Mi tío me hizo conocer los ricos placeres (3)

UNA DELICIOSA ADICCIÓN

Me desperté dolorida, especialmente mi tesorito, que había sido muy maltratado tanto por Steve como por mi locura desenfrenada, mi tío aún seguía dormido así que me levante con todo y dolor y me fui al baño a bañarme, mientras jabonaba mi cuerpo el líquido se escurría hacia mi vagina y me hacía sentir algo agradable pero como a los 10 minutos que estaba duchándome entró mi tío follador al baño. — Buenos Días Princesa — dijo al entrar aunque la cortina le impedía verme. — Steve, está bien que ayer hayamos follado como Locos pero eso no quiere decir que no respetes mi privacidad al minuto el muy perro abrió la cortina y me contempló. — WUAOOO… ¡Que Deliciosa! ¡Que Hermosa! Que te ves con esa crema de ducha deslizándose por tu Delicioso Cuerpo — sus ojos me devoraban desde mis piernas hasta mi rostro. — Jajá, ya no jodas y aséate — lo puse en su lugar de inmediato. — Como tú digas princesa — sonrió el idiota. — Prepara el desayuno y me lo traes a la cama que quiero descansar hasta el mediodía porque estoy adolorida por follar como ¡Loca! Anoche. — Jamás Olvidare Lo De Anoche, me lo recordare para toda mi vida. — Ya deja de hablar, y apresúrate. — A sus órdenes su ¡Majestad! Steve estaba gracioso pero tenía razón, esa follada intensa jamás podré olvidarla, tanto en placer como en locura, después de bañarme y de todo lo demás, me acosté en la cama esperando mi desayuno pero antes desayunaría otra cosa. Después de salir del baño cerré la ventana que Steve había dejado abierta para que ventilase la habitación y se fuese el olor a sexo que aún quedaba, después me puse mi otra piyama pues la anterior estaba en la sala, me acosté en la cama y prendí la televisión, a los minutos el entro y dijo que aún faltaba poco para terminar y se acostó a mi lado de la cama. — Entre poco está el desayuno. — ¿Que Estas Preparando? — Pregunté por qué él tenía una sonrisa sospechosa. — Es una sorpresa. — Después de la sorpresa que me diste en Perú, puedo esperar cualquier cosa de ti. — Jajá, ¿eso piensas de mí, Érica? — ¡Exactamente! más bien ve a la sala y trae mi piyama. Steve sin decir nada inmediatamente se fue a la sala y regreso con mi ropa olfateándolo como un perro antidroga — Oye Idiota ¿Que Estas Haciendo? — exclamé por su locura. — Oliendo tu rico aroma a mujer — Tu sí que eres un ¡Enfermo! por hacer eso, oler mi piyama y mi braguita. — Por supuesto que soy un enfermo, pero enfermo por ti — Después de decir esas palabras dejo mi ropa encima del mostrador y se acostó a mi lado — Tú me vuelves loco Érica, más que cualquier otra mujer, las dos noches que pase contigo vale ¡Inmensamente! Más que todas las noches de sexo que he tenido en mi vida. Esas palabras comenzaron a excitarme pero inmediatamente cambié el tema. — Deja de hablar y tráeme el desayuno que ya quiero desayunar. — No te preocupes por el desayuno mi princesa. Mi enfermo tío me miro con lujuria y yo sentí la excitación que se incrementaba, el aprovecho para tomarme de la nuca y me beso intensamente haciendo excitarme por completo y a los minutos le metí la lengua, el saco la colcha blanca con la cual me cubría y se colocó casi encima mío, besándome mejor, yo por mi parte no me quedaba atrás, lo besaba con intensidad metía toda mi lengua en su boca, el sin dejar de besarme comenzó a sacarme el polo de la piyama hasta que dejo mis labios y me saco el polo dejando al descubierto mis senos los cuales no dejo esperar para chuparlos, succionarlos y lamerlos. — Ahhhhhh…. Mnn…. Steve…. no sigas por favor…. Ya follamos como locos ayer, mi cuerpo ahora me duele Uhhh… me vas a lastimar en vez de hacerme gozar, mi vagina me duele. — No te preocupes princesa, que no te voy a lastimar, sé que estas dolorida por eso solo quiero sentir el sabor de tu piel, te haré disminuir esos dolores con los orgasmos. Al escuchar esas palabras me tranquilizaron y me deje llevar por la excitación — No tuviste suficiente anoche ¿no? — dije con voz delicada. — Claro que fue de maravilla pero al tenerte tan cerca me excitas Princesa. Cuando termino de hablar lo bese con inmensa pasión, estuvimos besándonos intensamente por varios minutos hasta que dejo mis labios y se concentró en mis pezones para disfrutarlos. A cada momento yo gemía más, hasta que el me saco el pantalón de la piyama y mi braguita y comenzó a lamerme mi adolorida vagina pero Steve era un maestro y supo cómo hacerme gozar. — Ahhhhhh…… Mnnnnnnnnnnnnnnnnnn… Cada lengüetazo me hacía delirar, mi clítoris estaba recibiendo un gran tratamiento de lengua, un excelente masaje que me hacía gemir y gozar, retorciéndome por los placeres que esa maravillosa lengua me regalaba. — Mnnnnnn…. Uhhhhhh…. Ahhhhhhhhhhh… En medio de los gemidos y placeres trate de decir lo que sentía aunque era