GUILLOTINA EXPRESS

Esa noche Gina estaba muy nerviosa. Era evidente para ella que alguien conocía su secreto, casi brinco y el corazón casi se le sale del pecho cuando sonó el timbre, con su mano temblando apenas logro abrir la puerta de su departamento, sus ojos se abrieron grandes cuando contemplo a Ivana muy sensualmente vestida parada en la entrada de su casa......


GUILLOTINA EXPRESS
Esa noche Gina estaba muy nerviosa. Era evidente para ella que alguien conocía su secreto, casi brinco y el corazón casi se le sale del pecho cuando sonó el timbre, con su mano temblando apenas logro abrir la puerta de su departamento, sus ojos se abrieron grandes cuando contemplo a Ivana muy sensualmente vestida parada en la entrada de su casa.


[TRANSEXUAL] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [FEMDOM]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul




Gina estaba en peligro constante, lo sabía, pero no podía hacer nada al respecto en un mundo dominado por las mujeres ser un hombre no era lo mejor, por lo que cuando su madre murió llevando a su padre para que fuese castrado ella decidió convertirse en una mujer, cambio su nombre de Gino a Gina, se cambió de escuela y dado que le faltaban unos meses para ser mayor de edad la corte le permitió vivir sola, se graduó de la universidad a los 23 años y consiguió un buen trabajo, pero debía ser cuidadosa un paso en falso y su vida perfecta se vendría abajo.

Fue en su oficina que conoció a Ivana, una linda rubia que le atrajo desde que la conoció, aunque por obvias razones no podría insinuarle nada, se moría de ganas por besarla, tenerla entre sus brazos y por supuesto tener sexo con ella, pero no se atrevía a que alguien supiera su gran secreto, Ivana sin embargo era muy observadora y se dada cuenta que debajo de los pantalones o faltas de Gina usaba algo se movía de vez en cuando comenzó a sospechar que ella no era del género que pretendía ser, una tarde Gina recibió un anónimo que decía.

-“Se el secreto que guardas entre tus piernas, espera mi llegada esta noche tenemos que hablar, si huyes contare todo lo que se a las autoridades”. Decía el anónimo.

Esa noche Gina estaba muy nerviosa. Era evidente para ella que alguien conocía su secreto, casi brinco y el corazón casi se le sale del pecho cuando sonó el timbre, con su mano temblando apenas logro abrir la puerta de su departamento, sus ojos se abrieron grandes cuando contemplo a Ivana muy sensualmente vestida parada en la entrada de su casa.

Gina apenas pudo balbucear.

-“Pasa… Por favor… Estás en tu casa”. Dijo Gina.
-“Gracias”. Dijo Ivana muy cordial.

Luego de ambas conversar un poco y tomarse una copa de vino Ivana entro en materia, ella mirándome a los ojos me dijo.

-“Gina sé que no eres una mujer de verdad” Dijo Ivana.

Acto seguido metió una de sus manos por debajo de mi minifalda para tocar mi entrepierna y descubrir mi pene y huevos, que con mucho cuidado trataba de ocultar debajo de mi prenda íntima, aquella acción tan directa fue inesperada y me desarmo, comencé a llorar pensando que todo había terminado que me debería mudar o huir a otro país, quería escapar, correr, pero mis piernas que temblaban no me respondían.

Ivana que estaba sentada junto a mí y me dijo al oído.

-“No le diría a nadie tu secreto pero tienes que hacer algo por mí”. Dijo Ivana al mismo tiempo que con su otra mano sobre mi pierna me la acariciaba.

Asustada le dije que no me tocara y quité sus manos de mis piernas, me levanté y me iba a ir pero se enojó y me dijo.

-“Tengo fotos y que si no me portaba bien le diría mi secreto a las autoridades”. Me amenazo Ivana.   

No podía dejar de temblar y bajé la guardia sabía que estaba pérdida pero al mismo tiempo entendí una cosa aquello no podía ser realidad, me acerqué lentamente a ella esta vez caminando lentamente cuando estaba por sentarme de nuevo ella me dijo.

-“Date una vuelta lentamente quiero verte”. Ordeno Ivana.

