Con la hija de mi novia 2

Hola de nuevo, después de la locura hecha cuando mi novia se bañaba -que os conté en este relato erótico-, ya era cuestión de tiempo hacer mía a Pao, sabía que ella deseaba lo mismo, y fue lo pronto de lo que esperaba, mi novia tuvo que salir de viaje y entonces no había nada que se opusiera a hacerla mía.
Esa noche, fuimos al aeropuerto a dejar a mi novia, y cuando veníamos de regreso, la hija de mi novia me dijo:
-Fer, tócame y mira cómo vengo, -y cuál fue mi sorpresa que no traía pantis, y además estaba mojadísima, y sin más empecé a acariciarle su sexo, y a decir verdad, tuve que parar el auto a un lado de la carretera, porque tenía que hacerle tener su orgasmo. Como pude, me acomodé y empecé a morder su clítoris mientras ella soltaba gritos cada vez más fuertes hasta que explotó entre mis labios y mis dedos dentro de su ano.
Quería mía a la hija de mi novia, pero debíamos llegar a casa, por lo que le quité el vestido y así desnuda fue en el coche. ¡Qué bueno que era de noche! Porque en el trayecto tuvo otro orgasmo, ya que iba masturbándose mientras me acariciaba el pene por encima del pantalón.
Al llegar a casa, nos desnudamos y solo alcanzó a decir, ¡SOY VIRGEN! POR FAVOR, HÁZMELO SUAVE, DESPACIO, Y SERÉ TUYA SIEMPRE, luego se agacho y me empezó a besar mi pene que ya sentía que me reventaba del bóxer, y cuando lo sacó, abrió los ojos y con sorpresa y miedo a la vez, me dijo:
-No me cabrá, me vas a lastimar. -La levanté y al voltearla dijo-, no, así de frente… quiero ver cómo lo metes y me desvirgas, porfi. –Así, ella misma se sentó encima de mí y se lo fue ensartando poco a poco mientras yo le besaba los senos y pezones, y empezaba a dedearle su ano, cosa que le hizo explotar 2 veces más y fue cuando aproveché y de golpe la dejé caer en mi tronco hasta el fondo.
Les puedo asegurar que su grito se escuchó en toda la calle, pero ya era mía y entre llanto y risas, obtuvo su orgasmo lleno de sanguaza, semen y su orina, porque no aguantó y se vino hasta en ello.
Esa noche obtuvo sus orgasmos vaginales y uno anal, porque ella misma se lo introdujo todo. FUERON 3 DÍAS DE SEXO, SEXO Y MÁS SEXO, y desde entonces ella dice cuándo le tengo que dar masaje en su pierna adolorida.

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CON LA HIJA DE MI NOVIA

Acabamos de hacernos novios y fue la primera vez que fuimos a su casa, ella de 40 años, muy conservada y tiene una hija de 19, 160, rubia cabello largo rizado ojos claros y su cuerpo muy sexy y rellenita, al principio como que no fui de su agrado, pero sentarnos a cenar, se tropezó con la mesa y se lastimo la pierna, por lo que me levante y le ofrecí, revisarle la misma, y como traía falda corta de vuelo me fue fácil verle el golpe, todo iba bien hasta que al tocarle de lleno toda la pierna desde el tobillo hasta el muslo, sentí que  se puso nerviosa y se quejaba, pero suspiro al mismo tiempo.

mi novia me dijo que porque no subía a la recamara que tenia una mesa de masaje, y ella enseguida dijo que si, y aprovechando iría mi novia a ducharse, porque hacia calor, y PAO, así se llama su hija, dijo que si la cargaba porque no podía mover la pierna, a lo que mi novia dijo que si podía y quería así lo hiciera,

ya acostada  levante su pierna para frotarla y me di cuenta que tenia humada su vagina porque el panty blanco que traía, esta mojado, y sin dudarlo le talle las pierna hasta tocarle su entrepierna y soltó un suspiro al tiempo que apretó mi mano con sus piernas, con maña le pase mi dedo por el borde de su panty, y ella misma subió las dos piernas, y suspirando con los ojos cerrados me pidió que le tocara en medio, a lo que hice a un lado y le toqué su entrada con mis dedos y ella empezó a moverse y tocándose sus senos me pidió que metiera mis dedos porque ya quería venirse.

