que mi glande se coloca en su entrada. Comienzo a hacer presión poco a poco, notando como mi pene va entrando centímetro a centímetro. Su culo se siente muy estrecho, me aprieta el pene y eso me encanta. Edgar está con los ojos cerrados y los labios apretados, y yo no me detengo hasta que mi cuerpo hace tope contra sus nalgas, aparentemente ya no puedo introducir más. Y digo aparentemente porque agarrándole de la cintura y dando un golpe de caderas consigo clavársela hasta el fondo, arrancándole un gemido de sorpresa.

-“¡Ah! Dios, sí… vuelve a clavármela hasta el fondo”. Me pide.
-“¿Así?”. Le pregunto dando otro golpe de cadera. Doy otro. Y otro más-. ¿Así o más fuerte?
-“Más fuerte”. Me responde.
-“¿Qué dices?”- Golpe de cadera-. No te he oído bien.
-“¡Que me des más fuerte! ¡Que me revientes y me la claves hasta el fondo, que no siento nada!” Me dice.

El cabrón me ha conseguido picar así que dejo los golpes secos de cadera para pasar a enterrarle mi pene lo más profundo posible casi con violencia, provocando que la cama se mueva en el proceso y él gima con cada acometida.

-“Deberíais intentar ser un poco menos escandalosos” La voz proviene de la puerta y me toma totalmente de improvisto.

Salgo de Edgar deprisa y corriendo me intento tapar según me giro. Juan nos observa desde el umbral de la puerta, apoyado en el marco con el torso desnudo y con una evidente erección marcado en su trusa (slip).

-“¿Qué rayos haces tú aquí?” Le increpo enojado.

Por alguna razón me cabrea que sea él quien nos haya sorprendido puede porque él era el designado para terminar con mis días de virilidad.

-“Le dije yo que viniese” Dice Edgar

Esa sí que no me la esperaba. Ahora sé qué hacía Edgar con el móvil antes. Era normal que de momento estuviera confundido y no supiera ni lo que querías, pero ya has visto que no hay nada de malo en simplemente disfrutar y pasarlo bien, sobre todo cuando luego de esta noche no podrás volver a hacerlo como ahora.

-“¿Qué te parece si la pasamos bien los tres?”
-“Puedes empezar por volver a meterme tu pene hasta el fondo como hacías hace un momento”. Me dice Edgar de manera conciliadora.

Sigo mirando fijamente a Juan, quien está serio sin moverse de la puerta. Su pene sigue duro, mientras que la mía ha bajado un tanto por la tensión de la situación. Mientras hablaba, Edgar se ha ido colocando a mi espalda de rodillas también y tengo su polla apoyada en mi espalda, puedo notarla dura y caliente. Me besa suavemente el cuello, acariciándome el torso con una mano mientras la otra me hace ladear la cabeza para dejar mi cuello totalmente a su merced. Cierro los ojos y un suspiro se me escapa cuando me muerde, y finalmente la excitación vuelve a abrirse paso.

-“Está bien, pero que me la chupe hasta que la vuelva a tener dura. Luego te pienso destrozar el culo, que lo sepa”. Les digo.

Como respuesta pasa a comerme con más pasión el cuello, y me dejo hacer sin abrir los ojos. Noto a Juan delante de mí, y mi boca le recibe entreabierta cuando junta sus labios con los míos. Nos besamos de forma salvaje, nuestras lenguas entrando totalmente en la boca del otro, danzando la una, alrededor de la otra mientras nuestros labios quedan mojados de saliva. Le agarro con fuerza del cuello, impidiendo que separe su boca de la mía, y él me toma el pene en respuesta.

-“¿Qué se supone que debo hacer si ya la tienes dura del todo?” Me lo pregunta con voz sensual, pasando la lengua por mi labio inferior al acabar de formularla. Sin responderle le empujo la cabeza hasta mi pene, que comienza a chupar.

Edgar ha abandonado mi cuello y se ha separado de mí. No sé qué está haciendo hasta que lo noto entre mis piernas, se ha tumbado bocarriba metiendo la cabeza entre mis piernas, y me está comiendo los huevos mientras Juan se dedica a jugar con mi glande. Noto la lengua de Edgar acariciarme el perineo, y finalmente llega hasta mi ano. Me dejo caer sobre su cara, plantándole el culo en la boca para que me pueda meter la lengua hasta el fondo, y su nariz queda entre mis huevos. Juan me está demostrando que él también puede meterse mi pene entero en la boca, aunque con mayor dificultad que Edgar, y yo gimo mientras me pellizco el pezón para aumentar el placer que sus dos bocas me están haciendo sentir.

Empujándome las nalgas dejo salir a Edgar de debajo, quien se vuelve a tumbar ofreciéndome su culo. No me lo pienso y lo penetro de una sola estocada, arrancándole un quejido. Juan se coloca de pie en la cama y me ofrece su pene. Lo agarro sopesando su peso y dureza; aun con lo grande que es no supera la de Edgar. Lo recorro con la lengua la gota que hay en la punta y espero con la lengua fuera a que se agache pera compartirla, tras lo cual me meto media pene en la boca y comienzo a succionar con ansias.

Comienzo también a mover las caderas, retomando como penetraba antes el estrecho culo de Edgar. Estoy teniendo problemas para coordinar las embestidas y la mamada, pero Juan en seguida lo soluciona agarrándome la cabeza con dos manos y comenzando a penetrarme la boca. De esta manera solo me centro en penetrar de forma rápida el culo de Edgar, con embestidas cortas y profundas. Él gime sin parar, agarrándose a las sábanas mientras yo le taladro sin piedad. Apenas puedo gemir porque mi boca está totalmente llena del gordo pene de Juan, que cada vez intenta llegar más al fondo provocándome una que otra arcada. Agarrándome la cabeza con ambas manos de golpe logra meterla entera en mi boca, y comienzo a toser con lágrimas en los ojos. Me ha encantado sentirla toda.

-“Dame más” Le suplico.
-“¿Quieres más?” Asiento con la boca entreabierta-. Tranquilo que tendrás más.

No obstante, se aparta y se baja de la cama. No entiendo qué pretende hasta que se coloca detrás de mí de rodillas también. Quiero protestar pero me empuja hacia delante y caigo sobre Edgar, quien me recibe comiéndome la boca con lujuria y aferrándose a mi espalda. Juan por su parte me separa las nalgas y me escupe en el ano, y acto seguido noto la cabeza de su pene comenzando a hacer presión. Realmente su glande es grande y siento como si me partiese en dos cuando entra de sopetón en mi culo. No puedo reprimir el bufido de dolor, y nos quedamos todos quietos un momento mientras mi culo se acostumbra al inesperado visitante.

Ya no me duele, así que agarro a Juan del culo y poco a poco lo acerco a mí, empalándome en el proceso. He dejado de moverme porque necesito que primero mi culo se dilate como para alojar semejante pene. La sensación es increíble, y rara también. Me siento totalmente lleno, y soy incapaz de contener los gemidos según su pene se va abriendo paso. Aún no la ha metido entera pero ya se está retirando, para volver a entrar justo después, comenzando un lento mete, saca que me va arrancando bufidos.

Su pene se siente descomunal y cada vez que la mete provoca que la mía de un bote, me está encantando esta sensación. Además, cada vez sus embestidas llegan un poco más adentro, y provocan que mi pene también se mueva dentro del culo de Edgar, por lo que comienzo a sentir placer por partida doble.

Le indico que se esté quieto y entonces soy yo el que comienza a moverse adelante y detrás, clavándome en la polla de Juan al retroceder del culo del Edgar y viceversa. Comienzo lentamente, pero voy subiendo el ritmo buscando cada vez más placer, alternando movimientos cortos y rápidos con otros más lentos y amplios que me permiten clavársela hasta el fondo a Edgar y también llenarme el culo a más no poder del pene de Juan, el cual me está empezando a volver loco. Pronto no puedo contenerme y me doy cuenta de que me estoy moviendo con frenesí gimiendo sin parar en la boca de Edgar, que no deja de besarme.

Tras un rato llevando yo el ritmo Juan se ha cansado de no poder despacharse a gusto. Aprovechando que con su peso corporal y su posición puede controlar la situación fácilmente comienza a moverse, con embestidas fuertes y profundas. Siento que me está destrozando el culo a base de embestidas, me la clava entera haciéndome ver las estrellas, pero también haciéndome gemir de placer, me encanta como su pene me llena totalmente y cómo cada vez acelera más el ritmo, resoplando y jadeando. Edgar por su parte se está masturbando con furia, mirándonos con cara de vicio y de calentura, recibiendo mi pene que se ensarta en su culo cada vez que Juan me la clava. La combinación de la penetración que me están pegando entre ambos me tiene extasiado, y siento cómo mi cuerpo se prepara para soltar toda la leche que me queda en el culo de Edgar. Justo les voy a avisar cuando…

-“Puff no puedo más, tienes un culo súper estrecho y estoy muy caliente, me voy a correr” Avisa Juan.
-“¡Lléname el culo que yo también me corro! ¡DIOS, Me Corro!” Dije
.
Y menuda corrida. Juan de golpe me la ha clavado aún más profundo de lo que había llegado antes y ha comenzado a correrse en mi culo, desencadenando que haga lo mismo en el de Edgar. El orgasmo es tan bestial que me tienen que tapar la boca para intentar ahogar mis gemidos, que no puedo (ni quiero) controlar, y me da la sensación de que me estoy horas corriendo de lo intenso que es.

