DOMINADO POR SHEILA

Abrí la puerta y otra vez me quedé con cara de bobo mientras la saludaba, si antes estaba increíble ahora me había quedado sin adjetivos. Las tetas eran increíbles con unos pezones marcados que te podían sacar un ojo, el culo que marcaba el jean era un 10, redondo, perfecto, trabajado en el gym y unas piernas increíbles, no podía creer que fuera un hombre, seguía pensando que era una broma de Clara, pero me empecé a fijar en los pequeños detalles, cosa que antes no lo había hecho......


DOMINADO POR SHEILA
Abrí la puerta y otra vez me quedé con cara de bobo mientras la saludaba, si antes estaba increíble ahora me había quedado sin adjetivos. Las tetas eran increíbles con unos pezones marcados que te podían sacar un ojo, el culo que marcaba el jean era un 10, redondo, perfecto, trabajado en el gym y unas piernas increíbles, no podía creer que fuera un hombre, seguía pensando que era una broma de Clara, pero me empecé a fijar en los pequeños detalles, cosa que antes no lo había hecho

[TRANSEXUAL] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BDSM] [DOMINACIÓN]


Categoria: Transexual      Autor: Patsdom & Darksoul




Durante 15 años viví en Bilbao, pero soy de Montevideo, Ingeniero Informático, por cuestiones de trabajo me fui 1 año al extranjero y al volver, como había dejado mi departamento de alquiler me fui a vivir con una amiga, Clara. que en otros tiempos fue mi novia pero siempre mantuvimos una muy buena relación y ahora estaba todo bien, ella tenía su pareja estable y yo mis líos de siempre.

El departamento era grande, con 3 habitaciones, salón ya que era el último piso del edificio, un 5to eso sí, sin ascensor. Llevaba ya 3 semanas ahi, era sábado y volvíamos con mi amiga de hacer unas compras, justo cuando cruzamos el portal entra una morocha increíble. 1.70 de altura, unas tetas firmes, grandes, claramente operadas pero hermosas. Se notaba que venia del gym, vestía unos leggins cortos ajustados como segunda piel y una camiseta musculosa de esas de correr. Tenía unas piernas largas y bronceadas, perfectas. Clara la saludo y me la presentó, se llamaba Sheila y vivía también en el 5to en el otro departamento (eran 2 por piso).

Mi amiga se dio cuenta que se me caía la baba y se empezó a reír disimuladamente mientras ellas empezaron a charlar y a subir las escaleras. Ahí fue cuando me di cuenta del precioso culo que gastaba la morena, firme como una roca, y la tela de los leggins incrustada entre los glúteos. La verdad que estaba hipnotizado mirando ese culo mientras subíamos los pisos hasta el 5to, solo me interrumpió Clara preguntándome si me parecía bien que Sheila viniera a cenar con nosotros esa noche, esto me lo decía con una sonrisa pícara en su cara, mientras yo intentaba responder un "sí, no hay problema" como podía.

Legamos al 5to donde nos despedimos hasta dentro de un rato, con los besos de rigor, bastante cariñosos y muy cerca de la comisura de los labios. Me quede muy caliente, entramos al piso y mi amiga me pregunto:

-“¿Que te pareció el bombón de enfrente?”. Pregunto Clara
-“Buff.. Menuda morena, está como un tren, que pasa ¿por qué pones esa cara de picará? Le pregunte.

-“Si, ya me di cuenta que te gusta, y estoy segura que a ella también le gustas, se lo vi en la cara de cómo te miraba”. Dijo Clara riéndose

-“Jajajaja, si ojala…” Le dije.
-“¿Ojala?? Estás seguro que te quieres liar con ella" Me dijo Clara.

Me di cuenta que el "ella" sonó algo raro y le pregunté ¿por qué me decía eso? a lo que me contesto.

-“No te diste cuenta? ella no es técnicamente "ella" es "el". Me dijo Clara
-¿Que? ¿Como? ¿Es un hombre? Dije.

“Es un transexual, es muy tranquila, tiene su propio negocio de diseño web, no es tan friki como tú pero creo que se podrían entender muy bien”. Dijo Clara.

Todo esto me lo dijo con una media sonrisa, la verdad estaba perplejo. Lo que había visto no podía ser un hombre, era hermosa, bien proporcionada, la verdad que no sabía que pensar, pensaba que era una broma de Clara. Dejamos el tema ahí, nos fuimos a duchar y a cambiar.

A las 21:00 tocaron la puerta, era Sheila que venía vestida simple, con unos jeans y una remera (playera) muy ajustada y unos tacones de infarto. Abrí la puerta y otra vez me quedé con cara de bobo mientras la saludaba, si antes estaba increíble ahora me había quedado sin adjetivos. Las tetas eran increíbles con unos pezones marcados que te podían sacar un ojo, el culo que marcaba el jean era un 10, redondo, perfecto, trabajado en el gym y unas piernas increíbles, no podía creer que fuera un hombre, seguía pensando que era una broma de Clara, pero me empecé a fijar en los pequeños detalles, cosa que antes no lo había hecho. Había una mandíbula más cuadrada que lo normal en una mujer, también había una incipiente nuez y sus hombros eran más anchos de lo de una mujer normal. Intente mirar disimuladamente para ver si veía un bulto entre sus piernas, pero no había nada, o estaba muy bien disimulado.

La cena transcurrió muy amena, Sheila era muy culta y fuimos saltando de tema en tema muy divertidos y con bastante vino tinto. Entre la conversación, los gestos, los detallas, cada vez más me iba dando cuenta que Clara tenía razón y que Sheila venía con sorpresa. Llegamos a las copas y la conversación se fue calentando sobre gustos sexuales. Clara siempre fue muy promiscua y de mente abierta por lo que fue contando sus experiencias (las cuales yo ya las conocía o era protagonista) aunque ahora estaba en pareja y sabía que no iba a pasar nada más que solo charlar, también Clara comentó alguno de mis gustos que ya conocía, como eran los del shibari y bondage y Sheila se comenzó a hacerme preguntas de cómo iba el tema, que ella siempre tuvo curiosidad.

La verdad que no estaba cómodo con la conversación, si hubiera estado seguro que era mujer, seguramente me hubiera animado a contarlo con lujo de detalles, pero no me sentía cómodo hablando de eso con "ella". Comentamos algunas banalidades más y la noche se fue apagando hasta que nos despedimos. Me fui a mi habitación, muy caliente, no sabía bien porqué. Pero estaba caliente, empecé a navegar, empecé a mirar videos de travestis, y terminé masturbándome viendo videos de travestis atados.

La verdad es que estaba confundido, me había calentado la idea, pero no entraba en mi cabeza llevar nada a cabo con Sheila. Clara, tal vez intuyendo mi confusión dejo el tema de lado y volvió un poco la calma en el día a día. Paso un mes cuando Clara me dijo que se iba a ir a vivir con su pareja, que él tenía un departamento cerca con ascensor y más grande y me pregunto si me quería quedar con su departamento. La verdad que el departamento me gustaba, además me lo dejaba de alquiler a un precio ridículo así que acepte.

En los días que Clara se mudó y yo me puse a adecuar el lugar más a mi gusto, nos cruzamos un montón de veces con Sheila, siempre con muy buena onda entre los 2 pero nada más. Seguía con el tema en la cabeza, me daba mucho morbo toda la situación pero no tenía claro cómo encarar conmigo mismo el tema. Siempre fui heterosexual y nunca me había planteado tener algo con una persona del mismo sexo, pero ahora. después de verla y estar con "ella" ya no tenía muy en claro lo que quería. Empecé a maquinar un plan que tenía en la cabeza hace rato. Así que decidí armar un plan una de esas noches.

Era sábado por la tarde y cuando escuche la puerta de su departamento también hice como que iba a salir, bajamos juntos los 5 pisos hablando y cuando estábamos por salir le pregunte si iba a hacer algo esa noche, me contesto que no y le pregunte si quería que pidiéramos unas pizzas, algo informal, me contesto que sí y quedamos para la noche. A las 22:00 llego Sheila, claramente no había entendido el concepto de “algo informal” o iba a por todas (es decir por mi) porqué apareció vestida con un top muy corto que apenas cubría sus pezones y dejaba entrever el gran parte tetas, tanto por arriba como por los costados, un abdomen plano y un pantaloncito muy corto de cuero negro, casi tan grande como un culote y unas botas de tacón alto hasta las rodillas con un tacón de 10 cm. Sentí como mi pene empezó a reaccionar con solo verla. Le dije que estaba realmente preciosa y el piropo hizo efecto porque enseguida se puso colorada. Fuimos a la terraza y cenamos tranquilos Después del postre le dije que iba a ordenar una pequeña sorpresa que me esperara un ratito.

Había preparado una pequeña trampa, tal vez me saldría bien. En una de las zonas apartadas de la terraza, deje un perchero de esos con ruedas que estaba parcialmente cubierto, colgado había un chaleco de fuerza que había comprado hace algún tiempo y todavía sin estrenar, se veía parcialmente una de sus mangas. Esperaba que lo viera y que después me preguntara que era.... Volví al cabo de unos 10 minutos con otras copas llenas, nos sentamos en el sofá bastante cerca, se notaba la tensión ya y ahí fue cuando me preguntó.

-“¿Qué es lo que hay en aquel perchero, esa manga blanca que sobresale?” Pregunto Sheila.
-“¿Cual? a ese ahí, un chaleco de fuerza” Le comente, lo trajeron para una sesión de fotos (a veces haga algunos favores con fotografías) pero no lo llegaron a utilizar y lo dejaron ahí.

-“¿Y lo usaste alguna vez?” Pregunto Sheila.
-“No, está sin estrenar, ¿lo quieres probar?” Hasta ahí llegaba mi plan, y aguante la respiración.

-“¡Pónmelo!” Me ordeno mientras se mordía un labio y se ponía colorada.
-“Si, así lo probamos, yo nunca lo vi puesto” Mentí  y me levante sin darle opciones.

Lo saque del perchero y se lo ofrecí abierto para que meta los brazos, de forma dubitativa metió los 2 brazos juntos, pero ya estaba perdido, de forma rápida y segura lo abroche por detrás, le agarré las mangas y procedí a pasarlas por las hebillas detrás de su espalda. Tuve especial énfasis por que le quedara ajustado y no pudiera moverse. Terminé de tensar todas las correas y le pregunté como estaba:

-“¿Y que tal? estás cómoda
-“uff, si.. no me puedo mover nada”. Dijo Sheila.
-“Espera porque faltan 2 correas más”. Le dije.

Las había dejado para el final, las dos correas que pasan por las ingles para que el chaleco no se pueda sacar por encima de la cabeza, agarré la primera y la fui subiendo suave por el muslo derecho, la pase por la hebilla, ajuste la correa firme contra el glúteo y la asegure, repetí la operación con la de la izquierda solo que esta vez al ir a buscar la correa por entre sus piernas roce apenas su entrepierna con el dorso de la mano, ahí descubrí al 100% que no era mujer, mi mano rozo algo duro puesto hacia atrás entre sus piernas, volví a tensar la correa y la trabé. Ahora sí, era mía o mío, porque ya estaba seguro de lo que era, pero a mi pene no le importaba la tenía tan duro que me dolía.

La hice caminar hasta debajo de las vigas y con una pequeña cinta uní dos anillas del chaleco con la cinta y las vigas, me excuse diciendo que hacia eso por si se destabilizaba intentando zafarse ya que no podría poner las manos para cubrirse, de esa forma estaría más "segura". Sheila estaba claramente excitada, la cara roja y respiraba pesadamente. Le pregunté si estaba bien, me miró con ojos de deseo y me dijo que sí. Fui para donde estaba el chaleco (justo a su espalda) y saqué una caja con mis juguetes, ella no sabía lo que hacía, le dije que además de no poder moverse le iba a privar algún otro sentido, justo cuando me preguntaba "¿Cuál?" le puse un antifaz en los ojos y la sumí en la oscuridad.

En ese momento se empezó a poner nerviosa, me decía que esperara un minuto que había algo que me tenía que decir, que ella era.... en el momento que abrió la boca, le puse una mordaza de bola roja y se la ajuste a la nuca, ella se empezó a mover desesperadamente hasta que mi mano se puso en sus tetas, bajo hacia su abdomen, siguió su camino hacia al sur y acaricié su pene erecto por sobre el pantalón, mientras que con la otra agarraba fuerte su cabello y le decía al oído,

-“Tranquila putita, ya se tu secreto, hoy nos vamos a divertir”. Dije.

Acto seguido, vi que Sheila se relajaba por lo que añadí en voz baja.

-“¿Quieres seguir?" Con un gesto afirmativo de su cabeza empezó la diversión.

Ahora si Shelia estaba realmente excitada, babeaba abundantemente debido a la mordaza y ventilaba muy fuerte. Desabroche las cintas que pasaban por su entrepierna para poder bajarle su pantaloncito y su tanga, liberando un pene rosado, de tamaño mediano pequeño totalmente depilado, una vez que le saque todo, volví a ajustar las cintas al chaleco y le puse un spread-bar en las piernas, tenía una separación de aproximadamente 90 cm, por lo cual no podía cerrar las piernas, su pene quedo erecto e indefensa, así también como su rosado ano.

Era la primera vez que estaba en una situación similar, veía como su pene unido a su cuerpo, y cada vez que lo miraba, más me excitaba las infinitas ideas que se me estaban ocurriendo. Procedí a quedarme desnudo también, no podía más con mi polla encerrado en mis jeans, me apretaba, no recordaba tener mi pene tan duro en años. Lentamente y muy suavemente empecé a recorrer con la yema de mis dedos todo su cuerpo, en especial las piernas y sus nalgas, pero sin tocar su pene, ella se retorcía buscando el contacto que le negaba. Me situé detrás de ella y empecé a bajar un dedo por su culo, roce ligeramente su ano, seguí por su perineo, con las uñas arañe sus huevos y finalmente agarre firmemente su pene.

Ella babeaba y respiraba cada vez más fuerte y movía sus caderas adelante y atrás. Levemente empecé a masturbar su pene a un ritmo frustrantemente lento y ella se retorcía cada vez más, no me di cuenta cuando al quinto o sexto bombeo se tensó como un cable de acero a punto de estallar y empezó a disparar chorros de semen para todos lados. La muy puta había acabado en 30 segundos. Me sentí poderoso, poder hacer acabar a alguien con esa facilidad, con ese nivel de calentura me calentó más de lo que estaba, no me había dado cuenta, pero no me había tocado y ya estaba saliendo liquido pre seminal de mi pene. Sheila, sino hubiera sido por la cinta que la mantenía unida al techo se hubiera caído, cuando se le aflojaron las piernas por el orgasmo, quedó colgando del chaleco totalmente extenuada.

La descolgué de la viga, y la deje contra él apoya brazos del sofá. Con el spread-bar en las piernas y su cara apoyada en la base del sofá, su culo, que aun palpitaba por el orgasmo, quedo expuesto. Busque el lubricante, le puse un buen chorro en su agujero, también en mi pene y la penetre de un solo movimiento hasta el fondo, una sensación hermosa, su ano estaba apretado, pero entro con facilidad acompañado de un gemido largo por parte de Sheila. Empecé a bombear, primero suave y aumentando la velocidad cada vez más rápido, sabía que no iba a durar mucho, era todo placer pero no era el único disfrutando, el pene de Sheila se volvió a parar le pase una mano hacia adelante y le masturbaba al mismo ritmo de mis envestidas, estaba por llegar al clímax cuando el pene de Sheila volvió a convulsionar y otro orgasmo la alcanzo, termine de masturbarla y acelere el ritmo de mis embestidas mientras el ano de Sheila palpitaba y finalmente una electricidad recorrió toda mi columna y acabe como hacía mucho tiempo que no lo hacía en aquella cueva estrecha.

Estábamos los dos agotados, como pude le quité todo a Sheila, el spread-bar, la mordaza, el chaleco y nos fuimos a acostar. Cuando nos acostamos, ella bajo hasta mi pene y me dijo, esto hay que dejarlo bien limpio y me empezó a dar una mamada hasta que la puso firme otra vez. Me la mamaba como nunca me lo había hecho antes, era como si estuviera dentro de mi cabeza, donde tenía que chupar, cuando, con qué velocidad. Con una mano me masturbaba y con la otra me empezó a masajear mi culo, era una sensación alucinante, chupaba desde mi ano, hasta la punta de mi pene sin dejar nada sin chupar en el medio, en un momento volvió a mi pene, se la empezó a tragar suave pero sin pausa mientras un dedo suyo empezaba a jugar con mi ano, lentamente lo fue metiendo al mismo ritmo que su garganta se tragaba mi miembro hasta que su nariz tocaba mi pubis y su dedo medio se había enterrado completamente mientras me hacía un movimiento circular masajeando mi próstata, empezó a subir y a bajar, cada vez más rápido y a mover el dedo cada vez con más presión, hasta que volví a estallar en un orgasmo abrumador, se tragó todo, me la dejo limpia me dio un beso y me dijo.

-“Mañana me toca mi jugar con el chaleco, buenas noches" Y me dormí...

tuve sueños eróticos. En uno de ellos estaba con dos mujeres, las dos vestidas con catsuits de latex, una estaba en una mesa con un fuerte hogtied a la que le ofrecía mi pene y ella lo chupaba; y cambiaba a la otra que estaba atada en la cama, en posición de perrito la cual penetraba, una imagen deliciosa. Me desperté a mitad de la noche con una erección de caballo, fui hasta la cocina a tomar algo fresco y volví a la habitación, seguía caliente y vi a Sheila durmiendo al otro lado de la cama, dudé de despertarla pero preferí dejarla tranquila y seguir durmiendo.

Me desperté, agitado, confundido, pero indudablemente caliente. La erección me dolía y me dio la impresión que si el sueño hubiera seguido todo habría terminado con una polución nocturna cual adolescente. Me levanté nuevamente, me mojé la cara, tomé algo y me volví a dormir. Me despertó, una agradable sensación de calidez emergiendo desde mi pene, no sabía si estaba despierto o soñando hasta que escucho la voz de Sheila.

-“Buenos días dormilón, me encontré con esto (mi pene) despierta antes que tú”. Me dijo Sheila y se volvió a engullir mi pene.

Abrí los ojos y me di cuenta que no podía ver nada, Sheila me había puesto el antifaz, me quise quitar, pero Sheila me dijo: “No te lo quites, ahora me toca a mí jugar un ratito”. Me relaje y ella siguió chupando, suave sin prisas. Me fue calentado poco a poco. Al cabo de un rato, me dijo que me siente en el lateral de la cama, ella se arrodilló en el suelo y fue haciendo su mamada más profunda, estaba a punto de caramelo cuando ella se subió a la cama y se puso detrás mío, pasando una mano por delante y me empezó a masturbar lentamente mientras me besaba el cuello. En un momento dado, me dijo muy sensualmente.

-“Sube los dos brazos, por favor”. Ordeno Sheila.

Recién ahí recordé lo que me había dicho la noche anterior, un escalofrió recorrió mi cuerpo. Levantar los dos brazos era mucho más que una simple petición, era una acción con fuerte repercusión en muchos ámbitos, los cuales no estaba al 100% seguro de querer afrontar o mejor dicho, querer “entregar”. Mi cabeza empezó a maquinar si realmente quería seguir este camino, hasta este momento no había nada que no hubiera hecho antes, ya había agarrado un pene en algún trio con Clara no era para tanto, nunca me había besado con un hombre (aunque a Sheila la había besado, pero la seguía viendo como una mujer), nunca había chupado un pene y claramente nunca me habían penetrado. Todo eso daba vueltas en mi cabeza mientras resonaba en mi cabeza el “sube los 2 brazos, por favor”.

No sé qué pasó, tal vez mi cuerpo reacciono solo, no recuerdo haber dado a mis brazos órdenes de levantarse mientras pensaba todo eso, pero cuando me di cuenta ya tenía los dos brazos hacia adelante. Evidentemente, mi pene que estaba como un mástil, se había hecho cargo de mi cerebro mientras yo pensaba todo eso y había levantado los brazos. Para cuando me di cuenta de la situación, la camisa de fuerza se estaba deslizando por mis brazos y Sheila la estaba abrochando en mi espalda. Sin saber muy bien como atar la camisa, Sheila fue pasando lentamente los lazos de las mangas por las hebillas, probando donde iba cada una y ajustando fuertemente cada una.

Primero cerro toda la camisa por la espalda, luego paso el brazo izquierdo el cual fue el primero en quedar atrapado, luego el derecho. Me hizo levantar y luego ajusto las dos cintas que pasan por las ingles para que la camisa no se salga por la cabeza. Desde atrás me empezó a masajear mí pene y a decirme lo mucho que nos íbamos a divertir que todo iba a ser placer como nunca antes.

Me hizo sentar nuevamente, me volvía a dar una mamada y luego me dijo:

-“He estado mirando en tu cajita de juguetes, tienes muchos y me gustan todos, alguno vamos a utilizar”. Dijo Sheila.

Dicho esto, me dijo que abriera la boca, yo ya estaba jugado y me imaginé que me iba a poner la misma mordaza de bola rojo que había usado con ella, pero me equivoque. Cuando sentí lo que estaba entrando entre mis dientes me di cuenta que era un ring-gag (para aquellos que no lo conocen un ring-gag es un aparato que te deja la boca completamente abierta con un agujero en el medio en el cual puedes pasar un pene de tamaño no muy grande, más o menos como la de Sheila). Evidentemente, esa mañana iban a desvirgar mis dos agujeros.

Ajusto fuertemente el ring-gag y acto seguido, sentí el pene de Sheila ser introducido en mi boca sin yo poder hacer absolutamente nada para evitarlo. La verdad que pensé que iba a ser peor, que me diera asco o algo, pero todo lo contrario. Me metió su pene suavemente y todavía no estaba completamente erecto, poco a poco fui moviendo la lengua mientras Sheila hacia un pequeño vaivén hacia atrás y adelante. Sentir crecer su pene en mi boca me excito, y ella también estaba más excitada porque cada vez intentaba llegar más lejos en mi boca, al poco rato ya intentaba llegar hasta la garganta, me estaba penetrando por la boca.

Cuando pensé que no podía entrar más, sentí que me agarró por la nuca y me incrusto fuertemente contra su pubis, tenía su pene en la garganta y no podía respirar, la tuvo así unos segundos, la sacó completamente con todas mis babas, respire profundamente y acto seguido volvió a repetir la operación unas cuantas veces hasta que, dejando enterrada su pene durante más tiempo, acabo directamente en mi garganta. Me sacó rápidamente el ring-gag y se lanzó a besarme y a recoger todo el resto de su semen mientras nos fundíamos en un beso profundo, acto seguido me hizo volver a abrir la boca y ahora si me puso la mordaza roja en la boca.

-“Es por si se te escapa algún gritito” me dijo Sheila riéndose.

Me puse algo nervioso, pero mi pene seguía estando tan duro como toda la mañana, en ningún momento bajo su erección y ya me empezaba a molestar tanto tiempo erecto. Me recostó en la cama y volvió a darme una mamada, pero estaba vez recorría todos mis huevos, el perineo y mi ano, cada vez pasaba más tiempo con mi ano que con mi pene. Jugaba a introducir su lengua en mi culo, cada vez más profunda yo hacía rato que estaba perdido en una nube de disfrute, su lengua en mi culo, y su mano masturbando lentamente mi polla. Empezó a cambiar nuevamente, mamando mi pene, pero ahora era un dedo el que jugaba con mi ano, primero fue uno, con sus babas para lubricar, pero luego empezó a verter abundante lubricante en mi ano, y rápidamente tenía ya dos dedos jugando y dando círculos. El tercero no se hizo esperar y ya a esa altura quería más, ya no me chupaba mí pene, solo me penetraba con tres dedos, me estaba reventando la próstata.

