BORIS Y EL CABEZA RAPADA

Karl era de 40 años con solo una pequeña cresta en forma de cepillo en su cabeza. También usaba una malla caqui, una chaqueta de nylon negro brillante y cintas de cuero negro con cordones rojos. Todo su ser exudaba dominación y le gustaban los chicos jóvenes que generalmente dominaba de forma brutal en su mazmorra. Cuando ve a Boris, se dice a sí mismo que debe encargarse de eso. Karl cita en un cobertizo abandonado a Boris para "probarse a sí mismo". Boris va a la cita, emocionado de convertirse en un cabeza rapara. Siguiendo las recomendaciones de Karl, él está sin camisa debajo de su chaqueta con solo un par de correas rojas que le pasan por los pezones, pero no entiende lo que Karl quiere de él......


BORIS Y EL CABEZA RAPADA.
Karl era de 40 años con solo una pequeña cresta en forma de cepillo en su cabeza. También usaba una malla caqui, una chaqueta de nylon negro brillante y cintas de cuero negro con cordones rojos. Todo su ser exudaba dominación y le gustaban los chicos jóvenes que generalmente dominaba de forma brutal en su mazmorra. Cuando ve a Boris, se dice a sí mismo que debe encargarse de eso. Karl cita en un cobertizo abandonado a Boris para "probarse a sí mismo". Boris va a la cita, emocionado de convertirse en un cabeza rapara. Siguiendo las recomendaciones de Karl, él está sin camisa debajo de su chaqueta con solo un par de correas rojas que le pasan por los pezones, pero no entiende lo que Karl quiere de él.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [ESCLAVITUD] [HUMILLACION] [BDSM]


Categoria: Hetero      Autor: CariagiFRQ




Es difícil cuando vienes de una familiar tradicional y te pones pantalón militar de camuflaje urbano y una chaqueta negra de nailon con el cráneo completamente afeitado. Pero a Boris le gusta ver a la gente cruzar la calle cuando se acerca a ellos. Con su metro ochenta y sesenta libras, es bastante grande y tenía mucha rabia en él, excepto que Boris no lo exteriorizaba con violencia.

A los 23, Boris realmente quería unirse a la comunidad de Skinhead. Naturalmente feroces y bastante rebeldes, comenzó a visitar sitios web para encontrar una tribu a la que le gustaría integrarse. Y en uno de esos sitios web Lopaskin.com donde conoció a Karl.

Karl era de 40 años con solo una pequeña cresta en forma de cepillo en su cabeza. También usaba una malla caqui, una chaqueta de nylon negro brillante y cintas de cuero negro con cordones rojos. Todo su ser exudaba dominación y le gustaban los chicos jóvenes que generalmente dominaba de forma brutal en su mazmorra. Cuando ve a Boris, se dice a sí mismo que debe encargarse de eso. Karl cita en un cobertizo abandonado a Boris para "probarse a sí mismo". Boris va a la cita, emocionado de convertirse en un cabeza rapara. Siguiendo las recomendaciones de Karl, él está sin camisa debajo de su chaqueta con solo un par de correas rojas que le pasan por los pezones, pero no entiende lo que Karl quiere de él. 

El enorme cobertizo abandonado ha perdido mucho metal y muchas etiquetas muestran que a menudo es frecuentado por cabezas rapadas. Para engañar al aburrimiento, Boris golpea sus frenos sobre su pecho delgado y musculoso. De repente, oye el rugido de un motor. Sale y ve una nube de polvo en el camino poco transitado por el que ha caminado una hora antes. Ve a Karl llegar a un poderoso motor negro. El hombre baja de su motocicleta y lo mira de pies a cabeza con una media sonrisa en los labios. Él le habla con voz llena de seguridad masculina:

-"¿Eres Boris?
-"¡Sí, soy yo!" Responde el joven en un tono vacilante.

La voz de Boris parece casi aguda en comparación:

-"¡Monta! Karl le da un tono que no espera respuesta mientras le da un casco a Boris que corre.
-" ¿A dónde vamos? El joven pregunta tímidamente.
- “A casa de un amigo”.

Boris está un poco asustado, no sabe en lo que se está metiendo. Se divierten y abandonan el decrépito suburbio para encontrarse en campo abierto. Karl se detiene de repente para orinar. Él saca su gran pene y se asegura de entrar en el campo de visión de Boris:

"¡Acércate!" Le ordena.

Boris se acerca:

"Arrodíllate!" Le vuelve a ordenar.

Boris obedece, fascinado por el gran pene de Karl que comienza a mearse sobre él. Un chorro largo de orina amarilla y fragante rocía la cara, la boca y el torso del joven aprendiz que de inmediato tiene una erección. Boris cierra los ojos y abre la boca para tomar lo máximo. Boris conoce instintivamente su posición y, sin previo aviso, Karl le hunde su pene en la boca.

-"Límpialo todo, pequeño bastardo, déjalo limpio" Ordeno Karl.

Boris chupa el glande de Karl que está cubierto de esmegma. El olor es muy fuerte, pero lo excita cada vez más y la banda dura de Karl. Lo pone en el hombro de Boris mientras chupa:

-"¡Vamos, marica, lambe bien!" Le ordena.

Boris le dice más y más. Karl saca su pene de la boca muy babosa de Boris y lo frota sobre su cabeza afeitada. Él aplasta su gran pene en sus mejillas, su nariz, sus cejas y palmaditas contra la boca abierta del joven que quiere más.

-"¡Eso es bueno, eres una verdadera perra!"

Y lo empuja al suelo
.
-"¡Vamos a la carretera pequeña puta! Te cuidaremos".

Sigue a Boris pese a estar asustado, ¡pero a él le encanta! Se sube detrás de Karl y vuelven por el campo. Luego, después de unas horas en una motocicleta, se detienen en un pequeño pueblo y Karl entra a una casa. Boris ve una placa dorada en la que está marcado:

«Franz Buchholdt: veterinario»

-"¡Franz es un buen amigo! ¡Te cuidará, pequeña perra!" Le dice.

Boris lo sigue, su celosía deformada por una fuerte erección. En una sala de espera estándar, esperan unos minutos cuando llega un hombre bastante grande y fuerte con una bata blanca, apareciendo uno cincuenta años.

-"¡Hola Franz!  “Hola Boris”.
-“hola señor!
-“Entonces, ¿eres la nueva putita de Karl?
-“Eeeeuuuuh, no sé ... ¿sí?”
-“Sígueme y quítate la chaqueta". Ordena Franz.

Boris corre y se encuentra sin camisa con tirantes y pantalones de celosía. Franz extiende las correas.

-"Bueno, no va a ser muy difícil, está bien”. Dice Franz
-“Uh ... ¿qué?”
-“Hace que Karl le dé un fuerte apretón en el cuello, ¡hablarás cuando se te permita!" Le dice.

Boris no se atreve a decir nada más. Karl agarra los pezones entre sus dedos y comienza a girarlos, lo que provoca pequeñas muecas de dolor y placer en el joven que se sonroja. Boris habla un poco al principio, pero su pene se endurece: a él le gusta eso. Al ver esto, Karl también tiene una erección. En este momento, Franz regresa con una larga vara de hierro en su mano, una botella de alcohol y algo más que Boris no ve. Karl suelta el pezón derecho y Franz lo agarra. Sin previo aviso, pasa la varilla a través de su pezón con un chasquido:

-"¡Putaaaaaain! ¿Que hace?"

Pero Karl lo sujeta:

"¡Tranquilo!"

Y después de haber perforado el otro pezón de la misma manera, Franz pasa una joya por los agujeros: Es una calavera con la letra "K" grabada y un "9" al lado:

-“"Eso es bueno, Karl, eres mi noveno: Karl - noveno, K9, K-nine, o canino, es una señal, ¡serás mi perro!"

Boris banda más y más. Karl afloja el pantalón del joven, liberando un pene inflado. Lo agarró para probar su diámetro y siente la cabeza de Franz, quien regresó con ese tallo, que de hecho es una sonda. Franz la sumerge en la uretra de Boris que quiere luchar, porque la sonda es más ancha que su uretra, pero Karl lo inmoviliza. Lo hunde en su pene a fondo, pero en algún lugar, le gusta. De repente, siente un dolor más intenso en la base de su pene y ve con horror la varilla metálica que perfora la parte inferior de su pene y se levanta con un poco de sangre. Karl aprieta su pene con fuerza.

-"¡Con esto, tu pene se mantendrá limpia sin orina y semen que lo contaminen!"
-“¿Poder orinar y correrme?”
-“Sí, finalmente, ¡especialmente orinar!
-“¿Ah? "

Karl y Franz se van a casar:

-"¡Sí!
-Pero me gustaría ¿cómo?
- ¡No disfrutarás si te lo contamos!
- Ok...
- ¡Y verás que es tu próstata lo que hará que te corras! ¡Franz recoge tu equipo!"

Franz se va y Boris le pregunta a Karl:
-"¿Ah sí?
-“¡Si! ¡Cortaremos tus huevos para terminar tu admisión!
-“Qué”
-“¡Te encantará el sexo después de eso!"

Franz regresa con un elastrador

-"¿Que van a hacer?
- Te castraremos
- ¡Oh, no, mierda!
- ¡No necesitas tus huevos para ser mi perro!
- ¡No me cortes mis huevos, por favor!
-¡No, no te vamos a cortar, jejeje!
Boris comienza a llorar:

-"¡Mierda, pero qué tonto eres novato!", Dijo Franz,
-"¡Dale un baño, para justificar sus lágrimas!"

Karl lo acaricia y lo hace subirse a la mesa de veterinario y lo pone a cuatro patas, luego tira con fuerza de sus huevos.

"¡Aiiiieeeee!"

Mientras tanto, Franz le pone la Tri-banda alrededor del escroto de Boris lloriqueando. Karl el dice.

"¡Cierra la boca perra!
-“¡Esta bien Amo!"

Y Franz suelta el seguro

"¡Karl guarda silencio tomándolo como un hombre!
-“Hum hum... Sí ... ¡Hmmm! "

-“Karl te duele”. Boris comenta mientras el anillo estrangula sus huevos.
-"¡Ya duele menos!"

Y Karl, emocionado, decide llevarlo a la mesa del veterinario, tomándolo de los huevos. Le hace disfrutar viendo morir sus huevos Boris está a cuatro patas, mientras sus huevos mueren, de pronto dice Franz.

-“Debemos parar tengo otros clientes”. Dice Franz.
-“¡Oh sí! ¿Tengo que vestirme Amo?
- ¡No permanece desnudo para que los otros clientes te vean!
- ¡Mierda, Karl! ¡No te rindes!" Dice Franz.
Pero Karl no le hace caso a Franz. Él agarra un collar de perro con pinchos, se lo pone en el cuello de Boris y lo ata con una correa. Boris sale primero, sus huevos se ennegrecen frente a Karl que se ha vestido y Franz que entra en pánico un poco. En la sala de espera, se encuentran con un amigo en Karl que trae una rubia virgen.

-"¡Hola, Hans! ¿Un nuevo recluta?
-“¡Si!” Responde el coloso marrón. ¿Te quedas?
-“¡No, traigo a esta pequeña zorra de mi perrera para educar!
-¡Bieeeen! Hans dice con una sonrisa emocionada. ¿Me lo mostrarás?
-“¡Claro!"

Boris sale a la calle, desnudo y se sube a la bicicleta de Karl. Este último se extiende a horcajadas sobre la máquina y mira los huevos ennegrecidos en el cuero de su silla de montar:

-“¡Mmmmmh! ¡Me encantarán las próximas semanas!"

Boris no responde nada. Sus huevos agonizantes le envían tantas endorfinas que tiene la impresión de que nunca dejará de retorcerse. Karl avanza con prisa y pronto abandonan el pequeño pueblo de Franz en dirección a la perrera de Karl. Después de varias horas en moto, Karl y Boris llegan a una zona industrial en desuso. Hojeando a través de agujeros de betún rotos, Karl se dirige a los grandes edificios abandonados de una fábrica abandonada. En el asiento de la bicicleta, Boris siente una ligera incomodidad en su entrepierna. En el estacionamiento, Karl se acerca a una buena treintena de motocicletas estacionadas:

"¡Baja! "

Boris corre y sigue a Karl a través de la hierba alta de un terreno baldío junto a la masa de concreto. El humo se eleva a través de las ventanas rotas de un cobertizo medio derrumbado. Allí, veinte tipos vestidos de cuero están sentados, con latas de cerveza en la mano y junto a ellos, muchachos jóvenes con calzoncillos de cuero, overoles, o jeans parados detrás de los motoristas. Boris inmediatamente nota que todos tienen collares y una correa. Oye ruidos de lucha y cuando gira la cabeza, ve a dos jóvenes peleando en el barro bajo el aliento violento y frenético de una treintena de ciclistas con los pantalones deformados por poderosas erecciones. Karl se vuelve hacia Boris:

-"¡Te presentaré! ¡Solo cállate!"

Boris no dice nada y se rasca la entrepierna.

Llegan al fuego y todos los chicos saludan a Karl con respeto. Este último se coloca frente al fuego que enfrenta a los cabezas rapada.

-"¡Este es Boris! ¡Mi nuevo recluta! Dijo, haciendo un gesto para que Boris se acercara.

El joven no se inmutó y se acerca. Inmediatamente, Karl afloja su pantalón y lo deja caer hasta los tobillos, mostrando a todos los presentes el ennegrecido escroto de Boris. Algunas risas y silbidos de admiración explotaron. Uno de los cabezas rapada dijo.

-"¡Mierda, debes de estar bromeando Karl! ¿Otro?”
-“¡Si! ¡Me gustan castrados, lo sabes, Dieter!”
-“¡Todavía eres un maldito pervertido!”
-“Viendo lo duro que están, no soy el único, ¡excepto que tengo el coraje de hacerlo! ¡Ahora iniciaremos a este joven esclavo!"

Grandes estallidos de risas vinieron de todas partes. Se ponen de pie y se acercan a Boris y comienzan a sentirlo y a comentar como si fuera solo una mercancía. Agarran sus huevos, los amasan y los exprimen. Boris se sonroja y baja la cabeza. Mientras tanto, Karl ha sacado un látigo y hace un rápido golpecito en las nalgas para luego darle en la parte posterior de las rodillas, Boris:

"¡Vamos! ¡Arrodíllate! ¡Va a ser tu iniciación!"

Boris se arrodilla. Un se acerca y se desabrocha el cinturón. Deja un pene bastante corto pero muy grueso a la vista. Cuando Boris se prepara para chuparlo, El deja salir un largo chorro de orina que golpea la nariz y las mejillas del joven. Pronto se le unirán otros cinco tipos que hacen los mismo. Los largos chorros calientes despiertan el pene de Boris que se está recuperando lentamente. Mientras ellos todavía están meando, uno de ellos atrapa la parte posterior de su cabeza y empuja su pene profundamente en su garganta. Boris se siente humillado por ese tratamiento, pero su sexo se endurece. En este momento, Karl va detrás de él y lo toma de la pelvis para ponerlo a cuatro patas. Agarra los negros huevos del joven y agarra uno de los testículos entre dos dedos.

-"Está bien, están muertos, ¿verdad?"

Luego toma su pene hinchado por el placer. Su glande se frota entre las nalgas de Boris y cuando siente el apretado agujero de su esclavo, lo zambulle en un fuerte golpe tirando de la pelvis. Boris deja escapar un pequeño grito de dolor sofocado por el pene de Dieter. El hombre gime de placer y pronto, su semen caliente se desliza en la garganta del aprendiz. Se retira, satisfecho y deja su lugar a otro chico que Boris ni siquiera distingue. Se encuentra con un grueso glande rosa debajo de su nariz que huele muy fuerte. Al echar un vistazo, ve que ese glande está cubierto de esmegma. 

El poderoso olor animal del pene frente a él y el de Karl que se hundía en sus entrañas lo hacen inclinarse aún más. Mientras tanto, otros chicos se acercaban y comenzaban a mearlo en la espalda. Un nuevo gemido de placer y una espesa y pegajosa semen cae en la cara y en la boca de Boris. A cambio, Karl se suelta en él, pero inmediatamente es reemplazado por un hombre que toma su ano. Boris ya no es el dueño de su cuerpo que apropian a su vez los tipos que se acercan. Pronto, él siente el flujo de semen después de que tantos penes han pasado sobre él. 

Sus huevos muertos cuelgan cada vez más bajos su pene de cuya erección corre el pre semen en abundancia. Su culo está estirado hasta la muerte y ahora que la mayoría de los cabezas rapada han pasando son los esclavos quienes se hacen cargo. Boris tiene dolor de mandíbula y su recto está en llamas, rebosante de semen. De repente, Karl se está recuperando detrás de él:

-"Siento que me vengo".

Agarra las caderas de Boris y lo hunde en él como mantequilla y lo golpea como un martillo neumático. Boris se siente raro. Siente que su disfrute está cerca y de repente una extraña sensación lo invade. Karl lo penetra tan rápido como puede y de repente en un grito de éxtasis, dice.

-"¡Me vengooo!"

Él da un poderoso golpe y los huevos de Boris se desprenden de su pene. Caen al suelo con un "¡splat! Ruidoso bajo los aullidos histéricos del público que comienza a disfrutar y eyacular como máquinas.

Boris, siempre a cuatro patas, mira sus huevos en el piso. Ellos no regresaran. Y bajo los golpes de Karl, siente que un poderoso orgasmo se eleva en él. De repente, su pene se endurece y largos chorros de claro liquido salen de su pene estirado al máximo. Karl sale de su culo babeando con semen y recoge los huevos bien atadas en el suelo. Boris se pone de pie, un jugo claro aún fluye de su glande distendido. Los cabezas rapada, a su alrededor chillan como cerdos y gemidos de placer. Karl blande el trofeo y se lo presenta a los otros muchachos que pesan el paquete de Boris con placer indisimulado. Boris jugueteando con la parte inferior de su pene. Donde sus huevos colgaban esa mañana, no queda nada. Él exclama.

-"¡Fui castrado!”
-“Sí, Karl, ¡eres mío ahora! ¿Ven! ¡Limpia todo esto!"

Boris se pone de rodillas y comienza a chupar el gran pene de Karl llena de semen. Bajo los lametones del joven, Karl tiene un estallido de vigor. Él agarra una botella de cerveza y toma unos sorbos. Luego vierte el resto en la cabeza de Boris.

-"¡Comienza tu bautismo de esclavo y motorista, mi pequeña zorra!"

Con estas palabras, hombre con pantalón de cuero y botas de vaquero se acerca con una lata de gasolina y vierte algunos chorros en la espalda de Boris. Inmediatamente, una docena de cabezas rapadas se acercan y comienzan a mearse sobre él. Boris, chupa diligentemente el gran glande de Karl, que le lanza una mirada languideciente.

-"¡Ven! Karl lo hace con un gesto de asentimiento.

Boris agarra los penes presentes y, cegado por la orina, chupa las erecciones al azar. Algunos están bien, algunos son enormes, pero ninguno huele a rosas. Cubierto con esmegma o restos de esperma, se aplica para limpiarlos concienzudamente con su lengua. Un coloso de aproximadamente cuarenta años avanza desde el fondo del cobertizo, sosteniendo con una correa a un chico joven que apenas debe tener la edad de Boris y que solo usa botas de cuero y un pasa montañas de cuero con agujeros para la cara y las fosas nasales solamente. Él tiene un collar alrededor de su cuello que destaca su figura muy delgada. Su cuerpo está completamente afeitado y su piel muy pálida y se mueve a cuatro patas en el barro del cobertizo.

-"Karl, haz que se le ponga dura. Te traigo a otra pequeña prostituta para explorar”.
-“¡Hola Rolf! ¿Qué quieres que haga?"

El hombre frota la cabeza rapada y alisa la cabra que cuelga de su pecho:

-"¡Lo mismo que para ese! Dijo señalando la cabeza de Boris.

Mientras tanto, Boris comienza a tener un calambre en la mandíbula. No cuento los penes que chupó ni los litros de semen como de orina que tragó. Él tiene una erección y los chicos están jugando con su pene despojado de sus huevos. Karl distribuye algunos latigazos para mantenerlos alejados de Boris.

-"¡Tú, mi pequeña perra, cuidarás de la perra de Rolf! "

Karl se acerca al esclavo de Rolf, todavía en cuatro patas, y pasa el látigo por la espalda desnuda y blanca. Llega a las nalgas y da un fuerte golpe a las dos masas musculares del joven que deja escapar un pequeño gruñido. Un surco rojo queda marcado en la carne blanca.

Y le da un látigo vicioso en la parte posterior de los muslos del esclavo, golpeando de paso sus enormes huevos. Este último se endurece bajo el dolor y deja escapar un pequeño gemido de dolor. Karl le da algunos golpes de látigos bien sentidos en las nalgas y los muslos para que la carne de la perra de Rolf se encienda, pero en paralelo, el esclavo obtiene una erección masiva.

-"¡Tómalo! Karl le ordeno a Boris.

El joven, en un estado muy excitado, se coloca detrás del esclavo de Rolf y agarra las nalgas enrojecidas por el fuego del látigo. El toque de las manos heladas de Boris hizo que se estremeciera. Sin pensar, Boris presenta su polla endurecida frente al pequeño agujero y lo hunde con una fuerte embestida. Inmediatamente, comienza a moverse, dando pequeños gritos de éxtasis. Karl se coloca con Rolf detrás de los dos esclavos y se inclina, cerrando un ojo, como si estuviera apuntando:

-"¡Tienes razón, Rolf! ¡Son demasiado grande! ¡Prefiero a mi esclavo a tu perro! ¡Necesita ser corregido!"

Rolf, emocionado, lanza un pequeño gruñido de oso. Su pantalón se deforma bajo el efecto de una poderosa erección. Luego se inclina hacia Karl:

-"¿Vas a castrarlo entonces?”
-“¡Por supuesto! ¡Qué pregunta! ¡No te preocupes! ¡Mi esclava puede correrse en su culo! ¡Él es estéril! "
Rolf comienza con una risa gorda y excitada. Karl se vuelve hacia él y le pregunta.

-"¿Puedes contarme sobre él?
-“Lo recogí en una carretera cuando estaba haciendo autoestop y eso es todo".

Sera un gran eunuco como mi perro ya lo veras dice Karl, mientras comienza de nuevo a latiguear las nalgas de Boris mientras continuaba penetrando al joven pálido que disfrutaba de su endurecido miembro, una de las ultimas erecciones de su vida de Boris.




Historia Original Aquí,





Autor: CariagiFRQ       Traductor: DarkSoul

CAMINO A LA ESCUELA

Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso......


CAMINO A LA ESCUELA.
Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [VIOLACIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Javi9809 & Darksoul




Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso.    

Iba camino a la escuela ya estaba en la universidad era un poco tarde, siempre me iba caminando ya que no estaba tan lejos de casa. En el camino en una parada de autobus un señor de unos 40 años, medía 1.65 metros aproximadamente. moreno, nada guapo, con barba y bigote, flaco, con una panza que se alcanzaba a notar. Se detuvo a preguntarme la hora, por lo que me detengo a responderle.         

Son las 2:15 PM le dije. El señor muy amable me dio las gracias y me pregunto que a donde iba, le dije que a la escuela que estaba un poco adelante. El señor me dijo “que casualidad”, que él iba por ese mismo camino. La verdad me saco un poco de onda, pero en ese momento no le di la mayor importancia.
           
-“Que edad tienes muchacho?” Me Pregunto.   
-“21 ¿Por qué?” Le pregunte.       
-“Nada más. ¿Ya tienes pelos en tus huevos?” Me pregunto de la nada.

Me saque un poco de onda de nuevo por aquella pregunta, pero la verdad es que me gusto y de la nada me puse un poco caliente y me anime a contestarle.    

-“Si, bastantes”. Dije.        
-“No te creo, te ves muy jovencito”. Me respondió.    
-“Amm”. Fue mi respuesta.          

Pues solo de la cara supongo, pero yo se mi edad real. Dije entre dientes algo molesto antes de preguntar.     
-“¿Y usted está muy peludo?” Pregunte.
-“Si, la tengo muy peluda”. Me dijo.       
-“¿Quieres ver?” Me pregunto.    
-“Voy tarde a la escuela y aparte eso es de gays”. Le dije.      
-“No importa”.        
-“Es más, ¿tú me enseñas si esta peludo y yo también te enseño va? ¡Aparte somos hombres que no!” Me dijo aquel hombre.  

Tenemos lo mismo.

-“No, gracias” Le respondí”.        
-“Vamos al cabo será rápido”. Insistió el hombre.        

Mira detrás de esos árboles nos las podemos enseñar sin que nadie nos vea.          

-“Nos puede ver la gente”. Dije.  
-“No ah{i nadie nos verá”. Dijo.  

En ese momento si me dio un poco de miedo por lo que me pudiera pasar por lo que le tuve que decir que no. Estaba por irme cuando el hombre me tomo del brazo y me puso una navaja en las costillas. Nos fuimos detrás de aquellos árboles y el señor se bajó un poco su pantalón y ropa interior para enseñarme sus pelos.          