Cuando por fin mi mente vuelve a su sitio me doy cuenta de que he caído desplomado encima de Edgar, quien en algún momento también se ha corrido llenándose el torso de semen, el cual ahora también me mancha a mí. Mi culo sigue lleno del pene de Juan, y esta palpitando, pero ha sido bestial estoy deseando repetir. Por desgracia sé que no habrá una próxima vez, era la última noche que tendría mis genitales en su sitio.

A la mañana siguiente tarde, casi medio día, estaba acostado boca arriba sobre una gran mesa de madera en la cocina solo en trusa, amarrado y amordazado, todos estaban ahí también solo en ropa interior. Todos con evidentes erecciones con manchas de humedad obvias justo donde la raja de sus glandes tocaba la tela de sus prendas. Carlos fue el encargado de despojarme de mi trusa usando un cuchillo para dejar mi dura erección y huevos a la vista de todos, un pequeño hilo de líquido pre seminal, se extendía de la puta de mi miembro a mi abdomen, formando un pequeño charco un poco más arriba de mi pubis.

Juan no tardo en colocarse entre mis piernas, para tomar mis huevos, los alzo. Sentir sus manos sobre mis huevos que iban a hacer las ultimas manos que sintieran mis huevos me hizo estremecer. Sin mucho preámbulo tomo un uno de dos cuchillos para colocar la afilada hoja de acero y de un solo rápido corte me castro, por completo, todo mi cuerpo se tensó arqueándose. Mi pene lanzo una gran carga final. Con todo mi cuerpo aun temblando tomo un segundo cuchillo para tomar mi pene que palpitaba son cesar.

Juan no tardo en comenzar a serruchar mi pene que alzo, el dolor fue bestial grite sin parar, pero la mordaza apago gran parte de mis gritos. Le tomo apenas unos pocos segundos cercenar mi pene, que alzo para que todos vieran, la sangre que de mi pene cercenado broto me baño mis piernas y abdomen, fue lo último que recuerdo pues me desmaye después de eso.

Me desperté ya curado por Edgar qué siendo un reconocido cirujano plástico, no tuvo problemas en hacerme una vaginosplastía, que dejo una vagina entre mis piernas, aunque sin clítoris y agujero para ser penetrado, apenas un agujero para la orina, cuando me recupere empecé a usar ropa interior femenina que un uso. Juan y Carlos aun me buscan para penetrarme, lo cual disfruto como no tienen idea aunque siento algo de envidia por el pene de Edgar y una furia que deshago con sexo hacia Juan por no haber sido el quien tuviera que honrar con sus genitales nuestro Pacto de Honor. 





Historia Original Aquí.    





Autor: Darksoul       Traductor: DarkSoul

YIMBA ORDEÑADO

El veredicto de la corte era final Yimba de 23 años había pasado los último dos en prisión, por un homicidio imprudencial por conducir en estado de ebriedad, la corte había decidido cero tolerancia con los asesinos al volante alcoholizados por lo que la última apelación y esperanza que tenia de ser liberado y aun mejor evitar el castigo ordenado en primera instancia le fuese revocado, pero nada de eso paso, por el contrario todo fue ratificado, ordenándose que se procediera de inmediato con el castigo tan temido por todos los hombres desde su implementación......


YIMBA ORDEÑADO
El veredicto de la corte era final Yimba de 23 años había pasado los último dos en prisión, por un homicidio imprudencial por conducir en estado de ebriedad, la corte había decidido cero tolerancia con los asesinos al volante alcoholizados por lo que la última apelación y esperanza que tenia de ser liberado y aun mejor evitar el castigo ordenado en primera instancia le fuese revocado, pero nada de eso paso, por el contrario todo fue ratificado, ordenándose que se procediera de inmediato con el castigo tan temido por todos los hombres desde su implementación.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACION] [VAGINOPLAS] [PRISIÓN] [MEDICO]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





El veredicto de la corte era final Yimba de 23 años había pasado los último dos en prisión, por un homicidio imprudencial por conducir en estado de ebriedad, la corte había decidido cero tolerancia con los asesinos al volante alcoholizados por lo que la última apelación y esperanza que tenia de ser liberado y aun mejor evitar el castigo ordenado en primera instancia le fuese revocado, pero nada de eso paso, por el contrario todo fue ratificado, ordenándose que se procediera de inmediato con el castigo tan temido por todos los hombres desde su implementación.

Su abogado y padres trataron de evitar que fuese llevado por los guardias a la clínica pero nada podían hacer, la decisión del tribunal supremo era definitiva, su padre imploro con lagrimas clemencia a la corte pero fue ignorada, durante todo el trayecto Yimba tubo una erección pensando que nunca volvería a tener gozo como hombre e incluso que esa sería su última erección de su vida, lagrimas rodaron por sus mejillas lamentando sus errores, a su mente vino lo vivido con Janus un hombre de 28 años condenado a ocho años de cárcel por asalto que era su compañero de celda.

Janus habia sido desde que fue declarado culpable mi compañero de celda era un chico guapo, sexy y rudo; el mide alrededor de 1.85, moreno claro, delgado pero con músculos, sus brazos y abdomen eran perfectamente marcados; Yimba recordó cuando lo vio por primera vez acostado boca arriba llevando puesto solo una trusa (slip) blanca en el que se marcaba un gran bulto; no pudo evitar mirarlo y escudriñar cada parte de su cuerpo, ver que tenía un poco de sexy bello en su pecho y un hilo de ellos que se perdían en bajo su trusa; intento disimular y parecer lo más normal posible, pero le resultaba difícil al ver sus grandes ojos verdes y su boca carnosa.       

Por su parte Yimba era delgado, blanco, con buena nalgas y con cara de inocente, y desde lejos se veía que era algo gay y por lo tanto era blanco fácil para muchos de la prisión, Yinba recordó como fueron pasando los días y las semanas, a los tres meses su confianza se había transformado en una buena amistad, podíamos pasar horas platicando y riendo, y siempre se veían con unas miradas que decían más de mil palabras.      

Una noche platicaron sobre sexo y le contó sobre sus experiencias que había tenido antes de ingresar a la cárcel, Janus le me confesó que desde entonces no había tenido nada con nadie y que ya no aguantaba las ganas de estar con una chica lo que fue una decepción, para Yimba, Janus quería estar con una chica lo que significaba cero posibilidades para él; y de la nada le dijo:      

-“Aunque tú eres bonito y algo femenino, tienes cara y cuerpo de chica, bueno en gran parte”.  Dijo Janus.

Su afirmación fue tan fuerte que hizo quedar sin palabras a Yimba solo le sonrió, con su rostro totalmente rojo.
           
-“Lo bueno que me debes un gran favor” Dijo Janus.

Para Yimba fue como una corriente eléctrica y sin darle tiempo de ocultarlo se percató de su notoria erección lo que hizo que Janus empezara a reírse a carcajadas, haciendo sentir a Yimba todo un imbécil, llegó la hora de dormir y Yimba se quedo dormido profundamente, cuando más dormido estaba siente una presión en su pecho y abdomen, que le hizo abrir los ojos para darse cuenta de que Janus estaba arriba de él, mirándolo fijamente, sin camisa, con sus ojos inyectados de lujuria.          

-“¿Estás listo para pagar lo que me debes?” Pregunto Janus sin importar si quería o no.           
-"Más que listo para pagarte". Dije Yimba armándose de valor.      

Con sus manos fuertes Janus lo tomó de la cintura y le hizo quedar arriba de él, después lo tomó de la nuca y se llevó rapidez su rostro hacia su cara para darle un beso con mucha pasión, su cuerpo se sentía caliente y su boca sabía a gloria; mientras lo tenía arriba de él besándose, con sus manos empezó a acariciar sus nalgas de Yimba apretándolas con fuerzas, que él aprovecho para moverlas de forma provocativa.

-"Que rico culo tienes Yimba" Dijo Janus

Al tiempo que le dio una nalgada que hizo gemir de placer a Yimba, con sus dos manos Janus le indicó que bajara y con gusto lo hizo, beso a su paso cada parte de su abdomen, lo lambia y disfrutaba de su rico olor, Janus solo se retorcía de placer; cuando baje hasta pelvis se dio cuenta que su trusa contenía una gran erección y se marcaba un gran bulto, no pude más, le quito su trusa y su pene salió disparado hacia su cara pegándole en la frente.

-“¡Santo Dios!” Exclamo Yimba.

Debía de medir entre 22 o 23 centímetros, grueso y con unas venas que se marcaban por todo su tronco, circuncidado con un glande rosado en punta; quedo maravillado con sus ojos brillando al ver esa arma tan grande y potente pese a la tenue luz que entraba por la ventaba con barrotes.          