Tomo mis piernas y las levanto hacia sus hombros, me paso un cojín por la base de mi espalda y sin decir una palabra fue tanteando mi ano con su pene suavemente y luego lo empezó a introducir. Pensé que me iba a partir del dolor, pero lo que paso es qué con la dilatación de los 3 dedos y el abundante lubricante, su pene se deslizó indoloro hasta el final, sentí sus huevos chocar contra mis nalgas y luego empezó a penetrarme, primero suave y luego más fuerte según me quejaba. Estuvo un largo rato de ese modo hasta que con una mano agarro la base de mis huevos y luego me empezó a masturbar rápidamente mientras me taladraba el culo, en esa posición y con ese trato, ya no pude aguantar más, no fue un orgasmo lento de aquellos que se ven venir, este fue todo lo contrario, me llegó de forma explosiva, y empecé a tirar violentos latigazos de leche para todos lados. Si el día anterior al acabar en el culo de Sheila pensé que no podía haber algo mejor, ahora no sabía que pensar, estaba totalmente derrotado después de semejante orgasmo. Sheila siguió bombeando al mismo ritmo y luego de unos pocos segundos ella también llego a su clímax dando gritos de satisfacción.

Luego de eso, se derrumbó junto a mí, quede jadeando por varios minutos sintiendo como la enorme descarga de Sheila salía por mi ano palpitante, de pronto ella me susurro al oído de manera sorpresiva.

-“Sabes creo que eres mejor putita que yo”. Dijo Sheila.

Acto seguido la sentí bajar de la cama, escuché y sentí como salió de la habitación, luego de algunos largos minutos regreso y me hizo poner de pie para llevarme debajo de las vigas de la noche anterior. Ahí aseguro las cintas al chaleco y me dijo al oído.

-“Vas a ser un lindo putito, mi putito”. Me dijo Sheila.

Acto seguido sentí como mi pene aun en erección fue engullido por su boca, sentí como comenzó a jugar con mis huevos con una de sus manos, sentí como fue pasando mis huevos uno a uno entre algo muy tensado, de pronto todo mi cuerpo se tensó de dolor.

-“¡MMMMMMMMMMMM!” Grite de dolor, pero la mordaza apago mi grito.

En ese momento no lo sabía, pero ella me coloco dos ligas castradoras con un elastrador que trajo de su casa, me retorcí lo que me pareció una eternidad de dolor, cuando dejé de retorcerme sentir de nuevo su boca engullendo mi dura erección, luego algunos minutos de nuevo la sentí como se colocó detrás de mí para sentir su miembro en erección frotarse entre mis nalgas. Para al cabo de unos segundos penetrarme de nuevo mientras me masturbaba al ritmo de sus embestidas, aquello debió durar casi 20 minutos, pero en ese momento me parecieron horas hasta bufando Sheila se corrió de nuevo en mi interior.

Cuando termino de correrse, Sheila extrajo mi miembro de mi interior, para dejarme ahí colgando, debieron pasar como dos horas quizás más hasta que regreso, cuando lo hizo me quito la venda de mis ojos aún estaba desnuda con una tremenda erección aún. Ella coloco un espejo de cuerpo entero frente a donde estaba para dejarme ver mis huevos hinchados como nunca antes ya con todo mi escroto de un color negro por la falta de sangre fresca, evidentemente mis huevos estaban muertos. Apenas podía dar crédito a lo que mis ojos veían, Sheila entonces me mostro una gran tijera que portaba en una de sus manos, se arrodillo frente a mí para comenzar a darme de nuevo una gran mamada.

Sheila me la chupo, de tal manera que a los pocos minutos tuve la eyaculación explosiva más grande de todo mí vida de hecho creo que me desmaye de placer por unos segundos, aun todo mi cuerpo temblaba cuando ella coloco las afiladas cuchillas de la tijera en lo alto de mi escroto, justo entre las dos ligas y de un solo tijeretazo mi castro, apenas hubo algo de sangre. Mi pene dio un gran respingo y lanzo una gran cuerda de semen que cayó sobre el rostro de Sheila, todo mi cuerpo convulsiono de dolor por varios segundos cuando por fin deje de sacudirme. Vi a Sheila levantarse sosteniendo en una de sus manos los que alguna vez fueron mis huevos.

Han pasado seis años ahora ella vive en mi departamento, soy su esclavo a tiempo completo, aun me penetra y gracias a la testosterona que me administran periódicamente aún conservo un cuerpo masculino y logro tener fuertes erecciones. Sheila me deja penetrarla de vez en cuando y aunque ya no puedo correrme de manera tan explosiva como antaño creo que disfruto aun más que antes. 




Historia Original Aquí.




Autor: Patsdom & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

DIVERSIÓN EN BATALLA

La guerra entre ambos bandos ya llevaba varios años, las cosa cada vez se volvían sumamente sanguinarias como atroces,, los crímenes de guerra, matanzas, violaciones y todo tipo de pecados imperdonables se estaban volviendo muy comunes entre ambos lados, ya sea por venganza o por oportunidad las cosas que un bando realizaba siempre le eran devueltas de manera intencional o simplemente por destino, fue en ese infierno que la guerra creo, en los campos de batalla improvisados que todo tuvo lugar......


DIVERSIÓN EN BATALLA
La guerra entre ambos bandos ya llevaba varios años, las cosa cada vez se volvían sumamente sanguinarias como atroces,, los crímenes de guerra, matanzas, violaciones y todo tipo de pecados imperdonables se estaban volviendo muy comunes entre ambos lados, ya sea por venganza o por oportunidad las cosas que un bando realizaba siempre le eran devueltas de manera intencional o simplemente por destino, fue en ese infierno que la guerra creo, en los campos de batalla improvisados que todo tuvo lugar.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [CASTRACIÓN] [NULIFICACIÓN] [GUERRA] [VIOLACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





La guerra entre ambos bandos ya llevaba varios años, las cosa cada vez se volvían sumamente sanguinarias como atroces,, los crímenes de guerra, matanzas, violaciones y todo tipo de pecados imperdonables se estaban volviendo muy comunes entre ambos lados, ya sea por venganza o por oportunidad las cosas que un bando realizaba siempre le eran devueltas de manera intencional o simplemente por destino, fue en ese infierno que la guerra creo, en los campos de batalla improvisados que todo tuvo lugar, los protagonistas cuatro soldados que nunca quisieron pelear pero las circunstancias lo obligaron.

Darko de 30 años era el teniente y oficial al mano de su unidad, de piel bronceada, pene de buen tamaño y cuerpo atlético recorría los espesos bosques del frente con su patrulla de reconocimiento, su misión era detectar como aniquilar a cualquier unidad con la que se toparan, sus hombres estaban endurecidos por la guerra todos ellos veteranos de aquel conflicto, habían pasado la noche anterior bajo el cielo, ni siquiera pudieron prender una fogata pues los haría blanco fácil de la artillería enemiga, estaban llegando a las afueras de un pueblo abandonado cuando todo comenzó.

La unidad de Darko estaba compuesta por 8 hombre sin incluirlo, uno de ellos el Sargento Alvares, siempre iba al frente era el hombre más rudo y con más experiencia de ellos, quizás por esos se confió, el sargento conocía esa zona muy bien, pero esa mañana su confianza como arrojo lo iban a traicionar antes de alguien pudiera hacer algo una mina estallo bajo los pies del Sargento que voló por los aires, la explosión fue tan fuerte que otros tres de los hombre de Darko también fueron propulsados por la onda explosiva de la explosión, cayendo dos de ellos sobre minas.

Ambos murieron de inmediato, con sus cuerpo destrozados, el sargento por su parte, perdió ambas piernas como sus genitales apenas vivió unos minutos entre terribles dolores, mientras la sangre se le escapaba de su cuerpo como la vida , las dos explosiones segundaria que sobrevinieron luego de la primera,  hirieron a otros tres hombre aunque no de gravedad a la confusión inicial le siguió una lluvia de balas, los hombre de Darko los que quedaban con vida fueron abatidos uno por uno Darko pensó en retirarse con su último hombre cuando una granada lo lanzo contra un árbol dejándolo inconsciente.

Darko se despertó cuando su ajustado bóxer color verde olivo estaba siendo roto en pedazos por dos pares de manos, Darko se encontró a si mismo desnudo amarrado siendo observado con lujuria por tres hombres, uno de ellos portando insignias de capital del bando contrario, pronto comprendió que era prisionero del enemigo lo que lo aterro, al saber las atroces cosas que le sucedían a los prisioneros, trato de luchar pero sus muñecas fueron amarradas a un oxidado tubo que no obstante era muy resistente, del tubo bajaba una cuerda que en ese momento estaban amarrando a la base de sus genitales.

Darko sentía un par de manos recorriendo sus firmes nalgas, mientras risas y miradas lascivas recorrían su cuerpo, Darko también se percato que estaba parado como un pequeño tronco que a su vez estaba de manera perpendicular a dos troncos su perdía el equilibrio sus genitales como tetillas lo iban a pagar, provocándole mucho dolor por lo que trato de no moverse aunque era algo difícil uno de los hombres dijo.

-“Miren este hijo de puta ya despertó”. Dijo uno de sus captores.
-“Creo que llego la hora de divertirnos muchachos”. Dijo el capitán de esos hombres.

Todos rieron excepto claro Darlo, quien trataba de mostrarse duro, insensible a lo que estaba pasando su piel bronceada pues apenas su unidad había tenido unos días atrás un descanso en una soleada plata, la pelvis de Darko resaltaba de lo blanca que estaba que era donde su traje de baño tipo slip (trusa) le cubrí.

-“Vamos que esperan prepárenme al puto”. Dijo el capitán.

Quien ya se despojaba de su pantalón militar para quedarse en camiseta y slip de color negro en que ese podía apreciar una fuerte erección debajo de su prenda, Darko sintió asco y rabia por lo que estaba por pasar pero no podía hacer nada.

Concento su mente en tratar de bloquear todo aquello tratando de pensar en cosas agradables, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando uno de sus captores le abrió sus firmes nalgas para comenzar a penetrarlo con un áspero tubo, que a su paso desgarro el virginal ano de Darko quien comenzó a gritar mientras sentía como la sangre comenzó a correr primero entre sus nalgas para luego hacerlo por sus piernas, más que el dolor físico era el dolor emocional de sentirse violado en su intimidad de manera tan brutal.

Cada que aquel tubo entraba por su ano Darko apretaba los dientes fuertes para no gritar de dolor, de pronto vio como el capitán se despojo de su slip, para revelar un pene enorme, grueso, lleno de venas circuncidado con un glande en forma de casco de cuyo ojo ya chorreaba liquido pre seminal y se estremeció de solo pensar en el dolor que iba a sentir cuando estuviera sustituyendo al tubo que ahora llenaba sus entrañas.

-“Ya basta muchachos, su culo ya debe estar bien abierto”. Dijo el capitán.

Todos rieron de nuevo y el hombre que estaba metiendo y sacando el tubo de las entrañas de Darko se lo saco de un solo gran tirón que hizo que Darko diera un grito de dolor que no fue capaz de controlar por mucho que lo intento.    

-“AAAAAAAAAAAHHHHHHGGGG”. Grito Darko.

El capitán se acerco y comenzó a manosear a Darko, levanto su huevos sintiendo su calor con una de sus manos, aquellos manoseos hicieron que el pene de Darko se pusiera rígido elevándose por completo el capitán dijo.

-“Miran al muy puto ya se le puso dura”. Dijo el Capitán.

Todos rieron de nuevo,  el capitán no tardo en colocarse detrás de Darko quien sintió su endurecido pene entre sus nalgas, restregándose a sus anchas entre ellas, sus hombre por su parte continuaban recorriendo su cuerpo con sus manos riendo al verlo sin poder evitar lo que estaba por suceder, lagrima corrían por las mejillas de Darko, odio e ira recorrían sus venas, pero no podía hacer nada, intentar oponerse solo le causaría mucho dolor y él lo sabía, de pronto el capitán le abrió las nalgas a Darko para comenzar a restregar la baba transparente que de su miembro brotaba entre y sobre su desgarrado ano, que palpitaba con fuerza.

Darko pensó en suplicar pero desecho la idea rápidamente sabia que de nada serviría y solo le haría perder el poco de dignidad que aun tenia, de pronto sintió como la punta del glande del capitán comenzó a presionar su maltrecho ano, el miembro de 23 cm del capitán no tardo en comenzar a abrirse paso por las entrañas de su víctima.

-“OOOOOHHH DIOS… lo tiene muy estrecho… creo que era virgen”. Dijo el capitán jadeante.

No tardo mucho en aplastar sus huevos en las nalgas de Darko para comenzar con un mete, saca de manera brutal, todo el cuerpo del bravo teniente se sacudía de dolor con cada nueva embestida, mientras los otros dos hombre se sacaron sus penes ya en erección para comenzar a masturbarse de manera descarada mientras Darko seguía siendo violado, una de las manos del capitán paso por uno de sus costados hasta alcanzar su pene y comenzó a masturbarlo mientras que jadeante le dijo al oído a Darko.

-“Mejor disfruta bastardo porque cuando terminemos contigo ya no serás más un hombre”. Dijo el capitán.

Para seguir con sus arremetidas que llegaban profundo en las entrañas de Darko, que extrañamente estaba sintiendo algo de placer, podía sentir acumularse la tensión en la bese de su pene eso debido al masaje de próstata que el pene del capitán le estaba dando con cada fuerte embestida que le daba.

Aquellas fuertes embestidas continuaron por varios minutos hasta que el pene de Darko comenzó a palpitar y unos segundos después se corrió lañando cuatro fuertes chorros de su espeso semen, lejos que volaron por el aire, para luego quedar con su pene goteando semen al tiempo que el capitán comenzó a correrse en su interior.

-“¡DIOS ME CORRROOOO!” Grito de placer el capitán.

En su caso fueron cinco disparos que Darko sintió como si fueran disparos de perdigones calientes directo en sus entrañas, apenas el capitán extrajo su pene del interior de Darko otro de sus tomo su lugar, el pene del segundo en penetrarlo era de solo 19 cm y no tan grueso pero aun le causo algo de molestias a Darko, este segundo hombre tardo incluso el doble en correrse en su interior que el capitán, viniéndose entre alaridos de placer, arrojando seis disparos en las entrañas de Darko, para luego se penetrado por el tercer y último hombre en el lugar.

El tercer hombre era un rubio delgado, bastante bajito pero con un pene enorme, de 28 cm muy grueso fue el que mayor daño le hizo a Darko aun no se había corrido y Darko ya daba alaridos de dolor sintiendo como semen y sangre resbalaban por la parte interna de sus fuertes muslos, era tal la presión sobre su próstata que Darko se vino dos veces más antes de que aquel último hombre se viniera a raudales en su interior.  

Cuando el último hombre se vino, pareció como si la boca de una manguera comenzara a surtir atole espeso y caliente, que no causo nada placer por el contrario fue como experimentar un enema pero con un liquido muy caliente, para cuando el último hombre retiro su gran miembro de Darko su esfínter anal quedo muy abierto palpitando y chorreando semen, sangre como mierda, con Darko jadeando sintiendo mucho dolor.

Cuando los tres hombres que violaron a Darko se habían colocado sus uniformes, el capitán dejo que sus dos hombre salieran primero y luego desenfundo su arma calibre .45, y encañono a Darko por debajo del mentón mientras le apretaba sus huevos, Darko cerró los ojos esperando el disparo que acabaría con su vida que este no se produjo, por el contrario sintió como la boca del arma se alejo de su cabeza y en eso escucho decir.

-“Descuida no te matare pero no puedo dejar que regreses a los campos de batalla por fortuna los eunucos no pueden ser soldados”. Dijo el capitán.

Darko abrió los ojos al tiempo que se escucho una detonación, la bala de alto calibre cerceno el pene de Darko de un solo tajo e hizo estallar su escroto solo uno de sus testículos quedo colgando aun único a su cuerpo bañado en sangre, los ojos de Darko se pusieron en blanco todo su cuerpo se convulsiono y se desmayo, al  caer sus pies de los troncos que pisaba el último de sus testículos fue arrancado pero eso ya no lo sintió ni noto.

Darko se despertó varios días después en un hospital militar, fue encontrado por una patrulla amiga que le salvo de morir desangrado, por supuesto estaba convertido en un eunuco nulo para el resto de sus días, fue retirado del servicio activo como le predijo el capitán enemigo, pero se unió a la cruz roja como paramédico una tarde algunos meses después de su recuperación Darko paso junto a un grupo de cadáveres que le llamo la atención.

Hasta arriba de la pila de cuerpos desnudos, estaba el capitán que lo convirtió en eunuco, había sido violado y castrado, por debajo el rubio yacía con un tiro en la frente con su enorme pene aun sobre saliendo de su boca, alguien les habia pagado con la misma moneda que ellos usaran con Darko, pero para el ya todo aquello no era importante, simplemente era conocidas esas atrocidades como “Diversión en Batalla”.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DIABLILLA

Dianella de apenas 14 años era un pequeña adolescente que estaba acostumbrada a hacer su voluntad su madre era una dominatrix consumada y reconocida, para ella la supremacía femenina era su forma de vida, Dianella vivía rodeada de esclavos masculinos muchos de ellos castados por su propia madre, incluso uno de aquellos esclavos era su padre biológico aunque nunca supo quien con exactitud, su madre siempre le inculco su desdén hacia el sexo masculino enseñándole que los hombre estaban en la tierra para servir a las mujeres en todas las formas posibles sobre todo en el ámbito sexual.......


DIABLILLA
Dianella de apenas 14 años era un pequeña adolescente que estaba acostumbrada a hacer su voluntad su madre era una dominatrix consumada y reconocida, para ella la supremacía femenina era su forma de vida, Dianella vivía rodeada de esclavos masculinos muchos de ellos castados por su propia madre, incluso uno de aquellos esclavos era su padre biológico aunque nunca supo quien con exactitud, su madre siempre le inculco su desdén hacia el sexo masculino enseñándole que los hombre estaban en la tierra para servir a las mujeres en todas las formas posibles sobre todo en el ámbito sexual.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [CIRCUNCISION] [SECUESTRO] [FEMDOM] [CBT]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Dianella de apenas 14 años era un pequeña adolescente que estaba acostumbrada a hacer su voluntad su madre era una dominatrix consumada y reconocida, para ella la supremacía femenina era su forma de vida, Dianella vivía rodeada de esclavos masculinos muchos de ellos castados por su propia madre, incluso uno de aquellos esclavos era su padre biológico aunque nunca supo quien con exactitud, su madre siempre le inculco su desdén hacia el sexo masculino enseñándole que los hombre estaban en la tierra para servir a las mujeres en todas las formas posibles sobre todo en el ámbito sexual.

La pequeña apenas adolescente estaba deseosa de experimentar lo que era causar dolor en un hombre como le había enseñado su madre, fue unos días luego de su cumpleaños número 14 que su madre la condujo hasta uno de los amplios calabozos debajo de su gran mansión donde un lindo chico rubio de 14 años testaba bien sujeto a una de las paredes con sus brazos esturados como si estuviera crucificado pero con las piernas apenas juntas su piel blanca contrastaba con su cabello dorado sus ojos azules lo hacían ver aun más atractivo, portaba apenas una trusita (slip) de color verde.

Aquel chico era delgado sin que su cuerpo tuviera aun definición de musculo alguno la madre Dianella o Di como su madre la llamaba le dijo que aquel chico era su regalo de cumpleaños, los ojos de Di, se abrieron y brillaron de felicidad se colgó del cuello de su madre y la beso mientras muy contenta le decía.

-“Gracias, Gracias… Mamá” Decía Dianella.
-¿Puedo hacer lo que desee con él? Pregunto Di.
-“¡Por supuesto Di, es tuyo solo tienes prohibido matarlo!” Dijo su Madre.

El rubio adolescente que estaba escuchando todo aquello no daba crédito a lo que escuchaba apenas un día atrás el era un chico normal que paseaba por un parque cercano a su casa de donde fue secuestrado, ni siquiera estaba seguro si continuaba en su país el acento de las Di como de su madre era muy distinto al que estaba acostumbrado.

Luego de la efusiva algarabía de Di, su madre le deseo que lo disfrutara y se marcho, Di se quedo viendo su obsequio por varios minutos que hicieron sentir al rubio adolescente mucha vergüenza, luego Di se marcho, ella era delgada, bajita, sin senos aun, aunque ya estaban por empezar a brotar, con par de nalguitas paraditas y apretadas.

El rubio se quedo ahí sin poder hacer nada, lucha contra sus retenciones pero nada pudo hacer para soltarse, tampoco podía gritar, algo le habían hecho a sus cuerdas vocales que apenas podía emitir unos cuantos sonidos entre ellos “sí, no y Ama”, pero lejos de esas tres palabras eran pocas las que podía pronunciar de manera entendible, dos horas después de marcharse Di regreso iba vestida con un vestidito de varios tonos de rojos y una diadema de la que sobresalían un par de cuernos rojos.

Di regreso con una tijera, con la que corto a ambos lados del cuerpo de adolescente para luego arrancar lo que quedo de su prenda interior para dejarlo completamente desnudo, lo que hizo sonrojar de sobre manera al pobre adolescente, los ojos de Di se abrieron grandes al ver el pene y huevos del chico de una piel tan blanca como el resto de su cuerpo.

El pene del adolescente no estaba circuncidado y su prepucio le cubría todo su glande, Di extendió su mano y lo toco, era la primera vez que tocaba un pene, le agrado la textura por lo que comenzó a jugar con aquel apéndice, pronto el pene del rubio comenzó a despertar por las atenciones manuales que estaba recibiendo.

Di vio surgir su glande que era de un color rosado tenue, conforme su pene comenzó a endurecerse, ella jalo la sensible piel hacia atrás de manera brusca que desgarro algo del frenillo del adolescente que por supuesto le causo mucho dolor y le hizo gritar como nunca antes al sentir un horrible punzada de dolor.

-“AAAHHGRRRR” Grito el adolescente.

Por supuesto aquel grito de alguna manera divirtió como agrado a Di que sintió unas extrañas cosquillas en el interior de su sexo por primera vez, que le grado mucho.

Buscando repetir la sensación Di dejo que la piel de nuevo cubriera el glande del chico para de nuevo correrlo hacia atrás con brusquedad, lo que de nuevo causo dolor que hizo que el pobre rubio gritada de nuevo aquello se repitió varias veces con casi las mismas consecuencias hasta que el pene del chico comenzó a acostumbrarse y ya no sentía tanto dolo que hizo que Di dejara su prepucio en paz, pero entonces se le antojo lamberlo, por lo que acerco su boca al pene en erección y le dio un tímido primer lengüetazo.

Todo el cuerpo del adolescente se estremeció ya no de dolor sino de placer al sentir por primera vez pasar una lengua femenina por la sensible piel de su pene, Di no tardo en correr la piel de nuevo para llevarse su glande entero dentro de su boca, el adolescente jadeo de placer al sentir como su glande era rodeado por la cálida cavidad bucal de la chica, sintiendo sus dientes rosar su glande, su lengua moviéndose por debajo de su glande que es la parte más sensible y la saliva lubricando todo.

El adolescente estaba en la gloria experimentando su primera mamada de su vida pero Di no tardo en poner su atención en otra parte de su entrepierna, sus testículos una de manos fue hasta ellos, los tomo los sintió, su saco de piel era lampiño apenas unos cuantos vellos rubios se podían sentir al tacto, de pronto el placer del adolescente se torno en dolor cuando ella apretó con fuerza uno de sus testículos, causando que el adolescente se moviera con brusquedad lo que causo que uno de los dientes de Di, le hiciera un ligero corte justo por detrás de su corona, que incremento su dolor.

Las lagrimas comenzaron a rodar por las sonrojadas mejillas del adolescente pero Di no se detuvo, lo estaba pasando muy bien, las cosquillas dentro de su virginal vagina se habían incrementado a un nivel que la tenía muy excitado, estaba experimentando un placer que nunca antes ni en sus mas locos sueños pensó que fuese posible.

-“¡Tu pene sabe raro pero rico!” Dijo Di de pronto sacado el pene de su boca.

Continuo chupando y apretando los huevitos del chico que solo se retorcía y gritaba tanto de placer como de dolor sin que pudiera hacer algo para detenerla.

Luego algunos minutos Di, se saco el pene de su boca y le dijo.