con la adrenalina que en cualquier momento entrara mi novia del baño, me asome a la puerta del baño, y sin pensarlo me arrodille y haciéndole a un lado completamente su panty, empiezo a lengüetearle y a jugar con su ya dilatado clítoris y sin mas metiendo mis dedos en su vagina y ano, al cabo de segundos tuvo su orgasmo que si no usa la almohada seguro su mama la escucha,

la sensación fue maravillosa verle retorcerse y diciendo ” eres maravilloso, tu si sabes como vaciarme”, métemela porfas, pero cuando estaba por quitarme el pantalón, mi novia salía del baño, por lo que apuradamente me dio tiempo de voltearla boca abajo y guardar su panty en mi bolsa del pantalón, y ella se hizo la dormida. y esconder mi erección

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CON LA HIJA DE MI NOVIA

Acabamos de hacernos novios y fue la primera vez que fuimos a su casa, ella de 40 años, muy conservada y tiene una hija de 19, 160, rubia cabello largo rizado ojos claros y su cuerpo muy sexy y rellenita, al principio como que no fui de su agrado, pero sentarnos a cenar, se tropezó con la mesa y se lastimo la pierna, por lo que me levante y le ofrecí, revisarle la misma, y como traía falda corta de vuelo me fue fácil verle el golpe, todo iba bien hasta que al tocarle de lleno toda la pierna desde el tobillo hasta el muslo, sentí que  se puso nerviosa y se quejaba, pero suspiro al mismo tiempo.

mi novia me dijo que porque no subía a la recamara que tenia una mesa de masaje, y ella enseguida dijo que si, y aprovechando iría mi novia a ducharse, porque hacia calor, y PAO, así se llama su hija, dijo que si la cargaba porque no podía mover la pierna, a lo que mi novia dijo que si podía y quería así lo hiciera,

ya acostada  levante su pierna para frotarla y me di cuenta que tenia humada su vagina porque el panty blanco que traía, esta mojado, y sin dudarlo le talle las pierna hasta tocarle su entrepierna y soltó un suspiro al tiempo que apretó mi mano con sus piernas, con maña le pase mi dedo por el borde de su panty, y ella misma subió las dos piernas, y suspirando con los ojos cerrados me pidió que le tocara en medio, a lo que hice a un lado y le toqué su entrada con mis dedos y ella empezó a moverse y tocándose sus senos me pidió que metiera mis dedos porque ya quería venirse.

con la adrenalina que en cualquier momento entrara mi novia del baño, me asome a la puerta del baño, y sin pensarlo me arrodille y haciéndole a un lado completamente su panty, empiezo a lengüetearle y a jugar con su ya dilatado clítoris y sin mas metiendo mis dedos en su vagina y ano, al cabo de segundos tuvo su orgasmo que si no usa la almohada seguro su mama la escucha,

la sensación fue maravillosa verle retorcerse y diciendo ” eres maravilloso, tu si sabes como vaciarme”, métemela porfas, pero cuando estaba por quitarme el pantalón, mi novia salía del baño, por lo que apuradamente me dio tiempo de voltearla boca abajo y guardar su panty en mi bolsa del pantalón, y ella se hizo la dormida. y esconder mi erección

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La mujer de mi jefe y yo

Hola a todos
Todo esto comenzó el 6 de abril del año pasado. Un día en el que estaba en la oficina revisando unos proyectos y estábamos en la fecha para entregarlo. Entonces, mi jefe trajo a su mujer para que nos ayudara a revisar todos los detalles de los proyectos y esos días trabajamos algunas horas demás debido que nos quedaba solo 3 días para entregarlo. Resulta que mi jefe estaba tan ocupado que tenía que salir en su Mercedes Benz a supervisar a otros trabajadores.
En el día 3 nos llamó para preguntarnos que si nos podíamos quedar en la oficina toda la noche. Y debido a que ese día era la entrega de los documentos y planos, me ofreció un buen aumento en el sueldo por mi voluntad. Además, la mujer de mi jefe esa noche también se quedó con algunos trabajadores más.
En un momento dado, yo estaba con el notebook revisando los últimos detalles, pues ya eran más de la 12 de noche y estábamos en la oficina numero 2, mientras que los otros trabajadores en la oficina número 1. Entonces la mujer de mi jefe me dijo:

