VENGANZA MAL DIRIGIDA

Quién sabe cómo se iniciaron rumores de aquello, pero la semana siguiente en la escuela, había un fuerte rumor de que Tim había violado a Heather. Al parecer alguien debió haberlos visto esa noche en el asiento trasero del coche, y asumió que la violo, ya que una chica como esa nunca tendría sexo de buena gana con un tipo como Tim. Eventualmente, ese rumor fue oído por la hermana de Heather, Beth......


VENGANZA MAL DIRIGIDA
Quién sabe cómo se iniciaron rumores de aquello, pero la semana siguiente en la escuela, había un fuerte rumor de que Tim había violado a Heather. Al parecer alguien debió haberlos visto esa noche en el asiento trasero del coche, y asumió que la violo, ya que una chica como esa nunca tendría sexo de buena gana con un tipo como Tim. Eventualmente, ese rumor fue oído por la hermana de Heather, Beth.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ZOOFILIA] [FEMDOM] [CBT]



Categoria: Adolescente      Autor: RavenWings





Heather había estado saliendo con Tim por tres meses. Heather era una hermosa, y bajita chica  1.65 metros, rubia con una gran actitud y sonrisa ganadora. Tim era un tipo grande con músculos marcaditos, pero, debido a su personalidad un tanto tímida y reservada, fue etiquetado como un friki o nerd por la mayoría. Cursaban ambos, segundo de prepa (instituto). Estaban muy enamorados, pero porque estaban en grupos sociales muy diferentes en la escuela, mantenían muy en secreto su relación. Fue una semana antes del último día de la escuela cuando Heather decidió ir con todo con Tim.

Más tarde esa noche, ambos pasaron un tiempo maravilloso expresando su amor al otro en el asiento trasero del coche de Tim. Pero, Heather todavía quería mantener su amor a los demás en secreto. Por lo menos hasta su último año.

-“Por favor. Tim”. Dijo Heather

Por supuesto, haría cualquier cosa por Heather, así que estuvo de acuerdo. Quién sabe cómo se iniciaron rumores de aquello, pero la semana siguiente en la escuela, había un fuerte rumor de que Tim había violado a Heather. Al parecer alguien debió haberlos visto esa noche en el asiento trasero del coche, y asumió que la violo, ya que una chica como esa nunca tendría sexo de buena gana con un tipo como Tim. Eventualmente, ese rumor fue oído por la hermana de Heather, Beth.

Beth era una morena de voluntad fuerte que aunque era un año más joven que Heather, era algo más grande que Heather y siempre había sido muy protectora con ella. Cuando Beth oyó que un bastardo había violado a su hermana, creyó cada palabra de ella e inmediatamente comenzó un plan para  vengarse.

Alrededor de una semana después, la escuela había terminado. Como hacían todos los veranos, las chicas pasaban la mayor parte del tiempo haciendo tareas ligeras en la pequeña granja lechera de sus padres. Era más bien una granja de pasatiempos, en realidad, ya que sus padres también eran agentes de bienes raíces de un país pequeño. De hecho, ambos padres iban a desaparecer durante los próximos dos días en una convención estatal de bienes raíces, y dejaron a Heather y a Beth a cargo de la granja como de sus dos hermanas gemelas de 8 años, Katie Y Annie.

Beth vio la oportunidad de vengar la violación brutal de su hermana con sus padres desaparecidos, ella le hizo una llamada a Tim. Le dejó claro a Tim que sus padres habían desaparecido y que le gustaría mucho que Tim viniera a pasar el día. Había asumido que Tim, siendo un bastardo violador caliente que él era, aprovecharía cualquier oportunidad para violar a otra chica indefensa. Tim, sorprendido al recibir una llamada de la hermana de Heather, supuso que Beth estaba llamando en nombre de Heather, probablemente porque Heather era demasiado tímida o algo para llamar en persona.

Así, al día siguiente, Tim llegó a su casa de la granja esperando ser recibido por su querida Heather. En lugar de eso, Beth respondió a la puerta rápidamente antes de que él pudiera tocar la puerta, se lo llevo al dormitorio y cerró la puerta detrás de ella. Tim estaba seguro de que sabía lo que estaba pasando. "La hermana de Heather debe haberle traído aquí como una sorpresa para Heather", pensó Tim. Pero justo cuando Tim se volvía para preguntarle a Beth por qué estaba haciendo eso, sintió un fuerte golpe en su cabeza y quedó inconsciente. Beth había traído una gran sartén de hierro fundido de la cocina para matarlo. Rápidamente comenzó a trabajar. Le quitó toda su ropa. Mientras se quitaba la ropa interior, y su pene broto, ella quedo impresionada con su longitud y circunferencia. -Así que este es el pendejo sucio que violó a mi hermana – se dijo ella, y no pudo evitar agarrarlo y darle un duro tirón de disgusto.

Le metió varios calcetines en la boca y luego cerró la boca con cinta adhesiva. A continuación, le ató las manos fuertemente a la espalda. Ella entonces fue al armario y consiguió una vieja bolsa de lona. Lo trajo a la cama junto con unas tijeras. Cortó tres agujeros cerca de la parte inferior de la bolsa de ropa - dos agujeros grandes con un agujero más pequeño entre ellos. Ella abrió la cremallera de la bolsa de prendas de vestir y, con mucho trabajo, fue capaz de poner las piernas de Tim a través de los grandes agujeros y tirar de él un pantalón hasta que estaba cubriendo su torso.

Lo levantó más hasta que toda su cabeza y su torso quedaron confinados dentro de la bolsa de ropa. Luego lo comprimió y cerró la cremallera firmemente en su lugar para que no pudiera ser abierta por accidente. Tim estaba ahora encerrado en la bolsa de prendas pesadas, con la excepción de que sus piernas sobresalían a través de los agujeros en la parte inferior. "OH, casi me olvido", gritó Beth, "¿cómo puedo torturar y mutilar a tu patético pequeño violador cuando está todavía dentro de la bolsa?" Su glande ya estaba contra el fondo de la bolsa cerca del agujero, Y no fue ningún problema para Beth agarrar su pene flácido para sacarlo por ese agujero.

Colgaba allí, colgando unos buenos 5 pulgadas. El agujero era apenas bastante grande para su pene flojo, pero Beth luchó hasta que ella podía también tirar de ambos testículos a través del agujero. Seguramente, si hubiera estado consciente, habría estado con un dolor insoportable por la forma en que había manejado sus huevos. -Puede que tenga alguna tortura en mente para estas ridículas nueces tuyas -dijo Beth mientras ella se tiraba furiosamente sobre ellos para atraparlos a través del agujero.

Beth tomo una cuerda de nylon y ató cada una de las piernas de Tim a los dos postes de su cama, de modo que los pies de Tim estuvieran en el suelo, su culo estaba en el borde de la cama y su pene y sus huevos colgaban a borde de la cama. Debido a que el agujero estaba tan apretado alrededor de su pene y huevos, y porque había comenzado a recuperar la conciencia, el pene de Tim comenzó a llenarse lentamente de sangre y lentamente a ponerse de pie. Sin darse cuenta de que era una respuesta involuntaria, Beth gritó ante lo que ella percibía como su increíble desprecio.

-"¿Qué carajo crees que estás haciendo, pequeño violador pervertido?" ¿Te estás poniendo duro? ¿Crees que voy a tener sexo o chupar esa cosa después de lo que le hizo a mi hermana? Oh, no, voy a hacer todo lo contrario. Voy a torturar la mierda hasta que sea apenas un pequeño de ornamento que se balancee entre tus piernas. ¡Desearías haber nacido niña! "Tim estaba ahora plenamente consciente y escuchaba cada palabra. Por pura rabia, agarró de nuevo la sartén de hierro fundido y se balanceó como un bate de béisbol hasta que entró en contacto con su pene erecto. Tim se encogió de dolor.

Justo en ese momento sonó el timbre de la puerta. Beth sabía que, como se suponía que debía estar limpiando las escaleras, todo el mundo esperaba que ella contestara la puerta. -Espera aquí violador, y es mejor que aproveches este momento para apreciar la sensación de tener un pene funcional, porque cuando vuelva, voy a mutilar ese pene más allá del reconocimiento. No cerró la puerta detrás de ella. Asumió que sólo sería unos segundos, así que no se molestó en cerrar la puerta. El visitante era un tío que la familia que no había visto en algún tiempo, y en su atención ocupó mucho más de lo que había previsto.

Mientras Beth trataba de deshacerse de su tío para poder volver a su tortura, sus dos hermanas gemelas de 8 años vinieron y llamaron a la puerta de su habitación. Cuando no hubo respuesta, abrieron la puerta y entraron. Aunque estuvieron sorprendidas ante la imagen que tenían delante, no tuvieron miedo y estaban abrumadas por la típica curiosidad de 8 años. "¿Qué es eso?", Comentó Katie. "Creo que es un niño", dijo Annie. "No, quiero decir ¿qué son esas cosas?" Caminaron rápidamente hasta la entrepierna de Tim para inspeccionar lo que habían descubierto.

Tim no podía perder su erección debido a la extrema constricción alrededor de la base de su pene. De hecho, debido a la tortura infligida, su pene se había hinchado aún más. Estaba completamente erecto, y palpitaba suavemente de un lado a otro con cada pulso de su corazón que palpitaba rápidamente. "OH, este es un niño", gritó Annie. "Y esta es su pene. Oí a un par de grandes chicas de quinto grado hablando de ella una vez. Dijeron que a los chicos les gusta que jueguen con sus penes.

 -¿Por qué? -preguntó Katie con incredulidad.

"Porque, les gusta escupir cosas de ellas a las chicas. Si juegas con él lo suficiente, arroja cosas", respondió Annie como si fuera una experta en niños.

"Y éstos son sus huevos" Ella los empujó con un dedo inocente. "No creo que hagan mucho de cualquier manera, excepto quedarse ahí y columpiar así." Los ojos de Katie eran tan anchos como los platos de la cena mientras ella se acercaba lentamente al gran pene palpitante. Ella involuntariamente extendió la mano y lo agarró como si fuera suyo. -¿Podemos hacer que nos salpique cosas? -preguntó Katie en un tono casi suplicante. "Claro". Respondió Annie, disfrutando del papel de maestra y de todo. "Sólo tenemos que frotarlo y jugar con él durante mucho tiempo". Ella comenzó a frotar su enorme glande hinchado, pero se dio cuenta de que necesitaba algo de lubricación. "Necesitamos algo que lo haga resbaladizo," ella dijo. "Voy a buscar un poco de mantequilla", gritó Katie, como ella cerró la puerta y se fue a la cocina. Volvió con la mantequilla en cuestión de segundos. Apresuradamente cerró la puerta del dormitorio detrás de ella, pero no cerró.

-¡Aquí está la mantequilla! -Perfecto, acabo de esparcirla por todas partes, y empezaremos a frotar -dijo Annie. Aplicaron la mantequilla blanda liberalmente al pene de Tim y comenzaron a acariciarla con sus diminutas manos. Para un apalancamiento completo, se acercaron. Ambas chicas estaban riendo de excitación y acariciando el enorme pene en todo su vigor. Ocasionalmente, una chica se deslizaba haciendo que la otra chica recibiera un golpe juguetón y con mantequilla en la cara con el pene de Tim.

Esto serviría para excitar a las chicas aún más y aumentar la risa. Pronto estaban teniendo peleas deliberadas por el pene de Tim, tratando de ver quién podía golpear a la otra en la cara más duro con el hinchado pene.

No pasó mucho tiempo antes de que el perro de la familia, King, oyera el chirrido de las chicas, y vino a investigar. Se acercó a la puerta y la abrió con su hocico. "¡Rey!" Gritaron las muchachas emocionadas. "¿Quieres jugar con nosotras?" King era un pastor alemán muy grande pero apacible. Caminó hasta donde las niñas jugaban, e inmediatamente comenzó a lamerse la mantequilla de sus rostros. Las chicas gritaron de alegría. King comenzó a lamerse la mantequilla del enorme órgano de Tim. Las chicas estaban doblemente intrigadas viendo la larga lengua de King lamer el pene grande.

De repente, gritó Katie. "Hey, King tiene un pene también" Y señaló hacia donde el eje rosado oscuro de King estaba lentamente pero constantemente emergiendo de su funda y cada vez más y más duro. "¡Vaya, tienes razón!" Gritó Annie. Ambas chicas giraron instintivamente y miraron entre las piernas de King para confirmar que King también tenía huevos, igual que el chico con el que habían estado jugando. Mientras King continuaba lamiendo el pene de Tim, las chicas volvieron su atención hacia su perro.

-¿Crees que podríamos conseguir que King nos arrojara sus cosas como las de un chico? -preguntó Katie. "No lo sé, sube bajo él para que puedas jugar con él", le dijo a Annie. Katie se puso de espaldas en el suelo, mientras Annie la ayudaba entre las piernas de Kings, así que se encontró cara a cara con su pene. "Es raro", dijo Katie. "Es muy puntiagudo y tiene una gran protuberancia en la base aquí." "Lambelo como King lame el pene del muchacho", instó Annie. -Parece muy salado -exclamó Katie. Con eso, Katie envolvió firmemente sus pequeñas manos alrededor del pene de King para aprovecharlo y comenzó a insertar todo el eje de King en su boca. Annie observó con asombro que su hermana gemela empujó el pene entero del perro en su boca y comenzó a chuparlo febrilmente.

"¿Cómo sabe eso?" Annie preguntó emocionada. Katie extrajo el largo pene de su boca y se volvió hacia su hermana. "Es realmente largo y va hasta el fondo de mi garganta. Es muy salado, también. El punto de que es muy flexible, pero se siente como si hubiera un hueso dentro de él. Y, cuando lo chupo... Katie cortó su oración en un estado de shock y sorpresa cuando sintió varios disparos impactaron con fuerza en su mejilla. "¡Él se está chorreando!" gritó Annie con placer incontrolado.

Katie, todavía estupefacta, se volvió al pene de King para ver qué estaba pasando, y recibió una ráfaga de semen aguado en su joven rostro. Los chorros de King continuaron implacablemente, de modo que Katie apenas podía hablar de los rápidos chorros de semen que le disparaban en la cara.

 "WOW, LO HICE" gritó Katie, y algunos de los disparos fueron disparados directamente en su boca mientras hablaba. "Mi turno, mi turno", gritó Annie mientras empujaba a su hermana de debajo del perro.

"HEY", gritó Katie.

Pero Annie ya se había posicionado debajo del perro y estaba siendo absolutamente recubierta con un chorro después de un incesante escupir de semen de perro. Mientras tanto, Katie se había acercado al espejo y sólo pudo pronunciar un "WOW" silencioso cuando vio que toda su cara estaba cubierta de semen de perro y que estaba goteando de su barbilla en la parte delantera de su blusa. Rápidamente regresó a ver las hazañas de su hermana bajo el perro. A veces parecía que Annie se ahogaría de las cantidades prolíficas de semen de perro que le disparaba. Pero ella nunca apartó su cara. En un par de ocasiones, incluso abrió la boca y dejó a King disparar varias explosiones de semen justo en su boca, tragando cada gota. Eventualmente, las niñas drenaron a King hasta la última gota de semen que sus huevos podían producir. Cuando esto sucedió, King rápidamente se dio la vuelta y salió trotando fuera de la habitación. Lo último que vieron ellas mientras King atravesaba la puerta fue su hinchado pene de un lado a otro entre sus piernas, todavía goteando un poco de semen residual.

Las chicas se miraron y se rieron. Cada uno estaba cubierto de fluido lechoso. Los frentes de sus blusas estaban empapadas y cada una tenía el cabello húmedo enmarañado en la frente. En el suelo había un charco de semen de perro. Aún no tenían suficiente diversión. Ambas chicas estaban pensando lo mismo, y se lanzaron hacia el duro pene de Tim. Lucharon durante un tiempo, cada uno tirando de ella con fuerza, pero finalmente decidieron tratar de hacerlo juntas. No tenían más mantequilla, por lo que se agacharon y cubrieron sus pequeñas manos con semen de perro y lo utilizaron para la lubricación. Acariciaron y acariciaron el duro pene de Tim sin resultados.

Tim, aunque muy confundido y desorientado, estaba amando cada minuto. Frustradas por su falta de resultados, se tomaron un descanso y lamentaron su incapacidad para hacer que ese muchacho se viniera. -¿Por qué no nos lo echa encima? -gimió Katie. "No lo sé", dijo Annie, "tenemos que chuparle como si fuera el de King". "Sí," dijo Katie, mientras agarraba el pene con un renovado vigor y empezó a lamberlo. Una vez más, Annie estaba absolutamente aturdida por la tenacidad de su hermana mientras veía a su hermana lentamente meter primero el glande, luego el resto de la enorme pene de Tim en su boca. El pene se extendió claramente hasta el fondo de la garganta de Katie, mientras Annie observaba que la respiración de Katie era exclusivamente a través de su nariz y apenas. Los labios de Katie estaban estirados, envueltos alrededor del enorme órgano, y parecía una serpiente tragando un conejo entero.

Ella chupó durante varios minutos, llevando a Tim más cerca del orgasmo, pero cedió en la desesperación justo antes de llevar a Tim al orgasmo. Tim no pudo evitar sentirse decepcionado cuando Katie extrajo el enorme órgano de su boca y lo soltó. "Simplemente no creo que podamos hacer que él nos de su leche" dijo Katie abatida. -Sí, tienes razón -dijo Annie-. "Es mucho más grande que el pene de King." Ella agarró el pene de Tim para sentir su tamaño una vez más. "Y es muy diferente, también".

"Mira al final, es tan redondeado". Ella movió su rostro más cerca e inspeccionó el gigante glande de Tim. "Probablemente, King logro darnos su leche porque su cosa tiene forma de cohete". "Y, él..." La frase de Annie fue cortada cuando su cabeza fue repentinamente fue golpeada de nuevo por la fuerza, por la fuerza de un tremendo chorro de grueso líquido pegajoso expulsado de la punta del pene de Tim. Annie recuperó su compostura justo a tiempo para ser golpeada por otro grueso disparo de semen expulsado con fuerza de la erección de Tim. "¡Le hiciste!" Gritó Katie mientras bailaba con entusiasmo.

Annie casi no la escuchaba mientras estaba ocupada recibiendo una explosión de gruesas cuerdas de semen. El semen llenaba cada orificio de su cara, y ella instintivamente apuntó su pene hacia arriba para que ya no le apuntara directamente a su cara. Tim siguió eyaculando con casi la misma implacabilidad que King había mostrado. Cada gruesa, cuerda de semen fue expulsada con fuerza del pene de Tim, disparaba al aire por lo menos a 60 o 90 cm y estaba literalmente bañando a Annie.

Katie rápidamente saltó bajo la ducha para unirse a la diversión. Las chicas bailaron y chillaron bajo esta ducha de eyaculación durante un minuto completo hasta que el torrente de esperma que emanaba de Tim frenó y finalmente se detuvo. Las muchachas se quedaron en silencio mirándose entre sí por un momento. Entre las duchas que habían recibido del perro y del muchacho, cada una estaba cubierta de espeso semen. Que  les  enmarañó el cabello, cubrió la cara, corría por sus mejillas, y se escurría de sus orejas, narices y mentones, sobre sus blusas.

Justo en ese momento, Heather vino a buscar a su hermana, Beth. Caminó directamente a la habitación de Beth y jadeó ante la escena frente a ella. Al principio se quedó estupefacta, pero cuando recobró sus sentidos, rápidamente observo el escenario. "¿Qué han hecho?" Gritó. Las chicas habían tenido miedo de que se les culpara por el desorden que hicieron, y se sintieron aliviados de que Heather estuviera culpando al muchacho. Al ver la oportunidad de negar toda responsabilidad, las muchachas señalaron tímidamente al muchacho que estaba acostado en la cama y dijeron "él nos hizo jugar con su cosa" Al igual que Beth, Heather era protectora on ellas, Heather siempre había sido muy protectora de las dos gemelas. -Dios mío, sabía que uno de los malditos novios de Beth iba a meternos en problemas algún día. El hijo de puta.

Beth acababa de decir adiós a su tío que visitaba abajo y regresó a su habitación. Ella también estaba horrorizada ante la escena antes aquí. -Dios mío, Beth -dijo Heather-, sabes que no deberías tener a ninguno de tus novios cuando mamá y papá no estén aquí. -¡Mire lo que este hijo de puta le hizo a nuestras hermanitas! Prácticamente las violó. ¡Él los hizo joder, y vino por todos ellos! "" ¿Quién es? ¿Es Rick?

Beth pensó rápidamente. -Sí, es Rick. Pensé que podía confiar en él. Dijo que esperaría aquí en mi cama mientras yo bajaba y respondía a la puerta.

"Vayan a limpiar ustedes y vayan a sus habitaciones, chicas. No es culpa suya -dijo Heather suavemente y reconfortante-.

Después de que las niñas gemelas se fueron, el tono de Heather era todo menos reconfortante. "Mierda. Siempre he odiado a Rick. Sabía que ese bastardo iba a causar problemas -dijo Heather, mirando con asco a los genitales expuestos y engrosados ​​de Tim, que ahora brillaban con su propio semen. "El hijo de puta no merece tener un pene, ¡Se merece que le arranquen su patética salchicha! »Y se lanzó contra el muchacho acostado en la cama, agarrando su pene y huevos, tirando y retorciéndolos con todas sus fuerzas. Apretó los genitales de Tim tan fuerte que empezaron a ponerse azules. Tim dejó escapar un pequeño chillido de dolor. ¡Cállate, hijo de puta! mereces tener tu podrida cosa arrancada de tu cuerpo. -¿Qué vamos a hacer al respecto, Beth? -preguntó Heather con cansancio.

-¿Por qué no? -preguntó Beth riéndose.
-¿Por qué no, qué? -dijo Heather-.

-Bueno, dijiste que merece que le arrancaran el pene de su cuerpo, así que ¿por qué no lo hacemos? Ya sabes, como una venganza por lo que le hizo a nuestras hermanitas. Beth no podía creer el giro de los acontecimientos. Había planeado torturar el pene de Tim y hacerle sentir muy triste por violar a su hermana. Ahora, vio la oportunidad de permitir que Heather vengara su propia violación (incluso si ella no era consciente de ello) torturando el pene de Tim.

-No lo sé, Beth. Tal vez deberíamos sacarlo de la bolsa y preguntarle a Rick qué pasó, así que no lo estamos acusando injustamente.

"No, dejemos la bolsa cerrada. Después de todo, tienes todas las pruebas que necesitas. Nuestras hermanitas están cubiertas de semen. ¿Quién más pudo haberlo hecho? Y, debe haberlas obligado a hacerlo. ¿Por qué más dos chicas de 8 años de edad, quedarían empapadas en semen? Y mira. Su pene sucia todavía esta duro. Incluso después de haberse corrido por todas nuestras hermanitas y de haber sido torturado por ti, es un bastardo que sigue estando duro. "Por supuesto, Tim no podía perder su erección debido a la hinchazón y la estrecha constricción en la base de su pene.

"Bien, hagámoslo", dijo Heather. -Pero ¿qué vamos a hacerle?
"No lo sé. Use tu imaginación."

Ambas chicas inmediatamente obtuvieron una enorme sonrisa en sus rostros. Rápidamente desataron sus piernas, le hicieron levantar y lo llevaron fuera; Su pene y huevos todavía expuestos a través del agujero estrecho en la bolsa se balanceaba hacia adelante y hacia atrás mientras caminaba.

"¿Te gusta correrte, Rick? Oh, te haremos venir. Tenemos un par de maneras realmente inusuales de hacer que un tipo como tú se venga creo que te resultará muy interesante. "Heather dijo en el oído del hombre aterrorizado que, sin que ella supiera era su inocente amante.

Lo condujeron a un patio de la granja lechera de sus padres. Mientras Beth iba a buscar leche del tanque, Heather llevó al cautivo a una gran cabaña parecida a un iglú. Beth rápidamente regresó con un poco de leche y sumergió el pene de Tim completamente en la leche. Había un pequeño agujero en el lado de la cabaña parecida a un iglú. Normalmente reservados para el largo y delgado pezón de un biberón, ahora obligaron el pene de Tim través de él. Así que Tim no pudo alejarse, las dos muchachas pusieron todo su peso en presionarlo contra la pared. De repente, Tim sintió algo que empujaba su pene. Pronto, su pene estaba siendo aspirado una vez más. Pero no era como antes de las niñas. Ahora, su pene estaba siendo aspirado por una garganta muy ancha y succionado con una lengua muy dura de papel de lija. ¡Tim pronto se dio cuenta de que un becerro joven estaba mamando en su pene!

-¿Te gusta eso, violador? -chilló Heather-.
-Has violado a un par de niñas. Podrías también violar a un bebe mientras estés en ello.