difícil. — Ahhhhh… Steve yo me siento Afortunada… Uhhh…. Que tú seas el Primer Hombre que me hace El Amor, eres un Experto Mnnnnnn… en el tema del sexo Ahhhhhhhhh…. Y me Uhhhhh haces gozar Muchi…. Simo Ahhhhhh … no… No Pares Por Favor…. Que siento Que pronto me correré Ahhhhhhh……….. A los minutos ya no pude aguantar y llego los Temblores de Placeres que me sacudió el cuerpo, Steve muy sediento se tomó mis fluidos que le regalaba y al minuto después fue a besarme para darme el sabor de mis líquidos.Toda la habitación olía a sexo, de nada sirvió ventilarlo, yo estaba totalmente desnuda mientras que el aún estaba vestido pero no por mucho tiempo, dejo mis labios y se sacó el polo, nuestras pieles volvieron a tocarse. — Steve fue muy ¡Delicioso! Ese Orgasmo que me diste, ahora si ¿ya tuviste suficiente? — ¿Aun te duele tu Deliciosa Vagina? Princesa — Ya no tanto como antes pero debo… — Entonces aun no es ¡Suficiente! Te quiero quitar todos los dolores a punta de orgasmos. Al terminar de hablar mi tío inmediatamente volvió a chuparme mi conchita sin dejarme tiempo para descansar, esta vez los movimientos de su lengua habían acelerado más que antes, no me daba tregua alguna para descansar, yo me retorcía a causa del placer como en la noche anterior, lo agarré del cabello con fuerza pero a los minutos después Steve me sorprendió al voltearme de golpe quedando mi deseada colita en frente suyo y su lengua por instinto fue a lamer mi ano. Steve me estaba haciendo el anilingus o como lo llaman otros el Beso Negro, era un placer nuevo para mí y llego a gustarme, aunque no era muy recomendable que digamos pero como yo me había bañado, mi Anito estaba limpio pero creo que eso a Steve poco le importaba, porque estaba muy excitado y como deseaba mi colita no dudo un segundo. Aquel nuevo placer me fascinó y me hizo gemir, Steve parecía un adicto a hacer anilingus porque no dejo de lamerme el ano, sus lamidas eran más intensas que antes, su maravillosa lengua hacia rápidos giros en mi Anito, no declino en chuparme el culo, prácticamente había hundido su rostro entre medio de mis nalgas, no podía controlar a un adicto así. Yo dejaba escapar gemidos cada vez más intensos hasta que Steve incremento mis gemidos al meter su mano por debajo y frotarme el clítoris. El enorme placer que sentía no me deba tregua, ¡Qué rico placer! a los segundos deje de gemir para gritar por lo que use mi almohada para morder tratando de disminuir mis gritos de placer. — Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh… Mnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn… Ummmmmhhhhhhhhhhhhh……………… Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh… Me retorcía. No podía estar quieta, ni podía me resistir. No podía parar de gozar, y al cabo de unos minutos estalló una bomba de exquisitos placeres en mi cuerpo. — AHHHHHHHHH… Exquisito, delicioso, maravilloso, sabroso, rico, no sé qué otras palabras utilizar para describir ese inmenso manjar de placeres que me sacudieron con fuerza. Steve dejó de satisfacerme para apreciar cómo me había dejado, totalmente débil, agotada por esos violentos placeres, después se acostó a mi lado — Así me gusta princesa, que disfrutes, que goces tantas cosas ricas que te habías perdido en todo el tiempo que te resistías a mí. — Tie…nes razón Steve pe.. ro tuvo que pasar tiem.. po para. Poder asimilarlo. Pero ahora ya no… hay marcha a… tras, quiero… seguir Gozando contigo… a pe… sar que seas mi tío. — Por supuesto que lo haré mi deliciosa sobrina Érica, soy tu maestro y tu mi sabrosa alumna Steve me acaricio las nalgas mientras me hablaba. — ¡Qué sabroso culo que tienes princesa! No veo el momento de entrar en tu rico manjar pero sé que ahora sería demasiado para hacerlo porque hoy en la noche regresas a interlaken, esperaré para la otra semana. — Gracias Steve por entender, yo también estaré esperando ese momento para que me hagas sexo anal porque sé que tú serás delicado conmigo, ahora por favor déjame descansar. — Si descansa, yo voy a ir al centro a comprar algo de comer. — Que sea comida china ok. — ok, ya regreso. Steve se aseo y se fue del departamento mientras que yo me quede a descansar otra vez, en vez de yo desayunar Steve me había desayunado. Después de descansar media hora nuevamente me fui a bañar, y después fui a la cocina por el desayuno y para sorpresa mía no encontré nada listo, no me quedo otra que preparar el desayuno, solo lo hice para mí, después me fui a descansar por varias horas, hasta que la llegada de Steve me despertó, cuando entro a la habitación, le llame la atención por haber mentido con mi desayuno pero lo perdone al momento, fui a la sala y vi. Que Steve había traído muchas cosas para comer, diferentes comidas, china, tailandesa, italiana, yo le dije porque trajo tanto y el respondió que quería que yo escogiera.

