VECINA MEXICANA

Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda......


VECINA MEXICANA.
Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Javi & Darksoul.




Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda.

Iba por la calle y se fijaba en las mujeres que cumplían esas premisas, para luego al volver a su casa y masturbarse imaginándolas en mil posturas distintas, lo que más le excitaba era penetrarlas en la cocina sin quitarles la ropa, simplemente subiéndolas la falda y agarrándoles sus tetas.

Javi vivía en un bloque de departamentos, casi todas sus vecinas habían pasado por su imaginación calenturienta, que poco se lo imaginaban. El departamento de al lado estaba vacío desde hacía tiempo, un día Javi oyó ruidos, se asomó por la horilla y vio que estaban haciendo la mudanza, en el descansillo, dirigiendo a los obreros había una mujer de unos cuarenta años, estaba de espaldas, paro la falda azul que llevaba dejaba ver sus rollizas piernas, a Javi le encantaron, siguió observando.

En un momento dado la mujer se dio la vuelta y Javi vio que tenía unas buenas tetas, estaba sudorosa del esfuerzo y debido a ello la camisa se le había pegado al cuerpo, resaltando sus pezones. Además, tenía desabrochados los botones superiores y se le veía el nacimiento de sus senos.

Javi no pudo más, se sacó su pene y empezó a masturbarse mirando a la mujer, que excitante era pensar que ella era ajena a todo ello, se corrió contra la puerta, con lo que tuvo que dejar de mirar para limpiar los restos de su semen, solo faltaba que su madre se diese cuenta, porque esperaba que se hiciese amiga de la vecina para así tener más relación con ella.

Al día siguiente al volver del colegio oyó risas en el salón, se asomó y le dio un vuelco el corazón, era su madre que estaba con la vecina y parecían estar pasándolo en grande.

-“Ah, hola Javi. Te presento a la nueva vecina, se llama Paty y viene de México”. Dijo su madre.
-“Encantado”, dijo Javi, extendiendo la mano para saludarla.

Paty se levantó y se acercó.

-“Mejor dos besos, ¿No?” Dijo con un acento extraño y le plantó dos besos a Javi en la mejilla, éste notó las tetas de su vecina contra el pecho y se puso a cien y rojo como un tomate.

-“Vaya, ¿Nunca te ha besado una mujer?” Pregunto ella.
-“Si”. Balbuceó Javi, bueno, me tengo que ir a hacer las tareas, hasta luego.
-“Hasta luego, Javi, espero que seamos buenos amigos”. Paty.
-“Seguro que si. Paty”. Respondió el adolescente.

Javi se fue al servicio y se empezó a masturbar, se oía a su vecina reírse con su madre e imaginó esa boca chupando su pene, él la agarraba por la cabeza para que se la metiera hasta dentro, como la chupaba la condenada, se corrió, fue una corrida descomunal, si Paty hubiese tenido su pene dentro de la boca no hubiese podido tragarse todo, de eso estaba seguro.

Cuando salió del baño vio que su madre se estaba despidiendo de ella.

-“¿Es simpática la vecina, verdad?” Pregunto su madre.
-“Si, mucho”. Dijo Javi.
-“Me ha dejado las llaves por si algún día se olvida las suyas o tenemos que echarle un vistazo a la casa”.
-“Muy bien”. Dijo Javi que ya pensaba como aprovecharse de la situación.

Estuvo observando y vio que Paty salía de casa todos los días sobre las once para volver sobre las dos, tiempo más que suficiente para hacer lo que se deseaba. Un día que no estaba su madre en casa esperó a ver salir a la vecina, cuando la vio irse tomo las llaves y se dirigió hacia su casa. Entró y fue hacia la lavadora, esperaba que hubiese ropa sucia de ella, la abrió y entre el revoltijo de prendas eligió una braga (calzón) negra y un sujetador del mismo color, se llevó la braga a la nariz, olían a hembra, notó algo y vio que se trataba de un vello púbico de su vecina, se lo guardó.

El sujetador no olía a nada, pero solo pensar que había estado en contacto con sus tetas le volvía loco. Con esas prendas se fue al dormitorio, abrió el armario y pasó la mano por las faldas que había allí colgadas, le gustaba notar la suavidad de la tela y sus estampados. Con todo ello ya llevaba una erección de campeonato, se tumbó en la cama, se puso la braga sobre su nariz y el sujetador lo utilizó para masturbarse, era como tener su pene en contacto con sus tetas, empezó despacito, quería durar, pero la situación le era tan excitante que al poco rato se corrió, todo el sujetador quedó llenó de su semen, tenía que arreglar aquello.

Se levantó, alisó la cama como pudo y con la braga y el sujetador en la mano se dirigió hacia la cocina, su idea era limpiar el sujetador con agua antes de dejarlo en la lavadora, esperaba que Paty no se diese cuenta. Cuando iba por el pasillo se abrió la puerta de la calle y apareció Paty, sorprendiéndolo, no sabía qué hacer.

-“¿Se puede saber qué haces, Javi?” Pregunto Paty.
-“Nada, Paty, estaba en casa y oí como caía agua y pasé a tu casa a ver si te habías dejado algún grifo abierto.
-“Ya, ¿Y eso que llevas en la mano, que es?” Le pregunto ella.
-“Nada, lo encontré tirado en el suelo e iba a llevarlo a la lavadora”.
-“¿Tú te crees que soy tonta?” Venga dámelo.

Javi le dio el sujetador y la braga. Paty se quedó mirando el sujetador con los ojos muy abiertos.

-“Vaya, veo que no has perdido el tiempo, ¿Y esto?” Pregunto ella.

Javi agachó la cabeza y no dijo nada.

-“¿Te has masturbado con mi sujetador?”
-“Si, Paty, por favor no le digas nada a mi madre”. Suplico Javi.
-“Bueno, ya veremos, ¿Es que te gustó?”
-“Si, me gustas mucho”.
-“Ya veo ¿Y qué es lo que más te gusta de mí?” Le pregunto inquisitiva ella.
-“No sé… Todo”. Balbuceo Javi.
-“A ver si lo adivino ¿Son mis tetas?” Dijo Paty agarrándoselas con fuerza.
-“Si, tus tetas me encantan”. Dijo Javi.
-“Vaya, ¿Nunca has visto unas?”
-“No”, dijo Javi. “Bueno si, en la playa”. Corrigió Javi.
-“¿Quieres ver las mías?” Pregunto Paty empezando a desabrocharse la blusa.

Javi no sabía que decir, se quedó con la boca abierta viendo los pechos de Paty dentro de un sujetador blanco.

-“¿Quieres que me lo quite?” Pregunto ella.
-“Si, quítatelo”. Javi se apresuró a contestar.
-“¿Estás seguro Javi? ¡ Hay un alto precio que deberás pagar! ¿Estás dispuesto a pagarlo?” Pregunto Paty.
-“Si, si lo que sea”. Dijo Javi muy excitado.

Paty se desabrochó el sujetador y aparecieron sus tetas grandes, algo flácidas pero apetecibles, Javi se acercó y llevó las manos hacia ellas, las empezó a manosear con fuerza.

-“¡Oh, Paty, que tetas, como me gustan!”
-“¡Chuparlas Javi, cómeme las tetas!” Le ordeno Paty mientras le sobaba su pene por encima del pantalón ya en erección.

Javi empezó a chupar las tetas de Paty y a jugar con la lengua con su pezón que estaba súper duro, mientras notaba la mano de Paty, no podía más y se corrió dando un pequeño gemido de placer. Paty lo tomo de la mano y se lo llevó hacia su habitación.

-“¿Has tenido alguna vez sexo?” Pregunto Paty.
-“No”. Le respondió con pena Javi.
-“¿Me quieres penetrar?”. Le pregunto seria Paty.
-“Si, claro”. Le respondió Javi con el rostro iluminado.

Paty le bajó el pantalón y los calzoncillos, para aparecer el pene erecto de Javi en toda su gloria.

-“Vaya, chico que buen pene tienes no está nada mal”. Dijo Paty.

Paty se quitó la braga y se subió la falda, se tumbó en la cama y abrió bien las piernas. Javi se quedó mirando su vagina, era la primera que veía al natural.

-“Ven aquí, Javi, penétrame”. Ordeno Paty.

Javi se tumbó a su lado, se agarró su endurecido pene y la dirigió a la vagina de Paty.

-“Despacio, Javi”, Le dijo.

Javi empezó a metérsela, estaba caliente, daba gusto estar dentro de ella, le agarró las tetas y empezó a moverse como lo había visto en las películas porno.

-“Tranquilo, mi amor, disfruta que es la única vez de tu vida”. Le dijo ella.

Javi era inexperto y no comprendió esas palabras, solo le importaba su placer, se le salió su pene un par de veces, pero luego logró llevar un ritmo constante que hacía estremecerse a Paty.

-“No te corras dentro aun Javi”.
-“Esta bien… Paty”. Jadeo Javi.

Cuando Javi sintió que se iba a correr sacó su pene de la vagina de Paty, le dio un par de sacudidas más y roció sus tetas con su espeso semen, gimiendo como nunca antes en toda su vida, todo su cuerpo se estremeció de placer.

-“Muy bien campeón” dijo Paty mientras se restregaba el semen de Javi por las tetas.

Para ser la primera vez lo has hecho muy bien, seguro que con el tiempo mejorarías, pero creo que esto será un gran recuerdo que atesorar cariño. Pero creo que tu tiempo como hombre se ha acabado.

Paty le dio en ese momento una fuerte patada en los huevos al jadeante Javi que le dejo con los ojos en blanco todo su cuerpo tembló ni siquiera pudo gritar de dolor antes de desmayarse al lado de Paty aun con su pene palpitando lo mismo que su cuerpo, bañado en sudor.

Javi abrió los ojos para encontrarse sobre una mesa de metal, estaba amordazado y con las piernas extendidas, de pronto vio a Paty a su lado sus tetas estaban al aire y ella sostenía una gran dijera cuyas tijeras estaba afilando lentamente con una piedra de esmeril.

Cuando Paty se acercó al adolescente, Javi comenzó a tratar de soltarse, extrañamente su pene estaba más duro que nunca, estaba tan duro que parecía ser de plástico, incluso le dolía de una manera indescriptible.

Javi dejo de moverse cuando Paty tomo su pene, causándole aún más dolor del que ya tenía.

-“Calma, calma cariño, el dolor pronto pasara”. Dijo Paty.
-“Desgraciadamente tu pene ya está más allá de toda salvación posible”.
-“Veras Javi lo he plástilizado, a ciertas mujeres ricas les gusta los dildo hiper realistas”.
-“Desafortunadamente para ti Javi, el precio por tener sexo conmigo será tu pene y libertad” Dijo Paty.

Javi comenzó a agitarse de nuevo cuando ella coloco las afiladas cuchillas de la tijera en la base de su pene, de un rápido corte se lo cerceno, apenas hubo algo de sangre, Javi grito más de terror que de dolor, Paty levanto su cercenado miembro y mientras lo pasaba por sus grandes tetas le dijo.

-“Pagaran un buen precio por el cariño”. Dijo Paty.

Han pasado seis años desde que Javi desapareció, su madre aun lo busca incluso Paty la ayuda de vez en cuando a pegar volantes por las calles, sin imaginar que ella sabe en dónde está, Javi termino como un esclavo sexual, un eunuco en un burdel de asía, donde es apenas un trozo de carne a la venta para el placer.  





Autor: Javi & Darksoul.       Adaptator: DarkSoul

GEMELAS DEL ORFANATO

Genaro se estaba bañando bajo una de las regaderas del baño comunitario del orfanato completamente solo cuando Gaby apareció ante Genaro completamente desnuda cuando Genaro se percató de su presencia de inmediato se cubrió sus partes íntimas mientras el agua seguía mojando su joven cuerpo quedando con la boca abierta con la mirada fija en los firmes senos y aerolas grandes de Gaby a escasos centímetros de su rostro......



GEMELAS DEL ORFANATO.
Genaro se estaba bañando bajo una de las regaderas del baño comunitario del orfanato completamente solo cuando Gaby apareció ante Genaro completamente desnuda cuando Genaro se percató de su presencia de inmediato se cubrió sus partes íntimas mientras el agua seguía mojando su joven cuerpo quedando con la boca abierta con la mirada fija en los firmes senos y aerolas grandes de Gaby a escasos centímetros de su rostro.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [FEMDOM] [CBT] [DOMINACIÓN]



Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul




Gaby y Lana eran dos gemelas de 36 años, ambas eran empleadas en un orfanato para adolescentes masculino, todos aquellos chicos no tenían parientes vivos conocidos, todos iban desde los 13 a los 17 años ya que aquel lugar expulsaba a la vida a los chicos una vez cumplidos los 18 años, en aquel lugar habían unos 90 adolescente entre ellos Genaro de 15 años a quien ambas gemelas de muy buen ver le habían puesto el ojo, lo habían estado acosando desde los 13 años su cuerpo era delgado, de piel blanca y cabello castaño, con pene de buen tamaño con una ligera curva hacia abajo en erección.

Aquella tarde Genaro estaba jugando solo en el pateo del orfanato, cuando Lana salió al patio y le dijo que dejase de jugar con la pelota para que tomara un baño ya era casi de noche y debía hacerlo, las gemelas como Genaro eran los únicos en el orfanato, todos los demás chicos, directora, trabajadoras sociales y maestros se habían ido a un viaje, pero Genaro no fue por mal comportamiento una acusación falsa en la que ambas gemelas tenían mucho ver, Genaro de mala gana obedeció.

Genaro se estaba bañando bajo una de las regaderas del baño comunitario del orfanato completamente solo cuando Gaby apareció ante Genaro completamente desnuda cuando Genaro se percató de su presencia de inmediato se cubrió sus partes íntimas mientras el agua seguía mojando su joven cuerpo quedando con la boca abierta con la mirada fija en los firmes senos y aerolas grandes de Gaby a escasos centímetros de su rostro.

De pronto Lana apareció también desnudo para mirar a Genaro de arriba abajo, para luego hablar.

-“Gaby que bien acompañada estas”. Dijo Lana
-“Pobre de Genaro hermana, pensará que queremos abusar de él”. Dijo Lana maliciosamente.

La visión de aquellos dos cuerpazos femeninos al desnudo los primeros que veía Genaro de ese modo en su vida su pene empezó a despertar y pese a sus manos cubriendo sus genitales se le empezó a notar ambas mujeres de inmediato se dieron cuenta de aquello casi de inmediato.

-“¿Qué pasa hermana porque se tapa?” Pregunto Gaby.
-“No lo sé, ¡reo que no le gustan las mujeres!” Le contesto Lana.
-“Pues su excitación dice que es un hombre heterosexual que no está ciego”. Dijo Gaby.

“Genaro tenemos una propuesta muy simple, si nos enseñas tu excitación a nosotras te daremos el mayor placer de tu vida” dijo La enfatizando sus palabras con una lamida de sus labios.

-“¿Lo dices en serio Lana?. preguntó Genaro algo apenado.
-“Si hablamos en serio, pero será la última vez que tendrás placer igual en tu vida” Enfatizo de nuevo Lana.

Ambas mujeres estaban deseando comerse su pene bien dura desde hace unos momentos. Genaro estaba completamente alucinado, Tenía sospechas de que ambas mujeres querían con él desde hacía tiempo, pero aquello se lo confirmaba totalmente, pero no solo eso, sino que aquella situación excedía sus expectativas por mucho, además el adolescente estaba deseoso de que le comieran su endurecido pene por primera vez.

Genaro cerro la llave y descubrió sus genitales su pene ya en completa erección rebotó de arriba abajo, por sus movimientos que las dos gemelas acompañaron con la vista.

-“¡Maravilloso!” Dijo Gaby acercándose a Genaro

Tomo su rostro y para besarlo en la boca mientras le agarraba sus nalgas con las dos manos, Genaro nada despistado hizo lo propio con ella acariciando una de sus manos con una mano, cuando dejó de besarlo empezó a acariciarle las tetas con las dos manos que eran muy grandes y firmes de lo que creía, y sus pezones duros parecía decirle a Genaro "muérdeme" sin problemas Genaro hundió su cabeza entre aquellas joyas y empezó a lamer como apretar con todo lo que podía, hubiera dado sus dos piernas por tener dos brazos más, Gaby no paraba de gemir y de acariciar su cabeza. Lana no se había movido solo observaba lo que su hermana hacía con él adolescente.

-“Chúpaselo”. Dije completamente fuera de sí Lana.
-“A ver a que sabe este duro pene”. Dijo Gaby agachándose sin dejar de mirarlo rosando su pecho y abdomen con sus tetas y pezones.

Gaby admiró un segundo su pene antes de tragársela, Genaro notó su glande en su garganta casi de inmediato y como éste salía lentamente mientras ella se lo retiraba de la boca, estaba de rodillas delante Genaro con las manos entre las piernas juntándose las tetas con los brazos.

-“Mmmmm”. Fue lo único que dijo Gaby cuando se sacó su pene de su boca.

Ella hizo que Genaro la tomara de la cabeza y acompañaba sus movimientos lentos pero constante, su pene polla crecía y crecía dentro de su garganta, de pronto Gaby recordó que su hermana Lana seguía ahí, parecía haber desaparecido cuando empezó todo.

-“Lana no sabes de lo que te estás perdiendo”. Dijo Gaby al quitarse su pene de su boca y apoyársela en la mejilla.

-“No te hagas la estrecha que hemos hablado de esto muchas veces y sé que estas deseando probar este pene tanto como yo lo estaba”. dijo Gaby sin soltar su pene ni un momento.

Lana se les quedó mirando unos instantes eternos y luego bajó la mirada y se arrodilló al lado de Gaby. Pero ella se arrepintió a último momento se levanta para besar a Genaro mientras él, estrujaba sus tetas a dos manos, a diferencia de las de Gaby la suyas eran un poco más blandas y parecían más grandes volvió loco al adolescente haciéndolas temblar y apretando mi cara entre ellas, mientras Gaby no dejaba de tragarse su pene comiéndosela entera.

Lana estuvo besando con pasión al adolescente por largos minutos, hasta que también quedo de rodillas al lado de Gaby, Lana no quiso interrumpir la mamada que su hermana le estaba dando al adolescente por lo que ella agachándose un poco más se metió su testículo izquierdo en la boca, ella estuvo chupando sus huevos hasta que Gaby le cedió su pene.

Lada por su parte gemía cada vez que engullía su pene, a ella sí que le cabía entera y se estaba empezando a dar cuenta, entraba por sus labios y recorría su enorme boca hasta que su glande entraba en su garganta. Por su parte Gaby siguió succionando sus huevos mientras Lana no dejaba tragarse su pene hasta la garganta, Genaro no dejaba de gemir apretando las nalgas para no correrse el placer era algo que nunca imagino, por su parte ellas no paraban de gemir y de tocar sus húmedas rajas que ya chorreaban de lo inundadas que estaban sus rajas.

Aquella imagen era brutal para el adolescente, su pene estaba totalmente erecto atendido por dos mujeronas con sus labios y bocas llenas de sus babas y con sendos pares de tetas. Las tenía a las dos cogidas por la nuca, suavemente ellas se juntaron para que empezaran a besarse, al principio Genaro solo se les quedo mirando hasta que introdujo su pene en medio de su beso notando su pene entre sus lenguas y los labios de las dos, lenta y suavemente sus labios recorrían desde la base hasta el glande cada vez su pene estaba más duro, Genaro podía notar las dos lenguas recorrer cada centímetro de su pene, si seguía así mucho tiempo iba a correrse y eso no podía suceder sin disfrutar más de esas cuatro tetazas que tenía delante él, peso él adolescente.

-“¿Me puedo correr en sus tetas?” Pregunto Genaro.
-“No lo harás, pero tu pene está demasiado buena para dejar de mamarlo tan fácilmente”- dijo Lana volviendo como una posesa a su mamada.

Ni una de las dos dejaban ni un momento sin chupar, mientras una subía la otra bajaba lamiendo y succionando cada centímetro de su pene, de pronto lana la tomo por la base para mantenerla fija y las dos disfrutaban como quien comparte un helado en un día caluroso, llegaban hasta su glande y fundían sus lenguas en una para lamber y acariciar la punta de su glande. Lana empezó a acariciarse la mejilla con su parte de su pene que ya estaba muy mojada por su saliva y la deslizaba deliciosamente por su cara, a Gaby pareció darle envidia y copio a su hermana, aprovechando el momento Genaro las volví a tomar por la nuca, las dos gemían sin parar al notar como su duro pene se restregaba por sus caras las cuales se amoldaban perfectamente a su miembro. Más abajo sus tetas caían majestuosas y se rozaban entre sí. Definitivamente iba a correrme pronto.

Genaro estaba por correrse por lo que Gaby tomo su pene para empezar a restregarlo con su pezón a la vez que lo masturbaba, Lana se levantó tomándolo por la cabeza y aplastándole sus tetas en el rostro de Genaro, quien se las tomo con las dos manos y le juntaba aquellos pezones enorme y duros para comerlos los dos a la vez mientras para ese momento Gaby ya frotaba su pene en medio de aquellas dos maravillas de la naturaleza, se las juntaba solo por los lados dejándole ver, las veces que las tetas rebotaban como sus pezones rebotaban con cada embestida de su pene y como su glande asomaba con dificultad por encima y era rápidamente le daba una lambida con su viciosa lengua mientras miraba a Genaro fijamente a los ojos.

De pronto Gaby escupió entre su canalillo enorme que creaban sus tetas al juntarse, Genaro ya estaba fuera de sí y eso parecía encantarles a ellas, metiendo y sacando su pene en medio de sus lametazos hasta que vi que estaba bien lubricado Genaro comenzó a penetrar aquel canalillo como nunca antes pensó, sus tetas bien aprisionadas entre sus brazos parecían a punto de explotar al tener que aguantar las embestidas de mi pene, de vez en cuando le lambia su glande que sobresalía de su canalillo.

Genaro estaba cerca de eyacular viendo colgar aquellas tetas que lo llevaron al éxtasis, no las hizo esperar y el primer chorro le cerró un ojo a Gaby dejando su rastro por su nariz y su mejilla, el segundo le entró en la boca abierta y colgó desde su labio a su pezón derecho el resto lo repartí como buenamente pudo entre sus caras ya que Lana se arrodillo rápidamente para intentar tomar algo de ese semen entre sus tetas que pese a todo quedaron bien cubiertas del espesos semen de Genaro que ellas querían lamer como poseídas.

Genaro cayo de rodillas, su cabello aún estaba húmedo, fue una corrida enorme la mayor eyaculación de su vida en cantidad como en duración estaba agotado respirando con agitadamente, con su pene aun teniendo convulsiones como goteando algo de semen sobre el suelo del baño, de pronto sintió como Lana que estaba de pie detrás de ella, lo tomo del cuello con uno de sus brazos e hizo que se pusiera de pie, Gaby tomo su pene y le dijo.

-“Bueno un pene como el tuyo no podemos dejar que se marchite, deber ser parte de nuestra colección” Dijo Gaby.

Los ojos de Genaro se abrieron grandes cuando vio que ella coloco las afiladas cuchillas de una tijera debajo de su aun palpitante pene, comenzó a luchar, pero ella de pronto retiro la tijera lo que fue un alivio para el adolescente.

-“Uuupps se me olvida algo escencial”. Dijo Gaby.

Ella se puso de pie para irse, pero regreso a los poco segundos con un elastrador ya cargado con dos ligas tomo el pene de Genaro que apenas había perdido algo de firmeza para comenzar a masturbarlo, incluso le dio una nueva mamada por unos segundos para que de nuevo estuviera tan firme que parecía de roca, Gaby hizo pasar su erección por entre las estiradas ligas para dejarlas lo más cerca posible de la base, todo el cuerpo de Genaro se tensó primero para luego convulsionar de dolor cuando su pene sintió la contracción de las ligas en la base de su erección.

Fue un dolor intenso como nunca antes sentido, Lana lo sostuvo agarrándole las manos con su fuerte brazo alrededor de su cuello mientras el adolescente se convulsionaba de dolor, cuando dejo de moverse, Gaby de nuevo coloco la tijera debajo de su pene, pero esta vez las cuchillas fueron colocadas entre ambas ligas, las miradas de Gaby y Genaro se cruzaron por unos segundos antes de que ella cerrara la tijera cercenando su pene.

Genaro, dio un alarido de dolor, puso los ojos en blanco y se desmayó.

Se despertó hasta el día siguiente, con toda su pelvis vendada y una sonda sobresaliendo de entre los vendajes, lloro mucho al comprender su perdida, pero se recuperó bastante rápido, el paso a ser parte del grupo llamado los especiales, que Gaby y Lana atendían, Genaro pronto descubrió que todos los chicos de ese grupo eran eunucos, a algunos les faltaban sus penes, como a él, a otros sus huevos y a los menos todo, cuando cumplían 18 y salían del orfanato, eran acogidos por ellas para formar parte en su harem exclusivo de eunucos.