-“Creo que vas a hacer un grandioso eunuco”. Dijo Di.
-“Pero antes quiero probar tu leche mamá dice que la leche de hombre es muy rica” Añadió Di.

Fue entonces que ella emulando lo visto ciento de veces hecho a otros hombres por su madre comenzó a succionar como masturbar el pene del joven rubio, que apenas pudo resistir unos cuantos minutos antes que desde su pene salieran disparados tres potentes chorros de su espesa leche que Di como pudo se bebió.

Todo el cuerpo del adolescente se sacudió como nunca antes no de dolor sino de absoluto placer, grazno mientras se corría, fue la sensación más placentera hasta ese momento de su joven vida, Di espero hasta que la última gota del espeso jugo dejo de brotar del palpitante miembro del adolescente y cuando por fin saco su pene de su boca, se lambio los labios con su lengua en señal de que le había gustado el sabor de la cremosa leche, luego fue hasta donde dejo la tijera con la que corto la prenda del rubio y regreso a donde estaba.

-“Ahora veremos cuanto resiste tu pene” Dijo Di.

Lo primero que corto fue su prepucio, que hizo tensar todo el cuerpo del adolescente de dolor, luego coloco la tijera justo por debajo de su aun erección, por la mitad, y comenzó a cerrar la tijera las afiladas cuchillas no tardaron en comenzar a cortar la sensible piel, las sangre comenzó a brotar lo mismo que el dolor que el adolescente sentía, “los mugidos, graznidos y no”, brotaban del rubio que estaba en el mismo infierno del dolor que estaba sintiendo.

Di hizo otros seis cortes a lo largo de su pene cual muy en la base que fue mucha más profundo que los anteriores, ella no detuvo su mano sino que continuo cortando, hasta que la sangre ya brotaba a raudales del pene del adolescente dos chorros de semen brotaron sorpresivamente, impactando en el rostro de Día que molesta, dejo la tijera y fue a la mesa para volver con un cuchillo.

Con dicho cuchillo comenzó a cortar donde se quedo con la tijera aserrando el pene del chico cada vez los cortes llegaban más profundo en el pene del rubio quien lloraba a raudales y todo su cuerpo estaba tensado al máximo, de pronto Di dejo de cortar tomo su pene con una mano y de un fuerte tirón se lo arranco de su entrepierna, el adolescente dio un fuerte graznido y se desmayo por el dolor que experimento en ese momento.

Esa noche Di le mostro a su madre el pene cercenado el primero de su vida y a su nuevo eunuco que aun lloraba y se quejaba al caminar con sus nalgas hechas añicos a latigazos con sangre aun chorreando por sus muslos, su madre le dio un beso en los labios a Di y le susurro a la oído es toda una “Diablilla”. 


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DESLECHADOS Y CASTRADOS

La planta extraía el semen de los condenados por diferentes crímenes, que era usado para cremas, jabones, fertilizantes y los más selectos para procreación o investigación, también en los condenados eran usados como conejillos de indias para probar toda clase de drogas para la impotencia algunas de ellas con resultados nefastos para los pobres en que fue usada dicha droga, todo el proceso era automatizado y Dilian era una de las 30 enfermeras jefes......


DESLECHADOS Y CASTRADOS
La planta extraía el semen de los condenados por diferentes crímenes, que era usado para cremas, jabones, fertilizantes y los más selectos para procreación o investigación, también en los condenados eran usados como conejillos de indias para probar toda clase de drogas para la impotencia algunas de ellas con resultados nefastos para los pobres en que fue usada dicha droga, todo el proceso era automatizado y Dilian era una de las 30 enfermeras jefes.


[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACION] [PRISIÓN] [FEMDOM] [CBT]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Dilian de 32 años era la jefa enfermeras de la planta estatal al servicio del estado esta planta no era como otras fabricas comunes ya que era parte prisión, parte hospital y parte fabrica lechera, a esta planta eran enviados todos los hombres condenados por crímenes graves para que fueran tratados, su estancia en la planta oscilaba entre los 3 meses los menos afortunados y los 2 años que eran casos excepcionalmente afortunados ya que conservaban sus testículos y pene por dos años, siendo la media cinco meses antes de ser convertidos en eunucos nulos de por vida.

La planta extraía el semen de los condenados por diferentes crímenes, que era usado para cremas, jabones, fertilizantes y los más selectos para procreación o investigación, también en los condenados eran usados  como conejillos de indias para probar toda clase de drogas para la impotencia algunas de ellas con resultados nefastos para los pobres en que fue usada dicha droga, todo el proceso era automatizado y Dilian era una de las 30 enfermeras jefes, llegar a ese puesto requería de 10 años de estar laborando en la planta cosa que era raro pero a ella le gustaba mucho lo que hacía.

Era lunes y Dilian estaba feliz, más que nada porque todos los lunes llegaban los nuevos condenados así mismo era el día que los hombre cuyos testículos se habían agotados ya sea de manera natural o por alguna de las drogas usados en ellos eran castrados, a ella le encantaban los lunes, porque además de todo lo ya dicho podía tener algo de placer sexual directo usando a uno o varios de los condenados, que ella misma seleccionaba de entre todo el lote que en suerte le tocaba recibir cada lunes, no era algo ético pero no estaba prohibido y ella se aprovechaba de ello.

9:00 AM ella con resto de las enfermeras 29 enfermeras jefes estaban reunidas en la sala audiovisual de la planta para un ritual que se llevaba a cabo cada lunes. La supervisora en jefe, ya tenía preparada un gran recipiente de cristal transparente con 30 papelitos doblados con un número que designaba a un lote, las enfermeras jefes eran llamadas por su nombre según su antigüedad trabajando en la planta, Dilian era llamada siempre en el doceavo lugar, ella con prisa pero aparentando calma metía su mano en el recipiente y sacaba uno de los papelitos, lo abría y decía el numero en voz alta.

-“Número 8” Dijo ese lunes Dilian.

Lo que causo un mormullo entre sus compañeras mientras menos fuera el numero, mejor el lote que le tocaba en suerte por lo general los lotes del 1 al 10 eran los mejores pues incluían hombre jóvenes incluso de 18 años mientras los lotes del 11 al 20 eran hombre en su mayoría de 30 a 50 y los lotes del 21 en adelante eran hombre de más de 50 años que eran en si mismo malos lotes.

Dilian sintió humedecer su pequeño calzón (braga) al ver aquel numero hacía varios meses que no le tocaba un tan buen lote como ese, luego que a todas les fue asignado su lote cada una de ellas se dirigió a la puerta designada con el numero en suerte junto al equipo de enfermeras que cada uno de ellas comandaba en el caso de Dilian tenía a su cargo a 30 mujeres y 20 hombres, en su mayoría gay o eunuco que en algún momento fueron procesados en esa o entra de las plantas de ese mismo tipo que eran útiles para las tareas pesadas para una mujer. 

Todos incluida Dilian estaban impacientes como ansiosos para que la gran puerta de metal se abriera, un silencio sepulcral lleno toda la nave industrial cuando se escucho el retroceder del transporte de la corte y como este se acoplo con la puerta. Un guardia armado entro por una puerta lateral para entregar a Dilian el manifiesto de la carga, ello lo leyó antes de firmar el hombre dijo antes de irse.

-“Son todos suyos, ¡que Dios los ayude!”. Dijo el guardia.

Antes de salir, pasó una tarjeta por una ranura y la gran puerta de metal marcada con el numero 8 se abrió, uno 20 hombres todo ellos no mayores a los 30 años salieron del transporte iban apenas portando una trusa (slip) de color azul claro que transparentaba sus genitales, todos ellos habían sido despojados de todo el vello y cabello de sus cuerpos, portaban un collar que les obligaba a obedecer todas la ordenes que las enfermeras les daban, Dilian inspecciono uno a uno a cada uno de ellos eso era su deber pero además servía para elegir a uno o dos de ellos para su disfrute personal que era lo que ya deseaba.

De entre todos uno destaco un joven de unos 24 años, el numero que colgaba de su cuello indicaba A554453 busco en el manifiesto en sus manos, condenado a 25 años por robo a mano armada con agravantes, lo que le llamo la atención fue que era atractivo, de buen cuerpo y bien dotado, lo que hizo sentir a Dilian unas agradables cosquillas en el interior de su ya húmeda vagina, hizo llevar al joven a una habitación con las dos enfermeras que lo condujeron riendo en complicidad sabiendo que apenas ella fuese saciada ellas lo podrían usar también.

Era un día caluroso de agosto, el joven de nombre Danilo fue dejado en aquella habitación inmóvil de pie en posición de firmes sin poder mover más que la cabeza, Dilian se  desnudo en el vestuario adjunto a la habitación para luego aparecer ante Danilo para exponer su cuerpo casi desnudo, los ojos del joven se abrieron grandes, al verla portando una minúscula tanga blanco y un sujetador (corpiño) a juego que realzaban sus aun firmes pechos, que ella se coloco en el vestuario.

Dilian supo que acababa de otorgar a ese joven un momento que no olvidaría en su vida, ella aparento hacer algunas cosas dándole la espalda dejándole ver su minúsculo tanga que llevaba puesta dejaba a la vista sus hermosas nalgas que Danilo no pudo dejar de apreciar viendo el movimiento de sus glúteos que acompañaba a cada paso que ella daba.

Dilian giro su mirada hacía el joven y pudo comprobar que los ojos de este estaban clavados en sus nalgas, ella no se enfado, su reacción fue todo lo contrario, no sentía pudor ni vergüenza, después de todo no era la primera vez que hacia algo similar e incluso lo disfrutaba, sentía una extraña sensación que salía entre sus piernas, una calentura que le producía el sentirse deseada por los ojos de aquel hombre que no dejaba de comerle el culo con la mirada. Esa excitación que le producía la situación hizo acercarse a él muy lentamente dándole tiempo a visualizar cada centímetro de su cuerpo semidesnudo. Para ese entonces Danilo tenía una erección completa. Eso a ella le gustaba, ver como su pene estaba deseando salir de la única prenda que cubría su cuerpo en ese momento.

Ella se paró a escasos centímetros de Danilo, acerco sus labios al oído de este, metiendo su mano dentro de su trusa y agarrando bien fuerte su endurecido miembro le dijo.

-“MMMM creo que te gusta lo que estás viendo”. Dijo Dilian.

Mientras le hablaba con una de sus manos lo masturbaba, sin que Danilo pudiera hacer algo al respecto no podía moverse pasó su otra mano por detrás de su espalda y tras un movimiento rápido dejo caer su sujetador al suelo dejando sus senos libres a escasos centímetros de los ojos de Danilo. Lo que hizo que su pene se pusiera aun más dura lo que ella sintió de inmediato.

-“Vaya vaya... que dura se te está poniendo”. Dijo Dilian.

Ella con un comando de voz hizo que el joven se sentara sobre la cama en la habitación y acerco uno de sus senos a su boca, que de inmediato empezó a jugar con el pezón  provocándole un espasmo de placer a Dilian que cerró los ojos y se dejó llevar por la lujuria, ella estaba descontrolada y más cuando él empezó con su lengua a jugar con su pezón, de los lengüetazos pasó a los mordiscos, y la excitación era máxima.

Dilian con un rápido movimiento hizo mil pedazos su delgada trusa para poder liberar su miembro todo tieso, tras unos vaivenes por fin su pene se paró a escasos centímetros de su boca, toda grande y bien dura, fue cuando ella se dio cuenta del gran tamaño que tenia. No pudo esperar más y tras una gran Lambida desde la base hasta la punta, se la metió entera en la boca.

-“¡Dios que rico!” Jadeo Danilo.

Dilian se despojo de su tanga dejando a la vista una entrepierna bien depilada, ella se cocolo sobre él, para comenzar a hacer un 69 Danilo metió su cabeza en medio de sus piernas como pudo para empezar a mover su lengua muy suave, poco a poco fue acelerando el ritmo al compás de los suspiros que cada vez más rápido desprendía ella, Danilo pudo comprobar que sus nalgas eran firmes de primera mano, ella por su parte sujeto con sus manos su cabeza para atraerla a su entrepierna se iba a correr.

No podía aguantar lo excitada que la dejaba todo aquello con su vagina en su boca, Danilo no quería que ese momento acabara Danilo pudo contemplar sus endurecidos pezones y como apuntaban hacia abajo de pronto ella dio un gran gemido y se corrió, la boca de Danilo se lleno de su fluido que no pudo más que tragar, mientras ella gemía de placer, con su cuerpo temblando al ser tocado por un gran orgasmos.

-“¡DIOS OHH SI… SI… MÁS… MÁS…!” Pedía Dilian, jadeando.

Dilian aun con sus piernas temblando y sus juegos bajando por sus muslos se incorporo, hizo que Danilo quedase boca arriba sobre la cama con su imponente miembro todo babeado apuntando al techo, ella se monto sobre él para clavarse su dura erección de un solo sentón muy fuerte que hizo gemir a ambos, el placer de sentir aquel endurecido miembro entrando y saliendo de su mojadísima vagina le provocó una secuencia de gemidos cada vez más fuertes.

Le resultaba increíble a ella como las embestidas de aquel joven le estaban dando tanto placer, deseaba que aquel momento no terminara jamás, quería su pene dentro para siempre, desde fuera se empezaron a escuchar voces eran las otras enfermeras que estaban observando toda la acción desde rendijas en los muros, el sentirse observada le hizo sentir a Dilian aun más excitación y cada embestida iba acompañada por gemidos cada vez más rápidos y fuertes.

Los senos de Dilian oscilaban hacia arriba y abajo con cada nueva embestida aquello duro unos 20 minutos pero que a ambos les pareció una eternidad, de pronto la espalda de ella se fue arqueando a cada golpe se sus nalgas con la pelvis de Danilo, indicando que no podía esperar más iba a correrse, ella también notó que Danilo estaba igual con su pene palpitando ya con fuertes contracciones, Dilian levando la cabeza de Danilo con sus manos aplastando sus bellos senos sobre su pecho y dejo que todo sucediera, con ambos gimiendo de infinito placer.

Dilian empezó a correrse al mismo tiempo que noto como los primeros chorros de cálido semen empezaron a ser disparados dentro de su vagina. Llegaron al orgasmo a la vez, fue algo genial, ella sintió uno de los mayores orgasmos de toda su vida, cuando Danilo termino de vestirse y ella de temblar Dilian se desmonto y se coloco sus prendas rápidamente dejando a Danilo aun con una erección con su cuerpo todo sudado sobre la cama, cuando ella salía por la puerta dio un vistazo, al joven su mirada se cruzó por un instante sabiendo en ese momento no se volvería a repetir jamás.

Dos semanas más tarde Danilo había sido usado, montado y humillado por todas las enfermeras y algunos de los enfermeros a cargo de Dilian, aquella tarde viernes los condenados vagaban por la cinta transportadora, iban desnudos colgados hacia abajo de los pies, con los brazos cruzados a la espalda todos ellos con mordazas de bola en sus bocas y un aparato cilíndrico conectado a sus penes que los succionaba y masajeaba como si fuese una extraña mezcla entre una boca y mano humana, dicha maquina tenia la tarea de exprimir hasta la última gota del semen de sus hombres condenados a sufrir dicho castigo.

Dilian vistiendo su impecable uniforme de enfermera con sus altos tacones supervisaba a los hombres que iban pasando frente a ella, de pronto ella extiende su mano y tomo el tubo que sobre sale del cuerpo de uno de los hombre el cual está conectado a su pene, Dilian observa la cantidad que muestra el contador de semen, sonríe maliciosamente y dice.

-“Bueno numero 1586, creo que ha llegado tu hora de que salgas de aquí” Dije Dilian.

El hombre aterrado al comprender el significado de aquellas palabras se comienza sacudir, con desesperación tratando de soltarse de hacer algo para salvarse, pero no puede hacer nada, Dilian desconecta el tubo y apartar al hombre de la banda transportadora, lo lleva hasta quedar colgando cerca de una mesa de metal de donde ella toma un mango con un lazo metálico, que es de un filamento apenas perceptible pero muy resistente, tomo los huevos del hombre, siente como estos están hinchados, el hombre se sacude con violencia al sentir un terrible dolor cuando sus huevos con tomados por la mano de Dilian.

Dilian coloco el lazo alrededor del pene y huevos de hombre en la base, lo apretó con fuerza, que de nuevo le hizo daño, luego procedió a apretar un botón en de color rojo en el mango que sostenía al lazo en su mano al tiempo que decía.

-“¡Bueno dile adiós a tu hombría!” Dijo Dilian despectivamente.

El hombre no tardo en sacudirse de dolor el filamento firmemente apretado las partes más sensibles de su cuerpo, comenzó a brillar con intensidad, quemándole la piel al tiempo que la cortaba, a los pocos segundos tanto su pene como el escroto con el vital contenido aun en su interior quedaron separados del cuerpo del hombre en la mano de Dilian el cuerpo del recién eunuco nulo se sacudió por unos segundos antes de desmayarse.

Dilian tomo el paquete genital cortado y lo arrojo a un cubo de metal donde otros paquetes ya yacían cortados, carne inservible que sería molida al final del día para luego ser incluida como parte de la comida de los felinos en el zoológico de la ciudad, luego de esa anulación Dilian regreso a su lugar en la banda transportadora, Danilo no tardo en aparecer, los ojos de Dilian brillaron al verlo, cuando ella detuvo la banda y tomo el tubo que estaba conectado a su pene, el cuerpo del joven se estremeció.

-“Vaya parece que ya no te excita verme como antes” Dijo Dilian mientras desconectaba el tubo del pene de Danilo.

El cuerpo del joven que al igual que el otro hombre comenzó a sacudirse tratando de escapar pero antes de que pudiera aflojar aunque fuese mínimamente sus retenciones ya Dilian le había colocado el lazo alrededor de sus huevos y pene, Danilo negó con la cabeza, suplicándole con los ojos a Dilian quien lo miro, se inclino y le dijo al oído.

-“Lo siento pero es algo que debe pasar, pero te recordare como un gran amante”. Dijo Dilian.

Acto seguido presiono el botón rojo y el lazo comenzó a brillar, unos segundos después los grandes huevos como pene de Danilo estaban cercenados descansando en la mano de Dilian, ella tomo una tijera de la mesa y separo con ayuda de ellas el escroto con los que fueron los huevos de Danilo de su pene, para arrojarlos al cubo pero se quedo con el pene aun en erección.

Esa noche al llegar a casa saco de su bolso el pene ya plastificado y conservado, ya no era un pene sino un dildo realista con el que se masturbo una y otra vez, llegando a orgasmo increíbles, hasta que se quedo dormida muerta de cansancio, a la mañana siguiente se levanto aun con el dildo en su interior y dijo que Bueno que este pene ya esta deslechado para siempre.    

El lunes todo comenzó de nuevo, un nuevo lote estaba listo para ser recibido y nuevos hombres estaban por ser “Deslechado y Castrados. 


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DISFRUTE ANTES DEL CORTE

Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas ......


DISFRUTE ANTES DEL CORTE
Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas.

[TRANSEXUAL] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACIÓN]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul





Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en  la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas.

Soporte hasta los 15 años en que mi madre me descubrió vestido de mujer, en ese momento todo exploto, fue un gran peso que se me quito de encima pero mi padre era un homofóbico crónico me hecho de la casa a punta de insultos y golpes, mi madre luego me entrego una ropa con algo de ropa, dinero y objetos personales me deseo suerte con lagrimas en los ojos, desde ese día comencé a valerme por mí mismo, me di cuenta que la vida no era tan fácil y me dedique a lo único que podía hacer, sin estudios ni edad legal para trabajar.

Si en efecto me prostituí, comencé a vender mi bien formado cuerpo por dinero, sorprendí de cuantos hombres deseaban tener sexo con una “shemale” como luego supe que nos llamaban, al principio fue difícil ya que era virgen, pero alguien me pago para fuese él quien me desvirgara, me dolió mucho la primera vez pero poco a poco me comenzó a gustar era una mezcla extraña de dolor con placer cada que me penetraba uno de mis clientes no todos eran atractivos, jóvenes o atléticos, tenía que acceder a hacerlo con quien estuviera dispuesto a pagar mi tarifa.

Para los 20 años ya era una rubia muy atractiva, gracias al empleo de hormonas femeninas mis nalgas se desarrollaron como las de una mujer de manera esplendida, paraditas, firmes que formaban un erótico corazón, eran mi orgullo por desgracias mis senos no se desarrollaron, estaba ahorrando para operarme y ponerme senos pero en eso en una noche fría de finales de noviembre conocí al hombre que cambiaria mi vida, Dan era un atractivo padrote que regenteaba a docenas de chicas como shemale, él no deseaba sexo, ya que estaba enamorado del dinero, fue él quien me dijo que dejara las calles.

Con su ayuda por supuesto no desinteresada, comencé a trabajar en un club SM y BDSM, por aquel momento mi compañera con la que compartía departamento se mudo con su novio a otra ciudad y me dejo sola, vivía en un edificio de apartamentos en la que 90 % eran shemale y el resto gay, buscar otro departamento como ese iba hacer difícil por no decir imposible por lo que acepte la sugerencia de Dan, a mediados de Diciembre comencé a trabajar en aquel lugar, al principio me sentía fuera de lugar pero pronto estaba como si siempre hubiese trabajado en aquel lugar.  

El dinero comenzó a abundar pero a la comisión que debía darle a Dan, me quedaba lo suficiente para pagar la renta y vivir bien para los 24 años era una Diosa rubia que los clientes deseaban sobre las demás del club, donde íbamos apenas vestidas con pequeñas tangas de látex, negras, amarrillas o rojas dependiendo del día o la ocasión, en donde nuestros paquetes se marcaban muy bien, no todas éramos shemales, habían hombres y mujeres aunque la mayoría si éramos shemales, poco a poco me fue gustando el dolor.

Los clientes me pagaban para que accediera a jugar, a simular sus más oscuras como dolorosas fantasías de dominación, sm o violación, por aquellos días comencé a sentir una imperiosa necesidad de perder mi pene, que sin bien no se había desarrollado a todo su potencias era lo suficiente grande cuando estaba duro para ser bastante evidente debajo de las pequeñas tangas de látex, deseaba perder mi pene deseaba dejar de sentir la imperiosa ganas de tocarlo, de estimularlo, de masturbarme hasta venirme, después de todo deseaba ser lo más femenina posible de algún modo no deseaba perder mis testículos, solo mi pene.

A los 25 años llego la oportunidad uno de los clientes me hizo una propuesta luego de uno de nuestros encuentros, su semen aun chorreaba por entre mis nalgas conmigo jadeando luego de sus salvajes como fuertes embestidas que me dio cuando me tomo mi pene y me dijo mirándome a los ojos.

-“¿No te gustaría perder tu pequeño pene?” Me pregunto.
-“¡Claro que me gustaría!” Le respondí.
-“En ese caso estoy dispuesto a pagar una buena suma por tener el placer de cortarlo”. Dijo él.

Me quede atónita, aquel hombre me dijo que iba a concederme uno de las cosas que en ese momento mas deseaba y además me iba a pagar muy bien.

Por supuesto no tarde mucho en aceptar su propuesta, pero había condiciones, la primera es que debía hacerse fuera del club, en segundo lugar, la sesión donde perdería mi miembro comprendería sexo salvaje, doloroso y torturas, el hombre no estaría solo sino acompañado de otro hombre amigo suyo que era cirujano especializado en urología, en tercero, una vez comenzada la sesión pese a no desearlo se llevaría a cabo la penectomia sin alternativa alguna, pensé por algunos días la propuesta y termine por aceptar.

Una semana más tarde había pedido un permiso en club para faltar tres meses, dije que me iba a someter a un tratamiento médico, todos intuyeron que me refería a colocarme implantes de seno pero era otro tipo de tratamiento el que tenía en mente, con muchos nervios llegue a la dirección que me fue indicada, un hombre me hizo pasar era una casa muy grande como lujosa, ahí dos abogados me hicieron firmar papeles donde daba mi consentimiento expreso para lo que iba a pasar.