-¿Dónde tienes los planos de los departamentos?
Le dije que estaban en mi PC en mis documentos, me contestó que los sacaría en el pendrive para imprimirlo, pero se equivocó de carpeta y… Empezó a reírse sin que yo entendiera a qué se debía su risa, hasta que vi que estaba revisando unos vídeos eróticos que tenía guardados y le pregunté que qué estaba haciendo. Ella me dijo que estaba mirando ess vídeos y fui con mi mano sobre la suya para cerrar el reproductor de vídeo y cerrar la carpeta cuando en ese instante… Siento que su mano estaba en el cierre de mi pantalón y me puse súper nervioso… Y le dije “¿qué haces?” A lo que ella me contestó: “tomando mi recompensa por el trabajo…” y se balanceó sobre mí. En ese instante traté de salir de ahí, pero no podía porque me tenía acorralado. No sabía qué hacer, mientras tanto siento su mano en mi bóxer y, en ese instante, le digo: “no, por favor, ¡tú eres la mujer de mi jefe!”Y ella tapó mi boca con la otra mano y me bajó el pantalón y de pronto bajó con su boca y lentamente con su lengua empezó a lamerla… Y empezó a chuparla hasta que quedó totalmente erecta y yo estaba súper asustado por que si nos sorprendían quizás me iban a despedir… Estábamos en el lugar donde trabajábamos y había gente en la otra oficina… entonces ella le puso seguro a la puerta y me dijo:
-Ven tómame soy toda tuya -y comenzó a quitarse toda la ropa. En ese instante, ¡me excité mucho más! pues tenía un cuerpo de modelo.
Estábamos totalmente locos, haciéndolo en un lugar prohibido y con la mujer prohibida. Pero no pensé mas y ella se afirmó del escritorio, me dijo ven ¡hazme tuya! En ese momento la mujer de mi jefe se estaba mojando toda y su vagina de veía mojada. Abrí sus labios, estaba muy mojada y comencé a pasar mi lengua en ese néctar que se veía entre sus piernas, y ella empezó a gemir:
-¡Ahh mm ahh métela toda! ¡Papi quiero ser tuya dámela!
En ese instante empezamos con los movimientos adelante y atrás muchas veces y cada vez más y más rápido. Luego ella subió al escritorio y volvimos a hacerlo mientras ella gemía en mi oído “cógeme, quiero más y más…” Entonces empecé a sentir como su vagina se contraía y casi me chupaba hacia dentro y luego empecé a sentir que se mojaba ella y yo estaba a punto y ella me gritaba:
Mójate dentro de mí, vamos papi, mójate dentro! -Y empecé sentir sus gemidos cada vez más intenso y yo muy asustado por que en la otra oficina estaba mis compañero de trabajo. Muy nervioso puse la música que tenía en mi celular para disimular poco el ruido se teníamos, hasta que llegamos al orgasmo y mojamos hasta el escritorio.
Ufff fue tan rico que sentía cómo mi pene seguía y bombeaba más semen, y en ese instante escuchamos en la puerta… toc! Toc! Y una voz dice: “¿están ahí?” Era mi jefe, que había llegado a buscar a su mujer para que fuera con él a su casa y ya eran la 3 am.
Nos vestimos rápidamente para poder abrir la puerta, y se nos fue un detalle al abrirla… ¡se nos había olvidado secar el escritorio! Cuando entró notó una mancha sobre la mesa, pero la mujer de mi jefe muy rápidamente la secó diciendo que se había derramado el café, y luego se fueron.
Bueno, después todo volvió a la normalidad y pasaron 3 semanas, cuando llegó una carta a la oficina a mi nombre. Después de abrirla había un test de embarazo que indicaba | |, es decir, estaba embarazada… En ese instante pensé que yo no había estado hacía más de 2 años sin una mujer, o sea más que esa relación fugaz con la mujer de mi jefe… Bueno dejaré la historia hasta ahí. Si les gusta contaré la segunda parte de lo que me pasó con la mujer de mi jefe.

