OBLIGADO POR MAMÁ

Amaba mejor dicho idolatraba la sensación que me producía mi prepucio cuando cubría y se contraria detrás de mi glande hinchado, sentir como el liquido pre seminal que brotaba del ojo de mi glande era esparcido por todo mi glande con la ayuda de aquella piel tan flexible, tan ligera que me producía tanto placer, de hecho hubo muchas ocasiones en que solo jugando con mi prepucio llegue a correrme de manera bestial......


OBLIGADO POR MAMÁ
Amaba mejor dicho idolatraba la sensación que me producía mi prepucio cuando cubría y se contraria detrás de mi glande hinchado, sentir como el liquido pre seminal que brotaba del ojo de mi glande era esparcido por todo mi glande con la ayuda de aquella piel tan flexible, tan ligera que me producía tanto placer, de hecho hubo muchas ocasiones en que solo jugando con mi prepucio llegue a correrme de manera bestial.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [PADRES] [MEDICO] [CIRCUNCISIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Si lo reconozco, era un masturbador compulsivo, pero que adolescente no lo fue en algún momento de su adolescencia cuando las hormonas que sus huevos producían a raudales inundan el cuerpo de todo joven hombre, llegue incluso a masturbarme hasta 12 veces en un día, por supuesto mis calificaciones se fueron a la mierda, no quería salir, engorde y me la pasaba viendo porno pensando como masturbarme todo el día, por su puesto mi madre que me crió sola pues mi padres nos abandono me descubrió con mi ropa interior abajo y mi mano bajando y subiendo de mi endurecido pene.

Amaba mejor dicho idolatraba la sensación que me producía mi prepucio cuando cubría y se contraria detrás de mi glande hinchado, sentir como el liquido pre seminal que brotaba del ojo de mi glande era esparcido por todo mi glande con la ayuda de aquella piel tan flexible, tan ligera que me producía tanto placer, de hecho hubo muchas ocasiones en que solo jugando con mi prepucio llegue a correrme de manera bestial, algunos de los orgasmo que más recuerdo fueron de esa forma pero mi madre me puso un ultimátum.

-“Orlando o controlas tu mano o tendré que tomar medidas drásticas”. Dijo mi madre una noche que me sorprendió masturbándome.

Por supuesto hice caso omiso de las advertencias de mi madre, una noche durante las vacaciones de invierno mi madre fue a una fiesta con unas amigas por lo que me quede solo en casa, decidí aprovechar el tiempo masturbándome a mis anchas en la sala, ahí estaba el televisor más grande de la casa en donde comencé a ver algunas de mis escenas favoritas porno que hizo que mi pene se pusiera rígido desde la primera imagen que vi.

Esta solo en trusa (slip), sentado sobre el amplio como cómodo sofá de la sala, comenzó por acariciarse tanto sus huevos como su endurecido pene por arriba de la delgada tela elástica de su trusa de color blanco, una mancha de humedad no tardo en aparecer justo donde el ojo de mi glande tocaba la tela, sentir como mi prepucio de corría por si solo hacia atrás de mi glande fue deliciosa, comencé a gemir bajito, mientras mis ojos no se apartaban de las imágenes que la pantalla del televisor mostraban, los gemidos como sonidos que escuchaba solo me hacían excitar aun mas al imaginar que el hombre en aquella escena porno era yo.

Unos dos o tres minutos más tarde ya jugaba con mis huevos por debajo de mi trusa por lo que decidí quitármela, por alguna razón sentí la necesidad de oler mi prenda olía mal, huele a sudor y a algo más, no sé que era, no se definir ese olor, una mezcla entre semen, sudor y liquido pre seminal, quizás olor a macho, como solía llamarlo, pero en mi pasa algo raro, empiezo a excitarme aun más de lo que ya estaba, mi erección es cada vez más firme, dejo mi trusa a un lado, mi miembro está durísimo y estoy jadeando de lo excitado que estaba.      


No mucho tiempo atrás siempre que se bañaba me enjabonaba la espalda bajaba una mano hasta mis nalgas hasta pasar uno de mis dedos por entre mis nalgas tocándome el ano provocándome una sensación que me gustaba mucho,  por lo que continué haciéndolo desde ese momento un día no aguanto más y empecé a meter mi dedo mientras me masturbaba al mismo tiempo, provocándose un orgasmo fenomenal, con el tiempo comencé a meter un pequeño pote de plástico cilíndrico que sacaba y metía de mi ano sintiendo un gran placer al hacerlo.

Aquella ocasión no fue diferente tome el pote de plástico lo ensalive bien antes de metérmelo, el sillón actuaba de tope para que no se saliera de mi ano, aquello hizo que no me aguantase por más tiempo y comience a jugar con mi mano mi pene, el olor de mi trusa seguía en el ambiente, tomo la prenda sucia y la huelo de nuevo, me gusta el olor, en especial del que se desprende de la parte delantera, no pienso en nada, los movimientos de mi mano son cada vez más fuertes, mi mente divaga con las imágenes sexuales en la pantalla frente a mí, mi cuerpo se sacude con locura mi masturbación es más fuerte, más rabiosa, siento que no me puedo venirme en cualquier momento.       

Estaba al borde pero quería alargar el placer lo más posible por lo que me detengo, hago una pausa y un esfuerzo por no venirme aún, mi trusa está pegada a mi cara, a mi nariz, paso mi lengua por donde queda acomodada la punta de mi pene en la prenda, por donde queda, sabe rico, la humedezco con mi saliva y vuelvo a mi tarea manual, esta vez no creo aguantar, la sensación de mi prepucio subiendo y bajando de mi glande de nuevo hace que sienta un placer inmenso y cierro mis ojos, en ese momento siento como si mi cuerpo y mi alma se separaran no aguanto más, me vengo en un delicioso orgasmo lanzando mis chorros de espeso semen, mientras gemía liberando ese algo que no se puede explicar que me deja fatigado, todo sudado y muy agitado sobre el sofá,

Mi pene aun tenia contracciones rodeado por mi mano del que escurría semen, justo cuando estaba por limpiarlo con mi trusa lo huelo una vez más y paso mi lengua por donde hay manchas de semen, lo tomo con mi lengua para saber su sabor, no lo trago pero me siento satisfecho, en algo que nunca hubiera imaginado, masturbarme oliendo y probando mis propios jugos, en eso estaba cuando la puerta de la calle se abre y mi madre entra para encontrarme desnudo sobre el sofá con mi mano tomando mi erección del que escurría semen aun, trate de cubrirme como puede pero apenas pude cubrir mi erección con mi trusa, el rostro de Mamá se puso rojo de lo enfadada que quedo.

-“Maldito no conforme con que tu cuarto huela a hotel de paso ahora te la jalas también en la sala y viendo tus porquerías en la televisión”. Dijo Mamá agarrándome de los cabellos.

-“Pero esto se acabo Orlando, mañana mismo voy a poner fin a esto, ¡lo siento pero no me dejas otra opción!” dijo Mamá.

Luego ella se fue hacia su habitación dejando en la sala solo sin voltear a atrás la escuche cerrar la puerta de su habitación dando un fuerte portazo, que hizo vibrar toda la casa, esa noche me masturbe en mi habitación una vez más antes de dormir.

Al día siguiente fue despertado por Mamá muy temprano, quien me ordeno que me vistiera ya que íbamos a salir, extrañado pero tratando de evitar una pelea obedecí, Mamá condujo el auto sin decir una sola palabra hasta una pequeña clínica no muy lejos de donde vivíamos, me hizo bajar y acompañarla hasta el consultorio 413 donde una enfermera sentada detrás de un escritorio nos saludo e indico que tomáramos asiento que en un momento el Dr. Peralta nos recibiría, cabe señalar que para ese momento estaba muy nervioso no sabía lo que Mamá pretendía.

Unos minutos pasaran antes que la enfermera nos hiciera pasar al consultorio del Dr Peralta quien nos recibió muy amablemente y luego Mamá le dijo.

-“Dr. este es Orlando a quien deseo se le haga una circuncisión hoy mismo”. Dijo Mamá.

Me quede helado ante aquellas palabras de Mamá, la mire con expresión seria como diciéndole “¿Que carajos crees que haces?”, pero ella solo me miro con una expresión de enojo, el Dr. Peralta se puso de pie y me dijo que me bajara el pantalón como ropa interior para que me pudiera revisar.

Mi rostro se puso rojo de la pena pero la mirada fulminante de Mamá me hicieron obedecer, me baje el pantalón y trusa hasta los tobillos el Dr. tomo mi pene, jugó un poco con para hacer que quedara un poco erecto para correr mi prepucio hacia atrás, un escalofrió recorrió mi cuerpo, al sentir mi glande el fresco del aire acondicionado del consultorio, al cabo de unos minutos en que el medio reviso tanto mi pene como huevos dijo.

-“Si en erecto su prepucio y pene muestras signos de una masturbación compulsiva señora, pero nada anormal en un joven de su edad” Dijo el Dr.

Aquellas palabras me tranquilizaron pero mi madre insistió.

-“Dr. Por favor hágale la circuncisión espero que eso sea suficiente para que deje esa manía de estarse masturbando en todas partes”. Dijo Mamá.

-“MMMM, Señora entiende que al eliminar su prepucio afectara el placer que su hijo podría sentir más adelante que comience con su vida sexual”. Dijo el Dr.

-“Lo comprendo Dr. pero es preferible que pierda algo de sensibilidad a seguir con la situación actual”. Le respondió Mamá.

Bien en ese caso, lo hare, el Dr, regreso a su escritorio dejándome ahí de pie ya con una erección, saco unos papales los medio lleno y se los dio a mi madre, para luego decirle.

-“Por favor lea, rellene los datos que hagan falta y fírmelos” Dijo el Dr.

Mi madre firmo todo y le entrego los papeles al médico quien los reviso, luego nos pidió que fuéramos con él a una habitación contigua, iba subirme mi trusa como pantalón pero le doctor me detuvo dijo que me los iba a tener que quitar de nuevo, en la otra habitación ya la enfermera que estaba en recepción nos estaba esperando, el medio le dijo.

-“¡Por favor prepara al chico, le vamos hacer una circuncisión!” Dijo el Dr.
-“¡Si doctor con gusto!” Dijo la enfermera con una sonrisa en sus labios.

Apenas se marcho el médico le dije a mamá.

-“¡Ni creas que voy a dejar que me cortes mi prepucio lo adoro!” Le dije en un tono molesto a Mamá.

-“Me importa poco que lo adores, ¡Ahora acuéstate y deja que la enfermera haga su trabajo!” Me respondió Mamá enfadada.

-“No lo voy a hacer Mamá”. Le dije.
-“Orlando es mejor que obedezcas o te juro que lo hare yo misma sin anestesia”. Me dijo Mamá.

Me dijo Mamá tomándome de los cabellos, vi en su mirada que hablaba en serio, no quería sufrir dolor y me quede sin opciones por lo que termine acostado en la cama boca arriba desnudo de la cintura para abajo, la enfermera que había escuchado la discusión no dijo nada solo subió un poco mi camisa hasta dejar mi ombligo al descubierto, luego fue por un balde con agua, crema de afeitar y un rastrillo desechable nuevo, coloco una generosa porción de la crema para afeitar y comenzó a rasurarme primero el escroto, lo cual pese a todo se sintió, mi pene creció a mi pesar.

Luego me rasuro mi pene mismo y finalmente mi pubis, dejándome tan lampiño de mi entrepierna como la parte superior de mis piernas como el día que nací, justo terminaba cuando le Dr. Peralta regreso ya con guantes de látex, un gorro de los usados en los quirófanos, un cubre bocas y un mandil de papel, traía consigo una charola que estaba cubierta con un paño limpio, dejo la charola a un lado de la cama y la descubrió para dejarme ver una serie de instrumental quirúrgico que me hizo sentir algo de nervios.

El Dr. Peralta comenzó inyectando, un poderoso anestésico local en la base de mi pene, luego de unos segundos inyecto mi glande en varios lugares y finalmente por detrás de mi corona, pasado 5 o 6 segundos ya no sentía nada, mi pene estaba completamente sin sensibilidad alguna, el Dr. Peralta enseguida corto mi prepucio por arriba y por debajo de mi glande la piel cayo a los lados sangrante que luego el Dr, se encargo de cortar con un bisturí, luego usando un cauterizador eléctrico detuvo el sangrando y finalmente coloco algunos puntos y vendo todo.

Luego me dejaron sobre la cama solo la sensación de estar incomodo y no poder moverse demasiado o tocarme ahí me dio unas ganas literales de llorar y pedir ayuda, respiré hondo y trate de relajarme, sin éxito alguno, debieron pasar cerca de 20 minutos antes de que por fin la enfermera regresara para checar que todo estuviera bien en la habitación, estuvo acostado una más hasta que la anestesia paso, la enfermera me inyecto un analgésico para el dolor antes de irme a casa.    

Sinceramente no tuve problema alguno una vez que desapareció la anestesia. No me dolió absolutamente nada en ningún momento era como si nunca hubiese tenido un prepucio. Un poco de incomodidad si pero nada más, cuando fui a orinar tampoco sentí dolor, solo molestia y un poco de sangre en el ultimo chorro pero eso fue todo, sin embargo no pude dormir bien por el nerviosismo que aun tenia al pensar en todo lo que había perdido y como serian mis orgasmos desde ese día.

El Dr. Peralta me  dijo que me quitara la venda a los tres días, que no me pusiera otra y que me bañara con agua caliente, también me dijo que no me masturbar pese a sentirme bien hasta que el me quitara los punto y me autorizara a hacerlo.

Luego de dos semanas ya no tenía ninguna molestia, y mi pene constantemente estaba rígido los puntos me molestaban pero no era nada, sin embargo deseaba masturbarme con urgencia haciendo caso a las recomendaciones del Dr. Peralta me masturbe, no sentí tan rico como cuando tenía mi prepucio pero igual fue un brutal orgasmo con una abundante eyaculación, descargue todo lo que mis huevos habían acumulado en las semanas que no me había venido, lo que fue grandioso en verdad.

Se sintió tan rico venirse luego de tantos días de no hacerlo que desoyendo las recomendaciones medicas, esa misma noche me masturbe dos veces más en mi habitación y continué haciéndolo en los días consecutivos, pero al cuarto día comencé a sentir algo de dolor, pero no le di importancia, a los dos días antes de mi consulta el dolor e hinchazón en mi pene era tal que le suplique a Mamá que me llevara con el Dr. Peralta de inmediato, viendo que en verdad tenía mucho dolor llamo al docto para solicitar una cita de emergencia esa misma tarde para mí.

Apenas podía caminar e iba con las manos sujetando mi entrepierna, apenas llegamos el Dr. Peralta nos recibió me bajo el pantalón y ropa interior, los ojos del doctor se abrieron grandes al ver mi pene, llamo a la enfermera le ordeno algo que no escuche, también hablo con mi mamá, pero de nuevo no escuche lo que le dijo pero note su expresión y era la de una mujer asustada como preocupada, luego el doctor regreso y me inyecto algo en el pene que hizo desaparecer el dolor, tomo un bisturí y para mi horror corto mi glande.

Pero no salió sangre como espere sino un chorro de pus color marrón mal oliente que el doctor recolecto en un tazón de metal, de alguna manera sentí un alivio cuando la presión en mi pene poco a poco disminuyo, poco a poco fui entrando en un letargo hasta quedarme completamente dormido y ya no supe que fue de mi hasta que me desperté de nuevo varias horas más tarde en una habitación de la clínica. 

Me sentía mucho mejor y ya no sentía dolor alguno pero cuando me quise levantar para ir al baño sentí una fuerte punzada proveniente de mi entrepierna que me hizo caer en la cama me destape para ver que mi entrepierna estaba vendada y de entre los vendajes un tubo sobresalía, el doctor vino y me explico que me tuvieron que amputar el pene pues terrible infección que desarrolle también genero gangrena y fue inevitable que lo amputaran.

-“NOOOO MALDITOS CARNICEROS”. Grite en desesperación total.

Han pasado ya tres años de aquello ahora uso una prótesis de pene para poder orinar que es para lo único que sirve, bueno también la uso para penetrarme analmente con eso estimulo mi próstata lo suficiente como para venirme ya no es el mismo placer de antaño pero se siente agradable desfogar mi leche de tanto en tanto, aunque sea un eunuco para el resto de mis días y todo por aquella circuncisión a la que me vi “Obligado por Mamá”.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com




Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

HAMBRE

Es el año 2031, gracias a nuestros políticos inteligentes en el pasado prevalece en toda Europa un empobrecimiento total de los ciudadanos, solo unos pocos pueden disfrutar no tener un ingreso suficiente. Las subvenciones del gobierno para los costos de vida ya tienen mucho tiempo, todo el mundo y debe ver cómo se las arregla para sobrevivir......


HAMBRE
Es el año 2031, gracias a nuestros políticos inteligentes en el pasado prevalece en toda Europa un empobrecimiento total de los ciudadanos, solo unos pocos pueden disfrutar no tener un ingreso suficiente. Las subvenciones del gobierno para los costos de vida ya tienen mucho tiempo, todo el mundo y debe ver cómo se las arregla para sobrevivir.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [CANIBALISMO] [GORE]


Categoria: Gay      Autor: Tom





Es el año 2031, gracias a nuestros políticos inteligentes en el pasado prevalece en toda Europa un empobrecimiento total de los ciudadanos, solo unos pocos pueden disfrutar no tener un ingreso suficiente. Las subvenciones del gobierno para los costos de vida ya tienen mucho tiempo, todo el mundo y debe ver cómo se las arregla para sobrevivir.

Así que nuestra pequeña familia, que se compone de mi padre, que ahora tiene 37 años, pero en buena forma como se suele decir, por todo el entrenamiento muscular y atlético. Además, tres chicos, mis hermanos, Sascha, de 12 años de edad, nuestro hijo menor, mi hermano gemelo Max y yo, René. Ambos de 15 años de edad y de solo cinco minutos separados al nacer.

Nuestra madre nos había dejado poco después del nacimiento de Sasha por lo que crecimos los tres con nuestro padre. Esta mañana, es justo antes de la Pascua del 2031, nuestro padre nos reunió a los tres y explicó que le iba a ser muy difícil para él pagar la escuela como poner la suficiente comida para el próximo mes ya que estaba sin trabajo.

He de mencionar esto, que hemos tomado durante tres días el alimento sólido para nosotros, ya no había nada que encontramos en los armarios de la alacena.

"Vamos chicos, lo que decimos que vamos a dar un paseo ahora he descubierto en Internet un carnicero que puede ayudarnos" oímos la llamada de Papá.

Lo hemos seguido de inmediato, a la espera, para obtener después de casi un año, tal vez de nuevo un trozo de carne en el plato. Después de media hora de camino entramos en una carnicería donde me di cuenta de inmediato que ni un solo pedazo de carne o salchichas podría ser visto en la pantalla. Convocado por el timbre de la puerta, un tipo grande y corpulento entró en la tienda, con el ceño fruncido que se iluminó en cuanto vio a los cuatro seres vivientes frente a él.

"Hemos venido para obtener algo de carne", dijo mi padre al carnicero. "Ordenó cuatro pinchos de carne jugosa y un poco de carne picada".

El carnicero nos dijo que lo siguiéramos a su espacio de batalla. Fuimos detrás del mostrador y lo seguimos los cuartos a la trastienda.

En realidad, era una carnicería pequeña bastante limpia, azulejos blancos, brillantemente cepillados, electrodomésticos de acero inoxidable reflectantes y cuchillos largos como cuchillos de carne sobre una tabla en la pared.

Aquí no han sacrificado un animal nunca, pensé para mí mismo.

El carnicero nos miraba a los cuatro, una vez más exactamente, de arriba abajo y no escondía su sonrisa sardónica en los labios cuando preguntó, dirigiéndose a mi padre: "¿Los chicos están de acuerdo con la decisión?".

-"No, todavía no, no les he dicho a ellos". fue la respuesta de inmediato.

El carnicero en ese momento nos dijo que deberíamos desnudarnos. En primer lugar, los chicos, pero fue mi padre quien lo hizo al principio y rápidamente quedó desnudo en la sala de corte, hemos seguido las instrucciones y también nos desnudamos.

Ahora nos quedamos allí, temblando un poco, ya que sin calefacción en la habitación había frio.

"¿Para qué son los pinchos?" Preguntamos de nuevo nosotros al carnicero mientras nos revisaba por delante y atrás de nuevo por todos lados.

"Tres jugosos y hermosos, naturales, y por favor, uno sin piel, pero también jugosa, por lo tanto, algo picada, hermosa finamente se volverá, para las albóndigas" dijo nuestro padre.

"Entonces vamos a empezar por el más antiguo" eligió el carnicero, se llevó a mi padre tomándolo de parte superior de un brazo, tiró de él sobre una mesa de acero inoxidable, que se parecía más a un utensilio de patología, que a un accesorios de carnicería.

Nuestro padre quedo sobre su espalda entendida sobre la fría superficie de metal. Tenía los brazos atados firmemente sobre la cabeza con correas de cuero. Entonces el carnicero tomó las piernas de papá, la levantó, se inclinó sobre su parte superior del cuerpo hacia su cabeza y también las ato con firmeza a la izquierda y la derecha.

Así fue el culo de papá quedo al aire, sus poderosos genitales bien desarrollados quedaron libremente entre los dos muslos, completamente expuestos. En primer lugar, el carnicero le coloco un largo pincho de acero inoxidable de un espesor de 0,5 cm por la uretra de mi padre, empujando el acero en él hasta que sintió resistencia y le dio con ablandador de carne, un último golpe al pincho.

-“Papa grito”.

Luego tomo una vela para hogar de un pequeño armario, la encendió, agarró el pene de papá, lo recogió y luego dejó caer infaliblemente un montón de cera de la vela en la salida de la uretra de papá, hasta que formo un sólido tapón en la salida del pene de papá.

"Querías pinchos pero jugosa", dijo, solamente.

Luego tomó un dispositivo delgado, que me recordaba a una mezcla de pistola paralizante y consolador, que llevó a nuestro padre hasta su culo y al encenderlo hizo un zumbido proveniente de ese aparato.

“Papá gimió y se retorció, pero las retenciones lo mantuvieron en su lugar”.

Nosotros tres  observamos con nuestros penes en total rigidez pegados a nuestro vientre, pero ninguno de nosotros se atrevió a moverse, o colocar las manos y mucho menos voltearnos.

En ese momento vimos como los huevos de papá comenzaron a temblar, se acercaba a un orgasmo. Poco después papa llego al orgasmo, sí, pero no pudo expulsar su semen debido a que el agujero de orina estaba sellado, el carnicero tomó un fuerte cuchillo, lo puso en la base de su pene y corto muy lentamente, muy lentamente, hasta que termino.

El pene de papa quedo suelto sobre la mesa de la carnicería, cuando el dijo: "No es nada esperen a ver el jugo en su interior, será un delicioso relleno".

Esto fue seguido por nosotros tres al que se nos hizo el mismo procedimiento. En primer lugar a nosotros los gemelos a uno a uno, el mismo calvario al igual que con nuestro padre hasta que nuestros penes, fueron rellenos de nuestros jugos y cortados.

Solo Sasha, fue diferente a él se le acercó al carnicero, cuando Sascha estaba atado sobre la mesa, pegándose a  su culo joven y dulce con el agujero de color rosa al aire.

-"Te voy a llevar yo mismo al orgasmo", murmuró el carnicero, se subió a la mesa, con su pantalón abajo y sacó un pene que era monstruoso, rígido y fuerte, con un enorme glande. Sonriendo, alcanzó sus nalgas que eran todavía tan tiernas, las veía como si quisiera presentarle su pene. Puso su pene en el agujero de nuestro hermano y lo embistió sin crema o previo aviso de inmediato hasta el fondo, todo el camino hasta que sus huevos chocaron con sus nalgas.

Sascha gritó, pero después de un corto período de tiempo se había al parecer ya acostumbrado a esa cosa enorme y parecía disfrutar de ser penetrado hasta el orgasmo. El carnicero no se detuvo hasta a vaciar sus huevos después de que Sasha ya se habían encogido de hombros tres veces en éxtasis salvaje, su pene amenazaba casi a punto de estallar, acumulado sus jugos y que los del carnicero se había venido en dos ocasiones en el culo de Sasha.

A continuación, tomó un cuchillo pequeño para filetear, corta la piel del pene de Sasha desde la punta hasta la raíz por completo, una vez en la base cortó alrededor, hizo algunos otros cortes hasta que  tomó su pene aun vivo fuera de su entrepierna. Sascha gritaba como loco, estridente y constantemente por el dolor, pero lo hizo durante el procedimiento de nuevo hasta el orgasmo, como vimos todos.

A pesar de nuestros tres penes ya no estaban disponibles, lanzamos tres  chorros mientras el observamos como el miembro más joven de la familia  se venía varias veces. Nuestros jugos estallaron a través del agujero que nos quedo al suelo debajo de nosotros.

Después de que el pene de Sasha fue cortado lo dejó de lado, el carnicero nos dio a los cuatro un poco de descanso y trabajó en la limpieza de sus herramientas, sin ni siquiera una mirada a nosotros. Estaba pensando que huir en ese momento, porque temía lo que todavía pudiera estar por venir. Nuestro padre había ordenado también ordenó un poco de carne molida, se me ocurrió.

Apenas había pensado en la idea en mi cerebro, el carnicero nos volvió a observar: "Y ahora para la carne molida" Dijo.

Estábamos los cuatro atados con las manos por encima de nuestras cabezas, con un carro que se movía suspendido en el techo de la carnicería en  carriles colgado múltiples cadenas. Así que tuvimos que colocar unos cinco centímetros con los pies en el aire, estirando el cuerpo por el propio peso. El carnicero tomó cuatro varillas de aluminio de unos 120 cm de longitud desde una esquina de la habitación, la extendió a cada uno de nosotros con mucho cuidado sobre las piernas y las sostuvo con las varillas de aluminio que se adjuntaron a nuestros tobillos separándolos.

Así colgando nos miraba con fruición, lamiéndose los labios con la lengua y dijo solamente: "tan sabrosa carne fresca, que había dejado de pasar por aquí".

Luego fijo un pequeño molino de carne de accionar manual, como solía ser común en casi todas las cocinas, al borde de una mesa, poner un recipiente pequeño debajo de la abertura de descarga, agarró su cuchillo de filete y se acercó a nosotros otra vez - de primero a nuestro padre.

