LA VERDAD DUELE

Todos los presentes reían señalando al minúsculo miembro del "Mentiroso del relleno", los amigos salieron corriendo con todo gravado para subirlo en internet... y Diego... rojo, hundido en la miseria y con el pene al aire arremetió enfadado contra el joven que acababa de estropear su posición social, pero éste, orgulloso de lo que acababa de hacer y demostrando su condición de homosexual, se arrodillo frente a Diego y tomo su pene con una mano lo que lo dejo petrificado......


LA VERDAD DUELE.
Todos los presentes reían señalando al minúsculo miembro del "Mentiroso del relleno", los amigos salieron corriendo con todo gravado para subirlo en internet... y Diego... rojo, hundido en la miseria y con el pene al aire arremetió enfadado contra el joven que acababa de estropear su posición social, pero éste, orgulloso de lo que acababa de hacer y demostrando su condición de homosexual, se arrodillo frente a Diego y tomo su pene con una mano lo que lo dejo petrificado.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING] [HUMILLACIÓN] [PEQUE]



Categoria: Gay      Autor: David & Darksoul




Diego era el típico atractivo hombre engreído y prepotente que se pasa las tardes de verano en la playa, luciendo abdominales y modelitos de bañador (los cuales hacían brillar a los descomunales miembros masculinos) casi estaba por llegar a sus años 30’s. Un día, acabando su jornada laboral, quedó con unos amigos en la playa, para "desconectarse" de su rutina habitual y practicar su deporte favorito.

En realidad, lo que buscaba era Incordiar a los demás. Él disfrutaba gastando todo tipo de bromas pesadas, daba igual quien resultase perjudicado en sus "bromas", ya fuesen ancianos o niños, siempre eran motivo de su risa, y si eran lo suficientemente buenos, nunca estaba de más grabarles y subir los vídeos a Youtube. Ese día, Diego y sus amigos habían quedado cerca de un puesto dónde, cada tarde un estudiante universitario de unos 20 o 21 años más bien flacucho y bastante afeminado ocupaba el puesto de vendedor, pensaban golpearlo entre los tres y grabar la paliza para la "Prosperidad". 

Luego de nadar por algunos minutos llegó la hora según ellos, por lo que salieron del mar exponiendo sus bien formados cuerpos a propios y extraños, Diego (Vestido con un bañador blanco) y acompañado por dos de sus amigos (Todas casi tan fornidos y bien dotados como él) se dirigieron a la pequeña estructura de madera y esperaron a que el chico se quedase solo. Debía lo observaron por varios minutos mientras atendía a algunos clientes y su aspecto de gay bonachón decían que no iba a ser un problema para Diego y sus gorilas.

Empezaron dirigiéndose al mostrador y pidiendo papas y refresco de cola light, y cuando el chico se dio la vuelta para servir sus pedidos, una piedra le golpeó el hombro, rápidamente se giró y vio a Diego con otra piedra en la mano y sus dos colegas cada uno con su móvil, grabando la escena que estaba a punto de desatarse. 

-“RAYOS ¡YO NO TE HE HECHO NADA!” Gritó el chico del quiosco, mientras diego saltaba el mostrador para entrar en el reducido espacio de madera y golpearle la cara con la otra piedra, que dejo aturdido al joven.    

-“Sonríe a la cámara y disfruta cabrón”. Se burló diego golpeándole el vientre con el puño cerrado.

Los golpes fueron rápidos quizás tres o cuatro, Ya en el suelo, el chico, indefenso intentó golpear a Diego, e incluso gritar, pero todos los intentos eran en vano, ya que él era mayor y más fuerte... cuándo se le vino a la cabeza algo en el que recordaba cómo cuándo se metió con su hermano pequeño, éste le golpeó la entrepierna dejándole inmóvil unos segundos. Así qué en sus intentos por escapar, consiguió golpear levemente los huevos de su agresor que estaban cubiertos apenas por el pequeño bañador bastante expuestos en la entrepierna de Diego.

Lo que hizo Diego quedase paralizado el tiempo necesario para que el chico pudiera salir corriendo. Pero cuál fue su sorpresa al ver que Diego, recuperado del golpe corría hacia él, rodeándose de gente ansiosa por ver cómo acababa el enfrentamiento, dada su condición física Diego no tardó en dar alcance al pobre y asustado chico. 

-“Con que te gusta dar en donde duele ¿eh?” Diego Volvió a burlarse agarrándole los huevos al joven.
-“P… Por favor... Te doy lo que quieras... Pero déjame… Por favor...” Suplicaba una y otra vez intentando llegar a los genitales de su opresor. No obstante, ya que Diego se despistó un momento, el chico consiguió alcanzar el bañador de Diego, y sin pensárselos dos veces tiró hacia abajo, rasgando el bañador y dejando al aire un pene algo corto y unos testículos más bien pequeños, acompañados de bastante relleno que cayó al suelo junto al orgullo y la dignidad de Diego.

Todos los presentes reían señalando al minúsculo miembro del "Mentiroso del relleno", los amigos salieron corriendo con todo gravado para subirlo en internet... y Diego... rojo, hundido en la miseria y con el pene al aire arremetió enfadado contra el joven que acababa de estropear su posición social, pero éste, orgulloso de lo que acababa de hacer y demostrando su condición de homosexual, se arrodillo frente a Diego y tomo su pene con una mano lo que lo dejo petrificado.

El joven simplemente le bajo el prepucio al pequeño pene de Diego y se lo llevo a la boca, tragándolo por completo.

-“¡Dios, que rico lo chupas puto!” Exclamo Diego dudando en darle un fuerte golpe al joven y dejar que continuara con aquella rica mamada.

Opto por la segunda opción poniendo sus manos a ambos lados de la cabeza del joven para poder contralar el ritmo de aquella mamada, el pene de Diego apenas creció a los 13 cm, pero estaba gozando como nunca antes el joven siendo gay, sabía como enloquecer de placer a otro hombre, las manos de joven se fueron a las fuertes nalgas de Diego mientras continuaba con su mamada.

Los pequeños huevos lampiños de Diego quedaron golpeando la barbilla del joven que solo cuando hundía todo su miembro ya en completa erección en su boca, sentía la punta de su glande en la ovula que daba inicio a su garganta, incluso para los estándares del joven aquel pene era minúsculo e internamente se estaba riendo de Diego ya con su plan a punto de concluir con Diego gimiendo de placer como si aquella fuese su primera mamada.

De pronto el joven se sacó el pene de Diego de su boca para llevar sus minúsculos huevos de Diego en la boca, eran tan pequeños que el joven no tuvo problemas para meter el escroto completo de Diego en su boca, los chupo por unos segundos antes de estrujándolos con los dientes, mientras Diego gritaba y lloraba, luchando desesperadamente por liberar a sus huevos del joven que estaba triturando la fuente de su raquítica virilidad.

En su desesperación Diego le dio un fuerte empujo al joven para luego irse de la playa rojo y cojeando, derramando sangre por todo su camino, con las manos cubriendo su entrepierna, mientras gritaba lleno de dolor.       

-“Dios mis huevos, mis huevos”. Grito hasta perderse a lo lejos, dejando un rastro de sangre a su paso.

El joven se puso de pie y escupió primero uno luego el otro testículo de Diego, para luego sacarse el bolso de piel que los contuvo alguna vez, para también arrojarlo, la piel y los huevos cercenados de Diego quedaron sobre la arena, donde todos asombrados los vieron e incluso algunos adolescentes los pisaron hasta reventarlos.

*Desde ese día, nadie se ha vuelto a meter con "El chico del chiringuito" y diego no ha vuelto a salir de su casa.




Historia Original Aquí.



Autor: David & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

CEDIENDO A MÍ ACOSADOR

Los hechos de este relato se remontan a mi adolescencia, desde la escuela siempre fui molestado y golpeado por mis compañeros, por decirlo sufría de bullying aunque en ese tiempo no tenía ese nombre. Me llamo Julián y actualmente tengo 27 años y mi historia comenzó a los 15, cuando iba en prepa (instituto)......


CEDIENDO A MÍ ACOSADOR.
Los hechos de este relato se remontan a mi adolescencia, desde la escuela siempre fui molestado y golpeado por mis compañeros, por decirlo sufría de bullying aunque en ese tiempo no tenía ese nombre. Me llamo Julián y actualmente tengo 27 años y mi historia comenzó a los 15, cuando iba en prepa (instituto).

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [HUMILLACIÓN] [VIRGEN]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & Darksoul




Los hechos de este relato se remontan a mi adolescencia, desde la escuela siempre fui molestado y golpeado por mis compañeros, por decirlo sufría de bullying aunque en ese tiempo no tenía ese nombre. Me llamo Julián y actualmente tengo 27 años y mi historia comenzó a los 15, cuando iba en prepa (instituto).

Como dije siempre fui víctima de bullying por mi apariencia y mi manera de comportarme, soy de piel muy blanca y cabello oscuro, y en aquel tiempo era algo delgado, pero tenía un trasero redondo que resaltaba en mi figura de chico, lo cual me daba aún más problemas porque me generaba burlas de mis compañeros, y hasta solían nalguearme diciendo que parecían nalgas de mujer.    

Entre todos quienes me molestaban había uno que lo hacía de manera constante, su nombre es Darío, era un chico más alto y fuerte que todos en clase por tener dos años más que el resto, había reprobado dos años. El solía acosarme mucho, me jalaba del cabello y me golpeaba las nalgas y me decía que mi trasero estaba para cogerlo, sabía pasar a mi lado y me decía al oído "cuando te dejas coger te corto los huevos". Me molestaba mucho cuando lo hacía y el solo reía a carcajadas. Su acoso fue subiendo de nivel y ya no sólo me nalgueaba, sino que aprovechaba las clases de gimnasia para tocar mi trasero y poner su dedo entre mis nalgas como simulando meterlo.      

Cierto día entré al baño y ahí estaba Darío, traté de no mirarlo y continuar al urinario, terminé y cuando me di vuelta, Darío estaba parado con su pene erecto fuera del pantalón y me dijo meneando su pene con su mano.

-"Mira lo que tengo para tu culito". Dijo Darío.

Me quedé paralizado por un instante viéndolo y luego salí corriendo de ahí mientras Darío se reía. Luego de unos días de seguir soportando su acoso, en clase de inglés nos colocaron en parejas para realizar un proyecto, y como era muy aplicado mi compañero elegido fue Darío por ser bastante dejado en la materia.

No lo acepté y pedí cambiar de compañero, pero el profesor no lo hizo, en fin me tocaría estudiar con mi acosador. Nos encontramos en la biblioteca del colegio y él dijo "voy a estudiar tu culito", yo me enojé y quise retirarme, y fue ahí cuando Darío metió su mano dentro de mi pantalón y bóxer jalándome hacia la silla, caí sentado con la mano de Darío en mi trasero, me quedé quieto mirando si alguien había visto lo que pasó, pero nadie se había fijado, no se un si eso fue para bien o para mal.     

Le pedí que sacara su mano y en lugar de eso puso su dedo en mi ano intentando meterlo, sentí una corriente en mi cuerpo y quedé inmóvil. Pasaron algunos segundos hasta que reaccioné y saqué la mano de Darío de entre mis nalgas, él se reía y pasaba su dedo por su nariz para luego decirme casi en voz baja.

-"Hueles a culito virgen". Dijo Darío.     

Estaba muy sonrojado y salí de ahí sin decir nada. Pero todo el resto de ese día me quede pensando en lo que había sucedido. Al siguiente día volví a estudiar con Darío, pero esta vez nos vimos en mi casa para eso, yo pensaba que en mi casa él ya no me acosaría. Por esos azares de la vida ese mismo día mi madre salió y tuve que recibir solo a Darío, cuando llegó a solas cuando subíamos las escaleras a mi cuerpo él jaló mi pantalón dejando mi trasero desnudo delante suyo, me dio una nalgada y dijo.

-"Que lindo trasero tienes". Dijo Darío.  

En ese momento llegué al límite de mi enojo y traté de golpearlo, pero esquivó mí golpe, Darío reía y me dijo que me tranquilizara, le dije gritando.

-"¿POR QUÉ ME MOLESTAS TANTO? ¿QUE QUIERES?" Le grite.

Ahí fue cuando él me dijo.

-"Quiero penetrarte por el culo. dámelo y te dejo de molestar, pero recuerda lo que te he dicho tus huevos serán míos después". Dijo Darío

Me quedé en silencio unos momentos y dije.

-"Lo que sea con tal que dejes de acosarme". Le respondí, sin pensar en las consecuencias.

Darío sonrió y entramos a mi cuarto, conmigo decidido a todo con tal de librarme de su acoso.

-"¿Qué quieres que haga?" Le pregunté.

Él me pidió vaselina o aceite de bebés. Había visto porno anal por lo que pensaba que podría soportar lo que Darío me pedía con tal de terminar con su acoso.         

Regresé al cuarto con el aceite y Darío estaba en mi cama completamente desnudo, la imagen que tenía de su pene era muy diferente a lo que ahora veía, era un pene grueso de unos 18 cm, tenía mucho vello para su edad, la piel era oscura y lleno de venas ya su glande estaba al descubierto con su prepucio corrido por completo por debajo de su glande en forma de casco.     

Empecé a temblar mientras me acercaba a la cama, Darío me pidió que me desnudara y así lo hice.no estaba excitado ni nada, solo temblaba de nervios, nadie me había visto desnudo y menos un chico. Me senté a su lado y Darío me pidió que me acostara, colocó unas almohadas bajo mi pelvis quedando mis piernas levantadas, se notaba que él ya tenía cierta experiencia. Me miró y comenzó a acariciar mis muslos y mis nalgas.

-"Por fin me voy a comer este culito" dijo mientras acercó su boca a mi ano abriendo mis nalgas.

Comenzó a lamber desde la base de mis testículos hasta mis virginal ano, mis piernas temblaban por la sensación, de pronto siento que mete uno de sus dedos, mi virginal ano permitía por primera vez la entrada de algo. Respiraba hondo mientras Darío metía y sacaba su dedo de mi ano, no me fijé en qué momento, pero ya no era uno sino dos los dedos que estaban abriendo mi ano.     

Mi pequeño pene de 14 cm estaba erecto y disfrutaba de lo que Darío hacía por alguna razón todo aquello me estaba gustando, Darío sacó sus dedos y embarró de aceite su pene y también mi ano, sentí la punta buscando mi entrada virginal y de un solo golpe metió su dura erección desvirgando por completo mi ano adolescente.      

Grité como loco, sentía que su pene me partía a la mitad, la tenía toda adentro y el dolor de mi primera vez recorría todo mi cuerpo. Jadeaba agitado y me mordía los labios, empecé a gemir al tiempo que Darío comenzó a moverse, lo hacía despacio, su pene casi no se movía por lo apretado de mi ano. Puso más aceite y de a poco el pene de Darío se deslizaba más libremente, mi ano dilatado empezaba a darme gozo en cada embestida. 

Darío sudaba y me decía que tenía el mejor culo y que desde que me vio sabía que me penetraría. Chupaba mis pies y yo gritaba pero de placer, su pene le daba a mi ano un placer difícil de explicar a quién no lo ha sentido. Los dos sudábamos y mi cama se sacudía mucho, no sé cuánto tiempo Darío estuvo penetrándome, pero fueron varios minutos quizás media hora, hasta que con una expresión de felicidad gritó.

-"SSIIIIII". Grito Darío.

Entendí que había llenado mi culo de su semen. Darío estaba muy agitado y seguía lamiendo mis pies, sacó su pene semiduro y yo sentí que mi ano quedó abierto. Empezó a besar mis piernas hasta llegar a mi pene erecto, se lo metió a la boca y sentí mi primera mamada, Darío metió dos dedos en mi ano mientras chupaba mi pene, la sensación de sentir ese doble placer me hizo eyacular en la boca de Darío, casi de inmediato se levantó y fue al baño sonriendo, mientras me quedé en la cama con todo el cuerpo electrificado por el placer recibido.         

Cuando regresó Darío me dijo.

-“Me ha encantado tu ano”. Me dijo.

Mi acosador me había dado el mejor placer hasta ese momento de mi vida. Pero aún faltaba algo que no me iba a dar mucho placer, Darío se me acerco y me amarro mis manos a la cabecera de mi cama, luego colocas una almohada debajo de mis caderas, para luego salir me dijo que pronto volvería, por mis huevos.

Me quede jadeante en la cama cuando regreso traía una herramienta algo rara como un alicate (pinza) de metal con una mandíbula con bordes planos, en ese momento no sabía lo que era, pero ahora sé que era un burdizzo, Darío tomo mis huevos y los acaricio por varios minutos lo que hizo que de nuevo tuviera una erección completa.

Fue entonces que coloco las mandíbulas del Burdizzo en lo alto de mi escroto, se inclinó y se tragó mi pene por completo, para comenzar a darme una nueva mamada, unos 20 minutos después, en los que no deje de retorcerme de placer, estaba por venirme con mi pene palpitando en la boca de Darío, cuando el primero de mis disparos salió de mi boca él cerro el burdizzo, mi cuerpo se arqueo en una mezcla de dolor y placer difícil de describir aquel fue el final de mis días de virilidad para convertirme en el eunuco que ahora soy.

Desde ese día su actitud hacia mi cambió, ya no me molestaba, en cambio se volvió mi protector y mejor amigo e incluso amantes a los 21 nos mudamos a vivir juntos, aunque trágicamente murió unos meses después en un accidente de auto nunca olvidaré los momentos de placentera e intimidad con Darío mi acosador me brindo y aunque me volvió un eunuco gracias a él ahora disfruto como no tienen idea cada vez que un hombre de verdad me penetra causándome más placer que cuando aún tenía mis huevos colgando en mí entrepierna.





Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

NUEVO TRABAJO DE ERICA

UVamos a ir por ustedes alrededor de las 10 de la mañana y una enfermera a retirar la totalidad de su vello púbico. A continuación, serán cargados desnudos en una camioneta afuera al estacionamiento principal. Vamos a conducir a la plaza principal, donde se les dejara salir de la furgoneta, y caminaran a la plataforma de castigo. Siento tener que decir que esta será una experiencia difícil para ustedes, muchas jóvenes mostrarán sus partes femeninas a ustedes, frotaran sus pechos contra sus penes, y ese tipo de cosas, todo para burlarse de ustedes mientras caminan. Esto se suma a la pena por lo que hacemos ningún esfuerzo para controlarlo......


NUEVO TRABAJO DE ERICA.
Vamos a ir por ustedes alrededor de las 10 de la mañana y una enfermera a retirar la totalidad de su vello púbico. A continuación, serán cargados desnudos en una camioneta afuera al estacionamiento principal. Vamos a conducir a la plaza principal, donde se les dejara salir de la furgoneta, y caminaran a la plataforma de castigo. Siento tener que decir que esta será una experiencia difícil para ustedes, muchas jóvenes mostrarán sus partes femeninas a ustedes, frotaran sus pechos contra sus penes, y ese tipo de cosas, todo para burlarse de ustedes mientras caminan. Esto se suma a la pena por lo que hacemos ningún esfuerzo para controlarlo.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [HUMILLACIÓN] [FEMDOM]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & Darksoul




Mi nombre es Erica y yo era solo una chica de 19 años de edad, cuando me dieron el trabajo en la división de castigos sexuales del sistema penitenciario del gobierno. Habían pasado cinco años desde que el estado había aprobado una ley que hizo la extracción del pene público un castigo estándar para la violación. Las mujeres (y algunos hombres) han apoyado la aprobación de la ley porque pensaban que ese castigo sería tan horrible para los hombres que la violación dejaría de existir. Y por un tiempo ese fue el caso.

Pero a continuación, algunas mujeres comenzaron a ver la ley como un medio para conseguir una venganza cruel; que podrían tener el pene de su novio cortado si sospechaban que les era infiel o si ella no le gustaba la forma en que la trataba. El problema se agravo porque los tribunales consideraron la palabra de una mujer bajo juramento de ser la única prueba necesaria para condenar a un hombre de violación. Todo el mundo sabía que hombres inocentes tenían sus penes cortados, pero nadie parecía saber qué hacer al respecto.

Poco después de empezar mi nuevo trabajo, su jefa, le preguntó si podría acompañarla a “una orientación.” Ella explicó que esa sería una breve sesión informativa para un grupo de hombres que perderían sus penes al siguiente día.

La idea de asistir a una “orientación” sonaba tan extraño que solo tuvo que ir. Así que acepto rápidamente la invitación.

Siguió a Sra Shaw a través de un laberinto de pasillos, hasta que llegaron a una pequeña habitación con un par de sillas grandes y cómodas y un pequeño escritorio. Se sentó, nerviosa, sin saber qué esperar. Una joven pronto entró en la habitación y le dio a su jefe una carpeta amarilla. Todo era muy como de negocios. “Tenemos solo cuatro hoy”, dijo ella.

Antes de que incluso tuviéramos la oportunidad de ver los papeles una puerta lateral se abrió y cuatro hombres desnudos fueron llevados a la sala. ¡No pensé que iba a ver hombres desnudos! La mayoría de ellos parecían ser apenas un poco mayor que yo misma. Me sonrojé cuando vi sus erecciones, pero no desvié los ojos. ¡Esto fue maravilloso! Pero yo no entendía porque todos estaban con una erección. Esos penes todos iban a ser cortados al día siguiente. Habría esperado que tuvieran demasiado miedo para tener una erección.

Decidí darles un poco de emoción por lo que ajusté mi postura y mis piernas un poco para que pudieran ver dentro de mi vestido. Pude ver sus ojos tratando de ver en la oscuridad entre las piernas. “Que lo disfruten”, pensé para mí, “¡mañana van a ver la apertura entre mis piernas de una manera completamente diferente!”

"Buenas tardes. Señores”, dijo la Sra Shelley. “Ustedes están aquí hoy porque esto todo programado para que sus penes sean cortados mañana por la mañana y les vamos a proporcionar una pequeña sesión de orientación para hacerle saber cuál será el procedimiento. Soy consciente de que este es un momento de tensión para cada uno de ustedes, pero esto es solo algo que tendrán que soportar”.

-“En primer lugar, permítanme recordarles que la intensa estimulación sexual previa a la eliminación real del pene es parte del castigo. No se le permite tener otra eyaculación antes de que sus penes sean cortados. ¡Por lo que no están autorizados a masturbarse! Van a tener vigilancia esta noche por algunas de las más bellas mujeres empleadas en la agencia. Los guardias los estarán observando de cerca y si alguno de ustedes trata de masturbarse sus manos serán esposados ​​a la espalda, los pesos serán colocados en sus huevos, y se le encadenado en una posición de pie muy incómodo durante toda la noche.

Vamos a ir por ustedes alrededor de las 10 de la mañana y una enfermera a retirar la totalidad de su vello púbico. A continuación, serán cargados desnudos en una camioneta afuera al estacionamiento principal. Vamos a conducir a la plaza principal, donde se les dejara salir de la furgoneta, y caminaran a la plataforma de castigo. Siento tener que decir que esta será una experiencia difícil para ustedes, muchas jóvenes mostrarán sus partes femeninas a ustedes, frotaran sus pechos contra sus penes, y ese tipo de cosas, todo para burlarse de ustedes mientras caminan. Esto se suma a la pena por lo que hacemos ningún esfuerzo para controlarlo.

-“Julie Johnson será la 'castradora' mañana, haciendo los cortes reales, y ella estará aquí en un minuto para informarles sobre su parte del procedimiento”.

En este punto yo no podía quitar los ojos de uno de los chicos en la esquina de la habitación. No había visto a muchos hombres desnudos, pero me encontré fascinado por sus órganos sexuales. Tenía un pene interesante que era un poco delgado, pero muy largo con una cabeza enorme en la punta, y estaba duro en línea recta, tan duro como podría estarlo. También tenía un gran saco de testículos que colgaban bajos entre las piernas, mucho más grande que el de los otros hombres.

Yo quería decir algo que los haga sentir que tenía una razón oficial para estar allí así que dije. 

-“¿Sra. Shaw, se les permitirá conservar sus testículos?”
-“Buena pregunta, Erica, déjame ver...” Luego miró a través de las carpetas. 
-“¿Quién de ustedes es Robert?”

El muchacho en la esquina asintió. “Robert”, dijo, “Usted va a tener los testículos cortados justo antes de la eliminación de su pene. Asumo que lo sabía. El resto de ustedes solo perderá sus penes“.

Robert declaró que no había hecho nada malo, que su novia lo había acusado de violación porque quería romper con ella y que su presencia ahí era un gran error.

-“Sí… Si... Hemos oído ese cuento una y otra vez, Robert”, dijo la señora Shaw. 

-“Pero la simple verdad es que mañana a esta hora el clítoris de mi joven ayudante aquí será más grande que lo que quede de tu pene, por lo que también podría acostumbrarte a ese hecho”.

Robert se puso rojo y se quedó tranquilo. Me sentí mal por él. Un pequeño plan comenzó a formarse en mi mente. Mis pezones se endurecieron y mi vagina se humedeció mientras los detalles de mi plan entraron en mi mente.

La Sra. Shaw pasó a decir a los chicos acerca de la forma en que se llevaría la etapa y atado a una cama de madera. La víctima de su crimen estaría allí para observar el procedimiento para que pudiera ver que se hacía justicia. Entonces podrían esperar que algunas chicas subieran al escenario para hacer un poco de burla final de sus penes. Julie Johnson, la “castratora”, a continuación, vendría a ellos y sujetaría una pinza especial para la base de su pene para que no sangraran hasta la muerte después del procedimiento. Ella entonces utilizar un simple cuchillo para cortar su pene.

-“OH... aquí está Julie. Estamos casi listo para ti, Julie. Tenemos tres para mañana que van perder sus penes y el tendrá una remoción total”.

Julie reviso a través de los archivos y luego dijo: “¿Cuál de ustedes es Robert?” Él la miró y repitió que él estaba allí por las razones equivocadas.

No hizo caso de sus comentarios. “Robert, creo que te lo haré de último porque la gente siempre le gusta una castración completa y mantendrá el edificio nivel de emoción mientras corto los penes de los otros tres”.

Ella dijo a los hombres cómo ella le gustaban hacer los procedimientos a ser complaciente con la multitud. Ella dijo que siempre permitía a subir a las chicas al escenario como la Sra Sanders acababa de decir, y que podía esperar unos momentos finales de estimulación intensa en su pene antes de que subiese, y cortara sus penes. 

