HOSPITAL DE LOS CONDENADOS

Sin decir nada más Luis acarició sus genitales con una suavidad que en vez de hacer que su pene se redujera, se endureció aún más, como un poste de acero en medio de su cuerpo, siguió sin hablar y fue lavándole toda la zona hasta sus nalgas. Más que lavarlo fue una caricia constante con el paso de aquellas toallitas enjabonadas tan suavecitas, siguió después limpiando el resto del cuerpo y secándolo a la vez y al final dio una última pasada con una de esas toallitas desde los huevos hasta el glande de Gerardo......


HOSPITAL DE LOS CONDENADOS.
Sin decir nada más Luis acarició sus genitales con una suavidad que en vez de hacer que su pene se redujera, se endureció aún más, como un poste de acero en medio de su cuerpo, siguió sin hablar y fue lavándole toda la zona hasta sus nalgas. Más que lavarlo fue una caricia constante con el paso de aquellas toallitas enjabonadas tan suavecitas, siguió después limpiando el resto del cuerpo y secándolo a la vez y al final dio una última pasada con una de esas toallitas desde los huevos hasta el glande de Gerardo.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul




Gerardo de 38 años con un cuerpo bien musculado con todo el dorso lleno de viril vello, que se extendía sobre sus fuertes pectorales, estaba en aprietos, buscando la riqueza fácil, dedicado a delinquir su suerte que lo acompañaba desde los 20 años se había acabado, el último asalto no salió como estaba planeado su compañero se puso nervioso y mayo al dependiente de la casa de cambio, no sin antes que este le disparara, el dependiente murió en el acto su compañero poco después agonizando de dolor,  Gerardo de la paso huyendo por tres meses hasta que fue capturado.

El juez estaba molesto el dependiente era padre de tres hijos, no tuvo piedad condeno a Gerardo al castigo máximo 35 años de prisión y la castración, si alguna vez salía de prisión lo haría sin sus huevos, que tanto amaba, Gerardo lucho como un poseído cuando escucho la sentencia no iba a dejar que le quitaran la fuente de su virilidad, pero poco pudo hacer, algunas horas después estaba bien sujeto sobre una camilla en un consultorio de un hospital en donde se iba a llevar la intervención, estaba desnudo con una pequeña toalla de color blanco cubriendo su entrepierna, un médico como de su edad lo había revisado y estaba por marcharse.

Aquel médico le dijo que regresaría cuando estuviera preparado para realizar el procedimiento ordenado por la corte, el médico que despojo de sus guantes de látex y se marchó, Gerardo se quedó ahí mirando el techo, con lágrimas rodando por mis mejillas trataba de tanto en tanto se soltarse sin resultado alguno, estaba molesto y aterrado no deseaba ser castrado, sabía que los eunucos en prisión no la pasaban nada bien, además amaba venirse, sus huevos eran grandes y siempre le proporcionaron eyaculaciones poderosas como abundantes.

Luis tendría unos 23 años, era muy moreno, no alto para su edad casi parecía tener 19 años poseía un cabello oscuro, liso y caído hacia la frente, dos cosas caracterizaban especialmente a Luis, el gesto de echar su cabello hacia atrás con la mano y una sonrisa permanente en su rostro,  como a la media hora que el medico se marchó Luis entro en la habitación, mostrando su gran sonrisa a Gerardo, le informo que iba a hacer el encargado de prepararlo para su procedimiento empezó por mirar lo que contenía el kit que le dieron.     

Acto seguido le quitó la toalla que cubría a Gerardo al instante su pene se enderezó sin ni siquiera haberla tocado, simplemente creció como por arte de magia, Gerardo sintió un sofoco terrible, sabía que quedo totalmente rojo porque sus sienes latían fuertemente, miró a Luis como suplicando perdón buscando alguna clase de piedad, pero solo comprobé que no solo sonreía sino que estaba como sin nada. 

-“¡Tranquilo que no voy quitar nada solo te voy a preparar!” Dijo Luis.      

Sin decir nada más Luis acarició sus genitales con una suavidad que en vez de hacer que su pene se redujera, se endureció aún más, como un poste de acero en medio de su cuerpo, siguió sin hablar y fue lavándole toda la zona hasta sus nalgas. Más que lavarlo fue una caricia constante con el paso de aquellas toallitas enjabonadas tan suavecitas, siguió después limpiando el resto del cuerpo y secándolo a la vez y al final dio una última pasada con una de esas toallitas desde los huevos hasta el glande de Gerardo.       

Antes de dejar terminada la tarea se quedó admirando su cuerpo desnudo como comiéndoselo o mejor dio acariciándolo con la mirada, de súbito aprovechó la ocasión para pasar su mano de nuevo por sus genitales y entonces habló.

-“¡Qué bello eres, es una pena que debas ser castrado!” Dijo Luis.   

De repente Luis le dio dos besos, el primero en su inflamado glande y el segundo en la frente quedando sonriendo de manera especial frente al rostro de Gerardo, luego de nuevo hablo, mientras su mano se cerró sobre mi endurecido pene para comenzar a masturbar, que hizo excitar a Gerardo de inmediato hacia dos semanas que no corría.

-“Es una pena no aprovechas un pene en todo su esplendor dentro de un rato ya no podrá ser posible verlo así de nuevo nunca más”. Dijo Luis.

Aquellas palabras de nuevo trajeron a la realidad a Gerardo, iba a empezar a luchar, para intentar escapar al nefasto destino que le esperaba cuando Luis casi de inmediato comenzó a realizarla la mejor mamada hasta ese momento que hubiese sentido en toda su vida, mientras se la chupaba Luis se fue quitando la ropa, hasta quedar totalmente desnudo, dejando ante Gerardo un hermoso cuerpo no de gimnasio, era algo natural, buenos brazos, pectorales marcados no muy velludo, unas piernas divinas, un pene de tamaño medio curveado hacia arriba muy venoso y un grandioso par de nalgas duritas y peludas.

-“No tenemos mucho tiempo, hay que aprovecharlo”. Dijo Luis.

Quien de inmediato le propuso un 69, mientras él continuaba chupado formidablemente su erección, Gerardo decidió aceptar, después de todo esa podría ser la última oportunidad de placer como hombre que podría tener en su vida por lo que Luis se subió sobre Gerardo para que se la comenzara a chupar también, pero era tan buena la vista de su culito que no aguanto más Gerardo comenzó a introducir su lengua en su delicioso agujerito.  

Los dos gemían de placer, Gerardo pensó que así acabarían los dos, pero Luis extendió la mano y del bolsillo de su pantalón saco un condón, el cual procedió a ponérselo, llevo sus dedos a la boca sacando saliva y así lubrico su ano. El pene de Gerardo medía unos 24 cm, Luis dejo de chupar para sentarse de una sola vez, introduciendo de golpe toda esa endurecida carne, dejando escapar un gemido entre placer y dolor.

De inmediato comenzó con una cabalgata desenfrenada a lo que entre la excelente chupada y esa cabalgata Gerardo que se había corrido en semanas no aguanto por mucho y le enuncio que estaba por acabar, Luis toma su pene que rebotaba sobre el vientre de Gerardo para comenzar a masturbarse furiosamente y casi simultáneamente acabaron los dos, Luis llenó su pecho de un espeso y caliente semen, mientras Gerardo lleno el condón una la mayor y más abundante corrida de su vida, que vino acompañada del mayor orgasmo también.

Antes de que Luis se quitara de encima de Gerardo le propino un espectacular beso en los labios. Cuando Luis se desmonto se escuchó un “POP”, Luis de nuevo volvió a lavar el cuerpo de Gerardo, quitándole en el proceso el condón lleno de su semen, que sería el último que su pene lanzaría en su vida, cuando termino de lavarlo, Luis tomo algo de crema de afeitar y la esparció por su bajo vientre, zona púbica y muslos, luego con una hojilla de afeitar retiro todo el vello poniendo énfasis en el vello de su pubis, pene y huevos, que quedaron tan lampiños como el día que Gerardo nació.

Antes de marcharse Luis de nuevo beso apasionadamente a Gerardo que lo miro como pidiendo ayuda, pero Luis sabía que no había nada que pudiera hacer, solo lo miro y le dijo al oído.

-“Siempre recordare el grandioso momento que vivimos”. Dijo Luis para luego marcharse a toda prisa.

Momentos el mismo medico de antes, pero ataviado con ropas quirúrgicas y una bandeja de instrumental, Gerardo de nuevo sintió pánico, el hombre noto el pene de Gerardo aun en erección con toda zona lampiña y con una pequeñita gota de semen en la punta, solo sonrió, al imaginar lo que paso, Gerardo iba a empezar a suplicar y luchar cuando le inyecto una sustancia roja en el cuello que apenas saco la aguja Gerardo quedo completamente paralizado, no podía moverse en absoluto apenas podía cerrar sus parpados y respirar.

El médico, entonces desato sus piernas, para sacar unos estribos por debajo de la camilla donde coloco sus piernas, luego con su escroto ya libre que quedo casi rosando la camilla ya que era pesado y suelto, tomo un desinfectante y baño todo su escroto con él, luego tomo un bisturí laser e hizo una incisión en el centro del lampiño escroto, apenas hubo algo de sangre, el médico solo apretó el abierto escroto, para que sus dos testículos salieran, el medico coloco varios puntos en la parte superior de los conductos que unían sus orbes a su cuerpo aun.

Gerardo podía ver algo de lo que pasaba, pero no todo, el medico no hablaba en absoluto, aunque por el dolor que estaba sintiendo debía ser algo muy doloroso, ya que el medicamento que le inyecto solo lo paralizo pero no hacía nada para bloquear el dolor, al cabo de unos pocos segundos, el médico de nuevo tomo el bisturí laser y corto uno a uno los conductos de sus testículos por debajo de la puntadas, convirtiendo a Gerardo en un eunuco, quien apenas escucho los golpes que hicieron sus huevos al caer en el tazón hondo de metal a donde fueron arrojados.    

El médico, corto la piel de tal forma que el exceso fuese eliminado y el resto lo uso para cerrar la herida cuando sanara la entrepierna de Gerardo parecería que nunca albergo un par de huevos, luego de nuevo desmonto sus piernas de los estribos para una vez más asegurar sus piernas a la camilla, tomo un espejo y le mostro al aun paralizado Gerardo que estaba sufriendo un agónico dolor como quedo su entrepierna, al verla, lagrimas brotaron de sus ojos para rodar por su mejillas, había sido castrado.


Su pene permaneció en erección por casi una hora antes de que irse desinflando poco a poco mientras el efecto del paralizador se iba diluyendo, Gerardo al recuperarse fue remitido a la prisión donde como esperaba fue tomada como una puta por los internos, cada que era usado por algunos de esos hombres, sintiendo sus duros penes entrando y saliendo de su ano, con sus huevos peludos chocando contra sus nalgas recordaba como alguna sintió lo mismo con aquel enfermero antes de ser castrado en el “Hospital de los Condenados”.


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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

EN BANDEJA DE PLATA

"Tu pene y testículos en bandeja de plata”. Max dijo con un ligero encogimiento de sus hombros anchos, como si no fuera gran cosa. Tal vez no lo era. Tenía que ser una broma. Decir algo tan totalmente indignante que la verdadera respuesta parecería ridícula en comparación......


EN BANDEJA DE PLATA
“Tu pene y testículos en bandeja de plata”. Max dijo con un ligero encogimiento de sus hombros anchos, como si no fuera gran cosa. Tal vez no lo era. Tenía que ser una broma. Decir algo tan totalmente indignante que la verdadera respuesta parecería ridícula en comparación.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASIA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [MEDICO]


Categoria: Gay      Autor: BangleBalls




-“Tu pene y testículos en bandeja de plata”. Max dijo con un ligero encogimiento de sus hombros anchos, como si no fuera gran cosa. Tal vez no lo era. Tenía que ser una broma. Decir algo tan totalmente indignante que la verdadera respuesta parecería ridícula en comparación.

Me río un poco es una risa nerviosa. "Gracioso. Entonces, ¿cuál era tu verdadera reacción?” Yo sabía que el padre de Max estaba enojado. Había luchado durante los últimos años con el hecho de que su único hijo fuese homosexual. No es que el tipo fuese un homófobo, es sólo que... bueno, sí, él es un homófobo. El señor Gray de era la vieja escuela, los hombres son hombres, un pene va con una vagina y nada de chico. Él era incluso un poco machista, por lo que la madre de Max ya no estaba a su lado.

Pensar en el que su hijo tomar por el culo a su novio blanco, de cabello rubio y ojos azules era demasiado para que él lo entendiera. Oh sí, el Sr. Gray también estaba contento de que su hijo estuviera con un chico blanco. Su hijo no iba a estar con una mujer negra, al menos debería haber tenido la decencia de escoger un chico gay negro para su novio. Yo era blanco, Max era negro, su padre se enojó, y ahora Max se mantenía de un fondo fiduciario con valor de apenas por debajo de dos millones de dólares que deberían haber sido suyo cuando el cumpliera 21 años.

El sr. Grey probablemente exigió a Max parara de verme o de lo contrario no habría fondo fiduciario. Con el que habíamos contado. Me quedaría lejos de Max hasta que el dinero estuviera en el banco. Una vez Max saliera de la ciudad para la escuela, la dejaría unos meses más tarde y estaría de vuelta para estar juntos. Ninguno de los dos estaba encantado con la idea de ser mantenido separados durante tanto tiempo, pero al final sería una pena dejar ir ese dinero.

-“Eso es lo que dijo” dijo Max con un encogimiento de hombros. 
-“La única manera de conseguir mi dinero si es que entres en su oficina y le entregues tu pene y testículos en bandeja de plata”. Puntualizo Max.

Una vez más me dio un poco de risa nerviosa. Pero no había risa en los ojos de color marrón oscuro de Max. O en sus labios suaves y gruesos. “Así que, ¿qué? Caminar sosteniendo mis genitales en una bandeja ¿y quien va a ser feliz por eso?” No tenía que haber algo más que eso. Una vez en la oficina del Sr. Grey, supuestamente avergonzado por tener que llevar una bandeja a nivel de la entrepierna con mis genitales asentado en ella, me haría jurar dejar Max para siempre o algo así.

-“No hermano”. Dijo Max

Con una triste sacudida de cabeza. “No desea que no seas cortado, sino colocado en una bandeja para que le sea entregado a él”.

-“En serio”. Lo pude ver en los ojos de Max que no estaba bromeando. 

“¿Quiere decir que está realmente dispuesto a hacerme cortar?” Le dije.

-“En un primer momento amenazó con hacerlo por sí mismo”, explicó Max. “Esa fue la noche en que nos descubrió. Recuerdas corrí hacia el pasillo para hablar con él, calmarlo para que no pudiera hacer una locura que te lesionara”.

-“Claro que me acuerdo,” dijo Orión. 

-“Me acuerdo porque no te detuviste para tomar algo para cubrirte. Fuiste a hablar con tu padre cuando aún estabas desnudo. Fue una especie de mal estado”.

-“En un primer momento amenazó con cortarme el pene”, explicó Max. 
“Dijo que era un desperdicio tener un gran orgulloso instrumento negro como el mío que perderlo dentro de un culo blanco patético. Entonces amenazó con volver a mi habitación y cortarte. Supongo que puso la idea en la cabeza. Quieres que tu fondo fiduciario, quiero sus genitales”.

Una vez más me reí con nerviosismo. “Bueno, eso es ridículo. No creo que en realidad trate que lo lleve a cabo. darle unos días más y luego habla con él de nuevo“.

-“Amigo, esta decidido. Me dio cincuenta mil dólares para hacer el trabajo. ”Max sabía bien, que no era una broma. Tenía lágrimas en los ojos. "¿Que se supone que haga?"

-“Tomamos los cincuenta grandes y nos largamos de aquí”.
-“Se trata de dos millones de dólares.”
-“Es mi pene y mis huevos”.

-“Dijo que si haces esto, podríamos estar juntos con su bendición. Nos gustaría tener dos millones de dólares. ¿Es realmente mucho pedir?”

-“¡ME ESTÁ PIDIENDO QUE ME CASTRE A MÍ MISMO!” Grité con sorpresa y tal vez sólo un poco de ira. 

Ni siquiera podía creer que Max estuviera tomando esto en serio. De ninguna manera iba a despojarme de mi pene o mis huevos para cualquier cantidad de dinero. No estaba negociando mi masculinidad por dinero en efectivo. No iba a mutilar mi cuerpo por una cuenta de banco abultada. Esa era una locura. Y se lo dije. "¡Eso es una locura!"

-“Solo pensar en ello como el intercambio de unas cuantas libras de carne que no es necesario y nadie se daría cuenta de que faltaba para asegurar nuestro futuro juntos”. Max se acercó a mí, esos ojos de color marrón oscuro suaves fundiéndose en mi alma. Esos hermosos labios de color marrón violáceo que piden para mí besaron, aspiraran. Esa piel suave chocolate solo pide a gritos ser acariciada. “Un futuro en el que no tenemos que ocultarnos de mi familia, les preocupa que a mi padre de alguna manera nos vaya a hacer algo. ¿No es eso no valga la pena?”

Me besó, muy suavemente al principio. Su lengua se deslizó en mi boca, la mía en la suya. Podía sentir mi pene llenarse de sangre cuando los sentimientos del beso corrieron a través de mi cuerpo. La parte delantera de mi pantalón de mezclilla se esforzó por contener la serpiente que quería ser libre. Quería rasgar nuestra ropa, dar la vuelta sobre Max y darle por su negro culo apretado. Max se apartó un poco. 

-“No estoy diciendo que debas cortar tu pene y huevos en este momento”. Dijo Max

Sentí como mi pene se desinflo rápidamente. 

-“Duerme con ella esta noche. Piénsalo. No voy a forzarte a hacer algo que no quiere hacer. Solo... piensa en lo mucho que esto podría significar para nosotros“.

-“Está bien,” dije, sabiendo a qué decisión iba a llegar ya.

* * * * *

No dormí con ella. O más debería decir que pasé la noche pensando una y otra vez aquello en mi cabeza. Me paré frente al espejo en la parte posterior de la puerta de mi armario, mirando mi cuerpo. Max y yo lo trabajamos todo el tiempo y se notaba. A pesar de que tenía el cuerpo mucho mejor desarrollado que un atleta promedio, con un ancho pecho, abdominales marcados, brazos y las piernas perfectamente definidos. Tenía más lo que la gente describe como un corredor. O un jovencito con esteroides como un amigo lo había descrito. Mi pecho era plano, pero no era muy amplia. Tenía un vientre plano con abs que mostraba sobre todo si la luz los golpeaba de frente. Mis brazos estaban bien, buena definición, pero todavía no eran tan grandes. Mis piernas fueron siempre mi orgullo. Gruesas, musculosas y potente.

Y colgando entre las piernas de la parte favorita de mi cuerpo entero. Incluso flácido estaba un pene de aspecto decente. Buen espesor, pero no excepcionalmente grueso. Una cicatriz de la circuncisión se notaba detrás de una cabeza de seta muy bien quemado. Colgando detrás de ella en un bonito bajo saco estaban dos buenos balones buen tamaño. Una vez más, no tan grandes como para ser perceptibles, pero sin duda en la parte alta de la media.

Sin ni siquiera tocarlo mi pene comenzó a llenarse y crecer. Se puso un poco más, grueso. Entonces, de repente empezó a endurecerse, señalando por primera vez más que el suelo, y luego la parte inferior de la puerta del armario, con el espejo, a continuación, en la parte superior del espejo. Se vio un pene de unos buenos cinco pulgadas, que una vez bien lleno de sangre era de nueve y media pulgadas gloriosas. Las venas que eran bastante imperceptible antes se hicieron más pronunciada. La cabeza pasó de rojo a púrpura.

La agarró con una mano, sintiendo el pulso con el latido de mi corazón. ¿Podría hacerlo? ¿Podría realmente cortarlo? ¿Podría vivir sin él? Después de todo no me masturbaba todos los días, más que los días en que Max y yo estábamos juntos. Y siempre cuando estaba montándolo. A Max no le gustaba ser superando, a pesar de tener una herramienta hecha para él. ¿Y lo de los huevos? Claro que no tenía el cuerpo de un culturista, pero todavía necesita testosterona para mantenerme tan bien como lo hacía.

El único pelo de mi cuerpo está en mi otra cabeza, aunque tengo el parche de vello en el pubis bien recortado alrededor de la base de mi pene. Mis huevos son lampiños, como mis brazos, pecho, piernas, culo. Mis huevos comenzaron a rebotar cuando empecé masturbarme sin siquiera darme cuenta. Solo cortarlo. Un movimiento rápido. Me podía imaginar mi pene apenas ahí en una mesa, solo. Tal vez dando unas últimas contracciones nerviosas. Luego, la sangre sería drenada fuera de él y se convertiría en un pequeño tubo pálido de carne sin vida. Pero durante unos segundos ahí, estaba rígido, un sólido pene simplemente pondría existe por sí mismo. Incluso podría imaginar mi pene duro como de roca sentada en un estante de una vitrina. Mi prefecto, pene sólido con mi glande púrpura en exhibición para que todos puedan verlo. Todo el mundo que entrara en nuestra casa vería mi pene. Al igual que alguna pieza impresionante única y erótico de arte.

La fiebre del orgasmo me inundó y pintó el espejo con mi espeso y caliente semen. Se corrió lentamente por el espejo mientras jadeaba, un poco sin aliento por el potente orgasmo. Pero una vez que el resplandor del orgasmo se desvaneció estaba de vuelta para ser incapaz de pensar en cortar mi pene. No había manera. Simplemente no lo haría. Max tendría que entender.

Eso haría. Entendería, y que iba a estar juntos, porque eso es como era Max. Podía el amor más que ninguna cantidad de dinero. Y no había manera de que Max lo consiguiera tampoco. Él ama mi pene tanto como él lo hacía. Apenas podía mantener sus manos y la boca fuera de ella cuando estábamos solos. No les negaría algo que a ambos les daba tanto placer.

Pero dos millones era mucho dinero. Y le había hablado de tener relaciones sexuales esa noche. Él sabía que su padre podría volver a casa temprano y atraparlos, pero en ese momento no le había importado. Y finalmente llegue a Max el resto es historia. Limpié el espejo y dio vueltas en el lugar un poco, tratando de pensar en algo, cualquier otra cosa. Pero no pudo. Sus pensamientos siempre volvían a su pene y huevos. No podía dejar de acariciarlos, sus huevos rebotaban en su mano, golpeando suavemente su pene hacia atrás y adelante. Necesitaba su pene. Necesitaba sus huevos. No podría vivir sin ellos. ¿Podría?

No, esto era ridículo. Max lo entendería. Simplemente no podía hacerlo. ¿Podría?

Coloco sus genitales entre sus piernas y se miró en el espejo. Lucía tal vez un poco menos masculino. ¡Pero no le pareció tan malo? Era un aspecto aerodinámico. Tenía un buen cuerpo, apretado. Las inyecciones de testosterona lo mantendrían. Y había otras cosas que podrían hacer. Habían jugado con vibradores todo el tiempo. Y siempre podía entrenarme para que Max fuese el activo.

¡No! Eso era ridículo. No estaba renunciando a su pene. Max tendría que aceptarlo.

Y lo haría. Sin duda. Debido a que le quería. ¿Y era él quien lo quería?

* * * * *

-"¿Cómo?"

Max levantó la vista de su libro, sin haber visto u oído quien estaba en la habitación. 

-"¿Qué?" “¿Cómo?”, Preguntó. “Solo debo tomar un cuchillo e ir corriendo a un hospital? ¿Tu padre quiere estar allí para ver que lo haga? No es que solo pueda ir a mi médico y pedirle que me corte los genitales y los echan en un recipiente de comida para llevar por mí“.

Max saltó de su cama, con una mirada de sorpresa y alegría en su rostro. "Eso significa".

-“No he decidido aún totalmente”, dijo. Y no lo había hecho. Todavía estaba firmemente en el lado no, pero no era tan firme como había sido antes. “¿Cómo podemos hacer eso?”

-“Me encontré con un chico”. Dijo Max. "En Europa. Es un doctor, con todas las licencias y todo eso. Se especializa en la cirugía de reasignación de sexo. Él ha hecho todo hasta trasplantes de pene“.

-“¿Trasplantes pene?”
-“Tomar el pene de un hombre que no lo quiere y lo conecta ya sea a un tipo que perdió el suyo o a una mujer que quiere ser un hombre”. Dijo Max.

-“No quiero ser convertido en una mujer!”, Dijo con un poco de enojo.

-“No te pido que lo hagas” ​replico Max. 
-“¿Recuerde que el cuerpo funciona si se ve?”
-“El también hace conservación de muestran de cadáver disecándolos” ¿Quién no ha visto eso? ¿O al menos visto en línea? Extraño pero convincente. "¿Pero qué quieres decir?"

-“Este tipo esta de acuerdo”, dijo Max. “He estado en contacto con él, y él está dispuesto a conservar todo tu paquete. Se verá por completo como si aún tuviera vida duro para siempre”.

En su mente se formó la imagen. Y su estómago se revolvió un poco. “Max, pero entonces me lo pueden colocar de nuevo”.

“Recuerde, tienes que presentar tus genitales en una bandeja. No hay manera de que pudiéramos conseguir volver de Europa con ellos después de ser cortados. De esta manera una vez que todo se hizo por ellos, van a enviarlos por correo a nosotros llamándolos piezas anatómicas. Perfectamente legal”.