Con la mano izquierda agarraba el escroto de papá, cortar con mucho cuidado con el cuchillo la piel de la bolsa una vez alrededor y luego sacó el escroto justo hacia abajo. Los huevos de papá ahora colgaban libremente de sus cordones entre las piernas bien abiertas de papá. Así los dejó colgar el carnicero, se acercó a Max, repitiendo el procedimiento y también le quedaron colgaba. Se veía un poco curiosos los huevos colgando a punto de ser cortados y de lo que pude ver a pesar del dolor que todavía tenía una sonrisa porque aun no era mi turno.

Pero la sonrisa se me borro una vez más, cuando sentí el agarre en mi bolsa y poco después el corte.

Me preguntaba en secreto, ya que casi no me dolió, ya que la bolsa se retiro allí. Es probable que los nervios ya estuvieran muertos en el abdomen por el corte anterior. Incluso yo mismo podía evaluar lo malo y colgante, pero inmediatamente llegue a un orgasmo cuando vi al carnicero eliminado la bolsa de Sasha.

A pesar de que era el más joven de nosotros, tenia los huevos más grandes.

Fue la sensación más intensa que he tenido en un orgasmo cuando mi semen broto de mi agujero y mis huevos colgando se contrajeron flotando libremente en el aire, sin la bolsa que la sostenía como de costumbre.

Después de todos estábamos sin escroto el carnicero puso el carro en movimiento. En primer lugar Volvió a nuestro padre, pero colgado en el mismo carro, seguimos los chicos. El carro se detuvo por lo que papá quedo colgando sobre el pequeño molino de carne. La distancia se estableció precisamente para que sus huevos flotantes quedasen un poco apenas por arriba antes de la picadora de carne.

Ahora sabía lo que estaba por venir.

Correcto - el carnicero tomó los huevos colgantes dejándolos caer en la abertura de llenado de la máquina de picar carne y comenzó a girar el mecanismo lentamente, usando la manivela. Papá grito con todas sus fuerzas, pero no sirvió de nada. Tenía que aguantar por sí mismo. Poco a poco sus huevos fueron molidos cada vez más en la picadora de carne y llegaron al otro lado finamente cortadas como picadillo de nuevo.

Papá  se vino mientras sus huevos eran molidos en serie, uno tras otro. Viendo aquello a cada uno de nosotros nos produjo eyaculaciones simplemente fantásticas.

El semen que salió de los tres fue echado a la picadora de carne. Para que la carne también obtuviera un condimento adicional. Por ahora que lo pienso, durante nuestra castración no me había venido de esa manera en toda mi vida y nunca lo volvería a hacer eso paso por mi mente.

Después de que estábamos locos los cuatro castrados sin nada, el carnicero liberado a papá, Max y a mi fuera de nuestra posición colgante, nos dijo que podíamos limpiar en la habitación de al lado y lavar, tirado de nuestro padre, una vez más hacia una lateral. Sé que se deben estar preguntado por Sasha y porque estaba aun colgado, pero no me atreví a preguntar.

Poco después de nuestro padre entró en el baño y nos dijo que había cambiado de último momento el encargo a uno mayor de alimentos que nos iba a durar todo el año.

El carnicero quería conservar al más joven. Él quería usarlo como su pequeño juguete sexual. Estaba un poco triste porque fuese mi hermano menor, pero la decisión del papá en tiempos difíciles era justificada. Cuando después de una hora, lavados y vestidos con nuestra ropa de nuevo, dejamos el campo de batalla una vez más a través de la tienda.

Afuera de la puerta, el carnicero nos dio la carne ordenada pre envasado, "Cuatro pinchos de carne jugosa y algo de carne molida, según lo ordenado", añadió, "el resto será entregado de forma gratuita. Disfruten de su comida hoy con las albóndigas".

Lugo colgó un cartel en la puerta en la que se podía leer: HOY carne fresca a la parrilla, muy tierna en OFERTA.



Historia Original Aquí.





Autor: Tom       Traductor: DarkSoul

FUI UN CHICO NORMAL.

Yo era un chico bastante normal. En el exterior de todos modos. Mi vida familiar era un asunto diferente. Vivía con mi madre y dos hermanas gemelas. Mi padre nos había dejado cuando yo era muy joven y no he tenido ningún contacto con él. Me han dicho que mi padre era un hombre abusivo, así que realmente no siento ningún tipo de pérdida......


FUI UN CHICO NORMAL.
Yo era un chico bastante normal. En el exterior de todos modos. Mi vida familiar era un asunto diferente. Vivía con mi madre y dos hermanas gemelas. Mi padre nos había dejado cuando yo era muy joven y no he tenido ningún contacto con él. Me han dicho que mi padre era un hombre abusivo, así que realmente no siento ningún tipo de pérdida.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [FEMDOM] [INCESTO] [PADRES]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo





Yo era un chico bastante normal. En el exterior de todos modos. Mi vida familiar era un asunto diferente. Vivía con mi madre y dos hermanas gemelas. Mi padre nos había dejado cuando yo era muy joven y no he tenido ningún contacto con él. Me han dicho que mi padre era un hombre abusivo, así que realmente no siento ningún tipo de pérdida.

Crecer en un hogar femenino fue definitivamente una experiencia para mí. Más de lo que pueden imaginar.

Mi madre siempre ha estado enojada con mi padre y por eso, enojada con los hombres en general. Quería criarme como una servidumbre para las mujeres. Yo no era un niño muy animado, así que esto no era demasiado difícil a una tarea. Mi madre había hecho a mis dos hermanas mayores completamente a cargo de mí en todos los sentidos. Se me permitió retratarme como un chico normal de mi edad en la escuela, pero esto se convirtió en un problema más tarde y deje de ir a la escuela cuando llegué a la escuela secundaria recibiendo educación en casa por ellas.

Mis hermanas siempre habían sido educadas en casa. Mi madre creía que el sistema escolar público solo conduciría viejas concepciones de inferioridad femenina hacia sus queridas hijas. Debido a esto eran bastante extrañas, mis hermanas no eran exactamente normales. Ambos se han satisfecho sexualmente así mismas hasta dónde puedo recordar. Y muchas veces me han incluido en su juego sexual, por no mencionar "otros" actos.

Una noche, estaba acostado en la cama, con mi ropa de noche y braga (calzón, tenía que usar ropa femenina en casa, y tenía que estar desnudo si se me pedía que lo estuviera). Había sido una noche difícil para mí. Tuve que hacer todo el "trabajo de las mujeres" en la casa, y esa noche había sido una noche bastante ocupada.

Como de costumbre a mi edad (13), tuve una erección monstruo por la noche. No se me permitía masturbarme sin la dirección de uno de mis maestras, pero esa noche estaba tan jodidamente caliente. Comencé a masajear mi pequeño miembro erecto a través de mi braga.

Siempre me ha encantado la sensación de la braga, y no me importaba usarlas en absoluto. Las he usado por lo que parece ser por siempre, y debido a ello, ahora que pienso en ello, probablemente restringieron el crecimiento de mi pene. De todos modos, el masaje me llevó a la excitación febril. Solo tenía que tirar de mi braga y agarrarlo con mis manos. Las emociones lucharon en mi mente. No pude decidir. Mis manos apenas trabajaron independientemente de mi mente, y bajaron mi braga. Me encantaba masturbarme. Mis amas lo restringieron tanto. Antes de que yo lo supiera, mis manos habían bajado mi braga la mayor parte del camino, y ya no tenía la cobertura de mi manta.

No estoy seguro de cómo sabían, podría haber estado gimiendo, ¡pero justo cuando estaba realmente por venirme, mis hermanas entraron!

Mierda, estaba asustado. Claro, han visto mi pene un millón de veces, me han visto desarrollarme y crecer desde el primer día de mi existencia. Pero sabía muy bien, que eso era comportamiento inaceptable, tanto por mí como por mis hermanas. Vieron lo que estaba haciendo, y obviamente me sorprendieron. Se pelearon por gritar a mamá, y solo cerraron la puerta detrás de sí mismas.

Ya me había detenido y las miraba con ojos suplicantes.

"Ya es hora de que te jodas, hermanito", dijo mi hermana Bianca.

Me imaginé que estaban esperando a que cometiera alguna falta en algo así.

-¿Qué me van a hacer ahora? Dije patéticamente.
-"Bueno, tenemos que pensar en algún tipo de castigo, creo", dijo mi otra hermana Lucy. Ambos coincidieron en eso.

-Bueno, ¿tienes alguna idea?
"Bueno, déjame pensar."
-¿Qué hay de sus huevos?
-"Sé que los chicos tienen huevos realmente sensibles."
-"Yeah, los he visto patear en películas antes, es casi divertido".
-Bueno, ¿qué le parece si le damos un poco de dolor?

Suena como una gran idea para mí. Las dos me agarraron y me pusieron de pie junto a la cama.

-Muy bien, sabes que esto va a doler, y sabes porque estamos haciendo esto, así que cierra la boca, calla y toma tu dolor como el niño patético que eres.

Todo lo que podía hacer era sucumbir. Colocaron mis piernas un poco separadas y me pusieron de pie. Bianca, que por suerte estaba desnuda, se paró frente a mí.

"Ahora recuerda otra vez, pequeña mierda, sin gritos, quizás algunos gemidos, ¡y seguro que no vas a decírselo a mamá!"

Con eso, me dio una patada en los huevos. Dios me dolió, el dolor me atravesó como un rayo, pensé que mis huevos acababan de explotar. Todo lo que pude hacer fue acostarme en el suelo y acunar mis maltratados huevos.

Eso pareció inspirar a mis hermanas. En su mayoría me patearon de varias maneras. Y a veces me penetraron el culo con un consolador grande que apenas cabía en mí. También me hicieron lamer sus vaginas en un gran número de ocasiones, más tarde incluso trajeron a amigas para que les lamiera sus vaginas.

En una ocasión, Bianca había traído a su novio y me hizo chupar su pene, e hizo que me penetrara por el culo por él. Yo era más o menos su esclavo de mierda. Y rara vez me habían permitido tener alguna gratificación sexual.

Mi madre probablemente sabía lo que estaba pasando. Y no estaba dispuesta a detenerlo. Probablemente se basó en el hecho de que su hijo era sólo un esclavo de sus hijas. Yo era esclavo de ella también, pero era solo trabajo físico, y el control que tenía sobre mí y lo que hacía. Cuando era más joven, ella me utilizó como su ayuda de enseñanza a sus hijas, enseñándoles sobre sexo y reproducción, e incluso masturbación. Ella me hizo tener sexo con ella frente a mis hermanas y realmente era sumiso a ella.

Una noche ella y una amiga suya (nunca supe su nombre), llegó a casa un poco borracho, creo. Había estado tratando de dormir, pero mi madre vino y me despertó. Me habían dicho que estuviera completamente desnudo aquel día, y bajara desnudo. Estaba un poco avergonzado cuando vi que una extraña estaba con ella, pero sabía que no tenía otra opción. La amiga de mi madre estaba asombrada por el control que mi madre tenía sobre mí. Me pidió que me acercara a ella para que ella pudiera mirarme bien.

"Ciertamente eres un lindo niño, ¿verdad?", Me dijo.

No dije nada. Ella comenzó a frotar mi pene en sus manos.

-"Me encanta cómo se siente la erección de un niño, tan suave, sin vello".
-¿Te molesta si tengo sexo con tu chico?
-"No en absoluto", dijo mi madre. "Esperaba que dijeras eso, siéntete libre de participar".

No había esperado esto en lo más mínimo. Ella comenzó a tantear mi pene con un movimiento increíblemente perfecto. Me puso duro muy rápido. Ella puso mi pene de niño en su boca y succionó ligeramente. Por supuesto, me dejé llevar por eso. Ella sabía cuándo dejar de succionar, para que no me corriese y la penetrara por todos lados. Se quitó la braga y me llevó la cara a su afeitada vagina.

-“¡Lámela chico!” ella me dijo.

Había hecho eso un millón de veces con mis hermanas, pero esa vagina era ajena a mí. Sumergí la lengua ligeramente, saboreando la dulce salazón. Yo había crecido como el sabor de su vagina. La lambí y la chupé hasta el orgasmo. Ella estaba gimiendo, y casi gritando mientras trabajaba mi lengua practicada alrededor de su húmeda vagina. Sus jugos fluían en mi boca, y me aseguré de lamber hasta la última gota como mis hermanas me habían mostrado.

Mi madre había estado observando todo esto y se estaba tocando en el sofá. Siempre he pensado que mi madre era una mujer atractiva para su edad. Después de haber terminado mi trabajo, su amiga me dio las gracias y volvió a poner su braga.

-"¡Tu chico realmente sabe cómo comerse una vagina!" Dijo la amiga de mi madre.
"¿De verdad?, me pregunto ¿dónde habrá aprendido esa habilidad?" mi madre dijo.
-¡Deberías dejar que te lo hiciera a ti!
-Creo que tendrá que hacerlo, si lo que dices es cierto.
"Venga sobre ella y lambe la vagina de mamá bebé".

Por supuesto, no tenía elección en el asunto, realizado muy bien en mi madre también. Ella estaba asombrada de lo bueno que era en ello. Y afirmó que nunca había sido lambida mejor por un hombre. Estaba orgulloso de este hecho. Durante la noche me hicieron comérselos. Me dormí en el sofá esa noche, agotado por todo el sexo. Me desperté para escuchar una conversación que mi madre estaba teniendo con su amiga.

-"Sabes, tengo entrenamiento de enfermera, si realmente quieres que lo haga, yo podría hacerlo".
-"Lo he pensado mucho, y creo que sería mejor, realmente por su propio bien".
-"Estoy totalmente de acuerdo contigo, los chicos de tus hijas tendrán lo mejor para ti".
-"Si, nunca me ha importado si tiene la oportunidad de tener hijos o no".
-"Bueno, cuando quieras hacerlo, llámame".

Realmente no estaba seguro de qué pensar sobre eso. Ni siquiera sé si estaban hablando de mí. Yo, todavía cansado, volví a dormir y me desperté unas horas más tarde.

Mis hermanas me habían despertado y me preguntaron porque había estaba durmiendo escaleras abajo. Les conté lo de esa anoche, no guardaba secretos a mis hermanas o a mi madre. Ellos se sorprendieron al principio, pero parecían muy entusiasmadas con eso más tarde. Me dijeron que fuese al baño y me limpiara, olía a los jugos sexuales bastante pesadamente.

Pasaron unos días y la vida era más o menos "normal". Nunca olvidaré la noche que siguió. Estaba a punto de ir a dormir cuando mi madre entró con su amiga. Su amiga tenía una mochila con ella y la dejó en un escritorio de mi habitación. Mi madre se acercó al lado de la cama.

"He estado pensando en esto desde hace mucho tiempo, y creo que será lo mejor para ti. Siempre serás un esclavo de las mujeres. Supongo que lo sabes. Pero, para hacerte un mejor esclavo, y todo eso como una persona mejor, he decidido tenerte... Alterado".

No sabía qué pensar en ese momento.

-Entonces, vamos a empezar, sal de las sabanas y quítese la braga.

Así lo hice. El aire estaba bastante caliente en la casa, y me sentía bastante cómodo todavía.

"Para que recuerdes, vamos a tomar algunas fotos".

Mi madre sacó su cámara. Comenzó a tomar fotos de mi pene desde varios ángulos, y me lo masajeó hasta la erección para más fotos. Todavía realmente no entendía lo que estaba pasando.

-Todo bien, hijo, no estoy segura si realmente entiendes lo que estamos haciendo.

No lo podía creer. Entré en un estado de choque casi absoluto. Oí un golpe en la puerta. Fueron mis hermanas.

-"¿Qué pasa mamá?" Dijo Bianca.
-Tu hermano está a punto de perder el pene.
-"Oh, mierda, yo y ella hemos pensado en ello, pero nunca pensamos que lo harías", dijo Lucy.
-"Bueno, chicas, llegan justo a tiempo, tendrás que retenerlo".

La amiga de mi madre dijo que talvez debería dejarme tener algo más que recordar, Bianca estuvo de acuerdo y se desnudo casi de volada mi madre dudo pero termino por aceptar.

Bianca se me acerco y tomo mi pene duro, para llevárselo a la boca me lo chupo por unos segundos mientras con unos de sus suaves dedos jugó con mi ano, masajeando mi próstata, sentí una oleada tremenda de placer, cuando estaba por venirme Bianca saco su dedo de mi interior, para hacerme acostar en el suelo, se me monto encima y se introdujo mi erección en su vagina, a base de sentones me hizo gozar por algunos minutos hasta que me corrí como nunca antes en su interior.

Todavía estaba aturdido por el tremendo orgasmo sentido. Me detuve un poco. Pensé en lo que iba a suceder a continuación. Lo que me hace varón, me lo iban a quitar. No pude resistir. Le permanecía a ella. Lo he sabido desde que nací.

-"¡Bueno, vamos a comenzar!" Dijo la amiga de mi madre. "Extiende tus piernas, muchacho. Todavía no puedo superar lo lindo que es tu ereccion, quiero montarlo".

"No es una mala idea", dijo mi madre.

Extiendo mis piernas. La amiga de mi madre limpió el área y aplicó yodo en toda el área de operación. Tomó una aguja hipodérmica y la llenó con un anestésico local y la inyectó en mi región púbica. Mis hermanas fueron a tomar la cámara de video para documentar ese momento. En poco tiempo mi pene estaba entumecido y estaba aterrorizado.

"Sé que tienes miedo en este momento, lo puedo ver en tus ojos", dijo mi madre. "Pero, piensa en eso, nunca estarás caliente otra vez, no más deseo sexual por lo que te regañe todo el tiempo. Nunca traicionarás a una mujer sexualmente. Nunca tendrás que criar a hijos. Tu voz nunca cambiará y tu cuerpo se quedará bellamente sin pelo. Todavía serás capaz de lamer vaginas, por supuesto, y siempre podrás obtener placer de tu culo. Las bragas le quedarán perfectamente. Y podrás usar pantalón de mujeres. En realidad, tendrás que vestirte con pantalones apretados.

Tengo que admitir, que esa charla de alguna manera me hizo sentir muy excitado, y conseguí una nueva erección. Siempre he admirado las maravillosas líneas suaves y perfectas de las vaginas, era realmente lo que hacía que el cuerpo de una mujer fuera tan especial para mí. Siempre me ha fascinado ver a mis hermanas desnudas o a mi madre. La forma en que sus cuerpos se conectan perfectamente. Sus finos cuerpos sin vello. La maravillosa plenitud. Nada que interponerse en el camino.

-"Me alegro de ver que estás entusiasmado por ello tanto como yo", dijo la amiga de mi madre. "También vivirás una vida más larga, y lo más probable es hacer más con ella, entonces cualquier hombre normal lo haría".

Mis hermanas se habían alborotado por todo el asunto.

-Bueno, creo que el anestésico debería estar en efecto ahora, vamos a trabajar.

La amiga de mi madre, sacó un catéter de su bolsa y lo insertó en mi pene. Pude sentirlo ligeramente después de que penetró profundamente en mi cuerpo. Era extraño mirar hacia abajo. Ella empezó con mis huevos. Ella abrió el saco bastante ancho. Y sacó mis huevos. Me sorprendió la cantidad de cordón que había de cada testículo. Los cortó lo más alto que pudo y los suturó. Colocó mis huevos en un frasco con algún tipo de líquido de conservación en él.

Cortó el exceso de piel de mi saco y lo cerró. Me sorprendió realmente lo elegante que todo fue hecho. Entonces comenzó a cortar alrededor de la base de mi pene. Después de unos minutos de cuidadoso corte sacó mi pene por la uretra y el catéter. Coloca mi pene en el mismo tarro. Se aseguró de que todo mi pene se había ido y que el área sería pequeña y plana donde tendría que orinar.

"Podríamos querer volver a dirigir su uretra más adelante, necesito más entrenamiento médico para esos sin embargo. Por ahora, él va a tener que usar el catéter allí para orinar sin contorsionarse o comprar un urinario. Podría hacerlo salir como un perro. Por último todas las mujeres sonrieron. Me arreglaron bien y me quedé dormida por el cansancio. Había sido una larga noche y todavía no podía creer lo que había sucedido.




Historia Original Aquí.




Autor: Anónimo       Traductor: DarkSoul

ANGELINA Y MARCUS

Angelina se sentó junto a su hermano Marcus en la sala de espera, su ropa interior húmeda por sus jugos, su semen todavía escapaba de su vagina. Su madre estaba sentada junto a ellos mirando hacia arriba a la pantalla led esperando a que sus nombres fueran llamados. Ninguno de ellos dijo una palabra el uno al otro......


ANGELINA Y MARCUS.
Angelina se sentó junto a su hermano Marcus en la sala de espera, su ropa interior húmeda por sus jugos, su semen todavía escapaba de su vagina. Su madre estaba sentada junto a ellos mirando hacia arriba a la pantalla led esperando a que sus nombres fueran llamados. Ninguno de ellos dijo una palabra el uno al otro.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ABLACIÓN] [PADRES] [MEDICO]



Categoria: Adolescente      Autor: Darkgirlbex





Angelina se sentó junto a su hermano Marcus en la sala de espera, su ropa interior húmeda por sus jugos, su semen todavía escapaba de su vagina. Su madre estaba sentada junto a ellos mirando hacia arriba a la pantalla led esperando a que sus nombres fueran llamados. Ninguno de ellos dijo una palabra el uno al otro.

Marcus se sentó con la cabeza baja, tratando de no pensar en lo que estaba a punto de suceder. Angelina estaba mirando alrededor de la sala de espera a todos los otros chicos y chicas, preguntándose por qué estaban ahí. Ella hizo brevemente el contacto visual con otra muchacha un poco más adulta que ella que usaba un top, que se sentaba el otro lado de la sala con su madre. Su mirada era casi simpática, ambos sabían que la tierna carne de cada una pronto estaría bajo el cuchillo.

Angelina observó cómo otra chica de cabello rubio y su madre emergían por una puerta de regreso a la recepción. Podía darse cuenta de que caminar le estaba causando un poco de incomodidad, la chica no miró a nadie mientras su madre la llevo a la recepción. Angelina escuchó su conversación.

-¿Cómo te sientes ahora? -preguntó la recepcionista.
-"Adolorida".
-“Bueno, eso es lo que sucede cuando no puedes dejar de tocarte a ti misma”. Murmuró su madre.

-"Ellos arruinaron mi Vagina. Era perfecta”. Ella sollozó, limpiando sus lágrimas con su manga.

-"Bueno, el dolor se irá en un par de semanas. Y te acostumbrarás a la apariencia lisa, eventualmente, podría parecer un desastre ahora, pero una vez que está curado va a parecer tan limpio y ordenado". Dijo la recepcionista dándole un paquete de información. "Si tiene alguna pregunta, llame a la línea directa de información".

La madre de la chica tomó el paquete y dio las gracias a la recepcionista, que luego llevo a su hija lentamente fuera del edificio.

Angelina estaba ahora más preocupada y ansiosa que antes. Cuando la pantalla sonó, ella casi saltó de su piel, nerviosamente levantó la vista. Para su alivio no era su nombre en la pantalla. Miró a su alrededor para ver quién era, la chica con la que había hecho contacto visual unos minutos antes y su madre se pusieron de pie.

-"Mamá, por favor, no quiero", dijo la chica sonando muy asustada.

-"No me importa lo que quieras Rebecca, ahora vamos", dijo tomando el brazo de la chica y arrastrándola prácticamente gritando a través de la puerta.

Angelina miró a su hermano mayor, que seguía mirando al suelo. Se preguntó si él se sentiría tan nervioso como ella, él debió estarlo. Era la primera vez que había tenido sexo y iba a ser la última. Su madre todavía no había hablado con ninguno de los dos, estaba demasiado ocupada leyendo una revista.

Después de unos minutos más de espera que parecierón como una eternidad, la pantalla volvió a sonar. Esta vez la pantalla mostrará 'A & M Peters'.

La madre de Angelina se puso de pie. “Siguen ustedes dos, vamos a acabar con esto".

Los dos la siguieron por la puerta, por el pasillo hasta una de las salas de examen. Una enfermera joven vestida con un traje de cirugía azul aguardaba en su interior. Los miró a los dos y sonrió.

Soy la enfermera Anderson. Por favor, siéntate -dijo señalando las sillas al lado de su escritorio.

Ambos tomaron asiento en el escritorio seguidos momentos después por su madre.

-Señora Peters, dice en mis notas que ha atrapado a estos dos... ¿experimentando?

"Bueno, yo no lo llamaría experimento como tal, cuando entré ella se estaba sacando su pene. No puedo creer que hagan algo así, los traje para saberlo mejor".

Marcus y Angelina estaban escuchando tratando de esconder sus rostros.

"Trate de no preocuparse por eso, señora Peters, estas cosas suceden. Ahora dice que Angelina tiene trece años, debería haber sido cortada hace un par de años. ¿Hay alguna razón por la que optó por no cortarla? ", Preguntó la enfermera al desplazarse por las notas de su computadora. Sabe no tengo ni idea. Pensé que estaba siendo amable no limitarla a una vida sin placer sexual, pero ahora realmente no sé porque no la he cortado antes".

"Bueno, has tomado la decisión correcta al traerlos, pondremos fin a este comportamiento de una vez por todas. Solo necesito que firme estos formularios de consentimiento y podamos empezar", dijo la enfermera deslizando dos papeles a través del escritorio.

Su madre los leyó rápidamente y firmó su nombre en la línea.

-“Aquí tiene”. Dijo, deslizándolos hacia la enfermera.

-“Gracias”. Dijo tomando los formularios dándoles una rápida mirada y luego colocándolos cuidadosamente en una pila de papeles. -¿Con cuál quieres que empiece?

Su madre los miró a ambos y pensó por un segundo. “Marcus, es el más grandes. Puede ir primero".

-"Marcus, ponte de pie, por favor, quítate el pantalón y ropa interior". Dijo la enfermera.

Marcus se levantó, pero dudó en quitarse la ropa.

-"Vamos, rápido", su madre le dijo.
-"No sé porque eres tan tímido estabas muy feliz de desnudarte delante de tu hermana hace una hora". Dijo su madre

Marcus se bajo el pantalón y bóxer hasta los tobillos para quitárselos. Su madre se inclinó hacia adelante y los recogió, doblándolos cuidadosamente y colocándolos en la silla. Marcus se paró frente a la enfermera con las manos a los lados mientras se ponía un par de guantes.

Ella extendió la mano y comenzó su examen, tomando su pene entre sus dedos y retrayendo lentamente su prepucio, revelando su glande sensible todavía húmedo con los jugos de su hermana. Sintió los testículos rodar cada uno entre el pulgar y el índice. Después de un minuto o más de la enfermera acariciando sus partes, la sangre comenzó a fluir a su pene rápidamente haciéndolo erecto. Lo que le produjo mucha vergüenza.

