MI ÚLTIMA SESIÓN

Hola, soy un hombre de 45 años de 1.80 metros de alto, 90 kg de peso y velludo, soy bisexual, muy sumiso como pasivo acostado en mi cama con mi Tablet, siento la necesidad de contar la experiencia que he tenido hace unas semanas con mi amo que había conocido hace tiempo en un viaje de trabajo a Madrid y que ahora está en Barcelona por unos días, haciendo alguna sesión con otros de sus esclavos.......


MI ÚLTIMA SESIÓN
Hola, soy un hombre de 45 años de 1.80 metros de alto, 90 kg de peso y velludo, soy bisexual, muy sumiso como pasivo acostado en mi cama con mi Tablet, siento la necesidad de contar la experiencia que he tenido hace unas semanas con mi amo que había conocido hace tiempo en un viaje de trabajo a Madrid y que ahora está en Barcelona por unos días, haciendo alguna sesión con otros de sus esclavos.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING] [DOMINACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & Darksoul




Hola, soy un hombre de 45 años de 1.80 metros de alto, 90 kg de peso y velludo, soy bisexual, muy sumiso como pasivo acostado en mi cama con mi Tablet, siento la necesidad de contar la experiencia que he tenido hace unas semanas con mi amo que había conocido hace tiempo en un viaje de trabajo a Madrid y que ahora está en Barcelona por unos días, haciendo alguna sesión con otros de sus esclavos.            

Quedamos en su hotel a las 16:00 horas, tenía muchas. ganas de ser usado por el amo, últimamente los contactos que tenía eran con activos duros pero no auténticos amos. Cuando he entrado en la habitación me he puesto de rodillas con la cabeza baja esperando sus órdenes, mi amo ha ido a la mesa para a continuado trabajar con su compu portátil.        

-“Desnúdate puta”.  Me Ordena.  
-“Si amo”. Dije de inmediato.      

Me he desnudado y quedo otra vez de rodillas esperando sus órdenes mientras él seguía trabajando. Le he mirado de reojo y he visto que solo llevaba un bóxer negro y su cuerpo seguía estando musculoso y depilado, no aparenta los 60 años que tiene. De golpe se ha levantado.       

-“Sígueme puta”. Me Ordena.      

Y ha ido hacia el lavabo.   

-“Metete en la bañera perra”. Me ordena.          

Me ha colocado cara hacia arriba con la boca y las piernas abiertas, para luego quitarse el bóxer y agarrando pene se corrió su prepucio para liberar su glande y ha empezado a bañarme de lluvia dorada, ha empezado por mi pene y ha ido subiendo hasta mi boca, donde ha terminado mientras me ordenaba que me la tragara toda. Mmmm qué placer sentirme mojado y tragar su orina.      

-“Veo que sigues siendo una buena puta, dúchate perra”. Me Ordeno mi Amo.     
-“Si amo”. Respondí.         

Cuando he salido del baño estaba en la cama con un vaso de whisky y una botellita de popper, al verlo he temblado de deseo y de miedo, le gusta mucho el popper pero si tomo demasiado no consigo una buena erección y entonces se enoja, para luego empezar a golpearme y castigarme. Lo que me excita mucho y hace que con el popper que me vuelva más puta.     

-“Ven y empieza a chupar puta, quiero follarte ese culo que tienes”. Me ordeno.  
-“Si amo”. De nuevo respondo.   

Me acerco, me tiendo en la cama para empezar a besar y lamber su pene, me encanta, todo depilado y con sabor a orina, le acarició los testículos con la mano mientras voy introduciendo lentamente su pene en mi boca, le corro el prepucio al mismo tiempo que la introduzco y no paro hasta que la tengo toda dentro de mi boca, su glande presiona el fondo de mi cuello, siento arcadas pero sigo empujando para llenarme de ella, aguanto todo lo que puedo y empiezo a retirarme lentamente, después chupo su glande lentamente, se está poniendo muy dura y estoy feliz porque mi amo está disfrutando.     

También empecé a excitarme, disimuladamente restregaba mi polla sobre la cama que ya estaba semirrecto. Oigo que el amo empieza a oler el popper, hace varias inspiraciones fuertes y después me levanta la cabeza con la mano y me coloca el frasquito en la nariz, yo también aspiro un par de veces fuertemente. El calor me invade y tengo la necesidad de tragarme el pene de mi amo, necesito sentirla dentro de mi, necesito darle placer para sentirme una auténtica puta. Sigo trabajando su pene, lento, usando todas mis artes de puta para que disfrute y pueda penetrarme. Él sigue oliendo popper y también me da a mí. A pesar de mís artes de puta su pene empieza a perder erección, cada vez está más flácido.

-“Puta de mierda no sirves ni para una mamada”. Dijo enojado mi Amo.    

Me dijo mientras me levanta la cara con una mano y con la otra me golpea el rostro, una, dos, tres veces.

-“Ponte en el suelo a cuatro patas perra”. Ordeno.       

Le obedezco al momento, estaba enojado, toma un cinturón que hay en una silla y me da varios azotes en las nalgas, tiemblo de dolor y de placer. Se acerca a la mesita de noche y toma el popper, inspira varias veces y me lo da, se coloca a mi lado y me vuelve a azotar con el cinturón, yo tomo popper y el dolor se convierte en placer. Muevo mi culo hacia afuera para sentir su fuerza y sentirme más humillado.

-“Mira como mueve el culo la puta ( dice mi amo) ¿te gusta verdad perra?”          
-“Si soy su puta sumisa y me gusta que me castigue amo”. Le Respondo.  

Se coloca detrás de mí me separa mis piernas con el pie y me golpea los testículos con el cinturón. El dolor recorre todo mi cuerpo, tiemblo, necesito aire, respiro ruidosamente. Y al mismo tiempo me excita ese dolor, sentirme expuesto a la furia de mi amo, notar como se excita con mi dolor. Me da un par de azotes más y tira el cinturón a la cama, noto como se agacha y toma mis adoloridos testículos y empieza a apretarlos, el dolor es muy fuerte, mi pene está completamente encogido, el sigue apretando y cuando me suelta de golpe el dolor se convierte en placer.  

Me empuja hacia el suelo. Sé que está preparado para violarme, se coloca encima mío, y me hace cerrar las piernas, yo levanto mi culo para que pueda penetrarme mejor y al mismo tiempo me abro las nalgas con las manos. Noto la punta de su pene en mi ano, respiro fuerte y me relajo, mi amo empuja y deja caer su peso sobre mis caderas y espalda. Su pene me penetra de golpe, me habré de una manera brutal, sin compasión, es una auténtica violación, todo el peso de su cuerpo me aprisiona y me impide moverme, mi ano termina por dilatarse y su pene termina de entrar.
           
Que dolor, el que atraviesa mi cuerpo, pero que placer sentirme lleno del pene de mi amo, placer de sentirme usado, de que mi cuerpo es utilizado para su placer y como él desea. Esta inmóvil encima de mí, noto su pene en mi ano cuando empieza a tener espasmos, inmediatamente sus caderas y todo su cuerpo. Noto como empieza a llenarme de leche, empieza a gemir mientras empuja y va llenándome más de su leche.      

Se queda quieto encima de mí, su respiración se va relajando y su pene va perdiendo dureza. Se escapa de mi ano. El cual subo para no perder el contacto con el pene de mi amo. Pero entre que pierde la erección y su peso finalmente sale de mi cuerpo y me siento vacío, necesito que su pene este dentro de mí.

Gira y queda boca arriba a mi lado, me duelen los testículos y el ano pero estoy muy excitado aunque mi pene no esté erecto. De hecho es casi inexistente. Pero estoy muy excitado. Me deslizó haciendo abajo y empiezo a limpiar el pene de mi amo con la lengua y boca, me levanta la cara con una mano y con la otra me da un par de bofetadas.    

-“Para puta de mierda, lárgate perra, ya no te necesito”. Me dice.     
-“Amo estoy muy caliente, puedo correrme mientras limpio tu pene amo?” ¡Se lo suplico amo!

-“Vete a la mierda puta, lárgate ya o prometo en verdad hacerte Daño, largo AHORA”. Grito mí amo.

Pero no hice caso estaba desesperado por correrme, por lo que de nuevo tome su pene con la boca, esta vez, con sus manos me aparto y me sostuvo mientras me dijo.          

-“Te lo advertí maldita puta”. Dijo mí amo.

Me hizo poner a cuatro patas de nuevo, para el colocarse detrás de mí, luego sin decirme nada me dio tres fuertes patadas en los huevos que hicieron que mis rodillas despegaran del suelo por varios centímetros, fueron las patadas más fuertes en mis huevos sentidos en toda mi vida. Sentí que algo se desgarro dentro de mi escroto, el dolor fue tan grande que no pude disfrutar de mi eyaculación que salió disparada mi pene con mucha fuerza, chocando con mi vientre y pecho.     

Quede tendido en el suelo agarrándome mis huevos mi amo dijo.     

-“Cuando acabes de retorcerte puta vete”. Dijo mi amo para luego ir al lavado y cerrar la puerta de un fuerte portazo.         

Como pude me vestí rápidamente a pesar del dolor y me fui dando tumbos. Ya en casa, en la cama, todavía me dolía el culo de la violación y de los azotes, los testículos también pero el dolor era una más fuerte. Y todavía estaba excitado. Pero el dolor en mis testículos solo empeoro por lo que termine en urgencias esa misma noche, donde nada pudieron hacer por mis testículos, los cuales me fueron extirpado convirtiéndome en un eunuco, en el eunuco de mi amo.


Mi pene empieza a ponerse erecto mientras lo acarició pensando en mí amo y como será estar con el ahora que soy un eunuco, debo aprovechar mientras aun pueda tener erección se que pronto ya no podre.

- Mmmmmmm.        

Cuando estoy a punto de correrme suelto mi pene dolor y placer se entre mezclan. Repetiré esto hasta que pueda correrme, o por lo menos lo que pueda salir de mi pene ahora sin mis testículos, luego de mi última sesión.



Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

POR CURIOSO TERMINE ASÍ

Cuando tenía 15 años por querer experimentar cosas de las que no tenía idea caí en las manos de un sádico que me usaría durante un fin de semana para satisfacer sus fantasías más sucias, y dolorosas. No voy a asegurar que esto es real, porque muchos lo creerían y otros no. Tampoco diré que es ficticio por qué probablemente no lo sea. Al final ustedes deciden que creer.......


POR CURIOSO TERMINE ASÍ
Cuando tenía 15 años por querer experimentar cosas de las que no tenía idea caí en las manos de un sádico que me usaría durante un fin de semana para satisfacer sus fantasías más sucias, y dolorosas. No voy a asegurar que esto es real, porque muchos lo creerían y otros no. Tampoco diré que es ficticio por qué probablemente no lo sea. Al final ustedes deciden que creer..

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACION] [VIOLACIÓN]



Categoria: Adolescente      Autor: Sumiso15100 & Darksoul




Cuando tenía 15 años por querer experimentar cosas de las que no tenía idea caí en las manos de un sádico que me usaría durante un fin de semana para satisfacer sus fantasías más sucias, y dolorosas. No voy a asegurar que esto es real, porque muchos lo creerían y otros no.  Tampoco diré que es ficticio por qué probablemente no lo sea. Al final ustedes deciden que creer. Primero que nada, me gustaría describirme, a como era en ese entonces, ya que esto sucedió hace 4 años. Tenía 15 años (Actualmente tengo 19), comenzaba la preparatoria y era un completo idiota e ignorante. Ya saben, creí que conocía como funcionaba el mundo.          

Físicamente medía menos de 1.70 metros. Mi piel es clara, cabello castaño oscuro tirando a negro. Mis ojos color miel y era muy delgado. No tenía cuadritos, solo estaba como plano de mi abdomen. Mi pene no era muy grande, aún sigue sin serlo, y acaso mediría unos 15 centímetros en erección y delgado. Y no mentiré diciendo que tenía un trasero de ensueño, pero plano no estaba.
Tenía lo mío.

Para dar muy poco trasfondo diré que perdí mi virginidad a los 14 con un vecino. Tuvimos sexo un par de veces más, pero consiguió pareja y me dejó no sin antes amenazarme con no decir nada. Desde entonces me la vivía caliente. El porno y los chats gays eran mi única vida sexual. Las pocas personas que lograba conocer cerca de donde vivía, no querían nada conmigo por ser menor. Y los que si querían vivían en otro país.

Así que me masturbaba a diario. Entonces conocí el porno sadomasoquista o BDSM y mi calentura explotó. Me masturbaba pensando en que era yo el pasivo que era violado en los videos. Al que golpeaban, al que azotaban, al que le causaban dolor. La lluvia dorada y el fisting se volvieron mi obsesión. Entonces conocí a mi verdugo, por así llamarle. En una página Web algo conocida llamada Manhunt.

Me hice un perfil falso, y después de mil rechazos di con un perfil perfecto. Su nombre era parecido a “MachoDominanteAlgo” y en sus gustos estaba prácticamente todo seleccionado. Le mandé un mensaje y realmente el tiempo se me hizo lento. Pensé que no le importaba porque nunca respondió hasta el otro día. Me preguntó si era el de la foto a lo que respondí que no. Le mandé fotos mías y entonces, para mi sorpresa, me pidió el número de mi celular (teléfono móvil).    

No quiero hacer el cuento largo así que todo eso se resumió en el llamándome. De puta y zorra nunca me bajó, pero me gustaba. Y tontamente le mandé mil fotos mías en tantas posiciones como él pidió. Me pidió que le asegurara que no iba a tener problemas legales y yo acepté. También me dijo que quería tenerme todo el sábado y domingo. Y gracias a mi mejor amiga que mintió por mí en mi casa le dije que pasaría con ella el fin de semana.     

El sábado a las 3:00 pm le vi en donde quedamos. Lo vi fuera de su auto fumando un cigarro y debo admitir que era mejor de lo que pensaba.

No sé su estatura exacta pero para mí medía 1.80 más o menos. Quizá menos ya que en ese entonces era demasiado enano y cualquiera era más alto que yo. Tenía 33 años pero yo le veía más joven.

Se veía grueso, grande. No gordo, ni relleno. Como si hubiera hecho mucho ejercicio y ahora hubiera dejado de hacerlo ya que no estaba ya marcado pero su cuerpo seguía viéndose sexy. La verdad no se mucho de gimnasio y eso así que no sabría decirles. Su cabello oscuro como el mío y sus ojos marrones. Y realmente no era muy agraciado, no era la persona más guapa que haya visto pero no me importó.

Lo saludé y me hizo un poco de platica sobre mis estudios, mi vida. Y otras cosas. Olvidé mencionar un pequeño detalle, le aseguré que tenía experiencia. Cosa que era mentira. Sin saber él solo hacía tiempo a que no hubiera carros ni gente en la calle para después abrir el maletero y pedirme amablemente que entrara. Cosa que hice. Fue el viaje más incómodo de mi vida. 

No supe cuánto tiempo pasó pero cuando por fin se detuvo y apagó el carro estaba en una cochera y no sabía dónde estaba. Bien pudo secuestrarme y yo hubiera cooperado sin saberlo. Me entregó una bolsa de plástico de un auto servicio y me ordenó que guarda mis pertenencias y ropa ahí. Inmediatamente obedecí y cuando estaba desnudo se burló de mi por el tamaño de mi pene.

—“Ahora entiendo porque eres una puta, mira esa cosita”. Fueron las palabras que usó.
Nunca las olvidare. 

Me tomó del cabello y tiró de él mientras me quejaba hasta que me llevó a su habitación. Esa parte creo que fue la mejor de toda mi larga estadía. Se tiró sobre mí y a pesar de que su peso era enorme comparado con el mío poco le importó. Nos besamos apasionadamente y me manoseó lo más que pudo. No se me olvida que pasó su lengua por mi mejilla de una manera tan morbosa que me sentí extraño. 

—“¿Tienes sed perrita?” Me preguntó y se sobó su pene.       
—“Si señor” Dije.   

Entonces de nuevo me llevó del cabello logrando que me quejara de nuevo y me llevó a su regadera ya que no quería manchar nada de su habitación. En ese momento el morbo llenó mi cuerpo, por fin iba a probar la lluvia dorada.  Cuando él retiró toda su ropa me quedé demasiado admirado por su gran cuerpo, me excité mucho.  

—“Abre la boca zorrita”. De nuevo me ordenó y me puse de rodillas para abrir la boca lo más que pude.

Ahí comenzó mi tortura. Cuando el chorro amarillo de orina salió de su miembro para caer en mi boca me di cuenta que aquello era muy diferente a masturbarme pensando en eso. El sabor era amargo, salado, horrible. De inmediato escupí y comencé a tener arcadas sintiendo como algo de su orina caía por mi rostro. El olor era tan fuerte que sentía que se me impregnaba a la piel y aquello ya no era placentero, me daba mucho asco.

—“Abre la puta boca” Me ordenó pero me negué.       

Le dije que no me gustaba y entonces fue cuando se molestó.

Tomó un vaso de plástico que tenía en el baño, no sé para qué, y lo colocó en su miembro para seguir orinando ahí mientras yo continuaba escupiendo saliva tratando de quitarme el mal sabor. Cuando terminó de orinar lo que sentí fue dolor y ardor por una fuerte cachetada que me pegó.
Tanto que mis ojos comenzaron a lagrimear.    

—“Eres una puta mentirosa” Dijo molesto.       
—“Dijiste que te encantaban la orina”.  

Intenté explicar que lo sentía, que quería probar y que no me gustó. Mi voz sonaba entrecortada, sabía que estaba a nada de llorar pero solo me gané otra cachetada y las lágrimas se hicieron presentes. A la mala me abrió la boca y dejó caer su orina en mi boca para con su mano libre tapándola. Intenté apartar su mano pero fue inútil. Intente escupir pero solo se filtraba muy poco de entre mis labios. Al final tuve que tragar todo y las arcadas me invadieron. El me soltó y traté de vomitar pero al estar en ayunas, otras cosa que él me pidió, no pude vomitar nada.     

—“Eso les pasa las putas mentirosas como tú” Y el resto de su orina cayó sobre mi cabello haciéndome sentir asqueroso y nauseabundo. 

Pensé que al verme llorar me iba a dejar ir, pero no fue así.  Había caído en las garras de un sádico, y en sus propias palabras pedófilo. 

Tuve la suerte de que me dejó bañarme, en teoría porque solo me cayó agua de la regadera, solo porque no quería apestar su colcha. Cuando me sacó del baño del cabello de nuevo aún seguía llorando. Tomó una cuerda, de esos que usan para colgar ropa, y amarró mis manos a la espalda algo apretado. Y déjenme decirles que esas cosas raspan y lastiman mucho.     

—“¿Querías probar? Ahora no te vas sin probar todo” Me amenazó y tomó de su escritorio una cuchara de madera, de esas grandes que suelen usar para cocinar.       

Con ella comenzó a azotar mis nalgas desnudas. Mi cuerpo luchaba por esquivarlos pero era inútil. Los primeros golpes logré aguantarlos. No supe en que numero de golpe iba cuando comencé a gritar con fuerza y a pedir piedad. Mis nalgas me ardían a más no poder, gritaba en cada golpe; sentía un horrible dolor acompañado de ardor. Pero él seguía azotando y maldiciéndome con cada golpe.   

—“Ahora tenemos que medir tu culo” Dijo para luego marcharse para regresar con una escoba de plástico.

Seguía llorando y pidiendo piedad pero parecía que eso lo enojaba más o le excitaba. Porque cuando se enojaba me metía dos cachetadas y tiraba de mi cabello. Le puso un condón al palo de plástico de la escoba y lo acercó a mi ano, a pesar de que luche por evitarlo. Cuando introdujo un poco de ese palo me quejé. Me sentía humillado y no sentía excitación como para disfrutarlo, pero no me lastimaba.

Solo me incomodaba. Mientras iba metiéndolo fue que la sensación de ir al baño creció y continué con mis quejidos. Hasta que empujó con tanta fuerza que no sé cuánto entró, solo sé que tocó algo dentro de mí que me hizo gritar desesperadamente. Por un segundo mi rostro se tornó rojo y me quedé sin habla.

—“Ahí está tu medida”. Dijo de la manera más burlona posible y comenzó a penetrarme con el palo de escoba de una manera ruda.          

Ya no lo metía a fondo como lo hizo anteriormente, pero aun así me dolía mucho y me lastimaba de tal manera que no podía parar de llorar. Y para mi sorpresa, esa solo era una de las tantas cosas que me iba a hacer esos días. Luego que termino con la escoba me violo a toda regla con su pene que era mucho más grueso que el palo de la escoba, me hizo acabar sin siquiera tocarme mi pene. El dolor que sentía cuando su pelvis chocaba con mis nalgas no me hizo posible disfrutar el que fue mi última eyaculación como hombre.

Cuando termino de correrse en mi interior, me dejo ahí con mi ano abierto palpitando, estaba agotado sintiendo como su semen se escurría de mi ano por entre mis nalgas. Lo sentí regresa a donde estaba un con las nalgas elevadas y mi ano abierto cuando me tomo de los testículos con una de sus fuertes manos, apretándolos con fuerza, tanto que me hizo gritar de dolor casi llegando al punto del desmayo.      

Fue un alivio cuando me soltó, respire pesadamente mientras continuaba llorando, de pronto sentí como me pateo en mis expuestos testículos, con tal fuerza que mis rodillas se levantaron del suelo, el dolor fue terrible y creo que me desmaye porque ya no supe más.   

Cuando me desperté ya era de noche y estaba amarrado boca arriba sobre una mesa en la cocina, sentí de inmediato al abrir los ojos una fuerte punzada proveniente de mi entrepierna. Trate de gritar, pero me percate que estaba amordazado. Vi a mi amo que estaba a un lado de donde estaba desnudo calentando algo en la estufa, sus nalgas eran impresionantes, que por alguna razón fue donde se clavó mi atención en ese momento.

Cuando luego de unos minutos mi Amo se dio la vuelta lo vi sosteniendo un cuchillo cuya hora estaba brillando de lo caliente que estaba, me asuste pensé que me iba a matar luche tratando de soltarme pero nada logre.

-“Ahora vas a hacer una perrita de verdad para el resto de tu vida ¡Esto te enseñara a no mentir nunca más zorrita!” Dijo en tono molesto mi Amo.    

Lloraba y movía la cabeza negando tratando de soltarme cuando tomo mi escroto con su mano apretando mis testículos en su interior muy fuerte todo mi cuerpo se tensó y arqueo por el dolor. Vi como en cámara lenta como acerco el ardiente cuchillo a mi escroto que hasta ese momento no me había percatado que estaba ligado con una liga castradora.    

Cuando comenzó a cortar el dolor fue horrible pensé que me iba desmayar en cualquier momento, pero para mí desgracia no sucedió tuve que soportar todo el proceso de perder mis testículos consciente, cuando termino alzo mi escroto todo ensangrentado con mis testículos en su interior aun y me dijo.     

-“Ahora si eres toda un puta”. Dijo mi Amo sonriendo.

El resto del fin de semana me humillo y torturo de muchas formas, mi pene expulso lo último de mi semen que había en mi cuerpo y el domingo en la noche me dejo abandonado en un paradero de autobuses todo adolorido con apenas poder caminar, sangraba levente por mi ano y por donde hizo el corte que me castro aun con la liga castradora en su lugar.     

Como pude llegue a casa, no dije y nada pero tuve fiebre por varios días, luego poco a poco fui mejorando, ahora a mis 19 años soy como bien dijo mi aun Amo una puta de verdad.      