Fue mucho para procesar de repente. ¿No estaba pensando seriamente en eso? No había manera de que lo que estaba sucediendo fuese real. No podía ser. ¿Podría? Antes de que pudiera pensar más en su pene estaba fuera de su ropa interior y Max tenia esos increíbles labios envueltos alrededor de él.

* * * * *

Qué diferencia puede hacer en un mes de ahora. Después de una larga noche de hablar y sexo finalmente acepté ir con él para hacerlo. Max reservado todo al día siguiente y una semana más tarde estábamos de camino a Europa. Durante esa semana mi pene tuvo más uso que nunca antes en mis últimos veintitrés años. Incluso hicimos un poco de TCC, ya que siempre había querido también hacerlo y después de eso no tendríamos la oportunidad de probar. (Resultó que la fantasía no era como la realidad y ninguno de nosotros realmente se preocupó por ello).

Hasta el momento en que estaba acostado en esa sala de operaciones, con un enfermero rasurando mi pubis, el último de mi vello corporal, todavía no podía creer que en realidad iba a hacerlo. Ellos colocaron una sábana sobre mí, con un pequeño cuadrado en el que era lo suficientemente grande para que mis genitales fuesen vistos a través de la apertura. Luego vino la anestesia. Hubo una gran cantidad de trabajo de preparación. Más inyecciones. Podía sentir mi pene ir más duro de lo que jamás había sentido antes. Eso fue lo último que realmente sentiría. Vagamente podía sentir una gran cantidad de tracción y pinchazos, algunos pellizcos, pero era como un sueño medio recordado. No podía ver nada. No quería ver nada. Cerré los ojos y dejé a mi mente a la deriva, tratando de no pensar en lo mucho que quería parar todo eso. Lo mucho que no quería seguir adelante con eso. No quería pensar en la forma que iban a cercenar mi hombría para siempre.

Debo haberme dormido, o me doparon, porque me desperté en una sala de recuperación. Max estaba a mi lado. Dijo algo, las lágrimas en su cara se mezclaron extrañamente con la sonrisa que llevaba. Estaba desnudo. Sobre la cama, completamente desnudo para que todos me vieran. Miré hacia abajo y vi un gran fajo de vendajes sobre mi entrepierna. Un pequeño bulto, pero no lo suficiente para ser mi equipo. Realmente había sucedido. Ya no era un hombre. Mi orgullo y alegría se había ido y yo estúpidamente deje que se fueran sin pelear.

Me desmayé.

Cuando me recuperé, nos fuimos a casa, traté de seguir adelante con mi vida. Me sentía vacío. Perdido. Incompleto. No podía ver mi cuerpo cuando me duchaba o iba al baño. El sexo, el sexo también paso a un segundo plano, por el momento, a pesar de que Max quería probar. Y me excusaba. Era una excusa constante. Todos los días durante dos semanas hasta que finalmente ya no había razón para excusarme. Había sido mi propia elección, de nadie más. Incluso si era la equivocada.

Estaba deprimido. Eso era evidente para todos, pero solo Max sabía la razón. Mis amigos me molestarían si les contaba lo que estaba pasando. Decía que no sabía. Era solo una fase. Con lo último de los cien mil dólares (Max había hablado a su padre para que le diera más) para que me comprara un gimnasio en casa, ya que no iba a ir al gimnasio más. Al final tuve que enfrentar a mi doctor para conseguir algo de testosterona. El doc en Europa me dio una inyección para que me mantuviera estable mientras me recuperaba.

* * * * *

Cuatro semanas pasaron y llegó un paquete. Mi paquete llegó.

Fue... No puedo ni describirlo, sostener mis huevos y mi pene, mientras aun estaba con la ropa puesta. Parecía ser irreal. Se sentían realistas, pero un poco fríos. Tal vez un poco como de látex. Max pensó inmediatamente en unos pocos usos para ellos. Así, que ahí estaban. Mi pene. Mis huevos. Rompí a llorar. Grité como un bebé. ¿Qué había hecho? Había mutilado mi hermoso cuerpo. Perdí mi pene. Echaba de menos el sexo. Echaba de menos ser un hombre.

Con el tiempo las lágrimas pasaron y tuve una última cosa que hacer.

El Sr. Gray estaba en su oficina. Max y yo fuimos a la cocina y Max sacó la bandeja de plata. Puse la caja con mi pene y testículos en el mostrador al lado de él. entonces me quité la camisa.

-“¿Qué estás haciendo?” Preguntó Max.

Me quité los zapatos, los calcetines y el pantalón. 

-“Conoces a su padre va a querer una prueba. Voy a asegurarse de que no haya duda acerca de esto”. Le dije.

Me quité los calzoncillos y me quedé en la cocina de Max, completamente desnudo. No me había sentido tan desnuda desde la primera vez que me quedé sin las vendas en la ingle recientemente mutilada. Las suturas se habían curado y solo había una pequeña cicatriz, casi invisible en la ingle en ese momento sin vello. Tomé mis huevos y los puse en el plato. entonces puse mi pene junto a sus ex mejores amigos. luego tome el plato para salir de la cocina. Mi estómago se revolvió y me sentí listo para vomitar. Mis rodillas temblaban. Y estaba seguro de que me desmayaría después de algunos pasos.

Era una casa grande y un largo paseo. Mantuve la cabeza alta y para cuando llegué a la puerta de la oficina estaba sintiendo una confianza que no había sentido desde que había sido un hombre. ¡Maldita sea, yo era un hombre! ¡Era tan viril aun sin tener genitales por el hombre que amaba! ¡Me gustaría ver que cualquier macho hiciera lo mismo!

Las puertas de la oficina se abrieron y el señor Grey se veía desde su escritorio. Nunca pensé que vería a ese intenso hombre normal, con su enojada mirada de asombro, pero lo hizo. Completamente en shock con la boca abierta. Caminé, sintiéndome... como un fenómeno completamente castrado. Toda la confianza se había drenado de mí. Quise dejar el plato sobre la mesa, pero terminó cayendo en su lugar. Mi pene rebotó y cayó sobre su escritorio, rodó y cayó al suelo. Una vez más sentí ganas de vomitar, y pensé que lo haría.

El Sr. Gray tomó mi pene del piso y la puso de nuevo en la bandeja. Se puso de pie, se acercó a mí y me miró de arriba a abajo. Me agarró la entrepierna vacía y apretó, verificando que de hecho no tenía órganos genitales. Entonces me abrazó. Si aunque no lo crean. Todavía no estoy seguro de que lo podía creer. Al parecer, él me dio la bienvenida a la familia y me entregó a Max con su bendición. Al menos eso es lo que dice Max. Recuerdo que el señor Grey tomo la bandeja para devolvérmela. Y recuerdo caminar de vuelta a la cocina, de donde Max no se había movido entregándole mi pene y los testículos, a continuación, me desmaye.

* * * * *

Ha pasado un mes desde que sucedió. Y aquí estamos, en una playa tropical. Max esta tirado ahí, desnudo, con su largo y grueso pene negro descansando sobre su muslo musculoso. Sus huevos colgaban, casi tocando la arena debajo de él. Con todos esos músculos, con un ligero destello que el protector solar les daba, a esa hermosa piel morena, quería darle la vuelta y darle por el culo. Solo que mi pene estaba en la habitación del hotel.

Estaba tan desnudo como Max. No era una playa nudista privada, y había estado recibiendo miradas durante todo el día. Las mujeres parecían mayormente intrigadas o conmocionadas, los chicos casi siempre agarraban sus propios penes, como si tuviera miedo que lo mismo les pasara con sólo mirar. Algunos me dieron una segunda mirada, con evidentes erecciones. Fue embarazoso y odiaba cada mirada. Pero Max se determinó que esto iba a ayudarme a superar mis problemas del cuerpo. O mi falta de problemas de virilidad. No era realmente funcional. Me sentía muy mal, pero una parte de mí, la parte competitiva de mí, quería llevarlo a cabo. Demostrar que era lo suficientemente hombre como para lograrlo.

Cuando regresamos a la habitación, me quedé allí sentado, todavía desnudo y sostuve mi pene. Fantaseé por enésima vez, que con solo sostener mi pene en mi ingle estaría mágicamente de vuelta ahí. Nunca lo hizo. Acaricié mi pene, recordando cómo se sentía. Casi, casi podría jurar que podía sentirlo. Todavía tenía parte de mi pene enterrado en la ingle, y pude sentir que estaba erecto. Demonios, que estaba casi siempre erecto, pero realmente podría sentirlo ahora.  Casi podía sentir las viejas sensaciones del orgasmo. Pero eso era cosas del pasado. Cuando otro tipo desnudo entró en la habitación con un Max todavía desnudo se me cayó el pene en el suelo. El tipo era de ojos azules, rubio musculoso de cabello rubio como yo. Y el balanceo su salchicha entre las piernas como una estrella porno.

-“Te presento a AJ,” dijo Max.
-“Hey,” dijo AJ. 

Me puse de pie y di la mano con torpeza con él. “Uh, realmente admiro la forma en que estaban caminando por ahí hoy. “Has tenido más huevos creo que cualquier hombre en esta playa”.

-“¿Uh, gracias?” Ni siquiera podía imaginar lo que estaba pasando.
-“¿Qué opinas de este pene?”, Dijo Max, levantando el pene de AJ como una demostración de un premio. No podía creer que mi pareja sostuviera el pene de otro hombre justo en frente de mí. Por otra parte, mi pene estaba tirado en el suelo a los pies de AJ. Que era más grandes, aún. No era mucho mas alto que +el de pie.

-“Es uh,” No podía pensar en qué decir.
-“No te gusta”, dijo AJ, con el rostro al rojo vivo. 

Miró hacia abajo y vio mi pene. Max dejó que el pene de AJ y este se inclinó y recogió el mío. Este guapo, extraño desnudo con un pene gigante sostenía mi pene cortado. Fue ... casi sentí que iba a venirme. “Hombre, me gustaría que esto fuera mi pene. Es decir, exactamente ese. He odiado mi pene desde que tenía quince años y era de diez pulgadas. En el momento en que tenía dieciséis años ya era de esta... cosa monstruosa. Los otros chicos se burlaban de mí por ello, me llamaban un monstruo. Y todos los chicos podían ver porque cuando me desnudaba.

“¡Él quiere darnos su pene!” Max dejó escapar.

Te acuerdas de lo que dije.

“El médico que lo hizo está especializado en trasplantes de pene”, explicó Max. “AJ le dará su pene. A cambio que paguemos por todo el asunto”.

-“Esto es una locura...”, dije. “No se puede simplemente... ¿Puede?”

-“Estoy pensando en hacer mi pene cortado dentro de un año de todos modos”. dijo AJ. 

-“Honestamente, cuando tú lo novio sugirió... pensé que era una broma. Pero entonces, si alguien me dijo que estaría aquí de pie sosteniendo un pene amputado mientras hablaba con el dueño al que solía pertenecer no lo hubiese creído... Hubiese pensado que era una fantasía. Pero aquí estoy”.


Qué diferencia hay en un mes, si se puede hacer ahora.  



Autor: BangleBalls       Traductor: DarkSoul

PEQUEÑO PROBLEMA

Mirando hacia atrás fue un accidente casual que cambió el curso de mi vida para siempre. Me había olvidado mi toalla después de una ducha y corrí a agarrar rápidamente una del armario. Nunca olvidaré la conmoción de mi mamá cuando ella se enteró de mi pequeño problema. Sus ojos apenas alcanzaron a ver mientras caminaba pasado y ella cortésmente sonrió sacudiéndose cualquier incomodidad. Pero entonces, cuando me daba la vuelta, ella estaba allí de pie con curiosidad por mi cuerpo desnudo con una expresión ansiosa. No pensé mucho de ello hasta más tarde esa noche cuando vino a verme a mi habitación......


PEQUEÑO PROBLEMAL
Mirando hacia atrás fue un accidente casual que cambió el curso de mi vida para siempre. Me había olvidado mi toalla después de una ducha y corrí a agarrar rápidamente una del armario. Nunca olvidaré la conmoción de mi mamá cuando ella se enteró de mi pequeño problema. Sus ojos apenas alcanzaron a ver mientras caminaba pasado y ella cortésmente sonrió sacudiéndose cualquier incomodidad. Pero entonces, cuando me daba la vuelta, ella estaba allí de pie con curiosidad por mi cuerpo desnudo con una expresión ansiosa. No pensé mucho de ello hasta más tarde esa noche cuando vino a verme a mi habitación.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENE] [PEQUE] [MEDICO] [FEMINIZACIÓN] [PADRES]


Categoria: Adolescente      Autor: Vegas




Mirando hacia atrás fue un accidente casual que cambió el curso de mi vida para siempre. Me había olvidado mi toalla después de una ducha y corrí a agarrar rápidamente una del armario. Nunca olvidaré la conmoción de mi mamá cuando ella se enteró de mi pequeño problema. Sus ojos apenas alcanzaron a ver mientras caminaba pasado y ella cortésmente sonrió sacudiéndose cualquier incomodidad. Pero entonces, cuando me daba la vuelta, ella estaba allí de pie con curiosidad por mi cuerpo desnudo con una expresión ansiosa. No pensé mucho de ello hasta más tarde esa noche cuando vino a verme a mi habitación.

-“Kenny... no quiero que esto parezca extraño pero ye vi salir de la ducha la otra vez...”
-“Oh, lo siento por eso, se me olvidó mi T-” cortándome mitad de la frase. 
-“No, eso está bien... Ummm, no es que ... ¿Cómo puedo decir esto..." Decia mamá.

Hizo una pausa y respiró profundamente, incapaz de mirarme a los ojos.

“Estoy un poco preocupado por algo de lo que me di cuenta... no es que algo este mal 'Mi madre volvió a respirar hondo.' Wow, esto es una pregunta difícil... Algo sobre tus uh-hum p-partes... Estoy un poco preocupada y no quiero hacerte sentir incómodo, pero no pude dejar de notarlo...”

-“¿Mi pene... es muy pequeña no es así?”
-“No, es perfectamente normal, pero parecía tal vez un poco subdesarrollado para tu edad. Esto no es nada de qué preocuparse estoy segura, solo estaba pensando que a lo mejor sería bueno que lo viera un profesional, eso es todo”.

Mi cuerpo se inundó con olas incontrolables de emoción y los ojos se hincharon. Se sentó junto a mí en la cama y ella me dio unos golpecitos suaves en la espalda y hablo en voz muy baja.

-“¿Te importa si te pregunto algo?"
"¿Pregúntame qué?"
-“No tienes algún vello, ahí abajo, ¿verdad?”

Agaché la cabeza con algo de vergüenza, me frotó el hombro con afecto.

-“Mamá… ¿Podría simplemente dar un rápido vistazo... sólo para ver si estoy exagerando sobre el tamaño?” Tartamudee

Ella tomó una respiración profunda, mordiéndose el labio y rápidamente se puso de pie mirando muy incómoda con la situación. Se detuvo, reacia a contestar. 

-"Sí. Seguro, porqué no. Entiendo; echemos un vistazo. Todo va a estar bien, ¿de acuerdo?”

Dejé caer mi pantalón y ella inspecciono brevemente el escroto y el pene y trató de tirar suavemente lejos de mi cuerpo en vano. Abrí mis ojos y tenía una expresión de horror, sus ojos se veían en estado de shock y su boca abierta. Sus manos suaves se sentían tan bien a pesar de que he tratado de resistirse a ella, que comenzaron en ciernes una erección. Estoy seguro de que hubo más de 3 pulgadas. Pero se dio cuenta rápidamente y me subio mi ropa interior a lo largo de mi parte inferior y fingió que no fue testigo de mi excitación. Ella me dio una palmadita en la espalda y rápidamente salió de la habitación.

Capitulo 2

Nos encontramos con el especialista al día siguiente. El nombre del doctor era Todd, que era un hombre alto, complexión atlética, de pelo en pecho y barba sin afeitar recortada. Parecía más viejo que mi mamá, se sonrieron el uno al otro y se llevaban muy bien.

-“¿Ahora cual parece ser el problema?”, Preguntó el doctor.
-“Kenny ha expresado cierta preocupación por su desarrollo físico”. Dijo mamá
-“¿Desarrollo?” Replicó el doctor.

Mi madre me miró, reacia a contestar. 

-“Bueno... ¿Cómo puedo decir esto... me preocupa... A Kenny le preocupa el tamaño de su pene y el hecho de que él no tiene ningún vello púbico”.

-“Eso es perfectamente comprensible, vamos a echar un vistazo, Kenny ¿te importa si tu madre está aquí con nosotros “. Pregunto el especialista.
“No me importa”. Conteste.

Me desnudé y me puse una bata médica que la enfermera me trajo y me acosté sobre una camilla. El doctor comenzó su examen con la enfermera garabateando notas. Una vez más, me encontré con una situación similar cuando el doctor examinó mi pene, sus manos se sentían tan bien que empecé en ciernes a tener una erección de 3 pulgadas. No pude evitarlo, pero rotar mis caderas y moler su mano ligeramente. El doctor tomó rápidamente su mano, así que estuve penetrando el aire, miraba a mi madre y la enfermera, todos sonrieron el uno al otro, lo que fue una vergüenza para mí.

-"¡Kenny, Tsk Tsk... ahora descansa y ponte la ropa de nuevo! Eso es inapropiada frente a la joven enfermera y el buen doctor," mi mamá regañó.

El doctor se sentó en un taburete. 

-“Ahora Kenny quiero saber si puedo ser perfectamente sincero contigo?”

Me enfrenté a ellos, mi cara era de color rojo brillante, lo único que podía hacer era mover la cabeza arriba y abajo.

-“Bueno, estas en buen estado de salud física Kenny en general, pero tenían razón para estar preocupados. Se está produciendo una baja producción de testosterona que se llama hipogonadismo y como resultado se tiene una condición llamada micro pene y ginecomastia. Debido a la deficiencia de la hormona del crecimiento por lo que tu cuerpo tiene un desequilibrio. Es por eso que su pene parece anormalmente pequeño y el pecho de Kenny se ha convertido en algo más importante”.

-“¿Qué significa esto para Kenny? ¿Cuáles son sus opciones... seguramente debe haber algún tratamiento disponible?" Mi mamá dijo con prisa.

-“Bueno, podríamos iniciar un tratamiento hormonal, pero quiero ser honesto con ustedes dos. Es difícil decir si Kenny va a ganar considerable tamaño del pene por cualquier inyección de testosterona”.

La cara de la enfermera era de color rojo brillante y ella estaba sonriendo pero probablemente fue porque era incómodo estar en la habitación. Se notaba que estaba tratando de actuar lo más profesional posible. Mi mamá estaba muy conmocionada por la noticia. Corrí hacia ella por comodidad, me abrazo durante un minuto. 

-“Vas a estar bien dijo. Vamos a salir de esto, te prometo que todo va a estar bien”.
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Capítulo 3

Más tarde esa noche, mi mamá hizo la cena y me sentí mucho mejor. Se veía absolutamente impresionante y lista para salir con un vestido negro pequeño. Se mostró claramente sus largas piernas y mientras se agachaba para servirme, la parte superior se abrió y pude ver claramente sus pechos que llevaba sin sujetador. Ella me vio sorprendido de frente y rápidamente envolvió la parte superior firmemente alrededor de ella, cubriéndose la vista de mi mirada.

-"¡Tsk, Tsk, Kenny, que no es para ti!" Mi mamá dijo con enojo. 
-"Hablé con el doctor y lo invité esta noche, dijo que estaría dispuesto a venir a la casa para administrar las inyecciones de la hormona personalmente y creo que es muy profesional ayudarnos en este momento tan importante.”

-“¿Por qué estás bien vestido?”
-“Bien Kenny me dijo Todd que después de las inyecciones, que si podíamos pasa un tiempo juntos”.

Un poco más tarde sonó el timbre y se levantó para abrir la puerta para Todd. Iba bien vestido en una camisa de botones y pantalón, y parecía más grande de lo que recordaba, apenas y paso a través de la parte superior del marco de la puerta y sin agacharse.

“Hola Doctor,” dije mirando hacia él.

Él me dio una palmada en la parte superior de la cabeza cuando entró.

-“Hola, Kenny” Me dijo.

Mi mamá se acercó a saludarlo con un abrazo grande. Pude ver la mano de Todd deslizarse suavemente hacia arriba a la parte trasera de mi madre exponer la ropa interior de color rosa brillante que tenía en virtud de su vestido. Ambos podían verme sorprendido frente y mi mamá sacudió la cabeza con incredulidad. Ella susurró algo al oído de Todd y él se acercó a mí llevando su maletín y se sentó a mi lado.

-“OK Kenny, ¿necesito te quites el pantalón y dejar para poder inyectarte?”
-"¿Podemos hacer las inyecciones más tarde, por favor, mamá... que, por favor?"
"Tonterías, Kenny, el médico está listo y tenemos reservas en media hora... ", dijo con la mayor naturalidad.

Con nerviosismo comencé a bajarme los pantalones para exponer una pequeña erección que hacia una tienda de campaña en mi ropa interior. Mi mamá levantó las manos con asombro. 

-"!De verdad Kenny, esto se está convirtiendo en un problema serio".

Me ruboricé sin control, mi madre miró a Todd con desdén por mi comportamiento. Bajé la cabeza cuando Todd me bajó la ropa interior hasta los pies y procedió a medir mí pecho y pene. Sacó su kit médico preparado para inyectar mi trasero. Me dolió un poco, pero en un segundo todo había terminado y los dos salieron de la casa sonriendo, obviamente entusiasmados con su cita.

No pude dormir en absoluto, rodando y girando sobre toda la noche y mi trasero estaba todavía un poco adolorido por la vacuna anterior. Fui a la habitación de mi madre y busqué entre sus cosas femeninas. He intentado con algunas de sus ropas y robó algunas tangas y sostenes para jugar. Con el tiempo, pude oír a mi madre y Todd volver a casa y me encontré de nuevo en mi habitación con un par de tangas y un sostén suficientemente pequeño que casi pude ajuste. Caminaban por el pasillo y entraron en el dormitorio principal y en ningún momento se pudo oír crujir su cama y mi mamá gemir en voz alta.

Me escapé de mi habitación y acerqué más al final del pasillo para que pudiera escuchar más de los ruidos. Empecé a frotar mi pene a través de la ropa interior cuando la puerta se abrió. Todd estaba sobre mí en la puerta completamente desnudo. Su pene era enorme... la cosa más gruesa y más amplia que jamás había visto. No podía apartar los ojos de ella. Pude ver a mi mamá en la cama levantando la cabeza de la almohada confundida, con el pelo mojado todavía aferrado a su frente. Me levantó por mi axila y me llevó a la sala de estar en el pasillo y me tiró sobre su rodilla, tomando mi oído, susurrando en voz baja.

-"Pequeño pervertido... Mirate... Eso es repugnante!"

No podía responder... me quedé petrificado, nunca había sido doblado sobre las rodillas de un hombre.

-"¿Te gusta escuchar a tu madre teniendo sexo... todo vestido en la ropa interior de mujer como un marica?" Dijo Todd.

Negué con la cabeza aunque sí y Todd me bajo mi tanga para que colgara alrededor de mis tobillos. Mi pene estaba ahora frotando la pierna desnuda y él podía decir que estaba encendido, mi respiración pesada delataba mi excitación. Frotó mi trasero y luego me dio cinco nalgadas.

-"¿Te gustaría llenar ese sostén?"

Empecé a moler su muslo contra mi pene y empecé a temblar incontrolablemente.

-"Creo que te gustaría no es cierto... si tan solo te convierto en una chica?"

Mi pene estaba gobernando mi cabeza en este momento, sin darme cuenta de lo que estaba comprometido, negué con la cabeza.

-"Si aceptas, lo mantendré esto entre nosotros y te daré lo que quieres pequeña mariquita". Dijo Todd.

En ese momento pude oír a mi madre entrar en la sala de estar. Tenía la cabeza hacia el suelo sobre su regazo, mis nalgas aún estaban rojas por las nalgadas.

-"Creo que Kenny ha aprendido la lección", dijo Todd en un tono de autoridad.
-"Bueno... muchas gracias Todd. No sabes lo mucho que esto significa para mí. ¿No sé lo que se le ha metido últimamente?" Ella me miró y sacudió la cabeza. 

-"Kenny, espero que hayas aprendido la lección. Sabes que no es apropiado molestar a mamá cuando ella pasa tiempo para ella y que sabes mejor que vestirse con mi ropa interior no es correcto. ¡Vuelve a tu habitación ahora y quiero decir inmediatamente!" Dijo Mamá.

Me levanté viendo a Todd con una sensación de derrotado y humillado como me sacó mi ropa interior. Traté de caminar a mi mamá para disculparse, pero ella estaba caminando hacia Todd. Ella le dio un largo abrazo y le susurró algo al oído.

Capítulo 4

Cuando me desperté por la mañana, Todd ya se había ido y mi mamá estaba preparando unas tostadas y té, estaba vestida de manera muy conservadora en pantalón largo y un suéter. Me senté junto a ella en la mesa y me serví un poco de jugo.

-"Siento lo de anoche, no me refiero a avergonzarte delante de Todd". Dije.
"No está bien Kenny, entiendo. Estás pasando por una gran cantidad de cambios en este momento". Dijo mamá.

-"¿A dónde fue Todd tan temprano?" Pregunte.
-"Él fue a la farmacia, me dijo que tenía que conseguir algo para tu nuevo tratamiento. Él debe estar de vuelta en cualquier momento. Quiero que te disculpes con Todd cuando él vuelva. Sabe que él realmente se preocupa mucho de ti". Dijo Mamá.