-“¿Y qué tal? ¿Si está muy peludo no?” Me pregunto. 
-“Pues. si, más o menos”. Respondí de manera nerviosa.       
-“¿Más o menos?” Me pregunto con tono enfadado.   
-“Creo que la tengo más peluda”. Dije envalentonándome.    
-“No te creo, si estás mintiendo niño de ira mal”. Dijo el hombre.    
-“¡A ver muestra!” Ordeno el hombre presionando su navaja en mi costado.         
-“Me da vergüenza aquí”. Le dije.           
-“Vamos ahí, estaremos más escondidos”. Dijo el hombre señalando una olvidada caseta de vigilancia,

Me causaba morbo el hecho de que la tuviera más peluda por lo que el miedo desapareció y me empecé a calentar pese a que mi vida estaba en riesgo sintiendo la navaja en mi costado. Apenas llegar al lugar el hombre me dijo.  

-“Vamos que esperas muestra”.   
-“Si” Dije.    

Me baje un poco el pantalón y la ropa interior como para mostrar solamente mis vellos. pero al verlos el hombre exclamo.

-“¡WOW muchacho, tienes una selva ahí! Dijo el hombre.

No pues déjame decirte que ya no eres un niño.

-“Por lo visto ya te sale leche ¿verdad?” Pregunto el hombre.
-“Si, claro”. Le respondí nerviosamente.

Bueno, ahora hay que enseñarnos nuestros penes. El señor se bajó completamente su pantalón como ropa interior para dejarme ver su pene. Era normal de cierta manera, circuncidada como de unos 10 cm en estado flácido como estaba en ese momento.

-“¿Y qué tal?” Pregunto el hombre.        
-“Esta bien”.
-“¡Te toca!”.

Cuando me iba a bajar el pantalón el hombre rápidamente se me arrimó y él me lo bajo, junto con mi bóxer lo que lo dejo ver mi pene como huevos, de unos 14 cm en estado flácido. 

-“¡La tienes bien rica y grande! ¿Cómo estará de grande dura? Dijo el hombre.    

El hombre coloco la navaja debajo de mis huevos antes de que rápidamente comenzara a chupármela de una manera súper rica por lo que se me empezó a parar y llego un momento en el que el ya no chupaba ni la mitad en su boca. Erecta me media entre 19 y 20 cm y era bastante gruesa.

-“Uff niño que grandota esta”. Dijo el hombre.
-“¿Pues qué les dan a los chicos de ahora para que la tengan tan grande?
-“Ve la mía, apenas y te llega a la mitad”. Exclamo el hombre.         

Y era verdad, la suya ya estaba parada y media unos 15 cm y delgada. Eso me prendió de alguna manera saber que mi pene era mayor que el de ese hombre me excito mucho, el hecho de que un joven la tuviera mas grande que un señor me pareció genial.     

-“Ya no aguanto mas, méteme esa cosa aun que me duela”. Me dijo el hombre.
-“¿Qué?” Dije sorprendido.
-“Me que penetres, pero cuidado con intentar algo porque te costara muy caro”. Advirtió el hombre    

Yo no estaba haciendo prácticamente nada. El hombre se puso de cuatro patas y de alguna forma me vi obligado a hacer lo que me ordenaba pese a no sentir gusto alguno por los hombres.       

-“Pero no traigo condones”. Dije tratando de evitar que aquello siguiera.   
-“Yo si”. Dijo el hombre matando mi última esperanza.         

Él saco un condón y me lo paso   

-“A ver si nos dura, se ve que no te queda”. Dijo apenas me lo puse.

-“Me aprieta”. Le dije.       
-“Si, se ve, pero ya no aguanto, ¡métemela toda!” Ordeno.    

Se volvió a poner de cuatro patas y poco a poco empecé a metérsela apenas llevaba la cabeza y él soltó un gemido hasta que después de batallar un poco logré metérsela toda. Él daba muchos quejidos, no sé si de placer o dolor.

-“Oh si nene, me siento en el cielo, ¡que dotado estas! Apenas y te aguanto”. Decía el hombre. 

Empecé a hacerlo mas rápido hasta que sentí que el condón se rompió.      

-“El condón se rompió”. Dije.      
-“¡Déjalo continua tu sigue! ¡Me estoy por venir” Jadeo le hombre. 

Él empezó a expulsar leche por su endurecido miembro sin siquiera tocarse, sentí como todo su cuerpo se estremeció.
           
-“Oh, ve lo que has hecho, jamás en mi vida me había pasado. ¡Pero tu sigue! ¡Quiero sentirla aun mas!” Me ordeno el hombre, mientras sentir la navaja rosando la parte baja de mi escroto.        

Despues de 5 min. estaba a punto de venirme igual.     

-“¡Me vengo!” Le avise.    

El hombre rápido se sacó mi aun palpitante pene de su culo y se puso de rodillas frente a mí, aun manteniendo la navaja bajo mis huevos, para darme de nuevo una mamada de una manera muy rica. Como si se la fuera acabar y luego me la empezó a jalar. Ya no podía con tanta excitación y acabe echando toda mi espesa leche sobre su cara. Jamás me había salido tanta leche como ese día, fueron cinco chorros muy grandes y espesos que después del tercero fueron menos copiosos. Le deje prácticamente toda la cara llena y en cabello, cayeron varios chorros que fueron los que saltaron más lejos. 

Cerro los ojos para disfrutar del tremendo orgasmo apenas y sentí cuando el hombre tomo mis huevos que estaban sueltos y bajos en ese momento, los estiro, sentí el tirón, pero el placer que aún me invadía me hizo ignorarlo, de pronto todo el placer que sentía se desvaneció súbitamente.

Mis ojos se abrieron grandes apenas pude ver al hombre levantándose sosteniendo mi escroto peludo con mis huevos aun en su interior. Me había castrado usando su afilada navaja tan rápido que me era difícil de aceptar, pero el dolor horrendo que estaba sintiendo me indicaban que mis ojos no estaban mintiendo, apenas recuerdo al hombre darme un beso en los labios antes de que todo se me volviera negro.

Me desperté en el hospital muy adolorido castrado para el resto de mis días, lloré por meses al pensar en mi perdida y que aquella vez con ese hombre fue mi última corrida como hombre de toda mi vida, quizás si hubiera sido con una mujer lo pude haber aceptado mejor pero no, aun hoy pese a ya haber pasado varios años no acepto que soy un eunuco al que le gusta ser penetrado por el culo, la única forma que tengo de obtener placer en la actualidad.


Al hombre jamás lo he vuelto a ver y las autoridades aún lo buscan por lo que me hizo camino a la escuela.



Autor: Javi9809 & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

ALTERACIONES

Había muchas ventajas que vienen con el trabajo de Hank. Como el medidor principal en la tienda debía medir a todos los hombres, era su trabajo muy agradable medir un número casi infinito de hombres para los trajes y pantalones. Eso le daba la oportunidad de entrar en contacto cercano con una gran cantidad de pequeños trozos de carne de macho. Le gustaba especialmente medir para los pantalones que le permitió sentir discretamente sus firmes entrepierna todo para asegurar un ajuste correcto......


ALTERACIONES
Había muchas ventajas que vienen con el trabajo de Hank. Como el medidor principal en la tienda debía medir a todos los hombres, era su trabajo muy agradable medir un número casi infinito de hombres para los trajes y pantalones. Eso le daba la oportunidad de entrar en contacto cercano con una gran cantidad de pequeños trozos de carne de macho. Le gustaba especialmente medir para los pantalones que le permitió sentir discretamente sus firmes entrepierna todo para asegurar un ajuste correcto.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [TORTURA] [BALBUSTING]


Categoria: Gay      Autor: Ron




Había muchas ventajas que vienen con el trabajo de Hank. Como el medidor principal en la tienda debía medir a todos los hombres, era su trabajo muy agradable medir un número casi infinito de hombres para los trajes y pantalones. Eso le daba la oportunidad de entrar en contacto cercano con una gran cantidad de pequeños trozos de carne de macho. Le gustaba especialmente medir para los pantalones que le permitió sentir discretamente sus firmes entrepierna todo para asegurar un ajuste correcto.

¡Por supuesto! A veces, con un espárrago especialmente bien dotada que obviamente llevaba bóxer, él con mucho tacto preguntaba si le "colgaba hacia la derecha o hacia la izquierda", es decir de qué lado se rellenaba sus genitales bajo de su pantalón. Eso era siempre acompañado por un astuto guiño y una sonrisa a los que responderían con una decisión poco avergonzada. Si se detectaba alguna resistencia, que de vez podía correr un riesgo algo adicional.

Y, por supuesto, no podía contener sus fantasías: “El movería su mano entre las piernas y agarraría sus huevos al tiempo que le bajaba la cremallera para abrirla, para manejar los testículos del hombre sorprendido antes de saber lo que había sucedido. Para enviar un fuerte golpe punto muerto de sus huevos que lo paralizaba para luego girar y apretar sus genitales impotentes hasta que estuviera más allá de la reparación”. Los chicos que inspiraban sus fantasías más violentas eran los de postes de madera arrogantes y heteros, machos con un equipo desafiante hacia adelante mientras posaban ante los tres espejos con sus nuevos, pantalones ajustados. ¡Dios! ¡Cómo quería arruinar los esos hijos de puta!

Entonces, un día, los acontecimientos ocurrieron de tal manera que le llevaron a planear un cumplimiento real de sus fantasías. Llegó una persona un tal Peter Dunn que había sido un buen cliente durante varios años desde que estaba en la escuela secundaria. Peter había ido más o menos el campus de Don Juan por la mayoría de sus cuatro años en State College. Un verdadero hijo de puta homofóbico que iba siempre echando chistes de homosexuales degradantes cuando él no estaba haciendo alarde de sus conquistas sexuales con la última belleza del campus. 

La ocasión era el baile de primavera y Peter estaba ahí por un nuevo smoking. A la pregunta habitual de Hank, que Hank lascivamente sugirió que permitía un montón de espacio extra para acomodar su dotación amplia, agregando que era su deber de promover su imagen y "¡mantener a las chicas felices!" Ni siquiera se dio cuenta de que Hank manipulado con cuidado sus grandes huevos.

A medida que sus dedos hicieron delicado contacto con la abundancia de los genitales colgando de Peter a través de la tela suave, de repente tomó la decisión de que ese era el momento de actuar sobre sus deseos reprimidos largamente. Durante la pequeña charla típica, se determinó cuáles serían planes de esa noche de Pete. Que iban a dividir entre el baile temprano y salir a un parque desierto en las afueras de la ciudad y "Salir como un bandido", fue la expresión de Peter. Tanteando a sí mismo cuando lo dijo y sonrió. Hank sonrió también, pero por una razón muy diferente.

La noche del baile, Hank esperaba fuera del gimnasio y observó a la pareja a través de la ventana. Peter y su magnífica típicamente pareja mostrando su material antes de que los simples mortales los notaran. Hank sintió repulsión ante el espectáculo. ¡Solo tengo que esperar! Efectivamente, poco más de las once, Peter se marchó en su nuevo Honda y se dirigió a la entrada del pueblo con Hank siguiéndolo discretamente.

Mientras conducía en silencio cerca de un claro, pudo escuchar a Peter jugando en terreno. En el momento en que se acercó a la pareja ya se había deslizado una capucha negra por encima de su cabeza, Peter estaba ya medio desnudo, una enorme erección ya tratando de empujar a través de su pantalón de esmoquin. Hank interrumpió repentinamente la escena de sexo.

-"Ok, levanta las manos". Ordenó empujando una pistola en la cara de susto de Peter. 

Arrojándole un trozo de cuerda. 

-"Amarra a tu amiga a ese árbol y asegúrate de que lo haces bien". Ordeno Hank

Mientras Peter estaba ocupada, Hank observo con mucha atención los atributos masculinos de Peter, como la vergüenza que estaba pasando con su cita. Después de que ella estaba atada de forma segura, Hank volvió su atención a Peter. "¡Ok, estúpido! Permanecer allí y fue hacia ellos, pon tus manos detrás". Ordeno.

Tuvo que admitirlo: Peter era un Adonis, su forma ajustada del pantalón de esmoquin acentuaba cada curva deliciosa y abultamiento de su torneado culo como el bulto a mitad de camino por la pierna izquierda del pantalón, la corona de su pene fue evidente al igual que la hinchazón obvia que lo traicionaba como la existencia de sus dos testículos llenos de esperma cálida lista para salir. El bastardo arrogante probablemente no se había puesto ropa interior para mostrar mejor su equipo. Su abrigo ya estaba fuera, mostrando sus pezones que sobresalen a través de su camisa de vestir blanca. Antes de que él supiera lo que estaba ocurriendo, Hank le disparó por delante de su pie y dio una patada al hijo puta en los huevos, provocando un grito de agonía y de incomprensión.

Antes de que pudiera empezar a defenderse, Hank disparó un segundo y un tercer golpe devastador entre las piernas, clavando los golpes casi letales en sus desafortunados huevos. Cada golpe devastador trajo otro grito agudo de dolor y suplicas para se detuviera. Después de la tercera patada, Peter estaba de rodillas tratando de proteger sus preciados huevos. Solo se presentó un objetivo aún más tentador que sus muslos en un ángulo hacia su entrepierna hinchada. Hank dio un paso atrás y entregó una patada final a sus huevos sin precedentes, capturando de los testículos por debajo y enviándolos volando en su saco.

-"¡Ahora, hasta de pies, por los brazos detrás de ti o te vuelo los huevos!" Ordeno Hank.
-"¡Sí, señor! Por favor, no me haga más daño. ¡Está arruinando mis huevos!" Dijo Peter.

Pero Hank no respondió, excepto para moverse cerca y agarra el cinturón en la cintura de su pantalón y desgarrar la entrepierna en dos, permitiendo que los genitales de Peter colgaran sucesivamente sin restricciones cuando la cremallera se desgarró, dejando al descubierto el vello rizado oscuro de su bajo vientre y la ingle. Hank tomó su navaja y terminó despojar de sus ropas al aterrado joven. 

Hank lo despojo de su camisa formal cara, las piernas de los pantalones negros. Había estado en lo cierto, el bastardo no llevaba ropa interior. Su novia vio con horror fascinada, empujó hacia atrás a Peter. Su pene se fue hacia sus nalgas y se quedó allí, con las piernas abiertas en la hierba delante de él. Hank envió dos golpes después dos tremendas patadas directamente en los testículos indefensos que ahora estaban terriblemente hinchados y al borde de la destrucción. No tardaría mucho para que estuvieran sin posibilidad de reparación. Hank estaba por completado el trabajo.

Hank le subió las piernas dejándoselas bien separadas, y agarró una rama de un árbol cercano para atacar a los genitales con fuerza terminal. Golpe tras golpe terrible llovió sobre los pobres huevos hasta que reposaron completamente destrozadas dentro de su escroto. Hank agarró en un puño sus pulverizados huevos y los sintió desplazándolos por sus dedos.

De pronto Peter gritó, cuando obligó a un pequeño palo por el orificio de su orina de Peter, rasgando su glande enviando sangre casi por completo por toda la uretra. Cuando el palo se detuvo en la base, Hank torció su pene, rompiendo el palo en el interior en varios trozos pequeños, que desgarraron el tejido interno de su una vez atractiva erección. Peter estaba casi fuera de sí, al ver con horror y agonía mientras Hank lo levantó de un salto y lo obligó a ponerse de pie, con las piernas abiertas, lo hizo inclinar para tocar el suelo con las manos. 

Sus torturados, pero aún grandes genitales oscilado entre sus piernas. Hank tomó su pistola y colocó el cañón por detrás solo tocando la bolsa colgante de sus grandes huevos. 

-"Bueno, amigo, dile adiós a tu vida sexual y su virilidad. A la cuenta de tres, tus huevos serán historia. ¡Uno... Dos... Tres!”

Con una tremenda explosión, Peter miró hacia abajo para ver toda su cesta simplemente desaparecer en sangre y el tejido desmenuzado. Sus hermosos huevos se desintegraron; su escroto explotó, dejándolo sin sus amados huevos. Después de un último gemido de agonía y pérdida, cayó al suelo. Hank uso su cuchillo con novia para liberarla, y corrió hacia su coche y salió a toda velocidad.

Su satisfacción era completa. No solo él tenía el exquisito placer de haber castrado al bastardo, sino además que fue frente a su chica ¡Qué noche! 

Pueden apostar que habría otras... Había un instructor de gimnasio agradable, y un profesor de arte, y… Muchos más.



Historia Original Aquí.





Autor: Ron       Traductor: DarkSoul

TORTURA, SECUESTRO, DESVIRGUE Y CORTE

Me has hecho perder mucho dinero y será Virtz quien te haga pagar de la forma tradicional, sabía a lo que iba a enfrentarse si le hacía perder dinero. Nos veremos dentro de unas semanas, cuando las cicatrices hayan desaparecido y puedan trabajar para pagarme. Luego de sentenciarlo salió con aire de grandeza. Virtz siempre le había dado miedo a pesar de ser un hombre de apariencia tranquila, nunca había cometido ningún error, pero sus compañeros le contaron que era un hombre cruel y no tenía miramientos a la hora de castigar ......


TORTURA, SECUESTRO, DESVIRGUE Y CORTE.
Me has hecho perder mucho dinero y será Virtz quien te haga pagar de la forma tradicional, sabía a lo que iba a enfrentarse si le hacía perder dinero. Nos veremos dentro de unas semanas, cuando las cicatrices hayan desaparecido y puedan trabajar para pagarme. Luego de sentenciarlo salió con aire de grandeza. Virtz siempre le había dado miedo a pesar de ser un hombre de apariencia tranquila, nunca había cometido ningún error, pero sus compañeros le contaron que era un hombre cruel y no tenía miramientos a la hora de castigar .

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [TORTURA] [VIOLACIÓN] [VIRGEN] [SADO]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & Darksoul




Empujaba despacio, su ano se defendía con avidez, volvió a intentarlo, no consiguió nada. El cuerpo de Alan se tensaba con cada embestida, la falta de humedad en aquella cavidad iba a costarle caro. Por su parte, su desvirgador le separaba lo más que podía las nalgas, él emitía gemidos preocupantes, no había placer en ellos, era dolor lo que transmitían. Mojó sus dedos con la lengua y fue hacia su ano rápidamente,

Siguió con su tarea, separó más sus piernas, tomó con su mano derecha su pene e intentó meterlo con fuerza, su ano por fin cedió, él soltó un quejido seco y su violador siguió entrando; mientras más rápido sucediera, más rápido terminaría todo. Después de unas suaves embestidas lo consiguió, entró por completo, era momento de embestirlo con dureza, pero él temblaba y no podía dañarlo más, ya había sido suficiente.        

—“Alan, ahora tus clientes no serán solo mujeres, olvida las consideraciones que te tenía”. Dijo su Amo cuando el pene se retiró de su recién desvirgado ano.

Me has hecho perder mucho dinero y será Virtz quien te haga pagar de la forma tradicional, Alan sabía a lo que iba a enfrentarse si le hacía perder dinero. Nos veremos dentro de unas semanas, cuando las cicatrices hayan desaparecido y puedan trabajar para pagarme. Luego de sentenciarlo salió con aire de grandeza. Virtz siempre le había dado miedo a pesar de ser un hombre de apariencia tranquila, nunca había cometido ningún error, pero sus compañeros le contaron que era un hombre cruel y no tenía miramientos a la hora de castigar.

Era el amante del jefe, sin embargo, disfrutaba la compañía de hombres y mujeres. A Alan le gustaba mucho, tenía ojos verdes y un largo cabello cobrizo, nunca se atrevió a dirigirle una mirada directa, realmente le atemorizaba su presencia en el burdel. Cuando entró en la habitación Alan se incorporó y se hincó junto a la cama, no se aventuró a mirar su rostro después de lo que había pasado entre los dos.           

Virtz entró con dos de los hombres que cuidaban la puerta del burdel por la noche, eran altos y fornidos; los dos se sentaron en un sillón situado frente a la cama, Virtz se quedó en medio de la habitación.     

—“Alan sal de la cama y Marco, quítate toda la ropa, acomódate boca arriba en la cama, Braulio va a amarrarlo”. Ordenó con su habitual calma Virtz.

Así sucedió, el orangután lo amarró con fuerza a los barrotes de la cama y desde ahí pudo ver cómo ataban a Alan de las manos para colgarlo en una estructura de metal a un costado del lecho. Virtz tomó una fusta de la mesita de centro y se acercó a él.

—“Nota que no te até los pies, debes portarte bien o sufrirá las consecuencias ¿lo entiendes?”  Dijo Virtz

Alan asintió despacio mirando a los hombres. Virtz tomó su miembro erecto, lo levantó con firmeza y dejando al descubierto sus testículos comenzó a golpearlos con la fusta. El ardor era insoportable, cada vez azotaba con mayor ímpetu, sin embargo, no era tanto la dolencia lo que le molestaba; el problema era que lo estuvieran mirando.     

Luego de un rato dejó de castigarle los testículos para continuar con el resto del cuerpo, flageló sus pies, piernas, muslos, brazos y abdomen, ahí hizo una pausa, colocó la fusta en la cama y se acercó a su rostro, lambió su cuello, Alan pudo sentir su largo cabello picarle la cara, su lengua era cálida y experta, recorrió su clavícula hacia el pecho, ahí empezó a succionar su tetilla izquierda, sentía placer a pesar de que el cuerpo entero le escocía. Como era de esperarse sus tetillas se endurecieron, erectos como estaban les colocó una especie de pinza metálica, al sentir la primera, sus piernas perdieron el control y dieron un empujón a Virtz, él se incorporó y dio un golpe a Alan con la fusta en el muslo derecho.

La otra pinza en su tetilla termino por arquearle la espalda sin consentirlo y Virtz asestó un golpe con la fusta en el miembro de Alan. Quien intento quedarse quieto, incluso cuando pasó una especie de garra metálica por su piel ya castigada por la fusta, y a pesar del dolor siguió impasible con tal de evitar más daño. Luego de un rato Virtz se apartó de la cama, fue hacia la oscuridad y no dude en echar un vistazo a Alan quien miraba hacia el infinito, parecía que el hecho no lo inmutaba. Virtz tardó un rato en volver, yo quería compartir un poco de intimidad con Alan, decirle algo, tal vez un “lo siento” por esos golpes no le era posible.       

Virtz regresó antes de que pudiera articular palabra, traía consigo una caja de toques, ésta tenía dos barras extensibles, las alargó a su cuerpo y comenzó a propinar descargas sobre las pinzas que tenía en las tetillas, sus piernas querían derribarlo, pero sabía que aquello traería serias consecuencias, así que solo atinó a enterrar los pies en la cama y apretar los dientes hasta que le fue imposible. Abandonó el castigo, le quitó las pinzas y se dirigió a su miembro nuevamente, lo levantó y golpeó sus testículos con una de las barras, sus piernas automáticamente lo derribaron de la cama, cuando Alan percibió su error ya era tarde. Virtz se incorporó normalmente, ni siquiera se enfadó, al contrario, tenía una sonrisa que le preocupó aún más.  

—“Lo que sigue es culpa tuya”. Le dijo Virtz mientras masturbaba el miembro de Alan violentamente.

Aunque éste tardó un poco en responder, finalmente se erecto, así como estaba, Virtz lo sujetó con fuerza y colocó una de las extensiones de la maquina en el glande; Alan se retorció en el aire, él los enredó para no provocarse problemas. Soltó algunos gritos ahogados y sus facciones se descompusieron completamente. Soltó algunos improperios, lo insultó de mil formas posibles y él sin molestarse le dijo:           

—“Tus palabras repercutirán en tu cuerpo”. Dijo Virtz.

Ya era tarde, seguramente Alan estaba deseando haber mantenido la boca cerrada. Pero pese a llevar ya seis meses secuestrado aún era algo rebelde no habiendo aprendido a callar.    

—“Haré lo que me pidas, sé que lo he hecho mal, pero no me hagas daño”. Dijo Alan despacio y con un tono amable.       

—“Lo sé, es tu culpa y pagarás más por ello, cada cicatriz y consecuencia, será culpa tuya, ¿aunque no sé si lo te hare se podrá curar fácilmente? Dijo Virtz.

Y sigue hablando, el castigo irá en aumento en proporción a tus palabras. Alan Calló entendiendo que no había nada que pudiera hacer y siguió expectante ante una oportunidad. Virtz abandonó los tormentos un tiempo considerable, se alejó hacia una mesa que estaba en el fondo y trajo un látigo, se colocó a un lado de Alan y comenzó a flagelarlo, él por su parte mordía su labio inferior cerrando los ojos y aferrando sus manos a las ataduras. Contó once azotes y cada uno causaba una herida profunda. Quería volver a rogar, pero tenía miedo de agregar más sufrimiento a su persona.

Virtz fue a la mesa nuevamente, dejó el látigo, tomó una navaja y observó la reacción de Alan con una sonrisa burlona.

—“Me gustas Alan, sabes que puedo disponer de quien me guste. El Jefe me lo permite, pero tú estabas en la lista Premium ¿Qué dices, te entregas?” dijo Virtz.

-“Sí”. Contesto a toda prisa Alan sin pensar.

No quería que utilizara la navaja en su cuerpo perfecto. Virtz se acercó hacia él con el arma en la mano, cortó las ataduras y se colocó encima de él. Lo besó en la boca, introdujo su lengua y dejó que su cuerpo sintiera su miembro erecto. Acercó su boca a mi oído y en un susurro le dijo

-“Quiero comprobar tu francés”. Dijo Virtz.

