JENNIFER MI CASTRADORA 02

Habían pasado 3 días ya en el hospital después de que Jennifer hiciera que uno de mis testículos quedara destruido dentro de mi escroto, los doctores me dijeron que tuviera más cuidado con mis actividades en la patineta, yo no entendía porque me decían eso, supongo que Jennifer les dijo que me había accidentado con mi patineta, no les quería contar la verdad, si lo hacía me vería muy ridículo, decirles que mi ex me lo había reventado era denigrante y que mi otro testículo estaba intacto......


JENNIFER MI CASTRADORA 02
Habían pasado 3 días ya en el hospital después de que Jennifer hiciera que uno de mis testículos quedara destruido dentro de mi escroto, los doctores me dijeron que tuviera más cuidado con mis actividades en la patineta, yo no entendía porque me decían eso, supongo que Jennifer les dijo que me había accidentado con mi patineta, no les quería contar la verdad, si lo hacía me vería muy ridículo, decirles que mi ex me lo había reventado era denigrante y que mi otro testículo estaba intacto.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [CBT] [FEMDOM] [BALLBUSTING] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD]

Categoria: Hetero      Autor: Mario





Habían pasado 3 días ya en el hospital después de que Jennifer hiciera que uno de mis testículos quedara destruido dentro de mi escroto, los doctores me dijeron que tuviera más cuidado con mis actividades en la patineta, yo no entendía porque me decían eso, supongo que Jennifer les dijo que me había accidentado con mi patineta, no les quería contar la verdad, si lo hacía me vería muy ridículo, decirles que mi ex me lo había reventado era denigrante y que mi otro testículo estaba intacto, pero que no me preocupara  ya que mi vida sexual no cambiaría mucho, eso me tranquilizo un poco.

Iba a regresar a mi vida normal, a mis estudios y no quería volver a ver a esa chica nunca más, así que cuando regrese a mi casa de noche me quite la ropa y me dispuse a dormir, me quede pensando en eso que Jennifer me dijo cuando estaba aún en el hospital, sobre que aún tenía mi pene y uno de mis huevos, “¿qué me quiso decir con eso?” me decía a mí mismo, termine por no darle importancia, mañana será un nuevo día dije y me dormí.

Estaba en un sueño profundo pero me despertó el hecho de que sintiera el viento frio y así como que todo mi cuerpo se estaba moviendo, me desperté y me di cuenta que estaba atado y en una carretilla estaba siendo llevado a mitad de la noche por un bosque, intente gritar pero mi boca estaba amordazada, ¡me habían secuestrado! pero quien y porque, no podía moverme, de repente  se detuvo la carretilla, me quitaron el trapo de mi boca y me voltearon para poder ver que estaba en medio del bosque afuera de una gran bodega.

-“¿Como estas amorcito?, ¿acaso creíste que esto había terminado? Pobre de ti, mírate eres solo la mitad de hombre pero no te preocupes, pronto no serás ni eso”.

-“¡¿Jennifer?! ¡Maldita loca! Desátame ahora mismo”. Le dije

-“No lo hare, como puedes ver, en esta bodega es donde yo vengo a practicar como castrar a los hombres, son muy buenos sirvientes sin sus horribles huevos, y su semen nos sirve para humectar nuestra piel”. Respondió ella.

-“¡Pero qué demonios!, estás loca, suéltame ya me hiciste sufrir demasiado”. Le dije.

Entonces Jennifer me llevo adentro, me quede sin habla al ver que en efecto no era una bodega cualquiera, ¡parecía una granja de hombres!,  pude ver a varios enjaulados en unas especies de máquinas que les metían un aparado en el ano mientras que una manguera conectada a sus penes absorbía el semen que expulsaban.

-“Como ves cariño esas máquinas introducen un aparatito vibrador con el que estimulan sus próstatas y así obtenemos su semen, y los que no cumplan con la cantidad mínima son castrados para que al menos sirvan de sirvientes jajaja”. Dijo ella.

En esta otra parte amorcito es mi favorita, la zona de castración, mira todo lo que sufren si no obedecen, nuestros hombres, o más bien nuestros cerdos jiji.

