HIJA DE LA NOCHE

Soy un ser de la noche, de las tinieblas condenada a vagar en la tierra de los mortales por toda la eternidad, siempre en busca del alimento que me sustenta, es un instinto mucho más fuerte que cualquier droga, me impulsa a hacer cosa que no deseo pero que necesito, como ahora que estoy sintiendo su pecho velludo sobre la espalda, sus caricias rudas y toscas estimulan mis senos mientras la barba me raspa en la nuca cuando me dice: “que rico te mueves putita, voy a llenarte de leche por zorra”......


HIJA DE LA NOCHE.
Soy un ser de la noche, de las tinieblas condenada a vagar en la tierra de los mortales por toda la eternidad, siempre en busca del alimento que me sustenta, es un instinto mucho más fuerte que cualquier droga, me impulsa a hacer cosa que no deseo pero que necesito, como ahora que estoy sintiendo su pecho velludo sobre la espalda, sus caricias rudas y toscas estimulan mis senos mientras la barba me raspa en la nuca cuando me dice: “que rico te mueves putita, voy a llenarte de leche por zorra”.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [SOBRENNATURAL] [CANIBALISMO]


Categoria: Hetero      Autor: Oli77 & Darksoul




Soy un ser de la noche, de las tinieblas condenada a vagar en la tierra de los mortales por toda la eternidad, siempre en busca del alimento que me sustenta, es un instinto mucho más fuerte que cualquier droga, me impulsa a hacer cosa que no deseo pero que necesito, como ahora que estoy sintiendo su pecho velludo sobre la espalda, sus caricias rudas y toscas estimulan mis senos mientras la barba me raspa en la nuca cuando me dice: “que rico te mueves putita, voy a llenarte de leche por zorra”.

El acre olor a sudor y cerveza que desprende son el aroma que inunda mis pulmones opacando mi mente, sus embates son cada vez más rápidos y fuertes; su mano se estampa en mis nalgas dejando una marca rojiza, mientras sus labios recorren mi cuello.   

Mi razón aún no entiende qué me motivó a aceptar sus propuestas, su pinta clásica de macho vulgar y fanfarrón, sus brazos fuerte o el bulto entre sus piernas, sin embargo ahora que lo tengo dentro de mi cada movimiento suyo es un grito de placer que mi vientre utiliza como lenguaje para decirme: “esto es lo que te hacía falta desde hace tiempo vamos goza que aún falta lo mejor”.      

No recuerdo cuando fue la última vez qué en un bar de carretera, aceptara la compañía de un camionero; seguro han pasado años de eso, la plática sobre sus proezas sexuales y su entrepierna mostrando el deseo, por ello no me opuse cuando enfilo hacia un lugar discreto y alejado de donde estuvimos bebiendo. Por lo regular siempre escojo chicos jóvenes, atractivos, bien dotados y en lo mas alto de su virilidad, pero esa noche no podía darme el lujo de escoger.  

En la cabina de su vehículo llegamos al escondido hotel que le sugerí, en cuanto entramos a la habitación me arrojo sobre la cama; mientras se desabotonaba el pantalón y liberaba su instrumento “mira lo que tengo para ti” anuncio a la par que tomo mi cabeza y la diriges hacia su miembro erecto, ya chorreando de líquido pre seminal.    

Es un pene grueso, brillante por la lubricación que ya sale de su cabeza, las venas henchidas son una red que la cubre y que invita a recorrerla con la lengua, comienzo a lamberlo despacio, saboreando cada centímetro, sintiendo como mi tanga se moja con los jugos de mi vagina, siendo una necesidad imperiosa de morderla, de arrancarla de su entrepierna, pero me contengo tengo que ser paciente para que mi satisfacción sea total.        

Antes de que pueda meterla en mi boca y disfrutar de su grosor, me tomas del cabello y nuevamente me arroja al lecho.  

-“Desnúdate y ponte de perrita”. Ordena.          

No espero repetición y me desnudo rápidamente mientras hace lo mismo; estoy ansiosa y mojada por sentirme invadida por su aun vigoroso pene, puede que no sea el de un joven de 25 años pero es justo lo que necesito en este momento. 

La sensación de tu vello, de su lengua en mi cuello, sus manos toscas apretando mis pechos son muy estimulantes sin embargo rompe el contacto por un instante (dejando las paredes de mi vagina hambrientas), solo para colocarme en posición del misionero; hunde su cabeza entre mis muslos y su lengua se recrea en mi clítoris enrojecido, mi depilada vagina escurre ríos de mis jugos, mis manos se prenden de sus caderas y las aproximan a mi boca.      

Disfruto mi sabor a través de tu grueso miembro, chupo despacio tu glande circuncidado, me deleito lambiendo las venas que parecen a punto de estallar; mi respirar se agita, mis caderas se mueven, me siento próxima al orgasmo.

Se separa de mí, adopta una nueva postura y me toma por los tobillos, los colocas en sus anchos hombros y lambe mis pies, una gota de sudor escurre por el vello de su pecho y no puedo evitar el deseo de beberla; con un poco de esfuerzo lo hago y aprovecho para juguetear con su tetilla usando mi lengua.           

Nuevamente me penetra con su caliente herramienta, haciéndome sentir inundada por esa fogosa y firme virilidad, los resortes de la cama del motel barato rechinan al mismo ritmo que mis jadeos; su rostro enrojece, en su grueso cuello se destacan las venas plenas de sangre y vigor.          

Nuestra respiración se agita a la par, el sudor es una leve película que nos hace brillar con la luz que se filtra a través de la persiana cerrada; mi mano diestra acaricia mi sensible botón y la izquierda pellizca rudamente mis propios pezones.  

Finalmente estalla en un intenso orgasmo, antes de que pierda vigor, mis piernas lo aprisionan y muevo mis caderas frenéticamente buscando alcanzar yo también ese pequeño paraíso. Un gemido es la señal de que alcancé la meta, tardas un instante en salir de mí lo que mi vagina aprovecha para cercenar su pene que aun late en mi interior goteando su espeso semen.

El esfuerzo del encuentro pasional y el alcohol que bebió lo han derrotado apenas y nota la falta de su pene, gracias a mis dientes vaginales y fluidos vaginales que son como acido hacen que la herida se coagule y la herida deje de sangran tan rápido como se produjo.      

Acaricio sus nalgas duras y redondas, las mueve un poco, acerco mi lengua a su ano y comienzo a lamberlo; sin embargo, no logro obtener respuesta de su parte mi extraigo su cercano miembro de mi interior aun late con fuerza.          

Aprovecho ese momento para morder, con mis largos colmillos, tu vibrante yugular; ¡adoro esas noches en las cuales primero deleito al cuerpo y después el paladar! 

Abre los ojos sorprendido, pero no tienes capacidad de resistirte, aquella sangre de semental maduro es un deleite, no lo voy a matar, solo beberé la sangre suficiente para calamar mis ansias, luego le doy la vuelta para abrir mi boca grande, sus dos pesados huevos vaciados en ese momento entran en mi boca, clavo mis colmillos en sus huevos, lo que hace que todo su cuerpo se sacuda.

De un fuerte movimiento de mi cabeza, le arranco su escroto con sus huevos en su interior, luego extraigo el saco de piel de su interior y uno a uno me devoro sus huevos, cuando acabo procedo a comerme su miembro aun endurecido no sin antes penetrarme con él una última vez. Con el miembro empapado de mis juego, y su semen que resbala de mi vagina, me como su glande, lo mastico sintiendo con cada nueva mordida orgasmo tras orgasmo, me devoro todo su falo y para cuando acabo, mis fluidos ya corren hasta mis tobillos.

Aquella carne como energía sexual me iban a mantener en calma para seguir con mi vida entre las sombras por tres meses tiempo en que tendré conseguir a otro semental que me llene y nutra para seguir vagando por el mundo mortal.





Autor: Oli77 & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

HOSPITAL DE LOS CONDENADOS

Sin decir nada más Luis acarició sus genitales con una suavidad que en vez de hacer que su pene se redujera, se endureció aún más, como un poste de acero en medio de su cuerpo, siguió sin hablar y fue lavándole toda la zona hasta sus nalgas. Más que lavarlo fue una caricia constante con el paso de aquellas toallitas enjabonadas tan suavecitas, siguió después limpiando el resto del cuerpo y secándolo a la vez y al final dio una última pasada con una de esas toallitas desde los huevos hasta el glande de Gerardo......


HOSPITAL DE LOS CONDENADOS.
Sin decir nada más Luis acarició sus genitales con una suavidad que en vez de hacer que su pene se redujera, se endureció aún más, como un poste de acero en medio de su cuerpo, siguió sin hablar y fue lavándole toda la zona hasta sus nalgas. Más que lavarlo fue una caricia constante con el paso de aquellas toallitas enjabonadas tan suavecitas, siguió después limpiando el resto del cuerpo y secándolo a la vez y al final dio una última pasada con una de esas toallitas desde los huevos hasta el glande de Gerardo.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul




Gerardo de 38 años con un cuerpo bien musculado con todo el dorso lleno de viril vello, que se extendía sobre sus fuertes pectorales, estaba en aprietos, buscando la riqueza fácil, dedicado a delinquir su suerte que lo acompañaba desde los 20 años se había acabado, el último asalto no salió como estaba planeado su compañero se puso nervioso y mayo al dependiente de la casa de cambio, no sin antes que este le disparara, el dependiente murió en el acto su compañero poco después agonizando de dolor,  Gerardo de la paso huyendo por tres meses hasta que fue capturado.

El juez estaba molesto el dependiente era padre de tres hijos, no tuvo piedad condeno a Gerardo al castigo máximo 35 años de prisión y la castración, si alguna vez salía de prisión lo haría sin sus huevos, que tanto amaba, Gerardo lucho como un poseído cuando escucho la sentencia no iba a dejar que le quitaran la fuente de su virilidad, pero poco pudo hacer, algunas horas después estaba bien sujeto sobre una camilla en un consultorio de un hospital en donde se iba a llevar la intervención, estaba desnudo con una pequeña toalla de color blanco cubriendo su entrepierna, un médico como de su edad lo había revisado y estaba por marcharse.

Aquel médico le dijo que regresaría cuando estuviera preparado para realizar el procedimiento ordenado por la corte, el médico que despojo de sus guantes de látex y se marchó, Gerardo se quedó ahí mirando el techo, con lágrimas rodando por mis mejillas trataba de tanto en tanto se soltarse sin resultado alguno, estaba molesto y aterrado no deseaba ser castrado, sabía que los eunucos en prisión no la pasaban nada bien, además amaba venirse, sus huevos eran grandes y siempre le proporcionaron eyaculaciones poderosas como abundantes.

Luis tendría unos 23 años, era muy moreno, no alto para su edad casi parecía tener 19 años poseía un cabello oscuro, liso y caído hacia la frente, dos cosas caracterizaban especialmente a Luis, el gesto de echar su cabello hacia atrás con la mano y una sonrisa permanente en su rostro,  como a la media hora que el medico se marchó Luis entro en la habitación, mostrando su gran sonrisa a Gerardo, le informo que iba a hacer el encargado de prepararlo para su procedimiento empezó por mirar lo que contenía el kit que le dieron.     

Acto seguido le quitó la toalla que cubría a Gerardo al instante su pene se enderezó sin ni siquiera haberla tocado, simplemente creció como por arte de magia, Gerardo sintió un sofoco terrible, sabía que quedo totalmente rojo porque sus sienes latían fuertemente, miró a Luis como suplicando perdón buscando alguna clase de piedad, pero solo comprobé que no solo sonreía sino que estaba como sin nada. 

-“¡Tranquilo que no voy quitar nada solo te voy a preparar!” Dijo Luis.      

Sin decir nada más Luis acarició sus genitales con una suavidad que en vez de hacer que su pene se redujera, se endureció aún más, como un poste de acero en medio de su cuerpo, siguió sin hablar y fue lavándole toda la zona hasta sus nalgas. Más que lavarlo fue una caricia constante con el paso de aquellas toallitas enjabonadas tan suavecitas, siguió después limpiando el resto del cuerpo y secándolo a la vez y al final dio una última pasada con una de esas toallitas desde los huevos hasta el glande de Gerardo.       

Antes de dejar terminada la tarea se quedó admirando su cuerpo desnudo como comiéndoselo o mejor dio acariciándolo con la mirada, de súbito aprovechó la ocasión para pasar su mano de nuevo por sus genitales y entonces habló.

-“¡Qué bello eres, es una pena que debas ser castrado!” Dijo Luis.   

De repente Luis le dio dos besos, el primero en su inflamado glande y el segundo en la frente quedando sonriendo de manera especial frente al rostro de Gerardo, luego de nuevo hablo, mientras su mano se cerró sobre mi endurecido pene para comenzar a masturbar, que hizo excitar a Gerardo de inmediato hacia dos semanas que no corría.

-“Es una pena no aprovechas un pene en todo su esplendor dentro de un rato ya no podrá ser posible verlo así de nuevo nunca más”. Dijo Luis.

Aquellas palabras de nuevo trajeron a la realidad a Gerardo, iba a empezar a luchar, para intentar escapar al nefasto destino que le esperaba cuando Luis casi de inmediato comenzó a realizarla la mejor mamada hasta ese momento que hubiese sentido en toda su vida, mientras se la chupaba Luis se fue quitando la ropa, hasta quedar totalmente desnudo, dejando ante Gerardo un hermoso cuerpo no de gimnasio, era algo natural, buenos brazos, pectorales marcados no muy velludo, unas piernas divinas, un pene de tamaño medio curveado hacia arriba muy venoso y un grandioso par de nalgas duritas y peludas.

-“No tenemos mucho tiempo, hay que aprovecharlo”. Dijo Luis.

Quien de inmediato le propuso un 69, mientras él continuaba chupado formidablemente su erección, Gerardo decidió aceptar, después de todo esa podría ser la última oportunidad de placer como hombre que podría tener en su vida por lo que Luis se subió sobre Gerardo para que se la comenzara a chupar también, pero era tan buena la vista de su culito que no aguanto más Gerardo comenzó a introducir su lengua en su delicioso agujerito.  

Los dos gemían de placer, Gerardo pensó que así acabarían los dos, pero Luis extendió la mano y del bolsillo de su pantalón saco un condón, el cual procedió a ponérselo, llevo sus dedos a la boca sacando saliva y así lubrico su ano. El pene de Gerardo medía unos 24 cm, Luis dejo de chupar para sentarse de una sola vez, introduciendo de golpe toda esa endurecida carne, dejando escapar un gemido entre placer y dolor.

De inmediato comenzó con una cabalgata desenfrenada a lo que entre la excelente chupada y esa cabalgata Gerardo que se había corrido en semanas no aguanto por mucho y le enuncio que estaba por acabar, Luis toma su pene que rebotaba sobre el vientre de Gerardo para comenzar a masturbarse furiosamente y casi simultáneamente acabaron los dos, Luis llenó su pecho de un espeso y caliente semen, mientras Gerardo lleno el condón una la mayor y más abundante corrida de su vida, que vino acompañada del mayor orgasmo también.

Antes de que Luis se quitara de encima de Gerardo le propino un espectacular beso en los labios. Cuando Luis se desmonto se escuchó un “POP”, Luis de nuevo volvió a lavar el cuerpo de Gerardo, quitándole en el proceso el condón lleno de su semen, que sería el último que su pene lanzaría en su vida, cuando termino de lavarlo, Luis tomo algo de crema de afeitar y la esparció por su bajo vientre, zona púbica y muslos, luego con una hojilla de afeitar retiro todo el vello poniendo énfasis en el vello de su pubis, pene y huevos, que quedaron tan lampiños como el día que Gerardo nació.

Antes de marcharse Luis de nuevo beso apasionadamente a Gerardo que lo miro como pidiendo ayuda, pero Luis sabía que no había nada que pudiera hacer, solo lo miro y le dijo al oído.

-“Siempre recordare el grandioso momento que vivimos”. Dijo Luis para luego marcharse a toda prisa.

Momentos el mismo medico de antes, pero ataviado con ropas quirúrgicas y una bandeja de instrumental, Gerardo de nuevo sintió pánico, el hombre noto el pene de Gerardo aun en erección con toda zona lampiña y con una pequeñita gota de semen en la punta, solo sonrió, al imaginar lo que paso, Gerardo iba a empezar a suplicar y luchar cuando le inyecto una sustancia roja en el cuello que apenas saco la aguja Gerardo quedo completamente paralizado, no podía moverse en absoluto apenas podía cerrar sus parpados y respirar.

El médico, entonces desato sus piernas, para sacar unos estribos por debajo de la camilla donde coloco sus piernas, luego con su escroto ya libre que quedo casi rosando la camilla ya que era pesado y suelto, tomo un desinfectante y baño todo su escroto con él, luego tomo un bisturí laser e hizo una incisión en el centro del lampiño escroto, apenas hubo algo de sangre, el médico solo apretó el abierto escroto, para que sus dos testículos salieran, el medico coloco varios puntos en la parte superior de los conductos que unían sus orbes a su cuerpo aun.

Gerardo podía ver algo de lo que pasaba, pero no todo, el medico no hablaba en absoluto, aunque por el dolor que estaba sintiendo debía ser algo muy doloroso, ya que el medicamento que le inyecto solo lo paralizo pero no hacía nada para bloquear el dolor, al cabo de unos pocos segundos, el médico de nuevo tomo el bisturí laser y corto uno a uno los conductos de sus testículos por debajo de la puntadas, convirtiendo a Gerardo en un eunuco, quien apenas escucho los golpes que hicieron sus huevos al caer en el tazón hondo de metal a donde fueron arrojados.    

El médico, corto la piel de tal forma que el exceso fuese eliminado y el resto lo uso para cerrar la herida cuando sanara la entrepierna de Gerardo parecería que nunca albergo un par de huevos, luego de nuevo desmonto sus piernas de los estribos para una vez más asegurar sus piernas a la camilla, tomo un espejo y le mostro al aun paralizado Gerardo que estaba sufriendo un agónico dolor como quedo su entrepierna, al verla, lagrimas brotaron de sus ojos para rodar por su mejillas, había sido castrado.


Su pene permaneció en erección por casi una hora antes de que irse desinflando poco a poco mientras el efecto del paralizador se iba diluyendo, Gerardo al recuperarse fue remitido a la prisión donde como esperaba fue tomada como una puta por los internos, cada que era usado por algunos de esos hombres, sintiendo sus duros penes entrando y saliendo de su ano, con sus huevos peludos chocando contra sus nalgas recordaba como alguna sintió lo mismo con aquel enfermero antes de ser castrado en el “Hospital de los Condenados”.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com 



Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

HIJASTROS

La madre de Andy y Kara, murió en un accidente poco después que Kara cumpliera 15 años y Andy con aun 14 años, fue después del sepelio que Gabriel cambio radicalmente hacia ambos ya adolescentes, para empezar, se mudaron de casa, Gabriel los llevo a una amplia propiedad, toda bardeada con altos muros en medio de la nada, la población más cercana estaba a 75 Kms. Aquella casa era enorme, solo los tres vivían ahí, ambos adolescentes dejaron de ir a la escuela, Gabriel les ordeno a ambos adolescentes que solo vistieran ropa interior como únicas prendas, al tiempo que comenzó a ser más abiertamente cariñoso con Kara......


HIJASTROS.
La madre de Andy y Kara, murió en un accidente poco después que Kara cumpliera 15 años y Andy con aun 14 años, fue después del sepelio que Gabriel cambio radicalmente hacia ambos ya adolescentes, para empezar, se mudaron de casa, Gabriel los llevo a una amplia propiedad, toda bardeada con altos muros en medio de la nada, la población más cercana estaba a 75 Kms. Aquella casa era enorme, solo los tres vivían ahí, ambos adolescentes dejaron de ir a la escuela, Gabriel les ordeno a ambos adolescentes que solo vistieran ropa interior como únicas prendas, al tiempo que comenzó a ser más abiertamente cariñoso con Kara.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMÍA] [NULIFICACIÓN] [DOMINACIÓN] [ESCLAVITUD] [VIRGEN] [PADRES]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Andy y Kara eran dos adolescentes como cualquier otro, Kara era un año mayor que Andy, pelirroja de pequeños senos aun pero con un buen par de nalgas, huérfanos de padre desde la infancia, eran tímidos y retraídos, su madre se casó en segundas nupcias con Gabriel que se convirtió en su padrastro, desde un principio Gabriel mostro algo de antipatía hacia Andy pero era muy cariñoso con Kara, incluso en exceso, ella fue la primera que entro en la pubertad y Gabriel se encargó de ella desde ese momento de un modo más estrecho.

La madre de Andy y Kara, murió en un accidente poco después que Kara cumpliera 15 años y Andy con aun 14 años, fue después del sepelio que Gabriel cambio radicalmente hacia ambos ya adolescentes, para empezar, se mudaron de casa, Gabriel los llevo a una amplia propiedad, toda bardeada con altos muros en medio de la nada, la población más cercana estaba a 75 Kms. Aquella casa era enorme, solo los tres vivían ahí, ambos adolescentes dejaron de ir a la escuela, Gabriel les ordeno a ambos adolescentes que solo vistieran ropa interior como únicas prendas, al tiempo que comenzó a ser más abiertamente cariñoso con Kara.

Gabriel sin embargo trataba mal a Andy cada día peor, una tarde Gabriel llego con dos collares, les ordeno a ambos que se desnudaran, para luego ponerles los collares, les dijo que desde ese momento ya no eran sus hijastros sino sus esclavos y debían llamarlo Amo, desde ese momento, Andy esa misma noche se revelo fue donde dormía su hermana para decirle que huyera con él, que ya no soportaba a Gabriel pero ella se negó, cuando más tarde Andy trato de escapar de la casa Gabriel lo atrapo Kara lo había traicionado contándole sus planes.

Como recompensa por querer escapar Andy fue amarado a una cama y Gabriel lo circuncido sin anestesia alguna simplemente estiro su prepucio con fuerza para luego cortarlo con una afilada tijera, Andy grito como nunca antes sintiendo el más terrible de los dolores, mientras Kara se masturba viendo como su hermano perdía aquella sensible piel que dejaba su glande de un color mucho más oscuro que el resto de su piel al descubierto, pero Gabriel aun no acababa con su pene aun sangrando su glande fue atravesado por una aguja de oro gruesa por donde paso un anillo de plata, un piercing que desde ese momento adorno el pene glande de Andy.

El tiempo paso muy rápido desde esa noche Andy quedo reducido a un esclavo, un sirviente de Gabriel y Kara, unos meses después de cumplir 15 años Andy fue llevado a una habitación donde su hermana estaba acostada desnuda, en el piso, le habían colocado una especie de fundas de color negro que le impedía usar sus manos, la rajita como toda su área púbica estaba depilada por completo lo mismo que la de Andy, que al ver a su hermana mostrando sus partes íntimas comenzó a tener una erección, pese a no desearlo, sus deseos reprimidos de hombre eran los que en ese momento mandaban en su cuerpo.

-“¡Amo mire es como dijo se le está poniendo al puerco de mi hermanito!” Dijo Kara.