Pero no solo eso sino también en su esclavo, Genaro como todos los de dicho harem eran obligados a darles placer con su lengua, muchas veces a usar el que fue su propio miembro viril para ese momento convertido en un juguete sexual a penetrarlas, torturándolos al pensar cómo se sentiría aquella sensación de su pene dentro de sus húmedas vaginas si aún estuviera unido a sus entrepiernas, una sensación que ninguno de ellos sabría jamás.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com 



Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

OBSESIÓN CON EL CHICO DE 16

Nelson era de mayor estatura que mi hijo, con rasgos ya de un joven o muchacho en su pubertad, su cuerpo ya había dejado de ser niño, pues tenía cierta complexión fuerte. Sucedió que cuando él llegó yo estaba limpiando y usaba unos pantaloncillos cortos y una blusa con buen escote, rápido sentí su mirada sobre mí, me miraba los pies, mi entrepierna, mis senos y mi trasero, en ocasiones voltee rápido y pude ver que se tocaba su paquete al verme, que ya no era el de un chico, al principio me ofendí, pero conforme pasaba el día, el no perdía detalle en lo que hacía, eso me fue calentando, pues el chico era de muy buen ver, guapito y debo decir que soy muy caliente......


OBSESIÓN CON EL CHICO DE 16
Nelson era de mayor estatura que mi hijo, con rasgos ya de un joven o muchacho en su pubertad, su cuerpo ya había dejado de ser niño, pues tenía cierta complexión fuerte. Sucedió que cuando él llegó yo estaba limpiando y usaba unos pantaloncillos cortos y una blusa con buen escote, rápido sentí su mirada sobre mí, me miraba los pies, mi entrepierna, mis senos y mi trasero, en ocasiones voltee rápido y pude ver que se tocaba su paquete al verme, que ya no era el de un chico, al principio me ofendí, pero conforme pasaba el día, el no perdía detalle en lo que hacía, eso me fue calentando, pues el chico era de muy buen ver, guapito y debo decir que soy muy caliente.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA] [PADRES] [OBSESION]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Todo sucedió hace un año.

Debo decir que estoy casada con Mario, desde hace quince años, me casé muy joven. Siempre he sido una mujer muy caliente, desde adolescente. Perdí mi virginidad a los catorce, muy joven, con un profesor del colegio. Soy Morena clara, tengo bonito cuerpo, mido 1.71 metros, alta para ser latina y mujer. Mis senos son medianas, pero de buena forma y mi atractivo son mis curvas de cintura a mi trasero.   

Tuve sexo con todos los novios que tuve, que fueron cinco en mi juventud, hasta que llegó mi esposo, del cual me enamoré y ahora tenemos un hijo de 13 años. Soy más caliente que mi esposo, antes de irse a trabajar lo convenzo de dejarme bien satisfecha, aunque a veces él no quiera.    

Pues la historia comienza cuando mi hijo nos cuenta que tiene un amigo suyo más grande en el colegio, de quince años, que estaba repitiendo el año en su aula, mi hijo me comentaba que este chico, que llamaré Nelson, lo defendía en el colegio de otros chicos, cosa de jóvenes. Pero eso hizo que desde el inicio me cayera bien. Cierta vez mi hijo lo invitó a la casa. Nelson era de mayor estatura que mi hijo, con rasgos ya de un joven o muchacho en su pubertad, su cuerpo ya había dejado de ser niño, pues tenía cierta complexión fuerte.

Sucedió que cuando él llegó yo estaba limpiando y usaba unos pantaloncillos cortos y una blusa con buen escote, rápido sentí su mirada sobre mí, me miraba los pies, mi entrepierna, mis senos y mi trasero, en ocasiones voltee rápido y pude ver que se tocaba su paquete al verme, que ya no era el de un chico, al principio me ofendí, pero conforme pasaba el día, el no perdía detalle en lo que hacía, eso me fue calentando, pues el chico era de muy buen ver, guapito y debo decir que soy muy caliente, hasta tuve fantasías con él clavándome dos dedos en mi raja en la noche.          

En una ocasión que llegó a casa a quedarse con mi hijo, era ya como las once de la noche, mi esposo y yo estábamos jugueteando en la cama, nos tocábamos y besábamos, en eso, me puse en cuatro y mi esposo empezó a quitarme mi pantalón, luego mi panty y comenzó a comerme la rajita y el ano, me gusta cómo me lame el ano y luego entierra sus dedos en mi vagina, estaba ardiendo y me mojaba mucho, él estaba concentrado comiéndome mis orificios, en eso pude ver que la puerta de nuestra recamara estaba entreabierta, eso no era raro, pero noté movimiento, entre la oscuridad y la luz de nuestra mesa de noche, pude notar la figura de Nelson, el amigo de mi hijo, que nos observaba, pensé en detener el sexo oral que me daba mi esposo, pero decidí al último que no lo haría, me gustaba la idea de ser observada y entonces comencé a gemir más fuerte y a decirle cosas a mi marido

-“Que rico me comes la raja, aaayy que rico, mete tu lengua en mi culito, así, así, que rico, tu lengua está muy caliente”. Todo eso le decía gimiendo.

Lo que hizo poner más caliente a mi marido y seguro que a Nelson también quien se masturbaba ahí parado viendo aquel espectáculo. Luego tumbé a mi esposo en la cama y a propósito encendí la otra mesita de noche, quería que el chico no se perdiera ningún detalle, así que me puse de espaldas, y comencé a comerme el pene de mi marido, la metía y la chupaba como desesperada, luego me agachaba lo más que podía para abrir mi trasero y enseñarle a Nelson todo el esplendor de mi raja y mi ano entre mis nalgas. Luego ya con el pene parado, me subí a cabalgar el pedazo de carne dura que me daba mi esposo.

Lo monté y comencé a moverme, me inclinaba hacia adelante para darle mis tetas para que mi esposo las mamara y para que Nelson viera el pene de mi esposo dentro de mi vagina, entrando y saliendo con nuestros jugos íntimos mezclándose. En pocos minutos comencé a quejarme y a decir.

-“Me corro, me corro papi, que rica tienes tu falo dentro de mi raja”. Dije

Para seguir moviéndome y luego me corrí gimiendo y quejándome, luego mi esposo gimió y dijo un par de cosas sucias y descargó su semen en mi raja, seguí moviéndome y sentí como su semen me salía por la roja y mojaba el tronco de su pene. Oí levemente como se cerró la puerta de la recamara, mi esposo ni cuenta, luego oí el ruido de la puerta del baño, pues rechinaba de una manera especial.         

Luego de descansar un poco, le dije a mi esposo que iría por un poco de agua. Salí solo para ver si estaba aún Nelson en el baño, ya no estaba, pero sin embargo entré al baño, me encontré papel higiénico, tirado, que tenía como moco, era el semen de Nelson, se había venido viéndome tener sexo con mi marido y empecé a obsesionarme con él desde ese momento.

Pasó con un mes después de eso, mi esposo no pasaría ese fin de semana en casa, por planificación anual de su empresa, y mi hijo me pidió permiso para que viniera Nelson a la casa a quedarse, así que estaríamos solo los tres. Debo comentar que me masturbaba en la noche pensando en Nelson y lo que paso aquella vez, me imaginaba como se jalaría el pene hasta correrse.      

Como que todo estaba planeado, el destino hizo lo suyo, pues la noche en que llegó Nelson, comenzó a llover como nunca, hubo rayos y truenos, y de repente se fue la electricidad. Había viento también. Mi hijo le tiene cierto pavor al viento fuerte y ahora sin electricidad. Decidimos que los tres nos fuéramos a mi recamara, con ropa de dormir y esperaríamos que regresara la electricidad, así lo hicimos.Me puse unos pantaloncillos más cortos de lo normal y una blusa de tirantes sin sostén. 

Vi a Nelson con su pantalón de dormir y como que era de talla más pequeña que la que debe usar, posiblemente creció y lo siguió usando, pues se le marcaba su paquete, no parecía tan pequeño como el de mi hijo. Nos acostamos, mi hijo y yo en las orillas y Nelson al centro. Ellos platicaron sus cosas de chicos, mientras yo veía mis chats en el teléfono.   

Pasaron las horas y me di cuenta que mi hijo ya estaba dormido, solo Nelson permanecía despierto también jugando con su móvil. Entonces le dije que ya se durmiera, cargué a mi hijo y lo llevé dormido a su habitación, Nelson me iba alumbrando con una lámpara el camino, lo deposité en la cama y lo cubrí. Se me ocurrió decirle a Nelson qué si quería esperar a que viniera la electricidad, ahí o en mi recamara, sin pensarlo mucho, dijo que en mi recamara, sentí un poco de excitación que el chico me acompañara a mi cama, nos acostamos, incluso nos metimos entre las sabanas, charlamos un poco en la penumbra y poco a poco nos quedamos dormidos, al menos yo.  

Me despertó sentir un cuerpo junto al mío, era Nelson quien estaba atrás de mí, conmigo en posición de lado, sentí su paquete pegado a mis nalgas, sobre mis diminuto shortcito. Me fui excitando y dejé que el experimentara conmigo. El empezó a restregar su pene contra mi trasero, luego sentí su mano sobre mi playera y sobre mi seno, sentí su aliento. Gemí para que supiera que no era ajena a todo aquello. El entendió bastante bien porque comenzó a bajarme mi pequeño short, lo bajó hasta mis rodillas y luego lo hizo con mi panty (braga), luego volvió a intentar con su pene y a restregarlo contra mi rajita, estaba que me moría de excitación, me estaba mojando en serio con ese chico.
           
Su pene estaba erecto y duro, lo podía sentir claramente entre mis labios vaginales, no era un pene de adolescente, era ya un pene de hombre. Nelson siguió metiendo y sacando su pene entre los pliegues de mi raja, sin penetrarme. No pude aguantar más y le abrí las piernas, el nuevamente entendió muy bien el mensaje, a los pocos segundos sentí el grosor de su erección, estaba caliente muy caliente, entrar en mi vagina, estaba tan mojada que él la deslizó sin mucho obstáculo, pude sentir su carne penetrar mi espacio más íntimo y al mismo tiempo debutarme como infiel, aunque en ese momento no lo pensé, gocé cada pulgada de su pene que me metió allí de lado en mi propia cama.          

Luego que la metió comenzó a moverse dentro de mí, no pude evitar gemir y quejarme gozando cada instante de la rica cogida que me daba. No era cosa del otro mundo su estilo, pero la fantasía, la situación de que era compañero de mi hijo, me puso muy caliente y movía también mi pelvis para que me la metiera hasta lo más profundo de mi vagina. En eso vi que el chico estaba por llegar al punto de no retorno, entonces lo detuve y le dije

-“¡Tranquilo, tranquilo!, ¡despacio! ¡Despacio!” Él nuevamente entendió y se detuvo para meter su mano entre mi playera y tocarme los senos, sin movernos.     

Me levante la playera y el masajeo mejor mi seno y mi pezón poniéndolo durito. Luego le dije que no se moviera que me movería, así que comencé a mover mi pelvis, logrando también la penetración de su pene en mi rajita, sin que él hiciera nada, sentí como ese pedazo de carne dura se movía por el canal de mi vagina.

Era sabroso y excitante, tanto que comencé a sentir como me cubría un orgasmo, comencé a gemir descontroladamente y aceleré el mete-saca y me vine, fue una tremenda corrida. Apenas terminé y me repuse, me volteé y me fui directo a su pene para mamarla, a pesar de la penumbra pude ver un pene, como dije, ya de un hombre, tenía que ser más grande que la de mi marido incluso y lo mejor su pene era grueso y dura como la piedra.

Se la mamé y le daba también besos y lengüetazos, se la chupaba y lamía como un pedazo de chocolate gigante. Hice que Nelson se retorciera en la cama y con una almohada en su rostro. En eso el empezó a gemir y pude presentir su corrida, abrí la boca y el chico depositó todo su semen en mi boca, fue bastante cantidad para un chico de su edad. Me la tomé toda y no dejé caer nada en la cama.     

Pensé que Nelson estaría satisfecho y agotado, pero no pensé que él era todo vigor y juventud. Me acarició con sus manos mi raja, metía sus dedos entre mi pelambre y en mis labios vaginales, me estaba poniendo caliente de nuevo, luego me daba besos en mi vientre y alrededor de mi mojada rajita.          

–“¿Quieres chuparme mi rajita?” Le pregunté. 

Le abrí las piernas y el chico se acomodó entre mis muslos, sentí su pequeña lengua jugar con mis labios vaginales, sin mucha experiencia, pero con mucho deseo. Me calentó más. Yo misma, abrí mi rajita y así su lengüita pudo llegar hasta la entrada de mi vagina y a mi clítoris, el seguía usando la punta de su lengua y me daba toques en mi botoncito y eso me hizo mojarme más por lo que empecé a gemir, diciéndole que no dejara de hacérmelo, que no parara nunca. Su pequeña lengua me llevó al cielo pronto, un orgasmo que me partió la espalda y me hizo casi gritar de gusto. Mientras él seguía lamiendo y chupando mi rajita.     En eso le dije.

-“¡Detente!” Jadee.

Abrí mis piernas y recogí mis rodillas para volverle a decir

–“Vuelve a metérmela!” Le ordene.

Él poco a poco se fue acomodando y le ayudé tomando su pene, que ya estaba dura de nuevo, y la puse en la entrada de mi vagina, él solo tuvo que dejarse caer y me penetró de nuevo. Gemí y grite de gusto.

-“¡Que ricooo! ¡Así papito, así!!, métela toda”. Casi le Suplique.

El chico por inercia comenzó a moverse adentro y afuera de mi vagina ante mis gemidos, dejé ahora que él dirigiera todo, me chupó las tetas, mordió mis pezones con fuerza, podía dejarme marcado sus dientes, pero ya no me importaba nada, quería gozar a este chico tan promiscuo. Chupaba y mordía uno de mis senos y se pasaba al otro para hacer lo mismo. Sentí cuando el comenzó a moverse más y más rápido, yo estaba a punto también de correrme de nuevo y quería que llegáramos juntos, así que me puse a mover mi pelvis y mi espalda, para aumentar el roce de nuestros sexos, entramos en un ritmo tremendo, el gemía y yo gemía, anuncie primero que me corría y eso lo aceleró al poco él también gritó a todo pulmón, sentí su chorrito de semen derramarse hasta lo más profundo de mi sexo, con su cuerpo contra mi cuerpo y sentí los latidos de su pene expulsando su semen.          

Fue una cosa brutal de locos. Así debuté como amante de un chico y los primeros cuernos de mi marido. Estábamos tan cansados que Nelson se quedó a dormir en mi cama, ni supe en que momento regresó la electricidad. Por supuesto qué al otro día, sentí un cargo de conciencia, un arrepentimiento de todo esto, porque me podría traer problemas graves si algo se supiera. Pero Nelson regresó a su casa, no sin antes darme un beso de despedida en los labios.         

Pero una noche volvíó a suceder. Mi hijo y mi marido irían a ver un partido de futbol a una ciudad cercana, pero dormirían en un hotel y saldrían al otro día de regreso. En el chat se lo conté a Nelson, quien me dijo que pediría permiso de ir a dormir a mi casa, diciéndole a sus papás que allí estaría mi hijo, eran mentiras, solo estaríamos él y yo.      

Aquella ocasión ya con iluminación, lo hicimos en la sala, me desnudé frente a él, vi su paquete inflarse en su pantalón. Lo desvestí y le di una mamada hasta dejarla como me gusta, larga y durísima. No pude esperar y me senté sobre su pene, lo monté y me la metí hasta que desapareció en mi mojado pene. Le ofrecí mis tetas y le dije.

–“Muérdemelas”. Ordene.

Él me chupó y me mordió los pezones, hasta hacerme gemir de pasión. No quería que terminara pronto, vi cómo me miraba mis nalgas que no dejaban de moverse especialmente entre ellas por lo que le dije.          
 
–“¿Te gusta mi culito?” Le pregunté.     

Nelson asintió con la cabeza.       

–“¿Te gustaría penetrarme por ahí?” Volví a preguntarle jadeante.
           
De nuevo volvió a asentir con la cabeza.

De inmediato me coloque a cuatro patas para Nelson colocarse detrás y tomando su pene lo puso en la entrada de mi culo y la fue insertando con cierta dificultad, tenía un glande cabezón que se resistía a entrar, pero poco a poco sentí como su glande entraba en mi ano y luego su tronco se fue metiendo con menos obstáculo, gemí para que viera que me gustaba, eso lo animó y arremetiendo me la metió toda su carne en mi culito.         

Me la tenía toda adentro de mi recto. Entonces comenzó a moverse adentro y afuera, primero lento, luego más rápido, yo veía que él estaba por correrse a los pocos minutos de estar penetrándome por mi orificio pequeño. Entonces moví mis caderas y mi trasero, Nelson estaba por estallar me estaba preparando para sentir dentro de mi recto, sentí su semen caliente cuando la puerta de la calle se abrió.           

Era mi marido con mi hijo, que regresaron antes de tiempo, dado que el partido que fueron a ver se suspendió de manera sorpresiva para la próxima semana. El rostro de mi marido era de cólera al verme ahí penetrada por el pene de Nelson por el culo, la de mi hijo era de sorpresa con algo de decepción y enojo.

Mario mi marido se nos fue encima, Nelson apenas fue capaz de sacar su pene de mi interior antes de ser lanzado contra uno de los muros de la sala del fuerte golpe que mi marido le propino, estaba por tratar de detener a Mario cuando recibió una fuerte cachetada que me dejo en el suelo, mi hijo vino a tratar de socorrerme pese a estar desnuda, Mario fue a la cocina para regresar a donde estaba Nelson aun aturdido y tomo su pene aun erecto bañado de mis jugos que corto con el cuchillo que tenía en la mano.

-“¡NOOOOOOOOO!” Grito Nelson al verse desprovisto de su pene.

Todo el cuerpo de Nelson se convulsiono por unos segundos mientras su mano trataba de contener la hemorragia que brotaba de su entrepierna, Mario se me acerco y me arrojo el pene mutilado del chico ahora convertido en un eunuco y me dijo.

-“¡Ahí lo tiene vieja puta, espero que ahora te sirva de algo!” Dijo mi esposo.

Para luego marcharse, llamamos a emergencias y Nelson como su pene fueron llevados al hospital en donde los médicos lograron recolocarlo, pero quedó inservible, solo le serviría para evacuar, por mi parte termine divorciada viviendo con mi hijo que creo hasta hoy ya con el adulto no me perdona lo que hice con su amigo, Mario paso algunos años en la cárcel por lo que le hizo a Nelson, pero ya salió y se consiguió una mujer joven con la que vive ahora.

Por mi parte aún sigo obsesionada por los jovencitos, aunque a Nelson no lo he vuelto a ver desde hace años, y dado lo que paso me da miedo experimentar de nuevo con un adolescente y se me vuelva una obsesión.





Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

PEQUEÑO PROBLEMA

Mirando hacia atrás fue un accidente casual que cambió el curso de mi vida para siempre. Me había olvidado mi toalla después de una ducha y corrí a agarrar rápidamente una del armario. Nunca olvidaré la conmoción de mi mamá cuando ella se enteró de mi pequeño problema. Sus ojos apenas alcanzaron a ver mientras caminaba pasado y ella cortésmente sonrió sacudiéndose cualquier incomodidad. Pero entonces, cuando me daba la vuelta, ella estaba allí de pie con curiosidad por mi cuerpo desnudo con una expresión ansiosa. No pensé mucho de ello hasta más tarde esa noche cuando vino a verme a mi habitación......


PEQUEÑO PROBLEMAL
Mirando hacia atrás fue un accidente casual que cambió el curso de mi vida para siempre. Me había olvidado mi toalla después de una ducha y corrí a agarrar rápidamente una del armario. Nunca olvidaré la conmoción de mi mamá cuando ella se enteró de mi pequeño problema. Sus ojos apenas alcanzaron a ver mientras caminaba pasado y ella cortésmente sonrió sacudiéndose cualquier incomodidad. Pero entonces, cuando me daba la vuelta, ella estaba allí de pie con curiosidad por mi cuerpo desnudo con una expresión ansiosa. No pensé mucho de ello hasta más tarde esa noche cuando vino a verme a mi habitación.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENE] [PEQUE] [MEDICO] [FEMINIZACIÓN] [PADRES]


Categoria: Adolescente      Autor: Vegas




Mirando hacia atrás fue un accidente casual que cambió el curso de mi vida para siempre. Me había olvidado mi toalla después de una ducha y corrí a agarrar rápidamente una del armario. Nunca olvidaré la conmoción de mi mamá cuando ella se enteró de mi pequeño problema. Sus ojos apenas alcanzaron a ver mientras caminaba pasado y ella cortésmente sonrió sacudiéndose cualquier incomodidad. Pero entonces, cuando me daba la vuelta, ella estaba allí de pie con curiosidad por mi cuerpo desnudo con una expresión ansiosa. No pensé mucho de ello hasta más tarde esa noche cuando vino a verme a mi habitación.

-“Kenny... no quiero que esto parezca extraño pero ye vi salir de la ducha la otra vez...”
-“Oh, lo siento por eso, se me olvidó mi T-” cortándome mitad de la frase. 
-“No, eso está bien... Ummm, no es que ... ¿Cómo puedo decir esto..." Decia mamá.

Hizo una pausa y respiró profundamente, incapaz de mirarme a los ojos.

“Estoy un poco preocupado por algo de lo que me di cuenta... no es que algo este mal 'Mi madre volvió a respirar hondo.' Wow, esto es una pregunta difícil... Algo sobre tus uh-hum p-partes... Estoy un poco preocupada y no quiero hacerte sentir incómodo, pero no pude dejar de notarlo...”

-“¿Mi pene... es muy pequeña no es así?”
-“No, es perfectamente normal, pero parecía tal vez un poco subdesarrollado para tu edad. Esto no es nada de qué preocuparse estoy segura, solo estaba pensando que a lo mejor sería bueno que lo viera un profesional, eso es todo”.

Mi cuerpo se inundó con olas incontrolables de emoción y los ojos se hincharon. Se sentó junto a mí en la cama y ella me dio unos golpecitos suaves en la espalda y hablo en voz muy baja.

-“¿Te importa si te pregunto algo?"
"¿Pregúntame qué?"
-“No tienes algún vello, ahí abajo, ¿verdad?”

Agaché la cabeza con algo de vergüenza, me frotó el hombro con afecto.

-“Mamá… ¿Podría simplemente dar un rápido vistazo... sólo para ver si estoy exagerando sobre el tamaño?” Tartamudee

Ella tomó una respiración profunda, mordiéndose el labio y rápidamente se puso de pie mirando muy incómoda con la situación. Se detuvo, reacia a contestar. 

-"Sí. Seguro, porqué no. Entiendo; echemos un vistazo. Todo va a estar bien, ¿de acuerdo?”

Dejé caer mi pantalón y ella inspecciono brevemente el escroto y el pene y trató de tirar suavemente lejos de mi cuerpo en vano. Abrí mis ojos y tenía una expresión de horror, sus ojos se veían en estado de shock y su boca abierta. Sus manos suaves se sentían tan bien a pesar de que he tratado de resistirse a ella, que comenzaron en ciernes una erección. Estoy seguro de que hubo más de 3 pulgadas. Pero se dio cuenta rápidamente y me subio mi ropa interior a lo largo de mi parte inferior y fingió que no fue testigo de mi excitación. Ella me dio una palmadita en la espalda y rápidamente salió de la habitación.

Capitulo 2

Nos encontramos con el especialista al día siguiente. El nombre del doctor era Todd, que era un hombre alto, complexión atlética, de pelo en pecho y barba sin afeitar recortada. Parecía más viejo que mi mamá, se sonrieron el uno al otro y se llevaban muy bien.

-“¿Ahora cual parece ser el problema?”, Preguntó el doctor.
-“Kenny ha expresado cierta preocupación por su desarrollo físico”. Dijo mamá
-“¿Desarrollo?” Replicó el doctor.

Mi madre me miró, reacia a contestar. 

-“Bueno... ¿Cómo puedo decir esto... me preocupa... A Kenny le preocupa el tamaño de su pene y el hecho de que él no tiene ningún vello púbico”.

-“Eso es perfectamente comprensible, vamos a echar un vistazo, Kenny ¿te importa si tu madre está aquí con nosotros “. Pregunto el especialista.
“No me importa”. Conteste.