Obedecí y cuando le di la espalda me jalo hacia ella de modo que quedé sentada sobre sus piernas o más específicamente mis nalgas quedaron sobre su pelvis fue entonces que sentí un pene, el cual ya se sentía duro y más grande de lo que alguna vez había imaginado ya que el mío era grande pero no como el que sentí en ese momento. Sin darme tiempo a reaccionar comenzó a besar mis hombros y acariciar mis piernas, no puedo negar que se sentía muy rico, pero al mismo tiempo seguía sumergida en el pánico.

De repente bajó un tirante de mi vestido y lentamente lo deslizo con ternura llegó a mi pezón rosa y suave para empezar a besarlo. En ese momento salió de mi boca un pequeño gemido de placer y ella se rio. Me chupaba tan rico que de repente mis manos acariciaban su nuca y la jalaba hacia mí para que poder besarla que ella pudiera seguir chupando mis senos, la escena de una mujer dándole placer fue lo que siempre soñé, aunque en ese momento no me importa estar sintiendo una erección entre mis nalgas.          

Comencé a relajarme mientras ella me quitaba todo el vestido, continuamente me decía que estaba deliciosa y besaba mis piernas, pero cuando descubrió mis nalgas las besó y chupo a placer para ese momento moría de la pena, miedo y placer después me quito lentamente mi tanga para hacer lo mismo con mi ano, en ese momento supe lo que era el placer, no pude más y me rendí, decidí no luchar más y dejarme llevar entonces arquee mi espalda para ofrecerle mi culito y cuando lo notó me dijo.

-"Te encanta verdad" Me dijo Ivana

Me sentí de alguna forma ofendida, pero a la vez me excité y dije.

-"Soy tuya hazme lo que quieras". Le con excitación y sensualidad.

Ivana se levantó y me beso en la boca al tiempo que agarraba fuerte mis nalgas y me ordenó con una voz de dominación que no pude resistir.

-"Híncate" Ordeno Ivana,

No sabía lo que pasaría a continuación sin embargo obedecí, baje lentamente por su cuerpo y me puse de rodillas me sentía tan sumisa, humillada, vulgar y sexy que ahora temblaba de lo caliente que estaba. Ivana se desabrocho rápido el pantalón llevaba una tanga que también se bajó entonces lo vi, un pene grande muy duro como piedra, estaba tan erecto que su glande salía por completo de su prepucio quise abalanzarme pero el shock de saber que ella era como yo me dejo petrificada solo lo miraba hasta que me tomó por la cabeza y me acercó a su pene, en automático mi boca se abrió y mis ojos se cerraron cuando sentí que ese pene entraba en mi boca sabia rico ya que estaba recién bañado y se lo chupé como jamás creí que lo haría al poco tiempo sus piernas temblaban y tuvo que sentarse en el sillón, no me detuve y quería que terminara en mi boca era mi momento de ser una verdadera puta aunque lo negara.      
    
Comencé a emitir gemiditos y noté que eso lo excitaba más hasta que tomo mi cabeza y me metió hasta la garganta su pene, la verdad pensé que vomitaría, pero de pronto se vino a chorros dentro de mí tengo que confesar que me dio algo de asco sin embargo antes de siquiera pensar en escupir su semen me dijo que lo tragara y obedecí. Cuando termino de venirse saco su pene de mi boca y nos besamos con locura, nuestros penes se rosaban y ambos nos agarrábamos las nalgas para atraer nuestros cuerpos entre sí.

Ivana no tardo en poner en cuatro patas sobre el sofá, me dio dos nalgadas para luego empezar a comerme mi ano, era delicioso sentir su lengua acariciando mi huequito, luego de uno minutos de sentir como me devoraba el culo sentí que coloca su pene entre ms nalgas y la restregaba mientras se masturbaba, estaba tremendamente caliente y no me importaba nada solo quería que me penetrara y me reventara mi virginal culito.
           
El pene de Ivana se sentía aún más gruesa y grande entre mis nalgas, con sus dedos me puso un poco de lubricante poniendo especial cuidado en lubricar mi agujero, sentí como acomodo su pene entre mis nalgas, me tomo de las caderas y de un solo empujón me metió su erección, solo atine a dar un grito sentí como me abrían, sentía que me partían en dos, sentía como con sus manos me tiraba hacia él, por mi parte empujaba quería tener toda esa pieza de carne dentro de mí, la sensación era deliciosa aunque algo dolorosa.

-“Ahora si zorrita siente lo que es bueno, que rico culito tienes bien cerradito”.  Dijo Ivana.

