MARCADOS PARA EL CORTE

Cada uno de ellos fueron despojados de todo el vello corporal del cuello para abajo, incluido el vello debajo de sus axilas, púbico, anal y piernas, todos quedaron casi tan lampiños como el día que nacieron, luego cada uno paso por un proceso de estampado en su nalga izquierda, aquello era un tatuaje especial solo se podía remover con una luz a una frecuencia especifica, en la imagen estampada se mostraba un escroto de color blanco encerrado en un circulo atravesado en color rojo, debajo la leyenda, favor de castrar......


MARCADOS PARA EL CORTE
Cada uno de ellos fueron despojados de todo el vello corporal del cuello para abajo, incluido el vello debajo de sus axilas, púbico, anal y piernas, todos quedaron casi tan lampiños como el día que nacieron, luego cada uno paso por un proceso de estampado en su nalga izquierda, aquello era un tatuaje especial solo se podía remover con una luz a una frecuencia especifica, en la imagen estampada se mostraba un escroto de color blanco encerrado en un circulo atravesado en color rojo, debajo la leyenda, favor de castrar.


[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [GUERRA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Mark era el capitán de la fuerza expedicionaria, a su mando sesenta hombres bien entrados con magníficos cuerpos su misión la toma de un puesto de avanzada de una de las lunas de Júpiter, la nave que los transportaba era lo último de lo último en tecnología militar espacial pero pese a eso, fue detectada, por lo que recibió un ataque sorpresa por parte del enemigo de alguna forma el piloto logro aterrizar en la luna pero lejos del objetivo tendrían que caminar,  el recorrido fue largo como agotador pero llegaron a la base, el plan iba más o menos lo planeado.  

De pronto una terrible batalla se desato al parecer los estaban esperando, era una trampa las bajas en ambos bandos fueron cuantiosas pero los hombres de Mark sacaron la peor parte de los 62 que eran entre ellos los dos pilotos solo 18 quedaron vivos al final de la batalla cayendo todos prisioneros entre ellos uno de los pilotos, todos fueron desarmados, y  llevados de inmediato a un trasporte a una base secreta en el cinturón de asteroides, el transporte era grande pero lento aunque iba bien escoltado cada uno de los hombres de Mark como el mismo fueron desnudados.

También cada uno de ellos fueron despojados de todo el vello corporal del cuello para abajo, incluido el vello debajo de sus axilas, púbico, anal y piernas, todos quedaron casi tan lampiños como el día que nacieron, luego cada uno paso por un proceso de estampado en su nalga izquierda, aquello era un tatuaje especial solo se podía remover con una luz a una frecuencia especifica, en la imagen estampada se mostraba un escroto de color blanco encerrado en un circulo atravesado en color rojo, debajo la leyenda, favor de castrar.

Eso indicaba que todos los que tuvieran ese tatuaje iba a perder sus huevos una vez llegando a la base secreta enemiga, eso se hacía para volver más dóciles a los prisioneros de guerra además si se devolvían al enemigo luego de un periodo de trabajos forzados era casi seguro que no iban a ser de nuevo usados para el servicio activo en las fuerzas del ejército en el frente, ya  que el ejercito solo usaba a hombre y los eunucos simplemente no estaban en esa definición, luego de ser marcados los hombres fueron encerrados en parejas en una celda estrecha. 

Mark de 36 años quedo encerrado con el único de los pilotos sobrevivientes de 35 años ambos hombres de cuerpo trabajados y nalgas supremas, el pene de Mark sin circuncidar en reposo era de 16 cm y en total erección era de 26 cm por su parte el piloto tenía un pene un poco menos grandes en reposo 14 cm y en erección 23 cm sin embargo el pene del piloto estaba sin prepucio, con su glande un color morado oscuro completamente expuesto que Mark por algún razón no podía dejar de mirar, por el contrario el glande de Mark estaba casi completamente oculto y era de color rosa.

Mark se quedo sentado al fondo de la celda, pensando en cómo sería su vida como eunuco, estaba casi en penumbra pero el cuerpo del piloto era completamente visible pese a todo, no se dio cuenta cuando el piloto de nombre Marcus se le acerco para comenzar a acariciar su cuerpo, Mark pensó en apartarlo pero luego pensó que aquella podría ser su última oportunidad de obtener placer como hombre por lo que dejo que Marcus siguiera acariciando su cuerpo, de pronto le escucho decir.

-“¿Deseas que gocemos una última vez antes de… bueno ya sabes?” Pregunto Marcus.
-“¡Sí!” Exclamó Mark, con su pene erecto y corazón acelerado.     

Mark estaba nervioso, con las palmas húmedas y temblando después de todo nunca antes había tenido sexo con otro hombre. Marcus le dijo como un susurro a Mark.      

-“Acuéstate y relájate”. Le dijo Marcus.           

Mark se acostó boca abajo, intentando relajarse, sintió como Marcus se subía a horcajadas, teniendo contacto con las nalgas depiladas de Mark y su entrepierna un segundo después empezó a deslizar sus manos por la espalda de Mark sus palmas eran suaves y sus dedos agiles, que le arrancaron gemidos a medida que lo masajeaba a Mark, empezó a mover su pelvis sobre su redondeadas nalgas, haciendo que su pene pareciera estallar, los labios de Marcus no tardaron besarle la nuca, se deslizaron por el cuello de Mark, luego hundió su lengua en uno de sus oídos, y le susurró sensualmente:

-“¡Estás muy tenso, relájate déjate llevar!” Le dijo Marcus.
           
También tengo miedo, y eso que no es mi primera vez, pero sé que es mi última vez que podre gozar antes de ser cortado Mark respiro hondo y intento relajarse las manos de Marcus bajaron hasta las firmes nalgas de Mark, comenzó a masajear sus nalgas mientras la lengua de Marcus jugueteaba baja espalda haciendo gemir a Mark, que se retorcía por el placer, Mark se mordía los labios quería pedirle que lo penetrara pero decidió esperar y deleitarse.     

Marcus de pronto comenzó a darle un beso negro a Mark que hizo que se sintiera extraño su lengua jugueteaba entre sus nalgas y ano, que se contraía de placer Mark apretó sus nalgas por instinto, la  lengua de Marcus se movía alrededor y luego un poquito dentro de su ano, de repente se detuvo;
cuando Mark iba a preguntar porque se detuvo, un dedo se movió sobre su ano pasándose en la superficie de su ano, que le hizo gemir a Mark.      

-“Intenta no apretar tu ano”. Dijo Marcus.       

Al tiempo que le metió uno de sus dedos por completo a Mark le ardió al principio, al punto de casi hacerlo gritar Marcus movió su dedo con deleite dentro de él, mientras Mark movía su pelvis como si estuviera penetrando a alguien.   

-“¡Voy ahora a probar con dos!” Dijo Marcus.


Al tiempo que introdujo otro de sus dedos, Mark volví a gemir.      

-“¡Me arde!” Dijo Mark.   
-“Tranquilo ya se, va a pasar”. Le respondió Marcus.

Mientras metía y sacaba sus dedos masajeaba la próstata de Mark, él jugueteo con su lengua al besarlo y después con su ano le estaba causando tal placer a Mark fue demasiado, de seguir iba a hacerlo venirse, Marcus llego a introducir hasta tres dedos, antes de que los sacara para decirle al oído, mientras restregó su endurecido pene entre las nalgas de Marcus.          

-“¡Ya no puedo más hazme tuyo, hazme tuyo, penétrame!”. Le suplico Marcus. 

Marcus tomo el endurecido pene de Mark  para empezar a darle una mamar, mientras Mark le frotaba y apretaba las nalgas aquella mamada fue muy placentera pero apenas duro unos minutos Mark se la sacó de la boca, respiro hondo, Marcus probo con gusto su líquido pre seminal su sabor de alguna manera lo excito aun más de lo que ya estaba Marcus.     

Marcus se subió sobre Mark que miro su pene mientras él se colocaba a horcajadas y lo agarraba.

-“Está bien mojado”. Dijo Marcus.         

Mark sentí pena, pero al mismo tiempo mucha excitación Marcus se retorcía, gemía, movía sus piernas haciéndole perder la noción del tiempo a Mark, de pronto Marcus se dejo caer, clavándose de una sola vez el tremendo pene de Mark que entro hasta que sus huevos rebotaron contra las tersas nalgas de Marcus.        

-“¡AAAAAAAAAH!” Grité Mark de placer.    
-“¡¡Shuuuu!!” Lo silencio Marcus.         

Lo beso mientras pellizcaba las tetillas de Mark, una vez con la erección de Mark dentro, Marcus empezó a contonearse  mostrándole a Mark que estaba sintiendo mucho placer su pene se abría camino con cada movimiento un poco más para hacer gemir como una puta a Marcus.        

-“Ah, ah, ah, eh, ah, oh, oh”. Gemía inconscientemente Marcus.     

Mark por su parte no decía nada, solo aumentaba la fuerza de sus embestidas, ni siquiera gemía, solo jadeaba en silencio pero era evidente que estaba gozando, sus sudores se entremezclaron, extasiados totalmente inmersos en el más profundo de los placeres.      

-“Ponte en cuatro patas” Ordenó Mark sorpresivamente, sacando su miembro y dejando un vacío dentro de Marcus que estaba gozando mucho para ese momento.    

Hizo lo que Mark le ordeno y este lo volvió a penetrar de una sola vez, aunque cariñosamente, sus embestidas se volvieron rápidas y feroces, haciendo que Marcus gimiera sin parar Mark se detenía de vez en cuando para preguntar si lo estaba gozando, Marcus quería hablar, pero el placer solo le permitía asentir con la cabeza, excitado al máximo.       

Mark le besaba el cuello y con su mano izquierda masturbaba a Marcus. 

-“¡Ah, ah, ah, ah!” Gemio Marcus de repente antes de decir.           
-“¡Me vengo, oh, Dios, me vengo! ¡Aaaaaaaah!”  Jadeo Marcus.

Seis potentes chorros de semen fueron despedidos directo al piso sin embargo Mark no dejo ni por un minuto sus embestidas estaba también casi por llegar al orgasmo, ambos continuaron en aquella posición por unos minutos antes de que Mark extrajera su pene, para acostarse bocarriba de nuevo Marcus con desesperación volvió a montarlo como una fiera, con los ojos cerrados, tensando todos los marcados músculos de su cuerpo.     

-¡DIOS, DIOS, Me Veeengo! Dijo Mark a los pocos minutos.          

Marcus apenas tuvo tiempo de desmontarlo cuando una serie de chorros de su espeso semen salieron de su pene para caer sobre su abdomen y pecho Mark quedo jadeando, sudado y con cara de cansado pero lleno de felicidad, ambos se quedaron mirándose, jadeantes.          

En la penumbra ambos se durmieron juntos abrazados, aunque los despertó la fuerte sacudida del transporte al atracar en la estación especial enemiga antes de que se abriera la puerta se dieron una hermosa despedida con un beso apasionado sus labios, con ambos masturbándose mutuamente hasta venirse casi en simultaneo una última vez, con ambos gimiendo de placer.

No paso mucho rato antes de que la puerta de su minúscula celda se abriera, ambos penes aun goteaban semen de la punta, sus miembros estaban semi erectos como el resto de los otros penes de los hombres marcados, los guardias solo sonrieron maliciosamente sin decir nada, Marcus y Mark caminaron lo las cerca que pudieron con Mark rosando las nalgas de Marcus al caminar.

Pero apenas ambos dejaron el transporte se separaron sin poder hacer algo, dada la gran multitud hombres destinados para el corte, Mark fue llevado a una cabina en donde fue amarrado con su cuerpo a horcajadas con sus tobillos bien asegurados, sus muñecas también aseguradas a la altura de sus hombros, un pesado arnés lo sujetaba de los hombros y obligaba a Mark a permanecer en esa posición con sus pesados huevos colgando casi tocando el suelo, apenas la puerta de la cabina se cerró se escucho un click fuerte el pene de Mark estaba de nuevo en erección filtrando liquido pre seminal de la punta.

Estaba muy nervioso, sudando mucho, muerto de miedo, pensó que podría soportar aquello sin rebajarse a pedir clemencia pero cuando sintió un tirón en sus testículos por parte del nudo metálico que le habían colocado en lo alto de su escroto, aquello hizo que comenzara a gritar sin control envuelto en un terror absoluto.

-“NO POR FAVOR NOOOO, NO QUIERO SER UN EUNUCO NOOOO, POR FAVOR POR FAVOR NOOOOO ME LOS CORTEN”. Gritaba Mark en su cabina.

De pronto una mandíbula, metálica surgió del suelo que se abrió, Mark noto la mandíbula, se agito y trato de soltarse a como diera lugar, cuando de pronto la mandíbula subió como de rayo cerrándose sobre sus colgantes huevos vulnerables, los ojos de Mark se abrieron grandes todo su cuerpo comenzó sacudirse de dolor fue como si sus huevos fueran devorados de una mordida por un tiburón y arrancados de su entrepierna con la misma salvajismo que lo haría aquel animal, apenas le tomo a aquella maquinar cinco segundos en convertir al bravo soldado en un eunuco para el resto de sus días.

Mark paso tres años en un asteroide minero como trabajador del estado, “Esclavo del estado es una mejor descripción”, antes de ser liberado, fue  dado de baja del ejercito y paso al retiro con sueldo, a los años de su baja se reencontró con Marcus, ambos se abrazaron y lloraron mucho, Marcus no tuvo la suerte de Mark pues fue usado como diversión sexual de los soldados enemigos por casi tres años.

Ahora los dos viven juntos gracias a las drogas Mark y Marcus pueden aun tener erecciones y con ellos sexo, si bien no tienen testículos reales sus prótesis testiculares protésicas producen una sustancia muy similar al semen que les hace sentir mucho placer no tan intenso como el que tuvieron en esa pequeña celda del carguero pero lo suficientemente bueno para ser felices por el resto de sus días como eunucos de guerra.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MAESTRA DEMONIACA

Aquel año, Maleva tenía a un par que por su comportamiento lograron ganarse su mal versión desde prácticamente el primer momento que entro en el salón, sus nombres eran Marcos y Matías ambos de 15 años, eran parte de una pandilla que se dedicaba al robo de auto partes arrestados dos veces un arresto mas e irían directo al reformatorio algo que Maleva no quería ya que deseaba ser ella misma quien les diera la lección de sus vidas......


MAESTRA DEMONIACA
Aquel año, Maleva tenía a un par que por su comportamiento lograron ganarse su mal versión desde prácticamente el primer momento que entro en el salón, sus nombres eran Marcos y Matías ambos de 15 años, eran parte de una pandilla que se dedicaba al robo de auto partes arrestados dos veces un arresto mas e irían directo al reformatorio algo que Maleva no quería ya que deseaba ser ella misma quien les diera la lección de sus vidas.


[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [ESCOLAR] [SOBRENATURAL]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Maleva era la maestro de grupo 3C de la secundaria del colegio especial para chicos problemáticos, todos ellos era adolescentes varones de 15 a 16 años, ese grupo era el que ningún maestro quería tener, eran los chicos más problemáticos y violentos de la escuela la mayoría de ellos permanecía a alguna pandilla o grupo, acusados de delitos como robo, asalto, lesiones e incluso violación, sin embargo Maleva había logrado tener a seis grupos seguidos sin ningún problema, incluso mucho de sus ex alumnos ya estaban en la universidad, incluso algunos a punto de graduarse.

Nadie sabía el motivo de su éxito, pero a nadie le importaba lo importante para la escuela como para su director era el éxito que tenia con esos chicos que nadie quería excepto ella, por alguna razón, pero Maleva guardaba un secreto no cualquier secreto sino uno diabólico literalmente ella no era humana sino que era un demonio, su misión en el mundo mortal era la de causar dolor y angustia entre los humanos lo había estado haciendo por los últimos tres mil años con mucho éxito pero ahora estaba centrada en una forma de dolor muy particular que le proporcionaba un inusitado placer también.

Aquel año, Maleva tenía a un par de alumnos que por su comportamiento lograron ganarse su mal versión desde prácticamente el primer momento que entro en el salón, sus nombres eran Marcos y Matías ambos de 15 años, eran parte de una pandilla que se dedicaba al robo de auto partes arrestados dos veces, un arresto más e irían directo al reformatorio algo que Maleva no quería ya que deseaba ser ella misma quien les diera la lección de sus vidas, que cambiaría no solo el curso de la misma sino también sus cuerpos para siempre.

Maleva por supuesto tomo la forma de una mujer voluptuosamente muy atractiva de cabello pelirrojo con grandes y redondas tetas, además de piernas largas muy bien torneadas, cintura estrecha con vientre plano que resaltaba aun más no solo sus tetas sino sus dos par de nalgas que eran paraditas como firmes, cualquier hombre que las veía tenía una erección inmediata por regla general, sin importar la edad, ella deseaba escarmentar a los dos adolescentes que además era los mejores amigos, por lo que una tarde les puso una trampa que ambos por supuesto no podrían resistir al estacionar no lejos de la escuela un coche último modelo.

Marco y Matías bromeaban mientras caminaban por la calle cuando vieron el auto ahí solitario de un intenso color rojo, la calle estaba solitaria y nadie lo cuidaba era el blanco más perfecto que alguna vez ambos se hubiesen topado, antes de que siquiera lo razonaran ambos tenían desatornilladores en las manos dispuestos a desvalijar el auto, cosa que procedieron a hacer sin mediar palabra alguna apenas se miraron y eso fue suficiente para que se pusieran manos a la obra sin pensar que aquello era una trampa literalmente infernal preparada para ambos.

Ambos adolescentes comenzaron con su labor expertamente quitando espejos laterales, luminarias delanteras como traseras, logo, parrilla, tapones y todo que pudieron meter en sus mochilas antes de dejar la escena a toda prisa, incluso se llevaron el auto estéreo y guía, apenas una hora más tarde estaban ya con el dinero luego de vender las piezas quitadas del auto que ignoraban era de Maleva, ambos se fueron a su casas muy contentos sin imaginar lo que estaba por pasar era viernes por lo que al otro día no tenían que ir al colegio, ambos llegaron a casa tomaron un baño y se fueron a dormir se sentían extrañamente cansados.

Ambos se quedaron dormidos prontamente sin darse cuenta lo hicieron al mismo tiempo al poco tiempo sus mentes soñaban, ambos estaban inmersos en un sueño compartido, en uno de los laboratorios de biología de su escuela estaba amarrados  de rodillas sobre dos mesas, apenas vestidos con sus trusas (slip) la de Marco era Azul y la de Matías verde en ambas se marcaba visiblemente un paquete al frente, ambos tenían collares negros en sus cuellos, Matías fue el primero que trato de hablarle a Marcos pero aunque sus labios se movían no salía nada de su boca parecido a palabras tan solo apenas audibles chillidos.

Ambos trataron de moverse pero pese a que lo intentaron con todas sus fuerzas no lograron mover ni uno de sus músculos, ambos adolescentes tenían cuerpos marcados, ambos de abdomen plano y pectorales definidos, con dos nalgas bien formadas, sus penes circuncidados eran de un tamaño respetable para un adolescente de su edad, de pronto se abrió una puerta y ambos adolescentes siguieron la sombra de forma femenina que se les acerco hasta quedar frente a ambos era su maestra Maleva pero con dos cuernos sobresaliendo de su cabeza y una larga cola muy delgada que terminaba en una punta de flecha en la punta.

Su ajustada blusa de color blanca con las mangas largas remangadas más alto que sus codos, la parte delantera de su blusa estaba desabrochada lo que dejaba sus grandes tetas casi al descubierto su sostén (corpiño) de color negro quedaba a la vista, y parecía que el botón por debajo de sus tetas estaba por salir despedido, portaba una minifalda negra tan corta que la parte inferior de la tanga que portaba era visible, su atuendo se completaba con un par de medias negras como por dos tacones negros de charol.

-“En verdad creyeron que no iba saber quien se robo las partes de mi auto. ¡MALDITAS RATAS DE QUINTA!” Grito Maleva.

Ambos adolescentes se miraron uno al otro aterrados, pero sus pensamientos fueron interrumpidos.

-“Pero no se preocupen les voy a dar una lección que nunca en toda su vida van a olvidar”. Dijo Maleva en un tono dulce.

Ella agito su larga cola, con la que golpeo el paquete de Marco, quien se retorció de dolor pero el golpe no solo le causo dolor sino que hizo añicos su trusa dejándolo desnudo, Maleva hizo lo mismo que Matías.

Ambos adolescentes quedaron desnudo y al poco tiempo ostentando dos completas como fuertes erecciones que Maleva se encargo de tomar con sus manos para comenzar masturbarlos, el dolor que el golpe con su cola les provoco en su genitales se desvaneció cuando su mano se poso sobre sus erecciones dando lugar a una muy agradable sensación de manera inmediata a ambos adolescentes, cuyos penes no tardaron en comenzar a filtrar de la punta abundante liquido transparente que Maleva de tanto en tanto recogía con la lengua, que pasaba por su glande de ambos causándoles más placer.

El temor que ambos sintieron al ver a su maestra con cola y cuernos se desvaneció por arte de magia y ahora ambos estaban gozando como nunca antes en su vida, Maleva movía su mano por ambas erecciones causando un placer inigualable, al cabo de unos minutos con un movimiento de su cuerpo el botón que mantenía aun su blusa tapando su sostén (corpiño) de dolor negro cedió por fin dejando su sostén y tetas al descubierto, lo que provoco que ambos penes dieron un fuerte respingo para arriba lo que hizo sonreír malévolamente a Maleva.

De la nada el sostén como toda las demás prendas de Maleva se desvanecieron como si un calor intenso las evaporara de inmediato, dejándola completamente desnuda, Maleva que estaba sentada sobre una silla bastante cómoda les dijo a ambos adolescentes.

-“Ahora vamos a divertirnos y disfruten porque nunca más en sus vidas podrán volver a sentir lo que están por sentir”. Dijo Maleva.

Se coloco de rodillas sobre la silla que era con ruedas en la base, para acercar sus nalgas al pene de Matías, para ella inclinarse hacia adelante lo que hizo que sus grandes tetas quedasen colgando delante de uno de sus penes, al tiempo que de su boca emergió una larga lengua como la de una serpiente bípeda que comenzó a lamberle los huevos a Marco, que dejo escapar un hondo gemido de placer.

-“AAAAAAAAAAAHHHHHH”. Gimió Marco.

Por su parte Matías también estaba disfrutando, de las bellas nalgas de Maleva, su pene se restregó entre ellas por casi un minuto antes de que con la ayuda de su cola que al parecer obedecía y fungía como una mano más de ella, dirigió su erección a la entrada de su raja apenas provista de una pequeña mata de vellos rojos en la parte superior.

La cola restregó el glande de Matías por su raja y clítoris de Maleva por unos segundos antes de colocarla en posición para penetrarla, al mismo tiempo Maleva tomo el glande de Marco con sus dos labios, en simultaneo ella se introdujo los dos penes uno en su boca y el otro por su vagina, los gemidos de placer por parte de ambos adolescentes se produjeron de manera instantánea, el placer que ambos sintió en ese momento no tenia comparación con nada del mundo, Maleva comenzó a moverse, parecía una serpiente retorciéndose de tal manera que causaba mucho placer a ambos adolescentes.

Marco estaba recibiendo la mejor mamada que un mortal podría recibir, sintiendo su glande hasta muy dentro de la garganta de Maleva cuya lengua jugaba con todo su pene envolviéndola por completo, era como si lo estuvieran masturbando y al mismo tiempo succionando todo eso con su pene inmerso en un océano de espesa saliva caliente, por su parte Matías, sentía su pene entrar y salir a gran ritmo de la vagina de Maleva que era estrecha pero al mismo tiempo suave como fácil de penetrar, bien mojada, calientita, con pequeñas protuberancias que hacían sentir a Matías aun más placer.

Maleva intercambiaba de posición cada cinco minutos para degustar el pene de Matías y Marco tanto en su boca como por su vagina y ano, de pronto pasados casi dos horas de aquello que parecía no tener fin, con los adolescentes sorprendido de haber aguantado tanto sin haberse venido, fue Marco quien en ese momento estaba sintiendo la boca de Maleva sobre su pene el primero en sentir como algo hurgaba entre sus nalgas, los ojos de Marco se abrieron grandes al sentí como la punta de la cola de Maleva se introdujo por su virginal ano, desvirgándolo.

Su pene dio un fuerte respingo y Marco lanzo un gran gemido de dolor como de placer, la punta de la cola que se doblo para poder penetrarlo con mayor facilidad, una vez dentro de Marco se desdoblo para posarse sobre su próstata como si fuese un parche, para comenzar a masajearlo al principio a aquello fue una sensación increíblemente placentera para el adolescente pero cuando comenzó a tirar y calentarse hasta quemar el interior de Marco el placer se torno en un desesperado y aterrado intento por sacar la cola de su interior, cuando de pronto el pene de Marco comenzó a venirse.

Su palpitante erección de una dureza como nunca antes experimentada comenzó a arrojar chorro tras chorro de su espesa leche directamente en la boca de Maleva, que se bebió todo aquel espeso liquido sin desperdiciar ni una sola gota, los gritos de placer como de dolor de marco se entremezclaron aquello duro 10 eternos minutos, para Marco fueron horas en que estuvo en la gloria y en el infierno al mismo tiempo pero aquello no fue nada a lo que seguía, Maleva entonces se trago su pene por completo para de un solo como solido mordisco, arrancarle el pene a Marco.

Al mismo tiempo que le arranco su próstata con la ayuda de su cola, el rostro de Maleva quedo salpicada de sangra y semen, con Marco sacudiéndose de dolor como si tuviera un ataque epiléptico, por su parte Matías que fue testigo de aquella sangrienta escena sintió como su pene que estaba penetrando la vagina de Maleva comenzó ser succionado con más fuerza por su sexo, Matías no tardo en sentir la cola de ella comenzar a hurgar entre sus nalgas hasta que también lo desvirgo analmente, no paso mucho hasta que como Marco su próstata sintió un fuerte fuego que la quemaba con un abrazo mortal.