Me desnudé y me puse una bata médica que la enfermera me trajo y me acosté sobre una camilla. El doctor comenzó su examen con la enfermera garabateando notas. Una vez más, me encontré con una situación similar cuando el doctor examinó mi pene, sus manos se sentían tan bien que empecé en ciernes a tener una erección de 3 pulgadas. No pude evitarlo, pero rotar mis caderas y moler su mano ligeramente. El doctor tomó rápidamente su mano, así que estuve penetrando el aire, miraba a mi madre y la enfermera, todos sonrieron el uno al otro, lo que fue una vergüenza para mí.

-"¡Kenny, Tsk Tsk... ahora descansa y ponte la ropa de nuevo! Eso es inapropiada frente a la joven enfermera y el buen doctor," mi mamá regañó.

El doctor se sentó en un taburete. 

-“Ahora Kenny quiero saber si puedo ser perfectamente sincero contigo?”

Me enfrenté a ellos, mi cara era de color rojo brillante, lo único que podía hacer era mover la cabeza arriba y abajo.

-“Bueno, estas en buen estado de salud física Kenny en general, pero tenían razón para estar preocupados. Se está produciendo una baja producción de testosterona que se llama hipogonadismo y como resultado se tiene una condición llamada micro pene y ginecomastia. Debido a la deficiencia de la hormona del crecimiento por lo que tu cuerpo tiene un desequilibrio. Es por eso que su pene parece anormalmente pequeño y el pecho de Kenny se ha convertido en algo más importante”.

-“¿Qué significa esto para Kenny? ¿Cuáles son sus opciones... seguramente debe haber algún tratamiento disponible?" Mi mamá dijo con prisa.

-“Bueno, podríamos iniciar un tratamiento hormonal, pero quiero ser honesto con ustedes dos. Es difícil decir si Kenny va a ganar considerable tamaño del pene por cualquier inyección de testosterona”.

La cara de la enfermera era de color rojo brillante y ella estaba sonriendo pero probablemente fue porque era incómodo estar en la habitación. Se notaba que estaba tratando de actuar lo más profesional posible. Mi mamá estaba muy conmocionada por la noticia. Corrí hacia ella por comodidad, me abrazo durante un minuto. 

-“Vas a estar bien dijo. Vamos a salir de esto, te prometo que todo va a estar bien”.
}
Capítulo 3

Más tarde esa noche, mi mamá hizo la cena y me sentí mucho mejor. Se veía absolutamente impresionante y lista para salir con un vestido negro pequeño. Se mostró claramente sus largas piernas y mientras se agachaba para servirme, la parte superior se abrió y pude ver claramente sus pechos que llevaba sin sujetador. Ella me vio sorprendido de frente y rápidamente envolvió la parte superior firmemente alrededor de ella, cubriéndose la vista de mi mirada.

-"¡Tsk, Tsk, Kenny, que no es para ti!" Mi mamá dijo con enojo. 
-"Hablé con el doctor y lo invité esta noche, dijo que estaría dispuesto a venir a la casa para administrar las inyecciones de la hormona personalmente y creo que es muy profesional ayudarnos en este momento tan importante.”

-“¿Por qué estás bien vestido?”
-“Bien Kenny me dijo Todd que después de las inyecciones, que si podíamos pasa un tiempo juntos”.

Un poco más tarde sonó el timbre y se levantó para abrir la puerta para Todd. Iba bien vestido en una camisa de botones y pantalón, y parecía más grande de lo que recordaba, apenas y paso a través de la parte superior del marco de la puerta y sin agacharse.

“Hola Doctor,” dije mirando hacia él.

Él me dio una palmada en la parte superior de la cabeza cuando entró.

-“Hola, Kenny” Me dijo.

Mi mamá se acercó a saludarlo con un abrazo grande. Pude ver la mano de Todd deslizarse suavemente hacia arriba a la parte trasera de mi madre exponer la ropa interior de color rosa brillante que tenía en virtud de su vestido. Ambos podían verme sorprendido frente y mi mamá sacudió la cabeza con incredulidad. Ella susurró algo al oído de Todd y él se acercó a mí llevando su maletín y se sentó a mi lado.

-“OK Kenny, ¿necesito te quites el pantalón y dejar para poder inyectarte?”
-"¿Podemos hacer las inyecciones más tarde, por favor, mamá... que, por favor?"
"Tonterías, Kenny, el médico está listo y tenemos reservas en media hora... ", dijo con la mayor naturalidad.

Con nerviosismo comencé a bajarme los pantalones para exponer una pequeña erección que hacia una tienda de campaña en mi ropa interior. Mi mamá levantó las manos con asombro. 

-"!De verdad Kenny, esto se está convirtiendo en un problema serio".

Me ruboricé sin control, mi madre miró a Todd con desdén por mi comportamiento. Bajé la cabeza cuando Todd me bajó la ropa interior hasta los pies y procedió a medir mí pecho y pene. Sacó su kit médico preparado para inyectar mi trasero. Me dolió un poco, pero en un segundo todo había terminado y los dos salieron de la casa sonriendo, obviamente entusiasmados con su cita.

No pude dormir en absoluto, rodando y girando sobre toda la noche y mi trasero estaba todavía un poco adolorido por la vacuna anterior. Fui a la habitación de mi madre y busqué entre sus cosas femeninas. He intentado con algunas de sus ropas y robó algunas tangas y sostenes para jugar. Con el tiempo, pude oír a mi madre y Todd volver a casa y me encontré de nuevo en mi habitación con un par de tangas y un sostén suficientemente pequeño que casi pude ajuste. Caminaban por el pasillo y entraron en el dormitorio principal y en ningún momento se pudo oír crujir su cama y mi mamá gemir en voz alta.

Me escapé de mi habitación y acerqué más al final del pasillo para que pudiera escuchar más de los ruidos. Empecé a frotar mi pene a través de la ropa interior cuando la puerta se abrió. Todd estaba sobre mí en la puerta completamente desnudo. Su pene era enorme... la cosa más gruesa y más amplia que jamás había visto. No podía apartar los ojos de ella. Pude ver a mi mamá en la cama levantando la cabeza de la almohada confundida, con el pelo mojado todavía aferrado a su frente. Me levantó por mi axila y me llevó a la sala de estar en el pasillo y me tiró sobre su rodilla, tomando mi oído, susurrando en voz baja.

-"Pequeño pervertido... Mirate... Eso es repugnante!"

No podía responder... me quedé petrificado, nunca había sido doblado sobre las rodillas de un hombre.

-"¿Te gusta escuchar a tu madre teniendo sexo... todo vestido en la ropa interior de mujer como un marica?" Dijo Todd.

Negué con la cabeza aunque sí y Todd me bajo mi tanga para que colgara alrededor de mis tobillos. Mi pene estaba ahora frotando la pierna desnuda y él podía decir que estaba encendido, mi respiración pesada delataba mi excitación. Frotó mi trasero y luego me dio cinco nalgadas.

-"¿Te gustaría llenar ese sostén?"

Empecé a moler su muslo contra mi pene y empecé a temblar incontrolablemente.

-"Creo que te gustaría no es cierto... si tan solo te convierto en una chica?"

Mi pene estaba gobernando mi cabeza en este momento, sin darme cuenta de lo que estaba comprometido, negué con la cabeza.

-"Si aceptas, lo mantendré esto entre nosotros y te daré lo que quieres pequeña mariquita". Dijo Todd.

En ese momento pude oír a mi madre entrar en la sala de estar. Tenía la cabeza hacia el suelo sobre su regazo, mis nalgas aún estaban rojas por las nalgadas.

-"Creo que Kenny ha aprendido la lección", dijo Todd en un tono de autoridad.
-"Bueno... muchas gracias Todd. No sabes lo mucho que esto significa para mí. ¿No sé lo que se le ha metido últimamente?" Ella me miró y sacudió la cabeza. 

-"Kenny, espero que hayas aprendido la lección. Sabes que no es apropiado molestar a mamá cuando ella pasa tiempo para ella y que sabes mejor que vestirse con mi ropa interior no es correcto. ¡Vuelve a tu habitación ahora y quiero decir inmediatamente!" Dijo Mamá.

Me levanté viendo a Todd con una sensación de derrotado y humillado como me sacó mi ropa interior. Traté de caminar a mi mamá para disculparse, pero ella estaba caminando hacia Todd. Ella le dio un largo abrazo y le susurró algo al oído.

Capítulo 4

Cuando me desperté por la mañana, Todd ya se había ido y mi mamá estaba preparando unas tostadas y té, estaba vestida de manera muy conservadora en pantalón largo y un suéter. Me senté junto a ella en la mesa y me serví un poco de jugo.

-"Siento lo de anoche, no me refiero a avergonzarte delante de Todd". Dije.
"No está bien Kenny, entiendo. Estás pasando por una gran cantidad de cambios en este momento". Dijo mamá.

-"¿A dónde fue Todd tan temprano?" Pregunte.
-"Él fue a la farmacia, me dijo que tenía que conseguir algo para tu nuevo tratamiento. Él debe estar de vuelta en cualquier momento. Quiero que te disculpes con Todd cuando él vuelva. Sabe que él realmente se preocupa mucho de ti". Dijo Mamá.

Un poco más tarde Todd apareció y entró, él le dio a mi mamá un beso y se sentó a mi lado.

-"Lo siento por la forma en que actué anoche Todd". Dije.
-"Está bien... Kenny esto va a arreglar todo.
¿Recuerda lo que hablamos anoche?" Me dio un guiño. 
-"¿Estás listo para la inyección?"

Estaba muy nerviosa y no sabía qué decir, mi madre estaba de pie allí mismo.

-"Creo que sí", fue todo lo que pude decir mientras me bajaba el pantalón.

Capítulo 5

Para avanzar rápidamente, las cosas progresaron muy lentamente en realidad. En los próximos meses, Todd fue a vivir con nosotros y se convirtió en el jefe de la familia. Él quería que hiciera las tareas para poder pasar más tiempo con mi mamá. Realmente apreciaba a Todd y me gustó el hecho de que siempre estaba ocupado haciendo lavandería, limpieza o cocinar. Incluso empecé a servir a mi mamá y Todd el desayuno en la cama los fines de semana. Mi mamá podría decir que disfrutaba la rutina así que empezó a darme cada vez más responsabilidades en la casa. Ella pensó que era lindo cuando intentaba agradar a Todd.

Continué sin embargo masturbándome todos los días, Todd entraba en mi habitación temprano en la mañana y empecé a disfrutar de la forma en que me hacia correr. Las cosas simplemente generalmente me hacia sentir más relajado alrededor de la casa. Mi mamá y Todd se sentía más cómodos mostrando su afecto a mi alrededor, ellos se besaban, abrazaban, incluso conmigo en la sala. Mi mamá estaba muy orgullosa del hecho de que dejé de tener erecciones cuando estaban siendo cariñosos y el hecho de que ahora ya no acechaba su habitación cuando tenían “Sexo”.

Una mañana mi mamá entró en mi habitación sin previo aviso para dejar un poco de ropa y accidentalmente me vio cambiándome de ropa. Me apresuré a taparme con una manta, pero se puso de pie en la puerta y se veía completamente mortificada.

-"¿Kenny, te puedo ver mejor?" Dijo mamá.
-"Realmente no creo que sea un buen momento mamá". Le respondí.
"Eso no es nada que no haya visto antes... Va a estar bien... Solo un rápido vistazo".

Me di la vuelta para mirarla y dejó caer la manta al suelo. Había desarrollado incipientes senos con grandes areolas y mi pene ahora era tan pequeña que era prácticamente inexistente. Mi trasero se había vuelto más redondo y mi piel más suave, pude ver por la expresión de mi madre que estaba mortificada.

Ella llamó a Todd para que viniera y me puso delante de ellos completamente desnudo.

-"Su condición parece más grave que antes", dijo Todd actuando sorprendido.
-"Yo diría que sí... ¡Su pene casi a desaparecido por completo!"
-"Debo admitir que sí parece más pequeño", dijo Todd dándome un guiñó de ojo.
-"Su pecho y las caderas han crecido demasiado... él está comenzando a parecer... que está empezando a parecerse a una ... c-chica".

-"Kenny, me dejar darte un vistazo" dijo Todd, cuando él se sentó en mi cama.

Me di la vuelta y Todd comenzado a examinar los testículos y el pene, mientras mamá miraba. No tenía una erección pero sus cálidas manos todavía se sentían bien al tocarme.

-"Sus testículos han disminuido claramente". Dijo Todd continuando actuando sorprendido.
-"Kenny, Mi mamá dijo en voz baja. "¿Puede tu pene... puede aún obtener una erección.. Quiero decir… ¿Cómo puedo decir esto… ¿Todavía funciona?"

Empecé a sonrojarme y bajé la cabeza, sin querer contestar.

-"No pasa nada Kenny, se lo puede decir mamá ... ¿Puede ponerse algo duro?"

Negué con la cabeza y mi mamá parecía decepcionada.

"Creo que los tres deberíamos tener una conversación". dijo Todd.

Acarició un espacio en la cama y rápidamente se sentó mirando hacia él con los ojos abiertos para su aprobación.
Mi mamá se acomodo en el regazo de Todd y se enroscó en su hombro para mayor comodidad. Todd me sonrió con malicia mientras la sostenía en sus brazos.

-"Shh shh... que va a bien", dijo, consolando a mi mamá. 
-"Oye, tenemos que considerar al menos la posibilidad de cirugía de reasignación de sexo".
"¿Qué... volver a Kenny en una chica?" Dijo Mirando hacia mi pene. 
-"Es tan pequeño ahora... Simplemente no lo entiendo... Nunca será capaz de encajar en la vagina de una mujer". mi mamá dijo con la mayor naturalidad.

-"Kenny tiene una cosa para desgastar la ropa interior", dijo Todd con una sonrisa.
-"Ahora Kenny, quiero que seas perfectamente honesto conmigo... ¿considerarías ser una chica?" mi madre dijo en voz baja.

-“Negué con la cabeza, pero dije, sí”.

Mi mamá se veía aturdida, ella miró a Todd y él sonrió.

-"Bueno, de ahora en adelante se podía vestir como una niña y si le gusta... supongo que podría ser mi hija.. ¿te gustaría intentarlo?"

Negué con la cabeza pero dije sí, otra vez.

Todd sonrió y se inclinó y besó a mi madre en los labios. Se abrazaron y se miraron a los ojos con amor.

-"Pues bien, a partir de mañana tendremos que llamarle Karen, Kenny no va a encajar más y vamos a tener que conseguir ropa nueva".

Mi mamá se veía un poco aliviada, probablemente porque teníamos un plan ahora, rápidamente se levantó con ganas de salir de mi habitación. Tomó la mano de Todd y comenzaron a dirigirse a la puerta.

-"Mamá, como voy a ser una niña si todavía tengo un pene?" Le pregunté con curiosidad.

Mi mamá volvió a mirar a mi pequeño pene una vez más y miró a Todd. "Bueno, sí ... por ahora lo tendrás".


Volvieron al final del pasillo y podía oírlos cuando cerraron su puerta. Me lavé los dientes y justo antes de llegar a la cama, podía escuchar los sonidos familiares de su cama crujir y los fuerte gemido de mi madre y rei para mi mismo antes de dormir.



Historia Original Aquí.



Autor: Vegas       Traductor: DarkSoul

DIABLILLA

Dianella de apenas 14 años era un pequeña adolescente que estaba acostumbrada a hacer su voluntad su madre era una dominatrix consumada y reconocida, para ella la supremacía femenina era su forma de vida, Dianella vivía rodeada de esclavos masculinos muchos de ellos castados por su propia madre, incluso uno de aquellos esclavos era su padre biológico aunque nunca supo quien con exactitud, su madre siempre le inculco su desdén hacia el sexo masculino enseñándole que los hombre estaban en la tierra para servir a las mujeres en todas las formas posibles sobre todo en el ámbito sexual.......


DIABLILLA
Dianella de apenas 14 años era un pequeña adolescente que estaba acostumbrada a hacer su voluntad su madre era una dominatrix consumada y reconocida, para ella la supremacía femenina era su forma de vida, Dianella vivía rodeada de esclavos masculinos muchos de ellos castados por su propia madre, incluso uno de aquellos esclavos era su padre biológico aunque nunca supo quien con exactitud, su madre siempre le inculco su desdén hacia el sexo masculino enseñándole que los hombre estaban en la tierra para servir a las mujeres en todas las formas posibles sobre todo en el ámbito sexual.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [CIRCUNCISION] [SECUESTRO] [FEMDOM] [CBT]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Dianella de apenas 14 años era un pequeña adolescente que estaba acostumbrada a hacer su voluntad su madre era una dominatrix consumada y reconocida, para ella la supremacía femenina era su forma de vida, Dianella vivía rodeada de esclavos masculinos muchos de ellos castados por su propia madre, incluso uno de aquellos esclavos era su padre biológico aunque nunca supo quien con exactitud, su madre siempre le inculco su desdén hacia el sexo masculino enseñándole que los hombre estaban en la tierra para servir a las mujeres en todas las formas posibles sobre todo en el ámbito sexual.

La pequeña apenas adolescente estaba deseosa de experimentar lo que era causar dolor en un hombre como le había enseñado su madre, fue unos días luego de su cumpleaños número 14 que su madre la condujo hasta uno de los amplios calabozos debajo de su gran mansión donde un lindo chico rubio de 14 años testaba bien sujeto a una de las paredes con sus brazos esturados como si estuviera crucificado pero con las piernas apenas juntas su piel blanca contrastaba con su cabello dorado sus ojos azules lo hacían ver aun más atractivo, portaba apenas una trusita (slip) de color verde.

Aquel chico era delgado sin que su cuerpo tuviera aun definición de musculo alguno la madre Dianella o Di como su madre la llamaba le dijo que aquel chico era su regalo de cumpleaños, los ojos de Di, se abrieron y brillaron de felicidad se colgó del cuello de su madre y la beso mientras muy contenta le decía.

-“Gracias, Gracias… Mamá” Decía Dianella.
-¿Puedo hacer lo que desee con él? Pregunto Di.
-“¡Por supuesto Di, es tuyo solo tienes prohibido matarlo!” Dijo su Madre.

El rubio adolescente que estaba escuchando todo aquello no daba crédito a lo que escuchaba apenas un día atrás el era un chico normal que paseaba por un parque cercano a su casa de donde fue secuestrado, ni siquiera estaba seguro si continuaba en su país el acento de las Di como de su madre era muy distinto al que estaba acostumbrado.

Luego de la efusiva algarabía de Di, su madre le deseo que lo disfrutara y se marcho, Di se quedo viendo su obsequio por varios minutos que hicieron sentir al rubio adolescente mucha vergüenza, luego Di se marcho, ella era delgada, bajita, sin senos aun, aunque ya estaban por empezar a brotar, con par de nalguitas paraditas y apretadas.

El rubio se quedo ahí sin poder hacer nada, lucha contra sus retenciones pero nada pudo hacer para soltarse, tampoco podía gritar, algo le habían hecho a sus cuerdas vocales que apenas podía emitir unos cuantos sonidos entre ellos “sí, no y Ama”, pero lejos de esas tres palabras eran pocas las que podía pronunciar de manera entendible, dos horas después de marcharse Di regreso iba vestida con un vestidito de varios tonos de rojos y una diadema de la que sobresalían un par de cuernos rojos.

Di regreso con una tijera, con la que corto a ambos lados del cuerpo de adolescente para luego arrancar lo que quedo de su prenda interior para dejarlo completamente desnudo, lo que hizo sonrojar de sobre manera al pobre adolescente, los ojos de Di se abrieron grandes al ver el pene y huevos del chico de una piel tan blanca como el resto de su cuerpo.

El pene del adolescente no estaba circuncidado y su prepucio le cubría todo su glande, Di extendió su mano y lo toco, era la primera vez que tocaba un pene, le agrado la textura por lo que comenzó a jugar con aquel apéndice, pronto el pene del rubio comenzó a despertar por las atenciones manuales que estaba recibiendo.

Di vio surgir su glande que era de un color rosado tenue, conforme su pene comenzó a endurecerse, ella jalo la sensible piel hacia atrás de manera brusca que desgarro algo del frenillo del adolescente que por supuesto le causo mucho dolor y le hizo gritar como nunca antes al sentir un horrible punzada de dolor.

-“AAAHHGRRRR” Grito el adolescente.

Por supuesto aquel grito de alguna manera divirtió como agrado a Di que sintió unas extrañas cosquillas en el interior de su sexo por primera vez, que le grado mucho.

Buscando repetir la sensación Di dejo que la piel de nuevo cubriera el glande del chico para de nuevo correrlo hacia atrás con brusquedad, lo que de nuevo causo dolor que hizo que el pobre rubio gritada de nuevo aquello se repitió varias veces con casi las mismas consecuencias hasta que el pene del chico comenzó a acostumbrarse y ya no sentía tanto dolo que hizo que Di dejara su prepucio en paz, pero entonces se le antojo lamberlo, por lo que acerco su boca al pene en erección y le dio un tímido primer lengüetazo.

Todo el cuerpo del adolescente se estremeció ya no de dolor sino de placer al sentir por primera vez pasar una lengua femenina por la sensible piel de su pene, Di no tardo en correr la piel de nuevo para llevarse su glande entero dentro de su boca, el adolescente jadeo de placer al sentir como su glande era rodeado por la cálida cavidad bucal de la chica, sintiendo sus dientes rosar su glande, su lengua moviéndose por debajo de su glande que es la parte más sensible y la saliva lubricando todo.

El adolescente estaba en la gloria experimentando su primera mamada de su vida pero Di no tardo en poner su atención en otra parte de su entrepierna, sus testículos una de manos fue hasta ellos, los tomo los sintió, su saco de piel era lampiño apenas unos cuantos vellos rubios se podían sentir al tacto, de pronto el placer del adolescente se torno en dolor cuando ella apretó con fuerza uno de sus testículos, causando que el adolescente se moviera con brusquedad lo que causo que uno de los dientes de Di, le hiciera un ligero corte justo por detrás de su corona, que incremento su dolor.

Las lagrimas comenzaron a rodar por las sonrojadas mejillas del adolescente pero Di no se detuvo, lo estaba pasando muy bien, las cosquillas dentro de su virginal vagina se habían incrementado a un nivel que la tenía muy excitado, estaba experimentando un placer que nunca antes ni en sus mas locos sueños pensó que fuese posible.

-“¡Tu pene sabe raro pero rico!” Dijo Di de pronto sacado el pene de su boca.

Continuo chupando y apretando los huevitos del chico que solo se retorcía y gritaba tanto de placer como de dolor sin que pudiera hacer algo para detenerla.

Luego algunos minutos Di, se saco el pene de su boca y le dijo.

-“Creo que vas a hacer un grandioso eunuco”. Dijo Di.
-“Pero antes quiero probar tu leche mamá dice que la leche de hombre es muy rica” Añadió Di.

Fue entonces que ella emulando lo visto ciento de veces hecho a otros hombres por su madre comenzó a succionar como masturbar el pene del joven rubio, que apenas pudo resistir unos cuantos minutos antes que desde su pene salieran disparados tres potentes chorros de su espesa leche que Di como pudo se bebió.

Todo el cuerpo del adolescente se sacudió como nunca antes no de dolor sino de absoluto placer, grazno mientras se corría, fue la sensación más placentera hasta ese momento de su joven vida, Di espero hasta que la última gota del espeso jugo dejo de brotar del palpitante miembro del adolescente y cuando por fin saco su pene de su boca, se lambio los labios con su lengua en señal de que le había gustado el sabor de la cremosa leche, luego fue hasta donde dejo la tijera con la que corto la prenda del rubio y regreso a donde estaba.

-“Ahora veremos cuanto resiste tu pene” Dijo Di.

Lo primero que corto fue su prepucio, que hizo tensar todo el cuerpo del adolescente de dolor, luego coloco la tijera justo por debajo de su aun erección, por la mitad, y comenzó a cerrar la tijera las afiladas cuchillas no tardaron en comenzar a cortar la sensible piel, las sangre comenzó a brotar lo mismo que el dolor que el adolescente sentía, “los mugidos, graznidos y no”, brotaban del rubio que estaba en el mismo infierno del dolor que estaba sintiendo.

Di hizo otros seis cortes a lo largo de su pene cual muy en la base que fue mucha más profundo que los anteriores, ella no detuvo su mano sino que continuo cortando, hasta que la sangre ya brotaba a raudales del pene del adolescente dos chorros de semen brotaron sorpresivamente, impactando en el rostro de Día que molesta, dejo la tijera y fue a la mesa para volver con un cuchillo.

Con dicho cuchillo comenzó a cortar donde se quedo con la tijera aserrando el pene del chico cada vez los cortes llegaban más profundo en el pene del rubio quien lloraba a raudales y todo su cuerpo estaba tensado al máximo, de pronto Di dejo de cortar tomo su pene con una mano y de un fuerte tirón se lo arranco de su entrepierna, el adolescente dio un fuerte graznido y se desmayo por el dolor que experimento en ese momento.