Un poco más tarde Todd apareció y entró, él le dio a mi mamá un beso y se sentó a mi lado.

-"Lo siento por la forma en que actué anoche Todd". Dije.
-"Está bien... Kenny esto va a arreglar todo.
¿Recuerda lo que hablamos anoche?" Me dio un guiño. 
-"¿Estás listo para la inyección?"

Estaba muy nerviosa y no sabía qué decir, mi madre estaba de pie allí mismo.

-"Creo que sí", fue todo lo que pude decir mientras me bajaba el pantalón.

Capítulo 5

Para avanzar rápidamente, las cosas progresaron muy lentamente en realidad. En los próximos meses, Todd fue a vivir con nosotros y se convirtió en el jefe de la familia. Él quería que hiciera las tareas para poder pasar más tiempo con mi mamá. Realmente apreciaba a Todd y me gustó el hecho de que siempre estaba ocupado haciendo lavandería, limpieza o cocinar. Incluso empecé a servir a mi mamá y Todd el desayuno en la cama los fines de semana. Mi mamá podría decir que disfrutaba la rutina así que empezó a darme cada vez más responsabilidades en la casa. Ella pensó que era lindo cuando intentaba agradar a Todd.

Continué sin embargo masturbándome todos los días, Todd entraba en mi habitación temprano en la mañana y empecé a disfrutar de la forma en que me hacia correr. Las cosas simplemente generalmente me hacia sentir más relajado alrededor de la casa. Mi mamá y Todd se sentía más cómodos mostrando su afecto a mi alrededor, ellos se besaban, abrazaban, incluso conmigo en la sala. Mi mamá estaba muy orgullosa del hecho de que dejé de tener erecciones cuando estaban siendo cariñosos y el hecho de que ahora ya no acechaba su habitación cuando tenían “Sexo”.

Una mañana mi mamá entró en mi habitación sin previo aviso para dejar un poco de ropa y accidentalmente me vio cambiándome de ropa. Me apresuré a taparme con una manta, pero se puso de pie en la puerta y se veía completamente mortificada.

-"¿Kenny, te puedo ver mejor?" Dijo mamá.
-"Realmente no creo que sea un buen momento mamá". Le respondí.
"Eso no es nada que no haya visto antes... Va a estar bien... Solo un rápido vistazo".

Me di la vuelta para mirarla y dejó caer la manta al suelo. Había desarrollado incipientes senos con grandes areolas y mi pene ahora era tan pequeña que era prácticamente inexistente. Mi trasero se había vuelto más redondo y mi piel más suave, pude ver por la expresión de mi madre que estaba mortificada.

Ella llamó a Todd para que viniera y me puso delante de ellos completamente desnudo.

-"Su condición parece más grave que antes", dijo Todd actuando sorprendido.
-"Yo diría que sí... ¡Su pene casi a desaparecido por completo!"
-"Debo admitir que sí parece más pequeño", dijo Todd dándome un guiñó de ojo.
-"Su pecho y las caderas han crecido demasiado... él está comenzando a parecer... que está empezando a parecerse a una ... c-chica".

-"Kenny, me dejar darte un vistazo" dijo Todd, cuando él se sentó en mi cama.

Me di la vuelta y Todd comenzado a examinar los testículos y el pene, mientras mamá miraba. No tenía una erección pero sus cálidas manos todavía se sentían bien al tocarme.

-"Sus testículos han disminuido claramente". Dijo Todd continuando actuando sorprendido.
-"Kenny, Mi mamá dijo en voz baja. "¿Puede tu pene... puede aún obtener una erección.. Quiero decir… ¿Cómo puedo decir esto… ¿Todavía funciona?"

Empecé a sonrojarme y bajé la cabeza, sin querer contestar.

-"No pasa nada Kenny, se lo puede decir mamá ... ¿Puede ponerse algo duro?"

Negué con la cabeza y mi mamá parecía decepcionada.

"Creo que los tres deberíamos tener una conversación". dijo Todd.

Acarició un espacio en la cama y rápidamente se sentó mirando hacia él con los ojos abiertos para su aprobación.
Mi mamá se acomodo en el regazo de Todd y se enroscó en su hombro para mayor comodidad. Todd me sonrió con malicia mientras la sostenía en sus brazos.

-"Shh shh... que va a bien", dijo, consolando a mi mamá. 
-"Oye, tenemos que considerar al menos la posibilidad de cirugía de reasignación de sexo".
"¿Qué... volver a Kenny en una chica?" Dijo Mirando hacia mi pene. 
-"Es tan pequeño ahora... Simplemente no lo entiendo... Nunca será capaz de encajar en la vagina de una mujer". mi mamá dijo con la mayor naturalidad.

-"Kenny tiene una cosa para desgastar la ropa interior", dijo Todd con una sonrisa.
-"Ahora Kenny, quiero que seas perfectamente honesto conmigo... ¿considerarías ser una chica?" mi madre dijo en voz baja.

-“Negué con la cabeza, pero dije, sí”.

Mi mamá se veía aturdida, ella miró a Todd y él sonrió.

-"Bueno, de ahora en adelante se podía vestir como una niña y si le gusta... supongo que podría ser mi hija.. ¿te gustaría intentarlo?"

Negué con la cabeza pero dije sí, otra vez.

Todd sonrió y se inclinó y besó a mi madre en los labios. Se abrazaron y se miraron a los ojos con amor.

-"Pues bien, a partir de mañana tendremos que llamarle Karen, Kenny no va a encajar más y vamos a tener que conseguir ropa nueva".

Mi mamá se veía un poco aliviada, probablemente porque teníamos un plan ahora, rápidamente se levantó con ganas de salir de mi habitación. Tomó la mano de Todd y comenzaron a dirigirse a la puerta.

-"Mamá, como voy a ser una niña si todavía tengo un pene?" Le pregunté con curiosidad.

Mi mamá volvió a mirar a mi pequeño pene una vez más y miró a Todd. "Bueno, sí ... por ahora lo tendrás".


Volvieron al final del pasillo y podía oírlos cuando cerraron su puerta. Me lavé los dientes y justo antes de llegar a la cama, podía escuchar los sonidos familiares de su cama crujir y los fuerte gemido de mi madre y rei para mi mismo antes de dormir.



Historia Original Aquí.



Autor: Vegas       Traductor: DarkSoul

FINAL DE LA DIVERSIÓN

Esteban de 17 años era el típico adolescente que tenía la hormona alterada, desde los 14 años había ido de problemas en problemas, con sus respectivos roces con la ley, no era la primera vez que estaba ante un juez, y seguramente no iba a hacer la ultima sino se hacía algo al respecto, el juez evaluó largamente el expediente del adolescente su ultima fechoría que lo tenía frente a él, sexo con una menos consentido,pero con una menor de 16 años......


FINAL DE LA DIVERSIÓN
Esteban de 17 años era el típico adolescente que tenía la hormona alterada, desde los 14 años había ido de problemas en problemas, con sus respectivos roces con la ley, no era la primera vez que estaba ante un juez, y seguramente no iba a hacer la ultima sino se hacía algo al respecto, el juez evaluó largamente el expediente del adolescente su ultima fechoría que lo tenía frente a él, sexo con una menos consentido,pero con una menor de 16 años.


[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO] [ADVERTENCIA]



Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Esteban de 17 años era el típico adolescente que tenía la hormona alterada, desde los 14 años había ido de problemas en problemas, con sus respectivos roces con la ley, no era la primera vez que estaba ante un juez, y seguramente no iba a hacer la ultima sino se hacía algo al respecto, el juez evaluó largamente el expediente del adolescente su ultima fechoría que lo tenía frente a él, sexo con una menos consentido,pero con una menor de 16 años, fue descubierto mientras penetraba a la linda adolescente en la cama de sus padres por sus padres de ella quien lo denunciaron.

Aquella tarde Esteban se quedo de ver con Ana en su casa sus papas no estarían, él quería lo que cualquier chico de su edad quería, solo sexo y Ana era un bocado para no dejar pasar, aquella tarde sentados en la sala de su casa Ano no apartaba la vista del bulto de Estebancuyo pene estaba completamente erecto en anticipación a lo que sabía iba a ocurrir, Esteban nota también que ella estaba mojaba, la agarro del brazo la beso mientras le apretabauna de sus nalgassintiendosu excitación, por su parte Ana paso la mano por encima de su bulto que ya era indisimulable, sintiendo la dureza de su miembro.

Rápidamente ambos se fueron a la habitación de los padres de Ana, después de cerrar la puerta  Esteban le paso la mano por los muslos hasta llegar a su entrepierna donde confirmo que estaba toda mojada,Ana bajo el cierre del pantalón de Esteban que no tenia ropa interior por lo que su erección salto súbitamente.

Ana hizo que sentara en la cama mientras le daba una mamada, Esteban sabia que todo seria rápido, por lo que se quito el pantalón y la acostó, de costado, arrodillado al lado de la cama ella prosiguió la mamada, parecía disfrutar tanto como Esteban, se esmeraba en estimular justo atrás de su glande, como si supiera que era mi lugar más sensible del adolescente.

Esteban también quería que ella gozara así que colocosu mano en la fuente de su placer, hundiendo cuatro dedos de su mano en su cueva mientras masajeaba con el pulgar su clítoris, los dedos se movían tocando todas las letras del abecedario, Ana gemía como podía, solo abrió la boca para anunciar que estaba por venirse por lo que Esteban redoblo los esfuerzos tragándose hasta la última gota, dejándola con la sensación de haberse vaciado por completo.

Luego de aquel gran orgasmo por parte de Ana ambos terminaron de desvestirse, Estaban entonces hizo que ella se acostara boca abajo ella estaba completamente relajada después del gran orgasmo que tuvo Esteban empezó a pasar su lengua por su espalda, lambiendoprofundamente entre sus nalgas ella estaba que se derretía,  comenzó a tocarla y ella a mojarse de nuevo, le paso un par de veces su lengua por la entrada de su vagina, logrando que toda ella se estremeciera.

No paso mucho rato hasta que Esteban la coloco a cuatro patas con él detrás de ella, su vagina estaba que rebosaba de su jugos y su pene estaba sediento por penetrarla, aquello era una postura animal, macho-hembra, Esteban coloco la punta de su glande en la entrada de su rajita y hundió su erección de 20 cm fácilmente en ella, el olor de hembra en celo lo tenía muy excitado.

-“Métemela… Hasta bien… Adentro”. Dijo Jadeante Ana.

Esteban al ver que no era virgen comenzó a embestirla fuertemente, los gemidos y alaridos se mezclaron,con el sonido que se producía cuando su pelvis golpeaba sus nalga, Esteban gemía de gusto, Ana se corrió primero dando un gran gemido de placer, al poco tiempo Esteban lleno su empapado orificio de placer, de su semen, expulsando chorro tras chorro de su espeso semen, su vagina le chupaba su pene, ella pasouna de sus manospor su vaginacuando Estaban se retiro para sentir como brotaba la espesa leche de su interior.

Ambos quedaron oliendo a sexo, totalmente sudados se fueron al baño donde Esteban parado y ella pegados sus tetas contra la pared la penetro por detrás, abriéndole su apretado como rico ano, de pronto Ana se aparta, se arrodilla y de nuevo le comienza a chupa su pene, mientrasEsteban le chupa un dedito, mientras tiene todo su pene en la boca empuja un poco, le da vueltas,A Estaban le es difícil aguantar tanto, ella se da cuenta y para. Se pone de pie, se secan y de nuevo se van a la camacon Ana sentada al borde de la cama, con Esteban de rodillas entre sus piernas, las levanta para que le muestretoda su raja.

Esteban primero paso su pene y observa cómo se abren sus labios, ella apoya la mano y lo aprieta contra su clítoris, élse mueve y algo de su pene entra en su vagina, sus jugos rebosan de su interior llegando hasta su ano, meto un dedo y recuerda las sensaciones que sintió con su pene.

-“¡Métetela ya que esperas!”. Suplica Ana

Esteban sonríe apunta, su erección la penetraba de una sola vez, comienza de inmediato con un mete, saca salvaje una yotra vez, siente como el esfínter anal de Ana le aprieta su pene, entra y sale un rato, pero se calienta tanto que no deja de gruñirmientras laestá haciendo gozar. Apoya los pies en sus muslos y abre completamente sus piernas, se pasa la mano tocándolo empalada, Esteban mete dos dedos en su vagina, mientras siente como pasa su pene por su recto.

Las contracciones simultaneas de su vagina y su ano, hacen que todo aquello sea sublime Ana grita Esteban le aprietasus ricas tetas, mientras ella llega a una secuencia infinita de orgasmos, clava sus uñas, en la espalda de él,duele pero se mezcla con el resto de las placenteras sensaciones, Estebanretiro su mano y se dedica a gozar, terminando cayendo arriba de ella y enterrándosela toda.

-“AAAAAHHHHHHH”. Gime Esteban mientras se viene en los intestinos de Ana.

Estaban aun no había acabado cuando la puerta de la habitación se abrió, con su padre apartándola de ella, para caerle a golpes enfurecido.

El juez que llevaba el caso de Esteban  hablo con sus padres, ellos también estaban desesperados por ponerle fin a la conducta de su hijo por su propio bien, por lo que luego de pensarlo muy bien condenado a Esteban a que fuese sometido a un procedimiento medico para removerle sus testículos eso solucionaría muchos de sus problemas no deseaba condenar a la castración a un adolescente pero en su caso el Juez supo que era necesario.

Aquella misma tarde Esteban estaba boca abajo con los brazos extendidos sobre una camilla especial en un hospital del estado, estaba desnudo y con sus nalgas elevadas casi como invitando a ser penetrado no sabía el motivo de su visita a ese hospital un enfermero con el rostro cubierto con un tapabocas blanco entro, se coloco unos guantes de látex y comenzó a tocar las nalgas expuestas de Esteba, que se sintió violado en ese momento.

Aquel hombre comenzó a nalguearlo, con fuerza, con cada nuevo golpe los huevos de Esteban oscilaban entre sus piernas, de pronto las nalgadas cesaron, lo que fue un alivio para el adolescente que buscaba mostrarse duro ante toda aquella situación, de pronto sintió como hasta ese momento su virginal ano era profanado por una larga tira de plástico de esferas de color morado que aquel hombre comenzó a introducirle por su ano, todo el cuerpo de Esteban se estremeció al sentirse penetrado analmente por primera vez en su vida, para luego sentir otra tanta de nalgadas que dejaron sus nalgas completamente enrojecidas, Estaban agarraba con fuerza los reposabrazos donde sus brazos fueron atados, mientras era nalgueado, aquello fue muy humillante para él.

Cuando las nalgadas cesaron el hombre extrajo aquel largo objeto color morado del ano de Esteban que le hizo sentir si le arrancaran su intestino grueso vía anal, grito por primera vez sin poder contenerse.

-“AAAAAAYYYYYYYYY”. Grito Esteban.

Fue en ese momento que aquel hombre hablo.

-“¡Ese dolor no es nada a lo que estas por sentir!” Dijo el hombre.

Para luego alejarse riendo de manera muy extraña que le hizo temer a Esteban que algo malo estaba por pasar, el hombre regreso con una bandeja metálica que coloco justo por debajo de sus oscilantes huevos, luego sintió como una de las manos del hombre tomo sus huevos, apretándolos lo que hizo que de nuevo Esteban gritara.

-“AAAAAAAAHHH, SUELTA MIS HUEVOS” Grito Esteban.
-“Deberías agradecer que te voy hacer venir una última vez” Respondió el hombre.
-“¿Qué demonios significa eso?” Pregunto Esteban.

-“El juez te condenado a la castración ¿Qué no sabias?” Pregunto el hombre.
 -“¡QUE SUELTAME MALDITO!” Dijo con desesperación Esteban.

-“YA BASTA; ACEPTA TU CASTIGO COMO HOMBRE MIENTRASAUN LO ERES”. Le grito el hombre a Esteban al mismo tiempo que comenzó a masturbarlo.

Mientras lo masturbaba Esteban trataba de liberarse no deseaba ser castrado, un dedo hurgo por su ano hasta penetrarlo y comenzó a masajear su próstata, aquello hizo que Esteban no pudiera aguantar mucho y termino corriéndose como nunca antes sobre la charola de metal, que el hombre levanto dejando su pene sin estimulación.

El pene de Esteban aun estaba goteando semen cuando todo su cuerpo se tenso al sentir como la afilada cuchilla de un bisturí, comenzó a cortar la delgada piel de su escroto entre sus dos huevos, el dolor fue simplemente descomunal, Esteban comenzó a suplicar llorando sin control.

-“NO, POR FAVOR NO ME LOS CORTEN, POR FAVOR”.
-“JURO PORTARME BIEN PEOR NO ME LOS CORTEN”. Suplicaba gritando Esteban.

Pero el hombre acostumbrado a esa clase de suplicas, las ignoro u siguió cortando no paso ni dos minutos antes que los dos orbes alguna vez bien protegidos en el escroto de Esteban quedasen colgando completamente expuestos apenas unidos a su cuerpo por los conductos que el hombre se apresuro a ligar colocando algunas puntadas que por supuesto Esteban sintió como si fuese picado por una aguja al rojo vivo, luego uno a uno los corto, justo cuando corto el hombre separo el último de sus testículos el pene de Esteban que estaba palpitando disparo dos fuertes chorro de semen, los ultimo de su vida.

Luego Esteban se desmayo, se despertó varias horas después ya como un eunuco, lloro y maldijo a la vida pero conforme fueron pasando los días su agresividad como comportamiento comenzó a cambiar fue evidente que aquel tratamiento dio resultados para Esteban había llegado el “Final de la Diversión”



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ZOEL DESCALIFICADO

Eran las vacaciones de primavera y Zoel de 24 años en la flor de la vida, atractivo de cuerpo atlético y era las últimas vacaciones escolares que tendría en su vida, pues estaba por terminar la universidad, aquella mañana el primer día de vacaciones se levanto tarde era sábado, fue a la cocina para comer algo solo en un ajustado bóxer, blanco en el que se le marcaba su paquete, tenía una ostentosa erección matutina......


ZOEL DESCALIFICADO
Eran las vacaciones de primavera y Zoel de 24 años en la flor de la vida, atractivo de cuerpo atlético y era las últimas vacaciones escolares que tendría en su vida, pues estaba por terminar la universidad, aquella mañana el primer día de vacaciones se levanto tarde era sábado, fue a la cocina para comer algo solo en un ajustado bóxer, blanco en el que se le marcaba su paquete, tenía una ostentosa erección matutina.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Eran las vacaciones de primavera y Zoel de 24 años en la flor de la vida, atractivo de cuerpo atlético y era las últimas vacaciones escolares que tendría en su vida, pues estaba por terminar la universidad, aquella mañana el primer día de vacaciones se levanto tarde era sábado, fue a la cocina para comer algo solo en un ajustado bóxer, blanco en el que se le marcaba su paquete, tenía una ostentosa erección matutina, luego de comer algo de cereal, fue a buscar el periódico y se encontró con una carta para él.

Era del centro de población en ella se le indicaba que debía presentarse para su prueba final de control de natalidad en tres semanas, la fecha era cinco días con el fin de las vacaciones, estaba tan deseoso de salir de vacaciones que olvido por completo que estaba justo en la edad de ser citado para su última prueba, donde se determinaría si podría o no seguir siendo un hombre intacto que pasara sus genes a una siguiente generación o si en lugar de ellos debería ser castrado para pasar el resto de su vida como un eunuco trabajador.

Poco le importo en ese momento aquel comunicado, debía prepararse para irse a la playa con sus amigos, tendría mucho tiempo para preocuparse luego de regresar de la playa. Esa misma tarde la pandilla de amigo con Zoel entre ellos iban felices en al auto de Lucas rumbo a la playa y al hotel donde les esperaba la diversión, algunas horas más tarde ya se estaban instalando en sus habitaciones Zoel pidió una habitación para el solo deseaba algo de intimidad por si conseguía alguna aventurilla, no deseaba molestar a ninguno de sus amigo. Zoel era gay y ellos lo sabían.

Al segundo de estar en aquella maravillosa ciudad portuaria conocía a Diego quien era un año mayor que, y tenía una estatura un poco superior a la mía, el tatuaje en uno de sus brazos se me hacía muy sexy, y la incipiente barba que adornaba su rostro me causaba mucha atracción.

Diego le propuso ir a la disco esa misma noche y en la noche paso por Zoel luego de bailar muchas horas no fuimos al malecón donde me beso y un leve bulto se formo en mi entrepierna del pantalón. Zoel trato de ocultar su dura erección, había olvidado por completo que estaba en público, ver su gran erección presionando el pantalón de Diego hizo que Zoel se volviera loco y dejo de ver su entrepierna de manera discreta, hasta que Diego le dijo luego de separar sus labios de los de Zoel.

-“¿Me la vas a seguir viendo o qué?” Dijo Diego.       

Zoel estaba ahí, observando directamente su bulto, levanto la mirada y ahora lo veía a él a los ojos.

-“Vamos, tócala no muerde”. Dijo Diego.         

Diego tomo su mano y se la acerco a su entrepierna luego de un buen rato de manoseos ambos terminaron en la habitación de Zoel sentados en la cama con Diego en un ajustado bóxer cubriendo su gran como dura erección. La mano de Zoel estaba ahí, encima de su bóxer, pero su excitación era tan grande que acabo sujetando su endurecido pene. Estaba duro pero a la vez suave, firme e imponente, comenzó a mover su mano encima de su ropa interior, lentamente, hasta que vio como Diego se la sacaba, al verlo por primera vez Zoel se quedó asombrado por su tamaño, era largo, muy largo, y también muy grueso de 21 cm al menos.      

Estaba rodeado por una fina mata de vello púbico, que rodeaba los abdominales de Diego y acababa en su ombligo, su glande era grande y rosado, estaba cubierta por un prepucio cuyo ojo de su glande sobresalía apenas, también Zoel pudo ver que sus huevos que eran grandes, y estaban recubiertos por un suave vello marrón, muchas venas serpenteaban por el miembro de Diego, dándole un aspecto de lo más varonil.           

-“¿Te gusta?” Le pregunto Diego a Zoel.          

Zoel estaba hipnotizado apenas asintió con la cabeza a modo de respuesta a aquella pregunta, Diego se quito su camisa mientras Zoel lo masturbaba con una mano, lentamente, hasta que de pronto Diego le dijo.   

-“Se está quedando muy seca, ¿Puedes lubricarla?” Dijo Diego.     

Sin demora Zoel se coloco frente a Diego se agacho, lo miro a los ojos, bajo la cabeza a sus abdominales hasta su vello y cuando estaba cerca de su pene, abrió la boca al máximo y se metió su glande, ayudado por su mano que empujaba más hacia su garganta, la mezcla de sudor y carne le agrado a Zoel de inmediato, Diego echó la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados, por lo que Zoel supuso que no lo estaba haciendo mal, intento tragar más, pero apenas llego a la mitad para compensar, comenzó a mover su cabeza de arriba y abajo.         

La lengua de Zoel pasaba por la zona sensible del glande, daba círculos y tocaba su frenillo, Diego comenzó a suspirar pesadamente, casi como los bufidos de un toro, mientras tomaba del cabello a Zoel para marcar el ritmo de la mamada que le estaba dando su lengua, su glande, y el sabor de todo junto, hicieron sentir a Zoel en el paraíso mientras seguía chupando, aumentando la velocidad cada tanto.

Eso pareció gustarle a Diego, porque jadeaba mucho más fuerte, y le sujetaba el cabello más rápido. En unos segundos,  levantó su cabeza, en medio de sus gritos en seco, para no venirse en su boca Diego tenía todo el cuerpo bañado en sudor, y el cabello de Zoel estaba despeinado. Ambos de miraron Zoel sin decir nada acerco sus labios a los de Diego y lo beso.           

Las manos de Diego bajaron por la espalda de Zoel lentamente, hasta llegar a sus nalgas, las cuales gracias a todo el deporte que practicaba las tenia bien formadas, Diego lo noto de inmediato se las apretó con mucha fuerza, atrayendo su cuerpo, quería que se sentara sobre él, Zoel abrió sus piernas y mirándolo fijamente, a los ojos se sentó sobre sus piernas, Diego lo sujetaba de sus nalgas, como si pudiera soltarse, mientras se basaban con deseo sus lenguas jugaban en sus bocas, lo que tenía el pene de Zoel a punto de reventar de lo duro que estaba, Diego le bajó su trusa (slip) con suavidad, y sin avisar, introdujo un dedo dentro de su ano, el cual entró con bastante facilidad, pero Zoel no pudo evitar dar un respingo, la sensación fue magnífica.    

Diego penetraba a Zoel muy rico con el dedo, y cuando juzgó que ya estaba lo bastante dilatado, metió otro mientras Zoel seguía moviéndose, entregándole su culito, mientras continuaban besándose. Luego de un rato de jugar con sus dedos, Diego estaba decidido a penetrarlo, con su dura erección deseando de entrar en Zoel, no tardo abrirle sus nalgas para que su glande se posicionara sobre su ano, Diego sujeta fuerte sus nalgas y empujar su miembro suavemente que fue entrando, poco a poco, centímetro a centímetro, Zoel sentía dolor aunque no fue tan doloroso, ya que no era virgen su glande entro sin mucho problema.         

