Mi tía viene a pasar unos días en casa

La historia que os voy a contar es totalmente cierta.

Hará unos dos años, mis padres se divorciaron cuando yo tenía tres años y no volvía a saber nada de él.

Mi madre (Pilar), se fue a trabajar como un día cualquiera, a media mañana, mi tía (Amparo), me llamó por teléfono y me preguntó que si podía hablar conmigo, le dije que sin ningún problema, le dije que se pasara por casa y charlábamos tranquilamente.

Pasó mas o menos una media después de que se fuera mi madre a trabajar cuando mi tía llegó a mi casa, me contó que desde que su hijo se fue de casa estaba muy sola y que muchos días no hablaba con nadie, traté de animarla un poco, mientras hablábamos, tranquilamente en el salón de mi casa.

Cuando llegó mi madre de trabajar, se sorprendió al ver a Amparo allí en casa preguntando si había pasado algo, tranquilicé a mi madre diciéndole que todo iba genial y que no se preocupara de nada; mi madre invitó a comer a mi tía, entonces fue cuando le contó la historia a mi madre que a mi me había contado antes.

Decidimos mi madre y yo que se viniera a vivir con nosotros aunque no fue nada complicado convencer a mi madre; por la tarde, comenzamos la mudanza de la casa de mi tía a la nuestra, no estaba muy lejos de donde nosotros vivimos así que fue todo sin complicaciones.

Una vez ya en mi casa, después de que hubiesemos hecho toda la mudanza, le hubiésemos presentado la casa y hubiésemos instalado a mi tía en su habitación, Amparo me dijo que se iba a duchar y que si no me importaba, al instante, le dije que estaba en su casa y que no nos tenía que pedir permiso para nada.

Después de que Amparo se duchase, salió completamente desnuda del baño sin darse cuenta de que mi madre y yo estábamos en el salón, mi madre le dijo que no pasaba nada y que todo quedaba en familia (soltando una carcajada), después de que mi tía ya se cambiase de ropa y todo, nos sentamos los tres en el salón a ver un rato la tele para poco después preparar para la cena.

La cena fue magnífica, más tarde después de recoger la cocina y todo, mi tía entró en la habitación junto con mi madre, sorprendido les pregunté que si pasaba algo; al entrar en la habitación mi madre y mi tía maquilladas y guapísimas, Amparo con una minifalda vaquera y una camiseta de tirantes, y Pilar con un short y una camiseta de tirantes me entró una erección que intenté disimular todo lo que pude. Las dos se sentaron a un lado mio cada una y me empecé a excitar, me dijeron que me levantara, entonces, mi madre se levantó y se puso justamente delante de mí y en cuclillas mientras que me quitaba el pantalón, yo me quedé mirándole los pechos a mi madre mientras que mi tía me daba un beso que disfruté muchísimo, una vez que ambas me desnudaron por completo, llegaba mi turno, empecé por mi madre, le quité el short y la camiseta de tirantes y por unos segundos, miré a mi madre varias veces de arriba a abajo observando el sujetador de color blanco que llevaba mi madre y el tanga de color naranja que llevaba puesto, entonces, mi madre me preguntó:

Pilar: cariño, ¿estás bien, te pasa algo?

Yo: (algo avergonzado) no, nada mama. Es que me encanta el sujetador y el tanga que llevas puesto

Pilar: ohhh, es que te como

Después de dejar a mi madre en ropa interior, le dije que no se quitara nada, entonces me dijo mi madre, vale cariño tu manda.

Al instante, me puse con mi tía, le quité la minifalda y la camiseta de tirantes e hice lo mismo que había hecho con mi madre. Mi tía llevaba también un tanga pero de color azul y un sujetador beige. Hice la misma operación que con mi madre mirándola de arriba a abajo cuando mi tía me preguntó:

Amparo: ¿Te gusta lo que ves?

Bastante sorprendido le dije que me encantaba. Mi madre se levantó de la cama donde estaba sentada y me dijo:

Pilar: somos todo tuyas

Yo al principio sin saber que hacer tras la frase de mi madre solté una leve carcajada, y las miré primero de arriba a abajo.