Pude ver como a uno colocaban sus huevos en una mesa y una mujer los estrellaba con un mazo, la escena fue horrible, también vi como otra mujer  les cortaba su virilidad con un cuchillo, los agarraba con su mano y los jalaba todo lo que podía para después pasar el cuchillo haciendo que los huevos cayeran al suelo,  por ultimo vi a otro que estaba amarrado de su pene a una especie de prensa y otra mujer se subía en ella haciendo que por su peso su pene quedara aplastado.

Y por último vi a un hombre el cual estaba amarrado acostado en el piso,  había una mujer con él, era la mujer con las tetas y nalgas más grandes y perfectas que había visto, esta se estaba dando placer con el pene erecto del hombre, me confundió un poco ya que pensé que en este lugar no todo era malo… me equivoque.  Aquella mujer al terminar de correrse se puso de pie y pude notar que los huevos de aquel hombre estaban enormes al igual que su pene, pero la chica rápidamente levanto su pierna y enseguida estrello su pie a los desprotegidos huevos del hombre, escuche como grito con una voz ahogada, se los reventó al instante, fue tal brutal pisotón de la bella mujer que uno de sus testículos salió disparado hacia el muro,  yo me quede en shock, la chica levanto despacio su pierna y pude notar como el otro testículo estaba destruido debajo de su planta del pie en una mescla de sangre y semen.

-“Oh no te preocupes amorcito, no te llevare con esas putas, tu eres mío recuerdas jaja, te daré un trato especial a ti bebe”. Dijo Jennifer.

En eso me tiro de donde me traía arrastrando y como yo estaba amarrado no podía moverme, me di cuenta que también me había amarrado mis testículo y mi pene, por lo que sentía un poco de incomodidad. Jennifer sin más procedió a poner su pie desnudo sobre mi  cara, su olor me excito al instante.

-“¿Te gusta esclavo?, te gusta ah, yo soy tu dueña así que hare lo que me plazca  hacer contigo esta noche, uh ¿no puedes respirar bien? Perdón entonces lambe mis dedos”. Acto seguido quito su pie de mi cara y lo metió con fuerza a mi boca.

Me obligo a lamber sus dedos, sentía como frotaba sus almohadillas de los dedos contra mi lengua, sin duda fue algo que me excito bastante, ella lo noto en mi cara y vio que de mi pene empezaba a brotar un poco de líquido pre-seminal.

-“oh mira eso jajajaja, será mejor que deje de jugar contigo así o terminaras corriéndote muy pronto esclavo”. Dijo ella burlonamente.

-“Qué te parece un masaje con mi pequeña vaginita, apuesto que lo disfrutaras más”. Dijo ella,

No supe que pensar, solo me estaba dejando llevar por las sensaciones,  Jennifer se dejó caer de sentón sobre mi pene y testículo machacándolos con sus firmes nalgas, yo me retorcí de dolor pero no fue mucho, mis piernas amortiguaron el golpe un poco. Jennifer acerco su vagina a mi entrepierna, creí que me dejaría penetrarla al fin, pero no, Jennifer abrió su vagina con sus dedos y con su otra mano tomo mi testículo, lo jalo un poco hacia ella y lo introdujo dentro de su vagina.

-“Ahhh que delicia querido, ya quería sentir esto, mmmm. Como puedes ver mi vagina es muy estrecha, jamás me hubieran cabido tus dos huevos, que bueno que te revente uno, así tu testículo me dará más placer jijij”. Dijo ella burlonamente.

Ya no me importaba lo que decía ella, solo me concentre en disfrutar del momento, sentía como después de unos momentos de tener mi testículo dentro ella comenzó a tener orgasmos, sus paredes vaginales se contraían rápidamente y mi testículo se sentía como nunca. Después de unos 15 minutos ella estaba muy excitada, se le veía en su cara de placer, así que saco mi testículo de su calientita vagina, se puso de pie, se puso arriba de mi cara y rápidamente comenzó a venirse en mi cara, ella estaba gimiendo mucho y parecía que fuese lluvia, yo solo abrí mi boca para poder disfrutar de sus jugos vaginales.

-“¡Aahhhh¡ ohh siiii,  ahh hay mi amor me encanto tener tu testículo dentro de mí, pero me hiciste correrme mucho y no voy aceptar que un esclavo como tú me de estos placeres, ahora debes pagar cariño”. Sentencio ella aun temblando de placer.