Para cuando Diego tenía la mitad de su pene adentro, comenzó con un movimiento suave de mete, saca, que al principio le dolió a Zoel mientras se seguían besando después de unos segundos, Zoel comenzó a sentir algo muy rico, era más placer que dolor, Diego seguía moviéndose adentro de él, cada vez más rápido, y en uno de sus movimientos, lo levanta sujetando su culito, para que su pene no salga de su interior.
           
En un segundo Zoel ya estaba boca arriba, sobre la cama Diego lo beso de nuevo, tomo sus piernas y las puso sobre sus hombros, y sin perder tiempo, lo embistió con todas sus fuerzas metiendo todo su largo pene en Zoel quien se mordió su labio inferior con suavidad, el dolor duro poco y de nuevo llego el placer, algo que no había sentido nunca.          

Diego volvió con su ritmo de embestidas de antes, pero más fuertes como aceleradas Diego lo estaba penetrando duro, y solo quería que siguiera y no paraba de gemir mientras lo embestía sujetaba a Zoel del cuello y lo miraba a los ojos, su mirada de lujuria solo lo excitaba más y más. Hasta que Diego lo besa más fuerte que antes, para empezar a gritar de placer, era un toro gimiendo, y sentía Zoel que su pene estaba teniendo espasmos en su interior.          

Segundos después sintió los chorros de semen, cinco trallazos fuertes y abundantes que se estrellaron adentro de sus entrañas Diego se la sacó mientras seguía jadeando y observaba atento como la leche se salía del culo de Zoel, luego se tumba en la cama, y lo besa con visible cara de excitación, y a la vez relajación, ambos se acurrucaron juntos mientras se acariciaban el cabello, y durmieron un par de horas.           

Cuando Zoel despertó lo primero que vio fue a Diego mirándolo con mucha ternura, y lujuria a la vez. Y entre besos como caricias, volvieron a hacerlo de manera más apasionada e intensa que antes hasta el amanecer.

El resto de las vacaciones de Zoel fueron mar, playa y sexo, mucho pero mucho sexo por supuesto con Diego que para su sorpresa vivía en su misma ciudad y también estaba de vacaciones cuando se despidieron al final de las vacaciones quedaron de verse dos semanas después, y Zoel en verdad estaba deseoso de volver a sentir su gran miembro en su interior.

Diego también se hizo amigo de algunos de los amigos de Zoel, pues a todos les cayó muy bien, luego de regresar de las vacaciones el tiempo paso muy rápido y pronto llego la fecha para la cita que tenia Zoel en la clínica a donde siempre asistía para esos chequeos del centro de población, tenía confianza en ser seleccionados, tenia bien cuerpo y buen paquete, Zoel creí que tenia lo necesario en sus genes para poder ser seleccionado sin problema alguno, ya en la clínica tuvo que esperar un poco más de una hora antes de que fuese llamado.

Una enfermera lo acompaño hasta el consultorio donde se iba a llevar su chequeo final.

La enfermera antes de irse le pidió a Zoel que se desvistiera y quedara solo en ropa interior, que pronto vendría alguien para realizar su prueba, cuando ella se marcho cerrando la puerta del consultorio Zoel se despojo de su ropa quedando solo con un ajustado bóxer blanco con un grueso elástico negro a la cintura, en el que se marcaba bien su paquete en su entrepierna, su dorso era lampiño, apenas un caminito de vello se extendía desde su ombligo hasta su vello púbico bien recortado.

Zoel no estaba para nada nervioso estaba muy confiado, pero estaba ya algo inquieto quería terminar con todo aquello, ya, deseaba irse para poder seguir fantaseando con Diego, algunos minutos tuvo que esperar hasta que un hombre de unos 36 años vistiendo ropas de hospital entro en el consultorio y lo saludo con bastante alegría.

-“Hola soy German, ¿tú debes ser Zoel?” Dijo aquel hombre extendiendo su mano a Zoel.

Zoel estrecho la mano de aquel hombre con fuerza denotando seguridad, luego de las presentaciones, German, le indico que necesitaba que se desnudara, lo que Zoel hizo sintiendo algo de pena por quedar expuesto ante ese hombre que acababa de conocer pero sin demostrar su vergüenza se desnudo tratando de aparentar estar en dominio de la situación, German le tomo le checo todos sus signos vitales con sumo cuidado y finalmente luego de unos minutos su mano se dirigió al escroto lampiño expuesto de German, lavando sus par de testículos e hizo que volteara su rostro hacia el otro lado, luego se los apretó levemente le dijo.

-“¡Zoel por favor tose!” dijo German.

Zoel se llevo su mano cerrada a su boca y tosió un par de veces, nunca había entendido aquella cosa, le parecía la cosa más inútil pero, sabía que estaba pronto a terminar con el chequeo para poder irse por fin, luego German le indico que se sentara en la silla que era más para uso ginecológico pero Zoel lo hizo, German saco unos estribos donde ordeno a Zoel que colocara su piernas, pero apenas las coloco en los estribos Geman aseguro sus piernas, inmovilizándolas por completo, luego inmovilizo el dorso y brazos de Zoel, dejando tanto su ano, nalgas y genitales completamente expuestos, lo que lo hizo sentir algo de nervio.

-“¡Para que son estas retenciones?” Pregunto Zoel.
-“¡Son para que no te muevas la siguiente fase del chequeo requiere que te quedes quieto!” Dijo German de manera muy casual.

Gengan saco un lazo metalizo muy delgado apenas un filamento el cual coloco algo apretó en la base del escroto del Zoel, luego tomo un tubo de acrílico, tomo su pene, y lo masturbo por unos segundos hasta que estaba erecto, en ese momento lo introdujo en el tubo de acrílico, finalmente tomo un tubo solido con una protuberancia ovalada en uno de sus extremos que introdujo por el ano de Zoel, finalmente le coloco unos lentes de realidad virtual y le dijo al oído.

-“Ahora solo relájate y disfruta, regreso en uno minutos, ¡Suerte!”, Dijo German.

Casi al tiempo que German dejo de hablar se activaron los lentes de realidad virtual y Zoel sintió como si su pene estuviera siento succionado, como si le estuvieran dando una mamada, en los lentes se proyecto una película porno, en donde una hermosa rubia de grandes tetas le estaba dando una mamada a un enorme miembro de un hombre cuyo rostro no se apreciaba en ningún momento,  aquello se sentía muy bien pero no era lo que a Zoel le gustaba.

De algún modo la maquina detecto que no era de su agrado aquello y la imagen cambio, de pronto otro impresionante pene estaba siendo mamado pero ya no por una mujer sino por un muy atractivo y joven hombre, mientras jugaba con los grandes huevos, lo que hizo que el pene de Zoel diera un respingo.

No tanto por el placer que estaba sintiendo sino por sentir que lo que le indujo German por su ano comenzó a vibrar estimulando su próstata, al cabo de un par de minutos la imagen cambio ahora Zoel observaba como el mismo bello joven de la mamada estaba sentado sobre el otro cabalgándolo con su gran pene entrando y saliendo de entre sus bellas nalgas, con su pene endurecido revotando, golpeando el abdomen sobre el que estaba montado.

Aquella escena era de los erótica para Zoel que no tardo en comenzar a sentir como su orgasmo se acercaba, su pene dentro del tubo comenzó a palpitar y no paso mucho antes de que tres potentes chorros del espeso semen de Zoel salieran despedidos de su palpitante pene, Zoel dio un pequeño alarido de placer, hasta que poco a poco su gran orgasmo se disolvió.

Poco a poco Zoel se relajo viendo el resto del video cuando la imagen cambio para mostrar unos datos que al final en letras rojas informo.

-“Prueba de genes y masculinidad 43 %”
-“Candidato Descalificado”. Mostro la pantalla.

De inmediato sintió un fuerte tirón en su escroto en la pantalla apareció la imagen de su escroto que estaba siendo estirado por el lazo de metal, el dolor se incremento y ante el completo horror de Zoel el lazo comenzó a hacer girar su escroto lento al principio pero con cada nueva vuelta incrementaba la velocidad.

Zoel comenzó a gritar por ayuda.

-“¡AYUDA, HAY UN ERROR, AYUDA!” Gritaba Zoel.

Simplemente nadie vino en su ayuda, de pronto el filamento comenzó a brillar lo que hizo que el cuerpo de Zoel comenzara a sacudirse con violencia por el dolor que aquello le provoco y de pronto su escroto con su preciado contenido se desprendió de su entrepierna, su pene en ese justo momento lanzo un gran chorro de semen y se desmayo.

Zoel se despertó en una habitación, con German a su lado, ya estaba curado y se le informo que al ser descalificado para pasar sus genes a la siguiente generación, se le debía castrar en el acto por la maquina que fue lo que paso, Zoel se vistió, sintiendo holgado su bóxer por primera vez en años, lloro en silencio todo el camino a casa.

Por supuesto no acudió a la cita que tenia al día siguiente con Diego, quien preocupado a la siguiente semana comenzó a buscarlo contactando a algunos de los amigos de Zoel, pero nadie sabía nada de él, nadie lo había visto o sabido de Zoel en días, fue entonces que uno de sus amigos le dijo donde vivía, Diego hizo guardia frente a la casa de Zoel día y noche hasta que salió, cuando Zoel vio a Diego, rompió en llanto y trato de huir pero fue alcanzado por Diego quien le pregunto.

-“¿Qué pasa porque huyes de mi?” Pregunto Diego.

Zoel llorando lo llevo a su departamento una vez dentro, se bajo su pantalón y ropa interior al tiempo que decía.

-“¡Mira lo que me hicieron los malditos del gobierno!” Dijo Zoel llorando.

Diego quedo ahí de pie contemplando al pene de Zoel sin sus huevos, mientras este lloraba en silencio sin atreverse a ver al rostro a Diego.

Luego de unos segundos que parecieron eternos, Zoel hablo por fin.

-“Ahora vete, entenderé que ya no quieras nada con un patético eunuco”. Dijo Zoel

Para su sorpresa Diego se arrodillo con agilidad felina ante Zoel y tomo su solitario pene para llevárselo a la boca, y comenzó a chuparlo hasta conseguir que tuviera una erección, en ese momento se lo saco de la boca y le dijo al sorprendido Zoel.    

-“No me importa que seas un eunuco de hecho eso me excita aun más, ¡te amo!” Dijo Diego.

Ambos se besaron y tuvieron una de las noches de sexo más espectaculares de sus vidas, aun siguen junto sintiendo una gran atracción el uno hacia el otro, pese a que Zoel es un descalificado eunuco para el resto de sus días.



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YIMBA ORDEÑADO

El veredicto de la corte era final Yimba de 23 años había pasado los último dos en prisión, por un homicidio imprudencial por conducir en estado de ebriedad, la corte había decidido cero tolerancia con los asesinos al volante alcoholizados por lo que la última apelación y esperanza que tenia de ser liberado y aun mejor evitar el castigo ordenado en primera instancia le fuese revocado, pero nada de eso paso, por el contrario todo fue ratificado, ordenándose que se procediera de inmediato con el castigo tan temido por todos los hombres desde su implementación......


YIMBA ORDEÑADO
El veredicto de la corte era final Yimba de 23 años había pasado los último dos en prisión, por un homicidio imprudencial por conducir en estado de ebriedad, la corte había decidido cero tolerancia con los asesinos al volante alcoholizados por lo que la última apelación y esperanza que tenia de ser liberado y aun mejor evitar el castigo ordenado en primera instancia le fuese revocado, pero nada de eso paso, por el contrario todo fue ratificado, ordenándose que se procediera de inmediato con el castigo tan temido por todos los hombres desde su implementación.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACION] [VAGINOPLAS] [PRISIÓN] [MEDICO]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





El veredicto de la corte era final Yimba de 23 años había pasado los último dos en prisión, por un homicidio imprudencial por conducir en estado de ebriedad, la corte había decidido cero tolerancia con los asesinos al volante alcoholizados por lo que la última apelación y esperanza que tenia de ser liberado y aun mejor evitar el castigo ordenado en primera instancia le fuese revocado, pero nada de eso paso, por el contrario todo fue ratificado, ordenándose que se procediera de inmediato con el castigo tan temido por todos los hombres desde su implementación.

Su abogado y padres trataron de evitar que fuese llevado por los guardias a la clínica pero nada podían hacer, la decisión del tribunal supremo era definitiva, su padre imploro con lagrimas clemencia a la corte pero fue ignorada, durante todo el trayecto Yimba tubo una erección pensando que nunca volvería a tener gozo como hombre e incluso que esa sería su última erección de su vida, lagrimas rodaron por sus mejillas lamentando sus errores, a su mente vino lo vivido con Janus un hombre de 28 años condenado a ocho años de cárcel por asalto que era su compañero de celda.

Janus habia sido desde que fue declarado culpable mi compañero de celda era un chico guapo, sexy y rudo; el mide alrededor de 1.85, moreno claro, delgado pero con músculos, sus brazos y abdomen eran perfectamente marcados; Yimba recordó cuando lo vio por primera vez acostado boca arriba llevando puesto solo una trusa (slip) blanca en el que se marcaba un gran bulto; no pudo evitar mirarlo y escudriñar cada parte de su cuerpo, ver que tenía un poco de sexy bello en su pecho y un hilo de ellos que se perdían en bajo su trusa; intento disimular y parecer lo más normal posible, pero le resultaba difícil al ver sus grandes ojos verdes y su boca carnosa.       

Por su parte Yimba era delgado, blanco, con buena nalgas y con cara de inocente, y desde lejos se veía que era algo gay y por lo tanto era blanco fácil para muchos de la prisión, Yinba recordó como fueron pasando los días y las semanas, a los tres meses su confianza se había transformado en una buena amistad, podíamos pasar horas platicando y riendo, y siempre se veían con unas miradas que decían más de mil palabras.      

Una noche platicaron sobre sexo y le contó sobre sus experiencias que había tenido antes de ingresar a la cárcel, Janus le me confesó que desde entonces no había tenido nada con nadie y que ya no aguantaba las ganas de estar con una chica lo que fue una decepción, para Yimba, Janus quería estar con una chica lo que significaba cero posibilidades para él; y de la nada le dijo:      

-“Aunque tú eres bonito y algo femenino, tienes cara y cuerpo de chica, bueno en gran parte”.  Dijo Janus.

Su afirmación fue tan fuerte que hizo quedar sin palabras a Yimba solo le sonrió, con su rostro totalmente rojo.
           
-“Lo bueno que me debes un gran favor” Dijo Janus.

Para Yimba fue como una corriente eléctrica y sin darle tiempo de ocultarlo se percató de su notoria erección lo que hizo que Janus empezara a reírse a carcajadas, haciendo sentir a Yimba todo un imbécil, llegó la hora de dormir y Yimba se quedo dormido profundamente, cuando más dormido estaba siente una presión en su pecho y abdomen, que le hizo abrir los ojos para darse cuenta de que Janus estaba arriba de él, mirándolo fijamente, sin camisa, con sus ojos inyectados de lujuria.          

-“¿Estás listo para pagar lo que me debes?” Pregunto Janus sin importar si quería o no.           
-"Más que listo para pagarte". Dije Yimba armándose de valor.      

Con sus manos fuertes Janus lo tomó de la cintura y le hizo quedar arriba de él, después lo tomó de la nuca y se llevó rapidez su rostro hacia su cara para darle un beso con mucha pasión, su cuerpo se sentía caliente y su boca sabía a gloria; mientras lo tenía arriba de él besándose, con sus manos empezó a acariciar sus nalgas de Yimba apretándolas con fuerzas, que él aprovecho para moverlas de forma provocativa.

-"Que rico culo tienes Yimba" Dijo Janus

Al tiempo que le dio una nalgada que hizo gemir de placer a Yimba, con sus dos manos Janus le indicó que bajara y con gusto lo hizo, beso a su paso cada parte de su abdomen, lo lambia y disfrutaba de su rico olor, Janus solo se retorcía de placer; cuando baje hasta pelvis se dio cuenta que su trusa contenía una gran erección y se marcaba un gran bulto, no pude más, le quito su trusa y su pene salió disparado hacia su cara pegándole en la frente.

-“¡Santo Dios!” Exclamo Yimba.

Debía de medir entre 22 o 23 centímetros, grueso y con unas venas que se marcaban por todo su tronco, circuncidado con un glande rosado en punta; quedo maravillado con sus ojos brillando al ver esa arma tan grande y potente pese a la tenue luz que entraba por la ventaba con barrotes.          

Sin demora Yimba se engullo todo lo que pudo de ese enorme pene dentro de su boca y solo pudo tragar un poco más de la mitad por lo grueso y grande que era, que hizo lanzar un gemido de macho excitado Janus lo que hizo intentar meter más de su pene a Yimba, pudo más su calentura y termino por tragarse todo su mástil, hasta que su nariz se hundió en la abundante mata de vellos de Janus; quien dio un pequeño grito y suspiros que le hicieron saber que estaba haciendo buen trabajo, Yimba lambia su tronco, metiendo sus huevos dentro de su boca, por un momento agradeció estar en prisión.

Después de varios minutos de estar mamando su hermoso y enorme pene, de gozar con su sabor salado y limpio, Janus los agarró por los hombros y de manera rápida y desesperada lo despojó de su ropa y le hizo recostar boca abajo, quedando su culito a su disposición, Yimba levanto sus nalgas y arqueo su espalda para que se viera más provocador       

Sin darle tiempo de nada Yimba sintió como hundía su cara y su lengua entre sus nalgas para lamber su hoyito, sin poder evitarlo dio un gran gemido de placer que retumbó en las paredes, pero no les importó ser escuchados; él estaba haciendo un trabajo espectacular, hundía su lengua lo más que podía dentro de su ano y hacía círculos dentro de él que le hacían ver el paraíso a Yimba; después empezó a meter un dedo, lo hizo lentamente pero sin detenerse hasta que todo su dedo estuvo dentro de él, empezó a hacer círculos y rozaba su próstata haciendo que se retorciera de placer, después empezó a meter dos dedos y después tres, Yimba estaba en la gloria en ese momento no existía nada más en el mundo más que Janus y él; cuando sacó sus dedos volvió a darle un beso negro para lubricarme más; luego se recostó para hacer subir a Yimba sobre él:

-"Es hora de pagarme". Dijo Janus.        

Yimba sabía lo que tenía que hacer, agarro su pene y lo puse en la entrada de su hoyito que estaba bien lubricado y poco a poco empecé a meter su gran herramienta dentro de él; cuando su glande entró Yimba grito de placer y su ano se contrajo haciendo Janus babeara de placer, quien lo sostenía de la cintura lo que le hizo saber que él tenía el mando, poco a poco empezó a meter el resto de su erección hasta que por fin sus vellos tocaron mis nalgas, Yimba sentía su ano extendido, le dolía pero era más fuerte el placer que estaba sintiendo.         

-“¡Eres una putita de verdad!” Dijo Janus.       
-“Si soy tu putita, toda tuya”. Respondió Yimba.        

Casi de inmediato Janus comenzó a embestirlo fuertemente, ensartando todo su miembro de un solo golpe, sentirlo dentro de él era lo mejor que le había pasado en su vida; de pronto Janus se salió por completo, lo que hizo sentir a Yimba un enorme vacío dentro de él, Janus hizo que se  pusiera boca abajo, para empezó a penetrarlo así, clavando todo su pene de un solo golpe lo que hizo que un gemido se ahogara en Ymba, lo taladraba con fuerza y sin parar, sentía como con cada penetración me habría más y más; de pronto el pene de Yimba empezó a pulsar y supo que estaba por venirse,  sin tocarse, solo con la acción del pene dentro.

Yimba sintió que su vista se nublaba y empezó a correrse de manera abundante, gritando y haciendo que su ano se contrajera, lo que hizo que el pene de Janus tuviera más fricción; al sentir como su ano lo apretaba más no pudo evitar venirse y varios potentes chorros de su sabrosa leche se depositaron dentro del culito de Yimba, que sentía como lo llenaba; Jadenante Janus le dijo al acabar de venirse.

-“Ahora eres toda mía", Dijo Janus.
-"Si soy toda tuya las veces que quieras". Dijo Yimba.          

Luego Janus se salió, aunque Yimba hubiera preferido dormir con su pene dentro de él y nunca sacarlo; con sus dedos Janus agarro un poco de su semen que salía de su aun abierto ano e hizo que Yimba lo lambiera, luego de nuevo una mamada, para terminar con un beso antes de que Janus se fuese dormir a su cama. 

Desde entonces habían sido una pareja feliz, tenían sexo todos los días, lo que hacía su vida fuese más llevadera en la prisión, y hasta se le olvido la condena que pendía sobre él, Yimba fue sacado de sus recuerdos cuando el transporte de la corte se detuvo de súbito para el ser sacado por los guardias y se llevado dentro de un edificio por un pequeña puerta, estaba temblando de miedo no deseaba lo que estaba por pasar se preguntaba si su relación con Janus podría soportar el que fuese despojado de su virilidad para siempre, pero Yimba tuvo poco tiempo para pensar. 

Yimba fue obligado a esperar por cerca de dos horas solo en trusa, donde era notoria su tremenda erección fue conducido por tres guardias a una habitación en donde por fin fue desnudado, ahí, un hombre con cubre bocas, lentes especiales y baba, usando un aparato especial láser depilo todo el área pélvica de Yimba, por todos lados incluido entre sus nalgas, dejando su ano como genitales tan lampiños como el día que nació, luego ese mismo hombre le inyecto algo en su pene para luego hacer lo mismo con sus testículos, que fue algo muy doloroso.

luego fue llevado así desnudo a otra habitación en donde fue obligado a acostarse boca abajo sobre una plancha de cerámica blanca con un agujero, con un anillo de goma por donde fue introducido su aun erecto pene.

Yimba trataba de ser valiente de no demostrar su temor, pero lo cierto es que estaba aterrado, ya con su pene dentro de agujero, sus brazos fueron estirados hacia arribe de su cabeza, para ser asegurado en un extremo de la plancha, sus piernas fueron separadas y también aseguradas en el otro extremo, un hombre con ropas quirúrgicas, tapa bocas y gorro con un estetoscopio colgando de su cuello, abrió un compartimiento debajo de la plancha de cerámica, instantes después Yimba sintió como su duro pene fue manipulado por una mano, que le coloco algo alrededor de su pene.

Luego el hombre se coloco unos guantes de látex, para tomar un pote de lubricante pero no de un lubricante cualquier, sino de uno especial, le abrió las nalgas a Yimba para poner una generosa cantidad de ese lubricante que iba servir además de lubricante en ese momento, como sensibilizador de su ano como paredes internas de su recto para que desde ese momento gozara aun mas al ser penetrado por detrás, luego aquel hombre le inserto por su ano un tubo metálico similar en tamaño y forma al pene de Janus que hizo Yimba sintiera un estremecimiento.

El hombre cuando termino de insertar el tubo, le susurro al oído.

-“Ahora relájate y todo será más rápido, ¡Disfruta mientras puedas!” Le dijo el hombre a Yimba.

Luego presiono uno botones de un panel de control en la pared a un costado de donde estaba Yimba y él sintió como comenzó a ser embestido por aquel tubo, que comenzó no solo a masajear sino a darle pequeñas descargas eléctricas sobre su próstata, al mismo tiempo, Yimba sentía como su pene estuviera siendo masturbado y succionado por una boca, todo su cuerpo se tenso por instinto.

-“AAAHHHHHH” Gimió levemente Yimba de placer.

Por algunos minutos el placer fue genial, Yimba no pudo resistir mucho y se corrió dando una gran alarido de placer.

-“¡Dios me VENGOOOOO!” Grito Yimba.

Fue una de sus eyaculaciones más potentes y copiosas de su vida, viniéndose como nunca antes pero tanto lo que masajeaba su pene como su próstata no se detuvieron, al cabo de unos minutos Yimba de nuevo se volvió a venir.

En el plazo de la próxima hora Yimba se corrió 15 veces, todas de manera copiosa, para el termino de aquella primera hora, todo su cuerpo estaba cubierto y brillaba por la gruesa capa de sudor que lo cubría, continuaba gritando pero ya no de placer sino implorando que acabara aquella tortura.

-“¡CORTEN, YA, POR FAVOR YA NO MÁS!” Gritaba Yimba una y otra vez.

Pero nadie hizo caso de sus ruego aquello duro por dos horas más, hasta que el recipiente que estaba colocado por debajo de su pene quedo lleno de casi un litro de semen, lo único que se le proporciono durante esas tres horas a Yimba fue abundante agua.

Cuando el recipiente estaba casi listo, el hombre que dirigía todo, espero que Yimba se viniera una última vez entre alaridos de dolor para presionar un comando especial en el panel de control y los ojos de Yimba quedaron en blanco cuando las cuchillas cortaron de tajo su pene y huevos anulándolo para el resto de su vida, todo el cuerpo de Yimba se sacudió con violencia por algunos segundos antes de desmayarse por el terrible dolor que sentía.

Para cuando Yimba despertó ya era otro día, lo primero que hizo fue tratar de llevarse sus manos a su entrepierna pero estas estaban amarradas, no fue sino hasta tres días después que se le permitió ver su entrepierna, cuando fue retirado el vendaje, de sus genitales ya no quedaba nada, incluso en ese momento lo que parecía ser una vagina por lo menos por fuera se mostraba en su entrepierna, bien tenia labios vaginales, mayores, menores y hasta lo que parecía ser un clítoris no contaba un agujero más que para evacuar su orina.

Dos días después de descubrir lo que ahora estaba en su entrepierna, Yimba fue devuelto a la prisión y a los brazos de Janus, que no podía creer lo que vio cuando Yimba esa noche se lo mostro, Janus le dijo a un Yimba que lloraba.