Por supuesto, le gusta al becerro. Y, siempre que mantenga rociar un poco de leche en la base de su pene para que el ternero chupe, ese ternero seguirá chupando todo el día. Estoy seguro de que se siente bien ahora mismo. Pero, no pasará mucho tiempo hasta que tu pene quede en carne vida y se extiende hasta el doble de su longitud normal por la garganta de ese becerro. ¡Podrías decir que el ternero te está violando! "Ambas chicas rieron alegremente al pensar en el chico estaba siendo violado por uno de los becerros de su padre.

Efectivamente, la succión constante del becerro pronto hizo que Tim se convulsionara involuntariamente mientras un orgasmo agitaba su cuerpo y disparaba varias cargas de semen por la garganta del ternero que le succionaba. "¿Cómo es ser chupado por el bebé de una vaca?" Preguntó Heather cuando notó que el cuerpo de Tim comenzó a tener espasmos. Las chicas rieron alegremente. -Mejor disfrutar de esa venida rick. Porque ninguna chica humana querrá hacerte correr cuando terminemos contigo. Beth se acercó a la abertura principal de la cabaña y miró adentro. Vio el ternero amamantando febrilmente del largo y estirado pene. También notó algo más. "Hey Rick," gritó ella. "No sabía que eras gay. Debes serlo porque estás siendo succionado por un toro. Las dos muchachas se echaron a reír.

Alrededor de treinta minutos más tarde, ellas acordaron poner fin a la tortura. Tuvieron que tirar de Tim con una buena dosis de fuerza para desalojar su estirado, hinchado y crudo pene de la garganta del becerro hambriento. Su pene era una pulgada o dos más larga de lo que había sido anteriormente.

Luego llevaron a Tim al salón de ordeño. "Vamos a ver, te has corrido en dos inocentes niñas, has arrojado semen por la garganta de una vaca bebé, ¿qué más quieres violar hoy, Rick?" Le hicieron ponerse en cuatro patas (Tres en realidad, ya que sus manos estaban atadas a la espalda) en una de las áreas de ordeña. Separaron las piernas por lo que tenían buen acceso a sus genitales.

-¿Qué me dices de violar una máquina, Rick? -preguntó Heather. "Hemos decidido darte leche. Parece que te gusta venirte en una variedad de formas, por lo que te va a gustar que te aspiremos su leche fuera de ti con una máquina. "

Con eso, Beth lanzó un interruptor que puso en marcha las tremendas y poderosas bombas que controlan las máquinas de ordeña. Beth entró en una habitación y regresó con un aparato de ordeño. Constaba de cuatro cilindros de caucho alineados que normalmente se colocan en las ubres de una vaca. Los cilindros recogen la leche, y la leche se extrae por un tubo largo y transparente donde entra en el tanque de almacenamiento de leche.

"Listo para ser ordeñado, Rick" aullaron las chicas mientras abrieron sus piernas. Colocaron uno de los cilindros de goma en la cabeza de su pene. No había suficiente succión para atraer su pene en el cilindro sin embargo, porque la succión estaba escapando de los tres cilindros no utilizados. Decidieron colocar las bolas de Tim en otro cilindro. Al hacer esto, la succión en su pene y los huevos aumentó, pero todavía era débil. Beth rápidamente se quitó la camisa y el sujetador, dejando que sus amplias tetas cayeran y se balancearan. Sorprendió a Heather cuando se inclinó y dijo "poned las otras dos en mis tetas."

Heather aplicó los dos últimos cilindros de ordeño a las tetas de Beth. Tan pronto como el último cilindro se aplicó a las tetas de Beth, el pene y los huevos de Tim fueron aspiradas violentamente y con fuerza hacia los cilindros de ordeña. Tim estaba en algún lugar entre el cielo y el infierno. La succión en su pene era fantástica, pero el dolor en sus huevos era insoportable. Las tetas de Beth eran demasiado grandes para ser succionadas hasta el fondo de los cilindros y ella disfrutó de una agradable sensación de succión. Durante veinte minutos, las chicas intercambiaron por lo que cada una consiguió tener sus tetas succionadas.

Fue alrededor de veinte minutos más tarde que las chicas notaron un fluido acuoso blanco siendo aspirado por las líneas de leche hacia el tanque de la leche de retención. Efectivamente, miraron hacia abajo para ver a Tim convulsionando con eyaculaciones salvajes otra vez.

"Vamos a dejarte enganchado por un tiempo, ¿de acuerdo Rick?", Dijo Heather. Las chicas decidieron conectar los dos cilindros de ordeño con algo mientras iban a hacer sus tareas diarias alrededor de la granja. Volvieron alrededor de una hora más tarde para encontrar a Tim inconsciente, a un lado, con su pene y huevos succionados hasta el momento en la máquina de ordeño, que comenzaron a tener miedo de que no pudieran sacarlos. Cerraron las bombas de ordeño y volvieron.

De alguna manera lograron sacar los cilindros de ordeño del pene de Tim y sus huevos. "¿Cómo se sienten ahora tus pequeños huevos y tu pequeño pene, Rick? ¿Te gustó ser ordeñado?", Dijo Heather.

Heather estaba claramente disfrutando de la tortura que estaba infligiendo a ese chico. Se estaba volviendo más salvaje y más inhibida a cada minuto. A Beth le gustaba también, y habría tomado un papel más activo, pero le gustaba la idea de dejar que Heather estuviera a cargo de la tortura de su violador (si ella lo sabía o no).

-Ve a buscar una buena cuerda de nylon desde el garaje, y encuéntrame bajo la rampa del heno -dijo Heather con una mirada enloquecida en los ojos-. -Es el momento de enseñarle a este bastardo del violador del cerebro una lección. Beth estaba tan emocionada que se lanzó hacia el garaje y recuperó la cuerda de nylon lo más rápido posible. Cuando regresó, Heather había logrado llevar al cautivo de vuelta a la conciencia y lo había llevado por debajo de la rampa del heno. Heather tomó la cuerda de nylon de Beth, ató un extremo firmemente y sin piedad a la base del pone de Tim, y ató el otro extremo a una cuerda que ya colgaba de la rampa del heno.

Tim estaba emitiendo gritos ahogados y retorciéndose en agonía por la tensión del nudo que Heather había atado alrededor de su pene. Heather se acercó a la pared y desató el extremo de otra cuerda que había atado allí. Estos cables formaban parte de un sistema de poleas que normalmente se utiliza para levantar pacas de heno hasta el desván. Hoy planearon levantar algo más. Heather regresó a donde Beth estaba de pie y el tembloroso Tim estaba con un nudo atado firmemente alrededor de su pene. -¿Quieres hacer los honores? -preguntó Heather.

"Creo que esto puede ser un trabajo de dos personas", respondió Beth.

"Tus estupendos días de viriles venidas han terminado Rick. Prepárate para un verdadero dolor, ahora", dijo Heather. Todavía no tenía ni idea de que estaba a punto de mutilar el pene del hombre que amaba.

Las dos chicas se abalanzaron sobre la cuerda con todas sus fuerzas, y Tim comenzó a ser levantado lentamente en el aire de su pene. Tiraron y tiraron hasta que estaba completamente elevado del suelo. Gritó y se agitó durante un rato, pero rápidamente se desmayó. Pronto colgó al revés sin vida, todo su peso apoyado solo en su crudo y rojo pene ahora completamente estirado.

Ellas amarraron el extremo de la cuerda al soporte en la pared para que Tim se suspendiera justo encima del suelo sin que tuvieran la cuerda sujetada. Después de atar la cuerda, Heather corrió al garaje. Con lo que ella regresó dejo en shock, horrorizada, y también emocionó a Beth. Era un cuchillo para maíz, un gran cuchillo afilado muy parecido a un machetee. Beth había planeado simplemente torturar el pene de Tim para enseñarle una severa lección sobre la violación. Nunca había pensado en cortar el pene de Tim. La idea no sólo la intrigó, sino que le dio un orgasmo instantáneo, y ella podía sentir su entrepierna increíblemente húmeda.

-¿De verdad vas a hacer esto, Heather? -preguntó Beth.
-Maldita sea, lo hare. Este hijo de puta merece que su pene sin valor sea cortado de su cuerpo, y lo voy a hacer”.

Debido a que su cuerpo estaba izado sólo lo suficientemente alto como para que estuviera justo fuera del suelo, su pene crudo, mutilado y estirado fue fácil de cortar por ella.

El cuerpo de Tim cayó al suelo sin su pene ya unido a su cuerpo sangrando profusamente.

Dos días después, todo el pueblo hablaba de cómo Beth con engaños y pensando a base de un rumor llevo a Tim su granja y junto con su hermana Heather le corto su pene pensando que fue un violador y que había mancillado a sus hermanitas, Beth fue a prisión por 10 años y Heather por 8 mientras Tim convertido en un eunuco, tuvo que dejar el pueblo con sus padres, para evitar ser señalado y las habladurías.




Historia Original Aquí.





Autor: RavenWings       Traductor: DarkSoul

VENGANZA DE LOS CHICOS NINJA

El padre James A. Flaherty era un cínico, un hipócrita, un ateo, y un pedófilo homosexual. El padre Flaherty había entrado en el sacerdocio por dos razones: el trabajo le parecía una sinecura y la forma en que cumplía sus deberes pastorales, lo era, y le daba acceso a los muchachos en la adolescencia temprana.......


VENGANZA DE LOS CHICOS NINJA
El padre James A. Flaherty era un cínico, un hipócrita, un ateo, y un pedófilo homosexual. El padre Flaherty había entrado en el sacerdocio por dos razones: el trabajo le parecía una sinecura y la forma en que cumplía sus deberes pastorales, lo era, y le daba acceso a los muchachos en la adolescencia temprana..

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Bagoas





El padre James A. Flaherty era un cínico, un hipócrita, un ateo, y un pedófilo homosexual. El padre Flaherty había entrado en el sacerdocio por dos razones: el trabajo le parecía una sinecura y la forma en que cumplía sus deberes pastorales, lo era, y le daba acceso a los muchachos en la adolescencia temprana.

Empezando inmediatamente después de la ordenación y continuando implacablemente después, aprovechó todas las oportunidades para molestar a sus monaguillos. Prefirió la sodomía, pero se esforzó por sacudir a los chicos y hacerlos llorar primero. Tarde o temprano, sin embargo, él trabajaría su larga y delgada serpiente dentro de su pantalón a través del culo del chico y estimularía la próstata del muchacho con ella, asegurándose de llevar al niño a un orgasmo, a menudo el primero.

Sólo un chico en 15 años había peleado y cada vez que el padre Flaherty pensaba en el incidente, se estremeció y le ponía las manos en la ingle. Estaba tratando de penetrar a Chris Bonaiuto cuando Chris lo golpeó con rodilla hacia arriba en la entrepierna del padre Flaherty, lastimando sus huevos lo suficientemente como para enviarlo a la cama durante una semana. Le dijo al doctor que había tropezado con la alfombra y caído en la esquina de una mesa. Incluso el domingo siguiente, cuando fue capaz de celebrar la Misa de nuevo, caminaba lentamente y algo inclinado.

Había sido capaz de encantar o intimidar a sus otros monaguillos de tal manera que nunca se quejaban ni siquiera a sus padres. Alrededor de la mitad de los chicos obviamente no lo disfrutaban, pero algunos tenían los ojos estrellados sobre el placer desconocido al que los había presentado y lo seguían como cachorros de perro. Unos pocos escogidos tuvieron que ir en retiros de fin de semana con él y ellos volvieron felizmente agotados.

Desde el principio, el padre Flaherty había llegado a la conclusión de que, si Dios fuera realmente el iracundo Jehová del Antiguo Testamento, James A. Flaherty habría sido incinerado por un rayo desde hacía mucho tiempo. Por lo tanto, o Dios era indiferente, o no existía. De cualquier manera, no necesita ser tenido en cuenta.

A los 38 años, el padre Flaherty seguía siendo un bribón, alto, guapo, de vientre plano y musculoso. Trabajaba regularmente y observaba su dieta. Tenía el don del Blarney y, en todo caso, era más persuasivo que nunca. Estaba contento. La vida era buena. Ya había tenido su monaguillo mayor, Walter Kowalski, y había probado a tientas al joven, Stephen Debitzky un par de veces sin ningún tipo de disgusto por parte del niño.

Por lo tanto, sin ninguna premonición del mal entró en la sacristía de la Iglesia de San Sebastián una hora antes del servicio de Tenebre en una oscura noche de viernes para vestir sus vestiduras y asegurarse de que todo estaba listo para el servicio.

Los monaguillos llegarían en media hora.

Encendió el interruptor de la luz, pero no sucedió nada; Al parecer la bombilla del techo se fundió. Sin embargo, en la oscuridad, podía distinguir la forma de la lámpara sobre una mesa a un paso delante de él. Nunca lo alcanzó. De repente, fue agarrado por detrás. Cuando abrió la boca para pedir ayuda, alguien le metió una mordaza de bola y la ató detrás de su cuello. Alguien levantó las muñecas y las pegó con cinta adhesiva. La puerta se cerró detrás de él, dejando la habitación totalmente oscura.

Entonces, la lámpara se encendió. El padre Flaherty se encontró rodeado por cinco jóvenes con trajes de Ninja con paños negros sobre sus rostros. No le hablaban ni una palabra ni otra, para que no reconociera sus voces, pues, sin que él lo supiera, todos ellos habían sido sus monaguillos en los últimos años.

Por supuesto, luchó, pero cinco contra uno representan probabilidades bastante desfavorables. En un momento, le quitaron sus mocasines, luego su pantalón, y finalmente su calzoncillo de Calvin Klein. Los Ninjas lo sentaron en el suelo de piedra en un rincón donde dos de ellos sostenían sus hombros contra las paredes, dos sostenían sus piernas muy separadas por los tobillos, y el quinto estaba de pie sobre el sacerdote de espaldas a él.

El quinto Ninja levantó el pie derecho y golpeó el talón entre los muslos del padre Flaherty, aplastando sus testículos contra el suelo de piedra. El padre Flaherty se convulsionó y gritó por la nariz. El Ninja levantó el pie una y otra vez, golpeando los genitales del Padre Flaherty un total de cinco veces (una vez por cada Ninja). Para la quinta vez, no quedó nada más que una pulpa sangrienta irreconocible.

Entonces el quinto Ninja quitó la cinta del padre Flaherty. Sacó la sangre de su calzoncillo y, sosteniéndola con el pañuelo para no dejar huellas dactilares, se dirigió a la esquina diagonalmente opuesta de la habitación, fuera del alcance del oído del sacerdote, De hecho, inconsciente, y llamo al número de emergencias.

Le dijo al despachador: "El Padre James Flaherty está gravemente herido en la sacristía de la Iglesia de San Sebastián". Entonces los cinco monaguillos de Ninja salieron de la sacristía de la iglesia hacia la oscuridad de afuera.

Walter y Stephen llegaron unos diez minutos más tarde para encontrar una ambulancia y un policía delante de la iglesia y el padre Flaherty que era llevado en una camilla para ser llevado a la sala de urgencias del Hospital St. Justin. La policía no le contaría a los dos monaguillos nada de lo que le había sucedido al padre Flaherty.

Cuando el Padre Flaherty recuperó la conciencia en cuidados Intensivos, se sorprendió de lo poco que sentía. Por supuesto, el dolor en su pene era extremadamente intenso, pero no había ningún dolor en sus testículos en absoluto. Cuando su mente se aclaró, repentinamente se dio cuenta de porque. Por supuesto, no había dolor en sus testículos; No tenía testículos. Una enfermera, al ver los ojos abiertos, gritó: "Dr. Bonaiuto, ahora está consciente".

Un joven guapo de veintitantos años, vestido con ropas quirúrgicas verdes, entró en la habitación.

Tan pronto como la enfermera se hubo marchado, habló con el padre Flaherty. -Bueno, Padre Jim, nunca serás Papa, una parodia de las palabras pronunciadas por el Cardenal, que examina al Papa electo para verificar su masculinidad: "No tienes testículos ni nada que cuelgue. Testiulos habet et bene pendentes "[Tiene testículos y bien colgantes]".

El padre Flaherty estaba muy molesto por la manera despreocupada y alegre del joven doctor. El doctor Bonaiuto inclinó la cara hacia el padre Flaherty. "No me reconoces, ¿verdad?, soy Chris Bonaiuto, el monaguillo que te enseñó una lección tan dolorosa hace quince años, la cual debiste tomar en serio... Si lo hubieras hecho, tal vez no estarías aquí ahora y todavía tendría sus genitales, usted arruinó mi vida real, maldito pervertido Bueno, ahora alguien ha estropeado su vida y él merece una medalla por ello.

Aunque no lo merezcas, te voy a hacer un pequeño favor. Escucha cuidadosamente. Hay un policía en el pasillo esperando para hablar contigo. En casos de traumatismo tan severo como el suyo, no es nada extraño que él paciente sufra amnesia cubriendo el tiempo de la lesión y no recuerde nada al respecto. Eso podría ahorrarle algunas explicaciones muy embarazosas.

El oficial Terrence Aloysius Mulcahey se sorprendió al enterarse de un ataque tan vicioso contra un sacerdote y esperaba llevar a los autores a la justicia. -¿Puedes contarme qué pasó, padre Flaherty? él empezó. El padre Flaherty respondió: "Esperaba que me lo dijera, oficial." -Och, ¿quieres decir que no recuerdas nada de eso? "Recuerdo que entré en la sacristía y descubrí que la luz no funcionaba, lo siguiente que supe fue que estaba en esta cama de hospital".

-Bueno, todo lo que puedo decirte, padre, es que el ataque no pudo haber sido perpetrado por una sola persona que actuara sola, debió haber tenido ayuda, probablemente cuatro o cinco atacantes estaban involucrados. ¿Tienes tal agravio contra vosotros que infligirles semejantes injurias?

"Bueno, he roto a algunas personas por el camino equivocado, ¿quién no? Pero nunca imaginé que alguien me odiara tanto, pensé que no tenía un verdadero enemigo en el mundo".

La policía no tenía ningún caso contra nadie, por lo que el asunto fue archivado y olvidado. Algunos funcionarios de la diócesis, a la luz de los recientes escándalos de pedófilia, sospechaban que el Padre Flaherty podría saber más sobre el ataque de lo que estaba diciendo y recomendó que fuera relevado de sus deberes pastorales "por razones de salud" y se le diera una posición administrativa con la diócesis.

Los monaguillos Ninja tuvieron el buen sentido de no jactarse de su hazaña y así, hasta el día de hoy, nadie conoce sus identidades.



Historia Original Aquí.




Autor: Bagoas       Traductor: DarkSoul

VECINO CORNUDO

Era un día tranquilo como cualquier otro el marido de la vecina estaba trabajando, y ella ya había acabado sus cosas de la casa, por lo decidió broncearse en la piscina se estaba colocando su bikini cuando escucho un ruido que la llevo al recuerdo de cuando su esposo le hacía el amor en esa misma terraza no muchos años atrás. Vero era una rubia despampanante de unos 33 años delgada de grandes tetas y cintura estrecha con dos buenas nalgas......



VECINO CORNUDO
Era un día tranquilo como cualquier otro el marido de la vecina estaba trabajando, y ella ya había acabado sus cosas de la casa, por lo decidió broncearse en la piscina se estaba colocando su bikini cuando escucho un ruido que la llevo al recuerdo de cuando su esposo le hacía el amor en esa misma terraza no muchos años atrás. Vero era una rubia despampanante de unos 33 años delgada de grandes tetas y cintura estrecha con dos buenas nalgas.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [INFIDELIDAD]



Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Era un día tranquilo como cualquier otro el marido de la vecina estaba trabajando, y ella ya había acabado sus cosas de la casa, por lo decidió broncearse en la piscina se estaba colocando su bikini cuando escucho un ruido que la llevo  al recuerdo de cuando su esposo le hacía el amor en esa misma terraza no muchos años atrás. Vero era una rubia despampanante de unos 33 años delgada de grandes tetas y cintura estrecha con dos buenas nalgas.            

Sus pensamientos fueron rotos al ver a su vecino. El cual caminaban un hombre de brazos, piernas y espalda enorme su nombre Daniel al verlo por primera vez a Vero le había parecido grande, pero al conocerlo personalmente, vio que él era realmente enorme, Daniel era doctor, Vero estaba con su pequeño bikini y con tacones altos aquello era porque a su marido así le gustaba por lo menos antes.       
    
Además otras de las razones es que siendo verano hacía calor a morir Daniel estaba cortando el césped frente a su casa. Vero lo llamo y entro a su casa, estaba con unos tenis (zapatilla) grandes de básquet color blanco, un short corto de color marrón y una camiseta blanca.         

-“¿En qué puedo ayudarla vecina?” Pregunto Daniel.

Vero respiro hondo y comenzó hablar sobre su voluntad de mejorar su vida amorosa, que ella y su marido tenían sexo solamente una vez por mes, con las luces apagadas y siempre en la pose del "misionero".

-“Es por eso que quería un consejo de tu parte”. Dijo Vero. 
-“¡Muy bien querida siéntate aquí en el sofá! creo que tengo algo que pienso te va a ayudar”. Le dijo Daniel.

-“¡Voy a empezar mostrándote como darle placer a tu marido!” Dijo Daniel con voz muy varonil.

Fue a su casa y regreso con un video porno que coloco en el televisor de Vero, en el video se podía notar claramente que se trataba de una rubia que estaba arrodillada con tacones altos desnuda comiéndose un enorme pene largo y grueso babeándolo todo y parecía poseída, Vero estaba con sus manos en su boca y apenas pudo decir. 

-“¡DIOS! Había escuchado que películas así existían, pero nunca había visto una”. Dijo Vero.          
-“¡Dios Mío!” Exclamo Vero.      
-“¿Qué ocurre? Pregunto Daniel algo alarmado.         
-“Esee penee es enormeee” Dijo nerviosa Vero.         
-“¿Ese? No para nada, solo es tamaño mediano”. Dijo Daniel         
-“¡Pero, pero eso no puede ser”. Dijo algo contrariada Vero.           

La expresión de Vero demostraba la poco experimentada que tenía en el sexo y especialmente en el porno de negros. Mientras tanto Daniel pensaba algo que a Vero no se le había ocurrido hasta ese momento.            

-“Voy a adelantar un poco la película, presta atención a la chica en esa escena”. Dijo Daniel.

La escena se mostraba como la rubia con una mano movía los huevos para adelante del negro y con la otra agarraba el pene desde la base apretándoselo, metiéndose cada centímetro dentro de su boca.    

-“¿Quieres que yo haga eso?” Pregunto vero.  

-“una mamada es uno de los mayores placeres que una mujer puede darle a un hombre, has esto y tu marido se transformara en una bestia salvaje que te hará gozar como nunca”. Dijo Daniel.      

-“Pero creo que necesitas estrenar con alguien, si tu quieres yo me ofrezco de voluntario para ayudarte en esa tarea”. Dijo Daniel con malicia.       

Con cara de picara y de sorpresa con una mano en su cara, Vero le dijo.  

-“¿Creo que eso no sería inapropiado?” Le respondió tímidamente Vero.

-“¡Espero que no estés pensando que quiero sacar provecho de toda esta situación! ¡Esto es solo una ayuda para tu matrimonio recuerdas? Respondió Daniel.     

Vero se puso a pensar aquello era solo por su bien acaso o Daniel tramaba algo más. Mmm necesito mejorar mi vida matrimonial, y por otro lado Daniel es un hombre muy guapo, grandote y bien dotado de seguro quizás pueda hasta ser divertido, pensó Vero para su misma.

Vero termino aceptando la ayuda que Daniel le ofrecía y el comenzó con decirle.         

Lo recibes desnuda, y entonces, se darán un beso sensual desde ahí vamos a comenzar.          

-¿Espera desnuda?
¿Quieres que me quite el bikini?  Pregunto Vero.        

-“Así es, ¡necesitas ser más agresiva con tu sensualidad y el primer paso es estar conforme con tu desnudez! Respondió Daniel       

-“Hum, ¿podrías darte la vuelta por favor? no estoy acostumbrada a que nadie me vea desnuda. Dijo Vero.

-“Vamos de todas maneras te voy a ver al fin y al cabo no es cierto, no hay necesidad de ocultar nada”. Le dijo Daniel.        

Una vez con ella desnuda Daniel agarra a la rubia muy fuertemente por los brazos la aprieta y le da un beso muy apasionado, las enormes manos de Daniel empezaron a refregarle, apretarle y acariciar su gran par de nalgas.          

-“Hum diablos que bello y buen cuerpo tienes”. Le dijo Daniel.     
-“Ahora relájate y vamos al sofá donde abrirás mi pantalón y sacaras su pene”. Dijo Daniel.  