Acto seguido se recostó en la cama, desabrochó su pantalón y puso sus manos bajo su nuca diciéndole a Alan “adelante”.  

Intentó entrar en medio de sus piernas, pero su intención era otra.

—“Quiero que me hagas la felación con el culo en alto, quiero que los chicos tengan una fantástica vista desde su posición”. Ordeno Virtz.

Entonces Alan se colocó en cuatro patas y comenzó la felación despacio, primero con lametones recorría el pene de Virtz, justo después siguió con los testículos, posteriormente se tragó su miembro entero, lo sacaba y metía en mi boca rápidamente, esperando que sus movimientos le gustaran y lo distrajeran de sus intenciones.      

—“Basta”. Dijo Virtz al tiempo que alárgama su mano hacia las nalgas de Alan y las golpeaba.

Sin retirar la mano se las acarició y buscó con su dedo índice la entrada de mi ano, sin miramientos introdujo su dedo, lo introducía y separaba sus piernas acariciando sus testículos. Se apartó un momento y regresó con un consolador, lo introdujo en su ano y comenzó a moverlo con rapidez, luego lo dejó dentro y retrocedió nuevamente. Era un objeto extraño, el grosor no era demasiado, sin embargo, era bastante largo, tanto que una parte considerable se quedó fuera entre las nalgas de Alan.

—“Esto sucede por tu culpa Alan”. Dijo Virtz quien aún no terminaba la frase cuando Alan sintió una gran punzada.

El consolador era de metal, lo sabía porque estaba muy frío, pero lo confirmó cuando alargo las dos extensiones de la caja de toques al objeto y Alan sintió cómo le partía en dos sus entrañas. Dos lágrimas recorrieron el rostro de Alan aquello no lo esperaba. Tan rápido como comenzó Virtz retiró la electricidad y su cuerpo se tambaleó un rato. Alan, es mi turno de probar ese culo casi virgen. Ven aquí, voy a hacer que disfrutes una vez más, disfruta todo el tiempo que desees y recuerden que será tu última vez como un hombre intacto, para mañana serás un eunuco y nunca volverás a correrte. 

Virtz se quedó en la cama Alan se aproximó. Los dos se miraron cómo quien ve a su verdugo los otros hombres se sentaron en el sillón expectantes. Ante la amenaza de su torturador Alan no vaciló en llevar su mano a pene, pero éste se encogió e hizo una mueca de dolor.

-“Por favor permite que mi última noche intente gozar todo lo que pueda Virtz”. Suplico Alan.

Luego de eso puso una mano sobre su pecho e hizo que Virtz se recostara en la cama, se inclinó para hacerle una felación y Virtz se abandonó al placer. La lengua de Alan recorrió cada centímetro de su pene y testículos, quería acabar en su boca, pero Virtz se acordó que no podía soltar su semen hasta que él lo permitiera, entonces Alan le susurró al oído.

—“Poséeme, prepárame para lo que sigue”. Dijo Alan con voz quebradiza.

Alan se puso en cuatro nuevamente sobre la cama, pero Virtz tenía pensado algo mejor e hizo que se acostara boca abajo, sin darse cuenta del daño que le causaba su propio peso sobre su lastimado pene, sin embargo, luego de un momento pudo mantenerse en esa posición sin moverse; Virtz aprovechó para darle un beso negro, hundiendo su lengua en su ano y subir por su espalda, volví a descender y lubricar el lugar de la mejor manera posible.       

Esta vez no tuve que empujar mucho para meter su pene en su ano, la punta entró fácil; al escuchar sus gemidos entrecortados la excitación de Virtz llegó al tope, quería embestirlo con fuerza y saciar su hambre, porque sabía que Alan debía estar experimentando dolor. Lo que hizo fue acercarme a su oído, para preguntarle si el ritmo estaba bien, entonces Alan solo asintió con la cabeza. El miembro de Virtz entraba y salía de sus entrañas más rápido, Alan arqueó la espalda y gimió más alto, entonces Virtz intervino.

—“Córrete, para ti esto es todo”. Para Alan fue como una orden.

Unos segundos después, realmente quería aprovechar ese último momento por lo que se vino cuando sintió como el semen de Virtz inundó su cavidad, en gran cantidad, quedando tumbando sobre la cama respirando agitadamente no fue durante mucho tiempo, pues Braulio fue hacia él para amarrar literalmente, sus muñecas a los barrotes de la cama Virtz fue de nuevo hacia la oscuridad para regresar a donde estaba Alan ya bien amarrado.

Alan suplico sin efecto de pronto se escucharon gritos, la tensión iba en aumento, Virtz le introdujo una barra electrificada por el ojo de su glande para penetrarlo de nuevo para poseerlo a su antojo. Virtz lo miro a los ojos, él estaba derrotado desnudo boca abajo sobre la cama expulsando semen de su ano aun latiendo buscando cerrarse.          

De pronto Alan sintió de nuevo un primer latigazo impactando su pierna izquierda y parte del muslo, el segundo le dio en sus nalgas, otro más fue a parar en su espalda, sin embargo, los latigazos se aplicaron con cuido, porque la barra electrificada castigaba mejor, sus nalgas, espalda, hombros, pies, pantorrillas, piernas; parecía meterse en todas partes. No quería que Alan perdiera el conocimiento y terminara sin saber cómo fue castrado.

Fue entonces cuando Virtz tomo de nuevo la afilada navaja y de un rápido movimiento le abrió la blanca piel del escroto de Alan, la sangre broto de inmediato mientras Alan aterrado por aquello solo comenzó a gritar sin parar.            

—“NO… ALTO… NO POR FAVOR… HARE LO QUE SEA…” Alan suplicaba Gritando presa del pánico.

Virtz sin embargo no tardo en extraer sus sangrentes testículos de su bolso de piel, los tomo con una de sus manos, jalando y tensando los cables que los unían aun al cuerpo de Alan, quien continuaba suplicando mientras lloraba, Virtz coloco la afilada navaja debajo de los tensos cables y de un rápido movimiento los corto convirtiendo a Alan en un eunuco para el resto de sus días.

Alan se despertó en una celda pequeña, en aislamiento, esos cuartos eran los más costosos y eso era porque quien los alquilaba podría hacer lo que quisiera en su interior lo que gustara, mutilaciones, golpes, torturas interminables… lo que quieran, en este lugar se olvidaba a quien era puesto, hasta que algún cliente salía insatisfecho diciendo que el personal estaba muerto y quiere la devolución de su dinero.

Aún no llegaba la noche, Alan lo sabía porque la luz que entraba por debajo de la puerta era brillante, pero pudo ver con terror cómo esa luz se iba extinguiendo, esperaba que su primer cliente se compadeciera de sus heridas y no fuese muy cruel.

Para su terror cuando la puerta se abrió fue Virtz al que sus ojos vieron entrar, por unos segundos hubo un tenso silencio y luego él le dijo.


-“Estas listo para tu nueva vida como un esclavo eunuco hasta tu muerte”.



Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

INUSUAL FORMA

Iván de 36 años era u hombre en la plenitud aun soltero, pero ya comprometido con una hermosa mujer nunca en su mente cruzaron ideas homosexuales hacia otros hombres, de cuerpo bien cuidado y un pene lo bastante bien dotado era uno de los partidos mejor cotizados de la ciudad, además tenía dinero y habían asumido la dirección de los negocios de su padre, aquella tarde al salir de su oficina lejos estaba de imaginar que su vida cambiaría para siempre a manos de unos secuestradores, que le harían sentir un placer y dolor desconocidos para él hasta ese momento......


INUSUAL FORMA.
Iván de 36 años era u hombre en la plenitud aun soltero, pero ya comprometido con una hermosa mujer nunca en su mente cruzaron ideas homosexuales hacia otros hombres, de cuerpo bien cuidado y un pene lo bastante bien dotado era uno de los partidos mejor cotizados de la ciudad, además tenía dinero y habían asumido la dirección de los negocios de su padre, aquella tarde al salir de su oficina lejos estaba de imaginar que su vida cambiaría para siempre a manos de unos secuestradores, que le harían sentir un placer y dolor desconocidos para él hasta ese momento.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [DOMINACIÓN] [VIOLACIÓN] [CANIBALISMO]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Iván de 36 años era u hombre en la plenitud aun soltero, pero ya comprometido con una hermosa mujer nunca en su mente cruzaron ideas homosexuales hacia otros hombres, de cuerpo bien cuidado y un pene lo bastante bien dotado era uno de los partidos mejor cotizados de la ciudad, además tenía dinero y habían asumido la dirección de los negocios de su padre, aquella tarde al salir de su oficina lejos estaba de imaginar que su vida cambiaría para siempre a manos de unos secuestradores, que le harían sentir un placer y dolor desconocidos para él hasta ese momento.

Iván cuando se desperté tenía las manos y pies atados estaba desnudo, temblaba no sabía si de miedo o de frío. Más tarde entraron dos tipos con comida, mientras se burlaban de él diciendo

-"Mira qué bonita, tiene buenas piernas”. mientras el otro le decía.
-“Que me dices de esas nalgas”. Mientras Iván sentía una mano recorrer su espalda.

Trato de arrastrarse en el piso y ellos se reían, decían

-“Calma nena no me gusta poseer a tontos… aún que a ti si te penetraría jajajajajaja". Dijo uno de aquellos hombres.

Todos se quedaron callados cuando desde el fondo de aquel lugar alguien le dijo con una fuerte voz de mando.

-“Déjenlo en paz”. Dijo la voz.

Aquella voz era muy fuerte y masculina, de verdad esa voz imponía su poder sobre los otros dos, después de eso y por varios días solamente Iván escuchaba los pasos cuando entraban o salían de aquel lugar, ya que estaba con los ojos vendados le daban instrucciones de que debía comer y por las noches le iban a cubrirlo con un cobertor, todo el tiempo estuvo desnudo.

Un día supo que era sábado y de noche pues lo escuché diciendo que estaban aburridos en ese lugar mientras que todo el mundo salía a bailar, tomar y divertirse ellos en cambio tenían que estar cuidándolo, de pronto uno dijo porque no vemos una película porno pues ando muy caliente. Por dentro Iván sentía que su corazón se saldría de su pecho pues recordaba lo que habían dicho aquella noche. A lo lejos podía escuchar los ruidos de la película y las bromas que hacían entre ellos acerca de lo caliente que estaba un tipo al que le llamaban "caballo".

De pronto este le dijo al otro tipo "pelón" ve a traer agua caliente, no preguntes para que, solamente tráela, minutos después Iván escuchó pasos dirigirse hacia donde estaba. El tal "caballo" le dijo párate "nena" hoy te toca baño entonces comenzó a sentir el agua caer por su espalda y unas manos que le tallaba al principio bruscamente, trató de moverse, pero solamente consiguió que su mano bajara a sus nalgas y sus dedos pasaron sobre la abertura de sus nalgas.

Mientras que el "pelón" decía mira, a la nena le gusta y mira que pene tan grande tiene. El "caballo" le dijo, bueno pues tú tienes que lavárselo porque yo estoy lavando lo que voy a usar, así Iván comenzó a sentir las manos del pelón bajar por su pecho hasta acariciar sus huevos y pene con ambas manos.

La sensación era maravillosa, hasta ese momento Iván nunca antes había estado con un hombre y ahora eran dos lo que exploraban su cuerpo con esas manos ásperas, pronto comenzó a sentir los cuerpos desnudos de sus dos captores mientras le acariciaban y mecían

-“Vamos nena sé que te gusta, ummm, mira que nalgas y que pene”. Dijo el pelón.

Por dentro Iván quería gritar, pero la verdad lo estaba disfrutando mucho, de pronto sintió algo más que un dedo en su culo que trataba de entrar, se movió pues el dolor era muy grande, pero el caballo trataba de penetrarlo muy despacio mientras le lambía la espalda suavemente y le decía.

“Calma bebe, calma, solamente relájate…” Decía el Caballo.

El sentir su dura erección entrar en su virginal ano, mientras que el pelón le estaba haciendo una mamaba como nunca antes había sentido, Ivan sintió que iba a venirse en ese momento. Por fin pudo sentir como los huevos del caballo chocaron con sus nalgas mientras aceleraba el ritmo de sus embestidas, sintió como le pellizcaban las tetillas y gemía muy fuerte a la vez que el pelón continuaba con su mamada, hasta que por los gritos de caballo pude sentir que se vino dentro de él a la vez que Iván se vino en la boca del pelón.

A partir de ese día a Iván todas las noches le daban una mamada era penetrado de maravilla, hasta que un día y después de mucho suplicar les suplico que le descubrieran los ojos, por fin accedieron pues todo eso lo hacían a escondidas del jefe de la banda al cual llamaban el "chico", Ese día que le descubrieron los ojos por fin pudo ver la cara del caballo el cual era un tipo alto con cara de rudo pero un cuerpo fuerte con músculos marcados por el trabajo y no por ejercicio, y con unos labios muy rojos que te invitaban no besarlos, a morderlos y a comértelos.

El caballo le hacía honor a su apodo pues tenía un pene grandísimo, mientras que el pelón era un tipo sin cabello, tatuajes y pantalón grandes parecía ser miembro de alguna pandilla, pero con una cara de niño pues parecía no ser mayor de 19 años y con unas nalgas grandísimos que parecía ser el contraste de su cuerpo delgado y unos 19 cm de pene grueso y muy duro, aquella noche Iván mamó su primer pene, se tragó por la boca su primer miembro de hombre y también se dio su beso con un hombre.

Pero una noche ambos llegaron a donde estaba Iván lo tomaron para amarrarlo boca arriba, con sus piernas estiradas para arriba lo mismo que sus brazos, le colocaron un dispositivo en la boca que se la dejo bien abierta, sin posibilidad de poder cerrarla, de pronto el “Chico” apareció, estaba desnudo con una tremenda erección apuntando hacia arriba, su miembro era incluso mayor que el de “caballo”, aun apenas por uno o dos centímetros.

Ya estaba goteando liquido pre seminal de la punta iba con una máscara por lo que Iván no le pudo ver el rostro, se colocó unos guantes negros de látex, para luego poner de cuclillas detrás de para tomar el pene de Iván con una de sus manos enguantadas para masturbarlo por unos segundos. El “Caballo” y el “pelón” solo se quedaron ahí observando, masturbando sus endurecidos penes, de pronto el “Chico” dejo de masturbar a Iván para sentarse sobre su pecho e introducir su gran miembro en su boca, hundiendo su glande hasta su garganta, estuvo penetrándolo por largo tiempo, hasta que dando alaridos de placer se vino directamente en su garganta.

Cuando se recuperó de su gran orgasmo nuevo se colocó de cuclillas detrás de Iván. El “chico” se escupió su mano varias veces, antes de comenzar a penetrar al indefenso Iván con su mano, pronto todo el puño de el “chico”, estaba dentro de las entrañas de Iván que gritaba de dolor, los dedos de la mano comenzaron a presionar la próstata de Iván, hasta que sintió como la presionaba con fuerza. Iván dio un alarido de dolor, al tiempo que su pene en erección lanzo tres potentes chorros de su semen al aire mientras la otra mano de el “chico” lo masturbaba fuertemente.

El “chico” presiono aún más la próstata de Iván cuyo cuerpo se tensó y su pene lanzo un último gran chorro pero no de semen sino de sangre, su próstata había estallado cediendo a la presionó, de los dedos de la mano dentro de su entrañas, el chico saco su mano de las entrañas de Iván y tomo sus huevos con una manos, estirándolos hasta que todo el cuerpo de Iván se tensó de dolor, tomo un cuchillo lo coloco debajo del estirado escroto antes de proceder dijo.

-“Sin tu próstata ya no necesitaras tus huevos”. Dijo el chico.
-“NNNNoooommmmmNNN”, trato de decir Iván.

Pero el dolor que sintió cuando el “chico” comenzó a cortar sus huevos, fue tan grande que simplemente se quedó sin aliento, con todo su cuerpo tensado cuando por fin fue castrado sus nalgas chocaron contra la mesa, el chico caso sus dos huevos del saco de piel y uno por uno hizo que Iván se los tragara, el ultimo casi termina por ahogarlo, cuando todo termino Iván grito por unos minutos antes de desmayarse.

Varias semanas después Iván fue rescatado, al "chico" lo conoció en las oficinas de la procuraduría cuando le tomaban su declaración y por cierto no estaba nada mal de cuerpo y rostro, pero sentía un odio hacia ese hombre difícil de apaciguar.

Pero todo había cambiado Iván no tenía novia, pues al enterarse que fue castrado simplemente lo abandono, Iván comenzó a ver a sus amigos con deseo sexual, comenzó a gustarles los hombres y lo mejor o peor de todo, a escondidas de sus padres estaba pagando un buen abogado para que defienda a sus secuestradores, que creía que estaba enamorado de ellos, aunque solo de el “caballo” y del “pelón”.

El sicólogo de Iván cree que es "estrés postraúmatico", Iván cree que no, tan solo siente una fuerte necesidad de tener a caballo y a pelón en la cama, para gozar no solo de sus cuerpos sino de sus grandiosas virilidades sin importarle que ya no pueda gozar como antes.



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Autor: Darksoul        Mail: darksoulpgm@gmail.com

HOSPITAL DE LOS CONDENADOS

Sin decir nada más Luis acarició sus genitales con una suavidad que en vez de hacer que su pene se redujera, se endureció aún más, como un poste de acero en medio de su cuerpo, siguió sin hablar y fue lavándole toda la zona hasta sus nalgas. Más que lavarlo fue una caricia constante con el paso de aquellas toallitas enjabonadas tan suavecitas, siguió después limpiando el resto del cuerpo y secándolo a la vez y al final dio una última pasada con una de esas toallitas desde los huevos hasta el glande de Gerardo......


HOSPITAL DE LOS CONDENADOS.
Sin decir nada más Luis acarició sus genitales con una suavidad que en vez de hacer que su pene se redujera, se endureció aún más, como un poste de acero en medio de su cuerpo, siguió sin hablar y fue lavándole toda la zona hasta sus nalgas. Más que lavarlo fue una caricia constante con el paso de aquellas toallitas enjabonadas tan suavecitas, siguió después limpiando el resto del cuerpo y secándolo a la vez y al final dio una última pasada con una de esas toallitas desde los huevos hasta el glande de Gerardo.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul




Gerardo de 38 años con un cuerpo bien musculado con todo el dorso lleno de viril vello, que se extendía sobre sus fuertes pectorales, estaba en aprietos, buscando la riqueza fácil, dedicado a delinquir su suerte que lo acompañaba desde los 20 años se había acabado, el último asalto no salió como estaba planeado su compañero se puso nervioso y mayo al dependiente de la casa de cambio, no sin antes que este le disparara, el dependiente murió en el acto su compañero poco después agonizando de dolor,  Gerardo de la paso huyendo por tres meses hasta que fue capturado.

El juez estaba molesto el dependiente era padre de tres hijos, no tuvo piedad condeno a Gerardo al castigo máximo 35 años de prisión y la castración, si alguna vez salía de prisión lo haría sin sus huevos, que tanto amaba, Gerardo lucho como un poseído cuando escucho la sentencia no iba a dejar que le quitaran la fuente de su virilidad, pero poco pudo hacer, algunas horas después estaba bien sujeto sobre una camilla en un consultorio de un hospital en donde se iba a llevar la intervención, estaba desnudo con una pequeña toalla de color blanco cubriendo su entrepierna, un médico como de su edad lo había revisado y estaba por marcharse.

Aquel médico le dijo que regresaría cuando estuviera preparado para realizar el procedimiento ordenado por la corte, el médico que despojo de sus guantes de látex y se marchó, Gerardo se quedó ahí mirando el techo, con lágrimas rodando por mis mejillas trataba de tanto en tanto se soltarse sin resultado alguno, estaba molesto y aterrado no deseaba ser castrado, sabía que los eunucos en prisión no la pasaban nada bien, además amaba venirse, sus huevos eran grandes y siempre le proporcionaron eyaculaciones poderosas como abundantes.

Luis tendría unos 23 años, era muy moreno, no alto para su edad casi parecía tener 19 años poseía un cabello oscuro, liso y caído hacia la frente, dos cosas caracterizaban especialmente a Luis, el gesto de echar su cabello hacia atrás con la mano y una sonrisa permanente en su rostro,  como a la media hora que el medico se marchó Luis entro en la habitación, mostrando su gran sonrisa a Gerardo, le informo que iba a hacer el encargado de prepararlo para su procedimiento empezó por mirar lo que contenía el kit que le dieron.     

Acto seguido le quitó la toalla que cubría a Gerardo al instante su pene se enderezó sin ni siquiera haberla tocado, simplemente creció como por arte de magia, Gerardo sintió un sofoco terrible, sabía que quedo totalmente rojo porque sus sienes latían fuertemente, miró a Luis como suplicando perdón buscando alguna clase de piedad, pero solo comprobé que no solo sonreía sino que estaba como sin nada. 

-“¡Tranquilo que no voy quitar nada solo te voy a preparar!” Dijo Luis.      

Sin decir nada más Luis acarició sus genitales con una suavidad que en vez de hacer que su pene se redujera, se endureció aún más, como un poste de acero en medio de su cuerpo, siguió sin hablar y fue lavándole toda la zona hasta sus nalgas. Más que lavarlo fue una caricia constante con el paso de aquellas toallitas enjabonadas tan suavecitas, siguió después limpiando el resto del cuerpo y secándolo a la vez y al final dio una última pasada con una de esas toallitas desde los huevos hasta el glande de Gerardo.       

Antes de dejar terminada la tarea se quedó admirando su cuerpo desnudo como comiéndoselo o mejor dio acariciándolo con la mirada, de súbito aprovechó la ocasión para pasar su mano de nuevo por sus genitales y entonces habló.

-“¡Qué bello eres, es una pena que debas ser castrado!” Dijo Luis.   

De repente Luis le dio dos besos, el primero en su inflamado glande y el segundo en la frente quedando sonriendo de manera especial frente al rostro de Gerardo, luego de nuevo hablo, mientras su mano se cerró sobre mi endurecido pene para comenzar a masturbar, que hizo excitar a Gerardo de inmediato hacia dos semanas que no corría.

-“Es una pena no aprovechas un pene en todo su esplendor dentro de un rato ya no podrá ser posible verlo así de nuevo nunca más”. Dijo Luis.

Aquellas palabras de nuevo trajeron a la realidad a Gerardo, iba a empezar a luchar, para intentar escapar al nefasto destino que le esperaba cuando Luis casi de inmediato comenzó a realizarla la mejor mamada hasta ese momento que hubiese sentido en toda su vida, mientras se la chupaba Luis se fue quitando la ropa, hasta quedar totalmente desnudo, dejando ante Gerardo un hermoso cuerpo no de gimnasio, era algo natural, buenos brazos, pectorales marcados no muy velludo, unas piernas divinas, un pene de tamaño medio curveado hacia arriba muy venoso y un grandioso par de nalgas duritas y peludas.

-“No tenemos mucho tiempo, hay que aprovecharlo”. Dijo Luis.

Quien de inmediato le propuso un 69, mientras él continuaba chupado formidablemente su erección, Gerardo decidió aceptar, después de todo esa podría ser la última oportunidad de placer como hombre que podría tener en su vida por lo que Luis se subió sobre Gerardo para que se la comenzara a chupar también, pero era tan buena la vista de su culito que no aguanto más Gerardo comenzó a introducir su lengua en su delicioso agujerito.  

Los dos gemían de placer, Gerardo pensó que así acabarían los dos, pero Luis extendió la mano y del bolsillo de su pantalón saco un condón, el cual procedió a ponérselo, llevo sus dedos a la boca sacando saliva y así lubrico su ano. El pene de Gerardo medía unos 24 cm, Luis dejo de chupar para sentarse de una sola vez, introduciendo de golpe toda esa endurecida carne, dejando escapar un gemido entre placer y dolor.

De inmediato comenzó con una cabalgata desenfrenada a lo que entre la excelente chupada y esa cabalgata Gerardo que se había corrido en semanas no aguanto por mucho y le enuncio que estaba por acabar, Luis toma su pene que rebotaba sobre el vientre de Gerardo para comenzar a masturbarse furiosamente y casi simultáneamente acabaron los dos, Luis llenó su pecho de un espeso y caliente semen, mientras Gerardo lleno el condón una la mayor y más abundante corrida de su vida, que vino acompañada del mayor orgasmo también.

Antes de que Luis se quitara de encima de Gerardo le propino un espectacular beso en los labios. Cuando Luis se desmonto se escuchó un “POP”, Luis de nuevo volvió a lavar el cuerpo de Gerardo, quitándole en el proceso el condón lleno de su semen, que sería el último que su pene lanzaría en su vida, cuando termino de lavarlo, Luis tomo algo de crema de afeitar y la esparció por su bajo vientre, zona púbica y muslos, luego con una hojilla de afeitar retiro todo el vello poniendo énfasis en el vello de su pubis, pene y huevos, que quedaron tan lampiños como el día que Gerardo nació.

Antes de marcharse Luis de nuevo beso apasionadamente a Gerardo que lo miro como pidiendo ayuda, pero Luis sabía que no había nada que pudiera hacer, solo lo miro y le dijo al oído.