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Un buen viaje al infierno con la hermana de mi mujer

UN BUEN VIAJE AL INFIERNO

Aquella noche tocaba un famoso grupo punk en la ciudad, todos y todas las punkys del pueblo donde vivíamos se preparaban para ir a verlo y disfrutar saltando y gritando sus canciones. A mí siempre me había gustado ese estilo de música si bien no me defino como punky ni visto como tal, cadenas, pinchos, ropa ajustada ni nada de eso, pero esa noche sí que me convertí más o menos en un sex Pistols para el evento tan esperado, me puse unos jeans negros elásticos mis botas militares y una camisa negra un poco rota de The Class.

Mi esposa bastante conservadora en gustos musicales por supuesto no se planteaba ni de lejos ir al concierto, siempre criticaba mis gustos y mi forma de vestir, así que esa noche mis planes eran irme con mi grupo de 4 amigos en el coche de uno de ellos a saltar y bailar y después saldríamos a tomar unas birras y a vacilar por la zona de bares y seguir escuchando buen punk en esos antros oscuros y concurridos, la noche prometía, además hacía tiempo que no salía sin mi mujer y a veces apetece, lo reconozco.

Todo estaba pensado y preparado, iríamos en el auto de Marcos que aunque pequeño era el único que tenía medio de transporte propio, ya habíamos comprado una buena carga de cerveza, vino y también algo para comer por el camino, y por supuesto, llevábamos un buen cargamento de sustancias para aguantar bien toda la noche. Todo estaba listo, éramos los justos para aquel auto pequeño y un poco incómodo pero estábamos muy motivados y alterados por salir a la ciudad. Mi mujer estuvo todo el día con cara de perro ya que nunca le ha gustado que me juntara con mis amigos y menos que fuéramos a la ciudad a escuchar ese ruido del diablo como decía ella, así que estuvo todo el día sin dirigirme la palabra, pero yo no iba a cambiar mis planes.

Como digo ya estaba todo preparado, yo estaba dándome los últimos retoques ya que aun siendo un hombre no tan joven siempre he sido bastante coqueto y me gusta acicalarme bien, mis jeans bien ajustados marcando bien mi entrepierna que dejaba ver un buen bulto y que me encantaba que las chicas por las calles miraran, me excitaba. La camiseta rota por varios sitios de tantos años usándola estaba casi transparente y dejaba ver mi pecho bien formado.

Estaba a punto de salir de casa cuando de pronto sonó el teléfono y mi mujer lo cogió, con su voz seria iba contestando con monosílabos y cuando abrí la puerta para salir me llamó, me acerqué y me dijo: “ Oye en el auto de Marcos ¿queda sitio para otra persona?” yo me quedé callado y me vino todo el bajón ya que pensé que se había arrepentido y se quería venir al concierto y la contesté “No, la verdad que llevamos el auto a tope, no entra ni un alfiler”, entonces ella me dijo, “Vaya, mi hermana quiere ir; ya sabes que es una fan total del punk, pero no tiene cómo ir a la ciudad, por favor, haced espacio y llevadla, si no, me va a estar dando la paliza todo el día, es muy pendeja para entender un No por respuesta”. Entonces respiré, y pensé “menos mal que mi mujer no había cambiado de opinión”, pero aun así me fastidiaba que tuviera que modificar mis planes, y le dije “de verdad, que en el coche no entra nada más, somos 5 tíos y todos bastante grandes como para que entre otra persona”, pero ella no daba su brazo a torcer, “joder, hazme este favor, no cuesta tanto, si no hay plaza la llevas encima de ti, ya sé que es un viaje un poco largo, pero no te vas a morir”. Realmente tenía razón, el viaje era largo, casi 5 horas, y llevar a una persona encima de las piernas podría ser todo un calvario, además que eso de que mi cuñadita, a la que hacía tiempo que no veía, viniera me cortaba el rollo, ya no podría hablar con mis amigos de todas las cosas que hablan los amigos cuando están solos, debería de cuidar mis palabras, ya que la niña luego podría largar la lengua de cosas que no me interesaba que se supieran, y menos mi mujer; pero al final le dije que llevaría a su hermana al concierto, todo por no tener más problemas con ella, así que avisé a Marcos para que pasáramos por la casa de Rebeca para llevárnosla en el auto.

