HIJA DE LA NOCHE

Soy un ser de la noche, de las tinieblas condenada a vagar en la tierra de los mortales por toda la eternidad, siempre en busca del alimento que me sustenta, es un instinto mucho más fuerte que cualquier droga, me impulsa a hacer cosa que no deseo pero que necesito, como ahora que estoy sintiendo su pecho velludo sobre la espalda, sus caricias rudas y toscas estimulan mis senos mientras la barba me raspa en la nuca cuando me dice: “que rico te mueves putita, voy a llenarte de leche por zorra”......


HIJA DE LA NOCHE.
Soy un ser de la noche, de las tinieblas condenada a vagar en la tierra de los mortales por toda la eternidad, siempre en busca del alimento que me sustenta, es un instinto mucho más fuerte que cualquier droga, me impulsa a hacer cosa que no deseo pero que necesito, como ahora que estoy sintiendo su pecho velludo sobre la espalda, sus caricias rudas y toscas estimulan mis senos mientras la barba me raspa en la nuca cuando me dice: “que rico te mueves putita, voy a llenarte de leche por zorra”.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [SOBRENNATURAL] [CANIBALISMO]


Categoria: Hetero      Autor: Oli77 & Darksoul




Soy un ser de la noche, de las tinieblas condenada a vagar en la tierra de los mortales por toda la eternidad, siempre en busca del alimento que me sustenta, es un instinto mucho más fuerte que cualquier droga, me impulsa a hacer cosa que no deseo pero que necesito, como ahora que estoy sintiendo su pecho velludo sobre la espalda, sus caricias rudas y toscas estimulan mis senos mientras la barba me raspa en la nuca cuando me dice: “que rico te mueves putita, voy a llenarte de leche por zorra”.

El acre olor a sudor y cerveza que desprende son el aroma que inunda mis pulmones opacando mi mente, sus embates son cada vez más rápidos y fuertes; su mano se estampa en mis nalgas dejando una marca rojiza, mientras sus labios recorren mi cuello.   

Mi razón aún no entiende qué me motivó a aceptar sus propuestas, su pinta clásica de macho vulgar y fanfarrón, sus brazos fuerte o el bulto entre sus piernas, sin embargo ahora que lo tengo dentro de mi cada movimiento suyo es un grito de placer que mi vientre utiliza como lenguaje para decirme: “esto es lo que te hacía falta desde hace tiempo vamos goza que aún falta lo mejor”.      

No recuerdo cuando fue la última vez qué en un bar de carretera, aceptara la compañía de un camionero; seguro han pasado años de eso, la plática sobre sus proezas sexuales y su entrepierna mostrando el deseo, por ello no me opuse cuando enfilo hacia un lugar discreto y alejado de donde estuvimos bebiendo. Por lo regular siempre escojo chicos jóvenes, atractivos, bien dotados y en lo mas alto de su virilidad, pero esa noche no podía darme el lujo de escoger.  

En la cabina de su vehículo llegamos al escondido hotel que le sugerí, en cuanto entramos a la habitación me arrojo sobre la cama; mientras se desabotonaba el pantalón y liberaba su instrumento “mira lo que tengo para ti” anuncio a la par que tomo mi cabeza y la diriges hacia su miembro erecto, ya chorreando de líquido pre seminal.    

Es un pene grueso, brillante por la lubricación que ya sale de su cabeza, las venas henchidas son una red que la cubre y que invita a recorrerla con la lengua, comienzo a lamberlo despacio, saboreando cada centímetro, sintiendo como mi tanga se moja con los jugos de mi vagina, siendo una necesidad imperiosa de morderla, de arrancarla de su entrepierna, pero me contengo tengo que ser paciente para que mi satisfacción sea total.        

Antes de que pueda meterla en mi boca y disfrutar de su grosor, me tomas del cabello y nuevamente me arroja al lecho.  

-“Desnúdate y ponte de perrita”. Ordena.          

No espero repetición y me desnudo rápidamente mientras hace lo mismo; estoy ansiosa y mojada por sentirme invadida por su aun vigoroso pene, puede que no sea el de un joven de 25 años pero es justo lo que necesito en este momento. 

La sensación de tu vello, de su lengua en mi cuello, sus manos toscas apretando mis pechos son muy estimulantes sin embargo rompe el contacto por un instante (dejando las paredes de mi vagina hambrientas), solo para colocarme en posición del misionero; hunde su cabeza entre mis muslos y su lengua se recrea en mi clítoris enrojecido, mi depilada vagina escurre ríos de mis jugos, mis manos se prenden de sus caderas y las aproximan a mi boca.      

Disfruto mi sabor a través de tu grueso miembro, chupo despacio tu glande circuncidado, me deleito lambiendo las venas que parecen a punto de estallar; mi respirar se agita, mis caderas se mueven, me siento próxima al orgasmo.

Se separa de mí, adopta una nueva postura y me toma por los tobillos, los colocas en sus anchos hombros y lambe mis pies, una gota de sudor escurre por el vello de su pecho y no puedo evitar el deseo de beberla; con un poco de esfuerzo lo hago y aprovecho para juguetear con su tetilla usando mi lengua.           

Nuevamente me penetra con su caliente herramienta, haciéndome sentir inundada por esa fogosa y firme virilidad, los resortes de la cama del motel barato rechinan al mismo ritmo que mis jadeos; su rostro enrojece, en su grueso cuello se destacan las venas plenas de sangre y vigor.          

Nuestra respiración se agita a la par, el sudor es una leve película que nos hace brillar con la luz que se filtra a través de la persiana cerrada; mi mano diestra acaricia mi sensible botón y la izquierda pellizca rudamente mis propios pezones.  

Finalmente estalla en un intenso orgasmo, antes de que pierda vigor, mis piernas lo aprisionan y muevo mis caderas frenéticamente buscando alcanzar yo también ese pequeño paraíso. Un gemido es la señal de que alcancé la meta, tardas un instante en salir de mí lo que mi vagina aprovecha para cercenar su pene que aun late en mi interior goteando su espeso semen.

El esfuerzo del encuentro pasional y el alcohol que bebió lo han derrotado apenas y nota la falta de su pene, gracias a mis dientes vaginales y fluidos vaginales que son como acido hacen que la herida se coagule y la herida deje de sangran tan rápido como se produjo.      

Acaricio sus nalgas duras y redondas, las mueve un poco, acerco mi lengua a su ano y comienzo a lamberlo; sin embargo, no logro obtener respuesta de su parte mi extraigo su cercano miembro de mi interior aun late con fuerza.          

Aprovecho ese momento para morder, con mis largos colmillos, tu vibrante yugular; ¡adoro esas noches en las cuales primero deleito al cuerpo y después el paladar! 

Abre los ojos sorprendido, pero no tienes capacidad de resistirte, aquella sangre de semental maduro es un deleite, no lo voy a matar, solo beberé la sangre suficiente para calamar mis ansias, luego le doy la vuelta para abrir mi boca grande, sus dos pesados huevos vaciados en ese momento entran en mi boca, clavo mis colmillos en sus huevos, lo que hace que todo su cuerpo se sacuda.

De un fuerte movimiento de mi cabeza, le arranco su escroto con sus huevos en su interior, luego extraigo el saco de piel de su interior y uno a uno me devoro sus huevos, cuando acabo procedo a comerme su miembro aun endurecido no sin antes penetrarme con él una última vez. Con el miembro empapado de mis juego, y su semen que resbala de mi vagina, me como su glande, lo mastico sintiendo con cada nueva mordida orgasmo tras orgasmo, me devoro todo su falo y para cuando acabo, mis fluidos ya corren hasta mis tobillos.

Aquella carne como energía sexual me iban a mantener en calma para seguir con mi vida entre las sombras por tres meses tiempo en que tendré conseguir a otro semental que me llene y nutra para seguir vagando por el mundo mortal.





Autor: Oli77 & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

ATADO POR LA PROSTITUTA

Era de noche y llovía. Hacía días que no paraba de llover. Y aquellos aullidos… ¿serían lobos? Dicen que la niebla afecta a la conducta de los lobos. Había oído historias horribles de lobos que atacaban a las personas. ¿Por qué iba aquel lugar tan apartado de la ciudad? Había llamado por teléfono y estaban esperándole, su deseo controlaba su mente en ese momento......


ATADO POR LA PROSTITUTA.
Era de noche y llovía. Hacía días que no paraba de llover. Y aquellos aullidos… ¿serían lobos? Dicen que la niebla afecta a la conducta de los lobos. Había oído historias horribles de lobos que atacaban a las personas. ¿Por qué iba aquel lugar tan apartado de la ciudad? Había llamado por teléfono y estaban esperándole, su deseo controlaba su mente en ese momento.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [OBSESIÓN] [DOMINACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Era de noche y llovía. Hacía días que no paraba de llover. Y aquellos aullidos… ¿serían lobos? Dicen que la niebla afecta a la conducta de los lobos. Había oído historias horribles de lobos que atacaban a las personas. ¿Por qué iba aquel lugar tan apartado de la ciudad? Había llamado por teléfono y estaban esperándole, su deseo controlaba su mente en ese momento.

Mientras conducía colocó su mano en la entrepierna y se acariciaba por encima del pantalón. Tenía el pene algo erecto. Con 17 años casi 18, su mente estaba embrujada por la belleza de aquella mujer. Ella… Ella… la deseaba tanto desde hace meses. ¿Puede alguien volverse adicto a una cosa que solo ha visto por un monitor? Durante aquellos días, se lo había preguntado un montón de veces. La necesitaba, pero era tan… tan… bella, de pronto había llegado…

Estaciono cerca de la casa. no se escondía, si no que le venían ganas de decirle a todos que estaba allí, que había sido poseído por ella y que aquella noche por fin seria suya. Salió del coche y corrió hasta la puerta. Se sacó un poco el agua del cabello. No tuvo ni que llamar. Ella misma le abrió la puerta cuando aún no había buscado donde estaba el timbre. Lo que lo sorprendió. La mujer le hizo un gesto con la cabeza indicándole que entrara.

-“Te estaba esperando”. Dijo

El adolescente le dio un sobre y ella cerró la puerta para desaparecer. El chico se quedó ahí quieto. Miro el pasillo que había delante de él, alfombrado de un rojo sangre realmente inquietante y la puerta al fondo. Respiro hondo y se acercó. No podía apartar la vista del pomo de la puerta y se paró delante. Aguanto la respiración mientras la observaba pronto ella volvió para abrir la puerta.

Sus fosas nasales sintieron aquel olor que tanto había solado, su cerebro se estimuló de inmediato, cerro los ojos. Cuando los abrió, ya estaba dentro de la habitación con la puerta cerrada. ¿La había cerrado él? No lo sabía decir. La buscó con la mirada. Giró la cabeza a un lado y al otro. Nada. ¡Malditas sombras! La habitación enmoquetada era oscura, paredes y suelo tapizados. No se distinguía ninguna ventana. No era muy grande o a lo mejor era el efecto de las velas que las había por todos lados. Podía presentir su presencia, pero aun no la veía. De pronto la notó… su mano… firme sobre su espalda. No se giró, solo suspiró y la dejó hacer tal como pensaba hacer el resto de la noche. De hecho, por mucho que hubiera probado de hacer lo contrario, no habría podido. Ella no le habría dejado.

Permaneció callado, mientras la mujer desabrocho su camisa, se la quitó y la hizo caer a sus pies. Lo tomo de la mano y le hizo sentar en una silla. ¿Estuvo ahí siempre aquella silla? ¿Era un sueño? Empezaron a sudarle las manos. La miró. Por fin la miró. Estaba de pie delante de él, alta, con postura desafiante, con actitud de quien se sabe en poder del control de la situación.

Llevaba un vestido negro, corto, de cuero, con una cremallera delante de arriba a abajo, desde el entremedio de los pechos hasta la entrepierna. Lo que hubiera dado por arrancárselo en aquel mismo instante… Tenía el pelo cabello hasta media espalda, color miel. Los pies descalzos. Las piernas fuertes, largas. Los muslos esbeltos. La curvatura de las caderas no muy pronunciada. Una cintura que haría volver loco a cualquiera con sangre en las venas. Los pechos se adivinaban suaves, con consistencia de flan, ni grandes ni pequeños, la medida perfecta para estrujarlos entre las manos. El cuello largo. Las facciones duras… No era muy atractiva… Muy atractiva.

Se puso a su espalda. Le colocó las manos encima de los hombros haciéndole un pequeño masaje en el cuello, solo de notarla tan cerca tenía el pene del adolescente considerablemente erecto. Le desabrocho el botón del pantalón. Una mano resbaló por dentro y jugueteó con sus testículos. Los apretó haciendo que se estremeciera. La mano se paseó entre la ingle. Su pene ya señalaba al techo, no podía estar más tieso. Empezó a notarse muy excitado. El olor a sexo se mezclaba con el de la habitación. Las manos tomaron al pantalón y la trusa (slip) juntos, se incorporó un poco de la silla para que ella lo bajara por debajo de las rodillas.

Quedo con las rodillas muy abiertas. Una mano masajeándole la nuca la otra por debajo de los testículos, le estaban volviendo loco. Se moría de ganas de tomar esas manos y hacerlas apretar su pene, hacerle comprobar en qué estado se la estaba poniendo, pero sabía que ella no se lo permitiría… No sabía cuánto tiempo tendría que estar así, mirando lo que le estaban haciendo aquellas manos. Sentía su respiración en la nuca, tan helada que casi quemaba. Le lambía por detrás de las orejas. Le estaba reinventando la oreja con su puntiaguda lengua. Por dentro… por fuera… Podía notar su respiración dentro de ella… Por fin una mano empezó a masturbarlo despacio… acompasadamente… gozo… placer… la mano se movía sabiamente, haciendo cortas paradas para continuar las sacudidas acelerando y luego manteniendo el mismo ritmo.

Cuando ella notó que el adolescente iba a correrse paró de golpe. Le pasó una pierna por encima del hombro, después la otra y tirándole la cabeza abajo, se le sentó en la nuca. El vestido era lo suficientemente corto y la maniobra suficientemente brusca como para que le notara su entrepierna… No llevaba ropa interior. Su vagina estaba mojada. Él estaba muy cerca de un orgasmo. Rozaba las puntas de los dedos de los pies en sus ingles, mientras se refregaba en su nuca. Se excitó tanto que le dolían los huevos de mala manera.

Ella apretaba los pies contra sus muslos, contra su ingle, los movía, pero evitaba rozar lo que él más deseaba que le rozara. Siguió así, restregando su sexo contra su nuca, mojándola con sus jugos, pellizcándole las tetillas, presionándole la pelvis, masajeando la ingle. Él se tomaba de la silla… ni notaba su peso comprimiéndole el cuello… En un acto de puro contorsionismo, giró sobre él quedando sentada sobre su pene y abrazándolo con las piernas, silla incluida. Ahora el adolescente sí que notaba su peso, le hacía daño sentada juntamente ahí… pensaba que estallaría en cualquier momento.

Con tanta maniobra el vestido se le había subido caderas arriba dejando su preciado triángulo al descubierto con unos labios pequeños pero gruesos y entreabiertos, cubiertos por una ligera vellosidad parecida a la pelusilla y un clítoris rosado que asomaba encapuchado y mojado. Le hubiera gustado tener aquel cachito de carne en la cuenca de su mano. No pudo resistirse más el adolescente hizo un gesto (solo el gesto) de alargar la mano con la intención de pasarle un dedo por aquella hendidura de sonrisa indiferente.

Ella lo apartó bruscamente. Sabía que se lo tomaría como una provocación y que pagaría las consecuencias, pero volvió a probar. Se levantó bruscamente con un rápido despliegue de piernas, lo tomo de un brazo y de mala manera lo tiro encima de la cama. Metió la mano debajo del colchón y sacó una cinta roja. El adolescente se puso nervioso. Le levantó la mano por encima de la cabeza y se la ató a un extremo de la cinta. Le tomo la otra mano… pero no le hizo ninguna gracia e intento resistirse. Ella le agarro la cara y le clavó los ojos tan severamente que le helo la sangre. Sintió miedo.

El miedo lo excitó más de lo que estaba. Terminó de atarle las manos y después ató el otro extremo de la cinta a las barras de madera de la cabecera de la cama, dejando suficiente margen para poderlo girar si le venía en gana. Sus uñas redondeadas le recorrieron el pecho cada vez menos suavemente que la anterior. Le abrió las piernas. Se giró y se puso de rodillas dándole la espalda. Le veía los cabellos cayéndole por la espalda, la curva de la cintura, el culo tan perfectamente enfundado en aquel vestido negro… El impulso de tocarlo era irresistible, la imposibilidad de hacerlo insoportable… Ella retrocedió arrodillada acercándole el culo a su cara y se estiro encima de él, las piernas abiertas a los lados de aquel cuerpo ansioso e impaciente, la mejilla de ella sobre la pelvis de él, notando la rigidez del pene erecto. El sexo de ella tocando la barbilla de él.

Intentaba mirárselo. Ella besaba su atormentado pene. Le lambía los testículos. Al adolescente le llegaba aquel olor a mujer como el perfume más secreto. Instintivamente abrió la boca. Ella también lo estaba haciendo. Podía sentir el calor de su boca entreabierta cerca del glande, aquellos labios de escándalo… recorriéndole el pene. Se sentía tan impotente de no poder lamberla… De pronto gimió…

El adolescente sentía el cuero cálido sobre la piel… la cremallera fría… y no poder ni tocarla era… cruel. Le bajó el prepucio con la boca. Estaba tan caliente que cuando notó la calidez de su boca en la punta de su miembro, por poco le vino un orgasmo. Le chupó los testículos, mientras que un dedo le bordeaba su ano. Paró y volvió arrodillarse delante de él. Lo estuvo mirando un buen rato. Tenía su pene muy tieso. Él hacia esfuerzos para controlar la respiración. Ella lentamente fue haciendo bajar la cremallera de su vestido. Se le iba abriendo dejando entrever su blanca piel que parecía suave como una sábana de seda. Seda negra, como la de las sabanas sobre las que estaba estirado. Aguanto el aliento mientras ella terminaba de separar el cuero de la piel. Por fin la tuvo desnuda delante de él. No tenía un cuerpo perfecto, pero lo que hubiera dado por tocarlo. Sus pechos eran más grandes de lo que le habían parecido. Le encantaban los pechos grandes, con las aureolas pequeñas como aquellas.

El adolescente quería acercarse, hundir la cara, morderlos, tocarlos, lamberlos, ¡lo que fuera! Sus gemidos eran tanto de calentura, como de pura desesperación. Ella empezó acariciárselos, a estrujarlos, a recorrer los pezones con un dedo previamente humedecido dentro de su boca. Debajo de sus nalgas podía notar los efectos de su provocación. Con el dedo mojado fue llegando hasta el ombligo. Siguió avanzando. Vio que él estiraba los dedos. Mirándole a los ojos se colocó un dedo encima del clítoris y empezó a masturbarse delante de él.

Se hundía un dedo dentro de aquellos pliegues que el tanto deseaba. Los abría y le enseñaba la boca del placer abierto. Se acariciaba aquellos carnosos labios. Meneaba con el dedo aquel rosado clítoris. Él sudaba. Quería ser los dedos de ella. Quería ser él quien la estuviera tocando… quien le estaba haciendo respirar de aquella manera, quien estuviera apretando aquella vagina… que estuviera penetrándola…

Ella primero se metió un dedo, después fueron dos… con los dedos aun mojados, le toco la mejilla. El adolescente se estremeció. Se los paseó por toda la cara. El cerro los ojos y movió la cabeza para hacerlos llegar a su boca, pequeño detalle que ella le concedió. Aquel gusto le duro poco… Los apartó rápidamente y lo desmoronó. No pudo reprimir su queja.

-“¿Había osado quejarse?”
-“¿Era acaso que la estaba desafiando?

Se levantó y lo hizo girar de espaldas. Desapareció de su campo visual. La sensación de no poder ver que le esperaba era desesperante. Ella se enfundó un preservativo en dos dedos de su mano. El adolescente estaba con las piernas bien abiertas. Ella se colocó de rodillas detrás de él y le volvió a agarrar las nalgas una en cada mano… las apretaba una contra la otra… las separaba… las manipulaba en todas las direcciones posibles… las estrujaba.

Le siguió la raja del culo con los dos dedos enfundados. El adolescente se puso nervioso e instintivamente contrajo su ano, pero respondió con un mordisco cerca de los testículos. Él hizo un gesto inconscientemente y relajó su ano, momento que aprovechó para introducirle un poco los dos dedos. El adolescente apretó los dientes. Solo tenía las uñas dentro. No las movía. Espero que se adaptaran un poco. Movió la otra mano… para hacerle abrir más las rodillas. Le manoseó el pene y los testículos sabiamente. Tomó el pene y mientras lo masturbaba lentamente, fue introduciéndole los dedos más profundamente.

La sensación de ser ella la que penetrara a un hombre y no al revés le producía una sensación inhumana. El adolescente, se debatía entre el dolor y el placer. Dejaba entrar a los dos intrusos. Nunca había experimentado el sexo anal. Hacía justo una hora que solo pensaba en penetrar a una mujer por primera vez. Pero ahora notaba gusto y después del rechazo inicial le inquietaba la idea de que llegara a gustarle. Le hacía daño, pero no era un dolor desagradable. Quería centrarse, poner toda su atención sensitiva en aquella nueva experiencia, el palpitar de su pene no se lo permitía. Ella lo manipulaba poco a poco. Cada movimiento era un pequeño calvario, pero cada pausa se transformaba en una eterna espera deseando que no parase.

Los dedos continuaban hundiéndose dentro de sus entrañas y continuaba bombeando su pene. El adolescente se agarraba a las barras que estaba atado, apretando los dientes con cada movimiento de alguna de sus manos. No podía más. Por un momento creyó que perdería el conocimiento. Solo el interés de no perderse ninguna de las contradictorias sensaciones que estaba sintiendo lo hacían aguantar. Se convulsionaba de placer. Los dedos continuaban entrando, no podía ser que los tuviera tan largos.

Se convulsionaba de gusto y dolor. El adolescente Mordía la sábana para no chillar. Eran las normas. No podía ni tocarla ni chillar. El esfuerzo para no hacer sentir su voz, por encima de los ruidos de la tempestad lo excitaba más y solo era superado por el esfuerzo de no venirse sobre la dulce mano torturadora.

El adolescente no pudo más aquello era superior a sus fuerzas su pene termino por escupir su espesa crema, final de trayecto. Ya podía haber pasado solo un minuto. Todo un reto de autocontrol para gozar su última noche como un hombre y sus manoseos lo habían hecho fracasar. Se sentía penetrado, violado, tenía dos dedos clavados en su ano aún. Notaba los nudillos de aquella mano hundidos entre sus nalgas. Empezó a pasarle la lengua por los testículos… los besaba… los chupaba… hurgaba con los dedos… los giraba a derecha e izquierda… los sacaba un poco y volvía a meterlos más adentro. Estaba a punto de correrse de nuevo ella retiró los dedos lentamente. Dejando su adolorido pene con contracciones.

El adolescente gemía. Solo un soplido en sus huevos y se habría corrido una vez más. Sudaba. Respiraba violentamente. Sufría. Ella se sacó el preservativo de los dedos. Le recorrió la espalda con suavidad. Lo giró. Su propio peso sobre el culo le dibujó una mueca de dolor en su cara. Ella acercó la boca a la otra parte adolorida de aquel cuerpo. Pasó la lengua empapada de saliva por su glande y lo chupo con deleite durante un rato. El placer era supremo. Estaba destrozado. Se moría de ganas por penetrarla a fondo, pero no se veía capaz de aguantarlo sin un solo grito. Ella le estiró las piernas y lo montó. Se meneaba encima de él.

Tenía ganas de clavársela dentro. Justo pensarlo ella lo hizo. Tomo su palpitante pene en su interior y lo galopó con toda la furia del trueno que aun resonaba. Lo sentía latir dentro suyo. Él se sentía profanador de un templo oscuro y sagrado. Comenzó a llorar. Había luchado contra él mismo, contra sus impulsos, la había obedecido con una resistencia prácticamente nula, sabía que aquello nunca lo volvería a sentir en su vida.

Merecía aquel absurdo trofeo. Se sentía triunfador. No había podido resistir hasta el final y la satisfacción era tal que ni el dolor en el pecho, ni el que le había producido aquella penetración salvaje, podían empañar aquel momento de gloria.

Respiraba tan deprisa que le dolía la cabeza. El corazón le latía tan fuerte que podía oír perfectamente sus latidos y notarlos en sus sienes. Sudaba exageradamente. El corazón le latía demasiado deprisa. ¡El corazón le iba a cien por hora! Inhaló aire por última vez. ¡El corazón a mil!… A cero.

El adolescente se vino, como nunca antes, cuando ella sintió, de nuevo su espesa creme, rápidamente se desmonto, su pene aun lanzaba de leche con fuerza, palpitando, con prisa… con fuerza… con ardor cuando ella coloco un afilado cuchillo en la base de sus huevos y pene de un rápido movimiento se los cerceno.

En un segundo el adolescente era un hombre luego era un eunuco nulo para el resto de sus días, su entrepierna en ese momento aplanada, lanzo dos ultimo chorros de crema con fuerza antes de que un chorro de sangre saliera despedido de ella, manchando su abdomen, piernas y senos de la mujer que sonriendo con malicia sostenía su pene aun palpitando con su escroto aun unido a su falo, con sus huevos aun en su interior.

El adolescente ya no era virgen pero nunca más podría tener una sesión como aquella en su vida, mucho menos tener de nuevos aquellos orgasmos tan intensos que tuvo esa noche, un trueno hizo retumbar aquella vieja casa, al tiempo que el perdió él sentido, había sido todo, su nueva vida estaba por comenzar a penas recobrara el conocimiento, una vida en la que sería un eunuco hasta el fin.





Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

HIJASTROS

La madre de Andy y Kara, murió en un accidente poco después que Kara cumpliera 15 años y Andy con aun 14 años, fue después del sepelio que Gabriel cambio radicalmente hacia ambos ya adolescentes, para empezar, se mudaron de casa, Gabriel los llevo a una amplia propiedad, toda bardeada con altos muros en medio de la nada, la población más cercana estaba a 75 Kms. Aquella casa era enorme, solo los tres vivían ahí, ambos adolescentes dejaron de ir a la escuela, Gabriel les ordeno a ambos adolescentes que solo vistieran ropa interior como únicas prendas, al tiempo que comenzó a ser más abiertamente cariñoso con Kara......