-“Siempre recordare el grandioso momento que vivimos”. Dijo Luis para luego marcharse a toda prisa.

Momentos el mismo medico de antes, pero ataviado con ropas quirúrgicas y una bandeja de instrumental, Gerardo de nuevo sintió pánico, el hombre noto el pene de Gerardo aun en erección con toda zona lampiña y con una pequeñita gota de semen en la punta, solo sonrió, al imaginar lo que paso, Gerardo iba a empezar a suplicar y luchar cuando le inyecto una sustancia roja en el cuello que apenas saco la aguja Gerardo quedo completamente paralizado, no podía moverse en absoluto apenas podía cerrar sus parpados y respirar.

El médico, entonces desato sus piernas, para sacar unos estribos por debajo de la camilla donde coloco sus piernas, luego con su escroto ya libre que quedo casi rosando la camilla ya que era pesado y suelto, tomo un desinfectante y baño todo su escroto con él, luego tomo un bisturí laser e hizo una incisión en el centro del lampiño escroto, apenas hubo algo de sangre, el médico solo apretó el abierto escroto, para que sus dos testículos salieran, el medico coloco varios puntos en la parte superior de los conductos que unían sus orbes a su cuerpo aun.

Gerardo podía ver algo de lo que pasaba, pero no todo, el medico no hablaba en absoluto, aunque por el dolor que estaba sintiendo debía ser algo muy doloroso, ya que el medicamento que le inyecto solo lo paralizo pero no hacía nada para bloquear el dolor, al cabo de unos pocos segundos, el médico de nuevo tomo el bisturí laser y corto uno a uno los conductos de sus testículos por debajo de la puntadas, convirtiendo a Gerardo en un eunuco, quien apenas escucho los golpes que hicieron sus huevos al caer en el tazón hondo de metal a donde fueron arrojados.    

El médico, corto la piel de tal forma que el exceso fuese eliminado y el resto lo uso para cerrar la herida cuando sanara la entrepierna de Gerardo parecería que nunca albergo un par de huevos, luego de nuevo desmonto sus piernas de los estribos para una vez más asegurar sus piernas a la camilla, tomo un espejo y le mostro al aun paralizado Gerardo que estaba sufriendo un agónico dolor como quedo su entrepierna, al verla, lagrimas brotaron de sus ojos para rodar por su mejillas, había sido castrado.


Su pene permaneció en erección por casi una hora antes de que irse desinflando poco a poco mientras el efecto del paralizador se iba diluyendo, Gerardo al recuperarse fue remitido a la prisión donde como esperaba fue tomada como una puta por los internos, cada que era usado por algunos de esos hombres, sintiendo sus duros penes entrando y saliendo de su ano, con sus huevos peludos chocando contra sus nalgas recordaba como alguna sintió lo mismo con aquel enfermero antes de ser castrado en el “Hospital de los Condenados”.


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

GRABACIÓN DE MI PADRE

Los recuerdos de cuando eran niño y adolescente vinieron a su memoria, su padre nunca dejaba que su madre o el bajaran al sótano, pues ahí él trabajaba, una vez Gustavo fue sorprendido intentando abrir la puerta del sótano, lo que gano una buena tunda y castigo por parte de su padre, ahora con la llave en su mano, apenas podía sostenerla para insertarla en la cerradura ya que temblaba, cuando la puerta se abrió sintió como si un gran peso se le quitara de encima, fue una sensación de liberación que no esperaba sentir......


GRABACIÓN DE MI PADRE.
Los recuerdos de cuando eran niño y adolescente vinieron a su memoria, su padre nunca dejaba que su madre o el bajaran al sótano, pues ahí él trabajaba, una vez Gustavo fue sorprendido intentando abrir la puerta del sótano, lo que gano una buena tunda y castigo por parte de su padre, ahora con la llave en su mano, apenas podía sostenerla para insertarla en la cerradura ya que temblaba, cuando la puerta se abrió sintió como si un gran peso se le quitara de encima, fue una sensación de liberación que no esperaba sentir.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD] [DOMINACIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Gustavo de 42 años estaba en casa, no para nada especial, sus padres habían muerto repentinamente en un accidente automovilístico, hacia dos días que fue el servicio fúnebre, ahora siendo hijo único debía hacerse cargo de la gran casa de sus padres como de sus pertenencias que eran suyos, comenzó empacando su ropa pensaba donarla para la caridad, luego los muebles pensaba venderlos no eran nada especial para él, poco a poco la casa de sus padres comenzó a quedar vacía, hasta le llegó el turno al sótano, que intencionalmente había dejado para de ultimo.

Los recuerdos de cuando eran niño y adolescente vinieron a su memoria, su padre nunca dejaba que su madre o el bajaran al sótano, pues ahí él trabajaba, una vez Gustavo fue sorprendido intentando abrir la puerta del sótano, lo que gano una buena tunda y castigo por parte de su padre, ahora con la llave en su mano, apenas podía sostenerla para insertarla en la cerradura ya que temblaba, cuando la puerta se abrió sintió como si un gran peso se le quitara de encima, fue una sensación de liberación que no esperaba sentir, lentamente bajo la larga escalinata hasta la parte inferior del sótano. 

Gustavo se sorprendió al ver lo grande que era ese lugar, un largo pasillo amplio se extendía por cerca de 150 metros era casi tan largo como la propiedad misma, a ambos lados les gran pasillo bien iluminado se encontraban distribuidas puertas de metal, todas ellas numeradas, aquello más que un sótano parecía un bunker de los usados en la segunda guerra mundial, se dirigió a la puerta marcada con el número 3, ahí no encontró nada, solo cadenas, juguetes sexuales, en su mayoría dildos de todos los tamaños, látigos y cosas similares parecía un bodega de almacenamiento.

Una a una fue abriendo las puertas, con cada nueva puerta que abría encontraba más cosas que lo hacían sentir más nervioso como curioso, acaso sus padres eran una pareja fetichista que le gustaba los juegos sado o BDSM, era algo que le resultaba muy difícil de creer, sobre conociendo el carácter de su madre, el misterio continuo hasta que llego a la puerta número 9, al abrirla sus ojos se abrieron grandes en su interior sujeto a una gran cruz con los ojos vendados y completamente desnudo estaba una persona, encontrar a ese ser ahí fue lo menos.

La mirada de Gustavo se centró de inmediato en la entrepierna de aquella persona que se retorcía ante él, visiblemente sedienta y hambrienta, pero Gustavo estaba en Shock por lo que sus ojos venían en la entrepierna de aquel ser, no había nada, se notaba una horrible cicatriz en donde alguna vez debieron estar su pene y huevos, pero ahora no había nada más que un pequeño agujero rodeado por algo de vello, aquel ser debía tener 35 o 37 años, cuando Gustavo salió de su shock corrió para liberarlo, cuando desato sus manos el cayo de rodillas incapaz de mantenerse en pie. 

Gustavo iba a llamar a emergencias cuando el hombre despojado de su antifaz se arrastró hacia su pierna y le dijo.

-“Amo  por favor no llame a nadie no quiero irme de aquí”. Dijo aquel hombre en tono suplicante.

Aquella lastimera suplica solo hizo profundizar el misterio, hasta ese momento Gustavo pensaba que ese hombre, o lo que fuese, estaba retenido contra su voluntad, intrigado ayudo al hombre a llegar a la cocina en la parte superior y ahí el hombre comenzó a relatar luego que Gustavo le contó de la muerte de su padre, el hombre se puso a llorar diciendo que ahora él era su Amo.

Luego que aquel hombre bebió y comió algo, aquella figura le contó una historia a Gustavo que le fue difícil de creer, cuando acabo la historio viendo que Gustavo no le creía la aun desnuda figura lo llevo de nuevo al sótano, hasta la puerta marcada con el número 21, ahí aquella figura tomo un vídeo, que entrego al intrigado Gustavo quien de inmediato en compañía del que ahora se hacía llamar su nuevo esclavo lo coloco para reproducir de pronto en la pantalla apareció lo que parecía ser un secuestro luego aquel joven se mostraba en una habitación que había visto en el sótano la numero 11.

–“Anda hijo de puta despierta”. Se escuchó en el video era la voz de su padre, Gustavo la reconoció de inmediato.    

–“No me hagan daño por favor”. Dijo aquel joven.

La frecuencia cardíaca se aquel chico aumentó al ser inundado su corazón con una dosis de adrenalina, aquella situación era terrorífica, su cuerpo temblaba de miedo, estaba a punto de llorar desesperadamente.

–“Mira puto de mierda, si no me obedeces aquí mismo te mueres”. Dijo la voz al tiempo que el vídeo mostraba como aquel joven nuevamente sintió el sólido metal de un revólver en las sienes, estaba vendado de los ojos, eso lo llevo más allá de lo que podía soportar y termino mojando su pantalón.           

–“Ya mojaste tu pantalón jajajajaja”. Dijo el padre de Gustavo que no aparecía a cuadro en ese momento

Unas manos le quitaron el pantalón, si no hubiese sido por la bolsa que le cubría el rostro, el padre de Gustavo hubiera disfrutado viendo las de lágrimas que bañaban, ahora el rostro del chico

–“Jajajaja la trusa (slip) también, puto que esperas”. Ordeno la voz.

Al decir esta frase una fuerte patada dirigida a su rostro tumbó al suelo chico, vamos maricón o has de querer que ahora mismo te mate a matadas ahí en el piso, el joven de unos 20 o 21 años con mucha mayor rapidez a como se había quitado el pantalón, se despojó de su trusa, sus testículos se habían contraído en respuesta al gran miedo que sentía, una respuesta natural que el ser humano ha desarrollado para proteger su progenie de un peligro inminente, pensó Gustavo. 

–“Ahora para que entiendas que ahora mando yo maricón vas a tragarte tus propios orines”. Dijo la voz.

La mano del padre de Gustavo tomando al muchacho por la cabeza y levantando la bolsa solo lo suficiente para dejar descubierta la boca del chico, para que pudiera ver con claridad solo los pies de su secuestrador, que eran unas botas militares o tal vez de policía, con un pantalón de mezclilla, después vio su pantalón húmedo, junto a un pequeño charco de orina, al que fue conducido y en el que puso su boca

–“Anda puto trágate tu orina” Dijo la voz y lo obligo a seguir las ordenes que le impusieron y acto seguido sacaba la lengua y lambia sus propios orines como su fuera un perro.

Aquellas imagines de alguna manera comenzaron a excitar a Gustavo, cuyo pene comenzó a crecer debajo de su ropa interior. 

–“Mira, que culo es que tienes”. Dijo la voz mientras una de sus manos acaricio el desnudo y blanco trasero del muchacho, y un dedo se introdujo en su ano.

–“¡Hasta huele como la vagina de una mujer!” Dijo la voz.   
–“Pero este está más apretado que el de una virgen”. Dijo la voz mientras continuaba acariciando las redondeadas nalgas masculinas.

Una cosa era ser secuestrado, saber que pudiera estar encerrado, tal vez con la posibilidad de ser torturado y asesinado, pero ser violado por aquel hombre destrozaba la pequeña estructura mental de la pobre víctima, le llevaba a un infierno de desesperación, a una angustia indescriptible, pensó para sí mismo Gustavo, mientras sentía un escalofrió recorrer su cuerpo.

–“Creo que esta noche habrá una desvirgación” Dijo la voz.

Mientras la mano en el video levanto al muchacho del suelo y lo pego a su cuerpo, juntando las nalgas de éste con un pene enorme ya en erección Gustavo abrió los ojos al ver aquel miembro que de seguro era el de su padre nunca imagino que estuviera tan bien dotado.       

–“Vamos precioso vamos a divertirnos un rato”. Dijo la voz.

Gustavo noto que si bien la figura cuyo rostro no se apreciaba en el vídeo no presentaba una estructura muscular exuberante, si se llegaban a marcar los músculos contrastando con su apariencia delgada, mucho más fuerte que la del secuestrado, sus apreciaciones fueron interrumpidas cuando la voz dijo.

–“Pero primero cierra los ojos, si los abres te meto una bala en los huevos” Ordeno la voz

Siguiendo las órdenes de su secuestrador cerro lo más fuerte que podía los ojos el joven, después sintió como una cinta de aislar le cerraba permanentemente los ojos, luego le escucho decir al hombre en su oído “quiero que grites mucho eso me excita”.

La mano de su padre se situó justo en los testículos del muchacho y los apretó con fuerza provocando primero un quejido de dolor y luego un grito suplicante, rogándole que se detuviera que haría lo que él le ordenaba.

–“Me vas a hacer caso en lo que te pida putita”. Dijo la voz apretando nuevamente sus dolidos testículos del joven

–“Sssiii..iii, ha… re lo que me pi… da” Dijo el joven sintiendo un nuevo apretón que lo dejo prácticamente sin aliento.
–“Desde ahora en adelante me llamaras Amo, putito”. Dijo la voz.  

Aventó al muchacho en una cama mientras aquel hombre se quitaba la camisa, para quitarse su bóxer dejando su miembro ya por fuera bien erecto, la víctima no haber estado con los ojos tapados podría apreciar el grado de excitación de aquel hombre, al parecer el hecho de someter a alguien más le provocaba un gran placer, y eso era evidente en la cantidad de líquido pre seminal que escurría de la punta de su pene, noto Gustavo cuyo pene estaba igual o más duro que el de la pantalla, con liquido pre seminal también brotando del ojo de su glande.

–“Quiero me hagas venir con una buena mamada”. Dijo la voz.

Nunca en su vida aquel joven había tenido relaciones sexuales con otro hombre, le gustaban las mujeres y el hecho de que lo obligaran a hacer algo en contra de su propia naturaleza lo llenaba de ira y de desesperación.

– “Que esperas puto de mierda empieza a mamármela” Dijo el hombre, colocando su duro miembro sobre los labios del asustado joven.

Con un puñetazo en su hermoso rostro entendió que debía hacer todo lo que aquel hombre le exigía y una gran cantidad de lágrimas inundaron sus ojos, un dolor agudo y pulsante llego a su pecho, era el dolor que proviene de perder su propia identidad, de perder su virilidad a manos de otro hombre, o mejor dicho del pene de otro hombre.

 –Tienes unos labios muy ricos maricón, y cuidado con esos dientes o te los tumbo”. Dijo la voz.

Gustavo se estremeció de nuevo cuando vio como la inexperta boca del joven hizo su mejor intento, sin embargo, eso no importaba ya que su violador marcaba la velocidad de sus embestidas sujetándolo de las orejas, para no lastimar a su secuestrador y producir un mayor placer una de las cosas que hizo fue cubrir sus dientes con sus propios labios lo que fue recompensado con un alago

–“¡Vaya puto, creo que si sabes mamarla, que me late que ya te gustaba de antes! Jajajajaja”.  Dijo la voz.

Este comentario lleno de odio al joven, en realidad detestaba la situación, deseaba que todo fuera una pesadilla y que pronto terminara, pero no era así, aquello solo era el comienzo de la tortura que le esperaba y que la llevaría marcada tanto físicamente como psicológicamente el resto de su vida. Gustavo estaba con centrando en el vídeo que no noto cuando el ser que lo llamaba Amo, le había sacado su endurecido miembro de sus ropas, para masturbarlo mientras sus ojos no se despegaban del vídeo.     

El miembro de aquel sujeto no tendría la misma circunferencia que la de él, Ya que la de Gustaba era tres o cuatro centímetros más largo y además, la piel del prepucio mostraba que no había sido circuncidado, pero en ese momento Gustavo disfrutaba como nunca antes de aquel video.

–“Que rico la mamas perra”. Dijo la voz en un tono que sin duda era la del padre de Gustavo.

El hecho de que el padre de Gustavo estuviera sometiendo a aquel muchacho acentuaba su excitación, el rose de su pene con su dulce cavidad bucal, tibia, suave, lo tenían muy excitado “así pendejo, métetela hasta la garganta”, al decir eso el movimiento de las caderas aumentó de velocidad, al tiempo que su respiración se aceleraba, el joven creyó que se vendría en su boca, como él lo había hecho ya con anterioridad eyaculando en la boca de alguna chica con la que había salido.

–“No puto aun no vas a tragar leche, vamos ponte boca abajo”. Ordeno la voz.

Aquel muchacho obedeció a aquel hombre con total sumisión, se colocó con el culo dirigido hacia su violador, las lágrimas llenaban sus ojos y lograban desprender ligeramente la cinta que cubría sus ojos, sus sollozos empezaron a escapar de su boca desvirginada, si bien nunca había sido violado, sabía perfectamente que aquella situación era sumamente dolorosa, esos pensamientos en lugar de contribuir a aliviar aquel dolor, contrajeron su esfínter anal, y ocasionarían aún más dolor durante la penetración. 

– “AAAAAAAAAAAAHHHHHH” Grito el joven.

Gustavo fue testigo de cómo el gran miembro de su padre se hundió casi por completo entras las nalgas de aquel joven, quien perdió su virginidad anal de aquella forma brutal, en ese justo momento Gustavo comenzó a gemir sin darse cuenta le habían comenzado a dar una mamada por aquel que estaba arrodillado frente a él degustando su gran falo circuncidado.

Gustavo fue testigo de cómo su padre, estaba violando a aquel chico, las embestidas eran brutales los grandes huevos de su progenitor estaban chocando contra las blancas nalgas de joven, que solo se quejaba y lloraba sin poder hacer nada para evitar aquella humillante situación, las embestidas al cabo de unos pocos minutos eran brutales ya el miembro que no dejaba de entrar y salir de las entrañas del joven estaba manchado de sangre, el chico dijo cuando ya no pudo más.

– “Por favor ya pare, pare por favor”. Suplico el joven llorando.
– “Que pare, ¿Qué?” Dijo el padre de Gustavo dándole un golpe en la cabeza al joven.
– “Pare… por favor… ¡Amo!” Dijo el joven, lleno de dolor.

Pero el padre de Gustavo no dijo nada solo siguió penetrándolo por algunos minutos más hasta que dando un pequeño alarido grito.

-“¡ME VENGOOOOO!” Grito el padre de Gustavo.

Para cuando la parte del video mostro como su padre extrajo su dura erección de las entrañas de aquel joven, con su pene manchado en sangre, mierda y semen, su propia erección estaba palpitando ya casi entera en la boca de aquel ser, sus huevos rosaban su barbilla y parecía que estaba disfrutando, de pronto todo el cuerpo de Gustavo se estremeció cuando el primero de sus cinco potentes chorros brotaron de su pene, provocándole el mayor orgasmo de su vida hasta ese momento, Gustavo quedo jadeante sobre su cama, con su pene aun siendo succionado por aquel ser, no fue hasta ese momento que tomo consciencia de que se vino con él dándole una mamada.

Cuando Gustavo se recuperó de su gran orgasmo, el ser que seguía de rodillas al pie de la cama, fue hasta una mesita y tomo otro de los discos DVD que le había dado a Gustado, se acercó al reproductor, lo coloco y presiono el botón de “play”, en la pantalla apareció otro video, otra vez con el mismo joven esta vez bien sujeto a una cama, boca abajo con un cojín cilíndrico por debajo de su bajo vientre que mantenía sus nalgas en alto.

Sus piernas estaban abiertas, y su ano era notorio su padre vestido en esa ocasión estaba penetrándolo con un enorme dildo con protuberancias, a diferencia de cuando fue violado el joven, ya no lloraba, sino que solo gemía y Gustavo se sorprendió cuando le escucho decir.

– “Mas Amo, deme más, soy su putita, deme más”. Suplico el joven.

Gustavo sorprendido por aquel cambio, vio la fecha del video habían pasado 2 años desde que fue secuestrado y violado, su padre movía el brazo sin decir nada, aquello continuo por varios minutos hasta que el joven para ese momento, sumiso, entregado y completamente convertido en un fiel esclavo se vino sin que hubiera necesidad de tocar o estimular su lampiños genitales que estaban recostados cobre la cama, se vino abundantemente y Gustavo noto que fue una gran corrida que debió disfrutar mucho.

El joven aun jadeaba cuando su padre extrajo el enorme dildo de su interior, para tomar una tijera, luego tomo sus huevos, y mientras acercaba la gran tijera a sus estirados huevos, le escucho decir a su padre con un tono de voz evidentemente excitada.

– “Haz sino una buena perrita pero es hora de volverte un verdadero esclavo a mi servicio”. Dijo el padre de Gustavo.

El pene de Gustavo estaba de nuevo en erección cuando las cuchillas de la tijera tocaron la piel del escroto del joven, quien al sentir las cuchillas solo dijo.

– “Si Amo, hazme tuyo para siempre” Dijo el joven.

El padre de Gustavo, cerro la cuchilla y su escroto quedo cercenado en su mano, la sangre broto a raudales el pene de Gustavo comenzó a tener contracciones, y se vino lanzando chorros de semen sin control sobre su vientre, cuando su padre le cortó el pene con la tijera al joven cuyo cuerpo se sacudía de dolor, hasta que se desmayó.

En ese momento Gustavo comprendió que aquel ser que daba unas mamadas maravillosas corrió la misma suerte que aquel joven, se incorporó un poco luego que se recuperó de su orgasmo, su esclavo autodenominado, al ver el semen resbalar sobre el vientre de su amo se abalanzo sobre, para lamber su vientre hasta dejarlo completamente limpio, algo excito mucho a Gustavo, cuando termino su labor, Gustavo le pregunto.

–“Dime, ¿Fue algo similar lo que te hizo mi padre?” Pregunto Gustavo.

Aquel hombre depilado por completo sin cabello, ni cejas, se le quedo mirando unos segundos extrañado por la pregunta para terminar contestando.

– “¡Amo no se ha dado cuenta!” Dijo él.
-“¿Cuánta? ¿De qué?” Replico Gustavo.
–“¡El que aparece en ese vídeo, soy yo!” Dijo él.

Gustavo se quedó helado por aquella respuesta, esa noche Gustavo penetro por primera vez, al que desde esa mismo día ya era su esclavo personal, le gusto tanto su entrega y sumisión que decidió seguir los pasos de su padre, seis meses después secuestro a un chico de la misma edad aproximada que la de aquel vídeo que le hizo darle cuenta que su padre no estaba tan loco como pensó en un primer momento, Gustavo tomo aquellas imágenes como un tutorial que siguió paso a paso, hasta violar a aquel joven, ahora él era Amo y debía ser obedecido, y esa noche mientras volvía a ver aquel vídeo con su fiel primer esclavo dándole una mamada se dijo a sí mismo, entre gemido y gemido.


-“Y pensar que todo es por esta Grabación de mi Padre”. 



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VIOLADO POR LOS QUE PENETRE

Un día hace 6 meses en mi facebook recibo la solicitud de Elías de 18 años, cuando el tenía 13 años lo había penetrado dos veces y como era lindo de cara y cuerpo, por sus fotos actuales que vi en su facebook, seguía casi igual con su cara de niño bonito por lo que acepte su solicitud de amistad y nos pusimos a conversar de todo un poco, hasta que el mismo ante mi sorpresa y alegría, toco el tema del sexo y de lo que había pasado hace 5 años entre ambos, lo que me puso muy caliente y más cuando él me dijo que quería que lo penetrara otra vez, lo que sin dudar le dije que yo también quería volver a penetrarlo, por lo que quedamos que yo fuera a su casa un viernes......


VIOLADO POR LOS QUE PENETRE
Un día hace 6 meses en mi facebook recibo la solicitud de Elías de 18 años, cuando el tenía 13 años lo había penetrado dos veces y como era lindo de cara y cuerpo, por sus fotos actuales que vi en su facebook, seguía casi igual con su cara de niño bonito por lo que acepte su solicitud de amistad y nos pusimos a conversar de todo un poco, hasta que el mismo ante mi sorpresa y alegría, toco el tema del sexo y de lo que había pasado hace 5 años entre ambos, lo que me puso muy caliente y más cuando él me dijo que quería que lo penetrara otra vez, lo que sin dudar le dije que yo también quería volver a penetrarlo, por lo que quedamos que yo fuera a su casa un viernes.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [VIOLACIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & Darksoul




Un día hace 6 meses en mi facebook recibo la solicitud de Elías de 18 años, cuando el tenía 13 años lo había penetrado dos veces y como era lindo de cara y cuerpo, por sus fotos actuales que vi en su facebook, seguía casi igual con su cara de niño bonito por lo que acepte su solicitud de amistad y nos pusimos a conversar de todo un poco, hasta que el mismo ante mi sorpresa y alegría, toco el tema del sexo y de lo que había pasado hace 5 años entre ambos, lo que me puso muy caliente y más cuando él me dijo que quería que lo penetrara otra vez, lo que sin dudar le dije que yo también quería volver a penetrarlo, por lo que quedamos que yo fuera a su casa un viernes a las 5 de la tarde que él iba a estar solo y hasta me podía quedar a dormir con el hasta el otro día.

Se imaginarán como me puso todo lo que me dijo Elías, que sin dudar acepte y le dije que el viernes estaría en su casa a las 5 pm como me había dicho, nos despedimos del facebook y ya quería que fuese viernes, pero faltaban 2 días ese ya era miércoles, pero sin imaginarme que todo eso era una trampa para vengarse de mí, cazador nunca espera ser la victima.      