-"¡Oh chico!", Exclamó la enfermera mirando su pene erecto
-"Eres bastante grande para tu edad. Es una lástima que esta cosa no sirva para nada cuando los testículos están tumbados en un cuenco quirúrgico. Realmente deberías haber pensado más en las decisiones que tomaste".

La enfermera se levantó y se acercó a la silla de ginecología en un rincón de la habitación. "Sólo tienes que acostarte aquí, Piernas en los estribos, por favor", dijo golpeando la silla con la mano.

-“No, puta”. Dijo Marcus enfadado.

-“Perdón, jovencito que dijiste”. Dijo su madre-.
"Tendrá que excusarlo, él es así todo el tiempo en casa. No sé qué hacer con él.
-"Está bien, lo entiendo para todo el tiempo", la enfermera sonrió, "No me molesto nada".

Hizo un gesto a Marcus para que volviera. "Podemos hacer esto de dos maneras, o lo hacemos fácilmente con su cooperación, o te sedare y lo hace sin ella".

Marcus pensó en ello durante un segundo, no le apetecía ser sedado, al menos si estaba despierto sabría lo que estaba pasando. Así que se acercó a la silla y se subió, poniendo las piernas en los estribos. Se quedó tendido nerviosamente mientras la enfermera traía algunas provisiones y las colocaba en un carrito colocado entre sus piernas.

-"¿Alguna pregunta?"
-"¿Dolerá?" Preguntó, notando el escalpelo afilado.
-No, no mucho. Te voy a dar una inyección para el dolor, Te sentirá un poco... incómodo al notar su preocuparse, "la enfermera le tranquilizó.

-¿Qué pasará después?

¿Después de castrado? Bueno, los niveles de testosterona en la sangre comenzarán a bajar. Comenzarás a perder el interés por el sexo, después de un par de semanas no tendrás interés en el sexo en absoluto. Las erecciones serán una cosa del pasado y ni siquiera vas a extrañar a tus testículos. Se le dará un paquete de información que explica todo con más detalle".

Marcus no supo qué decir. La realidad de su situación comenzó a golpearlo, comenzó a lamentar sus pocos minutos de diversión con su hermana. Quería levantarse y correr, pero sabía que eso empeoraría las cosas. Cualquier posibilidad de escape se esfumo mientras la enfermera apretaba las correas alrededor de cada uno de sus tobillos.

Se volvió hacia su madre. -¿Quieres venir a ver el procedimiento? -preguntó.

Su madre se puso de pie y se estiró "Oh, apuesto que lo haría. Tú también, Angelina levántate, quiero que veas esto".

-"No, va a ser grosero, no quiero ver", argumentó Angelina.

-Harás lo que te digo, señorita. ¿No crees que tienes problemas suficientes? Se quejó su madre.
-"Lo siento mami". Y ella se levantó para seguir a su madre hasta la enfermera.

La enfermera se sentó entre las piernas de Marcus. "El procedimiento es bastante simple. Te explicaré lo que estoy haciendo mientras lo hago". Angelina y su madre vieron cómo la enfermera tomó una jeringa del carro.

"Esta inyección va a entumecer completamente el área", dijo ella empujando la aguja en su ingle y presionando lentamente el émbolo. Marcus se estremeció un poco cuando entró la aguja. La enfermera le limpió el escroto con un líquido de color amarillo con algodón, que desechó en un pequeño plato de metal.

-Ahora voy a hacer una pequeña incisión en el centro de aquí -explicó ella pasando el dedo por el centro de la piel arrugada de su escroto-. "Habrá un poco de sangre, pero no demasiado", agregó.

Su madre se inclinó para mirar más de cerca mientras la enfermera recogía el bisturí en su mano derecha. Usando dos dedos de su izquierda estiró la piel de su saco de piel y cuidadosamente cortó en el centro. Tuvo que cortar la misma línea un par de veces para cortar completamente la piel. Colocó el bisturí en la bandeja y limpió las manchas de sangre de la zona. Ella extrajo cuidadosamente su testículo izquierdo a través del agujero. Tomó de nuevo el bisturí e hizo un pequeño corte alrededor de la parte exterior del testículo. Salió de lo que parecía una membrana blanca lechosa que la rodeaba.

-"Así parece un testículo de los machos", dijo ella dejándole el huevo de color púrpura como objeto, con su cordón todavía atado despectivo dentro de su escroto.

-"La causa de todos sus problemas, cuanto antes se deshaga de ellos, mejor". su madre rió.
-"Sí, también se tranquilizará su actitud", explicó la enfermera.

Angelina se sintió enferma, desvió los ojos hacia el pene de su hermano todavía duro, y recordó lo bien que se sentía llenando su agujero apretado menos de dos horas antes. Entonces ella recordó de repente que ella también estaría acostada, donde él estaba pronto, su propio sexo bajo el cuchillo. Le dio un escalofrío por la espalda. La enfermera ató el cordón del testículo izquierdo. "Ya ves que acabo de atar el cordón, esto evitará que la sangre fluya cuando corte el cordón en un momento. Esencialmente, todo el flujo sanguíneo a este testículo se ha detenido con el tiempo, solo se encogería y moriría si lo dejamos unido", agregó.

Sacó unas tijeras quirúrgicas de la carretilla y cortó la cuerda, el testículo se liberó en su mano. Lo sostuvo momentáneamente para que su madre y su hermana la vieran, antes de colocarla en el cuenco metálico. Ella extrajo su testículo derecho a través del agujero y una vez más ella ató el cordón. -¿Quiere hacer los honores, señora Peters? -dijo mientras le extendía la tijera quirúrgica a su madre.

Su madre la tomó en la mano. "¿Dónde quieres que corte?" Preguntó acercándola.

-“Aquí mismo justo debajo del hilo”. Dijo la enfermera señalando la parte de la cuerda justo debajo de donde lo había atado.

Su madre colocó la tijera en posición con el cordón entre sus mandíbulas. "Mamá dijo que te calmaría un día, ¿no?", Dijo ella, cerrando la tijera, tomó mucho más esfuerzo cortar el cordón de lo que pensaba. Pero con un poco más de presión las hojas se cerraron completamente, dejando que su testículo cortado cayese en la mano de la enfermera, poniendo fin a su vida sexual de su hijo. La enfermera colocó el testículo con el otro en el recipiente metálico.

-"Wow eso fue duro, tienes que tener manos muy fuertes". su madre rió entregándole la tijera a la enfermera que las puso en el carro.

-“Te acostumbras después de un rato” -contestó ella, empezando a coser el saco vacío.
-“¿Has hecho esto a muchos chicos? -preguntó su madre.

-"Tenemos más chicas aquí que muchachos, pero he hecho aproximadamente veinte en los últimos dos años. Tengo una satisfacción extraña de ello”. Dijo la enfermera.

La enfermera terminó de coserlo y le aplicó un vendaje pegajoso sobre el corte. "Allí está todo hecho Marcus. Te quitaré la correa y podrás levantarte. Todo esto duró unos minutos. La enfermera se levantó y desabrochó los tobillos. Marcus se sentó y miró hacia abajo entre sus piernas. No podía ver realmente nada su pene todavía estaba duro, la mayor parte de su escroto estaba cubierto por el vendaje. Pero sabía lo que había perdido y sabía lo que significaba para él. Se levantó lentamente y volvió a ponerse el pantalón.

-"Si vuelves a la recepción te darán un paquete de información y podrás sentarte a esperar", dijo la enfermera abriéndole la puerta.

Marcus salió de la habitación y se dirigió a la recepción. Angelina se quedó nerviosa sabiendo que era su turno a continuación, no sabía qué esperar.

-“En seguida, Angelina, tú sigues”. Añadió la enfermera.

Angelina tenía tanto miedo pero no quería decir nada. Ella no quería que nadie supiera cómo se sentía, sabía que su madre solo tendría una oportunidad. Tratando de ponerse una cara valiente se quitó la ropa y se subió a la silla. La enfermera le ayudó a colocar las piernas en los estribos y las ató con seguridad.

-"Ahora te haré un examen rápido antes de hacer tu circuncisión. ¿Tienes alguna pregunta?"
-"¿Qué va a cortar de mí?", Le preguntó con curiosidad haciéndola sentir cada vez más nerviosa.

"Bueno, cariño, eso depende de lo que tu madre quiera", dijo volviéndose hacia su madre, "¿Qué quiere, total, parcial o básico?"

-No sabía que había tantas opciones -dijo su madre sorprendida-. "¿Cual es la diferencia?"

"Bien básico es donde simplemente quitamos el clítoris, la parte visible del clítoris y una pequeña cantidad del eje del clítoris. Las raíces del clítoris y los labios se dejan intactos. Este método hace que el orgasmo a través de la estimulación de las partes externas de la vagina sea imposible, pero el orgasmo todavía se puede lograr a través de la penetración. Parcial es donde quitamos todo el clítoris junto con sus raíces, pero dejamos los labios intactos. Este método corta el centro nervioso a la vagina efectivamente completamente entumecida sexualmente. El orgasmo será imposible pero con los labios intactos la vagina no aparecerá muy diferente. Y finalmente Completo es lo mismo que parcial, excepto para quitamos los labios y la capucha del clítoris, así, se da el aspecto suave y vacío", explicó la enfermera señalando los diagramas en la pared.

Su madre lo pensó durante unos instantes examinando cada uno de los diagramas. Angelina esperaba que su madre solo escogiera lo básico, ella seguía estando muy caliente y no quería pensar en la vida sin jamás volver a tener un orgasmo. Finalmente su madre rompió el silencio.

"Vaya a optar por el Completo, solo corte todo fuera de ella". Dijo su madre.

Angelina no podía creer lo que oía. "NO", gritó ella. "Mamá, por favor. No es justo".

-“¿No es justo?” Preguntó su madre con enojo.

¿Es justo que rompieras mi confianza? Considérate afortunado de que no te esté castrando también. Todavía podrás reproducirte a diferencia de tu hermano".

"En realidad ofrecemos eso como un servicio si lo necesita", agregó la enfermera mientras se ponía un par de guantes limpios. "Es un procedimiento un poco más complejo que la circuncisión, pero lo hacemos bastante aquí".

-"No está bien, nos limitaremos a la circuncisión por ahora. Pero si me da demasiados problemas, la traeré de vuelta”. Dijo su madre.

Angelina decidió no discutir, ella no quería empujar la paciencia de sus madres más. La idea de ser esterilizada parecía mucho peor que su situación actual, y sabía que su madre no estaba bromeando. La enfermera sonrió a Angelina mientras se sentaba en el taburete entre sus piernas. Ella extendió el sexo de Angelina con sus dedos.

-"Oh, sí, hay evidencia clara de actividad sexual reciente", dijo señalando el esperma que todavía rezumaba de su vagina.

-"Chica asquerosa", Dijo su madre con disgusto.

Angelina se sentía avergonzada y vulnerable. Había roto la confianza de su madre y ahora iba a pagar el precio final por su momento de estupidez. Ella se quedó allí mirando al techo mientras la enfermera examinaba la vagina con su dedo, se sentía bien. Trató de disfrutarlo mientras podía, sabiendo que una vez que saliera de la clínica nunca volvería a experimentar esa sensación otra vez. Cuando la enfermera retiró el dedo, Angelina soltó un pequeño suspiro, no quería que la sensación terminara. Mientras la enfermera realizaba el resto de su examen, cada toque se sentía como el cielo. Angelina estaba tan desesperada por gozar. Su hermano se había corrido justo antes de que su madre entrara en ella poniendo fin a su diversión, ella nunca llegó al orgasmo.

La enfermera pasó el dedo por el clítoris de Angelina, era tan sensible que tenía que morderse el labio para detenerse de gritar de placer.

-"Ahí está hemos terminado el examen. Solo te limpiare y luego haremos tu pequeña operación”. Dijo la enfermera.

Angelina observó cómo la enfermera se acercaba al fregadero y llenaba otro recipiente de metal con agua tibia. Todavía estaba tan desesperada por correrse, pero sabía que no se lo merecía. Empezó a darse cuenta de que había hecho mal, se sentía mal por romper la confianza de su madre. La enfermera llevó el cuenco y lo colocó en el carro.

"Mamá, ¿puedo...?"

Su madre la cortó. No estás desinflando tu salida de esta señorita. Debería haberte cortado cuando empezaste la escuela secundaria.

Los ojos de Angelina se llenaron de lágrimas. -No, mamá, por favor, escucha lo que tengo que decir. -Hizo una pausa y miró a su madre-. "Sé que pusiste tanta confianza en mí cuando decidiste dejarme mantener mi clítoris, porque no querías que pasara toda mi vida sin experimentar placer por el sexo. Y sé que rompí tu confianza por no esperar hasta que estuve en una relación seria de adulto. Soy tan estúpida y porque no puedo controlar mis impulsos merezco ser cortada. Lo siento mamá

La señora Peters se sintió muy conmovida por las palabras de su hija, se inclinó sobre ella y le dio un beso en la frente. "Eso son las momias buena chica. Ahora sabes que esto es por tu propio bien, ¿verdad? -susurró.

"Sí, mamá", dijo Angelina suavemente mientras asintió con la cabeza, las lágrimas empezaron a fluir por sus mejillas.

La enfermera tomó la jeringa de ducha y apretó el aire del globo. Ella colocó su boquilla en el recipiente de agua, liberando su presión y permitiendo que el globo se llenara de agua.

-"Espere", la madre de Angelina dijo cuando una enfermera estaba a punto de insertar la boquilla en el sexo de Angelina.

-“Sí, señora Peters, ¿qué pasa?” Pregunto la enfermera.

-"Sé que es inusual pero podría tener un último orgasmo, no es demasiado tarde para cambiar de opinión?", Preguntó su madre en un tono mucho más tranquilo que el que había estado usando desde que los atrapó.

La enfermera sonrió. -No, en absoluto -dijo, dejando la jeringa en el carro-.

Angelina no podía creer lo que acababa de oír, si sus piernas no estuvieran atadas con correa, habría saltado y besado a su madre. Abrió la boca para decir "Gracias", pero "Th", fue todo lo que logró antes de que su madre colocara su dedo sobre su boca.

-"Shhh... No tienes que decir nada. Quédate ahí, relájate y disfruta de que la enfermera te dara el orgasmo final”. Dijo ella, apartando el dedo de la boca de Angelina.

-En realidad, la señora Peters -interrumpió la enfermera-, no me es permitido hacerlo, ya que nunca dio su consentimiento en el formulario. Pero hay cosas que dicen que no se te permite demasiado", dijo ella moviéndose fuera del camino y haciendo gestos al sexo de Angelina.

La madre de Angelina se sintió un poco incómoda, su mente inundada con una mezcla de emociones. Se sentía un poco extraña al pensar que tendría que estimular a su hija. Pero al mismo tiempo se sentía orgullosa de ser ella la que le diera el último placer sexual que jamás hubiera experimentado en el resto de su vida. Se movió entre las piernas de su hija y se sentó en el taburete en el que la enfermera se había sentado. Miró el sexo expuesto de Angelina, la humedad de sus jugos la hizo resplandecer y brillar a la luz. Su clítoris estaba hinchado y palpitante, su corazón empezó a correr de excitación.

La enfermera percibió la inquietud de la madre de Angelina y se sentó a su escritorio para no estar mirando, esperando que eso ayudaría a relajarla. Solo háganme saber cuándo termine. Angelina a sí misma no le importaba quién lo hiciera, todo lo que quería era correrse. Miró a su madre sonriendo descaradamente. Sus sentimientos anteriores de vergüenza y nerviosismo, donde la sombra de la emoción del momento y su deseo de liberación que estaba tan desesperada por tener.

Su madre respiró hondo y colocó su pulgar sobre el clítoris hinchado de Angelina. Las caderas de Angelina se movieron un poco de la súbita sensación de placer. Su movimiento frotó su clítoris más duro contra el pulgar de su madre aumentando su placer.

-“Puedo decirte que realmente quieres esto, ¿verdad? -preguntó su madre suavemente-. ¿Realmente lo quieres?”

Angelina casi gritó, pero en lugar de dejar salir un excitado "Sí",

-"¿Dile a mamá lo que quieres?". Dijo su madre.
-“"Quiero que me hagas venir mami", Respondió Angelina

Su madre aumentó el ritmo frotando un poco más rápido. Angelina empezó a morderse el labio una vez más, casi ronroneando de emoción.

-¿Cómo te sientes cariño? -preguntó su madre deslizando suavemente un dedo de su otra mano en su húmeda vagina de Angelina mientras todavía frotaba su clítoris con el otro.

-"Se siente bien mamá", apenas podía hablar mientras el dedo de su madre empezaba a sondear su punto g, algo que ella no había descubierto. "Ahh... mmmm".

Angelina empujó su cabeza hacia atrás y cerró los ojos mientras los dedos de su madre hacían su magia, trayendo sus sentimientos más intensos que cualquier cosa que ella había experimentado con sus propios dedos mientras yacía en la cama por la noche. Cuando su madre deslizó un segundo dedo su cuerpo giró en ritmo con los movimientos de su madre. Su respiración se aceleró, su corazón latía más rápido que nunca. Su vagina se volvió más húmeda y viscosa. Incluso su madre podía sentir sus propios jugos comenzando a fluir, aunque ella nunca lo admitiría.

Angelina estaba en el cielo. Su situación actual era irrelevante mientras disfrutaba de su momento de felicidad. La idea de que iba a ser su último orgasmo ni siquiera cruzar su mente. La habitación se llenó con el sonido de sus suaves gemidos y los sonidos sordos hechos por el dedo de su madre trabajando su agujero húmedo. El olor de sus jugos femeninos llenaba el aire. Angelina empezó a arquear la espalda y acurrucar los dedos de los pies mientras se acercaba al clímax, sus músculos se apretaron alrededor de los dedos de sus madres.

-"Vamos cariño está bien, córrete para mamá". Su madre dijo trabajando sus dedos y frotando su clítoris aún más rápido.

Angelina empezó a retorcerse las caderas, una oleada de placer mayor que cualquier cosa que pudiera haber imaginado se irradio por todo su cuerpo. "¡Ahhh... Ahh0… Sí SÍ SÍ!", Gritó en la bienaventuranza cuando su orgasmo fue golpeado. Escupió una larga corriente de eyaculación golpeando a su madre en el pecho, luego otra y otra. Angelina no sabía si había desheredado o que había sucedido, no le importaba. Fue el orgasmo más intenso que había tenido en toda su vida. Su madre retiró los dedos, pero siguió trabajando su clítoris que rápidamente se estaba volviendo demasiado sensible.

"Buena chica, no puedo creer como te corriste,  ¿Lo disfrutaste?" Pregunto su Madre.

Angelina no pudo contestarse, su clítoris era ahora tan sensible cada movimiento de su pulgar de su madres hizo cosquillas haciéndola salir risitas. "A..  Al... Alto”, se las arregló para pronunciar a través de sus risitas. Su madre frenó los movimientos y se detuvo, levantando el pulgar de su clítoris. Sintiéndose muy contenta, su madre se puso de pie y caminó para estar junto a su hija y le dio otro beso.

-“¿Disfrutaste cariño?” Preguntó de nuevo.
"”Jeje... sí, mamá". Dijo Angelina todavía riendo.

-Bueno, ya sabes lo que tiene que suceder ahora, ¿verdad? -preguntó su madre con un tono más serio pero suave.

"Sí, mamá, tengo que ser circuncidada", respondió Angelina mientras la gravedad de la situación empezaba a volver a ella.

Su madre le sonrió un momento. -¿Y sabes por qué tienes que hacerlo?
-Porque no puedo controlar mis impulsos y quiero ser una buena chica.

"Eso es correcto cariño. Así que te acuestas como una buena chica y no te preocupes, "tu madre se volvió hacia la enfermera. "Estamos listas".

Angelina yacía con pequeñas oleadas de placer que seguían disparándose a través de su cuerpo. Los músculos de su vagina todavía se contraen y liberan, abriendo y cerrando su agujero. La enfermera se acercó y se sentó entre sus piernas una vez más.

-Lo siento por el desastre -dijo su madre sin saber qué decir.

-"Está bien, no se preocupe. Esto sucede mucho aquí", explicó la enfermera poniéndose otro par de guantes. "Te sorprenderás de lo intensas que son las orgasmos de las chicas cuando saben que es el último".

Su madre tomó su mano. "Las mamás esta aquí".

Angelina asintió con la cabeza y sonrió "Gracias, mamá", susurró mientras la enfermera empezaba a limpiar entre sus piernas. Su madre comenzó a acariciar su cabeza pasando sus dedos por su cabello. Angelina levantó ligeramente la cabeza para mirar lo que estaba haciendo la enfermera, su madre echó la cabeza hacia atrás.

"No mires hacia abajo, solo mantén tus ojos en mí, cariño, ok"

Angelina asintió con la cabeza, ella y su madre se miraron a los ojos cada una. Ambos sentían una conexión, un lazo más fuerte de lo que habían tenido en mucho tiempo. Angelina sintió una punzada aguda en su área más íntima y apretó la mano de su madre.

-"Está bien cariño". Su madre habló suavemente. Todo terminará pronto.

Angelina empezó a perder la sensación entre sus piernas cuando su vagina entera se entumió. Los ojos de su madre se llenaron de lágrimas cuando miró a su hija, allí estaba tan valiente. "Eres una chica tan valiente. Mamá está muy orgullosa de ti -empezó a sollozar-. Las lágrimas de su madre hicieron que Angelina se desmoronara también. Ella no pudo encontrar ninguna palabra para decirle a su madre, así que sólo sonrió. La enfermera se sentía muy emocionada por su espectáculo de emociones genuinas. Hizo un cambio para ver a una madre e hija derramando lágrimas de alegría cuando ella aceptaba su destino. En lugar de las habituales discusiones, luchas y reticencias que ella solía presenciar. En realidad tenía que luchar para mantener su compostura y no llorar a sí misma, pero ella siguió siendo profesional y se aferró a la tarea.

Angelina sintió una extraña sensación de tirón cuando la enfermera extendió uno de sus labios. La enfermera estaba decidida a hacer de esta una de las circuncisiones más puras que había realizado. Comenzó a cortar cuidadosamente en el tejido de los labios de buen grosor con una sierra especial lejos de donde se unía a su vulva. Mientras la hoja le mordía la piel, Angelina sintió una leve sensación de picazón, y apretó de nuevo la mano de su madre.

Quería ver lo que estaba sucediendo pero no se atrevía. La enfermera continuó cortando los labios sueltos, deteniéndose de vez en cuando para limpiar la sangre con una bola de algodón. Trabajó lentamente asegurándose de que dejara el grosor exacto de los labios detrás de todo el camino. Normalmente, simplemente las cortaría rápidamente en el punto en el que se unían, sin dejar rastro alguno, sino una pequeña cicatriz que sugeriría que estuvieron allí. Pero este no era un caso normal, ella había ganado tanto respeto por esta chica y quería dejar su propia marca en ella. Así que ella se opuso al procedimiento habitual y decidió dejar un poco de cada labio detrás como una marca de su respeto por esa chica.

Llegó al punto en el que los labios se unían al clítoris, con un pequeño corte quedaron libres en su mano. Lo desechó en el tazón junto con los testículos de su hermano. Angelina seguía apretando fuertemente la mano de su madre, mientras seguían mirándose a los ojos.

-“Lo estás haciendo muy bien”. Dijo la enfermera tranquilizándola mientras extendía sus otros labios-. "Ojalá todas las chicas que tuviéramos aquí, fuesen tan buenas como tú"

Angelina se sintió bastante satisfecha consigo misma, pero nunca respondió en su lugar sonrío ampliamente a su madre, que todavía estaba tan llorosa como ella.

-"Estoy muy orgullosa de ti, Angelina" dijo su madre mientras se inclinaba para darle otro beso.

-“Te quiero mamá”. Susurró Angelina mientras la enfermera empezaba a cortar lenta y cuidadosamente sus otros labios.

-"Yo también te quiero, cariño", dijo su madre dándole un beso más.

La enfermera sonrió para sí misma mientras continuaba cortando, prestando mucha atención a la cantidad de carne que dejaba para asegurarse de que ambos lados coincidieran. Su mano firme y habilidades con el bisturí eran impresionantes. Cuando alcanzó el punto de los labios restantes se unían al clítoris, se detuvo y limpió la sangre de nuevo con otro trozo de algodón que se sumergió en agua tibia. Tocando suavemente las heridas que había infligido. No los veía como heridas. Ella trata los pedazos de Angelina como una obra de arte. Cuidadosamente separó los labios del glande de su clítoris y lo desechó junto con los otros.

Angelina todavía no sabía exactamente lo que ya se había hecho. Todo lo que ella sentía era tirar y picar. Ella todavía quería echar un vistazo, pero decidió que probablemente no debería hacerlo. Tanto ella como su madre habían dejado de llorar y donde ahora solo se tomaban de las manos. Angelina seguía aceptando su destino y ni siquiera le importaba. Su madre le había dado el mejor último orgasmo de su vida a pesar de que no se lo merecía. Parte de ella estaba contenta de estar siendo cortada solo por lo cerca que ella y su madre se habían convertido como resultado. Su madre se sentía muy orgullosa de su hija por ser tan valiente, ella también disfrutó de su nuevo vínculo.

La enfermera tomó la capucha del clítoris de Angelina en una pinza y comenzó a cortar meticulosamente. No cortó la capucha entera, sino que cortó un trozo estrecho de carne en forma de 'V' que exponía el glande de su clítoris. Cortó el punto de la "V" de vuelta a donde la capucha se une a la vulva, dejando efectivamente dos pedazos de piel completamente separados. Con el glande del clítoris ahora expuesto, se detuvo para limpiar la sangre otra vez. La enfermera se apoderó del clítoris de Angelina entre la pinza pequeña. Colocó la hoja del escalpelo por encima del clítoris y empujó cuidadosamente la hoja. Angelina sintió una leve picadura, no peor de lo que había sentido antes.

La enfermera cortó lo más profundo que pudo para cortar la mayor parte del tejido que conectaba el clítoris al resto de la vulva como fuera posible. Cuanto más tejido de conexión pudiera cortar menos se rompería durante la eliminación del clítoris y sus raíces, lo que reduciría el tiempo de curación y los niveles de dolor durante la cicatrización de forma significativa. Ella sabía que tenía que ser increíblemente cuidadosa aunque un movimiento incorrecto, un deslizamiento rendiría a Angelina incontinente de por vida. Ella cavó el eje del clítoris muy lentamente y con cautela. La sangre brotaba de la incisión alrededor de su pequeño capullo.

Una vez que la enfermera se alegró de haber cortado todo lo que pudo sin causar un daño innecesario, dejó su bisturí. "Ok Angelina Necesito que te quedes inmóvil para mí ahora. Esto podría ser un poco incómodo, pero sólo durará unos segundos", agregó.