HIJASTROS.
La madre de Andy y Kara, murió en un accidente poco después que Kara cumpliera 15 años y Andy con aun 14 años, fue después del sepelio que Gabriel cambio radicalmente hacia ambos ya adolescentes, para empezar, se mudaron de casa, Gabriel los llevo a una amplia propiedad, toda bardeada con altos muros en medio de la nada, la población más cercana estaba a 75 Kms. Aquella casa era enorme, solo los tres vivían ahí, ambos adolescentes dejaron de ir a la escuela, Gabriel les ordeno a ambos adolescentes que solo vistieran ropa interior como únicas prendas, al tiempo que comenzó a ser más abiertamente cariñoso con Kara.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMÍA] [NULIFICACIÓN] [DOMINACIÓN] [ESCLAVITUD] [VIRGEN] [PADRES]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Andy y Kara eran dos adolescentes como cualquier otro, Kara era un año mayor que Andy, pelirroja de pequeños senos aun pero con un buen par de nalgas, huérfanos de padre desde la infancia, eran tímidos y retraídos, su madre se casó en segundas nupcias con Gabriel que se convirtió en su padrastro, desde un principio Gabriel mostro algo de antipatía hacia Andy pero era muy cariñoso con Kara, incluso en exceso, ella fue la primera que entro en la pubertad y Gabriel se encargó de ella desde ese momento de un modo más estrecho.

La madre de Andy y Kara, murió en un accidente poco después que Kara cumpliera 15 años y Andy con aun 14 años, fue después del sepelio que Gabriel cambio radicalmente hacia ambos ya adolescentes, para empezar, se mudaron de casa, Gabriel los llevo a una amplia propiedad, toda bardeada con altos muros en medio de la nada, la población más cercana estaba a 75 Kms. Aquella casa era enorme, solo los tres vivían ahí, ambos adolescentes dejaron de ir a la escuela, Gabriel les ordeno a ambos adolescentes que solo vistieran ropa interior como únicas prendas, al tiempo que comenzó a ser más abiertamente cariñoso con Kara.

Gabriel sin embargo trataba mal a Andy cada día peor, una tarde Gabriel llego con dos collares, les ordeno a ambos que se desnudaran, para luego ponerles los collares, les dijo que desde ese momento ya no eran sus hijastros sino sus esclavos y debían llamarlo Amo, desde ese momento, Andy esa misma noche se revelo fue donde dormía su hermana para decirle que huyera con él, que ya no soportaba a Gabriel pero ella se negó, cuando más tarde Andy trato de escapar de la casa Gabriel lo atrapo Kara lo había traicionado contándole sus planes.

Como recompensa por querer escapar Andy fue amarado a una cama y Gabriel lo circuncido sin anestesia alguna simplemente estiro su prepucio con fuerza para luego cortarlo con una afilada tijera, Andy grito como nunca antes sintiendo el más terrible de los dolores, mientras Kara se masturba viendo como su hermano perdía aquella sensible piel que dejaba su glande de un color mucho más oscuro que el resto de su piel al descubierto, pero Gabriel aun no acababa con su pene aun sangrando su glande fue atravesado por una aguja de oro gruesa por donde paso un anillo de plata, un piercing que desde ese momento adorno el pene glande de Andy.

El tiempo paso muy rápido desde esa noche Andy quedo reducido a un esclavo, un sirviente de Gabriel y Kara, unos meses después de cumplir 15 años Andy fue llevado a una habitación donde su hermana estaba acostada desnuda, en el piso, le habían colocado una especie de fundas de color negro que le impedía usar sus manos, la rajita como toda su área púbica estaba depilada por completo lo mismo que la de Andy, que al ver a su hermana mostrando sus partes íntimas comenzó a tener una erección, pese a no desearlo, sus deseos reprimidos de hombre eran los que en ese momento mandaban en su cuerpo.

-“¡Amo mire es como dijo se le está poniendo al puerco de mi hermanito!” Dijo Kara.

Gabriel era más alto que su hijastro, lleno de músculos, pero de aspecto muy elegante le gustaba usar los fines de semana camisas de seda ajustadas al cuerpo, abierta hasta el tercer botón, mostrando su pelo en pecho, pantalón de vestir que transparentaba su calzoncillo blanco tipo bóxer, cinto de cuero y llavero, esta indumentaria tan llamativa y aparatosa hacía que el ojo de cualquiera vaya directo a la zona baja donde un cierre abombado denotaba un bulto de tamaño anormal.

El pene de Andy estaba en todo su esplendor con sus 17 cm. completo, con su cabeza brillante con liquido pre seminal escurriendo por su piercing, Gabriel se la agarró cerrando su mano sobre su tronco por detrás, para comenzar a masturbarlo como en cámara lenta Kara que hasta ese momento solo miraba aquella escena, se levantó del suelo para quedar de rodillas frente a Andy, para tragarse su pene, con su boca pero sin poder tocar sus huevos o pene, Gabriel aparto su mano para comenzar a amasar sus nalgas.

Gabriel restregaba su bulto sobre la parte alta de las nalgas de Andy, al cabo de unos segundo Gabriel comenzó a quitarse la ropa comenzando con su camisa de manga larga de rayas, dejando al cabo de unos segundos su pene grueso, bien venoso semi duro medía como unos 20 cm al descubierto, se quedó mirando el culo de Andy con cara libidinosa de nuevo se acercó a los hermano, aparto a Kara de Andy lo tomo del cabello para obligarlo a quedar de rodillas frente a él para luego hacer que se metiera todo su trozo semi duro en su boca, mientras Kara sin que se le ordenara fue detrás de Gabriel le abrió sus nalgas le escupió su ano para comenzar a darle un beso negro que lo hizo gemir de placer.

Andy sintió como el pene de su padrastro se hinchaba en su boca y cada vez se ponía más y más dura además de más grande, sin darme cuenta la tenía ensartada en su boca y llegaba hasta el fondo de su garganta, Gabriel gemía sin parar.

-“Vamos perros chupen… Y tu putito hazme venir… Que hoy dejaras de ser hombre por fin”. Dijo Gabriel entre jadeo y jadeo.

Kara por su parte seguía lamiendo su ano, mientras Gabriel metía y sacaba su pene de la boca de su hermanito.  Entonces ocurrió lo impensable para Andy, hasta ese momento virgen aun, Gabriel lo separo de él, para darle la vuelta para de pronto sintiera su enorme pene mojado de saliva, sintiera aquel tubo de terciopelo hirviendo como comenzó a entrar por su ano; apenas bastaron dos embestidas para que estuviera todo adentro y automáticamente los pliegues del culo de Andy sé contrajeron alrededor de su enorme falo.

-“AAAAAAAAAAAAAAHHHHHYYYY”. Grito Andy de Dolor.

Una vez con Andy desvirgado Gabriel apenas lo penetro por algunos minutos antes de hacer que se acostara boca abajo sobre el suelo, hizo que Kara que aún seguía lambiendo y chupando su ano, se sentara boca arriba sobre su hermano, tomo su pene y lo dirigió al ano de su hermana, el cual entro sin problema alguno Kara dio un pequeño gemido, luego Gabriel tomo su pene y la penetro por su mojada vagina de una sola vez.

Era lo mejor para Kara, no dolía, el pene de Andy pese al piercing entraba y salía solito haciendo un ruido por demás excitante. El pene de su hermano estaba por su orificio trasero y gran pene de su Amo por el delantero, quien la sostenía de los cabellos mientras Kara alcanzaba un gran orgasmo como pocas veces antes había logrado sentir, aunque no ere la primera vez que tenía sexo con Gabriel, si era la primera vez que estaba siendo penetrando doblemente en su vida.

Los ojos de Kara le daban vueltas, sus devoradoras nalgas se tragaban sin parar el pene de Andy, aquello no duro mucho 10 o 12 minutos hasta que Kara sintió tanta cantidad de leche que parecía le estaban aplicando un enema tibió, sus entrañas quedaron inundadas de la leche de su hermanito el cual se contraía espasmódicamente como queriendo engullir todo su pene, sin dejar que Andy terminara de venirse Gabriel aparto a Kara sacando su propia erección para hacer que se pusiera a cuatro patas.
 
Su padrastro se aferró de sus nalgas por detrás y mirando a Andy dijo.

-“Ahora veras como es que un hombre de verdad se lo hace a una mujer, algo que tú nunca podrás hacer perro”. Dijo con malicia Gabriel.

Los de Kara ojos se pusieron blancos, cuando la tomó de la cintura mientras que sus 23 cm. de erección de Gabriel entraban en su ano, sus pliegues que antes se contraían, pese a la lubricada que estaba no lo hicieron era doloroso Kara pegó un grito y se le escaparon algunas lágrimas, Gabriel no espero a que su entraña se acostumbrara al intruso de inmediato comenzó a bombear su dolorido ano y luego de 10 minutos en las que la estuvo propinando embestidas salvajes de nuevo Kara sintió llenarse sus entrañas con el espeso y abundante líquido que brotaba del gran pene de su padrastro.

Andy creyó que terminaba su calvario por aquel día, por lo regular luego de eso Gabriel se marchaba con Kara y lo dejaban en paz. Así fue en parte. Su padrastro siguió su pene bien duro metiéndolo y sacándolo, pero ya con tanto lubricante el ano de Kara parecía una ruta llena de aceite donde entraba y salía con facilidad su padrastro.

Pero esa tarde era diferente, Gabriel saco su enorme falo del interior de Kara para ir a donde estaba arrodillado Andy para dejar su mojado ariete expuesto a su visión, Gabriel tomo a Andy de los cabello para dirigir su boca a su erección y ordenarle.

-“Vamos puta que esperas para chuparla”. Ordeno Gabriel

A los 15 minutos Gabriel ya no pudo más y por segunda vez depositó toda su leche en la boca de Andy que desesperado lambía y re-lambía todo hasta que dejó todo su enorme pene bien limpio, cansado, el pene de su padrastro latía en el interior de su boca como queriendo más, pero seguía algo nada placentero para Andy.

Cuando Gabriel termino de venirse, extrajo su pene de la boca de su hijastro para con rápidos movimientos, amarrarle sus manos a la espalda, luego fue por una parra de metal que aseguro a los tobillos de Andy, para evitar que pudiera cerrar las piernas, luego salió de la habitación dejando reposar a ambos hermanos un par de minutos, cuando regreso lo hizo con una gran tijera de jardinería, fue hasta donde estaba Andy y coloco las afiladas cuchillas debajo de sus huevos.

El pene de su padrastro como de Andy dieron dos fuertes respingos cuando las cuchillas tocaron la piel del escroto de Andy, el pene de Gabriel respingo de excitación mientras que el de Andy de terror.

-“Por favor Amo… No lo Haga… ¡Por Favor!” Suplico Andy.

Gabriel volteo a ver a Kara que miraba todo con una expresión de lujuria total, se había quitado la funda de su mano derecha y se estaba masturbando furiosamente en ese momento introduciéndose dos dedos por su mojada vagina.

Gabriel tomo los mangos de madera de la tijera, miro a Andy y le dijo.

-“¡Desde ahora serás nuestra putita!” Dijo Gabriel.
-“NO… Por Fa…” Trato de suplicar Andy.
-“AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHH”. Grito Andy.


El adolescente no pudo terminar su última suplica, cuando su padrastro de un sólido tijeretazo le cerceno sus huevos y pene, convirtiéndolo en un eunuco nulo para el resto de sus días, Gabriel era cirujano por lo que no tuvo problemas en remediar el daño causado, sin embargó en ese momento Andy puso los ojos en blanco, se convulsiono de dolor por unos segundos para luego desmayarse, cuando despertara lo hacía a una nueva vida, en la que el placer sexual personal no estaría incluido nunca más. 



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Autor: Darksoul         Mail: darksoulpgm@gmail.com

GRABACIÓN DE MI PADRE

Los recuerdos de cuando eran niño y adolescente vinieron a su memoria, su padre nunca dejaba que su madre o el bajaran al sótano, pues ahí él trabajaba, una vez Gustavo fue sorprendido intentando abrir la puerta del sótano, lo que gano una buena tunda y castigo por parte de su padre, ahora con la llave en su mano, apenas podía sostenerla para insertarla en la cerradura ya que temblaba, cuando la puerta se abrió sintió como si un gran peso se le quitara de encima, fue una sensación de liberación que no esperaba sentir......


GRABACIÓN DE MI PADRE.
Los recuerdos de cuando eran niño y adolescente vinieron a su memoria, su padre nunca dejaba que su madre o el bajaran al sótano, pues ahí él trabajaba, una vez Gustavo fue sorprendido intentando abrir la puerta del sótano, lo que gano una buena tunda y castigo por parte de su padre, ahora con la llave en su mano, apenas podía sostenerla para insertarla en la cerradura ya que temblaba, cuando la puerta se abrió sintió como si un gran peso se le quitara de encima, fue una sensación de liberación que no esperaba sentir.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD] [DOMINACIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Gustavo de 42 años estaba en casa, no para nada especial, sus padres habían muerto repentinamente en un accidente automovilístico, hacia dos días que fue el servicio fúnebre, ahora siendo hijo único debía hacerse cargo de la gran casa de sus padres como de sus pertenencias que eran suyos, comenzó empacando su ropa pensaba donarla para la caridad, luego los muebles pensaba venderlos no eran nada especial para él, poco a poco la casa de sus padres comenzó a quedar vacía, hasta le llegó el turno al sótano, que intencionalmente había dejado para de ultimo.

Los recuerdos de cuando eran niño y adolescente vinieron a su memoria, su padre nunca dejaba que su madre o el bajaran al sótano, pues ahí él trabajaba, una vez Gustavo fue sorprendido intentando abrir la puerta del sótano, lo que gano una buena tunda y castigo por parte de su padre, ahora con la llave en su mano, apenas podía sostenerla para insertarla en la cerradura ya que temblaba, cuando la puerta se abrió sintió como si un gran peso se le quitara de encima, fue una sensación de liberación que no esperaba sentir, lentamente bajo la larga escalinata hasta la parte inferior del sótano. 

Gustavo se sorprendió al ver lo grande que era ese lugar, un largo pasillo amplio se extendía por cerca de 150 metros era casi tan largo como la propiedad misma, a ambos lados les gran pasillo bien iluminado se encontraban distribuidas puertas de metal, todas ellas numeradas, aquello más que un sótano parecía un bunker de los usados en la segunda guerra mundial, se dirigió a la puerta marcada con el número 3, ahí no encontró nada, solo cadenas, juguetes sexuales, en su mayoría dildos de todos los tamaños, látigos y cosas similares parecía un bodega de almacenamiento.

Una a una fue abriendo las puertas, con cada nueva puerta que abría encontraba más cosas que lo hacían sentir más nervioso como curioso, acaso sus padres eran una pareja fetichista que le gustaba los juegos sado o BDSM, era algo que le resultaba muy difícil de creer, sobre conociendo el carácter de su madre, el misterio continuo hasta que llego a la puerta número 9, al abrirla sus ojos se abrieron grandes en su interior sujeto a una gran cruz con los ojos vendados y completamente desnudo estaba una persona, encontrar a ese ser ahí fue lo menos.

La mirada de Gustavo se centró de inmediato en la entrepierna de aquella persona que se retorcía ante él, visiblemente sedienta y hambrienta, pero Gustavo estaba en Shock por lo que sus ojos venían en la entrepierna de aquel ser, no había nada, se notaba una horrible cicatriz en donde alguna vez debieron estar su pene y huevos, pero ahora no había nada más que un pequeño agujero rodeado por algo de vello, aquel ser debía tener 35 o 37 años, cuando Gustavo salió de su shock corrió para liberarlo, cuando desato sus manos el cayo de rodillas incapaz de mantenerse en pie. 

Gustavo iba a llamar a emergencias cuando el hombre despojado de su antifaz se arrastró hacia su pierna y le dijo.

-“Amo  por favor no llame a nadie no quiero irme de aquí”. Dijo aquel hombre en tono suplicante.

Aquella lastimera suplica solo hizo profundizar el misterio, hasta ese momento Gustavo pensaba que ese hombre, o lo que fuese, estaba retenido contra su voluntad, intrigado ayudo al hombre a llegar a la cocina en la parte superior y ahí el hombre comenzó a relatar luego que Gustavo le contó de la muerte de su padre, el hombre se puso a llorar diciendo que ahora él era su Amo.

Luego que aquel hombre bebió y comió algo, aquella figura le contó una historia a Gustavo que le fue difícil de creer, cuando acabo la historio viendo que Gustavo no le creía la aun desnuda figura lo llevo de nuevo al sótano, hasta la puerta marcada con el número 21, ahí aquella figura tomo un vídeo, que entrego al intrigado Gustavo quien de inmediato en compañía del que ahora se hacía llamar su nuevo esclavo lo coloco para reproducir de pronto en la pantalla apareció lo que parecía ser un secuestro luego aquel joven se mostraba en una habitación que había visto en el sótano la numero 11.

–“Anda hijo de puta despierta”. Se escuchó en el video era la voz de su padre, Gustavo la reconoció de inmediato.    

–“No me hagan daño por favor”. Dijo aquel joven.

La frecuencia cardíaca se aquel chico aumentó al ser inundado su corazón con una dosis de adrenalina, aquella situación era terrorífica, su cuerpo temblaba de miedo, estaba a punto de llorar desesperadamente.

–“Mira puto de mierda, si no me obedeces aquí mismo te mueres”. Dijo la voz al tiempo que el vídeo mostraba como aquel joven nuevamente sintió el sólido metal de un revólver en las sienes, estaba vendado de los ojos, eso lo llevo más allá de lo que podía soportar y termino mojando su pantalón.           

–“Ya mojaste tu pantalón jajajajaja”. Dijo el padre de Gustavo que no aparecía a cuadro en ese momento

Unas manos le quitaron el pantalón, si no hubiese sido por la bolsa que le cubría el rostro, el padre de Gustavo hubiera disfrutado viendo las de lágrimas que bañaban, ahora el rostro del chico

–“Jajajaja la trusa (slip) también, puto que esperas”. Ordeno la voz.

Al decir esta frase una fuerte patada dirigida a su rostro tumbó al suelo chico, vamos maricón o has de querer que ahora mismo te mate a matadas ahí en el piso, el joven de unos 20 o 21 años con mucha mayor rapidez a como se había quitado el pantalón, se despojó de su trusa, sus testículos se habían contraído en respuesta al gran miedo que sentía, una respuesta natural que el ser humano ha desarrollado para proteger su progenie de un peligro inminente, pensó Gustavo. 

–“Ahora para que entiendas que ahora mando yo maricón vas a tragarte tus propios orines”. Dijo la voz.

La mano del padre de Gustavo tomando al muchacho por la cabeza y levantando la bolsa solo lo suficiente para dejar descubierta la boca del chico, para que pudiera ver con claridad solo los pies de su secuestrador, que eran unas botas militares o tal vez de policía, con un pantalón de mezclilla, después vio su pantalón húmedo, junto a un pequeño charco de orina, al que fue conducido y en el que puso su boca

–“Anda puto trágate tu orina” Dijo la voz y lo obligo a seguir las ordenes que le impusieron y acto seguido sacaba la lengua y lambia sus propios orines como su fuera un perro.

Aquellas imagines de alguna manera comenzaron a excitar a Gustavo, cuyo pene comenzó a crecer debajo de su ropa interior. 

–“Mira, que culo es que tienes”. Dijo la voz mientras una de sus manos acaricio el desnudo y blanco trasero del muchacho, y un dedo se introdujo en su ano.

–“¡Hasta huele como la vagina de una mujer!” Dijo la voz.   
–“Pero este está más apretado que el de una virgen”. Dijo la voz mientras continuaba acariciando las redondeadas nalgas masculinas.

Una cosa era ser secuestrado, saber que pudiera estar encerrado, tal vez con la posibilidad de ser torturado y asesinado, pero ser violado por aquel hombre destrozaba la pequeña estructura mental de la pobre víctima, le llevaba a un infierno de desesperación, a una angustia indescriptible, pensó para sí mismo Gustavo, mientras sentía un escalofrió recorrer su cuerpo.

–“Creo que esta noche habrá una desvirgación” Dijo la voz.

Mientras la mano en el video levanto al muchacho del suelo y lo pego a su cuerpo, juntando las nalgas de éste con un pene enorme ya en erección Gustavo abrió los ojos al ver aquel miembro que de seguro era el de su padre nunca imagino que estuviera tan bien dotado.       

–“Vamos precioso vamos a divertirnos un rato”. Dijo la voz.

Gustavo noto que si bien la figura cuyo rostro no se apreciaba en el vídeo no presentaba una estructura muscular exuberante, si se llegaban a marcar los músculos contrastando con su apariencia delgada, mucho más fuerte que la del secuestrado, sus apreciaciones fueron interrumpidas cuando la voz dijo.

–“Pero primero cierra los ojos, si los abres te meto una bala en los huevos” Ordeno la voz

Siguiendo las órdenes de su secuestrador cerro lo más fuerte que podía los ojos el joven, después sintió como una cinta de aislar le cerraba permanentemente los ojos, luego le escucho decir al hombre en su oído “quiero que grites mucho eso me excita”.

La mano de su padre se situó justo en los testículos del muchacho y los apretó con fuerza provocando primero un quejido de dolor y luego un grito suplicante, rogándole que se detuviera que haría lo que él le ordenaba.

–“Me vas a hacer caso en lo que te pida putita”. Dijo la voz apretando nuevamente sus dolidos testículos del joven

–“Sssiii..iii, ha… re lo que me pi… da” Dijo el joven sintiendo un nuevo apretón que lo dejo prácticamente sin aliento.
–“Desde ahora en adelante me llamaras Amo, putito”. Dijo la voz.  

Aventó al muchacho en una cama mientras aquel hombre se quitaba la camisa, para quitarse su bóxer dejando su miembro ya por fuera bien erecto, la víctima no haber estado con los ojos tapados podría apreciar el grado de excitación de aquel hombre, al parecer el hecho de someter a alguien más le provocaba un gran placer, y eso era evidente en la cantidad de líquido pre seminal que escurría de la punta de su pene, noto Gustavo cuyo pene estaba igual o más duro que el de la pantalla, con liquido pre seminal también brotando del ojo de su glande.

–“Quiero me hagas venir con una buena mamada”. Dijo la voz.

Nunca en su vida aquel joven había tenido relaciones sexuales con otro hombre, le gustaban las mujeres y el hecho de que lo obligaran a hacer algo en contra de su propia naturaleza lo llenaba de ira y de desesperación.

– “Que esperas puto de mierda empieza a mamármela” Dijo el hombre, colocando su duro miembro sobre los labios del asustado joven.

Con un puñetazo en su hermoso rostro entendió que debía hacer todo lo que aquel hombre le exigía y una gran cantidad de lágrimas inundaron sus ojos, un dolor agudo y pulsante llego a su pecho, era el dolor que proviene de perder su propia identidad, de perder su virilidad a manos de otro hombre, o mejor dicho del pene de otro hombre.

 –Tienes unos labios muy ricos maricón, y cuidado con esos dientes o te los tumbo”. Dijo la voz.

Gustavo se estremeció de nuevo cuando vio como la inexperta boca del joven hizo su mejor intento, sin embargo, eso no importaba ya que su violador marcaba la velocidad de sus embestidas sujetándolo de las orejas, para no lastimar a su secuestrador y producir un mayor placer una de las cosas que hizo fue cubrir sus dientes con sus propios labios lo que fue recompensado con un alago

–“¡Vaya puto, creo que si sabes mamarla, que me late que ya te gustaba de antes! Jajajajaja”.  Dijo la voz.

Este comentario lleno de odio al joven, en realidad detestaba la situación, deseaba que todo fuera una pesadilla y que pronto terminara, pero no era así, aquello solo era el comienzo de la tortura que le esperaba y que la llevaría marcada tanto físicamente como psicológicamente el resto de su vida. Gustavo estaba con centrando en el vídeo que no noto cuando el ser que lo llamaba Amo, le había sacado su endurecido miembro de sus ropas, para masturbarlo mientras sus ojos no se despegaban del vídeo.     

El miembro de aquel sujeto no tendría la misma circunferencia que la de él, Ya que la de Gustaba era tres o cuatro centímetros más largo y además, la piel del prepucio mostraba que no había sido circuncidado, pero en ese momento Gustavo disfrutaba como nunca antes de aquel video.

–“Que rico la mamas perra”. Dijo la voz en un tono que sin duda era la del padre de Gustavo.

El hecho de que el padre de Gustavo estuviera sometiendo a aquel muchacho acentuaba su excitación, el rose de su pene con su dulce cavidad bucal, tibia, suave, lo tenían muy excitado “así pendejo, métetela hasta la garganta”, al decir eso el movimiento de las caderas aumentó de velocidad, al tiempo que su respiración se aceleraba, el joven creyó que se vendría en su boca, como él lo había hecho ya con anterioridad eyaculando en la boca de alguna chica con la que había salido.

–“No puto aun no vas a tragar leche, vamos ponte boca abajo”. Ordeno la voz.

Aquel muchacho obedeció a aquel hombre con total sumisión, se colocó con el culo dirigido hacia su violador, las lágrimas llenaban sus ojos y lograban desprender ligeramente la cinta que cubría sus ojos, sus sollozos empezaron a escapar de su boca desvirginada, si bien nunca había sido violado, sabía perfectamente que aquella situación era sumamente dolorosa, esos pensamientos en lugar de contribuir a aliviar aquel dolor, contrajeron su esfínter anal, y ocasionarían aún más dolor durante la penetración. 

– “AAAAAAAAAAAAHHHHHH” Grito el joven.

Gustavo fue testigo de cómo el gran miembro de su padre se hundió casi por completo entras las nalgas de aquel joven, quien perdió su virginidad anal de aquella forma brutal, en ese justo momento Gustavo comenzó a gemir sin darse cuenta le habían comenzado a dar una mamada por aquel que estaba arrodillado frente a él degustando su gran falo circuncidado.