-“Bueno por lo menos ahora si eres una puta de verdad”.  Dijo Janus.

Lo que hizo reír a Yimba, esa noche tuvieron sexo, aunque Janus solo lo podía penetrar por detrás y Yimba sintió aun mas placer que antes al ser penetrado por el duro pene de Janus su clímax no fue lo que solía ser, con el tiempo ambos aprendieron a disfrutar de la nueva condición de Yimba.

Janus fue liberado un año antes que Yimba pero le prometió que lo esperaría lo cual hizo ahora ambos viven juntos y disfrutan a su manera de su sexualidad aunque Yimba tiene pesadillas recurrentes sobre que está de nuevo siendo ordeñado brutalmente en aquella clínica que le quito su virilidad para siempre convirtiéndolo en el nulo y putita que será para el resto de sus días.



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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ANTES DE LA OPERACIÓN

Esto sucedió hace 4 años, cuando contaba con casi 17 años, por una revisión médica luego de una lesión jugando futbol en donde me dieron una fuerte pelotazo en mis huevos me diagnosticaron cáncer de testículos, mi medico intento varias cosas pero nada funciono lo único que quedaba era la extirpación de la fuente de mi incipiente virilidad si deseaba salvar la vida, la cirugía se programo para una semana luego de que me dieron la dura noticia......


ANTES DE LA OPERACIÓN
Esto sucedió hace 4 años, cuando contaba con casi 17 años, por una revisión médica luego de una lesión jugando futbol en donde me dieron una fuerte pelotazo en mis huevos me diagnosticaron cáncer de testículos, mi medico intento varias cosas pero nada funciono lo único que quedaba era la extirpación de la fuente de mi incipiente virilidad si deseaba salvar la vida, la cirugía se programo para una semana luego de que me dieron la dura noticia.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO] [INCESTO]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Esto sucedió hace 4 años, cuando contaba con casi 17 años, por una revisión médica luego de una lesión jugando futbol en donde me dieron una fuerte pelotazo en mis huevos me diagnosticaron cáncer de testículos, mi medico intento varias cosas pero nada funciono lo único que quedaba era la extirpación de la fuente de mi incipiente virilidad si deseaba salvar la vida, la cirugía se programo para una semana luego de que me dieron la dura noticia.

No conocía a mi familia sucede que me había perdido y mi madre me había abandonado, pase a vivir con mis tíos, no sabía que tenía hermanas, pasaron los años y cuando tuve 16 años conocí a mis hermanas. Tenía cinco hermanas tres casadas y dos aún solteras. Todas ellas muy bellas.   

Sucede que una de mis hermana me dijo que se iba a vivir conmigo para cuidarme mientras me reponía de la operación dado que mi tíos debían viajar por esas fechas no me quedo de otra y acepté, ella tenía su pareja y un hijo. Al llegar a la casa tenía un deseo hacia ella, siempre la observaba ella me abrazaba cuando llegaba del trabajo todas las noches me decía que era como su hijo, su marido llegaba tarde de trabajar, mi deseo hacia ella se iba prendiendo, tenía un gran trasero ricos senos. Por las noches ella se sentaba en mis piernas a mi me excitaba mucho, me decía hijo luego me daba besos en la cara.         

Creo que gracias a aquello olvide que estaba días de ser castrado, mi decisión por tener sexo con ella por primera vez fue cuando mis labios rozaron los suyos no fue una sola vez sí no varias veces en pocos días, cuando ella me abrazaba la aplastada fuerte para sentir sus tetas ella se daba cuenta o por lo menos eso creo.  

Creo que fue al segundo día de su llegada cuando comencé a masturbarme en sus calzones (bragas) pues eran unas tanguitas ricas. Su marido la celaba mucho y pensaba que había algo entre ella y yo pues no lo había por lo menos hasta ese momento. Así estuvo hasta dos días antes de mi operación.         

Fue ella la que me propuso que perdiera mi virginidad con ella, argumentando que debía tener sexo mientras aun era un hombre completo o lo lamentaría para siempre ella al parecer lo tenía todo planeado. Nadie estaba esa la casa ese día a excepción de los dos claro, así que me hizo pasar a mi cuarto estuvimos conversando un rato, hasta que me dijo:           

- “¿Verdad que si quieres hacerlo?” Dijo mi hermana.          
-“Sí, pero contigo no lo sé ¡eres mi hermana!” Le respondí. 

-“Entonces, ¿prefieres ser castrado sin saber lo que es estar con una mujer antes?”       
-“No. Eso no”. Le dije algo apresuradamente.  


Así estuvimos un rato, con ella tratando de convencerme, hasta que por un impulso decido besarla.
Ella se hizo la difícil luego respondió a mi beso con pasión. Nos besamos profundamente hasta que ella me hizo que le quitara su blusa y le dije.

 -“Ricas tetas hermana”. Le dije  
-“¿Te gustan? Chúpalas, hazlas tuya”. Me respondió ella     

Empecé como loco a hacerlo llegue hasta su cintura la empecé a sacar su cinturón, no quería pero creo que solo fue algo que ella pensó. Para hacerme disfrutar, pero insiste la fui bajando su pantalón hasta llegar a ver una tanguita de color negro y luego su vagina bien rasurada, le quite la tanga para dejar su sexo al descubierto y se la empecé a chupar ricamente como lo había visto hacer cientos de veces en las películas porno.      

Ella gemía pidiendo que la hiciera venirse, sus gemidos solo hacían que además de que mi corazón se acelerara mucho más de lo que ya estaba, sintiera como todo mi cuerpo ardía en deseos por ella. De pronto luego de algunos minutos me separo y me dijo mirándome a los ojos. Mi turno, empezó a quitarme el pantalón, luego me lambio mi pene erecto por arriba de la trusa (slip) que me la dejo toda mojada luego me la quita para empezar a darme la primera chupaba de mi vida lo hacía con desesperación, me lo chupo hasta venirme en su boca, lo cual hice dando un gran gemido de placer, creo que fue el mayor orgasmo de toda mi vida.

Pero ella no se detuvo seguimos, frotando nuestros cuerpos con nuestras manos, bocas y lenguas hasta que me dijo métemelo, no había condón, me dijo que se lo metiera así, que debía saber lo que era estar dentro de una mujer a pelo, que ella quería que la hiciera un hijo.  

Empecé con ella poniéndose a cuatro patas, se la metí por su húmeda vagina, de una sola estocada, mi pene entro sin problema alguna, resbalando por su ricos juegos, ella gimió al sentir mucho placer, por mi parte hice lo mismo, de no haberme venido unos minutos antes creo que ahí mismo me hubiese corrido de gran placer que sentí en ese momento. Luego me dijo quiero que me lo metas por el culo quiero hacerlo y ver cómo me ves mi vagina yo solo hacia caso a lo que ella me ordenaba.

La penetre por su ano, sintiendo el calor de sus entrañas, mi pene estaba tan empapado de sus juegos vaginales que hizo las veces de lubricante, con cada embestida mis huevos tocaban sus nalgas y daba un gemido de placer, al tiempo que sentía vibrar todo el cuerpo de mi hermana, mis 18 cm entraban casi por completo en ella, así estuvimos en ese rico mete y saca. Hasta que me vine con mucha fuerza y copiosamente dentro de ella, que se dedeaba su clítoris, repetimos tres veces más aquella noche.

Ambos quedamos agotados pero felices sobre todo yo, al otro día al despertar nos bañamos juntos y lo volvimos a hacer no solo en el baño sino en mi cama luego dos veces más, al día siguiente ella me acompaño al hospital antes de entrar al quirófano me dijo al oído. 

-“No me importa que al salir seas un eunuco para mí siempre serás mi macho semental”. Luego me beso en los labios sin que nadie nos viera.     

Ya en el quirófano, me pusieron sobre una camilla donde me hicieron subir las piernas sobre unos estribos, mi dorso quedo levemente levantado aunque no podía ver mi entrepierna sentía mi pene en completa erección, el cirujano llego y me dijo que no me iban a usar anestesia general solo local que era más seguro, cuando vio mi erección no dijo nada solo la toco, al notar mi rostro rojo, dijo.

-“No hay nada de que apenarse es una reacción normal en todo hombre que esta por perder sus testículos”. Dijo el cirujano.

Luego que me inyecto en varias partes de mi entrepierna entre ellos mi escroto e incluso mi pene que fue muy doloroso ya no sentí nada, apenas uno leves tirones solo escuchaba como dejaba caer objetos metálicos en un recipiente de metal cada tanto y luego de algunos minutos dijo que todo estaba hecho.

Apenas podía creer que mi castración fuese tan rápida y sin mucho dolor como me la imagine por días, ya en recuperación, me vi mi entrepierna estaba vendada y mi escroto estaba inflamado me habían colocado implantes testiculares a petición mía, pedí me pusieran implantes de los más grandes, lo que haría lucir mi escroto aun más grande que antes.

Mi hermana me cuido mientras estuve en el hospital que fueron solo tres días aunque tarde varias semanas en recuperarme y que por fin me quitaran los puntos, apenas se notaban las cicatrices en mi escroto. Dado que para el esposo de mi hermana era un eunuco ya no me considero un riesgo por lo que la dejo cuidarme, sobre todo porque después de la operación  me tuve que someter a un tratamiento de quimioterapias.

Mi Hermana se volvió mi amante cuando quería tener sexo siempre me llamaba. Ella llegaba y lo hacíamos, una vez estábamos en el hotel teniendo sexo y su marido la llamó y mientras hablaba yo le chupaba su vagina, luego se le metí por el culo, su marido ni cuenta se dio. Así estuvimos 1 año luego se marcho, pues su esposo consiguió trabajo en otra ciudad.

Espero poder volverla a ver, pese a no tener huevos reales gracias al tratamiento de reemplazo hormonal y drogas como el viagra entre otras puedo a un tener tremendas erecciones, si bien cuando me vengo ya no siento lo mismo de cuando tenía aun mis huevos siento muy rico y mi deseo sexual se mantiene a un nivel normal de un hombre de mi edad, aunque lo de hombre es un decir.




Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DOCTORA ELIA

Elia estaba feliz aunque su rostro no lo expresara, tenía frente a ella, a un joven apuesto, necesitado del puesto, y lo mejor de todo estaba a sus órdenes, bajo su dependencia, sería una presa muy fácil. Lo citó para el viernes en su consultorio, a las cinco de la tarde, una hora antes de empezar su turno. Ernesto salió pensativo, la mirada libidinosa de Elia lo había recorrido de pies a cabeza, era un scanner que detectaba todo con lujo de detalles, pero lo más incómodo fue cuando fijo con detenimiento su mirada en su entrepierna. Casi que podía decir que su jefe estaba tocando su pene y sus testículos ......


DOCTORA ELIA
Elia estaba feliz aunque su rostro no lo expresara, tenía frente a ella, a un joven apuesto, necesitado del puesto, y lo mejor de todo estaba a sus órdenes, bajo su dependencia, sería una presa muy fácil. Lo citó para el viernes en su consultorio, a las cinco de la tarde, una hora antes de empezar su turno. Ernesto salió pensativo, la mirada libidinosa de Elia lo había recorrido de pies a cabeza, era un scanner que detectaba todo con lujo de detalles, pero lo más incómodo fue cuando fijo con detenimiento su mirada en su entrepierna. Casi que podía decir que su jefe estaba tocando su pene y sus testículos .

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [MEDICO]


Categoria: Hetero      Autor: Oscar Eduardo & DarkSoul





Ernesto respiró profundo, había encontrado por fin un empleo, era egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional pero por su origen humilde y la falta de palancas no había podido conseguir un puesto con una modesta remuneración. Debía atender urgencias en una clínica privada, su turno era de 6 de la tarde a 6 de la mañana, sin embargo ese día debía colocarse a las órdenes de su jefe inmediato para definir asuntos relacionados con su trabajo, lo que lo tenía algo nervioso.   

Llegó puntual a su cita, allí lo esperaba una doctora, ni más ni menos que la hija del propietario. Su nombre era Elia, una mujer de una rara belleza, una cara angulosa, de cabello liso y dorado, lo había recogido con un moño que le despejaba su frente, sus ojos grises o verdes eran de una tonalidad cambiante, los labios delgados le daban una apariencia de mujer sádica, que reforzaba con una mirada inexpresiva y dura. Ernesto sintió miedo, se sintió intimidado, sin embargo sacó valor para resistir la tortuosa entrevista.

Elia estaba feliz aunque su rostro no lo expresara, tenía frente a ella, a un joven apuesto, necesitado del puesto, y lo mejor de todo estaba a sus órdenes, bajo su dependencia, sería una presa muy fácil. Lo citó para el viernes en su consultorio, a las cinco de la tarde, una hora antes de empezar su turno. Ernesto salió pensativo, la mirada libidinosa de Elia lo había recorrido de pies a cabeza, era un scanner que detectaba todo con lujo de detalles, pero lo más incómodo fue cuando fijo con detenimiento su mirada en su entrepierna. Casi que podía decir que su jefe estaba tocando su pene y sus testículos, así de sencillo.        

Ernesto llegó al consultorio de la Doctora Elia, tocó levemente la puerta y ella lo hizo pasar, estaba sentada en su escritorio con su bata medica ligeramente desabotonada, se paró para saludarlo y se inclinó luego para indicarle a Ernesto un sillón frente a ella, al agacharse sus senos quedaron casi al aire, eran realmente muy tentadores, blancos, turgentes y adornados con unos pezones rosados y grandes, Ernesto se sintió tentado de cogerlos y chuparlos, pero se contuvo, luego la doctora Elia se sentó sobre el escritorio frente a él, Ernesto no pudo disimular su sorpresa… en realidad lo que llevaba la doctora Elia era una minibata, al sentarse prácticamente sus piernas quedaron desnudas, ella las cruzo frente a él en forma calculada y premeditada.

Ernesto vio una diminuta tanga que medio ocultaba su sexo, se estremeció y bajó la cabeza, Elia le preguntó si se sentía mal, le ofreció un trago y se dirigió a una pequeña nevera, sacó una botella que guardaba y sirvió dos copas, Ernesto lo tomó para pasar ese momento de azoramiento, pensó que de pronto un poco de licor podía darle ánimos para superar esa tentación que tenía frente a sus ojos. No había pasado unos cinco minutos cuando su vista se fue nublando y de un momento a otro perdió el conocimiento.         

Cuando volvió en si lo primero que vio fue el rostro de la doctora, lo estaba tratando de reanimar. Después de unos breves minutos se recuperó un poco y acto seguido abandonó el consultorio.

La siguiente semana volvió a su trabajo normal sin embargo no entendía el porqué de ese desmayo, se sentía bien de salud y para comprobarlo se mandó a realizar los exámenes convencionales sin encontrar nada anormal, excepto un nivel bajo de testosterona en la sangre. El jueves por la tarde la doctora Elia nuevamente lo citó para el viernes en su consultorio. Ernesto sintió nuevamente miedo, su jefe definitivamente lo estaba acosando pero no podía hacer nada, necesitaba de ese puesto.         

Cuando entró al consultorio la doctora Elia estaba sentada en un sofá que tenía en una especie de sala de espera para sus pacientes, lo invitó a sentarse junto a ella, Ernesto volvió a sudar… Elia con un tono casi susurrante le preguntó cómo había seguido, acto seguido tomo su estetoscopio y con una actitud profesional se alistó para hacerle un examen.  

Desabrochó la bata de Ernesto y se la quitó, quedó fascinada al observar el pecho desnudo cubierto de un espeso vello negro que ocultaba unos poderosos músculos pectorales, con una precisión profesional empezó a deslizar el estetoscopio por el torso de Ernesto, sentía el contacto del metal sobre su piel como un extensión de su mano profesional, las manos de Elia desabotonaron un poco el pantalón y el frío disco se deslizó hacia su pubis, Ernesto sintió un frío de muerte.  

La mano de Elia cambió de repente el estetoscopio por el miembro viril de Ernesto que ya estaba erecto, lo sujetó firme pero su rostro no dejó translucir ninguna emoción. Sus manos empezaron a acariciar su pene, lo hacía despacio, apretaba y aflojaba ese cilindro de carne como cuando un niño palpa con curiosidad la golosina que más tarde va a consumir. Ernesto se sintió acorralado, quiso reaccionar pero esas manos prodigaban caricias intensas que no podía rechazar.    

Elia con actitud displicente, sin una pizca de emoción lo despojó de su pantalón y su ropa interior, allí quedó Ernesto con su erecto miembro a merced de esa mujer indescifrable, a horcajadas se subió y en una frenética carrera empezó a cabalgar sobre su miembro erecto, sin emitir palabras, sin aparentar emoción, sin gritos ni jadeos estridentes poco a poco fue acumulando en su interior un mar de emociones reprimidas, unos deseos no expresados, unas pasiones obscuras y desbordadas, un lado oscuro que nadie conocía, y de pronto explotó, sus movimientos se volvieron frenéticos, su cuerpo era sacudido por unos espasmos de locura, sus uñas se aferraron a la piel de Ernesto dejando hendiduras de placer, su orgasmo era una fuente inagotable de sentimientos encontrados que la llevaron al clímax del placer y la lujuria, Ernesto también sintió que sus entrañas hervían y que un orgasmo descomunal llenaba de semen a esa singular mujer, su cálido fluido venía a llenar toda esa cavidad vaginal de esa mujer hambrienta de sexo.           

La doctora Elia le ofreció un trago a Ernesto, éste sitibundo lo apuró de un solo tirón, luego otro trago y otro trago, de pronto Ernesto de nuevo perdió el sentido. Elia como pudo lo llevó al potro, ese aparato que usaba ella para recibir los bebes en su consultorio. Cuando Ernesto despertó se encontró amarrado y desnudo, Elia estaba frente a él. Cuando lo vio una sonrisa se dibujó por fin en su rostro.       

Le habló quedito al oído, eran palabras medidas, eran expresiones átonas que comunicaban un mensaje de miedo, Ernesto al principio no entendía pero al fin comprendió el mensaje, Elia quería penetrarlo por el culo, así de sencillo, le habló de su necesidad de saber que se sentía al penetrar a un hombre, quería satisfacer una curiosidad que la acompañaba desde joven, deseaba pasar de ser un actor pasivo a uno activo, siempre penetrada quería sentir la emoción de penetrar a su antojo a un hombre.

Ernesto quedó mustio, estaba a merced de una mujer dispuesta a hacer una locura en aras de satisfacer su curiosidad. Elia permanecía inmutable y quizás anticipándose a cualquier amenaza de Ernesto de denunciarla por su acoso le soltó una perla que lo dejó mudo. Sacó su celular y buscando en la galería le mostró a Ernesto unas fotos de Elia y él en una actitud comprometedora, desnudos besándose y acariciándose, ahora comprendió todo… ese inexplicable desmayo la primera vez fue sólo una acción premeditada, una drogada calculada que le permitió tomar esas fotos y tenerlas en su celular para hacer un chantaje en caso de necesidad, estaba en sus manos.       

Elia siguió con su plan, fue a un pequeño stand de medicamentos, buscaba un analgésico local para mitigar el dolor de la penetración, pronto lo encontró y tomando un pequeño supositorio con una lentitud y calma desesperante lo empezó a introducir en el ano de Ernesto. El supositorio guardado a baja temperatura en contacto con su recto que estaba a mayor temperatura pronto se disolvió obrando con un doble efecto, analgésico por un lado y lubricante por el otro, Elia se colocó un guante quirúrgico y empezó con suaves movimientos a acariciar esa diminuta entrada, con movimientos giratorios fue agrandando el esfínter anal, poco a poco con una pasmosa lentitud fue agrandando más y más el diámetro de ese culito que ya mostraba un gran orificio, fue a su gabinete y sacó un consolador de gran tamaño, con alevosía y ventaja lo sujetó con un arnés a su cintura, el consolador negro contrastaba con su cuerpo blanco, nuevamente tomó una crema lubricante con la que bañó todo el cuerpo de ese pene de látex, quería evitar hasta donde pudiera fricciones molestas.         

Se acercó a Ernesto y besándolo en la boca empezó a susurrarle palabras lujuriosas, con ellas expresaba todo ese resentimiento de estar siempre penetrada por los hombres, quería devolverles ese favor, quería meter todo su miembro en ese culo, deseaba… mejor dicho anhelaba… saber cómo era esa sensación de sentirse dueña de las acciones.    

El glande de látex era grande, no cabía todavía en esa gruta estrecha, colocó más lubricante y le adicionó una crema desinflamante… que detalle de la doctora… por fin la gruesa cabeza penetró por su ano, no sintió sino un pequeño dolor, el analgésico había surtido el efecto deseado, pero Elia estaba en su cuento, lentamente deslizaba esa pene de látex penetrando por ese culo virgen, sentía una deliciosa sensación de poder expandir las entrañas de Ernesto con ese artefacto artificial pero que le proporcionaba un extraño placer. Elia metía y sacaba con mucho placer su falo y se deleitaba con esas sensaciones por primera vez sentidas.       

El efecto del analgésico local estaba pasando y Ernesto empezó a sentir como sus paredes rectales estaban siendo acariciadas con ese pene artificial, sentía un dolor apagado pero también un placer desconocido, emociones encontradas y sensaciones inenarrables. Elia con el deslizamiento muy lento de su consolador de látex encontraba el raro encanto de recorrer caminos inexplorados, de hacer sentir a ese hombre que tenía dominado su poder decisorio y su habilidad para demostrar su carácter de dominatrix.           

Ernesto por su parte a pesar de llevar las de perder analizaba fríamente la situación, empezaba a comprender un mensaje tácito de Elia, estaba experimentando cómo debía ser una penetración integral, no era meter un miembro por meterlo, era hacer disfrutar al máximo el placer de la penetración no sólo al penetrador sino al penetrado, ahora sabía que debía hacer la próxima vez que hiciera el amor a una mujer. El hombre era de por sí egoísta, no pensaba sino en su placer, nunca compartía el verdadero clímax de una copulación.      

Elia dejó su experiencia de momento, retiró el consolador lentamente haciendo sentir a Ernesto un placer mezclado con un poco de dolor, se desajustó el arnés, beso tiernamente a Ernesto en la frente y se retiró, no sin antes haber desatado completamente a Ernesto. Confundido todavía con todo lo que había sucedido se vistió en silencio listo para alejarse del consultorio.    

La siguiente semana pasó sin novedad, el trato de Elia con Ernesto era estrictamente profesional y sus diálogos siempre eran lacónicos, seguía siendo esa mujer enigmática y fría, sus acciones eran calculados y carentes de emoción. Para Ernesto esa sodomizada de Elia lo había marcado, sin querer y le emputaba admitirlo le había gustado esa caricia, cuando en la ducha se jabonaba al pasar la pasta de jabón por su trasero la restregaba en su culo y le enardecía el roce sobre su esfínter anal, que ahora ya no era tan pequeño sino que era un orificio de diámetro amplio que disfrutaba de esas caricias.

Llegó el jueves y la acostumbrada citación de Elia no llegó, esa noche Ernesto se cuestionaba al respecto, la verdad estaba anhelando esa citación. Al otro día Ernesto se dirigió como los anteriores viernes antes de empezar su turno al consultorio de la doctora Elia, la puerta estaba entreabierta, la empujó y vio a Elia por primera vez con una extraña sonrisa en sus labios.         

No hubo saludos, no hubo palabras, ambos sabían que querían, Ernesto se desnudó lentamente, casi que haciendo un strep tease, la demora en alcanzar su desnudez completa iba acompañada de la rapidez de una erección aunque extrañamente no tan firme como solían ser sus erecciones, Elia se abalanzó sobre ese pene semi rígido y empezó a chupárselo con deseos nacidos de la pasión y la lujuria.

Ernesto se acomodó en el sofá y acostado con sus piernas abiertas recibía ese sexo oral que muy pronto fue complementado con la penetración rectal que Elia con sus dedos manejaba como una experta profesional, era la antesala al plato fuerte, el orgasmo de Ernesto llenó de un rico semen la boca de Elia que degustaba con placer ese líquido seminal espeso, ligeramente alcalino y algo acuoso. Elia fue a buscar su consolador, Ernesto no sabía cómo semejante artefacto podía caber en su recto, miro el glande de látex y se hacía cruces como esa cabezota pudiera entrar en su esfínter anal, definitivamente el profesionalismo de Elia hacía bellezas. 

No hubo necesidad del potro, Ernesto se colocó en cuatro, elevó su culo, tomó sus nalgas con sus manos para abrirlas al máximo y facilitar la entrada del consolador, Elia friccionó un poco del anestésico local, quería minimizar un poco el dolor de la penetración pero no aislar completamente la zona erógena para que Ernesto pudiera degustar el placer en sus terminaciones nerviosas.

El consolador fue penetrando lentamente, los movimientos lentos y calculados de Elia hacía que el miembro de látex tuviera un contacto íntimo y prolongado con las zonas erógenas rectales, Ernesto aullaba de placer y lujuria con esa penetración mientras simultáneamente se masturbaba con intenso placer. El orgasmo llenó de semen la servilleta que Ernesto había colocado previamente para evitar que manchara el piso del brillante consultorio.       