Esa noche Di le mostro a su madre el pene cercenado el primero de su vida y a su nuevo eunuco que aun lloraba y se quejaba al caminar con sus nalgas hechas añicos a latigazos con sangre aun chorreando por sus muslos, su madre le dio un beso en los labios a Di y le susurro a la oído es toda una “Diablilla”. 


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com
   




Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DISFRUTE ANTES DEL CORTE

Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas ......


DISFRUTE ANTES DEL CORTE
Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas.

[TRANSEXUAL] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACIÓN]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul





Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en  la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas.

Soporte hasta los 15 años en que mi madre me descubrió vestido de mujer, en ese momento todo exploto, fue un gran peso que se me quito de encima pero mi padre era un homofóbico crónico me hecho de la casa a punta de insultos y golpes, mi madre luego me entrego una ropa con algo de ropa, dinero y objetos personales me deseo suerte con lagrimas en los ojos, desde ese día comencé a valerme por mí mismo, me di cuenta que la vida no era tan fácil y me dedique a lo único que podía hacer, sin estudios ni edad legal para trabajar.

Si en efecto me prostituí, comencé a vender mi bien formado cuerpo por dinero, sorprendí de cuantos hombres deseaban tener sexo con una “shemale” como luego supe que nos llamaban, al principio fue difícil ya que era virgen, pero alguien me pago para fuese él quien me desvirgara, me dolió mucho la primera vez pero poco a poco me comenzó a gustar era una mezcla extraña de dolor con placer cada que me penetraba uno de mis clientes no todos eran atractivos, jóvenes o atléticos, tenía que acceder a hacerlo con quien estuviera dispuesto a pagar mi tarifa.

Para los 20 años ya era una rubia muy atractiva, gracias al empleo de hormonas femeninas mis nalgas se desarrollaron como las de una mujer de manera esplendida, paraditas, firmes que formaban un erótico corazón, eran mi orgullo por desgracias mis senos no se desarrollaron, estaba ahorrando para operarme y ponerme senos pero en eso en una noche fría de finales de noviembre conocí al hombre que cambiaria mi vida, Dan era un atractivo padrote que regenteaba a docenas de chicas como shemale, él no deseaba sexo, ya que estaba enamorado del dinero, fue él quien me dijo que dejara las calles.

Con su ayuda por supuesto no desinteresada, comencé a trabajar en un club SM y BDSM, por aquel momento mi compañera con la que compartía departamento se mudo con su novio a otra ciudad y me dejo sola, vivía en un edificio de apartamentos en la que 90 % eran shemale y el resto gay, buscar otro departamento como ese iba hacer difícil por no decir imposible por lo que acepte la sugerencia de Dan, a mediados de Diciembre comencé a trabajar en aquel lugar, al principio me sentía fuera de lugar pero pronto estaba como si siempre hubiese trabajado en aquel lugar.  

El dinero comenzó a abundar pero a la comisión que debía darle a Dan, me quedaba lo suficiente para pagar la renta y vivir bien para los 24 años era una Diosa rubia que los clientes deseaban sobre las demás del club, donde íbamos apenas vestidas con pequeñas tangas de látex, negras, amarrillas o rojas dependiendo del día o la ocasión, en donde nuestros paquetes se marcaban muy bien, no todas éramos shemales, habían hombres y mujeres aunque la mayoría si éramos shemales, poco a poco me fue gustando el dolor.

Los clientes me pagaban para que accediera a jugar, a simular sus más oscuras como dolorosas fantasías de dominación, sm o violación, por aquellos días comencé a sentir una imperiosa necesidad de perder mi pene, que sin bien no se había desarrollado a todo su potencias era lo suficiente grande cuando estaba duro para ser bastante evidente debajo de las pequeñas tangas de látex, deseaba perder mi pene deseaba dejar de sentir la imperiosa ganas de tocarlo, de estimularlo, de masturbarme hasta venirme, después de todo deseaba ser lo más femenina posible de algún modo no deseaba perder mis testículos, solo mi pene.

A los 25 años llego la oportunidad uno de los clientes me hizo una propuesta luego de uno de nuestros encuentros, su semen aun chorreaba por entre mis nalgas conmigo jadeando luego de sus salvajes como fuertes embestidas que me dio cuando me tomo mi pene y me dijo mirándome a los ojos.

-“¿No te gustaría perder tu pequeño pene?” Me pregunto.
-“¡Claro que me gustaría!” Le respondí.
-“En ese caso estoy dispuesto a pagar una buena suma por tener el placer de cortarlo”. Dijo él.

Me quede atónita, aquel hombre me dijo que iba a concederme uno de las cosas que en ese momento mas deseaba y además me iba a pagar muy bien.

Por supuesto no tarde mucho en aceptar su propuesta, pero había condiciones, la primera es que debía hacerse fuera del club, en segundo lugar, la sesión donde perdería mi miembro comprendería sexo salvaje, doloroso y torturas, el hombre no estaría solo sino acompañado de otro hombre amigo suyo que era cirujano especializado en urología, en tercero, una vez comenzada la sesión pese a no desearlo se llevaría a cabo la penectomia sin alternativa alguna, pensé por algunos días la propuesta y termine por aceptar.

Una semana más tarde había pedido un permiso en club para faltar tres meses, dije que me iba a someter a un tratamiento médico, todos intuyeron que me refería a colocarme implantes de seno pero era otro tipo de tratamiento el que tenía en mente, con muchos nervios llegue a la dirección que me fue indicada, un hombre me hizo pasar era una casa muy grande como lujosa, ahí dos abogados me hicieron firmar papeles donde daba mi consentimiento expreso para lo que iba a pasar.

Ellos se aseguraron que entendía las implicaciones de lo que firmaba, e insistieron que leyera como firmara cada una de las hojas de todos los documentos que me pusieron en frente, lo que hice, luego cuanto todos esos trámites fueron resueltos el hombre que pagaba apareció con su amigo, al que presento como al Doctor, el cual era un hombre alto, delgado, atractivo y con un porte muy varonil.

Por su parte el otro hombre era ya un maduro con un prominente abdomen con pecho velludo de unos 55 o 60 años de manos grandes, no tan alto como el Dr, ni tan atractivo aunque a su modo muy varonil en su forma de tratarme.

Ambos me condujeron hasta lo que parecía ser una bodega, en donde se encontraba una mesa amplia baja  de madera, con varias retenciones ya fijadas en ella, el Dr. me hizo algunas preguntas medicas básicas, “presión, azúcar, si padecía de alguna alergia, peso, etc”. En fin, varias cosas cuando las preguntas terminaron el otro hombre que llamare el Jefe, ordeno que dejara mis cosas sobre una silla y me quitara la ropa, lo que hizo sintiendo mucha excitación pero también muchos nervios como ansiedad, por lo que estaba a punto de pasar, lo cual sabia como iba a terminar.

Mientras de despojaba de mis prendas los dos hombre hacían lo mismo, estaba por quitarme mi diminuta tanga de látex color amarrillo que elegí usar para esa ocasión por ser la que mejor me quedaba dado el tono muy blanco de mi piel cuando el Jefe me detuvo.

-“¡Espera no te la quites aun!” Dijo el Jefe.

Al enderezarme pudo verlo apenas portando una ajustada trusa (slip) lisa en la que se le marcaba su gran paquete, ya conocía su pene que era grande en todo los sentidos pero mis ojos se abrieron al ver al Dr. que también portaba una trusa blanca pero aun más pequeña que la del Jefe.

El bulto que se formaba en la entrepierna del Dr. era enorme, que me hizo cerrar las nalgas de solo imaginar lo que me iba doler al sentir su miembro erecto entrando en mí. El Jefe me dijo que me acercar cuando lo hizo me tomo del cabello para llevar mi cabeza hacia atrás y me dijo con voz amenazadora.

-“Vamos puta chúpamela” Dijo el jefe mientras bajaba mi cabeza a su entrepierna.

Él, solo se bajo un poco su trusa para dejar al descubierto su pene y peludos huevos, empecé casi de inmediato a darle una mamada deliciosa, como ninguna mujer supongo le había dado, se saboree su pene verga, se veía que enserio le encantaba, lambí hasta mis huevos, me la trague toda, si bien era de un tamaño respetable lo que más atraía de su pene era su grosor, luego de unos minutos en que sus huevos estaban que nadaban en saliva que salía de mi poca el jefe me dijo.

-“Vamos puta dame un beso negro como tú sabes”. Dijo el Jefe.

Me hizo quedar de rodillas detrás de él, le abrí sus peludas nalgas para ver su ano, estaba más caliente que nunca, abrí su ano y lo lambí como un plato de comida, el Jefe gimió rico mientras succionaba y lambia su ano, pasando mi lengua entre sus nalgas, mientras con una de mis manos lo seguía masturbando, aquello continuo por varios minutos hasta que mi boca quedo seca de tanto lamber, chupar y succionar su ano que quedo resplandeciente y bien lubricado por mí saliva, para cuando mi rostro salió de entre las nalgas del Jefe el Dr. ya estaba desnudo contemplando el espectáculo, masturbándose con un pene que era enorme y grueso de cuyo ojo del glande ya salía abundante liquido pre seminal.

Apenas me puse de pie, y sentí las manos del Dr. sobre mis nalgas, me las amaso, abrió y apretó, para luego despojarme mi tanga, para dejarme completamente desnuda, mi pene y huevos lampiños completamente depilados quedaron expuesto ya con mi pene con una ligera erección, entre los dos me llevaron a la baja mesa, me aseguraron mis muñecas a dos retenciones a la altura de mi cabeza, luego el Jefe flexiono mis piernas hacia adelante y las abrió para colocarles retenciones anchas de cuero casi a la altura de las rodillas.

Lo que me dejo con mis genitales expuestos, lo mismo que mi ano y sin poder hacer nada para defenderme aunque lo quisiera, el Jefe ni siquiera vio mi pene, solo se concentro en penetrarme,
Se lambió los dedos y los metió en mi ano de manera dolorosa luego colocó su grueso glande sobre mi expuesto ano para comenzar a hacer presión hasta que de una sola vez entro se sentía delicioso, aunque me dolió algo, fue un dolor agradable, me penetro sin condón, algo que hacía mucho no sentía.         

Apenas entro todo su pene comencé a gemir de placer, el Jefe comenzó a penetrarme, fuerte pero muy rico intente mover mis manos a mis nalgas para sentir como su pene entraba y salía de mi  apretadito ano, pero no pude olvide que mis manos estaban aseguradas a la mesa. 

-“Que rico culito tienes puta”. Dijo el Jefe.      

Le iba a responder algo pero apenas abrió la boca y el miembro ya completamente endurecido del Dr, entre en mi boca, llevando mi cabeza hacia atrás, me penetro en la boca por completo, me tuve que tragar sus 23 cm que sentía que me llegaban a la boca del estomago, el Dr. apenas me sacaba su miembro lo esencial para que pudiera respirar, aquello paso a ser una verdadera tortura como nunca antes había sentido, sintiéndome en un continuo sofocarme mientras era penetrada por mis dos agujeros de placer.

Estuvimos un rato así hasta que ambos cambiaron de posición, para cuando el Jefe saco su miembro de mi interior estaba por venirme, Estaba tan excitado con mi pene palpitando como nunca antes  quería seguir siendo penetrada, de pronto el Dr. me abrió mis nalgas con sus grandes manos el iba a penétrame en ese momento.
           
Se quedo observando mi ano abierto por unos segundos y cuando estaba por penetrarme el pene del Jefe me penetro por la boca, para un instante más tarde sentir como los 23 cm del pene de Dr. me penetraban por completo sentí su pene delicioso y suave, sentía como mi ano caliente lo albergaba como palpitaba su pene en mi interior la metía y la sacaba completa repetitivamente, lento, de haber podido gemir lo hubiese hecho como nunca antes me hacía sentir mujer por completo como nunca antes.

-“¡Que… rico!” Dijo el Dr. Jadeando-   
-“Verdad que tiene un culo muy rico la muy puta”. Le dijo el Jefe.

Luego casi 20 minutos de nuevo cambiaron de posiciones el jefe de nuevo me penetro pero esta vez tomo mi pene duro como nunca antes y comenzó a apretarlo, pasaba su dedo índice en la parte baja de mi glande mientras me seguía penetrando el placer era delicioso gemía muy rico pero mis gemidos solo duraron hasta que el Dr. de nuevo metió su pene en mi boca, sus huevos quedaron sobre mis ojos separados por mi nariz.

El Dr. metía su pene en mi boca por completo aquello fue sublime no pude más y rápidamente me vine, deje salir un gran chorro de semen, seguido de otro y otros todo mi pecho, abdomen y piernas quedaron salpicados de mi semen que parecía no querer dejar de salir, el Dr. me saco su pene de mi boca y comenzó a venirse, su espeso semen cayó sobre mi pecho para luego gruesas gotas chorrear hasta mi boca que me bebí, jadeando de gusto.

Por su parte el Jefe sin dejar de penetrarme y aun masturbándome se vino dentro de mi delicioso como caliente y apretado ano, se vine deliciosamente hasta el fondo, sentí como sus peludos huevos se contrajeron contra su pelvis, pegados a mis nalgas, mientras vaciaban su contenido en mi interior.

Aun jadeaba con el pene del Dr. goteando su semen en mi boca cuando el Jefe se separo de mi, sentí un gran vació cuando extrajo su pene de mis entrañas, sentí como mi ano comenzó a tratar de cerrarse, el Jefe regreso con una tijera, tomo mi pene aun en erección y comenzó a masturbarme, el Jefe abrió las afiladas cuchillas de la tijera y las coloco a ambos lados de mi erección en la base, sentía el filo presionar contra la piel casi cortándola.

Aquello de una forma extraña me excito como nunca antes y en poco minutos de nuevo mi pene que palpitaba con fuerza comenzó a arrojar chorro tras chorro de mi semen, gemí fuerte y de pronto sentí como la tijera cerro cercenando mi pene, mis ojos quedaron en blanco todo mi cuerpo se convulsiono, no recuerdo si grite, pues a los dos segundos me desmaye por el dolor.     

Me desperté en una clínica privada con el Dr. a mi lado revisando el vendaje en mi entrepierna, estuve dos meses en el hospital antes de que me dieron de alta de mi pene no quedo nada apenas un pequeño agujero por donde mi orina ahora sale.

Regrese un mes después al club, sin pene y con senos, era la envidia de las demás shemales, los clientes se peleaban literalmente por estar conmigo, gane mucho dinero, pues todos querían penetra a una travesti sin pene, sin embargo, solo puedo eyacular de manera explosiva cuando el Jefe o el Dr. que aun me frecuenta, aunque ya no en el club sino de manera particular me penetran en especial cuando el enorme pene del Dr. me hace acabar con sus fuertes como salvajes envestidas.

Aun disfruto y creo que mas de cuando me cortaron, se que algún día daré el paso para que me retiren mis huevos y me hagan una vagina entre las piernas para ser una mujer real, mientras tanto seguiré disfrutando como antes del corte.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MASAJE Y SORPRESA

Aquel lugar era un pequeño negocio algo escondido en un barrio comercial arreglado con muy buen gusto. Me recibió un hombre de unos 35 años, delgado y muy atractivo. Me indicó dónde quitarme la ropa y recostarme boca abajo en una cama para masajes, cosa que hice al instante. Sin ninguna objeción lejos estaba de sospechar que era aquel lugar hasta ese momento me parecía un local de masajes como cualquier otro......


MASAJE Y SORPRESA
Aquel lugar era un pequeño negocio algo escondido en un barrio comercial arreglado con muy buen gusto. Me recibió un hombre de unos 35 años, delgado y muy atractivo. Me indicó dónde quitarme la ropa y recostarme boca abajo en una cama para masajes, cosa que hice al instante. Sin ninguna objeción lejos estaba de sospechar que era aquel lugar hasta ese momento me parecía un local de masajes como cualquier otro.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA] [TROFEO]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & DarkSoul





Vivo en una ciudad muy grande y suelo trabajar de domingo a domingo, quedándome muy poco tiempo para el descanso, cosa que suele dejarme fuertes dolores y tensión en la espalda y hombros. Estaba saliendo de una rutina algo difícil de trabajo y no soportaba la tensión que me aquejaba, no podía más el dolor me estaba matando. Estuve buscando un lugar donde pudiera recibir un masaje relajante para liberar tensiones, pero casi todos los lugares se encontraban cerrados para mi sorpresa ese domingo.           

Busqué al final por internet y encontré un lugar que se ajustaba a mis horarios, por lo que realicé mi cita y acudí. Sin saber que aquel lugar era una tapadera para una empresa que realizaba pruebas de medicamentos para varios laboratorios que deseaban probar sus nuevos productos en humanos para ver que reacciones tenían en el organismo antes de someterlos a aprobaciones de las autoridades de salud para su venta.          

Aquel lugar era un pequeño negocio algo escondido en un barrio comercial arreglado con muy buen gusto. Me recibió un hombre de unos 35 años, delgado y muy atractivo. Me indicó dónde quitarme la ropa y recostarme boca abajo en una cama para masajes, cosa que hice al instante. Sin ninguna objeción lejos estaba de sospechar que era aquel lugar hasta ese momento me parecía un local de masajes como cualquier otro.        

El masaje comenzó normal, aquel hombre trabajó sobre mi espalda, hombros, piernas, todo iba normal, yo iba relajándome cada vez más, sintiendo sus cálidas como grandes manos recorriendo mi piel estaba a punto de quedar dormido cuando el masajista comenzó a sobar la parte interna de mis muslos, cosa que me comenzó a provocar una sensación extraña, que nunca había esperado sentir con un hombre.     

Por más que intenté no prestar atención, a aquello comenzó a excitarme, mi mis huevos comenzaron a cosquillear por dentro de mi escroto, el dijo llamarse Ángel poco antes de decirme que si quería probar un nuevo aceite que prometía darme una relajación como nunca antes, intrigado y sintiéndome como estaba apenas y asentí con la cabeza para evitar moverme, esto con la intención que no notara mi cada vez más notoria excitación.         

Parece que Ángel, no tardo mucho en notar mi excitación mientras pasaba aquel aceite por mi cuerpo, porque comenzó a trabajar sólo en esa zona, poco a poco se acercaba a mis testículos, los rozaba levemente como sin querer, pero cada vez más constantemente. Mi miembro comenzó a ponerse duro y me ponía más y más nervioso.     

Cuando sentía que mi miembro reventaba, Ángel comenzó a masajearlo suavemente esparciendo aquel aceite por mi pene y huevos, no me lo podía creer, me estaba gustando ser masturbado por la mano de Ángel, a la vez que me estaba muriendo de placer, sentía que estaba a punto de venirme cuando de repente las manos de Ángel se detuvieron de manera súbita lo que me hizo reaccionar de mi delirio.

Ángel me pidió que me pusiera boca arriba para continuar, volvió a trabajar por todo mi cuerpo esparciendo el aceito por la parte frontal de mi cuerpo mientras mi miembro palpitaba deseoso de ser tocado nuevamente por sus manos que eran grandes y fuertes.       

Cuando abrí los ojos, Ángel me miraba pícaramente a los ojos, descubrí que sólo vestía un bóxer y que mostraba una gran erección, me tomó de la mano y me la llevó a su entrepierna donde pude sentir su dura erección, no sabía qué hacer, pero movido por la excitación del momento que extrañamente era muy grande lo obedecí y lo tomé por encima del bóxer.

Fue indescriptible lo que sentí en ese momento, nunca había tocado un pene que no fuera el mío, aquello me excito aún más por alguna razón que no entendía me sentía atraído hacia aquel hombre, mi mano no podía apartarse de su endurecido miembro era como si una fuerza invisible me obligara a mantener mi mano sobre su entrepierna, sintiendo el calor que se irradiaba pese a la prenda que lo cubría.

Ángel siguió masajeando mi pene y testículos mientras por mi parte hacía lo propio, aquello era totalmente delicioso, nada me importo en ese momento por alguna razón todas mis tabúes sexuales sobre las relaciones homosexuales desaparecieron de mi mente, fue como todos los miedos sobre tener sexo con otro hombre desaparecieran de mi mente, en algún momento, se despojo de su bóxer para acomodar su pelvis cerca de mi cara y subió a la camilla quedando en una posición parecida a si estuviéramos haciendo un 69.      

Estuvimos unos minutos tocándonos, sentí como me abrió mis nalgas y yo hice los mismo admirando su apretado ano a escasos centímetros de mis ojos, con sus huevos colgando casi rosando mis labios con su pene endurecido pegado a su vientre. Sus huevos eran lampiños, pesados que sueltos se balanceaban entre sus fuertes piernas.

Luego con la ayuda de una de sus manos dirigió su pene a mi rostro, abrí la boca como por inercia sin que me dijera nada e introdujo su duro pene en su boca. Fue delicioso sentir su firme miembro en mi boca, pero eso no fue nada cuando sentí que él hizo lo mismo con mi pene, cerrando sus labios casi en la base de mi erección casi me vengo en su boca en los primeros segundos, sabía lo que hacía, masajeaba mis testículos como todo un profesional.     

Por mi parte, torpemente se lo lambia, hasta algo me impulso a meterlo de lleno en mi boca, fue extraño, era muy excitante, me gusto su sabor, su firmeza, sentir su glande rosando la entrada de mi garganta, sus huevos casi sobre mis ojos, su aroma era embriagador sin mencionar el placer que él me estaba dando con su mamada.  

Así estuvimos durante unos minutos hasta que no pude más, trate de contenerme pero me fue imposible y terminé en su boca, ¡fue un orgasmo épico! Mis huevos quedaron vacíos por completo de la tremenda eyaculación que tuve, fue simplemente el orgasmo más intenso como prolongado de de toda mi vida.           

Después de unos minutos él sacó su pene de mi boca y se vino sobre mi pecho y cara, se levantó, me limpió y terminó de dar el masaje que me hizo sentir esplendido. Todo ocurrió sin siquiera hablar una sola palabra, antes de marcharme Ángel me entrego una tarjeta y me dijo que si sentía alguna molestia por mínima que fuese que hablara al número que aparecía al reverso de la tarjeta.

Llegue a casa y me sentía como en las nubes, aun no podía creer lo sucedido, me di un baño, me coloque una trusa limpia y me metí a la cama, estaba cansado pero muy relajado, no tarde en quedarme dormido profundamente.

El despertador sonó como de costumbre, me levante, me sentía tan bien, como no me había sentido en años, fui al baño y me baje mi trusa (slip) para poder orinar, escuche que algo cayó en la tasa del baño, fue el sonido de algo golpeando el agua, luego sentí como mi entrepierna se mojaba de un liquido caliente que pronto comenzó a bajar por mis piernas.

Lo que me hizo bajar la mirada para ver con horror como mi pene flotaba en el agua del escusado, mis ojos no daban crédito a lo veían, me lleve mis manos a mi entrepierna para ver que ya solo mis huevos permanecían ahí horrorizado levante mi pene del agua para notar que estaba duro, como si fuese de madera, estaba petrificado en su longitud máxima, como si estuviera en erección pero muerto.

Hable al número de la tarjeta y pronto una ambulancia apareció fue llevado a un centro médico privado me hicieron muchas pruebas, pero nada se pudo hacer para devolverme mi pene, un abogado me ofreció una gran suma por concepto de compensación por mi perdida a cambio que no levantara ninguna denuncia, viendo que nada me devolvería mi pene de vuelta acepte el dinero pero puse como condición adicional que se incluyeran sesiones de masajes con Ángel de manera perpetua las veces que quisiera lo que fue aceptado

Desde entonces acudo a esa sala de masaje tener esas manos sobre mi cuerpo y sentir su pene penetrándome que es la única forma que tengo de venirme ahora es una delicia que repito cada vez que puedo, también uso el que fue mi pene petrificado como un consolador llevándome al orgasmo cada que lo uso de una manera extraordinaria, simplemente soy feliz siendo un eunuco, mientras tenga a Ángel y mi pene nadie sabrá por mí de los efectos de ese gel sobre el pene de un hombre.




Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

SIAVI-BOT 2.0

Sam un Siavi-Bot 2.0 vaga por el mundo su misión como las de todos los de su clase es la de encontrar a violadores y castigarlos, pero a diferencia de la versión 1.0, los de la versión 2.0 ya no solo dependían del pene y semen de sus víctimas para sobrevivir, fueron equipado con sistemas que procesan la comida que ingieren para obtener sus baterías cargadas lo que les permitía llevar una vida más normal, además podían disfrutar del sexo solo por placer y no por deber......