Gustavo fue testigo de cómo su padre, estaba violando a aquel chico, las embestidas eran brutales los grandes huevos de su progenitor estaban chocando contra las blancas nalgas de joven, que solo se quejaba y lloraba sin poder hacer nada para evitar aquella humillante situación, las embestidas al cabo de unos pocos minutos eran brutales ya el miembro que no dejaba de entrar y salir de las entrañas del joven estaba manchado de sangre, el chico dijo cuando ya no pudo más.

– “Por favor ya pare, pare por favor”. Suplico el joven llorando.
– “Que pare, ¿Qué?” Dijo el padre de Gustavo dándole un golpe en la cabeza al joven.
– “Pare… por favor… ¡Amo!” Dijo el joven, lleno de dolor.

Pero el padre de Gustavo no dijo nada solo siguió penetrándolo por algunos minutos más hasta que dando un pequeño alarido grito.

-“¡ME VENGOOOOO!” Grito el padre de Gustavo.

Para cuando la parte del video mostro como su padre extrajo su dura erección de las entrañas de aquel joven, con su pene manchado en sangre, mierda y semen, su propia erección estaba palpitando ya casi entera en la boca de aquel ser, sus huevos rosaban su barbilla y parecía que estaba disfrutando, de pronto todo el cuerpo de Gustavo se estremeció cuando el primero de sus cinco potentes chorros brotaron de su pene, provocándole el mayor orgasmo de su vida hasta ese momento, Gustavo quedo jadeante sobre su cama, con su pene aun siendo succionado por aquel ser, no fue hasta ese momento que tomo consciencia de que se vino con él dándole una mamada.

Cuando Gustavo se recuperó de su gran orgasmo, el ser que seguía de rodillas al pie de la cama, fue hasta una mesita y tomo otro de los discos DVD que le había dado a Gustado, se acercó al reproductor, lo coloco y presiono el botón de “play”, en la pantalla apareció otro video, otra vez con el mismo joven esta vez bien sujeto a una cama, boca abajo con un cojín cilíndrico por debajo de su bajo vientre que mantenía sus nalgas en alto.

Sus piernas estaban abiertas, y su ano era notorio su padre vestido en esa ocasión estaba penetrándolo con un enorme dildo con protuberancias, a diferencia de cuando fue violado el joven, ya no lloraba, sino que solo gemía y Gustavo se sorprendió cuando le escucho decir.

– “Mas Amo, deme más, soy su putita, deme más”. Suplico el joven.

Gustavo sorprendido por aquel cambio, vio la fecha del video habían pasado 2 años desde que fue secuestrado y violado, su padre movía el brazo sin decir nada, aquello continuo por varios minutos hasta que el joven para ese momento, sumiso, entregado y completamente convertido en un fiel esclavo se vino sin que hubiera necesidad de tocar o estimular su lampiños genitales que estaban recostados cobre la cama, se vino abundantemente y Gustavo noto que fue una gran corrida que debió disfrutar mucho.

El joven aun jadeaba cuando su padre extrajo el enorme dildo de su interior, para tomar una tijera, luego tomo sus huevos, y mientras acercaba la gran tijera a sus estirados huevos, le escucho decir a su padre con un tono de voz evidentemente excitada.

– “Haz sino una buena perrita pero es hora de volverte un verdadero esclavo a mi servicio”. Dijo el padre de Gustavo.

El pene de Gustavo estaba de nuevo en erección cuando las cuchillas de la tijera tocaron la piel del escroto del joven, quien al sentir las cuchillas solo dijo.

– “Si Amo, hazme tuyo para siempre” Dijo el joven.

El padre de Gustavo, cerro la cuchilla y su escroto quedo cercenado en su mano, la sangre broto a raudales el pene de Gustavo comenzó a tener contracciones, y se vino lanzando chorros de semen sin control sobre su vientre, cuando su padre le cortó el pene con la tijera al joven cuyo cuerpo se sacudía de dolor, hasta que se desmayó.

En ese momento Gustavo comprendió que aquel ser que daba unas mamadas maravillosas corrió la misma suerte que aquel joven, se incorporó un poco luego que se recuperó de su orgasmo, su esclavo autodenominado, al ver el semen resbalar sobre el vientre de su amo se abalanzo sobre, para lamber su vientre hasta dejarlo completamente limpio, algo excito mucho a Gustavo, cuando termino su labor, Gustavo le pregunto.

–“Dime, ¿Fue algo similar lo que te hizo mi padre?” Pregunto Gustavo.

Aquel hombre depilado por completo sin cabello, ni cejas, se le quedo mirando unos segundos extrañado por la pregunta para terminar contestando.

– “¡Amo no se ha dado cuenta!” Dijo él.
-“¿Cuánta? ¿De qué?” Replico Gustavo.
–“¡El que aparece en ese vídeo, soy yo!” Dijo él.

Gustavo se quedó helado por aquella respuesta, esa noche Gustavo penetro por primera vez, al que desde esa mismo día ya era su esclavo personal, le gusto tanto su entrega y sumisión que decidió seguir los pasos de su padre, seis meses después secuestro a un chico de la misma edad aproximada que la de aquel vídeo que le hizo darle cuenta que su padre no estaba tan loco como pensó en un primer momento, Gustavo tomo aquellas imágenes como un tutorial que siguió paso a paso, hasta violar a aquel joven, ahora él era Amo y debía ser obedecido, y esa noche mientras volvía a ver aquel vídeo con su fiel primer esclavo dándole una mamada se dijo a sí mismo, entre gemido y gemido.


-“Y pensar que todo es por esta Grabación de mi Padre”. 



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

GUILLOTINA EXPRESS

Esa noche Gina estaba muy nerviosa. Era evidente para ella que alguien conocía su secreto, casi brinco y el corazón casi se le sale del pecho cuando sonó el timbre, con su mano temblando apenas logro abrir la puerta de su departamento, sus ojos se abrieron grandes cuando contemplo a Ivana muy sensualmente vestida parada en la entrada de su casa......


GUILLOTINA EXPRESS
Esa noche Gina estaba muy nerviosa. Era evidente para ella que alguien conocía su secreto, casi brinco y el corazón casi se le sale del pecho cuando sonó el timbre, con su mano temblando apenas logro abrir la puerta de su departamento, sus ojos se abrieron grandes cuando contemplo a Ivana muy sensualmente vestida parada en la entrada de su casa.


[TRANSEXUAL] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [FEMDOM]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul




Gina estaba en peligro constante, lo sabía, pero no podía hacer nada al respecto en un mundo dominado por las mujeres ser un hombre no era lo mejor, por lo que cuando su madre murió llevando a su padre para que fuese castrado ella decidió convertirse en una mujer, cambio su nombre de Gino a Gina, se cambió de escuela y dado que le faltaban unos meses para ser mayor de edad la corte le permitió vivir sola, se graduó de la universidad a los 23 años y consiguió un buen trabajo, pero debía ser cuidadosa un paso en falso y su vida perfecta se vendría abajo.

Fue en su oficina que conoció a Ivana, una linda rubia que le atrajo desde que la conoció, aunque por obvias razones no podría insinuarle nada, se moría de ganas por besarla, tenerla entre sus brazos y por supuesto tener sexo con ella, pero no se atrevía a que alguien supiera su gran secreto, Ivana sin embargo era muy observadora y se dada cuenta que debajo de los pantalones o faltas de Gina usaba algo se movía de vez en cuando comenzó a sospechar que ella no era del género que pretendía ser, una tarde Gina recibió un anónimo que decía.

-“Se el secreto que guardas entre tus piernas, espera mi llegada esta noche tenemos que hablar, si huyes contare todo lo que se a las autoridades”. Decía el anónimo.

Esa noche Gina estaba muy nerviosa. Era evidente para ella que alguien conocía su secreto, casi brinco y el corazón casi se le sale del pecho cuando sonó el timbre, con su mano temblando apenas logro abrir la puerta de su departamento, sus ojos se abrieron grandes cuando contemplo a Ivana muy sensualmente vestida parada en la entrada de su casa.

Gina apenas pudo balbucear.

-“Pasa… Por favor… Estás en tu casa”. Dijo Gina.
-“Gracias”. Dijo Ivana muy cordial.

Luego de ambas conversar un poco y tomarse una copa de vino Ivana entro en materia, ella mirándome a los ojos me dijo.

-“Gina sé que no eres una mujer de verdad” Dijo Ivana.

Acto seguido metió una de sus manos por debajo de mi minifalda para tocar mi entrepierna y descubrir mi pene y huevos, que con mucho cuidado trataba de ocultar debajo de mi prenda íntima, aquella acción tan directa fue inesperada y me desarmo, comencé a llorar pensando que todo había terminado que me debería mudar o huir a otro país, quería escapar, correr, pero mis piernas que temblaban no me respondían.

Ivana que estaba sentada junto a mí y me dijo al oído.

-“No le diría a nadie tu secreto pero tienes que hacer algo por mí”. Dijo Ivana al mismo tiempo que con su otra mano sobre mi pierna me la acariciaba.

Asustada le dije que no me tocara y quité sus manos de mis piernas, me levanté y me iba a ir pero se enojó y me dijo.

-“Tengo fotos y que si no me portaba bien le diría mi secreto a las autoridades”. Me amenazo Ivana.   

No podía dejar de temblar y bajé la guardia sabía que estaba pérdida pero al mismo tiempo entendí una cosa aquello no podía ser realidad, me acerqué lentamente a ella esta vez caminando lentamente cuando estaba por sentarme de nuevo ella me dijo.

-“Date una vuelta lentamente quiero verte”. Ordeno Ivana.

Obedecí y cuando le di la espalda me jalo hacia ella de modo que quedé sentada sobre sus piernas o más específicamente mis nalgas quedaron sobre su pelvis fue entonces que sentí un pene, el cual ya se sentía duro y más grande de lo que alguna vez había imaginado ya que el mío era grande pero no como el que sentí en ese momento. Sin darme tiempo a reaccionar comenzó a besar mis hombros y acariciar mis piernas, no puedo negar que se sentía muy rico, pero al mismo tiempo seguía sumergida en el pánico.

De repente bajó un tirante de mi vestido y lentamente lo deslizo con ternura llegó a mi pezón rosa y suave para empezar a besarlo. En ese momento salió de mi boca un pequeño gemido de placer y ella se rio. Me chupaba tan rico que de repente mis manos acariciaban su nuca y la jalaba hacia mí para que poder besarla que ella pudiera seguir chupando mis senos, la escena de una mujer dándole placer fue lo que siempre soñé, aunque en ese momento no me importa estar sintiendo una erección entre mis nalgas.          

Comencé a relajarme mientras ella me quitaba todo el vestido, continuamente me decía que estaba deliciosa y besaba mis piernas, pero cuando descubrió mis nalgas las besó y chupo a placer para ese momento moría de la pena, miedo y placer después me quito lentamente mi tanga para hacer lo mismo con mi ano, en ese momento supe lo que era el placer, no pude más y me rendí, decidí no luchar más y dejarme llevar entonces arquee mi espalda para ofrecerle mi culito y cuando lo notó me dijo.

-"Te encanta verdad" Me dijo Ivana

Me sentí de alguna forma ofendida, pero a la vez me excité y dije.

-"Soy tuya hazme lo que quieras". Le con excitación y sensualidad.

Ivana se levantó y me beso en la boca al tiempo que agarraba fuerte mis nalgas y me ordenó con una voz de dominación que no pude resistir.

-"Híncate" Ordeno Ivana,

No sabía lo que pasaría a continuación sin embargo obedecí, baje lentamente por su cuerpo y me puse de rodillas me sentía tan sumisa, humillada, vulgar y sexy que ahora temblaba de lo caliente que estaba. Ivana se desabrocho rápido el pantalón llevaba una tanga que también se bajó entonces lo vi, un pene grande muy duro como piedra, estaba tan erecto que su glande salía por completo de su prepucio quise abalanzarme pero el shock de saber que ella era como yo me dejo petrificada solo lo miraba hasta que me tomó por la cabeza y me acercó a su pene, en automático mi boca se abrió y mis ojos se cerraron cuando sentí que ese pene entraba en mi boca sabia rico ya que estaba recién bañado y se lo chupé como jamás creí que lo haría al poco tiempo sus piernas temblaban y tuvo que sentarse en el sillón, no me detuve y quería que terminara en mi boca era mi momento de ser una verdadera puta aunque lo negara.      
    
Comencé a emitir gemiditos y noté que eso lo excitaba más hasta que tomo mi cabeza y me metió hasta la garganta su pene, la verdad pensé que vomitaría, pero de pronto se vino a chorros dentro de mí tengo que confesar que me dio algo de asco sin embargo antes de siquiera pensar en escupir su semen me dijo que lo tragara y obedecí. Cuando termino de venirse saco su pene de mi boca y nos besamos con locura, nuestros penes se rosaban y ambos nos agarrábamos las nalgas para atraer nuestros cuerpos entre sí.

Ivana no tardo en poner en cuatro patas sobre el sofá, me dio dos nalgadas para luego empezar a comerme mi ano, era delicioso sentir su lengua acariciando mi huequito, luego de uno minutos de sentir como me devoraba el culo sentí que coloca su pene entre ms nalgas y la restregaba mientras se masturbaba, estaba tremendamente caliente y no me importaba nada solo quería que me penetrara y me reventara mi virginal culito.
           
El pene de Ivana se sentía aún más gruesa y grande entre mis nalgas, con sus dedos me puso un poco de lubricante poniendo especial cuidado en lubricar mi agujero, sentí como acomodo su pene entre mis nalgas, me tomo de las caderas y de un solo empujón me metió su erección, solo atine a dar un grito sentí como me abrían, sentía que me partían en dos, sentía como con sus manos me tiraba hacia él, por mi parte empujaba quería tener toda esa pieza de carne dentro de mí, la sensación era deliciosa aunque algo dolorosa.

-“Ahora si zorrita siente lo que es bueno, que rico culito tienes bien cerradito”.  Dijo Ivana.

Por mi parte solo sentía como me agarraba de las caderas y me embestía con fuerza, fue delicioso sentir ese pene entrar en mi culo, solo atinaba a gemir mientras me la metía y sentía como me terminaba de abrir, sin sacarla me senté sobre Ivana, este enseguida acarició mis senos con sus manos acariciaba todo mi cuerpo, su pene era tan grueso que me satisfacía, le pedí cambiar de posición pues estaba exhausta, me colocó las piernas al hombro y me metió toda su erección, mientras me ensartaba me decía las ganas que me tenía y lo bien que se sentía de hacerme suya.
           
Mientras me penetraba mordía mis pezones y besaba mis senos, lo que me hacía gemir enloquecida de placer, sin parar, para ese momento estaba completamente perdida, me sentía toda una puta, el aroma a sexo y semen estaba en el ambiente. Ivana termino copiosamente, no había usado protección y me lleno el culo de leche, sentía que me llenaba completamente, cuando me la saco sentí como el semen se escurría entre mis piernas, me quedé tendida sobre el piso completamente exhausta después de tremenda faena.       

Desde ese momento nos volvimos amantes, por lo general era Ivana la que me penetraba, aunque en ocasiones era yo quien la penetraba, hasta correrme en su interior, dejándola bien llena de mi espesa leche, aquello duro cerca de dos años pero todo eso acabo cuando el secreto de Gina fue descubierto por una redada secreta en su lugar de trabajo que iba destinada para atrapar a otro delincuente pero termino con su detención cuando se comprobó por un simple examen de sangre que no era mujer, sino un hombre.

Ya en la estación de policía Gina fue obligada a desnudarse, donde su masivo pene como huevos quedaron al descubierto, así desnuda fue llevada ante el juez quien al ver la evidente evidencia viva que colgaba de la entrepierna de Gina no tardo en dictar sentencia por lo que fue llevada a una sala del mismo juzgado en donde ya otros hombres esperaban desnudos con evidentes grandes erecciones, como era su caso, uno a uno fue conducido dentro de una habitación muchas veces a la fuerza, unos segundos después se escuchaba un fuerte grito y unos instantes después otro hombre era llevado para repetir el ciclo.

 Gina tuvo que esperar casi media hora en la que todas las miradas de los otros a su alrededor estuvieron puestos en su cuerpo desnudo, incluso dos de los hombre quisieron violarla, pero fueron detenidos por los guardias, por fin llegó el turno de ella, quien se quedó sin aliento al ver la guillotina colocada en uno de los extremos de la habitación, una mujer con una bata medica le inyecto algo en su pene que aunque ya estaba erecto que incluso más duro apuntando al techo, ella fue llevada hasta la guillotina, tenía sus manos aseguradas a la espalda, su pene duro como nunca antes con sus huevos fueron asegurado en la guillotina debajo de la afilada hoja de acero toda manchada de sangre, un cubo con los otros penes y huevos cortados fue colocado debajo de su pene.

Gina solo lloraba una mujer leyó la sentencia y de pronto apretó un botón que libero la cuerda que sostenía la cuchilla en lo alto de la pequeña guillotina, la afilada hoja de acero, la afilada hoja cayo como de rayo, Gina apenas fue capaz de verla, mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas, de pronto su pene y pesados huevos cayeron en el cubo cercenado de su entrepierna para siempre, un terrible dolor la invadió y antes de perder el sentido por el dolor dio un gran alarido de dolor, terror y negación.

-“¡NOOOOOOOOOOOOO!” Grito Gina.

Luego fue llevada a una cárcel donde paso seis años siendo violada incontables veces por los hombres ahí recluidos, dado qué sin pene y huevos, peso senos y cuerpo casi de una mujer fue un regalo inesperado para los internos, cuando salió, de prisión Ivana había desaparecido, había perdido todo, casa, coche, trabajo y solo portaba sus ropas, mientras caminaba por las calles esa noche un auto paro junto a ella y escucho que le dijeron.

-“¿Te llevo linda?”  Escucho decir Gina.

Estaba por darle una mala contestación cuando vio que era Ivana, el rostro se le ilumino a Gina que de inmediato subió al auto que partió hacia rumbo desconocido, en algún lugar aún ambas se aman con Ivana seguramente penetrando el ya bien abierto ano que ahora portaba entre sus aun bien firmes y redondeadas nalgas.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com



Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VIOLADO POR LOS QUE PENETRE

Un día hace 6 meses en mi facebook recibo la solicitud de Elías de 18 años, cuando el tenía 13 años lo había penetrado dos veces y como era lindo de cara y cuerpo, por sus fotos actuales que vi en su facebook, seguía casi igual con su cara de niño bonito por lo que acepte su solicitud de amistad y nos pusimos a conversar de todo un poco, hasta que el mismo ante mi sorpresa y alegría, toco el tema del sexo y de lo que había pasado hace 5 años entre ambos, lo que me puso muy caliente y más cuando él me dijo que quería que lo penetrara otra vez, lo que sin dudar le dije que yo también quería volver a penetrarlo, por lo que quedamos que yo fuera a su casa un viernes......


VIOLADO POR LOS QUE PENETRE
Un día hace 6 meses en mi facebook recibo la solicitud de Elías de 18 años, cuando el tenía 13 años lo había penetrado dos veces y como era lindo de cara y cuerpo, por sus fotos actuales que vi en su facebook, seguía casi igual con su cara de niño bonito por lo que acepte su solicitud de amistad y nos pusimos a conversar de todo un poco, hasta que el mismo ante mi sorpresa y alegría, toco el tema del sexo y de lo que había pasado hace 5 años entre ambos, lo que me puso muy caliente y más cuando él me dijo que quería que lo penetrara otra vez, lo que sin dudar le dije que yo también quería volver a penetrarlo, por lo que quedamos que yo fuera a su casa un viernes.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [VIOLACIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & Darksoul




Un día hace 6 meses en mi facebook recibo la solicitud de Elías de 18 años, cuando el tenía 13 años lo había penetrado dos veces y como era lindo de cara y cuerpo, por sus fotos actuales que vi en su facebook, seguía casi igual con su cara de niño bonito por lo que acepte su solicitud de amistad y nos pusimos a conversar de todo un poco, hasta que el mismo ante mi sorpresa y alegría, toco el tema del sexo y de lo que había pasado hace 5 años entre ambos, lo que me puso muy caliente y más cuando él me dijo que quería que lo penetrara otra vez, lo que sin dudar le dije que yo también quería volver a penetrarlo, por lo que quedamos que yo fuera a su casa un viernes a las 5 de la tarde que él iba a estar solo y hasta me podía quedar a dormir con el hasta el otro día.

Se imaginarán como me puso todo lo que me dijo Elías, que sin dudar acepte y le dije que el viernes estaría en su casa a las 5 pm como me había dicho, nos despedimos del facebook y ya quería que fuese viernes, pero faltaban 2 días ese ya era miércoles, pero sin imaginarme que todo eso era una trampa para vengarse de mí, cazador nunca espera ser la victima.      

El viernes a las 5 pm estaba tocando la puerta de la casa de Elías, que al poco rato me abrió la puerta, hiso que pasara nos sentamos en su sala, conversamos un rato hasta que él me dijo.

-“Sabes julio en las dos veces que me penetraste nunca te pude ver desnudo por completo, por eso antes de irnos para mi cuarto, quiero que te desnudes acá en mi sala”. Me dijo Elías

Sin dudar me desnude por completo y me pare con mi pene bien erecto, frente a Elías que seguía sentado en un sillón de su sala y le dije.

-“Listo ahora ya me puedes ver como querías”. Le dije.
-“Vamos a mi cuarto”. Me dijo Elías levantándose del sillón en donde estaba sentado.

Camino delante de mí con dirección a su cuarto, cuando entramos a su cuarto, note que estaba demasiado arreglado con 10 sillas frente a su cama que era de 2 plazas, varias cajas cerradas en el piso, pero no le di importancia y le dije.

-“Que esperas quítate la ropa para empezar”.  Casi le ordene.

Elías me hizo caso al poco rato quedo completamente desnudo frente a mí, me iba acercar a él cuando me dijo.

-“¡Sabes siempre he querido hacer una cosa!”.  Dijo Elías.
-“¿Qué cosa dime?” Le conteste.
-“Esposarte tus manos y pies a la cama a si boca arriba y ser yo el que haga de todo con tu pene julio pero sé que nunca me permitirías eso Julio”. Me dijo Elías.

Como ya estaba a mil de caliente y quería tener mi pene dentro del ano de Elías otra vez le dije, sin pensar mucho en el tema.

-“Por mi normal que lo hagas ¿pero de donde vamos a sacar 4 esposas para que hagas lo que quieres Elías?” Le pregunte.

Ante mi sorpresa él me dijo.

-“Ya las tengo aquí mira”. Me dijo.

Se fue a unas de las cajas que estaban en el suelo, saco 4 esposas para decirme “Julio compláceme con mi fantasía que quiero hacerla realidad”, como ya lo dije, estaba a mil de caliente, que le dije “está bien Elías te voy a complacer”, él se alegró mucho por lo que le dije y me dijo.

-“Acuéstate en la cama”. Mando Elías.

Sin dudar lo hice y Elías me esposo mis manos y pies a la cama, quedando con los brazos y piernas bien abiertos, cuando acabo le dije.

-“Vamos Elías que esperas empieza como me dijiste”, Le dije.
-“Espera ahorita vengo”. Me dijo y salió del cuarto.    

Pasaron como 10 minutos y escuche varias voces que se acercaban al cuarto, donde estaba, hasta que entro Elías al cuarto, pero detrás de él entraron, Charly que era el único quien me había dejado penetrar en los 2 años que trabaje en aquel pueblo detrás de Charly entraron, Tigro, niño rata, el loco Juan, hermano de Charly, Luis que le puse de apodo mamut, Alex y Carlos, hermanos mayores de Elías, Cerebro y pinky, me quedé asombrado de ver a todos los que entraron, los conocía y de inmediato recordé que con todos había tenido sexo, tanto anal, como oral, entre todos rodearon la cama donde yo estaba, esposado y desnudo, en eso Elías hablo.

-“¿Qué pensabas que me volverías a penetrar otra vez como hace 5 años?, pero te vas olvidando que vas a penetrar esta vez, porque ahora serás tú el que será penetrado por todos nosotros, así como tú lo hiciste cuando trabajabas en nuestro pueblo y es mejor que disfrutes, porque dudo que puedas volver a hacerlo cuando terminemos.
           
mas sorprendido aun dije.

-“Pero como van hacer eso muchachos, a mí no me gusta que me penetren,” Dije.
-“Eso es mentira”. Dijo Charly.

Si tú mismo me pediste que te lo meta a los días que me rompiste el culo a julio y desde ese día yo te e penetrado bastantes veces ¿haber dime si no es verdad? entre todos empezaron a reír.     

-“¿Es verdad lo que dice Charly?” Elías me pregunta.

No me quedo otra opción que decir que era verdad lo que decía Charly, lo que alegro a todos y empezaron a sacarse sus ropas hasta quedar completamente desnudos, para comenzar a masturbarse sus penes para que se les pare el primero que se sentó en mi pecho, poniendo su pene en mi boca fue Charly, cuando tenía 15 años lo tenía grande, en ese momento con 20 años, note que le había crecido más su pene de 18 cm, cuando su glande se asentó en mi boca me dijo.

-“Vamos qué esperas abre tu boca y chupa que ya conoces bien mi pene”. Dijo Charly.

Abrí mi boca, para que introdujera su pene y empecé a chuparlo, pero esta vez Charly me hacía sexo oral con más fuerza que por ratos me hacía ahogar, no demoro mucho en vaciarse dentro de mi boca y me tome todo su semen, el que siguió fue Elías, que también me sorprendió, porque cuando puso su pene en mi boca, note que era más grande que el de Charly 20 cm de largo y más grueso apenas entraba en mi boca, igual no demoro mucho en acabar y tomarme su semen, el que siguió fue Tigro luego su hermano el niño rata, luego el loco Juan hermano menor de Charly, luego mamut, Alex, Carlos, Cerebro y de último pinky, cuando acabo sentía que tenía el estómago lleno por la cantidad de semen que me había tomado, ya que los 10 expulsaron bastante cuando acabaron, les debo decir que aparte de Charly y Elías que tenían grandes sus penes, los 8 restantes estaban entre 15 y 16 cm sus penes.

Cuando los demás vieron que Pinky, acabo dentro mi boca y se salió, uno de ellos dijo: ya vamos a partirle su culo, a lo que todos los demás aplaudieron, hasta ese momento en el fondo yo la estaba pasando bien, había chupado 10 penes y tomado 10 eyaculaciones diferentes, lo que seguía ya lo sabía me iban a penetrar 10 penes, se vaciarían y saldría de la casa de Elías, pero pensado mal porque lo que siguió no fue que los 10 me penetrarían, lo supe por lo que dijo Charly, no mañana sábado recién lo vamos a destrozar todo el día muchachos, hoy solo le toca chupar y tomar leche, pero ese culazo hoy se lo vamos a dejar bien abierto, hoy va a pagar por lo que nos hizo a todos siéntense en la sillas para que vean bien lo que viene y el que quiere puede grabar.