Ya no hubo chantajes con fotos, no hubo citaciones previas, se acabaron los actos no deseados ni compartidos parcialmente, ahora eran situaciones fríamente calculadas, sin amor, sin frases vanas que se pierden en el vacío, era puro sexo, era una búsqueda de nuevas sensaciones, era tratar de asomarse a ese lado oscuro que llevamos cada uno de nosotros. Elia seguía en la búsqueda de nuevas parafilias, gozando con sus fantasías compartidas con Ernesto, siempre buscando el gozo integral, anteponiendo al ego de cada uno por los intereses comunes de los dos. Era una pareja casi perfecta.

Pero algo iba mal, el pene de Ernesto poco a poco fue perdiendo su capacidad de tener erecciones, lo que lo alarmo eso no era normal en un hombre de su edad, Elia por supuesto noto que pese a las mamadas que le daba al inicio de sus sesiones el pene de Ernesto ya no respondió entonces ella dijo una tarde.     

-“Parece que tus huevos necesitan ser rellenado de testosterona”.

Ernesto se le quedo mirando, Elia al ver la expresión de extrañeza en el rostro del joven médico le dijo.

-“No te preocupes, la falta de erecciones es porque hace tres meses cuando visitaste por primera vez a mi consultorio, lo recuerdas el día que te desmayaste, además de las fotos te castre químicamente con potasio diluido”.

-“¡QUEEEEEE!” Grito Ernesto.

-“¡No te alteres!, fue solo una castración química tus testículos no aun viven pero ya no producen testosterona, por eso no puedes tener erecciones, pero eso se arregla rápidamente”.

Ernesto estaba llorando cuando Elia regreso con una gran jeringa con la que inyecto cada uno de sus testículos que hizo que casi arrancara la cubierta del sillón donde estaba del dolor que eso le provoco, ella le inyecto una buena dosis de testosterona a cada testículos, al cabo de un hora el pene de Ernesto de nuevo estaba muy duro, e incluso Elia lo cabalgo hasta que se vino en su interior.         

Ahora además de sus juego el debe ser sometido a esas inyecciones cada dos o tres meses para que siga siendo un hombre viril pero castrado, sin esas inyecciones su pene se encogería y luego de seis meses aunque fuese inyectado de nuevo ya de nada serviría pues su pene estaría atrofiado para siempre, por lo que debe seguir con las inyecciones, si es que desea seguir teniendo fuertes erecciones.

El doctor Ernesto tenía ahora un nuevo status, tenía un horario privilegiado y su sueldo se había triplicado. Y sin embargo seguía deseando cada día más esa “cita“ que todos los viernes la doctora Elia le prodigaba con su meticuloso profesionalismo y deseando que fuese inyectado pues era las únicas veces que ella le permitía penetrarla ya se anal o vaginalmente, algunas veces ambas.





Autor: Oscar Eduardo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

SIGUIENTE

Santiago no comprendía lo que pasaba, su abogado con prisa llevo a una apelación de emergencia al juez de apelaciones pero le fue negado, para ese momento Santiago estaba ya en uno de los largos pasillos del tribunal, uno de los guardias le quito las esposas mientras él pensaba que seis años de prisión no eran tan malo, el guardia le ordeno que se quitara la ropa, lo que le extraño sobre todo estando en aquel pasillo pero el guardia insistió, Santiago no tuvo más remedio que acceder pero se quedo con su bóxer......


SIGUIENTE
Santiago no comprendía lo que pasaba, su abogado con prisa llevo a una apelación de emergencia al juez de apelaciones pero le fue negado, para ese momento Santiago estaba ya en uno de los largos pasillos del tribunal, uno de los guardias le quito las esposas mientras él pensaba que seis años de prisión no eran tan malo, el guardia le ordeno que se quitara la ropa, lo que le extraño sobre todo estando en aquel pasillo pero el guardia insistió, Santiago no tuvo más remedio que acceder pero se quedo con su bóxer.


[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





El juicio fue rápido, Santiago conocido ratero de autos y pequeños hurtos era su tercer vez en el tribunal, la ley era clara su abogado en verdad se gano la paga defendiendo a Santiago como pudo para demostrar su inocencia pero las pruebas sobre todo el video donde se apreciaba claramente como golpeo al pobre hombre mayor de aquella tienda que asalto lo condenaba sin remedio el Juez, ordeno le fuese aplicada la sentencia de la castración de inmediato y fuese recluido por seis años, los guardias tomaron a Santiago y lo sacaron del tribunal.

Santiago no comprendía lo que pasaba, su abogado con prisa llevo a una apelación de emergencia al juez de apelaciones pero le fue negado, para ese momento Santiago estaba ya en uno de los largos pasillos del tribunal,  uno de los guardias le quito las esposas mientras él pensaba que seis años de prisión no eran tan malo, el guardia le ordeno que se quitara la ropa, lo que le extraño sobre todo estando en aquel pasillo pero el guardia insistió, Santiago no tuvo más remedio que acceder pero se quedo con su bóxer (calzoncillo), el guardia dijo.

-“¡Todo!” Dijo el guardia.

No era extraño que a los convictos se les pidiera desnudarse pero por lo general lo hacían en las aduanas de la prisión no en los pasillos de los tribunales pero de todas maneras Santiago lo hizo, quedando completamente desnudo se cubrió sus genitales con  sus manos mientras el guardia y otro hombre con una bata blanca de medico salió de la puerta frente a la que estaba, Santiago no se percato pero hombre de corbata y camisa de manga larga se le quedo mirando su bien formado par de nalgas, paradito, además de peludo, ya que él era algo peludo aunque se depilaba de vez en cuando.     

-“Bien ya puedes pasar”.
-“Sargento espere aquí, gritare si pasa algo” Dijo el hombre con la bata medica.

Santiago era un hombre de 36 años, fornido con músculos marcados y alto casi 1.88 metros, su pecho estaba bien definido y una buena mata de vello púbico protegía la base de sus genitales sus huevos eran pesados y caídos con un pene sin circuncidar, en realidad era un buen espécimen de hombre, pero sus errores lo habían llevado a ese fin, el hombre de la bata le dijo que se sentara y que pronto seria llamado.

Santiago quedo ahí sentado cubriéndose sus miserias al principio pero al ver que no había nadie más, quedo a sus anchas, luego de algunos minutos otro hombre de unos 25 años llego a donde estaba, llorando y cubriendo su entrepierna el hombre de la bata le dijo que se sentara y esperara, Santiago iba a preguntarle a cuanto tiempo lo condenaron cuando un hombre de unos 26 o 27 años con una bata medica cerrada abrió una puerta y dijo mirando un porta papeles. “Siguiente”. Para luego añadir.

-“¡Santiago Órnelas usted sigue!” Dijo el atractivo como joven hombre.

Santiago ya acostumbrado a estar desnudo camino sin cubrirse sus genitales lo que hizo que tanto su pene como huevos oscilaran mientras camino para entrar a donde ese joven muy atractivo le indico una vez dentro cerró la puerta y le indico que se sentara en una camilla para revisarlo.

Aquel joven se presento como Alex, se abrió la bata para luego ponerse guantes de látex, lo que dejo a la vista de Santiago que debajo de la bata apenas llevaba una pequeña trusa (slip), un gran paquete sobresalía de su entrepierna lo que llamo poderosamente la atención de Santiago que pese a no ser gay, siempre le habían llamado la atención los hombres bien dotados.

Alex, procedió a revisar el cuerpo de Santiago, palpando su cuello, pecho, abdomen y finalmente su pene para luego de dejarlo regido su gran par de huevos, que alzo, palpo y apretó levemente, antes de preguntar.

-“¿Es alérgico a algo?” Pregunto Alex.
-“¡No que yo sepa!” Respondió Santiago.

Luego terminar de escuchar su corazón y pulmones por delante Alex le ordeno a Santiago que se diera la vuelta y se acostara boca abajo, lo que hizo, las manos de joven pasaron por su espalda recorriéndola por completo antes de llegar a sus nalgas las cuales apretó, masajeo y finalmente abrió para exponer el peludo ano de Santiago, de un color rosa oscuro.

Alex, tomo un pote de una crema, vacio una generosa porción entre las nalgas de Santiago, para luego con sus dedos enguantados esparcirla, uno de sus dedos, jugó con el ano, e incluso logro introducirlo por completo dentro de Santiago que dio un gemido involuntario que apenas ellos dos escucharon.  

-“¡AAAAAaahhhh!” Gimió Santiago.

-“¿Sabes para que has sido enviado aquí Santiago?” Le pregunto Alex, mientras seguía jugando con su ano con su dedo.

-“Me… Imagino… Que para una… Revisión médica de rutina antes… Ir a prisión”. Respondió jadeante Santiago.

-“¡No! ¡Estás aquí para ser castrado!” Dijo Alex.

En ese momento antes de que Santiago pudiera decir o hacer algo al respecto varias correas y retenciones de metal se cerraron sobre él, dejándolo completamente inmóvil boca abajo sobre aquella camilla, que hizo temer a Santiago.

-“SUELTENME, TE DIGO QUE ME SUELTES”. Grito Santiago.
-“Lo siento pero no puedo hacerlo, son órdenes judiciales, lo que puedo darte es un último placer antes de que te corte los testículos”.

-“¿Que dices deseas placer o pasamos al corte directamente?” Pregunto Alex.
-“Placer quiero placer”, Dijo con algo de miedo Santiago.

De pronto la mesa se dividió desde la mitad, separando las piernas de Santiago y dejando su pene como huevos colgando en el aire, Alex tomo un paño con el que limpio la crema entre sus nalgas, el trapo no solo retiro la crema sino todo el vello ahí encontrado, dado que la crema era depilatoria, ya con su ano y nalgas complemente lampiñas Alex se las abrió sumergió su rostro entre sus nalgas y comenzó a lamber su ano, todo el cuerpo de Santiago se estremeció al sentir sobre su ano la lengua cálida como húmeda del joven.

Luego de dejar el ano de Santiago bien humedecido de su saliva Alex se coloco delante de Santiago para quitarse la bata y procedió a bajarse su trusa lo que dejó salir su gran pene ya en erección, que era blanco, con un glande rosado, con poco vello, medía aproximadamente unos 27 cm, Santiago se quedo mirándola fijamente y dijo finalmente “wow”, su pene se puso rígido casi de inmediato.     

-“¿Que nunca has visto un pene como este?” Pregunto Alex. 
-“No, nunca es muy grande”. Respondió Santiago.     
Alex empezó a masturbarse suavemente por un par de minutos, hasta que dijo:    

-“¿Ahora me la vas chupar?” Dijo Alejandro.  
Alex acerco su pene al rostro de Santiago, al inicio con un poco de timidez, pero al olfatear y saborear ese rico pene, sintió algo que nunca antes había sentido, Santiago comenzó a chupar tontamente al inicio, tratando de hacerlo lo mejor posible, pero era la primera vez que le daba a una mamada a otro hombre.        

-“Aaahhh… que rico la chupas, cómetela toda, cuidado con los dientes”. Dijo Alex.       
-“Sí, sigue así… Chúpala… Cómetela toda”. Jadeaba Alex. 

Mientras Alex con sus dos manos agarraba la cabeza de Santiago para que la chupara toda, aquella mamada duro uno cinco minutos antes de que Alex alejara su pene de su boca, no deseaba venirse aun.

Para Santiago iba a hacer su primera vez, y a pesar que de que se moría de ganas de que ese semental de hombre lo penetrara, tenía miedo a que lo lastimara, e inseguramente dijo.          

-“Tengo miedo, ¿Me va a doler?”. Pregunto Santiago.             .
-“No te preocupes tratare de ser gentil”. Dijo Alex.    

Santiago se coloco de nuevo detrás de Santiago entre sus piernas, restregó su pene entre sus nalgas unos segundos antes de empezar a penetrarlo lentamente, Santiago sintió como se iba abriéndose su ano y de repente el empujó un gran pedazo de pene dentro de él, que le hizo dar un grito y llorando Santiago le suplico.         

-“¡AAAHHHH…! Sácalo, sácalo que me duele, sácalo”. Dijo Santiago.    

Alex aprecio un poco de sangre, cuando se quedo inmóvil mirando fijamente sus nalgas acariciándole la espalda, aquello duro unos minutos Alejandro sentía la calidez de las entrañas de Santiago.   

-“Qué rico ano tiene, hoy sentirás lo que es un verdadero hombre por primera vez”. Dijo Alex.         

Que casi de inmediato procedió a meter su glande poco a poco, ambos gemían Alex de placer y Santiago de dolor; sin embargo ya no decía ni una sola palabra, solo gemía, quería sentir todo su pene dentro de él, de pronto sintió un gran dolor que invadió todo su cuerpo, las piernas le empezaron a temblar, todo aquel pene estaba dentro de él; sentía como su pelvis y sus testículos chocaron con sus nalgas; permanecieron así por un rato, luego Alex empezó con un mete y saca lento.

-“La primera vez siempre duele, pero después tu ano se acostumbra y lo vas a disfrutar”. Dijo Alex. 

Casi al mismo tiempo Alex comenzó acelerar el mete y saca, mientras que Santiago sentía que lo partían en dos, hasta que después de unos minutos lo empezó a gustar; Santiago disfrutaba y le calentaba el hecho de sentir un pene dentro de él por su parte Alex con sus manos empezó a sobar sus nalgas y apretarlas, mientras empezaba a moverse más y más, la sensación era sumamente increíble, sin duda alguna era una sensación inigualable y que disfrutaban al máximo los dos.         

Dentro de aquella habitación se podía sentir el calor y olor a sexo, estaban completamente sudados y sus cuerpos pegados entre sí, también se podía escuchar el sonido al momento que Alex metía y sacaba su pene de su ano; la camilla se movía al compás ellos, lo que los excitaba aún más, Alex seguía masajeando sus nalgas mientras Santiago gemía, cuando de pronto empezó a gemir como toro y Santiago sintió como su pene se engrosaba dentro de él, mientras que le apretaba con más fuerza, Santiago por su parte estaba un poco agotado pero lo disfrutaba,

Santiago no tardo en sentir un líquido caliente y espeso que inundaba todas sus entrañas con varios choros, era el semen de Alex que dejo dando un grito de placer llenando de su leche sus intestinos por completo, Alejando jadeante quedo aun con su palpitante pene en el interior de Santiago sobre su espalda agotado, jadeante.   Pasados unos segundos aun jadeante Alex dijo.          

-“Ha sido uno de mis mejores orgasmos, ¡me encanto tu apretadito culo!” Dijo Alex.   
-“A mí me encanto tu rico pene y tu rica espesa leche”. Le respondió Santiago.  

Ambos se quedaron acostados abrazados por un corto rato, mientras que Santiago sentía como toda su leche salía de su aun dilatado ano, mientras Alex con sus manos le frotaba sus nalgas, y Santiago podía ver como su pene se iba haciendo cada vez más pequeña, sin embargo Santiago no se había venido aun.           

Mientras el ano de Santiago aun dejaba salir semen y sangre, Alex lo empezó a masturbar oliendo el aroma de su ano su mano bajaba y subía por el palpitante pene en erección de 19 cm de Santiago, solté, de pronto todo su cuerpo se tenso, apretando sus nalgas al tiempo que varios choros de semen caliente y espeso, salieron disparados hacia el suelo del pene de Santiago, la mano de Alex no dejo de moverse hasta que la última gota de semen broto del palpitante pene de Santiago que jadeante quedo sin fuerza sobre la camilla.

Alex sabia que ese era el mejor momento para castrar a un hombre, tomo el cortador láser, tomo su escroto, asegurándose que sus dos huevos estuvieran en el fondo, lo estiro con fuerza, hacia él, lo que hizo que Santiago diera un grito de dolor.

-“¿AAAAAA QUE HACEEESSS?” Grito Santiago.

Alex, rápidamente cortó el escroto con el láser, amputándolo por completo, apenas hubo un leve sangrado, la herida quedo cauterizada y sellada por el calor del laser, todo el cuerpo de Santiago se convulsiono de dolor sin comprender lo que había pasado, cuando todo su cuerpo dejo de temblar Alex se levanto y fue hasta quedar frente a él, para mostrarle lo que apenas unos segundos atrás fuera su escroto como testículos que le dieron un placer al venirse, al comprender lo que Alex sostenía en su mano Santiago solo pudo gritar con horror.

-“¡NOOOOOOOOOOOO!”. Grito Santiago.

Luego se desmayo. Santiago se despertó algunos minutos más tarde ya liberado, Alex lo ayudo a vestirse y lo acompaño a la puerta, ya estaba vendado y curado, caminaba lentamente llorando antes de salir Alex se coloco su trusa y cerro la bata, luego le dio un beso a Santiago en la boca y le dijo.

-“En verdad lo disfrute mucho, ahora cuídate y espero verte alguna vez más”. Dijo Alex.

Luego tomo su porta papeles, y cuando salió al pasillo Santiago, Alex dijo, al chico joven que aun esperaba con otro hombre.

-“¡Siguiente!”


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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

UNIÓN DE RACHEL Y ZACHARY

Zachary se despertó con un ligero dolor de cabeza, mirando a un techo blanco. Trato de rascar la terrible picazón en su entrepierna, descubriendo que sus manos estaban atadas en algún lado debajo de sus costados. Sus pies habían sido atados en estribos obstétricos, y vio que estaba desnudo y completamente sin vello. Un catéter sobresalía entre sus piernas separadas, una I.V. Corría desde su brazo izquierdo hasta una bolsa de plástico llena de líquido......


UNIÓN DE RACHEL Y ZACHARY
Zachary se despertó con un ligero dolor de cabeza, mirando a un techo blanco. Trato de rascar la terrible picazón en su entrepierna, descubriendo que sus manos estaban atadas en algún lado debajo de sus costados. Sus pies habían sido atados en estribos obstétricos, y vio que estaba desnudo y completamente sin vello. Un catéter sobresalía entre sus piernas separadas, una I.V. Corría desde su brazo izquierdo hasta una bolsa de plástico llena de líquido.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO]


Categoria: Hetero      Autor: Sum





Zachary se despertó con un ligero dolor de cabeza, mirando a un techo blanco. Trato de rascar la terrible picazón en su entrepierna, descubriendo que sus manos estaban atadas en algún lado debajo de sus costados. Sus pies habían sido atados en estribos obstétricos, y vio que estaba desnudo y completamente sin vello. Un catéter sobresalía entre sus piernas separadas, una I.V. Corría desde su brazo izquierdo hasta una bolsa de plástico llena de líquido.

Al oír el golpe de metal contra el metal, siguió la dirección del sonido con los ojos. Mirándolo fijamente, estaba la enfermera que había visto antes, joven y bonita, vestida con el mismo tipo de uniforme de mediados del siglo XX de nombre Peller. Él manejó una sonrisa avergonzada, y la enfermera sonrió mientras presionaba un botón de intercomunicador.

"Es bueno tenerlo de vuelta, Sr. Stoltz. ¿Te sientes incómodo de alguna manera?"

Zachary volvió su mirada al techo. "Ni siquiera sé qué hora es", dijo, buscando a su alrededor un reloj. -Y ya que lo preguntas, tengo una picazón desagradable abajo, supongo que no me podrías ayudar con eso, enfermera...

"La enfermera Schreiber," respondió ella profesionalmente. -Son las 11:35 horas, y lo siento, pero por mucho que me gustaría ayudarle, creo que debo esperar a mi superiora... Ella debe estar aquí ... espera ... Aquí viene. Sea paciente por unos pocos momentos".

Zachary observó cómo la enfermera Schreiber arreglaba lo que parecía una tijera de pollo brillante, con otros instrumentos quirúrgicos más familiares a lo largo de una bandeja de acero inoxidable. Segundos después, una enfermera alta y pelirroja se le unió. Peller.

-“Ah, Stoltz, es bueno que verte” -dijo con frialdad.

Zachary parpadeó y negó con la cabeza, tratando de limpiar las telarañas inducidas por fármacos de su cerebro. Si alguna vez Zachary necesitaba tiempo para pensar, era ahora. Nunca antes se había encontrado en una situación tan estremecedora como aquella. Mirándose a sí mismo, ante su completa impotencia, la terrible verdad de la situación interrumpía sus pocos sentimientos vaporosos de optimismo. Buscando en su mente para posibles rescates, no encontró ninguno.

-“Jane, ¿qué te pasó en la cara?” -preguntó, sinceramente curioso, comprando también tiempo.
-“Tienes un buen par de huevos, Stoltz” -dijo, asintiendo-. "Lástima que no puedas conservarlos".

La anestesia no se había metabolizado por completo a través de su sistema, y ​​tardó más de un minuto para el comprender el significado de su comentario fuese claro.

"Oh Dios mío, la apuesta", exclamó.

Peller sonrió. -Señorita, Stoltz, es mejor que disfrutes a esos bebés mientras puedas, porque dentro de poco estarán flotando en mi tarro especial de recuerdos allá -dijo, señalando a lo largo del mostrador un pequeño recipiente de vidrio de pirex lleno de líquido claro viscoso.

Zachary gritó, su cuerpo se convulsionó en espasmos mientras trataba en vano de librarse de sus retenciones. La sonrisa de Peller se convirtió en una sonrisa amplia de satisfacción.

-Jane, no creo que sea una buena idea -dijo la mujer detrás de él. Era una voz familiar, aunque sonaba un poco extraña esa noche. Por un momento, pensó que lo había imaginado. Oh no. Era ella. Rachel Ness había estado presente en algún lugar detrás de él.

"Si no quieres ver, entonces vete", desafió Peller.

Zachary respondió con otro inútil intento de escape, y luego se derrumbó contra la mesa de parto cubierta de lino, respirando pesadamente. Peller finalmente se movió de su posición, caminando al pie de la mesa. Después de un examen visual minucioso y humillante, ella sin ceremonias arrancó el catéter con un rápido chasquido de la muñeca, con no menos compasión que si hubiera estado arrancando un pequeño motor de gasolina. Zachary gritó, incapaz de tocarse.

Se quedó boquiabierto ante la extrañeza de su cuerpo. -¿Qué me has hecho a mí, gorda y desagradable perra? -gritó, apretando los dientes.

Peller sonrió. -Bueno, si debes saber, mientras estabas tomando tu pequeña siesta, mi ayudante regó tus intestinos y cateterizó tu vejiga, también extendió crema depilatoria sobre cada centímetro cuadrado de tu carne y luego te limpió con esponjas -respondió ella.

-¿Por qué? ¿Y cuánto tiempo lleva Rachel aquí? -preguntó, visiblemente tembloroso.

Peller insertó una gran aguja hipodérmica en un pequeño vilo de vidrio, llenando la jeringa con líquido claro. Sosteniéndola boca abajo, la golpeó con la uña y le apretó varias gotas de la punta.

"¿Qué es eso?" -preguntó, asustado al ver la aguja increíblemente larga.

Mierda la jeringa grande, se acercó. "La inyección que estoy a punto de darte es una medicación anti shock diseñada para mantener las funciones críticas del cuerpo como el corazón y la respiración: algo así como la antigua Atropina, excepto que los efectos se retrasan, pero una vez que entran en acción, duran horas Después de todo, ¿qué pasaría si te desmayas poco después? -dijo, hundiendo la aguja en su nalga expuesta mientras gritaba de dolor.

"Por desgracia, la medicación es bastante pesada y requiere unos minutos para hacer efecto y por cierto, Rachel miró todo. Cada detalle. Me gustaría haber visto el rostro de Ness cuando la enfermera Schreiber bombeó sus intestinos llenos de agua y los dos fueron testigos de las repugnantes consecuencias"

Déjalo, Jane, ¿no es suficiente que acaban de cobrar por tu apuesta enferma? ¿Qué clase de enfermera eres tú? Dijo Melissa.

"Estoy a cargo y esto es todo lo que necesitarás saber", respondió Peller con sequedad.

Se acercó a un dispensador de la pared y sacó dos pares de guantes de látex, luego caminó junto a su asistente y Rachel Ness, que le entrego los guantes en sus manos mientras la miraba.

"Pónganse, los dos, quiero que me ayuden a preparar el cóctel".

Las dos jóvenes hicieron contacto visual, y Rachel se dio cuenta de quién era superior. Obviamente, Peller se había hecho bastante dura, y no parecía estar de humor para soportar ninguna estupidez. La enfermera Schreiber se deslizó hábilmente los guantes quirúrgicos de goma con un chasquido definitivo, y a regañadientes, Rachel siguió el ejemplo.

Peller quitó la I.V. De su brazo, le entregó a cada uno de sus reclutas un cilindro metálico lleno de crema pálida y blanquecina. Rachel trató de evitar la mirada de Zachary, pero descubrió que no podía. Mirándola a los ojos, vio el miedo mezclado con su orgullo loco... y vio algo más. Él estaba suplicando, aunque ella no pensó por un segundo que alguna vez lo expresaría. Pero esa mirada de él lo decía todo, y ella habría roto esos guantes en el rostro de Peller y salido corriendo de allí si no sospechaba que todavía había una pequeña posibilidad de ayudarlo de alguna manera.

-Jane -dijo levantando la cabeza unos centímetros. "Si no me equivoco, primero debo estar de acuerdo con todo esto. Y hey, adivinen qué, voy a decirle a cualquiera que quiera escuchar que fui coaccionado y retenido contra mi voluntad. Una vez que la prensa se entera de ello, Sus rostros serán estampados en la portada de todos los periódicos del país. Pasaran mucho tiempo en los tribunales se los prometo. Porque no me desatas, me das mi ropa y yo ¿Mantengo la boca cerrada? ¿Eso tiene sentido para ti, o estás demasiado atrapado en tu mierda emocional para ver que tengo razón? "

Peller golpeó su entrepierna y Zachary arqueó y gritó violentamente. El golpe de Peller le había provocado una incontenible tos.