El viernes a las 5 pm estaba tocando la puerta de la casa de Elías, que al poco rato me abrió la puerta, hiso que pasara nos sentamos en su sala, conversamos un rato hasta que él me dijo.

-“Sabes julio en las dos veces que me penetraste nunca te pude ver desnudo por completo, por eso antes de irnos para mi cuarto, quiero que te desnudes acá en mi sala”. Me dijo Elías

Sin dudar me desnude por completo y me pare con mi pene bien erecto, frente a Elías que seguía sentado en un sillón de su sala y le dije.

-“Listo ahora ya me puedes ver como querías”. Le dije.
-“Vamos a mi cuarto”. Me dijo Elías levantándose del sillón en donde estaba sentado.

Camino delante de mí con dirección a su cuarto, cuando entramos a su cuarto, note que estaba demasiado arreglado con 10 sillas frente a su cama que era de 2 plazas, varias cajas cerradas en el piso, pero no le di importancia y le dije.

-“Que esperas quítate la ropa para empezar”.  Casi le ordene.

Elías me hizo caso al poco rato quedo completamente desnudo frente a mí, me iba acercar a él cuando me dijo.

-“¡Sabes siempre he querido hacer una cosa!”.  Dijo Elías.
-“¿Qué cosa dime?” Le conteste.
-“Esposarte tus manos y pies a la cama a si boca arriba y ser yo el que haga de todo con tu pene julio pero sé que nunca me permitirías eso Julio”. Me dijo Elías.

Como ya estaba a mil de caliente y quería tener mi pene dentro del ano de Elías otra vez le dije, sin pensar mucho en el tema.

-“Por mi normal que lo hagas ¿pero de donde vamos a sacar 4 esposas para que hagas lo que quieres Elías?” Le pregunte.

Ante mi sorpresa él me dijo.

-“Ya las tengo aquí mira”. Me dijo.

Se fue a unas de las cajas que estaban en el suelo, saco 4 esposas para decirme “Julio compláceme con mi fantasía que quiero hacerla realidad”, como ya lo dije, estaba a mil de caliente, que le dije “está bien Elías te voy a complacer”, él se alegró mucho por lo que le dije y me dijo.

-“Acuéstate en la cama”. Mando Elías.

Sin dudar lo hice y Elías me esposo mis manos y pies a la cama, quedando con los brazos y piernas bien abiertos, cuando acabo le dije.

-“Vamos Elías que esperas empieza como me dijiste”, Le dije.
-“Espera ahorita vengo”. Me dijo y salió del cuarto.    

Pasaron como 10 minutos y escuche varias voces que se acercaban al cuarto, donde estaba, hasta que entro Elías al cuarto, pero detrás de él entraron, Charly que era el único quien me había dejado penetrar en los 2 años que trabaje en aquel pueblo detrás de Charly entraron, Tigro, niño rata, el loco Juan, hermano de Charly, Luis que le puse de apodo mamut, Alex y Carlos, hermanos mayores de Elías, Cerebro y pinky, me quedé asombrado de ver a todos los que entraron, los conocía y de inmediato recordé que con todos había tenido sexo, tanto anal, como oral, entre todos rodearon la cama donde yo estaba, esposado y desnudo, en eso Elías hablo.

-“¿Qué pensabas que me volverías a penetrar otra vez como hace 5 años?, pero te vas olvidando que vas a penetrar esta vez, porque ahora serás tú el que será penetrado por todos nosotros, así como tú lo hiciste cuando trabajabas en nuestro pueblo y es mejor que disfrutes, porque dudo que puedas volver a hacerlo cuando terminemos.
           
mas sorprendido aun dije.

-“Pero como van hacer eso muchachos, a mí no me gusta que me penetren,” Dije.
-“Eso es mentira”. Dijo Charly.

Si tú mismo me pediste que te lo meta a los días que me rompiste el culo a julio y desde ese día yo te e penetrado bastantes veces ¿haber dime si no es verdad? entre todos empezaron a reír.     

-“¿Es verdad lo que dice Charly?” Elías me pregunta.

No me quedo otra opción que decir que era verdad lo que decía Charly, lo que alegro a todos y empezaron a sacarse sus ropas hasta quedar completamente desnudos, para comenzar a masturbarse sus penes para que se les pare el primero que se sentó en mi pecho, poniendo su pene en mi boca fue Charly, cuando tenía 15 años lo tenía grande, en ese momento con 20 años, note que le había crecido más su pene de 18 cm, cuando su glande se asentó en mi boca me dijo.

-“Vamos qué esperas abre tu boca y chupa que ya conoces bien mi pene”. Dijo Charly.

Abrí mi boca, para que introdujera su pene y empecé a chuparlo, pero esta vez Charly me hacía sexo oral con más fuerza que por ratos me hacía ahogar, no demoro mucho en vaciarse dentro de mi boca y me tome todo su semen, el que siguió fue Elías, que también me sorprendió, porque cuando puso su pene en mi boca, note que era más grande que el de Charly 20 cm de largo y más grueso apenas entraba en mi boca, igual no demoro mucho en acabar y tomarme su semen, el que siguió fue Tigro luego su hermano el niño rata, luego el loco Juan hermano menor de Charly, luego mamut, Alex, Carlos, Cerebro y de último pinky, cuando acabo sentía que tenía el estómago lleno por la cantidad de semen que me había tomado, ya que los 10 expulsaron bastante cuando acabaron, les debo decir que aparte de Charly y Elías que tenían grandes sus penes, los 8 restantes estaban entre 15 y 16 cm sus penes.

Cuando los demás vieron que Pinky, acabo dentro mi boca y se salió, uno de ellos dijo: ya vamos a partirle su culo, a lo que todos los demás aplaudieron, hasta ese momento en el fondo yo la estaba pasando bien, había chupado 10 penes y tomado 10 eyaculaciones diferentes, lo que seguía ya lo sabía me iban a penetrar 10 penes, se vaciarían y saldría de la casa de Elías, pero pensado mal porque lo que siguió no fue que los 10 me penetrarían, lo supe por lo que dijo Charly, no mañana sábado recién lo vamos a destrozar todo el día muchachos, hoy solo le toca chupar y tomar leche, pero ese culazo hoy se lo vamos a dejar bien abierto, hoy va a pagar por lo que nos hizo a todos siéntense en la sillas para que vean bien lo que viene y el que quiere puede grabar.

Elías saca lo que hay en las cajas, lo que dijo Charly hasta me asusto un poco, pero más me asuste cuando Elías empezó a sacar lo que había en las cajas, que eran, zanahorias de varios tamaños, dos pepinillos grandes y varios consoladores de diferentes tamaños, que uno de los que estaban sentados dijo.

-“¿Charly todo eso le vas a meter por el culo?”
-“Claro pues para dejarlo bien abierto y que le duela así como nos dolió a nosotros”. Dijo Charly.

Todos empezaron a decir que estaba bien lo que me iban hacer y se levantaron de las sillas y fueron por sus ropas a sacar sus celulares (móviles), para grabar lo que me iban hacer.    

Cuando ya todos tenían sus celulares en sus manos, Elías me saco las esposas de mis pies, Charly me puso una soga en cada pie, junto con Elías, me levantaron mis piernas todo lo que se pudo y las amarraron a la cabecera de la cama, quedando casi doblado por la mitad, me amarraron con las piernas bien abiertas, mis nalgas quedaron en el aire, abiertas mi ano lo podían ver todos, Charly se acercó a mí, puso dos dedos en la entrada de mi ano y dijo:

-“¿Por lo que veo está bien cerradito hace tiempo que no te penetran?”. Pregunto Charly.

Como no dije nada, de un solo empujón me metió casi todo sus dos dedos en mi ano, que me dolió me queje, ¡¡aaauu¡¡, ¿que te duele? me dijo Elías, si me duele le dije, así y más me dolió a mí el día que me penetraste y te dije que me dolía pero no te importo nada y seguiste me dijo Elías, a mí también me dolió cuando me desvirgaste y hasta sangre me sacaste por eso hoy vas a pagar todo lo que nos hiciste me dijo Charly, agarro una zanahoria de unos 15 cm de larga y dos dedos de gruesa y dijo.

-“Muchachos venga para que graven como le meto esta zanahoria”. Dijo Charly.

Los ocho rodearon la cama con sus celulares en sus manos, en eso Charly puso la punta de la zanahoria en la entrada de mi ano y sin lubricar a lo seco empujo adentro de mi ano la zanahoria, que entro más de la mitad de una sola vez, me dolió más que la primera vez que me penetraron, no pude evitar quejarme fuerte de dolor.

-“¡AAAAAUUUU! ¡AAAAUUU! SÁCALO QUE DUELE”. Dije a Charly.
-“Sufre”. Me dijo y empujo con fuerza otra vez.          

Entro casi toda la zanahoria, me volví a quejar de dolor, pero a Charly no le importo que de inmediato quiso sacar y meter la zanahoria, pero no pudo porque estaba bien ajustada por mi ano, me metió dos palmadas fuertes en mis nalgas diciendo.

-“No te la tragues para poder sacarla”. Me dijo.

Me relaje un poco y Charly empezó a sacar y meter la zanahoria con fuerza, ante mis quejas de dolor, al poco rato saco toda la zanahoria de mi ano que salió manchada con un poco de sangre, que todos festejaron que me salió sangre de mi ano, eso es solo un poco de toda la sangre que te va a salir hoy dijo Charly que boto la zanahoria que me había metido y de inmediato Elías le alcanzo otra zanahoria más grande, que sin decir nada, me metió casi la mitad de un empujón.

Esa era más gruesa y larga que la primera, me dolió mucho más que me empecé a mover para liberarme y quejarme dolor, Elías me agarro para que no me mueva y Charly volvió a empujar, acabando de meter casi toda la zanahoria dentro de mi ano,

-“¡AAAAAAAAAUUU! NOOOOO ¡AAAUU!” Me quejaba.

Pero Charly empezó de inmediato a sacar y meter con fuerza, a los 5 minutos, la saco toda y se la mostró a todos como había salido, cuando la vi, estaba manchada con más sangre, lo que todos festejaron, ahora le toca un pepinillo dijo Charly, pero vamos a cambiarlo de pose, para que vaya chupando vergas al mismo tiempo.

Aquella noche me reventaron mi culo de todas las veces posibles ni siquiera recuerdo si me vine o no, el dolor me hizo desmayar varias veces, me desperté cuando Carlos me estaba penetrado, al día siguiente lo hizo hasta que corrió dando un gran alarido, al parecer ya todos habían pasado menos Charly y Elías por lo que Charly tomo el lugar de Carlos, para penetrarme, sentí como si un poste me desgarrara pero no fue nada comparado a cuando Elías me penetro, con el si me corrí sobre mi vientre en abundancia aunque no sentí nada de placer.

Cuando todos se habían corrido en mis entrañas Elías saco un elastrador y le coloco dos ligas para luego decirle a todos.

-“Es hora de arreglar a esta mal parido para que no le haga nadie más lo que nos hizo a nosotros”. Dijo Elías.

Tomo el elastrador y paso mi pene por en medio de las estiradas ligas, las coloco lo mas en la base que le fue posible me percate en ese momento que me habían depilado todo mi vello púbico, mi cuerpo se arqueo cuando Elías dejo que las ligas castradoras se contrajeran contra mi pene, luego pasaron varios minutos hasta que Charly usando un cuchillo eléctrico se me acerco el ruido de la cuchilla aún resuena en mi cabeza.

-“zzzzzzzzzzzddddd”. Sonaba la cuchilla.

Charly me miro a los ojos, con los cuales le suplique que no lo hiciera, pero de pronto tomo mi pene erecto y comenzó a cortar entre las dos ligas, grite de dolor y horror.

-“NOOOOOOOOOO HHHHHHHHHHHAAAAAAAA” Grite.

Apenas le tomo unos cuantos segundos mutilar mi pene, el cual sostuvo para que todos vieran, entre aplausos chiflidos sentí como Elías coloco un burdizzo cuyas mandíbulas puso en lo alto de mi escroto dijo.

-“Esto evitara que sigas pensando en jovencitos a quien violar”. Dijo Elías.

Moví la cabeza en negación cuando sentí como el burdizzo se cerró sobre mi escroto, castrándome, todo mi cuerpo se arqueo de nuevo de dolor y me desmaye.

Me desperté varias horas después en mi cama, desnudo sin mi pene y castrado, con Elías a mi lado, me dijo que si denunciaba lo sucedido los videos tomados llegarían a Internet y todos contarían como fueron violados por mi cuando eran unos adolescentes.


Ahora soy un eunuco que vive o mejor dicho sobrevive, deseando la muerte, sin tener los suficientes huevos como para acabar con mi patética existencia por mi propia mano. 



Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

PACTO DE HONOR

Noto como suelto un goterón de pre semen que se encarga de repartir por todo el glande con el pulgar haciendo círculos, mientras que su lengua ahora se entretiene con el otro huevo. Tomándolo de los cabellos suavemente lo dirijo a mi pene, que le espera duro como el acero. Edgar me mira, se humedece dos dedos de pre semen y me los mete en la boca a la vez que se traga entera mi pene. Gimo, chupo con avidez sus dedos notando mi propio sabor y levanto las caderas para enterrarle más profundo mi rabo, todo a la vez......


PACTO DE HONOR
Noto como suelto un goterón de pre semen que se encarga de repartir por todo el glande con el pulgar haciendo círculos, mientras que su lengua ahora se entretiene con el otro huevo. Tomándolo de los cabellos suavemente lo dirijo a mi pene, que le espera duro como el acero. Edgar me mira, se humedece dos dedos de pre semen y me los mete en la boca a la vez que se traga entera mi pene. Gimo, chupo con avidez sus dedos notando mi propio sabor y levanto las caderas para enterrarle más profundo mi rabo, todo a la vez.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [VAGINOPLAS]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Última noche, aquello se acababa por desgracia. Como teníamos dinero suficiente alquilamos una casa rural y nos pegamos una buena juerga. La última noche siempre es especial, nos montamos una fiesta con abundante alcohol y juegos, algunos más subidos de tono que otros entre todos. Justo hemos acabado de jugar a uno en el que el que sale sorteados se tiene que tumbar bocabajo con los ojos cerrados y alguien se tumba encima suyo, si falla en adivinar quién es, la persona nombrada se tumba encima de los dos. El de abajo va quedando aplastado hasta que acierta o se rinde, y es un juego en el que hay mucho contacto físico por supuesto todos estábamos solo en ropa interior.

Ahora hemos pasado a los retos, que pueden ser de cualquier tipo siempre y cuando no impliquen a terceras personas y finalizan con el perdedor bebiendo un trago generoso de licor. Estamos todos, bastante borrachos, y se nota. También he notado las miradas que se lanzan de vez en cuando Carlos y Miguel, y por lo que veo Raúl también se ha percatado, puesto que me mira y hace un ligero gesto con la boca simulando una mamada, aunque no tengo del todo claro si lo hace por ellos o por lo que pasó la otra noche entre ambos.

Son las 5 y media y ya se han ido casi todos a dormir, aunque aún quedamos 4 o 5 despiertos. He venido al baño a mear y al entrar me he encontrado a Edgar haciendo precisamente eso, puesto que no había cerrado la puerta con seguro. Me ha dedicado una sonrisa y ha seguido con lo suyo como si nada. Me coloco a su lado y sacándome el pene comienzo a mear también, sin perder detalle de cómo Edgar suelta un potente chorro por su gordo pene, que tiene circuncidado y que me sigue sorprendiendo por su tamaño aun estando en reposo.

Acabo de mear y se sacude las últimas gotas, pero en vez de guardársela sigue sacudiéndosela poco a poco, mirándome mí pene. Veo como se le va poniendo dura poco a poco, y la mía también comienza a endurecerse según acabo de evacuar. Me la agarra y me la sacude, y también agarro la suya, ya medio erecta que se nota pesada y caliente en mi mano. Se acerca levemente y mis labios van a su encuentro, con la boca ya entreabierta con la lengua ansiosa por encontrarse con la suya. Tengo ya una erección cuando nos separamos, pero la suya aun no está del todo dura, aunque ya me supera en varios centímetros.

Edgar empieza a arrodillarse cuando se abre de nuevo la puerta; no he puesto el seguro al entrar. Raúl se queda parado en la puerta, mirándonos con cara de dormido sin acabar de comprender. Aunque nuestros penes han bajado ligeramente por el susto de ser descubiertos, está clarísimo lo que estábamos haciendo, y pronto Raúl muestra una sonrisa al darse cuenta. Acaba de entrar y cierra la puerta tras de sí, echando el seguro. Edgar (que se ha incorporado) y lo observamos quitarse la camiseta dejando al aire el fibrado torso según se acerca a nosotros sin dejar de sonreír con malicia.

-“No hace falta que te levantes, estas bien así”. Dijo Raúl.

Lo tengo ya a mi lado con su pene de fuera. Agarra a Edgar de los hombros y haciendo una ligera presión lo arrodilla delante de nuestros penes. La mía vuelve a estar dura y es la primera que Edgar engulle, tomando la de Raúl con su mano derecha para comenzar a masturbarlo.

No pierdo detalle de cómo hace desaparecer centímetro a centímetro toda la longitud de mi pene dentro de su boca, pero cierro los ojos suspirando cuando noto mi glande pasando de largo a su garganta. La saca igual de despacio, jugando con la lengua por el camino hasta que sólo el glande queda envuelto por sus labios, su lengua haciendo círculos alrededor y lambiendo la rajita de mi glande. Abandona mi pene para dedicarse a chupar el de Raúl, casi duro del todo. Me dedico a mirar como entra y sale de la boca de Edgar mientras me masturba; le supone aún menos esfuerzo que conmigo el metérsela entera por lo que Raúl no duda en penetrarle la boca agarrándole la cabeza por la nuca y bombeando con las caderas, hasta el punto de provocar que Edgar se empieza a poner rojo y chorretones de saliva caen desde su boca al suelo.

Me inclino para comenzar a lamber y morder el pezón de Raúl, pequeño y duro, él me agarra presionando mi cabeza contra su duro pectoral sin dejar de mover las caderas contra la boca de Edgar. No obstante, poco estoy así, me está empujando la cabeza para que me una a mi amigo. Por el camino beso y paso la lengua, en sus bien marcados abdominales, y al llegar abajo Edgar (rojo y con lágrimas en los ojos, pero con una erección descomunal) pasa a lamberle los huevos dejándome vía libre para comerme el pene de Raúl, totalmente brillante y resbaladizo por el pre seminal y la saliva.

Aprovechando lo húmeda que está hago círculos con la mano alrededor de su glande, haciéndole gemir y retorcerse. El mayor gemido sin embargo lo ha dado al notar como me metía su pene entero en la boca, enterrando la nariz en su pubis. Raúl me tiene agarrado la cabeza impidiendo que me separe, ahogándome con su pene hasta que no puedo más y comienzo a toser, momento en el que me libera. Edgar toma el relevo mientras me recupero del ataque de tos y de nuevo comienza a chupar casi con ansia, por lo que yo lo substituyo chupando los huevos de Raúl.

Alterno entre uno y otro metiéndolos en mi boca, jugando y acariciándolos con la lengua, embriagado por el olor que desprenden y que me satura las fosas nasales. Abandono sus huevos para volver a chuparle su pene, pero Edgar no se retira por lo que ahora tiene dos bocas a disposición de su pene. Nuestras lenguas se encuentran y pelean entre ellas mientras ambos le lambemos su glande, que no deja de expulsar un salado y sabroso líquido pre seminal. Tomándonos de la cabeza a cada uno ha colocado su pene entre ambas bocas y está imprimiendo un ritmo frenético con las caderas, gimiendo sin cesar.

-“Me voy a correr”. Avisa entrecortadamente.
-“Junten sus cabezas”. Ordena.

Se masturba con rapidez mientras su mano izquierda acaricia sus marcados abdominales. Tiene los ojos cerrados y la respiración cada vez más agitada. Edgar y yo estamos mejilla con mejilla esperando la inminente corrida, que no tarda en llegar. Soltando unos gemidos cortos y rápidos, doblando ligeramente las rodillas, Raúl comienza a correrse. El primer trallazo me toma desprevenido y me sorprende cuando se estrella con fuerza contra mi boca, que por suerte estaba cerrada. Los que lo siguen se reparten equitativamente entre Edgar y yo, puesto que Raúl ha pasado a mover caóticamente su pene mientras se masturba por lo que su corrida salta en todas direcciones, manchándonos cabello, cara y cuerpo (“tendría que haberme quitado la camiseta también”).

Con un largo suspiro Raúl aprieta su pene dejando caer las últimas gotas de su corrida. Edgar por su parte me agarra y me besa con ansias, por lo que todo el semen que tenía en los labios ahora se distribuye entre ambas bocas.

-“Mira que son un par de maricones, ¿eh?” Se ríe Raúl.
-“Hay que repetir esto más a menudo, que la chupan muy bien”. Dice al final.

Y sin previo aviso se agacha y nos da un corto beso en los labios a cada uno. Le observamos en silencio para luego aun sorprendidos vestirse e irse sin dejar de sonreír en ningún momento, y entonces nos miramos, aún incrédulos por lo último que acaba de pasar.

-“Estoy muy caliente y llevo desde el otro día deseando metértela de nuevo. Deja que te penetre”. Le pido a Edgar.
-“Esta bien, pero vamos a la habitación”. Me contesta.

Una de las ventajas de esa casa rural es que tiene habitaciones de sobras y repartidas por toda la casa, por lo que no tardamos en encontrar una no tan lejos que no estuviese ocupada, así podíamos gozar de intimidad y era menos probable que nos escucharan. Mientras Edgar comprueba algo en su móvil (celular) me he ido quitando la ropa, así que le espero totalmente desnudo en la cama, con mi pene duro y húmedo de excitación. Deja el móvil a un lado y se sube a la cama a cuatro patas, su cabeza directamente a la altura de mi pene. Entierra la nariz en mis huevos, aspirando fuertemente, y yo le facilito el acceso abriendo mis piernas y doblando las rodillas. Tira de mi pene hacia sí, dejando mi glande al aire y metiéndose un huevo en la boca.

Noto como suelto un goterón de pre semen que se encarga de repartir por todo el glande con el pulgar haciendo círculos, mientras que su lengua ahora se entretiene con el otro huevo. Tomándolo de los cabellos suavemente lo dirijo a mi pene, que le espera duro como el acero. Edgar me mira, se humedece dos dedos de pre semen y me los mete en la boca a la vez que se traga entera mi pene. Gimo, chupo con avidez sus dedos notando mi propio sabor y levanto las caderas para enterrarle más profundo mi rabo, todo a la vez.

Edgar no decepciona, la habilidad y experiencia que tiene chupando son simplemente increíbles. Controla el ritmo perfectamente y es capaz de soportar un buen rato de ser penetrado por la boca metiéndose todo mi pene hasta el fondo, mientras masajea mis huevos o me pellizca los pezones, siempre con las manos ociosas.

De golpe me ha agarrado y levantado las piernas, por lo que me encuentro con el culo expuesto en una postura no muy cómoda, todo sea dicho. El primer lengüetazo en mi ano me hace dar un pequeño respingo e instintivamente lo contraigo, pero lo relajo según prosigue comiéndome el culo y descubro que esta nueva sensación no es tan mala. Siento una mezcla entre cosquillas y placer que poco a poco se va decantando más hacia lo segundo, sobre todo ahora que su lengua ya no acaricia sino que se introduce completamente en mi ano. Abandona mi ano para retomar la mamada que me estaba haciendo, pero la mano que antes jugaba con mis huevos ahora descansa más abajo, su dedo corazón en mi interior haciendo ligeros movimientos circulares de penetración.

Me tiene ya al límite del orgasmo, y pese a que estoy deseando metérsela no puedo contenerme más y entre gemidos y espasmos exploto violentamente en su boca, agarrándole con fuerza la cabeza y apretándole para que no pueda retirarse. Su dedo se mueve más rápidamente dentro de mí mientras me corro, y mi culo lo aprieta fuertemente con cada contracción que doy. Lejos de intentar apartarse, él mismo se mete mi pene hasta la garganta recibiendo y tragando todos los trallazos que le disparo en su interior.

-“¿Qué no querías metérmela?” Me pregunta cuando termina de limpiarme mi pene.
-“Y lo sigo queriendo” Respondo recuperándome.

Pero es imposible contenerse con el pedazo de mamada que me estabas haciendo. Pero no te preocupes que me sigue quedando leche y ganas de penetrarte el culo. Me sobran ganas así como a ti te sobra ropa. Le guiño el ojo y Edgar se ríe animadamente. Se quita la ropa rápidamente, tirándola al suelo sin orden alguno.

-“¿Quieres mi culo? Pues aquí lo tienes, todo para ti”. Me dice.

Se colca a cuatro patas encima de mí, regalándome un primer plano de su culo sin apenas vello. Sin darle más vueltas (no sé si será el alcohol, la excitación, o pensar que es mi última noche como hombre, tal vez una mezcla de todas) me lanzo a enterrar mi cara entre sus nalgas, que separo con ambas manos. Paso mi lengua de arriba abajo haciendo presión cuando pasa por encima de su ano, que noto como se contrae. Hago círculos con la lengua, notando como se distienden y relajan los músculos hasta que puedo introducirla en su interior, y comienzo entonces un mete, saca con la lengua mientras le estrujo las nalgas.