Ellos se aseguraron que entendía las implicaciones de lo que firmaba, e insistieron que leyera como firmara cada una de las hojas de todos los documentos que me pusieron en frente, lo que hice, luego cuanto todos esos trámites fueron resueltos el hombre que pagaba apareció con su amigo, al que presento como al Doctor, el cual era un hombre alto, delgado, atractivo y con un porte muy varonil.

Por su parte el otro hombre era ya un maduro con un prominente abdomen con pecho velludo de unos 55 o 60 años de manos grandes, no tan alto como el Dr, ni tan atractivo aunque a su modo muy varonil en su forma de tratarme.

Ambos me condujeron hasta lo que parecía ser una bodega, en donde se encontraba una mesa amplia baja  de madera, con varias retenciones ya fijadas en ella, el Dr. me hizo algunas preguntas medicas básicas, “presión, azúcar, si padecía de alguna alergia, peso, etc”. En fin, varias cosas cuando las preguntas terminaron el otro hombre que llamare el Jefe, ordeno que dejara mis cosas sobre una silla y me quitara la ropa, lo que hizo sintiendo mucha excitación pero también muchos nervios como ansiedad, por lo que estaba a punto de pasar, lo cual sabia como iba a terminar.

Mientras de despojaba de mis prendas los dos hombre hacían lo mismo, estaba por quitarme mi diminuta tanga de látex color amarrillo que elegí usar para esa ocasión por ser la que mejor me quedaba dado el tono muy blanco de mi piel cuando el Jefe me detuvo.

-“¡Espera no te la quites aun!” Dijo el Jefe.

Al enderezarme pudo verlo apenas portando una ajustada trusa (slip) lisa en la que se le marcaba su gran paquete, ya conocía su pene que era grande en todo los sentidos pero mis ojos se abrieron al ver al Dr. que también portaba una trusa blanca pero aun más pequeña que la del Jefe.

El bulto que se formaba en la entrepierna del Dr. era enorme, que me hizo cerrar las nalgas de solo imaginar lo que me iba doler al sentir su miembro erecto entrando en mí. El Jefe me dijo que me acercar cuando lo hizo me tomo del cabello para llevar mi cabeza hacia atrás y me dijo con voz amenazadora.

-“Vamos puta chúpamela” Dijo el jefe mientras bajaba mi cabeza a su entrepierna.

Él, solo se bajo un poco su trusa para dejar al descubierto su pene y peludos huevos, empecé casi de inmediato a darle una mamada deliciosa, como ninguna mujer supongo le había dado, se saboree su pene verga, se veía que enserio le encantaba, lambí hasta mis huevos, me la trague toda, si bien era de un tamaño respetable lo que más atraía de su pene era su grosor, luego de unos minutos en que sus huevos estaban que nadaban en saliva que salía de mi poca el jefe me dijo.

-“Vamos puta dame un beso negro como tú sabes”. Dijo el Jefe.

Me hizo quedar de rodillas detrás de él, le abrí sus peludas nalgas para ver su ano, estaba más caliente que nunca, abrí su ano y lo lambí como un plato de comida, el Jefe gimió rico mientras succionaba y lambia su ano, pasando mi lengua entre sus nalgas, mientras con una de mis manos lo seguía masturbando, aquello continuo por varios minutos hasta que mi boca quedo seca de tanto lamber, chupar y succionar su ano que quedo resplandeciente y bien lubricado por mí saliva, para cuando mi rostro salió de entre las nalgas del Jefe el Dr. ya estaba desnudo contemplando el espectáculo, masturbándose con un pene que era enorme y grueso de cuyo ojo del glande ya salía abundante liquido pre seminal.

Apenas me puse de pie, y sentí las manos del Dr. sobre mis nalgas, me las amaso, abrió y apretó, para luego despojarme mi tanga, para dejarme completamente desnuda, mi pene y huevos lampiños completamente depilados quedaron expuesto ya con mi pene con una ligera erección, entre los dos me llevaron a la baja mesa, me aseguraron mis muñecas a dos retenciones a la altura de mi cabeza, luego el Jefe flexiono mis piernas hacia adelante y las abrió para colocarles retenciones anchas de cuero casi a la altura de las rodillas.

Lo que me dejo con mis genitales expuestos, lo mismo que mi ano y sin poder hacer nada para defenderme aunque lo quisiera, el Jefe ni siquiera vio mi pene, solo se concentro en penetrarme,
Se lambió los dedos y los metió en mi ano de manera dolorosa luego colocó su grueso glande sobre mi expuesto ano para comenzar a hacer presión hasta que de una sola vez entro se sentía delicioso, aunque me dolió algo, fue un dolor agradable, me penetro sin condón, algo que hacía mucho no sentía.         

Apenas entro todo su pene comencé a gemir de placer, el Jefe comenzó a penetrarme, fuerte pero muy rico intente mover mis manos a mis nalgas para sentir como su pene entraba y salía de mi  apretadito ano, pero no pude olvide que mis manos estaban aseguradas a la mesa. 

-“Que rico culito tienes puta”. Dijo el Jefe.      

Le iba a responder algo pero apenas abrió la boca y el miembro ya completamente endurecido del Dr, entre en mi boca, llevando mi cabeza hacia atrás, me penetro en la boca por completo, me tuve que tragar sus 23 cm que sentía que me llegaban a la boca del estomago, el Dr. apenas me sacaba su miembro lo esencial para que pudiera respirar, aquello paso a ser una verdadera tortura como nunca antes había sentido, sintiéndome en un continuo sofocarme mientras era penetrada por mis dos agujeros de placer.

Estuvimos un rato así hasta que ambos cambiaron de posición, para cuando el Jefe saco su miembro de mi interior estaba por venirme, Estaba tan excitado con mi pene palpitando como nunca antes  quería seguir siendo penetrada, de pronto el Dr. me abrió mis nalgas con sus grandes manos el iba a penétrame en ese momento.
           
Se quedo observando mi ano abierto por unos segundos y cuando estaba por penetrarme el pene del Jefe me penetro por la boca, para un instante más tarde sentir como los 23 cm del pene de Dr. me penetraban por completo sentí su pene delicioso y suave, sentía como mi ano caliente lo albergaba como palpitaba su pene en mi interior la metía y la sacaba completa repetitivamente, lento, de haber podido gemir lo hubiese hecho como nunca antes me hacía sentir mujer por completo como nunca antes.

-“¡Que… rico!” Dijo el Dr. Jadeando-   
-“Verdad que tiene un culo muy rico la muy puta”. Le dijo el Jefe.

Luego casi 20 minutos de nuevo cambiaron de posiciones el jefe de nuevo me penetro pero esta vez tomo mi pene duro como nunca antes y comenzó a apretarlo, pasaba su dedo índice en la parte baja de mi glande mientras me seguía penetrando el placer era delicioso gemía muy rico pero mis gemidos solo duraron hasta que el Dr. de nuevo metió su pene en mi boca, sus huevos quedaron sobre mis ojos separados por mi nariz.

El Dr. metía su pene en mi boca por completo aquello fue sublime no pude más y rápidamente me vine, deje salir un gran chorro de semen, seguido de otro y otros todo mi pecho, abdomen y piernas quedaron salpicados de mi semen que parecía no querer dejar de salir, el Dr. me saco su pene de mi boca y comenzó a venirse, su espeso semen cayó sobre mi pecho para luego gruesas gotas chorrear hasta mi boca que me bebí, jadeando de gusto.

Por su parte el Jefe sin dejar de penetrarme y aun masturbándome se vino dentro de mi delicioso como caliente y apretado ano, se vine deliciosamente hasta el fondo, sentí como sus peludos huevos se contrajeron contra su pelvis, pegados a mis nalgas, mientras vaciaban su contenido en mi interior.

Aun jadeaba con el pene del Dr. goteando su semen en mi boca cuando el Jefe se separo de mi, sentí un gran vació cuando extrajo su pene de mis entrañas, sentí como mi ano comenzó a tratar de cerrarse, el Jefe regreso con una tijera, tomo mi pene aun en erección y comenzó a masturbarme, el Jefe abrió las afiladas cuchillas de la tijera y las coloco a ambos lados de mi erección en la base, sentía el filo presionar contra la piel casi cortándola.

Aquello de una forma extraña me excito como nunca antes y en poco minutos de nuevo mi pene que palpitaba con fuerza comenzó a arrojar chorro tras chorro de mi semen, gemí fuerte y de pronto sentí como la tijera cerro cercenando mi pene, mis ojos quedaron en blanco todo mi cuerpo se convulsiono, no recuerdo si grite, pues a los dos segundos me desmaye por el dolor.     

Me desperté en una clínica privada con el Dr. a mi lado revisando el vendaje en mi entrepierna, estuve dos meses en el hospital antes de que me dieron de alta de mi pene no quedo nada apenas un pequeño agujero por donde mi orina ahora sale.

Regrese un mes después al club, sin pene y con senos, era la envidia de las demás shemales, los clientes se peleaban literalmente por estar conmigo, gane mucho dinero, pues todos querían penetra a una travesti sin pene, sin embargo, solo puedo eyacular de manera explosiva cuando el Jefe o el Dr. que aun me frecuenta, aunque ya no en el club sino de manera particular me penetran en especial cuando el enorme pene del Dr. me hace acabar con sus fuertes como salvajes envestidas.

Aun disfruto y creo que mas de cuando me cortaron, se que algún día daré el paso para que me retiren mis huevos y me hagan una vagina entre las piernas para ser una mujer real, mientras tanto seguiré disfrutando como antes del corte.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com





Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DESCONOCIDO ASALTANTE

Vivo en Nueva York en uno de esos apartamentos de gran altura, trabajando en un trabajo muy estresante, y no mucho más. Mi rutina diaria consiste en desayunar, ir al gimnasio durante una hora de entrenamiento, ducharme y luego ir al trabajo, donde estoy al día de 8 a 10 horas y luego regreso a casa y me desplomo. Tengo un metro ochenta y cuatro de estatura, un bigotito, un cuerpo musculoso sin vello, redondeado con un grueso pene circuncidado de ocho pulgadas y gruesos como redondos huevos. Mi pene tiene una bonita cabeza de champiñón, que parece desproporcionada a mi pene, especialmente cuando esta suave......


DESCONOCIDO ASALTANTE
Vivo en Nueva York en uno de esos apartamentos de gran altura, trabajando en un trabajo muy estresante, y no mucho más. Mi rutina diaria consiste en desayunar, ir al gimnasio durante una hora de entrenamiento, ducharme y luego ir al trabajo, donde estoy al día de 8 a 10 horas y luego regreso a casa y me desplomo. Tengo un metro ochenta y cuatro de estatura, un bigotito, un cuerpo musculoso sin vello, redondeado con un grueso pene circuncidado de ocho pulgadas y gruesos como redondos huevos. Mi pene tiene una bonita cabeza de champiñón, que parece desproporcionada a mi pene, especialmente cuando esta suave.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA] [TROFEO]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo





Vivo en Nueva York en uno de esos apartamentos de gran altura, trabajando en un trabajo muy estresante, y no mucho más. Mi rutina diaria consiste en desayunar, ir al gimnasio durante una hora de entrenamiento, ducharme y luego ir al trabajo, donde estoy al día de 8 a 10 horas y luego regreso a casa y me desplomo. Tengo un metro ochenta y cuatro de estatura, un bigotito, un cuerpo musculoso sin vello, redondeado con un grueso pene circuncidado de ocho pulgadas y gruesos como redondos huevos. Mi pene tiene una bonita cabeza de champiñón, que parece desproporcionada a mi pene, especialmente cuando esta suave. He tenido bastantes oportunidades para saber que una vez que se inicia es difícil detenerse, la mayoría de los muchachos no pueden atravesarla por la garganta, sin desmayarse por la falta de oxígeno. Eso sí, se vuelven una mierda una vez que está dentro de sus apretados culos.

Los fines de semana solían encontrarme en los baños y en varios bares populares, donde podía secar mis huevos. Después del susto del SIDA y los baños cerrados, mi acción se redujo a una mamada ocasional en el metro y mi mano derecha de confianza. Debido a mi trabajo estresante, y al no obtener la acción que necesitaba, siempre estaba en constante estado de calentura. Observé mucho la oficina, cuando caminaba por varios cubículos con una erección en mi pantalón. Quiero decir, incluso cuando era suave, mostraba un gran paquete abultado entre mis piernas.

Llegué a casa tarde una noche y recogí mi correo, notando una carta sin dirección de remitente. Una vez que subí al piso de arriba, lo abrí pensando que era solo otra pieza de correo basura, excepto que tenía un sello de primera clase.

Cuando lo abrí y comencé a leer tuve que sentarme, estaba tan sorprendido. Era una carta escrita a máquina, que detallaba mi rutina diaria y me decía lo bien que la persona que me escribió pensó que era. Se refirieron en detalle a las cosas obscenas que disfrutarían haciéndolo a mi pene y huevos si alguna vez se le daba la oportunidad. Me asuste muchísimo, pensar que alguien me había estado prestando tanta atención, pero al mismo tiempo era un poco excitante.

Entré al baño y me masturbe mientras volvía a leer la carta. Tuve problemas para dormir esa noche, y me desperté varias veces, mojado, con una erección furiosa.

Me sentí un tanto desconcertado a la mañana siguiente, y miré a todos durante todo el día, para ver si había reconocido a alguien que podría haber estado observando durante todo el día. No tenía ni idea, y luego la semana siguiente recibí otra carta por correo. Describía mi semana incluso hasta mis sesiones de masturbación. Realmente me asusté por eso. Busqué en el baño y el dormitorio, pero no encontré nada.

Comencé a saltar en las sombras y para el final de la semana estaba destrozado. Mi concentración en el trabajo se había ido y mi trabajo comenzó a sufrir. Mi jefe me llamó a la oficina y quería saber qué estaba pasando. Le dije que el estrés debía estar llegando y me sugirió que me tomara unas vacaciones. Eso sonó como una gran idea y le dije que haría reservas para vacaciones, si él podía encontrar a alguien que me reemplazara hasta que yo regresara. Dijo que no sería un problema, solo haz las reservas.

Hice los arreglos esa tarde para unas bonitas vacaciones en el Caribe de dos semanas y me fui a casa sintiéndome genial. La semana siguiente, mi trabajo mejoró y dejé todo en muy buena forma. La noche antes de mi vuelo, había otra carta en mi buzón. Empecé a temblar, cuando lo abrí y comencé a leer. Quienquiera que me escribiera, me deseó unas vacaciones agradables y me dijo que me relajara y tomara un buen bronceado, especialmente de mi pene y huevos.


* * *

Llegué al hotel y mi equipaje fue llevado por un botones muy guapo. Quería saber si había algo más que pudiera hacer por mí y, por impulso, le pregunté qué estaba haciendo una vez que salió de servicio. Me sorprendió cuando no dijo nada especial, y estaría más que feliz de estar a mi servicio. Así que hicimos una cita para más tarde esa noche, y bajé, comí, me acosté junto a la piscina durante un par de horas y luego fui y tomé una breve siesta. Acababa de salir de la ducha y se estaba secando cuando llamaron a la puerta. Cuando abrí la puerta, me quedé sin aliento. De pie frente a mí había un galán guapo. Se había quitado la camisa y solo llevaba una tanga ajustada. Entró, cerró la puerta, agarró la toalla y la dejó caer al suelo, cayó de rodillas y chupó mi pene, antes de que pudiera decir una palabra. Era un cabrón de experiencia, pero todavía tenía problemas para ahogarme.

Finalmente, pude apartarlo de mi pene, y moverme a la cama, donde dejó caer su tanga, deleitándome con un buen y largo pene sin circuncidar y colgantes huevos bajos en un escroto sin vello. Caímos en la cama en una posición del sesenta y nueve y en un instante habíamos llegado al clímax juntos. Pasamos toda la tarde en la cama y tuve que admitir que cuando se fue por la mañana, tanto mi pene como mi trasero estaban agotados. Me dejó durmiendo y volvió al trabajo. Más tarde ese día, cuando bajé para comer algo, me encontré con él y le pregunté si estaba interesado en una actuación repetida. Él sonrió y puso mi mano sobre su entrepierna y me preguntó qué pensaba. Me sorprendió encontrar un bulto duro, esforzándose por salir de su pantalón.

Hicimos planes para más tarde esa noche. Y así pasaron las dos semanas completas. Nunca salí a recorrer la isla, pero ciertamente exploré cada curva y grieta de su cuerpo. Cuando finalmente abordé el avión, estaba más deprimido que antes. Nunca había tenido tanto sexo, y con la misma persona, alguna vez en mi vida. Creo que me enamoré

Cuando llegué a casa, subí a mi apartamento y me estrellé. A la mañana siguiente volví al trabajo y me mantuve ocupado hasta la hora del almuerzo, cuando decidí que necesitaba un descanso y fui a la oficina de correos para recoger mi correo. Para mi sorpresa, había otra carta, similar a las demás. Decidí no abrirlo hasta que llegara a casa. No necesitaba arruinar mi tarde.

Cuando llegué a casa, en realidad estaba temblando cuando abrí el sobre. Para mi sorpresa, fui recibido y me dijeron lo contentos que estaban de que me hubiera revolcado con el botones.

Dejé caer la carta con incredulidad. ¿Quién era esa persona y por qué me estaba siguiendo? Tenía que haberme seguido a la isla, ¿cómo podría haber sabido de mis hazañas? Estaba realmente conmocionado y asustado en ese momento. Decidí que era hora de llamar a la policía para ver qué podían hacer para encontrar a esta persona. Decidí pasar por la estación cerca de la oficina durante mi almuerzo del día siguiente y ver lo que sugirieron que haga.

Esa noche, necesitaba dormir un poco, así que tomé una pastilla para dormir y caí sobre la cama. Lo siguiente que recuerdo fue despertar a ese dolor en mis huevos. Traté de bajar la mano y ver qué causaba el dolor, cuando me di cuenta de que no podía mover los brazos y tampoco podía ver nada. Me habían atado, con los ojos vendados y amordazado. Sentí que algo caliente se aplicaba en mi entrepierna y luego algo afilado, deslizándose sobre mi abdomen y alrededor de mi entrepierna.

Por primera vez, escuché a alguien hablar, "Ahora no te muevas, de lo contrario es probable que pierdas algo".

Sentí que me aplicaban una toalla caliente en los genitales y luego sentí en lugar de ver una presencia a mi lado. Quien estaba inclinado y un aliento caliente contra mi oreja dijo: "Sabes que te he estado observando durante meses y no tienes idea de cuánto te envidio, tu buena apariencia, tu gran cuerpo y tus grandes huevos redondos y pesados. Es solo que no justo que lo tengas todo, mientras yo no tenga nada. Así que he decidido tomarte solo una pequeña parte. Estoy seguro de que no me envidiarás ahora, ¿quieres? "

Se alejó y luego sentí su presencia entre mis piernas, la toalla siendo eliminada y luego su boca caliente envolvió mi duro pene hasta llegar a la raíz. La succión que aplicó fue como estar enchufado a una aspiradora. Pensé que estaba a punto de arrancar mi pene de raíz, la succión era tan fuerte. En un segundo, estaba disparando una gran carga en su garganta. Se sostuvo hasta que me dreno y luego sentí algo cálido sobre mi pene y mis huevos otra vez, luego sentí una toalla secándome los genitales.

Levantó mi pene y la colocó sobre mi abdomen y luego sentí como si se pusiera un trozo de cinta adhesiva en la cabeza y lo pegara a mi abdomen. Lo sentí levantar mis huevos y ponerlas en una especie de bloque de madera. Luego hubo un dolor punzante cuando algo afilado cortó en la parte superior del saco. Sentí algo indagando dentro de mi saco y luego este dolor sordo cuando levantó el cordón izquierdo y luego sentí como una cuerda atada fuertemente alrededor del cordón. Lo mismo se hizo con mi cordón derecho, y luego con más dolor cuando presioné el cuchillo en el bloque y de una rebanada rápida, supe que mis bolas ya no estaban unidas a mí.

Lo siguiente que recuerdo fue despertar por la luz del sol que entraba por mi ventana, cegándome parcialmente cuando abrí los ojos. Inmediatamente, sentí dolor en mi ingle y me levanté sobre los codos y miré hacia abajo entre mis piernas. Mi pene todavía estaba pegado a mi abdomen, pero mis huevos se habían ido y la entrepierna estaba negra y azul.

No podía creer que la pesadilla hubiera resultado en eso. Si hubiera ido a la policía con la primera carta, imagine que nada de eso hubiera ocurrido. Finalmente alcancé el teléfono y llamé al trabajo, diciéndoles que había recibido una intoxicación alimentaria anoche, y que estaba en cama. Con suerte, estaría trabajando el lunes siguiente, ya que ya era viernes. Resultó ser un largo fin de semana, pero el que me había mutilado sabía cómo coserme. Pude caminar y el lunes, pude ir al trabajo, pensé que era todo ese día estaba a punto de regresar a casa, cuando mi jefe se detuvo.

Parecía preocupado de que aún me mirara mal, y me dijo que si necesitaba descansar unos días más, él lo entendería. Le agradecí su preocupación, pero le dije que estaba seguro de que estaba mejorando.

Esa noche, había otra carta en mi buzón, junto con una foto de mis huevos flotando en un contenedor. En la parte inferior de la carta, un mensaje que decía: "tus huevos flotan solos aquí, y seguro que les gustaría alguna compañías. Si desea proporcionar un compañero, simplemente deje encendida la luz de la cocina".

Monté en el ascensor hasta mi piso, abrí la puerta, encendí la luz de la cocina y tomé dos pastillas para dormir. Sabía que iba a ser otra larga noche.




Historia Original Aquí.




Autor: Anónimo       Traductor: DarkSoul

DESCONOCIDO EN CASA

Desde los 13años había sentido curiosidad por el sexo gay, a esa edad comencé a entrar a Chats gay, pero solo conversaba y participaba en sexo escrito. A los 16 fue la primera vez que participe en una Sex Cam. No añadiré detalles pues no fue nada del otro mundo, olvide mencionar que siempre he tenido un par de nalgas bastante femenino, soy delgado con un poco de músculos pero con una cintura y un trasero muy femenino......


DESCONOCIDO EN CASA
Desde los 13años había sentido curiosidad por el sexo gay, a esa edad comencé a entrar a Chats gay, pero solo conversaba y participaba en sexo escrito. A los 16 fue la primera vez que participe en una Sex Cam. No añadiré detalles pues no fue nada del otro mundo, olvide mencionar que siempre he tenido un par de nalgas bastante femenino, soy delgado con un poco de músculos pero con una cintura y un trasero muy femenino.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA] [VIRGEN]



Categoria: Gay      Autor: Anónimo & DarkSoul





Desde los 13 años había sentido curiosidad por el sexo gay, a esa edad comencé a entrar a Chats gay, pero solo conversaba y participaba en sexo escrito. A los 16 fue la primera vez que participe en una Sex Cam. No añadiré detalles pues no fue nada del otro mundo, olvide mencionar que siempre he tenido un par de nalgas bastante femenino, soy delgado con un poco de músculos pero con una cintura y un trasero muy femenino.      

Eso causo que en los chats y en los Sex Cam todos los hombres estuvieran locos por penetrarme, aquello continuo hasta los 21 años.  Cierto día estaba navegando por un facebook que hice para charlar con Hombres y buscando entre los grupos de la ciudad encontré la comunidad gay local.

Inmediatamente solicite unirme. 

Tengo una casa bastante grande y mi familia solo usa la mitad, la otra mitad también tiene puerta de acceso a la calle pero está vacía, y mi cuarto tiene acceso a ese lado de la casa pues solo tiene un Ropero que me impide el acceso pero es muy fácil moverlo silenciosamente. Al día Siguiente revise el facebook y note que una persona ya me había mandado mensaje antes de meterme al grupo. Respondí el mensaje y resultó que el hombre vivía muy cerca de mi casa.