Sin demora Yimba se engullo todo lo que pudo de ese enorme pene dentro de su boca y solo pudo tragar un poco más de la mitad por lo grueso y grande que era, que hizo lanzar un gemido de macho excitado Janus lo que hizo intentar meter más de su pene a Yimba, pudo más su calentura y termino por tragarse todo su mástil, hasta que su nariz se hundió en la abundante mata de vellos de Janus; quien dio un pequeño grito y suspiros que le hicieron saber que estaba haciendo buen trabajo, Yimba lambia su tronco, metiendo sus huevos dentro de su boca, por un momento agradeció estar en prisión.

Después de varios minutos de estar mamando su hermoso y enorme pene, de gozar con su sabor salado y limpio, Janus los agarró por los hombros y de manera rápida y desesperada lo despojó de su ropa y le hizo recostar boca abajo, quedando su culito a su disposición, Yimba levanto sus nalgas y arqueo su espalda para que se viera más provocador       

Sin darle tiempo de nada Yimba sintió como hundía su cara y su lengua entre sus nalgas para lamber su hoyito, sin poder evitarlo dio un gran gemido de placer que retumbó en las paredes, pero no les importó ser escuchados; él estaba haciendo un trabajo espectacular, hundía su lengua lo más que podía dentro de su ano y hacía círculos dentro de él que le hacían ver el paraíso a Yimba; después empezó a meter un dedo, lo hizo lentamente pero sin detenerse hasta que todo su dedo estuvo dentro de él, empezó a hacer círculos y rozaba su próstata haciendo que se retorciera de placer, después empezó a meter dos dedos y después tres, Yimba estaba en la gloria en ese momento no existía nada más en el mundo más que Janus y él; cuando sacó sus dedos volvió a darle un beso negro para lubricarme más; luego se recostó para hacer subir a Yimba sobre él:

-"Es hora de pagarme". Dijo Janus.        

Yimba sabía lo que tenía que hacer, agarro su pene y lo puse en la entrada de su hoyito que estaba bien lubricado y poco a poco empecé a meter su gran herramienta dentro de él; cuando su glande entró Yimba grito de placer y su ano se contrajo haciendo Janus babeara de placer, quien lo sostenía de la cintura lo que le hizo saber que él tenía el mando, poco a poco empezó a meter el resto de su erección hasta que por fin sus vellos tocaron mis nalgas, Yimba sentía su ano extendido, le dolía pero era más fuerte el placer que estaba sintiendo.         

-“¡Eres una putita de verdad!” Dijo Janus.       
-“Si soy tu putita, toda tuya”. Respondió Yimba.        

Casi de inmediato Janus comenzó a embestirlo fuertemente, ensartando todo su miembro de un solo golpe, sentirlo dentro de él era lo mejor que le había pasado en su vida; de pronto Janus se salió por completo, lo que hizo sentir a Yimba un enorme vacío dentro de él, Janus hizo que se  pusiera boca abajo, para empezó a penetrarlo así, clavando todo su pene de un solo golpe lo que hizo que un gemido se ahogara en Ymba, lo taladraba con fuerza y sin parar, sentía como con cada penetración me habría más y más; de pronto el pene de Yimba empezó a pulsar y supo que estaba por venirse,  sin tocarse, solo con la acción del pene dentro.

Yimba sintió que su vista se nublaba y empezó a correrse de manera abundante, gritando y haciendo que su ano se contrajera, lo que hizo que el pene de Janus tuviera más fricción; al sentir como su ano lo apretaba más no pudo evitar venirse y varios potentes chorros de su sabrosa leche se depositaron dentro del culito de Yimba, que sentía como lo llenaba; Jadenante Janus le dijo al acabar de venirse.

-“Ahora eres toda mía", Dijo Janus.
-"Si soy toda tuya las veces que quieras". Dijo Yimba.          

Luego Janus se salió, aunque Yimba hubiera preferido dormir con su pene dentro de él y nunca sacarlo; con sus dedos Janus agarro un poco de su semen que salía de su aun abierto ano e hizo que Yimba lo lambiera, luego de nuevo una mamada, para terminar con un beso antes de que Janus se fuese dormir a su cama. 

Desde entonces habían sido una pareja feliz, tenían sexo todos los días, lo que hacía su vida fuese más llevadera en la prisión, y hasta se le olvido la condena que pendía sobre él, Yimba fue sacado de sus recuerdos cuando el transporte de la corte se detuvo de súbito para el ser sacado por los guardias y se llevado dentro de un edificio por un pequeña puerta, estaba temblando de miedo no deseaba lo que estaba por pasar se preguntaba si su relación con Janus podría soportar el que fuese despojado de su virilidad para siempre, pero Yimba tuvo poco tiempo para pensar. 

Yimba fue obligado a esperar por cerca de dos horas solo en trusa, donde era notoria su tremenda erección fue conducido por tres guardias a una habitación en donde por fin fue desnudado, ahí, un hombre con cubre bocas, lentes especiales y baba, usando un aparato especial láser depilo todo el área pélvica de Yimba, por todos lados incluido entre sus nalgas, dejando su ano como genitales tan lampiños como el día que nació, luego ese mismo hombre le inyecto algo en su pene para luego hacer lo mismo con sus testículos, que fue algo muy doloroso.

luego fue llevado así desnudo a otra habitación en donde fue obligado a acostarse boca abajo sobre una plancha de cerámica blanca con un agujero, con un anillo de goma por donde fue introducido su aun erecto pene.

Yimba trataba de ser valiente de no demostrar su temor, pero lo cierto es que estaba aterrado, ya con su pene dentro de agujero, sus brazos fueron estirados hacia arribe de su cabeza, para ser asegurado en un extremo de la plancha, sus piernas fueron separadas y también aseguradas en el otro extremo, un hombre con ropas quirúrgicas, tapa bocas y gorro con un estetoscopio colgando de su cuello, abrió un compartimiento debajo de la plancha de cerámica, instantes después Yimba sintió como su duro pene fue manipulado por una mano, que le coloco algo alrededor de su pene.

Luego el hombre se coloco unos guantes de látex, para tomar un pote de lubricante pero no de un lubricante cualquier, sino de uno especial, le abrió las nalgas a Yimba para poner una generosa cantidad de ese lubricante que iba servir además de lubricante en ese momento, como sensibilizador de su ano como paredes internas de su recto para que desde ese momento gozara aun mas al ser penetrado por detrás, luego aquel hombre le inserto por su ano un tubo metálico similar en tamaño y forma al pene de Janus que hizo Yimba sintiera un estremecimiento.

El hombre cuando termino de insertar el tubo, le susurro al oído.

-“Ahora relájate y todo será más rápido, ¡Disfruta mientras puedas!” Le dijo el hombre a Yimba.

Luego presiono uno botones de un panel de control en la pared a un costado de donde estaba Yimba y él sintió como comenzó a ser embestido por aquel tubo, que comenzó no solo a masajear sino a darle pequeñas descargas eléctricas sobre su próstata, al mismo tiempo, Yimba sentía como su pene estuviera siendo masturbado y succionado por una boca, todo su cuerpo se tenso por instinto.

-“AAAHHHHHH” Gimió levemente Yimba de placer.

Por algunos minutos el placer fue genial, Yimba no pudo resistir mucho y se corrió dando una gran alarido de placer.

-“¡Dios me VENGOOOOO!” Grito Yimba.

Fue una de sus eyaculaciones más potentes y copiosas de su vida, viniéndose como nunca antes pero tanto lo que masajeaba su pene como su próstata no se detuvieron, al cabo de unos minutos Yimba de nuevo se volvió a venir.

En el plazo de la próxima hora Yimba se corrió 15 veces, todas de manera copiosa, para el termino de aquella primera hora, todo su cuerpo estaba cubierto y brillaba por la gruesa capa de sudor que lo cubría, continuaba gritando pero ya no de placer sino implorando que acabara aquella tortura.

-“¡CORTEN, YA, POR FAVOR YA NO MÁS!” Gritaba Yimba una y otra vez.

Pero nadie hizo caso de sus ruego aquello duro por dos horas más, hasta que el recipiente que estaba colocado por debajo de su pene quedo lleno de casi un litro de semen, lo único que se le proporciono durante esas tres horas a Yimba fue abundante agua.

Cuando el recipiente estaba casi listo, el hombre que dirigía todo, espero que Yimba se viniera una última vez entre alaridos de dolor para presionar un comando especial en el panel de control y los ojos de Yimba quedaron en blanco cuando las cuchillas cortaron de tajo su pene y huevos anulándolo para el resto de su vida, todo el cuerpo de Yimba se sacudió con violencia por algunos segundos antes de desmayarse por el terrible dolor que sentía.

Para cuando Yimba despertó ya era otro día, lo primero que hizo fue tratar de llevarse sus manos a su entrepierna pero estas estaban amarradas, no fue sino hasta tres días después que se le permitió ver su entrepierna, cuando fue retirado el vendaje, de sus genitales ya no quedaba nada, incluso en ese momento lo que parecía ser una vagina por lo menos por fuera se mostraba en su entrepierna, bien tenia labios vaginales, mayores, menores y hasta lo que parecía ser un clítoris no contaba un agujero más que para evacuar su orina.

Dos días después de descubrir lo que ahora estaba en su entrepierna, Yimba fue devuelto a la prisión y a los brazos de Janus, que no podía creer lo que vio cuando Yimba esa noche se lo mostro, Janus le dijo a un Yimba que lloraba.