Las caderas de Matías pese al dolor se movían por sí mismas, incluso sus embestidas eran más rápidas como más desesperadas, en su mente estaba fija la imagen de su amigo perdiendo su pene, de pronto comenzó a correrse, los chorros de espeso semen brotaron de su palpitante pene por cerca de 12 minutos antes de sentir como la vagina de Maleva le arrancaba su pene de un mordisco como si fuese una boca también, Matías grito de dolor para quedar ahí inmóvil temblando con sangre y semen brotando de su entrepierna.

Maleva espero unos minutos antes de ponerse de pie para darles un beso en los labios a ambos adolescentes perplejos sin saber si aquello era real o una pesadilla, pero fueron sacados de su estupor cuando Maleva moviendo su cola como un látigo golpeo su entrepierna de nuevo apenas un golpe basto a cada uno para cercenarles su escrotos con sus huevos aun en su interior.

-“AAAAAAAAAAAAAYYYYYYY”, Gritaron ambos.

Maleva levando sus escrotos del suelo para sacar sus testículos de su interior y en presencia de ambos comérselos uno a uno, mientras ambos seguían gritando, Maleva al terminar de comerlos les dijo.

-“Buen fin de semana los veo el lunes en clase”. Dijo Maleva.

En ese justo momento ambos adolescente sobresaltados y completamente empapados en sudor, despertaron cada uno en su habitación, poco a poco se fueron calmando, sus corazones dejaron de palpitar desbocadamente y su respiración volvió a la normalidad, ambos se levantaron al baño necesitaban orinar con urgencia, ambos casi gritan de terror al bajarse sus trusas y ver que en sus entrepiernas no había nada, era como si nunca hubiese existido algo ahí, apenas un pequeño agujero que desde ese momento les serviría para orinar sentados.

Ambos adolescentes quedaron en shock frente a la tasa del baño, con la orina brotando del agujero en donde una vez ostentaron sus penes.

El lunes siguiente ambos se presentaron a clases como Maleva les ordeno sin decir nada, desde ese momento fueron los estudiantes modelo, y todo gracias a la "Maestra Demoniaca”.  



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MADAM SOFIE

Francia 1769, la mansión a de Madam Sofie que era en realidad un castillo muy lujoso a apenas 15 kilómetros de Paris era bien conocida entre los libertinos de la época, en ella se podrían encontrar todos los placeres carnales que uno quisiera desde el sexo más convencional hasta los fetiches y gustos más sórdidos......


MADAM SOFIE
Francia 1769, la mansión a de Madam Sofie que era en realidad un castillo muy lujoso a apenas 15 kilómetros de Paris era bien conocida entre los libertinos de la época, en ella se podrían encontrar todos los placeres carnales que uno quisiera desde el sexo más convencional hasta los fetiches y gustos más sórdidos.


[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [FEMDOM]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Francia 1769, la mansión a de Madam Sofie que era en realidad un castillo muy lujoso a apenas 15 kilómetros de Paris era bien conocida entre los libertinos de la época, en ella se podrían encontrar todos los placeres carnales que uno quisiera desde el sexo más convencional hasta los fetiches y gustos más sórdidos, Madam Sofie era prima segunda del rey Luis por lo que era de la realiza de hecho ostentaba el título de princesa pero alejada de la corte se dedicaba a recoger a niños de ambos sexos para criarlos no por caridad sino para su negocio muy floreciente.

En secreto ella era la mujer más rica de Francia incluso más rica que la propia familia real, aquella tarde de verano estaba ante un gran dilema Jean su mejor semental de toda su camada de 26 años estaba en problemas su pene pese a todo pronóstico estaba teniendo problemas para quedar rígido lo que por supuesto no agradaba a las clientas o clientes que pagaban por sus servicios Madam Sofie estaba en un dilema, ahí estaba ese atractivo chico frente a ella desnudo con ella sosteniendo su pene con una de sus manos enguantadas, con su prepucio recorrido.

Antes de tomar cualquier decisión debía intentar algo, Madam Sofie llamo a su doncella, Josefine, quien hizo una reverencia al llegar, era una bella pelirroja de 21 años huérfana por completo que había estado al servicio de la casa desde los 8 años, por lo que no se sorprendió al ver al joven desnudo siendo inspeccionada por su Ama, quien le ordeno.

-“Josefine lleva Jean a tu habitación y dale un trato de los que sabes luego búscame y dame tu opinión al respecto” Le ordeno Madam Sofie.

-“Si, Madam” Respondió la doncella dócilmente.

Acto seguido tomo de la mano a Jean para llevárselo como le fue ordenado a su habitación la cual era amplia, con decorado lujoso y con una gran cama de cuatro postes, donde hizo que el apuesto joven se sentara desnudo mientras ella fue hasta la cocina para traer algo de agua fresca que vacio sobre un lava manos donde ella primero se lavo las manos antes de llamar a Jean para que aproximara a donde ella estaba.

Josefine poseía un cuerpo de princesa, una carita ángel, unas caderas bien proporcionadas, un rico para de nalgas, donde dichoso era el hombre que se perdía; en síntesis una mujer de un grandioso cuerpo sin exagerar, los ojos de Jean se abrieron grandes al ver como su pene fue creciendo mientras caminaba esta quedar completamente erecto, la combinación de sus nalgas junto al rostro de Josefine lo excitaron en demasía, quería revolcarse con ella de una vez aunque pensó que aquello era más que una fantasía, estaba alucinando y delirando.    

Apenas llegar a donde Josefine estaba, ella se le acercó deliciosamente y le agarró con sus manos el rostro pálido que tenía, para besarlo lentamente, un beso realmente apasionado, un beso enorme con su labios que lo excitaron hasta el infinito, un beso a más no poder, llevando ese beso a Jean al límite de su excitación, que lo libero de su trance y saco a flote no solo su sensualidad como su sexualidad reprimida por días enteros por alguna razón.          

Jean reacciono tomándola de la cintura y la atrajo hacia él, lo primero que hizo fue agarrarle su supremo par de nalgas era durito y a la misma vez suavecito donde parecía que tocaba el cielo las tomo con sus manos sus dos anchas nalgas y las alzo sintiendo su peso ella riéndose como una niña le dijo:

-“Me encanta que me las tomen asi”. Dijo Josefine.   

Josefine aparto al excitado jean para quitarse sensualmente como si estuviera bailando su vestido de doncella se quedo con un corset y un calzoncito blanco que le calzaba perfectamente, ella misma se despojo de su corset para dejar sus pechos que no eran muy grandes al desnudo coronados por dos pezones rosaditos como carnosos Jean la empujo hacia su cama, se subí encima de ella y le beso sus tetas varios por minutos, después bajé a su ombligo, baje un poco más y ahí estaba su vagina transparentándose en su única prenda que le quedaba a Josefine.  

Jean no tardo en quitarle su prenda intima sus ojos brillaron al ver su vagina llena de vellos pelirrojos con sus labios rosados, aquello fue el  primer indicio para Josefine, Jean comenzó a  lamber su vagina vehementemente; era deliciosa, suavecita, riquísima,  Jean la broco con su boca hasta el cansancio recorriendo cada rincón de su vagina, la volteo para apreciar por fin su magnífico trasero luego e unos minutos  sin perder tiempo sumergió su rostro entero entre sus nalgas y pasando su lengua varias veces por el centro de su trasero, hasta darle un beso negro que la hizo gemir de placer a Josefine.  

Jean le lambio hasta el último resquicio de sus nalgas sintiendo placer de cómo Josefine se deleitaba en ese acto tan sublime que estaban ambos realizando de pronto fue ella la que tomo el control al ver su pene en erección se le encendieron sus ojos y lo disgustó con su lengua, pasándose su glande por sus labios.           

- “¿Quieres comerte?” Le pregunté excitado Jean.     
-“¡Sí!” Respondió ella con un gesto lujuria.     

Josefine de inmediato se la comenzó a chupar, y chupar, mordiéndolo y acariciándolo por ratos Jean  tuvo que resistir lo más que pudo para no venirse, después de un rato, Jean supo que era hora de penetrarla bien duro y ella no opuso resistencia, dejó de chupar su pene con sensación de aflicción y se volteo, poniéndose en cuatro patas en pose de perrito, Jean la penetro, por primera vez, hundiendo su erección hasta el fondo.    

-“Uhmm. Ah, ah, ah”. Gimió Josefine

La erección de Jean era de 27 cm muy gruesa por lo que se la dejo dentro para que su vagina se acostumbrara a su tamaño Jean tomo con muchas fuerza sus tetas desde atrás, las estrujo mientras en simultaneo decidió comenzar a penetrarla, por su supuesto la forma en que tomo sus tetas no paso desapercibida para Josefine desde un principio sus embestidas eran duras, la pelvis de Jean rebotaba en las nalgas blancas de Josefine la penetraba con ansiedad sin compasión, ella gritaba y gemía por igual como si fuera su primera vez pero eso hizo que Jean se excitara aun más siguió penetrándola cerca de diez minutos con si un toro enardecido se tratase.      

-“UMMMM MÁS, MÁS DAME MAS”.  Le gritaba Josefine.

Jean continuo penetrándola fuerte, duro como una locomotora de pronto la cambio de posición, Jean se coloco boca arriba sobre la cama para dejar que se siente sobre su pene todo mojado de los jugos de Josefine ella lo hizo se coloco sobre él pero tomo su pene para ubicarlo sobre su ano y comenzó a mover su pelvis como meneándolo para después dando saltitos Jean le agarré sus dos nalgas y así le siguió dando hasta el agotamiento, cuando Jean estuvo a punto de eyacular rápidamente se levantó la agarré de los cabellos para dirigir su palpitante pene a su boca y sin preguntas ella se lo trago dos segundos después Jean se corrió. Josefine se bebió todo su semen como si fuera la más sabrosa leche disgustándola toda con su lengua pasándosela por sus labios.        

-“Ummmmm riquísima leche”. Dijo Josefine.  

Y ambos quedaron tumbados en la cama tal como estaban: desnudos, después de haber terminado de conversar un largo rato en que se acariciaron sin parar se durmieron, con Jean agarrándole las nalgas y ella masajeando su pene sin parar era ya de noche cuando con ansiedad de repente Jean abrió los ojos estaba aún junto a ella, que dormitaba serenamente la beso en su boca y le estrujo sus tetas Josefine se despertó y lo miró con deleite para ambos volverlo a hacer hasta que ella se corrió tres veces y Jean dos veces más para quedarse dormidos de nuevo.

Jean quedo agotado, por lo que Josefine no tuvo problemas en dejar la cama sin que se diera cuenta temprano en la mañana, para ir las habitaciones de Madam, quien la recibió con una taza de té caliente que bebieron antes de comenzar a hablar.

-“¿Y bien cual es reporte Josefine?” Pregunto Madam Sofie.
-“Nada halagador Madam”. Respondió Josefine.
-“¡Vamos niña cuenta que no tengo todo el día!” Respondió Madam Sofie,

Mi señora el problema de Jean no es físico me lo ha demostrado esta noche, en verdad sabe como complacer a una mujer, su problema es metal.

-“¿Cómo dices?” Pregunto Madam Sofie.

-Si madam, Jean ya no funcionara para el placer de las maduras al parecer a llegado a odiar a las Madam maduras por no decir viejas que acuden aquí por sus servicios según descubrí, odia las vaginas arrugadas, blandas cubiertas por vello completamente cano o peor mal olientes, Jean quiere vaginas jóvenes, firmes y apretaditas madam”. Dijo Josefine.

-“¿Hay algo que hacer al respecto?” Pregunto Madam sofie.
-“¡Me temo que no madam!” Respondio Josefine.
-“¡Bien, lo siento por él pero ya sabes que hacer, lo dejo a tu criterio”. Dijo Madam Sofie.
-“Si Madam”. Respondió Josefine.

Jean despertó con Josefine aun a su lado y de solo verle sus lindas tetas, su pene de nuevo se puso duro, por lo que tomo una de sus tetas para llevarse su pezón a la boca, Josefine hizo como que despertó y ambos se besaron mientras una de las manos de Jean comenzó a jugar con su sexo, especialmente con su clítoris.

De nuevo ambos comenzaron sus juegos, con Jean penetrándola fuerte por delante y por detrás, mientras Josefine le dio la mejor mamada de todas las que le diera hasta ese momento, Jean grito de placer cuando llenos la boca de Josefine de su cremoso semen, aquello duro casi todo el día apenas se detenían para comer, reponer fuerza y de nuevo continuar, al caer la noche, Jean agotado de nuevo cayó en un profundo sueño, lo que aprovecho Josefine para amarrar la base de su pene desinflado con una tira de cuero de manera muy apretada, jean apenas se inmuto.

Josefine se le quedo mirando su pene, que reposaba sobre sus dos huevos, mientras sostenía un cuchillo muy bien afilado con la hoja de acero muy caliente, antes de tomar su pene para levantarlo, ella se dijo

-“¡Es una pena en verdad me hizo gozar mucho!” Se dijo a si misma Josefine.

Acto seguido corto el miembro viril desinflado de Jean de dos largos cortes dejando la hoja ardiente de acero sobre el muñón resultante Jean despertó para entrar a su peor pesadilla su pene ya no estaba y el dolor que sentía era indescriptible, se agarro su medio sangrante entrepierna y alcanzo a ver Josefine alzar su pene cortado antes desmayarse por el dolor.

Jean tardo casi un mes en recuperarse por completo y Madam Sofie, lo empezó a usar para complacer a los libertinos hombre a quienes un hombre sin pene excitaba, por supuesto Jean sufrió toda clase de vejaciones y penetraciones anales, gracias a sus huevos que aún conservaba, su cuerpo se mantendría masculino y tonificado además la única manera de obtener placer luego de perder su miembro era por medio anal, por medio de un masaje prostático, se volvió toda una sensación y Madam Sofie obtuvo grandes ganancias de su nuevo eunuco.

Josefine siguió laborando para madam Sofie y sus evaluaciones se volvieron cada vez mas exactas todo hombre que dejaba de servir como semental era castrado como Jean por Josefine algo que a ella comenzó a gustarle dado que obtenía orgasmos muy intensos cuando cortaba los huevos o penes de los hombres de Madam incluso más intensos de cuando estaba siendo penetrada.

Aquello continuo hasta que la revolución francesa estallo, de los moradores de la casa poco se sabe que fue de ellos aunque se sabe que Josefine fue guillotinada pero de los otros nada se sabe se perdieron en la historia Madam Sofie simplemente desapareció, algunos dicen que mudo a España y otros que se fue a Inglaterra pero nadie sabe cual el paradero final de Madam Sofie.  



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com 




Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MANFRED EN EL BOSQUE

La familia de Manfred es rica. Poseían una casa grande en un bosque de abedul de 12 acres que también poseían. Había pasado un mes desde que los padres de Manfred despegaran en su jet privado en su segunda luna de miel a Europa, y Manfred quedó solo en la finca, con toda la libertad que un joven de 19 años jamás soñó tener. Él no llevaba ninguna ropa desde el mes pasado (excepto un par de botas cuando él se va en su viaje diario al bosque) seguro de que no había nadie más en su inmensa propiedad para atraparlo pavoneándose desnudo......


MANFRED EN EL BOSQUE
La familia de Manfred es rica. Poseían una casa grande en un bosque de abedul de 12 acres que también poseían. Había pasado un mes desde que los padres de Manfred despegaran en su jet privado en su segunda luna de miel a Europa, y Manfred quedó solo en la finca, con toda la libertad que un joven de 19 años jamás soñó tener. Él no llevaba ninguna ropa desde el mes pasado (excepto un par de botas cuando él se va en su viaje diario al bosque) seguro de que no había nadie más en su inmensa propiedad para atraparlo pavoneándose desnudo.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [TORTURA] [BALLBUSTING]


Categoria: Gay      Autor: Ballmeat





La familia de Manfred es rica. Poseían una casa grande en un bosque de abedul de 12 acres que también poseían. Había pasado un mes desde que los padres de Manfred despegaran en su jet privado en su segunda luna de miel a Europa, y Manfred quedó solo en la finca, con toda la libertad que un joven de 19 años jamás soñó tener. Él no llevaba ninguna ropa desde el mes pasado (excepto un par de botas cuando él se va en su viaje diario al bosque) seguro de que no había nadie más en su inmensa propiedad para atraparlo pavoneándose desnudo.

Manfred estaba orgulloso de su cuerpo joven y atlético, orgulloso de 95 kilos de músculo puro que poco a poco había acumulado durante su adolescencia con todo el trabajo que paso alzando hierro en su sala de pesas en casa. Ahora paso los meses que tenía antes de ir a la universidad construyendo su cuerpo, inflando sus bíceps, añadiendo definición a sus abdominales, agregando más y más músculos a su ya grande y robusto cuerpo.

Desde que sus padres se fueron, Manfred desarrolló una especie de ritual diario. Se despertaba a las 8:00 AM, consumía un enorme desayuno de media docena de huevos, luego trabaja en su sala de pesas hasta la tarde, cuando empezaba la diversión. Por la tarde, brillando con el sudor de su entrenamiento, sus músculos bombeados y abultados por sus esfuerzos, Manfred se pone sus botas como un única ropa y camina hacia el bosque. Allí, convencido de que nadie más lo miraba, Manfred se apoyaba en una lisa corteza de abedul, agarrará su pene fláccido, lo acariciaba hasta que  sus 8 pulgadas quedaban duras recorriéndola con su mano hasta el orgasmo durante horas y horas.

Solo se detenía cuando el cielo comenzaba a oscurecerse y el bosque se enfriaba, que era el momento cuando se preparaba, sacudía  violentamente su pene y dispararía su carga diaria en un orgasmo masivo.

Después de masajear su próstata por más de cuatro horas, Manfred nunca dejaba de arrojar una enorme carga: una docena de gruesas cuerdas de leche blanca cada noche. Le ayudó a tener huevos del tamaño de los limones también ayudaba un montón produciendo esperma para alimentar su eyaculación. Durante el mes pasado, había marcado treinta árboles diferentes con su semen, plantó su semilla viva en sus raíces. Manfred lo veía como una manera de marcado como un animal lo hacía con su territorio.

Una noche, habiendo construido un orgasmo particularmente masivo durante cinco horas, Manfred estaba demasiado absorto por las olas de placer que emanaban de su pene para notar que habían llegado cinco hombres y rodeado el árbol al que estaba reclinado. Los ojos de Manfred estaban cerrados, su boca todavía gemía de placer, incluso cuando cuatro de los hombres agarraron cada uno de sus miembros y lo contuvieron. Los párpados de Manfred se abrieron con miedo. Estaba demasiado sorprendido para gritar - e incluso si lo hacía no había nadie más para oírlo de todos modos. Luchó para liberarse, flexionando sus poderosos brazos, pecho y piernas contra los extraños que lo sostenían. Pero su régimen de levantamiento de pesas en la mañana había tomado su peaje. Los músculos de Manfred, por grandes que fueran, estaban exhaustos por el esfuerzo de todas las prensas de banco, sentadillas y levantamientos de peso antes ese día. Sus pectorales y bíceps se flexionaron en vano contra sus captores, que después de todo no eran particularmente débiles.

Aunque todos ellos eran más bajos que Manfred, eran de fornida construcción con gruesos brazos que podían resistirse a las luchas de Manfred.

El quinto hombre estaba solo, sonriendo. Más grande que todos los otros cuatro hombres, tenía un grueso cuello de toro y brazos que eran carnosos con músculos. Debía de pesar tanto como Manfred, aunque era tres pulgadas más bajo. Miró el cuerpo de Manfred tímidamente, disfrutando de la exhibición de musculatura bien definida que el joven estaba dando en las luchas contra sus compañeros.

-Llévenlo -dijo-.

Los dos hombres que sostenían los brazos de Manfred los levantaron hasta dos robustas ramas bajas del árbol de abedul que Manfred había planeado originalmente rociar con su semen. Los dos hombres abrazaron los gruesos miembros de Manfred golpearon sus piernas contra los lados opuestos del tronco del árbol de abedul. El último hombre sacó un largo rollo de cinta aislante y aseguró las muñecas y los tobillos de Manfred al abedul.

Cuando terminó, los cuatro hombres lo soltaron, pero Manfred continuó luchando contra la cinta adhesiva. Su torso estaba libre y Manfred parecía empujar violentamente al aire mientras trataba de soltar sus brazos y piernas.

"¿¡Qué desean!?" Manfred finalmente pregunto con su voz.

"Deja de gritar", dijo el hombre, "no hay nadie aquí para escucharte, te hemos estado observando durante el mes pasado, te hemos estado filmando, fotografiándote. Por horas, aunque debo decir que eres muy atractivo... ¿Quién sabía que un hombre podía hacer tanto esperma?... Pero con huevos del tamaño de estos, no esperaba menos. Se rió mientras apretaba los testículos de Manfred con sus dedos, abultados por la carga no gastada del día.

El hombre agarró y arrancó un ramo de ramas de los abedules y los pegó en un extremo, como un cepillo. Lo pesó meditativamente, y de repente comenzó a golpear a Manfred sobre su pecho, sus muslos interiores y su pene palpitante. Manfred gritó con cada golpe y rogó al hombre que se detuviera. Las ramas de abedul estaban dejando manchas rojas dolorosas en todo el cuerpo cincelado de Manfred.

Los brazos y los pectorales golpeados de Manfred se abultaron contra sus restricciones cada vez que lo azotaban. Su pene seguía siendo duro, después de cinco horas de estímulo constante su próstata estaba demasiado llena y su erección se negaba a morir, incluso cuando el hombre azotó sin piedad su duro pene.

Las lágrimas comenzaron a formarse en las esquinas de los ojos del joven.

"¡Ya estas llorando, eso fue solo el comienzo!" Dijo el hombre mientras usaba las ramas para azotar los huevos de toro de Manfred. Quien gritó, pero el hombre no se detuvo. Su escroto se estaba volviendo de un rojo enojado y retrocediendo en su abdomen.

"Mis huevos, no mis huevos... por favor, mis huevos, mis huevos", Manfred estaba gimiendo sin sentido con lágrimas corriendo por los lados de su rostro infantil. Su poderoso y varonil marco parecía agotado, ya que se hundía desamparadamente de sus restricciones.

-No te preocupes -dijo el hombre mientras agarraba los testículos de Manfred-, todavía están bien, ¿puedes sentirlos? Y los apretó viciosamente.

"¡¡NO!!" Manfred gritó, y empujó su cuerpo hacia arriba y hacia abajo por el dolor. Sus abdominales se agitaban con la continua agonía de sus huevos.

El hombre hundió una larga miniatura en el testículo derecho de Manfred, haciendo que el joven (apenas fuera de su infancia) gritara como un animal herido. Cuando soltó el par de huevos, Manfred se recuperó lo suficiente de sus sentidos para gritar maldiciones a sus captores. El hombre retrocedió y echó todo su peso atrás para lanzar una patada a los testículos de Manfred. La bota de punta de acero se estrello perfectamente en el testículo derecho de Manfred y lo aplastó contra la corteza del árbol detrás de él.

Manfred se volvió insensible con las lágrimas, cuando el hombre lanzó un puñetazo después del golpe a las joyas de la familia de Manfred. Cada vez que le daba un puñetazo, el hombre le clavaba los nudillos en la tierna carne de Manfred, machacándola hasta que se volvía suave e hinchaba hasta el doble de su tamaño normal. Pronto, la erección grande de Manfred se volvió fláccida y se dejó caer sobre sus huevos, pero el hombre siguió golpeando, esta vez sometiendo toda la carne de Manfred a su puño cruel.

"Wow", dijo el hombre con un asombro burlón, "estos son huevos grandes, podríamos usarlas para jugar al tenis si las cortamos".

Tenía el testículo derecho de Manfred en la mano. Solo un podía caber a la vez en su mano ahora. Se sentía pesado, y estaba oscuro de todos los moretones. Los huevos del joven parecían un par de ciruelas maduras para comer. Uno de los otros hombres sacó y abrió una caja llena de pequeños alfileres. Afortunadamente, Manfred estaba demasiado aturdido con su presente dolor para notarlo y deducir lo que significaba para él y sus testículos.

El hombre tomo un alfiler largo y afilado en su mano derecha mientras masajeaba suavemente el testículo derecho de Manfred en su mano izquierda. Se asomó a la piel escrotal del muchacho con el alfiler y luego lo introdujo lentamente en el corazón de la virilidad de Manfred.

El joven lanzó un grito agudo después de gritar, como si estuviera teniendo algún tipo de orgasmo. A pesar del dolor, el pene de Manfred empezó a engrosarse y a elevarse a sus 8 pulgadas. El hombre se dio cuenta y comenzó a acariciar el pene del chico. Se estremeció de placer, y su glande púrpura asomó por debajo de su prepucio, una cabeza tan púrpura como los huevos magullados que colgaban debajo de él.

"Parece que disfrutas de este tipo de cosas, chico guapo", se burló el hombre mientras conducía otro alfiler al orbe derecho de Manfred. Esta vez fue un poco más grueso, un alfiler más ancho. Una gota de sangre rezumaba en su punto de entrada. Tomó dos alfileres más pequeños y perforó los dos pezones de Manfred, luego tomó un alfiler largo y lo atravesó por la prominente cabeza del pene de Manfred. Quien gritó en una mezcla de agonía y placer, comenzó a empujar sus caderas, liberando la carga acumulada de todo el día. Doce largas rayas de sangre mezcladas con esperma salieron de su pene y golpearon al hombre en la cara. El hombre lo disfrutó, recogiendo todo el esperma fresco de su cara con la palma de su mano y lamiéndolo.

"Esa es toda la diversión para esta noche, vaquita. Nosotros volveremos mañana... si nos apetece", dijo el hombre que se fue con sus compañeros, dejando Manfred todavía atado al árbol, con un pene semi erecto perforado A través de la cabeza, pasando por los genitales y los pezones, sollozando incontrolablemente.