Según examine su perfil era un hombre maduro. Bastante feo, en extremo, aun así continué chateando con él, como esperaba inmediatamente pidió conocerme a lo que yo me negué. Por el contrario sugerí otra forma de conocernos, haciendo provecho de la zona vacía de mi casa, le pedí que pasara frente a mi casa a la 1 o 2 de la madrugara (lo sé una estupidez, pero en ese momento mis ganas de experimentar con un hombre eran extremas), el hombre comenzó a regatear tratando de que fuera más temprano, porque según él no lo dejaban salir, pregunte su edad y me dijo que tenía 18 años cosa que me pareció mentira.
           
De cualquier forma me convencí a mi mismo de continuar. Al final acordamos que pasara entre las 12:00am y las 12:30am. Le pase mi whatssapp para que se comunicara conmigo respecto al plan. En ese momento recién eran los 8:00 de la noche y para las 9:00 comenzó a enviar mensajes cada 5 minutos presionando respecto a la hora y estúpidas escusas de porque debería venir a casa en ese momento.

No sé cómo pero conseguí hacer que esperara hasta la hora en que todos en casa se duermen. Estaba nervioso, incline el ropero para pasar por ahí, y por suerte en ese cuarto/estancia, hay una pequeña cama con colchoneta que puse en el suelo para la ocasión. a las 12.00 le envié por mensaje que ya podía pasar frente a la casa y yo le abriría. 

Tardo casi 20 minutos en contestar y pregunto donde quedaba la casa, cosa que me saco de quicio puesto que llevaba horas fastidiando que estaba por el barrio y no se veía nadie en la calle tratando de convencerme de dejarlo llegar antes. Le di instrucciones para llegar desde donde se encontraba y al pasar por enfrente de mi ventana le hice una señal con el flash del teléfono para que supiera que ahí estaba.           

Abrí la puerta y el entro, nos saludamos y sin prestar atención a que estupideces decía me arrodille. 
(En este punto teniéndolo de frente se volvió evidente que no tenía ni cerca de 18 años pero ya había llegado hasta ahí así que continué) el entendió y se desabrocho el pantalón para luego bajarse el frente del bóxer, yo estaba nervioso, era la primera vez que mamaria un pene.    

Desde el momento en que entro me envolvió una sensación de irrealidad, el miedo no se sentía real, como si simplemente me hubiese convertido en un espectador de mis acciones, sin pensarlo demasiado metí su pene en mi boca, aun estaba pequeño, aproximadamente 8 cm, recordé lo que había leído en cientos de relatos y evite tocar su pene con los dientes, seguí mamando su pene mientras la sujetaba de la base con una mano, honestamente quede decepcionado, carecía de sabor y de placer al hacerlo.

Cuando deje de sujetarle su pene con la mano y únicamente le hacia una mamada moviendo la cabeza, el me sujetó de la cabeza y comenzó a follarme la boca, acción que en mis fantasías siempre me había resultado excitante pero en ese momento no me encanto en absoluto.       

Después de unos minutos me puse de pie y le pedí que se subiera el bóxer, yo me quite la playera y el pantalón quedando únicamente en bóxer ajustado que se me pegaban al cuerpo. Puse mi culo contra su pene y comencé a hacer movimientos de arriba y abajo, el llamado AssJob del que últimamente había visto muchos vídeos. Él se comenzó a excitar y a tocarme las piernas, el pecho, mi entrepierna y por supuesto las nalgas.           

Sin mentir les diré que lo único que me había excitado hasta ese momento fue sentir sus manos apretando mis nalgas y recorriendo mis huevos y pene mientras me levantaba para pegar más mi culo a su pene, después de unos minutos en que ambos estábamos a mil, cambiamos de posición.
Él se desnudo completamente y se acostó en la colchoneta. Por mi parte aun con el bóxer puesto me senté en su pene y comencé a moverme, montándolo mientras él me agarraba las nalgas, luego de un rato me quito el bóxer y saco un condón.

Hizo que le pusiera el condón y le dije que prefería ir yo abajo, (Puesto que al notar que se acostaba la primera vez y al sentir escases de movimiento por su parte cuando le estaba haciendo la mamada note que era de los hombres que les gusta que la otra persona haga todo mientras ellos solo se tiran y disfrutan). Me puse boca abajo dejando el culo que antes tantos hombres me habían elogiado en los chats y el cual muchos deseaban estrenar, a la disposición de ese tipo.   

Él acerco su pene hacia mí y comenzó a hacer movimientos de penetración chocando más que nada su panza en la parte superior de mis nalgas, al cabo de un minuto o dos le pregunte que se supone que estaba haciendo y me dijo que su "Amigo" estaba medio dormido, se masturbo rápidamente y me pidió que levantara más el culo. Acerco su pene a mi culo y sentí como por primera vez un pene entraba en el, con dolor me hice hacia atrás para apresurar su entrada, ya que siempre con los objeto que me había metido en el culo lo que más me dolía era la entrada y una vez teniéndolos dentro se pasaba.

Él comenzó a embestirme a un ritmo normal, siempre fantasee con que me penetraran con violencia pero ese hombre no parecía ser capaz de más. Solo unos segundos duro su pene dentro de mí y luego se salió, el torpe hombre trato de meterla de nuevo primero poniéndola muy arriba y luego muy abajo. Hasta que pidió un cambio de posición, me levante y él se acostó en la colchoneta y yo me puse sobre él.         

Nuevamente trato de penetrarme pero los huevos a lo que yo decidí tomar el control, tome su pene por atrás y la acomode en mi entrada. Sentí como entro en mi culo y comencé a cabalgarlo de la mejor manera que pude recordando todos los vídeos que había visto hasta ese momento. Su pene solo duro dentro de mi unos segundos y luego quedo fuera pero él no se dio cuenta en absoluto, seguí cabalgándolo masturbándolo con mis nalgas, nunca pensé que hubiera un pene cuyo tamaño le impidiera quedarse adentro pero ahí estaba yo entregándole mis cotizadas nalgas a uno de ese tamaño.

Él comenzó a masturbarme con una mano para que me viniera, supongo que su ego le hacía necesitar que yo terminara primero que él. En ese punto yo ya solo quería que se viniera, mi erección ya casi había desaparecido y por muy rápido que el me masturbaba no le dejaría alimentar su ego de esa manera por lo que ya solo me moví lo mejor que pude mientras pensaba en limites y derivadas de cálculo integral para no venirme, cosa que admito era necesario. Tras 10 o 15 minutos el fiasco de hombre se vino en el condón que siendo honesto ya estaba entre mis nalgas ya que nunca logro que volviera a entrar.      

Ambos nos levantamos, y aunque en cualquier fantasía lo correcto era darle una mamada de despedida, y pese a que el insistía que yo también me viniera le dije que ya había sido mucho por ese día. Nos comentamos y se fue pero quede unos minutos más en ese cuarto acomodando todo y dejándolo como estaba, molesto y decepcionado me arrepentía de haber perdido mi virginidad de ese modo.

Estaba por irme a mi cuarto cuando sentí que alguien me tomo por detrás casi de inmediato me pusieron un trapo sobre la boca y nariz, no supe más, cuando me desperté. Estaba acostado sobre la colchoneta, el hombre con el que intente tener sexo estaba ahí tomando mi pene masturbándome y al ver que reacciones y trate de luchar para liberar mis manos atadas como piernas me dijo.

-“No quisiste venirte, bien ahora hace que desees haberlo hecho, porque ya nunca más podrás, por lo menos de manera normal”. Dijo el hombre.

Quien de inmediato comenzó a darme una mamada, mientras me masturbaba, sentí como me amarro la base de mi pene con algo muy fuerte, que me hizo sacudir de dolor, luego tomo mi bóxer y me lo metió en la boca, me resistí pero me tapo la nariz, cuando abrí la boca no tuve más remedio que aceptar mi prenda en ella. Entre la penumbra de la habitación vi destellar un cuchillo, negué con la cabeza y suplique con la mirada, pensé que me iba a matar.

Pero aquel hombre hizo algo peor que matarme, comenzó a cortar mi pene, aserrando mi pene con aquel cuchillo, la sangre y el dolor fluyeron a raudales hasta que me cerceno mi pene, con él en su mano me dijo.

-“Ahora desearas haberte venido cuando pudiste”. Dijo el hombre.

Me desmaye unos instantes después, viendo como se marchaba con mi pene, las autoridades investigaron según mi historia pero todo los datos de ese hombre eran falso, resulto que no vivía donde decía y que nadie sabía nada él, aun lo buscan, aquella experiencia había sido la primera y la última vez, que tendría sexo con un pene me había desvirgado pero también me habían desprovisto de mi miembro viril, en algo si tenía razón, “deseo más que nada en el mundo actualmente haberme venido cuando tuve la oportunidad”, con ese desconocido en casa.






Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

DOMINADO POR MI MEJOR AMIGA

La historia que a continuación contare, se puede decir que cambio mi vida, ya que esta historia se remonta cuando yo tenía 20 años, ahora en la actualidad tengo 27 y se puede decir que soy otra persona desde aquel día, en que fui dominado y algo más por mi mejor amiga, perdí mi virginidad en una tarde-noche de verano junto con mi virilidad......


DOMINADO POR MI MEJOR AMIGA
La historia que a continuación contare, se puede decir que cambio mi vida, ya que esta historia se remonta cuando yo tenía 20 años, ahora en la actualidad tengo 27 y se puede decir que soy otra persona desde aquel día, en que fui dominado y algo más por mi mejor amiga, perdí mi virginidad en una tarde-noche de verano junto con mi virilidad.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Dimas & DarkSoul





La historia que a continuación contare, se puede decir que cambio mi vida, ya que esta historia se remonta cuando yo tenía 20 años, ahora en la actualidad tengo 27 y se puede decir que soy otra persona desde aquel día, en que fui dominado y algo más por mi mejor amiga, perdí mi virginidad en una tarde-noche de verano junto con mi virilidad.

Pues bien como les decía, todo paso en una tarde-noche de verano, en la cual como siempre me disponía a ir a buscar a mi mejor amiga a su casa, ya que siempre que salía con ella a tomar algo como era costumbre de nosotros, antes siempre pasaba a buscarla a su casa.

Una vez que había llegado a su casa me dispuse a tocar el timbre para que supiera que llegue por lo cual la esperaría abajo, pero para mi sorpresa la que contesto por el intercomunicador fue su madre, la cual al oír mi voz me dijo que subiese ya que su hija se estaba preparando todavía.       

La verdad que la idea de subir a casa de mi amiga no me gustaba mucho ya que los padres de ella y míos no se llevababan bastante bien, y por lo cual siempre me provocaban con su hija, y eso la verdad que me ponía colorado, ya que en realidad mi amiga me gustaba, pero la verdad que nunca se lo había dicho.           

Pues bien una vez que llegue a casa de mi amiga, su madre, me invito a pasar al salón ya que su hija se estaba duchando todavía, a lo cual al oír que se estaba duchando una sensación de morbo me entro al pensar como estaría ella desnuda, mientras el agua acariciaba su cuerpo, y mientras pensaba eso de pronto sentí que una puerta se abrió, desde luego era ella, ya que mientras estaba en el salón pude ver como se metía en su habitación para cambiarse de ropa ya que lo único que tapaba su culito y sus pechos era una toalla grande.        

Por fin llego el momento de verla vestida, y la verdad que estaba radiante ya que su forma de vestir era de lo mas provocativa, pues llevaba una faldita corta, que de lo corta que era incluso podía aprecia una tanguita que sería la que tapaba su más divino tesoro, después por encima de su cintura se podía apreciar bastante bien sus lindos pechos, ya que se puso una blusa clara y aunque sus pechos no eran, ni muy grandes, ni muy pequeños, más de uno soñaría con poder tenerlos para poder magrearlos y comérselos.           

Pues bien salimos de casa de ella, la verdad que casi no podía atender a lo que me decía, ya que en mi mente estaba centrado mirando su precioso cuerpo, a lo que ella al darse cuenta de que casi no le prestaba atención a lo que me decía, se dio cuenta que no paraba de dejar de mirar sus preciosos pechos y su lindo trasero.      

En un principio creía que no se había enterado de que la estaba mirando, más de lo que nunca se había imaginado, pero como que se dio cuenta, ya que de una forma amigable con su mano me dio un toquecillo en la cabeza, diciéndome "parece que me vas a comer con la mirada", yo ante eso la verdad que me corte mucho ya que no pensaba que se estaba dando cuenta, con lo cual pudo observar que ya le prestaba más atención, ya que estaba totalmente acobardado.         

De esto que pasamos por un bar mis palabras fueron que si quería parar, para tomar algo, a lo cual ella sin más me dijo que le gustaría ya que estaba seca y tenía ganas de beber algo, entonces nos dispusimos a entrar, y al sentarnos el camarero que estaba al lado se dispuso a tomarnos la orden de lo que queríamos beber, a lo que antes de que se fuese para traernos la bebida le di el dinero para que me cobrase lo pedido a su vez.       

Mientras esperamos a que nos sirvan empiezo a notar como mi amiga de una forma muy provocativa, se coloca de forma que cuando el camarero llegase pudiera ver su faldita corta ya que de lo corta que era, casi se podía ver su tanga, ya entonces llego el camarero ,y mientras nos servía pude comprobar cómo observaba a mi linda amiga, sus lindas piernas y la entrada de su sexo, cuando se retiro mi amiga se empezó a reír, fue entonces cuando me dispuse a recoger el dinero del platillo que el camarero había dejado, y con picardía tire una moneda debajo de la mesa esperando que ella no se diera cuenta, a lo que me agache y según me dispongo pude observar como la entrada de su sexo era de lo más apetecible, desde luego cuando me levante, me levante medio asombrado de lo que había visto, pero la verdad que mi amiga no era tonta, a lo que me dijo ¿"te gusto lo que has visto?"

Pues no te creas que no te vi que tiraste la moneda a propósito, esas palabras me dejaron helado, con lo cual de una forma más bien tímida le dije que me perdonase, que no era lo que pretendía pero que fue una reacción que ni esperaba que me pasase, ella se reía ante mis palabras mientras en un momento que ceso su risa me dijo que por esta vez pasaría pero que la próxima vez me acordaría por no la respetarla, pero ella la verdad que no quería que la respetara, ya que siempre hacia todo lo posible, para que yo cayese en la tentación de mirarla.     

Ya fue cuando de pronto me dijo que si la podía acompañar hasta un sex-shop, a lo que le dije que para que quería ir a un lugar de esos, contestándome que quería comprar algo para cuando llegase su novio de viaje, en tanto que la acompañe y de esto que nos disponemos a mirar los artilugios que hubiese, ella se decide por dos pares de esposas, en las cuales le pregunte que si pensaba comprarse eso, a lo que me dijo que si, ya que cuando llegase su novio de viaje quería someterlo a un tipo de dominación, en fin que no podía ni imaginar que esas serian para mí y que me estaba mintiendo.       

Después de eso todo lo demás, fue de lo más normal, claro que yo no podía dejar de mirar sus pechos ya que cuando estábamos en la discoteca con los destellos de luces se podía notar como sus pechos estaban de lo más visibles, era como si no trajera blusa alguna, ya que aunque llevaba sujetador, la blusa era clara, y el sujetador era de la misma claridad, desde luego ella ya no me decía nada, con lo cual yo me había dado cuenta que ella se había enterado que la estaba mirando, pero como notaba que me dejaba y que a su vez ella hacía por provocarme con sus movimientos mi vista no cesaba.          

Avanzada ya la noche me dice que se marcharía para su casa, ya que aunque sus padres se habían marchado 2 días de viaje a última hora de la tarde, ella se encontraba cansada.  

Sin pensarlo, le dije que haría lo mismo y que primero la acompañaría a su casa para que no fuera sola, ya que no quería que le pasase nada, fue cuando note en su mirada una expresión extraña, como si estuviese planeando algo, pero bueno como que no presentía cuáles eran sus planes, a lo que según llegamos a su casa, de pronto me dice que si puedo subir un momento ya que me tenía que dar una cosa, que no me llevaría mas de unos minutos, subí detrás de ella ya que así podía ver su tanga con el movimiento que realizaba al subir las escaleras, y una vez que llegamos de pronto me dice que la espere en el salón y que cuando ella me Dijera que cerrase los ojos, que los cerrase ya que quería darme una sorpresa, de pronto es cuando noto que se acerca y escondiendo algo detrás de ella me dice

-"Cierra los ojos y date la vuelta" Me dijo ella.

Obedecí sin más ya que no pensaba en lo que me pasaría, de pronto noto como me pone las manos hacia mi espalda y de una forma agresiva note como mis muñecas las hacia prisioneras con unas esposas, ante eso asombrado le dije que si estaba loca, que me soltase, a lo que sin mediar palabra empezó a empujarme hacia su habitación, en la cual una vez que llegue de una forma agresiva me tiro en su cama, mientras me decía.

-“Ahora me toca mirar a mí y tú te dejaras hacer lo que yo quiera, quieras o no quieras estas a mi merced”- Me dijo ella.

Aquellas palabras me hicieron poner muy nervioso no sabía qué hacer, y para colmo de pronto pude observar como con las otras esposas hacia lo mismo con mis piernas, desde luego ya no podía hacer nada, ya que estaba indefenso y ella podría hacer lo que quisiera conmigo.       

Pues así fue, de pronto cuando la veo llegar a la habitación veo que se me aproxima con unas tijeras a lo que asustado le pregunto ¿"que piensas hacer con eso?" De pronto me ordena que me calle y que observe y que ahora pagaría por mirarla de forma descarada y que como sabía que era virgen haría que la penetrase a lo que le dije que no me hiciera eso, ya que no quería perder mi virginidad así, entonces agresivamente agarro mi pene por encima de mi pantalón y con un aire dominando la situación me dijo.

-"Perderás la virginidad como yo diga y algo más, se acabo la timidez". Me dijo ella.    

Sabía que no podía hacer nada para impedirlo, de pronto ella empezó a desabotonarme el botón del pantalón bajándolo estos hasta los tobillos, para después empezar con mi camisa y una vez que ya me había quitado la camisa, se detuvo a acariciar todo mi cuerpo con sus manos y su lengua hasta llegar a mi pene, de pronto se aparto de mí, no antes de haberme acariciado mi pene y sentirlo ella que se encontraba erecto de la excitación que sentía en ese momento.    

Empezó a denudarse quitándose primero su faldita, mientras que hacia eso me decía, si me gusta mirar este es tu momento, yo estaba a cien cuando se quito la faldita quedándose con su tanga, cuando de pronto pude observar que se quitaba su blusa diciéndome, ¿no te gustan mis tetas? Pues hoy no dejaste de mirarlas, en fin que estaba que no podía mas, a lo que sin saber lo que decía en ese momento le dije no me hagas eso que no quería, al oír eso se quito su tanga y el sujetador, ella se quedo totalmente desnuda, y a mi todavía me quedaba mi trusa (slip), el cual no tardaría en hacer desaparecer, fue entonces cuando de una forma dominante tomo la tijera y sin pensarlo dos veces empezó a abrir un agujero en la parte delantera de mi trusa, con lo que acto seguido de una forma agresiva me desgarro toda la prenda.     

Eso desde luego para mí ya fue lo máximo y más aun cuando de pronto empezó a agarrar mi pene y después de ver que se encontraba erecto, se lo llevo a su boca, produciéndome una serie de escalofríos ya que esa era mi primera experiencia sexual y por lo cual para mí todo era demasiado excitante, de pronto fue cuando empecé a sentir que me correría a lo que dándose cuenta, me dijo que no lo haría en su boca en ese momento me apretó los huevos haciéndole gritar de dolor, cuando me calme ella se monto encima de mí, empezó a moverse lentamente mientras que sus pechos podía sentirlos tan cerca de mi boca, que casi se los podía chupar mientras ella se movía lentamente con mi pene dentro de ella.

Fue entonces cuando después de tanto placer empecé a gemir ya que estaba llegando al punto máximo de mi resistencia sexual, cuando de pronto de una forma exagerada, comencé a derramar mi leche dentro de ella, a lo que retirándose rápido comenzó a menearla salvajemente de forma, que mi leche caía sobre su cuerpo desnudo rociándose entera sobre sus pechos.

Entonces levantándose de encima de mi continuó acariciando mi pene, con una mano mientras con la otra comenzó a acariciar sus pechos ya que antes no había podido debido, mientras le dije inocentemente muy contento luego de lo sucedido.

-“Nunca lo olvidare, esta noche”. Ella solo sonrió y me dijo.
-“Ya creo que nunca la olvidaras perro”. Me dijo ella.          

Quien se levanto y fue a uno de los cajones, saco algo de ahí y regreso a donde estaba, era un elastrador ya con una liga castradora cargada, ella se monto de nuevo sobre mí, restregó su húmedo sexo sobre mi aun erecto pene, y me dijo.

-“Es hora de pagar por haberme penetrado”. Dijo ella.

Tomo mis huevos, y los estiro luego los paso uno a uno por la liga abierta, coloco la liga en la parte alta y soltó el seguro del elastrador, recuerdo que sentí mucho dolor, no recuerdo si grite, recuerdo que me retorcía y arquee mi cuerpo pero no, creo que me desmaye, cuando recobre el sentido habían pasado ya dos horas. Ella me mostro usando un espejo de mano mis huevos ya ennegrecidos, muertos dentro de mi escroto.

Le suplique que me llevara a un hospital pero ella se monto sobre mí de nuevo dándome la espalda, sus hermanas nalgas se asentaron sobre mi pecho, podía sentir su sexo sobre mi piel, la sentí tomar mi pene y luego mi escroto que me hizo temblar de dolor, luego sentí un fuerte piquete que me hizo retorcer de dolor y de pronto ella se bajo de encima de mí, y me dijo.

-“Bien ya no eres más un hombre, ahora y para siempre serás mi eunuco”. Dijo ella.

Luego alzo su mano bañada en sangre y me mostro mi escroto cortado sostenido por sus dedos, sin poder contenerme ante tal horror grite.

-“¡NOOOOOOOOOOO!” Grite aterrado.

Actualmente está casada y tiene dos hijas, en secreto sigue siendo mi Ama, mi pene aun logra tener erección gracias a drogas para la impotencia y a que ingiero testosterona ella me azota, humilla, orinándose encima, incluso me marco con sus iníciales con un hierro al rojo vivo una de mis nalgas, sin embargo estoy sometido a ella, se que nadie más me daría la oportunidad de tener sexo, aunque sea cuando a ella se le antoje, después de todo que mujer quería tener sexo con un eunuco.





Autor: Dimas & DarkSoul       Adpatador: DarkSoul

DOCTORA ELIA

Elia estaba feliz aunque su rostro no lo expresara, tenía frente a ella, a un joven apuesto, necesitado del puesto, y lo mejor de todo estaba a sus órdenes, bajo su dependencia, sería una presa muy fácil. Lo citó para el viernes en su consultorio, a las cinco de la tarde, una hora antes de empezar su turno. Ernesto salió pensativo, la mirada libidinosa de Elia lo había recorrido de pies a cabeza, era un scanner que detectaba todo con lujo de detalles, pero lo más incómodo fue cuando fijo con detenimiento su mirada en su entrepierna. Casi que podía decir que su jefe estaba tocando su pene y sus testículos ......


DOCTORA ELIA
Elia estaba feliz aunque su rostro no lo expresara, tenía frente a ella, a un joven apuesto, necesitado del puesto, y lo mejor de todo estaba a sus órdenes, bajo su dependencia, sería una presa muy fácil. Lo citó para el viernes en su consultorio, a las cinco de la tarde, una hora antes de empezar su turno. Ernesto salió pensativo, la mirada libidinosa de Elia lo había recorrido de pies a cabeza, era un scanner que detectaba todo con lujo de detalles, pero lo más incómodo fue cuando fijo con detenimiento su mirada en su entrepierna. Casi que podía decir que su jefe estaba tocando su pene y sus testículos .

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [MEDICO]


Categoria: Hetero      Autor: Oscar Eduardo & DarkSoul





Ernesto respiró profundo, había encontrado por fin un empleo, era egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional pero por su origen humilde y la falta de palancas no había podido conseguir un puesto con una modesta remuneración. Debía atender urgencias en una clínica privada, su turno era de 6 de la tarde a 6 de la mañana, sin embargo ese día debía colocarse a las órdenes de su jefe inmediato para definir asuntos relacionados con su trabajo, lo que lo tenía algo nervioso.   

