Confesiones de una mujer desaparecida 8

Confesiones de una mujer desaparecida 8
(o de cómo he dejado abandonado el blog bien descaradamente)

Antes que nada, Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo (súper atrasados). Siento la tardanza, soy una desconsiderada. Sucede que estas fechas no estuve de mi mejor humor y no las pasé precisamente bien (aparte de la comida, claro). En resumen, estuve totalmente agria todo el mes de diciembre, y no es que la cosa haya cambiando mucho lo que llevamos de enero, pero ahora parezco un ser humano decente (espero).
¡Y bien! ¿Qué hay que contar?
No mucho, en realidad. Siento que he perdido mi ya de por sí escasa habilidad narrativa, lo que supone un golpe horrible para mí, porque lo he estado intentando y aún así no me sale nada medianamente decente (según mis ya mediocres estándares narrativos) y es por esta razón que tengo ciertas historias en pausa. Y las tengo en pausa aunque tengo ya varios capítulos como para actualizar y no alargar más la cosa, pero es que sería un engaño. Mejor dejo esos capítulos guardaditos porque (1) si los publico, podría alargar más la espera (no suena lógico, lo sé) y (2) porque puede que en una loquera me dé por cambiar algún aspecto de la historia lo que no podría hacer si los publicara de plano sin pensarlo ni revisarlos mucho. No resulta.

La cosa está tan triste que ni siquiera me sale ningún relato corto decente, y peor aún, pese a que he leído, ni siquiera tengo la confianza como para escribir una opinión sobre mis lecturas, lo que ya es decir mucho considerando que yo siempre tengo algo que decir sobre mis lecturas, sean buenos o malas.

Y ya hablando de lecturas, tampoco he leído tanto como en otras ocasiones, pero he leído. Por casualidades de la vida, descubrí a un tal Philip J. Farmer, a quien conocí por pura casualidad… honestamente, lo conocí porque me engañaron con porno extraterrestres y portadas salidas del manga hentai. Lo acepto. Caí redondida en la trampa. Sin embargo, fue una grata sorpresa el resultado de este «desafortunado» encuentro. Si bien es cierto que sólo leí dos de sus obras (Realaciones Extrañas, conjunto de relatos y Los Amantes, novela) creo que con seguridad puedo recomendárselos. Una cosa que hay que tener en cuenta es que el escritor no se molesta en dar descripciones detalladas de cómo funciona el universo que ha creado (esto es Ciencia Ficción) sino que deja que el comportamiento de los personajes y los acontecimientos hablen por sí mismos, recortando así estas descripciones que en lo personal siempre he encontrada extenuantes e innecesarias. Igual la lectura puede resultar un tanto pesada si no se es fanático del género ni del sexo extraterrestre. Y si dejan que mi constante parloteo sobre «sexo extraterrestre» los engañe puede que se decepcionen, porque es cierto que lo tiene, pero obviamente no tiene nada de erótico, según los estándares humanos, claro. Aparte, como toda obra de Ciencia Ficción, trata más cuestiones existenciales, crisis de identidad, manejo del poder, dictaduras, anarquías, etc. En general, me ha resultado interesante y no descarto volver a leer a este escritor en un futuro cercano.
Por lo demás, lecturas que han pasado sin pena ni gloria, y también las lecturas cómicas, algo de filosofía, novelas modernas románticas juveniles (que largo esto) que no son boom mediático pero que tienen mejor desarrollo que las que todos ya conocemos y despreciamos, lecturas teológicas y etc. Etc. Etc. Compré una recopilación de relatos que incluye trabajos de Gautier, Poe, Kafka, Lafcadio Hearn, Maupassant (que siempre leo Mazapán, lo siento), y Corazón de tinieblas, de Joseph Conrad. A Conrad me dio por leerlo porque lo mencionaron en otra de mis lecturas y cuando te mencionan a un escritor en la lectura es ley universal ir a buscarlo y leerlo (aunque todavía no lo leo) y eso. Ya.  
Lo que más me mantuvo entretenida estas vacaciones fue Tales of Zestiria. Tales of Zestiria es un vídeojuego de la saga Tales, de las que apenas conocía Tales of Phantasia y Tales of Simphonia (aunque nunca llegué a jugarlos del todo). Es RPG con un sistema de batalla un tanto más activo, uno que no comete el descaro de joder la dinámica de los RPG (te estoy viendo, Final Fantasy XIII). Tales of Zestiria lo conocí por un fanart de la pareja principal. Es que la cosa está así: la pareja principal es una pareja gay. O…k… Puede que esto no sea del todo canónico, pero como buena fangirl que soy, me fui a buscar info, y las «hints» que dan sirven para confirmar lo que ya es bastante obvio en el juego. Si tienen la desgracia de tenerme como contacto en facebook sabrán que ya he expuesto mis «ideas» al respecto, y sí, casi todos creemos que Sorey (cabello castallo) es gay y que él y Mikleo (cabello azul) se aman incondicionalmente hasta el infinito.
Pero dejando de lado el fangirleo, el juego es en realidad entretenido. O tal vez caí rendida tan fácilmente porque llevaba sin jugar un RPG que en realidad respetara (aunque en este caso, no del todo) los elementos del RPG, los personajes, la historia. Además hay algo en Sorey que lo convierte en un protagonista agradable y no tan plano, y la dinámica con sus compañeros de grupo, aunque cuenta con varios de los cliché del genero, resulta divertida y entretenida, lo que hace que uno se aguante y lea tanto dialogo como aparece en el juego (y en los RPG en general) por temor a perderse no sólo parte de la historia (que es lineal y nada compleja) sino también la bonita relación que se tienen todos.  
Lo mejor de este juego es que está para PC (en Steam) y los requerimientos son aceptables, así que no se necesita una buena máquina para correrlo.
(Prometo algún día escribir un fanfic sobre Sorey y Mikleo y su hermosa relación XD)
Es que Zeveid, es obvio que Sorey sólo tiene ojos para Mikleo. Vamos, que está bien sensualón el niño xD
También descubrí que hay una versión para Android de Secret of Mana, que, aunque he dejado en pausa (no sé qué hago con mi tiempo) me ha entusiasmado. Recuerdo cuando jugué la versión de Súper Nintendo... buenos tiempos aquellos. También hay varias versiones de Final Fantasy, pero es que FF es una franquicia más explotada, y ya los había jugado en DS y de paso los adaptaron para PC también. 
Me gustaría que llegaran a Android tantos RPG de SuperNintendo como resulte rentable y posible xD
Continuando… también me dediqué a ver películas. Claro que vi Star Wars, pero por supuesto, pero no voy a hablar al respecto por temor a que me linchen. Vi Carol, Mustang, Las sufragistas, El diario de una chica adolescente, La chica danesa… luego vi Joy y terminé rematando el ciclo de buenas películas (que ya comenzaba a decaer con Joy) al ver la Cumbre Escarlata. Qué mala película, oigan. Y yo que hasta tenía planeado leer la novela (si, tiene una novela; sí, escrita), pero con esto me decepcioné completamente. Me pasó como con The Strain, pero al revés. No he visto la serie pero me dio por comenzar la novela y apenas llegué a la mitad y ya no pude pese a que cómo estaban desarrollando el mito de las vampiros me resultó interesante y todo eso, así que hasta la serie descarto, aunque me digan y redigan que es buena.
Y bueno, esto por ahora.
Ya me pondré las pilas y retomaré todo lo que tengo en pausa. Lo prometo.
Saludos.