Gabriel era más alto que su hijastro, lleno de músculos, pero de aspecto muy elegante le gustaba usar los fines de semana camisas de seda ajustadas al cuerpo, abierta hasta el tercer botón, mostrando su pelo en pecho, pantalón de vestir que transparentaba su calzoncillo blanco tipo bóxer, cinto de cuero y llavero, esta indumentaria tan llamativa y aparatosa hacía que el ojo de cualquiera vaya directo a la zona baja donde un cierre abombado denotaba un bulto de tamaño anormal.

El pene de Andy estaba en todo su esplendor con sus 17 cm. completo, con su cabeza brillante con liquido pre seminal escurriendo por su piercing, Gabriel se la agarró cerrando su mano sobre su tronco por detrás, para comenzar a masturbarlo como en cámara lenta Kara que hasta ese momento solo miraba aquella escena, se levantó del suelo para quedar de rodillas frente a Andy, para tragarse su pene, con su boca pero sin poder tocar sus huevos o pene, Gabriel aparto su mano para comenzar a amasar sus nalgas.

Gabriel restregaba su bulto sobre la parte alta de las nalgas de Andy, al cabo de unos segundo Gabriel comenzó a quitarse la ropa comenzando con su camisa de manga larga de rayas, dejando al cabo de unos segundos su pene grueso, bien venoso semi duro medía como unos 20 cm al descubierto, se quedó mirando el culo de Andy con cara libidinosa de nuevo se acercó a los hermano, aparto a Kara de Andy lo tomo del cabello para obligarlo a quedar de rodillas frente a él para luego hacer que se metiera todo su trozo semi duro en su boca, mientras Kara sin que se le ordenara fue detrás de Gabriel le abrió sus nalgas le escupió su ano para comenzar a darle un beso negro que lo hizo gemir de placer.

Andy sintió como el pene de su padrastro se hinchaba en su boca y cada vez se ponía más y más dura además de más grande, sin darme cuenta la tenía ensartada en su boca y llegaba hasta el fondo de su garganta, Gabriel gemía sin parar.

-“Vamos perros chupen… Y tu putito hazme venir… Que hoy dejaras de ser hombre por fin”. Dijo Gabriel entre jadeo y jadeo.

Kara por su parte seguía lamiendo su ano, mientras Gabriel metía y sacaba su pene de la boca de su hermanito.  Entonces ocurrió lo impensable para Andy, hasta ese momento virgen aun, Gabriel lo separo de él, para darle la vuelta para de pronto sintiera su enorme pene mojado de saliva, sintiera aquel tubo de terciopelo hirviendo como comenzó a entrar por su ano; apenas bastaron dos embestidas para que estuviera todo adentro y automáticamente los pliegues del culo de Andy sé contrajeron alrededor de su enorme falo.

-“AAAAAAAAAAAAAAHHHHHYYYY”. Grito Andy de Dolor.

Una vez con Andy desvirgado Gabriel apenas lo penetro por algunos minutos antes de hacer que se acostara boca abajo sobre el suelo, hizo que Kara que aún seguía lambiendo y chupando su ano, se sentara boca arriba sobre su hermano, tomo su pene y lo dirigió al ano de su hermana, el cual entro sin problema alguno Kara dio un pequeño gemido, luego Gabriel tomo su pene y la penetro por su mojada vagina de una sola vez.

Era lo mejor para Kara, no dolía, el pene de Andy pese al piercing entraba y salía solito haciendo un ruido por demás excitante. El pene de su hermano estaba por su orificio trasero y gran pene de su Amo por el delantero, quien la sostenía de los cabellos mientras Kara alcanzaba un gran orgasmo como pocas veces antes había logrado sentir, aunque no ere la primera vez que tenía sexo con Gabriel, si era la primera vez que estaba siendo penetrando doblemente en su vida.

Los ojos de Kara le daban vueltas, sus devoradoras nalgas se tragaban sin parar el pene de Andy, aquello no duro mucho 10 o 12 minutos hasta que Kara sintió tanta cantidad de leche que parecía le estaban aplicando un enema tibió, sus entrañas quedaron inundadas de la leche de su hermanito el cual se contraía espasmódicamente como queriendo engullir todo su pene, sin dejar que Andy terminara de venirse Gabriel aparto a Kara sacando su propia erección para hacer que se pusiera a cuatro patas.
 
Su padrastro se aferró de sus nalgas por detrás y mirando a Andy dijo.

-“Ahora veras como es que un hombre de verdad se lo hace a una mujer, algo que tú nunca podrás hacer perro”. Dijo con malicia Gabriel.

Los de Kara ojos se pusieron blancos, cuando la tomó de la cintura mientras que sus 23 cm. de erección de Gabriel entraban en su ano, sus pliegues que antes se contraían, pese a la lubricada que estaba no lo hicieron era doloroso Kara pegó un grito y se le escaparon algunas lágrimas, Gabriel no espero a que su entraña se acostumbrara al intruso de inmediato comenzó a bombear su dolorido ano y luego de 10 minutos en las que la estuvo propinando embestidas salvajes de nuevo Kara sintió llenarse sus entrañas con el espeso y abundante líquido que brotaba del gran pene de su padrastro.

Andy creyó que terminaba su calvario por aquel día, por lo regular luego de eso Gabriel se marchaba con Kara y lo dejaban en paz. Así fue en parte. Su padrastro siguió su pene bien duro metiéndolo y sacándolo, pero ya con tanto lubricante el ano de Kara parecía una ruta llena de aceite donde entraba y salía con facilidad su padrastro.

Pero esa tarde era diferente, Gabriel saco su enorme falo del interior de Kara para ir a donde estaba arrodillado Andy para dejar su mojado ariete expuesto a su visión, Gabriel tomo a Andy de los cabello para dirigir su boca a su erección y ordenarle.

-“Vamos puta que esperas para chuparla”. Ordeno Gabriel

A los 15 minutos Gabriel ya no pudo más y por segunda vez depositó toda su leche en la boca de Andy que desesperado lambía y re-lambía todo hasta que dejó todo su enorme pene bien limpio, cansado, el pene de su padrastro latía en el interior de su boca como queriendo más, pero seguía algo nada placentero para Andy.

Cuando Gabriel termino de venirse, extrajo su pene de la boca de su hijastro para con rápidos movimientos, amarrarle sus manos a la espalda, luego fue por una parra de metal que aseguro a los tobillos de Andy, para evitar que pudiera cerrar las piernas, luego salió de la habitación dejando reposar a ambos hermanos un par de minutos, cuando regreso lo hizo con una gran tijera de jardinería, fue hasta donde estaba Andy y coloco las afiladas cuchillas debajo de sus huevos.

El pene de su padrastro como de Andy dieron dos fuertes respingos cuando las cuchillas tocaron la piel del escroto de Andy, el pene de Gabriel respingo de excitación mientras que el de Andy de terror.

-“Por favor Amo… No lo Haga… ¡Por Favor!” Suplico Andy.

Gabriel volteo a ver a Kara que miraba todo con una expresión de lujuria total, se había quitado la funda de su mano derecha y se estaba masturbando furiosamente en ese momento introduciéndose dos dedos por su mojada vagina.

Gabriel tomo los mangos de madera de la tijera, miro a Andy y le dijo.

-“¡Desde ahora serás nuestra putita!” Dijo Gabriel.
-“NO… Por Fa…” Trato de suplicar Andy.
-“AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHH”. Grito Andy.


El adolescente no pudo terminar su última suplica, cuando su padrastro de un sólido tijeretazo le cerceno sus huevos y pene, convirtiéndolo en un eunuco nulo para el resto de sus días, Gabriel era cirujano por lo que no tuvo problemas en remediar el daño causado, sin embargó en ese momento Andy puso los ojos en blanco, se convulsiono de dolor por unos segundos para luego desmayarse, cuando despertara lo hacía a una nueva vida, en la que el placer sexual personal no estaría incluido nunca más. 



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com



image host

Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul         Mail: darksoulpgm@gmail.com

HACIÉNDOLOS DÓCILES

Su esposa se quedó mirando a los esclavos en aquel campo, mientras veía a uno de ellos masturbarse sin ningún pudor sentado sobre una piedra y a otro levantándole la falda una de las esclavas que estaba laborando en el campo con intención de tener sexo con ella se le ocurrió una idea, llevo a su marido de nuevo a la villa a un lugar solitario donde ella lo beso en los labios......


HACIÉNDOLOS DÓCILES.
Su esposa se quedó mirando a los esclavos en aquel campo, mientras veía a uno de ellos masturbarse sin ningún pudor sentado sobre una piedra y a otro levantándole la falda una de las esclavas que estaba laborando en el campo con intención de tener sexo con ella se le ocurrió una idea, llevo a su marido de nuevo a la villa a un lugar solitario donde ella lo beso en los labios.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCLAVITUD]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Darnux estaba en retiro a sus 50 años era un victorioso general romano, que disfruta de los últimos años de su vida en si grande como rica villa a pocos kilómetros de la tumultuosa Roma, su joven como atractiva esposa rubia lo amaba pese a que le llevaba casi 20 años, aquella tarde el general estaba luciendo un semblante serio cuando su joven esposa lo noto observando a los campos a las afueras de su vida, portando un fino vestido color rosa se le acerco.

-“¿Cariño que te pasa porque estas preocupado?” Pregunto su esposa a Darnux.
-“¡Por esos esclavos querida!” Le respondió el general.
-“¿Qué pasa con ellos cariño?” Pregunto intrigada su esposa.
-“Vamos entenderás mejor si lo ves por ti misma”. Dijo Darnux.

La pareja, salió de sus habitaciones hasta llegar a uno de los campos que rodeaban su bella villa, ahí Darnux con su esposa de su brazo le mostro lo que pasa con aquello esclavos.

Mira querida estos esclavos tienen la tarea de cultivar este campo, pero no lo han hecho, antes eran soldados barbaros los capture luego de una batalla una de las ultimas en la que participe hace unos tres años, luego los convertí en mis esclavos.

-“Ya veo cariño pero ¿Por qué entonces no están los campos cultivados?” Pregunto su esposa.
-“Como puedes per se la pasan tocándose, manoseando a las esclavas o teniendo sexo con ellas”. Dijo el general.

Su esposa se quedó mirando a los esclavos en aquel campo, mientras veía a uno de ellos masturbarse sin ningún pudor sentado sobre una piedra y a otro levantándole la falda una de las esclavas que estaba laborando en el campo con intención de tener sexo con ella se le ocurrió una idea, llevo a su marido de nuevo a la villa a un lugar solitario donde ella lo beso en los labios.

Lentamente dejo la parte media de su esposo al desnudo para comenzar a jugar con sus huevos y pene, qué pese a su edad, se puso rígido en todo su esplendor casi de inmediato, ella descendió hasta quedar de cuclillas frente a su marido, exponiendo su raja ya humedecida por aquella idea, masturbo el miembro que quedo a centímetros de su boca, haciendo oscilar sus testículos por unos minutos antes de pasar su lengua desde la parta alta de sus huevos hasta la punta de su glande.

-“¡Siiiii, AAAAAAAAAAHH!”  Gimió de placer el general.

Ella tiró de su vestido para que sus dos hermosas tetas quedaran al aire, con una aureola y un pezón de un color marrón ligeramente oscuros eran delicioso quedando casi completamente desnuda frente su esposo que estaba con los ojos cerrados disfrutando de la mamada que ella le daba.         

Su raja estaba protegida por una buena cantidad de vello rubio, con labios vaginales gordos, ella se dio la vuelta dejando el pene de su esposo todo babeado para quedar a cuatro patas sobre el suelo, Darnux abrió los ojos para ver su hermoso par de nalgas bien redondas y paraditas, sobre las ella pasó sus manos, abriéndoselas un poco en forma muy provocativa, Darnux apoyando su mano en su pene que estaba duro y besando se acercó a ella para acariciarle sus tetas, poniéndose de rodillas frente a ella aun agarrando su pene y se la mete en la boca, que su esposa chupa de una forma provocativa Darnux le acariciaba su cabeza a medida que ella continuaba con su mamada, al cabo de unos minutos Darnux hizo que ella se pusiera de pie para fundirse en un largo beso para luego empezar a chupar sus tetas, a acariciar su raja, metiendo sus dedos dentro sintiendo como ya estaba empapada, al tiempo que su pene dio un respingo al escuchar como su esposa dio un gemido.   

Darnux la hizo ponerse boca arriba y se sube sobre ella, agarrando su pene y lo acomoda contra su rajita, haciendo que fuese entrando, hasta que la tuvo por completo dentro, desapareció dentro de su vagina, apenas la tuvo toda dentro comento a mover sus caderas con todo su pene dentro de ella.

-"juega con mis tetas". Suplico su esposa a Darnux.

Su esposa agarrando sus manos se las llevó a sus tetas, que la hizo gemir de nuevo.

-“Vamos cariño… dame tu leche”.  Dijo su esposa jadeando.

Con ella cerrando sus ojos hizo que el general moviera sus caderas más rápido, hasta que explotaron los dos, con su pene comenzar a llenar su vagina de su leche mientras ella se retorcía debajo del general también acabado sintiendo un gran orgasmo.    

Cuando Darnux se puso de pie su esposa sin dudar se metió de nuevo en la boca su pene, volviendo a chuparla, de inmediato las manos del general comenzaron a acariciar su cabeza, la sacó de su boca y se puso de pie para ambos fundirse de nuevo en un gran beso cuando se separaron Darnux, comenzó a chuparle sus pezones aun endurecidos,

 Luego cuando los estaban satisfechos ella se vistió, pero siguió acariciando el pene de Darnux aun en erección, de pronto tomo los huevos de su marido y le dijo mientras lo miraba.    

-“Sabes cariño la solución para esos esclavos es que los castres, así se volverán más dóciles”. Dijo ella con una sonrisa malévola en su rostro.   

El pene del maduro general tuvo un fuerte respingo cuando ella apretó levemente sus huevos mientras le decía la idea que tuvo al ver al esclavo masturbándose momentos atrás, en la mente de Darnux aquella idea se incrusto, luego de pensarlo por toda aquella tarde y noche, mando a sus guardias a tomar a los esclavos y prepararlos para que fuesen castrados en dos días.

Tres días después con los esclavos colocados boca arriba sobre pesadas como solidas mesas de madera desnudos en uno de los patios de la vida amordazados una vieja tocaba sus escrotos, ella no era la castradora local fue mandada llamar por Darnux, garantizaba un éxito del 80% en sus castraciones una cifra muy buena considerando que el 90% de los hombres que eran castrados morían por infecciones luego de ser cortados en aquella época.

Los esclavos aterrados presentaban tremendas erecciones, cuando la mujer tomo el escroto del primero de ellos, usando un cuchillo curvo el cual calentó hasta dejarlo al rojo vivo, con la punta muy bien afilada, rasgo el bolso de piel del esclavo cuyo cuerpo se tensó de inmediato, a la anciana mujer muy hábil en su arte apenas le tomo unos pocos segundos exponer los dos orbes del esclavo fuera de su escroto, tomo el bolso de piel desinflado y lo corto de un solo corte.

Lo que hizo arquear el cuerpo del esclavo, luego tomo los dos orbes con una sola mano, estirando los conductos que aun los mantenían unidos a su cuerpo, los tenso al máximo para luego cortarlos de un solo tajo, las nalgas del hombre levantadas de la mesa cayeron de golpe todo su cuerpo comenzó a convulsionar y se desmayó cuando la anciana aplico un hierro candente en su entrepierna, para cauterizar la herida.

La mujer repitió lo mismo con los otros cinco esclavos, cada que castraba a uno de ellos dejaba caer sus testículos arrancados de sus entrepiernas al suelo, hizo esto hasta que todos los esclavos eran unos eunucos para el resto de sus días. 

Seis meses después de ser castrados los mismo esclavos ahora trabajaban su campo, incluso la mujer que una vez se les ofrecía, pese a ella misma levantarse su falda ninguno de los esclavos parecía prestarle atención por su parte, Darnux  que estaba feliz por el cambio radical de actitud de su esclavos no solo los castrados sino los que aún no lo estaban que se volvieron obedientes al extremo temerosos de recibir un castigo similar a los pobres que fueron castrados gustaba de ir con su esposa para que le diera una rica mama en frente de aquello alguna vez viriles hombres para recordarles lo que nunca volverían a sentir en su vidas.


Ya que sin sus huevos cada uno de los eunucos, además de perder el deseo por el sexo, sus penes se marchitaron hasta ser incluso más pequeños que los de un niño de 5 años, nunca más tendrían una erección como la que Darnux tenía mientras disfrutaba de la boca de su esposa, viendo como sus esclavos ahora obedecían sus órdenes y eran dóciles como los deseaba.  



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com      




Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

HENRY ES ALIVIADO

Se conocieron en una reunión, no en una fiesta. Al no tener nada mejor que hacer, comenzaron salir, se comprometieron y se casaron el siguiente junio. Después de la luna de miel de rigor en las Bahamas, ellos, con la ayuda de ambas familias, compraron un condominio y se establecieron para la vida matrimonial......


HENRY ES ALIVIADO
Se conocieron en una reunión, no en una fiesta. Al no tener nada mejor que hacer, comenzaron salir, se comprometieron y se casaron el siguiente junio. Después de la luna de miel de rigor en las Bahamas, ellos, con la ayuda de ambas familias, compraron un condominio y se establecieron para la vida matrimonial.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [DOMINACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Frb





Puede parecer difícil de creer, pero personas como Henry y Sarah realmente todavía existen hoy en día. Eran estúpidos de clase media, no demasiado ricos, no demasiado pobres, no demasiado inteligentes y no demasiado tontos. Ella era la ciudad, y él era del condado de Bucks. Iban a la iglesia correcta, anglicana, por supuesto, fue a un internado y luego a la universidad. Ninguno de sus cursos tenía ningún valor práctico que podría usar, el cielo no lo permita, ir a un intercambio o conocimiento útil.

Henry era una gran C de caballero, y Sarah obtuvo en promedio B algo más respetable. Con diplomas en mano, se pusieron a trabajar. Ella era la asistente ejecutiva de una compañía naviera, que era una secretaria que no puede escribir ni tomar dictado. Él como agente de seguros, para una compañía de seguros en el centro de la ciudad, un trabajo que no requiere inteligencia, simplemente seguir las reglas y tomar las cosas de la mesa.

Se conocieron en una reunión, no en una fiesta. Al no tener nada mejor que hacer, comenzaron salir, se comprometieron y se casaron el siguiente junio. Después de la luna de miel de rigor en las Bahamas, ellos, con la ayuda de ambas familias, compraron un condominio y se establecieron para la vida matrimonial. Por supuesto, compraron un Beemer, eso era seguro.

Debido a la inmovilización en la que se habían criado, se establecieron en una rutina de inmediato, eran el tipo de pareja que no cambiaría mucho en apariencia o hábitos en los próximos cuarenta años. Henry se unió a un club de hombres, no el mejor, o el segundo mejor, pero aún respetable. Sarah tenía su juego de bridge una vez a la semana, con tres amigas de la universidad. En un raro momento de humor, Henry había apodado a los amigos de Sarah Muffy, Buffy y Stuffy. Él siempre estaba sorprendido de que pudieran comunicarse en algún dialecto del lenguaje WASP, que no requiriera que movieran labios ni dientes. Durante esta reunión semanal, se retiraba a su club. A pesar de que dos de los jugadores de cartas eran realmente muy hermosas, en una especie de doncellas de hielo, no les prestaba atención a ninguna de ellas.

Para hacerles la historia lagar solo diré que, Henry y Sarah estaban aburridos. Esto incluía su vida sexual, que en el mejor de los casos era superficial, y en el peor, carente de imaginación. Aún incluso los tontos tienen un deseo sexual, por lo que todos los miércoles y sábados tenían relaciones sexuales, juegos previos mínimos, algunos besos, no exploraciones a mano, excitación y algunos bombeos rápidos. Sin embargo, eso era bastante satisfactorio, ya que aliviaba la tensión y era el único ejercicio que obtenían.

Entonces, seis veces al mes, se reunirían, nunca durante su período. No eran exactamente las tropas de choque de la revolución sexual.

Ella quedó embarazada en los primeros seis meses, y la línea de estúpidos estaba a punto de continuar. Lamentablemente, ella eligió a un viejo amigo de la familia como médico. Las conexiones políticas y sociales fueron la razón por la que mantuvo su licencia. Durante su examen no pudo mantener las condiciones sanitarias. Sarah contrajo un caso de septicemia, perdió al bebé y la capacidad de reproducirse.

Si bien este evento pudo haber sido devastador para algunas parejas, Henry y Sarah lo tomaron con calma, a un mes de la hospitalización regresaron al bridge y al club. Pasaron cuatro años, se había establecido la rutina en que Sarah estaba esperando el día en que Henry se convirtiera en el director de suscripción; ella dejaría el trabajo y jugaría bridge dos veces por semana. Eventualmente llegaría a ese puesto no tanto a través de la competencia, sino porque parecía que el jefe de suscripción debería atender a los accionistas.

Sarah, por su parte, nunca se sintió muy cómoda con la compañía naviera; todo tipo de tipos extranjeros del Medio Oriente y Asia llegaban a través de la empresa diariamente. Trató de evitar el contacto con una actitud cortés pero distante. Como sucedería, un día ella quedó atrapada y tuvo que usar el baño unisex en el primer piso. Era un desastre, tanto ella como el baño, estaba en el medio de su período, y se quedó en la habitación mucho más tiempo de lo que quería, cambiándose la toalla sanitaria, etc.

Aproximadamente tres días después, una erupción roja brillante estalló en sus piernas, y su entrepierna, y progresó, dentro de su vagina. La picazón era enloquecedora. Al principio ella probó las recetas, que no sirvieron para nada. Para agravar el error anterior, fue a ver al médico de la familia, que diagnosticó mal la condición como herpes y le recetó aciclovir. Hizo una cosa bien en un raro momento de visión momentánea, envió un hisopo para analizar. La prescripción no hizo nada por la picazón crónica. La oficina del médico llamó aproximadamente una semana después y le dejó un mensaje de que, después de todo, no era herpes, sino una extraña infección micótica desconocida en el país.

Sarah por su parte estaba a punto de sobrepasar el límite. La picazón constante en su entrepierna y vagina; permaneció mientras se formaban grandes úlceras por sus uñas que rasgaban la piel. En un momento de locura temporal, ella vio una botella de insecticida en sus plantas. Ella leyó la etiqueta e incluía un fungicida, ¿por qué no? Pensó, así que se roció con la lata de aerosol. Ella gritó y lloró por la sustancia, y finalmente se desmayó del dolor. Henry la encontró en la sala de estar medio desnuda, con el aerosol todavía en su mano. Requirió un viaje a la sala de emergencias, y una semana en el hospital, durante los primeros días bajo sedación intensa. Por extraño que parezca, el insecticida mató a su infección, y casi la hizo lo hizo con ella. La comezón se detuvo, sus partes íntimas sanaron, y ella regresó a casa, con muchos frotes en crema e instrucciones para mantenerse alejada de los suministros del jardín.

Lentamente Sarah sanó, y la rutina regresó y los consoló a los dos. Un área que no volvió a la normalidad fue su vida sexual. Poco imaginativa como podría haber sido que Henry se perdiera jugando dos veces por semana. El médico había sugerido que ambos evitaran tener relaciones sexuales durante treinta días y le dieran a Sarah la oportunidad de sanar, y luego usar un condón, en caso de que el hongo aún estuviera presente. Lo intentaron después del período mencionado, pero el dolor fue demasiado grande para Sarah, y tuvieron que dejar de intentarlo.

