CAMINO A LA ESCUELA

Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso......


CAMINO A LA ESCUELA.
Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [VIOLACIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Javi9809 & Darksoul




Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso.    

Iba camino a la escuela ya estaba en la universidad era un poco tarde, siempre me iba caminando ya que no estaba tan lejos de casa. En el camino en una parada de autobus un señor de unos 40 años, medía 1.65 metros aproximadamente. moreno, nada guapo, con barba y bigote, flaco, con una panza que se alcanzaba a notar. Se detuvo a preguntarme la hora, por lo que me detengo a responderle.         

Son las 2:15 PM le dije. El señor muy amable me dio las gracias y me pregunto que a donde iba, le dije que a la escuela que estaba un poco adelante. El señor me dijo “que casualidad”, que él iba por ese mismo camino. La verdad me saco un poco de onda, pero en ese momento no le di la mayor importancia.
           
-“Que edad tienes muchacho?” Me Pregunto.   
-“21 ¿Por qué?” Le pregunte.       
-“Nada más. ¿Ya tienes pelos en tus huevos?” Me pregunto de la nada.

Me saque un poco de onda de nuevo por aquella pregunta, pero la verdad es que me gusto y de la nada me puse un poco caliente y me anime a contestarle.    

-“Si, bastantes”. Dije.        
-“No te creo, te ves muy jovencito”. Me respondió.    
-“Amm”. Fue mi respuesta.          

Pues solo de la cara supongo, pero yo se mi edad real. Dije entre dientes algo molesto antes de preguntar.     
-“¿Y usted está muy peludo?” Pregunte.
-“Si, la tengo muy peluda”. Me dijo.       
-“¿Quieres ver?” Me pregunto.    
-“Voy tarde a la escuela y aparte eso es de gays”. Le dije.      
-“No importa”.        
-“Es más, ¿tú me enseñas si esta peludo y yo también te enseño va? ¡Aparte somos hombres que no!” Me dijo aquel hombre.  

Tenemos lo mismo.

-“No, gracias” Le respondí”.        
-“Vamos al cabo será rápido”. Insistió el hombre.        

Mira detrás de esos árboles nos las podemos enseñar sin que nadie nos vea.          

-“Nos puede ver la gente”. Dije.  
-“No ah{i nadie nos verá”. Dijo.  

En ese momento si me dio un poco de miedo por lo que me pudiera pasar por lo que le tuve que decir que no. Estaba por irme cuando el hombre me tomo del brazo y me puso una navaja en las costillas. Nos fuimos detrás de aquellos árboles y el señor se bajó un poco su pantalón y ropa interior para enseñarme sus pelos.          

-“¿Y qué tal? ¿Si está muy peludo no?” Me pregunto. 
-“Pues. si, más o menos”. Respondí de manera nerviosa.       
-“¿Más o menos?” Me pregunto con tono enfadado.   
-“Creo que la tengo más peluda”. Dije envalentonándome.    
-“No te creo, si estás mintiendo niño de ira mal”. Dijo el hombre.    
-“¡A ver muestra!” Ordeno el hombre presionando su navaja en mi costado.         
-“Me da vergüenza aquí”. Le dije.           
-“Vamos ahí, estaremos más escondidos”. Dijo el hombre señalando una olvidada caseta de vigilancia,

Me causaba morbo el hecho de que la tuviera más peluda por lo que el miedo desapareció y me empecé a calentar pese a que mi vida estaba en riesgo sintiendo la navaja en mi costado. Apenas llegar al lugar el hombre me dijo.  

-“Vamos que esperas muestra”.   
-“Si” Dije.    

Me baje un poco el pantalón y la ropa interior como para mostrar solamente mis vellos. pero al verlos el hombre exclamo.

-“¡WOW muchacho, tienes una selva ahí! Dijo el hombre.

No pues déjame decirte que ya no eres un niño.

-“Por lo visto ya te sale leche ¿verdad?” Pregunto el hombre.
-“Si, claro”. Le respondí nerviosamente.

Bueno, ahora hay que enseñarnos nuestros penes. El señor se bajó completamente su pantalón como ropa interior para dejarme ver su pene. Era normal de cierta manera, circuncidada como de unos 10 cm en estado flácido como estaba en ese momento.

-“¿Y qué tal?” Pregunto el hombre.        
-“Esta bien”.
-“¡Te toca!”.

Cuando me iba a bajar el pantalón el hombre rápidamente se me arrimó y él me lo bajo, junto con mi bóxer lo que lo dejo ver mi pene como huevos, de unos 14 cm en estado flácido. 

-“¡La tienes bien rica y grande! ¿Cómo estará de grande dura? Dijo el hombre.    

El hombre coloco la navaja debajo de mis huevos antes de que rápidamente comenzara a chupármela de una manera súper rica por lo que se me empezó a parar y llego un momento en el que el ya no chupaba ni la mitad en su boca. Erecta me media entre 19 y 20 cm y era bastante gruesa.

-“Uff niño que grandota esta”. Dijo el hombre.
-“¿Pues qué les dan a los chicos de ahora para que la tengan tan grande?
-“Ve la mía, apenas y te llega a la mitad”. Exclamo el hombre.         

Y era verdad, la suya ya estaba parada y media unos 15 cm y delgada. Eso me prendió de alguna manera saber que mi pene era mayor que el de ese hombre me excito mucho, el hecho de que un joven la tuviera mas grande que un señor me pareció genial.     

-“Ya no aguanto mas, méteme esa cosa aun que me duela”. Me dijo el hombre.
-“¿Qué?” Dije sorprendido.
-“Me que penetres, pero cuidado con intentar algo porque te costara muy caro”. Advirtió el hombre    

Yo no estaba haciendo prácticamente nada. El hombre se puso de cuatro patas y de alguna forma me vi obligado a hacer lo que me ordenaba pese a no sentir gusto alguno por los hombres.       

-“Pero no traigo condones”. Dije tratando de evitar que aquello siguiera.   
-“Yo si”. Dijo el hombre matando mi última esperanza.         

Él saco un condón y me lo paso   

-“A ver si nos dura, se ve que no te queda”. Dijo apenas me lo puse.

-“Me aprieta”. Le dije.       
-“Si, se ve, pero ya no aguanto, ¡métemela toda!” Ordeno.    

Se volvió a poner de cuatro patas y poco a poco empecé a metérsela apenas llevaba la cabeza y él soltó un gemido hasta que después de batallar un poco logré metérsela toda. Él daba muchos quejidos, no sé si de placer o dolor.

-“Oh si nene, me siento en el cielo, ¡que dotado estas! Apenas y te aguanto”. Decía el hombre. 

Empecé a hacerlo mas rápido hasta que sentí que el condón se rompió.      

-“El condón se rompió”. Dije.      
-“¡Déjalo continua tu sigue! ¡Me estoy por venir” Jadeo le hombre. 

Él empezó a expulsar leche por su endurecido miembro sin siquiera tocarse, sentí como todo su cuerpo se estremeció.
           
-“Oh, ve lo que has hecho, jamás en mi vida me había pasado. ¡Pero tu sigue! ¡Quiero sentirla aun mas!” Me ordeno el hombre, mientras sentir la navaja rosando la parte baja de mi escroto.        

Despues de 5 min. estaba a punto de venirme igual.     

-“¡Me vengo!” Le avise.    

El hombre rápido se sacó mi aun palpitante pene de su culo y se puso de rodillas frente a mí, aun manteniendo la navaja bajo mis huevos, para darme de nuevo una mamada de una manera muy rica. Como si se la fuera acabar y luego me la empezó a jalar. Ya no podía con tanta excitación y acabe echando toda mi espesa leche sobre su cara. Jamás me había salido tanta leche como ese día, fueron cinco chorros muy grandes y espesos que después del tercero fueron menos copiosos. Le deje prácticamente toda la cara llena y en cabello, cayeron varios chorros que fueron los que saltaron más lejos. 

Cerro los ojos para disfrutar del tremendo orgasmo apenas y sentí cuando el hombre tomo mis huevos que estaban sueltos y bajos en ese momento, los estiro, sentí el tirón, pero el placer que aún me invadía me hizo ignorarlo, de pronto todo el placer que sentía se desvaneció súbitamente.

Mis ojos se abrieron grandes apenas pude ver al hombre levantándose sosteniendo mi escroto peludo con mis huevos aun en su interior. Me había castrado usando su afilada navaja tan rápido que me era difícil de aceptar, pero el dolor horrendo que estaba sintiendo me indicaban que mis ojos no estaban mintiendo, apenas recuerdo al hombre darme un beso en los labios antes de que todo se me volviera negro.

Me desperté en el hospital muy adolorido castrado para el resto de mis días, lloré por meses al pensar en mi perdida y que aquella vez con ese hombre fue mi última corrida como hombre de toda mi vida, quizás si hubiera sido con una mujer lo pude haber aceptado mejor pero no, aun hoy pese a ya haber pasado varios años no acepto que soy un eunuco al que le gusta ser penetrado por el culo, la única forma que tengo de obtener placer en la actualidad.


Al hombre jamás lo he vuelto a ver y las autoridades aún lo buscan por lo que me hizo camino a la escuela.



Autor: Javi9809 & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

CABAÑA DEL DESEO Y PASIÓN

Todo comenzó cuando Ramón un atractivo adolescente conoció a una mujer madura de Nombre Alma Delia y la Atracción por ella la hizo notar de inmediato, aunque su conversación era por una red social surgió algo de Amistad y comprensión entre ambos, pronto creció la confianza, como la atracción del adolescente de 16 hacia ella, la Mujer compartía experiencias con aquel adolescente muchos años menor que ella, compartían un sentir muy especial, pasión, deseo Ramón no supo cuándo comenzó a quererla de manera descontrolada......


CABAÑA DEL DESEO Y PASIÓN
Todo comenzó cuando Ramón un atractivo adolescente conoció a una mujer madura de Nombre Alma Delia y la Atracción por ella la hizo notar de inmediato, aunque su conversación era por una red social surgió algo de Amistad y comprensión entre ambos, pronto creció la confianza, como la atracción del adolescente de 16 hacia ella, la Mujer compartía experiencias con aquel adolescente muchos años menor que ella, compartían un sentir muy especial, pasión, deseo Ramón no supo cuándo comenzó a quererla de manera descontrolada.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] 
[NULIFICACIÓN]
 [ADVERTENCIA] [DOMINACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Todo comenzó cuando Ramón un atractivo adolescente conoció a una mujer madura de Nombre Alma Delia y la Atracción por ella la hizo notar de inmediato, aunque su conversación era por una red social surgió algo de Amistad y comprensión entre ambos, pronto creció la confianza, como la atracción del adolescente de 16 hacia ella, la Mujer compartía experiencias con aquel adolescente muchos años menor que ella, compartían un sentir muy especial, pasión, deseo Ramón no supo cuándo comenzó a quererla de manera descontrolada.           

El adolescente tenía más acercamiento con la mujer conociéndose cada día más, entonces un día ella lo Invito a un lugar que para él era una sorpresa no sabía que iba a pasar ahí entre él y ella, pero le puso como condición que nadie supiera a donde iba y con quien, Ramón acepto sus términos sin dudar ambos emprendieron la aventura el adolescente se fue a donde ella le indico, Alma paso a recogerlo en su elegante auto para luego poner rumbo a las montañas hasta llegar a una cabaña muy bonita pero muy fría como muy misteriosa perdida en el bosque montañoso.
           
Para cuando por fin llegaron ya casi era de noche estaba completamente nevado ambos tenían frio, entonces ella le dijo que prendiera una fogata en la chimenea para que hiciera un chocolate caliente para ella. Alma puso música para bailar para luego invitar a Ramón y empezaron a bailar ella lo sintió muy cerca y él le dijo al oído que olía muy rico. La música cambio de ritmo a una más romántica lo que hizo ambos comenzaran a bailar muy pegaditos.   

La noche era joven, ella saco una botella de vino tinto ambos platicaron de varias cosas durante la cene ambos cenaron delicioso y bebieron. Ramón trato de aparentar que le gustaba el vino, pero en realidad lo odio. se sentaron cerca de la fogata a platicar y a escuchar música, Alma lo abrazo entre sus pechos mientras Ramón le dijo que estaba muy hermosa mirándola, le besa su mano luego le besa su mejilla se dan un beso muy apasionado en la boca se siguen besando más candentemente se tocan con sus manos sus cuerpos el recorre su cuerpo con sus manos su espalda besa su cuello, su oreja, con sus manos baja lentamente hasta sus caderas con sus manos el desabrocha su vestido acaricia sus senos, con su boca besa sus senos admira su ropa interior ella le quita la camisa botón a botón muy despacito le toca su pecho lo besa.

Ramón ya muy excitado le desabrocha su brasier (corpiño) el cual cae al suelo y el sorprendido admira sus enormes senos, los acaricia suavemente con sus manos y con su boca muerde uno de sus pezones y con su lengua le da un beso y juguetea con ellos se prende delicioso como si fuera un bebe ella se deja hacer extasiada por el deseo mientras Ramón la desviste completamente para mirar su hermosa y deliciosa vagina mientras la besa suavemente la toca, de pronto ella lo separa de su cuerpo y le dice.

-“¿Me deseas Ramón?” Pregunta Alma.
-“Mucho, como no tienes idea”. Responde Ramón e intenta besarla de nuevo.

-“Si me quieres tener, tendrás que pagar un precio, ¿Estás dispuesto a pagar ese precio?” Pregunta Alma muy seria.

Ramón ya no piensa, la visión de sus senos al desnudo el aroma que le llega de su vagina lo tienen hipnotizado por lo que apenas dice.

-“¡Pagare cualquier precio por tenerte amo!”  Responde Ramón.

Es todo lo que Alma deseaba escuchar ambos se recuestan cerca de la fogata sobre una alfombra Ramón con sus dedos índice y cordial con sus yemas juguetea y toca sus labios vaginales con su dedo pulgar acaricia parte de su vagina después le introduce dos dedos y los mueve de forma circular muy delicadamente con la otra mano toca sus enormes senos.

-“AAAAAAHHHHHH”. Gime Alma de placer.          

Luego ella decide que es hora que Ramón pruebe su vagina con su boca por lo que hace que le bese sus labios vaginales que ella ya tiene húmedos y el enloquece al saborear sus jugos vaginales con su lengua juguetea prueba y disfruta de su jugos que tienen un sabor sin igual sigue y sigue mientras ella le dice al adolescente que continua durante más de media hora chupando probando y disfrutando de su vagina mientras ella le dice.

-“Uuuuuiufff que rico amor continua así, así, que ricooo amor así más, más”. Dice Alma mientras gime. 

De pronto ella ya no resiste más y tiene un largo como exquisito orgasmo viniéndose en la boca del adolescente directamente Ramón no duda en beberse con gusto y placer aquello jugos sin dejar rastro de ellos en su vagina los chupa como si fuera lo más rico como un gran manjar rico, delicioso, exquisito.

 Cuando él acaba con ella aun jadeante le dice que ahora a ella le toca hacerlo disfrutar a él, le hace ponerse de pie le quita la ropa con desesperación, cuando su trusa (slip) cayó al suelo revelo su gran pene duro con venas ya listo para la acción ella con desesperación lo sostuvo con sus manos moviéndola hacia arriba y abajo y se lo mete a su boca desesperadamente se lo chupa tan rico que hace gritar de placer al adolescente

-“QUÉ RICOOO”. Grita Ramón. 

Ella entonces se recuestas sobre él para ponerse en posición para hacer un 69 para seguir con el sexo oral y seguir probando y disfrutando de su vagina y pene, así continuaron disfrutándose cuando ella no soporta más se monta sobre el sorprendido Ramón que nota y siente como ella se mete su endurecido pene en su vagina para comenzar a subir y baja cabalgándolo mientras él disfruta chupando sus enormes senos con desenfreno y con sus manos toca sus hermosas nalgas mientras su pene entra y sale de ella a un grandioso ritmo que los hace gemir sin parar.          

entonces ella cambia de posición le hace ponerse encima de ella y le indica que le bese y toque sus senos mientras la penetra fuertemente Ramón está muy excitado más que lo que alguna vez creyó que pudiera ser posible. Continúa penetrándola y es cuando toma la iniciativa la hace pone a cuatro patas al ver su delicioso trasero su pene casi se revienta y juega con los dedos con su vagina, con sus manos acaricia sus nalgas y con su pene rosa sus nalgas, le pasa la puntita por sus labios vaginales suavemente una y otra vez y ella desesperada le dice.

-“¡Métemela toda por favoooor no aguanto más!” Dice Alma jadeante.      

El sin desobedecer la penetra hasta el fondo salvajemente para comenzar el mete y saca, Ramón la toma de su cintura y con la otra mano la nalguea despacito que hace que ella grite de placer.

-“ASÍ AMOOOR ASIII QUE RICOOOOO”  Grita Alma de place.

Ramón continúa metiéndosela mientras acaricia con un dedo su trasero suavemente se chupa un dedo para luego metérselo suavemente. Ella da un gemido más fuerte pero siente rico y el continua así metiéndosela rico y luego de repente ella vuelve a tener otro orgasmo, grita se retuerce de placer y el aprovecha y se la saca pero solo para penetrarla su ano, Alma da un alarido de placer

-“AAAAAAAHHHHHH AAAAHHHHH” dice Alma.

Ramón continua con el mete y saca a ella pese al leve dolor que sintió está disfrutando siente rico, Ramón ya loco de deseo le mete sus dedos en su vagina y la sigue penetrando por su rico como apretado ano el luego se la saca y la sigue penetrando fuertemente por su vagina ella disfruta como pocas veces antes y le dice jadeando

-“¡Vamos amor vente conmigo!” Dice Alma.
-“ME VENGOO SIENTEE TODAAA MI LECHE”. Grita casi al instante Ramón.

Alma siento casi al instante como le llena su vagina cuando él llega al orgasmo su largo orgasmo que ambos sienten los deja sin fuerzas y casi sin respiración quedan abrazados en la alfombra agotados por el deseo, la pasión y lujuria. Pero la noche es joven y Ramón aún tiene mucho que ofrecer, aquella noche lo volverían hacer tres veces más hasta quedar durmiendo rendidos sobre la cama de Alma.

Aquella noche Ramón quedo dormido casi como si fuese drogado pero muy contento con su pene y huevos bañados en semen, jugos de alma y su saliva, sin imaginar lo que estaba por venir, algo que no solo iba a cambiar su vida sino su cuerpo para siempre.

Ramón despertó al sentir como su pene estaba siendo manipulado, pero al abrir los ojos no vio lo que esperaba, Alma estaba casi desnuda solo portaba una diminuta tanga negra, manipulaba su pene pero no para darle placer sino porque le estaba colocando dos ligas castradoras en su pene ya erecto, trato de moverse pero se encontró con que estaba amarrado a la cama, también estaba amordazado, de pronto sintió una gran punzada proveniente de la base de su pene cuando las dos ligas se cerraron abruptamente sobre su erección.

Cuando las dos ligas estaban en su lugar el pene de Ramón incluso para el parecía ser más grande, Alma lo tomo para engullirlo por completo, su nariz se hubiese enterrado en el vello púbico de él de no ser porque había sido depilado por completo con el resto de su vello en sus testículos y piernas altas, la mamada que ella le estaba haciendo pese al dolor que él estaba sintiendo era incluso mejores que las de la noche anterior, no fue sino hasta que Alma comenzó a jugar con sus huevos que Ramón se percató que también estaban ligados con dos ligas en la parte alta de su escroto, se dio cuenta porque cuando los toco sintió una nueva punzada de dolor. 

Aquella mamada duro varios minutos entre placer y dolor, hasta que de pronto Ramón sintió algo frio en lo alto de su escroto, estaba levantando la cabeza ver lo que era cuando sintió como si una mula le patera sus huevos, todo su cuerpo se tensó y arqueo casi se rompió varios dientes cerrar su mandíbula sobre la mordaza que tenía, aun no se recuperar de ese primer gran dolor cuando uno segundo dolor lo envolvió a un más fuerte que el primero.

El adolescente quedo jadeante sobre la cama sintiendo que algo cálido se derramaba por su pelvis, de pronto ella se levanta y le muestra su escroto con sus huevos aun dentro que sostiene con tres dedos de una mano en su otra mano sostiene su pene aun erección gracias a liga que retiene la sangre en su interior aun, Ramón abre los ojos en un terror absoluto grita de terror al comprender que ha sido anulado, ella sonriente le dice.

-“¡Ahora podrás estar siempre conmigo como uno más de me harem de esclavos!” Dice Alma.

Es lo último que Ramón escucha antes de desmayarse.




Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

CITA DE GRADUACIÓN

John no pudo creer lo que Julie hizo a continuación, o su propia pasiva y amante de reacción como Julie tomó el pie izquierdo y la puso sobre su pecho y lo empujó sobre su espalda y le hizo permanecer quieto y luego obligó a que abriera sus piernas. Luego se puso sobre él y se quedó mirando fijamente a los ojos. Una sonrisa sádica brillante se dibujó en su rostro cuando le dijo que ella solo estaba tolerándolo porque la iba a llevar al baile ya que quería un gusano vil y patético que la llevara al baile y que no esperara que lo dejara hacer lo que quisiera hacer. Pero lo más importante, que quería un gusano que haría lo que ella dijera......


CITA DE GRADUACIÓN
John no pudo creer lo que Julie hizo a continuación, o su propia pasiva y amante de reacción como Julie tomó el pie izquierdo y la puso sobre su pecho y lo empujó sobre su espalda y le hizo permanecer quieto y luego obligó a que abriera sus piernas. Luego se puso sobre él y se quedó mirando fijamente a los ojos. Una sonrisa sádica brillante se dibujó en su rostro cuando le dijo que ella solo estaba tolerándolo porque la iba a llevar al baile ya que quería un gusano vil y patético que la llevara al baile y que no esperara que lo dejara hacer lo que quisiera hacer. Pero lo más importante, que quería un gusano que haría lo que ella dijera.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [FEMDOM] [DOMINACION] [SNUFF]


Categoria: Adolescente      Autor: Millie




John no podía dar crédito a lo que sus ojos veían cuando vio por primera vez a Julie Brown le gusto su cabello castaño rojizo, piel suave pálida y fríos ojos azules, cuerpo delgado y pechos firmes, fuertes muslos como piernas firmes. Le tomó un buen tiempo para tomar el valor para acercarse a ella, pero cuando lo hizo, se le cortó la respiración y le hizo caer de amor con ella cuando ella lo rechazó cruelmente. Su rechazo fue hiriente y cruel, pero hizo que la quisiera aún más. 

La próxima vez que se acercó, ella lo miró con esa mirada de desdén arrogante aburrida que las chicas jóvenes atractivas que son dominantes pueden dar a la perfección. Luego gruñó de una manera muy peculiar.

-“¡Gusano mira, te lo dije antes, no voy a ir al baile contigo!” Aburrida y hostil ella entonces salió corriendo por delante de él.

Cuando Julie vio a John, de nuevo se acercó a él y lo miró con esa mirada aburrida, arrogante de desdén y asco que utilizaba cada vez que intentaba hablar con ella. 

-“¡Bien!” Gruñó Julie,
-“supongo que se podría concederte el privilegio de escoltándome al baile de graduación”. Dijo Julie.

Quien se sintió irritada al verlo emocionarse y empezar a saltar de un pie a otro expresando su felicidad por encima toda lógica.

- “¡Cállate patético!”, Espetó con impaciencia Julie
-“¡Lleva mis cosas gusano!” Ordenado Julie y luego los arrojó en el suelo y le dio instrucciones para recogerlas. 

Julie se rió con deleite cuando él alegremente se arrojó a sus pies mientras recogía sus libros de texto. Cuando él estaba arrodillado en el suelo a sus pies Julie no pudo resistir la tentación de darle una patada por lo que movió el pie derecho hacia atrás y lo envió a volar tan fuerte como pudo y le dio una fuerte patada en el lado derecho de su cuerpo. La patada que le dio fue tan poderosa que lo dejó sin aliento y lo empujó sobre su espalda con un golpe seco. Julie se puso sobre él y lo miró con los ojos brillantes salvajes que mostraban a John que había disfrutado de la patada y era amante de verlo rodar por el suelo sosteniendo su pecho y tratando de recuperar el aliento.

John no pudo creer lo que Julie hizo a continuación, o su propia pasiva y amante de reacción como Julie tomó el pie izquierdo y la puso sobre su pecho y lo empujó sobre su espalda y le hizo permanecer quieto y luego obligó a que abriera sus piernas. Luego se puso sobre él y se quedó mirando fijamente a los ojos. Una sonrisa sádica brillante se dibujó en su rostro cuando le dijo que ella solo estaba tolerándolo porque la iba a llevar al baile ya que quería un gusano vil y patético que la llevara al baile y que no esperara que lo dejara hacer lo que quisiera hacer. Pero lo más importante, que quería un gusano que haría lo que ella dijera.