Después de almorzar nos pusimos a ver otra película que tenía, varias horas después llegó el momento de partir, me aliste y salimos de su departamento y nos fuimos, varias horas después de viaje llegamos a interlaken pero como no quería que nadie me viera regresar con Steve, porque había algunas chicas que lo conocían nos detuvimos en una estación de autos a varias cuadras de la escuela. El saco mi pequeña maleta de la maletera y nos despedimos pero no sería como antes, Steve vio alrededor que no había nadie conocido y me tomo de la cintura besándome dulcemente. — Después del Maravilloso tiempo que pasamos juntos Princesa, te estaré extrañando todos estos días hasta que salgas nuevamente el próximo sábado. — ¿Tanto Así? Steve — dije con dulzura. — Exactamente, tú ¿no piensas lo mismo? — Exactamente tío Steve jajá… chau nos vemos la otra semana. — Cuídate Mucho Mi Deliciosa Princesa — dijo mientras me alejaba del lugar. Cuando llegue a la escuela encontré a Shirley fumando sola y cuando me vio dijo que ya se le fue las ganas de fumar, al parecer aun tenia rivalidad con ella pero yo solo me reí de lo que dijo y me fui adentro de la escuela y encontré en el pasillo a mi amiga y después de dejar mi maleta en la habitación Salí con ella al patio a conversar y fumar unos cigarrillos.

El lunes Steve me llamo en la noche pero yo no le respondí, quería que sufra como yo sufrí cuando lo buscaba, pero en la noche comencé a masturbarme pensando en todo lo que habíamos hecho, como siempre Loren estaba roncando y yo aprovechaba eso para satisfacerme a mí misma aunque no como sentir esos Ricos Placeres, el día martes nuevamente Steve me llamo pero yo no le hice caso y otra vez me masturbe Rico, el miércoles él me mandó un mensaje diciéndome tantas cosas y después me llamo pero no le hice caso, el jueves como no le respondía al celular me busco en el Chat como yo y que usaba mi nombre como Nick EricaG, me escribió pero yo no le hice caso, jajá ahora era Steve el desesperado por hablar conmigo, una dulce venganza.

Al día siguiente si le iba responder cuando me llamase pero para su mala suerte mi madre me llamo primero y dijo que vendría mi padrastro a recogerme, yo tenía planeado decirle que regresaría el lunes después de estar con unas amigas pero ahora ya no se podría, que mala suerte para mi querido tío que estaba esperando toda la semana para venir a recogerme, será para otra ocasión dije. Cuando me llamo jugué un momento con el pero al final le dije lo que había sucedido y se puso triste porque tenía ganas de ir a recogerme, será para otra ocasión le dije. Después de esas 3 semanas seguidas tendría una semana libre y Steve no dudo en venir a mi casa pero claro no podría estar a gusto conmigo pero en los pocos ratos libres me decía en voz baja cuanto me deseaba, yo solo me reía para demostrarle que no estaba tan ansiosa por sexo pero la verdad era que si tenía ganas pero no le demostraba.