Vero como hipnotizada hizo lo que Daniel le indico agarro su pantalón y se lo bajo  hasta que el enorme pene de Daniel quedo a la vista de los ojos de Vero que quedo con la boca abierta, debía de medir 25 cm y de grueso 8 cm, era algo de otro mundo para ella, que quedo agachada hincada en el piso, con el enorme pene de Daniel sobre su cara, mirándolo atontada.     

-“¡Lo tienes del triple de grande que mi marido! ¡Es enorme!·. Dijo 
Vero.   
-“Gracias”.
-“¿Pero por que te has puesto de pie? Pregunto Daniel.         
-“Vamos comienza a lamer mi enorme pene”. Le dijo Daniel.         
-“Esta bien querido”. Le dijo 
Vero.

Agarro su enorme pene y se la fui metiendo en la boca.

-“¡ahora mete la cabeza en tu boca y comienza a darme una mamada de verdad!” Le ordeno Daniel. 

Vero no paraba de pasar su lengua por sus huevos excitando mucho a Daniel logrando que las penes de su largo y grueso pene se marcaran aun más ella jamás había visto, ni sentido algo igual en su vida empezó a comerse su erección metiéndoselo completamente dentro de la boca hasta que le daban arcadas, y no dejaba de mirar a Daniel a los ojos.       

-“¡Lo estás haciendo muy bien!” Dijo Daniel. 

Las piernas de vero ya les temblaban y las tenía toda dobladas en el piso, con el pene metido bien adentro de su boca babeándolo alocadamente, Daniel no dudo en tomar sus grandes tetas, pellizcándole sin piedad sus endurecidos pezones.

Ya para ese momento Daniel se encontraba de pie solo con sus zapatos puestos con su pene metida dentro de la boca de ella que había separado sus piernas, Daniel se inclino para empezar a frota duramente su vagina y su clítoris hinchados sin descanso, haciendo que sus jugos comenzaran a chorrear de su interior.          

Daniel no tardo en comenzar a bañarle la boca de su cremosa leche, hasta llenar de su leche la boca de Vero que salió expulsada de su boca ya que no se la pudo beber toda, Daniel gimiendo de placer no dejaba de meterle sus dedos dentro de su ya muy húmedo y caliente vagina.       

Daniel de inmediato hizo que Vero se colocara de rodillas sobre el sobra con sus manos apoyadas sobre el respaldo, sus grandes tetas quedaron colgando hacia abajo, Daniel se coloco atrás restregó su enorme glande por su mojada vagina, Daniel tomo sus tetas antes de empujar su gran miembro que entro hasta la mitad.

-“¡DIOS ES MUY GRANDE!” Grito Vero.

Un fuerte empujón más y todo su gran falo entro por completo con los grandes huevos peludos de Daniel chocando contra la pelvis de Vero, quien abrió los ojos grandes al sentirse completamente empalada, su miembro había llegado a rincones jamás antes tocados por dedo o miembro viril alguno.

-“AAAAAAhhhh DIOS QUE RICO”, Grito Vero.

Daniel no tardo en comenzar a bombearla, mientras con sus manos apretaba sus tetas con fuerza, los gemidos de Vero, llenaban toda la sala, los juegos que brotaban de su vagina cada que Daniel extraía su miembro para volverlo a introducir ya empapaban sus piernas como el sillón, aquello duro por varios minutos, el sonido de sus gemidos y de la pelvis de Daniel chocando contra las nalgas de Vero eran lo único que se escuchaba, vero se vino tres veces antes de que Daniel gritara.

-“¡ME VENGOOOO!” Grito Daniel.

Al tiempo que comenzó a llenar de su espeso semen el interior de la vagina de vero muy profundamente, ambos gimieron y Vero llego a otro poderoso orgasmo, antes de que ambos se quedasen quietos respirando aceleradamente, sintiéndose agotados pero felices.

Aquella fue la primera de muchas ocasiones, el esposo de Vero comenzó a sospechar algo sobre todo porque cuando tuvo sexo con ella, sintió que su vagina siempre apretadita era algo más abierta que de costumbre por lo que sospechando que le era infiel planeo un viaje que no era real por lo que aquel sábado regreso a casa sin ser esperado.

Apenas entro por la cocina sin hacer ruido escucho los gemidos, provenientes de la sala, tomo un afilado cuchillo y camino hacia el origen de los gemidos los ojos del marido de Vero se abrieron grandes al ver al enorme hombre penetrando a su esposa sobre su sofá con ella gimiendo con los ojos cerrados, con el hombre apretándole sus tetas a su esposa, con mi largo como grueso pene entrando y saliendo de su vagina como si fuese un pistón impulsado con combustible los ojos del hombre estaban cerrados disfrutando del mete saca de la vagina de su esposa. 

Daniel estaba encaramado con los pies sobre el asiendo del sofá, con sus fuertes piernas bien separadas, con sus grandes huevos rebotando contra la pelvis de su esposa, que chorreaba de sus fluidos.

-“¡Más… Más… Dame Más!” Jadeaba Vero.
-“Si… Si… ¡Estoy por venirme!” Le respondió Daniel.

De pronto Daniel sintió como una fuerte mano tomo sus huevos, abrió los ojos antes de escuchar la voz de un hombre en su oído derecho.

-“Ya nunca más vas hacer a un hombre cornudo, maldito mal nacido”. Dijo el esposo de Vero.

Daniel no tuvo tiempo de reaccionar, antes de sentir una fuerte punzada en su entrepierna que bloqueo todo placer de su gran venida, que fue la ultima que su miembro viril le proporciono, al inundar la vagina de Vero.

-“¡AAAAAAAAAAhhhh NOOOOOOOOOO!” Grito Daniel.
-“HAAAA Siii, Papi dame tu leche” Dijo Vero.

A los pocos segundos sintió como el cuerpo de Daniel quedo sin sentido sobre su espalda, Vero sintió algo caliente chorrear por sus piernas al principio pensó que era la leche de Daniel, pero luego de unos segundos pensó que aquello era demasiado de pronto vio con un gran escroto con sus huevos aun dentro cayo a su lado en el sofá.

Vero de pronto comprendió que eran los huevos de Daniel, alterada, volteo su rostro, para ver a su esposo detrás de ella con un gran cuchillo ensangrentado que le dijo.

-“A ver si ahora tu amante te hace gozar sin sus huevos”. Dijo su esposo.

De pronto ella sintió un fuerte piquete cuando su esposo le produjo tres cortes en la parte alta de su vagina, arrancándole su hinchado clítoris y parte de sus labios vaginales mayores, Vero grito.

-“¡NOOOOOOOOOOO!” Vero grito cuando comenzó a sangrar.

Tanto Vero como Daniel se recuperaron de la agresión Daniel se divorcio de su esposa, Vero por otra parte sigue casada con su esposo simplemente porque nadie sabe donde esta, luego del ataque se desvaneció, Vero ya ni siquiera puede masturbarse sin su clítoris y el trauma que le causo el ataque de su esposo le bloquea cualquier placer que aun pudiera sentir en su mente, por lo que no solo Daniel fue hecho un eunuco sino Vero también.     




Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VIOLADA EN DICIEMBRE.

Tenía 18 años, fue un 30 de Diciembre, era viernes aún lo recuerdo, fue cerca de las 3 de la tarde, cuando un amigo de papá llamó a casa, como no había nadie pues conteste el teléfono, me dijo que tenía un problema con su carro, que si mi padre podía ir, entonces le dije que estaba sola y que mi padre no estaba, el me dijo, "y tu carlita, puedes venir a ayudarme, es solo que vengas a acelerar el auto" como aun algo inocente fui......


VIOLADA EN DICIEMBRE
Tenía 18 años, fue un 30 de Diciembre, era viernes aún lo recuerdo, fue cerca de las 3 de la tarde, cuando un amigo de papá llamó a casa, como no había nadie pues conteste el teléfono, me dijo que tenía un problema con su carro, que si mi padre podía ir, entonces le dije que estaba sola y que mi padre no estaba, el me dijo, "y tu carlita, puedes venir a ayudarme, es solo que vengas a acelerar el auto" como aun algo inocente fui.

[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PENE] [VIOLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Tenía 18 años, fue un 30 de Diciembre, era viernes aún lo recuerdo, fue cerca de las 3 de la tarde, cuando un amigo de papá llamó a casa, como no había nadie pues conteste el teléfono, me dijo que tenía un problema con su carro, que si mi padre podía ir, entonces le dije que estaba sola y que mi padre no estaba, el me dijo, "y tu carlita, puedes venir a ayudarme, es solo que vengas a acelerar el auto" como aun algo inocente fui, vivía como a 2 o 3 cuadras (calles), en cuanto llegue a su casa note el olor a alcohol, a pesar de eso me saludo.

Me hizo entrar, me pregunto en donde estaban mis padre y bla bla bla, ahora que soy más grande y lo pienso, estaba notoriamente borracho, sin embargo en ese momento no le di importancia, pasaron como 15 minutos y me ofreció un refresco, entonces me dieron ganas de ir al baño, le pedí permiso y fui, allí vi condones encima de la taza, pero de nuevo no le di importancia, no que pensé al ver esos globos transparentes, aunque estaban usados, cuando salí del baño, el estaba parado, Roberto es alto, mide 1,85 más o menos, y era bastante robusto, uno 100 kilos, y por mi parte apenas un palito frente él, además bastante velludo, era una chica de 19 años indefensa, era delgada pesaría poco más de 55 kilos y media 1,67 quizás menos por esos días.

De la nada noto que me empieza a mirar mucho, en ese momento traía unos jeans (pantalón de mezclilla) ajustados, y una polera (blusita), me dice estas muy linda, ya has creciendo, serás una mujer muy bella, pero alguien debe marcarte antes, se rió, yo no entendía nada, al rato me dijo basta niña, deja de mirarme con esos ojos, yo no podría nunca tenerte en mis brazos para mi tu eres como un hija, yo le dije tío que dice lo veo como un hombre nada más, y aquí empezó lo feo, me levanta la voz y me grita que le no me mientas, “tu quieres que te haga mujercita, quieres que te desvirgue, ¡eso quieres!”, se acercó donde estaba y me tiro fuerte del brazo, me dolió bastante, me empezó a decir muchas cosas, como que él sería mi primer hombre, etc.      

Me hizo entrar en una habitación, era oscura, no habían ventanas ni nada, solo una cama, cerró bien la puerta, las paredes eran de puro muro así que yo creo que no se escuchaban los gritos, luego de que cerró la puerta, me dijo ahora si mi Carlita hermosa, serás mía por fin, te podre hacer mía, como tú querías, te haré mujer, ¡¡MI MUJER!!, cuando seas grande tal vez le prestes el culo a otros, pero yo seré tu hombre por siempre. 

Me beso y luego me empezó a pegar, con mucha violencia y fuerza me pego de tal forma que me tiro a la cama, donde me sujeto fuertemente, se bajó los calzoncillos y con fuerza me bajo el pantalón, ay comenzó todo, con rabia me agarro de los brazos con una mano y me las aplastó, con su otra mano me seguía pegando y me tiraba el cabello, mientras me decía cosas horribles, como “que era una maldita degenerada, que merecía morir, que él me estaba dando lo que quería, etc”.        

Lamentablemente con 18 años era virgen, pequeña, indefensa, sin condón y sin lubricante, me lo metió con mucha fuerza y rabia, me siguió insultando, me hizo sangrar y yo entre lágrimas de dolor e impotencia, le suplicaba que parara, "pare por favor me duele" "sácalo tío me duele mucho" "por favor tío, estoy sangrando", llore mucho mientras me violaba, el me pegaba, y me mordía, parecía que me arrancaría la piel, muchas veces grite ayuda, pero me pegaba más fuerte, y me decía que mientras más me resista más me iba a hacer sufrir, “me mordía los pezones casi arrancándolos”.   

Me estuvo violando con su duro pene entrando y saliendo no solo de mi vagina sino también de ano que también me reventó por cerca de una hora y algo así, luego de tanto sufrimiento, eyaculo dentro de mí, dejándome en mi interior una gran descarga de su leche, se quedó encima mío sin moverse por unos segundos hasta que me dijo “que me amaba que en mi cuerpo siempre estarían sus espermatozoides, que yo siempre tendría algo de el dentro de mí”, me dijo también que “era una prostituta por desearlo, por tener ganas de que sea mi hombre, por haberle abierto las piernas como una zorra fácil”, me dijo, “que me merecía que alguien me diera lo que tanta quería”.    

Me siguió pegando un rato y luego me fue al baño y me dijo que me limpiara el culo porque estaba muy manchado.   

Llorando como pude me limpie la sangre y el semen que corrían entre mis piernas. La sangre aunque poca no dejaba de salir de mi vagina, fue entonces que algo se apodero de mi, un odio, rabia como deseo de venganza de apodero de mi cuerpo, de reojo vi algo brillar en el suelo era un pequeño machete algo oxidado pero aun bastante filoso, espero que saliera del baño apostada a un lado de la puerta y temblando pero con una gran rabia me abalance sobre el apenas entro de nuevo en la habitación. 

De alguna manera lo hice caer sobre la cama, lanzando un poderoso golpe con el pequeño machete, le cercene de un solo golpe su pene y uno de sus testículos que salieron disparados a una de las paredes para luego caer al piso por supuesto aquello provoco que el diera un enorme grito de dolor, sus manos se fueron a su entrepierna mientas la sangre comenzó a brotar a raudales.    

Muerta de miedo deje caer el machete y tome mis ropas, me vestí rápidamente y corrí a casa para darme una ducha, mientras temblaba como si estuviera fiebre cosa que tuve esa noche y mi madre me cuido toda la noche, por algunos días pensé que vendrían a arrestarme por haber asesina pero nada paso, por lo que poco a poco el temor paso.           

Actualmente lo sigo viendo y me sigue pesando lo que me hizo, luego de eso, a pesar de ver la persona que me violo y de estar actualmente en una relación con un hombre, que me hace muy feliz, solo me consuela saber que nunca más habrá podido hacerle lo que me hizo esa tarde pues ya no es un hombre como mi novio sino un eunuco por el resto de su vida.         

Actualmente el tiene 54 y yo 29, pero a pesar de todo esto sigo viendo en navidades o fiestas en casa de mis padres, aunque ya no siento temor al verlo solo lastima de su patética vida.





Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VELLO

El año pasó rápidamente y la mayoría de los chicos esperaban la llegada del último día de escuela, pero no yo. Papá había tomado un trabajo en otra ciudad y nos mudaríamos tan pronto como la escuela terminara. Había ido a la escuela con la mayoría de estos chicos desde el primer grado y no estaba muy animado por mudarse a otra ciudad y comenzar la escuela secundaria donde no conocía a nadie. Tan malo sentí que sabía que tenía más suerte ahí: dos de mis compañeros de clase eran todavía niños prepúberes, sin vello, con genitales insignificantes que tendrían que desnudarse y tomar educación física con los hombres de catorce años......


VELLO
El año pasó rápidamente y la mayoría de los chicos esperaban la llegada del último día de escuela, pero no yo. Papá había tomado un trabajo en otra ciudad y nos mudaríamos tan pronto como la escuela terminara. Había ido a la escuela con la mayoría de estos chicos desde el primer grado y no estaba muy animado por mudarse a otra ciudad y comenzar la escuela secundaria donde no conocía a nadie. Tan malo sentí que sabía que tenía más suerte ahí: dos de mis compañeros de clase eran todavía niños prepúberes, sin vello, con genitales insignificantes que tendrían que desnudarse y tomar educación física con los hombres de catorce años.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCOLAR] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Zipper





Hace cuarenta y tantos años, cuando tenía trece años y comencé el octavo grado, la clase estaba formada por dieciséis chicas, diez chicos y ocho hombres. Todos menos tres de los hombres habían sido chicos el año pasado, y todos menos dos de los muchachos serían hombres al final del año escolar. Había crecido vello en las axilas y la entrepierna durante el verano, era por lo tanto un hombre y tenía derecho a sentarme con los otros hombres en su mesa del almuerzo. Nosotros los hombres como nos decíamos éramos diferentes a los muchachos y disfrutamos en los rizos que adornaban nuestras entrepiernas, y desfilamos alrededor de los vestuarios y duchas desnudaos con las pelvis empujadas hacia adelante, exhibiendo orgullosamente nuestros activos para que todos los vieran.

Más tarde, en la escuela secundaria, la educación de un chico estaría determinada por el tamaño de su erección como por su real o supuestas proezas sexuales, pero no recuerdo haber sido consciente de ninguna diferencia en el tamaño flácido en ese entonces, y mostrar una erección era impensable. Hacerlo habría sido una admisión de que estaba haciendo la práctica sucia, pervertida y malsana de la masturbación, que era una cruz que todos teníamos que soportar en privado en aquellos tiempos oscuros y pocos iluminados.

El año pasó rápidamente y la mayoría de los chicos esperaban la llegada del último día de escuela, pero no yo. Papá había tomado un trabajo en otra ciudad y nos mudaríamos tan pronto como la escuela terminara. Había ido a la escuela con la mayoría de estos chicos desde el primer grado y no estaba muy animado por mudarse a otra ciudad y comenzar la escuela secundaria donde no conocía a nadie. Tan malo sentí que sabía que tenía más suerte ahí: dos de mis compañeros de clase eran todavía niños prepúberes, sin vello, con genitales insignificantes que tendrían que desnudarse y tomar educación física con los hombres de catorce años. Pobres niños.

Papá compró una casa cerca de la tienda donde trabajaba, y pasé los primeros días vagando por el barrio viendo mi nuevo ambiente. Conocí a unos cuantos niños de mi edad y aprendí que iba a ir a la Escuela Secundaria Wilson, así que me paseé allí al día siguiente para echar un vistazo. El lugar parecía enorme y pensé que debía albergar a cinco o seiscientos estudiantes. Había una gran zona de recreo en el terreno de la escuela con varias canchas de baloncesto y tenis, una lechería justo al otro lado de la calle. Incluso en el verano había bastantes chicos alrededor. La puerta principal de la escuela estaba abierta, así que entré y encontré la oficina, anuncié que era nuevo en la ciudad y que sería un estudiante de primer año el próximo otoño. Me pusieron en su lista de correo y me dijeron que la inscripción de los estudiantes de primer año y la orientación sería a finales de agosto y que enviarían y recibirían mi transcripción de mi última escuela.

Hice unos cuantos amigos durante el verano y también perdí el suficiente miedo para hablar con algunas de las chicas que conocí, pero no lo suficiente para pedirles salir en citas o algo parecido. Eventualmente me di cuenta de un grupo de chicos mayores que reclamaban un barranco detrás de un estacionamiento. Tenían dieciséis o diecisiete años y solían fumar. Se veían y actuaban rudamente, me habían aconsejado alejarse de ellos, pero el acceso directo de mi casa a la escuela como el área de recreación corrió a través de la mitad de su territorio, haciendo contacto inevitablemente con ellos.

"¡Hey, Fuzznuts!" Uno de ellos me llamó un día. "¡Trae tu culo aquí!" Fingí no oír y sin siquiera mirar hacia ellos salí de ahí corriendo al estacionamiento lleno de gente. Una vez seguro, eché un vistazo hacia atrás y vi a uno de ellos lanzándome una seña obscena. Tomé el largo camino a casa e intenté evitar su pequeño reino.

Agosto llegó y fui a la orientación de los estudiantes de primer año, visite la escuela, y recibí la asignación de casillero y mi horario de clases. También aprendí que no había ningún servicio de autobús escolar para mi vecindario y tendría que caminar a la escuela todos los días o conseguir un paseo. Eso estaba bien; Era menos de una milla, usando el atajo, y yo podría caminar fácilmente en menos de media hora. Tenía una bicicleta vieja pero eso no era considerado adecuado para un chico de secundaria entonces. Los chicos mayores que me habían molestado en el barrio estaban llegando para registrarme justo cuando me iba. Me dieron unas cuantas miradas duras y sucias pero no actuaron como querían sobre mí o algo así. Todavía no confiaba en ellos y tomó el largo camino a casa, que añadía una milla a mi paseo, pero me evitar su lugar.

Un montón de chicos odiaba la idea de volver a la escuela, pero para el momento en que el día por fin llego estaba realmente entusiasmado. Un hermano mayor me había inyectado toda la diversión que había tenido en la escuela secundaria, y estaba deseando nuevos privilegios, las citas, que ahora tendría derecho. Además, todavía no conocía a mucha gente en mi nueva ciudad y estaba esperando las oportunidades que la escuela traería para mejorar mi situación social.

Me acerqué a las canchas del lugar, solo un poco a jugar y comprobar las cosas. Perdí la noción del tiempo y estaba ya casi oscureciendo cuando me fui, dada la necesidad de llegar a casa me hizo arriesgarme a ir por el atajo a través del estacionamiento. Olía el humo de los cigarrillos y me detuve y luego se volvió para correr, pero antes de que pensé me cerraron el paso. Seis de ellos, todos fumando.

"Oye, idiota", dijo uno amenazadoramente. Tenía grandes dardos amarillos; El tipo que solíamos decir podría quitar el maíz de la mazorca a través de una valla de piquete. Hoy en día, los chicos desarmados de dieciséis años parecen tan inofensivos que es difícil creer que alguna vez tuve miedo de ellos. "Te dijimos que dejes de correr y luego lo haces. ¿Lo entiendes?"

-“Sí, lo siento”. Dije.

Podría haber salido fácilmente corriendo y tan pronto como tuviera la oportunidad eso es lo que estaba planeando hacer, pero en ese momento solo quería evitar que me golpearan.

"Sí, bueno, nos debes".
"¿Huh?" Dije.

"Sí. Mira, este es nuestro camino por aquí, y cobramos un peaje, ¿sabes? Cincuenta centavos por viaje. Supongo que nos debes un total de cinco dólares”.

No les debía mierda y lo sabían. Sólo trataban de sacudirme.

"¡No tengo cinco dólares!" Le respondí.

Tenía algunos centavos de cambio en mi bolsillo y eso era todo. Yo ni siquiera llevaba una cartera en ese entonces.

-De acuerdo, entonces tendrás que pagar de otra manera -dijo Buckteeth-. Quítate la ropa.

¡De ninguna manera iba a hacer eso! Sabía que me quitarían mi ropa interior, para dejarme desnudo sin mi ropa, dejándome para encontrar mi camino a casa desnudo, y yo no iba a cooperar. Ayúdelo, muchachos. Luché, pero contra los seis mis probabilidades fueron inútiles y en unos minutos me quedé atrapado en el suelo, desnudo, por cuatro mientras los otros dos revisaban los bolsillos de mi pantalón.

-“Trae agua”. Le dijo Buckteeth a su lacayo-. Tres tazas deben ser suficientes.

Todavía atrapado en el suelo, observé a los más pequeños de los hombres ir hasta una llave y extraer tres vasos de papel grandes para trotar para llenarlos con el agua caliente, para regresar a donde estaba. No tenía ni idea de lo que estaban planeando hacer con el agua, pero sabía que todos los que pasaban por allí probablemente estaban enfadados en el charco grande y esperaba que no esperaban que bebiera.

El sol estaba casi abajo, pero todavía estaba lo suficientemente iluminado  para ver al líder sacar una navaja de seguridad de su bolsillo trasero.

-"Viertan algo sobre él", le ordenó al chico del agua, y pronto sentí un chorro caliente golpear mi vientre y mi pene.

Eso es suficiente por ahora. De acuerdo, manténgalo firme. No quisiera resbalar.

Entonces sentí el rasguño de la navaja de afeitar mientras se deslizaba de justo debajo de mi ombligo a mi pene. Dos pases más a cada lado y se volvió hacia el interior de mis muslos, luego finalmente sentí que su mano fría rodeaba mis huevos mientras los tiraba con fuerza para raspar alrededor de ellos y la base de mi pene también. Más agua se vertió sobre mis piernas, y después de terminar allí hizo un par de pasadas a través de mis axilas.

-“La próxima vez trae dinero” -dijo Buck Teeth, haciendo girar la navaja en los restos del agua-, o bien usaré una navaja de verdad. Eso podría ponerse un poco peligroso, si sabes a qué me refiero.

Estaba oscuro cuando recogí mi ropa y me vestí, devore la cena que papá había dejado en la estufa para mí y fue directamente a mi dormitorio y me desnudé frente al espejo. Aparte de un cabello solitario se quede sin vello como un bebé y parecía un niño de once años con grandes huevos. Mi pene, que generalmente era bastante grande, estaba tan arrugada, como si acabara de tomar una ducha fría. ¿Cómo podría mostrarme en deportes delante de un grupo de chicos? ¿Cuánto tiempo tardaría en volver a crecer? Tal vez podría fingir algún tipo de lesión y no tomar educación física por un par de meses. No. Tendría que ir a un médico y tendría que desnudarme de todos modos. ¡Mierda! No sabía qué hacer. Experimenté con la colocación estratégica de mis manos y finalmente encontré una posición en la que podía cubrir todo excepto mis huevos. Eso tendría que hacer. De ninguna manera podría esquivar la escuela esperando que mi cabello vuelva a crecer.

