REINA CANÍBAL RAVENOUS

Las Amazonas de hoy en día son Majestuosas. Ella es la Reina de esa tierra lejana. Su piel es bronceada y tiene un aire de superioridad y delicias exóticas. Ella es escoltada por sus asistentes, y ella ya está desnuda, como corresponde a una fiesta así. Su piel oscura brilla a la tenue luz de las velas, pequeñas conchas de ostras decoran su tobillo en pequeñas bandas. Ambos pezones han sido perforados como es su tradición. Diminutas espinas atraviesan los botones erectos. Su cabello es oscuro y suave y está atado detrás de su cabeza. Ella es hermosa... con una cara angular, casi felina y una figura sensual y elegante......


REINA CANÍBAL RAVENOUS
Las Amazonas de hoy en día son Majestuosas. Ella es la Reina de esa tierra lejana. Su piel es bronceada y tiene un aire de superioridad y delicias exóticas. Ella es escoltada por sus asistentes, y ella ya está desnuda, como corresponde a una fiesta así. Su piel oscura brilla a la tenue luz de las velas, pequeñas conchas de ostras decoran su tobillo en pequeñas bandas. Ambos pezones han sido perforados como es su tradición. Diminutas espinas atraviesan los botones erectos. Su cabello es oscuro y suave y está atado detrás de su cabeza. Ella es hermosa... con una cara angular, casi felina y una figura sensual y elegante.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [CANIBALISMO]


Categoria: Hetero      Autor: Aethean





Las Amazonas de hoy en día son Majestuosas. Ella es la Reina de esa tierra lejana. Su piel es bronceada y tiene un aire de superioridad y delicias exóticas. Ella es escoltada por sus asistentes, y ella ya está desnuda, como corresponde a una fiesta así. Su piel oscura brilla a la tenue luz de las velas, pequeñas conchas de ostras decoran su tobillo en pequeñas bandas. Ambos pezones han sido perforados como es su tradición. Diminutas espinas atraviesan los botones erectos. Su cabello es oscuro y suave y está atado detrás de su cabeza. Ella es hermosa... con una cara angular, casi felina y una figura sensual y elegante. Todo su cuerpo es suave y lampiño. Ella es una reina guerrera de elite, de las Amazonas orgullosa y elegante. Sus labios están llenos como enrojecidos con jugos de bayas, sus afilados dientes brillantes en la tenue luz. Sus ojos son oscuros y almendrados, de apariencia oriental.

Ella entra y mira alrededor. Ella está ahí para darle a nuestro pobre explorador su última lección por violar su reino. Ningún hombre blanco había llegado ahí antes, y ella siente curiosidad por su virilidad, el sabor de ella. Su lengua se mueve en sus labios con hambre silenciosa... ha estado ayunando por 3 días en preparación.

La habitación ha sido perfeccionada según sus especificaciones. La habitación está suavemente iluminada y el incienso se quema en pequeños trozos. El humo flota en una danza de seducción enredada. De eso, la habitación es de olor dulce. Un banco se instalo debajo del pene de nuestro pobre héroe y pequeños clips decoran la mesa.

Nuestro pobre héroe está cansado y a punto de desmayarse. Él ha sido alimentado y dejado dormir, por supuesto, pero nunca se le permitió recuperar toda su fuerza. Una vez más, está esposado a la delgada pared y sus genitales cuelgan de una abertura en él. Él tiene una erección una vez más, pero sin ninguna necesidad o razón. Ahora su pene se pone duro regularmente y es una señal de su sumisión, y también de la crema especial de hierbas que se le aplicó.

Ella se pavonea hacia él en su camino de realeza y se sienta en el banco. Ella está debajo de su miembro caliente y palpitante. Ella extiende la lengua y comienza a lamber rítmicamente la parte inferior de su pene. Nuestro pobre héroe cierra los ojos y comienza a disfrutar de esa concentración de placer en su sensible carne... incapaz de ver a su Señora. Ella lo lambe y lo chupa, ahondando más en su saco y comienza a chupar eso. Mientras su lengua está ocupada, sus manos se acercan y comienzan a jugar con sus pezones, tirando y retorciendo las delgadas espinas insertados en ellos.

Pronto el miembro nuestro pobre héroe está duro como de roca y la voraz reina caníbal comienza su fiesta. Su boca llega a la punta de su pene y la mueve de un lado a otro con su lengua. Nuestro pobre héroe comienza a temblar de placer, ya que esta área tan sensible recibe ese placer. Él grita por el contacto ácido-dulce. Nuestra voraz reina caníbal nota estos temblores y comienza su festín.

Ella toma centímetro a centímetro de ese largo pene en su boca. Cada vez más lejos, va como si ella realmente lo estuviera inhalando por la garganta. Nuestro pobre héroe puede sentir que su miembro se hunde más y se pierde en la sensación de ser tragado. Los músculos de su garganta se contraen alrededor de él mientras ella comienza a tragar su hinchado pene como si fuera una "gran salchicha viva", de sus machos nativos con las que ella se deleita. De un trago, él está en ella y ella comienza a chupar y llevarlo más profundo aún... aunque ya está casi completo en su interior. Él comienza a retroceder tratando desesperadamente de salvarse de su apetito mortal. Su pene se está sacudiendo tanto como en protesta, como por placer y miedo... ya que parece sentir su destino.

No tiene mucho espacio para retirarse ya que su cintura está asegurada a la pared, sin embargo lo intenta. Pero nuestra voraz reina caníbal está preparada para eso. Con una mano alcanza los clips en la mesa cercana. Son como los clips para un pezón porque son largos con bordes dentados. Cuando nuestro pobre héroe se aleja, su saco apretado queda aplastado con uno de esos clips. Grita en agonía cuando el metal duro se aferra a la fina cubierta de sus huevos, pero aun así encuentra algo de placer. Con cada extracción hacia atrás ella coloca otro clip, uno... dos... tres... finalmente cuatro clips adornan su apretado escroto. Ella aún lo chupa y lo toma más y más profundo con los músculos de su garganta contrayéndose a su alrededor, tirando de él cada vez más profundo, tratando de ordeñar su voluntad.

Pero nuestro pobre héroe todavía tiene voluntad y no cederá. Pero eso está bien, porque nuestra voraz reina caníbal sabe exactamente cómo vencerlo. Ella comienza a alejar su boca de él y por una fracción de segundo nuestro pobre héroe cree que ha ganado. No, hoy no... nunca. Ella clava sus dientes en su pene y comienza a masticarlo. Nuestro pobre héroe ni siquiera puede emitir un sonido porque está demasiado horrorizado por el dolor y la tortura increíble en la que se encuentra. Sus dientes raspan la parte exterior de su pene y muerden su carne como si fuera una fruta suave. Sus muelas comienzan a molerlo. Ella no hace ningún daño real... sin embargo, con la piel sensible junto en lo más alto de la excitación, hacen que sea muy difícil para él tener cualquier voluntad. Sin embargo, se aferra, pero por un simple hilo de su ser anterior.

Ella puede sentir su próxima liberación y mientras ella se burla lo devora, comienza a jugar y tuerce los clips en su carne. Torciéndolos por completo para que la piel se separe de sus huevos. Moliendo, masticando, retorciendo a su miembro, nuestra voraz reina caníbal espera su liberación. Ella no espera mucho.

Nuestro pobre héroe ya no puede sostenerse, finalmente se delata. No solo para un lanzamiento, sino porque su voluntad está rota. Él se ha venido. Con un grito furioso él suelta su semilla blanca caliente en su boca, brotando como un géiser abierto. Finalmente se ha entregado a sus ocultos placeres oscuros. Su carne es ahora para disfrutar y alimentar su voraz apetito.

Ella mueve el prepucio hacia atrás sobre su gran pene y gime con anticipación mientras sus labios se sujetan detrás de la hinchada corona. Sus incisivos afilados se cierran con una fuerza repentina similar a la de un cocodrilo y el placer se convierte en un dolor relámpago mientras sus dientes crueles cumplen su propósito y la tierna carne cede... una, dos y la última mordida corta el glande. Ella lo mueve alrededor de su lengua, saboreando la dulce suavidad y la forma madura antes de moverlo entre sus molares y comenzar a masticar. El sabor especial y la textura de la carne la hacen estar muy mojada debajo y una mano se mueve entre sus piernas con un propósito ansioso.

Ella rápidamente ata una fuerte ligadura alrededor de la base de la carne, la aprieta debajo del escroto y detiene el sangrado.

Ella come el árbol lentamente, tomándose su tiempo con cada mordisco, saboreando el sabor que es ligeramente más dulce que el de los machos de su tierra.

El cautivo blanco gime y siente cada exquisita toma de su pene, lentamente hasta el último bocado de su raíz. Cuando la Amazona retiró los clips y se lleva su escroto a los labios... solo tuvo tiempo de gritar antes de que el intenso dolor lo desmayara. Salvándose del rechinar de sus dientes mientras lo castraba y la cruel masticación de sus huevos.

Solo fue levemente consciente cuando le soltaron sus ataduras y lo llevaron con el resto de la tribu que lo esperaba... para alimentar al resto de las hambrientas amazonas que esperaban pacientemente su propia cena. La rápida oscilación del machete terminó con su sufrimiento de vida.

Debería pasar bastante tiempo antes de que los equipos de búsqueda y rescate lo busquen... pero la Reina Amazona estaría lista, y en realidad estaba buscando un futuro festín. Los hombres blancos sabían mucho mejor de lo que parecían.




Historia Original Aquí.




Autor: Aethean       Traductor: DarkSoul

NOCHE AMATEUR

El Blastoff Club parecía un bar normal con un escenario, y Tim pensó que tener que comprar una membresia de $ 20 para entrar era solo un truco. Jordy no dejó de decirle: "Tienes que ver lo que sucede en ese lugar", pero hasta el momento, no estaba tan impresionado. El lugar estaba escasamente decorado y tenuemente iluminado, a excepción de los focos rosados enfocados en el escenario, y todos los actos aparentemente se realizaban desnudos, incluso el cómic stand up que estaba encendido cuando llegaron un poco antes de las 10 p.m. La música era un corte por encima de una disco, mecánica enlatada, lugares generalmente favorecidos, rítmicos y oscuros......


NOCHE AMATEUR
El Blastoff Club parecía un bar normal con un escenario, y Tim pensó que tener que comprar una membresia de $ 20 para entrar era solo un truco. Jordy no dejó de decirle: "Tienes que ver lo que sucede en ese lugar", pero hasta el momento, no estaba tan impresionado. El lugar estaba escasamente decorado y tenuemente iluminado, a excepción de los focos rosados enfocados en el escenario, y todos los actos aparentemente se realizaban desnudos, incluso el cómic stand up que estaba encendido cuando llegaron un poco antes de las 10 p.m. La música era un corte por encima de una disco, mecánica enlatada, lugares generalmente favorecidos, rítmicos y oscuros.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [ADVERTENCIA] [CANIBALISMO] [TROFEO]


Categoria: Gay      Autor: Rob-Cole





El Blastoff Club parecía un bar normal con un escenario, y Tim pensó que tener que comprar una membresia de $ 20 para entrar era solo un truco. Jordy no dejó de decirle: "Tienes que ver lo que sucede en ese lugar", pero hasta el momento, no estaba tan impresionado. El lugar estaba escasamente decorado y tenuemente iluminado, a excepción de los focos rosados ​​enfocados en el escenario, y todos los actos aparentemente se realizaban desnudos, incluso el cómic stand up que estaba encendido cuando llegaron un poco antes de las 10 p.m. La música era un corte por encima de una disco, mecánica enlatada, lugares generalmente favorecidos, rítmicos y oscuros. Pero la cerveza de barril que recibió en el bar fue una de $ 5,00.

Era la noche de "No Talento", que Tim interpretó como "noche de aficionados", y a juzgar por el cómic, que produjo algunas risas pero muchos silencios muertos, se suponía que la desnudez compensaría un montón. El cómic fue seguido por un chico go-go de cabello oscuro, que sin duda era decorativo, pero no podía bailar, valió la pena.

Sin embargo, el maestro de ceremonias era casi un espectáculo en sí mismo. Era sorprendentemente guapo, delgado y enérgico de unos 20 años con cabello castaño cortado a la moda y un conjunto que consistía en un chaleco de cuero negro abierto, cinturón de cuero negro, botas negras, anilla de polo cromada ancha y extremadamente apretada y una sonrisa infantil. Su zona de la ingle estaba completamente lampiña. Su impresionante pene con glande en forma de casco rosa se mantuvo rígido, los huevos se levantaron y se sujetaron a ambos lados de ella, aparentemente por una fina varilla o alambre que atravesaba ambos huevos y su pene.

Las cadenas ligeras entre el cinturón y los bucles en la parte exterior de ambos testículos mantenían todo el trabajo recto contra su desnudo vientre. Excepto tal vez por las cadenas, el arreglo parecía bastante permanente, por lo que bombear su pene era prácticamente imposible, por lo que Tim solo podía preguntarse por la durabilidad de la erección.

Las cosas comenzaron a mejorar con otro chico go-go. Era un lindo negro cuyo truco estaba haciendo girar una serie de pesas de colores brillantes unidas a un pesado anillo a través de la cabeza de su larga y delgada erección. Balanceó los pesos en círculos verticales con él, alcanzando una velocidad respetable, y Tim se preguntó si el anillo de la cabeza no se habría soltado. Siguió aumentando el tamaño de los pesos hasta que llegó a lo que dijo que era dos libras, estirando su pene a más de un pie de largo. Se mantuvo bastante flojo y parecía una cuerda de chocolate unida a su entrepierna. Le dijo a su audiencia que su objetivo era conseguir al menos dos pies de largo, "Así que puedo atar un nudo en él", que nos hizo reír.

Durante la mayor parte de esto, la multitud había sido escasa, pero el lugar estaba lleno para cuando el niño negro terminó, y había un aire casi tangible de expectativa.

-"¿Ahora qué?" Tim miró a Jordy.
-"Espera y verás."

El maestro de ceremonias subió al escenario otra vez. "Ese atuendo es tan salvaje", comentó Tim. "¿Cómo lo mantiene?"

Jordy se encogió de hombros. "Pero las cosas están a punto de volverse más salvajes".

-"De acuerdo, muchachos", decía el maestro de ceremonias, "Sorpresa' y estoy feliz de decir que tenemos un voluntario. Jason, ¿estás listo?"

-"Aquí vamos", dijo Jordy.

Un rubio de piernas largas, tal vez de 19 años, fue casi literalmente expulsado de un grupo de hombres jóvenes con los que había estado parado. Subió los peldaños al escenario, sonriendo nerviosamente. Vestía pantalón de mezclilla ajustado y una camiseta azul, que procedió a quitarse con fuerte aliento de la audiencia, sonrojándose furiosamente todo el tiempo. Su pene se levantó de los pantalones y se quedó allí, sonriendo como un idiota y aparentemente paralizado por la vergüenza hasta que, cebado por el público, comenzó a jugar consigo mismo, tirando de sus huevos colgantes y golpeando su pene de lado a lado. Todo el paquete se había afeitado por completo.

-"¡Vamos, idiota, Jason!" gritó uno de los tipos con los que había estado parado.
-"¡Sí, vamos a verlo disparar!" alguien más en la multitud insistió en voz alta.

El chico se congeló por un momento. Obviamente estaba en una agonía de vergüenza. Tim supuso que estaba allí en un desafío. Pero su desconcierto no pareció afectar su pene. Continuó defendiéndose bastante bien. Él había estado parado un poco de lado. El maestro de ceremonias, sonriendo, le puso una mano en el hombro y lo giró suavemente para que mirara al público por completo.

Otros en la multitud recogieron el "¡Idiota!" estribillo. El maestro de ceremonias le susurró algo al oído y finalmente lo obligó a hacerlo. De pie con los pies bien separados y sosteniendo una mano detrás de su espalda, agarró su pene que sobresalía con la otra y comenzó un lento, deliberado bombeo, arriba y abajo a lo largo de todo el eje. Alrededor de medio minuto en eso, su mano ya no se movía tan despacio. Sus grandes y pesados huevos revoloteaban salvajemente mientras bombeaba. El maestro de ceremonias dio un paso atrás, no dejando el escenario como lo había hecho para los otros actos.

Aunque estaba un poco perplejo por esta actuación, Tim lo observó con interés, sintiendo que su propio pene se endurecía en la pernera de su pantalón. Se dio cuenta de que uno de los chicos que estaban cerca, en la multitud, desabrochó sus pantalón 501 y sacó su propia pene para jugar.

Jason estaba a punto de correrse, su mano se movía cada vez más rápido.

-"Probablemente sucederá cuando él dispare", dijo Jordy.
-"¿Qué?"

La pregunta de Tim fue respondida casi de inmediato por los eventos en el escenario. Una cuerda de semen blanco se arqueaba desde el pene del joven rubio hacia la multitud. Casi al mismo tiempo, hubo dos estallidos fuertes, como petardos, desde las proximidades de su entrepierna.

-"¡Jesús!" dijo Tim.

Jason palmeó su polla contra su estómago para mirar. Y miró fijamente.

Sus testículos literalmente habían explotado. Su escroto colgaba hecho jirones desde la base del pene. Sorprendentemente, había poca sangre, o al menos poco que pudiera verse por la iluminación del escenario.

La audiencia explotó de una manera diferente, en silbidos y aullidos de risa encantada.

El chico solo se quedó allí, mirándose a sí mismo.

-"¡Qué demonios!" dijo Tim, volteándose hacia su amigo. Pero Jordy también se estaba riendo. -"¿Qué te dije?", Cantó. "¡Eso es lo que llamo hacer estallar una nuez!"

El maestro de ceremonias le dio una palmada al rubio en el trasero y le cantó a la audiencia: "¿Qué tal eso, muchachos, fue eso o no fue una verdadera eyaculación?"

Esto trajo más ruidos de apreciación. Jason forzó una sonrisa incomoda. Todavía estaba sosteniendo su pene, como si no supiera qué otra cosa hacer.

-"La primera vez que sucedió", dijo tímidamente.

Por supuesto, esto trajo más risa.

-"Vamos a tener un buen deporte real", instó el maestro de ceremonias.
-"¿No te dije que este lugar era salvaje?"

Tim miró a Jordy. Los ojos grises de su colega masturbándose brillaban en su rostro juvenil de nariz respingona y su entrepierna estaba abultada.

-¿Pero cómo hicieron eso? ¿Lo sabía? El tiene que tener".

-"Sabía que su atuendo, o parte de él, probablemente se desperdiciara. Simplemente no sabía cómo".

-"Ya veo", dijo Tim, sin ver nada, excepto que Jordy estaba inmensamente excitado por todo eso.

-"Piden voluntarios antes del espectáculo", explicó pacientemente Jordy, "luego te llevan y verifican lo que tienes antes de regresarte. He oído que te dan una oportunidad para ayudar a mantener el ritmo".

-"Lo que explicaría cómo el maestro de ceremonias mantiene su erección".

-"¿Qué? Oh, seguro. No hay duda. De todos modos, alguien me dijo que le dieron a los voluntarios una inyección de analgésicos, luego le vendaron los ojos y le hicieron cosas a sus carnes, como si probablemente reemplazaran los huevos de este tipo con bombas de cereza. El maestro de ceremonias podría estallarlos cuando se viniera".

-"¿Y él no sabía que le habían sacado sus huevos?"
-"Supongo que no."
-"Pero lo vimos subir al escenario".
-"Sí, pero ya estaba arreglado".

Tim negó con la cabeza, sin saber si creía algo de esto o no.

-"Pero no pueden simplemente dejarlo así".

-"Oh, no lo harán. Lo llevarán de vuelta y recortarán lo que queda de su escroto agradable y limpio, y se colocaran una curita o algo así". Jordy se rió entre dientes como si la idea le hiciera las cosquillas. "No es gran cosa."

Efectivamente, apareció un tipo que tomó al rubio por el brazo y lo condujo hacia una puerta en la parte posterior del escenario.

Mientras tanto, el maestro de ceremonias llamaba a otro voluntario para ofrecer el premio de la puerta de la tarde. "Todos ustedes dicen lo que será. Todo lo que el voluntario tiene que hacer es venir aquí, quitarse los pantalones, y masturbarse. Vamos, chicos, desafíense a sí mismos. Es solo partes fungibles, es divertido y no lo es". 'duele un poco'

-"¿De qué se trata todo esto?"
-"Espera y verás. Mejor aún, ¿por qué no te ofreces?"
-"Tienes que estar bromeando.

La audiencia estaba nerviosa, con chicos por toda la habitación siendo instados por sonrientes compañeros a subir al escenario. El mismo hombre que había guiado a Jason salió de la puerta en la parte posterior del escenario llevando una pequeña mesa con varias cosas sobre ella.

"Vamos chicos, es su espectáculo. ¿Están nerviosas todas estas noches?" el maestro de ceremonias estaba diciendo.

Abajo cerca del frente, alguien parecía estar avanzando. Luego subió los escalones hasta el escenario y se volvió nerviosamente hacia el público: un pelirrojo pequeño, con pecas y ojos sorprendentemente azules. Como el rubio con las nueces que explotaron, estaba sonriendo y ruborizándose.

-"Córtaselos", alguien gritó.
-"¿Cuál es tu nombre, amigo?" el maestro de ceremonias preguntó.

El pelirrojo intentó decir algo, tuvo que aclararse la garganta, finalmente logró decir "Eric".

-"Escuchemos por Eric".
-"Quítelo", gritaron varios tipos, en medio del aplauso que siguió, provocando risas.

Eric vaciló, miró al sonriente maestro de ceremonias, luego se quitó la camisa de punto verde de manga corta y dejó al descubierto un pecho liso y sin vello. Miró al maestro de ceremonias de nuevo, quien hizo un gesto hacia abajo con una mano, luego se balanceó primero en una pierna y luego en la otra para desatarse y quitarse los zapatos.

-"¿Está arreglado esto también?" Tim preguntó.
-"No esta parte, no. Esta es la parte que me gusta, porque tienes que hacer lo que diga la multitud".

Eric se quitó su pantalón de color marrón claro para revelar un paquete desproporcionadamente grande para su esbelto cuerpo, afeitado pero con un arbusto de cabello rojizo oscuro sobre la base. El pene salió turgente y rígido casi de inmediato sin que el hombre lo tocara. Sus huevos no eran nada especial, pero la cabeza de su pene, era grande y bulboso, captó la atención de Tim de inmediato. Parecía una fruta exótica. El propio pene de Tim, que se había ablandado cuando las nueces de Jason habían reventado, comenzó a ponerse duro de nuevo.

-"Wow, esa pene tiene que ser al menos nueve pulgadas", comentó Jordy. "Seguramente se lo cortaran. Y probablemente sus huevos también".

La cara del chico era casi tan roja como su cabello, pero se enfrentó a su audiencia con valentía, agarrando sus muñecas detrás de su espalda y empujando sus caderas y su erección hacia adelante.

"Bueno, es obvio que Eric tiene mucho que ofrecer", blasfemó el maestro de ceremonias. "¿Qué va a ser, muchachos?"

La habitación estaba en un alboroto, con chicos gritando los nombres de varios elementos de la anatomía masculina. El maestro de ceremonias esperó, y después de un par de minutos, una especie de consenso se desarrolló en la multitud, con la mayoría de los chicos gritando: "¡PENE!" o "¡Hotdog!" Entonces alguien gritó: "¡TODO!" El resto rápidamente lo tomó, golpeando sus pies y cantando: "¡Todo! ¡Todo!"

La cara del pelirrojo se había convertido en un estudio consternado. Pero su enorme órgano masculino estaba, en todo caso, sobresaliendo aún más.

-"No lo entiendo", dijo Tim.

-"¿Qué es lo que piden?" Jordy respondió con una sonrisa traviesa. "Las salchichas y las cebollas del chico serán el premio de esta noche".

Tim negó con la cabeza, todavía no lo entendía. "¿Alguien lo chupa, o algo?"

-"Vamos, hay que poner su Pene y huevos a punto".
-"Uh, quieres decir, ¿cortado y entregado?"
-"Por supuesto."
"¿Pueden ellos hacer eso?" Tim estaba muy consciente de su propio pene y sus huevos.
-"Tiempo".

En el escenario, el pelirrojo y el maestro de ceremonias habían consultado. Eric estaba claramente molesto. Estaba discutiendo y sacudiendo la cabeza vigorosamente. Sonriendo, el maestro de ceremonias respondió con una paciente discusión que era casi inaudible por el ruido de la multitud, pero Tim escuchó algo acerca de ser un buen deporte y no decepcionar a "sus admiradores". Los jóvenes del público gritaban y pateaban con los pies. Alguien gritó algo acerca de no perder el conocimiento, lo que hizo que Eric alzara la vista. Negó con la cabeza lentamente un par de veces más, pero se mantuvo malhumorado cuando el maestro de ceremonias tomó lo que Tim reconoció como una pistola de hipo de la mesa y le dijo algo. La pelirroja vaciló, luego levantó sus huevos e hizo una mueca cuando el maestro de ceremonias lo golpeó en la entrepierna.

-"Espero que tengas tu talón de boleto", dijo Jordy. "Es un trozo de carne caliente".

Tim se palpó el talón en el bolsillo, todavía sin creer que eso estuviera sucediendo.

El maestro de ceremonias tomó un trozo corto y grueso de lo que parecía una manguera o tubería negra, incongruentemente arrastrando un largo cable eléctrico, desde la mesa y se dirigió al lateral del escenario para enchufarlo.

-"Oigan, usarán el lazo", dijo Jordy.
-"¿Qué es eso?"
-"Ya lo verás. Es realmente limpio".

Otros en el público aparentemente también reconocieron el artilugio. Hubo una lluvia de aplausos y un par de silbidos. El maestro de ceremonias respondió levantándolo y sonriendo. Ahora Tim vio que tenía un gran lazo de alambre, tan delgado que era casi invisible, sujeto al extremo opuesto al cable.

Mientras tanto, Eric se había agachado para hablar con un tipo algo mayor, alguien con quien había venido, arriba en la multitud, con el pene sobresaliendo entre sus piernas y sus huevos colgando. Estaban claramente discutiendo. Eric parecía enojado y asustado.