SIAVI-BOT 2.0
Sam un Siavi-Bot 2.0 vaga por el mundo su misión como las de todos los de su clase es la de encontrar a violadores y castigarlos, pero a diferencia de la versión 1.0, los de la versión 2.0 ya no solo dependían del pene y semen de sus víctimas para sobrevivir, fueron equipado con sistemas que procesan la comida que ingieren para obtener sus baterías cargadas lo que les permitía llevar una vida más normal, además podían disfrutar del sexo solo por placer y no por deber.


[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Zafiro & DarkSoul





2136, Siglo  XXII los límites entre lo real y lo sintético se rompieron hace décadas, los androides con cuerpo, mente en un 99 % igual a la humana caminan a la par que los humanos, la mayoría sirve como fieles sirvientes o como juguetes sexuales caros para sus dueños, es una nueva forma de esclavitud, pero estas maquinas tienen seguros, pese a que lucen y piensan casi como un humano nunca podrían revelarse contra sus creadores, de hecho son incapaces de crear daño físico, disparar un arma o atacar físicamente a un humano.

El gobierno de varias naciones crearon un programa al que llamaron Si-a-vi (sistema anti violación), a un científico se le ocurrió la idea de usar androides para en vez de remediar una vez cometida la violación era mejor prevenir y cazar a los depravados sexuales antes de que cometieran un delito sexual con un humano de verdad, así crearon a los Siavi-Bot, que serian 5 versión antes del fin del programa que era secreto pero luego se volvió publico por lo que el delito de violación disminuyo drásticamente, esto fue hasta que la empresa quebró.

Los Siavi-Bot dejaron de producirse y un posterior incendio acabo con todo registro escrito y digital de los Siavi-Bot nadie sabe cuántos de ellos aun caminan entre los humanos, ni siquiera si es que aun lo hacen, sin embargo no todo los Siavi-Bot fueron construido iguales la versión 2.0 era un poco diferente de la versión original.

Sam un Siavi-Bot 2.0 vaga por el mundo su misión como las de todos los de su clase es la de encontrar a violadores y castigarlos, pero a diferencia de la versión 1.0, los de la versión 2.0 ya no solo dependían del pene y semen de sus víctimas para sobrevivir, fueron equipado con sistemas que procesan la comida que ingieren para obtener sus baterías cargadas lo que les permitía llevar una vida más normal, además podían disfrutar del sexo solo por placer y no por deber.

Aquella mañana la unidad No 279 cuyo nombre dado era Sam abrió los ojos había estado en modo ahorro de energía por 9 horas en otras palabras estaba durmiendo a su lado Luis de 26 años con un cuerpo de ensueño como el de Sam que fue dotado de un cuerpo de nadador olímpico, de piel muy blanca, cabello castaño oscuro, nalgas firmes y pene de buen tamaño circuncidado del mismo tomo que el resto de su piel, le había dicho a Luis que tenía 22 años lo que no era tan falso pero su cuerpo aparentaba aun la de un chico de 17 casi 18 años.

Sam amaba a Luis por lo menos su mente artificial le hacía sentir algo especial por el hombre plácidamente dormido solo con su trusa (slip) de color blanco con un ancho elástico color rojo, en el que se marcaba su gran paquete al frente de su entrepierna, Sam se quedo viendo a su amado por varios segundos hasta que abrió los ojos, y con una sonrisa que siempre lo cautivaba le dijo.

-“Buenos días bebé”. Dijo Luis a Sam.

Ambos luego se fundieron en un tierno como apasionado beso, que duro casi 10 minutos en los que se acariciaron con Sam sobre Luis, que metió sus manos dentro de sus trusa para acariciar las firmes como lampiñas nalgas de Sam, sus lenguas no dejaron de pelear dentro de sus bocas, para cuando se separaron ambos estaban sin aliento simplemente quedaron jadeaban boca arriba sobre la cama con tremendas erecciones notoriamente visibles debajo de sus trusas, ambos luego se levantaron Luis debía ir a trabajar y Sam también.

Ya en la cocina Luis no resistió la tentación le bajo su trusa a Sam para abrirle sus firmes nalgas, sumergir su rostro y lamber su ano para luego penetrarlo, hasta que Luis se corrió en su interior haciendo que Sam se corriera abundantemente también, ambos se besaron y Luis se vistió para irse al trabajo de muy buen humor.

Sam por su parte pese a la gran descarga de semen de Luis en su interior supo que hora para salir de caza, no quería desactivarse que para Siavi-Bot era lo mismo que morir, pese a no tener su energía en niveles críticos su programación la exigía por lo menos un violador cada seis meses o su mente se apagaría, había postergado lo más posible salir de casa pero ya no podía postergarlo por más tiempo.

Sam bostezo y se estiro antes de ir a vestirse era necesario verse y asemejarse a un adolescente masculino de recién cumplidos los 17 años, por lo que se vistió con ropas que le hacían ver aun más joven y luego salió rumbo a un sitio donde seguramente podría encontrar alguna buena presa.

Sam a media tarde caminaba por aquella calle sórdida del barrio rojo de la ciudad hacia meses que no se paraba por ahí, portando un pantalón de mezclilla muy apretado que resaltaba su entrepierna y nalgas paraditas con una playera (ramera) tipo sport, muy pegada a su cuerpo que marcaba sus bien marcados abdominales, simulaba ser un gigolo de la zona, no tardo mucho en conseguir que varios hombres se acercaran a preguntar su precio.

Pero a todo los ignoro, de pronto un hombre se estaciono Sam se reclino sobre la ventana del copiloto para ver lo que deseaba aquel hombre apenas lo hizo ese hombre lo tomo de la camiseta y tiro de ella para introducirlo al auto casi por completo, Sam sintió como aquel hombre arranco dado en la posición que quedo poco podía hacer para impedir cualquier cosa que ese hombre quisiera hacer, luego sintió un fuerte golpe en la cabeza y Sam fingió desmayarse había encontrado a su víctima.

Sam fingió regresar en sí, en una habitación de una casa a las afueras de la ciudad, una hora más tarde, el hombre lo había dejado solo en trusa y le ordeno que se diera un baño apuntándole con un arma que Sam vio que era falsa pero fingió temor para obedecer lo que el hombre dijo, para entrar al baño y desnudarse para darse una ducha,

De pronto aquel hombre entro al baño y lo primero que vio fue el atlético cuerpo totalmente desnudo de Sam, sus brazos musculosos, sus nalgas poderosas, con unas piernas dignas de un corredor, se quedo mudo no sabía que decir, el cuerpo de Sam era tan esplendido, todo mojado con el agua resbalando por su cuerpo. Sam nota la mirada de aquel hombre ríe y le dice.

-“¿Que nunca has visto a un chico desnudo, además no tiene nada de malo mirar es natural? Dijo Sam en un tono desafiante.

Poco después Sam ya seco salió del baño sus ojos eran brillantes y alegres, por inercia aquel hombre miro hacia abajo para verle su buen pene que le colgaba entre sus piernas aun en estando flácido de unos 14 o 15 centímetros sin prepucio y que estaba seguro debía ser un pene verdaderamente enorme  en erección. El hombre se le quedo viendo a los ojos y me dijo.

-“Vamos que esperas sube a la cama que es hora de disfrutar”. Dijo el hombre aun con el arma.  

-“¿Te gusta lo que ves? ¿Vamos no es lo que deseas?” Pregunto Sam de rodillas sobre la cama mostrando su magnífico cuerpo.

-“¿Vamos no es pene lo que deseas?” Dijo Sam a aquel hombre.

Quien molesto por la osadía del chico tomo con su mano su pene y de inmediato el pene de Sam comenzó a hincharse hasta quedar de un respetable grosor los dedos de aquel hombre apenas y se cerraba, apenas le tomo unos segundos quedar a Sam con una erección total de no menos de 23 centímetros de largo.           

Las manos de aquel hombre recorrían el magnífico pene de Sam una y otra vez, quien cerraba los ojos dando unos ligeros gemidos que hicieron excitar de sobre manera a aquel hombre. Una de sus manos se movió entre sus piernas, hasta llegar a su ano y al tocarlo Sam dio un prolongado gemido y lo miro, lo que hizo terminar de enloquecer a aquel hombre que para ese momento apenas estaba en trusa (slip) con una ostentosa erección por debajo.    

Hizo que Sam se pusiera de espaldas con brusquedad con sus enormes manos recorrió su cuerpo con desesperación sin tacto, lentamente baja su mano derecha por el pecho de Sam hasta tomar de nuevo su pene que comienza a masturbar muy rítmicamente mientras con su mano izquierda al mismo tiempo le acariciar entre sus nalgas y poco a poco introduce un dedo haciendo que su respiración se acelere, sus enormes dedos le estaban dando placer a Sam, mientras que su otra mano de forma rítmica bajaba y subía por su endurecido pene.    

Aquel hombre no pudo resistirse más, le agarra de las nalgas y vuelve a meterle su dedo por su ano, de pronto saca su dedo para hacer que Sam se coloco a cuatro patas sobre la cama, para bajarse su trusa y comenzar a restregar su duro pene por entre sus nalgas hasta colocar la punta de su pene sobre sus bien cerradito ano de color rosa de Sam. Quien le dice fingidamente.

-“No, No, lo hagas por Favor…” Suplica Sam.
           
Pero el hombre le pone una mano sobre su boca para poco a poco ir empujando su pene por su ano Sam siente como poco a poco su ano se abre, siente como el enorme pene de ese hombre de 25 cm va entrando en él, todos sus sistemas están alertas listo para recolectar aquel miembro Sam quiere que este ya toda dentro, desea acabar rápido, no le agrade serle infiel a su amado pero sabe que no tiene opción.       

Le fue imposible no gemir a Sam pero pronto lo cambio por un grito, mientras el hombre jadeaba por el placer que le produjo ver y sentir como su gran erección se perdía entre las nalgas de ese hermoso adolescente para empezar a moverse a su ritmo violento haciendo que la penetración fuera más profunda gimiendo de placer al sentir como el ano de Sam se contraía con cada nueva embestida, entre embestidas el hombre le dijo a Sam.

-“¿Tu culo tiene mucha hambre, te gusta cómo te la meto? ¿Te gusta..?
-“Ya no más por favor duele mucho”. Dijo Sam fingidamente.
           
Aquella suplico hizo que el hombre se prendiera aun más  embistiendo a Sam con más fuerza y violencia tomándolo de sus caderas estrellando su pelvis con sus firmes nalgas, hacía que sus nalgas impactaran con fuerza contra su pelvis, incluso los huevos de ambos que se balanceaban entre sus piernas chocan con fuerza de tanto en tanto.        

Sam no tardo en sentir como el pene de ese hombre comenzó a tener espasmos sin que este dejase de entrar y salir de su ano con violencia y desesperación, Sam se movió un poco levantando su nalgas para lograr que el pene del hombre entrar con mayor facilidad por completo lo que hizo decirle al hombre.

-“Ya sabía… que eras… un putito”. Dijo jadeante el hombre.

Mientras seguía penetrando a Sam que comenzó a calentar las cuchillas listo para cercenarle el pene, el calor que las cuchillas que rodeaban su abierto ano, solo hicieron que el placer que el hombre sentía en ese momento se incrementara, con una violenta embestida final el hombre dejo todo su pene en el interior de Sam al tiempo que grito lleno de placer.

-“¡DIOS ME VENGOOOOO!” Grito el hombre.

Sam casi de inmediato sintió como su conducto rectal fue llenado en lo profundo del cálido como espeso semen de aquel hombre, que chorro tras chorro descargo una gran carga, fueron cuatro grandes chorros seguidos de dos más pequeños, los indicadores de Sam quedaron todos en verde, casi de inmediato, Sam supo que era hora de actuar, activo su modo de juicio y giro su cabeza 180º para que quedarse viendo al hombre cuyo cuerpo temblaba de placer con los ojos cerrados.

Cuando el hombre termino de venirse abrió los ojos y se encontró siendo observado por Sam con su cabeza dada vuelta por completo, fue en ese momento con el hombre en shock que le dijo Sam.

-“Por el delito de violación se le condena a la pérdida de su miembro viril” Dijo Sam con voz muy fuerte y profunda.

Fue en ese momento que el hombre comprendió que estaba ante la presencia de un Siavi-Bot y trato de razonar con él.

-“No… No. Espera…” Dijo el hombre.

Pero era tarde, las cuchillas se cerraron el afilado iris de acero se cerro, cercenando y dejando su miembro en el interior de Sam que de nuevo regreso a su cabeza a la posición normal mientras el hombre se revolcaba en el suelo de dolor con sus manos sosteniendo su entrepierna desprovista de su miembro viril, con su herida cauterizada pero aun sangrando un poco, algo de sangre también resbalo por el interior de las blancas nalgas de Sam, quien se vistió rápidamente dejando dando alaridos de dolor a aquel hombre.

Esa noche ya en casa en su cama con Luis a su lado solo en trusa, acariciándose, Luis le metió uno de sus dedos dentro de su ano y sintió algo duro como húmedo en su interior lo que le extraño por lo que Sam al ver la cara de extrañeza de Luis le dijo.

-“¿Pasa algo cariño?”. Pregunto Sam.
-“Siento algo húmedo en ti interior”. Dijo Luis.
-“Es la leche que me dejaste en la mañana aun no he querido desecharla, sabes que me encanta sentir tu leche en mi interior”. Dijo Sam mintiendo por supuesto.

Ambos se fundieron en un beso y esa noche fue Sam quien penetro a Luis hasta que ambos se quedaron dormidos, con Sam checando sus indicadores que estaban todos en verde lo que significaba que en varios meses no iba a tener que serle infiel a Luis para poder seguir viviendo, cumpliendo con la tarea que le fue encomendada. 

No todos los Siavi-Bot son como Sam pero esa es otra historia… 



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com 








Autor: Zafiro & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

HIJA DE MI NOVÍA

Plinia me contó delante de Karen que era bisexual, y le comentaba a su hija de como la penetraba más de una vez fui a su casa, y Plinia salió completamente desnuda del baño delante de su hija como si nada, y me agarraba del brazo y me decía, aprovechemos que estoy desnuda, y nos metíamos en su habitación sin cerrar la puerta con su hija en la sala. Una tarde viene Plinia y me dice que tiene que viajar a su país, pero que no tenía con quien dejar a su hija......


HIJA DE MI NOVÍA
Plinia me contó delante de Karen que era bisexual, y le comentaba a su hija de como la penetraba más de una vez fui a su casa, y Plinia salió completamente desnuda del baño delante de su hija como si nada, y me agarraba del brazo y me decía, aprovechemos que estoy desnuda, y nos metíamos en su habitación sin cerrar la puerta con su hija en la sala. Una tarde viene Plinia y me dice que tiene que viajar a su país, pero que no tenía con quien dejar a su hija.

[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [TESTÍCULOS] [INFIDELIDAD]



Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Me llamo Federico, cuando todo paso tenía 43 años, vivía a las afueras de Madrid. Hace un tiempo llegaron a vivir una señora con su hija, a mi edificio de origen venezolano. Con el tiempo nos hicimos amigos, la señora se llamaba Plinia tiene 44 años y su hija, Karen de 17 años. Salimos muchas veces los tres, Karen parece que siempre estuviera ausente de todo, en su mundo, una chica de piel muy blanca, muy menudita, de poco más o menos de metro cincuenta, su voz era muy aniñada, pero buena chica.

Una tarde de sábado, salimos Plinia y yo solos, tomamos unas cervezas y terminamos en mi casa. 
Plinia es una mujer con unos kilos de más, de nalgas gordas, de buen culo, y un par de tetas, bastante pequeñas y caídas. Pero lo bueno es que en la cama, es muy completa. A la primera vez que nos acostamos, me dejo que la penetrara por detrás, que ya lo tenía roto, no voy a decir que fui yo el que se lo rompió, ya que sería una tremenda mentira y me la chupo hasta que me acabe en su boca, ella  se tragó toda mi leche, fue cuando me di cuenta que estaba acostumbrada a tragarla.       

Ella era una mujer muy completa, salíamos siempre a caminar, hacíamos muchas cosas juntos, los tres, pero Karen siempre era de pocas palabras, Plinia era fogosa en la cama pero una leona defendiendo a su hija. Se notaba que entre ellas no había secretos, y me di cuenta hablando con ellas y escuchando lo que entre ellas hablaban.          

Plinia me contó delante de Karen que era bisexual, y le comentaba a su hija de como la penetraba más de una vez fui a su casa, y Plinia salió completamente desnuda del baño delante de su hija como si nada, y me agarraba del brazo y me decía, aprovechemos que estoy desnuda, y nos metíamos en su habitación sin cerrar la puerta con su hija en la sala. Una tarde viene Plinia y me dice que tiene que viajar a su país, pero que no tenía con quien dejar a su hija.

-"Si Karen no tiene problemas, que se quede en mi casa". Le propuse.

Hablamos con Karen y ella aceptó quedarse conmigo. El día del viaje, llevamos a su madre al aeropuerto luego fuimos a comer, volviendo a casa le pregunté sobre su tendencia sexual, y me empezó a contar que ella había tenido una vez relaciones sexuales con un chico, que la había desvirgado, se había hecho sexo oral entre sí, pero ninguno de los dos se vino en la boca del otro.

-"¿Y ese chico no te desvirgó por detrás?" Le pregunte, ya casi llegando a casa.

-"No, solo me lambió la raja nada más". Me dijo, sin darle importancia al asunto.          

Al llegar a casa le di una cerveza, pero antes nos cambiamos, ella se puso un pijama corto y una blusita, que le dejaban todos los pies al descubierto. Por mi parte me puse un pantalón corto y quedé con el torso desnudo.       

Karen comenzó a contarme cosas de su madre a medida que seguía bebiendo se le iba soltando la lengua y me empezó a contar que se había acostado con cinco chicas, y todo lo contrario de su madre, siempre le gustaron las mujeres mayores que ella, que la única que le había lambido el ano, era una mujer de unos cincuenta años que había conocido cuando iba al gimnasio, que con las mujeres si le gustaba acabar en su boca y que ellas acaben en su boca, le seguí dando cervezas y que sigamos tomando, me conto que habían hecho un 69 con esa señora, y que estando arriba, la señora le había abierto las nalgas y le lambió el ano.

-"¡Que delicia tuvo que haber sido eso, con esas nalgas blancas que tienes, tendrás un ano rosadito", Le dije, tratando de insinuarle algo. 

Karen, se empezó a reír, hasta que por fin me dijo.

-"Es que nunca me he visto el ano, no sé de color lo tengo". Me dijo riendo y bebiendo.

-"¿Me dejas que te lo vea?", le pregunte, agarrando uno de sus pies y empezando a acariciarlo.

-"¡Y si mi madre se entera!" Me dijo, dejando que le acaricie el pie.
-"Solo si se lo dice, yo jamás le diré nada", le dije, haciendo que se ponga de pie.

-“Bueno pero si mi madre se entera te ira muy mal”. Me advirtió ella.

Sus ojos que estaban turbios por tanta cerveza que había bebido, le empecé a sacar la parte de arriba del pijama, dejándola con las tetas al aire, hermosas, duras, bien blancas con su aureola y pezón, rosados. Ver esas tetas y atraerla hacia mí, para empezar a chuparlas, fue grandioso. Se las lambí, metiendo sus pezones en mi boca, se las besaba, y con las manos le baje la parte de abajo del pijama, apretando sus nalgas, se las acariciaba sin poder dejar de chupar sus hermosas tetas.     

Pase mi mano por debajo de sus nalgas y llegué a su vagina, se la sentí mojada, la alce en mis brazos y la llevé a mi cama, haciendo que se acueste boca arriba, le abrí las piernas para comenzar a succionar su vagina, entre gemidos de placer por parte de ella. Su vagina estaba depilada sin vello púbico, de labios regordetes, un olor y un sabor que me hicieron excitar más de lo que ya estaba, le di vuelta, haciendo que quede con sus nalgas para arriba y le empecé a besar sus blancas nalga, bien redonda, duras, las besaba, las mordía, Karen gemía, solo movía su cuerpo, cuando le abro sus nalgas y le veo el ano, quería gritar de alegría, fue el ano más lindo que había visto en mi vida, rosadito, y bien apretado.        

Metí mi cara entre sus nalgas y se lo empecé a besar, a lamber, apoyaba mis labios y chupaba como buscando sacar algo. La escuchaba gemir, casi gritar a medida que le comía su ano con la lengua, ella lo apretaba y hacía fuerza para fuera como si quisiera defecar, y yo estaba loco por penetrarla.

-“¿Te gusta Karen?", le dije, sacando mi cara de entre sus nalgas.
  
Sin esperar respuesta hice que se pusiera en cuatro patas, para volverle a abrir sus nalgas le seguí chupando el ano, buscando con mis dedos su vagina, que estaba totalmente mojada.

-“Siiiiii, me encanta", Dijo, aplastando su cara contra el colchón.  

Excitado estaba, me puse detrás de ella y sin decirle nada, la penetra por la vagina, escuchando como gemía de placer a medida que le penetraba y le acariciaba su ano con mi dedo, haciendo que lo aflojara. Saqué vaselina de la mesita a un lado de la cama, pero antes de embadurnarle el ano, se lo volví a lamber y chupar, quería meter mi cara dentro de sus nalgas Le dije que se abra ella las nalgas, y le empecé a pasar vaselina por el ano, metía suavemente mi dedo dentro de ella, escuchando como gemía y apretaba su ano, le puse bastante vaselina a mi pene, quería que su lindo ano fuera mío.     

Empecé a hacer fuerza, a sentir como Karen se quejaba, como su ano se iba abriendo a medida que mi dura erección le iba entrando, no quería ser brusco, no quería que le duela más de lo necesario, para que no se asustara y poder meterle todo mi pene por detrás.  Se la saqué, le volví a pasar vaselina, volví a aplicar vaselina por mi pene, mientras ella seguía en cuatro patas abriendo sus blancas y hermosas nalgas, me volví a ubicar detrás de ella y se la seguí metiendo a medida que ella se seguía quejando, pero no me decía que se la saque ni nada, solo se quejaba mientras mi pene terminaba de entrar toda en sus entrañas.           

Le había desvirgado su ano a Karen, tenía todo mi pene dentro de ella. No me movía, solo le tenía dentro mientras ella se relajaba y dejaba de bufar como estaba bufando. Muy despacio la empecé a mover para los costados sin despegar sus nalgas de mi pelvis, se la empecé a mover en círculos, sentía el calor del interior de sus nalgas en mis huevos. Le estaba abriendo el ano lo más despacio posible.

Muy despacio se la saque, viendo como le había quedado el ano, manchado de sangre, abierto, brotando para afuera, pero me pareció hermoso. Volví a lamberlo, ella gimió, la hice poner boca arriba, volviendo a chupar sus tetas, a acariciar su vagina, le levanté las piernas y se la volví a meter por su ano, tan despacio como cuando se lo estaba rompiendo, ella no dejaba de gemir a medida que mi pene le entraba, hasta volver a meterla toda, la tenía agarrada de la planta de sus pies, hice que los apoye en mis hombros, y empecé con una mano a acariciar sus tetas y con la otra su vagina.

Ella tenía los ojos cerrados, su cara reflejaba mucho placer, lentamente empecé a sacarla y a volver a meterla, Karen solo gemía, mis movimientos de mete y saca se iban haciendo más fuertes y profundos, se la sacaba casi toda y se la volvía a meter, escuchando como gozaba. Quería desvirgarla por completo pero sin dolor, así le podía seguir penetrando su hermoso ano.    

A medida que le acariciaba el clítoris, ella respiraba más agitada, más fuerte, sus gemidos se hacían fuertes, eran casi gritos que daba Karen. Empezó a temblar, parecía que estaba convulsionando, levantaba sus caderas, haciendo que mi pene le entre más todavía, le sacaba y le metía mi  pene a un ritmo constante, su ano totalmente abierto, ella dio un fuerte "HAAAAAAA", y me clavó sus uñas en mi brazo, la empecé a penetrar más rápido, se notaba que Karen estaba acabando, deje de acariciarla y solo le agarre los tobillos, mordiendo uno de sus talones, cuando también me empecé a venir dentro de sus entrañas.       

Sentía como me salían los chorros de leche de mi pene, llenando las entrañas de la hija de mi novia, llenando a esa chica que acababa de romper, Cuando terminé, me temblaban las piernas, parecía que estaba en una nube. Karen apenas podía abrir sus ojos.

-“Que rico me rompiste el ano". Me dijo, Karen.

A medida que le iba sacando el pene, escuchaba su respiración, pausada, profunda, totalmente relajada. Me di cuenta que se había dormido. Me le quedé mirando el ano como se lo había dejado, veía como a medida que Karen respiraba, le salía la leche de sus entrañas, para mí fue un espectáculo hermoso. La acomodé bien, y me acosté a su lado y nos quedamos dormidos los dos desnudos y bien abrazados.