Mi cuerpo entero tintineaba y picaba a la mañana siguiente. Deportes era mi segunda clase y tuve que ir al vestuario. El maestro nos dio una conferencia sobre las reglas y la política, luego nos dieron nuestros short, camisas, tirantes y calcetines y se nos dijo que nos vistiéramos. Me despojé de la camisa primero, me puse la camisa de gimnasia de gran tamaño que me habían dado y lo tiró lo más posible sobre mi entrepierna antes de desprenderse de mi pantalón y ponerme rápidamente la correa del jock. Sólo entonces me alejé de la pared que había estado mirando y miré a los demás. Había unos treinta muchachos en la habitación, todos estudiantes de primer año como yo, y obviamente mayores de segundo año. Algunos exhibían con extravagancia sus bienes, y algunos eran modestamente tímidos, pero todos tenían al menos algo de vello corporal, excepto un diminuto niño prepúber y yo. Buckteeth y sus compinches no estaban en la clase. Los habría reconocido en un instante.

El maestro nos condujo al campo para una ronda de calistenia y luego un par de vueltas alrededor de la pista completa el abreviado primer día de clase. De regreso en el vestuario me desnudé, coloque mis manos cuidadosamente sobre mi entrepierna, y me apresuré a entrar en el cuarto de baño con humo esperando evitar la atención. Me vestí frente a la pared, peiné mi pelo, y luego fui al baño para defecar.

"¿Viste a ese estudiante de primer año?" A juzgar por su voz más profunda, el tipo que acababa de subir al orinal junto al puesto de baño era probablemente un estudiante de segundo año.

-¿Te refieres al chico alto y flaco sin vello? -preguntó su compañero invisible.

-Sí, ese es el único. Lenny y su grupo debieron de haber llegado a él. Pobre niño."

"Debe tener. Él tiene huevos y pene, no como ese niño, así que debes estar en lo cierto. O eso o se afeita cada mañana.

Ambos se echaron a reír y pude oírlos retroceder.

Algún día alguien voy a vengarme de Lenny, me dije a mí mismo.

"El imbécil lo merece, eso es seguro".

El ruido de la puerta me dijo que estaba solo, así que me limpié el culo y me fui a la siguiente clase.

Mi vello volvió a crecer y dos meses más tarde volví a parecer casi normal. No fue tanto tiempo, pero fueros los más oscuros y más difíciles de lo que había sido antes de mi desfiguración y podría una vez más vestirme y ducharse sin vergüenza. Sorprendentemente, nadie me dijo nada. Al parecer, había ocurrido antes y no era algo que un hombre tenía que avergonzarse. Lenny y su grupo tenían una mala reputación. Se unirían y atacarían a niños más pequeños, pero invariablemente correrían de cualquier pelea justa. Pasaba horas, muchas de las cuales debían haberse dedicado a estudiar, contemplando todo lo que les haría si la oportunidad se presentaba. Yo no era realmente un sociópata violento o algo así, pero algunas de mis represalias imaginarias habrían hecho estremecer a Stephen King.

También hice muchos nuevos amigos durante ese año, uno de ellos era el pequeño individuo cuyos huevos no habían caído todavía. Su nombre era Paul Allen, pero todos lo llamaban Paulie. El hecho de que él era físicamente un niño en compañía de hombres no parecía molestarle; De hecho, explotó su inmadurez. Él era generalmente el instigador de las bromas inofensivas y del vandalismo mezquino que los chicos de la escuela son anotados para y él utilizó su aspecto angelical para zafarse de los problemas cada vez.

Él pareció conectar conmigo desde el principio, posiblemente debido a mi desnudez, e incluso después de que mi vello creció de nuevo todavía parecía identificarse conmigo. También era algo tímido y solitario, igual que yo. En abril su vello de crecimiento finalmente broto y su voz se profundizó y fue obvio que sus huevos eran cada vez más grandes, y para cuando la escuela termino en junio, una niebla de vello fino como un humo adornaba su entrepierna. Para ese momento era como el resto de nosotros había sido un par de años antes: un idiota de primera clase que estaba constantemente diciendo chistes sucios y que nunca se perdió una oportunidad de pegar a otro tipo en sus huevos.

Dejé la ciudad justo después de la escuela, para pasar el verano en el rancho de mi tío y no regresé a la ciudad hasta la semana antes de que comenzara la escuela. Fui a la escuela para registrarme y casi no reconocí a Paulie. Había crecido alrededor de tres pulgadas durante el verano y había ganado volumen considerable. Todavía estaba en el lado pequeño sin embargo, y se parecía más a uno de los nuevos estudiantes de primer año que el estudiante de segundo año experimentado que él realmente era. Parecía un poco distante cuando lo saludé y actuó como si realmente no me gustara. Se fue con un par de los nuevos estudiantes de primer año, chicos de su propio tamaño y nivel de madurez que era posiblemente más cómodo para él.

Tuve deportes con Paulie de nuevo ese año y era evidente de inmediato que él era ahora un adolescente de pleno derecho que ahora desfilaba desnudo alrededor del vestuario sin vergüenza de su cuerpo. Ese fue el primer día. El segundo día se presentó como lo había hecho el año pasado: completamente desprovisto de vello debajo de su cuello. Lenny y su pandilla habían atacado de nuevo. Paulie parecía estar cerca de las lágrimas mientras se desnudaba y se vestía, y hasta sus nuevos amigos, los estudiantes de primer año, rumoraron al darle un rápido vistazo a su entrepierna sin vello.

Cualquier diversión que Lenny y su grupo salieron de su última broma fue de corta duración. Paulie me había dicho que tenía un hermano mayor, de veintiún años, que vivía en California, pero nunca dijo mucho más acerca de él. Su nombre era Ralph, pero su hermano estaba en el club de motos de Oakland que se llamaba Big Red, y lo grande que era. Él y cuatro de sus compañeros de pandillas viajaron a la ciudad y pasaron solo unos días mostrándose sus maquinas por la ciudad antes regresar a California.

Cinco de los amigos de Lenny regresaron a la escuela con dientes faltantes y huesos rotos, pero Lenny nunca volvió. Ron Harper fue testigo de la pelea y reportó que Lenny había sacado un cuchillo y había intentado defenderse. Pensé que Ron estaba exagerando cuando dijo que los miraba detener a Lenny y usar el mismo cuchillo para castrarlo, pero no se podía negar la prueba. Habían sujetado el escroto de Lenny, cortando cada uno de sus huevos a la vez, para luego clavarlo en lo alto del tronco de un árbol.

La policía no lo descubrió y permaneció allí durante más de un mes como una clara advertencia para cualquiera que quisiera meterse o molestar a su Hermanito.




Historia Original Aquí.





Autor: Zipper       Traductor: DarkSoul

VECINA LUPITA

. Le tomo la mano y la llevo a mi habitación, al llegar inmediatamente comienzo a besarla y unos momentos después, mi mano baja para jugar con su clítoris, me sorprendió un poco que no fuera tan sensible y me dejara hacerle todo lo que quise, ella respiraba agitadamente y mi miembro pedía liberación, la desnude a toda prisa su calzón (braga) quedo por debajo de la cama lo que sería una maldición para mi, aunque en ese momento no me importo......


VECINA LUPITA
Le tomo la mano y la llevo a mi habitación, al llegar inmediatamente comienzo a besarla y unos momentos después, mi mano baja para jugar con su clítoris, me sorprendió un poco que no fuera tan sensible y me dejara hacerle todo lo que quise, ella respiraba agitadamente y mi miembro pedía liberación, la desnude a toda prisa su calzón (braga) quedo por debajo de la cama lo que sería una maldición para mi, aunque en ese momento no me importo.

[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Era un joven hombre promedio, de 24 años que aun vivía con mis padres cuando todo paso, mi novia y yo teníamos una relación muy sexual, aprovechamos cada momento para gozar y nunca le había sido infiel, aunado a que ella me advirtió que cualquier infidelidad me iba a costar muy caro, si era algo celosa pero nunca pensé que fuese capaz de hacer lo que me hizo.           

Llega un fin de semana que yo había planeado con mucha delicadeza, ya que mis padres no estarían en casa todo el fin de semana, mi novia y yo pensábamos divertirnos toda la noche, pero el sábado por la mañana, le avisan que tiene que cuidar a sus primas pequeñas en una pijamada, mis planes se fueron al demonio.      

Llevé a mi novia a la casa de su tía y yo me fui para la mía, estaba pensando en que hacer, cuando veo a mi vecina de unos 17 años afuera de su casa llorando, estaciono el auto y no me detuve a peguntarle porque estaba así. Ella Me explica que su novio la había dejado, y que para colmo, no podía entrar a su casa porque no tenía llave, me ofrecí a que pasara un rato mientras alguien llegaba a su casa, a lo ella accedió.        

Una vez dentro de mi casa, me pregunto por mi novia y ya le platique lo ocurrido, abiertamente dije que había planeado hacer travesuras toda la noche, y ella pregunta que como una pareja puede ser así, que a su novio le daba miedo y aunque ella quería, no se lo había pedido, debo aceptar que eso me excitó un poco, ella era chaparrita y un poco llenita, pero tiene un lindo rostro, su trasero se ve bien al igual que sus tetas, no gigantes pero tampoco nada pequeñas por ese entonces.  

Le expliqué que mi novia y yo aprovechábamos cada momento a solas, que incluso lo habíamos hecho en un balneario, noté que ella se excitaba y desafortunadamente por alguna razón eso me llevo a pensar en engañar a mi novia esa noche.     

Tenía todo preparado así que en modo de broma le dije que si ella quería, podíamos hacer lo que había planeado con mi novia pero con ella, Lupita que era como se llamaba mi vecinita mirándome fijamente acepto, lo que me hizo poner un poco nervioso y le digo que sería toda la noche, ella me dice que de todas maneras estaría sola, me daba un poco de miedo porque para empezar, estaba engañando a mi novia, y en segundo lugar ella era varios años menor que yo, además menor de edad, pero la calentura es la calentura, por lo que le ofrecí un trago.        

Llegué con un par de bebidas, me senté junto a ella y la abracé, se nos fue la primera hablando de cosas eróticas, unas copas más tarde y al final del último sorbo la bese, fue una sensación diferente, algo que parecía nuevo y simplemente no pude dejar de besarla, comencé por quitar un suéter que traía, después su blusa, y ya solo quedo en bra (corpiño), sigo sin detenerme y comienzo a desabotonar su jean, con mis pies le quito sus zapatos y comienzo a bajar su pantalón quedando solo en ropa interior, y en ese momento dejo de besarla, solo para contemplar su cuerpo que tenía dos prendas rojas encima.          

De pronto ella me dice que eso es trampa y me empieza a desvestir, de a poco hasta quedar solo con mis trusa (slip), donde se podía apreciar mi apretado miembro tratando de salir de él, abultando la parte delantera de mi prenda color blanca.     

Me pongo de pie y la invito a pasar al siguiente nivel. Le tomo la mano y la llevo a mi habitación, al llegar inmediatamente comienzo a besarla y unos momentos después, mi mano baja para jugar con su clítoris, me sorprendió un poco que no fuera tan sensible y me dejara hacerle todo lo que quise, ella respiraba agitadamente y mi miembro pedía liberación, la desnude a toda prisa su calzón (braga) quedo por debajo de la cama lo que sería una maldición para mi, aunque en ese momento no me importo.

Lupita ya no tenía nada de ropa encima, así que me quite mi trusa, ella como por instinto comenzó a masajear mi pene, ella seguía gimiendo y decido que era buen momento para bajar, lo hice para darle un buen sexo oral, solo un par de roces con mi lengua en su clítoris fueron suficientes para que ella gritara, y así, al tercer grito mojó todo a su alrededor, me levanto solo para ponerme un condón, sobre ella, viéndonos frente a frente busco con mi miembro la vagina, y cuando la siento lo meto todo muy rápido, había olvidado que ella era virgen por completo.

Por lo que de nuevo dio un grito de dolor y me empujó, no quería terminar en este momento, así que solo la tomé fuerte y seguí con un violento mete saca por unos momentos hasta que Lupita dejó de quejarse y comenzó a jadear nuevamente, en ese momento me detuve y la puse en cuatro patas, noté un poco de rojo en el condón pero no me importó mucho, la acomode y comencé a embestirla, ella paso de jadeos a gemidos, de verdad debo decir que para ese momento yo estaba muy excitado que pensé que no duraría un segundo más, y cuando gritó de placer, no pude contenerme más por lo que tambien terminé.       

Nos recostamos y la abracé, tomamos un poco de aire y seguí besándola, al relajarnos un poco vi si había sangrado, y era apenas una mancha entre sus piernas realmente muy poco.         

Seguí besándola y cuando comencé a sentir que me había recuperado le dije que esta vez ella estaría arriba, y así fue, ella saltaba y solo gozaba, esta vez en la misma posición hasta que terminé, y de nuevo, la besé hasta recuperarme, una vez recuperado volvimos hacerlo de perrito, y me hubiera gustado hacerlo toda la noche, pero solo tenía tres condones, los demás se habían quedado en la bolsa de mi novia.  

Al finalizar le dije que ya no había condones y que sería todo, solo la abracé hasta dormirnos. Al despertar ella se fue un poco apresurada entes de que sus papás llegaran, Antes de irse nos besamos con mucho pasión sin darme cuenta que mi novia nos vio hacerlo desde la esquina sin que ninguno de los dos nos percatáramos me bañé y vestí para ir por mi novia, no sin antes limpiar todo o por lo menos eso pensé.

Ese día tuve sexo con mi novia pues llego antes de que pudiera ir por ella en la misma cama donde la noche anterior goce tanto. Después de correrme solo dos veces, caí dormido totalmente con mi pene aun dentro de mi novia, sintiendo los espasmos de mi novia, quien me iba a decir que esa sería la última gran sensación que sentiría al tener mi pene dentro de una mujer.  

Me desperté bruscamente cuando sentí que alguien me arrojo agua a la cara, al despertar estaba amarrado con mis piernas y brazos extendidos a cada esquina de mi cama, estaba amordazado y desnudo con mi novia solo en ropa interior mirándome a un lado.

Trate de soltarme pero no pude de pronto mi novia hablo moviendo sus manos que estaban hasta ese momento por detrás de su cuerpo.

-“¿En verdad creíste que no me enteraría de tus cochinadas con tu vecina?”

Mis ojos se abrieron grandes al ver que mi novia tenía en su mano la panty color rojo de Lupita, la cual me arrojo enfurecida al rostro, pude percibir brevemente su olor, para luego la prenda caer a un costado, mi novia entonces camino hasta la cómoda de mi habitación del que tomo un cuchillo que conocía bien, incluso yo mismo lo compre, lo tomo de la cocina seguramente.

Con el cuchillo en su mano tomo mi pene con su mano libre, me miro al tiempo que coloco el afilado cuchillo en la parte baja de mi pene, la hoja de acero tocaba mis testículos, con su mano comenzó a masturbarme aquello duro unos segundos, luego dijo.

-“Esto es lo que se merecen todos los infieles”. Dijo mi novia.

En ese momento estaba aterrorizado por completo cuando comenzó a cortar mi pene en semi erección la sangre broto a raudales de inmediato y el dolor fue infernal, le tomo solo unos segundos separar mi pene de mi cuerpo, en medio de convulsiones grotescas de mi cuerpo, cuando por fin me lo había cortado, me lo restregó por el rostro.

En ese momento estaba en shock incapaz de procesar que todo aquello era real, ella tomo mi pene fue al baño y lo arrojo al escusado (water), la escuche tirar de la cadena y como mi pene se perdió para siempre entre las cañerías, no recuerdo como o que hizo ella para detener la hemorragia de mi penectomia.

Mis padres me encontraron esa noche sobre mi cama bañado en sangre y le llevaron a urgencias apenas llegue con vida, tarde seis meses en recuperarme por completo, mi novia huyo pero fue atrapada y condenada a 10 años de prisión por lo que me hizo un castigo leve a mi parecer.

Me sometí a dos cirugías que reconstruyeron un pene en mi entrepierna aunque funcional nunca llego a ser igual al que perdí, de hecho hasta el día de hoy tres años después de tener este nuevo pene formado de varias partes de mi cuerpo, no he logrado tener una erección de nuevo.   

Por otra parte no he vuelto a hacerlo con mi vecina, pero las ganas de repetir aquello son uno de los motivos que me hacen ir con cuanto medico puedo para tratar de recuperar la virilidad perdida, se que puede ser una esperanza vaga pero es lo único que me queda, una esperando y mientras haya un mínimo de esperanza seguiré intentando.

Hace poco leí sobre el trasplante de un pene con éxito en Sudáfrica, es posible que opte por ese método aunque no sea de mi propia carne que es mejor que seguir con este trozo de carne inútil que apenas me sirve para orinar.




Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VENGANZA PERFECTA

Soy Luis me describiré, soy moreno, 1.75 mts de alto 24 años, no soy un hombre formado en gimnasio pero tengo mi cuerpo definido gracias al mucho deporte que aun practico. Verán hace tiempo empecé la universidad y no sé porque en toda institución debe de haber siempre el típico idiota que siempre se la pasa humillando y maltratando a los demás, sobre todo cuando creen que son diferentes......


VENGANZA PERFECTA
Soy Luis me describiré, soy moreno, 1.75 mts de alto 24 años, no soy un hombre formado en gimnasio pero tengo mi cuerpo definido gracias al mucho deporte que aun practico. Verán hace tiempo empecé la universidad y no sé porque en toda institución debe de haber siempre el típico idiota que siempre se la pasa humillando y maltratando a los demás, sobre todo cuando creen que son diferentes.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD] 


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & DarkSoul





Soy Luis me describiré, soy moreno, 1.75 mts de alto 24 años, no soy un hombre formado en gimnasio pero tengo mi cuerpo definido gracias al mucho deporte que aun practico. Verán hace tiempo empecé la universidad y no sé porque en toda institución debe de haber siempre el típico idiota que siempre se la pasa humillando y maltratando a los demás, sobre todo cuando creen que son diferentes.        

En este caso su nombre era Yeison el típico popular macho que cuando no estaba en la universidad (perdiendo el tiempo por lo mal que iba) se la pasaba en el gimnasio por lo cual era bastante musculoso y eso sin contar sus 1.90 mts de alto,  cierto día en que iba saliendo de unas de las clases escucho una multitud gritando y conmocionada por lo cual me asome a ver qué sucedía y ya que estaba en el segundo piso del edificio no tuve problema en ver con claridad justo en el momento en que Yeison arrojaba a un chico de los nuevos de ese año a un contenedor de basura solo por el placer de humillarlo y por si fuera poco entre él y sus amigos le arrojaron varios potes de agua con lo cual el chico no solo quedo lleno de basura sino que además quedo oliendo a peste.          

Al ver aquello me llene de rabia puesto que los demás en vez de ayudar al chico lo que hacían era reírse así que tome la iniciativa y baje para ayudar al chico estaba ayudándolo cuando empieza ese Yeison a buscar lo que no se le había perdido, soltando sarcasmo de que el chico era mi novio etc.
etc.

Cosas típicas de ese estilo por lo cual al final acabe diciéndole que el hecho de que no sirviera como hombre no era justificación para que le pagara con los que no tenían nada que ver, por lo que al parecer le di al clavo ya que se me vino encima a darme golpes logrando darme uno en la mejilla sin embargo gracias a que practico de vez en cuando artes marciales logre dominarlo haciendo que cayera de cara al piso rompiéndose la nariz.           

Verán él además de ser idiota resulto ser un cobarde puesto que inmediatamente llamo a la policía y cuando esta llega bastante rápido (cosa rara en mi país) describió la situación de manera tal que él era la víctima, por la cual me llevaron detenido, se podrán imaginar mi felicidad, una vez en la estación de policía me toman los datos y me pasan a una oficina donde estaba un hombre que al principio no lo detalle por la ira que tenia y además estaba hablando por teléfono de espalda.

Una vez que termino de hablar se gira y no se a donde se fue la ira solo me quede viendo al hombre como pues ese sí que era un hombre alto le calcule entonces como 40 años, 1.95 mts de alto se veía que era musculoso lamentablemente con algo de panza y para rematar unos ojazos azules que ni que hablar.

En fin cuando me hace la primera pregunta caí en cuenta de todo pues la pregunta fue.

-“¿así que te gusta andar buscando pelea?” Dijo el hombre.

Una vez recuperado y devuelta a la ira le respondí.   

-“Tal vez sí”. Le dije
           
Si tomara con la misma seriedad su trabajo con la que se toma aquellas mentirías se enteraría de quien es quien busca pleito de los dos.      

El policía se me quedo viendo con cara de asombro por esta respuesta y a diferencia del idiota del otro tipo este hombre era amable por lo cual me interrogo de forma más amable y cuando termine de hablar me dio la razón diciendo demás que tomaría cartas en el asunto.    

Luego de eso el hombre se mostro nervioso ya que no me quitaba la mirada de encima y más porque lo miraba con seriedad así que me di cuenta de lo que era inmediatamente y gracias al cielo tengo bendición de tener un cerebro que trabaja rápido, logrando hacer el plan perfecto para vengarme del idiota de Yeison empecé a hablarle de la manera más sería posible a este hombre y le pregunte. 

-¿Sr. porque esta tan nervioso? Le pregunte.    
-“no para nada estoy normal”.  Dijo el policía.
-¿Seguro? ¿Porque hace rato que veo que me mira con cierto desdén? Le dije.   
-“Debes estar imaginando cosas jejeje”. Rió el hombre con más nerviosismo lo cual me dio luz verde para mi plan.        

¿A pesar de que usted se muestra rudo no es más que un putito de mierda que lo gusta que lo sometan? Le pregunte.      

Viendo su actitud me levante y di la vuelta al escritorio y el hombre al verme de frente se sintió más incomodo en su silla por lo cual me di cuenta de la erección que tenía bajo su pantalón así que me incline hacia él y le pregunte.       

-“¿Por qué se supone que estoy loco no ha pedido ayuda, no creo que un policía acepte que se le acerquen así como así? Le pregunte.      

No respondió nada. Pero estaba balbuceando y sin más le agarre fuerte la entrepierna haciendo que aquel hombre tuviera que ahogar un grito que más de dolor era más bien de placer, pero quería ir más allá así que le formule otra pregunta.       

-“¿Y si estoy loco por que esta tan excitado acaso te gusta sentirte sin control y sin voluntad mientras te torturan así?” Y al terminar le apreté más la entrepierna.

Para ese entonces ya lo tenía en mi control por lo cual lo atraje hacia mi entrepierna y lo hice pasar la lengua sobre esta mientras seguía torturando sus genitales luego le dije.  

-“¡Vamos degústalo que esperas!” Le dije.       

El policía ni corto, ni perezoso me desabrocho el pantalón lo dejo caer hasta mi tobillos y me bajo mi ajustado bóxer, mi pene ya estaba en completa erección, lo romo y se lo engullo de uno sola bocanada causándome un gemido que tuve que dar bajo para que no nos oyeran, así estuvo hasta que ya iba acabar y fue cuando entonces se quiso separar de mi pero lo obligue a tomarse mi semen mientras le dacia.

-“No me vengas con pudor ahora toma tu leche de macho que eso era lo que querías desde que entre a esta oficina”, Le dije jadeante.

Metiéndole mi pene de 20 cm hasta lo más profundo de su garganta acabe a chorros y el muy goloso no dejo de mamar hasta que la dejo totalmente limpia, bebiéndose toda mi leche hasta la última gota. Luego de eso y con cara de avergonzado me pidió discreción (no sé porque siempre piden eso, acaso uno va a salir a gritar a los cuatro vientos todo ) sin embargo no estaba dispuesto a dejar aquello así que no le pedí sino mas bien le ordene que me diera su número y así estaríamos en contacto y luego de aquello me dijo que no iba a ver nada de papeleo de mi en la policía que todo seria olvidado y le agradecí, saliendo de la oficina reía para mis adentros pues mi plan de venganza acababa de comenzar.           

Días después le dije que si quería disfrutar más de mi pene y quizás hasta tenerlo en su interior por detrás me debía entregar a Yeison el viernes próximo en una dirección que le proporciones solo en ropa interior bien amarrado, amordazado y con los ojos vendados.

Al llegar a la bodega abandona que le señale al policía ahí estaba Yeison amarrado con los brazos en alto colgando casi de un viga, sus piernas ligeramente separadas bien amarradas al piso con solo una trusa negra (slip) lisa cubriendo su musculoso cuerpo. Estaba vendado y amordazado, un buen paquete abultado se destacaba al frente de su prenda.