Las chicas del club hicieron varias sugerencias, trabajo manual sugirió a Muffy, usar tu boca, sugirió Buffy, y recostarse sobre tu estómago y ser penetrada por detrás fue una sugerencia de Stuffy. Todas estas sugerencias estaban tan fuera de lugar para Henry y Sarah, un viaje a Marte parecería más fácil en comparación.

Hay una vieja broma que dice que el 90% de los hombres casados ​​admiten haber sido castrados por sus esposas, y que el otro 10% son mentirosos. Si lo contrario es verdad o no, no lo sé. Pero con el sexo oral volviéndose tan común como estrechar la mano, Sarah y Henry por falta de imaginación o conocimiento quedaron tristemente rezagados.

Una noche, una de las amigas de Sarah llamó con una sugerencia, creo que fue Muffy o quizás Stuffy. Le contó a Sarah sobre esa mujer que daba masajes, que aliviaría el estrés de Henry, ya que era manipuladora y no había penetración, no sería como ir con una prostituta, y no habría preocupación por ninguna enfermedad repugnante. Una amiga en circunstancias similares había llevado a su marido, habían pasado alrededor de un año, y la mujer le dijo a Stuffy o Buffy, que ahora su marido nunca se frustraba o estaba  enojado, la manipulación de la mujer había dejado a ese marido como un hombre agradable. ¿Te gustaría conocerla?

Sarah tuvo que pensar en eso por un tiempo. Parecía la sugerencia más lógica, ya que el sexo alternativo estaba fuera del alcance de los dos. Llamó a la mujer y le dejó un mensaje, y aproximadamente una hora más tarde recibió su llamada. Sarah le explicó la situación a la mujer. La mujer le preguntó a Sarah si la situación era por un plazo corto o permanente. Sarah le aseguró que sería una cosa a corto plazo, ya que estaba deseando que ambos fueran asexuados a los cuarenta años, como lo habían hecho sus padres. Entonces hizo una cita para el sábado en la mañana.

Sarah tenía un trabajo en sus manos para convencer a Henry de que fuera. Estaba avergonzado más allá de lo que creía, y algo molesto por la sugerencia de que alguien extraño lo tocara con las manos. Él fue un poco respaldado por la falta de sexo ahora por más de dos meses, e incluso los aburridos tienen hormonas que requieren algún tipo de liberación, por lo que finalmente cedió a los argumentos de Sarah.

El sábado se dirigieron a la dirección, estacionaron y caminaron hasta una ordenada hilera de casas. Una mujer rubia atractiva y fornida los recibió, atractiva, pero construida para la comodidad más que para la velocidad. Ella les ofreció té, y los tres conversaron sobre el clima por unos momentos. Hubo una pausa en la conversación, la rubia se volvió hacia Henry y dijo: "Henry, allí en la habitación hay una toalla, ve a quitarte la ropa, y ponte la toalla, para el momento en que hayas terminado la mesa ya estaraá lista para tí".

Después de unos cinco minutos y avergonzado, Henry salió, envuelto con una toalla, sin ropa. La mujer había traído una gran mesa de masajes a la sala de estar.

-"¿Sarah te vas a quedar?", Le preguntó Henry.
-"Por supuesto que sí", respondió la mujer, "todos somos amigos aquí, ahora sobre la mesa".

La mujer no hizo pretensiones de un masaje; ella levantó la toalla, extendió las piernas de Henry y comenzó a amasar sus huevos. Ella lo tocó de una manera, como si estuviera buscando una hernia. Ahora para la mayoría de los hombres eso sería suficiente, pero no para Henry, se volvió rojo brillante, y su pequeño amigo fue y se escondió. La mujer continuó su masaje de sus huevos, trabajando en ellas dejando el saco bien suelto. Todavía no hay respuesta del pene. Ella comenzó a masturbar a Henry, solo necesitaba dos dedos, todavía nada.

"Hoy somos un poco tímidos, ¿no?", Dijo la mujer, "hay otras maneras de hacerte responder". De una bandeja, tomó un dispositivo de vacío para el pene. No es una cosa de plástico barata, sino el modelo de terapeuta sexual profesional, utilizado en todas partes. Ella colocó la unidad en el pene de Henry y comenzó a expulsar el aire. Muy pronto, el pequeño pene salió de su escondite y se infló a una medida que ni Henry ni Sarah sabían que era posible.

"Ya está tu pequeño compañero de baile, para hacer el cambio". La mujer deslizó una banda elástica de alta resistencia alrededor de la base del pene, para que no se desinflara, luego tomó un trapo húmedo y tibio con el que masturbó a Henry, hasta que él disparó su carga.

-"Caramba, nunca había visto eso antes". Dijo Sarah mientras miraba el semen volar por toda la habitación.

-"¡AAAAhh!" Gimió Henry

Antes de que ella dejara a Henry bajar de la mesa, la mujer volvió a jugar con sus huevos, le quitó la liga elástica del pene que pudo desinflarse, luego colocó la liga en sus huevos. "A veces esto ayuda un poco, a mantener las hormonas fuera de la sangre. Déjalo hasta mañana por la mañana. No era particularmente apretado, la mujer estaba planeando lo que sabía que sería la conclusión final de estas sesiones, con los huevos de Henry yaciendo sobre su mesa.

Así fue. La vagina de Sarah nunca volvería a funcionar correctamente, lo que el hongo no había hecho el insecticida lo hizo. Henry, por su parte, estaba enganchado, la erección, la toalla húmeda y cálida y la mano experta masajeando sus huevos y su pene, descargaron su tensión.

Esto se convirtió en una rutina regular los sábados, ir a la casa de la mujer, ser masturbado y salir con una liga en sus huevos. A veces los pequeños vellos quedaban atrapados en la liga y eso dolía como el infierno, de lo contrario la liga no lo molestaba. Luego, a los tres meses, la mujer cambió la rutina al final. Ella presentó a Sarah y Henry una herramienta; a lo que ella se refirió como un elastrador. Explicó que esta era una herramienta realmente útil para eliminar la tensión de las personas, en los hombres en particular. "Mira, esto se usa en humanos, aquí en el lado que dice humano". Dijo la mujer. Compraron esa línea. Coloco una liga Henry antes de irse, lo suficientemente apretada como para mantenerla en su lugar, pero no lo suficientemente apretada como para dañar algo o cortar la circulación. "Use tijeras para cutículas y corte la liga mañana por la noche". Así pasaron los siguientes tres meses.

Poco después de la marca de los seis meses, la mujer recibió una llamada, que luego regresó. "Hola, este es Henry, sabes los sábados por la mañana. Me preguntaba si podríamos duplicarlos, ¿me pueden decir si tienes la tarde del miércoles libre para verme?

-"¿Por supuesto, Henry, lo de siempre?"
-"Sí, pero no se lo digas a Sarah".

"Por supuesto que no, a las siete p.m. estaría bien. "Se pregunto porque tardo tanto, en pedirlo”.

El problema con el sexo es que cuanto más obtienes, más quieres. Henry obtenía un exquisito placer de los trabajos manuales. Ahora, un individuo más sexualmente sofisticado no habría quedado tan impresionado, pero en su opinión, con su experiencia limitada, eso era lo mismo que la cima.

Henry hizo una doble inmersión durante aproximadamente seis semanas, luego la mujer llamó a Sarah a su casa, justo después de que Henry se fue después de su ordeño del miércoles. "Hola Sarah, me temo que tienes un problema. Henry ahora es adicto, y solo empeorará, no está tratando de controlar sus impulsos básicos, me ha estado viendo los miércoles por la noche, desde hace seis semanas. No pasará mucho tiempo antes de que se convierta en algo cotidiano, tendrás que tomar una decisión".

-"¿Qué tipo de decisión?" Pregunto Sarah.
-"¿Deseas mantenerlo como esposo?"
-"Por supuesto que sí". Dijo sorprendida en respuesta Sarah.
-"Entonces deberás dejar de pensar en el sexo permanentemente". Respondió la mujer.

-"Al eliminar la fuente de su deseo, es algo muy simple, él estará tranquilo después, y nunca más te molestará para tener relaciones sexuales otra vez. Ustedes dos vivirán sus vidas en paz, con su preocupación de que él se extravíe o se vaya. Él nunca se irá".

-"¿Qué le harás?", Preguntó una preocupación Sarah.

"Es un procedimiento muy simple, retiramos su pequeño saco, con sus dos amiguitos, no más hormonas masculinas, no más deseos. Simplemente ajustamos la liga un poco más de lo normal, luego hacemos un corte rápido, y ambos problemas se resuelven".

-"¿No hay otra manera¿". Pregunto Sarah.
-"No la hay, querida". Le respondió la mujer.
-"Bien, entonces hagámoslo el sábado. ¿Cuántas visitas llevará?". Pregunto Sarah.
"Solo una querida, solo una" Dijo ella con una sonrisa.

Es bueno que ella pensara que estos dos no tuvieran hijos; hay suficientes personas estúpidas en el mundo. El sábado llegó; Sarah y Henry entraron al apartamento. Henry ya no dudaba en ir directamente a la habitación para cambiarse.

"Mira mi nuevo juguete", dijo la mujer, "es un castrador de ligas, usa estos pequeños discos de goma, esto es mucho mejor que las bandas de goma o los tubos, sin ajustes, sin clips, solo un chasquido y ya están listos".

"¿Eso lo que se llama, castrar?"

"Sí, está hecho todo el tiempo hoy, principalmente para ganado, por supuesto, pero a veces para hombres como Henry es la mejor solución, si no quieres perderlo, pero no puedes tener relaciones sexuales. Lo mejor es eliminar su problema".

Henry salió y saltó sobre la mesa.

-"Veo que todos estamos listos para empezar". Dijo la mujer.
-"Hoy es un mes especial, así que obtienes tres por el precio de uno. Ahora, para asegurarme de que no te excites demasiado, te amarraré". Ella procedió a usar ataduras de banda ancha para asegurar a Henry a la mesa.

Una vez que estuvo seguro, ella se puso a trabajar en sus huevos, masajeándolos hasta que estaban calientes y colgaban flojas. Luego usó el vacío para bombearlo. "Dios mío, Henry, creo que nuestros pequeños tratamientos te han hecho crecer una o dos pulgadas, no recuerdo haber llenado la cámara de esta manera al principio".

Henry dio una sonrisa avergonzado. Apagó el vacío, y Henry quedo sintiendo el trabajo manual de la mujer acariciándolo. "Eso es bueno Henry, ahora vamos a intentarlo de nuevo, queremos vaciar realmente tu tanque hoy". Ella le limpió de nuevo y lo sacudió por segunda vez. Él goteó un poco de líquido acuoso.

-"Henry, he hablado con Sarah y le he dado mis consejos profesionales, que como debes ser modificado”. Dijo la mujer.

Esto se debe a su falta de capacidad para llevar a cabo sus deberes de esposa, y tu creciente necesidad de liberación. Entonces, después de esta tarde ya no necesitarás venirte, te voy a castrar.

-"Castrar, no estoy familiarizado con el término". Dijo Henry.

"Es hecho todo el tiempo en los toros, las ovejas y los hombres también". Personalmente he castrado a muchos hombres. Voy a quitar tus huevos, no necesitarás sexo después de que se hayan ido".

-"Oh, es broma, por supuesto, Sarah, ella está bromeando, ¿no?" Dijo Henry
-"No Henry, me lo explicó todo y es lo mejor, ahora solo relájate". Dijo Sarah desde su asiento.

"No te preocupes, Henry, no es gran cosa, estarás en casa a la hora habitual, ahora quédate quieto mientras lo hago". La mujer masajeó el saco de Henry con suavidad y soltura, su erección había desaparecido hacía tiempo. Por los dos trabajos manuales. Tomo el castrador de ligas, en el que ya había cargado la pequeña rosquilla verde. Pasó sus gónadas a través del lazo elástico y liberó la tensión y la liga se encajó en su sitio. Estaba más familiarizado con el elastrador, que aplicaba una presión lenta y uniformemente a los testículos, si se hacía correctamente los huevos estarían muertos antes de que el sujeto se diera cuenta de su inminente pérdida. Imagínese si va a tener sus testículos, o alguna otra parte de su cuerpo reducido a 1/8 "al instante. Henry habría reaccionado de manera diferente si un pateador de lugar de la NFL hubiera usado sus huevos como objetivo. Trató de levantarse, trató de doblarse y absorbió casi la mitad del aire en la habitación.

"Oh, eso es diferente, te arreglaré, Henry." Dijo la mujer, sin tiempo para ser cortes, tomó el cuchillo castrador que estaba esperando, le apretó sus huevos y cortó el saco justo debajo de la liga. Sorprendentemente, se relajó cuando le quitaron sus huevos. Había dos jeringas esperando, una vacuna contra el tétanos y la otra un tranquilizante. Por supuesto, ambos estaban destinados a caballos, pero qué diablos.

Como se había previsto, Henry perdió su impulso sexual, se calmó, se concentró en la suscripción y no en trabajos manuales con ropa mojada. En una función de grupo ese verano, una de las amigas de Sarah, creo que Muffy, pero podría haber sido Buffy o Stuffy quien comentó lo bien que le quedaba el Speedo a Henry ahora que su problema había sido resuelto. Quizás nuestro esposos deban ser modificado de manera similar no creen chicas.



Historia Original Aquí.





Autor: Frb       Traductor: DarkSoul

HIJA DE MI NOVÍA

Plinia me contó delante de Karen que era bisexual, y le comentaba a su hija de como la penetraba más de una vez fui a su casa, y Plinia salió completamente desnuda del baño delante de su hija como si nada, y me agarraba del brazo y me decía, aprovechemos que estoy desnuda, y nos metíamos en su habitación sin cerrar la puerta con su hija en la sala. Una tarde viene Plinia y me dice que tiene que viajar a su país, pero que no tenía con quien dejar a su hija......


HIJA DE MI NOVÍA
Plinia me contó delante de Karen que era bisexual, y le comentaba a su hija de como la penetraba más de una vez fui a su casa, y Plinia salió completamente desnuda del baño delante de su hija como si nada, y me agarraba del brazo y me decía, aprovechemos que estoy desnuda, y nos metíamos en su habitación sin cerrar la puerta con su hija en la sala. Una tarde viene Plinia y me dice que tiene que viajar a su país, pero que no tenía con quien dejar a su hija.

[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [TESTÍCULOS] [INFIDELIDAD]



Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Me llamo Federico, cuando todo paso tenía 43 años, vivía a las afueras de Madrid. Hace un tiempo llegaron a vivir una señora con su hija, a mi edificio de origen venezolano. Con el tiempo nos hicimos amigos, la señora se llamaba Plinia tiene 44 años y su hija, Karen de 17 años. Salimos muchas veces los tres, Karen parece que siempre estuviera ausente de todo, en su mundo, una chica de piel muy blanca, muy menudita, de poco más o menos de metro cincuenta, su voz era muy aniñada, pero buena chica.

Una tarde de sábado, salimos Plinia y yo solos, tomamos unas cervezas y terminamos en mi casa. 
Plinia es una mujer con unos kilos de más, de nalgas gordas, de buen culo, y un par de tetas, bastante pequeñas y caídas. Pero lo bueno es que en la cama, es muy completa. A la primera vez que nos acostamos, me dejo que la penetrara por detrás, que ya lo tenía roto, no voy a decir que fui yo el que se lo rompió, ya que sería una tremenda mentira y me la chupo hasta que me acabe en su boca, ella  se tragó toda mi leche, fue cuando me di cuenta que estaba acostumbrada a tragarla.       

Ella era una mujer muy completa, salíamos siempre a caminar, hacíamos muchas cosas juntos, los tres, pero Karen siempre era de pocas palabras, Plinia era fogosa en la cama pero una leona defendiendo a su hija. Se notaba que entre ellas no había secretos, y me di cuenta hablando con ellas y escuchando lo que entre ellas hablaban.          

Plinia me contó delante de Karen que era bisexual, y le comentaba a su hija de como la penetraba más de una vez fui a su casa, y Plinia salió completamente desnuda del baño delante de su hija como si nada, y me agarraba del brazo y me decía, aprovechemos que estoy desnuda, y nos metíamos en su habitación sin cerrar la puerta con su hija en la sala. Una tarde viene Plinia y me dice que tiene que viajar a su país, pero que no tenía con quien dejar a su hija.

-"Si Karen no tiene problemas, que se quede en mi casa". Le propuse.

Hablamos con Karen y ella aceptó quedarse conmigo. El día del viaje, llevamos a su madre al aeropuerto luego fuimos a comer, volviendo a casa le pregunté sobre su tendencia sexual, y me empezó a contar que ella había tenido una vez relaciones sexuales con un chico, que la había desvirgado, se había hecho sexo oral entre sí, pero ninguno de los dos se vino en la boca del otro.

-"¿Y ese chico no te desvirgó por detrás?" Le pregunte, ya casi llegando a casa.

-"No, solo me lambió la raja nada más". Me dijo, sin darle importancia al asunto.          

Al llegar a casa le di una cerveza, pero antes nos cambiamos, ella se puso un pijama corto y una blusita, que le dejaban todos los pies al descubierto. Por mi parte me puse un pantalón corto y quedé con el torso desnudo.       

Karen comenzó a contarme cosas de su madre a medida que seguía bebiendo se le iba soltando la lengua y me empezó a contar que se había acostado con cinco chicas, y todo lo contrario de su madre, siempre le gustaron las mujeres mayores que ella, que la única que le había lambido el ano, era una mujer de unos cincuenta años que había conocido cuando iba al gimnasio, que con las mujeres si le gustaba acabar en su boca y que ellas acaben en su boca, le seguí dando cervezas y que sigamos tomando, me conto que habían hecho un 69 con esa señora, y que estando arriba, la señora le había abierto las nalgas y le lambió el ano.

-"¡Que delicia tuvo que haber sido eso, con esas nalgas blancas que tienes, tendrás un ano rosadito", Le dije, tratando de insinuarle algo. 

Karen, se empezó a reír, hasta que por fin me dijo.

-"Es que nunca me he visto el ano, no sé de color lo tengo". Me dijo riendo y bebiendo.

-"¿Me dejas que te lo vea?", le pregunte, agarrando uno de sus pies y empezando a acariciarlo.

-"¡Y si mi madre se entera!" Me dijo, dejando que le acaricie el pie.
-"Solo si se lo dice, yo jamás le diré nada", le dije, haciendo que se ponga de pie.

-“Bueno pero si mi madre se entera te ira muy mal”. Me advirtió ella.

Sus ojos que estaban turbios por tanta cerveza que había bebido, le empecé a sacar la parte de arriba del pijama, dejándola con las tetas al aire, hermosas, duras, bien blancas con su aureola y pezón, rosados. Ver esas tetas y atraerla hacia mí, para empezar a chuparlas, fue grandioso. Se las lambí, metiendo sus pezones en mi boca, se las besaba, y con las manos le baje la parte de abajo del pijama, apretando sus nalgas, se las acariciaba sin poder dejar de chupar sus hermosas tetas.     

Pase mi mano por debajo de sus nalgas y llegué a su vagina, se la sentí mojada, la alce en mis brazos y la llevé a mi cama, haciendo que se acueste boca arriba, le abrí las piernas para comenzar a succionar su vagina, entre gemidos de placer por parte de ella. Su vagina estaba depilada sin vello púbico, de labios regordetes, un olor y un sabor que me hicieron excitar más de lo que ya estaba, le di vuelta, haciendo que quede con sus nalgas para arriba y le empecé a besar sus blancas nalga, bien redonda, duras, las besaba, las mordía, Karen gemía, solo movía su cuerpo, cuando le abro sus nalgas y le veo el ano, quería gritar de alegría, fue el ano más lindo que había visto en mi vida, rosadito, y bien apretado.        

Metí mi cara entre sus nalgas y se lo empecé a besar, a lamber, apoyaba mis labios y chupaba como buscando sacar algo. La escuchaba gemir, casi gritar a medida que le comía su ano con la lengua, ella lo apretaba y hacía fuerza para fuera como si quisiera defecar, y yo estaba loco por penetrarla.

-“¿Te gusta Karen?", le dije, sacando mi cara de entre sus nalgas.
  
Sin esperar respuesta hice que se pusiera en cuatro patas, para volverle a abrir sus nalgas le seguí chupando el ano, buscando con mis dedos su vagina, que estaba totalmente mojada.

-“Siiiiii, me encanta", Dijo, aplastando su cara contra el colchón.  

Excitado estaba, me puse detrás de ella y sin decirle nada, la penetra por la vagina, escuchando como gemía de placer a medida que le penetraba y le acariciaba su ano con mi dedo, haciendo que lo aflojara. Saqué vaselina de la mesita a un lado de la cama, pero antes de embadurnarle el ano, se lo volví a lamber y chupar, quería meter mi cara dentro de sus nalgas Le dije que se abra ella las nalgas, y le empecé a pasar vaselina por el ano, metía suavemente mi dedo dentro de ella, escuchando como gemía y apretaba su ano, le puse bastante vaselina a mi pene, quería que su lindo ano fuera mío.     

Empecé a hacer fuerza, a sentir como Karen se quejaba, como su ano se iba abriendo a medida que mi dura erección le iba entrando, no quería ser brusco, no quería que le duela más de lo necesario, para que no se asustara y poder meterle todo mi pene por detrás.  Se la saqué, le volví a pasar vaselina, volví a aplicar vaselina por mi pene, mientras ella seguía en cuatro patas abriendo sus blancas y hermosas nalgas, me volví a ubicar detrás de ella y se la seguí metiendo a medida que ella se seguía quejando, pero no me decía que se la saque ni nada, solo se quejaba mientras mi pene terminaba de entrar toda en sus entrañas.           

Le había desvirgado su ano a Karen, tenía todo mi pene dentro de ella. No me movía, solo le tenía dentro mientras ella se relajaba y dejaba de bufar como estaba bufando. Muy despacio la empecé a mover para los costados sin despegar sus nalgas de mi pelvis, se la empecé a mover en círculos, sentía el calor del interior de sus nalgas en mis huevos. Le estaba abriendo el ano lo más despacio posible.

Muy despacio se la saque, viendo como le había quedado el ano, manchado de sangre, abierto, brotando para afuera, pero me pareció hermoso. Volví a lamberlo, ella gimió, la hice poner boca arriba, volviendo a chupar sus tetas, a acariciar su vagina, le levanté las piernas y se la volví a meter por su ano, tan despacio como cuando se lo estaba rompiendo, ella no dejaba de gemir a medida que mi pene le entraba, hasta volver a meterla toda, la tenía agarrada de la planta de sus pies, hice que los apoye en mis hombros, y empecé con una mano a acariciar sus tetas y con la otra su vagina.

Ella tenía los ojos cerrados, su cara reflejaba mucho placer, lentamente empecé a sacarla y a volver a meterla, Karen solo gemía, mis movimientos de mete y saca se iban haciendo más fuertes y profundos, se la sacaba casi toda y se la volvía a meter, escuchando como gozaba. Quería desvirgarla por completo pero sin dolor, así le podía seguir penetrando su hermoso ano.    