Autor: Sumiso15100 & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

GOTA A GOTA

Maya lo controlaba todo. La naturaleza, la inercia, y los actos de reflejos del esclavo es incompatible en su presencia. Maya lo trabaja a diario. Cualquier momento es aprovechado para su buen funcionamiento. Su esclavo Nelson no necesita ningún dispositivo de castidad cuando está solo en casa. Él se debe tanto a la obediencia, que ni siquiera osa estar excitado sin el consentimiento de su ama Maya......


GOTA A GOTA
Maya lo controlaba todo. La naturaleza, la inercia, y los actos de reflejos del esclavo es incompatible en su presencia. Maya lo trabaja a diario. Cualquier momento es aprovechado para su buen funcionamiento. Su esclavo Nelson no necesita ningún dispositivo de castidad cuando está solo en casa. Él se debe tanto a la obediencia, que ni siquiera osa estar excitado sin el consentimiento de su ama Maya.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [DOMINACIÓN] [CBT]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & Darksoul




Maya lo controlaba todo. La naturaleza, la inercia, y los actos de reflejos del esclavo es incompatible en su presencia.  Maya lo trabaja a diario. Cualquier momento es aprovechado para su buen funcionamiento. Su esclavo Nelson no necesita ningún dispositivo de castidad cuando está solo en casa. Él se debe tanto a la obediencia, que ni siquiera osa estar excitado sin el consentimiento de su ama Maya. Tan solo se ocupaba de las tareas domésticas cuando su dueña trabajaba.

Bien sabe que no tiene ningún derecho al placer natural de su sexo. Simplemente es un objeto para el placer de Maya del cual sorprendentemente, siente hasta remordimientos por disfrutarlo también. Y es que Maya lo está entrenando a emitir su orgasmo al tiempo e intensidad de su capricho. No le agrada el vencimiento natural de su aguante. Tampoco los accidentes. Si ella quiere su pene erecto, debe de tenerlo a la orden de ya. Si cambia de opinión, pues debe de esforzarse a tenerlo blando. Pero aún no conforme, el esclavo debe emitir su semen a cuenta gota a su orden. Y ese un trabajo duro por lo cual lo entrena a diario.

Como casi todos los días Maya llego del trabajo a la 4:00 de la tarde. Nelson la esperaba de rodillas frente la puerta. Su refuerzo por mantener una plena erección en el momento justo, lo libra de los pensamientos domésticos. Ahora está en otra tarea. La más importante de su adiestramiento.

Y si…, tan puntual llega Maya. Abre su puerta y lo ve. Tal como lo quiere. Su pene en arco hacia arriba casi apuntando a su sonrisa. También hay una gota transparente para depositarla en la punta de unas bailarinas planas que calza Maya en ese momento.

Maya solo tiene que tocar la parte inferior del tallo erecto con la punta de su zapato. Con el toque suave la gota cae sobre el cuero negro, y rápidamente Nelson absorbe esa gota chupando y besando la punta del zapato y empeine al momento que ese pie vuelve al suelo.

Maya comprueba que su semental lo ha hecho bien y va a su silla. Se sienta dejando los sobres de cartas que había visto en su buzón. Como siempre Nelson no necesita que le diga sus obligaciones. Él se levanta del suelo del recibidor y sigue preparando la mesa para su dueña. Tan solo cuida el detalle de no emitir ninguna gota más de liquido pre seminal, pero mientras Maya esté en casa, él debe estar erecto.

Maya abre los sobres y lee los recibos. Y así pasaron minutos hasta que se fija en su esclavo. Mira el arco de su pene y estudia posibles errores para castigarlo. Y lo cierto es que se sorprende… Nelson aguanta bien la forma para su dueña. Y ni siquiera hay rastro de jugos pre seminales en su glande, que ella misma se encargo de circuncidar en su momento algunos años atrás. Entonces Maya chasquea sus dedos.

Nelson deja los platos y mira la mano de su ama señalando un espacio. No vacila y se pone de pie y firme al lado de Maya. Ella lo quiere volver a entrenar. Su dedo índice recorre la parte inferior del pene hasta su hinchado glande. Allí busca el error y no lo encuentra. Nelson se resiste y no emite gota de excitación alguna. La dura erección sigue igual. Pero ella se lo quiere poner más difícil… Ahora toca el glande con el índice y pulgar. Lo aprieta… Nada… Nelson aguanta. Maya lo ha convertido en algo poco menos que humano. Su voluntad de servir es más fuerte que su naturaleza de hombre viril.

Eso merece un premio, piensa Maya. Pero no lo expresa. Simplemente sonríe satisfecha, y de su voz sale las palabras mágicas….

“¡Dispara tu carga sobre estás malditas cartas!” Ordena Maya.

Simplemente Maya deja de tocarlo, y el semental dispara semen aunque es un orgasmo arruinado, sin embargo lo hace a su orden. ¡Increíble!, piensa ella.

Luego de la cena, ella va hacia su bolso y saca una jeringa ya preparada con un líquido en su interior, hace venir a su sumiso semental quien se para firmes en medio de la sala de estar, ahí con su erección a tope sin macula de líquido pre seminal ella destapa la jeringa exponiendo la afilada aguja, ella se acerca arrodillándose a su lado para tomar su endurecido pene, Maya siente como todo su cuerpo se estremece cuando cierra su delicada mano alrededor de su erección.

Ella lo masturba por unos segundos Nelson hace un gran esfuerzo para no correrse, su rostro denota el gran esfuerzo que está haciendo, Maya, entonces inyecta la mitad del contenido de ja jeringa en su testículo derecho, hace lo mismo con el resto del contenido de la jeringa con su testículo izquierdo Nelson se muerte su labio inferior para no gritar de dolor.

-“Con esto tus testículos morirán apenas te corras una vez más”. Dijo Maya.

Los testículos de Nelson ardían como si estuvieran en llamas, el terror lo invadió estaba por ser convertido en un eunuco, algo que no deseaba sin embargo su pene estaba más duro que nunca antes, Maya lo masturbo por uno segundos y hasta le dio un largo lengüetazo, que hizo que Nelson se estremeciera casi se corrió ahí mismo pero logro mantenerse.

Maya noto aquello y de nuevo lo masturbo por unos segundos para de nuevo rematar con un largo lengüetazo esta vez, su lengua paso lentamente por debajo de su glande, el lugar más sensible para cualquier hombre y Nelson no era la excepción, una gotita de líquido pre seminal broto de su erección lo que provoco una risa maliciosa en Maya.

Aquello merecía ser castigado lo que ella hizo agarro sus huevos y se los apretó con fuerza, sintió como todo el cuerpo de Nelson se tensó y se mordió de nuevo el labio inferior para no gritar. Nelson suplico.

-“Lo siento Ama no lo pude evitar” Suplico Nelson.

Maya soltó sus testículos se le quedo mirando su pene y ordeno.

“¡Dispara tu última carga ahora!” Ordena Maya.

Nelson sintió como su semen comenzó a brotar de su pene no con fuertes disparos sino con un pequeño torrente que chorreo de su pene, fue una gran descarga pese a todo, su cuerpo sintió el impacto de un gran orgasmo, y cuando termino de correrse, un dolor agudo lo golpeo, y se desmayó.

Cuando Nelson despertó Maya estaba terminando de cerrar la herida hecha en su escroto por donde extrajo los restos de sus testículos reventados ahora ya no era el semental entrenado y sumiso de su ama desde ese momento Nelson era el esclavo eunuco de su Ama hasta que ella quisiera o su muerte.



Historia Original Aquí.







Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptadorr: DarkSoul

UN ERROR

Fascinación, fetichismo, obsesión, perversión, tal vez posesión demoníaca... esas y otras posibles conclusiones giran en torno a mi mente cada día, consumiéndome con ese deseo humano más natural de entender qué lleva a las personas a hacer lo que hacen. En esa zona gris entre el sueño y el despertar cuando el alma o la conciencia está en su punto más vulnerable; en un estado de ensueño donde las defensas y las explicaciones, cuando las razones y las excusas no tienen poder sobre el espíritu: esos son los momentos en que me siento más absurdo, culpable, y sobre todo, algo menos que un hombre......


UN ERROR
Fascinación, fetichismo, obsesión, perversión, tal vez posesión demoníaca... esas y otras posibles conclusiones giran en torno a mi mente cada día, consumiéndome con ese deseo humano más natural de entender qué lleva a las personas a hacer lo que hacen. En esa zona gris entre el sueño y el despertar cuando el alma o la conciencia está en su punto más vulnerable; en un estado de ensueño donde las defensas y las explicaciones, cuando las razones y las excusas no tienen poder sobre el espíritu: esos son los momentos en que me siento más absurdo, culpable, y sobre todo, algo menos que un hombre

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [CONFESIONES]


Categoria: Hetero      Autor: C.m.




Fascinación, fetichismo, obsesión, perversión, tal vez posesión demoníaca... esas y otras posibles conclusiones giran en torno a mi mente cada día, consumiéndome con ese deseo humano más natural de entender qué lleva a las personas a hacer lo que hacen. En esa zona gris entre el sueño y el despertar cuando el alma o la conciencia está en su punto más vulnerable; en un estado de ensueño donde las defensas y las explicaciones, cuando las razones y las excusas no tienen poder sobre el espíritu: esos son los momentos en que me siento más absurdo, culpable, y sobre todo, algo menos que un hombre.

Internet me abrió un mundo en el que mis gustos aparentemente extraños y únicos eran en realidad nada por el estilo. Quién sabe cuántos hombres cierran los ojos y sueñan con dar un poder absoluto a una mujer digna, fantaseando con hacer por ella el sacrificio final en una abyecta rendición a la pasión oscura.

El verano pasado, comencé a tener correspondencias electrónicas con una mujer cuya belleza interior y poder espiritual eran de naturaleza casi divina. Diez años más joven que ella, sin embargo, ese factor me arrullaba en una falsa sensación de seguridad. Por supuesto, me di cuenta de que esta joven no podría haber alcanzado mi nivel de dominio propio. Lo que fuese que ocurriera entre nosotros, sabía que, en última instancia, yo tendría el control.

Las llamadas telefónicas condujeron a una reunión. Oh, me quedé asombrado al verla. Su belleza física era más divina de lo que cualquier mujer que pueda recordar aparte de ciertas celebridades. Yo también estaba en forma y atractivo, bendecido con buena genética y características atractivas. Encontrar parejas sexuales dejó de ser un desafío a la mitad de mi vida. Después de haber buscado, pero nunca haber encontrado a alguien con quien pudiera conectarme a un nivel profundamente personal, me puse en contacto a través de Internet tropecé con un alma desprovista de astucia. Ella era una mujer honesta y poco común, debo concederle eso.

Resultó que ella también se encuentra entre las más bellas y, como yo, entre las más sádicas. Hablamos de BDSM y dominación, en ambos sentidos. Por lo tanto, no parecía inusual encontrarme sonriéndole mientras se retorcía incómoda debajo de mí, atada con las extremidades extendidas tendidas a las patas de mi mesa de café boca abajo en nuestra segunda cita. Entre nosotros, un fideicomiso se había desarrollado a través de Internet... y no perdimos el tiempo en satisfacer nuestras necesidades más básicas y moderadas.

Cuando llegó su turno de dominar, supo exactamente cómo manejarme para crear la máxima emoción. Nuestras fantasías se hicieron más elaboradas y a medida que crecía la relación, también lo hicieron nuestros límites. Una por una, ella y yo estábamos experimentando con cada indulgencia sexual desviada que se le pueda ocurrir entre un hombre y una mujer. Hasta el día de hoy, no sé si lo que sentí fue amor.

Ciertamente no puedo definir ni categorizar fácilmente mis sentimientos hacia ella esa noche. Nuestros meses juntos fueron como un sueño hecho realidad. Estaba cautivado por su belleza joven y fascinante, como si estuviera bajo algún tipo de hechizo. Incluso a medida que los recuerdos de ella se desvanecen poco a poco cada día, creo que eso describe mejor mi estado de ánimo cuando estábamos juntos.

Ella sabía de mi fantasía sobre castración, y reprimía mis genitales y me manejaba bruscamente, junto con amenazas verbales, cada vez que se cansaba de nuestras relaciones sexuales y buscaba poner fin a la sesión llevándome rápida y predeciblemente al clímax. Pasé mis horas de trabajo intentando empatizar con ella, identificar y comprender cómo ella realmente podría haber sentido por mí. Había detectado un cambio sutil en nuestra relación, y no podía llegar a saber porque se estaba produciendo este cambio apenas perceptible.

Besándome apasionadamente una cálida noche, hizo una pausa para tomar un sorbo de vino y me preguntó si estaría dispuesta a seguir adelante con la fantasía de la castración. La miré, incrédulo. Ella ofreció una sonrisa astuta y hermosa que no puedo olvidar.

-"Todas las cosas buenas deben llegar a su fin, ya lo sabes, amor". Dijo ellas.

Sus ojos oscuros místicos a la luz de las velas me miraron al tiempo que dijo.

-"¿Quiero saber que soy la última? ¿Harás esto por mí? ¿Pensarás en esto y me darás una respuesta la próxima vez que te pregunte?” Pregunto ella.
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Asentí, como en un trance, mientras presionaba sus dulces labios picantes contra mi boca, inhalando mi aliento mientras me besaba.

Durante dos semanas fue como tener dieciséis años, y de hecho ella era ingenua e inocente como las flores que paramos para disfrutar en los campos. La extraño, a veces como ahora, mientras tranquilamente recuerdo esos recuerdos. Y, aunque la perdono por completo, con la misma intensidad no puedo perdonarme por los cambios que pronto ocurrirían.

La luna se alzó por completo, la noche era cálida y seca, los insectos proporcionaban los sonidos mientras nos acostamos en el abrazo más electrizante de nuestra relación. Estaba desnudo, mientras ella llevaba un vestido de verano con estampado floral y sandalias de tiras negras, y un perfume increíble que era más dulce que el almizcle. Cuando se sentó a horcajadas sobre mi cintura y se inclinó, susurró:

-"No quiero que esto termine, amor, y no tiene porqué". Parpadeé, y ella sonrió.
-"En un momento serán las nueve en punto. Si decides que tiene que terminar, no te culparé”. Dijo ella.

No sabía qué pensar, mis ojos se clavaron en el brillante reloj analógico de su armario. Oliendo de su almizcle mientras se sentaba a horcajadas sobre mí, complaciéndome oralmente mientras me montaba en la nariz y la cara, las tiernas plantas de sus pies tibios y húmedos me acariciaban las mejillas sonrosadas mientras me llevaba a un nuevo nivel de excitación y frenesí. Ella ató mis manos detrás de mi espalda en algún momento después de las nueve, mientras yacía en el resplandor crepitante al que me había vuelto tan completamente adicto. No protesté. En vez de eso, mi cara se acunó contra ella, mi nariz bajo su brazo, completamente extasiada, ligeramente dormida.

La conciencia vino a mí en forma de estimulación oral. Ella sonrió alrededor de mi miembro engrosado, luciendo tan increíblemente perfecta, piel como terciopelo untado con manteca, el sol fluyendo a través de su largo cabello oscuro. De repente ella se detuvo. Alcanzando, tomándome del brazo, me jaló y comenzó a llevarme al baño. Me detuve. Oh, oh... cuando la realidad me golpeo por completo. Hablaba en serio, y en el horario: el reloj analógico decía 8:06 a.m. Recuerdo gruñir.

- "No, umm, no. Esto es un error". Dije.

Ella ronroneó, luego mordió mi hombro.

-"Vamos". dijo con dulzura.
-"Solo vamos a prepararte por ahora. Todavía tenemos tiempo”. Dijo ella.

En este momento, podría haber corrido. Aunque desnudo y atado y extremadamente humillado, al menos tuve la oportunidad de huir de esta escena, y pensé en ello, considerándolo seriamente. Pero de nuevo, ese trance, ese poder suyo... No puedo describirlo, nadie más que yo podría entenderlo. Me resistí, pero suavemente me llevó hacia su inmaculado baño. Bañado en luz incandescente, de inmediato divisé la crema de afeitar y una bolsa de afeitadoras descartables rosas. Colgando de la barra de la ducha estaba la bolsa de enema familiar de nuestra colección de juguetes. Me resistí, pero esta vez ella agarró mis testículos firmemente, poniéndome en movimiento.

Recuerdo gimotear y protestar hasta cierto punto, pero la manipulación de mis genitales durante el afeitado me impidió patearla y de pensar en huir. Supongo que sintió mi creciente aprensión, y ató mis tobillos y los levantó, fijados a la cortina de la ducha. Ella sonrió al insertar la boquilla, y, como una enfermera preocupada, frotó mi vientre afeitado mientras el agua caliente y jabonosa inundó mis entrañas. Me limpió la cara con una toalla húmeda y tibia, y luego me la metió en la boca mientras gritaba por los calambres, mirando hacia atrás como si alguien pudiera oír. En este punto solo sentí calambres increíbles, no como con los juegos de enema moderados que habíamos jugado, y la determinación fija de gritar tan alto como podía dar la próxima oportunidad.

Dos cuartos de galón, y yo estaba en agonía. Ella sostuvo el paño en mi boca con su pie mientras volvía a llenar esa bolsa rosa de látex y abría la pinza, lo que me provocó espasmos. Calmar mis genitales con los labios y la lengua me ofreció cierta distracción, pero realmente nunca había experimentado dolor en ese grado. De repente, todo había terminado. Ella desató mis tobillos y se paró frente a mí mientras yo expulsaba cuatro cuartos de galón. Ella sostuvo mi rostro contra su estómago, y gemí avergonzada por la mordaza, y contra sus bragas. Ella ató la toalla con un par de medias blancas, y yo no tenía sonido. Ella ató mis pies unos centímetros con otro par de medias de nylon. Enjabonándome y enjuagándome en la ducha, con el agua tibia creando una increíble sensación contra mis genitales desnudos, caí de rodillas en su ducha y rompí a llorar. Ella me abrazó con tanta calidez emocional. Nunca lo olvidaré.

Reprimido con sollozos incontrolables, me puse de pie sobre las piernas débiles mientras ella me secaba con una toalla y luego me llevaba a la sala de estar iluminada con el sol entrando por las persianas verticales cerradas. Empecé a luchar, incluso a intentar escapar; pero los lazos me hicieron tropezar y golpear mi cabeza contra el piso alfombrado, y el apretón como vicio que luego colocó alrededor del cuello de mi escroto causó que casi me desmayara mientras sollozaba en la mordaza, ella me puso de pie. Las patas de la mesa de café se enderezaron como un caballo de madera muerto, y ella me empujó hacia abajo, desató mis tobillos y, como le había hecho en nuestra segunda cita, de a uno por vez, los ato firmemente en las piernas con cinta adhesiva.

Con su rodilla enterrada en mi entrepierna como advertencia, ella desató mis manos y las volvió a atar a las otras dos piernas. Unos lazos de cinta alrededor de mi sección media me sujetaron rápidamente a la "mesa de operaciones" de madera áspera. Consciente ahora de porque me limpiaban por dentro y por fuera, me di cuenta de esta expresión de determinación en su hermoso rostro. De repente, la realidad inundó mi espíritu como nunca antes en mi vida. Estaba a punto de ser castrado.

Vagamente, recuerdo que se fue caminando vestida solo en ropa interior, pero la veo de pie allí, con las manos en las caderas, en un sencillo delantal marrón. Supuse que no quería poner mi sangre en su piel, y esto me hizo gritar fuertemente, retorciéndome contra mis restricciones. Ella no volvería a sonreír esa mañana. Era como si un cambio hubiera llegado a ella y que estaba viendo a una persona diferente. No se pronunciaron palabras mientras acomodaba sus cosas en la mesa auxiliar. Un frasco de vidrio transparente, se lleno de algún tipo de líquido, un tarro marrón más pequeño, algo de gasa, dos lazos de plástico blanco, dos toallas blancas y un largo cuchillo de plata esterlina - Vi como ella arreglaba esto a mi alrededor.

Mientras colocaba la liga blanca alrededor de mi escroto, la seguí cuando su mirada se encontró con la mía, y luego tiró con fuerza considerable mientras la liga blanca se apretaba fuertemente, en realidad mordía la carne de mi órgano más íntimo y sensible. Me retorcí y ella me tranquilizó con suaves golpes en mi pene y luego en mi cara. La segunda liga se envolvió alrededor de la parte inferior de mi escroto, forzando el contenido en el fondo del escroto, apenas estirado, mientras cerraba y cerraba la liga. El dolor no fue tan malo al principio, pero empeoró constantemente. Recuerdo que cierta resolución se apoderó de mí, de dejar de llorar. Asignaría toda mi testosterona restante para al menos actuar como un hombre. Sin embargo, la realidad me asustó y por eso los sollozos venían regularmente, y mi bella amante me consoló acariciándome la frente.

A horcajadas sobre mí, no pude evitar excitarme, otra vez ebrio y drogado por sus jugos y almizcle. Sentí un líquido frío contra mi escroto, haciendo que se contrajera involuntariamente: grité mientras los músculos de mi cuerpo luchaban con los lazos blancos, causando incomodidad extrema. La olí, mezclada ahora con el aroma de un hospital. Cuando ella se desmontó, vi que estaba pintada de un color amarillento allí abajo, el tarro de Betadine y la gasa ahora a mi vista. No puedo encontrar las palabras para describir mis sentimientos mientras agarraba ese cuchillo largo, brillante y afilado.

En sus labios, pensé que había detectado una sonrisa, aunque fugaz, pero esa mirada decidida prevaleció. Nunca me libraré de esa imagen. Sus labios se cerraron alrededor de la cabeza de mi pene, su lengua se arremolinó... y me rendí. Me sentí sobrevolando el borde, ocasionalmente aún atormentado por los sollozos, mis fosas nasales ardiendo para tomar el aire necesario. Convencerme, persuadirme; su rostro era tan bonito, las sensaciones de dolor y placer e impotencia se mezclaron, en el punto inminente del que ningún hombre ha vuelto...

Al primer disparo, todavía con mi pene en la boca, agarró mi saco morado con su mano izquierda y se acercó hacia arriba entre los dos lazos blancos, con el cuchillo a la derecha. Cortándolo fácilmente, y ni siquiera grité, solo ola tras ola de la liberación más conmovedora y el placer extremo que sentí. Vi mi escroto en su mano izquierda, y la vi mirándolo, y fue entonces cuando mi cabeza nadó y el mundo se volvió negro.

Me desperté todavía sobre de la mesa de café, pero ya no estaba atado, ni amordazado. Noté mi entrepierna, y grité, llorando. El dolor no era excesivamente desgarrador, ni siquiera tan malo como ese enema de limpieza de cuatro cuartos. Pero yo fui cambiado, y lo supe, asustado y horrorizado, deprimido e incapaz de moverme. Ella me cuidó durante días, y me perdí una semana completa de trabajo. Hizo llamadas por mí, atendió a todos los detalles. Pero ella no tocaría mi pene nunca más. Me informó que mi escroto y mis testículos están en una jarra de vidrio, pero no me dijo dónde. Y, mientras superaba el dolor y los hematomas y me curé en el transcurso de seis días, salí de su casa y salí de su vida. No sé qué me pasó, o de nuevo, quizás sí.




Historia Original Aquí.





Autor: C.m.       Traductor: DarkSoul

DISFRUTE ANTES DEL CORTE

Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas ......


DISFRUTE ANTES DEL CORTE
Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas.

[TRANSEXUAL] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACIÓN]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul





Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en  la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas.

Soporte hasta los 15 años en que mi madre me descubrió vestido de mujer, en ese momento todo exploto, fue un gran peso que se me quito de encima pero mi padre era un homofóbico crónico me hecho de la casa a punta de insultos y golpes, mi madre luego me entrego una ropa con algo de ropa, dinero y objetos personales me deseo suerte con lagrimas en los ojos, desde ese día comencé a valerme por mí mismo, me di cuenta que la vida no era tan fácil y me dedique a lo único que podía hacer, sin estudios ni edad legal para trabajar.