Mientras me acercaba a donde estaba me fui despojando de mi ropa hasta quedar completamente desnudo con una tremenda erección que babeaba líquido pre seminal de la punta, cuando mis manos se posaron sobre los marcados abdominales de Yeison todo su cuerpo se sacudió, hizo algunos mugidos pero no dije nada aunque estuve tentado a hacerlo. Sin embargo sabía que no debía hablar.

Saque una tijera de un bolso que deposite en el suelo era grande, con ella corte las laterales de su trusa dejando completamente desnudo a Yeison, quien al sentirse completamente expuesto comenzó a forcejear sin mucho éxito pero se quedo inmóvil cuando tome sus bien torneadas como fuertes nalgas con mis manos. Se las apreté, amase y por ultimo separe para revelar un ano peludo rosadito, aquello hizo que mi pene en erección palpitara.

Como atraído por imán mi rostro se hundió entre sus portentosas nalgas aspire el aroma a sudor y miedo que de ellas emanaba lo que excito aun más, comencé a lamber su fruncido ano, para luego insertar primer uno, luego dos y finalmente tres de mis dedos en su interior, el cuerpo de Yeison se retorcía seguramente de dolor y placer al mismo tiempo. Apenas extraje mis dedos de su interior, me puse de pie para colocar la punta de mi chorreante glande sobre su ya bien lubricado ano por mi saliva.

Lo tomo de sus caderas para atraer su pelvis hacia mí mi pene al principio no quería entrar el ano de Yeison puso mucha resistencia pues era virgen pero solo tuve que presionar un poco más y su ano termino por ceder. Se abrió de par en par dejándome entrar por completo hasta que mis huevos chocaron contra sus nalgas. Lo había penetrado y desvirgado de una solida embestida.

-“AAAAAAAAAAAAhhhhh”. Gemí del gusto que sentí en ese momento.

Sin esperar a que su ano se acostumbrara a mí gran erección comencé a moverme, cada vez con más velocidad y violencia, el pene de Yeison comenzó a ponerse duro por lo que lo tome con una de mis manos y comencé a masturbarlo, con cada embestida que le daba me sentía cada vez más cerca del orgasmo casi podía sentir que Yeison estaba sintiendo lo mismo que yo. Su pene comenzó a palpitar casi al mismo tiempo que el mío lo hizo.

Yeison comenzó a venirse primero, su pene teniendo unas tremendas contracciones, comenzó lanzando un gran chorro de su leche que voló caso 60 cm por el aire antes de caer al suelo, aquello me hizo perder el control y también me vine pero en el interior de Yeison, Clave todo mi miembro en su interior mientras sentía como chorro tras chorro le llenaban su intestino.

Cuando termine de correrme aun con mi pene palpitando, lo extraje de su interior, goteaba semen de la punta, y estaba ligeramente manchado de mierda y sangre, tome de nuevo la gran tijera y medio tambaleante tome el aun erecto pene de Yeison que goteaba semen y coloque las afiladas cuchillas en la base de su pene, sin decir nada cerré la tijera y su pene cayó en la palma de mi mano izquierda, cercenado por completo.  

-“MMMMMMMMMMM”. Yeison mugió.

Luego todo su cuerpo comenzó a convulsionar y se desmayo.

Hoy en día Yaison es uno de mis putitos que domino como me da la gana, aun conserva sus huevos pero espero que no por mucho tiempo, no se imagina que fui yo con ayuda del policía aquel quien lo convirtió en eunuco, con aquel policía aun tengo comunicación y me es de mucha ayuda por supuesto siempre le doy sus buenas recompensas, cuando le rompo su culo haciéndolo gritar como una puta de placer mientras lo penetro. 

Yeison nunca termino la universidad y ahora vive conmigo como mi eunuco y esclavo personal me encanta torturar sus huevos, sus nalgas y montarlo varias veces al día, se ha vuelto tan sumiso muy distinto al macho prepotente que alguna vez fue pero desde la pérdida de su miembro viril es mas como una perrita obediente, quizás algún día cuando me canse de sus lindas nalgas, lo castre y antes de echarlo de mi lado le confiese que fui yo quien le corto su miembro aquella noche en como parte de mi Venganza Perfecta,




Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VERÓNICA CARO REVOLCÓN

Cuando éramos pequeños mi hermanita vio una tarde ver a mis padre tener sexo lo que la marcho no solo a ello sino a mi también pues hacia que jugáramos a papá y mamá, nos desnudamos para que tuviéramos sexo, por aquellos días mi pene era aun muy pequeña, en ese tiempo yo no entendía bien de eso, pero se me formó el morbo por mi hermana, como a los 9 años nos mudamos a otra ciudad, y dejamos de hacerlo......


VERÓNICA CARO REVOLCÓN
Cuando éramos pequeños mi hermanita vio una tarde ver a mis padre tener sexo lo que la marcho no solo a ello sino a mi también pues hacia que jugáramos a papá y mamá, nos desnudamos para que tuviéramos sexo, por aquellos días mi pene era aun muy pequeña, en ese tiempo yo no entendía bien de eso, pero se me formó el morbo por mi hermana, como a los 9 años nos mudamos a otra ciudad, y dejamos de hacerlo.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [CIRCUNCISIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Cuando éramos pequeños mi hermanita vio una tarde ver a mis padre tener sexo lo que la marcho no solo a ello sino a mi también pues hacia que jugáramos a papá y mamá, nos desnudamos para que tuviéramos sexo, por aquellos días mi pene era aun muy pequeña, en ese tiempo yo no entendía bien de eso, pero se me formó el morbo por mi hermana, como a los 9 años nos mudamos a otra ciudad, y dejamos de hacerlo, crecimos sin pensar mucho en ello aunque siempre lo recordaba.

Ya con 15 conmigo cursando el último año de secundaria, y mi hermana con 14 en un año por detrás, Ella ya se había desarrollado muy bien, tenía un cuerpazo, unas lindas piernas torneadas, nalgoncita, y sus senos que ya eran grandes, éramos de piel morena clara, en ese momento era delgado desde niño, bueno; un día sábado me levante como a las 8:00 con mi pene bien parado, (mi papá me daba revistas playboy, donde veía mujeres desnudas, y me calentaba mucho, comenzando a masturbarme a los 13) si a tan temprana edad,       

Bueno ese día sábado salí de mi cuarto, hacia el baño, y al pasar por la recamara de mis hermanas vi entreabierta la puerta, y pude ver a mi hermana desnuda acostada en su cama, tocándose y de vez en cuando gemía, entre y ella de inmediato se tapó con sus sábanas, me acerque y ella noto mi erección debajo de mi ropa interior, me senté a un lado y le pregunte por mis papás, ella me contestó.

-“Se fue a desayunar con los abuelos” Me contesto.

Entonces me di cuenta que solo estábamos los dos en casa,

-“¿Que estabas haciendo?”. Le pregunte
-“¡Nada!” Me dijo respondió.

Y se sonrió de manera muy picara, metí mi mano hacia sus senos y los comencé a tocar, acariciándolos,  sentía mi pene muy dura y me empezó a salir líquido de la punta, mientras me acostaba a su lado, le dije algo tímidamente.

-“¿Recuerdas cuando jugábamos de más chicos a la mamá y papá?” Le pregunte.
-“Sí, me acuerdo”. Me respondió.

Y volvió a verme con esa mirada picara, supe que era mi oportunidad y le dije que me gustaría hacerlo de nuevo, jalándole las sábanas, las que tiré al piso, lo que hizo que ella quedase desnuda ante mis ojos, pude ver su vagina al velluda (hasta creo que tenía más que yo), si se desarrollo muy bien, estaba muy buena, y se lo dije y ella respondió con un 'gracias' me acerque y la bese,  empecé a tocar su vagina que ya escurría, lo que la hizo abrir sus piernas.     

Comencé a acariciar su vagina, con ella moviéndose rico, me levante rápido y me quite mi trusa (slip), y ella miro mi pene, bien erecto, abrió los ojos y me dijo algo ruborizada.

-“Esta muy grande, y gruesa, como la de papá o más”. Dijo ella.

Para casi de inmediato ella proceder a agarrar mi pene para apretarla con una de sus manos, lo que me hizo sentir aun más caliente, abrió bien sus piernas, y me dijo métela ya, al hacerlo, sentí la más rica sensación, estaba súper húmeda, y comenzamos a movernos, comencé metiendo y sacando mi pene y ella sus caderas, nos besábamos mucho, y los dos jadeando, luego me dijo.

-“Espera, no te vayas a venir, más despacio”. Me dijo ella.

Sentía muy rico, le besaba los pechos y ella gemía, apretando los ojos, de vez en cuando se le salía uno que otro grito, y me decía.

-“Se siente muy bien rico, ya me vine dos veces”. Me dijo entre gemidos.

Por mi parte sentía como mi pene vibraba en su interior cuándo tenía un orgasmo, no sé cuanto duramos haciéndolo (quizás las masturbadas, ayudaron a que durara), hasta que los dos, ya estábamos muy mojados de sudor, sentí que ya no podía más, y me vine abundantemente, jamás había sentido venirme así como cuando lo hice con una mujer, y casi me sentí desmayar, y ella seguía moviendo sus caderas, al sentir que me vine, tuvo un gran orgasmo, grito, lo cual me excito mas y seguí penetrándola, un poco más y me abrazaba atrayéndome hacia ella, abría más sus piernas, puse mis manos en sus nalgas y se las apreté.

Metí un dedo en su ano, y sentí como me lo apretaba, se volvió a venir, gritando y yo también me vine de nuevo, igual o más que la primera vez, quedamos quietos, conmigo encima de ella, nos besamos con pasión y me dijo.

-“Qué rico me cogiste, hasta me tiemblan las piernas”. Me dijo mi hermanita sonriente.

Me hizo a un lado, se subió encima de mí y me beso riquísimo, me dijo

-“Me voy a bañar, y se levanto”. Pudimos ver los dos como escurría mi leche, y sonriendo me dijo.
-“Lo bueno que ayer termine mi regla”. Camino moviendo sus ricas nalgas, duras y le dí una nalgada, se volteo y me dijo riendo.

-“¿Vienes a enjabonarme?” Para luego meterse al baño.       

Me levante y vi las sábanas muy mojadas, con restos de mi leche, también con algo de sangre ya que la había desvirgado, la toque y me lleve los dedos a la nariz para olerlos, pero no los probé. Pensé pues que el agua estaría muy fría, pero de imaginarme tener sexo con ella bajo la regadera me hizo tener una nueva erección, y me metí al baño, ya dentro la vi lavándose la vagina, y me metí a la regadera, ella me vio posando sus ojos sobre mi nueva y durísima erección le dije

-“¿A ver si no llegan mis papás”. Se río y me dijo
-“No, van a llegar hasta en la tarde”. Y se río.

Me lave mi pene y la sentía como babosa por sus jugos y mi leche, luego la abrace para besarnos, comencé a meterle un dedo en su ano, que me apretaba, y con la otra mano acariciaba su vagina, le besaba sus senos mordiéndole las aureolas, y me dijo

-“Me cogiste muy rico”, La mire a los ojos mientras me lo decía.

Me tomo mi pene y agrego,

-“La tienes muy grande”. Me dijo

Y se agacho para empezar a lamber primero con la lengua, mientras con su mano hacía movimientos de arriba hacia abajo, y me apretaba el pene, me dijo vamos a la recámara, cerro las llaves del agua, al entrar a la recamara ya la llevaba agarrada de la cadera, escurriendo agua los dos nos subimos a la cama, se puso en cuatro y mire su vagina peluda, y sus lindas nalgas.         

Sin esperar más la penetre por la vagina y se comenzó a mover viniendo al encuentro de mi pene cuando se la metía, así tomamos ritmo y empecé a escuchar como golpeaba mi pelvis con sus nalgas, y el chof chof de mi pene en su vagina, me dijo entre jadeos.

-“Avísame cuando sientas que te vienes',
-“Sí”. Solo atine a decir.

Me moví más, sentía como su vagina palpitaba y se empezó a venir, entre jadeos y grititos me dijo “que rico” y empecé a sentir que me venía, lo saque y ella se volteo y metió mi pene en su boca, y me empezó a dar una mamada, ¡qué delicia sentí! Y comencé a venirme en su boca y ella succionaba más, yo gozaba luego se despego y me dijo a ver intenta meterla en mi culito, pero despacio.

Se lo acerque e intente pero no pude meterla, además me dijo que le dolía, entonces me acosté y le dije chúpamela y yo te chupo así como había visto en las revistas de mi papá, comenzamos a hacer un 69, ella chupando mi pene y yo su vagina como ano, estuvimos un buen rato, y le metía un dedo tratando de abrirle si ano, luego le dije “ahí te voy”, nos acomodamos de nuevo para comenzar a meter mi glande, despacio, ella cerraba los ojos y apretaba los puños en las sábanas, poco a poco la fui metiendo, hasta que entro toda, le toque su vagina que escurría, con ese jugo lubrique mi pene.

Se sentía seco, me comencé a mover y ella igual, comenzamos más rápido hasta que no pude aguantar más me vine, luego sentí como ella apretaba mi pene con su ano, y mis dedos en su vagina, y terminamos, me recosté de lado, hasta que se me bajo la erección.

De pronto la puerta se abrió y mi mamá entro para encontrarnos acostados desnudos aun abrazados durmiendo, con mi pene entre las nalgas de mi hermanita que de cuyo culo brotaba mi semen que escurría por su nalga izquierda.

Recuerdo despertar por el grito de mamá que atrajo a papá a la habitación también al ver lo que pasaba ambos se abalanzaron contra nosotros, mamá comenzó a abofetear a mi hermana mientas papá me tomo de los cabellos y le saco a rastrar de la habitación, me llevo hasta la cocina donde me dejo casi inconsciente de los dos tremendos golpes que me dio tanto en mi vientre como en mi rostro.

Me desperté gritando de dolor.

-“AAAAAAAAHHHHH”. Gritaba.

Eso es porque mi padre me arranco mi escroto con mis huevos adentro con la ayuda de un afilado cuchillo, no conforme con eso me circuncido también arrancándome brutalmente mi prepucio, apenas recuerdo cuando mi padre puso mis huevos en la licuadora y la encendió me desmaye escuchando ese ruido mientas mis preciadas perlas eran molidas por las afiladas aspas de la licuadora.

Cuando me recupere de mi castración y circuncisión fui enviado a una academia militar, donde permanecí hasta los 18 años, luego me fue sin decir nada no he sabido nada de mi hermana y padres en 10 años hace unos días recibí un mail de mi hermanita, me quería ver por coincidencias de la vida terminamos viviendo en la misma ciudad.

Mientras conducía a su casa me pregunto qué sentiré cuando la vea, rabia, enojo, amor, deseo, no lo sé, pero algo si se, es que aquel rico revolcón con ella que me costó muy caro.





Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VECINA EMBARAZADA

Me llamo Federico, tenía 40 años, cuanto todo lo que estoy por contar paso. No hace mucho, me compre un departamento en una urbanización de gente multiétnica pero la mayoría buenas personas. A los pocos días de estar viviendo, siempre se lleva unos más que con otros, había una señora con una hija de 12 años, y como a mí me gustan los animales, la niña siempre se ponía a hablar conmigo por lo que su madre y yo nos fuimos haciendo amigos, una señora tenía 36 años, no era muy atractiva, pero con un buen par de tetas y un par de nalgas de infarto ......


VECINA EMBARAZADA
Me llamo Federico, tenía 40 años, cuanto todo lo que estoy por contar paso. No hace mucho, me compre un departamento en una urbanización de gente multiétnica pero la mayoría buenas personas. A los pocos días de estar viviendo, siempre se lleva unos más que con otros, había una señora con una hija de 12 años, y como a mí me gustan los animales, la niña siempre se ponía a hablar conmigo por lo que su madre y yo nos fuimos haciendo amigos, una señora tenía 36 años, no era muy atractiva, pero con un buen par de tetas y un par de nalgas de infarto .

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [CIRCUNCISIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Me llamo Federico, tenía 40 años, cuanto todo lo que estoy por contar paso. No hace mucho, me compre un departamento en una urbanización de gente multiétnica pero la mayoría buenas personas. A los pocos días de estar viviendo, siempre se lleva unos más que con otros, había una señora con una hija de 12 años, y como a mí me gustan los animales, la niña siempre se ponía a hablar conmigo por lo que su madre y yo nos fuimos haciendo amigos, una señora tenía 36 años, no era muy atractiva, pero con un buen par de tetas y un par de nalgas de infarto con algo de abdomen.  

Una vez me la encontré en el transporte público, venía con unas bolsas, pero tenía que pasar por el veterinario, ella me dijo que se las llevaba a su casa y que cuando regresara subiera y se las pida, acepte por lo así lo hicimos, cuando regreso al edificio, subo a su casa y estaban ella con su hija y ella portando un camisón cada una, yo no sé si lo hizo de ex profeso o qué, pero se paro delante de la ventana, transparentando toda la prenda.  

A través de la transparencia le veía la tanga que llevaba puesta, y cuando se ponía de costado, le veía las tetas sin sujetador, me enseño toda la casa, aunque no sé porque, pero, bueno, estuvimos hablando como una hora, hasta que me fui a mi casa.  Como era verano y hacía calor, nos hemos encontrado paseando a nuestros perros, y ella iba con un short muy pequeño bien ajustado, que le dejaban bien resaltado el culo, y se le metía en la raja de su vagina, y hablábamos de todo un poco, y siempre ella iba delante mío y yo le iba mirando el culo.           

Así habremos estado varios meses, hasta que un día me encuentro al marido y me dice que estaba embarazada, felicitaciones de por medio seguimos hablando, y me fui. Estaba ya bien panzona, y la encuentro trayendo las bolsas de la compra, enseguida las agarre y subimos por la escalera, ella vive en el segundo piso, y la dejaba ir adelante, ella llevaba una falda, no corta, ya que apenas le pasaba de las rodillas, pero si muy liviana.       

Ella iba subiendo, y tiraba el cuerpo para adelante, dejando que le vea casi todas las piernas, como iba de chanclas, se tropieza y casi se cae, haciendo que su falda se le suba, dejando que le vea el culo, apenas cubierto por una diminuta tanga, primero quedé impactado viéndole ese gran par de nalgas, hasta que reaccione y la ayude a ponerse de pie, "¿estás bien?", le dije, agarrando su brazo y viendo que se había golpeado un poco una de sus rodillas, e instintivamente le pase mi mano por ahí.

-“Si Fede, gracias”, me dijo, y subimos a su casa.
-“¿Tu hija no está?”, le dije, dejando las bolsas de la compra en la cocina.
-“No, se fue de viaje con su padre en el camión”, me dijo, ofreciéndome una bebida para el calor.
-“Tienes los pies hinchados". Le dije, viendo que tenía los pies como unas empanadas.
-“Si, me quiero duchar", me dijo.
-“¿Quieres que me quede hasta que termines de ducharte, por las dudas?", le pregunté, a lo que ella aceptó.

Me quedé sentado en la sala, hasta que la veo salir del baño envuelta en una toalla, que apenas le tapaba su abdomen.

-"¿Quieres que te haga un masaje en los pies?", le pregunté viendo que los seguía teniendo hinchados,.

-"Fede, no quiero molestarte". Me dijo.
-"Vamos mujer, que vergüenza ni qué vergüenza". le dije, y me acomodé una silla, para que se tendiera en el sillón.

-"¿Si no es molestia me puedes hacer el masaje en la cama?" Me pregunto.

Accedí por lo que fuimos a su dormitorio, me dio una crema hidratante, y se sentó en la cama, recostando su espalda contra la cabecera de la cama le empecé a masajear los pies con la crema, subiendo por sus piernas, pero sin mala intención, hasta que una punta de la toalla se le abrió y me di cuenta que no llevaba nada abajo, seguí masajeando sus piernas, hasta las rodillas, y empecé a pasar crema por sus muslos, haciendo que abra un poco sus piernas y por el lado que se la había abierto le vi su vagina, bien depilada, no quería mirarla mucho, pero los ojos se me iban.

Seguía con el masaje, y a medida que la masajeaba, le hacía abrir más las piernas, ella estaba completamente relajada, no podía dejar de ver esos labios regordetes, como si estuvieran hinchados, ella se dio cuenta que le estaba viendo su vagina, y quiso cerrar sus piernas, pero no la deje, "Fede, que estoy embarazada", me dijo, cuando sintió mis dedos pasar por los labios exteriores de su vagina.

-"¿hay, que haces?", me dijo, intentando sacar mi mano de entre sus piernas.
-"No te hagas, esto lo deseamos los dos desde hace tiempo”. Le dije.

Estire mi cuerpo mientras le metía un dedo en la vagina, que estaba empapada, la bese en la boca, ella me miraba, hasta que me empezó a responder el beso, saque mi dedo de entre sus piernas y le abrí la toalla, viendo su cuerpo desnudo, la seguí besando mientras la acomodaba en la cama, le bese toda la cara, baje a sus tetas, que noté como le salía leche de sus pezones, la aureola enorme, oscura, le acariciaba la barriga sin dejar de chupar sus tetas, escuchaba como gemía, le seguí besando la pansa, su ombligo estaba salido para afuera, le pasaba suavemente mi mano por su vagina, mientras la seguí besando, entre besos y caricias me iba quitando mi ropa.

Hasta que me ubico entre sus piernas, abriendo bien sus piernas, viendo bien su raja, sin un solo vello, roja, mojada, escuchando el gemido que dio cuando se la empecé a chupar, a lamber, cuando le daba pequeños mordiscos en su clítoris, ella misma abría más sus piernas, gimiendo, pasando sus pies por mi cuerpo, le metí el dedo en su interior, estaba tan mojada, y no solo por mi saliva, le buscaba el ano mientras no dejaba de seguir chupando esa mojadísima raja, le empiezo a pasar el dedo por su ano y como esperaba, estaba abierto le empecé a meter el dedo, y a medida que le seguía chupando su vagina, se lo movía bien adentro, entre gemidos y resoplidos de placer por parte de ella, moviendo su cuerpo para los costados.

Poco a poco fui subiendo con mis besos, pero su barriga me molestaba para penetrarla, así que me puse boca arriba y la hice subir sobre mí, sintiendo como de sus tetas derramaban leche en mi pecho, y gemía a medida que se iba sentando sobre mi pene que la iba entrando, hasta quedar bien sentada sobre mi pelvis. Le acariciaba las tetas y la pansa, a medida que me movía para los costados, haciendo que ella gima de placer y se moje más todavía.

-“¡hay Fede, siento tu miembro bien adentro mío, cariño, mueve tu pene, así, así!" Me decía tirando su cabeza para atrás y se veía en su cara como estaba disfrutando.     

Le apretaba las tetas, veía como se deslizaba la leche por mis dedos, ella con los ojos cerrados, movía su cuerpo sobre mí, gemía, suspiraba, apoyaba sus manos en mi pecho y levantaba su cintura y la bajaba, haciendo que mi pene le entre y le saliera ricamente de su vagina. No nos podíamos besar, su barriga nos lo impedía, le dije que se bajara, que se pusiera al borde la cama en cuatro patas.

Cuando la vi así, las tetas le colgaban, su barriga estaba dura, yo le empecé a besar las nalgas, se las acariciaba, realmente tenía unas nalgas hermosas, unas nalgas gordas, bien redondas, se las abrí, y como había dicho, su ano estaba bien abierto, redondo, se lo empecé a lamer, escuche como ella casi gritó de placer al sentir mi lengua, le abrí las nalgas y ella abrió las piernas, lo lamía casi con desesperación, que rico ano tenía esa mujer, a medida que pasaba mi lengua, sentía como lo contraía y lo aflojaba, yo le apretaba las nalgas sin dejar de lamer su delicioso ano, me puse de pie, ella bajaba su cuerpo y sacaba sus nalgas más hacia a mí, la veía en cuatro patas, ofreciéndome su ano, esperando a que la siga cogiendo por el culo, le empecé a pasar mi pene por entre sus nalgas.

Se la acomodé y entre gemidos de los dos, se la fui metiendo, despacio, saboreando cada centímetro que le entraba, sentía con mi pene le abría sus entrañas, como gemía a medida que su ano se comía toda mi erección, hasta que ella sola se fue para atrás y aplastó sus nalgas contra mi pelvis.

-"hay cariño, como me gusta por atrás", me dijo, con la voz ronca de la excitación, moviendo sus nalgas para los costados.

Se movía para adelante y se volvía a pegar contra mi,

-"cariño, abre mis nalgas", me dijo, y cuando se las abrí.

Ella siguió con esos movimientos y yo veía como mi pene entraba y salía de su ano que estaba totalmente dilatado.

-"¡Que hermoso culo que tienes!" le dije, viendo eso.
-"Si cariño, vamos sigue, penétrame bien el culo", me decía apoyando su cabeza contra la almohada y gimiendo a cada entrada y salida que hacía mi pene en ella.