-“Bueno por lo menos ahora si eres una puta de verdad”.  Dijo Janus.

Lo que hizo reír a Yimba, esa noche tuvieron sexo, aunque Janus solo lo podía penetrar por detrás y Yimba sintió aun mas placer que antes al ser penetrado por el duro pene de Janus su clímax no fue lo que solía ser, con el tiempo ambos aprendieron a disfrutar de la nueva condición de Yimba.

Janus fue liberado un año antes que Yimba pero le prometió que lo esperaría lo cual hizo ahora ambos viven juntos y disfrutan a su manera de su sexualidad aunque Yimba tiene pesadillas recurrentes sobre que está de nuevo siendo ordeñado brutalmente en aquella clínica que le quito su virilidad para siempre convirtiéndolo en el nulo y putita que será para el resto de sus días.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com




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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VIOLENTO CORTE

Mi nombre Ana, aunque no creo que ese nombre recibí al nacer, a mis padres si es que aun viven nunca los conocí, desde que tengo memoria he vivido en esta mansión en donde el dolor y el sexo son la norma, desde pequeña era usada para complacer los más degradables placeres humanos, nunca jugué como una niña o niño normal apenas se me enseño a leer y solo podía ver una hora televisión programas que me eran controlados, mi habitación era y sigue siendo una pequeña celda con una colchoneta y un escusado de metal......


VIOLENTO CORTE
Mi nombre Ana, aunque no creo que ese nombre recibí al nacer, a mis padres si es que aun viven nunca los conocí, desde que tengo memoria he vivido en esta mansión en donde el dolor y el sexo son la norma, desde pequeña era usada para complacer los más degradables placeres humanos, nunca jugué como una niña o niño normal apenas se me enseño a leer y solo podía ver una hora televisión programas que me eran controlados, mi habitación era y sigue siendo una pequeña celda con una colchoneta y un escusado de metal.

[TRANSEXUAL] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [ESCLAVITUD] [TORTURA] [FEMINIZACIÓN] [VAGINOPLASTIA]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul





Mi  nombre es Ana, aunque no creo que ese nombre recibí al nacer, a mis padres si es que aun viven nunca los conocí, desde que tengo memoria he vivido en esta mansión en donde el dolor y el sexo son la norma, desde pequeña era usada para complacer los más degradables placeres humanos, nunca jugué como una niña o niño normal apenas se me enseño a leer y solo podía ver una hora televisión programas que me eran controlados, mi habitación era y sigue siendo una pequeña celda con una colchoneta y un escusado de metal.

Naci hombre pero me hicieron vestir y comportarme como una niña y luego una mujer pese a mis genitales, nunca conocí lo que era ser un varón, siempre use ropa de niña y luego de mujer, mi primera tanga me la dieron a los 12 años cuando comencé a prestar servicios orales a los hombres que se me indicaban, ¡escapar!, ¿a dónde? La única vida que siempre he conocido es esta además nunca he salido más lejos que un jardín dentro de la mansión, ni siquiera sé es que donde estoy y como llegar a ese lugar.

A los 11 comencé a recibir inyecciones de alguna clase cada dos semanas, poco a poco mi pecho una vez lizo comenzó a crecer con forma redondeadas, me comenzaron a crecer senos, a los 14 años ya tenía senos bien definidos con pezones diminutos de color rosa pero con senos aun pequeños que concordaba con mi complexión delgada, con cintura estrecha y nalgas paraditas comencé a recibir el acoso de los clientes no solo de mirada sino también de tacto, ese mismo años fui sometido a un tratamiento laser que retiro todo el vello de mi cuerpo de mis ojos para abajo para siempre.  

Mis pezones cabello que me llega aun hoy hasta mas debajo de los hombros, contrastan con mi piel en extremo blanca dado que rara vez salgo al sol, mis ojos azules y mi rostro moldeado con incluso algunas pequeñas cirugías plásticas era a los 15 años las de una adolescente en la flor de la vida, pese a haber chupado, lambido no solo penes, sino vaginas y anos en incontables ocasiones hasta ese momento aun era virgen excepto oralmente pero eso estaba por cambiar como ya dije las miradas de los hombres me comían literalmente mientras me paseaba solo en tanga por el gran salón de la mansión durante las fiestas de mis amos.

Aquel día poco después de cumplir 15 años mis Amo me trajeron ropa muy sexy y me ordenaron ponérmela pues esa noche debía dar un servicio especial, la tanga era especialmente pequeña aunque trate de ocultar mi pene echándolo hacia atrás entre mis piernas presionaba tanto que era muy incomodo pero de algún modo pude lograr que no se me notara que tenía algo entre mis piernas, era toda una linda señorita; me sentía una zorrita, coqueta, sugerente para quien me viera, aunque aún ningún chico lo había hecho por completo.          

Todo mi atuendo decía que era una chica en busca de sexo, me vestí frente al espejo sin perder ni un instante de mi transformación, me movía lo más femenina que podía, bailaba frente al espejo, me tocaba mi culito chiquito pero redondito todo el tiempo, mi abdomen, mis pequeños senos, recuerdo que hasta ¡me besaba a mí misma en el espejo! No cabe duda que era toda una señorita que deseaba que le hicieran el favor de hacerla mujer. 

Me maquille para verme más natural y más linda con poco maquillaje; no tenía peluca pero dejaba mi cabello largo a propósito para poder peinarlo con diademas o ligas y de la manera más femenina posible; cuando terminaba me veía al espejo y mi pene dentro de mi tanguita estaba súper presionado, me tocaba como una nena, me “dedeaba” sobre la ropa porque estaba muy excitada y porque, ¡era una nena! Trataba de olvida que tenía pene y me imaginaba tener una vagina, mi mente bloqueaba que no era libre y que era una esclava nada más.       

Cuando estaba lista, cuando estaba a gusto con mi atuendo y me veía lo más sexy posible, me dirigí el gran salón de inmediato las miradas se posaron en mi, encantaba que les parecía linda y que me desearan, que les pareciera una verdadera mujer, me sentía excitada; me imaginaba tener un rico pene dentro de mí ya fuese en mi boca o en mis entrañas.  

Cuando más caliente estaba al sentirme deseaba Laura que era una de las encargadas me hizo subir a una de las lujosas habitaciones donde me empecé a quitar la ropa hasta quedar solo en tanga, mi pene me dolía quería salir las hormonas que me daban habían hecho que mi pene creciera cuando estaba duro a 23 cm, lo que me molestaba pero siempre me hacia querer masturbarme no pasaba mucho tiempo hasta que explotaban en chorros sobre mi cuerpo, y me encantaba embarrarme todo mi semen en mis senos y vientre, luego de descansaba unos segundos, mientras miraba mi respiración agitada, llena de sudor y semen por mi cuerpo que brillaba y sonreía de lo rico que había sentido, miraba mi pene como se encogía a su diminuto tamaño y me sentía toda una zorra, me daba nalgadas como premio; pero ese día todo iba a cambiar.       

Al poco de entrar un chico entro a la habitaciones, me sorprendió que era joven quizás de unos 20 o 21 años lo que era raro ya que la mayoría de los clientes eran señores en sus años 50’s a los que conocía muy bien, este chico me hizo sentir sumamente nerviosa, no decía ni una palabra y solo miraba al suelo, era moreno, no era gordo pero era robusto, bien peinado, vestido elegantemente pero de manera casual, él cual no decía nada, solo me miraba con ojos de lujuria.        

El solo sonrío de repente, para comenzar a quitarse su ropa hasta quedar solo con uno bóxer blanco apretado, se empezó a sobar su pene y yo ya veía que su miembro crecía, cuando estuvo frente a mí me di la vuelta y le restregué mi culito en su paquete como una gata, el me abrazó por detrás y me acarició toda, sentía delicioso, sus manos, su pene presionando en mi culito, lo sentía tan grande, me besaba el cuello y yo solo lo tomaba de su cabello, le pregunté si le gustaba, y me dijo, “claro que si chiquita, estas bien rica, te quiero penetrar ya”, me jaló a la cama y yo aproveche para empujarlo y se acomodó yo me acerque como una gatita, llegué frente a él, y lo empecé a dar besitos, desde su cuello, su pecho, su abdomen, solo quería llegar a su pene, baje su bóxer y su pene broto frente a mi cara, me sorprendió, lo tome, lo admire, lo acaricié, con una mano, luego con dos.

-“Chúpalo”. Me dijo
-“Si papi”. Le respondí.

Para metérmelo en mi boca, lo lambí desde la cabeza hasta sus huevos, eso a él le encantó y cada que podía me bajaba a lamer sus testículos, me lo metí a mi boca y empecé a subir y a bajar cada vez con más ritmo, el me acariciaba mi cabello, yo me perdí, me encantaba chupar un pene, me sentía una puta ahí con mi culo levantado chupándosela a un desconocido y me encantaba, él me tuvo que apartar de su miembro porque yo podía quedarme ahí horas, me dijo “espera bebé, ya te la quiero meter”.