El maestro de ceremonias esperó un momento y Eric se puso de pie, obviamente molesto, pero ahora parecía un poco apaciguado. El hombre al que había estado llevando estaba sonriendo. El pene de Eric estuvo muy erecto siempre, la cabeza reluciendo con pre-semen. Se volvió hacia el maestro de ceremonias para ver a lo que la multitud había reaccionado, pero sí reconoció el artilugio que el maestro de ceremonias estaba sosteniendo, no reaccionó.

-"Él no sabe lo que es. Esto va a estar bien", se rió Jordy.
-"Entonces, ¿qué es lo que hace?"
-"Ya verás."

Los ojos del pelirrojo se agrandaron y miró el artilugio que el maestro de ceremonias estaba sosteniendo. Por un momento, pareció que se iba a negar nuevamente. Luego, torció una esquina de su boca, se encogió de hombros y asintió. Separo los pies de par en par y empujó sus caderas hacia adelante, poniendo una mano detrás de su espalda. El maestro de ceremonias inmediatamente se arrodilló y deslizó el lazo de alambre sobre el pene de Eric hasta la base del pene. Eric agarró su pene con fuerza con su mano libre y comenzó a bombear lentamente, luego más rápidamente. La multitud calló expectante. La manzana de Adam de Eric se balanceó.

-"Hombre, esto será algo genial", dijo Jordy.

Después de un par de minutos, el semen brotó de la cabeza del cucurucho entre los dedos de Eric. Instantáneamente, el lazo de alambre brilló al rojo vivo y el maestro de ceremonias lo bajó y volvió a colocarse entre las piernas del pelirrojo. Había un olorcillo de pelo chamuscado, pero nada más parecía suceder. El maestro de ceremonias se enderezó, sosteniendo el lazo, ahora oscuro otra vez. Eric se mantuvo inmóvil, con una expresión peculiar en su rostro. Luego levantó lentamente la mano que agarraba su pene. El pene y sus huevos se desprendieron de su entrepierna, que fueron cuidadosamente cortados de su entrepierna. Él los miró, pareciendo aturdido.

La multitud se volvió loca. Para su sorpresa, la pene de Tim bajó violentamente por la pernera de su pantalón.

-"¿Qué tal eso? ¿Qué tal eso?" Jordy estaba gritando.

El pelirrojo continuó mirando fijamente su pene y testículos liberados, hacia la sorprendentemente pequeña herida cauterizada donde habían estado y hace poco. Por el momento, parecía ajeno a la multitud. El último episodio del pequeño drama requería que Eric eligiera el boleto ganador de su pene. Todavía con aspecto aturdido, sin embargo, logró gritar con voz fuerte, "316".

-"Oye, ese soy yo", jadeó Tim.
-"Así se hace", dijo Jordy. "Sube aquí".

Tim se dirigió al escenario y subió los escalones, demasiado consciente del bulto que bajaba por la pernera de su pantalón y de la gran mancha húmeda al final. Pero sintiéndose llamado por algún tipo de gesto, se volvió y saludó tentativamente a la multitud y logró una sonrisa para Jordy. Eric miró a su erecto pene un momento más, luego se lo tendió a Tim. De cerca, Tim podía ver lágrimas en sus ojos. Pero también parecía un hombre que acababa de enfrentar un desafío y ganó.

-"Creo que estos son tuyos ahora", dijo. "Espero que los disfrutes tanto como yo".
-"Gracias, hombre", dijo Tim.

Luego, sorprendido por su propia audacia, agarró el gran pene justo por encima de sus huevos, estaban calientes y firmes en su mano y la piel estaba seca y lisa, Tim deslizó la piel hacia arriba y hacia abajo con la otra mano.

-"Si esa cosa dispara otra vez, me caigo de aquí", bromeó el maestro de ceremonias, sacando una risa de la multitud.

Tim le dio a Eric una amistosa palmada en el trasero, su mirada se detuvo brevemente en la sorprendentemente pequeña herida entre las piernas del pelirrojo, y abandonó el escenario.

Más tarde, en el automóvil, mientras examinaba nuevamente su trofeo en la bolsa de plástico, le dijo a Jordy.

-"Debo admitir que nunca imaginé que vería algo así. Y esa cosa del lazo simplemente lo quitó todo, como si no fuera nada".

-"Sí, lo sé. Eso también me pasó a mí cuando lo vi por primera vez".

-"¡Entonces te dan este pequeño folleto sobre maneras de cocinarlos, como si estuviera hecho todo el tiempo!" Lo hojeó, aunque estaba demasiado oscuro en el automóvil para leer las recetas.

-Jordy se rió. "Wow".

Tim guardó silencio por un momento, metiendo la mano en la bolsa para jugar con los testículos que habían sido de Eric.

-"¿Alguna vez piensas en ser voluntario?"

Jordy se detuvo por una luz roja. Miró a su amigo y sonrió de oreja a oreja.

-"¿Qué piensas?"

Tim se rió. Su polla estaba dura como de piedra en sus jeans otra vez.

-"Avísame cuando lo hagas".



Historia Original Aquí.




Autor: Rob-Cole      Traductor: Darksoul 

ME CREÍA EL GIGOLÓ SUPREMO

Nunca lo había hecho a pelo, y menos en el trabajo, pero el tipo tenía buena casa, buen carro y me había dicho que me pagaría lo que fuera, así que pues pensé que tenía una mina de oro asegurada. Le puse lubricante en su culo y me puse en mi pene y así sin avisar se lo deje ir de una sola vez. El pego un grito que retumbó en la habitación, y sin darle tiempo a recuperarse empecé el mete y saca con velocidad frenética......


ME CREÍA EL GIGOLÓ SUPREMO
Nunca lo había hecho a pelo, y menos en el trabajo, pero el tipo tenía buena casa, buen carro y me había dicho que me pagaría lo que fuera, así que pues pensé que tenía una mina de oro asegurada. Le puse lubricante en su culo y me puse en mi pene y así sin avisar se lo deje ir de una sola vez. El pego un grito que retumbó en la habitación, y sin darle tiempo a recuperarse empecé el mete y saca con velocidad frenética.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





-“500 mil a la una… a las dos”.   
-“¡Vendido por 500 mil!” Oí decir a alguien mientras golpeaba una mesa con un mazo.           

La mordaza de bola en mi boca impedía que pudiera decir algo y la jaula donde estaba que pudiera escapar de ese sitio. Aún me encontraba incrédulo ante esa situación, no podía creer que me estuviera pasando. En ese momento acababa de ser subastado y vendido a otro hombre, un tipo viejo, gordo y de apariencia extranjera.

Varios hombres más chiflaron mientras la jaula donde estaba desnudo y solo con un collar en mi cuello estaba siendo bajada del escenario principal para subir a otro chico más joven que yo, en las mismas condiciones, lo más seguro que para ser vendido al igual que lo fui.          

Fui llevado a una camioneta donde me subieron en la parte trasera. Ahí otras dos jaulas ya esperaban. En una había dos niños, como de 10 años, en otra, un joven de mayor edad que yo. Los pequeños silenciados también con una mordaza de bola no paraban de llorar y sollozar, azotando la jaula como intentando desesperadamente abrirla para escapar. El otro joven y yo solo nos regresamos la mirada mutuamente, él, en ese momento bajó su mirada, demostrando pesimismo, en ese momento lo supe, no era un sueño, habíamos sido vendidos, éramos ahora propiedad de otro ser humano, fue entonces que mi cara se desencajó y no pude evitar llorar. Tras aproximadamente esperar una hora y con dos jóvenes de nuestra edad más en la camioneta, cerraron la puerta y ésta empezó su marcha.    

Mi nombre es Javier, tengo 17 años. Hasta hace unos días estaba estudiando el bachillerato (instituto). Desde más joven hacia mucho ejercicio por eso mismo tengo un muy buen cuerpo, debido a eso muchos gays se acercaban a mí, para pedirme favores sexuales, que me encargaba de hacer siempre y cuando me convencieran con una buena cantidad de dinero.       

Tenía una clientela nutrida, dos o tres veces por semana varios hombres me buscaban para hacerme cargo de sus culos. El que me probaba regresaba por más, además siempre me recomendaban con sus amigos. Precisamente ese fue el grave error, por el cual ahora estoy aquí.   

Un día un chico llegó a la escuela, quería un favor.    

-“Hola guapo, me han hablado de ti”. Me dijo tocándome el rostro.           
-“$ 5,000 y ni un centavo menos, a cambio te daré 4 horas de placer”. Contesté.
-“¡Vaya! Tú sí que vas al grano, eso me agrada”. Reviró mientras tocaba mi abdomen. 
-“Pero se nota que eres buena mercancía así que no discutiré”. Agregó.   

Caminamos hasta su auto, y manejó una distancia considerable, pensé que era lo mejor pues así no me vería gente conocida. Grave error de mi parte. Llegamos a una casa a las afueras de la ciudad, muy grande y lujosa. Si dejaba feliz a este putito podría sacarle mucho jugo, pensé. Bajamos del auto y entramos a la casa.  

-“¿Quieres algo de tomar bombón?” Me pregunto.     
-“Por ahora no… gracias”. Le dije mirando todo el interior de la casa.      
-“Ponte cómodo, es tu casa guapo”. Dijo mientras se acercaba a mí por la espalda.        

En ese momento beso mi cuello llevando sus manos a mi abdomen, recorriéndolo por completo, posteriormente levantó mi camisa quitándola y llevándola posteriormente a su cara para olerla con detenimiento.

-“Veo claramente que ya eres todo un hombre”. Dijo.           

En ese momento volteo hacia la cocina mientras yo quede ahí parado en la sala. En un punto donde él podía verme. Tomo una botella y se sirvió un trago mientras me decía

-“No seas penoso, ya te dije que es tu casa, ponte cómodo” Insinuó con una mirada masiva.  

Sabiendo que es lo que quería darme a entender me voltee hasta quedar frente a él, me desabroche los tenis, me quite los calcetines, para incorporarme y desabrochar mi pantalón, el cual lentamente lleve al piso junto con mis bóxer (calzoncillo), para quedar expuesto a sus ojos. Silvando como en gesto de aprobación el solo se limitó a verme desnudo.

Mi pene era de tamaño normal, unos 17 - 18 cm flácido, pero grueso. Puse mis manos tras de mí cabeza mientras estaba ahí parado, como incitándolo más, así que inmediatamente él se tomó de golpe su trago y se acercó a mí. Me tomó de la mano y fuimos a su habitación. Llegando hizo sentarme al borde de la cama donde empezó a mamármela hasta el fondo, sentía su nariz resoplando en mis vellos púbicos.           

-“¿Quieres lechita putito?” dije mientras miraba como se tragaba mi pene.          
-“Mhhhmmmm”. Dijo con mi pene llenando su boca como en señal de aceptación.       

Solo bastaron un par de minutos para que soltara varios chorros de mi leche en su garganta y boca, el cual bebió sin dejar una sola gota, lamiendo hasta los restos que había en su mejilla y los restos que también había en mi falo.     

-“¡Deliciosa!” Exclamó mientras empezaba a desvestirse.   
-“Ahora te toca a ti complacerme bebé”. Dijo mostrándome su culo.         

Acostándose en el borde de la cama, boca abajo, empezó a menear su trasero. Sabía lo que quería. 
Me acerqué y empecé a lamerme su culo, a comérmelo. El putito gemía como si estuviera en la gloria. Su culo dilataba con cada lamida que le daba.       

-“Métemela”. Dijo. 
-“Pónmelo con la boca”- Insinuando que me pusiera un condón.   
-“Házmelo a pelo”. Contestó.      
-“Sin condón no”. Le dije.
-“Te pago lo que quieras pero házmelo a pelo” Dijo mientras me daba un bote de lubricante. 

Nunca lo había hecho a pelo, y menos en el trabajo, pero el tipo tenía buena casa, buen carro y me había dicho que me pagaría lo que fuera, así que pues pensé que tenía una mina de oro asegurada. Le puse lubricante en su culo y me puse en mi pene y así sin avisar se lo deje ir de una sola vez. El pego un grito que retumbó en la habitación, y sin darle tiempo a recuperarse empecé el mete y saca con velocidad frenética.      

Sus gritos eran fuertes, al igual que el sonido de mis caderas chocando con sus nalgas, pero veía que lo estaba disfrutando al máximo. Mientras estaba en la faena besaba su cuello, mordía sus orejas, jalaba un poco su cabello o simplemente lo besaba en los labios. Veía en su cara un éxtasis supremo.

Tras unos diez minutos de embestidas bestiales aumente el ritmo un poco más hasta venirme en su interior, mientras el gritaba como loco sintiendo mi leche recorriendo su intestino. Me quede quieto besándolo en los labios hasta que poco a poco mi pene se puso flácido y salió lentamente de su culo, enrojecido y con hilillos de mi semen caliente escurriendo. 

Me recosté a su lado mientras el ponía su cabeza en mi pecho retomando el aliento, mientras tocaba mi cuerpo diciéndome:

-“Wow, eso se sintió magnifico”. Mientras besaba mi pecho.          

Durante las siguientes tres horas lo hicimos unas 5 veces más, y en todas me vine dentro de él, estábamos agotados pero el tenis una cara de satisfacción total. Tras quedarnos acostados un rato abrazándonos él se levantó y se fue a la cocina mientras yo aproveché a ir al baño de la habitación para ducharme. Estaba en eso cuando el entro con un vaso de jugo, el cual me ofreció.           

-“Estuviste maravilloso. Valdrás cada centavo”- dijo mientras reía (ahora entiendo el por qué de su risa)
-“Anda, bebé un poco para que te recuperes”. Dijo instando a que bebiera el jugo.        

Estaba completamente agotado y sediento por esa faena que me aventé. Así que lentamente me tomé el jugo. Asimismo mi amante temporal se unió conmigo en el baño, aprovechando a recorrer mi cuerpo con el jabón, aprovechando cada minuto que aún teníamos juntos. Al salir no sabía porque pero me sentía muy agotado, tanto que me senté en el borde de la cama, mientras sentía que un sueño abrazador me envolvía. Poco a poco fui perdiendo la conciencia hasta quedar profundamente dormido.

Al despertar me encontraba amordazado y amarrado en la cama. Por más que intentaba zafarme me era imposible. A mi lado se encontraba aquel tipo, con una sonrisa malévola dibujada en su rostro.         

-“Veo que ya despertaste”.          
-“Al parecer la droga tuvo efecto” Dijo con una voz irónica.           
-“Espero hayas disfrutado mucho la vida que llevabas, por qué se terminó”. Agregó.    

Al decir aquello sentía mi corazón explotar de miedo, pues pensaba que sería asesinado. Pataleaba intentando zafarme a como diera lugar sin lograrlo, al darme cuenta que mi lucha era imposible empecé a llorar.

-“Aaaw, los hombres no lloran querido”. Dijo con voz burlona.     
-“No te preocupes, no te haré nada que te haga daño, no me servirías así”. Agregó.       

En ese momento dos tipos entraron a la habitación con una caja plástica grande con varios agujeros, en la cual me metieron mientras forcejeaba y la cerraron. Por más que golpeaba la tapa está no cedía, y una oscuridad siniestra me cubría.     

-“Por el solo te podemos dar 200 mil”. Oí a alguien decir.    
-“Oh”.
-“Es más de lo que me dieron por el último”. Dijo aquel chico que me había engañado.
-“Bueno, este tipo tiene mejor cuerpo”. Dijo la otra persona.          
-“Y créeme, aguanta mucho, vale muchísimo la pena”. Agregó el perpetuado de mi situación. 

-“Bueno. Nos vamos, si tienes a alguien más ya sabes que hacer”. Termino de decir aquella otra persona mientras sentía que cargaban la caja conmigo en su interior.           

Intentaba gritar, pero al parecer nadie podía escucharme. Alcance a ver a través de uno de los agujeros y ya era de noche, no se veía gente pasar por las calles. Bruscamente me subieron a la cajuela de un auto y la cerraron.  

No sé por cuánto tiempo estuvieron manejando, pero se me hizo eterno. Cuando el auto se detuvo mi corazón estaba a mil. Se abrió la cajuela y lentamente me bajaron. Asomando mi ojo por el agujero no podía ver nada, seguís oscuro, pero esta vez sin casas, ni calle. Parecía que estaba en un lugar muy alejado. Pude ver una casa grande, entramos por un costado, por el jardín. Pude ver que era llevado a algo así como unas caballerizas, donde al abrir una de ellas fui puesto dentro y ahí me dejaron.

A la mañana siguiente me encontraba sin dormir, no sabía qué era lo que querían de mi, cuando escuché a alguien acercarse a donde me encontraba.        

-“Hay que empezar a preparar a este perro”. Oí decir a alguien.      

Sentí como la caja donde estaba se movía nuevamente, el trayecto no duro mucho. Aventaron la caja bruscamente al suelo, casi inmediatamente quitaron la tapa dejándome expuesto. La luz del sol de mediodía me enceguecía. Dos tipos muy grandes y corpulentos me sacaron de esa caja, aventándome al suelo. Inmediatamente tomaron una manguera y empezaron a rociarme con mucha presión.   

-“Asegúrate de lavar bien a este perro, si no el jefe se enojará” Dijo uno de ellos al otro que me rociaba con la manguera.    

El agua estaba helada, con mis manos y pies atados me era imposible salir de esa situación y de aquel lugar. Después de un par de minutos se acercaron nuevamente a mí, me pusieron un collar en el cuello con una placa. La placa tenía el número 12, para después llevarme a otro lugar, como un establo, al avanzar por ese establo logré ver algunas jaulas con muchachos en su interior y otras vacías. Algunos forcejeando por salir de su aprisionamiento sin fruto aparente, todos con un collar y una placa con número. Al llegar a una jaula vacía, mis cuidadores la abrieron, era pequeña, quitándome mis ataduras de pies y manos, violentamente, me metieron con exceso de violencia a ella, ya estando dentro un candado impediría que pudiera abrirla       .

Pasaban los días, y nosotros simplemente estábamos encerrados en nuestras jaulas. Aunque cabíamos perfectamente acostados y tenía la suficiente altura como para sentarnos no dejaba de ser una prisión de acero. Para comer nos servían la comida y el agua en unos tazones para perro, los cuales ponían al frente de la jaula. Esta misma tenía un hueco por el cual solo cabía la cabeza, así que para comer teníamos que ponernos de rodillas, sacar la cabeza y comer directamente del tazón, como un perro. Noté que algunos muchachos más pasaron por mí misma situación y fueron agregándose a esa abadía conforme los días pasaban.       

No recuerdo bien pero transcurrieron aproximadamente dos semanas desde que llegué. No sabía nada de mi familia, ni de que hacía en ese lugar. De repente oí un camión, el cual entró al establo.  Cuando los cuidadores se acercaron a mí, tomaron la jaula y la cargaron conmigo en su interior, aproximándose al camión. Cuando estuvieron en la caja trasera, me levantaron y me aventaron al fondo, deslizándome por el piso. Golpeé con otra jaula, deteniendo mi movimiento, un breve momento después sentí una jaula golpear mi jaula por el costado, era otro chico, y así sucesivamente. Había otros dos tipos arriba de la caja acomodando y apilando las jaulas, asegurándoles para que en la transportación no lastimarnos.    

-“¡Son todos!” Exclamó uno.       

Dándole unos golpes al camión, este arranco y se puso en marcha. No sé cuantos éramos pero fácil más de una treintena. Había desde niños pequeños, como de unos cinco años, hasta jóvenes de unos 24-25, pero sin duda la mayoría la conformábamos adolescente como de entre 15 y 18 años.  

Tardamos varias horas en el camión. Oíamos bullicio de ciudad en más de una ocasión pero no podíamos pedir auxilio. Las mordazas que nos habían puesto nos impedían gritar. Cuando finalmente se detuvo y las puertas de la caja se abrieron fuimos sacados uno por uno, y llevados a una bonita casa en una loma, en los suburbios de alguna ciudad que no reconocía. La extensa propiedad y la lejanía de la ciudad harían más que imposible que nos escucharan si gritábamos.           

Todos fuimos colocados en una estancia, donde nos desataron y nos quitaron la mordaza. Nos alimentaron y al terminar nos pusieron una mordaza de bola. A media tarde abrieron las puertas permitiendo el ingreso de varios hombres y mujeres que se nos quedaban viendo entre risas, caminando en un pasillo con jaulas a cada lado, observándonos como checándonos a detalle.

Cuando nadie más pasó, dos hombres se llevaron la primera jaula, un chico moreno como de mi edad, a través del pasillo hacia a otra habitación. Entraron y cerraron la puerta. La jaula nunca regresó, los que si regresaron fueron estos mismos tipos por otra jaula, un tipo rubio, con el cual hicieron lo mismo. Una a una, las jaulas fueron llevadas a aquella habitación hasta que llegó el momento en que yo fui llevado.           

-“Jaula número doce!” Dijo un presentador en un escenario mientras era llevado cerca de él.

-“Esta mascota tiene 17 años, todo un semental”. Continuaba diciendo mientras los tipos me ponían sobre una mesa a la vista de toda una multitud que me miraba maravillado.       

-“Vean que hermoso cuerpo tiene este lindo perrito, iniciaremos la subasta con 200 mil”. Dijo mientras golpeaba el borde de la mesa con su mazo       

¿Perro? ¿Acaba de decir que soy un perro? Mi mente estaba en shock, mil cosas pasaban por mi mente que ignoré por completo el hecho que la multitud pujaba por mi, para comprarme.        

-“500 mil a la una… a las dos. Vendido por 500 mil pesos. ¡Al afortunado caballero! Felicidades, pase por su mascota”. Dijo el vendedor mientras la multitud aplaudía y yo salía de mi shock para darme cuenta que acababa de ser vendido.        

Fui subido a una camioneta donde ya había varias jaulas esperando. Tras esperar un rato y algunas jaulas más, partimos. Estaba oscuro, y la camioneta se movía muy rápido. Pese a eso el trayecto fue largo. Todos lloramos durante el trayecto. Llegamos a algún lugar, fuimos bajados de la camioneta y metidos a una casa pequeña en algún lugar muy apartado de todo. Nos llevaron hasta una habitación donde había un tipo y una mesa grande.    


-“Aquí está el material, ya sabes lo que el cliente quiere”. Dijo el tipo que nos había comprado en la subasta

-“Empezaré a trabajar ahora mismo”. Le contesto el otro mientras se ponía una bata blanca.  
-“Te los dejo entonces, volveré por la mercancía en unos días”. Agregó nuestro comprador.   
-“Yo me encargo” Le contesto nuevamente aquel hombre..  

Aquel tipo estrechó su mano para inmediatamente salir de la casa.

-“Que buenos perritos me trajo ahora, lástima que deba convertirlos en perras”. Nos dijo a todos mientras se reía.          

Con ayuda de dos asistentes a su lado, primero tomaron la jaula de los niños la abrieron y sacaron a uno quien no dejaba de patalear. Al quitarle la mordaza de su boca empezó a gritar, llorando y pidiendo por su mamá.      

-“Grita lo que quieras cachorro, nadie te escuchara”. Dijo aquel tipo mientras se reía.  

Tomaron al niño y lo colocaron sobre la mesa, sujetándolo con fuerza mientras ponían una mascarilla sobre su nariz y boca.        

-“Respira hondo, vamos, eso”. Dijo el hombre.           

Poco a poco los movimientos del niño se empezaron a tornar lentos hasta que finalmente quedó dormido. Uno de los asistentes tomó una videocámara y empezó a grabar todo lo que pasaría. El tipo acomodo primero el collar del niño, haciendo que la placa se viera en el vídeo, nunca se lo quitó. Luego tomó un bisturí y lentamente hizo un corte en los huevitos del niño. Sacando los testículos del escroto de aquel niño los cortó hasta dejarlo castrado. Los otros muchachos y yo sacudíamos nuestras jaulas intentando zafarnos para salvar a aquel niño, pero fue imposible.          

Terminando de castrarlo la cirugía continúo. Lentamente cortó la piel del pene desde su base hasta la punta dejándolo expuesto. Nosotros no podíamos hacer nada más que mirar atónitos mientras la hombría de aquel inocente era arrebatada. Tras dos horas de cirugía donde antes había un pene ahora había una cavidad similar a una vagina.      

-“El siguiente paciente por favor”. Dijo el maldito degenerado.      

Tomando al otro niño, repitió de principio a fin todo el procedimiento. Ahora entendí todo. Entendía por qué decían que querían perras en lugar de perros. Ese era nuestro destino.
Nos querían como juguetes sexuales anormales.         

Al terminar con el otro niño, uno de los asistentes lo cargo hasta la jaula donde se encontraba su otro hermano. Porque hasta eso, nunca dejaron de meternos en la jaula, de tratarnos como unos viles animales.

-“Que lindas quedaron estás cachorritas”. Decía mientras su risa y la de sus ayudantes inundaban la habitación.

Salieron un rato, y tras un par de horas volvieron y sacaron de la jaula al chico con el que nos regresamos a ver en la camioneta al principio. Solo volteó a verme llorando. Intentaba escapar de los ayudantes de aquel médico sádico, pero estaba débil por la mañana alimentación que habíamos recibido. Al igual que los pequeños fue forzado a dormir por la anestesia y posteriormente todo rastro de virilidad que poseía desapareció, dando lugar a una vagina. 

Al acabar con él se acercaron a mi jaula, me sacaron de ella y aunque logré golpear a uno de mis captores otro logro someterme. Forzándome a subir a esa mesa, peleando por evitar respirar aquel gas, pero todo fue inútil. Lentamente mi cuerpo se fue entumeciendo y mi conciencia se perdió poco a poco.          

Al despertar un dolor muy agudo me oprimía en la entrepierna, sollozos y gritos se oían en la habitación. Al voltear a ver a la jaula vecina podía ver a uno de los muchachos gritar maldiciones mientras tocaba su parte baja, la cual ya no tenía nada. Al otro lado los niños decían que les dolía mucho y lloraban. Fue entonces que me toqué, y en efecto, había desaparecido. Mis huevos y mi pene ya no estaban. Solo podía sentir un hueco y una sonda saliendo de él. Lo único que hice fue llorar mientras gritaba de dolor y rabia.           