Su ano se iba agrandando cada vez más con cada nueva embestida a medida que nos movíamos sus tetas iban a nuestro son, y seguían ordeñando leche, los gemidos de ella eran cada vez más fuertes, más seguidos, levantaba su cabeza y la movía para los costados.

-“ME VOY A CORRER CARIÑO, ME CORRO”. Grito

De pronto siento como me aprieta mi pene con su ano, gimiendo de una forma que parecía que lloraba, los gemidos eran muy fuertes, hasta que yo no aguante más y le empecé a llenar sus intestinos de mi leche, le clave los dedos en las nalgas, sintiendo como me salían los chorros de leche, sus nalgas bien pegadas a mí, movía mi pene en círculos, creía que me iba a desmayar de placer llenándole su culo de mi leche, los gemidos que daba ella, eran más parecidos a gritos.

Con mi pene bien adentro de su culo, con apenas voz, me deje caer sobre su espalda, le fui sacando mi pene de su culo, le abrí las nalgas viendo lo abierto y redondo que tenía su ano, como le salía un hilito de leche, Ella se acostó y yo a su lado, nos abrazamos y nos quedamos así, besándonos de pronto sin previo aviso se abrió la puerta.    

-“Amor tuvimos que regresar se me olvido la cartera y ahí tenía el dinero para el viaje”. Dijo su esposo entrando al cuarto para ir directo al closet.

Pronto su mirada de aquel hombre cambio por completo al vernos desnudos sobre su cama con semen resbalando de entre las nalgas de su esposa y leche chorreando por sus tetas, sin decir o darme tiempo a decir algo de me vino encima. Aquel hombre cuyo rostro estaba rojo de la rabia que sentía, saco una gran navaja que portaba siempre en el cinturón, comenzamos a forcejear, conmigo desnudo por supuesto aun con una erección que goteaba semen de la punta.         

De pronto sentí una terrible punzada proveniente de mi entrepierna, seguida de otra y otra, debieron ser como 10 o 15 puñaladas las que recibí en mis huevos y pene indiscriminadamente, antes de perder el conocimiento por el dolor que aquello me provoco.

Me desperté en un hospital, ahí estuve varias horas hasta que un medico con un sicólogo vinieron a verme el médico me pregunto si me acordaba lo que me había pasado, le dije que me acordaba de la pelea con el esposo celoso de aquella mujer fue entonces que recordé en donde recibí las puñaladas. Me levente la sábana para descubrir mi entrepierna vendada, dos tubos de plástico sobresalían del vendaje uno era un drenaje el otro era para mí orina.

El médico me informo que poco pudieron hacer por salvar mis testículos, y que de mi pene solo pudieron salvar la mitad inferior dado que mi glande casi fue cercenado por completo y los paramédicos no pudieron encontrar ni mis testículos y glande por más que buscaron.

-“NOOOOOOOOOO”. Grite.

Con desesperación me quite las vendas con ambos médicos tratando de detenerme pero cuando las vendas salieron vi lo que alguna vez fue mi hermosa entrepierna llena de punto de sutura sin testículos o escroto alguno, mi pene había sido reducido a la mitad, con punto por todo lo que aun quedaba unido a mi cuerpo.

-“NOOOOOOOOO”. Volví a gritar.

Tarde seis meses en recuperarme, no solo físicamente sino sicológicamente también de ella, su hija y esposo nada se sabe la policía los está buscando desde que interpuse mi demanda luego de salir del hospital ya como un eunuco. Eso fue hace siete años u aun nada se sabe de ellos, dudo que algún día los atrapen y paguen por lo que ese hombre me hizo privarme de placer por el resto de mis días, por culpa de mi “Vecina Embarazada”.            





Autor: Anónimo & DarkSoul.       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VIOLADA EN PIJAMA

Tenía la certeza que era vigilada, aunque no me sentía amenazada. Supongo que era demasiado confiada, y estar a la sombra de mi marido me había hecho serlo más, a pesar que siempre me advertía que no me fiase de nadie. Aquella noche había pedido algo para cenar. Me duché, me puse el pijama y encendí la televisión, a la vez que abrí un libro. Estaba aburrida y solo esperaba que me entrase el sueño. De repente llamaron a la puerta......


VIOLADA EN PIJAMA
Tenía la certeza que era vigilada, aunque no me sentía amenazada. Supongo que era demasiado confiada, y estar a la sombra de mi marido me había hecho serlo más, a pesar que siempre me advertía que no me fiase de nadie. Aquella noche había pedido algo para cenar. Me duché, me puse el pijama y encendí la televisión, a la vez que abrí un libro. Estaba aburrida y solo esperaba que me entrase el sueño. De repente llamaron a la puerta.

[HETERO] [CASTRACION] [FANTASIA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Isabelcani & DarkSoul





Dedo decir que vivía holgadamente y en la comodidad del hogar. Por eso, cuando conocí a Alberto en la universidad, cuando ambos estudiábamos derecho, él dos cursos por encima de mí, me pareció una persona muy interesante, y me enamoré casi al instante de él.

Alberto se licenció y comenzó a trabajar. Enseguida nos casamos, antes de acabar la carrera me quedé embarazada de Pilar, nuestra hija, que ya había cumplido los veintiún años, y se había quedado en casa mientras nosotros trabajábamos en aquel lugar, donde Alberto defendía a personas perseguidas por el régimen. Mi marido se había convertido en un prestigioso abogado a nivel internacional, mientras que yo, estaba siempre a su lado pero en la sombra. Nunca me importó porque era consciente que no sería capaz nunca, de hacer lo que él hacía.

Aunque nos movíamos con libertad cuando íbamos a ese país, sabíamos que nos seguían, hasta el punto de conocer bien al oficial Martínez, a quien le encontrábamos en los restaurantes y bares a los que asistíamos, imagino que por averiguar con quien nos reuníamos. Un par de veces había llamado a declarar a Alberto, pero no había encontrado ninguna prueba que lo comprometiera.

La última vez que había visto al oficial, había sido una semana antes de aquella fatídica noche. Habíamos cenado con un cliente. Alguien relacionado con el trabajo que deberíamos hacer y que conocía bien a los que estaban sentados a la mesa. Estaban Martínez que debía ser algo mayor que yo, en torno a 50 años, otro hombre de unos 35, de quien supimos que era su compañero, llamado López, y un chico joven, algo más que nuestra hija, de quien supimos que era el hijo de Martínez, y a quien todos conocían por Fran. Martínez había enviudado años atrás, y solía llevar a su hijo, con cierta frecuencia, a ciertos “trabajos”. Nos comentó que Fran era un joven bastante prepotente, el cual, a la sombra de su padre, había hecho de su entorno, un cortijo particular.

Tenía la certeza que era vigilada, aunque no me sentía amenazada. Supongo que era demasiado confiada, y estar a la sombra de mi marido me había hecho serlo más, a pesar que siempre me advertía que no me fiase de nadie. Aquella noche había pedido algo para cenar. Me duché, me puse el pijama y encendí la televisión, a la vez que abrí un libro. Estaba aburrida y solo esperaba que me entrase el sueño. De repente llamaron a la puerta. Al preguntar quién era, la respuesta me sorprendió.

-“Servicio de habitaciones”. – Respondió una voz masculina al otro lado de la puerta.

Había cenado en la habitación y pensé que venían por los platos de la cena, aunque me resultaba raro, ya que solían llevárselos por la mañana. no llevaba ropa interior,  que no evitaba el vaivén de mis pechos al caminar.

-¿Beatriz Núñez? – Preguntaron los dos hombres.

Los reconocí. Eran Martínez, López y otro agente que no conocía. Preguntaron también por mi marido, que evidentemente no estaba conmigo.

Tiene que venir con nosotros, Beatriz.
Voy a vestirme.
No. No hay tiempo. Nos están esperando abajo.
Kane, busca en la habitación lo que ya sabes.

El joven quedó en mi cuarto, No me esposaron, pero los dos hombres me llevaron agarrada por los antebrazos por la parte de atrás para subir a un montacargas que nos llevó al sótano. No había nadie, pero en la puerta nos esperaba un coche. Abrieron la puerta, y vi que además del conductor estaba Fran, el hijo del oficial Martínez.

Los dos oficiales se sentaron a ambos lados, mientras yo permanecía en el centro.. Allí me bajaron del coche y entre ambos me llevaron a una habitación, algo más lujosa que una vulgar mazmorra y bastante amplia, con una cama, mesas y sillas y baño. Me sentaron y empezaron a preguntarme donde estaba mi marido y en qué consistían las claves que utilizábamos en nuestros mensajes. Al principio eran condescendientes, pero poco a poco, su educación fue bajando y comenzaron a amenazarme.

Dígame Beatriz. Sabe dónde está su marido o las personas que lo han contratado?
No lo sé. – Respondí con contundencia.
Está bien. Entonces firme la declaración.

No hubo más conversación. Me presentaron un papel en el que indicaba que desconocía el paradero de Alberto y nuestros clientes. Me sentí aliviada, lo firmé y pensé para mis adentros que había sido absurdo llevarme hasta allí.

-“Sabemos que nos mientes, Beatriz” Señaló Martínez.
-“No me preocupa. Obtendremos la información de otra forma”. Sentencio.

Su comentario sonó amenazante.

Me situaron más o menos en la mitad de la habitación. Se encontraban los dos oficiales, el hijo de Martínez y otro hombre más, supongo que un guardia, que flanqueaba la puerta. De repente noté como varias manos empezaban a tocarme. Lo hacían por las piernas, tocaron mis nalgas y llegaron a mis pechos, momento en que grité y moví mis manos para protegerme.

Al hacerlo, López me dio una bofetada, noté como levantó ligeramente la camiseta del pijama y noté un fuerte escozor en la parte baja de mi estómago. Vi que Martínez llevaba algo en la mano. Después supe que era una pistola eléctrica. Era un aparato en forma de V, de aspecto estremecedor. Me hizo muchísimo daño, quedé sin respiración y me incline tanto que parecía que me habían roto los huesos. Apenas podía respirar. Me tumbaron en la cama durante unos segundos. Me dieron un poco de agua hasta que recuperé el aliento. Seguía respirando fuerte, con bastante ansiedad y sobre todo, muy asustada.

-“vamos a averiguar lo que deseamos pero vamos a hacerlo de la manera que nos resulte mucho más divertida tu confesión”. Dijo el hijo de Martinez.

Entre dos oficiales volvieron a levantarme y me hicieron colocar las manos, por detrás de la cabeza. Antes de seguir, he de decirte que esta pistola eléctrica tiene tres posiciones. He utilizado la de menor potencia. Si vuelves a no obedecer, la siguiente descarga será al máximo nivel. No lo repetiré. ¿Ha quedado claro?

Asentí con la cabeza a la vez que mis ojos rezumaban lágrimas. Estaba segura de no poder volver a soportar un dolor como el de antes, y mucho menos si era más fuerte.

Vamos Beatriz. Vuelva a ponerse de pie y con las manos detrás de la cabeza.

De manera lenta, obedecí. De nuevo se colocaron los tres hombres a mí alrededor y volvieron a manosearme, solo que ahora apenas me movía por miedo a las represalias. Mis pechos, y sobre todo mis pezones fueron presas de los dedos de los tres hombres.

-¿Han visto como se le han puesto las tetas de duras?” Comentó preguntando Martínez a López, y sobre todo a su hijo.
-“Debe gustarle”. Respondió el joven con cierta fanfarria.

No me gustaba nada y me sentía más denigrada por el comentario. Movía el cuerpo, intentando dificultar los tocamientos, pero sin dejar de apoyar las manos en mi cabeza. Sus manos pasaban por todo mi cuerpo, incluida la parte del pantalón.

-“Ha llegado el momento de verte las tetas. Quítate la camiseta del pijama”. Ordenó Martínez.

Escuché, haciendo hincapié en que habían pasado a tutearme y sobre todo que querían que comenzara a desnudarme. En ese momento lo supe. Sabía que esa noche iban a violarme. Quedé mirando fijamente al oficial mientras sacaba la pistola eléctrica y me decía.....

-“Creo que estás un poco sorda. He dicho que te quites la camiseta del pijama”. Sentenció mientras veía y escuchaba la corriente que pasaba de un polo a otro de la pistola.

Empecé a llorar en silencio. Bajé las manos y procedí a quitarla por encima de mi cabeza. Mis pechos fueron quedando al descubierto, y las manos se depositaron en ellos. Empezaron a tocarlos y a pellizcarlos, pero Martínez los paró.

No olviden que estamos trabajando. Tenemos que hacer algo. Vamos a fotografiarla para luego enviárselas a su marido y que salga de su escondite. Que tenga una clave para hablarnos no quiere decir que si le mandamos las fotos no las reciba y sepa que son reales. – Dijo sacando una cámara bastante grande y entregándosela a su hijo.

-“No, por favor, les diré donde están las personas que buscan”. Dije.

-“Ya has declarado, preciosa, y ahora lo vamos a hacer de una forma más divertida. Tu marido nos llamará y nos contará todo lo que queremos saber. Ahora quiero que dejes de llorar y hagas lo que te vayamos diciendo”. Añadió el oficial más veterano mientras sacaba el pañuelo para secar mis ojos.

Me llevó hacia la cama, pensé que me iba a tirar sobre ella para violarme, pero se sentó, e hizo que yo lo hiciera sobre su pierna. Me ordenó agarrararle por el cuello y su hijo comenzó a fotografiar la situación. Intentaba no llorar, tal y como me habían ordenado. Después fue López quien se acercó a mi e hizo lo mismo. Me colocó también sobre su rodilla, y mostrando mis pechos y la cara, fui de nuevo fotografiada Después se colocaron uno a cada lado, me hicieron pasar los brazos por detrás de su cuello, primero solo posando, y después mientras me tocaban los senos sin ningún pudor.

-“Ahora vuelve a la posición que tenías antes, las manos detrás de la cabeza”. Me dijeron.

Tan sólo pasó la mano por la pistola y me miró. Subí instantáneamente las manos para dejarlas colocarlas como me dijo. De inmediato, Martínez, agarró mi pecho con fuerza y lo llevó a su boca. Lo succionó y miró. Yo me mostraba pasiva, tan sólo humillada por la vergüenza. Su hijo, le imitó, agarrándome el otro pecho y haciendo lo mismo que su padre, más torpemente, mordiéndolos y haciéndome daño. Padre e hijo se apartaron y de nuevo los tres, para que Martínez se colocase detrás de mí, agarrándome los pechos y susurrándome al oído mientras los masajeaba.

-“Me gustas mucho, Beatriz. Vas a hacer las delicias de mi hijo con estos pechos”. Dijo Martinez.

Martínez siguió tocando y moviendo mis pechos, mientras que con sus pies hizo que separase ligeramente las piernas. En esos momentos sus manos pasaron de mis pechos a mi trasero, Fran empezó a tocarme la cara y el cabello, mientras que López bajó los dedos por mi estómago hasta llegar al pantalón. Al llegar con su mano a la altura de mi sexo, e intentar pasarla entre las piernas, las cerré instintivamente, quedando atrapada entre ellas.

-“¡Vaya! A la señora Beatriz no le gusta que metas la mano entre sus piernas!” Dijo el oficial mayor.

Si no quiere que le pases la mano por encima de su vagina, será mejor que al menos nos lo enseñe. Fran, es tu día, y has de hacer los honores.

-“¡Por favor, no! – Empecé a suplicar a sabiendas que no conseguiría nada.
-“¡Déjenme marchar!” Suplique casi llorando.

Martínez giró la parte interna del pantalón para que quedase al descubierto la fina cinta que lo fijaba a mi cintura por dentro, y se la ofreció a su hijo. El joven se puso un poco colorado ante la ocasión que le ofrecía su progenitor. Fran agarró uno de los extremos de la cinta y tiró de él. Noté como el pijama se ensancho. Su padre y él mismo tiraron de la parte que sujetaba mis caderas. El pantalón cayó solo hasta mis tobillos, quedando completamente desnuda.

Me sentí completamente humillada. Apreté los codos uno contra otro e intenté bajarlos para ocultar levemente mis pechos. Mis ojos estaban húmedos y veía turbio. Al ver la cara del muchacho noté que tenía los ojos fuera de sus órbitas y sin parar de mirar mi cuerpo. Lo primero que hizo fue llevar su mano, tocar el vello de mi sexo y pasar su dedo entre los labios vaginales.

-“El cabello lo tiene rubio, pero el de su vagina es negro”. Comentó el muchacho.

“Eso es porque está teñida”. Respondió el otro oficial

-¿Fran, qué te parece si ahora Beatriz se tumba en la cama, abre sus piernas y tú le haces una inspección visual y táctil? Será como un libro de texto que te mostrará los encantos de una preciosa mujer. – Dijo sonriente a su hijo. – Tú ya sabes lo que pretendemos. Abre las putas piernas. – Gritó.

Me giré y miré a la cama. López me agarró del brazo y me tiró de malas maneras sobre ella. Me dijeron que colocase los brazos por debajo de la almohada. Las piernas me las separaron entre los dos oficiales, haciendo que estuvieran flexionadas ligeramente, apoyadas las plantas de los pies en el colchón. Beatriz. Vas a hacer todo lo que te pidamos porque aún no tengo decidido si enviaré esas fotos a tu marido, pero primero quiero que me respondas a una pregunta muy íntima. ¿Con cuántos hombres has estado a parte de tu esposo?

-“Nunca ha habido otro hombre en mi vida”. Respondí a la vez que rompía a llorar, por la certeza que aquello se quebrantaría aquella noche.

El joven se había quedado completamente desnudo, mientras que los oficiales solo iban vestidos con su ropa interior. Fran se colocó entre mis piernas y aunque no me penetraba, podía sentir su miembro erecto rozando mi vagina. En la situación en la que estaba lo único que me veía capaz de evitar que mi marido se sintiera profundamente humillado con esas fotos, era obedecer sin rechistar. Empezó a acariciarme el cabello y la cara para enseguida bajar a mis pechos. Los tocó lentamente mientras sus ojos no perdían detalle de lo que veían tal y como le había aconsejado su padre. Los besó y mordió mis pezones. Se entretuvo manoseándolos para seguir bajando por mis costillas y estómago. Giré la cabeza, no quería sentir lo que iba a pasar instantes después.

El joven se apartó un poco y fueron los dos hombres quienes comenzaron a tocar mis pechos, mientras que Fran se acercó a mi vagina y comenzó a acariciarme entre las piernas. Las manos empezaron a recorrer todo mi cuerpo, de arriba a abajo, mientras yo seguía expuesta, y aún más, cuando me separaron aún más las piernas para proceder a separarme los labios vaginales y que el chico pudiera contemplar y tocar mi clítoris. Empecé a temblar entre los nervios y el miedo.

-“Cómeselo. Pásale la lengua igual que haces con el dedo. Fíjate como se mueve la zorra. Como sólo ha estado con el maricón de su marido, nunca le han tocado su raja así”. Dijo su padre.

Fran palpó mi parte más íntima. Siguiendo las instrucciones de su padre, mojó el dedo medio en su boca y empezó a masajear el clítoris de manera circular. Después noté como su boca se clavó en mi sexo y su lengua comenzó a recorrerlo de arriba a abajo. Me revelaba y a pesar de tener las piernas abiertas levanté el culo de las sábanas a la vez que lloraba de manera intensa y temblaba de manera convulsa, aunque poco podía hacer para evitarlo. El joven dejó paso a su padre que hizo lo mismo y este, después de un buen rato, a su compañero. Los dedos y manos se iban intercambiando, pero siempre cerca de mis pechos y sexo. Mi cara la giré, clavándola en la almohada, intentando protegerme y sobre todo no mirar todo lo que hacían aquellos tres hombres.

Pasaban de separarme los labios mayores para llegara a mi clítoris a los menores para dejar descubierta la entrada de la vagina y meter sus dedos.

-“Venga hijo, ¿qué esperas? Penétrala”. Dijo su padre.
-“Ya voy papá”. Respondió el joven sonriendo.

Comencé a llorar y suplicar para que no lo hiciera, su padre dijo.

-“Alégrate, vas a estrenar a un jovencito, deberías sentirte orgullosa. Vas a ver lo que es un hombre de verdad. Cuando acabemos contigo tendrás criterio para comparar”. Dijo su padre.

Antes que volvieran a amenazarme clavé mi cabeza en la almohada, dispuesta a recibir al chico en mis entrañas. Notaba como el joven se iba colocando entre mis piernas, ayudado por los dos oficiales que me las abrían y acomodaban. Noté como su excitación estaba al máximo al rozarse con mi vagina hasta que la sentí dentro. Pensé que ya estaba, no había vuelta atrás. Fran intentaba besarme. Llegaba a mis pechos sin dificultad a la vez que cabalgaba sobre mí. Intentaba alcanzar mi boca pero solo dejaba que besara mis mejillas.

-“Beatriz. El chico quiere besarte. Será mejor que colabores un poco y lo hagas. Besos con lengua. Ya sabes lo que puedo enviar a tu marido”. Dijo refiriéndose a las fotos.

López agarró mi cabeza por la nuca y la levantó ligeramente. No tuvieron que volver a advertirme y fui yo, quien con mi boca abierta y dispuesta busqué la del joven para fundirnos en besos eternos, donde notaba como su lengua se cruzaba con la mía y recorría todo los rincones de mi boca. El joven continuó penetrándome. A cada embestida le notaba más excitado y sabía que no tardaría mucho en terminar. Su respiración se volvió más agitada y sus movimientos convulsos. Se aferró fuerte a mis antebrazos y a pesar de pedirle que no eyaculase dentro de mí, hizo caso omiso, sintiendo un chorro caliente y líquido en mi interior.

El joven se levantó de manera lenta, con una enorme sonrisa de satisfacción, mirando a los de su padre y a López que le felicitaban por su estreno, mientras me tiró un rollo de papel para que me limpiase el semen que sobresalía de mi vagina.

-“Enhorabuena Fran. Has dado a Beatriz lo que llevaba buscando años, pero no se atrevía a pedirlo”. Comentó entre risas. Vemos López, te toca a ti ahora.
-“¿No prefieres ser tú? – Respondió.
-“No. Yo seré el último.
-“¿Qué te apetece hacer con ella?” Le pregunto
-“¡Una mamada estaría bien!” Respondió López.

Me agarró del brazo para levantarme de la cama y situarme de rodillas. El oficial se desnudó del todo y dejando su miembro a la vida. Me pareció enorme y me asusté, echando para atrás la cabeza. Me colocó su miembro en perpendicular a mis labios y me hicieron sacar la lengua mientras Martínez sacó varias fotos. Me colocó la cara en diversas posturas, pero siempre procurando que se viera bien y con el pene rígido de su compañero junto a ella.

-“¡Ahora agárrala, no muerde!” Dijo refiriéndose a su miembro.

López llevó mi boca hasta su pene e hizo que lo tragase hasta el fondo. Me tenía tomada por el cabello, casi a la altura de la raíz, por lo que manejaba mi cabeza y mi boca a su antojo, si no quería morirme de dolor resistiéndome. Tan solo mantenía la boca abierta, el oficial jugaba conmigo mientras yo me mantenía agarrando mis manos a sus caderas o agarrando su pene, según me iba mandando. Noté como una mano se acercaba a mi trasero y metía su dedo en mi vagina. De inmediato, una segunda mano también me acarició y el dedo fue a mi ano. La palma del oficial más joven llegó a mis pechos y pellizcó mis pezones, sin parar de hablar mientras le hacía la felación, lanzando comentarios obscenos y animándome a continuar.

-“Vamos putita, sigue chupando. Me encanta cuando tenemos una mujer como tú para nuestros caprichos. Sigue, así, así…”

-“Demonios Fran. Otra vez tienes una erección. ¿Qué pasa? ¿Quieres que te la chupe Beatriz cuando termine con López?” Le pregunto su padre.

Pues sí, quiero que lo haga. Me han dicho que era mi día y era para mí, así que quiero que me haga lo mismo. Escuchaba, totalmente avergonzada y con lágrimas, sus comentarios. Era consciente que me tocaría hacer algo con el padre de Fran, pero no contaba que también debería hacerlo por una segunda vez con el joven. Sentí como iba a culminar en mi boca, se agitó y dejó su pene dentro, casi llegando hasta mi garganta, lo que me provocó unas fuertes arcadas que casi me hicieron vomitar. Después de unos instantes, que me parecieron eternos, la sacó de mi boca y de nuevo me tiró un rollo de papel higiénico para que me limpiara.

El joven se acercó a mí de inmediato sin permitir que levantase mis rodillas del suelo, que ya me dolían y acercó su pene a mis labios. Me pidió que pasara la lengua y la recorriese de la punta hasta la base.

-“Hazlo despacio, y cuando llegues al inicio, quiero que me chupes los huevos”. Ordeno Fran.