Llegó el domingo y regrese a interlaken para mis 2 últimas semanas seguidas, en esa semana Steve nuevamente me llamaba pero otra vez yo lo castigaba no respondiéndole, sin embargo yo ya no podía seguir vengándome de él porque mis ganas seguían aumentando, mis dedos no eran lo mismo que su lengua, en verdad quería nuevamente gozar como loca así que le daría la sorpresa a Steve antes del sábado. El viernes por la noche le mandé un mensaje e inmediatamente Steve me llamó y le di la buena noticia, el muy perro se alegró como nunca, el sábado en la mañana vino a recogerme, subió mi maleta al auto y nos fuimos pero se detuvo en una estación de combustible parqueándose en uno de los puestos libres que había en la estación y cuando apagó el auto e inmediatamente se lanzó hacia mí. — Oye Steve, acá no, alguien nos puede ver — exclamé. — Perdóname, pero te extrañaba tanto Érica, extrañaba sentir tus labios, tu piel, tu cuerpo, todo de ti mi preciosa princesa. — Jajá, se nota que estas angustiado por mí, tanto poder ¿tengo sobre ti? — ¡Absoluto poder!, ahora si princesa ¿me dejas sentir tus ricos labios? — me suplicó. Miré alrededor para ver si había alguien conocido y como no vi. A nadie fui yo la que me lancé y nos besamos, Steve estaba en verdad Angustiado porque me besaba tan intensamente que me metía la lengua y me agarraba el seno, yo por mi parte miraba de reojo alrededor y cuando vi a tres personas pasar por el lugar me separé de él, le dije que encendiera el auto, no le quedó otra que obedecerme y nos fuimos de ahí, pero Steve se detuvo 2 veces en el trayecto para besarme, no podía creer que llegara a tanto para detenerse para besarnos, y la verdad al final me gustó su loca actitud. “Si así está ahora deteniéndose a cada rato para besarme, como será en la noche en el departamento” dije en mi mente. — Sabes Érica, estas semanas sin ti han sido muy solitarias, cada fin de semana acostado en mi cama miraba a mi costado y tú no estabas, me ponía triste y melancólico, la verdad es que me tienes Absolutamente en tu Poder. — Jajá, tu sí que te pasas Steve, el tío obsesionado locamente por la sobrina, quien hubiera pensado que llegaríamos a esto, tu y yo haciendo el Amor. — Fue el destino que lo quiso así. — Sera al revés, fuiste tú el que lo quiso así, pero bueno ya está hecho, ya hemos hecho el Amor, así que más da si lo hacemos cuantas veces queramos, pero a pesar de todo, yo me siento muy afortunada que seas tú el que me enseñe los Ricos Placeres, tu experiencia es muy importante y sé que contigo voy a gozar siempre Muy Rico. Después de decir esas palabras lujuriosas volvimos a besarnos intensamente, el me acariciaba mis senos uno a uno y yo le metí la mano por debajo de su pantalón y note lo duro que lo tenía, más aun cuando él se abrió el cierre y saco su polla para que yo lo masturbase, así estábamos por varios minutos ¡Que Locura! Steve logro sacar uno de mis senos levantando mi blusa blanca y comenzó a chuparlo, Que Rico sentir su lengua en mi pezón, pero no pudimos seguir así porque pasaban muchos autos, dejamos de hacer esa locura y nos fuimos directamente al departamento.

Cuando llegamos al edificio, en el ascensor siguió besándome hasta llegar a su departamento, Después que subió mi maleta le dije que vaya a comprar algo de comer y se fue, yo por mi parte me puse a descansar hasta que llegara, paso más de media hora cuando regreso, trajo comida italiana, yo no hice nada, dejé que todo lo hiciera él. Me senté en el sofá mirando la televisión. Cuando estuvo todo listo cenamos y después nos pusimos a ver una película, pero esta vez estábamos acostados en el mueble los dos, el detrás de mí abrazándome, acariciándome y dándome besitos en mi mentoncito, aunque yo estaba con enormes ganas de gozar ricos orgasmos, quería jugar con Steve haciendo que se impacientase.