Aquello me dio hizo temer nunca me habían nadie penetrado, no sé si debía pero luego recordé las palabras de Laura “¡Deja que el cliente te haga lo que quiera!” Ella siempre me había dicho que no me dejase hacer lo que el cliente deseara sino solo sexo oral o manoseos, aquellas palabras me dio la pauta para continuar

Se paró detrás de mí, me quitó mi tanga y se arrodilló, yo solo lo veía por el reflejo del espejo frente  a mí y me volvió a sorprender, me metió su lengua en mi hoyito, yo di un brinquito al sentirlo, pero me tranquilizó y siguió, me puse un poco nerviosa, no sabía qué era eso y no me lo esperaba pero poco a poco empecé a sentir rico y empecé a gemir de lo que sentía pero en eso se paró, se untó lubricante en su pene y en mi ano, metió su dedito y yo pensé que ya me había penetrado, oh que equivocada estaba, luego apunto su pene en mi entradita apretadita y empezó a forzar la entrada.

Me espanté un poco por el dolor y él lo notó, me tranquilizó pero me dolía mucho, y ahí lo vi tratando de penetrarme y yo quería pero me dolía, poco a poco fue entrando, me daba nalgaditas, fingí placer pero realmente sentía mucho dolor, el solo metía la puntita y la sacaba, y así estuvo un rato, fue algo extraño e incómodo pero creo que se me bajó la excitación, le pedí perdón, él me dijo que no pasaba nada, le dije que le ayudaba a terminar, que quería que se viniera en mi cara, di un brinquito y se la empecé a mamar bien rico, volví a prenderme y a disfrutar, estuve un rato, mis gemidos se perdían con los de él.

De pronto se detuvo  me lo saco de la boca y lo puso sobre mi lengua esperando su lechita, el se masturbó y me lleno la cara y el pecho de su néctar, lo chupé y embarré, el me acarició la cabeza como un perrito y se fue a bañar, yo me quede solita en el piso con semen en mi cara y me vi al espejo, ni siquiera recordé mi pene, me lo saqué, no estaba erecto pero si un poco despierto, me acaricie mis pezones, mi anito y me tocaba con dos deditos mi pene hasta que me vine sin siquiera estar bien erecto y me dolió un poco pero sentí rico y así me quedé tocándome y jugando con los jugos de mi cuerpo hasta que salió con una toalla y me dijo, ponte a cuatro patas.

Lo hice sobre la cama, de nuevo él me penetro, esta vez si logro meterme todo sus 20 cm, sentí sus huevos golpear mis nalgas,  a los pocos minutos de sus embestidas me vine de nuevo, sin siquiera tocarme, mi ano se contrajo con espasmos lo que hizo que él se viniera en mi interior, sentí por vez primera una cálida leche de macho en mi interior. Gemí de placer, mientras el bramaba mientras se corría, depositando chorro tras chorro de su leche profundamente en mi interior.

Por los próximos seis meses mi culito fue bien atendido por una buena cantidad de duros miembros viriles, en ocasiones hasta seis por día, que lo dejaron bien abierto poco a poco los clientes dejaron de solicitarme hasta que apenas atendía a uno cada dos o tres días, fue entonces que Laura me comenzó a inyectar cada día algo directamente en mi pene que lo comenzó a agrandar hasta hacer que quedara de 29 cm cuando estaba en erección, pero ya no sentía placer por el contrario cada que tenía una erecciones sufría de gran dolor, por si fuese poco mi glande se volvió muy sensible.

Cierto día Laura vino por mí, me llevo a una las habitaciones de juegos como le decían a las mazmorras de tortura de la mansión donde se podía practicar todo tipo de fantasías SM o BDSM. Ahí me hizo desnudar, estaba bien pintada me hizo coloco un arnés de cuero que estaba divido en rombos, que dejaban mis senos como mi sexo al descubierto, me hizo ponerme unos guantes de látex negros largos que me llegaban casi al hombre, también unas medias largas que me llegaban casi a mi cadera y un par de zapatos de tacón de color rojo con negro.

Mi cabello rubio estaba recogido con una cinta color rosa que formaba unos moños, luego me hizo montar sobre un caballete de madera con protuberancias metálicas, me hizo sentar sobre un gran dildo metálico que sobresalía de la parte de arriba de la fuerte estructura de madera. Me coloco una barra de metal con grilletes en cada extremo de la barra de unos 70 cm de largo cuyos grilletes aseguro sobre mis tobillos, luego aseguro unas esposas en mis muñecas por detrás de mi espalda y finalmente ato mi cuello con un paño negó que aseguro a la barra entre mis piernas.

También Laura aseguro la pequeña cadena de la esposa a la barra lo que dejo mi cuerpo arqueado hacia atrás en una posición muy incómoda, antes de irse me dijo. “Disfruta si es que puedes”. Luego presiono un interruptor y el dildo en mi interior comenzó a moverse arriba y abajo al tiempo que vibraba dándome un brutal masaje prostático que hizo que mi pene comenzara a ponerse duro pese a no desearlo, simplemente comenzó a crecer fuera de mi control, el dolor no tardo en aparecer y mis jadeos era por ello, no de placer.

En la parte de arriba del caballete sobresalían puntas de metal, mis huevitos rosaban uno, pero mi pene no, ya que al quedar completamente rígido quedo apuntando en un ángulo de 55º en diagonal, no paso mucho gasta que una mujer vestida toda en cuero negro, con un gran escote apareciera ella portaba un sólido y ancho cuchillo tipo de cazador con la que me acerco y note como miro mi miembro en completa erección, lo tomo con una de sus manos lo que me hizo sacudir de dolor, ella solo rio complacida, por mi dolor.

Luego lo empujo sobre los pinchos afilados de metal que se clavaron en mi endurecido gran miembro, lo que me hizo gritar de dolor.

-“AAAAAAAAAGGGGGHHHHH”. Grite.

Pero mi terrible grito de dolor, solo hizo reír a la mujer, en cuya mirada se notaba que estaba en éxtasis con mi dolor, mientras tanto sentía que mi orgasmo comenzó a formarse en la base de mi pene, unos segundos después me corrí. Un primer gran chorro de leche salió de mi pene causándome mucho dolor, cuando el segundo chorro estaba por salir sentir que la mujer usando el afilado cuchillo que tenia me hizo un profundo corte más o menos a la mitad de mi pene por la parte superior.

Aquello me hizo estremecer no grite, no pude simplemente el dolor nublo mi mente y paralizo mi cuerpo, que comenzó a convulsionar, la mujer no tardo en hacer otro corte aun más profundo, justo por detrás de mi glande. Esta vez la mujer no dejo de cortar hasta que todo mi glande fue cercenado, el semen  y sangre, brotaron de inmediato, mientras seguía retorciéndome de dolor sin poder gritar.

La mujer hizo varios cortes mas hasta que me cerceno una segunda parte de mi enorme pene justo por donde hizo el primer corte, finalmente corto lo que quedaba de mi pene sangrante lo mas pegado a la base, sentía la sangre correr por mi entrepierna, cuando ella tomo mis huevos los jalo hacia adelante y me castro usando el cuchillo el dolor fue terrible recuerdo que vomite casi me ahogo con mi propio vomito, si grite no lo recuerdo luego todo se me puso negro, el dolor era como si me estuvieran quemando vivo, sentía una punzada enorme en mis viseras, el perder la consciencia fue un alivio que agradecí.

Me desperté en una cama suave en un elegante cuarto. Estaba desnuda y sin ataduras. Luego me entere que habían pasado ya dos semanas desde que fui cortada, en mi entrepierna fue formada una vagina por medio de una cirugía plástica, el cirujano hizo un gran trabajo pues cuando sano parecía como si siembre hubiese sido una mujer en vez de un chico.

Aun sigo prestando mis servicios a los clientes en aquel lugar mis pechos han crecieron hasta ser copa “D” junto con mis habilidades orales y que los clientes adoran tener sexo anal conmigo me han convertido en una de las favoritas del lugar.

Sin embargo cada tanto tengo pesadillas de aquel día en que sufrí aquel “Violento Corte”.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

PENSÉ QUÉ ERA SOLO FANTASÍA

Fui secuestrado y llevado a una "sala de operaciones". Lucho cuando 4 o 5 chico desnudos calientes me ponen en una mesa de operaciones y me sujetan abajo mientras pasan las correas de cuero pesadas a través de mi pecho, cintura, y frente, después estiren mis brazos hacia fuera, las correas abajo, también, y finalmente, Levantan mis piernas sobre estribos y sujetan las correas por mis rodillas, dejándome completamente inmovilizado e indefenso. Me meten una mordaza inflable en la boca y no puedo hacer más ruido......