- “¿Va a hacer un gusano como he dicho?” Ronroneó Julie seductoramente. 
-“Sí Julie voy a hacer como me dices, si eso significa que puedo llevarte al baile de graduación”. John le respondió con una sonrisa de placer en su rostro. 

John entonces se sintió excitado al ver una extraña oleada de estallido excitado sexual en el rostro de Julie cuando su sonrisa empezó a temblar y su piel en su cara comenzó a tornarse rojo y empezó a jadear con entusiasmo y una mirada vidriosa suave inundó sus ojos. 

-“Si quieres llevarme al baile de graduación debes llamarme señora Julie, Señora o mi diosa elige ahora”. Julie dijo con creciente excitación sexual. 
-“Me gustaría llamarla mi diosa”. Dijo John.

Julie sintió que su vagina se extendió de par en par tornándose muy húmedo mientras escuchaba patéticamente como John aceptaba su lugar como su esclavo. Luego por primera vez en su vida tuvo un verdadero sentimiento de felicidad y poder cuando ella levantó su pie derecho sobre él y pisoteó con fuerza su pene y testículos tan fuerte como pudo. Luego de moler su joven pene y testículos con fuerza en el suelo causando que experimentara por si misma los primeros sentimientos de verdadera satisfacción sexual cuando ella movía su pie sintiendo el severo dolor que causaba. 

Los sentimientos de excitación sexual mientras lo pisaba fuerte en sus huevos la hicieron sentir mareada y bebida con un deseo tan poderoso que tenía que besar y acariciar a la primera persona que vio. Esa primera persona que vio no fue otra que John. En su elevado sentimiento de excitación sexual que no podía creer lo que hizo a continuación, cuando la siguiente persona que vio fue a la joven Ella Roberts del año por debajo de ellos en la escuela. Julie miró con amor al joven de 17 años, y Ella se acercó a él mirándola de arriba abajo. Ella volvió a mirar a Julie y vio que la miraba con una extraña expresión en su rostro.

Julie admiraba el cabello brillante rojo largo de Ella, la piel pecosa, cuerpo delgado, pequeño con pechos pequeños apenas brotando, muslos y su parte inferior delgadas. Julie no pudo evitar enamorarse de Ella, y no pudo evitar mientras caminaba hacia ella sentirse excitada y tiró de Ella hacia ella y envolvió sus brazos alrededor de ella y empujó sus pechos contra los de Ella. Luego le susurró al oído izquierdo de Ella con voz jadeante, suave y atractiva.

-“Oh, Dios mío Te amo. Eres tan hermosa que te necesito”. Luego le dio un beso a Ella apasionadamente frotando sus pechos juntos a través de su ropa de la escuela, empujándola contra su plano vientre.

Ella como ella trataron de frotarse su monte de Venus una contra la otra. Entonces Julie empujó su mano debajo de la blusa de Ella y sintió un cosquilleo en su vagina mientras le tocaba los pechos pequeños como suaves de Ella y luego empujó su mano derecha a su ropa interior (bragas) y jugó con la vagina de Ella. Es decir, cuando Julie empujó a Ella en el suelo junto a John y se subió la falda y le bajó su ropa interior y empujó su mano en la vagina de Ella con amor apasionado. Mientras hacían el amor, Ella se quedó sin aliento

-“Oh! Julie no sabes lo mucho que siempre me has gustado y quería que me hicieras esto siempre te he amado. cogerme cariño soy tuya”. Ella repitió una y otra vez.

Cuando terminaron de hacer el amor, encontraron que John les estaba besando sus pies mientras estaban haciendo el amor. Julie ordenó a John que las recogiera a ambas la noche del baile de graduación y las llevara a ambas. 

En la noche del baile de graduación John hizo lo que se le dijo y paso por ambas y les dijo que se veían muy calientes y sexys mientras se besaban y acariciaban entre sí en la parte posterior del coche de camino al baile de graduación. Julie y Ella bailaba entre sí y saboreaban humillar a John cada vez que podían y les encantaba la forma en que John se refiere a Julie como su diosa y a Ella como la divina amante de su diosa, cada vez que hablaba con cualquiera en el baile. A medida que el baile de graduación estaba cerca de su fin Julie llevó a John y Ella a un lado y ordenó a John que las llevara en el coche a la cima de un acantilado junto al mar. 

Cuando ellos llegaron, Julie tomó una cuerda del maletero del coche y ordenó a John que hiciera un lazo en un extremo y subirse a un árbol y la atara a una rama que sobresalía por el acantilado. Cuando lo había hecho Julie ordenó a John que se quitara la ropa y colocar la soga alrededor de su cuello.

Ella y Julie sentían que su vagina se mojaba y se extendia de par en par y empezaron a sentir un hormigueo como John deslizó la soga sobre su cabeza y esperó a que su próximo orden. Julie luego volvió a coche, encontró un cuchillo afilado y un par de pinzas, se acercó seductoramente a Ella, se los dio a ella, y le dijo que podía hacer lo que quisiera con John. 

-“¿Por qué?”, Preguntó a Ella. 
-“Es mi regalo de compromiso. ¿Quieres casarte conmigo y ser mi novia lesbiana?”, Respondió Julie.
 -“Oh, sí.” Respondió Ella. 
-“Te amo”. Se besaron apasionadamente por lo que parecieron siglos. 

Entonces Ella se acercó a John, agarró sus huevos, coloca las quijadas de los alicates sobre ellos, y comenzó a aplicar presión. Julie corrió a Ella, empujó sus manos por debajo de su vestido de fiesta hasta su ropa interior, y se puso a jugar con el clítoris húmedo de Ella. Entonces Ella movió su mano izquierda fuera de las pinzas, deslizándola debajo de la tanga de Julie, e hizo lo mismo con ella. Entonces Ella aplastó lentamente los huevos lo que hizo que Julie y Ella llegasen entre sí a un orgasmo poderoso cuando los huevos de John estallaron con un poderoso “POP”.

Entonces Ella tomó el cuchillo en la mano derecha, tiró de la piel apretada mientras su pene palpitaba, y corto su escroto llevando sus huevos lejos de su cuerpo, entonces coloco la afilada y fría hoja del cuchillo contra su piel para de forma lenta aserrar con el cuchillo cortar cuidadosamente a través de su carne. Julie la miraba con una mirada ansiosa sexualmente excitada en su cara mientras Ella cortaba el pene y los testículos de John con una mirada de éxtasis de alegría sexual. 

Tanto Ella como Julie tuvieron un gran orgasmo potente entre sí cuando el pene y testículos de John quedaron en las manos de las atractivas jóvenes atractivas ella y Ella levantaron la pierna izquierda y le dio una fuerte patada sobre el borde de él para que quedara pendiendo de su cuello. Julie se encontró que Ella estaba tan sexualmente excitada por lo hecho a John que le quitó la ropa a Ella e hizo el amor con ella mientras John se asfixiaba lentamente a pocos pies por debajo de ellas.

Entonces Ella llamó a su tía y le pidió que las llevara a casa diciendo que su cita las había dejado solas y no tenían como volver a casa. Ella se sorprendió cuando su tía las recogió su joven primo estaba sentado en la parte trasera del coche. Ella se puso en la parte trasera del coche junto a su primo y Julie se metió en la parte delantera con la tía de ella. Durante el viaje a casa el primo de Ella noto que el vestido de Ella estaba sucia, muy arrugado y tenía algunas manchas de sangre en él. 

Ella trató de mentir diciendo que se había caído cortado. Sin embargo, su primo no acepto su mentira, empezó a agarrar la bolsa pequeña del hombro de Ella, y abrió revelando el pene y los testículos cercenada de John. Ella no pudo detener a su primo de agarrar el pene John y tirar de ellos hacia fuera. Fue entonces que Ella confesó lo que había hecho su prima y tía. Para su sorpresa, El primo de Ella se rió y empujó sus manos en el vestido de fiesta de Ella y llevo sus dedos a su ropa interior, jugó con su raja y clítoris. 

A continuación, el primo de Ella ronroneó

“Bueno Nicky querida son iguales que nosotras, ¿por qué no dejamos que no las unimos a nuestra misión de castración?”

-“Sí querida Sophie deberíamos”. Respondió Nicky con una sonrisa feliz. 

Julie y Ella apenas notaron cuando se dieron una mirada de sorpresa aturdida, pero feliz.




Historia Original Aqui.





Autor: Millie       Traductor: DarkSoul

CHICO INDU

Tenía una casa que me recordaba a una cabaña de montaña suiza en lugar de a la provincia india. Incluso tenía un "chico" para mí. Hablaba lo suficiente de inglés para entendernos, pero era suficiente. Su trabajo era mantener mis cosas bajo control y mantener la casa limpia y libre de alimañas. Apenas nos hablamos. Seguramente también porque no sabía de qué podría hablar con él......


CHICO INDU
Tenía una casa que me recordaba a una cabaña de montaña suiza en lugar de a la provincia india. Incluso tenía un "chico" para mí. Hablaba lo suficiente de inglés para entendernos, pero era suficiente. Su trabajo era mantener mis cosas bajo control y mantener la casa limpia y libre de alimañas. Apenas nos hablamos. Seguramente también porque no sabía de qué podría hablar con él.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [FEMINIZACIÓN] [TRANSEXUAL]


Categoria: Gay      Autor: Oloto




Mi padre no había prometido demasiado en sus cartas. Sin embargo, aquello no era una casa, sino un palacio en el que nos mudamos. En los espaciosos terrenos estaban situados al lado de la residencia en la que la representación de las habitaciones de mi padre y las instalaciones privadas eran también varios edificios funcionales más pequeños y casas de sirvientes.

Tenía una casa que me recordaba a una cabaña de montaña suiza en lugar de a la provincia india. Incluso tenía un "chico" para mí. Hablaba lo suficiente de inglés para entendernos, pero era suficiente. Su trabajo era mantener mis cosas bajo control y mantener la casa limpia y libre de alimañas. Apenas nos hablamos. Seguramente también porque no sabía de qué podría hablar con él.

Después de medio año en la India, mi chico pidió permiso para asistir a una fiesta. No objeté tanto como su madre. Al principio no podíamos imaginar que el festival duraría cuatro semanas. Pero de todos modos, reapareció después de un mes. Él ahora vestía diferente ropa que antes. Me recordaba más a la ropa de las mujeres que conocía de las calles. Pero en la India hay tantos pueblos y religiones, que como británico, se pierde de vista las costumbres y los hábitos de todos modos.

Después de unos días, sucedió algo inesperado. Mi chico me dijo que ahora era una niña, ya no era un niño. Por supuesto, no entendí ni una palabra y primero sugerí que quería decir que de alguna manera había sido aceptado en el grupo de adultos. Sabía que había rituales especiales para eso.

Pero todavía tenía dudas sobre mi propia interpretación. ¿No estaba mi hijo volviéndose mucho más femenino de lo que solía ser? ¿O solo era la otra ropa?

Pero la mayor irritación fue cómo me miró. Eso tenía algo muy familiar a veces. Sin embargo, me abstuve de negarlo porque sus ojos tenían algo que no quería herir o perder. Me miró de nuevo de una manera ligeramente impertinente. Decidí mantener su mirada. ¡Dependía de él bajar los ojos!

Pero no lo hizo y sentí que era cada vez más difícil mantener su mirada fija. Fue como hundirse en sus ojos o hipnotizarme. "Soy tu chica", finalmente dijo en voz baja pero firme. "Eres un hombre, y yo soy tu chica", dijo después de un rato con mucha claridad. "Quiero hacer lo que quieras que haga". Una vez más, pasaron algunos largos momentos. "No tienes que tener miedo, no puedo tener un bebé". Ahora finalmente me había dado cuenta de lo que quería. Mi curiosidad era mucha, por supuesto. Todas las chicas jóvenes que conocía eran absolutamente intocables. Sin una carrera militar completa y un buen trabajo inalcanzable. Pero, ¿era él ella? ¿Cuánto puedes convertirte en un niño?

Mi chico parecía mirarme luchando conmigo. Se acercó a mí y puso mis manos sobre la banda, que cerraba su sari alrededor de su cintura. Con algunas manos temblorosas, liberé una especie de nudo. La prenda cayó al suelo y delante de mí, mi hijo se paró como Dios lo había creado. No, en realidad no. Su rostro podría ser el de una niña, pero su pecho era el de un niño, o una niña muy pequeña. Pero lo que faltaba era lo crucial que marca, la diferencia entre una niña y un niño. No tenía miembro, ni testículos.

En el punto donde los testículos deberían haberse localizado había una especie de pliegue cutáneo. No sabía si las chicas se veían así abajo. Tal vez mi niño siempre había sido una niña. Tal vez lo pasaron como un niño para conseguir el puesto en nuestra casa. Tal vez la transformación fue solo una excusa para explicar algo que pronto haría obvia la naturaleza.

Me contenté con la simple explicación de que un ser humano sin genitales masculinos debe ser una mujer. Así que tal vez mi única oportunidad para probar durante años fue probar lo que los hombres y las mujeres se hacen entre sí.

Entonces dejé que me besara y comencé a abrir mi ropa. Se arrodilló y comenzó a jugar con mi pene, que creció hasta su tamaño completo. Mientras tanto, me quité la camisa y decidí despojarme de mi orgullo masculino y dejarla tomar la iniciativa. Bajé la mecha de la lámpara de kerosene y nos tumbamos en mi cama. En la oscuridad, los sonidos del Djungels se hincharon para un concierto. Quería penetrar de acuerdo con mis escasas habilidades de anatomía pronto en esa hendidura de la piel.

Mis dedos tantearon hacia adelante y encontraron el lugar pronto. Obviamente me complacía jugar con él y empujarlo hacia la apertura. Sin embargo, cuando traté de incluir a mi miembro en ella, ella prefirió encargarse ella misma. Ella tomó mi extremidad en su mano y la colocó en una posición adecuada de la cual yo obviamente debería invadir. Ella obviamente había cambiado de opinión con el "no bebé". Y lo hice también. Tomó un poco de esfuerzo penetrarlo. Le pregunté si todavía era virgen. Ella dijo que sí. Finalmente, sentí como mi miembro penetró en ella. Parecía lastimarla un poco, pero ella no se quejó. Solo cuando comencé a moverme hacia adelante y hacia atrás me hizo comprender que debería reducir la velocidad. ¿Por qué no?

Lentamente, pareció complacerla también. Ya no gimió cuando empujé y respiró con lujuria cuando me alejé un poco. Con el tiempo, casi cayó en una especie de éxtasis y se movió a un ritmo maravilloso. ¡Finalmente era un verdadero hombre! No sé cuánto tiempo estuvimos ocupados así. de todos modos, sentí que se trataba de mí, y en ese momento no conocí más deseos íntimos que llenarla de miss semillas. Los chicos del club de polo explotarían de envidia si supieran... aunque ya había muchachos que se habían hecho algo con algunas chicas.

Sentí que mi miembro flojo se deslizaba fuera de ella. De repente fue un poco más fresco. Y olía a esperma en la habitación. Nos acostamos uno al lado del otro un rato, tomándonos de las manos y afirmando nuestro afecto. Entonces me di cuenta de que sería más sensato volver a ponernos la ropa. Finalmente, mis padres siempre podían llamarme.

Ya era hora de que acudiera al servicio de mensajería de todos modos.

A partir de entonces nuestras reuniones se repitieron casi todas las noches. Una noche, por pura curiosidad, decidí explorar su abdomen con mi lengua. Ella estaba tendida de espaldas y tenía su hermosa y esbelta Beie inclinada y sentada a horcajadas. Para mi asombro, mi lengua no penetró profundamente en ella. Incluso cuando mis dedos penetraron en la abertura, me di cuenta de que después de poco más de una pulgada, había una resistencia elástica que no parecía dejarme pasar. 

Me sorprendió lo mucho que la sensación en mi pene podría engañarme. Mi pene tenía unas 7 pulgadas de largo en ese momento y tuve la sensación de que él estaba al menos medio hundido en su cuerpo. Ahora, cuando me propuse escalar desde el frente por primera vez, ella tomó la iniciativa e introdujo mi miembro. Por primera vez desde la posición de su pelvis, me di cuenta de que no podría haber penetrado su vagina. Solo había una forma más para mi pene. "Quiero penetrar tu vagina" le dije algo decepcionado y confundido. Ella me dijo que tendría que esperar unos años más antes de que la piel de su vagina se hubiera estirado lo necesario para hacerlo.

Él o mejor dicho ella me explicó lo que tenía que ver con la feminización de un chico. En su casta, es habitual que los hijos nacidos segundos, si son especialmente bellos, sean convertidos en esposas. En el contexto de una gran fiesta, después del comienzo de la pubertad, se cortan las extremidades y se cortan los testículos del saco. Luego se presiona la piel restante del escroto con una especie de cinturón en la depresión que forma una especie de pasaje a la cavidad abdominal. Con diferentes longitudes de insertos de madera, esta piel se estira en los próximos años hasta que sea lo suficientemente larga como para absorber una extremidad erecta. Hasta que llegue el momento, el ex chico puede disfrutar analmente.

Estaba un poco decepcionado. Sin dudas, el sexo con él fue maravilloso, pero no había sexo con el que pudiera probar mi hombría antes que mis amigos. Sin embargo, en ausencia de alternativas apropiadas, mantuve a mi chico quieto y anhelé el día en que también pudiera inaugurar la otra apertura. Le llevó solo dos años llegar allí. Pero incluso entonces generalmente lo hacíamos del modo habitual.

Desafortunadamente, mi padre fue transferido de nuevo y tuvimos que mudarnos de nuevo. Después de la independencia, intenté como turista encontrar a mi chico de nuevo. Creo que también lo vi. Pero parecía una vieja puta y había perdido toda la elegancia y suavidad que una vez aprecié de él.

En un prostíbulo cercano pedí que un joven eunuco experimentara con él una vez más lo que experimenté de adolescente con mi chico. La penetré por detrás y la disfruté con mi pene para estimular tanto la próstata que experimentamos un orgasmo al mismo tiempo.




Historia Original Aquí.





Autor: Oloto       Traductor: DarkSoul

COSA POR HACER

Jim era un niño normal de 14 años. Sin ropa, se parecía a cualquier otro chico en desarrollo, excepto por su potencial. A los 14, Jim ya estaba mostrando signos de un gran pene y huevos. Su ADN era lo que es, algunos niños son simplemente más grandes, y esa era la situación de Jim. Quien aún no lo sabía, pero experimentaría lo último en sensación masculina y llegaría a manos de su propia madre......


COSA POR HACER
Jim era un niño normal de 14 años. Sin ropa, se parecía a cualquier otro chico en desarrollo, excepto por su potencial. A los 14, Jim ya estaba mostrando signos de un gran pene y huevos. Su ADN era lo que es, algunos niños son simplemente más grandes, y esa era la situación de Jim. Quien aún no lo sabía, pero experimentaría lo último en sensación masculina y llegaría a manos de su propia madre.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [INCESTO] [TROFEO]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo





Jim era un niño normal de 14 años. Sin ropa, se parecía a cualquier otro chico en desarrollo, excepto por su potencial. A los 14, Jim ya estaba mostrando signos de un gran pene y huevos. Su ADN era lo que es, algunos niños son simplemente más grandes, y esa era la situación de Jim. Quien aún no lo sabía, pero experimentaría lo último en sensación masculina y llegaría a manos de su propia madre.        
La madre de Jim, Shane, nunca había deseado realmente un varón, más bien, una niña habría sido de su preferencia. Las chicas son tiernas, lindas y huelen bien francamente, Shane podría imaginarse criando a una chica. Después de todo, se sentía más cómoda con la gente de su mismo sexo.

Un niño varón fue inesperado y desagradable para Shane. Al principio ella se cansó de perseguir a Jim y su comportamiento masculino agresivo y franco. A los diez años, Jim corría desnudo por toda la casa. No porque fuera extraño ni nada, era solo que Shane había perdido interés en Jim. A ella no le importaba si estaba vestido o no cuando estaba en casa. Era demasiado esfuerzo para frenarlo.

Alrededor de la mitad de la edad de 13 años, el pene de Jim se desarrolló por completo. Todavía estaba sin vello, pero su pene estaba lleno, largo y pesado. Incluso flácido, su pene colgaba grueso entre sus piernas. Shane se había divorciado por once años y la falta de un hombre en su vida, sexualmente, la había dejado frustrada por mucho tiempo. Shane comenzó a verse a sí misma protagonizando anhelante entre las piernas de Jim. Si estuvieran tumbados en el sofá viendo la televisión y apareciera una chica bonita en la pantalla, el pene de Jim comenzaba a crecer. Shane no pudo evitar notar esto. Pronto ella estaría mirando solo el pene antes que ella.

Para su propia conmoción e incomodidad, el pene de Jim se estaba convirtiendo en una pieza de fantasía. Shane se imaginaría coqueteando con su hijo, acariciando su pecho sin vello y frotando sus huevos. Podría imaginar besarlo profundamente como una mujer sabe cómo hacerlo.

Shane entendió cómo las mujeres afectaban a los hombres. Los hombres eran visuales, fácilmente estimulados por el tacto y podían ser atraídos rápidamente a un estado de lujuria. Ella había sabido de amigas que habían hecho que los hombres aceleraran, hombres que ni siquiera les gustaban mucho estas mujeres. Luego, en el calor de la pasión, la mujer le quitaría el condón al hombre. Posicionaría su húmeda vagina sobre su vara y se sentaría. Estas mujeres describieron la avalancha total de poder que sentían, sabiendo muy bien lo que estaba sucediendo mientras que el macho solo podía enfocarse en su orgasmo en construcción.

Luego, el boom, nueve meses después, los bebés y el matrimonio forzado y los pagos de manutención infantil. Pronto vendrían nuevos autos, casas nuevas y sementales más jóvenes. Después de todo, si un hombre ha tenido sexo, la mujer merece un poco a cambio. Una mujer es una Diosa después de todo, y para la mayoría de los hombres su vagina era el último altar para la adoración. Eso no era correcto para un chico, por lo que a las niñas se les decía. Pero el comportamiento modelado por otras mujeres y su propio impulso natural, egoísta y sexual son los verdaderos maestros.

Así que Shane miró el pene joven y sustancioso de Jim y deseó hacerlo. Quería excitarlo, sentirlo en su boca tan indefenso, chuparlo, lamberlo, meterlo por su culo. Ella quería seducirlo y sentirlo. Ella quería tomar a Jim que la penetrara por el culo. Las fantasías de Shane construidas y construidas dentro de ella. Día tras día, semanas.  Su pasión se convirtió en una especie de locura.

Un día, Shane tenía a una amiga más. Otra divorciada llamada Jill que había ejecutado la estafa del hombre como lo llamaban las damas en el círculo social. Era rica y tenía todos los objetos que podía desear, incluidos unos pocos amantes. Jill era una pantera en la jungla y Shane y todos los demás lo sabían. Jim había estado dando vueltas por la casa todo el tiempo y Jill lo había notado.

Shane vio los ojos de Jill rastrear el pene como el culo de Jim. De vez en cuando, Jill tiraba algo de la mesa y le pedía a Jim que lo recogiera. Shane estaba paralizada, Jim se inclinaba y dejaba al descubierto su lindo y pequeño pene y sus huevos simplemente quedaban colgando ahí, apuntando al suelo.

Después de una hora o dos de hablar, lo que a las mujeres les encanta hacer, Shane fue a usar el baño. Shane se detuvo justo en la esquina hacia la cocina, ella se sobresaltó por el sonido de bofetadas húmedas y gemidos ligeros. ¿Qué podría estar pasando ahí? La imaginación de Shane despegó, podía imaginar que el cartero había venido y se había dejado seducir por Jill. Un hombre mayor con su pene en su vagina era la imagen que se le vino a la mente.

Shane miró por la esquina y su boca se abrió. Jim estaba inclinado sobre la mesa de la cocina, la boca de Jill cerca de su trasero. Ella estaba lamiendo su ano, su pene y huevos atrapados a través de sus piernas. Jill estaba tirando de los huevos y el pene de Jim. Estaba jadeando, mirando con los ojos abiertos a la pared. Jill estaba tirando y tirando a un ritmo furioso.

Jim se puso rígido, su espalda se arqueó, y el aire escapó de sus pulmones. Sus caderas comenzaron a moverse hacia adelante y Jill disparó su mano libre entre sus piernas, directamente debajo de sus huevos. El pene de Jim chorreó semen en un ritmo pequeño pero constante.

