Viaje en autobús con una madura exquisita….

Hola, aquí mi relato sensual de un viaje a la Ciudad de México….

Resulta que tenía que hacer un viaje a la Cd. de México, ese dia abordé el autobús a la 11 de la noche, iba casi lleno, en mi asiento no había ndaie más, en los asientos contiguos, una pareja, un matrimonio fue lo primero que vi, él un señor medio gordo y con cara de pocos amigos…

Ella, una madura exquisita como de 45-47 años, con un vestido negro y un súper escote, sus tetas muy grandes y se notaban firmes, sus piernas torneadas, ni bien inició el viaje, empezaron a discutir y apenas afuera de la cuidad en la primera casta de cobre, el fulano se bajó y dejó a la señora sola, yo me hacía el adormilado y pensando qué había hecho que el tipo se bajara del autobús y dejara a la señora sola en un viaje de casi 7 horas.

Después de unos minutos, la señora sollozaba, en verdad a mí me sorprendió y lo pensé mucho, pero al fin me acerqué y le dije si estaba bien, si necesitaba ayuda, solo me dijo que estaba bien, me senté a su lado y le ofrecí unos pañuelos desechables, ella me dijo,

“Gracias, eres muy amable, solo es que ando enojada con coraje y por eso me puse así.”

Me presenté y ella hizo lo mismo, empezamos a charlar de dónde vivimos y a qué nos dedicamos, cosas triviales, hasta que en una de esas ella empezó a contarme que el tipo era alguien que había conocido en un grupo de chat y que habían acordado viajar a una fiesta swinger y el motivo por el que el tipo se bajó es que discutieron porque su mujer le había hablado y necesitaba que se presentara a casa por una situación familiar y que ahí estaba ella plantada como una colegiala.

Después, empezamos a charlar sobre cosas de sexo y sus gustos por el intercambio de parejas, la conversación subió de tono, en un momento ella me dijo que iba al baño y al salir me puso su mano en mi pierna casi tocando el pene.

Al regresar, me di cuenta de que no traía sostén  y sus pezones estaban erectos, se notaba sobre su blusa, al llegar, me puse de pie para que entrara, ella me agarró de la cintura y pegó sus tetas en mi pecho, me dijo: “huy estás calentito…”

“Mucho”, dije asintiendo, al sentarse dejó al descubierto sus piernas y su vestido desabotonado en los senos, por dios, sus aureolas se le notaban y le dije: “eres muy hermosa y sexy.”

Ella me dijo, “no te burles, ya estoy grande, además ya mi cuerpo se está colgando”. Al momento que me agarra la mano y se la pone en una teta, yo extasiado, le dije, “son hermosos tus senos” y con la otra mano se los empecé a acariciar. Ella cerró los ojos y suspiró mientras yo le desabotonaba los demás botones del vestido y le empecé a mamar sus aureolas, sus pezones, mmm…

Ella abrió sus piernas y se empezó a meter el dedo. ¡Oh, dios estaba mojadísima! Sacó su dedo y me lo dio a chupar, me agarró la verga y me la sacó, se agachó y me dió una mamada que terminó con mi leche bañándola en su boca y sus tetas. Para mi sorpresa, tampoco llevaba puestas braguitas, solo se alzó un poco y se enterró mi verga hasta venirnos nuevamente…

Ese fin de semana nos lo pasamos coge y coge en un hostal…

Gracias Marthita, eres increíblemente sexy y cachonda, una amante perfecta.