Sexo con mi tía Gaby

Hola me llamo Ángel y quiero contar cuando empecé a tener sexo con mi tía. Esto me pasó hace unos meses. Estaba pasando las vacaciones en casa de mi tía Gaby, ya que mis padres me mandaron con ella como castigo por ir mal en la escuela.

Mi “castigo” fue estar con mi tía, la cual nunca se me había hecho tan excitante hasta esos días, ya que yo hacía trabajos de la casa mientras ella trabajaba. Un día ella llegó del trabajo muy cansada y me dijo “iré a tomar una ducha. Mientras, tú puedes cenar e irte a dormir”. Eso hice, cuando recordé que le había llegado una carta del banco y fui a dejársela en su cuarto. Cuando entré, fue muy grata mi sorpresa: ella se estaba quitando la falda y sus calzones negros que por su gran culo le costó un poco de trabajo. En ese momento me salí de su cuarto y me fui al mío, donde empecé a pajearme pensando en ese gran culo que había visto. Al terminar fui a dejarle la carta, cené y me dormí.

Transcurrieron los días y yo, nada más que se iba a trabajar, me iba directo a su cuarto a oler y masturbarme con sus calzones  hasta que dijo que descansaría 3 días seguidos. Ahí fue cuando empezó lo mejor de esas vacaciones. Como nos quedamos solos todo el día, fue hasta la noche después de haber limpiado la casa que me dijo que viéramos una película, y puso una de terror. Como iba transcurriendo la película con cada escena fuerte me abrazaba y me restregaba sus pechos, y eso me iba prendiendo más y más hasta que tuve una completa erección. Ella lo notó pero no dijo nada, solo me veía con ojos de complicidad y aprovechaba cada escena para estrechar sus pechos contra mí, lo cual me ponía todavía má cachondo. De repente se paró y me dijo que tenia frío. Fue a por una sábana mientras me sobaba el miembro simulando una paja. Regresó con la cobija y nos la pusimos. Ya recostados nos abrazamos y, cuando acabó la película, me dijo que durmiera con ella solo por esa noche, que le había dado miedo la peli y que si quería que le pasara algo a su tía… yo le dije que sí me quedaría con ella.

Sexo con mi tía en su propia cama

Nos fuimos a su habitación y ella se metió en su baño. Cuando salió, tenía puesto un babydoll negro con el que se le notaba también su calzoncito negro con encajes morados. Al verla así se me paró al 100, ella se acostó sin notar nada raro en mí. Apagó las luces y se puso de espaldas, yo le empecé a arrimar la verga cada vez más y más hasta que hizo un movimiento hacia atrás apretando su culo contra mi verga, cosa que me excitó todavía muchísimo.  Ella notó mi erección y, sin voltearse, se apretaba más contra mí hasta que le empecé a tocar el culo suavemente. Ahí fue cuando se volteó y me preguntó que qué estaba haciendo, yo, nervioso, le contesté que me excitaba mucho y que ella me había estado provocando. Sonrió pícaramente y me dijo que yo también le excitaba mucho, y en eso nos empezamos a besar sin parar.

Le empecé a acariciar el culo mientras ella me desabrochaba el pantalón que llevaba bajo mi bóxer y me sacó la verga. Me empujó y me empezó a mamar la verga sin parar, así estuvo un rato hasta que me corrí en su boca ella se quito el calzón y me dijo “es tu turno, amorcito”.  Le metí la lengua lo más profundo que pude hasta que sus jugos escurrieron de ella, ahí fue cuando me paré, le quité el brasier y me metí sus tetas en la boca. Eran pequeñas, un poco flácidas por su edad, pero de todos modos estaban ricas. Cuando no me resistí más le metí la verga en su rica concha sin avisarle; ella gritó, pero después ya gemía normal. Empezamos en 4 mientras le apretaba las tetas, estuvimos un rato así hasta que ella me dijo que era hora de que ella me montara: se sentó sobre mi y empezó a cabalgarme como una loca saltaba y saltaba sobre mi verga, se dada fuertes sentadas y gritaba “más, más papi, así, así soy tu puta, hazme tuya!!” sobre mí, hasta que ya no pude más y me corrí dentro de ella. Se limpió un poco y también se tragó otro poco de mi semen, que salia de ella. Cuando terminó, ella quería más, así que me empezó a mamar la verga de nuevo. Teniéndola bien erecta, le dije que se pusiera en 4 otra vez, ahora quería su rico culo: le metí la lengua en su hoyo y mordía sus nalgas hasta que estuvo bien humedecido su ano y le metí la verga lentamente hasta el fondo.

Ya bien  adentro. se la metía y sacaba cada vez más y más rápido. Ella se retorcía de placer cuando tuvo un gran orgasmo y luego un squirting, lo más delicioso que había visto, ella toda empapada de las piernas y parte de las mías. Cuando estaba apunto de correrme, ella me recostó y se montó de nuevo. Lo hizo más rápido que antes, fueron minutos para que una gran descarga de semen quedara dentro de su anoque se escurría todo dentro de ella. Las sábanas, todo mi semen estaba ahí y ella lamió lo que pudo

Cuando estábamos recostados me dijo que continuaríamos los 2 días que quedaban de su descanso…saber que tendría más sexo con mi tía me puso tan contento que le di un gran beso. A los dos días siguientes pasó lo mismo, solo que mi tía me domó, ella tuvo el poder sobre mí, fui su esclavo sexual: me hizo cumplir algunas de mis fantasías y yo a ella, así pasaron esos días.

Lamentablemente tuvo que regresar a su trabajo. La última vez que en esas vacaciones estuve con ella en su casa, ese día solo se lo hice anal, lo cual me excitó mucho porque sus nalgas solo rebotaban y rebotaban contra mí. Desde ese día cada vez que puedo la voy a visitar para más sexo. Ahora que ya estoy en la escuela, me queda de paso y tengo sexo con mi tía sin ningún problema.

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