Después de unos momentos su aliento comenzó a calmarse, Jill hizo girar a Jim y le ofreció su mano ahuecada llena de su semen. Él no sabía qué hacer. Ella lo instó a seguir la orden de la mujer, sacó su lengua y comenzó a lamberla. Jill pacientemente, casi como una madre, le dio a Jim su jugo de chico. Ella frotaba su pene y luego se la puso en la boca. Ella solo se sentó allí por lo que pareció una eternidad. Luego levantó a Jim, le dio unas palmaditas en la espalda y lo envió fuera a la cocina. Antes de irse, ella le susurró algo al oído que su madre no pudo escuchar.

Shane podía ver la piel roja y arañada del pene y huevos Jim, que al menos estaban un poco magulladas cuando Jim salió de la habitación. Entonces Jill dijo: "Está bien, Shane, puedes entrar ahora".

Shane estaba aturdida. Entró, se sentó y las dos mujeres comenzaron a hablar de lo que acababa de suceder. Hablaron de la creciente necesidad de Shane de la acción de un pne y de cómo Jim estaba causando tanto estrés indebido. Jill hizo que Shane abriera su corazón y llorara un montón en el proceso. Jill explicó que es injusto que un chico le haga eso a su madre y que se debe hacer algo. Dado que Shane nunca había querido tener un chico, en realidad era culpa de Jim la incomodidad de Shane. Solo había una solución, Jim tendría que ayudar a Shane con un hermoso gesto de generosidad y amor.

"¿Qué sería eso?", Preguntó Shane. Jill dijo que, dado que el pene y los huevos de Jim eran la causa de todos los problemas, deberían ir.

Un momento de silencio se hizo en la cocina. Shane objetó que nunca podría obligar a su hijo a renunciar a su virilidad. Jill preguntó si Shane ayudaría a Jim a ayudar a su madre con esta acción si era algo que Jim quería. Shane pensó un poco más. La respuesta fue sí, pero Shane estaba seguro de que Jim nunca lo aceptaría.

-"Solo un momento", dijo Jill, "Jim, ¿puedes venir por favor?"

Shane se sentó en estado de shock, Jim dobló la esquina de inmediato. Jill debe haberle dicho que se quede lo suficientemente cerca como para escuchar su conversación y, como un chico bueno y cariñoso, lo hizo.

Jim le dijo a su madre que le gustaba su pene y huevos y que no quería perderlos. Últimamente soñaba mucho con meter su pene en las chicas y arrojar sus cosas blancas dentro de ellas. Había soñado con hacerle lo mismo a su madre y eso le molestaba mucho. Shane y Jim se miraron la una a la otra y se dieron cuenta de que cada una temía que algún día tendrían sexo con él. Que la tensión sexual entre ellos llevaría a algo que los desgarraría y a su relación. Ambos se dieron cuenta de que no querían que eso sucediera alguna vez.

Jill casualmente, cariñosamente acarició el trasero de Jim con una mano. Jim se sentó en la rodilla de su madre, sus huevos incómodamente atrapados contra el material de su pantalón. Se inclinó hacia adelante y comenzó a besarla en la boca. Introdujo su lengua, su pene se endureció y él comenzó a acariciar su pierna. Ella experimentó eso de una manera fuera del cuerpo, observó despreocupada mientras él se acercaba al regazo y la entrepierna de su pantalón.

Cuando su respiración volvió a la normalidad, él le pidió que por favor hiciera lo que Jill sugirió y le quitara el pene y sus huevos. Por favor, por favor, por favor, suplicó. No los quiero si se interpondrán entre nosotros de esta manera. Jill asintió solemnemente sobre su hombro, una pequeña sonrisa se detuvo en la comisura de sus labios.

"Tengo una idea, hagamos esto especial para Jim", dijo Jill. "Démosle algo para recordar sus genitales". Él te dará un regalo y tu le darás uno. Será totalmente especial".

Jim y Shane se preguntaron qué tenía en mente. Ella sugirió que arreglaran que le cortaran el pene, pero solo en el momento exacto en que estaba teniendo su orgasmo final en las manos de su madre. De esa manera, era inevitable que su madre le diera una experiencia especial y sorprendente, y él le daría su hermoso y pesado pene. Pensaron en silencio y luego estuvieron de acuerdo. Jim besó a su madre en la mejilla y dijo que le gustaría hacerlo pronto. Shane también lo quería pronto, al día siguiente. Jill dijo que podría ayudar con los preparativos, pero le gustaría que Jim se quede en su última noche como un chico completo. Fue aceptado por todos.

Esa noche, Jill entró en la habitación de invitados en la que se estaba quedando Jim y le puso un anillo en su pene no tuviera una erección. Luego ella sacó un consolador y lo penetro por el culo. Ella le quitó anillo del pene y dejó que su pene se agrandara, y luego volvió a ponerle el anillo. Le pidió a Jim un pequeño favor para ayudarlo a él y a su madre. Jim dijo seguro y lo penetro por el culo todo el tiempo que pudo. Pasaron las horas y su pene baboso, relleno y restringido se metió dentro y fuera de su culo. Ella estaba en éxtasis. Ella nunca había sido penetra así durante tanto tiempo, y para agradecerle especialmente, Jim siguió penetrándola incluso después de que su pene quedo en carne viva y roja por tanto frotamiento.

Cuando se cansó, se retiró y ella se dio la vuelta. Ella lo atrajo hacia sí y envolvió sus dedos alrededor de la base de su pene. Ella comenzó a frotar contra su vello púbico y esto hizo que la piel de su pene se inflamara y doliera. Disfrutó mucho de eso, le gustaba hacer que un pene se sintiera tan sensible que el chico pensó que podría morir.

Jim estaba increíblemente dotado de resistencia y la dejó hacerlo hasta que le dolió tanto el pene que deseaba haberlo perdido. Luego pensó en el día siguiente y sonrió. Jill sabía lo que estaba pensando, las mujeres siempre lo hacen. Ella sacó un frasco de crema de aloe vera y dejó que le pusiera algo a su pene. El alivio fue increíble, del placer al dolor al alivio del dolor. Mañana sería aún mejor, pensó Jill para sí misma.

El día siguiente fue muy comercial. A Jim le dieron buena comida todo el día, Shane y Jill establecieron un ambiente especial en la sala de estar. Jim fue llevado a la habitación y acostado en la mesa. Jill levantó las piernas del chita tan atrás que estaban atadas con sus tobillos alrededor de las orejas. Shane tuvo un flashback de Jim siendo un bebé estando en la misma posición en la que solía meter las piernas para poder cambiarle el pañal. Ahora Jim había vuelto para un cambio mucho más grande que nunca.

Jill sacó unas pastillas, un porro y una copa de vino con una botella llena detrás. Las dos mujeres mayores alimentaron a Jim con suficientes drogas para hacer que una mirada de ensueño cruzara su rostro, se volvió totalmente relajado, su pene flácido y colgante. Jim estaba en la posición más vulnerable en la que había estado alguna vez. Las dos mujeres sonreían para ese momento, Shane feliz de que su hijo experimentaría éxtasis y sería feliz. Jill estaba feliz de poder manipular esa situación y de que ambas pudieran quitar un pene. Le pareció tan gratificante hacer algo tan permanente. Sabía que ese joven no tenía la experiencia para hacer una elección como esa. Todavía no podía imaginarse qué sacrificio realmente estaba haciendo. Lo mucho que echaría de menos su pene y la capacidad de llegar al orgasmo. El hecho de que ninguna chica lo querría nunca y la frustración sexual que le esperaba cada día de su vida. Jugar con niños era muy divertido porque al final te dejan lastimarlos. Quieren que los lastimes.

Shane se acercó a su hijo atado y expuesto. Ella le metió la lengua por el culo. Lo lambió,  chupó su pene, lo puso duro hasta que su gran pene se dejó caer en su mano. Ella vio lo rojo que estaba y se dio cuenta de que incluso mientras obtenía placer de su trabajo manual, también le dolía. Esto lastimó a Shane pero sabía que valía la pena porque, sobre todo, Jim simplemente le había rogado por ese momento. Puede que no le gustase tener un hijo, pero ciertamente lo amaba.

Jim comenzó a gemir y Shane fue más rápido, quería que ese dolor terminara lo antes posible. Pero justo cuando Jim llegó al punto de no retorno, Jill detuvo a Shane. Ella dijo que era el gran momento de Jim y que debería tener la oportunidad de llegar a la experiencia definitiva. Jill sacó una cámara de video en un trípode y comenzó a grabar. Ella pensó que Shane y Jim querrían ver los eventos más tarde. Jill también trajo un artilugio de aspecto extraño. Era un dispositivo de mano con un gatillo. Jim no podía ver lo que las damas estaban haciendo, incluso cuando Jill le mostró a Shane cómo deslizar el dispositivo sobre el pene de Jim. Luego apretó el gatillo y todo habría terminado, una banda elástica aprisionaría el pene y una cuchilla lo separaría, cortaría este gran trofeo varonil. Jill le susurró algo al oído a Shane y ella asintió con la cabeza.

Jim ya se estaba desmayando cuando le dieron más marihuana para fumar, más vino y más píldoras. Su pene estaba rojo y su madre comenzó de nuevo con él. Jim se desorientó y comenzó a gritar de alegría y dolor. Jill se acercó y se rascó las partes íntimas con las uñas. Jim estaba adolorido, lloraba, se reía mientras las damas comenzaban a complacer y torturar su paquete simultáneamente.

Jim estaba más que excitado, en un estado de placer divino. Su pene era tan duro como el cemento. Las mujeres estaban empezando a extraer pequeñas cantidades de sangre. Se detuvieron y comenzaron, se detuvieron y comenzaron, creando un ritmo de picos y valles increíbles. Se construyó en una cabeza y Jill asintió con la cabeza a Shane, ambos sabían lo que vendría en cualquier momento: Jim. No solo Jim, sino el último momento de Jim. Iba a correrse y luego se despediría del sexo con mujeres para cumplir con su deseo.

Shane apartó las nalgas de Jim y le metió los dedos en el culo. Ella colocó el mecanismo alrededor de su pene. Bajó la cabeza y apretó los labios alrededor del miembro palpitante de su hijo, comenzó a arrastrar la cabeza hasta la punta del pene, chupando y rodeándolo con los labios, la lengua y saliva, raspándolo ligeramente con los dientes, como si sacara su semen con succión Jim se tensó, Shane llegó al final de su pene y el orgasmo llego.

Fue una gran sacudida, una convulsión, un llanto su orgasmo, semen y semen y más semen corriéndose por la boca de Shane. Sabiendo que era la última vez que Jim iba a correrse en su vida, lo mantuvo en su boca. Y en el momento final, acercándose al mayor chorro de todos, su dedo tembló y ella presionó el botón. Wham. El pene de Jim fue cortado cerca de la base, colgó de la boca de Shane por un momento y luego la dejó caer en un contenedor que estaba colocado cerca.

Ella se había corrido un poco antes y al hacerlo se aseguró de que Jim tuviera la mejor experiencia, tal como Jill le había susurrado a Shane que hiciera. Jim estaba en las alturas viniéndose cuando perdió su pene y ese momento quedó congelado para siempre. No solo después de que él se vino, sino cuando ella se venía. El último chorro más grande quedó dentro de Jim para siempre.

Shane se arrodilló y metió la lengua en la boca de su hijo, ella le devolvió su semen y la probó por última vez. Se besaron por minutos, disfrutando lentamente el momento que habían hecho juntos.

Años más tarde, Jim vio el video con su madre y se abrazaron como una madre y su hija en el sofá. Atrás quedaron las fantasías de la lujuria y el sexo. O eso pensó Shane, porque Jim todavía tenía sus huevos y por eso pensaba en venirse y tener uno orgasmo una vez más. Hubiera dado cualquier cosa por hacerlo incluso un tiempo de su vida. Estaba tan frustrado consigo mismo por haber tomado la decisión que tomó. Cada vez que veía a una chica guapa, su pene, lo que quedaba, se ponía un poco rígido, pero nunca podía bajarse. Algunas noches lloraba solo para dormir, sollozando por sus propias acciones y por la falta de vida sexual. Pero en el fondo había algo más, había una especie de orgullo. Esto había sido hecho para ayudar a su madre. Este fue el último regalo que le había dado y sabía que era amado.

Por el consejo de Jill, su madre tenía su pene preservado en una caja transparente para que Jim pudiera guardarla en su habitación. Lo miraba por la noche y soñaba con penes largos y duros que penetraban y eyaculaban algo que él nunca más en su vida podrá volver a hacer.




Historia Original Aquí.






Autor: Anónimo       Traductor: DarkSoul

CASTIGO MUY EJEMPLAR

Cardo y Lian eran amantes desde los 17 años pareja estable, se conocían bien pero los cambios en la política dieron como resultado un gobierno ultra conservador que no tardo en emprender una cruzada contra la comunidad LGBT en especial contra la comunidad gay, leyes fueron pasadas para castigar a las parejas gay que mostraran sus amor o afecto en público, incluso se podía castigar a homosexual si alguien si alguno de sus vecinos se quejaba por cualquier razón, lo que dio como resultado la rebelión de la comunidad gay que lucho legal y extra legalmente contra esas medidas......


CASTIGO MUY EJEMPLAR
Cardo y Lian eran amantes desde los 17 años pareja estable, se conocían bien pero los cambios en la política dieron como resultado un gobierno ultra conservador que no tardo en emprender una cruzada contra la comunidad LGBT en especial contra la comunidad gay, leyes fueron pasadas para castigar a las parejas gay que mostraran sus amor o afecto en público, incluso se podía castigar a homosexual si alguien si alguno de sus vecinos se quejaba por cualquier razón, lo que dio como resultado la rebelión de la comunidad gay que lucho legal y extra legalmente contra esas medidas.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PENECTOMIA] [TORTURA] [PRISIÓN]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Cardo y Lian eran amantes desde los 17 años pareja estable, se conocían bien pero los cambios en la política dieron como resultado un gobierno ultra conservador que no tardo en emprender una cruzada contra la comunidad LGBT en especial contra la comunidad gay, leyes fueron pasadas para castigar a las parejas gay que mostraran sus amor o afecto en público, incluso se podía castigar a homosexual si alguien si alguno de sus vecinos se quejaba por cualquier razón, lo que dio como resultado la rebelión de la comunidad gay que lucho legal y extra legalmente contra esas medidas.

Cardo era rubio de piel muy blanca con músculos bien marcados por todo su cuerpo, practicaba natación a modo profesional y pasaba muchas horas en el gimnasio, Lian por su parte era moreno pero se teñía su cabello de rubio, al igual que cardo tenía un magnifico cuerpo, producto de horas de entrenamiento en el gimnasio, ambos eran poseedores de un gran par de huevos y un pene de buenas proporciones tanto de largo como de ancho que les daba mucho placer el uno al otro, ya que ambos gozaban de ser penetrados por el pene de su pareja.

La pena de la silla como era conocida se instauro varios años atrás pero nadie había sido sometido a dicha pene, casi todas las faltas se resolvían pagando una multa por lo que expresiones de afecto gay seguían dándose en la vía, publica el gobierno federal arto de esa situación giro orden al poder judicial para que se aplicara la ley, se debía dar un ejemplo, aquello fue apenas semanas antes de que Cardo cometiera un error fatal que llevaría no solo a él, sino a Lian a ser los primeros en sentir la silla.

Para ese momento Cardo tenía 27 y Lian estaba por cumplir 28, todo sucedió un sábado pero la verdad es todo comenzó un viernes, ambos tenia de vecino a un hombre mayor que era homofóbico a la tercera potencia, Cardo llego del entrenamiento de natación encontrándose a Lian viendo televisión en la sala este lo llamo a su lado y ambos se besaron con pasión pese a los años que llevaban juntos aun la llama de la pasión estaba muy viva en ambos sobre todo los fines de semana que era cuando mas fogosos se ponían.

Lian se hinco delante de Cardo para de un rápido movimiento bajarle su pantalón como speedo que aun llevaba, que dejo su pene al descubierto para comenzar a darle una mamada, el pene de Cardo media 24 cm más o menos 16 cm blanco con un glande prominente, olía muy rico una combinación entre sudor y cloro, que le encantaba a Lian, de inmediato se comenzaron a escuchaba los gemidos de Cardo que solo hicieron que Lian se excitara aun vez más.

Lian continuo así por un momento, hasta se saco el gran pene de Cardo de la boca le quito por completo su ropa, Lian también quedo desnudo y se puse un poco de lubricante en su culo, Cardo entendió lo que deseaba por lo que se coloco detrás para comenzar a penetrarlo al principio pese a todas la veces que lo había penetrado no entraba pero después de unos segundos Cardo lo logro, para empezar un vaivén un poco salvaje que era como a Lian le gustaba.

Las nalgadas por parte de Cardo a Lian no tardaron en producirse mientras jadeando le decía.           

-“Así vamos se que te gusta esto era lo que quería verdad”. Dejo Cardo.  
-“AAhhhhhh si dame rico así métemela toda”. Respondió Lian.     

Sin ningún pudor ambos se besaban Cardo le dio la vuelta a Lian para penetrarlo con las piernas abiertas, Cardo descendió para mordisquear las tetillas de Lian ahí en el sofá con las cortinas del ventanal que daba a la calle abiertas, Luego de unos minutos le Cardo le ordeno que me sentara sobre su gran erección, Lian sin dudarlo comenzó a cabalgar a Cardo por buen rato hasta en la que Lian no dejo de acariciarlo y besarlo.         

De pronto Cardo saco su pene de Lian a lo que este le dijo.
.
-“Nooo no por favor no me la saques, me encanta tu miembro”.
-“Haaa haaaa siiii me encanta, maaas maaas dame más”. Dijo Lian.

Lian con ansiedad como si fuera un adicto pero al pene de Cardo tomo su pene para metérselo a la boca y succiono como si fuera becerrito, sin dudar se trago todo su enorme falo hasta que los grandes huevos de Cardo quedaron colgando de su barbilla mientras miraba de reojo como Cardo se retorcía de placer mientras se devoraba su gran miembro, Cardo por su parte tenia tomado el pene de Lian, a quien seguía masturbándolo sintiendo su gran pene endurecido en su mano.

Cardo saco su pene de la boca de Lian para penetrarlo de nuevo por otros 10 minutos, antes de decirle a Lian con urgencia mientras su gran erección palpitaba sin dejar de entrar y salir del ano de Lian que también estaba a punto de venirse.

-“Ahí te va”. Dijo Cardo.

De pronto el pene de Cardo comenzó a eyacular mientras gemía como todo un semental en celo  derramando toda su leche dentro de Lian, que izo que también eyaculara con fuerza, Lian trato de beberse su propia leche pero sus disparos solo llegaron a su pecho, ambos se quedaron así jadeantes por un momento, mientras Lian sentía el pene de Cardo aun latiendo con fuerza dentro de él, Cardo saco su pene y Lian casi de inmediato se hinco para chupar su pene hasta dejarlo completamente limpia, luego fue el turno de Cardo que realizo también una gran mamada a Lian el resto de la tarde y noche se la pasaron teniendo sexo hasta quedar dormidos uno en brazos del otro, desnudo oliendo a semen, sudor y sexo.

A la mañana siguiente sábado ya tarde, Cardo, se despertó lo que también despertó a Lian, se coloco su ajustado speedo para salir por el periódico seguido de Lian apenas en trusa (slip), cuando tomo el periódico en Lian metió una de sus manos dentro de su speedo para tomar sus huevos a Cardo mientras lo besaba todo esto ante la vista inquisidora de su vecino que incluso grabo todo con su teléfono, que sirvió para su denuncia ante las autoridades, dos semanas más tarde ambos estaban compareciendo ante un juez, con ellos y su abogado esperando solucionar todo con una multa, pero los tres fueron sorprendidos cuando el Juez sentencio a ambos a la silla.

Cardo y Lian no sabían bien a bien que implicaba aquella sentencia, pero su abogado si, por lo que rápidamente interpuso un recurso de apelación pero le fue negada, un segundo recurso fue también rechazado,  pronto las puertas y salidas que ambos tenían para salir bien librados del castigo al fueron sentenciados se fueron cerrando una a una, el gobierno deseaba que ellos sirvieran como ejemplo, para inhibir a los infractores de la ley que cada vez eran más y más, el último recurso interpuesto por su abogado fallo por lo que tres meses después de ser sentenciados ambos fueron llevados a donde se iba realizar el castigo.

Ni cardo ni Lian se habían visto en los tres meses y al verse trataron de ir a los brazos del uno del otro pero los guardias de la prisión lo impidieron, ambos fueron desnudados rápidamente, para ser introducidos en una habitación, donde dos sillas algo extrañas fueron colocadas, ahí fueron obligados Cardo y Lian a Sentarse, colocando sus piernas sobre dos estribos donde sus tobillos fueron asegurados, sus muñecas fueron aseguradas en la parte alta del respaldo de la silla que era alto, lo que los dejo con las piernas abiertas y sus genitales expuestos por completo.

Un hombre que vestía como un enfermero, se acerco primero a Lian y tomo su pene que masturbo hasta que estuvo en completa erección, en ese momento aquel hombre le metió por la uretra una larga barra de metal de 7 milímetros de diámetro, que quedo sobresaliendo del ojo del glande de Lian, luego le colocaron una jaula de metal a su pene que se ajusto de alguna forma a su pene a la perfección para rematar el hombre le coloco dos electrodos uno sobre cada uno de sus huevos e hizo lo mismo con sus tetillas, finalmente el hombre inyecto a Lian en sus huevos algún tipo de sustancia que le hizo sentir muy excitado.

Repitió los mimo con Cardo luego varias guardias trajeron un carrito con un largo tubo sobresaliendo de uno de sus lados el hombre coloco en cada extremo de aquello tuvo un dildo en verdad largo como grueso, luego lubrico los anos de cada uno de ellos e introdujo el dildo casi por completo en el interior de sus entrañas, cuando todo estuvo listo, el director del centro de retención en donde estaban leyó la sentencia y cuando termino agrego.

-“¡Que Dios tenga piedad de sus cuerpos y almas!” Dijo el director.

Acto seguido vio su reloj y bajo una palanca ubicada a uno de sus lados lo que hizo que los dildos comenzaran entrar y salir de sus ano a un muy bien ritmo pese al tamaño aquello se sentía bien para ambos, el placer duro hasta que un descarga eléctrica fue dada a sus huevos como tetillas, haciendo que sus cuerpo se tensaran y dos chorros de semen buscaran la manera de salir por sus penes pese a la uretra estar bloqueada lo que les causo gran dolor a ambos.

Pero aquello no fue lo peor al dildo que los penetraba para ese momento de una manera salvaje le broto una protuberancia que comenzó a presionar sus próstatas de manera brutal, las inyecciones dadas a ambos hicieron que comenzaran a venirse una y otra vez, casi de manera continua al principio pese a las descargas eléctricas fue muy placentero pero al cabo de 10 eyaculaciones ya no era nada agradaba por el contrario comenzó a hacer una terrible tortura de la que ninguno de los dos podía escapar, su pene presionaba la jaula en la que estaba prisionero, palpitando con fuerza cuando su semen quería abandonar su miembro.

A la hora de haber comenzado su castigo ya ambos gritaban por clemencia sintiendo un terrible dolor proveniente de sus tetillas, huevos y pene por igual con semen saliendo disparado hacia todas direcciones, sus vientres, pechos, silla y suelo ya estaban manchados de grandes cantidades de semen que sin embargo no dejaba de brotar casi de manera continua de su obstruido uretra, ambos no dejaban de gritar.

-“Ahhhh Mi PENE AAAHHHH”. Gritaba Cardo.
-“AAAHHH MI PENE NO MÁS”. Gritaba Lian.

Aquello terrible tortura muy húmeda se prolongo para ambos por otras dos horas, deshidratados, sudados, cubiertos de sudor y aun gritando Cardo fue el primer en tener una enorme eyaculación que incluso arrojando fuera de su pene la barra de metal que estaba bien dentro de su erección por la fuerza con que se vino, pero no solo sino que fue tanta la fuerza con la que se vino que su glande literalmente exploto, convirtiendo en una masa sanguinolenta del que chorreaba sangre y semen a borbotones, con Cardo gritando y convulsionando por igual cuando de pronto su escroto estallo como si fuese un globo lleno de agua.

Los dos grandes huevos de Cardo salieron disparados hacia direcciones diferentes, cercenados de su cuerpo, Cardo dio un alarido aterrador ante la mirada de horror de Lian para luego desmayarse. El glande de Lian tardo algunos minutos mñás en estallar para luego su escroto hacer lo mismo, pero a diferencia de Cardo solo uno de sus dos grandes testículos salió disparado el otro quedo colgando de de los conductos que lo unían a su cuerpo, pero solo duro unos segundos hasta que exploto haciéndose añicos, el cuerpo de Lian se tenso con fuertes convulsiones sus ojos se pusieron en blanco y se desmayo.