Si en efecto me prostituí, comencé a vender mi bien formado cuerpo por dinero, sorprendí de cuantos hombres deseaban tener sexo con una “shemale” como luego supe que nos llamaban, al principio fue difícil ya que era virgen, pero alguien me pago para fuese él quien me desvirgara, me dolió mucho la primera vez pero poco a poco me comenzó a gustar era una mezcla extraña de dolor con placer cada que me penetraba uno de mis clientes no todos eran atractivos, jóvenes o atléticos, tenía que acceder a hacerlo con quien estuviera dispuesto a pagar mi tarifa.

Para los 20 años ya era una rubia muy atractiva, gracias al empleo de hormonas femeninas mis nalgas se desarrollaron como las de una mujer de manera esplendida, paraditas, firmes que formaban un erótico corazón, eran mi orgullo por desgracias mis senos no se desarrollaron, estaba ahorrando para operarme y ponerme senos pero en eso en una noche fría de finales de noviembre conocí al hombre que cambiaria mi vida, Dan era un atractivo padrote que regenteaba a docenas de chicas como shemale, él no deseaba sexo, ya que estaba enamorado del dinero, fue él quien me dijo que dejara las calles.

Con su ayuda por supuesto no desinteresada, comencé a trabajar en un club SM y BDSM, por aquel momento mi compañera con la que compartía departamento se mudo con su novio a otra ciudad y me dejo sola, vivía en un edificio de apartamentos en la que 90 % eran shemale y el resto gay, buscar otro departamento como ese iba hacer difícil por no decir imposible por lo que acepte la sugerencia de Dan, a mediados de Diciembre comencé a trabajar en aquel lugar, al principio me sentía fuera de lugar pero pronto estaba como si siempre hubiese trabajado en aquel lugar.  

El dinero comenzó a abundar pero a la comisión que debía darle a Dan, me quedaba lo suficiente para pagar la renta y vivir bien para los 24 años era una Diosa rubia que los clientes deseaban sobre las demás del club, donde íbamos apenas vestidas con pequeñas tangas de látex, negras, amarrillas o rojas dependiendo del día o la ocasión, en donde nuestros paquetes se marcaban muy bien, no todas éramos shemales, habían hombres y mujeres aunque la mayoría si éramos shemales, poco a poco me fue gustando el dolor.

Los clientes me pagaban para que accediera a jugar, a simular sus más oscuras como dolorosas fantasías de dominación, sm o violación, por aquellos días comencé a sentir una imperiosa necesidad de perder mi pene, que sin bien no se había desarrollado a todo su potencias era lo suficiente grande cuando estaba duro para ser bastante evidente debajo de las pequeñas tangas de látex, deseaba perder mi pene deseaba dejar de sentir la imperiosa ganas de tocarlo, de estimularlo, de masturbarme hasta venirme, después de todo deseaba ser lo más femenina posible de algún modo no deseaba perder mis testículos, solo mi pene.

A los 25 años llego la oportunidad uno de los clientes me hizo una propuesta luego de uno de nuestros encuentros, su semen aun chorreaba por entre mis nalgas conmigo jadeando luego de sus salvajes como fuertes embestidas que me dio cuando me tomo mi pene y me dijo mirándome a los ojos.

-“¿No te gustaría perder tu pequeño pene?” Me pregunto.
-“¡Claro que me gustaría!” Le respondí.
-“En ese caso estoy dispuesto a pagar una buena suma por tener el placer de cortarlo”. Dijo él.

Me quede atónita, aquel hombre me dijo que iba a concederme uno de las cosas que en ese momento mas deseaba y además me iba a pagar muy bien.

Por supuesto no tarde mucho en aceptar su propuesta, pero había condiciones, la primera es que debía hacerse fuera del club, en segundo lugar, la sesión donde perdería mi miembro comprendería sexo salvaje, doloroso y torturas, el hombre no estaría solo sino acompañado de otro hombre amigo suyo que era cirujano especializado en urología, en tercero, una vez comenzada la sesión pese a no desearlo se llevaría a cabo la penectomia sin alternativa alguna, pensé por algunos días la propuesta y termine por aceptar.

Una semana más tarde había pedido un permiso en club para faltar tres meses, dije que me iba a someter a un tratamiento médico, todos intuyeron que me refería a colocarme implantes de seno pero era otro tipo de tratamiento el que tenía en mente, con muchos nervios llegue a la dirección que me fue indicada, un hombre me hizo pasar era una casa muy grande como lujosa, ahí dos abogados me hicieron firmar papeles donde daba mi consentimiento expreso para lo que iba a pasar.

Ellos se aseguraron que entendía las implicaciones de lo que firmaba, e insistieron que leyera como firmara cada una de las hojas de todos los documentos que me pusieron en frente, lo que hice, luego cuanto todos esos trámites fueron resueltos el hombre que pagaba apareció con su amigo, al que presento como al Doctor, el cual era un hombre alto, delgado, atractivo y con un porte muy varonil.

Por su parte el otro hombre era ya un maduro con un prominente abdomen con pecho velludo de unos 55 o 60 años de manos grandes, no tan alto como el Dr, ni tan atractivo aunque a su modo muy varonil en su forma de tratarme.

Ambos me condujeron hasta lo que parecía ser una bodega, en donde se encontraba una mesa amplia baja  de madera, con varias retenciones ya fijadas en ella, el Dr. me hizo algunas preguntas medicas básicas, “presión, azúcar, si padecía de alguna alergia, peso, etc”. En fin, varias cosas cuando las preguntas terminaron el otro hombre que llamare el Jefe, ordeno que dejara mis cosas sobre una silla y me quitara la ropa, lo que hizo sintiendo mucha excitación pero también muchos nervios como ansiedad, por lo que estaba a punto de pasar, lo cual sabia como iba a terminar.

Mientras de despojaba de mis prendas los dos hombre hacían lo mismo, estaba por quitarme mi diminuta tanga de látex color amarrillo que elegí usar para esa ocasión por ser la que mejor me quedaba dado el tono muy blanco de mi piel cuando el Jefe me detuvo.

-“¡Espera no te la quites aun!” Dijo el Jefe.

Al enderezarme pudo verlo apenas portando una ajustada trusa (slip) lisa en la que se le marcaba su gran paquete, ya conocía su pene que era grande en todo los sentidos pero mis ojos se abrieron al ver al Dr. que también portaba una trusa blanca pero aun más pequeña que la del Jefe.

El bulto que se formaba en la entrepierna del Dr. era enorme, que me hizo cerrar las nalgas de solo imaginar lo que me iba doler al sentir su miembro erecto entrando en mí. El Jefe me dijo que me acercar cuando lo hizo me tomo del cabello para llevar mi cabeza hacia atrás y me dijo con voz amenazadora.

-“Vamos puta chúpamela” Dijo el jefe mientras bajaba mi cabeza a su entrepierna.

Él, solo se bajo un poco su trusa para dejar al descubierto su pene y peludos huevos, empecé casi de inmediato a darle una mamada deliciosa, como ninguna mujer supongo le había dado, se saboree su pene verga, se veía que enserio le encantaba, lambí hasta mis huevos, me la trague toda, si bien era de un tamaño respetable lo que más atraía de su pene era su grosor, luego de unos minutos en que sus huevos estaban que nadaban en saliva que salía de mi poca el jefe me dijo.

-“Vamos puta dame un beso negro como tú sabes”. Dijo el Jefe.

Me hizo quedar de rodillas detrás de él, le abrí sus peludas nalgas para ver su ano, estaba más caliente que nunca, abrí su ano y lo lambí como un plato de comida, el Jefe gimió rico mientras succionaba y lambia su ano, pasando mi lengua entre sus nalgas, mientras con una de mis manos lo seguía masturbando, aquello continuo por varios minutos hasta que mi boca quedo seca de tanto lamber, chupar y succionar su ano que quedo resplandeciente y bien lubricado por mí saliva, para cuando mi rostro salió de entre las nalgas del Jefe el Dr. ya estaba desnudo contemplando el espectáculo, masturbándose con un pene que era enorme y grueso de cuyo ojo del glande ya salía abundante liquido pre seminal.

Apenas me puse de pie, y sentí las manos del Dr. sobre mis nalgas, me las amaso, abrió y apretó, para luego despojarme mi tanga, para dejarme completamente desnuda, mi pene y huevos lampiños completamente depilados quedaron expuesto ya con mi pene con una ligera erección, entre los dos me llevaron a la baja mesa, me aseguraron mis muñecas a dos retenciones a la altura de mi cabeza, luego el Jefe flexiono mis piernas hacia adelante y las abrió para colocarles retenciones anchas de cuero casi a la altura de las rodillas.

Lo que me dejo con mis genitales expuestos, lo mismo que mi ano y sin poder hacer nada para defenderme aunque lo quisiera, el Jefe ni siquiera vio mi pene, solo se concentro en penetrarme,
Se lambió los dedos y los metió en mi ano de manera dolorosa luego colocó su grueso glande sobre mi expuesto ano para comenzar a hacer presión hasta que de una sola vez entro se sentía delicioso, aunque me dolió algo, fue un dolor agradable, me penetro sin condón, algo que hacía mucho no sentía.         

Apenas entro todo su pene comencé a gemir de placer, el Jefe comenzó a penetrarme, fuerte pero muy rico intente mover mis manos a mis nalgas para sentir como su pene entraba y salía de mi  apretadito ano, pero no pude olvide que mis manos estaban aseguradas a la mesa. 

-“Que rico culito tienes puta”. Dijo el Jefe.      

Le iba a responder algo pero apenas abrió la boca y el miembro ya completamente endurecido del Dr, entre en mi boca, llevando mi cabeza hacia atrás, me penetro en la boca por completo, me tuve que tragar sus 23 cm que sentía que me llegaban a la boca del estomago, el Dr. apenas me sacaba su miembro lo esencial para que pudiera respirar, aquello paso a ser una verdadera tortura como nunca antes había sentido, sintiéndome en un continuo sofocarme mientras era penetrada por mis dos agujeros de placer.

Estuvimos un rato así hasta que ambos cambiaron de posición, para cuando el Jefe saco su miembro de mi interior estaba por venirme, Estaba tan excitado con mi pene palpitando como nunca antes  quería seguir siendo penetrada, de pronto el Dr. me abrió mis nalgas con sus grandes manos el iba a penétrame en ese momento.
           
Se quedo observando mi ano abierto por unos segundos y cuando estaba por penetrarme el pene del Jefe me penetro por la boca, para un instante más tarde sentir como los 23 cm del pene de Dr. me penetraban por completo sentí su pene delicioso y suave, sentía como mi ano caliente lo albergaba como palpitaba su pene en mi interior la metía y la sacaba completa repetitivamente, lento, de haber podido gemir lo hubiese hecho como nunca antes me hacía sentir mujer por completo como nunca antes.

-“¡Que… rico!” Dijo el Dr. Jadeando-   
-“Verdad que tiene un culo muy rico la muy puta”. Le dijo el Jefe.

Luego casi 20 minutos de nuevo cambiaron de posiciones el jefe de nuevo me penetro pero esta vez tomo mi pene duro como nunca antes y comenzó a apretarlo, pasaba su dedo índice en la parte baja de mi glande mientras me seguía penetrando el placer era delicioso gemía muy rico pero mis gemidos solo duraron hasta que el Dr. de nuevo metió su pene en mi boca, sus huevos quedaron sobre mis ojos separados por mi nariz.

El Dr. metía su pene en mi boca por completo aquello fue sublime no pude más y rápidamente me vine, deje salir un gran chorro de semen, seguido de otro y otros todo mi pecho, abdomen y piernas quedaron salpicados de mi semen que parecía no querer dejar de salir, el Dr. me saco su pene de mi boca y comenzó a venirse, su espeso semen cayó sobre mi pecho para luego gruesas gotas chorrear hasta mi boca que me bebí, jadeando de gusto.

Por su parte el Jefe sin dejar de penetrarme y aun masturbándome se vino dentro de mi delicioso como caliente y apretado ano, se vine deliciosamente hasta el fondo, sentí como sus peludos huevos se contrajeron contra su pelvis, pegados a mis nalgas, mientras vaciaban su contenido en mi interior.

Aun jadeaba con el pene del Dr. goteando su semen en mi boca cuando el Jefe se separo de mi, sentí un gran vació cuando extrajo su pene de mis entrañas, sentí como mi ano comenzó a tratar de cerrarse, el Jefe regreso con una tijera, tomo mi pene aun en erección y comenzó a masturbarme, el Jefe abrió las afiladas cuchillas de la tijera y las coloco a ambos lados de mi erección en la base, sentía el filo presionar contra la piel casi cortándola.

Aquello de una forma extraña me excito como nunca antes y en poco minutos de nuevo mi pene que palpitaba con fuerza comenzó a arrojar chorro tras chorro de mi semen, gemí fuerte y de pronto sentí como la tijera cerro cercenando mi pene, mis ojos quedaron en blanco todo mi cuerpo se convulsiono, no recuerdo si grite, pues a los dos segundos me desmaye por el dolor.     

Me desperté en una clínica privada con el Dr. a mi lado revisando el vendaje en mi entrepierna, estuve dos meses en el hospital antes de que me dieron de alta de mi pene no quedo nada apenas un pequeño agujero por donde mi orina ahora sale.

Regrese un mes después al club, sin pene y con senos, era la envidia de las demás shemales, los clientes se peleaban literalmente por estar conmigo, gane mucho dinero, pues todos querían penetra a una travesti sin pene, sin embargo, solo puedo eyacular de manera explosiva cuando el Jefe o el Dr. que aun me frecuenta, aunque ya no en el club sino de manera particular me penetran en especial cuando el enorme pene del Dr. me hace acabar con sus fuertes como salvajes envestidas.

Aun disfruto y creo que mas de cuando me cortaron, se que algún día daré el paso para que me retiren mis huevos y me hagan una vagina entre las piernas para ser una mujer real, mientras tanto seguiré disfrutando como antes del corte.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

HENRY ES ALIVIADO

Se conocieron en una reunión, no en una fiesta. Al no tener nada mejor que hacer, comenzaron salir, se comprometieron y se casaron el siguiente junio. Después de la luna de miel de rigor en las Bahamas, ellos, con la ayuda de ambas familias, compraron un condominio y se establecieron para la vida matrimonial......


HENRY ES ALIVIADO
Se conocieron en una reunión, no en una fiesta. Al no tener nada mejor que hacer, comenzaron salir, se comprometieron y se casaron el siguiente junio. Después de la luna de miel de rigor en las Bahamas, ellos, con la ayuda de ambas familias, compraron un condominio y se establecieron para la vida matrimonial.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [DOMINACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Frb





Puede parecer difícil de creer, pero personas como Henry y Sarah realmente todavía existen hoy en día. Eran estúpidos de clase media, no demasiado ricos, no demasiado pobres, no demasiado inteligentes y no demasiado tontos. Ella era la ciudad, y él era del condado de Bucks. Iban a la iglesia correcta, anglicana, por supuesto, fue a un internado y luego a la universidad. Ninguno de sus cursos tenía ningún valor práctico que podría usar, el cielo no lo permita, ir a un intercambio o conocimiento útil.

Henry era una gran C de caballero, y Sarah obtuvo en promedio B algo más respetable. Con diplomas en mano, se pusieron a trabajar. Ella era la asistente ejecutiva de una compañía naviera, que era una secretaria que no puede escribir ni tomar dictado. Él como agente de seguros, para una compañía de seguros en el centro de la ciudad, un trabajo que no requiere inteligencia, simplemente seguir las reglas y tomar las cosas de la mesa.

Se conocieron en una reunión, no en una fiesta. Al no tener nada mejor que hacer, comenzaron salir, se comprometieron y se casaron el siguiente junio. Después de la luna de miel de rigor en las Bahamas, ellos, con la ayuda de ambas familias, compraron un condominio y se establecieron para la vida matrimonial. Por supuesto, compraron un Beemer, eso era seguro.

Debido a la inmovilización en la que se habían criado, se establecieron en una rutina de inmediato, eran el tipo de pareja que no cambiaría mucho en apariencia o hábitos en los próximos cuarenta años. Henry se unió a un club de hombres, no el mejor, o el segundo mejor, pero aún respetable. Sarah tenía su juego de bridge una vez a la semana, con tres amigas de la universidad. En un raro momento de humor, Henry había apodado a los amigos de Sarah Muffy, Buffy y Stuffy. Él siempre estaba sorprendido de que pudieran comunicarse en algún dialecto del lenguaje WASP, que no requiriera que movieran labios ni dientes. Durante esta reunión semanal, se retiraba a su club. A pesar de que dos de los jugadores de cartas eran realmente muy hermosas, en una especie de doncellas de hielo, no les prestaba atención a ninguna de ellas.

Para hacerles la historia lagar solo diré que, Henry y Sarah estaban aburridos. Esto incluía su vida sexual, que en el mejor de los casos era superficial, y en el peor, carente de imaginación. Aún incluso los tontos tienen un deseo sexual, por lo que todos los miércoles y sábados tenían relaciones sexuales, juegos previos mínimos, algunos besos, no exploraciones a mano, excitación y algunos bombeos rápidos. Sin embargo, eso era bastante satisfactorio, ya que aliviaba la tensión y era el único ejercicio que obtenían.

Entonces, seis veces al mes, se reunirían, nunca durante su período. No eran exactamente las tropas de choque de la revolución sexual.

Ella quedó embarazada en los primeros seis meses, y la línea de estúpidos estaba a punto de continuar. Lamentablemente, ella eligió a un viejo amigo de la familia como médico. Las conexiones políticas y sociales fueron la razón por la que mantuvo su licencia. Durante su examen no pudo mantener las condiciones sanitarias. Sarah contrajo un caso de septicemia, perdió al bebé y la capacidad de reproducirse.

Si bien este evento pudo haber sido devastador para algunas parejas, Henry y Sarah lo tomaron con calma, a un mes de la hospitalización regresaron al bridge y al club. Pasaron cuatro años, se había establecido la rutina en que Sarah estaba esperando el día en que Henry se convirtiera en el director de suscripción; ella dejaría el trabajo y jugaría bridge dos veces por semana. Eventualmente llegaría a ese puesto no tanto a través de la competencia, sino porque parecía que el jefe de suscripción debería atender a los accionistas.

Sarah, por su parte, nunca se sintió muy cómoda con la compañía naviera; todo tipo de tipos extranjeros del Medio Oriente y Asia llegaban a través de la empresa diariamente. Trató de evitar el contacto con una actitud cortés pero distante. Como sucedería, un día ella quedó atrapada y tuvo que usar el baño unisex en el primer piso. Era un desastre, tanto ella como el baño, estaba en el medio de su período, y se quedó en la habitación mucho más tiempo de lo que quería, cambiándose la toalla sanitaria, etc.

Aproximadamente tres días después, una erupción roja brillante estalló en sus piernas, y su entrepierna, y progresó, dentro de su vagina. La picazón era enloquecedora. Al principio ella probó las recetas, que no sirvieron para nada. Para agravar el error anterior, fue a ver al médico de la familia, que diagnosticó mal la condición como herpes y le recetó aciclovir. Hizo una cosa bien en un raro momento de visión momentánea, envió un hisopo para analizar. La prescripción no hizo nada por la picazón crónica. La oficina del médico llamó aproximadamente una semana después y le dejó un mensaje de que, después de todo, no era herpes, sino una extraña infección micótica desconocida en el país.

Sarah por su parte estaba a punto de sobrepasar el límite. La picazón constante en su entrepierna y vagina; permaneció mientras se formaban grandes úlceras por sus uñas que rasgaban la piel. En un momento de locura temporal, ella vio una botella de insecticida en sus plantas. Ella leyó la etiqueta e incluía un fungicida, ¿por qué no? Pensó, así que se roció con la lata de aerosol. Ella gritó y lloró por la sustancia, y finalmente se desmayó del dolor. Henry la encontró en la sala de estar medio desnuda, con el aerosol todavía en su mano. Requirió un viaje a la sala de emergencias, y una semana en el hospital, durante los primeros días bajo sedación intensa. Por extraño que parezca, el insecticida mató a su infección, y casi la hizo lo hizo con ella. La comezón se detuvo, sus partes íntimas sanaron, y ella regresó a casa, con muchos frotes en crema e instrucciones para mantenerse alejada de los suministros del jardín.

Lentamente Sarah sanó, y la rutina regresó y los consoló a los dos. Un área que no volvió a la normalidad fue su vida sexual. Poco imaginativa como podría haber sido que Henry se perdiera jugando dos veces por semana. El médico había sugerido que ambos evitaran tener relaciones sexuales durante treinta días y le dieran a Sarah la oportunidad de sanar, y luego usar un condón, en caso de que el hongo aún estuviera presente. Lo intentaron después del período mencionado, pero el dolor fue demasiado grande para Sarah, y tuvieron que dejar de intentarlo.

Las chicas del club hicieron varias sugerencias, trabajo manual sugirió a Muffy, usar tu boca, sugirió Buffy, y recostarse sobre tu estómago y ser penetrada por detrás fue una sugerencia de Stuffy. Todas estas sugerencias estaban tan fuera de lugar para Henry y Sarah, un viaje a Marte parecería más fácil en comparación.

Hay una vieja broma que dice que el 90% de los hombres casados ​​admiten haber sido castrados por sus esposas, y que el otro 10% son mentirosos. Si lo contrario es verdad o no, no lo sé. Pero con el sexo oral volviéndose tan común como estrechar la mano, Sarah y Henry por falta de imaginación o conocimiento quedaron tristemente rezagados.

Una noche, una de las amigas de Sarah llamó con una sugerencia, creo que fue Muffy o quizás Stuffy. Le contó a Sarah sobre esa mujer que daba masajes, que aliviaría el estrés de Henry, ya que era manipuladora y no había penetración, no sería como ir con una prostituta, y no habría preocupación por ninguna enfermedad repugnante. Una amiga en circunstancias similares había llevado a su marido, habían pasado alrededor de un año, y la mujer le dijo a Stuffy o Buffy, que ahora su marido nunca se frustraba o estaba  enojado, la manipulación de la mujer había dejado a ese marido como un hombre agradable. ¿Te gustaría conocerla?

Sarah tuvo que pensar en eso por un tiempo. Parecía la sugerencia más lógica, ya que el sexo alternativo estaba fuera del alcance de los dos. Llamó a la mujer y le dejó un mensaje, y aproximadamente una hora más tarde recibió su llamada. Sarah le explicó la situación a la mujer. La mujer le preguntó a Sarah si la situación era por un plazo corto o permanente. Sarah le aseguró que sería una cosa a corto plazo, ya que estaba deseando que ambos fueran asexuados a los cuarenta años, como lo habían hecho sus padres. Entonces hizo una cita para el sábado en la mañana.

Sarah tenía un trabajo en sus manos para convencer a Henry de que fuera. Estaba avergonzado más allá de lo que creía, y algo molesto por la sugerencia de que alguien extraño lo tocara con las manos. Él fue un poco respaldado por la falta de sexo ahora por más de dos meses, e incluso los aburridos tienen hormonas que requieren algún tipo de liberación, por lo que finalmente cedió a los argumentos de Sarah.

El sábado se dirigieron a la dirección, estacionaron y caminaron hasta una ordenada hilera de casas. Una mujer rubia atractiva y fornida los recibió, atractiva, pero construida para la comodidad más que para la velocidad. Ella les ofreció té, y los tres conversaron sobre el clima por unos momentos. Hubo una pausa en la conversación, la rubia se volvió hacia Henry y dijo: "Henry, allí en la habitación hay una toalla, ve a quitarte la ropa, y ponte la toalla, para el momento en que hayas terminado la mesa ya estaraá lista para tí".