Concentrado como estoy comiéndole el culo no me había dado cuenta de que Edgar me la estaba comiendo de nuevo, hecho del cual acabe por tomar conciencia al notar el placer de su lengua jugando con mi glande. Mi pene no ha bajado un ápice su dureza, y tras morderle la nalga izquierda le pido que me deje penetrarlo ya.

Edgar se tumba en la cama bocarriba y abre las piernas, agarrándolas con las manos para dejar su culo expuesto. Tras colocarme de rodillas entre sus piernas, me escupo bien mí ano que esparzo por toda la longitud y bajo hasta que mi glande se coloca en su entrada. Comienzo a hacer presión poco a poco, notando como mi pene va entrando centímetro a centímetro. Su culo se siente muy estrecho, me aprieta el pene y eso me encanta. Edgar está con los ojos cerrados y los labios apretados, y yo no me detengo hasta que mi cuerpo hace tope contra sus nalgas, aparentemente ya no puedo introducir más. Y digo aparentemente porque agarrándole de la cintura y dando un golpe de caderas consigo clavársela hasta el fondo, arrancándole un gemido de sorpresa.

-“¡Ah! Dios, sí… vuelve a clavármela hasta el fondo”. Me pide.
-“¿Así?”. Le pregunto dando otro golpe de cadera. Doy otro. Y otro más-. ¿Así o más fuerte?
-“Más fuerte”. Me responde.
-“¿Qué dices?”- Golpe de cadera-. No te he oído bien.
-“¡Que me des más fuerte! ¡Que me revientes y me la claves hasta el fondo, que no siento nada!” Me dice.

El cabrón me ha conseguido picar así que dejo los golpes secos de cadera para pasar a enterrarle mi pene lo más profundo posible casi con violencia, provocando que la cama se mueva en el proceso y él gima con cada acometida.

-“Deberíais intentar ser un poco menos escandalosos” La voz proviene de la puerta y me toma totalmente de improvisto.

Salgo de Edgar deprisa y corriendo me intento tapar según me giro. Juan nos observa desde el umbral de la puerta, apoyado en el marco con el torso desnudo y con una evidente erección marcado en su trusa (slip).

-“¿Qué rayos haces tú aquí?” Le increpo enojado.

Por alguna razón me cabrea que sea él quien nos haya sorprendido puede porque él era el designado para terminar con mis días de virilidad.

-“Le dije yo que viniese” Dice Edgar

Esa sí que no me la esperaba. Ahora sé qué hacía Edgar con el móvil antes. Era normal que de momento estuviera confundido y no supiera ni lo que querías, pero ya has visto que no hay nada de malo en simplemente disfrutar y pasarlo bien, sobre todo cuando luego de esta noche no podrás volver a hacerlo como ahora.

-“¿Qué te parece si la pasamos bien los tres?”
-“Puedes empezar por volver a meterme tu pene hasta el fondo como hacías hace un momento”. Me dice Edgar de manera conciliadora.

Sigo mirando fijamente a Juan, quien está serio sin moverse de la puerta. Su pene sigue duro, mientras que la mía ha bajado un tanto por la tensión de la situación. Mientras hablaba, Edgar se ha ido colocando a mi espalda de rodillas también y tengo su polla apoyada en mi espalda, puedo notarla dura y caliente. Me besa suavemente el cuello, acariciándome el torso con una mano mientras la otra me hace ladear la cabeza para dejar mi cuello totalmente a su merced. Cierro los ojos y un suspiro se me escapa cuando me muerde, y finalmente la excitación vuelve a abrirse paso.

-“Está bien, pero que me la chupe hasta que la vuelva a tener dura. Luego te pienso destrozar el culo, que lo sepa”. Les digo.

Como respuesta pasa a comerme con más pasión el cuello, y me dejo hacer sin abrir los ojos. Noto a Juan delante de mí, y mi boca le recibe entreabierta cuando junta sus labios con los míos. Nos besamos de forma salvaje, nuestras lenguas entrando totalmente en la boca del otro, danzando la una, alrededor de la otra mientras nuestros labios quedan mojados de saliva. Le agarro con fuerza del cuello, impidiendo que separe su boca de la mía, y él me toma el pene en respuesta.

-“¿Qué se supone que debo hacer si ya la tienes dura del todo?” Me lo pregunta con voz sensual, pasando la lengua por mi labio inferior al acabar de formularla. Sin responderle le empujo la cabeza hasta mi pene, que comienza a chupar.

Edgar ha abandonado mi cuello y se ha separado de mí. No sé qué está haciendo hasta que lo noto entre mis piernas, se ha tumbado bocarriba metiendo la cabeza entre mis piernas, y me está comiendo los huevos mientras Juan se dedica a jugar con mi glande. Noto la lengua de Edgar acariciarme el perineo, y finalmente llega hasta mi ano. Me dejo caer sobre su cara, plantándole el culo en la boca para que me pueda meter la lengua hasta el fondo, y su nariz queda entre mis huevos. Juan me está demostrando que él también puede meterse mi pene entero en la boca, aunque con mayor dificultad que Edgar, y yo gimo mientras me pellizco el pezón para aumentar el placer que sus dos bocas me están haciendo sentir.

Empujándome las nalgas dejo salir a Edgar de debajo, quien se vuelve a tumbar ofreciéndome su culo. No me lo pienso y lo penetro de una sola estocada, arrancándole un quejido. Juan se coloca de pie en la cama y me ofrece su pene. Lo agarro sopesando su peso y dureza; aun con lo grande que es no supera la de Edgar. Lo recorro con la lengua la gota que hay en la punta y espero con la lengua fuera a que se agache pera compartirla, tras lo cual me meto media pene en la boca y comienzo a succionar con ansias.

Comienzo también a mover las caderas, retomando como penetraba antes el estrecho culo de Edgar. Estoy teniendo problemas para coordinar las embestidas y la mamada, pero Juan en seguida lo soluciona agarrándome la cabeza con dos manos y comenzando a penetrarme la boca. De esta manera solo me centro en penetrar de forma rápida el culo de Edgar, con embestidas cortas y profundas. Él gime sin parar, agarrándose a las sábanas mientras yo le taladro sin piedad. Apenas puedo gemir porque mi boca está totalmente llena del gordo pene de Juan, que cada vez intenta llegar más al fondo provocándome una que otra arcada. Agarrándome la cabeza con ambas manos de golpe logra meterla entera en mi boca, y comienzo a toser con lágrimas en los ojos. Me ha encantado sentirla toda.

-“Dame más” Le suplico.
-“¿Quieres más?” Asiento con la boca entreabierta-. Tranquilo que tendrás más.

No obstante, se aparta y se baja de la cama. No entiendo qué pretende hasta que se coloca detrás de mí de rodillas también. Quiero protestar pero me empuja hacia delante y caigo sobre Edgar, quien me recibe comiéndome la boca con lujuria y aferrándose a mi espalda. Juan por su parte me separa las nalgas y me escupe en el ano, y acto seguido noto la cabeza de su pene comenzando a hacer presión. Realmente su glande es grande y siento como si me partiese en dos cuando entra de sopetón en mi culo. No puedo reprimir el bufido de dolor, y nos quedamos todos quietos un momento mientras mi culo se acostumbra al inesperado visitante.

Ya no me duele, así que agarro a Juan del culo y poco a poco lo acerco a mí, empalándome en el proceso. He dejado de moverme porque necesito que primero mi culo se dilate como para alojar semejante pene. La sensación es increíble, y rara también. Me siento totalmente lleno, y soy incapaz de contener los gemidos según su pene se va abriendo paso. Aún no la ha metido entera pero ya se está retirando, para volver a entrar justo después, comenzando un lento mete, saca que me va arrancando bufidos.

Su pene se siente descomunal y cada vez que la mete provoca que la mía de un bote, me está encantando esta sensación. Además, cada vez sus embestidas llegan un poco más adentro, y provocan que mi pene también se mueva dentro del culo de Edgar, por lo que comienzo a sentir placer por partida doble.

Le indico que se esté quieto y entonces soy yo el que comienza a moverse adelante y detrás, clavándome en la polla de Juan al retroceder del culo del Edgar y viceversa. Comienzo lentamente, pero voy subiendo el ritmo buscando cada vez más placer, alternando movimientos cortos y rápidos con otros más lentos y amplios que me permiten clavársela hasta el fondo a Edgar y también llenarme el culo a más no poder del pene de Juan, el cual me está empezando a volver loco. Pronto no puedo contenerme y me doy cuenta de que me estoy moviendo con frenesí gimiendo sin parar en la boca de Edgar, que no deja de besarme.

Tras un rato llevando yo el ritmo Juan se ha cansado de no poder despacharse a gusto. Aprovechando que con su peso corporal y su posición puede controlar la situación fácilmente comienza a moverse, con embestidas fuertes y profundas. Siento que me está destrozando el culo a base de embestidas, me la clava entera haciéndome ver las estrellas, pero también haciéndome gemir de placer, me encanta como su pene me llena totalmente y cómo cada vez acelera más el ritmo, resoplando y jadeando. Edgar por su parte se está masturbando con furia, mirándonos con cara de vicio y de calentura, recibiendo mi pene que se ensarta en su culo cada vez que Juan me la clava. La combinación de la penetración que me están pegando entre ambos me tiene extasiado, y siento cómo mi cuerpo se prepara para soltar toda la leche que me queda en el culo de Edgar. Justo les voy a avisar cuando…

-“Puff no puedo más, tienes un culo súper estrecho y estoy muy caliente, me voy a correr” Avisa Juan.
-“¡Lléname el culo que yo también me corro! ¡DIOS, Me Corro!” Dije
.
Y menuda corrida. Juan de golpe me la ha clavado aún más profundo de lo que había llegado antes y ha comenzado a correrse en mi culo, desencadenando que haga lo mismo en el de Edgar. El orgasmo es tan bestial que me tienen que tapar la boca para intentar ahogar mis gemidos, que no puedo (ni quiero) controlar, y me da la sensación de que me estoy horas corriendo de lo intenso que es.

Cuando por fin mi mente vuelve a su sitio me doy cuenta de que he caído desplomado encima de Edgar, quien en algún momento también se ha corrido llenándose el torso de semen, el cual ahora también me mancha a mí. Mi culo sigue lleno del pene de Juan, y esta palpitando, pero ha sido bestial estoy deseando repetir. Por desgracia sé que no habrá una próxima vez, era la última noche que tendría mis genitales en su sitio.

A la mañana siguiente tarde, casi medio día, estaba acostado boca arriba sobre una gran mesa de madera en la cocina solo en trusa, amarrado y amordazado, todos estaban ahí también solo en ropa interior. Todos con evidentes erecciones con manchas de humedad obvias justo donde la raja de sus glandes tocaba la tela de sus prendas. Carlos fue el encargado de despojarme de mi trusa usando un cuchillo para dejar mi dura erección y huevos a la vista de todos, un pequeño hilo de líquido pre seminal, se extendía de la puta de mi miembro a mi abdomen, formando un pequeño charco un poco más arriba de mi pubis.

Juan no tardo en colocarse entre mis piernas, para tomar mis huevos, los alzo. Sentir sus manos sobre mis huevos que iban a hacer las ultimas manos que sintieran mis huevos me hizo estremecer. Sin mucho preámbulo tomo un uno de dos cuchillos para colocar la afilada hoja de acero y de un solo rápido corte me castro, por completo, todo mi cuerpo se tensó arqueándose. Mi pene lanzo una gran carga final. Con todo mi cuerpo aun temblando tomo un segundo cuchillo para tomar mi pene que palpitaba son cesar.

Juan no tardo en comenzar a serruchar mi pene que alzo, el dolor fue bestial grite sin parar, pero la mordaza apago gran parte de mis gritos. Le tomo apenas unos pocos segundos cercenar mi pene, que alzo para que todos vieran, la sangre que de mi pene cercenado broto me baño mis piernas y abdomen, fue lo último que recuerdo pues me desmaye después de eso.

Me desperté ya curado por Edgar qué siendo un reconocido cirujano plástico, no tuvo problemas en hacerme una vaginosplastía, que dejo una vagina entre mis piernas, aunque sin clítoris y agujero para ser penetrado, apenas un agujero para la orina, cuando me recupere empecé a usar ropa interior femenina que un uso. Juan y Carlos aun me buscan para penetrarme, lo cual disfruto como no tienen idea aunque siento algo de envidia por el pene de Edgar y una furia que deshago con sexo hacia Juan por no haber sido el quien tuviera que honrar con sus genitales nuestro Pacto de Honor. 





Historia Original Aquí.    





Autor: Darksoul       Traductor: DarkSoul

TRABAJO SEÑUELO

Austin se sonrió a sí mismo en el espejo, se cepilló los dientes una vez más, fijo su cabello de nuevo. No le dijo a su padre a dónde iba; él solo le había criticado por ello, y le darían más nervioso. Se montó en su bicicleta, y se marchó. Tardó unos 20 minutos en llegar al antiguo almacén a las afueras de la ciudad. Austin se había tomado su tiempo para llegar allí, así que no llegaría todo sudado. Él tenía un poco de curiosidad de porqué fue elegido ese sitio en particular. Este lugar parecía estar abandonado. Era demasiado grande, y en mal estado......


TRABAJO SEÑUELO
Austin se sonrió a sí mismo en el espejo, se cepilló los dientes una vez más, fijo su cabello de nuevo. No le dijo a su padre a dónde iba; él solo le había criticado por ello, y le darían más nervioso. Se montó en su bicicleta, y se marchó. Tardó unos 20 minutos en llegar al antiguo almacén a las afueras de la ciudad. Austin se había tomado su tiempo para llegar allí, así que no llegaría todo sudado. Él tenía un poco de curiosidad de porqué fue elegido ese sitio en particular. Este lugar parecía estar abandonado. Era demasiado grande, y en mal estado.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [TORTURA] [CANIBALISMO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo




Austin se acababa de graduar de la secundaria, tenía 18 años, 1.75 de estura, un joven muy guapo. Le encantaba jugar con sus amigos; béisbol, el senderismo y natación eran algunos de sus momentos preferidos. Estaba esperando ese verano. ¡Él estaba pensando iba a hacer un mejor verano todavía!

Él vivía en un complejo de apartamentos de bajo costo con su padre y sus tres hermanos pequeños. Su Madre los había dejado hace años, impulsada ​por el alcohol y las drogas. Sorprendentemente, Austin se había mantenido al margen de los elementos tanto como le era posible, y había crecido fuerte y hermoso. Él sabía que tenía que alejarse de su padre, y empezar una vida propia. Una que llevaría al éxito y a una vida más feliz.

Por eso, cuando el tomo el volante se quedó en la puerta de entrada, Austin estaba excitado. ¡Era un anuncio para puestos de entrada con una empresa de informática local! ¡Eso era solo lo que estaba esperando! El panfleto decía que debía estar en el almacén de distribución, a las 9 de la noche.

Austin pasó el día trabajando, para quedar bien, y prepararse sicológicamente a sí mismo para la entrevista. Se duchó y se puso sus mejores ropas casuales... pantalón de mezclilla y una bonita camisa de cuello. Su cabello rubio era ondulado en la parte superior, con un poco de cera para el cabello para darle brillo. Mientras se miraba en el espejo, sus músculos se ondulaban a través de la camisa apretada. Sus grandes brazos y los hombros cuadrados eran el resultado de la juventud y el ejercicio. Su pantalón era probablemente un poco pequeño también, y mostraba su gran trasero como sus muslos carnosos. Sus genitales eran siempre un problema para Austin. Ellos eran demasiado grandes, y siempre tenía problemas para ocultarlos.

Austin se sonrió a sí mismo en el espejo, se cepilló los dientes una vez más, fijo su cabello de nuevo. No le dijo a su padre a dónde iba; él solo le había criticado por ello, y le darían más nervioso. Se montó en su bicicleta, y se marchó. Tardó unos 20 minutos en llegar al antiguo almacén a las afueras de la ciudad. Austin se había tomado su tiempo para llegar allí, así que no llegaría todo sudado. Él tenía un poco de curiosidad de porqué fue elegido ese sitio en particular. Este lugar parecía estar abandonado. Era demasiado grande, y en mal estado. Solo una gran serie de edificios organizados, sin nadie alrededor a millas. Bueno, ese era el lugar.

Había un coche aparcado frente a lo que debía ser la oficina. Austin aparcó su bicicleta y entró por la puerta chirriante. Dentro había unas cuantas sillas polvorientas y una alfombra sucia. La única luz de la habitación provenía de la ventana sucia. Austin entró, y la puerta se cerró detrás de él.

-"Hola. ¿Hay alguien aquí?”, Preguntó.
Sin respuesta.

Se estaba poniendo más nervioso. Pero entró en la habitación, y a través de la puerta en el otro extremo. Sentado detrás de una mesa de conferencias estaba un hombre oriental; probablemente de unos 35 años, de cabello negro corto, gafas gruesas, que parecían estar en muy buena forma. Austin notó que sus brazos eran grandes y gruesos para un oriental. Era muy guapo también. El hombre estaba sonriendo, a Austin.

-“Mi nombre es Lee. Me alegro de que hayas podido venir”. Lee se movió un poco en su silla. 
-“Ahora, por favor, quítate toda la ropa para mí”. Le dijo.
-“¿Qué ?” Austin no estaba seguro a donde conducía todo aquello.
-“Por favor, desnúdate. Quiero ver tu gran cuerpo completamente desnudo”.

Austin se quedó allí con la boca abierta.

-“Veras, te he estado observando. Planté ese anuncio falso de trabajo en tu puerta, con la esperanza de que aparecieras. Tienes un cuerpo tan maravilloso. Ustedes, los norteamericanos crecen tan grande y con mucha carne”. Lee se levantó y empezó a pasear alrededor de la mesa hacia Austin.

Austin comenzó a retroceder un poco.

-"Lo ves. Tengo gusto de los muchachos de carne blanca como tú. Me gusta la carne jugosa. Te he estado observando durante meses. Practicas deportes y ejercicios con regularidad para tener músculos más grandes”. Lee se detuvo a unos pasos de Austin. Él sacó una pistola de la parte posterior de su pantalón corto y apuntó a Austin.

-"¿Qué estás haciendo? ¿Por qué tienes esa arma? ¡Solo vine aquí por un trabajo!” Austin estaba aterrado. Había caído en una especie extraña trampa.

Lee miró por encima de Austin. Mirando por un momento sus genitales abultados. 

-“¡Nunca los he visto, pero simplemente no puedo esperar! ¡Deben estar llenos, de lo grande que son! ¡Va a ser muy divertido jugar y comerlos!” Lee estaba por delante de sí mismo. “¡Dije desnúdate!”

Austin dio un paso atrás y comenzó a buscar a tientas su camisa. Seguía sin dejar de comprender lo que estaba pasando. Pero con una pistola apuntando a su pecho, él obedeció. Se sacó la camisa por la cabeza. Lee estaba más excitado ante la visión del abdomen, pecho y brazos tensos músculos. Los zapatos le siguieron a continuación, seguido por los Medias (calcetines). A continuación, el pantalón fue poco a poco desabrochado, abierto para caer al suelo. Austin le dio una patada a la pared detrás de él. Su ropa interior tipo bikini se apretaba a su pelvis no logrando ocultar su miembro abultado y huevos.

Lee estaba hipnotizado. Tales músculos magros de carne grandes eran fabulosos. Y una gran cesta de vello. 

-“¡Ahora la ropa interior por favor!” Dijo Lee.

Austin estaba tan avergonzado. No podía creer lo que estaba sucediendo. Nunca se había expuesto a nadie antes. Tal vez en las duchas de la escuela, pero nunca bajo tal escrutinio. O por la fuerza. Deslizó sus pulgares debajo del elástico de la cintura, y se lo bajo Su gran pene joven corte de 10 pulgadas y sus huevos sueltos bajos quedaron colgando libremente. Estaba mortificado. Lee estaba totalmente satisfecho, con la boca abierta de alegría. "¡Maravilloso! Tan grande y carnoso. Gracias por venir hoy Austin” Él lo miró a los ojos. 

-“Sí, sé tu nombre. Como dije, te he estado observando. ¡Eres simplemente perfecto, nadie te echará de menos! Ahora, por favor entrar por esa puerta”, Lee hizo un gesto con la pistola a una puerta en el lado de la habitación.

Austin hizo lo que se le dijo. Lee lo dirigía desde atrás, con la pistola dirigida a él. Él se dirige a través de un conjunto confuso de los grandes almacenes y pasillos. Finalmente por un tramo de escaleras de metal y por medio de otra serie de pasillos. Austin estaba completamente perdido y aterrado. La temperatura en este edificio era un poco cálida, y Austin estaba empezando a sudar un poco. Sus grandes genitales colgaban bajos por el calor. Podía sentir su gran joven pene comenzar a llenarse un poco de sangre. Esperaba no tener una erección delante de su captor.

Lee observaba desde detrás de Austin. Admirando sus grandes músculos magros. Ellos se hinchaban y flexionaban, y mostraron cada fibra muscular en detalle. Su boca estaba regando saliva, y Lee estaba con una erección, pensando en la tortura y el dolor que iba a infligir a ese gran estadounidense blanco. Comería bien durante los próximos días, y disfrutaría de cada momento con el joven. Pensaba de manera retorcida como iba a gritar en agonía mientras lo azotaba, o mientras lentamente lo dejaba sin piel, cocinaba o lo desmembraba vivo.

Parte II

Terminaron en una gran habitación en un sótano caliente. Estaba iluminada desde arriba con varias lámparas fluorescentes, con paredes blancas sucia, y varias bandejas y contadores alrededor de las paredes. En el centro de la habitación había una mesa de metal de aspecto extraño. Esa a unos 2 metros de largo, 1 metro de ancho, en forma de una bandeja, con 15 cm de grosos alrededor. En el centro había un desagüe. Al subir desde el fondo de la bandeja estaban varios soportes altos 15 cm. En estos soportes habían correas. Se le ocurrió a Austin que eso podría ser una especie de mesa de autopsias.

-“Sube a la mesa de Austin. Boca arriba, con la cabeza” Lee señaló el extremo más cercano de la mesa.

Austin estaba temblando. Él sabía que nunca iba a salir de esa habitación. Con la pistola apuntando a él, se sentó sobre la mesa. Fue genial. Se sentó en el borde, y lentamente se deslizó sobre el soporte central. En realidad, fue posicionada para apoyar la espalda baja, así que por ahora, su culo carnoso se sentó en la parte inferior de la bandeja. Subió sus piernas musculosas temblando, en los soportes de rodilla y tobillo, y se sentó allí.

-“Ahora, antes de colocar, las correas en los tobillos y las rodillas hacia abajo con fuerza.” Lee tenía su pene duro por la anticipación.

Austin hizo lo que se le dijo, coloco las correa en sus tobillos hacia abajo alrededor de 60 cm de distancia, y en sus rodillas alrededor de 45 cm de distancia. Las correas eran viejas de cuero gastado, pero parecía que estaban todavía muy fuertes.

-“Se echó hacia atrás, y la correa de su cuello fue colocada”.

Él sintió en su espalda, un soporte bajo para su espalda baja, dejando su culo suspendido por encima de la mesa. Hubo otro soporte en el centro sin correa, un soporte contorneado que se extendía desde el cuello hasta la parte posterior de la cabeza, y uno en cada muñeca. Austin apretó las correas alrededor de su cuello lentamente. Lágrimas brotaron de sus ojos.

-“Por favor, señor. Déjame ir”. Vaciló y sollozó. 
-"Soy solo un chico. Este verano va a ser grandioso. No quiero estar aquí”.
-"Cállate. Haz lo que digo, o voy a hacer un agujero en ese cuerpo bastante que posees”. Lee se acercó con la pistola y la coloco sobre los huevos de Austins.

-"¡De acuerdo! ¡De acuerdo! ¡Lo haré, no me haga daño!”. Austin se colocó rápidamente la correa de cuero alrededor de su cuello.

-"Eso está mejor". Dijo Lee.

Lee dejó el arma y agarró la muñeca izquierda de Austin, y aseguro muy bien, luego se trasladó a la otra muñeca e hizo lo mismo. Se dio la vuelta y verifico que todas las retenciones estuvieran bien puestas. Luego tomo una mordaza de bola grande para moverla hacia la boca de Austin. Los ojos de Austin se agrandaron cuando se dio cuenta de que iba hacia su boca. Apretó los dientes.

-“¡Abre, o voy a hacer que la abras!” Lee amenazo.

Austin sin embargo no abrió la boca. Lee agarró sus grandes huevos y las sostuvo en su mano libre. “Apuesto que son muy sensibles. Apuesto a que casi no han sido utilizados. ¿Te gustan tus huevos, muchacho?”

Austin se limitó a mover la cabeza asintiendo tanto como pudo.

Lee comenzó a apretar. Más y más duro. Los orbes grandes carnosas se pusieron rojos y Austin empezó a torcer y gritar. Lee solo sonrió y comenzó a tirar de ellos también. “Solo dime cuando hayas tenido suficiente Austin”. Lee se burló.