---

Manfred colgó del abedul robusto toda la noche, incapaz de dormir. Tenía hambre, no había cenado, pero el dolor sordo en su estómago no era nada comparado con las olas continuas de dolor que emanaban de sus pezones perforados, pene y huevos. Pero el dolor había disminuido, Manfred podía soportarlo. Además de construir sus bíceps y pantorrillas, el entrenamiento con pesas le había dado al joven un alto umbral de dolor.

De alguna manera, el dolor era reconfortante y tranquilizador para Manfred. Mientras les dolía, Manfred sabía que su pene y sus huevos seguían vivos...

---

Era de mañana, y Manfred todavía estaba luchando para liberarse de sus retenciones cuando los cinco hombres regresaron. Manfred dirigió a los hombres una mirada desafiante y gruñó una maldición. El tipo grande que lo torturó ayer extrajo bruscamente todos los alfileres del pene, huevos y pezones de Manfred. Su extracción sacó sangre fresca, y renovó el dolor agudo en los genitales de Manfred.

"Mira lo que encontramos cuando saqueamos tu casa", dijo el hombre, mientras levantaba una de las pesas de Manfred. Una de 40 libras, era una de las más ligeras.

De repente, el quinto hombre apretó la pesa en el escroto de Manfred, haciendo que el niño gritase de dolor.

¡Ugh! Mis huevos... paren. Mis pelotas, oh mis pelotas... "Los gritos de Manfred se derrumbaron en gemidos.

"¿Qué pasa? Pensé que eras fuerte ¿No puedes soportar un poco de levantamiento de pesas? ", Se burló mientras golpeaba la pesa en el escroto abultado de Manfred otra vez.

Después de apisonar a Manfred una docena de veces, el quinto hombre dejó caer la mancuerna y apretó los gruesos bloques de músculo que formaron los pectorales de Manfred, luego movió sus manos hacia abajo para sentir la definición de los abdominales de su abdomen plano. No podía evitar estar asombrado de lo exquisitamente viril que era Manfred. Incluso en ese momento, aunque estaba impotente unido a un árbol, el poderoso y sudoroso cuerpo del joven rezumaba masculinidad.

"Vamos a ver cuánto esperma pueden hacer tus dañados huevos". murmuró.

El hombre agarró el pene flácido de Manfred y comenzó a acariciarlo. Cuando estaba pulsando con una erección completa de 8 pulgadas, también agarró su testículo derecho de Manfred y comenzó a apretarlo salvajemente mientras continuaba acariciando el pene de Manfred. Después de muchos largos minutos de ese dolor y placer, Manfred arqueó la espalda y eyaculó. Una docena de chorros de copiosa crema blanca salieron disparados de su erección golpeando el pecho del hombre en ángulo recto. El hombre se sorprendió por el poder de la eyaculación de Manfred. Cada tiro de semen se sentía como un cañón de agua disparando en su pecho a través de la fina tela de su camisa. El frente de la camisa del hombre estaba empapado de esperma de Manfred.

Una vez más, estaba asombrado de lo viril que era el joven. El hombre tomo los testículos hinchados de Manfred en sus manos. Y ahora toda esa virilidad, pensó el hombre, estaba en sus manos y bajo su control. Dentro de su pantalón, su propio pene del hombre se puso rígido ante ese pensamiento.

"Así que tuviste tu orgasmo. ¿Qué piensas, maldito, debo aplastar tus testículos ahora y dejarte sin sexo para siempre? "El hombre preguntó. El mismo pensamiento de robar a Manfred de su virilidad fue tan excitante para él. Pensó en convertir a ese semental en un novillo antes de que fuera lo bastante mayor para descubrir su sexualidad, robarle a Manfred su futura vida sexual y hacer que sus jóvenes y firmes músculos se alejaran de la falta de testosterona. Imaginó cómo se vería Manfred como un eunuco gordo, con senos vacilantes creciendo en el antiguo lugar de sus pectorales, y cómo Manfred sonaría con una voz femenina aguda en vez de la masculina baja que tenía en ese momento.

Pero Manfred estaba demasiado adolorido para pensar con coherencia. Su mente era como la de un animal sin sentido, y él sólo podía hacer ruidos de bestias como gruñidos como respuestas a la pregunta del hombre.

El hombre sonrió, "Bueno, parece que vas a perder tus huevos, muchacho."

"Deja al tipo solo", dijo uno de los compañeros del hombre, deteniéndolo, "no vayas demasiado lejos."

Pero el hombre ya estaba demasiado excitado para dejar a Manfred. Le dolía quitarle los huevos de Manfred, ansiaba destruir la virilidad del joven.

-Bien, haremos un compromiso. Sólo aplastaré uno de sus grandes huevos.

El hombre se arrodilló y tomó el gran testículo derecho de Manfred en su boca. Era el testículo de un joven que aún se desarrollaba en medio de la pubertad. El testículo estaba salado por sudor en la boca del hombre. Rodó el testículo por su lengua. La mitad de la virilidad de Manfred, la mitad de la fuente de testosterona que ayudó a Manfred a construir sus poderosos músculos abultados, la mitad de sus espermatozoides y con ellos la mitad de todos los niños posibles que Manfred podría tener: La mitad de lo que hacía a Manfred un HOMBRE - estaba en su boca, y entre sus dientes, listo para ser destruido. Nunca antes se había sentido tan poderoso.

El hombre colocó cuidadosamente el testículo de Manfred entre sus molares, vaciló, luego mordió con fuerza. Oyó un silencioso sonido de "pop" en su boca y sintió como estallo como un globo de agua en varios trozos. Manfred soltó un grito gutural. Su cuerpo se estremeció en agonía, y todos sus músculos se flexionaron contra sus restricciones casi arrancaron las gruesas ramas del viejo abedul al que estaba atado. El hombre seguía arrodillado con los restos de la mitad de la hombría de Manfred en su boca. Los masticó en una masa consistente y líquida, saboreando el control que tenía sobre Manfred. En su mente, se imaginó a Manfred con solo su testículo izquierdo, con la mitad de su dotación desaparecida, lo ridículo que Manfred se verá en speedo con un bulto desequilibrado, lo grotesco que Manfred se vería desnudo al tener relaciones sexuales con solo un enorme testículo colgando en su escroto Con demasiado espacio libre...

Finalmente, el hombre escupió el saco medio vacío de Manfred cuando terminó.

-¡Oh, chico guapo, te he arruinado para siempre! ¡He destruido tu precioso testículo, ahora eres sólo medio hombre! ", Se rió, y sus amigos se rieron con él.

-¡Apuesto a que no harás tanta crema de muchachos en el futuro con sólo un testículo! -se burló el hombre, mientras él y sus amigos se alejaban y dejaban al Manfred inconsciente colgando del árbol.

Pero de pronto regreso y de una fuerte patada destruyo de lo que quedaba de la virilidad de Manfred quien dio un último grito liberándose por fin del árbol para caer en el suelo inconsciente su pene lanzo un último gran chorro de su cremosa leche sobre su marcado abdomen. Luego aquellos hombres desaparecieron para siempre.  




Historia Original Aquí.






Autor: Ballmeat       Traductor: DarkSoul

MI NOVIA

Tenía 16 años cuando recibí una carta por correo de ella. Parecía que su madre había encontrado algo de dinero, unos 2.000 millones de dólares. Ella realmente no explicó cómo sucedió eso, pero lo que ella me dijo fue que quería que fuera a su casa algún tiempo para una oferta "interesante". Con mucho gusto acepté esa oferta, estaba tan feliz de poder verla... Ella vivía varias horas de distancia, pero no me importo, ¡iba a ver a mi mejor amiga de nuevo!......


MI NOVIA
Tenía 16 años cuando recibí una carta por correo de ella. Parecía que su madre había encontrado algo de dinero, unos 2.000 millones de dólares. Ella realmente no explicó cómo sucedió eso, pero lo que ella me dijo fue que quería que fuera a su casa algún tiempo para una oferta "interesante". Con mucho gusto acepté esa oferta, estaba tan feliz de poder verla... Ella vivía varias horas de distancia, pero no me importo, ¡iba a ver a mi mejor amiga de nuevo!.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCLAVITUD]


Categoria: Adolescente      Autor: Fear





La conocía desde que tenía 5 años, y habíamos estado "saliendo" desde que tenía 9 años, éramos los mejores amigos y no podíamos separarnos, hasta que su mamá consiguió un nuevo trabajo en otro estado... (Provincia) estaba destruido, ella era la única persona que me importaba y ella tuvo que mudarse cuando yo tenía 13 años... Ella era cariñosa, amable, dulce, la extrañaba todos los días... Hasta que algo pasó...

Tenía 16 años cuando recibí una carta por correo de ella. Parecía que su madre había encontrado algo de dinero, unos 2.000 millones de dólares. Ella realmente no explicó cómo sucedió eso, pero lo que ella me dijo fue que quería que fuera a su casa algún tiempo para una oferta "interesante". Con mucho gusto acepté esa oferta, estaba tan feliz de poder verla... Ella vivía varias horas de distancia, pero no me importo, ¡iba a ver a mi mejor amiga de nuevo!

Llegué allí un lunes, recuerdo que era brillante afuera y yo estaba tan feliz... La casa era bastante grande, y ella dijo que vivía sola, así que no podía esperar a ver qué había en su interior. Entré en la puerta para ser recibido por un tipo de mujer de negocios, con un típico traje sastre... Ella me presentó algunos papeles y me dijo que para poder ver a Kat (mi amiga) tenía que firmar, tan extraño como eso parecía Los firmé... Y entré en la habitación de al lado.

En esa sala había otros cuatro tipos, que parecían un poco mayores que yo, excepto el quinto, él se miraba acerca de mi edad en realidad. La misma mujer de negocios me dirigió en el tercer lugar en la línea hacia adelante, y nos dijo que Kat estaría con nosotros en breve... ¡Estaba tan emocionado, apenas podía contener las lágrimas de alegría! Entonces, la puerta comenzó a abrirse y ella salió, también llevaba un traje sastre, con una nueva adición: Gafas. Pensé que se veía sexy, cuando justo en ese momento ella sonrió y me miró directamente...

Ella dijo: "Bueno, veo algunas viejas caras y algunas nuevas... Estoy mintiendo, solo conozco a dos de ustedes...", y el quinto tipo soltó una risita, a la que Kat Dijo "Independientemente, todos ustedes han firmado estos papeles por alguna razón, así que estoy dispuesto a explicarles ahora. Quítese toda su ropa". Pensé que eso era muy raro y estaba un poco asustado, ella es un poco más joven que yo, y ella todavía no había cumplido 16 años. Pero me quité toda mi ropa como todos los otros chicos de la línea...

La siguiente fue una sorpresa, la mujer de negocios regresó a la habitación mientras Kat nos indicaba que pusiéramos las manos detrás de nuestras espaldas... Primero, una mordaza de bola fue insertada en cada una de nuestras bocas, en este punto estaba un poco preocupado, que era lo que ¿Decían esos papeles? "Ahora serán esposadas sus mano y la Sra. Katie les instruirá qué hacer a continuación" dijo la mujer de negocios mientras las esposas se cerraban alrededor de mis manos. La mujer de negocios se marchó y Kat comenzó a hablar... "Si Ustedes no leyeron los papeles... " Y ella me miró directamente, Lo que sé que algunos de ustedes no hicieron... Lo que va a suceder es que ahora son mis esclavos por exactamente un año. Un traje de sirvienta francés deberán usar, así como un cinturón de castidad, todos los días se le asignarán tareas diversas, y no solo eso, sino que tendrán sus preciosos testículos torturados, tal vez su pene también, si me apetece. Todo esto me tenía preocupado, esa no era la Kat que recordaba... Ella me instruye a dar un paso adelante y dijo: "Tu asignación será para complacerme, cada mañana me chuparás mi vagina hasta que me venga. Si es bueno, recibirás una hora de placer sin orgasmo, si es malo te atormentaran y te darán patadas en las huevos sin piedad, ahora pasa por esa puerta".

En la habitación de al lado, la mujer me ordenó que me acostara, momento en el que me ataron con las piernas separadas y me quitaron las esposas para esparcir los brazos. Luego me afeitaron mi escroto,  pene y esa zona, así como mis brazos, las axilas, para ella comenzar poner cera en mis piernas... Fue tan dolorosa aquella depilación que grito a través de la mordaza, pero todo lo que salió fue "mmmmmmMMMMm" repetidamente.

Después de que la horrible depilación se realizo, ella me quito las restricciones y luego me dijo que me acostara boca abajo, lo que hago sin protestar... siento cera caliente vertida en mis nalgas y culo, lo que me hace gritar de dolor de nuevo por lo caliente que estaba, pero una vez más es amortiguado. La miro y ella tiene una sonrisa maligna mientras tira de la tira con fuerza y ​​saca el vello de mis nalgas y ano. Grito, pero ella sonríe más, y se ríe algo. Ella me levanta, reemplaza las esposas y me dice que vaya a la siguiente habitación. Caminé por la puerta, sólo para encontrarme con otra mujer de negocios, ella me instruyó a ponerme el traje de limpieza de una sirvienta francesa que estaba en un armario.

Así que, ahí mismo desnudo, me puse el traje completo con panty manguera, estaba tan avergonzado... Esa mujer también tenía una sonrisa malvada, lo que me puso nervioso... Voy a la habitación de al lado, donde una mujer Dice: "Tenemos que mantenerte identificado, por lo que cada coloración de las uñas tiene su propio número, cada uno de ustedes esclavos tiene que usar un color de uñas diferente. Tu eres negro, que es # 3. # 1 es rojo, # 2 es azul, # 4 es verde, y # 5 es plata... espero que les guste" y con eso me instruye a quitarme los pantimedias y poner mis pies sobre la mesa (que era más bien un taburete), empieza a colorear mi dedos y veo mi hombría morir ante mis ojos, ¡estoy siendo feminizado!

A continuación las uñas de las manos, ella hace lo mismo, y dice con una sonrisa, "Ellos nunca leen los periódicos... Me encanta este trabajo, tengo que convertir a los chicos en chicas… No es que ya no lo sepas". Cuando mis uñas se secan empieza a hablar de su hermano: "Mi hermano está a punto de pasar por aquí, dijo que quería ver mi trabajo, así que le estoy mostrando el camino fácil, convirtiéndolo en esclavo también... Probablemente Lo has visto, él era el quinto en línea contigo, él no tiene idea en lo más mínimo para lo que él está reservado".

Luego me dice que vaya a la siguiente habitación y que me coloque en la línea como el número tres. Una vez que estoy de pie en la línea como el número tres, alguien llega con un intercomunicador y dice: "De rodillas con las puntas de los dedos de los pies al comienzo de la línea mientras esperamos a que los demás lo hagan, algunos luchan". Lentamente empiezan a entrar, # 2, 1, 5, y finalmente 4. Número 5 tiene una mirada en su cara que denota que no hay esperanza... En este momento no estoy seguro de que la haya. La puerta delante de nosotros comienza a abrirse, y Kat entra. Ella camina hacia nosotros con una sonrisa… y dice.

-"Está bien, ahora que todos ustedes están preparados para ser mis esclavos, (ella camina más cerca de mí) Vayan a la cama, tienes un largo día por venir" y con eso me patadas en los huevos.

Al día siguiente, me despertaron a las 6:30 am y una voz llego por el intercomunicador que dijo: "Ven a mi habitación, número tres". Así que salgo por la puerta y comienzo a ir hacia la habitación que estaba marcada como "Dom"... La puerta se abre y ella dice que me arrodille cuando ella me quita la mordaza... Ella entonces saca su bata, exponiendo su cuerpo desnudo, sus tetas son grandes para nuestra edad, y erguidas.. Yo Se me va con eso y ella ve el bulto en mi traje de sirvienta, momento en el que ella grita, "MAL ESCLAVO" y patea mis huevos con tanta fuerza como puede. Grito de dolor, pero cae en oídos sordos. Ella luego coloca su vagina directamente sobre mi boca y dice: "Muy bien, ya sabes las reglas... Chupa duro, chupa bien, hazme venirme y te dan placer... Si no te darán golpes en los huevos". Intento lo mejor que puedo, pero ella nunca se viene, y ella me mira con un movimiento del dedo y dice, "Tsk, tsk, tsk... Tendremos que trabajar en esto, ¿no?”

Como una nota para el lector, rellenar las próximas horas, días, semanas, meses, en cualquier lugar hasta un año, con tu propia fantasía, estamos a punto de llegar al final del año.

Hoy hace un año, dijo ayer que iba a haber una graduación hoy, y me pregunto lo que eso significaba.. Mis huevos todavía heridos por el brutal castigo que les dio esa semana entera... Todos entramos en la habitación Y nos ponemos de rodillas, como todos los días. Entonces ella entra y dice: "Ok, Hoy es especial porque tenemos opciones para el 1, 2, 4 y 5, estas opciones definirán el Resto de tu vida". Ella dice: "Hoy, puedes escoger irse por su propia voluntad, y serás soltados con todo lo que llegaron, o puedes convertirse en mis esclavo por el resto de sus vida como los otros graduados de anteriores años... Todos se fueron, con sus huevos intactos, así que”.

-“ ¿qué vas a elegir?" Dijo Kat.

Ella toma la mordaza de bola de 1, 2 y 4... Me pregunte porque yo y 5 todavía estábamos amordazados... Especialmente él, lo mencionó anteriormente. Ella pregunto, número 1 que quieres hacer, A lo que dijo: "Tengo 21 años ahora, siento que debo ir a la universidad, el año pasado ha sido genial, y te echaré de menos, Sra. Katie, pero debo irme". Y camino afuera de la puerta. 2 y 3 son historias similares... y ambos se fueron.

Luego me mira y me dice: "Bebé... Hemos sido amigos desde que estábamos en la escuela primaria, yo era tu novia y éramos una pareja amorosa... Durante el año pasado me he enamorado de ti otra vez. Te amo… "¡Lo que deja aturdido! ¡Pero!" Ella dice: "Te he dado un amor duro, y no puedo dejar que me dejes, lo siento, voy a mantenerte aquí como mi esclavo para el resto de nuestras vidas, te amo...  Es por eso que no puedo dejarte ir... Ahora déjame explicar lo que te pasara...

Mis esclavos necesitan ser dóciles y someterse a mí, así que mandé al cirujano venir aquí y ahora vas a ser mi eunuco esclavo sexual Es por amor que hago esto... Por favor, acéptalo como un regalo". Pensando que no puedo controlar nada sobre la situación asiento, y ella sonríe, casi llorando. Ella entonces llama a la hermana del número 5 con un ruidoso "¡Kylie!" Luego mira al número cinco y dice: "Steve, no te dan una opción en el asunto. Yo iba a dejarte ir, pero tu hermana cambió eso en el último momento" y luego Kylie entra, "Yo Te amo, eres mi hermano, tus huevos te meterán en problemas en la vida, y no quiero que eso suceda, he decidido hacerte esclavo de mí y de la señorita Katie. Espero que entiendas.

Y al darse cuenta de lo mismo, asiente con la cabeza con una mirada triste. Kylie luego lleva a Steve a una habitación marcada como "Sala de Espera 02" y Kat me dice "Vamos, necesitamos que te conviertas en un eunuco para que puedas servirme mejor"... Ella me lleva al "Cuarto de Espera 01" y ella libera mis manos, deja la mordaza, y me dice que me quite mi traje de sirvienta. Una vez que lo hago me instruye a sentarme en una silla, que parece una silla de dentista, solo que con más cosas.

La habitación es oscura, en contraposición a las brillantes habitaciones convencionales de los médicos y dentistas. Ella me quita mi cinturón de castidad y ella comienza a quitarse la ropa. Ella está completamente desnuda, y en este punto estoy completamente erecto. Ella se sentó en el borde de la silla con ya estoy atado, y comenzó a usar su dedo índice para acariciar mis huevos, el escroto está apretado y mis huevos están bajos... Ella dice: "Lo siento es inútil, el amor es inútil. Tus huevos son bonitos y grandes, también son más fáciles golpear como de quitar para la enfermera Brandy...

-“Como un regalo, ella va a estar desnuda también para mantenerte duro mientras te quitamos tu virilidad".

Y luego la enfermera Brandy entra, ella es una mujer hermosa, pero ella es la misma "mujer de negocios" que me saludó al principio. Ella dice: "¿Estamos listos para hacerlo un eunuco?" Y Kat responde: "Sí... ¿Pero podrías quitarte la ropa para él?" A lo que Brandy responde: "Seguro, es la última vez que va a estar erecto, así que debería ver a unas cuantas mujeres desnudas para darle la última erección que tendrá".

Entonces comienza...

Brandy hace una incisión en cada lado de mi escroto, y hace brotar los dos testículos... Me duele como el infierno, pero al menos me ha entumecido un poco, así que no siento tanto dolor. Veo mis testículos saliendo de mi escroto y luego veo el cuchillo acercándose a cámara lenta y chasquido. El cordón se corta por la mitad con mi testículo derecho siendo liberado de la cuerda. Brandy dice "Oh... estoy excitándome mucho... "a lo que Kat responde". Yo también, viendo a mi novio convertido en un eunuco me excita... "y veo sus dos vaginas húmedas... Antes de que Brandy llegara al testículo número dos, Kat dice Brandy que le entregue el cuchillo a Kat corta a través de la cuerda... Cuando veo cortar mi testículo derecho me vengo, y disparo mi semen con mucha fuerza como si mi pene supiera que era la última vez.

Después de que me cosieron, Kat me acompaño a su cama, donde ella precedió a verter agua caliente sobre mis testículos extirpados, ella los puso en su boca... para luego ponerlos en el suelo, y con eso "sello el pacto..." Con un pisotón ambas huevos quedaron estallados en el suelo.

Ella dice: "Tú y Steve ahora van a vivir sus vidas como eunucos para mí. Ya no conseguiré más toda la diversión de torturar sus huevos, pero todavía puedo torturar su pene… Y mejor, lo tendré ¡sin ganas de venirse también!"

_________________________

Como una nota, lo dejé un poco vago para que el usuario decida lo que pasa. Disfruten...



Historia Original Aquí.




Autor: Fear       Traductor: DarkSoul

MARCADO Y CORTADO

Con 27 años era un motociclista del camino desde los 18 años era 1964 y estaba con mi moto viajando sin rumbo por aquella solitaria carretera me creí lo suficiente rudo para afrontar a cualquier o cualquier peligro que se me presentara sin imaginar que había cosas que pueden estar más allá de todo control que se puede tener, mi casco tipo oficial alemán de la segunda guerra mundial de pronto salió volando cuando mi cabeza golpeo el suelo al no estar asegurado cuando mi moto fue embestida de pronto ......


MARCADO Y CORTADO
Con 27 años era un motociclista del camino desde los 18 años era 1964 y estaba con mi moto viajando sin rumbo por aquella solitaria carretera me creí lo suficiente rudo para afrontar a cualquier o cualquier peligro que se me presentara sin imaginar que había cosas que pueden estar más allá de todo control que se puede tener, mi casco tipo oficial alemán de la segunda guerra mundial de pronto salió volando cuando mi cabeza golpeo el suelo al no estar asegurado cuando mi moto fue embestida de pronto.


[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [TORTURA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Con 27 años era un motociclista del camino desde los 18 años era 1964 y estaba con mi moto viajando sin rumbo por aquella solitaria carretera me creí lo suficiente rudo para afrontar a cualquier o cualquier peligro que se me presentara sin imaginar que había cosas que pueden estar más allá de todo control que se puede tener, mi casco tipo oficial alemán de la segunda guerra mundial de pronto salió volando cuando mi cabeza golpeo el suelo al no estar asegurado cuando mi moto fue embestida de pronto por un auto sin que pidiera ver de dónde vino.

Cuando me repuse del impacto y sorpresa inicial aun con dolor por el fuerte golpe que recibí al caer de la moto en movimiento, me dispuse a afrontar a quien se había atrevido a dañar a mi bella moto cuando me puse de pie y me di media vuelta para buscar a mi atacante un dardo tranquilizante impacto en mi cuello en cosa de un segundo todo se me puso negro para ya no saber más, apenas recuerdo sentir caer de nuevo al suelo pero no más de eso.

Cuando desperté estaba amarrado a lo que parecía una columna de concreto, estaba amordazado y amarrado con una cuerda que daba la vuelta a la columna como a mi cuerpo que mantenía mi cuerpo presionado contra la columna apenas podía mover mis manos, mis piernas y cabeza, pese a ser fuerte no pude hacer nada para liberarme de aquella columna, luego de casi una hora un hombre de unos 37 años alto, musculoso con un aro de metal en el centro de su pecho con cuatro tiras gruesas de cuero negro que se extendían hasta su espalda apareció, llevaba un pantalón algo extraño.

Aquel hombre de cabello bien recortado, alto de piel bronceada, llevaba un pantalón de cuero negro, donde sus genitales quedaban a la vista, su pene estaba en erección era enorme de unos 27 cm acompañados de dos huevos grandes no muy bajos, su pene estaba en erección con su prepucio corrido hacia atrás, trate de hablar de decirle que me soltara pero aquel hombre solo se me quedo mirando por un largo rato antes de comenzó a masajear mis nalgas con sus manos, mientras dijo.

-“¡Vaya, vaya que tenemos aquí, carne fresca!” Dijo Aquel hombre.

Mientras continuaba masajeando mis nalgas primero por encima del pantalón pero no tardo mucho en meter sus manos dentro incluso dentro de mi ropa interior para masajear y apretar mis nalgas incluso uno de sus dedos se introdujo entre ellas para llegar a mi ano, el cual presiono para sacar su dedo y llevárselo a su nariz, darle una aspirada y exclamar.

-“¡Que rico olor a macho tienes en verdad eres un manjar!” Dijo el hombre.

Para ese momento no dejaba de moverme aquello no me gustaba ese marica de seguro no tenía la más mínimas buenas intenciones conmigo pero pese a todo el nuevo esfuerzo que hice poco pude hacer para evitar seguir siendo manoseado por sus fuertes como grandes manos.