Angelina asintió con la cabeza y se preparó para al no saber qué esperar. Apretó la mano de su madre con anticipación. Su madre curiosamente miró hacia abajo entre sus piernas. No podía ver mucho desde su ángulo y todo lo que podía ver estaba empapado con una capa de sangre. Notó que la pinza colgaba allí clavada en el clítoris de su hija. Volvió la mirada hacia el rostro de su hija, con la esperanza de no darse cuenta de que había echado un vistazo.

La enfermera tomó la pinza y empezó a sacar el clítoris firmemente. Al principio, Angelina sintió una extraña sensación de atracción que parecía venir de algún lugar que no podía darse cuenta de dónde. A medida que las raíces de su clítoris comenzaron a separarse de su cuerpo, un fuerte dolor ardiente atravesó su estómago. Ella retorció los dedos de los pies y sus pies temblaron, empezó a sentirse enferma.

-"Está bien cariño, mamá está aquí". Dijo su madre sintiendo su malestar y acariciándole la cabeza otra vez.

Antes de que Angelina pudiera darse cuenta de lo que estaba sucediendo, el dolor cesó de repente mientras los últimos nervios restantes que conectaban su clítoris con su sistema nervioso fueron separados. De repente, Angelina empezó a llorar, de alguna manera supo que ese era el fin de la capacidad de experimentar otra forma de placer sexual de nuevo. Cuando la enfermera retiró el sangriento órgano en forma de «Y» de su cuerpo, también se sintió un poco triste al saber que acababa de terminar el disfrute de Angelina para el sexo para siempre.

-“¿Puedo verlo?” Preguntó Angelina con curiosidad, todavía sollozando.
-"Por supuesto que puedes". Dijo la enfermera sosteniendo la agonizante carne para que Angelina lo viera.

Angelina miró a las serpientes pequeñas lengua como un órgano colgando entre los dedos de la enfermera y sintió una sensación de pérdida que nunca había experimentado antes. Recordando todos los sentimientos asombrosos que jamás la había tenido, sabiendo que ahora solo eran un recuerdo lejano. Estaba molesta, pero en el fondo aún sabía que era lo mejor. Se volvió hacia su madre.

-"Te amo, mamá", sollozó.

Su madre le dio otro beso cuando su clítoris fue arrojado al recipiente. "Yo también te quiero, mi chica especial"

La enfermera limpió la zona una vez más y comenzó a coser las heridas. Incluso la costura se hizo con cuidado para que todo se curara perfectamente dejando sólo un mínimo de cicatriz. Inspeccionó a fondo su trabajo. Había dejado dos tiras de labios muy pequeñas a lo largo de cada lado de la rendija de Angelina, ambas apuntando a las dos secciones restantes de su capucha del clítoris, que enmarcaban la zona donde solía estar el clítoris. Estaba satisfecha con su trabajo y satisfecha consigo misma, había dejado su propio toque personal en esa mujer joven muy notable. Se levantó y desató las piernas de Angelina.

-“Ahí está, cariño, ya terminamos”. Dijo la enfermera con una sonrisa.
-“Te manejaste tan bien cariño” Añadió su madre-.

Su madre y la enfermera la ayudaron a ponerse de pie. Al principio no podía estar en pie, sus piernas se sentían como jalea. La apoyaron hasta que pudo.

-“¿Cómo te sientes ahora?” Le preguntó la enfermera mientras la ayudaban a acercarse al escritorio.

-"Se siente un poco gracioso ahí abajo, y un poco adolorido", dijo Angelina mirando el hilo de una de sus puntadas sobresaliendo de su vagina.

La enfermera tomó una caja de píldoras y se la entregó. "Tome uno de estos cada seis horas ayudará con el dolor".

-“Gracias”. Dijo, extendiendo la mano y tomando la caja-. "¿Puedo vestirme ahora?", Preguntó.

-"En un momento, hay una cosa más que necesito darte", dijo la enfermera al ir a un armario y sacar una caja de pañales de tamaño adulto.

Angelina miró la caja. Recordó a una de sus amigas diciéndole que la circuncisión podría hacerte perder el control de la vejiga si algo salía mal. Por un segundo su mundo entero sintió como si hubiera sido derribado y su corazón se hundió, pensó que tendría que usarlos para el resto de su vida.

-¿Tendré que usarlos para siempre? -preguntó ella, sonando decepcionada.

-"No, solo los necesitarás durante un par de semanas, ya que puedes experimentar algunas fugas y un poco de sangrado mientras estás sanando. Ellos sólo ayudarán a proteger tu ropa y evitar que tengas algún accidente embarazoso". La enfermera le aseguró que ella al entregarle el pañal.

Angelina se sintió tan aliviada y sonrió de nuevo cuando su madre la ayudó a ponerlo, y la ayudó a deslizarse su pantalón sobre la parte superior. Para sorpresa de todo el mundo, le dio un abrazo a la enfermera: "Gracias", dijo.

-“Me temo que no necesitas agradecerme, estaba haciendo mi trabajo”. Dijo la enfermera entregándole la caja de pañales a su madre y abriendo la puerta para que se fueran.

La madre de Angelina la ayudó a regresar a la recepción. Caminar era doloroso como ella pensó que sería, solo tiraba de sus puntos de sutura un poco y se sentía incómodo. La señora de la recepción le entregó un paquete, una bolsa de plástico rosa llena de folletos, cremas y cosas. Aquí tienes tu paquete de información. En el interior encontrarás folletos sobre todo lo que necesitas saber después de la atención, así como algunas cremas que pueden ayudar con el proceso de curación".

-“Gracias”. Dijo su madre.
-"”Cualquier pregunta solo llama. Ten un buen viaje a casa”. Dijo la recepcionista mientras sonreía.

La madre de Angelina la ayudó a salir al coche. Su hermano estaba sentado en el asiento trasero sintiéndose triste por sí mismo.

-"Hey Marcus, ¿cómo te sientes ahora?" Preguntó su madre.
-"Bien, supongo", dijo más interesado en jugar su juego.
-¿Entiendes porque mamá tenía que cortarte los huevos? Le pregunto su madre.
-"No". Murmuró todavía absorto en su videojuego.
-“Bueno, ¿es verdad, cariño?” Preguntó sonriendo a Angelina.
-“Sí, mamá”. Dijo Angelina, sonriéndole de nuevo.
-¿Qué dicen si vamos a McDonald's por un té? Podemos ir por la ciudad".
-“No me molesta”. Gimió Marcus.
-"Sí, por favor, mamá". Dijo Angelina emocionada.
-"McDonald's entonces", dijo su madre alegremente mientras miraba el coche.

Angelina miró por la ventana mientras su mamá conducía por el estacionamiento para dar la vuelta. Mientras pasaban lentamente por las puertas principales de la clínica algo atrajo la atención de Angelina. Era la chica con la que había hecho contacto visual en la recepción antes de dejar la clínica con su madre. Ella estaba llorando incontrolablemente, su rostro estaba pálido, y su expresión era  vacío y pérdida. Ella repetía "No", una y otra vez. De repente, Angelina se dio cuenta del porque cuando vio los dos vendajes pegados a cada lado de su bajo vientre, justo por encima de la cintura de su pantalón.

Un signo de que sus ovarios y cualquier esperanza o sueños que ella podría haber tenido un día de tener niños quedaron en un plato en algún lugar de la clínica. Angelina intentó no pensar en ello. Cuando salieron del estacionamiento y se fueron por su camino, la chica se convirtió en un recuerdo lejano como sus orgasmos.




Historia Original Aquí.





Autor: Darkgirlbex       Traductor: DarkSoul

BAÑO ANTES DEL CORTE

Su nombre es Tony es mi hijo tiene 15 años recién cumplidos lo adoro con todo el alma pero él no es como un adolescente norma, al tenerlo tuve un problema en la placenta lo que lo hace ser algo retrasado, no es que sea estúpido, de hecho es muy inteligente según pruebas que se le practicaron algunos años atrás demostraron que tienen una inteligencia superior a la media pero su condición hace que ser muy inocente, hace cosas sin pensar en las consecuencias y si le gustan las hace sin parar lo que algunas veces es peligroso......


BAÑO ANTES DEL CORTE
Su nombre es Tony es mi hijo tiene 15 años recién cumplidos lo adoro con todo el alma pero él no es como un adolescente norma, al tenerlo tuve un problema en la placenta lo que lo hace ser algo retrasado, no es que sea estúpido, de hecho es muy inteligente según pruebas que se le practicaron algunos años atrás demostraron que tienen una inteligencia superior a la media pero su condición hace que ser muy inocente, hace cosas sin pensar en las consecuencias y si le gustan las hace sin parar lo que algunas veces es peligroso.


[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [INCESTO] [PADRES]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Su nombre es Tony es mi hijo tiene 15 años recién cumplidos lo adoro con todo el alma pero él no es como un adolescente norma, al tenerlo tuve un problema en la placenta lo que lo hace ser algo retrasado, no es que sea estúpido, de hecho es muy inteligente según pruebas que se le practicaron algunos años atrás demostraron que tienen una inteligencia superior a la media pero su condición hace que ser muy inocente, hace cosas sin pensar en las consecuencias y si le gustan las hace sin parar lo que algunas veces es peligroso.

Hace algunos meses atrás descubrió la masturbación por sí solo, algo que me temía desde hacía mucho tiempo desde que entro a la pubertad, comenzó a andar por cosa solo en ropa interior ostentando una visible erección debajo de su prenda, se masturbaba a todas horas y hace una semana intento tener sexo conmigo su madre mientras dormía en la noche en mi cama, dado que soy madre soltera no tengo un esposo que imponga una figura paterna por lo que Tony es algo rebelde, aquello sabía que estaba mal le insistí que no debía hacerlo con nadie a menos que la otra persona quisiera. 

Hace una semana recibí una llamada del colegio al que asiste donde me informaron que intento propasarse con una de sus compañeras, aquello fue todo supe que debía actuar y rápido o Tony podría meterse en problemas grabes que lo apartarían de mi para siempre, ¿pero qué podía hacer? La respuesta vino de una fuente inesperada “la televisión” viendo un documental de “Animal Planet”, la solución era la castración, aunque era algo drástico supe que era la única solución que tenia para controlar los impulsos sexuales de mi hijo cada vez más exaltados.

Siendo enfermera quirúrgica no iba a tener problema alguno en llevar a cabo ese procedimiento pero tampoco quería que mi hijo perdiera su capacidad sexual sin que supiera lo era estar con una mujer, por lo que pensé en contratar una prostituta, luego de pensarlo mucho me dije que lo mejor era que yo fuera la mujer que se quedara con su virginidad y al mismo tiempo disfrutara algo, hacia ya más de 15 años que no tenia sexo y pensar como lo iba a despojar de sus testículos me hizo sentirme muy excitada por alguna razón. 

Tony fue suspendido tres días de la escuela por lo que debía regresar a clases el próximo lunes, era jueves y sabía que debía darme prisa, esa tarde me bañe muy bien perfumando mi cuerpo lo mejor posible prepare todo para el retiro de los testículos de mi hijo y espere a que el sol casi se ocultaba para llamar a Tony a mi habitación.

Modestia aparte debo decir que a mi edad era una muy sabrosa madurita con unas piernas muy firmes y tersas, unos pechos grandes redondos, con unas nalgas también grandes como firmes, y una muy estrecha cual me depile ese día por completo para que mi hijo tuviese una grandiosa visión de mi sexo.          

Esa misma noche ya con Tony en mi habitación lo desvestí, cuanto le quite su trusa (slip) quedo al descubierto su pene en completa erección me lo lleve al baño en donde nos bañamos juntos y cuando terminamos lo lleve de nuevo a mi habitación, no me puse calzón (braga) y la verdad me veía hermosa, sexi y hasta algo puta los ojos de Tony no se apartaban de mis senos y entrepierna se notaba que aquella visión de su madre desnuda le encantaba.

No pude esperar más y ahí mismo me arrodille frene a mi sorprendido hijo  y me llevo su duro pene a mi boca mientras con una de mis manos me abrí un poco mi vagina ya algo húmeda deseosa de tener su pene joven adentro mientras le chupaba su pene con uno de mis dedos me lubricaba mi vagina y también me frotaba mi inflamado clítoris.      

Tuve que detenerme dado que sentí qué Tony iba a terminar en mi boca si continuaba por lo que me incorpore y nos dirigimos a la cama agarrados de la mano ya en la cama nos besamos para luego apoyar la cabeza en la orilla de la cama y abrí mis piernas e hice que Tony comenzara a lamber a pasar su lengua por mi vagina para rematar en mi glande, de inmediato comencé a gemir deseando que mi hijo me la metiera y que hiciera gozar una vez más con su pene que pese a su edad era de 18 cm.

Esta vez deje que Tony se diera gusto con mi vagina por un buen rato dándome sexo oral y me hizo venir en su boca varias veces pero para mi sorpresa mi hijo pareció disfrutar del sabor de mis jugos y por fin me incorpore y le di unas nalgadas pero no fuertes o de castigo solo para alentarlo lo acomode entre mis piernas, con su rostro a la altura de mis senos, sin ningún temor por lo excitada que estaba tome su pene y lo coloque en la entra de mi vagina para luego atraer su cuerpo con mis piernas que rodeaban su cintura que hizo que me metiera su pene hasta el fondo y pego un gemido de placer y comenzó a moverse exquisitamente.      

Con su pene endurecido por completo que entraba y salía de mi húmeda vagina la cual se abría para recibir el miembro de mi hijo mientras Tony  me mordía, chupaba y succionaba mis pezones con mis manos y boca apretando la sábana para ahogar los gritos que de nuevo sentirme mujer en mucho tiempo me provocaban.      

Sin que se lo pidiera Tony acelero el ritmo de su embestidas sus huevos chocaban con mis nalgas mientras me corría una y otra vez como pocas veces lo había hecho incluso cuando su padre me penetraba en mi juventud, me penetraba con tanta furia de pronto Tony acelero aun más y lo eyacular sentí que se me vino con mucha fuerza inundando mi vagina con su leche entre gemidos, voltee a ver si aun la tenia dura pues la sentía aun entrando y saliendo de mi vagina y mientras me agarraba de mis grandes pechos muy duro.

Ambos estábamos cansados nos quedamos quietos un momento y tome un poco de papel desechable y me arrodille para limpiar su pene con mi boca y con el papel limpie mí vagina para luego hacer que se acostara y se monto sobre su aun dura erección para comenzar a moverme lentamente y fui acelerando hasta que mis movimientos fueron brutales y sentí que le iba a quebrar su pene y no pudo más se volvió a venir en mi interior dejando toda su espesa leche adentro de mi vagina.   

Nos quedamos recostados mirando el techo en silencio y tras unos 3 minutos se rompió el silencio y Tony muy feliz comenzó a reír a mi lado su rostro reflejaba que se sentía todo un hombre con ello me hizo derramar algunas lagrimas pues sabía lo que estaba por pasar, me sentía llena totalmente por su leche cuando me baje de la cama sentía como su leche que me llenaba mi vagina comenzó a resbalar por mis piernas, una lagrima rodo por  mi mejilla al comprender que nunca volvería a sentir la leche de mi hijo resbalar por mis piernas de esa manera.

Hice que Tony se pusiera de pie y me lo lleve al baño de nuevo, la bañera estaba ya casi llena por lo que le hice meterse en ella para que se bañase, hice lo mismo pero termine rápido, para proceder a bañarlo muy bien, sobre todo su pene y huevos se los frote muy bien con un jabón especial, corrí su prepucio hacia atrás para lavan muy bien su glande que aun estaba cubierto por rastro de su semen y mis jugos íntimos.

Cuando termine de bañar a Tony, tenía una nueva dura erección, lo seque muy bien, usando tres toallas nuevas para ese lave, una vez que lo tuve bien seco lo lleve a mi cuarto de nuevo Tony estaba reluciente de felicidad, creo que pensaba que seguiríamos teniendo sexo, la llegar coloque una sabana quirúrgica sobre una mesa rectangular donde le pedí que se acostara boca arriba lo que hizo sin reparo alguno, una vez que estuvo acostado lo asegure con correas que pase sobre su pecho y abdomen.

Hice que levantara las piernas que asegure con unas correas en los tobillos que las dejo flexionadas en lo alto, luego rápidamente le inyecte un anestésico potente pero local en cada uno de sus testículos, Tony se sacudió un poco cuando las agujas penetraron en sus testículos pero no dijo nada, espere unos segundos para que la anestesia hiciera efecto, pero mientras tanto para tranquilizarlo tome su pene y comencé a masturbarlo, Tony no tardo en comenzar a gemir de placer, con liquido transparente saliente de la punta de su pene.

Cuando comprobé pinchando con una aguja sus testículos que la anestesia había hecho efecto, con rapidez hice un largo como profundo corte en medio de su escroto, para que solo apretando su bolso de piel abierto extraer sus testículos de su interior, coloque varios puntos en los conductos que unían sus testículos a su cuerpo y corte cada uno de ellos entre los puntos, apenas y hubo algo de sangre.

Tony apenas se percato que lo había despojado de su virilidad, con rapidez y destreza coloque las prótesis testiculares que suture a sus conductos cortados y suture su escroto con puntos finos para dejar las menor cicatriz posible que dado la piel de escroto poco se notaria.

Luego que termine, seguir masturbando a Tony hasta que se vino de nuevo, luego se durmió desnudo sobre mi cama lo cuide los siguientes días, masturbándolo y dándole una mamada e incluso dejando que me penetrara cuando me lo pedía, hasta que su corrida era solo un liquido amarillento y sus orgasmos sentía no eran tan intensos como antes, poco a poco las ganas de sexo de Tony fueron bajando como sus erecciones, también su comportamiento cambio y comenzó a comportarse como un adolescente normal, gracias a las dosis de testosterona que le daba su cuerpo se desarrollo como hombre e incluso volvió a tener erecciones y de vez en cuando dejaba que tuviera sexo conmigo.

Hoy en día vive solo a los 26 años término la universidad y esta por casarse con una linda mujer que lo ama y se por ella misma que tienen bien sexo pese a que Tony es un eunuco, por medio de drogas para la impotencia es que puede tener una firme erección de 26 que hace gemir de placer a su prometida y no solo a ella a mi también cada que viene a visitarme una vez al mes.

Adoro a mi hijo y a su bien dotado pene pese a no poder disfrutar de su espesa leche como aquella noche resbalando por mis piernas justo cuando lo lleve al “Baño antes del Corte”.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com 





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VERÓNICA CARO REVOLCÓN

Cuando éramos pequeños mi hermanita vio una tarde ver a mis padre tener sexo lo que la marcho no solo a ello sino a mi también pues hacia que jugáramos a papá y mamá, nos desnudamos para que tuviéramos sexo, por aquellos días mi pene era aun muy pequeña, en ese tiempo yo no entendía bien de eso, pero se me formó el morbo por mi hermana, como a los 9 años nos mudamos a otra ciudad, y dejamos de hacerlo......


VERÓNICA CARO REVOLCÓN
Cuando éramos pequeños mi hermanita vio una tarde ver a mis padre tener sexo lo que la marcho no solo a ello sino a mi también pues hacia que jugáramos a papá y mamá, nos desnudamos para que tuviéramos sexo, por aquellos días mi pene era aun muy pequeña, en ese tiempo yo no entendía bien de eso, pero se me formó el morbo por mi hermana, como a los 9 años nos mudamos a otra ciudad, y dejamos de hacerlo.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [CIRCUNCISIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Cuando éramos pequeños mi hermanita vio una tarde ver a mis padre tener sexo lo que la marcho no solo a ello sino a mi también pues hacia que jugáramos a papá y mamá, nos desnudamos para que tuviéramos sexo, por aquellos días mi pene era aun muy pequeña, en ese tiempo yo no entendía bien de eso, pero se me formó el morbo por mi hermana, como a los 9 años nos mudamos a otra ciudad, y dejamos de hacerlo, crecimos sin pensar mucho en ello aunque siempre lo recordaba.

Ya con 15 conmigo cursando el último año de secundaria, y mi hermana con 14 en un año por detrás, Ella ya se había desarrollado muy bien, tenía un cuerpazo, unas lindas piernas torneadas, nalgoncita, y sus senos que ya eran grandes, éramos de piel morena clara, en ese momento era delgado desde niño, bueno; un día sábado me levante como a las 8:00 con mi pene bien parado, (mi papá me daba revistas playboy, donde veía mujeres desnudas, y me calentaba mucho, comenzando a masturbarme a los 13) si a tan temprana edad,       

Bueno ese día sábado salí de mi cuarto, hacia el baño, y al pasar por la recamara de mis hermanas vi entreabierta la puerta, y pude ver a mi hermana desnuda acostada en su cama, tocándose y de vez en cuando gemía, entre y ella de inmediato se tapó con sus sábanas, me acerque y ella noto mi erección debajo de mi ropa interior, me senté a un lado y le pregunte por mis papás, ella me contestó.

-“Se fue a desayunar con los abuelos” Me contesto.

Entonces me di cuenta que solo estábamos los dos en casa,

-“¿Que estabas haciendo?”. Le pregunte
-“¡Nada!” Me dijo respondió.

Y se sonrió de manera muy picara, metí mi mano hacia sus senos y los comencé a tocar, acariciándolos,  sentía mi pene muy dura y me empezó a salir líquido de la punta, mientras me acostaba a su lado, le dije algo tímidamente.

-“¿Recuerdas cuando jugábamos de más chicos a la mamá y papá?” Le pregunte.
-“Sí, me acuerdo”. Me respondió.

Y volvió a verme con esa mirada picara, supe que era mi oportunidad y le dije que me gustaría hacerlo de nuevo, jalándole las sábanas, las que tiré al piso, lo que hizo que ella quedase desnuda ante mis ojos, pude ver su vagina al velluda (hasta creo que tenía más que yo), si se desarrollo muy bien, estaba muy buena, y se lo dije y ella respondió con un 'gracias' me acerque y la bese,  empecé a tocar su vagina que ya escurría, lo que la hizo abrir sus piernas.     

Comencé a acariciar su vagina, con ella moviéndose rico, me levante rápido y me quite mi trusa (slip), y ella miro mi pene, bien erecto, abrió los ojos y me dijo algo ruborizada.

-“Esta muy grande, y gruesa, como la de papá o más”. Dijo ella.

Para casi de inmediato ella proceder a agarrar mi pene para apretarla con una de sus manos, lo que me hizo sentir aun más caliente, abrió bien sus piernas, y me dijo métela ya, al hacerlo, sentí la más rica sensación, estaba súper húmeda, y comenzamos a movernos, comencé metiendo y sacando mi pene y ella sus caderas, nos besábamos mucho, y los dos jadeando, luego me dijo.

-“Espera, no te vayas a venir, más despacio”. Me dijo ella.

Sentía muy rico, le besaba los pechos y ella gemía, apretando los ojos, de vez en cuando se le salía uno que otro grito, y me decía.

-“Se siente muy bien rico, ya me vine dos veces”. Me dijo entre gemidos.

Por mi parte sentía como mi pene vibraba en su interior cuándo tenía un orgasmo, no sé cuanto duramos haciéndolo (quizás las masturbadas, ayudaron a que durara), hasta que los dos, ya estábamos muy mojados de sudor, sentí que ya no podía más, y me vine abundantemente, jamás había sentido venirme así como cuando lo hice con una mujer, y casi me sentí desmayar, y ella seguía moviendo sus caderas, al sentir que me vine, tuvo un gran orgasmo, grito, lo cual me excito mas y seguí penetrándola, un poco más y me abrazaba atrayéndome hacia ella, abría más sus piernas, puse mis manos en sus nalgas y se las apreté.

Metí un dedo en su ano, y sentí como me lo apretaba, se volvió a venir, gritando y yo también me vine de nuevo, igual o más que la primera vez, quedamos quietos, conmigo encima de ella, nos besamos con pasión y me dijo.

-“Qué rico me cogiste, hasta me tiemblan las piernas”. Me dijo mi hermanita sonriente.

Me hizo a un lado, se subió encima de mí y me beso riquísimo, me dijo

-“Me voy a bañar, y se levanto”. Pudimos ver los dos como escurría mi leche, y sonriendo me dijo.
-“Lo bueno que ayer termine mi regla”. Camino moviendo sus ricas nalgas, duras y le dí una nalgada, se volteo y me dijo riendo.

-“¿Vienes a enjabonarme?” Para luego meterse al baño.       

Me levante y vi las sábanas muy mojadas, con restos de mi leche, también con algo de sangre ya que la había desvirgado, la toque y me lleve los dedos a la nariz para olerlos, pero no los probé. Pensé pues que el agua estaría muy fría, pero de imaginarme tener sexo con ella bajo la regadera me hizo tener una nueva erección, y me metí al baño, ya dentro la vi lavándose la vagina, y me metí a la regadera, ella me vio posando sus ojos sobre mi nueva y durísima erección le dije

-“¿A ver si no llegan mis papás”. Se río y me dijo
-“No, van a llegar hasta en la tarde”. Y se río.

Me lave mi pene y la sentía como babosa por sus jugos y mi leche, luego la abrace para besarnos, comencé a meterle un dedo en su ano, que me apretaba, y con la otra mano acariciaba su vagina, le besaba sus senos mordiéndole las aureolas, y me dijo

-“Me cogiste muy rico”, La mire a los ojos mientras me lo decía.

Me tomo mi pene y agrego,

-“La tienes muy grande”. Me dijo

Y se agacho para empezar a lamber primero con la lengua, mientras con su mano hacía movimientos de arriba hacia abajo, y me apretaba el pene, me dijo vamos a la recámara, cerro las llaves del agua, al entrar a la recamara ya la llevaba agarrada de la cadera, escurriendo agua los dos nos subimos a la cama, se puso en cuatro y mire su vagina peluda, y sus lindas nalgas.         

Sin esperar más la penetre por la vagina y se comenzó a mover viniendo al encuentro de mi pene cuando se la metía, así tomamos ritmo y empecé a escuchar como golpeaba mi pelvis con sus nalgas, y el chof chof de mi pene en su vagina, me dijo entre jadeos.

-“Avísame cuando sientas que te vienes',
-“Sí”. Solo atine a decir.

Me moví más, sentía como su vagina palpitaba y se empezó a venir, entre jadeos y grititos me dijo “que rico” y empecé a sentir que me venía, lo saque y ella se volteo y metió mi pene en su boca, y me empezó a dar una mamada, ¡qué delicia sentí! Y comencé a venirme en su boca y ella succionaba más, yo gozaba luego se despego y me dijo a ver intenta meterla en mi culito, pero despacio.