Lee agregó de repente mucha más presión, y Austin no pudo más. Él abrió la boca y gritó. Lee disfrutó del dolor y el terror durante una fracción de segundo, luego metió la mordaza de bola en la boca de Austin. Fue un ajuste muy apretado, y tuvo que retorcerla para qué entrara. Pero lo hizo hasta el fondo. Efectivamente bloqueando los gritos de Austin y suplicas.

Lee entonces soltó sus huevos.

Acarició con sus manos el gran cuerpo atado de Austin. Era todo suyo. Podía ver lo que quisiera. Y a su antojo para entregar una gran cantidad de dolor y agonía. Su mano se detuvo en los grandes pectorales de Austin, para pellizcar sus pezones. 

-“¡Eres tan perfecto, tan grande y carnoso, que van a ser absolutamente delicioso!” Lee no se había dado cuenta de que había hablado en voz alta, hasta que vio la expresión en el rostro de Austin. Austin, finalmente se dio cuenta de cuál era su destino.

Lee se limitó a sonreír por el terror de Austin. 

-“Eso es chico estas en lo correcto. Voy a comerte. Voy a comenzar con tu jugoso pene y grandes testículos, ablandándolos con especias cocinados y comidos mientras que están unidos aun a ti, mientras ves y sientes cada bocado que les dé. ¿Eso Aterrorizo al Austin”. Lee acariciaba sus genitales. La Sensación de su tamaño y de la carne era única.

El soporte para la cabeza de Austin estaba ligeramente inclinado, para que pudiera mirar a lo largo de su cuerpo. Él sería capaz de ver su propio cuerpo ser preparado, cocinado y comido. Su mente daba vueltas. Esa era una especie de pesadilla Lee lo dejó por un tiempo, para disponer de la bicicleta del chico, y oculto su coche. Cuando regresó un tiempo después, Austin había estado tratando de aflojar sus ataduras. Pero solo logró conseguir una erección. Lee estaba encantado de ver eso.

-"¡Se ve delicioso! ¡Muchas gracias por hacerlo tan grande para mí!” Dijo Lee.

Lee ahora estaba vestida con nada más que un delantal blanco, con una erección sobresaliendo de la parte delantera. Él estaba claramente bien equipado. ¡Pero no tan grande como la de Austin! Su gran pene blanco de Austin era unos buenos 10 pulgadas, y cuando Lee lo acarició, parecía palpitar y pulsar quedando aún más grande. Lee apretó en la base, forzando más sangre a la cabeza, los labios de su glande se separaron abriéndose, ya que se vio obligado dolorosamente. Lee rozó con su mano, y Austin se estremeció.

-“El tiempo para un bocadillo!” Lee exclamo.

Mientras Austin observaba con terror, Lee desenrollo sobre una mesa algunas cosas de miedo. Lee agarró su pene en la base de nuevo, y obligó a la cabeza llena de sangre. Luego lo envolvió con un alambre varias veces alrededor de la parte inferior del glande, más y más fuerte. Austin se volvió loco de dolor cuando la piel fue pellizcada y estrangulaba por el alambre por debajo de su glande en forma de hongo. Él se agito y grito. Sus grandes huevos se contrajeron, y sus músculos se tensaron.

A continuación, Lee comenzó a acariciar el gran falo de carne. Pellizcando los pezones de Austin, y frotando su ondulado abdomen. Austin pronto cedió, y lanzó una gran carga. Mientras eyaculaba, tiro, de su pene lleno de jugo de chico cremoso. Lee estaba contento. Él agarró rápidamente otro cable, y lo ata en la base del gran perro carnoso. Ahora bañado en leche.

Lee sonrió para sí mismo, y se frotó su gran erección. “Gracias. Espero que lo hayan disfrutado, que va a ser la última”.

Lee coloco una bandeja de plástico con bisagras sobre la sección media de Austin. En realidad, eran dos secciones, articuladas entre sí, con un pequeño agujero en el centro. Permitiendo al pene y los testículos de Austin a pasar a través del agujero, a continuación, la bandeja se cerraba por arriba. El pene y los testículos de Austin estaban descansando en la parte superior de la bandeja, en el medio. Sus piernas sostenían la bandeja, que descansaba sobre la mesa estabilizada. Lee acarició las golosinas carnosas de nuevo. Saboreando su tamaño.

Austin bajó la mirada hacia su pene e hinchados huevos atrapados, sus ojos estaban llenos de lágrimas. Lee golpeó ligeramente las grandes bolas sueltas, observando la reacción de Austin. Austin se puso tenso, y flexionó sus músculos. Lee simplemente golpeó más y más duro. A continuación, puso la mano en los testículos y los empujo hacia abajo, y las masajeo un poco. Austin intentó gritar. Retorciendo su cuerpo, tratando de liberarse. El dolor era desgarrador. Lee amainó. Luego puso una caja con tres cables conectados a él. En el extremo de cada cable había una aguja gruesa larga y afilada.

-“Voy a meter uno de estos en cada una de tus bolas, y uno en esa cabeza de seta de tu pene Austin. ¡Va a ser extremadamente doloroso para ti, y muy agradable para mí! A continuación, voy a cocinar estas bellezas. Voy a empezar despacio, para que puedas disfrutar del tremendo dolor. Voy a cocinarlos de a poco”.

Lee agarró el gran pene palpitante, y coloco la punta de la aguja larga en el lado del glande púrpura. En cuanto a Austin, cuando la metió un poco. Austin se tensó. Entonces Lee empujó hasta el final. Austin grito pero la mordaza contuvo el grito. Lee sonrió. Tomo los testículos flexibles sueltos, y puso otra aguja en uno de ellos. Al apretar, la aguja se hundió en su saco, fue muy doloroso presionó la aguja en el testículo. Poco a poco la insertó. Austin gritó y se retorció de nuevo. Sin embargo, Lee seguía sin detenerse. Finalmente llegó a través del otro lado.

Lee recogió el testículo final. Se dio la vuelta. Apretó un poco, y pensó en lo delicioso que iba a ser. Él empujó rápidamente la aguja a través del escroto. Sin advertencia. Austin volvió a gritar, no antes. El frotamiento de pecho sudoroso y temblando abdomen Austin, Lee se volvió en el jugo. Bajo al principio. El cuerpo de Austin se sacudió un poco. Lee podría sentir sus músculos tensos. Él sonrió. Lee comenzó a aplicar la tensión poco a poco, y Austin comenzó a agitarse y luchar. Podía ver sus genitales grandes carnosos tener espasmos al empezar a ser cocinado. Lee simplemente frotó los músculos de Austin, y disfrutó del terror y el dolor. Sus músculos estaban tan grande y tensados.

Después de unos minutos, Lee aplico toda la tensión, y terminó de cocinar su almuerzo. Ellos fueron ahumados y Austin estaba como en otro lugar. Todavía temblando, pero era como no estuviera ahí. Su gran pene se había hinchado y sus huevos se tornaron de un color gris. Estaban muy calientes, muy grandes y húmedos. Estaban cocinados.

Lee sacó algunos cubiertos, y quitó las agujas del pene y los testículos cocinados. Lee atravesó la cabeza con un tenedor, y cortó la cabeza. El esperma cocinado se esparció, y Lee mojo algo de esa crema con el glande cortado. Se lo metió en la boca y lo masticó lentamente. Austin vio todo como en un sueño, como Lee devoraba su gran pene, un bocado a la vez. Podía sentirlo, pero no fue tan malo como ser cocinado en vivo. Había muy poca sangre. Solo un poco de relleno de semen.

Lee abrió una brecha en él escroto y perforó un testículo con el tenedor. Sin cortarla lo saco del escroto, bajó la boca y lo mordió sosteniéndolo con el tenedor. Austin gritó. Estaba claro que estaba todavía muy sensible. Mientras que las cuerdas todavía estaban unidas a ellos, Lee masticó el gran testículo caliente hasta hacerlo una papilla. Luego sacudió la cabeza, y la ingirió. Austin se dejó caer en la inconsciencia.

Lee comió el testículo final en silencio.




Historia Original Aquí.





Autor: Anónimo       Traductor: DarkSoul

ESTUDIENTES Y SUS HUEVOS

Al llegar, me dieron instrucciones para desnudarme y entrar en una habitación contigua a la entrevista. Cuando llegué allí, había varios otros hombres ya en aquel lugar. El entrevistador entró y pidió a todos los hombres que se pusieran de pie y mostraran sus huevos. Lo hicieron entre ellos yo incluido. Había una gran variedad de tamaños y formas ahí. El entrevistador paso alrededor y sintió con sus dedos los huevos expuestos de todos los hombres ahí reunidos, me estremecí un poco cuando me las apretó levemente con sus dedos ya que estaban fríos......


ESTUDIENTES Y SUS HUEVOS.
Al llegar, me dieron instrucciones para desnudarme y entrar en una habitación contigua a la entrevista. Cuando llegué allí, había varios otros hombres ya en aquel lugar. El entrevistador entró y pidió a todos los hombres que se pusieran de pie y mostraran sus huevos. Lo hicieron entre ellos yo incluido. Había una gran variedad de tamaños y formas ahí. El entrevistador paso alrededor y sintió con sus dedos los huevos expuestos de todos los hombres ahí reunidos, me estremecí un poco cuando me las apretó levemente con sus dedos ya que estaban fríos.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCOLAR] [CBT]


Categoria: Gay      Autor: Topdog




UNIVERSIDAD:

Un pequeño aviso en el tablón de anuncios del tablón de anuncios del club gay local anunció una reunión especial. También en el tablero estaba un pequeño anuncio que decía de la siguiente manera:

¿Necesitas dinero para la matrícula?

Varios hombres necesarios para una reunión especial.
Se pagará $ 5000.00 por testículo.
Teléfono ------------.

Desde que llegue estaba siempre con necesidad de dinero para pagar la matrícula mi próximo semestre, por lo que llame al número. Ahí me dieron instrucciones para llegar a una determinada dirección para una entrevista, a la que por supuesto acepte ir.

Al llegar, me dieron instrucciones para desnudarme y entrar en una habitación contigua a la entrevista. Cuando llegué allí, había varios otros hombres ya en aquel lugar. El entrevistador entró y pidió a todos los hombres que se pusieran de pie y mostraran sus huevos. Lo hicieron entre ellos yo incluido. Había una gran variedad de tamaños y formas ahí. El entrevistador paso alrededor y sintió con sus dedos los huevos expuestos de todos los hombres ahí reunidos, me estremecí un poco cuando me las apretó levemente con sus dedos ya que estaban fríos.

A continuación, explicó que la reunión especial era una reunión para la castración. Cada uno de los hombres escogidos se mostraría desnudo delante de la multitud y le cortarían ya sea uno o ambos testículos de acuerdo con lo que se decidió entre el entrevistador y el solicitante, llegando a una castración total dado el caso. Dijo que si no estaba de acuerdo con eso el solicitante podría irse en ese momento sin problema alguno.

Varios de los jóvenes hombres simplemente se fueron, pero hubo algunos doce a decir verdad que no lo hicieron, y el hombre los inspecciono de nuevo. Dos de ellos fueron rechazados debido al tamaño de los huevos, los cuales eran más bien pequeños por lo que pude ver.

Luego les pidió a los restantes que firmaran un documento que decía que si querían uno o ambos testículos les fueran removidos. El pago sería 1/2 ahora y el resto después de la reunión. Nos dieron instrucciones sobre la manera de estirar los escrotos para que estos colgaran bajos y sueltos. Nos enviaron a casa luego. También nos dieron la oportunidad de cambiar de opinión, que esa seria nuestra última oportunidad, claro devolviendo el dinero.

Necesitaba ese dinero mucho más de lo que necesitaba mis huevos ya que en verdad siempre los había odiado. ¡Yo era pasivo de todos modos! Cuando fui a casa pensé en ello y cuanto más lo pensaba, más excitado me ponía, mi erección estaba muy dura. Mi vine varias veces lanzando una gran carga tan solo pensando en ello.

Cuando llegamos al lugar de reunión había una gran multitud ya reunida en el lugar, con muy buen ambiente. Estaban todos excitados evidentemente. Todos los solicitantes fuimos conducidos desnudos entre ellos para luego ser alineados en el escenario. El primero de nosotros fue tomado e hicieron que se mostrara. Aquello continuó hasta que todos los solicitantes habían sido expuestos y sus huevos que colgaban bajos fueron manipulados para que todos los pudieran ver.

Se anunció que habría una variedad de maneras en que se podrían llevar a cabo las castraciones y que todas se llevarían a cabo. El primer hombre fue llevado hacia adelante y coloco sus huevos sobre un bloque frente a él. Un testículo fue atado en el bloque y se hizo una incisión en la parte de debajo de su saco de piel. En este punto, la presión fue puesto en la parte atada y el testículo dentro estallo con un globo. Fue cortado y castrado por completo enseguida la sangre que broto fue controlada de inmediato. Él fue enviado para que fuese suturado y el resto de su escroto fuese suturado en completo shock.

Había decidido que iba a tener dos testículos removidos desde hace mucho tiempo que había decidido tener un cambio de sexo de todos modos. Cuando fue mi turno, fui hacia adelante y tuve mi escroto cortado una herida rodeo la piel por arriba para luego ser retirada dejando al descubierto mis huevos que quedaron colgando en el aire. Hubo un enorme rugido de aprobación de la multitud, mientras luchaba por no perder el sentido dado el gran dolor que pese a los analgésicos sentía en ese momento. 

A uno de los de la multitud se le pidió que subiera para que chupara mis huevos desnudos una última vez. Mientras esto sucedía, había decenas de hombres acariciando sus duros penes en la multitud. Un hombre se ofreció a que me penetrara por el culo mientras que mis huevos al descubierto eran succionados sentí como sus grandes huevos me palmeaban las nalgas. Aquello era la gloria pese al dolor y cuando el hombre que me estaba penetrando se vino, saco su enorme falo de mi interior se me acercó y me cortó los huevos que estaban colgados entre mis piernas al desnudo.

Después que todos nosotros fuimos castrados y todo estaba hecho, se pasaron los huevos eliminados alrededor de la multitud. ¿No todos ellos se regresaron! Varios volvieron con mordeduras de ellos. Mientras esto sucedía, el último solicitante había sido colocado sobre la mesa y sus huevos se extendía hasta donde le fue posible, era evidente que estaba con mucho dolor.

Su enorme escroto fue abierto en dos y sus dos huevos en el interior brotaron sin mayor problema. Tomando un martillo y clavos, sus huevos fueron clavados en la mesa. Fue ayudado a ponerse de pie, con sus huevos aún clavados en la mesa y cuando se levantó, las cuerdas que aun unían sus huevos a su cuerpo fueron estirados al máximo hasta que una a una se rompieron aquellas cuerdas. Por fin estaba de pie, pero sus huevos que aún estaban todavía en la mesa clavados.

Él fue el último en ser castrados sus huevos fueron arrojados a la multitud, para nunca más regresar, los huevos que regresaron, fueron llevados a una cocina donde fueron cocinados para luego ser servidos entre los que aún quedaban en aquel lugar, masturbándose.





Autor: Topdog       Traductor: DarkSoul

EN BANDEJA DE PLATA

"Tu pene y testículos en bandeja de plata”. Max dijo con un ligero encogimiento de sus hombros anchos, como si no fuera gran cosa. Tal vez no lo era. Tenía que ser una broma. Decir algo tan totalmente indignante que la verdadera respuesta parecería ridícula en comparación......


EN BANDEJA DE PLATA
“Tu pene y testículos en bandeja de plata”. Max dijo con un ligero encogimiento de sus hombros anchos, como si no fuera gran cosa. Tal vez no lo era. Tenía que ser una broma. Decir algo tan totalmente indignante que la verdadera respuesta parecería ridícula en comparación.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASIA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [MEDICO]


Categoria: Gay      Autor: BangleBalls




-“Tu pene y testículos en bandeja de plata”. Max dijo con un ligero encogimiento de sus hombros anchos, como si no fuera gran cosa. Tal vez no lo era. Tenía que ser una broma. Decir algo tan totalmente indignante que la verdadera respuesta parecería ridícula en comparación.

Me río un poco es una risa nerviosa. "Gracioso. Entonces, ¿cuál era tu verdadera reacción?” Yo sabía que el padre de Max estaba enojado. Había luchado durante los últimos años con el hecho de que su único hijo fuese homosexual. No es que el tipo fuese un homófobo, es sólo que... bueno, sí, él es un homófobo. El señor Gray de era la vieja escuela, los hombres son hombres, un pene va con una vagina y nada de chico. Él era incluso un poco machista, por lo que la madre de Max ya no estaba a su lado.

Pensar en el que su hijo tomar por el culo a su novio blanco, de cabello rubio y ojos azules era demasiado para que él lo entendiera. Oh sí, el Sr. Gray también estaba contento de que su hijo estuviera con un chico blanco. Su hijo no iba a estar con una mujer negra, al menos debería haber tenido la decencia de escoger un chico gay negro para su novio. Yo era blanco, Max era negro, su padre se enojó, y ahora Max se mantenía de un fondo fiduciario con valor de apenas por debajo de dos millones de dólares que deberían haber sido suyo cuando el cumpliera 21 años.

El sr. Grey probablemente exigió a Max parara de verme o de lo contrario no habría fondo fiduciario. Con el que habíamos contado. Me quedaría lejos de Max hasta que el dinero estuviera en el banco. Una vez Max saliera de la ciudad para la escuela, la dejaría unos meses más tarde y estaría de vuelta para estar juntos. Ninguno de los dos estaba encantado con la idea de ser mantenido separados durante tanto tiempo, pero al final sería una pena dejar ir ese dinero.

-“Eso es lo que dijo” dijo Max con un encogimiento de hombros. 
-“La única manera de conseguir mi dinero si es que entres en su oficina y le entregues tu pene y testículos en bandeja de plata”. Puntualizo Max.

Una vez más me dio un poco de risa nerviosa. Pero no había risa en los ojos de color marrón oscuro de Max. O en sus labios suaves y gruesos. “Así que, ¿qué? Caminar sosteniendo mis genitales en una bandeja ¿y quien va a ser feliz por eso?” No tenía que haber algo más que eso. Una vez en la oficina del Sr. Grey, supuestamente avergonzado por tener que llevar una bandeja a nivel de la entrepierna con mis genitales asentado en ella, me haría jurar dejar Max para siempre o algo así.

-“No hermano”. Dijo Max

Con una triste sacudida de cabeza. “No desea que no seas cortado, sino colocado en una bandeja para que le sea entregado a él”.

-“En serio”. Lo pude ver en los ojos de Max que no estaba bromeando. 

“¿Quiere decir que está realmente dispuesto a hacerme cortar?” Le dije.

-“En un primer momento amenazó con hacerlo por sí mismo”, explicó Max. “Esa fue la noche en que nos descubrió. Recuerdas corrí hacia el pasillo para hablar con él, calmarlo para que no pudiera hacer una locura que te lesionara”.

-“Claro que me acuerdo,” dijo Orión. 

-“Me acuerdo porque no te detuviste para tomar algo para cubrirte. Fuiste a hablar con tu padre cuando aún estabas desnudo. Fue una especie de mal estado”.

-“En un primer momento amenazó con cortarme el pene”, explicó Max. 
“Dijo que era un desperdicio tener un gran orgulloso instrumento negro como el mío que perderlo dentro de un culo blanco patético. Entonces amenazó con volver a mi habitación y cortarte. Supongo que puso la idea en la cabeza. Quieres que tu fondo fiduciario, quiero sus genitales”.

Una vez más me reí con nerviosismo. “Bueno, eso es ridículo. No creo que en realidad trate que lo lleve a cabo. darle unos días más y luego habla con él de nuevo“.

-“Amigo, esta decidido. Me dio cincuenta mil dólares para hacer el trabajo. ”Max sabía bien, que no era una broma. Tenía lágrimas en los ojos. "¿Que se supone que haga?"

-“Tomamos los cincuenta grandes y nos largamos de aquí”.
-“Se trata de dos millones de dólares.”
-“Es mi pene y mis huevos”.

-“Dijo que si haces esto, podríamos estar juntos con su bendición. Nos gustaría tener dos millones de dólares. ¿Es realmente mucho pedir?”

-“¡ME ESTÁ PIDIENDO QUE ME CASTRE A MÍ MISMO!” Grité con sorpresa y tal vez sólo un poco de ira. 

Ni siquiera podía creer que Max estuviera tomando esto en serio. De ninguna manera iba a despojarme de mi pene o mis huevos para cualquier cantidad de dinero. No estaba negociando mi masculinidad por dinero en efectivo. No iba a mutilar mi cuerpo por una cuenta de banco abultada. Esa era una locura. Y se lo dije. "¡Eso es una locura!"

-“Solo pensar en ello como el intercambio de unas cuantas libras de carne que no es necesario y nadie se daría cuenta de que faltaba para asegurar nuestro futuro juntos”. Max se acercó a mí, esos ojos de color marrón oscuro suaves fundiéndose en mi alma. Esos hermosos labios de color marrón violáceo que piden para mí besaron, aspiraran. Esa piel suave chocolate solo pide a gritos ser acariciada. “Un futuro en el que no tenemos que ocultarnos de mi familia, les preocupa que a mi padre de alguna manera nos vaya a hacer algo. ¿No es eso no valga la pena?”

Me besó, muy suavemente al principio. Su lengua se deslizó en mi boca, la mía en la suya. Podía sentir mi pene llenarse de sangre cuando los sentimientos del beso corrieron a través de mi cuerpo. La parte delantera de mi pantalón de mezclilla se esforzó por contener la serpiente que quería ser libre. Quería rasgar nuestra ropa, dar la vuelta sobre Max y darle por su negro culo apretado. Max se apartó un poco. 

-“No estoy diciendo que debas cortar tu pene y huevos en este momento”. Dijo Max

Sentí como mi pene se desinflo rápidamente. 

-“Duerme con ella esta noche. Piénsalo. No voy a forzarte a hacer algo que no quiere hacer. Solo... piensa en lo mucho que esto podría significar para nosotros“.

-“Está bien,” dije, sabiendo a qué decisión iba a llegar ya.

* * * * *

No dormí con ella. O más debería decir que pasé la noche pensando una y otra vez aquello en mi cabeza. Me paré frente al espejo en la parte posterior de la puerta de mi armario, mirando mi cuerpo. Max y yo lo trabajamos todo el tiempo y se notaba. A pesar de que tenía el cuerpo mucho mejor desarrollado que un atleta promedio, con un ancho pecho, abdominales marcados, brazos y las piernas perfectamente definidos. Tenía más lo que la gente describe como un corredor. O un jovencito con esteroides como un amigo lo había descrito. Mi pecho era plano, pero no era muy amplia. Tenía un vientre plano con abs que mostraba sobre todo si la luz los golpeaba de frente. Mis brazos estaban bien, buena definición, pero todavía no eran tan grandes. Mis piernas fueron siempre mi orgullo. Gruesas, musculosas y potente.

Y colgando entre las piernas de la parte favorita de mi cuerpo entero. Incluso flácido estaba un pene de aspecto decente. Buen espesor, pero no excepcionalmente grueso. Una cicatriz de la circuncisión se notaba detrás de una cabeza de seta muy bien quemado. Colgando detrás de ella en un bonito bajo saco estaban dos buenos balones buen tamaño. Una vez más, no tan grandes como para ser perceptibles, pero sin duda en la parte alta de la media.

Sin ni siquiera tocarlo mi pene comenzó a llenarse y crecer. Se puso un poco más, grueso. Entonces, de repente empezó a endurecerse, señalando por primera vez más que el suelo, y luego la parte inferior de la puerta del armario, con el espejo, a continuación, en la parte superior del espejo. Se vio un pene de unos buenos cinco pulgadas, que una vez bien lleno de sangre era de nueve y media pulgadas gloriosas. Las venas que eran bastante imperceptible antes se hicieron más pronunciada. La cabeza pasó de rojo a púrpura.

La agarró con una mano, sintiendo el pulso con el latido de mi corazón. ¿Podría hacerlo? ¿Podría realmente cortarlo? ¿Podría vivir sin él? Después de todo no me masturbaba todos los días, más que los días en que Max y yo estábamos juntos. Y siempre cuando estaba montándolo. A Max no le gustaba ser superando, a pesar de tener una herramienta hecha para él. ¿Y lo de los huevos? Claro que no tenía el cuerpo de un culturista, pero todavía necesita testosterona para mantenerme tan bien como lo hacía.

El único pelo de mi cuerpo está en mi otra cabeza, aunque tengo el parche de vello en el pubis bien recortado alrededor de la base de mi pene. Mis huevos son lampiños, como mis brazos, pecho, piernas, culo. Mis huevos comenzaron a rebotar cuando empecé masturbarme sin siquiera darme cuenta. Solo cortarlo. Un movimiento rápido. Me podía imaginar mi pene apenas ahí en una mesa, solo. Tal vez dando unas últimas contracciones nerviosas. Luego, la sangre sería drenada fuera de él y se convertiría en un pequeño tubo pálido de carne sin vida. Pero durante unos segundos ahí, estaba rígido, un sólido pene simplemente pondría existe por sí mismo. Incluso podría imaginar mi pene duro como de roca sentada en un estante de una vitrina. Mi prefecto, pene sólido con mi glande púrpura en exhibición para que todos puedan verlo. Todo el mundo que entrara en nuestra casa vería mi pene. Al igual que alguna pieza impresionante única y erótico de arte.