La hermana de mi mujer, toda una belleza

Estando ya los 5 amigos bien apretados en el coche pasamos a buscarla y cuando bajó del departamento donde vivía nos quedamos todos con la boca abierta, joder con la cuñadita, hacía tiempo que no la veía y había cambiado demasiado, la niña de 18 años aparentaba bastantes más, y encima venía vestida con la ropa adecuada para el concierto, zapatos de tacón, medias de rejilla rotas como buena punkita, minifalda de cuadros escoceses que mostraban unas piernas largas y delgaditas y de piel muy blanca y camiseta negra de Kortatu bien apretada que dejaba bien marcadas sus tetas pequeñas pero bien formadas y redondas. Llevaba el pelo casi al cero pero le quedaba bien, le favorecía ese corte, llevaba los brazos tatuados y piercing casi por todos los sitios de la cara.

Cuando me bajé del coche para saludarla me abrazó efusivamente y me dio dos besos. “Eyy cuñadito ¿cómo estás? Hacía siglos que no te veía, ¿preparado para una noche loca de punk?

Yo me quedé sorprendido pero alegre, siempre me había caído bien Rebeca aunque me parecía que estaba hablando con otra persona, yo la recordaba siendo una niña tímida y vestida con el uniforme del colegio, ahora tenía delante de mí a una jovencita punkita toda sexi y alternativa.

Yo: Sí ansioso por quemar la noche y pasarlo bien, tenemos cervecitas en el maletero, ¿tú bebes?

Rebeca: Bieeeen si claro que me gusta, saquemos algunas para el camino.

Yo: ok, el único problema que tenemos es que no hay plaza libre en el coche.

Rebeca: Pero cuñadito eso no es problema, yo iré encima de ti, soy delgadita y ligera como una pluma, no te aplastaré, ¿vale?”

YO: ok, si me canso cambiamos y ya está, jajaja yo me subiré encima de ti jajajaja.

Rebeca: Vale jajaja sin problema, venga vámonos.

Sacamos un paquete de cervezas del maletero y nos metimos en el auto, primero entré yo y luego ella que se sentó encima de mí, ahora sí que íbamos como sardinas en lata, pero íbamos contentos. Después de que Rebeca saludara a mis amigos arrancamos y nos fuimos camino a la ciudad por la autopista.

En cuanto entramos a la autopista comenzamos a beber y con la música a tope empezamos a cantar, reír y a recordar historias de otros conciertos. A todo esto Rebeca no paraba de botar y de moverse encima de mí, cosa que enseguida me puso caliente, su minifalda quedaba por encima y su culo se apoyaba casi desnudo en mi paquete, yo disimulaba, reía y hablaba como si no pasara nada, pero me preocupaba que mi verga comenzara a encenderse y ella se diera cuenta, para mí supondría toda una vergüenza que aquella niña pensara que era un pervertido.