A la mañana siguiente, me desperté, abrazando el cuerpo desnudo de Karen, cuando ella se despierta y se estira toda, casi acostándose sobre mí.

-"Buenos días mi amor", me dice, besándome.
-“¿Es verdad lo que pasó anoche o solo lo soñé?", me dijo, acostándose sobre mí, aplastando sus hermosas tetas contra mi pecho.

-“¿Y al final, de qué color es mi ano?" Me dijo, sin dejar de lamber mi boca como si fuera un helado.

-"Era de un color rosado hermoso, bien cerrado y chiquito". Le dije, ahora besando su boca y metiendo mi lengua en la su boca.

Moví mi cuerpo contra el suyo, buscando meter mi pene ya duro de nuevo en su vagina, Karen me empezó a acariciar mi pene, pasando su lengua, abriendo su boca y dejando que le entrara, dando unas fuertes chupadas.

-"Mmmmm, que rico que es mamar este pene", me dijo, volviendo a meterla en su boca y siguió chupando fuerte.           

-"¿Donde quiere penetrarme señor pene?". Le hablo a mi pene sin dejar de darle besos.          

Dejó de besarlo y se subió sobre mí, acomodando mi pene contra su vagina y se fue sentando, hasta que la tuvo toda dentro, para comenzar a mover sus caderas en círculos con todo mi pene dentro de ella. Mis manos se fueron a sus tetas apretándolas, mientras ella seguía moviendo sus caderas con todo mi pene bien dentro de ella quien moviendo muy despacio sus caderas, disfrutaba.

Luego de uno minutos le saqué mi pene y la hice poner boca arriba sobre la cama, acomodándome entre sus piernas y la volví a penetrar a meter pero por el ano, haciendo que Karen gritara de placer.      
   
-"SIIIIII PAPI, QUIERO TODA TU MIEMBRO BIEN ADENTRO DE MI, RÓMPEME BIEN MI ANO, CLAVA TU PENE HASTA EL FONDO DE MI COLA, DEJA MI ANO LO MÁS ABIERTO QUE PUEDAS". Me gritaba, retorciendo su cuerpo sobre la cama.       

Cuando ella sintió que estaba por venirme de nuevo se saco mi pene de su ano y se la metió en la boca, donde empezó a chupar haciendo acabe en su boca.

-"Traga, traga, toda la leche trágala", le dije apretando su cabeza contra mi pene y sentía como los chorros de leche salían a la boca de Karen y ella gemía sin hacer ningún movimiento o gesto de sacar mi pene de su boca.        

-"Nunca pensé que fuera así de rica, ahora entiendo a mi madre que le guste mamar y tragar leche", me dijo Karen limpiando mi pene con su lengua cuando acabe de venirme.   

Por los próximas semanas aquello fue nuestra rutina sexo y mas sexo, por la mañana al despertar, por la tarde y por la noche fue como estar recién casados, nos olvidamos de todo y de todos, pero el tiempo pasa muy rápido cuando más deseas que sea lento, la madre de Karen regreso antes de lo previsto y pensando darnos una sorpresa no aviso de su llegada pero la sorpresa de la llevaría ella y en verdad no la daría a nosotros.

Plinia llego era viernes y Karen estaba en la casa junto conmigo ambos desnudos teníamos sexo sobre mi cama, con ella cabalgando sobre mí con mi pene bien dentro de su ano, los gemidos de Karen eran fuertes por lo que cuando Plinia abrió la puerta de mi apartamento de inmediato escucho los gemidos de su hija provenientes de mi cuarto lo que vio le hizo hervir la sangre, sin hacer ruido fue a la cocina donde tomo un afilado cuchillo.

Entre alaridos de placer con mis piernas temblando de gusto me corrí dentro de Karen, con ella mojando mi vello púbico y huevos de los jugos que se derramaban a raudales de su vagina, cuando también se corrió dando un pequeño grito de placer, de haber sabido lo que me esperaba nunca me hubiese levantado de la cama pero las ganas de orinar me vencieron bese a Karen en los labio y la deje en la cama. Salí de mi habitación desnudo con mi pene en semi erección chorreando semen y jugos de Karen.

Camine por la casa hasta el baño, estaba por llegar cuando me al dar la vuelta para entrar al baño me tope de frente con Plinia que se me quedo viendo con una mirada asesina, no supe que decir, por su mirada era obvio que sabía que sabía que me estuve revolcando con su hija todo el rato que estuvo fuera, ella me miro y me dijo.

-“Eres un desgraciado aprovechándote de mi hija ¡nunca lo pensé de ti!” Dijo Plinia.
-“Ehhhh vera Yo. Yo…” Balbucee sin saber que contestar.

En eso sentí una fuerte punzada en mi entrepierna que me dejo sin aliento y paralizado, luego otra y otra, con horror baje la mirada para ver como mi entrepierna estaba siendo apuñada por Plinia con un largo como afilado cuchillo, sentí la sangre correr por mis piernas, luego un punzaba mayúscula y eso fue todo el dolor fue tan grande que perdí el conocimiento por completo.

Cuando desperté estaba siendo trasladado en una ambulancia a un hospital, donde los médicos poco pudieron hacer por mis genitales, de hecho Plinia según me dijeron apuñalo mi escroto no menos de 10 veces y me cerceno mi pene que los paramédicos nunca encontraron se presume que ella se lo llevo o arrojo en algún lado, apenas logre sobrevivir pues perdí mucha sangre, perdí además de mi pene uno de mis testículos.

Las autoridades aun buscan a Plinia y Karen, pues desde esa noche desaparecieron y nadie sabe qué fue de ellas, por mi parte vivo solo sin sexo recordando cómo es que desvirgue sabrosamente de manera anal a Hija de mi Novia la última mujer con tuve sexo por el resto de mis días. 




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

ME ARREPIENTO

Todo sucedió tan rápido que aun tengo pesadillas al respecto, ella tenía 16 años. Era mi vecinita de enfrente, resulta que nuestros padres eran parte en un club al cual íbamos los dos, desde que empezó a verse más mujer, a los 15 años la empecé a ver de otra manera, ella tenía un novio de su edad, por aquel entonces ellos se pelearon, y yo empecé a hablar con ella más seguido a mis 17 años quería no solo platicar precisamente......


ME ARREPIENTO
Todo sucedió tan rápido que aun tengo pesadillas al respecto, ella tenía 16 años. Era mi vecinita de enfrente, resulta que nuestros padres eran parte en un club al cual íbamos los dos, desde que empezó a verse más mujer, a los 15 años la empecé a ver de otra manera, ella tenía un novio de su edad, por aquel entonces ellos se pelearon, y yo empecé a hablar con ella más seguido a mis 17 años quería no solo platicar precisamente.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMÍA] [FANTASÍA] [PENE] [PADRES] [VIRGEN]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Todo sucedió tan rápido que aun tengo pesadillas al respecto, ella tenía 16 años. Era mi vecinita de enfrente, resulta que nuestros padres eran parte en un club al cual íbamos los dos, desde que empezó a verse más mujer, a los 15 años la empecé a ver de otra manera, ella tenía un novio de su edad, por aquel entonces ellos se pelearon, y yo empecé a hablar con ella más seguido a mis 17 años quería no solo platicar precisamente.       

El padre mi vecina además era carnicero y entregaba pedidos de carne en el club por lo que siempre por lo menos hasta donde recuerdo siempre portaba un gran cuchillo a su cintura en un estuche especial, una vez le conto a mi padre que se sentía desnudo sin llevar a aquel afilado cuchillo siempre a su lado

Pues bueno mi vecinita me contaba sus cosas y yo le contaba las mías, pero empecé a fijarme más en su figura, que por cierto es muy hermosa, tiene unos pechos pequeños, con una cintura pequeña pero con un par de nalgas estrella de película porno, por lo que comencé a hacer todo lo posible para estar cerca de ella, pero a la vez no le decía nada como insinuando mis intenciones.
           
Un día ella salía del club y yo le pregunte a donde iba, ella me dijo que iba con una prima a cuidar a los hijos de esta, entonces yo me ofrecí a llevarla y ella acepto con gusto, íbamos en el auto de papá y hablábamos de tonterías como siempre, entonces cuando ya estábamos llegando con su prima,  detuve el auto de repente y le pregunte sin más de manera sorpresiva que sentía por mí, porque pensaba que ella era muy hermosa y que me atraía mucho.         

Para mi sorpresa ella me dijo que también le gustaba mucho y que desde hacía un tiempo ella pensaba mucho en mí. Entonces no dude más y la di un beso en la boca, pensé que se iba a enojar por mi actitud tan atrevida tan repentina, pero no fue así, ella introdujo su lengua de tal manera en mi boca que no lo voy a olvidar por el resto de mi vida.     

Entonces empecé a recorrer con mis manos su cuerpo delgado pero firme, mis manos se posaron en sus pechos para empezar a acariciar sus pezones que empezaron a ponerse duros, entonces mi pene se paro como si fuese de roca, mis dedos empezaron a buscar su rajita, metí mi mano por debajo de su falda primero la toque por arriba de su tanga, después metí un dedo en su sexo y sus jugos empezaron a lubricar su vagina, mojando mi dedo.    

-“UMMMMMMM”. Gimió ella de una manera muy erótica.
-“¡Por favor hazme tuya pero no aquí!” Dijo ella jadeante.

Aquello fue algo que no me tuve que repetir, hablo con su prime y le dijo que no iba a poder ir que le surgió algo de repente, conduje el auto hasta su casa pues me dijo que su padre no estaba, entramos y nos fuimos directo a su habitación ya ahí, la desvestí por completo, ver su cuerpo perfecto desnudo ante mí fue magnífico, no podía creer lo que estaba por pasar iba a poseer a una nena de 16 años, que seguramente era virgen, yo no lo era para ese momento pero nunca había tenido sexo con una chica virgen hasta ese momento.

Ella me ayudo a quitarme la camisa, (ramera) y por mi parte mi quite mi pantalón y trusa (slip), ella lejos de asustarse bajo sus manos por mi dorso mientras nos besábamos para empezar a tomar mi miembro con una mano y empezar a masturbarme de una manera increíble, se pronto ella se agacho y se lo llevo a la boca, para empezar a darme una mamada espectacular, lo hizo con una ternura que no pude resistirme y le dije que estaba por acabar, ella entonces empezó a hacerlo con más ritmo sacando mi pene cada tanto para decirme

-“Quiero probar tu leche” Dijo ella jadeante.

Según ella que quería saber que sabor tenia la leche de los hombres, entonces sin poder contenerme por más tiempo con ambos mirándonos me vine y ella se lo trago todo, no dejo que una sola gota saliera de su boca, conmigo sujetando su cabeza, mientras gemía de placer.
           
Para ese momento estaba como loco, no tarde ni cinco minutos que otra vez tener una fuerte erección, entonces le devolví el favor cuando comencé a pasar mi lengua por su clítoris, ella aullaba de placer, alcanzo como dos orgasmos, y se puso como loca, me asuste un poco porque me pedía que la penetrara con verdadera urgencia, que quería sentir mi miembro dentro de su vagina, lo que en cierta forma me daba algo de nervios.

Por fin pude colocar mi pene en la entra de su vagina para poco a poco irla penetrando estaba muy estrecho lo quería hacer con cuidado porque me dijo que era virgen, pero en ese momento no le importaba nada, ella me rodeo la cadera con sus piernas y me jalo hacia ella con fuerza lo que introdujo mi pene en ella con mucha fuerza dando ella un pequeño quejido, pero moviéndose como una loca, acabo otra vez, mientras comencé con mi meta y saca con mi pene todo manchado de sangre, entonces para mi sorpresa luego de algunos minutos me dijo

-“Quiero que también me desvirgues por detrás”. Dijo ella. 

Mientras la penetraba por la vagina ella con sus dedos se los introducía por su ano, eso me excito mucho, por lo que accedí a su petición, la agarre y le di vuelta, le escupí entre sus nalgas y con el jugo de su vagina que escurría lo lubrique bien e introduje la cabeza de mi pene despacio, pero ella otra vez hizo un movimiento brusco y se lo metió hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas dando un grito fuerte de dolor, pero sin embargo quería más y más.       

Me decía que yo era un impotente, que le diera con mas fuerzas, eso me molesto e hizo que mi macho interior saliera a flote, entonces ya no me importo nada y la empecé a dar con fuerza, de manera salvaje  ella gemía y pedía más y más, la agarre de los cabellos para poder hacerlo con más fuerza rompiendo todo su culo y ella era feliz, y cuando sentí que estaba por acabar le dije.

-“Putita ahora te vas a tragar toda mi leche de nuevo”. Le dije jadeante.

Ella me dijo que si que la quería probar de nuevo porque tenía mucha sed, cuando estaba por acabar se lo saque del culo para colocar mi pene en su boca, apenas aguante un par de segundos antes de acabar como nunca lo hice en toda mi vida.

Aun me estaba viniendo cuando la puerta de su habitación de abrió, con su padre entrando al ver su padre mi instinto fue el de sacar mi pene de la boca de ella lo que hizo que el ultimo de mis disparos de leche cayera sobre todo el rostro de ella, lo que provoque que su padre se enfureciera aun más de lo que en ese momento ya estaba.

Se nos fue encima su padre, ella trato de detenerlo pero el semen que resbalaba por su rostro no ayudo mucho, su padre le dio un gran manotazo en el rostro que hizo que algo del semen cayera en mi pecho, para ella caer sobre la cama casi sin sentido del tremendo golpe boca abajo, por mi parte siendo hombre trate de defenderme pese a tener una erección expuesta aun, su padre me dio un fuerte rodillazo en los huevos que me dijo en el suelo revolcándome de dolor antes se poder hacer algo.

De pronto sentí como fui levantado siendo tirado de mi cabello el padre de ella coloco su afilado cuchillo en mi garganta pensé que era mi fin cerró los ojos y espere sentir el corte que acabaría con mi vida, temblaba de miedo cuando escuche decir.

-“No maldito, no te salvaras de haber mancillado a mi hija tan fácil muriendo” Dijo Su padre.

-“¡No! Te espera una vida llena de sufrimiento como un eunuco” Añadió su padre.

En eso de nuevo sentí un fuerte golpe en mi rosto que me dejo aturdido de nuevo, sentí como mis piernas fueron separas y una mano se apodero de mi pene aun duro, mojado por los jugos y saliva de ella como por mi semen, en ese momento lo escuche de nuevo hablar.

-“Espero te gustase penetrar a la puta de mi hija, ya que fue la última mujer que tendrás en tu vida”. Dijo su padre.

Luego sentí una fuerte punzada, fue como ser sumergido de repente en agua hirviente, todo mi cuerpo se movía sin control con fuertes convulsiones de dolor, escuche a ella gritar y de reojo la vi desmayarse sobre la cama, luego mis ojos se abrieron grandes cuando vi a su padre levantarse de entre mis piernas sosteniendo mi pene que chorreaba sangre del lado por donde fue cercenado de mi entrepierna.

Su padre lo lanzo al aire y de un solo golpe de su afilado cuchillo lo partió en dos en el aire, aquello fue horroroso de ver, grite de miedo, terror y dolor al mismo tiempo al ver la destrucción del que fue mi miembro viril hasta hacia unos instantes.

-“NOOOOOOOOOOOOOO”. Grite.

Luego me desmaye,  por el dolor y el shock de ver mi pene cercenado de esa manera, desperté en el hospital, nada pudieron hacer por reponer mi pene, el padre de ella huyo llevándose mi carne viril aunque fue atrapado meses después ya era tarde para salvar mi pene, fue condenado a 15 años en prisión, ella y su madre se mudaron para no volver a verlas hasta ahora.

Ahora vivo como su padre dijo, sufriendo por tener sexo de nuevo con una mujer, pero sin pene sé que es imposible, el uso de una prótesis solo me recuerda que ya no soy un hombre sino solo un eunuco para lo que me quede de vida, y no saben cómo me arrepiento de todo lo sucedido aquella tarde menos de poder disfrutar aunque fuese por última vez del cuerpo virginal de aquella adolescente. 





Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

COSA POR HACER

Jim era un niño normal de 14 años. Sin ropa, se parecía a cualquier otro chico en desarrollo, excepto por su potencial. A los 14, Jim ya estaba mostrando signos de un gran pene y huevos. Su ADN era lo que es, algunos niños son simplemente más grandes, y esa era la situación de Jim. Quien aún no lo sabía, pero experimentaría lo último en sensación masculina y llegaría a manos de su propia madre......


COSA POR HACER
Jim era un niño normal de 14 años. Sin ropa, se parecía a cualquier otro chico en desarrollo, excepto por su potencial. A los 14, Jim ya estaba mostrando signos de un gran pene y huevos. Su ADN era lo que es, algunos niños son simplemente más grandes, y esa era la situación de Jim. Quien aún no lo sabía, pero experimentaría lo último en sensación masculina y llegaría a manos de su propia madre.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [INCESTO] [TROFEO]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo





Jim era un niño normal de 14 años. Sin ropa, se parecía a cualquier otro chico en desarrollo, excepto por su potencial. A los 14, Jim ya estaba mostrando signos de un gran pene y huevos. Su ADN era lo que es, algunos niños son simplemente más grandes, y esa era la situación de Jim. Quien aún no lo sabía, pero experimentaría lo último en sensación masculina y llegaría a manos de su propia madre.        
La madre de Jim, Shane, nunca había deseado realmente un varón, más bien, una niña habría sido de su preferencia. Las chicas son tiernas, lindas y huelen bien francamente, Shane podría imaginarse criando a una chica. Después de todo, se sentía más cómoda con la gente de su mismo sexo.

Un niño varón fue inesperado y desagradable para Shane. Al principio ella se cansó de perseguir a Jim y su comportamiento masculino agresivo y franco. A los diez años, Jim corría desnudo por toda la casa. No porque fuera extraño ni nada, era solo que Shane había perdido interés en Jim. A ella no le importaba si estaba vestido o no cuando estaba en casa. Era demasiado esfuerzo para frenarlo.

Alrededor de la mitad de la edad de 13 años, el pene de Jim se desarrolló por completo. Todavía estaba sin vello, pero su pene estaba lleno, largo y pesado. Incluso flácido, su pene colgaba grueso entre sus piernas. Shane se había divorciado por once años y la falta de un hombre en su vida, sexualmente, la había dejado frustrada por mucho tiempo. Shane comenzó a verse a sí misma protagonizando anhelante entre las piernas de Jim. Si estuvieran tumbados en el sofá viendo la televisión y apareciera una chica bonita en la pantalla, el pene de Jim comenzaba a crecer. Shane no pudo evitar notar esto. Pronto ella estaría mirando solo el pene antes que ella.

Para su propia conmoción e incomodidad, el pene de Jim se estaba convirtiendo en una pieza de fantasía. Shane se imaginaría coqueteando con su hijo, acariciando su pecho sin vello y frotando sus huevos. Podría imaginar besarlo profundamente como una mujer sabe cómo hacerlo.

Shane entendió cómo las mujeres afectaban a los hombres. Los hombres eran visuales, fácilmente estimulados por el tacto y podían ser atraídos rápidamente a un estado de lujuria. Ella había sabido de amigas que habían hecho que los hombres aceleraran, hombres que ni siquiera les gustaban mucho estas mujeres. Luego, en el calor de la pasión, la mujer le quitaría el condón al hombre. Posicionaría su húmeda vagina sobre su vara y se sentaría. Estas mujeres describieron la avalancha total de poder que sentían, sabiendo muy bien lo que estaba sucediendo mientras que el macho solo podía enfocarse en su orgasmo en construcción.

Luego, el boom, nueve meses después, los bebés y el matrimonio forzado y los pagos de manutención infantil. Pronto vendrían nuevos autos, casas nuevas y sementales más jóvenes. Después de todo, si un hombre ha tenido sexo, la mujer merece un poco a cambio. Una mujer es una Diosa después de todo, y para la mayoría de los hombres su vagina era el último altar para la adoración. Eso no era correcto para un chico, por lo que a las niñas se les decía. Pero el comportamiento modelado por otras mujeres y su propio impulso natural, egoísta y sexual son los verdaderos maestros.

Así que Shane miró el pene joven y sustancioso de Jim y deseó hacerlo. Quería excitarlo, sentirlo en su boca tan indefenso, chuparlo, lamberlo, meterlo por su culo. Ella quería seducirlo y sentirlo. Ella quería tomar a Jim que la penetrara por el culo. Las fantasías de Shane construidas y construidas dentro de ella. Día tras día, semanas.  Su pasión se convirtió en una especie de locura.

Un día, Shane tenía a una amiga más. Otra divorciada llamada Jill que había ejecutado la estafa del hombre como lo llamaban las damas en el círculo social. Era rica y tenía todos los objetos que podía desear, incluidos unos pocos amantes. Jill era una pantera en la jungla y Shane y todos los demás lo sabían. Jim había estado dando vueltas por la casa todo el tiempo y Jill lo había notado.

Shane vio los ojos de Jill rastrear el pene como el culo de Jim. De vez en cuando, Jill tiraba algo de la mesa y le pedía a Jim que lo recogiera. Shane estaba paralizada, Jim se inclinaba y dejaba al descubierto su lindo y pequeño pene y sus huevos simplemente quedaban colgando ahí, apuntando al suelo.

Después de una hora o dos de hablar, lo que a las mujeres les encanta hacer, Shane fue a usar el baño. Shane se detuvo justo en la esquina hacia la cocina, ella se sobresaltó por el sonido de bofetadas húmedas y gemidos ligeros. ¿Qué podría estar pasando ahí? La imaginación de Shane despegó, podía imaginar que el cartero había venido y se había dejado seducir por Jill. Un hombre mayor con su pene en su vagina era la imagen que se le vino a la mente.

Shane miró por la esquina y su boca se abrió. Jim estaba inclinado sobre la mesa de la cocina, la boca de Jill cerca de su trasero. Ella estaba lamiendo su ano, su pene y huevos atrapados a través de sus piernas. Jill estaba tirando de los huevos y el pene de Jim. Estaba jadeando, mirando con los ojos abiertos a la pared. Jill estaba tirando y tirando a un ritmo furioso.

Jim se puso rígido, su espalda se arqueó, y el aire escapó de sus pulmones. Sus caderas comenzaron a moverse hacia adelante y Jill disparó su mano libre entre sus piernas, directamente debajo de sus huevos. El pene de Jim chorreó semen en un ritmo pequeño pero constante.

Después de unos momentos su aliento comenzó a calmarse, Jill hizo girar a Jim y le ofreció su mano ahuecada llena de su semen. Él no sabía qué hacer. Ella lo instó a seguir la orden de la mujer, sacó su lengua y comenzó a lamberla. Jill pacientemente, casi como una madre, le dio a Jim su jugo de chico. Ella frotaba su pene y luego se la puso en la boca. Ella solo se sentó allí por lo que pareció una eternidad. Luego levantó a Jim, le dio unas palmaditas en la espalda y lo envió fuera a la cocina. Antes de irse, ella le susurró algo al oído que su madre no pudo escuchar.

Shane podía ver la piel roja y arañada del pene y huevos Jim, que al menos estaban un poco magulladas cuando Jim salió de la habitación. Entonces Jill dijo: "Está bien, Shane, puedes entrar ahora".

Shane estaba aturdida. Entró, se sentó y las dos mujeres comenzaron a hablar de lo que acababa de suceder. Hablaron de la creciente necesidad de Shane de la acción de un pne y de cómo Jim estaba causando tanto estrés indebido. Jill hizo que Shane abriera su corazón y llorara un montón en el proceso. Jill explicó que es injusto que un chico le haga eso a su madre y que se debe hacer algo. Dado que Shane nunca había querido tener un chico, en realidad era culpa de Jim la incomodidad de Shane. Solo había una solución, Jim tendría que ayudar a Shane con un hermoso gesto de generosidad y amor.

"¿Qué sería eso?", Preguntó Shane. Jill dijo que, dado que el pene y los huevos de Jim eran la causa de todos los problemas, deberían ir.

Un momento de silencio se hizo en la cocina. Shane objetó que nunca podría obligar a su hijo a renunciar a su virilidad. Jill preguntó si Shane ayudaría a Jim a ayudar a su madre con esta acción si era algo que Jim quería. Shane pensó un poco más. La respuesta fue sí, pero Shane estaba seguro de que Jim nunca lo aceptaría.

-"Solo un momento", dijo Jill, "Jim, ¿puedes venir por favor?"

Shane se sentó en estado de shock, Jim dobló la esquina de inmediato. Jill debe haberle dicho que se quede lo suficientemente cerca como para escuchar su conversación y, como un chico bueno y cariñoso, lo hizo.