Se lo acerque e intente pero no pude meterla, además me dijo que le dolía, entonces me acosté y le dije chúpamela y yo te chupo así como había visto en las revistas de mi papá, comenzamos a hacer un 69, ella chupando mi pene y yo su vagina como ano, estuvimos un buen rato, y le metía un dedo tratando de abrirle si ano, luego le dije “ahí te voy”, nos acomodamos de nuevo para comenzar a meter mi glande, despacio, ella cerraba los ojos y apretaba los puños en las sábanas, poco a poco la fui metiendo, hasta que entro toda, le toque su vagina que escurría, con ese jugo lubrique mi pene.

Se sentía seco, me comencé a mover y ella igual, comenzamos más rápido hasta que no pude aguantar más me vine, luego sentí como ella apretaba mi pene con su ano, y mis dedos en su vagina, y terminamos, me recosté de lado, hasta que se me bajo la erección.

De pronto la puerta se abrió y mi mamá entro para encontrarnos acostados desnudos aun abrazados durmiendo, con mi pene entre las nalgas de mi hermanita que de cuyo culo brotaba mi semen que escurría por su nalga izquierda.

Recuerdo despertar por el grito de mamá que atrajo a papá a la habitación también al ver lo que pasaba ambos se abalanzaron contra nosotros, mamá comenzó a abofetear a mi hermana mientas papá me tomo de los cabellos y le saco a rastrar de la habitación, me llevo hasta la cocina donde me dejo casi inconsciente de los dos tremendos golpes que me dio tanto en mi vientre como en mi rostro.

Me desperté gritando de dolor.

-“AAAAAAAAHHHHH”. Gritaba.

Eso es porque mi padre me arranco mi escroto con mis huevos adentro con la ayuda de un afilado cuchillo, no conforme con eso me circuncido también arrancándome brutalmente mi prepucio, apenas recuerdo cuando mi padre puso mis huevos en la licuadora y la encendió me desmaye escuchando ese ruido mientas mis preciadas perlas eran molidas por las afiladas aspas de la licuadora.

Cuando me recupere de mi castración y circuncisión fui enviado a una academia militar, donde permanecí hasta los 18 años, luego me fue sin decir nada no he sabido nada de mi hermana y padres en 10 años hace unos días recibí un mail de mi hermanita, me quería ver por coincidencias de la vida terminamos viviendo en la misma ciudad.

Mientras conducía a su casa me pregunto qué sentiré cuando la vea, rabia, enojo, amor, deseo, no lo sé, pero algo si se, es que aquel rico revolcón con ella que me costó muy caro.





Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ATRAPADO POR MI PADRE

Aquella tarde estábamos estudiando en mi cuarto, cuando el dijo que necesitaba ir al baño por lo que le indique en donde estaba, mientras me quede sentado inmóvil y mudo en mi silla que estaba junto a la puerta, le espere sintiendo que el tiempo era eterno, finalmente entro en la habitación con una toalla enrollada en la cintura, se metió a la cama y quedo solo con bóxer por debajo de la sábanas, me quede sin hablar, sin moverme de la silla en la que estaba, hasta que me pidió que me acercara, así lo hice, pero no me quite ninguna prenda......


ATRAPADO POR MI PADRE
Aquella tarde estábamos estudiando en mi cuarto, cuando el dijo que necesitaba ir al baño por lo que le indique en donde estaba, mientras me quede sentado inmóvil y mudo en mi silla que estaba junto a la puerta, le espere sintiendo que el tiempo era eterno, finalmente entro en la habitación con una toalla enrollada en la cintura, se metió a la cama y quedo solo con bóxer por debajo de la sábanas, me quede sin hablar, sin moverme de la silla en la que estaba, hasta que me pidió que me acercara, así lo hice, pero no me quite ninguna prenda.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES]



Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Andy de 17 años parecía tener 20 e incluso mucho más, era rubio poseedor de un grandioso cuerpo y un par de nalgas supremas, era gay lo supo desde los 14 años, vivía con su padre un hombre machista que quería que su hijo fuese un conquistador de chicas como él lo fue en su juventud, su madre no soportando el machismo de su padre se divorcio de él cuando Andy tenía 12 años, Luego se caso de nuevo y tuvo dos hijos más pero viva lejos en otra ciudad, a los 15 Andy perdió la virginidad anal desde ese momento supo que lo suyo era ser penetrado por un hombre.

Por supuesto esto no lo sabía mi padre, pretendía conquistar a chicas de mi edad para que él no sospechara nada. Una tarde quede con mi amigo para estudiar, mi padre se había marchado para jugar domino con sus amigos era viernes por lo que tenía la casa sola para mi, sin peligro alguno podría seducir a mi amigo ya que por lo regular mi padre no regresaba de sus juegos de domino hasta la madrugada y por lo general muy borracho.

Aquella tarde estábamos estudiando en mi cuarto, cuando el dijo que necesitaba ir al baño por lo que le indique en donde estaba,  mientras me quede sentado inmóvil y mudo en mi silla que estaba junto a la puerta, le espere sintiendo que el tiempo era eterno, finalmente entro en la habitación con una toalla enrollada en la cintura, se metió a la cama y quedo solo con bóxer por debajo de la sábanas,  me quede sin hablar, sin moverme de la silla en la que estaba, hasta que me pidió que me acercara, así lo hice, pero no me quite ninguna prenda.

Me metí debajo de las sabanas como él, pero totalmente vestido, traía un short y bóxer ajustado y una playera, estábamos de un extremo a otro de la cama, él tuvo siempre que ir tomando la iniciativa, así que me acercó y puso su mano sobre mi pene por encima del pantalón, mi pene era pequeño, pero ya estaba todo erecto, más que nada por la situación, porque estaba muy excitado, empezó a masajear mi pene por encima de la ropa y después de un rato me pidió hacer lo mismo con él, esta sería la primera vez que le tocaba su miembro con la intención de tener sexo, lo hice y sentí su pene, un pene si bien no largo, quizá la misma longitud que el mío de 17 cms, era grueso, pero muy grueso, sentí miedo, pero no dije nada.

Si bien había tenido sexo ya dos veces con distintos hombre todos tenían penes delgados, empezamos a tocarnos con lo que a él le quedaba de ropa y yo aún vestido completamente, hasta que me pidió que me quitara todo y el hizo lo mismo con su bóxer, y así es como sentí contacto con su pene era enormemente gruesa comparada con la mía, nos masturbábamos mutuamente y así solo por unos minutos le dije que iba a terminar, y lo hice, solté chorros de semen que incluso le cayeron un poco en algunas partes de su cuerpo, después de eso, él me dijo que también terminaría y así fue, era extraño sentir como palpitaba su pene en mi mano cuando estaba eyaculando y parte de su semen quedo en mi mano derecha. 

Estábamos los dos deslechados solamente por las manos de cada uno, sin que hubiera pasado nada más, pero seguíamos debajo de las sábanas sin decir, ni hacer nada, hasta que el me pregunto si estaba bien, dije que normal y propuso hacer otra cosa tomo mi mano, la misma donde aún tenía restos de su leche y la llevo a su pene, estaba dura de nuevo, empecé nuevamente a masturbarlo y me pidió que me acercara más a él, pero al moverme me halo con la intención de que quedara encima de él, como para cabalgarlo.

-“¿te la meto?” Me pregunto.

Sin pensarlo mucho le dije que sí, con algo de temo, pero le dije que antes tenía que probarla con la boca, bajé hasta ella, y me la trague extasiado, puesto que siempre había deseado tener un pene como ese en mi boca y mamarla con devoción, al pasar la lengua por la puntita, pude sentir el sabor fuerte de su leche, puesto que hacía solo unos minutos había eyaculado, y después la metí completamente a mi boca, le lambia la punta que era lo más rico que tenía y después intentaba tragarla completa, apenas y pude por el grosor que tenia, pero tengo la boca un poco grande y logre metérmela para succionarla.

Al parecer lo hacía muy bien, porque me decía que le gustaba mucho y que lo estaba haciendo excelente, le agarré gusto, me encanto la sensación de tenerla en mi boca, estaba suave, caliente, con sabor a semen, lo que había deseado desde hacía mucho, por fin se estaba haciendo realidad, seguí comiéndome su pene hasta que me canse y la mandíbula me dolía, termine para subir a su rostro, me pregunto si pasábamos a lo siguiente, asentí, y me monte sobre él, puso algo de lubricante en su erección, no hubo besos, ni dilatación previa, no sé cómo fue que acepte así nada más, pero no son pensaba más que en sentir aquel miembro en mi interior.

Intente sentarme y ser penetrado por aquel tremendo trozo, pero era casi imposible a pesar del lubricante, pero seguí intentando, debido a los intentos mi ano se fue dilatando hasta que finalmente cedió su glande entro, pero faltaba casi todo lo demás, que como ya dije, no era muy larga pero si muy gruesa, sentí dolor, pero soportable y seguí intentando que entrara más, sentía dolor cada vez más intenso, pero seguí y seguí hasta que tenía ese tremendo trozo en mi ano por completo, era maravilloso, era doloroso, pero la adrenalina de cómo se estaba dando toda la situación desde el principio no me permitió sentir el dolor de manera tan insoportable.

Así que empecé a moverme, me sentía lleno, sentía mi culo tenso, al máximo, cabalgue apenas unos minutos su pene no tardo mucho en sentir como comenzó a palpitar en mi interior lo que me hizo comenzar a gemir al sentir mayor placer de pronto me aviso

-“Me Vengoooo”. Dijo él.

Casi al mismo tiempo lo hizo dentro de mí, al expandirse su ene mientras soltaba su leche en mi interior, fue gratificante, fue doloroso, fue excitante, sentir su pene palpitar de placer, expulsando su leche dentro de mí, era imposible no sentirlo, mi dio mucho placer, tanto que basto tocarme un poco para eyacular también con su pene aun dentro, mi semen quedo sobre su abdomen y pecho terminamos exhaustos, callados, eran las 3:00 PM, ambos estabas aun jadeando cuando la puerta de mi cuarto sin seguro se abrió de golpe para que mi padre entrara dando un portazo.

Los ojos de papa al verme montado sobre mi amigo, con su pene aun en el interior de mi ano, hizo que casi le brillaran de la rabia que denotaban, se abalanzo sobre nosotros, sin darme tiempo nada me tomo de mi cabello para arrojarme de la cama, a mi amigo lo tomo del cabello y apenas tuvo tiempo de tomar su bóxer, mientras era sacado de mi casa a empujones, insultos y golpes de mi padre, escuche la puerta de la casa cerrarse de un fuerte portazo.

No paso mucho hasta que de nuevo estaba en mi cuarto con su rostro rojo de la furia que estaba conteniendo su cuerpo en ese momento, para ese momento apenas había logrado ponerme mi bóxer de nuevo cuando me tomo de los cabellos y comenzó a darme fuertes cachetadas que trataba de parar hasta que te pronto sentí una fuerte patada en mis huevos al tiempo que dijo.

-“Si quieres ser una puta yo te voy hacer una puta de verdad”. Dijo mi padre.

Creo que me desmaye por uno o dos minutos del terrible dolor que aquella patada me provoco cuando me desperté aun estaba sintiendo mucho dolor pero estaba desnudo, mi padre había atado mis brazos a la cabecera de la cama, dejándome boca abajo con mi abdomen reposando al pie de mi cama que aun olía a sexo, de pronto sentí el primer azote sobre mis nalgas desnudas, que mi padre me proporciono imprimiendo una gran fuerza a su cinturón que golpeo mis bien formados glúteos.

-“¡AAAAYYYYYY!“ Grite.

Los azotes se sucedieron uno tras otra de forma rápida, no paso mucho tiempo hasta que sentía mis nalgas arder cada azote dado con aquel cinturón de cuero era aun peor que el anterior, sin embargo mi pene pese a haber eyaculado ya dos veces se puso rígido de nuevo, los azotes venían a acompañados de toda clase de insultos degradantes por parte de mi padre que estaba como loco completamente fuera de sus cabales.

Aquello era por la furia como por el alcohol que circulaba por sus venas en ese momento, debió azotarme por dos o tres horas, de pronto paro, caí sobre la cama completamente empapado en sudor: no fue sino hasta ese momento que sentí al semen de mi amigo depositado en mi interior fluir fuera de mi ano para escurrir por el interior de mis nalgas hasta mis colgantes huevos para gotear hasta el piso.

Mi padre salió de la habitación pensé que todo había terminado, me quede jadeante llorando sobre mi cama pero estaba equivocado, pese a que mis nalgas ardían seguramente rosas como nunca antes por los azotes, mi padre regreso con un cuchillo y tomo un cordón de uno de mis zapatos, ato fuerte el cordón en lo alto de mi escroto, mis huevos quedaron apretados en el fondo de mi saco de piel, visiblemente marcados, mi padre detrás de mi sin darme tiempo a entender lo que me estaba haciendo acerco el afilado cuchillo y de un solo corte me cerceno mi escroto por debajo del cordón, mis ojos quedaron en blanco y sentí como si todo mi cuerpo fuese fulminado por un rayo.

Todo mi cuerpo se sacudió como si fuera epiléptico y luego no recuerdo nada, creo que me desmaye por el terrible dolor que aquello me provoco.

Me desperté en un hospital con mi madre a mi lado, ella me dijo que habían arrestado a mi padre y seguramente pasaría algunos años en prisión, también me dijo que me había castrado y que ni el mismo sabia en donde quedaron mis huevos o escroto, lo más seguro es que los arrojo por al escusado (water), era un eunuco para el resto de mis días.

Nunca más, experimentaría lo que era eyacular como un hombre o podría tener hijos si es que los deseaba en el futuro, llore mucho con mi madre abrazándome de no ser por ella creo que me habría suicidado.

Si no todo ha sido malo, salvo a que mi pene se encogió casi hasta quedar del tamaño de mi dedo pequeño del pie y no poder eyacular leche espesa como antes, mi ano al parecer ahora es capaz de albergar cualquier tamaño de miembro viril cosa que adoro y a mis amantes en turno les gusta tener sexo con un eunuco que goza como una perra al sentir un orgasmo prostático que es mi única manera de obtener placer en la actualidad y todo pese a todo no sería posible si no hubiese sido “Atrapado por mi Padre”.  


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com




Atrapado_por_mi_Padre_A

Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

INCIDENTE CON LA ASPIRADORA.

Abrió la puerta de la sala, deseosa de dejarla libre de suciedad, y se detuvo en seco, frunciendo el ceño, consternada, ante la visión que lo vio. El hermano de Jill, desnudo, se sentaba sobre la alfombra ante el sofá. Se apoyaba contra él, con las piernas abiertas y las caderas extendidas, masturbándose furiosamente......


INCIDENTE CON LA ASPIRADORA
Abrió la puerta de la sala, deseosa de dejarla libre de suciedad, y se detuvo en seco, frunciendo el ceño, consternada, ante la visión que lo vio. El hermano de Jill, desnudo, se sentaba sobre la alfombra ante el sofá. Se apoyaba contra él, con las piernas abiertas y las caderas extendidas, masturbándose furiosamente.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [PADRES]


Categoria: Adolescente      Autor: Htabdoolb





Jill caminaba por el pasillo, aspirando el piso.

Se movía lentamente, asegurándose de empujar la cabeza que succionaba al vacío en cada esquina y sobre cada grieta, siendo exigente en sus esfuerzos por asegurar la limpieza de la alfombra. El vacío era un dispositivo de tipo succión, con un tubo de metal largo, que servía como mango y cabeza, unido a la unidad principal, que se usaba con un paquete a la espalda, unido a una manguera de goma resistente y flexible.

Jill estaba muy enamorada de aquel aparato, que había recibido como regalo de cumpleaños de su madre ese mismo año. La joven no podía soportar la suciedad de ningún tipo, por lo que el presente, con que la mayoría de las mujeres no habría estado emocionada, había sido absolutamente perfecto.

Abrió la puerta de la sala, deseosa de dejarla libre de suciedad, y se detuvo en seco, frunciendo el ceño, consternada, ante la visión que lo vio. El hermano de Jill, desnudo, se sentaba sobre la alfombra ante el sofá. Se apoyaba contra él, con las piernas abiertas y las caderas extendidas, masturbándose furiosamente.

Jill entrecerró los ojos mientras miraba a su hermano. El muchacho había descubierto recientemente para qué eran los penes, y al parecía que había decidido ver si era posible usarlo. No tenía vergüenza tampoco, lo que era mucho para el disgusto de su hermana, y se despojaba de su roba ahí mismo cada vez que se sentía con ánimo, sin importar dónde se encontrara en ese momento.

Cuando Jill se había quejado de ese comportamiento a su madre, la mujer mayor le había explicado a su hija que Jack estaba simplemente en esa edad, y que lo único que podía hacer era esperar hasta que saliera de ella. Cuando Jill le preguntó a su madre cuánto tiempo podía tardar, la mujer había suspirado y había respondido: "Si tenemos suerte, solo treinta o cuarenta años". Claramente, Jill no estaba encantada con esa noticia.

La madre de Jill había consolado a su hija diciéndole que al menos su hermano se limpiaba después s de cada ocasión que se auto estimulaba.

-Bueno, por lo general, de todos modos. Ella había enmendado, suspirando de nuevo y claramente menos que feliz con la situación misma.

Donde Jack estaba en ese momento, era donde Jill quería aspirar.

-Jack, necesito pasar la aspiradora aquí, por favor, deja de abusarte de ti, o al menos hazlo en otra habitación. Jill le dijo a su hermano, después de apagar la máquina para poder escucharlo.

-De preferencia otra habitación, en otra casa. Añadió después de un momento. -Una casa lejos, lejos de aquí, tal vez en otro país.

Jack, cuya cabeza estaba echada hacia atrás en un éxtasis pre-orgásmico, con un pequeño chorro de baba que se filtraba desde su boca abierta, gruñó consternado ante el sonido de la voz de su hermana.

-“Sin abrir los ojos, con la voz llana”. Dijo a Jill. Sin poder soportar verla en ese momento.

-Vete, y toma contigo ese aparato infernal y ruidoso cuando lo hagas.

"Imposible, esta habitación necesita ser aspirada, no he tenido la oportunidad de limpiarla desde esta mañana". Jill respondió.

"Es solo mediodía ¿Qué tan sucia puede estar esta habitación en los cinco minutos desde que la limpiaste por última vez?" Jack respondió, despreciando su voz.

-“Bueno, estás aquí”. Jill contestó, con vehemencia.
-“Déjame en paz, acabo de llegar”. Dijo Jack con un suspiro resignado.
-"No veo ninguna parte buena aquí, así que parece improbable que esté limpia". Fue la agria respuesta de Jill.

Jack, cuyo ritmo de bombeo a su miembro se había ralentizado, pero no completamente detenido, finalmente abrió los ojos y se dignó a mirar a su hermana.

-“Jill, si no te vas, te apuntaré cuando termine”. Dijo Jack

Jill torció la cara de asco.

-Yo harías tal cosa con tu hermana, ¿verdad? -preguntó ella retóricamente. "Eres absolutamente lo más sucio, repulsivo, básico, vil y grosero que hay en el mundo entero".

-“En realidad, pensándolo bien, eres la segunda cosa más vil del mundo”. Jill enmendó, un momento después. –“La cosa más grosera del mundo es esa pequeña pieza de carne que sostienes”.

Jack puso los ojos en blanco, luego dejó de acariciarse. Colocó las manos sobre las rodillas y se inclinó hacia su hermana. Su pene erguido se inclinó hacia adelante como él, la cabeza pegajosa se bamboleaba y se frotaba contra la alfombra.

-"Jill, eres una chillona, de pecho plano, obsesiva-compulsiva una freak de la limpieza". Dijo Jack, mirando a su hermana directamente a los ojos.

Jill enrojeció por los insultos.

Su madre le había enseñado que no debía oponerse a los hechos, por muy venenosos que fueran, por lo que ignoró, lo mejor que pudo, los dos primeros insultos. Su voz en realidad era bastante aguda, después de todo, y su pecho era, para su continuo disgusto, también bastante subdesarrollado.

Fue el tercer insulto que realmente hizo que le hirviera la sangre. La idea de que alguien pudiera considerarla obsesiva simplemente porque le gustaba limpiar la casa a fondo tres o cuatro veces al día era totalmente ridícula. La última gota, sin embargo, fue la implicación de que la preferencia por la limpieza era de alguna manera extravagante. Era absolutamente la cosa más grosera que alguien le había dicho.

Jill quedo lo suficientemente loca como para golpear a su hermano en su rostro estúpido, presumido y sonriente. Solo logró refrenarse recordando las lecciones de su madre, que le había enseñado que la violencia era el primer recurso de los necios. Aún así, anhelaba responder a los desprecios de su hermano de una manera que demostraría, irrefutablemente, cuan maldito idiota era.

El hecho de que el pene de su hermano, el avatar de su sucia y degenerada inmundicia, estuviera desnudo delante de ella, impudemente erecto mientras se frotaba y ensuciaba su preciosa alfombra, era simplemente sal a la herida.

Entonces recordó lo que sostenía. Era, después de todo, un artefacto hecho, específicamente, para quitar permanentemente la suciedad, la suciedad y mugre de todo tipo de alfombras. Se dio cuenta de que tenía el método perfecto para tratar con su hermano en sus manos.

Ella sonrió.

No fue una sonrisa amable, sino una sonrisa fría.

Jack vio la expresión en el rostro de su hermano, y la suya destelló con súbito miedo. Instintivamente, comenzó a cerrar las piernas para protegerse de los ataques, pero la huelga de su hermana fue rápida y despiadada. Rápida como una serpiente, Jill encendió la aspiradora y sacudió su cabeza hacia la ingle de su hermano.

La máquina, un modelo bien hecho, caro de una marca nacional sólida, rugió a la vida en menos de un latido del corazón. Su succión ya estaba a pleno rendimiento cuando su cabeza se acerco a la punta de la erección de Jack. Más rápido de lo que el ojo pudo seguirla, el pene saliente de carne turgente fue absorbido por la profundidad de la toma al vacío. El movimiento fue tan poderoso y violento como para sacudir el mango de la mano de Jill. El sonido del impacto entre los tubos de metal y carne fue hueco, resonando algo como "FTHUNK".

Jack intentó retroceder, alejándose del dispositivo de limpieza, pero descubrió, con un grito de dolor, que estaba atorado rápidamente. Atrapado por su pene.

-¡Ay!, ¿qué estás haciendo? -preguntó con una mueca de dolor Jack.
"¡Ha! Simplemente darte un poco de lo que te has ganado". Jill respondió con una carcajada.

Para enfatizar su punto, tiró vigorosamente de la empuñadura de la aspiradora, que, a través de la succión del dispositivo, tiró a su vez sobre la carne atrapada de su hermano.

-¡Eres terrible, ¡para de inmediato! Jack ordenó, haciendo una mueca de nuevo.

En respuesta, Jill tiró de nuevo.

-"¡Ow, ow, oh!" Jack gimio.

Riendo de placer, Jill empezó a tirar alegremente, observando los frenéticos intentos, inútiles e infructuosos de su hermano para liberarse.

-"Ow, oh, oh". Jack gimió.

Más tirones.

Ohh, oh, oh, ohhh. Continuó, mordiéndose el labio y cerrando los ojos.

Jill, sintiendo que sus esfuerzos ya no tenían el efecto deseado, hizo una pausa.

-Estás... estás disfrutando de esto, ¿no? - Acusó a su hermano, disgustado reemplazando su anterior deleite.

-"Oh, no te detengas, ya casi estaba por venirme" - Dijo Jack, jadeando pesadamente.

Eres simplemente lo peor. Jill contestó, sacudiendo la cabeza con incredulidad y furia renovada. Pero sé cómo tratar con tu tipo.

-Oh, ¿y qué tipo soy? -preguntó Jack, sonriendo a su hermana, su diversión brillando en sus ojos.

-El tipo de basura obstinada que simplemente se niega a desaparecer. Jill replicó, entrecerrando los ojos de nuevo. Y tengo lo que necesitas.

Jill planto los pies, los preparó y luego saco su carta de triunfo.

Su aspiradora no era una importación de plástico barata que duraría seis meses antes de caerse en pedazos. Todo era de acero brillante y caucho, una obra maestra de artesanía, una garantizado para durar toda la vida. También estaba garantizada para limpiar cualquier cosa, eliminar cualquier mancha, y limpiar cualquier suciedad. Podría hacer eso por no tener un interruptor que simplemente cambiaba entre el mero apagado y encendido. No, de hecho, tenía tres configuraciones: Apagado, Succión, y, para los problemas particularmente desagradable, Súper Succión.

Jill puso el interruptor en Súper Succión.

No estaba segura de qué iba a pasar. Nunca antes había necesitado usar ese modo. Sin embargo, confiaba en que bastaría para su hermano. El motor de la aspiradora, que ya corría, subió rápidamente de ruido, al acelerar ferozmente. El ruido de la succión se profundizó, empezando a sonar, algo alarmante, como un pequeño avión a reacción a punto de despegar. El asa en las manos de Jill se sacudió de nuevo, esta vez bruscamente, Jack soltó un grito de sorpresa y dolor, mientras un fuerte sonido provenía de su entrepierna, audible incluso sobre el rugido de la aspirdora.

-¡AAAAAAAAAAHHHH!

Jill sintió que algo se tiraba, muy rápidamente, hacia arriba del tubo en sus manos, sentía que chocaba y caía mientras pasaba por la manguera flexible que unía el tubo a la aspiradora, y finalmente aterrizaba, con un fuerte golpe, dentro del recipiente atado a su espalda. Al mismo tiempo, la cabeza de la aspiradora, que había estado ejerciendo una firme presión, se alejó de la ingle de su hermano.

El aullido que dio que lleno la habitación disminuyó, lentamente, después de que Jill volviera a encender el interruptor de la máquina. Miró a su hermano, para ver qué había logrado su succión. Donde había habido una vez una orgullosa erección, de pie derecha como un pequeño asta bandera, no había nada. Donde había estado ahora simplemente la piel vacía y lisa. Lo único que quedaba era el saco flojo, ahora aparentemente triste, desnudo y expuesto, de los testículos de su hermano.

-"¿Qué... qué has hecho?" -preguntó Jack, angustiado y en pánico que coloreaban su voz.
-"Hah, solo lo que necesitaba hacerse". -dijo Jill, triunfante. "¡La limpieza sale victoriosa de nuevo!"

¡Esto no es gracioso! -dijo Jack, algo frenético, sintiendo la entrepierna libre de su pene con las manos. "Esto es un desastre, ¡una catástrofe, devuélveme mi pene!"

-"No es una oportunidad, hermano querido". Jill cantó. "El único lugar a donde va la suciedad y la mugre que mi aspiradora absorbe es a la basura".