Al principio pensé que ella se movía de forma inocente sin ninguna intención, pero con el transcurso del viaje me di cuenta de que quería calentarme. Lo que me excitó más fue sentir en mi verga el calor de su coño que parecía un horno, era increíble el calor que desprendía, incluso con mis jeans puestos sentía el ardor de su sexo encima del mío, así que ya sin vergüenza alguna dejé que pasara, di rienda suelta a mi polla, que se puso como el acero y amenazaba con romper la cremallera del pantalón, Rebeca sintió mi calentón y siguió moviéndose; con la excusa de bailar y hablar con los amigos que iban en la parte delantera del auto se rozaba todo el rato con mi rabo, yo también con la excusa de jugar y hacerla cosquillas la apretaba fuerte hacia abajo, le hacía que se sentara bien contra mi entrepierna, como si me la fuera a follar con la ropa puesta. Así el viaje transcurría entre risas, cervezas y yo más cachondo que un mono.

Pasado un rato comencé a bajar mis manos por sus piernas, sentía sus medias de rejilla rotas y su piel suave como la seda como es la piel de una niña de 18 años, ella seguía como si nada, cosa que me indicaba que la gustaba que la tocara y seguí apretando cada vez más sus largas piernas, subía y bajaba mis manos por sus muslos y sus tobillos, esto nos estaba calentando a los dos, pero ella no hizo en ningún momento gesto de placer aunque sus bragas cada vez desprendían más calor e incluso creo que las sentí húmedas en mi polla que ya sí que estaba como un volcán a punto de reventar, y que empezaba también a estar húmeda en su glande.

Pasadas unas horas, mis amigos se calmaron un poco, el viaje era largo y después de bastantes cervezas llegó el sueño y todos salvo el conductor, claro, se quedaron dormidos o al menos con los ojos cerrados, había que descansar un poco antes del gran concierto, pero yo no podía pegar ojo con Rebeca encima, era imposible. Ella también cerró los ojos y se echó hacia atrás pegando su espalda contra mi pecho y mi cara, aún así, seguía moviendo su cadera y su culo, como si quisiera masturbarme con su rico trasero o incluso follarme con la ropa puesta, uff eso ya era demasiado y mis manos comenzaron a subir por su entrepierna hasta llegar a su tanga que estaba empapado y caliente, ella seguía haciéndose la dormida, pero no lo estaba; dejó que le tocara su mojadísima raja que estaba llena de sus fluidos, esto ya me pareció una tortura. Necesitaba follarla, pero donde estábamos era imposible, necesitaba clavarle mi verga gorda y larga de 23 cms en esa concha que pedía a gritos que la taladrara; de pronto bajó su mano hasta mi bragueta y apretó fuerte mi polla, eso casi ya hizo que me corriera, la situación era de extremo morbo, todos mis amigos dormidos en espacio minúsculo y yo con Rebeca encima pidiéndome a gritos que le clavara el cipote y todo esto sin decir una palabra, la música que sonaba a todo volumen me salvaba de que mis amigos me oyeran mi respiración fuerte y agitada. Ya no pude más y me lancé a la locura y lo que pasara no me importaba, así que me acerqué a su oído y le dije que se levantara un poco, porque tenía las piernas dormidas; bajé mi mano y abrí mi cremallera dejando mis 23 cms libres y, agarrándola de la cadera, la empujé hacia mí. Ella, que notó mi verga fuera del pantalón, bajó colocándose justo encima de ella y se la metió entera, giró su cuello y pegó su boca en mi cuello para silenciar su gemido de placer, yo la apreté con todas mis fuerzas y ella comenzó a hacer pequeños giros con su cadera haciendo que mi glande se rozara por todas las paredes de su coño, que ya estaba encharcado. Yo miraba a mis amigos con temor de que se dieran cuenta de lo que estaba pasando, pero parecían bien dormidos y el conductor iba a lo suyo, cantando las canciones que iba cambiando cada poco rato en la radio. Esta niña sabía moverse muy bien, me estaba haciendo perder el sentido y mi polla se puso más dura, gorda y grande que nunca, le llegaba a la altura del ombligo y su concha la recibía sin problema, así estuvimos un rato, yo quieto y ella moviéndose con giros de cadera discretos… pero tan sensuales, que me volvía loco. Ella se mordía los labios para no gritar y yo pegaba mi cara contra su espalda como para esconderme y que no me vieran mis amigos, debía de tener el corazón a mil y cuando estaba a punto de correrme la volví a empujar hacia abajo con la intención de que dejara de moverse y poder soltar toda mi leche dentro de aquella pequeña y maravillosa almeja que llené completamente, hasta tal punto que le empezó a escurrir por los labios y a mojarme con mi propio semen los pantalones y hasta la tapicería del coche. Ella se corrió cuando sintió el calor de mi leche dentro y no pudo evitar soltar un pequeño grito contenido, pero que con la música pasó desapercibido y nadie escuchó o al menos eso creo.