PENSÉ QUÉ ERA SOLO FANTASÍA
Fui secuestrado y llevado a una "sala de operaciones". Lucho cuando 4 o 5 chico desnudos calientes me ponen en una mesa de operaciones y me sujetan abajo mientras pasan las correas de cuero pesadas a través de mi pecho, cintura, y frente, después estiren mis brazos hacia fuera, las correas abajo, también, y finalmente, Levantan mis piernas sobre estribos y sujetan las correas por mis rodillas, dejándome completamente inmovilizado e indefenso. Me meten una mordaza inflable en la boca y no puedo hacer más ruido.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [SECUESTRO] [MEDICO] [VAGINOPLAS] [FEMINIZADO] [VIOLADO]


Categoria: Gay      Autor: YourPhriendly





Fui secuestrado y llevado a una "sala de operaciones". Lucho cuando 4 o 5 chico desnudos calientes me ponen en una mesa de operaciones y me sujetan abajo mientras pasan las correas de cuero pesadas a través de mi pecho, cintura, y frente, después estiren mis brazos hacia fuera, las correas abajo, también, y finalmente, Levantan mis piernas sobre estribos y sujetan las correas por mis rodillas, dejándome completamente inmovilizado e indefenso. Me meten una mordaza inflable en la boca y no puedo hacer más ruido.

Por el rabillo del ojo, veo otro hombre llegar a la mesa; ¡Él lleva solamente un abrigo de doctor sobre su cuerpo desnudo! Él inspecciona las correas, asegurándose de que estén seguras, entonces él habla.

-"Te hemos estado observando", dice, dándole a mi cuerpo caricias suaves.
-"Y eres perfecto para nuestros experimentos quirúrgicos". Dijo el hombre.

Mis ojos se dilataron cuando mueve un monitor de televisión delante de mi cara; ¡Mostrando una vista sin obstáculos de mi pene completamente expuesto y huevos! ¡Lucho contra mis retenciones como el 'doctor' acaricia mi pene y mis huevos!

-"Ya no necesitas estos", continúo.
-"Porque te vamos a dar una vagina”. Dijo el hombre.

Una vez que te preparen, comenzaremos. Primero, voy a castrarte. Abriré tu escroto, sacare tus huevos, estirare las cuerdas hasta donde sea posible, y mientras que todavía estén conectados tus huevos a tu cuerpo, los pondré en una sartén. ¡El dolor va a ser insoportable!"

Lucho más duro, pero en vano.

-"¡Después de que la fritura esté completa, voy a cortar las cuerdas, y ese será el final de ti como un hombre!" Dijo el hombre.

Mi miedo me hace respirar pesadamente; ¡También me doy cuenta de que mi polla se ha vuelto dura!

Me acaricia mi pene varias veces.

-"Muy impresionante", señala, su mano apretando,
-"Pero no por mucho tiempo, porque la cirugía es muy complicada, te daré analgésicos, pero estarás despierto para verme quitar tu virilidad para siempre". Dijo el hombre.

Los chicos desnudos se acercan.

-"Primero, sin embargo". El doctor continúa,
-"Debes ser preparado, después de eso, será ordeñado de una y otra vez, por lo que tus huevos serán drenados antes de comenzar, mis chicos te follarán por tu culo tanto como ellos quieran, ¡Y voy a dejar que se vengan, también! "

Los chicos todos ríen; ¡Varios otros se unen al grupo también, todos desnudos, y con penes enormes!

-"¿Deberíamos empezar?"

Uno de los chicos toma una rasuradora eléctrico y la mueve hacia mi entrepierna; ¡Lucho y trato de gritar a través de la mordaza, pero mi esfuerzo se desperdicia! ¡Siento el zumbido del aparato contra mi piel, mientras remueve mi vello púbico!

"El no te va a afeitar hasta el nivel de la piel", explica el médico, "Él lo está haciendo más corto para que luego rasurar, el resultado es mucho más limpio, y es mucho más doloroso para ti también".

¡Siento que las vibraciones se mueven arriba y abajo de mi torso, las piernas, el culo y entre mis nalgas, y, por último, mi pene y huevos! Veo los vellos cortos que quedan en la estela de la maquinita en la pantalla del monitor, ¡temiendo el siguiente paso!

Otro chico desnudo mueve un carrito pequeño entre mis piernas. Toma una cera tibia, la esparce alrededor de mi ombligo, luego pone una tira sobre ella; Sin previo aviso, él la rasga, ¡tomando mi vello con ella! Más cera, un poco más bajo esta vez, ¡y RIP! ¡Una y otra vez, la cera arranca el vello de mi área púbica, mi culo, entre mis nalgas, y finalmente, pene como huevos!

El médico revisa la piel; ¡Ni vello pudo ser encontrado!

-"Y ahora". Él anuncia, con toda naturalidad. "Debe ser purificado".

Entonces otro de los chicos desnudo mueve un soporte alto entre mis piernas; ¡En la parte superior hay una bolsa de enema muy grande! De una bandeja cercana, agarra un tubo grande que lubrica; Él echa un poco de lubricante en sus dedos, y luego los desliza en mi culo. Me tenso, ¡pero eso no le impide empujar los dedos! Me penetra el culo por un rato, luego toma el tubo del enema del soporte, lo lubrica también y lo desliza dentro de mi culo. ¡Entro tan suavemente, cuando me doy cuenta de lo que está haciendo, ya ha empezado a inflar la doble boquilla ¡Bardex!

¡Me quejé a través de mi mordaza cuando el agua comenzó a fluir! ¡Lo siento atravesando mis entrañas, y rápidamente me llena, provocándome calambres. El dolor me hace luchar aún más, pero todavía estoy indefenso. Justo cuando siento como que estoy a punto de estallar, el médico saca el tubo, y luego pone un dispositivo en mi vientre hinchado. ¡Aprieta un interruptor y la caja empieza a vibrar! Puedo sentir el agua chapoteando dentro de mí, y solo hace que los calambres empeoren! Dura por lo que parece horas, y cuando finalmente se detiene, estoy agotado.

Siento que la hinchazón disminuye cuando el médico libera la abrazadera; Los calambres bajan cuando mis intestinos se vacían, y suspiro con alivio a través de la mordaza. Uno de los chicos desnudos limpia mi ano, después me lubrifica otra vez. Por el rabillo del ojo, veo una línea de chicos desnudos, todos jugando con sus duros pene, ¡y sé que pronto cada uno de ellos va a violar mi culo indefenso!

El médico recoge un tubo con una manguera de plástico unido a él y lo desliza sobre mi pene, luego recoge una sonda y se desliza en mi culo.

-"Es hora de que desagües". Anuncia.

Él aprieta un interruptor, y el tubo de mi pene comienza a succionar mi pene desde dentro; Otro interruptor, y la sonda anal empieza a vibrar. ¡Se siente bien, y aunque no quiero, empiezo a excitarme como el infierno! ¡Mi respiración se hace más pesada a medida que las vibraciones se intensifican! Lucho contra las restricciones cuando los sentimientos me abruman, y por mucho que trato de resistir, ¡estoy sobre el borde y disparo una carga gigantesca! Una vez que estoy ordeñado, trato de relajarme, pero la succión y la vibración lo hacen imposible; Dispara una y otra vez, ¡más de lo que nunca pensé que podía! Empiezo a sentirme flotando mientras mis jugos viriles son drenados por la fuerza de mi cuerpo, ¡impotente para detenerlos!

¡Justo cuando pienso que no puedo disparar más, tengo una explosión de semen final de mi pene desamparado y me desmayo!

No sé cuánto tiempo quedo inconsciente, pero gradualmente vuelvo a la conciencia. Mi pene ya no está con el tubo, pero todavía estoy tan amarrado como antes.

-"Y ahora", el doctor anuncia, "Tu culo está bien preparado..."

Él toma un poco de lubricante y lo esparce por mi pobre pene desvalido, luego pone algo que se parece a una pequeña gorra en mi glande.

-"Esto tiene pinceles pequeños para que tu glande se estimule continuamente", explica, "hará que tus músculos pélvicos se contraigan, incluyendo tu ano. ¡Mientras estás siendo penetrado, hará que tu culo apriete los penes con fuerza! "

¡Presiona un botón y la cosa en el glande cobra vida! ¡Estimula de un tirón mi glande como los cepillos estimula la carne ya sobre estimulada aún más! Se detiene rápidamente cuando uno de los chicos desnudo se coloca entre mis piernas extendidas; Él gentilmente coloca su glande - mucho más grande que el mío - en mi culo cautivo, entonces empieza a empujar y el gorro vuelve a la vida! Aprieto mi ano, apretándolo alrededor del caliente pene que me penetra sin descanso. El médico sabe lo que está haciendo; Justo cuando estoy a punto de desmayarme, él retira la cosa de mi glande, pero el chico sigue empujando por mi ano indefenso. Puedo oír vagamente el gruñido del chico cuando él está cerca de venirme; De repente, la cosa en mi glande se activa de nuevo, mi culo se aprieta, y el mete su pene duro hasta el fondo justo cuando se viene.

¡El primer chico me la saca, inmediatamente reemplazado por un segundo chico, luego un tercero, un cuarto, y en poco tiempo, pierdo la cuenta! La estimulación ininterrumpida de la cosa en mi glande me está volviendo loco de placer y dolor.

De repente, se detiene. ¡El último chico me la saca después de tirar una carga titánica encima de mi culo!

El médico viene con una manguera de enema y hábilmente la desliza por mi ano; Infla el Bardex doble y deja fluir el agua. ¡En poco tiempo, estoy lleno, y de nuevo cólicos! No toma mucho tiempo para que el doctor suelte el agua, y drena rápidamente, para mi alivio.