A medida que le acariciaba el clítoris, ella respiraba más agitada, más fuerte, sus gemidos se hacían fuertes, eran casi gritos que daba Karen. Empezó a temblar, parecía que estaba convulsionando, levantaba sus caderas, haciendo que mi pene le entre más todavía, le sacaba y le metía mi  pene a un ritmo constante, su ano totalmente abierto, ella dio un fuerte "HAAAAAAA", y me clavó sus uñas en mi brazo, la empecé a penetrar más rápido, se notaba que Karen estaba acabando, deje de acariciarla y solo le agarre los tobillos, mordiendo uno de sus talones, cuando también me empecé a venir dentro de sus entrañas.       

Sentía como me salían los chorros de leche de mi pene, llenando las entrañas de la hija de mi novia, llenando a esa chica que acababa de romper, Cuando terminé, me temblaban las piernas, parecía que estaba en una nube. Karen apenas podía abrir sus ojos.

-“Que rico me rompiste el ano". Me dijo, Karen.

A medida que le iba sacando el pene, escuchaba su respiración, pausada, profunda, totalmente relajada. Me di cuenta que se había dormido. Me le quedé mirando el ano como se lo había dejado, veía como a medida que Karen respiraba, le salía la leche de sus entrañas, para mí fue un espectáculo hermoso. La acomodé bien, y me acosté a su lado y nos quedamos dormidos los dos desnudos y bien abrazados.

A la mañana siguiente, me desperté, abrazando el cuerpo desnudo de Karen, cuando ella se despierta y se estira toda, casi acostándose sobre mí.

-"Buenos días mi amor", me dice, besándome.
-“¿Es verdad lo que pasó anoche o solo lo soñé?", me dijo, acostándose sobre mí, aplastando sus hermosas tetas contra mi pecho.

-“¿Y al final, de qué color es mi ano?" Me dijo, sin dejar de lamber mi boca como si fuera un helado.

-"Era de un color rosado hermoso, bien cerrado y chiquito". Le dije, ahora besando su boca y metiendo mi lengua en la su boca.

Moví mi cuerpo contra el suyo, buscando meter mi pene ya duro de nuevo en su vagina, Karen me empezó a acariciar mi pene, pasando su lengua, abriendo su boca y dejando que le entrara, dando unas fuertes chupadas.

-"Mmmmm, que rico que es mamar este pene", me dijo, volviendo a meterla en su boca y siguió chupando fuerte.           

-"¿Donde quiere penetrarme señor pene?". Le hablo a mi pene sin dejar de darle besos.          

Dejó de besarlo y se subió sobre mí, acomodando mi pene contra su vagina y se fue sentando, hasta que la tuvo toda dentro, para comenzar a mover sus caderas en círculos con todo mi pene dentro de ella. Mis manos se fueron a sus tetas apretándolas, mientras ella seguía moviendo sus caderas con todo mi pene bien dentro de ella quien moviendo muy despacio sus caderas, disfrutaba.

Luego de uno minutos le saqué mi pene y la hice poner boca arriba sobre la cama, acomodándome entre sus piernas y la volví a penetrar a meter pero por el ano, haciendo que Karen gritara de placer.      
   
-"SIIIIII PAPI, QUIERO TODA TU MIEMBRO BIEN ADENTRO DE MI, RÓMPEME BIEN MI ANO, CLAVA TU PENE HASTA EL FONDO DE MI COLA, DEJA MI ANO LO MÁS ABIERTO QUE PUEDAS". Me gritaba, retorciendo su cuerpo sobre la cama.       

Cuando ella sintió que estaba por venirme de nuevo se saco mi pene de su ano y se la metió en la boca, donde empezó a chupar haciendo acabe en su boca.

-"Traga, traga, toda la leche trágala", le dije apretando su cabeza contra mi pene y sentía como los chorros de leche salían a la boca de Karen y ella gemía sin hacer ningún movimiento o gesto de sacar mi pene de su boca.        

-"Nunca pensé que fuera así de rica, ahora entiendo a mi madre que le guste mamar y tragar leche", me dijo Karen limpiando mi pene con su lengua cuando acabe de venirme.   

Por los próximas semanas aquello fue nuestra rutina sexo y mas sexo, por la mañana al despertar, por la tarde y por la noche fue como estar recién casados, nos olvidamos de todo y de todos, pero el tiempo pasa muy rápido cuando más deseas que sea lento, la madre de Karen regreso antes de lo previsto y pensando darnos una sorpresa no aviso de su llegada pero la sorpresa de la llevaría ella y en verdad no la daría a nosotros.

Plinia llego era viernes y Karen estaba en la casa junto conmigo ambos desnudos teníamos sexo sobre mi cama, con ella cabalgando sobre mí con mi pene bien dentro de su ano, los gemidos de Karen eran fuertes por lo que cuando Plinia abrió la puerta de mi apartamento de inmediato escucho los gemidos de su hija provenientes de mi cuarto lo que vio le hizo hervir la sangre, sin hacer ruido fue a la cocina donde tomo un afilado cuchillo.

Entre alaridos de placer con mis piernas temblando de gusto me corrí dentro de Karen, con ella mojando mi vello púbico y huevos de los jugos que se derramaban a raudales de su vagina, cuando también se corrió dando un pequeño grito de placer, de haber sabido lo que me esperaba nunca me hubiese levantado de la cama pero las ganas de orinar me vencieron bese a Karen en los labio y la deje en la cama. Salí de mi habitación desnudo con mi pene en semi erección chorreando semen y jugos de Karen.

Camine por la casa hasta el baño, estaba por llegar cuando me al dar la vuelta para entrar al baño me tope de frente con Plinia que se me quedo viendo con una mirada asesina, no supe que decir, por su mirada era obvio que sabía que sabía que me estuve revolcando con su hija todo el rato que estuvo fuera, ella me miro y me dijo.

-“Eres un desgraciado aprovechándote de mi hija ¡nunca lo pensé de ti!” Dijo Plinia.
-“Ehhhh vera Yo. Yo…” Balbucee sin saber que contestar.

En eso sentí una fuerte punzada en mi entrepierna que me dejo sin aliento y paralizado, luego otra y otra, con horror baje la mirada para ver como mi entrepierna estaba siendo apuñada por Plinia con un largo como afilado cuchillo, sentí la sangre correr por mis piernas, luego un punzaba mayúscula y eso fue todo el dolor fue tan grande que perdí el conocimiento por completo.

Cuando desperté estaba siendo trasladado en una ambulancia a un hospital, donde los médicos poco pudieron hacer por mis genitales, de hecho Plinia según me dijeron apuñalo mi escroto no menos de 10 veces y me cerceno mi pene que los paramédicos nunca encontraron se presume que ella se lo llevo o arrojo en algún lado, apenas logre sobrevivir pues perdí mucha sangre, perdí además de mi pene uno de mis testículos.

Las autoridades aun buscan a Plinia y Karen, pues desde esa noche desaparecieron y nadie sabe qué fue de ellas, por mi parte vivo solo sin sexo recordando cómo es que desvirgue sabrosamente de manera anal a Hija de mi Novia la última mujer con tuve sexo por el resto de mis días. 




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

HETEROS ASUSTADOS

"Mierda. Solo mantén la calma y estarás bien", aconsejó James a los otros pasajeros del corto autobús en el que viajaban. "Recuerde, un juez no nos ha condenado a prisión por lo que no nos pueden tocar, simplemente tratan de asustarnos". James era el abogado del grupo. "Será como cuando visitaron la escuela. Un tipo con aspecto de culo malo te atravesará la cara y te dirá que te van a dejar indiferente y convertirte en la perra de todos, pero eso es todo lo que pueden hacer"......


HETEROS ASUSTADOS
"Mierda. Solo mantén la calma y estarás bien", aconsejó James a los otros pasajeros del corto autobús en el que viajaban. "Recuerde, un juez no nos ha condenado a prisión por lo que no nos pueden tocar, simplemente tratan de asustarnos". James era el abogado del grupo. "Será como cuando visitaron la escuela. Un tipo con aspecto de culo malo te atravesará la cara y te dirá que te van a dejar indiferente y convertirte en la perra de todos, pero eso es todo lo que pueden hacer".

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA] [VIOLACIÓN] [PRISIÓN]


Categoria: Gay      Autor: Zipper





"Papá dijo que a veces a los chicos en la cárcel les quitan los huevos, y dejan que los más viejos los penetren", dijo Kevin, el niño gordo.

"Sí. Escuché algo así en las noticias", dijo otro adolescente.

"Mierda. Solo mantén la calma y estarás bien", aconsejó James a los otros pasajeros del corto autobús en el que viajaban. "Recuerde, un juez no nos ha condenado a prisión por lo que no nos pueden tocar, simplemente tratan de asustarnos". James era el abogado del grupo. "Será como cuando visitaron la escuela. Un tipo con aspecto de culo malo te atravesará la cara y te dirá que te van a dejar indiferente y convertirte en la perra de todos, pero eso es todo lo que pueden hacer".

Los chicos tenían catorce a diecisiete años; todos habían pasado un tiempo en la cárcel juvenil del condado por diversas ofensas como hurtos en tiendas, robos, vandalismo, peleas y asaltos menores. Todos habían probado drogas hasta cierto punto y todos habían soportado una sesión de intimidación en la que los contras experimentadas acudían a las escuelas locales y se les ponían cara y les contaban lo que les esperaba en la cárcel, donde se dirigían sin duda alguna.. Ninguno de ese grupo había prestado atención a las advertencias y por consiguiente, había reincidido y se le había ofrecido la oportunidad de reducir su tiempo si visitaban una prisión estatal.

"Simplemente será una búsqueda de bandas, y luego un grupo de tontos perdedores se volverán a enfrentar, como antes". James estaba tratando de aliarse con sus propios miedos, así como con cualquier otro que los otros muchachos pudieran haber tenido.

James tenía solo seis años cuando entró en conflicto con la ley. Su padre se había detenido a buscar combustible y James lo había acompañado para pagar el combustible. Había una pantalla de caramelo casi a la altura de los ojos y el chico le había pedido a su padre que le comprara un bar de Snickers. Papá se negó, por lo que el chico se embolsó un bar de todos modos y fue abordado por el gerente de la tienda. Devolvió el dulce y se le ordenó a papá que pagara dos dólares o se enfrentara a un enjuiciamiento, una suma que posteriormente sacó de la piel del culo del joven. ¿La lección aprendida fue? Que no te atrapen

Cuando James cumplió doce años, era un hábil ladrón. Mercancía, dinero de monederos sin protección, juguetes de otros niños, incluso una bicicleta misteriosamente encontraron su camino a su posesión. Cuando los huevos del muchacho cayeron, se volvió más audaz y continuó su juerga de un solo hombre, siempre limitando a tomar al menos de mil dólares y nunca recurriendo a la violencia que le ganaría un año en el Reformatorio del Estado en lugar de una breve visita a las instalaciones juvenil en la cárcel del condado.

Su primera exposición al programa Hetero Asustados fue a los catorce años cuando lo atraparon saqueando automóviles estacionados. Los desacuerdos de la prisión del estado hablaron duro y asustaron a algunos niños, pero James los vio a través de ellos y sonrió y se rió cuando se pusieron en cara y trataron de intimidarlo. Justo después de cumplir los diecisiete años, lo atraparon nuevamente, esta vez por elegir el bolsillo de un joven. El juez era un funcionario electo preocupado por el presupuesto del condado y, en otras épocas, le habría ofrecido al muchacho la opción de pasar un año en la cárcel después de lo cual seguramente sería reclutado o alistado de inmediato en el Ejército o Cuerpo de Marines, cualquiera de los cuales Les daba la bienvenida a jóvenes tontos que creían que eran duros. Las cosas eran diferentes ahora, y en cambio el juez exigió un mes en la cárcel juvenil o una visita durante la noche a la Penitenciaría del Estado para que el niño obtuviera una vista previa de su futuro como adulto.

El autobús fue admitido a través de una serie de puertas cerradas y finalmente descargó a sus pasajeros en el Centro de procesamiento de admisión. James estaba familiarizado con eso; Había sido procesado en la sala de aduana una docena de veces y siempre era lo mismo. Primero se verificaba su identidad, luego se le liberaba de todas las posesiones y, finalmente, lo revisaban y entregaban su ropa. La primera vez, cuando era un adolescente, fue una prueba humillante y degradante desvestirse, rodar hacia atrás el prepucio, levantar su pene y balancear sus huevos, finalmente, ponerse en cuclillas sobre un espejo y abrir sus nalgas para inspeccionarlo todo el tiempo siendo observado por la vieja guardia ficticia. Más tarde, cuando adquirió confianza y supo que su cuerpo era normal, se volvió divertido intentar que el guardia hiciera una mueca, y sospechó que, si le hubieran dado suficiente tiempo, podría incluso hacer que el viejo hijo de puta lo golpeara.

Este tipo no era diferente, y a James le pareció que disfrutaba realmente de su trabajo, un trabajo que incluía ponerse guantes de goma y hacer un examen exhaustivo del escroto de cada chico, como si esperara sentir el contrabando en su interior, y luego pasaba un dedo por el vello, entre los dedos de los pies, y finalmente subía a su culo mientras cada niño se agachaba a la vista de los demás.

James fue el último en la fila, y mientras esperaba, se tomó el tiempo para examinar a los otros niños. Larry, el más joven, parecía apenas adolescente pero su asalto a su maestro con un cuchillo lo convirtió en el delincuente más serio del grupo. Kevin era un repetidor de una tienda con una voz como la de una niña y era tan gordo que su pata rechoncha y sus pequeños huevos eran apenas visibles. Él se retorció y gritó una obscenidad aguda cuando se le insertó el dedo en su agujero, pero cuando se puso de pie luego tuvo una erección. Kyle era un auténtico y duro culo que consiguió que sus jovencitas intimidaran a niños más pequeños. Él también estaba bien dotado y lo sabía, y él era el único del grupo que no parecía intimidado o avergonzado por el proceso. Varios otros chicos que James no sabía que habían tenido que pasar, y luego fue su turno para el control demencial de la cavidad.

Una vez que se completó el control de seguridad, el grupo, aún desnudo, fue arrastrado por el largo bloque de celdas al centro de admisión donde completarían el procesamiento de admisión. "Disfruten de su estancia, chicos", el hombre se rió mientras se iban.

"¡Hey gordo! ¿Ocultas un pene detrás de las manos o algo más? Una de los presos dijo cuando el grupo pasó por su celda.

"Hey pene de cabello, ¡eres mío!"
"¡Mío mío mío! ¡Qué dulce eres!"
"¡Tienen caras de bebes!"

"Mira lo que tengo para ti, muchacho" James escuchó una voz baja al pasar la última celda. Se giró para ver a un negro agitando su enorme pene a él, y por primera vez se preguntó si era real o simplemente otra parte orquestada del espectáculo.

Finalmente, el grupo llegó al centro de examen de admisión. "Tomen asiento en el banco y esperen a que los llamen por su nombre", anunció el carcelero, "y no hagan ruido". James se dejó caer en el banco abarrotado, tratando de mantener suficiente espacio a cada lado de él para evitar tocar a los chicos desnudos a su lado. Unos minutos más tarde, el chico gordo fue llamado a la oficina, y quince minutos más tarde salió el carcelero. "Carter, James. Anuncio".

James se puso de pie y el carcelero lo hizo pasar por una puerta a una habitación bien iluminada que se parecía a cualquier otro consultorio médico. Dos ayudantes blancos se sentaron sonrientes en la esquina, comiéndose su desnudez, mientras el doctor se sentaba en el pequeño escritorio leyendo un gráfico. "Siéntate en la mesa", dijo secamente, sin molestarse en agregar 'por favor' a la orden. James se sentó en la mesa de examen cubierta de papel mientras el médico escuchaba su corazón y su pecho con un estetoscopio y revisaba sus oídos, ojos, nariz y garganta. "Está bien, ahora acuéstate en tu lado izquierdo y dobla ligeramente las rodillas". James escuchó el ruido del grifo y algunos otros ruidos no específicos detrás de él mientras el médico se metía con algo o con el otro. "Está bien, vas a tener un enema ahora, así que mantente quieto".

James sintió un escalofrió involuntario cuando sintió que el pequeño tubo de plástico entraba en él, y escuchó la risita contenida de los asistentes disfrutando de su incomodidad, luego sintió la cálida presión hinchada mientras sus intestinos se llenaban de agua. "Está bien, el inodoro está allí", dijo finalmente el médico, apuntando hacia el inodoro. James apenas pudo sostenerlo y él anuló con un grito fuerte incluso antes de que estuviera completamente sentado. Buscó un rollo de papel higiénico, luego el mango para limpiar el lío pero tampoco pudo encontrarlo. Tal vez los conserjes ficticios estaban planeando ordenar su mierda, buscando contrabando. Bien, déjalos.

"Cruza los brazos de esta manera", dijo el médico, cruzando los brazos sobre su pecho. "Inclínese sobre la mesa y extienda tus piernas". James hizo lo que se le indicó, y sintió la textura áspera de una toalla de papel grueso pasar a través de sus nalgas, seguido por los médicos que exploraban el dedo entrando en él.

"¡MIERDA!" Él gritó involuntariamente ante la intrusión, y bruscamente se levantó y se dio vuelta. Los dos encargados entraron y le agarraron los brazos y ninguno lo empujó suavemente hacia abajo sobre la mesa y lo sostuvo con seguridad. Su cara se puso roja cuando sintió que el médico le separaba las nalgas, luego sintió una sensación cálida y resbaladiza cuando una especie de sustancia grasienta fue forzada por su recto. "¡Doble Mierda!" Fue todo lo que pudo decir.

"Me lo agradecerás más tarde", dijo el médico, quitándose el guante de látex. "Está bien, sácalo de aquí". Un carcelero fuerte lo escoltó desde la oficina, a la vuelta de la esquina, a través de una habitación de suministros llena de ropa, y aún desnudo, de vuelta al bloque de celdas. "Aquí tienes, niño", anunció el carcelero, abriendo una celda. "Que te diviertas".

James escuchó el grito agudo del niño gordo desde alguna parte del bloque de celda y luego un golpe cuando la puerta se cerró detrás de él. Una mano callosa lo agarró del hombro y lo obligó a ponerse de rodillas mientras otra mano se disparaba entre sus piernas y se apoderaba de su escroto. "Abre tu boca, muchacho". James miró hacia arriba para ver el mismo enorme negro con el torso desnudo que le había agitado su pene antes, y al menos a otros cuatro hombres sin camisa.

********

"Hasta luego, pastelitos", dijo alguien a la celda a la mañana siguiente mientras el carcelero escoltaba al muchacho sangrante y cojeando a través de la sala de suministros y hacia el consultorio médico para su examen de partida. Le dolía el culo y, con cada paso que daba, provocaba una descarga involuntaria de semen, que corría por sus nalgas y piernas. Sus huevos estaban hinchados al doble de su tamaño normal, después de haber sido exprimidas y golpeadas durante toda la noche para alentarlo a abrir la boca. James había escuchado y usado términos como "chupasangres", "chupadas" y "carajo", pero nunca había soñado que a una persona se le pudiera hacer tal depravación; de hecho, nunca se dio cuenta de que algunos de los actos que había tenido que realizar eran incluso posibles. Él sabía una sola cosa con certeza, y eso era que nunca bajo ninguna circunstancia se involucraría en ninguna situación que pudiera resultar en una sentencia de prisión, y prometió comenzar de nuevo su vida.

El médico verificó cualquier hematoma o signos de abuso obvios, pero las desventajas habían sido cuidadosas y las únicas lesiones visibles del niño eran sus huevos obviamente hinchados y aparentemente tiernos. Soportó otro enema de limpieza y luego se inclinó dócilmente sobre la mesa mientras el médico aplicaba un poco de salvia analgésica sobre el tejido desgarrado y tierno. James se estremeció cuando el médico palpó suavemente sus testículos hinchados. "Te sentirás mucho mejor en un par de días", dijo el médico, y luego apuñaló al chico en su nalga con una jeringa.

James se despertó con la boca seca y desorientado, y tardó unos minutos en darse cuenta de que estaba en algún tipo de clínica u hospital o algo así, y que su tobillo izquierdo estaba esposado al marco de la cama. Él se estiró para rascarse, como cualquier otra mañana, pero en lugar tener su trusa (slip) que siempre llevaba en la cama, descubrió que estaba desnudo. Levantó la cabeza y miró hacia abajo para ver un tubo de orina un catéter sobresaliendo de su pene, y otro tubo, rojo de drenaje, que sobresalía de una herida suturada en su escroto recién afeitado pero ahora vacío. Cerró los ojos y volvió a bajar la cabeza, finalmente abrió los ojos para mirar a su alrededor. Había media docena de otras camas en el pabellón, todas ocupadas, e inmediatamente reconoció el gordo y el culo desnudo de Kevin en la cama junto a él y la forma leve del inconsciente Larry en otra cama.

Aunque aún estaba confundido, recordó lentamente los acontecimientos de los últimos días, hasta su examen de alta. Eventualmente se dio cuenta de que el televisor montado en la pared transmitía las noticias.

"Las autoridades han publicado los nombres y las fotos de los once jóvenes desaparecidos en lo que se cree es el robo de un autobús de la prisión. El autobús transportaba a los once jóvenes a la prisión del Estado de Nuevo México para un programa cuando los jóvenes aparentemente dominaron al guardia y al conductor, escapando con el autobús. El guardia y el conductor fueron puestos en libertad y el autobús fue encontrado abandonado en México. Estos jóvenes deben ser considerados armados y peligrosos y se les advierte a los ciudadanos que no traten de aprehenderlos.

"En otra historia, los funcionarios de la prisión afirman que los rumores que afirman que los hombres jóvenes están siendo mutilados y mantenidos como esclavos sexuales en la prisión son manifiestamente falsos y completamente infundados, y que una investigación interna no ha encontrado evidencia que respalde tales sucesos".




Historia Original Aquí.





Autor: Zipper       Traductor: DarkSoul

HUEVOS DEL PRISIONERO 87

Sacudido y asustado, el prisionero 09-000-87 se quitó el uniforme de la cárcel y lo puso sobre la mesa según lo ordenó el guardia de la entrada de la prisión. Convicto de ser el conductor del auto al robo a una tienda de conveniencia que salió mal. Su amigo había disparado y matado al empleado, por lo que el prisionero 87 fue culpable de asesinato por delito grave y recibió una condena de cadena perpetua......


HUEVOS DEL PRISIONERO 87
Sacudido y asustado, el prisionero 09-000-87 se quitó el uniforme de la cárcel y lo puso sobre la mesa según lo ordenó el guardia de la entrada de la prisión. Convicto de ser el conductor del auto al robo a una tienda de conveniencia que salió mal. Su amigo había disparado y matado al empleado, por lo que el prisionero 87 fue culpable de asesinato por delito grave y recibió una condena de cadena perpetua.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [PRISIÓN]


Categoria: Gay      Autor: TopManFL





Sacudido y asustado, el prisionero 09-000-87 se quitó el uniforme de la cárcel y lo puso sobre la mesa según lo ordenó el guardia de la entrada de la prisión. Convicto de ser el conductor del auto al robo a una tienda de conveniencia que salió mal. Su amigo había disparado y matado al empleado, por lo que el prisionero 87 fue culpable de asesinato por delito grave y recibió una condena de cadena perpetua.