Imitó al oficial y me agarró fuerte del cabello para que hiciera lo mismo. Estaba de nuevo tremendamente excitado y su miembro igual de excitado que cuando me había penetrado. Dirigió mi boca a su antojo, y de vez en cuando sacaba su miembro de ella para que le lamiese los testículos. Le oía gemir, a la vez que empezaba a insultarme, sin duda envalentonado por los dos oficiales que allí se encontraban.

-“Vamos zorra, sigue chupando. Métela ahora toda dentro, así...” Decía Fran

No tuve que esperar mucho para que el joven sacara su miembro de mi boca para esparcir su semen por entre mis labios. Los dos hombres más mayores le aplaudieron y felicitaron por haber culminado en mí por segunda vez.  Volví a limpiarme. Tanto Fran como López se habían vestido y tan sólo Martínez continuaba desnudo, por lo que supuse que era su turno. Dentro de todo lo malo que estaba viviendo sabía que era el final, aunque también era consciente que era el más inflexible de los tres, y haría todo lo que placiese conmigo para obtener lo que quería.

-“Ponte sobre la cama, a cuatro patas, como una perra, como lo que eres”. Me ordeno.

Me quedé inmóvil, imagino que en ese momento seguía conmocionada por todo lo que estaba viviendo aquella noche. Hasta que de nuevo el oficial de más edad me hizo reaccionar. Vas a ponerte de rodillas sobre la cama, porque puedo volver a utilizar la pistolita y también puedo mandar las fotos tan sexys que te hemos sacado y enviárselas a tu esposo. Ante sus continuas amenazas opté por volver a ceder y me coloqué sobre la cama, tal y como me había indicado. Noté como se situó detrás de mí.

Rozándome con su miembro y acariciando mis nalgas. Pasó la mano por mi sexo, de manera brusca, tocando primero el vello, después pasando el dedo por mi abertura de arriba a abajo y finalmente metiendo el dedo en mi vagina. Noté, una fuerte embestida como me penetraban de nuevo. Pensé que afortunadamente se conformaría con tener sexo vaginal conmigo. Era brusco y se montaba en mí mientras percibía el tamaño de su miembro. Acercaba sus manos para tocarme los pechos, pellizcarlos de manera violenta lo que producía que a veces gritase de dolor, y se acercaba a mis oídos para provocarme con sus improperios.
  
Sus palabras eran tan crueles como lo que me hacía. Veía borroso porque comencé a llorar con más intensidad y las lágrimas rodaban por mi cara y caían sobre la cama. Veía a los otros dos hombres como sombras que se movían alrededor de la cama. De repente, Martínez paró.

-“Ahora voy a probar tu otro agujero”. Dijo él
-“No, por favor, ¡por ahí no!” – Protesté entre súplicas a sabiendas que no serviría para nada.
-“Soy virgen por detrás”. Le dije.
-“Entonces te estrenaré y sabrás lo que es bueno”. Dijo con deseo Martinez.

Mentí, pero ya era tarde para rectificar. Aquello aún le daba más morbo. Lo había probado un par de veces, lo suficiente para conformar a Alberto y dejarle claro que no me gustaba el sexo anal. Martínez colocó su pene a la entrada de mi ano y empujó con fuerza. Grité y caí hacia adelante entre el daño y la fuerza del oficial. Ahora estaba tumbada en la cama mientras que seguía perforando mi ano una y otra vez. Vi, por el color de su ropa, que el joven se sentó en la cama, junto a mi cabeza. Limpió las lágrimas de mis ojos y pude ver con claridad. Intentaba aguantar el dolor apretando los dientes y cerrando mis manos con fuerza mientras agarraba las sábanas. El dolor era horrible y el peso de mi agresor apenas me dejaba respirar. Fran me miraba y noté cierta ternura en él mientras mesaba mi cabello y me acariciaba.

Martínez intentaba llegar con sus manos a mis pechos, apoyados sobre el colchón. Cuando lo consiguió de nuevo volvió a apretarlos, aunque para ese momento estaba a punto de llegar al clímax y apenas siguió. El hombre se levantó. Sentí un fuerte alivio al liberarme de su peso. Esperaba que me devolvieran al hotel y que jamás esas fotos llegaran a mi marido ni a gente conocida.

-“Vamos a dejarla limpita antes de llevarla a su celda. Mañana la utilizaré para devolver un favor y después ya decidiremos si enviamos o no esas fotos”. Dijo Martínez entre risas.

Procediendo a limpiar mis orificios delantero y trasero. Sus manos se deslizaban con suavidad en mi cuerpo. Por último lo limpiaron de arriba a abajo y me hicieron salir. El joven Fran fue el encargado de secarme.

-“Ahora la llevaremos a su celda”. Dijo Martínez.

Fran recogió el pijama que seguía en el suelo y fue a entregármelo para que me vistiera, pero de nuevo su padre intervino. No se lo des. La llevaremos a su celda así, desnudita, y tú llevarás el pijama en la mano para que se vea bien. Todos se imaginarán lo que hemos hecho con ella.

Al llegar a la celda, separaron la cama de la pared para dejarla centrada, a la altura de los barrotes de la puerta. Me colocaron la almohada de la cama y otra que trajeron en el suelo. Vamos a llevarnos tu pijama como recuerdo. Dormirás en el suelo toda la noche, sobre la manta que te hemos preparado y te esposaremos las manos al somier de la cama y dejaremos la luz de la celda encendida, así el que lo desee, podrá verte.

No tuve ya fuerzas para lanzar una última protesta. Deseaba quedarme sola aunque fuera así, expuesta. Quedé con la cabeza levantada, desnuda frontalmente mirando hacia las rejas, permitiendo a quien pasara poder observarme. Durante la noche pude ver como hombres se acercaban a la puerta de la celda para observar mi cuerpo desnudo, pero me dejaron tranquila hasta el día siguiente.

Toda esa noche no dormí solo simule estarlo llore mucho pero además de llorar comencé a sentir un terrible odio, que poco a poco hizo que sintiera como si mi sangre comenzara a hervir pero no solo eso sino que sentía como mi corazón latía sin control. Me jure a mi misma que obtendría venganza de aquella humillación contra esos tres hombres aunque no sabía cómo hacerlo. A la mañana siguiente mi oportunidad para mi revancha llegaría a mis manos casi como si Dios quisiera mi venganza por alguna razón.

A la mañana siguiente Fran con López aparecieron en mi celda para llevarme de nuevo a la habitación donde la noche anterior me habían violado. Justo cuando López me empujo sobre el colchón de la habitación, Martinez apareció, diciendo.

-“Hijo tienes una hora debemos irnos luego aun tenemos cosas que hacer”. Dijo Martinez.
-“Si papá, me daré prisa”. Le contesto Fran.  

De inmediato supe que Fran de nuevo pretendía violarme, López llevaba la pistola eléctrica en una de sus manos por lo que no hubo necesidad de decir que obedeciera de nuevo, estaba aun desnuda cuando Fran solo ya en ropa interior se acostó sobre mí. Sentí de inmediato su pene duro restregándose sobre mi sexo por debajo de su ropa interior.

Fran se bajo su ropa interior hasta las rodillas con prisa para comenzar a restregar su pene entre mis labios vaginales. López a su vez se desnudo por completo exhibiendo su dura erección para luego sentarse a mi lado en la cama mientras Fran comenzó a penetrarme de nuevo gimiendo y respirando pesadamente entre mis pechos lleno de placer. López tomo mi cabello para mover mi cabeza hacia su pelvis, sentí su glande descubierto de su prepucio sobre mis labios. Sintiendo un terrible asco no tuve más remedio que abrir mi boca para albergar su miembro en el interior de mi boca.

Mis manos estaban en lo alto, en algún momento algunos minutos más tarde, al tiempo que el pene de López comenzó a tener espasmos, su clímax estaba cerca, López sentía tal placer que dejo rodar la pistola eléctrica por la cama hasta una de mis manos sin darse cuenta, de inmediato de reojo y viendo borroso ya que las lagrimas rodaban por mis mejillas en ese momento logre ver lo que mis dedos palpaban de inmediato supe lo que tenía que hacer.

De Inmediato como pude me saque el miembro de mi boca, para darle una descarga a toda capacidad directamente en los testículos de López. Quien dando un grito todo su cuerpo se sacudió de dolor para luego caer inconsciente a mi lado Fran pensando que su compañero gritaba de placer al venirse no le prestó atención en su lugar apresuro sus embestidas. Pero no tenia intensión de dejarlo acabar de nuevo en mi interior, lo empuje y le dio un descarga directamente en el centro de su pecho Fran se sacudió y cayó al suelo también inconsciente.

Me sentía realmente excitada, ardiente en deseos de acabar con aquellos dos pero algo me hizo ver que matarlos no era lo mejor sino que había una manera más eficiente de hacerlos sufrir con mi cuerpo sintiendo un gran odio, busque en la habitación algo para amarrar a ambos. Pronto encontré algo con que amarrarlos pero no solo eso sino también con que amordazarlos. Use su propia ropa interior que metí dentro de sus bocas para sellarla con una cuerda para evitar que ellos pudieran expulsarlas de sus bocas. Usando algo de agua que encontré los hice volver a la consciencia.

Los dos de inmediato supieron que estaba en problemas. Trataron de soltarse sin mucho éxito, por los próximos minutos me dedique a darles descargar con la pistola eléctrica en su mínima capacidad directamente en sus testículos o penes, que los hizo retorcerse de dolor, aquello continuo hasta que se acercaba la hora del regreso de Martinez. Me coloque a un lado de la puerta y espere algunos minutos más tarde apareció. Entrando sin prestar mucha atención.

-“Bueno chicos se acabo la diversión hora de…” Alcanzo a decir.

Le aplique la pistola eléctrica directamente en su cuello a máxima capacidad, Martinez apenas se sacudió y cayó al suelo, lo desnude y amarre sobre una silla que estaba en una esquina, ahí lo ate con mucha dificultad no sin antes desvestirlo dejándolo completamente desnudo, cuando lo tenía bien a amarrado como amordazado lo desperté salpicando agua en su rostro.

De inmediato apenas recupero la consciencia sus ojos se abrieron enorme al ver a su hijo y subalterno amarrados desnudos sobre el colchón, de pronto me lanzo una mirada de odio al verme no muy lejos de él tenía en mis manos la cámara con la que me tomo las fotos la noche anterior. Con le tome algunas fotos como estaba, antes de decirle al oído.

-“Ahora veras lo que les paso a los miserables violadores como tú”. Le dije con una voz cargada de odio. Pero además sintiendo una rabia que apenas podía controlar.  

Había encontrado un viejo y oxidado martillo como una espátula para quitar pintura aunque vieja aun mantenía su filo mi mente voló y supe en ese momento para que me podrían servir. Primero fui hasta donde estaba López que me miro aterrado al verme acercar. Con la pistola eléctrica lo deje inconsciente de nuevo.

Le extendí sus piernas, para dejar sus genitales totalmente expuestos. Tome un ladrillo grueso que encontré en el suelo que coloque debajo de sus testículos. Aparte su pene para colocar la parte afilada de la espátula sobre la parte alta de su escroto para tomar el martillo que levante por arriba de mi cabeza. Lance el golpe para golpear el mango de la espátula. El golpe fue contundente dado que imprimí en dicho golpe toda la fuerza que poseía como todo mi odio.

La espátula se clavo un milímetro en el bloque de concreto. El escroto de López fue cercenado de un solo golpe castrándolo de un solo golpe. La espátula fungió como guillotina, cortando su escroto limpiamente. El dolor hizo que él despertara justo cuando levantaba su escroto con sus testículos aun dentro sangrando con mi mano al ver lo que había hecho y el dolor lo golpeo que lo hizo gritar de dolor.

-“MMMMMMMMM”. Grito López.

Pero por la mordaza que tenía apenas se escucho como un mugido su enorme grito mientras todo su cuerpo comenzó a convulsionar. Su pene se puso duro casi de inmediato y en medio de sus convulsiones y mugidos lanzo la que seguramente fue su última carga viril de su vida. Luego de desmayo, con su entrepierna sangrando.

Fran como su padre al ver lo que había hecho, comenzaron a luchar para tratar de soltarse pero no pudieron hacerlo. Para cuando llegue a donde estaba el joven ya estaba llorando de haber podido hablar estoy segura que me hubiese suplicado patéticamente como el cobarde que era. Sin piedad del joven lo deje inconsciente con la pistola eléctrica, Para colocar el bloque debajo de sus testículos.

Martinez comenzó a agitarte, moviéndose con violencia tratando de impedir que le haga a su hijo lo mismo que López. Pero solo lo veo, mostrando mi desdén hacia lo que hacía para Fran tenía reservado algo diferente en vez de apartar su desinflado pene pero aun pegajoso y oliendo a mis jugos, coloque la parte afilada de la espátula en la base de su pene. Acomode sus testículos de cierta forma que quedara a cada lado de su miembro.

-“¡MMMMMMMM!” Escuchaba decir a Martinez.

Levante el martillo y espere unos instantes para que Fran comenzara a despertar cuando vi que reaccionaba sin duda alguna descargue el fulminante golpe. El pene como escroto del joven fueron cercenados de un solo corte. Fran abrió grandes lo ojos y comenzó a sacudirse presa del más absoluto de los dolores seguramente. Sus piernas y abdomen quedaron manchadas de sangre casi de inmediato. Al levantar su pene cercenado, también su escroto lo hizo pues aun estaba unido a el por un trozo de piel.

Cuando se desmayo, mire al horrorizado Martinez que vio como me le acerque, lucho hasta que lo deje inconsciente con la pistola eléctrica, coloque el bloque debajo de sus testículos. Pero esta vez coloque la espátula apenas por detrás de la corona de su miembro. Corrí su prepucio hacia atrás, para dejar a la vista su glande. Luego descargue el golpe que le cerceno su glande de tajo.

Martinez despertó presa del dolor, con su pene sangrando que baño sus piernas como mis pechos de su sangre, tome la espátula y coloque la parte afilada entre sus dos testículos. De nuevo descargue otro golpe su escroto literalmente se partió en dos, sus dos testículos brotaron del bolso de piel reventado bañados en sangre, los tome con una de mis manos y se los arranque sin compasión alguna. Su cuerpo se retorció y sacudió grotescamente hasta que se desmayo.

Estaba en un estado de shock total, me limpie la sangre como pude tome el uniforme de Martinez, con una gorra me tape la cara, gracias a este ardid logre salir de aquel horrible lugar sin que nadie me detuviera, ya afuera tome el primer taxi que paso y regrese al hotel, tome mis cosas apresuradamente y le indique a mi esposo que me alcanzara en el aeropuerto.

Cuando llego y vio el estado tan alterado en el que estaba, no lo dudo, usando sus influencias logro que un avión diplomático con ambos abordo abandonara aquel país. Alberto nunca me pregunto qué me sucedió hasta hoy, pero estoy segura que intuyo lo que sucedió cuando a mitad del vuelo al escapar mi vagina comenzó a sangra levemente y de ella broto algo de semen. Alberto fingió no ver nada y yo rápidamente me fui al baño del avión donde me limpie.

Años después de aquello supe que Martinez y López se suicidaron poco después de lo que les hice Fran término en cárcel en donde fue encontrado colgando de su celda luego de ser violado por 50 de los prisioneros al descubrir que no tenía nada entre sus piernas.

Aun entonces no me atreví a decirle nada a Alberto de lo sucedido aquella noche, pero desde que supe que todos ellos estaban muertos he podido dormir mejor que nunca e incluso gozo mas cuando tengo sexo con mi esposo.




Historia Original Aquí.
        





Autor: Isabelcani & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VENGANZA DEL MAYOR

Douglas de 34 años era un joven como gallardo oficial de la caballería, estaba asignado al fuerte Hurt cuando la noticia de la caída del fuerte Waltan a manos de los indios rebeldes que acabaron con toda la guardición del fuerte incluido su hermano y padre que era el comandante del fuerte, pero no solo eso según los médicos hubo sobrevivientes entre ellos su hermano que fueron además de violados salvajemente......


VENGANZA DEL MAYOR
Douglas de 34 años era un joven como gallardo oficial de la caballería, estaba asignado al fuerte Hurt cuando la noticia de la caída del fuerte Waltan a manos de los indios rebeldes que acabaron con toda la guardición del fuerte incluido su hermano y padre que era el comandante del fuerte, pero no solo eso según los médicos hubo sobrevivientes entre ellos su hermano que fueron además de violados salvajemente.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [VIOLACIÓN] [GUERRA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Douglas de 34 años era un joven como gallardo oficial de la caballería, estaba asignado al fuerte Hurt cuando la noticia de la caída del fuerte Waltan a manos de los indios rebeldes que acabaron con toda la guardición del fuerte incluido su hermano y padre que era el comandante del fuerte, pero no solo eso según los médicos hubo sobrevivientes entre ellos su hermano que fueron además de violados salvajemente, fueron torturados  horriblemente hasta la muerte, como su hermano por lo que Douglas juro vénganse del jefe de esos salvajes así fuese lo último que hiciera en la vida.

Douglas siendo el único sobreviviente de su familia heredo la fortuna familiar, la casa, las haciendas y plantaciones de tabaco, le tomo dos años ser liberado el ejercito, en realidad pidió una licencia de 5 años lo que le fue concedido con el grado de Mayor, usando su gran fortuna contrato a unos 100 hombres y comenzó a dar casa a esos indios que tomaron el fuerte Waltan, pero las cosas estaban complicadas dado que los atacaron el fuerte se habían dispersado luego del ataque por lo que concentro sus esfuerzos en el jefe indio que dirigió el ataque.

La casa del jefe Awatak de 38 años para ese momento ya había tomado varios meses cuando el grupo de Douglas ya de 36 años recibió un aviso de uno de sus hombres dedicado a buscar entre los pueblos, villas y escondrijos donde le informaba que Awatak estaba oculto en una montaña a 120 km de donde se encontraba con 30 hombres, de inmediato Douglas reunió a sus hombres y cabalgando día y noche llegaron a la tarde siguiente a su destino, viendo que estaban en desventaja y tomarlos por sorpresa era poco realista decidió esperar a que bajaran, estaba seguro que no iban a tardar en moverse.

Cuando Axatak abandono la montaña con sus hombres fue rápidamente interceptado por los hombres de Douglas y él mismo, una pequeña refriega, entre ambos grupos se desato Awatak fue golpeado en la nuca cayendo de su caballo y un fuerte golpes en la cabeza lo dejo inconsciente el resto de sus hombres los que no fueron muertos huyeron dejando a su líder a merced de Douglas que no podía esperar para comenzar con su venganza, Awatak fue llevado a un claro en el bosque cercano, donde fue amarrado de tal forma que sus nalgas quedaron elevadas y su pecho sobre la tierra.

Douglas hizo que todos sus hombres se fueran y lo dejasen solo, se quito la ropa quedando solo con su sombrero, sus guantes y botas su bello cuerpo esculpido como si fuese una estatua griega clásica quedo al descubierto como su pene que era largo de 22 cm curvo hacia arriba, acompañado de dos grandes testículos, y una gran mata de vello púbico rubio del mismo tomo que el cabello en su cabeza, sus fuertes piernas contrastaban con su enorme falo masculino listo para la acción.

Awatak no tardo en despertar, trato de moverse pero no pudo estaba fuertemente atado, luego de algunos minutos sintió unas fuertes manos enguantadas sobre sus expuestas nalgas, que se las abrieron para dejar al descubierto su oscuro ano, cerrado y con algo de vello, sintió un aliento entre sus nalgas por unos segundos antes de escuchar una voz.

-“Ahora vas a sentir lo que debió sentir mi hermano cuando lo violaste maldita escoria”. Dijo Douglas.

Terminando de hablar, con sus nalgas abiertas le escupió directamente sobre su ano para incorporarse y colocar su babeante glande sobre el ano de Awatak.

Douglas comenzó a hacer presión sobre el ano de su enemigo, mientras este intentaba impedir que aquel trozo de carne entrara en él, pero Douglas lo agarro por las caderas con sus manos enguantadas para poder hacer mayor presión lo que hizo el trabajo, introduciendo su hinchado glande rosado en las entrañas de Awatak.

-“Te voy a dar el mejor masaje anal que hayas tenido en tu vida, gózalo que será tu ultimo gozo en tu vida”. Dijo Douglas cegado por el odio y la excitación.        

En eso mete la cabeza de su pene, sintiendo un leve ardor sobre su glande cuando entra aun más, Awatak se quedó quieto por algunos segundos mientras le iba enterrando toda su pene en él, Douglas gimió victorioso al saber que desde ese momento ese culito era suyo, sin compasión una vez con su pene todo dentro empezó a bombearlo lentamente, sintiendo como el indio sentía dolor, se sentía lleno, se sentía como si se fuese a partir en dos ó algo parecido pero luego ese dolor desapareció pero le quedo una sensación de miedo mezclado con placer a Awatak.  

Douglas lo penetraba por completo sintiendo sus enormes testículos aplastarse contras las nalgas morenas del indio para después sacar su pene por completo para sentir como se estremecía, mientras se reía al ver las muecas que hacía por lo que incremento sus embestidas, esta vez, su pene entraba completamente y sus embestidas eran fuertes como sin piedad dándole a entender que su culito era de él, después sus bombeos aun fueron más fuertes Douglas no paraba de gemir mirando como su pene se perdía en el interior de Awatak, que cada vez penetraba con más fuerza causándole una gran erección que se pego a su vientre.

-“¡OOOHHHHHH!” Gimió Douglas de repente.

De ahí en adelante sus embestidas aumentaron más y más y su respiración se acelero sin control, que eran de forma desesperada con su pene palpitando.

-¡Ohhhh Aghhhhh Dios Oh sí! Gimió Douglas.

Fue justo el momento en que seis chorros de semen salieron expulsado con mucha fuerza de su palpitante erección dentro de las entrañas de Awatak que sin poder evitarlo soltó una gran cantidad de semen como nunca antes había expulsado en su vida. Jamás ninguno de los dos había eyaculado tanto semen en su vida, por supuesto eso les produjo tremendos orgasmo a ambos como nunca antes en su vida.           

Douglas sintió su erección aun palpitando dentro del culo de Awatak por uno segundos antes de sacarlo, para apreciar como su ano palpitaba tratando de cerrarse con un rio de su semen mezclado con la mierda de él comenzó a fluir hasta sus colgantes huevos.

Douglas medio tambaleándose a consecuencia de su tremendo orgasmo, levanto a Awatak con sus potentes brazos para darle tres fuertes golpes en su rostro y abdomen que lo dejaron de nuevo fuera de combate, rápidamente aprovecho eso para desamarrarlo y llevarlo hasta un poste que sus hombre habían bien anclado al suelo, en donde lo amarro de nuevo por los tobillo y muñecas.

A Douglas se le hizo eterno la espera mientras Awatak de nuevo volvía a la consciencia, Douglas aun desnudo y con una tremenda erección esperaba que despertara con el sable de su padre en su mano derecha, tenía planeado algo terrible para matar al indio de una manera de lo más sádica como cruel, estaba de nueva cuenta cegado por el odio, su deseo de venganza estaba de nueva cuanta gobernando sus acciones y no iba a parar hasta obtener lo que por largo tiempo había esperado, sobre todo no teniendo su venganza en sus manos.

Awatak regreso a la conciencia para ver a Douglas frente a él desnudo con su mano enguantada masturbándolo, su pene aun  chorreaba algo de semen de la punta que pronto alcanzó su tamaño total que era incluso aun mas grande que el de Douglas no solo eso sino que además más grueso, lo que enojo aun mas al rubio oficial, que dejo de mastúrbalo para tomar su bien dotado miembro por su enorme glande y sin decir una sola palabra coloco la punta del afilado sable una vez de su padre justo en el ojo del glande de Awatak.

Quien miro a Douglas con terror mientras este comenzó a ejercer presión con él sable sobre su erecto pene, el sable comenzó a penetrar en el miembro viril, cortándolo lo que hizo que Awatak comenzara a gritar de dolor, no suplicaba solo gritaba mientras la sangre comenzó a chorrear y salpicar no solo sus piernas sino también las de Douglas, que no dejo de hundir la larga hoja de la espada en su erección, dividiendo el magnífico pene casi por la mitad, cuando la punta del sable llego a la base del pene Douglas con una mueca de malicia hizo un rápido moviendo y las dos piezas del pene de Awatak cayeron cercenadas sobre el charco de sangre en el suelo a los pies del Awatak.

El cuerpo de Awatak comenzó a convulsionar de dolor, pero Douglas no paró ahí, él quería destruir al indio, tomo sus huevos bañados en sangre para ese momento para con su sable arrancarlo, cortarlo de su entrepierna un gran chorro de sangre broto en ese instante, Awatak dio un alarido de dolor final y se desmayo, Douglas estaba tan excitado y poseído por su venganza que ni siquiera noto que se había vuelto a venir sin siquiera tocarse solo por la excitación que sintió al despojar de más odiado enemigo de su virilidad.