Recoge un espéculo anal grande y lo sostiene delante de mi cara; ¡Mis ojos se ensanchan mientras me pregunto si mi pobre culo puede soportar estar tan estirado! No tengo elección, y el espéculo se mete; ¡El doctor lo abre, y yo gruñido a través de la mordaza cuando lo siento ampliar mi culo indefenso! Más ancho y más ancho, me hace pensar si me va a dividir en dos.

¡Sorprendentemente, no!

Puedo ver a los chicos engrasar sus manos; ¡Sé que pronto, esas manos estarán todas en mi desamparado agujero!

¡El primer chico prende sus dedos juntos y los desliza en mi ano atormentado! De repente, el aparato del glande se activa de nuevo, enviando una sacudida a través de todo mi cuerpo. Aprieto mi culo alrededor de la mano que se desliza casi sin esfuerzo, el resultado de continuo golpear-golpeando. Siento que se desliza por el esfínter interno, y en el monitor, veo su mano en mi culo hasta la muñeca. Él gira su mano mientras entra, su antebrazo que desaparece lentamente, subiendo al codo, y él vacila antes de empujarlo, y veo mi culo tragar su brazo casi hasta el hombro. Gimiendo a través de la mordaza cuando las sensaciones extrañas se mezclan; ¡Por el exceso de estimulación de la cosa en mi glande junto con la estimulación anal del puño!

Después de una eternidad, saca su brazo; ¡Miro a mi pobre culo abusado boquiabierto ancho en el monitor y estoy sorprendido de que podría ser estirado tan ancho! Apenas pasa un segundo, antes que el siguiente deslice ambas manos lentamente; Sorprendentemente, ambas encajan. Él los separa dentro de mí; ¡Estoy impresionado! Chico # 3. Pelotas de su puño y puñetazo. Como una eternidad pasa, estoy casi al límite en todos los sentidos que puedo imaginar, y varios que no puedo, incluyendo un chico que mete su mano mientras otro me estaba penetrando por el culo.

Y luego, se acabó; Otro enema, otro relleno y vacío. ¡Trago saliva, sabiendo que pronto, mi virilidad será una cosa del pasado! Empiezo a respirar pesadamente, ¡el miedo desborda dentro de mí!

Dos chicos comienzan a lavar todo el sudor de mi cuerpo; Completamente, expertamente, me limpian. Es genial, y después de todo lo que he sufrido, se siente bien. Ellos progresan a cubrirme con betadine solución para desinfectar mi piel; Hace frío, envía un escalofrío a través de mi cuerpo, solo en parte por la solución...

El doctor toma un bisturí y camina tranquilamente hasta quedar entre mis piernas. ¡Su mano enguantada agarra mis huevos, ¡apretándolas sin piedad! Grito a través de la mordaza, luchando, pero limitado demasiado impotente para escapar. Él ríe, ¡luego coloca el escalpelo en la línea central y corta! El dolor abrasador brota a través de mi cuerpo, y grito de nuevo. ¡Veo sangre en mis huevos, y el bisturí moviéndose adelante, cortando la piel de mi escroto! El médico hace una segunda incisión, cortando la membrana, y pronto, saca mis pobres condenados huevos. Una vez que están libres, ¡sigue estirándolos tan lejos de mi cuerpo como puede!

Uno de los chicos mueve una parrilla pequeña con una sartén entre mis piernas y las posiciona para que mis huevos sean puestos en él. Coloca los orbes en un soporte metálico y los deja sobre la parrilla. Siento el calor entre mis piernas, y después de un minuto más o menos, pone mis huevos en la parrilla. ¡El dolor es aún mayor que la incisión, y me siento sudando cuando escucho a mis huevos empezar a chisporrotear! El fuego está cocinando mis testículos, y estoy impotente para detenerlo. A través del dolor, miro el monitor; ¡Veo a mis testículos asándose a la parrilla como un bistec!

El médico mira mis huevos asándose, luego toma una abrazadera y agarra uno de los cordones, y lo repite en el otro lado. ¡Un par de cortes rápidos y mis huevos se han ido para siempre! Él toma un electrocauterizador y quema los extremos de las cuerdas, y todo está hecho!

¡Él saca la sartén de la parrilla, luego sostiene mis huevos asadas frente a mí, entregándolas a uno de los chicos, que procede a hacer una sabrosa cena con ellos!

-"Y ahora", el doctor dice, "Denle algunos analgésicos para el resto. No quitarán todo el dolor, principalmente porque quiero que sufras al menos un poco mientras esto sucede".

Él sostiene una aguja hipodérmica, luego procede a inyectar mi pene, y varios otros lugares a su alrededor. Después de unos minutos, inserta un catéter, luego toma su bisturí y comienza a cortar debajo de mi paquete. Después de ese corte, corta alrededor de mi glande y desliza la piel hacia abajo. Él hace varios cortes más, y desliza los restos de mi pene a lo largo del catéter. ¡Varios cortes más, y hay un agujero entre mis piernas! Él toma la piel de mi pene, coloca su dedo adentro, y lo gira al revés. Pronto lo coloca dentro del agujero y empieza a coser; Después de un rato, todo está cosido, ¡ya tengo una vagina!

¡Ahora, no tenía el pene más grande del mundo, pero realmente no tenía la intención de perderlo!

No estoy seguro de qué pensar; El doctor coloca algo que parece un consolador en mi nueva vagina.

"Eso evitará que se cierre", explicó el doctor, "¡Tu nueva vagina va a tener mucho uso!"

Otra inyección, y todo se oscurece...  Me despierto. No puedo moverme. Estoy en algún tipo de marco. Mis brazos están atados a una barra; Mis piernas están extendidas hacia los lados. Hay dos pequeñas plataformas de tamaño para los pies delante de mí.

Hay algo que me mantiene la boca abierta.

¡No puedo mover un músculo!

El doctor entra en la habitación.

"Tu nueva vagina está completamente curada ahora", explica, "has estado dormido durante un mes mientras te curabas". Me dice

Lo miro, preguntándome, casi suplicante.

"Vas a ser penetrado por tus tres hoyos", continúa, "Los chicos utilizarán los tres de tus agujeros al mismo tiempo mientras estás recluido en el marco".

Él toma un poco de lubricante y lubrica tanto mi nueva vagina como mi ano. Tres chicos entran; Uno se coloca delante de mí, el segundo detrás, y el tercero sube para arriba y se coloca en las plataforma pequeñas.

-De acuerdo, hombres -dice el doctor-, puede comenzar.

Los tres penes de los chicos ya están duras ¡Me las meten en mi vagina, culo y boca! ¡Más y más fuerte empujan, y no puedo hacer nada para detenerlos! Pronto, todos se vienen muy fuerte, en mi interior. ¡Al momento en que terminan, otros tres chicos tomar su lugar y empezar a penetrar todos mis agujeros!

"Esta será tu vida de ahora en adelante, ser un juguete sexual", el doctor dice, "Espero que lo disfrutes..."




Historia Original Aquí.




Autor: YourPhriendly       Traductor: DarkSoul

SEXO EN LA PLAYA.

Era mediodía, y las olas golpeaban mis pies mientras caminaba por ese tramo de costa. Llevaba mi bikini azul claro y mi tanktop Joan Jett favorito. Ese era mi lugar favorito en la playa. Por lo general, lo tenía todo para mí. Así que me sorprendí al ver una figura a la distancia. Llevaba un speedo negro, y nada más. Cuanto más me acerque, podría decir que estaba razonablemente en forma......


SEXO EN LA PLAYA.
Era mediodía, y las olas golpeaban mis pies mientras caminaba por ese tramo de costa. Llevaba mi bikini azul claro y mi tanktop Joan Jett favorito. Ese era mi lugar favorito en la playa. Por lo general, lo tenía todo para mí. Así que me sorprendí al ver una figura a la distancia. Llevaba un speedo negro, y nada más. Cuanto más me acerque, podría decir que estaba razonablemente en forma.

[HETERO] [CASTRACION] [FANTASIA] [PENECTOMIA] [VAGINOPLAS]


Categoria: Hetero      Autor: Crunchberry





Era mediodía, y las olas golpeaban mis pies mientras caminaba por ese tramo de costa. Llevaba mi bikini azul claro y mi tanktop Joan Jett favorito. Ese era mi lugar favorito en la playa. Por lo general, lo tenía todo para mí. Así que me sorprendí al ver una figura a la distancia. Llevaba un speedo negro, y nada más. Cuanto más me acerque, podría decir que estaba razonablemente en forma.

No musculoso, pero tampoco sin definición. Un hombre muy atractivo. A medida que me acerqué aún más, comencé a notar que no eran un speedo, sino que de hecho era un vikini negro. No era muy atrevido, así que podía pasar como un speedo, pero me di cuenta. También podía decir que no tenía protuberancia. Quiero decir, ninguna en absoluto. ¿Estaba metido? ¿Era un F2M? ¿Era simplemente desafortunado en la lotería genética? Cuando nos acercábamos cada vez más y nuestros caminos se cruzaron, no pude apartar mi mirada mientras me preguntaba aquello.

"Oye, mis ojos están aquí", dijo, al darse cuenta de que estábamos justo al lado el uno del otro y mi curiosidad había sido expuesta.

-“Um, yo... uh... ¡lo siento!” Le dije.