Por mi parte solo sentía como me agarraba de las caderas y me embestía con fuerza, fue delicioso sentir ese pene entrar en mi culo, solo atinaba a gemir mientras me la metía y sentía como me terminaba de abrir, sin sacarla me senté sobre Ivana, este enseguida acarició mis senos con sus manos acariciaba todo mi cuerpo, su pene era tan grueso que me satisfacía, le pedí cambiar de posición pues estaba exhausta, me colocó las piernas al hombro y me metió toda su erección, mientras me ensartaba me decía las ganas que me tenía y lo bien que se sentía de hacerme suya.
           
Mientras me penetraba mordía mis pezones y besaba mis senos, lo que me hacía gemir enloquecida de placer, sin parar, para ese momento estaba completamente perdida, me sentía toda una puta, el aroma a sexo y semen estaba en el ambiente. Ivana termino copiosamente, no había usado protección y me lleno el culo de leche, sentía que me llenaba completamente, cuando me la saco sentí como el semen se escurría entre mis piernas, me quedé tendida sobre el piso completamente exhausta después de tremenda faena.       

Desde ese momento nos volvimos amantes, por lo general era Ivana la que me penetraba, aunque en ocasiones era yo quien la penetraba, hasta correrme en su interior, dejándola bien llena de mi espesa leche, aquello duro cerca de dos años pero todo eso acabo cuando el secreto de Gina fue descubierto por una redada secreta en su lugar de trabajo que iba destinada para atrapar a otro delincuente pero termino con su detención cuando se comprobó por un simple examen de sangre que no era mujer, sino un hombre.

Ya en la estación de policía Gina fue obligada a desnudarse, donde su masivo pene como huevos quedaron al descubierto, así desnuda fue llevada ante el juez quien al ver la evidente evidencia viva que colgaba de la entrepierna de Gina no tardo en dictar sentencia por lo que fue llevada a una sala del mismo juzgado en donde ya otros hombres esperaban desnudos con evidentes grandes erecciones, como era su caso, uno a uno fue conducido dentro de una habitación muchas veces a la fuerza, unos segundos después se escuchaba un fuerte grito y unos instantes después otro hombre era llevado para repetir el ciclo.

 Gina tuvo que esperar casi media hora en la que todas las miradas de los otros a su alrededor estuvieron puestos en su cuerpo desnudo, incluso dos de los hombre quisieron violarla, pero fueron detenidos por los guardias, por fin llegó el turno de ella, quien se quedó sin aliento al ver la guillotina colocada en uno de los extremos de la habitación, una mujer con una bata medica le inyecto algo en su pene que aunque ya estaba erecto que incluso más duro apuntando al techo, ella fue llevada hasta la guillotina, tenía sus manos aseguradas a la espalda, su pene duro como nunca antes con sus huevos fueron asegurado en la guillotina debajo de la afilada hoja de acero toda manchada de sangre, un cubo con los otros penes y huevos cortados fue colocado debajo de su pene.

Gina solo lloraba una mujer leyó la sentencia y de pronto apretó un botón que libero la cuerda que sostenía la cuchilla en lo alto de la pequeña guillotina, la afilada hoja de acero, la afilada hoja cayo como de rayo, Gina apenas fue capaz de verla, mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas, de pronto su pene y pesados huevos cayeron en el cubo cercenado de su entrepierna para siempre, un terrible dolor la invadió y antes de perder el sentido por el dolor dio un gran alarido de dolor, terror y negación.

-“¡NOOOOOOOOOOOOO!” Grito Gina.

Luego fue llevada a una cárcel donde paso seis años siendo violada incontables veces por los hombres ahí recluidos, dado qué sin pene y huevos, peso senos y cuerpo casi de una mujer fue un regalo inesperado para los internos, cuando salió, de prisión Ivana había desaparecido, había perdido todo, casa, coche, trabajo y solo portaba sus ropas, mientras caminaba por las calles esa noche un auto paro junto a ella y escucho que le dijeron.

-“¿Te llevo linda?”  Escucho decir Gina.

Estaba por darle una mala contestación cuando vio que era Ivana, el rostro se le ilumino a Gina que de inmediato subió al auto que partió hacia rumbo desconocido, en algún lugar aún ambas se aman con Ivana seguramente penetrando el ya bien abierto ano que ahora portaba entre sus aun bien firmes y redondeadas nalgas.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com