Aquel primer empleo de la silla sobre Cardo y Lian hizo que las protestas como todo acto de exhibicionismo gay cesara de inmediato, nadie quería pasar por lo que ambos pasaron no luego de que el video de lo que les paso fue difundido en redes sociales y la Internet, Cardo y Lian se convirtieron en el símbolo de una resistencia que paso a la clandestinidad aunque ambos tuvieron que vivir por el resto de sus días atormentados luego de sufrir aquel “Castigo muy Ejemplar”. 


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Autor: DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

CASTIGADO PÚBLICAMENTE

2146, el mundo ha cambiado drásticamente, las mujeres dominan por complete luego de la tercera Guerra mundial y la Guerra de los Sexos en la que ellas salieron vencedoras, han sometido a los hombres por complete apenas los mantienen para reproducción, placer y trabajo aunque oficialmente los hombres no son esclavos y pueden tener propiedades, estudiar, trabajar e incluso casarse si la mujer quiere, los puestos que ocupan son siempre inferiores a las de las mujeres, así mismo hay leyes muy duras que protegen a las mujeres ante la menor falta que se puede cometer en su contra......


CASTIGADO PÚBLICAMENTE
2146, el mundo ha cambiado drásticamente, las mujeres dominan por complete luego de la tercera Guerra mundial y la Guerra de los Sexos en la que ellas salieron vencedoras, han sometido a los hombres por complete apenas los mantienen para reproducción, placer y trabajo aunque oficialmente los hombres no son esclavos y pueden tener propiedades, estudiar, trabajar e incluso casarse si la mujer quiere, los puestos que ocupan son siempre inferiores a las de las mujeres, así mismo hay leyes muy duras que protegen a las mujeres ante la menor falta que se puede cometer en su contra.


[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [HUMILLACION] [TORTURA]


Categoria: Asolescente      Autor: DarkSoul





2146, el mundo ha cambiado drásticamente, las mujeres dominan por complete luego de la tercera Guerra mundial y la Guerra de los Sexos en la que ellas salieron vencedoras, han sometido a los hombres por complete apenas los mantienen para reproducción, placer y trabajo aunque oficialmente los hombres no son esclavos y pueden tener propiedades, estudiar, trabajar e incluso casarse si la mujer quiere, los puestos que ocupan son siempre inferiores a las de las mujeres, así mismo hay leyes muy duras que protegen a las mujeres ante la menor falta que se puede cometer en su contra.

Como estaba por descubrirlo Ciro, un joven adolescente de 17 años, alto, de piel blanca rubio, atractivo, pero tímido, conocía muy bien las severas penas que un hombre podría afrontar por solo mirar de mala manera a una mujer estaba enamorado en secreto de Claudia, una chica rubia de muy buen ver de su misma edad, pero no se había atrevido a nada, ni siquiera a hablarse durante el almuerzo ya que iban en la misma escuela pero no en la misma clase, mujeres y hombres estaban divididos en grupos diferentes, Claudia era popular entre las chicas y capitana el equipo de futbol.

Sin embargo Ciro tenía un gran secreto que ni a su mejor amigo le había contado, por mera coincidencia una tarde que estaba limpiando una de las tres bodegas del gran campus escolar, se topo con una tela que cubría algo, curioso quito la tela lo que Ciro vio hizo que su juvenil pene quedase más duro que nunca antes, aquel trapo tapaba un espejo que daba a las duchas de mujeres, del lado de ellas era un espejo mas pero del lado donde estaba Ciro se podía ver todo sin ser visto

Ciro pudo observar a las chicas caminando por las duchas muchas de ellas en ropa interior o desnudas, de pronto vio a Claudia apenas con una tanga blanca casi transparente con sus senos al aire, sin poder contenerse extrajo su pene en erección de su pantalón, para comenzar a bajar y subir con su mano por endurecido pene, su mano comenzó a moverse con rapidez, Ciro no tardo en sentir como una muy agradable presión se acumulaba en la base de su pene y dando un pequeño gemido se corrió, lanzando cuatro poderosos chorros de su espeso semen, sobre el muro frente al que estaba a 25 cm.

Ciro cayó de rodillas apenas termino de correrse, había sido el mayor orgasmo de toda su vida, sus piernas no lo pudieron sostener, fue un orgasmo tremendo superior a cualquier otro sentido en toda su joven, aunque se masturbaba poco lo había estado haciendo desde los 14 años, cubrió el espejo y lo tapo con unas cajas altas, luego se dijo a si mismo que nunca revelaría a nadie ese secreto de saberse que él había visto a las chicas desnudas aunque fuese de manera accidental podría ser considerada una violación a la intimidad.

Lo que podría traerle nefastas consecuencias, Ciro resistió las ganas de volver a tener ante sí, aquel erótico espectáculo por varios días pero al final sus hormonas rebosantes en su cuerpo ganaron a la razón y se nuevo, espeso a que el equipo que Futbol terminara su práctica para descubrir el espejo, de nueva cuenta aquellos cuerpos femeninos adolescentes con firmes senos y piel tersa se presentaron ante el pero esa vez estaba dispuesto a disfrutar de aquella visión el mayor tiempo posible sin venirse tan rápido como lo hizo al primera vez, se bajo el pantalón hasta los tobillos para quitarse por completo y se dispuso a gozar.

Ciro comenzó a toquetearse, hasta que una de sus manos, llego a su entrepierna,  su pene ya luchaba por salir de su ajustado bóxer de color gris, no tardo mucho en despojarse de él, viendo aquellos cuerpo tomo su bóxer y se lo llevo a la nariz huelen mal, a sudor y a algo más, no podía definir ese olor, pero en su cabeza pasa algo raro, empezó a excitarse aun más de lo que ya estaba, su erección era cada vez más intensa, su pene estaba tan tenso que incluso comenzó a dolerle su miembro está durísimo mientras lo acaricia viendo la erótica escena antes sus ojos que supera a cualquier película porno que pudiera haber visto. 

No resistió por más tiempo, una de sus manos rodeo su durísimo pene para comenzar a jugar con su miembro su mano comenzó a bajar y subir, oliendo aun aquel olor que continuaba en el ambiente, tomo su bóxer todo sudado de nuevo y la huele, le gusta ese olor, en especial el que expide la parte delantera de su bóxer, no pienso en nada, solo contempla el espectáculo frente a él sus caricias son cada vez más fuertes, su menta divaga entre los senos al desnudos de sus compañeras pensando en lo que sería tener sexo con ellas, recuerda los senos y nalgas de Claudia, todo aquello lo estaba volviendo loco su mano se mueve a prisa masturbándose aun más fuerte, más rabioso, siente que no podrá contenerse por mucho tiempo.         

Sin embargo de algún modo el cuerpo de Ciro apretando sus nalgas logro aguantar las ganas de correrse, haciendo una pausa en un esfuerzo por no venirse aún, con su bóxer pegado a su cara, a su nariz más concretamente, paso su lengua por donde acomodaba la punta de su pene, para probar los rastros de su liquido pre seminal, sabia rico, su prenda quedo humedecida con su saliva antes de volver a su tarea manual.

Esa vez no creía aguantar por mucho tiempo, siente un placer inmenso, la presión se acumular en la base de su pene, sus ojos dejan de ver los cuerpos desnudos, cierra sus ojos, en ese momento siente como si su cuerpo y su alma se separaran, Ciro ya no puede aguanta más, su pene exploto, Ciro se vino en un delicioso orgasmo que hizo que su pene lanzara tres poderosos chorros de semen con tanta fuerza que lo dejo completamente fatigado.

Por su mano que aun sujetaba su palpitante pene escurría semen, su respiración era agitada y su corazón casi parecía querer salirse de su pecho,  poco a poco Ciro se recupero de su gran orgasmo, tomo su bóxer para limpiarse su pene había semen por su vientre y piernas, se sentía satisfecho, como nunca hubiera imaginado, masturbarse de esa forma era lo mejor de esa forma y era algo que no estaba dispuesto a abandonar pese al peligro que eso significaba.

Por un par de meses Ciro asistía a aquella bodega, justo después del entrenamiento de alguno de los equipos femeninos, hasta una tarde fatídica. En aquella bodega se guardaban algunos implementos del equipo de futbol femenil, Ciro estaba gozando moviendo su mano por su erecto pene cuando escucho una voz femenina justo detrás de él.

-“¿Qué demonios crees que estás haciendo?”. Dijo la voz.

Ciro al verse descubierto sin pensar en que estaba desnudo de la cintura hacia abajo con su pantalón y bóxer en los tobillos, con su mano rodeando su pene se dio la vuelta para ver a Claudia a unos pocos pasos de donde estaba, los ojos de la bella rubia se fueron al  pene de Ciro era el primero que veía en vivo en erección, el rostro de Ciro quedo rojo y balbuceo.

-“Este… Yo… Bueno… Este…”. Balbuceo Ciro.
-“te estás masturbando maldito degenerado se lo voy a decir a la entrenadora”. Dijo Claudia.

Ciro comprendió que si alguna mujer adulta sabía lo que estaba haciendo estaría en serios problemas por lo que trato de detener a Claudia. Pero se olvido que estaba con su pantalón en los tobillos por la desesperación.

-“No. Claudia espera, Por Favor”. Dijo Ciro.

Pero apenas pudo dar dos pasos antes de caer, sin proponérselo, sus manos se sujetaron del Short de Claudia, bajándoselo con todo y tanga hasta los tobillos haciendo que ella cayera al suelo, con Ciro quedando sobre las piernas de Claudia, los ojos de Ciro se abrieron grandes al ver el sexo desnudo de la adolescente apenas con un minúsculo mechón de vello rubio, el rostro de Claudia estaba rojo no de la pena sino de furia.

-“Lo Siento, Lo Siento, No era mi intención… Lo Juro” Dijo Ciro con nervios.
-“Quítate de encima maldito depravado”. Dijo Claudia.
-“¡Por favor lo siento!” Repitió Ciro.

En su afán por demostrar que todo fue sin intensión Ciro se arrimo un poco para quedar su pecho sobre el de ella, lo que hizo que ambos se quedaran mirando fijamente como hipnotizados, aquel momento pareció durar horas hasta que Claudia sintió el pene de Ciro aun en erección goteando liquido pre seminal de la punta rosar sus labios vaginales, lo que rompió aquel momento cuando ella dio un tremendo grito.

-“VIOLACIOOOON”. Grito Claudia.
-“SHHHH, no es violación” Trato Ciro de hacerla entender.

Pero era tarde la entrenadora de futbol como varias de las compañeras de Claudia entraron a la bodega para encontrar a Ciro sobre Claudia desnudos de la cintura para abajo con Ciro forcejeando con Claudia lo que siguió fue terrible para Ciro, acusado de intento de violación, masturbación, voyerismo, conducto inmoral y faltas contra la moral femenina.

El resultado fue que Ciro fue condenado a ser castigado públicamente en el gran auditorio de la escuela a la vista de todos donde además de ser castigado con azotes iba a ser castrado, que fue lo peor de todo aquello.

Apenas tres dias después de lo sucedido entre Claudia y Ciro, el gran auditorio de la escuela estaba a reventar por todo el alumnado femenino portando sus uniformes rojos para la ocasión, Ciro fue llevado por dos guardias de la corte apenas con un pequeño pañuelo cubriendo sus entrepierna pegado al vientre con una cinta especial, al llegar al gimnasio las dos fuertes guardias despojaron de dicho pañuelo a Ciro de un tirón dejándolo completamente desnudo, lo que provoco un gran alarido de la concurrencia. 

Ciro fue llevado hasta una base de madera acolchada que servía para actividades de gimnasia, ahí fue colocado boca abajo sobre su vientre sobre la parte acolchada, sus manos fueron sujetadas a la parte de abajo de la pesada base dejando sus blancas como bien formadas nalgas a la vista de todos, lo que lo hizo sentirse muy humillado, todas las miradas estaban fijas en sus nalgas y huevos que colgaban un poco más abajo, para ese momento la ligas castradora ya estaba puesta y sus huevos estaban muriendo, causándole un gran dolor en el proceso, aunque en ese momento el pobre de Ciro estaba aterrado y todo era como estar en una pesadilla.

-“Vamos a comenzar que pasen las ejecutoras”. Dijo una voz en el sonido local.

Tres chicas adolescentes aparecieron una de ellas era Claudia un rugido de la multitud, las recibió gritos que decían “Acaben con ese maldito”, “Córtenle los huevos al perro”, etc. Entre otros gritos llenaron el recinto Ciro las vio caminar hacia él, temblando, quiso hablar pero no pudo olvido que le fue inyectado un relajante muscular en el cuello que le iba impedir hablar por las próximas 10 horas, las tres adolescentes llevaban tiras de cuero en cuyo extremo un afilado gancho de acero sobre salía bien afilado.

Apenas llegar a donde estaba Ciro las tres alzaron las manos animando a la multitud, Claudia fue la primera en golpear las nalgas de Ciro que se retorció de dolor, apenas un graznido broto de él pero que fue suficiente para alborotar a la concurrencia, otra de las adolescentes dio el segundo azote y así comenzó todo, Ciro no tardo en sentir como aquellos ganchos afilados al final de las tiras de cuero comenzaron a arrancarle trozos de sus bien formadas nalgas, convirtiéndolas en masas amorfas sanguinolentas,

Aquellos azotes continuaron por casi una hora para cuando terminaron Ciro estaba casi sin sentido sus alguna vez bellas nalgas eran una masa de carne molina sangrando con largos y profundos cortes, que dejarían marcas imposibles de quitar, para ese momento los huevos de Ciro eran historia habían muerto por falta de sangre fresca hacia ya varios minutos aunque en ese momento el no lo sabía su preocupación no era su castración durante los azotes sino rogar para que las adolescentes se detuvieran.

Un nuevo rugido minutos después que ellas dejaron de azotarlo, hizo medio reaccionar a Ciro, para ver de reojo a Claudia acercarse a donde estaba por detrás con unas tijeras, apenas podía moverse estaba agotado y devastado por la pérdida de sangre, Claudia se puso de cuclillas detrás de Ciro le abrió sus piernas y tomo sus huevos de un color morado nada saludable, lo que causo gran dolor en Ciro cuyo cuerpo comenzó a convulsionar, el publico rugió de nuevo y apenas escucho decir a Claudia cuando ella hablo.

-“Esto es lo que se merecen los pervertidos violadores como tú”. Dijo Claudia.

Claudia de un rápido tijeretazo le cerceno el escroto a Ciro con su preciado contenido por debajo de la liga castradora, el cuerpo de Ciro se tenso y sus ojos se pusieron en blanco mientras convulsionaba para por fin desmayarse por el dolor.

Ciro ya no pudo ver a Claudia levantarse para enseñar su escroto con sus huevos ser levantado en alto por Claudia y el rugir de la multitud al ver sus huevos separados de su cuerpo para siempre.

Ciro vive en desgracia siendo un eunuco solo pudo conseguir empleos degradantes y mal pagados, no hay día que no recuerda cuando fue Castigado Públicamente.   


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

CALLEJÓN SIN SALIDA

Carlos de 27 años era un delincuente de poca monta, carterista principalmente pero no de hombre sino exclusivamente de mujeres, aprendió que robar un bolso era más seguro y lucrativo que robar una cartera de hombre, además en la mayoría de los casos las mujeres preferían no presentar denuncia alguna, sin embargo las cosas en aquella ciudad eran cada vez más difíciles, el crimen era cada vez más elevado por lo que cada vez era más trabajo para Carlos conseguir su objetivo, pero la suerte que lo había acompañado desde los 17 años que fue cuando huyo de casa, estaba por terminarse......


CALLEJÓN SIN SALIDA
Carlos de 27 años era un delincuente de poca monta, carterista principalmente pero no de hombre sino exclusivamente de mujeres, aprendió que robar un bolso era más seguro y lucrativo que robar una cartera de hombre, además en la mayoría de los casos las mujeres preferían no presentar denuncia alguna, sin embargo las cosas en aquella ciudad eran cada vez más difíciles, el crimen era cada vez más elevado por lo que cada vez era más trabajo para Carlos conseguir su objetivo, pero la suerte que lo había acompañado desde los 17 años que fue cuando huyo de casa, estaba por terminarse.

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Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Carlos de 27 años era un delincuente de poca monta, carterista principalmente pero no de hombre sino exclusivamente de mujeres, aprendió que robar un bolso era más seguro y lucrativo que robar una cartera de hombre, además en la mayoría de los casos las mujeres preferían no presentar denuncia alguna, sin embargo las cosas en aquella ciudad eran cada vez más difíciles, el crimen era cada vez más elevado por lo que cada vez era más trabajo para Carlos conseguir su objetivo, pero la suerte que lo había acompañado desde los 17 años que fue cuando huyo de casa, estaba por terminarse.

Un grupo de mujeres hartas de la delincuencia de organizaron y formaron una organización denominada las vigilantes, en su mayoría eran mujeres jóvenes, bien entrenadas en artes marciales y en defensa personal, sin que Carlos lo supiera dejo de ser el cazador y se convirtió en la presa, Mara y Tania estaban en la zona donde operaba Carlos por lo regular esa tarde, estaban en busca de un carterista y golpeador de mujeres que no era Carlos pero que correspondía con la descripción, hombre alto, rubio y roba bolsos.

Tania que iba esa tarde con un top morado iba con un ostentoso bolso de diseñador la vista de Carlos de inmediato lo detecto y no iba a perder la oportunidad de apoderarse de ese bolso, ya que solo el bolso por si mismo podía aportarle una buena cantidad siempre que fuese original, Carlos siguió a Tania hasta la entrada de un callejón su callejón, en donde de inmediato la abordo, llevándola hasta el fondo del callejos que se abría en un patio la amenazo con una navaja para Tania en vez de lucir asustada sonrió y le dijo.

-“¡Creo que hoy no es tu día de suerte!”. Dijo Tania

Apenas termino de hablar y Carlos sintió como una mano lo tomo del cabello, para darle la vuelta, para sentir un fuerte puñetazo en el rostro, era Mara quien portando una chamarra (abrigo, chaquete) color azul fuerte con capucha le pego, Carlos cayó al suelo donde Malo lo tomo de los cabellos para obligarlo a levantarse, aun con sus cabellos tomados le dijo.

-“Vamos es hora de pagar bastardo”. Dijo Mara.

Las piernas de Carlos quedaron abiertas ideales para que Tania que estaba detrás de él procediera a darle una fuerte patada en la entrepierna, que hizo que Carlos pusiera los ojo en blancos sus manos se fueron a sus huevos justo cuando Mara, le dio un fuerte puñetazo que lo dejo inconsciente.

Mara saco su teléfono y llamo para que la camioneta viniera por ellas, entre cinco mujeres subieron al pesado Carlos inconsciente aun a la camioneta cerrada para marcharse, Carlos estaba por vivir la peor de las pesadillas que ni siquiera hubiese podido imaginar. La camioneta se detuvo en una gran casa a las afueras de la ciudad, Carlos fue bajado para ser conducido en calidad de bulto al sótano.

Una vez ahí, le amarraron las manos por las muñecas para luego alzarlo por medio de una polea bien fijada en el techo, los pies de Carlos apenas y tocaban el suelo, le quitaron su chaleco y pantalón de mezclilla que portaba, lo mismo que sus botas dejándolo solo en trusa (slip) de color blanco, que según notaron no se había cambiado en días, con manchas amarrillas al frente de su prenda lo que les causo de asco a Mara y Tania, luego le amarraron un palo de escoba en los tobillos lo que dejo bien abiertas sus piernas y se marcharon dejando colgándolo ahí.

Carlos se despertó una hora más tarde, sus gritos e insultos hicieron notar al par de mujeres que estaba bien despierto lo dejaron gritar un par de horas más antes de bajar a donde estaba, pero no lo hicieron vestidas como antes sino portando un antifaz que no dejaba ver sus rostros, iban casi desnudas, con sus senos descubiertos, con medias altas de color negro y un par de minúsculas tangas color rojo y altos tacones de charol color rojo, Carlos se quedo boca abierto viéndolas descender por las escaleras que daban al sótano.

Ambas se acercaron a donde estaba Carlos, Mara comenzó a pasar su mano por el plano vientre de Carlos, para por fin bajar hasta su entrepierna, el bulto en su trusa era prominente, sintió los pesados huevos y pene de Carlos sostenidos por la delgada tela, le movió un poco el paquete hasta que su manos se cerró sobre sus huevos y se lo apretó con fuerza al tiempo que decía.

-“Te vamos a enseñar a respetar a las mujeres maldito golpeador bastardo de mierda” Dijo Mara.

Carlos quiso decir algo pero apenas abrió la boca Tania le coloco una mordaza de bola que la apretó muy bien en la parte de atrás de su cabeza, dejando sin poder decir nada a Carlos, Tania entonces fue hasta una mesa y regreso con una tijera que le dio a Mara.

Mara paso la afilada tijera por el cuerpo de Carlos que nervioso se estremeció al sentir el frio metal sobre sus tetillas, el metal descendió hasta su trusa que Mara corto por los laterales para luego arrancar la tela y dejar a Carlos por fin completamente desnudo ante ellas, los ojos de Mara se iluminaron al ver la portentosa virilidad de Carlos.

No solo era alto sino también bien dotado, ambas mujeres se quedaron admirando la entrepierna de Carlos por unos segundos, observando cómo tenía el vello rubio púbico bien recortado y como su prepucio cubría hasta la mitad, su glande de un color purpura leve, un poco más abajo dos grandes huevos sin vello alguno quedaron colgando libres bastante bajos, Tania alargo su mano y los sopeso, con malicia dijo para que fuese escuchada por todos.

-“Firmes, pesados y grandes es una pena que para cuando terminemos ya no vayan a seguir así”. Dijo Tania.

Ambas mujeres rieron con malicia que hicieron temer lo peor a Carlos.

Cuando terminaron de ir Tania fue hasta la mesa de antes y tomo una pala de madera de unos 40 cm de largo por 20 en su punto más ancho, tenia pequeños agujeros, ella y Mara echaron suertes para ver quién empezaba primero, Mara gana por lo que Tania con la paleta de madera se coloco detrás de Carlos y Tania tomo el pene ya semí erecto para comenzar a masturbarlo, cubriendo y descubriendo el glande de Carlos con su prepucio de una forma que pronto le hizo tener una asombrosa erección de 25 cm.

Mara espero hasta que Tania dio el primer azote en las nalgas de Carlos para comenzar a darle una mamada con cada nuevo azote el pene de Carlos entraba un poco más en la boca de Mara, Carlos daba un gemido que era más un gruñido mezcla entre placer y dolor, aquello se prolongo por un buen rato hasta que las nalgas de Carlos quedaron morada y enrojecidas con pequeños cortes sangrantes, Carlos ya ni siquiera gemía simplemente su cuerpo por inercia con cada nuevo golpe de la pala, mientras continuaba siendo su pene succionado por el pene de Mara.

Cuando Tania paro sus golpes y Mara saco su pene de su boca Carlos se sintió aliviado pensó que todo había acabado pero estaba en un error estaba por venir lo peor, las dos mujeres intercambiaron lugares no sin antes Mara ir a la mera y tomar algo que Carlos no vio, Tania se inclino y tomo su pene para comenzar a masturbarlo, cuando Mara estaba en posición Tania dijo.

-“Es un lindo pene es una pena que será de maldito bastardo”. Dijo Tania.

En ese justo momento Carlos sintió como Mara le abrió sus nalgas y sintió como algo de plástico comenzó a hacer presión sobre su ano, Carlos apretó sus nalgas dio un gruñido pues era lo único que podía hacer pero pronto la resistencia de su ano fue vencido y el intruso entre sus nalgas lo penetro, los ojos de Carlos se abrieron grandes y casi parte la mordaza en dos de los fuerte que apretó los dientes, sintió un enorme dolor seguido de una punzada como si algo se desgarrara por detrás.

En ese momento Tania se metió su pene en su boca con su prepucio corrido, dejando libre a su glande pero lejos del placer que eso le podría proporcionar, paso a ser algo que le causo dolor cuando Tania usando sus molares le mordió con fuerza su sensible glande, el cuerpo de Carlos se sacudió con fuerza lo que hizo que el enorme dildo realista que le estaba siendo introducido por el ano entrara con mayor facilidad, Carlos estaba en una terrible agonía, para cuando Tania saco su pene de su boca su glande sangraba y palpitaba de dolor.

