MACHITO CASTRADO

Lo ves Nacho tiene buen cuerpo es cuando sale del agua cuando parece ser el top de la prepotencia machista. Con ese pedazo de pene colgándole entre las piernas, y de forma tan impúdica. No es por mis hijas. Verás ya sabe que estás tú aquí y eres de confianza, pero hace lo mismo delante de cualquier mujer. Y no me gusta. Esa actitud no me gusta. Bueno pues déjalo en mis manos......


MACHITO CASTRADO.
Lo ves Nacho tiene buen cuerpo es cuando sale del agua cuando parece ser el top de la prepotencia machista. Con ese pedazo de pene colgándole entre las piernas, y de forma tan impúdica. No es por mis hijas. Verás ya sabe que estás tú aquí y eres de confianza, pero hace lo mismo delante de cualquier mujer. Y no me gusta. Esa actitud no me gusta. Bueno pues déjalo en mis manos.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [DOMINACIÓN] [HUMILLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Picolo & Darksoul




La tarde transcurría con normalidad en un chalet de la campiña. En la piscina dos niñas de 9 y 11 años y tomando el sol Carla y una vecina Rosario. Carla era la madre y la mujer de un acomodado economista que descansaban en dicho chalet. Tomaban el sol con tranquilidad dejando paso a una conversación como otra cualquiera. En esos momentos hablaban entre las mujeres.

-“Pues si imagínate ya la situación empieza a ser incómoda”.
-“¿Y lo has hablado con tu marido?”
-“No, lo cierto es que él siempre ha tomado el sol desnudo y ha estado en la piscina como ha querido”.
-“Bueno tu marido tiene buen cuerpo eso no hay que dudarlo”.
-“Si y demasiado, por cierto ya sabes lo que le mide el pene”.
-“¿Mujer y ese es el problema?”

No es que no me gusta que vaya por ahí desnudo delante de las niñas y que se muestre con el

–“¿Tú crees que se ha vuelto un exhibicionista?”
– “No creo. Oye porque no lo castras”.
– “¿Pero qué dices, estás loca?”

Bueno solo de forma figurada. ¿Es eso posible? Bueno tú dices que Nacho la tiene grande. Quizás podamos hacer que no se desnude delante de las chicas privándolo de su salchicha… O mejor dicho de su confianza.

En esos momentos llegó Nacho a la piscina. Saludó a las mujeres y casi sin decir nada se quitó el bañador y se tiró al agua. La desnudez de su padre en la piscina no fue una sorpresa para las niñas, las cuales jugaban ajenas a todo.

Lo ves Nacho tiene buen cuerpo es cuando sale del agua cuando parece ser el top de la prepotencia machista. Con ese pedazo de pene colgándole entre las piernas, y de forma tan impúdica. No es por mis hijas. Verás ya sabe que estás tú aquí y eres de confianza, pero hace lo mismo delante de cualquier mujer. Y no me gusta. Esa actitud no me gusta. Bueno pues déjalo en mis manos.

Lo ves, fíjate, lleva el pene casi erecto, yo creo que le excita que estés tú aquí. Nacho avanzaba poderoso turgente y meneando un pene digno de un semental. Esta le colgaba sobre dos huevos muy bien puestos había sido circuncidado de niño y dejaba al descubierto un rosado glande. Fue hacia donde estaban las dos mujeres tomó la toalla y se marchó hacia el interior del chalet.

Pues si la verdad es que no podía pensar que tu marido tuviera ese pene. Verás para eso están las amigas. Varios días después se repetiría la historia, pero esta vez Carla había seguido instrucciones de Rosario, la cual tras hablar con una amiga veterinaria le había indicado ciertas pastillas que separaban las inhibiciones en los animales machos. Haciendo que la presencia de la hembra no les excitara. Carla quería ver que sol caía sobre esa erección y la confusión apesadumbraba del confuso macho, al ver que su pene no reaccionaba.

Ese episodio era el comienzo de lo que se venía por la tarde. Ya que las pastillas habían comenzado su efecto. Por la tarde el fuerte sol caía sobre la piscina mientras Carla, Rosario y la amiga de estas se unía a la reunión. Entre ellas comentaban el episodio por la mañana.

– “Bueno no nos dejes así. ¿Qué pasó?”
– “Pues nada se duchó y se fue al trabajo”.
– “No dijo nada, aunque parecía confuso”.
– “Oye es cierto desaparecerá el efecto de las pastillas”.
–“Pues si en unas semanas le volverán las erecciones, aunque su confianza no será la misma”.

Nacho entonces salía a través de la terraza y bueno pretendía realizar su diario ritual de territorialidad de macho bañándose desnudo delante de las mujeres. Tras nadar unos minutos al salir por la escalera de la piscina las mujeres no perdían ojo del gigante atributo, pero maldición pensó Nacho se detuvo a mitad de la escalera había algo que no comprendía algo que no lograba entender su poderoso pene era de la mitad de antes. Pero no era no de la mitad se había retraído más de ocho centímetros, aunque no en grosor, pero si en longitud casi desaparecía entre su vello púbico. Y bueno allí indefenso desnudo y delante de varias mujeres que conocían la fama de trípode que le precedía y que igualmente iban a darle otra fama da tener pene minúsculo.

El macho no podía quedarse en la piscina eternamente así que salió del agua mientras veía como las chicas, más Rosa la amiga, bajaba sus gafas de sol para poder verle su pene.

-“¡Ohhhhhhhhh!” Murmuraron mientras algunas risitas escapaban de los labios.

El notó como los ojos de las tres se clavaban en su pene que parecía no reaccionar, intentó llevarse la mano hacia sus huevos, pero esa era la señal para que las mujeres se fijaran todavía más. No tuvo más remedio que ir hacia las mujeres para tomar la toalla. Pero Carla se adelantó, no cariño es mejor que permanezcas desnudo, no querrás perder el bronceado de tu piel, además Rosa es casi médico no tiene perjuicios.

Si además no te preocupes me animaré a hacer topless. Sé que no me vas a comer con esa cosita que tienes. Rieron las tres. Nacho no sabía dónde meterse desde joven había gozado de un gran pene y había sido el líder de las duchas de los gimnasios y de los machitos que impúdicamente gozan paseando sus genitales delante de los demás. Pero se sentía humillado, su pene apenas superaba los 2 centímetros.

Mi amor ¿qué te ha pasado? le habíamos contado a Rosa lo de tu gran pene, pero eso es ridículo. El, penas articulaba palabra, entonces Carla le acarició el muslo en dirección hacia su micro pene este fue un momento de terror para Nacho acostumbrado a llevar la iniciativa. Tras tomarlo empezó como a masturbarlo, pero nada de nada, más risitas fueron el eco que resonaba en los oídos del hombre. Su espíritu había sido derrotado.

Ven Rosa prueba tú que eres médico, y poco a poco fue cayendo en las caricias de las mujeres que iban de forma intencionada hacia su pene mientras daban pequeños golpes para intentar despertarlo, así como intentaban ponerlo derecho. Pero eso no era posible.

-“¡Oh vamos cariño, no es para tanto!” Dijo su esposa momentos después.

Unas risas salieron de las 3 mujeres debe ser la edad mientras se ponía el albornoz y lo acompañaban dentro de la casa…

Esa misma noche mientras Nacho dormía gracias a un medicamento suministrado por Rosa, quien estaba entre sus piernas, abrió una ligera herida detrás de su escroto, por donde extrajo los dos testículos de Nacho para luego cortarlos con inusual rapidez, suturo con puntos muy finos no sin antes colocarle prótesis testiculares Nacho nunca sabría que fue castrado a menos que se le dijera.

El macho había sido desposeído de su hombría. Había sido castrado, sin saberlo, su pene nunca volvería a tener la largueza que alguna vez tuvo, tampoco potentes erecciones, y nunca volvería a mostrarse desnudo ante las mujeres.





Autor: Picolo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

EYACULACIÓN FINAL

Aquella soleada tarde de verano Ender conducía su motocicleta por una estrecha carretera rural, de dos carriles a él le encantaban esos caminos, pasando pequeñas pero pintorescas poblaciones en las que se detenía a comer, descansar o incluso a pasar la noche cuando estaba harto de dormir en el suelo, estaba contento pues espera reunirse con un amigo con el que además de amistad compartían la cama pues ambos eran gay y les gustaba mucho darse placer mutuamente esa era la razón de que estaba por ese camino, buscaba llegar a tiempo a su cita, pues de llegar tarde perdería la oportunidad de algo de sexo......


EYACULACIÓN FINAL.
Aquella soleada tarde de verano Ender conducía su motocicleta por una estrecha carretera rural, de dos carriles a él le encantaban esos caminos, pasando pequeñas pero pintorescas poblaciones en las que se detenía a comer, descansar o incluso a pasar la noche cuando estaba harto de dormir en el suelo, estaba contento pues espera reunirse con un amigo con el que además de amistad compartían la cama pues ambos eran gay y les gustaba mucho darse placer mutuamente esa era la razón de que estaba por ese camino, buscaba llegar a tiempo a su cita, pues de llegar tarde perdería la oportunidad de algo de sexo.


[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [SECUESTRO] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Ender de 36 años era un hombre de buen cuerpo, motociclista, le gustaba la libertad, sentir el viendo en su rostro mientras recorría las carreteras del país, en su moto antigua pero bien cuidada con su traje de cuero y casco de última generación vivía su al máximo, sin hijos, sin compromisos solo vivía trabajaba en lo que se podía cuando era necesario dormía bajo las estrellas durante la primavera y el verano para las temporadas heladas buscaba donde quedarse que no fuese muy caro para en primavera volver a los caminos, adoraba la libertad.

Aquella soleada tarde de verano Ender conducía su motocicleta por una estrecha carretera rural, de dos carriles a él le encantaban esos caminos, pasando pequeñas pero pintorescas poblaciones en las que se detenía a comer, descansar o incluso a pasar la noche cuando estaba harto de dormir en el suelo, estaba contento pues espera reunirse con un amigo con el que además de amistad compartían la cama pues ambos eran gay y les gustaba mucho darse placer mutuamente esa era la razón de que estaba por ese camino, buscaba llegar a tiempo a su cita, pues de llegar tarde perdería la oportunidad de algo de sexo.

De pronto una cuerda se tenso en su camino, trato de frenar pero era demasiado tarde, Ender salió disparado para atrás mientras su moto continuo avanzando mientras que el cayo al asfalto de manera brusca fue un gran impacto que a otro hombre sin la corpulencia de Ender le pudo haber causado mucho daño pero no a él sin embargo quedo muy golpeado a duras penas logro levantarse pero apenas lo hizo sintió que algo lo pincho en su nalga derecha, era un dardo tranquilizador que en cuestión dos segundos lo dejo sin sentido.

Ender despertó desorientado varias horas después con un antifaz sobre sus ojos de cuero negro que le impedía ver, sentía que solo llevaba su slip (trusa) de color negra que ese se puso antes de subir a su moto pues era la que mejor que quedaba y Ender deseaba que su paquete se marcara bien ese día para estar con su amigo de pronto escucho una voz, justo cuando estaba por quitarse el antifaz pues no tenia las mano o pies amarrados.

-“Escucha bien bastardo, no te quites el antifaz si quieres vivir,  estas aquí para complacernos, somos cuatro hombre fornidos, el de menor tamaño es de 1.80 metros te voy a dar tres opciones, tu decides cual quieres elegir”.

Una. Si crees que puedes golpearnos a los cuatro hasta quedar inconscientes adelante será tu venganza por haberte secuestrado nadie de los de afuera de esta habitación te impedirá irte siempre que no te quites el antifaz, alguien te conducirá a tu motocicleta y nadie te seguirá lo juro.

Dos, Si no puedes contra los cuatro te acabamos a golpes entre todos hasta que quedes casi inconsciente después nos turnamos para violar tu culito, para cuando el ultimo se corra en tu interior darte un tiro en los huevos y otro en la nuca, juro que no tendremos piedad si nos atacas.

Tres, te bajas su apestoso slip voluntariamente y nos regalas tu culo, para que nos deleitemos hasta donde queramos con tu cuerpo.

-“¿Qué decides?” Pregunto al final de las opciones la voz.  

Ender no tuvo más remedio que escoger la tercera opción se di la vuelta en donde estaba sin poder ver nada y se bajo su slip sin que le dijeran nada se puso a cuatro patas, enseñando sus nalgas lampiñas ya que le gustaba rasurarlas de vez en cuando, y lo había hecho recientemente todos comenzaron a reír y a burlarse de él, diciendo.

-“Mira nada más que putita, vamos perrita mueve ese culo”, dijo uno de los hombres.

-“Vamos Rubén, creo que ese culito es un buen regalo para ti hoy que es tu cumpleaños”. Dijo otra voz.

Rubén se le acerco a Ender era casi un niño, tendría 15 o 16 años máximo, sin embargo pese a su edad estaba ya bien entrenado en las artes del sadismo y esclavitud viendo a los otros hacerlo con otros hombre que habían capturado como a Ender en el pasado.

-“Vaya vaya pero que buen juguete, me han traído hoy chicos”. Dijo Rubén.

Justo cuando agarró a Ender del cabello le levantó la cara y le dijo casi rosando sus labios con los suyos.

-“A partir de hoy somos tus dueños y tu culo nos pertenecen”. Dijo el despiadado adolescente.

Para luego pasar su lengua por toda la cara de Ender, que estaba siendo humillado como nunca en toda su vida, sentía unas ganas de agarrar a ese adolescente y romperle todo los huesos de su cuerpo no sin antes reventarle sus huevos como a todos los demás a su alrededor pero sabía que no podía vencerlos y debía guardarse su rabia para sí mismo.

-“¡Te voy a usar como la perra que eres!” Dijo Ruben.

Ander escucho como se abrió un pantalón que fue cuando Rubén se sacó su pene se paró detrás de Ender quien sintió como las manos de ese chico le abrieron las nalgas para luego sin preámbulo alguno penetrarlo de un solo golpe, Ender no podía creer que todo eso le estuviera pasando estaba siendo violado y por un adolescente, que pese a su edad su erección era de buen tamaño, mientras estaba siendo penetrado lo escucho decir.

-“Se nota que eres toda una putita” Le dijo Rubén.

Tienes tu hoyo muy abierto que no me costó trabajo penetrarte, hey muchachos esta perra no es virgen ya está bien usada, dijo el adolescente lo que hizo que los demás en la habitación rieran. 

-“¿Te gusta que te la metan verdad?” Le preguntó el adolescente mientras lo penetraba.

Rubén estaba con un mete y saca, brutal, Ender no le respondió por lo que se enojó y lo agarró de los cabellos para decirle.

-“¿Perra te hice una pregunta?”. Dijo enojado el adolescente.
-“Sí… Sí… Sí… Me encanta” Le respondió Ender

Aunque por dentro se sentía humillado y con una rabia que deseaba matar a cada uno de esos hombre sin poder hacerlo.         

El adolescente sin correrse, sacó su pene para Ender sentir las manos de otra persona se notaba que era mayor y mucho más fuerte que el adolescente lo levantó e hizo que fuese hasta una pared para quedar contra la pared puso sus manos sobre sus hombros para de nuevo volver a ser penetrado, aquel nuevo hombre que lo penetraba con un miembro mucho mayor en largueza como anchura se acercó a su oído y le dijo. 

-“Te creías muy rudo no, mírate ahora tu culo es nuestro, eres nuestro juguete y te vamos a usar cuantas veces queramos, tu vida depende de ello, si te resistes igual serás nuestro pero por las malas” Dijo el hombre.

Para luego tomarlo de los cabellos y golpear su cara contra la pared para luego sacar su pene para arrojarlo hacia los cuatro hombre que estaban esperándome con sus penes parados quienes lo agarraron de los brazos y le metieron sus enormes penes, uno a la vez sus miembros eran enorme lo que hizo que Ender intentara gritar de dolor pero uno de ellos aprovechó aquello para meter su enorme falo por la boca se lo metió tan profundo que Ender empezó a ahogarse.

Así siguieron abusando de Ender hasta que eyacularon varias veces en sus entrañas y estuvieron satisfechos, después Rubén le inyectó algo que le hizo perder la conciencia a Ender de nuevo, estaba tan agotado que apenas pudo resistirse horas después se despertó atado a una mesa y con un aparato taladrando su ano y otra máquina succionándome su pene, también el cabello y todo el vello de su cuerpo había sido eliminado, estaba aun con el antifaz, pero ahora tenía un collar de metal alrededor de su cuello.

Ender también tenía un barra forrada en cuero en su boca a modo de mordaza, aquellas maquinas siguieron funcionando por varias horas Ender se corrió como cuatro veces antes de que sintiera que alguien retiraba la maquina que estaba succionando su pene, ya muy irritado, sus piernas fueron flexionadas y ampliamente abiertas, el alivio de sentir su pene sin succión duro poco, pronto sintió que fue envuelto por una mano, que comenzó a masturbarlo, la mano tenía un guante, Ender no lo podía ver pero era un guante de látex grueso de color negro.

Aquella masturbación lejos de ser algo placentero resultaba ser toda una tortura que parecía nunca tener fin ya que la mano detenía sus movimientos, de vaivén cada que sentía que el orgasmo se aproximaba, apagando el aparato que estaba masajeando la próstata de Ender y apretándole fuertemente sus huevos, aquello se prolongo por horas hasta que escucho decirle a quien lo estaba masturbando hasta ese momento Ender solo podía suponer que era un hombre por la fuerza con la que agarraba su miembro viril.

-“Vamos dame tu leche perro y disfruta que es tu última Eyaculación”. Dijo una voz masculina que hasta ese momento no había escuchado.

La mano comenzó a moverse con prisa subiendo y bajando por el enrojecido pene de Ender que se contorsionaba y respiraba aceleradamente su abdomen marcado se movía sintiendo de nuevo los primeros esténtores de su orgasmo que desde hacia tiempo se estaba acumulando  la base de su pene, la mano cuando sintió que su pene comenzó a latir, acelero el ritmo del estimulador de su próstata bien incrustado por el ano de Ender como acelero al mismo tiempo el vaivén de su mano, de pronto Ender ya no pudo soportar aquella sobre estimulación y se corrió.

Ender tenso todo su cuerpo, mientras su pene entro en erupción chorro tras chorro de su espeso semen broto con fuerza de su mano para caer sobre su abdomen, piernas, pene la mano de aquel hombre que no dejo de masturbarlo hasta que la última gota de su espesa leche broto de su palpitante erección, Ender quedo hecho polvo sobre la mesa iluminada sintiendo como si su alma hubiese sido expulsada por su pene, respirando aceleradamente, tratando de recuperarse de tu enorme orgasmo, un orgasmo de tal intensidad como nunca antes en su vida había sentido o sentiría jamás.

-“Bien Perro ahora que estas deslechado es hora de hacerte un esclavo nulo”. Dijo el hombre.

Ender no comprendió aquellas palabras del hombre hasta que sintió dos afiladas cuchillas en la base de sus genitales, trato de hacer algo para liberarse pero era tarde el hombre cerro las cuchillas de la gran tijera que sostenía y su pene como sus huevos cayeron sobre la mesa, cercenados de un solo tajo, la sangre broto a raudales y el cuerpo de Ender se convulsiono de dolor por varios segundos hasta que finalmente se desmayo por el gran dolor que estaba experimentando.

Meses después Ender andaba desnudo, mostrando su entrepierna vacia del collar de metal que aun rodeaba su cuello colgaba el que fue su pene alguna vez, disecado por un taxidermista experto, que le recordaba constantemente que ya no era un hombre por el resto de sus días, a Rubén ya de 17 años le encantaba penetrarlo donde fuese de aquella gran mansión, sobre todo por las noches, cada que él se venía en su interior abundantemente, Ender recordaba su ultimo orgasmo y Eyaculación Final.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com






Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

LA VENGANZA DE ANA Y RAQUEL

El destino quiso unir a Ana y Raquel, dos mujeres engañadas por el mismo hombre, Tony, un vividor que se aprovecho de las dos mujeres y las engaño, Tony un embaucador de mujeres, cada noche estaba con una, no conocía la palabra fidelidad, un vividor que bebía mucho, se emborrachaba y se sobrepasaba con las mujeres. Ana y Raquel descubrieron todo y llegaron a conocerse, las dos se dieron ánimos entre ellas, llegaron a ser muy buenas amigas, hicieron tan buena amistad que fraguaron la venganza hacia el hombre que odiaban......


LA VENGANZA DE ANA Y RAQUEL
El destino quiso unir a Ana y Raquel, dos mujeres engañadas por el mismo hombre, Tony, un vividor que se aprovecho de las dos mujeres y las engaño, Tony un embaucador de mujeres, cada noche estaba con una, no conocía la palabra fidelidad, un vividor que bebía mucho, se emborrachaba y se sobrepasaba con las mujeres. Ana y Raquel descubrieron todo y llegaron a conocerse, las dos se dieron ánimos entre ellas, llegaron a ser muy buenas amigas, hicieron tan buena amistad que fraguaron la venganza hacia el hombre que odiaban.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [HUMILLACIÓN] [CBT] [FEMDOM]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





El destino quiso unir a Ana y Raquel, dos mujeres engañadas por el mismo hombre, Tony, un vividor que se aprovecho de las dos mujeres y las engaño, Tony un embaucador de mujeres, cada noche estaba con una, no conocía la palabra fidelidad, un vividor que bebía mucho, se emborrachaba y se sobrepasaba con las mujeres. Ana y Raquel descubrieron todo y llegaron a conocerse, las dos se dieron ánimos entre ellas, llegaron a ser muy buenas amigas, hicieron tan buena amistad que fraguaron la venganza hacia el hombre que odiaban.

Ana una mujer de 45 años, Raquel por su parte de 43 años, Ana la mujer de Tony y Raquel su amante de entre muchas otras, a las cuales les decía que era divorciado y las tenia completamente engañada. Ana y Raquel no se olvidaban de Tony, cada día pensaban en la venganza hacia él, hasta el día en que empezó a fraguarse la venganza.       

Raquel llamo a la puerta de Ana, al abrirla la puerta, entro rápidamente:  

-“Ya tengo la solución, se cual será nuestra venganza”. Dijo Raquel apresuradamente enseñando un libro a Ana.

-“La supremacía femenina, es un libro que por casualidad llego a mis manos comencé a leerle y me dio ideas”. Dijo Raquel entusiasmada.         

-“Explícame”. Dijo Ana mientras se sentaba para escucharla.         

Estuvieron hablando durante horas las dos, trazando un plan, secuestrarían a Tony y le someterían a las más inimaginables humillaciones y castigos, algo que nunca podría olvidar. Elaboraron una lista con todo lo necesario, en los siguientes días ambas estuvieron comprando todo lo necesario y alquilaron una casa un fin de semana a las afueras de la ciudad, todo estaba planeado, solo faltaba poner en marcha la ansiada venganza.     

Era viernes por la noche, Raquel llamo a Tony por teléfono, fingió estar llorando mientras le suplicaba que la perdonara, aunque por dentro solo tenía ganas de vengarse de aquel hombre que tanto daño le hizo, Raquel le dijo que quería verle, quedaron en un bar para charlar, Raquel se aguanto su ira y fingió todo lo que pudo al verle, Tony pensaba que había triunfado y se había salido con la suya una vez más, pero estaba muy equivocado, Estuvieron hablando tranquilamente, Raquel fingía muy bien su papel de arrepentida, En un momento de la conversación Raquel aprovecho el despiste para echar unos polvos en la bebida de Tony, el cual ni se dio cuenta y bebió su bebida tranquilamente sin saber que llevaba unos somníferos muy potentes, que le dejarían totalmente dormido y sin fuerzas.
           
Tony no tardo en comenzar a sentir realmente mal, Raquel le ayudo a llegar al coche con la excusa de que se le pasaría, pero el empeoro y se quedo completamente dormido, un sueño muy profundo debido a una gran cantidad de somníferos, ella arranco el coche y se dirigió a la casa donde se encontraría con Ana, tras un pequeño viaje llego a la casa, Ana la abrió la puerta de la cochera y entre las dos subieron a Tony a una habitación, la venganza de ambas estaba por comenzar.        

Por fin tenían delante al hombre que tanto odio les provocaba, sin mediar palabra entre ellas comenzaron a desnudarlo, le dejaron completamente desnudo durmiendo en el suelo, Ana y Raquel sacaron una mochila llena de objetos que habían comprado, Ana saco unas esposas , le puso las manos a la espalda y lo esposo apretando el metal a sus muñecas, era imposible que se liberara pero no querían correr riesgos y continuaron atándole las manos con una cuerda por las muñecas, ahora era imposible que se liberara.

Con los pies hicieron lo propio, le ataron los pies con fuerza con un buen manojo de cuerdas, se aseguraron que estuviese bien apretadas, ahora ya lo tenía como ellas querían, inmóvil y a su merced. Continuaron atándole, pasando una cuerda por los codos, una por las rodillas, todo lo habían leído del libro, lo tenían bien estudiado, acabaron inmovilizándole por completo. Una vez que estaba completamente atado le dejaron dormir, cuando despertara comenzaría la verdadera acción. 

Pasaron unas horas, Ana y Raquel entraron de nuevo a la habitación, cerraron con llave que guardaron en un lugar seguro, Tony estaba encerrado con ellas dentro e inmóvil, le esperaba algo que no olvidaría. Ana y Raquel se acercaron a él, Ambas comenzaron a darle pataditas para que despertara, ambas llevaban unas botas altas de tacón para la ocasión, al fin despertó, al hacerlo se llevo una gran sorpresa cuando vio a las dos mujeres juntas, primero hizo una sonrisa de burla y luego trato de ponerse de pie, para su sorpresa no podía moverse, ya que estaba muy bien atado, las cuerdas y esposas apretaban su piel fuertemente, no podía levantarse ni moverse.  

-“PERO QUE PRETENDEN, SUÉLTENME PARA DE PUTAS, O LAS MATARE” Empezó a gritarles, seguido de insulto tras insulto.    

-“Solo te lo voy a decir una única vez, cállate, no tienes nada que hacer ahora, lo haremos por las buenas o por las malas, tú eliges”. Raquel con tono muy amenazador y dominante le dejo en claro su situación.

-“PUTA SUÉLTAME O YA VERÁS”- le grito Tony.  
-“Bien será por las malas, te lo advertí”. Le recrimino Raquel.        
-“Dame algo para amordazarlo Ana”. Le pidió Raquel a su amiga. 

Ana saco de la mochila cinta de embalar, se la pasó a Raquel, cuando esta iba a empezar a amordazarlo, Ana la detuvo:        

-“Espera, méteselas en la boca” Ana dijo mientras se quito su calzón (braga) y se las dio a su amiga, Ambas se rieron,

Raquel se inclino sobre él y trato de metérselas, pero se resistía y no abría la boca, ella le tapo la nariz con fuerza, cuando abrió la boca para respirar ella comenzó a introducírselas, las forzó con muchas fuerza, presionaba la nariz y a la vez cada vez se las introducía más, al final entraron por completo, Alrededor de la boca empezó a amordazarle con la cinta de embalar, paso varias vueltas por su cabeza, ahora estaba bien amordazado, no podía emitir nada más que un leve gemido prácticamente inaudible.           

-“Hhhhhmmmmhhhh, hhhhhmmmmmhhhhmmm” Decía Tony.      

-“Ahora grita lo que quieras cerdo”. Raquel con odio le dijo y le soltó una terrible bofetada en la cara.

-“¿Bien que te apetece que le hagamos primero Raquel?” Le pregunto Ana.        

Ella se inclino sobre Tony de nuevo y pegando su cara a la de él dijo.      

-“Azotaremos su nalgas hasta que pida piedad, pero creo que no podrá hacerlo amordazado”, Raquel dijo y comenzó a reírse, estaba disfrutando mucho, era el momento que tanto tiempo deseaba.      

Ambas sacaron de la mochila dos pares de guantes para lavar trastes de goma d color amarillos que habían echado en la mochila, se colocaron bien los guantes a sus mano y sus dedos, cuando terminaron tomaron un cinturón, Raquel fue la primera, lo doblo por la mitad y se acerco a Tony, Ana se acerco también, entre las dos le dieron la vuelta y le pusieron bocabajo, Ana se sentó encima de Tony impidiendo que se moviera, Ana era más pesada y dejo su peso sobre él, ahora no podía moverse nada, Raquel se aproximo a Tony y de pronto descargo el primer azote sobre sus nalgas, se escucho un leve gemido de su boca amordazada, Raquel comenzó a reírse y comenzó a azotarlo una y otra vez, su brazo descargaba el cinturón una y otra vez con fuerza sobre las nalgas de Tony, que empezaron a ponerse rojas, cada vez dolían más los azotes y ella seguía sin ningún tipo de piedad, tenía las nalgas completamente rojas cuando paro.         

-“Toma Ana, dale su merecido a este cerdo” Dijo Raquel al entregar el cinturón a Ana y se cambiaron de posición,

Para continuar azotándolo sin piedad, Ana comenzó a descargar el cinturón en las nalgas de su marido, con cara de rabia azotaba una y otra vez a quien la engaño por completo, estuvo unos minutos azotándolo, cuando paro Tony tenía las nalgas completamente marcadas, ya había sufrido las primeras consecuencias, pero aun le esperaba demasiado de aquellas mujeres.       

-“Dale la vuelta, quiero verle la cara”, Dijo Ana.

Entre las dos le dieron la vuelta y Tony tenía cara de estar pasándolo realmente mal, ojos llorosos y sudado, Raquel se sentó sobre su pecho.          

-“MÍRAME A LA CARA CERDO”. Le dijo gritándole.

De pronto otra bofetada se estrello en la cara de Tony, con fuerza, Raquel se ajusto el guante y siguió mirándole fijamente, pronto le propino una nueva bofetada, empezó a darle bofetadas con su mano enguantada a Tony en la cara, sin apartar su mirada, bofetada tras bofetada, hacia una pequeña pausa mirándole con cara de odio y volvía a soltarle otra, como hicieron con los azotes luego continuo Ana, su guante de goma se estrellaba en la cara de Tony una y otra vez, estaba siendo castigado duramente y humillado ante las dos mujeres que buscaban venganza. La cara de Tony se volvió colorada, quedando adoloridas las nalgas y la cara.    

-“Se está haciendo tarde” Le dijo Ana a Raquel.         
-“Mañana continuaremos, ahora vamos a dormir” Ambas se miraron y rieron.    

Ambas con la mirada sabían que iban a hacer, Raquel se puso a la altura de Tony, se agacho poniéndose en cuclillas y aparto su calzón a un lado y comenzó a orinarle, lleno su rostro con su orina, cuando termino le miro riéndose y le soltó un nuevo bofetón, Ana hizo lo mismo, le orino la cara, ambas sintieron mucha satisfacción al hacer aquello. Ambas se quitaron sus guantes y se lo arrojaron a la cara.         

-“Mañana continuamos cerdo” Dijo Ana.

Ambas salieron de la habitación cerrándola con llave, Tony apenas pudo dormir en toda la noche, su situación no se lo permitía, la puerta se abrió a primera hora en la mañana, Ana y Raquel entraron en la habitación, Ambas iban vestidas con un camisón, se acababan de levantar y fueron a ver a su prisionero, se aproximaron a él.          

-“¿Que tal has dormido Cerdo?” Le pregunto Raquel.           

Raquel le piso la cara con su pie descalzo y apretó su pie contra la cara de Tony.          

-“Contéstame estúpido”. Le recrimino Raquel.

-“HmmmHmmmHHHmmm”. Fue lo único pudo salir de la boca de Tony.

-“Hueles mal Cerdo, habrá que lavarte”. Le recrimino Ana.

Ambas mujeres se echaron una mirada cómplice y dejaron asomar una sonrisa de su rostro, las dos mujeres volvieron con un cubo de agua en sus manos, ambas se pusieron al lado de Tony, levantaron el cubo y empezaron a echarle el agua por encima, comenzaron a lavarlo como a un animal, ambas comenzaron a reírse y burlarse, las dos mujeres se reían a carcajadas, estaban disfrutando, con su venganza.

La mañana trascurrió para Tony bajo la atenta mirada de las dos mujeres, entraban y salían de la habitación, no querían que nada saliera mal, pusieron mucho cuidado en todo. Pronto llegarían más humillaciones para él, Raquel entro en la habitación, tras ella Ana con un recipiente en la mano.

-“Hora de comer, vamos a quitarte la mordaza, ni una sola palabra o te azotamos de nuevo”. Le dijo con tono amenazador Raquel a Tony.

Le quitaron la mordaza de su boca, Tony en un tono muy sumiso pidió que le soltaran, Ambas no hicieron caso a sus palabras, Ana tomo sus guantes de goma del suelo y se los coloco nuevamente, inclinándose hacia la cara de Tony,       

-“Sin mi nunca has sido nada, siempre has comido de mi mano”, Le dijo Ana,

Acto seguido ella tomo un puñado de comida con su mano enguantada y se la puso en la boca a Tony, quien comenzó a comer del guante de Ana, ella lo estaba humillando y haciéndole saber quién mandaba, Tony tenía hambre y sin decir nada comía de la mano de su mujer, sin rechistar comía del repugnante guante de Ana, ella disfrutó viéndole en aquella situación, mostrándole su superioridad. Raquel quiso también humillarle, volcó el plato de comida en el suelo y con su bota lo piso.   

-“Vamos come”. Ella le piso su cara con su bota contra la comida, el continuo comiendo, Raquel estaba llena de orgullo, una sensación de satisfacción la recorría su cara. 

Las dos mujeres habían cumplido con creces su venganza, pero no habían terminado la llevarían hasta el final, le sometieron a crueles castigos y humillaciones a lo largo del día, su peor castigo llego por la noche, Tony había conseguido quedarse dormido, Raquel y Ana entraron en la habitación, cerraron con llave como hacían siempre, se dirigieron hacia Tony, una bofetada en su rostro le despertó.   

-“Vamos a dejarte marchar, pero antes deberás suplicar perdón por todo el daño que nos has hecho”. Con voz muy seria y tranquila se dirigió Raquel a Tony.   

-“Lo siento, lo siento, no lo haré mas”. Se apresuro a decir Tony.   

Ana conmovida por la rabia le soltó un terrible bofetón a Tony.     

-“Así no estúpido, hazlo bien si quieres irte”. Le recriminaron.      

Raquel se puso delante de Tony y se agacho sentándose en su cara, se subió la falda y dejo caer su culo en la cara de Tony. 

-“Suplica perdón mientras besas mi culo”. Raquel estaba muy seria esperando verle suplicar y hacer menor su dolor que tanto la había hecho ese hombre.

Tony suplico todo lo que pudo, se arrastro, se humillo, suplico, pidió perdón, se insulto a sí mismo, beso el culo de Ana y de Raquel, se humillo todo lo que pudo con tal de salir de ahí. Ana y Raquel sonreían, ahora tenían lo que tanto habían deseado, por fin se sentían bien, su venganza las había calmado.

-“Ahora dejarme ir”. Suplico Tony.       
-“NO”. Contestaron rotundamente ambas.        

-“Me lo prometieron, par de putas, zorras… son unas mmmmhhhhhhhmmmhmhm”. Decía Tony cuando fue amordazado de nuevo.

Volvieron a amordazarlo para no escuchar sus insultos y gritos, las dos mujeres se dirigieron tranquilamente a la bolsa, para sorpresa de Tony sacaron de ella unos arneses tipo Strap on, que son arnés con un pene falso, Ana había ido a un sex shop a comprarlos, lo tenían planeado y ahora iban a llevarlo a cabo, Ambas comenzaron a desnudarse, Raquel tuvo una cruel idea, se acerco a Tony con sus medias en la mano, le coloco su media en la cabeza, le tapo la cara con su media, Tony estaba amordazado y con la presión de la media en su cara, era un cruel castigo.  

Ana y Raquel se acercaron con el arnés ya bien ajustado, entre las dos le levantaron y le apoyaron en una silla, las dos mujeres se pusieron sus guantes y comenzaron a meterle sus dedos con vaselina por el ano, Tony gritaba pese a la mordaza, pero lo peor llego después, ambas fueron turnándose e introduciendo el gran pene falso por el ano de Tony, le sodomizaron una y otra vez, Tony solo podía gritar contra su mordaza, Tony sudaba a chorros por el calor, el sufrimiento que sentía, inmóvil, amordazado, una media en la cabeza y aquellas dos crueles mujeres sodomizándolo.           

-“Así aprenderás a tratar a las mujeres”. Le recriminaron a Tony mientras seguían metiendo y sacando el pene falso de su ano, violándolo cruelmente.  

Para cuando ambas terminaron de violarlo a Tony ya no le quedaba nada de orgullo, estaba humillado y castigado, nunca olvidaría todo lo sucedido, la venganza de ambas se había cumplido, dejaron a Tony en el suelo y se fueron, al día siguiente ambas bajaron de nuevo para despertarlo iban desnudas, con una expresión en su rostro extraña.

Raquel le alzo la cabeza a Tony tomándolo de los cabello, le escupió en la cara y le dijo mirándolo firmemente a los ojos.

-“Te vamos a hacer gozar y más vale que lo disfrutes porque será la última vez que te corras en tu patética vida cerdo”. Dijo Raquel mientras masturba a Tony.

Cuando el pene de Tony estuvo lo suficientemente endurecido, ella se lo llevo a su vagina y se dejo caer, los huevos de Tony rebotaron en las nalgas de Raquel del fuerte sentón que ella le dio, ella comenzó a cabalgarlo, con fuerza, apoyando sus manos sobre el pecho de Tony sus gemidos eran sonoros estaba gozando lo mismo que Tony, fue por eso que no vio a Ana sacar de la  bolsa un burdizzo, apenas y sintió como fueron tomados sus huevos para ser colocados entre ambas mandíbulas de acero.

-“MMMMMMMMhhhhh, AAAAAHHHHHH” Gemían Raquel y Tony.
-“Me VENGOOOOO” Grito Raquel.

Sus jugos rebosaron de su vagina mojando incluso los huevos de Tony pero no se detuvo siguió cabalgándolo hasta sentir que su pene comenzó a tener contracciones, le hizo una seña Raquel a Ana que Tony no vio, y cuando Raquel sintió el primer gran disparo de la leche de Tony en su interior se lo hizo saber a Ana por una seña.

Ana entonces imprimió en las manijas del burdizzo que sostenía con ambas manos toda la fuerza que pudo,  cerrando las mandíbulas sobre la parte alta del escroto de Tony cuyos ojos se abrieron grandes y su pene lanzo un chorro tremendo que hizo gritar a Raquel al sentirlo.

-“AAAAAAAHHGGGG” Grito Raquel.

Los ojos de Tony se pusieron en blanco y todo su cuerpo comenzó a convulsionar sin parar por varios minutos hasta que quedo sin sentido, cuando Raquel se desmonto de Tony una gran cantidad de semen que se escapo de su vagina cayó sobre su vientre, Ana tomo un poco de esa leche y se la llevo a la boca para luego decir.

-“Vaya debo decir que voy a extrañar el sabor de la leche de este cerdo”. Dijo Ana, y ambas rieron.

Tony no tardo en ser de nuevo drogado con somníferos, cuando despertó estaba en aquella habitación libre, sin rastro de Ana y Raquel, Tony se levanto sintiendo mucho dolor como pudo se marcho de aquella casa, Tony apenas podía caminar por los castigos que había sufrido, azotes, violación y castración… con su orgullo por los suelos por las humillaciones sufridas, Tony había recibido lo que se merecía, nunca dijo nada de hacerlo todo mundo sabría que era un eunuco algo que su mente de macho nunca podría soportar, simplemente desapareció. 




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

CASTIGADO PÚBLICAMENTE

2146, el mundo ha cambiado drásticamente, las mujeres dominan por complete luego de la tercera Guerra mundial y la Guerra de los Sexos en la que ellas salieron vencedoras, han sometido a los hombres por complete apenas los mantienen para reproducción, placer y trabajo aunque oficialmente los hombres no son esclavos y pueden tener propiedades, estudiar, trabajar e incluso casarse si la mujer quiere, los puestos que ocupan son siempre inferiores a las de las mujeres, así mismo hay leyes muy duras que protegen a las mujeres ante la menor falta que se puede cometer en su contra......


CASTIGADO PÚBLICAMENTE
2146, el mundo ha cambiado drásticamente, las mujeres dominan por complete luego de la tercera Guerra mundial y la Guerra de los Sexos en la que ellas salieron vencedoras, han sometido a los hombres por complete apenas los mantienen para reproducción, placer y trabajo aunque oficialmente los hombres no son esclavos y pueden tener propiedades, estudiar, trabajar e incluso casarse si la mujer quiere, los puestos que ocupan son siempre inferiores a las de las mujeres, así mismo hay leyes muy duras que protegen a las mujeres ante la menor falta que se puede cometer en su contra.


[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [HUMILLACION] [TORTURA]


Categoria: Asolescente      Autor: DarkSoul





2146, el mundo ha cambiado drásticamente, las mujeres dominan por complete luego de la tercera Guerra mundial y la Guerra de los Sexos en la que ellas salieron vencedoras, han sometido a los hombres por complete apenas los mantienen para reproducción, placer y trabajo aunque oficialmente los hombres no son esclavos y pueden tener propiedades, estudiar, trabajar e incluso casarse si la mujer quiere, los puestos que ocupan son siempre inferiores a las de las mujeres, así mismo hay leyes muy duras que protegen a las mujeres ante la menor falta que se puede cometer en su contra.

Como estaba por descubrirlo Ciro, un joven adolescente de 17 años, alto, de piel blanca rubio, atractivo, pero tímido, conocía muy bien las severas penas que un hombre podría afrontar por solo mirar de mala manera a una mujer estaba enamorado en secreto de Claudia, una chica rubia de muy buen ver de su misma edad, pero no se había atrevido a nada, ni siquiera a hablarse durante el almuerzo ya que iban en la misma escuela pero no en la misma clase, mujeres y hombres estaban divididos en grupos diferentes, Claudia era popular entre las chicas y capitana el equipo de futbol.

Sin embargo Ciro tenía un gran secreto que ni a su mejor amigo le había contado, por mera coincidencia una tarde que estaba limpiando una de las tres bodegas del gran campus escolar, se topo con una tela que cubría algo, curioso quito la tela lo que Ciro vio hizo que su juvenil pene quedase más duro que nunca antes, aquel trapo tapaba un espejo que daba a las duchas de mujeres, del lado de ellas era un espejo mas pero del lado donde estaba Ciro se podía ver todo sin ser visto

Ciro pudo observar a las chicas caminando por las duchas muchas de ellas en ropa interior o desnudas, de pronto vio a Claudia apenas con una tanga blanca casi transparente con sus senos al aire, sin poder contenerse extrajo su pene en erección de su pantalón, para comenzar a bajar y subir con su mano por endurecido pene, su mano comenzó a moverse con rapidez, Ciro no tardo en sentir como una muy agradable presión se acumulaba en la base de su pene y dando un pequeño gemido se corrió, lanzando cuatro poderosos chorros de su espeso semen, sobre el muro frente al que estaba a 25 cm.

Ciro cayó de rodillas apenas termino de correrse, había sido el mayor orgasmo de toda su vida, sus piernas no lo pudieron sostener, fue un orgasmo tremendo superior a cualquier otro sentido en toda su joven, aunque se masturbaba poco lo había estado haciendo desde los 14 años, cubrió el espejo y lo tapo con unas cajas altas, luego se dijo a si mismo que nunca revelaría a nadie ese secreto de saberse que él había visto a las chicas desnudas aunque fuese de manera accidental podría ser considerada una violación a la intimidad.

Lo que podría traerle nefastas consecuencias, Ciro resistió las ganas de volver a tener ante sí, aquel erótico espectáculo por varios días pero al final sus hormonas rebosantes en su cuerpo ganaron a la razón y se nuevo, espeso a que el equipo que Futbol terminara su práctica para descubrir el espejo, de nueva cuenta aquellos cuerpos femeninos adolescentes con firmes senos y piel tersa se presentaron ante el pero esa vez estaba dispuesto a disfrutar de aquella visión el mayor tiempo posible sin venirse tan rápido como lo hizo al primera vez, se bajo el pantalón hasta los tobillos para quitarse por completo y se dispuso a gozar.

Ciro comenzó a toquetearse, hasta que una de sus manos, llego a su entrepierna,  su pene ya luchaba por salir de su ajustado bóxer de color gris, no tardo mucho en despojarse de él, viendo aquellos cuerpo tomo su bóxer y se lo llevo a la nariz huelen mal, a sudor y a algo más, no podía definir ese olor, pero en su cabeza pasa algo raro, empezó a excitarse aun más de lo que ya estaba, su erección era cada vez más intensa, su pene estaba tan tenso que incluso comenzó a dolerle su miembro está durísimo mientras lo acaricia viendo la erótica escena antes sus ojos que supera a cualquier película porno que pudiera haber visto. 

No resistió por más tiempo, una de sus manos rodeo su durísimo pene para comenzar a jugar con su miembro su mano comenzó a bajar y subir, oliendo aun aquel olor que continuaba en el ambiente, tomo su bóxer todo sudado de nuevo y la huele, le gusta ese olor, en especial el que expide la parte delantera de su bóxer, no pienso en nada, solo contempla el espectáculo frente a él sus caricias son cada vez más fuertes, su menta divaga entre los senos al desnudos de sus compañeras pensando en lo que sería tener sexo con ellas, recuerda los senos y nalgas de Claudia, todo aquello lo estaba volviendo loco su mano se mueve a prisa masturbándose aun más fuerte, más rabioso, siente que no podrá contenerse por mucho tiempo.         

Sin embargo de algún modo el cuerpo de Ciro apretando sus nalgas logro aguantar las ganas de correrse, haciendo una pausa en un esfuerzo por no venirse aún, con su bóxer pegado a su cara, a su nariz más concretamente, paso su lengua por donde acomodaba la punta de su pene, para probar los rastros de su liquido pre seminal, sabia rico, su prenda quedo humedecida con su saliva antes de volver a su tarea manual.

Esa vez no creía aguantar por mucho tiempo, siente un placer inmenso, la presión se acumular en la base de su pene, sus ojos dejan de ver los cuerpos desnudos, cierra sus ojos, en ese momento siente como si su cuerpo y su alma se separaran, Ciro ya no puede aguanta más, su pene exploto, Ciro se vino en un delicioso orgasmo que hizo que su pene lanzara tres poderosos chorros de semen con tanta fuerza que lo dejo completamente fatigado.

Por su mano que aun sujetaba su palpitante pene escurría semen, su respiración era agitada y su corazón casi parecía querer salirse de su pecho,  poco a poco Ciro se recupero de su gran orgasmo, tomo su bóxer para limpiarse su pene había semen por su vientre y piernas, se sentía satisfecho, como nunca hubiera imaginado, masturbarse de esa forma era lo mejor de esa forma y era algo que no estaba dispuesto a abandonar pese al peligro que eso significaba.

Por un par de meses Ciro asistía a aquella bodega, justo después del entrenamiento de alguno de los equipos femeninos, hasta una tarde fatídica. En aquella bodega se guardaban algunos implementos del equipo de futbol femenil, Ciro estaba gozando moviendo su mano por su erecto pene cuando escucho una voz femenina justo detrás de él.

-“¿Qué demonios crees que estás haciendo?”. Dijo la voz.

Ciro al verse descubierto sin pensar en que estaba desnudo de la cintura hacia abajo con su pantalón y bóxer en los tobillos, con su mano rodeando su pene se dio la vuelta para ver a Claudia a unos pocos pasos de donde estaba, los ojos de la bella rubia se fueron al  pene de Ciro era el primero que veía en vivo en erección, el rostro de Ciro quedo rojo y balbuceo.

-“Este… Yo… Bueno… Este…”. Balbuceo Ciro.
-“te estás masturbando maldito degenerado se lo voy a decir a la entrenadora”. Dijo Claudia.

Ciro comprendió que si alguna mujer adulta sabía lo que estaba haciendo estaría en serios problemas por lo que trato de detener a Claudia. Pero se olvido que estaba con su pantalón en los tobillos por la desesperación.

-“No. Claudia espera, Por Favor”. Dijo Ciro.

Pero apenas pudo dar dos pasos antes de caer, sin proponérselo, sus manos se sujetaron del Short de Claudia, bajándoselo con todo y tanga hasta los tobillos haciendo que ella cayera al suelo, con Ciro quedando sobre las piernas de Claudia, los ojos de Ciro se abrieron grandes al ver el sexo desnudo de la adolescente apenas con un minúsculo mechón de vello rubio, el rostro de Claudia estaba rojo no de la pena sino de furia.

-“Lo Siento, Lo Siento, No era mi intención… Lo Juro” Dijo Ciro con nervios.
-“Quítate de encima maldito depravado”. Dijo Claudia.
-“¡Por favor lo siento!” Repitió Ciro.

En su afán por demostrar que todo fue sin intensión Ciro se arrimo un poco para quedar su pecho sobre el de ella, lo que hizo que ambos se quedaran mirando fijamente como hipnotizados, aquel momento pareció durar horas hasta que Claudia sintió el pene de Ciro aun en erección goteando liquido pre seminal de la punta rosar sus labios vaginales, lo que rompió aquel momento cuando ella dio un tremendo grito.

-“VIOLACIOOOON”. Grito Claudia.
-“SHHHH, no es violación” Trato Ciro de hacerla entender.

Pero era tarde la entrenadora de futbol como varias de las compañeras de Claudia entraron a la bodega para encontrar a Ciro sobre Claudia desnudos de la cintura para abajo con Ciro forcejeando con Claudia lo que siguió fue terrible para Ciro, acusado de intento de violación, masturbación, voyerismo, conducto inmoral y faltas contra la moral femenina.

El resultado fue que Ciro fue condenado a ser castigado públicamente en el gran auditorio de la escuela a la vista de todos donde además de ser castigado con azotes iba a ser castrado, que fue lo peor de todo aquello.

Apenas tres dias después de lo sucedido entre Claudia y Ciro, el gran auditorio de la escuela estaba a reventar por todo el alumnado femenino portando sus uniformes rojos para la ocasión, Ciro fue llevado por dos guardias de la corte apenas con un pequeño pañuelo cubriendo sus entrepierna pegado al vientre con una cinta especial, al llegar al gimnasio las dos fuertes guardias despojaron de dicho pañuelo a Ciro de un tirón dejándolo completamente desnudo, lo que provoco un gran alarido de la concurrencia. 

Ciro fue llevado hasta una base de madera acolchada que servía para actividades de gimnasia, ahí fue colocado boca abajo sobre su vientre sobre la parte acolchada, sus manos fueron sujetadas a la parte de abajo de la pesada base dejando sus blancas como bien formadas nalgas a la vista de todos, lo que lo hizo sentirse muy humillado, todas las miradas estaban fijas en sus nalgas y huevos que colgaban un poco más abajo, para ese momento la ligas castradora ya estaba puesta y sus huevos estaban muriendo, causándole un gran dolor en el proceso, aunque en ese momento el pobre de Ciro estaba aterrado y todo era como estar en una pesadilla.

-“Vamos a comenzar que pasen las ejecutoras”. Dijo una voz en el sonido local.

Tres chicas adolescentes aparecieron una de ellas era Claudia un rugido de la multitud, las recibió gritos que decían “Acaben con ese maldito”, “Córtenle los huevos al perro”, etc. Entre otros gritos llenaron el recinto Ciro las vio caminar hacia él, temblando, quiso hablar pero no pudo olvido que le fue inyectado un relajante muscular en el cuello que le iba impedir hablar por las próximas 10 horas, las tres adolescentes llevaban tiras de cuero en cuyo extremo un afilado gancho de acero sobre salía bien afilado.

Apenas llegar a donde estaba Ciro las tres alzaron las manos animando a la multitud, Claudia fue la primera en golpear las nalgas de Ciro que se retorció de dolor, apenas un graznido broto de él pero que fue suficiente para alborotar a la concurrencia, otra de las adolescentes dio el segundo azote y así comenzó todo, Ciro no tardo en sentir como aquellos ganchos afilados al final de las tiras de cuero comenzaron a arrancarle trozos de sus bien formadas nalgas, convirtiéndolas en masas amorfas sanguinolentas,

Aquellos azotes continuaron por casi una hora para cuando terminaron Ciro estaba casi sin sentido sus alguna vez bellas nalgas eran una masa de carne molina sangrando con largos y profundos cortes, que dejarían marcas imposibles de quitar, para ese momento los huevos de Ciro eran historia habían muerto por falta de sangre fresca hacia ya varios minutos aunque en ese momento el no lo sabía su preocupación no era su castración durante los azotes sino rogar para que las adolescentes se detuvieran.

Un nuevo rugido minutos después que ellas dejaron de azotarlo, hizo medio reaccionar a Ciro, para ver de reojo a Claudia acercarse a donde estaba por detrás con unas tijeras, apenas podía moverse estaba agotado y devastado por la pérdida de sangre, Claudia se puso de cuclillas detrás de Ciro le abrió sus piernas y tomo sus huevos de un color morado nada saludable, lo que causo gran dolor en Ciro cuyo cuerpo comenzó a convulsionar, el publico rugió de nuevo y apenas escucho decir a Claudia cuando ella hablo.

-“Esto es lo que se merecen los pervertidos violadores como tú”. Dijo Claudia.

Claudia de un rápido tijeretazo le cerceno el escroto a Ciro con su preciado contenido por debajo de la liga castradora, el cuerpo de Ciro se tenso y sus ojos se pusieron en blanco mientras convulsionaba para por fin desmayarse por el dolor.

Ciro ya no pudo ver a Claudia levantarse para enseñar su escroto con sus huevos ser levantado en alto por Claudia y el rugir de la multitud al ver sus huevos separados de su cuerpo para siempre.

Ciro vive en desgracia siendo un eunuco solo pudo conseguir empleos degradantes y mal pagados, no hay día que no recuerda cuando fue Castigado Públicamente.   


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com
   




Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ZORAYA LA TRAV

Siguieron a la distraída Zoraya que iba escuchando música con sus audífonos puestos, cuando caminaba por una calle solitaria, la camioneta de Lorenzo se detuvo a su costado y dos de sus amigos tomaron a Zoraya de los brazos y la metieron tan rápidamente a la camioneta que ella no tuvo tiempo de reaccionar, luego la camioneta arranco a toda prisa, perdiéndose entre las calles de la gran ciudad, Lorenzo y compañía con Zoraya, condujo hasta una bodega de su padre que usaba para sus fiestas......


ZORAYA LA TRAV
siguieron a la distraída Zoraya que iba escuchando música con sus audífonos puestos, cuando caminaba por una calle solitaria, la camioneta de Lorenzo se detuvo a su costado y dos de sus amigos tomaron a Zoraya de los brazos y la metieron tan rápidamente a la camioneta que ella no tuvo tiempo de reaccionar, luego la camioneta arranco a toda prisa, perdiéndose entre las calles de la gran ciudad, Lorenzo y compañía con Zoraya, condujo hasta una bodega de su padre que usaba para sus fiestas.

[TRANSEXUAL] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [BALLABUSTNG] [VIOLACIÓN] [SECUESTRO] [HUMILLACION] [TORTURA]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul





Aquella tarde Zoraya de 20 años rubia natural caminaba por la calla con sus altos tacones color rosa, regresaba de una entrevista de trabajo en la que no le fue muy bien, no muy lejos de ella una panda de varios hombres entre 25 y 27 años bromeaban adentro de la camioneta de Lorenzo, que era hijo de uno de los hombres más ricos de la región al ver a la linda Zoraya les dijo a sus amigo.

-“¿Hey chicos quieren pasar un grandioso rato, con esa rubia?” Pregunto Lorenzo
-“¡SSIIIIIII!” Fue la respuesta de todos.

Acto seguido siguieron a la distraída Zoraya que iba escuchando música con sus audífonos puestos, cuando caminaba por una calle solitaria, la camioneta de Lorenzo se detuvo a su costado y dos de sus amigos tomaron a Zoraya de los brazos y la metieron tan rápidamente a la camioneta que ella no tuvo tiempo de reaccionar, luego la camioneta arranco a toda prisa, perdiéndose entre las calles de la gran ciudad, Lorenzo y compañía con Zoraya, condujo hasta una bodega de su padre que usaba para sus fiestas, orgias entre otras cosas era muy grande y aislada.

Zoraya fue bajada de la camioneta luchando, gritando y pataleando, entre varios tuvieron que sujetarla para llevarla hasta un sillón, ahí Lorenzo hizo que la depositaran, Zoraya iba a ponerse de pie cuando Lorenzo le apunto con un arma, y le dijo.

-“Mira ricura más vale que cooperes si no quieres terminar muerta enterrada en aquella fosa de concreto”. Dijo Lorenzo señalando con la boca del arma que sostenía una fosa de concreto detrás de Zoraya.

Lo que hizo que ella se quedase sentada quieta, atemorizada en el viejo y mal oliente sillón, fue entonces que todos mirándola con ojos de lujuria, ella temió lo peor.

Lorenzo le dijo luego de unos tensos segundos.

-“Ahora te vas a desnudar para nosotros ricura y más vale que obedezcas sin objetar nada”. Dijo Lorenzo.

Zoraya se le quedo mirando como suplicándole que no la sometiera a semejante humillación, pero Lorenzo al ver que ella solo se le quedo mirando le grito apuntando el arma a su frente.

-“VAMOS QUE ESPERAS MALDITA PUTA DESNUDATE”.  Le grito Lorenzo a Soraya.

Que aterrada, no tuvo más remedio que ponerse de pie, comenzó quitándose  su blusa rosa, dejando a la vista su sostén (corpiño) de color blanco, luego se despojo de su falta, también rosa, dejando sus medias sostenidas por un liguero blanco a la vista de todos, lo mismo que su pequeña tanga de color negro, temblando se despojo de su sostén para revelar un pecho plano coronado por dos pequeños pezones.

-“Esta puta es mas plana que una tabla”. Dijo Lorenzo.

Lo que provoco que todos sus amigos rieran, haciendo sentir a Zoraya muy humillada, ella se quedo ahí tratando de cubrir su cuerpo casi completamente desnudo con sus manos pero al ver que no se despojaba de su Tanga, Lorenzo ordeno dos de sus amigos.

-“Sujeten a esta puta un momento muchachos”. Ordeno Lorenzo.

Lorenzo se acerco a Zoraya y la manoseo por unos segundos antes de tomar su tanga con sus fuertes brazos y con fuerza  hizo girones su prenda intima, ante un grito de desespero de Zoraya.

-“¡NOOOOoooo!”. Grito Zoraya.

Lorenzo dio unos pasos hacia atrás y sus ojos se abrieron grandes al ver un pequeño pene y un par de pequeños huevos que pese a su tamaño eran sin embargo genitales masculinos, aquello fue como si se hubiera sacado la lotería con sin igual algarabía en su voz se aparto para que los demás vieran la entrepierna desnuda de Zoraya mientras decía.

-“Miren no es una puta sino un putito invertido”. Dijo Lorenzo.

De nuevo las risas de sus amigos causaron una gran humillación en Zoraya que se sentía vejada, expuesta y estaba a punto del llanto al pensar en lo que estaba por venir, y no estaba tan equivocada, Lorenzo aprovechando que ella estaba aun sujetada por dos de sus amigos, le propino una tremenda patada en sus pequeños huevos que hizo que Zoraya casi vomitara su almuerzo al caer al suelo para revolcarse de dolor, como nunca antes en su vida.

Entre todos la levantaron, se sacaron sus penes e hicieron que Zoraya aun adolorida por la tremenda patada propinada en sus huevitos comenzara a chupárselas uno de ellos le toco las nalgas para luego decir.

-“Dios esta putita si está muy buena”. Dijo uno de los amigos de Lorenzo.

Aquellos manoseos se prolongaron por largo tiempo hasta que de nuevo Zoraya quedo revolcándose en el suelo producto de una nueva patada en los huevos, de pronto Lorenzo la tomo del cabello y la jalo rápido hacia el sillón, Zoraya de pronto sintió un dedo entrando por su culito virgen, le dolió y grito, pero Lorenzo no tenia delicadeza alguna lo metía rápido y brutalmente luego lo saco para meter dos dedos de golpe mientras la nalgueaba, Zoraya trataba de huir de él, pero él la jalaba de la cintura con un solo brazo.

Lorenzo que iba con bermuda de bolsas gris azulado se lo bajo, Zoraya  en eso sintió que la levanto dejándola con la cara sobre el respaldo del sillón y el asiento, con sus nalgas expuestas al aire, súbitamente Zoraya sintió que intentaba penetrarla, grito y pataleo, intentando bajarse del sillón pero Lorenzo comenzó a nalguearla, no pudo hacer mucho, tardo unos 20 segundos en comenzar a penetrarla, Zoraya sintió el peor dolor de su vida, comencé a llorar y a gritar mientras escuchaba las risas y vítores de los amigos de Lorenzo. Quien le dijo.

-“Estas muy estrecha puta, no puedo entrar”. Dijo Lorenzo.

Saco un poco su dura erección de 19 cm que tenía en su culo la levanto de los cabellos y la arrojo sobre el apoya brazos del sillón quedando sus nalgas aun más expuestas con la cara casi tocando el suelo, Lorenzo tomo un poco de crema y se embarro su endurecido miembro, se acercó a ella y le dijo al oído tomándola de los cabellos

-“Ahora si puta vas a saber lo que es hombre de verdad”. Dijo Lorenzo.

Zoraya supo que no iba a poder evitar que la penetrara y se quedo inmóvil como toda una perra de pronto el verdadero mayor dolor de su vida la golpeo, todo el grueso pene de Lorenzo entro en ella sin piedad, la jalo del cabello y comenzó a bombearla con brutalidad como un animal ella lloraba y gritaba, sus gritos se escuchaban como si estuvieran matando a una persona, y no era para menos la estaban violando brutalmente por aquel gran pene, “si a las mujeres les duele la primera vez imagínense a por el culo”.            

Zoraya lloro, grito y suplico. su agonía duro por 30 minutos en ese tiempo, completamente empinado y con todo el gran miembro de Lorenzo en su interior sintió como chorros calientes brotaron y llenaron sus entrañas, Zoraya supo que había terminado, demás por sus alaridos de placer que él dio, Lorenzo saco su pene y ella quedo rendida sobre el reposa brazos del sillón, Lorenzo le levanto la cabeza tomándola de los cabellos para decirle

-“Tienes el culo como toda una zorra virgen o debo decir ex virgen”. Dijo Lorenzo lo que provoco que todos sus amigos rieran.

Zoraya sentía su recto lleno de su leche y en eso no pude contenerlo más en su interior salió con algunos gases, sangre y excremento, Lorenzo lo vio y le dijo te mereces una propina tomo.

Tomo un billete lo enrollo y se lo metió por el culo, para empujarlo con sus dedos. Se subió su ropa interior y bermuda, pero al poco tiempo Zoraya sintió mientras aun estaba ahí tirada sobre el sillón, ultrajada y violada, las manos de uno de los amigos de Lorenzo lo primero que dijo fue decir
  
-“Miren Lorenzo hizo que se cagara la puta”. Dijo aquel hombre.

Todas la miradas se fueron al ano de Zoraya que se sentía humillada como nunca antes, apenas podía ver quien era quien la manoseaba pero sintió como se sacaba su pene, tardo unos 30 segundos y ya la estaba penetrando, ya no sentí dolor su pene era más pequeño que el de Lorenzo, Zoraya no sabía  cuánto tiempo paso, pero todos la violaron y terminaron dentro de ella, al final ellos la dejaron atada hasta que se quedo dormida, agotada y expulsando semen de su ano.

Zoraya se despertó amarrada a una columna sentía algo en su interior, le habían metido por el ano varios vibradores tipo bala y un consolador de los que expanden con una válvula, los vibradores estañan activados y sus controles pendían entre sus piernas, las cuales estaban muy abiertas con un larga barra de metal separando sus piernas, dicha barra estaba sujeta a sus tobillos con cinta de embalar. Uno de los hombres dijo.

-“Miren la puta ya despertó”. Dijo una voz.

Unos minutos después Lorenzo vestido y con una gorra colocada hacia atrás, se acerco a Zoraya, para tomar una válvula de aire color negro que colgaba entre sus piernas, luego de apretarla un par de veces dijo.

-“Veamos cuanto resiste esta putita antes de venirse y que su próstata reviente”. Dijo Lorenzo.

Para ese momento el pene de Zoraya que era minúsculo ya tenía una erección de 9 cm, de el caían grandes gotas de liquido pre seminal, sus huevitos encogidos y no desarrollados por la ingesta de hormonas femeninas desde los 14 años, estaban contraídos en la base del pene de Zoraya, quien poco a poco comenzó a sentir como una gran opresión se formaba en su interior, con cada apretón de la válvula negra, Zoraya se estremecía, aunado al estimulo de los vibradores en su interior.

Aquello continuo por varios minutos hasta que su pequeño pene comenzó a palpitar estaba por llegar al orgasmo, sus próstata estaba siendo oprimida enormemente, de pronto ella grito.

-“ALTO BASTA, YA NO MAS, ¡NOOOOO!” Grito Zoraya.

Al tiempo que de su pene salieron expulsados tres fuertes chorro de semen, pero Lorenzo no se estaba satisfecho, continuo apretando la válvula, Zoraya se retorcía y gemía de dolor, uno minutos más tarde se corrió de nuevo aunque ya no tan abundante y explosivamente como la primera vez, para cuando se corrió la tercera vez lo que salió de su pequeño pene fue sangre ya no semen, en ese momento Lorenzo apretó un par de veces más y antes de alejarse, le propino tres fuertes patadas en los huevitos Zoraya que casi la llevaron al desmayo.

Cada unos de sus amigos e incluso Lorenzo tomaron turno para patear los huevitos de Zoraya, para cuando terminaron la eterna sesión de ballbusting extremo con ella, su escroto estaba hinchado al triple de lo normal con sus dos huevitos reventados por completo en su interior con ella desmayada amarrada aun a la columna, con sangre goteando de su pene desinflado para ese momento.

Luego de aquellos todos se pusieron a beber hasta quedar complemente inconscientes de lo borrachos que quedaron, Zoraya se despertó en la madrugada, su pene había hecho que sus retenciones que eran de cinta se aflojaran, con mucho esfuerzo logro liberar sus brazos para poder extraer el enorme dildo de su ano, así como los vibradores, algunos aun funcionando, mientras los extraía, sentía correr sangre por sus piernas, estaba agotada y muy adolorida.

Zoraya se quito sus tacones para no hacer ruido, apenas podía caminar, vio a sus secuestradores, violadores y torturadores regados por todas partes privados por completo de lo borracho que estaban aquel lugar olía a alcohol y semen, Zoraya estaba más que enojada quería venganza y en eso en una mesa vio una tijera, a su mente llego una forma ideal para vengarse de esos malvados y malcriados junior de una forma que nunca olvidarían y que el dinero de sus padres no podría remedia jamás.

Zoraya a gatas pues apenas podía caminar, uno a uno les fue descubriendo sus entrepiernas, dejando sus penes a la vista, lo tomaba y de un rápido corte se los cercenaba con la tijera, para colocarlos en un lado en donde pronto hubo un montoncito de penes cercenados, dejo de ultimo a Lorenzo que apenas de percato cuando ella le abrió y bajo su bermuda, incluso le acaricio su paquete por encima de su ropa interior antes de bajarla hasta sus rodillas.

Luego ella se inclino y le susurro al oído del inconsciente Lorenzo.

-“Esto es lo que se merece un perro violador como tú”. Le dijo Zoraya.

Acto seguido levando el pene de Lorenzo y se lo cerceno, el cuerpo del joven hombre se sacudió por unos segundos antes de quedar inmóvil, Zoraya aun no terminaba, tomo el dildo inflable y se lo introdujo por detrás a Lorenzo para comenzar a inflarlo, hasta que de el muñón aun sangrante que fie lo que quedo de su pene, broto el semen, y no parto hasta que además de semen broto sangre por la uretra cercenada, señal de que la próstata de Lorenzo era también historia.

Zoraya introdujo los penes cortados en su bolso que encontró tirado en el piso, se vistió y paro la hemorragia de su ano con papel higiénico y se marcho, se llevo su camioneta que abandono cuando estaba ya de nuevo en una zona transitada de la ciudad, luego despareció nadie volvió a saber de ella ni donde está.

Lorenzo y sus amigos se despertaron para encontrarse castrados sin sus penes, Lorenzo creyó morir al verse despojado de su miembro viril, incluso tuvo que ser internado en un hospital siquiátrico por seis meses para controlar sus impulsos suicidad pues no quería vivir sin un pene, con incontinencia urinaria por el resto de sus días al no tener próstata, además de siempre estar deseoso de correrse sin poder hacerlo ni por estimulación anal o normal aquello en si mismo era una tortura perpetua.

Lorenzo termino suicidándose dos años después luego de salir del hospital siquiátrico arrojándose por un precipicio con su auto, en una nota que dejo dijo.

-“papá perdón pero no pudo vivir siendo un vil patético eunuco”. Dijo en su nota Lorenzo.  

El padre de Lorenzo aun busca a la responsable de lo sucedido a su hijo sin pensar que el responsable de todo fue su propio hijo desde un principio el solo quiere venganza de “Zoraya la Trav”.


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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

CRISTINA

Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar......


CRISTINA
Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACION] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD] [CBT] [FEMDOM]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Capítulo 1. La sorpresa.     

Lo que  voy a contar es una historia real. Por ello no van a oír hablar de bellezas despampanantes, de preciosos cuerpos y grandes curvas. Se trata de chicas normales (que no significa feas) como pueda ser cualquiera de las chicas que conocemos todos. De hecho, puede ser que tú las conozcas, y no sepas nada de su vida sexual... ¿o sí? Con esto quiero decirte que no te imagines a chicas de esas que salen en el Playboy o en las pelis porno. Prefiero que te imagines a ese grupo de amigas que tienes y que nunca sospecharías que fueran así.        

Desde que llegue al grupo me gustó Cristina. Tenía el cabello castaño tirando a rubio y una cara muy dulce. De cuerpo no estaba mal, aunque tenía las tetas algo pequeñas para mi gusto (con 17 años, eso es muy importante). Pero lo que más me gustaba de ella era su culo. Solía vestir pantalones de mezclilla, los típicos Levi\'s 501 que tan bien sientan a las mujeres, pero a veces se ponía alguna cosa ajustada que me volvía loco. Podía ver su forma perfectamente dibujada a través de la ropa. No paré hasta conseguir que saliera conmigo, lo cual me costó un par de meses.    

Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar.  

Pero una noche, en la fiesta de cumpleaños de un amigo, aprovechando un cuarto libre en la casa de éste, nos metimos y nos tumbamos en la cama. Era la primera vez que estábamos juntos de ese modo y ella se puso encima mío para besarme más cómodamente. Y de pronto comencé a notar que se me ponía dura. ¡Dios!. Cuando estábamos de pié o sentados, con retirarme un poco lo arreglaba, pero ahora estaba encima y no me podía apartar. Traté de pensar en otra cosa, pero sus apasionados besos no me lo permitieron. 

Debía estar rojo como un tomate, ya que ella tenía que notar aquella dureza justo bajo su vagina. De repente, ante mi asombro, comenzó a deslizarse de arriba abajo, muy suavemente. Estaba a punto de explotar y no pude evitar levantarle la falda y agarrar aquel maravilloso trasero que tanto deseaba. Aquello, lejos de enfadarla, hizo que se excitara aun más y que comenzase a moverse frenéticamente.

No habían pasado ni dos minutos cuando, entre el roce de su cuerpo, mis inexpertas manos explorando su culo, y sus suaves gemidos, me corrí salvajemente mojando mi pantalón... y sus braguitas (calzón). 

-“Eres un chico muy malo” Me dijo cuando, tras encender una pequeña lámpara que había en la mesilla, vio nuestra ropa empapada.         

-“Vas a tener que compensarme”. Añadio.       

Acto seguido, se levanto y se quitó la camiseta, la falda y las bragas, quedando ante mí con un excitante sujetador de encaje. La vista se me perdió en su vagina, un perfecto triángulo en el que se podían ver unas gotitas de flujo vaginal.     

-“Ponte de rodillas y cómeme la raja”. Me ordenó.

Me arrodillé y comencé a besar su monte de Venus, mientras con la mano exploraba su agujero. Aquello era nuevo para mí y trate de meter un dedo.     

-“Ahí no”. Dijo, conduciendo mi boca a su clítoris.   

Separé sus labios con suavidad y comencé a lamber como había visto en las pelis porno.        

Al cabo de unos minutos ella comenzó a retorcerse y a gritar, mientras inundaba mi boca de deliciosos jugos vaginales.      

Con todo eso, mi pene estaba preparado de nuevo, pero antes de que dijera nada, noté como sus manos acariciaban mi aun húmeda bragueta. Pronto, me desabrochó los botones del pantalón y poco a poco me fue quitando todo hasta dejarme completamente desnudo. Me besó en la boca y me dijo:

-“Ahora verás”.      

Sacó de su bolso cuatro lazos de terciopelo negro. Después de pasármelos por mi pene varias veces, me agarró los brazos y me los ató a la cabecera de la cama. Lo mismo hizo con mis piernas y me inquirió:

-“Si quieres volver a disfrutar de mi vagina, tendrás que ser mi esclavo... para siempre”. Dijo ella.

Lo había preparado todo. Así atado y con el calentón que tenía encima, no dudé en asentir con la cabeza. Noté un gesto de satisfacción en su cara antes de que me vendara los ojos con una especie de pañuelo. Después me amordazó con una mordaza de bola de esas que venden en las sex-shops, dejándome totalmente a su merced. Pude escuchar con claridad como buscaba algo en su bolso. De pronto me sobresaltó el ruido de una especie de máquina de afeitar eléctrica mientras me decía que me iba a rapar mis genitales para luego poder afeitarlos más fácilmente.     

Intenté moverme, pero fue inútil. Me tenía bien atado. Tampoco pude decir nada a causa de la mordaza. Pronto sentí como aquel aparato avanzando por mis genitales dando buena cuenta de mi vello púbico. No lo podía creer. Estaba siendo humillado por la mujer de mis sueños, pero aquella situación lejos de disgustarme, me ponía aun más excitando.       

-“Ahora vamos a afeitar”. Dijo.   

Pronto noté lo fría que estaba la cuchilla de la máquina y un extraño picor por toda la zona. Al cabo de un rato, me corrió el prepucio, me besó mi glande y dijo:           

-“Vamos por el culito”.     

Me soltó las manos y los pies de la cama y me hizo darme la vuelta.         

-“Dobla las rodillas y levanta las nalgas”. Me ordeno.          

En esa postura, tumbado boca abajo y con las nalgas hacia arriba, volvió a atarme, esta vez las muñecas con los tobillos. Repitió la operación: primero recortó los vellos más largos y posteriormente, afeitó todo el contorno de mi ano. Recorrió la zona con sus dedos y exclamó:

-“Así me gusta”.     

Y así de pronto, sin avisar, me metió el mango de la maquinilla de afeitar por mi recién rasurado  ano, lo que me produjo un sobresalto y un ahogado grito de dolor.  

-“¿Te gusta?” Me pregunto
-“Más te vale, porque a partir de ahora soy tu ama, y puedo hacer contigo lo que me dé la gana”. Dijo.

No contesté, no solo por la mordaza, sino porque mi orgullo de macho me impedía reconocer que la nueva experiencia anal me había gustado. Con la maquinilla aun en mi ano, me soltó, me quitó la mordaza y el trapo de los ojos, me dio la vuelta y me hizo una mamada que inundo toda su boca de leche, de la que no desperdició ni una sola gota.  

Me besó tiernamente y me dijo que esa era la última concesión que me permitía, y que, desde ese momento, ella decidiría cuando me tenía que correr. 

Dejé a Cris en su casa con la moto y volví a la mía sin dejar de pensar lo que me había pasado. Mirando en el espejo mis huevos afeitados y acariciando mi desvirgado agujero, no dejaban de resonar en mis oídos las palabras que me dijo al despedirnos: "mañana la segunda lección".      


Capítulo 2. Mi primer castigo.     

A la mañana siguiente, cuando quedamos todo el grupo de amigos, apareció ella mientras yo me moría de vergüenza. Recordaba lo sucedido anoche y no podía olvidarme de que era mi Ama. Me dio un beso y me saludó como si nada hubiera pasado. Pero noté que a lo largo de la mañana me miraba de una forma especial, como diciéndome que ella conocía mi secreto.       

Mis padres se habían ido unos días de vacaciones, por lo que tenía la casa libre. Estaríamos solos, por lo que tenía la esperanza de que ella continuara con mis "lecciones". A las nueve en punto sonó el timbre. Era Cris. Venía con unos pantalones bastante sugerentes y una blusa muy amplia, lo que me hizo pensar que aquella noche nada de nada. Después de un rato hablando de temas de escasa trascendencia, por fin me dijo.        

-“Supongo que recuerdas que eres mi esclavo ¿no?” Contesté afirmativamente mientras ella iba a mi cuarto. Cerró la puerta y desde dentro me pidió que me desnudara completamente y que me tumbase en el sofá, cosa que obedecí inmediatamente.           

Cuando apareció por la puerta del salón no lo podía creer. Llevaba un traje de látex rojo totalmente ajustado que marcaba perfectamente su vagina y sus pezones. En su mano llevaba la famosa mochila de la que el día anterior sacó la máquina de afeitar y las tiras de terciopelo. Naturalmente, ya tendría mi pene a punto, pero lejos de complacerme, ella tenía unas intenciones totalmente distintas. Me hizo levantar del sofá y se sentó ella en el centro, con la mochila a su lado.    

-“Túmbate encima de mí y pon tu pene y huevos entre mis piernas”. Obedecí su orden.           
-“Eres mío” Dijo mientras cerraba las piernas y aprisionaba mis genitales entre ellas.

Pronto noté una de sus manos paseando por mis nalgas libremente mientras con la otra sacaba una especie de vibrador de la mochila.         

-“Esto es para ti”. Me dijo.
-“Como ves, la parte final se estrecha mucho y luego se ensancha”. Es para que no se mueva ni se salga.

Tenía también un bote de aceite de esos que se usan en la piscina, con el que me untó el ano. Después de lubricarlo, introdujo aquel artefacto, lo que me produjo al principio un intenso dolor pero que fue poco a poco transformándose en un delicioso placer.  De esta manera, inmovilizado por los huevos y penetrado por un aparato de unos 20 cm. Comenzó a pegarme con una pequeña fusta que tenía, una vez en un lado y otra en el otro, a la vez que soltaba barbaridades e insultos que me excitaban todavía más.     

Me estaba doliendo, ya que tenía las nalgas totalmente enrojecidas... a cada golpe que me dada, sentía más y más placer como dolor, tanto que llegué a correrme en sus piernas sin tocarme. Jamás me había interesado por temas como el masoquismo, es más, me resultaba bastante desagradable cuando algún amigo nos ponía alguna peli de esas. Pero desde el día que lo experimenté en mis propias carnes, no he podido dejarlo. No es que no practique otro tipo de sexo. Pero me gusta sentirme el esclavo sexual de alguien.         

Siguiendo con la historia, cuando Cristina notó mi semen resbalando por sus pantorrillas, se enfadó muchísimo y gritando me ordenó que me pusiera de pie. Al hacerlo, noté como el vibrador se apretaba contra las paredes de mi culo, haciéndome sentir más suyo que nunca.     

-“¡Te dije que sólo puedes correrte cuando yo lo decidiera! ¡Ahora tendré que castigarte!” Me ató a una silla que había en el salón impidiéndome cualquier tipo de movimiento mientras insistía.       

-“¡Te voy a enseñar a no desobedecer a tu Ama! ¡Eres un puto esclavo y no tienes derecho a nada!” Le supliqué que me perdonase, diciéndole que no volvería a pasar, pero fue inútil. Me puso la mordaza y la vi salir en dirección al baño. Al cabo de unos segundos, que a mí se me hicieron eternos, volvió con un bote de alcohol de 96 grados que vació en mis genitales.      

-“Esto por correrte a destiempo”. Dijo, mientras me retorcía de dolor.      

Como se imaginaran mi glande, que era especialmente sensible, y las miles de heriditas que me había dejado el afeitado del día anterior, el dolor fue insoportable. Pero lo peor de todo fue que en mi interior, pensé que me lo tenía merecido por no acatar las órdenes de mi Ama.    Aprovechando que tenía el pene encogida por causa del dolor, me colocó en ella una serie de aros metálicos unidos por unas tiras de cuero. El de mayor diámetro tenía una especie de cierre similar al de unas esposas y lo encajó por detrás de los huevos. A lo largo de todo mi pene, que ya empezaba a ponerse duro por el roce, iban los demás aros, coincidiendo el último de ellos con el frenillo. 


-“Tendrás que llevar esto puesto todo el día. Si tienes una erección, los anillos te apretarán y te dolerá. No podrás estar con otra, ni excitarte, ni masturbarte... Solo yo tengo la llave de tu placer”.     

Inmediatamente comencé a notar lo que decía. A medida que crecía mi pene, me dolía más. Pero no acabó todo allí. Todavía iba a continuar con su "venganza" por correrme. Se despojó del traje de látex lentamente dejando a la vista su vagina ahora perfectamente depilada, con una tira de vello justo encima del clítoris y el resto depilado. Sus labios se mostraban como los de una niña.    

Cuando los separó, pude ver claramente un pequeño anillo dorado en el interior. Como se imaginaran, mi excitación a esas alturas era tremenda. He de confesar que siempre había tenido debilidad por las vaginas afeitados, y entre eso y el anillo... A todo eso, los aros seguían castigándome más que nunca mi dilatado pene, que empezaba a enrojecerse.        

-“¿Te gusta?” Me preguntó.
-“Pues no vas a empezar por ahí”.          

Acto seguido, se dio la vuelta mostrándome su lindo trasero. Se inclinó y separó las nalgas, dejándome ver su agujerito también depilado.         

-“¡Cómetelo!” Me ordeno.           

Sin pensármelo dos veces, empecé a lamber aquel ano que tanto me gustaba y acabé metiéndole toda la lengua mientras ella se retorcía de placer. Cuando ya no podía aguantar los aros en mi pene, ella se retiró y me dijo que quería que la penetrara por detrás. Como pudo me quitó el aparato (con el empalme que tenía no fue nada fácil) y se puso a cuatro patas mientras gritaba que la rompiera el culo, cosa que hice de inmediato, no sin antes embadurnarme mi pene de aceite. Al principio, me costó un poco penetrar aquel agujero virgen, pero una vez que entro mi glande, todo fue más fácil.        

No habían pasado ni tres minutos desde que la penetre cuando sentí la irreprimible necesidad de correrme. Para evitar nuevos "castigos", paré y pedí permiso a mi Ama. Ella, al borde del orgasmo, me ordenó que siguiera y que lo hiciera dentro. Tras unos instantes, llené su culo de semen con la mejor eyaculación que había tenido en mi vida Al sentir mi semen caliente en sus entrañas, ella también se corrió entre gritos y gemidos. Después de eso, caímos los dos rendidos sobre la cama y nos quedamos dormidos.     

Me desperté a eso de las 12:00 AM de la mañana. Mi pene volvía estaba apresado por los aros de mi Ama. Ella ya no estaba, y me los había puesto mientras dormía. Sobre la mesilla había una nota que decía: “"Sácate el consolador del culo y lávalo. Volveré a las 8 en punto. Espérame desnudo. Cris". Hice lo que me ordenó, comí y dormí la siesta. A eso de las 7, me duché, repasé mi "afeitado" y me puse a ver la tele hasta que ella llegó.           

Capítulo 3. Las amigas.     

A las 8 en punto llegó. Encantado por la ausencia de mis padres, corrí a abrir la puerta. Antes de hacerlo, me aseguré de que era ella a través de la mirilla, ya que estaba desnudo. Venía vestida como una lolita. Dos trenzas, una blusa blanca un poco transparente, una faldita escocesa muy, muy corta, medias y zapatos de hebilla. Estaba preciosa. Arrodíllate ante tu Ama, me dijo. Lo hice, se levantó la falda y me hizo besar su vagina por encima de su calzón blanco, como las de las colegialas.          

Ya en el dormitorio, me ató a la cama, y se sentó encima de mí para que lamiese su culito. Para ello, apartó un poco su ropa calzón (braga) y buscó mi lengua. Así estuve unos 10 minutos, cada vez, como imaginaran, más excitado. De pronto, se retiró, vio mi pene completamente tieso, la acarició y se fue. Desde la puerta dijo.          

-“Voy a tomar algo”.         

Así que allí me dejó, atado y sin poder hacer nada, Tardó más o menos una hora. Pude oír como llegaba y automáticamente mi pene volvió a ponerse como un mástil. De pronto, en el dormitorio, entraron, además de mi novia, Esther y Cristina (dos de las chicas de la panda con la que nos juntábamos en verano). 

NOTA: Como una de las chicas también se llama Cristina, en adelante, me referiré a mi novia como Cristina y a nuestra amiga como Cris.    

Estaba atado en la cama, con los brazos y las piernas abiertas, con mi pene y huevos afeitados, con una erección tremenda. Me puse rojo como un tomate. ¡¡¡Eran mis amigas de toda la vida, con las que quedaba para ir a la piscina o al cine!!! 

Esther era morena, con el cabello rizado, de no mal cuerpo, más que guapa. Siempre me habían gustado sus tetas y era la más "cachonda" del grupo. Su vagina resultaba al contrario de lo que siempre había imaginado. Como tiene mucho cabello en la cabeza, pensaba que el pubis sería igual. No lo tenía depilado (excepto la llamada línea del bañador) pero tenía muy poco vello, lo que dejaba ver perfectamente sus labios.           

Cris también era morena tenía el cabello más largo que Esther, tetas pequeñitas pero lindas y un culo que, aunque un poco grande, que volvía locos a los hombres. Tenía la vagina con vello, sin arreglar, como el de cualquier chica.

Esther me hizo cosquillas en un pié y Cris deslizó una mano pierna arriba hasta mi depilada entrepierna y dijo, con una sonrisa.        

-“Vamos a divertirnos un rato”.  

Cristina mandó a las chicas al salón, mientras, como ella dijo, "me preparaba" Me desató, me puso un minúsculo taparrabos, un collar con una cadena en el cuello y me ordenó que cumpliera cualquier cosa que quisieran las amigas.  

Cris y Esther comenzaron a quitarse la ropa, pero cuando estaban en braguitas, les invitó a que pararan para que las desnudase yo.           

Pasó la correa a Esther e inmediatamente hizo que le chupase las tetas. Pero de pronto, Cris le quitó la correa a Esther y me obligó a que le quitara las bragas con los dientes. Lo fui haciendo y de nuevo, Esther le quitó la correa, con lo que empezaron una especie de lucha por hacerse conmigo. Para evitar esto, Cristina (mi novia) propuso un juego. La ganadora tendría el derecho de usarme primero.

Me quitó el taparrabos y me sentó en la cama, con ellas cada una a un lado.  Tendrían que masturbarme por turnos de 15 segundos. La que consiguiese la corrida, ganaría.

Esther utilizó una técnica firme y lenta, pero fueron las rápidas sacudidas de Cris las que liberaran el chorro. Unos minutos después ya estaba listo otra vez. Cris me ató boca arriba, se sentó en mi cara y comencé a chupetearle la vagina .

-“Así no”, dijo.       

Me puse entonces a meter la lengua en su vagina, pero eso tampoco parecía satisfacerla, y hasta que no empecé a darle largos lengüetazos desde el clítoris hasta su ano, no me regaló sus jugos vaginales. Se ensartó entonces mi pene y se corrió dos veces (o eso me pareció a mí) antes de que me vaciase en su interior, lo que dejó mi pene inservible por un rato.

Le tocó el turno a Esther, que me desató, me dio la vuelta violentamente y me ató las muñecas de nuevo. Cristina abrió la mochila y sacó de ella un tubo de vaselina y un arnés con dos penes, una interior, pequeña y otra exterior, de unos 22 ó 23 centímetros. Mi polla aún estaba flacido cuando Esther me hizo ponerme de perrito, pero quedo rígido rápidamente cuando comenzó a embadurnarme de crema por el culo. Por supuesto, para asegurarse de que el cacharro entrara sin problemas, metió antes dos o tres dedos (no puedo determinarlo) para lubricar también el interior.   
Intenté revolverme, pero Esther me agarró con fuerza por las caderas y en un rápido movimiento, me metió el vibrador entero.   En cada envestida el pene interior se le clavaba y la base del aparato le rozaba el clítoris, así que se puso a penetrarme como una desesperada, más rápido, más rápido, cada vez más rápido hasta que, por fin, tuvo un orgasmo.      

Al correrse, clavó el consolador de tal modo que incluso la base debió entrar en mi culo, lo que, sin que nadie me hubiese ni tan siquiera rozado mi pene, hizo que soltase una ración doble de semen sobre el edredón que Cristina me hizo luego limpiar con la lengua por descuidado.          

Capítulo 4. Experiencia Homosexual.    

Nada volvió a ser igual en la panda. Esther y Cris me usaban indistintamente cuando y para lo que se les antojaba, ya que contaban para ello con el permiso de mi novia.     Un par de semanas después de lo que pasó con mis amigas, y después de sesiones sado más o menos como las que he contado, un día Cristina me hizo ir a su casa. Mis padres ya habían vuelto, pero los de Cristina estaban de cena, así que tenía la casa vacía. Me hizo pasar al salón, donde me esperaba una silla cómoda pero rígida.

Me desnudó, me senté y me ató las piernas y las manos a la silla, dejándome una vez más inmovilizado. Me amordazó con una mordaza de bola, asegurándose de que quedara bien ajustada. Ella abrió una puerta y entraron en la habitación dos chicos altos y musculosos. Uno rubio y otro moreno.

-“Del gimnasio”. Me dijo. 

Antes de que me diese tiempo a pensar lo que estaba pasando, los dos se pusieron a manosearla y a besarla por todas partes. La muy puta se lo estaba montando con los dos delante de mí.            El rubio empezó a desnudarla mientras el otro le metía mano por todas partes. Ella me miraba con satisfacción. Estaba gozando como nunca. Cuando estuvo desnuda, ella hizo lo propio con los chicos, para al final, agacharse y empezar a chupar sus penes alternativamente.  

El rubio tenía un pene impresionante, que lo parecía más aún porque la tenía afeitada, dejando solo unos vellos encima de ella. El moreno no estaba tan bien dotado, pero eso a ella no parecía importarle. Mirándome a los ojos se metió aquellos dos penes a la boca. Un momento después, el rubio se tumbó en el suelo con los pies hacia mí y Cristina se tumbó encima de él. Pude ver con todo detalle como se la metía mientras escuchaba sus gemidos. 

El moreno se colocó encima de ambos y comenzó a metérsela por el culo a mi novia, que se retorcía de placer. Ya con las dos penes metidas, empezaron un frenético cabalgar que duró unos 5 minutos. Y una vez más, lo peor de todo no fue el acto en sí, sino mi reacción: lejos de sentir celos, estaba excitado. Dos tipos estaban penetrando a mi novia y yo con una erección increíble. Después de eso, Cristina se levantó y vino hacia mí con una mirada lasciva.

-“Los chicos ya están calientes”. Comentó.      

Me desató y me ordenó arrodillarme.    

-“Espera aquí”. Me dijo.   

Se fue y al instante volvió con un trípode y una cámara de vídeo. Lo preparó todo y pude ver como se encendía la luz roja que indica que estaba grabando. Se acercó a mí y retiró la mordaza. Hizo una señal a los tipos para que se acercaran. El moreno se plantó delante de mí, con su pene a escasos centímetro de mi cara.         

-“Chúpasela”. Ordenó Cristina.   

Intenté protestar, pero de repente sentí unas fuertes manos que me sujetaban y me acercaban la cabeza. Era el rubio, que se había colocado detrás. Mi cara llegó a su pene y me la restregó por ella. Luego Cristina, con un latigazo me obligó a abrir la boca. Primero chupé sus huevos, luego pasé mi lengua por todo pene y finalmente me la metí. Empecé a mamársela lo mejor que sabía y, no voy a mentirles, me empezó a gustar.     

Vista mi "colaboración", me hicieron ponerme a cuatro patas sobre el sofá y mientras se la chupaba al rubio (habían cambiado) el otro empezó a embadurnarme el culo con vaselina. A todo esto, Cristina había quitado la cámara del trípode y se afanaba en grabarlo con todo lujo de detalles. Pronto me metió su pene y empecé a penetrarme. Estaba gozando mucho. Así se fueron turnando el uno y el otro durante un rato mientras Cristina grababa.

De pronto, pararon y me tumbaron boca arriba. Se iban a correr, y no querían desperdiciar su semen. El moreno (con la ayuda de Cristina que había vuelto a dejar la cámara en el trípode) fue el primero en regar mi cara con su espeso semen. Un minuto más tarde, y a la vista del espectáculo, lo hizo el rubio.

Para rematar la faena, Cristina empezó a lamer todo el semen que había sobre mí y me lo fue metiendo en la boca con cálidos besos. Tragué hasta la última gota de aquel manjar y mientras lo saboreaba, Cristina hizo que me corriera con una espectacular mamada (que en menos de 30 segundos acabe) y también me hizo beber mi semen, que lo tenía en la boca. Quien iba a decir que aquella iba a hacer la última vez que me correría como un hombre de verdad.

Capitulo 05. Eunuco y Esclavo

Luego que los dos tipo y yo mismo nos corrimos ellos Cristina se puso de pie y con un apasionado beso mientras los masturbaba los despidió, luego que se marcharon, ella se me acerco me dio un largo beso en los labios y me dijo.

-“Ahora que eres toda una puta de verdad ya no vas a necesitar de tu miembro”. Dijo Cristina.

Dijo eso mientras me masturba, luego fue a la bolsa y saco un elastrador, un fierro plateado largo de unos 25 cm de 5 milímetros de diámetro y un cuchillo curvo. Cargo en el elastrador una liga castradora. Iba a decirle algo pero de nuevo me coloco la mordaza de bola, luego acciono el elastrador abriendo la liga, para luego pasar mi pene ya en erección de nuevo por en medio de la liga. Que ella se aseguro quedase lo mas en la base de mi pene posible.         

Luego quito el seguro y la liga se cerró abruptamente sobre mi pene. Mi cuerpo se arqueo de dolor. Aun retorciéndome de dolor, Cristina, tomo un poco de vaselina y la unto en el ojo de mi glande casi metiendo su dedo en mi pene, luego tomo el largo tubo y lo fue metiendo por mi pene, sacando y metiéndolo lo que me hizo sentir mucho dolor y placer al mismo tiempo.

El tubo descendió por el interior de mi pene hasta la base lentamente, quedando apenas unos pocos centímetros sobresaliendo de la punta, Cristina me dejo así por varios minutos. Hasta que mientras acariciaba mi pene que no dejaba de palpitar duro como nunca antes me dijo.

-“Bien es hora de hacer una puta de verdad, Cariño”. Dijo Cristina.

Moví la cabeza en señal de negación pero eso a ella poco le importo, antes de que lo supiera me estaba cortando mi pene por arriba de la liga puesta, mi cuerpo se arqueo de dolor, sentí la sangre bañar mis huevos y muslos, sentía la hoja del cuchillo cortar mi pene, Cristina cortaba hasta que la cuchilla tocaba el tubo de metal, aquello se prolongo por varios minutos que se me hicieron eternos hasta que por fin ella deslizo mi pene cercenado por el tubo de metal hasta sacarlo por completo y apartarlo para siempre de mi cuerpo.

Me desmaye viendo a Cristina besar la punta de mi pene cercenado con sus labios.      

Luego de aquello y gracias a la cinta de vídeo, ahora soy su esclavo definitivamente para el resto de mis días. Cada día me sorprenden con una cosa nueva... Ella y sus amigos tanto mujeres como hombres por igual, la única  manera que tengo ahora para correrme es por medio de estimulación prostática, y creo que no pasara mucho hasta que Cristina también me despoje de mi huevos, el ultimo rastro de mi masculinidad que aun me queda.




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

SECUESTRADO POR ANA

Era viernes por la noche, me prepare para salir y tomar unas copas, me puse mis mejores ropas y me dispuse a pasar una agradable noche, fui a una discoteca lujosa y conocida que a menudo frecuentaba, un lugar donde acude mucha gente por la noche. Llegue el sitio estaba muy animado aunque no encontré a nadie conocido, pedí una copa en la barra y espere a que llegase alguien que conociese, a pesar de estar el sitio animado empezaba a aburrirme, estaba solo tomando una copa y observando a la gente, el tiempo pasaba y ya empezaba a plantearme el irme a otro lugar hasta que sucedió lo inesperado, una mujer muy atractiva se acerco a mí......


SECUESTRADO POR ANA
Era viernes por la noche, me prepare para salir y tomar unas copas, me puse mis mejores ropas y me dispuse a pasar una agradable noche, fui a una discoteca lujosa y conocida que a menudo frecuentaba, un lugar donde acude mucha gente por la noche. Llegue el sitio estaba muy animado aunque no encontré a nadie conocido, pedí una copa en la barra y espere a que llegase alguien que conociese, a pesar de estar el sitio animado empezaba a aburrirme, estaba solo tomando una copa y observando a la gente, el tiempo pasaba y ya empezaba a plantearme el irme a otro lugar hasta que sucedió lo inesperado, una mujer muy atractiva se acerco a mí.

[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD] [FEMDOM]



Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Era viernes por la noche, me prepare para salir y tomar unas copas, me puse mis mejores ropas y me dispuse a pasar una agradable noche, fui a una discoteca lujosa y conocida que a menudo frecuentaba, un lugar donde acude mucha gente por la noche. Llegue el sitio estaba muy animado aunque no encontré a nadie conocido, pedí una copa en la barra y espere a que llegase alguien que conociese, a pesar de estar el sitio animado empezaba a aburrirme, estaba solo tomando una copa y observando a la gente, el tiempo pasaba y ya empezaba a plantearme el irme a otro lugar hasta que sucedió lo inesperado, una mujer muy atractiva se acerco a mí.     

Era una mujer joven y atractiva, era unos años mayor que yo, tendría algo menos de 30 años, me dijo que se llamaba Marta, se acerco a la barra y empezó a hablar conmigo, nos presentamos y empezamos a entablar conversación, pronto descubrí que también era muy simpática, estuvimos un buen rato hablando, hasta que ella se me insinuó.       

-“¿Te gustaría tomar una copa en mi casa?, ¡estaremos más tranquilos!” Me dijo Marta.          

Sin dudarlo un momento acepte encantado, sin duda pensaba que aquella era mi noche de suerte y me equivoque por completo. Tomamos un taxi y ella me indico donde vivía, que era un poco lejos, a las afueras de la ciudad, al cabo de un rato llegamos a donde decía que era su casa, era una casa grande con un bonito jardín, atravesamos el jardín y entramos a la casa, nos dirigimos al salón y ahí empezamos a tomar unas copas, estuvimos otro rato charlando agradablemente, hasta que las cosas cambiaron.    

Marta tomo mi copa, dijo que iba a echarme hielo en la copa, un gesto muy amable por su parte, pero era todo lo contrario, volvió con mi copa con hielo, y continuamos charlando y bebiendo, pronto me bebí aquella copa, al cabo de unos minutos empecé a encontrarme algo mal, eran unos pequeños síntomas que poco a poco fueron a mayores, empecé a marearme, la cabeza me daba vueltas, empecé a perder las fuerzas y ver borroso. Marta se dio cuenta que algo me pasaba y ella sabía perfectamente lo que era, ella había echado algo en mi bebida y esos eran sus efectos, al poco tiempo me quede prácticamente inmovilizado, no sabía que había tomado ni que pretendía aquella mujer.

Marta se levanto y tomo su teléfono e hizo una llamada, ella se sentó y se quedo esperando, estaba a su lado sin poder moverme, ella no me dirigió ninguna palabra, era como si no estuviese ahí, su simpatía había desaparecido por completo, al cabo de unos momentos alguien entro en la casa y se dirigió hacia nosotros, era otra mujer, una mujer más mayor que marta.   

Era una mujer de al menos 45 años, de complexión ancha, con caderas anchas, estaba algo obesa y con unos brazos y pernas anchas, era una mujer con el cabello rubio rizado, con un rostro serio, sus pasos sonaban en la habitación, llevaba unos zapatos de tacón altos que sonaban mucho, iba vestida de forma provocativa, con una falda corta y medias negras. Ella se acerco hasta nosotros, me echo una mirada de arriba abajo y después se dirigió hacia Marta, se saludaron afectivamente y empezaron a hablar.      

-“Espero que te guste lo que te he traído”. Dijo Marta.          
-“Si, me gusta mucho”. Respondió aquella mujer.      
-“Espero que lo disfrutes mucho”. Le deseo Marta a ella.     
-“No te quepa la menor duda”. Respondió mientras sacaba dinero, para darlo a Marta. 

No me lo podía creer, estaban pagando por mí, me estaban tratando con un simple objeto, La nueva mujer había pagado a Marta para que me trajera hasta ella. 

-“¿Antes de irte me puedes ayudarme con él?”  Le pregunto a Marta.

Quien contesto afirmativamente, las dos mujeres me miraron, no sabía que pretendían, entre las dos me levantaron y me ayudaron a caminar, apoyándome en ellas llegamos hasta el final del pasillo, abrieron una puerta y había escaleras hacia abajo, con su ayuda las bajamos y la nueva mujer saco una llave con la que abrió una puerta, aquello era un sótano, no era muy grande, tenía una cama, un armario, una silla y alrededor había trastos por los suelos, estaba algo sucio el sótano y era algo frio y no tenía ninguna ventana, entramos en él y me dejaron en el suelo. Marta y la otra mujer se despidieron, Marta me dejaba a solas con aquella mujer obesa y fuerte sin saber que pretendía.      

Cuando se marcho Marta aquella mujer entro en el sótano y se dirigió hacia mí, se inclino y sin decir nada empezó a quitarme la ropa, no la costó mucho esfuerzo moverme, ya que soy una persona de complexión delgada, pudo manejarme fácilmente y quitarme la ropa, al momento estaba completamente desnudo, ella se dirigió al armario y de el saco un manojo de cuerdas, tomo una cuerda y me ató las manos a mi espalda y empezó a atármelas, al momento me ato las manos con fuerzas, dio varias vueltas con la cuerda sobre mis muñecas tensando la cuerda y apretando la cuerda a mi piel, se levanto y tomo otra cuerda e hizo lo mismo con mis pies a la altura de los tobillos, al momento estaba atado de pies y manos, todavía seguía medio dormido y no pude poner ningún tipo de resistencia, me ato con facilidad, cuando termino de atarme sin decir una palabra se marcho, dejándome encerrado a oscuras, atado de pies y manos.       

Tardo un rato en empezar a pasarse el efecto de aquello que me habían dado, según recuperaba mis fuerzas intentaba liberarme, pero descubrí que era imposible, estaba atado fuertemente, lo intente una y otra vez pero no conseguí nada, aquella mujer no era la primera vez que ataba a alguien, ante mis intentos en vano de liberarme opte por pedir ayuda, me puso a pedir ayuda por si alguien podía oírme, pero la única que me escucho fue aquella mujer, escuche sus tacones bajando la escalera, abrió la puerta y entro dirigiéndose a mi lado:      

-“Veo que ya te has despertado”. Me dijo aquella mujer.    
  
-“Ahora voy a presentarme, soy Ana y a partir de ahora voy a ser tu dueña, a partir de hoy me perteneces y yo te enseñare como debes comportarte”. Me dijo Aquella mujer con un tono Autoritario.

-“¿Has entendido cerdo?”. Me pregunto.          

Estaba asustado y solo pretendía salir de ahí, continué pidiendo ayuda, algo que la enfado mucho.

-“Cállate porque no vas a salir de aquí, obedéceme o será mucho peor”. Me recrimino en un tono más fuerte.

Pero no la hice el menor caso, gritar era lo único que podía hacer, y continué haciéndolo.       

-“Cállate cerdo” Me propino una fuerte bofetada mientras me pedía que me callara.
 -“Vuelve a abrir la boca y será la última vez que la abras”. Ante aquella bofetada la insulte con odio, lo que provoco otra fuerte bofetada.          

-“Te lo advertí, no volverás a abrir la boca”. Ella fue al armario y tomo cinta de embalar, me dio la vuelta poniéndome bocabajo en el suelo , ella se levanto la falda y empezó a quitarse su braga (calzón), se quito una de color negra, grande, la oprimió con su mano y se inclino hacia mí, me tomo por el cabello levantándome la cabeza y con la otra mano acerco su braga a mi boca, pronto me llego un fuerte hedor, trate de no abrir la boca, pero ella insistió con fuerza y su braga poco a poco fueron introduciéndose en mi boca, tenía fuerza en sus brazos y empezó a introducirlas poco a poco, la forzó hasta que entraron por completo en mi boca, llenando mi boca, una vez que estaban dentro tomo la cinta de embalar y dio varias vueltas con ella sobre mi boca y cabeza, con su mano se aseguro que quedara bien pegada a mi boca , ahora estaba totalmente amordazado, no podía hacer el más mínimo ruido con aquella mordaza, ahora estaba bajo su completo control. 

-“Calladito estas más guapo cerdo, yo te enseñare a obedecerme, jamás se te ocurrirá desobedecerme”. Tras decir aquello ella empezó a reírse de mí, se levanto y de nuevo se marcho de la habitación.       

Continué en aquel sótano, estaba encerrado y a oscuras, mis intentos por desatarme eran imposibles, desistí de intentarlo, acepte mi situación totalmente inmovilizado, pasa un largo rato hasta que sentí sus tacones bajando las escaleras, ella abrió la puerta, entro en la habitación y cerró la puerta de nuevo con llave, guardándose la llave en su ropa interior, se acerco a mí y me puso un zapato en mi cara, me piso la cara mientras me hablaba de forma autoritaria.           

-“Ahora me perteneces y hare contigo lo que me plazca pero antes voy a enseñarte a obedecerme”.  Me dijo Ana mientras me apretaba su tacón a mi cara.

Ama se dirigió hacia el armario donde tomo unos guantes, eran unos guantes de goma amarillos, empezó a ponérselos, se puso los guantes con dificultad, los guantes la quedaban muy apretados en su mano y brazo, eran unos guantes amarillos muy sucios casi de color marrón, estaba asustado no sabía que pretendía, trate de arrastrarme hacia la puerta, una idea absurda, estaba atado y la puerta cerrada, ella se rio al verme.

-“No podrás salir de aquí, ahora eres mío y no te dejare ir y será mejor que te portes bien o me harás enfadar” Me dijo mientras ella continuaba ajustándose los guantes a sus dedos, cuando termino tomo un cinturón de cuero y lo doblo por la mitad.        

-Ahora aprenderás quien manda aquí cerdo” Me dijo de una forma muy tranquila, era una mujer muy fría y perversa.   

Ella tomo la silla que había en la habitación y la coloco en el medio de la habitación, se empezó a quitar la falda, quedándose en braga y medias negras hasta los muslos, se acerco a mi me tomo por el cabello y me atrajo hacia ella, me tomo, acostándome bocabajo sobre la silla, mi pecho quedaba apoyado en el asiento de la silla, ella se acerco a mí y abrió sus piernas, metió mi cabeza entre sus piernas y las cerro con fuerza, sus anchos muslos me apresaban ejerciendo una fuerte presión en mi cara y con una mano levanto mis manos atadas dejando mi trasero al descubierto y a su antojo.          

-“Ahora estate quieto y no me hagas enfadar”. Me dijo Ana, algo absurdo porque no podía moverme ni oponer resistencia. 

Con la otra mano ella tomo el cinturón y de pronto recibí un fuerte azote en el trasero, antes de reponerme de este azote ya estaba recibiendo otro y otro, sus azotes eran dolorosos y tomo un ritmo constante, el sonido del cinturón contra mi trasero resonaba en la habitación, de mi solo salía un leve gemido de mi mordaza, ella continuo azotándome una y otra vez, al cabo de unos minutos era muy doloroso, cada azote dolía más y más, tenía el trasero ardiendo y ella sin piedad seguía azotándolo, la azotaina era interminable, al poco tiempo unas lagrimas salieron de mis ojos mientras ella seguía azotando con fuerza y apretando sus muslos para que no pudiese lo más mínimo moverme, cerré los ojos y espere a que aquello acabara, fue una azotina muy larga que me dejo el trasero completamente dolorido y marcado, cuando ella termino de azotarme me libero de entre sus piernas, caí rendido al suelo, el trasero me ardía.     

Ella se inclino hacia mí, levanto mi barbilla hacia ella

-“No me desobedezcas nunca o recibirás todas las azotes que sean necesarias hasta que comprendas quien es tu dueña”. Me dijo mientras me acaricio suavemente la cara con sus manos. Comprobé que sus guantes emitían un olor desagradable.

–“ahora eres mi perrito y harás lo que te ordene”. Continuo diciéndome mientras me acariciaba.      
-“Ahora me darás placer, pórtate como un buen perrito”. Me dijo mientras continuaba acariciándome como a su perrito.   

Ella se sentó en la silla y me puso de rodillas junto a ella.    

-“ahora voy a quitarte la mordaza, una sola palabra y te azoto de nuevo” Me amenazo Ana, no estaba dispuesto a recibir otra azotaina así que la hice caso, ella me quito la mordaza sacándome la braga de mi boca, respire aliviado por la boca.          

-“Bésame los pies perrito” Me dijo Ana.

La obedecí y me incline a sus pies y empecé a besar tanto sus pies como zapatos, cuando lambí sus zapatos ella se quito un zapato, acerco su pie con sus medias negras a mi boca y me metió el pie en la boca, lambí su pie dentro de mi boca dejando sus medias húmedas, al momento aparto ese pie y me dio su otro pie, mientras lambia su pie ella me acariciaba como a su perrito, ella tomo un zapato con su mano y me metió el tacón en mi boca, lambí los tacones de Ana.      

-“Ahora túmbate en el suelo perrito”. Me dijo Ana.

Obedecí, me tumbe boca arriba en el suelo, ella se puso de pie y se puso a mi altura y empezó a inclinarse hasta que se sentó en mi pecho.

-“Haz disfrutar a tu dueña perrito”.  Después de decirme esto empezó a inclinarse hasta mi cara y se sentó en cuclillas sobre mi cara, su trasero me aplasto la cara, el olor de su trasero entro por mi nariz, yo aparte la cara al instante, ella se levanto enfadada.     

-“No vuelvas a apartar la cara o lo lamentaras”. Me amenazo de una forma muy autoritaria.

Luego volvió a sentarse sobre mi cara, de nuevo empecé a respirar su trasero, apenas podía respirar , cuando estaba exhausto se levanto de mi cara dejándome respirar, sin apenas darme tiempo volvió a sentarse sobre mí, repitió eso una y otra vez, respiraba con dificultad, no aguantaba más esa situación, la pedí que me soltara pero ella me hizo caso omiso, ella se levanto y se quito su braga que llevaba puesta, me metió esa otra braga de nuevo en mi boca y se sentó de nuevo en mi cara, ahora solo podía respirar por la nariz, y lo único que respiraba era el olor de su trasero, continuo asfixiándome con su trasero durante un largo rato dándome apenas tiempo para respirar, ella se la notaba que estaba disfrutando mucho con aquella situación.      

Ella paro y se sentó sobre mi pecho, empezó a ajustarse los guantes a sus dedos,
-“Ahora lámelo bien y no me hagas enfadar perro” Me amenazo de nuevo Ana y me saco la braga de mi boca.

Se sentó de nuevo en mi cara.

-“Lambelo bien perro” Me ordeno,

En un principio no obedecí lo que me ordeno, ella se sentó sobre mi pecho de nuevo y me propino una fuerte bofetada, después volvió a sentarse en mi cara, esta vez saque la lengua tímidamente para lamber su ano, ella volvió a sentarse en mi pecho y me abofeteo varias veces, sus manos enguantadas  se estrellaron en mi cara varias veces.        

-“Quiero sentir tu lengua dentro de mi perro”. Me ordeno Ana.

Saque mi lengua y empecé a lamber sus nalgas y ano, ella movía su trasero suavemente sobre mi cara, estaba disfrutando mientras me sentía totalmente humillado ante ella y su trasero, me esmere con mi lengua no quería recibir más bofetadas o azotes, cuando quedo satisfecha hizo lo mismo con su sexo, empecé a lamber su sexo y ella empezó a gemir de placer, - muy bien perrito, sigue- me decía mientras lamia su sexo, al rato su sexo empezó a estar húmedo, lambí sus flujos mientras ella disfrutaba, cuando quedo satisfecha paro sentándose en mi pecho.          

-·Te has portado muy bien perrito”. Me felicito Ana.

Luego metió uno de sus dedos en su sexo, sacando el dedo totalmente húmedo, acerco el dedo a mi boca y lo metió en ella, tuve que lamer su flujo sobre su dedo, lo hizo una y otra vez, mi boca sabia completamente a sus flujos, ella metió su dedo en su ano, aquello no pretendía lamberlo pero antes de darme cuenta ya tenía su dedo en mi boca, ahora sabia porque sus guantes olían tan mal, no era la primera vez que lo hacía, lambí su repugnante dedo varias veces hasta que ella se levanto.        

-“Ahora voy a darte placer a ti”. Ana se levanto y saco un bote con vaselina, ella se sentó en la silla y me puso encima de sus rodillas, me apoyo sobre sus grandes muslos, ella se echo vaselina en su dedo y acerco su dedo a mi ano, note como su dedo se introdujo en mi, aquello me dolió, era mi primera vez que me pasaba algo así, intente resistirme y quejarme, pero lo único que conseguí fue que me volviera a amordazar y a amenazar con algo aun peor.     

-“Vuélvete a mover y te prometo que te corto tu asqueroso pene pero”. Me dijo Ana.

Luego continuo introduciendo su dedo en mi ano, aquello me dolía y ella metió su dedo completamente para empezar a moverlo en mi interior, sacaba y metía sus dedo, poco apoco dejo de dolerme aquello, cuando lo dilato lo suficiente ella se levanto y tomo un arnés con un pequeño pene, se puso aquel juguete, la quedaba muy ajustado a su cadera, ella empezó a untar vaselina por el pene de plástico, yo gritaba entre mi mordaza porque sabía lo que venía a continuación, ella se acerco despacio a mí, me puso de rodillas, ella se acerco por detrás, me abrazo por detrás y poco a poco empecé a notar como aquel pene se acercaba a mi trasero, empezó a introducir el pene de plástico en mi ano, aquello me dolía pero ella continuo metiéndolo, cuando entro en mi interior ella empezó a sacarlo y meterlo por mi trasero, fui violado por ella una y otra vez, notaba su pene en mi interior y su cuerpo pegado al mío, durante un largo raro forzó mi ano una y otra vez, sus muslos golpeaban en mis nalgas y me penetraba rápidamente. 

Luego de un rato ya estaba muy cansado de tantos castigos y humillaciones recibidos a lo largo de la noche, por lo que trate de revelarme lo que me hizo caer al suelo, los a Ana que era insaciable y muy cruel, le molesto no dejaba de humillarme, se quito el arnés, se inclino hacia mi trasero y empezó a meter con su mano el pene en mi de manera brusca y rápida.          

-“Perro mal ahora veras como trato a los perros como tu disfruta mientras puedas”. Ella dijo

Metió el pene en mi ano y con cinta de embalar empezó a pegarlo para que se quedara en mi interior, tras mucha cinta de embalar consiguió sujetar el juguete en su lugar, Ana tenía pensado dejarme puesto el pene de plástico en mi ano.          

-“Te advertí que te portaras bien y no me hicieras enfadar”. Me recrimino Ana,

Se levanto y fue hasta el armario del que saco una tijera de las para podar setos, se me acerco de nuevo y me dio la vuelta para tomar mi pene comenzó a masturbarme con una de sus manos enguantada, hasta que me vine copiosamente sobre mi vientre y pecho, luego ella dejo mi pene y coloco la tijera justo en la base.

-“Ahora veremos cómo te portas sin tu pene perro”. Dijo Ana.
-“MMMMMMMMMNGGGFDDD” Trate hablar pero la mordaza me lo impidió.
-“¡CLACK!” Sono.
-“MMMMMMMMMMM” Grite de dolor.

Ana me corto con la afilada tijera mi pene cercenándolo por completo, la sangre broto al tiempo que todo mi cuerpo se convulsionaba de dolor, Ana fue por algo y regreso a donde estaba retorciéndome, sentí que algo me quemaba mi entrepierna era Ana que con un soplete cauterizo mi herida, para luego colocar un pequeño cilindro de oro para que uretra no se cerrara, luego me dijo ahí retorciéndome y antes de desmayarme la escuche decir.

-“Creo que lo voy a pasar muy bien contigo”. Dijo riéndose y burlándose de mí,

Me arrojo los guantes a la cara y se fue de la habitación. Apenas escuche como cerraba con llave por fuera y como se alejaba dejándome atad, amordazado con un consolador dentro de mí y castrado.





Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

CIELO E INFIERNO

La joven poseía una belleza sobrenatural, alta y esbelta, con largas piernas torneadas, su larga y abundante cabellera rubia parecía una cascada de oro, sus ojos verdes esmeralda destellaban reflejos de fuego, su sensual boca de labios rojos esbozó una sonrisa mientras sorbía un trago de vino de la copa de cristal que sostenía en una mano. Estaba apenas vestida con un diminuto bikini, el cual era una joya maestra de orfebrería, entallado con finos anillos de aro entrecruzados, en la otra mano blandía una fusta de cuero negro. Un halo de luz brillaba alrededor de su cabeza, mientras sus alas blancas como las de una paloma se hallaban recogidas tras su espalda......


CIELO E INFIERNO
La joven poseía una belleza sobrenatural, alta y esbelta, con largas piernas torneadas, su larga y abundante cabellera rubia parecía una cascada de oro, sus ojos verdes esmeralda destellaban reflejos de fuego, su sensual boca de labios rojos esbozó una sonrisa mientras sorbía un trago de vino de la copa de cristal que sostenía en una mano. Estaba apenas vestida con un diminuto bikini, el cual era una joya maestra de orfebrería, entallado con finos anillos de aro entrecruzados, en la otra mano blandía una fusta de cuero negro. Un halo de luz brillaba alrededor de su cabeza, mientras sus alas blancas como las de una paloma se hallaban recogidas tras su espalda.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [SOBRENATURAL] [SADO] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD] [CBT] [TORTURA]


Categoria: Hetero      Autor: Lilith





-“¡Hazlo más suave! ¡Con más delicadeza!” -Ordenó de mal humor Akasha, al hombre que de rodillas ante el diván donde ella se encontraba se esmeraba en besarle los dedos de los pies.
-“¡No olvides que yo soy una Arcángel!” 

Y vaya si lo era, la joven poseía una belleza sobrenatural, alta y esbelta, con largas piernas torneadas, su larga y abundante cabellera rubia parecía una cascada de oro, sus ojos verdes esmeralda destellaban reflejos de fuego, su sensual boca de labios rojos esbozó una sonrisa mientras sorbía un trago de vino de la copa de cristal que sostenía en una mano. Estaba apenas vestida con un diminuto bikini, el cual era una joya maestra de orfebrería, entallado con finos anillos de aro entrecruzados, en la otra mano blandía una fusta de cuero negro. Un halo de luz brillaba alrededor de su cabeza, mientras sus alas blancas como las de una paloma se hallaban recogidas tras su espalda, su voluptuoso cuerpo estaba recostado a lo largo del diván tapizado de terciopelo rojo.

El hombre sostenía entre sus manos, por el tobillo, uno de los hermosos pies descalzos, su lengua recorría la planta del pie, lamiéndola y masajeándola con extrema adoración. El sumiso estaba desnudo por completo, su miembro desplegaba una erección total, como a punto de estallar, un hilo de líquido pre seminal iba desde el agujero de su glande hasta el piso de mármol, de cuadros blancos y negros. La estancia era un lujoso estudio, con paredes de piedra, y columnas que subían hasta unirse en cruceros, las ventanas ojivales daban paso a la luz a través de sus vitrales multicolores en los cuales el artista había recreado escenas fantásticas de la rebelión de los Ángeles en el cielo.

El hombre deslizó su mano por la pantorrilla de la joven, la piel cremosa y sonrosada, era como el más fino alabastro, inmaculada sin ninguna imperfección, era suave, tersa al tacto, era como tocar el paraíso, un ligero bronceado le daba un tono de oro.

La lengüeta de la fusta golpeó con furia el dorso de la mano del hombre.

-“¡Retira tu asquerosa mano, esclavo!” Sentenció Akasha, haciendo énfasis en la palabra esclavo.
-“¡Sabes que tienes prohibido tocar mi divino cuerpo, tu asquerosa lengua y tus sucias manos solo pueden tocar mis pies, por debajo de mis tobillos”.

-“¡Perdón, Diosa!” Se disculpó el esclavo.
-“¡No! ¡No voy a perdonarte! ¡Esta noche recibirás tu castigo!”

El esclavo asintió resignado. Continuó lamiendo y besando los pies de la joven belleza rubia. Un reloj de péndulo, junto a la pared sonó dando seis campanadas.

-“Es hora de que te retires, gusano, debes ir a hacer el aseo del templo”.
-“Diosa… Si, mi, Diosa…” Balbuceó el hombre con enorme respeto.

-“¡Y más te vale que lo dejes resplandeciente de limpio! ¡O te hago que limpies el piso con la lengua!”
-“Sí, mi Ama”.

Akasha hizo una mueca de desprecio con su lindo rostro y le despidió con un gesto de la mano, se acomodó sobre el diván y cogió de la mesa de café a su lado un libro de tapas de cuero negro, con un pentáculo de plata grabado en la portada. El hombre salió del estudio, fue a un armario de dónde sacó escobas e instrumentos de limpieza y salió por un pasillo a la nave central de la catedral para dar inicio a las tareas de limpieza.

Tres horas después el interior de la catedral relumbraba de limpio, sus grandes puertas de acero estaban cerradas, adentro ardían los cirios de cera negra montados en sus candelabros de plata, sus mortecinas lenguas de fuego creaban misteriosos claroscuros, el hombre estaba de rodillas ante el altar mayor, de espaldas a las bancas, con sus manos unidas en oración. La catedral gótica estaba adornada con efigies de mármol blanco, de voluptuosas amazonas aladas, enfundadas en sexys armaduras y botas, armadas con espadas y látigos, plantadas de pie sobre el cuerpo de hombres desnudos. Tras la mesa del altar mayor, contra la pared del ábside, se alzaba una cruz invertida de madera negra y bajó ella un trono hecho de huesos humanos, con un escabel de calaveras para reposar los pies de la Ama.

-“¡Asumo que tus suplicas son dirigidas hacia mí, gusano!” Escuchó decir a la voz de cristal, mientras los dedos de un hermoso pie descalzo se posaban sobre su frente y empujaban su cabeza hacía atrás. Akasha estaba sentada sobre el altar, desnuda por completo, sus alas blancas extendidas en toda su extensión tras su espalda, la perversa y retorcida sonrisa decoraba su hermoso rostro. En una mano sostenía el cáliz de oro que se había utilizado durante la ceremonia.

-“¡Sí, mi Diosa!” Respondió el hombre sumiso.

Akasha se puso de rodillas sobre el altar, con sus suaves muslos abiertos, posó el gran cáliz de oro bajo su entrepierna y comenzó a orinar dentro de él, su sagrado néctar de oro llenó la copa hasta el borde. Posó la copa sobre la mesa del altar y se puso en pie, alta e imponente, esbelta en toda su angelical hermosura, con un halo de luz recortando el borde de su figura, con sus inmaculadas alas blancas extendidas.

-“¡Bebe!” Ordenó Akasha.
-“¡Te concederé la inmerecida gracia de delectar mi preciado néctar”.

El hombre se apresuró a cumplir la orden, tomo el cáliz entre sus manos y lo apuro como si la vida le fuera en ello.

-“Estarás en ayunas hasta que yo diga, no beberás ni comerás ninguna otra cosa”.

Después de haber dado su ultimátum la preciosa Ángel dio media vuelta y levitando sobre el aire abandonó la nave central de la iglesia. A medianoche el hombre descendió los escalones de piedra que conducían a los sótanos de la catedral, se trataba de una enorme red de galerías subterráneas, antiguas mazmorras, pozos y catacumbas aún más arcaicas que la misma catedral y el castillo que habían sido asentados encima.

Era justo medianoche, la hora a la que Akasha le había citado, iba desnudo y descalzo por completo, como ella lo exigía. llegó al vestíbulo subterráneo, ella estaba de pie en medio de la sala, ataviada con su angelical armadura de combate, en la parte superior, un pectoral de oro esculpido que realzaba sus formas femeninas y acomodaba por arriba sus exquisitos pechos, por abajo llevaba un tanga hecho de oro, calzaba sus pies con botas altas que subían hasta arriba de la rodilla, las botas estaban recubiertas de placas de oro sólido como guardas, sus manos iban cubiertas por guanteletes de oro que subían hasta los codos.

El hombre supo al verla vestida así que esa noche iba a recibir una paliza tremenda. Su pene se irguió en una erección tremenda, apuntado anhelante a su verdugo.

-“Al menos tu saludo es halagador”. Dijo Akasha, con ambas manos en la cintura.

El hombre bajó la mirada en señal de respeto, su erección era bestial, resultado de la excitación de ver la figura de la hermosa y poderosa mujer alada, y también de la castidad forzada que esta le había impuesto, así era, Akasha le había prohibido por completo los orgasmos, la perversa Ángel se había asegurado de que aquello se cumpliera así, usando sus poderes de magia angelical, había hechizado al hombre para que este fuera incapaz de alcanzar el orgasmo y eyacular a menos que ella lo ordenase.

-“Ponte a gatas como el perro que eres”. Ordenó la voluptuosa rubia.
-“Y sígueme, administraré tu castigo en la cámara de torturas”.

Un escalofrío helado recorrió el cuerpo del hombre, la cámara de torturas significaba que ella tenía planeado algo muy severo, el castigo sería cruento e inmisericorde. Atravesaron un amplio corredor, iluminado por antorchas, ella andando de pie, haciendo resonar las suelas de sus botas contra el piso de piedra negra, él siguiéndola a gatas, sobre manos y rodillas, como un perro, la seguía como un borrego que iba al matadero, conforme con su destino, apreciando desde abajo el perfecto espectáculo del trasero de la Ángel, enmarcado por el tanga de oro.

Entraron a la cámara de torturas, era un siniestro salón enorme, estaba iluminado con candelabros donde ardían cirios de cera negra, el lugar poseía un área central despejada, con un circulo de plata engastado al suelo, dentro del círculo se dibujaba un pentagrama hecho con láminas de plata. Alrededor del círculo se hallaban repartidas diversas mesas de madera, sobre las que se desplegaban infinidad de instrumentos de tortura, escalpelos, cuchillas, dagas, ganchos. También podían verse distintas máquinas de tortura, hechas de madera, metal y cuero, empotradas al piso, potros, cruces, jaulas de acero, dentro de los braseros de bronce se calentaban herrajes al rojo vivo, de todas formas y diseños. De las paredes colgaba una colección infinita de látigos, de diversos estilos y tamaños.

Al hombre el corazón le latía con fuerza, recordaba haber entrado a la cámara de torturas solo una vez, la primera noche que había conocido a Akasha, la cruel beldad le había torturado con sadismo hasta el amanecer, ella se había detenido al ver que él había perdido la conciencia y ya no era divertido para ella el continuar golpeándole.

-“¡Anda, camina!” Ordenó, llevándole hasta el centro del pentagrama, en el medio del salón.

Él elevó la vista y observó, ahí en medio de la estrella de cinco puntas se hallaba de pie una misteriosa y esbelta figura femenina. Era una pelirroja de ensueño, ataviada con un bikini de cuero negro, con remaches de acero y cadenas, calzaba botas de caña alta, con suela de plataforma y tacones altos de acero, afilados como estiletes, cubría sus manos con guantes arriba de los codos, el cabello rojo intenso como llamas del infierno, con brillos naranjas, lo llevaba suelto y caía como una cascada de fuego tras su espalda, sus ojos azules eran fríos y refulgían con centelleos metálicos, a ambos lados de su cabeza salían un par de cuernos retorcidos como carneros, tras la espalda la chica desplegaba unas alas negras similares a la de los vampiros.

Era una Súcubo, una Demonio femenino.

La diabólica belleza sonrió, sus sensuales labios los llevaba pintados de carmín negro, todo su maquillaje era oscuro, con sombra gruesa alrededor de los ojos, al sonreír mostró dos blancos colmillos, largos y afilados.

-“¡Akasha, te ves hermosa vestida así, con tu armadura!” Dijo la pelirroja con las manos a la cintura.
-“¡Lilith, tu estas fulminante con esas botas!” Respondió la Arcángel rubia.

Las chicas se abrazaron y se dieron un apasionado y profundo beso en la boca, una a la otra.

-“¿Vamos a divertirnos esta noche con el cerdo del esclavo?” Preguntó Lilith, una vez se separó de los brazos y los labios de Akasha, la pelirroja observaba al tembloroso hombre con profundo desprecio.

 -“Si, aguarda aquí”. Ya vengo.

Akasha fue a examinar una de las colecciones de látigos desplegada en un mostrador de madera, tras examinarlos se decidió por dos y los descolgó de su percha. Regresó al centro del pentagrama, donde la aguardaba Lilith de pie, plantada junto al esclavo que a gatas se mantenía quieto y en silencio. Akasha entregó uno de los dos látigos a Lilith, los instrumentos de tortura estaban hechos de cuero negro endurecido, eran gruesos y sólidos, del tipo usado para azotar bestias. Las chicas caminaron alrededor del esclavo haciendo sonar los tacones de sus botas, sonreían de manera perversa, semejaban lobas salvajes listas para devorar a su presa indefensa. Akasha dio el primer golpe, hizo restallar el cuero contra las espaldas de su esclavo, el golpe fue contundente y arrancó un alarido de dolor al hombre, el desgraciado se agazapó pecho a tierra, el latigazo le había dejado una estela rojiza, gruesa e hinchada como salchicha, casi al borde de verter sangre.

-“¡Anda, ponte a gatas, como perro, sobre manos y rodillas! ¡Si te mueves de nuevo te va a ir peor!”
Lilith tomó impulso y le dio un duro latigazo.

Turnándose de esta manera, las crueles féminas le azotaron con furia, le flagelaron la espalda, en los riñones, glúteos y muslos, los gruesos y largos listones de hematomas recorrían el cuerpo del hombre dándole el aspecto de una cebra de rayas escarlatas. A pesar de arquear la espalda y no dejar de temblar el desgraciado logró mantenerse en su puesto. Después de terminada la paliza, Lilith ordenó al hombre que se acercase y le lamiese las botas, el hombre se acercó hacia la pelirroja a gatas, comenzó a deslizar su lengua por la superficie de cuero negro de las botas, haciendo un esfuerzo por sostenerse a gatas y no caer al piso. En tanto Akasha fue a inspeccionar su colección de látigos en busca de uno nuevo, había cañas de madera de varios largos, látigos cortos y largos, fustas con lengüetas de variadas formas, cogió algunas de las piezas, blandiéndolas y cortando el aire con ellas, haciéndolas silbar de forma ignominiosa, finalmente se decidió por un gato de nueve colas, el terrible instrumento tenía un mango de madera, al que iban sujetas nueve cordones de cuero entrelazados terminados cada uno en un garfio de metal. Tomo el objeto y además tomó una botella de cristal vacía, y regresó al centro del pentagrama.

Lilith abrió su boca al ver el arma que la rubia portaba.

-“¡De manera que si vamos a divertirnos en serio!”
-¡Por supuesto!

La rubia se plantó a un lado del esclavo, con sus piernas abiertas y blandiendo el gato de nueve colas.

-“¡Escucha gusano! voy a azotarte, y mientras lo hago, tú vas a continuar lamiendo las botas de Ama Lilith, te vas a mantener en tu posición de perro a cuatro patas, si no te mueves, ni te caes y si no paras de lamer, entonces se acabará el castigo y te dejaré descansar en tu celda, pero si fallas, entonces vamos a continuar sin parar y te juro que de verdad vas a lamentarlo”. ¡Vas a recibir cinco latigazos!
Akasha lanzó la botella contra el piso, quebrándola en varios pedazos, luego con sus botas de oro pisoteó los restos de los cristales, reduciéndolos más de tamaño. Lilith sonrió con maldad, plantándose tentadora, manos a la cintura, frente a los restos afilados de cristal que yacían en el piso. El hombre gateó hacia ella, teniendo que ubicarse sobre los trozos de cristal roto, lastimándose las palmas de las manos y las rodillas, sin embargo, sacó su lengua y comenzó a lamer las botas de cuero negro de la pelirroja.

En tanto Akasha se ubicó tras el esclavo, elevó su brazo y descargó sobre las espaldas desnudas el primer golpe con el látigo de nueve colas, el impacto hizo trastabillar al pobre al hombre, los gruesos cordones de cuero negro entrelazado le habían golpeado duro, además sentía el dolor de los garfios de acero que se habían clavado en su carne. Akasha tiró hacia atrás para recoger las colas, pero los garfios estaban incrustados oponiendo resistencia, la rubia cogió impulso y dio un poderoso tirón, liberó los garfios al tiempo que arrancaba jirones de piel y carne y hacía saltar la sangre en el aire. Los miembros del hombre vacilaron, pero haciendo un titánico esfuerzo logró sostenerse en su posición, el dolor era terrible, más, debajo de él se hallaban los restos afilados de cristal, si caía se los iba a clavar en la carne, además, lo más importante, sino resistía la golpiza, sabía que le iba a ir terrible, no podía ni imaginar los sádicos castigos que las féminas fueran a administrarle.

Akasha lanzó un nuevo latigazo, esta vez estirando suficiente su brazo para clavar las garras de acero en la parte alta de la espalda de su esclavo, luego con un diestro tirón las hizo descender desgarrando la piel en rayas sanguinolentas corriendo a lo largo de la espalda. La roja sangre brotó y comenzó a deslizarse por los costados del hombre, y de ahí empezó a caer en gotas al piso.

Al tercer latigazo, el hombre supo que no iba a soportarlo, las heridas abiertas de su espalda manaban abundante sangre, así como sus manos y rodillas, todo su cuerpo era presa de terribles espasmos, no podía concentrarse en continuar lamiendo las botas de Lilith. Akasha se aproximó por detrás del prisionero, y tomando impulso le descargó una tremenda patada de arriba abajo justo en los testículos, que colgaban libres entre los muslos del hombre, el hueso púbico del hombre crujió, al chocar con él, la placa metálica que cubría la puntera de la bota. Todo se tornó borroso para el esclavo que dio de bruces contra el piso, quedando acostado a lo largo de los fragmentos de vidrio quebrado.

-“¡Eres un perro inútil!” Dijo con despreció Akasha.
-“¡Esta sangrando mucho!” Exclamó Lilith excitada, sus ojos azules brillaban ante la vista del rojo líquido.

Akasha tiró a un lado el gato de nueve colas, e hizo señas a Lilith que le ayudase. Entre ambas pusieron sobre el piso de piedra negra un brasero encendido, repleto de herrajes al rojo vivo. Akasha se sentó sobre la nuca del hombre, y Lilith sobre sus muslos. De manera que lo tenían contraminado contra el piso. A continuación, las chicas comenzaron a cauterizar las heridas de la espalda empleando para ello los hierros al rojo vivo, cuando los herrajes besaban la piel salían despedidas pequeñas columnas de vapor de agua, pronto se pudo sentir el olor a carne quemada.

Le achicharraron la carne de las heridas hasta detener todas las hemorragias. Luego ambas se pusieron de pie, parándose con ambos pies sobre la espalda del hombre, cogidas de las manos, una con otra, comenzaron a saltar sobre la espalda del hombre, Akasha con sus botas planas de suelas gruesas y Lilith con sus botas de tacón de acero, los huesos de las espaldas del hombre crujían a cada salto, mientras que por delante se le incrustaban los filos de los cristales rotos que yacían sobre el suelo.

Las chicas bajaron al piso, cada una tomo uno de los brazos del hombre, levantándole para ponerlo de rodillas. Tenía algunas cortaduras sobre los pectorales, pero ninguna era profunda. Akasha se plantó frente a él y le descargó una dura bofetada con el dorso de su mano enfundada en el guantelete de metal. El golpe hizo al hombre expeler un escupitajo de sangre y le lanzó rodando por el piso.

A continuación, las chicas agarraron el cuerpo del hombre a patadas con sus botas, le dieron fuertes puntapiés en el pecho, en las costillas, en el abdomen, y en los testículos. Lilith le clavaba a talonazos los altos tacones de acero de sus botas, profundo en las carnes, Akasha le dio un pisotón sobre la mano, con la suela plana de su bota, fracturándole los huesos. Le cubrieron el cuerpo de moretones y verdugones.

Las chicas volvieron a tomarlo, cada una de un brazo, y le arrastraron fuera del pentagrama de plata, le colocaron de rodillas en el piso, justo ante una plataforma rectangular de lisa piedra negra sólida, de manera que sus testículos quedaran encima de la superficie de piedra. Primero fue el turno de Lilith, mientras Akasha sostenía al hombre con sus brazos tras la espalda, la pelirroja subió sobre la plataforma, plantada con un pie a cada lado de los testículos del hombre, y sin piedad comenzó a clavarle pisotones en los genitales, con los tacones de acero de sus botas, los tacones de acero perforaron el escroto y los testículos.

Luego Lilith intercambió posiciones con Akasha, la rubia dio pisotones con las gruesas suelas planas de sus botas, prensando los testículos contra la superficie de roca, hasta convertirlos en una masa sanguinolenta.

Las chicas le arrastraron luego hasta una mesa de madera, Lilith le obligó a ponerse de pie, sosteniéndole los brazos tras la espalda, mientras Akasha acomodaba sobre la mesa los restos sanguinolentos de los genitales, la rubia fue a por un hacha de acero que estaba al rojo vivo sobre uno de los braseros y con ella cercenó de un tajo lo que quedaba de los genitales del hombre.

-“¡Ni se te ocurra desmayarte!” Gritó abofeteando a su esclavo, mientras con la otra mano sostenía el hacha por el mango y presionaba el lado de la hoja contra la entrepierna para cauterizar la herida.

Akasha le tomo por la garganta con una mano, apretando sus dedos, Lilith le soltó y comenzó a recorrerle la piel con las garras de acero de sus guantes de cuero negro. El esclavo estaba nada más sostenido por la mano de Akasha, sus miembros estaban demasiado débiles, sus piernas aguadas no podían sostenerlo en pie.

-“¡Eres un inútil!” -Le increpó Akasha.

En tanto las garras de acero de la rubia abrían surcos sobre la piel, dibujando formas sanguinolentas, abriendo heridas anteriores ya cauterizadas.

Akasha, sin soltarle, acercó su rostro al rostro del hombre, el pobre desgraciado contempló de cerca la exquisita belleza de la rubia Arcángel, su rostro de Diosa, sus ojos verdes, sus deliciosos labios rojos y sus cabellos de oro, entre los esténtores de dolor de su demacrado cuerpo sintió una adoración que le embargaba.

-“¡Abre la boca!” Ordenó Akasha con su voz de Ángel.

El obedeció. Ella carraspeó y luego lanzó un escupitajo de su angelical flema dentro de la boca del hombre, quien saboreó el fluido como si fuese la más fina de las ambrosias. Akasha se acercó más y le cogió el labio inferior entre los dientes, apretó duro, hasta hacer fluir la sangre. Se retiró soltando al hombre, que cayó como un guiñapo sin vida sobre el duro piso de piedra negra. Las chicas le cogieron de nuevo a patadas, con más furia, las botas iban y venían, amoratando la piel, quebrando huesos, las botas armadas de puntas de metal de Akasha causaban estragos, Lilith incrustaba sus tacones de acero con duros pisotones por todo el cuerpo, clavó uno de los tacones en la cara del hombre, incrustándolo en el ojo izquierdo. La cruel lluvia de patadas se prolongó durante largo rato, aun ya cuando el hombre había perdido el sentido.

Despertó mucho después, sólo podía ver por su ojo derecho, tenía el cuerpo destrozado, en total agonía, la superficie de su piel quemaba por la fiebre. Estaba de pie, le habían atado a un poste de metal, en el centro de un círculo rodeado de piedras negras, a sus pies había acopiada una buena cantidad de leña. El círculo estaba delimitado por un aro de bronce engastado al piso, el cual poseía grabados signos cabalísticos, la habitación donde se hallaba era de planta circular, con piso y paredes de lisa roca negra, sin ventanas, daba la impresión de ser un estancia subterránea, la única apertura estaba sobre su cabeza, arriba de la hoguera, una tronera que ascendía metros y metros, como una torre, por la apertura superior se observaba una luna llena, cuyos rayos de plata caían iluminando el centro de la estancia. Frente a él vio un gran sillón de cuero negro.

Una puerta de metal se abrió y Akasha y Lilith entraron, la Arcángel y la Súcubo, iban desnudas y descalzas, por completo, la hermosura de sus cuerpos desnudos era deslumbrante, sus largos cabellos sueltos, dorado el de Akasha y rojo fuego el de Lilith, ondeaban libres al viento. Para estar más cómodas, ambas habían hecho desaparecer sus alas, el cual era uno de los poderes mágicos que poseían, también Akasha había desvanecido el halo de luz que circundaba su cuerpo y Lilith había hecho desaparecer los cuernos retorcidos que adornaban su cabeza, además que sus ojos azules ya no brillaban con luz propia. De manera que las féminas se veían ahora más naturales, más humanas, aunque la perfección de las formas de sus cuerpos y las facciones de sus rostros seguían delatando una belleza imposible, manifestando un atractivo sobrenatural. Las chicas se acercaron al borde de la hoguera, justo al inicio del anillo de bronce, Akasha llevaba una tea encendida en su mano.

El maltrecho esclavo las observó haciendo un titánico esfuerzo, habría sufrido una erección al verlas, de no ser porque las sádicas le habían cortado el pene en pedazos. Las chicas sonrieron de forma maligna, Akasha arrojó la tea encendida dentro del círculo, al pie de la leña cubierta en aceite, unas llamas surgieron, alimentándose de la leña seca. Ellas tomaron asiento en el sillón de cuero, una junto a la otra, observaban las lenguas de fuego crecer, el calor daba una confortable tibieza a la habitación. Ambas comenzaron a abrazarse y darse tiernos y profundos besos boca a boca, se comieron a besos, masajeando sus lenguas entre sí, devorándose, con pasión hicieron el amor al calor de la hoguera.

Las llamas crecían y crecían, delimitadas por el círculo de bronce, el humo escapaba arriba por la tronera, ascendiendo. Desde lejos, podía observarse el torreón de la alta chimenea de la catedral, lanzando nubes grises bajo la luz de la luna de plata de la negra noche. 




Historia Original Aquí.




Autor: Lilith       Adaptador: DarkSoul

TARDE EN EL BOSQUE

Theo huérfano de ambos padres, vivía desde pequeño con sus tíos, algo tímido fue blanco desde un comiendo de sus primas dos años mayores a él, poco a poco Theo se volvió un sumiso esclavo de ellas dos quienes gozaban humillándolo e incluso torturándolo de las formas más nefastas como vergonzosas posibles, para sus 21 años Theo estaba completamente dominado por ellas, sin embargo creyó que estaba por librarse de Karen y Tania pues se gano una beca completa para irse a estudiar a una universidad......



TARDE EN EL BOSQUE
Theo huérfano de ambos padres, vivía desde pequeño con sus tíos, algo tímido fue blanco desde un comiendo de sus primas dos años mayores a él, poco a poco Theo se volvió un sumiso esclavo de ellas dos quienes gozaban humillándolo e incluso torturándolo de las formas más nefastas como vergonzosas posibles, para sus 21 años Theo estaba completamente dominado por ellas, sin embargo creyó que estaba por librarse de Karen y Tania pues se gano una beca completa para irse a estudiar a una universidad.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [INCESTO] [HUMILLACION] [FEMDOM]



Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Theo huérfano de ambos padres, vivía desde pequeño con sus tíos, algo tímido fue blanco desde un comiendo de sus primas dos años mayores a él, poco a poco Theo se volvió un sumiso esclavo de ellas dos quienes gozaban humillándolo e incluso torturándolo de las formas más nefastas como vergonzosas posibles, para sus 21 años Theo estaba completamente dominado por ellas, sin embargo creyó que estaba por librarse de Karen y Tania pues se gano una beca completa para irse a estudiar a una universidad lejos del pueblo donde habitaba.

Theo pese a su edad era virgen sin embargo no es que fuese feo sino que sus primas le tenían prohibido tener novia alguna, sin embargo Theo amaba masturbarse, le encantaba venirse cuantas veces fuese posible aunque sus primas odiaban que lo hiciera, decían que era algo asqueroso, pero a él no le importaba se masturbaba a escondidas sin que ellas lo supieran por lo menos eso pensaba, sin embargo incluso sabían en donde se masturbaba que era el viejo granero de una granja abandonada cerca de su casa a las orillas de un bosque que los tres conocían bien.

Aquella tarde Theo se dirigió a su refugio faltaban tres semanas para irse a la universidad y deseaba con locura venirse luego de ver un video porno en su teléfono, por lo que apenas terminar sus tareas corro a su escondite, iba ya con una fuerte erección luchando por salir de su trusa (slip), por lo que apresuro el paso sintiendo como el liquido pre seminal brotaba del ojo de su glande que ya palpitaba de lo excitado que Theo estaba en ese momento, rápidamente subió para acostarse en la paja en la superior del viejo granero, se desabrocho pantalón y bajo su trusa, su miembro broto en erección con fuerza de inmediato.

La mano de Theo se apodero de su pene circuncidado y comenzó a bajar y subir por él, la sensación de inmediato le hizo dar un pequeño gemido apenas perceptible, aquello se prolongo por varios minutos estaba gozando con los ojos cerrados imaginando que estaba con una linda chica cuando de pronto se escucho.

-“Theooo, donde es que te la estas jalando, vamos maldito chaquetero (pajillero) déjate tu cosa y aparece”. Dijo Tania.

Seguidos de dos risas provenientes de Karen y Tania, Theo asustado se subió su trusa y pantalón, pero su playera se le olvido así apareció antes ellas, Karen al verlo, le hizo bajar diciendo.

-“Vamos escoria baja te tenemos un regalo de despida”. Dijo Karen en tono burlón.

Para cuando Theo bajo ya su erección se había ido, las dos hermanas Karen y Tania hicieron que Theo las siguiera sin camisa por el bosque, Theo estaba visiblemente nervioso sabía que iba a ser castigado por ellas por lo que estaba haciendo pero pedir perdón sería reconocer que estaba haciendo algo malo lo que le haría sufrir un castigo peor a lo que ellas ya tenían planeado para él.

Ambas jóvenes llevaron a Theo hasta un gran árbol en medio del bosque, una vez ahí Tanía que era rubio le dijo con voz firme de mando.

-“¡Vamos bájate el pantalón y tu asquerosa trusa Theo!” Ordeno Tania.

Karen se rio, Theo quedo paralizado, nunca antes le habían ordenado algo por alguna de ellas, no supo cómo reaccionar simplemente no hizo nada, de pronto sintió como Karen comenzó a desabrochar su pantalón Theo trato de detenerla pero Tania lo tomo del brazo y le dijo que se quedara quieto, Karen le bajo el pantalón hasta por debajo de las rodillas.

Luego ella tomo el elástico de su trusa color blanca para bajarla lentamente, Karen, se maravillo al ver las bien formadas nalgas de su primo y sumiso primo, la trusa enrollada bajo hasta las rodillas exponiendo no solo las nalgas sino los genitales de Theo que trato de cubrir casi de inmediato con sus manos, cuando Karen termino de bajar la prenda se incorporo por completo de nuevo, ambas se quedaron viendo el cuerpo del joven Theo, para casi al mismo tiempo comenzar a pasar sus manos por su espalda hasta descender a sus nalgas, las cuales acariciaron y apretaron.

Cada una se adueño de una de sus nalgas, abriéndolas y cerrándolas aquellas manos hicieron que el pene de Theo que nunca antes había sentido ese tipo de manoseas por mano femenina alguna, comenzara a crecer bajos sus manos, ellas hicieron que retirara sus manos de su entrepierna revelando una tremenda erección con el glande en forma de casco de color rosa ya sobresaliendo por completo de su prepucio que se contrajo hacia atrás del glande de Theo lo excitado y asustado que estaba en ese momento pues no sabía lo que ellas pretendían pero no iba a hacer nada bueno para el seguramente.   

-“Sabes tienes un buen pene es una pena que ya no te va a servir para darte placer”. Dijo Tania mientras lo masturbaba.

-“Te vamos a dar el honor de tener sexo con nosotras pero ya no podrás hacerlo con mujer alguna luego de hoy” Añadió Karen.

Al terminar de hablar ambas rieron maliciosamente, cuando terminaron de reír ambas se despojaron de sus pantalones como blusas, la primera en quitarse el sujetador (corpiño) fue Karen, seguida de Tania, ambas tenían senos pequeños pero muy sugerentes, coronados con dos pequeños pezones color rosa, que excito de inmediato a Theo de solo verlos.

Su pene comenzó a chorrear líquido pre seminal, de la punta a raudales era la primera vez que veía no solo un par sino dos pares de tetas, tan de cerca al desnudo, Tania fue la primera en quitarse su tanga de color blanco, Karen por su parte permaneció con su calzoncito (braga) de color verde mientras su hermana se coloco frente al asustado pero excitado Theo, ella acerco su bellas nalgas a la pelvis de Theo hasta que su endurecido pene de 22 cm quedo entre sus firmes nalgas, Tania sintió el calor que del pene en erección de Theo emanaba.

El líquido pre seminal que del pene de Theo no dejaba de fluir comenzó a lubricar entre las nalgas de Tania, que pronto se abrió sus nalgas con sus propias manos para dejar que el pene de Theo fuese arropado por sus dos nalgas lo que hizo dar un gemido en placer al Theo, involuntariamente.

-“Eres un puerco, no mereces este regalo, mejor goza todo lo que puedas porque no habrá otra oportunidad”.  Le dijo Karen al oído a Theo mientras acariciaba sus nalgas y colgantes huevos desde atrás. 

Karen termino de desnudar a Theo antes de pasar entre sus piernas y tomar su pene en erección, mientras las nalgas de su hermana continuaban restregándose a su pelvis, de pronto Theo se estremeció al sentir una mano nerviosa, que era la de Karen tomar su pene, ella notaba sus venas latiendo, hinchándose, no era la primera que tomaba un pene, pero nunca el gran miembro de su primo sumiso, cuyo pene fue poniendo más grande ante sus caricias, Karen le dio un besito en su glande rosado. Luego Theo vio como ella se metía medio pene hasta la garganta, fue un momento pero casi me ahogo Karen.

Karen siguió tratando de engullirse aquel palo de carne caliente mientras se le escapaban las babas por la comisura de los labios, ella lambia y tragaba cuanto pude notando como el sexo de su hermana ya chorreaba de su jugos de lo excitada que estaba Karen no tardo en sentir que Theo estaba a punto de correrse, se la saco de la boca, con prisa y se puso de pie detrás de él, Theo casi grita de enojo pues estaba en el cielo pero fue transportado al infierno cuando sintió una fuerte patada en los huevos desde atrás dada por Karen.

-“AAAAAAAAAAAHHHGGGG”, Grito Theo de dolor.

Aun con sus huevos pulsantes de dolor Karen tomo el pene aun endurecido de Theo y lo coloco en la entrada de la vagina de su hermana, quien se echo para atrás clavándose toda la virilidad de Theo por completo, ella dio un gemido de placer cuando Theo empezó a penetrarla al principio muy lentamente pero a medida que la pasión lo excitaba más, hundía su pene hasta llegar a lo más íntimo de la vagina de Tania, esa penetración tan excitante le dio ánimos a Karen para abrirle las nalgas a Theo y comenzar a lamber con intensidad su fruncido ano, que hizo que Theo se retorciera de placer al sentir el primer beso negro de su vida.

Karen sacó de pronto su pene y lubricando como estaba lo coloco sobre el esfínter de Tania, Theo no tardo en empezar a penetrarla por su delicado culito… al principio Tania sintió un escozor insoportable pero luego al lubricar más el pene comenzó a sentir una sensación jamás sentida, ahora era Theo que presa de una locura incontenible por saberse dueño de ese virgo anal empezó a sacar y meter su pene haciendo estremecer a Tanía hasta que una eyaculación copiosa irrigó el recto de ella, fueron varios disparos de de semen que lubricaron el recto de Tania, quien también llegó a su poderoso el semen fue espeso e inacabable que la llenaba mientras Tanía gritaba y se contorsionaba de placer con el pene de Theo latiendo aun dentro de la no de Tania.

De pronto Theo que estaba bufando de placer sobre la espalda de Tania sintió de nuevo una patada en los huevos un más fuerte que la anterior, fue tan intenso el dolor que perdió el conocimiento por unos minutos, cuando recupero el sentido era Karen la que lo estaba cabalgando, tenía las manos atadas a la espalda y ella estaba sobre él,  Karen gemía de placer sin parar. Mientras la decía.

-“¡Vamos, goza, maldito bastardo, goza!” Decía Karen.

El placer que la apretada vagina de Karen le estaba dando a Theo hizo que no notara que dos mandíbulas metálicas de un burdizzo estaba ya puestas en lo alto de su escroto dispuestas a cerrarse, de pronto Karen comenzó a venirse, las paredes de su vagina comenzaron a palpitar lo que hizo que el pene de Theo también comenzara a tener contracciones.

Un grito al unisonó de los dos se escucho cuando ambos llegaron al clímax, entre los gemidos de Karen ella dijo.

-“AHORA… TANIA… AHORA”. Grito Karen.           

Tania cerró las mandíbulas del burdizzo y el placer de Theo se transformo en un horrible dolor como nunca antes había sentido en toda su vida.

-“AAAAAAAAAAAGGGGGGHHHH”. Grito Theo   

Theo se desmayo mientas todo su cuerpo se sacudía con convulsiones, cuando despertó Karen y Tania ya estaban vestidas, aun sentía un gran dolor punzante proveniente de sus huevos con miedo a la respuesta pregunto.

-“¿Qué me hicieron?” Pregunto Theo.
-“Poca cosa bastardo, ¡solo te castramos!”. Dijo Tania tomando del mentón a Theo.

Las lagrimas de Theo recorrieron sus mejillas mientras observaba como ellas dos regresaban a la casa dejándolo ahí recercado en aquel árbol, con sus manos agarrando sus hinchados huevos, desde entonces convertido en un eunuco siempre ha recordado aquel placer que ya nunca más ha podido disfrutar pues su pene se encogió y no se excita por más que lo intente aun usando medicamentos para la impotencia, siempre Theo siempre recuerda su único placer sexual aquella “Tarde en el Bosque”.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com   





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

SABROSA BARBACOA

Vietnam 1972 la Guerra ya llevaba tiempo cuando el teniente Sander arribo a ahí, aquella mañana tres compañías de la 11ª Brigada de Infantería iniciaron una operación de búsqueda y destrucción en el área de My Son. El objetivo de la Compañía C era el 48º Batallón del Vietcong, que según los servicios de inteligencia tenía su base en una aldea conocida en los mapas militares estadounidenses con el nombre de My Lai-4. Los estadounidenses comenzaron lanzando un ataque por aire......


SABROSA BARBACOA
Vietnam 1972 la Guerra ya llevaba tiempo cuando el teniente Sander arribo a ahí, aquella mañana tres compañías de la 11ª Brigada de Infantería iniciaron una operación de búsqueda y destrucción en el área de My Son. El objetivo de la Compañía C era el 48º Batallón del Vietcong, que según los servicios de inteligencia tenía su base en una aldea conocida en los mapas militares estadounidenses con el nombre de My Lai-4. Los estadounidenses comenzaron lanzando un ataque por aire.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NUIFICACIÓN] [HUMILLACIÓN] [TORTURA] [CBT] [CANIBALISMO]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Vietnam 1972 la Guerra ya llevaba tiempo cuando el teniente Sander arribo a ahí,   aquella mañana tres compañías de la 11ª Brigada de Infantería iniciaron una operación de búsqueda y destrucción en el área de My Son. El objetivo de la Compañía C era el 48º Batallón del Vietcong, que según los servicios de inteligencia tenía su base en una aldea conocida en los mapas militares estadounidenses con el nombre de My Lai-4. Los estadounidenses comenzaron lanzando un ataque por aire.

No encontraron resistencia en la zona de aterrizaje y, por lo tanto el teniente Sander desplego las secciones 1ª y 2ª en el poblado. Al ver la llegada de los soldados algunos aldeanos comenzaron a correr y fueron abatidos a tiros. La 2ª sección arrasó la mitad norte de My Lai-4, arrojando granadas dentro de las chozas y matando a todo lo que saliera de ellas. Violaron y asesinaron a las jóvenes del poblado, rodearon a los civiles y los mataron. Media hora después, las mujeres jóvenes capturadas fueron violadas fueron entre 10 y 20 mujeres y niñas para después asesinarlas. 

El teniendo Sander disfruto desvirgar a un linda vietnamita de 19 años a la que penetro sin compasión alguna pese a las suplicas de la joven, hundió su blanco pene sin circuncidar de una sola vez hasta el fondo, sintiendo como desgarro el himen de la joven a su paso, la penetro por media hora en la que Sander gozo a raudales escuchando como era animado por sus hombre, pellizcando los pezones de la joven que en todo momento no dejo de llorar hasta venirse en su interior de una forma descomunal dando un gran alarido de placer.

Pero pronto las cosas cambiaron con la guardia bajas las dos secciones fueron tomadas por sorpresa, cuando el vietcong ataco, los disparos se sucedieron por todos lados, los estadounidenses luchaban por sus vidas desesperadamente muchos murieron aun con una erección, sin haberse podido venir una última vez, Sander con algunos de sus hombre se vio acorralado en una péquela choza derruida, el operador de radio trataba de pedir ayuda aérea pero los helicópteros aun estaban descargando tropas en otro lugar de pronto una granada estallo matando a todo menos a Sander que quedo sin sentido pero vivi.

Sander fue llevado en calidad de prisionero inconsciente a una base del vietcong en lo profundo de la selva donde se despertó, ahí fue golpeado e interrogado de muchas formas durante la mayor parte de las horas del día, le encerraban en una especie de jaula en la que escasamente podía estirar las piernas, algunas veces lo metían dentro de un rio para que las sanguijuelas o algo peor dieran buena cuenta de él, en otras lo sumergían en una letrina llena de excremento y orina de cerdo y humano, Sander apenas conservaba su trusa (slip) sucia y rota pero era la única prenda que aun tenia, por las noches cuando hacia frio la pasaba mal sobre todo cuando estaba en el rio.

Los brutales interrogatorios a los que Sander se vio sometido duraron meses, Sander simplemente perdió la noción del tiempo bien podría haber pasado un año o más, sin esperanza a ser rescatado se resigno a morir a manos del enemigo, por varias semanas Sander fue dejado en su apretada celda sin ser molestado, hasta que una tarde fue sacado y llevado a unos baños donde fue bañado de pies a cabeza dejándolo muy limpio en especial las ancianas de lo bañaron poniendo especial atención en lavar su pene, sobre todo por debajo de su prepucio.

Luego Sander fue llevado a una habitación en donde una mesa de metal reluciente de las tipo usadas en las morgues estaba puesta con sus patas bien ancladas en el suelo de cemento, sus piernas fueron abiertas y amaradas a dos de las patas de la solida mesa, sus brazos amarrados juntos y fuertemente atados a la parte baja de la mesa. Auna que lo dejaron bien atado dejaron a Sander ahí por casi dos horas preguntándose qué nuevo tortura le iban a infligir para que confesara algo que no deseaba hacer o que no sabía.

Luego de ese tiempo ya las piernas y nalgas le duelen por estar tanto tiempo en aquella posición tan incómoda posición, he tratado de levantarme pero ha sido inútil, mis manos y pies se encuentran bien atados y es casi imposible tratar de hacer algo aquello era  algo desesperante pero tenía miedo de que alguien viniese y lo torturase, las ideas para escapar se le habían agotado ¡demonios ni siquiera puedo levantarme mi trasero de la mesa! Pensaba Sander para sí mismo.  

De pronto dos jóvenes mujeres una portando la insignia de coronel y otra la de mayor, ambas eras unas atractivas vietnamitas, que pronto comenzaron a despojarse de sus uniformes hasta quedar completamente desnudas ante la mirada atónita de Sander, la coronela tenía grandes senos mientras la mayor tenia senos pequeños pero ambas con vaginas muy apetitosas, de pronto la Coronela se monto encima de Sander, luego coloco cada una de sus piernas a cada lado de su cabeza para dejar su rajita frente a su cara, su mano se dirigió su sexo y se abrió los labio vaginales la nariz de Sander de inmediato capto el olor de su dulce aroma.  

Aquello hizo sentir humillado de inmediato a Sander y al mismo tiempo muy excitado el olor no era para nada repugnante, ella no se limito y la nariz de Sander paseaba con parsimonia por toda su vagina hasta que visito sus labios y jugó con ellos un rato hasta que ella le ordeno que abriera la boca. Sander se resistí no estaba preparado para eso pero fue su cara de demonio y una cachetada por parte de la Mayor que lo dejo aturdido lo que me hizo abrir la boca, tocando con ella su vagina abierta.

-“Pásale la lengua”. Dijo con toda tranquilidad.          

Sander saco su lengua y fui pasándola por toda su raja, primero donde un pequeño sabor salado llego a sus papilas gustativas y luego por los bordes donde un sabor levemente salado y amargo fueron arrastrados por su lengua mientras una gran lucha interna no era simplemente darle un oral con su boca a una mujer sino luchar con odio y miedo que sentía hacia el pueblo de esa mujer por todo lo hecho por ellos hasta ese momento.  

Sander introdujo su clítoris muy inflamado a su boca y empecé a chuparlo con ganas quería que se corriera rápido, sabía que tenía el poder de excitarla esperaba que al darle una buena mamada podía salvarse de cualquier cosa que tuvieran pensando hacerle además era algo que pese a todo deseaba hacer, su boca se fue llenando de saliva y la succión iba cada vez con más fuerza de pronto sintió como una boca se metió su trozo de carne ella, solo trato de apretar sus labios como pudo sobre su clítoris, la lengua de Sander hacia círculos como loco tal vez aquello le gustaba que se lo hicieran a muchas de las mujeres les encantaba mientas la boca que estaba chupando su pene se trago el resto de su erección que iba entrando hasta tragárselo todo.   

De pronto la Mayor empezó a mover su pelvis, apenas Sander podía respirar estuvo un largo tiempo torturándolo de esa forma hasta que comenzó a hacerlo un poco más lento y aunque igual le costaba respirar por lo menos había un mínimo alivio. 

Mientras tanto la mayor sacaba su pene de su boca pero cincos segundos más tarde se la volvía a meter completa y la sacaba para repetir una y otra vez la maniobra, mientras escuchaba la risa de la coronel de satisfacción que ahora se había convertida en su violadora, sin embargo Sander no estaba a salvo, la tranquilidad momentánea era el cielo porque la desesperación de no poder respirar con su vagina sobe su boca era lo peor que había sentido en toda su vida.    

De pronto Sander sintió algo viscoso que comenzó a ser aplicado sobre su ano, con sus nalgas abiertas, lo que lo alarmo, aparto su boca de la vagina y suplico. 

-“Por favor, no sigas suplicando eso”. Suplico Sander llorando una y otra vez pero sin efecto alguno.    
       
Sander sintió su frio dedo en la entrada de mi culo que todavía no comenzaba a hacer presión solo lo frotaba como haciéndole cosquillas cosa que ligeramente logro pero que no quiso que lo notaran, lo que no pude disimular fue cuando metió el dedo de un solo golpe que le hizo dar a Sander un gritito. El dedo fue dando vueltas una y otra vez por largo tiempo y su incomodidad era más que evidente, Sander no entendía porque razón no utilizo más lubricante se quedo con lo que agarro del comienzo.

Un segundo dedo fue introducido al juego, el dolor invadió su culo pero no era tan fuerte como otros dolores que había experimentado era más la falta de delicadeza y humillación lo que le dolía a Sander,.

Sentía aquello dedos tocar sus paredes intestinales una y otra vez mientras su cuerpo se iba adaptando cada vez más, su pensamiento en ese momento era que no le gustara nada de eso, pero cuando uno de los toco algo por un segundo hizo que su pene empezara a vibrar, la mayor sin que Sander lo viera tomo un pene plástico de la caja y lo embadurnó de la crema fría y lo introdujo lentamente pero sin parar por su ano, esa nueva sensación no le desagrado del todo y ellas lo notaron.

Viendo como Sander ya no lloraba ni suplicaba fue sacando y metiendo cada vez más rápido el pene hasta que se oyó de su boca un gemido bajo pero aun así un gemido que hizo reír a ambos lo que hizo aun más humillante la situación para Sander, su respiración iba en aumento y aunque trataba de evitarlo su pene se fue poniendo duro no podía ocultarlo ya se estaba entregando al placer eso hizo que la Mayor se entusiasmara para ir moviendo cada vez más rápido el ritmo del consolador y como nuevo juego empezó a sacarlo y meterlo completamente haciendo que el pene de Sander vibrara aquello forma no le gusto a Sander prefería cuando lo dejaba adentro casi todo y lo movía, cada vez que lo sacaba y lo metía de nuevo lo estremecía porque la sensación en si culo era demasiado intensa como al principio de todo esa violación.     

De pronto la mayor saco el falo de su ano pero solo para meterlo a paso firme esta vez Sander no pude resistir, grito como desfallecido, no se lo esperaba, le dolió ella no movió el consolador solo lo dejo ahí hasta el fondo.        

Luego de unos segundo la mayor comenzó de nuevo con los rápidos movimientos apuntando a diferentes sitios de mi culo que me ponían como loco, mi pene erguido por completo parecía estallar, las gotas de pre seminal bajaban por mi pene a raudales una de las manos de la Coronela cuya raja aun lambia Sander, tomo su pene para masturbarlo lentamente, ella gimió intensamente cuando por fin se vino en gran parte sobre su cara con grandes gemidos.       

La mayor seguía penetrando a Sander como una loca hasta que con su mano derecha tomo su pene y empezó a subir y a bajar muy rápido, solo bastaron tres movimientos para que Sander dando un gemido terminar abundantemente sobre el pecho y abdomen, de la coronela que recibió toda la potente descarga de Sander mientras que sentía como su ano de  apretaba sobre el pene de plástico y ya no quería más ese pene en su ano.       

-“Sácala por favor no puedo más”. Comenzó a suplica casi desfallecido Sander.

Pero los movimientos de la Mayor no pararon en ningún momento solo aumentaron a medida que sus gritos se hacían presentes, hasta que sintió como de nuevo la coronela se estremecía sobre él y sentía más húmedo de lo normal su raja y ano hasta que de nuevo se vino sobre su boca y barbilla.

-“Maldito Yanki, mira como me dejaste”. Dijo la Coronela.

La Mayor de inmediato fue a una mesa y regreso con un trapo con la que la coronela se limpio la gran carga de semen que Sander disparo también regreso con un pequeño soplete al verlo la coronela, tomo el pene de Sander aun palpitando para decirle.

-“Es hora de una rica barbacoa”. Dijo la coronela antes de ordenarle a la Mayor.

-“¡Vamos procede, quiere ese trozo bien cocido!” Ordeno la Coronela.

La Mayor prendió el soplete y una gran llama brotaba de la boquilla la Coronela aparto la mano del pene de Sander que sintió de pronto el doloroso abrazo de las candentes llamas sobre su pene directamente.

-“AAAAAAAAAAHHHH”, Grito Sander.

Pero su grito fue apagado cuando la Coronela de nuevo coloco su aun chorreante vagina sobre su boca, Sander casi se ahora, al tragar los fluidos que emanaba su vagina, el dolor era intenso sentía su pene ser quemado directamente, el dolor era tan intenso que ni siquiera podía gritar luego de unos segundos, todo su bien tonificado cuerpo se tenso y un aroma a carne asada inundo el lugar.

Aquella infernal agonía continuo hasta que la piel del escroto de Sander contraída por las terribles quemaduras termino por ceder y sus dos testículos quedaron colgando entre sus abiertas piernas, la mayor al verlos, apago la flama, los tomo con sus manos y se los arranco apenas tuvo que usar fuera ya que los conductos que los unían a su cuerpo estaban ya quemados ni quiera hubo sangre, aunque sí mucho dolor para Sander cuyos músculos de su cuerpo se tensaron por completo.

Luego la mayor trajo un cuchillo y se lo dio a la coronela que tomo el pene de Sander casi completamente carbonizado para ese momento y antes de cortarlo dijo.

-“Este es el castigo que todos los violadores de nuestra nación y mujeres deberían sufrir”.
-“Espero te guste la vida siendo un eunuco maldito bastardo”. Dijo la Coronela.

Para comenzar a cortar el pene de Sander que se retorció de dolor, incapaz de gritar por la intensa agonía que estaba sintiendo, apenas y recuerda si logro aguantar o no el corte simplemente Sander se desmayo, antes que todo terminara.

Se despertó vendado de su entrepierna viendo como las mujeres se comían los que fueron alguna vez sus amados genitales cuando lo vieron despertar, la coronela, corto el glande del resto de su amputado pene lo clavo con un tenedor y levantando como para llevárselo a la boca le dijo.

-“Gracias por esta Sabrosa Barbacoa”.


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

REBELDES CAPTURADOS

Ambos generales se encontraron desnudo en una celda húmeda y oscura en la que permanecieron por cuatro días apenas siendo alimentados ambos esperaban ser ejecutados por arqueros que sería una muerte honorable para un soldado y en el peor de los casos en la cruz algo que en verdad los aterraba no por el dolor o el hecho de la agónica muerte sino por ser un castigo indigno para alguien de su rango y posición social, sin embargo la decisión no estaba en sus manos......


REBELDES CAPTURADOS
Ambos generales se encontraron desnudo en una celda húmeda y oscura en la que permanecieron por cuatro días apenas siendo alimentados ambos esperaban ser ejecutados por arqueros que sería una muerte honorable para un soldado y en el peor de los casos en la cruz algo que en verdad los aterraba no por el dolor o el hecho de la agónica muerte sino por ser un castigo indigno para alguien de su rango y posición social, sin embargo la decisión no estaba en sus manos.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [HUMILLACIÓN] [VIOLACIÓN] [DOMINACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Roma año 50 D.C. el emperador había decretado duros impuestos contra los ciudadanos del imperio lo que hizo que dos jóvenes generales Craxus y Eliopix que alearan para derrocar al emperador,  cada uno con dos legiones a su mando marcharon hacia roma, su rebelión obtuvo victorias fáciles en un principio pero eso fue hasta que se enfrentaron a Atilox el joven hijo de uno de los grandes generales, además muy rico que podía costear ocho legiones el doble de la que Craxus y Elipix tenían todo estaba lista para una gran batalla que por fin tuvo lugar a las faldas del Vesubio.  

Craxus y Eliopix ambos contaban con 29 años al comienzo de aquella batalla con cuerpos esculpidos dado el trabajo pesado que siempre tenían que realizar, ambos rubios y viriles, Atilox de 39 años era un poco más alto que ellos, de cuerpo marcado y atlético además de bien dotado, la batalla fue encarnizada pero al final del día Atilox realizando un movimiento envolvente logro aniquilar a la mayoría de las fuerzas de Craxus y Eliopix, quienes apenas lograron huir pero sufrieron una humillante derrota y se convirtieron en fugitivos.

Lo que quedo de sus legiones fueron crucificados o vendidos como esclavos por seis meses ambos se refugiaron en el Vesubio pero se estaban muriendo de hambre y frio además deseaban sexo con urgencia aun que ambos se habían satisfecho a si mismo deseaban algo más por lo que bajaron para ir por comida y a un burdel sin saber la enorme recompensa que Atilox ofrecía por sus cabezas siempre que fueran entregados vivos, el regenteador del burdel los reconoció a penas entrar les ofreció a sus mejores muchachos y rápidamente dio aviso a la guardia que no tardo nada en presentarse tomando a ambos de sorpresa Craxus alcanzo su gladius pero un fuerte golpe en la cabeza lo dejo sin sentido.

Ambos generales se encontraron desnudo en una celda húmeda y oscura en la que permanecieron por cuatro días apenas siendo alimentados ambos esperaban ser ejecutados por arqueros que sería una muerte honorable para un soldado y en el peor de los casos en la cruz algo que en verdad los aterraba no por el dolor o el hecho de la agónica muerte sino por ser un castigo indigno para alguien de su rango y posición social, sin embargo la decisión no estaba en sus manos.

Ambos orgullosos generales se alumbraban con una pequeña lámpara de aceite, de pronto Craxus noto que el pene de Eliopix estaba en completa erección con su prepucio incluso detrás de su glande y una gota de líquido pre seminal brillaba en la punta no hubo palabras Craxus fue hasta él para fundirse en un beso mientras su mano tomaba su pene y comenzar a masturbarlo cuando sus labios se separaron ambos se estaban masturbando mutuamente ya con fuertes erecciones.

-“Vamos hagámoslo pude ser el ultimo placer en esta vida”. Dijo Craxus ya bastante excitado.

Eliopix solo asintió con la cabeza, y de nuevo ambos se fundieron en un beso mientras sus manos sentían el miembro del otro duro y caliente ya listo para la acción continuaron acariciándose disfrutando de sus cuerpos por algunos minutos hasta que Craxus tomo la iniciativa como siempre, le gustaba siempre estar al frente incluso en esa situación entre ambos.

-¡Díos! Aquello era un manjar pensó Craxus

Craxus beso el pecho y abdomen hasta llegar al pene de Eliopix el cual tomo con su boca, Eliopix movía sus caderas mientras gemía, cada vez que metía su pene en su boca, gemía como si el mundo se fuera a acabar y para ellos era casi cierto.          

Luego de algunos minutos Craxus dejo su pene para subir hasta sus tetillas las cuales mordió y pellizco, hasta llegar de nuevo a su rico pene, la cual volví a metérselo en la boca, mientras Craxus continuaba con la felación, Eliopix le acariciaba la espalda, le besaba la espalda, y con una de sus manos agarraba su pene acariciándolo, luego dejo su pene para alcanzar sus nalgas hasta hurgar en su huequito, para introducirle levemente un dedo por su ano.     

En cuanto Craxus noto el dedo dentro de él, tuvo que sacarse el pene que estaba chupando, y dar un gemido de placer, ¡aaaaahhhhh! Sigue, sigue, le suplico, al cabo de unos minutos Craxus se puso de pie, y Eliopix se llevo su duro pene a su boca que ya estaba soltando líquido pre seminal, le succiono su pene lambiendo todo aquel liquido que salía por su glande, y después de chupar bien chupado el falo de Craxus, se lo saco de la boca, diciéndole que se colocara detrás de él.      

Eliopix se puso a cuatro patas y Craxus se coloco detrás de él, restregando su pene entre sus nalgas, las cuales abrió para írsela clavando lentamente, ¡ooooohhhhh! Gimio Eliopix cuando Craxus termino de meterle todo su pene ¡ooooohhhh! Gimio a su vez Craxus que empezó a bombear con todas sus fuerzas tomando a Eliopix de sus caderas.          

Casi de inmediato Eliopix empezó a jadear algunos minutos más tarde con su pene balanceando al compas del vaivén de las embestidas de Craxus, los gemidos era ya muy fuertes lo que anunciaba que Eliopix estaba a punto de correrse por el tremendo masajeo de próstata que estaba recibiendo. 
        
-“¡OOOOOHHH!, me corro, me corro” Jadeo Eliopix mientras se retorcía de placer.     

Fueron varios disparos que salieron con fuerza directo al abdomen plano de Eliopix  mientras que Craxus lo seguía cabalgado con furia salvaje, cuando el tremendo orgasmo perdió intensidad, Eliopix noto como Craxus le clavaba sus dedos en sus caderas, a la vez que daba unos gemidos de placer cada vez más contantes, sentía como su esfínter se contraía y el pene de Craxus tenía fuertes contracciones sin que él dejase su mete saca, ambos escroto chocaban cada tanto lo que incrementa el placer para ambos, Eliopix pese a ya haberse corrido aun estaba disfrutando mucho.

Pronto las embestida de Craxus se hicieron más desesperadas, tomo por los hombros a Eliopix y lo penetro por completo hundiendo su gran virilidad de 23 cm por completo en las entrañas de Eliopix, al tiempo que lanzo un grito de placer que hizo estremecer por completo el cuerpo de Eliopix al sentir su leche en su interior.

-“¡OOOOOHHHH!, ME CORRO, ME CORRO, ¡OOOOOOHHH!, Grito Craxus mientras sentía el semen salir de su pene para inundar el interior de Eliopix que sintió un orgasmo seco pero increíble al sentir la descarga de Craxus muy hondo dentro de él.   

Cuando Craxus dejó expulsar toda su espesa leche, se quedó inmóvil, sintiendo las palpitaciones de su pene sobre la espalda de Eliopix, hasta que su pene que comenzó a desinflarse se fue saliendo poco a poco de mi ano.      

En esa celda Eliopix había sido tomado como jamás había sido antes; dejándole su ano abierto como nunca; penetrado hasta la extenuación, y bien rellenado de espesa leche, ambos se acostaron en el suelo y comenzaron a acariciarse mutuamente hasta que de pronto la puerta de la celda se abrió y varios guardias sacaron a los dos exhaustos generales de la celda.

Tanto Craxus como Eliopix fueron llevados ante la presencia Atilox quien ya los esperaba, ambos fueron obligados a ponerse de cuatro patas dejando sus esculpidas nalgas a la vista de Atilox y su fiel sirviente esclavo, los guardias se retiraron pero no muy lejos, del aun abierto ano de Eliopix brotaba el semen recién depositado por Craxus que por supuesto no paso desapercibido para el observador general, quien tomando de la cadena a su esclavo exclamo.

-“Vaya parece que nuestros invitados han estado divirtiéndose en su celda sin que nadie los molestara”. Dijo Atilox.  

A continuación Atilox se inclino para acariciar las nalgas de Eliopix que trato de mantenerse sereno, con detenimiento le revisó el culo metiendo dos de sus largos dedos dentro de su aun medio dilatado ano, eso hizo dar un pequeño gemido involuntario que provoco la risa burlona de Atilox y una mirada fulminante a Eliopix por parte de Craxus, luego de unos segundos los dedos dejaron su ano y Atilox se lo llevo  a la boca, solo se escucho después.   

-“MMMMMMMM” proveniente de Atilox mientras saboreaba sus dedos.

Al cabo de unos segundos Atilox dijo poniéndose complemente erguidos.

-“Estos prisioneros se han divertido creo que es hora de que dejen de hacerlo, ¡Quiero que los castren y luego seas regresados aquí!” Ordeno Atilox.

Craxus y Eliopix se miraron con terror trataron de ponerse de pie, de luchar, de defender su hombría pero fueron rápidamente dominados por los guardias que se los llevaron luchando y gritando hasta una amplio patio en donde fueron atados a dos cruces de madera quedando con sus piernas extendías, luego de algunos minutos un anciano bastante repugnante apareció llevando una bolsa, dos banquitos de madera fueron colocados uno frente a cada uno de Craxus y Eliopix el anciano extrajo de aquella bolsa un cuchillo curvo, de nuevo Craxus y Eliopix trataron de luchar inútilmente estaba bien amarrados y amordazados.

El anciano saco dos tiras de cuero mojado que empapo en vinagre con las cuales ato la parte alta de los escrotos de Craxus y Eliopix, muy fuerte luego espero, el calor de sus cuerpos y del sol secaron las tiras apretándolas aun mas sobre sus sacos, ligándolos por completo, luego tomo el escroto de Craxus sintiendo sus dos huevos en su interior se los apretó hasta que se sacudió de dolor, luego coloco el cuchillo curvo detrás de su escroto y con un rápido movimiento se lo cerceno, castrándolo y haciéndolo un eunuco para siempre.

Luego paso con Eliopix son sus huevos jugo un poco más, causándole más dolor y terror antes de colocar el cuchillo detrás de su escroto y se lo corto los  ojos de Eliopix quedaron en blanco por el dolor, luego mientras aun continuaba retorciéndose de dolor, el anciano tomo su prepucio lo estiro con fuera y lo circuncido de un solo corte, hizo lo mismo con Craxus dejando sus glandes al desnudo por primera vez en sus vidas, chorreando sangre, luego cauterizo la herida con fuego y el anciano se marcho llevándose los que fueron sus escrotos con él.         

Dos horas más tarde de nuevo Craxus y Eliopix estaban frente a Atilox con los brazos amarrados a la espalada con sus rodillas en el suelo y su pecho también, lo que dejaba sus nalgas en alto y la falta de sus huevos era muy evidente, Eliopix al verlos desde atrás exclamo a su esclavo.    

-“Que bonito par de culitos tienen estos nuevos eunucos”. Dijo Atilox para luego reír.

Craxus y Eliopix ambos sin decir nada, sintieron como si una daga se les clavara en el corazón lagrimas comenzaron a rodar por sus mejillas, mientras lloraban en silencio.          

Atilox se desnudo dejando un enorme pene ya en erección a la vista era grueso y de almeno 26 cm de largo con el grosor de un brazo, se posiciono detrás de Eliopix le abrió sus nalgas, aun su herida estaba ligada con el cuero, cuando sintió el enorme falo frotarse entre sus nalgas, no paso mucho antes de que sintiera el enorme glande en forma de hongo comenzar a hacer presión sobre su ano y luego luego dio un grito de dolor cuando por fin fue penetrado por completo por Atilox.

-“AAAAAGHGGGHHH” Grito, Eliopix de dolor.

El ano de Eliopix que nunca antes había sido penetrado por un miembro de ese tamaño o grosor, y menos sin lubricación alguna no resistió aquel terrible embate por lo que termino por desgarrarse, el sangrando resultante actuó como lubricante pero eso no impidió que Eliopix sintiera mucho dolor durante todo el tiempo que la enorme erección de Atilox lo estuvo penetrando que fue un gran rato aunque no se vino en su interior, el pene de Atilox fue retirado de las entrañas de Eliopix todo teñido en sangre dejando su ano completamente destrozado y abierto sangrando.

Atilox sin perder tiempo paso con Craxus, al que también le abrió sus nalgas para restregar su pene entre ellas, Craxus al sentir ese masivo pene entre sus nalgas suplico.

-“No, NO, POR FAVOR, NO LO HA…” Suplico Craxus pero su ruego fue interrumpido.

Atilox lo penetro como a Eliopix de una sola vez hundiendo su enorme falo en su interior desgarrando su ano también, sus huevos que también eran enormes se balanceaban hacia adelante y atrás entre las piernas de Craxus y Atilox, golpeando la herida en donde alguna vez estuvo el escroto de Craxus causándole más dolor, el desgarro anal fue enorme.

La sangre fluía entre sus nalgas para resbalar por sus piernas, Atilox continuo con su salvaje acometida sin prestar atención a los ruegos y gritos de dolor de Craxus que luego de algunos minutos sintió como sus entrañas eran llenadas de espeso y cálido semen que el enorme pene de Atilox comenzó a disparar con el dando un alarido de placer.

Cuando Atilox termino de venirse, extrajo su pene todo manchado de sangre y semen para decirle a su esclavo con su miembro aun duro oscilando entre sus piernas cuando se puso de pie que aun goteaba semen.          

-“Estos dos eunucos serán mis putas de cabecera encárgate de entrenarlas adecuadamente”. Dijo Atilox.

Luego se puso su capa roja y se marcho, dejando a Craxus y Eliopix convertido en eunucos para el resto de sus días, en el suelo llorando, con Craxus sintiendo el semen y sangre correr por sus piernas con una tremenda erección y sin poderse correr nunca más deseando nunca haber sido un par de “Rebeldes Capturados”.


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

QISTAR ES CASTRADO

La procesión con vulgar alegría le daba la bienvenida a los vencedores y a sus dos principales cautivos a Qistar y su esposa, quienes eran los soberanos del reino bárbaro de Taxla su vecino el imperio Pastu, había anhelado apoderarse que las tierras de Taxla desde hacía mucho tiempo, pero los Taxlamitas era muchos más que los Pastumences, aquellas tierras excelentes para el cultivo y ganadería bañada por dos ríos y varios lagos pero nunca habían tenido la fuerza para hacerlo......


QISTAR ES CASTRADO
La procesión con vulgar alegría le daba la bienvenida a los vencedores y a sus dos principales cautivos a Qistar y su esposa, quienes eran los soberanos del reino bárbaro de Taxla su vecino el imperio Pastu, había anhelado apoderarse que las tierras de Taxla desde hacía mucho tiempo, pero los Taxlamitas era muchos más que los Pastumences, aquellas tierras excelentes para el cultivo y ganadería bañada por dos ríos y varios lagos pero nunca habían tenido la fuerza para hacerlo.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [HUMILLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





La procesión con vulgar alegría le daba la bienvenida a los vencedores y a sus dos principales cautivos a Qistar y su esposa, quienes eran los soberanos del reino bárbaro de Taxla su vecino el imperio Pastu, había anhelado apoderarse que las tierras de Taxla desde hacía mucho tiempo, pero los Taxlamitas era muchos más que los Pastumences, aquellas tierras excelentes para el cultivo y ganadería bañada por dos ríos y varios lagos pero nunca habían tenido la fuerza para hacerlo, pero cuatro años atrás una epidemia diezmo a la población de Paxla matando incluso a su experimentado rey.

El entonces príncipe Qistar ascendió al trono aunque ya un hombre de 30 años tenía poca experiencia en la guerra, él era aun un niño cuando Taxla entro en guerra por última vez, con su padre a la cabeza del poderoso como numeroso ejercito que para ese momento se había reducido mucho por la epidemia fue entonces que el príncipe de Pastu vio que aquella oportunidad no se le podía escapar comenzó mandando pequeñas incursiones cada vez con mayor frecuencia hasta que se había apoderado de casi la frontera la guerra en ese punto se hizo imposible de evitar.

Tres años atrás Qistar regreso a su tienda luego de dejar todo para la batalla que se librería a la mañana siguiente en la enorme planicie, ahí ya lo esperaba su esposa con sus enorme tetas como un par de melones dulces y jugosos quien lo llamo a la cama lo que el joven rey hizo dejando su escudo y espada a un lado para despojarse de toda ropa menos de su taparrabo, para de inmediato comenzar a succionar los pezones de su fogosa esposa que al sentir la lengua de su esposa no pudo dejar de gemir.

-“¡HHHHHAAAAA!” Gimió ella. 

Cuando Qistar dejo de succionar sus pezones su esposa ella simplemente lo atrajo hacia su rostro y le dijo.

-“Te amo”. Dijo su esposa.

Qistar tomo sus grandes tetas para volverlas a succionar como si fuese un bebe hambriento de leche no lo dudo y empezó a devorar esas ricas tetas que su esposa se las metía en la boca una y otra vez, le daba lengüetazos en los pezones y ella gemía de placer de lo caliente que estaba.

-“¿Te gustan mis tetas?” Le preguno ella aun sabiendo la respuesta,
-“Si, me encantan”. le contesto Qistar.
-“Amor sabes que siempre serán tuyas has con ellas lo que quieras”. Le dijo Ella.

Qistar se quito su taparrabos para dejar libre su pene ya en completa erección para empezar a restregarla por en medio de sus grandes tetas, para luego tomar sus tetas con sus manos y presionarlas sobre su erección, sin dejar de restregarla entre ellas, la expresión de Qistar en su rostro era la de placer.

-“¿Te gusta?” Le pregunto Qistar a su esposa.
-“Si amor, me encanta sentir tu miembro entre mis tetas”. Le contesto.

Qistas continuo con aquello por algunos minutos hasta que sin previo aviso su esposa tomo su erección para atraerla a su rostro y metérsela a la boca, la mamaba como maestría, su lengua se enroscaba en su miembro, duro como de roca, por ratos ella jugaba con su lengua con la parte baja de su glande, lo que provocaba que Qistar se excitara aun más, ellas apenas se sacaba el imponente miembro para decirle.

-“Que rico está tu miembro”. Decía ella.
-“No puedo esperar quiero probar tu lechita”. Decía jadeante su esposa.

Aquellas palabras solo buscaban excite a su esposa ella conocía muy bien sus preferencias y deseaba hacerlo gozar al máximo esa noche, al cabo de un gran rato Qistar hizo que ella se colocara a cuatro patas, como si fuese su más sumisa esclava para rápido introducirle todo su miembro viril que ya derramaba liquido transparente de la punta por su hermosa y peluda vagina que pese a ya haber tenido tres hijos aun era lo suficiente apretada para darle placer a Qistar, quien dejo escapar un pequeño gruñido de placer.

Por su parte ella gemía como una loba en celo, mientras más gemía más fuertes eran las penetraciones de Qistar sus huevos chocaban con sus ricas nalguitas y ella estaba gritando de placer ya sin control alguno, en menos de 15 minutos llego al orgasmo derramando sus jugos sobre el miembro y huevos de Qistar, cuando su cuerpo dejo de vibrar ella le dijo.

-“Quiero tu lechita en mi boca”.  Dijo ella mientras Qistar sacaba su pene de su vagina.

Con apuro se la llevo a su boca para masturbarse con urgencia mientras la lengua de ella jugaba con la parte baja de su hinchado glande, hasta que salió la primera gran descarga de su leche que se trago cosa que le excito a Qistar los siguiente dos disparos cayeron en su mayoría en su boca pero una parte quedo sobre sus labios y barbilla de su esposa que no desperdicio pasando su lengua por su labios y la que no alcanzo con la lengua uso sus dedos para llevarse la semilla de su esposo a la boca.

-“AAAAAHHHHH” Gimio Qistar mientras se venía. 

Qistar se desplomo sobre el cuerpo sudado de su esposa para darle un  pequeño beso en sus pezones, ambos se besaron con pasión por un largo rato antes de acostarse sobre su cama para solo acariciarse sintiendo como sus cuerpos se relajaban hasta quedarse dormidos uno en brazos del otro, ella se despertó a la mañana siguiente al no sentir el cuerpo de Qistar a su lado se había marchado muy temprano para preparar todo para la batalla, cuando ella salió de la tienda apenas logro verlo cabalgando al frente de su tropas a lo lejos, ambos se miraron sin decirse nada, luego Qistar partió sería la última vez que estarían juntos en sus vidas.

La batalla fue sin darse cuartel ninguno de los bandos pero el ejercito de Pastu mejor preparado y superando en número al ejercito de Taxla fue derrotado totalmente los pocos que no murieron fueron hechos prisioneros como Qistar.

Sin que Qistar lo supiera su amada esposa en el campamento también fue capturada cuando las tropas de Pastu siguiendo a las tropas que se retiraban de Taxla lo atacaron por suerte ella logro poner a sus hijos a salvo menos a su hija menor de 13 años quien fue capturada junto con ella, cuando trataban de huir, ambos se verían de nuevo encadenados al llegar a la capital de Pastu, desnudos y encadenado fueron obligados a desfilar por las calles de la capital, siendo presar del escarnio público de sus habitantes.

Sin embargo pese a verse en el desfile no pudieron tocarse o intercambiar palabra alguna ya que Qistar estaba amordazado, lo que si noto su esposo es que su gran vello púbico había sido depilado por completo lo que le indico que ella había sido convertido en un mujerzuela para las tropas de Taxla, lo que hizo que lagrimas rodaran por las mejillas de Qistar, luego del desfile él fue recluido en un oscuro calabozo por varios meses amordazados sujetados por el cuello muñecas y tobillos de pie pegado a un sólido muro de grandes bloques de piedra.

Uno de tantos esos días de cautiverio, recibió en la mazmorra donde estaba amarrado y amordazado Qistar la visita de una mujer pelirroja y un hombre bastante imponente, quien se le quedaron viendo sobre todo la mujer a su pene y huevos cuando ella se acerco a él, lo primero que hizo fue agarrarle sus grandes huevos apretarlos con fuerza hasta hacer que Qistar se retorciera de dolor.

-“MMMMMMMM”. Fue todo lo que de Qistar salió a causa de la mordaza.

El imponente hombre de barca amarrada como si fuese una coleta le dijo.

-“¡BASTA! Haz para lo que te he traído maldita mujerzuela”. Dijo el hombre.
-“¡Solo era algo de diversión cariño no es para tanto!” Dijo la mujer.

La mujer pelirroja saco un pequeño cuchillo curvo, para realizar un largo corte en el escroto de Qistar, en el lado derecho de su saco de piel, quien comenzó a sacudirse de dolor unos cuantos segundos más tarde su pene ya no era un estorbo pues quedo completamente erecto pese al horrible dolor de alguna manera estaba excitada la mujer solo sonrió maliciosamente aquella era una reacción normal en todos los hombres que estaban a punto de ser castrados.

Pronto la mujer realizo un corte similar en la parte izquierda del escroto de Qistar, pronto la mujer había extraído los dos grandes orbes color perla, cubiertos de venas azules del interior del saco de piel del rey Qistar que se sacudía con violencia por el terrible dolor que estaba experimentando sabiendo que aquellos eran los últimos momentos de virilidad del resto de su vida, justo cuando la mujer reunió sus dos expuestos huevos con una de sus manos su pene que estaba palpitando lanzo tres fuertes chorros de su espeso semen la que sería la última eyaculación viril de su vida.

Momentos después escucho decir a la mujer pelirroja decir:

-“¡Que buena descarga, espero la disfrutaras ya que fue la última de tu vida!” Dijo ella.

Acto seguido ella usando el cuchillo curvo corto de una sola vez los conductos que unían los huevos aun al cuerpo de Qistar, quien se sacudió sin control al sentir como fue castrado, su pene se desinflo casi de inmediato mientras la sangre comenzó a fluir por las dos heridas aun abiertas en su escroto vacio,  justo para cuando los que fueron los poderosos huevos de Qistar fueron puesto en un frasco de vidrio el hombre de barba regreso trayendo con el arrastrada de una cadena que estaba unida a un collar e su cuello a la esposa de Qistar.

Quien cayó de rodillas a escaso 1.5 metros de donde estaba, ella vio lo que le habían hecho a su esposo, trato de ir hacia el pero el hombre de barba se lo impidió diciendo mientras sostenía la cadena.

-“Alto ahí maldita bárbara mujerzuela a donde crees que vas, ese eunuco ya no te podrá dar un miembro viril que te haga gozar perra”. Dijo el hombre.

Acto seguido la mujer pelirroja se arrodillo a un lado del hombre de barba, para sacar su pene ya en erección, el cual masturbo por unos segundos mientras sostenía el frasco con los huevos de Qistar recién cortados, luego dirigió el erecto pene del hombre hacia la boca de la esposa de Qistar, quien trato de evitarlo pero el hombre dijo.

-“¿Qué pasa vieja zorra no te gusta un buen miembro viril? ¡Vamos chúpala vieja perra! ¿O acaso quieres que haga mujer a tu amada hija?” Sentencio el hombre.

Ella con lagrimas en los ojos abrió la boca y se trago el miembro endurecido del hombre para comenzar a chuparlo como toda una experta Qistar comenzó también a llorar al ver ese degradante espectáculo en la que su esposa era obligada a darle una mamada a ese hombre, a sentir su endurecido pene en su boca algo que él nunca más volvería a sentir mientras viviera, al cabo de unos minutos el hombre que además estaba siendo estimulado por la pelirroja que le acariciaba su grandes huevos debajo de su erección dio un gemido de placer.

-“MMMMMM… AAAAAHHHHH”. Gimió el hombre.

Al tiempo que llenaba la boca de la esposa de Qister con su semilla que ella se vio obligada a tragar por completo para evitar ahogarse, cuando saco su pene chorreando de semen y saliva el hombre de barba dijo.

-“Ves perra eres una mamadora convulsiva los huevos del poderoso rey de Texla ahora convertido en un eunuco serán un buen aperitivo para mis perros, ahora vamos que aun tienes que chuparle sus miembros a todos mis hombres hasta que quedes bañada en leche, ¡perra!” Dijo el hombre.

Antes de marcharse, el hombre le dijo a la esposa de Qistar.

-“Esta fue la última vez que veras a tu eunuco esposo ya ha sido vendido y será enviado muy lejos de aquí, eso si sobrevive al viaje en la condición en la que ha quedado, solo 1 de cada 10 castrados sobreviven a una castración como la que le han hecho”. Dijo el hombre.

-“JAJAJAJAJJAJAJAA” Riendo mientras se llevaba a la esposa arrastrada del calabozo.

En efecto nunca ambos se volverían a ver en sus vidas ellas se suicido apenas logro poner a salvo a su hija y Qistar murió uno años más tarde tratando de escapar de su Amo a quien fue vendido; sin embargo sus dos hijos varones que lograron escapar tomaron venganza por ellos dos décadas más tarde al destruir la capital de Pastu, el hombre de barba fue castrado gritando por piedad.

Aquello solo fue el inicio del reinado del gran rey de Taxla, Qistar II.  



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ZARVIX HUMILLADO

El conflicto entre los Virkix una tribu barbará del norte de Europa había sido largo y sangriento pero por fin Roma se había alzado con la victoria final; saqueando y tomando a todo que no fue muerto en la capital enemiga reducida a cenizas los prisioneros fueron llevados a Roma en calidad de esclavos, encadenados Zervix el valiente líder de la tribu que lucho hasta el final fue tomado prisionero cuando en vez de huir como le aconsejaron sus valientes hombres trato de salvar a su bella esposa lo que le costó su libertad y la guerra......


ZARVIX HUMILLADO
El conflicto entre los Virkix una tribu barbará del norte de Europa había sido largo y sangriento pero por fin Roma se había alzado con la victoria final; saqueando y tomando a todo que no fue muerto en la capital enemiga reducida a cenizas los prisioneros fueron llevados a Roma en calidad de esclavos, encadenados Zervix el valiente líder de la tribu que lucho hasta el final fue tomado prisionero cuando en vez de huir como le aconsejaron sus valientes hombres trato de salvar a su bella esposa lo que le costó su libertad y la guerra.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [CIRCUNCISIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





El conflicto entre los Virkix una tribu barbará del norte de Europa había sido largo y sangriento pero por fin Roma se había alzado con la victoria final; saqueando y tomando a todo que no fue muerto en la capital enemiga reducida a cenizas los prisioneros fueron llevados a Roma en calidad de esclavos, encadenados Zervix el valiente líder de la tribu que lucho hasta el final fue tomado prisionero cuando en vez de huir como le aconsejaron sus valientes hombres trato de salvar a su bella esposa lo que le costó su libertad y la guerra.

Una vez en Roma la ciudad eterna Zervix fue paseado desnudo por las principales calles durante los desfiles de la victoria, cuando la pompa y alegría terminaron Zervix con su esposa fue enviado al mercado de esclavos, donde los dos fueron comprados por uno de los hombre más ricos del imperio Romano el senador y cónsul Petronio un hombre e forma pero ya de 55 años quien fue uno de los general que derroto a su pueblo, desde que la pareja llego a la enorme villa a 10 Km de Roma ambos fueron tratados con crueldad.

Petronio en verdad odiaba a los Virkix ya que uno de sus hijos fue muerto en la guerra pero odiaba en especialmente a Zervix por alguna razón que solo el sabia, apenas él llego a la villa el cónsul Romano ordeno que le fuera retirado todo el vello y cabello del cuerpo de Zervix, su orden fue cumplida sin demora mientras que a su bella esposa de larga cabella pelirroja Petronio ordeno que le fue depilada el vello de fuego que cubría su linda vagina cuando la orden fue cumplida ordeno que Zervix fuese sujetado a dos columnas de piedra con los brazos y piernas extendías completamente desnudo.

Zervix se quedo ahí atado bajo el sol y las estrellas con apenas un poco de agua que un esclavo que pasaba le daba sin que fuese visto en la tarde del tercer día, Petronio apareció jalando de una cadena a su esposa, la cadena estaba unida al collar de metal que ella tenía en su cuello, dos hombres la sujetaron inclinando su torso hacia su esposa debilitado por no comer y estar expuesto a la inclemencia de los elementos, ella fue obligada a acercar su boca al mal oliente pene de su esposo todo sudado que olía a orines.

El esmegma era evidente por debajo del prepucio que cubría el glande de su marido, después de todo Zervix no se había bañado en varios días, ella sintió repulsión del miembro viril de su hombre pese a haberlo tenido en su boca cientos de veces antes, pero eso no importo ella fue obligada a chuparlo a darle una mamada si no quería que su esposo fuese degollado como un cerdo, ante la amenaza de la afilada daga presionando el cuello de su amado esposo ella abrió su boca para comenzar la mamada al miembro de su esposo que no evitar lanzar un gemido de placer.

Zervix no se había corrido por lo menos de manera intencional en meses desde su captura, mucho menos recibir una mamada como la que estaba recibiendo en esos momento por su esposa o alguna otra mujer, por lo que su pene no tardo en quedar completamente en erección, lo que obligo a su prepucio a correrse detrás de su glande, lo que provoco que su esposa tuviera que paladear la gran acumulación de esmegma detrás de su glande que le hizo sentir arcadas de repugnancia pero que logro controlar para seguir chupando.

Petronio observa la escena desde detrás de la esposa de Zervix observando sus hermanos nalgas y su rosado ano bien cerradito entre ellas, su piel aceitunada hizo que su pene de 19 en erección quedase duro y erecto como una columna romana, sin poderse contener se levanto su túnica para revelar su gran falo, se acerco a la mujer para tomarla de las caderas, se escupió a su pene para abrirle sus nalgas y colocar la punta de su babeante glande sobre el rosado ano de ella, lo que hizo que Zervix gritara con desesperación.

-“Maldito aleja tu porquería de ella Maldito”.

-“No por Favor no, Piedad, Piedad”. Suplico la bella pelirroja a punto de ser violada.

Mostrando una sonrisa malévola Petronio atrajo las perfectas nalgas de ella hacia su pelvis con fuerza lo que hizo que su glande se abriera paso por su ano, su pene entro hasta que los pesados huevos de Petronio chocaron contra las nalgas de ella, quien sintió que estaba siendo desgarrada y empalada por una gruesa estaca, lo que la hizo cerrar su boca, con el pene de su esposo aun dentro de ella, sus dientes se clavaron en su pene causando heridas en la sensible piel lo que obligo a Zervix a dar un grito de dolor sin poder contenerse.

-“¡AAAHHHHHHHGGGGGYYYY!”

Aunque ella abrió la boca rápidamente el daño estaba hecho, la sangre comenzó a correr por el pene de Zervix pero ella fue obligada a seguir chupando mientras Petronio continuaba violándola por su culo, las embestidas del maduro cónsul romano cada vez eran más y más violentas las lagrimas comenzaron a correr por las mejillas de ella por el dolor como por la violación que estaba sufriendo pero también por las mejillas de Zervix que se sentía humillado al no poder proteger la honra de su esposa, mientras veía como era mancilla por aquel Romano.

La violación y mamada continuo por otros 20 minutos hasta que Zervix dando un alarido de placer se corrió en la boca de su esposa, fue una eyaculación bestial, fueron siete grandes chorros que deposito su palpitante pene en ella, sus huevos vaciaron toda la leche que se había acumulado en ellos durante tanto tiempo, ella no tuvo más remedio que beberse todo lo que pudo de aquella espese leche pero mucha se escapo de su boca dada la enorme cantidad, unos segundos más tarde Petronio clavando sus dedos en las nalgas de ella se vino gimiendo sonoramente.

Le lleno las entrañas de una buena cantidad de leche Romana, cuando acabo de venirse saco su grueso miembro de ella, causándole más dolor, ella exhausta y adolorida se desplomo en el piso llorando mientras semen de su esposo resbalaba por su barbilla para caer en sus senos y el semen de su violador comenzaba a salir de su ano aun palpitando que buscaba cerrarse de nuevo, mezclándose con algo de mierda y sangre, Petronio tomo un paño y se limpio su pene que estaba cubierto de mierda, semen y sangre para cubrirse de nuevo con su túnica, antes de caminar hacia Zervix que jadeaba tratando de recuperarse de su enorme orgasmo.

El cónsul romano le levando el mentón al fuerte guerrero para mirarlo a los ojos antes de decirle.

-“El culo de tu esposa es fenomenal, ella será una buena madre de mis bastardos”.

Lo que hizo enojar a Zervix de alguna manera su brazo derecho se soltó de la columna, usando su gran fuerza arranco el aro de hierro bien empotrado y logro golpear al senador en el rostro partiéndole el labio superior, pero no pudo hacer mucho más los guardias del rico romano lo sometieron rápidamente, Petronio con una mirada de furia total fue hasta donde estaba unos carbones encendidos para tomar un cuchillo curvo.

Regreso a donde estaba Zervix y tomando su herido prepucio se lo estiro hasta hacerlo dar un gran alarido de dolor en ese momento usando el filo de la daga curva le cerceno de un solo corte su prepucio, circuncidándolo en el acto, los ojos de Zervix se pusieron en blanco Petronio le arrojo la piel cortada ensangrentada a su esposa, que impacto en medio de sus pechos para luego caer al piso, ella con desesperación se arrastro hasta los pies del Romano para implorar por su marido.

-“No, por favor no lo mate, ¡No Piedad!”

Petronio sonriendo con malicia levanto de nuevo el rostro de Zervix para decirle mientras tomaba sus grandes huevos con una mano.

-“Beberas darle gracias a ella de que te mantenga vivo maldita escoria, ¡espero que disfrutaras tu último placer como hombre!”

Zervix quiso reaccionar al escuchar aquellas palabras pero era tarde Petronio simplemente apretó sus grandes huevos para luego con un rápido movimiento del cuchillo curvo, cercenar su escroto por completo, arrancándolo de su entrepierna para siempre, castrándolo en el acto, lo que provoco que Zervix diera un terrible grito de dolor.

-“AAAAAAAAHHHHHHHYYYYYGGGGG”

Todo el cuerpo del fuerte guerrero, comenzó a convulsionar sin control alguno mientras sentía la sangre correr entre sus piernas y su pene en erección lanzo primero una última carga viril que cayó sobre el rostro de su esposa antes de una fuerte corriente de orina brotaba de su palpitante pene antes de desmayarse, cuando su cuerpo ya no pudo soportar más dolor, aun desmayado Petronio ordeno que su pene fuese marcado con un hierro al rojo vivo con el emblema de su familia, un olor a carne quemada se esparció por el amplio patio. 

-“¡NOOOOOOOO!”

Grito ella cuando Petronio le arrojo los huevos de su recién castrado esposo, bañados en sangre, ella se desmayo al poco rato sufriendo un completo shock, Zervix tardo varias semanas en recuperarse estuvo varias veces al borde de la muerte por las altas fiebres que sufrió luego de su castración, mientras tanto su esposa se volvió la esclava sexual favorita de Petronio que la uso sin compasión alguna una y otra vez.

Cuando Zervix se recupero aun le faltaba sufrir más humillaciones, en ese momento convertido en un eunuco para el resto de sus días fue torturado hasta que perdió la razón se volvió un dócil esclavo y cierto día Petronio lo empezó a usar como un mueble, Petronio se acostaba boca arriba sobre la amplia espalda de Zervix para luego hacer que su bella esposa pelirroja lo cabalgara hasta que se corría dentro de ella entre gemidos de placer.

Zervix simplemente se quedaba ahí sin decir o emitir sonido alguno mientras escuchaba los ruegos y llantos de su esposa implorando al Romano que se detuviera, cosa que por supuesto no hacía, ella llego a darle 8 hijos bastardo al cónsul, antes de que este muriera de un infarto mientras tenia sexo con ella su herederos tomaron a la bella mujer y siguieron usándola como esclava sexual mientras que a Zervix fue enviado a las minas de carbón con su razón completamente perdida y el totalmente humillado.


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