-¡No lo harías! Jack jadeó, horrorizado.

-"Siéntase libre de verme hacerlo, tan pronto como termine de pasar la aspiradora". Dijo Jill.

-"Aunque, no estoy seguro de porque estás haciendo tanto alboroto por eso. Por lo que puedo ver, succionar ese poco de suciedad de su entrepierna apenas ha cambiado en absoluto. Estoy sorprendida de que incluso seas capaz de notar la diferencia". Dijo Jill

Jack simplemente la miró, con las manos cubriendo los restos de su virilidad, mientras se regodeaba.

"Ciertamente no se pierde mucho de nada" Dijo Jill. "¿Estás seguro de que fue mi aspiradora la que lo hizo? Tal vez finalmente solo se cayó”.

-Tal vez esté en el suelo, en algún lugar, te ayudaré a mirar, si lo preguntas bien. Jill terminó, mirando interesado, su voz enfermiza-dulce con la simpatía falsa.

El rostro de Jack se puso rojo y sus manos cerraron los puños. Se puso de pie, ya no tratando de proteger u ocultar su entrepierna, temblando de ira y mirando a su hermana.

"Eso es". Dijo, finalidad en su voz. "Te lo estoy diciendo".

Jack salió corriendo de la habitación, todavía desnudo, con un fuerte grito que lo acompañaba.

"¡Maaaaaaaamaaaaaa!"

Jill sonrió, luego siguió, su propio paso tranquilo, con pasos confiados y despreocupados. Encontró a su hermano con su madre unos momentos después, en la cocina. Su madre, almorzando un sándwich abandonado por el momento, escuchando pacientemente lo que decía sin aliento quejándose el agravio, lloriqueando, y súplicas de hermano en un flujo constante.

"¡... Y entonces ella usó su cosa estúpida y succiono mi pene de inmediato! ¡Ella no me lo devolverá y simplemente está ahí burlándose de mí!" Él finalmente terminó, antes de succionar una gran respiración.

Al ver a Jill entrando en la cocina, él la miró furiosamente, luego se volvió hacia su madre.

-¡Ahí está ella, haz que me lo devuelva!

La madre de Jill suspiró, luego miró a su hija con calma.

-¿Succionaste el pene de tu hermano con la aspiradora? -preguntó sin rodeos, incluso con su tono.

Jill se encogió de hombros, con indiferencia, luego respondió, con su tono uniforme y tranquilo.

-"Quería aspirar la sala de estar, pero Jack estaba sentado en el suelo, jugando consigo mismo, y no se movió cuando le pregunté". Jill dijo. "Si algo que él quería mantener terminó dentro mi aspiradora, entonces supongo que no debería haberlo dejado tirado en el suelo".

La madre de Jill frunció el ceño, pensativa, por un momento. Luego se volvió hacia su hijo.

-¿Estabas en el suelo? ella preguntó.
-Sí... -Admitió Jack.
-¿Tu hermana te pidió que te movieras?
-"Bueno, sí..." contestó, pareciendo un poco culpable.
-¿Estabas jugando contigo?

-"Um... Y-sí... ¡Pero eso no es asunto suyo!" -dijo Jack, sintiéndose incómodo por un momento, luego miró a su hermana. "Además, ella aspira todo el tiempo, literalmente, siempre está limpiando con la aspiradora, cada vez que este despierta ¿por qué tendría que moverme para poder limpiar el mismo lugar en el piso cien veces al día?"

"No exagere". La madre de Jill replicó, en reprobatoria. -Sabes cuánto significa la limpieza para tu hermana, moviéndote un poco para poder aspirar un poco la alfombra no es mucho pedir, ¿verdad?

"Yo... yo..." Jack comenzó, a decir con su rostro retorciéndose en indignación.

-"B-bien, lo que sea. Me moveré la próxima vez, entonces. Eso no importa de todos modos". -dijo él con desdén-. "¡Lo importante es que tiene mi pene en su aspiradora!"

"¡Lo quiero de vuelta!" - Dijo Jack. "Ahora".

-Espera un momento, asegúrate de que todo esté claro, primero. La madre de Jill dijo.

Jill sonrió y trató de esconder la expresión, en la que sólo tuvo éxito parcial. Aunque su hermano aún no se había dado cuenta, ya había perdido. Jill había ganado el momento en que su aspiradora había tocado su pene, y ella lo sabía.

"Estabas en el suelo, donde Jill quería aspirar, jugando con tu pene, cuando Jill te pidió que te movieras, la ignoraste y te quedaste en el suelo, ¿verdad?" -preguntó la madre de Jill.

"Er.. Sí. Supongo que sí". Jack respondió, inseguro de lo que su madre estaba preguntando "Yo, uh, no estaba jugando con ella cuando lo succiono, sin embargo."

La madre de Jill arqueó las cejas.

-"Cuando Jill te succiono el pene, ¿estaba tocando el suelo?"

-"Uh, tal vez un poco. ¿Por qué, qué diferencia hace eso?" Jack contestó. Es mío, no tenía derecho a succionarlo.

-"Dejaste el pene, con el que habías estado jugando, en el suelo, cuando supiste que alguien estaba aspirando." La madre de Jill declaró.

-"Uh, sí..." Jack estuvo de acuerdo, aún sin llegar al punto en el que su madre se estaba dirigiendo.

-"Tu pene, con el que has estado jugando". La madre de Jill repitió, enfatizando la palabra "jugando" fuertemente.

"Yo... Oh, umm..." Jack se apagó, antes de que parpadeara repentinamente.

El hermano de Jill tragó saliva, y luego comenzó a parecer muy preocupado por primera vez. Ver su expresión produjo un poco de alegría que se abrió camino a través del pecho de Jill, y ella dejó de intentar ocultar su sonrisa. Años antes, cuando tanto Jill como su hermano habían sido un poco más jóvenes, ambos hermanos se habían acostumbrado a dejar trozos y piezas de sus juguetes, muchos de los cuales podían ser bastante pequeños, tendidos en diversos lugares en el suelo de la casa. A pesar de sus mejores esfuerzos, la madre de Jill no podía romper en sus hijos ese mal hábito.

Al principio, ella simplemente aceptó el desorden sin fin como parte y el paquete de tener niños pequeños, y también aceptó la tarea ingrata de constantemente recogerlos después. Sin embargo, a medida que sus hijos envejecieron y el mal hábito continuó, empezó a mostrarse menos tolerante con sus flaquezas. Finalmente, un día, cansada y frustrada, simplemente había aspirado todo en el suelo. Cada juguete, cada moneda y cada chuchería temporalmente abandonada. Fue succionada por la aspiradora. Sus hijos se habían dado cuenta de lo que estaba haciendo a mitad de camino en su tarea y, después de perder varios minutos infructuosamente suplicándole que se detuviera, empezaron a precipitarse frente a ella, desesperados por recoger sus pequeños tesoros antes que llegara a ellos.

Había terminado su tarea, luego se quedaron en silencio frente a las lágrimas de sus hijos y suplicando durante diez minutos. Después de haber exclamado y sentarse silenciosamente a sus pies, cada uno con un pequeño retrato de miseria por la pérdida, se había arrodillado y explicado el nuevo reglamento de la casa: todo juguete que dejaban sus hijos en el suelo seria aspirado, y no habría misericordia.

Luego dejó que sus hijos cavaran a través de la bolsa de basura sucia para recuperar sus pertenencias desde dentro. Esa vez, y solo una vez, explicó, les concedería un respiro de la nueva regla. Después de ese día, todo lo que quedara en el suelo y fuese aspirado era basura y basura permanentemente. No habría advertencia. No daría marcha atrás. No habría segundas oportunidades.

Basura.
Perdidos.

La táctica de la madre de Jill había causado una impresión, por decir lo menos, y los incidentes desde entonces habían sido muy pocos. Jill ni siquiera podía recordar la última vez que algo de ella, o de su hermano, había sido condenado a ser enviado a los cubos de basura por el resto de la eternidad.

Hasta ese día.

-"¡Pero... Pero, mi pene no es un juguete!" -dijo Jack, un poco desesperado. "¡Esa regla solo cuenta para juguetes!"

-¿Estabas jugando con él? La madre de Jill le preguntó con calma, con la voz aún tranquila.

-"Yo... Yo0.. Supongo que sí, ¿algo así?" Jack se cubrió.
-¿Y qué es lo que se hace con los juguetes?
-"Se juega con ellos..." contestó Jack, débilmente.
-¿Y qué pasa con los juguetes que quedan en el suelo y se aspiran?

-"Ellos... Ellos..." Jack se apagó, luego tragó de nuevo, antes de continuar. Son basura".
-"¿Y se tiran por qué...?" -preguntó la madre de Jill, levantando una ceja hacia su hijo.

-Porque son basura. Jack terminó en silencio, con una expresión de desamparo en su rostro.

La madre de Jill hizo un pequeño movimiento con la mano, volteándola y mostrándola, presentando la palma levantada a sus dos hijos. El mensaje era un claro "Así que ahí tienes".

"Dejaste tu pene, tu juguete, en el suelo, cuando sabías que alguien estaba a punto de aspirar". La madre de Jill declaró sencillamente, como si estuviera emitiendo un juicio desde lo alto. Lo que era.

-"Si aspirado, y ahora se va a tirar, y no tienes a nadie que culpar, sino a ti mismo".

Jack se puso pálido y empezó a temblar ligeramente.

-¡Pero, lo necesito! Dijo Jack, con desespero en su voz.

-“Deberías haber pensado en eso antes de dejarlo en el suelo, supongo”. -preguntó la madre de Jill, con muy poca simpatía en su voz. "Tal vez te sirva de lección para la próxima vez, ¿eh?"

"Pero... pero ¿qué voy a hacer sin él?" -preguntó Jack, con su voz temblando.

"Probablemente obtendrá mucho más de su tarea hecha, por una cosa". -preguntó la madre de Jill, de mala gana, mientras se volvía hacia su sándwich.

-¡Pero mis huevos! Se van a llenar, y no podré vaciarlas. Jack gimió, acunando los órganos en cuestión mientras lentamente caía al suelo en estado de shock, todavía completamente desnudo.

-"¡Ni siquiera podré pensar, con mis huevos completamente llenos!" -gimió él.

Jack levantó ambas manos hasta la parte superior de su cabeza, agarrándose a su cabello con preocupación y desesperación, dejando que su solitario y triste escroto flotara sueltamente en el suelo entre sus piernas estiradas mientras lo hacía.

Jill parpadeó, entonces su boca se abrió con sorpresa encantada, mientras miraba a su hermano.

Su hermano, cuyos huevos eran vulnerables y desprotegidas, y con las que había jugado casi con tanta frecuencia como cuando tenía su pene.

Y que estaban tumbados en el suelo.

-Oh, hermano, querida, creo que puedo ayudarte con ese problema. -dijo Jill, en su tono dulce.

Jack miró a su hermana, desesperado de esperanza grabada en su cara por un momento, antes de él verle la misma sonrisa fría que había visto en sus rasgos justo antes de que ella aspirara su pene. Su esperanza se convirtió instantáneamente en miedo, y volvió a moverse para protegerse.

Una vez más, fue demasiado lento. La aspiradora de Jill rugió a la vida.

-¡FTHUNK!
-¡Noo!
"-Súper Succión, ve!"
¡POP POP!
-¡Maaaamaaaa!

"Oh querido." La madre de Jill dijo, alrededor de un bocado de su sándwich, rodando sus ojos al cielo y suspirando mientras hablaba.

---------

Más tarde en el día, alrededor de media tarde, justo después de terminar con su habitual limpieza del mediodía, Jill llevó su aspiradora a los contenedores detrás de la casa, para vaciarla. Ella nunca utilizaba los contenedores de basura dentro de la casa para esa tarea, dado que las bolsas de las aspiradoras tienen una tendencia desagradable a esparcir el polvo y la suciedad por todas partes. Después de todo, ¿cuál sería el punto de aspirar todo eso si uno simplemente iba a dejar que volviera de nuevo al suelo que uno acaba de limpiar minuciosamente?

Por supuesto, en esta ocasión particular, había una razón adicional para utilizar los contenedores exteriores: estaban a la vista del dormitorio de su hermano, que tiene ventanas que daban al patio trasero. Su hermano se encontraba en su dormitorio, enfurruñado furiosamente, después de que su madre volviera a darle por si lado a Jill en la discusión que tuvo lugar después de que Jill succiono los testículos de su hermano desde el piso de la cocina.

La madre de Jill había aceptado el argumento razonado de su hija de que los huevos de su hermano eran también sus juguetes, con las que jugaba regularmente, exactamente igual que su pene, y que de hecho habían estado en el suelo, aunque solo brevemente, Para la aspiradora de la muchacha. Jack se había sentido muy irritado con eso, y se había vuelto muy corto con las dos mujeres con las que compartía la casa.

Jill desabrochó la parte superior de su aspiradora con cuidado, desatando los pequeños broches a cada lado del bote, luego quitó la tapa, con la manguera unida. La bolsa estaba justó debajo de la tapa, en un reborde, hecho ajustado y sellada rápidamente por los cierres que Jill acababa de deshacer. Jill hacía lo posible por no mirar las bolsas sucias. La cantidad de polvo y suciedad que podían contener era absolutamente más de lo que podía soportar ver, la mayoría de los días. Hoy, sin embargo, ella miró adentro, su curiosidad fue mayor que ella.

El pene de su hermano, todavía erguido, y sus testículos, dentro de su saco flojo se sentaron juntos en un pequeño bulto triste en el fondo de la bolsa, cubierto en una capa muy fina de polvo y suciedad de la casa. Jill se sintió satisfecha al ver lo poco de suciedad que había en la casa para ser limpiada ese día.

-Aparte de los dos grandes bultos de inmundicia que succiono de su hermano, por supuesto. Ella pensó, satisfecha.

Sacó con cuidado la bolsa de la aspiradora, asegurándose de doblar sobre el extremo abierto de la manera adecuada, para asegurarse de que lo menos posible del contenido pudiera escapar. Aparte del peso de los anteriores órganos sexuales de su hermano, no había mucho que pudiera escapar, pero nunca le dolía tomar precauciones. Moviéndose lentamente, llevó la bolsa al contenedor reservada para su uso personal.

Jill abrió el contenedor tan cuidadosamente como lo con la bolsa de la aspiradora, para no alterar indebidamente su contenido. Contenidos que resultaron ser cientos de bolsas de vacío idénticas, casi vacías, al igual que el que actualmente tenía en la mano. A pesar de que las bolsas dentro del contenedor contenían mucho menos, en términos de masa pura, que la de su mano, todas realmente tenían exactamente la misma cosa.

Basura. Basura. Suciedad y suciedad, cosas que todo el mundo en la casa detrás de ella, estaban mejor sin ellas.

Jill dejó la bolsa encima de todos las demás, luego cerró la tapa del contenedor.

Está hecho.

Jill quería mirar a la ventana de su hermano, para ver si él la estaba mirando tirar su hombría. Ella sabía que lo estaría. Ella quería ver la expresión de su rostro al hacerlo. Jill no miró hacia arriba, sin embargo, porque, más que querer ver la mirada en su rostro, quería que él la viera tratando sus partes sucias exactamente de la misma manera que trataba cada pedazo de tierra que había aspirado. Quería que él la viera simplemente tirando la basura, como siempre. Nada inusual; Solo común, basura de todos los días.

Jill tarareó silenciosamente mientras volvía a su amada aspiradora, colocando una bolsa nueva y limpia dentro de ella y volviendo a colocar la parte superior. Su mente estaba todavía en el pequeño saco de carne triste dentro mientras terminaba esa tarea, y eso le hizo sentirse feliz de pensar en ello.

Ella sabía que su hermano no se atrevería a intentar salvar sus partes del contenedor. Su madre lo había dejado perfectamente claro, momentos antes, unos minutos antes de que ella lo enviara a su habitación, y también en muchas ocasiones antes, era completamente inaceptable, y resultaría en severas consecuencias si ella se enterara o bien uno de sus hijos había participado en tal actividad. Esto hizo que Jill se sintiera muy complacida, ya que ella podría ver a Jack alrededor de la casa durante los próximos días, su mente de moraba en los pedazos de basura, que solían pertenecer a él, simplemente en el contenedor, directamente debajo de la ventanas de su dormitorio. Podían estar a solo unos pasos de él en cualquier momento, pero su sucio pene y huevos estaban tan fuera de su alcance como si hubieran sido lanzados a la propia luna.

Ese alegre estado de cosas duraría hasta que los hombres de la ciudad finalmente llegaran a recoger la basura, cada pedazo sucio de ella, al final de la semana. Jill recogió aspiradora que estaba vacía y listo para su próxima limpieza programada. Tendría lugar esa tarde, como de costumbre. Dudaba que en esta ocasión encontrara mucho en el camino y ciertamente no tanto como había encontrado durante la limpieza del mediodía, pero nunca sabe.

Siempre había algo nuevo de suciedad apareciendo que sería necesario aspirar y tirar.

FIN

Nota del autor:

Esto lo escribí debido a dos cosas: He estado pasando la aspiradora por completo demasiado últimamente, y hoy más temprano la pase dos veces. La combinación de estas dos cosas resultó en esta historia.





Historia Original Aquí.





Autor: Htabdoolb       Traductor: DarkSoul

FUE MI PERDICIÓN

Salieron todos y me quede hablando con Lucia, después de un rato se nos empezaron a agotar los temas de conversación y la charla inevitablemente comenzó a tornarse para el lado del sexo. Allí estábamos esta chica y yo, la hija de mi amigo y yo charlando de nuestras experiencias e inquietudes......


FUE MI PERDICIÓN
Salieron todos y me quede hablando con Lucia, después de un rato se nos empezaron a agotar los temas de conversación y la charla inevitablemente comenzó a tornarse para el lado del sexo. Allí estábamos esta chica y yo, la hija de mi amigo y yo charlando de nuestras experiencias e inquietudes. Ella me contó que tenía una compañera de trabajo que le parecía bastante atractiva y que sentía cierta curiosidad por probar estar con ella. Por mi parte le conté que en varias ocasiones había hecho tríos con dos mujeres y que se ve lindo y ardiente.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Jere678 & DarkSoul





Mi nombre es Esteban y ésta es la historia de cuando estuve con Lucía, la hija de mi ex mejor amigo Carlos. Ella por aquel entonces era una chica de 22 años, de cuerpo normal, de linda cara. Por mi parte de estatura media, ojos marrones y de 31 años cuando todo paso.       

Todo comenzó cuando un día suena mi celular, era mi amigo Carlos avisándome que se van a juntar a comer y tomar algo en la noche en su casa con amigos. Acepté no muy convencido pero no me iba a venir mal socializar. Carlos vive con su esposa Raquel y su hija Lucía, ella era hija única por lo que la cuidaba con mucho celo, llegando incluso a extremos. 

De camino a casa de Carlos pase a comprar una bebida para llevar y unos bombones para Lucía a modo de cortesía. La cena transcurrió normal y después de finalizado el poste, tragos mediante, jugamos a las cartas. En cierto momento todos quisieron ir al casino. No acepté ya que nunca fui de jugar, así que decidí terminar mi cerveza y partir para mi casa. Lucía alegó tener malestar y que se iría a dormir en seguida.           

Salieron todos y me quede hablando con Lucia, después de un rato se nos empezaron a agotar los temas de conversación y la charla inevitablemente comenzó a tornarse para el lado del sexo. Allí estábamos esta chica y yo, la hija de mi amigo y yo charlando de nuestras experiencias e inquietudes.
Ella me contó que tenía una compañera de trabajo que le parecía bastante atractiva y que sentía cierta curiosidad por probar estar con ella. Por mi parte le conté que en varias ocasiones había hecho tríos con dos mujeres y que se ve lindo y ardiente, que si tenía la oportunidad no la dejara pasar.          

Las miradas eran cada vez más picantes y la temperatura comenzó a subir de a poco, la ropa a caer de a una prenda a la vez y la distancia a acortarse paulatinamente entre ambos en un momento quedamos uno al lado del otro semi desnudos y mirándonos con mucha lujuria.    


-“¿Es idea mía o hace calor?” Pregunte a Lucia.         
-“Si está algo caluroso”. Respondió ella.          
-¿Me puedo quitar el pantaloncito que me está molestando? ¿Verdad?” Me pregunte.  
-¡Claro estás en tu casa! Le dije ella visiblemente excitada. 

Le sonreí luego de aquella respuesta. Y así es que Lucia se paró frente a mi dándome la espalda y de manera muy sensual comenzó a bajarse el short dejando a la vista una tanguita violeta y un par de gloriosas nalgas. De esas que dan ganas de morderlas.          

Al terminar su acción se dejó caer sobre mí. A partir de ese momento todas las palabras estuvieron de más. Metí mis manos por debajo de su blusita (ramera) para comprobar que no tenía sostén (corpiño), le acaricie las tetas suavemente, las apreté, las estiré mientras permanecíamos en silencio y nuestra respiración se aceleraba. Ella giró la cabeza para besarme mientras yo la recorría entera con mis manos ansiosamente acariciándola.        

-“¡No sabes cuánto te deseo!” Le dije a Lucia.
-“Yo también”. Me dijo jadeante Lucia.
-“Soñé con esto miles de veces”. Me dijo Lucia.         
- “Entonces solo disfrutemos”. Le dije. 

Baje mi mano y la pose sobre su pubis para acariciar su rajita, ya se sentía húmeda. La verdad es que la hija de mi amigo me tenía loco. Le quite su blusita mientras ella se quitaba su tanga, le besé el cuello y fui bajando con besos hasta sus pechos. Besé una teta mientras le acariciaba la otra, le pasaba la lengua alrededor del pezón, pasaba mi lengua hacia arriba y hacia abajo sobre el pezón derecho mientras que al izquierdo lo pellizcaba con mis dedos.  

Ella solo decía "que rico". Dos palabras que en ese momento eran embriagadoras. Seguí bajando por su cuerpo recorriéndola con besos mientras ella se acostaba suavemente en el piso del comedor. Finalmente llegué a su sexo el cual devore con deseo absoluto. Le separe los labios vaginales con dos dedos y pasé mi lengua desde abajo hacia arriba, la penetre un poquito con la puntita y sorbí su clítoris mordiéndolo con mis labios.

-“¡AAAAAAAAHHHH!” Gimió fuerte Lucia.
           
Ella se retorcía de placer y yo gozaba escuchándola gemir. Esa voz expresando placer y deseo era como miel, invadía cada recoveco de la casa. Finalmente alcanzó el éxtasis, acabó mientras se retorcía y pedía más. No queríamos que ese momento terminara nunca. Con las piernas aún temblorosas se incorporó y quedó arrodillada delante de mí, estaba hecha una fiera, irreconocible.
Me quito el pantalón, el bóxer y la camisa mientras ella miraba la escena con fuego en sus ojos.       
Se acercó a mi erecto pene y comenzó a lamerlo, lo recorrió entero con la lengua hasta la base, chupo mis huevos y la empezó a mamar como si quisiera succionarlas. Lo hacía tan rico que me sentía en las nubes. Se notaba que sabía lo que hacía, donde lamer, cuánto, como. Le avisé cuando estaba por acabar e inmediatamente se detuvo diciendo que aún no era el momento.    

- “¡Ven mi amor, vamos a la cama!” Me dijo Lucia.   
- “En tu cama vamos a estar más cómodos”. Le dije.  
- “No, en mi cama no”. Dijo Lucia.         

Me tomó de la mano para caminar por las habitaciones hasta que entró a la habitación de Carlos. La mire y me reí. La verdad que me gustó la idea y le sumaba mucha excitación a todo aquello.
Me acompañó suavemente hasta la cama, se subió arriba mío y comenzó a cabalgarme, se notaba que le gustaba llevar el control así que la deje hacer lo que quisiera. Esa noche fue un concierto de gemidos en el cuarto de Carlos, cogimos entre sudor y deseo con ella moviéndose como una poseída, mis huevos revotaban contra sus nalgas con cada nuevo sentón que ella me daba, ente jadeos sonoros acabamos al unísono mientras nos mirábamos fijamente sintiendo como mi espesa leche llenaba el empapado interior de su vagina. .

Lo que empezó como una aburrida velada que casi rechazo terminó por ser una de las mejores noches de mi vida, lo hicimos dos veces más la ultima vez Lucia dejo que me corriera en su boca ambos perdimos toda noción del tiempo. Y nos quedamos dormidos agotados desnudos empiernados sobre la cama de Carlos que regreso con su esposa antes de lo previsto por cualquier de ambos. No escuchamos el auto ni cuando ellos entraron a la cama.

Nos despertó el grito de Carlos al encontrarnos desnudos sobre su cama.

-“¿QUE DEMONIOS ESTA PASANDO AQUÍ?” Grito Carlos.

Lucia y yo nos sobresaltamos, como pudimos nos cubrimos pero Carlos me saco de la cama de los cabellos tirándome al suelo, agarrándome del cuello con su rosto rojo con sus ojos inyectados de sangre como si quisieran explotar de lo molesto que estaba me dijo.

-“Te considere mi amigo y me pagas de esta manera, abusando de mi hija, lo vas a pagar y muy caro maldito descastado de mierda”. Dijo Carlos.

Su esposa trato de calmarlo pero él fue directo a su vestidor para tomar su arma, por supuesto no me quede para ser balaceado, tome mi bóxer y me lo coloque como pude, también tome mi pantalón y camisa, para salir corriendo hacia mi auto pero cuando estaba por abrir la puerta que daba hacia afuera en la sala se escucho una detonación que hizo que soltara mi ropa al suelo.

-“BANG”. Retumbo en la sala.

Al darme vuelta ahí estaba Carlos apuntándome con un revólver, se me acerco apuntándome al corazón sentí que era mi fin cerré los ojos esperando sentir el ardor del disparo en mi pecho pero en su lugar solo sentir la fría boca del arma presionar sobre mi desnudo abdomen.

-“Debería matarte como el perro que eres aquí mismo pero, la muerte es algo que no te mereces, te mereces algo peor”. Dijo Carlos.

-“¿Dime te gusto penetrar a mi hija?” Pregunto colérico Carlos.
-“¡DIME!” Grito Carlos desesperado.
-“Si, me gusto mucho”. Le dije
-“Que bien, ¡porque esa fue tu ultima vez con una mujer!” Dijo Carlos.

Iba a decirle algo, tratar de calmarlo, de evitar que hiciera una locura que fuese dañina o mortal para mí, en eso llego Lucia y su madre. Lucia apenas con una tanga llorando le pidió a su padre.

-“¡Papá por favor no lo mates, por favor, todo fue culpa mía!” Dijo Lucia.
-“¡Matarlo!, no lo voy a matar, pero deseara que lo hubiese hecho” Dijo Carlos.