Han pasado varios meses ya. Mi nombre actual es Rocko y soy un perro mascota acompañante. En el prostíbulo donde me han mantenido mi tarea es complacer en todos sus caprichos a mi amo. Me han prohibido usar ropa, solo debo usar mi collar. Los clientes me adoptan (compran) por días, semanas o incluso un par de meses. El collar en mi cuello no se puede quitar. Para evitar escapar del prostíbulo le dicen a los clientes que me deben encadenar. Igual tengo insertado un chip que si me lograra escapar me encontrarían en un par de minutos, así que ya no hago el mínimo intento de hacerlo.

Ya estoy acostumbrado a tantas cosas; que me penetren por el culo, la vagina o la boca, ya sean humanos, perros u otros animales. Ha habido amos que solo me han dado de comer comida para perro así que me he llegado a acostumbrar. Uno, el otro día me llevo a una playa nudista con una correa, permitiendo que todo el mundo me viera. Mi vida ahora es ser una mascota, no tengo ninguna preocupación más.      

Al final de todo no es tan malo. (?)




Historia Original Aquí.




Autor: Zekyasha       Adaptador: DarkSoul

EUNUCO EGIPCIO

Estaba dirigiendo un pequeño grupo de soldados. Nuestro propósito era atacar al general enemigo, con un ataque por la retaguardia. Habíamos evitado una colina y nos habíamos metido en un estrecho pasadizo, que emergía cerca de su cuartel principal. Estábamos cerca de usar nuestros arcos para intentar matar al general cuando nos encontramos delante de una unidad de caballería, que estaban alimentando a sus caballos antes de volver a la batalla......


EUNUCO EGIPCIO
Estaba dirigiendo un pequeño grupo de soldados. Nuestro propósito era atacar al general enemigo, con un ataque por la retaguardia. Habíamos evitado una colina y nos habíamos metido en un estrecho pasadizo, que emergía cerca de su cuartel principal. Estábamos cerca de usar nuestros arcos para intentar matar al general cuando nos encontramos delante de una unidad de caballería, que estaban alimentando a sus caballos antes de volver a la batalla.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACION] [ABLACION] [GUERRA] [ESCLAVITUD]



Categoria: Hetero      Autor: Beynazura





Estaba dirigiendo un pequeño grupo de soldados. Nuestro propósito era atacar al general enemigo, con un ataque por la retaguardia. Habíamos evitado una colina y nos habíamos metido en un estrecho pasadizo, que emergía cerca de su cuartel principal. Estábamos cerca de usar nuestros arcos para intentar matar al general cuando nos encontramos delante de una unidad de caballería, que estaban alimentando a sus caballos antes de volver a la batalla.

Cambiamos nuestro camino, pero uno de ellos nos vio, por lo que no tuvimos más remedio que entablar batalla, pero el lugar no estaba a nuestro favor, o por supuesto que matamos a muchos de ellos antes de llegar a nosotros, y rápidamente los caballos estaban pisoteándonos, cuando recibí un corte de espada a través de mi hombro. De algún modo la hoja se rompió así que la hoja se mantuvo en la herida. Finalmente, la unidad de caballería se alejó de nosotros y descubrí que la mayoría de mis hombres perecieron en el ataque. Intentamos continuar nuestra misión, pero como fuimos descubiertos, una nueva unidad vino a nosotros. Me desplomé después de ser golpeado por una flecha en la próxima batalla.

Cuando me despierto, estaba atado en una cama.

-“Tu hombro ha sido curado del corte de la espada como por la flecha” Dijo el hombre que estaba junto a mí.
-¿Dónde estoy?

-“Ha perdido la batalla, eres prisionero, pero tu bravura se ha reconocido”.
-“¡Así que!”
-“Tendrás el cuidado que se reservan para los oficiales superior”. Dijo el hombre.

Una mujer vino, y le contó algo al hombre.

-“Vassilia quiere saber si puedes caminar un poco, así que estarás desatado, pero no intentes escapar" Dijo el hombre.

La mujer me sonrió. Pude levantarme pero fue difícil.

-“Has perdido muchas de tus fuerzas viriles”. Dijo ella.

No entendí lo que significaba. Pero Vassilia vino a mí y me ayudó a caminar alrededor de la tienda. El hombre estaba traduciendo lo que me estaba diciendo.

-“Eres un hombre fuerte. Te lo haré mañana. Será una prueba más que tendrás que pasar. Te darán algo de carne esta noche”. Dijo el hombre.

Al principio no lo entendí. Y mis tobillos fueron esposados ​​a una gran piedra en medio de la tienda.

Al día siguiente por la mañana, el hombre me ayudó a levantarme y me llevó a otra cama. Estaba medio sentado, y mis piernas estaban atadas en cada lado así que mis muslos estaban abiertos y mi pene y huevos expuestos. Tenía las manos atadas a los lados de la cama.

Vassilia me dio algunas hojas para masticar. El hombre se fue. Ella vertió un poco de líquido aceitoso en mi pene y huevos, para comenzar a frotar esa zona. Mi pene de erigió, pero parecía no molestarle. Pero cuando ella vino con una navaja de afeitar comencé a gritar, Pero ella me mostro que ella deseaba solo afeitarme la entrepierna. No tenía otra opción que dejarla hacerlo. Ella me dio más hojas y comenzó a darme una mamada. Como estaba haciendo mucho ruido, ella vino con un pedazo de madera con la que me amordazo, y luego continuó la mamada. Tenía la esperanza de que ella me dejase penetrarla, pero ella sólo me hizo venirme en su boca.

Volvió con un largo palo de madera que enfundó dentro de mi pene. Empecé moverme ansioso y traté de mostrarle que no disfrutaba de eso. Pero su señal me tranquilizó. Pero siguió introduciendo el palo hasta la base de mi pene. Luego amarro un cordón alrededor y lo apretó. Ella aseguró que era para anclar el palo. No podía moverme, no podía gritar, pero tenía un gran dolor. Cuando se detuvo, mi pene se desinflo por lo que no era más grueso que el bastón. Yo estaba sudando pero a ella pareció no importar decir algo y poner su mano en mi vientre.

Ella me dejó así por unos minutos, y volvió con un tazón lleno de brasas resplandecientes. Tomó una espada y la pasó por encima de las brasas y la pasó sobre el cordón cortando tanto el encaje como mi pene. Ella giró el palo y coloco el falo sobre mi vientre. Entonces ella cortó el palo, así que una parte estaba en el palo mientras que la otra estaba todavía en mi entrepierna. Ella aplicó un palo de metal que estaba en las brasas en la base de mi eje cortado. Quitó el cordón y no salió ningún flujo de sangre. Luego aplicó otra barra de metal en mi entrepierna. El dolor me hizo desmayarme.

Me desperté en la cama anterior. El hombre estaba cerca de mí. Explicó que aquello se hacía a todos los prisioneros derrotados. Él me ayudó a caminar fuera de la tienda y mostrarme los carros llenos de penes cortados. Cuando le pregunté en qué me convertiría, me explicó que me venderían como un esclavo, le grité que era bárbaro, me mostró su entrepierna, vi que no tenía pene. Era el esclavo de Vassilia. Vassilia era un doctor que el ejército utilizaba para la castración porque la mayoría de los otros hombres que eran castrados no sobrevivían a menudo. El hombre dijo que si tenía algún problema podría ir ver a Vassilia.

Me incliné rápidamente para usar mi agujero orina.

Unos días más tarde llegó una chica rubia árabe y después de recorrer el campamento me miró.

- "¿Eres el hombre lucho contra una unidad de caballería?"
-¿Lo eres? ¡Supongo que lo soy! Le dije.

Y me fui con ella. Su amo me había comprado, como fue escrito la esclava de metal en mi muñeca.

Yo iba a comandar la sección de seguridad de un harén. Como eunuco se me permitía ir tanto dentro como fuera del harén. Los soldados que mandaría no eran eunucos, por lo que no se les permitía entrar en el harén. Samia había sido secuestrada, debido a su color de cabello, pero como ella luchó para no convertirse en una de las concubinas, ella llegó a ser un eunuco femenino, por lo que se le permitió viajar dentro y fuera del harén también. Estaba trabajando para la seguridad del harén también. Dijo que teníamos que compartir la misma habitación. Lentamente, ella me enseñó su  idioma. Como compartimos la habitación rápidamente vi que su entrepierna estaba cosida cerrándola, como eran la de los eunucos mujeres.

Nos apreciamos inmediatamente y una tarde ella me preguntó cómo me sentía de mi castración. No fue fácil porque todavía tenía deseo, pero era incapaz de darse cuenta de nada. Era lo mismo para ella. Y empezamos a acariciarnos algunos minutos algunas noches. A Samia le gustaba cuando jugaba con su pecho, y me pareció muy agradable cuando jugaba con mi escroto y huevos. Nos tomó cerca de seis meses para encontrar una manera de conseguir un orgasmo. El camino no fue fácil y necesitábamos horas para alcanzar el orgasmo.

Un día, Samia me mostró un cinturón con dildo que había recibido de otro eunuco que estaba a cargo de entregar tales juguetes para las esposas del amo. Ella insistió en penetrarme, diciendo que muchos hombres castrados conseguían placer de ese modo. Al principio fue difícil, pero debo admitir que me gustó. Me avergonzaba, pero Samia me explicó que era normal que ya que no era un hombre, sino un eunuco, y que tenía que aprender los placeres de los eunucos. Ella dijo que le gustaba por el culo también, pero no me lo dijo como para que se lo hiciera. También aprendí a chupar penes de madera. Por supuesto que no habría hecho eso antes de perder mí pene. No sabía si me complacía la cosa por la vergüenza de hacerlo, o si la vergüenza provenía del placer que obtuve. Samia y a mí también nos gustaba ver el semen salir a través de mi agujero de orina.

Un día Samia me ató las manos en la espalda antes de acariciarme, y me llevó cerca del orgasmo, pero se detuvo y mostró un dilido con la me empalo. Me dio vergüenza, pero no tenía otra opción. Me vine con fuerza. Y a partir de entonces usualmente uno de nosotros penetra al otro.

Una noche estaba atado, alguien vino por nosotros porque había una pelea entre dos de las esposas del amo. Fue Elbarán el Eunuco el que le proporcionaba los juguetes a Samia. Me vio atado, y ayudó a Samia a desatarme. Samia y yo separamos a las esposas y las encerramos en la celda del Harem, y nos preparamos para explicar al maestro lo que pasó. Elbarán nos ayudó, ya que era el único testigo. Una vez que el informe estaba listo, Elbaran nos preguntó qué estábamos haciendo. Nos volvimos rojos, pero Samia explicó. Elbaran parecía interesado y me preguntaba si podía mostrarle mis genitales como nunca había visto un Eunuco de guerra antes. Poco a poco terminamos desnudos de nuestros genitales. Samia explicó que solo cosía a diferencia de la mayoría de las hembras eunucos que también pierden el clítoris y los labios.

Elbarán explicó que perdió sus huevos al principio de su pubertad, por lo que su cuerpo se mantuvo cerca al de un niño, con una voz demasiado baja, sin vello, y un pene pequeño que casi nunca estaba duro, pero también tenía una libido muy bajo. Como pedimos todos nos despertamos, y lo vi duro, su eje era todavía pequeño. Le expliqué que mi libido era el mismo, pero que tenía muy pocas maneras de experimentar un orgasmo. Elbarán pidió participar en nuestro juego esa noche, y finalmente me ataron, y me encontré chupando el pequeño pene de Elbaran  Samia estaba acariciando mis huevos. Después de atar a Samia. Elbarán nos sodomizo, aunque su pene no estaba duro y lo suficientemente largo para eso.

Desde aquella noche Elbarán vino a menudo a participar en nuestros juegos. Varias veces me había visto obligado a dejarlos jugar solos, ya que un dolor intenso provenía de mi agujero de orina. Elbarán miraba mi entrepierna con envidia, y estaba imaginando que ya no tenía ningún pene. Estábamos jugando juntos cuando una de las esposas del maestro nos descubrió. A la mañana siguiente el maestro nos pidió que visitáramos nuevamente a Vassilia.

Ella nos explicó que tenía que quitar el eje de Elbarán, los labios de Samia, el clítoris y mis huevos. Estábamos desolados. Pero ella explicó también, que ella podría intentar un experimento para nosotros. Así que nos convenía que Vassillia nos construyera unos labios para enmascarar nuestro orificio de orina, así que nuestra entrepierna sería como la de una mujer. Esto tomaría tiempo, y durante este tiempo Samia tendría su entrepierna libre.

El tiempo que pasamos con Vassillia nuestros juegos fueron mucho mejores ya que Samia ya no era un eunuco. Elbarán trató de penetrarla, y perdió su pene al día siguiente. Los días después de que Vassillia nos construyó algunos labios fueron difíciles, pero ella explicó que estos labios nos ayudarían a evitar el dolor en el agujero de orina que había tenido. Después de que Samia fue procesada, ella parecía feliz, diciendo que ella como nosotros ahora. Pero todos sabíamos que ella era la que más había perdido.

Una vez de regreso a nuestro Amo, Realizamos nuestros juegos de nuevo. Nos llevó más tiempo el orgasmo. Echo de menos el pene de Elbaran, pero era feliz siendo como era. Por supuesto rápidamente nos descubrieron otra vez. El Amo explicó que era suficiente, Nos dijo que nos matarían. Pero Samia no estaba ahí. Aprendimos que ella nos vendió al Amo.

Dos días más tarde, Elbaran y yo teníamos dos penes enormes en nuestros culos. Debíamos ser empalados lentamente. El palo era lo suficientemente grande por lo que tuvimos que estar de pie en las puntas de los pies. Cada vez que aflojábamos el dolor era insoportable.

Un lazo estaba delante de nosotros. Samia vino y se disculpó. A ella le pusieron un lazo alrededor del cuello. Luego, la levantaron lentamente delante de nosotros hasta que las puntas de los pies apenas tocaban el suelo.

Al mediodía, Samia seguía luchando por respirar y Elabarán, que estaba gordo, había puesto el talón en el suelo. La sangre corría por sus pálidas piernas. Yo estaba sobre mis dedos de los pies, pero cerca del agotamiento.

A la caída de la noche, Samia estaba muerta, y Elbaran todavía estaba respirando, pero estaba poco a poco colapsando, Estaba cerca de su muerte. Había aceptado el dolor de poner mi tacón en el suelo; Tuve todavía largas horas de dolor antes entregarme a mi muerte. Debo decir que aprecié mi vida sexual como un eunuco de guerra.




Historia Original Aquí.





Autor: Beynazura       Traductor: DarkSoul

YIMBA ORDEÑADO

El veredicto de la corte era final Yimba de 23 años había pasado los último dos en prisión, por un homicidio imprudencial por conducir en estado de ebriedad, la corte había decidido cero tolerancia con los asesinos al volante alcoholizados por lo que la última apelación y esperanza que tenia de ser liberado y aun mejor evitar el castigo ordenado en primera instancia le fuese revocado, pero nada de eso paso, por el contrario todo fue ratificado, ordenándose que se procediera de inmediato con el castigo tan temido por todos los hombres desde su implementación......


YIMBA ORDEÑADO
El veredicto de la corte era final Yimba de 23 años había pasado los último dos en prisión, por un homicidio imprudencial por conducir en estado de ebriedad, la corte había decidido cero tolerancia con los asesinos al volante alcoholizados por lo que la última apelación y esperanza que tenia de ser liberado y aun mejor evitar el castigo ordenado en primera instancia le fuese revocado, pero nada de eso paso, por el contrario todo fue ratificado, ordenándose que se procediera de inmediato con el castigo tan temido por todos los hombres desde su implementación.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACION] [VAGINOPLAS] [PRISIÓN] [MEDICO]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





El veredicto de la corte era final Yimba de 23 años había pasado los último dos en prisión, por un homicidio imprudencial por conducir en estado de ebriedad, la corte había decidido cero tolerancia con los asesinos al volante alcoholizados por lo que la última apelación y esperanza que tenia de ser liberado y aun mejor evitar el castigo ordenado en primera instancia le fuese revocado, pero nada de eso paso, por el contrario todo fue ratificado, ordenándose que se procediera de inmediato con el castigo tan temido por todos los hombres desde su implementación.

Su abogado y padres trataron de evitar que fuese llevado por los guardias a la clínica pero nada podían hacer, la decisión del tribunal supremo era definitiva, su padre imploro con lagrimas clemencia a la corte pero fue ignorada, durante todo el trayecto Yimba tubo una erección pensando que nunca volvería a tener gozo como hombre e incluso que esa sería su última erección de su vida, lagrimas rodaron por sus mejillas lamentando sus errores, a su mente vino lo vivido con Janus un hombre de 28 años condenado a ocho años de cárcel por asalto que era su compañero de celda.

Janus habia sido desde que fue declarado culpable mi compañero de celda era un chico guapo, sexy y rudo; el mide alrededor de 1.85, moreno claro, delgado pero con músculos, sus brazos y abdomen eran perfectamente marcados; Yimba recordó cuando lo vio por primera vez acostado boca arriba llevando puesto solo una trusa (slip) blanca en el que se marcaba un gran bulto; no pudo evitar mirarlo y escudriñar cada parte de su cuerpo, ver que tenía un poco de sexy bello en su pecho y un hilo de ellos que se perdían en bajo su trusa; intento disimular y parecer lo más normal posible, pero le resultaba difícil al ver sus grandes ojos verdes y su boca carnosa.       

Por su parte Yimba era delgado, blanco, con buena nalgas y con cara de inocente, y desde lejos se veía que era algo gay y por lo tanto era blanco fácil para muchos de la prisión, Yinba recordó como fueron pasando los días y las semanas, a los tres meses su confianza se había transformado en una buena amistad, podíamos pasar horas platicando y riendo, y siempre se veían con unas miradas que decían más de mil palabras.      

Una noche platicaron sobre sexo y le contó sobre sus experiencias que había tenido antes de ingresar a la cárcel, Janus le me confesó que desde entonces no había tenido nada con nadie y que ya no aguantaba las ganas de estar con una chica lo que fue una decepción, para Yimba, Janus quería estar con una chica lo que significaba cero posibilidades para él; y de la nada le dijo:      

-“Aunque tú eres bonito y algo femenino, tienes cara y cuerpo de chica, bueno en gran parte”.  Dijo Janus.

Su afirmación fue tan fuerte que hizo quedar sin palabras a Yimba solo le sonrió, con su rostro totalmente rojo.
           
-“Lo bueno que me debes un gran favor” Dijo Janus.

Para Yimba fue como una corriente eléctrica y sin darle tiempo de ocultarlo se percató de su notoria erección lo que hizo que Janus empezara a reírse a carcajadas, haciendo sentir a Yimba todo un imbécil, llegó la hora de dormir y Yimba se quedo dormido profundamente, cuando más dormido estaba siente una presión en su pecho y abdomen, que le hizo abrir los ojos para darse cuenta de que Janus estaba arriba de él, mirándolo fijamente, sin camisa, con sus ojos inyectados de lujuria.          

-“¿Estás listo para pagar lo que me debes?” Pregunto Janus sin importar si quería o no.           
-"Más que listo para pagarte". Dije Yimba armándose de valor.      

Con sus manos fuertes Janus lo tomó de la cintura y le hizo quedar arriba de él, después lo tomó de la nuca y se llevó rapidez su rostro hacia su cara para darle un beso con mucha pasión, su cuerpo se sentía caliente y su boca sabía a gloria; mientras lo tenía arriba de él besándose, con sus manos empezó a acariciar sus nalgas de Yimba apretándolas con fuerzas, que él aprovecho para moverlas de forma provocativa.

-"Que rico culo tienes Yimba" Dijo Janus

Al tiempo que le dio una nalgada que hizo gemir de placer a Yimba, con sus dos manos Janus le indicó que bajara y con gusto lo hizo, beso a su paso cada parte de su abdomen, lo lambia y disfrutaba de su rico olor, Janus solo se retorcía de placer; cuando baje hasta pelvis se dio cuenta que su trusa contenía una gran erección y se marcaba un gran bulto, no pude más, le quito su trusa y su pene salió disparado hacia su cara pegándole en la frente.

-“¡Santo Dios!” Exclamo Yimba.

Debía de medir entre 22 o 23 centímetros, grueso y con unas venas que se marcaban por todo su tronco, circuncidado con un glande rosado en punta; quedo maravillado con sus ojos brillando al ver esa arma tan grande y potente pese a la tenue luz que entraba por la ventaba con barrotes.          

Sin demora Yimba se engullo todo lo que pudo de ese enorme pene dentro de su boca y solo pudo tragar un poco más de la mitad por lo grueso y grande que era, que hizo lanzar un gemido de macho excitado Janus lo que hizo intentar meter más de su pene a Yimba, pudo más su calentura y termino por tragarse todo su mástil, hasta que su nariz se hundió en la abundante mata de vellos de Janus; quien dio un pequeño grito y suspiros que le hicieron saber que estaba haciendo buen trabajo, Yimba lambia su tronco, metiendo sus huevos dentro de su boca, por un momento agradeció estar en prisión.

Después de varios minutos de estar mamando su hermoso y enorme pene, de gozar con su sabor salado y limpio, Janus los agarró por los hombros y de manera rápida y desesperada lo despojó de su ropa y le hizo recostar boca abajo, quedando su culito a su disposición, Yimba levanto sus nalgas y arqueo su espalda para que se viera más provocador       

Sin darle tiempo de nada Yimba sintió como hundía su cara y su lengua entre sus nalgas para lamber su hoyito, sin poder evitarlo dio un gran gemido de placer que retumbó en las paredes, pero no les importó ser escuchados; él estaba haciendo un trabajo espectacular, hundía su lengua lo más que podía dentro de su ano y hacía círculos dentro de él que le hacían ver el paraíso a Yimba; después empezó a meter un dedo, lo hizo lentamente pero sin detenerse hasta que todo su dedo estuvo dentro de él, empezó a hacer círculos y rozaba su próstata haciendo que se retorciera de placer, después empezó a meter dos dedos y después tres, Yimba estaba en la gloria en ese momento no existía nada más en el mundo más que Janus y él; cuando sacó sus dedos volvió a darle un beso negro para lubricarme más; luego se recostó para hacer subir a Yimba sobre él:

-"Es hora de pagarme". Dijo Janus.        

Yimba sabía lo que tenía que hacer, agarro su pene y lo puse en la entrada de su hoyito que estaba bien lubricado y poco a poco empecé a meter su gran herramienta dentro de él; cuando su glande entró Yimba grito de placer y su ano se contrajo haciendo Janus babeara de placer, quien lo sostenía de la cintura lo que le hizo saber que él tenía el mando, poco a poco empezó a meter el resto de su erección hasta que por fin sus vellos tocaron mis nalgas, Yimba sentía su ano extendido, le dolía pero era más fuerte el placer que estaba sintiendo.         

-“¡Eres una putita de verdad!” Dijo Janus.       
-“Si soy tu putita, toda tuya”. Respondió Yimba.        

Casi de inmediato Janus comenzó a embestirlo fuertemente, ensartando todo su miembro de un solo golpe, sentirlo dentro de él era lo mejor que le había pasado en su vida; de pronto Janus se salió por completo, lo que hizo sentir a Yimba un enorme vacío dentro de él, Janus hizo que se  pusiera boca abajo, para empezó a penetrarlo así, clavando todo su pene de un solo golpe lo que hizo que un gemido se ahogara en Ymba, lo taladraba con fuerza y sin parar, sentía como con cada penetración me habría más y más; de pronto el pene de Yimba empezó a pulsar y supo que estaba por venirse,  sin tocarse, solo con la acción del pene dentro.

Yimba sintió que su vista se nublaba y empezó a correrse de manera abundante, gritando y haciendo que su ano se contrajera, lo que hizo que el pene de Janus tuviera más fricción; al sentir como su ano lo apretaba más no pudo evitar venirse y varios potentes chorros de su sabrosa leche se depositaron dentro del culito de Yimba, que sentía como lo llenaba; Jadenante Janus le dijo al acabar de venirse.

-“Ahora eres toda mía", Dijo Janus.
-"Si soy toda tuya las veces que quieras". Dijo Yimba.          

Luego Janus se salió, aunque Yimba hubiera preferido dormir con su pene dentro de él y nunca sacarlo; con sus dedos Janus agarro un poco de su semen que salía de su aun abierto ano e hizo que Yimba lo lambiera, luego de nuevo una mamada, para terminar con un beso antes de que Janus se fuese dormir a su cama. 

Desde entonces habían sido una pareja feliz, tenían sexo todos los días, lo que hacía su vida fuese más llevadera en la prisión, y hasta se le olvido la condena que pendía sobre él, Yimba fue sacado de sus recuerdos cuando el transporte de la corte se detuvo de súbito para el ser sacado por los guardias y se llevado dentro de un edificio por un pequeña puerta, estaba temblando de miedo no deseaba lo que estaba por pasar se preguntaba si su relación con Janus podría soportar el que fuese despojado de su virilidad para siempre, pero Yimba tuvo poco tiempo para pensar. 

Yimba fue obligado a esperar por cerca de dos horas solo en trusa, donde era notoria su tremenda erección fue conducido por tres guardias a una habitación en donde por fin fue desnudado, ahí, un hombre con cubre bocas, lentes especiales y baba, usando un aparato especial láser depilo todo el área pélvica de Yimba, por todos lados incluido entre sus nalgas, dejando su ano como genitales tan lampiños como el día que nació, luego ese mismo hombre le inyecto algo en su pene para luego hacer lo mismo con sus testículos, que fue algo muy doloroso.

luego fue llevado así desnudo a otra habitación en donde fue obligado a acostarse boca abajo sobre una plancha de cerámica blanca con un agujero, con un anillo de goma por donde fue introducido su aun erecto pene.