A los 21 años de edad, con una apariencia perfecta y un cuerpo trabajado durante horas en el gimnasio, 87 habían sido muy populares en la cárcel. El culo y la mandíbula de 87 fueron bien utilizados en la cárcel tanto por los guardias como por los presos que habían sobornado los tornillos adecuadamente para que los asignaran a su celda.

87 entró en la sala de vestuario y se paró en los contornos de los pies en el suelo. El Sargento Masters miró de arriba a abajo y se acercó a él. Con sus labios casi tocando los labios de Albert, susurró: -Hay 4789 reglas en el sistema penitenciario. Pero, el que falta en el libro es la regla cero, que es la única regla de mierda que importa. La regla cero es que soy dueño de tu culo.

Piensas lo que te digo que pienses, ves lo que te digo que veas, oyes lo que te digo que oigas, solo dices lo que te digo. Escucha cualquier cosa que no te diga que escuches y te cortaré las orejas, veré algo que no te diga que veas y te quitaré los ojos, di una palabra que no te digo que digas y Te cortaré la lengua. ·No dude de mí palabra". Se quedó allí y miró al rostro del hermoso guardia. "¿Entiendes eso, prisionero?" Apenas capaz de hablar desde horas de haber sido penetrado la cara durante el año pasado en la cárcel, 87 lo miró y dijo, "Señor, sí, Señor".

El Sgt. Master se acercó a donde su abrigo pesado colgaba en la pared. Y se puso el abrigo, sus guantes y un sombrero caliente. Llegando a más de Él se convirtió el termostato a 40 grados (Fahrenheit). Una ráfaga de aire frío golpeó a 87 en su espalda y comenzó a temblar y temblar. El sargento Master tiene una rigidez en su pantalón de ver el aire frío hacer su trabajo.

Después de que la habitación alcanzó la temperatura adecuada, Masters se levantó desde donde había estado asegurándose de que no se moviera de las marcas en el suelo.

Es hora de ver lo que estás escondiendo. Alcanza y pasa las manos por su cabello. Tire de sus orejas hacia atrás.

-“Abre la boca...". Dice Master.

Continuó y el frío penetró en el cuerpo, llenando su corazón de un dolor que era como sentarse en un baño de hielo.

"Levanta la lengua".

Master se acerco para ver de cerca. Su boca volvió a moverse muy cerca de la boca de 87. Cuando Master pronunció el siguiente comando, Su escupir salpicó la boca abierta de 87.

-"Deja la boca abierta, perra, necesito asegurarme de que no hayas metido nada entre tus encías y tus mejillas". Ordeno Master.

Con gran dificultad levantó la mano y sacó los labios para mostrar el interior de su boca con mayor detalle. Solo para ser un bastardo aún mayor, Masters se acercó al control del acondicionador de aire, "esta capa y el sombrero son muy cálidos" y lo bajó otros 5 grados, trayendo otra miserable explosión de frío a 87.

La revisión continuó por mucho más tiempo de lo normal. Cuando Master llegó al escroto apretado de 87, dio el comando normal, "levanta tu escroto". 87 se conformó y se sorprendió cuando la mano masiva de Master lo agarró por el escroto y lo apretó con fuerza.

-"Necesito de asegurarme de que estos son reales y no una forma de contrabandear contrabando". 87 hizo una mueca de dolor, pero no gritó ni se inclinó.

Lo que hizo que Master incrementaron la presión sobre sus huevos, 87 se mantuvo estoico.

-"Estos pueden no ser reales - tendrán que salir para poder ver mejor" 87 miró horrorizado a Master.

-"O puedes esperar aquí mientras que un oficial médico viene a ver si estoy en lo correcto. Eso normalmente toma alrededor de 12 a 24 horas y nunca me han contradicho todavía. Simplemente sacar el material sospechoso me llevará solo unos minutos".

No sabía si debía hablar o simplemente esperar.

Master se burlo y una vez más su boca fue presionada cerca de los labios perfectos de 87, "aquí es donde te digo que pienses, qué decir, perra. Puedes pensar retirar el contrabando probable aquí ahora es mejor que esperar por el médico. Puedes pensar que una celda caliente suena bastante bien en este momento. Dirás: Señor, prefiero que elimines las drogas ilegales que he escondido en mi escroto".

"Entonces, ¿qué tienes que decir?", El aliento de Sargent llego a 87 dado que su cara estaba muy cerca de 87 que se preguntó si debería besar a Master antes de hablar.

"Señor, prefiero que elimine las drogas ilegales que he escondido en mi escroto"."Muy buena opción, déjame conseguir mi cuchillo de bolsillo y un poco de cuerda de pesca. He hecho esto antes a los tontos tratando de introducir drogas o armas en el escroto. Tomará unos minutos. "Una hora a más tardar, tendré tus huevos en una bolsa con una cremallera, Master hizo un corte debajo de la cuerda de pescar bien apretada en su escroto, 87 gruño de dolor cuando su escroto con sus dos huevos fue separado de su cuerpo para siempre.

Master escoltó al prisionero a su nueva casa. Una celda de segregación administrativa de un solo preso de 9x9. Con lo que quedo de su escroto atado por las cuerda de pesca muy apretada, fue arrojado a su celda sin miramiento alguno.

La celda tenía más de 40 grados y se requería que 87 llevaran el uniforme de la prisión de lana. "Bienvenido al infierno, perra - recuerda la regla cero, yo soy dueño de tu culo", dijo Master cuando cerró la puerta de golpe. Finalmente, 87 empezaron a sentirse mejor. Después de todo, de ahora en adelante, no necesitaba pensar, todo lo que veía y escuchaba le sería dictado, y solo hablaría lo que le dijeran.




Historia Original Aquí.




Autor: TopManFL       Traductor: DarkSoul

HOBBY DE CANDICE

Candice respiró profundamente el maravilloso aire nocturno. Habían pasado tantos años desde que había podido disfrutar de esas noches, y ahora que ya no estaba en el asilo podía volver a disfrutar de la vida. A pesar de toda la medicación y el asesoramiento, solo había una cosa que ella quería, y ahora que había pasado una semana desde que se escapó, ella pensó que ya era hora. Recordó la primera vez, con su tío Jeff. Ciertamente aprendió la lección. Pero ahora tenía 48 años y tenía mucho que hacer......


HOBBY DE CANDICE
Candice respiró profundamente el maravilloso aire nocturno. Habían pasado tantos años desde que había podido disfrutar de esas noches, y ahora que ya no estaba en el asilo podía volver a disfrutar de la vida. A pesar de toda la medicación y el asesoramiento, solo había una cosa que ella quería, y ahora que había pasado una semana desde que se escapó, ella pensó que ya era hora. Recordó la primera vez, con su tío Jeff. Ciertamente aprendió la lección. Pero ahora tenía 48 años y tenía mucho que hacer.

[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo





Candice respiró profundamente el maravilloso aire nocturno. Habían pasado tantos años desde que había podido disfrutar de esas noches, y ahora que ya no estaba en el asilo podía volver a disfrutar de la vida. A pesar de toda la medicación y el asesoramiento, solo había una cosa que ella quería, y ahora que había pasado una semana desde que se escapó, ella pensó que ya era hora. Recordó la primera vez, con su tío Jeff. Ciertamente aprendió la lección. Pero ahora tenía 48 años y tenía mucho que hacer.

Los había visto durante una semana, saliendo y saliendo de su casa. La familia consistía en un hombre y sus dos hijos, uno parecía tener unos 20 y el otro 18. Caminaría casualmente de vez en cuando, o los supervisaría desde un café a la vista de la casa. Ella los quería esta noche, ella había estado esperando 20 años para hacer eso de nuevo, ella no podía esperar más. Había encontrado unas grandes tijeras en un basurero en uno de los callejones, horriblemente sucia y oxidada, pero eso era lo que le gustaba. Pensó en los frascos que había guardado, todos conteniendo los glandes perfectamente conservados de sus víctimas anteriores. La hacía quedar tan mojada y excitada, que no podía esperar a que la medianoche llegara.

Finalmente era el momento. Notó que no había una sola luz en la casa. Había observado cómo los muchachos entraban tantas veces en el garaje, abriéndolo y tomando una llave oculta bajo un cubo para entrar en la casa desde una puerta dentro del garaje. Se arrastró hasta la puerta del garaje, atando su largo cabello rojo de nuevo en un moño. Ella se agachó y levantó la puerta del garaje ligeramente y lentamente. Ella bajó sobre sus manos y rodillas y se arrastró debajo de ella. Se levantó y la cerró detrás de ella. Ahora temblaba de excitación. Se quitó la ropa, sabía que tenía que hacerlo desnuda.

Su mano sostenida la tijera enorme mientras que su otra mano tocaba su clítoris, enviando mucho placer para arriba de su espina dorsal. Una vez que sus ojos se habían ajustado un poco a la oscuridad, lentamente se dirigió al cubo. Lo levantó y buscó la llave. ¡¡Ahí estaba!! Luego se dirigió a la puerta, buscando el ojo de la cerradura, asegurándose de que no hiciera ningún ruido. Una vez que lo consiguió, giró la llave y abrió la puerta lentamente. ¡Perfecto! Estaba en la casa, y ni un alma se había movido para saludarla. Subió las escaleras hasta el vestíbulo principal y luego encontró las escaleras alfombradas que conducían al dormitorio. Siempre tan cuidadosamente subió por la barandilla, asegurándose de que nada crujiera bajo ella. Entonces oyó que alguien salía de su habitación. Ella se congeló, y también lo hizo su corazón.

Era el padre. Se arrastró, medio dormido, al baño, encendiendo la luz. No la había notado. Ella vio como él sacó su pene y comenzó a orinar sin siquiera cerrar la puerta del baño. Esta era su oportunidad. Sin hacer ruido, subió rápidamente el resto de las escaleras y se arrastró detrás de él, que estaba demasiado aturdido para darse cuenta.

Ahora estaba justo detrás de él. Miró por encima de su hombro para verlo sosteniendo una gran pene limpia pulverizando una corriente de orina algo desordenada. Rápido como un relámpago y con precisión exacta, ella trajo las cuchillas abiertas de la tijera alrededor de su cintura y la cerro tan fuertemente como pudo justo detrás de la cresta de su glande. Le tomó un segundo reaccionar, pero cuando lo hizo, se arqueó y jadeó, alejándose de ella mientras una corriente de orina y sangre caían al suelo.

Ella se negó a soltarlo, y apretó aún más la tijera, tratando desesperadamente de cortar el obstinado órgano. Finalmente, las cuchillas lo hicieron, y hubo un ruido de plop en el inodoro mientras el hombre sostenía su órgano sangrante, tratando de gritar mientras se deslizaba por la pared. Antes de que pudiera recuperar el aliento, lo apuñaló con las cuchillas de las tijeras en su yugular, terminando su vida instantáneamente.

Luego se inclino sobre el inodoro (water) y sacó el glande, admirándola durante un rato. Ella miró en el gabinete de medicina y encontró una bolsa de cierre con cremallera que sería perfecta para contenerlos hasta que pudiera conservarlos. Ahora estaba a punto de visitar a los muchachos.

Abrió la puerta de la habitación del primer chico. Era el de 20 años de edad. Podía ver que llevaba un millón de edredones, estaba helando en su habitación. Ella también vio que él tenía varios trapos y papel desechable. Rápidamente fue a atar sus pies y manos a las columnas de la cama con las sogas y las sábanas de la ropa de casa, muy suavemente para no despertarlo. ¡Debía tener el sueño pesado! Luego tomó un calcetín y lo metió en su boca, atándolo allí para hacer una mordaza efectiva.

Ahora empezó a moverse. Sacó los edredones completamente de él, y para su deleite estaba desnudo. Encendió una lámpara de cabecera. Sus ojos se entrecerraron, estaba muy confundido. También estaba helado, todo su cuerpo estaba con piel de gallina. Ella rápidamente volvió su atención a su miembro. Estaba encogido por el frío, y notó que a diferencia de su padre, no había sido circuncidado. Parecía un mero nudo de carne suelta y arrugada. Pero estaba decidida. Se metió entre las piernas, agarrando su pene entre el pulgar y el índice. Ella lambió su prepucio. Miró hacia abajo para ver a una mujer desnuda de mediana edad, pero bastante atractiva, jugando con su soldado y, aunque muy asustado, inmediatamente se entusiasmó.

Estaba encantada de ver su pene saltar casi instantáneamente y su pene crecer hasta que se hizo de una longitud bastante respetable, aunque se curvaba divertidamente a la izquierda. Eso no la molestó, ella vino por su glande, y era de un aspecto extraño, el ojo en su glande era enorme, ocupando casi todo el glande. Ella estaba fascinada, por lo general los tomaba enseguida, pero ese era interesante. Ella masajeó su eje, trayendo la piel arriba y abajo sobre la hendidura abierta. Empezó a mojarse, y notó que sus caderas se movían al ritmo de sus caricias. Repentinamente tuvo un impulso diferente, algo nuevo que quería probar. Abrió la tijera.

Estaba empezando el gemir bajo el calcetín, sus testículos se dibujaban y el pre semen empezaba a fluir. A ella no le importaba hacerse correr, eso no era su prioridad. Tomó la hoja más delgada de la parte inferior de la tijera y comenzó a raspar la abertura rosa grande con la punta de metal fría. Gimió en voz alta, le dolió pero también lo envió a las olas del orgasmo. Justo cuando sentía que el semen corría por su pene, hundió la hoja en su uretra. Vio sus ojos salirse de su cabeza mientras el esperma empujaba con fuerza hacia fuera alrededor de la espada, su uretra rota particularmente alrededor de la curva en su pene. Él grito tan fuerte como pudo mientras ella retorcía la hoja dentro de él, su pene todavía tratando de hacer frente a un orgasmo masivo encima de dolor horrible. Luego empujó las cuchillas cerrándolas, cortando una hendidura a lo largo de la parte inferior de su pene.

La sangre se derramó mientras clavaba las uñas en el corte para abrir su pene y meter la lengua para probar todos los fluidos. El sudor y las lágrimas salían de él mientras él se desmayo, fue entonces que cortó su glande dañado, poniéndolo en su bolso y moviéndose de la cama.

Ahora estaba en la habitación final. Era la del chico de 18 años de edad. Tomó todas las cosas que había usado para atar a su hermano, y rápidamente hizo los mismos pasos. Cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando, comenzó a luchar, pero no lo hizo bien. Una vez que lo consiguió, le quitó las cobijas. Llevaba pijama. Agarró la cinta de su pantalón y se lo bajo. Su pene quedo hacia fuera, él también no había sido circuncidado. Cuando vio a esa mujer desnuda, él, al igual que su hermano comenzó a tener una erección.

La diferencia fue que, desde que llegó a la pubertad, se dio cuenta de que tenía una condición en la que su prepucio estaba demasiado apretado y cuando era erecto prácticamente le era imposible retraerse. Notó su masiva erección, bastante mayor que la de su hermano, pero se sintió decepcionada porque su prepucio todavía se aferraba a su premio. Ella agarró su vástago y lo tiró hacia abajo, pero sólo logró revelar la punta misma. Luego la agarró y la empujó con toda su fuerza, haciéndole llorar de dolor. Se las arregló para exponer la mitad de su gran glande, pero pudo ver que estaba siendo apretada por la piel, y tan pronto como ella lo soltó, y la piel subió y lo cubrió de nuevo. Se impacientó. Volvió a tomar la parte inferior de la hoja, y la deslizó entre su glande y su prepucio. Su cuerpo se tensó al sentir el frío metal contra esa región sensible. Luego cortó, cortando el prepucio por el costado. Gritó patéticamente en su mordaza, pero permaneció erguido mientras sacaba la piel para revelar el más hermoso glande, en forma de hongo púrpura maduro. Esta sería su captura favorita de la noche.

Miró a ese chico y pensó que seguramente sería virgen. Ella decidió darle su primer orgasmo antes de que ella lo tomara. Se desplomó y envolvió el órgano todavía sangrante con su boca, chupándolo suavemente. El muchacho cayó en éxtasis, a pesar del dolor que lo acompañaba. Mientras seguía mamando, se preparó para tomar su premio. Sus caderas empezaron a retorcerse y él empezó a chillar alto mientras se preparaba para venirse. Tomo la tijeras cerradas y la metió en el ano, presionando el metal opaco contra su próstata. Él se vino como nada que ella había visto siempre, su glande púrpura literalmente exploto.

Fue más de lo que podía tomar, y tan pronto como su orgasmo lanzo un segundo chorrito, chupó su prepucio sobre su glande, encontró la cresta detrás de su cabeza y hundió sus dientes en su carne, tanto que decapito y circuncidando al mismo tiempo su pene. Él hizo el ruido de un animal herido mientras su cuerpo se retorcía en un dolor increíble.

Escupió el glande y cortó la piel que lo comprimía y dejó que el chico sangrara. Cuando encontró su camino al garaje y se puso la ropa, sabía que tendría que encontrar un tarro para sus especímenes, y rápido. También sabía que no podía esperar a encontrar un lugar para masturbarse mientras jugaba con sus diminutos premios.

¡Era tan bueno estar fuera del hospital!





Historia Original Aquí.




Autor: Anónimo       Traductor: DarkSoul

HUEVOS DE LOREN

Solía oír acerca de cómo algunos chicos eran "malos hasta los huesos" y había nacido con una "semilla del demonio en su interior" que se podía utilizar para influir en otros para hacer el mal. Mis padres consideraban que eso era solo una excusa laxa para padres pobres, y ningún niño podría ser naturalmente malvado. Todo lo que se requería, según ellos, era amor y respeto, junto con el trabajo duro y los buenos valores familiares, un golpe ocasional en el culo. Supongo que era una prueba de que funcionaba, porque yo era un chico razonablemente educado que se mantenía fuera de problemas y conseguía calificaciones decentes......


HUEVOS DE LOREN
Solía oír acerca de cómo algunos chicos eran "malos hasta los huesos" y había nacido con una "semilla del demonio en su interior" que se podía utilizar para influir en otros para hacer el mal. Mis padres consideraban que eso era solo una excusa laxa para padres pobres, y ningún niño podría ser naturalmente malvado. Todo lo que se requería, según ellos, era amor y respeto, junto con el trabajo duro y los buenos valores familiares, un golpe ocasional en el culo. Supongo que era una prueba de que funcionaba, porque yo era un chico razonablemente educado que se mantenía fuera de problemas y conseguía calificaciones decentes.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Zipper





Solía ​​oír acerca de cómo algunos chicos eran "malos hasta los huesos" y había nacido con una "semilla del demonio en su interior" que se podía utilizar para influir en otros para hacer el mal. Mis padres consideraban que eso era solo una excusa laxa para padres pobres, y ningún niño podría ser naturalmente malvado. Todo lo que se requería, según ellos, era amor y respeto, junto con el trabajo duro y los buenos valores familiares, un golpe ocasional en el culo. Supongo que era una prueba de que funcionaba, porque yo era un chico razonablemente educado que se mantenía fuera de problemas y conseguía calificaciones decentes. Hasta que conocí a Loren, eso es.

Loren, su mamá y su hermana pequeña se mudaron a una casa en la calle al llegar la primavera de trece años. Mamá arrastro a papá y a mí para conocer a los recién llegados, y acepté mostrar a Loren  la escuela y ayudarla a instalarse en la jerarquía del séptimo grado. Parecía estar bien y estaba ansioso por aprender todo sobre su nueva escuela y cuál de los poderosos estudiantes de octavo grado tenía que evitar al ir al baño.

Él no se registró hasta tarde al día siguiente, y me fui a casa con él después de la escuela y le mostré el atajo a través del parque que siempre tomó.

"Hombre", dijo, "Tengo que orinar".

"Bien", le respondí, "aquí", y lo llevé a través de una rendija en una zona aislada donde a veces me detenía a orinar. Mi plomería adolescente me permitía mantenerlo todo el día si era necesario, pero también podía ir casi cada vez que surgía la necesidad, por lo que para ser sociable he desabrochado y lo dejó volar contra la base de un árbol pequeño. Terminé y me volví para ver cómo estaba Loren y para, ya sabes, echarle un vistazo. Estaba apoyado contra un árbol y tenía la camisa abierta y el pantalón alrededor de los tobillos. Él estaba jugando con sus huevos con una mano y agarrando su pene con la otra. Me quedé allí con mi boca abierta, ¡totalmente sorprendido!

"¿No sabes cómo?" Dijo mientras seguía mirando.

"Lo sé". Lo que me sorprendió fue que alguien más lo hacía. Sólo había unos cuantos hombres en mi clase de educación física y no me había atrevido a hablar del tema con ellos. Era obvio que Loren no era sólo un Hombre, sino que también compartía mi perversión.

"Lo necesitaba con urgencia", explicó después. "Mamá siempre me hace dormir con la puerta de mi habitación abierta y ella me reprende si paso más de dos minutos en el baño".

"Cosas de hombres". Fue todo lo que pude pensar en decir.

"Solía ​​tener un amigo, me refiero a donde yo solía vivir", en el que confiaba. "Íbamos a su casa y lo haríamos juntos. Era grandioso".

Una semana después yo era su nuevo compañero, y poco tiempo después dos  otros, Tom y Gene, también se habían unido a nosotros en mi dormitorio del sótano. Nuestro único estímulo, aparte de trece años, era una vieja copia de Playboy que guardaba secretamente debajo de mi colchón. Comparamos dimensiones y cantidad de eyaculación pero nunca nos tocamos. Unas semanas más tarde, Loren sugirió que compitiéramos; todos comenzamos al mismo tiempo y el primer individuo a través de la línea de final sería declarado el ganador.

Un mes más tarde, Loren sugirió que revirtiéramos las reglas, y que el último tipo de llegar sería el ganador. Rápidamente se hizo obvio que se podía ir a pesar de lo lento que se necesitaba para retrasar lo inevitable, así que otra vez, Loren tenía una solución: Nos arrodillábamos en un círculo apretado y lo hacíamos el uno al otro, evitando así el engaño.

Hicimos algunas otras cosas de las que me avergüenzo. La mayoría de los psiquiatras afirman que la experimentación homosexual es normal e inofensiva para los adolescentes jóvenes, pero yo estaba tan lleno de culpa después que juré que nunca volvería a hacerlo, y Tom y Gene compartieron ese punto de vista. Unas semanas antes había sido un adolescente ligeramente reprimido normal que se sentía culpable de masturbarse. Ahora, gracias a la tutela de Loren, yo era un círculo desvergonzado: degenerado, obsesionado con la masturbación y también con un terrible secreto.

Dado el tiempo suficiente Loren probablemente podría convertirnos a su religión, tan grande fue su influencia sobre nosotros, pero en cambio nos tomó en una dirección diferente.

"¿Alguna vez pensaste en lo que sería tener a un chico de sus huevos, quiero decir literalmente tener una bodega de ellos?", Preguntó una tarde. No todos los de nuestra reunión, resultando en maldad. A veces nos sentábamos alrededor de mi habitación conversando de muchas cosas.

-No. Nunca había pensado en el asunto.