Mi bóxer era los que remarcan en paquete al frente especialmente los huevos que fue donde Carlos apunto el arma y sin darme tiempo nada más que suplicar disparo.

-“NO, No, Noooo…” Dije.
-“PANG, PANG” Retumbo en la sala.

Fueron dos disparos que hicieron añicos mi escroto como mis testículos, mis manos se fueron a mi entrepierna y caí de rodillas con la sangre chorreando a raudales de mi bóxer perforado por las balas, el dolor era simplemente infernal, Lucia y su Madre quedaron sin habla en shock al ver lo que Carlos me había hecho.

Lucia fue por una toalla al baño y regreso para hacerme presión en mi entrepierna, luego se vistió con lo que pudo y me llevo a toda prisa al hospital en donde lo único que pudieron hacer fue reparar el tremendo daño que las balas me habían provocado en mi escroto pero no lograron salvar a ninguno de mis testículos de hecho uno de ellos quien sabe en donde quedo, nunca llego al hospital.

Carlos fue encerrado condenado a 10 años de cárcel por lesiones salió en 7 siete años por buena conducta, para ese momento Lucia ya de 30 hacia 3 años que era mi esposa, por cuestiones del destino aquella noche que disfrutamos en su casa quedo embarazada y dio a luz un hermoso niño nuestro único hijo.

Aun pudo tener sexo con ella aunque requiero de medicamentos para la disfunción eréctil y aunque no puedo venirme como antes aun gozo mucho en tener sexo con ella pero desearía tener mis huevos para poder venirme en su boca o raja aunque fuese una única vez en ella antes de morir, después de todo creo que Lucia si “Fue mi Perdición”.




Autor: Jere678 & DarkSoul       Mail: darkasoulpgm@gmail.com

GRUPO DE TURISTAS

Ginger Wrey estaba con su hijo de 25 años, Johnny Wrey, en una visita guiada al nuevo centro nacional de investigación. Por seguridad, hombres y mujeres fueron examinados en salas separadas. Las mujeres pasaron por el detector de metales tipo aeropuerto habitual y sus bolsos fueron inspeccionados con rayos x. Los hombres pasaron por la misma inspección, y luego una inspección de "armas cortas". Cada hombre se acercó a un hombre sentado en una silla en una cabina para su inspección......


GRUPO DE TURISTAS
Ginger Wrey estaba con su hijo de 25 años, Johnny Wrey, en una visita guiada al nuevo centro nacional de investigación. Por seguridad, hombres y mujeres fueron examinados en salas separadas. Las mujeres pasaron por el detector de metales tipo aeropuerto habitual y sus bolsos fueron inspeccionados con rayos x. Los hombres pasaron por la misma inspección, y luego una inspección de "armas cortas". Cada hombre se acercó a un hombre sentado en una silla en una cabina para su inspección.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [PADRES]


Categoria: Gay      Autor: Johnny_60016





Ginger Wrey estaba con su hijo de 25 años, Johnny Wrey, en una visita guiada al nuevo centro nacional de investigación. Por seguridad, hombres y mujeres fueron examinados en salas separadas. Las mujeres pasaron por el detector de metales tipo aeropuerto habitual y sus bolsos fueron inspeccionados con rayos x. Los hombres pasaron por la misma inspección, y luego una inspección de "armas cortas". Cada hombre se acercó a un hombre sentado en una silla en una cabina para su inspección.

Johnny se acercó al agente. El agente desabrochó el pantalón de Johnny y sacó su pene. El examinador miró el pene, girándolo y girándolo para inspeccionarlo completamente. A continuación, comprimió la base de la cabeza haciendo que el orificio de orina se abriera de par en par. Una pequeña sonda se insertó en la uretra y luego se retiró. El agente llamó al gerente.

"Señor, este hombre, Johnny Wrey, tiene el pene más inusual que he inspeccionado".

"¡Eso es un pene que tienes allí Johnny! Veo que tiene un piercing, tipo Principe Alberto y 10 tatuajes en él, también, tienes 10 pulgadas de largo y circuncidado", dijo Frank Gains, el gerente del centro. "Nos gustaría que fueras uno de nuestros sujetos de prueba en una especie de alineación”.

-Bueno, claro, por qué no... ¿Qué clase de formación quieres decir Mr. Gains?

"Es similar a una alineación policial. Usted y otros hombres pasar sus penes a través de agujeros en una pared, para ser inspeccionados y comparados juntos. Las personas que hacen la inspección no sabrán sus identidades y no podrán oír los sonidos que hagan. Dime, ¿quién sabe de tus tatuajes y de las perforaciones de príncipe Alberto?

Johnny respondió: "Sólo los hombres con los que he tenido sexo y, por supuesto, los tatuadores que hicieron eso a mi pene".

"¡Bueno! ¡Bien! -dijo Mr. Gains-, deja tu pene y sígame.

Johnny fue conducido por un pasillo hasta una habitación que parecía un laboratorio de química. Se sentía muy extraño caminar por los pasillos y entrar en una habitación con su pene colgando al desnudo. Los hombres en batas de laboratorio blancas estaban haciendo varios experimentos. Mr. Gains hizo un anuncio,

"¡Podría tener tu atención por favor! Señores, les presento a Johnny Wrey, uno de nuestros sujetos de prueba. Johnny, estos son los investigadores que estarán analizando los resultados de nuestro experimento. Caballeros, por favor familiarícese con el pene de Johnny.

Johnny fue desnudo y sentado en una silla elevada; Sus piernas extendidas dando acceso completo a sus partes masculinas. El primer investigador se acercó a Johnny y se apoderó de su pene. Acarició el pene de Johnny hasta que quedó completamente duro, luego lo examinó. Cada investigador a su vez examinó el pene. Después de los exámenes se hicieron unos cuantos investigadores regresaron y le dijeron a Johnny que estaba casi listo para el experimento, pero primero debía tener un último orgasmo antes de proceder.

Un joven e interesante investigador, de unos 20 años, se arrodilló ante Johnny y besó su pene. Él tiernamente lambió su glande hasta que quedó totalmente erecto, luego le dio a Johnny a  masturbación hasta que gruesas espigas de esperma brotaban de su pene tatuado y perforado.

Después de que Johnny se viniera, otro investigador se acercó a él con una jeringa. "Johnny, tenemos que darle una inyección en tu pene para asegurar que estará completamente duro. Eso dolerá, pero no tanto como los tatuajes o piercing".

El pene de Johnny fue inyectado y se volvió extremadamente duro. Más duro de lo que Johnny había estado antes. El pene fue medido, 11 pulgadas. Johnny fue llevado a otra habitación donde se encontró con el otro sujeto de prueba, Paul Bearsi. Paul tenía más o menos la misma edad y tenía un pene de 10 pulgadas, excepto que no estaba tatuado ni perforado. Paul también tenía su prepucio. Estaba sin cortes. Paul alargó la mano y envolvió su mano alrededor del pene de Johnny y dijo: "¡Oh, vaya! ¡Es de verdad! Estás tatuado y perforado.

Johnny pensó que Paul era el hombre más guapo que jamás había visto. Paul estaba casi completamente tatuado desde su cuello hasta su cintura.

Paul y Johnny fueron mostrados a una pared con 2 agujeros y se les instruyó para pegar sus penes a través. Johnny empujó su pene a través del agujero. Cuando estuvo completamente insertado, hubo un fuerte chasquido. Su pene estaba completamente atrapado y no podía ser removido. Lo mismo era cierto para Paul. Los trabajadores se acercaron y los ataron a la pared con cables. Una vez que fueron atados a la pared, Johnny y Paul ambos comentaron sobre cómo estaban sorprendidos que fuera realmente cómodo. El gerente se acercó y les habló.

"Johnny y Paul, el experimento que está por comenzar es sobre el reconocimiento familiar. ¿Puede una madre reconocer a su hijo adulto por su pene, a pesar de que no lo ha visto desde que era un niño pequeño, y el prejuicio sobre su hijo influye en ella?

-Señor -dijo Paul-, no tengo familia aquí, y mi madre está en otra parte del mundo.

El señor Gains respondió: "Paul, tu madre no es la que escogerá, la madre de Johnny tratará de decidir cuál es el pene de su hijo".

Johnny se sintió enfermo. Su madre seguramente sería capaz de averiguar cuál era su pene, después de todo, Paul no fue circuncidado y la madre de Johnny lo hizo circuncidar cuando tenía 10 años. Ahora descubriría que su pene había sido tatuado y perforado.

"Cuando esto termine, el pene que la Sra. Wrey elige como el de su hijo será succionado por el hombre que ella rechazo. Si el pene que es rechazado pertenece a Johnny, será cortado".

Paul y Johnny jadearon.

Paul preguntó: "Señor, si me escoge, ¿cuánto tiempo antes de que Johnny tenga su penectomía?"

"Esa es una buena pregunta Paul", respondió Mr. Gains, "hay dos botones en el otro lado de la pared, al lado de su pene. Cuando la señora Wrey escoge el pene que ella piensa pertenece a su hijo, ella presionará ese botón. Cuando se presione, ese pene será liberado, los cables se caerán y caerá hacia atrás".

"Si el botón presionado es de Johnny, entonces Paul no será liberado, su pene quedará atrapado hasta que la señora Wrey y las mujeres como los hombres de su grupo de viaje estén en la habitación de al lado. Ellos escucharán un anuncio diciendo que el pene atrapado será cortado tan pronto como salgan de la habitación. Tan pronto como salgan de la habitación, Paul será puesto en libertad y le dará a Johnny su trabajo".

"Si el botón presionado es de Paul, entonces él se caerá hacia atrás y un LASER lentamente cortará el pene de Johnny. Tomará 5 minutos para realizar completamente la penectomía de Johnny. Johnny, estarías libre de gritar durante este tiempo, ya que es extremadamente doloroso. El grupo no escuchará ningún grito que hagas, pero ambos podrán escuchar todo lo que dicen a través de los altavoces. El grupo de excursión observará su penectomía y cuando su penectomía esté completa, a la Sra. Wrey se le preguntará si quiere jugar con el pene. Si lo hace, se le permitirá. Se le dirá al grupo que escogió correctamente, y su recorrido continuará. Johnny será puesto en libertad y luego le dará una mamada a Paul".

Paul dijo: "Johnny, realmente espero que te escoja. Me encantaría chupar su bello pene. ¡Creo que eres muy guapo y me gustaría salir contigo! "

"Caramba, gracias Paul, creo que tú también eres guapo y me encantaría eso, pero ¿y si te escoge? No querrías salir con un hombre que tenía una penectomía.

En realidad, Johnny, lo disfrutaría. Siempre he fantaseado acerca de casarme con un hombre que tenga huevos, pero no pene. Entiendo que hacen los amantes más apasionados porque no pueden tener sexo mutuo y el sexo sería todo sobre mi disfrute".

"Gracias, pero realmente me gustaría mantener mi pene".

El grupo de tour fue llevado a la habitación. A la Sra. Wrey se le había dicho cómo escoger y se le había advertido que si escogía mal, Johnny perdería su pene.

La señora Wrey se acercó a los penes. Johnny sintió una mano en su pene. Una punta de un dedo probó el orificio de orina. Entonces un comentario, "Oh, esto no puede ser el pene de mi hijo. Nunca lo habría tatuado o perforado, ¿por qué eso es tan enfermo? "

La voz de un hombre decía: "¿Has circuncidado a tu hijo?"

-Sí, cuando tenía 10 años, lo hice cortar.

Otro hombre dijo: "Bueno, entonces éste no puede ser suyo porque está sin cortar, tiene que ser éste".

Otro hombre preguntó: -¿Tiene algún tatuaje?

La señora Wrey respondió: "Oh, sí, a Johnny le encantan los tatuajes. Tiene mangas completas tatuadas en sus brazos, unas cuantas en sus piernas, pecho y espalda. "

Una mujer dijo: "Bueno, ¿no crees que él también habría tenido su pene tatuado, si él ama tatuajes?"

La señora Wrey respondió: "No, los tatuajes en el pene son de enfermos y pervertidos. Tatuajes en los brazos, nalgas, espaldas son perfectamente normales y populares para los hombres gay".

Johnny sintió la mano de un hombre en su pene. La mano le acarició y luego dio un fuerte apretón. Johnny sintió que su cabeza de pene era pellizcada. "Mira", dijo otro hombre, aquí está su cicatriz de circuncisión. "

Johnny sintió una mano firme pero femenina en su pene, "Éste no puede ser. ¡Mi hijo no es un pervertido! Él nunca obtendría estos tatuajes en su pene, y no lo habría perforado. Debe haber hecho revertir la circuncisión.

Una mujer dijo: "Este sin cortar no tiene cicatrices de circuncisión. Si lo hubiera invertido, todavía habría una cicatriz".

-"Mira, sé que mi hijo y su prepucio deben haber crecido entonces. No hay manera de que este pervertido pueda ser mi hijo”.

Johnny empezó a gritar y sacudirse, tratando de liberarse del agujero.

-"Mire cómo este pene está tirando alrededor en mi mano. Un hijo nunca frotaría su pene en la mano de su madre”.

Johnny sintió que la mano soltaba su pene. Entonces Johnny y Paul escucharon un fuerte chasquido. Los cables se apartaron de Paul, y cayó hacia atrás. Una voz anunció que había tomado la decisión correcta. Empezó a sonar un zumbido.

Una mujer dijo: "Oh, mira, harán la penectomía con un LASER".

Johnny escuchó cómo bajaban las cremalleras. Un hombre dijo: "¡Esto es CALIENTE!" Otro hombre dijo: "¡Tengo que parar!" Otro hombre dijo: "Sí, todos los chicos aquí tienen una erección y se están desvistiendo".

Paul se acercó detrás de Johnny. Él estaba llorando. Apretó su pene de 10 pulgadas entre las nalgas de Johnny y comenzó a besar la cara de Johnny. Las lágrimas corrían por la cara de Johnny. El haz de láser entró en contacto con la parte superior del pene de Johnny. El dolor creció en intensidad. La sensación de quemado y cortar alcanzó un nivel insoportable. Johnny gritó. Paul lo sostuvo más fuerte y empezó a difuminar sus sollozos mientras le decía: "Lo sé", "aguanta", "no durará mucho más" y "tú pene, tu pene".

El rayo parecía tardar una eternidad en abrirse paso. Después de lo que pareció una hora, una voz anunció: -Diez segundos para terminar de cortar. -Oh, no, solo diez segundos.

Paul acercó a Johnny, con el pecho apretado contra la espalda de Johnny. Johnny gritó más fuerte. La sensación a quemado y corte, le hacía sentir dolor en cada nervio en su entrepierna parecía estar en llamas. Lo que pareció horas y luego días pasaron. Johnny y Paul escucharon a los hombres gruñir en el orgasmo. "AAAAAHH, Immmm me vengooooo" fue escuchado de todos los hombres. Johnny apenas podía sentirlo, pero sintió que el semen salpico su pene mientras los hombres eyaculaban.

Finalmente terminó y él escuchó una alegría de los hombres y mujeres. Su pene cayó y golpeó la mesa debajo de ella con un ruido sordo. El sonido de la carne cayendo sobre un mostrador o una mesa.

A la Sra. Wrey se le preguntó si quería hacer algo con el pene. Ella dijo que sí.

Se escucharon hombres y mujeres diciendo: "Oh sí, chupa ese pene".

A todos se les dio la oportunidad de jugar con él. Varios hombres dijeron que querían chuparlo mientras el pene. Johnny y Paul oyeron a los hombres levantarse mientras chupaban el pene anterior de Johnny.

Después de que el grupo terminó y se fue, Johnny fue liberado, estaba empapado en sudor. Paul ya no estaba llorando. Su pene de 10 pulgadas seguía estando duro por la droga.

Johnny se arrodilló ante Paul y comenzó a chuparlo. Paul se apoyó contra la pared y disfrutó de la mejor mamada que jamás había sentido. Paul no sabía si era por lo que acababa de suceder, o si era el talento natural de Johnny. Tal vez era un poco de cada uno.

Resumen:

Johnny y Paul se casaron ese mismo año. A Paul le encanta tener el único pene en la familia y realmente le encanta chuparle los huevos a Johnny y el espacio encima de ellas donde debería estar su pene.

Johnny nunca se acostumbró a estar sin pene. Johnny se vuelve histérico cada pocas semanas y Paul ama burlarse de él y atormentarlo por tener una penectomía.

La señora Wrey todavía piensa que su hijo tiene su pene.




Historia Original Aquí.




Autor: Johnny_60016       Traductor: DarkSoul

24 AÑOS 49 SEMANAS Y CONTANDO

En tres semanas iba a ser mi 25 cumpleaños. Las nuevas leyes vigentes desde antes de naciera dieron a mi madre el derecho de castrarme hasta los 25 años si mostraba signos de agresión sexual. Aprendimos en la escuela sobre "los viejos tiempos". Épocas en que los hombres jóvenes eran proclives para embarazar a las chicas y propagar enfermedades con sexo ocasional. Para evitar tales destinos horribles para las mujeres......


24 AÑOS 49 SEMANAS Y CONTANDO
En tres semanas iba a ser mi 25 cumpleaños. Las nuevas leyes vigentes desde antes de naciera dieron a mi madre el derecho de castrarme hasta los 25 años si mostraba signos de agresión sexual. Aprendimos en la escuela sobre "los viejos tiempos". Épocas en que los hombres jóvenes eran proclives para embarazar a las chicas y propagar enfermedades con sexo ocasional. Para evitar tales destinos horribles para las mujeres. Se tomaban medidas.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES]


Categoria: Gay      Autor: TopManFL





En tres semanas iba a ser mi 25 cumpleaños. Las nuevas leyes vigentes desde antes de naciera dieron a mi madre el derecho de castrarme hasta los 25 años si mostraba signos de agresión sexual.  Aprendimos en la escuela sobre "los viejos tiempos". Épocas en que los hombres jóvenes eran proclives para embarazar a las chicas y propagar enfermedades con sexo ocasional. Para evitar tales destinos horribles para las mujeres, antes de que un hombre alcanzara la marca de un cuarto de siglo, su madre podría almacenar su esperma para asegurarse de que su futura esposa y cabeza de familia quería hijos tuviera con que tenerlos. "Antes de Carmarlos".

Siempre tuve el cuidado de ser respetuoso con todas las mujeres, nunca mostrar signos de agresión. El movimiento activo (las mujeres a favor de mantener a los hombres intactos) ganaba fuerza y mi madre se interesaba por sus puntos de vista.

No sé si fue un montaje, una prueba o simplemente una tonta suerte. Pero la mejor amiga de mi madre vino a visitarla con su hijo de 24 años. Había algo de él. Yo no era gay. Honestamente, yo sabía que era hetero desde el momento en que las chicas de la escuela habían comenzado a desarrollar sus senos. Solo seguía pensando en ellas. Tenía mucho cuidado de mantener los ojos fijos en sus ojos y de no mirarlos nunca. Pero, solo en la ducha, me masturbaba pensando no solo en sus pechos, sino también en lo que habíamos aprendido en educación sexual.

Cuando el amigo de mi madre y su hijo vinieron para una visita de una semana, solo teníamos la habitación de huéspedes y la amiga de mamá tomó esa. Su hijo anderson (todos los machos castrados estaban obligados a deletrear sus nombres con una letra minúscula por ley), se quedo con conmigo. Al principio no pensé mucho en ello.

A la hora de dormir andy se desnudo y así desnudo se metió debajo de las cobijas mientras yo estaba buscando porno en la red. Él (otra vez los pronombres no se capitalizan para los eunucos) me preguntó porque estaba mirando "esas cosas". Le expliqué que para los hombres intactos era algo normal. Andy entendió, pero no completamente.

"¿Puedo ver?", Preguntó. Pensando que lo más probable es que lo dejara, me encogí de hombros y dije, "seguro, si quieres". andy se acercó y se paró a mi lado. Llegué a la posición en que estaba acostumbrado a llegar a los libros en la parte superior de mi estantería de libros y dijo: "También podría sentarse y estar cómodo". Parecía sorprendido de que me interesara su comodidad.

Después de unos diez minutos de ver pornografía, empezó a llorar un poco. "¿Qué mierda?", Le dije. ¿Por qué estás llorando? "Porque mi esposa y yo nunca haremos eso", respondió. "Te refieres a sexo", le pregunté. "No, chupar mi pene", respondió entre sus lágrimas.

Supongo que desde que su esperma fue almacenado, la idea de que necesitara sexo fue borrada de su mente. Pero Andy tomó en extremo interés en las escenas de pornografía oral. Andy agregó, como el admiraba a esa estrella del porno lambiendo el clítoris a esa mujer, "no puedo esperar para hacerle eso a mi esposa, se parece a un pequeño pene. ¿Le has hecho eso a una mujer Patrick?

Diciendo la verdad, "nunca, estoy guardando eso para mi matrimonio". Pero, yo estaba recibiendo una sensación de andy, un sentido de que quería algo más. La siguiente escena fue la estrella femenina succionando dos grandes penes a la vez y empecé a avanzar rápidamente a través de ello. "No me gusta, me gusta esta parte, los penes duros son... bueno... no sé exactamente", andy se sonrojó.

"Andy, ¿quieres chupar un pene?" Para ese momento mi pene estaba duro como si fuese de roca y francamente casi del mismo tamaño como cualquiera de los dos que aparecían en la pantalla de mi computadora.

"Lo he hecho antes para mis amigos y todos dicen que soy bueno en eso. Bueno, solo lo he hecho desde que fui castrado por orden de mi madre hace tres años. Antes de eso no tenía mucho interés en hacer eso".

Él ya estaba muy bajo en comparación con mi silla del ordenador, ya que estaba sentado en el taburete. Ni siquiera pensarlo dos veces me puse de pie y lo enfrenté. Ya que ya estaba desnudo para la cama, no le tomó ningún tiempo para meterse mi pene hasta el final de su garganta.

Nunca se me habían tragado mi pene, nunca había cogido a nadie ni nada. Tenía planeado mantener mis huevos hasta el matrimonio y permanecer intacto, por lo que siempre había sido bueno. Maldita sea, estaba en el cielo. No tenía ni idea de lo bien que se sentía. La lengua de andy, su garganta y su succión eran asombrosas. Me mantuvo justo en el borde durante unos 20 minutos antes de que estuviera listo para explotar en su rostro.

La puerta de mi habitación se abrió de golpe y allí estaba mi madre y su amiga. Ni siquiera conseguí venirme, tenían un cinturón grande que ataron alrededor de mi cintura y me tenían esposado y en el asiento trasero del coche en solo unos minutos. Sacaron el coche del garaje y el amigo de mi madre le dijo a mi mamá: "Te dije que estaba fingiendo. Andy ha ayudado a nuestro grupo de trabajo a encontrar más de cincuenta pervertidos a punto de cumplir 25 años que habían engañado a su madres". Estaba horrorizado sabía a dónde íbamos. Ella continuó, "no te preocupes, están listos para él y estará en casa en unas dos horas".

Era como una línea de montaje en la clínica, yo era uno de los hombres más viejos de ahí, pero a nadie le importaba. Todos los hombres estaban allí por la misma razón, para dejar dos pesos y salir más ligeros de lo que entraron.

Unas pocas inyecciones de algo para adormecerme, seguida por una hora en la que el médico hiciera ruidos gruñidos y pidiera a sus enfermeras artículos que no tenía ni idea para lo eran. Luego, dijeron "llévenlo a la habitación" y un paquete de hielo se puso entre mis piernas.

"Una cosa más la enfermera de descarga dijo a mi madre. Su identificación de la computadora todavía lo enumera con un P capital, déjeme cambiarlo de Patrick a patrick. "No", preguntó mi madre, "¿puede ser patty?" La enfermera se encogió de hombros y dijo, "con un 'y' o 'ie'". Sonriendo muy ampliamente, mi madre dijo, "ahora, que lo pienso con un 'ie'. “Vamos a hacer pattie".

Yo estaba en casa en solo unas pocas horas. Adolorido, con un paquete de hielo entre mis piernas y todavía desnudo.

Andy estaba dormido en mi cama. La mitad de mí quería patearlo hasta la muerte y la otra mitad solo quería acostarse e ir a dormir. Opté por el sueño. Me subí a la cama con andy y me acurruqué junto a él con un paquete de hielo fresco entre mis piernas. Él solo fingía estar dormido cuando dijo: "¿Lo hicieron?" Respondí en un suspiro, "sí, y no estoy seguro de cómo me siento al respecto".

Andy se alejo de mí y me dijo "sobre qué". Contesté, "sobre no llegar a terminar durante la única  mamada de mi vida".



Historia Original Aquí.




Autor: TopManFL       Traductor: DarkSoul

NEUTRALIZADO

Mis padres eran un matrimonio muy religioso que veían y siguen viendo al sexo como algo pecaminoso que solo debe usarse para la procreación, aun no logro entender cómo es que lograron tener sexo para engendrarme, cuando era un niño no hubo mayores problemas pero cuando llegue a la pubertad y entre a secundaria las cosas comenzaron a cambiar aún recuerdo cuando fui a hacer el primer trabajo en equipo a casa de un compañero......


NEUTRALIZADO
Mis padres eran un matrimonio muy religioso que veían y siguen viendo al sexo como algo pecaminoso que solo debe usarse para la procreación, aun no logro entender cómo es que lograron tener sexo para engendrarme, cuando era un niño no hubo mayores problemas pero cuando llegue a la pubertad y entre a secundaria las cosas comenzaron a cambiar aún recuerdo cuando fui a hacer el primer trabajo en equipo a casa de un compañero.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES] [MEDICO]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Mis padres eran un matrimonio muy religioso que veían y siguen viendo al sexo como algo pecaminoso que solo debe usarse para la procreación, aun no logro entender cómo es que lograron tener sexo para engendrarme, cuando era un niño no hubo mayores problemas pero cuando llegue a la pubertad y entre a secundaria las cosas comenzaron a cambiar aún recuerdo cuando fui a hacer el primer trabajo en equipo a casa de un compañero, luego de terminar la tarea el coloco un video porno en el televisor para mi aquello fue toda una revelación si bien sabía lo que era el sexo nunca antes había visto hacerlo.

También en esa ocasión mientras veíamos aquella películas mis compañeros comenzaron a hablar sobre la masturbación y como ellos se jalaban sus penes, aquella noche en mi cama solo en ropa interior con una terrible erección debajo no dejaba de acariciarme mi pene, aquello fue más de lo que podía soportar me baje mi trusa (slip) hasta las rodillas para tomar mi pene y comenzar por primera vez en mi vida a masturbarme tenía 14 años en ese momento, y cuando me vine lo hice con tal intensidad que desde ese momento desee sentir aquella sensación en todo momento.