Mara comenzó a sacar el gran dildo del ano de Carlos, un rio de sangre comenzó a descender desde el interior de sus nalgas para pasar luego por sus piernas para gotear en el suelo, Tania comenzó a masturbarlo con una mano, cada que su prepucio cubría su glande, el cuerpo de Carlos temblaba de dolor, pues su sensible piel rosaba y no dejaba que cicatrizaran las heridas aun sangrantes en su glande, Tania continuo con su trabajo manual por 15 minutos hasta sentir que su pene comenzó a tener espasmo se hizo a un lado, justo cuando el primer gran chorro de semen salió disparado.

A aquel primer chorro le siguió un segundo y un tercero, enormes, copiosos, con mucha fuerza, el pene de Carlos quedo, de la punta goteando semen, cuando Tania se marcho a la mesa para tomar algo que de nuevo Carlos no pudo ver. Tania Regreso a donde estaba Carlos aun siendo penetrado a un gran ritmo por Mara, volvió a tomar su pene y continuo masturbándolo por unos segundos hasta que de repente de un sorpresivo lengüetazo, retiro una gran gota de semen de la punta de su erección, que hizo estremecer a Carlos.

-“La leche de esta bastardo sabe rica”. Dijo Tania luego de probar la leche de Carlos.

Ambas mujeres rieron maliciosamente, luego Tania agrego de manera lo más casual que pudo.

-“Parece que su precio lo lastima cada que cubre su glande”.
-“No te preocupes cariño ahorita arreglo eso”, Dijo Tania con malicia.

Tania tomo su prepucio y lo estiro todo lo que puco por encima de su glande, el cuerpo de Carlos se arqueo de lo fuerte que se lo jalo, luego de un rápido movimiento usando una tijera quirúrgica, de un solo como rápido corte le cerceno su prepucio, circuncidándolo en el acto.

El cuerpo de Carlos se convulsiono de dolor por unos segundos, mientras su pene chorreaba sangre al suelo, Carlos estaba en una agonía total, de pronto Mara extrajo el gran dildo de su culo para colocarse un guantes de látex negro, con el que lo penetro, Mara busco de inmediato su próstata que oprimió con fuerza, el pene de Carlos aun en erección arrojo un gran chorro de semen, el más grande y potente de toda su vida que iba a hacer el ultimo también.

Tania entonces se coloco unas botas con una punta metálica para comenzar a patear los colgantes huevos de Carlos, quien trato de cerrar sus piernas sin éxito alguno, Mara no tardo en sacar su mano de su interior para unirse a la orgia de patadas que sus huevos estaba teniendo, las patadas iban en aumento en frecuencia como en potencia, pero los huevos de Carlos pese a todo pronóstico resistían.

Ambos mujeres luego de casi una hora estaban agotadas y los huevos de Carlos pese a estar terriblemente hinchados aun estaban enteros, Mara harta de la resistencia de ese par de huevos, fue hasta la mesa de nuevo para regresar con un cuchillo curvo para sin ningún preámbulo, abrirle el escroto a Carlos que se sacudió como poseído por el dolor que eso le produjo, y de un rápido apretón Mara extrajo los dos orbes, por la gran herida del desgarrado bolso de piel.

Tania los tomo, jalándolos, para tensar los conductos que los unían aun al cuerpo de Carlos, quien negaba con la cabeza, suplicando con la mirada que dejase sus mal trechos huevos, pero Mara sin miramiento alguno corto los conductos castrando a Carlos en el acto, todo su cuerpo se sacudió por varios minutos hasta desmayarse por fin.

Carlos fue el tercer delincuente en ser castrado, tardo meses en recuperarse luego de ser encontrado en un basurero apenas con vida, como si fuese una ironía del destino, Carlos trabaja como recolector de basura, castrado, circuncidado y con la próstata dañada ni las drogas para la impotencia pudieron lograr que volviera a tener una erección, Carlos está viviendo para el resto de su vida como un eunuco sin sexo y sin mucho futuro, su vida se ha convertido en un Callejón sin Salida.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com




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Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

CRISTINA

Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar......


CRISTINA
Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACION] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD] [CBT] [FEMDOM]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Capítulo 1. La sorpresa.     

Lo que  voy a contar es una historia real. Por ello no van a oír hablar de bellezas despampanantes, de preciosos cuerpos y grandes curvas. Se trata de chicas normales (que no significa feas) como pueda ser cualquiera de las chicas que conocemos todos. De hecho, puede ser que tú las conozcas, y no sepas nada de su vida sexual... ¿o sí? Con esto quiero decirte que no te imagines a chicas de esas que salen en el Playboy o en las pelis porno. Prefiero que te imagines a ese grupo de amigas que tienes y que nunca sospecharías que fueran así.        

Desde que llegue al grupo me gustó Cristina. Tenía el cabello castaño tirando a rubio y una cara muy dulce. De cuerpo no estaba mal, aunque tenía las tetas algo pequeñas para mi gusto (con 17 años, eso es muy importante). Pero lo que más me gustaba de ella era su culo. Solía vestir pantalones de mezclilla, los típicos Levi\'s 501 que tan bien sientan a las mujeres, pero a veces se ponía alguna cosa ajustada que me volvía loco. Podía ver su forma perfectamente dibujada a través de la ropa. No paré hasta conseguir que saliera conmigo, lo cual me costó un par de meses.    

Los primeros meses de relación se limitaron a unos inocentes besos a escondidas y con la luz apagada, pero no pasó de ahí, ya que cada vez que intentaba tocar sus tetas o culo, me quitaba delicadamente la mano. A todo esto, cada vez que salíamos, tenía que venirme un par de veces, para evitar tener erecciones cuando nos abrazábamos, ya que me daba mucha vergüenza que ella lo notase. Aun así, había un montón de veces que no lo podía evitar.  

Pero una noche, en la fiesta de cumpleaños de un amigo, aprovechando un cuarto libre en la casa de éste, nos metimos y nos tumbamos en la cama. Era la primera vez que estábamos juntos de ese modo y ella se puso encima mío para besarme más cómodamente. Y de pronto comencé a notar que se me ponía dura. ¡Dios!. Cuando estábamos de pié o sentados, con retirarme un poco lo arreglaba, pero ahora estaba encima y no me podía apartar. Traté de pensar en otra cosa, pero sus apasionados besos no me lo permitieron. 

Debía estar rojo como un tomate, ya que ella tenía que notar aquella dureza justo bajo su vagina. De repente, ante mi asombro, comenzó a deslizarse de arriba abajo, muy suavemente. Estaba a punto de explotar y no pude evitar levantarle la falda y agarrar aquel maravilloso trasero que tanto deseaba. Aquello, lejos de enfadarla, hizo que se excitara aun más y que comenzase a moverse frenéticamente.

No habían pasado ni dos minutos cuando, entre el roce de su cuerpo, mis inexpertas manos explorando su culo, y sus suaves gemidos, me corrí salvajemente mojando mi pantalón... y sus braguitas (calzón). 

-“Eres un chico muy malo” Me dijo cuando, tras encender una pequeña lámpara que había en la mesilla, vio nuestra ropa empapada.         

-“Vas a tener que compensarme”. Añadio.       

Acto seguido, se levanto y se quitó la camiseta, la falda y las bragas, quedando ante mí con un excitante sujetador de encaje. La vista se me perdió en su vagina, un perfecto triángulo en el que se podían ver unas gotitas de flujo vaginal.     

-“Ponte de rodillas y cómeme la raja”. Me ordenó.

Me arrodillé y comencé a besar su monte de Venus, mientras con la mano exploraba su agujero. Aquello era nuevo para mí y trate de meter un dedo.     

-“Ahí no”. Dijo, conduciendo mi boca a su clítoris.   

Separé sus labios con suavidad y comencé a lamber como había visto en las pelis porno.        

Al cabo de unos minutos ella comenzó a retorcerse y a gritar, mientras inundaba mi boca de deliciosos jugos vaginales.      

Con todo eso, mi pene estaba preparado de nuevo, pero antes de que dijera nada, noté como sus manos acariciaban mi aun húmeda bragueta. Pronto, me desabrochó los botones del pantalón y poco a poco me fue quitando todo hasta dejarme completamente desnudo. Me besó en la boca y me dijo:

-“Ahora verás”.      

Sacó de su bolso cuatro lazos de terciopelo negro. Después de pasármelos por mi pene varias veces, me agarró los brazos y me los ató a la cabecera de la cama. Lo mismo hizo con mis piernas y me inquirió:

-“Si quieres volver a disfrutar de mi vagina, tendrás que ser mi esclavo... para siempre”. Dijo ella.

Lo había preparado todo. Así atado y con el calentón que tenía encima, no dudé en asentir con la cabeza. Noté un gesto de satisfacción en su cara antes de que me vendara los ojos con una especie de pañuelo. Después me amordazó con una mordaza de bola de esas que venden en las sex-shops, dejándome totalmente a su merced. Pude escuchar con claridad como buscaba algo en su bolso. De pronto me sobresaltó el ruido de una especie de máquina de afeitar eléctrica mientras me decía que me iba a rapar mis genitales para luego poder afeitarlos más fácilmente.     

Intenté moverme, pero fue inútil. Me tenía bien atado. Tampoco pude decir nada a causa de la mordaza. Pronto sentí como aquel aparato avanzando por mis genitales dando buena cuenta de mi vello púbico. No lo podía creer. Estaba siendo humillado por la mujer de mis sueños, pero aquella situación lejos de disgustarme, me ponía aun más excitando.       

-“Ahora vamos a afeitar”. Dijo.   

Pronto noté lo fría que estaba la cuchilla de la máquina y un extraño picor por toda la zona. Al cabo de un rato, me corrió el prepucio, me besó mi glande y dijo:           

-“Vamos por el culito”.     

Me soltó las manos y los pies de la cama y me hizo darme la vuelta.         

-“Dobla las rodillas y levanta las nalgas”. Me ordeno.          

En esa postura, tumbado boca abajo y con las nalgas hacia arriba, volvió a atarme, esta vez las muñecas con los tobillos. Repitió la operación: primero recortó los vellos más largos y posteriormente, afeitó todo el contorno de mi ano. Recorrió la zona con sus dedos y exclamó:

-“Así me gusta”.     

Y así de pronto, sin avisar, me metió el mango de la maquinilla de afeitar por mi recién rasurado  ano, lo que me produjo un sobresalto y un ahogado grito de dolor.  

-“¿Te gusta?” Me pregunto
-“Más te vale, porque a partir de ahora soy tu ama, y puedo hacer contigo lo que me dé la gana”. Dijo.

No contesté, no solo por la mordaza, sino porque mi orgullo de macho me impedía reconocer que la nueva experiencia anal me había gustado. Con la maquinilla aun en mi ano, me soltó, me quitó la mordaza y el trapo de los ojos, me dio la vuelta y me hizo una mamada que inundo toda su boca de leche, de la que no desperdició ni una sola gota.  

Me besó tiernamente y me dijo que esa era la última concesión que me permitía, y que, desde ese momento, ella decidiría cuando me tenía que correr. 

Dejé a Cris en su casa con la moto y volví a la mía sin dejar de pensar lo que me había pasado. Mirando en el espejo mis huevos afeitados y acariciando mi desvirgado agujero, no dejaban de resonar en mis oídos las palabras que me dijo al despedirnos: "mañana la segunda lección".      


Capítulo 2. Mi primer castigo.     

A la mañana siguiente, cuando quedamos todo el grupo de amigos, apareció ella mientras yo me moría de vergüenza. Recordaba lo sucedido anoche y no podía olvidarme de que era mi Ama. Me dio un beso y me saludó como si nada hubiera pasado. Pero noté que a lo largo de la mañana me miraba de una forma especial, como diciéndome que ella conocía mi secreto.       

Mis padres se habían ido unos días de vacaciones, por lo que tenía la casa libre. Estaríamos solos, por lo que tenía la esperanza de que ella continuara con mis "lecciones". A las nueve en punto sonó el timbre. Era Cris. Venía con unos pantalones bastante sugerentes y una blusa muy amplia, lo que me hizo pensar que aquella noche nada de nada. Después de un rato hablando de temas de escasa trascendencia, por fin me dijo.        

-“Supongo que recuerdas que eres mi esclavo ¿no?” Contesté afirmativamente mientras ella iba a mi cuarto. Cerró la puerta y desde dentro me pidió que me desnudara completamente y que me tumbase en el sofá, cosa que obedecí inmediatamente.           

Cuando apareció por la puerta del salón no lo podía creer. Llevaba un traje de látex rojo totalmente ajustado que marcaba perfectamente su vagina y sus pezones. En su mano llevaba la famosa mochila de la que el día anterior sacó la máquina de afeitar y las tiras de terciopelo. Naturalmente, ya tendría mi pene a punto, pero lejos de complacerme, ella tenía unas intenciones totalmente distintas. Me hizo levantar del sofá y se sentó ella en el centro, con la mochila a su lado.    

-“Túmbate encima de mí y pon tu pene y huevos entre mis piernas”. Obedecí su orden.           
-“Eres mío” Dijo mientras cerraba las piernas y aprisionaba mis genitales entre ellas.

Pronto noté una de sus manos paseando por mis nalgas libremente mientras con la otra sacaba una especie de vibrador de la mochila.         

-“Esto es para ti”. Me dijo.
-“Como ves, la parte final se estrecha mucho y luego se ensancha”. Es para que no se mueva ni se salga.

Tenía también un bote de aceite de esos que se usan en la piscina, con el que me untó el ano. Después de lubricarlo, introdujo aquel artefacto, lo que me produjo al principio un intenso dolor pero que fue poco a poco transformándose en un delicioso placer.  De esta manera, inmovilizado por los huevos y penetrado por un aparato de unos 20 cm. Comenzó a pegarme con una pequeña fusta que tenía, una vez en un lado y otra en el otro, a la vez que soltaba barbaridades e insultos que me excitaban todavía más.     

Me estaba doliendo, ya que tenía las nalgas totalmente enrojecidas... a cada golpe que me dada, sentía más y más placer como dolor, tanto que llegué a correrme en sus piernas sin tocarme. Jamás me había interesado por temas como el masoquismo, es más, me resultaba bastante desagradable cuando algún amigo nos ponía alguna peli de esas. Pero desde el día que lo experimenté en mis propias carnes, no he podido dejarlo. No es que no practique otro tipo de sexo. Pero me gusta sentirme el esclavo sexual de alguien.         

Siguiendo con la historia, cuando Cristina notó mi semen resbalando por sus pantorrillas, se enfadó muchísimo y gritando me ordenó que me pusiera de pie. Al hacerlo, noté como el vibrador se apretaba contra las paredes de mi culo, haciéndome sentir más suyo que nunca.     

-“¡Te dije que sólo puedes correrte cuando yo lo decidiera! ¡Ahora tendré que castigarte!” Me ató a una silla que había en el salón impidiéndome cualquier tipo de movimiento mientras insistía.       

-“¡Te voy a enseñar a no desobedecer a tu Ama! ¡Eres un puto esclavo y no tienes derecho a nada!” Le supliqué que me perdonase, diciéndole que no volvería a pasar, pero fue inútil. Me puso la mordaza y la vi salir en dirección al baño. Al cabo de unos segundos, que a mí se me hicieron eternos, volvió con un bote de alcohol de 96 grados que vació en mis genitales.      

-“Esto por correrte a destiempo”. Dijo, mientras me retorcía de dolor.      

Como se imaginaran mi glande, que era especialmente sensible, y las miles de heriditas que me había dejado el afeitado del día anterior, el dolor fue insoportable. Pero lo peor de todo fue que en mi interior, pensé que me lo tenía merecido por no acatar las órdenes de mi Ama.    Aprovechando que tenía el pene encogida por causa del dolor, me colocó en ella una serie de aros metálicos unidos por unas tiras de cuero. El de mayor diámetro tenía una especie de cierre similar al de unas esposas y lo encajó por detrás de los huevos. A lo largo de todo mi pene, que ya empezaba a ponerse duro por el roce, iban los demás aros, coincidiendo el último de ellos con el frenillo. 


-“Tendrás que llevar esto puesto todo el día. Si tienes una erección, los anillos te apretarán y te dolerá. No podrás estar con otra, ni excitarte, ni masturbarte... Solo yo tengo la llave de tu placer”.     

Inmediatamente comencé a notar lo que decía. A medida que crecía mi pene, me dolía más. Pero no acabó todo allí. Todavía iba a continuar con su "venganza" por correrme. Se despojó del traje de látex lentamente dejando a la vista su vagina ahora perfectamente depilada, con una tira de vello justo encima del clítoris y el resto depilado. Sus labios se mostraban como los de una niña.    

Cuando los separó, pude ver claramente un pequeño anillo dorado en el interior. Como se imaginaran, mi excitación a esas alturas era tremenda. He de confesar que siempre había tenido debilidad por las vaginas afeitados, y entre eso y el anillo... A todo eso, los aros seguían castigándome más que nunca mi dilatado pene, que empezaba a enrojecerse.        

-“¿Te gusta?” Me preguntó.
-“Pues no vas a empezar por ahí”.          

Acto seguido, se dio la vuelta mostrándome su lindo trasero. Se inclinó y separó las nalgas, dejándome ver su agujerito también depilado.         

-“¡Cómetelo!” Me ordeno.           

Sin pensármelo dos veces, empecé a lamber aquel ano que tanto me gustaba y acabé metiéndole toda la lengua mientras ella se retorcía de placer. Cuando ya no podía aguantar los aros en mi pene, ella se retiró y me dijo que quería que la penetrara por detrás. Como pudo me quitó el aparato (con el empalme que tenía no fue nada fácil) y se puso a cuatro patas mientras gritaba que la rompiera el culo, cosa que hice de inmediato, no sin antes embadurnarme mi pene de aceite. Al principio, me costó un poco penetrar aquel agujero virgen, pero una vez que entro mi glande, todo fue más fácil.        

No habían pasado ni tres minutos desde que la penetre cuando sentí la irreprimible necesidad de correrme. Para evitar nuevos "castigos", paré y pedí permiso a mi Ama. Ella, al borde del orgasmo, me ordenó que siguiera y que lo hiciera dentro. Tras unos instantes, llené su culo de semen con la mejor eyaculación que había tenido en mi vida Al sentir mi semen caliente en sus entrañas, ella también se corrió entre gritos y gemidos. Después de eso, caímos los dos rendidos sobre la cama y nos quedamos dormidos.     

Me desperté a eso de las 12:00 AM de la mañana. Mi pene volvía estaba apresado por los aros de mi Ama. Ella ya no estaba, y me los había puesto mientras dormía. Sobre la mesilla había una nota que decía: “"Sácate el consolador del culo y lávalo. Volveré a las 8 en punto. Espérame desnudo. Cris". Hice lo que me ordenó, comí y dormí la siesta. A eso de las 7, me duché, repasé mi "afeitado" y me puse a ver la tele hasta que ella llegó.           

Capítulo 3. Las amigas.     

A las 8 en punto llegó. Encantado por la ausencia de mis padres, corrí a abrir la puerta. Antes de hacerlo, me aseguré de que era ella a través de la mirilla, ya que estaba desnudo. Venía vestida como una lolita. Dos trenzas, una blusa blanca un poco transparente, una faldita escocesa muy, muy corta, medias y zapatos de hebilla. Estaba preciosa. Arrodíllate ante tu Ama, me dijo. Lo hice, se levantó la falda y me hizo besar su vagina por encima de su calzón blanco, como las de las colegialas.          

Ya en el dormitorio, me ató a la cama, y se sentó encima de mí para que lamiese su culito. Para ello, apartó un poco su ropa calzón (braga) y buscó mi lengua. Así estuve unos 10 minutos, cada vez, como imaginaran, más excitado. De pronto, se retiró, vio mi pene completamente tieso, la acarició y se fue. Desde la puerta dijo.          

-“Voy a tomar algo”.         

Así que allí me dejó, atado y sin poder hacer nada, Tardó más o menos una hora. Pude oír como llegaba y automáticamente mi pene volvió a ponerse como un mástil. De pronto, en el dormitorio, entraron, además de mi novia, Esther y Cristina (dos de las chicas de la panda con la que nos juntábamos en verano). 

NOTA: Como una de las chicas también se llama Cristina, en adelante, me referiré a mi novia como Cristina y a nuestra amiga como Cris.    

Estaba atado en la cama, con los brazos y las piernas abiertas, con mi pene y huevos afeitados, con una erección tremenda. Me puse rojo como un tomate. ¡¡¡Eran mis amigas de toda la vida, con las que quedaba para ir a la piscina o al cine!!! 

Esther era morena, con el cabello rizado, de no mal cuerpo, más que guapa. Siempre me habían gustado sus tetas y era la más "cachonda" del grupo. Su vagina resultaba al contrario de lo que siempre había imaginado. Como tiene mucho cabello en la cabeza, pensaba que el pubis sería igual. No lo tenía depilado (excepto la llamada línea del bañador) pero tenía muy poco vello, lo que dejaba ver perfectamente sus labios.           

Cris también era morena tenía el cabello más largo que Esther, tetas pequeñitas pero lindas y un culo que, aunque un poco grande, que volvía locos a los hombres. Tenía la vagina con vello, sin arreglar, como el de cualquier chica.

Esther me hizo cosquillas en un pié y Cris deslizó una mano pierna arriba hasta mi depilada entrepierna y dijo, con una sonrisa.        

-“Vamos a divertirnos un rato”.  

Cristina mandó a las chicas al salón, mientras, como ella dijo, "me preparaba" Me desató, me puso un minúsculo taparrabos, un collar con una cadena en el cuello y me ordenó que cumpliera cualquier cosa que quisieran las amigas.  

Cris y Esther comenzaron a quitarse la ropa, pero cuando estaban en braguitas, les invitó a que pararan para que las desnudase yo.           

Pasó la correa a Esther e inmediatamente hizo que le chupase las tetas. Pero de pronto, Cris le quitó la correa a Esther y me obligó a que le quitara las bragas con los dientes. Lo fui haciendo y de nuevo, Esther le quitó la correa, con lo que empezaron una especie de lucha por hacerse conmigo. Para evitar esto, Cristina (mi novia) propuso un juego. La ganadora tendría el derecho de usarme primero.

Me quitó el taparrabos y me sentó en la cama, con ellas cada una a un lado.  Tendrían que masturbarme por turnos de 15 segundos. La que consiguiese la corrida, ganaría.

Esther utilizó una técnica firme y lenta, pero fueron las rápidas sacudidas de Cris las que liberaran el chorro. Unos minutos después ya estaba listo otra vez. Cris me ató boca arriba, se sentó en mi cara y comencé a chupetearle la vagina .

-“Así no”, dijo.       

Me puse entonces a meter la lengua en su vagina, pero eso tampoco parecía satisfacerla, y hasta que no empecé a darle largos lengüetazos desde el clítoris hasta su ano, no me regaló sus jugos vaginales. Se ensartó entonces mi pene y se corrió dos veces (o eso me pareció a mí) antes de que me vaciase en su interior, lo que dejó mi pene inservible por un rato.

Le tocó el turno a Esther, que me desató, me dio la vuelta violentamente y me ató las muñecas de nuevo. Cristina abrió la mochila y sacó de ella un tubo de vaselina y un arnés con dos penes, una interior, pequeña y otra exterior, de unos 22 ó 23 centímetros. Mi polla aún estaba flacido cuando Esther me hizo ponerme de perrito, pero quedo rígido rápidamente cuando comenzó a embadurnarme de crema por el culo. Por supuesto, para asegurarse de que el cacharro entrara sin problemas, metió antes dos o tres dedos (no puedo determinarlo) para lubricar también el interior.   
Intenté revolverme, pero Esther me agarró con fuerza por las caderas y en un rápido movimiento, me metió el vibrador entero.   En cada envestida el pene interior se le clavaba y la base del aparato le rozaba el clítoris, así que se puso a penetrarme como una desesperada, más rápido, más rápido, cada vez más rápido hasta que, por fin, tuvo un orgasmo.      

Al correrse, clavó el consolador de tal modo que incluso la base debió entrar en mi culo, lo que, sin que nadie me hubiese ni tan siquiera rozado mi pene, hizo que soltase una ración doble de semen sobre el edredón que Cristina me hizo luego limpiar con la lengua por descuidado.          

Capítulo 4. Experiencia Homosexual.    

Nada volvió a ser igual en la panda. Esther y Cris me usaban indistintamente cuando y para lo que se les antojaba, ya que contaban para ello con el permiso de mi novia.     Un par de semanas después de lo que pasó con mis amigas, y después de sesiones sado más o menos como las que he contado, un día Cristina me hizo ir a su casa. Mis padres ya habían vuelto, pero los de Cristina estaban de cena, así que tenía la casa vacía. Me hizo pasar al salón, donde me esperaba una silla cómoda pero rígida.