-¿Entiendes? -repitió.

-En cuanto a ti, princesa -dijo, señalando con desagrado a Rachel-, ponte a su lado, ponte a mi lado -ordenó ella con un tono de voz áspero.

Al principio dudando, Rachel finalmente se unió a la intimidante Peller - y ellas miraron hacia abajo, ambas mujeres simultáneamente transfiguradas por el sitio extrañamente erótico de la propiedad privada extremadamente vulnerable de Zachary Stoltz. Al tener mucha experiencia de niñera, Rachel se estremeció ante la conexión de que Zachary ahora se parecía mucho a un bebé grande e indefenso. Mientras observaba cómo el asistente trabajaba la solución antiséptica en sus genitales, Rachel pudo ver que ya no estaba dispuesto a mirarla.

-Señorita Ness, he guardado la mejor parte para usted -dijo Peller, sonriendo alegremente-.

Rachel la miró con horror, meneando la cabeza. -Oh, no, olvídalo.

-¿Qué te pasa, no has tocado a un hombre antes?

-¡Sí, claro que sí! -dijo Rachel, dando un paso atrás. En pocas palabras, se imaginó las relaciones fallidas y nocturnas con hombres jóvenes en los asientos traseros de sus automóviles, recordando lo alegre que había sentido que los coches siempre estaban tan oscuros por dentro. Rachel se había enorgullecido de su popular sello "cockteaser". El hecho es que nunca le importaba mucho esa parte de la anatomía de un hombre... y no había manera de que esa amargada y vieja pelirroja le hiciera hacer lo que trece asistentes de quarterbacks, músicos, concejales estudiantiles Y sus populares amantes no podían conseguirle hacer.

Peller sonrió a sabiendas. "¡Entonces muéstrame!" -dijo ella, enfrentándose a ella.

"¿Por qué debo mostrarte algo? ¡Eres la gran enfermera por aquí!, ¿por qué no me muestras?" Dijo Rachel.

"Vamos a decir que soy de Missouri y lo dejaremos en eso. ¡Ahora hazlo!" Peller ladró.

A regañadientes, Rachel sumergió tres dedos en un tarro de crema, y ​​tentativamente comenzó a esparcirla en la parte inferior del abdomen de Zachary sin vello. Con la supervisión de Peller, trabajó gradualmente su camino hacia abajo. Afortunadamente, el pene de Zachary estaba a un lado. Rachel pudo ver que todo su rostro, cuello y cabeza se sonrojaban.

-Así es, de arriba a abajo... Lentamente, sí, eso es. ¡Ah, mira eso! -exclamó Peller-.

Su atención se dirigía a la obra de Rachel, la enfermera Schreiber no sabía que sus manos estaban casi cavando una zanja en el escroto de Zachary. "¡Creo que podría estar disfrutando esto! ¿Qué piensa, señorita Ness?" Dijo Peller.

"Creo que he terminado", dijo Rachel, soltando su agarre. Peller la agarró por las muñecas.

"Supongo que sí," contestó su asistente con tono despectivo.

"Eso es todo, Ness, ahora tienes la trampa, un poco más rápido, tal vez, no tengas miedo de golpearlos por casualidad, va a perderlos de todos modos", dijo Peller.

Rachel miró directamente a los ojos magullados de Jane Peller y se compadeció del alma solitaria que había detrás de ellos. Sin embargo, sus manos parecían encontrar un ritmo urgente propio al cumplir con los deseos completamente egoístas y equivocados de esa mujer. Luego miró a Zachary, a su torso enrojecido, a su pecho levantado. Obviamente estaba luchando, y aunque su rostro estaba girado, Rachel siguió el curso de una sola lágrima mientras resbalaba por su mejilla derecha. Ya había tenido suficiente.

Pero justo entonces, lo inevitable pasó. Por primera vez en su vida, Raquel vio el poder de un hombre en erupción, en todo su furioso furor glorioso. Hipnotizada, ella rápidamente lo soltó, sintiendo que los brillantes puntos calientes comenzaban a arder a lo largo de sus manos y antebrazos a través de la barrera de látex.

"Oh Dios," murmuró Rachel, su rostro se enroscó en un nudo de puro disgusto. Peller y Schreiber se echaron a reír mientras Rachel se arrancaba los guantes ungidos de sus manos, arrojándolos al suelo. Miró a Zachary, con los puños cerrados y los dedos enroscados. Y fue testigo de algo que nunca antes había imaginado, y sabía que nunca lo olvidaría. Zachary se sacudió por la vergüenza. En medio de la risa y la alegría, casi ahogándose debajo de una oleada de culpabilidad, Rachel caminó hacia la cabecera de la mesa. Inclinándose sobre él, suavemente sostenía su cabeza, presionándolo contra ella, protegiendo su rostro de la vista. Sus lágrimas se absorbieron rápidamente por el material de su falda.

"Oh, Zachary, ahora voy a darte algo porque llorar, lloriqueando a un pequeño perdedor. Deberías alegrarte de que hayas venido finalmente. Porque esa será claramente tu última vez... Imagínate, Stoltz Mientras estabas bufando y soplando encima de esas pobres desafortunadas mujeres - entonces nunca regresaron sus llamadas telefónicas o contestaron sus cartas - Apuesto a que nunca las imaginaste Conseguir venganza, ¿verdad?

"¡Detente, Jane, se acabó!" Rachel gritó.

"Así que, en nombre de las mujeres que usaste y humillaste, y para todas las mujeres en todas partes que siempre quisieron obtener incluso - por lo tanto, te encuentro culpable de sexismo, chovinismo y egoísmo Y te condeno a la castración, Serás recordado por pocos como meramente un pequeño y castaño castrado -comentó Peller triunfalmente, con los ojos brillantes-. -Señora Schreiber, trae dos pares de guantes nuevos y la bandeja.

Mirando mientras la joven asistente se acercaba al lavabo, la mente de Rachel se esparció en todas direcciones. Sentimientos de singular responsabilidad le colgaban sobre la cabeza como una bola de demolición. Ella tuvo que interceder de alguna manera. "Escucha Jane, no tengo antecedentes médicos, pero sospecho que un hombre recién castrado no va a ser amable contigo cuando se recupere, apuestas o no".

Peller se rió. "Ese disparo que le puse en su trasero le dará la energía para escalar el Monte Everest. Sólo tendrá mucho dolor, eso es todo", replicó. "Lo dejaré más tarde en la sala de emergencias, tendrán que limpiarme después de mí y para entonces, estaré mucho tiempo".

Cuando Schreiber se acercó con la bandeja, Rachel pudo sentir alguna vacilación en Peller. -Bueno, le haré un buen corte limpio y luego lo castrare muy bien, cauterizaré la herida -dijo Peller con confianza-.

-¡Señora Schreiber, estoy esperando! Lanzando los guantes de goma en la parte superior de la bandeja, su ayudante trotó rápidamente a su lado.

Peller tomó su objetivo con la mano izquierda, luego bajó la gran tijera a centímetros. Abriendo las tijeras, cortó el aire a unos centímetros de su carne. Zachary se rebeló violentamente, y Rachel miró indignada a Peller.

-Ve, Jane, pero prepárate para enfrentar las consecuencias.

Peller apretó su agarre y dio un fuerte tirón. -¿Qué crees, señorita Schreiber, deberíamos amordazarlo o no? -preguntó en respuesta a los gemidos profundos y desamparados que resonaban en la habitación.

Schreiber irrumpió en una media sonrisa perversa. "No lo sé, creo que su voz es algo, muy sexy. Yo voto no", respondió.

-Entonces está resuelto -dijo Peller-. "Siéntete libre de gritar tan fuerte como quieras y no te preocupes, Stoltz. Todavía estoy un poco temblorosa de mi calvario esta tarde, así que estaré seguro de cortarte muy bien y despacio. No quieres arriesgarte a errores, ¿verdad?

Los gemidos bajos y guturales de Zachary se convirtieron rápidamente en un grito agudo. Blasfemias obscenidades brotaban de su boca como lava ardiente caliente. Peller miró a Rachel, que estaba enraizada en el lugar de la puerta, aparentemente incapaz de irse.

Con una mirada interrogante en su rostro, la enfermera más joven se acercó al mostrador y retiró tres longitudes de manguera de goma amarilla del cajón inferior. Rachel vaciló. -¿Qué estás tramando, Jane?

Ignorando la pregunta, Peller agarró una longitud de tubo y ató firmemente alrededor de la base de sus huevos, creando un paquete firme y eliminando cualquier posibilidad de un retiro anatómico. Agarrando otro tubo, ella demostró para su asistente cómo retraer el tubo como una honda. -Veamos cómo su objetivo se compara con el mío, señorita -le dirigió a su asistente con una sonrisa. Intercambiando sonrisas, las dos enfermeras llenaron de inmediato la habitación con sonidos tan fuertes como petardos, que proporcionaban un acompañamiento rítmico y constante a su histérica víctima de soprano. Los gritos de dolor de Zachary resonaron profundamente dentro de Rachel hasta que por fin ella no pudo soportarlo más.

Rachel agarró la brillante tijera, la colocó en la base de sus hinchados huevos púrpuras, miró a Zachary Stoltz a los ojos, y con un corazón desbordante de amor y humanidad, cerró las afiladas cuchillas de la tijera, castrándolo en el acto.

Zachary se convulsionó contra sus ataduras, su figura se volvió casi grotesca en su violenta torsión. Después de un momento de retraso, gritó, como si estuviera siendo quemado vivo. Rachel siguió mirándola, y por un momento sus ojos se abrieron y se encontraron con los suyos. Echó a un lado a las enfermeras y se inclinó, acariciando su frente agónica, besando su boca mientras gritaba con su cuerpo y alma. En este momento, ella supo, por ese único acto de lo que ella creía que era misericordia, ahora estaban unidos el uno al otro, y ella lo cuidaría para siempre.




Historia Original Aquí.





Autor: Sum       Traductor: DarkSoul

PENSÉ QUÉ ERA SOLO FANTASÍA

Fui secuestrado y llevado a una "sala de operaciones". Lucho cuando 4 o 5 chico desnudos calientes me ponen en una mesa de operaciones y me sujetan abajo mientras pasan las correas de cuero pesadas a través de mi pecho, cintura, y frente, después estiren mis brazos hacia fuera, las correas abajo, también, y finalmente, Levantan mis piernas sobre estribos y sujetan las correas por mis rodillas, dejándome completamente inmovilizado e indefenso. Me meten una mordaza inflable en la boca y no puedo hacer más ruido......


PENSÉ QUÉ ERA SOLO FANTASÍA
Fui secuestrado y llevado a una "sala de operaciones". Lucho cuando 4 o 5 chico desnudos calientes me ponen en una mesa de operaciones y me sujetan abajo mientras pasan las correas de cuero pesadas a través de mi pecho, cintura, y frente, después estiren mis brazos hacia fuera, las correas abajo, también, y finalmente, Levantan mis piernas sobre estribos y sujetan las correas por mis rodillas, dejándome completamente inmovilizado e indefenso. Me meten una mordaza inflable en la boca y no puedo hacer más ruido.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [SECUESTRO] [MEDICO] [VAGINOPLAS] [FEMINIZADO] [VIOLADO]


Categoria: Gay      Autor: YourPhriendly





Fui secuestrado y llevado a una "sala de operaciones". Lucho cuando 4 o 5 chico desnudos calientes me ponen en una mesa de operaciones y me sujetan abajo mientras pasan las correas de cuero pesadas a través de mi pecho, cintura, y frente, después estiren mis brazos hacia fuera, las correas abajo, también, y finalmente, Levantan mis piernas sobre estribos y sujetan las correas por mis rodillas, dejándome completamente inmovilizado e indefenso. Me meten una mordaza inflable en la boca y no puedo hacer más ruido.

Por el rabillo del ojo, veo otro hombre llegar a la mesa; ¡Él lleva solamente un abrigo de doctor sobre su cuerpo desnudo! Él inspecciona las correas, asegurándose de que estén seguras, entonces él habla.

-"Te hemos estado observando", dice, dándole a mi cuerpo caricias suaves.
-"Y eres perfecto para nuestros experimentos quirúrgicos". Dijo el hombre.

Mis ojos se dilataron cuando mueve un monitor de televisión delante de mi cara; ¡Mostrando una vista sin obstáculos de mi pene completamente expuesto y huevos! ¡Lucho contra mis retenciones como el 'doctor' acaricia mi pene y mis huevos!

-"Ya no necesitas estos", continúo.
-"Porque te vamos a dar una vagina”. Dijo el hombre.

Una vez que te preparen, comenzaremos. Primero, voy a castrarte. Abriré tu escroto, sacare tus huevos, estirare las cuerdas hasta donde sea posible, y mientras que todavía estén conectados tus huevos a tu cuerpo, los pondré en una sartén. ¡El dolor va a ser insoportable!"

Lucho más duro, pero en vano.

-"¡Después de que la fritura esté completa, voy a cortar las cuerdas, y ese será el final de ti como un hombre!" Dijo el hombre.

Mi miedo me hace respirar pesadamente; ¡También me doy cuenta de que mi polla se ha vuelto dura!

Me acaricia mi pene varias veces.

-"Muy impresionante", señala, su mano apretando,
-"Pero no por mucho tiempo, porque la cirugía es muy complicada, te daré analgésicos, pero estarás despierto para verme quitar tu virilidad para siempre". Dijo el hombre.

Los chicos desnudos se acercan.

-"Primero, sin embargo". El doctor continúa,
-"Debes ser preparado, después de eso, será ordeñado de una y otra vez, por lo que tus huevos serán drenados antes de comenzar, mis chicos te follarán por tu culo tanto como ellos quieran, ¡Y voy a dejar que se vengan, también! "

Los chicos todos ríen; ¡Varios otros se unen al grupo también, todos desnudos, y con penes enormes!

-"¿Deberíamos empezar?"

Uno de los chicos toma una rasuradora eléctrico y la mueve hacia mi entrepierna; ¡Lucho y trato de gritar a través de la mordaza, pero mi esfuerzo se desperdicia! ¡Siento el zumbido del aparato contra mi piel, mientras remueve mi vello púbico!

"El no te va a afeitar hasta el nivel de la piel", explica el médico, "Él lo está haciendo más corto para que luego rasurar, el resultado es mucho más limpio, y es mucho más doloroso para ti también".

¡Siento que las vibraciones se mueven arriba y abajo de mi torso, las piernas, el culo y entre mis nalgas, y, por último, mi pene y huevos! Veo los vellos cortos que quedan en la estela de la maquinita en la pantalla del monitor, ¡temiendo el siguiente paso!

Otro chico desnudo mueve un carrito pequeño entre mis piernas. Toma una cera tibia, la esparce alrededor de mi ombligo, luego pone una tira sobre ella; Sin previo aviso, él la rasga, ¡tomando mi vello con ella! Más cera, un poco más bajo esta vez, ¡y RIP! ¡Una y otra vez, la cera arranca el vello de mi área púbica, mi culo, entre mis nalgas, y finalmente, pene como huevos!

El médico revisa la piel; ¡Ni vello pudo ser encontrado!

-"Y ahora". Él anuncia, con toda naturalidad. "Debe ser purificado".

Entonces otro de los chicos desnudo mueve un soporte alto entre mis piernas; ¡En la parte superior hay una bolsa de enema muy grande! De una bandeja cercana, agarra un tubo grande que lubrica; Él echa un poco de lubricante en sus dedos, y luego los desliza en mi culo. Me tenso, ¡pero eso no le impide empujar los dedos! Me penetra el culo por un rato, luego toma el tubo del enema del soporte, lo lubrica también y lo desliza dentro de mi culo. ¡Entro tan suavemente, cuando me doy cuenta de lo que está haciendo, ya ha empezado a inflar la doble boquilla ¡Bardex!

¡Me quejé a través de mi mordaza cuando el agua comenzó a fluir! ¡Lo siento atravesando mis entrañas, y rápidamente me llena, provocándome calambres. El dolor me hace luchar aún más, pero todavía estoy indefenso. Justo cuando siento como que estoy a punto de estallar, el médico saca el tubo, y luego pone un dispositivo en mi vientre hinchado. ¡Aprieta un interruptor y la caja empieza a vibrar! Puedo sentir el agua chapoteando dentro de mí, y solo hace que los calambres empeoren! Dura por lo que parece horas, y cuando finalmente se detiene, estoy agotado.

Siento que la hinchazón disminuye cuando el médico libera la abrazadera; Los calambres bajan cuando mis intestinos se vacían, y suspiro con alivio a través de la mordaza. Uno de los chicos desnudos limpia mi ano, después me lubrifica otra vez. Por el rabillo del ojo, veo una línea de chicos desnudos, todos jugando con sus duros pene, ¡y sé que pronto cada uno de ellos va a violar mi culo indefenso!

El médico recoge un tubo con una manguera de plástico unido a él y lo desliza sobre mi pene, luego recoge una sonda y se desliza en mi culo.

-"Es hora de que desagües". Anuncia.

Él aprieta un interruptor, y el tubo de mi pene comienza a succionar mi pene desde dentro; Otro interruptor, y la sonda anal empieza a vibrar. ¡Se siente bien, y aunque no quiero, empiezo a excitarme como el infierno! ¡Mi respiración se hace más pesada a medida que las vibraciones se intensifican! Lucho contra las restricciones cuando los sentimientos me abruman, y por mucho que trato de resistir, ¡estoy sobre el borde y disparo una carga gigantesca! Una vez que estoy ordeñado, trato de relajarme, pero la succión y la vibración lo hacen imposible; Dispara una y otra vez, ¡más de lo que nunca pensé que podía! Empiezo a sentirme flotando mientras mis jugos viriles son drenados por la fuerza de mi cuerpo, ¡impotente para detenerlos!

¡Justo cuando pienso que no puedo disparar más, tengo una explosión de semen final de mi pene desamparado y me desmayo!

No sé cuánto tiempo quedo inconsciente, pero gradualmente vuelvo a la conciencia. Mi pene ya no está con el tubo, pero todavía estoy tan amarrado como antes.

-"Y ahora", el doctor anuncia, "Tu culo está bien preparado..."

Él toma un poco de lubricante y lo esparce por mi pobre pene desvalido, luego pone algo que se parece a una pequeña gorra en mi glande.

-"Esto tiene pinceles pequeños para que tu glande se estimule continuamente", explica, "hará que tus músculos pélvicos se contraigan, incluyendo tu ano. ¡Mientras estás siendo penetrado, hará que tu culo apriete los penes con fuerza! "

¡Presiona un botón y la cosa en el glande cobra vida! ¡Estimula de un tirón mi glande como los cepillos estimula la carne ya sobre estimulada aún más! Se detiene rápidamente cuando uno de los chicos desnudo se coloca entre mis piernas extendidas; Él gentilmente coloca su glande - mucho más grande que el mío - en mi culo cautivo, entonces empieza a empujar y el gorro vuelve a la vida! Aprieto mi ano, apretándolo alrededor del caliente pene que me penetra sin descanso. El médico sabe lo que está haciendo; Justo cuando estoy a punto de desmayarme, él retira la cosa de mi glande, pero el chico sigue empujando por mi ano indefenso. Puedo oír vagamente el gruñido del chico cuando él está cerca de venirme; De repente, la cosa en mi glande se activa de nuevo, mi culo se aprieta, y el mete su pene duro hasta el fondo justo cuando se viene.

¡El primer chico me la saca, inmediatamente reemplazado por un segundo chico, luego un tercero, un cuarto, y en poco tiempo, pierdo la cuenta! La estimulación ininterrumpida de la cosa en mi glande me está volviendo loco de placer y dolor.

De repente, se detiene. ¡El último chico me la saca después de tirar una carga titánica encima de mi culo!

El médico viene con una manguera de enema y hábilmente la desliza por mi ano; Infla el Bardex doble y deja fluir el agua. ¡En poco tiempo, estoy lleno, y de nuevo cólicos! No toma mucho tiempo para que el doctor suelte el agua, y drena rápidamente, para mi alivio.

Recoge un espéculo anal grande y lo sostiene delante de mi cara; ¡Mis ojos se ensanchan mientras me pregunto si mi pobre culo puede soportar estar tan estirado! No tengo elección, y el espéculo se mete; ¡El doctor lo abre, y yo gruñido a través de la mordaza cuando lo siento ampliar mi culo indefenso! Más ancho y más ancho, me hace pensar si me va a dividir en dos.

¡Sorprendentemente, no!

Puedo ver a los chicos engrasar sus manos; ¡Sé que pronto, esas manos estarán todas en mi desamparado agujero!

¡El primer chico prende sus dedos juntos y los desliza en mi ano atormentado! De repente, el aparato del glande se activa de nuevo, enviando una sacudida a través de todo mi cuerpo. Aprieto mi culo alrededor de la mano que se desliza casi sin esfuerzo, el resultado de continuo golpear-golpeando. Siento que se desliza por el esfínter interno, y en el monitor, veo su mano en mi culo hasta la muñeca. Él gira su mano mientras entra, su antebrazo que desaparece lentamente, subiendo al codo, y él vacila antes de empujarlo, y veo mi culo tragar su brazo casi hasta el hombro. Gimiendo a través de la mordaza cuando las sensaciones extrañas se mezclan; ¡Por el exceso de estimulación de la cosa en mi glande junto con la estimulación anal del puño!

Después de una eternidad, saca su brazo; ¡Miro a mi pobre culo abusado boquiabierto ancho en el monitor y estoy sorprendido de que podría ser estirado tan ancho! Apenas pasa un segundo, antes que el siguiente deslice ambas manos lentamente; Sorprendentemente, ambas encajan. Él los separa dentro de mí; ¡Estoy impresionado! Chico # 3. Pelotas de su puño y puñetazo. Como una eternidad pasa, estoy casi al límite en todos los sentidos que puedo imaginar, y varios que no puedo, incluyendo un chico que mete su mano mientras otro me estaba penetrando por el culo.

Y luego, se acabó; Otro enema, otro relleno y vacío. ¡Trago saliva, sabiendo que pronto, mi virilidad será una cosa del pasado! Empiezo a respirar pesadamente, ¡el miedo desborda dentro de mí!

Dos chicos comienzan a lavar todo el sudor de mi cuerpo; Completamente, expertamente, me limpian. Es genial, y después de todo lo que he sufrido, se siente bien. Ellos progresan a cubrirme con betadine solución para desinfectar mi piel; Hace frío, envía un escalofrío a través de mi cuerpo, solo en parte por la solución...

El doctor toma un bisturí y camina tranquilamente hasta quedar entre mis piernas. ¡Su mano enguantada agarra mis huevos, ¡apretándolas sin piedad! Grito a través de la mordaza, luchando, pero limitado demasiado impotente para escapar. Él ríe, ¡luego coloca el escalpelo en la línea central y corta! El dolor abrasador brota a través de mi cuerpo, y grito de nuevo. ¡Veo sangre en mis huevos, y el bisturí moviéndose adelante, cortando la piel de mi escroto! El médico hace una segunda incisión, cortando la membrana, y pronto, saca mis pobres condenados huevos. Una vez que están libres, ¡sigue estirándolos tan lejos de mi cuerpo como puede!

Uno de los chicos mueve una parrilla pequeña con una sartén entre mis piernas y las posiciona para que mis huevos sean puestos en él. Coloca los orbes en un soporte metálico y los deja sobre la parrilla. Siento el calor entre mis piernas, y después de un minuto más o menos, pone mis huevos en la parrilla. ¡El dolor es aún mayor que la incisión, y me siento sudando cuando escucho a mis huevos empezar a chisporrotear! El fuego está cocinando mis testículos, y estoy impotente para detenerlo. A través del dolor, miro el monitor; ¡Veo a mis testículos asándose a la parrilla como un bistec!

El médico mira mis huevos asándose, luego toma una abrazadera y agarra uno de los cordones, y lo repite en el otro lado. ¡Un par de cortes rápidos y mis huevos se han ido para siempre! Él toma un electrocauterizador y quema los extremos de las cuerdas, y todo está hecho!

¡Él saca la sartén de la parrilla, luego sostiene mis huevos asadas frente a mí, entregándolas a uno de los chicos, que procede a hacer una sabrosa cena con ellos!

-"Y ahora", el doctor dice, "Denle algunos analgésicos para el resto. No quitarán todo el dolor, principalmente porque quiero que sufras al menos un poco mientras esto sucede".

Él sostiene una aguja hipodérmica, luego procede a inyectar mi pene, y varios otros lugares a su alrededor. Después de unos minutos, inserta un catéter, luego toma su bisturí y comienza a cortar debajo de mi paquete. Después de ese corte, corta alrededor de mi glande y desliza la piel hacia abajo. Él hace varios cortes más, y desliza los restos de mi pene a lo largo del catéter. ¡Varios cortes más, y hay un agujero entre mis piernas! Él toma la piel de mi pene, coloca su dedo adentro, y lo gira al revés. Pronto lo coloca dentro del agujero y empieza a coser; Después de un rato, todo está cosido, ¡ya tengo una vagina!

¡Ahora, no tenía el pene más grande del mundo, pero realmente no tenía la intención de perderlo!

No estoy seguro de qué pensar; El doctor coloca algo que parece un consolador en mi nueva vagina.

"Eso evitará que se cierre", explicó el doctor, "¡Tu nueva vagina va a tener mucho uso!"

Otra inyección, y todo se oscurece...  Me despierto. No puedo moverme. Estoy en algún tipo de marco. Mis brazos están atados a una barra; Mis piernas están extendidas hacia los lados. Hay dos pequeñas plataformas de tamaño para los pies delante de mí.