Aquel hombre me estuvo manoseando por un buen rato mientras me retorcía tratando de que me soltara pero al parecer mis forcejeos solo hicieron que se excitara aun más de lo que ya estaba, me comenzó a frotar su enorme miembro viril entre mis nalgas sobre el pantalón, pero no duro mucho mientras lo hacia sus manos rodearon mi cadera, para desabrocharme el pantalón, el muy infeliz me bajo mi pantalón hasta las rodillas donde me lo dejo para continuar restregando su miembro entre mis nalgas pero ya sobre mi trusa (slip).

No paso mucho rato para que ese hombre me bajara mi trusa apenas hasta por debajo de mis nalgas quedaron al descubierto con mis manos intente que no fuera así pero nada pudo evitar que mis nalgas quedaran al descubierto, luego me empujo contra la columna mientras me beso el lóbulo de la oreja derecha, luego el cuello haciéndome gruñir no de placer sino de odio, luego empieza despacio a besarme las nalgas va aumentando el ritmo a la vez que juega con mis huevos que cuelgan entre mis piernas desde detrás, al final llega a un ritmo en el que no puedo parar de gemir pese a mi pene hasta que de pronto comienza succionar mis huevos.

“Le suplico que pare que su lengua no toque la punta de mi glande”. Pero solo yo entiendo mi suplica, la mordaza en mi boca que toda comunicación con aquel hombre sea imposible de pronto me hace dar un gemido de exasperación, cuando se mete entera en la boca mi pene jalándolo desde atrás para chuparla rápido, creí que iba a correr por aquel deleite pues no había tenido sexo en varias semanas pero no dejo que sucediera, se saco mi pene de su boca para ponerse de pie sube a la altura de mi cuello y me besa compartiendo su aliento y saliva con mi cuello y lóbulo de mi oreja de nuevo.

Mis nalgas como mi ano quedan a la altura de su pene, que para ese momento se está restregando de nuevo entre mis nalgas que el abre para arropar a su miembro en erección, después de frotarlo un poco, la punta de su glande del cual siento emana liquido pre seminal empieza a tratar de penetrarme, y como no estaba acostumbrado punta entro desgarrándome por completo, lo demás entro de manera más fácil, cuando estaba toda dentro me da un beso en el cuello y me pregunta de manera sarcástica.

-“¿Te ha hecho daño?” Pregunto aquel hombre.

No respondo pues no pudo aunque quisiera, la mordaza, la falta de aliento como el dolor hacer imposible que pueda hacer cualquier ruido, por lo que él empieza a bombear, primero despacio metiéndola toda dentro y sacándola poco a poco cada vez más rápido, arrancándome cada vez gemidos de dolor, a la vez que me tiembla todo el cuerpo y él me toma de los cabellos para tirar de mi cabeza hacia atrás.         

Aquel continuo penetrándome por media hora cuando sentía que estaba por correrse empieza a hacerlo muy rápido a la vez que me besa el cuello y me dar nalgadas, llevándome a  un infierno que nunca pensé sentir, era placer y dolor nada parecido a lo sentido antes en mi vida, cuando ya no puedo más se corrió hecho que hizo que mi ano se contraiga lo que le provoco un orgasmo aun más fuerte a aquel hombre que suelte cuatro chorros de esperma dentro de mí, cuando suelta mis caderas extrae su enorme falo que sentí como ni nunca fuera a dejar de salir de lo largo que era, de inmediato se coloca de rodillas me abre las nalgas y empieza a lamer mi ano, por lo que gimo, continúa así hasta que hace que me corra mientras me masturba y suelto todo el semen acumulado en mis huevos sobre la columna una parte y mi trusa otra fue un orgasmo intenso como prolongado como ningún otro sentido en mi vida hasta ese momento.        

Tras eso con mi pene aun chorreando semen el hombre me introduce un par de dedos en mi culo hasta que toca algo que me hace temblar fue como si tocara un botón que me diera placer al instante, pese a haberme corrido apenas unos instantes previos mi pene al cabo de unos minutos de masajeo de aquello dedos comienza a palpitar, fuerte, se pone duro aun más duro que antes y de nuevo arroja un trió de enorme chorro de mi espeso semen que me provoca un orgasmo descomunal todo mi cuerpo se tembló y me deja las piernas temblando de no estar amarrado a la columna creo que hubiese caído al suelo pues mis piernas no me hubiesen podido sostener.

El hombre entonces retiro su rostro de entre mis nalgas, para poner de pie de nueva cuenta aquello fue un alivio pensé que todo había terminado, pero aquello no duro el hombre aun con una tremenda erección fue hasta un deposito de carbones encendidos que estaban justo detrás de mí, se coloco un par de guantes resistentes al calor, para luego tomar un hierro que uno de sus extremos tenía una “M”, que brillaba intensamente de un color naranja e incluso un pequeña llama ilumino mis nalgas, que pronto sintieron el calor de aquel hierro encendido.

Cuando creo que estaba por ser marcado como un vil res, sintiendo el calor de aquella letra que me quemaba mi nalga izquierda pese a estar a varios centímetros de ella, el hombre dijo sosteniendo el hierro ardiente con sus manos, con una enorme sonrisa malévola en su rostro.

-“¡Estoy seguro que serás un grandioso esclavo eunuco putito!” Dijo el hombre.

Iba a gruñirle algo pero en eso la letra ardiente toco mi nalga, presionándose contra la piel, todo mi cuerpo se tenso y sacudió de dolor, pese a que solo estuvo sobre mi nalga unos cuantos segundo antes de que retirara la ardiente letra, sentí un fuerte ardor como si aun estuviera ahí sobre mi nalga por varios minutos quizás media hora antes de que el escozor comenzara a bajar.

De nuevo tontamente pensé que todo había terminando, el hombre se fue a marcar a otros hombres que estaban a mi alrededor, algunos completamente desnudos pude escuchar gritos, gemidos y gruñidos porque no solo se limitaba a marcarlos, sino a azotarlos con un látigo o a violarlos como en mi caso, para cuando regreso a donde estaba ya habían pasado cerca de una hora desde que me marco.

Mi nalga aun me ardía paro ya no con la intensidad de antes, el hombre tomo algo de sal y la restregó por mi nalga marcada lo que hizo que casi partiera mi mordaza en dos de lo fuerte que la mordí, al sentir un dolor bestial proveniente mi nalga, luego el hombre introdujo su mano entre mis piernas para tomar mi escoro, lo jalo hacia atrás como antes, pero esta vez no delicadamente sino brusca y dolorosamente, una vez que mis huevos estaban bien visibles debajo de mis nalgas, sentí un pinchazo fuerte entre mis dos testículos que casi hizo que mis ojos quedaran en blanco.

Ese fue el principio del fin de mi virilidad, el hombre usando un pequeño cuchillo muy afilado cuya hoja de acero ardía de lo caliente que estaba abrió una gran herida en mi escroto, mientras cortaba la bolsa de piel también cauterizaba, por lo que hubo poco sangrado pero eso no redujo el enorme dolor que eso me hizo sentir, en cuestión de minutos mis dos testículos estaban fuera de mi escroto colgando sostenidos solo por los conductos que los unían a mi cuerpo aun, para ese momento estaba convulsionando sin control alguno.

El hombre tomo uno de mis testículos estirando el conducto que lo unía a mi cuerpo al máximo lo que me provoco aun más dolor, sentí como cauterizo los conductos primero con la parte plana del cuchillo un pequeño aroma a semen y carne quemada llego a mis fosas nasales, para luego sentir como lo corto por debajo de donde cauterizo, mi cuerpo de nuevo se sacudió con mucha violencia antes de cortar el ultimo de mis testículos el hombre hablo de manera muy malévola.

-“Desde ahora ya no eres un hombre sino un eunuco disfruta de tu nueva vida”. Dijo el hombre.

Para luego cortar el último de mis testículos mi pene en erección total en ese momento lanzo la que sería mi última carga viril de mi vida, luego todo mi cuerpo se sacudió por algunos minutos y en medio todo eso me desmaye por el terrible dolor que estaba experimentando.

Me desperté no se cuanto tiempo después dentro de una enorme jaula, apenas vestido con mi trusa, ya no sentía dolor alguno, mi mano se fue a mi entrepierna para notar que debajo de mi pene el cual había sido circuncidado ya no se encontraba nada, incluso mi bolso vacio de piel sido removido por completo.

Semanas después fue vendido en una subasta de lo más humillante en la que desnudo me vendieron al mejor postor mi primer dueño me uso como su juguete sexual penetrándome las veces que quiso y haciendo que le diera mamadas cuando quería cuando mi pene perdió toda capacidad de erección varios meses después fue vendido a un harem en donde aun estoy, todos los días disfruto de bellos cuerpo femeninos desnudos sin poder siquiera poder tener una erección con mi pene atrofiado y reducido, lo que me hace maldecir mi vida todas las noches y recordar con odio a aquel hombre que me Marco y Corto, seguramente solo por placer y dinero. 



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MÁQUINA DISCIPLINARIA

Marco de 17 años estaba en severos problemas aunque no sabía que tan severos eran, pero sí que lo estaba, aquella mañana al llegar al instituto (prepa) donde cursaba el último semestre antes de llegar a la universidad el prefecto de la entrada le informo que fuese a la dirección que el Sr. Valdez deseaba hablar con él, el solo hecho de que fuese llamado por aquel hombre no era para nada bueno, sobre todo dado que el Sr. Valdez era el encargado en la escuela del ministerio de Disciplina y Moralidad a cargo del estado......


MÁQUINA DISCIPLINARIA
Marco de 17 años estaba en severos problemas aunque no sabía que tan severos eran, pero sí que lo estaba, aquella mañana al llegar al instituto (prepa) donde cursaba el último semestre antes de llegar a la universidad el prefecto de la entrada le informo que fuese a la dirección que el Sr. Valdez deseaba hablar con él, el solo hecho de que fuese llamado por aquel hombre no era para nada bueno, sobre todo dado que el Sr. Valdez era el encargado en la escuela del ministerio de Disciplina y Moralidad a cargo del estado.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCOLAR]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Marco de 17 años estaba en severos problemas aunque no sabía que tan severos eran, pero sí que lo estaba, aquella mañana al llegar al instituto (prepa) donde cursaba el último semestre antes de llegar a la universidad el prefecto de la entrada le informo que fuese a la dirección que el Sr. Valdez deseaba hablar con él,  el solo hecho de que fuese llamado por aquel hombre no era para nada bueno, sobre todo dado que el Sr. Valdez era el encargado en la escuela del ministerio de Disciplina y Moralidad a cargo del estado.

A mediados del siglo XXI un corriente moralista se extendió por el mundo cada país la adapto a sus costumbres y tradiciones, en el caso del país de Marco todo acto de masturbación, sexo no autorizado y forzado se castigaba muy severamente ya que se consideraron de naturaleza atroz.

Marco se presento en el despacho del Sr. Valdez y tuvo que esperar algunos minutos antes de que pudiera entrar, el chico que salió estaba llorando y aquello no fue para nada una buena señal para Marco, quien entro y saludo a Sr. Valdez que de inmediato abrió el archivo en su consola multi formato y moviendo la cabeza negativamente dijo.

-“Marcos parece que estas en serios en problemas por favor ve la pantalla”. Dijo el Sr, Valdes.

Marcos giro la cabeza para ver lo que una pantalla lateral a donde estaba sentado comenzó mostrar, era él sin pantalón y con su trusa (slip) en los tobillos masturbándose frenéticamente de pie en el baño de la escuela dos semanas atrás, aquella tarde recordó que Doris la chica con la que salía le dejo meterle mato y masturbarla pero no dejo que la penetrara, lo que lo dejo muy caliente y no pudo aguantarse las ganas de venirse antes de llegar a casa.

El video acabo con su pene arrojando varios chorros de su espeso semen en el inodoro con el mordiéndose su labio inferior para no gemir y pudiera ser escuchado por alguien en el baño, pero al parecer todos sus escuerzos por ser discreto fueron en vano al comprobar que todo estaba grabado en video para su desgracia, cuando la pantalla se apago el Sr. Valdez pregunto.

-“¿Marco tienes algo que decir a tu defensa de este hecho?” Pregunto el Sr. Valdez.
-“¡No, nada! Dijo apenado Marco.
-¡Solo que tenga piedad y comprenda que no lo hice por malicia!” Suplico Marco finalmente. 
-“Lo sé Marco yo también fue joven alguna vez”. Dijo el Sr. Valdez.
-“Por desgracia, es algo que no puedo pasar por alto”. Sentencio el Sr. Valdez.

Luego de ver el expediente del adolescente por algunos minutos y comprobar que era la única falta conocida que tenía el Sr. Valdez le dijo a Marco que permanecía con la cabeza baja en su asiento a punto del llanto esperado oírle decir la fecha para su castración o algo peor, cuando de repente el Sr. Valdez dijo.

-“Marco tienes dos opciones una es que te envié a la castración directamente o puedes optar por someterte a la máquina disciplinaria”. Dijo primero el Sr. Valdez.

-“Como es tu primera ofensa moral puedes elegir, pues bien Marco ¿Qué decides? debes darme una decisión ahora mismo”. Sentencio el Sr. Valdez.

Ninguna opción era buena y Marco lo sabia pero no deseaba ser un eunuco por lo menos con la máquina tendría una oportunidad de conservar su virilidad intacta como tantos antes que él lo habían logrados sin vacilar Marco dijo.

-“¡Escojo la Máquina!” Marco dijo con mucha seguridad.
-“Me imagine que dirías eso, pero bueno es tu opción”. Dijo como resignado el Sr. Valdez.

Luego decirle a Marco las implicaciones de su decisión y que una vez encendida la maquina no había vuelta atrás, el Sr. Valdez le hizo leer algunos folletos para luego hacerle poner su huelle sobre algunos documentos que previamente Marco leyó con atención cuando todo estaba dicho y hecho el Sr. Valdez se puso de pie para indicarle a Marco que lo siguiera.

Marco se puso de pie para seguirlo hasta una pequeña habitación en la misma ubicación de la oficina del Sr. Valdez apenas tuvieron que salir a la ante sala para entrar en otra habitación en la puerta decía “privado”.

Al entrar todo el cuerpo de Marco se estremeció al ver aquel mueble de cuatro patas no mus largo con un delgado acojinado en la parte superior color rojo, con un elevación en uno de sus extremos para la cabeza, apenas cerrarse la puerta el Sr. Valdez le dijo a Marco que no podía apartar la vista de aquel mueble.

-“Por favor Marco quítate los, zapatos, calcetines (medias), pantalón y ropa interior”. Dijo el Sr. Valdez.

Marco obedeció sin muchas ganas, primero se quito los zapatos, luego los calcetines, para luego lentamente proceder a abrirse su pantalón color azul oscuro, para quedar con su bóxer color azul, el cual dudo en quitarse pero al final dando un hondo suspiro lo hijo quedando desnudo de la cintura para abajo ante la mirada inexpresiva del Sr. Valdez.

Quien al ver que Marco cumplió con su orden se acerco a donde estaba de pie medio tapando sus genitales con sus manos, para desabrocharle los primeros dos botones del cuello para abajo de su camisa azul de manga larga, lo que sorprendió a Marco por lo que pregunto.

-“¿Debo quitarme la camisa también?”. Pregunto tímidamente Marco.
-“¡No es necesario con esos botones basta!” Respondió el Sr. Valdez

-“Ahora Marco por favor recuéstate en el buro para pueda conectar todo para que pueda encender la maquina”. Dijo el Sr. Valdez.

Marco hizo lo que el Sr. Valdez le indico, sintiéndose muy nervioso su pene poco a poco se fue poniendo rígido sin que pudiera evitarlo conforme sus brazos eran sujetados a los lados del mueble con fuertes correas de cuero, sus piernas quedaron sueltas, una vez todo listo el Sr. Valdez saco de un caja dos jeringas a las que lleno cada uno con soluciones diferentes, la primera era un paralizante que haría que el cuerpo de Marco no se pudiera moverse por voluntad propia.

La cual aplico apenas la jeringa estuvo lista, a los pocos segundos Marco ya no podía mover sus extremidades eran como si estuvieran muy entumecidas, luego el Sr. Valdez lleno la segunda jeringa, con ella inyecto cada uno de sus dos testículos, vaciando la mitad del contenido de la segunda jeringa en cada uno de ellos, lo que hizo que Marco diera dos gritos de dolor que pensó que toda la escuela debía estarse preguntando que fue aquello.

Pero el Sr. Valdez le dijo a Marco que podía gritar, gemir y gruñir todo lo que quisiera que las paredes como la puerta eran a prueba de ruidos por lo que no había problema, luego coloco un anillo de plástico en la base de su pene de unos 4 cm de grosor Marco sintió como si una mano se cerrara en la base de su pene muy duro para ese momento, posteriormente el Sr. Valdez conecto un brazo mecanico a dicho anillo, para rematar coloco un chupón succionador de látex sobre su glande que casi se lo trago por completo lo que le hizo gemir pues fue una sensación muy agradable.

El succionador estaba conectado a una bolsa donde su semen iba a ser recogido conforme fuese expulsado, para ese momento un deseo incontenible de venirse había invadido el cuerpo de Marco, antes de irse y encender la maquina el Sr. Valdez le dijo.

-“Buena suerte Marco, regresare al final del día”. Dijo el Sr. Valdez.

Para de inmediato presionar el interruptor y el brazo de la maquina comenzó a moverse, lo que hizo que el aro que rodeaba su pene comenzó a subir y bajar por su pene, al tiempo que lo movía con un  agradable ritmo, sumado a la succión del chupón en su glande aquello se sentía como si le estuvieran haciendo una mamada mientras lo masturbaba al mismo tiempo, lo que hizo que Marco comenzara a gemir sin control sintiendo mucho placer.

Marco no pudo resistir mucho pues aquella mañana no pudo masturbarse y la noche anterior tampoco, por lo que cuatro grandes chorros de su semen brotaron con fuerza que fueron succionados a la bolsa que colgaba a un costado de donde estaba acostado Marco dio un alarido de placer mientras se venía, sintiendo un gran orgasmo.

Aquello sería el primero y más placentera eyaculación de una serie que se producirían en las próximas cuatro horas Marco luego de haberse venido unas treinta veces estaba agotado por completo pero su pene aun seguía duro siendo masturbado y succionado aquello ya no era para nada placentero su pene estaba enrojecido por tanto frotamiento y le dolía el bajo vientre como sus huevos, sentía su corazón a punto de reventar y pensó que eso pasaría al final después de todos varios habían muertos de infartos en la máquina, pero no sucedió su pene siguió arrojando semen por una hora más.

Antes que Marco sintiera un dolor como nunca hasta ese momento fue como si algo de desgarrara en su bajo vientre, en ese momento mientras su cuerpo se sacudía en convulsiones por el dolor, noto como en la bolsa de esperma gotas rojas comenzaron a caer sobre el semen ya acumulado; en ese momento su preocupación estaba en el dolor que estaba experimentando, algo que al cabo de media hora se repitió pero fue aun más intenso que el primero de hecho se desmayo por algunos minutos por el terrible dolor que lo invadió.

Por espacio dos horas más la maquina siguió funcionando con su pene aun eyaculando pero cada vez con menos frecuencia pero con cada nueva eyaculación no era placer sino mucho dolor lo que estaba sintiendo era como si astillas de vidrio fuesen bombeados por su pene hasta brotar por el ojo de su glande para ser succionados lo que era en verdad una terrible tortura, cuando la maquina se detuvo fue un gran alivio para Marco que llorando se quedo ahí sin poder aun moverse.

Una media hora después de que la máquina se detuvo, el Sr. Valdez apareció, cuando se acerco a marco sus ojos se enfocaron en la entrepierna del adolescente llego hasta donde estaba y se inclino para alargar su mano para tomar el escroto de Marco, el cual palpo e incluso apretó pero ya no había nada ahí, el contenido había sido drenado y succionado hacia la bolsa de semen que marcaba la asombrosa cantidad de 720 mililitros.

El Sr. Valdez dejo el escroto de Marco se paro derecho, miro a Marco a los ojos y le dijo.

-“¡Lo siento Marco, pero parece que has sido transformado en un eunuco!”  Dijo el Sr. Valdez.

Marco se le quedo mirando sin poder decir nada, acaso quería asustarlo, aquello no podía ser cierto el Sr. Valdez fue tomo otra jeringa la lleno de un medicamento y se lo inyecto a Marco que poco a poco comenzó a recuperar su movilidad, apenas pudo ya con sus brazos sueltos se sentó, sus ojos se abrieron grandes al ver su escroto apenas horas atrás lleno con dos bellos testículos ahora estaba vació, por completo, con su mano derecha temblorosa, la movió para tomar su escroto y sentir que en su interior ya no había nada.

-“¡NOOOOOOOOOOOOOO!” Grito Marco en desesperación total.

Marco salió de ultimo aquel día de la escuela sin sus huevos como había llegado, convertido en un eunuco para el resto de sus días por aquella máquina infernal que no solo lo privo de sus huevos sino de la oportunidad de tener sexo con una mujer como un hombre, todo por aquella mal llamada “Máquina Disciplinaria”.  



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MAESTRO CASTIGADO

Aquella tarde al terminar su clase Mateo ya era esperado en la puerta del salón por Sor Mary la secretaria de la directora, una vez que todas las alumnas salieron ella, entro para informarle que la directora quería hablar con él, lo que era extraño pero sin mayor preocupación le dijo a Sor Mary que apenas terminara de recoger sus cosas se presentaría en la dirección, lo que hizo pocos minutos más tarde sin sospechar el motivo del porque el inusual llamado......


MAESTRO CASTIGADO
Aquella tarde al terminar su clase Mateo ya era esperado en la puerta del salón por Sor Mary la secretaria de la directora, una vez que todas las alumnas salieron ella, entro para informarle que la directora quería hablar con él, lo que era extraño pero sin mayor preocupación le dijo a Sor Mary que apenas terminara de recoger sus cosas se presentaría en la dirección, lo que hizo pocos minutos más tarde sin sospechar el motivo del porque el inusual llamado.


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Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





El maestro en matemáticas Mateo Mendez era un hombre de 39 años muy atractivo y varonil, tenía cinco años laborando en aquel internado exclusivo para señoritas que era administrado y supervisado por religiosas de un orden única católica, aquel lugar llegaba impartía hasta el tercer grado de prepa  (12º grado) dejando a las alumnas que se graduaban en un muy bien nivel para su ingreso a la universidad a los 18 años, pero las religiosas no solo velaban por su excelencia académica sino además por su alma y cuerpo, pues garantizaban que todas ellas llegaran vírgenes a la universidad.

Aquella tarde al terminar su clase Mateo ya era esperado en la puerta del salón por Sor Mary la secretaria de la directora, una vez que todas las alumnas salieron ella, entro para informarle que la directora quería hablar con él, lo que era extraño pero sin mayor preocupación le dijo a Sor Mary que apenas terminara de recoger sus cosas se presentaría en la dirección, lo que hizo pocos minutos más tarde sin sospechar el motivo del porque el inusual llamado por lo general la directora siempre citaba a juntas a todos los profesores nunca en privado. 

Sor Mary al verlo entrar en la ante sala de la dirección en donde estaba su escritorio de inmediato se puso de pie para indicarle a Mateo que podía pasar al despacho privado de la directora, mientras caminaba los pocos pasos que lo separaban de la puerta ya semi abierta Mateo se quedo mirando a Sor Mari ella no era una mujer fea sino bastante atractiva se no usara esos anticuados lentes seria aun más atractiva peso, sus senos eran de buen tamaño y de vientre plano y por lo que había podido ver pese al habito que usaba de un par de nalgas bien formadas.

-“Gracias Sor Mary”. Agradeció Mateo al pasar junto ella.

-“Ah Profesor Mendez, pase siéntese por favor ¿desea una café o jugo?” Dijo la Directora.
-“Un jugo estará bien”, Respondió Mateo mientras se sentaba.
-“Por favor Sor Mary sírvanos un jugo y un café para mí”. Dijo la directora.

Mientras Sor Mary se marcho, la directora estuvo hablando con Mateo de cosas triviales de cómo iban sus clases, sus alumnas y cuál de ellas le daba más problemas, cosas normales en una escuela, minutos más tarde Sor Mary sosteniendo una charola le sirvió su café a la directora y luego su jugo a Mateo, quien le dio un gran sorbo al vaso ante la mirada de la directora, quien hizo lo mismo pero con su tasa, cuando terminaron de beber la directora dirigió su atención a un carpeta, la que abrió y luego de leer su contenido por algunos segundos dijo.

-“Profesor Mendez, ¿me imagino que sabe que todo acto impúdico y sexual esta estrictamente prohibido en esta institución educativa?” Pregunto la Directora.

-“Así es Sra Directora lo sé muy bien”. Respondió de inmediato Mateo.

-“Bien, ¡Qué bueno que lo sepa! Pues han llegado serias acusaciones de que tiene sexo con algunas de sus alumnas para ponerles buenas notas”. Dijo la directora Mirándolo.

-“¿Es eso verdad Profesor Mendez?” Pregunto en un todo Severo la directora.

Mateo no supo que responder, se sentía algo mareado, además de que con mucho sueño, su vista se le nublo en ese momento, tomo su vaso con el resto de jugo para beberse el resto de dos largos tragos buscando que aquel repentino malestar pasase pero solo hizo empeorar sin saberlo en el jugo Sor Mary diluyo varias gotas de un poderoso tranquilizante, Mateo trato de ponerse de pie, pero cayó al suelo ya inconsciente ante la mirada severa de la directora.

A la mente inconsciente de Mateo vinieron los recuerdos de aquella tarde casi noche en que golpearon a la puerta de su habitación.

-TOC, TOC.

Mateo estaba por tomar una ducha por lo que estaba solo en trusa (slip) en la que se apreciaba muy bien su paquete en su entrepierna, tomo una tolla y se la enrollo a la cintura, para ir a abrir pensando que era alguno de sus compañeros profesores para pedirle un favor, pero apenas abrió la puerta la noto era Lulú una de sus alumnas de ultimo grado la cual no iba muy bien su materia.