Me desnudó, me senté y me ató las piernas y las manos a la silla, dejándome una vez más inmovilizado. Me amordazó con una mordaza de bola, asegurándose de que quedara bien ajustada. Ella abrió una puerta y entraron en la habitación dos chicos altos y musculosos. Uno rubio y otro moreno.

-“Del gimnasio”. Me dijo. 

Antes de que me diese tiempo a pensar lo que estaba pasando, los dos se pusieron a manosearla y a besarla por todas partes. La muy puta se lo estaba montando con los dos delante de mí.            El rubio empezó a desnudarla mientras el otro le metía mano por todas partes. Ella me miraba con satisfacción. Estaba gozando como nunca. Cuando estuvo desnuda, ella hizo lo propio con los chicos, para al final, agacharse y empezar a chupar sus penes alternativamente.  

El rubio tenía un pene impresionante, que lo parecía más aún porque la tenía afeitada, dejando solo unos vellos encima de ella. El moreno no estaba tan bien dotado, pero eso a ella no parecía importarle. Mirándome a los ojos se metió aquellos dos penes a la boca. Un momento después, el rubio se tumbó en el suelo con los pies hacia mí y Cristina se tumbó encima de él. Pude ver con todo detalle como se la metía mientras escuchaba sus gemidos. 

El moreno se colocó encima de ambos y comenzó a metérsela por el culo a mi novia, que se retorcía de placer. Ya con las dos penes metidas, empezaron un frenético cabalgar que duró unos 5 minutos. Y una vez más, lo peor de todo no fue el acto en sí, sino mi reacción: lejos de sentir celos, estaba excitado. Dos tipos estaban penetrando a mi novia y yo con una erección increíble. Después de eso, Cristina se levantó y vino hacia mí con una mirada lasciva.

-“Los chicos ya están calientes”. Comentó.      

Me desató y me ordenó arrodillarme.    

-“Espera aquí”. Me dijo.   

Se fue y al instante volvió con un trípode y una cámara de vídeo. Lo preparó todo y pude ver como se encendía la luz roja que indica que estaba grabando. Se acercó a mí y retiró la mordaza. Hizo una señal a los tipos para que se acercaran. El moreno se plantó delante de mí, con su pene a escasos centímetro de mi cara.         

-“Chúpasela”. Ordenó Cristina.   

Intenté protestar, pero de repente sentí unas fuertes manos que me sujetaban y me acercaban la cabeza. Era el rubio, que se había colocado detrás. Mi cara llegó a su pene y me la restregó por ella. Luego Cristina, con un latigazo me obligó a abrir la boca. Primero chupé sus huevos, luego pasé mi lengua por todo pene y finalmente me la metí. Empecé a mamársela lo mejor que sabía y, no voy a mentirles, me empezó a gustar.     

Vista mi "colaboración", me hicieron ponerme a cuatro patas sobre el sofá y mientras se la chupaba al rubio (habían cambiado) el otro empezó a embadurnarme el culo con vaselina. A todo esto, Cristina había quitado la cámara del trípode y se afanaba en grabarlo con todo lujo de detalles. Pronto me metió su pene y empecé a penetrarme. Estaba gozando mucho. Así se fueron turnando el uno y el otro durante un rato mientras Cristina grababa.

De pronto, pararon y me tumbaron boca arriba. Se iban a correr, y no querían desperdiciar su semen. El moreno (con la ayuda de Cristina que había vuelto a dejar la cámara en el trípode) fue el primero en regar mi cara con su espeso semen. Un minuto más tarde, y a la vista del espectáculo, lo hizo el rubio.

Para rematar la faena, Cristina empezó a lamer todo el semen que había sobre mí y me lo fue metiendo en la boca con cálidos besos. Tragué hasta la última gota de aquel manjar y mientras lo saboreaba, Cristina hizo que me corriera con una espectacular mamada (que en menos de 30 segundos acabe) y también me hizo beber mi semen, que lo tenía en la boca. Quien iba a decir que aquella iba a hacer la última vez que me correría como un hombre de verdad.

Capitulo 05. Eunuco y Esclavo

Luego que los dos tipo y yo mismo nos corrimos ellos Cristina se puso de pie y con un apasionado beso mientras los masturbaba los despidió, luego que se marcharon, ella se me acerco me dio un largo beso en los labios y me dijo.

-“Ahora que eres toda una puta de verdad ya no vas a necesitar de tu miembro”. Dijo Cristina.

Dijo eso mientras me masturba, luego fue a la bolsa y saco un elastrador, un fierro plateado largo de unos 25 cm de 5 milímetros de diámetro y un cuchillo curvo. Cargo en el elastrador una liga castradora. Iba a decirle algo pero de nuevo me coloco la mordaza de bola, luego acciono el elastrador abriendo la liga, para luego pasar mi pene ya en erección de nuevo por en medio de la liga. Que ella se aseguro quedase lo mas en la base de mi pene posible.         

Luego quito el seguro y la liga se cerró abruptamente sobre mi pene. Mi cuerpo se arqueo de dolor. Aun retorciéndome de dolor, Cristina, tomo un poco de vaselina y la unto en el ojo de mi glande casi metiendo su dedo en mi pene, luego tomo el largo tubo y lo fue metiendo por mi pene, sacando y metiéndolo lo que me hizo sentir mucho dolor y placer al mismo tiempo.

El tubo descendió por el interior de mi pene hasta la base lentamente, quedando apenas unos pocos centímetros sobresaliendo de la punta, Cristina me dejo así por varios minutos. Hasta que mientras acariciaba mi pene que no dejaba de palpitar duro como nunca antes me dijo.

-“Bien es hora de hacer una puta de verdad, Cariño”. Dijo Cristina.

Moví la cabeza en señal de negación pero eso a ella poco le importo, antes de que lo supiera me estaba cortando mi pene por arriba de la liga puesta, mi cuerpo se arqueo de dolor, sentí la sangre bañar mis huevos y muslos, sentía la hoja del cuchillo cortar mi pene, Cristina cortaba hasta que la cuchilla tocaba el tubo de metal, aquello se prolongo por varios minutos que se me hicieron eternos hasta que por fin ella deslizo mi pene cercenado por el tubo de metal hasta sacarlo por completo y apartarlo para siempre de mi cuerpo.

Me desmaye viendo a Cristina besar la punta de mi pene cercenado con sus labios.      

Luego de aquello y gracias a la cinta de vídeo, ahora soy su esclavo definitivamente para el resto de mis días. Cada día me sorprenden con una cosa nueva... Ella y sus amigos tanto mujeres como hombres por igual, la única  manera que tengo ahora para correrme es por medio de estimulación prostática, y creo que no pasara mucho hasta que Cristina también me despoje de mi huevos, el ultimo rastro de mi masculinidad que aun me queda.




Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

CLASE DE ANATOMÍA DE LA SRTA. COLBERT

"¡Así que la próxima semana vamos a ver si podemos encontrar un voluntario o dos para que podamos hacer una demostración real, y no tener que usar un consolador! Gracias a todos. Que tengas un gran día" Con eso, Claire Colbert despidió a nuestra clase de anatomía avanzada......


CLASE DE ANATOMÍA DE LA SRTA. COLBERT
"¡Así que la próxima semana vamos a ver si podemos encontrar un voluntario o dos para que podamos hacer una demostración real, y no tener que usar un consolador! Gracias a todos. Que tengas un gran día" Con eso, Claire Colbert despidió a nuestra clase de anatomía avanzada.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [FEMDOM] [ESCOLAR] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: AlanaFitz & DarkSoul





"¡Así que la próxima semana vamos a ver si podemos encontrar un voluntario o dos para que podamos hacer una demostración real, y no tener que usar un consolador! Gracias a todos. Que tengas un gran día" Con eso, Claire Colbert despidió a nuestra clase de anatomía avanzada.

Mis amigas y yo estábamos mareadas de emoción. ¿Podría ser eso real? Después de varias demostraciones de aula usando salchichas, consoladores y otras representaciones fálicas, la Srta. Colbert desafió a la clase a reclutar voluntarios reales para realizar... ¡una verdadera penectomía!

La nuestra es una escuela secundaria particularmente progresista, conocida por ofrecer cursos avanzados para estudiantes inteligentes. Pero los chicos eran escasos. No era una escuela privada de chicas. De hecho era una escuela pública. Fue creada para atraer a estudiantes avanzados y darles un ambiente de aprendizaje acelerado. Y solo por suerte, mucho más chicas que chicos cumplían los requisitos para la admisión.

Algunos positivos y negativos resultan de la muy sesgada relación chico-chica. Con aproximadamente un muchacho por cada seis muchachas, no hay casi ninguna lucha en los pasillos o disturbios los salones de clase. Así que todos podemos centrarnos mucho mejor en el aprendizaje.

Cuando tenemos un baile en la escuela, los chicos parecen tener una gran ventaja. ¿Puede cualquier chico no terminar con una chica bonita como su cita? Y de hecho, la mayoría de los chicos llegan con una chica muy atractiva en su brazo.

Entonces, ¿qué hacen las otras cinco de cada seis chicas? Bueno, la mayoría de nosotros solo vamos con otras chicas! No es la gran cosa. Las probabilidades son, incluso que las muchachas que llegan con muchachos terminarán bailando con otras muchachas, puesto que la mayoría de los muchachos odian bailar, él parecer.

Y así, no se necesita un cirujano cerebral para averiguar que la mayoría de las chicas en la escuela se sienten atraídos por otras chicas. Es bastante común en todas partes hoy para las chicas de secundaria ser bi, pero en nuestra escuela, la mayoría de las niñas son en su mayoría lesbianas. Que creo que es genial. Especialmente cuando una escuela como la nuestra tiene muchísimas chicas muy calientes compitiendo para entrar.

Lo que me lleva de nuevo al desafío de la señorita Colbert.

"Lisa, ¿quién sabes que podríamos conseguir para la demostración de la clase?" Le pregunté a mi mejor amiga.

"Dios, no sé, Alana... Rompí el mes pasado con Scott. Todavía somos amigos. Pero no puedo imaginar que él dijera sí a que se le quitara el pene.

"Estoy de acuerdo. Eso es algo difícil de convencer a un chico. Sé que Jack de mi clase de gimnasia no puede mantener sus ojos fuera de mí, pero ¿qué estaría dispuesto a sacrificar para conseguirme? "Lisa y yo nos miramos, como si esperara repentinamente leer la mente de la otra. Lisa es ardiente y es muy popular en la escuela, especialmente en las fiestas. Ella se ha sabido que es muy salvaje y para poner muy excitadas a otras chicas con quienquiera que se ha atrevido a costarse con ella. Su lengua deslizándose dentro y fuera de una vagina afeitada de otra muchacha puede hacer que la muchacha más recta intente sexo con una muchacha.

"Jack es el mejor amigo de David Pierce... ¿sabes, de Covington High School? David y Jack me miran como si estuvieran excitados todo el tiempo... y por los paquetes en sus short, apuesto a que ambos están bien dotados! "Lisa dijo.

Jack y David... Apuesto a que tienes razón, Lisa. Pasan por mi casa tarde todos los sábados por la mañana. ¿Me pregunto si podríamos atraerlos un poco? Podríamos disponer en nuestro micro-bikinis y esperar hasta que los veamos venir... luego frotamos aceite de todo nuestro cuerpo la una a la otra y ver qué... bueno, ¿qué 'surge'! ¿Qué piensas?"

"Oh, estoy dentro. Creo que podemos llamar su atención. Tal vez podamos incluso echar un vistazo a su equipo de "demostración". No querríamos llegar hasta el final de la clase y tener que aprender solo  que ellos tienen salchichitas. "Lisa tenía razón. Las demostraciones hasta ahora fueron todas con dildos y perritos calientes midiendo por lo menos 15 cm. Así que claramente la señorita Colbert no querría nada más pequeño.

"Lisa, duerme esta noche en mi casa y podemos terminar de prepararnos para los chicos. Entonces mañana podremos establecer nuestra pequeña trampa y ver qué podemos atrapar.

"Okey... Me encantaría... Llamaré a mi mamá de tu casa... y tal vez podamos navegar por la red juntos por un tiempo... mirar penes, echa un vistazo a las que más nos gustan... Conozco algunos sitios realmente lindos, de grandes y carnosos penes... un montón de ellos están siendo chupados por otro tipo muy musculoso, pero que me excita un poco, ¿sabes? "Lisa se estaba poniendo caliente mientras pensaba más en penes, sexo y vaginas... bueno, Lisa era simplemente una chica muy cachonda.

"Eso suena divertido", dije, "Me encantaría ver algunos de esos sitios. Sabes, sería muy bueno tener un novio dispuesto a posar así, ¿no crees?

"¿Te refieres a posar desnudo, acariciándolo fuertemente, mientras chupa un buen, largo y grueso pene? ¡Sí! Sería. No hay suficientes chicos que estén dispuestos a hacer eso por sus amigas, pero siempre estoy buscando a esos tipos de chicos".

-Yo también, Lisa. Me siento increíblemente húmedo pensando en eso. Es gracioso. Sé que cuando se trata de sexo, soy como la mayoría de las chicas... prefiriendo el sexo con otras chicas todos los días. Pero ver chicos calientes chupando penes siempre me excita. "

"¡Bien, Alto, me estoy realmente poniéndome caliente, mientras más hablamos de eso! Vamos a ir a algún lugar donde podamos disfrutar de un poco de intimidad y... ¡bueno, disfruta de una cierta intimidad! "Lisa suplicó.

Nos dirigimos directamente a mi casa. Mis padres no estaban en casa y no estarían por horas. Hasta mi habitación y rebotando en mi cama matrimonial, Lisa y yo caímos en un profundo y húmedo beso, nuestras manos inmediatamente sobre los cuerpos de la otra. Ambas somos de pequeños senos y tenemos cuerpos delgados, largos y deportivos. En solo unos segundos nos quedamos en tanga y las camisetas. Sus dedos encontraron su camino debajo de la banda elástica de mi ropa intima que estaba húmeda y casi se veía a través de ella. Su dedo medio se deslizó suavemente en mi húmeda y empapada vagina y pronto sentía los primeros placeres de un orgasmo.

"Espera, espera, espera" dije, "¿No vamos a ver a chicos chupando penes en internet, primero?"

"Sí... definitivamente... pronto... pero primero..." contestó sin aliento, "Necesito probar tu vagina... déjame quitarte la tanga... oh, sí, tu rajita es tan hermosa! Mmmmmmmm... Oh, parece deliciosa... déjame separar tus piernas más... mmmmmmm.... Amo tus labios, son tan bonitos y rosados y húmedos.... Mmmmmm... mira cómo se separan fácilmente! .... ¡Oh, Alana, tengo que chupar tu clítoris!"

Lisa mojó su cara hasta que ella tuvo su nariz en su clítoris con su vagina por debajo. Su lengua comenzó una rotación lenta pero firme en la capucha de mi clítoris. Pronto su lengua deslizó más allá de sus labios vaginales y profundamente en su interior. Ella la estaba penetrando con su lengua y estaba pronto a venirse, venirme y venirme... ¡Pensé que iba a llegar más allá del placer! Su cara hermosa, su boca completamente envuelta alrededor de mi vagina, chupando y lambiendo hasta el orgasmo y después del orgasmo... ninguna muchacha nunca miró más imponente y más hermoso que Lisa con su cara enterrada entre mis piernas extendidas y en mi sexo lampiño, mojado, afeitado.

Lisa se movió gradualmente, colocando su propia vagina por encima de su cara, y luego lentamente la bajó para satisfacer sus labios y lengua. Sus manos se acercaron para agarrar sus nalgas para tirar de su vagina hacia ella y mantenerlo en su lugar. Lisa usó sus manos para mantener sus piernas extendidas lo más ampliamente posible, así su cuerpo se mantendría arqueado para ofrecerle a su siempre entusiasta ataque oral. Y ahora también tenía una vagina afeitada hermosa, suavemente para chupar, lamber y beber de su contenido.

Por el resto de la tarde se quedaron así... haciendo un  69, viniéndose y viniéndose una y otra vez.

Y esa noche prepararon todo para el sábado. Su objetivo era simple. Utilizar sus encantos y un poco del encanto lésbico para atraer a los dos muchachos para que fuesen voluntarios para ser nuestros invitados en la clase de Anatomía de Miss Colbert. Finalmente iban a ver una verdadera y viva penectomía. ¡Dos penectomías, si tenían suerte!

El sábado las dos se sentaron en el porche de la casa, solo en diminutos vikinis listas para entrar en acción, unas dos horas después Jack y David aparecieron caminando iban bromeando, los dos adolescentes de 17 años eran altos, atractivos y con músculos definidos aunque no en exceso Jack era rubio y David pelirrojo, apenas los vieron ambas se despojaron de sus sostenes para comenzar a untarse crema bronceadora.

Los dos adolescentes al pasar frente a la casa no pudieron evitar ver aquel espectáculo, pero el clímax llego cuando ambas se dieron un apasionado beso, juntando sus pechos y aplastando sus pezones entre ellos con todo sus bellos cuerpos brillando, aquella escena hizo que Jack y David tuvieran una tremenda erección que era evidente debajo de sus bermudas color caqui que llevaban.

Lisa y Alana separaron sus labios para voltear a ver los dos absortos adolescentes frente a ellas, se pusieron de pie, mostrándoles sus tersos senos, para luego con una seña invitarlos a acercarse a ellas, Jack y David no lo dudaron, fue como ser atraído por una fuerza invisible, los cuatro se fueron al pateo trasero de la casa donde Alana tomo y Jack para comenzar a besarlo en la boca, Liza toma a David e hizo lo mismo.

Los besos de ambas parejas fueron apasionados, ellas despojaron de sus playeras a ambos por lo que sus pechos comenzaron restregarse por sus marcados dorsos, los dos adolescente no tardaron en comenzar a pasar sus manos por sus nalgas, senos y piernas de ambas, fue entonces que Alana hizo su movimiento a una seña de ella Lisa se aparto como Alana de sus deseosos amantes.

-“Chicos si quieren tenernos deberán firmar esta hoja de consentimiento”. Dijo Alana.

Aquello parecía una hoja de consentimiento normal en la que especificaba que ambos deberían comparecer desnudos el lunes en la clase de la Srta. Colbert, lo que ninguno de ellos leyó fue que autorizaban el retiro de sus penes durante la clase. Por lo excitado que ya estaban Jack y David firmaron sin leer bien aquel documento, una vez firmado la acción entre los cuatro continuo pero ya no en el patio sino en la habitación de Alana sobre su amplia cama.

Alana y Lisa terminaron de desnudar a Jack y David, los acostaron en la cama donde comenzaron darles lambidas primero y luego una mamada suprema a ambos adolescentes Jack poseía un pene de 19 cm circuncidado con huevos de buen tamaño mientras que David tenía un pene de 18 cm sin cortar con venas sobresaliendo por todo sus tronco con un par de huevos enormes, aquella mañana y tarde las dos parejas disfrutaron de los placeres sexuales a todo lo que daba incluso Alana y Lisa intercambiaron de pareja para poder ambas disfrutar de aquellos dos buenos penes condenados a morir el lunes.

El lunes a ya en la escuela Alana y Lisa fueron a la oficina de control donde entregaron las hojas de consentimiento firmadas por Jack y David, también entregaron las instrucciones de la Srta. Colbert, luego se marcharon, apenas Jack y David entraron a la escuela fueron requeridos en la oficina de control donde el Sr. Sander, los inmovilizo con un aparato sónico usado por la policía, Jack y David quedaron como estatuas sin poder moverse pero completamente conscientes sin saber lo que pasaba.

El Sr. Sander, despojo de sus ropas a ambos adolescentes dejándolos solo en ropa interior, coloco a ambos sobre bases con ruedas como si fueran maniquíes y espero a que la Srta. Colbert que también fue requerida en la oficina pasara a recogerlos para su clase, lo que sucedió no mucho tiempo después, muy contenta la Srta. Colbert seguida de ambos adolescentes paralizados se dirigió a su salón donde ya las chicas la esperaban.

-“Bueno dias chicas, hoy gracias a sus compañeras Lisa y Alana tenemos a dos voluntarios para poder realizar no una sido dos penectomías”. Dijo la Srta. Colbert.

Apenas termino de dar ese anuncio el Sr. Sander introdujo a Jack y David paralizados en ropa interior al salón, el asombro de las chicas al ver a ambos atractivos adolescentes casi desnudo frente a ellas fue más que evidente, cuando el Sr. Sander se marcho, la Srta. Colbert, tomo un cutter y con su ayuda corto la ropa interior primero de David y luego de Jack dejando a ambos desnudos frente a la concurrencia femenina.

-“¡Bien clase vamos a empezar!” Dijo la Srta. Colbert.

Luego de explicar algunas cosas ya vistas a modo de recordatorio señalando en donde es que se encontraban aquellas partes en el pene y testículos de ambos adolescentes, para ese momento aterrorizados por completo, tomo un cuchillo curvo y dijo tomando el pene de Jack en una de sus manos.

-“Chicas hay dos formas de hacer una penectomía una es dejar un pequeño muñón, la otra es el retiro del pene por completo, como tenemos dos voluntarios hoy, vamos a hacer las dos, pero antes hay que decidir quién de ambos tendrá un muñón y el otro no”.

Se escucharon risas ahogadas por parte de la clase.

-“Alana y Lisa lo justo es que ustedes decidan”. Dijo la Srta Colbert.

Lisa y Alana que estaban sentadas juntas deliberaron entre ellas unos segundos antes de que Alana se pusiera de pie para decir.

-“¡Completa David y Jack con muñón!” Dijo Alana.

Ambos adolescentes se estremecieron al escuchar las palabras de Alana, la Srta. Colvert sonrió y explico cómo realizar una penectomía dejando un muñón.

-“Es la cosa más simple, solo se corta el pene dejando un pequeño trozo del mismo, usualmente de 1 o 2 cm, (tomo un marcador e hizo un raya punteada alrededor del pene de Jack) en este caso dejare 1.5 cm desde la base”. Añadió la Srta Colbert.

Luego ella comenzó a masturbar a Jack lo que sorprendió a las alumnas, el pene del adolescente pero al terrible terror que estaba sintiendo, comenzó a poner rígido, apenas tardo unos segundos en estar completamente en erección, cuando lo estuvo la Srta. Colbert usando el cuchillo curvo que sostenía corta profundamente sobre las rayas marcadas en su pene, los ojos de Jack se abrieron grandes al ser golpeado por un intenso dolor de manera inmediata.

La sangre comenzó a fluir de su pene, mientras la cuchilla cortaba y cortaba, justo cuando estaba por separar su pene, del ojo de su glande brotaron dos fuertes disparos de su semen, que hizo dar un alarido general por parte de la audiencia.

-“¡HIIIUUUGGGG!”
-“No pasa nada es normal que el macho que está siendo cortado eyacule”. Dijo la Srta, Colbert.

Momentos después ella sostenía el miembro cortado de Jack en su mano, lo mostro a la clase y luego aplico una crema especial sobre el muñón sangrante que lo cicatrizo instantáneamente, dejando un pequeño agujero para la orina.

De inmediato paso el pene cercenado al que paro la hemorragia a una de las chicas para que se lo pasaran, mientras se movió con David, quien lloraba con lagrimas rodando por sus mejillas a raudales ya su pene estaba endurecido por completo.

La Srta. Colbert uso un depilador láser para eliminar todo el vello púbico de David, luego clavo la afilada punta del cuchillo curvo debajo de su pene, para luego hacer un profundo corte alrededor del pene, que tenía espasmos, justo cuando ella termino de hacer el corte circular, el pene de David expulso tres fuertes chorros de su semen, la Srta. Colbert, explico a la clase cuales ligamentos se debían cortar, señalándolos y cuáles no, luego de 20 agónicos minutos para David su pene entero fue separado de su cuerpo.

Luego la Srta. Colbert aplico de nuevo la crema y una oquedad quedo por arriba de los huevos de David con un pequeño orificio en el centro, tanto David como Jack tendrían que sentarse cada que quisieran orinar desde ese momento.

“RING, RING”. Sonó.

-“Con esto concluimos la clase de hoy, por favor devuelvan los penes al salir y no olviden estudiar lo visto habrá examen el viernes próximo”. Dijo la Srta. Colbert.

Quien detuvo a Alana y Lisa antes de salir y les ofreció los penes de los dos nuevos eunucos, como premio por su colaboración para la clase, lo que ambas aceptaron y antes de irse cada una de ellas se acerco a uno de los adolescentes aun paralizados y los besaron con pasión en los labios. Ambas les dijeron al oído.

