Araceli y Marisa: sexo con mis profesoras favoritas

Hace mas o menos unos cuatro años estuve en una academia reforzando mi inglés y las matemáticas, dos asignaturas que siempre se me han dado fatal.

Sexo con mis profesoras favoritas

Araceli me ayudó en las matemáticas y Marisa en el inglés.

Cuando pasó un tiempo más o menos un año de haber empezado en esa academia, ya habíamos terminado la clase y la academia cerraba a las ocho de la tarde; yo fui el último en recoger todas mis cosas cuando solo quedaban ellas dos en la academia cuando se me ocurrió entrar en el almacén donde tenían la impresora y una puerta donde estaba el baño.

Cuando entré en el almacén, me encontré a Araceli recogiendo sus cosas y Marisa recogiendo el papel de la impresora cuando me preguntaron que si quería algo. Le respondí que no quería nada y que ya me iba.

Cuando pasaron dos días después, volví a la academia como un día normal y a la misma hora, entonces hice la misma operación cuando al entrar en el almacén la puerta del baño estaba abierta y la luz encendida ya que no esperaban que nadie entrase allí.

Cuando abrí la puerta del almacén, Araceli estaba haciendo pis y me vio entrar, entonces, acto seguido, se ocultó la vagina para que no se la viese, y me dijo que que hacía allí y que me fuera inmediatamente de allí. Le dije que quería entrar al baño y me dijo que esperase fuera, en vez de hacerle caso, Marisa entró también y me dijo lo mismo que Araceli. Al cabo de un rato, Marisa entró en el baño con Araceli cosa que me extrañó bastante y cerró la puerta, les oía hablar pero no sabía lo que estaban hablando. Entonces abrí la puerta del baño de nuevo y les vi. Araceli estaba sentada en el váter haciendo pis mientras que Marisa estaba descalza y en cuclillas. Araceli me vio con el pene erecto y me dijo que era un guarro y que siempre que le veía me quedaba mirándole sus pechos.

Entonces Marisa me dijo que me quitara todo, de la misma forma se lo dije a ella y nada mas que ella lo hizo le dije que se volviera a poner en cuclillas como estaba antes.

Para empezar, le metí el pene a Marisa entre sus pechos lo que es comúnmente una cubana, mientras me hacía Marisa una cubana, le dije a Araceli que se diese la vuelta, cuando Araceli se dio la vuelta, le toqué el culo haciéndole un dedo. Al rato, Araceli se puso en cuclillas, mientras que Marisa le hacía una mamada a su vagina, al rato Marisa me cogió el pene y me empezó a hacer una mamada para después metérselo en su culo al que antes Araceli le había hecho un dedo.

Pasada una media hora Araceli se volvió a poner en cuclillas y se metió un vibrador mientras que a Marisa le volvía a meter el pene por su vagina depilada.

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Mi vecina cachonda me tenía ganas

Desde pequeño, durante casi 10 años he vivido en una casa alquilada. Tenía una vecina cachonda de 18 años, yo era muy jovencito y todos los días la observaba. Casualmente, desde el techo de mi casa se podía ver su cuarto, así que miraba cada día, cómo se cambiaba y se quitaba la ropa… sabía a qué hora subir para verla desnuda. Tenía unos pechos grandes y un culo delicioso. Cada noche mis ojos se deleitaban con ese espectáculo, pero sucedió que ella me notó cuando la estaba viendo y se me quedó mirando por unos 2 segundos, luego salió de su habitación y yo me apresuré a bajar al primer piso de mi casa.

A día siguiente, como todos los días, salí de mi casa a tomar el aire y ahí estaba ella,en la puerta de su casa mirándome como medio molesta y medio pícara. Se acercó y me dijo:

-Tenemos que hablar niño (pues yo era muy joven).

Follándome a mi vecina cachonda

En la noche, subí al techo y ahí estaba mi vecina cachonda esperándome, estaba con un short corto y una blusa verde. Entonces mi miembro empezó a ponerse erguido y creo que ella se dio cuenta, pues me dijo:

-Que te pasa niño, ¿tan caliente te pongo?

Le dije que sí, y que quería metérsela. Luego me miró con cara como que medio sorprendida, se dio la vuelta y cuando se iba a ir dijo:

-Nunca he tenido relaciones con uno de tan joven. Entonces ella saltó al techo de mi casa y me bajó el buzo, empezó a mamarlo y yo me sentía genial, agarraba su cabello y lo movía una y otra vez. Después la aparté y la puse de espaldas. No me aguanté y le bajé el short y su calzón, y me quedé fascinado por lo grande que era su culo. No lo pensé dos veces y se la metí. Ella ahogaba sus gemidos porque cualquier persona podría escucharnos, pero a mí eso solo me excitaba más y le seguía dando hasta que ella se vino y pude sentir lo caliente que estaba. No resistí y me vacié dentro de ella, quien gimió de placer. Saqué mi pene de su vagina y lo tomó con su boca, lo mamó tan deliciosamente que me vacié de nuevo en su boca.

Después de terminar me dio un beso en la mejilla y otro en el cuello. Me dijo:

-Lo hiciste bien niño, me gustó, tal vez te llame luego…-y diciendo esto saltó hacia su techo y se fue.

Me quedé anonadado con lo que había sucedido y tuve muchos sueños con mi vecina cachonda y lo que habíamos hecho. De vez en cuando subía y ella me llevaba a su cuarto, donde me la cogía una y otra vez. Sus padres nunca se enteraron y los míos tampoco, pero me mudé a un departamento y solo la he visto un par de veces desde entonces .Daría lo que fuera por volver a vivir en esa casa. Cada vez que la observo se me viene a la cabeza todo lo que hicimos.

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