Yimba trataba de ser valiente de no demostrar su temor, pero lo cierto es que estaba aterrado, ya con su pene dentro de agujero, sus brazos fueron estirados hacia arribe de su cabeza, para ser asegurado en un extremo de la plancha, sus piernas fueron separadas y también aseguradas en el otro extremo, un hombre con ropas quirúrgicas, tapa bocas y gorro con un estetoscopio colgando de su cuello, abrió un compartimiento debajo de la plancha de cerámica, instantes después Yimba sintió como su duro pene fue manipulado por una mano, que le coloco algo alrededor de su pene.

Luego el hombre se coloco unos guantes de látex, para tomar un pote de lubricante pero no de un lubricante cualquier, sino de uno especial, le abrió las nalgas a Yimba para poner una generosa cantidad de ese lubricante que iba servir además de lubricante en ese momento, como sensibilizador de su ano como paredes internas de su recto para que desde ese momento gozara aun mas al ser penetrado por detrás, luego aquel hombre le inserto por su ano un tubo metálico similar en tamaño y forma al pene de Janus que hizo Yimba sintiera un estremecimiento.

El hombre cuando termino de insertar el tubo, le susurro al oído.

-“Ahora relájate y todo será más rápido, ¡Disfruta mientras puedas!” Le dijo el hombre a Yimba.

Luego presiono uno botones de un panel de control en la pared a un costado de donde estaba Yimba y él sintió como comenzó a ser embestido por aquel tubo, que comenzó no solo a masajear sino a darle pequeñas descargas eléctricas sobre su próstata, al mismo tiempo, Yimba sentía como su pene estuviera siendo masturbado y succionado por una boca, todo su cuerpo se tenso por instinto.

-“AAAHHHHHH” Gimió levemente Yimba de placer.

Por algunos minutos el placer fue genial, Yimba no pudo resistir mucho y se corrió dando una gran alarido de placer.

-“¡Dios me VENGOOOOO!” Grito Yimba.

Fue una de sus eyaculaciones más potentes y copiosas de su vida, viniéndose como nunca antes pero tanto lo que masajeaba su pene como su próstata no se detuvieron, al cabo de unos minutos Yimba de nuevo se volvió a venir.

En el plazo de la próxima hora Yimba se corrió 15 veces, todas de manera copiosa, para el termino de aquella primera hora, todo su cuerpo estaba cubierto y brillaba por la gruesa capa de sudor que lo cubría, continuaba gritando pero ya no de placer sino implorando que acabara aquella tortura.

-“¡CORTEN, YA, POR FAVOR YA NO MÁS!” Gritaba Yimba una y otra vez.

Pero nadie hizo caso de sus ruego aquello duro por dos horas más, hasta que el recipiente que estaba colocado por debajo de su pene quedo lleno de casi un litro de semen, lo único que se le proporciono durante esas tres horas a Yimba fue abundante agua.

Cuando el recipiente estaba casi listo, el hombre que dirigía todo, espero que Yimba se viniera una última vez entre alaridos de dolor para presionar un comando especial en el panel de control y los ojos de Yimba quedaron en blanco cuando las cuchillas cortaron de tajo su pene y huevos anulándolo para el resto de su vida, todo el cuerpo de Yimba se sacudió con violencia por algunos segundos antes de desmayarse por el terrible dolor que sentía.

Para cuando Yimba despertó ya era otro día, lo primero que hizo fue tratar de llevarse sus manos a su entrepierna pero estas estaban amarradas, no fue sino hasta tres días después que se le permitió ver su entrepierna, cuando fue retirado el vendaje, de sus genitales ya no quedaba nada, incluso en ese momento lo que parecía ser una vagina por lo menos por fuera se mostraba en su entrepierna, bien tenia labios vaginales, mayores, menores y hasta lo que parecía ser un clítoris no contaba un agujero más que para evacuar su orina.

Dos días después de descubrir lo que ahora estaba en su entrepierna, Yimba fue devuelto a la prisión y a los brazos de Janus, que no podía creer lo que vio cuando Yimba esa noche se lo mostro, Janus le dijo a un Yimba que lloraba.

-“Bueno por lo menos ahora si eres una puta de verdad”.  Dijo Janus.

Lo que hizo reír a Yimba, esa noche tuvieron sexo, aunque Janus solo lo podía penetrar por detrás y Yimba sintió aun mas placer que antes al ser penetrado por el duro pene de Janus su clímax no fue lo que solía ser, con el tiempo ambos aprendieron a disfrutar de la nueva condición de Yimba.

Janus fue liberado un año antes que Yimba pero le prometió que lo esperaría lo cual hizo ahora ambos viven juntos y disfrutan a su manera de su sexualidad aunque Yimba tiene pesadillas recurrentes sobre que está de nuevo siendo ordeñado brutalmente en aquella clínica que le quito su virilidad para siempre convirtiéndolo en el nulo y putita que será para el resto de sus días.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

XAMADRON

Ximadron no podía hacer nada para ocultar su blanco pene sin circuncidar ya que sus brazos estaban encadenados por sus muñecas a la espalda, un hombre termino por ofrecer una gran suma por él, para luego ser conducido junto a otros esclavos a un enorme palacio, cuyo dueño era el hermano del sultán, tres hombres mucho mayores que Ximadron fueron comprados con él quienes fueron formados para ser revisados luego un hombre negro totalmente desnudo, con un impresionante miembro con poco vello conducía a cada nuevo esclavo hasta un hombre de barba larga pelirroja ......


XAMADRON
Ximadron no podía hacer nada para ocultar su blanco pene sin circuncidar ya que sus brazos estaban encadenados por sus muñecas a la espalda, un hombre termino por ofrecer una gran suma por él, para luego ser conducido junto a otros esclavos a un enorme palacio, cuyo dueño era el hermano del sultán, tres hombres mucho mayores que Ximadron fueron comprados con él quienes fueron formados para ser revisados luego un hombre negro totalmente desnudo, con un impresionante miembro con poco vello conducía a cada nuevo esclavo hasta un hombre de barba larga pelirroja .


[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [ESCLAVITUD]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Duog el fiel guardia real de la casa Aldraní corría por el bosque espeso aquella noche, era seguido de cerca por dos de sus hombres de mayor confianza, que a si vez protegían a un bello adolescente de 14 años rubio de ojos azules y piel muy blanca, huían de la caída de la capital de su país, habían logrado huir por un pasadizo secreto, pero apenas estuvieron fuera de las murallas empezaron a ser perseguidos por el enemigo, tres  de los valientes hombres de Doug ya  habían dado sus vidas para que ellos escaparan hasta ese punto.

De pronto el joven adolescente fue arrojado al suelo por Doug al tiempo que una lluvia de flechas volaron por el aire matando a otro de los protectores del joven príncipe, Doug y su último hombre se enfrascaron en una lucha de espadas el adolescente también saco su espada pero solo para defenderse, no participaba en la acción, Doug fue el último en caer no sin antes acabar con seis enemigos pero eran demasiados, el príncipe trato en ir en su ayuda pero recibió un fuerte golpe que lo dejo sin sentido a merced de sus captores.

Se había ordenado su muerte pero en lugar de eso fue despojado de sus finas ropas y llevado hasta una caravana árabe donde fue vendido como esclavo, para ser llevado lejos de su tierra y dado por muerto Xamadron fue bien alimentado y hasta en cierta manera bien tratado por los comerciantes de esclavos un espécimen como ese adolescente de seguro les iba a dar buenas ganancias una vez que llegaran a su destino, durante meses la caravana avanzo primero por bosques, luego por suelo semi áridos hasta caminar por dunas de arena durante meses bajo el inclemente sol del desierto.

El viaje duro 11 largos meses hasta que por fin la caravana llego a su destino, para ese momento Xamadron ya de 15 años vio por primera vez la magnífica ciudad árabe nunca pensó que pudiera existir algo así en el mundo, su primera noche en aquella magnifica ciudad, fue obligado a dormir encadenado en un sucio calabozo dos días después fue conducido al mercado de esclavos donde antes de subir al pódium donde iba a hacer ofrecido fue desnudado sus rizos dorados sobre su pene hicieron que cuando era vendido todas la miradas estuvieran centradas en sus genitales expuestos.  

Ximadron no podía hacer nada para ocultar su blanco pene sin circuncidar ya que sus brazos estaban encadenados por sus muñecas a la espalda, un hombre termino por ofrecer una gran suma por él, para luego ser conducido junto a otros esclavos a un enorme palacio, cuyo dueño era el hermano del sultán, tres hombres mucho mayores que Ximadron fueron comprados con él quienes fueron formados para ser revisados luego un hombre negro totalmente desnudo, con un impresionante miembro con poco vello conducía a cada nuevo esclavo hasta un hombre de barba larga pelirroja y turbante blanco que observaba a cada hombre por unos segundos.

Luego tomaba su pene o huevos y con un rápido movimiento de una espada curva muy delgada los cortaba, seguido de un escalofriante grito del recién creado eunuco, por lo general el hombre cortado de desmayaba casi enseguida y era arrastrado por el negro hacia un lado para traer a otro hombre, mientras el hombre de la barba, limpiaba la espada, uno a uno los hombres mayores recién comprados fueron cortados y solo quedo Ximadron que fue conducido ante el hombre de la espada completamente encadenado trato de ser valiente pero cuando el hombre tomo su pene con su mano izquierda la fuerza de su piernas se esfumo y cayó de rodillas.

El cortador rio feliz de ver como el adolescente temblaba, el negro solo cruzo los brazos para quedársele viendo con una expresión de enojo, el cortador le dijo entonces al negro.

-“Lleva al pequeño con Yajaira, su excelencia se ha enterado que antes era un príncipe y quiere darle un último placer según su rango antes de que sienta el filo de mi espada”. Dijo el cortador

El negro solo lo miro para luego levantar a Ximadron del suelo lo puso sobre su hombre y se lo llevo por los lujosos corredores hasta una habitación en donde lo dejo sobre un diván a un costado de una amplia pileta de agua caliente.

Antes de marcharse el negro le quito sus cadenas, liberando sus piernas y brazos pero le dejo el collar de hierro en su cuello que indicaba que era aun un esclavo, luego se marcho dejando al adolescente solo sintiéndose aliviado de no haber sido cortado, aunque dado que el negro como el cortador hablaron en árabe no entendió que aun no estaba fuera de peligro, pero en ese momento respiro con alivio de seguir siendo un hombre.

Su tranquilidad duro poco de pronto una puerta se abrió y una mujer entro portando una caja con ella pero lo que llamo la atención de joven y desterrado príncipe es que ella iba completamente desnuda, Ximadron era virgen y nunca antes había visto una mujer completamente desnudo y menos una tan hermosa que debía ser de 16 o 17 años, ella se le quedo mirando por unos segundos antes de bordear la pileta para llegar a donde estaba, cubriéndose sus genitales con sus manos, apenado de ser visto por una mujer completamente desnudo.

La joven le dijo al apenado rubio como atractivo adolescente poniendo una de sus manos entres su pequeños pero redondos senos para indicar que se refería a ella.

-“¡Yajaira!” Dijo ella sonriéndole.

Ximadron entendió que ese era su nombre por lo que respondió de la misma forma poniendo una de sus manos sobre su pecho.

-“Ximadron”. Dijo descubriendo uno de sus testículos al hacerlo.

Los ojos de la bella chica no pudieron evitar mirar la parte descubierta de la masculinidad del adolescente ante ella, Ximadron se percato de inmediato y de nuevo coloco su mano en su entrepierna para cubrir sus genitales de nuevo y su rostro estaba que brillaba de lo rojo que se puso.

Ella dejo la caja que llevaba lo que dejo a la vista de Ximadron la entrepierna de ella que extrañamente no tenía ni un solo vello en comparación de el cuya entrepierna estaba llena de vello púbico dorado, ella se le acerco hasta que sus pezones rosaron el pecho del adolescente que se quedo paralizado sin saber qué hacer, luego sintió como sus senos se aplastaban contra su pecho al tiempo que ella lo besaba en los labios tiernamente, aquel beso rápidamente fue correspondido.

Cuando sus labios se separaron Ximadron se sentía en el paraíso, ella lo tomo de la mano y se lo llevo a la pileta donde ella se sumergió invitando a que él hiciera lo mismo, cosa que no tardo en hacer, el agua estaba tibia justo en una temperatura agradable, el rubio adolescente sumergió su cuerpo en aquellas aguas, mientras la joven comenzó a frotar su cuerpo con esencias que en su vida había olido o usado en sus baños, Xunadron sentía muy rico sentir las suaves manos de aquella belleza sobre su húmeda piel, de repente ella le hizo poner de pie.

Yajaira, se sorprendió al ver el pene del bello rubio en erección, Ximadron trato de cubrir su erección con su mano pero ella se lo impidió, lo tomo con una de sus manos y corrió su prepucio detrás de su glande color rosado, estaba lleno de esmegma ya hacía tiempo que no tomaba un baño, pero ella se lo retiro con cuidado con sus dedos para lavar luego su glande con tanto cuidado que casi hizo venir al adolescente que estaba experimentando sensaciones nunca antes sentidas en su vida, que le eran muy placenteras.

Luego de bañarlo y limpiarlo muy bien, incluso recortar algo de su vello púbico Yajaira le hizo salir de la pileta para secarlo muy bien, luego lo llevo a una diván donde lo hizo sentar, el pene de Ximadron aun continuaba en completa erección, duro como nunca antes, tanto que incluso le dolía un poco, de la punta no dejaba de salir liquido pre seminal que formaba un erótico hilito transparente colgando de la punta de su glande, que ella sacando su lengua se lo fue tragando poco a poco hasta terminar dándole un largo lengüetazo al glande de Ximatron que gimió de placer.

Fue ella la que tomo la iniciativa; lo tomo de la mano que estaba sobre su pierna y la puse sobre su lampiña vagina que hizo sentir a Ximatron por primera vez el calor del sexo de una mujer, después de eso, Ximatron se lanzó de lleno a los placeres de la carne, la besó lujuriosamente mientras introducía sus dedos en su vagina como ella le indico mientras ella masturba su pene duro con su mano bajando hasta sus huevos.  

El pene de Ximatron no era muy grande pero si dura y vigorosa como un roble, Yajaira tenía muchas ganas de chupársela, le apetecía muchísimo, así que fue hacia él y se lo introdujo en la boca por completo, lo que hizo que el adolescente diera un largo gemido y casi se corrió pero ella hábilmente evito que pasara apretando sus huevos con fuerza evitando por medio del dolor que se corriera.

Ella le hizo acostarse sobre el diván y sin sacar su pene de su boca, se puso encima de él para colocarle su entrepierna sobre su boca e indicarle que le lambiera con su lengua su vagina, lo que Ximatron comenzó a hacer sin demora recorría con fruición toda su rajita; lamía con ansia su clítoris mientras con sus dedos friccionaba su vagina; incluso metiendo su lengua lo mas que podía dentro de ella, que la hizo gemir de placer más de una vez.  

Nunca sospecho ella que ese chico virgen pudiese darle tanto placer, él estaba tremendamente excitado; por lo que sabía que en el momento en que la penetrase se correría de la excitación, así que Yajaira no espero mas, deseaba sentir su leche, acercó su pene a su húmeda vagina pasando su glande por los candentes labios de su sexo, rosando la entrada de su vagina, como si un potente aspirador lo hubiese absorbido de golpe, se lo introdujo totalmente dentro de ella.         

Fue el delirio, Yajaira dio un grito de placer y le clavo sus uñas en el diván ella comenzó a moverse a bombear violentamente su pene dentro y fuera de su vagina y en pocos segundos como lo pensó vació su espeso semen lo más hondo que pudo de sus entrañas ayudado por los espasmos que su vagina producía gracias a un salvaje orgasmo que estaba teniendo también en ese momento.        

Durante un largo rato se quedaron inmóviles, con los ojos cerrados, disfrutando de los remanentes del inmenso placer que se habían proporcionado, hasta que poco a poco fueron recuperando la sensación de realidad.       

Él pene de Ximadron continuo dentro de su vagina a pesar de que se iba corrido seguía duro; en ningún momento perdió su firmeza. Ella lo besó, mientras las manos de Ximatron acariciaban sus pequeños senos que eran los más bellos que había conocido, y eso le fue devolviendo vigor al adolescente cuyo pene comenzó a moverse dentro de ella, no paso mucho rato hasta que volvieron a darse sus movimientos rítmicos, solo que esta vez más calmados que la vez anterior.         

Yajaira luego de un rato se tumbó sobre la cama e hizo que Ximatron se pusiera encima ella, que de nuevo la penetro, para seguir moviéndose y abrazándola hasta alcanzar una salvaje excitación; lo que lo hizo alcanzar un acelerado ritmo con ella tumbada bocabajo a él encima golpeando sus nalgas hasta que sus cuerpos, de nueva cuanta estallaron en un descomunal orgasmo que los dejó exhaustos sobre la cama un tiempo indefinible, con una descarga aun mayor por parte de Ximatron en el interior de ella que la hizo sentir como un torrente cálido en su interior.

Continuaron teniendo sexo hasta que ambos se quedaron dormidos agotados por completo Ximatron estaba feliz, pero su ensoñación no duro mucho fue despertado por el negro de antes, que lo encadeno de nuevo, para llevarlo de nuevo frente al hombre de barba pelirroja, de nuevo Ximatron tembló y suplico sin que ninguno de los dos hombres entendiera ni una sola palabra de lo que les decía.

-“Por favor no me corten, no quiero ser un eunuco, estoy seguro que pueden pedir un buen rescate por mí, por favor no me corten”. Dijo  con desesperación Ximatron

Incluso pese a ser un príncipe orgulloso se puso de rodillas para implorar por su virilidad, en verdad no deseaba ser cortado no luego de saber el placer que podía obtener de ellos, hubiese sido mejor ser cortado sin saber que era estar con una mujer, ahora pensar que nunca volvería a sentir aquel placer lo mantenía aterrado suplicando patéticamente ante el hombre que sostenía la espada.

El negro lo levanto y sujeto mientras el cortador tomo su pene y huevos, los cuales estiro con fuerza y antes de que pudiera hacer algo, la espada rasgo el aire y Ximatron sintió una inmediata tremenda punzada en su entrepierna, fue como si mil mulas lo patearan en los huevos.

Bajo la mirada aterrado y vio como la sangra brotaba de su entrepierna, con su pene y huevos que tanto placer le dieron unas horas atrás ahora estaba sangrando en el mano del cortador, luego todo se le volvió negro, se desmayo.

Paso tres días delirando ardiendo en fiebre pero logro sobrevivir, y desde ese momento paso a formar parte de la guardia del harem personal del hermano del sultán, a Yajaira nunca la volvería a ver y siempre en sus sueño se imagina que de nuevo esta con ella gozando de su pene endurecido que ya no tiene bien dentro de su húmeda como apretadita vagina. 


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WONDER DÍA DE CORTE

Wonder de 30 años era un esclavo a tiempo complete de un cruel amo, desde los 25 años, siempre sometido a toda clase de torturas, lo que le encantaba pero la llegada de un esclavo más joven como atractivo hizo tomar a su amo una cruel decisión, le dijo a Wonder aquella noche......


WONDER DÍA DE CORTE
Wonder de 30 años era un esclavo a tiempo complete de un cruel amo, desde los 25 años, siempre sometido a toda clase de torturas, lo que le encantaba pero la llegada de un esclavo más joven como atractivo hizo tomar a su amo una cruel decisión, le dijo a Wonder aquella noche.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [DOMINACION] [TORTURA] [CBT]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Wonder de 30 años era un esclavo a tiempo complete de un cruel amo, desde los 25 años, siempre sometido a toda clase de torturas, lo que le encantaba pero la llegada de un esclavo más joven como atractivo hizo tomar a su amo una cruel decisión, le dijo a Wonder aquella noche.

-“Si quieres permanecer a mi lado debo hacerte un eunuco perro, ¡sino aceptas bueno ahí está la puerta!” Dijo Su Amo.

Aquellas palabras hicieron helar la sangre a Wonder, lo había abandonado todo por su Amo, trabajo, amigos, familia, no deseaba irse de su lado, por lo que sin demora se arrodillo frente a su Amo y le dijo.

-“Amo, córteme, máteme o lo que quiera pero no me pida irme de su lado”. Dijo Wonder aterrado.

Su amo solo asintió con una gran sonrisa malévola en su rostro para luego llevárselo a gatas arrastrándolo de su collar hasta una de las habitaciones de la casa, Wonder estaba desnudo con todo el cuerpo completamente depilado, ni siquiera su cabello o cejas quedaban en su cuerpo, todo vellos, fue depilado con laser varias años atrás, por lo que cuerpo era lampiño por completo.

Wonder tenía buen cuerpo aun atlético de nalgas abultadas y culito aun cerradito pese a haber sido penetrado por el culo infinidad de veces, sus huevos eran grandes casi siempre en un estado permanente de hinchazón por las torturas a las que eran sometidos constantemente, pero al que Wonder termino por acostumbrarse, su pene grueso más que largo siempre respondía rápidamente a cualquier estimulo ya fuese placentero o doloroso, era una experto mamador lo que volvía muy feliz a su Amo, también era muy tolerante al dolor y la humillación a las que ya estaba habituado.

Su Amo le hizo arrodillar frente a él se saco su masivo pene de 27 cm ya duro y agarro la cabeza de Wonder inclino su pelvis hacía adelante, para hacer que su esclavo se tragase su enorme pene, una, dos, tres veces, cada vez con más intensidad se lo metía. A la tercera, Wonder tosió y se atragantó, echándose hacia atrás para sacar aquel trozo de carne de su boca.         

Su Amo algo enfadado le agarro su cabeza y le soltó una cachetada en la mejilla. Sujetándole, acercó su cara a la suya y le dijo “más vale que me des el placer que un macho se merece o juro que te echare de mi vida, ¡perro!”

-“Los putos están para dar placer a los machos... y tu era mi puto”. Añadió el Amo de Wonder.

Su Amo rió, le metió su pene de nuevo en la boca y empezó a bombear. Y mientras que disfrutaba de nuevo de la mamada que Wonder le deba le dijo.

-“¿Te acuerdas al principio cuando te resistías perro?… Pero ves como tenía razón, eres una puta… me vas a agradecer toda la vida que te corte tus inútiles huevos ya verás cómo me lo vas a agradecer”. Dijo su amo.         

Su amo lo miró con una sonrisa retorcida, Wonder se atragantaba pero no podía sacarse su pene ya que tenía la cabeza bien sujetada, sintiendo como el glande de su Amo le raspaba su garganta, cuando su pene daba indicios de quererse correr su Amo se la saco de su boca, lo que fue un verdadero alivio para Wonder.

Su amole hizo ponerse de pie, casi de inmediato, le ordeno inclinarse y colocar sus manos detrás de sus piernas, lo que Wonder hizo sin demora, su Amo le coloco grilletes de cuero negro en sus tobillos que quedaron bien sujetados unidos.

Lo mismo hizo con sus muñecas que quedaron cruzadas, luego coloco un apretado anillo negro en la base del pene en erección de Wonder como también den lo alto de su escroto, dejando sus dos huevos bien definidos en su enrojecido escroto, una cadena unía el anillo en sus huevos con las muñecas y tobillo lo que hacía que Wonder se pudiera incorporar sin que sintiera un enorme dolor, sus nalgas quedaron expuestas, abiertas dando una excelente vista de su limpio y blanco ano a su amo que fue por un látigo de tres puntas.

Wonder aun respiraba agitadamente cuando su Amo tomo la cadena que unía sus huevos a sus manos, tiró de la cadena hacia él, arrastrando el escroto de Wonder hacia atrás para quedar bajo sus nalgas, para de nuevo tirar hacia él, los huevos y pene de Wonder rebotaron libremente luego fueron atrapados de nuevo por su mano que tiro de ellos sucesivamente varias veces Wonder trató de permanecer estoico, gruñendo mientras sus huevos eran estirados y soltados, pero pronto comenzó a gemir de dolor.

Pronto el áspero látigo de tres puntas comenzó a azotar sus nalgas, los golpes llegaron a alcanzar los órganos genitales dañados de Wonder que se sacudía de dolor pero también de placer Su amo no era gentil para cada golpe era incluso más violente que el anterior, su amo no dejo de azotar sus nalgas hasta que quedaron completamente rojas, marcadas y ardiendo fuertemente, el rostro de Wonder estaba todo mojado de sus lagrimas y sudor, de pronto casi inmediatamente después que termino de azotarlo sintió como su Amo le metió un dedo por su ano provocando un grito por parte de Wonder.

Su amo extrajo su dedo para ir a tomar un soplete regreso y se inclinó para aplicar tranquilamente la llama a los huevos de Wonder, la llama quemo la piel hasta que la piel quedo súper enrojecida. El olor era atroz y los gritos que daba Wonder, con los ojos llenos de terror eran intensos, Su amo no solo pasaba la llama sobre sus testículos y lo alto del pene donde el escroto se unió al eje sino por todo su pene hasta su glande haciendo temblar y tener espasmos de dolor a Wonder, aquello era algo que su sumiso esclavo nunca antes había experimentado.

Dejando el soplete a un lado le abrió sus nalgas a Wonder que se sacudió de dolor, para comenzar a pasar su hinchado glande que era muy grande de arriba abajo entre sus nalgas humedeciendo su ano,  de su líquido pre seminal a modo de lubricante, para luego de unos minutos hacer presión sobre su esfínter que sin resistencia alguna dejo pasar al endurecido intruso, su glande se introdujo por completo sin mayor problema haciendo gemid de place a su Amo. 

-"AAAAAAHH". Salió de la boca de su Amo.

No paso mucho rato hasta que su Amo empezó a introducir y sacar su pene ligeramente, cada vez que la metía un gemido salía de su boca y no abría los ojos, haciendo contraer el cuerpo de Wonder con cada embestí, sintiendo como la pelvis de su Amo chocaba con sus enrojecida nalgas con violencia.

Sus acometidas se hicieron a cada instante más rápido y sus gemidos como gritos de dolor siguieron sincronizados con sus movimientos, era demasiado para Wonder que sentía como su Amo tomaba impulso para aumentar sus embestidas, el dolor había bajado y gritaba por gran rato hasta que Wonder empezó a sentir como se levantaba su pene con firmeza, eso excito aun más a su Amo que lo penetro como poseído por unos instantes hasta que se salió de mi culo.      