— ¡Que Hermoso! es estar junto a tu lado deliciosa Sobrina. — Tantos días que has estado solito, pobrecito mi pervertido tío — dije con sarcasmo. — Han sido unas noches muy frías sin ti, pero ahora por fin te tengo junto a mí y siento por fin tu cálida temperatura, valió la pena esperar, y hoy volveremos a gozar muy rico como la vez pasada y más aún que inauguraré tu hermoso y apetitoso culo. — No ves la hora de profanar mi deseada colita ¿No? — ¡Exactamente! — Pero tendrás que esperar hasta que se acabe la película. — Lo que tu ordenes Princesa — después de esas palabras me cogió de la quijada volteándome la cabeza y me besó dulcemente. Cuando terminó la película le dije que pusiera otra y a él no le quedo más que obedecerme, me divertía haciendo que se desespere, quería que sus ganas aumentasen más, durante la segunda película seguía dándome besitos, y también notaba lo duro que la tenía, su polla aprisionada chocaba a cada momento con mi colita. Yo también tenía unas ganas, pero resistí hasta el fin de la película. Cuando terminó yo me voltee y comenzamos a besarnos apasionadamente, sus labios estaban angustiadas por las mías, ambas manos descendían hacia mi cintura y entraron por debajo de mi polo hasta llegar a mis deseadas tetas, las cuales acaricio, mientras tanto su legua comenzaba a jugar con la mía, estaba muy excitada y quería gozar locamente como la vez anterior cuando estaba angustiada por placer. Sin embargo, Steve dejó de acariciarme los senos, dejó de besarme y dijo: — Esta noche gozaremos como locos princesa, pero antes de hacerte Sexo Anal, te tengo que hacer un enema lavativa — ¿Enema Lavativa? — Me sorprendí por lo que dijo porque yo nunca había hecho eso antes. — Así es, quiero gozar a plenitud tu rico culo, y usar preservativo disminuiría el placer, así que un enema lavativa sería perfecto para limpiar tu recto de cualquier resto de heces. — Tu sí que te la sabes todas ¿No? — Claro Érica, me gusta gozar muy rico el Sexo Anal por eso es muy importante la limpieza. — En eso tienes razón bueno no queda más que hacerlo y yo que estaba excitándome cada vez más y más. — Igualmente yo pero es muy necesario, ya verás que gozaremos locamente. — Empecemos Entonces — dije alegremente. Nos levantamos y el preparo todo, el muy perro se las sabias todas, yo me desnude, el trajo el enema al baño, pero al verme completamente desnuda no pudo contenerse más y dejo las cosas a un lado y se colocó entre mis piernas y comenzó a chuparme, succionarme y lamerme la vagina. — Ahhhhhhh…… Uhhhhhhhhh… Nuevamente gozaba muy rico con esa maravillosa lengua, el me succionaba con fuerza mi conchita, no dejaba de lamer, chupar mi clítoris, yo me retorcía por el rico placer, entre medio de esos placeres comencé yo misma a chupar mis senos, deje caer un chorrito de saliva y lamí mis pezones, pero por momentos dejaba mis tetas a causa del rico placer que me daba la lengua de mi Pervertido Tío Steve. Cerré las piernas apretándole la cabeza a Steve que no dejaba de chuparme la concha, lo agarre del cabello jalándole con fuerza y lance un delicioso gemido lleno de placer. — AAAAAAAAAAAhhhhhhhhhhhhhhhhh… Miraba el techo mientras dejaba escapar Intensos Gemidos, durante varios minutos seguimos así yo gimiendo y el Chupándomela. Succionándome, lamiéndome mi clítoris hasta que un orgasmo hizo su presencia. — Uhhhhhh…… Mnnnnnnnn…AHHHHHHHHHHHHHHHHH…

¡Qué Rico! perdí fuerzas por unos segundos y casi me caigo al suelo si no es Steve que me agarra y me hace sentar en el filo de la bañera — ¿No… que ibas a hacerme un ene…ma lava…tiva? — dije débilmente. — Es que no pude contenerme princesa. Que Sabrosa que está tu deliciosa vagina Steve se había tomado toda mi corrida, y después de unos minutos de descansos, por fin preparo el enema, un litro de agua tibia combinado con una pequeña cantidad de solución jabonosa. Él me indico que me pusiera en posición de perrito y después uso una cremita para untar el pequeño tubito de plástico trasparente y también coloco un poco en mi ano y me masajeó por unos minutos después comenzó a introducirme el tubito unos centímetros en mi recto. Era la primera vez que algo entraba en mi ano y como era tan pequeño no sentí casi nada de dolor porque estaba excitada y al contrario del dolor sentí algo agradable.