Acto seguido, me dio una fuerte patada en mi huevo, me dolió bastante pero pude notar cómo un poco de semen salió disparado de mi pene, no fue mucho pero si lo suficiente para que se embarrara en la pierna de Jennifer.

-“Muy bien bebe, ya disfrutaste mucho”. Dijo ella.

Jennifer me coloco en una silla sentado pero amarrado y vi como agarro de una mesita que estaba a un lado una pequeña navaja, mi erección se bajó al instante, pensé lo peor.  Ella agarro mi escroto y acerco la navaja a él, yo intentaba zafarme pero era inútil, estaba muy bien amarrado, de hecho entre más luchaba más se apretaban los nudos.

-“¡Noo Jennifer no lo hagas, no me castres por favor!” Le suplique.
-“Cállate, que más ganas me das de hacerlo, tu debilidad ante una mujer como yo me excita ¡y más me excitará ver cómo te castro!”

-“Nooo, no lo hagas”. Le suplique de nuevo.

Jennifer clavo la navaja en mi escroto y presiono un poco, atravesó la piel. Grite de dolor, sentía como ella me cortaba mi virilidad. Antes de llegar a mi testículo hizo un ágil movimiento con la navaja y mi escroto, enseguida ya no sentía la navaja pero un escalofrió recorrió todo mi cuerpo al voltear a ver la escena, ¡mi testículo estaba afuera de mi escroto!, apoyado en la silla pero aun estaba sujeto a mí solo por el conducto que lo unía a mi cuerpo.

-“¡¡Eres una maldita!!” Le dije.

-“Mira ese testículo, que asco me das jajaja y pensar que hace un momento eso me hizo venirme. ¿Y si mejor te lo aplasto? Me dijo.

-“¡Aahh!, Jennifer basta, no me hagas nada más, te daré lo que sea pero no le hagas nada, es el único que me queda”. Le suplique.

-“No, te aplastare tu testículo como lo hice con el otro jijiji”. Dijo ella.

Subió su pierna y lentamente bajo su pie desnudo hacia mi virilidad.

-“Ahora bebe, te pisare tan fuerte tu huevos que te los voy a reventar, ups jaja olvide que solo tienes  uno, humm pobre de ti”. Dijo ella burlonamente.

Coloco su pie sobre mi testículo y vi como sus almohadillas lo cubrieron por completo.

-“Las mujeres mandan querido, ahora mira cómo te lo aplasto jajaja”. Dijo ella.
-POPshh.



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Como si aplastara una uva, así estallo, solo vi como debajo de su pie se escurría una mezcla de sangre y esperma.

-“jajaja tan fácil fue, que ridículo. Mira eso bebe, ahora que te convertí en un eunuco me podrás servir mejor”. Exclamo ella.

-“Quise gritar pero no salió ningún ruido de mi, fue un grito ahogado”. Instantes después me desmaye.

Cuando desperté no lo podía creer, ya no era más un hombre, mis 2 grandes huevos eran historia, mis lágrimas brotaron de mis ojos, esa perra me había castrado.

-“Al fin despiertas cariño, como te sientes ahora que te eres un eunuco jijiji, deberías agradecerme de que no te deje ahí, te suture tu entrepierna y te traje a la zona de curación de la bodega ya es de día”. Dijo Jennifer.

-“Eres una maldita! ¡Te denunciare con la policía y te meterán a la cárcel oíste! Le dije.

-“Si quieres hazlo, así todos se enteraran de cómo te castre, tus huevos no volverán y yo solo estaré un tiempo. Es tu decisión cariño jaja”. Me dijo ella,

Jennifer tenía razón, pero no podía creer lo que me había hecho.

-“Y sabes cuál es la mejor parte futuro esclavo,  mira ese flácido pene tuyo,  mientras lo sigas teniendo no podrás salir de aquí.   La noche de ayer me divertí y excite mucho contigo pero aun falta hacer algo al respecto con ese minúsculo pene, será mejor que te recuperes rápido porque no puedo esperar a tu siguiente y última sesión conmigo. Me divertiré bastante ya lo veras jajaja”. Sentencio ella, antes de irse.