-“Fue una de las mejores tarde de mi vida, la del sábado y esta fue la mejor clase de Anatomía de la Srta. Colbert”.     

Luego ambas se marcharon llevándose cada una, uno de los miembros amputados durante la clase.    
  




Autor: AlanaFitz & DarkSoul       Traductor y Adaptador: DarkSoul

CIELO E INFIERNO

La joven poseía una belleza sobrenatural, alta y esbelta, con largas piernas torneadas, su larga y abundante cabellera rubia parecía una cascada de oro, sus ojos verdes esmeralda destellaban reflejos de fuego, su sensual boca de labios rojos esbozó una sonrisa mientras sorbía un trago de vino de la copa de cristal que sostenía en una mano. Estaba apenas vestida con un diminuto bikini, el cual era una joya maestra de orfebrería, entallado con finos anillos de aro entrecruzados, en la otra mano blandía una fusta de cuero negro. Un halo de luz brillaba alrededor de su cabeza, mientras sus alas blancas como las de una paloma se hallaban recogidas tras su espalda......


CIELO E INFIERNO
La joven poseía una belleza sobrenatural, alta y esbelta, con largas piernas torneadas, su larga y abundante cabellera rubia parecía una cascada de oro, sus ojos verdes esmeralda destellaban reflejos de fuego, su sensual boca de labios rojos esbozó una sonrisa mientras sorbía un trago de vino de la copa de cristal que sostenía en una mano. Estaba apenas vestida con un diminuto bikini, el cual era una joya maestra de orfebrería, entallado con finos anillos de aro entrecruzados, en la otra mano blandía una fusta de cuero negro. Un halo de luz brillaba alrededor de su cabeza, mientras sus alas blancas como las de una paloma se hallaban recogidas tras su espalda.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [SOBRENATURAL] [SADO] [HUMILLACION] [ESCLAVITUD] [CBT] [TORTURA]


Categoria: Hetero      Autor: Lilith





-“¡Hazlo más suave! ¡Con más delicadeza!” -Ordenó de mal humor Akasha, al hombre que de rodillas ante el diván donde ella se encontraba se esmeraba en besarle los dedos de los pies.
-“¡No olvides que yo soy una Arcángel!” 

Y vaya si lo era, la joven poseía una belleza sobrenatural, alta y esbelta, con largas piernas torneadas, su larga y abundante cabellera rubia parecía una cascada de oro, sus ojos verdes esmeralda destellaban reflejos de fuego, su sensual boca de labios rojos esbozó una sonrisa mientras sorbía un trago de vino de la copa de cristal que sostenía en una mano. Estaba apenas vestida con un diminuto bikini, el cual era una joya maestra de orfebrería, entallado con finos anillos de aro entrecruzados, en la otra mano blandía una fusta de cuero negro. Un halo de luz brillaba alrededor de su cabeza, mientras sus alas blancas como las de una paloma se hallaban recogidas tras su espalda, su voluptuoso cuerpo estaba recostado a lo largo del diván tapizado de terciopelo rojo.

El hombre sostenía entre sus manos, por el tobillo, uno de los hermosos pies descalzos, su lengua recorría la planta del pie, lamiéndola y masajeándola con extrema adoración. El sumiso estaba desnudo por completo, su miembro desplegaba una erección total, como a punto de estallar, un hilo de líquido pre seminal iba desde el agujero de su glande hasta el piso de mármol, de cuadros blancos y negros. La estancia era un lujoso estudio, con paredes de piedra, y columnas que subían hasta unirse en cruceros, las ventanas ojivales daban paso a la luz a través de sus vitrales multicolores en los cuales el artista había recreado escenas fantásticas de la rebelión de los Ángeles en el cielo.

El hombre deslizó su mano por la pantorrilla de la joven, la piel cremosa y sonrosada, era como el más fino alabastro, inmaculada sin ninguna imperfección, era suave, tersa al tacto, era como tocar el paraíso, un ligero bronceado le daba un tono de oro.

La lengüeta de la fusta golpeó con furia el dorso de la mano del hombre.

-“¡Retira tu asquerosa mano, esclavo!” Sentenció Akasha, haciendo énfasis en la palabra esclavo.
-“¡Sabes que tienes prohibido tocar mi divino cuerpo, tu asquerosa lengua y tus sucias manos solo pueden tocar mis pies, por debajo de mis tobillos”.

-“¡Perdón, Diosa!” Se disculpó el esclavo.
-“¡No! ¡No voy a perdonarte! ¡Esta noche recibirás tu castigo!”

El esclavo asintió resignado. Continuó lamiendo y besando los pies de la joven belleza rubia. Un reloj de péndulo, junto a la pared sonó dando seis campanadas.

-“Es hora de que te retires, gusano, debes ir a hacer el aseo del templo”.
-“Diosa… Si, mi, Diosa…” Balbuceó el hombre con enorme respeto.

-“¡Y más te vale que lo dejes resplandeciente de limpio! ¡O te hago que limpies el piso con la lengua!”
-“Sí, mi Ama”.

Akasha hizo una mueca de desprecio con su lindo rostro y le despidió con un gesto de la mano, se acomodó sobre el diván y cogió de la mesa de café a su lado un libro de tapas de cuero negro, con un pentáculo de plata grabado en la portada. El hombre salió del estudio, fue a un armario de dónde sacó escobas e instrumentos de limpieza y salió por un pasillo a la nave central de la catedral para dar inicio a las tareas de limpieza.

Tres horas después el interior de la catedral relumbraba de limpio, sus grandes puertas de acero estaban cerradas, adentro ardían los cirios de cera negra montados en sus candelabros de plata, sus mortecinas lenguas de fuego creaban misteriosos claroscuros, el hombre estaba de rodillas ante el altar mayor, de espaldas a las bancas, con sus manos unidas en oración. La catedral gótica estaba adornada con efigies de mármol blanco, de voluptuosas amazonas aladas, enfundadas en sexys armaduras y botas, armadas con espadas y látigos, plantadas de pie sobre el cuerpo de hombres desnudos. Tras la mesa del altar mayor, contra la pared del ábside, se alzaba una cruz invertida de madera negra y bajó ella un trono hecho de huesos humanos, con un escabel de calaveras para reposar los pies de la Ama.

-“¡Asumo que tus suplicas son dirigidas hacia mí, gusano!” Escuchó decir a la voz de cristal, mientras los dedos de un hermoso pie descalzo se posaban sobre su frente y empujaban su cabeza hacía atrás. Akasha estaba sentada sobre el altar, desnuda por completo, sus alas blancas extendidas en toda su extensión tras su espalda, la perversa y retorcida sonrisa decoraba su hermoso rostro. En una mano sostenía el cáliz de oro que se había utilizado durante la ceremonia.

-“¡Sí, mi Diosa!” Respondió el hombre sumiso.

Akasha se puso de rodillas sobre el altar, con sus suaves muslos abiertos, posó el gran cáliz de oro bajo su entrepierna y comenzó a orinar dentro de él, su sagrado néctar de oro llenó la copa hasta el borde. Posó la copa sobre la mesa del altar y se puso en pie, alta e imponente, esbelta en toda su angelical hermosura, con un halo de luz recortando el borde de su figura, con sus inmaculadas alas blancas extendidas.

-“¡Bebe!” Ordenó Akasha.
-“¡Te concederé la inmerecida gracia de delectar mi preciado néctar”.

El hombre se apresuró a cumplir la orden, tomo el cáliz entre sus manos y lo apuro como si la vida le fuera en ello.

-“Estarás en ayunas hasta que yo diga, no beberás ni comerás ninguna otra cosa”.

Después de haber dado su ultimátum la preciosa Ángel dio media vuelta y levitando sobre el aire abandonó la nave central de la iglesia. A medianoche el hombre descendió los escalones de piedra que conducían a los sótanos de la catedral, se trataba de una enorme red de galerías subterráneas, antiguas mazmorras, pozos y catacumbas aún más arcaicas que la misma catedral y el castillo que habían sido asentados encima.

Era justo medianoche, la hora a la que Akasha le había citado, iba desnudo y descalzo por completo, como ella lo exigía. llegó al vestíbulo subterráneo, ella estaba de pie en medio de la sala, ataviada con su angelical armadura de combate, en la parte superior, un pectoral de oro esculpido que realzaba sus formas femeninas y acomodaba por arriba sus exquisitos pechos, por abajo llevaba un tanga hecho de oro, calzaba sus pies con botas altas que subían hasta arriba de la rodilla, las botas estaban recubiertas de placas de oro sólido como guardas, sus manos iban cubiertas por guanteletes de oro que subían hasta los codos.

El hombre supo al verla vestida así que esa noche iba a recibir una paliza tremenda. Su pene se irguió en una erección tremenda, apuntado anhelante a su verdugo.

-“Al menos tu saludo es halagador”. Dijo Akasha, con ambas manos en la cintura.

El hombre bajó la mirada en señal de respeto, su erección era bestial, resultado de la excitación de ver la figura de la hermosa y poderosa mujer alada, y también de la castidad forzada que esta le había impuesto, así era, Akasha le había prohibido por completo los orgasmos, la perversa Ángel se había asegurado de que aquello se cumpliera así, usando sus poderes de magia angelical, había hechizado al hombre para que este fuera incapaz de alcanzar el orgasmo y eyacular a menos que ella lo ordenase.

-“Ponte a gatas como el perro que eres”. Ordenó la voluptuosa rubia.
-“Y sígueme, administraré tu castigo en la cámara de torturas”.

Un escalofrío helado recorrió el cuerpo del hombre, la cámara de torturas significaba que ella tenía planeado algo muy severo, el castigo sería cruento e inmisericorde. Atravesaron un amplio corredor, iluminado por antorchas, ella andando de pie, haciendo resonar las suelas de sus botas contra el piso de piedra negra, él siguiéndola a gatas, sobre manos y rodillas, como un perro, la seguía como un borrego que iba al matadero, conforme con su destino, apreciando desde abajo el perfecto espectáculo del trasero de la Ángel, enmarcado por el tanga de oro.

Entraron a la cámara de torturas, era un siniestro salón enorme, estaba iluminado con candelabros donde ardían cirios de cera negra, el lugar poseía un área central despejada, con un circulo de plata engastado al suelo, dentro del círculo se dibujaba un pentagrama hecho con láminas de plata. Alrededor del círculo se hallaban repartidas diversas mesas de madera, sobre las que se desplegaban infinidad de instrumentos de tortura, escalpelos, cuchillas, dagas, ganchos. También podían verse distintas máquinas de tortura, hechas de madera, metal y cuero, empotradas al piso, potros, cruces, jaulas de acero, dentro de los braseros de bronce se calentaban herrajes al rojo vivo, de todas formas y diseños. De las paredes colgaba una colección infinita de látigos, de diversos estilos y tamaños.

Al hombre el corazón le latía con fuerza, recordaba haber entrado a la cámara de torturas solo una vez, la primera noche que había conocido a Akasha, la cruel beldad le había torturado con sadismo hasta el amanecer, ella se había detenido al ver que él había perdido la conciencia y ya no era divertido para ella el continuar golpeándole.

-“¡Anda, camina!” Ordenó, llevándole hasta el centro del pentagrama, en el medio del salón.

Él elevó la vista y observó, ahí en medio de la estrella de cinco puntas se hallaba de pie una misteriosa y esbelta figura femenina. Era una pelirroja de ensueño, ataviada con un bikini de cuero negro, con remaches de acero y cadenas, calzaba botas de caña alta, con suela de plataforma y tacones altos de acero, afilados como estiletes, cubría sus manos con guantes arriba de los codos, el cabello rojo intenso como llamas del infierno, con brillos naranjas, lo llevaba suelto y caía como una cascada de fuego tras su espalda, sus ojos azules eran fríos y refulgían con centelleos metálicos, a ambos lados de su cabeza salían un par de cuernos retorcidos como carneros, tras la espalda la chica desplegaba unas alas negras similares a la de los vampiros.

Era una Súcubo, una Demonio femenino.

La diabólica belleza sonrió, sus sensuales labios los llevaba pintados de carmín negro, todo su maquillaje era oscuro, con sombra gruesa alrededor de los ojos, al sonreír mostró dos blancos colmillos, largos y afilados.

-“¡Akasha, te ves hermosa vestida así, con tu armadura!” Dijo la pelirroja con las manos a la cintura.
-“¡Lilith, tu estas fulminante con esas botas!” Respondió la Arcángel rubia.

Las chicas se abrazaron y se dieron un apasionado y profundo beso en la boca, una a la otra.

-“¿Vamos a divertirnos esta noche con el cerdo del esclavo?” Preguntó Lilith, una vez se separó de los brazos y los labios de Akasha, la pelirroja observaba al tembloroso hombre con profundo desprecio.

 -“Si, aguarda aquí”. Ya vengo.

Akasha fue a examinar una de las colecciones de látigos desplegada en un mostrador de madera, tras examinarlos se decidió por dos y los descolgó de su percha. Regresó al centro del pentagrama, donde la aguardaba Lilith de pie, plantada junto al esclavo que a gatas se mantenía quieto y en silencio. Akasha entregó uno de los dos látigos a Lilith, los instrumentos de tortura estaban hechos de cuero negro endurecido, eran gruesos y sólidos, del tipo usado para azotar bestias. Las chicas caminaron alrededor del esclavo haciendo sonar los tacones de sus botas, sonreían de manera perversa, semejaban lobas salvajes listas para devorar a su presa indefensa. Akasha dio el primer golpe, hizo restallar el cuero contra las espaldas de su esclavo, el golpe fue contundente y arrancó un alarido de dolor al hombre, el desgraciado se agazapó pecho a tierra, el latigazo le había dejado una estela rojiza, gruesa e hinchada como salchicha, casi al borde de verter sangre.

-“¡Anda, ponte a gatas, como perro, sobre manos y rodillas! ¡Si te mueves de nuevo te va a ir peor!”
Lilith tomó impulso y le dio un duro latigazo.

Turnándose de esta manera, las crueles féminas le azotaron con furia, le flagelaron la espalda, en los riñones, glúteos y muslos, los gruesos y largos listones de hematomas recorrían el cuerpo del hombre dándole el aspecto de una cebra de rayas escarlatas. A pesar de arquear la espalda y no dejar de temblar el desgraciado logró mantenerse en su puesto. Después de terminada la paliza, Lilith ordenó al hombre que se acercase y le lamiese las botas, el hombre se acercó hacia la pelirroja a gatas, comenzó a deslizar su lengua por la superficie de cuero negro de las botas, haciendo un esfuerzo por sostenerse a gatas y no caer al piso. En tanto Akasha fue a inspeccionar su colección de látigos en busca de uno nuevo, había cañas de madera de varios largos, látigos cortos y largos, fustas con lengüetas de variadas formas, cogió algunas de las piezas, blandiéndolas y cortando el aire con ellas, haciéndolas silbar de forma ignominiosa, finalmente se decidió por un gato de nueve colas, el terrible instrumento tenía un mango de madera, al que iban sujetas nueve cordones de cuero entrelazados terminados cada uno en un garfio de metal. Tomo el objeto y además tomó una botella de cristal vacía, y regresó al centro del pentagrama.

Lilith abrió su boca al ver el arma que la rubia portaba.

-“¡De manera que si vamos a divertirnos en serio!”
-¡Por supuesto!

La rubia se plantó a un lado del esclavo, con sus piernas abiertas y blandiendo el gato de nueve colas.

-“¡Escucha gusano! voy a azotarte, y mientras lo hago, tú vas a continuar lamiendo las botas de Ama Lilith, te vas a mantener en tu posición de perro a cuatro patas, si no te mueves, ni te caes y si no paras de lamer, entonces se acabará el castigo y te dejaré descansar en tu celda, pero si fallas, entonces vamos a continuar sin parar y te juro que de verdad vas a lamentarlo”. ¡Vas a recibir cinco latigazos!
Akasha lanzó la botella contra el piso, quebrándola en varios pedazos, luego con sus botas de oro pisoteó los restos de los cristales, reduciéndolos más de tamaño. Lilith sonrió con maldad, plantándose tentadora, manos a la cintura, frente a los restos afilados de cristal que yacían en el piso. El hombre gateó hacia ella, teniendo que ubicarse sobre los trozos de cristal roto, lastimándose las palmas de las manos y las rodillas, sin embargo, sacó su lengua y comenzó a lamer las botas de cuero negro de la pelirroja.

En tanto Akasha se ubicó tras el esclavo, elevó su brazo y descargó sobre las espaldas desnudas el primer golpe con el látigo de nueve colas, el impacto hizo trastabillar al pobre al hombre, los gruesos cordones de cuero negro entrelazado le habían golpeado duro, además sentía el dolor de los garfios de acero que se habían clavado en su carne. Akasha tiró hacia atrás para recoger las colas, pero los garfios estaban incrustados oponiendo resistencia, la rubia cogió impulso y dio un poderoso tirón, liberó los garfios al tiempo que arrancaba jirones de piel y carne y hacía saltar la sangre en el aire. Los miembros del hombre vacilaron, pero haciendo un titánico esfuerzo logró sostenerse en su posición, el dolor era terrible, más, debajo de él se hallaban los restos afilados de cristal, si caía se los iba a clavar en la carne, además, lo más importante, sino resistía la golpiza, sabía que le iba a ir terrible, no podía ni imaginar los sádicos castigos que las féminas fueran a administrarle.

Akasha lanzó un nuevo latigazo, esta vez estirando suficiente su brazo para clavar las garras de acero en la parte alta de la espalda de su esclavo, luego con un diestro tirón las hizo descender desgarrando la piel en rayas sanguinolentas corriendo a lo largo de la espalda. La roja sangre brotó y comenzó a deslizarse por los costados del hombre, y de ahí empezó a caer en gotas al piso.

Al tercer latigazo, el hombre supo que no iba a soportarlo, las heridas abiertas de su espalda manaban abundante sangre, así como sus manos y rodillas, todo su cuerpo era presa de terribles espasmos, no podía concentrarse en continuar lamiendo las botas de Lilith. Akasha se aproximó por detrás del prisionero, y tomando impulso le descargó una tremenda patada de arriba abajo justo en los testículos, que colgaban libres entre los muslos del hombre, el hueso púbico del hombre crujió, al chocar con él, la placa metálica que cubría la puntera de la bota. Todo se tornó borroso para el esclavo que dio de bruces contra el piso, quedando acostado a lo largo de los fragmentos de vidrio quebrado.

-“¡Eres un perro inútil!” Dijo con despreció Akasha.
-“¡Esta sangrando mucho!” Exclamó Lilith excitada, sus ojos azules brillaban ante la vista del rojo líquido.

Akasha tiró a un lado el gato de nueve colas, e hizo señas a Lilith que le ayudase. Entre ambas pusieron sobre el piso de piedra negra un brasero encendido, repleto de herrajes al rojo vivo. Akasha se sentó sobre la nuca del hombre, y Lilith sobre sus muslos. De manera que lo tenían contraminado contra el piso. A continuación, las chicas comenzaron a cauterizar las heridas de la espalda empleando para ello los hierros al rojo vivo, cuando los herrajes besaban la piel salían despedidas pequeñas columnas de vapor de agua, pronto se pudo sentir el olor a carne quemada.

Le achicharraron la carne de las heridas hasta detener todas las hemorragias. Luego ambas se pusieron de pie, parándose con ambos pies sobre la espalda del hombre, cogidas de las manos, una con otra, comenzaron a saltar sobre la espalda del hombre, Akasha con sus botas planas de suelas gruesas y Lilith con sus botas de tacón de acero, los huesos de las espaldas del hombre crujían a cada salto, mientras que por delante se le incrustaban los filos de los cristales rotos que yacían sobre el suelo.

Las chicas bajaron al piso, cada una tomo uno de los brazos del hombre, levantándole para ponerlo de rodillas. Tenía algunas cortaduras sobre los pectorales, pero ninguna era profunda. Akasha se plantó frente a él y le descargó una dura bofetada con el dorso de su mano enfundada en el guantelete de metal. El golpe hizo al hombre expeler un escupitajo de sangre y le lanzó rodando por el piso.

A continuación, las chicas agarraron el cuerpo del hombre a patadas con sus botas, le dieron fuertes puntapiés en el pecho, en las costillas, en el abdomen, y en los testículos. Lilith le clavaba a talonazos los altos tacones de acero de sus botas, profundo en las carnes, Akasha le dio un pisotón sobre la mano, con la suela plana de su bota, fracturándole los huesos. Le cubrieron el cuerpo de moretones y verdugones.

Las chicas volvieron a tomarlo, cada una de un brazo, y le arrastraron fuera del pentagrama de plata, le colocaron de rodillas en el piso, justo ante una plataforma rectangular de lisa piedra negra sólida, de manera que sus testículos quedaran encima de la superficie de piedra. Primero fue el turno de Lilith, mientras Akasha sostenía al hombre con sus brazos tras la espalda, la pelirroja subió sobre la plataforma, plantada con un pie a cada lado de los testículos del hombre, y sin piedad comenzó a clavarle pisotones en los genitales, con los tacones de acero de sus botas, los tacones de acero perforaron el escroto y los testículos.

Luego Lilith intercambió posiciones con Akasha, la rubia dio pisotones con las gruesas suelas planas de sus botas, prensando los testículos contra la superficie de roca, hasta convertirlos en una masa sanguinolenta.

Las chicas le arrastraron luego hasta una mesa de madera, Lilith le obligó a ponerse de pie, sosteniéndole los brazos tras la espalda, mientras Akasha acomodaba sobre la mesa los restos sanguinolentos de los genitales, la rubia fue a por un hacha de acero que estaba al rojo vivo sobre uno de los braseros y con ella cercenó de un tajo lo que quedaba de los genitales del hombre.

-“¡Ni se te ocurra desmayarte!” Gritó abofeteando a su esclavo, mientras con la otra mano sostenía el hacha por el mango y presionaba el lado de la hoja contra la entrepierna para cauterizar la herida.

Akasha le tomo por la garganta con una mano, apretando sus dedos, Lilith le soltó y comenzó a recorrerle la piel con las garras de acero de sus guantes de cuero negro. El esclavo estaba nada más sostenido por la mano de Akasha, sus miembros estaban demasiado débiles, sus piernas aguadas no podían sostenerlo en pie.

-“¡Eres un inútil!” -Le increpó Akasha.

En tanto las garras de acero de la rubia abrían surcos sobre la piel, dibujando formas sanguinolentas, abriendo heridas anteriores ya cauterizadas.

Akasha, sin soltarle, acercó su rostro al rostro del hombre, el pobre desgraciado contempló de cerca la exquisita belleza de la rubia Arcángel, su rostro de Diosa, sus ojos verdes, sus deliciosos labios rojos y sus cabellos de oro, entre los esténtores de dolor de su demacrado cuerpo sintió una adoración que le embargaba.

-“¡Abre la boca!” Ordenó Akasha con su voz de Ángel.

El obedeció. Ella carraspeó y luego lanzó un escupitajo de su angelical flema dentro de la boca del hombre, quien saboreó el fluido como si fuese la más fina de las ambrosias. Akasha se acercó más y le cogió el labio inferior entre los dientes, apretó duro, hasta hacer fluir la sangre. Se retiró soltando al hombre, que cayó como un guiñapo sin vida sobre el duro piso de piedra negra. Las chicas le cogieron de nuevo a patadas, con más furia, las botas iban y venían, amoratando la piel, quebrando huesos, las botas armadas de puntas de metal de Akasha causaban estragos, Lilith incrustaba sus tacones de acero con duros pisotones por todo el cuerpo, clavó uno de los tacones en la cara del hombre, incrustándolo en el ojo izquierdo. La cruel lluvia de patadas se prolongó durante largo rato, aun ya cuando el hombre había perdido el sentido.

Despertó mucho después, sólo podía ver por su ojo derecho, tenía el cuerpo destrozado, en total agonía, la superficie de su piel quemaba por la fiebre. Estaba de pie, le habían atado a un poste de metal, en el centro de un círculo rodeado de piedras negras, a sus pies había acopiada una buena cantidad de leña. El círculo estaba delimitado por un aro de bronce engastado al piso, el cual poseía grabados signos cabalísticos, la habitación donde se hallaba era de planta circular, con piso y paredes de lisa roca negra, sin ventanas, daba la impresión de ser un estancia subterránea, la única apertura estaba sobre su cabeza, arriba de la hoguera, una tronera que ascendía metros y metros, como una torre, por la apertura superior se observaba una luna llena, cuyos rayos de plata caían iluminando el centro de la estancia. Frente a él vio un gran sillón de cuero negro.