Después de todo esto nos quedamos tan relajados que incluso logramos dormir unos minutos. Así llegamos al concierto, bailamos, saltamos y disfrutamos. El concierto estuvo superior, pero por supuesto lo mejor de todo fue el buen viaje que tuvimos.

Nunca hablamos de lo sucedido. Creo que ninguno de los dos teníamos claro si había sido real o sólo un sueño. Después de un par de años en los que no la volví a ver, pues se fue a estudiar fuera del pueblo, y tras mi divorcio, una noche estando con mis amigos en un bar de los que solíamos frecuentar me la encontré de cara, cuando salía del baño. Nos quedamos mirándonos fijamente, me sonrió y me saludó efusivamente como siempre hacía y, después de un rato conversando, me guiñó un ojo y, cortando la conversación que estábamos teniendo, me dijo: “oye ¿te apetece que recordemos aquel buen viaje que tuvimos?”

Lo que pasó después lo contaré en otro relato relato erótico, porque creo que por esta vez es suficiente.

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Le fui infiel a mi novio

Hola de nuevo soy ahomi y les contaré cómo le fui infiel a mi novio por primera vez.

Me excita bastante que me miren los hombres, lo que pone muy celoso a mi novio, y esto me gusta.
Ese día llevaba puesta una camisa blanca y un pantalón negro muy ajustado. Pasó en un pueblecito de montaña en el que paso casi todos los veranos. Tengo novio desde hace unos 4 años y estoy muy bien con él. Ese día se desplazó con unos amigos a celebrar una despedida de soltero y yo quedé sola aquí en el pueblo. Como ya tengo muchas amistades aquí, salí a cenar con unas amigas. Después de la cena nos fuimos a tomar algunas copas y acabamos en el único local nocturno que hay en el pueblo. Había mucha gente ya que en verano hay mucho turismo aquí. Entre ellos estaba un chico que conozco desde hace años y que también es amigo de mi novio. Se llama Marco, pero todos le llaman “Bruce” (no sé por qué motivo). Es muy tímido con las chicas. Es moreno, pelo corto, ojos marrones, bastante alto y tiene un cuerpo envidiable. Lo he visto a veces en la piscina y me vuelve loca.
En fin, le saqué a bailar y estuvimos bailando y charlando casi dos horas. Él, al principio, no creo que se hubiera imaginado cuáles eran mis propósitos aquella noche. Bailábamos cogidos de la mano y separados (yo no quería despertar sospechas en la gente, ya que en un pueblo pequeño todos se conocen y enseguida sale a la luz cualquier tontería). Me desabroché un botón de la camisa por el calor y para calentar aún más a mi compañero de baile. Como era bastante más alto que yo, contempló enseguida mi escote. No me fue difícil convencerle ya que él también estaba excitadísimo después de tenerme tanto rato junto a él contemplando mis atributos tan cerca.
Estuvimos hablando y quedamos citados al cabo de 10 minutos en un piso que tenían sus padres en el pueblo y donde no vivía nadie. Cogimos cada uno su coche, primero él y al cabo de cinco minutos yo, para no despertar sospechas, y nos fuimos hacia allí.
Bruce ya me esperaba con la puerta medio abierta. Al momento de entrar me lancé sobre él como una perra en celo. Estaba súper excitada. Al principio él tenía un poco de miedo ya que, como me confesó al final, a sus 24 años aún era virgen.