-“Voy a tratar de hacerlo rápido”, prometió.
-“Así que eso es todo lo que hay que hacer”. 

Después de que haya terminado los ayudare a ponerse de pie para que todos puedan ver que ya no tienen un pene. Voy a entregar su órgano cortada a continuación, a la víctima del delincuente. Ella va a tirar el pene a la multitud y procedimiento habrá terminado. Ustedes recibirán un tratamiento médico y a continuación, serán libres de irse. 

-“¡Pero no espero que vean igual a sus amigas!”, Dijo con una risa.

En el caso de Robert, es probablemente que tengamos una pequeña subasta para vender su escroto al mejor postor antes de cortar sus testículos. Sostenes de escroto y carteras son muy populares entre los adolescentes en este momento, dijo, y esas subastas son siempre un montón de diversión. Miró entre sus piernas y le dijo: “Eso es un gran saco que tiene allí, Robert” Ella se acercó a él y agarró sus huevos con la mano. “¡La piel es muy suave y delgada, eso haría un bolso maravilloso para mi hija!” 

-“¡Podría estar haciendo una oferta por ellos yo misma!” Dijo.

Julie invito a la Sra Shaw y a mi a sentir su escroto por nosotras mismas. Miré a los ojos de Robert mientras examinaba la bolsa de piel fina suave entre sus piernas y apretaba los dos órganos dentro. Julie explicó cómo, adecuadamente estirado y tratado, el escroto de Robert sería lo suficientemente grande como para hacer un sostén completo. Unas chicas de la oficina pasaron y Julie llamaron y explicaron todo el proceso de compra de un escroto calidad y dónde llevarlo para la fabricación en el artículo de ropa apropiada. Una de las chicas dijo que ya tenía un sostén de escroto, pero que tenía que comprar dos escrotos porque era de grandes pechos.

Y ese fue el final de la orientación. Después de los comentarios de algo del procedimiento más a los cuatro hombres condenados fueron llevados y la Sra Shaw y yo regresamos a nuestra oficina.

-“Bueno, vamos a almorzar”. Dijo.

Durante el almuerzo le pregunté cómo se seleccionaba las “chicas más bellas de la agencia” para proteger a los hombres en su última noche como hombres completos. “Ah... las chicas de la oficina solo tienen que registrarse, no es difícil ser seleccionada. ¿Por qué, te interesan?

Le dije que lo hacía, en cierto modo.

"Entonces no hay problema. Puede ser uno de los guardias. Date cuenta de que tendrá que estar desnuda frente a cuatro hombres y que se espera que te burle de ellos, ¡no solo mostrar un par de tetas y una vagina mojada!” Le dije que podía hacerlo.

Muy bien, entonces, vuelve en unas cuatro horas y entrar en la zona de espera. Voy a decir a los guardias en turno que te esperen.

Erica sin embargo fue directo a su despacho y redacto una carta falsa para llevarse a Robert para una disque audiencia con su abogado por supuesto todo falso, ella se lo llevo a una habitación privada donde para sorpresa de Robert ella se desnudo, su pene rápidamente quedo de nuevo con una tremenda erección, Erica una desnuda fue hacia él para liberarlo de sus esposas y le dijo al oído.

-“¿Entonces me vas a penetrar mientras aun eres hombres o eres un marica?”

Aquello hico que Robert se molestara y excitara al mismo tiempo, él hizo que le tocara su pene y la tenía dura cual roca, me puse de cuclillas a los pocos segundos para metérmela en la boca al principio me dio un poco de asco, pero mi boca quería chuparlo y así lo hice, se la chupe por completo, le pase la lengua y succione todo su pene como huevos, de pronto me levanto me puso boca abajo sobre una mesa que estaba en la habitación para restregarme su hirviente glande por mi húmeda rajita hasta que de una sola embestida me la metió por completo.

Robert me besaba y acariciaba la espalda lo que me hizo estremecer de placer, pues sentía mucho placer con su miembro entrando y saliendo de mi mojada vagina a un ritmo salvaje sintiendo su respiración acelerada en mi espalda.

Robert luego de unos minutos me dio la vuelta y me puso boca arriba con las piernas abiertas me penetro de nuevo muy despacio, lo me hizo estremecer de placer luego de unos minutos me apretó los senos fuertemente cuando comenzó a correrse note sus fluidos en mi interior era como gelatina hirviente en lo profundo de mi sexo, apenas termino de correrse me levante para llevarme su palpitante trozo de carne a la boca para darle de nuevo una mamada sentí mi vagina abierta chorreando de su semen.

Luego que deje su pene bien limpio aún muy duro hice que acostara boca arriba sobre la mesa y cuando estaba de cuclillas sobre Robert tome su pene y lentamente me la fui metiendo en mi húmeda y estrecha vagina hasta que conseguí introducir su 25 cm de miembro dentro de mí, recuerdo el calor que desprendía su pene palpitante al ritmo de los saltitos que daba acostada sobre {el empecé a mover mi cintura adelante y atrás hasta que pasaron 15 minutos y de nuevo él  se corrió dentro de mi ella, de nuevo me saque su pene para darle una mamada

Pasaron solo unos cuantos minutos antes que de nuevo expulsara leche de su pene, pero esta vez directamente en mi boca me la trague toda y limpie los restos de su tercera corrida con mi boca, luego lo nos besamos con pasión, lo espose y lleve a su celda todo el camino Robert tuvo una tremenda erección con liquido pre seminal chorreando de la punta.

Aquello fue algo grandioso, al día siguiente, lo escuche gritar cuando su pene fue cortado y dar alaridos cuando su escroto con sus huevos, fueron arrancados de entre sus piernas, debo decir que gane la subasta y con su escroto me mande usar un sostén, sentir su suave piel sostener mis pechos me hace sentir siempre muy caliente, sobre cuando recuerdo el sabor de la leche que me bebí, que fue producida por los huevos que esa piel alguna vez contuvieron en la entrepierna del ahora eunuco nulo Robert.





Historia Original Aquí.





Autor: Anónimo & Darksoul       Traductor Y Adaptador: DarkSoul

BORIS Y EL CABEZA RAPADA

Karl era de 40 años con solo una pequeña cresta en forma de cepillo en su cabeza. También usaba una malla caqui, una chaqueta de nylon negro brillante y cintas de cuero negro con cordones rojos. Todo su ser exudaba dominación y le gustaban los chicos jóvenes que generalmente dominaba de forma brutal en su mazmorra. Cuando ve a Boris, se dice a sí mismo que debe encargarse de eso. Karl cita en un cobertizo abandonado a Boris para "probarse a sí mismo". Boris va a la cita, emocionado de convertirse en un cabeza rapara. Siguiendo las recomendaciones de Karl, él está sin camisa debajo de su chaqueta con solo un par de correas rojas que le pasan por los pezones, pero no entiende lo que Karl quiere de él......


BORIS Y EL CABEZA RAPADA.
Karl era de 40 años con solo una pequeña cresta en forma de cepillo en su cabeza. También usaba una malla caqui, una chaqueta de nylon negro brillante y cintas de cuero negro con cordones rojos. Todo su ser exudaba dominación y le gustaban los chicos jóvenes que generalmente dominaba de forma brutal en su mazmorra. Cuando ve a Boris, se dice a sí mismo que debe encargarse de eso. Karl cita en un cobertizo abandonado a Boris para "probarse a sí mismo". Boris va a la cita, emocionado de convertirse en un cabeza rapara. Siguiendo las recomendaciones de Karl, él está sin camisa debajo de su chaqueta con solo un par de correas rojas que le pasan por los pezones, pero no entiende lo que Karl quiere de él.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [ESCLAVITUD] [HUMILLACION] [BDSM]


Categoria: Hetero      Autor: CariagiFRQ




Es difícil cuando vienes de una familiar tradicional y te pones pantalón militar de camuflaje urbano y una chaqueta negra de nailon con el cráneo completamente afeitado. Pero a Boris le gusta ver a la gente cruzar la calle cuando se acerca a ellos. Con su metro ochenta y sesenta libras, es bastante grande y tenía mucha rabia en él, excepto que Boris no lo exteriorizaba con violencia.

A los 23, Boris realmente quería unirse a la comunidad de Skinhead. Naturalmente feroces y bastante rebeldes, comenzó a visitar sitios web para encontrar una tribu a la que le gustaría integrarse. Y en uno de esos sitios web Lopaskin.com donde conoció a Karl.

Karl era de 40 años con solo una pequeña cresta en forma de cepillo en su cabeza. También usaba una malla caqui, una chaqueta de nylon negro brillante y cintas de cuero negro con cordones rojos. Todo su ser exudaba dominación y le gustaban los chicos jóvenes que generalmente dominaba de forma brutal en su mazmorra. Cuando ve a Boris, se dice a sí mismo que debe encargarse de eso. Karl cita en un cobertizo abandonado a Boris para "probarse a sí mismo". Boris va a la cita, emocionado de convertirse en un cabeza rapara. Siguiendo las recomendaciones de Karl, él está sin camisa debajo de su chaqueta con solo un par de correas rojas que le pasan por los pezones, pero no entiende lo que Karl quiere de él. 

El enorme cobertizo abandonado ha perdido mucho metal y muchas etiquetas muestran que a menudo es frecuentado por cabezas rapadas. Para engañar al aburrimiento, Boris golpea sus frenos sobre su pecho delgado y musculoso. De repente, oye el rugido de un motor. Sale y ve una nube de polvo en el camino poco transitado por el que ha caminado una hora antes. Ve a Karl llegar a un poderoso motor negro. El hombre baja de su motocicleta y lo mira de pies a cabeza con una media sonrisa en los labios. Él le habla con voz llena de seguridad masculina:

-"¿Eres Boris?
-"¡Sí, soy yo!" Responde el joven en un tono vacilante.

La voz de Boris parece casi aguda en comparación:

-"¡Monta! Karl le da un tono que no espera respuesta mientras le da un casco a Boris que corre.
-" ¿A dónde vamos? El joven pregunta tímidamente.
- “A casa de un amigo”.

Boris está un poco asustado, no sabe en lo que se está metiendo. Se divierten y abandonan el decrépito suburbio para encontrarse en campo abierto. Karl se detiene de repente para orinar. Él saca su gran pene y se asegura de entrar en el campo de visión de Boris:

"¡Acércate!" Le ordena.

Boris se acerca:

"Arrodíllate!" Le vuelve a ordenar.

Boris obedece, fascinado por el gran pene de Karl que comienza a mearse sobre él. Un chorro largo de orina amarilla y fragante rocía la cara, la boca y el torso del joven aprendiz que de inmediato tiene una erección. Boris cierra los ojos y abre la boca para tomar lo máximo. Boris conoce instintivamente su posición y, sin previo aviso, Karl le hunde su pene en la boca.

-"Límpialo todo, pequeño bastardo, déjalo limpio" Ordeno Karl.

Boris chupa el glande de Karl que está cubierto de esmegma. El olor es muy fuerte, pero lo excita cada vez más y la banda dura de Karl. Lo pone en el hombro de Boris mientras chupa:

-"¡Vamos, marica, lambe bien!" Le ordena.

Boris le dice más y más. Karl saca su pene de la boca muy babosa de Boris y lo frota sobre su cabeza afeitada. Él aplasta su gran pene en sus mejillas, su nariz, sus cejas y palmaditas contra la boca abierta del joven que quiere más.

-"¡Eso es bueno, eres una verdadera perra!"

Y lo empuja al suelo
.
-"¡Vamos a la carretera pequeña puta! Te cuidaremos".

Sigue a Boris pese a estar asustado, ¡pero a él le encanta! Se sube detrás de Karl y vuelven por el campo. Luego, después de unas horas en una motocicleta, se detienen en un pequeño pueblo y Karl entra a una casa. Boris ve una placa dorada en la que está marcado:

«Franz Buchholdt: veterinario»

-"¡Franz es un buen amigo! ¡Te cuidará, pequeña perra!" Le dice.

Boris lo sigue, su celosía deformada por una fuerte erección. En una sala de espera estándar, esperan unos minutos cuando llega un hombre bastante grande y fuerte con una bata blanca, apareciendo uno cincuenta años.

-"¡Hola Franz!  “Hola Boris”.
-“hola señor!
-“Entonces, ¿eres la nueva putita de Karl?
-“Eeeeuuuuh, no sé ... ¿sí?”
-“Sígueme y quítate la chaqueta". Ordena Franz.

Boris corre y se encuentra sin camisa con tirantes y pantalones de celosía. Franz extiende las correas.

-"Bueno, no va a ser muy difícil, está bien”. Dice Franz
-“Uh ... ¿qué?”
-“Hace que Karl le dé un fuerte apretón en el cuello, ¡hablarás cuando se te permita!" Le dice.

Boris no se atreve a decir nada más. Karl agarra los pezones entre sus dedos y comienza a girarlos, lo que provoca pequeñas muecas de dolor y placer en el joven que se sonroja. Boris habla un poco al principio, pero su pene se endurece: a él le gusta eso. Al ver esto, Karl también tiene una erección. En este momento, Franz regresa con una larga vara de hierro en su mano, una botella de alcohol y algo más que Boris no ve. Karl suelta el pezón derecho y Franz lo agarra. Sin previo aviso, pasa la varilla a través de su pezón con un chasquido:

-"¡Putaaaaaain! ¿Que hace?"

Pero Karl lo sujeta:

"¡Tranquilo!"

Y después de haber perforado el otro pezón de la misma manera, Franz pasa una joya por los agujeros: Es una calavera con la letra "K" grabada y un "9" al lado:

-“"Eso es bueno, Karl, eres mi noveno: Karl - noveno, K9, K-nine, o canino, es una señal, ¡serás mi perro!"

Boris banda más y más. Karl afloja el pantalón del joven, liberando un pene inflado. Lo agarró para probar su diámetro y siente la cabeza de Franz, quien regresó con ese tallo, que de hecho es una sonda. Franz la sumerge en la uretra de Boris que quiere luchar, porque la sonda es más ancha que su uretra, pero Karl lo inmoviliza. Lo hunde en su pene a fondo, pero en algún lugar, le gusta. De repente, siente un dolor más intenso en la base de su pene y ve con horror la varilla metálica que perfora la parte inferior de su pene y se levanta con un poco de sangre. Karl aprieta su pene con fuerza.

-"¡Con esto, tu pene se mantendrá limpia sin orina y semen que lo contaminen!"
-“¿Poder orinar y correrme?”
-“Sí, finalmente, ¡especialmente orinar!
-“¿Ah? "

Karl y Franz se van a casar:

-"¡Sí!
-Pero me gustaría ¿cómo?
- ¡No disfrutarás si te lo contamos!
- Ok...
- ¡Y verás que es tu próstata lo que hará que te corras! ¡Franz recoge tu equipo!"

Franz se va y Boris le pregunta a Karl:
-"¿Ah sí?
-“¡Si! ¡Cortaremos tus huevos para terminar tu admisión!
-“Qué”
-“¡Te encantará el sexo después de eso!"

Franz regresa con un elastrador

-"¿Que van a hacer?
- Te castraremos
- ¡Oh, no, mierda!
- ¡No necesitas tus huevos para ser mi perro!
- ¡No me cortes mis huevos, por favor!
-¡No, no te vamos a cortar, jejeje!
Boris comienza a llorar:

-"¡Mierda, pero qué tonto eres novato!", Dijo Franz,
-"¡Dale un baño, para justificar sus lágrimas!"

Karl lo acaricia y lo hace subirse a la mesa de veterinario y lo pone a cuatro patas, luego tira con fuerza de sus huevos.

"¡Aiiiieeeee!"

Mientras tanto, Franz le pone la Tri-banda alrededor del escroto de Boris lloriqueando. Karl el dice.

"¡Cierra la boca perra!
-“¡Esta bien Amo!"

Y Franz suelta el seguro

"¡Karl guarda silencio tomándolo como un hombre!
-“Hum hum... Sí ... ¡Hmmm! "

-“Karl te duele”. Boris comenta mientras el anillo estrangula sus huevos.
-"¡Ya duele menos!"

Y Karl, emocionado, decide llevarlo a la mesa del veterinario, tomándolo de los huevos. Le hace disfrutar viendo morir sus huevos Boris está a cuatro patas, mientras sus huevos mueren, de pronto dice Franz.

-“Debemos parar tengo otros clientes”. Dice Franz.
-“¡Oh sí! ¿Tengo que vestirme Amo?
- ¡No permanece desnudo para que los otros clientes te vean!
- ¡Mierda, Karl! ¡No te rindes!" Dice Franz.
Pero Karl no le hace caso a Franz. Él agarra un collar de perro con pinchos, se lo pone en el cuello de Boris y lo ata con una correa. Boris sale primero, sus huevos se ennegrecen frente a Karl que se ha vestido y Franz que entra en pánico un poco. En la sala de espera, se encuentran con un amigo en Karl que trae una rubia virgen.

-"¡Hola, Hans! ¿Un nuevo recluta?
-“¡Si!” Responde el coloso marrón. ¿Te quedas?
-“¡No, traigo a esta pequeña zorra de mi perrera para educar!
-¡Bieeeen! Hans dice con una sonrisa emocionada. ¿Me lo mostrarás?
-“¡Claro!"

Boris sale a la calle, desnudo y se sube a la bicicleta de Karl. Este último se extiende a horcajadas sobre la máquina y mira los huevos ennegrecidos en el cuero de su silla de montar:

-“¡Mmmmmh! ¡Me encantarán las próximas semanas!"

Boris no responde nada. Sus huevos agonizantes le envían tantas endorfinas que tiene la impresión de que nunca dejará de retorcerse. Karl avanza con prisa y pronto abandonan el pequeño pueblo de Franz en dirección a la perrera de Karl. Después de varias horas en moto, Karl y Boris llegan a una zona industrial en desuso. Hojeando a través de agujeros de betún rotos, Karl se dirige a los grandes edificios abandonados de una fábrica abandonada. En el asiento de la bicicleta, Boris siente una ligera incomodidad en su entrepierna. En el estacionamiento, Karl se acerca a una buena treintena de motocicletas estacionadas:

"¡Baja! "

Boris corre y sigue a Karl a través de la hierba alta de un terreno baldío junto a la masa de concreto. El humo se eleva a través de las ventanas rotas de un cobertizo medio derrumbado. Allí, veinte tipos vestidos de cuero están sentados, con latas de cerveza en la mano y junto a ellos, muchachos jóvenes con calzoncillos de cuero, overoles, o jeans parados detrás de los motoristas. Boris inmediatamente nota que todos tienen collares y una correa. Oye ruidos de lucha y cuando gira la cabeza, ve a dos jóvenes peleando en el barro bajo el aliento violento y frenético de una treintena de ciclistas con los pantalones deformados por poderosas erecciones. Karl se vuelve hacia Boris:

-"¡Te presentaré! ¡Solo cállate!"

Boris no dice nada y se rasca la entrepierna.

Llegan al fuego y todos los chicos saludan a Karl con respeto. Este último se coloca frente al fuego que enfrenta a los cabezas rapada.

-"¡Este es Boris! ¡Mi nuevo recluta! Dijo, haciendo un gesto para que Boris se acercara.

El joven no se inmutó y se acerca. Inmediatamente, Karl afloja su pantalón y lo deja caer hasta los tobillos, mostrando a todos los presentes el ennegrecido escroto de Boris. Algunas risas y silbidos de admiración explotaron. Uno de los cabezas rapada dijo.

-"¡Mierda, debes de estar bromeando Karl! ¿Otro?”
-“¡Si! ¡Me gustan castrados, lo sabes, Dieter!”
-“¡Todavía eres un maldito pervertido!”
-“Viendo lo duro que están, no soy el único, ¡excepto que tengo el coraje de hacerlo! ¡Ahora iniciaremos a este joven esclavo!"

Grandes estallidos de risas vinieron de todas partes. Se ponen de pie y se acercan a Boris y comienzan a sentirlo y a comentar como si fuera solo una mercancía. Agarran sus huevos, los amasan y los exprimen. Boris se sonroja y baja la cabeza. Mientras tanto, Karl ha sacado un látigo y hace un rápido golpecito en las nalgas para luego darle en la parte posterior de las rodillas, Boris:

"¡Vamos! ¡Arrodíllate! ¡Va a ser tu iniciación!"

Boris se arrodilla. Un se acerca y se desabrocha el cinturón. Deja un pene bastante corto pero muy grueso a la vista. Cuando Boris se prepara para chuparlo, El deja salir un largo chorro de orina que golpea la nariz y las mejillas del joven. Pronto se le unirán otros cinco tipos que hacen los mismo. Los largos chorros calientes despiertan el pene de Boris que se está recuperando lentamente. Mientras ellos todavía están meando, uno de ellos atrapa la parte posterior de su cabeza y empuja su pene profundamente en su garganta. Boris se siente humillado por ese tratamiento, pero su sexo se endurece. En este momento, Karl va detrás de él y lo toma de la pelvis para ponerlo a cuatro patas. Agarra los negros huevos del joven y agarra uno de los testículos entre dos dedos.

-"Está bien, están muertos, ¿verdad?"

Luego toma su pene hinchado por el placer. Su glande se frota entre las nalgas de Boris y cuando siente el apretado agujero de su esclavo, lo zambulle en un fuerte golpe tirando de la pelvis. Boris deja escapar un pequeño grito de dolor sofocado por el pene de Dieter. El hombre gime de placer y pronto, su semen caliente se desliza en la garganta del aprendiz. Se retira, satisfecho y deja su lugar a otro chico que Boris ni siquiera distingue. Se encuentra con un grueso glande rosa debajo de su nariz que huele muy fuerte. Al echar un vistazo, ve que ese glande está cubierto de esmegma. 

El poderoso olor animal del pene frente a él y el de Karl que se hundía en sus entrañas lo hacen inclinarse aún más. Mientras tanto, otros chicos se acercaban y comenzaban a mearlo en la espalda. Un nuevo gemido de placer y una espesa y pegajosa semen cae en la cara y en la boca de Boris. A cambio, Karl se suelta en él, pero inmediatamente es reemplazado por un hombre que toma su ano. Boris ya no es el dueño de su cuerpo que apropian a su vez los tipos que se acercan. Pronto, él siente el flujo de semen después de que tantos penes han pasado sobre él. 

Sus huevos muertos cuelgan cada vez más bajos su pene de cuya erección corre el pre semen en abundancia. Su culo está estirado hasta la muerte y ahora que la mayoría de los cabezas rapada han pasando son los esclavos quienes se hacen cargo. Boris tiene dolor de mandíbula y su recto está en llamas, rebosante de semen. De repente, Karl se está recuperando detrás de él:

-"Siento que me vengo".

Agarra las caderas de Boris y lo hunde en él como mantequilla y lo golpea como un martillo neumático. Boris se siente raro. Siente que su disfrute está cerca y de repente una extraña sensación lo invade. Karl lo penetra tan rápido como puede y de repente en un grito de éxtasis, dice.

-"¡Me vengooo!"

Él da un poderoso golpe y los huevos de Boris se desprenden de su pene. Caen al suelo con un "¡splat! Ruidoso bajo los aullidos histéricos del público que comienza a disfrutar y eyacular como máquinas.

Boris, siempre a cuatro patas, mira sus huevos en el piso. Ellos no regresaran. Y bajo los golpes de Karl, siente que un poderoso orgasmo se eleva en él. De repente, su pene se endurece y largos chorros de claro liquido salen de su pene estirado al máximo. Karl sale de su culo babeando con semen y recoge los huevos bien atadas en el suelo. Boris se pone de pie, un jugo claro aún fluye de su glande distendido. Los cabezas rapada, a su alrededor chillan como cerdos y gemidos de placer. Karl blande el trofeo y se lo presenta a los otros muchachos que pesan el paquete de Boris con placer indisimulado. Boris jugueteando con la parte inferior de su pene. Donde sus huevos colgaban esa mañana, no queda nada. Él exclama.

-"¡Fui castrado!”
-“Sí, Karl, ¡eres mío ahora! ¿Ven! ¡Limpia todo esto!"

Boris se pone de rodillas y comienza a chupar el gran pene de Karl llena de semen. Bajo los lametones del joven, Karl tiene un estallido de vigor. Él agarra una botella de cerveza y toma unos sorbos. Luego vierte el resto en la cabeza de Boris.

-"¡Comienza tu bautismo de esclavo y motorista, mi pequeña zorra!"

Con estas palabras, hombre con pantalón de cuero y botas de vaquero se acerca con una lata de gasolina y vierte algunos chorros en la espalda de Boris. Inmediatamente, una docena de cabezas rapadas se acercan y comienzan a mearse sobre él. Boris, chupa diligentemente el gran glande de Karl, que le lanza una mirada languideciente.

-"¡Ven! Karl lo hace con un gesto de asentimiento.

Boris agarra los penes presentes y, cegado por la orina, chupa las erecciones al azar. Algunos están bien, algunos son enormes, pero ninguno huele a rosas. Cubierto con esmegma o restos de esperma, se aplica para limpiarlos concienzudamente con su lengua. Un coloso de aproximadamente cuarenta años avanza desde el fondo del cobertizo, sosteniendo con una correa a un chico joven que apenas debe tener la edad de Boris y que solo usa botas de cuero y un pasa montañas de cuero con agujeros para la cara y las fosas nasales solamente. Él tiene un collar alrededor de su cuello que destaca su figura muy delgada. Su cuerpo está completamente afeitado y su piel muy pálida y se mueve a cuatro patas en el barro del cobertizo.

-"Karl, haz que se le ponga dura. Te traigo a otra pequeña prostituta para explorar”.
-“¡Hola Rolf! ¿Qué quieres que haga?"

El hombre frota la cabeza rapada y alisa la cabra que cuelga de su pecho:

-"¡Lo mismo que para ese! Dijo señalando la cabeza de Boris.

Mientras tanto, Boris comienza a tener un calambre en la mandíbula. No cuento los penes que chupó ni los litros de semen como de orina que tragó. Él tiene una erección y los chicos están jugando con su pene despojado de sus huevos. Karl distribuye algunos latigazos para mantenerlos alejados de Boris.

-"¡Tú, mi pequeña perra, cuidarás de la perra de Rolf! "

Karl se acerca al esclavo de Rolf, todavía en cuatro patas, y pasa el látigo por la espalda desnuda y blanca. Llega a las nalgas y da un fuerte golpe a las dos masas musculares del joven que deja escapar un pequeño gruñido. Un surco rojo queda marcado en la carne blanca.