Piensa en el poder. El tipo tendría que hacer lo que pidieras.

-Sí, supongo que sí -respondí. No tenía ni idea de hacia dónde se dirigía.

-Aquí -dijo él, bajándose rápidamente su pantalón y ropa interior-. "Agárrame. No es muy difícil, solo agárramelas. "Se inclinó hacia delante y abrió las piernas.

-"No lo creo".
-"Adelante, no es como si fuera mi pene".

Finalmente tomé sus colgantes huevos en mi mano y di un apretón suave, tentativo.

-Más duro -ordenó-.

Se las apreté un poco, y gradualmente sentí su escroto apretarse como sus huevos subiendo como queriendo escapar.

"¡Detente!" Gritó de repente, con voz quebrada. Fue sólo cuando se dio la vuelta que me di cuenta de que tenía una erección, y con unos pocos golpes rápidos que terminó lo que había comenzado. Yo estaba un poco avergonzado, pero al mismo tiempo yo estaba en negación para explicar la tensión en mi propio pantalón.

-¿Quieres que te lo haga? -preguntó Loren, mirando mi protuberancia.

-No, gracias -respondí.

Había jurado que otra persona tocaría mi pene. Con cualquier parte de su cuerpo. La visita guiada de Loren a Queersville había sido suficiente para convencerme de que no era mi tipo de lugar. Tom y Gene se apresuraron, cada uno de repente deseando privacidad. Estábamos de vuelta en mi habitación la próxima semana. Tom y Gene tenían algo más que hacer, así que éramos solo Loren y yo.

-“Aprieta de nuevo” -dijo Loren, poniéndose el pantalón-. -Sólo esta vez finge que me estas cortando los huevos.

"¿Huh?" Pregunté.

-Haz como si eso fuese un cuchillo -explicó, mientras me daba el peine de cola de rata que siempre llevaba en el bolsillo de su cadera-.

-No lo sé, hombre. Vamos a hacer otra cosa".
"¡Gallina!" Él emitió el desafío adolescente final.

"Bien, pero esta es la última vez". Agarré sus huevos a la espera y sujetaba la parte trasera del peine contra la delgada piel de su escroto y la pase varias veces. El efecto fue inmediato y él arrojo lo que parecía ser lo de una semana sobre el piso. Tan pronto como limpió las cosas, se fue, dejé caer mi pantalón e intenté duplicar el procedimiento con mi propio peine. A pesar de que estaba duro como roca ninguna cantidad presión en mis huevos y pretendiendo verlos me trajo al orgasmo. Tenía que hacerlo de la manera tradicional; pensando en chicas.

Eso estaba empezando a convertirse en un problema para mí. Me quedé imaginando cómo cada chica que yo sabía podría verse sin ropa, y que por lo general resultaba en que alcanzaba una erección. En casa en la cama que no era mucho un problema. De pie en los pasillos hablando con ellas era otra cuestión y tratar de controlar mis fantasías o el resultado me era imposible. Eso no parecía ser un problema para Loren, y al final me di cuenta de que estaba conectado un poco diferente a mí, y le dije que no iba a hacer nada desagradable con él.

"¿No tienes un cuchillo de verdad?" Preguntó una semana después. Él me había convencido a que hiciera lo del peine con sus huevos una vez más. Definitivamente la último vez, ambos estuvimos de acuerdo. Se puso duro, pero a pesar de arrastrar ambos lados del peine repetidamente a través de la piel estirada de su escroto, no hubo estallido como lo había hecho antes.

"Sí", contesté a regañadientes, y desenfunde un cuchillo de caza que mi tío me había dado. Dejé la bolsa a un lado y puse el dorado borde trasero del cuchillo contra su piel. Retrocedió al tocar el metal frío y comenzó la serie de pequeñas convulsiones sacudidas que sólo terminan en una dirección.

A día de hoy sinceramente no sé cómo sucedió. Un segundo estaba tirando de sus huevos tratando de hacerle disparar su carga. Al segundo siguiente los estaba sosteniendo en mi mano mirando fijamente, y como el vaquero en la canción de Marty Robbin, estaba "sorprendido por la mala acción malvada que había hecho".

-¿Por qué? -¿Qué pensabas? -¿Cómo pudiste hacer una cosa así? -Debo haber escuchado esas preguntas mil veces de casi tantas personas durante los próximos cinco años. La opinión profesional dominante era que había reaccionado subconscientemente a una amenaza percibida contra mi masculinidad, sin embargo no había opción era un tipo peligroso para la escuela pública; Estuve internado con el Instituto de Correccionales de Rockville, esencialmente una escuela de reformatorio, hasta mi decimoctavo cumpleaños, momento en el cual mi caso sería reevaluado. Mamá y papá murieron dos años más tarde en lo que se consideró un accidente, pero papá era demasiado bueno conduciendo para perderse una esquina en un camino que conocía bien y nunca condujo a noventa kilómetros por hora en su vida. Mi indiscreción ya había roto sus corazones y los había arruinado, así que supe que sus muertes también eran culpa mía.

El mismo juez que me envió a Rockville revisó mi caso la semana en que cumplí dieciocho años y determino que debía terminar la escuela en Rockville, entonces podría unirme al Ejército o tomar mis oportunidades con una junta de revisión formal. Yo opté por el ejército y Vietnam y se establecí en la costa oeste después. Nunca he vuelto a mi vieja ciudad natal, y desde el día en que lo castré no he visto, ni recluido a Loren.




Historia Original Aquí.





Autor: Zipper       Traductor: DarkSoul

HISTORIA DE VERANO

Éramos tan jóvenes y despreocupados en ese entonces. Es notable mirar hacia atrás en mi juventud y la simplicidad que podría existir en ese entonces. Difícil de imaginar tanto cambiaría tan rápidamente. Barrett y yo tuvimos algunos buenos momentos. Algo sobre nuestros caminos tranquilos nos atrajo el uno al otro, una amistad que duraría por años. A medida que envejecemos, las chicas o los deportes o cualquier cosa nunca nos separaron por mucho tiempo. Parecía como si hubiéramos hecho todo juntos......


HISTORIA DE VERANO
Éramos tan jóvenes y despreocupados en ese entonces. Es notable mirar hacia atrás en mi juventud y la simplicidad que podría existir en ese entonces. Difícil de imaginar tanto cambiaría tan rápidamente. Barrett y yo tuvimos algunos buenos momentos. Algo sobre nuestros caminos tranquilos nos atrajo el uno al otro, una amistad que duraría por años. A medida que envejecemos, las chicas o los deportes o cualquier cosa nunca nos separaron por mucho tiempo. Parecía como si hubiéramos hecho todo juntos.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALBUSTING]


Categoria: Gay      Autor: Corbin Crow





Éramos tan jóvenes y despreocupados en ese entonces. Es notable mirar hacia atrás en mi juventud y la simplicidad que podría existir en ese entonces. Difícil de imaginar tanto cambiaría tan rápidamente. Barrett y yo tuvimos algunos buenos momentos. Algo sobre nuestros caminos tranquilos nos atrajo el uno al otro, una amistad que duraría por años. A medida que envejecemos, las chicas o los deportes o cualquier cosa nunca nos separaron por mucho tiempo. Parecía como si hubiéramos hecho todo juntos - incluso nuestros cumpleaños eran sólo unos pocos días de diferencia. Claro que se ha ido ahora a vivir con ese hombre mormón. Supongo que es culpa mía, ya que arruiné lo único que nos unía.

Yo había descubierto mi amor por el ballbusting a una edad temprana, pero nunca me atreví a compartirlo con nadie - crecer en los suburbios no era el lugar para ser gay, y mucho menos interesado en fetiches más extremos. Pero Barrett era mi mejor amigo y no podía sucumbir a la sensación de querer golpear sus huevos. Con el paso del tiempo de los amigos jóvenes, una patada o dos no es tremendamente infrecuente durante un juego o apenas como broma, pero intencionalmente y para la satisfacción personal está en los límites.

No, no fue sino hasta la primavera de nuestro último año en la escuela secundaria, unas semanas después de nuestra 18 ª semana de cumpleaños, que las cosas se hicieron interesantes. Como ambos estábamos en la categoría de "marginados sociales", nuestro deporte de elección era la pista, el refugio de los tipos nerd que todavía deseaban mantenerse en forma y competir. En mi casa después de la práctica estábamos colgando bajo el viejo roble, relajándome mientras la brisa de la tarde crujía las hojas. No recuerdo particularmente porque, pero Barrett decidió que necesitaba escalar el árbol, una hazaña que nunca había intentado antes. Mientras que la pista deja un cuerpo delgado y piernas fuertes, la fuerza en los brazo no es exactamente alentada.

-¡Dios mira esto! -dijo saltando hacia una rama alta del suelo.

La vista ante mí era increíble. Barrett estaba completamente extendido, con los dos brazos colgando de la extremidad como una barra de tracción. Su cabeza, con los mechones rubios colgando hacia sus orejas, miraba hacia arriba, el bulto de su manzana de Adán apuntando al cielo. La camisa de la pista que llevamos en la práctica no es particularmente larga para evitar cualquier tejido extra rebotando alrededor o causando fricción, por lo que había subido más allá de su ombligo en esa posición, revelando su estómago. No tenía un paquete de seis, ni nada, pero sus actividades atléticas lo dejaron en forma con un agudo cinturón de adonis que descendía hasta sus short.

Para aquellos de ustedes que no están familiarizados con la pista, sepan que a lo largo de las largas distancias que se corren, la fricción es el enemigo. Los short que usamos están diseñados para ser sueltos y cortos para evitar problemas a largo plazo a menos que tengan calzoncillos especiales para correr, muchos solo los usan para competencias. Aunque en términos práctico de funcionamiento, no son tremendamente modestos. A medida que sus tensas piernas daban patadas en un intento de ganar asimiento, el montículo dentro de su short se movía claramente moviéndose libremente por su cuenta. Y de los destellos del sol poniente que pasaba por la tela azul clara de su short detrás de él, estaba claro que no tenía nada abajo.

Aunque estoy seguro de que solo estuvo colgando ahí unos segundos, esa vez me parecieron horas para mí. El balanceo de su paquete y las sombras que generó me dijeron que sus huevos estaban sueltos y colgando Mi corazón latía con fuerza cuando él lentamente comenzó a levantarse y supe que esa era una oportunidad tan buena como puedo imaginar. Incluso para un heterosexual no interesado en el ballbusting, esa era una oportunidad única. Justo cuando su tirón estaba empezando a tener efecto, mi zapato ultraligero estaba volando entre sus ampliamente extendidas piernas. Con un ruido sordo encontraron su objetivo, como puedo describir el choque en entre el fino zapato el contacto y la compresión de sus genitales blandos.

"Ooofph" fue el único ruido creado por Barrett, cuando sus pulmones intentaron vaciar todo su aire.

Casi tan pronto como la patada conectada, se cayó del árbol y comenzó a rodar hacia adelante y hacia atrás en la hierba, su rostro retorcido de dolor. Me paré sobre él, mirando a mi hermoso amigo retorciéndose de dolor y me sentí tan empoderado y excitado al mismo tiempo. Descubrí lo excitante que estaba cuando sentí sus ojos mirar mi entrepierna - yo llevaba los mismos short y son aún más inmodestos cuando contiene una erección furiosa. Con vergüenza, me apresuré a alejarme y empecé a caminar en otra dirección.

"Oye". Barrett gruñó débilmente habiendo dejado de rodar. Me volví para mirarlo mirándome con las manos en las caderas, con una erección completa obscenamente en la parte delantera de su short.

El sentimiento de felicidad abrumadora y la unidad que compartimos en ese momento no requería palabras pronunciadas entre nosotros. Éramos aún más parecidos de lo que pensábamos, y nuestra relación iba a ser muy diferente a partir de entonces. Mirando hacia atrás en ese día perfecto, no cambiaría nada, excepto tal vez la fecha. Pero pensé, ambos habíamos estado en secreto aferrándonos a los deseos entre nosotros, temerosos de revelarlo al otro. Ahora, con la graduación llegando pronto y el verano a seguir, solo tuvimos unos meses antes de que fuera el momento de ir por nuestros caminos separados a nuestros colegios separados.

Mis padres no estarían en casa por horas, así que decidimos continuar ese encuentro dentro de mi habitación, lejos de miradas indiscretas. Sorprendentemente, durante todo el tiempo que estuvimos juntos, nunca lo había visto completamente desnudo. Claro, lo había visto cambiar de ropa interior cientos de veces y tal vez incluso una ojeada o dos en los urinarios. Pero el día en que se quitó la camisa y dejó caer su short ante mí fue uno para recordar. Si pensaba ver su rizado pecho, pero no aún completamente madurado, mientras su camisa pasaba por encima de su cabeza era agradable, imaginar mi sorpresa cuando dejó caer su short.

A medida que pasaba la cintura, su pene circuncidado se volteó hasta el punto de su barbilla, saltándose con toda su gloria. Pero mis ojos realmente se abrieron a lo que estaba debajo de él. Al salir de su short, sus huevos colgaban sin esfuerzo entre sus muslos esculpidos, moviéndose como si tuvieran una mente propia. Me maravilló de su peso colgante y señalando justo por debajo de la parte inferior de su testículo derecho colgando un poco más bajo comenzó la línea gruesa de tan mediano muslo. Sin decir nada, caminé hacia él y golpee con mi zapato justo en sus testículos. Aunque su cara se arrugo con anticipación, sus piernas y manos no intentaban interferir.

Esta vez un golpe mucho más duro fue acompañado por un gruñido, dejando a Barrett rodando alrededor en el piso una vez más. Mientras rodaba sobre su estómago acunando sus huevos, fui recibido con una gloriosa vista de sus nalgas, esculpidas finamente por horas y horas de carreras, flexionándose y apretándose mientras su cuerpo trataba en vano de disminuir su dolor. Tiré mi camisa por encima de mi cabeza y pateé mis zapatos todavía de pie sobre él. A medida que se volvía, vi que la punta de su duro pene había comenzado a filtrar algo de pre-semen con un solo hilo que conectaba su pene a sus abdominales.

Extasiado por esa visión, regrese a la realidad por la sorpresa de su mano empujándose entre mis piernas y apretando firmemente mis propios huevos. Jadeé al principio, pero él no estaba apretando lo suficiente como para causar un dolor real, solo para dejarme saber que él los tenía bajo su control. Cuando sacó el puño, cada testículo se deslizó más o menos de su alcance, pero mantuvo un agarre en la tela de mis short. Con movimiento deliberado, sacó mi short de mi cintura y hasta mis rodillas. Mi pene se alegró de la libertad de los pequeños confines y mis huevos sintieron el aire fresco justo debajo.

Desde la inspección visual estaba claro que mi pene era un poco más grande que el suyo, no lo empequeñecía ni nada, pero claramente más grande. Sus huevos, sin embargo, tenían la ventaja de tamaño evidente y colgaban centímetros enteros más bajos. Mientras terminaba de quitarme el short, que se había enrollado hasta las rodillas, extendiéndolos hacia fuera para dejar sus huevos invitadamente expuestas en medio con su pene que no ofrecía protección ya que seguía apuntando hacia el cielo. No necesitaba ninguna invitación firmada y en algún momento mi pie entró en contacto con su piel por primera vez desnudo.

Su reacción me confirmó lo que los nervios de mi pie ya me dijeron: cuando le dí un golpe sólido. Mientras me paraba sobre él, retorciéndome, no pude resistir el impulso de empezar a retorcerlo. Mientras se recuperaba, se puso de rodillas sobre sus rodillas, claramente favoreciendo sus tiernos testículos. Tomó su propio pene con su puño y comenzó a acariciarlo junto conmigo. Unos momentos más tarde, solo el sonido de nuestra mutua carne acariciándose llenaba el silencio, él extendió la mano y tomó mi mano, tirando de mi pene.

Dejando mi mano a mi lado, su mano se movió hacia atrás para envolver mi pene espasmódicamente. Él era claramente un experto en la manipulación manual y me conocía bastante bien para leer mis reacciones. Controlando la velocidad y el agarre de su mano, se hizo rápidamente evidente que mi liberación estaba en su poder. La inversión de roles de estar de pie sobre un hombre que acababa de patear en sus huevos para tenerlo subyugado a mi propio orgasmo inminente a su voluntad fue grandiosa.

Dejó caer la cabeza hacia atrás y aumentó el ritmo de sus dos manos hasta un casi el borde. Cuando todo mi cuerpo empezó a contraerse por la inminente eyaculación, vi un chorro blanco salir de su pene y golpear mi parte interna del muslo. Apenas tuve tiempo de apreciar la cálida liquidez de su semen antes de que mi propio pene estallara, lanzando una fuerte explosión justo en la muesca debajo de la manzana de su Adán y entre sus clavículas. Durante unos segundos, ambos compartimos la felicidad orgásmica, mientras cuerda tras cuerda de esperma caliente se mezclaba y goteaba por su pecho.

Los dos permanecimos quietos unos instantes, todavía temblando con las réplicas de nuestros orgasmos, con los únicos sonidos de jadeo y el ocasional estallido de una gota de semen cayendo perezosamente de uno de nuestros penes desinflados.

"¿Quieres ver una película?" Dije, rompiendo el largo silencio.
"Claro, ¿qué tal una comedia?" Él respondió con indiferencia.

Un par de duchas rápidas más tarde y estábamos sentados en sudores riéndose frente al televisor por un rato hasta que mis amigos llegaron a casa y pronto Barrett se fue.

Ese fue un buen día.

II

Estuve preocupado por unos días después de nuestro primer encuentro que habíamos ido demasiado lejos y manchado nuestra amistad. Cuando salí con él, decidí no mencionar nada y él parecía contento de hacer lo mismo. Quizás fue una casualidad. Tal vez nunca volvería a suceder. Estaba flotando en el pensamiento mientras nos sentábamos, supuestamente viendo una película, mis ojos vidriosos y mirando fijamente en la dirección de Barrett.

Un pequeño movimiento me sacó de mi neblina, cuando vi su mano deslizarse perezosamente hacia su pantalón deportivo blanco y deslizarlos hasta sus muslos esculpidos hasta que su escroto sin vello quedo a la vista. Apareció concentrado en la televisión mientras el espectáculo se desarrollaba ante mí. Tenía el hábito de ocasionalmente no usar ropa interior y no sabía cómo su ropa mostraba sus genitales, pero eso era ridículo. Rápidamente sentí sus ojos en mí, y lo miré como una sonrisa a la cara. No necesitaba una invitación de nuevo.

El aire salió de sus pulmones, rápidamente expulsado por una respuesta natural de su abdomen tratando de proteger su capacidad reproductora. Esa señal siempre indica un golpe limpio; Gritar o gritar me dice que probablemente he perdido mi objetivo. Me he acostumbrado a ese sonido y, lo que es más importante, me gusta crearlo. Mi calcetín se desliza fácilmente fuera del nylon en su short después del golpe. A pesar de su reacción y el dolor que sentía, solo se inclinó hacia delante un poco, dejando sus genitales todavía expuestos en su postura de rodillas estirada.

Un golpe más duro desgastó su resolución rápidamente, cuando él jadeó una vez más y rodó a un lado, agarrándose a sí mismo. Debo decir que disfruté de la vista de su tensa cara mientras su culo se extendía contra su short mientras sus manos intentaban infructuosamente negar el dolor. Alcancé entre sus piernas, sus manos cediendo pasivamente, y me sorprendí al chocar contra su erección mientras buscaba sus huevos. Para no ser disuadido, redirigí mí enfoque, deslizando mi otra mano por su suave muslo para agarrar sus colgantes huevos.

Incapaz de contenerse, su mano rápidamente extendió la mano para agarrar mi pene a través de mis pantalones cortos mientras su otra mano deslizaba su pene por la cintura de sus short, sus huevos todavía dentro de mi alcance. Mi mano libre ayudó a desabrochar mi short y liberar mi pene, y no paso mucho antes de que estuviera vigorosamente masturbando nuestros dos penes. La excitación del momento y su habilidad en la manipulación manual significaron que ambos llegamos al orgasmo con bastante rapidez. Jadeé cuando mi semen roció sobre su camisa y poco después de que su propio pene, lanzara una raya aún más impresionante de líneas a lo largo de la camiseta. Siguió de la misma manera desde allí, cualquier lugar en que Barrett podía, sin ninguna palabra, convertirse en una oportunidad para reventar sus huevos seguidas de una masturbación mutua.

Un día, un mes después, después de una revuelta particularmente virulenta, se inclinó y tomó mi pene con su boca. Fie el comienzo en un sensación desconocida fui rápidamente aliviado por su talentosa mamada que me hizo apoyarse contra la cama para apoyar en ningún momento. Si usted nunca ha experimentado la sensación de su pene deslizándose profundamente en una garganta dispuesta, no lo puede recomendar lo suficiente. En él era algo natural.

Después de que se tragó mi carga por la garganta, sentí que era justo que yo correspondiera y, sin duda, estaba un poco curioso. Ya le había ayudado en algunos trucos para él, pero mi boca nunca había estado cerca de un pene antes. Aunque intenté lo mejor posible, mi inexperiencia dibujó el contraste de la mamada asombrosa que acababa de recibir. A pesar de que su pene no era tan terriblemente grande,  apenas podía manejar la mitad en mi boca antes de que empezara a ahogarme. Sin embargo, no parecía importarle, mientras sus caderas comenzaban a empujar suavemente hacia adelante y hacia atrás.

Mis manos encontraron la manera de rodear sus huevos enrojecidos y ligeramente hinchados, aún colgando suavemente ante mi barbilla. En lugar de infligir dolor, masajeé suavemente, persuadiéndolo a lanzar sus semillas. Esto era demasiado para él, ya que rápidamente sentí sus huevos contraerse y tensarse en su escroto, listas para suplir su orgasmo. Alrededor del mismo tiempo, su glande se encendió en mi boca y él disparó su semen caliente en mi boca. No estaba totalmente listo y todavía un poco distraído en ordeñar sus huevos cuando una línea pasó por mis labios y goteó en el suelo. Me aseguré de contener el resto y trague todo lo que pude.

Con el progreso del verano, nuestras sesiones se hicieron cada vez más diversas. Patadas, probé rodillas y golpes. Incluso llegue a usar juguetes vez en cuando, pero no eran tan populares y el tiempo que traté de subir a sus huevos con mi peso corporal una pelota resbaló de tal manera que él estaba demasiado dolido para continuar - no fue divertido. Mi favorito era el apretón: tan fácil infligir dolor y los límites son casi interminables.

En una ocasión en particular estaba profundamente en una sesión de apretones y decidí cambiar a masaje suave y apretar suavemente. Su pene, ya dura desde la noche, se contrajo y se hinchó bastante notablemente. Empezó a gemir en silencio y se retorció un poco. Rápidamente le di una palmada con la mano cuando se fue a la deriva en dirección a su pene. Aunque se sobresaltó, cumplió, devolviendo la mano para agarrar las sábanas a su lado.