La fiebre del orgasmo me inundó y pintó el espejo con mi espeso y caliente semen. Se corrió lentamente por el espejo mientras jadeaba, un poco sin aliento por el potente orgasmo. Pero una vez que el resplandor del orgasmo se desvaneció estaba de vuelta para ser incapaz de pensar en cortar mi pene. No había manera. Simplemente no lo haría. Max tendría que entender.

Eso haría. Entendería, y que iba a estar juntos, porque eso es como era Max. Podía el amor más que ninguna cantidad de dinero. Y no había manera de que Max lo consiguiera tampoco. Él ama mi pene tanto como él lo hacía. Apenas podía mantener sus manos y la boca fuera de ella cuando estábamos solos. No les negaría algo que a ambos les daba tanto placer.

Pero dos millones era mucho dinero. Y le había hablado de tener relaciones sexuales esa noche. Él sabía que su padre podría volver a casa temprano y atraparlos, pero en ese momento no le había importado. Y finalmente llegue a Max el resto es historia. Limpié el espejo y dio vueltas en el lugar un poco, tratando de pensar en algo, cualquier otra cosa. Pero no pudo. Sus pensamientos siempre volvían a su pene y huevos. No podía dejar de acariciarlos, sus huevos rebotaban en su mano, golpeando suavemente su pene hacia atrás y adelante. Necesitaba su pene. Necesitaba sus huevos. No podría vivir sin ellos. ¿Podría?

No, esto era ridículo. Max lo entendería. Simplemente no podía hacerlo. ¿Podría?

Coloco sus genitales entre sus piernas y se miró en el espejo. Lucía tal vez un poco menos masculino. ¡Pero no le pareció tan malo? Era un aspecto aerodinámico. Tenía un buen cuerpo, apretado. Las inyecciones de testosterona lo mantendrían. Y había otras cosas que podrían hacer. Habían jugado con vibradores todo el tiempo. Y siempre podía entrenarme para que Max fuese el activo.

¡No! Eso era ridículo. No estaba renunciando a su pene. Max tendría que aceptarlo.

Y lo haría. Sin duda. Debido a que le quería. ¿Y era él quien lo quería?

* * * * *

-"¿Cómo?"

Max levantó la vista de su libro, sin haber visto u oído quien estaba en la habitación. 

-"¿Qué?" “¿Cómo?”, Preguntó. “Solo debo tomar un cuchillo e ir corriendo a un hospital? ¿Tu padre quiere estar allí para ver que lo haga? No es que solo pueda ir a mi médico y pedirle que me corte los genitales y los echan en un recipiente de comida para llevar por mí“.

Max saltó de su cama, con una mirada de sorpresa y alegría en su rostro. "Eso significa".

-“No he decidido aún totalmente”, dijo. Y no lo había hecho. Todavía estaba firmemente en el lado no, pero no era tan firme como había sido antes. “¿Cómo podemos hacer eso?”

-“Me encontré con un chico”. Dijo Max. "En Europa. Es un doctor, con todas las licencias y todo eso. Se especializa en la cirugía de reasignación de sexo. Él ha hecho todo hasta trasplantes de pene“.

-“¿Trasplantes pene?”
-“Tomar el pene de un hombre que no lo quiere y lo conecta ya sea a un tipo que perdió el suyo o a una mujer que quiere ser un hombre”. Dijo Max.

-“No quiero ser convertido en una mujer!”, Dijo con un poco de enojo.

-“No te pido que lo hagas” ​replico Max. 
-“¿Recuerde que el cuerpo funciona si se ve?”
-“El también hace conservación de muestran de cadáver disecándolos” ¿Quién no ha visto eso? ¿O al menos visto en línea? Extraño pero convincente. "¿Pero qué quieres decir?"

-“Este tipo esta de acuerdo”, dijo Max. “He estado en contacto con él, y él está dispuesto a conservar todo tu paquete. Se verá por completo como si aún tuviera vida duro para siempre”.

En su mente se formó la imagen. Y su estómago se revolvió un poco. “Max, pero entonces me lo pueden colocar de nuevo”.

“Recuerde, tienes que presentar tus genitales en una bandeja. No hay manera de que pudiéramos conseguir volver de Europa con ellos después de ser cortados. De esta manera una vez que todo se hizo por ellos, van a enviarlos por correo a nosotros llamándolos piezas anatómicas. Perfectamente legal”.

Fue mucho para procesar de repente. ¿No estaba pensando seriamente en eso? No había manera de que lo que estaba sucediendo fuese real. No podía ser. ¿Podría? Antes de que pudiera pensar más en su pene estaba fuera de su ropa interior y Max tenia esos increíbles labios envueltos alrededor de él.

* * * * *

Qué diferencia puede hacer en un mes de ahora. Después de una larga noche de hablar y sexo finalmente acepté ir con él para hacerlo. Max reservado todo al día siguiente y una semana más tarde estábamos de camino a Europa. Durante esa semana mi pene tuvo más uso que nunca antes en mis últimos veintitrés años. Incluso hicimos un poco de TCC, ya que siempre había querido también hacerlo y después de eso no tendríamos la oportunidad de probar. (Resultó que la fantasía no era como la realidad y ninguno de nosotros realmente se preocupó por ello).

Hasta el momento en que estaba acostado en esa sala de operaciones, con un enfermero rasurando mi pubis, el último de mi vello corporal, todavía no podía creer que en realidad iba a hacerlo. Ellos colocaron una sábana sobre mí, con un pequeño cuadrado en el que era lo suficientemente grande para que mis genitales fuesen vistos a través de la apertura. Luego vino la anestesia. Hubo una gran cantidad de trabajo de preparación. Más inyecciones. Podía sentir mi pene ir más duro de lo que jamás había sentido antes. Eso fue lo último que realmente sentiría. Vagamente podía sentir una gran cantidad de tracción y pinchazos, algunos pellizcos, pero era como un sueño medio recordado. No podía ver nada. No quería ver nada. Cerré los ojos y dejé a mi mente a la deriva, tratando de no pensar en lo mucho que quería parar todo eso. Lo mucho que no quería seguir adelante con eso. No quería pensar en la forma que iban a cercenar mi hombría para siempre.

Debo haberme dormido, o me doparon, porque me desperté en una sala de recuperación. Max estaba a mi lado. Dijo algo, las lágrimas en su cara se mezclaron extrañamente con la sonrisa que llevaba. Estaba desnudo. Sobre la cama, completamente desnudo para que todos me vieran. Miré hacia abajo y vi un gran fajo de vendajes sobre mi entrepierna. Un pequeño bulto, pero no lo suficiente para ser mi equipo. Realmente había sucedido. Ya no era un hombre. Mi orgullo y alegría se había ido y yo estúpidamente deje que se fueran sin pelear.

Me desmayé.

Cuando me recuperé, nos fuimos a casa, traté de seguir adelante con mi vida. Me sentía vacío. Perdido. Incompleto. No podía ver mi cuerpo cuando me duchaba o iba al baño. El sexo, el sexo también paso a un segundo plano, por el momento, a pesar de que Max quería probar. Y me excusaba. Era una excusa constante. Todos los días durante dos semanas hasta que finalmente ya no había razón para excusarme. Había sido mi propia elección, de nadie más. Incluso si era la equivocada.

Estaba deprimido. Eso era evidente para todos, pero solo Max sabía la razón. Mis amigos me molestarían si les contaba lo que estaba pasando. Decía que no sabía. Era solo una fase. Con lo último de los cien mil dólares (Max había hablado a su padre para que le diera más) para que me comprara un gimnasio en casa, ya que no iba a ir al gimnasio más. Al final tuve que enfrentar a mi doctor para conseguir algo de testosterona. El doc en Europa me dio una inyección para que me mantuviera estable mientras me recuperaba.

* * * * *

Cuatro semanas pasaron y llegó un paquete. Mi paquete llegó.

Fue... No puedo ni describirlo, sostener mis huevos y mi pene, mientras aun estaba con la ropa puesta. Parecía ser irreal. Se sentían realistas, pero un poco fríos. Tal vez un poco como de látex. Max pensó inmediatamente en unos pocos usos para ellos. Así, que ahí estaban. Mi pene. Mis huevos. Rompí a llorar. Grité como un bebé. ¿Qué había hecho? Había mutilado mi hermoso cuerpo. Perdí mi pene. Echaba de menos el sexo. Echaba de menos ser un hombre.

Con el tiempo las lágrimas pasaron y tuve una última cosa que hacer.

El Sr. Gray estaba en su oficina. Max y yo fuimos a la cocina y Max sacó la bandeja de plata. Puse la caja con mi pene y testículos en el mostrador al lado de él. entonces me quité la camisa.

-“¿Qué estás haciendo?” Preguntó Max.

Me quité los zapatos, los calcetines y el pantalón. 

-“Conoces a su padre va a querer una prueba. Voy a asegurarse de que no haya duda acerca de esto”. Le dije.

Me quité los calzoncillos y me quedé en la cocina de Max, completamente desnudo. No me había sentido tan desnuda desde la primera vez que me quedé sin las vendas en la ingle recientemente mutilada. Las suturas se habían curado y solo había una pequeña cicatriz, casi invisible en la ingle en ese momento sin vello. Tomé mis huevos y los puse en el plato. entonces puse mi pene junto a sus ex mejores amigos. luego tome el plato para salir de la cocina. Mi estómago se revolvió y me sentí listo para vomitar. Mis rodillas temblaban. Y estaba seguro de que me desmayaría después de algunos pasos.

Era una casa grande y un largo paseo. Mantuve la cabeza alta y para cuando llegué a la puerta de la oficina estaba sintiendo una confianza que no había sentido desde que había sido un hombre. ¡Maldita sea, yo era un hombre! ¡Era tan viril aun sin tener genitales por el hombre que amaba! ¡Me gustaría ver que cualquier macho hiciera lo mismo!

Las puertas de la oficina se abrieron y el señor Grey se veía desde su escritorio. Nunca pensé que vería a ese intenso hombre normal, con su enojada mirada de asombro, pero lo hizo. Completamente en shock con la boca abierta. Caminé, sintiéndome... como un fenómeno completamente castrado. Toda la confianza se había drenado de mí. Quise dejar el plato sobre la mesa, pero terminó cayendo en su lugar. Mi pene rebotó y cayó sobre su escritorio, rodó y cayó al suelo. Una vez más sentí ganas de vomitar, y pensé que lo haría.

El Sr. Gray tomó mi pene del piso y la puso de nuevo en la bandeja. Se puso de pie, se acercó a mí y me miró de arriba a abajo. Me agarró la entrepierna vacía y apretó, verificando que de hecho no tenía órganos genitales. Entonces me abrazó. Si aunque no lo crean. Todavía no estoy seguro de que lo podía creer. Al parecer, él me dio la bienvenida a la familia y me entregó a Max con su bendición. Al menos eso es lo que dice Max. Recuerdo que el señor Grey tomo la bandeja para devolvérmela. Y recuerdo caminar de vuelta a la cocina, de donde Max no se había movido entregándole mi pene y los testículos, a continuación, me desmaye.

* * * * *

Ha pasado un mes desde que sucedió. Y aquí estamos, en una playa tropical. Max esta tirado ahí, desnudo, con su largo y grueso pene negro descansando sobre su muslo musculoso. Sus huevos colgaban, casi tocando la arena debajo de él. Con todos esos músculos, con un ligero destello que el protector solar les daba, a esa hermosa piel morena, quería darle la vuelta y darle por el culo. Solo que mi pene estaba en la habitación del hotel.

Estaba tan desnudo como Max. No era una playa nudista privada, y había estado recibiendo miradas durante todo el día. Las mujeres parecían mayormente intrigadas o conmocionadas, los chicos casi siempre agarraban sus propios penes, como si tuviera miedo que lo mismo les pasara con sólo mirar. Algunos me dieron una segunda mirada, con evidentes erecciones. Fue embarazoso y odiaba cada mirada. Pero Max se determinó que esto iba a ayudarme a superar mis problemas del cuerpo. O mi falta de problemas de virilidad. No era realmente funcional. Me sentía muy mal, pero una parte de mí, la parte competitiva de mí, quería llevarlo a cabo. Demostrar que era lo suficientemente hombre como para lograrlo.

Cuando regresamos a la habitación, me quedé allí sentado, todavía desnudo y sostuve mi pene. Fantaseé por enésima vez, que con solo sostener mi pene en mi ingle estaría mágicamente de vuelta ahí. Nunca lo hizo. Acaricié mi pene, recordando cómo se sentía. Casi, casi podría jurar que podía sentirlo. Todavía tenía parte de mi pene enterrado en la ingle, y pude sentir que estaba erecto. Demonios, que estaba casi siempre erecto, pero realmente podría sentirlo ahora.  Casi podía sentir las viejas sensaciones del orgasmo. Pero eso era cosas del pasado. Cuando otro tipo desnudo entró en la habitación con un Max todavía desnudo se me cayó el pene en el suelo. El tipo era de ojos azules, rubio musculoso de cabello rubio como yo. Y el balanceo su salchicha entre las piernas como una estrella porno.

-“Te presento a AJ,” dijo Max.
-“Hey,” dijo AJ. 

Me puse de pie y di la mano con torpeza con él. “Uh, realmente admiro la forma en que estaban caminando por ahí hoy. “Has tenido más huevos creo que cualquier hombre en esta playa”.

-“¿Uh, gracias?” Ni siquiera podía imaginar lo que estaba pasando.
-“¿Qué opinas de este pene?”, Dijo Max, levantando el pene de AJ como una demostración de un premio. No podía creer que mi pareja sostuviera el pene de otro hombre justo en frente de mí. Por otra parte, mi pene estaba tirado en el suelo a los pies de AJ. Que era más grandes, aún. No era mucho mas alto que +el de pie.

-“Es uh,” No podía pensar en qué decir.
-“No te gusta”, dijo AJ, con el rostro al rojo vivo. 

Miró hacia abajo y vio mi pene. Max dejó que el pene de AJ y este se inclinó y recogió el mío. Este guapo, extraño desnudo con un pene gigante sostenía mi pene cortado. Fue ... casi sentí que iba a venirme. “Hombre, me gustaría que esto fuera mi pene. Es decir, exactamente ese. He odiado mi pene desde que tenía quince años y era de diez pulgadas. En el momento en que tenía dieciséis años ya era de esta... cosa monstruosa. Los otros chicos se burlaban de mí por ello, me llamaban un monstruo. Y todos los chicos podían ver porque cuando me desnudaba.

“¡Él quiere darnos su pene!” Max dejó escapar.

Te acuerdas de lo que dije.

“El médico que lo hizo está especializado en trasplantes de pene”, explicó Max. “AJ le dará su pene. A cambio que paguemos por todo el asunto”.

-“Esto es una locura...”, dije. “No se puede simplemente... ¿Puede?”

-“Estoy pensando en hacer mi pene cortado dentro de un año de todos modos”. dijo AJ. 

-“Honestamente, cuando tú lo novio sugirió... pensé que era una broma. Pero entonces, si alguien me dijo que estaría aquí de pie sosteniendo un pene amputado mientras hablaba con el dueño al que solía pertenecer no lo hubiese creído... Hubiese pensado que era una fantasía. Pero aquí estoy”.


Qué diferencia hay en un mes, si se puede hacer ahora.  



Autor: BangleBalls       Traductor: DarkSoul

MI ÚLTIMA SESIÓN

Hola, soy un hombre de 45 años de 1.80 metros de alto, 90 kg de peso y velludo, soy bisexual, muy sumiso como pasivo acostado en mi cama con mi Tablet, siento la necesidad de contar la experiencia que he tenido hace unas semanas con mi amo que había conocido hace tiempo en un viaje de trabajo a Madrid y que ahora está en Barcelona por unos días, haciendo alguna sesión con otros de sus esclavos.......


MI ÚLTIMA SESIÓN
Hola, soy un hombre de 45 años de 1.80 metros de alto, 90 kg de peso y velludo, soy bisexual, muy sumiso como pasivo acostado en mi cama con mi Tablet, siento la necesidad de contar la experiencia que he tenido hace unas semanas con mi amo que había conocido hace tiempo en un viaje de trabajo a Madrid y que ahora está en Barcelona por unos días, haciendo alguna sesión con otros de sus esclavos.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING] [DOMINACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & Darksoul




Hola, soy un hombre de 45 años de 1.80 metros de alto, 90 kg de peso y velludo, soy bisexual, muy sumiso como pasivo acostado en mi cama con mi Tablet, siento la necesidad de contar la experiencia que he tenido hace unas semanas con mi amo que había conocido hace tiempo en un viaje de trabajo a Madrid y que ahora está en Barcelona por unos días, haciendo alguna sesión con otros de sus esclavos.            

Quedamos en su hotel a las 16:00 horas, tenía muchas. ganas de ser usado por el amo, últimamente los contactos que tenía eran con activos duros pero no auténticos amos. Cuando he entrado en la habitación me he puesto de rodillas con la cabeza baja esperando sus órdenes, mi amo ha ido a la mesa para a continuado trabajar con su compu portátil.        

-“Desnúdate puta”.  Me Ordena.  
-“Si amo”. Dije de inmediato.      

Me he desnudado y quedo otra vez de rodillas esperando sus órdenes mientras él seguía trabajando. Le he mirado de reojo y he visto que solo llevaba un bóxer negro y su cuerpo seguía estando musculoso y depilado, no aparenta los 60 años que tiene. De golpe se ha levantado.       

-“Sígueme puta”. Me Ordena.      

Y ha ido hacia el lavabo.   

-“Metete en la bañera perra”. Me ordena.          

Me ha colocado cara hacia arriba con la boca y las piernas abiertas, para luego quitarse el bóxer y agarrando pene se corrió su prepucio para liberar su glande y ha empezado a bañarme de lluvia dorada, ha empezado por mi pene y ha ido subiendo hasta mi boca, donde ha terminado mientras me ordenaba que me la tragara toda. Mmmm qué placer sentirme mojado y tragar su orina.      

-“Veo que sigues siendo una buena puta, dúchate perra”. Me Ordeno mi Amo.     
-“Si amo”. Respondí.         

Cuando he salido del baño estaba en la cama con un vaso de whisky y una botellita de popper, al verlo he temblado de deseo y de miedo, le gusta mucho el popper pero si tomo demasiado no consigo una buena erección y entonces se enoja, para luego empezar a golpearme y castigarme. Lo que me excita mucho y hace que con el popper que me vuelva más puta.     

-“Ven y empieza a chupar puta, quiero follarte ese culo que tienes”. Me ordeno.  
-“Si amo”. De nuevo respondo.   

Me acerco, me tiendo en la cama para empezar a besar y lamber su pene, me encanta, todo depilado y con sabor a orina, le acarició los testículos con la mano mientras voy introduciendo lentamente su pene en mi boca, le corro el prepucio al mismo tiempo que la introduzco y no paro hasta que la tengo toda dentro de mi boca, su glande presiona el fondo de mi cuello, siento arcadas pero sigo empujando para llenarme de ella, aguanto todo lo que puedo y empiezo a retirarme lentamente, después chupo su glande lentamente, se está poniendo muy dura y estoy feliz porque mi amo está disfrutando.     

También empecé a excitarme, disimuladamente restregaba mi polla sobre la cama que ya estaba semirrecto. Oigo que el amo empieza a oler el popper, hace varias inspiraciones fuertes y después me levanta la cabeza con la mano y me coloca el frasquito en la nariz, yo también aspiro un par de veces fuertemente. El calor me invade y tengo la necesidad de tragarme el pene de mi amo, necesito sentirla dentro de mi, necesito darle placer para sentirme una auténtica puta. Sigo trabajando su pene, lento, usando todas mis artes de puta para que disfrute y pueda penetrarme. Él sigue oliendo popper y también me da a mí. A pesar de mís artes de puta su pene empieza a perder erección, cada vez está más flácido.

-“Puta de mierda no sirves ni para una mamada”. Dijo enojado mi Amo.    

Me dijo mientras me levanta la cara con una mano y con la otra me golpea el rostro, una, dos, tres veces.

-“Ponte en el suelo a cuatro patas perra”. Ordeno.       

Le obedezco al momento, estaba enojado, toma un cinturón que hay en una silla y me da varios azotes en las nalgas, tiemblo de dolor y de placer. Se acerca a la mesita de noche y toma el popper, inspira varias veces y me lo da, se coloca a mi lado y me vuelve a azotar con el cinturón, yo tomo popper y el dolor se convierte en placer. Muevo mi culo hacia afuera para sentir su fuerza y sentirme más humillado.

-“Mira como mueve el culo la puta ( dice mi amo) ¿te gusta verdad perra?”          
-“Si soy su puta sumisa y me gusta que me castigue amo”. Le Respondo.  

Se coloca detrás de mí me separa mis piernas con el pie y me golpea los testículos con el cinturón. El dolor recorre todo mi cuerpo, tiemblo, necesito aire, respiro ruidosamente. Y al mismo tiempo me excita ese dolor, sentirme expuesto a la furia de mi amo, notar como se excita con mi dolor. Me da un par de azotes más y tira el cinturón a la cama, noto como se agacha y toma mis adoloridos testículos y empieza a apretarlos, el dolor es muy fuerte, mi pene está completamente encogido, el sigue apretando y cuando me suelta de golpe el dolor se convierte en placer.  

Me empuja hacia el suelo. Sé que está preparado para violarme, se coloca encima mío, y me hace cerrar las piernas, yo levanto mi culo para que pueda penetrarme mejor y al mismo tiempo me abro las nalgas con las manos. Noto la punta de su pene en mi ano, respiro fuerte y me relajo, mi amo empuja y deja caer su peso sobre mis caderas y espalda. Su pene me penetra de golpe, me habré de una manera brutal, sin compasión, es una auténtica violación, todo el peso de su cuerpo me aprisiona y me impide moverme, mi ano termina por dilatarse y su pene termina de entrar.
           
Que dolor, el que atraviesa mi cuerpo, pero que placer sentirme lleno del pene de mi amo, placer de sentirme usado, de que mi cuerpo es utilizado para su placer y como él desea. Esta inmóvil encima de mí, noto su pene en mi ano cuando empieza a tener espasmos, inmediatamente sus caderas y todo su cuerpo. Noto como empieza a llenarme de leche, empieza a gemir mientras empuja y va llenándome más de su leche.      

Se queda quieto encima de mí, su respiración se va relajando y su pene va perdiendo dureza. Se escapa de mi ano. El cual subo para no perder el contacto con el pene de mi amo. Pero entre que pierde la erección y su peso finalmente sale de mi cuerpo y me siento vacío, necesito que su pene este dentro de mí.

Gira y queda boca arriba a mi lado, me duelen los testículos y el ano pero estoy muy excitado aunque mi pene no esté erecto. De hecho es casi inexistente. Pero estoy muy excitado. Me deslizó haciendo abajo y empiezo a limpiar el pene de mi amo con la lengua y boca, me levanta la cara con una mano y con la otra me da un par de bofetadas.    

-“Para puta de mierda, lárgate perra, ya no te necesito”. Me dice.     
-“Amo estoy muy caliente, puedo correrme mientras limpio tu pene amo?” ¡Se lo suplico amo!

-“Vete a la mierda puta, lárgate ya o prometo en verdad hacerte Daño, largo AHORA”. Grito mí amo.

Pero no hice caso estaba desesperado por correrme, por lo que de nuevo tome su pene con la boca, esta vez, con sus manos me aparto y me sostuvo mientras me dijo.          

-“Te lo advertí maldita puta”. Dijo mí amo.

Me hizo poner a cuatro patas de nuevo, para el colocarse detrás de mí, luego sin decirme nada me dio tres fuertes patadas en los huevos que hicieron que mis rodillas despegaran del suelo por varios centímetros, fueron las patadas más fuertes en mis huevos sentidos en toda mi vida. Sentí que algo se desgarro dentro de mi escroto, el dolor fue tan grande que no pude disfrutar de mi eyaculación que salió disparada mi pene con mucha fuerza, chocando con mi vientre y pecho.     

Quede tendido en el suelo agarrándome mis huevos mi amo dijo.     

-“Cuando acabes de retorcerte puta vete”. Dijo mi amo para luego ir al lavado y cerrar la puerta de un fuerte portazo.         

Como pude me vestí rápidamente a pesar del dolor y me fui dando tumbos. Ya en casa, en la cama, todavía me dolía el culo de la violación y de los azotes, los testículos también pero el dolor era una más fuerte. Y todavía estaba excitado. Pero el dolor en mis testículos solo empeoro por lo que termine en urgencias esa misma noche, donde nada pudieron hacer por mis testículos, los cuales me fueron extirpado convirtiéndome en un eunuco, en el eunuco de mi amo.


Mi pene empieza a ponerse erecto mientras lo acarició pensando en mí amo y como será estar con el ahora que soy un eunuco, debo aprovechar mientras aun pueda tener erección se que pronto ya no podre.

- Mmmmmmm.        

Cuando estoy a punto de correrme suelto mi pene dolor y placer se entre mezclan. Repetiré esto hasta que pueda correrme, o por lo menos lo que pueda salir de mi pene ahora sin mis testículos, luego de mi última sesión.



Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul