TÍO LO HACE

De repente, Sebastian buscó debajo de la cama y sacó unas esposas. Antes de que pudiera defenderse o decir algo, las manos de Florian estaban atadas a la armadura de la cama para que ya no pudiera luchar contra lo que estaba sucediendo. Sebastian le quitó su bóxer sin más preámbulos. Un par de mejillas realmente dulces y pequeñas en forma de manzana salieron a la luz. Sebastian gruñó ruidosamente ante la vista, tan dulce que parecía el joven culo. Florian protestó en voz alta, lanzó todas las maldiciones que conocía a su primo y gritó que quería que lo soltara......


TÍO LO HACE.
De repente, Sebastian buscó debajo de la cama y sacó unas esposas. Antes de que pudiera defenderse o decir algo, las manos de Florian estaban atadas a la armadura de la cama para que ya no pudiera luchar contra lo que estaba sucediendo. Sebastian le quitó su bóxer sin más preámbulos. Un par de mejillas realmente dulces y pequeñas en forma de manzana salieron a la luz. Sebastian gruñó ruidosamente ante la vista, tan dulce que parecía el joven culo. Florian protestó en voz alta, lanzó todas las maldiciones que conocía a su primo y gritó que quería que lo soltara.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [SADO] [TORTURA] [VIOLACIÓN] [INCESTO] [SNUFF]


Categoria: Adolescente      Autor: Jackoberlin




Florian, un joven de la gran ciudad, de solo 14 años, fue enviado al campo el verano pasado para visitar a su tío. El trasfondo fue porque él seguía escapando de la casa donde vivía en la ciudad. Como su próximo pariente, su tío ahora debía hacerse cargo de la educación del niño. El tío Albert era dueño de una gran propiedad con ganado y campos de cultivo. Además de sus empleados, solo su hijo Sebastian, de 16 años, vivía con él. Por qué la tía lo había dejado, aunque en ese momento Florian no lo sabía.

Así que llego en el verano, era un caluroso día de julio, vestía solo short de mezclilla y camisa cuando bajo en la estación de la pequeña aldea. Su primo lo recogió de la estación y ambos caminaron por el largo camino hacia la propiedad de su tío. En el camino, Florian siempre notó las miradas de su primo. Ese modelo casi no lo ruboriza desde adelante y atrás. Al llegar a la finca, Sebastian le mostró a su primo la habitación común y le dijo que para el chico especialmente le habían puesto una cama. Luego, su primo hermano condujo al pequeño para que conociera el lugar.

Él le mostró los jardines y los establos. Por la tarde, el tío regresó de la ciudad, donde tuvo que hacer recados. Saludó a su sobrino, a quien no había visto durante años, exuberantemente como un modeló de arriba abajo, dándole vuelta una vez a su propio eje. Hasta ahora todo estaba bien. Los dos muchachos pasaron casi todos los días y noches juntos. Debido a las vacaciones de verano tenían mucho tiempo. Luego, hacia fines de julio, sucedió algo que mato por completo el idilio.

Florian estaba acostado en su cama en la sala común con solo un bóxer. Tendido boca abajo, tratando de leer un libro cuando la puerta se abrió en silencio. Su primo, que también vestía solo un bóxer, todavía estaba un poco mojado por la ducha que acababa de tomar, entro en la habitación. Se sentó al nivel de la pelvis de Florian en el borde de la cama y comenzó a acariciar descaradamente al menor en la espalda. Cuando Florian giró brevemente la cabeza y miró a su primo, esto calmó al pequeño y solo dijo, deberías simplemente disfrutar al ser penetrado.

De repente, Sebastian buscó debajo de la cama y sacó unas esposas. Antes de que pudiera defenderse o decir algo, las manos de Florian estaban atadas a la armadura de la cama para que ya no pudiera luchar contra lo que estaba sucediendo. Sebastian le quitó su bóxer sin más preámbulos. Un par de mejillas realmente dulces y pequeñas en forma de manzana salieron a la luz. Sebastian gruñó ruidosamente ante la vista, tan dulce que parecía el joven culo. Florian protestó en voz alta, lanzó todas las maldiciones que conocía a su primo y gritó que quería que lo soltara.

Cuando los gritos de Sebastián eran demasiado fuertes, tomó rápidamente unos calcetines de Florian y se los metió en la boca. Al menos hubo un descanso. Sebastian volvió al pie de la cama, agarró las nalgas de su primo y comenzó a amasarlas suavemente. Siempre lo abría un poco más hasta que finalmente separó las mandíbulas y miró extensamente el pequeño agujero. Riendo, notó que aún era virgen, pero ciertamente no por mucho tiempo.

Florian se colocó firmemente entre sus piernas, buscó los colgantes huevos del niño, los encontró, los tomó en su mano y los apretó, amasándolos amorosamente. Por supuesto, eso dejó frío al chico y rápidamente tuvo una erección. De alguna manera, al pequeño le gustaba bastante ese tratamiento. Al menos hasta allí. De repente, Sebastián soltó los huevos de Florian, se paró frente a la cara del niño y también dejó caer su bóxer.

A la luz quedo un pene adolescente muy tieso con un buen escroto que rebotaba directamente debajo. Florian miró asombrado a ese "monstruo", de no haber tenido el calcetín en la boca, habría hecho ruido de asombro. Sebastian sonrió ante la cara de Florian. Por supuesto que había notado la mirada asombrada del chico. Sin más explicaciones, Sebastian regresó al pie de la cama, extendió las piernas de su primo más joven, separó las nalgas y escupió al chico una buena cantidad de saliva directamente sobre su agujero.

Luego, sin dudarlo, puso su gordo glande en el agujero del niño y con un pequeño grito reprimido, entró en el cuerpo del niño de una sola vez. Florian se levantó lo más que pudo, echó la cabeza hacia atrás, tratando de gritar de dolor, pero la mordaza no permitió que eso sucediera. Su primo mayor lo penetraba duro y sin piedad, una y otra vez. Entonces el momento de la salvación estaba allí, los huevos de Sebastian comenzaron a contraerse, contraerse al cuerpo y el orgasmo había llegado. Sebastian descargó todo su jugo adolescente dentro de su primo.

Florian pensó que finalmente todo había terminado. Pero no había esperado el poder de su primo. Quien repitió todo el procedimiento tres veces más. Sacó su pene del agujero dañado después del orgasmo, esperó hasta que el agujero se cerrara y violo al chico tres veces de la misma manera. Florian quería llamar a su tío, que sabía que estaba en su estudio, pero no podía hablar. Así que tuvo que soportar con lágrimas la violación de su primo, pero pensó en contarle más tarde. Justo en el momento en que Sebastian inseminó nuevamente el culo del más joven, la puerta se abrió de golpe y entró su tío.

-"¿Qué está pasando aquí?" Gritó con su poderosa voz.
-"He desvirgado al pequeño", dijo Sebastián levantándose, nada avergonzado por su desnudez.

-"Parece que estás aun viniéndote, ve a ducharte primero". dijo el tío.

Sebastian salió de la habitación y su tío se acercó a la cama a la que Florian todavía estaba atado. Le habló con calma al pequeño, insistiendo en que no lo quería de esa manera, pero no hizo ningún esfuerzo por liberarlo de las esposas.

-"Veamos qué te hizo", dijo el tío, agarrando las nalgas del pequeño y mirando el trabajo de su hijo.

El agujero del chico comenzó a cerrarse otra vez, pero aun así derramó un poco de semen de Sebastian y corría sobre su escroto hasta la sábana debajo de él, donde formó un charco.

-"Hombre te usó bastante duro", comentó su tío. "Pero tú también eres muy lindo Flo".

Luego el tío inclinó su boca hacia el agujero del chico y comenzó a chupar el semen de su hijo del agujero Florian estaba tan incómodo. Él comenzó a gemir suavemente bajo esa caricia y de inmediato se puso rígido de nuevo. El tío notó la excitación del chico, por supuesto. Si Florian hasta ese momento hubiera pensado que la dura prueba tuvo un final, ahora venía algo mejor.

El tío también se desnudó, arrodillado entre las piernas del chico, que no pudo cerrar y lo penetró, aunque por el semen no fue tan doloroso. Florian se enfureció de nuevo, el pene del tío lo penetro tan fuerte como su primo lo había hecho. Ese entró nuevamente, a la habitación, todavía desnudo. Sonrió a ambos cuando vio que su padre estaba penetrando a su primo. Sin consultar Sebastián fue a la cabeza de Florian, lo tomo del cabello para verle de nuevo su rostro. Florian jadeó, pues el calcetín entró aun más en su boca.

A una señal del tío ambos lo tomaron de los brazos, de modo que los brazos estaban atados ahora en cruz. Sebastián retiro el calcetín de la boca de Florian, el tío tomo las piernas del chico lo levantó y lo penetro en esa posición de nuevo. Sebastian, sin embargo, se paró con las piernas extendidas sobre Florian en la cama, primero dejó que su padre chupara su pene un poco, luego bajó lentamente su trasero hacia la cara de Florian. Se dio cuenta de que su primo también tenía un pequeño culo dulce, limpio y bonito, ya que en su mayoría era aún chico casi de su edad.

Sin que Florian se diera cuenta, comenzó a lamber el agujero del primo con su lengua, cada vez más profundamente, porque se abrió casi automáticamente. Cuanto más lambía Florian al primo, tanto más salvaje se retorcía, mientras le masajeaban de nuevo sus nalgas por su tío que todavía estaba ahí. En esa posición, el tío descargó dos veces seguidas sobre su pequeño sobrino. Luego, padre e hijo se arrodillaron delante de la faz del pequeño atado y el tío incluso penetro a Sebastian por su culo, para que Florian pudiera ver exactamente cómo el pene de su tío se hundía en su propio hijo, una y otra vez, hasta bien Sebastian fue inseminado en su culo.

Luego, el tío y su primo se dieron una ducha, dejando a Florian acostado en la cama aun atado. Incluso cuando cayó la noche, ninguno de ellos se preocupó por él. Sebastian pasó la noche en la cama de su padre. Florian solo lo escuchó los sonidos amortiguados a través de la delgada pared, que los dos parecían disfrutar. En ese momento, Florian tuvo la idea de chantajearlos por violarlo. A la mañana siguiente, en el desayuno, abordó el problema directamente. Exigiría una inmensa suma de dinero a su tío todos los meses, de lo contrario iría a la policía y los denunciaría a los dos.

El tío miró a su sobrino solo por muy poco tiempo, luego miró a su hijo, que estaba sentado frente a él y ahora Florian no era bueno para nada. Ambos se sonrieron el uno al otro sin decir una palabra. Después de que los tres habían terminado de comer, el tío de repente e inesperadamente alcanzó el brazo de Florian. Fue un agarre duro que lastimó mucho al adolescente. "Ven conmigo", dijo el tío solo ligeramente y tiró de Florian de su brazo directamente hacia la puerta del sótano.

Abrió la puerta y empujó a Florian, por lo que tuvo problemas para no caerse por la empinada escalera. Al llegar al sótano, Florian se sorprendió. Estaban en una gran bóveda subterránea que se había convertido en una cámara de tortura totalmente equipada. Todo tipo de dispositivos de tortura estaban ahí. Florian fue empujado más lejos a una jaula de barras de metal resistentes, que era muy baja. El tío le dio a Florian una mascarilla de cuero que solo tenía orificios para respirar y aberturas para los ojos.

La máscara estaba atada con correas de cuero a la cabeza del chico y asegurada con pequeños mechones. Entonces Florian tuvo que meterse en la jaula, que el tío cerró con llave desde afuera. Al irse, el tío apagó la luz, de modo que el adolescente estaba sentado solo en la oscuridad en su jaula. No sabía cuánto tiempo había pasado cuando de repente se encendió la luz. Deslumbrado por el brillo, notó que era Sebastian quien ahora abrió la jaula.

-"Vamos, bastardo", dijo Sebastian, casi tirando de las piernas de Florian de la jaula.

Justo cuando el tío había empujado al niño hacia atrás, Sebastian empujó al niño por las escaleras, de modo que medio cayó, medio corriendo.

-"A la sala de estar", dijo ásperamente Sebastian.

Una vez ahí, Florian notó inmediatamente el cambio. En el círculo se instalaron unas sillas, en las que se sentaban seis hombres viejos y de aspecto rudo vestidos de traje. En el medio de la rueda había una estera de goma en el piso. Florian fue forzado por el tío para colocarse justo en el medio de ellos.

-"Vamos, quítate la ropa", les gritó el tío a los chicos. "Nuestros huéspedes quieren verlos".

Frente a la orden dominante, Florian no se atrevió a contradecirlo y lentamente comenzó a quitarse la camisa. Dado que para la audiencia era un poco lento, fue presionado a que se diera prisa. Así que también se quitó los zapatos, calcetines y pantalón, dejó caer todo y se paró frente a los hombres en calzoncillo.

-"Todo" el tío se regocijó ordenando.

A regañadientes, Florian obedeció y se quitó su bóxer. Si no hubiera tenido puesta la máscara de cuero, habrían visto lo rojo que se había vuelto de la vergüenza. Desnudo, con las manos colgando de los muslos, ahora se quedó allí y dejó que los hombres lo miraran. No dejó de notar que estaban empezando a babear.

-"Date la vuelta, encárate, muéstranos tu ano" le ordenó su tío y Florian obedeció de nuevo.

No le quedaba nada de valor. Mostro su culo dulce de niño en la dirección de los hombres, se inclinó hacia adelante y separó sus nalgas con sus manos. Algunos de los hombres soltaron un gemido. Un suave "bravo" vino de otro hombre. Cuando Florian quiso enderezarse de nuevo, su tío le dijo que tendría que ponerse en cuatro patas, en el medio de la estera de goma. Fue muy embarazoso, el adolescente de 14 años, tuvo que mostrarse desnudo a los extraños.

Así que se arrodilló sobre la estera y supo que había hombres que lo miraban como un trozo de carne. Después de un momento de silencio, escuchó al tío preguntar a los asistentes que estaban dispuestos a pagar. Las ofertas se volcaron. Comenzó con una oferta de 1000 euros y Florian escuchó a los hombres empujando la oferta. La última oferta fue de 100.000 euros. Arrodillándose y con la cara con una máscara de cuero, Florian no sabía de qué se trataba. Escuchó esas inmensas cantidades de dinero para él y se preguntó porque esos hombres querían pagarle tanto dinero a su tío.

Entonces lo sintió. Uno de los hombres se arrodilló detrás de los muchachos, extendió sus nalgas con sus manos y Florian sintió una lengua húmeda en su agujero. Fue genial. Empezó a disfrutarlo, olvidándose de la situación en la que se encontraba, olvidando que había otros hombres, incluidos su tío y su primo. Simplemente disfrutó de la manera en que esta lengua manipulaba su agujero y literalmente estaba lambiéndolo.

El pequeño ano del adolescente comenzó a moverse, abrirse y cerrarse casi automáticamente. Luego escuchó un cierre de cremallera, supo en el mismo momento que inmediatamente sentiría el dolor ya conocido. Apenas lo había pensado, cuando ya sentía el pene del hombre sobre su ano. Sin piedad, el hombre lo penetró. Literalmente desgarro su esfínter aún apretado. Florian escuchó a los otros hombres aplaudir. Se sentía tan explotado y patético, lo cual era. El hombre detrás de él ahora lo penetraba duro y persistentemente su apretado como pequeño agujero. Florian lo sintió como una eternidad, hasta que sintió que el hombre arrojaba todo su jugo dentro de él.

Lentamente, muy lentamente, el hombre sacó su pene ya flácido del culo del chico. Florian solo pensó que habría sido todo y que lo dejarían descansar. Imagínese, cuando se dio cuenta de inmediato que no era así. Tan pronto como su violador sacó su pene, Florian ya sintió el siguiente patán que lo penetraba. Ahora sabía lo que iba a pasar. Todos estos hombres lo penetrarían, uno después del otro. Así es como sucedió. El que tuvo la oferta más alta fue el primero, luego fue uno por uno. Cada uno de los hombres lo penetraron sin ninguna consideración.

Florian fue inseminado por seis hombres en fila. Después de que todos los visitantes se habían inmortalizado en su mente, su primo Sebastián se arrodilló detrás del niño. Él agarró brutalmente las dos nalgas y las separó lo más posible. Girando ligeramente su cuerpo hacia un lado, ahora le mostró a su tío el agujero aún dilatado, del cual goteaba lentamente el semen de los seis hombres. Muy lentamente, el semen corrió por los huevos del adolescente, goteando sobre la estera de goma debajo de él. Luego Sebastián lo soltó. Se desplomó exhausto sin hacer ruido y se quedó boca abajo con las piernas abiertas.

Era una vista hermosa, ese cuerpo de jovencito desnudo sobre la estera de goma. Los invitados, pero también el tío y también Sebastian otra vez tenían cada uno una erección debajo de sus pantalones, como era claramente visible. Ahora el tío tomó la iniciativa. Se acercó a su sobrino desde atrás, lo agarró por las mandíbulas, echó la cabeza hacia atrás y envolvió su cuello con sus brazos. Luego se inclinó sobre el culo del chico, que todavía estaba cansado y lamió con deleite el semen goteante de su ano.

Florian se reavivó instantáneamente por ese trato inusualmente amable de su tío, como era fácil de ver. Su pene joven creció, el prepucio se retiró y desnudó el delicioso glande ligeramente mojado del niño. Cuando el pene de Florian había crecido a su tamaño completo, el tío levantó al niño de sus brazos y lo puso de pie.

-"Bueno, señores, ¿lo prometido es deuda?", Preguntó al círculo de los presentes.

Todos aplaudieron. Miraban boquiabiertos al joven de arriba abajo. Encantados con el pene del chico que se mantenía inclinado lejos del vientre, que ahora comenzaba a gotear ligeramente, aunque ese tipo de actuación era extremadamente embarazoso. Dirigiéndose al hombre que le ofreció los 100.000 euros de Florian, el tío solo dijo.

-"Ahora es tuyo, haz lo que creas necesario con él".

Tan pronto como el tío hablo, el aludido se levantó de su silla. Se acercó a Florian, que todavía estaba en el medio sin ninguna emoción, agarró una correa de perro de una mesa cercana y la sujetó al cuello del chico. Luego lo jaló de la correa, llevándolo sin decir una palabra, hacia la puerta del sótano. Abrió la puerta del sótano y de nuevo llevaron a Florian, pero esta vez un poco más suave que antes. Al llegar a la habitación del sótano, el hombre le dijo al niño que debía enfrentarse a la Cruz de San Andrés.

Él sujetó al adolescente con las restricciones de manos y pies a la cruz. Para que él no pudiera moverse más. Así que quedo de pie, con las piernas separadas, desnudo atado a esa cruz, con las manos en el aire.

Los otros hombres, así como el tío y el primo, mientras tanto, ingresaron a la bóveda del sótano. Habían traído sus sillas desde arriba y se sentaron contra la cruz en una fila contra la pared como espectadores.

El hombre que había comprado a Florian ahora se desvistió lentamente su traje, luego su ropa interior, lo juntó todo prolijamente y lo colocó en una esquina.

Completamente desnudo, el hombre se paró frente a Florian y le pasó la lengua por los labios. Él sonrió ampliamente al chico. Luego se dirigió a la pared, donde colgaban varios "juguetes", agarró el látigo y lo extendió. Sin previo aviso, azotó al colgante Florian en la cruz. Comenzó a azotar el cuerpo del adolescente. En el pecho, los muslos y parte también en los genitales. Después de 50 golpes en el cuerpo, el hombre finalmente se detuvo. Florian solo pudo gritar reprimidamente durante la tortura, ya que todavía tenía puesta la máscara de cuero.

Los espectadores sentados en sus sillas habían recibido una pringas de grasa en el pantalón durante el castigo. Completamente exhausto y sangrando fácilmente por algunos verdugones, Florian ahora colgaba más de la cruz que antes. El hombre lentamente enrolló el látigo otra vez, se acercó a la pared donde lo había tomado y cuidadosamente lo colocó en su lugar. Ahora fue al otro lado de la bóveda del sótano, donde se encontraba una mesa de acero inoxidable con algunas herramientas. Agarró una fina tira de cuero y un bisturí, se acercó a Florian otra vez.

De pie para que los espectadores pudieran verlo todo, agarró el pequeño escroto del chico y le ató los huevos con la tira de cuero. En esa situación, quedo colgando al adolescente, cuando el hombre sentó con los otros espectadores y comenzó una conversación con el tío sobre lo próximo a proceder. Durante aproximadamente un cuarto de hora dejó que el chico colgara con los huevos atados. Lentamente se fueron tornando a un azul oscuro debido a la falta de flujo sanguíneo.

Luego recogió el bisturí de nuevo, que tenía acostado en su regazo durante la conversación, y fue a la cruz donde estaba Florian. De nuevo, se colocó para que la audiencia pudiera ver sin obstáculos. Con su mano izquierda, alcanzó su escroto. Con la derecha, ahora llevó el bisturí al escroto, hizo una ligera presión y la afilada hoja abrió la bolsa de piel. Lentamente, realmente lo disfruto, ahora cortó el saco del chico por la costura.

Luego, presionó ligeramente sus huevos y éstas brotaron de la bolsa abierta, colgando de los conductos seminales para quedar entre las piernas del adolescente. La audiencia aplaudió. Mientras tanto, también habían dado rienda suelta a sus rígidas erecciones, que se mantenían de pie entre las piernas de la audiencia.

-"Córtale los huevos" exigió el tío. 

En su glande ya se formaba una primera gota de líquido pre seminal. Siguiendo la petición, el hombre tomó un cascanueces comercial de la mesita. Conectó el huevo izquierdo del chico, apretando. Florian se puso de pie con los grilletes lo mejor que pudo, se escuchó un grito reprimido. A través de las rendijas de los ojos se podían ver las lágrimas rodando. Luego un suave crujido y el huevo salpicó la bóveda del sótano.

Hubo un rugiente aplauso de los espectadores. Inmediatamente después, el mismo procedimiento con el segundo huevo. Abrazadera, empuje, explosión. Florian ahora era impotente en sus grilletes, el adolescente no había experimentado la explosión del segundo huevo pues estaba conscientemente. Con muchas sales aromáticas y un cubo de agua fría, Sebastian hizo que su primo recuperara la conciencia.

Ahora fue especialmente difícil para el pequeño. El hombre sacó un gran cuchillo de carnicero de la mesa, lo calentó con un soplete hasta que estuvo al rojo vivo. Dio un paso de nuevo al lado de Florian, agarró su pene y tiró de él hacia adelante. Entonces otra vez un grito reprimido a través de la máscara de cuero. El hombre corto el pene de Florian sin miramientos. Los espectadores rugieron, sus penes se alzaron con fuerza en el aire.

Una vez más, Florian cayó en una inconsciencia redentora y Sebastian lo recuperó. Florian fue liberado de los grilletes, pero inmediatamente fue colocado sobre una mesa, boca abajo. El culo del chico estaba en el borde de la mesa. Uno por uno, todos los presentes lo volvieron a penetrar. De todas las maneras lo embistieron, uno por uno, sus duros penes entraron en el apretado ano hasta que todos se vinieron en él.

Como último fue Sebastian a quien se le permitió penetrar a su primo más joven. Lo disfrutó visiblemente, metiendo su duro pene en el inseminado ano del adolescente. En el momento en que Sebastian comenzó a correrse en su primo, agarró el cuchillo de carnicero, con el que le había cortado su pene. Sebastian agarró a Florian por detrás del cabello, echó la cabeza hacia atrás y le cortó su cuello, todavía con su pene en su culo, sin ceremonia alguna.

-"Así terminan los muchachos que nos quieren chantajear", dijo terso el tío.

Mientras su sobrino moría desangrado, degollado sobre aquella mesa.



Historia Original Aquí.






Autor: Jackoberlin       Traductor: DarkSoul

UNA VIDA MEJOR LUEGO

Malcolm sonrió para sí, desde luego, no era un eunuco, pero utilizaba sus energías en otros lugares. Más tarde ese día Pauline llegó para recoger algunas plantas que Norma le había prometido. Malcolm le dio la bienvenida y Norma al verla salió al jardín para recoger las plantas, de repente se dio cuenta de que no podía recordar lo que estaba buscado y volvió para preguntar. Cuando se acercó a la sala los oyó hablar y por alguna razón se detuvo a escuchar......


UNA VIDA MEJOR LUEGO.
Malcolm sonrió para sí, desde luego, no era un eunuco, pero utilizaba sus energías en otros lugares. Más tarde ese día Pauline llegó para recoger algunas plantas que Norma le había prometido. Malcolm le dio la bienvenida y Norma al verla salió al jardín para recoger las plantas, de repente se dio cuenta de que no podía recordar lo que estaba buscado y volvió para preguntar. Cuando se acercó a la sala los oyó hablar y por alguna razón se detuvo a escuchar.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [INFIDELIDAD] [ADVERTENCIA] [DOMINACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Malcolm




Norma sintió que él va suave dentro de ella otra vez y como de costumbre se deslizó fuera. "Lo siento", dijo, "Estas teniendo problemas, ¿verdad?" Parecía eras desde la última vez que se vino dentro de ella, a menudo parecía bastante listo, pero no duraba y la erección disminuía rápidamente. Ella dijo que no importaba, pero la frustración era evidente en su tono. Continuó acariciando y besando los pezones que simplemente aumentaron su anhelo. Se volvió a levantar.

-"Lo siento". Dijo de nuevo.
-"No sé lo que está mal, no soy mejor que un eunuco".

Esta vez se apartó, "No importa", y se fue al cuarto de baño.

Malcolm sonrió para sí, desde luego, no era un eunuco, pero utilizaba sus energías en otros lugares. Más tarde ese día Pauline llegó para recoger algunas plantas que Norma le había prometido. Malcolm le dio la bienvenida y Norma al verla salió al jardín para recoger las plantas, de repente se dio cuenta de que no podía recordar lo que estaba buscado y volvió para preguntar. Cuando se acercó a la sala los oyó hablar y por alguna razón se detuvo a escuchar.

Pauline estaba diciendo,

-"A la misma hora mañana, ¿Norma sigue sin sospechar?"
-"No", respondió. 
-"Toma tanto de mí que cree que no puedo hacerlo con nadie, ¡bromee acerca de ser un eunuco!"

Norma se deslizó tranquilamente, encontró algunas plantas y regresó con ellas. Pauline las tomó y se fue. Las cosas continuaron como antes durante unas semanas, entonces un viernes por la noche después de unas copas Norma lo sorprendió por lo que sugiere que tal vez no había sido lo suficientemente atractiva y ella había oído que la esclavitud era muy excitante por lo que deberían probarlo. 

Ella lo sorprendió aún más cuando lo condujo a la habitación de invitados en una de las camas tenían correas dispuestos para él. Se desnudó y él hizo lo mismo. A continuación, le hizo quedar con las piernas y brazos extendidos sobre la cama, aseguró sus muñecas con grilletes con llave, lo estiró y ató las piernas a las otras esquinas de la cama.

Nunca la había visto tan excitada, respiraba profundamente y sus jugos de su sexo olían muy fuerte, eso también lo afectó y su erección era más fuerte de lo que había sido en su compañía durante mucho tiempo. Luego comenzó el manejo de su pene y los testículos muy grandes apretándolos, lo que lo hizo retorcerse en esa deliciosa mezcla de placer y dolor.

-"Oh, Dios". Dijo. 
-"Todavía parece ser capaz de moverse, estoy seguro de que disfrutarás más si usted está más firmemente sujeto". Dijo ella.

Él hizo un gesto de sorpresa y se sorprendió aún más cuando llegó debajo de la cama para sacar un cinturón ancho y largo. Lo pasó sobre él justo por encima de la ingle alrededor y debajo de la cama, así que no podía moverse en absoluto. Ahora estaba más duro todavía y sintiendo mucho dolor por lo que no pidió que se detuviera. En eso, ella violentamente lo masturbaba, clavando sus largas uñas de los dedos en su pene, el dolor le hizo venirse muy rápido y violentamente.

Cuando recuperó el aliento expresó sorpresa que haber sido tan excitado que no le había dejado disfrutar. Ella se rio y dijo que no volvería a coger de nuevo, o cualquier otra más, especialmente Pauline. En ese momento se dio cuenta de que había averiguado sobre ellos y trató de engañarla a su manera para salir de ello.

Norma se limitó a sonreír, "Tu mismo te ha comparado a un eunuco, ¿no es así? Bueno hoy es tu día de suerte, ya que realmente va a ser uno". En eso busco bajo la cama de nuevo y sacó lo que parecía ser un gran par de pinzas.

-"¿Qué demonios es eso?" Preguntó.
-"Solo una pinza, un Burdizzo, los agricultores lo utilizan en sus carneros rebeldes, así que lo voy a usar en ti".

Antes de que pudiera decir más o hacer cualquier ruido fuerte se secó rápidamente su vagina con su calzón (braga) y se la metió en la boca. Ella alcanzó entre sus piernas y ahora entendía la verdadera razón de la cinta, por más que lo intentó ni siquiera podía retorcerse.

-"Lo bueno de esto es que no hay ningún corte, ni sangre, por lo que todo es agradable y limpio, no hay riesgo y no hay tiempo de convalecencia. Va a estar adolorida por supuesto, sobre todo conmigo, pero la ausencia de todas esas hormonas desagradables significa que serás un eunuco rápidamente".

Él trató de hablar a través de su mordaza sin éxito. Ella sonrió y continuó.

-"Hay una pequeña desventaja, es doloroso, pero no me importa me has causado dolor." 

Con eso, ella comenzó a sentir su escroto y coloco cuidadosamente el burdizzo cuando estuvo satisfecha ella rápidamente tomo las manijas y lo cerro. El dolor fue intenso y sus gemidos se pudieron escuchar a través de su mordaza, luego la oyó contar en voz alta hasta treinta antes de liberar las mandíbulas. "¿No fue demasiado malo verdad? Solo uno más para acabar, por lo menos sabes qué esperar esta vez". La mandíbula se trasladó al otro lado de su escroto y repitió la tortura, otra vez se encontró contando hasta treinta.

El dolor le había hecho desarrollar otra erección, por lo que rápidamente se apodero de su pene y lo masturbó de nuevo, "No, debería haber vaciado el tanque, no va producir mucho más ahora".

Al terminar lo desamarro quitando el cinturón y los grilletes de sus tobillos para que tuviera algo de movimiento y la circulación restringida se aliviara. Tomo un espejo y lo puso entre sus piernas para que pudiera ver las dos contusiones pero que no había sufrido ningún daño evidente. Se preguntó si realmente había hecho ningún daño real o si todo eso fue solo para asustarlo. Antes de que pudiera desafiarla salió de la habitación.

Ella volvió con dos tazas de café, le quitó la mordaza y le ofreció una bebida. Ella explicó que eso era ahora su dormitorio, le liberaría una de sus muñecas si prometía no tratar de vengarse de ella. Ya que todavía no estaba seguro exactamente de lo que había hecho él estuvo de acuerdo.

Ella continuó diciendo que ahora tenían habitaciones separadas y la de ella serían asegurada por su propia seguridad. Se esperaba que sin la testosterona en su cuerpo iba a aceptar rápidamente lo que le habían hecho a él y que iban a ser amigos de nuevo. Si él lo aceptaba y no trataba de castigarla a ella no le diría a nadie que él era ahora un eunuco, ya que la gente bromearía sobre él. Una vez más estuvo de acuerdo.

Por motivos de seguridad se iría, pero lo dejaría asegurado por una de sus muñecas, pero con una cadena más larga por el fin de semana para probar si podía aceptar estas condiciones. Así se hizo y lo dejó de nuevo.

En su ausencia se sintió con cautela su escroto, sin duda había dolor, sintió sus huevos y los apretó, se sentían entumecidos, ¿estaban realmente muertos? No sabía qué creer.

Pasó el resto del fin de semana unido a la cama y el lunes se le permitió ir al trabajo. Desde luego, no se sentía diferente, aparte del dolor en la ingle, aún veía a las mujeres atractivas a su alrededor, tal vez fue solo un susto después de todo. Así que el trabajo continuó como antes.

En casa Norma todavía se veía como de antes, siempre preparando las comidas, pero por la noche se iban a sus habitaciones. Él todavía tenía erecciones y siguió probando sus huevos. Ciertamente no había ninguna sensación en ellos, pero no parecían ni más pequeños ni nada. Lograba llegar al orgasmo con una masturbación, aunque no salió mucho. No sabía qué creer.

Al final de la segunda semana sus huevos parecían más pequeños y sus erecciones no duraban. Tal vez realmente era un eunuco. Al final de la tercera semana realmente no había duda. Desde luego, se encogían. Se sorprendió lo poco que le importaba. La incertidumbre de las últimas tres semanas más el nivel de testosterona en declive, obviamente, le habían ayudado a llegar a un acuerdo con su pérdida. No había discutido eso con Norma y decidió mantener las cosas con esa actitud. Desde luego, no sentía la necesidad de venganza.

En el trabajo, pasaba más tiempo en su trabajo y menos en ligar o en chismear, para su sorpresa estaba disfrutando de un trabajo más y cada vez era mejor en ello. Al cabo de unos meses, cuando su escroto estaba completamente vacío y su pene más pequeño preguntó a Norma si le gustaría ver lo que había hecho. Ella estuvo de acuerdo y examino con ternura lo que quedaba, entonces ella admitió que ella sentía algo de vergüenza de que su temperamento le había llevado a castrarlo ya que todavía no se sentía satisfecha en la cama.

Ante eso, él la besó y la trajo al orgasmo con los dedos, pero su pene se quedó flácido. Ella expresó su dolor, pero dijo que no importaba. No solo a él no le importaba, estaba agradecido de que lo hubiera castrado y estaba orgulloso de ser su eunuco. Él no estaba perdiendo tiempo y dinero persiguiendo a otras mujeres y que ahora podía admitir que él también había perdido demasiado tiempo masturbándose, otra razón por la que había sido una decepción en la cama.

No tenía nada que culparse a sí misma ya que él era más feliz ahora que podía dedicarse a ella. Se abrazaron entre lágrimas y volvió a compartir su cama. Tuvo que preguntar dónde había adquirido "esa cosa", Sonrió y dijo que cuando ella se había quejado de él a una amiga, esa amiga le explicó que había tenido un problema similar con su marido y había utilizado el Burdizzo en él. Todavía lo tenía ella y así se lo había prestado a Norma después de las instrucciones sobre cómo usarlo. Obviamente ella no podía decir quién era.

En el trabajo fue promovido a un jefe de departamento con un aumento salarial grande debido a su mejor rendimiento y actitud. A pesar de su castración sigue siendo un secreto en el trabajo y entre amigos que se puso en contacto con otros eunucos que como Malcolm quieren tener sus escrotos vacíos. Tal vez la convierta completamente lisa pronto.

En el trabajo sus promociones continuaron y mejoraron su estilo de vida. Se ha vuelto muy hábil en complacer a Norma ya que puede continuar indefinidamente sin sus atenciones al clímax. Ahora celebra el aniversario de su castración - lo que fue originalmente un acto de venganza había mejorado y enriquecido la vida de ambos.




Historia Original Aquí.





Autor: Malcolm       Traductor: DarkSoul

CAMINO A LA ESCUELA

Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso......


CAMINO A LA ESCUELA.
Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [VIOLACIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Javi9809 & Darksoul




Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso.    

Iba camino a la escuela ya estaba en la universidad era un poco tarde, siempre me iba caminando ya que no estaba tan lejos de casa. En el camino en una parada de autobus un señor de unos 40 años, medía 1.65 metros aproximadamente. moreno, nada guapo, con barba y bigote, flaco, con una panza que se alcanzaba a notar. Se detuvo a preguntarme la hora, por lo que me detengo a responderle.         

Son las 2:15 PM le dije. El señor muy amable me dio las gracias y me pregunto que a donde iba, le dije que a la escuela que estaba un poco adelante. El señor me dijo “que casualidad”, que él iba por ese mismo camino. La verdad me saco un poco de onda, pero en ese momento no le di la mayor importancia.
           
-“Que edad tienes muchacho?” Me Pregunto.   
-“21 ¿Por qué?” Le pregunte.       
-“Nada más. ¿Ya tienes pelos en tus huevos?” Me pregunto de la nada.

Me saque un poco de onda de nuevo por aquella pregunta, pero la verdad es que me gusto y de la nada me puse un poco caliente y me anime a contestarle.    

-“Si, bastantes”. Dije.        
-“No te creo, te ves muy jovencito”. Me respondió.    
-“Amm”. Fue mi respuesta.          

Pues solo de la cara supongo, pero yo se mi edad real. Dije entre dientes algo molesto antes de preguntar.     
-“¿Y usted está muy peludo?” Pregunte.
-“Si, la tengo muy peluda”. Me dijo.       
-“¿Quieres ver?” Me pregunto.    
-“Voy tarde a la escuela y aparte eso es de gays”. Le dije.      
-“No importa”.        
-“Es más, ¿tú me enseñas si esta peludo y yo también te enseño va? ¡Aparte somos hombres que no!” Me dijo aquel hombre.  

Tenemos lo mismo.

-“No, gracias” Le respondí”.        
-“Vamos al cabo será rápido”. Insistió el hombre.        

Mira detrás de esos árboles nos las podemos enseñar sin que nadie nos vea.          

-“Nos puede ver la gente”. Dije.  
-“No ah{i nadie nos verá”. Dijo.  

En ese momento si me dio un poco de miedo por lo que me pudiera pasar por lo que le tuve que decir que no. Estaba por irme cuando el hombre me tomo del brazo y me puso una navaja en las costillas. Nos fuimos detrás de aquellos árboles y el señor se bajó un poco su pantalón y ropa interior para enseñarme sus pelos.          

-“¿Y qué tal? ¿Si está muy peludo no?” Me pregunto. 
-“Pues. si, más o menos”. Respondí de manera nerviosa.       
-“¿Más o menos?” Me pregunto con tono enfadado.   
-“Creo que la tengo más peluda”. Dije envalentonándome.    
-“No te creo, si estás mintiendo niño de ira mal”. Dijo el hombre.    
-“¡A ver muestra!” Ordeno el hombre presionando su navaja en mi costado.         
-“Me da vergüenza aquí”. Le dije.           
-“Vamos ahí, estaremos más escondidos”. Dijo el hombre señalando una olvidada caseta de vigilancia,

Me causaba morbo el hecho de que la tuviera más peluda por lo que el miedo desapareció y me empecé a calentar pese a que mi vida estaba en riesgo sintiendo la navaja en mi costado. Apenas llegar al lugar el hombre me dijo.  

-“Vamos que esperas muestra”.   
-“Si” Dije.    

Me baje un poco el pantalón y la ropa interior como para mostrar solamente mis vellos. pero al verlos el hombre exclamo.

-“¡WOW muchacho, tienes una selva ahí! Dijo el hombre.

No pues déjame decirte que ya no eres un niño.

-“Por lo visto ya te sale leche ¿verdad?” Pregunto el hombre.
-“Si, claro”. Le respondí nerviosamente.

Bueno, ahora hay que enseñarnos nuestros penes. El señor se bajó completamente su pantalón como ropa interior para dejarme ver su pene. Era normal de cierta manera, circuncidada como de unos 10 cm en estado flácido como estaba en ese momento.

-“¿Y qué tal?” Pregunto el hombre.        
-“Esta bien”.
-“¡Te toca!”.

Cuando me iba a bajar el pantalón el hombre rápidamente se me arrimó y él me lo bajo, junto con mi bóxer lo que lo dejo ver mi pene como huevos, de unos 14 cm en estado flácido. 

-“¡La tienes bien rica y grande! ¿Cómo estará de grande dura? Dijo el hombre.    

El hombre coloco la navaja debajo de mis huevos antes de que rápidamente comenzara a chupármela de una manera súper rica por lo que se me empezó a parar y llego un momento en el que el ya no chupaba ni la mitad en su boca. Erecta me media entre 19 y 20 cm y era bastante gruesa.

-“Uff niño que grandota esta”. Dijo el hombre.
-“¿Pues qué les dan a los chicos de ahora para que la tengan tan grande?
-“Ve la mía, apenas y te llega a la mitad”. Exclamo el hombre.         

Y era verdad, la suya ya estaba parada y media unos 15 cm y delgada. Eso me prendió de alguna manera saber que mi pene era mayor que el de ese hombre me excito mucho, el hecho de que un joven la tuviera mas grande que un señor me pareció genial.     

-“Ya no aguanto mas, méteme esa cosa aun que me duela”. Me dijo el hombre.
-“¿Qué?” Dije sorprendido.
-“Me que penetres, pero cuidado con intentar algo porque te costara muy caro”. Advirtió el hombre    

Yo no estaba haciendo prácticamente nada. El hombre se puso de cuatro patas y de alguna forma me vi obligado a hacer lo que me ordenaba pese a no sentir gusto alguno por los hombres.       

-“Pero no traigo condones”. Dije tratando de evitar que aquello siguiera.   
-“Yo si”. Dijo el hombre matando mi última esperanza.         

Él saco un condón y me lo paso   

-“A ver si nos dura, se ve que no te queda”. Dijo apenas me lo puse.

-“Me aprieta”. Le dije.       
-“Si, se ve, pero ya no aguanto, ¡métemela toda!” Ordeno.    

Se volvió a poner de cuatro patas y poco a poco empecé a metérsela apenas llevaba la cabeza y él soltó un gemido hasta que después de batallar un poco logré metérsela toda. Él daba muchos quejidos, no sé si de placer o dolor.

-“Oh si nene, me siento en el cielo, ¡que dotado estas! Apenas y te aguanto”. Decía el hombre. 

Empecé a hacerlo mas rápido hasta que sentí que el condón se rompió.      

-“El condón se rompió”. Dije.      
-“¡Déjalo continua tu sigue! ¡Me estoy por venir” Jadeo le hombre. 

Él empezó a expulsar leche por su endurecido miembro sin siquiera tocarse, sentí como todo su cuerpo se estremeció.
           
-“Oh, ve lo que has hecho, jamás en mi vida me había pasado. ¡Pero tu sigue! ¡Quiero sentirla aun mas!” Me ordeno el hombre, mientras sentir la navaja rosando la parte baja de mi escroto.        

Despues de 5 min. estaba a punto de venirme igual.     

-“¡Me vengo!” Le avise.    

El hombre rápido se sacó mi aun palpitante pene de su culo y se puso de rodillas frente a mí, aun manteniendo la navaja bajo mis huevos, para darme de nuevo una mamada de una manera muy rica. Como si se la fuera acabar y luego me la empezó a jalar. Ya no podía con tanta excitación y acabe echando toda mi espesa leche sobre su cara. Jamás me había salido tanta leche como ese día, fueron cinco chorros muy grandes y espesos que después del tercero fueron menos copiosos. Le deje prácticamente toda la cara llena y en cabello, cayeron varios chorros que fueron los que saltaron más lejos. 

Cerro los ojos para disfrutar del tremendo orgasmo apenas y sentí cuando el hombre tomo mis huevos que estaban sueltos y bajos en ese momento, los estiro, sentí el tirón, pero el placer que aún me invadía me hizo ignorarlo, de pronto todo el placer que sentía se desvaneció súbitamente.

Mis ojos se abrieron grandes apenas pude ver al hombre levantándose sosteniendo mi escroto peludo con mis huevos aun en su interior. Me había castrado usando su afilada navaja tan rápido que me era difícil de aceptar, pero el dolor horrendo que estaba sintiendo me indicaban que mis ojos no estaban mintiendo, apenas recuerdo al hombre darme un beso en los labios antes de que todo se me volviera negro.

Me desperté en el hospital muy adolorido castrado para el resto de mis días, lloré por meses al pensar en mi perdida y que aquella vez con ese hombre fue mi última corrida como hombre de toda mi vida, quizás si hubiera sido con una mujer lo pude haber aceptado mejor pero no, aun hoy pese a ya haber pasado varios años no acepto que soy un eunuco al que le gusta ser penetrado por el culo, la única forma que tengo de obtener placer en la actualidad.


Al hombre jamás lo he vuelto a ver y las autoridades aún lo buscan por lo que me hizo camino a la escuela.



Autor: Javi9809 & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

VECINA MEXICANA

Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda......


VECINA MEXICANA.
Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Javi & Darksoul.




Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda.

Iba por la calle y se fijaba en las mujeres que cumplían esas premisas, para luego al volver a su casa y masturbarse imaginándolas en mil posturas distintas, lo que más le excitaba era penetrarlas en la cocina sin quitarles la ropa, simplemente subiéndolas la falda y agarrándoles sus tetas.

Javi vivía en un bloque de departamentos, casi todas sus vecinas habían pasado por su imaginación calenturienta, que poco se lo imaginaban. El departamento de al lado estaba vacío desde hacía tiempo, un día Javi oyó ruidos, se asomó por la horilla y vio que estaban haciendo la mudanza, en el descansillo, dirigiendo a los obreros había una mujer de unos cuarenta años, estaba de espaldas, paro la falda azul que llevaba dejaba ver sus rollizas piernas, a Javi le encantaron, siguió observando.

En un momento dado la mujer se dio la vuelta y Javi vio que tenía unas buenas tetas, estaba sudorosa del esfuerzo y debido a ello la camisa se le había pegado al cuerpo, resaltando sus pezones. Además, tenía desabrochados los botones superiores y se le veía el nacimiento de sus senos.

Javi no pudo más, se sacó su pene y empezó a masturbarse mirando a la mujer, que excitante era pensar que ella era ajena a todo ello, se corrió contra la puerta, con lo que tuvo que dejar de mirar para limpiar los restos de su semen, solo faltaba que su madre se diese cuenta, porque esperaba que se hiciese amiga de la vecina para así tener más relación con ella.

Al día siguiente al volver del colegio oyó risas en el salón, se asomó y le dio un vuelco el corazón, era su madre que estaba con la vecina y parecían estar pasándolo en grande.

-“Ah, hola Javi. Te presento a la nueva vecina, se llama Paty y viene de México”. Dijo su madre.
-“Encantado”, dijo Javi, extendiendo la mano para saludarla.

Paty se levantó y se acercó.

-“Mejor dos besos, ¿No?” Dijo con un acento extraño y le plantó dos besos a Javi en la mejilla, éste notó las tetas de su vecina contra el pecho y se puso a cien y rojo como un tomate.

-“Vaya, ¿Nunca te ha besado una mujer?” Pregunto ella.
-“Si”. Balbuceó Javi, bueno, me tengo que ir a hacer las tareas, hasta luego.
-“Hasta luego, Javi, espero que seamos buenos amigos”. Paty.
-“Seguro que si. Paty”. Respondió el adolescente.

Javi se fue al servicio y se empezó a masturbar, se oía a su vecina reírse con su madre e imaginó esa boca chupando su pene, él la agarraba por la cabeza para que se la metiera hasta dentro, como la chupaba la condenada, se corrió, fue una corrida descomunal, si Paty hubiese tenido su pene dentro de la boca no hubiese podido tragarse todo, de eso estaba seguro.

Cuando salió del baño vio que su madre se estaba despidiendo de ella.

-“¿Es simpática la vecina, verdad?” Pregunto su madre.
-“Si, mucho”. Dijo Javi.
-“Me ha dejado las llaves por si algún día se olvida las suyas o tenemos que echarle un vistazo a la casa”.
-“Muy bien”. Dijo Javi que ya pensaba como aprovecharse de la situación.

Estuvo observando y vio que Paty salía de casa todos los días sobre las once para volver sobre las dos, tiempo más que suficiente para hacer lo que se deseaba. Un día que no estaba su madre en casa esperó a ver salir a la vecina, cuando la vio irse tomo las llaves y se dirigió hacia su casa. Entró y fue hacia la lavadora, esperaba que hubiese ropa sucia de ella, la abrió y entre el revoltijo de prendas eligió una braga (calzón) negra y un sujetador del mismo color, se llevó la braga a la nariz, olían a hembra, notó algo y vio que se trataba de un vello púbico de su vecina, se lo guardó.

El sujetador no olía a nada, pero solo pensar que había estado en contacto con sus tetas le volvía loco. Con esas prendas se fue al dormitorio, abrió el armario y pasó la mano por las faldas que había allí colgadas, le gustaba notar la suavidad de la tela y sus estampados. Con todo ello ya llevaba una erección de campeonato, se tumbó en la cama, se puso la braga sobre su nariz y el sujetador lo utilizó para masturbarse, era como tener su pene en contacto con sus tetas, empezó despacito, quería durar, pero la situación le era tan excitante que al poco rato se corrió, todo el sujetador quedó llenó de su semen, tenía que arreglar aquello.

Se levantó, alisó la cama como pudo y con la braga y el sujetador en la mano se dirigió hacia la cocina, su idea era limpiar el sujetador con agua antes de dejarlo en la lavadora, esperaba que Paty no se diese cuenta. Cuando iba por el pasillo se abrió la puerta de la calle y apareció Paty, sorprendiéndolo, no sabía qué hacer.

-“¿Se puede saber qué haces, Javi?” Pregunto Paty.
-“Nada, Paty, estaba en casa y oí como caía agua y pasé a tu casa a ver si te habías dejado algún grifo abierto.
-“Ya, ¿Y eso que llevas en la mano, que es?” Le pregunto ella.
-“Nada, lo encontré tirado en el suelo e iba a llevarlo a la lavadora”.
-“¿Tú te crees que soy tonta?” Venga dámelo.

Javi le dio el sujetador y la braga. Paty se quedó mirando el sujetador con los ojos muy abiertos.

-“Vaya, veo que no has perdido el tiempo, ¿Y esto?” Pregunto ella.

Javi agachó la cabeza y no dijo nada.

-“¿Te has masturbado con mi sujetador?”
-“Si, Paty, por favor no le digas nada a mi madre”. Suplico Javi.
-“Bueno, ya veremos, ¿Es que te gustó?”
-“Si, me gustas mucho”.
-“Ya veo ¿Y qué es lo que más te gusta de mí?” Le pregunto inquisitiva ella.
-“No sé… Todo”. Balbuceo Javi.
-“A ver si lo adivino ¿Son mis tetas?” Dijo Paty agarrándoselas con fuerza.
-“Si, tus tetas me encantan”. Dijo Javi.
-“Vaya, ¿Nunca has visto unas?”
-“No”, dijo Javi. “Bueno si, en la playa”. Corrigió Javi.
-“¿Quieres ver las mías?” Pregunto Paty empezando a desabrocharse la blusa.

Javi no sabía que decir, se quedó con la boca abierta viendo los pechos de Paty dentro de un sujetador blanco.

-“¿Quieres que me lo quite?” Pregunto ella.
-“Si, quítatelo”. Javi se apresuró a contestar.
-“¿Estás seguro Javi? ¡ Hay un alto precio que deberás pagar! ¿Estás dispuesto a pagarlo?” Pregunto Paty.
-“Si, si lo que sea”. Dijo Javi muy excitado.

Paty se desabrochó el sujetador y aparecieron sus tetas grandes, algo flácidas pero apetecibles, Javi se acercó y llevó las manos hacia ellas, las empezó a manosear con fuerza.

-“¡Oh, Paty, que tetas, como me gustan!”
-“¡Chuparlas Javi, cómeme las tetas!” Le ordeno Paty mientras le sobaba su pene por encima del pantalón ya en erección.

Javi empezó a chupar las tetas de Paty y a jugar con la lengua con su pezón que estaba súper duro, mientras notaba la mano de Paty, no podía más y se corrió dando un pequeño gemido de placer. Paty lo tomo de la mano y se lo llevó hacia su habitación.

-“¿Has tenido alguna vez sexo?” Pregunto Paty.
-“No”. Le respondió con pena Javi.
-“¿Me quieres penetrar?”. Le pregunto seria Paty.
-“Si, claro”. Le respondió Javi con el rostro iluminado.

Paty le bajó el pantalón y los calzoncillos, para aparecer el pene erecto de Javi en toda su gloria.

-“Vaya, chico que buen pene tienes no está nada mal”. Dijo Paty.

Paty se quitó la braga y se subió la falda, se tumbó en la cama y abrió bien las piernas. Javi se quedó mirando su vagina, era la primera que veía al natural.

-“Ven aquí, Javi, penétrame”. Ordeno Paty.

Javi se tumbó a su lado, se agarró su endurecido pene y la dirigió a la vagina de Paty.

-“Despacio, Javi”, Le dijo.

Javi empezó a metérsela, estaba caliente, daba gusto estar dentro de ella, le agarró las tetas y empezó a moverse como lo había visto en las películas porno.

-“Tranquilo, mi amor, disfruta que es la única vez de tu vida”. Le dijo ella.

Javi era inexperto y no comprendió esas palabras, solo le importaba su placer, se le salió su pene un par de veces, pero luego logró llevar un ritmo constante que hacía estremecerse a Paty.

-“No te corras dentro aun Javi”.
-“Esta bien… Paty”. Jadeo Javi.

Cuando Javi sintió que se iba a correr sacó su pene de la vagina de Paty, le dio un par de sacudidas más y roció sus tetas con su espeso semen, gimiendo como nunca antes en toda su vida, todo su cuerpo se estremeció de placer.

-“Muy bien campeón” dijo Paty mientras se restregaba el semen de Javi por las tetas.

Para ser la primera vez lo has hecho muy bien, seguro que con el tiempo mejorarías, pero creo que esto será un gran recuerdo que atesorar cariño. Pero creo que tu tiempo como hombre se ha acabado.

Paty le dio en ese momento una fuerte patada en los huevos al jadeante Javi que le dejo con los ojos en blanco todo su cuerpo tembló ni siquiera pudo gritar de dolor antes de desmayarse al lado de Paty aun con su pene palpitando lo mismo que su cuerpo, bañado en sudor.

Javi abrió los ojos para encontrarse sobre una mesa de metal, estaba amordazado y con las piernas extendidas, de pronto vio a Paty a su lado sus tetas estaban al aire y ella sostenía una gran dijera cuyas tijeras estaba afilando lentamente con una piedra de esmeril.

Cuando Paty se acercó al adolescente, Javi comenzó a tratar de soltarse, extrañamente su pene estaba más duro que nunca, estaba tan duro que parecía ser de plástico, incluso le dolía de una manera indescriptible.

Javi dejo de moverse cuando Paty tomo su pene, causándole aún más dolor del que ya tenía.

-“Calma, calma cariño, el dolor pronto pasara”. Dijo Paty.
-“Desgraciadamente tu pene ya está más allá de toda salvación posible”.
-“Veras Javi lo he plástilizado, a ciertas mujeres ricas les gusta los dildo hiper realistas”.
-“Desafortunadamente para ti Javi, el precio por tener sexo conmigo será tu pene y libertad” Dijo Paty.

Javi comenzó a agitarse de nuevo cuando ella coloco las afiladas cuchillas de la tijera en la base de su pene, de un rápido corte se lo cerceno, apenas hubo algo de sangre, Javi grito más de terror que de dolor, Paty levanto su cercenado miembro y mientras lo pasaba por sus grandes tetas le dijo.

-“Pagaran un buen precio por el cariño”. Dijo Paty.

Han pasado seis años desde que Javi desapareció, su madre aun lo busca incluso Paty la ayuda de vez en cuando a pegar volantes por las calles, sin imaginar que ella sabe en dónde está, Javi termino como un esclavo sexual, un eunuco en un burdel de asía, donde es apenas un trozo de carne a la venta para el placer.  





Autor: Javi & Darksoul.       Adaptator: DarkSoul

HIJA DE LA NOCHE

Soy un ser de la noche, de las tinieblas condenada a vagar en la tierra de los mortales por toda la eternidad, siempre en busca del alimento que me sustenta, es un instinto mucho más fuerte que cualquier droga, me impulsa a hacer cosa que no deseo pero que necesito, como ahora que estoy sintiendo su pecho velludo sobre la espalda, sus caricias rudas y toscas estimulan mis senos mientras la barba me raspa en la nuca cuando me dice: “que rico te mueves putita, voy a llenarte de leche por zorra”......


HIJA DE LA NOCHE.
Soy un ser de la noche, de las tinieblas condenada a vagar en la tierra de los mortales por toda la eternidad, siempre en busca del alimento que me sustenta, es un instinto mucho más fuerte que cualquier droga, me impulsa a hacer cosa que no deseo pero que necesito, como ahora que estoy sintiendo su pecho velludo sobre la espalda, sus caricias rudas y toscas estimulan mis senos mientras la barba me raspa en la nuca cuando me dice: “que rico te mueves putita, voy a llenarte de leche por zorra”.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [SOBRENNATURAL] [CANIBALISMO]


Categoria: Hetero      Autor: Oli77 & Darksoul




Soy un ser de la noche, de las tinieblas condenada a vagar en la tierra de los mortales por toda la eternidad, siempre en busca del alimento que me sustenta, es un instinto mucho más fuerte que cualquier droga, me impulsa a hacer cosa que no deseo pero que necesito, como ahora que estoy sintiendo su pecho velludo sobre la espalda, sus caricias rudas y toscas estimulan mis senos mientras la barba me raspa en la nuca cuando me dice: “que rico te mueves putita, voy a llenarte de leche por zorra”.

El acre olor a sudor y cerveza que desprende son el aroma que inunda mis pulmones opacando mi mente, sus embates son cada vez más rápidos y fuertes; su mano se estampa en mis nalgas dejando una marca rojiza, mientras sus labios recorren mi cuello.   

Mi razón aún no entiende qué me motivó a aceptar sus propuestas, su pinta clásica de macho vulgar y fanfarrón, sus brazos fuerte o el bulto entre sus piernas, sin embargo ahora que lo tengo dentro de mi cada movimiento suyo es un grito de placer que mi vientre utiliza como lenguaje para decirme: “esto es lo que te hacía falta desde hace tiempo vamos goza que aún falta lo mejor”.      

No recuerdo cuando fue la última vez qué en un bar de carretera, aceptara la compañía de un camionero; seguro han pasado años de eso, la plática sobre sus proezas sexuales y su entrepierna mostrando el deseo, por ello no me opuse cuando enfilo hacia un lugar discreto y alejado de donde estuvimos bebiendo. Por lo regular siempre escojo chicos jóvenes, atractivos, bien dotados y en lo mas alto de su virilidad, pero esa noche no podía darme el lujo de escoger.  

En la cabina de su vehículo llegamos al escondido hotel que le sugerí, en cuanto entramos a la habitación me arrojo sobre la cama; mientras se desabotonaba el pantalón y liberaba su instrumento “mira lo que tengo para ti” anuncio a la par que tomo mi cabeza y la diriges hacia su miembro erecto, ya chorreando de líquido pre seminal.    

Es un pene grueso, brillante por la lubricación que ya sale de su cabeza, las venas henchidas son una red que la cubre y que invita a recorrerla con la lengua, comienzo a lamberlo despacio, saboreando cada centímetro, sintiendo como mi tanga se moja con los jugos de mi vagina, siendo una necesidad imperiosa de morderla, de arrancarla de su entrepierna, pero me contengo tengo que ser paciente para que mi satisfacción sea total.        

Antes de que pueda meterla en mi boca y disfrutar de su grosor, me tomas del cabello y nuevamente me arroja al lecho.  

-“Desnúdate y ponte de perrita”. Ordena.          

No espero repetición y me desnudo rápidamente mientras hace lo mismo; estoy ansiosa y mojada por sentirme invadida por su aun vigoroso pene, puede que no sea el de un joven de 25 años pero es justo lo que necesito en este momento. 

La sensación de tu vello, de su lengua en mi cuello, sus manos toscas apretando mis pechos son muy estimulantes sin embargo rompe el contacto por un instante (dejando las paredes de mi vagina hambrientas), solo para colocarme en posición del misionero; hunde su cabeza entre mis muslos y su lengua se recrea en mi clítoris enrojecido, mi depilada vagina escurre ríos de mis jugos, mis manos se prenden de sus caderas y las aproximan a mi boca.      

Disfruto mi sabor a través de tu grueso miembro, chupo despacio tu glande circuncidado, me deleito lambiendo las venas que parecen a punto de estallar; mi respirar se agita, mis caderas se mueven, me siento próxima al orgasmo.

Se separa de mí, adopta una nueva postura y me toma por los tobillos, los colocas en sus anchos hombros y lambe mis pies, una gota de sudor escurre por el vello de su pecho y no puedo evitar el deseo de beberla; con un poco de esfuerzo lo hago y aprovecho para juguetear con su tetilla usando mi lengua.           

Nuevamente me penetra con su caliente herramienta, haciéndome sentir inundada por esa fogosa y firme virilidad, los resortes de la cama del motel barato rechinan al mismo ritmo que mis jadeos; su rostro enrojece, en su grueso cuello se destacan las venas plenas de sangre y vigor.          

Nuestra respiración se agita a la par, el sudor es una leve película que nos hace brillar con la luz que se filtra a través de la persiana cerrada; mi mano diestra acaricia mi sensible botón y la izquierda pellizca rudamente mis propios pezones.  

Finalmente estalla en un intenso orgasmo, antes de que pierda vigor, mis piernas lo aprisionan y muevo mis caderas frenéticamente buscando alcanzar yo también ese pequeño paraíso. Un gemido es la señal de que alcancé la meta, tardas un instante en salir de mí lo que mi vagina aprovecha para cercenar su pene que aun late en mi interior goteando su espeso semen.

El esfuerzo del encuentro pasional y el alcohol que bebió lo han derrotado apenas y nota la falta de su pene, gracias a mis dientes vaginales y fluidos vaginales que son como acido hacen que la herida se coagule y la herida deje de sangran tan rápido como se produjo.      

Acaricio sus nalgas duras y redondas, las mueve un poco, acerco mi lengua a su ano y comienzo a lamberlo; sin embargo, no logro obtener respuesta de su parte mi extraigo su cercano miembro de mi interior aun late con fuerza.          

Aprovecho ese momento para morder, con mis largos colmillos, tu vibrante yugular; ¡adoro esas noches en las cuales primero deleito al cuerpo y después el paladar! 

Abre los ojos sorprendido, pero no tienes capacidad de resistirte, aquella sangre de semental maduro es un deleite, no lo voy a matar, solo beberé la sangre suficiente para calamar mis ansias, luego le doy la vuelta para abrir mi boca grande, sus dos pesados huevos vaciados en ese momento entran en mi boca, clavo mis colmillos en sus huevos, lo que hace que todo su cuerpo se sacuda.

De un fuerte movimiento de mi cabeza, le arranco su escroto con sus huevos en su interior, luego extraigo el saco de piel de su interior y uno a uno me devoro sus huevos, cuando acabo procedo a comerme su miembro aun endurecido no sin antes penetrarme con él una última vez. Con el miembro empapado de mis juego, y su semen que resbala de mi vagina, me como su glande, lo mastico sintiendo con cada nueva mordida orgasmo tras orgasmo, me devoro todo su falo y para cuando acabo, mis fluidos ya corren hasta mis tobillos.

Aquella carne como energía sexual me iban a mantener en calma para seguir con mi vida entre las sombras por tres meses tiempo en que tendré conseguir a otro semental que me llene y nutra para seguir vagando por el mundo mortal.





Autor: Oli77 & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

ALTERACIONES

Había muchas ventajas que vienen con el trabajo de Hank. Como el medidor principal en la tienda debía medir a todos los hombres, era su trabajo muy agradable medir un número casi infinito de hombres para los trajes y pantalones. Eso le daba la oportunidad de entrar en contacto cercano con una gran cantidad de pequeños trozos de carne de macho. Le gustaba especialmente medir para los pantalones que le permitió sentir discretamente sus firmes entrepierna todo para asegurar un ajuste correcto......


ALTERACIONES
Había muchas ventajas que vienen con el trabajo de Hank. Como el medidor principal en la tienda debía medir a todos los hombres, era su trabajo muy agradable medir un número casi infinito de hombres para los trajes y pantalones. Eso le daba la oportunidad de entrar en contacto cercano con una gran cantidad de pequeños trozos de carne de macho. Le gustaba especialmente medir para los pantalones que le permitió sentir discretamente sus firmes entrepierna todo para asegurar un ajuste correcto.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [TORTURA] [BALBUSTING]


Categoria: Gay      Autor: Ron




Había muchas ventajas que vienen con el trabajo de Hank. Como el medidor principal en la tienda debía medir a todos los hombres, era su trabajo muy agradable medir un número casi infinito de hombres para los trajes y pantalones. Eso le daba la oportunidad de entrar en contacto cercano con una gran cantidad de pequeños trozos de carne de macho. Le gustaba especialmente medir para los pantalones que le permitió sentir discretamente sus firmes entrepierna todo para asegurar un ajuste correcto.

¡Por supuesto! A veces, con un espárrago especialmente bien dotada que obviamente llevaba bóxer, él con mucho tacto preguntaba si le "colgaba hacia la derecha o hacia la izquierda", es decir de qué lado se rellenaba sus genitales bajo de su pantalón. Eso era siempre acompañado por un astuto guiño y una sonrisa a los que responderían con una decisión poco avergonzada. Si se detectaba alguna resistencia, que de vez podía correr un riesgo algo adicional.

Y, por supuesto, no podía contener sus fantasías: “El movería su mano entre las piernas y agarraría sus huevos al tiempo que le bajaba la cremallera para abrirla, para manejar los testículos del hombre sorprendido antes de saber lo que había sucedido. Para enviar un fuerte golpe punto muerto de sus huevos que lo paralizaba para luego girar y apretar sus genitales impotentes hasta que estuviera más allá de la reparación”. Los chicos que inspiraban sus fantasías más violentas eran los de postes de madera arrogantes y heteros, machos con un equipo desafiante hacia adelante mientras posaban ante los tres espejos con sus nuevos, pantalones ajustados. ¡Dios! ¡Cómo quería arruinar los esos hijos de puta!

Entonces, un día, los acontecimientos ocurrieron de tal manera que le llevaron a planear un cumplimiento real de sus fantasías. Llegó una persona un tal Peter Dunn que había sido un buen cliente durante varios años desde que estaba en la escuela secundaria. Peter había ido más o menos el campus de Don Juan por la mayoría de sus cuatro años en State College. Un verdadero hijo de puta homofóbico que iba siempre echando chistes de homosexuales degradantes cuando él no estaba haciendo alarde de sus conquistas sexuales con la última belleza del campus. 

La ocasión era el baile de primavera y Peter estaba ahí por un nuevo smoking. A la pregunta habitual de Hank, que Hank lascivamente sugirió que permitía un montón de espacio extra para acomodar su dotación amplia, agregando que era su deber de promover su imagen y "¡mantener a las chicas felices!" Ni siquiera se dio cuenta de que Hank manipulado con cuidado sus grandes huevos.

A medida que sus dedos hicieron delicado contacto con la abundancia de los genitales colgando de Peter a través de la tela suave, de repente tomó la decisión de que ese era el momento de actuar sobre sus deseos reprimidos largamente. Durante la pequeña charla típica, se determinó cuáles serían planes de esa noche de Pete. Que iban a dividir entre el baile temprano y salir a un parque desierto en las afueras de la ciudad y "Salir como un bandido", fue la expresión de Peter. Tanteando a sí mismo cuando lo dijo y sonrió. Hank sonrió también, pero por una razón muy diferente.

La noche del baile, Hank esperaba fuera del gimnasio y observó a la pareja a través de la ventana. Peter y su magnífica típicamente pareja mostrando su material antes de que los simples mortales los notaran. Hank sintió repulsión ante el espectáculo. ¡Solo tengo que esperar! Efectivamente, poco más de las once, Peter se marchó en su nuevo Honda y se dirigió a la entrada del pueblo con Hank siguiéndolo discretamente.

Mientras conducía en silencio cerca de un claro, pudo escuchar a Peter jugando en terreno. En el momento en que se acercó a la pareja ya se había deslizado una capucha negra por encima de su cabeza, Peter estaba ya medio desnudo, una enorme erección ya tratando de empujar a través de su pantalón de esmoquin. Hank interrumpió repentinamente la escena de sexo.

-"Ok, levanta las manos". Ordenó empujando una pistola en la cara de susto de Peter. 

Arrojándole un trozo de cuerda. 

-"Amarra a tu amiga a ese árbol y asegúrate de que lo haces bien". Ordeno Hank

Mientras Peter estaba ocupada, Hank observo con mucha atención los atributos masculinos de Peter, como la vergüenza que estaba pasando con su cita. Después de que ella estaba atada de forma segura, Hank volvió su atención a Peter. "¡Ok, estúpido! Permanecer allí y fue hacia ellos, pon tus manos detrás". Ordeno.

Tuvo que admitirlo: Peter era un Adonis, su forma ajustada del pantalón de esmoquin acentuaba cada curva deliciosa y abultamiento de su torneado culo como el bulto a mitad de camino por la pierna izquierda del pantalón, la corona de su pene fue evidente al igual que la hinchazón obvia que lo traicionaba como la existencia de sus dos testículos llenos de esperma cálida lista para salir. El bastardo arrogante probablemente no se había puesto ropa interior para mostrar mejor su equipo. Su abrigo ya estaba fuera, mostrando sus pezones que sobresalen a través de su camisa de vestir blanca. Antes de que él supiera lo que estaba ocurriendo, Hank le disparó por delante de su pie y dio una patada al hijo puta en los huevos, provocando un grito de agonía y de incomprensión.

Antes de que pudiera empezar a defenderse, Hank disparó un segundo y un tercer golpe devastador entre las piernas, clavando los golpes casi letales en sus desafortunados huevos. Cada golpe devastador trajo otro grito agudo de dolor y suplicas para se detuviera. Después de la tercera patada, Peter estaba de rodillas tratando de proteger sus preciados huevos. Solo se presentó un objetivo aún más tentador que sus muslos en un ángulo hacia su entrepierna hinchada. Hank dio un paso atrás y entregó una patada final a sus huevos sin precedentes, capturando de los testículos por debajo y enviándolos volando en su saco.

-"¡Ahora, hasta de pies, por los brazos detrás de ti o te vuelo los huevos!" Ordeno Hank.
-"¡Sí, señor! Por favor, no me haga más daño. ¡Está arruinando mis huevos!" Dijo Peter.

Pero Hank no respondió, excepto para moverse cerca y agarra el cinturón en la cintura de su pantalón y desgarrar la entrepierna en dos, permitiendo que los genitales de Peter colgaran sucesivamente sin restricciones cuando la cremallera se desgarró, dejando al descubierto el vello rizado oscuro de su bajo vientre y la ingle. Hank tomó su navaja y terminó despojar de sus ropas al aterrado joven. 

Hank lo despojo de su camisa formal cara, las piernas de los pantalones negros. Había estado en lo cierto, el bastardo no llevaba ropa interior. Su novia vio con horror fascinada, empujó hacia atrás a Peter. Su pene se fue hacia sus nalgas y se quedó allí, con las piernas abiertas en la hierba delante de él. Hank envió dos golpes después dos tremendas patadas directamente en los testículos indefensos que ahora estaban terriblemente hinchados y al borde de la destrucción. No tardaría mucho para que estuvieran sin posibilidad de reparación. Hank estaba por completado el trabajo.

Hank le subió las piernas dejándoselas bien separadas, y agarró una rama de un árbol cercano para atacar a los genitales con fuerza terminal. Golpe tras golpe terrible llovió sobre los pobres huevos hasta que reposaron completamente destrozadas dentro de su escroto. Hank agarró en un puño sus pulverizados huevos y los sintió desplazándolos por sus dedos.

De pronto Peter gritó, cuando obligó a un pequeño palo por el orificio de su orina de Peter, rasgando su glande enviando sangre casi por completo por toda la uretra. Cuando el palo se detuvo en la base, Hank torció su pene, rompiendo el palo en el interior en varios trozos pequeños, que desgarraron el tejido interno de su una vez atractiva erección. Peter estaba casi fuera de sí, al ver con horror y agonía mientras Hank lo levantó de un salto y lo obligó a ponerse de pie, con las piernas abiertas, lo hizo inclinar para tocar el suelo con las manos. 

Sus torturados, pero aún grandes genitales oscilado entre sus piernas. Hank tomó su pistola y colocó el cañón por detrás solo tocando la bolsa colgante de sus grandes huevos. 

-"Bueno, amigo, dile adiós a tu vida sexual y su virilidad. A la cuenta de tres, tus huevos serán historia. ¡Uno... Dos... Tres!”

Con una tremenda explosión, Peter miró hacia abajo para ver toda su cesta simplemente desaparecer en sangre y el tejido desmenuzado. Sus hermosos huevos se desintegraron; su escroto explotó, dejándolo sin sus amados huevos. Después de un último gemido de agonía y pérdida, cayó al suelo. Hank uso su cuchillo con novia para liberarla, y corrió hacia su coche y salió a toda velocidad.

Su satisfacción era completa. No solo él tenía el exquisito placer de haber castrado al bastardo, sino además que fue frente a su chica ¡Qué noche! 

Pueden apostar que habría otras... Había un instructor de gimnasio agradable, y un profesor de arte, y… Muchos más.



Historia Original Aquí.





Autor: Ron       Traductor: DarkSoul

TÍA VICKY

No entendía lo que estaba a punto de suceder. Tía Vicky le había dado una buena taza de té caliente adulterado con un fármaco de excitación / sedante. No tardo mucho luego de que lo bebió en estar tumbado sobre la cama completamente desnudo y sus piernas bien extendidas como abiertas. Él no podía entender porque no había deseaba cerrarlas como seria lo normal. Sus testículos bien desarrollados descansaban en gran medida en la cama con su gran pene semi rígido casi sobre ellos......


TÍA VICKY.
No entendía lo que estaba a punto de suceder. Tía Vicky le había dado una buena taza de té caliente adulterado con un fármaco de excitación / sedante. No tardo mucho luego de que lo bebió en estar tumbado sobre la cama completamente desnudo y sus piernas bien extendidas como abiertas. Él no podía entender porque no había deseaba cerrarlas como seria lo normal. Sus testículos bien desarrollados descansaban en gran medida en la cama con su gran pene semi rígido casi sobre ellos.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES] [FEMDOM]


Categoria: Adolescente      Autor: Fantasy Man




No entendía lo que estaba a punto de suceder. Tía Vicky le había dado una buena taza de té caliente adulterado con un fármaco de excitación / sedante. No tardo mucho luego de que lo bebió en estar tumbado sobre la cama completamente desnudo y sus piernas bien extendidas como abiertas. Él no podía entender porque no había deseaba cerrarlas como seria lo normal. Sus testículos bien desarrollados descansaban en gran medida en la cama con su gran pene semi rígido casi sobre ellos...

Tía Vicky echó un vistazo a su sobrino. Una gran mujer atractiva, de pecho talla 32, que amaba al chico, pero estaba lo bastante preocupada acerca de cómo sus hormonas estaban ahora cambiando su relación. Era casi de 17 años y lo había atrapado mirando a sus firme pechos que sobresalían del frente de su cuerpo en varias veces. Es cierto que ella disfrutaba llevando endebles sostenes push-up debajo de las camisas apretadas que las hacían lucir perfectas para la selección de los hombres con necesidad de "domesticar" en el centro penitenciario donde trabajaba. Sus sospechas se confirmaron; su pene era gigantesco, sin vello y descansaba en gran medida sobre sus sábanas de seda. A través de la experiencia, sabía que los hombres con grandes testículos necesitan ser procesados inmediatamente.

Entró en la habitación, sonrió al adolescente y se sentó junto a él, con sus pesados ​​pechos ligeramente por debajo de su apretada blusa. "Billy", ella suavemente habló, “En verdad sabes cuánto te amo, ¿verdad?" El niño consciente semi sonrió y asintió a su encantadora tía. A pesar de su estado narcotizado su pene comenzó a levantarse a la vista de su hermosa tía sentada tan cerca de él. Vicky volvió a sonreír, consciente de su lucha por no mirar a sus pechos que sobresalían, y continuó.

-"Es el momento he realizado un pequeño procedimiento en ti Billy..." Dijo su tía.

Billy sintió que su tía coloco suavemente sus manos debajo de su gran escroto, levantando sus pesados huevos. 

-"Tus testículos son demasiado grandes y pesados ​​..." Dijo ella sonriendo con simpatía.

Sin embargo, sus ojos lo intentaron, a la vista de sus grandes pechos, bien vestidos y la sensación de sus manos levantando sus pesados huevos causaron que su pene quedase completamente erecto. 

-"Pobrecito..." fue todo lo que dijo su tía.

Con calma ella movió su pene para que no estorbara a su saco....

-"has estado fantaseando sobre mis pechos, ¿no es así Billy?" Preguntó en voz baja su tía, levantando sus huevos como midiendo su peso. 

Él gimió de vergüenza - la droga en su bebida lo mantenía dócil mientras experimentaba su excitación. 

-“Tu pene simplemente no puede controlarse a sí mismo, ¿verdad?" Preguntó retóricamente su Tía, apretándolo suavemente justo por debajo de su glande.

El adolescente vio a la tía Vicky tomar un dispositivo cerca de sus inmediaciones - parecía algún tipo de herramienta para apretar y lo vio como en un sueño, mientras colocaba cuidadosamente el saco grande, hinchado en él...

-"Tus testículos parecen haberse hecho para este tratamiento Billy..." Dijo ella apretando los mangos de la herramienta.

Sus huevos fueron empujados lentamente hasta el fondo de su saco antes de sentir que algo se cerraba firmemente alrededor de la parte superior de su escroto. 

-"No te contengas..." sonrió.
-"Acabo de dejar tus grandes huevos listas". 

Buscando entre las piernas, vio sus huevos presionados en una bola, con sus dos huevos al final de su cuello escrotal ahora doblemente prensado. A medida que el fármaco tuvo más afecto, perdió interés en las abrazaderas apretadas por encima de sus huevos, centrándose en cambio en sus senos enormes. Su pequeño top rosa contorneada perfectamente sus firmes pechos,

-"Sin el equipo adecuado, como estos testículos este tamaño es simplemente demasiado complicado de conseguir..." Ella sostenía ahora sus huevos.

Ella paso con amor para hacer un fuerte nudo de ida y vuelta entre sus suaves manos, cuidadas. Con calma, 'Sé lo que es mejor' dijo con una mirada, continua; "La máquina que suelen utilizar para el drenaje de grandes testículos tiene una manga del pene que bombea, chupa y drena todos los espermatozoides en un frasco". Le apretó los huevos con simpatía, "pero mi amigo quería probar con su caballo, por lo que no puede dejar de correrse”. Dando una suave sonrisa, aclaró: "Es que no quiero que ninguno de ellos ensucie mi blusa nueva ..." ella suspiró y metió su pecho hacia fuera, moviendo lentamente sus pechos gigantescos de lado a lado, que los mostraron exactamente donde ella no quería su semen. 

¡Dios, estaba tan avergonzado! "No, no..." Arrulló, ahuecando su paquete pesado en su palma izquierda y tirando de sus huevos hacia adelante. "No hay necesidad de preocuparse... He castrado a varios hombres cuando estaban llenos y viriles..."

Ella ocultó su excitación como pudo, mientras colocaba una pequeña tijera linda de color rosa entre los pliegues apretado de su escroto bien estirado. "Tus testículos se sienten tan llenos...", sonrió. "Voy a conservarlos y seguros cuando lo corte - la sensación de un juego completo en su mano era bastante satisfactorio..." Billy se quejaba con lujuria para ese momento, sintiendo como fue esturando su escroto expectante. "Voy a contar hasta 3 Billy..." ella estaba apretando ahora "y luego mi tijera te daran un pequeño corte". 

Hizo énfasis en sus palabras apretando suavemente los mangos, lo que le permite sentir una ligera compresión de acero sobre su estirada piel. Tirando un poco más duro, empezó a contar: "Uno...", ella estaba sonriendo cálidamente, sus pezones con el emplazamiento sobresalían por encima de los confines de su delgado sostente. "Dos ...", sonaba casi maternal, "y allí vamos...", susurró, apretando firmemente la tijera, cortando fácilmente su cuello escrotal sin mucho esfuerzo. 

El rostro de Billy era una mezcla de horror e incredulidad, mirando su mano izquierda tirando de sus huevos lejos de su cuerpo. "No ha sido tan malo, ¿verdad Billy?" preguntó ella, manteniéndolos en su mano cuidada, a la altura de los pechos cuyos pezones estaba tan duros que parecía que iban a traspasar la tela en cualquier minuto. 

Billy observó con una expresión horrible como ella los apretó, sintiendo su densidad: "Se siente como una carga grande aun en su interior - ¿apuesto a que no te había corrido en semanas!" Ella rio.



Historia Original Aquí.





Autor: Fantasy Man       Traductor: DarkSoul

BOXEO ERÓTICO

Quizás no mucha gente se excite al ver un combate de boxeo. Pero yo sí. Encuentro algo atractivo, sensual, en dos hombres en forma intercambiando golpes con los guantes. El sudor, el esfuerzo, la agresividad, la deportividad, son factores que más o menos se entremezclan para despertar la pasión que siento, siempre alcanzo una fuerte erección se podría decir que es una forma de porno para mí de alguna extraña manera......


BOXEO ERÓTICO.
Quizás no mucha gente se excite al ver un combate de boxeo. Pero yo sí. Encuentro algo atractivo, sensual, en dos hombres en forma intercambiando golpes con los guantes. El sudor, el esfuerzo, la agresividad, la deportividad, son factores que más o menos se entremezclan para despertar la pasión que siento, siempre alcanzo una fuerte erección se podría decir que es una forma de porno para mí de alguna extraña manera.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Gutpuncher25 & Darksoul




Quizás no mucha gente se excite al ver un combate de boxeo. Pero yo sí. Encuentro algo atractivo, sensual, en dos hombres en forma intercambiando golpes con los guantes. El sudor, el esfuerzo, la agresividad, la deportividad, son factores que más o menos se entremezclan para despertar la pasión que siento, siempre alcanzo una fuerte erección se podría decir que es una forma de porno para mí de alguna extraña manera.        

Cuando más fuerte era el combate más excitación me producía, hablo en pasado porque, aunque aun siendo como mi corazón se acelera cuando veo un peleaba de box, sin embargo, ya no pudo tener una fuerte erección como antaño, lo que me entristece, pero creo que de alguna manera fue lo mejor que me pudo pasar.

Me encantaba y encanta ser atado o ponerme contra una pared y que un chico o una chica (soy bisexual, aclaro) se ponía unos guantes de boxeo y me castigue en el estómago, en la zona del abdomen, pechos, piernas y mis genitales, sobre todo me encanta sentir mis huevos ser golpeados algunas veces fuertemente tanto que me hacía doblar de dolor. El contacto de los puñetazos en mi vientre, acompañado del cuero de los guantes de boxeo, hacían que se me pusiera duro mi pene como no podía hacerlo de ninguna otra forma.

Así que, en más de una ocasión, he tenido oportunidad de practicarlo con gente a la que, o bien le apasionaba el tema, o bien le gustaba experimentar con cosas nuevas. Mis sesiones siempre comienzan con ambos poniéndonos los guantes de boxeo e intercambiando miradas, como si estuviéramos en el cuadrilátero. Luego, mientras él/ella me trabaja el abdomen con los puñetazos, yo suelo besarle, abrazarle o, si se trata de un chico, tocarle el pene o masturbarlo mientras me golpea. Eso en verdad me hacía excitar la mayoría de las veces, con ambos desnudos o yo solo en trusa (slip).

Si se trataba de una chica, que eran la mayoría de las veces me encantaba chuparle y besarle los pechos, mientras me trabaja el abdomen. La intensidad y la fuerza de los golpes me gustaban que fuesen progresivos, de suave a fuerte, de menos a más, con los golpes más duros casi llegaba al orgasmo, como si se tratase del clímax sexual. Mientras duraba el "castigo", me gusta complacer al otro, bien dándole puñetazos en el vientre, si le gusta, o besándole, dándole caricias, recorriendo cada centímetro de su cuerpo, y masajearle el pene o los pechos (en caso de ser chica), pero con los guantes puestos. 

También me gusta, en ocasiones, ser sumiso al 100% y que me aten y me usen de saco de boxeo. Es curioso porque he probado con otras formas de castigo corporal y ninguna me excita tanto como la de los puñetazos. Con mi antigua pareja, ya teníamos complicidad en estas cosas. La mirada de uno servía para que el otro respondiese. A veces rematábamos el "combate" con un golpe contundente en mis huevos, que hacía que cayera al suelo y quedase de rodillas con mis huevos latiendo con fuerza mientras ella se abría las piernas para que le lambiara su húmeda raja mientras levantaba sus brazos en señal de vencedora.

En definitiva, la combinación de guantes de boxeo con los puñetazos a mi cuerpo (nunca la cara, o, si ocurre, de forma suave) me fascinaba aun lo hace. Sé que es un gusto poco común por no decir raro, pero es tan respetable como cualquier otro, por lo menos eso pienso. Tengo un sinfín de experiencias de ese estilo de placer sexual. Pese a lo que me sucedió aun me gusta seguir haciendo. Con la ventaja que ya no puedo perder nada esencial como me paso.

Como ya dije me gusta ser usado como saco de boxeo, mi antigua pareja, Ruth de nombre, era una experta en complacerme en mi tan inusual fetiche, pero todo eso acabo aquella noche que regresamos de una noche con ella algo pasada de copas, nos disponíamos a dormir cuando ella noto mi paquete que sobresalía al frente de mi trusa.

De pronto al darme la vuelta la encontré de rodillas apenas solo con una micro tanga color rojo, me bajo mi trusa hasta las rodillas sin que pudiera hacer algo al respecto tomo mi pene y se lo llevo a su boca. Comenzó a darme una gran mamada, pero mi pene no lograba ponerse duro por mas placer que aquellas artes orales me provocaban, quedaba en semi erección, fue en ese momento que se sacó mi falo de su boca y me propino un fuerte golpe en mis huevos con su puño desnudo.

Apenas recuerdo gemir de dolor para caer en la cama, para cuando mis nalgas tocaron la cama mi pene ya estaba en completa erección. Ruth prácticamente brinco sobre mí, se hizo a un lado su tanga para clavarse mi pene en el interior de su mojada vagina de un solo sentón, que hizo que mis huevos revotaran contra sus nalgas, lo que nos hizo gemir a ambos, ella de placer y por mi parte de dolor con placer.

Ruth me estuvo cabalgando por algunos minutos, sus pechos rebotan con cada embestida me sentía en la gloria de pronto se desmonto, corrió hacia el cesto donde estaban una cuerda y los guantes regreso con ellos y me amarro convirtiéndome en un saco de boxeo humano, mi pene estaba apuntando al techo todo empapado de sus jugos. Con gruesas gotas de líquido pre seminal goteando de la punta.

Ruth comenzó a golpear mi vientre y pecho, mi pene quedo aún más duro, sentía que estaba a punto de correrme ella lo noto también por lo que sin aviso alguno comenzó a golpearme mis pesados como ondulantes huevos, cada golpe que les daba, la intensidad de los mismos iba en aumento, lo mismo que el dolor, pero mi pene estaba a punto de reventar estaba tan duro que me dolía.

De pronto ella dejo de golpearme apoyo sus manos en mis hombros sentir el cuero de sus guantes en mis hombros me hizo estremecer. De pronto sentí un fuerte rodillazo en los huevos, seguido de otro y otro, en medio de una tormenta de dolor me vine, lanzando seis poderosos chorros de mi semen, sobre el vientre y vello púbico de ella, fue el orgasmos más doloroso, largo e intenso de toda mi vida, aunque también sería el último como hombre.

Me desmayé por el dolor, cuando desperté estaba en el hospital, ahí me informaron que los golpes fueron tan duros que reventaron uno de mis testículos el otro pese a todos los esfuerzos por salvarlo no fue posible dos días después me fue extraído también, lo que me convirtió en el eunuco que ahora soy, aunque tengo prótesis testiculares, no es lo mismo, aun pudo tener erecciones gracias a la testosterona que me administran pero no pudo correrme apenas lanzar algo de líquido pre seminal y siempre que me golpeen mis huevos falsos.

No levante cargos en contra de Ruth, aunque ella me abandono, no pudo soportar el pensar que me castro, y que ya no podía correrme o tener hijos ahora la mayoría de mis parejas son hombres que disfrutan golpear mis sustitutos de huevos, aunque ya no siento lo mismo me sigue gustando igual o más que antes





Autor: Gutpuncher25       Traductor: Gutpuncher25 & Darksoul

TORTURA, SECUESTRO, DESVIRGUE Y CORTE

Me has hecho perder mucho dinero y será Virtz quien te haga pagar de la forma tradicional, sabía a lo que iba a enfrentarse si le hacía perder dinero. Nos veremos dentro de unas semanas, cuando las cicatrices hayan desaparecido y puedan trabajar para pagarme. Luego de sentenciarlo salió con aire de grandeza. Virtz siempre le había dado miedo a pesar de ser un hombre de apariencia tranquila, nunca había cometido ningún error, pero sus compañeros le contaron que era un hombre cruel y no tenía miramientos a la hora de castigar ......


TORTURA, SECUESTRO, DESVIRGUE Y CORTE.
Me has hecho perder mucho dinero y será Virtz quien te haga pagar de la forma tradicional, sabía a lo que iba a enfrentarse si le hacía perder dinero. Nos veremos dentro de unas semanas, cuando las cicatrices hayan desaparecido y puedan trabajar para pagarme. Luego de sentenciarlo salió con aire de grandeza. Virtz siempre le había dado miedo a pesar de ser un hombre de apariencia tranquila, nunca había cometido ningún error, pero sus compañeros le contaron que era un hombre cruel y no tenía miramientos a la hora de castigar .

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [TORTURA] [VIOLACIÓN] [VIRGEN] [SADO]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & Darksoul




Empujaba despacio, su ano se defendía con avidez, volvió a intentarlo, no consiguió nada. El cuerpo de Alan se tensaba con cada embestida, la falta de humedad en aquella cavidad iba a costarle caro. Por su parte, su desvirgador le separaba lo más que podía las nalgas, él emitía gemidos preocupantes, no había placer en ellos, era dolor lo que transmitían. Mojó sus dedos con la lengua y fue hacia su ano rápidamente,

Siguió con su tarea, separó más sus piernas, tomó con su mano derecha su pene e intentó meterlo con fuerza, su ano por fin cedió, él soltó un quejido seco y su violador siguió entrando; mientras más rápido sucediera, más rápido terminaría todo. Después de unas suaves embestidas lo consiguió, entró por completo, era momento de embestirlo con dureza, pero él temblaba y no podía dañarlo más, ya había sido suficiente.        

—“Alan, ahora tus clientes no serán solo mujeres, olvida las consideraciones que te tenía”. Dijo su Amo cuando el pene se retiró de su recién desvirgado ano.

Me has hecho perder mucho dinero y será Virtz quien te haga pagar de la forma tradicional, Alan sabía a lo que iba a enfrentarse si le hacía perder dinero. Nos veremos dentro de unas semanas, cuando las cicatrices hayan desaparecido y puedan trabajar para pagarme. Luego de sentenciarlo salió con aire de grandeza. Virtz siempre le había dado miedo a pesar de ser un hombre de apariencia tranquila, nunca había cometido ningún error, pero sus compañeros le contaron que era un hombre cruel y no tenía miramientos a la hora de castigar.

Era el amante del jefe, sin embargo, disfrutaba la compañía de hombres y mujeres. A Alan le gustaba mucho, tenía ojos verdes y un largo cabello cobrizo, nunca se atrevió a dirigirle una mirada directa, realmente le atemorizaba su presencia en el burdel. Cuando entró en la habitación Alan se incorporó y se hincó junto a la cama, no se aventuró a mirar su rostro después de lo que había pasado entre los dos.           

Virtz entró con dos de los hombres que cuidaban la puerta del burdel por la noche, eran altos y fornidos; los dos se sentaron en un sillón situado frente a la cama, Virtz se quedó en medio de la habitación.     

—“Alan sal de la cama y Marco, quítate toda la ropa, acomódate boca arriba en la cama, Braulio va a amarrarlo”. Ordenó con su habitual calma Virtz.

Así sucedió, el orangután lo amarró con fuerza a los barrotes de la cama y desde ahí pudo ver cómo ataban a Alan de las manos para colgarlo en una estructura de metal a un costado del lecho. Virtz tomó una fusta de la mesita de centro y se acercó a él.

—“Nota que no te até los pies, debes portarte bien o sufrirá las consecuencias ¿lo entiendes?”  Dijo Virtz

Alan asintió despacio mirando a los hombres. Virtz tomó su miembro erecto, lo levantó con firmeza y dejando al descubierto sus testículos comenzó a golpearlos con la fusta. El ardor era insoportable, cada vez azotaba con mayor ímpetu, sin embargo, no era tanto la dolencia lo que le molestaba; el problema era que lo estuvieran mirando.     

Luego de un rato dejó de castigarle los testículos para continuar con el resto del cuerpo, flageló sus pies, piernas, muslos, brazos y abdomen, ahí hizo una pausa, colocó la fusta en la cama y se acercó a su rostro, lambió su cuello, Alan pudo sentir su largo cabello picarle la cara, su lengua era cálida y experta, recorrió su clavícula hacia el pecho, ahí empezó a succionar su tetilla izquierda, sentía placer a pesar de que el cuerpo entero le escocía. Como era de esperarse sus tetillas se endurecieron, erectos como estaban les colocó una especie de pinza metálica, al sentir la primera, sus piernas perdieron el control y dieron un empujón a Virtz, él se incorporó y dio un golpe a Alan con la fusta en el muslo derecho.

La otra pinza en su tetilla termino por arquearle la espalda sin consentirlo y Virtz asestó un golpe con la fusta en el miembro de Alan. Quien intento quedarse quieto, incluso cuando pasó una especie de garra metálica por su piel ya castigada por la fusta, y a pesar del dolor siguió impasible con tal de evitar más daño. Luego de un rato Virtz se apartó de la cama, fue hacia la oscuridad y no dude en echar un vistazo a Alan quien miraba hacia el infinito, parecía que el hecho no lo inmutaba. Virtz tardó un rato en volver, yo quería compartir un poco de intimidad con Alan, decirle algo, tal vez un “lo siento” por esos golpes no le era posible.       

Virtz regresó antes de que pudiera articular palabra, traía consigo una caja de toques, ésta tenía dos barras extensibles, las alargó a su cuerpo y comenzó a propinar descargas sobre las pinzas que tenía en las tetillas, sus piernas querían derribarlo, pero sabía que aquello traería serias consecuencias, así que solo atinó a enterrar los pies en la cama y apretar los dientes hasta que le fue imposible. Abandonó el castigo, le quitó las pinzas y se dirigió a su miembro nuevamente, lo levantó y golpeó sus testículos con una de las barras, sus piernas automáticamente lo derribaron de la cama, cuando Alan percibió su error ya era tarde. Virtz se incorporó normalmente, ni siquiera se enfadó, al contrario, tenía una sonrisa que le preocupó aún más.  

—“Lo que sigue es culpa tuya”. Le dijo Virtz mientras masturbaba el miembro de Alan violentamente.

Aunque éste tardó un poco en responder, finalmente se erecto, así como estaba, Virtz lo sujetó con fuerza y colocó una de las extensiones de la maquina en el glande; Alan se retorció en el aire, él los enredó para no provocarse problemas. Soltó algunos gritos ahogados y sus facciones se descompusieron completamente. Soltó algunos improperios, lo insultó de mil formas posibles y él sin molestarse le dijo:           

—“Tus palabras repercutirán en tu cuerpo”. Dijo Virtz.

Ya era tarde, seguramente Alan estaba deseando haber mantenido la boca cerrada. Pero pese a llevar ya seis meses secuestrado aún era algo rebelde no habiendo aprendido a callar.    

—“Haré lo que me pidas, sé que lo he hecho mal, pero no me hagas daño”. Dijo Alan despacio y con un tono amable.       

—“Lo sé, es tu culpa y pagarás más por ello, cada cicatriz y consecuencia, será culpa tuya, ¿aunque no sé si lo te hare se podrá curar fácilmente? Dijo Virtz.

Y sigue hablando, el castigo irá en aumento en proporción a tus palabras. Alan Calló entendiendo que no había nada que pudiera hacer y siguió expectante ante una oportunidad. Virtz abandonó los tormentos un tiempo considerable, se alejó hacia una mesa que estaba en el fondo y trajo un látigo, se colocó a un lado de Alan y comenzó a flagelarlo, él por su parte mordía su labio inferior cerrando los ojos y aferrando sus manos a las ataduras. Contó once azotes y cada uno causaba una herida profunda. Quería volver a rogar, pero tenía miedo de agregar más sufrimiento a su persona.

Virtz fue a la mesa nuevamente, dejó el látigo, tomó una navaja y observó la reacción de Alan con una sonrisa burlona.

—“Me gustas Alan, sabes que puedo disponer de quien me guste. El Jefe me lo permite, pero tú estabas en la lista Premium ¿Qué dices, te entregas?” dijo Virtz.

-“Sí”. Contesto a toda prisa Alan sin pensar.

No quería que utilizara la navaja en su cuerpo perfecto. Virtz se acercó hacia él con el arma en la mano, cortó las ataduras y se colocó encima de él. Lo besó en la boca, introdujo su lengua y dejó que su cuerpo sintiera su miembro erecto. Acercó su boca a mi oído y en un susurro le dijo

-“Quiero comprobar tu francés”. Dijo Virtz.

Acto seguido se recostó en la cama, desabrochó su pantalón y puso sus manos bajo su nuca diciéndole a Alan “adelante”.  

Intentó entrar en medio de sus piernas, pero su intención era otra.

—“Quiero que me hagas la felación con el culo en alto, quiero que los chicos tengan una fantástica vista desde su posición”. Ordeno Virtz.

Entonces Alan se colocó en cuatro patas y comenzó la felación despacio, primero con lametones recorría el pene de Virtz, justo después siguió con los testículos, posteriormente se tragó su miembro entero, lo sacaba y metía en mi boca rápidamente, esperando que sus movimientos le gustaran y lo distrajeran de sus intenciones.      

—“Basta”. Dijo Virtz al tiempo que alárgama su mano hacia las nalgas de Alan y las golpeaba.

Sin retirar la mano se las acarició y buscó con su dedo índice la entrada de mi ano, sin miramientos introdujo su dedo, lo introducía y separaba sus piernas acariciando sus testículos. Se apartó un momento y regresó con un consolador, lo introdujo en su ano y comenzó a moverlo con rapidez, luego lo dejó dentro y retrocedió nuevamente. Era un objeto extraño, el grosor no era demasiado, sin embargo, era bastante largo, tanto que una parte considerable se quedó fuera entre las nalgas de Alan.

—“Esto sucede por tu culpa Alan”. Dijo Virtz quien aún no terminaba la frase cuando Alan sintió una gran punzada.

El consolador era de metal, lo sabía porque estaba muy frío, pero lo confirmó cuando alargo las dos extensiones de la caja de toques al objeto y Alan sintió cómo le partía en dos sus entrañas. Dos lágrimas recorrieron el rostro de Alan aquello no lo esperaba. Tan rápido como comenzó Virtz retiró la electricidad y su cuerpo se tambaleó un rato. Alan, es mi turno de probar ese culo casi virgen. Ven aquí, voy a hacer que disfrutes una vez más, disfruta todo el tiempo que desees y recuerden que será tu última vez como un hombre intacto, para mañana serás un eunuco y nunca volverás a correrte. 

Virtz se quedó en la cama Alan se aproximó. Los dos se miraron cómo quien ve a su verdugo los otros hombres se sentaron en el sillón expectantes. Ante la amenaza de su torturador Alan no vaciló en llevar su mano a pene, pero éste se encogió e hizo una mueca de dolor.

-“Por favor permite que mi última noche intente gozar todo lo que pueda Virtz”. Suplico Alan.

Luego de eso puso una mano sobre su pecho e hizo que Virtz se recostara en la cama, se inclinó para hacerle una felación y Virtz se abandonó al placer. La lengua de Alan recorrió cada centímetro de su pene y testículos, quería acabar en su boca, pero Virtz se acordó que no podía soltar su semen hasta que él lo permitiera, entonces Alan le susurró al oído.

—“Poséeme, prepárame para lo que sigue”. Dijo Alan con voz quebradiza.

Alan se puso en cuatro nuevamente sobre la cama, pero Virtz tenía pensado algo mejor e hizo que se acostara boca abajo, sin darse cuenta del daño que le causaba su propio peso sobre su lastimado pene, sin embargo, luego de un momento pudo mantenerse en esa posición sin moverse; Virtz aprovechó para darle un beso negro, hundiendo su lengua en su ano y subir por su espalda, volví a descender y lubricar el lugar de la mejor manera posible.       

Esta vez no tuve que empujar mucho para meter su pene en su ano, la punta entró fácil; al escuchar sus gemidos entrecortados la excitación de Virtz llegó al tope, quería embestirlo con fuerza y saciar su hambre, porque sabía que Alan debía estar experimentando dolor. Lo que hizo fue acercarme a su oído, para preguntarle si el ritmo estaba bien, entonces Alan solo asintió con la cabeza. El miembro de Virtz entraba y salía de sus entrañas más rápido, Alan arqueó la espalda y gimió más alto, entonces Virtz intervino.

—“Córrete, para ti esto es todo”. Para Alan fue como una orden.

Unos segundos después, realmente quería aprovechar ese último momento por lo que se vino cuando sintió como el semen de Virtz inundó su cavidad, en gran cantidad, quedando tumbando sobre la cama respirando agitadamente no fue durante mucho tiempo, pues Braulio fue hacia él para amarrar literalmente, sus muñecas a los barrotes de la cama Virtz fue de nuevo hacia la oscuridad para regresar a donde estaba Alan ya bien amarrado.

Alan suplico sin efecto de pronto se escucharon gritos, la tensión iba en aumento, Virtz le introdujo una barra electrificada por el ojo de su glande para penetrarlo de nuevo para poseerlo a su antojo. Virtz lo miro a los ojos, él estaba derrotado desnudo boca abajo sobre la cama expulsando semen de su ano aun latiendo buscando cerrarse.          

De pronto Alan sintió de nuevo un primer latigazo impactando su pierna izquierda y parte del muslo, el segundo le dio en sus nalgas, otro más fue a parar en su espalda, sin embargo, los latigazos se aplicaron con cuido, porque la barra electrificada castigaba mejor, sus nalgas, espalda, hombros, pies, pantorrillas, piernas; parecía meterse en todas partes. No quería que Alan perdiera el conocimiento y terminara sin saber cómo fue castrado.

Fue entonces cuando Virtz tomo de nuevo la afilada navaja y de un rápido movimiento le abrió la blanca piel del escroto de Alan, la sangre broto de inmediato mientras Alan aterrado por aquello solo comenzó a gritar sin parar.            

—“NO… ALTO… NO POR FAVOR… HARE LO QUE SEA…” Alan suplicaba Gritando presa del pánico.

Virtz sin embargo no tardo en extraer sus sangrentes testículos de su bolso de piel, los tomo con una de sus manos, jalando y tensando los cables que los unían aun al cuerpo de Alan, quien continuaba suplicando mientras lloraba, Virtz coloco la afilada navaja debajo de los tensos cables y de un rápido movimiento los corto convirtiendo a Alan en un eunuco para el resto de sus días.

Alan se despertó en una celda pequeña, en aislamiento, esos cuartos eran los más costosos y eso era porque quien los alquilaba podría hacer lo que quisiera en su interior lo que gustara, mutilaciones, golpes, torturas interminables… lo que quieran, en este lugar se olvidaba a quien era puesto, hasta que algún cliente salía insatisfecho diciendo que el personal estaba muerto y quiere la devolución de su dinero.

Aún no llegaba la noche, Alan lo sabía porque la luz que entraba por debajo de la puerta era brillante, pero pudo ver con terror cómo esa luz se iba extinguiendo, esperaba que su primer cliente se compadeciera de sus heridas y no fuese muy cruel.

Para su terror cuando la puerta se abrió fue Virtz al que sus ojos vieron entrar, por unos segundos hubo un tenso silencio y luego él le dijo.


-“Estas listo para tu nueva vida como un esclavo eunuco hasta tu muerte”.



Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

ATADO POR LA PROSTITUTA

Era de noche y llovía. Hacía días que no paraba de llover. Y aquellos aullidos… ¿serían lobos? Dicen que la niebla afecta a la conducta de los lobos. Había oído historias horribles de lobos que atacaban a las personas. ¿Por qué iba aquel lugar tan apartado de la ciudad? Había llamado por teléfono y estaban esperándole, su deseo controlaba su mente en ese momento......


ATADO POR LA PROSTITUTA.
Era de noche y llovía. Hacía días que no paraba de llover. Y aquellos aullidos… ¿serían lobos? Dicen que la niebla afecta a la conducta de los lobos. Había oído historias horribles de lobos que atacaban a las personas. ¿Por qué iba aquel lugar tan apartado de la ciudad? Había llamado por teléfono y estaban esperándole, su deseo controlaba su mente en ese momento.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [OBSESIÓN] [DOMINACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Era de noche y llovía. Hacía días que no paraba de llover. Y aquellos aullidos… ¿serían lobos? Dicen que la niebla afecta a la conducta de los lobos. Había oído historias horribles de lobos que atacaban a las personas. ¿Por qué iba aquel lugar tan apartado de la ciudad? Había llamado por teléfono y estaban esperándole, su deseo controlaba su mente en ese momento.

Mientras conducía colocó su mano en la entrepierna y se acariciaba por encima del pantalón. Tenía el pene algo erecto. Con 17 años casi 18, su mente estaba embrujada por la belleza de aquella mujer. Ella… Ella… la deseaba tanto desde hace meses. ¿Puede alguien volverse adicto a una cosa que solo ha visto por un monitor? Durante aquellos días, se lo había preguntado un montón de veces. La necesitaba, pero era tan… tan… bella, de pronto había llegado…

Estaciono cerca de la casa. no se escondía, si no que le venían ganas de decirle a todos que estaba allí, que había sido poseído por ella y que aquella noche por fin seria suya. Salió del coche y corrió hasta la puerta. Se sacó un poco el agua del cabello. No tuvo ni que llamar. Ella misma le abrió la puerta cuando aún no había buscado donde estaba el timbre. Lo que lo sorprendió. La mujer le hizo un gesto con la cabeza indicándole que entrara.

-“Te estaba esperando”. Dijo

El adolescente le dio un sobre y ella cerró la puerta para desaparecer. El chico se quedó ahí quieto. Miro el pasillo que había delante de él, alfombrado de un rojo sangre realmente inquietante y la puerta al fondo. Respiro hondo y se acercó. No podía apartar la vista del pomo de la puerta y se paró delante. Aguanto la respiración mientras la observaba pronto ella volvió para abrir la puerta.

Sus fosas nasales sintieron aquel olor que tanto había solado, su cerebro se estimuló de inmediato, cerro los ojos. Cuando los abrió, ya estaba dentro de la habitación con la puerta cerrada. ¿La había cerrado él? No lo sabía decir. La buscó con la mirada. Giró la cabeza a un lado y al otro. Nada. ¡Malditas sombras! La habitación enmoquetada era oscura, paredes y suelo tapizados. No se distinguía ninguna ventana. No era muy grande o a lo mejor era el efecto de las velas que las había por todos lados. Podía presentir su presencia, pero aun no la veía. De pronto la notó… su mano… firme sobre su espalda. No se giró, solo suspiró y la dejó hacer tal como pensaba hacer el resto de la noche. De hecho, por mucho que hubiera probado de hacer lo contrario, no habría podido. Ella no le habría dejado.

Permaneció callado, mientras la mujer desabrocho su camisa, se la quitó y la hizo caer a sus pies. Lo tomo de la mano y le hizo sentar en una silla. ¿Estuvo ahí siempre aquella silla? ¿Era un sueño? Empezaron a sudarle las manos. La miró. Por fin la miró. Estaba de pie delante de él, alta, con postura desafiante, con actitud de quien se sabe en poder del control de la situación.

Llevaba un vestido negro, corto, de cuero, con una cremallera delante de arriba a abajo, desde el entremedio de los pechos hasta la entrepierna. Lo que hubiera dado por arrancárselo en aquel mismo instante… Tenía el pelo cabello hasta media espalda, color miel. Los pies descalzos. Las piernas fuertes, largas. Los muslos esbeltos. La curvatura de las caderas no muy pronunciada. Una cintura que haría volver loco a cualquiera con sangre en las venas. Los pechos se adivinaban suaves, con consistencia de flan, ni grandes ni pequeños, la medida perfecta para estrujarlos entre las manos. El cuello largo. Las facciones duras… No era muy atractiva… Muy atractiva.

Se puso a su espalda. Le colocó las manos encima de los hombros haciéndole un pequeño masaje en el cuello, solo de notarla tan cerca tenía el pene del adolescente considerablemente erecto. Le desabrocho el botón del pantalón. Una mano resbaló por dentro y jugueteó con sus testículos. Los apretó haciendo que se estremeciera. La mano se paseó entre la ingle. Su pene ya señalaba al techo, no podía estar más tieso. Empezó a notarse muy excitado. El olor a sexo se mezclaba con el de la habitación. Las manos tomaron al pantalón y la trusa (slip) juntos, se incorporó un poco de la silla para que ella lo bajara por debajo de las rodillas.

Quedo con las rodillas muy abiertas. Una mano masajeándole la nuca la otra por debajo de los testículos, le estaban volviendo loco. Se moría de ganas de tomar esas manos y hacerlas apretar su pene, hacerle comprobar en qué estado se la estaba poniendo, pero sabía que ella no se lo permitiría… No sabía cuánto tiempo tendría que estar así, mirando lo que le estaban haciendo aquellas manos. Sentía su respiración en la nuca, tan helada que casi quemaba. Le lambía por detrás de las orejas. Le estaba reinventando la oreja con su puntiaguda lengua. Por dentro… por fuera… Podía notar su respiración dentro de ella… Por fin una mano empezó a masturbarlo despacio… acompasadamente… gozo… placer… la mano se movía sabiamente, haciendo cortas paradas para continuar las sacudidas acelerando y luego manteniendo el mismo ritmo.

Cuando ella notó que el adolescente iba a correrse paró de golpe. Le pasó una pierna por encima del hombro, después la otra y tirándole la cabeza abajo, se le sentó en la nuca. El vestido era lo suficientemente corto y la maniobra suficientemente brusca como para que le notara su entrepierna… No llevaba ropa interior. Su vagina estaba mojada. Él estaba muy cerca de un orgasmo. Rozaba las puntas de los dedos de los pies en sus ingles, mientras se refregaba en su nuca. Se excitó tanto que le dolían los huevos de mala manera.

Ella apretaba los pies contra sus muslos, contra su ingle, los movía, pero evitaba rozar lo que él más deseaba que le rozara. Siguió así, restregando su sexo contra su nuca, mojándola con sus jugos, pellizcándole las tetillas, presionándole la pelvis, masajeando la ingle. Él se tomaba de la silla… ni notaba su peso comprimiéndole el cuello… En un acto de puro contorsionismo, giró sobre él quedando sentada sobre su pene y abrazándolo con las piernas, silla incluida. Ahora el adolescente sí que notaba su peso, le hacía daño sentada juntamente ahí… pensaba que estallaría en cualquier momento.

Con tanta maniobra el vestido se le había subido caderas arriba dejando su preciado triángulo al descubierto con unos labios pequeños pero gruesos y entreabiertos, cubiertos por una ligera vellosidad parecida a la pelusilla y un clítoris rosado que asomaba encapuchado y mojado. Le hubiera gustado tener aquel cachito de carne en la cuenca de su mano. No pudo resistirse más el adolescente hizo un gesto (solo el gesto) de alargar la mano con la intención de pasarle un dedo por aquella hendidura de sonrisa indiferente.

Ella lo apartó bruscamente. Sabía que se lo tomaría como una provocación y que pagaría las consecuencias, pero volvió a probar. Se levantó bruscamente con un rápido despliegue de piernas, lo tomo de un brazo y de mala manera lo tiro encima de la cama. Metió la mano debajo del colchón y sacó una cinta roja. El adolescente se puso nervioso. Le levantó la mano por encima de la cabeza y se la ató a un extremo de la cinta. Le tomo la otra mano… pero no le hizo ninguna gracia e intento resistirse. Ella le agarro la cara y le clavó los ojos tan severamente que le helo la sangre. Sintió miedo.

El miedo lo excitó más de lo que estaba. Terminó de atarle las manos y después ató el otro extremo de la cinta a las barras de madera de la cabecera de la cama, dejando suficiente margen para poderlo girar si le venía en gana. Sus uñas redondeadas le recorrieron el pecho cada vez menos suavemente que la anterior. Le abrió las piernas. Se giró y se puso de rodillas dándole la espalda. Le veía los cabellos cayéndole por la espalda, la curva de la cintura, el culo tan perfectamente enfundado en aquel vestido negro… El impulso de tocarlo era irresistible, la imposibilidad de hacerlo insoportable… Ella retrocedió arrodillada acercándole el culo a su cara y se estiro encima de él, las piernas abiertas a los lados de aquel cuerpo ansioso e impaciente, la mejilla de ella sobre la pelvis de él, notando la rigidez del pene erecto. El sexo de ella tocando la barbilla de él.

Intentaba mirárselo. Ella besaba su atormentado pene. Le lambía los testículos. Al adolescente le llegaba aquel olor a mujer como el perfume más secreto. Instintivamente abrió la boca. Ella también lo estaba haciendo. Podía sentir el calor de su boca entreabierta cerca del glande, aquellos labios de escándalo… recorriéndole el pene. Se sentía tan impotente de no poder lamberla… De pronto gimió…

El adolescente sentía el cuero cálido sobre la piel… la cremallera fría… y no poder ni tocarla era… cruel. Le bajó el prepucio con la boca. Estaba tan caliente que cuando notó la calidez de su boca en la punta de su miembro, por poco le vino un orgasmo. Le chupó los testículos, mientras que un dedo le bordeaba su ano. Paró y volvió arrodillarse delante de él. Lo estuvo mirando un buen rato. Tenía su pene muy tieso. Él hacia esfuerzos para controlar la respiración. Ella lentamente fue haciendo bajar la cremallera de su vestido. Se le iba abriendo dejando entrever su blanca piel que parecía suave como una sábana de seda. Seda negra, como la de las sabanas sobre las que estaba estirado. Aguanto el aliento mientras ella terminaba de separar el cuero de la piel. Por fin la tuvo desnuda delante de él. No tenía un cuerpo perfecto, pero lo que hubiera dado por tocarlo. Sus pechos eran más grandes de lo que le habían parecido. Le encantaban los pechos grandes, con las aureolas pequeñas como aquellas.

El adolescente quería acercarse, hundir la cara, morderlos, tocarlos, lamberlos, ¡lo que fuera! Sus gemidos eran tanto de calentura, como de pura desesperación. Ella empezó acariciárselos, a estrujarlos, a recorrer los pezones con un dedo previamente humedecido dentro de su boca. Debajo de sus nalgas podía notar los efectos de su provocación. Con el dedo mojado fue llegando hasta el ombligo. Siguió avanzando. Vio que él estiraba los dedos. Mirándole a los ojos se colocó un dedo encima del clítoris y empezó a masturbarse delante de él.

Se hundía un dedo dentro de aquellos pliegues que el tanto deseaba. Los abría y le enseñaba la boca del placer abierto. Se acariciaba aquellos carnosos labios. Meneaba con el dedo aquel rosado clítoris. Él sudaba. Quería ser los dedos de ella. Quería ser él quien la estuviera tocando… quien le estaba haciendo respirar de aquella manera, quien estuviera apretando aquella vagina… que estuviera penetrándola…

Ella primero se metió un dedo, después fueron dos… con los dedos aun mojados, le toco la mejilla. El adolescente se estremeció. Se los paseó por toda la cara. El cerro los ojos y movió la cabeza para hacerlos llegar a su boca, pequeño detalle que ella le concedió. Aquel gusto le duro poco… Los apartó rápidamente y lo desmoronó. No pudo reprimir su queja.

-“¿Había osado quejarse?”
-“¿Era acaso que la estaba desafiando?

Se levantó y lo hizo girar de espaldas. Desapareció de su campo visual. La sensación de no poder ver que le esperaba era desesperante. Ella se enfundó un preservativo en dos dedos de su mano. El adolescente estaba con las piernas bien abiertas. Ella se colocó de rodillas detrás de él y le volvió a agarrar las nalgas una en cada mano… las apretaba una contra la otra… las separaba… las manipulaba en todas las direcciones posibles… las estrujaba.

Le siguió la raja del culo con los dos dedos enfundados. El adolescente se puso nervioso e instintivamente contrajo su ano, pero respondió con un mordisco cerca de los testículos. Él hizo un gesto inconscientemente y relajó su ano, momento que aprovechó para introducirle un poco los dos dedos. El adolescente apretó los dientes. Solo tenía las uñas dentro. No las movía. Espero que se adaptaran un poco. Movió la otra mano… para hacerle abrir más las rodillas. Le manoseó el pene y los testículos sabiamente. Tomó el pene y mientras lo masturbaba lentamente, fue introduciéndole los dedos más profundamente.

La sensación de ser ella la que penetrara a un hombre y no al revés le producía una sensación inhumana. El adolescente, se debatía entre el dolor y el placer. Dejaba entrar a los dos intrusos. Nunca había experimentado el sexo anal. Hacía justo una hora que solo pensaba en penetrar a una mujer por primera vez. Pero ahora notaba gusto y después del rechazo inicial le inquietaba la idea de que llegara a gustarle. Le hacía daño, pero no era un dolor desagradable. Quería centrarse, poner toda su atención sensitiva en aquella nueva experiencia, el palpitar de su pene no se lo permitía. Ella lo manipulaba poco a poco. Cada movimiento era un pequeño calvario, pero cada pausa se transformaba en una eterna espera deseando que no parase.

Los dedos continuaban hundiéndose dentro de sus entrañas y continuaba bombeando su pene. El adolescente se agarraba a las barras que estaba atado, apretando los dientes con cada movimiento de alguna de sus manos. No podía más. Por un momento creyó que perdería el conocimiento. Solo el interés de no perderse ninguna de las contradictorias sensaciones que estaba sintiendo lo hacían aguantar. Se convulsionaba de placer. Los dedos continuaban entrando, no podía ser que los tuviera tan largos.

Se convulsionaba de gusto y dolor. El adolescente Mordía la sábana para no chillar. Eran las normas. No podía ni tocarla ni chillar. El esfuerzo para no hacer sentir su voz, por encima de los ruidos de la tempestad lo excitaba más y solo era superado por el esfuerzo de no venirse sobre la dulce mano torturadora.

El adolescente no pudo más aquello era superior a sus fuerzas su pene termino por escupir su espesa crema, final de trayecto. Ya podía haber pasado solo un minuto. Todo un reto de autocontrol para gozar su última noche como un hombre y sus manoseos lo habían hecho fracasar. Se sentía penetrado, violado, tenía dos dedos clavados en su ano aún. Notaba los nudillos de aquella mano hundidos entre sus nalgas. Empezó a pasarle la lengua por los testículos… los besaba… los chupaba… hurgaba con los dedos… los giraba a derecha e izquierda… los sacaba un poco y volvía a meterlos más adentro. Estaba a punto de correrse de nuevo ella retiró los dedos lentamente. Dejando su adolorido pene con contracciones.

El adolescente gemía. Solo un soplido en sus huevos y se habría corrido una vez más. Sudaba. Respiraba violentamente. Sufría. Ella se sacó el preservativo de los dedos. Le recorrió la espalda con suavidad. Lo giró. Su propio peso sobre el culo le dibujó una mueca de dolor en su cara. Ella acercó la boca a la otra parte adolorida de aquel cuerpo. Pasó la lengua empapada de saliva por su glande y lo chupo con deleite durante un rato. El placer era supremo. Estaba destrozado. Se moría de ganas por penetrarla a fondo, pero no se veía capaz de aguantarlo sin un solo grito. Ella le estiró las piernas y lo montó. Se meneaba encima de él.

Tenía ganas de clavársela dentro. Justo pensarlo ella lo hizo. Tomo su palpitante pene en su interior y lo galopó con toda la furia del trueno que aun resonaba. Lo sentía latir dentro suyo. Él se sentía profanador de un templo oscuro y sagrado. Comenzó a llorar. Había luchado contra él mismo, contra sus impulsos, la había obedecido con una resistencia prácticamente nula, sabía que aquello nunca lo volvería a sentir en su vida.

Merecía aquel absurdo trofeo. Se sentía triunfador. No había podido resistir hasta el final y la satisfacción era tal que ni el dolor en el pecho, ni el que le había producido aquella penetración salvaje, podían empañar aquel momento de gloria.

Respiraba tan deprisa que le dolía la cabeza. El corazón le latía tan fuerte que podía oír perfectamente sus latidos y notarlos en sus sienes. Sudaba exageradamente. El corazón le latía demasiado deprisa. ¡El corazón le iba a cien por hora! Inhaló aire por última vez. ¡El corazón a mil!… A cero.

El adolescente se vino, como nunca antes, cuando ella sintió, de nuevo su espesa creme, rápidamente se desmonto, su pene aun lanzaba de leche con fuerza, palpitando, con prisa… con fuerza… con ardor cuando ella coloco un afilado cuchillo en la base de sus huevos y pene de un rápido movimiento se los cerceno.

En un segundo el adolescente era un hombre luego era un eunuco nulo para el resto de sus días, su entrepierna en ese momento aplanada, lanzo dos ultimo chorros de crema con fuerza antes de que un chorro de sangre saliera despedido de ella, manchando su abdomen, piernas y senos de la mujer que sonriendo con malicia sostenía su pene aun palpitando con su escroto aun unido a su falo, con sus huevos aun en su interior.

El adolescente ya no era virgen pero nunca más podría tener una sesión como aquella en su vida, mucho menos tener de nuevos aquellos orgasmos tan intensos que tuvo esa noche, un trueno hizo retumbar aquella vieja casa, al tiempo que el perdió él sentido, había sido todo, su nueva vida estaba por comenzar a penas recobrara el conocimiento, una vida en la que sería un eunuco hasta el fin.





Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

MACHITO CASTRADO

Lo ves Nacho tiene buen cuerpo es cuando sale del agua cuando parece ser el top de la prepotencia machista. Con ese pedazo de pene colgándole entre las piernas, y de forma tan impúdica. No es por mis hijas. Verás ya sabe que estás tú aquí y eres de confianza, pero hace lo mismo delante de cualquier mujer. Y no me gusta. Esa actitud no me gusta. Bueno pues déjalo en mis manos......


MACHITO CASTRADO.
Lo ves Nacho tiene buen cuerpo es cuando sale del agua cuando parece ser el top de la prepotencia machista. Con ese pedazo de pene colgándole entre las piernas, y de forma tan impúdica. No es por mis hijas. Verás ya sabe que estás tú aquí y eres de confianza, pero hace lo mismo delante de cualquier mujer. Y no me gusta. Esa actitud no me gusta. Bueno pues déjalo en mis manos.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [DOMINACIÓN] [HUMILLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Picolo & Darksoul




La tarde transcurría con normalidad en un chalet de la campiña. En la piscina dos niñas de 9 y 11 años y tomando el sol Carla y una vecina Rosario. Carla era la madre y la mujer de un acomodado economista que descansaban en dicho chalet. Tomaban el sol con tranquilidad dejando paso a una conversación como otra cualquiera. En esos momentos hablaban entre las mujeres.

-“Pues si imagínate ya la situación empieza a ser incómoda”.
-“¿Y lo has hablado con tu marido?”
-“No, lo cierto es que él siempre ha tomado el sol desnudo y ha estado en la piscina como ha querido”.
-“Bueno tu marido tiene buen cuerpo eso no hay que dudarlo”.
-“Si y demasiado, por cierto ya sabes lo que le mide el pene”.
-“¿Mujer y ese es el problema?”

No es que no me gusta que vaya por ahí desnudo delante de las niñas y que se muestre con el

–“¿Tú crees que se ha vuelto un exhibicionista?”
– “No creo. Oye porque no lo castras”.
– “¿Pero qué dices, estás loca?”

Bueno solo de forma figurada. ¿Es eso posible? Bueno tú dices que Nacho la tiene grande. Quizás podamos hacer que no se desnude delante de las chicas privándolo de su salchicha… O mejor dicho de su confianza.

En esos momentos llegó Nacho a la piscina. Saludó a las mujeres y casi sin decir nada se quitó el bañador y se tiró al agua. La desnudez de su padre en la piscina no fue una sorpresa para las niñas, las cuales jugaban ajenas a todo.

Lo ves Nacho tiene buen cuerpo es cuando sale del agua cuando parece ser el top de la prepotencia machista. Con ese pedazo de pene colgándole entre las piernas, y de forma tan impúdica. No es por mis hijas. Verás ya sabe que estás tú aquí y eres de confianza, pero hace lo mismo delante de cualquier mujer. Y no me gusta. Esa actitud no me gusta. Bueno pues déjalo en mis manos.

Lo ves, fíjate, lleva el pene casi erecto, yo creo que le excita que estés tú aquí. Nacho avanzaba poderoso turgente y meneando un pene digno de un semental. Esta le colgaba sobre dos huevos muy bien puestos había sido circuncidado de niño y dejaba al descubierto un rosado glande. Fue hacia donde estaban las dos mujeres tomó la toalla y se marchó hacia el interior del chalet.

Pues si la verdad es que no podía pensar que tu marido tuviera ese pene. Verás para eso están las amigas. Varios días después se repetiría la historia, pero esta vez Carla había seguido instrucciones de Rosario, la cual tras hablar con una amiga veterinaria le había indicado ciertas pastillas que separaban las inhibiciones en los animales machos. Haciendo que la presencia de la hembra no les excitara. Carla quería ver que sol caía sobre esa erección y la confusión apesadumbraba del confuso macho, al ver que su pene no reaccionaba.

Ese episodio era el comienzo de lo que se venía por la tarde. Ya que las pastillas habían comenzado su efecto. Por la tarde el fuerte sol caía sobre la piscina mientras Carla, Rosario y la amiga de estas se unía a la reunión. Entre ellas comentaban el episodio por la mañana.

– “Bueno no nos dejes así. ¿Qué pasó?”
– “Pues nada se duchó y se fue al trabajo”.
– “No dijo nada, aunque parecía confuso”.
– “Oye es cierto desaparecerá el efecto de las pastillas”.
–“Pues si en unas semanas le volverán las erecciones, aunque su confianza no será la misma”.

Nacho entonces salía a través de la terraza y bueno pretendía realizar su diario ritual de territorialidad de macho bañándose desnudo delante de las mujeres. Tras nadar unos minutos al salir por la escalera de la piscina las mujeres no perdían ojo del gigante atributo, pero maldición pensó Nacho se detuvo a mitad de la escalera había algo que no comprendía algo que no lograba entender su poderoso pene era de la mitad de antes. Pero no era no de la mitad se había retraído más de ocho centímetros, aunque no en grosor, pero si en longitud casi desaparecía entre su vello púbico. Y bueno allí indefenso desnudo y delante de varias mujeres que conocían la fama de trípode que le precedía y que igualmente iban a darle otra fama da tener pene minúsculo.

El macho no podía quedarse en la piscina eternamente así que salió del agua mientras veía como las chicas, más Rosa la amiga, bajaba sus gafas de sol para poder verle su pene.

-“¡Ohhhhhhhhh!” Murmuraron mientras algunas risitas escapaban de los labios.

El notó como los ojos de las tres se clavaban en su pene que parecía no reaccionar, intentó llevarse la mano hacia sus huevos, pero esa era la señal para que las mujeres se fijaran todavía más. No tuvo más remedio que ir hacia las mujeres para tomar la toalla. Pero Carla se adelantó, no cariño es mejor que permanezcas desnudo, no querrás perder el bronceado de tu piel, además Rosa es casi médico no tiene perjuicios.

Si además no te preocupes me animaré a hacer topless. Sé que no me vas a comer con esa cosita que tienes. Rieron las tres. Nacho no sabía dónde meterse desde joven había gozado de un gran pene y había sido el líder de las duchas de los gimnasios y de los machitos que impúdicamente gozan paseando sus genitales delante de los demás. Pero se sentía humillado, su pene apenas superaba los 2 centímetros.

Mi amor ¿qué te ha pasado? le habíamos contado a Rosa lo de tu gran pene, pero eso es ridículo. El, penas articulaba palabra, entonces Carla le acarició el muslo en dirección hacia su micro pene este fue un momento de terror para Nacho acostumbrado a llevar la iniciativa. Tras tomarlo empezó como a masturbarlo, pero nada de nada, más risitas fueron el eco que resonaba en los oídos del hombre. Su espíritu había sido derrotado.

Ven Rosa prueba tú que eres médico, y poco a poco fue cayendo en las caricias de las mujeres que iban de forma intencionada hacia su pene mientras daban pequeños golpes para intentar despertarlo, así como intentaban ponerlo derecho. Pero eso no era posible.

-“¡Oh vamos cariño, no es para tanto!” Dijo su esposa momentos después.

Unas risas salieron de las 3 mujeres debe ser la edad mientras se ponía el albornoz y lo acompañaban dentro de la casa…

Esa misma noche mientras Nacho dormía gracias a un medicamento suministrado por Rosa, quien estaba entre sus piernas, abrió una ligera herida detrás de su escroto, por donde extrajo los dos testículos de Nacho para luego cortarlos con inusual rapidez, suturo con puntos muy finos no sin antes colocarle prótesis testiculares Nacho nunca sabría que fue castrado a menos que se le dijera.

El macho había sido desposeído de su hombría. Había sido castrado, sin saberlo, su pene nunca volvería a tener la largueza que alguna vez tuvo, tampoco potentes erecciones, y nunca volvería a mostrarse desnudo ante las mujeres.





Autor: Picolo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

INUSUAL FORMA

Iván de 36 años era u hombre en la plenitud aun soltero, pero ya comprometido con una hermosa mujer nunca en su mente cruzaron ideas homosexuales hacia otros hombres, de cuerpo bien cuidado y un pene lo bastante bien dotado era uno de los partidos mejor cotizados de la ciudad, además tenía dinero y habían asumido la dirección de los negocios de su padre, aquella tarde al salir de su oficina lejos estaba de imaginar que su vida cambiaría para siempre a manos de unos secuestradores, que le harían sentir un placer y dolor desconocidos para él hasta ese momento......


INUSUAL FORMA.
Iván de 36 años era u hombre en la plenitud aun soltero, pero ya comprometido con una hermosa mujer nunca en su mente cruzaron ideas homosexuales hacia otros hombres, de cuerpo bien cuidado y un pene lo bastante bien dotado era uno de los partidos mejor cotizados de la ciudad, además tenía dinero y habían asumido la dirección de los negocios de su padre, aquella tarde al salir de su oficina lejos estaba de imaginar que su vida cambiaría para siempre a manos de unos secuestradores, que le harían sentir un placer y dolor desconocidos para él hasta ese momento.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [DOMINACIÓN] [VIOLACIÓN] [CANIBALISMO]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Iván de 36 años era u hombre en la plenitud aun soltero, pero ya comprometido con una hermosa mujer nunca en su mente cruzaron ideas homosexuales hacia otros hombres, de cuerpo bien cuidado y un pene lo bastante bien dotado era uno de los partidos mejor cotizados de la ciudad, además tenía dinero y habían asumido la dirección de los negocios de su padre, aquella tarde al salir de su oficina lejos estaba de imaginar que su vida cambiaría para siempre a manos de unos secuestradores, que le harían sentir un placer y dolor desconocidos para él hasta ese momento.

Iván cuando se desperté tenía las manos y pies atados estaba desnudo, temblaba no sabía si de miedo o de frío. Más tarde entraron dos tipos con comida, mientras se burlaban de él diciendo

-"Mira qué bonita, tiene buenas piernas”. mientras el otro le decía.
-“Que me dices de esas nalgas”. Mientras Iván sentía una mano recorrer su espalda.

Trato de arrastrarse en el piso y ellos se reían, decían

-“Calma nena no me gusta poseer a tontos… aún que a ti si te penetraría jajajajajaja". Dijo uno de aquellos hombres.

Todos se quedaron callados cuando desde el fondo de aquel lugar alguien le dijo con una fuerte voz de mando.

-“Déjenlo en paz”. Dijo la voz.

Aquella voz era muy fuerte y masculina, de verdad esa voz imponía su poder sobre los otros dos, después de eso y por varios días solamente Iván escuchaba los pasos cuando entraban o salían de aquel lugar, ya que estaba con los ojos vendados le daban instrucciones de que debía comer y por las noches le iban a cubrirlo con un cobertor, todo el tiempo estuvo desnudo.

Un día supo que era sábado y de noche pues lo escuché diciendo que estaban aburridos en ese lugar mientras que todo el mundo salía a bailar, tomar y divertirse ellos en cambio tenían que estar cuidándolo, de pronto uno dijo porque no vemos una película porno pues ando muy caliente. Por dentro Iván sentía que su corazón se saldría de su pecho pues recordaba lo que habían dicho aquella noche. A lo lejos podía escuchar los ruidos de la película y las bromas que hacían entre ellos acerca de lo caliente que estaba un tipo al que le llamaban "caballo".

De pronto este le dijo al otro tipo "pelón" ve a traer agua caliente, no preguntes para que, solamente tráela, minutos después Iván escuchó pasos dirigirse hacia donde estaba. El tal "caballo" le dijo párate "nena" hoy te toca baño entonces comenzó a sentir el agua caer por su espalda y unas manos que le tallaba al principio bruscamente, trató de moverse, pero solamente consiguió que su mano bajara a sus nalgas y sus dedos pasaron sobre la abertura de sus nalgas.

Mientras que el "pelón" decía mira, a la nena le gusta y mira que pene tan grande tiene. El "caballo" le dijo, bueno pues tú tienes que lavárselo porque yo estoy lavando lo que voy a usar, así Iván comenzó a sentir las manos del pelón bajar por su pecho hasta acariciar sus huevos y pene con ambas manos.

La sensación era maravillosa, hasta ese momento Iván nunca antes había estado con un hombre y ahora eran dos lo que exploraban su cuerpo con esas manos ásperas, pronto comenzó a sentir los cuerpos desnudos de sus dos captores mientras le acariciaban y mecían

-“Vamos nena sé que te gusta, ummm, mira que nalgas y que pene”. Dijo el pelón.

Por dentro Iván quería gritar, pero la verdad lo estaba disfrutando mucho, de pronto sintió algo más que un dedo en su culo que trataba de entrar, se movió pues el dolor era muy grande, pero el caballo trataba de penetrarlo muy despacio mientras le lambía la espalda suavemente y le decía.

“Calma bebe, calma, solamente relájate…” Decía el Caballo.

El sentir su dura erección entrar en su virginal ano, mientras que el pelón le estaba haciendo una mamaba como nunca antes había sentido, Ivan sintió que iba a venirse en ese momento. Por fin pudo sentir como los huevos del caballo chocaron con sus nalgas mientras aceleraba el ritmo de sus embestidas, sintió como le pellizcaban las tetillas y gemía muy fuerte a la vez que el pelón continuaba con su mamada, hasta que por los gritos de caballo pude sentir que se vino dentro de él a la vez que Iván se vino en la boca del pelón.

A partir de ese día a Iván todas las noches le daban una mamada era penetrado de maravilla, hasta que un día y después de mucho suplicar les suplico que le descubrieran los ojos, por fin accedieron pues todo eso lo hacían a escondidas del jefe de la banda al cual llamaban el "chico", Ese día que le descubrieron los ojos por fin pudo ver la cara del caballo el cual era un tipo alto con cara de rudo pero un cuerpo fuerte con músculos marcados por el trabajo y no por ejercicio, y con unos labios muy rojos que te invitaban no besarlos, a morderlos y a comértelos.

El caballo le hacía honor a su apodo pues tenía un pene grandísimo, mientras que el pelón era un tipo sin cabello, tatuajes y pantalón grandes parecía ser miembro de alguna pandilla, pero con una cara de niño pues parecía no ser mayor de 19 años y con unas nalgas grandísimos que parecía ser el contraste de su cuerpo delgado y unos 19 cm de pene grueso y muy duro, aquella noche Iván mamó su primer pene, se tragó por la boca su primer miembro de hombre y también se dio su beso con un hombre.

Pero una noche ambos llegaron a donde estaba Iván lo tomaron para amarrarlo boca arriba, con sus piernas estiradas para arriba lo mismo que sus brazos, le colocaron un dispositivo en la boca que se la dejo bien abierta, sin posibilidad de poder cerrarla, de pronto el “Chico” apareció, estaba desnudo con una tremenda erección apuntando hacia arriba, su miembro era incluso mayor que el de “caballo”, aun apenas por uno o dos centímetros.

Ya estaba goteando liquido pre seminal de la punta iba con una máscara por lo que Iván no le pudo ver el rostro, se colocó unos guantes negros de látex, para luego poner de cuclillas detrás de para tomar el pene de Iván con una de sus manos enguantadas para masturbarlo por unos segundos. El “Caballo” y el “pelón” solo se quedaron ahí observando, masturbando sus endurecidos penes, de pronto el “Chico” dejo de masturbar a Iván para sentarse sobre su pecho e introducir su gran miembro en su boca, hundiendo su glande hasta su garganta, estuvo penetrándolo por largo tiempo, hasta que dando alaridos de placer se vino directamente en su garganta.

Cuando se recuperó de su gran orgasmo nuevo se colocó de cuclillas detrás de Iván. El “chico” se escupió su mano varias veces, antes de comenzar a penetrar al indefenso Iván con su mano, pronto todo el puño de el “chico”, estaba dentro de las entrañas de Iván que gritaba de dolor, los dedos de la mano comenzaron a presionar la próstata de Iván, hasta que sintió como la presionaba con fuerza. Iván dio un alarido de dolor, al tiempo que su pene en erección lanzo tres potentes chorros de su semen al aire mientras la otra mano de el “chico” lo masturbaba fuertemente.

El “chico” presiono aún más la próstata de Iván cuyo cuerpo se tensó y su pene lanzo un último gran chorro pero no de semen sino de sangre, su próstata había estallado cediendo a la presionó, de los dedos de la mano dentro de su entrañas, el chico saco su mano de las entrañas de Iván y tomo sus huevos con una manos, estirándolos hasta que todo el cuerpo de Iván se tensó de dolor, tomo un cuchillo lo coloco debajo del estirado escroto antes de proceder dijo.

-“Sin tu próstata ya no necesitaras tus huevos”. Dijo el chico.
-“NNNNoooommmmmNNN”, trato de decir Iván.

Pero el dolor que sintió cuando el “chico” comenzó a cortar sus huevos, fue tan grande que simplemente se quedó sin aliento, con todo su cuerpo tensado cuando por fin fue castrado sus nalgas chocaron contra la mesa, el chico caso sus dos huevos del saco de piel y uno por uno hizo que Iván se los tragara, el ultimo casi termina por ahogarlo, cuando todo termino Iván grito por unos minutos antes de desmayarse.

Varias semanas después Iván fue rescatado, al "chico" lo conoció en las oficinas de la procuraduría cuando le tomaban su declaración y por cierto no estaba nada mal de cuerpo y rostro, pero sentía un odio hacia ese hombre difícil de apaciguar.

Pero todo había cambiado Iván no tenía novia, pues al enterarse que fue castrado simplemente lo abandono, Iván comenzó a ver a sus amigos con deseo sexual, comenzó a gustarles los hombres y lo mejor o peor de todo, a escondidas de sus padres estaba pagando un buen abogado para que defienda a sus secuestradores, que creía que estaba enamorado de ellos, aunque solo de el “caballo” y del “pelón”.

El sicólogo de Iván cree que es "estrés postraúmatico", Iván cree que no, tan solo siente una fuerte necesidad de tener a caballo y a pelón en la cama, para gozar no solo de sus cuerpos sino de sus grandiosas virilidades sin importarle que ya no pueda gozar como antes.



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Autor: Darksoul        Mail: darksoulpgm@gmail.com

IVANA LA ENTRENADORA

Ivana era una entrenadora de mucho éxito la mayoría de sus alumnos al salir de la prepa eran contratados con contratos millonarios por equipos profesionales, ella incluso se podía dar el lujo de escoger a los miembros de su equipo, de una camada de aspirantes enorme, la condición que ella ponía a los padres era que le firmaran un poder casi absoluto sobre el cuerpo y mente de sus hijos lo que la mayoría de los padres aceptaba sin dudar luego de la promesa de un jugoso contrato para su hijo......


IVANA LA ENTRENADORA.
Ivana era una entrenadora de mucho éxito la mayoría de sus alumnos al salir de la prepa eran contratados con contratos millonarios por equipos profesionales, ella incluso se podía dar el lujo de escoger a los miembros de su equipo, de una camada de aspirantes enorme, la condición que ella ponía a los padres era que le firmaran un poder casi absoluto sobre el cuerpo y mente de sus hijos lo que la mayoría de los padres aceptaba sin dudar luego de la promesa de un jugoso contrato para su hijo.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [TRANSEXUAL] [DOMINACIÓN] [ESCOLAR]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul




Ivana Vergara de 37 años era la entrenadora del equipo de básquet ball de la preparatoria (instituto) desde hacía 12 años, siempre con un éxito arrollador, pero ella tenía un secreto en realidad ella era un él, si desde adolescente comenzó a usar hormonas femeninas, que redujeron sus testículos a su mínima expresión, dotándola de un cuerpo femenino envidiable, pero por alguna razón su pene creció desmesuradamente, pese a todos los esfuerzos de ella por hacer que fuese lo más pequeño que fuese posible, aunque hábilmente lo sabía ocultar en sus ajustadas ropas deportivas.

Ivana era una entrenadora de mucho éxito la mayoría de sus alumnos al salir de la prepa eran contratados con contratos millonarios por equipos profesionales, ella incluso se podía dar el lujo de escoger a los miembros de su equipo, de una camada de aspirantes enorme, la condición que ella ponía a los padres era que le firmaran un poder casi absoluto sobre el cuerpo y mente de sus hijos lo que la mayoría de los padres aceptaba sin dudar luego de la promesa de un jugoso contrato para su hijo.

Pero aquello solo era un plan de Ivana, ella no solo deseaba llevar al éxito a los adolescentes bajo su tutela sino gozar de sus esplendidos cuerpos, de piel tersa, cuerpos atléticos como jóvenes y sus nalgas, firmes, duras y redondeadas pero lo que más deseaba ella era sus orificios entre sus nalgas vírgenes y cerraditos pidiendo a gritos ser desvirgados.  

Ivana era muy atractiva, bastante coqueta, de muy buena figura, que le gusta vestir con faldas cortas y escotes atrevidos, además de usar ajustadas prendas durante los entrenamientos, incluso llegando a portar pequeños bikinis tipo hijo dental que causaba tremendas erecciones en sus pupilos que adoraban verla en aquellas pequeñas prendas, en secreto Ivan les daba a sus chicos un suplemento alimenticio que los ayudaba a rendir mas pero que además hacia que sus miembros crecieran enorme, aunque era algo malévolo porque a la larga aquel suplemento les iba a causar una impotencia permanente casi imposible de revertir.

Si bien Ivana se sentía mujer y tenía clara su orientación sexual era una transexual era clara en algo, no le gustaban los chicos afeminados, con esos gestos amanerados, tan llamativos que le daban asco. Ella deseaba ser una mujer auténtica, con caderas, pechos, aunque siga teniendo pene, las hormonas femeninas en cantidad suficiente la habían hecho desarrollarse como mujer, era muy desinhibida, pero de vez en cuando deseaba meter su gran miembro en un apretado como virginal ano adolescente.

Ivana además de ser muy buena entrenadora tenia algunos fetiches muy peculiares y siempre tomaba a uno de esos chicos bajo un cuidado especial, era su protegido por todo el tiempo que estaba en el equipo, en esa ocasión su nombre era Miguel, Ivana recompensaba al equipo cuando ganaban algún partido crucial con una “fiesta oral” que era como llamaba a las fiestas que organizaba en donde les daba tremendas mamadas a todos los del equipo pero también los castigaba brutamente cuando perdían un partido importante, que ella misma marcaba en el calendario.

Aquella tarde Ivana estaba a solas con el adolescente en el pequeño cuarto donde se guardaban las coas para los entrenamientos, ella lo había estado calentando desde hacía semanas por eso cuando estuvieron a solas cuando le pidió su ayuda Miguel supo que era su oportunidad de actuar, sin darle tiempo a reaccionar Miguel le bajo el ligero short tipo bermudas y puesto, dejando un miembro muy espectacular, a media erección, apunta horizontal hacia adelante, es además un miembro curioso, tiene la punta del glande bien definida, tras la cabeza el falo se va engrosando poco a poco, hasta terminar en su base con un grosor muy respetable.

Ivana sin inmutarse se cerca al adolescente, exhibiendo su portentoso miembro. No hace nada por ocultarlo está cómoda, Miguel con suavidad, extiende su mano para agarrar su grueso pene, no siente especial atracción en ese acto, pero tampoco ninguna repugnancia, es una sensación que el adolescente no puede explicarse.  Ella tampoco hace ningún intento por apartarse, Miguel la masturba un poco, apretando ligeramente su falo, recorriendo con su mano la longitud del glorioso falo, tras unos breves momentos, su pene se pone más rígido, y comienza a elevarse hasta ponerse vertical.  En ese momento, Ivana está ya muy excitada.

- “¿Nadie te ha penetrado todavía? ¿Sigues siendo virgen?” Pregunta Ivana
- “Sí, y me da algo de vergüenza, casi todos mis compañeros, chicas o chicos ya se han estrenado”. Responde Miguel de 15 años apenado.

- “No te preocupes, me encargare de eso”. Le dice Ivana

La mano de Miguel seguía en su pene, apretando delicadamente, con suavidad, teme que si lo hace con fuerza ella terminará eyaculando en su mano, los dos se miran por varios segundos hasta que Miguel pasa la mano por la cabeza y el cuello de Ivana, en una ligera caricia que es como una descarga eléctrica para ella.  Luego, sin más preámbulos, ella se termina de desnudar, sin decir palabra alguna.

Miguel se desnuda rápidamente también, luce un buen miembro, también semi erecto, es más o menos igual de largo que el de ella quizás un poco menos largo y delgado Ivana toma un pote de gel lubricante, Miguel se dirige a ella siempre en femenino, como ya es habitual, ella, con el cabello ahora extendido sobre los hombros, está radiante.

El culito de Ivana esta redondo y respingón con una cinturita bastante marcada Miguel se arrodilla detrás de ella, se le queda mirando sus apetitosas nalgas, que ahora en la posición que esta ella es una visión increíble Miguel ya tiene una tremenda en erección, mientras que el falo de Ivana cuelga vertical, poderoso, aún semi erecto, entre su medio abiertas nalgas, Miguel por instrucción de ella, extiende una pequeña cantidad de lubricante por entre sus nalgas poniendo énfasis en su ano, para aproximarse al terminar, se agarra fuerte el miembro por la mitad para que no se doble, y va pasando despacio la cabeza de su miembro por entre sus nalgas, tocando su ano cada vez que pasa por encima de él, Al tiempo que lo frota y presiona ligeramente.

Miguel repitió aquello varias veces, sin que ninguno dijera nada simplemente gozaban a medida que la operación se repetía, Miguel presiona más al frotar, el ano se estiraba de arriba y abajo como si fuese de goma.  Y con ese estiramiento se abre un poquito, poco, pero lo suficiente para que el pene del adolescente, que es un inexperto, pidiera medio entrar.

Miguel sigue con la presión, sigue el frotamiento, en un momento dado, se decide, deja de frotar y queda quieto con la punta de su miembro sobre el agujero. Presiona con más fuerza hasta que va entrado la cabeza de su falo.

-“Ohhhhhh,    Ayyyyyyyyyyyyyyyyyy,  uufffffffffffff, ufffffff”. Gime Ivana.

Miguel lo ha hecho lo más suavecito que ha podido, pero el adolescente no resiste apenas entra su cabeza, de una fuerte arremetida su esfinter queda abierto, el lubricante ya resbala hasta los testículos y el pene de Ivana, que siguen colgando entre sus piernas, ella ha gemido de placer al notar los huevos de Miguel tocar sus nalgas, en ese momento el grosor de su miembro aumenta y comienza a levantarse.

Miguel la sujeta por la cintura, con su bien dilatado ano, Miguel inicia un leve movimiento de bombeo, Ivana está gozando no se corre porque quiere prolongar tan rico momento. De vez en cuando la saca el adolescente la saca para no correrse. Ambos están sienten gran placer, porque todavía no ha adquirido la experiencia suficiente y su culo está muy entumecido, pero la dicha de sentirse poseída es única, pero aquello no podía durar largamente.

-“No puedo más, voy a reventar,  lo siento, me voy a venir dentro…” Avisa miguel a Ivana.

-“Hazlo, hazlo, por favor, sí, sí, lo quiero, dámelo todo…” Le responde ella jadeando.

Miguel la penetra con total decisión, cuando está totalmente encajada, la agarra con las manos por los hombros y presiona con fuerza hacia atrás, y con sus caderas hacia delante, ahora la penetración es brutal, y ella no puede evitar gemir de placer.

Su ano se contrae de forma involuntaria, que se cierre aprisionando el miembro que la taladra. Miguel, en el éxtasis ya del orgasmo, piensa que ella lo hace voluntariamente para darle más placer, Miguel suelta una tremenda eyaculación en lo más profundo de ella, mientras la sujeta con todas sus fuerzas por los hombros.  

Luego espera un momento de relajación para que la mente vuelva a la realidad y seguidamente retira su miembro, dejándose caer a un lado, sentado en el suelo, Ivana se da la vuelta y lo imita. Se quedan los dos, jadeantes, en el suelo, sentados, recuperando poco a poco el aliento, Ivana suda copiosamente tras aquella faena, el sentir la eyaculación dentro de ella, la ha hecho sentirme auténtica mujer de nuevo.

Ivana no se ha corrido aun, toma su miembro para comenzar a masturbarse despacio, evitando que se corra de inmediato. su dureza es tremenda.  Miguel quiere que también disfrute, como lo ha hecho, por lo que no la interrumpe solo se le queda mirando, pero llega un momento en que ella ya no aguanta más.

-“No puedo más, no puedo más, me corroooo…” Dice Ivana.

Miguel se incorpora rápidamente un poco y se pone de rodillas ante ella, agarra su miembro por abajo con la mano en su parte más gruesa, es sumamente agradable al tacto y se lo lleva su glande a su boca que engulle con satisfacción.  Ella, totalmente asombrada, se incorpora un poco, Miguel acaricia el largo pene de arriba y abajo, mientras succiona el glande, dando mucha lengua a la piel tersa, Se traga lo que puede, casi ahogándose. El resultado es inmediato Ivana levanta las caderas con decisión, metiéndola aún más en la boca, y de momento un tremendo chorro de semen entra en su boca, inundándolo totalmente.  Miguel aguanta bien, sigue chupando mientras la eyaculación continúa con varios chorros intermitentes, luego, cuando las contracciones cesan, sin sacarse el miembro, abre su boca y deja que el semen escurra, abundante, por el pene de Ivana.

De nuevo agotados, se vuelven a sentar en la anterior postura, de pronto Ivana le dice al jadeante pero muy satisfecho Miguel mientras le revuelve su cabello pelirrojo

-“Por cierto..¿ te has dado cuenta que hemos hecho todo sin darnos un beso?¿te apetece?” Le pregunta Ivana.

Sin darle tiempo a responder al adolescente lo besa, fue un beso de lengua muy apasionado mientras con una mano juega con sus huevos, cuando sus bocas luego de varios minutos por fin se separan, ella le dice.

-“¿Ahora tus huevos son míos!” Le dice Ivana con una sonrisa malévola en su rostro.

Por los próximos dos años la relación entre Ivana y Miguel continuo con sus altibajos siempre recompensándolo por alguno logro grupal o individual con buen sexo, hasta aquella noche en que ya Miguel de 17 años, se jugaba el partido de campeonato de la liga estatal, miguel tenía el tiro del gane en sus mano y fallo, lo que trajo como consecuencia que el equipo perdiera, aquello fue una gran ofensa para Ivana era la primera vez en 6 seis que no su equipo no se alzaba con la gloria del título.

Cuando esa noche se marchaba su mirada fue de asesina hacia sus pupilos que de inmediato supieron que vendría un castigo solo les dijo antes de marcharse.

-“Buen juego muchachos los espero el jueves para seguir con los entrenamientos ¡Prohibido faltar!” Dijo Ivana, en un tono áspero.

El jueves todo el equipo se presentó en la cancha techada de la escuela, nadie falto todos sabían que podían ser expulsados por faltar a las practicas, sin un motivo realmente relevante, los 10 adolescentes con sus trajes azules estaban ahí esperando la llegada de Ivana visiblemente nerviosos, aquellos adolescentes esperaron por cerca de una hora hasta que Ivana apareció iba vestida con un top deportivo azul, con su silbado colgando entre sus senos y unas calcetas deportivas blancas como únicas prendas.

El enorme falo de Ivana pese a estar dormido colgaba como si fuera una trompa entre sus piernas, su glande llegaba a la altura de sus rodillas, los adolescentes tragaron saliva sobre todo aquellos que aún eran vírgenes por detrás, sus anos se contrajeron fuerte de solo pensar que iban a ser penetrados por semejante trozo de carne, ella se acercó a los chicos viendo como sus ojos se clavaron en su imponente falo.

-“Vamos que esperan bájense sus short y ropa interior, ya saben cuál será su castigo”. Dijo Ivana.

Los adolescentes entre ellos Miguel obedecieron con temor algunos llorando incluso, aquello era muy humillante, cuando todos estaban enseñando sus genitales bien depilados por orden de Ivana, ella les dijo que se dieran la vuelta, lo que todos hicieron exponiendo a sus ojos sus lindos par de nalgas sin vello alguno, paraditas, duritas y tersas, se quedó admirando aquel gran espectáculo por unos segundos antes de nuevo ordenarles.

-“Vamos a cuatro patas sobre las gradas, todos”. Dijo Ivana.

Ivana se acercó a ello, mientras con una mano se masturbaba su gran falo que comenzó a endurecerse y levantarse en el aire para cuando se colocó detrás de Armando un chico de 16 años de cabello castaño, pero de nalgas blancas como la leche y un ano rosadito situado en el extremo derecho de la fila de culitos, ya su pene estaba rezumando abundante liquido pre seminal de la punta, apenas restregó parte de ese líquido transparente por su ano por dos segundos antes de comenzar a penetrarlo. 

-“AAAAAAAAAAAHhhhh”. Gimio Armando al sentirse empalado.

Ivana lo penetro por completo de una sola vez, uno a uno hijo lo mismo con los otros chicos, pasando por nalgas negras, morenas y blancas Miguel estaba en medio de aquellos chicos y fue el sexto en sentir la terrible virilidad de Ivana en su interior también gimió, el falo de ella era tan grande que las próstatas de los pobres chicos estaban siendo masacradas por aquel falo los pobres chicos se corrieron una y otra vez como Ivana solo que ella lo hizo dentro de sus entrañas.

Para cuando aquella masacre anal termino, cascadas de semen resbalaban de las gradas hacia el piso, dejando una gran mancha blanca que chorreaba de los culos aun abiertos y palpitando de cada uno de los adolescentes, los adolescentes quedaron jadeando mientras sentían sus a anos palpitar con fuerza, buscando cerrarse de nuevo.

Ivana se quedó viendo aquel espectáculo por unos segundos, hasta decirles a los chicos que se podían vestir e irse, recordarles sobre guardar silencio si es que deseaban llegar a profesionales, pero cuando ya todos se marchaban detuvo a Miguel, diciéndole que deseaba hablar con él, todos se fueron dejándolos solos, Miguel se acercó a ella, despacio apenas podía caminar, le dolía su ano, próstata y estaba algo encorvado, cuando llego a donde estaba, Ivana con un rápido movimiento le bajo su short hasta los tobillos y se lo quito, sorprendiendo a Miguel por completo.

Pero eso fue nada de pronto Ivana se puso de pie y lo beso en los labios, fue un beso apasionado cuando se separó del adolescente ella le dijo.

-“Te dije que tus huevos eran míos, ¡ahora los voy a tomar en pago por tu terrible fracaso!” Dijo Ivana.

De pronto todo el cuerpo de Miguel se tensó cuando recibió por parte de Ivana tres poderosos rodillazos en sus expuestos huevos, el ultima de los brutales rodillazos fue tan brutal que hizo que los ojos de adolescente se pusieran en blanca y se desmayó, quedando sin sentido en los brazos de Ivana.

Miguel se despertó amarrado a una mesa de metal con sus piernas abiertas sintiendo una terrible punzada proveniente de sus huevos, de pronto vio a Ivana portando ropas quirúrgicas con un tapabocas cubriendo su rostro, pero lo que siguió no tuvo nada de médico.

Ivana que había colocado dos ligas castradoras en lo alto del escroto de Miguel, tomo una tijera y comenzó a cortar su escroto entre las dos ligas, para ese momento los huevos del adolescente ya estaban muertos pues había permanecido más de dos horas inconsciente con las ligas en sus huevos, sin embargo el dolor fue tremendo, todo su cuerpo se tensó y de no ser por la retenciones se hubiese arqueado, a Ivana apenas le tomo unos cuantos segundos castrar al adolescente, que quedo de nuevo inconsciente sobre la mesa de metal ya como un eunuco.

Siete años después, ganaba con su equipo el campeonato profesional de la liga, la reportera que lo entrevisto luego de ser quien anotara el último punto que les dio la victoria le pregunto a quien se debía su éxito y Miguel simplemente contesto.


-“Se lo debo todo a Ivana la Entrenadora”.


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