Continuara…



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Autor: Mario       Mail: jpro184@gmail.com

JENNIFER MI CASTRADORA 01

Era un chico de 18 años, normal hasta que mi novia Jennifer me convirtió en un eunuco por placer de una manera sádica y muy reconfortante......


JENNIFER MI CASTRADORA 01
Era un chico de 18 años, normal hasta que mi novia Jennifer me convirtió en un eunuco por placer de una manera sádica y muy reconfortante.

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Categoria: Hetero      Autor: Mario





Era un chico normal que acababa de cumplir sus 18 años, terminaría mi prepa (instituto) en medio año,  tenía calificaciones aceptables, eh iba al gimnasio muy a menudo, las chicas me veían y con su mirada sabía que deseaban acostarse conmigo así que aprovechaba eso y mi musculatura para seducirlas y llevarlas a la cama, todas con las que me había acostado decían que era una bestia que desbordaba testosterona en la cama, mi pene media unos 27 cm de largo, era grueso y mis huevos eran de muy buen tamaño.

Sin embargo yo quería una relación más seria, no solo sexo,  así que me decidí conquistar a la chica más guapa, buena y linda de la escuela, se llamaba Jennifer, yo creí que no me haría caso pero sorprendentemente cuando le hable por primera vez se portó muy bien y alargamos la plática mucho tiempo.

Al cabo de unas semanas comenzamos a andar oficialmente, yo estaba muy feliz aunque mis compañeros me advertían que los últimos novios de ella se habían salido de la escuela misteriosamente después de que terminaban, yo solo los ignoraba, “son celos” decía en mi mente.

En mi escuela preparatoria y universidad estaban juntas, yo era del último año de prepa y Jennifer era del último de universidad, era una chica de 23 años, practicaba futbol y parecía modelo, ella también apoyaba al feminismo. Al estar en la misma escuela que yo sabía a la perfección la reputación que yo tenía de solo querer a las mujeres para coger y nada más, así que me extraño  que aceptara ser mi novia pero no pensé mucho y seguí con ella.

Todo iba bien,  hasta que después de cuatro meses de novios me estaba hartando de ella porque comenzaba a querer controlar todo, mis salidas con amigos, con quien estaba, etc…

Así que poco a poco el enamoramiento comenzó a desaparecer en mí, ya estaba pensando en terminarla pero era la chica más buena de la escuela además de que me confesó que era virgen y que según sus exnovios solo la querían para tener sexo así que terminaba con ellos y decía que si tuviera la oportunidad les cortaría los huevos, yo me reí un poco después de eso porque creí que lo decía en sentido de broma.  Pero cada vez se metía más en mi vida personal queriendo controlar todo aspecto de mí, desde que pasaba mucho tiempo en el gimnasio en vez de con ella, que porque había saludado a una chica en la calle que era una compañera de escuela.

-¿Por qué saludaste a esa perra eh? Pregunto Jennifer.
-“Amor es solo una compañera de clase”. Le dije.
-“Hum, pues cuidadito porque tú eres mío, ¡que no se te olvide!” Me dijo Jennifer.
- ¿Tuyo? Le dije
-“No soy tuyo, así como tú tienes amigos yo tengo derecho a tener amigas”. Le dije algo Molesto.

Jennifer se detuvo y se puso en frente de mí y enojada puso su mano en mi entrepierna y dijo:

-“No me respondas, ¡tú me perteneces ok!, ¡y a menos que quieras que te de una patada y estrelle tus huevos no saludes a ninguna mujer! Sentencio Jennifer.

No dije nada, estaba impactado porque me dejo mi entrepierna un poco adolorida, después de eso  continuamos caminando, y como esa situación pasaron varias cosas más, así que ya pasados 6 meses decidí terminar con ella.

Lo tenía todo planeado, quería al menos tener sexo con ella antes de terminar para al menos disfrutar lo que quedaba de la relación,  ella vivía sola en un departamento así que fui una noche a visitarla de sorpresa con la excusa de querer ver una película, así que toque a su puerta y al verme se sorprendió porque nunca iba a su casa tan tarde.

Una vez dentro note que ella traía solo una blusa muy transparente que dejaba ver su tanga y su brasier (sostén, corpiño), no pude evitar mirar fijamente su escote tan pronunciado, ella se dio cuenta y puso cara de enojada y me pregunto.