Empecé a besarle la boca, juntando nuestras lenguas y jugando con ellas. Cogí yo la iniciativa y le quité su polo azul. Con mi lengua seguí su cuello y su pecho de abundante pelo hasta llegar a su cintura. Le desabroché el cinturón y le toqué su enorme bulto por encima del pantalón, que estaba a punto de romperse. Seguidamente le bajé el pantalón y froté mi cara por encima de su calzoncillo. Finalmente se lo quité todo. Al bajarle el calzoncillo me golpeó en la cara su enorme miembro. Era increíble. Yo nunca había visto nada igual, sólo en las pelis porno. Debía medir unos 24 o 25 cm y era bastante grueso. No tardé en cogerlo con mis pequeñas manos, que casi no abarcaban aquel miembro. Lo podía coger tranquilamente con las dos manos y empecé a chuparlo desde la punta, buscando cada rincón de él con mi lengua, hasta que me lo tragué casi todo entero de un golpe. No me cabía todo dentro, me faltarían unos 5 cm para tragármelo todo y su punta tocaba ya en el fondo de mi garganta. Se lo chupé durante cinco cortos minutos. Era increíble ver la cara de gusto que ponía el chico, lo cual hacía que me pusiera aún más caliente. Yo estaba toda mojada ya.
Paré un momento de mamársela y me quité toda la ropa. Ya hacía rato que él me tocaba todo mi cuerpo, pero el pobre no se atrevía a desvestirme. Cuando vio mi cuerpo desnudo creo que aún le creció más el pene. Se lanzó a lamer mis tetas rápidamente. Mis grandes pezones estaban durísimos y calientes. Luego fue bajando hasta llegar a mi coño, que estaba todo empapado de jugos (yo me había corrido ya una vez). Siguió toda su lengua por mi entrepierna, lo lamió todo, los pelítos negros que tengo encima hasta llegar a los labios húmedos, que besaba con toda su fuerza hasta que consiguió que me corriera otra vez.
Yo aún estaba disfrutando del último orgasmo y, cuando me di cuenta, se estaba masturbando con fuerza. Se lo impedí enseguida ya que se hubiera corrido muy pronto y le dije que esto era faena mía. Volví a chupársela un rato y, cuando estaba a punto de correrse, le dejé enseguida para evitarlo. Le obligué a tumbarse en la cama y me monté encima de él.
Al principio me dolió un poco debido a que nunca había tenido un miembro de esas dimensiones dentro de mí pero luego, cuando las paredes de mi coño se adaptaron a tal instrumento, mi cuerpo gozaba como nunca, mientras él presionaba mis tetas con sus manos y cerraba los ojos sin dar crédito de lo que le estaba ocurriendo en aquellos momentos.
Después de unos dos minutos de saltar encima de aquella verga ví cómo Bruce apretaba los dientes con fuerza y gemía al mismo tiempo, lo que me hizo suponer que estaba a punto de correrse dentro de mi vagina. Por eso me excité aún más y le follé con más fuerza. Poco antes me había confesado que hacía dos semanas que no se masturbaba. Cuando descargó toda la cantidad de leche dentro de mi coño creí por unos instantes que me iba a desmayar. ¡Madre mía, qué cantidad de esperma descargó dentro de mí!. Nunca antes había tenido una sensación tan grande de placer.
Y le dí mi recompensa. Chupé aquella banana hasta no dejar ni una gota de su leche. Luego practicamos un 69 fabuloso, me trabajó muy bien mi clítoris visto que era la primera vez que lo hacía. Yo me corrí dos veces por una de él, que lanzó otra descarga encima de mis pechos y de mi cara. ¡Qué noche!
Durante el verano volví a repetir varias veces con Bruce. Mi comportamiento con mi novio, tanto en la cama como saliendo juntos, ya no era el mismo y por muchos motivos discutimos varias veces.
Aparte de hacerlo con Bruce, le he cogido un cariño muy especial y hace dos semanas que he dejado a mi novio después de llevar cuatro años juntos. Sigo teniendo relaciones con Bruce y él insiste en que salgamos juntos, pero es muy reciente mi separación.

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