Douglas dejo a Awatak sangrando sobre aquel poste, dejándolo desangrar con sus huevos colgando de una de sus manos, Douglas se reunió con sus hombres ya vestido pero una tremenda erección aun era evidente en su entrepierna pero ninguno de ellos dijo nada, su segundo al mando se le acerco y le pregunto de forma algo tímida.

-“¿Douglas lo mataste?” Le pregunto uno de sus hombres.

Douglas lo miro fijamente y le respondió casi de forma casual.

-“¡Hice algo aun peor!” Respondió Douglas.

Acto seguido arrojo a los pies de su hombre los huevos de Awatak, sus hombre al comprender lo que era esa masa de carne ensangrentada, todos tuvieron una tremenda erección cuando montaron para alejarse cabalgando siguiendo a su realizado líder que había alcanzado su buscada venganza.

Años más tarde ya casado Douglas regreso a las filas del ejército en donde los rumores sobre lo que hizo lo que sus hombre a su mando llamaba la “Venganza del Mayor”.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com




Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VENDIDO POR FAMILIA

Cuando la pobreza entra por la puerta el amor sale por la ventana decía una canción y dicho popular que no está del todo mal, Vince era el menos se seis hermanos su familia eran los pobres de los pobres en la colonia marginal a las afueras de aquella gran ciudad sus dos hermanos mayores artos de la pobreza extrema en la que vivían a penas cumplir los 18 años se habían ido dejando a su familia a su suerte, pero su partida no soluciono para nada la situación económica de su familia, por lo que su padres alcohólico no dudo en vender a Vince......


VENDIDO POR FAMILIA
Cuando la pobreza entra por la puerta el amor sale por la ventana decía una canción y dicho popular que no está del todo mal, Vince era el menos se seis hermanos su familia eran los pobres de los pobres en la colonia marginal a las afueras de aquella gran ciudad sus dos hermanos mayores hartos de la pobreza extrema en la que vivían a penas cumplir los 18 años se habían ido dejando a su familia a su suerte, pero su partida no soluciono para nada la situación económica de su familia, por lo que su padres alcohólico no dudo en vender a Vince.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [CIRCUNCISIÓN] [ESCLAVITUD]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Cuando la pobreza entra por la puerta el amor sale por la ventana decía una canción y dicho popular que no está del todo mal, Vince era el menos se seis hermanos su familia eran los pobres de los pobres en la colonia marginal a las afueras de aquella gran ciudad sus dos hermanos mayores hartos de la pobreza extrema en la que vivían a penas cumplir los 18 años se habían ido dejando a su familia a su suerte, pero su partida no soluciono para nada la situación económica de su familia, por lo que su padres alcohólico no dudo en vender a Vince por aquella enorme cantidad de dinero que nunca en su vida había tenido.

Aquella mujer le había dicho al padre de Vince que se llevaría al adolescente de 14 años lejos donde le daría educación, alimentación y una vida que él nunca le podría dar, no fue difícil convencerlo cuando ella le mostro la maleta con el dinero en efectivo, esa misma noche su padre condujo a Vince a donde la mujer le indico, su padre no le dijo mas al sorprendido adolescente que debía irse con la atractiva mujer de no más de 43 años elegantemente vestida.

Ella dijo llamarse Mara, quien llevo a Vince al aeropuerto, donde abordaron un jet privado, que los llevo muy lejos de la ciudad que era su único mundo conocido hasta ese momento, cuando el avión aterrizo luego de casi 12 horas de vuelo un auto muy lujoso los esperaba en la pista que los condujo a una lujosa mansión, en donde luego de comer Mara condujo a Vince a una lujosa habitación en donde le dijo que permaneciera que se bañara si deseara y se durmiera luego ella se marcho cerrando por fuera.

Durante dos meses Vince fue atendido y alimentado como nunca antes en toda su vida su escuálido cuerpo en la que sus costillas se marcaban en su piel pronto gano peso quedando con el cuerpo de un adolescente normal, delgado pero ya no famélico, cuando el joven cuerpo de cabello pelirrojo de Vince estuvo lo suficiente saludable por lo menos en por fuera, Mara entonces tomo al adolescente y le entrego un tanga tan pequeña que apenas le cubría su genitales y se perdía entre sus apretaditas como blancas nalgas, Vince tuvo que ponérsela enfrente de Mara lo que le provoco una gran vergüenza.

Ya con la tanguita negra que hacia lucir un buen paquete pese a su edad de Vince, en su entrepierna, Mara llevo al adolescente visiblemente nervioso por los elegantes pasillos de aquella mansión hasta llegar a una puerta que estaba marcada con un cartel en la puerta que decía “Estudio 1”, lo primero que Vince vio al entrar a esa habitación fue una cama una gran cama con brillantes sabanas satinadas justo en medio de la gran cama un adolescente muy bella tal vez la más bella que Vince había visto en su vida estaba acostado completamente desnuda.

La chica de profundos ojos azules, cabellera rubia larga hasta casi sus nalgas que eran paraditas y blancas, que daban paso a largas piernas torneadas, apenas eran opacadas por sus pequeños senos como dos pelotas de softball, coronados por dos aerolas pequeñas y pezones en el centro color rosa, un poca más abajo una vagina que cuando ella se movió abriendo las piernas para bajar de la cama Vince noto que era rosadita como sus pezones, su pene de inmediato obtuvo una erección era la primer mujer que veía desnuda en su vida, y su erección fue imposible de ocultar dada la pequeña prenda que portaba.

La bella adolescente como de su misma edad rio al ver su evidente erección, Mara también rio levemente y presento a Vince con ella a la que llamo Cielo, ella se le acerco a Vince y le dio un beso en los labios lo que turbo mucho al adolescente, luego de una pequeña charla en la Mara llevo la palabra dominante, Mara le informo a Vince que estaba ahí para protagonizar una película porno, VInce no sabía qué era eso, pero Mara le dijo que no se preocupara que pronto Cielo le iba a explicar.

Luego de darle algunas explicaciones e instrucciones ella se fue, las cámaras para filmar el encuentro en ambos adolescentes estaban ocultas en las paredes, un total de 12 cámaras de alta resolución se encargarían de tomar la acción desde cualquier ángulo posible, Mara se marcho apenas terminar de dar sus instrucciones dejando a los dos adolescentes en la habitación, ambos escucharon como cerró la puerta por fuera al marcharse. Apenas ella se marcho Cielo tomo a Vince para llevárselo a la cama, una vez al borde de la cama luego mirarlo a los ojos por unos segundos sin decir nada.

Cielo comenzó a besarlo, primero fue un beso suave pero poco a poco fue aumentando la intensidad mientras una de sus manos se introdujo en su pequeña prenda para tomar su pene y comenzar a masturbar Vince, cuya  inexperta boca apenas podía seguirle el ritmo a Cielo, ella respiraba fuerte y jadeaba, con su otra mano comenzó a acariciar su espalda bajando lentamente hasta llegar a sus nalgas, las acaricio, Cielo hizo que las manos de Vince hicieron los mismo que les apretara sus nalgas, y cuando lo hizo ella soltó un pequeño gemido de placer que sorprendió a Vince.

Ella hábilmente introdujo su lengua entre sus tiernos labios, comenzó a juguetear con su lengua, ella era toda una experta y podía seguir sin dificultad, se estuvieron besando como si fueran dos amantes, consumados lentamente y sin dejar de besarse se acostaron en la cama, si bien los senos de Cielo aun era los de una niña, sus tetas obviamente estaban en desarrollo, pero de todas formas ella hizo que Vince le chupara sus pezones y cuando lo hizo Cielo gimió suavemente.     

Luego de algunos minutos Cielo hizo que Vince bajara poco a poco besando todo su abdomen, lentamente hasta por fin su boca quedar frente a su rajita, rosita, cerradita y lampiña, que hizo que Vince empezara a lamer, comenzando con su clítoris, sus labios mayores, que él chupaba, besaba, pasando su lengua por toda su vagina que ya comenzaba a mojarse, mientras ella gemía, realmente empezaba disfrutar. Aquello duro varios minutos hasta que Cielo aparto a Vince.

Pero solo lo aparto levemente ya que era el momento, de despojarlo de su pequeña prenda negra, cuando lo hizo ella descubrió su pene completamente erecto de unos 17 cm, Cielo se quedó muy sorprendida, con la boca abierta y sus ojos como platos, pese a haber visto otro penes de adolescentes como Vince que nunca había visto una de alguno de ellos de ese tamaño, apenas se lo lambio unos pocos minutos, corrió su prepucio y se metió su glande a su boca Vince casi se corre del placer que sintió.

-“¡AAAAHHHH!” Gimió Vince.

Lentamente luego de dejar su pene hizo que Vince se pusiera sobre ella, parecía que sabía muy bien todo aquello porque casi por instinto separó sus piernas, e hizo colocar el ensalivado pene en erección de Vince en la entrada de su rajita, quien la miro a los ojos y le preguntó de manera demás inocente.

-“¿Estas lista Cielo?” Pregunto Vince.   
-“Si, vamos hazme tuya”. Le respondió Cielo. 

De inmediato ella hizo que Vince presionara punta de su pene en su rajita y de un solo empujón le metió su glande, lo que provoco que ambos dieran un gemido de placer aunque el de Vince fue casi un alarido de placer al sentir su glande por primera vez dentro de un sexo femenino.

-“AAAAAAAHHHH”. Gimieron ambos.

Pese a no ser virgen la rajita de Cielo estaba muy estrecha, ella no gritaba, por el contrario parecía estar muy excitada, Cielo hizo que Vince la besara en la boca, en el cuello, los pezones, acariciara sus piernas, nalgas, muslos, pies, mientras su vagina se acostumbraba a las dimensiones de la dura erección de Vince, pasados unos instantes impulsado por un instinto innato Vince comenzó lentamente a meter el resto de su pene, entró con relativa facilidad, y al cabo de unos segundos ya estaba con sus embestidas, primero fueron despacio pero poco a poco subió la intensidad, ella movía sus caderas haciendo aun más grande el placer para ambos. 

-“Ay si, así, se siente muy rico”. Decía Cielo.  
-“Házmelo más fuerte más fuerte”. Jadeaba Cielo a Vince.  

Que sintiéndose dominado por una fuerza desconocida obedeció aquellas palabras por lo que  comenzó a embestirla con todas sus fuerzas, Cielo gemía y gritaba de placer, pues estaba disfrutando como una poseída, en medio de estas fuertes penetraciones Vince sintió como el cuerpo de Cielo comenzó a temblar y su vagina de inundo de liquido, mientras ella exclamo en completo estado de éxtasis.

-“¡ME VENGO! ¡ME VENGOOO! AAAHHHHHH”. Dijo Cielo.

Entonces ella tuvo un orgasmo muy fuerte, se contorsiono, estaba temblando, Vince no sabía que era todo eso pero le gusto, al mismo tiempo lo hizo perder el poco control que tenia apene bastaros tres últimas embestidas y Vince se vino dentro de ella lanzando 4 o 5 chorros calientes, que pudo sentir como llenaba el interior de su rajita, apenas termino de correrse se arrojo en la cama junto a ella, Vince a los pocos segundos aun jadeante se incorporo, vio su vagina de la que brotaba su semen como su jugos sintiéndose por alguna razón en ese momento más hombre y feliz que nunca antes en toda su vida, para rematar ambos se besaron con pasión por varios minutos hasta quedarse dormidos.

Cuando Vince se despertó Cielo ya no estaba a su lado deseaba seguir haciendo aquello que tanto gusto le dio pero Mara le hizo poner su pequeña prenda para llevarlo a su habitación, donde le dijo que se bañara, durante los próximos cuatro meses Vince participo en toda clase de películas porno no solo con Cielo, sino con otras chicas de su misma edad e incluso mujeres aun mayores en edad que Mara, también participo en orgias donde otros chicos de edad o mayores se unieron y ese era el único contacto que tenia con otras personas además de Mara.

Una tarde Mara fue por Vince a quien le faltaban tres meses para cumplir 15 años, el adolescente se imagino que Mara lo iba a llevar para otra sesión se sexo, por lo que muy felizmente la acompaño, pero esta vez Vince no fue llevado al lugar de siempre en su lugar fue llevado hasta una puerta marcada como “Estudio 5”, aquello se le hizo extraño pero no le importo ya solo quería disfrutar fuese la escena que le fuesen a asignar al entrar a la habitación se topo con algo totalmente diferente.

Adentro dos hombres mayores que rondaban los 50 años estaban arreglando todo las ventanas incluso habían sido taparas con sabanas color crema, Mara le dijo a Vince que se desnudara lo que hizo sin pena alguna ya estaba acostumbrado a hacerlo frente a ella o extraños, un joven como de 19 o 20 años rápidamente separo a Vince de Mara, para llevarlo a una de las ventanas donde lo amarro, con las manos en alto, con una cuerda negra delgada con la que recorrió su cuerpo desnudo hasta legar a su tobillos que también amarro a dos aros empotrados en la pared.

Finalmente el chico tomo los huevos de Vince y los amarro fuerte con la cuerda en la parte alta de su escroto, Vince se quejo un poco pero el chico termino rápido, luego amarro lo que sobro de la cuerda a una polea que estaba único a un motor eléctrico, seguidamente mientras los dos hombres tomaban sus cámaras de vídeo el chico le coloco una mordaza en la Boca a Vince, apenas termino de colocarle la mordaza el chico se retiro para no salir en cámara, pues los dos hombres comenzaron a grabar justo cuando accionaron el motor eléctrico.

De inmediato la cuerda que colgaba de los huevos de Vince se tenso de forma fuerte, lo que hizo que la pelvis de Vince se fuese hacia adelante buscando aliviar algo de la presión que tanto dolor le causo de manera inmediata, todo el cuerpo de Vince se tenso al máximo comenzó a sudar copiosamente aquello no era su idea de placer que tenía en mente al salir de su habitación, con cada segundo que pasaba, su escroto se estiraba más y más su escroto pronto estuvo dolorosa como grotescamente estirado, todo el cuerpo del adolescente se sacudía con violencia con lagrimas recorriendo su rostro.

En medio de esa terrible agonía el joven que lo amarro apareció, iba vestido con una máscara de cuero y completamente desnudo del resto del cuerpo, su pene era enorme en completa erección, con su glande chorreando liquido pre seminal, se acerco a Vince tomo su pene con su mano para estirar su prepucio y con el cuchillo que traía en su otra mano se lo corto, circuncidando al adolescente cuyo pene en erección también comenzó a chorrear sangre mientras todo su cuerpo se sacudía con violencia por el dolor que sentía.

Pero Antes de que Vince pudiera recuperarse del tremendo dolor que sentía, el joven tomo su estirado escroto y de un solo corte con su afilado cuchillo se lo corto, el metal no tuvo problema en atravesar su estirada piel, castrando al pobre de Vince de inmediato, su pene palpito dos veces y se corrió como nunca antes por .ultima vez, antes de desmayarse por el dolor.

Luego de recuperarse Vince participo en algunas otras escenas y películas porno de corte gay en donde el chico que lo castro lo penetro por su apretado culo hasta desgarrarlo por completo, luego Vince fue enviado al medio oriente a su nuevo dueño un rico árabe que necesita a un eunuco para que fuese el guardia de sus bellas hijas adolescentes hasta que se casara.

Vince a permanecido ahí desde entonces viviendo una vida de lujo en la opulencia total pero añorando volver a tener sexo como cuando perdió su virginidad antes de ser castrado con Cielo.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VAIVENES.

Me empezó a gustar todo aquello de ser esclavo y que me torturaran mis partes íntimas, pero a mis 30 años pese a tener un buen cuerpo, pene y huevos no me había animado nunca a ser un esclavo ya sea por una sesión o permanente de una mujer, sin embargo me encantaba tener sexo casual con mujeres, a las que por supuesto no me animaba a pedirles que aunque será me dieran una palmadita a mis huevos......


VAIVENES
Me empezó a gustar todo aquello de ser esclavo y que me torturaran mis partes íntimas, pero a mis 30 años pese a tener un buen cuerpo, pene y huevos no me había animado nunca a ser un esclavo ya sea por una sesión o permanente de una mujer, sin embargo me encantaba tener sexo casual con mujeres, a las que por supuesto no me animaba a pedirles que aunque será me dieran una palmadita a mis huevos.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Me empezó a gustar todo aquello de ser esclavo y que me torturaran mis partes íntimas, pero a mis 30 años pese a tener un buen cuerpo, pene y huevos no me había animado nunca a ser un esclavo ya sea por una sesión o permanente de una mujer, sin embargo me encantaba tener sexo casual con mujeres, a las que por supuesto no me animaba a pedirles que aunque será me dieran una palmadita a mis huevos, una vez mientras teníamos sexo una de esas mujeres sin querer me dio una patada en los huevos pese al gran dolor que me hizo sentir tuve una enorme erección.

Aquella noche tuve una de las mejores noches de mi vida pese a sentir mis huevos medio doloridos durante todo el rato que la estuve penetrando pero eso ya fue hace años y nunca volví a tener sexo con aquella mujer y nunca más otra mujer me pateo intencional o accidentalmente mis huevos, pero un buen día luego de ver un video en una página dedicada al ballbusting en donde un tipo mostraba con se torturaba sus propios huevos con una cuerda y unos pesos se me ocurrió una idea para torturarme a mí mismo.

Siendo ingeniero mecánico de profesión no tuve problemas en armar aquel dispositivo, el cual consistía en dos poleas, un motor electrito de 50 HP viejo que tenia arrumbado un viejo controlador de potencia inversor de polaridad que cambiaba el giro de los motores eléctricos de derecha a izquierda a una frecuencia que podía variar, además de todo una alambre bastante flexible que iba enrollado a las dos poleas, primeras pruebas fueron un éxito por lo que me anime a usarlo por primera vez en mi persona, dándole dos vueltas a la parte alta de mi escroto con dicho alambre justo en medio de por donde se extendía.

Mis huevos debo decir además de ser grandes siempre cuelgan pesadamente como si fueron dos péndulos de hecho desde que entre a la pubertad tuve que empezar a usar topa interior ajustada para evitar que mis huevos se movieron incómodamente demasiado mientras caminaba, por eso cuando active la maquina por primera vez en mi sótano mis huevos comenzaron a oscilar ricamente, de inmediato tuve una erección, por lo que tuve que tomar mi pene con una mano y comenzar a masturbe furiosamente como no hacía desde la adolescencia.

De inmediato recordé aquella patada a mis huevos por aquella mujer y me excite tanto que no pude evitar perder el control mi pene duro como nunca antes en toda mi vida, comenzó a palpitar en mi mano, el liquido pre seminal que de mi hinchado glande brotaba a raudales salpicada mi abdomen, piernas y piso del sótano donde había armado todo aquello, la presión en la base de mi pene solo hizo aumentar y aumentar hasta que estalle dando un tremendo alarido de placer.

-“AAAAAAAAAAAAHHHHH”. Gemí.

Aquello había sido el mayor orgasmo de toda mi vida, derramando tal cantidad de mi espeso semen como nunca antes incluso me sorprendí a mi mismo que fuese posible que mi cuerpo pudiera producir tal cantidad de semen, fueron apenas seis chorros pero fueron tan abundantes que fácil sin mentir debieron ser casi 100 Mililitros de semen, los que brotaron de mi palpitante pene, con espasmos tan placenteros que me es imposible de describir, quede todo sudado, literalmente bañado en sudor pero y mis piernas apenas lograban sostenerme tuve que espera casi media hora para poder subir las escaleras para darme una ducha que necesitaba con urgencia. Desde ese momento aquella maquina y yo casi nos volvimos uno mismo.

Durante los siguientes meses además se seguir teniendo sexo con mujeres cuando se presentaba la oportunidad, pero siempre seguía masturbarme casi a diario, con el correr de los meses ya no siquiera tenía que tocarme cada mis huevos eran sacudidos por el cable con un sabroso vaivén que provocaba que me viniera de manera explosiva, sin quiera hacer uso de mis manos o cualquier otra cosa para poder llegar al orgasmo, pero siempre deseaba más mis tremendas erecciones y eyaculaciones ya no eran bastante para mí por lo que decidí que debía incrementar la intensidad del aparato.

Por lo que un bien luego de una noche de sexo con una linda chica cuyo nombre ya ni recordaba por haber estado tan borracho que aun no sé cómo es que tuve una erección apenas recuerdo que ella me monto con sus tetas sobre mi cara, mientras escuchaba como gemía mientas sentía como mi pene entraba y salía de su muy húmeda vagina que sentía como succionaban mi miembro, con las paredes internas de su vagina contrayéndose rítmicamente sobre mi pene, ni siquiera recuerdo si me vine dentro o fue de ella, simplemente me desperté desnudo oliendo a sexo en mi cama a la mañana siguiente.

Pero desperté con una tremenda erección, deseaba sentir otro orgasmo, por alguna razón me duche lo más rápido que pude, luego espere a que me secara en la cocina mientras comí algo completamente desnudo para luego bajar al sótano, para cuando llegue al pie de la escalera mi pene había vuelto a obtener su usual dureza suprema cada que estaba en presencia de aquella maquina, con rapidez moví los controles que limitaban la velocidad como fuerza del motor sin darme cuenta por lo excitado que estaba urgido por venirme que cometí un error al ajusta los controles.

Como ya era mi costumbre tome el alambre para darle dos vueltas apretadas en la parte alta de mi escroto, para conectar el otro extremo lo conecte al engranaje del otro lado, luego cometí el peor error de mi vida, como ya les había dicho ya no necesitaba usar mi manos para venirme por lo que con el fin de disfrutar más, me había dado por encender el aparato y luego soltar el control para apagarlo, el cual quedaba a casi dos metros de donde estaba pero en ese momento en mi desesperación el control quedo a casi cuatro metros.

La máquina se activo y el cable comenzó a moverse lo que hizo que mis huevos comenzaron a bambolearse de un lado a otro junto con mis pene en erección de inmediato comencé a sentir la usual presión en la parte alta de mis huevos, lo que por supuesto mi pene no tardo en comenzar palpitar, aquella presión y vaivenes me llevo casi de inmediato al borde del orgasmo, mis manos estaban detrás de mi espalda y mis ojos cerrados mientras gemía de placer sintiendo que estaba por venirme de nuevo.  

-“Si, AHHHHH, Si AAHHHH”. Gemí.

Pero de pronto algo paso sentí como mi escroto fue presionado por el cable estrangulándolo de forma brutal, mis ojos se abrieron de inmediato, el dolor que comencé a sentir era infernal, de inmediato trate de ubicar el control de la máquina pero para mí terror el cable con el control estaba fuera de mi alcance, trate de estirarme para alcanzar el control pero no pude alcanzarlo, el dolor como el vaivén de mis huevos solo hizo aumentar, en ese punto ya no gemía sino gritaba de dolor, sin reparo alguno, sintiéndome en el mismo infierno.

-“HHHHHHAAAAAAYYYY”. Gritaba.

De pronto sentí como si alguien me diera una terrible patada sobre mis huevos, caí de rodillas, y con el apretón como por el peso de mi cuerpo hicieron que mi huevos se desprendieran de mi cuerpo, saliendo expulsado hasta la pared que fue la que detuvo su impulso, sentí tal dolor que me es imposible de describir con mis manos agarrándome la entrepierna, sintiendo la falta de mis grandes huevos, sentí como mi pene lanzo dos potentes chorros de mi espeso semen, antes de caer completamente inconsciente sobre el frio piso de cemento del sótano.

Con algo de sangre y sintiendo mucho dolor, me desperté unas dos horas más tarde, desesperado tome mi escroto con mis huevos aun dentro, subí como pude, a la cocina, con sangre chorreando por mis piernas, tome una bolsa, la que llene con todo el hielo que pude, me puse una bata de baño para salir a toda prisa hacia el hospital más cercano, ni siquiera sé cómo es que llegue, ahí me atendieron con oportunidad y estoy convencido que me salvaron la vida pero cuando desperté de la anestesia a la que me sometieron para ser intervenido lo resultados no eran los que esperaba.

El médico que me opero me explico que no pudieron recolocar mis testículos ya que paso mucho tiempo desde que fueron cercenados hasta que llegue al hospital por lo que me convertí en un eunuco para el resto de mis días, tuve que ser sedado por semanas para evitar que atentara contra mi vida.

Lo primero que hizo al llegar a casa luego de meses de estar en el hospital, fue bajar al sótano para destruir la maldita maquina que me había castrado privándome para siempre de aquellos tremendos orgasmos que nunca en mi vida volvería a sentir.

Han pasado ya seis años desde que fue castrado, y pese a todo y el odio que desarrolle a aquella maquina aun extraño con toda mi alma aquellos orgasmos y corridas copiosas de mi semen pero sobre todo extraño por sobre todo loa “Vaivenes de mis huevos”.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com 





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com