Dejando a Wonder con la respiración acelerada, con todo su cuerpo con una capa de sudor por todo su cuerpo y su ano palpitando como fruto del aguante y potencia de su Amo que se separo por un instante de Wonder, al cabo de unos segundos su Amo volvió al ataque pero con más calma, metía y sacaba por completo su pene de su adolorido culo y se mantuvo así por un rato hasta que se fastidio y comenzó a darle como al inicio corto y fuerte que hizo que Wonder empezara a gemir de nuevo al ritmo de sus movimientos.          

Wonder estaba agotado, sediento y aunque por instante pensó en suplicarle a su Amo que se detuviera, su pene erguido por completo parecía estallar, las gotas de líquido pre seminal goteaban  de su palpitante pene enrojecido los grandes gemidos de su amo hacían estremecer a Wonder, las gotas de sudor de su Amo bañaban sus piernas pero el ritmo nunca volvió a ser lento, el seguía como loco hasta que con su mano derecha tomo su pene y empezó a subir y a bajar muy rápido masturbando a Wonder, solo bastaron tres movimientos para terminar abundantemente sobre sus piernas y abdomen, sentía como su culo apretó el pene de su Amo deseando sentir la leche de su Amo en su culo. 

Su Amo acelero sus embistes que era brutales, los gritos se hicieron presentes, con Wonder sintiendo que estaba siendo destripado por la palpitante erección de su Amo hasta que de pronto sintió como se estremecía sobre él, lo escucho dar un gran alarido de placer al tiempo que sentía humedecer más de lo normal el interior de sus entrañas, su amo dejo de moverse y al cabo de unos segundos saco su pene aun chorreando semen de su culo que quedo abierto, Wonder sentía como si se hubiese cagado.
  
Su Amo se marcho dejando a Wonder en aquella incómoda posición con su Ano palpitando bien abierto que pronto comenzó a expulsa toda la leche que su Amo deposito en el interior de sus entrañas, pasaron varias horas en las que Wonder solo sentía el ardor de su nalgas, huevos, pene y ano, deseando que su amo volviera, lo que sucedió tres horas después pero lo hizo con un cuchillo curvo cuya hoja muy afilada brillaba de lo caliente que estaba.

Wonder se estremeció cuando su Amo tomo sus hinchados huevos, y coloco la ardiente hoja sobre su sensible piel, por unos segundos sintió como la afilada hoja quemaba su escroto hasta que su amo de un solo movimiento lo castro, todo el cuerpo de Wonder se estremeció cuando su escroto con sus huevos cayeron en la mano de su Amo cercenados de su cuerpo, su pene endurecido disparo los que serian los últimos dos chorros de semen de toda su vida restante, mientras todo su cuerpo se convulsionaba de dolor.

Wonder no había dejado de convulsionar cuando su Amo tomo su pene y se lo cerceno igualmente de rápido que su escroto, anulándolo por completo, la sangre y semen escurrían por su piernas y poco después su orina, al cabo de unos segundos Wonder se derrumbo al perder la fuerza en sus piernas y poco antes de perder el sentido escucho a su amo decirle.

-“Bienvenido de nuevo a mi servicio como eunuco Wonder”. Dijo Su Amo.

Han pasado dos años desde eso, Wonder sirve aun a su Amo pero no hay noche dentro de la jaula donde duerme que no recuerde aquella magnifico día en donde gozo como nunca antes y por última vez aun con sus genitales cuando fue anulado por su Amo. 



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

WAM Y SONIA

Sonia de 37 años era una mujer Madura, soltera y rica, era una dominatrix, le gustaba tener el control de los hombres a su alrededor y también disfrutaba de una Buena castración, hasta ese día había despojado de su virilidad a seis hombres, siempre disfrutando de excelentes orgasmos al momento de cortarlos aquella tarde en su terraza elevada de su mansión junto al mar, en toples observaba a lo lejos los vellos cuerpos sobre la arena, uno en particular llamo su atención, era un joven de unos 25 o 27 años , de cuerpo atlético y buen paquete al frente de su ajustado bañador ......


WAM Y SONIA
Sonia de 37 años era una mujer Madura, soltera y rica, era una dominatrix, le gustaba tener el control de los hombres a su alrededor y también disfrutaba de una Buena castración, hasta ese día había despojado de su virilidad a seis hombres, siempre disfrutando de excelentes orgasmos al momento de cortarlos aquella tarde en su terraza elevada de su mansión junto al mar, en toples observaba a lo lejos los vellos cuerpos sobre la arena, uno en particular llamo su atención, era un joven de unos 25 o 27 años , de cuerpo atlético y buen paquete al frente de su ajustado bañador.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [BALLBUSTING] [FEMDOM] [CBT] [SECUESTRO]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Sonia de 37 años era una mujer Madura, soltera y rica, era una dominatrix, le gustaba tener el control de los hombres a su alrededor y también disfrutaba de una Buena castración, hasta ese día había despojado de su virilidad a seis hombres, siempre disfrutando de excelentes orgasmos al momento de cortarlos aquella tarde en su terraza elevada de su mansión junto al mar, en toples observaba a lo lejos los vellos cuerpos sobre la arena, uno en particular llamo su atención, era un joven de unos 25 o 27 años , de cuerpo atlético y buen paquete al frente de su ajustado bañador tipo slip (trusa).

Sonia se mojo los labios al estremecerse con un orgasmo, el interior de su vagina se humedeció de solo pensar en despojar de ese buen espécimen de hombre de su virilidad, no lo dudo, llamo a Juana y le señalo al hombre, Sonia solo dijo.

-“¡Lo quiero!” Dijo Sonia.

Juana era su ama de llaves, confidente y cómplice en cualquier actividad nada licita que ella deseara llevar a cabo, Juana solo asintió con la cabeza y se marcho, ante una sonrisa de Sonia que ya estaba jugando con su empapado clítoris.

Esa misma noche luego de tomar un refrescante baño Sonia, llamo a Juana para preguntar por su encargo, Juana sumisamente le informo al respecto.

-“Esta en el sótano mi señora listo para lo que disponga”. Dijo Juana, en su diminuto traje de Maid.

Sonia solo sonrió con malicia al escuchar sus palabras, pero luego le dijo con tono de voz que denotaba su curiosidad.

-“Vamos Juana, solo los hechos cuéntame los detalles que de seguro me harán mojar” Dijo Sonia.
-“Si mi señora”. Respondió Juana.

¡Mi señora! Comenzó Juana su relato, luego de su mandato y que se fue de compras, me coloque el bikini blanco que me hizo el honor de regalar el verano pasado ese diminuto cuya parte de abajo se pierde entre mis nalgas.

-“A ya recuerdo ese que contrasta mucho con el color de tu piel y que no deja nada a la imaginación” Dijo Sonia interrumpiendo.

-“Ese mismo mi Señora”. Confirmo Juana.

Me tape con una toalla y fui en busca del joven que me señalo, al llegar a la playa aun estaba ahí, pero estaba por irse, sus amigos al parecer ya se habían ido unos minutos más y no lo encontraba de inmediato comencé mi coqueteo descarado que hizo que se fijara en mí.

-“¿Me imagino que no hubo problema alguno para seducirlo?” Pregunto Sonia.
-“Es correcto mi Señora”. Respondió Juana.

-“Él me agarro de la cintura y me metió toda su lengua en mi boca, mientras deslizaba su mano a mis nalgas”. Dijo Juana.

-“Me imagino estar en esa situación similar, disfrutando de las atenciones de ese semental” Dijo Sonia.

Juana continuó con su relato.

-“Me dijo al oído que me quería comerme completita mientras pasaba sus manos por mis nalgas y nos besábamos como si fuéramos novios, no tardamos en estar en mi habitación me desabrochó mi sujetador para dejar mis senos al descubierto mientras él se veía atónito frente a mí se quito su bañador su pene se veía cada vez más grande nos tumbamos en la cama ya completamente excitados y deje me hiciera lo que deseara seguíamos besándonos cuando de un pronto hizo a un lado mi bikini para masturbarme por un par de minutos hasta que sin más demora me la metió en mi rajita”.

-“Vaya si que te diviertes Juana”. Dijo Sonia.

Juana continuó con su relato.

-“Su pene era gruesa no tan largo se coloco encima de mí, se movía un montón mientras me mantenía mis piernas abiertas mientras recibía sus embestidas una tras otra mientras gemía y gemía porque me estaba penetrando como nadie, solo gemía ahhhhh ahhhhh ahhhhh siiiiiii siiiii asiiiiii asiiiiii papiiiii le decía a él, me siguió penetrando mi rajita”. 

-“Eres toda una puta Juana”. Dijo Sonia.

Juana continuó.

-“Estaba toda sudada y el encima mío penetrándome riquísimo, cambiamos de posición, nos movíamos de placer mientras sonaban nuestras piernas mientras seguía embistiéndome, gemía de placer, ¡debo confesar que el chico sabe cómo moverse!, luego me coloco boca abajo y me metió  dos dedos en mi vagina que comenzó a mover muy fuertemente estaba empapada enseguida me vine él se rio, de lo caliente solté algunos gemidos ¡ahhhh ahhhhh ahhhh¡ de nuevo me volvió a penetrar con más fuerza aún, sentía como sus huevos chocaban con mis nalgas”.

-“De oírte contar eso ya se me antojo probarlo, aunque creo que el chico ya no será capaz de volver a tener o dar tanto placer luego que acabe con él”. Dijo Sonia riendo malévolamente.

Juana continuó con su historia.

-“Por ultimo me hizo hacerle una mamada, tome su palpitante pene con su mano y me la empezó a meter, no podía parar de metérmela en mi boca, lamerla y chuparla, sus gemidos eran guturales en verdad gozo de mi lengua, se vino en mis tetas al final entre jadeos, lanzando cuatro poderoso chorros de su espesa leche, cuando acabo de venirse nos besamos como unos locos en la boca, para luego empezar a lamer mis pezones como loco, limpiando su propia leche que me hizo probar de nuevo me hizo gemir ahhhhh siiiiii ahhhhhhh siiiii”.

-“Estaba por penetrarme de nuevo cuando lo inyecte en el cuelo y se desplomo sobre mi”. Concluyo Juana.

-“¿Eso fue todo Juana?” Pregunto Sonia.
-“Si, mi Señora, eso fue todo”. Respondió Juana.
-“¡Muy buen trabajo como siempre!” Dijo Sonia sonriendo.
-“Gracias mi señora, fue un placer como siempre”. Dijo Sonia con una sonrisa picara en su rostro.

Una hora más tarde, Sonia vistiendo un pantalón de cuero color negro, una blusa ombliguera, también de cuero negro con un generoso escote y zapatos de tacón altos también negros, apareció donde estaba el chico que según Juana se llamaba Wam un nombre raro, según Juana significaba “gentil”, el cabello de Sonia teñido de pelirrojo estaba suelto, llegándola a media espalda, Wam se inquieto al oír acercarse a alguien, los zapatos de Sonia resonaban en el suelo de ladrillos cerámicos.

-“¿Quien está ahí?, ¡Suéltenme, no tengo dinero!, !Vamos responda¡” Dijo Wam.

Sonia se quedo admirando el bello cuerpo masculino de aquel joven hombre, completamente desnudo ante ella, no la podía ver, le colocaron un antifaz negro sobre los ojos que le tapaba la visión estaba contra una pared, grilletes en sus muñecas y tobillos sujetados a la pared con cadenas lo mantenían en aquel lugar, un collar también fue colocado en su cuello, que también estaba sujetado con cadenas a la pared.

Sonia dirigió su mirada, a su zona genital, su pene colgaba sin vida sobre sus dos huevos, el vello púbico era escaso, apenas un pequeño mechón que hacia lucir su cuerpo lampiño muy sexy, lo que hizo que el interior de la vagina de Sonia comenzara a humedecerse.

-“¡MALDITA SEA CONTESTEN! ¿QUÉ ES LO QUE QUIEREN DE MÍ?” Grito Wam.

Fue entonces que Sonia que lo tomo de su barbilla, la que apretó con fuerza, que hizo que el joven guardara silencio, por un par de segundos se hizo un silencio tenso para Wam aquello fue eterno, antes de escuchar la voz de Sonia decirle al oído.

-“¡Deseo tu virilidad!” Dijo Sonia.

Aquellas palabras, sorprendieron como alarmaron a Wam, cuyas piernas estaban ligeramente abiertas, Sonia llevaba con ella un rollo de una cuerda muy fina pero resistente, con la que de inmediato dio varias vueltas en la base de sus huevos y pene que antes de que terminara de dar las vueltas ya estaba en completa erección, Sonia solo sonrió al ver su pene hinchado al máximo, con sus venas bien saltonas y marcadas por su endurecido tronco, luego se retito uno pasos.

-“¿Qué pasa?, ¿qué me hacen?” Dijo Wam.

Instantes antes de que recibiera la primer brutal patada en sus huevos por parte de Sonia, que lo hicieron retorcerse de dolor, sus rodillas se doblaron e intento caer su cuerpo al suelo, paro el collar en su cuello se lo impidió, Wam tuvo que sacar fuerzas de flaqueza para no morir ahorcado, su cuerpo aun sentía los efectos de aquella dolorosa primer patada cuando una segunda se sucedió, seguida casi al instante de una tercera, cuarta, quinta… hasta que Wam perdió la cuenta, ya ni gritaba, solo se retorcía y trataba de no caer.

La serie de patadas, puñetazos, apretones, descargas eléctricas con un teaser, sobre sus huevos y pene duraron horas quizás tres pero para Wam parecieron muchas más, para cuando Sonia se detuvo, los huevos de Wam estaba visiblemente muy hinchados, fue entonces que lo dejo descansar unos minutos mientras ella iba por una de sus herramientas favoritas, una llave perica (de esas que tienen un engranaje para abrir y cerrar), la cual fue modificada para que pudiera hacerlo gracias a una pequeña manivela, con ella regreso a donde estaba Wam, se puso de cuclillas frente a él y coloco las mandíbulas de la herramienta sobre su testículo izquierdo. 

El cuerpo de Wam se sacudió cuando las mandíbulas, apresaron su testículo hinchado, Sonia comenzó a darle vuelta a la manivela hasta que la presión sobre el testículo por parte de las acanaladas mandíbulas planas de la herramienta ya ejercía, una gran presión sobre él, Wam comenzó a convulsionar y a suplicar.

-“No, NO, NO MAS, ¡POR FAVOR!” Gritaba suplicando Wam.

Sonia no tuve piedad estaba disfrutando de sobre manera todo aquello, sentir como la virilidad de ese hombre estaba siendo destruida por ella, ya le había provocado dos fuertes orgasmos, podía sentir los flujos de su vagina empapar su tanga.

Dejo descansar un momento a Wam para quitarse toda su ropa y quedar desnuda, los flujos comenzaron a resbalar por sus piernas mientras ella continuo apretando las mandíbulas sobre el testículo de Wam, pasaron 20 infernales minutos para Wan antes de que su testículo no soportara más dolor y estallara dentro de su escroto, aquello fue infernal, el dolor casi hizo que quebrara los dientes de lo fuerte que apretó la mandíbula dando posteriormente un gran alarido de dolor, Sonia sin compasión y sin esperar a que cuerpo dejase de sacudirse coloco las mandíbulas en su testículo restante.

-“¡NOOOOOO POR FAVOR NOOOOO!” Grito aterrado Wam cuando sintió a Sonia mover la herramienta a su otro testículo, sin percatarse que era el único que le quedaba aun entero y funciona.

-“¿Listo para ser un eunuco?” Dijo Sonia.
-“NOOOOO, POR FA…” Trato de decir Wam, pero fue interrumpido.

Sonia apretó su testículo con fuerza con la herramienta, dado que estaba muy hinchado aquel apretón le causo un terrible dolor a Wam que tuvo que lanzar un poderoso alarido de dolor, Sonia sin contemplación siguió girando la manivela hasta que el testículo restante de Wam exploto como su gemelo.

-“PLOP” Se escucho cuando exploto el testículo de Wam.

-“AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHGGWW” Grito Wam.

De su pene salieron disparados tres fuertes como grandes chorros de su semen que fueron a impactar en el rosto como entre las tetas de Sonia, que con un dedo recogió algo del semen y se lo llevo a la boca para luego exclamar.

-“¡Muy sabrosa leche!” Dijo Sonia.

Wam aun se convulsionaba de dolor cuando Sonia ya armada con una tijera tipo para podar arbustos de jardinería, coloco las afiladas hojas debajo del escroto deforme de Wam, que sintió las frías hojas, intento suplicar de nuevo.

-“AAAHGGG POOT POT, FAVVET”. Balbuceo Wam.

Pero Sonia simplemente, cerró con todas sus fuerzas las afiladas cuchillas y el pene con el escroto conteniendo los huevos hechos puré de Wam cayeron al suelo, Wam, se sacudió por unos minutos y se desmayo, a Sonia no le importo que se estuviera ahorcando por el collar en su cuello, simplemente tomo los genitales cortados y se los llevo ya en la casa le dijo a ama de llaves.

-“Juana encárgate del cuerpo y pon estos en mi sala personal de trofeos”. Dijo Sonia.

-“Si mi Señora”. Dijo Juana.

Quien tomo los genitales sangrando de fueron alguna vez de Wam y los coloco en un frasco con liquido conservante para colocarlos en un estante junto a los otros, luego Juana se llevo el cuerpo sin vida de Wam en su bote privado muy lejos mar adentro y lo arrojo dentro de una bolsa con varias rocas, nunca nadie encontraría su cuerpo ni sabría lo que fue de Wam.  


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VÍCTIMAS AL AZAR

Mi nombre no importa, algunos me conocen como el Cazador, otros como el Cortador y otros como el Demonio, lo cierto es que me encanta provocar dolor, ¿si hay algo malo en mi cerebro?, la verdad no me importa disfruto mucho torturando, cortando y asesinando a otros hombres, disfruto de violarlos, humillarlos, hacerlos gritar de dolor y piedad, todo eso me excita y me hace gritar al máximo, aunque si me vieran nunca sabrían que dentro de mi reposa el mal absoluto, a mis victimas las escojo por su físico sin importarme nada......


VÍCTIMAS AL AZAR
Mi nombre no importa, algunos me conocen como el Cazador, otros como el Cortador y otros como el Demonio, lo cierto es que me encanta provocar dolor, ¿si hay algo malo en mi cerebro?, la verdad no me importa disfruto mucho torturando, cortando y asesinando a otros hombres, disfruto de violarlos, humillarlos, hacerlos gritar de dolor y piedad, todo eso me excita y me hace gritar al máximo, aunque si me vieran nunca sabrían que dentro de mi reposa el mal absoluto, a mis victimas las escojo por su físico sin importarme nada.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACION] [TORTURA] [VIOLACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Mi  nombre no importa, algunos me conocen como el Cazador, otros como el Cortador y otros como el Demonio, lo cierto es que me encanta provocar dolor, ¿si hay algo malo en mi cerebro?, la verdad no me importa disfruto mucho torturando, cortando y asesinando a otros hombres, disfruto de violarlos, humillarlos, hacerlos gritar de dolor y piedad, todo eso me excita y me hace gritar al máximo, aunque si me vieran nunca sabrían que dentro de mi reposa el mal absoluto, a mis victimas las escojo por su físico sin importarme nada, condición social o color de la piel son irrelevantes para mí.

Si me cruzo con un hombre queme atraiga de alguna manera y se presenta la oportunidad para raptarlo tengan por seguro que lo hare, mala suerte para el sujeto pero una increíble oportunidad para mi, siempre he pensado que la vida no es justa, y el haber estado operando por tanto tiempo sin ser detenido me lo demuestra, estoy casado y tengo dos hijos, mi esposa es muy atractiva y aunque cumplo con ella como hombre finjo placer cuando estoy con ella, simplemente no siento nada, incluso siendo algo de repulsión por sus grandes senos.

Cada dos o tres semanas según mis deseos se formen en mí salgo a uno de mis viajes de negocios a los que mi esposa está acostumbrada, tardo de dos a cinco días y siempre llego con regalos para ella como para mis hijos, hay veces que pasan dos o tres meses sin salir de caza como lo llamo, pero es que simplemente no me nace, pero cuando las ganas llegan debo hacerlo sin importar nada, simplemente tomo mi camioneta y emprendo camino sin rumbo fijo, en busca de una o varias víctimas para saciar mis ganas de sexo y dolor.   

Con 32 años, en la universidad leí secretamente todos los libros de criminalística que pude, ahí comprendí que no hay que cazar cerca de casa, tengo tres predios en tres diferentes ciudades a nombre de distintas personas, que existen pero que no saben que sus nombres están siendo usados para rentar esos predios a las afueras de las ciudades, esa tarde recorría las calles de aquella agitada ciudad cuando lo vi un chico de unos 26 o 27 años con el cabello casi completamente rapado con cuerpo delgado y piel muy blanca, caminaba alegre por aquella calle.

Lo seguí por un largo rato sin que me notara, entro de pronto por un callejón seguramente buscando cortar camino para llegar a su destino, era evidente que conocía aquel lugar muy bien llevaba puesto sus audífonos, por lo que no escucho cuando me aproxime para inyectarlo en el cuello, se desplomo casi de inmediato en mis brazos sin sentido, rápidamente lo subí a mi camioneta y lo cubrí con una manta, estaba emocionado y excitado ya rumbo a una de mis guaridas cuando vi a otra víctima de piel bronceada y de aspecto muy varonil.

Hubo algo en su forma de caminar, de mirar que me atrajo de inmediato, talvez fueron sus bellas nalgas no lo sé, lo cierto es que comencé a seguirlo, aquel hombre camino un gran trecho hasta sentarse en una banca de un parque que estaba solo, no se percato de mi presencia hasta que fue demasiado tarde, quedo inconsciente y lo arrastre a mi camioneta, con dos víctimas aseguradas me dirigí hacia mi guarida deseando no encontrarme con otro buen espécimen, con mi corazón y pene latiendo con fuerza, uno dentro de mi pecho el otro dentro de mi trusa (slip).

Por suerte no se me cruzo nadie más en el camino, al llegar a mi guarida, descargue los cuerpos de los dos jóvenes hombres, nunca he matado a mis victimas por lo menos no de manera intencional, las dejo vivas para que siempre recuerden el dolor que les causo, una vez que descargue a cada uno de ellos los coloque sobre dos meses, comencé con el primero en ser capturado, lo desvestí para dejarlo solo en ropa interior, su piel era aun mas blanca debajo de sus ropas, revisando sus pertenencias me entere de su nombre, Ramiro se llamaba.

Hice lo mismo con mi segunda víctima, su nombre Diego, ambos apenas cubiertos por trusas aunque de diferente color, que pronto también les quite para dejarlos completamente desnudos, Ramiro tenía un vello púbico recortado y bien cuidado apenas lo suficiente para cubrir su pequeño pene y huevos lo que me decepciono, por su parte Diego tenía una mata de vello abundante que cubría todos sus genitales, con un pene y huevos de buen tamaño, mi decepción por la poca virilidad de Ramiro me hizo tomar una cruel decisión para él, para mí fue algo excitante, fui a mi caja de herramientas y tome un cautín (soldador de estaño).

Tome una extensión eléctrica y enchufe el cautín, cuando la punta de 100 Watt estaba bien caliente fui hasta Ramiro, ahí abrí uno de sus parpados su iris se contrajo por la luz del sol y clave en su lóbulo ocular la punta afilada del cautín, el liquido del ojo hirvió a los poco segundos y exploto, hice lo mismo con el ojo restante lo que dejo para siempre ciego a Ramiro por el resto de sus días, luego limpie todo el desastre para limpiar las heridas en el caso de Diego le vende sus ojos con un trapo grueso.

Luego tome a Diego y le amarre las piernas a la altura de las rodillas, sujete sus muñecas y lo alce con la ayuda de una pequeña grúa, sus pies apenas tocaban el suelo, hice lo mismo con Ramiro, los músculos de sus cuerpos quedaron tensos, los acaricie y jugué con sus penes como huevos por un largo rato, luego les inyecte a ambos una sustancia en sus cuello que servía para paralizar sus cuerdas vocales, por lo que sus gritos que los iba a haber solo se escucharían como pequeños gemidos sin fuerza.   

Aunque me gusta escuchar los gritos aquella tarde no deseaba escuchar los gritos de Ramiro que al despertar y percatarse que estaba ciego de seguro iba a dar, me desvestí y me quede solo en mi trusa, luego solo fue cosa de esperar a que ambos reaccionaran, les inyecte un estimulante que al cabo de unos 20 minutos comenzó a hacer el erecto deseado, Diego fue el primero en mostrar signos que estaba recuperando la consciencia seguido un poco después de Ramiro, sin embargo fue él quien reacciono primero por completo de los dos al notar que estaba cegado, sintiendo el ardor y dolor en sus ojos.

-“¡Ummmmm Quimien Heso!” intento gritar Ramiro.

Diego comenzó a sacudirse tratando de soltarse, deje que lucharan y trataran de gritar, mientras me acariciaba mi palpitante pene por debajo de mi trusa que luchaba por salir, ya no resistí la tentación de esos dos cuerpo y me acerque a ellos, pero sin decir nada solo comencé a manosear a Ramiro, que al sentir mis manos comenzó a gritar, bueno por lo menos a intentar gritar que contagio a Diego.

Quien desde que desperté por completo se puso a gritar a todo pulmón unas cuantas veces pero nadie le escuchaba y tampoco nadie estaba lo suficiente cerca para escuchar sus leves mugidos, sin embargo imagino que tenían la vana esperanza de que alguien viniera y los ayudara, en las mentes de ambos estaba seguramente la idea de escapar que los tenia luchando como locos, sin embargo no había escape alguno y creo que ambos de alguna manera lo sabían.    

Me quite mi trusa para dejar salir mi pene completamente erecto con un glande rojizo bastante oscuro contrastando con el tronco y muy venosa lo tome con mi mano derecha rodeaba el troco pero la mano no cerraba del todo dado que era de un grosor exagerado y curvada levemente hacia arriba, tome una silla y me coloco frente a Ramiro, quien no podía ver que mi pene estaba a milímetros de su nariz aunque si percibía el olor.