Elías saca lo que hay en las cajas, lo que dijo Charly hasta me asusto un poco, pero más me asuste cuando Elías empezó a sacar lo que había en las cajas, que eran, zanahorias de varios tamaños, dos pepinillos grandes y varios consoladores de diferentes tamaños, que uno de los que estaban sentados dijo.

-“¿Charly todo eso le vas a meter por el culo?”
-“Claro pues para dejarlo bien abierto y que le duela así como nos dolió a nosotros”. Dijo Charly.

Todos empezaron a decir que estaba bien lo que me iban hacer y se levantaron de las sillas y fueron por sus ropas a sacar sus celulares (móviles), para grabar lo que me iban hacer.    

Cuando ya todos tenían sus celulares en sus manos, Elías me saco las esposas de mis pies, Charly me puso una soga en cada pie, junto con Elías, me levantaron mis piernas todo lo que se pudo y las amarraron a la cabecera de la cama, quedando casi doblado por la mitad, me amarraron con las piernas bien abiertas, mis nalgas quedaron en el aire, abiertas mi ano lo podían ver todos, Charly se acercó a mí, puso dos dedos en la entrada de mi ano y dijo:

-“¿Por lo que veo está bien cerradito hace tiempo que no te penetran?”. Pregunto Charly.

Como no dije nada, de un solo empujón me metió casi todo sus dos dedos en mi ano, que me dolió me queje, ¡¡aaauu¡¡, ¿que te duele? me dijo Elías, si me duele le dije, así y más me dolió a mí el día que me penetraste y te dije que me dolía pero no te importo nada y seguiste me dijo Elías, a mí también me dolió cuando me desvirgaste y hasta sangre me sacaste por eso hoy vas a pagar todo lo que nos hiciste me dijo Charly, agarro una zanahoria de unos 15 cm de larga y dos dedos de gruesa y dijo.

-“Muchachos venga para que graven como le meto esta zanahoria”. Dijo Charly.

Los ocho rodearon la cama con sus celulares en sus manos, en eso Charly puso la punta de la zanahoria en la entrada de mi ano y sin lubricar a lo seco empujo adentro de mi ano la zanahoria, que entro más de la mitad de una sola vez, me dolió más que la primera vez que me penetraron, no pude evitar quejarme fuerte de dolor.

-“¡AAAAAUUUU! ¡AAAAUUU! SÁCALO QUE DUELE”. Dije a Charly.
-“Sufre”. Me dijo y empujo con fuerza otra vez.          

Entro casi toda la zanahoria, me volví a quejar de dolor, pero a Charly no le importo que de inmediato quiso sacar y meter la zanahoria, pero no pudo porque estaba bien ajustada por mi ano, me metió dos palmadas fuertes en mis nalgas diciendo.

-“No te la tragues para poder sacarla”. Me dijo.

Me relaje un poco y Charly empezó a sacar y meter la zanahoria con fuerza, ante mis quejas de dolor, al poco rato saco toda la zanahoria de mi ano que salió manchada con un poco de sangre, que todos festejaron que me salió sangre de mi ano, eso es solo un poco de toda la sangre que te va a salir hoy dijo Charly que boto la zanahoria que me había metido y de inmediato Elías le alcanzo otra zanahoria más grande, que sin decir nada, me metió casi la mitad de un empujón.

Esa era más gruesa y larga que la primera, me dolió mucho más que me empecé a mover para liberarme y quejarme dolor, Elías me agarro para que no me mueva y Charly volvió a empujar, acabando de meter casi toda la zanahoria dentro de mi ano,

-“¡AAAAAAAAAUUU! NOOOOO ¡AAAUU!” Me quejaba.

Pero Charly empezó de inmediato a sacar y meter con fuerza, a los 5 minutos, la saco toda y se la mostró a todos como había salido, cuando la vi, estaba manchada con más sangre, lo que todos festejaron, ahora le toca un pepinillo dijo Charly, pero vamos a cambiarlo de pose, para que vaya chupando vergas al mismo tiempo.

Aquella noche me reventaron mi culo de todas las veces posibles ni siquiera recuerdo si me vine o no, el dolor me hizo desmayar varias veces, me desperté cuando Carlos me estaba penetrado, al día siguiente lo hizo hasta que corrió dando un gran alarido, al parecer ya todos habían pasado menos Charly y Elías por lo que Charly tomo el lugar de Carlos, para penetrarme, sentí como si un poste me desgarrara pero no fue nada comparado a cuando Elías me penetro, con el si me corrí sobre mi vientre en abundancia aunque no sentí nada de placer.

Cuando todos se habían corrido en mis entrañas Elías saco un elastrador y le coloco dos ligas para luego decirle a todos.

-“Es hora de arreglar a esta mal parido para que no le haga nadie más lo que nos hizo a nosotros”. Dijo Elías.

Tomo el elastrador y paso mi pene por en medio de las estiradas ligas, las coloco lo mas en la base que le fue posible me percate en ese momento que me habían depilado todo mi vello púbico, mi cuerpo se arqueo cuando Elías dejo que las ligas castradoras se contrajeran contra mi pene, luego pasaron varios minutos hasta que Charly usando un cuchillo eléctrico se me acerco el ruido de la cuchilla aún resuena en mi cabeza.

-“zzzzzzzzzzzddddd”. Sonaba la cuchilla.

Charly me miro a los ojos, con los cuales le suplique que no lo hiciera, pero de pronto tomo mi pene erecto y comenzó a cortar entre las dos ligas, grite de dolor y horror.

-“NOOOOOOOOOO HHHHHHHHHHHAAAAAAAA” Grite.

Apenas le tomo unos cuantos segundos mutilar mi pene, el cual sostuvo para que todos vieran, entre aplausos chiflidos sentí como Elías coloco un burdizzo cuyas mandíbulas puso en lo alto de mi escroto dijo.

-“Esto evitara que sigas pensando en jovencitos a quien violar”. Dijo Elías.

Moví la cabeza en negación cuando sentí como el burdizzo se cerró sobre mi escroto, castrándome, todo mi cuerpo se arqueo de nuevo de dolor y me desmaye.

Me desperté varias horas después en mi cama, desnudo sin mi pene y castrado, con Elías a mi lado, me dijo que si denunciaba lo sucedido los videos tomados llegarían a Internet y todos contarían como fueron violados por mi cuando eran unos adolescentes.


Ahora soy un eunuco que vive o mejor dicho sobrevive, deseando la muerte, sin tener los suficientes huevos como para acabar con mi patética existencia por mi propia mano. 



Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

CABAÑA DEL DESEO Y PASIÓN

Todo comenzó cuando Ramón un atractivo adolescente conoció a una mujer madura de Nombre Alma Delia y la Atracción por ella la hizo notar de inmediato, aunque su conversación era por una red social surgió algo de Amistad y comprensión entre ambos, pronto creció la confianza, como la atracción del adolescente de 16 hacia ella, la Mujer compartía experiencias con aquel adolescente muchos años menor que ella, compartían un sentir muy especial, pasión, deseo Ramón no supo cuándo comenzó a quererla de manera descontrolada......


CABAÑA DEL DESEO Y PASIÓN
Todo comenzó cuando Ramón un atractivo adolescente conoció a una mujer madura de Nombre Alma Delia y la Atracción por ella la hizo notar de inmediato, aunque su conversación era por una red social surgió algo de Amistad y comprensión entre ambos, pronto creció la confianza, como la atracción del adolescente de 16 hacia ella, la Mujer compartía experiencias con aquel adolescente muchos años menor que ella, compartían un sentir muy especial, pasión, deseo Ramón no supo cuándo comenzó a quererla de manera descontrolada.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] 
[NULIFICACIÓN]
 [ADVERTENCIA] [DOMINACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Todo comenzó cuando Ramón un atractivo adolescente conoció a una mujer madura de Nombre Alma Delia y la Atracción por ella la hizo notar de inmediato, aunque su conversación era por una red social surgió algo de Amistad y comprensión entre ambos, pronto creció la confianza, como la atracción del adolescente de 16 hacia ella, la Mujer compartía experiencias con aquel adolescente muchos años menor que ella, compartían un sentir muy especial, pasión, deseo Ramón no supo cuándo comenzó a quererla de manera descontrolada.           

El adolescente tenía más acercamiento con la mujer conociéndose cada día más, entonces un día ella lo Invito a un lugar que para él era una sorpresa no sabía que iba a pasar ahí entre él y ella, pero le puso como condición que nadie supiera a donde iba y con quien, Ramón acepto sus términos sin dudar ambos emprendieron la aventura el adolescente se fue a donde ella le indico, Alma paso a recogerlo en su elegante auto para luego poner rumbo a las montañas hasta llegar a una cabaña muy bonita pero muy fría como muy misteriosa perdida en el bosque montañoso.
           
Para cuando por fin llegaron ya casi era de noche estaba completamente nevado ambos tenían frio, entonces ella le dijo que prendiera una fogata en la chimenea para que hiciera un chocolate caliente para ella. Alma puso música para bailar para luego invitar a Ramón y empezaron a bailar ella lo sintió muy cerca y él le dijo al oído que olía muy rico. La música cambio de ritmo a una más romántica lo que hizo ambos comenzaran a bailar muy pegaditos.   

La noche era joven, ella saco una botella de vino tinto ambos platicaron de varias cosas durante la cene ambos cenaron delicioso y bebieron. Ramón trato de aparentar que le gustaba el vino, pero en realidad lo odio. se sentaron cerca de la fogata a platicar y a escuchar música, Alma lo abrazo entre sus pechos mientras Ramón le dijo que estaba muy hermosa mirándola, le besa su mano luego le besa su mejilla se dan un beso muy apasionado en la boca se siguen besando más candentemente se tocan con sus manos sus cuerpos el recorre su cuerpo con sus manos su espalda besa su cuello, su oreja, con sus manos baja lentamente hasta sus caderas con sus manos el desabrocha su vestido acaricia sus senos, con su boca besa sus senos admira su ropa interior ella le quita la camisa botón a botón muy despacito le toca su pecho lo besa.

Ramón ya muy excitado le desabrocha su brasier (corpiño) el cual cae al suelo y el sorprendido admira sus enormes senos, los acaricia suavemente con sus manos y con su boca muerde uno de sus pezones y con su lengua le da un beso y juguetea con ellos se prende delicioso como si fuera un bebe ella se deja hacer extasiada por el deseo mientras Ramón la desviste completamente para mirar su hermosa y deliciosa vagina mientras la besa suavemente la toca, de pronto ella lo separa de su cuerpo y le dice.

-“¿Me deseas Ramón?” Pregunta Alma.
-“Mucho, como no tienes idea”. Responde Ramón e intenta besarla de nuevo.

-“Si me quieres tener, tendrás que pagar un precio, ¿Estás dispuesto a pagar ese precio?” Pregunta Alma muy seria.

Ramón ya no piensa, la visión de sus senos al desnudo el aroma que le llega de su vagina lo tienen hipnotizado por lo que apenas dice.

-“¡Pagare cualquier precio por tenerte amo!”  Responde Ramón.

Es todo lo que Alma deseaba escuchar ambos se recuestan cerca de la fogata sobre una alfombra Ramón con sus dedos índice y cordial con sus yemas juguetea y toca sus labios vaginales con su dedo pulgar acaricia parte de su vagina después le introduce dos dedos y los mueve de forma circular muy delicadamente con la otra mano toca sus enormes senos.

-“AAAAAAHHHHHH”. Gime Alma de placer.          

Luego ella decide que es hora que Ramón pruebe su vagina con su boca por lo que hace que le bese sus labios vaginales que ella ya tiene húmedos y el enloquece al saborear sus jugos vaginales con su lengua juguetea prueba y disfruta de su jugos que tienen un sabor sin igual sigue y sigue mientras ella le dice al adolescente que continua durante más de media hora chupando probando y disfrutando de su vagina mientras ella le dice.

-“Uuuuuiufff que rico amor continua así, así, que ricooo amor así más, más”. Dice Alma mientras gime. 

De pronto ella ya no resiste más y tiene un largo como exquisito orgasmo viniéndose en la boca del adolescente directamente Ramón no duda en beberse con gusto y placer aquello jugos sin dejar rastro de ellos en su vagina los chupa como si fuera lo más rico como un gran manjar rico, delicioso, exquisito.

 Cuando él acaba con ella aun jadeante le dice que ahora a ella le toca hacerlo disfrutar a él, le hace ponerse de pie le quita la ropa con desesperación, cuando su trusa (slip) cayó al suelo revelo su gran pene duro con venas ya listo para la acción ella con desesperación lo sostuvo con sus manos moviéndola hacia arriba y abajo y se lo mete a su boca desesperadamente se lo chupa tan rico que hace gritar de placer al adolescente

-“QUÉ RICOOO”. Grita Ramón. 

Ella entonces se recuestas sobre él para ponerse en posición para hacer un 69 para seguir con el sexo oral y seguir probando y disfrutando de su vagina y pene, así continuaron disfrutándose cuando ella no soporta más se monta sobre el sorprendido Ramón que nota y siente como ella se mete su endurecido pene en su vagina para comenzar a subir y baja cabalgándolo mientras él disfruta chupando sus enormes senos con desenfreno y con sus manos toca sus hermosas nalgas mientras su pene entra y sale de ella a un grandioso ritmo que los hace gemir sin parar.          

entonces ella cambia de posición le hace ponerse encima de ella y le indica que le bese y toque sus senos mientras la penetra fuertemente Ramón está muy excitado más que lo que alguna vez creyó que pudiera ser posible. Continúa penetrándola y es cuando toma la iniciativa la hace pone a cuatro patas al ver su delicioso trasero su pene casi se revienta y juega con los dedos con su vagina, con sus manos acaricia sus nalgas y con su pene rosa sus nalgas, le pasa la puntita por sus labios vaginales suavemente una y otra vez y ella desesperada le dice.

-“¡Métemela toda por favoooor no aguanto más!” Dice Alma jadeante.      

El sin desobedecer la penetra hasta el fondo salvajemente para comenzar el mete y saca, Ramón la toma de su cintura y con la otra mano la nalguea despacito que hace que ella grite de placer.

-“ASÍ AMOOOR ASIII QUE RICOOOOO”  Grita Alma de place.

Ramón continúa metiéndosela mientras acaricia con un dedo su trasero suavemente se chupa un dedo para luego metérselo suavemente. Ella da un gemido más fuerte pero siente rico y el continua así metiéndosela rico y luego de repente ella vuelve a tener otro orgasmo, grita se retuerce de placer y el aprovecha y se la saca pero solo para penetrarla su ano, Alma da un alarido de placer

-“AAAAAAAHHHHHH AAAAHHHHH” dice Alma.

Ramón continua con el mete y saca a ella pese al leve dolor que sintió está disfrutando siente rico, Ramón ya loco de deseo le mete sus dedos en su vagina y la sigue penetrando por su rico como apretado ano el luego se la saca y la sigue penetrando fuertemente por su vagina ella disfruta como pocas veces antes y le dice jadeando

-“¡Vamos amor vente conmigo!” Dice Alma.
-“ME VENGOO SIENTEE TODAAA MI LECHE”. Grita casi al instante Ramón.

Alma siento casi al instante como le llena su vagina cuando él llega al orgasmo su largo orgasmo que ambos sienten los deja sin fuerzas y casi sin respiración quedan abrazados en la alfombra agotados por el deseo, la pasión y lujuria. Pero la noche es joven y Ramón aún tiene mucho que ofrecer, aquella noche lo volverían hacer tres veces más hasta quedar durmiendo rendidos sobre la cama de Alma.

Aquella noche Ramón quedo dormido casi como si fuese drogado pero muy contento con su pene y huevos bañados en semen, jugos de alma y su saliva, sin imaginar lo que estaba por venir, algo que no solo iba a cambiar su vida sino su cuerpo para siempre.

Ramón despertó al sentir como su pene estaba siendo manipulado, pero al abrir los ojos no vio lo que esperaba, Alma estaba casi desnuda solo portaba una diminuta tanga negra, manipulaba su pene pero no para darle placer sino porque le estaba colocando dos ligas castradoras en su pene ya erecto, trato de moverse pero se encontró con que estaba amarrado a la cama, también estaba amordazado, de pronto sintió una gran punzada proveniente de la base de su pene cuando las dos ligas se cerraron abruptamente sobre su erección.

Cuando las dos ligas estaban en su lugar el pene de Ramón incluso para el parecía ser más grande, Alma lo tomo para engullirlo por completo, su nariz se hubiese enterrado en el vello púbico de él de no ser porque había sido depilado por completo con el resto de su vello en sus testículos y piernas altas, la mamada que ella le estaba haciendo pese al dolor que él estaba sintiendo era incluso mejores que las de la noche anterior, no fue sino hasta que Alma comenzó a jugar con sus huevos que Ramón se percató que también estaban ligados con dos ligas en la parte alta de su escroto, se dio cuenta porque cuando los toco sintió una nueva punzada de dolor. 

Aquella mamada duro varios minutos entre placer y dolor, hasta que de pronto Ramón sintió algo frio en lo alto de su escroto, estaba levantando la cabeza ver lo que era cuando sintió como si una mula le patera sus huevos, todo su cuerpo se tensó y arqueo casi se rompió varios dientes cerrar su mandíbula sobre la mordaza que tenía, aun no se recuperar de ese primer gran dolor cuando uno segundo dolor lo envolvió a un más fuerte que el primero.

El adolescente quedo jadeante sobre la cama sintiendo que algo cálido se derramaba por su pelvis, de pronto ella se levanta y le muestra su escroto con sus huevos aun dentro que sostiene con tres dedos de una mano en su otra mano sostiene su pene aun erección gracias a liga que retiene la sangre en su interior aun, Ramón abre los ojos en un terror absoluto grita de terror al comprender que ha sido anulado, ella sonriente le dice.

-“¡Ahora podrás estar siempre conmigo como uno más de me harem de esclavos!” Dice Alma.

Es lo último que Ramón escucha antes de desmayarse.




Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

PACTO DE HONOR

Noto como suelto un goterón de pre semen que se encarga de repartir por todo el glande con el pulgar haciendo círculos, mientras que su lengua ahora se entretiene con el otro huevo. Tomándolo de los cabellos suavemente lo dirijo a mi pene, que le espera duro como el acero. Edgar me mira, se humedece dos dedos de pre semen y me los mete en la boca a la vez que se traga entera mi pene. Gimo, chupo con avidez sus dedos notando mi propio sabor y levanto las caderas para enterrarle más profundo mi rabo, todo a la vez......


PACTO DE HONOR
Noto como suelto un goterón de pre semen que se encarga de repartir por todo el glande con el pulgar haciendo círculos, mientras que su lengua ahora se entretiene con el otro huevo. Tomándolo de los cabellos suavemente lo dirijo a mi pene, que le espera duro como el acero. Edgar me mira, se humedece dos dedos de pre semen y me los mete en la boca a la vez que se traga entera mi pene. Gimo, chupo con avidez sus dedos notando mi propio sabor y levanto las caderas para enterrarle más profundo mi rabo, todo a la vez.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [VAGINOPLAS]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Última noche, aquello se acababa por desgracia. Como teníamos dinero suficiente alquilamos una casa rural y nos pegamos una buena juerga. La última noche siempre es especial, nos montamos una fiesta con abundante alcohol y juegos, algunos más subidos de tono que otros entre todos. Justo hemos acabado de jugar a uno en el que el que sale sorteados se tiene que tumbar bocabajo con los ojos cerrados y alguien se tumba encima suyo, si falla en adivinar quién es, la persona nombrada se tumba encima de los dos. El de abajo va quedando aplastado hasta que acierta o se rinde, y es un juego en el que hay mucho contacto físico por supuesto todos estábamos solo en ropa interior.

Ahora hemos pasado a los retos, que pueden ser de cualquier tipo siempre y cuando no impliquen a terceras personas y finalizan con el perdedor bebiendo un trago generoso de licor. Estamos todos, bastante borrachos, y se nota. También he notado las miradas que se lanzan de vez en cuando Carlos y Miguel, y por lo que veo Raúl también se ha percatado, puesto que me mira y hace un ligero gesto con la boca simulando una mamada, aunque no tengo del todo claro si lo hace por ellos o por lo que pasó la otra noche entre ambos.

Son las 5 y media y ya se han ido casi todos a dormir, aunque aún quedamos 4 o 5 despiertos. He venido al baño a mear y al entrar me he encontrado a Edgar haciendo precisamente eso, puesto que no había cerrado la puerta con seguro. Me ha dedicado una sonrisa y ha seguido con lo suyo como si nada. Me coloco a su lado y sacándome el pene comienzo a mear también, sin perder detalle de cómo Edgar suelta un potente chorro por su gordo pene, que tiene circuncidado y que me sigue sorprendiendo por su tamaño aun estando en reposo.

Acabo de mear y se sacude las últimas gotas, pero en vez de guardársela sigue sacudiéndosela poco a poco, mirándome mí pene. Veo como se le va poniendo dura poco a poco, y la mía también comienza a endurecerse según acabo de evacuar. Me la agarra y me la sacude, y también agarro la suya, ya medio erecta que se nota pesada y caliente en mi mano. Se acerca levemente y mis labios van a su encuentro, con la boca ya entreabierta con la lengua ansiosa por encontrarse con la suya. Tengo ya una erección cuando nos separamos, pero la suya aun no está del todo dura, aunque ya me supera en varios centímetros.

Edgar empieza a arrodillarse cuando se abre de nuevo la puerta; no he puesto el seguro al entrar. Raúl se queda parado en la puerta, mirándonos con cara de dormido sin acabar de comprender. Aunque nuestros penes han bajado ligeramente por el susto de ser descubiertos, está clarísimo lo que estábamos haciendo, y pronto Raúl muestra una sonrisa al darse cuenta. Acaba de entrar y cierra la puerta tras de sí, echando el seguro. Edgar (que se ha incorporado) y lo observamos quitarse la camiseta dejando al aire el fibrado torso según se acerca a nosotros sin dejar de sonreír con malicia.

-“No hace falta que te levantes, estas bien así”. Dijo Raúl.

Lo tengo ya a mi lado con su pene de fuera. Agarra a Edgar de los hombros y haciendo una ligera presión lo arrodilla delante de nuestros penes. La mía vuelve a estar dura y es la primera que Edgar engulle, tomando la de Raúl con su mano derecha para comenzar a masturbarlo.

No pierdo detalle de cómo hace desaparecer centímetro a centímetro toda la longitud de mi pene dentro de su boca, pero cierro los ojos suspirando cuando noto mi glande pasando de largo a su garganta. La saca igual de despacio, jugando con la lengua por el camino hasta que sólo el glande queda envuelto por sus labios, su lengua haciendo círculos alrededor y lambiendo la rajita de mi glande. Abandona mi pene para dedicarse a chupar el de Raúl, casi duro del todo. Me dedico a mirar como entra y sale de la boca de Edgar mientras me masturba; le supone aún menos esfuerzo que conmigo el metérsela entera por lo que Raúl no duda en penetrarle la boca agarrándole la cabeza por la nuca y bombeando con las caderas, hasta el punto de provocar que Edgar se empieza a poner rojo y chorretones de saliva caen desde su boca al suelo.

Me inclino para comenzar a lamber y morder el pezón de Raúl, pequeño y duro, él me agarra presionando mi cabeza contra su duro pectoral sin dejar de mover las caderas contra la boca de Edgar. No obstante, poco estoy así, me está empujando la cabeza para que me una a mi amigo. Por el camino beso y paso la lengua, en sus bien marcados abdominales, y al llegar abajo Edgar (rojo y con lágrimas en los ojos, pero con una erección descomunal) pasa a lamberle los huevos dejándome vía libre para comerme el pene de Raúl, totalmente brillante y resbaladizo por el pre seminal y la saliva.

Aprovechando lo húmeda que está hago círculos con la mano alrededor de su glande, haciéndole gemir y retorcerse. El mayor gemido sin embargo lo ha dado al notar como me metía su pene entero en la boca, enterrando la nariz en su pubis. Raúl me tiene agarrado la cabeza impidiendo que me separe, ahogándome con su pene hasta que no puedo más y comienzo a toser, momento en el que me libera. Edgar toma el relevo mientras me recupero del ataque de tos y de nuevo comienza a chupar casi con ansia, por lo que yo lo substituyo chupando los huevos de Raúl.

Alterno entre uno y otro metiéndolos en mi boca, jugando y acariciándolos con la lengua, embriagado por el olor que desprenden y que me satura las fosas nasales. Abandono sus huevos para volver a chuparle su pene, pero Edgar no se retira por lo que ahora tiene dos bocas a disposición de su pene. Nuestras lenguas se encuentran y pelean entre ellas mientras ambos le lambemos su glande, que no deja de expulsar un salado y sabroso líquido pre seminal. Tomándonos de la cabeza a cada uno ha colocado su pene entre ambas bocas y está imprimiendo un ritmo frenético con las caderas, gimiendo sin cesar.

-“Me voy a correr”. Avisa entrecortadamente.
-“Junten sus cabezas”. Ordena.

Se masturba con rapidez mientras su mano izquierda acaricia sus marcados abdominales. Tiene los ojos cerrados y la respiración cada vez más agitada. Edgar y yo estamos mejilla con mejilla esperando la inminente corrida, que no tarda en llegar. Soltando unos gemidos cortos y rápidos, doblando ligeramente las rodillas, Raúl comienza a correrse. El primer trallazo me toma desprevenido y me sorprende cuando se estrella con fuerza contra mi boca, que por suerte estaba cerrada. Los que lo siguen se reparten equitativamente entre Edgar y yo, puesto que Raúl ha pasado a mover caóticamente su pene mientras se masturba por lo que su corrida salta en todas direcciones, manchándonos cabello, cara y cuerpo (“tendría que haberme quitado la camiseta también”).

Con un largo suspiro Raúl aprieta su pene dejando caer las últimas gotas de su corrida. Edgar por su parte me agarra y me besa con ansias, por lo que todo el semen que tenía en los labios ahora se distribuye entre ambas bocas.