Por lo que la masturbación pasó a ser parte de mi vida desde ese momento, incluso llegue a masturbarme hasta nueva veces en un solo día, por espacio de un largo años disfrute de auto complacerme hasta que a los 15 años fue descubierto por mamá mientras me masturba y para complicar más las cosas fue en un domingo. Mi padre furioso me advirtió que si volvía a sorprenderme cometiendo aquel pecado carnal tomaría medidas severas para salvar mi alma del infierno, de haber sabido a lo que se refería nunca me hubiese tocado de nuevo mi pene hasta irme de casa.

Durante el siguiente año seguí masturbándome pero con mucho más cuidado y los sueños húmedos comenzaron hacer muy recurrentes dado que por precauciones de no sé descubierto pasaba tres y hasta cuatro días sin venirme, lo que provocaba eyaculaciones nocturnas que manchaban mi ropa interior lo que mi madre interpreto como que aun seguía masturbándome, mi padre no tardo mucho en enterarse y una tarde sábado ya conmigo de 16 años con mi madre me hicieron subieron al auto para según ellos ir a un lugar especial y vaya que lo era.

El viaje en auto duro 45 minutos durante todo el trayecto mi padre solo se la paso viéndome por el espejo retrovisor como viendo a mi madre pero ninguno de los dos dijo nada simplemente ambos me lanzaban miradas extrañas que me hicieron sentir muy incomodo,  nuestro destino fue una pequeña clínica privada no muy lejos de la ciudad mis padres me dijeron al bajar del auto que necesita una revisión médica pues el colegio al que me querían escribir para cuando terminara la secundaria lo requería.

Con algo de desconfianza entre a la clínica con mis madres en la recepción ellos dijeron mi nombre y la enfermera que nos dirigiéramos a al consultorio 679 subimos hasta el último puso de aquella clínica en el elevador para luego entrar en la puerta con aquel numero, una enfermera nos dijo que esperamos un momento por lo que nos sentamos, debimos esperar como media hora hasta que una doctora salió y dijo mi nombre, mis padres como yo nos pusimos de pie, la doctora saludos mis padres y de ultimo a mí, luego me indico que pasara al consultorio solo, pensé que mis padres entrarían pero ella dijo que era mejor que los hiciera solo.

Luego de cerrar la puerta del consultorio la Dra. dijo llamarse Niela me indico que me quitase la ropa lo que era normal en una revisión completa, procedí a hacerlo pero me quede en trusa (slip) mi paquete estaba más que remarcado al frente de mi ropa interior por alguna razón mi pene estaba medio erecto pese a estar con mucha vergüenza y temor, la Dra. Niela comenzó comprobando mis signos vitales, presión, respiración y todas esas cosas que los médicos hacen cuando te hacen un chequeo terminando con pesarme en una bascula.

Luego de pesarme la Dra. muy amable me dijo que me despojara de mi trusa ya que necesitaba comprobar algas cosas en mis genitales, aquello era algo irregular por lo que le pregunte con algo de vergüenza.

-“¿Es muy necesario que me desnude por completo?” Le pregunte.
-“¡Si, me temo que si!” Respondió ella sin mirarme.

Procedí a quitarme mi trusa pero con un enorme detalle cuando lo hice, mi pene que había estado medio erecto para ese momento estaba totalmente duro, después de todo pese que la Dra, podría ser mi madre dado su edad era la primera vez que estaba desnudo ante una mujer que recordara en mi vida.

La Dra. se me acerco y sin hacer ningún comentario sobre mi erección aunque note una leve mueca de malicia en su rostro se coloco unos guantes de látex, se coloco un poco de lubricante en una de sus manos enguantadas y sin mayor preámbulo tomo mi pene para comenzar a masturbarme aquello fue la gloria misma según la Dra. Necesitaba medir la cantidad de mi eyaculación para saber si mi desarrollo estaba marchando como era debido, su mano bajaba y subía mi prepucio cubriendo como tapando mi glande que pronto comenzó a derramar liquido pre seminal.

Aquella mano rodeando mi pene que no era la mía por primera vez en mi vida, subiendo y bajando por mi endurecido tronco, hicieron que apenas lograra aguantar 10 minutos, antes que mi pene comenzara a palpitar mi agitación subió a niveles nunca antes sentido, la Dra. coloco su otra mano que hasta ese momento estaba jugando con mis huevos frente al ojo de mi glande cuando de pronto dando un hondo gemido de placer me vine con tal intensidad que me hizo sentir el mayor orgasmo de mi vida, dejándome sin aliento.

Casi la totalidad de mi gran eyaculación quedo en la palma enguantada de la Dra, quien sonriendo deposito mi semen en un pequeño pote de cristal al que coloco una etiqueta con mi nombre lo tapo para meterlo en un pequeño refrigerador, luego regreso a donde estaba aun jadeante con dos jeringuillas en su mano me indico que me colocara a cuatro patas sobre una amplia cama que había en el consultorio lo que hice, en ese momento hubiese obedecido cualquiera de sus ordenes estaba en las nubes luego de aquel tremendo orgasmo como nunca antes había sentido en mi vida.

Ella me separo un poco las piernas lo que dejo a mis testículos expuestos colgando entre ellas, con una de sus manos lavo mi escroto con algo de alcohol con un algodón lo que me hizo sentir algo de comezón en mis huevos pero no le di importancia mi pene de nuevo estaba en completa erección para ese momento, en medio de volver a sentir mis testículos manipulados sentí un terrible dolor cuando la aguja de una de las jeringuillas se clavo en mi testículo izquierdo la Dra. Se apresuro a presionar el embolo para inyectar un liquido en mi testículo que sentí como si me lo quemara por dentro.

-“HHHHHAAAAAYYYY” Grite.

Pero la Dra. Imperturbable tomo la jeringuilla restante para inyectar mi testículos derecho, luego de vaciar el liquido en mi testículos retiro la jeringa para comenzar a masajear mis huevos, apretándolos suave y fuerte por ratos de manera alternada, aquel masaje en otro momento pudo haber causado mucho placer en ese momento era muy doloroso, tuve que hundir el rostro en una de las almohadas que mordí para evitar dar un enorme alarido de dolor, mi pene que ni siquiera toque comenzó a palpitar.

De pronto sentí como un dedo entro por mi ano hasta llegar a tocar algo en mi interior hoy se que la Dra. me dio un masaje prostático porque segundos después de comenzar a mover su dedo en mi interior de nuevo eyacule lo hice aun con más fuerza que antes, aunque no goce como la vez anterior el dolor que estaba sintiendo pues ella no dejo de masajear mis huevos hasta que me vine por segunda vez, lo que fue un alivio en ese momento pero impidió que lograra disfrutar del que sería mi último orgasmo viril de mi vida.

Luego de eso la Dra; me estrego algo de papel desechable, me dijo que me limpiara y vistiera lo que hice a toda prisa, aun sintiendo algo de dolor en mis huevos, cuando acabe de vestirme ella me pidió que saliera y le dijera a mis padres que entrara, lo hice para quedarme a afuera del consultorio en la sala de espera por 40 minutos hasta que mis padres salieron para irnos a casa. En el trayecto de regreso de nuevo nadie dijo nada solo las miradas fueron recurrentes,

Aquella noche me dolían tantos los huevos que no pensé en masturbarme en lo más mínimo conforme fueron pasando los días note que algo iba mal, mi pene ya no parecía tener vida propia apenas tenía erecciones y solo si pasaba un buen rato estimulándolo, mis testículos se fueron encogiendo hasta casi desaparecer, fue en ese momento que asustado como enojado afronte a mis padre para decirles.

-“¿Qué demonios fue lo que hizo esa doctora HABLEN?” Les pregunte durante la cena.

Los dos se voltearon a ver su mi padre dijo.

-“Modera el tono de voz jovencito”. Dijo papá

-“¿Vamos díganme que fue lo que hizo la Doctora?” Insiste.

-“Te castro químicamente, eso hizo”. Dijo papá.

Quede en shock al escuchar sus palabras, mis padres habían destruido mi virilidad y ni siquiera tenía idea ya habían pasado seis meses desde la visita a la doctora y mi pene apenas lograba tener erecciones y cuando me venía apenas era una gotita o dos de un liquido ambas que me daba la decima parte del placer que antaño sentía.

Sin decir nada más me retire del comedor para ir a mi cuarto entre y cerré con llave, me arroje sobre la cama y comencé a llorar mientras maldecía  todos, a la vida, a mis padres, a Dios y a Doctora mientras repetía sin parar.

-“NO, NO, NO, NO, NOOOOOO”. Sobre mi cama.

A los 22 años deje mi casa, me mude y conseguí un trabajo, cuando tuve el dinero suficiente me mande colocar prótesis testiculares, también comencé con régimen intenso hormonal que hizo que mi pene recuperara su capacidad de erección, comencé a masturbarme de nuevo y aunque no sentía lo mismo era mejor que nada, soy casi un hombre y no como mis padres que no he visto en 20 años, quienes querían que fuese un “Neutralizado”.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com



image host

Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

KERVAN EL VECINO

Conocía a Kervan desde niños aunque era 4 años mayor que él, era el hijo de los vecinos, y siempre nos llevamos muy bien, aunque mi padre era muy estricto el me dijo cuando entre a la pubertad que no iba a permitir que tuviese novio alguno hasta después que terminara la Universidad, según mi padre los novios solo servían como distractores y algo peor que los jóvenes hombres solo deseaban una cosa de las mujeres por lo que ceder a esos deseos bien podría tener consecuencias nefastas para mi futuro......


KERVAN EL VECINO
Conocía a Kervan desde niños aunque era 4 años mayor que él, era el hijo de los vecinos, y siempre nos llevamos muy bien, aunque mi padre era muy estricto el me dijo cuando entre a la pubertad que no iba a permitir que tuviese novio alguno hasta después que terminara la Universidad, según mi padre los novios solo servían como distractores y algo peor que los jóvenes hombres solo deseaban una cosa de las mujeres por lo que ceder a esos deseos bien podría tener consecuencias nefastas para mi futuro.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Conocía a Kervan desde niños aunque era 4 años mayor que él, era el hijo de los vecinos, y siempre nos llevamos muy bien, aunque mi padre era muy estricto el me dijo cuando entre a la pubertad que no iba a permitir que tuviese novio alguno hasta después que terminara la Universidad, según mi padre los novios solo servían como distractores y algo peor que los jóvenes hombres solo deseaban una cosa de las mujeres por lo que ceder a esos deseos bien podría tener consecuencias nefastas para mi futuro además de la deshonra de la familia.

A los 12 años aquellas palabras de mi padre no significaron nada para mí, pero al llegar a los 16 y darme mis primeros besos con uno que otro compañero de prepa (instituto) las cosas cambiaron enormemente. La primera vez que un chico me tomo masajeo mi clítoris con sus dedos me estremecía de tal manera que me vine mojando mi panty (braga) como su mano, de no estando besando con pasión mi grito de placer que hubiese dado lo pudo haber escuchado toda la escuela.

Sin embargo mi padre me tenía muy bien vigilada cuando en una ocasión que llego a buscarme me encontró besuqueando con uno de mis primeros novios, se enojo tanto que a los pocos días me cambio de escuela a una de solo mujeres administrada por unas monjas, incluso más el profesorado eran todas mujeres, aunque mi novio de entonces intento buscarme mi padre se encargo de alejarlo de alguna manera, la prepa fue una etapa difícil para mí. Casi todas las noches me masturba pensando en algún chico guapo que veía por la calle.

Fue a los 17 que me fije casi por casualidad en Kervan por ese entonces de 13 años, la ventana de mi habitación daba a ver apenas por mera coincidencia al patio trasero de los vecinos en donde habían construido una piscina, en la que incluso me había bañado en algún momento años atrás. Esa tarde de finales del verano vi a Kervan despojarse de su bañador para secarse estaba solo y lo que vi me dejo muy turbada por varios días.

Aun tenía cuerpo de niño pero su genitales eran los de un chico de mucho más edad, ni siquiera los penes y huevos que hasta ese momento había tocado tenían el tamaño que pudo apreciar tenían los de Kervan no fueron las noches que me masturbe pensando en aquellos genitales, teniendo que morder mi almohada para que no se escucharan mis sonoros gemidos de placer cuando llegaba al orgasmo.

Los últimos días de vacaciones de ese verano solo pude pensar en Kervan, nada paso hasta las vacaciones de primavera varios meses después, yo con 18 y él con 14, me lo tope una tarde al regresar de la escuela, y le pregunte que si me invitaba esa tarde a nadar en su piscina pues hacía mucho calor, Kervan muy alegre me dijo que si, ya que sus padres no llegarían hasta la noche y se sentía algo solo en casa.  

Aquella tarde mi padre no estaba, por lo que tome mi vikini muy pequeño que compre algún tiempo atrás pues deseaba mostrar mi bien formado cuerpo pero que papá se oponía a que usara, me lo puse debajo de una camisetita sencilla y un pequeño short de mezclilla, Kervan me abrió la puerta y me invito a seguirlo iba vestido apenas con un pequeño bañador tipo speedo de color azul en el que se notaba un buen paquete al frente de su entrepierna.

Kervan se arrojo a la piscina para luego emerger y decirme, “vamos metete el agua está muy rica”. Le sonríe para dejar mi toalla al lado de uno de los tres camastros a un lado de la piscina, para luego despojarme de mi camisetita, que dejo la parte de arriba de mi vikini al descubierto observe como los ojos de Kervan se abrieron grandes al ver que pese a no tener unos grandes senos los triangulitos color verde apenas contenía a mis senos.

Me di la vuelta para despojarme de mi pequeño short, cuando lo hizo pude ver por el reflejo en el cristal de la puerta que daba a donde estábamos que Kervan clavo su mirada en mis nalgas pues la parte de abajo de mi vikini era muy pequeño, la parte de atrás apenas era un minúsculo triangulo en la parte de arriba para luego perderse entre mis nalgas, cuando termine de quitarme el short con calma me arroje al agua, para luego emerger antes de hacerlo me fije en la entrepierna de Kervan y note que su pene había crecido, lo que era uno de mis objetivos. Estuvimos jugueteando en el agua como una hora antes de salir para comer algo.

Nos preparamos algo ligero para ir de nuevo a la piscina sin que Kervan quitara la mirada de mi cuerpo, luego de comer, hice mi primer acercamiento, me senté en el mismo camastro donde estaba y coloque una mis manos sobre su muslo derecho. De inmediato sentí como todo su cuerpo se estremeció pero no dije nada, luego de unos segundos con mis dedos casi bordeando su traje de baño le pregunte.

-“¿Kervan aun no tienes novia?” Le dije.

Su rostro aun de niño se sonrojo un poco por mi pregunta antes de responderme algo nervioso.

-“¡No aun no tengo! Respondió para luego preguntar.
¿Y tú tienes novio?” Dijo Kervan

Reí por su pregunta pero le respondí.

-“No papa no me deja tener novio”. Le dije con sinceridad.

Luego armándome de valor jugándome el todo por el todo, sabiendo que podría ser rechazada, al asustarlo por ir tan rápido, con un ágil movimiento de mi mano, esta se escabullo debajo de su traje de baño para tomar su pene que estaba evidentemente en erección, sentí su barra de carne dura, caliente pero suave al mismo tiempo, sentí unos pequeños espasmos en el interior de mi vagina y una húmeda que comenzó a salir de ella.

Kervan se sobresalto pero no hizo intento alguno por sacar mi mano de su bañador, por lo que me anime a tomar con mi otra mano una de sus manos, para hacerla que la metiera debajo del pequeño triangulo que cubría mis labios vaginales. Me estremecí fuertemente cuando sus dedos comenzaron a masajear mi clítoris, al cabo de unos tres minutos Kervan ya tenía su pene duro como roca fuera de su bañador apenas tenía algo de vello y sus testículos era muy hermosos. Mi mano descendía hasta tocar su escroto, para volver a subir y cubrir glande color rosado con su prepucio.

Cada que mi mano descendía su prepucio quedaba al descubierto, brillaba a la luz del sol ya que estaba todo empapado de liquido pre seminal que no dejaba de brotar del agujero en la parte superior, Para ese momento los dedos de Kervan ya estaban todos empapados de mis jugos, sintiendo que estaba por llegar a un orgasmo, mi mano acelero su moviendo pronto comencé a sentir como su pene comenzó a tener espasmo, los gemidos de ambos llenaban el patio me corrió yo primero pero seguida de él quien lanzo tres poderosos chorros de su blanca leche como a 40 cm de su pene que palpitaba con fuerza en mi mano.

Ambos nos dejamos caer sobre el camastro complemente exhaustos, cuando nos recuperamos de nuestros orgasmos, me coloque sobre Kervan y lo bese con pasión mientras sentía su pene aun erecto entre mis nalgas, cuando nos separamos le dije.

-“¿Quieres ser mi novio?” Le Pregunte a Kervan.
-“¡Sí!” Respondió muy contento.

Luego de contarle que no podía decir que era mi novio a nadie y besarnos un bien rato, me vestí y me marche, aquello había sido fantástico, aquellos encuentros continuaron por varios meses en los que además de masturbarnos comenzamos a darnos sexo oral con unos ricos 69 como lo vimos una tarde en una película porno que conseguí, a los pocas semanas de comenzar con el sexo oral deseaba  más, pero no fue sino hasta tres semanas después que Kervan cumplió 15 años que tuvimos sexo de verdad.

Una tarde luego de masturbarnos y nadar en la piscina, le propuse a Kervan que nos bañáramos juntos el acepto, por lo que fuimos al baño de sus padres que no estaban pues ambos llegaban tarde en la noche, Por lo tanto propuso que usáramos el baño de ellos. Llenamos la moderna bañera rectangular y comenzamos a chapotear en ellas acariciándonos mientras nos enjabonamos él estaba debajo de mi, y en uno de mis restregadas a su cuerpo su pene que estaba en erección logro entrar en mi vagina, pero mi himen impidió que su miembro siguiera avanzando en a mi interior.

Me dolió pero al mismo tiempo me gusto por lo que me puse de pie, era más alta que Kervan por aquel entonces por lo que incline sobre la bañera y flexione las rodillas que se sostuvieron por uno de los bordes de la bañera mientras mis manos se apoyaban en lo alto del borde, le dije a Kervan que solo se me quedo viendo.

-“¡Quiero que me la metas!” Le dije con determinación.
-“¿Estás segura?” Me pregunto Kervan ya de pie.
-“Si, hazlo quiero sentirme mujer por primera vez contigo”. Le dije.   

Kervan se coloco detrás y me tomo de la cintura, sentí su la punta de miembro ya con el prepucio corrido hacia atrás, tratando de entrar, alcance su pene con una mano para guiarlo a la entrada de mi vagina, él de inmediato empujo, lo que me hizo gemir de placer y dolor al mismo tiempo.

-“MMMMMMMM”. Gemi.

Continuo empujando pero su pene no lograba entrar, por lo que le dije luego de unos minutos ya en un grado de estupor sexual deseando sentir su miembro en mi interior.

-“Vamos… empuja fuerte… Mételo todo”. Le dije con voz entrecortada.

Kervan me sujeto fuerte de la cintura y enpujó con fuerza hacia adelante mientras llevaba mis nalgas hacia atrás, sentí que algo se rasgo al paso de su endurecido miembro que entro de lleno hasta que sentí sus huevos golpear mis nalgas, gemí de dolor pero más de placer.

-“OOOHHHMMMM”. Gemí.  

Ambos nos quedamos quietos por unos segundos el me pregunto.

-“¿Te lastime?” Pregunto Kervan.
-“No es nada nene es natural, vamos muévete hazme gozar”. Le respondí.

Lo que hizo, comenzó a moverse con prisa, como si no hubiese un mañana, aquello también me condujo a una locura total, gemíamos ambos ya sin importarnos si alguien nos escuchaba o no, simplemente estábamos gozando de aquel momento. Las embestidas de Kervan duraron unos 15 minutos antes de comenzar a sentir como su pene se contraía con cada embestida en mi interior. Estaba gozando tanto que no pensé en las consecuencias que pudiera tener si él se venía en mi interior, en ese momento solo quería más y más de aquello.

Kervan se vino copiosamente en mi interior, clavando sus dedos en mis caderas de lo fuerte que las apretó con su miembro palpitando completamente en mi interior, con el gimiendo y gozando lo mismo o más que yo misma. Cuanto todo acabo y el saco su aun duro miembro de mi interior se lo lave ya que estaba todo manchado de sangre, semen como de mis jugos para luego darle una mamada final antes de vestirme e irme.

Tuvimos más sexo durante los próximos cuatro meses fue poco después de que cumpliera 19 años que llego la mala noticia mi regla no me bajo, siempre había sido muy regular por lo que un retraso era algo inusual espere tres agónicas semanas para realizarme una prueba de embarazo que resulto positiva, que iba a hacer, Kervan pese que estaba segura que me amaba no tenía la edad para hacerse cargo de un hijo y esposa, debía decirle y acabar con su adolescencia casi aun niñez, pero no tuve oportunidad en mi turbación bote el empaque y prueba en el bote de baño donde mi padre los encontró a las pocas horas.

Hecho una furia mi papá me llevo de inmediato al médico quien confirmo un embarazo de siete seis semanas, mi padre le dijo al médico que me realizara un aborto, pero el médico se negó ya que era mayor de edad y no podía hacerlo si no lo deseaba, por supuesto cuando me pregunto dije que no.

Durante todo el camino a casa me estuvo insultando llamándome “puta callejera” que había salido igual a mi madre, y no sé que más cosas, mientras lloraba sin control, me encerró en mi habitación, prometiendo encontrar al desgraciado que me embarazo, además de llevarme a que me hicieran un aborto, sabedora que mi madre siempre cumplía con lo que decía, reuní todo el dinero que tenia ahorrado y me escape usando un desarmador para abrir la puerta.

Me contacte con Kervan y lo cite en un pequeño hotel, a poco rato llego, lo primero que hice luego de abrazarlo fue besarlo, sin mucho preámbulo nos desnudamos y comenzó a tener sexo apasionado deseaba volver a sentir placer antes de decirle lo que pasaba deseaba que aquel momento se detuviera para siempre y nunca salir de ese cuarto de hotel.

Kervan me estaba penetrando en la posición de perrito cuando la puerta de la habitación se abrió, como un tornado mi padre se abalanzo sobre nosotros. Nos separo con violencia sentí un leve desgarro cuando el pene de Kervan fue sacado de mi interior bruscamente mi padre comenzó a golpear a Kervan mientras con terror y prisa logre ponerme mi sostén y tanguita. Trate con desespero de detener a mi padre pero lo único que conseguí fue recibir un fuerte golpe en la cara que me arrojo al piso a unos metros de donde estaba.

Cuando el aturdimiento del golpe paso que debió ser de unos segundos vi a mi padre ya con un cuchillo en su mano, Kervan estaba ya semi inconsciente con su rostro bañado en sangre, apenas y noto como yo lo hice como mi padre tomo sus huevos con una de sus fuertes manos los estiro hacia arriba todo lo que pudo y de un rápido movimiento con la mano que sostenía el cuchillo le arranco su escroto con sus huevos a dentro a Kervan de un solo corte.

-“AAAAAAAYYYYY”. Apenas grito Kervan antes de desmayarse.

Ver aquella escena me aterro como no tienen idea, tome mi ropa y hui papá trato de detenerme pero fue detenido por el personal de seguridad del hotel, lo que me permitió huir, tome el primer autobús para ir con una tía en una ciudad lejana me costó encontrarla y pase muchas penurias pero al fin la encontré le conté todo lo sucedido y ella me apoyo, me dejo quedarme en su casa, comencé a trabajar y estudiar. A los pocos meses tuve a un lindo niño al que puse el nombre de su padre, termine la universidad y me mude a una casa que compre con mi propio esfuerzo.

Supe que a mi padre lo metieron a la cárcel por lo que le hizo a Kervan, le dieron 15 años de prisión en donde murió a los seis años de condena con una riña con otro interno, aunque no me alegre al recibir la noticia fue un alivio saber que nunca vendría por mí.

10 años después ya con 29 años por cosas del destino durante una convención de mi especialidad me encontré con Kervan de 25, se había convertido en muy atractivo hombre, nadie sabía lo que le había pasado excepto sus padres, médicos y por supuesto yo. Durante el juicio a mi padre, Kervan se entero de mi embarazo y me busco pero nadie sabía en donde estaba. Lo primero que hizo luego de abrazarnos y llorar sin control fue preguntarme.

-“¿Dime tengo un hijo?”. Pregunto Kervan ilusionado.
-“¡Si, un precioso niño de ocho nueve años ya!” Le respondí.

Kervan me levanto en el aire con sus fuertes manos para darme vueltas con su rostro lleno de felicidad esa tarde en su habitación nos desnudamos y pude notar como debajo de su pene el cual era aun más grande de lo que recordaba colgaban dos huevos en verdad grandes. Se los toque y eran algo fríos pero se sentían bien, cuando me penetro fue como volver a ser desvirgada pues no había tenido sexo en 10 años desde esa tarde en aquel hotel.

Cuando terminamos varias horas después note que no había semen, quede tan satisfecha con todos los orgasmos que Kervan me provoco que poco note que su erección duro tres horas y no había corrido, cuando con algo de nervios pregunte porque no se había corrido, Kervan con lagrimas en los ojos me dijo.

-“¡Soy un eunuco, tu padre me corto los huevos!” Dijo Kervan.

Lo abrace, fuerte ambos lloramos durante horas, cuando nos calmamos Kervan me explico que luego de sus castración sus padres pagaron varias operaciones para que le restablecieran un escroto, también le colocaron prótesis testiculares y gracias a las dosis de testosterona que ingería regularmente pudo crecer con un cuerpo de hombre normalmente además gracias a medicamentos para la impotencia podía mantener una erección por horas y dado que no podía correrse, era capaz de satisfacer a un mujer totalmente.

Kervan me propuso matrimonio seis meses después de reencontrarnos, nos casamos siete años después con nuestro hijo como testigo, ahora vivimos en un ciudad apartada de todos, sus padres vienen a verlo de vez en cuando y llevamos a su nieto a su casa, somos felices, aunque hay veces noto como Kervan desea correrse de nuevo en mi interior como aquella primera vez en el baño de sus padres sé que eso es imposible y siempre que llego al orgasmo cierro los ojos y me imagino que estoy sintiendo aquellos poderosos chorros de su leche siento disparados de su palpitante y grueso pene que me está penetrando en esos momentos.

Algo que ya no pude ser pero que ha quedado grabado en mi mente hasta el fin de mis días que espero sean al lado de Kervan. 



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com 





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com