Antes de introducirle mi pene en su boca le dije.

-“Más vale que no intentes nada o vas a perder más que los ojos ¿entiendes?”. Le dije a Ramiro.

El me contesto asintiendo con la cabeza. Su gran lucha interna no era simplemente tener un pene en su boca sino luchar contra el asco que eso le provocaba, pero eso poco me importo introduje mi glande en su boca y empezó a chuparla con ganas quería que se corriera rápido, imagino que Ramiro pensó que con aquella mamada podía salvar su culo por lo menos por un rato de ser desvirgado, su boca se fue llenando de saliva y la succión iba cada vez con más fuerza pero no aguante más y metí otro trozo de carne a su boca, Ramiro solo apretó sus labios tratando de evitar que entrara mas, lo que gusto que hiciera pero poco a poco el resto de mi pene fue entrando en su boca hasta que mis huevos quedaron colgando debajo de su barbilla.        

Lo obligue a tragar cada vez más Ramiro no tenia forma de evitarlo sus manos estaban amarradas coloque cada una de mis manos a cada lado de su cabeza y empecé a mover mi pelvis, Ramiro no pudo evitar toser, tener arcadas, luego se le unió las ganas de vomitar, su falta de respiración, estuve un largo tiempo torturándolo de esa forma dándole mínimos alivios para que no se ahogara.       

Sentí su alivio cuando saque mi pene pero solo fueron cincos segundos antes de volver a meterlo por completo a su boca y la sacaba para repetir una y otra vez la maniobra, si bien podía tomar aire con más calma las arcadas no pudo aguantarlas y sentí como una pequeña parte de su desayuno invadía su nariz y boca, fue entonces que finalizo la felación con una sonrisa de satisfacción de mi parte.      
     
Pero Ramiro no estaba a salvo, la tranquilidad momentánea fue el cielo porque la desesperación de no poder respirar por el vomito y mi pene en mi boca fue seguramente lo peor de su vida.

-“Pot fabot, ni” Suplico Ramiro sin poder llorar a falta de ojos.      

Cuando sintió un dedo hurgar sobre su ano que todavía no comenzaba a hacer presión solo se frotaba como haciéndome cosquillas cosa que ligeramente logro pero que no quiso que lo notara, lo que no pude disimular fue cuando metió el dedo de un solo golpe y que casi le hace gritar.    

Mi dedo fue dando vueltas una y otra vez por largo tiempo y su molestia era evidente, al cabo de un par de minutos segundo dedo fue introducido al juego, el dolor invadió su culo pero no era tan fuerte como otros dolores que había experimentado pero igual su cara como cuerpo fueron víctimas de la reacción por esa falta de delicadeza, me esforcé para que mi dedeo fuese lo más incómodo posible. 

Ramiro sentía los dedos tocar las paredes internas de sus intestinos una y otra vez su ano por su parte se iba adaptando cada vez más, el pene de Ramiro comenzó a reaccionar, a ponerse duro pese a no desearlo, la respiración de Ramiro iba en aumento y aunque trataba de evitarlo su pene se fue poniendo duro no podía ocultarlo, eso me entusiasmo y excito cada vez que sacaba o metía de nuevo mis dedos él se estremecía porque la sensación en su culo era demasiado intensa después de todo esa era una violación.

Sin poder contenerme extraje mis dedos de su culo para colocar mi glande en la entrada de su ano para Ramiro fue inevitable tener miedo él podría destruir su aun virgen agujerito mínimamente dilatado, paseaba mi glande de arriba abajo llenando su entrada de frio lubricante, hasta que hizo presión y metí mi glande de un gran empujón.         

-"AAAAAAHH" broto de Ramiro, apenas perceptible.

No pudo evitar apretar mi pene con su culo, le dolía, seguí metiendo a momentos una parte de mi dura erección, pasado un momento empecé a introducir y sacar mi pene ligeramente, cada vez que la metía un gemido salía de Ramiro, contraía su cuerpo con cada movimiento, mientras con una mano lo masturbaba, apretándole los huevos de tanto en tanto hasta hacer que todo su cuerpo se estremeciera de dolor lo que me daba aun mas placer.   


Los movimientos se hicieron a cada urgentes más rápidos y mis gemidos se hicieron más fuertes como mis movimientos, era demasiado para mí, aumente mis embestidas una capa de sudor en todo mi cuerpo y su culo palpitando como fruto del aguante, su adolorido culo se mantuvo por un rato palpitando hasta que comencé a penetrarlo realmente fuerte.
           
De nuevo mi mano derecha tomo el palpitante pene de Ramiro y empecé a masturbarlo muy rápido, solo bastaron tres movimientos para terminar abundantemente arrojando una gran carga de su semen al aire, sentí como su ano apretó mi pene, lo que me hizo acabar dando un gran alarido de placer descargando cuatro poderosos chorros de mi semen en el interior de Ramiro, que quedo jadeante, con mi semen resbalando por sus piernas cuando retire mi pene de su interior.

Agotado como estaba pero con mi pene aun palpitando, fue a una mesa y tome unas pinzas grandes de presión azules colocando dos en cada uno de las tetillas de diego que se retorció de dolor, tres más fueron colocados dos en su pene y una en sus huevos, que lo hizo sacudirse de dolor, me fue a sentar estaba agotado necesitaba recuperar energías, una hora después, me coloque de nuevo con una gran erección y con sangre seca aun sobre mi pene detrás de Diego que al sentir mi erección entre sus nalgas comenzó a luchar para evitar ser violado.

Hubo suplicas apenas entendibles y llanto pero nada de eso me conmovió. Le abrí sus nalgas para descubrir su oscuro ano, el cual frote con lubricante con un dedo al principio hasta llegar a los tres, Diego se agito aun mas cuando sintió mi glande comenzar a hacer presión sobre su virginal ano, Diego apretó las nalgas grito.

-“NNNIIIUUUU”. Grito Diego.

Pero era tarde, mi glande venció la resistencia de su esfínter anal y el resto de mis 26 cm lo siguieron, mis huevos chocaron contras las nalgas de Diegos cuyo cuerpo se tenso de dolor al sentirse penetrado por primera vez en su vida.

El pene de diego a diferencia que el de Ramiro comenzó a ponerse duro casi de inmediato, filtrando liquido transparente de la punta mientras mis embestidas se volvían cada vez más fuertes, retire las pinzas de su cuerpo para pellizcar sus tetillas y huevos que lo hicieron retorcerse de dolor, aquella masacre anal duro varios minutos hasta que Diego se corrió primero, lo que provoco que su ano tuviera espasmo lo que a su vez provoco mi propia corrida en su interior, entre jadeos  de placer por mi parte.  

Con ambos jóvenes desvirgados y chorreando mi espesa leche de sus abiertos intestinos me dispuse a hacer lo que hago mejor, generar dolor. Comencé con Diego que estaba más a mi alcance, tome un afilado cuchillo y luego tome su tetilla derecha, se la estire todo lo que pude hasta me suplicaba que lo soltara, en ese momento, usando el cuchillo le arranque su tetilla, la sangre broto para escurrir por su pecho y abdomen, mientras se retorcía de dolor, pase con Ramiro e hizo exactamente lo mismo pero son su tetilla izquierda, luego baje a su pene, el cual ya estaba desinflado.

Aunque aun tenia rastros de semen en la pinta, lo comencé a masturbar cuando estaba en completa erección, me incline para llevármelo a la boca, se la chupe por dos o tres minutos Ramiro gemía de placer disfrutando de la mamada que le proporcionaba cuando le cercene su pene con el afilado cuchillo, con apenas tres cortes, mi rostro quedo bañado en sangre con el pene de Ramiro aun en mi boca, todo su cuerpo se convulsiono grotescamente ni siquiera hizo ruido alguno, Pase con Diego, cuyo pene aun goteaba semen semi erecto, jugué con su miembro hasta dejarlo duro de nuevo.

Me lo lleve a la boca, con su pene que era de 20 cm con un glande rosa, lo chupe por seis o siete minutos quizás más, sabia rico, antes de cortarlo, a diferencia de Ramiro, que no grito Diego si lo hizo pero sus gritos apenas eran susurros que nadie fuera de aquellas paredes escucho, con la sangre brotando de su muñón, tome sus huevos al hacerlo el semen broto de su muñón, lo que me excito y de un solo golpe le corte su escroto con sus huevos dentro, Diego se sacudió por unos segundos y se desmayo.

Pase con Ramiro que aun se convulsionaba al que también le corte los huevos, nulificándolo, él también se desmayo,, luego cauterice sus heridas y los drogue para dejarlos en un lugar donde pudieran despertar en libertad pero anulados para el resto de sus días.

Coloque sus genitales en dos frascos con una etiqueta con su nombre, para depositarlos en un lugar secreto, cerré bien, y me dirigí a mi hogar, muy feliz, conduje por varias horas hasta llegar, esa noche acostado junto a mi esposa, a la que le acababa de hacer el amor, con ella chupando mi pene que al ver la noticia en la tv, creció aun más de lo que ya estaba, pues me excito ver que me mencionaban o por lo menos a mis victimas en la tv.

“El violador y castrador serial ataco de nuevo dos nuevas víctimas se unen a su larga lista, al parecer ambas víctimas no se conocen y nunca se vieron durante el ataque, las autoridades sospechan que como en los casos anteriores se tratan de Victimas al Azar”.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com

 



Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

CAÍDA DEL MÍSTICO

Janus esperaba con gran anticipación el desenfreno de la tarde, preguntándose si el órgano del místico estaría a la altura de los cuentos. ¡Despreciaba a la mayoría de las cofradías aduladoras del príncipe por lo que eran, lindas putas cuyo mayor deseo era ser un juguete de mierda de un hombre de verdad! Solo Morgan, el joven comandante de caballería, era un hombre de verdad, era el único de ellos que nunca había pedido a Janus que lo penetrase. El único que tenía los huevos para negar al príncipe el placer de su cuerpo......


CAÍDA DEL MÍSTICO
Janus esperaba con gran anticipación el desenfreno de la tarde, preguntándose si el órgano del místico estaría a la altura de los cuentos. ¡Despreciaba a la mayoría de las cofradías aduladoras del príncipe por lo que eran, lindas putas cuyo mayor deseo era ser un juguete de mierda de un hombre de verdad! Solo Morgan, el joven comandante de caballería, era un hombre de verdad, era el único de ellos que nunca había pedido a Janus que lo penetrase. El único que tenía los huevos para negar al príncipe el placer de su cuerpo.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: Gelding Dane





Cinco jóvenes ricos y privilegiados se reunieron en el estudio del príncipe Yansurov. Los mejores amigos y amantes del príncipe, cada uno queriendo tomar su vulgar venganza contra el Cardenal Abad. Todo porque él les había negado el placer de su legendario pene.

Janus esperaba con gran anticipación el desenfreno de la tarde, preguntándose si el órgano del místico estaría a la altura de los cuentos. ¡Despreciaba a la mayoría de las cofradías aduladoras del príncipe por lo que eran, lindas putas cuyo mayor deseo era ser un juguete de mierda de un hombre de verdad! Solo Morgan, el joven comandante de caballería, era un hombre de verdad, era el único de ellos que nunca había pedido a Janus que lo penetrase. El único que tenía los huevos para negar al príncipe el placer de su cuerpo.

Yansurov había intentado todo, desde regalos hasta mendicidad, y finalmente mandamientos reales entraron en la boca y el culo virgen del joven caballero. Pero Morgan solo le daría al príncipe su gran pene duro, un regalo al que Yansurov nunca podría negarse. Él era el único de los amigos del príncipe que Janus había permitido que el príncipe trajera son planes reales. Y estaba aquí esa noche más a petición de Janus que la de Yansurov. Una cosa buena que debía de haber sido Morgan, que había sacado la punta de la ballesta y la había sacado del hombro del ministro.

El príncipe había vuelto antes con la droga, y ahora la estaba mezclando con el vino que serviría al cardenal abad. Dirigiendo a los demás a ocultarse en la cámara de la cama contigua, Yansurov ordenó a su cochero que dejara pasar al místico en cuanto llegara. Cuando el cardenal abad entró, era como Janus recordaba alto y poderosamente construido. Con el cabello rizado hasta los hombros, y una barba roja corta cuidadosamente arreglada.

"¡Me alegra tanto que haya venido, su santidad!" Yansurov exclamó mientras se apresuraba a cruzar la habitación para saludar al místico. El auténtico alivio en su voz fue un bonito detalle que Janus pensó. Aunque sabía que ese alivio lo había conseguido mezclando drogas antes de que el Cardenal llegara.

-Creo que conoces a Janus, el ministro de finanzas del rey. El príncipe resopló, llevando al cardenal a donde Janus estaba tendido en un diván.

"Sí, el ministro y yo nos hemos reunido en varias ocasiones". El cardenal respondió desenvolviendo el vendaje crudo en el hombro de Janus.

"Esto parece ser una herida de flecha". "Crossbow, en realidad, uno de los guardias del príncipe fue un poco rápido con el gatillo". Janus explicó.

"Espero que el tipo no sea castigado con dureza, estos son tiempos inciertos y peligrosos en los que vivimos".

-Estoy seguro de que el tipo estaba tratando de mantener a su señor a salvo. El cardenal dijo mientras limpiaba la herida.

-En efecto, creo que el príncipe ha dispuesto un castigo muy flexible e informativo. Janus respondió.

-El príncipe es muy progresista. El Cardenal murmuró mientras cerraba los ojos, orando sobre la herida. Un intenso calor parece arder en la mano del místico mientras la presiona contra la herida. Parecía resplandecer a través del hombro de Janus, extendiéndose por todo su cuerpo como un delicioso calor. El ministro se sentía como si acabara de sumergirse en el manantial de la vida. El rostro del cardenal abad estaba cubierto de sudor y respiraba profundamente mientras le quitaba la mano.

"He hecho todo lo que he podido." Murmuró cansado, sentándose en una silla cerca.

Janus miró hacia abajo para encontrar que la herida era sólo una pequeña sarna negra, experimentalmente flexionó su brazo. Sonriendo cuando sentía sólo el dolor más leve, era casi bueno como fuese nuevo. Mirando por encima, descubrió que el príncipe ya había entregado al Cardenal una copa de vino. Que el místico derribado en una bebida, sosteniendo su vaso para ser rellenados. ¡Qué Yansurov hizo muy feliz y con prontitud! No tardó mucho al gran sacerdote en vaciar la botella, mientras mordisqueaba un trozo de pastel de especias que Yansurov había preparado con el vino.

-"Fue una cosecha excelente." Murmuró observando con desdén.
-"¿Quisieras un poco más?" -preguntó el príncipe.

Mientras el cardenal miraba tristemente la botella vacía. ¡Se ha ido! Él se arrastraba tristemente. Tengo más en mi sótano. El príncipe explicó.

-No, tengo que irme. -exclamó, moviéndose vacilante.

-Quizá pueda traerle una botella para llevar. El príncipe preguntó ansiosamente tratando de detenerlo algo de tiempo.

"Creo que no". El cardenal abad sacudió la cabeza.

Janus se movió a través de la habitación para bloquear la puerta, mientras Morgan y el otro salían de su escondite. Mulac. El cardenal intentó señalar con una mano temblorosa a Janus. -Me temo que es demasiado tarde para el cardenal, además de que no querrías arruinar este maravilloso trabajo de cura que has hecho. Janus se echó a reír dando golpes al gran místico en la cara, el Cardenal se tambaleó hacia atrás y cayó nerviosamente al suelo alfombrado. Todavía estaba luchando débilmente mientras lo recogían del suelo, quitándole su traje y sandalias mientras lo llevaban al dormitorio.

¡Su pene, aunque todavía suave, era fácilmente de seis o siete pulgadas de largo, y tan grueso como el de un burro! Los afeminados compañeros del príncipe empezaron por turnos a chupar su pene del místico, mientras otro lamía y tocaba su culo. No tardó mucho en que el pene del místico se elevara hasta su longitud total. ¡Dos manos y media largas y gruesas como la muñeca de un hombre! ¡Fue una vista inspiradora, ya que estaba unido a un hombre y no a un caballo!

"No es de extrañar que todas las mujeres en la corte sueñen con acompañarlo en el santo de los Santos para una buena monta". -exclamó Janus.

-¡No sólo las mujeres! El príncipe respiró, su mano explorando y lubricando al masivo pene.

"¡Vamos a empezar!" Janus gruñó moviéndose delante del culo lamiendo a la juventud, y guiando su propia erección palpitante en el culo virginal del Cardenal ¡Se llevó la nariz mojada a la nalga de su propia nalga, la sicopática pequeña zorra inmediatamente presionó su rostro entre ellos! El abad cardenal jadeó, una mirada de dolor y aprensión se mostro en sus ojos grises.

"Relájate para disfrutar de esto!" ¡El príncipe se regodeó bajando sobre el semental del cardenal abad como un desgraciado! Janus se rió de la ironía de la declaración del príncipe, ¡muy pocos hombres disfrutarían de ser violados por otros siete hombres! ¡Y ciertamente no iba a disfrutar de la muerte que habían planeado para él! Janus rió mostrando al místico ninguna misericordia. ¡Empujando su propio pene considerable, Su glande quedo profundamente en el culo virginal del místico con un solo empuje brutal!

"¡Hhhohhoo!" ¡El místico gimió en protesta por este tratamiento violento y malicioso! Eso solo incitó a Janus a usar los testículos colgantes del místico como mango, para ayudarle a montar el culo del Cardenal aún más duro. Los demás le aplaudían y le aplaudían, cada uno deseando nada más que estar en el lugar del Cardenal en ese momento. Yansurov lo tomó en algún momento, y una gran cantidad de gruñidos hizo por el esfuerzo. ¡Para obtener el enorme pene del cardenal, instalada en su propio orificio bien utilizado!

"Aaahahaa!" El príncipe gimió al fin de que su enorme glande se deslizó por su esfínter, ¡y la longitud completa de su pene entró en él!

Uno de los amantes bonitos del príncipe se inclinó para chupar su pene, mientras iba lentamente hacia arriba sobre el inmenso pene del cardenal abad. Janus observó al príncipe, y su compañero de su como empalaba al caballero equino del cardenal abad. Uno o dos eran incluso lo suficientemente hombres como para tomar su placer en el gran culo de místico ahora bien degradado.

Cuando el príncipe y su amigo afeminado se saciaron por fin, y volvieron al estudio para refrescarse. Janus y Morgan tomaron su lugar, primero Janus hizo que el joven hombre de caballería se retorciera y apretara los testículos del místico. Hasta que el gran sacerdote de cabeza roja débilmente accedió a chuparle sus penes, aparte de parpadear era todo el control que el hombre grande tenía sobre su cuerpo. Janus se sentó a horcajadas sobre la cabeza del abad, para disfrutar de sus débiles labios como si fuera los labios vaginales aterciopelados entre las piernas de una mujer.

¡Ambos hombres ya se habían venido una vez, Janus en el culo del cardenal, y Morgan en la boca de Yansurov! ¡Así que ambos fueron capaces de disfrutar del placer de la boca servil del esclavo  durante un período prolongado! Janus se relajó para que él y Morgan pudieran turnarse para penetrarlo por la boca al místico.

Ambos bombearon su lujuria en lo profundo de su garganta, dejando al sacerdote sin ninguna opción que tragar el producto que salía de ellos! Yansurov había regresado a esa hora, y rápidamente tomó su lugar en la boca complaciente del santo. Mirando al príncipe lentamente con gran deleite, y el éxtasis obvio de sus labios aduladores del místico. Rápidamente despertó a Morgan, y él se arrodilló entre la pierna extendida del Cardenal levantando el gran saco del gran hombre.

Morgan condujo su propio pene al culo espasmódico del abad, le tomó al oficial de caballeria cuatro o cinco golpes brutales para llegar hasta el fondo. E hizo un gruñido chupando y gimoteando con el miembro duro del príncipe en su boca.

Yansurov sacó su pene delgado de la garganta del místico, para sembrar en su boca obsequiosa. Mirándolo con diversión mientras el degradado sacerdote agitaba su lengua, tratando desesperadamente de escupir el líquido blanco del príncipe. Subiendo por sus pies Yansurov se retiró a su estudio, para más descanso y refresco. Cuando el joven caballero alcanzó por fin su tembloroso orgasmo, se agachó y sacó una gran daga de su alto pantalón negro.

Agarrando al inmenso semental del cardenal abad como si fuera un desgraciado, lo apartó del cuerpo del místico. ¡Y con un rápido movimiento, corto el enorme miembro! Con un gemido ronco el hombre grande se sentó derecho, su mano está golpeando alrededor de la garganta de su atacante! Morgan dio una palmada en la mano débilmente agarrando, golpeando al Cardenal en la cara con su enorme virilidad. A continuación, llevó la daga repetidamente al pecho del hombre grande, hasta que dejó de luchar.

"¿Qué vas a hacer con eso?" -preguntó Janus riendo.

¡Pensé en hacerlo disecar y montarlo, para darlo al príncipe como un regalo! El joven caballero respondió astutamente.

"Cuando este excitado, le gustará". Janus se echó a reír. Alcanzando al ministro de Finanzas agarró el pesado saco escrotal del místico sacándolo fuera de su cuerpo. "Si quisiera ser tan amable, creo que me gustaría que éstos fueran mi recuerdo".

Morgan, riéndose, también los cortó, Janus las envolvió en un pañuelo que lo guardó en un bolsillo de su capa. Vestidos, se fueron al estudio para tomar una copa, Yansurov blanqueó cuando notó la sangre que estaban limpiando fuera de la mano.

-¿Está...? Tartamudeó. -El cardenal abad está muerto. Morgan suministró alegremente mostrando el enorme pene como si fuera de un caballo cortado del sacerdote que fue su virilidad!

"¡Dioses!" ¡Yansurov dijo, sentándose pesadamente, bebiendo su copa de brandy de un solo trago!

-¡Esto no era parte de mi plan!
-"¡Hemos pasado por esto, sabes que no teníamos opción!"
-"¡Ahora!"
-"¡Gracias a ti!" Janus gruñó.

"Así que llame a sus cocheros, vamos a arrojar el cuerpo por uno de los ejes de retorno de agua." Terminará alimentando a los trolls en el río subterráneo, igual que el viejo vidente".

Yansurov estaba pálido y tembloroso mientras cruzaba la habitación para tirar del cordón de la campana. Terminando de beber, decidieron envolver el cuerpo del cardenal abad en la sábana. Encaso que se les viera cargando o descargándolo del carruaje, y mantendría cualquier sangre de manchar en interior del raso. Yansurov pensó felizmente. La puerta de la habitación se abrió, ¡y los tres conspiradores se quedaron mirando una cama vacía en silencio atónito! Janus sacó su varita de relámpago de su manga, mientras Morgan sacaba su sable y su puñal.

-Es... Es imposible, dijo el boticario, quiero decir que le di más que a Litrim para matar a cualquier hombre. Yansurov divagó. Janus y Morgan siguieron la sangrienta impresión de los pies y gotas de sangre en el suelo. "Ha bajado por la escalera de atrás, ha bajado por la parte delantera y lo ha dejado fuera". Janus ordenó al joven caballero. "Seguiré su rastro y me aseguraré de que no regrese".

Ambos hombres despegaron en su persecución, cuando el príncipe se sentó en la cama hundida de sangre murmurando una y otra vez. "Es... ¡Simplemente imposible!"

Janus se apresuró a bajar por la escalera de atrás, rápidamente emergiendo en el patio de la casa del príncipe. El desnudo cardenal abad se tambaleaba borracho por el jardín del palacio, a no más de veinte metros de distancia. Janus susurró la palabra místico que desencadenó el poder de la varita. Una brillante chispa azul se arqueó a través del jardín, golpeando al sacerdote que huía en la espalda. Instantáneamente corrió por su convulso cuerpo y en el suelo! Cuando la electricidad se extinguió, el cuerpo quemado del místico se cayó al suelo.

Morgan y Kile el cochero del príncipe vinieron corriendo alrededor de la esquina de la casa. Morgan arrancó la capa del cochero y rápidamente golpeó el cadáver ardiendo.

-Toma el carruaje negro, parece un taxi.

"Así que lo usaremos para llevar el cuerpo hasta el pozo de retorno de agua más cercano". Janus instruyó al cochero.

-Ve con él para que todo salga como estaba planeado. Ordenó al joven caballero.

-"Muy bien." Morgan aceptó apuñalar al cadáver una última vez con su sable solo para estar seguros.




Historia Original Aquí.
  




Autor: Gelding Dane       Traductor: DarkSoul

TONY

Mi vida no fue un camino de rosas… Desde mi infancia viví solo con mi madre, soy hijo de una relación no buscada y ella es el espejo de lo que soy. En un principio la inocencia de mi edad no me dejaba ver quien era mi madre, pero con el correr de los años, cuando tuve razonamiento propio poco a poco advertí en ella una mala persona. Ambiciosa, deseosa de una posición social que nunca tendría se enganchaba con cuanto hombre se cruzara en su camino y en cada hombre ella veía una oportunidad......


TONY
Mi vida no fue un camino de rosas… Desde mi infancia viví solo con mi madre, soy hijo de una relación no buscada y ella es el espejo de lo que soy. En un principio la inocencia de mi edad no me dejaba ver quien era mi madre, pero con el correr de los años, cuando tuve razonamiento propio poco a poco advertí en ella una mala persona. Ambiciosa, deseosa de una posición social que nunca tendría se enganchaba con cuanto hombre se cruzara en su camino y en cada hombre ella veía una oportunidad.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [DOMINACIÓN] [FEMINIZACIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Gay       Autor: Dulces Placeres & DarkSoul





Mi vida no fue un camino de rosas… Desde mi infancia viví solo con mi madre, soy hijo de una relación no buscada y ella es el espejo de lo que soy. En un principio la inocencia de mi edad no me dejaba ver quien era mi madre, pero con el correr de los años, cuando tuve razonamiento propio poco a poco advertí en ella una mala persona. Ambiciosa, deseosa de una posición social que nunca tendría se enganchaba con cuanto hombre se cruzara en su camino y en cada hombre ella veía una oportunidad.