Después de unos cinco minutos y avergonzado, Henry salió, envuelto con una toalla, sin ropa. La mujer había traído una gran mesa de masajes a la sala de estar.

-"¿Sarah te vas a quedar?", Le preguntó Henry.
-"Por supuesto que sí", respondió la mujer, "todos somos amigos aquí, ahora sobre la mesa".

La mujer no hizo pretensiones de un masaje; ella levantó la toalla, extendió las piernas de Henry y comenzó a amasar sus huevos. Ella lo tocó de una manera, como si estuviera buscando una hernia. Ahora para la mayoría de los hombres eso sería suficiente, pero no para Henry, se volvió rojo brillante, y su pequeño amigo fue y se escondió. La mujer continuó su masaje de sus huevos, trabajando en ellas dejando el saco bien suelto. Todavía no hay respuesta del pene. Ella comenzó a masturbar a Henry, solo necesitaba dos dedos, todavía nada.

"Hoy somos un poco tímidos, ¿no?", Dijo la mujer, "hay otras maneras de hacerte responder". De una bandeja, tomó un dispositivo de vacío para el pene. No es una cosa de plástico barata, sino el modelo de terapeuta sexual profesional, utilizado en todas partes. Ella colocó la unidad en el pene de Henry y comenzó a expulsar el aire. Muy pronto, el pequeño pene salió de su escondite y se infló a una medida que ni Henry ni Sarah sabían que era posible.

"Ya está tu pequeño compañero de baile, para hacer el cambio". La mujer deslizó una banda elástica de alta resistencia alrededor de la base del pene, para que no se desinflara, luego tomó un trapo húmedo y tibio con el que masturbó a Henry, hasta que él disparó su carga.

-"Caramba, nunca había visto eso antes". Dijo Sarah mientras miraba el semen volar por toda la habitación.

-"¡AAAAhh!" Gimió Henry

Antes de que ella dejara a Henry bajar de la mesa, la mujer volvió a jugar con sus huevos, le quitó la liga elástica del pene que pudo desinflarse, luego colocó la liga en sus huevos. "A veces esto ayuda un poco, a mantener las hormonas fuera de la sangre. Déjalo hasta mañana por la mañana. No era particularmente apretado, la mujer estaba planeando lo que sabía que sería la conclusión final de estas sesiones, con los huevos de Henry yaciendo sobre su mesa.

Así fue. La vagina de Sarah nunca volvería a funcionar correctamente, lo que el hongo no había hecho el insecticida lo hizo. Henry, por su parte, estaba enganchado, la erección, la toalla húmeda y cálida y la mano experta masajeando sus huevos y su pene, descargaron su tensión.

Esto se convirtió en una rutina regular los sábados, ir a la casa de la mujer, ser masturbado y salir con una liga en sus huevos. A veces los pequeños vellos quedaban atrapados en la liga y eso dolía como el infierno, de lo contrario la liga no lo molestaba. Luego, a los tres meses, la mujer cambió la rutina al final. Ella presentó a Sarah y Henry una herramienta; a lo que ella se refirió como un elastrador. Explicó que esta era una herramienta realmente útil para eliminar la tensión de las personas, en los hombres en particular. "Mira, esto se usa en humanos, aquí en el lado que dice humano". Dijo la mujer. Compraron esa línea. Coloco una liga Henry antes de irse, lo suficientemente apretada como para mantenerla en su lugar, pero no lo suficientemente apretada como para dañar algo o cortar la circulación. "Use tijeras para cutículas y corte la liga mañana por la noche". Así pasaron los siguientes tres meses.

Poco después de la marca de los seis meses, la mujer recibió una llamada, que luego regresó. "Hola, este es Henry, sabes los sábados por la mañana. Me preguntaba si podríamos duplicarlos, ¿me pueden decir si tienes la tarde del miércoles libre para verme?

-"¿Por supuesto, Henry, lo de siempre?"
-"Sí, pero no se lo digas a Sarah".

"Por supuesto que no, a las siete p.m. estaría bien. "Se pregunto porque tardo tanto, en pedirlo”.

El problema con el sexo es que cuanto más obtienes, más quieres. Henry obtenía un exquisito placer de los trabajos manuales. Ahora, un individuo más sexualmente sofisticado no habría quedado tan impresionado, pero en su opinión, con su experiencia limitada, eso era lo mismo que la cima.

Henry hizo una doble inmersión durante aproximadamente seis semanas, luego la mujer llamó a Sarah a su casa, justo después de que Henry se fue después de su ordeño del miércoles. "Hola Sarah, me temo que tienes un problema. Henry ahora es adicto, y solo empeorará, no está tratando de controlar sus impulsos básicos, me ha estado viendo los miércoles por la noche, desde hace seis semanas. No pasará mucho tiempo antes de que se convierta en algo cotidiano, tendrás que tomar una decisión".

-"¿Qué tipo de decisión?" Pregunto Sarah.
-"¿Deseas mantenerlo como esposo?"
-"Por supuesto que sí". Dijo sorprendida en respuesta Sarah.
-"Entonces deberás dejar de pensar en el sexo permanentemente". Respondió la mujer.

-"Al eliminar la fuente de su deseo, es algo muy simple, él estará tranquilo después, y nunca más te molestará para tener relaciones sexuales otra vez. Ustedes dos vivirán sus vidas en paz, con su preocupación de que él se extravíe o se vaya. Él nunca se irá".

-"¿Qué le harás?", Preguntó una preocupación Sarah.

"Es un procedimiento muy simple, retiramos su pequeño saco, con sus dos amiguitos, no más hormonas masculinas, no más deseos. Simplemente ajustamos la liga un poco más de lo normal, luego hacemos un corte rápido, y ambos problemas se resuelven".

-"¿No hay otra manera¿". Pregunto Sarah.
-"No la hay, querida". Le respondió la mujer.
-"Bien, entonces hagámoslo el sábado. ¿Cuántas visitas llevará?". Pregunto Sarah.
"Solo una querida, solo una" Dijo ella con una sonrisa.

Es bueno que ella pensara que estos dos no tuvieran hijos; hay suficientes personas estúpidas en el mundo. El sábado llegó; Sarah y Henry entraron al apartamento. Henry ya no dudaba en ir directamente a la habitación para cambiarse.

"Mira mi nuevo juguete", dijo la mujer, "es un castrador de ligas, usa estos pequeños discos de goma, esto es mucho mejor que las bandas de goma o los tubos, sin ajustes, sin clips, solo un chasquido y ya están listos".

"¿Eso lo que se llama, castrar?"

"Sí, está hecho todo el tiempo hoy, principalmente para ganado, por supuesto, pero a veces para hombres como Henry es la mejor solución, si no quieres perderlo, pero no puedes tener relaciones sexuales. Lo mejor es eliminar su problema".

Henry salió y saltó sobre la mesa.

-"Veo que todos estamos listos para empezar". Dijo la mujer.
-"Hoy es un mes especial, así que obtienes tres por el precio de uno. Ahora, para asegurarme de que no te excites demasiado, te amarraré". Ella procedió a usar ataduras de banda ancha para asegurar a Henry a la mesa.

Una vez que estuvo seguro, ella se puso a trabajar en sus huevos, masajeándolos hasta que estaban calientes y colgaban flojas. Luego usó el vacío para bombearlo. "Dios mío, Henry, creo que nuestros pequeños tratamientos te han hecho crecer una o dos pulgadas, no recuerdo haber llenado la cámara de esta manera al principio".

Henry dio una sonrisa avergonzado. Apagó el vacío, y Henry quedo sintiendo el trabajo manual de la mujer acariciándolo. "Eso es bueno Henry, ahora vamos a intentarlo de nuevo, queremos vaciar realmente tu tanque hoy". Ella le limpió de nuevo y lo sacudió por segunda vez. Él goteó un poco de líquido acuoso.

-"Henry, he hablado con Sarah y le he dado mis consejos profesionales, que como debes ser modificado”. Dijo la mujer.

Esto se debe a su falta de capacidad para llevar a cabo sus deberes de esposa, y tu creciente necesidad de liberación. Entonces, después de esta tarde ya no necesitarás venirte, te voy a castrar.

-"Castrar, no estoy familiarizado con el término". Dijo Henry.

"Es hecho todo el tiempo en los toros, las ovejas y los hombres también". Personalmente he castrado a muchos hombres. Voy a quitar tus huevos, no necesitarás sexo después de que se hayan ido".

-"Oh, es broma, por supuesto, Sarah, ella está bromeando, ¿no?" Dijo Henry
-"No Henry, me lo explicó todo y es lo mejor, ahora solo relájate". Dijo Sarah desde su asiento.

"No te preocupes, Henry, no es gran cosa, estarás en casa a la hora habitual, ahora quédate quieto mientras lo hago". La mujer masajeó el saco de Henry con suavidad y soltura, su erección había desaparecido hacía tiempo. Por los dos trabajos manuales. Tomo el castrador de ligas, en el que ya había cargado la pequeña rosquilla verde. Pasó sus gónadas a través del lazo elástico y liberó la tensión y la liga se encajó en su sitio. Estaba más familiarizado con el elastrador, que aplicaba una presión lenta y uniformemente a los testículos, si se hacía correctamente los huevos estarían muertos antes de que el sujeto se diera cuenta de su inminente pérdida. Imagínese si va a tener sus testículos, o alguna otra parte de su cuerpo reducido a 1/8 "al instante. Henry habría reaccionado de manera diferente si un pateador de lugar de la NFL hubiera usado sus huevos como objetivo. Trató de levantarse, trató de doblarse y absorbió casi la mitad del aire en la habitación.

"Oh, eso es diferente, te arreglaré, Henry." Dijo la mujer, sin tiempo para ser cortes, tomó el cuchillo castrador que estaba esperando, le apretó sus huevos y cortó el saco justo debajo de la liga. Sorprendentemente, se relajó cuando le quitaron sus huevos. Había dos jeringas esperando, una vacuna contra el tétanos y la otra un tranquilizante. Por supuesto, ambos estaban destinados a caballos, pero qué diablos.

Como se había previsto, Henry perdió su impulso sexual, se calmó, se concentró en la suscripción y no en trabajos manuales con ropa mojada. En una función de grupo ese verano, una de las amigas de Sarah, creo que Muffy, pero podría haber sido Buffy o Stuffy quien comentó lo bien que le quedaba el Speedo a Henry ahora que su problema había sido resuelto. Quizás nuestro esposos deban ser modificado de manera similar no creen chicas.



Historia Original Aquí.





Autor: Frb       Traductor: DarkSoul

SOBRE ZAPATOS

Tengo muchos zapatos ¡Montones de ellos! ¡Creo que algunas personas podrían decir que tengo un fetiche hacia los zapatos, y que podrían tener razón! ¡De esos zapatos, mis tacones rojos con punta abierta son los que me encantan mucho! Para mí eso es lo máximo no sé si eso sea de gente normal.......


SOBRE ZAPATOS
Tengo muchos zapatos ¡Montones de ellos! ¡Creo que algunas personas podrían decir que tengo un fetiche hacia los zapatos, y que podrían tener razón! ¡De esos zapatos, mis tacones rojos con punta abierta son los que me encantan mucho! Para mí eso es lo máximo no sé si eso sea de gente normal..

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTINS] [DOMINACIÓN] [PIES]



Categoria: Hetero      Autor: Rachael





Tengo muchos zapatos ¡Montones de ellos! ¡Creo que algunas personas podrían decir que tengo un fetiche hacia los zapatos, y que podrían tener razón! ¡De esos zapatos, mis tacones rojos con punta abierta son los que me encantan mucho! Para mí eso es lo máximo no sé si eso sea de gente normal.

Cuando estoy jugando con mi falda negra corta y el corsé de cuero rojo, ¡tengo que llevar zapatos rojos! ¡Y esos en particular son cómodos! ¡Ojalá la foto hubiera salido mejor! ¡Voy a ver si puedo hacer que mi amigo me toma una mejor para mí! El ya piensa que soy rara, ¿por qué no presionarlo?

De todos modos, me encanta cuando estoy en un club y me encuentro con un chico que no puede quitarme los ojos de encima. La mayoría de los hombres solo quieren mirar mis tetas, o mi trasero. ¡A algunas les gustan mis piernas largas y tonificadas! Sin embargo,  todo eso es aburrido para mí. ¡Estoy buscando a un hombre que revise mis dedos antes que cualquier otra cosa! Sé que no necesariamente significa nada, pero es una buena pista de que tal vez querrán algo que me encantaría hacerle... ¡Una buena patada en los huevos!

Conocí a un hombre hace un par de semanas en una fiesta de barrio cerca de Venice Beach. Estaba sentado, bebiendo un trago y hablando con mis amigos cuando lo sorprendí mirándome. Era un poco mono, quizás demasiado serio, ¡pero tenía un gran potencial de diversión! Lentamente moví mis piernas y volteé un poco más hacia él y las cruzaba lentamente. Él no se movió. ¡Sus ojos estaban pegados a mis pies todo el tiempo! Sonreí para mi interior y me pregunté si tendría que dar el primer paso.

Resultó que no. Vino y me preguntó si quería bailar y lo dejé llevarme al borde de la multitud. Todo el mundo se movía en un frenesí, y me encontré bailando con tres o cuatro personas diferentes a la vez, ¡lo que no es inusual para un Rave! ¡Normal, en realidad! Pero también fue frustrante porque quería mantener a mi nuevo amigo cerca de mí hasta que descubriera exactamente en lo qué estaba metido.

Finalmente, por acuerdo silencioso, nos encontramos algo solos, o al menos lo más solos posible con un par de cientos de personas por toda la calle. Estábamos al lado de una taberna al aire libre, una carpa con un montón de barriles y muchachos de la fraternidad bebiéndola. Dejé que me tomara de la mano y nos metimos en las sombras, detrás de la tienda a un callejón. Incluso ahí podíamos ver a una docena de personas o más pasando una botella, un porro o simplemente besándose en la penumbra.

Ambos estábamos acalorados y sudados, y me sentí bien solo de relajarme y dejar que el aire fresco de la noche me rodeara. Él sacó un cigarrillo y me lo ofreció, pero negué con la cabeza porque no fumaba. Se encogió de hombros, lo encendió y luego dijo "Me encantan tus zapatos".

Era tan simple como eso. Sin nombres, sin tonterías acerca de dónde era. Solo mis zapatos. Le pregunté qué le gustaba de ellos.

"Los talones, los dedos abiertos. Me gustan las correas del tobillo. Me gusta la forma en que estás parado con las pantorrillas apretadas, equilibrándote tan fácilmente". Él habló en voz baja, con un tono sensual de hecho. Algunos chicos se atan la lengua, se avergüenzan o simplemente se avergüenzan de hablar de un interés específico. ¡Pero no ese tipo! Continuó, "Me gustan los dedos de tus pies también. La forma en que mueves y los arreglaste. ¿Lo hiciste o vas a algún lado?"

Le dije que lo hice yo mismo y que estaba muy orgulloso de mis pies. Me acerqué un poco para que pudiera sentir el calor de mi cuerpo en la noche y le dije que me gustaba un hombre que apreciaba cada parte de mí. Él solo sonrió y tomó otra calada de su cigarrillo, con cuidado de volar el humo lejos de mí. Le pregunté si quería tocar mis pies.

"¿Aquí?" preguntó. Y le pregunté si tenía un mejor lugar en mente. Por supuesto que sí... Su departamento.

Saludé a mis amigos mientras regresábamos entre la multitud. Resultó que vivía bastante cerca y caminamos juntos haciendo pequeñas charlas en el camino. Se llamaba Jeremy y tenía 20 años. Conocíamos a algunas de las mismas personas que aparecieron, Ravers y Goths, y fue muy divertido hablar sobre ellos.

Cuando llegamos a su apartamento, él hizo las excusas superficiales por el desastre y me ofreció una cerveza, o jugo, ¿o...? Tome un asiento en su sofá y él tomó una cerveza de su cocina para luego sentarse a mi lado. El incómodo silencio duró 6 segundos antes de inclinarse y nos besamos. Su boca sabía a cigarrillos y cerveza, pero no me importó. Mi cuerpo anhelaba atención y moví mis manos hacia su cabello espeso y arenoso, sosteniendo su cabeza mientras nos besábamos. Las propias manos de Jeremy estaban en mi espalda y luego se deslizaban hacia el frente, entre nosotros, deshaciendo la pequeña cuerda de encaje que sostenía el corsé. Gemí y chupé su lengua cuando sus manos encontraron mis firmes pechos, con sus pulgares presionando contra mis endurecidos pezones.

Cuando finalmente rompimos nuestro beso, lo hicimos para tomar aire que tanto necesitamos. Mi parte superior de cuero estaba en el sofá detrás de mí y Jeremy se inclinó para besar mis senos de a una por vez. Me recosté y lo vi ponerse de rodillas en el suelo frente a mí. Mis piernas estaban extendidas, dándole una amplia vista abierta entre mis muslos y mi calzón (braga) húmeda con mis jugos. Jeremy sonrió y comenzó a besar, lamber y mordisquear su camino por mis piernas, con sus manos masajeando mis muslos y pantorrillas a medida que avanzaba.

Cuando su boca llegó a uno de mis pies comenzó a lamber mis pies, bañándolos con su lengua. Me estaba haciendo cosquillas, pero se sentía demasiado bien para reír. Observé mientras él también lambía mi zapato, tomando el talón en su boca y chupando como si fuera un pene. ¡Eso me estaba mojando! Me habían hecho adorar un pie antes, pero nunca como el obviamente ¡Fue un placer darle a Jeremy mi pie! ¡Pasó unos buenos 10 minutos en mi pie izquierdo antes de moverse hacia el derecho y repetir su técnica!

Cuando pareció terminar, me incliné para tomar su barbilla en mi mano. Lo incliné hacia arriba para poder ver su rostro. Parecía casi asustado y supe que era un sumiso real cuando veo uno. Le dije que había hecho un buen trabajo... Pero quedaba un poco de suciedad en el talón izquierdo. Me dio una sonrisa de agradecimiento e inmediatamente inclinó su boca a la tarea, lamiendo y chupando la mancha imaginaria.

Utilicé mi otro pie para presionar suavemente contra su entrepierna, haciéndolo cambiar su peso de una rodilla a la otra mientras extiendo sus piernas con mi dedo del pie. Podía sentir su dureza filtrándose a través de su pantalón caqui y dejó escapar un pequeño gemido mientras movía el dedo del pie hacia abajo y hacia arriba, buscando sus huevos. "¿Te gusta eso?" Le pregunté. "¿Te gusta cuando toco tus huevos con mi pie?"

"¡Oh si!" él respiró, todavía sosteniendo mi otro pie en sus manos, masajeándolo.

Extendí la mano y aparté mi calzón para que pudiera ver la humedad de mi vagina. Me froté el clítoris con los dedos mientras lo veía mirarme. Le quité el pie de las manos y le dije que se enderezara y pusiera las manos a la espalda. Jeremy lo hizo de inmediato y no se movió cuando me incliné para desabotonar su pantalón. Tiré de la cremallera hacia abajo y metí la mano dentro de su bóxer. Su pene era largo y duro, tan gruesa como mi muñeca y líquido pre seminal rezumaban de la punta.

Saqué su pene y luego lo alcancé por debajo, agarrando sus pesados huevos en mi mano. Giré mi mano alrededor de ellos, dándoles un pequeño apretón para ver cómo reaccionaría Jeremy. Cerró los ojos y dio una pequeña inhalación. También saqué sus bolas de su ropa interior, así que colgaron del borde de su pantalón. Sus piernas abiertas evitaron que sus pantalones cayeran por sus muslos y se veía tan sexy así. Completamente vestido con su hermosa erección y grandes huevos peludos expuestos para que pudiera hacer lo que quiera.

Lo obligué a permanecer así mientras extendía mis piernas otra vez, echándome hacia atrás con un pie extendido para jugar con mis pies con sus huevos y pene. Mi vagina estaba muy mojada. Metí un dedo y luego otro, penetrándome mientras Jeremy miraba. Le di a sus huevos pequeñas patadas con los dedos de los pies. ¡Realmente no podían balancearse, pero se veían tan sexy!

Moví mis piernas para que los talones atraparan los huevos de Jeremy como unas tijeras debajo de su pene. Apreté las suelas de mis zapatos, atrapando el escroto entre las puntas de mis pies y los brillantes tacones rojos. ¡Fue incómodo para mí pero valió la pena! ¡La expresión de Jeremy no tenía precio! ¡Tenía miedo de que él se fuera a correr en ese momento, cuando comencé a juntar mis pies, amenazando con aplastar sus huevos entre los zapatos que adoraba!

Retrocedí y me toqueteé frenéticamente. Le dije a Jeremy que podría tener mis pies o mi vagina. ¡Pero él no podría tener ambas cosas! ¡Tendría que decidir ahora mismo y decirme lo que quería! ¡Su pene se movía arriba y abajo, amenazando con correrse en cualquier momento! Aparté completamente mis pies de él y me senté ahí.

"Quiero tus pies". Él dijo.
"¿Qué fue eso, Jeremy?" Bromeé, "No te escuché".

Con voz más alta, dijo: "¿Puedo ponerme de pie, señora?"

"Ahhh... ¡Eso es mejor!" Sonreí y toqué con la suela de mi zapato derecho hasta la punta de la pene de Jeremy. Lo froté untando su líquido pre seminal por todo el fondo de mi zapato recién lavado. Levanté mi pierna y le dije que me mostrara cuánto deseaba mi pie.

Jeremy inmediatamente comenzó a lamber su propio jugo del cuero. Lo vi cerrar los ojos y arrastrar la lengua por el fondo con movimientos largos y lentos. Tragando y haciendo un sonido de bajo zumbido mientras lo hacía. Me quedé impresionada y le pregunté a Jeremy qué le gustaría hacer, cuál era su fantasía ya que él era un esclavo tan bueno.

-'Ama... me gustaría, quiero decir, señora, ¿me patearías... allí... en mis huevos?', Preguntó en voz baja y real, como un niño pidiendo algo secreto de Papá Noel que nunca esperaba recibir.

¡No podía creer lo que oía! ¡Me moría de ganas de plantar el pie en sus hermosos huevos! ¡Pero una Amante Ama no puede parecer demasiado ansiosa por complacer a su esclavo! Le dije que lo haría, pero ¡solo si él entendía que lo haría tan duro como podría! ¡Lo haría más de una vez si sentía que el primer golpe no fue bueno! Y él tendría que satisfacerme después, ¡tendría que hacer que me corriera con la boca de inmediato! ¡No importaba cuánto dolor sintiera! Le dije que si no podía aceptar estos términos no lo haría.

Jeremy rápidamente asintió y parecía que acababa de ganar la lotería de California. ¡Apuesto a que había estado soñando con eso por mucho tiempo y que nunca había tenido los huevos para pedirlo antes, o que nunca había encontrado a alguien que aceptara hacerlo! Bueno, esa fue su noche de suerte!

Se desnudó e hice lo mismo, dejando solo mis zapatos. ¡Mi vagina estaba llena de jugos y el ardor me estaba volviendo loca! ¡Sabía que no tendría que hacer mucho para que me corriera después de que lo pateara! ¡También sabía que tendría que patearlo dos veces sin importar cuán buena o mala fuera la primer patada! ¡¡Sabía que lo amaría tanto como a mí!!