-“Hola Lulú, ¿te puedo ayudar en algo?” Pregunto Mateo.
-“¡Puedo pasar profesor necesito hablar con urgencia con usted!” Dijo Lulú.
-“Claro pasa, perdón que te reciba así pero estaba por ducharme”. Dijo Mateo.
-“Permíteme cierro la llave del agua ahora regreso”. Añadió Mateo.

Para cuando regreso sus ojos se abrieron grandes al ver a la linda adolescente de 18 años apenas semanas atrás cumplidos, despojada de su uniforme escolar con un diminuto bikini negro de puntitos blancos, que apenas lograba cubrir sus pezones y vagina.

-“¿Le gusta profesor?” Pregunto Lulú refiriéndose al traje de baño.          
-“¡Me encanta!” Dijo Mateo sabiendo hacia donde iba el asunto.   

-“¿Pero se me ve mucho el vello púbico?” Pregunto Lulú.    

Los ojos de Mateo se clavaron en su entrepierna donde el pequeño triangulito de tela a duras penas lograba cubrir los labios vaginales de Lulú, algo de su vello púbico rubio sobresalía de la parte de arriba y costados de la tela, para luego decirle a la joven.

-“Eso es fácil de solucionar puedes depilarte”. Dijo Mateo. 
-“Es que me gusta tener vello, ya no soy una niña”. Dijo Lulú girándose hacía él, para mirarlo fijamente con sus penetrantes ojos verdes. 

-“Puedo ver que ya no eres una niña, todo lo contrario, eres toda una mujer y muy atractiva”. Dijo Mateo.

Lulú fue hasta la cama se tendió boca abajo, se soltó la parte superior del bikini, miró hacia Mateo y le lanzó una pregunta directa e inesperada.
           
-¿Le gusto maestro? Pregunto Lulú muy provocadoramente.
           
Mateo se dio cuenta que matizar su respuesta sería absurdo, por lo que le respondió al tiempo que se acerco a la cama

-“Me encantas Lulú”. Le respondió Mateo       

Mateo al terminar de hablar se sentó en la cama Lulú se incorporo y lo besó suavemente en los labios cuando se separaron Mateo la noto aun más atractiva, sensual, tremendamente natural, nada sofisticada y muy alegre. Lulú Sin mayor pudor se quitó lo que le quedaba del bikini y se tumbó otra vez boca abajo sobre la cama.         

-“¡No me gustan los chicos de mi edad porque ahora estarían toqueteándome por todos lados!”         Dijo Lulú casi como un comentario casual.

-“Todavía soy virgen pero eso no quita que no me guste el sexo y que me gustaría hacer el amor con alguien que en verdad sepa hacerlo”. Dijo Lulú con voz suave pero decidida.    

Lulú se dio la media vuelta para quedarse acostada sobre su espalda fue entonces que Mateo pudo ver su joven cuerpo en todo su esplendor. Delgada, alta, proporcionada, con unas tetas imposibles de tener en mujeres de otra edad, grandecitas, bien puestas, dos semiesferas con puntiagudos pezones colocadas en su pecho, vientre largo que daba pasó a un pubis medio poblado de fino y delicado vello rubio. Los muslos firmes, en fin, una delicia, el deseo hecho mujer en una palabra.  

Acabaron besándose, rodando sobre la arena, completamente solos, la excitación de ambos iba creciendo, tanto que ella le dijo “hágame él amor maestro”.        

Mateo no respondió, solo la besó con más fuerza aún. Fue un frenesí de besos, abrazos, chupeteos y deseo descontrolado. Mateo no tardo en comenzar a comerse sus firmes tetas, le sorbió los pezones firmes, duros, apuntando al techo que indicaban el goce más sublime que ella estaba sintiendo. Su largo vientre olía a flores, a hembra en celo. Su culo, era la gloria con nalgas, firmes fragantes, apetitosas, Mateo la hizo girar una y otra vez para besárselo y mordisqueárselo.        

Lulú por su parte se dejaba hacer mientras gemía muy bajo, Mateo le coloco una almohada debajo de sus nalgas y le separo las piernas para sumergir su rostro entre sus muslos buscando el néctar de aquella joven vagina que se comió con deseo. Lulú gemía y se retorcía pero mantenía firmemente separadas las piernas para mejor acceso a aquella parte de su jovencísimo y expuesto cuerpo.

Mateo noto los espasmos de un primer orgasmo, como su boca se lleno de un sabroso flujo que era dulce, como su boca, noté también como se tenso de su cuerpo y como tiraba de su cabeza, como buscaba su boca con la suya, se besaron de nuevo con deseo, con pasión, con intensidad, para luego, Mateo de nuevo hacerla acostar sobre la cama se iba a poner un condón pero Lulú dijo que no hacía falta, por lo que Mateo dejo el condón a un lado y separo sus muslos de nuevo, ella se apoyó en los talones para elevar la cadera, joven, firme, deliciosa, atractiva y facilitarle la penetración a Mateo.

Mateo restregó su ya duro pene en la entrada de su santuario, aquella joven y fresca vagina por unos segundos, antes de empujar despacito esperando no hacerle daño, le había dicho que era virgen. Y precisamente esa virginidad le excitaba mucho más. Pero no quería lastimarla, no quería que su primera vez le dejara un recuerdo doloroso y mucho menos que gritara. También para él era la primera vez, que desvirgaba a una mujer, su primera virgen.      

Apenas su pene entrar Mateo noto la resistencia de su himen, como las paredes de su vagina, tan firmes como sus jóvenes carnes, se resistían a su penetración. Fui despacio, tan delicadamente como pudo, con todo el cuidado del mundo. Pronto empezó a jadear, primero suavemente, luego ya con intensidad, la abrazo y ella lo abrazó, la levanto para colocarla a horcajadas sobre él. Ella se abrazó con mucha fuerza y comenzó a besarle el rostro de manera casi incontrolada. Jadeaba con intensidad. Mateo hacía esfuerzos para aguantar todo lo que podía deseaba que aquello fuera eterno.
           
Mateo quería, darle un gran orgasmo. Lulú dio un gritito, tenso su cuerpo, se apretó contra Mateo con gran fuerza, dejó escapar un largo gemido y repentinamente comenzó a reírse con risa entrecortada por espasmos hasta que se quedó quieta y comenzó a relajar el cuerpo poco a poco.
Entonces Mateo supo que era hora terminar por lo que se corrió entre jadeos ella al notar que se estaba viniendo, le volvió a comer la cara a besos mientras le daba un abrazo muy fuerte.       

Ambos quedaron jadeantes sobre la cama con Lulú sobre Mateo, ya con su miembro aun palpitando todo manchado en sangre, jugos de ella y semen por fuera de su vagina que chorreaba aun algo de sus jugos y semen sobre los huevos de Mateo para ese momento jadeante pero muy satisfecho luego de aquel tan sublime encuentro con aquella linda chica que casi podría ser su hija.

Aquel sueño de remembranza fue interrumpido cuando Mateo sintió unas palmaditas en su rostro.

-“Vamos señor Mendez ya es hora de despertar, ¡Despierte!” Decía la directa mientras le daba palmaditas en el rostro a Mateo.

Poco a poco mateo fue abriendo los ojos para encontrarse con el rostro de la directora frente a él, con Sor Mary a su lado, estaba atado con los brazos hacia arriba con grilletes de cuero negro y terciopelo rojo, su ropa se había ida apenas una pequeña trusa muy pequeña de color rojo con bordes negros cubría apenas las partes más privadas de su cuerpo.

Un grueso collar también de cuero y terciopelo negro cubría casi toda la extensión de su cuello, sus piernas estaban separadas semi flexionadas con grilletes en sus tobillos con las que estaban colocados en sus muñecas que lo mantenía mucho más bajo de su altura real, sus nalgas quedaban a la altura de las manos de ambas religiosas, la madre superiora y directora una vez que Mateo se despertó por completo fue hasta una mesa de donde tomo una solida pala de madera de unos 25 cm de largo por 12 de ancho con tres agujeros en el centro separados a tres centímetros uno del otro.

Para cuando la Directora regreso ya Sor Mary estaba detrás de Mateo quien al verla de frente a él con esa pala, trato de hablarle de impedir lo que era evidente lo que deseaban hacerle lo que era sumamente excitante pero más humillante para un hombre hecho y derecho como era Mateo en ese momento.   

-“Sra. Directora ¿que sig…?” Trato de decir Mateo.
-“¡Shhhhhh!” La directora dijo poniéndole un dedo sobre los labios a Mateo.
-“Es hora de pagar por tu compartimiento pecaminoso sobre este suelo santo”. Añadió la directora.

Mateo estaba en lo que parecía ser una prisión con celdas  solidas pero que parecían muy antiguas, aquello era un lugar que nunca antes había visto en la escuela, lo que él no sabía que aquel lugar era muy antiguo el internado se había construido sobre un monasterio muy antiguo, aquellas celdas eran lo que quedaba de donde los inquisidores encerraban a las pobres almas que sometían a tormento para que confesaran sus más terribles pecados contras la iglesia y la fe católica en el siglo XVI; la directora le entrego la pala a Ser Mary y ordeno.

-“¡Procede!” Ordeno la madre superiora.
-“Si madre superiora”. Dijo Sor Mary al tomar la pala.

Hasta ese momento la delicada y suave mano de Sor Mary había estado acariciando las nalgas de Mateo ante el beneplácito de la madre superiora, lo que hizo que el pene de Mateo cobrara vida, pero su trusa le impedía que se pudiera tener una erección a plenitud por lo que se apretaba en su interior, causándole dolor al pobre de mateo pero estaba por terminar, apenas Sor Mary tomo la pala, la madre superiora tomo por los costados la trusa que portaba Mateo y le la bajo hasta más debajo de sus rodillas.

Su pene como impulsado por un resorte se alzo de inmediato apuntando al techo de aquel lugar, que con su glande rosado hinchado en todo su esplendor y una gota de liquido pre seminal brillando en la punta de su miembro de 24 cm de longitud con venas saltonas que remarcaban su grueso miembro, justo cuando la madre superiora tomo su miembro duro como ropa para comenzar a masturbarlo Sor Mary comenzó a azotar sus paraditas nalgas para ese momento desnudas de Mateo, quien se sacudió al sentir el fuerte golpe de la pala de madera sobre sus nalgas,

-“AAAAGGTRRRRR” Gruño Mateo luego del primer golpe.

Pero casi de inmediato un segundo, tercer y cuarto golpe que fueron sucedidos, por otros incontables golpes de la pala de madera con la que Sor Mary golpeaba sin compasión algunas las nalgas de Mateo que al cabo de 20 minutos ya estaban brillando como si tuviera luz propia de un rojo intenso con cada nuevo golpe Mateo se retorcía y daba un grito de dolor.

-“HHHHAAAAAY”. Gritaba Mateo.

Mientras tanto la madre superiora no dejo de masturbarlo en un ningún momento, cuando su pene comenzó a palpitar en su mano la directora, saco su lengua para comenzar a lamber la parte baja del glande de Mateo que hizo que casi de inmediato un enorme chorro de su semen brotaba de su miembro fue tan poderoso que el chorro llego a tres metros desde donde estaba, seguido dedos mas que también llegaron bastante lejos que le produjeron el orgasmo más intenso como largo de toda su vida aunque no el más placentero sin embargo.  

Sor Mary aun alcanzo a darle tres fuertes golpes en sus nalgas a Mateo mientras se venía, quien quedo sin fuerzas colgando de sus brazos, jadeante y exhausto, pero aun faltaba lo peor, con su pene aun duro y chorreando se semen Sor Mary le paso la pala ya con algo de sangre a la madre superiora que para ese momento estaba de pie de nueva cuenta.

-“Bien Sr. Mendez, es hora de pagar por sus pecados carnales”. Dijo la Directora.

Para casi de inmediato comenzó a pegarle a Mateo con la pala sobre sus testículos desnudo, todos bañados en sudor, el primero golpe fue tan brutal que levanto su cuerpo varios centímetros del suelo, seguido de un segundo y tercer golpe que hicieron que para el quinto golpe de la pala en sus huevos los ojos de Mateo ya estuvieran en blanco con él, al borde de la inconsciencia y babeando saliva sin control de su boca.

Cuando la directora dejo de golpear sus huevos de nueva cuenta mateo se desplomo de nuevo pero venia lo peor la directora fue por un cuchillo curvo a la mesa. Regreso a donde estaba Mateo desplomado sus huevos estaban para ese momento tan hinchados como entumecidos por el dolor que apenas y sintió cuando la madre superiora tomo su escroto con una de sus manos y se lo apretó con fuerza de su pene aun en erección broto un pequeño chorro no de semen sino de mal oliente pus color crema.

La Directora hizo una mueca e inserto la punta del cuchillo curvo en la parte alta del escroto de mateo, cuyo cuerpo comenzó sacudirse con violencia. La madre superiora deslizo el afilado cuchillo hasta que salió la pinta por la parte baja del saco de piel justo entre los dos testículos, Mateo ya ni siquiera quitaba, en ese punto estaba en un completo infierno de dolor, sus dos testículos no tardaron en brotar por la gran herida para quedar colgando sostenidos únicamente por los conductos que los conectaban aun a su cuerpo.

Sus dos testículos presentaban sangrado y cortes en varias partes de su superficie, la Directora, los tomo con una mano, jalándolos hacia abajo mientras sor Mary recitaba una oración en latín para luego cortarlo de un solo movimiento castrando a Mateo y convirtiéndolo en un eunuco para el resto de sus días, quien abrió los ojos para mirar al techo y luego se desmayo por el terrible dolor que sintió en ese momento.   

Mateo tardo dos meses en recuperarse siempre atendido por las religiosas y la doctora de la orden, para cuando estuvo restablecido por completo su pene ya apenas podía tener erecciones pero no firmes, sino blandas que poco a poco fueron desapareciendo por completo, su cuerpo atlético también fue desapareciendo conforme la testosterona fue dejando su cuerpo, con el correr de los meses se puso obeso y se cansaba de solo caminar.

Aun sigue siendo profesor de matemáticas en el internado, 15 años después de su castración, otros maestros han corrido su misma suerte, desde entonces, pero ahora son castrados por Sor Mary quien es la nueva madre superiora y directora de aquel internado, todas las noches Mateo sueña con Lulú y como gozo cuando la despojo de su virginidad cuando aún era un hombre atractivo y viril antes de ser uno más de los “Maestros Castigados”.  



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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MACHO ALFA O PUTO TOTAL

Habían pasado 3 meses desde que me vi obligado a trabajar en el burdel y antro gay de las 3 transexuales, Karen, Melissa y Tania. Después de las primeras semanas, había alcanzado cierta estabilidad. La amistad con Alex, el responsable de nuestro “vestuario” y de ayudarnos con los shows y con otras cosas del día a día, así como con Daniel, Álvaro y Mario, que también eran “chicos de compañía” me había ayudado mucho......


MACHO ALFA O PUTO TOTAL
Habían pasado 3 meses desde que me vi obligado a trabajar en el burdel y antro gay de las 3 transexuales, Karen, Melissa y Tania. Después de las primeras semanas, había alcanzado cierta estabilidad. La amistad con Alex, el responsable de nuestro “vestuario” y de ayudarnos con los shows y con otras cosas del día a día, así como con Daniel, Álvaro y Mario, que también eran “chicos de compañía” me había ayudado mucho.

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Categoria: Gay      Autor: Putogoloso & DarkSoul





Habían pasado 3 meses desde que me vi obligado a trabajar en el burdel y antro gay de las 3 transexuales, Karen, Melissa y Tania. Después de las primeras semanas, había alcanzado cierta estabilidad. La amistad con Alex, el responsable de nuestro “vestuario” y de ayudarnos con los shows y con otras cosas del día a día, así como con Daniel, Álvaro y Mario, que también eran “chicos de compañía” me había ayudado mucho. En lugar de verme en medio de gay y maricas afeminados y de voces chillonas, ellos 4 eran varoniles y se comportaban como hombres (Alex incluso, era lo opuesto al estereotipo gay: Gordo, barbón, descuidado).

Cuando no estábamos trabajando, Daniel, los otros y yo acostumbrábamos a ir al gimnasio, juntos o por una cerveza a un bar deportivo, como los que los hombres deben de ir. Pasar el tiempo con ellos me ayudaba a distraerme de mis labores de aquel lugar, cuando me tocaba fingir todas esas actitudes de gay. En ese tiempo, mi capacidad para satisfacer a los clientes parecía haber mejorado. Los clientes maricas me chupaban el pene o el culo, me besaban o a veces yo tenía que fingir que me gustaba chuparles a ellos. A veces me pedían usar ropa de mujer, especialmente medias, ligueros o pantaletas.

De Daniel y sus amigos aprendí a fingir que me gustaba todo eso, lo cual alineado a mi físico, me había permitido ganar una considerable cantidad de clientes y de generosas propinas. Debo reconocer que mi cuenta bancaria había mejorado sustancialmente y era ese beneficio económico mi principal argumento para sentirme, si no feliz (¿qué heterosexual podría sentirse feliz de tener que jugar al puto?), al menos no tan incómodo como al principio.

Pues bien, esa noche de viernes yo estaba de mesero, luciendo mi uniforme de trabajo, es decir, ese suspensorio que dejaba al aire mis firmes nalgas y mis genitales depilados, botas negras, collar y mi banda con identificador. En eso, Álvaro se acercó a mí y me dijo:

-“Tengo una propuesta que te va  a interesar”. Dijo Álvaro.
- ¿Cómo? ¿Ahora tú haces propuestas? Desde cuando eres cliente –bromeé, agarrándole sus grandes huevos morenos, conforme era costumbre entre nosotros.

Álvaro era un muchacho alto, de casi 1.95, muy bronceado, de cabello negro, lacio y brillante. Sus testículos eran casi legendarios en el bar, pues los tenía gordos y le colgaban mucho.

-“No, hombre, tengo una propuesta de unos clientes, quiere que hagamos un grupo”. Dijo Álvaro.
-“¿Cómo es eso?” Le pregunte
-“Los clientes hacen una propuesta conjunta para que varios de nosotros los visitemos. Como siempre, se fija de antemano lo que van a hacernos. Tengo a 5 clientes que buscan a 3 de nosotros. Ya confirmé con Gerardo y creo que tú estarías perfecto para ser el tercero”. Explico Álvaro,

-“¿Porqué yo?” – Pregunte nervioso.
-“Porque tú eres guapo y todos te quieren, lo sabes. Jajajajaja”. Dijo riendo Álvaro.
-“No sé… ¿qué tendría que hacer?” Le pregunte.
-“Nada que ponga en peligro tu “virginidad” –dijo Álvaro.

Bromeando de mi afán bien conocido de mantener la penetración lejos del campo de juego. Me incomodé, pues también era bien sabido que todos los chicos ahí presentes habíamos sido penetrados en algún momento por Karen y sus amigas. La broma de Álvaro me recordaba ese amargo trago-. Nos van a dar 3000 puntos y 400 dólares a cada quien.

La cantidad era impresionante, de forma que decidí aceptar. Además me vendrían muy bien esos 400 dólares. Me reuní con Gerardo, el otro chico y fuimos al cuarto donde los clientes ya nos esperaban. Eran 5 hombres treintones, de aspecto variado. Algunos delgados, otros más llenos. Nos invitaron a sentarnos y se sirvieron tragos. Yo acepté. Siempre que daba servicio a los clientes me caía muy bien estar un poco tomado, me facilitaba las cosas. Empezamos a charlar. Eso se había vuelto parte de la costumbre. A diferencia de los primeros días, donde yo procuraba interactuar lo menos posible con esos maricones, ahora me animaba a hablar. Muchas veces eso los distraía y terminábamos haciendo menos de lo que acordábamos o por lo menos terminaban más rápido.

Pasaron unos 30 minutos, durante los cuales yo me eché tres whiskies. Álvaro y Gerardo, en cambio, apenas habían bebido algo. De hecho me sorprendía. En general, casi ninguno de los chicos tomaba. Y sin embargo, siempre estaban animados y felices. Creo que para la mayoría el incentivo del dinero fácil y el espíritu de competencia por puntos era suficiente. Los envidiaba un poco.

En cierto momento los clientes empezaron a animarse. Dos de ellos se fueron sobre Gerardo, un chico rubio y muy delgado pero con un enorme pene. Se pusieron a chupársela mientras él se dejaba. Otros dos se fueron sobre Álvaro: Lo colocaron en 4 y mientras uno le comía el culo, el otro le daba por la boca. Debo reconocer que ver a ese macho moreno siendo trabajado por ambos extremos era una visión bastante sensual… casi salvaje.

A mí me tocó un cliente delgado, muy velludo. Se me acercó y sin miramientos me empezó a besar, mientras manoseaba mi pene. Sus labios, enmarcados en una barba y bigote tupidos, estaban húmedos y se deslizaban sobre los míos suavemente, provocando un escalofrío que no era desagradable. Su boca sabía a fresa, quizá por el coctél que estaba tomando. Al echarse encima de mí, me tiró al sofá donde estaba sentado. Mientras su lengua invadía mi boca, su velludo pecho masajeaba el mío, provocándome un cosquilleo que tampoco era desagradable. A decir verdad, yo prefería que me dieran una mamada pero cuando me besaban así lo encontraba aceptable.

Pensé: “Si me va a besar otro hombre, al menos que sepa hacerlo”. Y este tipo lo sabía muy bien. Su barba era tupida pero suave y cuando empezó a deslizarse hacia abajo, hacia mi pecho, me provocó estremecimientos. Esos labios se prendieron de mi pezón izquierdo y lo succionaron con avidez. Empecé a gemir suavemente. Yo sabía que eso era lo que quería… y fingir era fácil cuando el placer era genuino, aunque eso no lo sabían ellos.

El velludo cliente siguió lamiéndome el cuerpo, erizándome la piel de emoción. Bajó hasta mis pies y los empezó a chupar. Empecé a jadear. Antes de toda esta odisea, yo jamás había sabido que mis pies fueran tan sensibles. En mis múltiples aventuras con mujeres, jamás había ocurrido que me los chuparan. Hacia una semana sin embargo, un cliente me había propuesto lamerlos y para mí fue una revelación, pues se sintió extraordinariamente bien. Ahora, el tipo que tenía frente a mí, con la boca devorando mis dedos gordos, me arrancaba suspiros de placer. Inteligentemente, decidí continuar la actuación, tomando con mis dedos mis dos pezones y acariciándolos suavemente. Sabía que eso le gustaría y no me equivocaba.

Finalmente el cliente se prendió de mi pene y comenzó a mamarme con esos labios expertos que tenía. Yo estaba tan entregado a mi actuación que no me percataba de lo que pasaba a mí alrededor hasta que un fuerte gemido me hizo fijarme en mis dos compañeros, lo cual me dejó boquiabierto:

Ahora los dos estaban en 4, uno al lado del otro. Dos clientes estaban dándoles de mamar. Pero eso no fue lo que me sorprendió. Sino ver que los otros dos les estaban dando fuertemente. El grito que escuché era Gerardo, que acababa de ser empalado por uno de los clientes más robustos. El cliente sacó su pene y entendí porqué había gritado. Ese miembro medía al menos 20 cm y era tremendamente grueso, bulboso y brillaba, seguramente de saliva. Su esponjoso glande volvió a embestir contra el culo del pobre Gerardo que volvió a gritar, con una expresión de dolor en su rostro que rápidamente fue acallada por el pene que tenía enfrente. El cliente lo agarró por la nuca para evitar que siguiera gritando. El que lo culeaba aprovecho para sacarle y meterle su pene nuevamente, con fuerza y luego siguió, bombeándolo.

Del otro lado, Álvaro también estaba siendo penetrado por ambos lados, con un pene larga entrando y saliendo de su gran culo moreno. Me pareció increíble ver a los dos chicos en ese espectáculo. Hasta ahora yo nunca había visto que se encularan a un hombre. Lo más sorprendente era que la expresión de los dos, lejos de ser de sufrimiento, parecía revelar algo de gozo (incluso Gerardo, después de la estocada inicial). En cierto momento, los dos clientes que los mamaban se retiraron y para mi sorpresa tanto Álvaro como Gerardo, ya con sus bocas libres, empezaron a gemir de forma que revelaba que estaban disfrutando enormemente tener sus culos llenos. “Qué buenos actores son”, pensé.

Pronto los dos clientes que estaban ensartando aceleraron sus embestidas y casi al mismo tiempo se descargaron en las entrañas de mis dos compañeros. La visión de los dos culos recién penetrados resultaba erotizante, con algo de semen muy blanco saliendo de cada uno de ellos. En ese momento mi cliente velludo que estaba dando una increíble mamada la aceleró y la combinación de ambas cosas me hizo eyacular profusamente. El cliente recibió mi leche en su boca, tragándolo con gran gula.

Después de esto, los dos clientes que ya habían cogido a mis amigos se limpiaron, se vistieron y se fueron. Quedamos nosotros tres y los otros tres clientes, quienes todavía no se habían venido. Entramos en una especie de pausa, para volver a platicar y a tomar algo, a pesar de estar los 6 desnudos, se me hacía normal. Álvaro, que había estado hablando con el cliente velludo que me había chupado tan deliciosamente, se acercó a mí y me llevó aparte.

-“Oye, hermano. Estoy hablando con estos tipos y están haciendo una nueva propuesta. Los otros dos quieren culearme a mí y a Gerardo pero el que te la chupó también quiere darte”. Dijo Álvaro.

-“¿Qué? No, tú sabes que yo no me dejo culear”. Le dije algo molesto.

-“Espérate, óyeme primero. El tipo está dispuesto a darte 3000 puntos y 300 dólares sólo a ti. A nosotros nos darán 2000 puntos y 100 dólares pero eso no nos causa problema. Pero la condición es que participemos los tres. Si tú no aceptas, no podemos participar Gerardo y yo. Mira, hermano, ya sé que tú tienes mucho apego a tu culo pero te agradeceríamos nos hicieras este favor. Sabes que yo necesito el dinero y a Gerardo tampoco le caería mal. Además mira al tipo, tiene pene pequeño. Ni la vas a sentir. Además ya te estuvo comiendo tu pene, seguro ni te das cuenta al meterla. Por favor, hermano, haznos ese favor”. Suplico Álvaro.