Sus gemidos se hicieron más urgentes y su pene empezó a retorcerse y saltar por su cuenta. Mis manos cronometraron su tanteo con el tiempo de los movimientos de su pene. Su espalda se arqueó, sus manos tiraron de las sábanas, y todo su cuerpo se tensó cuando la estimulación alcanzó su clímax. Me miró con una expresión de deseo, la otra mitad de confusión sobre lo que le estaba pasando exactamente a su cuerpo. Sentí sus huevos empezar a pulsar y pronto su pene tuvo violentas contracciones. En el tercer movimiento de su órgano intacto, una enorme explosión de esperma disparó y un gran chorro sobre su pecho. Pronto otro y otro salieron disparados desde el órgano viril, rociando en todas direcciones. Él jadeó y gruñó cuando todo terminó, con los ojos abiertos y superado por un placer inusual.

Es seguro que manipular los huevos de un hombre, sin ninguna estimulación directa a su pene, puede hacer que dispare una carga enorme. Eso fue un sentimiento. Supongo que es un poco como la compra de su fábrica de muebles directamente, lo hace bien desde donde se hace y cortar el intermediario.

Rara vez, pero de vez en cuando, él me pegaba en los huevos. No era exactamente lo mismo y ninguno de nosotros realmente disfrutamos mucho. Una vez que empezamos, eso se detuvo por completo.

Cuando mi pene finalmente lo empuje en su último anillo de defensa y apuñaló completamente su musculoso culo por primera vez, verdaderamente transformado nuestra relación de mejores amigos y ocasionales ballbusting a algo mucho más profundo. Me tomó solo unos cuantos golpes para estar seguro de que localice su próstata y él gimió en respuesta. Seguí penetrándolo siempre con sus huevos agarrados no importaba en qué posición, apretando y tirando como me agradara.

El verano se calmaba y slo quedaba un mes antes de que ambos nos mudáramos. Habiendo terminado una sesión reciente de juegos y sexo, yacíamos perezosamente sobre su cama.

Se volvió hacia mí y me susurró en el oído: -Quiero que estalles mis huevps. Quiero que los agarre en tus manos y los exprimas hasta hacerlos papilla. Por favor, arruina mi virilidad y aplasta mis huevos. "Se apresuró a través de la solicitud sin detenerse, como si simplemente no podía dejar de decirlo por más tiempo.

"¿Amigo, qué?", ​​Grité con asombro tan pronto como pude pronunciar palabra, sobre todo sorprendido aunque la idea sin duda había cruzado por mi mente antes. "Me encantan tus huevos, nos hicieron estar juntos este verano y nos dieron tanto placer. Nunca podría destruir algo tan hermoso. ¿Por qué querrías que lo hiciera de todos modos? "

"No sé qué es", respondió "pero siempre he querido que desaparezcan. Solía ​​enrollarlos en mis años más jóvenes, probando su fuerza y ​​sintiendo su forma, y ​​me pregunto cómo sería sentirlos dar y arrojar sus entrañas dentro de mi escroto. Ahora que no tengo un uso especial para mis huevos ya que sólo la parte inferior, siento que esta es mi oportunidad. Nada me hace más caliente que la idea de alguien que amo y confío aplaste mis grandes y bellos huevos. Ahora no puedo imaginar que esa persona sea otra persona que no seas tú. Te estaré eternamente agradecido y mis huevos que amas serían siempre tuyas de alguna manera. . No me hagas rogarte.

Estaba desgarrado. Comencé a pensar que amaba a Barrett y sabía que amaba sus huevos. Estaba, sin embargo, increíblemente encendido por la idea de arruinar permanentemente a alguien. Ahí tenía al poseedor de un conjunto perfecto de huevos que me rogaban que los aplastara, cumpliendo una fantasía de mucho tiempo, y estaba dando vueltas al asunto. Pero de nuevo son sus huevos, bastante egoístas de mí era decidir qué se debe hacer con ellos.

-Bueno, no estoy loco por ello -respondí-, pero si realmente es lo que quieres, lo haré por ti. Pero absolutamente no hasta el final del verano, me niego a perder ninguna oportunidad que me quede de disfrutar de ellos. "

"¡Trato!" Dijo con una cantidad extraña de regocijo para alguien que está listo para ser castrado.

Parecía un final apropiado para el verano, para entonces haberse mudado a su nueva ciudad universitaria, sus padres no estarían haciendo todo tipo de preguntas sobre su lesión. De la misma manera, sus huevos definieron el verano para nosotros y era apropiado que también dejaran de existir con el verano.

La noche antes de que él se mudara, él durmió encima de mí. Estuve despierto esa noche tocando su cálido cuerpo con mi mano rodeando su escroto. Cuando se desperté a la mañana siguiente, ya se había ido.

Sus padres eran lo suficientemente ricos como para pagar un departamento para el solo en la ciudad y, afortunadamente, la ciudad no estaba lejos de nuestra ciudad natal. Me dijo antes de salir que quería que el día de su ruina siguiera siendo una especie de sorpresa para él, sentarse sabiendo que podía llamar a su puerta en cualquier momento y poner fin a su virilidad a mi capricho. Aparentemente, esa idea le atraía. Lo confieso, me atrajo también.

Cuando finalmente llegó ese día llamé a su puerta. Sabía por su mirada que estaba feliz de verme. Estaba vestido sólo con el traje de pista que llevaba el primer día que le di en los huevos, abultado con una erección ansiosa. Me divertí brevemente con la idea de que un hombre de UPS o un vecino amistoso, fuera saludado con la misma vista si Barrett tuviera una pistola.

Una vez dentro, mientras me despojaba cuidadosamente de mi ropa, él literalmente se arrancaba la ropa, dejando sólo restos jirones de ese conjunto. Adecuado. Sus genitales colgaban, claramente él había estado manteniéndolos calientes así que estaban bajos colgando como era posible. Seguro que sabía presionar mis botones. Esos dos hermosos huevos colgando en ese escroto sin vello eran uno de los lugares más bonitos que jamás había visto. Mi pene ya duro estaba ahora esforzándose al máximo.

Tan pronto como estuvimos ambos desnudos con mi calcetín cubriendo mi pie voló entre sus piernas. Después de un golpe suave, Barrett gruñó y cayó de rodillas. Diablos, no había razón para contener mis patadas ya que sus huevos serán muy resistentes de todos modos. Durante la siguiente media hora más o menos, pateé y golpeé y pateé y apreté lo que quise, y Barrett, a pesar del dolor, mantuvo una disposición de felicidad. Claramente, estaba emocionado por lo que vendría.

Después de un golpe particularmente duro, Barrett necesitó un momento para recuperarse. Mientras rodaba sobre su estómago, se detuvo y tome en mis manos sus enrojecidos huevos. Con cuidado colocando su rostro y sus rodillas en el suelo, se deslizó hasta el culo primero en el aire hasta que sus hermosas nalgas se extendieron, revelando su agujero apretado. Con un rápido escupir en mi pene, acepté su oferta y apisone sus huevos profundamente en él. Haciendo una pausa por un momento, mi mano derecha cayó hacia abajo para buscar su propio pene. Cuando me metí en él, tire de sus huevos cada vez. Mientras sentía el semen hirviéndose en mis huevos, listo para llenarlo, de pronto me di cuenta de la calidez, la vida, la potencia contenida en mi puño izquierdo. Un poder chocante realmente.

Con un último empuje profundo, tiré de sus huevos hasta que su culo estaba contra mí y mi pene comenzó a disparar mis jugos calientes en su culo. Me senté hacia atrás, mi pene suavizante se deslizó de dentro de él, y los dos descansamos jadeando un momento, recuperándonos del orgasmo.

Cuando alcancé su pene duro para pagar el favor, él apartó mi mano. "¡No! No quiero venirme hasta que se hayan ido. Quiero tener una erección solida cuando suceda". No dije nada y ambos nos quedamos en silencio por unos momentos, reflexionando sobre el futuro cercano.

Mirando los huevos que iba a destruir, aún sueltos y rojos acurrucadas entre sus piernas bien formadas, una ola poderosa me abrumó - desde el fondo de mi mente surgió la duda.

"No estoy seguro de que pueda seguir con esto." Dije tímidamente, sus hombros cayeron en respuesta.

"¡¿Qué?! Hace tiempo que lo quiero. No veo mucha necesidad de conservarlos. "Contestó mientras se acercaba a mí. -¡Además, lo prometiste!

"Umm. . . No lo sé. "Le respondí. Sentí que su mirada se deslizaba de mi rostro hasta mi pene.

"Tu boca está vacilando en esta idea mucho más que tu pene”. "Dijo cariñosamente, colocando un dedo sobre mis labios. Él puso su boca en mi oído y suavemente susurró: "Quiero mis huevos girando en tu mano". Y mi pene tuvo una contracción inmediatamente. Tenía razón, y ambos lo sabíamos.

Fue realmente un procedimiento sorprendentemente simple. Sabía por una pequeña investigación que el testículo era básicamente una pared exterior fibrosa que rodeaba un área seccionada llena de túbulos para producir esperma. Si la carcasa se rompe, el contenido puede ser expulsado. Una ruptura menor es fácilmente reparable por un cirujano experto. Sin embargo, si se rompe y todo el contenido es forzado a salir, ya no hay vuelta atrás.

Apretarlos era realmente nuestro método favorito de ballbusting, pensé que era el método apropiado. Todo lo que tenía que hacer, razoné, era fijar el testículo entre mis dedos y utilizar mis yemas para ganar apalancamiento en la estructura hasta que no puede soportar la tensión más. Barrett me aseguró que no iba a resistirse así que no había necesidad de atarlo.

Cualquier duda persistente se había evaporado en el momento en que agarré su testículo derecho en mi mano y lo atrape en preparación. No puedo describir la sensación de sostener el testículo de otro hombre en mis manos planeando destruirlo. El poder es humillante. Puse mis dedos con el largo lado interior de su testículo. Para presionar con toda mi fuerza, el testículo se escabulló bruscamente de mi agarre y Barrett gritó.

Luego apreté con más firmeza esta vez, presioné con toda mi fuerza y, con un empujón extra, mi esfuerzo fue recompensado con un grueso crujido húmedo. Barrett apretó los dientes y gruñó, pero se quedó rígido, revelando que sentía lo que yo hacía. Ahora que la cáscara se rompió, era sólo cuestión de tiempo. Mientras volvía a presionar la raya central, mi pulgar cayó en la forma de su testículo y sentí una oleada de materia suelta alrededor de mis dedos durante un segundo o dos. No tardó más tiempo en completar la evacuación del testículo herido mientras los últimos trozos de resistencia se desgastaban mientras mi pulgar se unía a otro dedo.

Después de ese paso inicial, solté su testículo aplastado y encontré un bulto de carne mucho más suave que residía junto a él. Esa era la esencia de su virilidad en mis manos ahora, el precioso contenido que la cubierta de su testículo ya no podía proteger. Moví esa pequeña masa amorfa de tejido que es técnicamente lo que hace ser a un hombre, un hombre. Aunque casi sin duda inútil ahora, estaba decidido a hacer eso bien y comencé a amasar la mancha entre mis dedos. No opuso casi ninguna resistencia y se rompió rápidamente lo moví hasta que resbalaba alrededor de mis dedos hasta que estuve seguro que no había pedazos sólidos que quedaran. Miré hacia arriba para ver a Barrett desmayado, una calma se extendió por su cara.

Él nunca me perdonaría si lo dejaba dormir durante el gran final, así que fui a buscar un poco de agua para despertarlo. Además mis manos me estaban doliendo un poco en ese punto y podría tomar un descanso.

Al llegar, estaba un poco fuera de él, pero más agradecido por despertarlo y complacido con el progreso hasta ahora.

Ahora que había descubierto todo el proceso, el segundo debería ser mucho más fácil. Encontré el mismo punto en su testículo final, lo atrape con mis dedos y presionado mis pulgares en su núcleo. La resistencia fue tremenda, pero  no estaba dispuesto a dejar que ese testículo se me escapara esa vez. La pared fibrosa finalmente renunció a su lucha y, con otro apretón, permitió que mis pulgares aplastaran las preciosas entrañas masculinas que ya no podía proteger. Esta vez no perdí tiempo entre la eyección inicial de la materia testicular y la molienda, mis dedos hicieron un trabajo rápido de todo lo que quedaba de sus huevos. En ese breve momento entre la ruptura inicial y la completa descomposición de su virilidad, Barrett se tambaleaba al borde del desmayo y de repente ya no era un hombre. Jamás había tenido otra carga fértil ni pensaba convertirse en padre.

Dejó caer la cabeza hacia atrás y soltó un tremendo suspiro de satisfacción. Fue como si el contenido de sus huevos estuviera doliendo para salir de las paredes del testículo, causándole una gran incomodidad, hasta que amablemente alivié la presión haciendo estallar sus huevos y permitiendo que la delicada carne dentro escapara. Me imagino que un hombre que acaba de pasar una piedra por el riñón o una mujer que ha dado a luz a un niño haría tal ruido.

No estaba muy interesado en sus sentimientos en este momento, disfrutando enormemente de mi acceso de dos manos a su escroto arruinado. Llegué lejos y trace las cuerdas espermáticas hacia abajo, una en cada mano, hasta que encontré lo que alguna vez fueron sus huevos. Ahora, solo una cáscara deshinchada y agrietada solo residía algo pequeño que se deslizaba hacia adelante y hacia atrás entre mis dedos con facilidad.

Una mano siguió tanteando el saco pulposo mientras la otra empezaba a acariciar mi pene. Pronto sentí mi orgasmo inminente y apunte mi polla a su pene. Fue el orgasmo más intenso de mi vida, cuando disparé, chorro tras chorro de semen caliente blanco sobre su hombría arruinada. Fue una vista asombrosa, mi semen goteando a través de un par de huevos triturados y una pene que nunca producirá otra carga potente en su vida.

De principio a fin, la trituración tardó menos de 10 minutos. Lo que llevó a la naturaleza casi 19 años a minuciosamente perfectamente hacer, lo destruí en unos miserables 10 minutos. Es divertido saber todo lo que realmente se necesita para hacer estallar un par de huevos, incluso los grandes y hermosos como lo de Barrett, un poco de fuerza aplicada de la manera correcta y lo más importante, la voluntad de hacerlo.

De ahí fue a un médico amigo con el que había tenido algún contacto. El médico lo registró todo como un accidente deportivo o algo así, y como Barrett tenía 18 años, no había necesidad de involucrar a ningún padre o autoridad. Lo cuidé por los próximos días y él comenzó rápidamente en una terapia de reemplazo hormonal prescrita por el médico. Al final de la semana ya era hora de que nos separáramos y Barrett continuó con sus profusas gracias.

"Nunca podré agradecerte lo suficiente por el regalo que me has dado. Fue el momento decisivo de mi vida y me alegro de haberlo compartido contigo.

Yo estaba demasiado sobrecogido por las emociones de nuestra separación que simplemente ofrecí un abrazo lloroso como respuesta. Moví la mano a través de la ventana del taxi mientras doblaba la esquina.

Mirando hacia atrás, me pregunto qué podría haber sido. No creo que lo haya pensado completamente. Casi egoísta de él realmente. Esos huevos nos unieron. Una vez lo restos fueron limpiadas por el médico, nuestra relación ya estaba condenada. Claro, nos mantuvimos un poco en contacto durante la universidad con cartas y correos electrónicos e incluso me visito una vez durante el verano siguiente y me dejó acariciar lo que quedaba de su escroto. La terapia hormonal parece estar funcionando pues su pene funcionó muy bien. El sexo era desinteresado y desapasionado y no hablamos de nuevo luego de ese verano.

Él me dijo que había conseguido un nuevo novio, algún entrenador físico. Al parecer su pene era más grande y él realmente amaba la idea de que su pene enorme dentro de él ahora que ua no era hombre. Hace años que no hablamos. A veces, me siento usado. Pero mirando hacia atrás, no cambiaría nada.

¿Con qué frecuencia obtienes una oportunidad para que un hombre hermoso con el que has fantaseado sobre ballbusting te ofrezca sus perfectos huevos para ser destruidos, y si hay algo para tener que convencerte de hacerlo? Esa prisa que experimenté cuando su testículo final cedió a mis pulgares y entregó su contenido masculino vital a mí es uno que probablemente nunca volveré a sentir. Pero es una cosa que nunca olvidaré.




Historia Original Aquí.




Autor: Corbin Crow       Traductor: DarkSoul

HERMANO DRENÓ VIRILIDAD

Una vez fui un antiguo dios de la fertilidad, pero la tribu que me adoró está extinguida desde hace mucho tiempo. Ahora, paso mis días interminables e inmortales atormentando a la gente de la raza humana que se ha olvidado tan descuidadamente de mí. Estaba rondando las calles invisiblemente, sin ser visto por los mortales, cuando los percibí. Mis próximas víctimas......


HERMANO DRENÓ VIRILIDAD
Una vez fui un antiguo dios de la fertilidad, pero la tribu que me adoró está extinguida desde hace mucho tiempo. Ahora, paso mis días interminables e inmortales atormentando a la gente de la raza humana que se ha olvidado tan descuidadamente de mí. Estaba rondando las calles invisiblemente, sin ser visto por los mortales, cuando los percibí. Mis próximas víctimas.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [SOBRENATURAL]


Categoria: Gay      Autor: Ballmeat





Una vez fui un antiguo dios de la fertilidad, pero la tribu que me adoró está extinguida desde hace mucho tiempo. Ahora, paso mis días interminables e inmortales atormentando a la gente de la raza humana que se ha olvidado tan descuidadamente de mí. Estaba rondando las calles invisiblemente, sin ser visto por los mortales, cuando los percibí. Mis próximas víctimas.

Eran hermanos, uno de ellos era mucho más adulto y más maduro. Leí su mente y vi que tenía 21 años. Su nombre era Richard, y el nombre de su hermano menor era David. Tenía sólo 15 años, y su hermano lo llamó "Lil Dave".

Estaban en casa, solos juntos, en un gimnasio en el sótano. Lil Dave estaba haciendo ejercicios de banca mientras su hermano lo veía. Solo levantaba la barra con dos pesos de veinticinco libras en cada extremo. Muy fuerte para un niño de 15 años.

"Estupendo. Eso es. Estás haciendo un buen progreso. Ahora es mi turno -dijo su hermano mayor de 20 años-. Tomó los platos de veinticinco libras y dio unas palmadas en tres placas de cuarenta y cinco libras a cada lado. Podía leer su mente. Podía ver sus deseos. Quería mostrar a su hermano lo fuerte que era. Quería hacerle ver a su hermano su fuerte pecho y flexionando sus gruesos brazos mientras accionaba sus músculos. Quería afirmar su estatus como el hermano mayor alfa que era muchas veces más grande y más fuerte. Podía ver todos sus pensamientos tácitos, toda su competitividad.

Y pude ver los pensamientos de Lil Dave también. Podía ver su admiración por su fuerte hermano mayor, su deseo de querer crecer y ser tan grande como Richard algún día. Y pude ver su envidia, y sus celos.

Richard estaba vestido con un apretada licra. Sus gruesos mechones negros de vello en la axila madura estaban resbaladizos con el sudor de su entrenamiento. Hizo fuertes sonidos de bestias como gruñidos con cada levantamiento. Su ropa se corrió un poco mostrando todas las estriaciones de sus pectorales gruesos y carnosos cada vez que levantaba la barra. Las venas a lo largo de sus grandes tríceps y antebrazos surgieron con cada esfuerzo. Podía sentir a Lil Dave admirando todo eso, mirando los músculos sudorosos de su hermano mayor con envidia, deseando que fuera él quien tuviera algo de esa fuerza varonil.

La habitación estaba completamente dominada por el hedor del sudor de Richard. La camiseta suelta de Lil Dave apenas estaba manchada de sudor. Él se sentía muy consciente de sí mismo ahí en su flaco cuerpo casi pre adolescente junto a su hermano maduro y adulto, que era mucho más hombre que él.

Con un último gruñido fuerte, Richard vuelve a sujetar el peso. Chocan contra el estante.

"Está bien Lil Dave, gran entrenamiento", dice mientras golpea a sus hermanos de vuelta. Una gran impresión dándole un fuerte apretón de mano con su sudor se deja en la camisa de Lil Dave. ¡Oh, una diferencia tan pequeña en años hace una gran diferencia en los cuerpos de los mortales!

"Ojalá pudiera ser más fuerte más rápido," lamentó Lil Dave.

No te preocupes, hermano. Tú compartes los mismos genes que yo. En poco tiempo, serás tan grande como mi cuerpo", dijo Richard mientras flexiona su brazo derecho delante de la cara de David. Su gran montículo de músculo bíceps se eleva y endurece justo delante de los ojos de David. Era un músculo masculino fuerte, poderoso y puro. Una vez más sentí la envidia que venía de David mientras miraba como el bulto gigante de su hermano delante de él, y supe exactamente qué hacer.

-Vamos a bañarnos e ir a comer -dijo Richard mientras camina hacia las escaleras, pero tengo otros planes para él.

De repente, Richard dejó de caminar y cae al suelo. "¡Ugh!" Gruñó él mientras se encogía en una posición fetal y toma su entrepierna con ambas manos.

"¿Qué pasa hermano?" Pregunta David.

"Mis huevos. Se siente como si alguien me hubiera pateado con fuerza los huevos, "Richard gimió, sus manos todavía sujetas a su ingle, y su cuerpo musculoso grande enrollado en un montón patético en el suelo.

"¡Ugh!", Gruñó de nuevo, esta vez alcanzando con sus dos manos debajo de su ligero licra de gimnasia para agarrar la carne de sus genitales directamente. "Duele. Me duele mucho. Algo está mal".

"Bájate la licra para dejarme echar un vistazo", dice David.

"¡Ugh!" Gruñe Richard de nuevo, esta vez aún más fuerte, y rápidamente se baja su licra y los echa a un lado...

-Aparta las manos -le dice David-. No puedo ver nada con ellos en el camino.

A regañadientes, Richard retira sus manos de su ingle, revelando su pene y sus huevos. Estaban un poco por encima de la media. Su pene fláccido tenía cinco pulgadas de largo y sus huevos eran grandes y redondas como pesadas en su saco suelto. Su entrepierna estaba afeita para dar mejor sexo a su novia, que era penetrada bastante regular.

-Parece que no hay nada malo en ellos -dijo David mientras extendía las manos para examinar los huevos de sus hermanos-.

En el momento en que sus dedos rozaron el escroto David, sintió algo como una descarga eléctrica que atravesó todo su cuerpo.

"Whoa", dijo David, "Creo que también siento algo en mis huevos".

David también se quitó su licra y reveló su propio pene y huevos jóvenes. En realidad tenía más vello que su hermano, un pequeño mechón de finos vellos estaba encima de su pequeña pene apenas adolescente. Su pene fláccido era como un pequeño botón, ni siquiera de una pulgada de largo, y sus huevos eran pequeños, como pequeñas canicas, en su apretado saco, apenas caído.

"¡Ugh!" Richard gruñó de nuevo, y David levanto su escroto para ver lo que estaba mal.

En el momento en que sus manos tocaron los huevos de Richard de nuevo, David pudo sentir algo como de electricidad fluyendo hacia él una vez más. Lo ignoró y echó un vistazo a los huevos de su hermano en sus manos. Estaban suaves, cálidas y sudorosas en su saco, temblaban en su palma como dos animales vivos. David rodó los testículos con los dedos, maravillándose de su tamaño y suavidad, a diferencia de sus dos guisantes duros, preguntándose qué podía estar mal con ellos.

