Sexo con mi Tía, mi deshago.

Todo comenzó una tarde en la que mi tía me pidió ayuda en su tienda. Llegué a ayudar porque mi tía se encargaba sola de la tienda ya que su esposo trabajaba y sus hijos estudiaban. Bueno llegué ese día temprano y sustituí a mi tía como el encargado de la tienda. Ella me dijo que ese día se sentía mal.

Pasó el día y en la tarde tiene la costumbre de cerrar un par de horas por el almuerzo y relajarse un momento. Almorzamos y ella me llamó a su cuarto para mostrarme algo. Una ropa nueva que me quería dar, la cual al dármela me dijo -Pruébate todo- y con mucha vergüenza le dije que me iría a otra habitación. Ella me dijo que me cambiara allí delante de ella, que era mi tía y no pasaría nada. Con vergüenza me desvestí allí delante de ella, cuando de repente me dijo -Que tan larga la tienes-. Me quede en shock, no sabía que hacer ni que responder en ese momento, tras lo que me dijo -No tengas miedo ni vergüenza-. Se lanzó sobre mi pene y empezó a masajearlo. Ya erecto me dijo quiero tenerte, la levanté y la besé como un loco, acaricié sus pechos y metí la mano en su vagina completamente húmeda.

Después de eso me dijo vamos para el salón. Estando allí se tiró a un sofá desnudó su vagina poniéndomela en la cara. Yo super excitado lamía y lamía, introduje unos de mis dedos en su ano mientras lamía su concha. Ella gemía como loca, después de eso ella tubo un orgasmo y me acariciaba mientras me decía -Tómate todo-, después de eso ella se levantó y me dijo -Quiero que me penetres-.

Yo como loco la puse en 4 y la penetré estando así como 15 minutos cuando ella me dijo -¡Me vengo otra vez!- y metí mi cara en sus nalgas lamiendo su ano y su vagina después, se sentó en mi y me besaba hasta que llevó mi pene a su ranura y así sentados me cabalgó hasta que ya no pude más. Me vine dentro de ella y llegó su tercer orgasmo, no podía creerlo.

Me había cogido a mi tía y ella esta muy satisfecha. Fue una de la mejores experiencia de mi vida, en otros relatos les contaré como fue nuestra relación después de esto.

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La bienvenida que mi prima me dio

Mi prima me dio una de las mejores bienvenidas que se pueden dar y os lo quiero contar con este relato porno, que es una historia real, aunquelos nombres son ficticios porque Julieta y yo somos primos y nuestra familia no puede saber lo que ella y yo hacemos.

Me llamo Máximo y mi prima es Julieta. Ambos tenemos 36 años.

Esta historia es continuación del 1er encuentro que sostuve con ella. Después de ese 1er encuentro tuve que volver al país donde vivo, pero nos comunicábamos a diario usando todos los medios posibles: teléfono, internet y hasta la convencí para usar Skype para poder vernos.

Al principio fue un poco difícil, pero empezamos mandándonos fotos con poca ropa, luego sin ropa…Con posterioridad fueron pequeños vídeos, ella mostrándome sus tetas tocándolas, acariciándolas y yo viendo cómo se le iban poniendo duros los pezones. Ver su cara de cómo se iba poniendo loquita, caliente y muy ardiente. Yo del otro lado de la pantalla, viéndola así y tocándome el pene queriendo explotar de mi pantalón de lo duro que se me ponía. Algunas veces también me masturbé para que ella viera cómo me dejaba. Era una locura porque yo lo hacía estando en la oficina de mi trabajo, pero era tanto el deseo que yo no me podía resistir. Fueron algunas veces que hicimos esas locuras y eran en su cuarto o en la azotea de la casa.

Decidí hacer un viaje a mi país y volver a verla aprovechando que ahora ella estaba pasando un tiempo en mi casa cuidando a nuestra tía, que estaba un poco enferma…Llegué a Lima, luego a mi casa y solo tenía una idea fija en mi cabeza: subir a casa de mi tía y ver por fin a mi primita, a mi amor, a mi mujer.

Subí y la vi: ahí estaba ella, nos miramos fijamente, ambos con ganas de abrazarnos, besarnos, tocarnos… pero como nuestra relación era prohibida tuvimos que aguantar las ganas y ser discretos, pero a la vez astutos para aprovechar cuando nos quedásemos solos. Cuando mi tía no nos estaba viendo, por fin pude abrazarla, la besé  con pasión y pude sentir su cuerpo junto al mío, y con ese beso vino el deseo, las ganas… no me resistí y toqué sus pechos sintiendo cómo los pezones se le ponían duros mientras que a mí también se me ponía duro el pene también. Entonces, hice que ella lo tocase para que sitiera cómo me dejaba. No pude resistirme y también me puse a tocarle el trasero… ohh cuánto lo desee, cuánto lo extrañé, cuánto lo adoro porque es grande, porque es rico, porque es mío y ella sabe por qué yo tengo tantas fotos de él que ya provocaron tantas erecciones en mí y tantas masturbaciones.