Después el agua tibia comenzó a entrar en mi recto, llegando hasta muy adentro, cuando termino de meter la cantidad de agua, saco con cuidado el tubito y dijo que tenía que esperar 10 a 15 minutos y que me quede en esa posición, no me quedo más que hacerle caso, ahí me quede por más de 10 minutos en posición de perrito, y mi Pervertido Tío me contemplaba. — Es la imagen más hermosa que haya visto. — Me lo imaginaba, has deseado mi colita por mucho tiempo, soñabas, pensabas, te masturbabas pensando en mi culo y ahora por fin vas hacer realidad tu más pervertido deseo, profanar el culo de tu tierna sobrina. — Si, tienes razón, mi más oscuro deseo es gozar tu rico manjar. Después de varios minutos de decirnos palabras lujuriosas sentí las ganas de hacer mi necesidad y bote todo el agua y los restos de heces que había, quedando limpio mi recto. — ¿Que te pareció? Érica. — Bien, ahora estoy limpia. — Entonces que te parece si lo hacemos otra vez así quedara más limpio. — Otra Vez, bueno con tal que este muy Limpiecita, que importa otros minutos más. Nuevamente hicimos los mismos pasos, posición de perrito, el agua tibia, la solución jabonosa, la cremita y todo lo demás, después de acabar quede muy limpiecita y también me bañe para estar impecable después de la ducha entre a la habitación para secarme el cabello mientras que Steve se bañaba, él había colocado algunas pequeñas velitas pro fumadas en la habitación y el ambiente quedo muy agradable. Después de secarme el cabello y el cuerpo, me acosté en la cama con las piernas abiertas frotándome el clítoris, esa sería una larga noche de rico placer y gozo. Al cabo de 10 minutos de masturbarme esperando a mi pervertido tío estaba por tener un orgasmo pero me detuve, pensé que sería mejor que me corra cuando Steve entrase a la habitación y a los minutos el entro secándose el cabello y al verme se sorprendió. — Ufff Princesa sí que estas con unas ganas por gozar, haz comenzado sin mi ¿porque no me esperaste? Quería saborear tu segunda corrida. — Aún no me he corrido Steve ¿qué esperas? Ven acá y lame la concha de tu fogosa sobrina hasta correrme — mis palabras demostraban lujuria. Steve lanzo la toalla y se lanzó hacia mí, comenzó a lamerme la concha, a recorrer toda mi vagina de arriba a abajo, mis labios vaginales eran succionados por su boca, mi clítoris era muy bien estimulado por esa maravillosa lengua — Mnnnnn…….. Uhhhhhhhhhhhhhhhhh… Yo me había vuelto adicta a que me hagan sexo oral, gozo Muy Rico cuando siento una lengua que recorre mi vagina, lame mi clítoris, me gusta muchísimo. — Uhhhhhhh……….. Ahhhhhhhhhhhhh…… Me retorcía en medio de la cama, no podía estar quieta Ahhhhhhhh… La rica sensación de sentir su lengua me hacía delirar de placer, Steve lamia mi clítoris mientras que con sus ojos miraba mi gozo, yo lo mire pero en momentos cerraba mis ojos y gemía, Sus ojos marrones contemplaban como me retorcía por el rico placer hasta que tuve otro delicioso orgasmo — AAAAHHHH… Que Delicia, cerré mis piernas pero después las abrí dejando libre al pervertido de Steve que inmediatamente comenzó a recorrer mi cuerpo con su lengua, al llegar a mis senos, chupo mis pezones como un bebe, y después me beso intensamente, y en ese momento me penetro, haciéndome gritar de Placer — Aaaaaaahhhhhhhhhhhhh — Ohhhh… Ahhhh.. Joder como extrañaba follar tu deliciosa concha Érica Ahhhhh…. — Lo mismo pienso Ahhhhhhhhhhh extrañaba sentir tu polla Ayyhhhh… dentro de mi vagina Nos besamos intensamente jugábamos con nuestras lenguas, sus envestidas empezaban a hacer más intensas, yo le clave mis uñas en la espalda, Steve estaba como poseído dijo que siguiera arañándole la espalda mientras que me la metía sin piedad hasta el fondo haciéndome gritar de placer y dolor — AUUhhhhh… Ahhhhhhhhhhhh… Ayyyyyyyyy… Ahhhhhhhhhhhhhhhhh… La cama se movía por los Violentos Movimientos que causábamos, debió ser muy Resistente porque las metidas que me hacía eran Brutales — Steve AyyyyyyyyAhhhhhhhh….. Me Estas Destrozandooooooooooo Ayyyhhhhhhh — Ohhhhhh eso es lo que tienes que recibir, mi polla tiene voluntad propia Ahhhhhhhhhhhh y no quiere salir de tu Rica Concha Princesaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa Steve me la metía hasta el fondo y yo como loca le pedí mas — Ayyyyhhhhhhhhh….. Entonces no tengas Piedad con tu Sobrinaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa Ayyyyyyyyyyyyhhhhhhhhhhhhhhh Joder Que Manera Brutal de Follar, yo en vez de decirle que disminuya sus envestidas le pedía que no tenga piedad y que me folle brutalmente, pasaron como 15 minutos y Steve me dijo que estaba por correrse. — Princesa Ahhhhhhhhhhh…… ya no resisto estoy por correrme. — Córrete en mi boca, quiero tomarme toda tu leche — dije como una sucia puta y a los minutos Steve dejó mi vagina y me puso la polla, la cual mamé como una desesperada y a los segundos comenzó a lanzarme misiles de esperma en la boca, algunos chorros de semen se me escaparon saliendo por los agujeros que dejaba mis labios. Steve estaba muy satisfecho, su cara de gozo me fascinaba, seguí chupándole la polla mientras me frotaba el clítoris.