Jim le dijo a su madre que le gustaba su pene y huevos y que no quería perderlos. Últimamente soñaba mucho con meter su pene en las chicas y arrojar sus cosas blancas dentro de ellas. Había soñado con hacerle lo mismo a su madre y eso le molestaba mucho. Shane y Jim se miraron la una a la otra y se dieron cuenta de que cada una temía que algún día tendrían sexo con él. Que la tensión sexual entre ellos llevaría a algo que los desgarraría y a su relación. Ambos se dieron cuenta de que no querían que eso sucediera alguna vez.

Jill casualmente, cariñosamente acarició el trasero de Jim con una mano. Jim se sentó en la rodilla de su madre, sus huevos incómodamente atrapados contra el material de su pantalón. Se inclinó hacia adelante y comenzó a besarla en la boca. Introdujo su lengua, su pene se endureció y él comenzó a acariciar su pierna. Ella experimentó eso de una manera fuera del cuerpo, observó despreocupada mientras él se acercaba al regazo y la entrepierna de su pantalón.

Cuando su respiración volvió a la normalidad, él le pidió que por favor hiciera lo que Jill sugirió y le quitara el pene y sus huevos. Por favor, por favor, por favor, suplicó. No los quiero si se interpondrán entre nosotros de esta manera. Jill asintió solemnemente sobre su hombro, una pequeña sonrisa se detuvo en la comisura de sus labios.

"Tengo una idea, hagamos esto especial para Jim", dijo Jill. "Démosle algo para recordar sus genitales". Él te dará un regalo y tu le darás uno. Será totalmente especial".

Jim y Shane se preguntaron qué tenía en mente. Ella sugirió que arreglaran que le cortaran el pene, pero solo en el momento exacto en que estaba teniendo su orgasmo final en las manos de su madre. De esa manera, era inevitable que su madre le diera una experiencia especial y sorprendente, y él le daría su hermoso y pesado pene. Pensaron en silencio y luego estuvieron de acuerdo. Jim besó a su madre en la mejilla y dijo que le gustaría hacerlo pronto. Shane también lo quería pronto, al día siguiente. Jill dijo que podría ayudar con los preparativos, pero le gustaría que Jim se quede en su última noche como un chico completo. Fue aceptado por todos.

Esa noche, Jill entró en la habitación de invitados en la que se estaba quedando Jim y le puso un anillo en su pene no tuviera una erección. Luego ella sacó un consolador y lo penetro por el culo. Ella le quitó anillo del pene y dejó que su pene se agrandara, y luego volvió a ponerle el anillo. Le pidió a Jim un pequeño favor para ayudarlo a él y a su madre. Jim dijo seguro y lo penetro por el culo todo el tiempo que pudo. Pasaron las horas y su pene baboso, relleno y restringido se metió dentro y fuera de su culo. Ella estaba en éxtasis. Ella nunca había sido penetra así durante tanto tiempo, y para agradecerle especialmente, Jim siguió penetrándola incluso después de que su pene quedo en carne viva y roja por tanto frotamiento.

Cuando se cansó, se retiró y ella se dio la vuelta. Ella lo atrajo hacia sí y envolvió sus dedos alrededor de la base de su pene. Ella comenzó a frotar contra su vello púbico y esto hizo que la piel de su pene se inflamara y doliera. Disfrutó mucho de eso, le gustaba hacer que un pene se sintiera tan sensible que el chico pensó que podría morir.

Jim estaba increíblemente dotado de resistencia y la dejó hacerlo hasta que le dolió tanto el pene que deseaba haberlo perdido. Luego pensó en el día siguiente y sonrió. Jill sabía lo que estaba pensando, las mujeres siempre lo hacen. Ella sacó un frasco de crema de aloe vera y dejó que le pusiera algo a su pene. El alivio fue increíble, del placer al dolor al alivio del dolor. Mañana sería aún mejor, pensó Jill para sí misma.

El día siguiente fue muy comercial. A Jim le dieron buena comida todo el día, Shane y Jill establecieron un ambiente especial en la sala de estar. Jim fue llevado a la habitación y acostado en la mesa. Jill levantó las piernas del chita tan atrás que estaban atadas con sus tobillos alrededor de las orejas. Shane tuvo un flashback de Jim siendo un bebé estando en la misma posición en la que solía meter las piernas para poder cambiarle el pañal. Ahora Jim había vuelto para un cambio mucho más grande que nunca.

Jill sacó unas pastillas, un porro y una copa de vino con una botella llena detrás. Las dos mujeres mayores alimentaron a Jim con suficientes drogas para hacer que una mirada de ensueño cruzara su rostro, se volvió totalmente relajado, su pene flácido y colgante. Jim estaba en la posición más vulnerable en la que había estado alguna vez. Las dos mujeres sonreían para ese momento, Shane feliz de que su hijo experimentaría éxtasis y sería feliz. Jill estaba feliz de poder manipular esa situación y de que ambas pudieran quitar un pene. Le pareció tan gratificante hacer algo tan permanente. Sabía que ese joven no tenía la experiencia para hacer una elección como esa. Todavía no podía imaginarse qué sacrificio realmente estaba haciendo. Lo mucho que echaría de menos su pene y la capacidad de llegar al orgasmo. El hecho de que ninguna chica lo querría nunca y la frustración sexual que le esperaba cada día de su vida. Jugar con niños era muy divertido porque al final te dejan lastimarlos. Quieren que los lastimes.

Shane se acercó a su hijo atado y expuesto. Ella le metió la lengua por el culo. Lo lambió,  chupó su pene, lo puso duro hasta que su gran pene se dejó caer en su mano. Ella vio lo rojo que estaba y se dio cuenta de que incluso mientras obtenía placer de su trabajo manual, también le dolía. Esto lastimó a Shane pero sabía que valía la pena porque, sobre todo, Jim simplemente le había rogado por ese momento. Puede que no le gustase tener un hijo, pero ciertamente lo amaba.

Jim comenzó a gemir y Shane fue más rápido, quería que ese dolor terminara lo antes posible. Pero justo cuando Jim llegó al punto de no retorno, Jill detuvo a Shane. Ella dijo que era el gran momento de Jim y que debería tener la oportunidad de llegar a la experiencia definitiva. Jill sacó una cámara de video en un trípode y comenzó a grabar. Ella pensó que Shane y Jim querrían ver los eventos más tarde. Jill también trajo un artilugio de aspecto extraño. Era un dispositivo de mano con un gatillo. Jim no podía ver lo que las damas estaban haciendo, incluso cuando Jill le mostró a Shane cómo deslizar el dispositivo sobre el pene de Jim. Luego apretó el gatillo y todo habría terminado, una banda elástica aprisionaría el pene y una cuchilla lo separaría, cortaría este gran trofeo varonil. Jill le susurró algo al oído a Shane y ella asintió con la cabeza.

Jim ya se estaba desmayando cuando le dieron más marihuana para fumar, más vino y más píldoras. Su pene estaba rojo y su madre comenzó de nuevo con él. Jim se desorientó y comenzó a gritar de alegría y dolor. Jill se acercó y se rascó las partes íntimas con las uñas. Jim estaba adolorido, lloraba, se reía mientras las damas comenzaban a complacer y torturar su paquete simultáneamente.

Jim estaba más que excitado, en un estado de placer divino. Su pene era tan duro como el cemento. Las mujeres estaban empezando a extraer pequeñas cantidades de sangre. Se detuvieron y comenzaron, se detuvieron y comenzaron, creando un ritmo de picos y valles increíbles. Se construyó en una cabeza y Jill asintió con la cabeza a Shane, ambos sabían lo que vendría en cualquier momento: Jim. No solo Jim, sino el último momento de Jim. Iba a correrse y luego se despediría del sexo con mujeres para cumplir con su deseo.

Shane apartó las nalgas de Jim y le metió los dedos en el culo. Ella colocó el mecanismo alrededor de su pene. Bajó la cabeza y apretó los labios alrededor del miembro palpitante de su hijo, comenzó a arrastrar la cabeza hasta la punta del pene, chupando y rodeándolo con los labios, la lengua y saliva, raspándolo ligeramente con los dientes, como si sacara su semen con succión Jim se tensó, Shane llegó al final de su pene y el orgasmo llego.

Fue una gran sacudida, una convulsión, un llanto su orgasmo, semen y semen y más semen corriéndose por la boca de Shane. Sabiendo que era la última vez que Jim iba a correrse en su vida, lo mantuvo en su boca. Y en el momento final, acercándose al mayor chorro de todos, su dedo tembló y ella presionó el botón. Wham. El pene de Jim fue cortado cerca de la base, colgó de la boca de Shane por un momento y luego la dejó caer en un contenedor que estaba colocado cerca.

Ella se había corrido un poco antes y al hacerlo se aseguró de que Jim tuviera la mejor experiencia, tal como Jill le había susurrado a Shane que hiciera. Jim estaba en las alturas viniéndose cuando perdió su pene y ese momento quedó congelado para siempre. No solo después de que él se vino, sino cuando ella se venía. El último chorro más grande quedó dentro de Jim para siempre.

Shane se arrodilló y metió la lengua en la boca de su hijo, ella le devolvió su semen y la probó por última vez. Se besaron por minutos, disfrutando lentamente el momento que habían hecho juntos.

Años más tarde, Jim vio el video con su madre y se abrazaron como una madre y su hija en el sofá. Atrás quedaron las fantasías de la lujuria y el sexo. O eso pensó Shane, porque Jim todavía tenía sus huevos y por eso pensaba en venirse y tener uno orgasmo una vez más. Hubiera dado cualquier cosa por hacerlo incluso un tiempo de su vida. Estaba tan frustrado consigo mismo por haber tomado la decisión que tomó. Cada vez que veía a una chica guapa, su pene, lo que quedaba, se ponía un poco rígido, pero nunca podía bajarse. Algunas noches lloraba solo para dormir, sollozando por sus propias acciones y por la falta de vida sexual. Pero en el fondo había algo más, había una especie de orgullo. Esto había sido hecho para ayudar a su madre. Este fue el último regalo que le había dado y sabía que era amado.

Por el consejo de Jill, su madre tenía su pene preservado en una caja transparente para que Jim pudiera guardarla en su habitación. Lo miraba por la noche y soñaba con penes largos y duros que penetraban y eyaculaban algo que él nunca más en su vida podrá volver a hacer.




Historia Original Aquí.






Autor: Anónimo       Traductor: DarkSoul

BURDEL EXCEPCIONAL 05

Benett era un adolescente normal de 16 años aun le gustaban las bellas chicas y más que nada le atraía la oportunidad de tener sexo con alguna de ellas siendo aun virgen, moría por tener sexo, no le importaba con quien tener sexo sus gusto en mujeres eran asunto aparte en ese momento de su vida a él solo le importaba tener sexo, meter su constantemente endurecida erección en una acogedora vagina, mientras más apretadita mejor pensaba, practicaba natación lo que lo todo de un muy buen cuerpo esculpido......


BURDEL EXCEPCIONAL V
Benett era un adolescente normal de 16 años aun le gustaban las bellas chicas y más que nada le atraía la oportunidad de tener sexo con alguna de ellas siendo aun virgen, moría por tener sexo, no le importaba con quien tener sexo sus gusto en mujeres eran asunto aparte en ese momento de su vida a él solo le importaba tener sexo, meter su constantemente endurecida erección en una acogedora vagina, mientras más apretadita mejor pensaba, practicaba natación lo que lo todo de un muy buen cuerpo esculpido.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD] [TORTURA] [FISTING] [TRANSEXUAL]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Benett era un adolescente normal de 16 años aun le gustaban las bellas chicas y más que nada le atraía la oportunidad de tener sexo con alguna de ellas siendo aun virgen, moría por tener sexo, no le importaba con quien tener sexo sus gusto en mujeres eran asunto aparte en ese momento de su vida a él solo le importaba tener sexo, meter su constantemente endurecida erección en una acogedora vagina, mientras más apretadita mejor pensaba, practicaba natación lo que lo todo de un muy buen cuerpo esculpido que sería su perdición.

Aquella noche Benett se despidió de  su amigo Arturo en la puerta de la piscina olímpica en donde entrenaban para emprender a pie el trayecto de 12 calles a casa su pene estaba en erección se agitaba debajo de su bóxer (calzoncillo) incluso lo sentía húmedo por la gran cantidad de liquido pre seminal que brotaba de él en ese momento, deseaba llegar a casa para masturbarse con urgencia sin embargo nunca llegaría a casa. 

De la nada al doblar una esquina se encontró con Aquella chica parecía tener 16 o 17 años, de piel blanca muy clara, unos senos medianos, pero paraditos, con un par de nalgas que hicieron que a Benett su dura erección diera un respingo, Benett se dio cuenta que debajo de su péquela minifalda negra llevaba una tanga tipo hilo dental, de pronto sin previo aviso ella lo beso, tomando las manos de Benett para que acariciara sus tersas nalgas, Benett estaba sin poderlo creerlo pero le gustaba lo que estaba pasando.

Media hora más tarde los dos estaban sobre una cama inflable dentro de una camioneta cerrada la péquela minifalda no tardo en irse por lo que Benett pudo ver como su tanga se perdía entre sus ricas nalgas, sentía que el corazón se le iba a salir, y su pene estaba a punto de estallar, siguió acariciándola, cuando de pronto ella se quitó su blusa, quedando de frente a él sus ricos senos. Benett entendió el mensaje y comenzó a acariciarle la espalda, sus piernas, le besaba el cuello, para llegar a sus senos los cuales acaricio con una mano, luego se llevo uno a la boca succionando su pezón, lo que hizo que ella comenzara a gemir de placer.

Benett sintió que la camioneta se movía, pero ella le dijo que no le prestara atención que era una de sus amigas quien conducía que al terminar lo llevarían a casa, Benett estaba como hipnotizado por la bella pelirroja que de nuevo comenzó a succionar uno de sus pezones, su Boca bajo hasta su entrepierna de ella donde comenzó a tocarle su rajita por encima de su minúscula tanga, que se encontraba mojadita, la acaricio con movimientos circulares, ella se mordía los labios, ansiosa porque continuara, Benett le quito lentamente su tanga, sintiendo muchos nervios, pensando que en cualquier momento iba a despertar de ese sueño húmedo, Benett la dejo completamente desnuda frente a él, su vagina lucia deliciosa, depilada por completo, con sus nalgas firmes y paraditas.

Ella no tardo también en dejarlo solamente en su apretado bóxer, Ella le indico donde colocar su lengua para comenzar recorrer lentamente su vagina, a succionarle su clítoris, mientras ella se retorcía de placer pidiendo más, le acariciaba los senos y pellizcaba sus pezones mientras su lengua recorría cada pliegue de sus labios vaginales,  de súbito ella lo detuvo pero solo para despojarlo de su bóxer, tomo su pene duro como nunca antes para comenzar a masturbarlo por casi un minuto antes de llevarse su erección a su boca, le pasaba la lengua por el glande y lo introducía en su boca, mientras Benett la tomaba del cabello aquello fue el paraíso para Benett quien cuando estaba por venirse ella se saco su pene de su boca paro solo para hacer que él la penetrara.

Benett coloco la punta de su pene en la entrada de su ya húmedo sexo y comenzó a penetrarla, su miembro entro con mucha facilidad para comenzar a moverse despacio, pero de manera constante lo que hizo que ella diera pequeños gemidos, pese a su edad el pene de Benett era de 20 cm muy grueso aunque con un glande pequeño sin circuncidar.

Luego de un rato ella hizo que Benett se acostase boca arriba y ella se monto sobre él, para comenzar a cabalgarlo ella hacía movimientos circulares con su pelvis lo que enloqueció de placer a Benett luego de unos minutos ella se dejo caer hacia adelante aplastando sus ricos senos sobre el pecho de Benett, quien la  abrazo acariciando su espalda y apretando sus bellas nalgas, mientras ella seguía cabalgándolo,  un poco más despacio, lo que hizo que el placer se intensificara.

Debieron casi 30 minutos gasta que de nuevo los sentones de ella cada vez si hicieron más desesperados, el mete saca era a un ritmo desenfrenado, Benett  no pudo seguirle el ritmo y menos cuando ella acabo y su vagina tuvo espasmos Benett apenas pudo sacar su palpitante erección para descargar su espesa como hirviente leche entre las nalgas de ella, grandes chorros salieron disparados lo que le provocaron un grandioso orgasmo, como nunca antes había sentido ambos quedaron cansados, Benett la miro a los ojos, la abrazo y se fundieron en un apasionado beso final, al cabo de un rato sintieron que la camioneta paro Benett abrió la puerta y salió muy sonriente para descubrir que estaban en medio de la nada.

Al darse la vuelta se encontró con ella apuntándole con una pistola de dardos tranquilizantes.

-“Lo siento cariño, en verdad disfrute mucho pero luego del placer están los negocios”. Dijo ella.

Benett iba a hablar cuando fue impacto por un dardo en su cuello y otro en el pecho, de inmediato sintió que todo se le ponía negro y sintió un mareo, apenas pudo dar algunos pasos intentando huir desnudo sobre un camino de terracería, pero no llego muy lejos antes de caer sin sentido.

** ** ** ** ** ** ** ** **

Benett se despertó luego de quien sabe cuánto tiempo cuando los efectos de los narcóticos perdieron su efecto sobre su cuerpo adolescente despertó para descubrir que está viviendo la peor de las pesadillas que se puedo imaginar, pero para ese momento ya nadie lo podría salvar del infierno que estaba por vivir,

Benett se percato que solo llevaba puesto su ropa interior como única prenda, estaba acostado sobre un frío suelo de concreto, dentro de lo que parecía ser una celda, en su cuello le había sido colocado una especie de collar de cuero sentía algo también dentro de su boca, apenas recordaba algo de lo sucedido antes de despertar su cabeza le daba vueltas, pasaron varias horas hasta que de repente la puerta de donde estaba se abrió, para ese momento toda molestia que sentía había desaparecido, pero solo para ser sustituida por una sed abrazadora y unas tremendas ganas de orinar.

Aquellos dos hombres entraron a donde estaba no le dieron tiempo a decir nada, lo tomaron de los brazos y se lo llevaron a rastras por un largo pasillo mientras no dejaba de gritarles sin mucho existo dedo lo puesto en su boca, para su sorpresa lo llevaron a un baño, una vez ahí frente al escusado uno de los hombres le bajo su bóxer mientras que el otro le ordeno que orinara, para ese momento sentía su vejiga que me iba a estallar, por lo que pese a esa situación, de la punta de su pene comenzó a brotar un fuerte chorro de líquido de fuerte color amarillo.

Por varios minutos la orina fluyo hasta que su vejiga se vació por completo, cuando aquellos dos hombres vieron que había terminado, sin más lo tomaron de los brazos para de nueva cuenta arrastrarlo por el largo pasillo de nuevo, pero sin siquiera dignarse a subirle su bóxer de nuevo, que quedo a la altura de sus tobillos, esta vez lo llevaron hasta una mujer estaba esperando sentada en un pequeño banquillo.

Benett quedo de pie frente a ella,  quien primero tomo un pote de crema para afeitar y puso una gran cantidad de crema en una de sus manos dejo el pote a un lado, y tomo su pene tan solo el sentir sus delicados dedos el juvenil pene comenzó a ponerse duro hasta quedar con una fuerte erección, ella  le dio un largo lengüetazo a la punta de su glande, que hizo gemir de placer a Benett “Haaaaaaaaa” detrás de su mordaza, mientras ella llenaba toda su área genital de crema para afeitar.

La mujer apenas termino con la crema comenzó a usar un rastrillo para afeitar toda su área genital moviendo su pene en erección de un lado para el otro, también afeito sus huevos, detrás de ellos, a los lados, hasta que todo el vello desapareció también afeito sus dos torneadas nalgas, vello del pubis y el caminito de vello que ascendía hasta su ombligo, también depilo el poco vello bajo sus axilas, cuando termino toda su área pélvica estaba tan lampiña como el día que nació, limpio los rastros de crema con un trapo húmedo cuando termino succiono su pene en erección por unos increíbles minutos en los que Benett de nuevo estuvo en las nubes, pero no dejo que llegase al clímax lo que lo dejo con ganas de correrse.

Luego ella tomo una tijera muy afilada, tomo su prepucio lo estiro todo lo que pudo y se lo corto, realizándole una apretada circuncisión el cuerpo de Benett se sacudió de dolor por algunos segundos y de nuevo cuando la mujer cauterizo primero con alcohol y luego a fuego las heridas causadas, Benett aun temblado de dolor, ella le coloco para terminar dos piercing en sus tetillas antes de que por fin fuese llevado a su celda, donde permaneció por dos semanas, apena siendo alimentado pero sin tener contacto con nadie más, pasando frio y miedo por igual.

Luego de ese tiempo los dos hombres regresaron por él, lo tomaron de nuevo para llevarlo de nuevo bien sujeto de los brazos casi a rastras por aquel pasillo hasta un escenario, o por lo menos eso parecía, lo llevaron hasta lo que parecía una pequeña tarima circular de unos 90 cm de diámetro y 30 cm de alto, le sujetaron sus brazos en la parte de arriba y corrieron una cortina circular que lo cubrió por completo, lo que lo dejo ahí desnudo con los brazos en alto, de nuevo tratando de imaginar que era todo aquello y porque esas personas le estaban haciendo todo eso, cuando escucho voces al otro lado de la cortina, se escuchaba como un subastador, animando a los compradores a que ofertaran por algo que no sabía que era.

El Subastador de inmediato pidió 100,000 euros para empezar, las ofertas no se hicieron esperar, de pronto la suma había aumentando hasta 700,000, el subastador dijo, a la una, hizo una pausa para decir, a las dos, otra larga pausa y como vio que nadie más ofertaba dijo vendido a la mesa 12, muchas gracias y que disfruten de su compra, Benett fue bajado de la tarima circular y llevado a una de las habitaciones privadas para ser preparado para iniciar su vida como el nuevo esclavo de quien lo había comprado.


** ** ** ** ** ** ** ** **

Benett fue llevado a una habitación con un gran ventanal con barrotes que daban a un gran barranco puesto que el castillo donde estaba en lo alto de un risco, desnudo como estaba, el aire gélido de la montaña lo calo hasta los huesos, fue amarrado con los brazos hacia atrás, con su tordo levemente levantado, le fue quitada la mordaza pero se le inyecto algo para que apenas pudiera hablar por instrucciones de su comprador, sus piernas fueron abiertas  ampliamente, ligeramente flexionadas, su pene fue de nuevo obligado a tener una erección para luego colocarle un anillo apretado en la base de su pene y huevos que dejaron su pene en erección permanente.

Por último le fue pintado en su pecho la palabra “Slave” (esclavo en inglés). Sus huevos de buen tamaño quedaron sueltos y definidos en su escroto, ahí lo dejaron tratando de liberarse sin poder hacerlo, temblando de frio y sin saber qué es lo que estaba por pasar, una media hora más tarde la puerta de aquel lugar se abrió dando paso a un hombre enmascarado con el dorso desnudo, muy musculoso, sin vello alguno y un bañador de color negro tipo trusa (slip), que hizo que Benett se estremeciera de miedo. Aquel hombre o por lo menos eso pensó Benett dijo.

“¡Ya, es hora desvirgar tu culito!”. Dijo aquel ser enmascarado.

Dicho eso aquel ser enmascarado tomos los huevos de Benett con su mano. Apretó fuerte, e hizo algo de daño que hizo que se retorciera y diera un gruñido de dolo, eso lo enfureció por lo que le dio a Benett una fuerte nalgada

-“Calla o voy a tener que castigar te verdad”. Dijo el enmascarado con una vez que no parecía la de un hombre de su edad.

-“Hoy vas a cumplir mis órdenes. No harás nada que yo no te ordene. Si quiero que gimas sino que grites. Si quiero que ladres ladras, si quiero que hables hablas. ¿Has entendido lo que te acabo de decir?” Dijo el enmascarado.

-“Si” Dijo Benett apenas como un susurro.
-¡Parece ser que no!- Dijo en tono severo mientras clavaba sus uñas en los huevos de Benett.

Quien dio un grito de sobresalto e intento cerrar sus piernas.

-“No aprendes”. Dijo el enmascarado.

Acto seguido le separó sus nalgas a Benett con las manos y escupió directamente sobre su ano.

Acto seguido saco un enorme consolador, debía medir 45 cm y era del grueso de un brazo de un hombre adulto, Benett también noto una fusta que era usado para los caballos especialmente diseñada para azotarlos, el enmascarado se acercó al rosto de Benett, lo besó en la boca mientras con una de sus manos agarraba su pene masturbándolo.

-“Abre la boca” Ordeno el enmascarado

Benett abrió su boca y escupió dentro.

-“Trágatelo”. Ordeno

Benett  no tuvo más remedio que tragar.