Llegó puntual a su cita, allí lo esperaba una doctora, ni más ni menos que la hija del propietario. Su nombre era Elia, una mujer de una rara belleza, una cara angulosa, de cabello liso y dorado, lo había recogido con un moño que le despejaba su frente, sus ojos grises o verdes eran de una tonalidad cambiante, los labios delgados le daban una apariencia de mujer sádica, que reforzaba con una mirada inexpresiva y dura. Ernesto sintió miedo, se sintió intimidado, sin embargo sacó valor para resistir la tortuosa entrevista.

Elia estaba feliz aunque su rostro no lo expresara, tenía frente a ella, a un joven apuesto, necesitado del puesto, y lo mejor de todo estaba a sus órdenes, bajo su dependencia, sería una presa muy fácil. Lo citó para el viernes en su consultorio, a las cinco de la tarde, una hora antes de empezar su turno. Ernesto salió pensativo, la mirada libidinosa de Elia lo había recorrido de pies a cabeza, era un scanner que detectaba todo con lujo de detalles, pero lo más incómodo fue cuando fijo con detenimiento su mirada en su entrepierna. Casi que podía decir que su jefe estaba tocando su pene y sus testículos, así de sencillo.        

Ernesto llegó al consultorio de la Doctora Elia, tocó levemente la puerta y ella lo hizo pasar, estaba sentada en su escritorio con su bata medica ligeramente desabotonada, se paró para saludarlo y se inclinó luego para indicarle a Ernesto un sillón frente a ella, al agacharse sus senos quedaron casi al aire, eran realmente muy tentadores, blancos, turgentes y adornados con unos pezones rosados y grandes, Ernesto se sintió tentado de cogerlos y chuparlos, pero se contuvo, luego la doctora Elia se sentó sobre el escritorio frente a él, Ernesto no pudo disimular su sorpresa… en realidad lo que llevaba la doctora Elia era una minibata, al sentarse prácticamente sus piernas quedaron desnudas, ella las cruzo frente a él en forma calculada y premeditada.

Ernesto vio una diminuta tanga que medio ocultaba su sexo, se estremeció y bajó la cabeza, Elia le preguntó si se sentía mal, le ofreció un trago y se dirigió a una pequeña nevera, sacó una botella que guardaba y sirvió dos copas, Ernesto lo tomó para pasar ese momento de azoramiento, pensó que de pronto un poco de licor podía darle ánimos para superar esa tentación que tenía frente a sus ojos. No había pasado unos cinco minutos cuando su vista se fue nublando y de un momento a otro perdió el conocimiento.         

Cuando volvió en si lo primero que vio fue el rostro de la doctora, lo estaba tratando de reanimar. Después de unos breves minutos se recuperó un poco y acto seguido abandonó el consultorio.

La siguiente semana volvió a su trabajo normal sin embargo no entendía el porqué de ese desmayo, se sentía bien de salud y para comprobarlo se mandó a realizar los exámenes convencionales sin encontrar nada anormal, excepto un nivel bajo de testosterona en la sangre. El jueves por la tarde la doctora Elia nuevamente lo citó para el viernes en su consultorio. Ernesto sintió nuevamente miedo, su jefe definitivamente lo estaba acosando pero no podía hacer nada, necesitaba de ese puesto.         

Cuando entró al consultorio la doctora Elia estaba sentada en un sofá que tenía en una especie de sala de espera para sus pacientes, lo invitó a sentarse junto a ella, Ernesto volvió a sudar… Elia con un tono casi susurrante le preguntó cómo había seguido, acto seguido tomo su estetoscopio y con una actitud profesional se alistó para hacerle un examen.  

Desabrochó la bata de Ernesto y se la quitó, quedó fascinada al observar el pecho desnudo cubierto de un espeso vello negro que ocultaba unos poderosos músculos pectorales, con una precisión profesional empezó a deslizar el estetoscopio por el torso de Ernesto, sentía el contacto del metal sobre su piel como un extensión de su mano profesional, las manos de Elia desabotonaron un poco el pantalón y el frío disco se deslizó hacia su pubis, Ernesto sintió un frío de muerte.  

La mano de Elia cambió de repente el estetoscopio por el miembro viril de Ernesto que ya estaba erecto, lo sujetó firme pero su rostro no dejó translucir ninguna emoción. Sus manos empezaron a acariciar su pene, lo hacía despacio, apretaba y aflojaba ese cilindro de carne como cuando un niño palpa con curiosidad la golosina que más tarde va a consumir. Ernesto se sintió acorralado, quiso reaccionar pero esas manos prodigaban caricias intensas que no podía rechazar.    

Elia con actitud displicente, sin una pizca de emoción lo despojó de su pantalón y su ropa interior, allí quedó Ernesto con su erecto miembro a merced de esa mujer indescifrable, a horcajadas se subió y en una frenética carrera empezó a cabalgar sobre su miembro erecto, sin emitir palabras, sin aparentar emoción, sin gritos ni jadeos estridentes poco a poco fue acumulando en su interior un mar de emociones reprimidas, unos deseos no expresados, unas pasiones obscuras y desbordadas, un lado oscuro que nadie conocía, y de pronto explotó, sus movimientos se volvieron frenéticos, su cuerpo era sacudido por unos espasmos de locura, sus uñas se aferraron a la piel de Ernesto dejando hendiduras de placer, su orgasmo era una fuente inagotable de sentimientos encontrados que la llevaron al clímax del placer y la lujuria, Ernesto también sintió que sus entrañas hervían y que un orgasmo descomunal llenaba de semen a esa singular mujer, su cálido fluido venía a llenar toda esa cavidad vaginal de esa mujer hambrienta de sexo.           

La doctora Elia le ofreció un trago a Ernesto, éste sitibundo lo apuró de un solo tirón, luego otro trago y otro trago, de pronto Ernesto de nuevo perdió el sentido. Elia como pudo lo llevó al potro, ese aparato que usaba ella para recibir los bebes en su consultorio. Cuando Ernesto despertó se encontró amarrado y desnudo, Elia estaba frente a él. Cuando lo vio una sonrisa se dibujó por fin en su rostro.       

Le habló quedito al oído, eran palabras medidas, eran expresiones átonas que comunicaban un mensaje de miedo, Ernesto al principio no entendía pero al fin comprendió el mensaje, Elia quería penetrarlo por el culo, así de sencillo, le habló de su necesidad de saber que se sentía al penetrar a un hombre, quería satisfacer una curiosidad que la acompañaba desde joven, deseaba pasar de ser un actor pasivo a uno activo, siempre penetrada quería sentir la emoción de penetrar a su antojo a un hombre.

Ernesto quedó mustio, estaba a merced de una mujer dispuesta a hacer una locura en aras de satisfacer su curiosidad. Elia permanecía inmutable y quizás anticipándose a cualquier amenaza de Ernesto de denunciarla por su acoso le soltó una perla que lo dejó mudo. Sacó su celular y buscando en la galería le mostró a Ernesto unas fotos de Elia y él en una actitud comprometedora, desnudos besándose y acariciándose, ahora comprendió todo… ese inexplicable desmayo la primera vez fue sólo una acción premeditada, una drogada calculada que le permitió tomar esas fotos y tenerlas en su celular para hacer un chantaje en caso de necesidad, estaba en sus manos.       

Elia siguió con su plan, fue a un pequeño stand de medicamentos, buscaba un analgésico local para mitigar el dolor de la penetración, pronto lo encontró y tomando un pequeño supositorio con una lentitud y calma desesperante lo empezó a introducir en el ano de Ernesto. El supositorio guardado a baja temperatura en contacto con su recto que estaba a mayor temperatura pronto se disolvió obrando con un doble efecto, analgésico por un lado y lubricante por el otro, Elia se colocó un guante quirúrgico y empezó con suaves movimientos a acariciar esa diminuta entrada, con movimientos giratorios fue agrandando el esfínter anal, poco a poco con una pasmosa lentitud fue agrandando más y más el diámetro de ese culito que ya mostraba un gran orificio, fue a su gabinete y sacó un consolador de gran tamaño, con alevosía y ventaja lo sujetó con un arnés a su cintura, el consolador negro contrastaba con su cuerpo blanco, nuevamente tomó una crema lubricante con la que bañó todo el cuerpo de ese pene de látex, quería evitar hasta donde pudiera fricciones molestas.         

Se acercó a Ernesto y besándolo en la boca empezó a susurrarle palabras lujuriosas, con ellas expresaba todo ese resentimiento de estar siempre penetrada por los hombres, quería devolverles ese favor, quería meter todo su miembro en ese culo, deseaba… mejor dicho anhelaba… saber cómo era esa sensación de sentirse dueña de las acciones.    

El glande de látex era grande, no cabía todavía en esa gruta estrecha, colocó más lubricante y le adicionó una crema desinflamante… que detalle de la doctora… por fin la gruesa cabeza penetró por su ano, no sintió sino un pequeño dolor, el analgésico había surtido el efecto deseado, pero Elia estaba en su cuento, lentamente deslizaba esa pene de látex penetrando por ese culo virgen, sentía una deliciosa sensación de poder expandir las entrañas de Ernesto con ese artefacto artificial pero que le proporcionaba un extraño placer. Elia metía y sacaba con mucho placer su falo y se deleitaba con esas sensaciones por primera vez sentidas.       

El efecto del analgésico local estaba pasando y Ernesto empezó a sentir como sus paredes rectales estaban siendo acariciadas con ese pene artificial, sentía un dolor apagado pero también un placer desconocido, emociones encontradas y sensaciones inenarrables. Elia con el deslizamiento muy lento de su consolador de látex encontraba el raro encanto de recorrer caminos inexplorados, de hacer sentir a ese hombre que tenía dominado su poder decisorio y su habilidad para demostrar su carácter de dominatrix.           

Ernesto por su parte a pesar de llevar las de perder analizaba fríamente la situación, empezaba a comprender un mensaje tácito de Elia, estaba experimentando cómo debía ser una penetración integral, no era meter un miembro por meterlo, era hacer disfrutar al máximo el placer de la penetración no sólo al penetrador sino al penetrado, ahora sabía que debía hacer la próxima vez que hiciera el amor a una mujer. El hombre era de por sí egoísta, no pensaba sino en su placer, nunca compartía el verdadero clímax de una copulación.      

Elia dejó su experiencia de momento, retiró el consolador lentamente haciendo sentir a Ernesto un placer mezclado con un poco de dolor, se desajustó el arnés, beso tiernamente a Ernesto en la frente y se retiró, no sin antes haber desatado completamente a Ernesto. Confundido todavía con todo lo que había sucedido se vistió en silencio listo para alejarse del consultorio.    

La siguiente semana pasó sin novedad, el trato de Elia con Ernesto era estrictamente profesional y sus diálogos siempre eran lacónicos, seguía siendo esa mujer enigmática y fría, sus acciones eran calculados y carentes de emoción. Para Ernesto esa sodomizada de Elia lo había marcado, sin querer y le emputaba admitirlo le había gustado esa caricia, cuando en la ducha se jabonaba al pasar la pasta de jabón por su trasero la restregaba en su culo y le enardecía el roce sobre su esfínter anal, que ahora ya no era tan pequeño sino que era un orificio de diámetro amplio que disfrutaba de esas caricias.

Llegó el jueves y la acostumbrada citación de Elia no llegó, esa noche Ernesto se cuestionaba al respecto, la verdad estaba anhelando esa citación. Al otro día Ernesto se dirigió como los anteriores viernes antes de empezar su turno al consultorio de la doctora Elia, la puerta estaba entreabierta, la empujó y vio a Elia por primera vez con una extraña sonrisa en sus labios.         

No hubo saludos, no hubo palabras, ambos sabían que querían, Ernesto se desnudó lentamente, casi que haciendo un strep tease, la demora en alcanzar su desnudez completa iba acompañada de la rapidez de una erección aunque extrañamente no tan firme como solían ser sus erecciones, Elia se abalanzó sobre ese pene semi rígido y empezó a chupárselo con deseos nacidos de la pasión y la lujuria.

Ernesto se acomodó en el sofá y acostado con sus piernas abiertas recibía ese sexo oral que muy pronto fue complementado con la penetración rectal que Elia con sus dedos manejaba como una experta profesional, era la antesala al plato fuerte, el orgasmo de Ernesto llenó de un rico semen la boca de Elia que degustaba con placer ese líquido seminal espeso, ligeramente alcalino y algo acuoso. Elia fue a buscar su consolador, Ernesto no sabía cómo semejante artefacto podía caber en su recto, miro el glande de látex y se hacía cruces como esa cabezota pudiera entrar en su esfínter anal, definitivamente el profesionalismo de Elia hacía bellezas. 

No hubo necesidad del potro, Ernesto se colocó en cuatro, elevó su culo, tomó sus nalgas con sus manos para abrirlas al máximo y facilitar la entrada del consolador, Elia friccionó un poco del anestésico local, quería minimizar un poco el dolor de la penetración pero no aislar completamente la zona erógena para que Ernesto pudiera degustar el placer en sus terminaciones nerviosas.

El consolador fue penetrando lentamente, los movimientos lentos y calculados de Elia hacía que el miembro de látex tuviera un contacto íntimo y prolongado con las zonas erógenas rectales, Ernesto aullaba de placer y lujuria con esa penetración mientras simultáneamente se masturbaba con intenso placer. El orgasmo llenó de semen la servilleta que Ernesto había colocado previamente para evitar que manchara el piso del brillante consultorio.       

Ya no hubo chantajes con fotos, no hubo citaciones previas, se acabaron los actos no deseados ni compartidos parcialmente, ahora eran situaciones fríamente calculadas, sin amor, sin frases vanas que se pierden en el vacío, era puro sexo, era una búsqueda de nuevas sensaciones, era tratar de asomarse a ese lado oscuro que llevamos cada uno de nosotros. Elia seguía en la búsqueda de nuevas parafilias, gozando con sus fantasías compartidas con Ernesto, siempre buscando el gozo integral, anteponiendo al ego de cada uno por los intereses comunes de los dos. Era una pareja casi perfecta.

Pero algo iba mal, el pene de Ernesto poco a poco fue perdiendo su capacidad de tener erecciones, lo que lo alarmo eso no era normal en un hombre de su edad, Elia por supuesto noto que pese a las mamadas que le daba al inicio de sus sesiones el pene de Ernesto ya no respondió entonces ella dijo una tarde.     

-“Parece que tus huevos necesitan ser rellenado de testosterona”.

Ernesto se le quedo mirando, Elia al ver la expresión de extrañeza en el rostro del joven médico le dijo.

-“No te preocupes, la falta de erecciones es porque hace tres meses cuando visitaste por primera vez a mi consultorio, lo recuerdas el día que te desmayaste, además de las fotos te castre químicamente con potasio diluido”.

-“¡QUEEEEEE!” Grito Ernesto.

-“¡No te alteres!, fue solo una castración química tus testículos no aun viven pero ya no producen testosterona, por eso no puedes tener erecciones, pero eso se arregla rápidamente”.

Ernesto estaba llorando cuando Elia regreso con una gran jeringa con la que inyecto cada uno de sus testículos que hizo que casi arrancara la cubierta del sillón donde estaba del dolor que eso le provoco, ella le inyecto una buena dosis de testosterona a cada testículos, al cabo de un hora el pene de Ernesto de nuevo estaba muy duro, e incluso Elia lo cabalgo hasta que se vino en su interior.         

Ahora además de sus juego el debe ser sometido a esas inyecciones cada dos o tres meses para que siga siendo un hombre viril pero castrado, sin esas inyecciones su pene se encogería y luego de seis meses aunque fuese inyectado de nuevo ya de nada serviría pues su pene estaría atrofiado para siempre, por lo que debe seguir con las inyecciones, si es que desea seguir teniendo fuertes erecciones.

El doctor Ernesto tenía ahora un nuevo status, tenía un horario privilegiado y su sueldo se había triplicado. Y sin embargo seguía deseando cada día más esa “cita“ que todos los viernes la doctora Elia le prodigaba con su meticuloso profesionalismo y deseando que fuese inyectado pues era las únicas veces que ella le permitía penetrarla ya se anal o vaginalmente, algunas veces ambas.





Autor: Oscar Eduardo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

DECISIÓN FINAL

Dylan de 28 años llego a casa aquella noche de viernes bastante cansado luego de una ardua semana de trabajo, mientras cenaba para luego tomar un baño solo en su ajustado bóxer de dolor negro, revisaba su correo de inmediato un sobre llamo poderosamente su atención, por el logotipo estampado en él, era del tribunal especial sexual el cual fue creado hacia 35 años atrás y se encargaba de los delitos sexuales de cualquier índole......


DECISIÓN FINAL
Dylan de 28 años llego a casa aquella noche de viernes bastante cansado luego de una ardua semana de trabajo, mientras cenaba para luego tomar un baño solo en su ajustado bóxer de dolor negro, revisaba su correo de inmediato un sobre llamo poderosamente su atención, por el logotipo estampado en él, era del tribunal especial sexual el cual fue creado hacia 35 años atrás y se encargaba de los delitos sexuales de cualquier índole.


[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Dylan de 28 años llego a casa aquella noche de viernes bastante cansado luego de una ardua semana de trabajo, mientras cenaba para luego tomar un baño solo en su ajustado bóxer de dolor negro, revisaba su correo de inmediato un sobre llamo poderosamente su atención, por el logotipo estampado en él, era del tribunal especial sexual el cual fue creado hacia 35 años atrás y se encargaba de los delitos sexuales de cualquier índole, los inculpados tenían dos formas de juicio una la tradicional pero en la que si eran encontrados culpables serian anulados pública y dolorosamente.

La otra forma era por medio de un juicio de criterio, en este juicio sus virilidades eran puestas a prueba por una tercera persona, un jurado especial que decidiría quien era o no culpable, esto se realizaba por medio de una prueba de virilidad el jurado debía determinar la culpabilidad o inocencia por medio de probar, tocar solo el miembro viril de los acusados pues la prueba se realizaba en parejas el tercero debía exonerar y culpar a uno de los dos, el que fuese culpado perdería su pene y libertad por espacio de 15 años que pasaría en prisión.

Mientras el exonerado quedaría en libertad sin cargo o expediente alguno en los registros de la corte pero era muy raro que alguien escogiera este tipo de juicio y por lo general eran elegidos cuando las pruebas en contra del acusado eran tan abrumadoras que era la única manera de salir bien librado pese a que para eso debieran poner en riesgo la más preciada parte de la anatomía masculina, los jurados eran elegidos para estos juicios al azar negarse era imposible de hacerlo se corría el riesgo de terminar en un juicio similar implicado como cómplice de alguno de los delitos imputados a los acusados.

Con nerviosismo Dylan abrió el sobre, era lo que se temía, había sido denominado jurado debía presentarse el próximo lunes al medio día en el edificio federal de justicia, se le extendía un permiso para su trabajo también, solo leer aquel requerimiento hizo que el pene de Dylan se pusiera rígido como pocas veces antes dado que era gay desde los 15 años de solo pensar que iba a poder hacer lo que quisiera con dos penes el próximo lunes casi hizo que se viniera, por lo que se desnudo y comenzó a masturbarse mientras caminaba hacia el baño para darse una ducha.

Ya bajo la regadera Dylan se vino dos veces hasta que pudo calmar su gran excitación y antes de dormir se volvió a masturbar de nuevo, el fin de semana se le hizo eterno, la noche del domingo apenas y pudo dormir, se levanto apenas al alba, se baño, desayuno y vistió lo mejor que pudo usando su prenda de ropa interior que mejor le quedaba una trusa (slip) de corte de pierna alta que resaltaba notablemente sus atributos sexuales, mostrando no solo un gran paquete al frente de su entrepierna en su ropa interior sino también en su pantalón.

Dylan se presento en el edificio federal a la hora que indicaba el comunicado, dijo su nombre y recepción y luego de una leve espera un oficial de la corte se presento para acompañarlo hasta una habitación en donde se le instruyo sobre sus obligaciones, luego se le indico que entrara a un cubículo y se desnudara cuando estuviera listo que abriera la puerta al fondo del cubículo y se encontraría en la sala del tribunal que era como llamaban donde se realizaba la prueba viril una vez que cerrara la puerta tendría tres horas para decidir.

De no hacerlo en ese tiempo los dos hombres serian exonerados y el seria anulado por completo públicamente y seria encarcelado como ofensor sexual por 10 años, un reloj digital en la parte alta del muro de donde se suponía estarían los miembros de los acusados marcaria el tiempo restante para que tomara la decisión, cuando lo hiciera solo debía apretar el botón rojo encima de cada uno de los acusados y eso era todo, la puerta se abriría, podría vestirse e irse con una agradecimiento de la corte y un pequeño pago por su servicio.   

Según el oficial de la corte uno de los acusados se le habia imputado los cargos de violación de seis adolescente y al otro por tráfico de esclavos sexuales en su mayoría niños menores de 12 años,  ambos fueron capturados con las manos en la masa por lo que si iban a juicio era seguro que irían a prisión por un largo tiempo quizás de por vida luego de ser anulados públicamente, por lo que la única salida legal que les quedaba a cada uno era optar por un juicio de criterio, lo que cada uno reclamo durante su primera audiencia.

Una vez que el oficial de la corte termino de explicar y comentar todo sobre lo que Dylan debía saber lo dejo y dijo que podía pasar al cubículo donde se podía quitar la ropa, recordándole sobre el tiempo límite que tenia para que hiciera la elección, apenas ese hombre se marcho Dylan dio un suspiro largo y se dijo para sí mismo.

-“Bien manos a la obra acabemos con esto de una buena vez”. Se dijo Dylan a él mismo.

En el cubículo frente a un espejo de cuerpo completo Dylan se despojo de cada una de sus prendas, hasta solo quedar en ropa interior una trusa (slip) negra lisa sin bragueta en la que se marcaba muy bien su paquete, Dylan no dejo de notar su visible erección, que le hizo esbozar una sonrisa no se había percatado que estaba excitado hasta ese momento.

Con un poco de duda se despojo de su ultima prenda, su pene salto hacia arriba como impulsada por un resorte de inmediato, una gota de liquido pre seminal impacto en el espejo de lo fuerte que reboto su pene, que Dylan limpio con un dedo sintiendo algo de vergüenza al hacerlo.

De nuevo Dylan dio un largo suspiro antes de abrir la puerta que daba a la siguiente sala y donde la prueba se iba a llevar a cabo en la mente de Dylan estaba la idea que iba a tomar la decisión lo más pronto posible e irse de inmediato pero apenas abrir la puerta su ojos se abrieron grandes al ver los dos miembros sobre saliente de dos agujeros de la pared de madera frente a él, eran magníficos como pocas veces había visto, sintió que su ano se contrajo y su boca se seco de solo verlo su pene también tuvo una fuerte contracción.

Como atraído por un par de imanes Dylan camino hasta donde estaban esos dos pene en erección de ambos emanaba una pequeña línea de liquido pre seminal como si fuere miel de maple, las manos de Dylan temblaban cuando tomo cada unos de esos pene, estaban duros y firmes estaba tan concentrado en ellos que apenas noto que la puesta se cerro y el reloj comenzó su marcha hacia atrás, el miembro del lado derecho era de unos 20 o 22 cm según calculo Dylan, mientras que el de la izquierda era de 24 o 25 cm.

Aunque era el mar largo era también el más delgado de los dos, por lo que Dylan casi por instinto se llevo el pene más grueso a su boca, el cual engullo casi por completo de una sola vez, sintiendo su glande llegar profundo en su garganta, Dylan sintió como el dueño de pene se estremeció y hasta escucho un gemido, se mantuvo dándole una gran mamada por algunos minutos cuando por fin se la saco un hilillo de saliva quedo colgando entre el glande y su boca, lo que hizo que Dylan se sintiera aun mas excitado.