Yo lo veía, dudando. ¿Acaso cedería a ser cogido por otro hombre? Ya había cedido a mucho pero esto estaba fuera de los límites… Mi culo era mío. A pesar de lo que sucedió con Karen y sus amigas, eso era diferente. Pero Álvaro me caía bien. Él, Daniel y Mario eran casi como mis hermanos en ese lugar. Y después de haber atestiguado como él mismo se había dejado coger y saber que estaba dispuesto a volverse a dejar culear por el dinero, me quedaba claro que lo necesitaba, sólo así se explica que se dejara penetrar. Me arriesgaba a perder su amistad y quizá la de los otros si se enteraban. No me quedó más que decirle que sí. Él fue inmediatamente con una gran sonrisa en la cara a avisarles a los clientes que aceptábamos el trato. Los clientes celebraron con una copa de vino y nos hicieron acercar.

Sin imaginar que todo aquello era una trampa bien preparada para hacer que permaneciera en aquel lugar por el resto de mis días y no solo los tres años que tenía planeado hacerlo.

Yo volví con el cliente delgado y velludo.

-“Me alegra que hayas aceptado. Tienes fama de difícil así que tenía muchas ganas de que dijeras que sí. Verás que nos vamos a divertir” –me dijo, mientras me rodeaba con su brazo y acariciaba mis nalgas.

Nos hicieron poner en 4, los tres viéndonos mutuamente, como en una especie de triángulo. A pocos centímetros a mi derecha veía el rostro moreno y varonil de Álvaro y a mi izquierda el de Gerardo. Los dos clientes que hacía poco les habían dado sus penes a mamar, ahora se colocaron atrás de ellos. Sin siquiera molestarse en lubricarlos (de hecho, aprovechando el semen que sus dos compañeros habían dejado y que todavía escurría por sus culitos) empalaron a mis amigos. Pude ver como ambos lanzaban un gemido leve.

En mi caso, el cliente se había arrodillado y se dedicaba a lamerme el culo con esa barba que rozaba y me sensibilizaba la piel. Sentí escalofríos cuando introdujo la punta de su lengua. Viendo los rostros de mis compañeros, que gemían con los ojos entrecerrados mientras los culeaban, me imaginaba que no sería tan malo. En eso, sentí al cliente incorporarse y agarrarme por la cadera. Supe que era el momento. Sentí su duro glande en la entrada de mi ano y empezó a empujar. Empecé a sentir la presión y por un momento vino a mi mente la primera vez que penetre a una mujer.      

Reaccioné e intenté alejar el cuerpo instintivamente pero el cliente me agarró firmemente de la cadera y me empujó hacía él, haciendo que el falo entrara más. Lancé un grito leve… Hasta cierto punto no quería aparentar el dolor que sentía, pues ni Álvaro ni Gerardo lo habían expresado muy notablemente. No quería que pensaran que yo aguantaba menos.

Sentí su pene y el vello púbico del cliente frotando mis nalgas mientras empezaba un vaivén. La presión dentro de mi culo aumentaba por momentos, haciéndome contener el aire para no gritar. Seguía viendo a mis dos compañeros, con expresiones de estar disfrutando y me sentí inferior. No podía creer que ellos tuvieran tal capacidad para fingir placer cuando ambos tenían al igual que yo un pene clavado en sus entrañas. O peor, pues honestamente las de sus clientes eran más grandes que el que me estaba penetrando.

Al cabo de varios minutos sentí un cambio en la acción. A pesar de que el bombeo era mayor, en cierta manera mi culo se había acostumbrado (no… pensé, no te acostumbres) Ya no sentía tanta presión y de cierta forma era cómodo. Incluso cuando me la clavaba en determinadas posiciones me hacía sentir algo diferente, algo que no era dolor. Por supuesto, no era placer (¡jamás!) pero sí provocaba un cosquilleo muy similar al que sentí cuando me besaba los pezones. Me estaba provocando una ligera erección pero yo sabía que no era placer porque no estaba totalmente duro. Eso me consoló. Jamás hubiera querido admitir que un pene en mi culo me daba placer. Eso era inconcebible.

Estaba sudando por el esfuerzo inicial y porque aunque ya no me dolía como inicialmente, descubrí que era físicamente demandante concentrarse en relajar y contraer los músculos de todo el cuerpo para mantener la postura y evitar al máximo la incomodidad. Mis compañeros y los clientes también estaban sudando. Se respiraba un aire pesado y con un aroma un tanto salvaje, normal de 6 hombres en actividad física. Veía a mis amigos frente a mí, con expresión de gozo. De pronto, Álvaro me miró de vuelta y acercando la cabeza, me plantó un beso en los labios.

Me sorprendí pero antes de hacer nada, volvió a acercarse y me besó de nuevo, metiendo su lengua entre mis labios. Por reflejo le correspondí, sacando mi lengua y uniéndola a la suya. Besaba muy bien… Cuando se retiró, fue a besar a Gerardo e intuyendo que a continuación Gerardo me besaría, yo me acerqué a él. Fue grande mi sorpresa cuando, en vez de que Álvaro se quitara para dejarme besar yo a Gerardo, a medio camino volvió, con lo que nos fundimos en una especie de beso triple que me causó una erección plena.

Estaba tan inmerso en sentir todo aquello nuevo para mí que no me di cuenta que los dos hombres que se habían ido luego de venirse habían de nuevo entrado en la habitación uno de ellos con un pequeño cuchillo con la punta curva y el otro con un platón hondo de metal.

Casi al mismo tiempo los tres clientes empezaron a bombear más fuerte. Nosotros tres nos separamos entre gemidos, debido al aumento de potencia y a poco los tres clientes se vinieron en nosotros. Yo lo supe cuando escuché la exclamación gozosa del que me penetraba, acompañada de cierto espasmo en el culo, producto de su pene que me llenaba de su semen. Por un momento me sentí avergonzado de hacer aceptado dejarme penetrar, pero en esa atmósfera llena de sudor y testosterona y a la vista de mis dos amigos recién penetrados, se sentía menos significativo, casi se sentía cierto compañerismo.

Cuando todos se vinieron y sacaron sus erecciones de nosotros, Álvaro se me acerco me hizo poner de pie y se esto, arrodilló ante mí y sin más comenzó a darme una mamada. Me quedé sin palabras, tanto por la acción como por la maestría con que sus carnosos labios trabajaban mi dura erección, que se puso duro en un segundo, a pesar de haber sido mamado varias veces esa noche. El hombre de barba me paso sus brazos por debajo de los míos para jugar con mis pezones, mientras restregaba su aun duro pene entre mis nalgas, restregando su semen que brotaba de mi culo entre ellas.

Luego de estar un rato así, Álvaro trabajó también mis huevos, haciéndome vibrar de placer contenido. Terminé en su boca, no mucho pues ya estaba bastante gastado pero no por eso fue menos satisfactorio. Álvaro se incorporó y me dio un beso. El sabor salado de mi propio semen me asaltó los sentidos, al igual que el aroma leve de sus labios masculinos. Fue un beso bien dado.

Cuando se separo Álvaro se me quedo mirando unos segundos mientras me acariciaba mis caídos huevos, luego dijo:

-“No sabes cómo voy a echar de menor el sabor de tu leche, en verdad era muy sabrosa”. Dijo Álvaro.

Aquel beso fue un beso de judas, el hombre delgado detrás de mí, me sujeto en ese momento fuerte de los brazos. En ese momento me percate de los otros dos hombres uno de ellos me agarro las piernas y el otro se arrodillo frente a donde estaba. Con horror vi como acerco la afilada punta curva del cuchillo que portaba a mis huevos, trate de soltarme pero para mi sorpresa el delgado hombre era muy fuerte pese a su delgadez.

-“Que pretenden, ¡SUELTENME!” Les grite

Pero Álvaro riendo me coloco un trapo en la boca a forma de mordaza que sello con colocando mi suspensorio alrededor de mi cabeza. Uno o dos segundos después de eso sentí una enorme punzada detrás de mi escroto, sufriendo un delirante dolor presencie con horror como el hombre arrodillado frente a mi abrió una enorme cortada en mi bolso de piel para por ahí extraer mis dos testículos que quedaron colgando por fuera de mi bolsa escrotal.

Para ese momento todo mi cuerpo se sacuda con fuerza, convulsionando de dolor, el hombre sin miramiento o compasión alguna, tomo mis dos testículos, los jalo hacia abajo, fuerte que hizo que casi me desmayase por el dolor que eso me produjo. Con los conductos que unían las joyas de la familia a mi cuerpo estirados al máximo el hombre usando de nuevo afilado cuchillo me cerceno la fuente de mi virilidad de un sólido y brutal corte.

Todo mi cuerpo se sacudió en ese instante mi pene arrojo el que sería mi última carga viril de mi vida fue un único gran chorro de mi espeso semen que voló a tres metros de mi erección de lo fuerte que broto de mi pene, aunque poco pude disfrutar del orgasmo que me produjo ya que casi al mismo tiempo que eyaculaba me desmaye por el dolor.

Me desperté en mi cama a la mañana, estaba desnudo sobre mi cama con una enorme erección matutina, recordé de pronto lo que paso la noche anterior, mis manos se fueron de inmediato a mi entrepierna. Cuando sentí mis huevos debajo de mis huevos fue un alivio como no tienen idea, al poco tiempo Álvaro entro desnudo cargando una charola de comida, era mi desayuno.

Luego que me lo comí, mientras el platicaba conmigo acariciando mi pierna por ratos y otros mis huevos, no puede dejar de preguntar aquello pareció tan real que me negué a pensar que fue una pesadilla.

-“Álvaro, dime la verdad ¿me cortaros los huevos anoche verdad?” Le pregunte a Álvaro visiblemente nervioso.

-“Así es, te castraron anoche”. Me dijo Álvaro muy serio.
-“Pero… ¿Pero entonces como es que aun los tengo?” Le pregunte.

-“Eso es debido a que después que te desmayaste te colocaron unas prótesis testiculares del doble del tamaño que tenían tus testículos originales, si te fijas bien ahora son más grandes”. Dijo Álvaro.

Unos segundos más tarde con un espejo que Álvaro sostuvo frente a mis huevos pude ver que era verdad lo que decía, también aprecie la herida por donde fueron extraídos mis huevos, suturados con puntadas pequeñas, comencé a llorar. Álvaro hizo todo para consolarme, diciendo que era mejor de esa manera que ahora todos eran igual me dijo que sus impresionantes huevos en realidad eran prótesis como los que tenia ahora dentro de mi saco de piel.

Luego de unas horas Álvaro se marcho dejándome solo por momentos pensé en acabar con mi vida no deseaba pasar mi vida como un eunuco, tenía ideas de casarme, tener hijos, pero todo eso en ese momento era solo una fantasía si bien tenía una billetera abultada lo mismo que mi escroto, ya no era más un hombre sino un vil eunuco y puto para el resto de mis días me dormí sin darme cuanta totalmente cansado recordado el sabor de mi semen cuando Álvaro  me beso antes de ser castrado…

-“Aquello seria lo que era ser un puto”. Pensé entre mis sueños esa noche.





Autor: Putogoloso & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MATEO ACABADO POR ADRIAN

Adrián de 27 años y desde siempre gay, le gustaba sobre todo comerles el culo y penetrar a lindos chicos para después convertirlos en eunucos. Siempre daba esas miraditas a los paquetes de los chicos que le gustaban exhibirse en ropa interior muy ajustada y pequeña, cuando iban a su casa......


MATEO ACABADO POR ADRIAN
Adrián de 27 años y desde siempre gay, le gustaba sobre todo comerles el culo y penetrar a lindos chicos para después convertirlos en eunucos. Siempre daba esas miraditas a los paquetes de los chicos que le gustaban exhibirse en ropa interior muy ajustada y pequeña, cuando iban a su casa.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gaty      Autor: Zlasko & Darksoul





Adrian de 27 años y desde siempre gay, le gustaba sobre todo comerles el culo y penetrar a lindos chicos para después convertirlos en eunucos. Siempre daba esas miraditas a los paquetes de los chicos que le gustaban exhibirse en ropa interior muy ajustada y pequeña, cuando iban a su casa.

Mateo por su parte era de un cuerpo Formado en el gimnasio para tenerlo siempre en forma. Que era un lugar donde ligaba con bastante de los otros hombres, sobre todo con esos que van presumiendo de machotes por la vida, y de tirarse a las mujeres por montones. Pues esos, le encantaban y lo volvían loco cuando los penetraba, destrozándoles el ano con su gran virilidad.

De cara era guapo, con la expresión muy morbosa de malo,  ojos marrones, labios gordos, y un vientre bien marcado bien cuidado. Las nalgas las tiene aun grandes y gordas como dos montañas, pero proporcionadas a mi cuerpo, y un ano bastante cerrado, que solo se abría al pene que le gustase.   
   
El pene de Adrian era tremendamente grande y grueso, era incluso más gruesa, que el actor porno "Rafael Carreras". Incluso era un poco más larga. Fue mi primo Felipe quien me hablo de Mateo me pasó su número de teléfono y lo llamé, para quedar con él y hacerle un seguro para su coche. Me citó en su casa a eso de las 18:00 horas, porque por la tarde no tenía nada que hacer, y a esa hora su familia no estaba, y no nos molestaría nadie para hablar.           

Efectivamente, cuando llegué estaba solo en casa, esperándome con una camiseta pegada al cuerpo, y un short de deporte súper pegadito a su cuerpo. Mateo era un chico de 22 años, de 1.72 metros de estatura, delgado de cuerpo, con el cabello largo, rubio recogido en una coleta, y muy atractivo de cara, como ya había dicho. Su trasero era otra cosa, era de esos que tienen separadas las nalgas, y te dejan ver el boquete del ano en todo su esplendor.

Durante todo el tiempo que le Adrian estuvo explicando las cláusulas del contrato, Mateo se dedicó a provocarlo sentado enfrente de él. Su Short que llevaba puesto, lo tenía roto por la parte de abajo, y Adrian le podía ver perfectamente por el boquete de la tela, que no llevaba ropa interior. Mateo, se agarró con los brazos las rodillas pegándoselas al pecho, flexionándolas y poniendo los pies encima del sofá.           

De esta manera, quedaba su ano bien abierto expuesto ante los ojos de Adrian, el maricón lo hacía a propósito, para que él no apartara la mirada de ese riquísimo manjar, lo que provoco que el pene de Adrian quedase bien dura a punto de reventarme su pantalón. Mateo tampoco le quitaba el ojo a su marcado paquete, ni a mi grueso pene que se movía dentro de la bragueta, como si tuviera vida propia, que ansiaba, deseaba, y pretendía ser liberado cuanto antes.           

- “Perdón Adrián”. Dijo Mateo.    .
-¿Te estás clavando el bolígrafo, que llevas en el bolsillo del pantalón? Termino por preguntar Mateo.

-¡Esto” Dijo Adrian señalando su entrepierna.
-“No, no es un bolígrafo, jajaja, es mi pene, que me va a reventar”. Concluyo Adrian riendo.  
-“¿Y por qué te va a reventar? Pregunto Mateo.          
- “¿Por qué crees?” Respondió Adrian. 
-“¡Será porque no paras de calentarme y de excitarme!” Dijo Adrian.       
.
-“¡Será que me puedas tu pene, para comprobar si puede escribir aquí en este boquetito que tengo!” Dijo Mateo.          
 
-“Claro Mateo, con mucho gusto”. Dijo Adrian.
-“Pero hay un precio, ¿estás dispuesto a pagarlo?” Sentencio Adrian.
-“MMMMMM, lo estoy Adrian”. Dijo Mateo. 

Aquello fue una invitación descarada, que Adrian no estaba dispuesto a desaprovechar, y en ese momento se le vino a la mente, lo que le dijo su primo Felipe.        

-“Al putito le encanta el sexo duro, sobre todo que lo violen fuerte por la boca y por el culo, y que le den fuerte hasta reventarlo”. Recordó Adrian         

Así que se fue sobre él, y le agarro de los cabello con sus manos, y le restregó a lo bestia todo el paquetón por la cara. Matero había excitado de sobre manera a Adrian, llevaba todo el glande chorreando de líquido, hasta se había traspasado la manchita, y le había mojado la bragueta del pantalón color crema que llevaba puesto.
           
Después de un rato lamiéndole el paquete y de ensalivar con la lengua, ya no le importaba la pequeña mancha, ya era una gran chorreo constante de babas, que no paraba de salir de su boca. Adrian se desabrocho el pantalón y se saco su pene. Adrian se lo sujeto con su mano por la base, mientras le daba golpes a la cara con ella a Mateo, y forzaba su glande metiéndola y sacándolo de su prepucio. Se veía en la cara a Mateo, que eso era lo que le gustaba, gozaba cuando un tío como Adrian lo sometía y lo dominaba.    

Mateo era de esos maricones calienta penes, un pedazo de vicioso que hace lo que tú le pidas, un verdadero puto, y de los que no se cansan nunca de tener sexo. Mateo retiró la mano del pene de Adrian, dejándola libre y muy cerca de sus ojos, cara, y boca. Él miraba detenidamente como le palpitaba, como le latía el tronco moviéndose levemente, como parecía que le iba a estallar su gran glande, de lo grueso que se había puesto, todo duro con una rajita súper abierta. La primera lambida, justo en el orificio, hizo estremecer de gusto a Adrian, luego agarró con firmeza mi pene y se la metió a la boca.          

Comenzó a mamar con lujuria, con egoísmo, degustando el sabor del miembro de Adrian, mientras le agarraba los huevos con la otra mano, y se metía cada vez más adentro en su boca su pene. Provocando que Adrian diera gemidos uno tras otro sin freno, del gustazo que la daba su lengua. Le apretaba fuertemente los testículos con una mano, se los estrujaba en plan sádico, al mismo tiempo que se metía a bocanadas su gran virilidad en su boca, Adrian sentía con cada mamada, como su pene quería explotar dentro de su boca.  

No paso mucho tiempo para que ambos estuvieran desnudos por completo, y Adrian lo obligo a tumbarse boca arriba sobre el sofá, con la espalda apoyada en el asiento, las piernas reclinadas en el respaldo, y dejándole la cabeza por fuera del sofá, y suspendida en el aire. Adrian se inclino sobre su cara con el pene apuntando a su boca, y se la fue clavando entera hasta el fondo, hasta que sus huevos se posaron en su nariz y su ano quedo a la altura de sus ojos.
           
Mateo tragaba como un campeón, el mamón tenía la boca grande y ancha, de esas bocas que se ajustan al pene de Adrian súper bien, y se la engullo entera. Así que Mateo no paraba de mamar y chupar por todas partes, por los lados, aspirando, succionando, y tragándose todo aquel pene más allá de sus amígdalas. Eso le gustaba y excitaba mucho a Adrian, porque le agarraba as nalgas con las manos presionando fuerte hacía abajo, manteniendo mi culo apretado contra su cara, casi sin poder respirar por la boca y asfixiándolo completamente.       

Adrian estaba en la gloria sintiendo un placer infinito, y del mismo énfasis y excitación, se retorcía los pezones con sus manos, le pegaba bofetadas en la cara, en el abdomen, con su pene, apretándole los huevos con crueldad, y le daba incontables cachetadas en el boquete del culito. A Mateo se le ponía la cara colorada del esfuerzo, se ahogaba con su pene, le daban fuertes arcadas, y la saliva se le salía de la boca a chorros cayendo al suelo. De pronto Mateo sintió un sabor, que era diferente, más salado y espeso, con una temperatura abrasadora.

Adrian se corrió en su boca, presionando su pene fuerte sin dejarle que lo sacara de su boca, hasta que descargo su semen entre gritos de placer, y respiraciones agitadas. Mateo le empujaba hacía arriba con sus manos, para quitarlo de encima de él, le arañaba y golpeaba con fuerza sus nalgas, queriendo escapar de su pene, para poder respirar, pero Adrian no se lo permitió.       

Cuando Adrian termino de eyacular, eliminé la presión que ejercía sobre su boca, y le fue sacando despacio todo su gran pene de su boquita. Mateo ya respiró tranquilo y relajado, al mismo tiempo que se empleaba, en limpiar los restos de semen que quedaron en su pene, chupándolo e introduciéndola entera, mientras absorbía las últimas gotas mezcladas con su saliva.          

Adrian se agacho y lo beso en la boca, entrelazando su lengua con la suya, degustando el saborcito de mi propio semen, mientras le acariciaba su ano a Mateo, le metió dentro tres dedos de un tirón. Se los introducía con fuerza y lo que al principio eran tres dedos, luego fueron cuatro y después la mano entera. Adrian notaba que sufría, que le dolía bastante, y los resoplidos como mordiscos que le daba en los labios, se lo confirmaban. Pero a Adrian le daba igual, estaba tan excitado que mientras más se retorcía, más fuerte y brutal iba metiendo su mano.       

Dado que Mateo era más pequeño de cuerpo que Adrian, lo podía manejar muy bien a su antojo. Así que, lo alzo con sus brazos con sus piernas rodeándole la cintura, sus manos agarradas su cuelo, y se lo llevo así hasta la habitación, con su mano introducida en su ano. Cuando entraron a la habitación,  libero su ano y lo arrojo encima de la cama de espaldas a él. Le abrió las piernas todo lo que pudo, y separo sus nalgas con las manos, dejando a la vista un suculento y delicioso ano de Mateo.
           
Adrian apenas le lambio su ano por algunos minutos antes de colocarse encima de mateo y lo penetro por completo de un solo gran empujón, por su ancho y dilatado culo de Mateo. Su glande le perforó el recto hasta el fondo, como una taladradora escavándole las entrañas, mientras Adrian le inmovilizaba las manos a Mateo, capturándolo y atrapando a su presa, y él solo podía vociferar y chillar como una perra desconsolada.         

Adrian de inmediato aceleré más y más sus movimientos, metiendo y sacando cada vez más rápido mi enorme pene, penetrándolo al ritmo que él marcaba, mientras con su cinturón le apreso sus brazos detrás de su espalda. Mateo gritaba cada vez más alto y fuerte, gimoteando y llorando de dolor y placer al mismo tiempo, con lágrimas en los ojos por el daño, el dolor y el destrozo que le estaba haciendo el pene Adrian en el ano.    

Dada las dimensiones del miembro de Adrian, no todos los culos estaban preparados para recibir un pene de ese tamaño, pero Mateo lo quería, y él estaba dispuesto a dárselo, con mucho gusto. De pronto Adrian le dio la vuelta sobre la cama, boca arriba con las piernas bien abiertas y sobre sus hombros.

Adrian lo volvió a penetrar a lo bestia de nuevo, como un puto salvaje mientras lo miraba a los ojos, y veía su cara de fatiga y pesar, pero a la vez de goce y disfrute, al mismo tiempo que lo masturbaba con una de sus fuertes manos. Mateo era un puto vicioso, una puta incansable, a pesar de tenerla toda dentro, él quería sentir mucho más adentro todavía, y presionaba con sus nalgas contra la pelvis de Adrian, para no desperdiciar ni un solo centímetro de su gran pene.         

Algunos minutos después Mateo pudo sentir, unos grandes chorros de semen que entraban a borbotones en sus intestinos, por cortesía del enorme pene de Adrian, mientras su blanca leche salía a borbotones de la punta de su glande, y le salpicaba la cara, el pecho, como abdomen de Mateo.Después de correrme dentro de su culito, Adrian siguió penetrando a Mateo que no dejaba de gemir como la puta que era. Su pene que pese a haberse corrido con abundancia seguía duro siendo masturbado por la mano de Adrian cuya mirada aun de placer presentaba un destello de malicia y sadismo con cada nueva como brutal embestida, que lo penetraba con fuerza aun.

De pronto Adrian saco un afilado cuchillo del tipo de cazador y lo coloco sobre los huevos de Mateo, presionando el filo sobre la parte baja de la base del duro pene de Mateo que al sentir el filo en su virilidad alzo la cabeza para ver el cuchillo, su mirada se fue a los ojos de Adrian solo para ver su mirada de malicia y escucharle decir.

-“Te dije que había un precio que pagar”. Dijo Adrian.

Para casi enseguida sin darle tiempo a Mateo de hacer nada, aunque sus manos estaban aseguradas en su espalda no tuvo tiempo ni siquiera poder soltarse. Adrian de un rápido movimiento cerceno el pene de Mateo de un rápido corte, dejando su pene cortado y sangrando en la mano de Adrian que lo alzo, mientras Mateo se retorcía de dolor.

Adrian rápidamente con el pene de Mateo aun en su mano, fue hasta su maletín y extrajo de él un pequeño soplete, lo encendió para regresar donde estaba Mateo aun gritando y retorciéndose de dolor. 

-“No, No, No… ¡POR FAVOR NO!” Suplico Mateo a Adrian.

Pero Adrian ignoro sus suplicas y dirigió la flama del soplete a la entrepierna sangrante de Mateo para cauterizar la herida de Mateo, un humo rojo con un olor a carne quemada emergió de la entrepierna de Mateo que comenzó a gritar agónicamente pero aquellos gritos no fueron nada comparados a los que dio cuando Adrian comenzó a quemar el intacto escroto de Matero con el soplete con una llama a todo lo que daba.

Mateo se desmayo varias veces despertando solo para seguir inmerso en aquella pesadilla. Debió despertar como seis veces antes que sus huevos fueran reducidos a solo carbón colgando debajo a la horrible herida que dejo su brutal penectomia a manos de Adrian.

Mateo cuando despertó por última vez Adrian ya no estaba, estaba desatado, desnudo aun, su mirada se fue de inmediato a su entrepierna lo que vio lo lleno de terror, trato de moverse pero una fuerte punzaba lo golpeo, tardo casi dos horas para poder llegar al teléfono y pedir ayuda.

Mateo, nunca conto lo que le paso pese a saberlo muy bien. Quedo convertido en un eunuco total, con una entrepierna tan lisa como la de una mujer, con un pequeño agujero un poco mas debajo de lo que estaba su uretra originalmente para ayudarlo a orinar sentado.