Entonces se agacho y empezó a comerse su pene, escupía sobre su pene, lo dejo todo lleno de saliva y lo restregaba por todo su pene hasta llegar a sus huevos lampiños

-“Espera aun tenemos para rato” Dijo dándole una fuerte palmada al pene de Benett que se contrajo.

Acto seguido tomo la fusta y comenzó a golpear sus huevos como nalgas con fuerza.

-“Dios, AHHH”. Grito Benett al primer azote en sus huevos.
-“CALLATE” Le grito él enmascarado la vez que me volvía a golpear con más fuerza.

Lo que hizo que Benett soltara un sonido ahogado que no pude reprimir.

-“Parece que deberé a enseñarte a obedecer”. Dijo el enmascarado como lo azoto

Lo azotó unas cuantas veces más por todo el cuerpo, donde lo hacía dejaba una pequeña marca roja visible en su cuerpo.

-“¿Te gusta verdad, te gusta que te pegue?” Pregunto al final.
 -“Benett negó con la cabeza”.

Lo que hizo que otra tanda de azotes impactara su cuerpo, además del dolor que Benett  estaba sintiendo estaba el hecho de que estaba siendo sometido, pero estar a su merced le hacía sentir mucho temor por lo que el dolor se incrementaba.

Cansado de azotarlo el enmascarado paso a la acción, lubricó con una buena dosis de lubricante el enorme consolador para luego ponerse un arnés sobre su trusa negra, para colocar el consolador en un clip especial sobre su pelvis, el sobrante del lubricante lo esparció por el ano de Benett, metió sin problemas un par de sus dejos que le dolió algo a Benett para terminar de lubricarlo.

Cuando termino fue cuando Benett estaba aterrado, lo quería penetrar con el tremendo dildo que usaba de pene sin más, Benett siendo virgen por completo sabía que le iba a doler mucho de verdad, por suerte Benett no se había fijado que tenía en una de sus manos, Era un consolador algo más pequeño que casi de sopetón lo introdujo enteramente por su ano, todo fue de tan de repente que Benett solo sintió un leve desgarro y todo su cuerpo se contrajo de dolor.

-“No soy tan mala como crees”. Le dijo a Benett el enmascarado. Luego lo besó.

Tras la primera inserción paso al más grande, extrajo el anterior dildo que también le causo dolor a Benett para apuntar con el enorme consolador a su ano. Y sin vacilar, comenzó a penetrarlo con el enorme consolador, no de golpe, pero si con rapidez y sin parar hasta que tocó fondo, de Benett broto sin poder contenerlo un grito de dolor que le hizo recibir una bofetada en la cara por eso.

Tomo a Benett por la cintura para comenzar a penetrarlo con locura, Benett sentía que estaba siendo empalado por un poste de teléfonos, en varias ocasiones pensó que iba a morir, por el tremendo dolor que estaba sintiendo, sentía que el estaban desgarrando las entraña, en esa postura podía apreciar perfectamente el consolador como se abría paso dentro de él.

Cuando se cansó de penetrarlo con el gran dildo saco el consolador y se fue directa a la cómoda, dejando a Benett con el culo para afuera, jadeando y con ganas de vomitar, regreso con la fusta para de nuevo comenzar a azotar sus nalgas, con cada azote ella se reía, Benett  sentía que era azotado cada vez con más fuerza y con más rapidez.

De pronto termino de azotarlo fue cuando Benett, sintió un gran vació en su culo, abierto e indefenso y adolorido como nunca antes en toda su vida, el enmascarado se lubrico su brazo hasta el codo y empezó a deslizar sus dedos dentro de Benett, cuatro dedos entraron perfectamente gracias a que su ano ya estaba muy dilatado. El quinto dedo no fue algo diferente, los giraba para conseguir un buen ángulo para ir deslizando su mano dentro del culo del aterrado Benett.

Su mano dio un empujoncito más y entró todo su puño en Benett quien quedo con la mano en su interior, Notaba como movía los dedos dentro de sus entrañas. Tenía metida incluso más allá de su muñeca. Empezó a abrir y a cerrar los dedos dentro y a hacer movimientos en círculos.

Aunque el diámetro de su mano de era algo pequeño el dolor que le producía era infinitamente superior a cualquier cosa que Benett hubiese sentido antes, de pronto comenzó a meter y sacar su brazo de su interior como si lo estuviera penetrando, Benett apretó los labios para no gritar pues el dolor era intenso.

De pronto en medio del mar de dolor que Benett estaba sintiendo, algo se destaco, que fue cuando los dedos del enmascarado se cerraron sobre su próstata, en ese momento Benett no sabía que era pero sintió un espasmo que hizo que su cuerpo se arqueara y todo su cuerpo se tenso cuando los dedos lo presionaron, incluso un pequeño chorrito de liquido pre seminal que no dejaba de salir de su pene en erección salió disparado para caer sobre su pecho.

Benett sentía como sus huevos rosaban el brazo del enmascarado, quien estaba apretando cada tanto sus próstata, su pene no tardo en comenzar a palpitar como nunca antes y unos segundos después dando un alarido casi un gruñido Benett comenzó a correrse, chorro tras chorro de su espeso semen brotaron de su palpitante pene, parecía que no iba a tener fin, fue el orgasmo más intenso y largo de su joven vida, casi perdió el sentido mientras los chorros de semen brotaban sin cesar de su pene endurecido al máximo.

-“AAHHHFFFFFGGGGGRRRRRRR”. Gruño Benett.

Apenas termino de correrse el brazo en su culo fue extraído por completo de un fuerte jalón que de nuevo hizo sentir a Benett que le arrancaban la vida por su ano. Lo que hizo que diera de nueva cuanta un fuerte grito.

-“AAGGGGHHHHHAAAAA”. Grito Benett.
-“¿Vaya no aprendes verdad?” Dijo el enmascarado.

Acto seguido con su brazo y mano escurriendo lubricante y mierda del interior de Benett se despojo de arnés aun con el gran dildo, para luego despojarse de su trusa color negro, los ojos del agotado y adolorido Benett se abrieron grandes, al ver que en la entrepierna del encapuchado no había genitales masculinos sino femeninos, una rajita perfectamente depilada de gruesos labios quedo a la vista del sorprendido Benett.

El encapuchado no era hombre como hasta ese momento Benett creyó sino que era una mujer, pero sin senos, de hecho todo su cuerpo gritaba y dictaba que era masculino excepto su entrepierna, ella entonces se subió sobre Benett tomo su pene y lo dirigió hacia la entrada de su vagina, con una mano sostenía su aun duro pene y con la otra se abrió sus labios vaginales, apenas se introdujo el glande de Benett se dejo caer, los huevos del adolescente rebotaron contra sus nalgas.

-“AAAAGGGGGGHHHH”, Gruño Benett.

Aquello que le hacía perder la virginidad que tanto anhelaba, además de placer le causo dolor, su pene entro fácilmente su vagina estaba empapada por dentro, pues se había corrido ya dos veces mientras torturaba al adolescente, los sentones que ella le daba a Benett mientras lo cabalgaba pronto dejaron de ser placenteros, aquella dura como salvaje cabalgata se prolongo por varios minutos casi 20 hasta que de nuevo, el pene de Benett comenzó a palpitar, el adolescente estaba tan preocupado por el placer y dolor que estaba sintiendo que no ser percato de la afilada tijera que ella tenía en una de sus manos.

Los ojos de Benett se cerraron cuando comenzó a correrse de nuevo, su ano palpitaba con fuerza, mientras su pene de nuevo arrojaba chorro tras chorro de su semen llevando el interior de la vagina que de un sentón se trago todo su miembro, estaba obteniendo placer pese a todo de un modo que nunca pensó que fuese posible como Benett paso del éxtasis al agónico dolor de nuevo, sus ojos se abrieron para ver con horror como ella le había cercenado el pene con una tijera, su pene cercenado aun estaba en su interior chorreando semen y sangre por el lado del corte.

Lo mismo el muñón que le quedo, Benett ni siquiera grito, no pudo fue como si todo el aire de sus pulmones se congelara, todo su cuerpo se sacudió y se desmayo pocos segundos después.


** ** ** ** ** ** ** ** **

Benett se despertó en una cama apenas un catre desnudo encadenado por el cuello su pene había desaparecido, era un eunuco a los 16 años lo único que quedaba de su virilidad eran sus huevos que pasarían a hacer una maldición que pronto iba a descubrir.

Benett estaba en la casa de aquel hombre o mujer, no sabía lo que era, desnudo listo para comenzar su nueva vida como uno más de sus esclavos, hasta que se cansara de el fuese vendido o muriera.

Todos ahí eran esclavos eunuco, cada tanto eran llamados por aquel hombre o mujer para tener toda clase de sexo o ser torturados, no complacerlo significaba sentir mucho más dolor del que ya habían sentido, pero aquello era cosa común para los asistentes al “Burdel Excepcional”.

Continuara…   


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

BRUTAL PENECTOMIA

Con 24 años era un joven hombre en lo mejor de mi vida, con cuerpo atlético gracias a que practicaba natación estaba en la universidad, cuando fue secuestrado por una organización criminal, para ser vendido poco después como un esclavo, durante la subasta tuve que estar desnudo mostrando mi bien dotado miembro viril que aun en estado de reposo era de 16 cm y en erección llegaba a los 26 cm, si bien no era muy grueso si era muy firme, con un glande en forma de casco coloro rosa muy sensible que me hacia tener intensos orgasmos......


BRUTAL PENECTOMIA
Con 24 años era un joven hombre en lo mejor de mi vida, con cuerpo atlético gracias a que practicaba natación estaba en la universidad, cuando fue secuestrado por una organización criminal, para ser vendido poco después como un esclavo, durante la subasta tuve que estar desnudo mostrando mi bien dotado miembro viril que aun en estado de reposo era de 16 cm y en erección llegaba a los 26 cm, si bien no era muy grueso si era muy firme, con un glande en forma de casco coloro rosa muy sensible que me hacia tener intensos orgasmos.


[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD] [FEMDOM]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Con 24 años era un joven hombre en lo mejor de mi vida, con cuerpo atlético gracias a que practicaba natación estaba en la universidad, cuando fue secuestrado por una organización criminal, para ser vendido poco después como un esclavo, durante la subasta tuve que estar desnudo mostrando mi bien dotado miembro viril que aun en estado de reposo era de 16 cm y en erección llegaba a los 26 cm, si bien no era muy grueso si era muy firme, con un glande en forma de casco coloro rosa muy sensible que me hacia tener intensos orgasmos.

Mi primera dueña y Ama era una mujer de unos 60 años que me uso como su juguete sexual por cuatro meses, antes de volverme a vender mi segundo Amo fue un hombre de 50 años que gozaba torturarme y dejándome mese con un chastity sin poderme correr, aquello fue brutal, incluso me violo varias veces con su enorme y grueso miembro incluso me desgarro mi ano un par de veces, ya con 23 años fui vendido de nuevo esta vez a una mujer de unos 35 años, que fue donde comenzó mi verdadera pesadilla.

Luego de ser vendido en una subasta por tercera vez fui llevado en una caja a un lugar desconocido aquel lugar al que llegue parecía ser sacado de una película de Rambo, en medio de la selva en lo que parecía ser un campo de prisioneros de guerra, con otras decenas de hombres de todas las edades todos apenas vestidos con diminutos taparrabos todos sucios, con decenas de mujeres en la misma situación mostrando sus senos descubierto, todos llevábamos un collar con un cadena de 35 cm pendiendo al frente, ahí trabajábamos como bestias en las tareas más agotadoras como asquerosas que se puedan imaginar.

Bajo un sol abrazador con temperaturas que superaban los 40 grados la mayoría del tiempo aquello era un infierno, de tanto en tanto alguno de mis compañeros hombre era llamado por nuestra Ama para nunca más regresar, o si regresaba lo hacía en tal estado que más parecía un Zombie que una persona, los castigos para quien tratara de escapar o revelarse eran severos, corte de orejas, perdida de un ojo, azotes, violación por un burro, e incluso la amputación de una mano o peor del miembro viril, lo que era lo más temido por todos los hombres.

Como si fuera una broma de mal gusto aquel lugar era llamado “Campo Paraíso”, el sexo con las mujeres esclavas del lugar estaba prohibido para los esclavos pero no para los guardias, que abusaban sexualmente de ellas a su gusto, sin que nadie pudiera hacer algo al respecto, había adolescente e incluso ancianos, el hombre más mayor de los esclavos tenía 69 años y según nos conto estaba ahí hacia 36 años, que él era el esclavo originalmente de la madre de nuestra Ama actual que al morir aquella mujer no solo heredo aquel lugar sino a los esclavos en su interior.

Aquel hombre nos conto que escapar era imposible, la propiedad estaba en medio de una selva que a su vez estaba en una isla, lejos de tierra firme la única forma de salir de la isla era por aire ya que ningún barco pasaba o llegaba, la única ley era la de su Ama y nos conto que todos sus compañeros iníciales habían muerto o fueron ejecutados por intentar escapar o sublevarse, nos dijo que si queríamos vivir era mejor hacer lo que se nos ordenaba cuando se lo hacía, aquella historia fue como un balde de agua fría para mí un joven de 23 años condenado a vivir de ese modo.

Por supuesto la edad y la falta de sexo hicieron de las suyas fue en ese periodo de desesperación que conocí a Bertha una mujer de 29 años de grandes senos y culo hacia tres años que estaba en aquel lugar pese a todo su belleza física no había sido menguada por el lugar, poco a poco nos fuimos atrayendo hasta que paso lo que tenía que pasar entre un hombre y una mujer, a la naturaleza no se le puede engallar o tratar de contener y menos cuando de sexo se trata.

Bertha una noche se encontró conmigo en la parte alta del corral de los cerdos el olor no era precisamente lo más romántico del mundo pero era el único lugar seguro donde poder dar rienda suelta lo que ambos queríamos y necesitábamos, por supuesto ambos creímos que aquel era un lugar seguro pero nos equivocamos y ambos lo íbamos a lamentar en un futuro cercano, mucho más de lo que podríamos imaginar pero en ese momento ambos solo queríamos sentirnos, tocarnos, gozar y gemir de placer, estaba muy excitado como nunca antes en mi vida.

El primero en llegar fui yo, coloque unos sacos de alimento y cobijas viejas encima de los sacos a modo de que luciera como una cama, me acosté sobre ella para probarla, se sentía muy bien, debo confesar que me sentía muy ansioso, incluso más de cuando tuve sexo por primera vez, también estaba muy excitado y eso era evidente dado la pequeña prenda que cubría mi cuerpo, de pronto escuche que alguien subía las escaleras, cuando su rostro apareció me sentí aliviado, pero cuando sus grandes tetas quedaron a la vista mi pene dio un fuerte respingo Bertha de seguro noto por la expresión que su rostro mostro.  

Lejos de sentirme apenado como en una situación normal me hizo sentir muy excitado, Bertha termino de subir las escaleras y se dejo caer sobre la cama improvisada no tardamos en comenzar a besarnos con mis manos apretando como masajeando sus grandes tetas mientras nuestras lenguas se entrelazaban en nuestras bocas, parecía que no hubiese un mañana para nosotros, simplemente nos entregamos a una pasión desbordada que nuestros cuerpos nos exigían, bloqueando cualquier pensamiento racional, simplemente estábamos dominados por nuestras hormonas y cuerpos, queríamos mejor dicho necesitábamos sexo.

No pude resistirme por mucho tiempo separe mi boca de la de Bertha para empezar a besar sus tetas como un desesperado, haciendo la misma operación con la otra, posteriormente pasé a sus pezones y empecé a chuparlos como si me estuviese amamantando, ella mientas tanto había comenzado a suspirar y a murmurar.    
.
-“Chupa, chupa, como si fueses un bebé, ¡¡¡que rico!!!” Decía Bertha.     

Si, me encantaban, hubiese pasado el resto de mi vida chupándotelas, pero había que seguir, el tiempo era precioso, la recosté de nuevo en la improvisada cama para seguí mamando aquellas tetas, bajando poco a poco hacia su ombligo, mientras con mis manos seguía sobándole sus grandes tetas, pronto llegue a la única prenda que cubría su cuerpo un calzón (braga) que tuvo mejores días, sucio y oloroso, del cual despoje por completo para comenzar a usar mi lengua, metiéndosela su rica raja, buscando su clítoris, cuando lo encontré empecé a succionarlo, ella se arqueo y dio un pequeño gemido de gusto. 

-“Sigue, sigue, ¡Dios que sabroso!, sigue, sigue” Me susurraba Bertha.

 Continué, lambiendo y chupando su raja hasta que sentí la humedad en mi lengua, se había corrido, pero todavía no la había penetrando algo que deseaba con locura, me coloque encima de ella y volví a sus tetas para que volviese a excitarse y excitarme yo a su vez, no hizo falta mucho, en cuanto le di un par de lambidas a los pezones ya estaba otra vez muy excitada.      

-“Vamos que esperas penétrame ya no aguanto más”. Bertha me dijo casi suplicando al oído.

Bertha se coloco a cuatro patas encima de la cama, con sus tetas le colgando, sin más preámbulos me despoje de mi taparrabos para dejar mi gran miembro duro como nunca antes al desnudo, de la punta ya chorreaba abundante liquido pre seminal, se lo restregué por su raja un par de veces antes penetrarla hasta el fondo empujando con fuerza, no me costó mucho porque estaba muy abierta, y empecé a bombear, las tetas le bailaban al ritmo de mis embestidas, hasta que se las agarré fuerte como si fuera a ordeñarlas.   

Al poco tiempo sin poder evitarlo pues estaba muy excitado no aguanté más y me corrí dentro de ella, el semen reboso de su vagina pues fue una corrida majestuosa y descomunal, ambos acabamos agotados encima de lo que llamamos cama en ese momento.    

Luego de alguno minutos de nuevo mi pene estaba duro de nuevo me senté sobre ella para colocar mi pene entre sus tetas, y se la agarré bien, comenzando un movimiento de sube y baja que me volvió loco, tenías las tetas súper calientes y daba gusto tocárselas con las manos y con mi pene a la vez, Bertha mientras tanto no había perdido el tiempo y se lleno mi glande a la boca mientras con una de sus mano se daba placer frotando su raja y clítoris.  

No aguantamos mucho y nos corrimos al poco, yo le eché toda mi leche en las tetas y se las restregué bien algo de mi semen también llego a sus labios por lo que ella quedó saciada de leche, acabe encima de de ella, acariciando sus teta mientras ella con una mano me masturba, con su mano bajando por todo mi miembro hasta llegar a mis huevos con los que jugaba, luego de nuevo la volví a penetrar pero esta vez de ladito, de cucharita, con mis manos apretándole sus tetas mientras la penetraba, esta vez ella se corrió primero y varios minutos después fue mi turbo llenando de nuevo su vagina de mi leche en lo más profundo con ambos gimiendo de placer.

Luego de aquello dormimos algo y cada uno se fue a su barraca, no sin antes darnos uno muy apasionado beso, repetimos aquello varias veces por las próximas dos semanas hasta una noche que ella no llego a la cita, lo que me preocupo, al día siguiente trate de buscarla le pregunte a algunas de sus amigas por ella pero solo me dijeron que los guardias se la habían llevado, temí lo peor mi mente se la imagino siendo violada brutalmente entre varios de los guardias, sin que pudiera hacer algo.

Dos días después los que fueron una tortura mental fue llevado por varios guardias hasta el edificio central del campo, ahí fue desnudado, bañado e incluso rasurado y depilado de todo el bello de mi dorso y entrepierna, aquel lugar era el único que contaba con aire acondicionado del lugar, el fresco que sentía mi piel desnuda fue agradable, luego fui llevado hasta una habitación bien iluminada, limpia y ordenada, apenas se abrió la puerta mis ojos se abrieron grande Bertha estaba ahí, sobre un mueble de madera en forma triangular, en la cima una gran línea de protuberancias metálicas se destacaba.

Estaba desnuda, sujeta a ese mueble, con sus grandes tetas colgando a cada lado de la forma piramidal, con pesas colgando de sus pezones para ese momento muy esturados, le habían colocado una diadema con orejas de gato, su calzón estaba bajado a media pierna y sus nalgas estaban en alto, dejando ver su rosado ano como labios vaginales bien abiertos, por ella resbalaba una gran cantidad de semen aun fresco me fue evidente que ella había sido sometida a una violación grupal recientemente, trate de ir en su ayuda pero fue sujetado como dominado por los guardias.

En mi desesperación no me percate en una primera instancia que detrás de Bertha estaba colocada una guillotina pero no era para cortar cabezas, por lo menos no de las que sobresalen de los hombros, sino de la que sobresale de las entrepiernas masculinas, los guardias me llevaron hacia la guillotina y me colocaron frente a ella, uno de los guardias tomo mi pene y me masturbo hasta que tuve una erección total, en ese momento colocaron mi pene por el agujero para eso debajo de la cuchilla y lo aseguraron de tal manera que me era imposible retirar mi pene en erección.

Me amarraron las manos y piernas a los postes que sostenían a la cuchilla de la guillotina en todo lo alto y una última retención fue colocada sobre mis nalgas a modo que no pudiera ni hacer el intento de mover mi pelvis hacia atrás, también me colocaron un dildo plug en mi ano que comenzó a estimular mi próstata, y ya de ultimo me colocaron una mordaza de bola en mi boca para evitar que pudiera hablar o gritar, uno de los guardias me dijo al oído.

-“Disfruta mientras puedas, que no será por mucho”. Dijo el guardia para irse riendo.

Luego que los guardias se fueron la dueña y Ama no solo de Bertha sino de todos los del campo entro, ella fue hasta donde estábamos y tomo mi pene, el cual estaba muy duro, me masturbo por algunos segundos antes de hablar.

-“En verdad pensaron que no iba a saber que se estaban revolcando para de cerdos” Dijo nuestra Ama.

-“Saben que el sexo entre los esclavos está prohibido y por lo tanto debo dar un ejemplo con ustedes, ahora tú la vas a penetrar y es mejor que goces porque cuando te vengas, bueno será la última vez que lo hagas como un hombre”. Dijo nuestra Ama.

Aquellas palabras me hicieron estremecer, ella entonces tomo mi pene y lo llevo a la raja de Bertha, con su otra mano le abrió sus labios para hacer que mi pene entrara en ella, luego movió a Bertha para que quedase bien penetrada, con una fuerte nalgada nuestra ama le indico a Bertha que comenzara a moverse, lo que hizo casi de inmediato, se sentía magnifico sobre todo porque estaba todo húmedo por sus jugos y el semen de quien sabe cuántos hombres.

Aquello duro varios minutos, hubo momentos en que quería mover mi cadera pero me era imposible todo el trabajo lo hizo ella, con su vaivén, las pesas en sus pezones se movían causándole dolor a Bertha, mientras que mi duro miembro que salía y entraba de ella le causaba placer, ella se corrió dos veces dando gemidos de placer antes de que mi pene comenzara a dar signos de estar listo para explotar, mi pene comenzó a tener contracciones y mi respiración se hizo más agitada, aguante todo lo que pude hasta que dando un gran alarido comencé a venirme en su interior.

-“¡DIOS; ME VENGOOOO!”Grite con placer.

Apenas el primer gran chorro de mi semen impacto el fondo del útero de Bertha, cuando la cuchilla de la guillotina cayo, fue como un reyo, apenas la vi pasar frente a mis ojos, en menos de un segundo pase del más sublime de los placer al más horrendo de los dolores, mi amado pene quedo dentro de la vagina de Bertha que sintió como sus nalgas fueron impactadas por un chorro de mi sangre, luego varios chorros de mi semen salpicaron sus nalgas y espalda, ella también grito.

-“NOOOOOOOOO”. Grito Bertha.

Todo mi cuerpo se sacudió por unos segundos y me desmate, cuando desperté estaba en una cama con mi herida que era donde una vez estuvo mi pene suturada, aquello fue un duro golpe para mi mente de hombre, quede en un estado catatónico por meses, era como un zombie realizando mis labores mecánicamente.

Poco a poco fue saliendo de mi estupor, una tarde vi a Bertha, le habían cercenado su tetas y clítoris, ambos lloramos abrazados en un rincón secreto, aun seguimos siendo esclavos del campo, cada tanto Bertha me penetra con uno de sus dedos mientras me chupa mis huevos hasta hacerme correr, que es la única manera que tengo de desfogarme y obtener placer, por mi parte también usos mis dedos mientras lambo lo que le dejaron de sus labios vaginales, poniendo especial atención en su punto G, hasta lograr que alcance un orgasmo.

Sin embargo ambos siempre recordamos aquel día en que deje de ser un hombre de verdad para convertirme en un eunuco gracias a una “Brutal Penectomia”.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com





Imagen que Inspiro está Historia.


Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com