Él se paró frente a mí con sus manos entrelazadas detrás de su espalda. ¡Un delgado pero saludable hombre de 20 años de edad con un pene duro por la anticipación! Sus huevos finalmente estaban sueltos y me arrodillé frente a él para besarlos tiernamente antes de que los apretara con fuerza. Puse mis labios contra cada uno y luego los empujé con mi dedo índice, mirándolos balancearse ligeramente de un lado a otro... ¡Eso iba a estar muy bien!

Di un paso atrás y lo miré. Le di una última oportunidad para retroceder, quería que estuviera seguro antes de que fuera demasiado tarde. Él solo sonrió y me dijo que estaba listo. A algunos tipos les gusta cerrar los ojos. Tal vez por miedo, tal vez para que no involuntariamente trataran de bloquear o esquivar mi pie. Pero Jeremy quería mirar, casi podía verlo retorcerse por el dolor esperado.

Escogí mi lugar justo debajo de su pene y frente a sus huevos. Sabía que no iba a ser lo mejor, pero le dolería muchísimo y ¡tendría una buena razón para patearlo de nuevo! ¡Llevé mi pierna hacia atrás y luego hacia adelante lo más fuerte posible, ¡gruñendo con el esfuerzo! Mis brazos estaban afuera, ¡era poesía! ¡Un pequeño salto de mi pie izquierdo y mis dedos de los pies atraparon su saco de piel justo en el frente y justo debajo de su pene. Jeremy se estremeció en el último momento, pero no le sirvió de nada.

Sus manos se dirigieron inmediatamente a sus huevos, cubriéndolas mientras sus rodillas se doblaban. El aire salió volando de él y pensé que estaba por desmatarse. Pero Jeremy era fuerte, se mantuvo despierto y me acerqué, abrazándolo, entre sus brazos y sus costillas. Lo besé y le dije que todo estaría bien, que casi había terminado. Me miró con su cara de cenicienta e intentó susurrar algo sobre que no era tan malo como pensaba. Lo tuve de pie y levanté mis brazos debajo de los suyos, moviéndolos para que estuvieran sobre mis hombros. "Eso es todo", decía, "solo apóyate en mí..."

Cuando pareció que se estaba recuperando, lo besé nuevamente y cuando retiré mi boca, levanté la rodilla tan fuerte como pude directamente en sus huevos. ¡Sus ojos se abrieron y esta vez él cayó! Sentí que tenía los brazos flojos alrededor de mi cuello y él cayó en posición fetal a mis pies. ¡Mi vagina estaba empapada! ¡Mis pezones duros como diamantes! Lo dejé allí tumbado un momento, jadeando por el aire, con los ojos desgarrados, y haciendo que esos dulces muchachos de arcadas emitieran sonidos cuando dolían.

Me puse a su lado y lo volteé sobre su espalda. Me senté en su cara, empujando mi vagina empapada contra su boca. No sé porque me encantaba eso, pero tener a un hombre indefenso retorciéndose de dolor mientras me lambia mi vagina sobre su cara solo me hizo correrme y correrme. Estaba pellizcando mis tetas y rebotando en su cara mientras mis jugos llenaban mi vagina y corría entre mis piernas sobre la cara de Jeremy.

Cuando tuve lo que parecía un centenar de pequeños orgasmos combinados en un gran orgasmo largo, finalmente me calmé... Jeremy no se había movido mucho desde que le di la vuelta y me quedé en su boca, de cara a sus pies. Aparté sus manos de su pene y sus huevos y vi que todavía estaba duro. ¡Fue increíble! ¡Había visto chicos que se corrían antes cuando los pateé y los vi expulsar su semen en un abrir y cerrar de ojos! ¡Pero nunca esperé que un hombre pudiera permanecer duro después de ser pateado y luego acunando sus huevos!

Me incliné y comencé a masajear su pene. Sus huevos ya estaban hinchados y se ponían rojas casi violetas. Su pene también pude ver estaba magullado donde mi dedo del pie la había atrapado en la base y debe haberle dolido terriblemente cuando le estaba dando ese trabajo manual porque estaba gimiendo y llorando en mi vagina y sus manos intentaban hacer que me detuviera. !Pero solo me reí y le di una bofetada, ¡sabía lo que necesitaba! ¡Venirse!

Así que le di un masaje en su hinchado pene, moviendo mi mano hacia arriba y hacia abajo hasta que finalmente comenzó a escupir su caliente y espeso semen. ¡Su cuerpo estaba temblando y pude imaginar a sus pobres huevos magullados esforzándose por vaciar su carga. ¡Los agarré con mi otra mano y los apreté con fuerza, tratando de sacar cada gota de esperma de ellos! Pensé en tratar de aplastarlos, arreglarlo para que no tuviera que sufrir de correrse nunca más.

"¿Te sentiste bien?" Le pregunté y él, que solo gimió, así que lo tomé como un sí. "¡Entonces te encantará esto!" Sonreí, pensando en todo el dolor y la frustración que le estaría salvando más adelante en la vida.

Apreté sus huevos más fuerte, usando ambas manos ahora y entrelazando mis dedos para atrapar esos huevos maduros entre mis palmas. "¡Dime que me amas!" Susurré con urgencia, sintiendo que de mi sexo corrían mis jugos. "¡Dime!" ¡Apreté tan fuerte como pude! Aguantando la respiración y sintiendo cada músculo de mi cuerpo esforzándose contra sus preciosos testículos.

"¡¡No tan duro!! Su voz se quebró con un fuerte gemido estremecedor cuando su prime testículo pareció estallar bajo la presión, seguida una fracción de segundo más tarde por el otro.

¡No paré de exprimir! Me froté las palmas juntas, masajeando su saco y sintiendo la textura del pudín de sus huevos ahora irremediablemente aplastados que rezumaban hacia adentro y hacia atrás. Estaba delicioso y deseé poder verlo, lo que debe haber parecido ese grueso pegote dentro de su magullado y ahora hinchado escroto. Me levanto lentamente, viendo como mi recién descubierto amante se comba, sus párpados caídos, su respiración superficial y débil. Me preguntaba si un chico podría morir por eso, pero no lo creía. Sabía que se sentía terrible en este momento, pero más tarde, después de que se había acostumbrado a la idea de no tener que volver a correrse nunca más, me lo agradecería.




Historia Original Aquí.




Autor: Rachael       Traductor: DarkSoul

APLASTADOS POR SU AMO

Andy 36 años cuerpo robusto pero atlético desde hacía seis es el esclavo de Ron un chico siete años menos, le encantaba ser torturado y penetrado por el pene de su joven Amo, que dicho sea de paso es en estado de erección de 25 cm, muy gruesa en la base pero delgada en la punta, lo que hace que entre fácilmente por el recto de Andy, aquella tarde de sábado Andy fue citado por su amo para una sesión que nunca iba a olvidar en su vida iba a hacer la sesión más placentera y dolorosa de su vida......



APLASTADOS POR SU AMO
Andy 36 años cuerpo robusto pero atlético desde hacía seis es el esclavo de Ron un chico siete años menos, le encantaba ser torturado y penetrado por el pene de su joven Amo, que dicho sea de paso es en estado de erección de 25 cm, muy gruesa en la base pero delgada en la punta, lo que hace que entre fácilmente por el recto de Andy, aquella tarde de sábado Andy fue citado por su amo para una sesión que nunca iba a olvidar en su vida iba a hacer la sesión más placentera y dolorosa de su vida

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING] [DOMINACIÓN] [ESCLAVITUD]



Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Andy 36 años cuerpo robusto pero atlético desde hacía seis es el esclavo de Ron un chico siete años menos, le encantaba ser torturado y penetrado por el pene de su joven Amo, que dicho sea de paso es en estado de erección de 25 cm, muy gruesa en la base pero delgada en la punta, lo que hace que entre fácilmente por el recto de Andy, aquella tarde de sábado Andy fue citado por su amo para una sesión que nunca iba a olvidar en su vida iba a hacer la sesión más placentera y dolorosa de su vida.

Aquella tarde Andy llego en su auto, que estaciono a un costado de la gran mansión de su amo, entro por una puerta de servicio, fue hasta un armario y se coloco una máscara de espandex negra que le cubría toda su cabeza, apenas unos agujeros para sus ojos y boca en la máscara, dejaban entre ver algo de su rostro, se quito toda la ropa, cuando se despojo de su bóxer ajustado, sus dos pesados huevos aun algo inflamados luego de la sádica sesión de la semana pasada,  quedaron colgando libres, de manera baja entre sus piernas.

Luego Andy tomo una tanga de cuero negro, que se puso, acomodando sus huevos y pene en el interior de la prenda, se coloco los grilletes de cuero rígido en sus tobillos y muñecas, se vio en el espejo de cuerpo completo, admirando sus nalgas desnudas ya que la ajustada tanga se perdía entre ellas, al frente un prominente bulto sobre salía de su entrepierna, luego se coloco el collar grueso de cuero y cuando todo estuvo en su lugar, Andy transformado en todo un sumiso esclavo se adentro en la casa no tardo en encontrar a su amado Amo.

-“A veo que ya estás listo para el disfrute”. Dijo su Amo al verlo aparecer.

Se puso de rodillas a su laso y tirando de su collar le dijo.

-“Hoy es un día que nunca olvidaras 6”. Dijo su Amo.

Todos los esclavos de su amo llevaban siempre en su presencia colgando de su collar un placa con un número el de Andy era el numero 6 por lo que así lo llamaba, para su amo, Andy no era más que un numero, su nombre no significaba nada

Después de darle el primer trago de su bebida su amo, se desabrocho el pantalón, bajé el cierre para sacar su pene para comenzar a masturbarse, 6 dio un pequeño suspiro, luego de unos segundos su amo le ordeno.

-“¡Vamos que esperas chúpamela!” Ordeno su Amo a 6.

Andy se acerco a gatas hasta donde estaba su Amo lo a tomó de la mascará para hacerlo quedar de arrodille a la fuerza frente a él para enseguida meterle su gran erección en la boca hasta la garganta, Andy se ahogaba con ella pero su Amo no lo soltaba, mientras se lo chupaba su amo, le decía.

-“Eres una puta que le encanta tragar el pene de tu Amo” Dijo su Amo.

Mientras más le decía palabras humillantes más gemía y se tragaba su pene, sus ojos estaban llenos de miedo y excitación al mismo tiempo, quería quitarse pero la fuerza de las manos de su amo le mantenía firme su cabeza.

De pronto su amo saco un enorme dildo de una bolsa para ponerlo a un lado del suyo e hice que 6 lo chupara también, imaginando que estaba comiéndose dos enormes falos él solo, de la nada su amo saco su pene de su boca pero le ordeno que siguiera chupando el dildo se puso de pie para ir detrás de Andy le abrió sus nalgas, para comenzar a chupar y lamber su ano.

-“¿Te gusta dar el culo como me lo estás dando?”
-“¿Quieres tener otro miembro así dentro de ti?” Pregunto su amo.

Andy apenas respondió moviendo la cabeza afirmaticamenrte.

Su amo tomo del cuello por detrás a Andy que tenía las piernas algo abiertas para penetrarlo sin ningún miramiento para castigarlo con sus fuertes embestidas las más fuertes que le había dado y que pensó que le darían en su vida, mientras con su mano en el cuello lo jalaba Andy gemía de desesperación, pero no por la asfixia, sino por lo caliente que estaba.

De pronto su Amo lo dejo de penetrar para meterle un dedo en el ano, como estaba en perfecta posición con el culo para un lado y de frente a su Amo, podía darle de nalgadas, era un espectáculo ver a Andy bien ensartado, con todos los dedos de una mano de su amo, el cual casi le metía el puño en su interior, Andy estaba sintiendo dolor pero también un placer como nunca antes de pronto saco su mano de su culo y lo penetro de nuevo.

Su Amo lo penetro por varios minutos hasta que en medio de un gran alarido se vino en su interior lo que provoco que Andy que estaba muy excitado también comenzara a venirse sin poder evitarlo, lo que cuando su amo se separo de él y vio que se había venido sin su permiso lo hizo enojar, por lo que lo tomo de su collar y se lo llevo a la habitación donde lo hizo acostar sobre su cama donde lo amarro con las piernas extendidas y brazos por arriba de su cabeza. Su Amo le quito la máscara y lo tomo de los cabellos, y le dijo.

-“Ahora sabrás lo que el verdadero dolor perro”. Dijo Su Amo,

Las manos de su amo tomaron sus adoloridos huevos, Andy estaba totalmente a merced de su Amo incapaz de evitar lo que quisiera hacerle, lo que de alguna manera lo tenía muy excitado con su pene aun en erección aunque no total, sin ninguna advertencia o explicación, su amo le propino una tremenda patada en los huevos, aquello fue tan de  sorpresa que Andy no pudo evitar gritar de dolor.

-“Solo acabo de empezar y ya estas gritando así perro”. Dijo Su amo.

Su Amo, se quitó los zapatos (zapatillas), luego los calcetines que llevaba, tomó uno de los calcetines  y se lo metió en la boca.

-“¡Abrir la boca grande” Ordeno su Amo apretando los huevos de Andy para que la abriera aun más.

Lo siguiente fueron tres patadas seguidas s sus huevos, pero esa vez sus gritos de dolor se apagaron por el calcetín que llenaba su boca, una sonrisa de satisfacción asomo a el rostro de su Amo mientras comenzaba lo que iba a ser la paliza a sus huevos más dolorosa de la vida de Andy, no tardaron en comenzar a llover las patadas una tras otra, alternando con rodillazos y más patadas sus huevos.

Después de casi media hora que para Andy fue una eternidad tuvo la esperanza de que su Amo iba a parar la tortura cuando le preguntó si había aprendido la lección a lo que respondió moviendo la cabeza afirmativamente.

-“¡Quiero escuchar que lo digas perro!”  Dijo su Amo al tiempo que otra serie de patadas hizo que  Andy quedase con sus piernas temblando.

-“Mumhmhm”. Fue lo máximo que consiguió decir Andy por el calcetín en su boca.
-“¿Cómo?” Pregunto su Amo al tiempo que le dio otra patada en mi entrepierna -.
-“Mumhmhm”. Replico Andy.
-“No puedo entenderte así que supongo que todavía no has tenido suficiente”. Dijo su Amo por fin maliciosamente.

Su Amo se puso de cuclillas enfrente de los huevos de Andy para empezar a darle puñetazos primero de intensidad débil para fue incrementando la fuerza acabando con tres puñetazos en toda regla que hicieron que todo el cuerpo de Andy se convulsionara mientras lagrimas ya que estaba llorando para ese momento rodaban por sus mejillas toda rojas como sus huevos ya inflamados.

Entonces su Amo se bajo de la cama fue hasta una cómoda y tomo un aparato de uno de los cajones y dos toallas de color blanco, regreso a donde estaba Andy, coloca las toallas entre sus piernas, sus pesados huevos reposaron sobre las blancas toallas por unos instantes, los huevos de Andy eran lampiños porque así se lo ordeno su Amo, que coloco el dispositivo entre sus piernas, que estaba conformado por dos planchas de acrílico cuadradas y por un extremo por una prensa de tornillo, aquello era un aplasta huevos, pero Andy en ese momento no lo sabía.

El amo de Andy tomo su escroto y lo coloco entre las dos placas de acrílico, para de nuevo decirle a 6, de una manera muy serie.

-“¿Estás listo para ser un eunuco?” Dijo su Amo.

Andy sacudió la cabeza no esperaba aquello de su Amo no deseaba perder parte de sus genitales adoraba venirse y sin huevos bueno eso no iba a seguir siendo posible como hasta ese momento pero sin embargo si amo comenzó a darle vuelta al tornillo que hizo que sus huevos comenzaran a ser oprimidos entre las dos placas de duro acrílico.

No paso rato hasta que los huevos de Andy estaban muy comprimidos todo su cuerpo estaba, bañado en sudor, movía la cabeza hacia los lados negando y suplicando con sus mugidos para que su amo dejase de presionar sus huevos pero este no dejaba de darle vueltas al tornillo, los dos huevos de Andy alguna vez regordetes y pasados quedaron planos bajo las dos placas transparentes, el dolor era indescriptible, su pene se sacudía de un lado a otro, con su Amo mostrando una expresión de sadismo mientras seguía girando el tornillo poniendo más presión a sus huevos.

De pronto uno de sus amados huevos no soporto más presión el derecho que era el más grande de los dos y de manera súbita se escucho, en medio de los mugidos de Andy.

-“¡CRACK!” Se escucho.

Fue el momento exacto en que su testículo estallo, el cuerpo de Andy se sacudió por unos segundos para luego desmayarse, para cuando despertó, su ultimo testículo estaba por reventar el dolor era aun mayor que antes todo su cuerpo se sacudía con violencia y de nuevo de manera súbita como inesperada se volvió a escuchar el aterrado sonido.

-“¡CRACK!” Se volvió a escuchar.

Del pene de Andy en erección brotaron dos disparos de su semen, que cayeron sobre su abdomen mientras todo su cuerpo se sacudía, aquellas convulsiones duraron uno segundos antes de desmayarse por completo, apenas se percato cuando su Amo usando una tijera le cerceno su escroto con los despojos de sus huevos en su interior, lo curo y cerro la herida con algunos punto de sutura.

Andy despertó siendo un eunuco para el resto de su vida, su Amo dejo que pasara la noche en su casa y al otro día, le dijo que se marchara. Andy se vistió y se marcho apenas podía caminar, desde ese día su vida cambio ya no era un hombre era un esclavo eunuco y siempre iba a recordar mientras viviera el día que sus amados huevos fueron “Aplastado por su Amo”.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

CRISTINA

Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar......


CRISTINA
Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACION] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD] [CBT] [FEMDOM]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Capítulo 1. La sorpresa.     

Lo que  voy a contar es una historia real. Por ello no van a oír hablar de bellezas despampanantes, de preciosos cuerpos y grandes curvas. Se trata de chicas normales (que no significa feas) como pueda ser cualquiera de las chicas que conocemos todos. De hecho, puede ser que tú las conozcas, y no sepas nada de su vida sexual... ¿o sí? Con esto quiero decirte que no te imagines a chicas de esas que salen en el Playboy o en las pelis porno. Prefiero que te imagines a ese grupo de amigas que tienes y que nunca sospecharías que fueran así.        

Desde que llegue al grupo me gustó Cristina. Tenía el cabello castaño tirando a rubio y una cara muy dulce. De cuerpo no estaba mal, aunque tenía las tetas algo pequeñas para mi gusto (con 17 años, eso es muy importante). Pero lo que más me gustaba de ella era su culo. Solía vestir pantalones de mezclilla, los típicos Levi\'s 501 que tan bien sientan a las mujeres, pero a veces se ponía alguna cosa ajustada que me volvía loco. Podía ver su forma perfectamente dibujada a través de la ropa. No paré hasta conseguir que saliera conmigo, lo cual me costó un par de meses.    

Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar.  

Pero una noche, en la fiesta de cumpleaños de un amigo, aprovechando un cuarto libre en la casa de éste, nos metimos y nos tumbamos en la cama. Era la primera vez que estábamos juntos de ese modo y ella se puso encima mío para besarme más cómodamente. Y de pronto comencé a notar que se me ponía dura. ¡Dios!. Cuando estábamos de pié o sentados, con retirarme un poco lo arreglaba, pero ahora estaba encima y no me podía apartar. Traté de pensar en otra cosa, pero sus apasionados besos no me lo permitieron. 

Debía estar rojo como un tomate, ya que ella tenía que notar aquella dureza justo bajo su vagina. De repente, ante mi asombro, comenzó a deslizarse de arriba abajo, muy suavemente. Estaba a punto de explotar y no pude evitar levantarle la falda y agarrar aquel maravilloso trasero que tanto deseaba. Aquello, lejos de enfadarla, hizo que se excitara aun más y que comenzase a moverse frenéticamente.

No habían pasado ni dos minutos cuando, entre el roce de su cuerpo, mis inexpertas manos explorando su culo, y sus suaves gemidos, me corrí salvajemente mojando mi pantalón... y sus braguitas (calzón). 

-“Eres un chico muy malo” Me dijo cuando, tras encender una pequeña lámpara que había en la mesilla, vio nuestra ropa empapada.         

-“Vas a tener que compensarme”. Añadio.       

Acto seguido, se levanto y se quitó la camiseta, la falda y las bragas, quedando ante mí con un excitante sujetador de encaje. La vista se me perdió en su vagina, un perfecto triángulo en el que se podían ver unas gotitas de flujo vaginal.     

-“Ponte de rodillas y cómeme la raja”. Me ordenó.

Me arrodillé y comencé a besar su monte de Venus, mientras con la mano exploraba su agujero. Aquello era nuevo para mí y trate de meter un dedo.     

-“Ahí no”. Dijo, conduciendo mi boca a su clítoris.   

Separé sus labios con suavidad y comencé a lamber como había visto en las pelis porno.        

Al cabo de unos minutos ella comenzó a retorcerse y a gritar, mientras inundaba mi boca de deliciosos jugos vaginales.      

Con todo eso, mi pene estaba preparado de nuevo, pero antes de que dijera nada, noté como sus manos acariciaban mi aun húmeda bragueta. Pronto, me desabrochó los botones del pantalón y poco a poco me fue quitando todo hasta dejarme completamente desnudo. Me besó en la boca y me dijo:

-“Ahora verás”.      

Sacó de su bolso cuatro lazos de terciopelo negro. Después de pasármelos por mi pene varias veces, me agarró los brazos y me los ató a la cabecera de la cama. Lo mismo hizo con mis piernas y me inquirió:

-“Si quieres volver a disfrutar de mi vagina, tendrás que ser mi esclavo... para siempre”. Dijo ella.

Lo había preparado todo. Así atado y con el calentón que tenía encima, no dudé en asentir con la cabeza. Noté un gesto de satisfacción en su cara antes de que me vendara los ojos con una especie de pañuelo. Después me amordazó con una mordaza de bola de esas que venden en las sex-shops, dejándome totalmente a su merced. Pude escuchar con claridad como buscaba algo en su bolso. De pronto me sobresaltó el ruido de una especie de máquina de afeitar eléctrica mientras me decía que me iba a rapar mis genitales para luego poder afeitarlos más fácilmente.     

Intenté moverme, pero fue inútil. Me tenía bien atado. Tampoco pude decir nada a causa de la mordaza. Pronto sentí como aquel aparato avanzando por mis genitales dando buena cuenta de mi vello púbico. No lo podía creer. Estaba siendo humillado por la mujer de mis sueños, pero aquella situación lejos de disgustarme, me ponía aun más excitando.       

-“Ahora vamos a afeitar”. Dijo.   

Pronto noté lo fría que estaba la cuchilla de la máquina y un extraño picor por toda la zona. Al cabo de un rato, me corrió el prepucio, me besó mi glande y dijo:           

-“Vamos por el culito”.     

Me soltó las manos y los pies de la cama y me hizo darme la vuelta.         

-“Dobla las rodillas y levanta las nalgas”. Me ordeno.          

En esa postura, tumbado boca abajo y con las nalgas hacia arriba, volvió a atarme, esta vez las muñecas con los tobillos. Repitió la operación: primero recortó los vellos más largos y posteriormente, afeitó todo el contorno de mi ano. Recorrió la zona con sus dedos y exclamó:

-“Así me gusta”.     

Y así de pronto, sin avisar, me metió el mango de la maquinilla de afeitar por mi recién rasurado  ano, lo que me produjo un sobresalto y un ahogado grito de dolor.  

-“¿Te gusta?” Me pregunto
-“Más te vale, porque a partir de ahora soy tu ama, y puedo hacer contigo lo que me dé la gana”. Dijo.

No contesté, no solo por la mordaza, sino porque mi orgullo de macho me impedía reconocer que la nueva experiencia anal me había gustado. Con la maquinilla aun en mi ano, me soltó, me quitó la mordaza y el trapo de los ojos, me dio la vuelta y me hizo una mamada que inundo toda su boca de leche, de la que no desperdició ni una sola gota.  

Me besó tiernamente y me dijo que esa era la última concesión que me permitía, y que, desde ese momento, ella decidiría cuando me tenía que correr. 

Dejé a Cris en su casa con la moto y volví a la mía sin dejar de pensar lo que me había pasado. Mirando en el espejo mis huevos afeitados y acariciando mi desvirgado agujero, no dejaban de resonar en mis oídos las palabras que me dijo al despedirnos: "mañana la segunda lección".      


Capítulo 2. Mi primer castigo.     

A la mañana siguiente, cuando quedamos todo el grupo de amigos, apareció ella mientras yo me moría de vergüenza. Recordaba lo sucedido anoche y no podía olvidarme de que era mi Ama. Me dio un beso y me saludó como si nada hubiera pasado. Pero noté que a lo largo de la mañana me miraba de una forma especial, como diciéndome que ella conocía mi secreto.       

Mis padres se habían ido unos días de vacaciones, por lo que tenía la casa libre. Estaríamos solos, por lo que tenía la esperanza de que ella continuara con mis "lecciones". A las nueve en punto sonó el timbre. Era Cris. Venía con unos pantalones bastante sugerentes y una blusa muy amplia, lo que me hizo pensar que aquella noche nada de nada. Después de un rato hablando de temas de escasa trascendencia, por fin me dijo.        

-“Supongo que recuerdas que eres mi esclavo ¿no?” Contesté afirmativamente mientras ella iba a mi cuarto. Cerró la puerta y desde dentro me pidió que me desnudara completamente y que me tumbase en el sofá, cosa que obedecí inmediatamente.           

Cuando apareció por la puerta del salón no lo podía creer. Llevaba un traje de látex rojo totalmente ajustado que marcaba perfectamente su vagina y sus pezones. En su mano llevaba la famosa mochila de la que el día anterior sacó la máquina de afeitar y las tiras de terciopelo. Naturalmente, ya tendría mi pene a punto, pero lejos de complacerme, ella tenía unas intenciones totalmente distintas. Me hizo levantar del sofá y se sentó ella en el centro, con la mochila a su lado.    

-“Túmbate encima de mí y pon tu pene y huevos entre mis piernas”. Obedecí su orden.           
-“Eres mío” Dijo mientras cerraba las piernas y aprisionaba mis genitales entre ellas.

Pronto noté una de sus manos paseando por mis nalgas libremente mientras con la otra sacaba una especie de vibrador de la mochila.         

-“Esto es para ti”. Me dijo.
-“Como ves, la parte final se estrecha mucho y luego se ensancha”. Es para que no se mueva ni se salga.

Tenía también un bote de aceite de esos que se usan en la piscina, con el que me untó el ano. Después de lubricarlo, introdujo aquel artefacto, lo que me produjo al principio un intenso dolor pero que fue poco a poco transformándose en un delicioso placer.  De esta manera, inmovilizado por los huevos y penetrado por un aparato de unos 20 cm. Comenzó a pegarme con una pequeña fusta que tenía, una vez en un lado y otra en el otro, a la vez que soltaba barbaridades e insultos que me excitaban todavía más.     

Me estaba doliendo, ya que tenía las nalgas totalmente enrojecidas... a cada golpe que me dada, sentía más y más placer como dolor, tanto que llegué a correrme en sus piernas sin tocarme. Jamás me había interesado por temas como el masoquismo, es más, me resultaba bastante desagradable cuando algún amigo nos ponía alguna peli de esas. Pero desde el día que lo experimenté en mis propias carnes, no he podido dejarlo. No es que no practique otro tipo de sexo. Pero me gusta sentirme el esclavo sexual de alguien.         

Siguiendo con la historia, cuando Cristina notó mi semen resbalando por sus pantorrillas, se enfadó muchísimo y gritando me ordenó que me pusiera de pie. Al hacerlo, noté como el vibrador se apretaba contra las paredes de mi culo, haciéndome sentir más suyo que nunca.     

-“¡Te dije que sólo puedes correrte cuando yo lo decidiera! ¡Ahora tendré que castigarte!” Me ató a una silla que había en el salón impidiéndome cualquier tipo de movimiento mientras insistía.       

-“¡Te voy a enseñar a no desobedecer a tu Ama! ¡Eres un puto esclavo y no tienes derecho a nada!” Le supliqué que me perdonase, diciéndole que no volvería a pasar, pero fue inútil. Me puso la mordaza y la vi salir en dirección al baño. Al cabo de unos segundos, que a mí se me hicieron eternos, volvió con un bote de alcohol de 96 grados que vació en mis genitales.      

-“Esto por correrte a destiempo”. Dijo, mientras me retorcía de dolor.      

Como se imaginaran mi glande, que era especialmente sensible, y las miles de heriditas que me había dejado el afeitado del día anterior, el dolor fue insoportable. Pero lo peor de todo fue que en mi interior, pensé que me lo tenía merecido por no acatar las órdenes de mi Ama.    Aprovechando que tenía el pene encogida por causa del dolor, me colocó en ella una serie de aros metálicos unidos por unas tiras de cuero. El de mayor diámetro tenía una especie de cierre similar al de unas esposas y lo encajó por detrás de los huevos. A lo largo de todo mi pene, que ya empezaba a ponerse duro por el roce, iban los demás aros, coincidiendo el último de ellos con el frenillo. 


-“Tendrás que llevar esto puesto todo el día. Si tienes una erección, los anillos te apretarán y te dolerá. No podrás estar con otra, ni excitarte, ni masturbarte... Solo yo tengo la llave de tu placer”.     

Inmediatamente comencé a notar lo que decía. A medida que crecía mi pene, me dolía más. Pero no acabó todo allí. Todavía iba a continuar con su "venganza" por correrme. Se despojó del traje de látex lentamente dejando a la vista su vagina ahora perfectamente depilada, con una tira de vello justo encima del clítoris y el resto depilado. Sus labios se mostraban como los de una niña.    

Cuando los separó, pude ver claramente un pequeño anillo dorado en el interior. Como se imaginaran, mi excitación a esas alturas era tremenda. He de confesar que siempre había tenido debilidad por las vaginas afeitados, y entre eso y el anillo... A todo eso, los aros seguían castigándome más que nunca mi dilatado pene, que empezaba a enrojecerse.        

-“¿Te gusta?” Me preguntó.
-“Pues no vas a empezar por ahí”.          

Acto seguido, se dio la vuelta mostrándome su lindo trasero. Se inclinó y separó las nalgas, dejándome ver su agujerito también depilado.         

-“¡Cómetelo!” Me ordeno.           

Sin pensármelo dos veces, empecé a lamber aquel ano que tanto me gustaba y acabé metiéndole toda la lengua mientras ella se retorcía de placer. Cuando ya no podía aguantar los aros en mi pene, ella se retiró y me dijo que quería que la penetrara por detrás. Como pudo me quitó el aparato (con el empalme que tenía no fue nada fácil) y se puso a cuatro patas mientras gritaba que la rompiera el culo, cosa que hice de inmediato, no sin antes embadurnarme mi pene de aceite. Al principio, me costó un poco penetrar aquel agujero virgen, pero una vez que entro mi glande, todo fue más fácil.        

No habían pasado ni tres minutos desde que la penetre cuando sentí la irreprimible necesidad de correrme. Para evitar nuevos "castigos", paré y pedí permiso a mi Ama. Ella, al borde del orgasmo, me ordenó que siguiera y que lo hiciera dentro. Tras unos instantes, llené su culo de semen con la mejor eyaculación que había tenido en mi vida Al sentir mi semen caliente en sus entrañas, ella también se corrió entre gritos y gemidos. Después de eso, caímos los dos rendidos sobre la cama y nos quedamos dormidos.     

Me desperté a eso de las 12:00 AM de la mañana. Mi pene volvía estaba apresado por los aros de mi Ama. Ella ya no estaba, y me los había puesto mientras dormía. Sobre la mesilla había una nota que decía: “"Sácate el consolador del culo y lávalo. Volveré a las 8 en punto. Espérame desnudo. Cris". Hice lo que me ordenó, comí y dormí la siesta. A eso de las 7, me duché, repasé mi "afeitado" y me puse a ver la tele hasta que ella llegó.           

Capítulo 3. Las amigas.     

A las 8 en punto llegó. Encantado por la ausencia de mis padres, corrí a abrir la puerta. Antes de hacerlo, me aseguré de que era ella a través de la mirilla, ya que estaba desnudo. Venía vestida como una lolita. Dos trenzas, una blusa blanca un poco transparente, una faldita escocesa muy, muy corta, medias y zapatos de hebilla. Estaba preciosa. Arrodíllate ante tu Ama, me dijo. Lo hice, se levantó la falda y me hizo besar su vagina por encima de su calzón blanco, como las de las colegialas.          

Ya en el dormitorio, me ató a la cama, y se sentó encima de mí para que lamiese su culito. Para ello, apartó un poco su ropa calzón (braga) y buscó mi lengua. Así estuve unos 10 minutos, cada vez, como imaginaran, más excitado. De pronto, se retiró, vio mi pene completamente tieso, la acarició y se fue. Desde la puerta dijo.          

-“Voy a tomar algo”.         

Así que allí me dejó, atado y sin poder hacer nada, Tardó más o menos una hora. Pude oír como llegaba y automáticamente mi pene volvió a ponerse como un mástil. De pronto, en el dormitorio, entraron, además de mi novia, Esther y Cristina (dos de las chicas de la panda con la que nos juntábamos en verano). 

NOTA: Como una de las chicas también se llama Cristina, en adelante, me referiré a mi novia como Cristina y a nuestra amiga como Cris.    

Estaba atado en la cama, con los brazos y las piernas abiertas, con mi pene y huevos afeitados, con una erección tremenda. Me puse rojo como un tomate. ¡¡¡Eran mis amigas de toda la vida, con las que quedaba para ir a la piscina o al cine!!! 

Esther era morena, con el cabello rizado, de no mal cuerpo, más que guapa. Siempre me habían gustado sus tetas y era la más "cachonda" del grupo. Su vagina resultaba al contrario de lo que siempre había imaginado. Como tiene mucho cabello en la cabeza, pensaba que el pubis sería igual. No lo tenía depilado (excepto la llamada línea del bañador) pero tenía muy poco vello, lo que dejaba ver perfectamente sus labios.           

Cris también era morena tenía el cabello más largo que Esther, tetas pequeñitas pero lindas y un culo que, aunque un poco grande, que volvía locos a los hombres. Tenía la vagina con vello, sin arreglar, como el de cualquier chica.

Esther me hizo cosquillas en un pié y Cris deslizó una mano pierna arriba hasta mi depilada entrepierna y dijo, con una sonrisa.        

-“Vamos a divertirnos un rato”.  

Cristina mandó a las chicas al salón, mientras, como ella dijo, "me preparaba" Me desató, me puso un minúsculo taparrabos, un collar con una cadena en el cuello y me ordenó que cumpliera cualquier cosa que quisieran las amigas.  

Cris y Esther comenzaron a quitarse la ropa, pero cuando estaban en braguitas, les invitó a que pararan para que las desnudase yo.           

Pasó la correa a Esther e inmediatamente hizo que le chupase las tetas. Pero de pronto, Cris le quitó la correa a Esther y me obligó a que le quitara las bragas con los dientes. Lo fui haciendo y de nuevo, Esther le quitó la correa, con lo que empezaron una especie de lucha por hacerse conmigo. Para evitar esto, Cristina (mi novia) propuso un juego. La ganadora tendría el derecho de usarme primero.

Me quitó el taparrabos y me sentó en la cama, con ellas cada una a un lado.  Tendrían que masturbarme por turnos de 15 segundos. La que consiguiese la corrida, ganaría.

Esther utilizó una técnica firme y lenta, pero fueron las rápidas sacudidas de Cris las que liberaran el chorro. Unos minutos después ya estaba listo otra vez. Cris me ató boca arriba, se sentó en mi cara y comencé a chupetearle la vagina .

-“Así no”, dijo.       

Me puse entonces a meter la lengua en su vagina, pero eso tampoco parecía satisfacerla, y hasta que no empecé a darle largos lengüetazos desde el clítoris hasta su ano, no me regaló sus jugos vaginales. Se ensartó entonces mi pene y se corrió dos veces (o eso me pareció a mí) antes de que me vaciase en su interior, lo que dejó mi pene inservible por un rato.

Le tocó el turno a Esther, que me desató, me dio la vuelta violentamente y me ató las muñecas de nuevo. Cristina abrió la mochila y sacó de ella un tubo de vaselina y un arnés con dos penes, una interior, pequeña y otra exterior, de unos 22 ó 23 centímetros. Mi polla aún estaba flacido cuando Esther me hizo ponerme de perrito, pero quedo rígido rápidamente cuando comenzó a embadurnarme de crema por el culo. Por supuesto, para asegurarse de que el cacharro entrara sin problemas, metió antes dos o tres dedos (no puedo determinarlo) para lubricar también el interior.   
Intenté revolverme, pero Esther me agarró con fuerza por las caderas y en un rápido movimiento, me metió el vibrador entero.   En cada envestida el pene interior se le clavaba y la base del aparato le rozaba el clítoris, así que se puso a penetrarme como una desesperada, más rápido, más rápido, cada vez más rápido hasta que, por fin, tuvo un orgasmo.      

Al correrse, clavó el consolador de tal modo que incluso la base debió entrar en mi culo, lo que, sin que nadie me hubiese ni tan siquiera rozado mi pene, hizo que soltase una ración doble de semen sobre el edredón que Cristina me hizo luego limpiar con la lengua por descuidado.          

Capítulo 4. Experiencia Homosexual.    

Nada volvió a ser igual en la panda. Esther y Cris me usaban indistintamente cuando y para lo que se les antojaba, ya que contaban para ello con el permiso de mi novia.     Un par de semanas después de lo que pasó con mis amigas, y después de sesiones sado más o menos como las que he contado, un día Cristina me hizo ir a su casa. Mis padres ya habían vuelto, pero los de Cristina estaban de cena, así que tenía la casa vacía. Me hizo pasar al salón, donde me esperaba una silla cómoda pero rígida.

Me desnudó, me senté y me ató las piernas y las manos a la silla, dejándome una vez más inmovilizado. Me amordazó con una mordaza de bola, asegurándose de que quedara bien ajustada. Ella abrió una puerta y entraron en la habitación dos chicos altos y musculosos. Uno rubio y otro moreno.

-“Del gimnasio”. Me dijo. 

Antes de que me diese tiempo a pensar lo que estaba pasando, los dos se pusieron a manosearla y a besarla por todas partes. La muy puta se lo estaba montando con los dos delante de mí.            El rubio empezó a desnudarla mientras el otro le metía mano por todas partes. Ella me miraba con satisfacción. Estaba gozando como nunca. Cuando estuvo desnuda, ella hizo lo propio con los chicos, para al final, agacharse y empezar a chupar sus penes alternativamente.  

El rubio tenía un pene impresionante, que lo parecía más aún porque la tenía afeitada, dejando solo unos vellos encima de ella. El moreno no estaba tan bien dotado, pero eso a ella no parecía importarle. Mirándome a los ojos se metió aquellos dos penes a la boca. Un momento después, el rubio se tumbó en el suelo con los pies hacia mí y Cristina se tumbó encima de él. Pude ver con todo detalle como se la metía mientras escuchaba sus gemidos. 

El moreno se colocó encima de ambos y comenzó a metérsela por el culo a mi novia, que se retorcía de placer. Ya con las dos penes metidas, empezaron un frenético cabalgar que duró unos 5 minutos. Y una vez más, lo peor de todo no fue el acto en sí, sino mi reacción: lejos de sentir celos, estaba excitado. Dos tipos estaban penetrando a mi novia y yo con una erección increíble. Después de eso, Cristina se levantó y vino hacia mí con una mirada lasciva.

-“Los chicos ya están calientes”. Comentó.      

Me desató y me ordenó arrodillarme.    

-“Espera aquí”. Me dijo.   

Se fue y al instante volvió con un trípode y una cámara de vídeo. Lo preparó todo y pude ver como se encendía la luz roja que indica que estaba grabando. Se acercó a mí y retiró la mordaza. Hizo una señal a los tipos para que se acercaran. El moreno se plantó delante de mí, con su pene a escasos centímetro de mi cara.         

-“Chúpasela”. Ordenó Cristina.   

Intenté protestar, pero de repente sentí unas fuertes manos que me sujetaban y me acercaban la cabeza. Era el rubio, que se había colocado detrás. Mi cara llegó a su pene y me la restregó por ella. Luego Cristina, con un latigazo me obligó a abrir la boca. Primero chupé sus huevos, luego pasé mi lengua por todo pene y finalmente me la metí. Empecé a mamársela lo mejor que sabía y, no voy a mentirles, me empezó a gustar.     

Vista mi "colaboración", me hicieron ponerme a cuatro patas sobre el sofá y mientras se la chupaba al rubio (habían cambiado) el otro empezó a embadurnarme el culo con vaselina. A todo esto, Cristina había quitado la cámara del trípode y se afanaba en grabarlo con todo lujo de detalles. Pronto me metió su pene y empecé a penetrarme. Estaba gozando mucho. Así se fueron turnando el uno y el otro durante un rato mientras Cristina grababa.

De pronto, pararon y me tumbaron boca arriba. Se iban a correr, y no querían desperdiciar su semen. El moreno (con la ayuda de Cristina que había vuelto a dejar la cámara en el trípode) fue el primero en regar mi cara con su espeso semen. Un minuto más tarde, y a la vista del espectáculo, lo hizo el rubio.

Para rematar la faena, Cristina empezó a lamer todo el semen que había sobre mí y me lo fue metiendo en la boca con cálidos besos. Tragué hasta la última gota de aquel manjar y mientras lo saboreaba, Cristina hizo que me corriera con una espectacular mamada (que en menos de 30 segundos acabe) y también me hizo beber mi semen, que lo tenía en la boca. Quien iba a decir que aquella iba a hacer la última vez que me correría como un hombre de verdad.

Capitulo 05. Eunuco y Esclavo

Luego que los dos tipo y yo mismo nos corrimos ellos Cristina se puso de pie y con un apasionado beso mientras los masturbaba los despidió, luego que se marcharon, ella se me acerco me dio un largo beso en los labios y me dijo.

-“Ahora que eres toda una puta de verdad ya no vas a necesitar de tu miembro”. Dijo Cristina.

Dijo eso mientras me masturba, luego fue a la bolsa y saco un elastrador, un fierro plateado largo de unos 25 cm de 5 milímetros de diámetro y un cuchillo curvo. Cargo en el elastrador una liga castradora. Iba a decirle algo pero de nuevo me coloco la mordaza de bola, luego acciono el elastrador abriendo la liga, para luego pasar mi pene ya en erección de nuevo por en medio de la liga. Que ella se aseguro quedase lo mas en la base de mi pene posible.         

Luego quito el seguro y la liga se cerró abruptamente sobre mi pene. Mi cuerpo se arqueo de dolor. Aun retorciéndome de dolor, Cristina, tomo un poco de vaselina y la unto en el ojo de mi glande casi metiendo su dedo en mi pene, luego tomo el largo tubo y lo fue metiendo por mi pene, sacando y metiéndolo lo que me hizo sentir mucho dolor y placer al mismo tiempo.

El tubo descendió por el interior de mi pene hasta la base lentamente, quedando apenas unos pocos centímetros sobresaliendo de la punta, Cristina me dejo así por varios minutos. Hasta que mientras acariciaba mi pene que no dejaba de palpitar duro como nunca antes me dijo.

-“Bien es hora de hacer una puta de verdad, Cariño”. Dijo Cristina.

Moví la cabeza en señal de negación pero eso a ella poco le importo, antes de que lo supiera me estaba cortando mi pene por arriba de la liga puesta, mi cuerpo se arqueo de dolor, sentí la sangre bañar mis huevos y muslos, sentía la hoja del cuchillo cortar mi pene, Cristina cortaba hasta que la cuchilla tocaba el tubo de metal, aquello se prolongo por varios minutos que se me hicieron eternos hasta que por fin ella deslizo mi pene cercenado por el tubo de metal hasta sacarlo por completo y apartarlo para siempre de mi cuerpo.

Me desmaye viendo a Cristina besar la punta de mi pene cercenado con sus labios.      

Luego de aquello y gracias a la cinta de vídeo, ahora soy su esclavo definitivamente para el resto de mis días. Cada día me sorprenden con una cosa nueva... Ella y sus amigos tanto mujeres como hombres por igual, la única  manera que tengo ahora para correrme es por medio de estimulación prostática, y creo que no pasara mucho hasta que Cristina también me despoje de mi huevos, el ultimo rastro de mi masculinidad que aun me queda.




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

DOMINADO POR MI MEJOR AMIGA

La historia que a continuación contare, se puede decir que cambio mi vida, ya que esta historia se remonta cuando yo tenía 20 años, ahora en la actualidad tengo 27 y se puede decir que soy otra persona desde aquel día, en que fui dominado y algo más por mi mejor amiga, perdí mi virginidad en una tarde-noche de verano junto con mi virilidad......


DOMINADO POR MI MEJOR AMIGA
La historia que a continuación contare, se puede decir que cambio mi vida, ya que esta historia se remonta cuando yo tenía 20 años, ahora en la actualidad tengo 27 y se puede decir que soy otra persona desde aquel día, en que fui dominado y algo más por mi mejor amiga, perdí mi virginidad en una tarde-noche de verano junto con mi virilidad.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Dimas & DarkSoul





La historia que a continuación contare, se puede decir que cambio mi vida, ya que esta historia se remonta cuando yo tenía 20 años, ahora en la actualidad tengo 27 y se puede decir que soy otra persona desde aquel día, en que fui dominado y algo más por mi mejor amiga, perdí mi virginidad en una tarde-noche de verano junto con mi virilidad.

Pues bien como les decía, todo paso en una tarde-noche de verano, en la cual como siempre me disponía a ir a buscar a mi mejor amiga a su casa, ya que siempre que salía con ella a tomar algo como era costumbre de nosotros, antes siempre pasaba a buscarla a su casa.

Una vez que había llegado a su casa me dispuse a tocar el timbre para que supiera que llegue por lo cual la esperaría abajo, pero para mi sorpresa la que contesto por el intercomunicador fue su madre, la cual al oír mi voz me dijo que subiese ya que su hija se estaba preparando todavía.       

La verdad que la idea de subir a casa de mi amiga no me gustaba mucho ya que los padres de ella y míos no se llevababan bastante bien, y por lo cual siempre me provocaban con su hija, y eso la verdad que me ponía colorado, ya que en realidad mi amiga me gustaba, pero la verdad que nunca se lo había dicho.           

Pues bien una vez que llegue a casa de mi amiga, su madre, me invito a pasar al salón ya que su hija se estaba duchando todavía, a lo cual al oír que se estaba duchando una sensación de morbo me entro al pensar como estaría ella desnuda, mientras el agua acariciaba su cuerpo, y mientras pensaba eso de pronto sentí que una puerta se abrió, desde luego era ella, ya que mientras estaba en el salón pude ver como se metía en su habitación para cambiarse de ropa ya que lo único que tapaba su culito y sus pechos era una toalla grande.        

Por fin llego el momento de verla vestida, y la verdad que estaba radiante ya que su forma de vestir era de lo mas provocativa, pues llevaba una faldita corta, que de lo corta que era incluso podía aprecia una tanguita que sería la que tapaba su más divino tesoro, después por encima de su cintura se podía apreciar bastante bien sus lindos pechos, ya que se puso una blusa clara y aunque sus pechos no eran, ni muy grandes, ni muy pequeños, más de uno soñaría con poder tenerlos para poder magrearlos y comérselos.           