-“Mira que son un par de maricones, ¿eh?” Se ríe Raúl.
-“Hay que repetir esto más a menudo, que la chupan muy bien”. Dice al final.

Y sin previo aviso se agacha y nos da un corto beso en los labios a cada uno. Le observamos en silencio para luego aun sorprendidos vestirse e irse sin dejar de sonreír en ningún momento, y entonces nos miramos, aún incrédulos por lo último que acaba de pasar.

-“Estoy muy caliente y llevo desde el otro día deseando metértela de nuevo. Deja que te penetre”. Le pido a Edgar.
-“Esta bien, pero vamos a la habitación”. Me contesta.

Una de las ventajas de esa casa rural es que tiene habitaciones de sobras y repartidas por toda la casa, por lo que no tardamos en encontrar una no tan lejos que no estuviese ocupada, así podíamos gozar de intimidad y era menos probable que nos escucharan. Mientras Edgar comprueba algo en su móvil (celular) me he ido quitando la ropa, así que le espero totalmente desnudo en la cama, con mi pene duro y húmedo de excitación. Deja el móvil a un lado y se sube a la cama a cuatro patas, su cabeza directamente a la altura de mi pene. Entierra la nariz en mis huevos, aspirando fuertemente, y yo le facilito el acceso abriendo mis piernas y doblando las rodillas. Tira de mi pene hacia sí, dejando mi glande al aire y metiéndose un huevo en la boca.

Noto como suelto un goterón de pre semen que se encarga de repartir por todo el glande con el pulgar haciendo círculos, mientras que su lengua ahora se entretiene con el otro huevo. Tomándolo de los cabellos suavemente lo dirijo a mi pene, que le espera duro como el acero. Edgar me mira, se humedece dos dedos de pre semen y me los mete en la boca a la vez que se traga entera mi pene. Gimo, chupo con avidez sus dedos notando mi propio sabor y levanto las caderas para enterrarle más profundo mi rabo, todo a la vez.

Edgar no decepciona, la habilidad y experiencia que tiene chupando son simplemente increíbles. Controla el ritmo perfectamente y es capaz de soportar un buen rato de ser penetrado por la boca metiéndose todo mi pene hasta el fondo, mientras masajea mis huevos o me pellizca los pezones, siempre con las manos ociosas.

De golpe me ha agarrado y levantado las piernas, por lo que me encuentro con el culo expuesto en una postura no muy cómoda, todo sea dicho. El primer lengüetazo en mi ano me hace dar un pequeño respingo e instintivamente lo contraigo, pero lo relajo según prosigue comiéndome el culo y descubro que esta nueva sensación no es tan mala. Siento una mezcla entre cosquillas y placer que poco a poco se va decantando más hacia lo segundo, sobre todo ahora que su lengua ya no acaricia sino que se introduce completamente en mi ano. Abandona mi ano para retomar la mamada que me estaba haciendo, pero la mano que antes jugaba con mis huevos ahora descansa más abajo, su dedo corazón en mi interior haciendo ligeros movimientos circulares de penetración.

Me tiene ya al límite del orgasmo, y pese a que estoy deseando metérsela no puedo contenerme más y entre gemidos y espasmos exploto violentamente en su boca, agarrándole con fuerza la cabeza y apretándole para que no pueda retirarse. Su dedo se mueve más rápidamente dentro de mí mientras me corro, y mi culo lo aprieta fuertemente con cada contracción que doy. Lejos de intentar apartarse, él mismo se mete mi pene hasta la garganta recibiendo y tragando todos los trallazos que le disparo en su interior.

-“¿Qué no querías metérmela?” Me pregunta cuando termina de limpiarme mi pene.
-“Y lo sigo queriendo” Respondo recuperándome.

Pero es imposible contenerse con el pedazo de mamada que me estabas haciendo. Pero no te preocupes que me sigue quedando leche y ganas de penetrarte el culo. Me sobran ganas así como a ti te sobra ropa. Le guiño el ojo y Edgar se ríe animadamente. Se quita la ropa rápidamente, tirándola al suelo sin orden alguno.

-“¿Quieres mi culo? Pues aquí lo tienes, todo para ti”. Me dice.

Se colca a cuatro patas encima de mí, regalándome un primer plano de su culo sin apenas vello. Sin darle más vueltas (no sé si será el alcohol, la excitación, o pensar que es mi última noche como hombre, tal vez una mezcla de todas) me lanzo a enterrar mi cara entre sus nalgas, que separo con ambas manos. Paso mi lengua de arriba abajo haciendo presión cuando pasa por encima de su ano, que noto como se contrae. Hago círculos con la lengua, notando como se distienden y relajan los músculos hasta que puedo introducirla en su interior, y comienzo entonces un mete, saca con la lengua mientras le estrujo las nalgas.

Concentrado como estoy comiéndole el culo no me había dado cuenta de que Edgar me la estaba comiendo de nuevo, hecho del cual acabe por tomar conciencia al notar el placer de su lengua jugando con mi glande. Mi pene no ha bajado un ápice su dureza, y tras morderle la nalga izquierda le pido que me deje penetrarlo ya.

Edgar se tumba en la cama bocarriba y abre las piernas, agarrándolas con las manos para dejar su culo expuesto. Tras colocarme de rodillas entre sus piernas, me escupo bien mí ano que esparzo por toda la longitud y bajo hasta que mi glande se coloca en su entrada. Comienzo a hacer presión poco a poco, notando como mi pene va entrando centímetro a centímetro. Su culo se siente muy estrecho, me aprieta el pene y eso me encanta. Edgar está con los ojos cerrados y los labios apretados, y yo no me detengo hasta que mi cuerpo hace tope contra sus nalgas, aparentemente ya no puedo introducir más. Y digo aparentemente porque agarrándole de la cintura y dando un golpe de caderas consigo clavársela hasta el fondo, arrancándole un gemido de sorpresa.

-“¡Ah! Dios, sí… vuelve a clavármela hasta el fondo”. Me pide.
-“¿Así?”. Le pregunto dando otro golpe de cadera. Doy otro. Y otro más-. ¿Así o más fuerte?
-“Más fuerte”. Me responde.
-“¿Qué dices?”- Golpe de cadera-. No te he oído bien.
-“¡Que me des más fuerte! ¡Que me revientes y me la claves hasta el fondo, que no siento nada!” Me dice.

El cabrón me ha conseguido picar así que dejo los golpes secos de cadera para pasar a enterrarle mi pene lo más profundo posible casi con violencia, provocando que la cama se mueva en el proceso y él gima con cada acometida.

-“Deberíais intentar ser un poco menos escandalosos” La voz proviene de la puerta y me toma totalmente de improvisto.

Salgo de Edgar deprisa y corriendo me intento tapar según me giro. Juan nos observa desde el umbral de la puerta, apoyado en el marco con el torso desnudo y con una evidente erección marcado en su trusa (slip).

-“¿Qué rayos haces tú aquí?” Le increpo enojado.

Por alguna razón me cabrea que sea él quien nos haya sorprendido puede porque él era el designado para terminar con mis días de virilidad.

-“Le dije yo que viniese” Dice Edgar

Esa sí que no me la esperaba. Ahora sé qué hacía Edgar con el móvil antes. Era normal que de momento estuviera confundido y no supiera ni lo que querías, pero ya has visto que no hay nada de malo en simplemente disfrutar y pasarlo bien, sobre todo cuando luego de esta noche no podrás volver a hacerlo como ahora.

-“¿Qué te parece si la pasamos bien los tres?”
-“Puedes empezar por volver a meterme tu pene hasta el fondo como hacías hace un momento”. Me dice Edgar de manera conciliadora.

Sigo mirando fijamente a Juan, quien está serio sin moverse de la puerta. Su pene sigue duro, mientras que la mía ha bajado un tanto por la tensión de la situación. Mientras hablaba, Edgar se ha ido colocando a mi espalda de rodillas también y tengo su polla apoyada en mi espalda, puedo notarla dura y caliente. Me besa suavemente el cuello, acariciándome el torso con una mano mientras la otra me hace ladear la cabeza para dejar mi cuello totalmente a su merced. Cierro los ojos y un suspiro se me escapa cuando me muerde, y finalmente la excitación vuelve a abrirse paso.

-“Está bien, pero que me la chupe hasta que la vuelva a tener dura. Luego te pienso destrozar el culo, que lo sepa”. Les digo.

Como respuesta pasa a comerme con más pasión el cuello, y me dejo hacer sin abrir los ojos. Noto a Juan delante de mí, y mi boca le recibe entreabierta cuando junta sus labios con los míos. Nos besamos de forma salvaje, nuestras lenguas entrando totalmente en la boca del otro, danzando la una, alrededor de la otra mientras nuestros labios quedan mojados de saliva. Le agarro con fuerza del cuello, impidiendo que separe su boca de la mía, y él me toma el pene en respuesta.

-“¿Qué se supone que debo hacer si ya la tienes dura del todo?” Me lo pregunta con voz sensual, pasando la lengua por mi labio inferior al acabar de formularla. Sin responderle le empujo la cabeza hasta mi pene, que comienza a chupar.

Edgar ha abandonado mi cuello y se ha separado de mí. No sé qué está haciendo hasta que lo noto entre mis piernas, se ha tumbado bocarriba metiendo la cabeza entre mis piernas, y me está comiendo los huevos mientras Juan se dedica a jugar con mi glande. Noto la lengua de Edgar acariciarme el perineo, y finalmente llega hasta mi ano. Me dejo caer sobre su cara, plantándole el culo en la boca para que me pueda meter la lengua hasta el fondo, y su nariz queda entre mis huevos. Juan me está demostrando que él también puede meterse mi pene entero en la boca, aunque con mayor dificultad que Edgar, y yo gimo mientras me pellizco el pezón para aumentar el placer que sus dos bocas me están haciendo sentir.

Empujándome las nalgas dejo salir a Edgar de debajo, quien se vuelve a tumbar ofreciéndome su culo. No me lo pienso y lo penetro de una sola estocada, arrancándole un quejido. Juan se coloca de pie en la cama y me ofrece su pene. Lo agarro sopesando su peso y dureza; aun con lo grande que es no supera la de Edgar. Lo recorro con la lengua la gota que hay en la punta y espero con la lengua fuera a que se agache pera compartirla, tras lo cual me meto media pene en la boca y comienzo a succionar con ansias.

Comienzo también a mover las caderas, retomando como penetraba antes el estrecho culo de Edgar. Estoy teniendo problemas para coordinar las embestidas y la mamada, pero Juan en seguida lo soluciona agarrándome la cabeza con dos manos y comenzando a penetrarme la boca. De esta manera solo me centro en penetrar de forma rápida el culo de Edgar, con embestidas cortas y profundas. Él gime sin parar, agarrándose a las sábanas mientras yo le taladro sin piedad. Apenas puedo gemir porque mi boca está totalmente llena del gordo pene de Juan, que cada vez intenta llegar más al fondo provocándome una que otra arcada. Agarrándome la cabeza con ambas manos de golpe logra meterla entera en mi boca, y comienzo a toser con lágrimas en los ojos. Me ha encantado sentirla toda.

-“Dame más” Le suplico.
-“¿Quieres más?” Asiento con la boca entreabierta-. Tranquilo que tendrás más.

No obstante, se aparta y se baja de la cama. No entiendo qué pretende hasta que se coloca detrás de mí de rodillas también. Quiero protestar pero me empuja hacia delante y caigo sobre Edgar, quien me recibe comiéndome la boca con lujuria y aferrándose a mi espalda. Juan por su parte me separa las nalgas y me escupe en el ano, y acto seguido noto la cabeza de su pene comenzando a hacer presión. Realmente su glande es grande y siento como si me partiese en dos cuando entra de sopetón en mi culo. No puedo reprimir el bufido de dolor, y nos quedamos todos quietos un momento mientras mi culo se acostumbra al inesperado visitante.

Ya no me duele, así que agarro a Juan del culo y poco a poco lo acerco a mí, empalándome en el proceso. He dejado de moverme porque necesito que primero mi culo se dilate como para alojar semejante pene. La sensación es increíble, y rara también. Me siento totalmente lleno, y soy incapaz de contener los gemidos según su pene se va abriendo paso. Aún no la ha metido entera pero ya se está retirando, para volver a entrar justo después, comenzando un lento mete, saca que me va arrancando bufidos.

Su pene se siente descomunal y cada vez que la mete provoca que la mía de un bote, me está encantando esta sensación. Además, cada vez sus embestidas llegan un poco más adentro, y provocan que mi pene también se mueva dentro del culo de Edgar, por lo que comienzo a sentir placer por partida doble.

Le indico que se esté quieto y entonces soy yo el que comienza a moverse adelante y detrás, clavándome en la polla de Juan al retroceder del culo del Edgar y viceversa. Comienzo lentamente, pero voy subiendo el ritmo buscando cada vez más placer, alternando movimientos cortos y rápidos con otros más lentos y amplios que me permiten clavársela hasta el fondo a Edgar y también llenarme el culo a más no poder del pene de Juan, el cual me está empezando a volver loco. Pronto no puedo contenerme y me doy cuenta de que me estoy moviendo con frenesí gimiendo sin parar en la boca de Edgar, que no deja de besarme.

Tras un rato llevando yo el ritmo Juan se ha cansado de no poder despacharse a gusto. Aprovechando que con su peso corporal y su posición puede controlar la situación fácilmente comienza a moverse, con embestidas fuertes y profundas. Siento que me está destrozando el culo a base de embestidas, me la clava entera haciéndome ver las estrellas, pero también haciéndome gemir de placer, me encanta como su pene me llena totalmente y cómo cada vez acelera más el ritmo, resoplando y jadeando. Edgar por su parte se está masturbando con furia, mirándonos con cara de vicio y de calentura, recibiendo mi pene que se ensarta en su culo cada vez que Juan me la clava. La combinación de la penetración que me están pegando entre ambos me tiene extasiado, y siento cómo mi cuerpo se prepara para soltar toda la leche que me queda en el culo de Edgar. Justo les voy a avisar cuando…

-“Puff no puedo más, tienes un culo súper estrecho y estoy muy caliente, me voy a correr” Avisa Juan.
-“¡Lléname el culo que yo también me corro! ¡DIOS, Me Corro!” Dije
.
Y menuda corrida. Juan de golpe me la ha clavado aún más profundo de lo que había llegado antes y ha comenzado a correrse en mi culo, desencadenando que haga lo mismo en el de Edgar. El orgasmo es tan bestial que me tienen que tapar la boca para intentar ahogar mis gemidos, que no puedo (ni quiero) controlar, y me da la sensación de que me estoy horas corriendo de lo intenso que es.

Cuando por fin mi mente vuelve a su sitio me doy cuenta de que he caído desplomado encima de Edgar, quien en algún momento también se ha corrido llenándose el torso de semen, el cual ahora también me mancha a mí. Mi culo sigue lleno del pene de Juan, y esta palpitando, pero ha sido bestial estoy deseando repetir. Por desgracia sé que no habrá una próxima vez, era la última noche que tendría mis genitales en su sitio.

A la mañana siguiente tarde, casi medio día, estaba acostado boca arriba sobre una gran mesa de madera en la cocina solo en trusa, amarrado y amordazado, todos estaban ahí también solo en ropa interior. Todos con evidentes erecciones con manchas de humedad obvias justo donde la raja de sus glandes tocaba la tela de sus prendas. Carlos fue el encargado de despojarme de mi trusa usando un cuchillo para dejar mi dura erección y huevos a la vista de todos, un pequeño hilo de líquido pre seminal, se extendía de la puta de mi miembro a mi abdomen, formando un pequeño charco un poco más arriba de mi pubis.

Juan no tardo en colocarse entre mis piernas, para tomar mis huevos, los alzo. Sentir sus manos sobre mis huevos que iban a hacer las ultimas manos que sintieran mis huevos me hizo estremecer. Sin mucho preámbulo tomo un uno de dos cuchillos para colocar la afilada hoja de acero y de un solo rápido corte me castro, por completo, todo mi cuerpo se tensó arqueándose. Mi pene lanzo una gran carga final. Con todo mi cuerpo aun temblando tomo un segundo cuchillo para tomar mi pene que palpitaba son cesar.

Juan no tardo en comenzar a serruchar mi pene que alzo, el dolor fue bestial grite sin parar, pero la mordaza apago gran parte de mis gritos. Le tomo apenas unos pocos segundos cercenar mi pene, que alzo para que todos vieran, la sangre que de mi pene cercenado broto me baño mis piernas y abdomen, fue lo último que recuerdo pues me desmaye después de eso.

Me desperté ya curado por Edgar qué siendo un reconocido cirujano plástico, no tuvo problemas en hacerme una vaginosplastía, que dejo una vagina entre mis piernas, aunque sin clítoris y agujero para ser penetrado, apenas un agujero para la orina, cuando me recupere empecé a usar ropa interior femenina que un uso. Juan y Carlos aun me buscan para penetrarme, lo cual disfruto como no tienen idea aunque siento algo de envidia por el pene de Edgar y una furia que deshago con sexo hacia Juan por no haber sido el quien tuviera que honrar con sus genitales nuestro Pacto de Honor. 





Historia Original Aquí.    





Autor: Darksoul       Traductor: DarkSoul

TRABAJO SEÑUELO

Austin se sonrió a sí mismo en el espejo, se cepilló los dientes una vez más, fijo su cabello de nuevo. No le dijo a su padre a dónde iba; él solo le había criticado por ello, y le darían más nervioso. Se montó en su bicicleta, y se marchó. Tardó unos 20 minutos en llegar al antiguo almacén a las afueras de la ciudad. Austin se había tomado su tiempo para llegar allí, así que no llegaría todo sudado. Él tenía un poco de curiosidad de porqué fue elegido ese sitio en particular. Este lugar parecía estar abandonado. Era demasiado grande, y en mal estado......


TRABAJO SEÑUELO
Austin se sonrió a sí mismo en el espejo, se cepilló los dientes una vez más, fijo su cabello de nuevo. No le dijo a su padre a dónde iba; él solo le había criticado por ello, y le darían más nervioso. Se montó en su bicicleta, y se marchó. Tardó unos 20 minutos en llegar al antiguo almacén a las afueras de la ciudad. Austin se había tomado su tiempo para llegar allí, así que no llegaría todo sudado. Él tenía un poco de curiosidad de porqué fue elegido ese sitio en particular. Este lugar parecía estar abandonado. Era demasiado grande, y en mal estado.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [TORTURA] [CANIBALISMO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo




Austin se acababa de graduar de la secundaria, tenía 18 años, 1.75 de estura, un joven muy guapo. Le encantaba jugar con sus amigos; béisbol, el senderismo y natación eran algunos de sus momentos preferidos. Estaba esperando ese verano. ¡Él estaba pensando iba a hacer un mejor verano todavía!

Él vivía en un complejo de apartamentos de bajo costo con su padre y sus tres hermanos pequeños. Su Madre los había dejado hace años, impulsada ​por el alcohol y las drogas. Sorprendentemente, Austin se había mantenido al margen de los elementos tanto como le era posible, y había crecido fuerte y hermoso. Él sabía que tenía que alejarse de su padre, y empezar una vida propia. Una que llevaría al éxito y a una vida más feliz.

Por eso, cuando el tomo el volante se quedó en la puerta de entrada, Austin estaba excitado. ¡Era un anuncio para puestos de entrada con una empresa de informática local! ¡Eso era solo lo que estaba esperando! El panfleto decía que debía estar en el almacén de distribución, a las 9 de la noche.

Austin pasó el día trabajando, para quedar bien, y prepararse sicológicamente a sí mismo para la entrevista. Se duchó y se puso sus mejores ropas casuales... pantalón de mezclilla y una bonita camisa de cuello. Su cabello rubio era ondulado en la parte superior, con un poco de cera para el cabello para darle brillo. Mientras se miraba en el espejo, sus músculos se ondulaban a través de la camisa apretada. Sus grandes brazos y los hombros cuadrados eran el resultado de la juventud y el ejercicio. Su pantalón era probablemente un poco pequeño también, y mostraba su gran trasero como sus muslos carnosos. Sus genitales eran siempre un problema para Austin. Ellos eran demasiado grandes, y siempre tenía problemas para ocultarlos.

Austin se sonrió a sí mismo en el espejo, se cepilló los dientes una vez más, fijo su cabello de nuevo. No le dijo a su padre a dónde iba; él solo le había criticado por ello, y le darían más nervioso. Se montó en su bicicleta, y se marchó. Tardó unos 20 minutos en llegar al antiguo almacén a las afueras de la ciudad. Austin se había tomado su tiempo para llegar allí, así que no llegaría todo sudado. Él tenía un poco de curiosidad de porqué fue elegido ese sitio en particular. Este lugar parecía estar abandonado. Era demasiado grande, y en mal estado. Solo una gran serie de edificios organizados, sin nadie alrededor a millas. Bueno, ese era el lugar.

Había un coche aparcado frente a lo que debía ser la oficina. Austin aparcó su bicicleta y entró por la puerta chirriante. Dentro había unas cuantas sillas polvorientas y una alfombra sucia. La única luz de la habitación provenía de la ventana sucia. Austin entró, y la puerta se cerró detrás de él.

-"Hola. ¿Hay alguien aquí?”, Preguntó.
Sin respuesta.

Se estaba poniendo más nervioso. Pero entró en la habitación, y a través de la puerta en el otro extremo. Sentado detrás de una mesa de conferencias estaba un hombre oriental; probablemente de unos 35 años, de cabello negro corto, gafas gruesas, que parecían estar en muy buena forma. Austin notó que sus brazos eran grandes y gruesos para un oriental. Era muy guapo también. El hombre estaba sonriendo, a Austin.

-“Mi nombre es Lee. Me alegro de que hayas podido venir”. Lee se movió un poco en su silla. 
-“Ahora, por favor, quítate toda la ropa para mí”. Le dijo.
-“¿Qué ?” Austin no estaba seguro a donde conducía todo aquello.
-“Por favor, desnúdate. Quiero ver tu gran cuerpo completamente desnudo”.

Austin se quedó allí con la boca abierta.

-“Veras, te he estado observando. Planté ese anuncio falso de trabajo en tu puerta, con la esperanza de que aparecieras. Tienes un cuerpo tan maravilloso. Ustedes, los norteamericanos crecen tan grande y con mucha carne”. Lee se levantó y empezó a pasear alrededor de la mesa hacia Austin.

Austin comenzó a retroceder un poco.

-"Lo ves. Tengo gusto de los muchachos de carne blanca como tú. Me gusta la carne jugosa. Te he estado observando durante meses. Practicas deportes y ejercicios con regularidad para tener músculos más grandes”. Lee se detuvo a unos pasos de Austin. Él sacó una pistola de la parte posterior de su pantalón corto y apuntó a Austin.

-"¿Qué estás haciendo? ¿Por qué tienes esa arma? ¡Solo vine aquí por un trabajo!” Austin estaba aterrado. Había caído en una especie extraña trampa.

Lee miró por encima de Austin. Mirando por un momento sus genitales abultados. 

-“¡Nunca los he visto, pero simplemente no puedo esperar! ¡Deben estar llenos, de lo grande que son! ¡Va a ser muy divertido jugar y comerlos!” Lee estaba por delante de sí mismo. “¡Dije desnúdate!”

Austin dio un paso atrás y comenzó a buscar a tientas su camisa. Seguía sin dejar de comprender lo que estaba pasando. Pero con una pistola apuntando a su pecho, él obedeció. Se sacó la camisa por la cabeza. Lee estaba más excitado ante la visión del abdomen, pecho y brazos tensos músculos. Los zapatos le siguieron a continuación, seguido por los Medias (calcetines). A continuación, el pantalón fue poco a poco desabrochado, abierto para caer al suelo. Austin le dio una patada a la pared detrás de él. Su ropa interior tipo bikini se apretaba a su pelvis no logrando ocultar su miembro abultado y huevos.

Lee estaba hipnotizado. Tales músculos magros de carne grandes eran fabulosos. Y una gran cesta de vello. 

-“¡Ahora la ropa interior por favor!” Dijo Lee.

Austin estaba tan avergonzado. No podía creer lo que estaba sucediendo. Nunca se había expuesto a nadie antes. Tal vez en las duchas de la escuela, pero nunca bajo tal escrutinio. O por la fuerza. Deslizó sus pulgares debajo del elástico de la cintura, y se lo bajo Su gran pene joven corte de 10 pulgadas y sus huevos sueltos bajos quedaron colgando libremente. Estaba mortificado. Lee estaba totalmente satisfecho, con la boca abierta de alegría. "¡Maravilloso! Tan grande y carnoso. Gracias por venir hoy Austin” Él lo miró a los ojos. 

-“Sí, sé tu nombre. Como dije, te he estado observando. ¡Eres simplemente perfecto, nadie te echará de menos! Ahora, por favor entrar por esa puerta”, Lee hizo un gesto con la pistola a una puerta en el lado de la habitación.

Austin hizo lo que se le dijo. Lee lo dirigía desde atrás, con la pistola dirigida a él. Él se dirige a través de un conjunto confuso de los grandes almacenes y pasillos. Finalmente por un tramo de escaleras de metal y por medio de otra serie de pasillos. Austin estaba completamente perdido y aterrado. La temperatura en este edificio era un poco cálida, y Austin estaba empezando a sudar un poco. Sus grandes genitales colgaban bajos por el calor. Podía sentir su gran joven pene comenzar a llenarse un poco de sangre. Esperaba no tener una erección delante de su captor.

Lee observaba desde detrás de Austin. Admirando sus grandes músculos magros. Ellos se hinchaban y flexionaban, y mostraron cada fibra muscular en detalle. Su boca estaba regando saliva, y Lee estaba con una erección, pensando en la tortura y el dolor que iba a infligir a ese gran estadounidense blanco. Comería bien durante los próximos días, y disfrutaría de cada momento con el joven. Pensaba de manera retorcida como iba a gritar en agonía mientras lo azotaba, o mientras lentamente lo dejaba sin piel, cocinaba o lo desmembraba vivo.