En primer lugar, me acerqué a las dos, tanto a mi madre como a mi tía y les miré durante unos segundos la vagina; mi madre tenía algo de vello al igual que mi tía, entonces, mi madre se puso en cuclillas y me empezó a masturbar al igual que mi tía intentando compartir pene entre las dos.

Más tarde, mientras que mi madre le hacía una mamada a mi tía en la vagina, le metí el pene a mi madre por el ano cuando a los pocos segundos empezó a gemir como nunca antes la había oído.

Finalmente, mi madre y mi tía se pusieron en cuclillas justamente delante de mí mientras que yo me hacía una paja y terminaba eyaculando en la cara de mi tía y en la cara de mi madre.

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Mi tía viene a pasar unos días en casa

La historia que os voy a contar es totalmente cierta.

Hará unos dos años, mis padres se divorciaron cuando yo tenía tres años y no volvía a saber nada de él.

Mi madre (Pilar), se fue a trabajar como un día cualquiera, a media mañana, mi tía (Amparo), me llamó por teléfono y me preguntó que si podía hablar conmigo, le dije que sin ningún problema, le dije que se pasara por casa y charlábamos tranquilamente.

Pasó mas o menos una media después de que se fuera mi madre a trabajar cuando mi tía llegó a mi casa, me contó que desde que su hijo se fue de casa estaba muy sola y que muchos días no hablaba con nadie, traté de animarla un poco, mientras hablábamos, tranquilamente en el salón de mi casa.

Cuando llegó mi madre de trabajar, se sorprendió al ver a Amparo allí en casa preguntando si había pasado algo, tranquilicé a mi madre diciéndole que todo iba genial y que no se preocupara de nada; mi madre invitó a comer a mi tía, entonces fue cuando le contó la historia a mi madre que a mi me había contado antes.

Decidimos mi madre y yo que se viniera a vivir con nosotros aunque no fue nada complicado convencer a mi madre; por la tarde, comenzamos la mudanza de la casa de mi tía a la nuestra, no estaba muy lejos de donde nosotros vivimos así que fue todo sin complicaciones.

Una vez ya en mi casa, después de que hubiesemos hecho toda la mudanza, le hubiésemos presentado la casa y hubiésemos instalado a mi tía en su habitación, Amparo me dijo que se iba a duchar y que si no me importaba, al instante, le dije que estaba en su casa y que no nos tenía que pedir permiso para nada.

Después de que Amparo se duchase, salió completamente desnuda del baño sin darse cuenta de que mi madre y yo estábamos en el salón, mi madre le dijo que no pasaba nada y que todo quedaba en familia (soltando una carcajada), después de que mi tía ya se cambiase de ropa y todo, nos sentamos los tres en el salón a ver un rato la tele para poco después preparar para la cena.

La cena fue magnífica, más tarde después de recoger la cocina y todo, mi tía entró en la habitación junto con mi madre, sorprendido les pregunté que si pasaba algo; al entrar en la habitación mi madre y mi tía maquilladas y guapísimas, Amparo con una minifalda vaquera y una camiseta de tirantes, y Pilar con un short y una camiseta de tirantes me entró una erección que intenté disimular todo lo que pude. Las dos se sentaron a un lado mio cada una y me empecé a excitar, me dijeron que me levantara, entonces, mi madre se levantó y se puso justamente delante de mí y en cuclillas mientras que me quitaba el pantalón, yo me quedé mirándole los pechos a mi madre mientras que mi tía me daba un beso que disfruté muchísimo, una vez que ambas me desnudaron por completo, llegaba mi turno, empecé por mi madre, le quité el short y la camiseta de tirantes y por unos segundos, miré a mi madre varias veces de arriba a abajo observando el sujetador de color blanco que llevaba mi madre y el tanga de color naranja que llevaba puesto, entonces, mi madre me preguntó:

Pilar: cariño, ¿estás bien, te pasa algo?

Yo: (algo avergonzado) no, nada mama. Es que me encanta el sujetador y el tanga que llevas puesto

Pilar: ohhh, es que te como

Después de dejar a mi madre en ropa interior, le dije que no se quitara nada, entonces me dijo mi madre, vale cariño tu manda.

Al instante, me puse con mi tía, le quité la minifalda y la camiseta de tirantes e hice lo mismo que había hecho con mi madre. Mi tía llevaba también un tanga pero de color azul y un sujetador beige. Hice la misma operación que con mi madre mirándola de arriba a abajo cuando mi tía me preguntó:

Amparo: ¿Te gusta lo que ves?