Y le da un látigo vicioso en la parte posterior de los muslos del esclavo, golpeando de paso sus enormes huevos. Este último se endurece bajo el dolor y deja escapar un pequeño gemido de dolor. Karl le da algunos golpes de látigos bien sentidos en las nalgas y los muslos para que la carne de la perra de Rolf se encienda, pero en paralelo, el esclavo obtiene una erección masiva.

-"¡Tómalo! Karl le ordeno a Boris.

El joven, en un estado muy excitado, se coloca detrás del esclavo de Rolf y agarra las nalgas enrojecidas por el fuego del látigo. El toque de las manos heladas de Boris hizo que se estremeciera. Sin pensar, Boris presenta su polla endurecida frente al pequeño agujero y lo hunde con una fuerte embestida. Inmediatamente, comienza a moverse, dando pequeños gritos de éxtasis. Karl se coloca con Rolf detrás de los dos esclavos y se inclina, cerrando un ojo, como si estuviera apuntando:

-"¡Tienes razón, Rolf! ¡Son demasiado grande! ¡Prefiero a mi esclavo a tu perro! ¡Necesita ser corregido!"

Rolf, emocionado, lanza un pequeño gruñido de oso. Su pantalón se deforma bajo el efecto de una poderosa erección. Luego se inclina hacia Karl:

-"¿Vas a castrarlo entonces?”
-“¡Por supuesto! ¡Qué pregunta! ¡No te preocupes! ¡Mi esclava puede correrse en su culo! ¡Él es estéril! "
Rolf comienza con una risa gorda y excitada. Karl se vuelve hacia él y le pregunta.

-"¿Puedes contarme sobre él?
-“Lo recogí en una carretera cuando estaba haciendo autoestop y eso es todo".

Sera un gran eunuco como mi perro ya lo veras dice Karl, mientras comienza de nuevo a latiguear las nalgas de Boris mientras continuaba penetrando al joven pálido que disfrutaba de su endurecido miembro, una de las ultimas erecciones de su vida de Boris.




Historia Original Aquí,





Autor: CariagiFRQ       Traductor: DarkSoul

MACHITO CASTRADO

Lo ves Nacho tiene buen cuerpo es cuando sale del agua cuando parece ser el top de la prepotencia machista. Con ese pedazo de pene colgándole entre las piernas, y de forma tan impúdica. No es por mis hijas. Verás ya sabe que estás tú aquí y eres de confianza, pero hace lo mismo delante de cualquier mujer. Y no me gusta. Esa actitud no me gusta. Bueno pues déjalo en mis manos......


MACHITO CASTRADO.
Lo ves Nacho tiene buen cuerpo es cuando sale del agua cuando parece ser el top de la prepotencia machista. Con ese pedazo de pene colgándole entre las piernas, y de forma tan impúdica. No es por mis hijas. Verás ya sabe que estás tú aquí y eres de confianza, pero hace lo mismo delante de cualquier mujer. Y no me gusta. Esa actitud no me gusta. Bueno pues déjalo en mis manos.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [DOMINACIÓN] [HUMILLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Picolo & Darksoul




La tarde transcurría con normalidad en un chalet de la campiña. En la piscina dos niñas de 9 y 11 años y tomando el sol Carla y una vecina Rosario. Carla era la madre y la mujer de un acomodado economista que descansaban en dicho chalet. Tomaban el sol con tranquilidad dejando paso a una conversación como otra cualquiera. En esos momentos hablaban entre las mujeres.

-“Pues si imagínate ya la situación empieza a ser incómoda”.
-“¿Y lo has hablado con tu marido?”
-“No, lo cierto es que él siempre ha tomado el sol desnudo y ha estado en la piscina como ha querido”.
-“Bueno tu marido tiene buen cuerpo eso no hay que dudarlo”.
-“Si y demasiado, por cierto ya sabes lo que le mide el pene”.
-“¿Mujer y ese es el problema?”

No es que no me gusta que vaya por ahí desnudo delante de las niñas y que se muestre con el

–“¿Tú crees que se ha vuelto un exhibicionista?”
– “No creo. Oye porque no lo castras”.
– “¿Pero qué dices, estás loca?”

Bueno solo de forma figurada. ¿Es eso posible? Bueno tú dices que Nacho la tiene grande. Quizás podamos hacer que no se desnude delante de las chicas privándolo de su salchicha… O mejor dicho de su confianza.

En esos momentos llegó Nacho a la piscina. Saludó a las mujeres y casi sin decir nada se quitó el bañador y se tiró al agua. La desnudez de su padre en la piscina no fue una sorpresa para las niñas, las cuales jugaban ajenas a todo.

Lo ves Nacho tiene buen cuerpo es cuando sale del agua cuando parece ser el top de la prepotencia machista. Con ese pedazo de pene colgándole entre las piernas, y de forma tan impúdica. No es por mis hijas. Verás ya sabe que estás tú aquí y eres de confianza, pero hace lo mismo delante de cualquier mujer. Y no me gusta. Esa actitud no me gusta. Bueno pues déjalo en mis manos.

Lo ves, fíjate, lleva el pene casi erecto, yo creo que le excita que estés tú aquí. Nacho avanzaba poderoso turgente y meneando un pene digno de un semental. Esta le colgaba sobre dos huevos muy bien puestos había sido circuncidado de niño y dejaba al descubierto un rosado glande. Fue hacia donde estaban las dos mujeres tomó la toalla y se marchó hacia el interior del chalet.

Pues si la verdad es que no podía pensar que tu marido tuviera ese pene. Verás para eso están las amigas. Varios días después se repetiría la historia, pero esta vez Carla había seguido instrucciones de Rosario, la cual tras hablar con una amiga veterinaria le había indicado ciertas pastillas que separaban las inhibiciones en los animales machos. Haciendo que la presencia de la hembra no les excitara. Carla quería ver que sol caía sobre esa erección y la confusión apesadumbraba del confuso macho, al ver que su pene no reaccionaba.

Ese episodio era el comienzo de lo que se venía por la tarde. Ya que las pastillas habían comenzado su efecto. Por la tarde el fuerte sol caía sobre la piscina mientras Carla, Rosario y la amiga de estas se unía a la reunión. Entre ellas comentaban el episodio por la mañana.

– “Bueno no nos dejes así. ¿Qué pasó?”
– “Pues nada se duchó y se fue al trabajo”.
– “No dijo nada, aunque parecía confuso”.
– “Oye es cierto desaparecerá el efecto de las pastillas”.
–“Pues si en unas semanas le volverán las erecciones, aunque su confianza no será la misma”.

Nacho entonces salía a través de la terraza y bueno pretendía realizar su diario ritual de territorialidad de macho bañándose desnudo delante de las mujeres. Tras nadar unos minutos al salir por la escalera de la piscina las mujeres no perdían ojo del gigante atributo, pero maldición pensó Nacho se detuvo a mitad de la escalera había algo que no comprendía algo que no lograba entender su poderoso pene era de la mitad de antes. Pero no era no de la mitad se había retraído más de ocho centímetros, aunque no en grosor, pero si en longitud casi desaparecía entre su vello púbico. Y bueno allí indefenso desnudo y delante de varias mujeres que conocían la fama de trípode que le precedía y que igualmente iban a darle otra fama da tener pene minúsculo.

El macho no podía quedarse en la piscina eternamente así que salió del agua mientras veía como las chicas, más Rosa la amiga, bajaba sus gafas de sol para poder verle su pene.

-“¡Ohhhhhhhhh!” Murmuraron mientras algunas risitas escapaban de los labios.

El notó como los ojos de las tres se clavaban en su pene que parecía no reaccionar, intentó llevarse la mano hacia sus huevos, pero esa era la señal para que las mujeres se fijaran todavía más. No tuvo más remedio que ir hacia las mujeres para tomar la toalla. Pero Carla se adelantó, no cariño es mejor que permanezcas desnudo, no querrás perder el bronceado de tu piel, además Rosa es casi médico no tiene perjuicios.

Si además no te preocupes me animaré a hacer topless. Sé que no me vas a comer con esa cosita que tienes. Rieron las tres. Nacho no sabía dónde meterse desde joven había gozado de un gran pene y había sido el líder de las duchas de los gimnasios y de los machitos que impúdicamente gozan paseando sus genitales delante de los demás. Pero se sentía humillado, su pene apenas superaba los 2 centímetros.

Mi amor ¿qué te ha pasado? le habíamos contado a Rosa lo de tu gran pene, pero eso es ridículo. El, penas articulaba palabra, entonces Carla le acarició el muslo en dirección hacia su micro pene este fue un momento de terror para Nacho acostumbrado a llevar la iniciativa. Tras tomarlo empezó como a masturbarlo, pero nada de nada, más risitas fueron el eco que resonaba en los oídos del hombre. Su espíritu había sido derrotado.

Ven Rosa prueba tú que eres médico, y poco a poco fue cayendo en las caricias de las mujeres que iban de forma intencionada hacia su pene mientras daban pequeños golpes para intentar despertarlo, así como intentaban ponerlo derecho. Pero eso no era posible.

-“¡Oh vamos cariño, no es para tanto!” Dijo su esposa momentos después.

Unas risas salieron de las 3 mujeres debe ser la edad mientras se ponía el albornoz y lo acompañaban dentro de la casa…

Esa misma noche mientras Nacho dormía gracias a un medicamento suministrado por Rosa, quien estaba entre sus piernas, abrió una ligera herida detrás de su escroto, por donde extrajo los dos testículos de Nacho para luego cortarlos con inusual rapidez, suturo con puntos muy finos no sin antes colocarle prótesis testiculares Nacho nunca sabría que fue castrado a menos que se le dijera.

El macho había sido desposeído de su hombría. Había sido castrado, sin saberlo, su pene nunca volvería a tener la largueza que alguna vez tuvo, tampoco potentes erecciones, y nunca volvería a mostrarse desnudo ante las mujeres.





Autor: Picolo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

EYACULACIÓN FINAL

Aquella soleada tarde de verano Ender conducía su motocicleta por una estrecha carretera rural, de dos carriles a él le encantaban esos caminos, pasando pequeñas pero pintorescas poblaciones en las que se detenía a comer, descansar o incluso a pasar la noche cuando estaba harto de dormir en el suelo, estaba contento pues espera reunirse con un amigo con el que además de amistad compartían la cama pues ambos eran gay y les gustaba mucho darse placer mutuamente esa era la razón de que estaba por ese camino, buscaba llegar a tiempo a su cita, pues de llegar tarde perdería la oportunidad de algo de sexo......


EYACULACIÓN FINAL.
Aquella soleada tarde de verano Ender conducía su motocicleta por una estrecha carretera rural, de dos carriles a él le encantaban esos caminos, pasando pequeñas pero pintorescas poblaciones en las que se detenía a comer, descansar o incluso a pasar la noche cuando estaba harto de dormir en el suelo, estaba contento pues espera reunirse con un amigo con el que además de amistad compartían la cama pues ambos eran gay y les gustaba mucho darse placer mutuamente esa era la razón de que estaba por ese camino, buscaba llegar a tiempo a su cita, pues de llegar tarde perdería la oportunidad de algo de sexo.


[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [SECUESTRO] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Ender de 36 años era un hombre de buen cuerpo, motociclista, le gustaba la libertad, sentir el viendo en su rostro mientras recorría las carreteras del país, en su moto antigua pero bien cuidada con su traje de cuero y casco de última generación vivía su al máximo, sin hijos, sin compromisos solo vivía trabajaba en lo que se podía cuando era necesario dormía bajo las estrellas durante la primavera y el verano para las temporadas heladas buscaba donde quedarse que no fuese muy caro para en primavera volver a los caminos, adoraba la libertad.

Aquella soleada tarde de verano Ender conducía su motocicleta por una estrecha carretera rural, de dos carriles a él le encantaban esos caminos, pasando pequeñas pero pintorescas poblaciones en las que se detenía a comer, descansar o incluso a pasar la noche cuando estaba harto de dormir en el suelo, estaba contento pues espera reunirse con un amigo con el que además de amistad compartían la cama pues ambos eran gay y les gustaba mucho darse placer mutuamente esa era la razón de que estaba por ese camino, buscaba llegar a tiempo a su cita, pues de llegar tarde perdería la oportunidad de algo de sexo.

De pronto una cuerda se tenso en su camino, trato de frenar pero era demasiado tarde, Ender salió disparado para atrás mientras su moto continuo avanzando mientras que el cayo al asfalto de manera brusca fue un gran impacto que a otro hombre sin la corpulencia de Ender le pudo haber causado mucho daño pero no a él sin embargo quedo muy golpeado a duras penas logro levantarse pero apenas lo hizo sintió que algo lo pincho en su nalga derecha, era un dardo tranquilizador que en cuestión dos segundos lo dejo sin sentido.

Ender despertó desorientado varias horas después con un antifaz sobre sus ojos de cuero negro que le impedía ver, sentía que solo llevaba su slip (trusa) de color negra que ese se puso antes de subir a su moto pues era la que mejor que quedaba y Ender deseaba que su paquete se marcara bien ese día para estar con su amigo de pronto escucho una voz, justo cuando estaba por quitarse el antifaz pues no tenia las mano o pies amarrados.

-“Escucha bien bastardo, no te quites el antifaz si quieres vivir,  estas aquí para complacernos, somos cuatro hombre fornidos, el de menor tamaño es de 1.80 metros te voy a dar tres opciones, tu decides cual quieres elegir”.

Una. Si crees que puedes golpearnos a los cuatro hasta quedar inconscientes adelante será tu venganza por haberte secuestrado nadie de los de afuera de esta habitación te impedirá irte siempre que no te quites el antifaz, alguien te conducirá a tu motocicleta y nadie te seguirá lo juro.

Dos, Si no puedes contra los cuatro te acabamos a golpes entre todos hasta que quedes casi inconsciente después nos turnamos para violar tu culito, para cuando el ultimo se corra en tu interior darte un tiro en los huevos y otro en la nuca, juro que no tendremos piedad si nos atacas.

Tres, te bajas su apestoso slip voluntariamente y nos regalas tu culo, para que nos deleitemos hasta donde queramos con tu cuerpo.

-“¿Qué decides?” Pregunto al final de las opciones la voz.  

Ender no tuvo más remedio que escoger la tercera opción se di la vuelta en donde estaba sin poder ver nada y se bajo su slip sin que le dijeran nada se puso a cuatro patas, enseñando sus nalgas lampiñas ya que le gustaba rasurarlas de vez en cuando, y lo había hecho recientemente todos comenzaron a reír y a burlarse de él, diciendo.

-“Mira nada más que putita, vamos perrita mueve ese culo”, dijo uno de los hombres.

-“Vamos Rubén, creo que ese culito es un buen regalo para ti hoy que es tu cumpleaños”. Dijo otra voz.

Rubén se le acerco a Ender era casi un niño, tendría 15 o 16 años máximo, sin embargo pese a su edad estaba ya bien entrenado en las artes del sadismo y esclavitud viendo a los otros hacerlo con otros hombre que habían capturado como a Ender en el pasado.

-“Vaya vaya pero que buen juguete, me han traído hoy chicos”. Dijo Rubén.

Justo cuando agarró a Ender del cabello le levantó la cara y le dijo casi rosando sus labios con los suyos.

-“A partir de hoy somos tus dueños y tu culo nos pertenecen”. Dijo el despiadado adolescente.

Para luego pasar su lengua por toda la cara de Ender, que estaba siendo humillado como nunca en toda su vida, sentía unas ganas de agarrar a ese adolescente y romperle todo los huesos de su cuerpo no sin antes reventarle sus huevos como a todos los demás a su alrededor pero sabía que no podía vencerlos y debía guardarse su rabia para sí mismo.

-“¡Te voy a usar como la perra que eres!” Dijo Ruben.

Ander escucho como se abrió un pantalón que fue cuando Rubén se sacó su pene se paró detrás de Ender quien sintió como las manos de ese chico le abrieron las nalgas para luego sin preámbulo alguno penetrarlo de un solo golpe, Ender no podía creer que todo eso le estuviera pasando estaba siendo violado y por un adolescente, que pese a su edad su erección era de buen tamaño, mientras estaba siendo penetrado lo escucho decir.

-“Se nota que eres toda una putita” Le dijo Rubén.

Tienes tu hoyo muy abierto que no me costó trabajo penetrarte, hey muchachos esta perra no es virgen ya está bien usada, dijo el adolescente lo que hizo que los demás en la habitación rieran. 

-“¿Te gusta que te la metan verdad?” Le preguntó el adolescente mientras lo penetraba.

Rubén estaba con un mete y saca, brutal, Ender no le respondió por lo que se enojó y lo agarró de los cabellos para decirle.

-“¿Perra te hice una pregunta?”. Dijo enojado el adolescente.
-“Sí… Sí… Sí… Me encanta” Le respondió Ender

Aunque por dentro se sentía humillado y con una rabia que deseaba matar a cada uno de esos hombre sin poder hacerlo.         

El adolescente sin correrse, sacó su pene para Ender sentir las manos de otra persona se notaba que era mayor y mucho más fuerte que el adolescente lo levantó e hizo que fuese hasta una pared para quedar contra la pared puso sus manos sobre sus hombros para de nuevo volver a ser penetrado, aquel nuevo hombre que lo penetraba con un miembro mucho mayor en largueza como anchura se acercó a su oído y le dijo. 

-“Te creías muy rudo no, mírate ahora tu culo es nuestro, eres nuestro juguete y te vamos a usar cuantas veces queramos, tu vida depende de ello, si te resistes igual serás nuestro pero por las malas” Dijo el hombre.

Para luego tomarlo de los cabellos y golpear su cara contra la pared para luego sacar su pene para arrojarlo hacia los cuatro hombre que estaban esperándome con sus penes parados quienes lo agarraron de los brazos y le metieron sus enormes penes, uno a la vez sus miembros eran enorme lo que hizo que Ender intentara gritar de dolor pero uno de ellos aprovechó aquello para meter su enorme falo por la boca se lo metió tan profundo que Ender empezó a ahogarse.

Así siguieron abusando de Ender hasta que eyacularon varias veces en sus entrañas y estuvieron satisfechos, después Rubén le inyectó algo que le hizo perder la conciencia a Ender de nuevo, estaba tan agotado que apenas pudo resistirse horas después se despertó atado a una mesa y con un aparato taladrando su ano y otra máquina succionándome su pene, también el cabello y todo el vello de su cuerpo había sido eliminado, estaba aun con el antifaz, pero ahora tenía un collar de metal alrededor de su cuello.

Ender también tenía un barra forrada en cuero en su boca a modo de mordaza, aquellas maquinas siguieron funcionando por varias horas Ender se corrió como cuatro veces antes de que sintiera que alguien retiraba la maquina que estaba succionando su pene, ya muy irritado, sus piernas fueron flexionadas y ampliamente abiertas, el alivio de sentir su pene sin succión duro poco, pronto sintió que fue envuelto por una mano, que comenzó a masturbarlo, la mano tenía un guante, Ender no lo podía ver pero era un guante de látex grueso de color negro.

Aquella masturbación lejos de ser algo placentero resultaba ser toda una tortura que parecía nunca tener fin ya que la mano detenía sus movimientos, de vaivén cada que sentía que el orgasmo se aproximaba, apagando el aparato que estaba masajeando la próstata de Ender y apretándole fuertemente sus huevos, aquello se prolongo por horas hasta que escucho decirle a quien lo estaba masturbando hasta ese momento Ender solo podía suponer que era un hombre por la fuerza con la que agarraba su miembro viril.

-“Vamos dame tu leche perro y disfruta que es tu última Eyaculación”. Dijo una voz masculina que hasta ese momento no había escuchado.

La mano comenzó a moverse con prisa subiendo y bajando por el enrojecido pene de Ender que se contorsionaba y respiraba aceleradamente su abdomen marcado se movía sintiendo de nuevo los primeros esténtores de su orgasmo que desde hacia tiempo se estaba acumulando  la base de su pene, la mano cuando sintió que su pene comenzó a latir, acelero el ritmo del estimulador de su próstata bien incrustado por el ano de Ender como acelero al mismo tiempo el vaivén de su mano, de pronto Ender ya no pudo soportar aquella sobre estimulación y se corrió.

Ender tenso todo su cuerpo, mientras su pene entro en erupción chorro tras chorro de su espeso semen broto con fuerza de su mano para caer sobre su abdomen, piernas, pene la mano de aquel hombre que no dejo de masturbarlo hasta que la última gota de su espesa leche broto de su palpitante erección, Ender quedo hecho polvo sobre la mesa iluminada sintiendo como si su alma hubiese sido expulsada por su pene, respirando aceleradamente, tratando de recuperarse de tu enorme orgasmo, un orgasmo de tal intensidad como nunca antes en su vida había sentido o sentiría jamás.

-“Bien Perro ahora que estas deslechado es hora de hacerte un esclavo nulo”. Dijo el hombre.

Ender no comprendió aquellas palabras del hombre hasta que sintió dos afiladas cuchillas en la base de sus genitales, trato de hacer algo para liberarse pero era tarde el hombre cerro las cuchillas de la gran tijera que sostenía y su pene como sus huevos cayeron sobre la mesa, cercenados de un solo tajo, la sangre broto a raudales y el cuerpo de Ender se convulsiono de dolor por varios segundos hasta que finalmente se desmayo por el gran dolor que estaba experimentando.

Meses después Ender andaba desnudo, mostrando su entrepierna vacia del collar de metal que aun rodeaba su cuello colgaba el que fue su pene alguna vez, disecado por un taxidermista experto, que le recordaba constantemente que ya no era un hombre por el resto de sus días, a Rubén ya de 17 años le encantaba penetrarlo donde fuese de aquella gran mansión, sobre todo por las noches, cada que él se venía en su interior abundantemente, Ender recordaba su ultimo orgasmo y Eyaculación Final.



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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

LA VENGANZA DE ANA Y RAQUEL

El destino quiso unir a Ana y Raquel, dos mujeres engañadas por el mismo hombre, Tony, un vividor que se aprovecho de las dos mujeres y las engaño, Tony un embaucador de mujeres, cada noche estaba con una, no conocía la palabra fidelidad, un vividor que bebía mucho, se emborrachaba y se sobrepasaba con las mujeres. Ana y Raquel descubrieron todo y llegaron a conocerse, las dos se dieron ánimos entre ellas, llegaron a ser muy buenas amigas, hicieron tan buena amistad que fraguaron la venganza hacia el hombre que odiaban......


LA VENGANZA DE ANA Y RAQUEL
El destino quiso unir a Ana y Raquel, dos mujeres engañadas por el mismo hombre, Tony, un vividor que se aprovecho de las dos mujeres y las engaño, Tony un embaucador de mujeres, cada noche estaba con una, no conocía la palabra fidelidad, un vividor que bebía mucho, se emborrachaba y se sobrepasaba con las mujeres. Ana y Raquel descubrieron todo y llegaron a conocerse, las dos se dieron ánimos entre ellas, llegaron a ser muy buenas amigas, hicieron tan buena amistad que fraguaron la venganza hacia el hombre que odiaban.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [HUMILLACIÓN] [CBT] [FEMDOM]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





El destino quiso unir a Ana y Raquel, dos mujeres engañadas por el mismo hombre, Tony, un vividor que se aprovecho de las dos mujeres y las engaño, Tony un embaucador de mujeres, cada noche estaba con una, no conocía la palabra fidelidad, un vividor que bebía mucho, se emborrachaba y se sobrepasaba con las mujeres. Ana y Raquel descubrieron todo y llegaron a conocerse, las dos se dieron ánimos entre ellas, llegaron a ser muy buenas amigas, hicieron tan buena amistad que fraguaron la venganza hacia el hombre que odiaban.

Ana una mujer de 45 años, Raquel por su parte de 43 años, Ana la mujer de Tony y Raquel su amante de entre muchas otras, a las cuales les decía que era divorciado y las tenia completamente engañada. Ana y Raquel no se olvidaban de Tony, cada día pensaban en la venganza hacia él, hasta el día en que empezó a fraguarse la venganza.       

Raquel llamo a la puerta de Ana, al abrirla la puerta, entro rápidamente:  

-“Ya tengo la solución, se cual será nuestra venganza”. Dijo Raquel apresuradamente enseñando un libro a Ana.

-“La supremacía femenina, es un libro que por casualidad llego a mis manos comencé a leerle y me dio ideas”. Dijo Raquel entusiasmada.         

-“Explícame”. Dijo Ana mientras se sentaba para escucharla.         

Estuvieron hablando durante horas las dos, trazando un plan, secuestrarían a Tony y le someterían a las más inimaginables humillaciones y castigos, algo que nunca podría olvidar. Elaboraron una lista con todo lo necesario, en los siguientes días ambas estuvieron comprando todo lo necesario y alquilaron una casa un fin de semana a las afueras de la ciudad, todo estaba planeado, solo faltaba poner en marcha la ansiada venganza.     

Era viernes por la noche, Raquel llamo a Tony por teléfono, fingió estar llorando mientras le suplicaba que la perdonara, aunque por dentro solo tenía ganas de vengarse de aquel hombre que tanto daño le hizo, Raquel le dijo que quería verle, quedaron en un bar para charlar, Raquel se aguanto su ira y fingió todo lo que pudo al verle, Tony pensaba que había triunfado y se había salido con la suya una vez más, pero estaba muy equivocado, Estuvieron hablando tranquilamente, Raquel fingía muy bien su papel de arrepentida, En un momento de la conversación Raquel aprovecho el despiste para echar unos polvos en la bebida de Tony, el cual ni se dio cuenta y bebió su bebida tranquilamente sin saber que llevaba unos somníferos muy potentes, que le dejarían totalmente dormido y sin fuerzas.
           
Tony no tardo en comenzar a sentir realmente mal, Raquel le ayudo a llegar al coche con la excusa de que se le pasaría, pero el empeoro y se quedo completamente dormido, un sueño muy profundo debido a una gran cantidad de somníferos, ella arranco el coche y se dirigió a la casa donde se encontraría con Ana, tras un pequeño viaje llego a la casa, Ana la abrió la puerta de la cochera y entre las dos subieron a Tony a una habitación, la venganza de ambas estaba por comenzar.        