Pues bien salimos de casa de ella, la verdad que casi no podía atender a lo que me decía, ya que en mi mente estaba centrado mirando su precioso cuerpo, a lo que ella al darse cuenta de que casi no le prestaba atención a lo que me decía, se dio cuenta que no paraba de dejar de mirar sus preciosos pechos y su lindo trasero.      

En un principio creía que no se había enterado de que la estaba mirando, más de lo que nunca se había imaginado, pero como que se dio cuenta, ya que de una forma amigable con su mano me dio un toquecillo en la cabeza, diciéndome "parece que me vas a comer con la mirada", yo ante eso la verdad que me corte mucho ya que no pensaba que se estaba dando cuenta, con lo cual pudo observar que ya le prestaba más atención, ya que estaba totalmente acobardado.         

De esto que pasamos por un bar mis palabras fueron que si quería parar, para tomar algo, a lo cual ella sin más me dijo que le gustaría ya que estaba seca y tenía ganas de beber algo, entonces nos dispusimos a entrar, y al sentarnos el camarero que estaba al lado se dispuso a tomarnos la orden de lo que queríamos beber, a lo que antes de que se fuese para traernos la bebida le di el dinero para que me cobrase lo pedido a su vez.       

Mientras esperamos a que nos sirvan empiezo a notar como mi amiga de una forma muy provocativa, se coloca de forma que cuando el camarero llegase pudiera ver su faldita corta ya que de lo corta que era, casi se podía ver su tanga, ya entonces llego el camarero ,y mientras nos servía pude comprobar cómo observaba a mi linda amiga, sus lindas piernas y la entrada de su sexo, cuando se retiro mi amiga se empezó a reír, fue entonces cuando me dispuse a recoger el dinero del platillo que el camarero había dejado, y con picardía tire una moneda debajo de la mesa esperando que ella no se diera cuenta, a lo que me agache y según me dispongo pude observar como la entrada de su sexo era de lo más apetecible, desde luego cuando me levante, me levante medio asombrado de lo que había visto, pero la verdad que mi amiga no era tonta, a lo que me dijo ¿"te gusto lo que has visto?"

Pues no te creas que no te vi que tiraste la moneda a propósito, esas palabras me dejaron helado, con lo cual de una forma más bien tímida le dije que me perdonase, que no era lo que pretendía pero que fue una reacción que ni esperaba que me pasase, ella se reía ante mis palabras mientras en un momento que ceso su risa me dijo que por esta vez pasaría pero que la próxima vez me acordaría por no la respetarla, pero ella la verdad que no quería que la respetara, ya que siempre hacia todo lo posible, para que yo cayese en la tentación de mirarla.     

Ya fue cuando de pronto me dijo que si la podía acompañar hasta un sex-shop, a lo que le dije que para que quería ir a un lugar de esos, contestándome que quería comprar algo para cuando llegase su novio de viaje, en tanto que la acompañe y de esto que nos disponemos a mirar los artilugios que hubiese, ella se decide por dos pares de esposas, en las cuales le pregunte que si pensaba comprarse eso, a lo que me dijo que si, ya que cuando llegase su novio de viaje quería someterlo a un tipo de dominación, en fin que no podía ni imaginar que esas serian para mí y que me estaba mintiendo.       

Después de eso todo lo demás, fue de lo más normal, claro que yo no podía dejar de mirar sus pechos ya que cuando estábamos en la discoteca con los destellos de luces se podía notar como sus pechos estaban de lo más visibles, era como si no trajera blusa alguna, ya que aunque llevaba sujetador, la blusa era clara, y el sujetador era de la misma claridad, desde luego ella ya no me decía nada, con lo cual yo me había dado cuenta que ella se había enterado que la estaba mirando, pero como notaba que me dejaba y que a su vez ella hacía por provocarme con sus movimientos mi vista no cesaba.          

Avanzada ya la noche me dice que se marcharía para su casa, ya que aunque sus padres se habían marchado 2 días de viaje a última hora de la tarde, ella se encontraba cansada.  

Sin pensarlo, le dije que haría lo mismo y que primero la acompañaría a su casa para que no fuera sola, ya que no quería que le pasase nada, fue cuando note en su mirada una expresión extraña, como si estuviese planeando algo, pero bueno como que no presentía cuáles eran sus planes, a lo que según llegamos a su casa, de pronto me dice que si puedo subir un momento ya que me tenía que dar una cosa, que no me llevaría mas de unos minutos, subí detrás de ella ya que así podía ver su tanga con el movimiento que realizaba al subir las escaleras, y una vez que llegamos de pronto me dice que la espere en el salón y que cuando ella me Dijera que cerrase los ojos, que los cerrase ya que quería darme una sorpresa, de pronto es cuando noto que se acerca y escondiendo algo detrás de ella me dice

-"Cierra los ojos y date la vuelta" Me dijo ella.

Obedecí sin más ya que no pensaba en lo que me pasaría, de pronto noto como me pone las manos hacia mi espalda y de una forma agresiva note como mis muñecas las hacia prisioneras con unas esposas, ante eso asombrado le dije que si estaba loca, que me soltase, a lo que sin mediar palabra empezó a empujarme hacia su habitación, en la cual una vez que llegue de una forma agresiva me tiro en su cama, mientras me decía.

-“Ahora me toca mirar a mí y tú te dejaras hacer lo que yo quiera, quieras o no quieras estas a mi merced”- Me dijo ella.

Aquellas palabras me hicieron poner muy nervioso no sabía qué hacer, y para colmo de pronto pude observar como con las otras esposas hacia lo mismo con mis piernas, desde luego ya no podía hacer nada, ya que estaba indefenso y ella podría hacer lo que quisiera conmigo.       

Pues así fue, de pronto cuando la veo llegar a la habitación veo que se me aproxima con unas tijeras a lo que asustado le pregunto ¿"que piensas hacer con eso?" De pronto me ordena que me calle y que observe y que ahora pagaría por mirarla de forma descarada y que como sabía que era virgen haría que la penetrase a lo que le dije que no me hiciera eso, ya que no quería perder mi virginidad así, entonces agresivamente agarro mi pene por encima de mi pantalón y con un aire dominando la situación me dijo.

-"Perderás la virginidad como yo diga y algo más, se acabo la timidez". Me dijo ella.    

Sabía que no podía hacer nada para impedirlo, de pronto ella empezó a desabotonarme el botón del pantalón bajándolo estos hasta los tobillos, para después empezar con mi camisa y una vez que ya me había quitado la camisa, se detuvo a acariciar todo mi cuerpo con sus manos y su lengua hasta llegar a mi pene, de pronto se aparto de mí, no antes de haberme acariciado mi pene y sentirlo ella que se encontraba erecto de la excitación que sentía en ese momento.    

Empezó a denudarse quitándose primero su faldita, mientras que hacia eso me decía, si me gusta mirar este es tu momento, yo estaba a cien cuando se quito la faldita quedándose con su tanga, cuando de pronto pude observar que se quitaba su blusa diciéndome, ¿no te gustan mis tetas? Pues hoy no dejaste de mirarlas, en fin que estaba que no podía mas, a lo que sin saber lo que decía en ese momento le dije no me hagas eso que no quería, al oír eso se quito su tanga y el sujetador, ella se quedo totalmente desnuda, y a mi todavía me quedaba mi trusa (slip), el cual no tardaría en hacer desaparecer, fue entonces cuando de una forma dominante tomo la tijera y sin pensarlo dos veces empezó a abrir un agujero en la parte delantera de mi trusa, con lo que acto seguido de una forma agresiva me desgarro toda la prenda.     

Eso desde luego para mí ya fue lo máximo y más aun cuando de pronto empezó a agarrar mi pene y después de ver que se encontraba erecto, se lo llevo a su boca, produciéndome una serie de escalofríos ya que esa era mi primera experiencia sexual y por lo cual para mí todo era demasiado excitante, de pronto fue cuando empecé a sentir que me correría a lo que dándose cuenta, me dijo que no lo haría en su boca en ese momento me apretó los huevos haciéndole gritar de dolor, cuando me calme ella se monto encima de mí, empezó a moverse lentamente mientras que sus pechos podía sentirlos tan cerca de mi boca, que casi se los podía chupar mientras ella se movía lentamente con mi pene dentro de ella.

Fue entonces cuando después de tanto placer empecé a gemir ya que estaba llegando al punto máximo de mi resistencia sexual, cuando de pronto de una forma exagerada, comencé a derramar mi leche dentro de ella, a lo que retirándose rápido comenzó a menearla salvajemente de forma, que mi leche caía sobre su cuerpo desnudo rociándose entera sobre sus pechos.

Entonces levantándose de encima de mi continuó acariciando mi pene, con una mano mientras con la otra comenzó a acariciar sus pechos ya que antes no había podido debido, mientras le dije inocentemente muy contento luego de lo sucedido.

-“Nunca lo olvidare, esta noche”. Ella solo sonrió y me dijo.
-“Ya creo que nunca la olvidaras perro”. Me dijo ella.          

Quien se levanto y fue a uno de los cajones, saco algo de ahí y regreso a donde estaba, era un elastrador ya con una liga castradora cargada, ella se monto de nuevo sobre mí, restregó su húmedo sexo sobre mi aun erecto pene, y me dijo.

-“Es hora de pagar por haberme penetrado”. Dijo ella.

Tomo mis huevos, y los estiro luego los paso uno a uno por la liga abierta, coloco la liga en la parte alta y soltó el seguro del elastrador, recuerdo que sentí mucho dolor, no recuerdo si grite, recuerdo que me retorcía y arquee mi cuerpo pero no, creo que me desmaye, cuando recobre el sentido habían pasado ya dos horas. Ella me mostro usando un espejo de mano mis huevos ya ennegrecidos, muertos dentro de mi escroto.

Le suplique que me llevara a un hospital pero ella se monto sobre mí de nuevo dándome la espalda, sus hermanas nalgas se asentaron sobre mi pecho, podía sentir su sexo sobre mi piel, la sentí tomar mi pene y luego mi escroto que me hizo temblar de dolor, luego sentí un fuerte piquete que me hizo retorcer de dolor y de pronto ella se bajo de encima de mí, y me dijo.

-“Bien ya no eres más un hombre, ahora y para siempre serás mi eunuco”. Dijo ella.

Luego alzo su mano bañada en sangre y me mostro mi escroto cortado sostenido por sus dedos, sin poder contenerme ante tal horror grite.

-“¡NOOOOOOOOOOO!” Grite aterrado.

Actualmente está casada y tiene dos hijas, en secreto sigue siendo mi Ama, mi pene aun logra tener erección gracias a drogas para la impotencia y a que ingiero testosterona ella me azota, humilla, orinándose encima, incluso me marco con sus iníciales con un hierro al rojo vivo una de mis nalgas, sin embargo estoy sometido a ella, se que nadie más me daría la oportunidad de tener sexo, aunque sea cuando a ella se le antoje, después de todo que mujer quería tener sexo con un eunuco.





Autor: Dimas & DarkSoul       Adpatador: DarkSoul

HUEVOS DEL PRISIONERO 87

Sacudido y asustado, el prisionero 09-000-87 se quitó el uniforme de la cárcel y lo puso sobre la mesa según lo ordenó el guardia de la entrada de la prisión. Convicto de ser el conductor del auto al robo a una tienda de conveniencia que salió mal. Su amigo había disparado y matado al empleado, por lo que el prisionero 87 fue culpable de asesinato por delito grave y recibió una condena de cadena perpetua......


HUEVOS DEL PRISIONERO 87
Sacudido y asustado, el prisionero 09-000-87 se quitó el uniforme de la cárcel y lo puso sobre la mesa según lo ordenó el guardia de la entrada de la prisión. Convicto de ser el conductor del auto al robo a una tienda de conveniencia que salió mal. Su amigo había disparado y matado al empleado, por lo que el prisionero 87 fue culpable de asesinato por delito grave y recibió una condena de cadena perpetua.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [PRISIÓN]


Categoria: Gay      Autor: TopManFL





Sacudido y asustado, el prisionero 09-000-87 se quitó el uniforme de la cárcel y lo puso sobre la mesa según lo ordenó el guardia de la entrada de la prisión. Convicto de ser el conductor del auto al robo a una tienda de conveniencia que salió mal. Su amigo había disparado y matado al empleado, por lo que el prisionero 87 fue culpable de asesinato por delito grave y recibió una condena de cadena perpetua.

A los 21 años de edad, con una apariencia perfecta y un cuerpo trabajado durante horas en el gimnasio, 87 habían sido muy populares en la cárcel. El culo y la mandíbula de 87 fueron bien utilizados en la cárcel tanto por los guardias como por los presos que habían sobornado los tornillos adecuadamente para que los asignaran a su celda.

87 entró en la sala de vestuario y se paró en los contornos de los pies en el suelo. El Sargento Masters miró de arriba a abajo y se acercó a él. Con sus labios casi tocando los labios de Albert, susurró: -Hay 4789 reglas en el sistema penitenciario. Pero, el que falta en el libro es la regla cero, que es la única regla de mierda que importa. La regla cero es que soy dueño de tu culo.

Piensas lo que te digo que pienses, ves lo que te digo que veas, oyes lo que te digo que oigas, solo dices lo que te digo. Escucha cualquier cosa que no te diga que escuches y te cortaré las orejas, veré algo que no te diga que veas y te quitaré los ojos, di una palabra que no te digo que digas y Te cortaré la lengua. ·No dude de mí palabra". Se quedó allí y miró al rostro del hermoso guardia. "¿Entiendes eso, prisionero?" Apenas capaz de hablar desde horas de haber sido penetrado la cara durante el año pasado en la cárcel, 87 lo miró y dijo, "Señor, sí, Señor".

El Sgt. Master se acercó a donde su abrigo pesado colgaba en la pared. Y se puso el abrigo, sus guantes y un sombrero caliente. Llegando a más de Él se convirtió el termostato a 40 grados (Fahrenheit). Una ráfaga de aire frío golpeó a 87 en su espalda y comenzó a temblar y temblar. El sargento Master tiene una rigidez en su pantalón de ver el aire frío hacer su trabajo.

Después de que la habitación alcanzó la temperatura adecuada, Masters se levantó desde donde había estado asegurándose de que no se moviera de las marcas en el suelo.

Es hora de ver lo que estás escondiendo. Alcanza y pasa las manos por su cabello. Tire de sus orejas hacia atrás.

-“Abre la boca...". Dice Master.

Continuó y el frío penetró en el cuerpo, llenando su corazón de un dolor que era como sentarse en un baño de hielo.

"Levanta la lengua".

Master se acerco para ver de cerca. Su boca volvió a moverse muy cerca de la boca de 87. Cuando Master pronunció el siguiente comando, Su escupir salpicó la boca abierta de 87.

-"Deja la boca abierta, perra, necesito asegurarme de que no hayas metido nada entre tus encías y tus mejillas". Ordeno Master.

Con gran dificultad levantó la mano y sacó los labios para mostrar el interior de su boca con mayor detalle. Solo para ser un bastardo aún mayor, Masters se acercó al control del acondicionador de aire, "esta capa y el sombrero son muy cálidos" y lo bajó otros 5 grados, trayendo otra miserable explosión de frío a 87.

La revisión continuó por mucho más tiempo de lo normal. Cuando Master llegó al escroto apretado de 87, dio el comando normal, "levanta tu escroto". 87 se conformó y se sorprendió cuando la mano masiva de Master lo agarró por el escroto y lo apretó con fuerza.

-"Necesito de asegurarme de que estos son reales y no una forma de contrabandear contrabando". 87 hizo una mueca de dolor, pero no gritó ni se inclinó.

Lo que hizo que Master incrementaron la presión sobre sus huevos, 87 se mantuvo estoico.

-"Estos pueden no ser reales - tendrán que salir para poder ver mejor" 87 miró horrorizado a Master.

-"O puedes esperar aquí mientras que un oficial médico viene a ver si estoy en lo correcto. Eso normalmente toma alrededor de 12 a 24 horas y nunca me han contradicho todavía. Simplemente sacar el material sospechoso me llevará solo unos minutos".

No sabía si debía hablar o simplemente esperar.

Master se burlo y una vez más su boca fue presionada cerca de los labios perfectos de 87, "aquí es donde te digo que pienses, qué decir, perra. Puedes pensar retirar el contrabando probable aquí ahora es mejor que esperar por el médico. Puedes pensar que una celda caliente suena bastante bien en este momento. Dirás: Señor, prefiero que elimines las drogas ilegales que he escondido en mi escroto".

"Entonces, ¿qué tienes que decir?", El aliento de Sargent llego a 87 dado que su cara estaba muy cerca de 87 que se preguntó si debería besar a Master antes de hablar.

"Señor, prefiero que elimine las drogas ilegales que he escondido en mi escroto"."Muy buena opción, déjame conseguir mi cuchillo de bolsillo y un poco de cuerda de pesca. He hecho esto antes a los tontos tratando de introducir drogas o armas en el escroto. Tomará unos minutos. "Una hora a más tardar, tendré tus huevos en una bolsa con una cremallera, Master hizo un corte debajo de la cuerda de pescar bien apretada en su escroto, 87 gruño de dolor cuando su escroto con sus dos huevos fue separado de su cuerpo para siempre.

Master escoltó al prisionero a su nueva casa. Una celda de segregación administrativa de un solo preso de 9x9. Con lo que quedo de su escroto atado por las cuerda de pesca muy apretada, fue arrojado a su celda sin miramiento alguno.

La celda tenía más de 40 grados y se requería que 87 llevaran el uniforme de la prisión de lana. "Bienvenido al infierno, perra - recuerda la regla cero, yo soy dueño de tu culo", dijo Master cuando cerró la puerta de golpe. Finalmente, 87 empezaron a sentirse mejor. Después de todo, de ahora en adelante, no necesitaba pensar, todo lo que veía y escuchaba le sería dictado, y solo hablaría lo que le dijeran.




Historia Original Aquí.




Autor: TopManFL       Traductor: DarkSoul

AMO

Siempre me atrajo los hombres, pero solo u tipo de hombre el sumiso, soy muy discreto, soy varonil, tuve con 17 años mis primeras relaciones con chicos pero "gay" aunque rápidamente, sentí que no me interesaba nada de eso, con 29 años empecé a sentir placer por la humillación, todo amante más maduro o joven que tuviera, me fascinaba y calentaba sentirlo, humillado a mí, por supuesto de aquello, solo eran pequeños azotes a penetrarlo, o arrodillarlos para darme mamadas......


AMO
Siempre me atrajo los hombres, pero solo u tipo de hombre el sumiso, soy muy discreto, soy varonil, tuve con 17 años mis primeras relaciones con chicos pero "gay" aunque rápidamente, sentí que no me interesaba nada de eso, con 29 años empecé a sentir placer por la humillación, todo amante más maduro o joven que tuviera, me fascinaba y calentaba sentirlo, humillado a mí, por supuesto de aquello, solo eran pequeños azotes a penetrarlo, o arrodillarlos para darme mamadas.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [TORTURA] [DOMINACION]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & DarkSoul





Siempre me atrajo los hombres, pero solo u tipo de hombre el sumiso, soy muy discreto, soy varonil, tuve con 17 años mis primeras relaciones con chicos pero "gay" aunque rápidamente, sentí que no me interesaba nada de eso, con 29 años empecé a sentir placer por la humillación, todo amante más maduro o joven que tuviera, me fascinaba y calentaba sentirlo, humillado a mí, por supuesto de aquello, solo eran pequeños azotes a penetrarlo, o arrodillarlos para darme mamadas.           

Empecé a interesarme por el sexo duro, y fantasear, a leer todo lo que caía en mis manos, recuerdo incluso los dossier del "muy interesante" sobre el tema, como ven y quiero que sepan, no me lo tome en plan de videos o cd porno y esas tonterías, sobretodo me centre en la sicología, que buscaba y porque un esclavo, el placer a traves del dolor y la humillación, que sentían, como tratarlos, para que sintieran ese placer, a la vez que iba teniendo esa información, mis fantasías, iban aumentando, mis amantes, a veces se quejaron, al intentar, no solo sexo como habíamos pactado sino ir más allá.   

Una vez tuve internet en casa comencé con los foros, y búsquedas, al principio, no conseguí lo que buscaba ni yo estaba a la altura aun, ni los encontrados eran lo que decían.        

Me independice, hace dos años, casi tres ya, y empezó de verdad mi vida sexual.          

Conocí, a Lucas, a través de un chat, soltero homosexual y sobretodo esclavo, unos años mayor que yo, desde que nos conocimos hasta que tuvimos la primera sesión, pasaron unos días, en los cuales me mentalice, Lucas según el ya había tenido AMO, y venia de una relación larga, y con unos límites altos, finalmente, nos conocimos, y era tal como decía, en un par de meses de sesiones, y quitar mis últimas inhibiciones, y mostrarme tal como era en realidad termino siendo mi perro faldero, en su casa, terminamos diseñando y acondicionando una habitación para todas nuestras fantasías.

Hace un año más o menos Lucas, contacto, con un chico de Madrid, su ilusión era servir, durante unos meses, todo era charlas, entre ellos dos, y Juan contaba sus fantasías, y sus vivencias solo, deseando ser adiestrado, Lucas, quería que yo lo adiestrara, soy muy activo sexualmente, y el sabia, que no me satisfacía totalmente, finalmente, al cabo de un tiempo yo también comencé a chatear, con él. Juan tenía 21 años estudiante, y todo lo contrario a mi 1.65 cm delgado, yo casi dos metros, deportista y musculado, al fin quedamos para un fin de semana, que el viniera a Sevilla.     

Le recogimos, en santa justa, nervioso, un perrito asustado, se podría decir, rápidamente le mostramos confianza y sinceridad los dos, para que fuera confiándose, y así fue, ese viernes noche, que lo recogimos lo llevamos a cenar fuera, con el equipaje en el coche aun, de ahí a tomar unas copas, y una vez se encontró seguro con nosotros, empecé a interrogarlo, en real a casi nunca suele decirse lo mismo que por msg o teléfono, pero el si estaba decidido me conto, como el se auto azotaba, o colocaba pinzas cada vez que tenia ocasión y estaba solo, como había ido incluso a la universidad, con pinzas con pesa en sus testículos.     

Por fin di la orden de irnos a casa, cuando quedaba unos diez minutos para llegar, a nuestro barrio, del asiento delantero pase al trasero y di orden a Lucas que se metiera por los polígonos hasta llegar a casa pero sin ir por los barrios, esa parte era más oscura y menos transitada, agarre a Juan, y lo coloque sobre mis rodillas agarrándolo del cabello desabroche su pantalón y lo baje, le di en unos minutos unos azotes descomunales, comenzando a gritar, le dije cállate perro, o será peor cuando llegue a casa, sus lamentos bajaron de intensidad y se espaciaron muchísimo, apenas podía verlo pero sabía que sus nalgas estaban poniéndose granas del castigo, lo agarre por su pequeño pene, arrodillándose como pudo, y le abofetee, un par de veces, voy a hacer de ti un buen perro faldero, mañana a estas horas estarás comiendo en mi mano, bien disciplinado y adiestrado, como está la zorra de Lucas.

“Si AMO”, me contesto y la bofetada volvió a sonar, quien te ha dado permiso para que hables, tú no eres nada ahora te enteras menos aun que la palabra nada, menos que una mierda de perro en la calle entiendes, asintió, tu a partir de hoy serás de mi propiedad, cuando estés conmigo, andarás si quiero, mearas si quiero, cagaras si quiero, porque no eres nada cuando estés ante mí, eres un objeto de mi propiedad.