-"HAHA, está bien, realmente la mayoría de los hombres no les importa que una mujer bonita no mire fijamente nuestra entrepierna". Me dijo.

Todavía avergonzada, pero contenta de haber cortado la tensión continué,

-"Bueno, siendo así, así que..."
-"¿la tienes pequeña?"
-"Bueno sí". Me dijo sin pene lo que me dejo sorprendida de que no se avergonzara de aquello.

"Hehe, está bien, no tengo mucho, pero es un poco más complicado que eso..." Dijo de pronto.

Él tomó mi mano suavemente, y la colocó en su ingle. Normalmente me enfadaría mucho, pero mi curiosidad había tomado el control total de mis facultades. Era suave. No había casi nada ahí. Sin pene, sin testículos. Solo la carne lisa. Sentí lo que pensé que podría ser algún tipo de pene muy corto, o como la hendidura de una vagina, pero nada más.

-"¡Probablemente tengas algunas preguntas!, ¿no?" Me dijo.
-"Sí, ¿qué pasó? ¿Tuviste un accidente?, ¿eres un transgenero?" Dije ruborizándome.

-Bueno, primero, no ha desaparecido por completo, simplemente ha cambiado, todavía soy sexualmente activo, de una manera diferente, más como una mujer, pero como un hombre también.

-¿Entonces es una vagina? pregunté. Sin darme cuenta de que mi mano seguía palpándolo, comencé a hacerle cosquillas con mi dedo distraídamente.

"Mmm... no exactamente..." Él retiro mi mano.

Levantó la parte delantera de su vikini, y movió mi mano debajo de la tela. Ahora podía sentir algo. Se sentía como un clítoris muy ancho. Tenía una capucha que corría hacia abajo y se convertía en  labios inusualmente grandes. Pero mientras mi dedo exploraba más lejos, no había agujero que encontrar. Bueno, no de todos modos. Cuando volvía a subir hasta el clítoris... era cada vez más grande, más largo, como la cabeza de un pene. Justo debajo de él estaba un agujero pequeño, que había comenzado a fugar líquido pegajoso. Saqué mi mano, levanté uno de mis dedos a mis labios y lo lamí, sosteniendo su mirada con mis ojos.

-¿Pre seminal? Pregunte.
-"En efecto". Él me respondió

Ambos caminamos juntos hasta que encontramos un lugar junto a las rocas, y él se acostó, con las piernas ligeramente extendidas. Me arrodillé entre ellas, mi mano en su pecho liso, me incliné adentro y le besé una vez, después bajé para ver lo que había estado sintiendo. Le quite lentamente su vikini. Parecía una vagina afeitada, pero con un clítoris muy exagerado con labios grandes y lujosos.

-"Ya ves, lo que me hizo mi ex... heh" Dijo.
-"Oh Dios, ¿ella te hizo esto?" Dije mientras masajeaba su reluciente vagina delante de mí.

-"No es así, ella empezó a querer explorar su lado bisexual". En ese momento pensé que era genial.
¿Qué tipo no querría un trió de vez en cuando?" Me dijo.

Me incline y le besé en la parte superior de su capucha. Se estremeció, por lo que continué.

-“Pero después de un rato ella empezó a darse cuenta que ella prefería las vaginas que los penes, pero ella todavía quería que estuviéramos juntos. un día me preguntó cuánto la amaba..." me contaba él.

Mis labios comenzaron a envolver su clítoris, como una cereza. Una cereza grande.

-"...que haría por ella, le dije 'nada', me dijo que me amaba más que a cualquier otra cosa, pero deseaba tener un vagina en su lugar”.

Mis ojos lo miraron fijamente, con los labios fijos, todavía entonando su enorme y semi-duro clítoris.

-"Ooh, no te detengas...” Dijo gimiendo él.

Me sorprendí al principio, por supuesto, pero lo que ella no sabía era que a menudo había fantaseado acerca de tener una vagina en lugar de un pene. No estaba avergonzado de mi pene o algo parecido estaba orgulloso de hecho, era enorme y grueso, me encantaba penetrar con él y jugar con él, pero siempre me había preguntado cómo vivía la otra mitad, envidiaba las vaginas y secretamente deseaba tener una. Le dije esto, y me dijo que estaba de acuerdo, pero decidiría cómo sería.

Mi lengua estaba lamiendo arriba y abajo de la parte delantera de su clítoris, que tenía una especie de canal que conducía hasta el agujero para la orina debajo de la cabeza. Comencé a concentrarme en esa área, probando su dulce fluido.

-"Oh, sí, eso se siente bien... “ Jadeo él.

Hablamos con un médico que nos dijo que se podía hacer, pero no legalmente en los EE.UU. a menos que me identificara como mujer, lo que no lo hacía. Había, sin embargo, una pequeña isla En el pacífico que realizaba el procedimiento, y él conocía al jefe de cirugía allí, estaba altamente cualificado...

-“Mmm, sí, sigue haciendo eso... " Volvió a jadear él.

Su clítoris continuó creciendo. Era de un tamaño y firmeza de un huevo duro para ese momento. La mitad de uno en todo caso. Le metí un dedo por su ano que entro con facilidad.

-"¡UFFF!” De nuevo jadeo.

Así que hablamos con él en una convención médica cercana, y nos dijo cómo funcionaba el procedimiento: mi tejido eréctil sería eliminado, y mi glande, “o cabeza” sería esculpido para quedar como un pequeño clítoris. Mi pene formaría un canal vaginal corto, mientras que el escroto se sumaría a eso, para hacer pequeños labios vaginales. Me decepcionó con eso, y me pregunte si podía personalizar alguno... "

-“Lo Mordí con mis labios, tirándolos con sus labios vaginales con los dientes”.

-"Le dije que quería un clítoris completo, no quería perder ninguna sensación en absoluto y siempre había amado los grandes labios, por lo que quería tanta piel como fuese posible dedicado a ellos también. No necesitaba un agujero, Porque en el momento por lo menos sólo me identifiqué como hetero, y si eso cambiaba después seguiría teniendo mi ano".

-"Buen, ¿cambió?" Le dije.

"Sí, lo hice. Todavía soy hetero, pero me gusta tener relaciones sexuales con hombres también. Con sus pene me siento como... bueno, como ser complacido por lo que solía tener".

Esto era bueno. Siempre me había encendido por dos hombres juntos. La mayor parte del porno que veía era pornografía gay o lesbiana.

"Él me dijo que podía hacer esto, y también recomendé que la piel justo debajo del glande se usó para alinear el área entre los labios. Pronto llegamos a un acuerdo, y teníamos una cita".

Sabiendo esto, pronto comencé a lamerle por su hendidura. Mi dedo estaba masajeando su próstata, y estaba produciendo cantidades masivas de pre seminal.

-"Ahh... uhh, uhh…” Gimió él

-“Ahora, mis testículos tendrían que ser quitados por supuesto, así que no puedo tener hijos, pero me pondrían un cóctel de hormonas masculinas y femeninas que mantienen mi cuerpo relativamente masculino, Retienen la libido masculina, pero también la respuesta sexual femenina".

Era cierto, parecía responder como una mujer a mis cuidados. Y me estaba divirtiendo mucho más que lo que había comido con cualquiera de mis amantes. Su vagina era una creación perfecta. Estaba masajeando mi propia vagina con mi mano libre. Había trabajado hasta cuatro dedos sin ni siquiera darse cuenta.

-"Ohh, ohh, voy a venirme..." Dijo de pronto.

Empecé a lamber más fuerte. Tenía que ver eso, darle un final feliz a la historia...

-"Oh Dios, sigue haciendo eso, presiona más fuerte mi próstata". Me ordeno.

Me mudé en una posición de 69 para que pudiera comerme también mi vagina. Era espectacular, sabía exactamente qué hacer, como una lesbiana.

-"OH DIOS, ¡ME ESTOY VINIENDO!" Dijo Jadeante.
-"¡MIERDA, YO TAMBIÉN!" Le dije.
"¡Sí, sí, sí!"

Pronto semen translúcido me estaba chorreando. Lo probé, sabía más dulce que el semen de un hombre de verdad. Realmente me gustó el sabor, y con entusiasmo lambí todo. Me empujó y me besó, y nos quedamos allí mientras continuaba.

"Así que después de la operación estuve fuera de servicio, sexualmente, por un tiempo. Mi novia y yo estuvimos juntos por un tiempo, y toda ella amaba mi vagina, ella simplemente no pensaba en mi masculinidad. Resulta que era totalmente lesbiana, y yo no tenía ningún interés en vivir como una mujer así, rompimos amistosamente".

-¿Así que no te molesta en absoluto? Le pregunte.
-"No, no, yo quería esto, y como sucede, es mejor de lo que imaginé". Me respondió.

Pasó una pareja de ancianos. El marido nos notó y jadeó. La mujer soltó una risa enorme. Simplemente nos saludó.

-¿Quieres ir a mi habitación? Le pregunté, después de unos 20 minutos acostado en los brazos del otro.

"Claro, eso suena genial". Me respondió.

Esto iba a ser un infierno de un fin de semana.




Historia Original Aquí.




Autor: Crunchberry       Traductor: DarkSoul