Fue duro vivir a su lado, tuve muchos ‘padres improvisados’, demasiados… Nunca pude hacerme a la idea, ella traía tipos a la casa y básicamente cambiaba sexo por dinero, aunque no era muy inteligente, generalmente cambiaba sexo por promesas, y cambiaba de hombres como cambiaba de ropa interior. No se preocupaba demasiado por mí, mi llegada al mundo no estaba en sus planes, así que luego de un tiempo me era normal escuchar el crujir de su cama o sus gemidos exagerados.   

Mamá fumaba demasiado, y por su culpa a los trece años adquirí su vicio, trabajaba por necesidad, hoy aquí, mañana allá, no duraba en ningún empleo, tampoco le interesaba… Ella era el estereotipo de mujer que se grabó en mi mente, y toda mujer la veía a ella, pronto odié todo lo referido al sexo opuesto y si bien en un principio no sabía por dónde iría mi sexualidad lo innegable era que cada vez que intentaba acercarme a una chica no podía evitar sentir repulsión y asco.        

Tarde o temprano me recordaban a mi madre, y por mas buenas chicas que parecieran ser siempre las veía como trepadoras, interesadas, que estaban conmigo solo por sacarme una moneda. Volviendo al tema de los hombres que conocí por ella, puedo decir que al principio me fue difícil, pero con el tiempo se mi hizo costumbre la ‘entrada y salida’ de caballeros en nuestra casa, hubo de todos, tipos buenos, cariñosos, que me trataron como el padre que nunca tuve, gente noble por los cuales derramé algunas lágrimas en las despedidas y con algunos que aun mantengo contacto a pesar que ya son historia, otros por su parte, festejé el momento de la separación, tipos rudos, faltos de cariño, más de uno me levantaba la mano ante la pasividad y mirada cómplice de mi propia madre.   

Hacía seis meses que Antonio, o Tony como lo llamábamos vivía en casa con nosotros, tiene dos taxis con los que se gana la vida, uno que manejaba el y otro con chofer, en un par de oportunidades me había ofrecido uno de los coches para qué yo me hiciera unos pesos pero la verdad es que estaba muy ocupado con mi vocación, quería ser actor.          

Era un tipo robusto, corpulento, debe pesar más de cien kilos, con voz grave y una barba espesa, de andar desalineado, de burdas costumbres, de comer la comida con la mano, de beber directamente desde la botella, de eructar en público sin el menor remordimiento, una persona extrovertida que en mi lista de apreciaciones se acercaba más a los ‘indeseables’ que a los ‘preferidos’.

Me molestaba que me humillara, cuando mi mamá no nos veía, solía decirme al oído que era una ‘mariquita’, su perfil ya comentado contrastaba con mi delgadez, mis modales, mis aspiraciones actorales y mi negación a convertirme en un esclavo del taxi, la casi ausencia de contactos con mujeres de mi parte, a pesar de tener ya dieciocho años y preferir seguir siendo un ‘mantenido por mamá’ hacían nuestros mundos diametralmente opuestos.         

Cada tanto pasaba a mi lado y disimuladamente me tocaba el culo, mi enojo provocaba una risa socarrona de su parte, realmente lo disfrutaba, hasta en algunas oportunidades cuando estaba descuidado me tomaba por sorpresa y valiéndose de su fuerza me tomaba por los brazos y refregaba su paquete entre mis nalgas.          

Sucedió un mes luego de cumplir 20 años, hacía un tiempo ya que mamá trabajaba de mesera en una rosticería a cuadras de casa, Tony había hecho turno de noche por lo que había llegado al amanecer. Me levanté a eso de las nueve, cuando ella partía como lo hacía a diario.  Me puse a estudiar en el mayor silencio posible para que Antonio pudiera descansar, no quería molestarlo. El reloj daba las doce cuando lo sentí despertar, la luz de su dormitorio se encendió y luego de unos minutos apareció su imagen frente a mis ojos.    

Estaba desalineado, despeinado, sacándose las lagañas con sus dedos, con una ajustada, camiseta que marcaba su prominente abdomen, con un par de agujeros que le daban ese toque tan repugnante propio de él, descalzo, con sus piernas desnudas, su trusa (slip) celeste marcaba una inconfundible erección típica de todo hombre que recién se levanta, su gruesa herramienta se acomodaba hacia su izquierda llegando casi a la línea del hueso de su cadera, con extrañeza mi vista se había fijado en su sexo y no podía quitarle los ojos, Tony sin un dejo de promiscuidad no hacía nada por disimular y creí notar un poco de altanería de su parte.         

Se desperezó con un gran bostezo y me pidió que le preparara un sándwich mientras el sé arreglaba un poco, giró sobre sí mismo y se dirigió al baño rascándose el culo dejando ver en su slip otro agujero dejando en mi la imagen de ‘modelo masculino subdesarrollo’.      

Improvisé un emparedado con lo que había disponible, lo dejé sobre la mesa y el vino a mi lado, masticaba con la boca abierta cosa que me crispaba los nervios y me impedía concentrarme en la lectura, él sabía que me molestaba ya que una sonrisa se dibujaba en su rostro cada vez que lo miraba, su vista estaba fija en mí en todo momento, como pensando algo, cuando terminó, tomó un trago, se limpió con su ante brazo, desde el codo a la mano, se levantó y después de unos minutos volvió a mi lado y dándome una bolsa me dijo.  

-“Toma, es de tu madre, quiero ver cómo te queda, y quiero ver que tan buen actor eres… ve a tu cuarto, te doy cinco minutos…”   

Encendió la tv y empezó a jugar con el control remoto, saltando de canal en canal, fui a mi cuarto con intriga, había lencería de mi madre, incluso zapatos de tacón alto. 

Me desnudé en silencio y me sorprendí a mí mismo con una irrefrenable erección, la situación estaba fuera de control y eso me excitaba más aun todavía, estaba por comenzar un camino sin retorno. Primero me puse el sostén que me costó acomodar por mi falta de práctica y la remera ajustada que a ella le quedaba tan bien, me sentí un tanto ridículo puesto que a pesar de mi delgadez tengo torso de hombre la prenda calzó demasiado ajustada, improvisé colocando medias en el sostén para darle cierta lógica a la situación.     

La mejor parte fue sentir la dulzura de las largas medias subiendo por mis piernas hasta los muslos, casi llegando a mis genitales, soy muy lampiño y mis piernas siempre fueron muy suaves y piel muy blanca contrastaban con la fina negrura del nylon.      

La tanga fue el escollo más grande, era demasiado pequeña, fue hermoso sentirla deslizar entre mis nalgas, pero adelante no fue fácil, está diseñada para mujeres, no para guardar ‘un paquete’ pero con mi tremenda erección, tuve que esforzarme para doblegar a mi pene y esconderlo bajo la lencería de mamá, además me apretaba demasiado los huevos que se mantenían comprimidas más abajo La corta falda no fue problema, la elasticidad de la tela se adaptó a mis caderas, por último los zapatos, dos números más chicos no era mucho, pero sentí mis pies demasiados apretados. Me incorporé y caminé como ebrio sobre esos tacones a los que me subía por primera vez en mi vida.

Fue raro porque ese tipo no me agradaba en lo más mínimo, pero al mismo tiempo tenía la boca seca y sentía una terrible excitación y mi sangre hervía por mi cuerpo, me veía como mujer, odiaba a mi madre por lo que era, pero ahora estaba en sus zapatos y me vi a mi mismo como la veía a ella y me odié por eso, pero había algo en mí que me empujaba, que me obligaba a seguir adelante, una fuerza mágica demasiado potente como para poder negarme.         

Tomé aire y volví al comedor, donde Tony se reía como un niño viendo unos viejos dibujos animados a tal punto que no notó mi presencia, tuve que tocarlo al hombro para que volteara a verme, esperé con expectación su respuesta hasta que exclamó:  

- ¡Guau! que niña bonita… te llamaré…           
-¡Pamela! Quiero que me digas Pamela – exclamé antes que el lanzara un nombre al aire.       
- Bien… bien… serás Pamela entonces…         

Antonio me miró de arriba abajo, me hizo acercar a su lado y girar sobre mi eje, me dio una nalgada, acomodó la silla, abrió sus piernas y me indicó que bajara entre ellas, le hice caso, me sentí goloso, mi pene tomaba fuerza bajo la tanga, él se relajó, su pene estaba a centímetros de mi rostro oculto bajo ese vieja trusa, tomó una de mis manos e hizo que acariciara su paquete, estaba rígido e imponente, estaba nervioso, besé la tela, entonces el mismo se lo quitó, como el mástil de un velero a la deriva su enorme pene se sacudió de lado a lado, era bastante grande, su cabeza estaba desnuda, sin prepucio, gruesa, levemente curvada, sus testículos peludos colgaban más abajo, la fotografiaba mentalmente respirando excitado, solo la miraba, Tony apuró la jugada.          

- Y bien Pamela, mi amigo te espera…  

Lo tomé con mi mano derecha, la sensación fue indescriptible, comencé a acariciarlo y a jugar con él, a masturbarlo como yo mismo me masturbaba, lo rodee por completo, su glande brillaba, me mordía los labios en deseo, pero aún no me animaba, mi respiración se entrecortaba, el notó mis ganas y también mi indecisión, mis temores de la primera vez, puso mi cabeza entre sus manos y me condujo hacia su sexo, su aroma me resultó exquisito, cerré los ojos, y me rendí, metí su duro pene en mi boca, comencé a chuparla como poseído, era tan grande, tan rica, Tony exclamó.     

- ¡Tranquila Pamela! despacio, despacio… con cariño…      

Comprendí que estaba siendo demasiado brusco, mi calentura me saco de control y lejos de ser placentero podía resultarle molesto, traté entonces de recordar cada escena de sexo oral que había visto, pornografía puro, y traté de replicarlo en él lo que me traían los recuerdos, las cosas cambiaron entonces para ambos, me relaje y comencé a disfrutar esa mamada, Tony se entregaba, fui por su cabeza, por su cuerpo, transformé mi lengua en una de serpiente, acaricié sus huevos, el sacó mis manos y las apoyó en sus muslos, solo quedó mi boca y su pene, nada más, su placer y mi placer, el tomo mi cabeza nuevamente entre sus manos y comenzó a empujar cada vez más abajo, sentí su tronco introducirse profundo, su glande en mi garganta, hasta darme arcadas, trataba de zafarme pero él tenía mucha fuerza y seguía empujando, me cortaba la respiración…          

Al fin pareció apiadarse y me liberó, mientras recuperaba el aliento dijo.

- Serás buena como tu madre Pamelita, lo llevas en los genes…      

Me hizo incorporar, noté entonces que mi pene había escapado por el costado de la tanga y se marcaba en la falda, Tony al notarlo dijo.      

-“Te gusta putita, te gusta…”       

Y me llevó a su cuarto, el que compartía con mamá, me hizo acomodar sobre el colchón, en cuatro patas, apoyado en mis codos, con mi culo hacia el techo, lo sentí levantar la falda y luego meter el dedo bajo la tanga para correrla a un costado, mi pene y mis huevos quedaron ahora completamente desnudas a su vista, estaba duro como piedra, lo vi tomar una crema y luego perderse a mis espaldas, la yema de su pulgar acarició mi esfínter, tomé mis nalgas entre mis manos y me abrí para él, para darle el mejor plano, el siguió con el juego haciéndome desear, y al poco tiempo me iba relajando, y mi anillito iba cediendo, pronto la yema cambió por la punta y su dedo gordo el cual se introdujo, siguió jugando, acariciando, había cambiado a dos dedos, y luego probó un tercero…     

Había llegado el momento, se acomodó a mis espaldas, mordí mis labios entre mis dientes, cerré los ojos, me tomó por la cintura, sus dedos aun lubricados resbalaron en mi piel, jugó un poco, su carne contra la mía, empujó un poco, luego un poco más, el dolor se apoderó de mí, me dio tiempo a acostumbrarme, a que me siguiera relajando, un poco más, y otro más, ya estaba, ya estaba… Cuando pasó la cabeza, pasó todo el tronco, me doblé de placer, luego de los primeros empujones me fui acostumbrando a él, ¡que rico se sentía! me fui perdiendo, apretaba fuerte mis labios pero no podía mantenerme haciéndolo, comencé a gemir, me fui perdiendo, que rico se sentía su pene en mi culo, tan grande, tan ancho, los gemidos habían dado lugar a gritos, gritos acompasados a sus embates…

Me giró poniéndome boca arriba, levantó mis piernas para volver a enterrármela, que bien se sentía, mientras me la daba por el culo nos mirábamos fijamente, ese hombre que tanta repugnancia me causaba estaba quitándome la virginidad, lo veía embestir como un toro, mi pene estaba duro, chorreada de jugos transparentes, necesitaba masturbarme pero él no me dejó, tampoco hizo falta, en esa posición su miembro calzaba perfecto, parecía hecho a mi medida, jamás había imaginado tanto placer, de pronto me sentí acabar, solo provocado desde atrás, desde adentro, mi pene comenzó a lanzar chorros de leche, grité, gemí, el semen caliente cayo por mi vientre, por mi pecho, apreté mi esfínter sobre su tronco, apenas terminé Tony sacó su pene y se vino sobre mí, como una manguera su leche caliente cayó sobre mi cuerpo hasta la última gota.    

Antonio pasó una de sus manos sobre la mezcla de leches que había impregnado las prendas que tenía para llevarlas a mi boca, casi ordenándome dijo         

- “Prueba su sabor Pamela, haz lo que hace tu puta madre…”         

Sentí el sabor del semen en mis labios, cuando volviendo a la realidad me di cuenta que había pasado demasiado tiempo, seguramente mi madre no tardaría en volver y sus prendas estaban hechas un desastre, el solo rio como demostrando que poco le interesaba el tema.         

Como un rayo di por terminado el encuentro y con premura acomodé todo en su lugar, a pesar de lo mucho que me dolía mi pobre esfínter anal recién desvirgado.        

Aquel día nació Pamela, con mi primera relación sexual con Tony, quien se convirtió en mi amante por algunos meses las cosas continuaron de aquel modo con Antonio penetrándome en todas las posiciones que se puedan imaginar me encantaba sentir su pene en mi interior portando ropa de mujer. Hasta una noche en que todo cambio y no para bien sino que paso algo que me hizo odiar a Toni para siempre de una manera inmensa.

Todo comenzó una noche en que mi madre fue contratada para ser mesera en una boda por lo que estaría fuera toda la noche, me fui a dormir solo en tanga (la compre especialmente para que me la viera usar Tony) pero esa noche el estaba en el taxi, aun así me la deje esperando que cuando volviera me encontrara con aquella prenda.

Me desperté en la madrugada serian como la 1 o 2 Am cuando sentí que algo me apretaba las nalgas cuando abrió los ojos me encontré con que Tony estaba a mi lado, me habían amarrado las manos a la cabecera y mis piernas a las patas de la cama, un hombre obeso con aliento alcohólico estaba sobre mí, sentía su miembro endurecido frotándose entre mis nalgas, trate de luchar pero Tony que ya estaba solo en trusa se la bajo y me hizo tragarme su dura erección.

Casi al mismo tiempo me sentí penetrado por el duro miembro del otro hombre que era un poco más grande que el de Tony, si bien no me dolió físicamente aquella violación a la que estaba siendo sometido sentí como mi alma y corazón se partieron en mil pedazos, el otro hombre se vino algunos minutos después entre gemidos de placer, en mi interior babeando mi espalda.

Luego se bajo de encima para que Tony ocupara su lugar, mientras el hombre me dio su pene para que se la mamara, olía asquerosa y estaba llena de rastros de semen, pero me la tuve de tragar, aquello duro otros 20 minutos hasta que el hombre se vino en mi boca, al tiempo que Tony lo hacía en mi interior. Tony dijo.

-“Muy bien putita, lo has hecho muy bien”.

Tony se bajo de mí, mientras mis lágrimas corrían por mis mejillas, el otro hombre se vistió y le dio algunos billetes a Tony, le escuche decir.

-“Wow fue grandioso tiene un culito y boca excepcional a ver cuando lo repetimos”.
-“Cuando quieras ya sabes el precio”. Le dijo Tony al hombre.

Luego ambos se marcharon y me dejaron llorando ya desamarrado sobre mi cama con el semen de ambos brotando de mi ano aun abierto, Tony me había convertido en una puta barata y de nuevo rompió todas mis ilusiones de haber encontrado a alguien que me entendiera, un calor se extendió por mi cuerpo, que poco a poco se transformo en odio, esa noche no dormí, estaba muy furioso para hacerlo, como a las dos horas Tony regreso, se caía de borracho, seguramente se casto en alcohol lo que aquel hombre le pago por violarme, lo que me enfureció aun más.

Espero unos minutos y entre a la habitación, Tony solo en trusa (slip) dormía roncando sobre la cama, me acerque sin hacer ruido, con un gran cuchillo que afile durante todo el tiempo que espere con una piedra de esmeril, le baje su trusa con cuidado, con calma, sin prisa hasta dejarla a la altura de sus rodillas, estaba tan borracho que apenas lo sintió, luego tome sus huevos y pene que pese a estar dormido era grande, con mi mano, coloque la afilada hoja de acero por debajo de sus huevos y lo hice.

Tres cortes bastaron para cercenar sus huevos con su pene del cuerpo de Tony que despertó al sentir el terrible dolor que de su entrepierna brotaba, como la sangre en ese momento, me miro sosteniendo el cuchillo ensangrentado en una mano y en la otra los que fueron alguna vez los genitales que tanto ame y disfrute, sus manos se fueron a su entrepierna, mientras daba alaridos de dolor.

-“¡MALDITO PUTO, TE VOY A MATAR, TE VOY A MATAR”. Gritaba Tony.

Antes de salir de la habitación, saque sus dos testículos de saco de piel y los arroje al suelo luego con mi pie los aplaste hasta hacerlos papilla ante los ojos aterrados de Tony quien grito.

-“NOOO, MALDITO TE VOY A DESOLLAR VIVO”. Grito Tony al ver sus huevos ser destruidos.

Pero nada podía hacer, el dolor lo mantenía revolcándose en la cama, con sus manos tratando de contener la hemorragia. Tome mis cosas que ya tenía empacadas, le deje una nota a mi madre y me fui para no regresar jamás a mi casa, si Tony me denuncio a las autoridades o no, es algo que no sé.

Vivo en una ciudad alejada, todos me conocen como Pamela y creen que soy una mujer, he conseguido trabajo en teatro y radio, también doy clases de maquillaje en la que me he vuelto una experta, estoy pensando en operarme para cambiarme de sexo pero cada que veo el pene que alguna vez fue de Tony en el frasco en donde lo conservo con liquido para embalsamar tengo una terrible erección que me hace masturbarme hasta acabar dando alaridos de placer.  

No lo sé quizás Tony si tenía razón en algo y soy una verdadera puta.
  




Autor: Dulces Placeres & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ANTES Y DESPUÉS DEL INCIDENTE

Esta es la primera vez que cuento mi historia públicamente. Soy un niño de un país asiático (no sé si soy un niño o no ahora). Tengo 21 años. La siguiente es mi historia. Primero de todo, debo decir que por favor perdonar mi mala redacción. El día en que nací, yo era un muchacho muy sano. Y yo era el único hijo de mi familia. Tengo 2 hermanas. Así que mis padres estaban muy contentos en ese momento. En nuestro país los muchachos son muy importantes. Por eso me he enorgullecido......


ANTES Y DESPUÉS DEL INCIDENTE
Esta es la primera vez que cuento mi historia públicamente. Soy un niño de un país asiático (no sé si soy un niño o no ahora). Tengo 21 años. La siguiente es mi historia. Primero de todo, debo decir que por favor perdonar mi mala redacción. El día en que nací, yo era un muchacho muy sano. Y yo era el único hijo de mi familia. Tengo 2 hermanas. Así que mis padres estaban muy contentos en ese momento. En nuestro país los muchachos son muy importantes. Por eso me he enorgullecido.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Sang





Esta es la primera vez que cuento mi historia públicamente. Soy un niño de un país asiático (no sé si soy un niño o no ahora). Tengo 21 años. La siguiente es mi historia. Primero de todo, debo decir que por favor perdonar mi mala redacción. El día en que nací, yo era un muchacho muy sano. Y yo era el único hijo de mi familia. Tengo 2 hermanas. Así que mis padres estaban muy contentos en ese momento. En nuestro país los muchachos son muy importantes. Por eso me he enorgullecido.

Aunque mi familia es pobre, mis padres me dieron una habitación para mí individualmente y mis dos hermanas compartían una habitación. Así que durante esos años mis hermanas siempre discutieron con mis padres y conmigo, ellas dijeron que era injusto. Pero después de años y años no discutieron con mis padres. Lo aceptaron. Así que me volví más orgulloso. En nuestro pueblo, éramos solo 14 familias, pero sólo 4 a 5 tenían hijos. Así que los niños eran invaluables.

Cuando los niños jugaban y hablaban juntos, los muchachos siempre nos burlábamos de las chicas que hacían todo más lento incluso ir al baño. Estas cosas siempre se hablaban cuando estábamos sobre 6-10 años. Todo me fue bien en esos años. Mis padres me compraban todo lo que me gustaba, me dieron dinero si quería aprender algo. Todo lo tenía de preferencia, hasta que tenía doce años. En ese año, ocurrió un incidente. Un gran giro en mi vida.

El día fue el 19 de octubre de 1990. Como siempre, regresé a casa de la escuela y jugar con los niños en el pueblo. De repente, tres perros del bosque corrieron hacia nosotros. Todos lloramos fuerte y corrimos. Sólo yo y un chico tomamos un palo e intentamos golpear al perro. En ese momento pensamos que podíamos ser los héroes. Golpeamos y golpeamos a los perros, pero los perros no parecían heridos, corrieron un poco y corrieron alrededor de nosotros, después de unos segundos dos perros corrieron hacia el niño y un perro corrió hacia mí. Traté de usar el palo para alejarlo, pero no pude. Se rascó mis manos y solté el palo. Entonces luché contra el hacer con las manos, en ese momento ambos lloramos en voz alta por ayuda. Pero nadie vino a ayudarnos. Los otros niños se quedaron muy lejos llorando.

Después de pelear unos minutos, me caí al suelo. Y el cuerpo estaba lleno de heridas. Yo era la ayuda en ese momento. El perro todavía me rasco un poco. Luche y luche, golpee y golpee. Utilicé toda mi fuerza usando mis dos piernas sujetadas y lo empuje. Después, sentí que el perro estaba lejos de mí y empecé a levantarme. Justo cuando me levanté vi al perro que volvía hacia mí. Lamentaba en voz alta y no sabía qué hacer. Mordió hacia mi entrepierna. Rápidamente salté hacia atrás, pero ya era tarde. Me mordió en la entrepierna. Grité. Caí de nuevo y golpeó la cabeza del perro. Cuando golpeé la nariz del perro, el perro me mordió un poco más duro y huyó. En ese momento, sentí que algo estaba atormentándome y era terriblemente doloroso.

Después de eso, todo fue silencio y oscuridad.

Cuando me desperté, estaba en el hospital. Mis padres estaban sentados además de mí en la cama en la que estaba. Mi madre estaba llorando y mi padre estaba oscuro. Les pregunté qué pasó. No dijeron nada hasta que llegó el médico. Cuando vino el médico, me dijo: "Sang, hay algo que quiero que sepas, pero debes tratar de mantener la calma" Le respondí: "sí" Así que comenzó, "Tu entrepierna fue mordida por el perro en serio, afortunadamente, el perro no mordió la parte superior, de ser así, su vejiga se hubiese roto y pudiste haber muerto. Sin embargo, tus genitales no se pudieron salvar...

Cuando te trajeron, tu pene colgaba a alrededor de 2 cm y tus dos testículos con casi todo el escroto se había ido. Lo único que podíamos hacer fue cortar el pene inútil hasta dejar 2 cm, suturar la herida, y reubicar la uretra a un agujero que se abrió antes de tu ano alrededor de 1 pulgada, por donde podrás orinar más fácilmente, pero ahora hay un tubo de plástico, con el fin de fijar el agujero y la uretra, más tarde se quitara.

"Las cosas que dijo después, apenas pude oírlas y recordarlas. Al cabo de unos instantes, mi padre preguntó "¿qué hay de su futuro?" El doctor hizo una pausa de unos segundos, respiró hondo y dijo: "Tu hijo no puede tener una vida sexual normal y orinar de una manera normal, pero si quiere que su cuerpo se haga pasar por un hombre normal, puede tomar un tratamiento hormonal. no podrá pasar por la pubertad de una manera normal y tener sus propios hijos.

Después de escuchar esas cosas, casi me volví loco, no sabía qué hacer.

Las semanas siguientes fueron las más embarazosas y difíciles. Cuando el tubo de plástico fue sacado del agujero, empecé a aprender a orinar con el agujero, una enfermera me enseño a hacerlo. Al principio, lloré y lloré. Así que la enfermera dijo: "Es difícil para ti aceptar un cambio tan grande, pero debes intentarlo lo mejor para lidiar con esto, se valiente, eres un hombre" Cuando oí que lloraba más fuerte, la enfermera sabía que había dicho algo mal y por lo que me dio unas palmaditas en el hombro, y dijo: "Lo siento, vamos a empezar de nuevo". Luego empezó a guiarme, primero me dijo que me sentara para poder orinar, así que me abrió las piernas y me sentó en el toliet, entonces ella dijo que podía empezar a orinar, pero debía hacerlo lento en ese momento para evitar que la herida se abriera.

La corriente cayó directamente al toliet, después de que el sonido de la orina se detuvo, la enfermera me preguntó si terminé. Asentí. Luego me dijo que tomara un pañuelo y limpiara el área suavemente. Después de eso, lo intenté varias veces.

Durante esas semanas, cuando me desperté, todavía estaba orinando a veces hice un lío, por lo que algunas enfermeras se sintieron molestas conmigo, a veces incluso dijeron: "¡Enfrenta la verdad, ya no eres un hombre no puedes orinar como un muchacho sino como una mujer!" Eso era muy embarazoso y me enojaba.

Debido a lo caro del tratamiento hormonal, mis padres solamente me dejaron tomar la medicina que era solamente para prevenir  enfermedad en vez del tratamiento hormonal.

Después de unos cuatro meses, volví a casa. Sentí vergüenza cuando vi a los vecinos. Cuando llegué a casa, en primer lugar fui a mi habitación, pero encontré mi habitación estaba llena de paja. Les pregunté a mis padres, dijeron que mi habitación sería el almacén de paja y que debería compartir la habitación de mis hermanas. Les pregunté porque, pero no me contestaron. La primera noche que dormí con mis hermanas la sensación fue extraña. No sabía cuál era mi sexo. Mi hermana mayor sentía pena de mí, pero mi hermana mayor siempre se burlaba de mí y me decía: "¡Oye, Sang! ¡Disfruta ahora como nosotros! Somos hermanas". -¿Puedes hacer pis rápido y libre ahora como antes, hermana?

Cuando en vacaciones fuimos al mercado y vimos a sus amigos, ella tuvo que decir: "Antes que él es mi hermano, pero ahora era mi hermana!", y les dije todo el mundo; además, debido a las reglas de mi nueva escuela, ella compró ropa interior de chica a mí y les dijo todo el asunto a los vendedores ambulantes y dijo: "Esta es su primera vez que compra ropa interior de damas, guiarla para que elija y la use? " "hermana, estas prendas son realmente aptas para ti, y tu entrepierna en forma de V!";

Una vez cuando fuimos a un restaurante, cuando fui a la toliet de hombres, ella incluso grito que no era un muchacho, y me llevó al de mujeres, en ese momento una mujer grito que yo era un chico y ordeno sacarme, mi hermana me quitó rápidamente el pantalón y dejó que la mujer viera y la mujer se detuvo por un momento y dijo: "¡Que sea!" Después, ella dijo: "Hermana, no quiero molestarte, pero ¿sabes cómo te odie antes, ahora estamos justas, no llores, mira por tu cuerpo, ¿dónde están tus cosas? ! No eres un chico, sino un eunuco o una semi-chica en su lugar "Me sentí muy avergonzado con esas palabras.

Más tarde, les pregunté a los chico dónde estaba el otro chico, dijeron que ya había muerto, pues los perros le habían mordido el cuello.

En el villa todos saben lo que me pasó, así que algunos de los niños se burlaban y me llamaban "jie jie" lo que significa hermana en nuestro idioma. Algunas veces los chicos incluso no me dejaron unirme a ellos, dijeron que ya no era un niño. Realmente no soy un niño, según la ley de nuestro país - no importa que nazcas niña o niño, una vez que los genitales fueron removidos o de todos modos han desaparecido o nacido de una manera gravemente anormal, su sexo sería declarado como no especificado. No quiero decir en qué país estoy, porque no quiero que nadie sepa quién soy.

Fui a la escuela al día siguiente, mi escuela era la mejor de la ciudad en la que vivíamos. Pero yo no iba a ir a clases, volví a la escuela para recuperar mis cosas y me fui. Mi madre me explicó que era porque ese colegio era muy caro y la razón principal era que mi padre se sentía desesperado por mí porque no puedo continuar la línea de la familia, los dos eran viejos y no podían hacer otro bebé, por lo que preferían guardar más dinero para gastos diarios. Me enviaron a un internado en otra ciudad, que era un colegio para niñas, dijeron porque era barato, ya que el gobierno y las escuelas quieren atraer a más chicas a estudiar, los honorarios escolares de la escuela para niñas era barato.

Al principio, mis padres querían enviarme a la escuela de mi hermana mayor, porque era más barato que mi escuela anterior y mi hermana podía cuidarme, también estaba cerca de mi casa, pero como era una escuela de coeducación, les iban a cobran como si fuese chico, Por lo que al final se eligió la escuela para niña. Como mi sexo no estaba especificado y la escuela no estaba llena, el director me dejó estudiar. En esa escuela, solo enseñaba sobre el lenguaje básico, nuestro idioma e inglés, economía básica y educación física, ninguna ciencia y matemáticas los temas fueron enseñados. Además, sólo proporcionó cuatro años de educación. Aunque se graduara de él, no podrías ir a la universidad.

Al principio, me sentí muy decepcionado. Pero los anteriores no eran el hecho principal de que odiaba esa escuela. El hecho principal era que debía usar el uniforme escolar de las muchachas, una camisa blanca más los plisados ​​verdes, y seguir algunas reglas que eran para las muchachas, por ejemplo los vestidos eran largas eso era para las niñas no conocieran chicos fuera durante los días de escuela, y por lo que no podía mostrarme sin vestido a ningún hombre y las cosas incluían la ropa interior, las viejas ropa interior de mis hermanas o comprar algunas

Al principio, me negué a usarla. Pero cuando la señora de la línea aérea me grito: "¡Ahora, usted viene a nuestra escuela para estudiar, debe seguir nuestras reglas, o puede irse!" Así que por fin me las tuve que vestir. Al principio, nadie en la escuela excepto el director y la señora de la disciplina sabía que no era realmente una chica, pero un día, cuando mi vecina vio mi tarjeta de identidad donde se declaraba que mi sexo era “No Especificado”. Todos sabían lo que era, y sabían porque mi pecho no se había desarrollado les gustaba. A partir de ese día, siempre se burlan de mí, a veces cuando iba al toliet decían "¿necesitas una tolla sanitaria?", En las clases de deporte, cuando nadaba decían: "¿Quieres un BIKINI? ¡Explorar tu hermosa forma! ", A veces, cuando dormimos, incluso decían:" Vamos, muchacho" Lo que me hacía sentir muy apenado y enojado.

Después del terrible incidente, mi cuerpo todavía creció, pero no tan alto como el de un hombre, también mi voz no cambió como la de un chico normal, no me apareció ninguna manzana de Adán, ni vello en las piernas ni en los brazos.

Ahora incluso me olvido de la sensación de los genitales de un hombre, pero no he olvidado el dolor que los perros me provocaron tampoco. A veces admiro al chico que puede casarse, también siento que quiero hacer algo con las chicas. Pero no tan fuerte.

Después de terminar la terrible vida en la escuela, fui a una escuela de enfermería durante unos cuatro años. Ahora soy una enfermera. Sé que ahora soy un eunuco, y no puedo casarme con nadie y por eso gasto todo mi dinero en los pacientes. Pero hasta ahora, lo tonto es porque estoy en el colegio de una niña y fui a la escuela de enfermería, así que la enfermera me registró como una enfermera, ahora todos en el hospital que se encuentra en otra ciudad no saben no soy una mujer, todos me tratan como una chica. Y también uso el vestido de las mujeres y el uniforme, cuando lo visto usualmente uso pechos falsos, así que más parezco una mujer. A pesar de que en mi tarjeta de identidad se declara mi sexo en “No Especificado”, mi certificado de enfermera y el manual me establece como una mujer. Así que ahora no he sido molestado por nadie.

Mis dos hermanas ya se han casado. Mis padres vivieron con mi hermana mayor que se ha casado con un hombre rico.

Ahora creo que soy más probable que una mujer que un hombre. No malinterpreten que quiero ser una mujer, yo uso esta identidad porque sólo esto puede prevenir la burla de los demás.

Cuando miro mi cuerpo ahora, apenas pienso en lo que pude ser de no haber sido castrado. En algún momento cuando los niños llegan al hospital en el que trabajo para la circuncisión, por lo general pienso como si sus penes fuera mío, eso sería muy bueno.

*****

Después de ver mi historia, ¿qué piensas? Ahora realmente quiero saber qué actitudes son los hombres y las mujeres hacen hacia el eunuco en el mundo occidental? ¿La gente también solo se burla de nosotros? Somos iguales que el que no tiene piernas ni brazos, ¿por qué la gente se burla de nosotros al más alto nivel? Me alegro y siento por favor si usted puede dar cualquier comentario y respuestas a mí. 



Historia Original Aquí




Autor: Sang       Traductor: DarkSoul

UN TATUAJE QUEDA

Mi nombre es Ulises, 43 años, soy o mejor dicho era un hombre, cuyo cuerpo aun se conserva en perfecto estado físico incluso con abdominales aun marcaditos según me han dicho soy bastante atractivo de 1.83 metros de alto, brazos y piernas fuertes ya que me gusta hacer pesas en el gimnasio, soy gay lo supe desde los 14 años que chupe mi primer pene, simplemente me gusta ser penetrado y chupar buenos penes duros, aunque en mi entrepierna ya no queda nada de mi antigua gran virilidad......


UN TATUAJE QUEDA
Mi nombre es Ulises, 43 años, soy o mejor dicho era un hombre, cuyo cuerpo aun se conserva en perfecto estado físico incluso con abdominales aun marcaditos según me han dicho soy bastante atractivo de 1.83 metros de alto, brazos y piernas fuertes ya que me gusta hacer pesas en el gimnasio, soy gay lo supe desde los 14 años que chupe mi primer pene, simplemente me gusta ser penetrado y chupar buenos penes duros, aunque en mi entrepierna ya no queda nada de mi antigua gran virilidad.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [CASTRACIÓN] [NULIFICACIÓN] [DOMINACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Mi nombre es Ulises, 43 años, soy o mejor dicho era un hombre, cuyo cuerpo aun se conserva en perfecto estado físico incluso con abdominales aun marcaditos según me han dicho soy bastante atractivo de 1.83 metros de alto, brazos y piernas fuertes ya que me gusta hacer pesas en el gimnasio, soy gay lo supe desde los 14 años que chupe mi primer pene, simplemente me gusta ser penetrado y chupar buenos penes duros, aunque en mi entrepierna ya no queda nada de mi antigua gran virilidad que alguna vez poseí.

No me mal entiendan, adoro ser un eunuco nulo, si bien hay ciertos días que extraño venirme o sentir mi pene y huevos llenar mi ropa interior en lo general creo que perderlos fue lo mejor que me pude hacer todo comenzó hace 10 años en aquel entonces de 33 años vivía obsesionado con el buen sexo, no pasaba fin de semana sin que tuviese un nuevo amante en turno, era algo normal salir de caza como le día mis nalgas paraditas como firmes como mi personalidad y atractivo físico siempre me conseguían buena compañía para un buen revolcón de fin de semana.

Pero eran relaciones vacías fue en esa época que conocí a Juan, un hombre un año mayor muy atractivo y con un pene enorme de 26 cm muy grueso sin circuncidar, con un par de huevos enormes tanto que debo confesar que me enamore de sus genitales primero que de su personalidad, que dicho sea de paso era y sigue siendo muy atractivo, comenzamos a salir y por cuatro meses fue un idilio fue como estar de luna de miel Juan tenia abdominales muy marcados y me encantaba sentir su miembro taladrar mi entrañas, tanto que me corría siempre sin siquiera tocar mi pene.

En ese entonces tenía un pene en erección de 24 cm muy grueso circuncidado que si bien no era nada despreciable de lo que estaba especialmente orgulloso era de mi par de huevos que colgaban siempre bajos pesadamente entre mis piernas me encantaba sentir el vaivén que hacían cuando estaba siendo penetrado por un macho en cuatro patas, pero como dicen no se puede cambiar a un perro viejo pasados esos primeros meses que fueron fabulosos, pese a ya amar con locura a Juan sentí de nuevo la necesidad de salir de caza.

Por alguna razón necesitaba sentir que aun podía atraer a machos a mi cama, por supuesto esto a espaldas de Juan, como comprenderán el no tardo en descubrir lo que pasaba, cortamos por tres semanas pero lo necesitaba le rogué perdón y le prometí que no lo volvería a traicionar, por supuesto fue una promesa que me propuse cumplir pero que no pude, a los pocos meses Juan al regresar de un viaje de negocios anticipadamente me sorprendió en plena faena con un chico de 19 años en nuestra cama, aquello parecía que era el final de lo nuestro para siempre.

Acose a Juan por meses tratando de que me perdonara, le jure y jure que haría lo que fuese para estar de nuevo a su lado, una noche que lo viste en su nuevo apartamento me dijo que estaba dispuesto a perdonarme pues también me extrañaba pero que debería hacer algo antes para que me permitiera estar a su lado de nueva cuenta, lo que me propuso me hizo helar la sangre y casi de inmediato pensé que era una broma pero Juan me aseguro que era la única manera de que pudiéramos estar juntos, me negué y salí rápidamente del lugar.

-“Para estar a mi lado debes perder tus huevos y pene”. Dijo Juan.

Sus palabras resonaron en mi cabeza todo el camino a casa, durante la noche y durante los siguientes días, tuve pesadillas en donde Juan me cortaba los huevos de las maneras más sádicas que pude imaginar, aquella proposición me llenaba de terror pero al mismo tiempo de una terrible excitación no sé cuantas veces me desperté de una de esas pesadillas para masturbarme furiosamente hasta correrme abundantemente sobre mi abdomen y pecho casi gritando de placer al sentir los orgasmos más potentes de toda mi vida.      

Finalmente luego semanas de pensar sobre aquella proposición acudí con Juan y le dije que aceptaba sus términos con una condición.

-“¡Que condición deseas?” Me pregunto Juan muy serio.
-“Deseo una última noche de sexo contigo antes de ser… cortado”. Le respondí.

Fue así que una semanas más tarde un vienes Juan llego muy bien vestido lucia más guapo que de costumbre, tomamos unas copas de un buen vino antes de pasar a la exquisita cena que mande preparar para los dos, mi intención era hacer que Juan desistiera de su idea aunque el saber que esa podría ser mi última noche como un hombre intacto me tenía muy excitado. 

Luego de la cena, bebimos una copa mas de vino y nos besamos por casi media hora luego me aparte y fie a la habitación invitando a Juan a seguirme, unos segundos más tarde escuche pasos viniendo hacia mí, me quite la ropa quedándome solo en bóxer, que era los ajustados por cierto, esperando a que él se asomara por la puerta, no paso mucho hasta que abrió la puerta, en cuanto me vio, le guiñe un ojo mientras le hacía señas con mi mano vitándolo a la acción, nos vimos a los ojos por unos segundos mientras Juan se iba acercando lentamente, fue entonces cuando nos empezamos a besar de nuevo, al principio fue algo muy tierno, pero se convirtió en algo muy apasionado conforme pasaron los segundos.           

Duramos varios minutos basándonos y tocando nuestros cuerpos, cuando me aparte, el se quito la camisa que traía y yo empecé a besar su cuello mientras bajaba lentamente, pasando por su pecho y tetillas, hasta llegar a su miembro, que estaba a punto de romper la bragueta, cuando le baje el cierre de su pantalón broto su enorme pene no llevaba ropa interior alguna, no dude ni un segundo y me la metí en mi boca, el se estremeció para empezar a gemir levemente.          

No podía creer lo que estaba pasando, el hombre y miembro que desee por semanas estaba dentro de mi boca, me sentía increíble después de un rato se corrió en mi boca, soltó más leche que nunca antes y antes de que dejase de eyacular, Juan se agacha y empieza a besarme mientras agarra mi miembro, que se salía de mi bóxer, jugamos con su semen un rato antes de que él me pidiera que me levantará y al hacerlo él me baja el bóxer y empieza a chupar mi pene mientras me agarra mis firmes nalgas y me mete varios dedos por mi ano.
           
En ese momento mi endurecido pene estaba dentro de su boca y sintiendo sus dedos entrando como saliendo de mis entrañas, después de un rato, cuando me corrí muy intensamente en su boca, el se levanta y nos volvemos a besar, ahora era el semen de los dos, su barba se lleno de semen y saliva, al terminar nos acariciamos por algunos minutos pero quería más después de todo se suponía que esa iba a hacer mi última noche con mis genitales.

Mi pene no tardo en estar de nuevo durísima, mi mano se fue a la entrepierna de Juan metí la mano entre los dos muslos, abriéndolos, hasta que conseguí tocar su ano con uno de mis dedos pues él seguía apretando sus piernas aunque con menos fuerza, empecé a frotar, a la vez lo miré, fue increíble, como se iba derritiendo ante mi caricias, las fuerzas de sus piernas fueron bajando hasta que se las abrí, él quedó así, tiré de él, un poco hacia delante para manejar bien su ano, le quité el dedo me lo ensalivé sin dejar de mirarlo, volví a frotarlo ahora ya sin obstáculo por parte de él, se lo fui metiendo y Juan gemía de gusto, lo movía lento, dentro y fuera, su mano mi agarró mi muñeca, sin dejar de gemir, cuando vi lo tenía ya en mi poder, paré le di un par de nalgadas que lo hicieron gemir de dolor y placer. 

Con rabia por mi atrevimiento Juan me tumbo bocabajo sobre la cama y empezó a azotar mis dos nalgas, con sus manos, fue un gustazo aunque me hizo gritar, varias veces, luego Juan me hizo dar la vuelta coloco sus rodillas justo a cada lado de mi pene y me hizo chupó su ya enorme pene, se la chupe por un buen rato pero no se corrió en mi boca la saco me hizo colocar en cuatro patas como si fuera una perra, que gustazo me estaba dando, me abrió las nalgas y me lambio mi ano, gemí de gusto al sentir aquel beso negro pero no tardo mucho retiro su rostro pronto de entre mis nalgas, dejándome ardiendo como una perra en celo,

De pronto me volvió a meter los dedos, no paso rato hasta que empecé a correrme dando gritos incapaz de contenerme, mi ano se abría como cerraba sobre sus dedos, alucinaba, sintiendo aquel placer, hasta que de nuevo quedo quieto, me quede gimiendo como una gata, me había excitado demasiado, si me penetraba enseguida me iba a volver loco, pero par a mi suerte lo sentí arrodillarse detrás de mí, sentí su duro miembro restregarse entre mis nalgas.      

Sentí unos segundos después su glande tratando de abrirse camino por mi ano, cuando empezó a metérmela, a veces la sacaba, pero para volver a meterla, así hasta que empezó a entrar, hasta que la dejo bien clavada en mi interior, sus huevos quedaron pegados a mis nalgas jadeaba, como cansado tras meterme su pene, nos quedamos así por unos segundos, hasta que Juan empezó a moverse, sus manos agarraron cada una de mis nalgas, empezó a gemir, a jadear, a suspirar, a decirme al oído desde atrás,

-“Disfruta porque desde mañana serás mi perra esterilizada para siempre” Me dijo Juan.

Los gemidos de ambos fueron enormes aquellas brutales embestidas duraron casi 40 minutos hasta que me corrí mi pene parecía la iba a reventar por dentro, dando gritos, quede quieto, al sentir el que fue el mayor orgasmo aun intacto de mi vida, aun temblando y con mi pene chorreando semen Juan se me quito de encima apenas mis brazos podían sostenerme cuando Juan me penetro de nuevo agarrándome por las caderas, me culeé primero sin apenas gemir pero al poco de nuevo Juan estaba dando gritos de placer, antes de que se corriera se retiro, me hizo colocar acostado boca arriba me levanto las piernas, me penetro de nuevo para seguir mirándonos.

Juan me acariciaba el pecho, el vientre mi pene, mientras me seguía penetrando a un gran ritmo sentí como su pene se engroso y comenzó a palpitar en mi interior Juan estaba a punto de correrse, y fue cuando me dijo entre gemidos “desde ahora soy tu dueño” apenas termino de decir esas palabras comenzó gritar, de nuevo al sentir mi ano cerrándose sobre su palpitante erección Juan empezó a correrse a raudales, mientras le gritar “Vamos papi dame toda tu leche”,  fue la mayor corrida que he sentido de Juan en mis entras, hasta la fecha luego de aquello terminamos agotados con Juan encima de mí, con mi ano bien abierto chorreando la gran descarga de semen de Juan por mis nalgas.

Ni siquiera recuerdo a qué horas me dormí, ambos quedamos empapados en sudor y semen besándonos y acariciándonos por largo rato eso fue lo último que recuerdo antes de despertar ya tarde casi al medio día, del sábado.   

Juan me despertó y me arrojo mi bóxer el estaba también ya en ropa interior me dijo que nos diéramos una ducha lo que hicimos juntos luego ya bien limpios me dijo que me vistiera, lo que hice, una vez vestido nos subimos a su auto y el condujo, a medio camino le pregunte.

-“¿Juan a donde vamos?”. Le pregunte.
-“¡Vamos a que te quiten tu pene y huevos donde más!”
-“¿Acaso no fue lo que acordamos?” Me dijo Juan.

No respondí nada, aquellas palabras con la severidad que las dijo Juan fueron como una puñalada en mi corazón, desee saltar de auto en ese momento, huir pero algo me hizo quedarme, deseaba estar con Juan pese que para ello debiera perder la fuente de mi placer hasta ese momento en mi vida, mi pene creció hasta quedar con una tremenda erección debajo de mi pantalón, Juan la noto y comento.

-“Pronto ya no tendrás que avergonzarme con tener esas vergonzosas erecciones en público”, Dijo Juan.

Sus palabras hicieron que lagrimas rodaran por mis mejillas, aquello fue algo que no esperaba pero pese todo de algún modo estaba excitado que Juan me tratase por fin como una perra, luego de algunos minutos llegamos al centro de la ciudad Juan estaciono el auto y caminamos hasta un callejón, bajamos unos escalones y entramos por una pequeña puerta con un letrero que anunciaba.

-“Centro de Tatuajes Master”.

Un hombre obeso lleno de tatuajes sin camisa nos volteo a ver, Juan lo saludo como si lo conociera de toda la vida.

-“¡Hola Master como estas!”. Dijo Juan.
-“A Hola Juan vives aun, ¿qué me tienes para hoy?” Pregunto el sujeto.

-“Este amigo que quiere perder sus genitales, ¿crees que puedas hacerlo ahora?”. Dijo Juan.

El hombre me miro y luego de unos segundos nos dijo.

-“Creo que es posible, pasen al privado”. Dijo el hombre.

Todos pasamos a una pequeña habitación con una camilla tipo de las usadas en las ejecuciones por inyección letal ahí el hombre me dijo.

-“¡Por favor quitase toda la ropa!” Dijo el hombre.

Hice lo que me pidió ante la mirada de Juan dude antes de quitarme mi bóxer pero al final lo hizo el hombre entonces me hizo acostar sobre aquella camilla con los brazos extendidos, y luego adjunto unos estribos donde sujeto mis piernas, hizo lo mismo con mis brazos y paso una gruesa correa sobre mi abdomen todo aquello me tenia aterrado pero excitado tanto que mi pene quedo de nuevo en completa erección, mis piernas quedaron separadas ampliamente y el hombre elevo un poco mi dorso para que pudiera ver lo que estaba haciendo, cuando todo estuvo listo tomo una bandeja con instrumental y se sentó entre mis piernas.

Se coloco unos guantes de látex, y comenzó a esparcir una generosa capa de crema para afeitar por mi pubis, base de mi pene y escroto. Los tatuajes no eran desconocidos para mí ya tenía algunos con motivos florales por mi cuerpo y aunque no tenia vello en mi cuerpo en mis genitales si eran notables. El hombre rasuro el poco vello en mi pubis, pene y huevos hasta dejarlos lampiños por completo,  luego tomo mi pene y antes de colocarse un cubre bocas dijo.

-“Buen trozo de carne es una pena que deba cortarlo”. Dijo el hombre.
-“¡Solo hazlo!”. Dijo Juan.

Aquello me estremeció pensé en gritar en luchar pero no quería a perder a Juan, el hombre tomo un aparato un anillo de metal con unos agujeros para dedo que parecía más una tijera circular, tuvo algunos problemas para pasar el aro por mi glande y fue algo doloroso ya que hizo pequeños cortes en la corona de mi glande, luego la deslizo por mi tronco sin mayores problemas hasta la base, una vez ahí el hombre nuevo me miro y dijo.

-“En verdad quieres que lo corte, una vez que acciones esto no hay vuelta atrás”. Me dijo.

Mire a Juan con la esperanza de que me dijera que no era necesario mi sacrificio. Pero su mirada lo dijo todo, era fría, áspera y con furia, supe que debía hacerlo o era el fin.

-“Hazlo”. Alcance a decir.

Cerró los ojos y el hombre apretó el dispositivo sentí como tres cuchillas se abrieron camino por mi carne viril y luego una punzada de dolor me hizo abrir los ojos para ver como mi pene caía en la mano del hombre cercenado, cortado como un árbol para siempre,  el dolor fue tan severo que me desmaye supongo, para cuando despertó todo había terminado, estaba en casa con Juan a mi lado un tubo transparente sobresalía de mi entrepierna vendada.

Pasaron tres semanas antes de que fuese retirado, cuando por fin el vendaje fue retirado me encontré con que mi entrepierna estaba lisa, apenas un pequeño montículo se apreciaba con un pequeño agujero por donde salía mi orina,  también me sorprendí al notar que un nuevo tatuaje adornaba mi cuerpo.

Aquel tatuaje comenzaba justo en donde una vez mis huevos colgaron, para luego dar paso a un pene que era justo de tamaño que fue mi pene real que se extendía por mi abdomen  hasta casi llegar a mi ombligo, aquello parecía una burla pero me gusto.

Con el correr de los días el montículo que quedo en mi entrepierna desapareció quedando esta plana comencé a usar pantaletas, pantys y tangas femeninas, Juan estaba encantado que las usara, e incluso creo que le excita saber que ya no soy un hombre aun disfruto ser penetrado por el gran miembro de Juan sintiendo sus huevos sobre mis nalgas, sentirlo venirse en mi boca o entrañas es maravilloso e incluso aun puedo sentir algo de placer aunque solo expulso un liquido claro de mi agujero en mi plana entrepierna, no siento como antes pero se siente bien.

Juan me ha propuesto matrimonio y he aceptado, en verdad deseo pasar el resto de mi vida con él, que es además del que me anulo que ya no soy un hombre sino un nulo, de mi pene y huevos no sé nada quizás terminaron en la basura o incinerados, nunca he querido preguntarle a Juan que hicieron con ellos, la verdad es que no me importa creo que fue lo mejor para mi perderlos, desde que se fueron no he sentido la necesidad de salir de caza o serle infiel a Juan.

Por lo menos entre mis piernas que está vacía, aunque no del todo “Un tatuaje queda”.  



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com