Sacare de ti lo cerda que eres, lo que de verdad te gusta solo yo lo sabré entendido, estarás para satisfacer mis deseos, todos, entendido, asentía una vez terminada mi perorata, le escupí en la cara un par o tres veces restregar mi saliva por toda su cara, mientras Lucas siguió dando vueltas por el polígono esperando mi orden, me volví a él y le dije y tu zorra vamos ya a casa, le subí el pantalón a Juan, y lo senté a mi lado, al salir quiero verte andar delante de mi quiero ver como mueves ese culo zorra, y pensar mientras la gente te ve pasar, mirad pero esa zorra esta noche seré mía, sin que ellos se den cuenta aparcamos y salimos como si no hubiera, pasado nada, Juan fue tras Lucas mientras este iba camino del portal, y yo tras él, sabía que observaba su culo, y sabía que le calentaba esa situación.

Al entrar, Lucas, se arrodillo, en el perchero extraje la correa y el collar se los coloque, y a Juan lo agarre del cabello llevándolo de pie, mientras Lucas iba a 4 patas cogido por la correa, volví ya entero a desnudar a Juan, de un fuerte tiro de cabello que lo hizo gritar lo hice arrodillarse ante mi lo espose, báñalo y prepáralo como a mí me gusta zorra, y cuando termines sírveme una copa, lo guio hasta el baño, y lavo todas sus partes concienzudamente, mi esclavo, y salió el solo del baño Señor me dijo pido permiso para quitarle las esposas vestirlo y volvérselas a colocar, tráeme una copa antes, le conteste y después que quede esposado en el baño, ya te diré cuando a de presentarse ante mí.

Se levanto mi esclavo, pues a de pedirme de rodillas y mirada baja, para dirigirse ante mí, e hizo lo encomendado, una vez termino su labor con la nueva adquisición volvió y se arrodillo, señor esta vestido como usted quiere esposado y de pie pues solo usted puede arrodillarlo, asentí, y seguí saboreando tanto la copa como el momento, cuando lo creí oportuno y supe, que la nueva adquisición estaba temblando y derretido de deseo, le ordene traerlo a mi presencia, no me equivoque, traía un vestido, azul oscuro que casi se le veía el culo, sobresalía una enorme erección, me satisfizo la visión, pues era la confirmación de su gusto sexual, era un esclavo, si señor y disfrutaba con ello, de pie ambos ante mí, me levante, y mi esclavo se arrodillo, rápidamente, Juan no sabía qué hacer solo miraba al suelo, le abofetee, primera lección perra, ante mi siempre de rodillas, se arrodillo, y con dificultades lo lleve a la habitación, mientras por la correa llevaba a Javier.

La unión de dos habitaciones pequeñas en el departamento de Javier, había dado lugar a una habitación, bastante amplia, (nos costó económicamente a ambos un buen dinero todo aquello), todo rápido de quitar, colocado unos grandes cancamos estratégicos para quedar de pie, atado a mi merced, un gran taburete acolchado, y preparado para quedar atado a 4 patas para castigos de azotes, un gran sillón para sentarme, y una pequeña mesa, una jaula desarmable, de 80 cms de alto, por 150 cm de largo, por 120cm de ancho, con candado, teníamos todo tipo de consoladores. Pinzas, fustas, látigos, enemas, bolas chinas de distintas medidas, etc. Tengo un buen pene también 19 cms pero sobretodo muy grueso, distintos tipos de bocados, y tubos de medidas eso lo uso con Javier cuando lo castigo sin masturbarse, para medir y saber si ha llevado el castigo correctamente, (no tengo queja de él).          

Coloque a Javier en la perrera cerrándola con candado, la vista era inmejorable desde ahí, para observar lo que quedaba de sesión, ate al taburete a Juan, y comencé de nuevo a azotarlo con un bocado colocado, cuando estuvo al límite, y por supuesto su erección más que bajada, lo desate le coloque pinzas en pezones, y escroto, tenía algunas pequeñas señales en cuerpo, que se las había auto infringido antes de venir, y aun duraban pero había de verse muy de cerca, le coloque, unas bolas y volví a bajarle el vestido, lo deje sin atar colocado en el taburete y ordenándole estar asi, hasta mi vuelta.

Me fuí, y tome una botella de agua comenzando a beber mucha agua, el primer orín y retenido encima no vale para las lluvias doradas, volví, y seguía a si por supuesto, coloque la botella grande de agua y saque de un cajón unas braguitas (tanga) roja se la coloque siguió con las bolas chinas por supuesto, y ate en la pared mirando a ella empecé a azotarle en los muslos y las nalgas llevaban ya demasiado castigo, cuando lo creí oportuno pare y le di crema hidratante, seguí con el bocado y las bolas algunas lagrimas habían saltado pero nunca adopto la postura de seguridad para que parara, le quite el bocado y masajee su boca, lo desate, y le dije ahora debes saber qué hacer cuando te veas libre, cerda, una vez libre se arrodillo ante mi mirando al suelo, lo agarre del cabello y guie hacia el sillón.

Me desnude quedando en ropa interior, nada más, voy desde hace 10 años al gimnasio, mido 1.96 cm y peso 97 kg, le ordene lamer mis pies y lo tuve así más de media hora mientras observaba tanto a Javier mirando desde su jaula sin perder detalles como a mi nueva adquisición, estaba en paz en esos momentos, no estaba con ganas de correrme y penetrar a ese niñito, asustado, pero deseoso de que lo penetrara, de nuevo tuve que colocarle unas pinzas en su pene en la parte del prepucio, una vez bajada la erección, y darle dos bofetadas debía adiestrarlo empezando porque supiera tener autocontrol en parte sabia que se estaba portando de diez para su primera vez como esclavo, su primera sesión, levante su cara, y vi el deseo su cara era un poema necesitaba correrse pronto, pero yo lo iba a demorar hasta, que suplicara, que lo disfrutaría como nunca y empezaría de verdad a ser de mi propiedad.  

Levante como dije su cabeza y observo mi enorme bulto, su cara delato lo que deseaba se hubiera montado en segundos él solo, si lo hubiera yo ordenado pero por supuesto no le daría ese premio, le metí mi pene en la boca, le costó trabajo acomodárselo, y comenzó a chupar, no se trago más de 6 o 7, cuando observe como se acariciaba su pequeño pene, no se estaba pajeando solo se lo acaricio a pesar de la pinza, le aparte mi pene lo agarre del cabello y lo lleve hacia la jaula, grito al no esperárselo, pero rápidamente cayó ante mi mirada y miro hacia abajo siguiéndome a 4 patas, abrí la jaula y ordene saliera Javier a si lo hizo y entro él le dije sacara las manos por fuera busque unas esposas de cuero y se las coloque con un candado a si lo deje sentándome de nuevo y siguiendo la mamada Javier, lo penetre ante él y cuando quedaba poco para correrme coloque a Javier su cara junto a la jaula pegando mientras Juan observaba me masturbe en la cara de Javier hasta correrme y llenarlo entero de mi leche le agarre y se lo mostré.

A Juan, cuando me recupere siguiendo de la misma manera le dije ves perro así serás lo harás cuando te eduque, ahora sí quiero se correrá o no depende de su comportamiento, le di la vuelta, y  lo puso para que Juan viera su culo bien ofrecido, le di dos golpes al culo de Javier, ante Juan y le enseñe bien el agujero dilatado por mi pene, ves le repetí es de mi propiedad así quedaras tu una vez adiestrado, si no aprendes rápido te irás por dónde has venido, entonces con voz entre cortado y casi llorando me dijo.

-“Estoy muy caliente AMO, nunca había estado así, perdóneme AMO”. Me dijo
-“Aprenderás a aguantar”. De nuevo le quite el candado y las esposas de cuero, una vez más bebí agua, y lo extraje del cabello de la jaula

Salió dócil a 4 patas y coloque a los dos, a mis pies, me senté y comenzaron a chupármela de nuevo por orden mía ahora los dos, así estuvieron un rato, me agradaba estar así pero no es que estuviera caliente, solo me apetecía verlos a los dos así, cuando me canse y note que ya había almacenado bastante orina, volví a beber agua me levante, estire a ambos boca arriba, me arrodille y empecé a orinarlo, en su cuerpo y cara, a mi nueva adquisición lo compense finalmente dándole de beber directamente desde mi pene y lo trago sin rechistar el final, al terminar me levante, y di orden que limpiaran, se ducharan y volvieran ante mí en bragas (tangas),

Así lo hicieron mientras en el salón me divertí en el pc.        

Era ya bastante tarde, cuando se presentaron ante mí, coloque dos collares uno a cada uno y con una correa recién comprada los pasee por la casa a ambos en bragas a 4 patas fui a la cocina pique algo de pie los lleve de nuevo al salón o a la habitación de nuevo esta vez en el water y ellos observaban a 4 patas cuando me aburrí de pasearlos por la casa los lleve a la habitación, le introduje un par de dedos en el culo a mi nueva adquisición lo note totalmente lubricado por dentro debido a las bolas, anteriormente puestas pero que ya no tenía después de ducharse coloque a Javier en una esterilla y una manta sabía que dormiría ahí y a Juan lo subí a la cama le hice que me comiera mi pene de nuevo rápidamente tuve una erección, lo puse encima mío y comencé a penetrarlo no quería azotar más su culo estaba muy castigado ya y le dolería muchísimo, si ahora volvía de nuevo a castigarlo.

Me costó meterle todo mi pene de mitad en adelante, a pesar de estar lubricado gemía, pero una vez empalado, le acaricia su pequeño pene y rápidamente se corrió note como cerraba y abría su ano de gusto, finalmente quedo relajado no deje que se quitara así estuvo un rato encima empalado en mi pene y agarrándolo por la cintura, empecé de nuevo a moverme, y respondió para empezar a calentarse volvió a correrse rápido y fuerte pero sin echar tanta leche como antes, estábamos ambos llenos de su leche, y una vez se repuso le hice limpiarme todo mi vientre con la lengua para tragarse su leche.

Cuando termino lo coloque a 4 patas y volví a penetrarlo, volvió a correrse cayendo sobre la cama me fui hacia él y le abrí la boca colocándole mi pene me masturbe en su boca y me corrí en ella, haciendo que se bebiera mi toda mi leche, coloque otra esterilla al lado de Javier, y ambos durmieron en el suelo.     

A partir de ese día aquellos eran mis dos perritos pero auténticos esclavos, que tengo adiestrados por supuesto Juan ya tiene unos niveles bastante más altos, lo que si no quiero es ampliar la cuadra mas, he tenido ofertas pero estamos bien y tranquilos así, cuando tuvieron que pasar varios años para que Juan terminara la universidad y se mudara con nosotros para ese momento Javier ya había sido castrado su pene no se había encogido gracias a la testosterona que le administro.

Aunque me ya no siente los mismo deseos de antes aun me complace incluso mejor que antes su culo se cerro y es un deleite penetrarlo es como si cada que lo penetrara lo estuviera desvirgando de lo apretado que se siente. Javier no tardo en suplicarme que también lo cortara una noche luego de una sesión muy fuete entre los tres arrodillado ente mi me dijo.

-“Amo por favor córteme mi pene, ¡por favor!”. Dijo Juan.

Aquello me sorprendió pero me agrado la idea, su pene pese a ya tener 25 años no era la gran cosas y creo que era necesario cortar esa miseria, busque a un cortador serio, me tomo mucho tiempo encontrarlo pero lo logre, una noche vino a casa y le llame a Javier.

Quien apareció con un tanga negra muy pequeña, le dije que se la quitara, lo que hizo de inmediato para luego arrodillarse, hice que subiera a la habitación y lo amarre, boca arriba, mientras le colocaba una mordaza de bola le dije.

-“Hoy dejaras de ser un hombre perro”. Le dije.

Los ojos de Javier se abrieron grandes, al entender el significado de mis palabras, el cortador entro entonces, Juan se le quedo mirando, hice venir a Javier, que se quedo observando desnudo como el cortador comenzó a cortar en la base del pene de Juan que se retorcía de dolor, pues pedí que no se usara anestésico alguno, el cortador corto profundo en la pelvis de Juan que se desmayo varias veces durante el proceso, al cabo de unos minutos y justo cuando el cortador estaba por cortar la última parte que unía su pene a Juan, su pene en erección lanzo un gran chorro de su semen sobre su abdomen.

Justo dos segundos después el cortador levanto el pequeño pene de Juan, que se desmayo, voltee a ver a Javier y me percate que de s pene en erección chorreaba liquido claro, se había corrido sin tocarse solo viendo como Juan perdía su pene.

Cuando Juan se recupero, empezó a ser más dócil y su ano también se apretó como el de Javier, ahora la única forma de correrse es cuando lo penetro por lo que siempre sufre un grave caso de abstinencia que no puede remediar sin un buen pene por su culo.




Historia Original Aquí.




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

WONDER DÍA DE CORTE

Wonder de 30 años era un esclavo a tiempo complete de un cruel amo, desde los 25 años, siempre sometido a toda clase de torturas, lo que le encantaba pero la llegada de un esclavo más joven como atractivo hizo tomar a su amo una cruel decisión, le dijo a Wonder aquella noche......


WONDER DÍA DE CORTE
Wonder de 30 años era un esclavo a tiempo complete de un cruel amo, desde los 25 años, siempre sometido a toda clase de torturas, lo que le encantaba pero la llegada de un esclavo más joven como atractivo hizo tomar a su amo una cruel decisión, le dijo a Wonder aquella noche.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [DOMINACION] [TORTURA] [CBT]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Wonder de 30 años era un esclavo a tiempo complete de un cruel amo, desde los 25 años, siempre sometido a toda clase de torturas, lo que le encantaba pero la llegada de un esclavo más joven como atractivo hizo tomar a su amo una cruel decisión, le dijo a Wonder aquella noche.

-“Si quieres permanecer a mi lado debo hacerte un eunuco perro, ¡sino aceptas bueno ahí está la puerta!” Dijo Su Amo.

Aquellas palabras hicieron helar la sangre a Wonder, lo había abandonado todo por su Amo, trabajo, amigos, familia, no deseaba irse de su lado, por lo que sin demora se arrodillo frente a su Amo y le dijo.

-“Amo, córteme, máteme o lo que quiera pero no me pida irme de su lado”. Dijo Wonder aterrado.

Su amo solo asintió con una gran sonrisa malévola en su rostro para luego llevárselo a gatas arrastrándolo de su collar hasta una de las habitaciones de la casa, Wonder estaba desnudo con todo el cuerpo completamente depilado, ni siquiera su cabello o cejas quedaban en su cuerpo, todo vellos, fue depilado con laser varias años atrás, por lo que cuerpo era lampiño por completo.

Wonder tenía buen cuerpo aun atlético de nalgas abultadas y culito aun cerradito pese a haber sido penetrado por el culo infinidad de veces, sus huevos eran grandes casi siempre en un estado permanente de hinchazón por las torturas a las que eran sometidos constantemente, pero al que Wonder termino por acostumbrarse, su pene grueso más que largo siempre respondía rápidamente a cualquier estimulo ya fuese placentero o doloroso, era una experto mamador lo que volvía muy feliz a su Amo, también era muy tolerante al dolor y la humillación a las que ya estaba habituado.

Su Amo le hizo arrodillar frente a él se saco su masivo pene de 27 cm ya duro y agarro la cabeza de Wonder inclino su pelvis hacía adelante, para hacer que su esclavo se tragase su enorme pene, una, dos, tres veces, cada vez con más intensidad se lo metía. A la tercera, Wonder tosió y se atragantó, echándose hacia atrás para sacar aquel trozo de carne de su boca.         

Su Amo algo enfadado le agarro su cabeza y le soltó una cachetada en la mejilla. Sujetándole, acercó su cara a la suya y le dijo “más vale que me des el placer que un macho se merece o juro que te echare de mi vida, ¡perro!”

-“Los putos están para dar placer a los machos... y tu era mi puto”. Añadió el Amo de Wonder.

Su Amo rió, le metió su pene de nuevo en la boca y empezó a bombear. Y mientras que disfrutaba de nuevo de la mamada que Wonder le deba le dijo.

-“¿Te acuerdas al principio cuando te resistías perro?… Pero ves como tenía razón, eres una puta… me vas a agradecer toda la vida que te corte tus inútiles huevos ya verás cómo me lo vas a agradecer”. Dijo su amo.         

Su amo lo miró con una sonrisa retorcida, Wonder se atragantaba pero no podía sacarse su pene ya que tenía la cabeza bien sujetada, sintiendo como el glande de su Amo le raspaba su garganta, cuando su pene daba indicios de quererse correr su Amo se la saco de su boca, lo que fue un verdadero alivio para Wonder.

Su amole hizo ponerse de pie, casi de inmediato, le ordeno inclinarse y colocar sus manos detrás de sus piernas, lo que Wonder hizo sin demora, su Amo le coloco grilletes de cuero negro en sus tobillos que quedaron bien sujetados unidos.

Lo mismo hizo con sus muñecas que quedaron cruzadas, luego coloco un apretado anillo negro en la base del pene en erección de Wonder como también den lo alto de su escroto, dejando sus dos huevos bien definidos en su enrojecido escroto, una cadena unía el anillo en sus huevos con las muñecas y tobillo lo que hacía que Wonder se pudiera incorporar sin que sintiera un enorme dolor, sus nalgas quedaron expuestas, abiertas dando una excelente vista de su limpio y blanco ano a su amo que fue por un látigo de tres puntas.

Wonder aun respiraba agitadamente cuando su Amo tomo la cadena que unía sus huevos a sus manos, tiró de la cadena hacia él, arrastrando el escroto de Wonder hacia atrás para quedar bajo sus nalgas, para de nuevo tirar hacia él, los huevos y pene de Wonder rebotaron libremente luego fueron atrapados de nuevo por su mano que tiro de ellos sucesivamente varias veces Wonder trató de permanecer estoico, gruñendo mientras sus huevos eran estirados y soltados, pero pronto comenzó a gemir de dolor.

Pronto el áspero látigo de tres puntas comenzó a azotar sus nalgas, los golpes llegaron a alcanzar los órganos genitales dañados de Wonder que se sacudía de dolor pero también de placer Su amo no era gentil para cada golpe era incluso más violente que el anterior, su amo no dejo de azotar sus nalgas hasta que quedaron completamente rojas, marcadas y ardiendo fuertemente, el rostro de Wonder estaba todo mojado de sus lagrimas y sudor, de pronto casi inmediatamente después que termino de azotarlo sintió como su Amo le metió un dedo por su ano provocando un grito por parte de Wonder.

Su amo extrajo su dedo para ir a tomar un soplete regreso y se inclinó para aplicar tranquilamente la llama a los huevos de Wonder, la llama quemo la piel hasta que la piel quedo súper enrojecida. El olor era atroz y los gritos que daba Wonder, con los ojos llenos de terror eran intensos, Su amo no solo pasaba la llama sobre sus testículos y lo alto del pene donde el escroto se unió al eje sino por todo su pene hasta su glande haciendo temblar y tener espasmos de dolor a Wonder, aquello era algo que su sumiso esclavo nunca antes había experimentado.

Dejando el soplete a un lado le abrió sus nalgas a Wonder que se sacudió de dolor, para comenzar a pasar su hinchado glande que era muy grande de arriba abajo entre sus nalgas humedeciendo su ano,  de su líquido pre seminal a modo de lubricante, para luego de unos minutos hacer presión sobre su esfínter que sin resistencia alguna dejo pasar al endurecido intruso, su glande se introdujo por completo sin mayor problema haciendo gemid de place a su Amo. 

-"AAAAAAHH". Salió de la boca de su Amo.

No paso mucho rato hasta que su Amo empezó a introducir y sacar su pene ligeramente, cada vez que la metía un gemido salía de su boca y no abría los ojos, haciendo contraer el cuerpo de Wonder con cada embestí, sintiendo como la pelvis de su Amo chocaba con sus enrojecida nalgas con violencia.

Sus acometidas se hicieron a cada instante más rápido y sus gemidos como gritos de dolor siguieron sincronizados con sus movimientos, era demasiado para Wonder que sentía como su Amo tomaba impulso para aumentar sus embestidas, el dolor había bajado y gritaba por gran rato hasta que Wonder empezó a sentir como se levantaba su pene con firmeza, eso excito aun más a su Amo que lo penetro como poseído por unos instantes hasta que se salió de mi culo.      

Dejando a Wonder con la respiración acelerada, con todo su cuerpo con una capa de sudor por todo su cuerpo y su ano palpitando como fruto del aguante y potencia de su Amo que se separo por un instante de Wonder, al cabo de unos segundos su Amo volvió al ataque pero con más calma, metía y sacaba por completo su pene de su adolorido culo y se mantuvo así por un rato hasta que se fastidio y comenzó a darle como al inicio corto y fuerte que hizo que Wonder empezara a gemir de nuevo al ritmo de sus movimientos.          

Wonder estaba agotado, sediento y aunque por instante pensó en suplicarle a su Amo que se detuviera, su pene erguido por completo parecía estallar, las gotas de líquido pre seminal goteaban  de su palpitante pene enrojecido los grandes gemidos de su amo hacían estremecer a Wonder, las gotas de sudor de su Amo bañaban sus piernas pero el ritmo nunca volvió a ser lento, el seguía como loco hasta que con su mano derecha tomo su pene y empezó a subir y a bajar muy rápido masturbando a Wonder, solo bastaron tres movimientos para terminar abundantemente sobre sus piernas y abdomen, sentía como su culo apretó el pene de su Amo deseando sentir la leche de su Amo en su culo. 

Su Amo acelero sus embistes que era brutales, los gritos se hicieron presentes, con Wonder sintiendo que estaba siendo destripado por la palpitante erección de su Amo hasta que de pronto sintió como se estremecía sobre él, lo escucho dar un gran alarido de placer al tiempo que sentía humedecer más de lo normal el interior de sus entrañas, su amo dejo de moverse y al cabo de unos segundos saco su pene aun chorreando semen de su culo que quedo abierto, Wonder sentía como si se hubiese cagado.
  
Su Amo se marcho dejando a Wonder en aquella incómoda posición con su Ano palpitando bien abierto que pronto comenzó a expulsa toda la leche que su Amo deposito en el interior de sus entrañas, pasaron varias horas en las que Wonder solo sentía el ardor de su nalgas, huevos, pene y ano, deseando que su amo volviera, lo que sucedió tres horas después pero lo hizo con un cuchillo curvo cuya hoja muy afilada brillaba de lo caliente que estaba.

Wonder se estremeció cuando su Amo tomo sus hinchados huevos, y coloco la ardiente hoja sobre su sensible piel, por unos segundos sintió como la afilada hoja quemaba su escroto hasta que su amo de un solo movimiento lo castro, todo el cuerpo de Wonder se estremeció cuando su escroto con sus huevos cayeron en la mano de su Amo cercenados de su cuerpo, su pene endurecido disparo los que serian los últimos dos chorros de semen de toda su vida restante, mientras todo su cuerpo se convulsionaba de dolor.

Wonder no había dejado de convulsionar cuando su Amo tomo su pene y se lo cerceno igualmente de rápido que su escroto, anulándolo por completo, la sangre y semen escurrían por su piernas y poco después su orina, al cabo de unos segundos Wonder se derrumbo al perder la fuerza en sus piernas y poco antes de perder el sentido escucho a su amo decirle.

-“Bienvenido de nuevo a mi servicio como eunuco Wonder”. Dijo Su Amo.

Han pasado dos años desde eso, Wonder sirve aun a su Amo pero no hay noche dentro de la jaula donde duerme que no recuerde aquella magnifico día en donde gozo como nunca antes y por última vez aun con sus genitales cuando fue anulado por su Amo. 



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com