Parte II

Terminaron en una gran habitación en un sótano caliente. Estaba iluminada desde arriba con varias lámparas fluorescentes, con paredes blancas sucia, y varias bandejas y contadores alrededor de las paredes. En el centro de la habitación había una mesa de metal de aspecto extraño. Esa a unos 2 metros de largo, 1 metro de ancho, en forma de una bandeja, con 15 cm de grosos alrededor. En el centro había un desagüe. Al subir desde el fondo de la bandeja estaban varios soportes altos 15 cm. En estos soportes habían correas. Se le ocurrió a Austin que eso podría ser una especie de mesa de autopsias.

-“Sube a la mesa de Austin. Boca arriba, con la cabeza” Lee señaló el extremo más cercano de la mesa.

Austin estaba temblando. Él sabía que nunca iba a salir de esa habitación. Con la pistola apuntando a él, se sentó sobre la mesa. Fue genial. Se sentó en el borde, y lentamente se deslizó sobre el soporte central. En realidad, fue posicionada para apoyar la espalda baja, así que por ahora, su culo carnoso se sentó en la parte inferior de la bandeja. Subió sus piernas musculosas temblando, en los soportes de rodilla y tobillo, y se sentó allí.

-“Ahora, antes de colocar, las correas en los tobillos y las rodillas hacia abajo con fuerza.” Lee tenía su pene duro por la anticipación.

Austin hizo lo que se le dijo, coloco las correa en sus tobillos hacia abajo alrededor de 60 cm de distancia, y en sus rodillas alrededor de 45 cm de distancia. Las correas eran viejas de cuero gastado, pero parecía que estaban todavía muy fuertes.

-“Se echó hacia atrás, y la correa de su cuello fue colocada”.

Él sintió en su espalda, un soporte bajo para su espalda baja, dejando su culo suspendido por encima de la mesa. Hubo otro soporte en el centro sin correa, un soporte contorneado que se extendía desde el cuello hasta la parte posterior de la cabeza, y uno en cada muñeca. Austin apretó las correas alrededor de su cuello lentamente. Lágrimas brotaron de sus ojos.

-“Por favor, señor. Déjame ir”. Vaciló y sollozó. 
-"Soy solo un chico. Este verano va a ser grandioso. No quiero estar aquí”.
-"Cállate. Haz lo que digo, o voy a hacer un agujero en ese cuerpo bastante que posees”. Lee se acercó con la pistola y la coloco sobre los huevos de Austins.

-"¡De acuerdo! ¡De acuerdo! ¡Lo haré, no me haga daño!”. Austin se colocó rápidamente la correa de cuero alrededor de su cuello.

-"Eso está mejor". Dijo Lee.

Lee dejó el arma y agarró la muñeca izquierda de Austin, y aseguro muy bien, luego se trasladó a la otra muñeca e hizo lo mismo. Se dio la vuelta y verifico que todas las retenciones estuvieran bien puestas. Luego tomo una mordaza de bola grande para moverla hacia la boca de Austin. Los ojos de Austin se agrandaron cuando se dio cuenta de que iba hacia su boca. Apretó los dientes.

-“¡Abre, o voy a hacer que la abras!” Lee amenazo.

Austin sin embargo no abrió la boca. Lee agarró sus grandes huevos y las sostuvo en su mano libre. “Apuesto que son muy sensibles. Apuesto a que casi no han sido utilizados. ¿Te gustan tus huevos, muchacho?”

Austin se limitó a mover la cabeza asintiendo tanto como pudo.

Lee comenzó a apretar. Más y más duro. Los orbes grandes carnosas se pusieron rojos y Austin empezó a torcer y gritar. Lee solo sonrió y comenzó a tirar de ellos también. “Solo dime cuando hayas tenido suficiente Austin”. Lee se burló.

Lee agregó de repente mucha más presión, y Austin no pudo más. Él abrió la boca y gritó. Lee disfrutó del dolor y el terror durante una fracción de segundo, luego metió la mordaza de bola en la boca de Austin. Fue un ajuste muy apretado, y tuvo que retorcerla para qué entrara. Pero lo hizo hasta el fondo. Efectivamente bloqueando los gritos de Austin y suplicas.

Lee entonces soltó sus huevos.

Acarició con sus manos el gran cuerpo atado de Austin. Era todo suyo. Podía ver lo que quisiera. Y a su antojo para entregar una gran cantidad de dolor y agonía. Su mano se detuvo en los grandes pectorales de Austin, para pellizcar sus pezones. 

-“¡Eres tan perfecto, tan grande y carnoso, que van a ser absolutamente delicioso!” Lee no se había dado cuenta de que había hablado en voz alta, hasta que vio la expresión en el rostro de Austin. Austin, finalmente se dio cuenta de cuál era su destino.

Lee se limitó a sonreír por el terror de Austin. 

-“Eso es chico estas en lo correcto. Voy a comerte. Voy a comenzar con tu jugoso pene y grandes testículos, ablandándolos con especias cocinados y comidos mientras que están unidos aun a ti, mientras ves y sientes cada bocado que les dé. ¿Eso Aterrorizo al Austin”. Lee acariciaba sus genitales. La Sensación de su tamaño y de la carne era única.

El soporte para la cabeza de Austin estaba ligeramente inclinado, para que pudiera mirar a lo largo de su cuerpo. Él sería capaz de ver su propio cuerpo ser preparado, cocinado y comido. Su mente daba vueltas. Esa era una especie de pesadilla Lee lo dejó por un tiempo, para disponer de la bicicleta del chico, y oculto su coche. Cuando regresó un tiempo después, Austin había estado tratando de aflojar sus ataduras. Pero solo logró conseguir una erección. Lee estaba encantado de ver eso.

-"¡Se ve delicioso! ¡Muchas gracias por hacerlo tan grande para mí!” Dijo Lee.

Lee ahora estaba vestida con nada más que un delantal blanco, con una erección sobresaliendo de la parte delantera. Él estaba claramente bien equipado. ¡Pero no tan grande como la de Austin! Su gran pene blanco de Austin era unos buenos 10 pulgadas, y cuando Lee lo acarició, parecía palpitar y pulsar quedando aún más grande. Lee apretó en la base, forzando más sangre a la cabeza, los labios de su glande se separaron abriéndose, ya que se vio obligado dolorosamente. Lee rozó con su mano, y Austin se estremeció.

-“El tiempo para un bocadillo!” Lee exclamo.

Mientras Austin observaba con terror, Lee desenrollo sobre una mesa algunas cosas de miedo. Lee agarró su pene en la base de nuevo, y obligó a la cabeza llena de sangre. Luego lo envolvió con un alambre varias veces alrededor de la parte inferior del glande, más y más fuerte. Austin se volvió loco de dolor cuando la piel fue pellizcada y estrangulaba por el alambre por debajo de su glande en forma de hongo. Él se agito y grito. Sus grandes huevos se contrajeron, y sus músculos se tensaron.

A continuación, Lee comenzó a acariciar el gran falo de carne. Pellizcando los pezones de Austin, y frotando su ondulado abdomen. Austin pronto cedió, y lanzó una gran carga. Mientras eyaculaba, tiro, de su pene lleno de jugo de chico cremoso. Lee estaba contento. Él agarró rápidamente otro cable, y lo ata en la base del gran perro carnoso. Ahora bañado en leche.

Lee sonrió para sí mismo, y se frotó su gran erección. “Gracias. Espero que lo hayan disfrutado, que va a ser la última”.

Lee coloco una bandeja de plástico con bisagras sobre la sección media de Austin. En realidad, eran dos secciones, articuladas entre sí, con un pequeño agujero en el centro. Permitiendo al pene y los testículos de Austin a pasar a través del agujero, a continuación, la bandeja se cerraba por arriba. El pene y los testículos de Austin estaban descansando en la parte superior de la bandeja, en el medio. Sus piernas sostenían la bandeja, que descansaba sobre la mesa estabilizada. Lee acarició las golosinas carnosas de nuevo. Saboreando su tamaño.

Austin bajó la mirada hacia su pene e hinchados huevos atrapados, sus ojos estaban llenos de lágrimas. Lee golpeó ligeramente las grandes bolas sueltas, observando la reacción de Austin. Austin se puso tenso, y flexionó sus músculos. Lee simplemente golpeó más y más duro. A continuación, puso la mano en los testículos y los empujo hacia abajo, y las masajeo un poco. Austin intentó gritar. Retorciendo su cuerpo, tratando de liberarse. El dolor era desgarrador. Lee amainó. Luego puso una caja con tres cables conectados a él. En el extremo de cada cable había una aguja gruesa larga y afilada.

-“Voy a meter uno de estos en cada una de tus bolas, y uno en esa cabeza de seta de tu pene Austin. ¡Va a ser extremadamente doloroso para ti, y muy agradable para mí! A continuación, voy a cocinar estas bellezas. Voy a empezar despacio, para que puedas disfrutar del tremendo dolor. Voy a cocinarlos de a poco”.

Lee agarró el gran pene palpitante, y coloco la punta de la aguja larga en el lado del glande púrpura. En cuanto a Austin, cuando la metió un poco. Austin se tensó. Entonces Lee empujó hasta el final. Austin grito pero la mordaza contuvo el grito. Lee sonrió. Tomo los testículos flexibles sueltos, y puso otra aguja en uno de ellos. Al apretar, la aguja se hundió en su saco, fue muy doloroso presionó la aguja en el testículo. Poco a poco la insertó. Austin gritó y se retorció de nuevo. Sin embargo, Lee seguía sin detenerse. Finalmente llegó a través del otro lado.

Lee recogió el testículo final. Se dio la vuelta. Apretó un poco, y pensó en lo delicioso que iba a ser. Él empujó rápidamente la aguja a través del escroto. Sin advertencia. Austin volvió a gritar, no antes. El frotamiento de pecho sudoroso y temblando abdomen Austin, Lee se volvió en el jugo. Bajo al principio. El cuerpo de Austin se sacudió un poco. Lee podría sentir sus músculos tensos. Él sonrió. Lee comenzó a aplicar la tensión poco a poco, y Austin comenzó a agitarse y luchar. Podía ver sus genitales grandes carnosos tener espasmos al empezar a ser cocinado. Lee simplemente frotó los músculos de Austin, y disfrutó del terror y el dolor. Sus músculos estaban tan grande y tensados.

Después de unos minutos, Lee aplico toda la tensión, y terminó de cocinar su almuerzo. Ellos fueron ahumados y Austin estaba como en otro lugar. Todavía temblando, pero era como no estuviera ahí. Su gran pene se había hinchado y sus huevos se tornaron de un color gris. Estaban muy calientes, muy grandes y húmedos. Estaban cocinados.

Lee sacó algunos cubiertos, y quitó las agujas del pene y los testículos cocinados. Lee atravesó la cabeza con un tenedor, y cortó la cabeza. El esperma cocinado se esparció, y Lee mojo algo de esa crema con el glande cortado. Se lo metió en la boca y lo masticó lentamente. Austin vio todo como en un sueño, como Lee devoraba su gran pene, un bocado a la vez. Podía sentirlo, pero no fue tan malo como ser cocinado en vivo. Había muy poca sangre. Solo un poco de relleno de semen.

Lee abrió una brecha en él escroto y perforó un testículo con el tenedor. Sin cortarla lo saco del escroto, bajó la boca y lo mordió sosteniéndolo con el tenedor. Austin gritó. Estaba claro que estaba todavía muy sensible. Mientras que las cuerdas todavía estaban unidas a ellos, Lee masticó el gran testículo caliente hasta hacerlo una papilla. Luego sacudió la cabeza, y la ingirió. Austin se dejó caer en la inconsciencia.

Lee comió el testículo final en silencio.




Historia Original Aquí.





Autor: Anónimo       Traductor: DarkSoul

VIAJE DE CAZA

Dylan, Dermott, y Bart todos esperaban con bolsas de lona en la mano a la furgoneta que los iba a recoger y llevarlos al rancho del señor Whitechapel en una zona rural. Habían sido todos empleados leales a su negocio de bienes raíces y todos esperan ansiosamente que les permitiera ser socios como su jefe. Había una cosa que mantenía sus sueños de ascender en la escala tan distante a ellos sin embargo. El Sr. Whitechapel les había dicho que, aunque todos eran iguales para tener éxito en su negocio, había una tradición en la familia que mantener......


VIAJE DE CAZA
Dylan, Dermott, y Bart todos esperaban con bolsas de lona en la mano a la furgoneta que los iba a recoger y llevarlos al rancho del señor Whitechapel en una zona rural. Habían sido todos empleados leales a su negocio de bienes raíces y todos esperan ansiosamente que les permitiera ser socios como su jefe. Había una cosa que mantenía sus sueños de ascender en la escala tan distante a ellos sin embargo. El Sr. Whitechapel les había dicho que, aunque todos eran iguales para tener éxito en su negocio, había una tradición en la familia que mantener.

[HETERO] [CASTRACION] [FANTASIA] [PENECTOMIA] [NULIFICACION] [CBT] [SNUFF]



Categoria: Hetero      Autor: Mr. Nip




Dylan, Dermott, y Bart todos esperaban con bolsas de lona en la mano a la furgoneta que los iba a recoger y llevarlos al rancho del señor Whitechapel en una zona rural. Habían sido todos empleados leales a su negocio de bienes raíces y todos esperan ansiosamente que les permitiera ser socios como su jefe. Había una cosa que mantenía sus sueños de ascender en la escala tan distante a ellos sin embargo. El Sr. Whitechapel les había dicho que, aunque todos eran iguales para tener éxito en su negocio, había una tradición en la familia que mantener. Como habían hecho las generaciones anteriores de su familia, siempre había un viaje de caza; una competición que implica a los mejores y más brillante de sus empleados.

-"Si uno de ustedes tres se muestra como el más astuto, el más rápido con su cuerpo, el más apto físicamente, y el más inteligentes, tendrán éxito para ganar mi favor. Los otros dos tendrán que volver a casa con las manos vacías me temo". Les dijo.

Esto no era un problema para los tres empleados. Ellos se hubiesen cortadas sus gargantas para sacarse las lenguas de tener la oportunidad. Aunque ninguno de ellos sabía nada acerca de la caza, los tres podría encontrar su propia manera de complacer a su jefe máximo. Los tres hombres estaban en sus treinta años a principios de los años treinta. Los tres con cuerpos esculpidos, signo de pasar tiempo de manera obsesiva en los gimnasios públicos, el resto de su tiempo estaba dedicado al trabajo de la empresa.

-"Ustedes dos pueden darse por vencidos ahora", dijo Dylan.
-"Ustedes piensan que está a caza es un juego, ¿eh?" Bart le preguntó, tratando de antagonizar a Dylan.

Dermott era un poco más reservado.

-"Ninguno de los dos ni siquiera sabemos lo que estamos cazando aquí?" preguntó. 

Ninguno de los tres hombres, fueron instruidos para llevar cualquier tipo de arma de fuego o arma.

-"Hay un tipo especial de alces de pecho rojo que se supone que debemos cazar" Dylan mintió

-"A fin de mantener un ojo hacia fuera para él y disparar nada más. ¿Ok chicos grandes?" bromeó.

Minutos después una camioneta color beige llego y los recogió. El conductor era un chico sueco enorme con el cabello rubio y ojos azules. Ellos lo habían visto antes. Era el asistente personal del Sr. Whitechapel. Y por asistente, se entiende guardaespaldas. Su nombre era Sven. Sven los condujo sin decir una palabra durante la siguiente hora lejos de la ciudad donde las cosas eran familiares, a los bosques y a la propiedad privada.

La casa de verano del Sr. Whitechapel en la colina era bastante grande y lo suficientemente amplia como para cincuenta personas que vivían todo el año y nunca verse el uno al otro. Los tres hombres fueron acompañados a sus habitaciones temporales donde estarían durmiendo la noche antes de la gran caza, como diría el Sr. Whitechapel.

Esa noche fue la cena en un enorme salón comedor en compañía del Sr. Whitechapel. Era un hombre bajo, gordo, calvo con un cepillo como el bigote. Llevaba una chaqueta y fumaba mientras los tres comieron el mejor filete mignon con gambas al ajillo, patatas, ensalada y vino tinto. Solo habían hablado de negocios, y no se habló de la caza del día siguiente. Los tres hombres estaban perfectamente cómodos hablando de negocios con el jefe, en realidad preferían no mostrar su inexperiencia en cuanto a la naturaleza de una partida de caza.

Más tarde se sentaron en el salón y bebieron delante de una chimenea. Fue entonces cuando la hija del Sr. Whitechapel Lillith entró. Luego de la presentación, Lilith era un espectáculo impresionante para la vista en sus tempranos años veinte. Pasó la mayor parte de su tiempo en esta misma casa y trabajaba con los animales. Tenía un cuerpo fuerte, firme con la piel color oliva y cabello rubio arena.

-"Supermodelo" fue la palabra que Dylan, Dermot, y Bart pensaron al mismo tiempo diciéndose el uno al otro.

Lilith no estaba vestida para una ocasión social. Se estaba preparando para pasar la noche, acaba de bañarse, y llevaba una bata delgada tela. El Sr. Whitechapel le sonrió con cariño mientras lo besaba en la mejilla. Siendo el tipo independiente, se tomó la libertad de no convocar a los sirvientes, y avivó el fuego por sí mismo. A la luz del gran incendio, los tres hombres vieron el contorno de su cuerpo desnudo bajo la bata, con ella de pie ante las llamas. Dylan tuvo que mover su pantalón que le resulto incómodo cuando estaba brotando una erección y se aseguró de que el resto del tiempo que estuvo en la habitación estuviese sentado. 

Dermott no podía controlar su biología, pero se encontró respirando con dificultad a la vista de la joven. Bart se sentó y se quedó así. Encontró el enfoque honesto para ser virtuoso, aunque la mayoría de las mujeres simplemente la encontraban espeluznante. Lillith por el contrario, no creyó nada de él. Cuando se agachó para devolver el póquer a su lugar correcto, Bart vio la parte superior de uno de sus pezones, que era de un rosa dulce posado en el frente de su pecho perfecto. Cuando ella lo atrapó mirando, ella le dio el más mínimo indicio de una sonrisa retorcida. No como para que su padre la notara, pero suficiente para acelerar el corazón de Bart.

A continuación, les dijo a los hombres buenas noches, y dijo que esperaba con interés el viaje de caza por la mañana. Al salir los tres hombres se acordaron de porqué estaban allí y preguntaron en cuanto a la naturaleza de la caza. Por ahora el Sr. Whitechapel no estaba de humor para hablar de "caza" de mañana como se refería a ello. Su elección de palabras hizo que los hombres quedasen mucho más curiosos pero el señor Whitechapel cambió el tema a su hija. Les preguntó a los hombres si pensaban que era bonita. Los tres hombres no tuvieron ningún problema en absoluto en expresar su aprobación a las virtudes de la hija del señor de Whitechapel.

Con eso, el Sr. Whitechapel terminó la discusión con alegría y se fue a la cama sin decir nada más. Cuando los tres hombres estaban solos en la habitación, comentaron.

-"Dios". Dylan dijo.
-"Lo que no daría para poseer a ese bombón!" Había estado tratando de dominar su furiosa erección sin que los otros la notaran.

-"Ella es espectacular", dijo Bart,
-"vi sus tetas. Eran muy dulce".
-"Eres un bastardo con suerte". dijo Dylan.
-"Si pudiera tener una mujer como esa, la trataría bien, me gustaría asegurarme de que todas sus necesidades se cumplieran hasta el día de mi muerte". Dermott profeso. Siempre había sido el tipo de caballero blanco.

-"Ella no está aquí para ti zoquete", dijo Bart.
-"ella me dio una mirada como si quisiera mi puta salchicha".

No hubo más palabras intercambiadas entre los hombres, pero todos estuvieron de acuerdo que sería mejor mantener su energía para el viaje caza. Esa noche, mientras los otros dos dormían, Bart esperó en silencio caliente, esperando a Lillith viniera a su habitación en cualquier momento. Se encontró fantaseando con su cuerpo joven y casi estaba por masturbarse antes de oír la puerta de su habitación abrirse. Era la protagonista en la oscuridad, esperando ver que bata cubría su tierno cuerpo. En lugar de eso Sven lo ataco con un trapo húmedo en la mano, que puso en la boca y nariz. Bart no era lo suficientemente fuerte como para quitarse al gran hombre de encima y sucumbió a un olor químico que le puso rápidamente a dormir.

Bart se despertó sintiendo el frío de la mañana. Estaba completamente desnudo salvo por algo que tenía en su cabeza que no podía distinguir. Sus manos y pies estaban atados a la espalda y estaba amordazado. Vio como sol acaba de llegar sobre el horizonte y miró a su alrededor. A su derecha y su izquierda estaban Dylan y Dermott, también ambos desnudos y atados, una mirada de terror y confusión sobre sus caras. Bart vio que cada uno de ellos llevaba cuernos de venado unidos a una especie de capucha de piel montada sobre la cabeza y los hombros. Se dio cuenta de que llevaba uno también.

Los cascos de los caballos pudieron ser escuchadas por los tres hombres trataron de incorporarse, apoyándose en los demás cuerpos desnudos. Los caballos se acercaron a ellos. Eran tres de ellos. En uno de ellos el Sr. Whitechapel con una .44 Magnum intimidante en una funda a su lado, en el segundo Sven, y en el tercero estaba Lilith. Sosteniendo un rifle y tenía una faja de dardos tranquilizantes sobre su pecho bien proporcionado.

-"Oh, hermoso". Dijo Whitechapel, con malicia.
-"Hiciste un excelente trabajo Sven".
-"Sí". estuvo de acuerdo Lillith, sonriendo al hombre grande de Suecia.

Sven se limitó a sonreír para sí mismo, en silencio admirando su trabajo práctico. Desmontó del caballo con un cuchillo en la mano, y corto cada una de las tres cuerdas de los hombres. Quienes quedaron con, sus músculos contraídos. Querían hablar, pero no pudieron.

-"Bienvenido a la competencia chicos". dijo Whitechapel. 
-"Les dije que quería encontrar el mejor de ustedes tres y ha sido una tradición familiar por generaciones esta que es la única manera de decidir".

Lilith comenzó a cargar su pistola tranquilizante. El Sr. Whitechapel continuó su discurso. 

-"Ahora cada uno de ustedes tiene quince minutos para correr por estos bosques. En la marca de un cuarto de hora. Vamos a iniciar la persecución. El último de ustedes en ser capturado se convertirá en mi socio".

Lillith susurró algo al oído. Whitechapel añadió en su presentación,

-"Y uno de ustedes también tendrá la oportunidad de ser mí socio, si así lo desea, a juicio de mi hija".

Los tres hombres se animaron al instante.

-"Quince minutos caballeros".  El Sr. Whitechapel consultó su reloj.
-"A partir de... AHORA".

Con los pies dormidos y cabezas nublados, Dylan y Dermott trabados correr lo más rápido que pudieron. Tan pronto como Bart estuvo a seis pies, Lilith le disparó en la nalga con la pistola tranquilizante. Inmediatamente, Bart cayó al suelo, totalmente consciente, pero paralizado por completo.

El Sr. Whitechapel miró a su hija confundido.

-"¿Muy pronto?" preguntó.
-"Ese es un pervertido papá" Lillith dijo.
-"Le ha echado una mirada a mis tetas".

El Sr. Whitechapel bramó una tremenda risa cuando Lillith desmontó y se unió a Sven en el suelo delante de Bart. Sven entregó Lillith su cuchillo.

-"Lo siento Bart", dijo Lilith,
-"Esto es legal, lo sabemos, pero no vamos a matarte. Por otro lado, podemos darnos el lujo de evitar la ley con dinero solo te voy a castrar".

Bart parecía absolutamente en estado de pánico cuando Lillith deslizó el cuchillo de caza grande debajo de su escroto insignificante con sus guantes de cuero negro. Con un movimiento de vaivén, ella sin problemas corto a través de su virilidad, cortando el escroto, los testículos y el pene todo en un solo movimiento limpio. Bart gritó a través de su mordaza, pero no había nadie alrededor a millas que se preocupara por sus problemas.

De una alforja Sven sacó una bolsa de plástico grande, donde los genitales de Bart se dejaron caer. Sven atado a Bart para que pudieran encontrarlo más tarde cuando regresaran. Regreso la bolsa con el pene y los testículos a la silla de montar y los dos regresaron a sus caballos.

-"Yo diría que ya es hora", dijo Lilith.

El Sr. Whitechapel se encogió de hombros, "este será un viaje corto, supongo", para animar a sus caballos a un ritmo rápido. No pasó mucho en que Dylan se diera cuenta de qué con el fin de ser el último en ser capturado, iba a tener que deshacerse de Dermott. Abordó al otro hombre cuando llegaron a un claro entre los árboles. Mientras los dos hombres desnudos luchaban con las capuchas con astas, Dermott declaró algún pensamiento racional.

-"¡Tenemos que trabajar juntos si vamos a salir de esto!" Dermott gritó.
-"¿no ves que estas personas están locas?"

Dylan pensó Dermott solo quería engañarlo y tomo una enorme roca. 

-"Lo siento amigo". Dylan dijo,
-"ha sido un placer trabajar contigo".

Cuando Dermott trató de esquivar la enorme roca, que no vio la Whitechapels arriba en la colina por encima de ellos. El objetivo de Lilith era Dylan el cual impacto en la parte posterior del muslo, y lo dejó caer de rodillas. Dermott desapareció en la espesura cuando los caballos descendieron la colina y rodearon Dylan.

Lillith observó Dylan deseándola. Su pene era el de un espécimen guapo, bien dotado, y era un placer para la vista de sus ojos.

-"Oh, papá, quiero a este, pero no es el tipo de chico para mí".
-"Entonces usted sabes que hacer mi princesa", ordenó el señor Whitechapel. 

Ella se encogió de hombros y tomo su pene en la mano. rodó la cabeza entre sus dedos, y el Sr. Whitechapel y Sven se hicieron de la vista gorda cuando ella se llevó el glande del pene de Dylan en su boca y lo hizo rodar sobre la lengua juguetonamente.

-"Vamos a acabar de una vez con esto querida", dijo Whitechapel con un tono algo molesto.

Lilith suspiró y deslizó el cuchillo de Sven bajo el escroto de Dylan. Esta vez ella sólo corto sus huevos y el escroto. Sven sacó la bolsa con la virilidad de Bart en ella.

-"Lo castraste", el Sr. Whitechapel le dijo a su hija, "Por completo". Le respondio.