Por fin tenían delante al hombre que tanto odio les provocaba, sin mediar palabra entre ellas comenzaron a desnudarlo, le dejaron completamente desnudo durmiendo en el suelo, Ana y Raquel sacaron una mochila llena de objetos que habían comprado, Ana saco unas esposas , le puso las manos a la espalda y lo esposo apretando el metal a sus muñecas, era imposible que se liberara pero no querían correr riesgos y continuaron atándole las manos con una cuerda por las muñecas, ahora era imposible que se liberara.

Con los pies hicieron lo propio, le ataron los pies con fuerza con un buen manojo de cuerdas, se aseguraron que estuviese bien apretadas, ahora ya lo tenía como ellas querían, inmóvil y a su merced. Continuaron atándole, pasando una cuerda por los codos, una por las rodillas, todo lo habían leído del libro, lo tenían bien estudiado, acabaron inmovilizándole por completo. Una vez que estaba completamente atado le dejaron dormir, cuando despertara comenzaría la verdadera acción. 

Pasaron unas horas, Ana y Raquel entraron de nuevo a la habitación, cerraron con llave que guardaron en un lugar seguro, Tony estaba encerrado con ellas dentro e inmóvil, le esperaba algo que no olvidaría. Ana y Raquel se acercaron a él, Ambas comenzaron a darle pataditas para que despertara, ambas llevaban unas botas altas de tacón para la ocasión, al fin despertó, al hacerlo se llevo una gran sorpresa cuando vio a las dos mujeres juntas, primero hizo una sonrisa de burla y luego trato de ponerse de pie, para su sorpresa no podía moverse, ya que estaba muy bien atado, las cuerdas y esposas apretaban su piel fuertemente, no podía levantarse ni moverse.  

-“PERO QUE PRETENDEN, SUÉLTENME PARA DE PUTAS, O LAS MATARE” Empezó a gritarles, seguido de insulto tras insulto.    

-“Solo te lo voy a decir una única vez, cállate, no tienes nada que hacer ahora, lo haremos por las buenas o por las malas, tú eliges”. Raquel con tono muy amenazador y dominante le dejo en claro su situación.

-“PUTA SUÉLTAME O YA VERÁS”- le grito Tony.  
-“Bien será por las malas, te lo advertí”. Le recrimino Raquel.        
-“Dame algo para amordazarlo Ana”. Le pidió Raquel a su amiga. 

Ana saco de la mochila cinta de embalar, se la pasó a Raquel, cuando esta iba a empezar a amordazarlo, Ana la detuvo:        

-“Espera, méteselas en la boca” Ana dijo mientras se quito su calzón (braga) y se las dio a su amiga, Ambas se rieron,

Raquel se inclino sobre él y trato de metérselas, pero se resistía y no abría la boca, ella le tapo la nariz con fuerza, cuando abrió la boca para respirar ella comenzó a introducírselas, las forzó con muchas fuerza, presionaba la nariz y a la vez cada vez se las introducía más, al final entraron por completo, Alrededor de la boca empezó a amordazarle con la cinta de embalar, paso varias vueltas por su cabeza, ahora estaba bien amordazado, no podía emitir nada más que un leve gemido prácticamente inaudible.           

-“Hhhhhmmmmhhhh, hhhhhmmmmmhhhhmmm” Decía Tony.      

-“Ahora grita lo que quieras cerdo”. Raquel con odio le dijo y le soltó una terrible bofetada en la cara.

-“¿Bien que te apetece que le hagamos primero Raquel?” Le pregunto Ana.        

Ella se inclino sobre Tony de nuevo y pegando su cara a la de él dijo.      

-“Azotaremos su nalgas hasta que pida piedad, pero creo que no podrá hacerlo amordazado”, Raquel dijo y comenzó a reírse, estaba disfrutando mucho, era el momento que tanto tiempo deseaba.      

Ambas sacaron de la mochila dos pares de guantes para lavar trastes de goma d color amarillos que habían echado en la mochila, se colocaron bien los guantes a sus mano y sus dedos, cuando terminaron tomaron un cinturón, Raquel fue la primera, lo doblo por la mitad y se acerco a Tony, Ana se acerco también, entre las dos le dieron la vuelta y le pusieron bocabajo, Ana se sentó encima de Tony impidiendo que se moviera, Ana era más pesada y dejo su peso sobre él, ahora no podía moverse nada, Raquel se aproximo a Tony y de pronto descargo el primer azote sobre sus nalgas, se escucho un leve gemido de su boca amordazada, Raquel comenzó a reírse y comenzó a azotarlo una y otra vez, su brazo descargaba el cinturón una y otra vez con fuerza sobre las nalgas de Tony, que empezaron a ponerse rojas, cada vez dolían más los azotes y ella seguía sin ningún tipo de piedad, tenía las nalgas completamente rojas cuando paro.         

-“Toma Ana, dale su merecido a este cerdo” Dijo Raquel al entregar el cinturón a Ana y se cambiaron de posición,

Para continuar azotándolo sin piedad, Ana comenzó a descargar el cinturón en las nalgas de su marido, con cara de rabia azotaba una y otra vez a quien la engaño por completo, estuvo unos minutos azotándolo, cuando paro Tony tenía las nalgas completamente marcadas, ya había sufrido las primeras consecuencias, pero aun le esperaba demasiado de aquellas mujeres.       

-“Dale la vuelta, quiero verle la cara”, Dijo Ana.

Entre las dos le dieron la vuelta y Tony tenía cara de estar pasándolo realmente mal, ojos llorosos y sudado, Raquel se sentó sobre su pecho.          

-“MÍRAME A LA CARA CERDO”. Le dijo gritándole.

De pronto otra bofetada se estrello en la cara de Tony, con fuerza, Raquel se ajusto el guante y siguió mirándole fijamente, pronto le propino una nueva bofetada, empezó a darle bofetadas con su mano enguantada a Tony en la cara, sin apartar su mirada, bofetada tras bofetada, hacia una pequeña pausa mirándole con cara de odio y volvía a soltarle otra, como hicieron con los azotes luego continuo Ana, su guante de goma se estrellaba en la cara de Tony una y otra vez, estaba siendo castigado duramente y humillado ante las dos mujeres que buscaban venganza. La cara de Tony se volvió colorada, quedando adoloridas las nalgas y la cara.    

-“Se está haciendo tarde” Le dijo Ana a Raquel.         
-“Mañana continuaremos, ahora vamos a dormir” Ambas se miraron y rieron.    

Ambas con la mirada sabían que iban a hacer, Raquel se puso a la altura de Tony, se agacho poniéndose en cuclillas y aparto su calzón a un lado y comenzó a orinarle, lleno su rostro con su orina, cuando termino le miro riéndose y le soltó un nuevo bofetón, Ana hizo lo mismo, le orino la cara, ambas sintieron mucha satisfacción al hacer aquello. Ambas se quitaron sus guantes y se lo arrojaron a la cara.         

-“Mañana continuamos cerdo” Dijo Ana.

Ambas salieron de la habitación cerrándola con llave, Tony apenas pudo dormir en toda la noche, su situación no se lo permitía, la puerta se abrió a primera hora en la mañana, Ana y Raquel entraron en la habitación, Ambas iban vestidas con un camisón, se acababan de levantar y fueron a ver a su prisionero, se aproximaron a él.          

-“¿Que tal has dormido Cerdo?” Le pregunto Raquel.           

Raquel le piso la cara con su pie descalzo y apretó su pie contra la cara de Tony.          

-“Contéstame estúpido”. Le recrimino Raquel.

-“HmmmHmmmHHHmmm”. Fue lo único pudo salir de la boca de Tony.

-“Hueles mal Cerdo, habrá que lavarte”. Le recrimino Ana.

Ambas mujeres se echaron una mirada cómplice y dejaron asomar una sonrisa de su rostro, las dos mujeres volvieron con un cubo de agua en sus manos, ambas se pusieron al lado de Tony, levantaron el cubo y empezaron a echarle el agua por encima, comenzaron a lavarlo como a un animal, ambas comenzaron a reírse y burlarse, las dos mujeres se reían a carcajadas, estaban disfrutando, con su venganza.

La mañana trascurrió para Tony bajo la atenta mirada de las dos mujeres, entraban y salían de la habitación, no querían que nada saliera mal, pusieron mucho cuidado en todo. Pronto llegarían más humillaciones para él, Raquel entro en la habitación, tras ella Ana con un recipiente en la mano.

-“Hora de comer, vamos a quitarte la mordaza, ni una sola palabra o te azotamos de nuevo”. Le dijo con tono amenazador Raquel a Tony.

Le quitaron la mordaza de su boca, Tony en un tono muy sumiso pidió que le soltaran, Ambas no hicieron caso a sus palabras, Ana tomo sus guantes de goma del suelo y se los coloco nuevamente, inclinándose hacia la cara de Tony,       

-“Sin mi nunca has sido nada, siempre has comido de mi mano”, Le dijo Ana,

Acto seguido ella tomo un puñado de comida con su mano enguantada y se la puso en la boca a Tony, quien comenzó a comer del guante de Ana, ella lo estaba humillando y haciéndole saber quién mandaba, Tony tenía hambre y sin decir nada comía de la mano de su mujer, sin rechistar comía del repugnante guante de Ana, ella disfrutó viéndole en aquella situación, mostrándole su superioridad. Raquel quiso también humillarle, volcó el plato de comida en el suelo y con su bota lo piso.   

-“Vamos come”. Ella le piso su cara con su bota contra la comida, el continuo comiendo, Raquel estaba llena de orgullo, una sensación de satisfacción la recorría su cara. 

Las dos mujeres habían cumplido con creces su venganza, pero no habían terminado la llevarían hasta el final, le sometieron a crueles castigos y humillaciones a lo largo del día, su peor castigo llego por la noche, Tony había conseguido quedarse dormido, Raquel y Ana entraron en la habitación, cerraron con llave como hacían siempre, se dirigieron hacia Tony, una bofetada en su rostro le despertó.   

-“Vamos a dejarte marchar, pero antes deberás suplicar perdón por todo el daño que nos has hecho”. Con voz muy seria y tranquila se dirigió Raquel a Tony.   

-“Lo siento, lo siento, no lo haré mas”. Se apresuro a decir Tony.   

Ana conmovida por la rabia le soltó un terrible bofetón a Tony.     

-“Así no estúpido, hazlo bien si quieres irte”. Le recriminaron.      

Raquel se puso delante de Tony y se agacho sentándose en su cara, se subió la falda y dejo caer su culo en la cara de Tony. 

-“Suplica perdón mientras besas mi culo”. Raquel estaba muy seria esperando verle suplicar y hacer menor su dolor que tanto la había hecho ese hombre.

Tony suplico todo lo que pudo, se arrastro, se humillo, suplico, pidió perdón, se insulto a sí mismo, beso el culo de Ana y de Raquel, se humillo todo lo que pudo con tal de salir de ahí. Ana y Raquel sonreían, ahora tenían lo que tanto habían deseado, por fin se sentían bien, su venganza las había calmado.

-“Ahora dejarme ir”. Suplico Tony.       
-“NO”. Contestaron rotundamente ambas.        

-“Me lo prometieron, par de putas, zorras… son unas mmmmhhhhhhhmmmhmhm”. Decía Tony cuando fue amordazado de nuevo.

Volvieron a amordazarlo para no escuchar sus insultos y gritos, las dos mujeres se dirigieron tranquilamente a la bolsa, para sorpresa de Tony sacaron de ella unos arneses tipo Strap on, que son arnés con un pene falso, Ana había ido a un sex shop a comprarlos, lo tenían planeado y ahora iban a llevarlo a cabo, Ambas comenzaron a desnudarse, Raquel tuvo una cruel idea, se acerco a Tony con sus medias en la mano, le coloco su media en la cabeza, le tapo la cara con su media, Tony estaba amordazado y con la presión de la media en su cara, era un cruel castigo.  

Ana y Raquel se acercaron con el arnés ya bien ajustado, entre las dos le levantaron y le apoyaron en una silla, las dos mujeres se pusieron sus guantes y comenzaron a meterle sus dedos con vaselina por el ano, Tony gritaba pese a la mordaza, pero lo peor llego después, ambas fueron turnándose e introduciendo el gran pene falso por el ano de Tony, le sodomizaron una y otra vez, Tony solo podía gritar contra su mordaza, Tony sudaba a chorros por el calor, el sufrimiento que sentía, inmóvil, amordazado, una media en la cabeza y aquellas dos crueles mujeres sodomizándolo.           

-“Así aprenderás a tratar a las mujeres”. Le recriminaron a Tony mientras seguían metiendo y sacando el pene falso de su ano, violándolo cruelmente.  

Para cuando ambas terminaron de violarlo a Tony ya no le quedaba nada de orgullo, estaba humillado y castigado, nunca olvidaría todo lo sucedido, la venganza de ambas se había cumplido, dejaron a Tony en el suelo y se fueron, al día siguiente ambas bajaron de nuevo para despertarlo iban desnudas, con una expresión en su rostro extraña.

Raquel le alzo la cabeza a Tony tomándolo de los cabello, le escupió en la cara y le dijo mirándolo firmemente a los ojos.

-“Te vamos a hacer gozar y más vale que lo disfrutes porque será la última vez que te corras en tu patética vida cerdo”. Dijo Raquel mientras masturba a Tony.

Cuando el pene de Tony estuvo lo suficientemente endurecido, ella se lo llevo a su vagina y se dejo caer, los huevos de Tony rebotaron en las nalgas de Raquel del fuerte sentón que ella le dio, ella comenzó a cabalgarlo, con fuerza, apoyando sus manos sobre el pecho de Tony sus gemidos eran sonoros estaba gozando lo mismo que Tony, fue por eso que no vio a Ana sacar de la  bolsa un burdizzo, apenas y sintió como fueron tomados sus huevos para ser colocados entre ambas mandíbulas de acero.

-“MMMMMMMMhhhhh, AAAAAHHHHHH” Gemían Raquel y Tony.
-“Me VENGOOOOO” Grito Raquel.

Sus jugos rebosaron de su vagina mojando incluso los huevos de Tony pero no se detuvo siguió cabalgándolo hasta sentir que su pene comenzó a tener contracciones, le hizo una seña Raquel a Ana que Tony no vio, y cuando Raquel sintió el primer gran disparo de la leche de Tony en su interior se lo hizo saber a Ana por una seña.

Ana entonces imprimió en las manijas del burdizzo que sostenía con ambas manos toda la fuerza que pudo,  cerrando las mandíbulas sobre la parte alta del escroto de Tony cuyos ojos se abrieron grandes y su pene lanzo un chorro tremendo que hizo gritar a Raquel al sentirlo.

-“AAAAAAAHHGGGG” Grito Raquel.

Los ojos de Tony se pusieron en blanco y todo su cuerpo comenzó a convulsionar sin parar por varios minutos hasta que quedo sin sentido, cuando Raquel se desmonto de Tony una gran cantidad de semen que se escapo de su vagina cayó sobre su vientre, Ana tomo un poco de esa leche y se la llevo a la boca para luego decir.

-“Vaya debo decir que voy a extrañar el sabor de la leche de este cerdo”. Dijo Ana, y ambas rieron.

Tony no tardo en ser de nuevo drogado con somníferos, cuando despertó estaba en aquella habitación libre, sin rastro de Ana y Raquel, Tony se levanto sintiendo mucho dolor como pudo se marcho de aquella casa, Tony apenas podía caminar por los castigos que había sufrido, azotes, violación y castración… con su orgullo por los suelos por las humillaciones sufridas, Tony había recibido lo que se merecía, nunca dijo nada de hacerlo todo mundo sabría que era un eunuco algo que su mente de macho nunca podría soportar, simplemente desapareció. 




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

CASTIGADO PÚBLICAMENTE

2146, el mundo ha cambiado drásticamente, las mujeres dominan por complete luego de la tercera Guerra mundial y la Guerra de los Sexos en la que ellas salieron vencedoras, han sometido a los hombres por complete apenas los mantienen para reproducción, placer y trabajo aunque oficialmente los hombres no son esclavos y pueden tener propiedades, estudiar, trabajar e incluso casarse si la mujer quiere, los puestos que ocupan son siempre inferiores a las de las mujeres, así mismo hay leyes muy duras que protegen a las mujeres ante la menor falta que se puede cometer en su contra......


CASTIGADO PÚBLICAMENTE
2146, el mundo ha cambiado drásticamente, las mujeres dominan por complete luego de la tercera Guerra mundial y la Guerra de los Sexos en la que ellas salieron vencedoras, han sometido a los hombres por complete apenas los mantienen para reproducción, placer y trabajo aunque oficialmente los hombres no son esclavos y pueden tener propiedades, estudiar, trabajar e incluso casarse si la mujer quiere, los puestos que ocupan son siempre inferiores a las de las mujeres, así mismo hay leyes muy duras que protegen a las mujeres ante la menor falta que se puede cometer en su contra.


[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [HUMILLACION] [TORTURA]


Categoria: Asolescente      Autor: DarkSoul





2146, el mundo ha cambiado drásticamente, las mujeres dominan por complete luego de la tercera Guerra mundial y la Guerra de los Sexos en la que ellas salieron vencedoras, han sometido a los hombres por complete apenas los mantienen para reproducción, placer y trabajo aunque oficialmente los hombres no son esclavos y pueden tener propiedades, estudiar, trabajar e incluso casarse si la mujer quiere, los puestos que ocupan son siempre inferiores a las de las mujeres, así mismo hay leyes muy duras que protegen a las mujeres ante la menor falta que se puede cometer en su contra.

Como estaba por descubrirlo Ciro, un joven adolescente de 17 años, alto, de piel blanca rubio, atractivo, pero tímido, conocía muy bien las severas penas que un hombre podría afrontar por solo mirar de mala manera a una mujer estaba enamorado en secreto de Claudia, una chica rubia de muy buen ver de su misma edad, pero no se había atrevido a nada, ni siquiera a hablarse durante el almuerzo ya que iban en la misma escuela pero no en la misma clase, mujeres y hombres estaban divididos en grupos diferentes, Claudia era popular entre las chicas y capitana el equipo de futbol.

Sin embargo Ciro tenía un gran secreto que ni a su mejor amigo le había contado, por mera coincidencia una tarde que estaba limpiando una de las tres bodegas del gran campus escolar, se topo con una tela que cubría algo, curioso quito la tela lo que Ciro vio hizo que su juvenil pene quedase más duro que nunca antes, aquel trapo tapaba un espejo que daba a las duchas de mujeres, del lado de ellas era un espejo mas pero del lado donde estaba Ciro se podía ver todo sin ser visto

Ciro pudo observar a las chicas caminando por las duchas muchas de ellas en ropa interior o desnudas, de pronto vio a Claudia apenas con una tanga blanca casi transparente con sus senos al aire, sin poder contenerse extrajo su pene en erección de su pantalón, para comenzar a bajar y subir con su mano por endurecido pene, su mano comenzó a moverse con rapidez, Ciro no tardo en sentir como una muy agradable presión se acumulaba en la base de su pene y dando un pequeño gemido se corrió, lanzando cuatro poderosos chorros de su espeso semen, sobre el muro frente al que estaba a 25 cm.

Ciro cayó de rodillas apenas termino de correrse, había sido el mayor orgasmo de toda su vida, sus piernas no lo pudieron sostener, fue un orgasmo tremendo superior a cualquier otro sentido en toda su joven, aunque se masturbaba poco lo había estado haciendo desde los 14 años, cubrió el espejo y lo tapo con unas cajas altas, luego se dijo a si mismo que nunca revelaría a nadie ese secreto de saberse que él había visto a las chicas desnudas aunque fuese de manera accidental podría ser considerada una violación a la intimidad.

Lo que podría traerle nefastas consecuencias, Ciro resistió las ganas de volver a tener ante sí, aquel erótico espectáculo por varios días pero al final sus hormonas rebosantes en su cuerpo ganaron a la razón y se nuevo, espeso a que el equipo que Futbol terminara su práctica para descubrir el espejo, de nueva cuenta aquellos cuerpos femeninos adolescentes con firmes senos y piel tersa se presentaron ante el pero esa vez estaba dispuesto a disfrutar de aquella visión el mayor tiempo posible sin venirse tan rápido como lo hizo al primera vez, se bajo el pantalón hasta los tobillos para quitarse por completo y se dispuso a gozar.

Ciro comenzó a toquetearse, hasta que una de sus manos, llego a su entrepierna,  su pene ya luchaba por salir de su ajustado bóxer de color gris, no tardo mucho en despojarse de él, viendo aquellos cuerpo tomo su bóxer y se lo llevo a la nariz huelen mal, a sudor y a algo más, no podía definir ese olor, pero en su cabeza pasa algo raro, empezó a excitarse aun más de lo que ya estaba, su erección era cada vez más intensa, su pene estaba tan tenso que incluso comenzó a dolerle su miembro está durísimo mientras lo acaricia viendo la erótica escena antes sus ojos que supera a cualquier película porno que pudiera haber visto. 

No resistió por más tiempo, una de sus manos rodeo su durísimo pene para comenzar a jugar con su miembro su mano comenzó a bajar y subir, oliendo aun aquel olor que continuaba en el ambiente, tomo su bóxer todo sudado de nuevo y la huele, le gusta ese olor, en especial el que expide la parte delantera de su bóxer, no pienso en nada, solo contempla el espectáculo frente a él sus caricias son cada vez más fuertes, su menta divaga entre los senos al desnudos de sus compañeras pensando en lo que sería tener sexo con ellas, recuerda los senos y nalgas de Claudia, todo aquello lo estaba volviendo loco su mano se mueve a prisa masturbándose aun más fuerte, más rabioso, siente que no podrá contenerse por mucho tiempo.         

Sin embargo de algún modo el cuerpo de Ciro apretando sus nalgas logro aguantar las ganas de correrse, haciendo una pausa en un esfuerzo por no venirse aún, con su bóxer pegado a su cara, a su nariz más concretamente, paso su lengua por donde acomodaba la punta de su pene, para probar los rastros de su liquido pre seminal, sabia rico, su prenda quedo humedecida con su saliva antes de volver a su tarea manual.

Esa vez no creía aguantar por mucho tiempo, siente un placer inmenso, la presión se acumular en la base de su pene, sus ojos dejan de ver los cuerpos desnudos, cierra sus ojos, en ese momento siente como si su cuerpo y su alma se separaran, Ciro ya no puede aguanta más, su pene exploto, Ciro se vino en un delicioso orgasmo que hizo que su pene lanzara tres poderosos chorros de semen con tanta fuerza que lo dejo completamente fatigado.

Por su mano que aun sujetaba su palpitante pene escurría semen, su respiración era agitada y su corazón casi parecía querer salirse de su pecho,  poco a poco Ciro se recupero de su gran orgasmo, tomo su bóxer para limpiarse su pene había semen por su vientre y piernas, se sentía satisfecho, como nunca hubiera imaginado, masturbarse de esa forma era lo mejor de esa forma y era algo que no estaba dispuesto a abandonar pese al peligro que eso significaba.

Por un par de meses Ciro asistía a aquella bodega, justo después del entrenamiento de alguno de los equipos femeninos, hasta una tarde fatídica. En aquella bodega se guardaban algunos implementos del equipo de futbol femenil, Ciro estaba gozando moviendo su mano por su erecto pene cuando escucho una voz femenina justo detrás de él.

-“¿Qué demonios crees que estás haciendo?”. Dijo la voz.

Ciro al verse descubierto sin pensar en que estaba desnudo de la cintura hacia abajo con su pantalón y bóxer en los tobillos, con su mano rodeando su pene se dio la vuelta para ver a Claudia a unos pocos pasos de donde estaba, los ojos de la bella rubia se fueron al  pene de Ciro era el primero que veía en vivo en erección, el rostro de Ciro quedo rojo y balbuceo.

-“Este… Yo… Bueno… Este…”. Balbuceo Ciro.
-“te estás masturbando maldito degenerado se lo voy a decir a la entrenadora”. Dijo Claudia.

Ciro comprendió que si alguna mujer adulta sabía lo que estaba haciendo estaría en serios problemas por lo que trato de detener a Claudia. Pero se olvido que estaba con su pantalón en los tobillos por la desesperación.

-“No. Claudia espera, Por Favor”. Dijo Ciro.

Pero apenas pudo dar dos pasos antes de caer, sin proponérselo, sus manos se sujetaron del Short de Claudia, bajándoselo con todo y tanga hasta los tobillos haciendo que ella cayera al suelo, con Ciro quedando sobre las piernas de Claudia, los ojos de Ciro se abrieron grandes al ver el sexo desnudo de la adolescente apenas con un minúsculo mechón de vello rubio, el rostro de Claudia estaba rojo no de la pena sino de furia.

-“Lo Siento, Lo Siento, No era mi intención… Lo Juro” Dijo Ciro con nervios.
-“Quítate de encima maldito depravado”. Dijo Claudia.
-“¡Por favor lo siento!” Repitió Ciro.

En su afán por demostrar que todo fue sin intensión Ciro se arrimo un poco para quedar su pecho sobre el de ella, lo que hizo que ambos se quedaran mirando fijamente como hipnotizados, aquel momento pareció durar horas hasta que Claudia sintió el pene de Ciro aun en erección goteando liquido pre seminal de la punta rosar sus labios vaginales, lo que rompió aquel momento cuando ella dio un tremendo grito.

-“VIOLACIOOOON”. Grito Claudia.
-“SHHHH, no es violación” Trato Ciro de hacerla entender.

Pero era tarde la entrenadora de futbol como varias de las compañeras de Claudia entraron a la bodega para encontrar a Ciro sobre Claudia desnudos de la cintura para abajo con Ciro forcejeando con Claudia lo que siguió fue terrible para Ciro, acusado de intento de violación, masturbación, voyerismo, conducto inmoral y faltas contra la moral femenina.

El resultado fue que Ciro fue condenado a ser castigado públicamente en el gran auditorio de la escuela a la vista de todos donde además de ser castigado con azotes iba a ser castrado, que fue lo peor de todo aquello.

Apenas tres dias después de lo sucedido entre Claudia y Ciro, el gran auditorio de la escuela estaba a reventar por todo el alumnado femenino portando sus uniformes rojos para la ocasión, Ciro fue llevado por dos guardias de la corte apenas con un pequeño pañuelo cubriendo sus entrepierna pegado al vientre con una cinta especial, al llegar al gimnasio las dos fuertes guardias despojaron de dicho pañuelo a Ciro de un tirón dejándolo completamente desnudo, lo que provoco un gran alarido de la concurrencia. 

Ciro fue llevado hasta una base de madera acolchada que servía para actividades de gimnasia, ahí fue colocado boca abajo sobre su vientre sobre la parte acolchada, sus manos fueron sujetadas a la parte de abajo de la pesada base dejando sus blancas como bien formadas nalgas a la vista de todos, lo que lo hizo sentirse muy humillado, todas las miradas estaban fijas en sus nalgas y huevos que colgaban un poco más abajo, para ese momento la ligas castradora ya estaba puesta y sus huevos estaban muriendo, causándole un gran dolor en el proceso, aunque en ese momento el pobre de Ciro estaba aterrado y todo era como estar en una pesadilla.

-“Vamos a comenzar que pasen las ejecutoras”. Dijo una voz en el sonido local.

Tres chicas adolescentes aparecieron una de ellas era Claudia un rugido de la multitud, las recibió gritos que decían “Acaben con ese maldito”, “Córtenle los huevos al perro”, etc. Entre otros gritos llenaron el recinto Ciro las vio caminar hacia él, temblando, quiso hablar pero no pudo olvido que le fue inyectado un relajante muscular en el cuello que le iba impedir hablar por las próximas 10 horas, las tres adolescentes llevaban tiras de cuero en cuyo extremo un afilado gancho de acero sobre salía bien afilado.

Apenas llegar a donde estaba Ciro las tres alzaron las manos animando a la multitud, Claudia fue la primera en golpear las nalgas de Ciro que se retorció de dolor, apenas un graznido broto de él pero que fue suficiente para alborotar a la concurrencia, otra de las adolescentes dio el segundo azote y así comenzó todo, Ciro no tardo en sentir como aquellos ganchos afilados al final de las tiras de cuero comenzaron a arrancarle trozos de sus bien formadas nalgas, convirtiéndolas en masas amorfas sanguinolentas,

Aquellos azotes continuaron por casi una hora para cuando terminaron Ciro estaba casi sin sentido sus alguna vez bellas nalgas eran una masa de carne molina sangrando con largos y profundos cortes, que dejarían marcas imposibles de quitar, para ese momento los huevos de Ciro eran historia habían muerto por falta de sangre fresca hacia ya varios minutos aunque en ese momento el no lo sabía su preocupación no era su castración durante los azotes sino rogar para que las adolescentes se detuvieran.

Un nuevo rugido minutos después que ellas dejaron de azotarlo, hizo medio reaccionar a Ciro, para ver de reojo a Claudia acercarse a donde estaba por detrás con unas tijeras, apenas podía moverse estaba agotado y devastado por la pérdida de sangre, Claudia se puso de cuclillas detrás de Ciro le abrió sus piernas y tomo sus huevos de un color morado nada saludable, lo que causo gran dolor en Ciro cuyo cuerpo comenzó a convulsionar, el publico rugió de nuevo y apenas escucho decir a Claudia cuando ella hablo.

-“Esto es lo que se merecen los pervertidos violadores como tú”. Dijo Claudia.

Claudia de un rápido tijeretazo le cerceno el escroto a Ciro con su preciado contenido por debajo de la liga castradora, el cuerpo de Ciro se tenso y sus ojos se pusieron en blanco mientras convulsionaba para por fin desmayarse por el dolor.

Ciro ya no pudo ver a Claudia levantarse para enseñar su escroto con sus huevos ser levantado en alto por Claudia y el rugir de la multitud al ver sus huevos separados de su cuerpo para siempre.

Ciro vive en desgracia siendo un eunuco solo pudo conseguir empleos degradantes y mal pagados, no hay día que no recuerda cuando fue Castigado Públicamente.   


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ZORAYA LA TRAV

Siguieron a la distraída Zoraya que iba escuchando música con sus audífonos puestos, cuando caminaba por una calle solitaria, la camioneta de Lorenzo se detuvo a su costado y dos de sus amigos tomaron a Zoraya de los brazos y la metieron tan rápidamente a la camioneta que ella no tuvo tiempo de reaccionar, luego la camioneta arranco a toda prisa, perdiéndose entre las calles de la gran ciudad, Lorenzo y compañía con Zoraya, condujo hasta una bodega de su padre que usaba para sus fiestas......


ZORAYA LA TRAV
siguieron a la distraída Zoraya que iba escuchando música con sus audífonos puestos, cuando caminaba por una calle solitaria, la camioneta de Lorenzo se detuvo a su costado y dos de sus amigos tomaron a Zoraya de los brazos y la metieron tan rápidamente a la camioneta que ella no tuvo tiempo de reaccionar, luego la camioneta arranco a toda prisa, perdiéndose entre las calles de la gran ciudad, Lorenzo y compañía con Zoraya, condujo hasta una bodega de su padre que usaba para sus fiestas.

[TRANSEXUAL] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [BALLABUSTNG] [VIOLACIÓN] [SECUESTRO] [HUMILLACION] [TORTURA]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul





Aquella tarde Zoraya de 20 años rubia natural caminaba por la calla con sus altos tacones color rosa, regresaba de una entrevista de trabajo en la que no le fue muy bien, no muy lejos de ella una panda de varios hombres entre 25 y 27 años bromeaban adentro de la camioneta de Lorenzo, que era hijo de uno de los hombres más ricos de la región al ver a la linda Zoraya les dijo a sus amigo.

-“¿Hey chicos quieren pasar un grandioso rato, con esa rubia?” Pregunto Lorenzo
-“¡SSIIIIIII!” Fue la respuesta de todos.

Acto seguido siguieron a la distraída Zoraya que iba escuchando música con sus audífonos puestos, cuando caminaba por una calle solitaria, la camioneta de Lorenzo se detuvo a su costado y dos de sus amigos tomaron a Zoraya de los brazos y la metieron tan rápidamente a la camioneta que ella no tuvo tiempo de reaccionar, luego la camioneta arranco a toda prisa, perdiéndose entre las calles de la gran ciudad, Lorenzo y compañía con Zoraya, condujo hasta una bodega de su padre que usaba para sus fiestas, orgias entre otras cosas era muy grande y aislada.

Zoraya fue bajada de la camioneta luchando, gritando y pataleando, entre varios tuvieron que sujetarla para llevarla hasta un sillón, ahí Lorenzo hizo que la depositaran, Zoraya iba a ponerse de pie cuando Lorenzo le apunto con un arma, y le dijo.

-“Mira ricura más vale que cooperes si no quieres terminar muerta enterrada en aquella fosa de concreto”. Dijo Lorenzo señalando con la boca del arma que sostenía una fosa de concreto detrás de Zoraya.

Lo que hizo que ella se quedase sentada quieta, atemorizada en el viejo y mal oliente sillón, fue entonces que todos mirándola con ojos de lujuria, ella temió lo peor.

Lorenzo le dijo luego de unos tensos segundos.

-“Ahora te vas a desnudar para nosotros ricura y más vale que obedezcas sin objetar nada”. Dijo Lorenzo.

Zoraya se le quedo mirando como suplicándole que no la sometiera a semejante humillación, pero Lorenzo al ver que ella solo se le quedo mirando le grito apuntando el arma a su frente.

-“VAMOS QUE ESPERAS MALDITA PUTA DESNUDATE”.  Le grito Lorenzo a Soraya.

Que aterrada, no tuvo más remedio que ponerse de pie, comenzó quitándose  su blusa rosa, dejando a la vista su sostén (corpiño) de color blanco, luego se despojo de su falta, también rosa, dejando sus medias sostenidas por un liguero blanco a la vista de todos, lo mismo que su pequeña tanga de color negro, temblando se despojo de su sostén para revelar un pecho plano coronado por dos pequeños pezones.

-“Esta puta es mas plana que una tabla”. Dijo Lorenzo.

Lo que provoco que todos sus amigos rieran, haciendo sentir a Zoraya muy humillada, ella se quedo ahí tratando de cubrir su cuerpo casi completamente desnudo con sus manos pero al ver que no se despojaba de su Tanga, Lorenzo ordeno dos de sus amigos.

-“Sujeten a esta puta un momento muchachos”. Ordeno Lorenzo.

Lorenzo se acerco a Zoraya y la manoseo por unos segundos antes de tomar su tanga con sus fuertes brazos y con fuerza  hizo girones su prenda intima, ante un grito de desespero de Zoraya.

-“¡NOOOOoooo!”. Grito Zoraya.

Lorenzo dio unos pasos hacia atrás y sus ojos se abrieron grandes al ver un pequeño pene y un par de pequeños huevos que pese a su tamaño eran sin embargo genitales masculinos, aquello fue como si se hubiera sacado la lotería con sin igual algarabía en su voz se aparto para que los demás vieran la entrepierna desnuda de Zoraya mientras decía.

-“Miren no es una puta sino un putito invertido”. Dijo Lorenzo.

De nuevo las risas de sus amigos causaron una gran humillación en Zoraya que se sentía vejada, expuesta y estaba a punto del llanto al pensar en lo que estaba por venir, y no estaba tan equivocada, Lorenzo aprovechando que ella estaba aun sujetada por dos de sus amigos, le propino una tremenda patada en sus pequeños huevos que hizo que Zoraya casi vomitara su almuerzo al caer al suelo para revolcarse de dolor, como nunca antes en su vida.

Entre todos la levantaron, se sacaron sus penes e hicieron que Zoraya aun adolorida por la tremenda patada propinada en sus huevitos comenzara a chupárselas uno de ellos le toco las nalgas para luego decir.

-“Dios esta putita si está muy buena”. Dijo uno de los amigos de Lorenzo.

Aquellos manoseos se prolongaron por largo tiempo hasta que de nuevo Zoraya quedo revolcándose en el suelo producto de una nueva patada en los huevos, de pronto Lorenzo la tomo del cabello y la jalo rápido hacia el sillón, Zoraya de pronto sintió un dedo entrando por su culito virgen, le dolió y grito, pero Lorenzo no tenia delicadeza alguna lo metía rápido y brutalmente luego lo saco para meter dos dedos de golpe mientras la nalgueaba, Zoraya trataba de huir de él, pero él la jalaba de la cintura con un solo brazo.

Lorenzo que iba con bermuda de bolsas gris azulado se lo bajo, Zoraya  en eso sintió que la levanto dejándola con la cara sobre el respaldo del sillón y el asiento, con sus nalgas expuestas al aire, súbitamente Zoraya sintió que intentaba penetrarla, grito y pataleo, intentando bajarse del sillón pero Lorenzo comenzó a nalguearla, no pudo hacer mucho, tardo unos 20 segundos en comenzar a penetrarla, Zoraya sintió el peor dolor de su vida, comencé a llorar y a gritar mientras escuchaba las risas y vítores de los amigos de Lorenzo. Quien le dijo.

-“Estas muy estrecha puta, no puedo entrar”. Dijo Lorenzo.

Saco un poco su dura erección de 19 cm que tenía en su culo la levanto de los cabellos y la arrojo sobre el apoya brazos del sillón quedando sus nalgas aun más expuestas con la cara casi tocando el suelo, Lorenzo tomo un poco de crema y se embarro su endurecido miembro, se acercó a ella y le dijo al oído tomándola de los cabellos

-“Ahora si puta vas a saber lo que es hombre de verdad”. Dijo Lorenzo.

Zoraya supo que no iba a poder evitar que la penetrara y se quedo inmóvil como toda una perra de pronto el verdadero mayor dolor de su vida la golpeo, todo el grueso pene de Lorenzo entro en ella sin piedad, la jalo del cabello y comenzó a bombearla con brutalidad como un animal ella lloraba y gritaba, sus gritos se escuchaban como si estuvieran matando a una persona, y no era para menos la estaban violando brutalmente por aquel gran pene, “si a las mujeres les duele la primera vez imagínense a por el culo”.            

Zoraya lloro, grito y suplico. su agonía duro por 30 minutos en ese tiempo, completamente empinado y con todo el gran miembro de Lorenzo en su interior sintió como chorros calientes brotaron y llenaron sus entrañas, Zoraya supo que había terminado, demás por sus alaridos de placer que él dio, Lorenzo saco su pene y ella quedo rendida sobre el reposa brazos del sillón, Lorenzo le levanto la cabeza tomándola de los cabellos para decirle

-“Tienes el culo como toda una zorra virgen o debo decir ex virgen”. Dijo Lorenzo lo que provoco que todos sus amigos rieran.

Zoraya sentía su recto lleno de su leche y en eso no pude contenerlo más en su interior salió con algunos gases, sangre y excremento, Lorenzo lo vio y le dijo te mereces una propina tomo.

Tomo un billete lo enrollo y se lo metió por el culo, para empujarlo con sus dedos. Se subió su ropa interior y bermuda, pero al poco tiempo Zoraya sintió mientras aun estaba ahí tirada sobre el sillón, ultrajada y violada, las manos de uno de los amigos de Lorenzo lo primero que dijo fue decir
  
-“Miren Lorenzo hizo que se cagara la puta”. Dijo aquel hombre.

Todas la miradas se fueron al ano de Zoraya que se sentía humillada como nunca antes, apenas podía ver quien era quien la manoseaba pero sintió como se sacaba su pene, tardo unos 30 segundos y ya la estaba penetrando, ya no sentí dolor su pene era más pequeño que el de Lorenzo, Zoraya no sabía  cuánto tiempo paso, pero todos la violaron y terminaron dentro de ella, al final ellos la dejaron atada hasta que se quedo dormida, agotada y expulsando semen de su ano.

Zoraya se despertó amarrada a una columna sentía algo en su interior, le habían metido por el ano varios vibradores tipo bala y un consolador de los que expanden con una válvula, los vibradores estañan activados y sus controles pendían entre sus piernas, las cuales estaban muy abiertas con un larga barra de metal separando sus piernas, dicha barra estaba sujeta a sus tobillos con cinta de embalar. Uno de los hombres dijo.

-“Miren la puta ya despertó”. Dijo una voz.

Unos minutos después Lorenzo vestido y con una gorra colocada hacia atrás, se acerco a Zoraya, para tomar una válvula de aire color negro que colgaba entre sus piernas, luego de apretarla un par de veces dijo.

-“Veamos cuanto resiste esta putita antes de venirse y que su próstata reviente”. Dijo Lorenzo.

Para ese momento el pene de Zoraya que era minúsculo ya tenía una erección de 9 cm, de el caían grandes gotas de liquido pre seminal, sus huevitos encogidos y no desarrollados por la ingesta de hormonas femeninas desde los 14 años, estaban contraídos en la base del pene de Zoraya, quien poco a poco comenzó a sentir como una gran opresión se formaba en su interior, con cada apretón de la válvula negra, Zoraya se estremecía, aunado al estimulo de los vibradores en su interior.

Aquello continuo por varios minutos hasta que su pequeño pene comenzó a palpitar estaba por llegar al orgasmo, sus próstata estaba siendo oprimida enormemente, de pronto ella grito.

-“ALTO BASTA, YA NO MAS, ¡NOOOOO!” Grito Zoraya.

Al tiempo que de su pene salieron expulsados tres fuertes chorro de semen, pero Lorenzo no se estaba satisfecho, continuo apretando la válvula, Zoraya se retorcía y gemía de dolor, uno minutos más tarde se corrió de nuevo aunque ya no tan abundante y explosivamente como la primera vez, para cuando se corrió la tercera vez lo que salió de su pequeño pene fue sangre ya no semen, en ese momento Lorenzo apretó un par de veces más y antes de alejarse, le propino tres fuertes patadas en los huevitos Zoraya que casi la llevaron al desmayo.

Cada unos de sus amigos e incluso Lorenzo tomaron turno para patear los huevitos de Zoraya, para cuando terminaron la eterna sesión de ballbusting extremo con ella, su escroto estaba hinchado al triple de lo normal con sus dos huevitos reventados por completo en su interior con ella desmayada amarrada aun a la columna, con sangre goteando de su pene desinflado para ese momento.

Luego de aquellos todos se pusieron a beber hasta quedar complemente inconscientes de lo borrachos que quedaron, Zoraya se despertó en la madrugada, su pene había hecho que sus retenciones que eran de cinta se aflojaran, con mucho esfuerzo logro liberar sus brazos para poder extraer el enorme dildo de su ano, así como los vibradores, algunos aun funcionando, mientras los extraía, sentía correr sangre por sus piernas, estaba agotada y muy adolorida.

Zoraya se quito sus tacones para no hacer ruido, apenas podía caminar, vio a sus secuestradores, violadores y torturadores regados por todas partes privados por completo de lo borracho que estaban aquel lugar olía a alcohol y semen, Zoraya estaba más que enojada quería venganza y en eso en una mesa vio una tijera, a su mente llego una forma ideal para vengarse de esos malvados y malcriados junior de una forma que nunca olvidarían y que el dinero de sus padres no podría remedia jamás.

Zoraya a gatas pues apenas podía caminar, uno a uno les fue descubriendo sus entrepiernas, dejando sus penes a la vista, lo tomaba y de un rápido corte se los cercenaba con la tijera, para colocarlos en un lado en donde pronto hubo un montoncito de penes cercenados, dejo de ultimo a Lorenzo que apenas de percato cuando ella le abrió y bajo su bermuda, incluso le acaricio su paquete por encima de su ropa interior antes de bajarla hasta sus rodillas.

Luego ella se inclino y le susurro al oído del inconsciente Lorenzo.

-“Esto es lo que se merece un perro violador como tú”. Le dijo Zoraya.

Acto seguido levando el pene de Lorenzo y se lo cerceno, el cuerpo del joven hombre se sacudió por unos segundos antes de quedar inmóvil, Zoraya aun no terminaba, tomo el dildo inflable y se lo introdujo por detrás a Lorenzo para comenzar a inflarlo, hasta que de el muñón aun sangrante que fie lo que quedo de su pene, broto el semen, y no parto hasta que además de semen broto sangre por la uretra cercenada, señal de que la próstata de Lorenzo era también historia.

Zoraya introdujo los penes cortados en su bolso que encontró tirado en el piso, se vistió y paro la hemorragia de su ano con papel higiénico y se marcho, se llevo su camioneta que abandono cuando estaba ya de nuevo en una zona transitada de la ciudad, luego despareció nadie volvió a saber de ella ni donde está.

Lorenzo y sus amigos se despertaron para encontrarse castrados sin sus penes, Lorenzo creyó morir al verse despojado de su miembro viril, incluso tuvo que ser internado en un hospital siquiátrico por seis meses para controlar sus impulsos suicidad pues no quería vivir sin un pene, con incontinencia urinaria por el resto de sus días al no tener próstata, además de siempre estar deseoso de correrse sin poder hacerlo ni por estimulación anal o normal aquello en si mismo era una tortura perpetua.

Lorenzo termino suicidándose dos años después luego de salir del hospital siquiátrico arrojándose por un precipicio con su auto, en una nota que dejo dijo.

-“papá perdón pero no pudo vivir siendo un vil patético eunuco”. Dijo en su nota Lorenzo.  

El padre de Lorenzo aun busca a la responsable de lo sucedido a su hijo sin pensar que el responsable de todo fue su propio hijo desde un principio el solo quiere venganza de “Zoraya la Trav”.


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

CRISTINA

Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar......


CRISTINA
Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACION] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD] [CBT] [FEMDOM]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Capítulo 1. La sorpresa.     

Lo que  voy a contar es una historia real. Por ello no van a oír hablar de bellezas despampanantes, de preciosos cuerpos y grandes curvas. Se trata de chicas normales (que no significa feas) como pueda ser cualquiera de las chicas que conocemos todos. De hecho, puede ser que tú las conozcas, y no sepas nada de su vida sexual... ¿o sí? Con esto quiero decirte que no te imagines a chicas de esas que salen en el Playboy o en las pelis porno. Prefiero que te imagines a ese grupo de amigas que tienes y que nunca sospecharías que fueran así.        

Desde que llegue al grupo me gustó Cristina. Tenía el cabello castaño tirando a rubio y una cara muy dulce. De cuerpo no estaba mal, aunque tenía las tetas algo pequeñas para mi gusto (con 17 años, eso es muy importante). Pero lo que más me gustaba de ella era su culo. Solía vestir pantalones de mezclilla, los típicos Levi\'s 501 que tan bien sientan a las mujeres, pero a veces se ponía alguna cosa ajustada que me volvía loco. Podía ver su forma perfectamente dibujada a través de la ropa. No paré hasta conseguir que saliera conmigo, lo cual me costó un par de meses.    

Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar.  

Pero una noche, en la fiesta de cumpleaños de un amigo, aprovechando un cuarto libre en la casa de éste, nos metimos y nos tumbamos en la cama. Era la primera vez que estábamos juntos de ese modo y ella se puso encima mío para besarme más cómodamente. Y de pronto comencé a notar que se me ponía dura. ¡Dios!. Cuando estábamos de pié o sentados, con retirarme un poco lo arreglaba, pero ahora estaba encima y no me podía apartar. Traté de pensar en otra cosa, pero sus apasionados besos no me lo permitieron. 

Debía estar rojo como un tomate, ya que ella tenía que notar aquella dureza justo bajo su vagina. De repente, ante mi asombro, comenzó a deslizarse de arriba abajo, muy suavemente. Estaba a punto de explotar y no pude evitar levantarle la falda y agarrar aquel maravilloso trasero que tanto deseaba. Aquello, lejos de enfadarla, hizo que se excitara aun más y que comenzase a moverse frenéticamente.

No habían pasado ni dos minutos cuando, entre el roce de su cuerpo, mis inexpertas manos explorando su culo, y sus suaves gemidos, me corrí salvajemente mojando mi pantalón... y sus braguitas (calzón). 

-“Eres un chico muy malo” Me dijo cuando, tras encender una pequeña lámpara que había en la mesilla, vio nuestra ropa empapada.         

-“Vas a tener que compensarme”. Añadio.       

Acto seguido, se levanto y se quitó la camiseta, la falda y las bragas, quedando ante mí con un excitante sujetador de encaje. La vista se me perdió en su vagina, un perfecto triángulo en el que se podían ver unas gotitas de flujo vaginal.     

-“Ponte de rodillas y cómeme la raja”. Me ordenó.

Me arrodillé y comencé a besar su monte de Venus, mientras con la mano exploraba su agujero. Aquello era nuevo para mí y trate de meter un dedo.     

-“Ahí no”. Dijo, conduciendo mi boca a su clítoris.   

Separé sus labios con suavidad y comencé a lamber como había visto en las pelis porno.        

Al cabo de unos minutos ella comenzó a retorcerse y a gritar, mientras inundaba mi boca de deliciosos jugos vaginales.      

Con todo eso, mi pene estaba preparado de nuevo, pero antes de que dijera nada, noté como sus manos acariciaban mi aun húmeda bragueta. Pronto, me desabrochó los botones del pantalón y poco a poco me fue quitando todo hasta dejarme completamente desnudo. Me besó en la boca y me dijo:

-“Ahora verás”.      

Sacó de su bolso cuatro lazos de terciopelo negro. Después de pasármelos por mi pene varias veces, me agarró los brazos y me los ató a la cabecera de la cama. Lo mismo hizo con mis piernas y me inquirió:

-“Si quieres volver a disfrutar de mi vagina, tendrás que ser mi esclavo... para siempre”. Dijo ella.

Lo había preparado todo. Así atado y con el calentón que tenía encima, no dudé en asentir con la cabeza. Noté un gesto de satisfacción en su cara antes de que me vendara los ojos con una especie de pañuelo. Después me amordazó con una mordaza de bola de esas que venden en las sex-shops, dejándome totalmente a su merced. Pude escuchar con claridad como buscaba algo en su bolso. De pronto me sobresaltó el ruido de una especie de máquina de afeitar eléctrica mientras me decía que me iba a rapar mis genitales para luego poder afeitarlos más fácilmente.     

Intenté moverme, pero fue inútil. Me tenía bien atado. Tampoco pude decir nada a causa de la mordaza. Pronto sentí como aquel aparato avanzando por mis genitales dando buena cuenta de mi vello púbico. No lo podía creer. Estaba siendo humillado por la mujer de mis sueños, pero aquella situación lejos de disgustarme, me ponía aun más excitando.       

-“Ahora vamos a afeitar”. Dijo.   

Pronto noté lo fría que estaba la cuchilla de la máquina y un extraño picor por toda la zona. Al cabo de un rato, me corrió el prepucio, me besó mi glande y dijo:           

-“Vamos por el culito”.     

Me soltó las manos y los pies de la cama y me hizo darme la vuelta.         

-“Dobla las rodillas y levanta las nalgas”. Me ordeno.          

En esa postura, tumbado boca abajo y con las nalgas hacia arriba, volvió a atarme, esta vez las muñecas con los tobillos. Repitió la operación: primero recortó los vellos más largos y posteriormente, afeitó todo el contorno de mi ano. Recorrió la zona con sus dedos y exclamó:

-“Así me gusta”.     

Y así de pronto, sin avisar, me metió el mango de la maquinilla de afeitar por mi recién rasurado  ano, lo que me produjo un sobresalto y un ahogado grito de dolor.  

-“¿Te gusta?” Me pregunto
-“Más te vale, porque a partir de ahora soy tu ama, y puedo hacer contigo lo que me dé la gana”. Dijo.

No contesté, no solo por la mordaza, sino porque mi orgullo de macho me impedía reconocer que la nueva experiencia anal me había gustado. Con la maquinilla aun en mi ano, me soltó, me quitó la mordaza y el trapo de los ojos, me dio la vuelta y me hizo una mamada que inundo toda su boca de leche, de la que no desperdició ni una sola gota.  

Me besó tiernamente y me dijo que esa era la última concesión que me permitía, y que, desde ese momento, ella decidiría cuando me tenía que correr. 

Dejé a Cris en su casa con la moto y volví a la mía sin dejar de pensar lo que me había pasado. Mirando en el espejo mis huevos afeitados y acariciando mi desvirgado agujero, no dejaban de resonar en mis oídos las palabras que me dijo al despedirnos: "mañana la segunda lección".      


Capítulo 2. Mi primer castigo.     

A la mañana siguiente, cuando quedamos todo el grupo de amigos, apareció ella mientras yo me moría de vergüenza. Recordaba lo sucedido anoche y no podía olvidarme de que era mi Ama. Me dio un beso y me saludó como si nada hubiera pasado. Pero noté que a lo largo de la mañana me miraba de una forma especial, como diciéndome que ella conocía mi secreto.       

Mis padres se habían ido unos días de vacaciones, por lo que tenía la casa libre. Estaríamos solos, por lo que tenía la esperanza de que ella continuara con mis "lecciones". A las nueve en punto sonó el timbre. Era Cris. Venía con unos pantalones bastante sugerentes y una blusa muy amplia, lo que me hizo pensar que aquella noche nada de nada. Después de un rato hablando de temas de escasa trascendencia, por fin me dijo.        

-“Supongo que recuerdas que eres mi esclavo ¿no?” Contesté afirmativamente mientras ella iba a mi cuarto. Cerró la puerta y desde dentro me pidió que me desnudara completamente y que me tumbase en el sofá, cosa que obedecí inmediatamente.           

Cuando apareció por la puerta del salón no lo podía creer. Llevaba un traje de látex rojo totalmente ajustado que marcaba perfectamente su vagina y sus pezones. En su mano llevaba la famosa mochila de la que el día anterior sacó la máquina de afeitar y las tiras de terciopelo. Naturalmente, ya tendría mi pene a punto, pero lejos de complacerme, ella tenía unas intenciones totalmente distintas. Me hizo levantar del sofá y se sentó ella en el centro, con la mochila a su lado.    

-“Túmbate encima de mí y pon tu pene y huevos entre mis piernas”. Obedecí su orden.           
-“Eres mío” Dijo mientras cerraba las piernas y aprisionaba mis genitales entre ellas.

Pronto noté una de sus manos paseando por mis nalgas libremente mientras con la otra sacaba una especie de vibrador de la mochila.         

-“Esto es para ti”. Me dijo.
-“Como ves, la parte final se estrecha mucho y luego se ensancha”. Es para que no se mueva ni se salga.

Tenía también un bote de aceite de esos que se usan en la piscina, con el que me untó el ano. Después de lubricarlo, introdujo aquel artefacto, lo que me produjo al principio un intenso dolor pero que fue poco a poco transformándose en un delicioso placer.  De esta manera, inmovilizado por los huevos y penetrado por un aparato de unos 20 cm. Comenzó a pegarme con una pequeña fusta que tenía, una vez en un lado y otra en el otro, a la vez que soltaba barbaridades e insultos que me excitaban todavía más.     

Me estaba doliendo, ya que tenía las nalgas totalmente enrojecidas... a cada golpe que me dada, sentía más y más placer como dolor, tanto que llegué a correrme en sus piernas sin tocarme. Jamás me había interesado por temas como el masoquismo, es más, me resultaba bastante desagradable cuando algún amigo nos ponía alguna peli de esas. Pero desde el día que lo experimenté en mis propias carnes, no he podido dejarlo. No es que no practique otro tipo de sexo. Pero me gusta sentirme el esclavo sexual de alguien.         

Siguiendo con la historia, cuando Cristina notó mi semen resbalando por sus pantorrillas, se enfadó muchísimo y gritando me ordenó que me pusiera de pie. Al hacerlo, noté como el vibrador se apretaba contra las paredes de mi culo, haciéndome sentir más suyo que nunca.     

-“¡Te dije que sólo puedes correrte cuando yo lo decidiera! ¡Ahora tendré que castigarte!” Me ató a una silla que había en el salón impidiéndome cualquier tipo de movimiento mientras insistía.       

-“¡Te voy a enseñar a no desobedecer a tu Ama! ¡Eres un puto esclavo y no tienes derecho a nada!” Le supliqué que me perdonase, diciéndole que no volvería a pasar, pero fue inútil. Me puso la mordaza y la vi salir en dirección al baño. Al cabo de unos segundos, que a mí se me hicieron eternos, volvió con un bote de alcohol de 96 grados que vació en mis genitales.      

-“Esto por correrte a destiempo”. Dijo, mientras me retorcía de dolor.      

Como se imaginaran mi glande, que era especialmente sensible, y las miles de heriditas que me había dejado el afeitado del día anterior, el dolor fue insoportable. Pero lo peor de todo fue que en mi interior, pensé que me lo tenía merecido por no acatar las órdenes de mi Ama.    Aprovechando que tenía el pene encogida por causa del dolor, me colocó en ella una serie de aros metálicos unidos por unas tiras de cuero. El de mayor diámetro tenía una especie de cierre similar al de unas esposas y lo encajó por detrás de los huevos. A lo largo de todo mi pene, que ya empezaba a ponerse duro por el roce, iban los demás aros, coincidiendo el último de ellos con el frenillo. 


-“Tendrás que llevar esto puesto todo el día. Si tienes una erección, los anillos te apretarán y te dolerá. No podrás estar con otra, ni excitarte, ni masturbarte... Solo yo tengo la llave de tu placer”.     

Inmediatamente comencé a notar lo que decía. A medida que crecía mi pene, me dolía más. Pero no acabó todo allí. Todavía iba a continuar con su "venganza" por correrme. Se despojó del traje de látex lentamente dejando a la vista su vagina ahora perfectamente depilada, con una tira de vello justo encima del clítoris y el resto depilado. Sus labios se mostraban como los de una niña.    

Cuando los separó, pude ver claramente un pequeño anillo dorado en el interior. Como se imaginaran, mi excitación a esas alturas era tremenda. He de confesar que siempre había tenido debilidad por las vaginas afeitados, y entre eso y el anillo... A todo eso, los aros seguían castigándome más que nunca mi dilatado pene, que empezaba a enrojecerse.        

-“¿Te gusta?” Me preguntó.
-“Pues no vas a empezar por ahí”.          

Acto seguido, se dio la vuelta mostrándome su lindo trasero. Se inclinó y separó las nalgas, dejándome ver su agujerito también depilado.         

-“¡Cómetelo!” Me ordeno.           

Sin pensármelo dos veces, empecé a lamber aquel ano que tanto me gustaba y acabé metiéndole toda la lengua mientras ella se retorcía de placer. Cuando ya no podía aguantar los aros en mi pene, ella se retiró y me dijo que quería que la penetrara por detrás. Como pudo me quitó el aparato (con el empalme que tenía no fue nada fácil) y se puso a cuatro patas mientras gritaba que la rompiera el culo, cosa que hice de inmediato, no sin antes embadurnarme mi pene de aceite. Al principio, me costó un poco penetrar aquel agujero virgen, pero una vez que entro mi glande, todo fue más fácil.        

No habían pasado ni tres minutos desde que la penetre cuando sentí la irreprimible necesidad de correrme. Para evitar nuevos "castigos", paré y pedí permiso a mi Ama. Ella, al borde del orgasmo, me ordenó que siguiera y que lo hiciera dentro. Tras unos instantes, llené su culo de semen con la mejor eyaculación que había tenido en mi vida Al sentir mi semen caliente en sus entrañas, ella también se corrió entre gritos y gemidos. Después de eso, caímos los dos rendidos sobre la cama y nos quedamos dormidos.     

Me desperté a eso de las 12:00 AM de la mañana. Mi pene volvía estaba apresado por los aros de mi Ama. Ella ya no estaba, y me los había puesto mientras dormía. Sobre la mesilla había una nota que decía: “"Sácate el consolador del culo y lávalo. Volveré a las 8 en punto. Espérame desnudo. Cris". Hice lo que me ordenó, comí y dormí la siesta. A eso de las 7, me duché, repasé mi "afeitado" y me puse a ver la tele hasta que ella llegó.           

Capítulo 3. Las amigas.     

A las 8 en punto llegó. Encantado por la ausencia de mis padres, corrí a abrir la puerta. Antes de hacerlo, me aseguré de que era ella a través de la mirilla, ya que estaba desnudo. Venía vestida como una lolita. Dos trenzas, una blusa blanca un poco transparente, una faldita escocesa muy, muy corta, medias y zapatos de hebilla. Estaba preciosa. Arrodíllate ante tu Ama, me dijo. Lo hice, se levantó la falda y me hizo besar su vagina por encima de su calzón blanco, como las de las colegialas.          

Ya en el dormitorio, me ató a la cama, y se sentó encima de mí para que lamiese su culito. Para ello, apartó un poco su ropa calzón (braga) y buscó mi lengua. Así estuve unos 10 minutos, cada vez, como imaginaran, más excitado. De pronto, se retiró, vio mi pene completamente tieso, la acarició y se fue. Desde la puerta dijo.          

-“Voy a tomar algo”.         

Así que allí me dejó, atado y sin poder hacer nada, Tardó más o menos una hora. Pude oír como llegaba y automáticamente mi pene volvió a ponerse como un mástil. De pronto, en el dormitorio, entraron, además de mi novia, Esther y Cristina (dos de las chicas de la panda con la que nos juntábamos en verano). 

NOTA: Como una de las chicas también se llama Cristina, en adelante, me referiré a mi novia como Cristina y a nuestra amiga como Cris.    

Estaba atado en la cama, con los brazos y las piernas abiertas, con mi pene y huevos afeitados, con una erección tremenda. Me puse rojo como un tomate. ¡¡¡Eran mis amigas de toda la vida, con las que quedaba para ir a la piscina o al cine!!! 

Esther era morena, con el cabello rizado, de no mal cuerpo, más que guapa. Siempre me habían gustado sus tetas y era la más "cachonda" del grupo. Su vagina resultaba al contrario de lo que siempre había imaginado. Como tiene mucho cabello en la cabeza, pensaba que el pubis sería igual. No lo tenía depilado (excepto la llamada línea del bañador) pero tenía muy poco vello, lo que dejaba ver perfectamente sus labios.           

Cris también era morena tenía el cabello más largo que Esther, tetas pequeñitas pero lindas y un culo que, aunque un poco grande, que volvía locos a los hombres. Tenía la vagina con vello, sin arreglar, como el de cualquier chica.

Esther me hizo cosquillas en un pié y Cris deslizó una mano pierna arriba hasta mi depilada entrepierna y dijo, con una sonrisa.        

-“Vamos a divertirnos un rato”.  

Cristina mandó a las chicas al salón, mientras, como ella dijo, "me preparaba" Me desató, me puso un minúsculo taparrabos, un collar con una cadena en el cuello y me ordenó que cumpliera cualquier cosa que quisieran las amigas.  

Cris y Esther comenzaron a quitarse la ropa, pero cuando estaban en braguitas, les invitó a que pararan para que las desnudase yo.           

Pasó la correa a Esther e inmediatamente hizo que le chupase las tetas. Pero de pronto, Cris le quitó la correa a Esther y me obligó a que le quitara las bragas con los dientes. Lo fui haciendo y de nuevo, Esther le quitó la correa, con lo que empezaron una especie de lucha por hacerse conmigo. Para evitar esto, Cristina (mi novia) propuso un juego. La ganadora tendría el derecho de usarme primero.

Me quitó el taparrabos y me sentó en la cama, con ellas cada una a un lado.  Tendrían que masturbarme por turnos de 15 segundos. La que consiguiese la corrida, ganaría.

Esther utilizó una técnica firme y lenta, pero fueron las rápidas sacudidas de Cris las que liberaran el chorro. Unos minutos después ya estaba listo otra vez. Cris me ató boca arriba, se sentó en mi cara y comencé a chupetearle la vagina .

-“Así no”, dijo.       

Me puse entonces a meter la lengua en su vagina, pero eso tampoco parecía satisfacerla, y hasta que no empecé a darle largos lengüetazos desde el clítoris hasta su ano, no me regaló sus jugos vaginales. Se ensartó entonces mi pene y se corrió dos veces (o eso me pareció a mí) antes de que me vaciase en su interior, lo que dejó mi pene inservible por un rato.

Le tocó el turno a Esther, que me desató, me dio la vuelta violentamente y me ató las muñecas de nuevo. Cristina abrió la mochila y sacó de ella un tubo de vaselina y un arnés con dos penes, una interior, pequeña y otra exterior, de unos 22 ó 23 centímetros. Mi polla aún estaba flacido cuando Esther me hizo ponerme de perrito, pero quedo rígido rápidamente cuando comenzó a embadurnarme de crema por el culo. Por supuesto, para asegurarse de que el cacharro entrara sin problemas, metió antes dos o tres dedos (no puedo determinarlo) para lubricar también el interior.   
Intenté revolverme, pero Esther me agarró con fuerza por las caderas y en un rápido movimiento, me metió el vibrador entero.   En cada envestida el pene interior se le clavaba y la base del aparato le rozaba el clítoris, así que se puso a penetrarme como una desesperada, más rápido, más rápido, cada vez más rápido hasta que, por fin, tuvo un orgasmo.      

Al correrse, clavó el consolador de tal modo que incluso la base debió entrar en mi culo, lo que, sin que nadie me hubiese ni tan siquiera rozado mi pene, hizo que soltase una ración doble de semen sobre el edredón que Cristina me hizo luego limpiar con la lengua por descuidado.          

Capítulo 4. Experiencia Homosexual.    

Nada volvió a ser igual en la panda. Esther y Cris me usaban indistintamente cuando y para lo que se les antojaba, ya que contaban para ello con el permiso de mi novia.     Un par de semanas después de lo que pasó con mis amigas, y después de sesiones sado más o menos como las que he contado, un día Cristina me hizo ir a su casa. Mis padres ya habían vuelto, pero los de Cristina estaban de cena, así que tenía la casa vacía. Me hizo pasar al salón, donde me esperaba una silla cómoda pero rígida.

Me desnudó, me senté y me ató las piernas y las manos a la silla, dejándome una vez más inmovilizado. Me amordazó con una mordaza de bola, asegurándose de que quedara bien ajustada. Ella abrió una puerta y entraron en la habitación dos chicos altos y musculosos. Uno rubio y otro moreno.

-“Del gimnasio”. Me dijo. 

Antes de que me diese tiempo a pensar lo que estaba pasando, los dos se pusieron a manosearla y a besarla por todas partes. La muy puta se lo estaba montando con los dos delante de mí.            El rubio empezó a desnudarla mientras el otro le metía mano por todas partes. Ella me miraba con satisfacción. Estaba gozando como nunca. Cuando estuvo desnuda, ella hizo lo propio con los chicos, para al final, agacharse y empezar a chupar sus penes alternativamente.  

El rubio tenía un pene impresionante, que lo parecía más aún porque la tenía afeitada, dejando solo unos vellos encima de ella. El moreno no estaba tan bien dotado, pero eso a ella no parecía importarle. Mirándome a los ojos se metió aquellos dos penes a la boca. Un momento después, el rubio se tumbó en el suelo con los pies hacia mí y Cristina se tumbó encima de él. Pude ver con todo detalle como se la metía mientras escuchaba sus gemidos. 

El moreno se colocó encima de ambos y comenzó a metérsela por el culo a mi novia, que se retorcía de placer. Ya con las dos penes metidas, empezaron un frenético cabalgar que duró unos 5 minutos. Y una vez más, lo peor de todo no fue el acto en sí, sino mi reacción: lejos de sentir celos, estaba excitado. Dos tipos estaban penetrando a mi novia y yo con una erección increíble. Después de eso, Cristina se levantó y vino hacia mí con una mirada lasciva.

-“Los chicos ya están calientes”. Comentó.      

Me desató y me ordenó arrodillarme.    

-“Espera aquí”. Me dijo.   

Se fue y al instante volvió con un trípode y una cámara de vídeo. Lo preparó todo y pude ver como se encendía la luz roja que indica que estaba grabando. Se acercó a mí y retiró la mordaza. Hizo una señal a los tipos para que se acercaran. El moreno se plantó delante de mí, con su pene a escasos centímetro de mi cara.         

-“Chúpasela”. Ordenó Cristina.   

Intenté protestar, pero de repente sentí unas fuertes manos que me sujetaban y me acercaban la cabeza. Era el rubio, que se había colocado detrás. Mi cara llegó a su pene y me la restregó por ella. Luego Cristina, con un latigazo me obligó a abrir la boca. Primero chupé sus huevos, luego pasé mi lengua por todo pene y finalmente me la metí. Empecé a mamársela lo mejor que sabía y, no voy a mentirles, me empezó a gustar.     

Vista mi "colaboración", me hicieron ponerme a cuatro patas sobre el sofá y mientras se la chupaba al rubio (habían cambiado) el otro empezó a embadurnarme el culo con vaselina. A todo esto, Cristina había quitado la cámara del trípode y se afanaba en grabarlo con todo lujo de detalles. Pronto me metió su pene y empecé a penetrarme. Estaba gozando mucho. Así se fueron turnando el uno y el otro durante un rato mientras Cristina grababa.

De pronto, pararon y me tumbaron boca arriba. Se iban a correr, y no querían desperdiciar su semen. El moreno (con la ayuda de Cristina que había vuelto a dejar la cámara en el trípode) fue el primero en regar mi cara con su espeso semen. Un minuto más tarde, y a la vista del espectáculo, lo hizo el rubio.

Para rematar la faena, Cristina empezó a lamer todo el semen que había sobre mí y me lo fue metiendo en la boca con cálidos besos. Tragué hasta la última gota de aquel manjar y mientras lo saboreaba, Cristina hizo que me corriera con una espectacular mamada (que en menos de 30 segundos acabe) y también me hizo beber mi semen, que lo tenía en la boca. Quien iba a decir que aquella iba a hacer la última vez que me correría como un hombre de verdad.

Capitulo 05. Eunuco y Esclavo

Luego que los dos tipo y yo mismo nos corrimos ellos Cristina se puso de pie y con un apasionado beso mientras los masturbaba los despidió, luego que se marcharon, ella se me acerco me dio un largo beso en los labios y me dijo.

-“Ahora que eres toda una puta de verdad ya no vas a necesitar de tu miembro”. Dijo Cristina.

Dijo eso mientras me masturba, luego fue a la bolsa y saco un elastrador, un fierro plateado largo de unos 25 cm de 5 milímetros de diámetro y un cuchillo curvo. Cargo en el elastrador una liga castradora. Iba a decirle algo pero de nuevo me coloco la mordaza de bola, luego acciono el elastrador abriendo la liga, para luego pasar mi pene ya en erección de nuevo por en medio de la liga. Que ella se aseguro quedase lo mas en la base de mi pene posible.         

Luego quito el seguro y la liga se cerró abruptamente sobre mi pene. Mi cuerpo se arqueo de dolor. Aun retorciéndome de dolor, Cristina, tomo un poco de vaselina y la unto en el ojo de mi glande casi metiendo su dedo en mi pene, luego tomo el largo tubo y lo fue metiendo por mi pene, sacando y metiéndolo lo que me hizo sentir mucho dolor y placer al mismo tiempo.

El tubo descendió por el interior de mi pene hasta la base lentamente, quedando apenas unos pocos centímetros sobresaliendo de la punta, Cristina me dejo así por varios minutos. Hasta que mientras acariciaba mi pene que no dejaba de palpitar duro como nunca antes me dijo.

-“Bien es hora de hacer una puta de verdad, Cariño”. Dijo Cristina.

Moví la cabeza en señal de negación pero eso a ella poco le importo, antes de que lo supiera me estaba cortando mi pene por arriba de la liga puesta, mi cuerpo se arqueo de dolor, sentí la sangre bañar mis huevos y muslos, sentía la hoja del cuchillo cortar mi pene, Cristina cortaba hasta que la cuchilla tocaba el tubo de metal, aquello se prolongo por varios minutos que se me hicieron eternos hasta que por fin ella deslizo mi pene cercenado por el tubo de metal hasta sacarlo por completo y apartarlo para siempre de mi cuerpo.

Me desmaye viendo a Cristina besar la punta de mi pene cercenado con sus labios.      

Luego de aquello y gracias a la cinta de vídeo, ahora soy su esclavo definitivamente para el resto de mis días. Cada día me sorprenden con una cosa nueva... Ella y sus amigos tanto mujeres como hombres por igual, la única  manera que tengo ahora para correrme es por medio de estimulación prostática, y creo que no pasara mucho hasta que Cristina también me despoje de mi huevos, el ultimo rastro de mi masculinidad que aun me queda.




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

SECUESTRADO POR ANA

Era viernes por la noche, me prepare para salir y tomar unas copas, me puse mis mejores ropas y me dispuse a pasar una agradable noche, fui a una discoteca lujosa y conocida que a menudo frecuentaba, un lugar donde acude mucha gente por la noche. Llegue el sitio estaba muy animado aunque no encontré a nadie conocido, pedí una copa en la barra y espere a que llegase alguien que conociese, a pesar de estar el sitio animado empezaba a aburrirme, estaba solo tomando una copa y observando a la gente, el tiempo pasaba y ya empezaba a plantearme el irme a otro lugar hasta que sucedió lo inesperado, una mujer muy atractiva se acerco a mí......


SECUESTRADO POR ANA
Era viernes por la noche, me prepare para salir y tomar unas copas, me puse mis mejores ropas y me dispuse a pasar una agradable noche, fui a una discoteca lujosa y conocida que a menudo frecuentaba, un lugar donde acude mucha gente por la noche. Llegue el sitio estaba muy animado aunque no encontré a nadie conocido, pedí una copa en la barra y espere a que llegase alguien que conociese, a pesar de estar el sitio animado empezaba a aburrirme, estaba solo tomando una copa y observando a la gente, el tiempo pasaba y ya empezaba a plantearme el irme a otro lugar hasta que sucedió lo inesperado, una mujer muy atractiva se acerco a mí.

[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD] [FEMDOM]



Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Era viernes por la noche, me prepare para salir y tomar unas copas, me puse mis mejores ropas y me dispuse a pasar una agradable noche, fui a una discoteca lujosa y conocida que a menudo frecuentaba, un lugar donde acude mucha gente por la noche. Llegue el sitio estaba muy animado aunque no encontré a nadie conocido, pedí una copa en la barra y espere a que llegase alguien que conociese, a pesar de estar el sitio animado empezaba a aburrirme, estaba solo tomando una copa y observando a la gente, el tiempo pasaba y ya empezaba a plantearme el irme a otro lugar hasta que sucedió lo inesperado, una mujer muy atractiva se acerco a mí.     

Era una mujer joven y atractiva, era unos años mayor que yo, tendría algo menos de 30 años, me dijo que se llamaba Marta, se acerco a la barra y empezó a hablar conmigo, nos presentamos y empezamos a entablar conversación, pronto descubrí que también era muy simpática, estuvimos un buen rato hablando, hasta que ella se me insinuó.       

-“¿Te gustaría tomar una copa en mi casa?, ¡estaremos más tranquilos!” Me dijo Marta.          

Sin dudarlo un momento acepte encantado, sin duda pensaba que aquella era mi noche de suerte y me equivoque por completo. Tomamos un taxi y ella me indico donde vivía, que era un poco lejos, a las afueras de la ciudad, al cabo de un rato llegamos a donde decía que era su casa, era una casa grande con un bonito jardín, atravesamos el jardín y entramos a la casa, nos dirigimos al salón y ahí empezamos a tomar unas copas, estuvimos otro rato charlando agradablemente, hasta que las cosas cambiaron.    

Marta tomo mi copa, dijo que iba a echarme hielo en la copa, un gesto muy amable por su parte, pero era todo lo contrario, volvió con mi copa con hielo, y continuamos charlando y bebiendo, pronto me bebí aquella copa, al cabo de unos minutos empecé a encontrarme algo mal, eran unos pequeños síntomas que poco a poco fueron a mayores, empecé a marearme, la cabeza me daba vueltas, empecé a perder las fuerzas y ver borroso. Marta se dio cuenta que algo me pasaba y ella sabía perfectamente lo que era, ella había echado algo en mi bebida y esos eran sus efectos, al poco tiempo me quede prácticamente inmovilizado, no sabía que había tomado ni que pretendía aquella mujer.

Marta se levanto y tomo su teléfono e hizo una llamada, ella se sentó y se quedo esperando, estaba a su lado sin poder moverme, ella no me dirigió ninguna palabra, era como si no estuviese ahí, su simpatía había desaparecido por completo, al cabo de unos momentos alguien entro en la casa y se dirigió hacia nosotros, era otra mujer, una mujer más mayor que marta.   

Era una mujer de al menos 45 años, de complexión ancha, con caderas anchas, estaba algo obesa y con unos brazos y pernas anchas, era una mujer con el cabello rubio rizado, con un rostro serio, sus pasos sonaban en la habitación, llevaba unos zapatos de tacón altos que sonaban mucho, iba vestida de forma provocativa, con una falda corta y medias negras. Ella se acerco hasta nosotros, me echo una mirada de arriba abajo y después se dirigió hacia Marta, se saludaron afectivamente y empezaron a hablar.      

-“Espero que te guste lo que te he traído”. Dijo Marta.          
-“Si, me gusta mucho”. Respondió aquella mujer.      
-“Espero que lo disfrutes mucho”. Le deseo Marta a ella.     
-“No te quepa la menor duda”. Respondió mientras sacaba dinero, para darlo a Marta. 

No me lo podía creer, estaban pagando por mí, me estaban tratando con un simple objeto, La nueva mujer había pagado a Marta para que me trajera hasta ella. 

-“¿Antes de irte me puedes ayudarme con él?”  Le pregunto a Marta.

Quien contesto afirmativamente, las dos mujeres me miraron, no sabía que pretendían, entre las dos me levantaron y me ayudaron a caminar, apoyándome en ellas llegamos hasta el final del pasillo, abrieron una puerta y había escaleras hacia abajo, con su ayuda las bajamos y la nueva mujer saco una llave con la que abrió una puerta, aquello era un sótano, no era muy grande, tenía una cama, un armario, una silla y alrededor había trastos por los suelos, estaba algo sucio el sótano y era algo frio y no tenía ninguna ventana, entramos en él y me dejaron en el suelo. Marta y la otra mujer se despidieron, Marta me dejaba a solas con aquella mujer obesa y fuerte sin saber que pretendía.      

Cuando se marcho Marta aquella mujer entro en el sótano y se dirigió hacia mí, se inclino y sin decir nada empezó a quitarme la ropa, no la costó mucho esfuerzo moverme, ya que soy una persona de complexión delgada, pudo manejarme fácilmente y quitarme la ropa, al momento estaba completamente desnudo, ella se dirigió al armario y de el saco un manojo de cuerdas, tomo una cuerda y me ató las manos a mi espalda y empezó a atármelas, al momento me ato las manos con fuerzas, dio varias vueltas con la cuerda sobre mis muñecas tensando la cuerda y apretando la cuerda a mi piel, se levanto y tomo otra cuerda e hizo lo mismo con mis pies a la altura de los tobillos, al momento estaba atado de pies y manos, todavía seguía medio dormido y no pude poner ningún tipo de resistencia, me ato con facilidad, cuando termino de atarme sin decir una palabra se marcho, dejándome encerrado a oscuras, atado de pies y manos.       

Tardo un rato en empezar a pasarse el efecto de aquello que me habían dado, según recuperaba mis fuerzas intentaba liberarme, pero descubrí que era imposible, estaba atado fuertemente, lo intente una y otra vez pero no conseguí nada, aquella mujer no era la primera vez que ataba a alguien, ante mis intentos en vano de liberarme opte por pedir ayuda, me puso a pedir ayuda por si alguien podía oírme, pero la única que me escucho fue aquella mujer, escuche sus tacones bajando la escalera, abrió la puerta y entro dirigiéndose a mi lado:      

-“Veo que ya te has despertado”. Me dijo aquella mujer.    
  
-“Ahora voy a presentarme, soy Ana y a partir de ahora voy a ser tu dueña, a partir de hoy me perteneces y yo te enseñare como debes comportarte”. Me dijo Aquella mujer con un tono Autoritario.

-“¿Has entendido cerdo?”. Me pregunto.          

Estaba asustado y solo pretendía salir de ahí, continué pidiendo ayuda, algo que la enfado mucho.

-“Cállate porque no vas a salir de aquí, obedéceme o será mucho peor”. Me recrimino en un tono más fuerte.

Pero no la hice el menor caso, gritar era lo único que podía hacer, y continué haciéndolo.       

-“Cállate cerdo” Me propino una fuerte bofetada mientras me pedía que me callara.
 -“Vuelve a abrir la boca y será la última vez que la abras”. Ante aquella bofetada la insulte con odio, lo que provoco otra fuerte bofetada.          

-“Te lo advertí, no volverás a abrir la boca”. Ella fue al armario y tomo cinta de embalar, me dio la vuelta poniéndome bocabajo en el suelo , ella se levanto la falda y empezó a quitarse su braga (calzón), se quito una de color negra, grande, la oprimió con su mano y se inclino hacia mí, me tomo por el cabello levantándome la cabeza y con la otra mano acerco su braga a mi boca, pronto me llego un fuerte hedor, trate de no abrir la boca, pero ella insistió con fuerza y su braga poco a poco fueron introduciéndose en mi boca, tenía fuerza en sus brazos y empezó a introducirlas poco a poco, la forzó hasta que entraron por completo en mi boca, llenando mi boca, una vez que estaban dentro tomo la cinta de embalar y dio varias vueltas con ella sobre mi boca y cabeza, con su mano se aseguro que quedara bien pegada a mi boca , ahora estaba totalmente amordazado, no podía hacer el más mínimo ruido con aquella mordaza, ahora estaba bajo su completo control. 

-“Calladito estas más guapo cerdo, yo te enseñare a obedecerme, jamás se te ocurrirá desobedecerme”. Tras decir aquello ella empezó a reírse de mí, se levanto y de nuevo se marcho de la habitación.       

Continué en aquel sótano, estaba encerrado y a oscuras, mis intentos por desatarme eran imposibles, desistí de intentarlo, acepte mi situación totalmente inmovilizado, pasa un largo rato hasta que sentí sus tacones bajando las escaleras, ella abrió la puerta, entro en la habitación y cerró la puerta de nuevo con llave, guardándose la llave en su ropa interior, se acerco a mí y me puso un zapato en mi cara, me piso la cara mientras me hablaba de forma autoritaria.           

-“Ahora me perteneces y hare contigo lo que me plazca pero antes voy a enseñarte a obedecerme”.  Me dijo Ana mientras me apretaba su tacón a mi cara.

Ama se dirigió hacia el armario donde tomo unos guantes, eran unos guantes de goma amarillos, empezó a ponérselos, se puso los guantes con dificultad, los guantes la quedaban muy apretados en su mano y brazo, eran unos guantes amarillos muy sucios casi de color marrón, estaba asustado no sabía que pretendía, trate de arrastrarme hacia la puerta, una idea absurda, estaba atado y la puerta cerrada, ella se rio al verme.

-“No podrás salir de aquí, ahora eres mío y no te dejare ir y será mejor que te portes bien o me harás enfadar” Me dijo mientras ella continuaba ajustándose los guantes a sus dedos, cuando termino tomo un cinturón de cuero y lo doblo por la mitad.        

-Ahora aprenderás quien manda aquí cerdo” Me dijo de una forma muy tranquila, era una mujer muy fría y perversa.   

Ella tomo la silla que había en la habitación y la coloco en el medio de la habitación, se empezó a quitar la falda, quedándose en braga y medias negras hasta los muslos, se acerco a mi me tomo por el cabello y me atrajo hacia ella, me tomo, acostándome bocabajo sobre la silla, mi pecho quedaba apoyado en el asiento de la silla, ella se acerco a mí y abrió sus piernas, metió mi cabeza entre sus piernas y las cerro con fuerza, sus anchos muslos me apresaban ejerciendo una fuerte presión en mi cara y con una mano levanto mis manos atadas dejando mi trasero al descubierto y a su antojo.          

-“Ahora estate quieto y no me hagas enfadar”. Me dijo Ana, algo absurdo porque no podía moverme ni oponer resistencia. 

Con la otra mano ella tomo el cinturón y de pronto recibí un fuerte azote en el trasero, antes de reponerme de este azote ya estaba recibiendo otro y otro, sus azotes eran dolorosos y tomo un ritmo constante, el sonido del cinturón contra mi trasero resonaba en la habitación, de mi solo salía un leve gemido de mi mordaza, ella continuo azotándome una y otra vez, al cabo de unos minutos era muy doloroso, cada azote dolía más y más, tenía el trasero ardiendo y ella sin piedad seguía azotándolo, la azotaina era interminable, al poco tiempo unas lagrimas salieron de mis ojos mientras ella seguía azotando con fuerza y apretando sus muslos para que no pudiese lo más mínimo moverme, cerré los ojos y espere a que aquello acabara, fue una azotina muy larga que me dejo el trasero completamente dolorido y marcado, cuando ella termino de azotarme me libero de entre sus piernas, caí rendido al suelo, el trasero me ardía.     

Ella se inclino hacia mí, levanto mi barbilla hacia ella

-“No me desobedezcas nunca o recibirás todas las azotes que sean necesarias hasta que comprendas quien es tu dueña”. Me dijo mientras me acaricio suavemente la cara con sus manos. Comprobé que sus guantes emitían un olor desagradable.

–“ahora eres mi perrito y harás lo que te ordene”. Continuo diciéndome mientras me acariciaba.      
-“Ahora me darás placer, pórtate como un buen perrito”. Me dijo mientras continuaba acariciándome como a su perrito.   

Ella se sentó en la silla y me puso de rodillas junto a ella.    

-“ahora voy a quitarte la mordaza, una sola palabra y te azoto de nuevo” Me amenazo Ana, no estaba dispuesto a recibir otra azotaina así que la hice caso, ella me quito la mordaza sacándome la braga de mi boca, respire aliviado por la boca.          

-“Bésame los pies perrito” Me dijo Ana.

La obedecí y me incline a sus pies y empecé a besar tanto sus pies como zapatos, cuando lambí sus zapatos ella se quito un zapato, acerco su pie con sus medias negras a mi boca y me metió el pie en la boca, lambí su pie dentro de mi boca dejando sus medias húmedas, al momento aparto ese pie y me dio su otro pie, mientras lambia su pie ella me acariciaba como a su perrito, ella tomo un zapato con su mano y me metió el tacón en mi boca, lambí los tacones de Ana.      

-“Ahora túmbate en el suelo perrito”. Me dijo Ana.

Obedecí, me tumbe boca arriba en el suelo, ella se puso de pie y se puso a mi altura y empezó a inclinarse hasta que se sentó en mi pecho.

-“Haz disfrutar a tu dueña perrito”.  Después de decirme esto empezó a inclinarse hasta mi cara y se sentó en cuclillas sobre mi cara, su trasero me aplasto la cara, el olor de su trasero entro por mi nariz, yo aparte la cara al instante, ella se levanto enfadada.     

-“No vuelvas a apartar la cara o lo lamentaras”. Me amenazo de una forma muy autoritaria.

Luego volvió a sentarse sobre mi cara, de nuevo empecé a respirar su trasero, apenas podía respirar , cuando estaba exhausto se levanto de mi cara dejándome respirar, sin apenas darme tiempo volvió a sentarse sobre mí, repitió eso una y otra vez, respiraba con dificultad, no aguantaba más esa situación, la pedí que me soltara pero ella me hizo caso omiso, ella se levanto y se quito su braga que llevaba puesta, me metió esa otra braga de nuevo en mi boca y se sentó de nuevo en mi cara, ahora solo podía respirar por la nariz, y lo único que respiraba era el olor de su trasero, continuo asfixiándome con su trasero durante un largo rato dándome apenas tiempo para respirar, ella se la notaba que estaba disfrutando mucho con aquella situación.      

Ella paro y se sentó sobre mi pecho, empezó a ajustarse los guantes a sus dedos,
-“Ahora lámelo bien y no me hagas enfadar perro” Me amenazo de nuevo Ana y me saco la braga de mi boca.

Se sentó de nuevo en mi cara.

-“Lambelo bien perro” Me ordeno,

En un principio no obedecí lo que me ordeno, ella se sentó sobre mi pecho de nuevo y me propino una fuerte bofetada, después volvió a sentarse en mi cara, esta vez saque la lengua tímidamente para lamber su ano, ella volvió a sentarse en mi pecho y me abofeteo varias veces, sus manos enguantadas  se estrellaron en mi cara varias veces.        

-“Quiero sentir tu lengua dentro de mi perro”. Me ordeno Ana.

Saque mi lengua y empecé a lamber sus nalgas y ano, ella movía su trasero suavemente sobre mi cara, estaba disfrutando mientras me sentía totalmente humillado ante ella y su trasero, me esmere con mi lengua no quería recibir más bofetadas o azotes, cuando quedo satisfecha hizo lo mismo con su sexo, empecé a lamber su sexo y ella empezó a gemir de placer, - muy bien perrito, sigue- me decía mientras lamia su sexo, al rato su sexo empezó a estar húmedo, lambí sus flujos mientras ella disfrutaba, cuando quedo satisfecha paro sentándose en mi pecho.          

-·Te has portado muy bien perrito”. Me felicito Ana.

Luego metió uno de sus dedos en su sexo, sacando el dedo totalmente húmedo, acerco el dedo a mi boca y lo metió en ella, tuve que lamer su flujo sobre su dedo, lo hizo una y otra vez, mi boca sabia completamente a sus flujos, ella metió su dedo en su ano, aquello no pretendía lamberlo pero antes de darme cuenta ya tenía su dedo en mi boca, ahora sabia porque sus guantes olían tan mal, no era la primera vez que lo hacía, lambí su repugnante dedo varias veces hasta que ella se levanto.        

-“Ahora voy a darte placer a ti”. Ana se levanto y saco un bote con vaselina, ella se sentó en la silla y me puso encima de sus rodillas, me apoyo sobre sus grandes muslos, ella se echo vaselina en su dedo y acerco su dedo a mi ano, note como su dedo se introdujo en mi, aquello me dolió, era mi primera vez que me pasaba algo así, intente resistirme y quejarme, pero lo único que conseguí fue que me volviera a amordazar y a amenazar con algo aun peor.     

-“Vuélvete a mover y te prometo que te corto tu asqueroso pene pero”. Me dijo Ana.

Luego continuo introduciendo su dedo en mi ano, aquello me dolía y ella metió su dedo completamente para empezar a moverlo en mi interior, sacaba y metía sus dedo, poco apoco dejo de dolerme aquello, cuando lo dilato lo suficiente ella se levanto y tomo un arnés con un pequeño pene, se puso aquel juguete, la quedaba muy ajustado a su cadera, ella empezó a untar vaselina por el pene de plástico, yo gritaba entre mi mordaza porque sabía lo que venía a continuación, ella se acerco despacio a mí, me puso de rodillas, ella se acerco por detrás, me abrazo por detrás y poco a poco empecé a notar como aquel pene se acercaba a mi trasero, empezó a introducir el pene de plástico en mi ano, aquello me dolía pero ella continuo metiéndolo, cuando entro en mi interior ella empezó a sacarlo y meterlo por mi trasero, fui violado por ella una y otra vez, notaba su pene en mi interior y su cuerpo pegado al mío, durante un largo raro forzó mi ano una y otra vez, sus muslos golpeaban en mis nalgas y me penetraba rápidamente. 

Luego de un rato ya estaba muy cansado de tantos castigos y humillaciones recibidos a lo largo de la noche, por lo que trate de revelarme lo que me hizo caer al suelo, los a Ana que era insaciable y muy cruel, le molesto no dejaba de humillarme, se quito el arnés, se inclino hacia mi trasero y empezó a meter con su mano el pene en mi de manera brusca y rápida.          

-“Perro mal ahora veras como trato a los perros como tu disfruta mientras puedas”. Ella dijo

Metió el pene en mi ano y con cinta de embalar empezó a pegarlo para que se quedara en mi interior, tras mucha cinta de embalar consiguió sujetar el juguete en su lugar, Ana tenía pensado dejarme puesto el pene de plástico en mi ano.          

-“Te advertí que te portaras bien y no me hicieras enfadar”. Me recrimino Ana,

Se levanto y fue hasta el armario del que saco una tijera de las para podar setos, se me acerco de nuevo y me dio la vuelta para tomar mi pene comenzó a masturbarme con una de sus manos enguantada, hasta que me vine copiosamente sobre mi vientre y pecho, luego ella dejo mi pene y coloco la tijera justo en la base.

-“Ahora veremos cómo te portas sin tu pene perro”. Dijo Ana.
-“MMMMMMMMMNGGGFDDD” Trate hablar pero la mordaza me lo impidió.
-“¡CLACK!” Sono.
-“MMMMMMMMMMM” Grite de dolor.

Ana me corto con la afilada tijera mi pene cercenándolo por completo, la sangre broto al tiempo que todo mi cuerpo se convulsionaba de dolor, Ana fue por algo y regreso a donde estaba retorciéndome, sentí que algo me quemaba mi entrepierna era Ana que con un soplete cauterizo mi herida, para luego colocar un pequeño cilindro de oro para que uretra no se cerrara, luego me dijo ahí retorciéndome y antes de desmayarme la escuche decir.

-“Creo que lo voy a pasar muy bien contigo”. Dijo riéndose y burlándose de mí,

Me arrojo los guantes a la cara y se fue de la habitación. Apenas escuche como cerraba con llave por fuera y como se alejaba dejándome atad, amordazado con un consolador dentro de mí y castrado.





Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

CIELO E INFIERNO

La joven poseía una belleza sobrenatural, alta y esbelta, con largas piernas torneadas, su larga y abundante cabellera rubia parecía una cascada de oro, sus ojos verdes esmeralda destellaban reflejos de fuego, su sensual boca de labios rojos esbozó una sonrisa mientras sorbía un trago de vino de la copa de cristal que sostenía en una mano. Estaba apenas vestida con un diminuto bikini, el cual era una joya maestra de orfebrería, entallado con finos anillos de aro entrecruzados, en la otra mano blandía una fusta de cuero negro. Un halo de luz brillaba alrededor de su cabeza, mientras sus alas blancas como las de una paloma se hallaban recogidas tras su espalda......


CIELO E INFIERNO
La joven poseía una belleza sobrenatural, alta y esbelta, con largas piernas torneadas, su larga y abundante cabellera rubia parecía una cascada de oro, sus ojos verdes esmeralda destellaban reflejos de fuego, su sensual boca de labios rojos esbozó una sonrisa mientras sorbía un trago de vino de la copa de cristal que sostenía en una mano. Estaba apenas vestida con un diminuto bikini, el cual era una joya maestra de orfebrería, entallado con finos anillos de aro entrecruzados, en la otra mano blandía una fusta de cuero negro. Un halo de luz brillaba alrededor de su cabeza, mientras sus alas blancas como las de una paloma se hallaban recogidas tras su espalda.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [SOBRENATURAL] [SADO] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD] [CBT] [TORTURA]


Categoria: Hetero      Autor: Lilith





-“¡Hazlo más suave! ¡Con más delicadeza!” -Ordenó de mal humor Akasha, al hombre que de rodillas ante el diván donde ella se encontraba se esmeraba en besarle los dedos de los pies.
-“¡No olvides que yo soy una Arcángel!” 

Y vaya si lo era, la joven poseía una belleza sobrenatural, alta y esbelta, con largas piernas torneadas, su larga y abundante cabellera rubia parecía una cascada de oro, sus ojos verdes esmeralda destellaban reflejos de fuego, su sensual boca de labios rojos esbozó una sonrisa mientras sorbía un trago de vino de la copa de cristal que sostenía en una mano. Estaba apenas vestida con un diminuto bikini, el cual era una joya maestra de orfebrería, entallado con finos anillos de aro entrecruzados, en la otra mano blandía una fusta de cuero negro. Un halo de luz brillaba alrededor de su cabeza, mientras sus alas blancas como las de una paloma se hallaban recogidas tras su espalda, su voluptuoso cuerpo estaba recostado a lo largo del diván tapizado de terciopelo rojo.

El hombre sostenía entre sus manos, por el tobillo, uno de los hermosos pies descalzos, su lengua recorría la planta del pie, lamiéndola y masajeándola con extrema adoración. El sumiso estaba desnudo por completo, su miembro desplegaba una erección total, como a punto de estallar, un hilo de líquido pre seminal iba desde el agujero de su glande hasta el piso de mármol, de cuadros blancos y negros. La estancia era un lujoso estudio, con paredes de piedra, y columnas que subían hasta unirse en cruceros, las ventanas ojivales daban paso a la luz a través de sus vitrales multicolores en los cuales el artista había recreado escenas fantásticas de la rebelión de los Ángeles en el cielo.

El hombre deslizó su mano por la pantorrilla de la joven, la piel cremosa y sonrosada, era como el más fino alabastro, inmaculada sin ninguna imperfección, era suave, tersa al tacto, era como tocar el paraíso, un ligero bronceado le daba un tono de oro.

La lengüeta de la fusta golpeó con furia el dorso de la mano del hombre.

-“¡Retira tu asquerosa mano, esclavo!” Sentenció Akasha, haciendo énfasis en la palabra esclavo.
-“¡Sabes que tienes prohibido tocar mi divino cuerpo, tu asquerosa lengua y tus sucias manos solo pueden tocar mis pies, por debajo de mis tobillos”.

-“¡Perdón, Diosa!” Se disculpó el esclavo.
-“¡No! ¡No voy a perdonarte! ¡Esta noche recibirás tu castigo!”

El esclavo asintió resignado. Continuó lamiendo y besando los pies de la joven belleza rubia. Un reloj de péndulo, junto a la pared sonó dando seis campanadas.

-“Es hora de que te retires, gusano, debes ir a hacer el aseo del templo”.
-“Diosa… Si, mi, Diosa…” Balbuceó el hombre con enorme respeto.

-“¡Y más te vale que lo dejes resplandeciente de limpio! ¡O te hago que limpies el piso con la lengua!”
-“Sí, mi Ama”.

Akasha hizo una mueca de desprecio con su lindo rostro y le despidió con un gesto de la mano, se acomodó sobre el diván y cogió de la mesa de café a su lado un libro de tapas de cuero negro, con un pentáculo de plata grabado en la portada. El hombre salió del estudio, fue a un armario de dónde sacó escobas e instrumentos de limpieza y salió por un pasillo a la nave central de la catedral para dar inicio a las tareas de limpieza.

Tres horas después el interior de la catedral relumbraba de limpio, sus grandes puertas de acero estaban cerradas, adentro ardían los cirios de cera negra montados en sus candelabros de plata, sus mortecinas lenguas de fuego creaban misteriosos claroscuros, el hombre estaba de rodillas ante el altar mayor, de espaldas a las bancas, con sus manos unidas en oración. La catedral gótica estaba adornada con efigies de mármol blanco, de voluptuosas amazonas aladas, enfundadas en sexys armaduras y botas, armadas con espadas y látigos, plantadas de pie sobre el cuerpo de hombres desnudos. Tras la mesa del altar mayor, contra la pared del ábside, se alzaba una cruz invertida de madera negra y bajó ella un trono hecho de huesos humanos, con un escabel de calaveras para reposar los pies de la Ama.

-“¡Asumo que tus suplicas son dirigidas hacia mí, gusano!” Escuchó decir a la voz de cristal, mientras los dedos de un hermoso pie descalzo se posaban sobre su frente y empujaban su cabeza hacía atrás. Akasha estaba sentada sobre el altar, desnuda por completo, sus alas blancas extendidas en toda su extensión tras su espalda, la perversa y retorcida sonrisa decoraba su hermoso rostro. En una mano sostenía el cáliz de oro que se había utilizado durante la ceremonia.

-“¡Sí, mi Diosa!” Respondió el hombre sumiso.

Akasha se puso de rodillas sobre el altar, con sus suaves muslos abiertos, posó el gran cáliz de oro bajo su entrepierna y comenzó a orinar dentro de él, su sagrado néctar de oro llenó la copa hasta el borde. Posó la copa sobre la mesa del altar y se puso en pie, alta e imponente, esbelta en toda su angelical hermosura, con un halo de luz recortando el borde de su figura, con sus inmaculadas alas blancas extendidas.

-“¡Bebe!” Ordenó Akasha.
-“¡Te concederé la inmerecida gracia de delectar mi preciado néctar”.

El hombre se apresuró a cumplir la orden, tomo el cáliz entre sus manos y lo apuro como si la vida le fuera en ello.

-“Estarás en ayunas hasta que yo diga, no beberás ni comerás ninguna otra cosa”.

Después de haber dado su ultimátum la preciosa Ángel dio media vuelta y levitando sobre el aire abandonó la nave central de la iglesia. A medianoche el hombre descendió los escalones de piedra que conducían a los sótanos de la catedral, se trataba de una enorme red de galerías subterráneas, antiguas mazmorras, pozos y catacumbas aún más arcaicas que la misma catedral y el castillo que habían sido asentados encima.

Era justo medianoche, la hora a la que Akasha le había citado, iba desnudo y descalzo por completo, como ella lo exigía. llegó al vestíbulo subterráneo, ella estaba de pie en medio de la sala, ataviada con su angelical armadura de combate, en la parte superior, un pectoral de oro esculpido que realzaba sus formas femeninas y acomodaba por arriba sus exquisitos pechos, por abajo llevaba un tanga hecho de oro, calzaba sus pies con botas altas que subían hasta arriba de la rodilla, las botas estaban recubiertas de placas de oro sólido como guardas, sus manos iban cubiertas por guanteletes de oro que subían hasta los codos.

El hombre supo al verla vestida así que esa noche iba a recibir una paliza tremenda. Su pene se irguió en una erección tremenda, apuntado anhelante a su verdugo.

-“Al menos tu saludo es halagador”. Dijo Akasha, con ambas manos en la cintura.

El hombre bajó la mirada en señal de respeto, su erección era bestial, resultado de la excitación de ver la figura de la hermosa y poderosa mujer alada, y también de la castidad forzada que esta le había impuesto, así era, Akasha le había prohibido por completo los orgasmos, la perversa Ángel se había asegurado de que aquello se cumpliera así, usando sus poderes de magia angelical, había hechizado al hombre para que este fuera incapaz de alcanzar el orgasmo y eyacular a menos que ella lo ordenase.

-“Ponte a gatas como el perro que eres”. Ordenó la voluptuosa rubia.
-“Y sígueme, administraré tu castigo en la cámara de torturas”.

Un escalofrío helado recorrió el cuerpo del hombre, la cámara de torturas significaba que ella tenía planeado algo muy severo, el castigo sería cruento e inmisericorde. Atravesaron un amplio corredor, iluminado por antorchas, ella andando de pie, haciendo resonar las suelas de sus botas contra el piso de piedra negra, él siguiéndola a gatas, sobre manos y rodillas, como un perro, la seguía como un borrego que iba al matadero, conforme con su destino, apreciando desde abajo el perfecto espectáculo del trasero de la Ángel, enmarcado por el tanga de oro.

Entraron a la cámara de torturas, era un siniestro salón enorme, estaba iluminado con candelabros donde ardían cirios de cera negra, el lugar poseía un área central despejada, con un circulo de plata engastado al suelo, dentro del círculo se dibujaba un pentagrama hecho con láminas de plata. Alrededor del círculo se hallaban repartidas diversas mesas de madera, sobre las que se desplegaban infinidad de instrumentos de tortura, escalpelos, cuchillas, dagas, ganchos. También podían verse distintas máquinas de tortura, hechas de madera, metal y cuero, empotradas al piso, potros, cruces, jaulas de acero, dentro de los braseros de bronce se calentaban herrajes al rojo vivo, de todas formas y diseños. De las paredes colgaba una colección infinita de látigos, de diversos estilos y tamaños.

Al hombre el corazón le latía con fuerza, recordaba haber entrado a la cámara de torturas solo una vez, la primera noche que había conocido a Akasha, la cruel beldad le había torturado con sadismo hasta el amanecer, ella se había detenido al ver que él había perdido la conciencia y ya no era divertido para ella el continuar golpeándole.

-“¡Anda, camina!” Ordenó, llevándole hasta el centro del pentagrama, en el medio del salón.

Él elevó la vista y observó, ahí en medio de la estrella de cinco puntas se hallaba de pie una misteriosa y esbelta figura femenina. Era una pelirroja de ensueño, ataviada con un bikini de cuero negro, con remaches de acero y cadenas, calzaba botas de caña alta, con suela de plataforma y tacones altos de acero, afilados como estiletes, cubría sus manos con guantes arriba de los codos, el cabello rojo intenso como llamas del infierno, con brillos naranjas, lo llevaba suelto y caía como una cascada de fuego tras su espalda, sus ojos azules eran fríos y refulgían con centelleos metálicos, a ambos lados de su cabeza salían un par de cuernos retorcidos como carneros, tras la espalda la chica desplegaba unas alas negras similares a la de los vampiros.

Era una Súcubo, una Demonio femenino.

La diabólica belleza sonrió, sus sensuales labios los llevaba pintados de carmín negro, todo su maquillaje era oscuro, con sombra gruesa alrededor de los ojos, al sonreír mostró dos blancos colmillos, largos y afilados.

-“¡Akasha, te ves hermosa vestida así, con tu armadura!” Dijo la pelirroja con las manos a la cintura.
-“¡Lilith, tu estas fulminante con esas botas!” Respondió la Arcángel rubia.

Las chicas se abrazaron y se dieron un apasionado y profundo beso en la boca, una a la otra.

-“¿Vamos a divertirnos esta noche con el cerdo del esclavo?” Preguntó Lilith, una vez se separó de los brazos y los labios de Akasha, la pelirroja observaba al tembloroso hombre con profundo desprecio.

 -“Si, aguarda aquí”. Ya vengo.

Akasha fue a examinar una de las colecciones de látigos desplegada en un mostrador de madera, tras examinarlos se decidió por dos y los descolgó de su percha. Regresó al centro del pentagrama, donde la aguardaba Lilith de pie, plantada junto al esclavo que a gatas se mantenía quieto y en silencio. Akasha entregó uno de los dos látigos a Lilith, los instrumentos de tortura estaban hechos de cuero negro endurecido, eran gruesos y sólidos, del tipo usado para azotar bestias. Las chicas caminaron alrededor del esclavo haciendo sonar los tacones de sus botas, sonreían de manera perversa, semejaban lobas salvajes listas para devorar a su presa indefensa. Akasha dio el primer golpe, hizo restallar el cuero contra las espaldas de su esclavo, el golpe fue contundente y arrancó un alarido de dolor al hombre, el desgraciado se agazapó pecho a tierra, el latigazo le había dejado una estela rojiza, gruesa e hinchada como salchicha, casi al borde de verter sangre.

-“¡Anda, ponte a gatas, como perro, sobre manos y rodillas! ¡Si te mueves de nuevo te va a ir peor!”
Lilith tomó impulso y le dio un duro latigazo.

Turnándose de esta manera, las crueles féminas le azotaron con furia, le flagelaron la espalda, en los riñones, glúteos y muslos, los gruesos y largos listones de hematomas recorrían el cuerpo del hombre dándole el aspecto de una cebra de rayas escarlatas. A pesar de arquear la espalda y no dejar de temblar el desgraciado logró mantenerse en su puesto. Después de terminada la paliza, Lilith ordenó al hombre que se acercase y le lamiese las botas, el hombre se acercó hacia la pelirroja a gatas, comenzó a deslizar su lengua por la superficie de cuero negro de las botas, haciendo un esfuerzo por sostenerse a gatas y no caer al piso. En tanto Akasha fue a inspeccionar su colección de látigos en busca de uno nuevo, había cañas de madera de varios largos, látigos cortos y largos, fustas con lengüetas de variadas formas, cogió algunas de las piezas, blandiéndolas y cortando el aire con ellas, haciéndolas silbar de forma ignominiosa, finalmente se decidió por un gato de nueve colas, el terrible instrumento tenía un mango de madera, al que iban sujetas nueve cordones de cuero entrelazados terminados cada uno en un garfio de metal. Tomo el objeto y además tomó una botella de cristal vacía, y regresó al centro del pentagrama.

Lilith abrió su boca al ver el arma que la rubia portaba.

-“¡De manera que si vamos a divertirnos en serio!”
-¡Por supuesto!

La rubia se plantó a un lado del esclavo, con sus piernas abiertas y blandiendo el gato de nueve colas.

-“¡Escucha gusano! voy a azotarte, y mientras lo hago, tú vas a continuar lamiendo las botas de Ama Lilith, te vas a mantener en tu posición de perro a cuatro patas, si no te mueves, ni te caes y si no paras de lamer, entonces se acabará el castigo y te dejaré descansar en tu celda, pero si fallas, entonces vamos a continuar sin parar y te juro que de verdad vas a lamentarlo”. ¡Vas a recibir cinco latigazos!
Akasha lanzó la botella contra el piso, quebrándola en varios pedazos, luego con sus botas de oro pisoteó los restos de los cristales, reduciéndolos más de tamaño. Lilith sonrió con maldad, plantándose tentadora, manos a la cintura, frente a los restos afilados de cristal que yacían en el piso. El hombre gateó hacia ella, teniendo que ubicarse sobre los trozos de cristal roto, lastimándose las palmas de las manos y las rodillas, sin embargo, sacó su lengua y comenzó a lamer las botas de cuero negro de la pelirroja.

En tanto Akasha se ubicó tras el esclavo, elevó su brazo y descargó sobre las espaldas desnudas el primer golpe con el látigo de nueve colas, el impacto hizo trastabillar al pobre al hombre, los gruesos cordones de cuero negro entrelazado le habían golpeado duro, además sentía el dolor de los garfios de acero que se habían clavado en su carne. Akasha tiró hacia atrás para recoger las colas, pero los garfios estaban incrustados oponiendo resistencia, la rubia cogió impulso y dio un poderoso tirón, liberó los garfios al tiempo que arrancaba jirones de piel y carne y hacía saltar la sangre en el aire. Los miembros del hombre vacilaron, pero haciendo un titánico esfuerzo logró sostenerse en su posición, el dolor era terrible, más, debajo de él se hallaban los restos afilados de cristal, si caía se los iba a clavar en la carne, además, lo más importante, sino resistía la golpiza, sabía que le iba a ir terrible, no podía ni imaginar los sádicos castigos que las féminas fueran a administrarle.

Akasha lanzó un nuevo latigazo, esta vez estirando suficiente su brazo para clavar las garras de acero en la parte alta de la espalda de su esclavo, luego con un diestro tirón las hizo descender desgarrando la piel en rayas sanguinolentas corriendo a lo largo de la espalda. La roja sangre brotó y comenzó a deslizarse por los costados del hombre, y de ahí empezó a caer en gotas al piso.

Al tercer latigazo, el hombre supo que no iba a soportarlo, las heridas abiertas de su espalda manaban abundante sangre, así como sus manos y rodillas, todo su cuerpo era presa de terribles espasmos, no podía concentrarse en continuar lamiendo las botas de Lilith. Akasha se aproximó por detrás del prisionero, y tomando impulso le descargó una tremenda patada de arriba abajo justo en los testículos, que colgaban libres entre los muslos del hombre, el hueso púbico del hombre crujió, al chocar con él, la placa metálica que cubría la puntera de la bota. Todo se tornó borroso para el esclavo que dio de bruces contra el piso, quedando acostado a lo largo de los fragmentos de vidrio quebrado.

-“¡Eres un perro inútil!” Dijo con despreció Akasha.
-“¡Esta sangrando mucho!” Exclamó Lilith excitada, sus ojos azules brillaban ante la vista del rojo líquido.

Akasha tiró a un lado el gato de nueve colas, e hizo señas a Lilith que le ayudase. Entre ambas pusieron sobre el piso de piedra negra un brasero encendido, repleto de herrajes al rojo vivo. Akasha se sentó sobre la nuca del hombre, y Lilith sobre sus muslos. De manera que lo tenían contraminado contra el piso. A continuación, las chicas comenzaron a cauterizar las heridas de la espalda empleando para ello los hierros al rojo vivo, cuando los herrajes besaban la piel salían despedidas pequeñas columnas de vapor de agua, pronto se pudo sentir el olor a carne quemada.

Le achicharraron la carne de las heridas hasta detener todas las hemorragias. Luego ambas se pusieron de pie, parándose con ambos pies sobre la espalda del hombre, cogidas de las manos, una con otra, comenzaron a saltar sobre la espalda del hombre, Akasha con sus botas planas de suelas gruesas y Lilith con sus botas de tacón de acero, los huesos de las espaldas del hombre crujían a cada salto, mientras que por delante se le incrustaban los filos de los cristales rotos que yacían sobre el suelo.

Las chicas bajaron al piso, cada una tomo uno de los brazos del hombre, levantándole para ponerlo de rodillas. Tenía algunas cortaduras sobre los pectorales, pero ninguna era profunda. Akasha se plantó frente a él y le descargó una dura bofetada con el dorso de su mano enfundada en el guantelete de metal. El golpe hizo al hombre expeler un escupitajo de sangre y le lanzó rodando por el piso.

A continuación, las chicas agarraron el cuerpo del hombre a patadas con sus botas, le dieron fuertes puntapiés en el pecho, en las costillas, en el abdomen, y en los testículos. Lilith le clavaba a talonazos los altos tacones de acero de sus botas, profundo en las carnes, Akasha le dio un pisotón sobre la mano, con la suela plana de su bota, fracturándole los huesos. Le cubrieron el cuerpo de moretones y verdugones.

Las chicas volvieron a tomarlo, cada una de un brazo, y le arrastraron fuera del pentagrama de plata, le colocaron de rodillas en el piso, justo ante una plataforma rectangular de lisa piedra negra sólida, de manera que sus testículos quedaran encima de la superficie de piedra. Primero fue el turno de Lilith, mientras Akasha sostenía al hombre con sus brazos tras la espalda, la pelirroja subió sobre la plataforma, plantada con un pie a cada lado de los testículos del hombre, y sin piedad comenzó a clavarle pisotones en los genitales, con los tacones de acero de sus botas, los tacones de acero perforaron el escroto y los testículos.

Luego Lilith intercambió posiciones con Akasha, la rubia dio pisotones con las gruesas suelas planas de sus botas, prensando los testículos contra la superficie de roca, hasta convertirlos en una masa sanguinolenta.

Las chicas le arrastraron luego hasta una mesa de madera, Lilith le obligó a ponerse de pie, sosteniéndole los brazos tras la espalda, mientras Akasha acomodaba sobre la mesa los restos sanguinolentos de los genitales, la rubia fue a por un hacha de acero que estaba al rojo vivo sobre uno de los braseros y con ella cercenó de un tajo lo que quedaba de los genitales del hombre.

-“¡Ni se te ocurra desmayarte!” Gritó abofeteando a su esclavo, mientras con la otra mano sostenía el hacha por el mango y presionaba el lado de la hoja contra la entrepierna para cauterizar la herida.

Akasha le tomo por la garganta con una mano, apretando sus dedos, Lilith le soltó y comenzó a recorrerle la piel con las garras de acero de sus guantes de cuero negro. El esclavo estaba nada más sostenido por la mano de Akasha, sus miembros estaban demasiado débiles, sus piernas aguadas no podían sostenerlo en pie.

-“¡Eres un inútil!” -Le increpó Akasha.

En tanto las garras de acero de la rubia abrían surcos sobre la piel, dibujando formas sanguinolentas, abriendo heridas anteriores ya cauterizadas.

Akasha, sin soltarle, acercó su rostro al rostro del hombre, el pobre desgraciado contempló de cerca la exquisita belleza de la rubia Arcángel, su rostro de Diosa, sus ojos verdes, sus deliciosos labios rojos y sus cabellos de oro, entre los esténtores de dolor de su demacrado cuerpo sintió una adoración que le embargaba.

-“¡Abre la boca!” Ordenó Akasha con su voz de Ángel.

El obedeció. Ella carraspeó y luego lanzó un escupitajo de su angelical flema dentro de la boca del hombre, quien saboreó el fluido como si fuese la más fina de las ambrosias. Akasha se acercó más y le cogió el labio inferior entre los dientes, apretó duro, hasta hacer fluir la sangre. Se retiró soltando al hombre, que cayó como un guiñapo sin vida sobre el duro piso de piedra negra. Las chicas le cogieron de nuevo a patadas, con más furia, las botas iban y venían, amoratando la piel, quebrando huesos, las botas armadas de puntas de metal de Akasha causaban estragos, Lilith incrustaba sus tacones de acero con duros pisotones por todo el cuerpo, clavó uno de los tacones en la cara del hombre, incrustándolo en el ojo izquierdo. La cruel lluvia de patadas se prolongó durante largo rato, aun ya cuando el hombre había perdido el sentido.

Despertó mucho después, sólo podía ver por su ojo derecho, tenía el cuerpo destrozado, en total agonía, la superficie de su piel quemaba por la fiebre. Estaba de pie, le habían atado a un poste de metal, en el centro de un círculo rodeado de piedras negras, a sus pies había acopiada una buena cantidad de leña. El círculo estaba delimitado por un aro de bronce engastado al piso, el cual poseía grabados signos cabalísticos, la habitación donde se hallaba era de planta circular, con piso y paredes de lisa roca negra, sin ventanas, daba la impresión de ser un estancia subterránea, la única apertura estaba sobre su cabeza, arriba de la hoguera, una tronera que ascendía metros y metros, como una torre, por la apertura superior se observaba una luna llena, cuyos rayos de plata caían iluminando el centro de la estancia. Frente a él vio un gran sillón de cuero negro.

Una puerta de metal se abrió y Akasha y Lilith entraron, la Arcángel y la Súcubo, iban desnudas y descalzas, por completo, la hermosura de sus cuerpos desnudos era deslumbrante, sus largos cabellos sueltos, dorado el de Akasha y rojo fuego el de Lilith, ondeaban libres al viento. Para estar más cómodas, ambas habían hecho desaparecer sus alas, el cual era uno de los poderes mágicos que poseían, también Akasha había desvanecido el halo de luz que circundaba su cuerpo y Lilith había hecho desaparecer los cuernos retorcidos que adornaban su cabeza, además que sus ojos azules ya no brillaban con luz propia. De manera que las féminas se veían ahora más naturales, más humanas, aunque la perfección de las formas de sus cuerpos y las facciones de sus rostros seguían delatando una belleza imposible, manifestando un atractivo sobrenatural. Las chicas se acercaron al borde de la hoguera, justo al inicio del anillo de bronce, Akasha llevaba una tea encendida en su mano.

El maltrecho esclavo las observó haciendo un titánico esfuerzo, habría sufrido una erección al verlas, de no ser porque las sádicas le habían cortado el pene en pedazos. Las chicas sonrieron de forma maligna, Akasha arrojó la tea encendida dentro del círculo, al pie de la leña cubierta en aceite, unas llamas surgieron, alimentándose de la leña seca. Ellas tomaron asiento en el sillón de cuero, una junto a la otra, observaban las lenguas de fuego crecer, el calor daba una confortable tibieza a la habitación. Ambas comenzaron a abrazarse y darse tiernos y profundos besos boca a boca, se comieron a besos, masajeando sus lenguas entre sí, devorándose, con pasión hicieron el amor al calor de la hoguera.

Las llamas crecían y crecían, delimitadas por el círculo de bronce, el humo escapaba arriba por la tronera, ascendiendo. Desde lejos, podía observarse el torreón de la alta chimenea de la catedral, lanzando nubes grises bajo la luz de la luna de plata de la negra noche. 




Historia Original Aquí.




Autor: Lilith       Adaptador: DarkSoul

TARDE EN EL BOSQUE

Theo huérfano de ambos padres, vivía desde pequeño con sus tíos, algo tímido fue blanco desde un comiendo de sus primas dos años mayores a él, poco a poco Theo se volvió un sumiso esclavo de ellas dos quienes gozaban humillándolo e incluso torturándolo de las formas más nefastas como vergonzosas posibles, para sus 21 años Theo estaba completamente dominado por ellas, sin embargo creyó que estaba por librarse de Karen y Tania pues se gano una beca completa para irse a estudiar a una universidad......



TARDE EN EL BOSQUE
Theo huérfano de ambos padres, vivía desde pequeño con sus tíos, algo tímido fue blanco desde un comiendo de sus primas dos años mayores a él, poco a poco Theo se volvió un sumiso esclavo de ellas dos quienes gozaban humillándolo e incluso torturándolo de las formas más nefastas como vergonzosas posibles, para sus 21 años Theo estaba completamente dominado por ellas, sin embargo creyó que estaba por librarse de Karen y Tania pues se gano una beca completa para irse a estudiar a una universidad.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [INCESTO] [HUMILLACION] [FEMDOM]



Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Theo huérfano de ambos padres, vivía desde pequeño con sus tíos, algo tímido fue blanco desde un comiendo de sus primas dos años mayores a él, poco a poco Theo se volvió un sumiso esclavo de ellas dos quienes gozaban humillándolo e incluso torturándolo de las formas más nefastas como vergonzosas posibles, para sus 21 años Theo estaba completamente dominado por ellas, sin embargo creyó que estaba por librarse de Karen y Tania pues se gano una beca completa para irse a estudiar a una universidad lejos del pueblo donde habitaba.

Theo pese a su edad era virgen sin embargo no es que fuese feo sino que sus primas le tenían prohibido tener novia alguna, sin embargo Theo amaba masturbarse, le encantaba venirse cuantas veces fuese posible aunque sus primas odiaban que lo hiciera, decían que era algo asqueroso, pero a él no le importaba se masturbaba a escondidas sin que ellas lo supieran por lo menos eso pensaba, sin embargo incluso sabían en donde se masturbaba que era el viejo granero de una granja abandonada cerca de su casa a las orillas de un bosque que los tres conocían bien.

Aquella tarde Theo se dirigió a su refugio faltaban tres semanas para irse a la universidad y deseaba con locura venirse luego de ver un video porno en su teléfono, por lo que apenas terminar sus tareas corro a su escondite, iba ya con una fuerte erección luchando por salir de su trusa (slip), por lo que apresuro el paso sintiendo como el liquido pre seminal brotaba del ojo de su glande que ya palpitaba de lo excitado que Theo estaba en ese momento, rápidamente subió para acostarse en la paja en la superior del viejo granero, se desabrocho pantalón y bajo su trusa, su miembro broto en erección con fuerza de inmediato.

La mano de Theo se apodero de su pene circuncidado y comenzó a bajar y subir por él, la sensación de inmediato le hizo dar un pequeño gemido apenas perceptible, aquello se prolongo por varios minutos estaba gozando con los ojos cerrados imaginando que estaba con una linda chica cuando de pronto se escucho.

-“Theooo, donde es que te la estas jalando, vamos maldito chaquetero (pajillero) déjate tu cosa y aparece”. Dijo Tania.

Seguidos de dos risas provenientes de Karen y Tania, Theo asustado se subió su trusa y pantalón, pero su playera se le olvido así apareció antes ellas, Karen al verlo, le hizo bajar diciendo.

-“Vamos escoria baja te tenemos un regalo de despida”. Dijo Karen en tono burlón.

Para cuando Theo bajo ya su erección se había ido, las dos hermanas Karen y Tania hicieron que Theo las siguiera sin camisa por el bosque, Theo estaba visiblemente nervioso sabía que iba a ser castigado por ellas por lo que estaba haciendo pero pedir perdón sería reconocer que estaba haciendo algo malo lo que le haría sufrir un castigo peor a lo que ellas ya tenían planeado para él.

Ambas jóvenes llevaron a Theo hasta un gran árbol en medio del bosque, una vez ahí Tanía que era rubio le dijo con voz firme de mando.

-“¡Vamos bájate el pantalón y tu asquerosa trusa Theo!” Ordeno Tania.

Karen se rio, Theo quedo paralizado, nunca antes le habían ordenado algo por alguna de ellas, no supo cómo reaccionar simplemente no hizo nada, de pronto sintió como Karen comenzó a desabrochar su pantalón Theo trato de detenerla pero Tania lo tomo del brazo y le dijo que se quedara quieto, Karen le bajo el pantalón hasta por debajo de las rodillas.

Luego ella tomo el elástico de su trusa color blanca para bajarla lentamente, Karen, se maravillo al ver las bien formadas nalgas de su primo y sumiso primo, la trusa enrollada bajo hasta las rodillas exponiendo no solo las nalgas sino los genitales de Theo que trato de cubrir casi de inmediato con sus manos, cuando Karen termino de bajar la prenda se incorporo por completo de nuevo, ambas se quedaron viendo el cuerpo del joven Theo, para casi al mismo tiempo comenzar a pasar sus manos por su espalda hasta descender a sus nalgas, las cuales acariciaron y apretaron.

Cada una se adueño de una de sus nalgas, abriéndolas y cerrándolas aquellas manos hicieron que el pene de Theo que nunca antes había sentido ese tipo de manoseas por mano femenina alguna, comenzara a crecer bajos sus manos, ellas hicieron que retirara sus manos de su entrepierna revelando una tremenda erección con el glande en forma de casco de color rosa ya sobresaliendo por completo de su prepucio que se contrajo hacia atrás del glande de Theo lo excitado y asustado que estaba en ese momento pues no sabía lo que ellas pretendían pero no iba a hacer nada bueno para el seguramente.   

-“Sabes tienes un buen pene es una pena que ya no te va a servir para darte placer”. Dijo Tania mientras lo masturbaba.

-“Te vamos a dar el honor de tener sexo con nosotras pero ya no podrás hacerlo con mujer alguna luego de hoy” Añadió Karen.

Al terminar de hablar ambas rieron maliciosamente, cuando terminaron de reír ambas se despojaron de sus pantalones como blusas, la primera en quitarse el sujetador (corpiño) fue Karen, seguida de Tania, ambas tenían senos pequeños pero muy sugerentes, coronados con dos pequeños pezones color rosa, que excito de inmediato a Theo de solo verlos.

Su pene comenzó a chorrear líquido pre seminal, de la punta a raudales era la primera vez que veía no solo un par sino dos pares de tetas, tan de cerca al desnudo, Tania fue la primera en quitarse su tanga de color blanco, Karen por su parte permaneció con su calzoncito (braga) de color verde mientras su hermana se coloco frente al asustado pero excitado Theo, ella acerco su bellas nalgas a la pelvis de Theo hasta que su endurecido pene de 22 cm quedo entre sus firmes nalgas, Tania sintió el calor que del pene en erección de Theo emanaba.

El líquido pre seminal que del pene de Theo no dejaba de fluir comenzó a lubricar entre las nalgas de Tania, que pronto se abrió sus nalgas con sus propias manos para dejar que el pene de Theo fuese arropado por sus dos nalgas lo que hizo dar un gemido en placer al Theo, involuntariamente.

-“Eres un puerco, no mereces este regalo, mejor goza todo lo que puedas porque no habrá otra oportunidad”.  Le dijo Karen al oído a Theo mientras acariciaba sus nalgas y colgantes huevos desde atrás. 

Karen termino de desnudar a Theo antes de pasar entre sus piernas y tomar su pene en erección, mientras las nalgas de su hermana continuaban restregándose a su pelvis, de pronto Theo se estremeció al sentir una mano nerviosa, que era la de Karen tomar su pene, ella notaba sus venas latiendo, hinchándose, no era la primera que tomaba un pene, pero nunca el gran miembro de su primo sumiso, cuyo pene fue poniendo más grande ante sus caricias, Karen le dio un besito en su glande rosado. Luego Theo vio como ella se metía medio pene hasta la garganta, fue un momento pero casi me ahogo Karen.

Karen siguió tratando de engullirse aquel palo de carne caliente mientras se le escapaban las babas por la comisura de los labios, ella lambia y tragaba cuanto pude notando como el sexo de su hermana ya chorreaba de su jugos de lo excitada que estaba Karen no tardo en sentir que Theo estaba a punto de correrse, se la saco de la boca, con prisa y se puso de pie detrás de él, Theo casi grita de enojo pues estaba en el cielo pero fue transportado al infierno cuando sintió una fuerte patada en los huevos desde atrás dada por Karen.

-“AAAAAAAAAAAHHHGGGG”, Grito Theo de dolor.

Aun con sus huevos pulsantes de dolor Karen tomo el pene aun endurecido de Theo y lo coloco en la entrada de la vagina de su hermana, quien se echo para atrás clavándose toda la virilidad de Theo por completo, ella dio un gemido de placer cuando Theo empezó a penetrarla al principio muy lentamente pero a medida que la pasión lo excitaba más, hundía su pene hasta llegar a lo más íntimo de la vagina de Tania, esa penetración tan excitante le dio ánimos a Karen para abrirle las nalgas a Theo y comenzar a lamber con intensidad su fruncido ano, que hizo que Theo se retorciera de placer al sentir el primer beso negro de su vida.

Karen sacó de pronto su pene y lubricando como estaba lo coloco sobre el esfínter de Tania, Theo no tardo en empezar a penetrarla por su delicado culito… al principio Tania sintió un escozor insoportable pero luego al lubricar más el pene comenzó a sentir una sensación jamás sentida, ahora era Theo que presa de una locura incontenible por saberse dueño de ese virgo anal empezó a sacar y meter su pene haciendo estremecer a Tanía hasta que una eyaculación copiosa irrigó el recto de ella, fueron varios disparos de de semen que lubricaron el recto de Tania, quien también llegó a su poderoso el semen fue espeso e inacabable que la llenaba mientras Tanía gritaba y se contorsionaba de placer con el pene de Theo latiendo aun dentro de la no de Tania.

De pronto Theo que estaba bufando de placer sobre la espalda de Tania sintió de nuevo una patada en los huevos un más fuerte que la anterior, fue tan intenso el dolor que perdió el conocimiento por unos minutos, cuando recupero el sentido era Karen la que lo estaba cabalgando, tenía las manos atadas a la espalda y ella estaba sobre él,  Karen gemía de placer sin parar. Mientras la decía.

-“¡Vamos, goza, maldito bastardo, goza!” Decía Karen.

El placer que la apretada vagina de Karen le estaba dando a Theo hizo que no notara que dos mandíbulas metálicas de un burdizzo estaba ya puestas en lo alto de su escroto dispuestas a cerrarse, de pronto Karen comenzó a venirse, las paredes de su vagina comenzaron a palpitar lo que hizo que el pene de Theo también comenzara a tener contracciones.

Un grito al unisonó de los dos se escucho cuando ambos llegaron al clímax, entre los gemidos de Karen ella dijo.

-“AHORA… TANIA… AHORA”. Grito Karen.           

Tania cerró las mandíbulas del burdizzo y el placer de Theo se transformo en un horrible dolor como nunca antes había sentido en toda su vida.

-“AAAAAAAAAAAGGGGGGHHHH”. Grito Theo   

Theo se desmayo mientas todo su cuerpo se sacudía con convulsiones, cuando despertó Karen y Tania ya estaban vestidas, aun sentía un gran dolor punzante proveniente de sus huevos con miedo a la respuesta pregunto.

-“¿Qué me hicieron?” Pregunto Theo.
-“Poca cosa bastardo, ¡solo te castramos!”. Dijo Tania tomando del mentón a Theo.

Las lagrimas de Theo recorrieron sus mejillas mientras observaba como ellas dos regresaban a la casa dejándolo ahí recercado en aquel árbol, con sus manos agarrando sus hinchados huevos, desde entonces convertido en un eunuco siempre ha recordado aquel placer que ya nunca más ha podido disfrutar pues su pene se encogió y no se excita por más que lo intente aun usando medicamentos para la impotencia, siempre Theo siempre recuerda su único placer sexual aquella “Tarde en el Bosque”.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com