"No parece que haya nada malo en ellos...", dijo David, pero luego él sintió lentamente que algo gracioso estaba sucediendo. De repente se dio cuenta: al principio, los huevos de Richards eran tan grandes que apenas cabían en su mano aun de tamaño infantil. Ahora parecían poder acomodarse cómodamente, aunque con un poco de incomodidad, en la palma de su mano. ¿Los testículos de su hermano se encogían?

"Ugh!" Richard gruñó de nuevo, su ingle lleno de dolor. Sus manos involuntariamente alcanzaron su entrepierna una vez más, y sacaron sus bolas de la palma de David. David sintió que la electricidad que fluía hacia él de repente se detuvo.

"¿Qué les pasa?", Gritó Richard mientras sus manos sentían sus huevos, "¡son más pequeños! Algo anda mal en mis huevos. Se están volviendo más pequeños. ¡Ayúdame, David!

David miró su propia entrepierna y se sorprendió. Donde habían colgado sus diminutos y pequeños testículos, ahora, eran dos testículos adultos de tamaño completo colgaban entre sus piernas en un saco bajo. Antes, solo tenían el tamaño de pequeñas canicas, ahora eran pequeños testículos de forma ovalada y de hombre real. David no sabía lo que estaba sucediendo, pero sabía que quería volver a tomar los testículos de su hermano en sus manos para confirmar su sospecha.

"Rápido, déjame ver tus testículos de nuevo", David le dijo a su hermano, pero Richard estaba agarrando desesperadamente sus huevos y se negó a mover las manos, "¡Déjate agarrarlas un momento!" David gritó desesperadamente y trató de sacar las manos de su hermano de sus huevos.

En el momento en que sus manos tocaron las manos de su hermano, sintió que la energía fluía hacia él una vez más, y supo que en realidad no necesitaba tocar los testículos de su hermano. Cualquier parte de su cuerpo lo haría. Cualquier parte de su cuerpo haría que la transferencia ocurriera.

David apoyó suavemente la mano en el bíceps de Richard, el que se flexionó frente a su rostro hace unos momentos, tan orgulloso y fuerte. David miró sus propios huevos y pudo verlos crecer literalmente. Se expandían, poco a poco, llenándose cada vez más de testosterona y de esperma que producía esa carne, convirtiéndolo de un niño en un hombre viril y fértil. Con la otra mano, David agarró sus propios huevos y las sintió expandirse en su palma. Podía sentir que su saco se aflojaba y que sus testículos se hacían más duros. Él estaba chupando la virilidad de su hermano mayor de gran tamaño, y le encantaba.

"¡Mis huevos, algo anda mal en mis testículos!" Richard sollozó de dolor y angustia. Estaba tirando desesperadamente de su encogido escroto, como si tratara de arrancar sus propios testículos de su cuerpo. Pero todos sus esfuerzos eran inútiles mientras la mano de David descansaba sobre su bíceps de luchador y sudorosos. Desafortunadamente, Richard estaba tan desesperado que ni siquiera notó que la mano de su hermano tocaba suavemente su brazo.

Los testículos de David eran ahora del mismo tamaño que los huevos de Richard originalmente. Podía sentir toda la testosterona, la agresión, la energía, el poder, fluyendo de sus recién descubiertas glándulas de virilidad entre sus musculosos muslos. Pero pudo ver que su diminuto pene de tamaño pequeño todavía no había crecido, y todavía podía sentir la electricidad fluir hacia él desde el bíceps de Richard, y él sabía lo que tenía que seguir haciendo.

"¡NOOOOOOO!" Richard gritó, "¡no mi pene! ¡No mi pene también! "

Él agarró desesperadamente su pene flácido, tirando de él, y extendiéndolo hacia fuera como si intentara evitar que se retractara en su cuerpo. Ahora descubierto, David pudo ver que los testículos de Richard se habían encogido del mismo tamaño que sus propios testículos adolescentes habían sido antes. Eran pequeñas cosas en un saco apretado entre los muslos de su hermano musculoso. David pensó que parecían absolutamente ridículos.

Observó cómo su hermano tiraba de su pene. La había crecido a ocho pulgadas de largo, una fina aguja alargada que se extendía desde su entrepierna. Poco a poco, el miembro estirado comenzó a retraerse, cada vez más corto, desapareciendo poco a poco a pesar de los desesperados esfuerzos y los gritos de Richard.

"¡Mi pene, mi gran pene, no!"

David miró su propia entrepierna y vio que su pene había salido de su escondite en la ingle, que lentamente empujaba y se hacía más gruesa. El prepucio estaba creciendo las venas visibles, la cabeza era cada vez más grande y ardía. No era de dos pulgadas de largo cuando estaba flácido, ahora era de tres pulgadas, ahora era grande y gordo como el pene fláccido de un hombre normal, y luego creció aún más. Se volvió de un total de cinco pulgadas de largo cuando flácido, al igual que el pene original de su hermano. Colgaba grueso y pesado como un péndulo de carne de hombre de su cuerpo de chico delgado.

Después de haber agotado completamente a su hermano mayor su pene y huevos, todavía se aferraba a los bíceps de su hermano, y podía sentir el músculo muy lentamente e imperceptiblemente encogerse y suavizar. Dejé que el flujo de músculo en David continuara por un corto tiempo antes de que se desvaneciera. David podía sentir el flujo de descargas eléctricas cada vez más pequeñas hasta que finalmente se fue. Finalmente soltó su suave agarre del ligeramente disminuido bíceps derecho de su hermano y se colocó frente al espejo frente al estante en cuclillas para examinarse a sí mismo.

La camisa holgada que llevaba ya no parecía tan ancha. Se la quitó y se quedó allí desnudo, excepto por sus zapatos. Ahora tenía una pizca de marcados pechos, y un paquete de seis estaba mostrándose a través de su abdomen. Él flexionó sus brazos pequeños y pequeñas protuberancias de bíceps aparecieron. Ahora tenía un cuerpo fuerte y apto.

Se volvió hacia su sollozante hermano mayor en el suelo. Sus nuevos huevos se los estaba jalando con agresividad y confianza. Miro a Richard y se sentó sobre su pecho.

-¿Qué estás haciendo? -preguntó Richard, confundido.

Sin decir nada, David alcanzó una mano detrás de él y agarró el pene y sus huevos encogidos de su hermano. Eran diminutos y apenas cabían en sus dedos. Los apretó y Richard jadeó de dolor.

"¿Ves estas pequeñas cosas, Richard?" David preguntó, "Ya no soy Lil Dave. Eres pequeño ahora. Lil 'Richard. Lil Rick. Lil Pene. "Sonrió, y apretó los genitales del hombre arruinado sin piedad," realmente Lil Pene".

Finalmente, Richard notó el gran pene y huevos de su hermano justo debajo de su barbilla.

"¡Mi pene, mis huevos!" Richard jadeó.
"No", dijo David, "Mi pene. Mis huevos ahora".

El gran pene de David comenzó a moverse. Poco a poco, sintió su primera erección grande en su vida cuando el pene se elevó a una dura y completa erección de ocho pulgadas de longitud, palpitante con el deseo joven y seguro.

Richard miró fijamente, hipnotizado ante el gran pene duro delante de él. Su pene, perdido. Ahora el pene de su hermano.

-Quieres que no lo hagamos -se burló David-. Lo quieres de vuelta.

Richard asintió con la cabeza.

Entonces, tómalo. Toma todo de ella. Trágate mi gran pene, hermano de Lil Pene".

Richard vaciló al principio, pero finalmente envolvió sus labios alrededor de la cabeza del gran pene que solía ser el orgullo y el centro de su masculinidad.

-¡Toma más! - Dijo David.

Richard se amordazó cuando más y más de los ocho pulgadas desaparecieron por su garganta. Las lágrimas caían de sus ojos de la angustia de su virilidad perdida.

En pocos minutos, David tuvo su primer orgasmo real. Sus ojos se cerraron de placer y su joven cuerpo se estremeció mientras disparaba su semen por la garganta de su hermano.

-“Tómatelo todo” -dijo David, y obedientemente obedeció, tragándose las gotitas de la virilidad de David ahora superior, tragando su semilla masculina, subconscientemente preguntándose si podría recuperar algo de su virilidad perdida de esa manera.

A lo largo de toda esta dura prueba, el pene encogido de Richard nunca se movió de su entrepierna. Sus huevos permanecieron contraídos contra la base de su diminuto pene. Sabía que su pene nunca volvería a crecer y endurecerse, y sus huevos eran totalmente infértiles. Estaban completamente secos. Él era tanto un hombre como un niño pre adolescente para siempre. ¿Qué pensará su novia cuando lo vea? Sonrío ante la idea.

Pero David seguía camino a la pubertad. Su gran pene y huevos balanceaban incluso más grandes mientras él progresaba a su edad adulta. Con los años se volverá cada vez más arrogante y seguro cuando su pene y huevos explotaran en tamaño y lo llenaran de hormonas masculinas para llenar su próstata con esperma.

Mi trabajo estaba completo. Dejé a los hermanos entonces, uno completamente sin nada, con su estomago lleno de semen de su hermano menor, y uno todavía un muchacho joven pero con el equipo orgulloso de un hombre maduro colgando entre sus fuertes piernas.



Historia Original Aquí





Autor: Ballmeat       Traductor: DarkSoul

HAMBRE

Es el año 2031, gracias a nuestros políticos inteligentes en el pasado prevalece en toda Europa un empobrecimiento total de los ciudadanos, solo unos pocos pueden disfrutar no tener un ingreso suficiente. Las subvenciones del gobierno para los costos de vida ya tienen mucho tiempo, todo el mundo y debe ver cómo se las arregla para sobrevivir......


HAMBRE
Es el año 2031, gracias a nuestros políticos inteligentes en el pasado prevalece en toda Europa un empobrecimiento total de los ciudadanos, solo unos pocos pueden disfrutar no tener un ingreso suficiente. Las subvenciones del gobierno para los costos de vida ya tienen mucho tiempo, todo el mundo y debe ver cómo se las arregla para sobrevivir.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [CANIBALISMO] [GORE]


Categoria: Gay      Autor: Tom





Es el año 2031, gracias a nuestros políticos inteligentes en el pasado prevalece en toda Europa un empobrecimiento total de los ciudadanos, solo unos pocos pueden disfrutar no tener un ingreso suficiente. Las subvenciones del gobierno para los costos de vida ya tienen mucho tiempo, todo el mundo y debe ver cómo se las arregla para sobrevivir.

Así que nuestra pequeña familia, que se compone de mi padre, que ahora tiene 37 años, pero en buena forma como se suele decir, por todo el entrenamiento muscular y atlético. Además, tres chicos, mis hermanos, Sascha, de 12 años de edad, nuestro hijo menor, mi hermano gemelo Max y yo, René. Ambos de 15 años de edad y de solo cinco minutos separados al nacer.

Nuestra madre nos había dejado poco después del nacimiento de Sasha por lo que crecimos los tres con nuestro padre. Esta mañana, es justo antes de la Pascua del 2031, nuestro padre nos reunió a los tres y explicó que le iba a ser muy difícil para él pagar la escuela como poner la suficiente comida para el próximo mes ya que estaba sin trabajo.

He de mencionar esto, que hemos tomado durante tres días el alimento sólido para nosotros, ya no había nada que encontramos en los armarios de la alacena.

"Vamos chicos, lo que decimos que vamos a dar un paseo ahora he descubierto en Internet un carnicero que puede ayudarnos" oímos la llamada de Papá.

Lo hemos seguido de inmediato, a la espera, para obtener después de casi un año, tal vez de nuevo un trozo de carne en el plato. Después de media hora de camino entramos en una carnicería donde me di cuenta de inmediato que ni un solo pedazo de carne o salchichas podría ser visto en la pantalla. Convocado por el timbre de la puerta, un tipo grande y corpulento entró en la tienda, con el ceño fruncido que se iluminó en cuanto vio a los cuatro seres vivientes frente a él.

"Hemos venido para obtener algo de carne", dijo mi padre al carnicero. "Ordenó cuatro pinchos de carne jugosa y un poco de carne picada".

El carnicero nos dijo que lo siguiéramos a su espacio de batalla. Fuimos detrás del mostrador y lo seguimos los cuartos a la trastienda.

En realidad, era una carnicería pequeña bastante limpia, azulejos blancos, brillantemente cepillados, electrodomésticos de acero inoxidable reflectantes y cuchillos largos como cuchillos de carne sobre una tabla en la pared.

Aquí no han sacrificado un animal nunca, pensé para mí mismo.

El carnicero nos miraba a los cuatro, una vez más exactamente, de arriba abajo y no escondía su sonrisa sardónica en los labios cuando preguntó, dirigiéndose a mi padre: "¿Los chicos están de acuerdo con la decisión?".

-"No, todavía no, no les he dicho a ellos". fue la respuesta de inmediato.

El carnicero en ese momento nos dijo que deberíamos desnudarnos. En primer lugar, los chicos, pero fue mi padre quien lo hizo al principio y rápidamente quedó desnudo en la sala de corte, hemos seguido las instrucciones y también nos desnudamos.

Ahora nos quedamos allí, temblando un poco, ya que sin calefacción en la habitación había frio.

"¿Para qué son los pinchos?" Preguntamos de nuevo nosotros al carnicero mientras nos revisaba por delante y atrás de nuevo por todos lados.

"Tres jugosos y hermosos, naturales, y por favor, uno sin piel, pero también jugosa, por lo tanto, algo picada, hermosa finamente se volverá, para las albóndigas" dijo nuestro padre.

"Entonces vamos a empezar por el más antiguo" eligió el carnicero, se llevó a mi padre tomándolo de parte superior de un brazo, tiró de él sobre una mesa de acero inoxidable, que se parecía más a un utensilio de patología, que a un accesorios de carnicería.

Nuestro padre quedo sobre su espalda entendida sobre la fría superficie de metal. Tenía los brazos atados firmemente sobre la cabeza con correas de cuero. Entonces el carnicero tomó las piernas de papá, la levantó, se inclinó sobre su parte superior del cuerpo hacia su cabeza y también las ato con firmeza a la izquierda y la derecha.

Así fue el culo de papá quedo al aire, sus poderosos genitales bien desarrollados quedaron libremente entre los dos muslos, completamente expuestos. En primer lugar, el carnicero le coloco un largo pincho de acero inoxidable de un espesor de 0,5 cm por la uretra de mi padre, empujando el acero en él hasta que sintió resistencia y le dio con ablandador de carne, un último golpe al pincho.

-“Papa grito”.

Luego tomo una vela para hogar de un pequeño armario, la encendió, agarró el pene de papá, lo recogió y luego dejó caer infaliblemente un montón de cera de la vela en la salida de la uretra de papá, hasta que formo un sólido tapón en la salida del pene de papá.

"Querías pinchos pero jugosa", dijo, solamente.

Luego tomó un dispositivo delgado, que me recordaba a una mezcla de pistola paralizante y consolador, que llevó a nuestro padre hasta su culo y al encenderlo hizo un zumbido proveniente de ese aparato.

“Papá gimió y se retorció, pero las retenciones lo mantuvieron en su lugar”.

Nosotros tres  observamos con nuestros penes en total rigidez pegados a nuestro vientre, pero ninguno de nosotros se atrevió a moverse, o colocar las manos y mucho menos voltearnos.

En ese momento vimos como los huevos de papá comenzaron a temblar, se acercaba a un orgasmo. Poco después papa llego al orgasmo, sí, pero no pudo expulsar su semen debido a que el agujero de orina estaba sellado, el carnicero tomó un fuerte cuchillo, lo puso en la base de su pene y corto muy lentamente, muy lentamente, hasta que termino.

El pene de papa quedo suelto sobre la mesa de la carnicería, cuando el dijo: "No es nada esperen a ver el jugo en su interior, será un delicioso relleno".

Esto fue seguido por nosotros tres al que se nos hizo el mismo procedimiento. En primer lugar a nosotros los gemelos a uno a uno, el mismo calvario al igual que con nuestro padre hasta que nuestros penes, fueron rellenos de nuestros jugos y cortados.

Solo Sasha, fue diferente a él se le acercó al carnicero, cuando Sascha estaba atado sobre la mesa, pegándose a  su culo joven y dulce con el agujero de color rosa al aire.

-"Te voy a llevar yo mismo al orgasmo", murmuró el carnicero, se subió a la mesa, con su pantalón abajo y sacó un pene que era monstruoso, rígido y fuerte, con un enorme glande. Sonriendo, alcanzó sus nalgas que eran todavía tan tiernas, las veía como si quisiera presentarle su pene. Puso su pene en el agujero de nuestro hermano y lo embistió sin crema o previo aviso de inmediato hasta el fondo, todo el camino hasta que sus huevos chocaron con sus nalgas.

Sascha gritó, pero después de un corto período de tiempo se había al parecer ya acostumbrado a esa cosa enorme y parecía disfrutar de ser penetrado hasta el orgasmo. El carnicero no se detuvo hasta a vaciar sus huevos después de que Sasha ya se habían encogido de hombros tres veces en éxtasis salvaje, su pene amenazaba casi a punto de estallar, acumulado sus jugos y que los del carnicero se había venido en dos ocasiones en el culo de Sasha.

A continuación, tomó un cuchillo pequeño para filetear, corta la piel del pene de Sasha desde la punta hasta la raíz por completo, una vez en la base cortó alrededor, hizo algunos otros cortes hasta que  tomó su pene aun vivo fuera de su entrepierna. Sascha gritaba como loco, estridente y constantemente por el dolor, pero lo hizo durante el procedimiento de nuevo hasta el orgasmo, como vimos todos.

A pesar de nuestros tres penes ya no estaban disponibles, lanzamos tres  chorros mientras el observamos como el miembro más joven de la familia  se venía varias veces. Nuestros jugos estallaron a través del agujero que nos quedo al suelo debajo de nosotros.

Después de que el pene de Sasha fue cortado lo dejó de lado, el carnicero nos dio a los cuatro un poco de descanso y trabajó en la limpieza de sus herramientas, sin ni siquiera una mirada a nosotros. Estaba pensando que huir en ese momento, porque temía lo que todavía pudiera estar por venir. Nuestro padre había ordenado también ordenó un poco de carne molida, se me ocurrió.

Apenas había pensado en la idea en mi cerebro, el carnicero nos volvió a observar: "Y ahora para la carne molida" Dijo.

Estábamos los cuatro atados con las manos por encima de nuestras cabezas, con un carro que se movía suspendido en el techo de la carnicería en  carriles colgado múltiples cadenas. Así que tuvimos que colocar unos cinco centímetros con los pies en el aire, estirando el cuerpo por el propio peso. El carnicero tomó cuatro varillas de aluminio de unos 120 cm de longitud desde una esquina de la habitación, la extendió a cada uno de nosotros con mucho cuidado sobre las piernas y las sostuvo con las varillas de aluminio que se adjuntaron a nuestros tobillos separándolos.

Así colgando nos miraba con fruición, lamiéndose los labios con la lengua y dijo solamente: "tan sabrosa carne fresca, que había dejado de pasar por aquí".

Luego fijo un pequeño molino de carne de accionar manual, como solía ser común en casi todas las cocinas, al borde de una mesa, poner un recipiente pequeño debajo de la abertura de descarga, agarró su cuchillo de filete y se acercó a nosotros otra vez - de primero a nuestro padre.

Con la mano izquierda agarraba el escroto de papá, cortar con mucho cuidado con el cuchillo la piel de la bolsa una vez alrededor y luego sacó el escroto justo hacia abajo. Los huevos de papá ahora colgaban libremente de sus cordones entre las piernas bien abiertas de papá. Así los dejó colgar el carnicero, se acercó a Max, repitiendo el procedimiento y también le quedaron colgaba. Se veía un poco curiosos los huevos colgando a punto de ser cortados y de lo que pude ver a pesar del dolor que todavía tenía una sonrisa porque aun no era mi turno.

Pero la sonrisa se me borro una vez más, cuando sentí el agarre en mi bolsa y poco después el corte.

Me preguntaba en secreto, ya que casi no me dolió, ya que la bolsa se retiro allí. Es probable que los nervios ya estuvieran muertos en el abdomen por el corte anterior. Incluso yo mismo podía evaluar lo malo y colgante, pero inmediatamente llegue a un orgasmo cuando vi al carnicero eliminado la bolsa de Sasha.

A pesar de que era el más joven de nosotros, tenia los huevos más grandes.

Fue la sensación más intensa que he tenido en un orgasmo cuando mi semen broto de mi agujero y mis huevos colgando se contrajeron flotando libremente en el aire, sin la bolsa que la sostenía como de costumbre.

Después de todos estábamos sin escroto el carnicero puso el carro en movimiento. En primer lugar Volvió a nuestro padre, pero colgado en el mismo carro, seguimos los chicos. El carro se detuvo por lo que papá quedo colgando sobre el pequeño molino de carne. La distancia se estableció precisamente para que sus huevos flotantes quedasen un poco apenas por arriba antes de la picadora de carne.

Ahora sabía lo que estaba por venir.

Correcto - el carnicero tomó los huevos colgantes dejándolos caer en la abertura de llenado de la máquina de picar carne y comenzó a girar el mecanismo lentamente, usando la manivela. Papá grito con todas sus fuerzas, pero no sirvió de nada. Tenía que aguantar por sí mismo. Poco a poco sus huevos fueron molidos cada vez más en la picadora de carne y llegaron al otro lado finamente cortadas como picadillo de nuevo.

Papá  se vino mientras sus huevos eran molidos en serie, uno tras otro. Viendo aquello a cada uno de nosotros nos produjo eyaculaciones simplemente fantásticas.

El semen que salió de los tres fue echado a la picadora de carne. Para que la carne también obtuviera un condimento adicional. Por ahora que lo pienso, durante nuestra castración no me había venido de esa manera en toda mi vida y nunca lo volvería a hacer eso paso por mi mente.

Después de que estábamos locos los cuatro castrados sin nada, el carnicero liberado a papá, Max y a mi fuera de nuestra posición colgante, nos dijo que podíamos limpiar en la habitación de al lado y lavar, tirado de nuestro padre, una vez más hacia una lateral. Sé que se deben estar preguntado por Sasha y porque estaba aun colgado, pero no me atreví a preguntar.

Poco después de nuestro padre entró en el baño y nos dijo que había cambiado de último momento el encargo a uno mayor de alimentos que nos iba a durar todo el año.

El carnicero quería conservar al más joven. Él quería usarlo como su pequeño juguete sexual. Estaba un poco triste porque fuese mi hermano menor, pero la decisión del papá en tiempos difíciles era justificada. Cuando después de una hora, lavados y vestidos con nuestra ropa de nuevo, dejamos el campo de batalla una vez más a través de la tienda.

Afuera de la puerta, el carnicero nos dio la carne ordenada pre envasado, "Cuatro pinchos de carne jugosa y algo de carne molida, según lo ordenado", añadió, "el resto será entregado de forma gratuita. Disfruten de su comida hoy con las albóndigas".

Lugo colgó un cartel en la puerta en la que se podía leer: HOY carne fresca a la parrilla, muy tierna en OFERTA.



Historia Original Aquí.





Autor: Tom       Traductor: DarkSoul