Le dio dos lengüetazos antes de pasar el pene de la izquierda el cual como lo hizo con el primero se lo trago por completo de una sola vez, lo mismo que en el caso anterior sintió como el dueño de ese magnífico pene se estremeció y gimió Dylan continuo chupándolo, lambiéndolo y succionándolo por espacio de 15 minutos pero deseaba sentir aquellos dos miembros en su interior por lo que se puso de pie dado que estaba de cuclillas y les dio la ambos penes, se coloco detrás del pene más grueso el cual comenzó a frotar entre sus nalgas.

Dylan se abrió un poco las nalgas y coloco la punta babeante del pene de la derecha sobre su ano para comenzar a empujar su pelvis hacia atrás que comenzó a entrar en su apretado agujero Dylan jadeo mientras sentía como aquel pene entraba lentamente dentro de él, una vez entro totalmente en su ajustado agujerito, Dylan empezó a mover sus caderas, como si fuese un putito aumentando el ritmo con cada nueva embestida, resultando en su pene lo penetrase cada vez más profundo, sintiendo Dylan como su próstata era masajeada.     

Dylan dio un gemido profundo involuntario mientras su pene comenzó a rezumar líquido pre seminal a raudales de la punta,  no paso mucho rato hasta que Dylan empezó a azotar sus lindas nalgas contra las tablas de madera, Dylan sintió un fuerte espasmo en su ano que le hizo arquear su espalda, nunca se había sentido de esa manera ni tampoco había sido penetrado de una forma tan salvaje y menos por sí mismo; unos 20 o 25 minutos el pene que en ningún momento en ese tiempo dejo de entrar y salir de él, comenzó a palpitar hasta que de pronto inundo sus entrañas de espeso como cálido semen que hizo que Dylan mismo se viniera en abundancia.

Dylan casi cae al suelo de lo fuerte que fue su orgasmo, rápidamente se saco ese pene y un rio de espeso semen broto de su interior con su ano aun contrayéndose se coloco en posición del otro pene aun más largo, el semen sirvió a modo de lubricante logrando que Dylan lograse ser penetrado por ese segundo pene sin mayor problema de hecho disfruto aun más de esa segunda penetración comenzó a gemir aun más fuerte y seguido, su pene se puso rígido de nuevo casi enseguida.

Dylan continuó abusando de su agujero por un bien rato, sintiendo como llegaba a lo más profundo de su caliente cuerpo, sintiendo como su ano apretaba el pene que entraba y salía de su culo Dylan no pudo aguantar mucho tiempo tanto placer, gemía y comenzó a tener pequeños espasmos mientras se corría apretando aún más el pene que lo penetraba lo que hizo que llevase hasta el límite al pene en su ano que pronto estalló, llenando de nuevo sus entrañas de tibio semen en gran cantidad aun mayor que la primer corrida.         

Dylan había perdido la cuenta de cuantos chorros de semen le habían disparado dentro, pero estaba muy contento, aun con aquel miembro palpitando en su interior su pene empezó a perder erección cuando por fin se saco ese largo miembro de sus entrañas un pequeño rio de semen comenzó a correr por su suave piel de sus piernas, Dylan cayó al suelo exhausto fue entonces que se percato del reloj digital en la parte de arriba le restaban 1:23:22.

Fue cuando recordó las palabras del oficial de la corte, para cuando Dylan recupero el aliento y su pene de nuevo estaba en erección ya solo restaban en el reloj 01:01.05. Dylan debía darse prisa, pero a cuál de los dos escoger, los dos miembros eran magníficos y le habían dado un gran placer, pero debía tomar una decisión rápido, pasaron varios minutos y cuando Dylan miro el reloj este marcaba 00:39:25.

Aquello hizo que sintiera un gran nerviosismo, al final Dylan decidió que el pene más grueso fue el que menos placer le dio y debía ser castigado por aquello, lo tomo con su boca y le dio una mamada por unos 10 minutos hasta que se vino en su boca, su semen le supo a gloria disfruto de cada gota que de ese pene broto pero el reloj estaba por llegar a cero por lo que lambiendo con su lengua las últimas gotas de semen que de ese pene brotaba, apretó el botón rojo sobre él.

Dylan apenas apretó el botón se retiro un poco de ambos penes, que observo fueron asegurados fuertemente y una voz se escucho.

-“Decisión Final ha sido tomada la sentencia se llevara a cabo en pocos segundos”. Dijo la voz.

De pronto Dylan noto como ambos penes comenzaron a agitarse, y el pene derecho brillo con una luz intensa roja de un laser que lo cerceno case desde la base. Del otro lado del muro se escucho un alarido desgarrador justo en ese momento.

-“NOOOOOOOOOOOOOOO”. Grito el hombre castrado.

Su pene cayo y rodo a los pies de Dylan que lo levanto, no había sangre de la parte cortada, que fue cauterizada muy bien por el laser, el pene aun seguía en erección, por lo que Dylan lo lambio por unos segundos hasta que la puerta se abrió.

Junto a la puerta había un bote de basura que decía.

-“Deposite aquí la basura viril”.

Dylan supuso que se refería al pene cortado por lo que lo arrojo ahí antes de entrar al cubículo donde estaba su ropa, se vistió y al salir el mismo oficial de la corte lo estaba esperando, le entrego una carta agradeciendo su servicio y un sobre con un buena cantidad de dinero, luego lo dejo marchar.

Ya en casa Dylan se masturbo hasta casi quedarse dormido recordando todo lo sucedido ese día, y pensando que ojala de nuevo fuese llamado para ser jurado en un juicio de criterio para además de poder disfrutar como ese día, poder tomar la “Decisión Final” 



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DEBER MÉDICO

Damián 17 años joven rubio de cuerpo espigado bastante Delgado más no flaco, alto de 1.80 metros de piernas y brazos largos, nalgas paraditas como apretaditas y un buen pene circuncidado estaba rumbo al hospital iba para conocer el resultado de sus estudios de la enfermedad que le afectaba desde hacía un año, los médicos habían hecho cuanto habían podido pero su caso era difícil, Damián sabían que mucho de su futuro de decidiría ese día......


DEBER MÉDICO
Damián 17 años joven rubio de cuerpo espigado bastante Delgado más no flaco, alto de 1.80 metros de piernas y brazos largos, nalgas paraditas como apretaditas y un buen pene circuncidado estaba rumbo al hospital iba para conocer el resultado de sus estudios de la enfermedad que le afectaba desde hacía un año, los médicos habían hecho cuanto habían podido pero su caso era difícil, Damián sabían que mucho de su futuro de decidiría ese día.


[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO]



Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Damián 17 años joven rubio de cuerpo espigado bastante Delgado más no flaco, alto de 1.80 metros de piernas y brazos largos, nalgas paraditas como apretaditas y un buen pene circuncidado estaba rumbo al hospital iba para conocer el resultado de sus estudios de la enfermedad que le afectaba desde hacía un año, los médicos habían hecho cuanto habían podido pero su caso era difícil, Damián sabían que mucho de su futuro de decidiría ese día, sus padres iban con, al llegar al hospital la Dra. Dominguez hablo primero con sus padres y luego hizo entrar a Damián.

Su madre lo abrazo y beso mientras salía aquello no fue una buena señal para el adolescente quien se quedo a solas con la Atractiva doctora, quien le explico que los análisis demostraban que el cáncer que sufría se extendía por sus testículos como escroto más rápido de lo que creyeron en un principio que debía operar de inmediato antes que se extendiera a más órganos, lo que implicaba que Damián debía ser castrado ya mismo, las lagrimas de Damián no se hicieron esperar entre sus sollozos alcanzo a preguntar.

-“¿No hay otra cosa que se pueda hacer Dra?” Pregunto Damián.
-“¡No Damián lo siento, nos hemos quedados sin opciones!” Respondió la Dra.

Damián mostrando algo de valor, tratando de aparentar que aun era un hombre de verdad, se seco las lágrimas y le dijo a la doctora.

-“¡Procedamos, acabemos con esto de una buena vez!” Dijo Damián.

-“Está bien Damián, voy a necesitar que te desnudes para poder proceder”. Dijo la Dra muy seria.

La doctora viendo como temblaban las manos de Damián sin demora alguna comenzó a ayudarlo a desvestirlo, primero le ayudo a quitarse sus zapatos luego su camisa, lentamente ella bajo el cierre de su pantalón que cayó hasta sus tobillos, luego le quito su ropa interior y el pene en erección de Damián salto como un resorte delante de ella, quien lo miro por unos segundos con tan solo inclinar su cabeza podría habérselo llevado a la boca, pero se contuvo, sin embargo si la tomo con su mano y juego subiendo y bajando su prepucio por algunos segundos, cuando de repente le escucho decir a Damián,

-“¡Por favor pare!” jadeo Damián.

Sin embargo la doctora acelero, el movimiento de su mano hasta que Damián sin que pudiera evitarlo se vino como si fuese un toro semental apenas tuvo tiempo ella de abrir su boca para recibir toda la potente descarga que se bebió mientras le chupaba su erección con ansias, el semen de Damián  era liviano pero sabroso, era quizás la razón que muchas maduras prefieren a los adolescentes como amantes además de su vitalidad sexual.

El pene en erección de Damián seguía aun rígido pese a haberse venido, hacia uno segundos la Doctora hizo que acueste sobre una camilla y ella se coloco arriba de él, al principio, se subió su larga falda para hacerse un lado su tanga hilo dental, se coloco sobre Damián para hacer un 69 al principio no sentía su boca solo una tenue caricia con la lengua, apoyo más su sexo en su boca y Damián no tuvo más remedio que actuar o morir ahogado.        

La doctora lo fue guiando poco pero de nuevo Damián no aguanto su mamada y se vino de nuevo dentro su boca con un gran caudal de su semen de nuevo, que ella saboreo por completo no abandono su mamama su pene apenas bajo luego de correrse, para casi enseguida volver a quedar completamente dura, eso la excito tanto que a pesar de su notable impericia tuvo un primer orgasmo. 

Apenas ella se recupero de su orgasmos se desnudo, Damián se quedo asombrado por sus tetas, por el portaligas y las medias, quería quitarlos pero ella se negó, le dijo.

-“Prueba así te gustara más”. Le dijo la Doctora a Damián.  

Quien sin demora alguna se prendió a sus pezones dándole un renovado placer, ella le instruyo para que chupara sus dos pezones al mismo tiempo juntando sus senos con ambas manos poco a poco Damián fue bajando hasta su vagina mientras no dejaba de acariciársela muy despacio, afortunadamente y debió que ya había acabado dos veces Damián no corría riesgo de venirse pese a lo excitado que estaba en ese momento.     

La doctora lo atrajo hacia sus senos para que su pene quedase entre sus labios vaginales Damián opto rozar con su pene sus mojados, rugosos y carnosos labios vaginales, lo hacía con cuidado con delicadeza, por fin ella lo sintió adentro fue una gran sensación, era inexperto pero le sobraban ímpetus, se sacudía muy fuerte y sentía sus condenados testículos chocar con sus nalgas, aquello le empezaba a gustar las embestidas de Damián, iban acompañadas de lambidas como chupadas de sus pezones, mientras ella le acariciaba sus nalgas y espalda con ternura como si fuese su madre.

-“Así cariño, hazlo lento, ¡disfruta!” Decía la doctora.

Damián apenas aguanto unos 10 minutos, sus embestidas se hicieron aceleradas al máximo y apretó los ojos parpados como los dientes cuando de pronto la doctora siente que se descarga nuevamente todavía con bastante caudal, su semen era muy calentita, la gozo tanto que por poco tuvo ella otro orgasmo, pero no duro tanto, así que espere una nueva erección sin permitirle sacarla, el contento con su maniobra, siguió hasta que me vino muy fuerte y entre gemidos con espasmos ella no sintió una nueva acabada de él, era solo gozo lo que sintió en ese momento y fue inmenso.

Luego de aquello ella se quedo quieta acariciando al adolescente que quedo sobre ella exhausto lambiendo sus pezones lentamente poco a poco su pene fue perdiendo fuerza hasta que se salió de su interior apenas lo hizo un caudal de semen mezclados con sus jugos broto del interior de su vagina para chorrear por su labios vaginales hasta sus nalgas, en ese momento la doctora hizo que Damián se bajase de encima de ella y alcanzo una toallita húmeda de papel con la que no solo limpio su vagina sino el pene del adolescente.

Luego de limpiarse muy bien la doctora hizo lo mismo con Damián, cuando acabo ella se volvió a vestir por completo, se arreglo el cabello y de nuevo volvió a ser la especialista que era y no la apasionado mujer en la que se convirtió para el adolescente, hizo que Damián  se inclinara apoyando sus manos por debajo de las rodillas, la doctora tomo un pote de un gel especial para humedecer todo su escroto con él, luego usando una navaja de afeitar rasuro todo su escroto para dejarlo completamente lampiño.

-“Damián debo inyectarte un fuerte anestésico en tus testículos va a doler mucho pero solo un instante por favor aguanta”. Dijo la doctora.

Damián apretó los dientes para no gritar cuando sintió la aguja introducirse hondamente en su testículo izquierdo, para en unos segundos sentir lo mismo en su testículos derecho, pero el intenso dolor pronto paso, para dar paso a una pérdida de sensación en un área vital para cualquier hombre, cuando la doctora comprobó que el escroto del adolescente estaba completamente sin sensación alguna dijo.

-“Bien Damián, vamos a empezar”. Dijo la doctora.

Él, solo asintió con la cabeza, apenas sintió cuando ella usando un bisturí eléctrico hizo una larga cortada en el centro de su escroto que primero palpo apretando cada uno de sus testículos el pene de Damián pese a que apenas estaba sintiendo algo de aquella manipulación, comenzó a ponerse de nuevo rígido y a babear abundante liquido pre seminal, la doctora no tardo mucho en tener ambos testículos del adolescente por fuera de su escroto, al verlos vio que el problema era más grave de lo que creía, incluso parte de sus conductos que unían sus testículos a su cuerpo estaban ya comprometidos.

Por lo que tomo los testículos con una mano y los jalo con fuerza, sacando lo mas que pudo de aquellos conductos, aquel tirón si lo sintió Damián que gruño al sentir un poco de dolor, pero aquella maniobra resulto, la doctora suturo justo por arriba de donde no había señal de contaminación y corto justo por debajo cada uno de los testículos, puesto que por dentro del escroto también vio señal de cáncer ella no tuvo más opción que retirar por completo el bolso de piel de Damián con algo de la parte baja de la base de su pene.

Todo aquello duro apenas 20 minutos o 25 minutos, luego la doctora suturo, coloco un pequeño drenaje y vendo la herida, las cosas salieron bien sin complicación alguna y tres semanas después, Damián regreso al consultorio de la doctora para que le quitaran los puntos y el drenaje, sano muy bien pero no fue hasta ese momento que se percato que debajo de su pene ya no había nada más que una cicatriz.

Gracias a las drogas para la disfunción eréctil y las dosis de testosterona Damián pudo continuar teniendo erecciones aunque sus eyaculaciones ya no eran tan placenteras aunque siguió teniendo sexo con la doctora por años hasta los 26 años para ser exactos la doctora le decía que aquello además de que lo desea lo consideraba como un “Deber Médico”.


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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DE SEMENTAL A EUNUCO

Danilo era un hombre de 35 años de buen cuerpo y bien dotado sexualmente fue esta característica que lo hizo ser seleccionado de la granja de crianza donde nació, a la edad de 18 años justo cuando estaba por ser enviada para ser procesado para su castración y posterior utilización como mano de obra esclava en aquel planeta dominado por las mujeres en donde los hombre solo servían para dos cosas para sementales con motives reproductivos y esclavos obreros......


DE SEMENTAL A EUNUCO
Danilo era un hombre de 35 años de buen cuerpo y bien dotado sexualmente fue esta característica que lo hizo ser seleccionado de la granja de crianza donde nació, a la edad de 18 años justo cuando estaba por ser enviada para ser procesado para su castración y posterior utilización como mano de obra esclava en aquel planeta dominado por las mujeres en donde los hombre solo servían para dos cosas para sementales con motives reproductivos y esclavos obreros.


[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [ESCLAVITUD]



Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Danilo era un hombre de 35 años de buen cuerpo y bien dotado sexualmente fue esta característica que lo hizo ser seleccionado de la granja de crianza donde nació, a la edad de 18 años justo cuando estaba por ser enviada para ser procesado para su castración y posterior utilización como mano de obra esclava en aquel planeta dominado por las mujeres en donde los hombre solo servían para dos cosas para sementales con motives reproductivos y esclavos obreros usado en las más variadas tareas desde las más simples hasta la más agotadoras como asquerosas.

Aquella tarde los 15 jóvenes entre ellos Danilo se encontraba en una sola fila de frente a la una mujer de unos 40 años muy atractiva, desnudos, todos ellos exhibiendo una erección completa, todos ellos sabían que aquella era la última oportunidad de mantener sus huevos aun unidos a su cuerpo, de ser escogidos de lo contrario esa misma tarde todos los que no fueran escogidos y comprados serian castrados o algo peor en el centro de procesamiento masculino, algo que ninguno de los 15 jóvenes deseaba, la mujer camino delante de cada uno de ellos sosteniendo una carpeta.

En la carpeta enlistada por número que correspondía a un numero marcado en el pecho de cada uno de los jóvenes, mencionaba sus datos generales, edad, peso, color de ojos, cabello y por supuesto longitud de su pene en erección y flácido adicionalmente también mencionaba la media en milímetros cúbicos de sus eyaculaciones, la mujer se detenía frente a cada uno para mientras leía los datos generales del joven tocar su pene en erección como sus huevos los cuales sopesaba con su mano, que hacia estremecer sin excepción alguna a cada uno de ellos, lo que la hacía sonreír con algo de malicia.

Luego que aquella altiva mujer inspecciono a cada uno de los jóvenes, le dijo a directora del lugar que se llevaría a los números, 11 y 5, siendo el último de los números dichos el que Danilo tenia pintado en su pecho, cuando estaba por irse uno de los chicos el marcado con el numero 9 corrió intempestivamente hacia ella, se detuvo a dos pasos y comenzó a suplicarle que lo comprara que juraba ser un buen semental, la mujer detuvo a las guardias y escucho las suplicas del joven cuando termino ella dijo.

-“Lo siento pero yo solo acepto a hombres bien dotados con penes de no menos de 20 cm y el tuyo, apenas llegar a los 19 cm, además mis sementales deben ser obedientes ¡NO UN IRREVERENTE COMO TU MALDITA PILTRAFA INMUNDA!” Dijo gritando al final muy molesta la mujer.

Aquel grito sorprendió al joven pero lo hizo aun más la terrible patada que le reventó en el acto uno de sus testículos, que lo dejo revolcándose en el polvo agarrándose sus huevos, mientras ella se alejaba, antes de irse dio instrucciones para que fueran entregadas sus nuevas posesiones, para luego marcharse sin más.

Dos días después, los dos jóvenes entre ellos Danilo llego a la que sería su nueva casa, aquella era una mansión, ambos estaban desnudos y ya sin los números pintados en sus pechos la mujer que los había comprado se presento para firmar los papales y ambos fueron liberados de su cadenas, pero cada uno conservo su collar de metal que los designaba como esclavos.

Junto a ella estaban dos lindas mujeres de grandiosos senos y ojos alegres, cuando las guardias se marcharon su nueva Ama se refirió a ella como sus hijas le dijo a una de ellas la mayor si acaso por un año solamente que escogiera a uno de los dos para que fuese el padre de su primer hijo, aquello por supuesto hizo sonrojar a ambos jóvenes, la chica miro a cada uno de ellos y escogió a Danilo, la otra tuvo que conformarse con su compañero.

Su madre una vez que sus hijas estaban emparejadas dijo.

-“Bueno niñas que esperan el tiempo corre y su ovulación no para siempre”. Dijo su madre.

Las dos chicas se llevaron a los nuevos sementales a sus habitaciones con rapidez, dado que sus habitaciones de ambas estaban una en frente de la otra antes de cerrar las puertas ambos se dijeron.

-“¡Buena suerte y disfrútalo!”. Se dijeron una a la otra.

La chica que selecciono a Danilo se acomodo su pequeño short que tenía puesto su cuerpo no paso desapercibido para Danilo, poniendo especial atención a sus nalgas, senos pequeños y picudos, Danilo sabía bien cuál era su posición debía demostrar que servía para el trabajo, sabía que aun no estaba fuera de peligro de ser convertido en un eunuco, ella dijo llamarse Darla, quien se acerco a donde estaba Danilo quien comenzó a acariciarla solo la cadera y le dijo.

-“Que hermosa es Ama déjame ver sus piernas, no tiene porque sentir pene conmigo”. Dijo Danilo.

Mientras Darla sentía como su mano tocaba su entrepierna, tenía 21 años pero era una virgen sin embargo deseaba ya sentir lo que era sentir el miembro duro de un macho en su interior, Danilo de inmediato se dio cuenta de su evidente excitación y con algo de temor le pregunto.

-“¿Ama por qué estás tan húmeda?" Pregunto Danilo.
-“¡Porque deseo ya sentir tu miembro, esclavo!” Respondió Darla.

Aquella respuesta fue como la aprobación que esperaba Danilo sin demora alguna le bajo su pequeño short junto con su calzón (braga) para arrodillarse frente a Darla y comenzar a lamber su raja entre sus piernas mientras lo hacía tomaba algunas pausas entre una de ellas Danilo le dijo.        

-"Ama déjame limpiar tus jugos, quiero hacerle sentir placer". Dijo Danilo.        

Darla no daba crédito a lo estaba sintiendo no podía creer que tal placer existiera y pero que pudiera ser suministrado por un hombre, Darla ya no aguanto tanto placer por lo que tomándolo de los cabellos hizo que Danilo se pusiera de pie sus manos rápidamente le apretaron sus senos mientras sus su lengua se introdujo rápidamente en su boca, cuando sus labios se separaron Danilo sin demora alguna se puse uno de sus pequeños pezones en su boca.    

-“AAAAAAHHH”. Gimió Darla.
"¡Así chúpalos… Fuerte hasta… Que te diga!" Ordeno jadeante Darla.
           
Danilo comenzó a chuparle sus tetas con fuerza y pasión que pensó que se las iba a arrancar pero los gemidos de Darla hicieron que no se detuviera, aquello duro casi 15 minutos hasta que fue ella quien lo detuvo, sin embargo mientras su boca atendía sus pezones uno dos de los dedos de Danilo jugaban con su rajita, cuando termino de succionar él le dijo

-"Ama otra vez estaba toda mojada tengo que secarla de nuevo”. Dijo Danilo.    

Por lo que volvió a arrodillarse frente a ella para meter su lengua entre sus labios vaginales que hicieron de Darla sintiera cosas que no había sentido para cuando un líquido blanco salió del interior de la vagina de Darla ella gemía con su cuerpo temblando por el gran orgasmo que estaba sintiendo, en todo ese rato Danilo no solo parecía que deseaba arrancarle su clítoris sino también sus pezones de tantas chupadas alternadas Darla apenas había dejado de gemir unos cuantos segundos.   

De repente fue Darla misma quien ya en la cama se  puso el pene en erección de Danilo en su boca, pese a no saber muy que hacer entonces Danilo la tomo de la cabeza para ir sacando y metiendo su miembro de su boca lentamente, pronto Darla sola movía su cabeza saboreando por completo su pene mientras con una de sus manos jugaba con sus huevos, Danilo se mordía su labio inferior para no gemir del enorme placer que aquella mamada le estaba proporcionando, eso fue hasta que ella dijo, sacándose brevemente su pene de su boca.

-“Vamos esclavo no te contengas quiero oírte gemir”. Dijo Darla

Por lo que Danilo obediente comenzó a gemir y a disfrutar a plenitud de aquella mamada, aquello duro como 15 minutos hasta que Darla le dijo a Danilo.     

-“Vamos quiero sentir tu miembro dentro de mí”. Dijo Darla.

No como un comentario sino más como una orden, rápidamente Danilo se echó saliva en una de sus  manos con la que lubrico su vagina ya húmeda entonces hizo que Darla se colocara en posición sobre él para poner su endurecido pene en la entrada de su vagina luego la dejo caer para que de una sola sentada se introdujera todo mi miembro y le quitase su virginidad, por su entrenamiento en donde fue criado Danilo sabía que iba a ser doloroso para ella y según lo aprendido de ese modo era lo mejor Darla dio un grito al tiempo que comenzó a  llorar del dolor mientras la sangre escurría por el pene y huevos  de Danilo.