Adrian aun lo visita para darle por su culo pues Mateo aun sigue siendo una puta y ahora como eunuco total lo es aun más que antes que tenía sus genitales colgando de su entrepierna. Incluso Adrian siente que disfruta más ahora que cuando Mateo era un putito viril.    
  




Autor: Zlasko & Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MADRE ACABA CON ABUSÓN

Kevin era un chico de 16 años, piel morena, aficionado a hacer deporte, le encantaba la clase de educación física. Entre sus aficiones destacaban montar en patineta, realizar grafitis en las paredes, componer rap, fumar hierba y salir a beber con sus amigos por las típicas zonas lúdicas de la ciudad, pese a ser menor y pequeñas discotecas frecuentadas por la juventud, en la que la gente disfrutaba de la noche al máximo, casi era un pandillero, con pésimo interés en labrarse un futuro en la vida......


MADRE ACABA CON ABUSÓN
Kevin era un chico de 16 años, piel morena, aficionado a hacer deporte, le encantaba la clase de educación física. Entre sus aficiones destacaban montar en patineta, realizar grafitis en las paredes, componer rap, fumar hierba y salir a beber con sus amigos por las típicas zonas lúdicas de la ciudad, pese a ser menor y pequeñas discotecas frecuentadas por la juventud, en la que la gente disfrutaba de la noche al máximo, casi era un pandillero, con pésimo interés en labrarse un futuro en la vida.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Vanallen94 & DarkSoul





Kevin era un chico de 16 años, piel morena, aficionado a hacer deporte, le encantaba la clase de educación física. Entre sus aficiones destacaban montar en patineta, realizar grafitis en las paredes, componer rap, fumar hierba y salir a beber con sus amigos por las típicas zonas lúdicas de la ciudad, pese a ser menor y pequeñas discotecas frecuentadas por la juventud, en la que la gente disfrutaba de la noche al máximo, casi era un pandillero, con pésimo interés en labrarse un futuro en la vida.  

Con la llegada de la primavera salió una de tantas noches de Viernes con sus amigos a tomar algo a esa zona de ambiente nocturno de la ciudad, a una especie de pequeño club nocturno que se encuentra a mitad de camino entre lo que se conoce como un bar y una discoteca, aquello era un lugar clandestino con un ambiente no demasiado recargado, pero si algo sensual, a ella acudían la mayoría de estudiantes de una Universidad Pública entre otros de sus amigos.          

Al poco de llegar por la puerta vio a una bella madura de aproximadamente unos 45-46 años, una verdadera mujer en toda la extensión de la palabra, despampanante como la más sensual de las jóvenes que allí se encontraban, pero con un cierto encanto que aportaba su madurez, que la convirtió al instante en la mujer más deseada, bella y hermosa para de aquel lugar.        

Aquella mujer guardaba un gran parecido a Mónica Bellucci o Demi Moore, era una mujer morena azabache, de cabello rizado y curvas enloquecedoras, vestía una blusa azul de seda, muy escotada que dejaba poco a la imaginación sobre aquel canalillo y aquellos voluptuosos y grandes senos, bien conservados pese al paso de los años, de cintura hacia abajo llevaba puesta una falda corta que dejaban ver unas bellas, refinadas y bien conservadas piernas que parecían haber sido esculpidas por antiguos dioses griegos de la sensualidad, rematadas en su final con unos zapatos negros de tacón de aguja.

Mi amigo Kevin se quedó completamente fascinado por aquella mujer, desde el mismo instante en que la vimos, nunca se había fijado en una mujer mayor que él, había estado antes con algunas chicas del instituto (prepa) o la universidad, pero ninguna de esas chicas podían compararse con aquella mujer que poseía esas trazas de modelo con esa belleza. 

Desde la otra parte del lugar, esa mujer fijó sus ojos en él y atraída por su aspecto de tribu urbana callejera: Gorra de baseball con la visera al revés, una sudadera descolorida y de moda rota, el pantalón holgado que terminaban en unas zapatillas (tenis) de skate muy sucias, aquel aspecto de Kevin liberó las hormonas femeninas y la libido de la mujer madura dando lugar a miles de fantasías en su cabeza sobre lo que haría con ese nene…  Acto seguido la mujer madura decidida se dirigió a Kevin y empezó a entablar una conversación con el adolescente que parecía ser mayor para su edad…

-Hola guapo, ¿cómo te llamas? Dijo Lorena.    
-Hola, ¡me llamo Kevin!, ¿y tú? Le dijo Kevin.           
-“Me llamo Lorena, encantada”. (Y le dio dos besos en las mejillas)”. Dijo Lorena.      
-“Nunca te había visto por aquí, ¿Es la primera vez que vienes a este sitio? Pregunto Kevin.  
-“He venido varias veces por aquí, mis hijos también salen por esta zona y van a la universidad, hace poco que estoy separada de mi ex marido”. Dijo Lorena.      

-¡Vaya! ¿Cuántos hijos tienes? ¿Quizás los conozca? ¿Cómo es que sales por aquí, tienes amigas o amigos por la zona? Pregunto Kevin.     

-“Tengo 46 años y 3 hijos, todos mayores de edad, en la universidad, uno de ellos es Matías,  tengo amigas, pero todas están casadas por lo que las veo en pocas ocasiones, por lo que salgo últimamente por aquí para hacer nuevas amistades”. Confeso Lorena. 

-“Conozco a Matías, el primer día le quite el almuerzo, jamás imagine que tuviera una mamá que estuviese tan rica…” Se dijo a si mismo Kevin.          

-¿Y qué pasó con tu marido? Pregunto Kevin. 
-“Se nos acabó la pasión, y preferimos vivir cada uno por su lado, además estaba demasiado centrado en su trabajo de director de ferrocarril”. Respondió Lorena.     

-JAJA, ¡los mismos vagones que grafiteo a tu ex marido! Dijo Kevin.       
-“Que chico más vándalo eres jiji, habrá que enseñarte a ser bueno, así no se puede andar por esta vida”. Le dijo Lorena.       

-Vaya, y en este tiempo has conocido a algún chico interesante, ¿Qué te vuelva a hacer sentir deseada, y te trate como la diosa que eres? Pregunto Kevin.        
-“Vaya vaya… Qué astuto eres nene…” Dijo Lorena.           

-También tengo algo más que solo eso… Ajajaja. Dijo Kevin riendo.        

Lorena enmudeció y comenzó a acariciar la pantorrilla de Kevin suavemente, la mujer madura separada estaba evidentemente excitada gracias a los halagos de Kevin el cuál era un chico malo, casi un pandillero, un vándalo, el tipo de chico joven por el que esa madura mujer suspiraba en sus más íntimas fantasías y que le recordaba a sus tempranos encuentros sexuales con su ex marido cuando ambos eran adolescentes y juntos hacían trastadas a espaldas de sus conservadoras familias, además de que el adolescente era el blanco que ella buscaba.     

Kevin por su lado admiraba profundamente la belleza de esa asombrosa mujer madura llamada Lorena, de la cual hasta el nombre le parecía bello, latino y sensual, Kevin fantaseaba en ese mismo instante montar a aquella preciada hembra de una forma salvaje y animal dejándose llevar por los más primarios instintos que llevan a la reproducción humana los cuales parecían no tener punto de retorno de lo que deseaba a aquella mujer.   

La traviesa Lorena siguió subiendo su mano por la pierna del chico hasta acariciar la entrepierna del desaliñado muchacho, la tensión sexual se podía cortar con cuchillo… A continuación se aventuró a meter su mano por dentro del pantalón y el calzoncillo entrando en contacto directo con aquel pene que no paraba de crecer y crecer escalonadamente conforme comenzaba a masturbarlo, Lorena estaba también muy excitada, quería que aquel abultado pene la tomase y la poseyese en ese mismo instante pese a toda la gente a su alrededor, que no se enteraba de aquella situación debido a la embriaguez y semi oscuridad del lugar.           

Acto seguido Kevin de despidió de sus amigos con la excusa de acompañar a la señora a su casa como corresponde a un buen caballero, Lorena no vivía demasiado lejos de aquel lugar, a solo un par de calles, ambos estaban realmente excitados y con unas inmensas ganas de llegar a la amplia vivienda para dar rienda a sus instintos sexuales, Lorena estaba radiante, no cabía en sí misma, la noche había sido una buena caza, había logrado pescar a aquel desaliñado y moreno rapero que tenía un buen físico y Miembro, como a ella le gustaba.

Tras entrar por la puerta de la vivienda, la casa entera se encontraba a oscuras, tras el recibidor pasaron por un enorme pasillo, con sigilo, pues en el mismo se encontraban las puertas de las habitaciones de los respectivos hijos, (uno de ellos, el conocido Matías, un chico casto, ingenuo, buen estudiante y educado) llegando a la habitación de Lorena, la cual le invitó a pasar…        

-“Pasa y ponte cómodo, yo iré un instante al baño, ¿Quieres tomar algo? (Le ofreció como buena señora de su casa)”. Dijo Lorena.
-No, gracias, ya he tomado algo en la disco y deseo volverme demasiado travieso, jaja. Dijo Kevin.

Lorena se marchó al baño no sin antes volver a tocarle el pene a Kevin, que lo encendió de inmediato de nuevo Durante unos 10 minutos aproximadamente Kevin se tendió en la cama matrimonial mientras contemplaba la lámpara del techo, las paredes, que eran en toda su longitud armarios, con un espejo en cada puerta de madera, como en una película porno clásica, de madera era también el gran cabezal de la cama, el cuál como el resto de aquel cuarto tenía infinidad de historias que contar si hablasen, algunas de ellas muy morbosas… La persiana bajada y en la Barroca cómoda a juego con el resto del mobiliario fotos de sus hijos.   

Mientras tanto Lorena había ido al baño, que se encontraba a lo largo del pasillo, para ponerse lo más sexy que podía para su joven macho, se puso, un sensual ligero y demás utensilios sensuales, pero que a su vez dejasen sus pechos, su culo y su rasurada vagina a la vista completamente.

Con esa estampa la lujuriosa madura cruzó el pasillo entero desde el baño como dios la trajo al mundo sin que nadie apreciara aquella sensual escena. Entró sigilosa y sensualmente a la habitación donde le esperaba su dotado amante y encendió unas velas que daban un tono de luz roja y de baja luminosidad a la habitación para crear un buen ambiente.      

Todo esto mientras Kevin la esperaba tendido desnudo por completo en la cama, la traviesa madura gozaba como nunca de presenciar tal escena, ruborizándose, acto seguido comenzó a gatear a cuatro patas sobre la cama hasta situarse encima de su amante como una perra y le susurró al oído:  

-“No eres el primer nene que he subido aquí, me encantan los nenes malos como tú y más si están bien dotados y son morenos o latinos…” Dijo Lorena.       

-Te hare gozar mami, le daré con todo, hasta el fondo para que goces como nunca… Dijo Kevin.

-“Me gusta ser poseída, tomada y preñada por mi joven macho, siento que he de complacerle en todo lo que se te antoje, como hacía con mi marido en esta misma cama concibiendo a mis hijos años atrás, cuando aún no habías ni nacido bebé”. Dijo Lorena. 

-Ufff mami, si lo desea te hare un nuevo hijo, moreno y dotado como yo, que sé que eso te encanta, y más ahora que he descubierto que es una buena zorra y buscona. Dijo Kevin. 

-“Lo soy, y por eso expresamente me dedico a cazar jovencitos como tú, para que toda esa energía juvenil y esas fuertes embestidas las reciba mi húmeda vagina ya verás que será una noche que nunca olvidaras”. Concluyo Lorena.   

Acto seguido y con una gran fogosidad Kevin y Lorena comenzaron a tocarse efusivamente llevados por la lujuria, Kevin disfrutaba del tacto de aquellos grandes, veteranos y aún turgentes senos, de aquel grande y curvado culo mientras ella volvía a la carga masturbándolo mientras aquel pene crecía, crecía y seguía creciendo hasta llegar a los 19 cm en su máximo esplendor.

Lorena comenzó a chuparlo con verdadera ansia, como si no hubiera probado uno en su vida, empezó lambiendo el glande, era grueso, pero se las arreglo para metérselo entre esos rojos labios y jugaba con los bordes del glande, realizaba movimientos circulares entorno a la punta del glande, provocando un inmenso placer a Kevin que gozaba de disponer semejante mujer a su servicio y de su placer, tras un buen rato así, tragando su pene de Kevin hasta atragantarse, el chico no pudo aguantar más, la dispuso a cuatro patas y se la metió de una sola vez, sin condón ni nada por su húmedo y lubricada vagina para comenzar a meterla y sacarla a gran velocidad.

Con gran rudeza mientras la tomaba del pelo a la vez que la montaba, el joven y dotado chico aguantó por mucho rato, ambos se encontraban ya sudando y Lorena jadeando, gritando y gimiendo ya sin importarle que fuese escuchada, no podía contener el puro placer que le daba aquel joven. Tanto a Kevin como Lorena les encantaba verse teniendo sexo reflejados en la multitud de espejos que había en las paredes de la habitación, eso les hacía excitarse más  lo que hizo que ambos recibiesen más placer.           

-“¡Oh Kevin, menudo macho que eres! Ahhh, es una pena que seas un abusón”. Dijo Lorena.
-¡MMMMMMM! Gimio Kevin sin entender lo aquellas palabras querían decir. 

Entonces Kevin tras un largo rato comenzó a correrse dentro de la vagina, finalizando con fuertes embestidas para que el potente chorro de semen llegase lo más adentro posible de las entrañas de Lorena, lo más al fondo que hizo gemir y sentir un intenso orgasmo a ella. 

Siguieron teniendo sexo de igual manera hasta que Kevin se corrió seis más veces quedando aquella madura viciosa bien llena y bañada por todos sus agujeros por su amante como una prostituta que accedía a todas las perversiones que se lo ocurrían a Kevin, se la mamo, e incluso le hizo un par de cubanas con sus grandes senos.  

Aproximadamente a eso de las 6 de la mañana Kevin se despertó para encontrarse al chico al que había golpeado y su dinero unos meses antes, pero algo estaba mal, estaba amarrado y amordazado, sintió que un bloque sólido fue colocado debajo de sus grandes huevos que habían sido rasurados como el resto de su entrepierna.

-“Ahora sabrás que uno no debe ser un Abusón Kevin”. Dijo Lorena aun desnuda.       
-“Si, anda, déjanos solos y vete a estudiar, para tu futuro, y no despiertes a tus hermanos, o si quieres quédate a mirar como Kevin recibe su merecido Matías. Dijo Lorena a su hijo.  

Lorena se subió a cama ante la vista de su hijo que no pudo apartar su vista de sus enormes y bien formadas nalgas, en su mano llevaba un pequeño mazo de metal usado para ablandar en cada lado de las caras del mazo tenia canales o pinchos estos últimos bien afilados.

-“Ahora sabrás lo que es que abusen de ti Kevin”. Dijo Lorena.

Lorena levanto el mazo de metal para dejar caer un primer golpe sobre los testículos de Kevin en cuya parte alta de su escroto ya estaba colocada una liga castradora. El mazo golpeo sus testículos con la parte de los pinchos.

El golpe fue brutal, los ojos de Kevin quedaron en blanco mientras todo su cuerpo se convulsionaba de dolor. Cuando Lorena levanto el mazo, varias heridas sangrantes donde los pinchos del mazo se clavaron en su sensible escroto. Aun Kevin se estaba retorciéndose de dolor cuando recibió un segundo gran golpe con la otra cara del mazo.

Esta vez el golpe fue dirigido a su testículo derecho, el golpe fue tan brutal que hizo estallar ese testículo. Todo el cuerpo de Kevin se retorció grotescamente. Arqueando su cuerpo hasta donde le fue posible aun con Kevin retorciéndose Lorena dejo caer un golpe más del mazo, pero su testículo restante lo resistió.

-“Demonios nene tienes los huevos más duros de lo que creí”. Dijo Lorena.

Al tiempo que dejo caer otro brutal golpe. Que destruyo por fin el último de los testículos, el cuerpo de Kevin se retorció por unos segundos y luego se desmayo por el dolor.

Kevin se despertó varias horas después en un callejón cerca de aquella disco donde conoció a Lorena, tan solo vestido con su calzoncillo, con ella a su lado, cuando despertó sintió de inmediato la punzada en su entrepierna, sus manos se fueron por instinto a ella, pero la sorpresa de Kevin fue mayúscula al no sentir nada debajo de su pene.

-“Oh nene buscas acaso esto”. Dijo Lorena (levantando su escroto cercenado aun con una liga castradora en la parte superior).

-“¡NOOOOOOOOOOO, MALDITA PERRA!” Grito Kevin.
-“PAS, PAS”. Se escucho en el callejón.

Fueron las dos tremendas cachetadas que Lorena le dio a Kevin antes de decir:

-“Desde ahora respetaras a todos, que ya no eres un hombre eres un patético eunuco y si no quieres que todos sepan que debajo de tu pene inservible ahora, no cuelga nada, te vas a portar bien con Matías y no vas a decir nada de lo que te paso ¿Entendiste?”. Dijo Lorena agarrando a Kevin de los cabellos.

Kevin solo movió la cabeza en forma afirmativa, para verla alejar meneando el magnífico culo de Lorena por el callejón, después de dicha advertencia.

Desde ese día Matías fue el que comenzó a abusar de Kevin y todo por su madre que acabo para siempre no solo con el abusón sino con su virilidad, hombría y valor para el resto de sus días. 




Autor: Vanallen94 & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MI AMIGA DE INTERNET

Esas charlas de café por la noche empecé a sentir ciertos cosquilleos de conciencia. Intuía peligro, cosas prohibidas, gusanito de tentación tal vez, me ponía nervioso pero me gustaba. Por lo que también se hicieron constantes esas entradas a su casa por una u otra situación. A falta de hombre en casa no faltaba alguna reparación o atención que ella como mujer no se le daban mejor que a mí. Obvio le gustaba tener un hombre en casa......


MI AMIGA DE INTERNET
Esas charlas de café por la noche empecé a sentir ciertos cosquilleos de conciencia. Intuía peligro, cosas prohibidas, gusanito de tentación tal vez, me ponía nervioso pero me gustaba. Por lo que también se hicieron constantes esas entradas a su casa por una u otra situación. A falta de hombre en casa no faltaba alguna reparación o atención que ella como mujer no se le daban mejor que a mí. Obvio le gustaba tener un hombre en casa.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]



Categoria: Hetero      Autor: Agg55 & DarkSoul





Iniciamos hablando por un chat e hicimos una gran amistad, tan íntima que nos empezamos a confiar nuestras intimidades. Establecimos una buena amistad y hablábamos sinceramente de lo que pensábamos y lo que vivíamos en nuestras vidas. Ella tenía problemas con su esposo por lo menos eso me contaba. Por mi parte a los 29 años tenía problemas con mi prometida.         

Después de eso le perdí la huella, ya que ella dejo de tener conexión en su casa de internet, pasaron algunos meses y cierto día, me la topé en la RED por medio de Messenger de Hotmail. Me dio mucho gusto encontrarla y me comentó que los problemas con su esposo, eran aún más fuertes para ese momento. En ese momento no tenía mucho tiempo para platicar por lo que tuve que desconectarme, aunque quedé que le iba a llamar más tarde, sin embargo no lo hice.         

A la semana siguiente me la volví encontrar por internet, me empezó a platicar que su esposo finalmente la había dejado, que no tenía ni que comer. Eso me hizo sentir muy mal, por no haberle hablado desde la semana anterior, por lo que de inmediato le pedí la dirección de su casa para ir a visitarla aun no puedo creer que caí en ese cuento tan viejo.     .

Fui a un centro comercial y le compre algo para comer cosas de despensa. Llegué lo más pronto que me fue posible, me recibió como si nada hubiese ocurrido, casi de inmediato se puso a cocinar mientras platicábamos. Mientras la plática fue madurando, poco a poco se fue resquebrajando hasta que inició un llanto. Finalmente se desahogó y se sintió mejor. Terminamos de comer, que por cierto cocinaba bastante rico.   

Entre plática le traté de hacer ver lo bueno de la situación de que las cosas hayan terminado así, que al menos se liberó de una losa pesada, ya que su marido la llego a golpear, le hacia la vida de cuadritos ya que al parecer era bipolar. La abracé y le tomé sus manos entre las mías tratando de transmitirle calma, sin embargo yo fui el que me estremecí, sentí un ligero miedo, tal vez porque sentía que podría influenciar de más, no lo sé realmente pero algo raro pude intuir durante ese abrazo.

Ya para despedirnos, pues iba hacia mi negocio (tenía una tienda de comestibles por ese entonces), por lo que no quise dejarla sola en ese estado de depresión y que cayera en algo peor, por lo que la invité a que se fuera a trabajar conmigo. Después de mucha insistencia por parte mía, la llevé a la tienda por lo que le asigné algunas tareas de limpieza, acomodo de mercancía y atención al cliente, parecía que se estaba distrayendo. Al preguntarle como se sentía decía que se sentía muy bien y claro eso parecía o al menos su semblante era otro.       

Al final de la jornada cerramos el local, como ella no traía dinero, pues la tuve que ir a dejar a su casa, tardábamos cerca de unos 10 minutos y estaba en mi camino a casa y pues seguimos platicando, actualizándonos de lo que había sido de nuestras vidas.       

Al día siguiente, pues claro que pasé otra vez a su casa sin previo aviso, yo entraba a las dos de la tarde y uno de mis trabajadores abría por las mañanas.           Al llegar a su casa me recibe con gusto y nuevamente le ofrecí que fuera a trabajar a mi tienda:          

-¿Qué haces? Le dije         
-“Pues nada…” Respondió ella.  
-¿Que vas hacer más tarde…? Le pregunte.      
-“Nada…” Respondió ella.          
-¡Entonces vámonos otra vez a la tienda…! Le dije.  
-“No si… ya estoy lista… ¡¡vámonos!!” Respondió ella.      

Nuevamente le asigné tareas y le seguí enseñando las labores de la tienda, es una chica muy trabajadora y muy acomedida ya que no tenía que estarle diciendo o moverla para que hiciera las cosas, tenía iniciativa.     

Al cerrar la tienda, igual que el día anterior la llevé a su casa, así fácil pasó una semana y pues el día de paga de mis trabajadores a ella también le pagué por los días que me acompañó. Pasaron los días y pues eso se repetía de manera constante por lo que le pregunté que si le gustaba para quedarse a trabajar conmigo, como me dijo que sí, pues la contraté formalmente. Nuestra amistad se fue afianzando y pues ya había habido varias veces que me invitaba a pasar a su casa a tomar café y pues ya tantas veces que le decía que no por una u otra razón, por fin le acepté. Si de por sí ya las charlas eran buenas, con un café y sin apuros pues mucho mejor.     

Esas charlas de café por la noche empecé a sentir ciertos cosquilleos de conciencia. Intuía peligro, cosas prohibidas, gusanito de tentación tal vez, me ponía nervioso pero me gustaba. Por lo que también se hicieron constantes esas entradas a su casa por una u otra situación. A falta de hombre en casa no faltaba alguna reparación o atención que ella como mujer no se le daban mejor que a mí. Obvio le gustaba tener un hombre en casa.

Como era mucha la confianza que teníamos entre si y teníamos el tiempo, en una de esas pláticas en su casa me empezó a confesar que siempre le había gustado, que le parecía muy atractivo y muy varonil, rayando en macho y por lo tanto disfrutaba mi presencia (cosas que obviamente yo ya intuía) tal vez el momento, las atenciones que le di, el haberla conocido a fondo y haber declarado lo anterior de cierta manera creó ese aire de atracción: “COMO AL HOMBRE ARAÑA MI SEXTO SENTIDO SE ENCENDIO”…       

No iba ya con tanto gusto a quedarme después de dejarla, persistía en mi ese cosquilleo de tentación y nerviosismo por presentir cosas prohibidas, algo me gritaba que no todo estaba bien. Ya tenía varios años de haber abandonado territorios de conquistador, ya me estaba portando muy bien, intentaba ser buen novio, buen ser humano, vaya, un buen cristiano cuanto mejor podía. En ese momento me sentía estar viviendo lo más cerca de Dios, había librado verdaderas pruebas de tentación con aquella mujer y tal vez por eso me sentía fuerte para hacer frente a una prueba más, al no aceptar cabida a malos pensamientos.           

En esa ocasión por lo que me dijo me empezó a mover el suelo, pero no lo vi o no lo quise ver. Más bien lo vi pero me sentía que lo podía controlar. Por lo que igual le seguí aceptando las invitaciones que me hacía de vez en vez.           

En una de esas pláticas de noche me dijo:

“Las experiencias sexuales que he tenido con los hombres no ha sido de lo más variada. Me han tocado puro precoz y no he disfrutado como he pensado de un buen revolcón”.
           
Por lo que me empieza a contar las experiencias que tuvo con sus ex-novios, junto con la de su esposo, que de alguna manera ya me había contado algo, aunque no con tanto detalle. Ella es una mujer muy sensual, de agradables facciones y tez muy blanca, parece entregada y con ganas de dar mucho amor, es una mujer alta y tiene algo de sobrepeso (ese era su gran complejo). Es una mujer de amplio criterio sobre el sexo y muy culta en temas diversos, eso hacía que habláramos sin miramientos aunque siempre de manera cortes sin rayar nunca en la vulgaridad.          

Tiene picardía para hablar y el que no le hayan cumplido o no haya tenido un hombre como ella lo haya deseado, sentí que era para ella un gran pesar. Pues bueno ahí estábamos y como supongo que como ya era para ella un gran amigo, me tenía mucha confianza y dado que traíamos el tema en mano. Palabras más, palabras menos se entablo una conversación:    

-“Tengo ganas que me den un agarrón de esos buenos, una gran revolcón sexual”. Ella dijo.   
-“¡Vaya! Encontrarme con un hombre real…” Continuó ella.          
-¡Ha caray! Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ¿y luego? Le Dije.        
-“Pues te quería pedir ese favor…” Dijo ella.  
¿Como, que cosa? Le Pregunte.   
-¡Que me des un buen revolcón en la cama, de esos buenos que solo un verdadero macho puede dar”. Dijo ella finalmente.          

¿HEEEE? ¿Por qué Yo…? Pregunte.      
-¡Porque tienes esa apariencia, de macho, muy viril… y con quien más confianza tengo! Dijo ella.               
“Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ¿y luego si no que?” Le pregunte después de reír.        

-“Vamos… ¿Se que si puedes hacerlo? Di que si”. Dijo ella.           
-“Vamos por favor”. Dijo ella.    
-“No lo sé pero creo que si puedo hacerlo”. Dije.       
-“¡Vamos por favor, será solo una vez!” Insistió Ella.           
-“¡Mmmm no se! No sé cómo lo vayas a tomar, te puedes enamorar, puede que no te guste… no se que pueda pasar”. Le dije         

-“Si lo sé, pero estoy dispuesta a correr ese riesgo, no me importa, quiero sentir a un macho. No me digas más de momento, pero piénsalo”. Termino por decir ella.     

Debo confesar que si sentí un poco de orgullo que me haya pedido eso, pero sin embargo no fue suficiente para caer  el miedo aquel o sensación rara que ya había sentido antes, finalmente apareció con aun más fuerza  por supuesto que tampoco me excitó o me dejó entusiasmado la idea, tal vez no era el momento, no era mi tipo y también tenía claro que no era algo correcto tener relaciones sexuales con otra persona estando comprometido. 

Seguimos muestra singular relación por un tiempo iba a su casa, me la llevaba a la tienda, trabajábamos, la regresaba a su casa, de vez en cuando me quedaba a tomar ese café por la noche y me iba a casa. Siento que ella esperaba ese si con paciencia. Que yo tomara la iniciativa, aunque también por la mente de ella creo que pasó la idea que me iba a molestar con su propuesta y que tal vez la iba a rechazar. 

Me bastaba observarla para sentir que ella realmente lo anhelaba, hasta mis trabajadores se mofaban de mí, decían que ella me veía con ojos de amor. Por lo tanto, ver como ella derrapaba por mí y habérmelo dicho tan directo hubo un momento que pensé fríamente la situación.      

Ella era una mujer joven, pasional, alegre, sensual, insatisfecha sexualmente, baja autoestima, maltratada, amplio criterio, renegaba de Dios con ideas suicidas. ¡Todo un caso! ¿Qué pasaría si accedo a su petición? Evidentemente no le iba hacer daño porque hemos hablado de lo que le puede pasar y de que solo será para que pruebe lo que ella no ha probado a ciencia cierta, igual asume su responsabilidad.

-¿Sería un solo un par de veces? Me pregunte.
           
¿Que iba a perder? Si bien es cierto después de portarme bien por 7 años, que no será por mi gusto porque no era que quisiera, aunque al era mi decisión de querer seguirme portando bien no se vería alterada. A cuantas cosas me había resistido en ocasiones pasadas y no había caído en ninguna (eso mi amiga me lo admirada y era también su cargo de conciencia por mí, por ello también el que pensara que me fuera a molestar y rechazar su petición) era una virtud que bien sabía ella, porque ya le había platicado ciertas experiencias de cómo había lidiado para no hacer caso a varias mujeres.  

Mi amiga me llamaba la atención sexualmente debo confesar. Aunque la forma de solicitarlo y el cariño que le tenía me hizo considerar su petición. Pensé: Si ha pensado en suicidio, tiene amargo sabor de la vida, estaba pasando por una mala situación en ese momento, las palabras de aliento no le hacen efecto alguno, sigue siendo bla, bla tiene que sentir algún aliciente tal vez. Tal vez sea momento de volverla a poner a pensar, además considere que era mi última oportunidad de sexo antes del matrimonio.          

Entonces un día por medio del MSN, le dije que se agarrara porque iba a ir a su casa. Iba con la firme intención de darle lo que había pedido. Le pregunté que si podía irme a bañar a su casa, a lo que me contesta aun con algo de duda en su voz. ¿Es en serio? ¿Estás seguro?
           
Le afirmé que así iba a ser.           

En media hora llegué a su casa. Me recibió y de inmediato pasé al baño, donde tranquilamente me duché. Cuando salgo del baño salí envuelto en una toalla. Ella ya me esperaba en la cama, desnuda en una pose muy sugerente.        

Le tiendo las manos en señal que viniera hacia mí y le pido que se relaje, en aras aun de que se quiera arrepentir, por aquello de que no estuviera ella segura de lo que quería. No me encontraba excitado, al contrario estaba tranquilo. Como no se movía, fui hasta ella guiado por su blanca piel. Le pido que se de vuelta y se ponga boca abajo y que se extienda sobre la cama, en seguida tomo un aceite hipoalergénico que ya había visto en su buró. Para empezar a ponerlo sobre su espalda. Veo que se estremece.         

Voy desparramando el aceite por toda su espalda y navego mis manos de arriba y hacia abajo, una y otra vez con paso firme. ¡Veo que lo disfruta! Avanzo poco a poco por los hombros y agarro su nuca. Y cuando voy hacia el sur hago igual con sus nalgas, que son increíbles. Mis manos amplias y firmes. Se deslizan entre la nuca y las clavículas. Palpitando y sintiendo su tersa piel, me deslizo por toda la espalda y me quedo en sus nalgas.

Que masajeo magramente. Tomo más aceite y lo vierto en sus nalgas completamente. Mmm.
Se mueve más. Me deslizo a las piernas e igual. Las siento y veo su estremecimiento. Cada vez que mis manos pasan por la parte interna de las piernas las cuales abre ligeramente. Presiento la invitación a su vagina. Sin embargo la ignoro. Le pido que se voltee boca arriba. Ahora la siento bien metida en cierta anonadación, supongo presa del masaje.          

Ya estando bocarriba. Me queda a mi disposición sus senos de gran tamaño. Que son los primeros en que vierto aceite. Donde fue inevitable un ligero temblor y se muerde los labios. El vaivén en sus senos fue suave. Los senos, las aureolas, los pezones. Parecían aparecer y desaparecer. Sendas vueltas a alrededor del pecho. Una aplastadita. Una pellizcadita ligera. Mmmm lo estaba disfrutando.

Bajo a su vientre un poco y me vuelvo a regresar a los senos. Una mano sube a su cuello y otra baja a su vientre. Finalmente regresan a los senos. Ambas manos bajan a su vientre. Y hay un vaivén que van y rozan la espalda. Mmmmmmm las manos tocan sus caderas. Se mueve ligeramente por un visible estremecimiento.    

Entre ese vaivén es inevitable rozar ligeramente su monte de Venus. Me posesiono de su cadera.
Mmmm tengo que presionar poco a poco su monte de Venus. De pronto me voy a sus piernas. Masajeo firmemente sus piernas, muslos pantorrillas, hago ese largo recorrido entre sus piernas y caderas. Una y otra vez. Conforme voy subiendo a sus piernas lo voy haciendo por la parte interna de las mismas.  

Mmmmm ya es inevitable rozar ligeramente sus labios vaginales. No quiere abrir las piernas o tal vez la pesadez de somnolencia que produce un masaje tengo que forzar un poco los muslos para abrirlos. Mmmmmmm.          

De pronto quedo expuesta su vagina, donde vierto un poco más de aceite. Pongo mi mano firmemente sobre su monte de Venus y deslizo mis manos hacia abajo sin tocar su vagina. Aunque alrededor de su vagina. Una y otra vez. Ella espera que ya toque su vagina, sin embargo la rodeo. Después de un pequeño vaivén, toco sus labios firmemente aunque sin abrir sus labios vaginales. Masajeo sus labios por fuera y voy de nuevo de manera firme a su monte de Venus. ¡¡¡Mmnmm me excite!!! Con sus ligeros respingos. Mmmmmmm ya meto ligeramente el dedo medio entre sus labios vaginales. “¡Hhhhhhaaaaa!” Se le escapa un ligero gemido. 

Siento sus jugos escapar de su sexo. Subo la mano hasta el monte de Venus. Bajo de nuevo y meto un poco más los dedos índice y medio. Mmmmm gime otro tanto. Mi mano va de nuevo al monte de Venus. Baja mi mano nuevamente y aplastó su vagina con toda mi mano. Al soltarla le meto los dedos medio e índice hasta el fondo.        

-“¡MMMMMMMM!” un gemido fuerte se escucho.  

Exploran mis dedos su interior totalmente. Poniendo atención en sus espasmos. Saco y meto los dedos a lo largo de sus labios hasta tocar su clítoris.    

-¡Yaaaa! ¡Métemela Ya! Dice ella
           
Mi pene. Ya duro busca acción. Agarro sus piernas. Las abro y entre ellas poso en posición mi miembro. Estaba mi pene entrando y yo temblando de lo que iba a pasar. Sin embargo ya no hay vuelta atrás. Empuje por completo y mi pene lo sentí topar el fondo de su vagina.        

-“¡Mmmm!” Ella gime y se retuerce.      

Ella no quería que parara. Me pedía que le diera, que empujara. Hasta que me viniera dentro de ella. Seguí con lento entrar y mi lento sacar. Una y otra vez. De pronto se la meto fuerte hasta el fondo.  
-“¡Hhhhhhaaaaaaa!” Gimió ella.
           
No hay duda que lo estaba disfrutando. Sigo con mi lento saca y mete otras tantas veces. De pronto otra vez le hundo mi miembro viril rápidamente hasta el fondo y claro casi al mismo tiempo, no se hace esperar. Otro gemido.          

Se escucha ese profundo y prolongado gemido. Se escucha también ese toque fuerte entre carne y carne.

-“¡Dame rápido, fuerte ya no pares!” Dice ella casi como una súplica.      

Su voz es apenas un gemido. Aunque a la vez me urge a que le siga dando rápido. Finalmente le hago caso. Me apresuro y ya no me detengo, hasta que finalmente me hace explotar. Dando un enorme gemido me vine en su interior, descargando una enorme carga de mi semen que hizo que en verdad viera el paraíso del placer que sentí en ese momento.  

Aquella noche continuamos teniendo sexo en todas las posiciones que se puedan imaginar hasta que me quede dormido. Completamente rendido al lado de ella, me desperté abruptamente no se cuanto tiempo después. Estaba amarrado con los brazos y piernas extendidos a los cuatro extremos de la cama. Desnudo con ella entre mis piernas sosteniendo mis huevos con una de sus manos.

Me desperté por completo cuando sentí que algo estaba presionando la parte alta de mi escroto. Al alzar mi cabeza mis ojos se abrieron grandes aterrándome de inmediato al ver que mi escroto estaba atrapado entre las mandíbulas de una burdizzo.   

Ella al ver que había despertado presiono un poco las mandíbulas de esa herramienta infernal que sabía muy bien para lo que servía. Luego me dijo.

-“Vaya, ¡con que ya despierto!” Dijo ella.
-“¡Qué bueno! ¿Así me podrás decir cuáles son tus claves bancarias?” Dijo en tono seco.

Aun estaba desnuda, pero no solo de cuerpo sino de alma, por fin mostraba su verdadera cara. Ella era una vil ladrona que solo buscaba mi dinero. Me di cuenta que iba a hacer todo para conseguirlo incluso acabar con mi virilidad si era necesario.

Me maldije miles de veces a mi mismo por haber caído en aquella trampa. Ella repitió la pregunta pero negué con la cabeza, ya que tenía una mordaza en la boca que me impedía hablar. Ella insistió un par de veces antes de liberar uno de mis testículos de las fauces del burdizzo lo que fue un verdadero alivio para mí. Luego pregunto.

-“¿Dime las claves de tus cuentas?” Pregunto ella con severidad.

De nuevo moví mi cabeza de forma negativa. Pensé que al negarme ganaría algo de tiempo para pensar como escapar de aquella terrible situación en la que me encontraba. Pero de pronto sentí un fuerte dolor que hizo que todo mi cuerpo se arqueara primero para después comenzar a tener fuertes convulsiones de dolor hasta que me desmaye.

La muy maldita cerró las fauces del burdizzo sobre mi testículo izquierdo. Lo que me provoco un infernal dolor. Me desperté algunos minutos más tarde, sintiendo un terrible dolor con ella aun entre mis piernas.

-“¿VAMOS DIME LA CLAVE O TE CONVIERTO EN EUNUCO?” Grito ella.

Con sus manos presionando los mangos del burdizzo. Un miedo a perder toda mi capacidad viril se apodero de mí. Fue algo primitivo irracional simplemente me hizo mover mi cabeza de forma afirmativa.

Ella se bajo de la cama y fue a tomar su computador portátil, me quito la mordaza de mi boca y le dije los números que quería saber. Al parecer ya sabía los números de cuenta. Ella primero los apunto en una libreta luego los comprobó en su computador.

Mientras quede ahí gimiendo de dolor. Con la mordaza de nuevo puesta. Luego de algunos minutos ella muy sonriente al ver que las claves eran verdaderas, dejo el computador y se coloco de nuevo entre mis piernas con el Burdizzo entre sus manos. Ella acaricio mi pene hasta dejarlo de nuevo en completa erección, luego se lo llevo a la boca para darme una suprema mamada. Hasta hacerme venirme sobre mi vientre y pecho unos minutos más tarde.

-“¡Sabes eres un pésimo amante, pensé que era un macho de verdad pero eres igual que todos, solo buscan su placer sin importarles nada la mujer!”. Dijo ella melancólicamente.

Mientras decía aquellas palabras colocaba las fauces del burdizzo sobre mis testículos restante el derecho. Me sacudí con violencia tratando de soltarme, luche con desesperación pero ella apretó el burdizzo hasta casi aplastar mi escroto lo que hizo que me quedase inmóvil.

La mire, suplicándole con la mirada piedad, moviendo la cabeza en forma negativa con lagrimas rodando por mis mejillas, ella simplemente dijo.

-“¡Oh vamos no llores después de todo, no se pierde gran cosa!” Dijo ella.
-“¡MMMMMMMMM!” Alcance a decir.

Cuando de repente sentí un enorme dolor que me hizo convulsionar de dolor, me desmaye de nuevo cuando recupere el conocimiento estaba desamarrado desnudo sobre la cama, con mis huevos terriblemente hinchados con un punzante dolor que apenas pude ponerme de pie.

Como pude me vestí y corrí al hospital más cercano, donde nada se pudo hacer por mis testículos de hecho ahí mismo me fueron extirpados, que convertí en facto en un eunuco desde ese día.

De mi dinero y ella nada se sabe pese a que presente denuncia ante las autoridades policiacas. Según me comento el detective que llevaba mi caso, no era la primera víctima de la “ladrona de los huevos”. Su modus operandi justo como ya conté. Mi prometida rompió el compromiso poco después de todo que mujer desearía ser la esposa de un eunuco.

Ahora vivo, solo y desconfiando de cualquier mujer que de buena fe, por lastima o interés se acercan a mí, aquella experiencia hizo que me volviera un cascarrabias y casi siempre estoy de mal humor el sexo para mí ya no existirá por el resto de mis dias gracias a “Mi Amiga por Internet”.




Autor: Agg55 & DarkSoul       Mail: darksuolpgm@gmail.com

MUCAMA NO TAN INOCENTE

Ese día sábado se presento en la casa con un short negro corto que solo le tapada los muslos, una camisa blanca algo trasparente la cual dejaba ver ese par de tetas con aureola grande y negra. Entrando ella a la casa y yo me acababa de levantar ya que no trabajo los fines de semana y paso casi todo el día en la casa, ella se fue a la cocina a ver qué era lo que tenía que hacer mientras yo la observaba desde el desayunador imaginándome que le iba a decir......


MUCAMA NO TAN INOCENTE
Ese día sábado se presento en la casa con un short negro corto que solo le tapada los muslos, una camisa blanca algo trasparente la cual dejaba ver ese par de tetas con aureola grande y negra. Entrando ella a la casa y yo me acababa de levantar ya que no trabajo los fines de semana y paso casi todo el día en la casa, ella se fue a la cocina a ver qué era lo que tenía que hacer mientras yo la observaba desde el desayunador imaginándome que le iba a decir.

[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA]



Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Resulta que por recomendaciones de terceros contrate a una chica para arreglara mi casa dado que como soltero no tengo quien lo haga ella siempre llegaba a limpiar usando ropa ajustada y corta no me dejaba nada a la imaginación. Bueno uno de esos días se me ocurrió algo loco decidí que ese día por lo menos la iba a tocar, ya en platicas anteriores que tuve con ella habían sido algo calientes y ella note que de alguna manera trataba de seducirme a que diera el primer paso para iniciar algo más que solo hablar.            

Ese día sábado se presento en la casa con un short negro corto que solo le tapada los muslos, una camisa blanca algo trasparente la cual dejaba ver ese par de tetas con aureola grande y negra. Entrando ella a la casa y yo me acababa de levantar ya que no trabajo los fines de semana y paso casi todo el día en la casa, ella se fue a la cocina a ver qué era lo que tenía que hacer mientras yo la observaba desde el desayunador imaginándome que le iba a decir.

Mientras le miraba ese culito que se cargaba le dije   

– “Qué bien te queda ese short”.  Dije con una maliciosa intensión.           
-“¡Porque!” Me contesto ella.      
-“Es que se te marca todo eso rico que tienes”. Le dije.         
-¿Crees que es rico eso? me dijo sin darse la vuelta.  

Mientras hablábamos me acerque por detrás de ella y poniendo mi mano en su culo firme le dije.      

-“Uy si, se ve y se siente rico”, Dije mientras le manoseaba las nalgas.     

Sin apartar mis manos de sus nalgas ella me dijo.

-¡veo que te gusta tocarme las nalgas! A lo que le respondí.
-“Si es que ya no aguantaba las ganas de tocarlas desde hace días me tienes loco y quiero probar ese cuerpecito que tienes”. Le dije con voz entrecortada por la excitación.

Mientras le decía aquellas palabras le tocaba las tetas las cuales se le habían puesto duras y me dijo.    
       
-¿De veras quieres tener sexo conmigo? Pregunto ella.         
-¡Sí! Le dije.
-¿A ti no te gustaría tener sexo conmigo? Le espondí.           

-No sé, sería bueno probar… mmm la verdad si me gustaría ya para ese momento sus pechos estaban contra el mío, se estaba mordiendo los labios y yo le sobaba su entrepierna la cual era carnosa.        

Ella no me decía nada solo mantenía cerrados los ojos y sonreía suavemente, así que la agarre de la mano y me lleve al sillón de la sala y ahí empecé a meterle mano a lo grande. Levantando su camisa pude ver que sus tetas estaban duras y comencé a besarlas, seguí tocándola sin decirle nada, su mano derecha ya estaba sintiendo mi duro pene y ella empezó a rozarlo con la mano por encima de mi bóxer ya que estaba por bañarme en el momento que ella llego a la casa.  

Yo seguía metiéndole mano por encima de su ropa cuando dejo salir un suspiro y me dijo. ¡Mejor vamos a tu cuarto creo que ahí vamos a estar mejor!  

Se levanto y nos dirigimos al cuarto ahí en ese momento dijo dame 2 minutos y entras. Está bien le dije, pasado el tiempo entre a mi cuarto y ahí estaba ella con una rica tanguita blanca colocada como perrita en mi cama, su camisa había desaparecido y se había soltado su larga melena, con sus ricas tetas al aire y me dijo.
           
-“¡Quítate la ropa que hoy si vas a saber cómo coge una mujer de verdad!” Dijo ella muy excitada.

De volada me despoje de mis ropas y ella agarro mi pene ya durísimo y comenzó a mamarlo como toda una putita, haciendo que me sintiera en el paraíso.     

-¿Te gusta cómo te la chupo papi? Pregunto ella.        
-“¡Uy si, si lo haces bien rico mami!” Le respondí.    
-“A mí me encanta tu miembro, y ya quiero sentirla dentro”.            Dijo ella.     

Así que luego de unos minutos le baje la tanga y ahí estaba una vagina rasurada por completo la cual estaba ya humedecida, me coloque detrás de ella y la penetre de a poco en ese momento ella me dijo.           
-“Así no la quiero toda y rápido”. Dijo ella algo decepcionada.      

A los cual yo le hice caso y comencé a penetrarla con furia podía ver que ya tenía experiencia y se la comía toda son problemas, mientras le daba como toda una perra… ella decía entre gemido y suspiro.

-“Así papi, así me gusta sentirla toda, dámela, fuerte que estoy muy caliente mmm”.    

No llevaba ni 5 minutos penetrándola cuando de pronto comenzó a gritar más fuerte…

-“Si así, ya voy a terminar dale métela toda mmm damela toda papi…”    

Pude sentir como convulsionaba con toda mi pene dentro. En ese momento se detuvo y me dijo Que rico coges papi, ahora quiero probarte por detrás.  

-¿Por detrás? Le dije.         
-Si quiero que me la metas en el culo, ¿o es que no te gusta?            Me respondió ella. 

Estaba anonadado la verdad no creí que fuera de las mujeres que les guste el sexo anal.          

-¡Uy claro que si con gusto te la voy a meter por detrás! Le dije casi con alegría.           

Se levanto y comenzó a darme de nuevo una buena mamada con fuerza ensalivando mi pene desde la punta hasta la base. Después de un rato me dijo “Ya esta lista, se dio la vuelta y paro su culito, diciéndome “dale que es todo tuyo”.     

Asé que me subí encima de ella y comencé a buscar ese agujerito negro, comencé a pasarle el dedo para dilatarlo, después de un ratito le coloque mi pene en su culo el cual ella apretó como si quisiera cerrarlo y me dijo “métela toda que ya no aguanto”, así que comencé con la faena de romperle el culo, con el primer empujón se la metí hasta la mitad y pude sentir como lo apretaba cada vez más puso sus manos en mi espalda y me repitió “¡métela toda!”     

Así que se la deje ir toda como ella quería.

-“Así, así, así me gusta sentirla toda dentro de mi culo mmm”. Decía ella.
-¿Te gusta mi culo papi? Me dijo mientras yo no podía pensar en otra cosa más.
-“Si me encanta…” Le dije casi suspirando.

Luego un largo rato ella se volvió y agarrándose las piernas con las manos me dijo ahora métela así sus rodillas estaban cerca de su cara y su culo estaba levantado entregándose por completo como la puta que era. Así que se la metí de una sola vez y ella no dejaba de gemir y gritar de placer

Así le estuve penetrando por 10 minutos su culo había dejado de estar apretado y recibía todo mi pene por completo. Cuando sentí que ya estaba por terminar le dije.

-“Me voy a correr”. Muy excitado.

Y ella me respondió delirante.

-“Mmm si córrete dentro de mi culo quiero sentir tu semen caliente dentro”. Dijo ella entre gemidos.

No había acabado de terminar de decirme eso cuando solté el primer gran chorro de leche que rápidamente comenzó a salir de su culo se lo había llenado por completo y podía ver como se derramaba por su ano.   

Después de eso los dos caímos exhaustos sobre la cama empapados en sudor luego de un rato ella se levanto y se fue al baño dejando la puerta abierta quede ahí tendido sobre la cama con mi pene empapado en sus jugos y mi propio semen que aun brotaba de la punta, aun duro y palpitando.

Pasados unos segundos Ella regreso ya con su diminuta tanga puesta de nuevo se subió a la cama y tomo mi pene para llevarlo a su boca. Ella lo lambio y chupo por unos minutos hasta dejarlo completamente limpio entonces me dijo.

-“¿Te ha gustada tenerme?”. Dijo Ella.
-“¡Mucho! Creo que debemos repetirlo”. Le dije muy contento.

Ella me miro mientras me masturbaba pasando su mano desde la base hasta mi glande de mi pene aun duro, me masturbo por dos segundos antes decir.

-“¡Creo que no será posible papi!”. Dijo Ella con una mirada de odio.
-“¿Por qué no podrá ser…?” No pude terminar de preguntar y grite de dolor.

-“AAAAAAAAAAAAAHHHHHHH”. Grite fuerte de terror y dolor.

Ella usando un afilado cuchillo y con un rápido momento que no me alcanzo a hacer nada para detenerla de lo improviso que fue, ni siquiera supe de donde fue que saco ese cuchillo me cerceno mi pene de un rápido corte.

Un chorro de sangre broto de mi entrepierna mientras mis manos se fueron a ella, comencé a revolcarme de dolor, sintiendo la sangre brotar de la herida en donde una vez estuvo mi pene. En alguno momento dentro del minuto o minuto y medio después de ser convertido en un eunuco me desmaye por el dolor.

Cuando desperté, estaba sobre mi cama, sobresaltado me incorpore pero una punzada de dolor de nuevo me tumbo, lentamente me levante pera ver que mi pene ya no estaba, pero estaba curado una enorme gasa cubría mis genitales, un tubo sobre salía de la gasa, de pronto la note, ella estaba ahí de pie sosteniendo en un frasco mi pene cercenado en sus manos.

-“Bien papi, espero disfrutes tu nueva vida como eunuco, me llevo tu miembro como recuerdo, y te dejo los momentos que gozaste teniéndome para que recuerdes lo que es estar con una mujer, que es lo único que te queda ahora. ¡Maldito Bastardo!”

Luego se fue, trate de detenerla.

-“¡Espera, espera no te lleves mi…!”. Pero el dolor me impidió seguirla.

Meses después me entere que aquella chica había sido víctima de una violación por uno de los hombres a los que les arreglaba la casa. Fue entonces que entendí que al haberla abordado de la forma que lo hice para ella fue una señal que iba a atacarla, ella solo se defendió accediendo a mis deseos carnales para no ser lastimada pero luego me hizo pagar lo que para ella fue una violación.

Ella desapareció nunca la he vuelto a ver, de lo que hizo con mi pene solo ella sabe, eso fue hace 10 años y hoy en día vivo como un eunuco me volví gay ya que es la única forma que puedo obtener placer por medio de estimulación anal, lloro mucho por las noches pero no tengo más opción, estoy pensando hacerme remover mis testículos para acabar de una vez por todas por mis deseos carnales que me llevaron a ser castrado por mi Mucama. 




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul