Conseguí desvirgar a mi sobrina por los relatos xxx

Desvirgar a mi sobrina gracias a mi afición por los relatos XXX es lo que hoy os quiero contar.

Yo siempre fui un asiduo lector de las páginas con relatos xxx, sabía bajarlos e imprimirlos para después leerlos en el baño, era toda una rutina y mientras los leía me masturbaba lo cual lo disfrutaba mucho yo soy un hombre casado y la relación con mi mujer es genial en todo sentido, tanto en el matrimonio, como en la cama y mi mujer tiene una sobrina hija de un hermano de ella, la cual nos vino a visitar en unas vacaciones para estar con su tía, una rica jovencita de 18 años con unos pechos muy prominentes, una cola de infarto, de 1.62 altura, ojos café, pelo largo hasta la cintura de color castaño claro y una carita de ángel, lo cual eleva mi estado de excitación.

Yo soy un hombre de 52 años, flaco 1.70 altura 70 Kg y bastante bien dotado, sin ser presumido, y la presencia de la joven tenía mis hormonas mucho más despiertas, imaginando que por las noches nos escuchaba a mí y mi señora cuando teníamos relaciones, dado que mi mujer es de las que goza mucho y grita como una gata en celo cuando acaba. Yo estaba casi seguro de que mi sobrina lo escuchaba desde su cuarto, que está pegado al nuestro y que seguro ella se masturbaría escuchando nuestras relaciones, porque a la mañana, cuando desayunábamos juntos después de una noche de sexo con mi señora, las miradas eran como cómplices.

En día que estaba con mi rutina de leer los relatos porno en el baño, y haciéndome una terrible paja, alguien golpea a la puerta para poder entrar. Era mi sobrina, que le urgía las ganas de ir al baño. Yo dejé de pajearme y metí los papeles en un cesto de esos de baño, donde se tiran las toallitas íntimas y los desechos del baño. Para no salir con los papeles en la mano me acomodé la pija todavía erecta en mi bóxer, subí mis pantalones y salí del baño con una erección muy notoria, que se notaba sobre el pantalón. Ella se dio cuenta porque me miró el bulto, se sonrojó y me regaló una mirada cómplice. Yo me fui a la cocina a tomar agua y regresé al baño cuando terminó para buscar mis lecturas. Mucha fue mi sorpresa al no encontrarlas, me arrimé hasta la habitación donde dormía mi sobrina. La puerta estaba cerrada y escuché como gemidos. Me imagine que se estaba masturbando leyendo los relatos.

De ahí hasta que conseguí desvirgar a mi sobrina empezó el juego de seducción para con ella. Empecé a mostrarme más liviano de ropa para que se notara mi bulto y mi erección, y empecé a bajar relatos xxx de tíos con sobrinas. Los imprimía y dejaba en el cesto de basura para que ella los encontrara y los leyera. Noté que ella también empezó a mostrar más de su cuerpo, solía andar de camisón más trasparente por la casa; cuando mi esposa salía a hacer las compras, salía de su cuarto con la excusa de buscar algo en la heladera, se agachaba mostrando todo su culito y lo movía mirándome de reojo para excitarme. Yo solía ir también a la heladera con la excusa de buscar agua o algo que estuviera bien al fondo para aprovechar a apoyarla sin ningún disimulo en su cola, con mi pija bien parada, para que notara como me ponía. Ella se apoyaba y masajeaba su culo contra mi pija y daba pequeños suspiros, se daba vuelta y me dejaba sus labios a centímetros muy escasos de los míos, pero yo no me animaba a darle un beso, y entonces ella se volvía a meter en su cuarto.

A la noche, cuando nos sentábamos en la sala a mirar películas, ella se sentaba delante de mí y dejaba sus piernas bien abiertas para dejarme a la vista sus tanguitas y parte de sus labios vaginales, es más, yo notaba que se metía sus tanguitas bien dentro de su concha para que quedasen casi descubiertos por completo sus hermosos labios. Una noche que me había quedado viendo la televisión hasta más tarde puse una película porno, y empecé a masturbarme solo con la luz del televisor. Escuche pasos, pensé que era mi señora y al ver que no aparecía mire a la puerta disimuladamente, y la vi a ella mirándome y metiéndose mano en su conchita y apretando sus piernas mirándome como yo me pajeaba, y mirando las escenas de sexo en la pantalla. Ese juego lo repetí varias noches, y ella siempre aparecía muy silenciosamente y repetíamos la rutina: ella se masturbaba en el marco de la puerta y yo en el sillón

Otro día que yo había dejado uno de mis relatos porno en el baño. Al volver al baño, encontré sobre toda la ropa sucia una tanguita que sabía bien que no era de mi señora toda mojadita con flujos vaginales. Me la acerque a mi nariz y pude disfrutar del rico olorcito a concha que tenía, me hice una terrible paja dejando toda la tanguita llena de leche, la deje en el mismo sitio. Salí del baño y al rato entro ella cuando salió entre yo y ya su tanguita llena de flujos y de mi leche no estaba, mas imagine que la había llevado a su habitación para masturbarse y seguramente para probar mi leche.

En otra oportunidad me acosté a dormir la siesta, haciéndome que estaba tomado, aprovechando la oportunidad que mi señora se había ido a los de unas amigas (mi señora siempre decía que cuando me tomo unas copas me pueden violar que no me entero por lo profundo que me duermo), así que me acosté dejando como al descuido la puerta un poco abierta y yo completamente desnudo tirado en mi cama bocarriba. Me hice el dormido y ella se asomó por la puerta, miro un rato hasta que se decidió a entrar, se acercó hasta la cama muy lentamente y me agarro mi pija. Yo seguí haciéndome el dormido, pero mi pija enseguida se me puso dura como una piedra. Ella primero se asustó y la dejo de agarrar, pero al ver que yo no me movía empezó a manoseármela y acariciármela, y hasta se dio el gusto de darle un beso en la punta. Cuando yo me moví ella la soltó y salió casi corriendo sin darme tiempo a nada. Así que decidí dar un paso más, me compré una mini cam con wifi y la coloqué en su cuarto cuando ella no estaba, disimulada con unos adornos para que no se notara y apuntando a su cama, así podía verla desde mu computadora.

Como todos los días desde que dejé mis primeros relatos XXX, ya de eso habían pasado casi 10 días, dejé un relato XXX muy muy hot donde un tío desvirgaba a su sobrina, me fui y me encerré en mi cuarto esperando la acción, ya que mi señora no estaba en casa e iba a tardar varias horas. Es más, yo la tenía que ir a buscar, así que estaba muy seguro que nadie nos molestaría. Prendí la computadora encendí la cam y me puse a esperar, sin saber que ese mismo día iba a desvirgar a mi sobrina.. Ella no tardó mucho de salir del baño y se dirigió a su cuarto, y empezó a leer el relato y empezó por masajearse sus pechos y darles pequeños pellizcos a sus pezones. Después fue bajando una mano hasta su conchita y sobre sus bragas se empezó a acariciar. Se fue excitando y se despojó de toda su ropa se colocó frente a la cam como si supiera, y empezó a masturbarse frenéticamente. Yo estaba con mi pija dura como una piedra y mientras estaba masajeándomela, de pronto se puso a cuatro patas con su cola apuntando a la cam y se empezó a meter un dedito por su culo, y gemía y se retorcía de placer y fue donde yo me decidí: me saqué toda mi ropa y me fui a su cuarto, entré de golpe con mi pija bien dura. Ella se dio vuelta, me miro y me dijo, “tío, por fin te decidiste, te estaba esperando, quiero que me hagas tuya, que me desvirgues, que me hagas tu mujer, tu amante, así como en los relatos  XXX que dejas en el baño”. Yo le dije, “quédate así como estas amor no te muevas”, y así en cuatro patas como estaba me arrodille detrás de ella y empecé a besarle y chuparle toda su conchita y su cola.

Por fin tocaba desvirgar a mi sobrina

Mientras mis dedos masajeaban su clítoris, ella gemía y se retorcía de placer, y me decía “así tío que ricooooooo”, y se empezó a convulsionar, y me di cuenta de que había tenido su primer orgasmo producido por otra persona que no fuera ella misma. Se dejó caer en la cama por unos segundos y me dijo: “Tío, fue el mejor orgasmo de mi vida, que ricooooooooo, quiero devolverte el favor”. Se sentó en la cama y agarró mi pija con su mano y empezó a chupármela primero con torpeza, pero después con mis explicaciones me la empezó a mamar de una forma descomunal porque lo hacía con pasión y adoración. Se la sacaba de su boca solo para decirme que rica y grande era mi pija y que le encantaba tenerla toda en su boca mientras me miraba a los ojos. Fue la mejor mamada que había tenido hasta ese momento en mi vida. Se la saque de su boca la acosté sobre la cama y la comencé a besar en sus labios mientras mi pija se apoyaba en toda su conchita que estaba súper mojadita y le frotaba su clítoris y todo los labios de su hermosa concha con mi pija.

Fui bajando con mi boca por su cuello, lo mordí y le chupe el lóbulo de su oreja mientras mis manos masajeaban sus pechos, después continué bajando con mi boca hasta sus pechos. Los masajeaba desde abajo y le comencé a chupar sus pezones sin dejar de frotar mi pija. Ella tuvo otro orgasmo más y de su concha salían muchos jugos, que yo mojaba mis dedos en ellos, y se los daba a oler para excitarla más todavía y cuando vi que ya estaba lista hice que apoyara sus piernas en mis hombros, se la chupe un rato para probar y oler sus jugos hasta que acabo de nuevo en mi boca dándome a tomar sus sabrosos jugos. Acomodé mi cuerpo y la punta de mi pija en la entrada de su conchita, ella me miraba con adoración y suplicándome me pidió que se la metiera, que la desvirgara, que la convierta en toda una mujer, que quería tener toda mi pija dentro de ella. Así que empecé muy despacito a meter primero la cabeza de mi pija y después centímetro a centímetro, y ella arqueaba su espalda para que le entrase más y más. Sentí chocar mi pija con su himen, le dije “¿estas lista amor? esto te puede llegar a doler un poco”, y ella me dijo “síííí, claro que sí, estoy lista”, y empujé mi pija hasta que noté que se rompía su himen. Dio un pequeño grito de dolor, me quede quieto por unos segundos para que se recuperara, le pregunté que si le seguía doliendo, y ella me dijo “ya no tío, por favor la quiero toda dentro de mí, quiero sentir chocar tus huevos en mis nalgas”, y así lo hice, se la metí toda y empecé primero despacito, muy despacito, y fui aumentando mi ritmo al ver que ella me arañaba la espalda con sus uñas y me pedía “asíííí tííííooo que ricoooooooo dame mas duro que me corro de nuevo ahora sé porque mi tía grita tanto cuando le haces el amor, tío, que placer más lindo sentir toda esa gran pija dentro mío, hayyyyy síííí que ricooooooooooo me corrooooooo hay que placer”, y ahí sentí como si se desmayara del placer que estaba teniendo.

Después de desvirgar a mi sobrina por su coño, tocaba desvirgar su culo

Ella acabó según me contó después tres veces seguidas, y como soy un hombre mayor, tengo mucha resistencia sin venirme. Por eso, también quise desvirgar a mi sobrina por su culo, así que le dije “amor quiero que me des tu colita te prometo que si te duele te la saco mi vida, pero lo voy a hacer muy despacito y con mucho gel”. Así que la ice poner en cuatro patas como estaba al principio cuando la encontré le chupé bien el culito y usé mi lengua como si se tratara de una mini pija, mientras con mis dedos le masajeaba su clítoris y su punto G sin dejar de chupar su hermoso culo. Después unte mis dedos con un gel intimo, que uso con mi señora y se lo desparramé por todo su culo, y empecé a meter primero un dedo después dos y, cuando mis dos dedos entraban fácilmente, unté mi pija con mucho gel. Le hice abrir bien sus cachetes y le metí la cabeza de mi pija, que entró en su ano con mucha facilidad dada su dilatación.

Le pregunté si le dolía y me dijo que un poco, pero seguí de a poquito, metiendo centímetro a centímetro toda mi pija hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas. Me quedé unos minutos así, con toda mi pija llenando ese rico culito, hasta que ella solita empezó con el movimiento de meter y sacar, primero despacito, y después ya le entraba y le salía toda mi pija completa de su culo con mucha facilidad, así que el movimiento empezó a ser más rápido y frenético. Le sacaba toda mi pija de su culo y me encantaba ver lo grande y dilatado que lo tenía.

Ella volvió a convulsionar y gritar como una gata en celo mientras tenía un orgasmo, según ella, el más lindo hasta ese momento, y me pedía a gritos que le llenase todo su culo de leche, así que aumenté mi ritmo hasta descargar toda mi leche dentro de su culo. La saqué de su culo chorreando de leche y se la di a chupar hasta que me la dejó reluciente. Le di un beso en la boca y nos dispusimos a limpiar las sábanas manchadas por sus flujos sangre y mi leche.

Nos metimos a la ducha juntos y volví a cogérmela apoyada contra la pared de la ducha. Después la hice sentar en el bidet, unté toda su conchita con crema de afeitar y se la dejé peladita como una rodilla, sin ningún pelito. Después para que se le pasase el ardor me dediqué a chupársela, logrando que acabase dos veces más en mi boca, y yo tirado en la cama bocarriba y ella arrodillada sobre mi cara, dándome a comer de su rica fruta mientras los flujos de su concha me mojaban toda la cara.

Nos vestimos, me fui a buscar a mi señora, pero antes nos prometimos repetir la experiencia cada vez que mi señora saliera a algún sitio, y ella me regal´p en agradecimiento su tanguita llena de flujos y olor a su rica conchita, la cual tenía puesta antes de que la desvirgase.

Después de desvirgar a mi sobrina, la historia continúa

Desde que pude desvirgar a mi sobrina en adelante pasó a ser mi amante y mi sobrina predilecta, así que empezó a usar polleras sin nada abajo para que cuando nos cruzáramos en la cocina o en algún lugar de la casa y mi señora estuviese por otro lugar se levantase su pollera se metiese los deditos en su concha, sacándolos todos llenos de sus jugos y dándomelos a chupar y oler.

Si teníamos un ratito se agachaba ofreciéndome toda su concha, yo sacaba la pija de mis pantalones (usaba de esos deportivos para que fuese más fácil poder pelar mi pija y apoyármela en cualquier rincón de la casa), se la acomodaba en la entrada de su hermosa conchita y de una se la metía toda completita. Estaba hecho todo un adolescente, me mantenía con mi pija casi todo el día al palo y ella aprovechaba cualquier situación o momento para masajeármela o chupármela.

Vivíamos en un constante estado de excitación, cuando salíamos con el auto a hacer alguna diligencia, ni bien nos distanciábamos una o dos cuadras de la casa, ella me sacaba la pija del pantalón y me iba chupando la pija hasta que le acababa en su boca. Muchas veces nos íbamos hasta un Telo y pasábamos una horita de lo mejor. La dejaba toda llena de lechita y yo le compraba los anticonceptivos para que no quedase embarazada, y decidió pedirle permiso a su papá para quedarse a vivir con nosotros con la excusa de los estudios, ya que la carrera que ella quería seguir se dicta en nuestra ciudad y mi señora estaba muy contenta porque es su sobrina predilecta, aparte porque le ayuda en los quehaceres domésticos, y como yo estoy como un adolescente, las relaciones sexuales entre nosotros, o sea mi mujer y yo, han mejorado mucho y ella está muy feliz. Si supiera que estoy tan contento y calentón desde que pude desvirgar a mi sobrina, seguro que se me arma la gorda, jajajaja, o tal vez se prende con nosotros… quién sabe.

 

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Mi primera vez de incesto

Hola, mi nombre es Nataly. Tengo 23 años, soy finita (hasta parezco de menos edad, al menos eso dicen).

Quiero contarles sobre mi primera vez de incesto. Este tema se me hacía morboso, y hasta pecador (pues así te lo pintan), pero al mismo tiempo muy excitante.

He leído muchos relatos acerca del tema, la mayoría cuentan de quedarse a solas, de no animarse a dar el siguiente paso con el o la familiar que les causa ciertos efectos. Conmigo pasó algo diferente, pues fue para una Noche Buena, ¡¡y vaya que NOCHE BUENA!!

Para esa fecha en que solemos reunirnos toooda la familia, desde el mayor hasta el menor de los familiares.

Debo decir que a los 12 años, ya era una chica que se masturbaba casi a diario. Mi primera experiencia sexual fue a los 13, muy chica a decir verdad, con un hombre mayor (pero eso es otro asunto). He sido muy, muy caliente. Desde chiquilla me gusta ver porno, inicié como una niña curiosa hasta que le hallé el placer.

Regresando a lo que estaba, como les decía era una cena familiar. Yo me vestí muy bien, me gusta mostrar mi cuerpo, como dije… soy delgada pero de muy buen ver. Llevaba puesta una blusa tallada escotada y falda corta, tacones altos… en fin, a cualquiera se le paran los pensamientos al verme. Bueno, siguiendo con lo que de verdad importa, me senté a la par de mi tío Edwin, señor de 52 años (en ese entonces) bien conservado, pequeña barriga, ojos claros, cabello ya con unas cuantas canas pero aún se notan sus destellos de aquel cabello castaño que en su juventud relucía por ahí. Siempre ha sido muy cariñoso conmigo, el caso es que me senté en medio de él y uno de mis primos. Empezó la cena, el brindis de media noche, las platicas, otro brindis, las risas, otro brindis y así poco a poco se fue consumiendo la noche. Mi tío no toma demasiado, tiene sus límites. Yo tampoco bebía, acababa de cumplir 15, mis papás no lo permitían. En fin, mi tío sí tenía algunas copas encima, pero no como para caerse de borracho. Y noté que me veía extraño, de reojo lo observé y veía mis pechitos, que lucían bien en aquella blusa. Luego noté que bajaba los brazos y trataba de rozar mi pierna. Y no sé por qué, pero sentí escalofríos. A esa hora de la madrugada (2 de la mañana, aproximadamente) algunos primitos se habían dormido, otros jugaban en la calle, solo quedaban los adultos y uno que otro primo más o menos de mi edad. Cada uno involucrado en su charla, entonces mi tío me empezó a platicar, que si la escuela, las vacaciones, sus viajes, etc. Y de repente me pregunta por “el novio”, le digo que no tengo, se ríe y me soba la pierna. A mí me fascinó esa sensación. Hablaba quedito y me decía, “Estás hermosa”. Yo le respondía inocentemente “Gracias tío”. Entonces sus caricias se tornaron mas atrevidas, a pesar de estar en la mesa con los demás, sus manos se introdujeron en medio de mis piernas, buscando “algo” y eso me hizo estremecer y suspirar, él lo notó, por supuesto. Me tomó de la mano, me susurró: “Ven conmigo”, como IDIOTIZADA, lo seguí. Volteando a ver quien nos observaba, pero todos seguían en sus pláticas sin fin. Me llevó a la lavandería que estaba a unos pasos del comedor (donde todos estaban reunidos), entré y, de inmediato, él cerró la puerta; me tomó del rostro y me dijo que era hermosa y me besó, ¡De lengua! Mi tío, hermano de mi mamá sabía hacer eso! Fue exquisito, le correspondí, por supuesto. Y pues, empezó a tocar mis nalgas por encima de la falda y se pegaba a mí como restregando su miembro en mí. Lo sentía ahí, queriendo salir. Fue algo delicioso, me quitó la blusa y tomaba mis pechos, como si jamás hubiera tenido unos entre sus manos, me bajó el brassier y los lamía, ¡yo estaba en la gloria, iba a ser mi primera vez de incesto! Luego metió sus manos bajo mi pequeña falda, hizo a un lado mi tanga, y me dedeaba sin dejar de besarme. Me bajó la falda, y la tanga. Se quitó el pantalón, y ¡¡wow!! Salió esa hermosura de unos 23 cm! Parecía tener vida propia buscando mi cueva ¡Quedé asombrada! Quería que me la metiera, pero claro… él quería verla dentro de mi boca, y así fue, me dispuse a comerla, la besaba, chupaba, subía y bajaba con mi lengua. Él quería meterla toda, pero era muy grande para mi boca, la tragaba lo más que podía, se me olvidaron las risas y pláticas que se escuchaban afuera, solo quería sentir ese sabor, mmmm delicioso, lo veía y él estaba recostado sobre la secadora, el rostro hacia el techo con los ojos cerrados. Y en ese momento pensé que estaba mal, pero… ¿cómo iba a estar mal algo que te hacía sentir maravilla?

Luego me levantó, me cargó y me sentó en la silla que la abuela tenía para poner un sinfín de cosas, era algo alta, perfecta para coger. Él quedaba justo para penetrarme, pero antes me comió como jamás me habían comido, fue maravilloso sentir su lengua, besaba mis labios rasuraditos, ese movimiento de lengua que entre mas rápido te hace sentir aún más escalofríos, y tuve mi primer orgasmo. El lo disfrutaba, lo veía en su cara de placer. Luego levantó mis piernas y me dijo: “Cómo quisiera que vieran que te disfruto, y me habría encantado ser yo quien te hiciera mujer por primera vez”, y la introdujo poco a poco, no fue tan difícil ya que no era gruesa, aunque tampoco muy delgada, pero fue espectacular su mete y saca, mete y saca, yo encantada, ¡extasiada! Luego me cargó, y así me tuvo en un vaivén extraordinario, hasta que iba a acabar lo sacó, me volteó… se masturbó un poco y me lo dejó caer en las nalgas, yo para eso había tenido 3 orgasmos ya. Quería que abriera mi agujero trasero, pero escuchamos que empezaban a preguntar por nosotros. Nos limpiamos con las toallas que habían ahí, nos besamos. Me abrazó tan tiernamente, que hasta sentí enamorarme de él.

Por momentos me sentía culpable, pero me di cuenta de que nada más hermoso que el amor entre familia, ¿qué no?

Desde aquella primera vez de incesto he practicado incesto con otros tíos, primos, mi padrino… en fin. De experiencias se disfruta la vida.

A la fecha aún lo hago con mi tío, sigo soltera y a él lo amo. Luego les contaré cómo fue que le dejé hacerme el anal.

Espero que les haya gustado mi historia, que es real, por supuesto.

Besitos.

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Mi Tío Me Hizo Conocer Los Ricos Placeres (2)

Desesperada por gozar

Abrí mis ojos y vi que la luz del nuevo día entraba a la habitación, me había despertado pero cuando recordé lo que había pasado en la noche anterior, inmediatamente gire la cabeza y ahí estaba el, Steve, mi tío, aún seguía dormido, me quede mirándolo atentamente mientras el muy feliz dormía, recordé todo lo que había sucedido, Steve y yo habíamos hecho el ¡Amor!

En ese momento me llene de cólera, ahora que ya se me había pasado toda la borrachera, no podía creer lo que había pasado, Steve se había aprovechado de la ocasión, yo me llene de cólera al perder mi virginidad nada menos que con él. Mi vestimenta estaba por el suelo, yo estaba desnuda, intente levantarme pero sentí un Gran dolor entre las piernas que me detuvo y me di cuenta que había sangre manchada en la cama, ¡Mi Sangre! me asuste en ese momento pero recordé que era normal cuando lo haces por primera vez pero el dolor sí que me afectaba, quise llorar pero me contuve, me levante a como dé lugar, agarre mi ropa y me fui al baño, por suerte Sven aún no se había levantado, vi en el reloj de la sala que eran más de la 12 del mediodía.

Me bañé para quitarme todo olor a sexo y sangre, me sentía sucia por lo que paso y me llene de cólera hacia Steve que me había quitado mi más preciado tesoro, después de ducharme, me sequé el cabello con una toalla que encontré en el armario de la habitación y salí del baño pero el dolor me dificultaba caminar, como ya se me había pasado toda la borrachera ahora si sentía la pegada del dolor porque si no hubiera estada borracha hubiera gritado y llorado cuando Steve me penetraba.

Me vestí, mi braguita roja, mi falda y mi blusa, después Salí y cogí mi cartera, pero antes de irme quería desquitarme con Steve.

Entré a la habitación y el muy perro ya estaba despierto y cuando me vio me dijo:

— ¡Buenos Días Princesa! anoche fue la mejor noche de mi vida y supongo que también lo fue para ti
— Le mentí y le sonríe — así es Steve, fue ¡Inolvidable!
— tu misma lo has dicho fue ¡Inolvidable!
— Hiciste realidad tu más anhelado sueño — dije con dulzura falsa y el perro sonrió.
— Ya te cambiaste pero no te apresures, yo ahora tomo un duchazo y después te llevo.
— Entonces álzate que ya es tarde — dije.

El muy perro se levantó totalmente desnudo en frente mío como si todo fuera normal entre nosotros, yo me acerqué a él, apoye mis manos sobre sus pectorales y le dije clavando mi mirada a la suya

—Sabes Steve hay algo que te quiero dar.
—Sonrió — ¿qué cosa? Mi Princesa.
—¡ESTO! — Le di un rodillazo con todas mis fuerzas en todos los testículos y la basura esa se cayó al suelo revolcándose y agarrándose la polla a causa del inconmensurable dolor.
— Esto Es Por Lo Que Me Quitaste ¡BASURA! — exclame con una inmensa cólera y rabia.

Ahí lo deje a la basura esa y me fui del departamento, en el ascensor ya no pude contenerme y llore como una niña, después de salir del edificio tome un taxi y me fui a la casa de mis primas.

En el trayecto me dolía en el alma lo que había sucedido y seguí llorando por lo que había perdido mi ¡Virginidad!, El taxista al verme llorar quiso detener el auto pero yo le dije que siguiese adelante y que no me haga caso. Faltaba poco para llegar a la casa de mi tío Alejandro así que tuve que contenerme, me seque las lágrimas y trate de aguantar el dolor hasta que pudiera llegar a mi habitación, encontré en la puerta a Susana que inmediatamente me dijo:

—¡Primita! ¿Tan tarde haz llegado? un momento ¡tienes los ojos rojos!
—Creo que nos pasamos de borrachas ayer Susana, me duele todo el cuerpo — dije tratando de disimular mi tristeza y dolor.
—Oye tu sí que tienes una ¡Resistencia! para el alcohol pero tus ojitos están rojos vamos a tu habitación.

Ese día no Salí para nada, me quede en casa a descansar y pensar en lo sucedido, ya no era virgen por culpa de esa lacra incluso recordé que me hizo tomar una píldora minutos después de haber tenido sexo que era muy importante ingerirla porque él no se había puesto preservativo porque quiso disfrutarme a plenitud, más adelante supe que era una píldora del día siguiente, no sé cómo lo había conseguido pero ese perro se las sabia todas, estaba muy enfadada con esa lacra, había cumplido su objetivo, pero yo estaba dolida físicamente y destrozada por lo que había perdido, sabía que si hablaba ocasionaría un gran terremoto pero pensé que si eso pasara se me acabarían de inmediato las vacaciones así que decidí no decir nada por el momento hasta que se acabase mi estancia en Perú y cuando regrese a suiza me vengaría de ese miserable de Steve.

Con el pasar de los días trate de olvidarme de lo sucedido y dedicarme solo a mis vacaciones y eso fue exactamente lo que hice, Dos semanas después hable con Sven y me dijo que solo estarían por una semana más en Perú y después tendrían que regresar a suiza, Sin embargo a mí también me quedaba una semana más pues yo vine una semana antes que ellos y ya tenía 3 semanas en Perú pero mis primas me convencieron para prolongar mi estancia y tuve que llamar a una compañera de trabajo para pedirle que me reemplace por una semana y por suerte acepto, así tenia aun dos semanas en mi querido Perú y lo aprovecharía al máximo.

En mi última semana, Susana me animó para ir a acampar a la playa pero solo mujeres, me pareció excelente la idea. Compramos todo lo necesario para pasarla bien, seriamos solo 5 mujeres, yo, mis 2 primas y 2 amigas, Acampamos en una playa del sur de lima, una vez que llegamos preparamos todo lo necesario, armamos las tiendas y fui yo quien armo más rápido su tienda, ya tenía experiencia porque en la escuela aprendí, Ya en la noche comenzamos con la clásica fogata y por supuesto las latas de cerveza, acompañado de la música, esa noche la pase muy bien.

Más tarde cuando estaba durmiendo me soñé con Steve que estaba dentro de mi tienda y quería hacerme el amor otra vez pero yo logre despertarme, Salí de mi tienda y camine hasta la orilla del mar, me puse a observar el cielo oscuro por unos minutos y después regrese a mi tienda.

Los recuerdos de aquella noche venían a mi mente y no me dejaban dormir, comenzaba a recordar aquellos placeres, especialmente mi primer orgasmo, ¡Que Delicia! esa lengua maravillosa que recorría cada centímetro de mis labios vaginales y terminaba en mi clítoris.

— Mnnnn…. AAAhhhhh…
Recordé ese instante e instintivamente lleve mis dedos hacia mi tesorito y comencé a masturbarme.
— Uhhhh…. Aaahhh…… — Estaba satisfaciéndome cuando me detuve.
— ¿Qué mierda estoy haciendo?
Había dejado de masturbarme pero el recuerdo de ese orgasmo pudo más y volví a llevar mis dedos hacia mi clítoris y Agarre algo para morder para que ninguna de las chicas escuche mis gemidos aunque todas estaban dormidas pero igual lo hice, Era la primera vez que me estaba masturbando pero ni aun así era hábil como los dedos y lengua de Steve y menos llegar a ese placer.
— Mnnnnnn…… AAAAhhhhhh…..
Después de sentirme en algo satisfecha me puse a pensar, cada vez que tomo algo de alcohol. Sucede algo y en este caso me había masturbado, algo que nunca pensé en hacerlo hasta ese momento, Me dije a mi misma que ya no tomaría nada de alcohol pero no llegaría a cumplirlo.

Llegó el día que tuve que viajar, me despedí de todos mis familiares y tome mi vuelo de regreso a suiza.
Ya En el aeropuerto de Zürich, recogí mis maletas y me fui a la salida donde pude ver a lo lejos nada menos que Steve, el muy vivo vino a recogerme, y dije:
— ¡Propio Tu! Steve tenías que venir a recogerme.
El me vio, vino directo a mí y me abrazo cariñosamente como si no nos viéramos en años.
— Érica, por fin regresaste, ¡Te Extrañe Mucho! querida sobrina.
— Ahora soy tu sobrina, parece que te has olvidado lo que sucedió el 15 de febrero.
Después que dije esas palabras Steve dejo de abrazarme y me dijo:
— Cómo podría olvidarlo, fue la mejor noche de mi vida y te perdono por aquel rodillazo.
Llegue a percatarme que mi primo Erick estaba llegando hacia nosotros y inmediatamente fui a abrazarlo con ternura, dije en mi mente.
— (Si tu hubieras estado conmigo en Perú, Steve nunca me hubiera lastimado).
— ¿Cómo estas primito? tenías que haber estado en Perú.
— Se ve que sin mi presencia ya nada es igual, jaja.
Erick me hizo reír, Steve aunque disimulaba estaba celoso por como lo trataba a mi primo Erick y no a él, Después ellos llevaron mis maletas al auto y nos fuimos a la casa.

En los días siguientes Steve actuaba conmigo de lo más normal, como si nada hubiera ocurrido, como si nunca me hubiera acosado, como si nunca me hubiera dicho ciertas palabras, es más se mudó de la casa y se trasfirió a su nuevo departamento y desde ese momento su presencia disminuyo en casa, en los meses siguientes era muy raro que se apareciera en casa, y cuando yo tenía que llamarlo, el me trataba como su sobrina, pareciera que ya no valía la pena de insinuarse porque ya había cumplido su más anhelado sueño.

Al principio quería matarlo pero poco a poco desistí en vengarme de Steve, tal vez porque una parte mía tenía miedo a lo que pudiera sucederle si hablaba, por lo que nunca dije la verdad, En las semanas siguientes mi vida continuaba de lo más normal hasta que supe que tendría que asistir o mejor dicho estudiar unos meses en una escuela que se encontraba fuera de Zürich exactamente en el cantón de Interlaken en la montaña, pero para suerte mía seria en octubre así que faltaban varios meses.

Todo siguió igual, el 2 de mayo cumplí 17 años, todos vinieron para celebrar mi cumpleaños pero para sorpresa mía, Steve no vino.

Llegó el verano, yo ya no podía tomar vacaciones largas porque las había usado en febrero pero aún me quedaba 2 semanas, Las tome las últimas semanas de julio porque unas amigas habían decidido pasarla en Italia y me animaron para ir con ellas, así que decidí pasar las vacaciones en Italia.

Todo el agosto lo tuve que pasar en Zürich pero los fines de semanas si me perdía con las otras amigas, No sabía nada de Steve parecía que la tierra se lo había tragado, no se asomaba para nada y no me llamaba, yo decía en algunas ocasiones.
— Obtuvo lo que deseaba y ahora ni se hace ver.

Pero en cambio yo no era la misma Érica, en algunas ocasiones cuando me bañaba y el agua se deslizaba sobre mi piel y llegaba hacia mi vagina, me recordaba aquel delicioso orgasmo y comenzaba a bajar mis dedos para masturbarme, sobarme el clítoris pero ni siquiera llegaba cerca a ese Gran placer de aquel orgasmo, yo había cambiado y el culpable ni se aparecía.

A mediados de setiembre por fin lo volví a ver, cuando él tenía que venir porque había una cena con unos invitados de mi padrastro, cuando lo vi el me saludo como de costumbre pero me evitaba en cualquier momento que estábamos cerca, Después de la cena él estaba en el balcón fumando con uno de los invitados, yo me acerque y unos minutos después el invitado nos dejó solos, yo aproveche para preguntarle
— Y ¿qué ha sido de tu vida? Steve, parecía que la tierra te había tragado.
— Lajá, la verdad es que he estado muy ocupado.
— Y ¿en qué cosa?
— Todo quieres saber tu ¡No!
En ese momento sonó su celular y contestó:
— Ya se acabó la cena, no te preocupes que por nada del mundo faltare, dile a Stefan que estoy por llegar máximo 20 minutos ok, chau.
Terminó de hablar y se despidió de mí sin mirarme a los ojos y se fue.
— Chau Érica — Yo me quede ahí parada, Steve se había ido sin decirme ni una sola palabra, las cuales me decía antes de lo sucedido en Perú, yo me puse a pensar que yo ya no le llamaba la atención, porque ya Había hecho realidad su sueño, eso solo buscaba de mí, esas palabras que me decía.
— ¡Princesa te deseo, Déjate llevar, te voy hacer Gozar, te voy a enseñar los Grandes Placeres!

Todas esas palabras se las había llevado el viento, llegue a odiarlo por eso, pero cuando me sobaba mi conchita lo recordaba, recordaba cuando estaba entre mis piernas lamiéndome el clítoris y me hacía gozar deliciosos orgasmos.
No podía creer lo que me estaba pasando, aparte de odiarlo por lo que me quito también lo deseaba, deseaba tenerlo entre mis piernas lamiéndome el clítoris, no podía creer que llegase a tanto como para desear eso, yo que al principio me opuse y luchaba a su acoso ahora lo quería de vuelta entre mis piernas.

Trate de olvidarme de esas sensaciones pero no fue fácil hasta que llego octubre y ahora tenía que pasar dos meses de estudios en el cantón de Interlaken, todos fueron conmigo a la montaña pero Steve ni se apareció. La escuela estaba en una colina, había tanta gente, algunas amigas mías estaban entre ellas e incluso una vieja rival de escuela, para mi mala suerte tenía que compartir mi habitación con una suiza media loca, tenía un piercing en la ceja, tenía el cabello corto y estaba en sobrepeso y no era muy habladora conmigo, ¡Qué Mala Suerte! tuve.

Esa noche en la escuela no podía dormir porque Loren como se llamaba la suiza estaba roncando, yo como estaba sin poder dormir, baje mis dedos hacia mi tesorito y comencé a satisfacerme, como no estaba sola, la sensación eran mayor, agarre mi almohada para morder y no dejar escapar ni un gemido.
— Uhmmm… Ahggg… Uhhhhhhh… Mnnn… Uhhhhh… Ahhhhh…

Esta vez estaba gozando más que en mis veces anteriores pero ni lejanamente podía igualar el placer de tener una lengua lamiéndome el clítoris, pero aun así no paraba de masturbarme lo hacía cada vez más rápido, miraba hacia la otra cama y Loren seguía roncando mientras que yo almohada en boca aprisionaba mis gemidos, cerraba los ojos en ese momento de gozo incluso llegue a decir en mi mente.
— Así Steve Ahhhhhhh… sigue por favor Ahhhhhh………
¡Hasta dónde había llegado! imaginarme a Steve comiendo el clítoris, ya era demasiado, pero yo no paraba, seguía y seguía, hasta que se me escapo un gemido fuerte cuando me corrí.
— Ahhhhhhhhhhhh.

Creo que se escuchó hasta en el pasillo porque escuche los pasos de alguien que se acercaba e inmediatamente deje de satisfacerme, por suerte nadie toco a la puerta y ahora pude por fin dormir.

En los días siguientes todo siguió normal, como yo era muy buena para el estudio no tenía tantos problemas como las otras chicas, pero sin embargo mi antigua rival de escuela me tenía en la mira pero no podía hacer algo contra mí porque yo paraba con mis dos amigas y una de ellas media 1.86 la cual imponía respeto pero aun así Shirley mi vieja rival buscaba la manera de molestarme.

Llegó el fin de semana, teníamos libre el sábado y domingo, algunas se iban a sus casas pero como al tener solo sábado y domingo libre preferí quedarme en Interlaken y una de mis amigas hico lo mismo. Antes de lo sucedido en Perú Steve siempre me llamaba al celular pero ahora ni se acordaba de mí, hasta que decidí llamarlo para conversar y no me contesto, pensé que tal vez no tenía el celular en mano así que espere 10 minutos, lo volví a llamar y no me respondió, me sorprendí así que le mande un mensaje pero ni me respondió.

A la semana siguiente lo volví a llamar pero tampoco me respondió, llego el sábado y ahora si podía regresar a Zürich y estar por una semana antes de regresar a Interlaken. En esa semana tampoco vino a la casa, lo volví a llamar y otra vez no me contestaba, esa indiferencia hacia mí me estaba volviendo loca, ¿por qué no me contestaba el perro ese? me preguntaba, hasta que el sábado lo encontré en la casa de mi entre hermana Claudia pues había una cena, cuando lo vi, él estaba sentado en la mesa con vino en mano conversando con el esposo de Claudia, al vernos nos saludó, a mí me saludo como si no lo hubiera llamado, pero en esa noche no pude conversar con él, no había ocasión alguna y al final se retiró antes que yo me diera cuenta.

No sé qué tenía yo, antes lo detestaba por su acoso y ahora lo buscaba. Llegó el lunes, tuve que regresar a Interlaken y esta vez estaría por 3 semanas seguidas, con el trascurso de los días comencé a obsesionarme, quería hablar con Steve pero él no me daba la oportunidad, llegue a mandarle un mensaje diciéndole.
— Steve ¿Por qué no me contestas? ¿Qué pasa contigo? ¿Te has olvidado de mí? Necesito hablar contigo, ¡Llámame! ― Yo la que siempre me daba el lujo de rechazar a los hombres ahora suplicaba, que vueltas da el mundo.
Steve no me contestaba, paso una semana y yo comencé a masturbarme todos los días, no podía creer que estaba obsesionada a sentir otra vez esa maravillosa lengua recorriendo mis labios vaginales sin importar que fuera mi propio tío, todas las noches estaba ahogándome con mi almohada en boca.
— Uhhhhgggg…. Ahhgggggg… Uhhhhhh…. Ahhhhhhhhhhhhh… Mnnnnnn…Mnnnnn… Aaahhhhhhh… Uhghhhh… Ahhhhhh.

Paraba mojadita, quería a cómo fuese volver a sentir esos ¡Deliciosos Orgasmos! quería gemir de ¡Intensó Placer! mis dedos no eran lo suficiente, Paso otra semana y nada, hasta que por fin el viernes en la noche me llamo.
— Hola Érica, discúlpame que no te haya podido responder.
— Si, pero te he llamado varias veces y ninguna me respondías.
— Es que he estado muy ocupado, no tenía tiempo para nadie, ni siquiera para ti, pero ahora ya puedo hablar contigo — No sabía si Steve se estaba haciendo el loco o no, así que decidí en segundos ya no mostrar mi inminente interés.
— Es que estoy aburrida, te he estado llamando para saber si hay alguna fiesta.
— ¡Que Tan Aburrida Estas! pero acaso no tienes libres los sábados y domingos.
— Sí, pero por estos lugares no son como los de Zürich, necesito distraerme de verdad, y como tienes auto podrías venir a recogerme mañana y después traerme el domingo en la noche.
— Querida sobrina nunca cambiarias, pero y si Roxana te llama ¿qué le vas a decir?
— Le diré que estoy con unas amigas en Basel.
— A Basel jajá, oye Érica sabes que no es bueno mentir.
— Jajá mira quien me lo dice, tu, jajá.
— Ya está bien, pero y ¿dónde vas dormir?
— Dónde más, en tu ¡Departamento!
— Pero acá en mi departamento solo hay una habitación ¿dónde vas a dormir? En el mueble no Creo.

En verdad el idiota de Steve se hacia el tonto conmigo, sabía perfectamente que yo quería otra cosa, por algo lo llamaba, eso de estar aburrida era un pretexto mío, pero preferí seguirle el juego.
— Claro que no tonto, tú vas a dormir en el mueble y yo en tu cama
— Jajá, ósea que por culpa tuya tendré que dormir en el mueble, ¡Que Viveza!
A pesar de todo llego a hacerme reír el idiota ese
— Jajá, bueno ¿vas a venir sí o no?
— ¡Total! que me queda, entonces mañana paso por ti.
— Así me gusta que me hagas caso, bueno apunta la dirección.
— Mañana estoy como a las 11 por Interlaken yo te llamo ok.
— A las 11, bueno está bien nos vemos mañana chau.
— ¡Sueñas Con Los Angelitos! jajá chau — El tarado de Steve se hacia el gracioso. — Mañana Por Fin Placare Estas ¡locas Ansias Mías! Me dije a mi misma, Pero aun así aquella noche igualmente me satisface hasta mojarme, incluso me imagine otra vez a Steve entre mis piernas, como había cambiado en tan poco tiempo, ya no era más aquella Érica inocente en el tema del sexo, ahora quería gozar ¡Deliciosos Orgasmos!

Al día siguiente, me levante como a las 8 y 47, después de asearme fui a tomar mi desayuno al comedor, no había tantas chicas pues la mayoría ya se habían marchado, Después del desayuno me aliste para la llegada de Steve, como a las 10 y 52 lo llame.
— Steve ¿ya estas llegando?
— ¿tan desesperada estas por salir?
— Jajá chistoso.
— Ya en 10 minutos estoy por allá.
Después de hablar con el idiota de Steve, Salí solo llevando lo necesario, tanto tenía que regresar el domingo por la noche, Al llegar, bajo del auto, me miro y se rió.
— Hola ¡Aburrida! se ve que el encierro te ha convertido en una fugitiva.
— Muy chistoso Steve, pon mi maleta en el auto y vámonos.
— A sus órdenes señorita fugitiva.

El idiota de Steve estaba gracioso pero yo lo único que quería en ese momento era irme de ese lugar. Durante el trayecto, él me hablaba como si no hubiera pasado nada entre nosotros, me trataba como a la Érica de antes, pero yo no dije nada acerca de lo que paso, así que actué normal, tanto en algún momento teníamos que hablar de lo sucedido en Perú, Después de unas horas llegamos a Zürich y después a su departamento, Era la primera vez que lo visitaba en ese lugar, Aquel departamento era muy agradable aunque solo tenía una habitación su sala si era grande, con la cocina al costado y el balcón espacioso, pues había una pequeña mesa con tres sillas, el baño era agradable y limpio, eso es lo que me gusta de Steve que es muy higiénico le gusta tener todo limpio.

Deje mi maleta en su habitación, después fui a la sala y me senté, Steve me pregunto ¿qué quería comer? yo le dije algo ligero y el preparo unas ricas ensaladas, lechuga, maíz dulce, mozzarella y atún más una salsa para acompañarla, me gusto su ensalada, ligera y deliciosa. Después de almorzar, estuve como una hora en su computadora, estaba chateando con algunas amigas, después me preguntó a dónde saldríamos esa noche pero yo dije:
— Mejor nos quedamos pero eso si compras un poco de Grass y alquilas una película.
— ¡De acuerdo! — exclamó sonriendo.
Estuve sentada chateando con las amigas mientras que Steve me pasaba los cigarros, y me dio un poco de vino, Como 2 horas y media después él se fue a bañarse y se preparó para ir al centro, antes que se fuera le dije que alquilara una comedia, después que se fue, me fui a bañar, me di un buen duchazo, quería estar limpiecita y perfumada.

Después de la ducha, entre a su habitación y me seque el cabello y como no íbamos a salir a ninguna discoteca no necesitaba cambiarme tanto, así que solo me puse mi piyama celeste mi color preferido y me fui a la sala, me senté en el mueble, prendí la televisión y lo esperé.

A los minutos llego con la película, una bolsita de Grass, bebidas, algunas cervezas y también una botella de chivas, esa sería una larga noche. Después de acomodar todas las cosas, Steve se preparó a armar el porro de marihuana, él era muy experto armando porros, yo mientras tanto coloque el DVD del film que había alquilado y como lo había ordenado era una comedia pero también trajo una de acción.

En la sala había un juego de muebles, uno grande otro mediano y uno pequeño, yo me senté al costado del mueble grande, una vez que termino de armar el porro, presione play y miramos la película de comedia. Fumar marihuana me hace reír, al igual que a él, ambos no parábamos de reírnos mirando la comedia. Después que acabó la película, Steve me sirvió un vaso de chivas, con su hielo, y coloco el otro de DVD de acción en el reproductor. Después de una hora se había acabado los dulces y la cerveza solo quedaba el whisky y una coca cola.

Yo estaba sentada a unos centímetros de Steve, ya se había acabado el porro, y después de algunos minutos en la película de acción paso una escena de sexo y fue en ese momento que le dije a Steve.

— Steve ¿recuerdas esa noche en Perú?
— Sí, claro que me lo recuerdo pero no sigas con ese tema.
Sus palabras me sorprendieron, él quería esquivar el tema pensé de inmediato.
— ¡Cómo que no siga! ¿Que acaso lo que pasó aquella noche es algo tan simple de olvidar?
— Érica hablamos después, sigamos mirando la película.
¿Que se creía Steve? que podía ignorar lo que paso, agarre el control y apague la televisión.
— ¡Érica! — Exclamó.
— Oye Steve ¿Que Mierda Tienes? ósea me acosas por años, entras a mi habitación, me haces el amor y después no pasó nada.
— La verdad, es que me arrepiento de lo que hice, me arrepiento de esa horrible obsesión que tuve contigo, ¿cómo pude llegar a tanto? — Se preguntó a sí mismo y me estaba haciendo enfadar.
— Ahora te pones a pensar en lo que hiciste, pero antes me acosabas, querías a como dé lugar hacerme el amor y ahora que ya lo hiciste, te arrepientes, ¿acaso no piensas en mí?
— Me siento una ¡Basura! ¿Cómo pude hacerte eso? tu eres mi sobrina, perdóname Érica, perdóname por todo lo que te hice.
Steve estaba llorando pidiéndome que lo perdone, y eso si me enfado a lo grande.
— Oye ¡CONCHA TU MADRE! ¿Crees que puedo llegar a perdonarte? Me Quitaste Mi ¡VIRGINIDAD!

Grité esas palabras con cólera.

— ¡Lo Lamento! Enormemente Érica, si quieres denunciarme ¡Hazlo! yo no me escaparé

Estaba muy enfadada pero sin embargo me apiadé de él, me acerqué y hablé despacio.

— Steve, deja de llorar — el me miró — lo que paso aquella noche ya no se puede cambiar, lo sucedido, sucedido esta, ya no hay marcha atrás, y no tengo intención de denunciarte, porque en el fondo tenías razón, ya no soy una niña, soy una mujer deseosa que quiere disfrutar los placeres de su cuerpo.
— Gracias Érica, gracias por perdonarme.
— Espera un momento, yo no he dicho que te perdono, solo que no te denunciare y nunca hablare de esto a la familia
— De todas formas Gracias.
— Dime Steve ¿porque crees que te he estado llamado todo este tiempo? ¿Porque crees que he venido a tu departamento? — Solo unos centímetros nos separaban.
— Érica, lo Lamento mucho pero lo que paso en Perú jamás se debe repetir.
— Dime ¿dónde están esas palabras tuyas?, te enseñare los Grande Placeres, te hare Gozar.
— Esas palabras jamás debieron salir de mi boca, me arrepiento.
— Ya no puedo más, tú me cambiaste, lo que me hiciste me cambió radicalmente, ya no me importa que seas mi tío, lo único que quiero es que me hagas el amor y me hagas gozar como en aquella noche      Ahora era yo la que suplicaba, ¡Como Cambie Tanto!
— Érica, no puedo hacerlo, es mejor que te olvides de eso y no hablemos más del tema.
El volvió a darme cólera, aquel Steve que me acosaba ahora ya no quería nada conmigo.
— Eres un ¡COMPLETO IDIOTA! — me levante y me fui con dirección a la puerta pero inmediatamente Steve me detuvo agarrándome por detrás.
— Érica no te vayas por favor — me tenía agarrada de la cintura.
— Ya no puedo ocultar más que me gusta enormemente que me hagas el amor — dije esas palabras dulcemente.
— Por más que lo intento, no puedo dejar de desearte Érica, de sentir tu piel nuevamente.

Esas palabras suyas me excito y voltee, lo mire a los ojos y nos besamos, sus labios y los míos volvían a estar juntos como en la primera vez, sus manos se deslizaron hasta mi cintura, mientras que yo coloque mis brazos alrededor de su cuello. Lo besaba y besaba, no quería separarme de sus labios, al cabo de un minuto el me hiso retroceder hasta que caí en el mueble quedando acostada y el encima mío. Me besaba de una forma excitante y yo no me quedaba atrás, lo agarraba del cabello acomodándole de izquierda a derecha, ¡Que Excitada! me sentía en ese momento, en verdad estaba desesperada por tenerlo encima mío sentir sus labios, el que sea mi tío ya no me importaba en ese momento, el dejo de momento mis labios y me beso el cuello excitándome más.
— Steve, estaba… ¡Desesperada! te necesitaba en verdad — dije agitadamente.
— perdóname Érica, jamás te volveré a dejar de esa manera.
— claro que te perdono Steve ― después seguimos besándonos apasionadamente, el bajo sus manos hacia mi cintura y me hico sacar el polo de mi piyama y como no tenía sujetador, mis senos quedaron a su disposición y no tardo en chupármelas.
— Uhhhhhhh….. Mnnnnn…
Su lengua era ¡Fabulosa! esos giros que hacía a mis pezones me fascinaban, Volvió a besarme pero esta vez yo le metí la lengua y el hico lo mismo, estaba cada vez más excitada, excitada a cada segundo gracias a la forma que me chupaba las tetas.
Me succionaba los pezones y después los lamia haciendo giros con su lengua, volvió a besarme y chuparme, besarme y chuparme, se sacó su polo y nuestra piel volvió a sentirse una vez más, estaba volviéndome loca, ya no podía más, quería sentir esa maravillosa lengua.
— Steve, no me hagas esperar más y ¡Lámeme! mi deliciosa vagina — exclame sujetándolo del cabello
— lo que tu ordenes mi princesa.
Yo misma me saque el resto de piyama también mi braguita y Steve se sorprendió.
— ¡Te Has Depilado!
— Así podrás lamerme mejor Steve — dije lujuriosamente.
Y por fin después de varios meses de desearlo, de soñarme, de alucinarme, su lengua recorrió cada centímetro de mi deliciosa vagina, regalándome esa sensación que solo una lengua hábil puede dar.
— AAAAAAhhhhhh.
Esa… esa lengua AAAAAAhhhhhh me hico gemir Ahhhhhh ¡Que Rico Placer! lo deseaba desde meses, me masturbaba pensado en este momento inolvidable, no quería que se acabase por ninguna razón, AAhhhhh su maravillosa lengua lamia, chupaba y succionaba mi clítoris haciéndome ¡Gozar! Haciéndome ¡Gemir! y Gemir a cada segundo.
— sigue Steve no pares por favor AAAAAAhhhhh.
Agarre su cabello con fuerza sujetándome mientras que los placeres me invadían.
— AAAhhhh ¡Que Delicia! Sigue Steve Sigue…. — exclame con placer.
Mi cuerpo empezó a temblar, mis músculos se contrajeron, mis pezones se endurecieron, ese Orgasmo que deseaba como Loca desde meses por fin hico su aparición y me hico delirar de Placerrrrrrrrr…
—Mnnnn…Uhhhh…AAAAAAAAHHHH… ¡Mierda! ¡Qué Rico! ¡Delicioso! ¡Exquisito! ¡Me corroooo! AAAAAAhhhhh
Ese orgasmo fue intenso pero aun no era suficiente para mí, Steve me metió dos dedos como en aquella vez pero ahora yo quería más.
— Méteme 3 Y No Pares Por Ningún Motivo — dije con inmensa lujuria y El siguió mis órdenes y me hico estremecer con su lengua y sus dedos.
— sigue no te Deten….gas AAAAAAhhhhh.
De ninguna manera un solo Orgasmo podría satisfacerme en esa noche, quería a como dé lugar sentir Orgasmos cada vez Mayores, después de tantos minutos de meter y chupar ese violento Orgasmo estaba por llegar Por Fin…
— No….. Paressssss…… Por Favor…. Sigueeeeeeee Steveeeeeee AHHHH AHHHH. Por La Puta Mare ¡Qué Rico! Orgasmooooooooo…
Me queda casi sin fuerzas por unos segundos, ese orgasmo fue tan violento que me vine bañándole la cara a Steve pero el muy sediento se tomó todos mis líquidos.
— Mi Amor ¡Que Rico Gozas! Me Vuelves Loco Cuando Te Pones Así.
— Deja De Hablar Y Bésame — dije con énfasis y cuando me beso Sentí en sus labios el rico sabor de mi eyaculación, estaba enormemente excitada que ni siquiera ese violento orgasmo pudo agotarme y él dijo.
— Ahora te toca a ti hacerme Gozar, ¡Chúpame la Polla! ¡Chúpame la Pinga! que quiero sentir tu ¡Deliciosa Boquita! sobrinita.
Como yo no era egoísta ahora me tocaba a mí y Steve se sacó el short y pude ver a plenitud su enorme Polla, no sé cuántos centímetros tenía esa cosa yo calculo como 20 centímetros, lo agarre del tronco y me lo metí a la boca.
— AAAhhh Mnnnnnnnn ¡Que Rico! sentir tu boquita, Chúpamela que es toda tuya.
Aquella polla enorme era solo mía, había escuchado a mis amigas que habían tenido sexo antes de mí, que a los hombres le fascinaban que le chupen la polla, una de mis amigas dijo que la primera vez que lo hico le dio asco pero cuando lo hico con un chico que amaba hasta le gusto.
Yo al contrario de mis amigas que no le habían gustado la primera vez, a mí no me pareció nada desagradable al contrario pareció gustarme más aun viendo que Steve gozaba con mi chupada, como era mi primera vez era un poco torpe pero él me indico como debía hacerlo.
— no te apresures en chupármela, debes hacerlo lentamente, succionado la cabeza y haciendo giros con tu lengua después bajas y subes y con tu mano has giros bajando mientras chupas y succionas la cabeza, vamos princesa que tú puedes hacerlo mejor.
— Te La Voy A Chupar Y Chupar Hasta Que Aprenda — lo dije con frenesí.
Seguí las indicaciones, chupaba, lamia y succionaba hasta que pueda aprender, hacia giros con mi lengua alrededor de la cabeza de su polla y me lo metía hasta adentro y succionaba, sacaba bajaba mi lengua hasta sus testículos y después subía y hacia unos giros con mi mano mientras se lo chupaba y succionaba.
— ¡Sí! Así Érica, AAhhhh Que Rápido aprendes, Ohhh, No Te Detengas, ahora chúpame las bolas.
Yo obediente seguí y succione sus testículos después Volví a Subir y Bajar, Subir y Bajar mi lengua por toda su polla
— ahora chúpamela más Rápido, más Rápido Princesa — exclamo — no te Detengas hasta hacerme Venir, quiero correrme en tu Boca, quiero que te tomes toda mi leche, no me dejes absolutamente Nada.
Mientras que con la mano derecha agarraba su polla con la izquierda me masturbaba, Steve como gozaba con mi chupada, me fascinaba que el también goce, no quería gozar sola yo, se lo chupaba cada vez más Rápido, no quería detenerme hasta que esa polla estaba a punto de estallar y mame con más determinación cuando Steve exclamó,
— AHHH……….. OHHH… No Te Detengas Érica que estoy A punto De Explotar.
Chupe y Chupe con más Intensidad, hasta que ese volcán hico una tremenda erupción lanzándome lava blanca y pegajosa dentro de mi boca.
— Mnnnnnnnnnn… OOOhhh… AHHHHHHH…
Steve se vino en mi boca gozando muy rico, yo me trague toda su leche y como en la primera vez que probé su sabor, era muy salado pero esta vez no me importo, yo le había devuelto el Gran Placer que me había hecho sentir minutos antes, ahora estábamos parejos pero aún faltaba tanto por Gozar, deje su polla y lo bese metiendo mi lengua para que el también sienta el sabor de su leche y el me correspondió metió la lengua en mi boca y seguimos así por unos minutos. ¡Nuestra Lujuria Era Increíblemente Intensa!
— ¡Que Rico! me hiciste Gozar Érica, corriéndome en tu boquita y aún falta más por ¡Disfrutar!
Yo lo masturbaba mientras le hablaba.
— Por Supuesto, Que Falta Por Gozar, Quiero Sentir Tu Polla Dentro De Mi Y Esta Vez No Tengas Piedad Conmigo Porque Yo No Lo Voy A Tener Contigo Steve, Estaba ¡Enormemente Excitada! que decía palabras que jamás las hubiera dicho, se lo chupe como una ¡Desesperada! hasta que su polla estaba lista pero antes.

— Steve esa píldora del día siguiente que me diste me ocasiono unos mareos, náuseas.

— Perdóname princesa pero era lo único que tenía en ese momento, un preservativo me hubiera disminuido el placer de hacerte el amor, es la primera vez que no lo utilizo porque tú eres muy especial para mí.          — joder tendré que tomarlo, con tal que me disfrutes a plenitud, además ya han pasado muchos meses desde que lo tome, la próxima vez usare un método apropiado.

— gracias princesa, no te preocupes no me correré dentro de ti para que no haiga tantos flujos, en la habitación tengo las píldoras.

— Ya después me dirás como las conseguiste, ahora solo quiero sentirte dentro de mí y gozarnos, me senté encima de él y me la metió haciéndome Gemir de Dolor y Placer.
— AAAhhhhh… AAAAyyyy… AAAhhhhh… Auhhhh… AAAhhhhhhhh.
Esa enorme polla me destrozo la Vagina y era yo que lo metía hasta el fondo cabalgando como una Loca, cada envestida me hacía Gemir de Dolor y Placer, Steve chupaba mis tetas como un desesperado pero en momentos las dejaba para gemir de Enorme Placer.
— OOhhhhh AAhhhhhhhhhh OOOhhhhhhhhhhh Ericaaaaaa AAAAhhhhhhhhh.
Los gemidos de placer de Steve me volvían más loca, y comencé a cabalgar con más intensidad, estaba como una desesperada por Placer, no sé cómo podía aguantar tanto dolor.
— AAAAYYYY AHHH AYYYYYYHHHH.
Casi no podía dejar de meterme esa enorme polla no me detenía por nada a pesar que me estaba destrozando mi deliciosa conchita, pero como lo había deseado por meses ni siquiera el enorme dolor podía detenerme y cada vez me movía más y más rápido hasta que ya no gemía si no gritaba.
—AHHHHHHH AYYYYYY AHHHHHHHHH JODERRRRR
Estaba como Poseída, ni el Dolor podía Conmigo, no me detenía por nada, Dolor y Placer, Dolor y Placer ¡Que Loca! que estaba en ese momento, parecía una Verdadera ¡Puta Insaciable! que no se detenía, que no tenía piedad consigo Misma metiéndose ese enorme trozo de carne Violentamente.
— OHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHH ERICAAAAAAAAAAAAAAA NO TE DETENGASSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Steve se sentía en el paraíso por el Rico, Delicioso Placer, ya casi no podía chuparme las tetas porque estaba gritando de Placer, su propia sobrina estaba encima de él metiéndose su enorme polla hasta el fondo como la Sucia PUTA que era en ese momento
— AHHHHHHHHHHHHH AYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
Ni yo misma me reconocía, había cambiado tanto, jamás pensé que sería tan fogosa, una que quería llegar a los límites del placer, una que no se detenía ante el dolor, una que solo quería disfrutar de los placeres carnales, No sé cuánto tiempo habré durado en esa posición cabalgando hasta que un violento orgasmo estaba por llegar, Todo mi cuerpo comenzó a temblar por el inminente cataclismo que se acercaba, me moví más rápido de lo que estaba, me sujete de Steve tan fuerte de su cuello que por poco podía estrangularlo y ese terremoto de placeres me sacudió con ¡Extrema Violencia!
— No Puedo Creer…lo  AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
HHHHHHHHHHHHHHHHH…… AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
Mi cuerpo aún se sacudía, aun sentía espasmos de placer, tuve que esperar minutos para poder recuperarme, me quede ahí abrazando a Steve casi sin fuerzas por minutos pero él me abrazo con delicadeza hasta que me recuperara, me miro y me dijo
— ¡Que Violenta! Eres cuando te Corres Érica y eso me vuelve Loco De Placer
— Uhhhh… tú fuiste el que me inicio Steve, descubriste una loca insaciable — dije débilmente
— entonces somos dos locos — ambos sonreímos
Después que me recuperé Steve se levantó conmigo sosteniéndome en el aire, me sujeto de las nalgas follandome y yo me sujete de su cuello, ahora era el que hacia todo el trabajo, yo por momentos casi me soltaba de él porque volteaba mi cabeza hacia abajo por los gemidos de Dolor y Placer que sentía, estábamos follando intensamente “El Tío Y Su Deliciosa Sobrina”
Como a los minutos Steve ya no pudo resistir más en esa posición, ya no tenía fuerzas para seguir reteniéndome en el aire, así que me dejo sentada en el mueble me abrió las piernas y me la metió
— OHHHHHHH AHHHHHHHHHH OHHHHHHH AHHHHHHHHHHHH
Yo me acariciaba el clítoris mientras que el me destrozaba
— AYYYYYHHHHHHH UHHHH AHHHHYYYYYYY AYYYYYY AHHHHHHHHHHHH DESTROZAME STEVE NO TENGAS PIEDAD CONMIGOOOOOOO AYYYYYYHHHHH
No se cómo podía resistir tales envestidas, tal vez esa combinación de Dolor y Placer me volvía más loca por lo que pedía que no tenga Piedad conmigo, además yo me frotaba sin parar el Clítoris hasta que él me dijo
— AHHHHHH ERICA YA ME CORRO CHUPAMELAAAAAAAAAAAAAAAA
saco su polla y lo llevo hacia mi boca y yo como una desesperada se lo chupe hasta que unos segundos después me lanzo misiles de esperma
— AHHHHHHH OHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
Que Rico se vino Steve en mi boca, no me detuve aun después de haber tragado todo ese cargamento de leche, me divertía que Steve tuviera algunos temblores mientras se la seguía chupando, hasta que su polla perdió fuerza y lo deje para que descanse.
— ¡Que Rico! se siente follar contigo Érica, de todas las mujeres que he tenido ninguna me ha hecho gozar como tú, eres una ¡Salvaje! que necesita ser ¡Domada!
— Y aun Quiero Más Steve, Vamos A La Cama
Steve me miro como si no me conociera, su tierna sobrinita se había convertido en una Insaciable Por Placer, Dejamos la sala y nos fuimos a la habitación pero antes yo entre al baño a enjuagarme la boca, Steve se había corrido dos veces en mi boca, después entre a la habitación y él estaba acostado en la cama, también había prendido una vela perfumada para hacer más agradable el ambiente y acto seguido me subí encima suyo y le coloque toda mi concha en la cara para que comenzara a lamerme el clítoris
— Ahhhhh UUUhhhhhh Mnnnnnn AAAhhhhhhhhhhh UUhhhhhh AAhhhhhh
Como me gusta sentir una lengua lamiéndome el clítoris, me vuelve Loca, yo me movía frotándole la cara a Steve, su lengua me enloquecía, lamia y lamia
— AAhhhhhhh Así Mi Steve Sigueeee…. ¡Que Rico! no te detengas por favorrr Mnnnnn… Uhhhh… Ahhhhhh…
Me movía como loca como si tuviera hormigas en la concha y no podía detenerlas.
— Que Placer Tannnnnnnnn Ricoooooooooooooooooo ¡JODER!
Seguí así hasta que ese Rico Orgasmo me golpeo con fuerza
—UHHHHHHH AAAAAAHHHHH AAAAAAHHHH…

Mierda Qué Delicioso Orgasmo Sentí, dejé caer mi cuerpo sobre el pero me dijo que le estaba aplastando la polla e inmediatamente me Salí de ahí y me quede acostada tratando de recuperarme, pero Steve no me dejo descansar porque a los segundos se arrodillo al lado de mi cara y me dio su polla la cual no deje de mamarla por varios minutos, Me frotaba el clítoris mientras que le daba una Deliciosa Mamada a esa Fabulosa Polla y minutos después Steve se colocó encima mío y me hico una Fabulosa Rusa o Cubana con mis tetas, Yo apreté mis pechos para que Steve gozara más Rico.
— ¡Que Ricas Tetas! que tienes Mi Amor OOOhhhhhh AAAhhhhhh.
Steve siguió haciéndome esa Increíble Cubana hasta que su polla necesitaba Disfrutar de mi Vagina el me levanto la pierna derecha que se apoyó en su hombro y comenzó a gozarme y gozarme, no paraba de destrozarme la concha, Mete y Saca, Mete y Saca, sus embestidas eran grandiosas y violentas.
— OOhhhhhh AAAhhhhhhhhhh Ericaaaaa AAhhhhhhhh…. Me Vuelves Loco Mi AAmorrrrr.
— Ayyyyhhhhhhh UUhhhhh Ayyyhhhhhhhh Y Tu A Mi Steveee.
Que Violenta Follada Nos Dábamos, no nos importaba si éramos Tío y Sobrina, solo nos importaba Follar y Follar, Gozar y Gozar con nuestros cuerpos, yo era completamente Suya y el completamente Mío.
Después dejo de follarme y me dijo que me colocara en posición de perrito y yo obediente obedecí y el detrás mío me la metió con fuerza y me embistió sin Compasión haciéndome gritar de Dolor y Placer, las lágrimas se deslizaron por mi mejilla.
— AUUUUU AYYYY
Los minutos pasaban y pasaban, follabamos y follabamos salvajemente hasta que por fin ambos nos corrimos simultáneamente por Primera Vez
—OHHHHHHH ERICAAAAAAAAA OHHHHH AAAAAHH
OHHAAAAAHH…
-AYYYYYYHHHHH NO…… TE DETEN….. GASSS AAAAAYYYYYYHHHHH…
Qué Rica, Deliciosa y Placentera Corrida nos dimos al mismo tiempo, yo quede tendida casi sin fuerzas, esa corrida fue de Maravilla y Después de 5 orgasmos por fin estaba satisfecha, es más había quedado agotada y Steve también estaba igual, me acerque con dificultad a su boca para besarlo y después le dije
— Que Rico Que Gocé Esta Noche Contigo Querido Tío.
— Yo digo… lo mismo Querida Sobrinita, y aún falta tantos Placeres Por Disfrutar.
— Y tú me los enseñaras ¿No?
— Por Supuesto Que SI y aún falta algo, lo que más deseo de ti y lo que me llamo la atención de tu desarrollo
— ¿Qué cosa? — pregunté con dulzura.
— Tu Apetitoso, Delicioso, Exquisito y Rico Culo Que Tienes Mi Princesa — exclamó.
— Sabía que dirías eso — sonríe.
— Así Es, no veo el momento de hacerte un Rico Anal, entrar en ese rico Manjar Que Tienes.
— Sabía que mi Deseada Colita no se escaparía a tus Deseos De Placer.
— Como voy a dejar escapar tu Rico Culo si es lo que más deseo de ti, todo el tiempo que te deseaba pensaba en lo Rico de penetrarte Analmente, ver tu carita mientras recorro cada centímetro de tu rectito.
Después de decir eso Yo le metí mi dedo en la boca y el me lo chupó.
— Todos en la escuela deseaban mi hermosa colita y tú serás el primero en profanarlo pero Steve mis amigas me han dicho que es Muy Doloroso — dije con un poco de temor.
— No Te Preocupes Mi Amor que yo sé cómo iniciarte analmente, y vas a ver que tal vez te guste más que hacerlo por tu Deliciosa Conchita.
— Eso Tengo Que Sentirlo, tú me lo harás delicadamente ¿No? Steve.
— Claro Princesa, déjamelo todo a mí que yo te hare gozar, voy a disfrutar el rico culo que tienes Érica.
Al final nos quedamos dormidos, muy abrazaditos los dos, había sido una noche de ricos placeres y aún faltaba que Steve me iniciara analmente.

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