Lillith jugo con el pene de un pequeño Dylan, balanceándose hacia adelante y atrás en la base. No quería cortarlo. Pero luego de mala gana y con rebeldía, le cortó su cabeza primero y luego cortó a mitad de camino, y luego le cortó el muñón restante hasta la base. A la vez que Dylan observó, incapaz de moverse.

Lillith dejó caer las cuatro piezas de Dylan en la bolsa de plástico que Sven sostenia antes de que todos se subieron a sus caballos de nuevo.

Lamentablemente, a pesar de sus buenas intenciones, Dermott fue fácil de encontrar. Había encontrado el perímetro de la propiedad del Sr. Whitechapel y estaba tratando de pasar por encima de la cerca de ciclónica con los pies descalzos. Lilith le disparo con la pistola tranquilizante y cayó en la hierba suave.

-"Oh," Lillith parecía entusiasta cuando vio el pene de Dermott. 

Era aún más grande y más guapo que el que Dylan había sido. Dermott yacía inmóvil en el pasto, mirando hacia el cielo azul.

-"Bueno Dermott". Dijo el Sr. Whitechapel después de desmontar. 
-"Parece que has ganado la partida de caza. Una vez de vuelta a la ciudad, vas a ser mi nuevo socio de negocios. Felicidades".

Esperando que llegase a la parte donde mencionaba que la podía cortejar. Él continuó.

-"Y como un bono adicional, puede cortejar a mi hija". Dijo de mala gana.

Lilith sonrió y miró a Dermott,

-"Y por 'cortejar', que quiere decir 'Nada'. Eres un buen tipo Dermott, pero no me gustaría pasar mucho tiempo con usted, no es mi tipo". Con eso, Lilith se quitó las botas y la ropa interior, dejando al descubierto sus piernas suaves y vulva. Su vello púbico se mantenía en lo juste. El Sr. Whitechapel y Sven dejaron a los dos solos mientras Lilith hizo lo que más le gustaba en el viaje caza.

Ella tomó el pene de Dermott con la mano y lo bombea hasta que quedo duro. Dermott la miraba como si fuese un ángel pensó que lo era. Se quitó la camisa y el sujetador. Ahora ambos estaban desnudos. Ella le quitó la capucha tonta de ciervo y la tiró en la hierba al lado de ellos. Aunque no podía mover la boca, ella todavía cepilló los pezones suaves y jóvenes contra sus labios y empujó sus caderas hacia arriba y hacia abajo para obtener una buena pasada de su pene endurecido.

Cuando estaba en la cima de su circunferencia, tomo su montura, sentándose en su eje. Su vagina estaba húmedo y cálida. Dermott nunca había tenido nada tan dulce en su vida. Ella montó su pene delante y hacia atrás por lo que pareció una eternidad, sacándolo para frotarlo entre sus nalgas brevemente con la cabeza, y luego clavándolo de golpe en su vagina para continuar su monta. Observó a sus jóvenes pechos rebotan arriba y abajo mientras ella lo montaba, la recolección de sudor en su cuello, mojaba su cabello hasta los hombros.

Y entonces ella se vino. Su cuerpo se arqueó hacia atrás y se quedó mirando el cielo cuando el orgasmo sacudió todo su cuerpo. Al ver y sentir venirse a Lillith, Dermott se vino tambien. Su cuerpo se tensó por un segundo y luego su semen salió de él para inundar el de ella como un rayo. Mantuvo sus ojos en ella mientras le sonrió cuando llegaron al mismo tiempo.

Con su pene todavía en ella y aún corriéndose, ella tomo el cuchillo colocándolo en su virilidad y lo separó de su cuerpo, conservando sus huevos y escroto en su mano. Continuó sentada en el suelo en un estado de somnolencia, con semen todavía saliendo a borbotones desde el agujero donde había estado su sexo. Lilith se quedó con el pene y huevos cortada todavía en ella, y lo agarró con las manos y uso de nuevo los genitales cortados como un consolador vivo. Rápidamente se volvió y se puso de rodillas. Besó a Dermott delicadamente en la boca y los dos yacieron en la hierba juntos, mirando hacia el cielo.

Más tarde esa noche hubo una comida al aire libre. Alrededor de una fogata, se prepararon brochetas de pene y testículos. Los tres hombres todavía estaban atados por las muñecas y todavía desnudos, aunque sus cuernos de venado y mordazas se habían retirado. Se sentaron frente al fuego lado a lado. Sven tendió las partes cortadas de los dos hombres y los huevos a Bart y Dylan que se comieron sus propios genitales con ceños en sus rostros. Dylan miró a Dermott que no estaba comiendo. toda la noche Dermott tenía esta sonrisa soñadora en su rostro.

-"Hey, ¿cómo es que no estás comiendo?" Dylan gruñó despectivamente.

Dermott miraba hacia la noche estrellada. 

-"Tengo que asegurarme de que este bien cuidada". él sonrió.
-"¿Eh?" Dylan gruñó.

Pero Dermott no dijo nada después de eso.




Historia Original Aquí.





Autor: Mr. Nip       Traductor: DarkSoul

EN BANDEJA DE PLATA

"Tu pene y testículos en bandeja de plata”. Max dijo con un ligero encogimiento de sus hombros anchos, como si no fuera gran cosa. Tal vez no lo era. Tenía que ser una broma. Decir algo tan totalmente indignante que la verdadera respuesta parecería ridícula en comparación......


EN BANDEJA DE PLATA
“Tu pene y testículos en bandeja de plata”. Max dijo con un ligero encogimiento de sus hombros anchos, como si no fuera gran cosa. Tal vez no lo era. Tenía que ser una broma. Decir algo tan totalmente indignante que la verdadera respuesta parecería ridícula en comparación.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASIA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [MEDICO]


Categoria: Gay      Autor: BangleBalls




-“Tu pene y testículos en bandeja de plata”. Max dijo con un ligero encogimiento de sus hombros anchos, como si no fuera gran cosa. Tal vez no lo era. Tenía que ser una broma. Decir algo tan totalmente indignante que la verdadera respuesta parecería ridícula en comparación.

Me río un poco es una risa nerviosa. "Gracioso. Entonces, ¿cuál era tu verdadera reacción?” Yo sabía que el padre de Max estaba enojado. Había luchado durante los últimos años con el hecho de que su único hijo fuese homosexual. No es que el tipo fuese un homófobo, es sólo que... bueno, sí, él es un homófobo. El señor Gray de era la vieja escuela, los hombres son hombres, un pene va con una vagina y nada de chico. Él era incluso un poco machista, por lo que la madre de Max ya no estaba a su lado.

Pensar en el que su hijo tomar por el culo a su novio blanco, de cabello rubio y ojos azules era demasiado para que él lo entendiera. Oh sí, el Sr. Gray también estaba contento de que su hijo estuviera con un chico blanco. Su hijo no iba a estar con una mujer negra, al menos debería haber tenido la decencia de escoger un chico gay negro para su novio. Yo era blanco, Max era negro, su padre se enojó, y ahora Max se mantenía de un fondo fiduciario con valor de apenas por debajo de dos millones de dólares que deberían haber sido suyo cuando el cumpliera 21 años.

El sr. Grey probablemente exigió a Max parara de verme o de lo contrario no habría fondo fiduciario. Con el que habíamos contado. Me quedaría lejos de Max hasta que el dinero estuviera en el banco. Una vez Max saliera de la ciudad para la escuela, la dejaría unos meses más tarde y estaría de vuelta para estar juntos. Ninguno de los dos estaba encantado con la idea de ser mantenido separados durante tanto tiempo, pero al final sería una pena dejar ir ese dinero.

-“Eso es lo que dijo” dijo Max con un encogimiento de hombros. 
-“La única manera de conseguir mi dinero si es que entres en su oficina y le entregues tu pene y testículos en bandeja de plata”. Puntualizo Max.

Una vez más me dio un poco de risa nerviosa. Pero no había risa en los ojos de color marrón oscuro de Max. O en sus labios suaves y gruesos. “Así que, ¿qué? Caminar sosteniendo mis genitales en una bandeja ¿y quien va a ser feliz por eso?” No tenía que haber algo más que eso. Una vez en la oficina del Sr. Grey, supuestamente avergonzado por tener que llevar una bandeja a nivel de la entrepierna con mis genitales asentado en ella, me haría jurar dejar Max para siempre o algo así.

-“No hermano”. Dijo Max

Con una triste sacudida de cabeza. “No desea que no seas cortado, sino colocado en una bandeja para que le sea entregado a él”.

-“En serio”. Lo pude ver en los ojos de Max que no estaba bromeando. 

“¿Quiere decir que está realmente dispuesto a hacerme cortar?” Le dije.

-“En un primer momento amenazó con hacerlo por sí mismo”, explicó Max. “Esa fue la noche en que nos descubrió. Recuerdas corrí hacia el pasillo para hablar con él, calmarlo para que no pudiera hacer una locura que te lesionara”.

-“Claro que me acuerdo,” dijo Orión. 

-“Me acuerdo porque no te detuviste para tomar algo para cubrirte. Fuiste a hablar con tu padre cuando aún estabas desnudo. Fue una especie de mal estado”.

-“En un primer momento amenazó con cortarme el pene”, explicó Max. 
“Dijo que era un desperdicio tener un gran orgulloso instrumento negro como el mío que perderlo dentro de un culo blanco patético. Entonces amenazó con volver a mi habitación y cortarte. Supongo que puso la idea en la cabeza. Quieres que tu fondo fiduciario, quiero sus genitales”.

Una vez más me reí con nerviosismo. “Bueno, eso es ridículo. No creo que en realidad trate que lo lleve a cabo. darle unos días más y luego habla con él de nuevo“.

-“Amigo, esta decidido. Me dio cincuenta mil dólares para hacer el trabajo. ”Max sabía bien, que no era una broma. Tenía lágrimas en los ojos. "¿Que se supone que haga?"

-“Tomamos los cincuenta grandes y nos largamos de aquí”.
-“Se trata de dos millones de dólares.”
-“Es mi pene y mis huevos”.

-“Dijo que si haces esto, podríamos estar juntos con su bendición. Nos gustaría tener dos millones de dólares. ¿Es realmente mucho pedir?”

-“¡ME ESTÁ PIDIENDO QUE ME CASTRE A MÍ MISMO!” Grité con sorpresa y tal vez sólo un poco de ira. 

Ni siquiera podía creer que Max estuviera tomando esto en serio. De ninguna manera iba a despojarme de mi pene o mis huevos para cualquier cantidad de dinero. No estaba negociando mi masculinidad por dinero en efectivo. No iba a mutilar mi cuerpo por una cuenta de banco abultada. Esa era una locura. Y se lo dije. "¡Eso es una locura!"

-“Solo pensar en ello como el intercambio de unas cuantas libras de carne que no es necesario y nadie se daría cuenta de que faltaba para asegurar nuestro futuro juntos”. Max se acercó a mí, esos ojos de color marrón oscuro suaves fundiéndose en mi alma. Esos hermosos labios de color marrón violáceo que piden para mí besaron, aspiraran. Esa piel suave chocolate solo pide a gritos ser acariciada. “Un futuro en el que no tenemos que ocultarnos de mi familia, les preocupa que a mi padre de alguna manera nos vaya a hacer algo. ¿No es eso no valga la pena?”

Me besó, muy suavemente al principio. Su lengua se deslizó en mi boca, la mía en la suya. Podía sentir mi pene llenarse de sangre cuando los sentimientos del beso corrieron a través de mi cuerpo. La parte delantera de mi pantalón de mezclilla se esforzó por contener la serpiente que quería ser libre. Quería rasgar nuestra ropa, dar la vuelta sobre Max y darle por su negro culo apretado. Max se apartó un poco. 

-“No estoy diciendo que debas cortar tu pene y huevos en este momento”. Dijo Max

Sentí como mi pene se desinflo rápidamente. 

-“Duerme con ella esta noche. Piénsalo. No voy a forzarte a hacer algo que no quiere hacer. Solo... piensa en lo mucho que esto podría significar para nosotros“.

-“Está bien,” dije, sabiendo a qué decisión iba a llegar ya.

* * * * *

No dormí con ella. O más debería decir que pasé la noche pensando una y otra vez aquello en mi cabeza. Me paré frente al espejo en la parte posterior de la puerta de mi armario, mirando mi cuerpo. Max y yo lo trabajamos todo el tiempo y se notaba. A pesar de que tenía el cuerpo mucho mejor desarrollado que un atleta promedio, con un ancho pecho, abdominales marcados, brazos y las piernas perfectamente definidos. Tenía más lo que la gente describe como un corredor. O un jovencito con esteroides como un amigo lo había descrito. Mi pecho era plano, pero no era muy amplia. Tenía un vientre plano con abs que mostraba sobre todo si la luz los golpeaba de frente. Mis brazos estaban bien, buena definición, pero todavía no eran tan grandes. Mis piernas fueron siempre mi orgullo. Gruesas, musculosas y potente.

Y colgando entre las piernas de la parte favorita de mi cuerpo entero. Incluso flácido estaba un pene de aspecto decente. Buen espesor, pero no excepcionalmente grueso. Una cicatriz de la circuncisión se notaba detrás de una cabeza de seta muy bien quemado. Colgando detrás de ella en un bonito bajo saco estaban dos buenos balones buen tamaño. Una vez más, no tan grandes como para ser perceptibles, pero sin duda en la parte alta de la media.

Sin ni siquiera tocarlo mi pene comenzó a llenarse y crecer. Se puso un poco más, grueso. Entonces, de repente empezó a endurecerse, señalando por primera vez más que el suelo, y luego la parte inferior de la puerta del armario, con el espejo, a continuación, en la parte superior del espejo. Se vio un pene de unos buenos cinco pulgadas, que una vez bien lleno de sangre era de nueve y media pulgadas gloriosas. Las venas que eran bastante imperceptible antes se hicieron más pronunciada. La cabeza pasó de rojo a púrpura.

La agarró con una mano, sintiendo el pulso con el latido de mi corazón. ¿Podría hacerlo? ¿Podría realmente cortarlo? ¿Podría vivir sin él? Después de todo no me masturbaba todos los días, más que los días en que Max y yo estábamos juntos. Y siempre cuando estaba montándolo. A Max no le gustaba ser superando, a pesar de tener una herramienta hecha para él. ¿Y lo de los huevos? Claro que no tenía el cuerpo de un culturista, pero todavía necesita testosterona para mantenerme tan bien como lo hacía.

El único pelo de mi cuerpo está en mi otra cabeza, aunque tengo el parche de vello en el pubis bien recortado alrededor de la base de mi pene. Mis huevos son lampiños, como mis brazos, pecho, piernas, culo. Mis huevos comenzaron a rebotar cuando empecé masturbarme sin siquiera darme cuenta. Solo cortarlo. Un movimiento rápido. Me podía imaginar mi pene apenas ahí en una mesa, solo. Tal vez dando unas últimas contracciones nerviosas. Luego, la sangre sería drenada fuera de él y se convertiría en un pequeño tubo pálido de carne sin vida. Pero durante unos segundos ahí, estaba rígido, un sólido pene simplemente pondría existe por sí mismo. Incluso podría imaginar mi pene duro como de roca sentada en un estante de una vitrina. Mi prefecto, pene sólido con mi glande púrpura en exhibición para que todos puedan verlo. Todo el mundo que entrara en nuestra casa vería mi pene. Al igual que alguna pieza impresionante única y erótico de arte.

La fiebre del orgasmo me inundó y pintó el espejo con mi espeso y caliente semen. Se corrió lentamente por el espejo mientras jadeaba, un poco sin aliento por el potente orgasmo. Pero una vez que el resplandor del orgasmo se desvaneció estaba de vuelta para ser incapaz de pensar en cortar mi pene. No había manera. Simplemente no lo haría. Max tendría que entender.

Eso haría. Entendería, y que iba a estar juntos, porque eso es como era Max. Podía el amor más que ninguna cantidad de dinero. Y no había manera de que Max lo consiguiera tampoco. Él ama mi pene tanto como él lo hacía. Apenas podía mantener sus manos y la boca fuera de ella cuando estábamos solos. No les negaría algo que a ambos les daba tanto placer.

Pero dos millones era mucho dinero. Y le había hablado de tener relaciones sexuales esa noche. Él sabía que su padre podría volver a casa temprano y atraparlos, pero en ese momento no le había importado. Y finalmente llegue a Max el resto es historia. Limpié el espejo y dio vueltas en el lugar un poco, tratando de pensar en algo, cualquier otra cosa. Pero no pudo. Sus pensamientos siempre volvían a su pene y huevos. No podía dejar de acariciarlos, sus huevos rebotaban en su mano, golpeando suavemente su pene hacia atrás y adelante. Necesitaba su pene. Necesitaba sus huevos. No podría vivir sin ellos. ¿Podría?

No, esto era ridículo. Max lo entendería. Simplemente no podía hacerlo. ¿Podría?

Coloco sus genitales entre sus piernas y se miró en el espejo. Lucía tal vez un poco menos masculino. ¡Pero no le pareció tan malo? Era un aspecto aerodinámico. Tenía un buen cuerpo, apretado. Las inyecciones de testosterona lo mantendrían. Y había otras cosas que podrían hacer. Habían jugado con vibradores todo el tiempo. Y siempre podía entrenarme para que Max fuese el activo.

¡No! Eso era ridículo. No estaba renunciando a su pene. Max tendría que aceptarlo.

Y lo haría. Sin duda. Debido a que le quería. ¿Y era él quien lo quería?

* * * * *

-"¿Cómo?"

Max levantó la vista de su libro, sin haber visto u oído quien estaba en la habitación. 

-"¿Qué?" “¿Cómo?”, Preguntó. “Solo debo tomar un cuchillo e ir corriendo a un hospital? ¿Tu padre quiere estar allí para ver que lo haga? No es que solo pueda ir a mi médico y pedirle que me corte los genitales y los echan en un recipiente de comida para llevar por mí“.

Max saltó de su cama, con una mirada de sorpresa y alegría en su rostro. "Eso significa".

-“No he decidido aún totalmente”, dijo. Y no lo había hecho. Todavía estaba firmemente en el lado no, pero no era tan firme como había sido antes. “¿Cómo podemos hacer eso?”

-“Me encontré con un chico”. Dijo Max. "En Europa. Es un doctor, con todas las licencias y todo eso. Se especializa en la cirugía de reasignación de sexo. Él ha hecho todo hasta trasplantes de pene“.

-“¿Trasplantes pene?”
-“Tomar el pene de un hombre que no lo quiere y lo conecta ya sea a un tipo que perdió el suyo o a una mujer que quiere ser un hombre”. Dijo Max.

-“No quiero ser convertido en una mujer!”, Dijo con un poco de enojo.

-“No te pido que lo hagas” ​replico Max. 
-“¿Recuerde que el cuerpo funciona si se ve?”
-“El también hace conservación de muestran de cadáver disecándolos” ¿Quién no ha visto eso? ¿O al menos visto en línea? Extraño pero convincente. "¿Pero qué quieres decir?"

-“Este tipo esta de acuerdo”, dijo Max. “He estado en contacto con él, y él está dispuesto a conservar todo tu paquete. Se verá por completo como si aún tuviera vida duro para siempre”.

En su mente se formó la imagen. Y su estómago se revolvió un poco. “Max, pero entonces me lo pueden colocar de nuevo”.

“Recuerde, tienes que presentar tus genitales en una bandeja. No hay manera de que pudiéramos conseguir volver de Europa con ellos después de ser cortados. De esta manera una vez que todo se hizo por ellos, van a enviarlos por correo a nosotros llamándolos piezas anatómicas. Perfectamente legal”.

Fue mucho para procesar de repente. ¿No estaba pensando seriamente en eso? No había manera de que lo que estaba sucediendo fuese real. No podía ser. ¿Podría? Antes de que pudiera pensar más en su pene estaba fuera de su ropa interior y Max tenia esos increíbles labios envueltos alrededor de él.

* * * * *

Qué diferencia puede hacer en un mes de ahora. Después de una larga noche de hablar y sexo finalmente acepté ir con él para hacerlo. Max reservado todo al día siguiente y una semana más tarde estábamos de camino a Europa. Durante esa semana mi pene tuvo más uso que nunca antes en mis últimos veintitrés años. Incluso hicimos un poco de TCC, ya que siempre había querido también hacerlo y después de eso no tendríamos la oportunidad de probar. (Resultó que la fantasía no era como la realidad y ninguno de nosotros realmente se preocupó por ello).

Hasta el momento en que estaba acostado en esa sala de operaciones, con un enfermero rasurando mi pubis, el último de mi vello corporal, todavía no podía creer que en realidad iba a hacerlo. Ellos colocaron una sábana sobre mí, con un pequeño cuadrado en el que era lo suficientemente grande para que mis genitales fuesen vistos a través de la apertura. Luego vino la anestesia. Hubo una gran cantidad de trabajo de preparación. Más inyecciones. Podía sentir mi pene ir más duro de lo que jamás había sentido antes. Eso fue lo último que realmente sentiría. Vagamente podía sentir una gran cantidad de tracción y pinchazos, algunos pellizcos, pero era como un sueño medio recordado. No podía ver nada. No quería ver nada. Cerré los ojos y dejé a mi mente a la deriva, tratando de no pensar en lo mucho que quería parar todo eso. Lo mucho que no quería seguir adelante con eso. No quería pensar en la forma que iban a cercenar mi hombría para siempre.

Debo haberme dormido, o me doparon, porque me desperté en una sala de recuperación. Max estaba a mi lado. Dijo algo, las lágrimas en su cara se mezclaron extrañamente con la sonrisa que llevaba. Estaba desnudo. Sobre la cama, completamente desnudo para que todos me vieran. Miré hacia abajo y vi un gran fajo de vendajes sobre mi entrepierna. Un pequeño bulto, pero no lo suficiente para ser mi equipo. Realmente había sucedido. Ya no era un hombre. Mi orgullo y alegría se había ido y yo estúpidamente deje que se fueran sin pelear.

Me desmayé.

Cuando me recuperé, nos fuimos a casa, traté de seguir adelante con mi vida. Me sentía vacío. Perdido. Incompleto. No podía ver mi cuerpo cuando me duchaba o iba al baño. El sexo, el sexo también paso a un segundo plano, por el momento, a pesar de que Max quería probar. Y me excusaba. Era una excusa constante. Todos los días durante dos semanas hasta que finalmente ya no había razón para excusarme. Había sido mi propia elección, de nadie más. Incluso si era la equivocada.

Estaba deprimido. Eso era evidente para todos, pero solo Max sabía la razón. Mis amigos me molestarían si les contaba lo que estaba pasando. Decía que no sabía. Era solo una fase. Con lo último de los cien mil dólares (Max había hablado a su padre para que le diera más) para que me comprara un gimnasio en casa, ya que no iba a ir al gimnasio más. Al final tuve que enfrentar a mi doctor para conseguir algo de testosterona. El doc en Europa me dio una inyección para que me mantuviera estable mientras me recuperaba.

* * * * *

Cuatro semanas pasaron y llegó un paquete. Mi paquete llegó.

Fue... No puedo ni describirlo, sostener mis huevos y mi pene, mientras aun estaba con la ropa puesta. Parecía ser irreal. Se sentían realistas, pero un poco fríos. Tal vez un poco como de látex. Max pensó inmediatamente en unos pocos usos para ellos. Así, que ahí estaban. Mi pene. Mis huevos. Rompí a llorar. Grité como un bebé. ¿Qué había hecho? Había mutilado mi hermoso cuerpo. Perdí mi pene. Echaba de menos el sexo. Echaba de menos ser un hombre.

Con el tiempo las lágrimas pasaron y tuve una última cosa que hacer.

El Sr. Gray estaba en su oficina. Max y yo fuimos a la cocina y Max sacó la bandeja de plata. Puse la caja con mi pene y testículos en el mostrador al lado de él. entonces me quité la camisa.

-“¿Qué estás haciendo?” Preguntó Max.

Me quité los zapatos, los calcetines y el pantalón. 

-“Conoces a su padre va a querer una prueba. Voy a asegurarse de que no haya duda acerca de esto”. Le dije.

Me quité los calzoncillos y me quedé en la cocina de Max, completamente desnudo. No me había sentido tan desnuda desde la primera vez que me quedé sin las vendas en la ingle recientemente mutilada. Las suturas se habían curado y solo había una pequeña cicatriz, casi invisible en la ingle en ese momento sin vello. Tomé mis huevos y los puse en el plato. entonces puse mi pene junto a sus ex mejores amigos. luego tome el plato para salir de la cocina. Mi estómago se revolvió y me sentí listo para vomitar. Mis rodillas temblaban. Y estaba seguro de que me desmayaría después de algunos pasos.

Era una casa grande y un largo paseo. Mantuve la cabeza alta y para cuando llegué a la puerta de la oficina estaba sintiendo una confianza que no había sentido desde que había sido un hombre. ¡Maldita sea, yo era un hombre! ¡Era tan viril aun sin tener genitales por el hombre que amaba! ¡Me gustaría ver que cualquier macho hiciera lo mismo!

Las puertas de la oficina se abrieron y el señor Grey se veía desde su escritorio. Nunca pensé que vería a ese intenso hombre normal, con su enojada mirada de asombro, pero lo hizo. Completamente en shock con la boca abierta. Caminé, sintiéndome... como un fenómeno completamente castrado. Toda la confianza se había drenado de mí. Quise dejar el plato sobre la mesa, pero terminó cayendo en su lugar. Mi pene rebotó y cayó sobre su escritorio, rodó y cayó al suelo. Una vez más sentí ganas de vomitar, y pensé que lo haría.

El Sr. Gray tomó mi pene del piso y la puso de nuevo en la bandeja. Se puso de pie, se acercó a mí y me miró de arriba a abajo. Me agarró la entrepierna vacía y apretó, verificando que de hecho no tenía órganos genitales. Entonces me abrazó. Si aunque no lo crean. Todavía no estoy seguro de que lo podía creer. Al parecer, él me dio la bienvenida a la familia y me entregó a Max con su bendición. Al menos eso es lo que dice Max. Recuerdo que el señor Grey tomo la bandeja para devolvérmela. Y recuerdo caminar de vuelta a la cocina, de donde Max no se había movido entregándole mi pene y los testículos, a continuación, me desmaye.

* * * * *

Ha pasado un mes desde que sucedió. Y aquí estamos, en una playa tropical. Max esta tirado ahí, desnudo, con su largo y grueso pene negro descansando sobre su muslo musculoso. Sus huevos colgaban, casi tocando la arena debajo de él. Con todos esos músculos, con un ligero destello que el protector solar les daba, a esa hermosa piel morena, quería darle la vuelta y darle por el culo. Solo que mi pene estaba en la habitación del hotel.

Estaba tan desnudo como Max. No era una playa nudista privada, y había estado recibiendo miradas durante todo el día. Las mujeres parecían mayormente intrigadas o conmocionadas, los chicos casi siempre agarraban sus propios penes, como si tuviera miedo que lo mismo les pasara con sólo mirar. Algunos me dieron una segunda mirada, con evidentes erecciones. Fue embarazoso y odiaba cada mirada. Pero Max se determinó que esto iba a ayudarme a superar mis problemas del cuerpo. O mi falta de problemas de virilidad. No era realmente funcional. Me sentía muy mal, pero una parte de mí, la parte competitiva de mí, quería llevarlo a cabo. Demostrar que era lo suficientemente hombre como para lograrlo.

Cuando regresamos a la habitación, me quedé allí sentado, todavía desnudo y sostuve mi pene. Fantaseé por enésima vez, que con solo sostener mi pene en mi ingle estaría mágicamente de vuelta ahí. Nunca lo hizo. Acaricié mi pene, recordando cómo se sentía. Casi, casi podría jurar que podía sentirlo. Todavía tenía parte de mi pene enterrado en la ingle, y pude sentir que estaba erecto. Demonios, que estaba casi siempre erecto, pero realmente podría sentirlo ahora.  Casi podía sentir las viejas sensaciones del orgasmo. Pero eso era cosas del pasado. Cuando otro tipo desnudo entró en la habitación con un Max todavía desnudo se me cayó el pene en el suelo. El tipo era de ojos azules, rubio musculoso de cabello rubio como yo. Y el balanceo su salchicha entre las piernas como una estrella porno.

-“Te presento a AJ,” dijo Max.
-“Hey,” dijo AJ. 

Me puse de pie y di la mano con torpeza con él. “Uh, realmente admiro la forma en que estaban caminando por ahí hoy. “Has tenido más huevos creo que cualquier hombre en esta playa”.

-“¿Uh, gracias?” Ni siquiera podía imaginar lo que estaba pasando.
-“¿Qué opinas de este pene?”, Dijo Max, levantando el pene de AJ como una demostración de un premio. No podía creer que mi pareja sostuviera el pene de otro hombre justo en frente de mí. Por otra parte, mi pene estaba tirado en el suelo a los pies de AJ. Que era más grandes, aún. No era mucho mas alto que +el de pie.

-“Es uh,” No podía pensar en qué decir.
-“No te gusta”, dijo AJ, con el rostro al rojo vivo. 

Miró hacia abajo y vio mi pene. Max dejó que el pene de AJ y este se inclinó y recogió el mío. Este guapo, extraño desnudo con un pene gigante sostenía mi pene cortado. Fue ... casi sentí que iba a venirme. “Hombre, me gustaría que esto fuera mi pene. Es decir, exactamente ese. He odiado mi pene desde que tenía quince años y era de diez pulgadas. En el momento en que tenía dieciséis años ya era de esta... cosa monstruosa. Los otros chicos se burlaban de mí por ello, me llamaban un monstruo. Y todos los chicos podían ver porque cuando me desnudaba.

“¡Él quiere darnos su pene!” Max dejó escapar.

Te acuerdas de lo que dije.

“El médico que lo hizo está especializado en trasplantes de pene”, explicó Max. “AJ le dará su pene. A cambio que paguemos por todo el asunto”.

-“Esto es una locura...”, dije. “No se puede simplemente... ¿Puede?”

-“Estoy pensando en hacer mi pene cortado dentro de un año de todos modos”. dijo AJ. 

-“Honestamente, cuando tú lo novio sugirió... pensé que era una broma. Pero entonces, si alguien me dijo que estaría aquí de pie sosteniendo un pene amputado mientras hablaba con el dueño al que solía pertenecer no lo hubiese creído... Hubiese pensado que era una fantasía. Pero aquí estoy”.


Qué diferencia hay en un mes, si se puede hacer ahora.  



Autor: BangleBalls       Traductor: DarkSoul

CHICO INDU

Tenía una casa que me recordaba a una cabaña de montaña suiza en lugar de a la provincia india. Incluso tenía un "chico" para mí. Hablaba lo suficiente de inglés para entendernos, pero era suficiente. Su trabajo era mantener mis cosas bajo control y mantener la casa limpia y libre de alimañas. Apenas nos hablamos. Seguramente también porque no sabía de qué podría hablar con él......


CHICO INDU
Tenía una casa que me recordaba a una cabaña de montaña suiza en lugar de a la provincia india. Incluso tenía un "chico" para mí. Hablaba lo suficiente de inglés para entendernos, pero era suficiente. Su trabajo era mantener mis cosas bajo control y mantener la casa limpia y libre de alimañas. Apenas nos hablamos. Seguramente también porque no sabía de qué podría hablar con él.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [FEMINIZACIÓN] [TRANSEXUAL]


Categoria: Gay      Autor: Oloto




Mi padre no había prometido demasiado en sus cartas. Sin embargo, aquello no era una casa, sino un palacio en el que nos mudamos. En los espaciosos terrenos estaban situados al lado de la residencia en la que la representación de las habitaciones de mi padre y las instalaciones privadas eran también varios edificios funcionales más pequeños y casas de sirvientes.

Tenía una casa que me recordaba a una cabaña de montaña suiza en lugar de a la provincia india. Incluso tenía un "chico" para mí. Hablaba lo suficiente de inglés para entendernos, pero era suficiente. Su trabajo era mantener mis cosas bajo control y mantener la casa limpia y libre de alimañas. Apenas nos hablamos. Seguramente también porque no sabía de qué podría hablar con él.

Después de medio año en la India, mi chico pidió permiso para asistir a una fiesta. No objeté tanto como su madre. Al principio no podíamos imaginar que el festival duraría cuatro semanas. Pero de todos modos, reapareció después de un mes. Él ahora vestía diferente ropa que antes. Me recordaba más a la ropa de las mujeres que conocía de las calles. Pero en la India hay tantos pueblos y religiones, que como británico, se pierde de vista las costumbres y los hábitos de todos modos.

Después de unos días, sucedió algo inesperado. Mi chico me dijo que ahora era una niña, ya no era un niño. Por supuesto, no entendí ni una palabra y primero sugerí que quería decir que de alguna manera había sido aceptado en el grupo de adultos. Sabía que había rituales especiales para eso.

Pero todavía tenía dudas sobre mi propia interpretación. ¿No estaba mi hijo volviéndose mucho más femenino de lo que solía ser? ¿O solo era la otra ropa?

Pero la mayor irritación fue cómo me miró. Eso tenía algo muy familiar a veces. Sin embargo, me abstuve de negarlo porque sus ojos tenían algo que no quería herir o perder. Me miró de nuevo de una manera ligeramente impertinente. Decidí mantener su mirada. ¡Dependía de él bajar los ojos!

Pero no lo hizo y sentí que era cada vez más difícil mantener su mirada fija. Fue como hundirse en sus ojos o hipnotizarme. "Soy tu chica", finalmente dijo en voz baja pero firme. "Eres un hombre, y yo soy tu chica", dijo después de un rato con mucha claridad. "Quiero hacer lo que quieras que haga". Una vez más, pasaron algunos largos momentos. "No tienes que tener miedo, no puedo tener un bebé". Ahora finalmente me había dado cuenta de lo que quería. Mi curiosidad era mucha, por supuesto. Todas las chicas jóvenes que conocía eran absolutamente intocables. Sin una carrera militar completa y un buen trabajo inalcanzable. Pero, ¿era él ella? ¿Cuánto puedes convertirte en un niño?

Mi chico parecía mirarme luchando conmigo. Se acercó a mí y puso mis manos sobre la banda, que cerraba su sari alrededor de su cintura. Con algunas manos temblorosas, liberé una especie de nudo. La prenda cayó al suelo y delante de mí, mi hijo se paró como Dios lo había creado. No, en realidad no. Su rostro podría ser el de una niña, pero su pecho era el de un niño, o una niña muy pequeña. Pero lo que faltaba era lo crucial que marca, la diferencia entre una niña y un niño. No tenía miembro, ni testículos.

En el punto donde los testículos deberían haberse localizado había una especie de pliegue cutáneo. No sabía si las chicas se veían así abajo. Tal vez mi niño siempre había sido una niña. Tal vez lo pasaron como un niño para conseguir el puesto en nuestra casa. Tal vez la transformación fue solo una excusa para explicar algo que pronto haría obvia la naturaleza.

Me contenté con la simple explicación de que un ser humano sin genitales masculinos debe ser una mujer. Así que tal vez mi única oportunidad para probar durante años fue probar lo que los hombres y las mujeres se hacen entre sí.

Entonces dejé que me besara y comencé a abrir mi ropa. Se arrodilló y comenzó a jugar con mi pene, que creció hasta su tamaño completo. Mientras tanto, me quité la camisa y decidí despojarme de mi orgullo masculino y dejarla tomar la iniciativa. Bajé la mecha de la lámpara de kerosene y nos tumbamos en mi cama. En la oscuridad, los sonidos del Djungels se hincharon para un concierto. Quería penetrar de acuerdo con mis escasas habilidades de anatomía pronto en esa hendidura de la piel.

Mis dedos tantearon hacia adelante y encontraron el lugar pronto. Obviamente me complacía jugar con él y empujarlo hacia la apertura. Sin embargo, cuando traté de incluir a mi miembro en ella, ella prefirió encargarse ella misma. Ella tomó mi extremidad en su mano y la colocó en una posición adecuada de la cual yo obviamente debería invadir. Ella obviamente había cambiado de opinión con el "no bebé". Y lo hice también. Tomó un poco de esfuerzo penetrarlo. Le pregunté si todavía era virgen. Ella dijo que sí. Finalmente, sentí como mi miembro penetró en ella. Parecía lastimarla un poco, pero ella no se quejó. Solo cuando comencé a moverme hacia adelante y hacia atrás me hizo comprender que debería reducir la velocidad. ¿Por qué no?

Lentamente, pareció complacerla también. Ya no gimió cuando empujé y respiró con lujuria cuando me alejé un poco. Con el tiempo, casi cayó en una especie de éxtasis y se movió a un ritmo maravilloso. ¡Finalmente era un verdadero hombre! No sé cuánto tiempo estuvimos ocupados así. de todos modos, sentí que se trataba de mí, y en ese momento no conocí más deseos íntimos que llenarla de miss semillas. Los chicos del club de polo explotarían de envidia si supieran... aunque ya había muchachos que se habían hecho algo con algunas chicas.

Sentí que mi miembro flojo se deslizaba fuera de ella. De repente fue un poco más fresco. Y olía a esperma en la habitación. Nos acostamos uno al lado del otro un rato, tomándonos de las manos y afirmando nuestro afecto. Entonces me di cuenta de que sería más sensato volver a ponernos la ropa. Finalmente, mis padres siempre podían llamarme.

Ya era hora de que acudiera al servicio de mensajería de todos modos.

A partir de entonces nuestras reuniones se repitieron casi todas las noches. Una noche, por pura curiosidad, decidí explorar su abdomen con mi lengua. Ella estaba tendida de espaldas y tenía su hermosa y esbelta Beie inclinada y sentada a horcajadas. Para mi asombro, mi lengua no penetró profundamente en ella. Incluso cuando mis dedos penetraron en la abertura, me di cuenta de que después de poco más de una pulgada, había una resistencia elástica que no parecía dejarme pasar. 

Me sorprendió lo mucho que la sensación en mi pene podría engañarme. Mi pene tenía unas 7 pulgadas de largo en ese momento y tuve la sensación de que él estaba al menos medio hundido en su cuerpo. Ahora, cuando me propuse escalar desde el frente por primera vez, ella tomó la iniciativa e introdujo mi miembro. Por primera vez desde la posición de su pelvis, me di cuenta de que no podría haber penetrado su vagina. Solo había una forma más para mi pene. "Quiero penetrar tu vagina" le dije algo decepcionado y confundido. Ella me dijo que tendría que esperar unos años más antes de que la piel de su vagina se hubiera estirado lo necesario para hacerlo.

Él o mejor dicho ella me explicó lo que tenía que ver con la feminización de un chico. En su casta, es habitual que los hijos nacidos segundos, si son especialmente bellos, sean convertidos en esposas. En el contexto de una gran fiesta, después del comienzo de la pubertad, se cortan las extremidades y se cortan los testículos del saco. Luego se presiona la piel restante del escroto con una especie de cinturón en la depresión que forma una especie de pasaje a la cavidad abdominal. Con diferentes longitudes de insertos de madera, esta piel se estira en los próximos años hasta que sea lo suficientemente larga como para absorber una extremidad erecta. Hasta que llegue el momento, el ex chico puede disfrutar analmente.

Estaba un poco decepcionado. Sin dudas, el sexo con él fue maravilloso, pero no había sexo con el que pudiera probar mi hombría antes que mis amigos. Sin embargo, en ausencia de alternativas apropiadas, mantuve a mi chico quieto y anhelé el día en que también pudiera inaugurar la otra apertura. Le llevó solo dos años llegar allí. Pero incluso entonces generalmente lo hacíamos del modo habitual.

Desafortunadamente, mi padre fue transferido de nuevo y tuvimos que mudarnos de nuevo. Después de la independencia, intenté como turista encontrar a mi chico de nuevo. Creo que también lo vi. Pero parecía una vieja puta y había perdido toda la elegancia y suavidad que una vez aprecié de él.

En un prostíbulo cercano pedí que un joven eunuco experimentara con él una vez más lo que experimenté de adolescente con mi chico. La penetré por detrás y la disfruté con mi pene para estimular tanto la próstata que experimentamos un orgasmo al mismo tiempo.




Historia Original Aquí.





Autor: Oloto       Traductor: DarkSoul

FINAL DEL CASANOVA

Félix de 33 años era un hombre muy fogoso, dedicado al comercio tenía una posición acomodada, abiertamente gay desde los 13 años, era bastante atractivo a las mujeres como a los hombre, soltero sin compromisos, siembre andaba en busca de un buen par de nalgas, y ano con los que jugar y por supuesto penetrar, aquella era su vida, luego del trabajo venia el placer e incluso podría mezclarse ambos si era posible lo que resultaba en una mucha mejor experiencia para Félix, fue de ese modo que conoció a Enzo de 22 años un chico muy guapo que conoció en una fiesta de un amigo......


FINAL DEL CASANOVA
Félix de 33 años era un hombre muy fogoso, dedicado al comercio tenía una posición acomodada, abiertamente gay desde los 13 años, era bastante atractivo a las mujeres como a los hombre, soltero sin compromisos, siembre andaba en busca de un buen par de nalgas, y ano con los que jugar y por supuesto penetrar, aquella era su vida, luego del trabajo venia el placer e incluso podría mezclarse ambos si era posible lo que resultaba en una mucha mejor experiencia para Félix, fue de ese modo que conoció a Enzo de 22 años un chico muy guapo que conoció en una fiesta de un amigo.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [GORE]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Félix de 33 años era un hombre muy fogoso, dedicado al comercio tenía una posición acomodada, abiertamente gay desde los 13 años, era bastante atractivo a las mujeres como a los hombre, soltero sin compromisos, siembre andaba en busca de un buen par de nalgas, y ano con los que jugar y por supuesto penetrar, aquella era su vida, luego del trabajo venia el placer e incluso podría mezclarse ambos si era posible lo que resultaba en una mucha mejor experiencia para Félix, fue de ese modo que conoció a Enzo de 22 años un chico muy guapo que conoció en una fiesta de un amigo.

Luego de conocerse Enzo comenzó a frecuentar a Félix no paso mucho antes de que una noche en casa de Félix a solas Enzo le estampo un beso en los labios dándole su aprobación para desde ese punto todo pasara, seguidamente Félix puso su mano sobre su cabeza y le indico que se agachara para que comenzara a darle una mamada, mientras lo hacía Félix le desbrochó  el pantalón para tener mejor facilidad de masturbarse mientras se la chupaba Enzo hice lo mismo bajándose su pantalón como ropa interior dejando el descubierto todo desde la cintura.

Enzo olía y lengüeteaba la punta del pene de Félix jugando con el líquido pre seminal que ya emanaba de su endurecido miembro, hasta que de una sola bocanada se lo metió todo o lo más que pudo porque la erección de Félix era de  24 cm, aquello tenía al experimentado Félix extasiado quien comenzó a embestir con su pene la boca de Enzo del que salía abundante saliva parecía que él lo disfrutaba también, después de un rato así Enzo le sugirió que le hiciera lo mismo.

Ambos se levantaron para volverse a besar intensamente y poco a poco Félix le desabrocho la camisa para dejar sus torso desnudo y comenzó a chupar como lamber sus tetillas paraditas, chupo y beso cada una de sus tetilla, beso sus pectorales, bajando lentamente por su dorso hasta el ombligo y siguió hasta llegar a su pene de unos 20 cm completamente erecto que se le pegaba al abdomen y se lo introdujo completamente en la boca, lo que hizo que Enzo diera un gemido de placer.

-“¡AAAAHHHHH!” Gimió Enzo

Félix sintió el sabor acido dulce por su lubricación y le dio una de sus mejores mamadas que pudiera haber experimentado en su vida hasta este momento, de la misma manera le chupo sus huevos y con sus dedos ensalivados de su otra mano comenzó a hurgar en el ano de Enzo que lo sentía caliente e invitador, ese culito apretadito dejo que uno de sus dedo ensalivado entrara haciendo que gimiera e hiciera que involuntariamente moviera sus caderas haciendo a su vez que entrara y saliera su dedo de su ano, Félix noto que le gustaba, lo miro a los ojos desde abajo con su pene en mi boca, se lo saco y metió tres de sus dedos en su boca para provocarlo y ensalivarlos para continuar hurgando en ese hoyito caliente y apretadito.

Ya para ese momento Félix no solo metía un dedo sino dos y siente como salía más liquido pre seminal de su pene en mi boca, continuo con su mamada por un rato y le chupo sus huevos también así hasta que de repente le da la vuelta a Enzo para besarle sus nalgas blancas y paraditas que tiene, le paso su nariz rosándole la piel y dándole besitos hasta tener la línea divisora de las mismas, las abre y su lengua va directamente hasta su lindo ano que ya se había dilatado bastante con sus dedos, mientras su lengua se abría paso hasta llegar a ese deseado ano que tenía a su merced gimiendo y dejándose hacer todo lo Félix quería, por lo que le abrió mas sus piernas dejándole la libertad para chuparle y lamber su ano, ya lo tenía prácticamente completamente desnudo sin camisa y con su pantalón hasta las rodillas.           

Cuando menos lo esperaba y como ya le tenía su ano bien lubricado Félix se incorporo para colocar la punta de su duro pene sobre su ano, abriéndole las nalgas para darle un pequeño empujoncito para que entrara le punta de su pene en él, los ojos de Enzo se abrieron más grande y Félix comenzó a besarle el cuello y decirle que se aguantara, sin moverse para que no lo sacara y así se fuera acostumbrando al intruso en su ano, le dijo en voz baja al oído luego de unos segundos.      

-“Tranquilo lo voy a sacar pero lo voy a meter de nuevo y ya no te va doler mucho”. Dijo Félix y Enzo solo asintió.

Félix extrajo su pene y lo lubrico más con su saliva para volver a tomarlo de la cintura y del cuello para lentamente su pene abrirse paso por su apretadito como caliente ano, no tardo mucho cuando Enzo soltó tres, cuatro, cinco o seis chorros de leche de su palpitante pene mientras Félix sentía como su ano se contraía apretando su pene, lentamente comenzó el mete y saca por toda esa experiencia inusitada de el momento le inundo sus entrañas de su caliente semen bombeándole varias veces hasta llenarlo completamente.

Ambos quedaron exhaustos cuando Félix extrajo por fin su pene de sus entrañas su semen se le escurrió por las piernas, permanecieron así un buen rato besándose y dejando que su pene abandonara por si solo ese culito ya relajado, cuando se salió de su culito Enzo sin pensarlo dos veces se arrodillo frente a Félix para comenzar de nuevo a darle una mamada, así como estaba succionando hasta la última gota de su leche dejándolo completamente limpio, de ahí ambos pasaron al baño para asearse para luego ir a cenar que eso era para lo que habían quedado esa noche por supuesto toda la velada se estuvieron besando y al regresar a casa de Félix volvieron a tener sexo aun más salvaje.

Por supuesto a los hermanos de Enzo que eran homofóbicos a más no poder no les agrado que sus hermanito estuviera siendo penetrado por Félix, ellos deseaban que él tuviera una novia con la cual tener sexo en vez de ser la putita de un hombre como Félix, una ocasión una noche que estaba lloviendo bastante fuerte Félix dejo a Enzo en la puerta de su casa y al bajar de su auto lujoso lo beso en la boca con pasión mientras le apretaba las nalgas lo que por supuesto irrito a sus hermanos que observaron todo.

Pero el clímax llego, Félix que como buen Casanova siempre andaba en busca de nuevas conquistas dejo de interesarse en Enzo una tarde el regreso llorando a casa, luego de ver a su amado revolcándose en su cama con otro hombre el cual estaba gimiendo como perra mientras era penetrado por el miembro de Félix, quien al ver a Enzo lo invito que se les uniera para hacer un trió pero no acepto, saliendo de su casa furioso y con el corazón roto, los hermanos de Enzo tomaron aquello como una total ofensa, una cosa era que penetraran a su hermano y otra que se burlaran de él de esa manera.  

Por lo que ofendidos e incluso humillados más que el propio Enzo decidieron castigar a Félix de la peor forma posible, tres semanas más tarde ya con Félix incluso habiendo olvidado a Enzo, regresaba de dejar a su nueva conquista, luego de tener buen sexo aquella noche, estaba por entrar a su casa abriendo la verja con su llave cuando sintió que alguien por detrás le tapo su boca y nariz con un gran pañuelo, trato de luchar pero apenas logro algo antes de perder el conocimiento.

Félix despertó sobre una mesa completamente desnudo, con sus brazos y piernas bien extendidas, con grilletes en sus muñecas y manos pero no solo eso todo el vello púbico tanto arriba de su pene como el de sus huevos había sido eliminado pero no solo eso, del dedo gordo de cada uno de sus pie una cuerda muy delgada se extendía hasta cada uno de sus huevos, que fueron amarrados en la base, dejando la cuerda muy tensada, por supuesto al tratar de moverse, por mínimo que fuese para tratar de liberarse, Félix se encontró que le producía dolor como nunca antes sentido en toda su vida.

De pronto Félix escucho voces, al cabo de uno segundos se percato que eran dos hombre, que se le acercaron uno de ellos don un partillo el otro con un afilado cuchillo y un largo mandil de carnicero, mientras el hombre del martillo estaba solo en ropa interior, sin decirle nada el hombre del mandil tomo su pene y comenzó a masturbarlo, mientras el otro hombre se subió a la mesa, tomo dos largas alambres rígidos de acero para perforar su tetilla derecha por completo lo que hizo gritar a Félix de dolor.

-“AAHHHHGGGRR”. Grito Félix.
-“PAREN POR FAVOR, ¡POR FAVOR!” Suplico Félix.
-“¿POR QUÉ ME HACEN ESTO, ES POR DINERO?, ¡LES PUEDO PAGAR LO QUE DIGAN!”. Dijo Félix con desesperación.

-“SILENCIO MALDITO PERRO, que ya no te acuerdas de Enzo, esto lo hacemos por él”. Dijo uno de los hombres.

En ese momento Félix sudo frio, no fue sino hasta que mencionaron el nombre de Enzo que reconoció a esos hombres como los hermanos de su ex amante, estaba por decirles algo cuando el otro hombre perforo su tetillas izquierda, haciendo que el cuerpo de Félix se arqueara de dolor.

Al hacerlo sus huevos amarrados a sus dedos del pie le produjeron aun más dolor, el otro hombre lo masturbaba con rudeza, sin delicadeza alguna, simplemente moviendo su áspera mano por su erección, que le producía dolor constante, tanto que no puso atención al otro hombre que tomo un largo clavo y de un solo fuerte martillazo clavo aquel clavo en su mano izquierda, traspasándola por completo, hasta dejar al clavo bien anclado en la mesa de madera, Félix por supuesto dio un gran alarido de dolor.

-“AAAHHHHHHGGGGG NOOOO, ¡DIOS! MI MANO”. Grito Félix.

-“¡SILENCIO MALDITO INVERTIDO!” Grito el otro hombre.

Las tetillas de Félix ya sangraban dos ríos escarlatas hasta su hombro, con su mano izquierda cubierta de sangre, el hombre del martillo se movió a su mano derecha, colocando el clavo sobre su palma, e hizo el amago de golpearlo con el martillo Félix cerró los ojos esperando sentir el terrible dolor pero nada paso, cuando abrió los ojos se encontró con ambos hombre riendo de su cobardía, el hombre del martillo dijo.

-“Mi hermano tiene razón no mereces ser llamado hombre”. Dijo el hombre del martillo.

Pasaron algunos minutos y el pene de Félix estaba ya palpitando, estaba por venirse cuando el hombre clavo su mano derecha de un fuerte martillazo a la mesa, el dolor fue terrible aun estaba dando golpes al martillo cuando su pene bien sujeto por la gran mano de hermano entro en erupción, lanzando un gran chorro de su semen muy alto en el aire.

En ese momento sintió como el hombre que lo masturbaba, coloco el afilado cuchillo que aun sostenida sobre su bajo vientre para sin decir nada comenzar a cortar su pene, que hizo que otro gran chorro de semen brotara de Félix, los alaridos de dolor desde ese momento no cesaron, aquello era simplemente horripilante, el hombre corto aserrando la viril carne por varios minutos maximizando el dolor que estaba sintiendo, hasta que arranco su pene huevos de la entrepierna de Félix.

Un chorro de sangre y semen mezclado broto de la entrepierna mutilada y Félix grito de dolor como de terror al verse desprovisto de sus amados genitales.

-”NOOOOOOOOOO”. Grito Felix.

Luego todo su cuerpo se sacudió por uno minutos y se desmayo.

Al dia siguiente en todos los diarios de la ciudad como en las noticias locales salía el titular.

-“FINAL DEL CASANOVA”.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com