— Quiero más, Steve, quiero seguir disfrutando, aún no llegamos a los límites de nuestras fuerzas como para contentarnos con solo esto. — Como has cambiado mi amor, me siento el más afortunado, ahora ha llegado el momento que tanto he esperado  — su mirada expresaba ansiedad y lujuria. Steve inmediatamente me volteo con fuerza quedando yo boca abajo, mi deseada colita estaba a su merced, había llegado el momento que mi culo sea profanado por la polla de mi enfermo tío Su lengua instintivamente lamió mi ano de arriba a abajo, de izquierda a derecha y al centro, mi ano estaba siendo muy bien estimulado y yo estaba gimiendo de placer. — Ahhhhhhh…. Mnnnnnn….. Sigue Steve….. Mierda como me hace disfrutar tu lengua Uhhhh…… Ahhhhhhhhhhhhhhhh. Los minutos pasaban, Me retorcía, Me Agitaba, mis latidos se aceleraban, mi placer aumentaba, llegue a pedirle a mi tío que no me haga esperar, quería de una vez por todas su polla dentro de mi deseado culo. — Steve, ya no sigas chupándome el ano y profana el Culo de tu Sobrina que tanto has deseado — Perdóname erica, pero esta tan rico el sabor de tu anito, ok mi amor ahora empiezo. Steve introdujo su dedo meñique y cuando lo hico, sentí algo nuevo, algo más rico — Ahhhhhhhhhhhhh……. Siiiiii….. Uhhh Me Gustaaaaaa. Esa rica sensación me fascino, más aun cuando Steve comenzó a mover su dedo dentro de mi culo, sacando, metiendo, haciendo giros. Joder qué placer, quería más y el obedeció saco su dedo meñique y me metió el dedo del medio y también me lamia el ano Ahhhhhhhhhhhh. Qué delicia, a los minutos me metió otro dedo haciéndome cada vez más delirar de placer, mi calentura era intensa, resistía el dolor combinándolo con el rico placer, pedí otro dedo a pesar del dolor y placer y acto seguido tenía tres dedos que follaban mi Ano, preparándolo para la Profanación Final. — Joderrrrrrrrrrrrrrrrrr Ahhhhhhhhhhhh. Estaba cerca de llegar un rico orgasmo cuando Steve dijo que ya estaba lista para ser follada por el culo, utilizo un lubricador que estaba en la mesita de noche y me lo introdujo al ano y se unto la polla, llego finalmente el momento de mi iniciación anal. — Mi princesa me dices cuando no puedes aguantar el dolor, yo me detendré inmediatamente, no debes estar nerviosa, ni hacer fuerza, debes estar Muy Relajada, así será más fácil entrar. — ok, estoy lista, comienza ya. Steve dirigió su polla a mi ano y al llegar comenzó a introducirlo, me agarro las nalgas e hizo presión cuidadosamente, yo obediente hice todo lo que me pidió, estaba relajada y excitada, sentí cuando la cabeza de su polla por fin entro a mi ano. — Auuuuhhhhh… Ahhhhhhh, Joder, no te detengas Steve El hico más fuerza abriéndose paso a través de mi culo, entrando unos centímetros más lo cual me ocasionó un grito de dolor y mucho placer. — AYYYYYYYHHHHHHHH………….. Steve me había inaugurado mi orificio anal, esa combinación de dolor y placer me Poseo y pedí que no se detenga. — Ayyyhhhhhh sigue Steve puedo soportar más, más adentro por favorrrrrr. — ¡Por Supuesto! Lo que tú ordenes mi princesa. Otros centímetros más fueron profanados y esta vez sí le dije que se detenga porque el dolor era mayor que el placer pero a los segundos sentí que estaban a punto de ocasionarme un maravilloso, rico y delicioso Orgasmoooo — DETENTE….. Mierda Ahhhhhhhhh…. Estoy a punto de correrme…….. — Así princesa goza y hazme gozar con tu delicioso culo. Steve al saber que yo estaba a punto de correrme y sabiendo que mi excitación y placer estaban incrementándose y que yo no paraba de frotarme el clítoris aprovecho saco y metió su polla follándome mi Rico Culo lo cual me hizo Gritar y a los segundos hizo que estallara uno de los más ricos orgasmos que he tenido en mi vida sexual. — Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhh Que Rico Culoooooooooo Mi Princesaaaaaaaaaaaaaaaaaaa — Mierda AYYYYYYYYYYYYHHHHHHHHHHHHHHHHHHH…