Bastante sorprendido le dije que me encantaba. Mi madre se levantó de la cama donde estaba sentada y me dijo:

Pilar: somos todo tuyas

Yo al principio sin saber que hacer tras la frase de mi madre solté una leve carcajada, y las miré primero de arriba a abajo.

En primer lugar, me acerqué a las dos, tanto a mi madre como a mi tía y les miré durante unos segundos la vagina; mi madre tenía algo de vello al igual que mi tía, entonces, mi madre se puso en cuclillas y me empezó a masturbar al igual que mi tía intentando compartir pene entre las dos.

Más tarde, mientras que mi madre le hacía una mamada a mi tía en la vagina, le metí el pene a mi madre por el ano cuando a los pocos segundos empezó a gemir como nunca antes la había oído.

Finalmente, mi madre y mi tía se pusieron en cuclillas justamente delante de mí mientras que yo me hacía una paja y terminaba eyaculando en la cara de mi tía y en la cara de mi madre.

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Mi madre tiene una charla con mi profesora

Todo comenzó hace dos años, mi madre (Pilar) había sido citada por mi  profesora de inglés (Lourdes) para hablar sobre un problema que tuve con ella días atrás. Tres días antes más o menos Lourdes me dijo que me quedara en la clase porque quería hablar conmigo sobre las notas, al principio me asusté pero me dijo que no pasaba nada. La charla fue con total normalidad; Lourdes me dijo que quería hablar con mi madre y que en teoría era una charla rutinaria sobre cómo iba mi curso. Cuando terminó de hablar conmigo, me dijo que recogiera todas mis cosas porque todos mis compañeros ya se habían ido y que iba a cerrar la clase.

Mientras recogía mis cosas, Lourdes borraba la pizarra y fue en ese momento cuando me quedé mirándole su culo, me pilló y me dijo: “¡Raúl! ¿Qué miras?” Yo no sabía que decirle en ese momento, me dijo que me esperara un momento, cerró la puerta de la clase y me dijo que esperara. Me preguntó qué me pasaba, y bajó la mirada y me vio el pene erecto, ella se enfadó y me dijo que esto se lo contaría a mi madre y que me fuera de clase inmediatamente.
Por la tarde, Lourdes llamó a mi madre y le dijo que quería verla con urgencia el lunes.

El lunes después del fin de semana, mi madre fue a hablar con Lourdes y estaba yo presente, le dijo lo que había pasado y ella se enfadó como nunca antes. Al final de la charla, cuando íbamos a salir de la sala le volví a tocar el culo a Lourdes y entonces ambas me preguntaron que qué me pasaba y que por qué lo hacía. Lourdes me estaba mirando el bulto que tenía debajo del pantalón al igual que mi madre, entonces me puse serio y le dije a mi madre que se quitara toda la ropa delante de mi profesora.

Cuando estaba completamente desnuda, Lourdes la miró de arriba abajo. Pilar no se había depilado sus partes desde hacía un mes y tenía vello. Entonces le dije a Lourdes que se quitase toda la ropa como había hecho Pilar. Lourdes se quitó toda su ropa y mi madre se quedó mirando su vagina, que la tenía peluda más o menos como la suya.

Al rato de que todos (los 3) estuviésemos desnudos, Lourdes me dijo que quería hacer pis. Le dije que no iba a ir al baño y mi madre también se lo estaba haciendo. Lourdes se puso en cuclillas y orinó tranquilamente observando la vagina de mi madre. Cuando Lourdes terminó de hacer pis, le tocó la vagina a Pilar, que también estaba en cuclillas y le orinó un poquito encima, a mi madre le entraron ganas de hacer pis justo cuando Lourdes le hace un dedo por la vagina.

Después, Pilar me dijo que me quitara la ropa y le mostrara mi pene a Lourdes; ella se quedó asombrada y con mucha vergüenza me lo tocó. Cogiendo un poco más de confianza, me empezó a hacer una paja mientras que mi madre le comía el coño.

Al final se masturbaron la una a la otra mientras que Lourdes me hacía una paja, y terminé eyaculando en los pechos de mi madre.

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