Llegó la hora del almuerzo, todos sentados a la mesa, Julieta frente a mí, después de un momento siento su pie en mi pierna por encima del pantalón, luego por dentro, en mi piel, no esperaba esa travesura de ella pero ella es así: atrevida, le gusta el peligro,  las emociones fuertes y yo adoro todo eso de ella…sigue jugando con su pie hasta llegar a mis genitales… ohh qué sensación rica, divina, mi pene va despertando, él está adorando esta bienvenida, él está loco por salir, que ella lo sienta así de piel a piel, ese masaje está haciendo que moje mi ropa interior y ella lo está disfrutando porque veo su cara de placer  y yo estoy adorando esa masturbación con su pie.

Mi prima me obsequió con un postre divino

El almuerzo terminó y mi tía se fue adormir. Yo, que ya no aguantaba, más le dije a Julieta: te espero en la azotea. Ella llego toda linda: tenía puesto un pantalón y una blusa que le quedaban muy bien. Entonces, la tomo en mis brazos, la beso con todas mis ganas y ella me corresponde con pasión. Nuestros cuerpos eran dos cuerpos ardientes, así siento que ya mi pene explota  y paso mi mano por sus senos… qué ricos que los tenía, duritos y con los pezones grandes, cosa que me encanta. Ahí intento meter mi mano por dentro de su pantalón, y para mi suerte resultó muy fácil, parece que ella lo escogió pensando en que haríamos travesuras y así sería más fácil, así que mi mano entró fácilmente, llegando al monte de Venus. Qué deliciosa sensación estar ahí por fin tocando a mi primita. Bajo un poco, y puedo inmediatamente darme cuenta de que no soy el único que ya está mojado: Julieta está empapada de líquidos, de juguitos vaginales. Ahí meto un dedo en su conchita, entrando fácilmente.

Ella me mira con tanta pasión que me deja cada vez más loco. Saco el dedo y lo llevo a mi boca para sentir y saborear su rico sexo…me siento y saco mi pene, finalmente libre después de una intensa sesión de amor, de masturbación, ya estaba muy mojado. Julieta lo ve, lo mira con mucho deseo, no pierde tiempo y se lanza sobre él, se lo lleva a la boca y empieza a darme una chupada rica, deliciosa. Me volví loco al verla así, muy puta y chupándomela con fuerza y con ganas mientras que yo hago presión en su cabeza para que entre toda mi polla en su boquita. Por un momento tuve temor de que alguien nos viese, que vieran como mi prima estaba chupándome el pene ahí a plena luz del día, pero yo quería más y ella también porque ya se movía y gemía un poco. Imagino que ella quería otra cosa…ella pedía otra cosa y yo ahí recibiendo ese tratamiento tan bueno con esa boca deliciosa que chupaba, lamía, succionaba, apretaba mi pene con tal ganas que yo fácilmente pude eyacular en ese momento, pero sabía que también tenía que darle a ella el placer que se merecía por haberme esperado tantos meses…le susurré al oído y le dije “vamos al cuartito, que es más oscuro”, ella aceptó rápidamente, fuimos hasta un cuarto pequeño que servía de depósito, pero no tenía puerta, así que entramos, nos besamos, comencé a cogerle las tetas, se las chupaba… estaban duras y ella gemía, le encanta que le chupe las tetas, tan ricas, deliciosas y que tanto me excitan.

A continuación le beso el cuello sin sacar mis manos de sus tetas, beso su nuca y bajo finalmente a su monte de Venus. Está tan mojada que veo que ya no aguanta más y le digo “ya quiero hacerte mía, ya quiero meterte todo mi pene”, ella me dice que sí y se baja rápidamente el pantalón. Yo la ayudo a bajar su calzoncito, se pone de espaldas mostrándome su trasero, su culazo, ese culazo lindo que adoro. Al verla así me pone más loco, agarro mi pene y lo sobo en sus nalgas, en su concha y su concha toda mojadita pongo primero la cabeza de mi pene y no tiene problema de entrar siento como va entrando y se mete toda, la muy perra ahora esta con mi pene adentro, gozando gimiendo, después de meses de espera estamos ahí, sin importarnos que alguien nos vea, yo comiendo a mi prima como si fuera una puta  porque a ella le encanta que me la coma y ella sabe por qué digo que es mi puta…pues conmigo está aprendiendo el arte del amor,  aunque antes ni se había masturbado, conmigo está sacando todo lo putita que puede ser.

Ahí estaba ella, rogándome que no se la saque, pidiéndome que la agarré de las caderas y la apreté fuerte y yo metiendo con todas mis ganas todo lo que podía y ella comiéndose toda mi pinga…estaba siendo tan rico, dulce , divino… una sensación fenomenal hasta que ella me avisó que ya venía su orgasmo, que acabaría mojando más mi pene así dentro de ella,,, que gemía diciéndome “amor ahí viene, ahí viene…métemela más porque te la voy a mojar toditaaaa”.

Bueno, este es mi primer relato y solo es la primera parte porque el día de sexo aún no acaba y yo aun no le daba mi gozo a ella y tenía otros planes por realizar y todo seria ahí, en mi casa y con la familia ahí.

Si les gustó, espero comentarios y habrá más relatos.

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