El increíble orgasmo que fue ocasionado por ser follada por el Culo, cambio mi vida sexual de golpe, el enorme placer que colisiono conmigo me atrapo para siempre, desde ese momento no deje de disfrutar enormemente que una polla recorriera mi hambriento culo. Me volvería una golosa anal. Quede acostada en la cama, la polla salió de mi Culo y me quede ahí sin fuerza, algunos espasmos hacia que temblara como si tuviera epilepsia, Steve se sorprendió de la intensidad de ese violento orgasmo y volvió otra vez a lamerme mi Desvirgado Ano por varios minutos y después se acostó a mi lado. — Nunca he conocido a ninguna mujer que gozara de esa manera siendo follada por el culo por primera vez, todas las que desvirgue sufrieron mucho, a pesar de ser delicado y paciente, algunas no quisieron hacer otra vez sexo anal, pero en cambio tu Érica has llegado a gozar y delirar de placer cuando te follaba el culo, haz tenido un inmenso orgasmo que te ha dejado como moribunda, y solo introduje la mitad de mi polla, imagínate todita dentro de tu rico culo, pero sé que recién hemos empezado, con el tiempo incluso me suplicaras que te la meta todita follándote sin piedad, como sucedió la primera vez que viniste a mi departamento.

— Tu mis… mo lo has di…cho Steve… yo soy diferente a las otras, te agradezco que hayas sido tú el primer hombre que me haya hecho el amor, descubriste…. en mi una fogosa mujer que disfruta y goza con los ricos placeres del sexo. — Que deliciosa sobrina que tengo, me siento el hombre más afortunado, juntos experimentaremos ricos placeres Steve me volteo con delicadeza y me beso, yo aún delicada lo besaba, la piel de su lindo rostro estaba lubricada por el sudor mío, acaricie su cabello castaño, sus cuerpo atlético no quería separase del mío, por más de 10 minutos no dejamos de besarnos hasta que le pedí que me volviera a follar por mi desvirgado culo y el inmediatamente volvió a lamerme el ano y después me la metió otra vez por el culo, recorrió, disfruto los centímetros inaugurados, un van y ven de saca mete, mete saca, sus movimientos habían aumentado un poco y yo muy fogosa soportaba el dolor, el Placer de sentir una polla dentro de mi culo seria mi adicción más intensa. Steve me follaba sin parar el culo en posición de perrito, yo alzaba mi colita y agachaba mi cabeza y mordía la almohada a causa del dolor y rico placer. —Ayyyyyyyyyyhhhhhhhh… Uhhhhh… Mnnnnnn… Ayyyyyyyyyhhhhhhhhhhhhh. Joder Que Rico Placer y Dolor que siento, Steveeeeeeeeeeeeee. — Mi amor esta riquísimoooooo tu culo AAAHHHH, estoy por correrme otra vez te voy a inundar tu Delicioso Culo con mi leche. — No, Quiero que te corras en mi cara depravado tío. — Si mi princesa es toda tuyaaaaaaa. Steve sacó su polla de mi culo y me la entregó. Yo inmediatamente me la metí a la boca sintiendo el sabor de mi ano, como yo estaba intensamente caliente me dio hasta gusto, chupé como una puta insaciable hasta que a los segundos después me lanzó misiles de esperma caliente. — Ummmm… Uhhhhh….. — Siiiiiiiiii Princesaaaaaaaaa… Ohhhhhhh….Aaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh Que rica corrida que se dio Steve en mi boca, algunos misiles chocaron con mi rostro, uno chocó cerca de mi ojo izquierdo, otro por mi frente y uno más en mi mentón derecho.

Qué manera de disfrutarnos los dos, desde ese momento cada vez que follamos Steve me follaba rico el culo entrando cada vez más adentro en cada ocasión hasta llegar a metérmela toda haciéndome gritar como una loca. Después de correrse en mi cara volvimos a follar pero esta vez por mi conchita, que también quería polla. Al terminar tuve que tomar otra vez la píldora del día siguiente porque me había olvidado de buscar un método apropiado, pero a la siguiente vez que follé con mi degenerado tío decidí usar la esponja anticonceptiva

Al día siguiente en la mañana otra vez Steve me lamió todo el cuerpo con su lengua regalándome otro rico orgasmo y yo hice lo mismo con su polla, y nos corrimos ambos haciendo un rico 69. Más adelante Steve me haría conocer nuevos placeres, sexo más intenso y desenfrenado justo después de pasar unas vacaciones en Italia donde follaríamos muy rico.