Benditos Coños ( Poesía eroticopornosurrealista)

Mar de mares cubierto de pieles de sal de mar como si fuera la cápsula futurista que se lanza contra la torre gris del aburrimiento, y que tiene como objetivo la destrucción de todo aquello que no sea mar o, al menos, aguas saladas naturales; ya sean de origen vegetal, animal o humanas.

Es necesario lanzarse a la frotación de los pliegues que huelen a licores sementales como si fuera el fin del mundo para no dejar que la historia termine sin más, y los gemidos multirraciales y viscosos se conviertan en mares maravillosos de carnes con alta temperatura, y las fiebres suban hasta la cima del espasmo sin límite alguno.

Las palmas de las manos se enzarzan entre las nalgas, que desean encontrar el calor abrasador del mar hirviente como las gotas que caen cuando se rompen los globos terráqueos de la consciencia y todo se hunde en el caos más delirante, mientras los espíritus se liberan al son de los citares lejanos y repetitivos.

La perturbación vive al lado de la cuchilla delirante, que no tiene piedad ni con sus crías ni con sus sexos espontáneos; y tiene sabor rico el orgasmo parido en la boca del novato hijo de la inocencia.

No me repitas credos bíblicos nefastos y deja que fluyan los flujos germinales que tanto gustan a los cuerpos puros, que no saben de grilletes mentales y susurran entre las puertas, que chorrean por probar los mares convertidos en tsunamis arrasadores de toda peste, sotanas, cruces y aguas benditas; sólo existe un mar bendito, y es el que emana de los poros, de los falos, vaginas, vergas, coños y demás fuentes de vida eterna.

Partir los libros de historia en pro de una nueva mentalidad libre de silencios asesinos y enclaustradores.

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Relato Erótico: Era una noche de septiembre

septiembreEra una noche de septiembre…

La luna caía sobre mis hombros. Llené de sueños mi cartera antes del encuentro. Siento a pleno su perfume al que todavía no conozco. Algo raro sucede en mi. Deseos sin límites giran en mi mente.

Camino mirando la punta de mis zapatos
Imagino mis pies descalzos encima de los tuyos…imagino la humedad de toda tu piel, de todos sus pliegues, la humedad entre mis piernas.
Abro la puerta…


Te veo apoyado en la pared…tus manos detrás de la cintura y una mirada repleta de brillos celestiales. Parecías morder mis ojos con los tuyos.
Siento el primer beso en la frente, de amor fraterno casi protector…

Voy dejando la vergüenza de mujer encima de las sábanas y me convierto en mujer-amante, en mujer amada.

Desabrochas mi camisa…
yo, la tuya…
Ni un centímetro nos separa en ese cuarto que elegimos para amarnos…
El sudor de los cuerpos se pega en los cristales de la ventana
donde las estrellas piden permiso para observar este milagro.
Corazones que palpitan a un ritmo increíble…
se confunden los latidos con el roce de nuestro sexo…
Me abro suavemente como pétalo herido…
y te hundes en mi…
y me sumerjo en vos…
y me ahogo…
y somos uno…
Y no existo aquí…
Y estoy en vos, adentro
Y vos dentro de mí
Y el adentro se repleta.
Voy evadiéndome lentamente hacia tu mundo…
donde sólo vos podes llevarme.
Beso tus declives y colinas…
El corpiño de jazmines y magnolias duerme sobre la alfombra…
De a poco descubres mis rincones.
Estallo en mil gemidos.
Tu lengua dibuja un sendero de brasas por mi espalda…
Y por esos rincones que dejo que huelas y que te aromes.
Es difícil desenlazarnos…
El reloj da la una…
Ha llegado el final
La noche se acrecienta…
Y nos vamos los dos…
Hemos nacido…

María Manetti


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