-¿Por qué viniste a estas horas de la noche? ¿Nunca has venido tan tarde? Pregunto Jennifer.
-“Bueno, yo solo quería pasar un rato y no sé, disfrutar la noche”. Le dije.
-¿Crees que no me doy cuenta de lo erecto que está tu pene? ¿Crees que soy tonta?  ¿De seguro viniste para tener sexo verdad cerdo? Pregunto Jennifer

Estaba tan impresionado de ver su cuerpo casi desnudo que no note cuando mi pene se había parado dentro de mi pantalón.

-“¡Ahh, no yo!… amm… este…” Balbucee.
-“¡Lo sabía! ¿Acaso crees que no conozco tu historia con las demás chicas de la escuela? Creí que eras diferente pero ya veo que no”. Dijo Jennifer.

Ya no sabía que decirle, había arruinado mi plan por completo y mi erección lo confirmaba, ya no quedaba más que hacer lo que haría al día siguiente, terminar la relación.

-“Jennifer, yo solo quería hablar contigo, quería decirte que esto ya no funciono, intentas controlar mi vida y eso no está bien, será mejor que terminemos”. Le dije.
-“AH, ósea que aparte de que me querías coger, después me ibas a terminar. ¡Eres un maldito cerdo egoísta y machista como todos!” Dijo Jennifer

Acto seguido Jennifer dio un paso atrás y me pateo mis huevos con su pie desnudo, yo me tire al suelo en posición fetal adolorido mientras ella me decía:

-“Está bien, esto se terminó pero no creas que te saldrás con la tuya, los hombres creen que solo por ser más fuertes tienen derecho a usarnos y tirarnos cuando quieran, pero yo no soy como tus amiguitas putas, ¡te había dicho que tú me pertenecías y si te vas a ir te irás sin tus huevos cerdo! Me dijo Jennifer.

-“Maldita esa patada si me dolió, ya verás”. Le dije.

Después de eso intente pararme para aventarla e irme, pero en cuando me incorpore ella me agarro de mis huevos adoloridos y me los apretó tan fuerte que me tiro al piso de nuevo.

-“Jajajaja de nada te sirven tus músculos, toda tu fuerza y tu hombría proviene de tus ridículos huevos, ¡ahora te los voy a patear hasta que se te rompan! Me dijo Jennifer.

Después de eso sentí muchas patadas a mi virilidad, sus pies estaban impactando en mis lastimados huevos hasta que quede inconsciente. Cuando desperté estaba desnudo acostado en el piso y atado de pies y manos a las varillas del departamento, por lo que no podía moverme, en eso Jennifer estaba en frente de mí, esta vez vestía un traje de látex muy reducido y unos tacones, ella se acercó caminando y puso un pie sobre mi pene diciendo.

-“Veo que ya despertaste,  que bueno así podrás ver como una mujer te domina”. Dijo Jennifer.
- ¿Te gusta? ¿Te gusta como piso tu pene ah? Jajaja. Rio Jennifer.

Yo solo estaba deseando que no me torturara tanto, pero sería todo lo contrario, después de eso mi pene se comenzó a poner rígido.

-“Así que, te gusta esto amorcito”. Dijo Jennifer.

Acto seguido  comenzó a soltarme patadas de nuevo, mi dolor era insoportable, temía que mis huevos se reventaran a causa de sus patadas, en eso ella se detuvo y pude descansar un poco, se quitó los tacones y puso sus dedos de los pies sobre mi escroto y con mirada perversa presiono y bajo su pie al mismo tiempo, mis testículos quedaron entre el suelo y las almohadillas de ella, yo me retorcí mientras Jennifer se reía.

-“Jajajaja querido, si continuo haciendo esto terminare por romperte tus testículos muy pronto, como me encantaría sentir como se hacen puré bajo mi pie, pero quiero hacerte sufrir más,  ahora vuelvo”. Dijo Jennifer.

Estaba agonizando de dolor, podía alcanzar a ver que mis huevos estaban hinchados, de pronto sentí en mi nariz un trapo con un olor a químicos muy fuertes que en cuestión de segundos perdí la conciencia de nuevo…

-“Muy bien, ahora que lo eh sedado preparare la sesión final”. Se dijo a si misma Jennifer.

Cuando abrí mis ojos estaba boca abajo atado igualmente y mi pene como escroto estaban acomodados hacia atrás, y vi como Jennifer salía de la puerta de enfrente mío caminado de una manera muy sexy, estaba completamente desnuda sus tetas eran enormes y bien formadas, su cintura era plana y tenía abdomen marcado, sus piernas y trasero eran dignos de una atleta, esa escena me excito bastante y no pude evitar tener una erección muy grande de nuevo.

-“Oh vaya logre hacerte excitar con tan solo mostraste mi cuerpo”. Dijo Jennifer.

Lo dijo mientras se acercaba a mí y se iba a mis espaldas diciendo.

-“Lástima que no te dejare penetrarme,  pero siendo un eunuco podrás tocarme lo que quieras”. Me dijo Jennifer.

Inmediatamente lanzo un pisotón en contra de mis testículos, yo  estaba muy adolorido ya.

-“¡Vamos querido!  Sé que puedes darme tu lechita, si te dices llamar hombre deberías poder eyacular aunque te esté aplastando tus débiles huevos jajajaja”. Dijo Jennifer.

Jennifer ponía todo su peso en su pie, yo solo sentía como mis huevos se aplanaban una y otra vez. Después paro de torturarme y yo le decía que me soltara por favor, pero en vez de eso sentí como introducía algo similar a un dildo en mi recto, sentía como esa cosa de plástico rozaba mi próstata y Jennifer lo dejo dentro de mí, mientras yo me excitaba aún más, casi estaba a punto de eyacular hasta que sentí un fuerte golpe en mis huevos adoloridos.

-“Parece que estabas disfrutando mucho bebe, jajaja yo también quiero disfrutar, un pequeño golpe en los testículos de un hombre y lo dejas sin habla, quiero sentir tus huevos reventar bajo mis pies,  creo que así aprenderás que género es el fuerte”. Dijo Jennifer.

-“No por favor”. Dije,
-“¡Quiero seguir siendo un hombre!” Suplique.
-“Lástima, porque te los voy a destrozar cariño”. Dijo Jennifer.

Acto seguido  puso su pie sobre mis adoloridos huevos y los pisaba como si pisara a un insecto, me retorcía de dolor pero mi erección no bajaba, al contrario, de repente Jennifer comenzó a pisarme como si fuera un pedal de auto, sus pies cuando aplanaban mis huevos sentía  como disparaba una gran chorro de semen, una y otra vez, como si fuera una válvula, cada vez que me los aplanaba salía de mi pene semen, hasta que en una de esas se oyó un pequeño ¡POP!, uno de mis testículos no había resistido más la tortura.

-“Ah vaya al fin te corriste esclavo, ves como las mujeres son las que mandamos,  me das pena ya que después de eyacular tanto aplaste por completo uno de tus frágiles testículos, jajaja si tan solo lo pudieras ver, está hecho puré, creo que mis pies son mucho para ti esclavo”. Dijo Jennifer.

Me quede sin aliento por el dolor, solo alcance a gritar un poco, después de eso quede inconsciente…

Después de un tiempo desperté, era de día ya pero sentía una gran incomodidad  en mi entrepierna, pero lo que más llamó mi atención es que estaba en la cama de un hospital, en eso por la puerta entro Jennifer, yo recordé todo lo que había sucedido anoche y rápidamente vi debajo de las sabanas  temiendo lo peor, y ella me dijo.

-“No te preocupes bebe,  no eres un eunuco, no por ahora jaja solo te destruí un testículo”. Dijo Jennifer.

Baje mi mano a mi entre pierna y en efecto ahí estaba solo un testículo y mi pene estaba algo sensible.

-“Maldita perra! Me las vas a pagar”. Le dije con odio.

-“Te dije que tú me perteneces, agradéceme que no te revente el otro, espero que esto te sirva de lección, aparte…. Aun te queda un huevo y tu pene para divertirme, cuando te recuperes disfrutare mucho dominarte de nuevo jajajaja”. Dijo Jennifer riendo.

Continuara…



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Autor: Mario       Mail: jpro184@gmail.com