Danilo haciendo gala de su buena musculatura comenzó a subir y bajar a Darla, luego de esperar dos o tres minutos a que el dolor inicial se pasara de manera lenta, suavemente, con su pene casi saliendo de su interior pero solo para volver a entrar varias veces Darla se desmayo levemente del placer que estaba sintiendo, mientras Danilo seguía y seguía penetrándola al recobrar el conocimiento ella le pedía siempre que lo hiciera más fuerte, Darla se corría al tiempo que perdía la consciencia debido a la intensidad de sus orgasmos.

Danilo se corrió por fin como a la hora de haber comenzado a penetrarla dando un gran alarido de placer Darla dijo cuando ambos quedaron empapados en sudor sobre la cama que le había encantado y que deseaba más, por lo que luego de descansar solo un ahora en que no dejaron de besarse y acariciarse el pene de Danilo la volvió a penetrar con fuerzas mientras Darla estaba siendo penetrada ya para ese momento muy salvajemente ella le decía entre gemido y gemido de placer.

-“¡Vamos Métemela mas, más, más!” Decía Darla.
           
Danilo se vino 4 veces más en su interior con ella ese día antes de que Darla quedase completamente exhausta con su semen rebosando de su vagina, pero con ella muy contenta con una sonrisa de oreja a oreja cuando salió de su habitación su madre quedo muy complacida por el relato de su hija momentos después.

Por las próximas dos semanas Danilo y su compañero tuvieron sesiones de sexo salvaje con Darla y su hermana, hasta que ambas anunciaron que estaban embarazadas, nueve meses después Darla dio a luz a una saludable niña pero el hijo de su hermana fue varón, lo que fue una desgracia aquel niño fue enviada a una granja de crianza pasados tres meses su hermana de nuevo comenzó a tener sexo con el compañero de Danilo lo mismo que el mismo pero con Darla, cuyos senos rebosaban leche materna cada que los succionaba.

Pronto ambas hermanas de nuevo estuvieron embarazadas, durante sus embarazos a Danilo y compañero les colocaban chastitys (cinturones de castidad), para evitar que tuvieran sexo con alguna otra mujer o se masturbaran lo que los hacía sentir muy calientes deseoso de sexo apenas unas semanas luego de haber sido colocados en sus genitales, Darla de nuevo tuvo una hermosa niña pero su hermana tuvo un varón de nuevo, aquello marco el destino del compañero de Danilo la madre de ambas enfurecida por aquel nacimiento ordeno que el padre de dicho niño fuese castrado de inmediato en el patio de los eunuco.

Danilo fue testigo de cómo su amigo casi hermano fue llevado arrastrado gritando e implorando por piedad hasta dicho patio, en donde fue liberado de su chastity, una mujer se acerco a él con un ardiente cuchillo y tomo sus huevos, mientras él estaba sujeto a una columna de piedra con sus manos en alto y su piernas bien separadas, su pene estaba muy rígido, la mujer con una malévola sonrisa en su rostro de un solo corte lo castro, el pene del amigo de Danilo expulso justo en ese mismo instante su ultima carga viril mientras el dio un gran alarido de dolor y se desmayo.  

No fue hasta ese momento que Danilo noto que se había corrido pese al chastity que tenía aun puesto, esa fue la última vez que vio a su amigo, ese mismo día fue vendido a una granja de cerdos en donde pasaría el resto de sus días atendiendo a los cerdos, tres meses después Danilo comenzó a tener sexo con la hermana de Darla quien de nuevo no tardo en quedar embarazada pero esta vez no tuvo que pasar largos meses de abstinencia pues Darla quien había sido ligada comenzó a tener sexo de nuevo con él.

La hermana de Darla nueve meses después tuvo a una hermosa niña y un poco más de un año después tuvo una segunda niña, ambas hijas de Danilo, la madre de ambas estaba tan feliz que decreto que Danilo fuese el semental de la familia, por lo que solo podía tener sexo con mujeres de la familia incluida ella misma, aunque la madre y Ama de Danilo era muy atractiva no era lo mismo tener sexo con ella que con sus hijas, pero no tenia opción, por 17 años Danilo solo les procuro placer a las tres mujeres pero eso fue hasta la llegada de Luna.

Luna de 28 años entro al servicio como secretaria personal de Darla, aquella linda mujer era un preciosura por lo que Danilo no puedo dejar de notarla y su pene tampoco, algo que Luna tampoco dejo de notar una noche lo llamo a su habitación y tuvieron un rico sexo durante toda la noche Danilo se corrió en su interior tres veces antes de que ambos se quedaron dormidos, Darla a la mañana siguiente buscando a Luna los encontró en su cama desnudo con toda la habitación oliendo a sexo, lo que marco el destino de Danilo.

Cuando Danilo salió del cuarto de Luna fue apresado por dos esclavos de su Ama Darla quien lo llevaron a una habitación, donde fue recostado sobre una alfombra boca abajo con los brazos estirados por arriba de su cabeza, sus piernas fueron separadas ampliamente con sus rodillas quedando a la altura de su cacera, unos grilletes de cuero fueron colocados en sus tobillos unidos por una delgada como fuerte cadena, un dispositivo fue puesto tanto en la base de su pene como de sus huevos incluso separándolos justo por el medio, lo que hizo que cada unos de sus testículos quedase perfectamente marcado.

Por si fuese poco un plug anal algo que nunca antes le habían puesto a Danilo le fue colocado, al que fue unido lo que fuese que rodeara sus huevos lo que los dejo levantados pero por si todo aquello no fuese mucho una cadena que pendía verticalmente del techo fue unida también a la base de lo que rodeaba su escroto tirando de sus huevos hacia arriba, cuando todo fue colocado y asegurado, Danilo sintió que algo pincho su pene.

-“HHHAAAAYYY”. Grito levemente.

Luego sintió como su pene comenzó a ponerse duro, muy duro por sí solo, luego con Danilo moviendo sus caderas hasta donde podía tratando de penetrar algo pues sintió de repente una gran necesidad por correrse aquellos dos hombres se marcharon dejándolo solo, sintiéndose muy excitado por más que froto su pene erecto con la alfombra no pudo correrse y su frustración solo hizo crecer y crecer, por los próximos seis días los hombre solo iban a verlo cada ocho horas para darle agua con algo de comer la última visita del día implicaba una inyección en su pene para mantener su erección a tope.

Para el cuarto día los testículos de Danilo estaba muy sensibles y algo hinchados, sus ganas por venirse eran brutales, a cada visita de los hombre les suplicaba casi hasta las lagrimas que lo masturbara por piedad sabia que apenas unas leves caricias sobre su endurecido pene serian suficiente para que se viniera sin más, pero ninguno de los hombre que lo atendió durante esos días hizo caso a su lastimera suplica, al séptimo día Darla apareció en la habitación, Danilo aprovecho para suplicar su perdón prometiendo que nunca más le seria infiel y que la complacería al 1000 % desde ese mismo momento si lo soltaba.

-“En efecto nunca más me serás infiel perro, ¡pero no porque lo desees sino porque no podrás!” Dijo Darla con un voz enojo muy palpable.

Danilo comprendió de inmediato lo que esas palabras suponían para él y su virilidad, iba suplicar algo que nunca creyó posible que fuese hacer pero en ese instante un terrible miedo le invadió la necesidad por conservar sus testículos fue mayor que cualquier orgullo de hombre que pudiera tener pero no tuvo tiempo Darla tomo la cadena que estaba unida a sus testículos y al techo para jalarla hacia arriba, que le hizo sentir un terrible dolor.

-“HHHAAAAYYYY”. Grito Danilo.

Casi de inmediato sintió algo caliente sobre su escroto y de pronto un terrible punzada que hizo que sus ojos de pusieran en blanco, Danilo sintió como todo su cuerpo se tenso y cada célula de su cuerpo estallara al mismo tiempo de dolor, Danilo se quedo sin aliento de inmediato y no pudo sentir como su pene lanzo una tremenda carga de su espeso semen que durante tantos días deseo descargar, fue la mayor eyaculación de su vida y no la pudo disfrutar simplemente se desmayo por el dolor.

Ahora Danilo de 45 años 10 años después de su castración es el sirviente particular y fiel de una de sus hijas que esta por ser desvirgada por un semental como alguna vez lo fue el mismo, buscando concebir su primera hija, al ver la virilidad de aquel hombre en erección, los recuerdos de sus días de placer lo golpearon un lagrimas rodaron por sus mejillas, al ver el pequeño pene que ahora portaba debajo de su abultado vientre recordando cuando Darla lo castro e hizo que pasara de Semental a Eunuco. 



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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DOBLE ANILLO

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DOBLE ANILLO
Estaba en casa detrás de mi computadora. Estaba solo; Mi esposa estaba con los niños. Estaban comprando ropa y otras cosas. Estaba haciendo uso de mi tiempo a solas buscando algo de porno para que pudiera venirme. Navegue hacia un sitio de vídeos porno y estaba buscando mujeres en medias. Medias sostenidas con un liguero que eran mis favoritas. Mi esposa no tenia medias y rara vez las usaba. Tal vez una vez al año cuando ella quiere hacer algo especial para mí.


[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Flintjelintje





Estaba en casa detrás de mi computadora. Estaba solo; Mi esposa estaba con los niños. Estaban comprando ropa y otras cosas. Estaba haciendo uso de mi tiempo a solas buscando algo de porno para que pudiera venirme. Navegue hacia un sitio de vídeos porno y estaba buscando mujeres en medias. Medias sostenidas con un liguero que eran mis favoritas. Mi esposa no tenia medias y rara vez las usaba. Tal vez una vez al año cuando ella quiere hacer algo especial para mí. Acababa de hacer clic en un video de PornHub cuando sonó el timbre de la puerta.

Fui a la puerta y un chico de UPS estaba allí con un pequeño paquete. "¿Terry Spooner?", Preguntó. "Ese soy yo", le respondí. Por favor firme aquí el hombre dijo. No esperaba nada, así que eso fue una sorpresa. Tan pronto como el hombre me entregó el paquete, volví al interior y fui a la cocina para encontrar unas tijeras para abrir el paquete. Al abrir el paquete, encontré una carta y otro paquete. Empecé a leer la carta.

"Querido Terry,

Felicidades, has sido seleccionado para una castración. Como ustedes saben, el gobierno ha implementado una orden de castración para reducir el crecimiento de la población. A cambio de su castración, usted recibirá un premio monetario de $ 100,000. Si usted desea comprar su castración, esto es también una posibilidad y esto le costará $ 500.000.

Para proceder con la castración, por favor asegúrese de que usted ajuste el anillo en el paquete correctamente sobre su pene y escroto. Las instrucciones detalladas se encuentran en el paquete adjunto.

Si usted tiene alguna pregunta, por favor de visitar nuestro sitio web o llámenos al número indicado en la parte superior de esta carta.

Que tengas un buen día de castración”.

Yo sabía de esto, todo el mundo sabía de la posibilidad de obtener esa carta. Pero con toda honestidad, yo realmente no estaba contando con ello. Sólo el 5% de la población recibe esa carta, el 5% de la población masculina que es, por lo que las posibilidades son muy escasas. Me sentí solo, muy solo. ¿Por qué me sucedería esto? ¿Por qué necesito ser castrado? El dinero estaba bien, pero estamos hablando de mis huevos, mi vida sexual. Eso era lo que estaba en la línea. Y pagar 500.000 para evitarlo. No teníamos ese tipo de dinero. Yo era el único que trabajaba mientras mi esposa estaba cuidando a nuestros hijos de 2 y 4 años. Mientras hacía buen dinero y todos podíamos vivir fácilmente de él, no éramos ricos. Teníamos una hipoteca pesada e incluso algunas deudas de tarjeta de crédito... No teníamos ningún ahorro en absoluto.

Esperé a que mi esposa y los niños regresaran a casa. Cuando estaban en casa, primero abracé a los niños y los puso delante de la televisión para poder hablar con Barbara. "Tenemos que hablar Barbara", le dije. Fuimos al dormitorio y le mostré la carta. Ella parecía preocupada. "Oh, Terry, lo siento mucho", y ella comenzó a llorar. Nos abrazamos durante mucho tiempo.

Juntos, abrimos la caja para ver cómo era el dispositivo. Leímos las instrucciones. El dispositivo estaba hecho de metal, pero era sorprendentemente ligero. La parte más pesada era un anillo, de unos 2 cm de diámetro. Se abría de un lado, mientras que había una bisagra en el otro lado. Se suponía que este anillo iba alrededor de mi escroto, lo más alto posible. La otra parte era una plancha para mi pene como la llamaban. Parecía más un dispositivo de castidad para mí, con una pequeña abertura en el frente para orinar. Ambas partes se unían juntas y cuando eran montadas formaron una especie de dispositivo de castidad.

La última parte de las instrucciones era la más devastadora. Explicaba lo que iba a suceder.

1. Por favor, adjunte el dispositivo a su pene y escroto dentro de las 36 horas luego de recibir su paquete. Si usted no cumple, tanto usted como su esposa serán considerados fugitivos. El castigo por evadir su castración es la eliminación total de todos los órganos y funciones sexuales en ambos compañeros en el matrimonio.

2. El dispositivo estará armado durante el primer orgasmo mientras usa el dispositivo.

3. Dos dispositivos de castración están circulando en su estado. Cuando el dispositivo de su hermano se activa en los orgasmos del dueño, su castración ocurrirá.

4. Cuando finalice el procedimiento de castración, ponga el dispositivo en la bolsa (vea el paquete) y llame a UPS para recoger el dispositivo.

5. Si lo desea, puede mantener su escroto como recordatorio, si no, empacarlo y devolverlo junto con el dispositivo.

Nos miramos el uno al otro. Todo parecía cruel. Realmente no tenías tu propio destino en tus manos. En primer lugar porque si tuviste que ser castrado era una especie de lotería, en segundo lugar porque el momento de tu castración era también algo arbitrario.

"Hagamos buen uso del tiempo que tenemos", dijo mi esposa. Inmediatamente tomó el teléfono y llamó a sus padres y le preguntó si podía llevar a los niños. Explicó la carta y mi inminente castración. Me sentí aún más humillado. Ahora, incluso más gente sabía lo que iba a suceder. Mi esposa se fue con los niños y ella estaba de vuelta unos 40 minutos más tarde.

Entró en el baño y se afeitó su vagina. Se puso ropa interior, incluyendo medias y un liguero, luego comenzó a desvestirme. Ella hizo todas las cosas que me gustaban tanto y tuvimos relaciones sexuales durante horas y horas, hasta que ambos estuvimos agotados. Nos quedamos dormidos y cuando era de mañana, tuvimos más sexo, tomamos un baño, juntos y ella afeitó mi zona de la ingle.

Salimos del baño, tuvimos aún más sexo. Ella me dio la mamada más asombrosa que he tenido y sostuvo mis huevos lo más que pudo.

-"Los extrañaré", dijo Ella.
-"Yo también", suspiré.
-"Tal vez deberíamos mirar desde el lado positivo: puedo dejar lo del control de la natalidad y tendremos mucho dinero", dijo.
-"¡PERO YA NO PODREMOS TENER SEXO!", Grité y corrí a la cocina.

Después de unos minutos, la oí entrar en la cocina. Ella me abrazó por detrás. Podía sentir que se había vuelto a poner las medias. Miré hacia abajo: medias de color crema, mis favoritos. Ella se inclinó y suavemente tomó mis huevos.

Ella comenzó a masturbarme desde atrás. Ella fue tomando el control de mi pene, su mano derecha pasando por mis piernas para tirar suavemente de mis huevos. Mi pene estaba casi adolorido por todo el sexo que tuvimos en las últimas horas, pero todavía se sentía bien. Ella estaba tirando suavemente mis huevos, lo que hizo que mi orgasmo llegara aún más rápido. Disparé una enorme carga sobre el piso de la cocina.

-"Nos preocuparemos por eso más tarde", dijo.
-"Quiero sentirte dentro de mí una vez más... Tenemos que darnos prisa", me susurró al oído.

Miré el reloj. Tenemos cerca de 1 hora antes de que el dispositivo tenga que estar encendido. Volvimos al dormitorio y ella se puso en medio de la cama, abriendo sus piernas. Su depilada vagina claramente mojada. La penetré y tuvimos sexo lento y sensual. Ella tocaba mis huevos siempre que podía. Después de lo que pareció una eternidad, no pude aguantar más y empujé profundamente dentro de ella. Toqué su cuello uterino, lo toqué otra vez, y otra vez. Entonces mi semen salió y me derrumbé encima de ella. Utilizó su pierna para tocar mis piernas suavemente.

Mi pene y huevos estaban sufriendo por todo el sexo, pero la sensación de nylon contra mí me hizo venirme de nuevo. Me aparté de ella y vi un enorme creampie. Se limpió un poco y ambos nos dimos cuenta de que ya era hora. La instalación debía completarse en 13 minutos. Ella preguntó si podía hacerlo. Acabe por asentir. Ella siguió las instrucciones y comenzó con la instalación de la hoja del pene. Antes de que me pusiera el pene, le dio un beso final intenso. Mi pene entró. A continuación, hizo clic al abrir el anillo y lo puso alrededor de mis huevos.

Ella tiró de mis huevos y luego hizo clic en el anillo al cerrarlo. Mi escroto se sentía estrecho y se podía ver fácilmente mis bolas a través de la piel que no estaba muy estirada. A continuación, hizo clic en la hoja del pene y el anillo juntos. Una vez que estuvieron unidos el uno con el otro, no podían ser desprendidos, a menos que el escroto se hubiese ido. Lo que me iba a pasar ahora.

Lo único es que no sabía cuándo iba a suceder. Era en parte a mí y en parte a la otra persona que también llevaba un anillo. Por ahora, sólo tenía que asegurarme de no eyacular, entonces todavía tendría mis bolas un poco más.

-"No quiero que nadie más sepa que estoy usando esta cosa, cariño", le dije.
-"No voy a decirlo", dijo.

Pasaron unos días y pude sentir que me volví más caliente cada día.

-"Esto va a ser difícil", le dije a mi esposa.

Ella acabo por decir que debía tratar de resistir el mayor tiempo posible.

9 días después de tener esta cosa instalada en mí, sucedió. Sucedió en mi sueño y solo me di cuenta después sentí las sábanas húmedas en la mañana. Desperté inmediatamente a mi esposa y ella me abrazó.

-"Trata de ser valiente ahora, vas a estar bien", dijo.

Entonces me golpeó, mi orgasmo causó la castración del otro hombre. El dispositivo ahora sería enviado de vuelta al gobierno, preparado para otro hombre y una vez que ese otro hombre pase por una locura de 36 horas de sexo y unos días usando la máquina, su castración sucedería.

Cuando me vestí tomé el coche y fui a una sexshop. Compré un estimulador anal y regresé a casa inmediatamente. Mi esposa me ayudó a lubricar la cosa e insertarla por primera vez. Ella estaba masajeando mis huevos mientras ella maniobraba el estimulador hacia mi próstata. Esta fue mi oportunidad de venirme todavía unas cuantas veces, antes de que fuera demasiado tarde. Nunca quise este estímulo anal, pero ahora era la única oportunidad que tenía. Sentí mi pene creciendo y siendo retenido por la hoja metálica del pene. Sin embargo, después de un minuto o dos, podía sentir mis huevos levantándose, el signo innegable de que estaba por eyacular. Se sentía bien y iba a perder esta sensación de mis huevos tirando hacia arriba. Iba a perder el tacto de mi esposa en mi escroto.

Mi esposa aplicó el estimulador anal varias veces al día en los próximos días. Después de que me venía, le lamí su vagina hasta que ella se venía. Cada vez, se ponía las medias, solo para complacerme. Ella pasaba sus pies de nylon sobre mis huevos, el suave toque de sus medias contra mis huevos constreñidas se sentía maravilloso. Pero también me hacía darme cuenta de la situación en la que estaba aún más.

Siete días después de reanudar el sexo con toda la cosa unida a mí, nos fuimos a la cama y nos preparábamos para otra sesión anal. El anillo atado a mi escroto hizo un sonido agudo. ¡Oh ahora, esta era mi turno!

-"¡Todavía quiero venirme una última vez como un hombre completo, todavía quiero sentir mis huevos tirar una última vez una carga!" Dije,

Mi esposa inmediatamente puso el estimulador anal en mi ano y ella tocó suavemente mis huevos. Cambiamos de posición: ahora estaba de cuatro patas, viendo lo que pasaba entre mis piernas, mientras ella estaba detrás de mí, estimulándome analmente y también viendo deliberadamente lo que estaba sucediendo.

El anillo comenzó a calentarse y mi esposa dijo.

-"hay una intensa luz roja". Dijo ella

Realmente quería correrme, pero podía sentir que estaba empezando a perder la batalla. Mi esposa todavía estaba sosteniendo mi escroto y cuando ella tiró ligeramente de él, fue bastante para accionar mi orgasmo. Ella siguió sosteniendo mis huevos y se estaban levantando. Unos segundos más tarde estaba eyaculando a través de mi pene estrecho, mi último esperma encontró su camino a través del pequeño agujero en la hoja de metal que rodeaba mi pene.

-"Los tengo", dijo mi esposa.

No me di cuenta, pero el láser había cortado el tejido escrotal muy rápidamente y mi esposa estaba ahora sosteniendo mi escroto con mis huevos, que fue sellado en la parte superior por el láser. Miré el área donde solía estar mi escroto, una línea roja. Eso todo lo que quedaba.

El teléfono sonó y mi esposa contesto.

-“Señora Spooner”. Dijo la voz.
-"Sí", respondió mi mujer.
-"Felicitaciones por la castración de su esposo, hemos enviado UPS a su dirección y deben recoger el castrador del anillo dentro de la hora.

Por favor, asegúrese de considerar la eliminación del escroto de su marido o alternativamente, le recomendamos que lo ponga en un frasco para que pueda mantenerlo en casa. También se le informa que el Dr. Ramier está esperando ver a su esposo más tarde hoy en el hospital de St. John para un chequeo posterior a la castración"

-"No, gracias por la información", dijo.

Me acosté en la cama, agotado, sintiéndome deprimido. Acababa de perder mis huevos en una lotería. Mi esposa se sentó a mi lado y suavemente sacó el dispositivo de mi pene. El anillo todavía estaba pegado a él, pero ya no hacía nada, estaba en el espacio donde solían estar mis huevos. Volvió a colocar el aparato en la caja. Ella preguntó:

-"¿Puedo conservar tus". Dije que no me importaba, podía hacer lo que quisiera con ellos.

Esa tarde fuimos a casa del médico. Todo estuvo bien. El doctor habló sobre el control de la natalidad con mi esposa. Podría dejar de tomar la píldora en 1 mes. Después de 1 mes, todo mi esperma estaría eliminado de mi cuerpo de todos modos. Preguntó por sexo y el médico dijo que los eunucos aún podían tener relaciones sexuales, pero su impulso disminuyó con el tiempo y no sus penes no se ponían tan duros en una erección.

Esa noche, todavía tuvimos sexo. Se sentía sorprendentemente bien. Aunque perdí la sensación de mis huevos golpeando en ella con cada empuje y ciertamente perdí mis huevos apretándose justo antes del orgasmo. Continuamos teniendo sexo durante unas semanas, pero perdí interés. Ella se ponía las medias, normalmente un instante para encenderme pero ya no hacía nada por mí. Traté de tener sexo, principalmente por ella. Pero casi siempre acababa con mi lengua. Ella disfrutaba mucho y me abrazaría intensamente después.

Toda la experiencia nos acercó más, pero para mí, nunca fue lo mismo. Después de algún tiempo, incluso olvidé lo que solía ser. Y lo que estábamos haciendo ahora, era simplemente la nueva normalidad.




Historia Original Aquí.




Autor: Flintjelintje       Traductor: DarkSoul