Una puerta de metal se abrió y Akasha y Lilith entraron, la Arcángel y la Súcubo, iban desnudas y descalzas, por completo, la hermosura de sus cuerpos desnudos era deslumbrante, sus largos cabellos sueltos, dorado el de Akasha y rojo fuego el de Lilith, ondeaban libres al viento. Para estar más cómodas, ambas habían hecho desaparecer sus alas, el cual era uno de los poderes mágicos que poseían, también Akasha había desvanecido el halo de luz que circundaba su cuerpo y Lilith había hecho desaparecer los cuernos retorcidos que adornaban su cabeza, además que sus ojos azules ya no brillaban con luz propia. De manera que las féminas se veían ahora más naturales, más humanas, aunque la perfección de las formas de sus cuerpos y las facciones de sus rostros seguían delatando una belleza imposible, manifestando un atractivo sobrenatural. Las chicas se acercaron al borde de la hoguera, justo al inicio del anillo de bronce, Akasha llevaba una tea encendida en su mano.

El maltrecho esclavo las observó haciendo un titánico esfuerzo, habría sufrido una erección al verlas, de no ser porque las sádicas le habían cortado el pene en pedazos. Las chicas sonrieron de forma maligna, Akasha arrojó la tea encendida dentro del círculo, al pie de la leña cubierta en aceite, unas llamas surgieron, alimentándose de la leña seca. Ellas tomaron asiento en el sillón de cuero, una junto a la otra, observaban las lenguas de fuego crecer, el calor daba una confortable tibieza a la habitación. Ambas comenzaron a abrazarse y darse tiernos y profundos besos boca a boca, se comieron a besos, masajeando sus lenguas entre sí, devorándose, con pasión hicieron el amor al calor de la hoguera.

Las llamas crecían y crecían, delimitadas por el círculo de bronce, el humo escapaba arriba por la tronera, ascendiendo. Desde lejos, podía observarse el torreón de la alta chimenea de la catedral, lanzando nubes grises bajo la luz de la luna de plata de la negra noche. 




Historia Original Aquí.




Autor: Lilith       Adaptador: DarkSoul

CLUB CBT

Me encantó la sensación de tensado que me dio estirar mis huevos, y las sensaciones profundas que despertó en mí. Fue entonces cuando empecé a añadir electricidad. Un poco en mi pene, luego en mis huevos, finalmente una sonda para mi próstata. Las sensaciones eran intensas, y aunque al principio los orgasmos no parecían satisfacerme, pronto todo lo que parecía querer era el e-stim en mi próstata para forzarme a un orgasmo. Comencé a pegarme mi pene, negándome a tocarlo......


CLUB CBT
Me encantó la sensación de tensado que me dio estirar mis huevos, y las sensaciones profundas que despertó en mí. Fue entonces cuando empecé a añadir electricidad. Un poco en mi pene, luego en mis huevos, finalmente una sonda para mi próstata. Las sensaciones eran intensas, y aunque al principio los orgasmos no parecían satisfacerme, pronto todo lo que parecía querer era el e-stim en mi próstata para forzarme a un orgasmo. Comencé a pegarme mi pene, negándome a tocarlo.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [CBT]


Categoria: Gay      Autor: BullGator





Me estaba acercando rápidamente a mi 35 cumpleaños y sabía que estaba buscando más emoción en mi vida sexual. Mi pareja de largo tiempo y yo finalmente había roto, y finalmente estaba libre para disfrutar mis fantasías. Comenzó bastante simple, con una ballstrap de 1 pulgada. Seguí haciéndolo por mí mismo, estirando mis huevos con una correa de tres pulgadas, entonces empecé a añadir pesas.

Me encantó la sensación de tensado que me dio estirar mis huevos, y las sensaciones profundas que despertó en mí. Fue entonces cuando empecé a añadir electricidad. Un poco en mi pene, luego en mis huevos, finalmente una sonda para mi próstata. Las sensaciones eran intensas, y aunque al principio los orgasmos no parecían satisfacerme, pronto todo lo que parecía querer era el e-stim en mi próstata para forzarme a un orgasmo. Comencé a pegarme mi pene, negándome a tocarlo.

Fue entonces cuando conocí a Mark en el hotel gay local. Era un chico agradable, de unos 32 años, construido como un toro y con un enorme pene, rubio con largo cabello rubio. Estaba loco por él. Nos encontramos atraido, pero tan pronto como nos desnudamos en una habitación, él apretó mis huevos y forzó su dedo en mi culo. Me vine muy rápido. Pero no se detuvo, se mantuvo en mis huevos. Los golpeó, luego mordió con los labios. Era puro éxtasis y sabía que me encantaba.

Después me dijo que fuese al hotel el próximo miércoles, a una habitación específica que sabía que estaba en una parte trasera del hotel, tal vez una suite, dijo que me gustaría disfrutar lo que pasaba ahí.

Cuando llegué allí, la habitación era en realidad algún tipo de sala de conferencias, oscurecida y con bancos, sillas y eslingas de todo tipo. Los hombres estaban desnudos, y me desnudé al llegar, dejando mi ropa en un cubo. Todo lo que tenía era mi correa de tres pulgadas.

Miré a alrededor y vi que los chicos eran en su mayoría muy atractivos, en forma como lo era Mark y por supuesto yo mismo. Estaba buscando a Mark al principio, y realmente no noté lo que estaba pasando. Ahí es cuando vi que un tipo no tenía su pene, otro no tenía sus huevos. Un tercero tenía una sub-incisión. Sabía que algo estaba pasando.

Fue entonces cuando entró Mark, vestido con cuero por completo con un látigo en una mano. Dijo a todos los nuevos miembros que dieran un paso adelante. Subí al escenario, con otros tres. Los hombres se reunieron alrededor, luchando por quedar cerca de la escena.

"Nuevos miembros, ustedes están aquí para disfrutar de los placeres de la agonía, y hoy los traeremos a nuestro club, pero solo una vez que hayan pasado por el rito de la iniciación. Estoy seguro de que cada uno de ustedes notó que los muchos hombres aquí presentes han renunciado a algo por el placer de estar en este club, y lo harán también. "Él no me miró en absoluto, y sentí miedo. Fue entonces cuando tres hombres se acercaron detrás de mí, y me agarraron, me aseguraron a un banco. Los otros hombres fueron esposados y obligados a ver.

Un hombre salió de detrás de mí, vestido con vinilo blanco con máscara quirúrgica. Inmediatamente se puso a trabajar en mí. Se quitó mi correa, luego me inyectó la ingle con una jeringa con algo. El área se volvió casi completamente entumecida. Otro encargado me afeitó y luego aplicó una crema depilatoria a mi ingle. Empecé a ponerme muy nervioso, pero la emoción de estar expuesto, de ver a los hombres a mi alrededor, me dio una enorme erección.

Mark dijo: -Para este, algo especial, solo cortará el pene y la próstata, luego aprieta el saco -le ladró al hombre de blanco, que suponía que era médico. Yo no hablaba, el miedo me ahogaba, el pensamiento de estar sin nada más que mis huevos, torturándome constantemente sin alivio era enorme.

El doctor empezó con mi culo. Él forzó una sonda dentro, y estiró mi agujero abierto de par en par, bastante para meter su puño en mí, aunque no podía sentir mucho. Luego comenzó a cortar la pared anal, y sentí cierta presión sobre mi próstata. Luego sacó nada más que un e-stim, y lo aplicó directamente a mi parte expuesta, el semen voló de mi pene con fuerza. Pero él la sostuvo más tiempo, luego el cojín sangriento se derramó, y finalmente se detuvo. Me sentí totalmente vaciado. Hizo unos rápidos movimientos y extendió mi próstata hervida, quemada y ensangrentada para que la multitud la viera. Mark se acercó, se la quitó de las manos y se la comió. La multitud dejó escapar un rugido.

Después de sellar mi pared anal, el doctor se trasladó a mi pene. Limpió con cuidado mis genitales, me quitó el prepucio, luego el cuchillo quito lentamente la piel de mi miembro, la dejó a un lado. Parecía tiras de tocino. Sentí que la piel se despegaba, pero en lugar de dolor, se sentía como una felicidad entumecida, una sesión intensa, larga y estimulante. Luego me cortó profundamente en el medio de mi escroto y levantó la capa exterior de piel, dejándola unida a la base.

Con mi pene totalmente expuesto al aire, comenzó a cortar mi pene. Lo había deseado en secreto a lo largo del tiempo, y mientras pinchaba en mis ligamentos, sentía una sensación de alivio por lo que estaba pasando. La multitud estaba extática. Miré hacia fuera y vi a los chicos teniendo sexo y chupando, o golpeando los huevos del otro y penes. Un tipo, en una honda, tenía otro asistente exponiendo sus huevos, los chicos estaban jugando con los orbes expuestos, y el tipo se estaba volviendo loco de lujuria por ello. Parecía tan caliente, tan caliente, que me olvidé que estaba sintiendo algo tan similar. Mientras observaba eso, finalmente me di cuenta de que el doctor estaba deslizando mi polla fuera de mi ingle, y sentí una oleada de sensaciones en mi piel, como un orgasmo de algún tipo muy intenso.

Finalmente, el doctor consiguió endurecer mi escroto. De esa manera sería más fácil torturar mis huevos y exponerlas en el futuro, supongo. Cosió el escroto tan apretado que era como si no tuviera huevos en absoluto, luego quitó el exceso de piel, añadiéndolo a la pila de mis partes cortadas con mi pene. Levantó un espejo y me vi hermosa, como un ángel, por primera vez. Sabía que iba a estar muy contento con ese club.




Historia Original Aquí.





Autor: BullGator       Traductor: DarkSoul

CAÍDA DEL MÍSTICO

Janus esperaba con gran anticipación el desenfreno de la tarde, preguntándose si el órgano del místico estaría a la altura de los cuentos. ¡Despreciaba a la mayoría de las cofradías aduladoras del príncipe por lo que eran, lindas putas cuyo mayor deseo era ser un juguete de mierda de un hombre de verdad! Solo Morgan, el joven comandante de caballería, era un hombre de verdad, era el único de ellos que nunca había pedido a Janus que lo penetrase. El único que tenía los huevos para negar al príncipe el placer de su cuerpo......


CAÍDA DEL MÍSTICO
Janus esperaba con gran anticipación el desenfreno de la tarde, preguntándose si el órgano del místico estaría a la altura de los cuentos. ¡Despreciaba a la mayoría de las cofradías aduladoras del príncipe por lo que eran, lindas putas cuyo mayor deseo era ser un juguete de mierda de un hombre de verdad! Solo Morgan, el joven comandante de caballería, era un hombre de verdad, era el único de ellos que nunca había pedido a Janus que lo penetrase. El único que tenía los huevos para negar al príncipe el placer de su cuerpo.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: Gelding Dane





Cinco jóvenes ricos y privilegiados se reunieron en el estudio del príncipe Yansurov. Los mejores amigos y amantes del príncipe, cada uno queriendo tomar su vulgar venganza contra el Cardenal Abad. Todo porque él les había negado el placer de su legendario pene.

Janus esperaba con gran anticipación el desenfreno de la tarde, preguntándose si el órgano del místico estaría a la altura de los cuentos. ¡Despreciaba a la mayoría de las cofradías aduladoras del príncipe por lo que eran, lindas putas cuyo mayor deseo era ser un juguete de mierda de un hombre de verdad! Solo Morgan, el joven comandante de caballería, era un hombre de verdad, era el único de ellos que nunca había pedido a Janus que lo penetrase. El único que tenía los huevos para negar al príncipe el placer de su cuerpo.

Yansurov había intentado todo, desde regalos hasta mendicidad, y finalmente mandamientos reales entraron en la boca y el culo virgen del joven caballero. Pero Morgan solo le daría al príncipe su gran pene duro, un regalo al que Yansurov nunca podría negarse. Él era el único de los amigos del príncipe que Janus había permitido que el príncipe trajera son planes reales. Y estaba aquí esa noche más a petición de Janus que la de Yansurov. Una cosa buena que debía de haber sido Morgan, que había sacado la punta de la ballesta y la había sacado del hombro del ministro.

El príncipe había vuelto antes con la droga, y ahora la estaba mezclando con el vino que serviría al cardenal abad. Dirigiendo a los demás a ocultarse en la cámara de la cama contigua, Yansurov ordenó a su cochero que dejara pasar al místico en cuanto llegara. Cuando el cardenal abad entró, era como Janus recordaba alto y poderosamente construido. Con el cabello rizado hasta los hombros, y una barba roja corta cuidadosamente arreglada.

"¡Me alegra tanto que haya venido, su santidad!" Yansurov exclamó mientras se apresuraba a cruzar la habitación para saludar al místico. El auténtico alivio en su voz fue un bonito detalle que Janus pensó. Aunque sabía que ese alivio lo había conseguido mezclando drogas antes de que el Cardenal llegara.

-Creo que conoces a Janus, el ministro de finanzas del rey. El príncipe resopló, llevando al cardenal a donde Janus estaba tendido en un diván.

"Sí, el ministro y yo nos hemos reunido en varias ocasiones". El cardenal respondió desenvolviendo el vendaje crudo en el hombro de Janus.

"Esto parece ser una herida de flecha". "Crossbow, en realidad, uno de los guardias del príncipe fue un poco rápido con el gatillo". Janus explicó.

"Espero que el tipo no sea castigado con dureza, estos son tiempos inciertos y peligrosos en los que vivimos".

-Estoy seguro de que el tipo estaba tratando de mantener a su señor a salvo. El cardenal dijo mientras limpiaba la herida.

-En efecto, creo que el príncipe ha dispuesto un castigo muy flexible e informativo. Janus respondió.

-El príncipe es muy progresista. El Cardenal murmuró mientras cerraba los ojos, orando sobre la herida. Un intenso calor parece arder en la mano del místico mientras la presiona contra la herida. Parecía resplandecer a través del hombro de Janus, extendiéndose por todo su cuerpo como un delicioso calor. El ministro se sentía como si acabara de sumergirse en el manantial de la vida. El rostro del cardenal abad estaba cubierto de sudor y respiraba profundamente mientras le quitaba la mano.

"He hecho todo lo que he podido." Murmuró cansado, sentándose en una silla cerca.

Janus miró hacia abajo para encontrar que la herida era sólo una pequeña sarna negra, experimentalmente flexionó su brazo. Sonriendo cuando sentía sólo el dolor más leve, era casi bueno como fuese nuevo. Mirando por encima, descubrió que el príncipe ya había entregado al Cardenal una copa de vino. Que el místico derribado en una bebida, sosteniendo su vaso para ser rellenados. ¡Qué Yansurov hizo muy feliz y con prontitud! No tardó mucho al gran sacerdote en vaciar la botella, mientras mordisqueaba un trozo de pastel de especias que Yansurov había preparado con el vino.

-"Fue una cosecha excelente." Murmuró observando con desdén.
-"¿Quisieras un poco más?" -preguntó el príncipe.

Mientras el cardenal miraba tristemente la botella vacía. ¡Se ha ido! Él se arrastraba tristemente. Tengo más en mi sótano. El príncipe explicó.

-No, tengo que irme. -exclamó, moviéndose vacilante.

-Quizá pueda traerle una botella para llevar. El príncipe preguntó ansiosamente tratando de detenerlo algo de tiempo.

"Creo que no". El cardenal abad sacudió la cabeza.

Janus se movió a través de la habitación para bloquear la puerta, mientras Morgan y el otro salían de su escondite. Mulac. El cardenal intentó señalar con una mano temblorosa a Janus. -Me temo que es demasiado tarde para el cardenal, además de que no querrías arruinar este maravilloso trabajo de cura que has hecho. Janus se echó a reír dando golpes al gran místico en la cara, el Cardenal se tambaleó hacia atrás y cayó nerviosamente al suelo alfombrado. Todavía estaba luchando débilmente mientras lo recogían del suelo, quitándole su traje y sandalias mientras lo llevaban al dormitorio.

¡Su pene, aunque todavía suave, era fácilmente de seis o siete pulgadas de largo, y tan grueso como el de un burro! Los afeminados compañeros del príncipe empezaron por turnos a chupar su pene del místico, mientras otro lamía y tocaba su culo. No tardó mucho en que el pene del místico se elevara hasta su longitud total. ¡Dos manos y media largas y gruesas como la muñeca de un hombre! ¡Fue una vista inspiradora, ya que estaba unido a un hombre y no a un caballo!

"No es de extrañar que todas las mujeres en la corte sueñen con acompañarlo en el santo de los Santos para una buena monta". -exclamó Janus.

-¡No sólo las mujeres! El príncipe respiró, su mano explorando y lubricando al masivo pene.

"¡Vamos a empezar!" Janus gruñó moviéndose delante del culo lamiendo a la juventud, y guiando su propia erección palpitante en el culo virginal del Cardenal ¡Se llevó la nariz mojada a la nalga de su propia nalga, la sicopática pequeña zorra inmediatamente presionó su rostro entre ellos! El abad cardenal jadeó, una mirada de dolor y aprensión se mostro en sus ojos grises.

"Relájate para disfrutar de esto!" ¡El príncipe se regodeó bajando sobre el semental del cardenal abad como un desgraciado! Janus se rió de la ironía de la declaración del príncipe, ¡muy pocos hombres disfrutarían de ser violados por otros siete hombres! ¡Y ciertamente no iba a disfrutar de la muerte que habían planeado para él! Janus rió mostrando al místico ninguna misericordia. ¡Empujando su propio pene considerable, Su glande quedo profundamente en el culo virginal del místico con un solo empuje brutal!

"¡Hhhohhoo!" ¡El místico gimió en protesta por este tratamiento violento y malicioso! Eso solo incitó a Janus a usar los testículos colgantes del místico como mango, para ayudarle a montar el culo del Cardenal aún más duro. Los demás le aplaudían y le aplaudían, cada uno deseando nada más que estar en el lugar del Cardenal en ese momento. Yansurov lo tomó en algún momento, y una gran cantidad de gruñidos hizo por el esfuerzo. ¡Para obtener el enorme pene del cardenal, instalada en su propio orificio bien utilizado!

"Aaahahaa!" El príncipe gimió al fin de que su enorme glande se deslizó por su esfínter, ¡y la longitud completa de su pene entró en él!

Uno de los amantes bonitos del príncipe se inclinó para chupar su pene, mientras iba lentamente hacia arriba sobre el inmenso pene del cardenal abad. Janus observó al príncipe, y su compañero de su como empalaba al caballero equino del cardenal abad. Uno o dos eran incluso lo suficientemente hombres como para tomar su placer en el gran culo de místico ahora bien degradado.

Cuando el príncipe y su amigo afeminado se saciaron por fin, y volvieron al estudio para refrescarse. Janus y Morgan tomaron su lugar, primero Janus hizo que el joven hombre de caballería se retorciera y apretara los testículos del místico. Hasta que el gran sacerdote de cabeza roja débilmente accedió a chuparle sus penes, aparte de parpadear era todo el control que el hombre grande tenía sobre su cuerpo. Janus se sentó a horcajadas sobre la cabeza del abad, para disfrutar de sus débiles labios como si fuera los labios vaginales aterciopelados entre las piernas de una mujer.

¡Ambos hombres ya se habían venido una vez, Janus en el culo del cardenal, y Morgan en la boca de Yansurov! ¡Así que ambos fueron capaces de disfrutar del placer de la boca servil del esclavo  durante un período prolongado! Janus se relajó para que él y Morgan pudieran turnarse para penetrarlo por la boca al místico.

Ambos bombearon su lujuria en lo profundo de su garganta, dejando al sacerdote sin ninguna opción que tragar el producto que salía de ellos! Yansurov había regresado a esa hora, y rápidamente tomó su lugar en la boca complaciente del santo. Mirando al príncipe lentamente con gran deleite, y el éxtasis obvio de sus labios aduladores del místico. Rápidamente despertó a Morgan, y él se arrodilló entre la pierna extendida del Cardenal levantando el gran saco del gran hombre.

Morgan condujo su propio pene al culo espasmódico del abad, le tomó al oficial de caballeria cuatro o cinco golpes brutales para llegar hasta el fondo. E hizo un gruñido chupando y gimoteando con el miembro duro del príncipe en su boca.

Yansurov sacó su pene delgado de la garganta del místico, para sembrar en su boca obsequiosa. Mirándolo con diversión mientras el degradado sacerdote agitaba su lengua, tratando desesperadamente de escupir el líquido blanco del príncipe. Subiendo por sus pies Yansurov se retiró a su estudio, para más descanso y refresco. Cuando el joven caballero alcanzó por fin su tembloroso orgasmo, se agachó y sacó una gran daga de su alto pantalón negro.

Agarrando al inmenso semental del cardenal abad como si fuera un desgraciado, lo apartó del cuerpo del místico. ¡Y con un rápido movimiento, corto el enorme miembro! Con un gemido ronco el hombre grande se sentó derecho, su mano está golpeando alrededor de la garganta de su atacante! Morgan dio una palmada en la mano débilmente agarrando, golpeando al Cardenal en la cara con su enorme virilidad. A continuación, llevó la daga repetidamente al pecho del hombre grande, hasta que dejó de luchar.

"¿Qué vas a hacer con eso?" -preguntó Janus riendo.

¡Pensé en hacerlo disecar y montarlo, para darlo al príncipe como un regalo! El joven caballero respondió astutamente.

"Cuando este excitado, le gustará". Janus se echó a reír. Alcanzando al ministro de Finanzas agarró el pesado saco escrotal del místico sacándolo fuera de su cuerpo. "Si quisiera ser tan amable, creo que me gustaría que éstos fueran mi recuerdo".

Morgan, riéndose, también los cortó, Janus las envolvió en un pañuelo que lo guardó en un bolsillo de su capa. Vestidos, se fueron al estudio para tomar una copa, Yansurov blanqueó cuando notó la sangre que estaban limpiando fuera de la mano.

-¿Está...? Tartamudeó. -El cardenal abad está muerto. Morgan suministró alegremente mostrando el enorme pene como si fuera de un caballo cortado del sacerdote que fue su virilidad!

"¡Dioses!" ¡Yansurov dijo, sentándose pesadamente, bebiendo su copa de brandy de un solo trago!

-¡Esto no era parte de mi plan!
-"¡Hemos pasado por esto, sabes que no teníamos opción!"
-"¡Ahora!"
-"¡Gracias a ti!" Janus gruñó.

"Así que llame a sus cocheros, vamos a arrojar el cuerpo por uno de los ejes de retorno de agua." Terminará alimentando a los trolls en el río subterráneo, igual que el viejo vidente".

Yansurov estaba pálido y tembloroso mientras cruzaba la habitación para tirar del cordón de la campana. Terminando de beber, decidieron envolver el cuerpo del cardenal abad en la sábana. Encaso que se les viera cargando o descargándolo del carruaje, y mantendría cualquier sangre de manchar en interior del raso. Yansurov pensó felizmente. La puerta de la habitación se abrió, ¡y los tres conspiradores se quedaron mirando una cama vacía en silencio atónito! Janus sacó su varita de relámpago de su manga, mientras Morgan sacaba su sable y su puñal.

-Es... Es imposible, dijo el boticario, quiero decir que le di más que a Litrim para matar a cualquier hombre. Yansurov divagó. Janus y Morgan siguieron la sangrienta impresión de los pies y gotas de sangre en el suelo. "Ha bajado por la escalera de atrás, ha bajado por la parte delantera y lo ha dejado fuera". Janus ordenó al joven caballero. "Seguiré su rastro y me aseguraré de que no regrese".

Ambos hombres despegaron en su persecución, cuando el príncipe se sentó en la cama hundida de sangre murmurando una y otra vez. "Es... ¡Simplemente imposible!"

Janus se apresuró a bajar por la escalera de atrás, rápidamente emergiendo en el patio de la casa del príncipe. El desnudo cardenal abad se tambaleaba borracho por el jardín del palacio, a no más de veinte metros de distancia. Janus susurró la palabra místico que desencadenó el poder de la varita. Una brillante chispa azul se arqueó a través del jardín, golpeando al sacerdote que huía en la espalda. Instantáneamente corrió por su convulso cuerpo y en el suelo! Cuando la electricidad se extinguió, el cuerpo quemado del místico se cayó al suelo.

Morgan y Kile el cochero del príncipe vinieron corriendo alrededor de la esquina de la casa. Morgan arrancó la capa del cochero y rápidamente golpeó el cadáver ardiendo.

-Toma el carruaje negro, parece un taxi.

"Así que lo usaremos para llevar el cuerpo hasta el pozo de retorno de agua más cercano". Janus instruyó al cochero.

-Ve con él para que todo salga como estaba planeado. Ordenó al joven caballero.

-"Muy bien." Morgan aceptó apuñalar al cadáver una última vez con su sable solo para estar seguros.




Historia Original Aquí.
  




Autor: Gelding Dane       Traductor: DarkSoul