Hay algo que me mantiene la boca abierta.

¡No puedo mover un músculo!

El doctor entra en la habitación.

"Tu nueva vagina está completamente curada ahora", explica, "has estado dormido durante un mes mientras te curabas". Me dice

Lo miro, preguntándome, casi suplicante.

"Vas a ser penetrado por tus tres hoyos", continúa, "Los chicos utilizarán los tres de tus agujeros al mismo tiempo mientras estás recluido en el marco".

Él toma un poco de lubricante y lubrica tanto mi nueva vagina como mi ano. Tres chicos entran; Uno se coloca delante de mí, el segundo detrás, y el tercero sube para arriba y se coloca en las plataforma pequeñas.

-De acuerdo, hombres -dice el doctor-, puede comenzar.

Los tres penes de los chicos ya están duras ¡Me las meten en mi vagina, culo y boca! ¡Más y más fuerte empujan, y no puedo hacer nada para detenerlos! Pronto, todos se vienen muy fuerte, en mi interior. ¡Al momento en que terminan, otros tres chicos tomar su lugar y empezar a penetrar todos mis agujeros!

"Esta será tu vida de ahora en adelante, ser un juguete sexual", el doctor dice, "Espero que lo disfrutes..."




Historia Original Aquí.




Autor: YourPhriendly       Traductor: DarkSoul

OBLIGADO POR MAMÁ

Amaba mejor dicho idolatraba la sensación que me producía mi prepucio cuando cubría y se contraria detrás de mi glande hinchado, sentir como el liquido pre seminal que brotaba del ojo de mi glande era esparcido por todo mi glande con la ayuda de aquella piel tan flexible, tan ligera que me producía tanto placer, de hecho hubo muchas ocasiones en que solo jugando con mi prepucio llegue a correrme de manera bestial......


OBLIGADO POR MAMÁ
Amaba mejor dicho idolatraba la sensación que me producía mi prepucio cuando cubría y se contraria detrás de mi glande hinchado, sentir como el liquido pre seminal que brotaba del ojo de mi glande era esparcido por todo mi glande con la ayuda de aquella piel tan flexible, tan ligera que me producía tanto placer, de hecho hubo muchas ocasiones en que solo jugando con mi prepucio llegue a correrme de manera bestial.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [PADRES] [MEDICO] [CIRCUNCISIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Si lo reconozco, era un masturbador compulsivo, pero que adolescente no lo fue en algún momento de su adolescencia cuando las hormonas que sus huevos producían a raudales inundan el cuerpo de todo joven hombre, llegue incluso a masturbarme hasta 12 veces en un día, por supuesto mis calificaciones se fueron a la mierda, no quería salir, engorde y me la pasaba viendo porno pensando como masturbarme todo el día, por su puesto mi madre que me crió sola pues mi padres nos abandono me descubrió con mi ropa interior abajo y mi mano bajando y subiendo de mi endurecido pene.

Amaba mejor dicho idolatraba la sensación que me producía mi prepucio cuando cubría y se contraria detrás de mi glande hinchado, sentir como el liquido pre seminal que brotaba del ojo de mi glande era esparcido por todo mi glande con la ayuda de aquella piel tan flexible, tan ligera que me producía tanto placer, de hecho hubo muchas ocasiones en que solo jugando con mi prepucio llegue a correrme de manera bestial, algunos de los orgasmo que más recuerdo fueron de esa forma pero mi madre me puso un ultimátum.

-“Orlando o controlas tu mano o tendré que tomar medidas drásticas”. Dijo mi madre una noche que me sorprendió masturbándome.

Por supuesto hice caso omiso de las advertencias de mi madre, una noche durante las vacaciones de invierno mi madre fue a una fiesta con unas amigas por lo que me quede solo en casa, decidí aprovechar el tiempo masturbándome a mis anchas en la sala, ahí estaba el televisor más grande de la casa en donde comencé a ver algunas de mis escenas favoritas porno que hizo que mi pene se pusiera rígido desde la primera imagen que vi.

Esta solo en trusa (slip), sentado sobre el amplio como cómodo sofá de la sala, comenzó por acariciarse tanto sus huevos como su endurecido pene por arriba de la delgada tela elástica de su trusa de color blanco, una mancha de humedad no tardo en aparecer justo donde el ojo de mi glande tocaba la tela, sentir como mi prepucio de corría por si solo hacia atrás de mi glande fue deliciosa, comencé a gemir bajito, mientras mis ojos no se apartaban de las imágenes que la pantalla del televisor mostraban, los gemidos como sonidos que escuchaba solo me hacían excitar aun mas al imaginar que el hombre en aquella escena porno era yo.

Unos dos o tres minutos más tarde ya jugaba con mis huevos por debajo de mi trusa por lo que decidí quitármela, por alguna razón sentí la necesidad de oler mi prenda olía mal, huele a sudor y a algo más, no sé que era, no se definir ese olor, una mezcla entre semen, sudor y liquido pre seminal, quizás olor a macho, como solía llamarlo, pero en mi pasa algo raro, empiezo a excitarme aun más de lo que ya estaba, mi erección es cada vez más firme, dejo mi trusa a un lado, mi miembro está durísimo y estoy jadeando de lo excitado que estaba.      


No mucho tiempo atrás siempre que se bañaba me enjabonaba la espalda bajaba una mano hasta mis nalgas hasta pasar uno de mis dedos por entre mis nalgas tocándome el ano provocándome una sensación que me gustaba mucho,  por lo que continué haciéndolo desde ese momento un día no aguanto más y empecé a meter mi dedo mientras me masturbaba al mismo tiempo, provocándose un orgasmo fenomenal, con el tiempo comencé a meter un pequeño pote de plástico cilíndrico que sacaba y metía de mi ano sintiendo un gran placer al hacerlo.

Aquella ocasión no fue diferente tome el pote de plástico lo ensalive bien antes de metérmelo, el sillón actuaba de tope para que no se saliera de mi ano, aquello hizo que no me aguantase por más tiempo y comience a jugar con mi mano mi pene, el olor de mi trusa seguía en el ambiente, tomo la prenda sucia y la huelo de nuevo, me gusta el olor, en especial del que se desprende de la parte delantera, no pienso en nada, los movimientos de mi mano son cada vez más fuertes, mi mente divaga con las imágenes sexuales en la pantalla frente a mí, mi cuerpo se sacude con locura mi masturbación es más fuerte, más rabiosa, siento que no me puedo venirme en cualquier momento.       

Estaba al borde pero quería alargar el placer lo más posible por lo que me detengo, hago una pausa y un esfuerzo por no venirme aún, mi trusa está pegada a mi cara, a mi nariz, paso mi lengua por donde queda acomodada la punta de mi pene en la prenda, por donde queda, sabe rico, la humedezco con mi saliva y vuelvo a mi tarea manual, esta vez no creo aguantar, la sensación de mi prepucio subiendo y bajando de mi glande de nuevo hace que sienta un placer inmenso y cierro mis ojos, en ese momento siento como si mi cuerpo y mi alma se separaran no aguanto más, me vengo en un delicioso orgasmo lanzando mis chorros de espeso semen, mientras gemía liberando ese algo que no se puede explicar que me deja fatigado, todo sudado y muy agitado sobre el sofá,

Mi pene aun tenia contracciones rodeado por mi mano del que escurría semen, justo cuando estaba por limpiarlo con mi trusa lo huelo una vez más y paso mi lengua por donde hay manchas de semen, lo tomo con mi lengua para saber su sabor, no lo trago pero me siento satisfecho, en algo que nunca hubiera imaginado, masturbarme oliendo y probando mis propios jugos, en eso estaba cuando la puerta de la calle se abre y mi madre entra para encontrarme desnudo sobre el sofá con mi mano tomando mi erección del que escurría semen aun, trate de cubrirme como puede pero apenas pude cubrir mi erección con mi trusa, el rostro de Mamá se puso rojo de lo enfadada que quedo.

-“Maldito no conforme con que tu cuarto huela a hotel de paso ahora te la jalas también en la sala y viendo tus porquerías en la televisión”. Dijo Mamá agarrándome de los cabellos.

-“Pero esto se acabo Orlando, mañana mismo voy a poner fin a esto, ¡lo siento pero no me dejas otra opción!” dijo Mamá.

Luego ella se fue hacia su habitación dejando en la sala solo sin voltear a atrás la escuche cerrar la puerta de su habitación dando un fuerte portazo, que hizo vibrar toda la casa, esa noche me masturbe en mi habitación una vez más antes de dormir.

Al día siguiente fue despertado por Mamá muy temprano, quien me ordeno que me vistiera ya que íbamos a salir, extrañado pero tratando de evitar una pelea obedecí, Mamá condujo el auto sin decir una sola palabra hasta una pequeña clínica no muy lejos de donde vivíamos, me hizo bajar y acompañarla hasta el consultorio 413 donde una enfermera sentada detrás de un escritorio nos saludo e indico que tomáramos asiento que en un momento el Dr. Peralta nos recibiría, cabe señalar que para ese momento estaba muy nervioso no sabía lo que Mamá pretendía.

Unos minutos pasaran antes que la enfermera nos hiciera pasar al consultorio del Dr Peralta quien nos recibió muy amablemente y luego Mamá le dijo.

-“Dr. este es Orlando a quien deseo se le haga una circuncisión hoy mismo”. Dijo Mamá.

Me quede helado ante aquellas palabras de Mamá, la mire con expresión seria como diciéndole “¿Que carajos crees que haces?”, pero ella solo me miro con una expresión de enojo, el Dr. Peralta se puso de pie y me dijo que me bajara el pantalón como ropa interior para que me pudiera revisar.

Mi rostro se puso rojo de la pena pero la mirada fulminante de Mamá me hicieron obedecer, me baje el pantalón y trusa hasta los tobillos el Dr. tomo mi pene, jugó un poco con para hacer que quedara un poco erecto para correr mi prepucio hacia atrás, un escalofrió recorrió mi cuerpo, al sentir mi glande el fresco del aire acondicionado del consultorio, al cabo de unos minutos en que el medio reviso tanto mi pene como huevos dijo.

-“Si en erecto su prepucio y pene muestras signos de una masturbación compulsiva señora, pero nada anormal en un joven de su edad” Dijo el Dr.

Aquellas palabras me tranquilizaron pero mi madre insistió.

-“Dr. Por favor hágale la circuncisión espero que eso sea suficiente para que deje esa manía de estarse masturbando en todas partes”. Dijo Mamá.

-“MMMM, Señora entiende que al eliminar su prepucio afectara el placer que su hijo podría sentir más adelante que comience con su vida sexual”. Dijo el Dr.

-“Lo comprendo Dr. pero es preferible que pierda algo de sensibilidad a seguir con la situación actual”. Le respondió Mamá.

Bien en ese caso, lo hare, el Dr, regreso a su escritorio dejándome ahí de pie ya con una erección, saco unos papales los medio lleno y se los dio a mi madre, para luego decirle.

-“Por favor lea, rellene los datos que hagan falta y fírmelos” Dijo el Dr.

Mi madre firmo todo y le entrego los papeles al médico quien los reviso, luego nos pidió que fuéramos con él a una habitación contigua, iba subirme mi trusa como pantalón pero le doctor me detuvo dijo que me los iba a tener que quitar de nuevo, en la otra habitación ya la enfermera que estaba en recepción nos estaba esperando, el medio le dijo.

-“¡Por favor prepara al chico, le vamos hacer una circuncisión!” Dijo el Dr.
-“¡Si doctor con gusto!” Dijo la enfermera con una sonrisa en sus labios.

Apenas se marcho el médico le dije a mamá.

-“¡Ni creas que voy a dejar que me cortes mi prepucio lo adoro!” Le dije en un tono molesto a Mamá.

-“Me importa poco que lo adores, ¡Ahora acuéstate y deja que la enfermera haga su trabajo!” Me respondió Mamá enfadada.

-“No lo voy a hacer Mamá”. Le dije.
-“Orlando es mejor que obedezcas o te juro que lo hare yo misma sin anestesia”. Me dijo Mamá.

Me dijo Mamá tomándome de los cabellos, vi en su mirada que hablaba en serio, no quería sufrir dolor y me quede sin opciones por lo que termine acostado en la cama boca arriba desnudo de la cintura para abajo, la enfermera que había escuchado la discusión no dijo nada solo subió un poco mi camisa hasta dejar mi ombligo al descubierto, luego fue por un balde con agua, crema de afeitar y un rastrillo desechable nuevo, coloco una generosa porción de la crema para afeitar y comenzó a rasurarme primero el escroto, lo cual pese a todo se sintió, mi pene creció a mi pesar.

Luego me rasuro mi pene mismo y finalmente mi pubis, dejándome tan lampiño de mi entrepierna como la parte superior de mis piernas como el día que nací, justo terminaba cuando le Dr. Peralta regreso ya con guantes de látex, un gorro de los usados en los quirófanos, un cubre bocas y un mandil de papel, traía consigo una charola que estaba cubierta con un paño limpio, dejo la charola a un lado de la cama y la descubrió para dejarme ver una serie de instrumental quirúrgico que me hizo sentir algo de nervios.

El Dr. Peralta comenzó inyectando, un poderoso anestésico local en la base de mi pene, luego de unos segundos inyecto mi glande en varios lugares y finalmente por detrás de mi corona, pasado 5 o 6 segundos ya no sentía nada, mi pene estaba completamente sin sensibilidad alguna, el Dr. Peralta enseguida corto mi prepucio por arriba y por debajo de mi glande la piel cayo a los lados sangrante que luego el Dr, se encargo de cortar con un bisturí, luego usando un cauterizador eléctrico detuvo el sangrando y finalmente coloco algunos puntos y vendo todo.

Luego me dejaron sobre la cama solo la sensación de estar incomodo y no poder moverse demasiado o tocarme ahí me dio unas ganas literales de llorar y pedir ayuda, respiré hondo y trate de relajarme, sin éxito alguno, debieron pasar cerca de 20 minutos antes de que por fin la enfermera regresara para checar que todo estuviera bien en la habitación, estuvo acostado una más hasta que la anestesia paso, la enfermera me inyecto un analgésico para el dolor antes de irme a casa.    

Sinceramente no tuve problema alguno una vez que desapareció la anestesia. No me dolió absolutamente nada en ningún momento era como si nunca hubiese tenido un prepucio. Un poco de incomodidad si pero nada más, cuando fui a orinar tampoco sentí dolor, solo molestia y un poco de sangre en el ultimo chorro pero eso fue todo, sin embargo no pude dormir bien por el nerviosismo que aun tenia al pensar en todo lo que había perdido y como serian mis orgasmos desde ese día.

El Dr. Peralta me  dijo que me quitara la venda a los tres días, que no me pusiera otra y que me bañara con agua caliente, también me dijo que no me masturbar pese a sentirme bien hasta que el me quitara los punto y me autorizara a hacerlo.

Luego de dos semanas ya no tenía ninguna molestia, y mi pene constantemente estaba rígido los puntos me molestaban pero no era nada, sin embargo deseaba masturbarme con urgencia haciendo caso a las recomendaciones del Dr. Peralta me masturbe, no sentí tan rico como cuando tenía mi prepucio pero igual fue un brutal orgasmo con una abundante eyaculación, descargue todo lo que mis huevos habían acumulado en las semanas que no me había venido, lo que fue grandioso en verdad.

Se sintió tan rico venirse luego de tantos días de no hacerlo que desoyendo las recomendaciones medicas, esa misma noche me masturbe dos veces más en mi habitación y continué haciéndolo en los días consecutivos, pero al cuarto día comencé a sentir algo de dolor, pero no le di importancia, a los dos días antes de mi consulta el dolor e hinchazón en mi pene era tal que le suplique a Mamá que me llevara con el Dr. Peralta de inmediato, viendo que en verdad tenía mucho dolor llamo al docto para solicitar una cita de emergencia esa misma tarde para mí.

Apenas podía caminar e iba con las manos sujetando mi entrepierna, apenas llegamos el Dr. Peralta nos recibió me bajo el pantalón y ropa interior, los ojos del doctor se abrieron grandes al ver mi pene, llamo a la enfermera le ordeno algo que no escuche, también hablo con mi mamá, pero de nuevo no escuche lo que le dijo pero note su expresión y era la de una mujer asustada como preocupada, luego el doctor regreso y me inyecto algo en el pene que hizo desaparecer el dolor, tomo un bisturí y para mi horror corto mi glande.

Pero no salió sangre como espere sino un chorro de pus color marrón mal oliente que el doctor recolecto en un tazón de metal, de alguna manera sentí un alivio cuando la presión en mi pene poco a poco disminuyo, poco a poco fui entrando en un letargo hasta quedarme completamente dormido y ya no supe que fue de mi hasta que me desperté de nuevo varias horas más tarde en una habitación de la clínica. 

Me sentía mucho mejor y ya no sentía dolor alguno pero cuando me quise levantar para ir al baño sentí una fuerte punzada proveniente de mi entrepierna que me hizo caer en la cama me destape para ver que mi entrepierna estaba vendada y de entre los vendajes un tubo sobresalía, el doctor vino y me explico que me tuvieron que amputar el pene pues terrible infección que desarrolle también genero gangrena y fue inevitable que lo amputaran.

-“NOOOO MALDITOS CARNICEROS”. Grite en desesperación total.

Han pasado ya tres años de aquello ahora uso una prótesis de pene para poder orinar que es para lo único que sirve, bueno también la uso para penetrarme analmente con eso estimulo mi próstata lo suficiente como para venirme ya no es el mismo placer de antaño pero se siente agradable desfogar mi leche de tanto en tanto, aunque sea un eunuco para el resto de mis días y todo por aquella circuncisión a la que me vi “Obligado por Mamá”.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com




Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

INSCRIPCIÓN

Era el primer día de Charlie de la escuela profesional de BPE. Semanas antes, durante el registro, se le informó de un examen médico inicial, que debería tener lugar en el primer día informado se fue al examen con una sensación extraña pero de todas maneras lo hizo, porque no sabía exactamente que esperar de una cosa así, ya que nunca antes había pasado por algo similar......


INSCRIPCIÓN
Era el primer día de Charlie de la escuela profesional de BPE. Semanas antes, durante el registro, se le informó de un examen médico inicial, que debería tener lugar en el primer día informado se fue al examen con una sensación extraña pero de todas maneras lo hizo, porque no sabía exactamente que esperar de una cosa así, ya que nunca antes había pasado por algo similar.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [CIRCUNCISIÓN] [MEDICO]


Categoria: Adolescente      Autor: Z. Irch





Era el primer día de Charlie de la escuela profesional de BPE. Semanas antes, durante el registro, se le informó de un examen médico inicial, que debería tener lugar en el primer día informado se fue al examen con una sensación extraña pero de todas maneras lo hizo, porque no sabía exactamente que esperar de una cosa así, ya que nunca antes había pasado por algo similar.

Se alistó lo mejor que pudo y al llegar se le instruyó a sentarse en la sala de espera antes de pasar a la sala de examen de la escuela y esperar. Después de un tiempo, fue llamado por una mujer a la sala de examen. Charlie entró y recorrió la primera mitad de la habitación, mientras que la mujer escribió un par de cosas en un PC sobre un escritorio.

Así que, ¿Charlie eres nuevo en la escuela verdad? ¿Charlie tu short es nuevo verdad?

Charlie asintió con su cabeza.

-"Por favor quítate todo menos tu ropa interior siéntate en la camilla, el doctor vendrá inmediatamente". Entonces ella desapareció de la habitación y Charlie se desvistió y se sentó como se le indico a esperar.

Después de un breve periodo de tiempo la puerta se abrió y una anciana entro seguida la enfermera  la recibió con frialdad.

A ello siguió un chequeo típico de salud y la enfermera observó diligentemente.

Después de la revisión de rutina se veía algo excitada el doctor mientras le decía a Charlie. Ahora tenemos que escanear los testículos e investigar más a profundidad. “¡Desnúdate así que por favor incluso quítate tu ropa interior!”

Charlie se quito lentamente su bóxer quedando en sus tobillos y estaba algo rojo. El médico miró con gran interés su área privada y también el asistente mirando sus genitales.

Charlie tenía un pene medio alemán con un prepucio largo, que se extendía sobre su glande, un tronco bastante común. Aunque esto era muy largo, pero todavía está presente. Ambas mujeres miraron el pene con interés profesional y de inmediato la doctora comenzó con la exploración de los testículos y luego dictaba algo a la mujer detrás del PC.

Parecía bien y el médico regresó a la mesa y dejo reposar Charlie desnudo. Ella abrió un cajón y sacó algo y regresó a donde estaba. Tenía una cinta métrica en la mano y agarró el pene flácido de Charlie y lo midió. Tomo nota: Largo, 10,3cm ancho, 8 cm. No circuncidado. El prepucio se extiende sobre el glande cubriéndole por completo. "Ella echó con su mano hacia atrás el prepucio.  No hay ninguna restricción, el frenillo no era visible". Luego dejo el prepucio, que inmediatamente volvió de nuevo a su estado original. Charlie estaba irritado un poco, pero pensó que era un procedimiento normal.

Charlie. De hecho, estábamos tomando las medidas para la investigación, sin embargo, necesitamos de tu pene medidas con mayor detalle en este punto para examinarlo porque tienen un muy largo prepucio es requerido por las instrucciones de la escuela. Por favor, intenta conseguir una erección completa sin tocar el pene con la mano. Que puedan falsear los resultados. "Esto irritó a Charlie mucho, sin embargo, la situación lo excitaba y por eso su pene comenzó ya a palpitar y se incorporó lentamente. Charlie notó la atenta mirada curiosa de su auxiliar y su pene comenzó a ponerse rígido rápido en ese momento. Después de un rato se quedó desnudo y con el pene erecto antes de que las dos mujeres evaluaran cuidadosamente los cambios.

Ahora el médico hizo algunas notas y luego se las mostró volviéndose a su paciente hacia su asistente.

Charlie, te gustaría estar circuncidado. "Que causo un afectó profundamente en él”. Charlie hizo una mueca. Él sabía lo que eso significaba. Tu pene no se corresponde con el ideal de esta escuela. Me explico. Tu prepucio es muy largo. Cubre el glande en estado flácido, y todavía incluso lo medio cubre en erección. Lo ideal sería que el pene en el estado flácido de hecho casi no estuviera cubierto, pero señaló el glande… Con tu agujero para orinar expuesto. Es decir, tu glande debería estar cubierto 3/4.

-“Esto es más higiénico que si siempre se orinas sobre el prepucio". Charlie palideció.

Su prepucio era largo, pero a su punto de vista completamente intacto era maravilloso. Además, "continuó la doctora, está con ello tu glande durante una erección todavía completamente cubierto y es a su vez forma el prepucio todavía un pequeño tronco frente al glande. Lo ideal sería así". Ella puso su mano derecha sobre Charlie todavía con el pene erecto y corrió el prepucio detrás del glande. Así que debe ser similar. ¡En el estado de erección, el pene ya no debe estar cubierto por el prepucio! Este no es el caso aquí absolutamente. Durante el endurecimiento el prepucio tiene que deslizarse de forma independiente por detrás del glande. Y puesto que este no es el caso, tu pene no es el ideal. Para poder aceptarte y que tu pene sea ideal, vamos a tener que cortarlo".

Ahora el joven ayudante informó por primera vez hablando: Hay dos posibilidades. Ya sea uno en el que se deja la piel o incluso la circuncisión radical. Una pregunta: ¿te masturbas? Si es así, ¿con qué frecuencia? "

Charlie se sonrojó y pareció avergonzado mientras miraba el suelo. Bueno... sí... así que de vez en cuando. 2-3 veces a la semana"... y probablemente más," el médico le interrumpió por lo que veo  claramente.

Aquí vamos a cortar radicalmente. Por completo. Al llegar al pene en el estado erecto muy cerca y la higiene en flácida también se da. Eliminamos completamente el prepucio. ¡El pene quedara suave. Por favor, prepara todo! ¡Y solo acuéstate ahí!"

Charlie se acostó con su pene todavía duro en la camilla y el lugar la enfermera le afeitado el vello púbico. Luego desinfecto toda el área púbica. Luego vino el médico e inmediatamente puso una jeringa en el pene. Eso hizo que inmediatamente quedase insensible y flojo. Se puso el prepucio largo y corto la mayor cantidad posible de prepucio. Tanto desde el interior, así como desde el prepucio exterior ellos eliminado mucho y colocado finalmente acercarse a 2 cm por debajo del glande. El resultado fue una pérdida de piel mayor y una circuncisión muy apretado. Incluso en el estado flácido nada quedo del prepucio de Charlie. De su largo prepucio no quedo nada apenas un pene circuncidado pero además el médico hizo algo más.

La doctora corto su escroto y extrajo sin que lo viera los dos testículos de Charlie, los cuales corto con rapidez asombrosa colocándole dos prótesis testiculares, suturo su escroto y lo pego con un pegante especial Charlie ni siquiera noto que fue castrado, cuando pregunto que era esa cicatriz la doctora le dijo que era para evitar que se masturbara tanto.

En ese día, fueron circuncidados otros 12 adolescentes. 8 de ellos muy fuerte, así como Charlie que además fueron castrados también y 4 solo parcialmente. Solo la punta del prepucio les fue eliminada porque llegaban a la imagen ideal de la escuela ya tan suficientemente cerca.




Historia Original Aquí.




Autor: Z. Irch       Traductor: DarkSoul