Sí o sí

Vale.

El hotel era bonito y habíamos quedado así, simplemente para tener sexo, para sentir placer y tener orgasmos, muchos orgasmos y cuanto más salvajes mejor.
Pero no, no era mi día ni el tuyo y después de todo el sexo oral del mundo y de las posturas más acrobáticas, yo me había corrido pero tu no.

Y esto no podía quedar así.

Yo entré al baño a limpiarme un poco ya reponer fuerzas. Y escuchaba descolgar el teléfono de la habitación y como hablabas y como colgabas... Y como a los cinco minutos tocaban a la puerta y tu, loca de calor, y cual caza tesoros en busca del santo Grial, la abrías sin acordarte de que estabas desnuda (o eso quise creer).
Le decías al chico que necesitabas su ayuda. El joven estaba nervioso y perdido, no se lo creía. Le tomaste de la mano y lo llevaste a la habitación. Como los dos somos de esa manera (con la bestia siempre asomando).... yo me senté en el sofá y me dedique a ver que le hacías. Te sentabas en la cama y rápidamente le bajabas los pantalones y los shorts y tomándole la polla con las dos manos le decías "Tienes que metérmela, necesito placer, mucho placer". Te la metías en la boca y en pocos segundos tenias dentro de tu boca una gran polla dispuesta a introducirte por tu sexo.

Te pones a 4 patas, quieres un orgasmo YA y traes la polla del chico hacia ti. Te la inserta y comienza a bombear. Gimes, gritas y te arqueas. Te mueves tan rápido que haces que, como me ha pasado a mi, el chico se corra enseguida, de nuevo dentro de ti. Sientes su calor, su leche.... pero tu no te has corrido. Yo os veo desde mi sofá y me masturbo lentamente.
El chico se retira entre espasmos de placer y se recuesta en el sofá más grande. Pero tu necesitas más, necesitas un orgasmo... y vuelves a levantar el teléfono. Pides una pizza, "curiosa coincidencia" pienso; y a los 10 minutos, mientras esperas en la cama tumbada y viéndonos desnudos, te tocas suavemente por todo tu cuerpo.

Suena la puerta, pero..... al abrirla desnuda de nuevo, te encuentras a una chica, joven, guapa y negrita. Maldices y la haces pasar. La chica se asusta al ver a su compañero y a mi desnudos y a ti también. Me levanto y la tomo de la mano, deja el plato en la mesa y le susurro al oído lo que está pasando. Ella sonríe avergonzada y le susurro de nuevo al oído algo.

En un abrir y cerrar de ojos me separo de ella, te tumbo boca arriba en la cama, tomo a la joven negrita de la mano y te la acerco, te abre las piernas y comienza a besarte en los muslos, pasarte la lengua por las ingles..... te vuelves hacia mí y me preguntas que qué le he dicho, me acerco a ti, justo cuando la chica comienza a lamer tu clítoris: "Le he dicho que se llevará una gran propina si te saca un buen orgasmo". Te estremeces loca de placer y morbo. La chica continua lamiendo tu coño, bebiendo de el y tu te respingas. Ella te mete dos dedos en tu coño y estás a punto de llegar ya. si SI SI SI SI SIIIIIIIIIIIIIAAAHHHHHH.

Pero no.

Justo en el momento en que el estás a punto de correrte en su oscura boquita, saca sus dos dedos y eso te impide llegar. Gritas de impaciencia, de rabia.....

Entonces es cuando te derrumbas y crees que esa noche, con dos pollas para ti, con una joven dándote placer en tu coño, con dos corridas dentro... piensas que esa noche no tendrás tu orgasmo.

Pero justo en ese momento giras la cabeza y ves como la chica está chupando las pollas del joven camarero y la mía. Nos las está poniendo muy duras y tu la miras, con celos, con envidia, pero comienzas a masturbarte, viendo como la chica se está poniendo las botas. Nos levanta a los dos chicos y nos toma de la mano, nos lleva hasta la cama y.... apartándote con mucho cuidado hace que yo me tumbe boca arriba, ella se sube sobre mi y se inserta mi dura polla. Ella se da un respingo de placer. El otro chico sospecha lo que debe de hacer y se coloca detrás de su culo. Ella le abre las nalgas para facilitarle la penetración y en un abrir y cerrar de ojos está insertada por dos pollas.

Tu la ves, nos miras, escuchas los gritos de los tres, te masturbas... como una loca. Es curioso, pero la chica con dos pollas ensartadas en su cuerpo, parece que está muy cerca del orgasmos que tu aún no has tenido. Pero es más curioso aún como tu mano y nuestra escena hace que estás más cerca de un gran orgasmo que en toda la noche.

Pero tu ego es orgulloso y quieres un orgasmos acompañada.

La chica grita, se está corriendo y gime desesperada aprisionada por dos pollas que la hacen estremecerse de placer. Tu paras el ejercicio de onanismo y te levantas. Empujas casi de mala manera a la joven y ocupas su lugar. Las pichas están bien lubricadas aún del orgasmos de la joven negrita y tus dos agujeros están más que dilatados por el calor, la humedad y las ganas.... muchas ganas.

Primero el chico te inserta su polla en tu culo, abres las nalgas mientras te masturbas ligeramente para dilatar lo más que puedas, cierras los ojos en una mueca de placer y dolor. Cuando el chico está ya dentro de ti, me miras y con un "¿A que esperas?" haces que te la meta.

Con un ritmo que ni el mismísimo Tony Manero, comenzamos a taladrar tu cuerpo, como dos magos atravesando una caja con sables.

Y sí, esta vez comienzas a sentir que allá a lo lejos esta llegando la horda de bárbaros, muy cabreados y enfadados y con ganas de guerra.

Arqueas tu espalda, pero la polla del camarero en tu culo apenas te deja, abres los ojos y la boca, ahogas un grito de placer que sonaría en toda la ciudad. aprovecho esos momentos de descuido pre-orgásmicos y me muevo rápidamente buscando correrme en tu coño.

Tu grito es infernalmente celestial, un "SÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ" sale de tu boca al mismo tiempo que mi leche en tus adentros.

Estás jadeando por casi tres minutos, apenas sin poder moverte.


"Las propinas van a ser legendarias"