DOMINADO POR SHEILA

Abrí la puerta y otra vez me quedé con cara de bobo mientras la saludaba, si antes estaba increíble ahora me había quedado sin adjetivos. Las tetas eran increíbles con unos pezones marcados que te podían sacar un ojo, el culo que marcaba el jean era un 10, redondo, perfecto, trabajado en el gym y unas piernas increíbles, no podía creer que fuera un hombre, seguía pensando que era una broma de Clara, pero me empecé a fijar en los pequeños detalles, cosa que antes no lo había hecho......


DOMINADO POR SHEILA
Abrí la puerta y otra vez me quedé con cara de bobo mientras la saludaba, si antes estaba increíble ahora me había quedado sin adjetivos. Las tetas eran increíbles con unos pezones marcados que te podían sacar un ojo, el culo que marcaba el jean era un 10, redondo, perfecto, trabajado en el gym y unas piernas increíbles, no podía creer que fuera un hombre, seguía pensando que era una broma de Clara, pero me empecé a fijar en los pequeños detalles, cosa que antes no lo había hecho

[TRANSEXUAL] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BDSM] [DOMINACIÓN]


Categoria: Transexual      Autor: Patsdom & Darksoul




Durante 15 años viví en Bilbao, pero soy de Montevideo, Ingeniero Informático, por cuestiones de trabajo me fui 1 año al extranjero y al volver, como había dejado mi departamento de alquiler me fui a vivir con una amiga, Clara. que en otros tiempos fue mi novia pero siempre mantuvimos una muy buena relación y ahora estaba todo bien, ella tenía su pareja estable y yo mis líos de siempre.

El departamento era grande, con 3 habitaciones, salón ya que era el último piso del edificio, un 5to eso sí, sin ascensor. Llevaba ya 3 semanas ahi, era sábado y volvíamos con mi amiga de hacer unas compras, justo cuando cruzamos el portal entra una morocha increíble. 1.70 de altura, unas tetas firmes, grandes, claramente operadas pero hermosas. Se notaba que venia del gym, vestía unos leggins cortos ajustados como segunda piel y una camiseta musculosa de esas de correr. Tenía unas piernas largas y bronceadas, perfectas. Clara la saludo y me la presentó, se llamaba Sheila y vivía también en el 5to en el otro departamento (eran 2 por piso).

Mi amiga se dio cuenta que se me caía la baba y se empezó a reír disimuladamente mientras ellas empezaron a charlar y a subir las escaleras. Ahí fue cuando me di cuenta del precioso culo que gastaba la morena, firme como una roca, y la tela de los leggins incrustada entre los glúteos. La verdad que estaba hipnotizado mirando ese culo mientras subíamos los pisos hasta el 5to, solo me interrumpió Clara preguntándome si me parecía bien que Sheila viniera a cenar con nosotros esa noche, esto me lo decía con una sonrisa pícara en su cara, mientras yo intentaba responder un "sí, no hay problema" como podía.

Legamos al 5to donde nos despedimos hasta dentro de un rato, con los besos de rigor, bastante cariñosos y muy cerca de la comisura de los labios. Me quede muy caliente, entramos al piso y mi amiga me pregunto:

-“¿Que te pareció el bombón de enfrente?”. Pregunto Clara
-“Buff.. Menuda morena, está como un tren, que pasa ¿por qué pones esa cara de picará? Le pregunte.

-“Si, ya me di cuenta que te gusta, y estoy segura que a ella también le gustas, se lo vi en la cara de cómo te miraba”. Dijo Clara riéndose

-“Jajajaja, si ojala…” Le dije.
-“¿Ojala?? Estás seguro que te quieres liar con ella" Me dijo Clara.

Me di cuenta que el "ella" sonó algo raro y le pregunté ¿por qué me decía eso? a lo que me contesto.

-“No te diste cuenta? ella no es técnicamente "ella" es "el". Me dijo Clara
-¿Que? ¿Como? ¿Es un hombre? Dije.

“Es un transexual, es muy tranquila, tiene su propio negocio de diseño web, no es tan friki como tú pero creo que se podrían entender muy bien”. Dijo Clara.

Todo esto me lo dijo con una media sonrisa, la verdad estaba perplejo. Lo que había visto no podía ser un hombre, era hermosa, bien proporcionada, la verdad que no sabía que pensar, pensaba que era una broma de Clara. Dejamos el tema ahí, nos fuimos a duchar y a cambiar.

A las 21:00 tocaron la puerta, era Sheila que venía vestida simple, con unos jeans y una remera (playera) muy ajustada y unos tacones de infarto. Abrí la puerta y otra vez me quedé con cara de bobo mientras la saludaba, si antes estaba increíble ahora me había quedado sin adjetivos. Las tetas eran increíbles con unos pezones marcados que te podían sacar un ojo, el culo que marcaba el jean era un 10, redondo, perfecto, trabajado en el gym y unas piernas increíbles, no podía creer que fuera un hombre, seguía pensando que era una broma de Clara, pero me empecé a fijar en los pequeños detalles, cosa que antes no lo había hecho. Había una mandíbula más cuadrada que lo normal en una mujer, también había una incipiente nuez y sus hombros eran más anchos de lo de una mujer normal. Intente mirar disimuladamente para ver si veía un bulto entre sus piernas, pero no había nada, o estaba muy bien disimulado.

La cena transcurrió muy amena, Sheila era muy culta y fuimos saltando de tema en tema muy divertidos y con bastante vino tinto. Entre la conversación, los gestos, los detallas, cada vez más me iba dando cuenta que Clara tenía razón y que Sheila venía con sorpresa. Llegamos a las copas y la conversación se fue calentando sobre gustos sexuales. Clara siempre fue muy promiscua y de mente abierta por lo que fue contando sus experiencias (las cuales yo ya las conocía o era protagonista) aunque ahora estaba en pareja y sabía que no iba a pasar nada más que solo charlar, también Clara comentó alguno de mis gustos que ya conocía, como eran los del shibari y bondage y Sheila se comenzó a hacerme preguntas de cómo iba el tema, que ella siempre tuvo curiosidad.

La verdad que no estaba cómodo con la conversación, si hubiera estado seguro que era mujer, seguramente me hubiera animado a contarlo con lujo de detalles, pero no me sentía cómodo hablando de eso con "ella". Comentamos algunas banalidades más y la noche se fue apagando hasta que nos despedimos. Me fui a mi habitación, muy caliente, no sabía bien porqué. Pero estaba caliente, empecé a navegar, empecé a mirar videos de travestis, y terminé masturbándome viendo videos de travestis atados.

La verdad es que estaba confundido, me había calentado la idea, pero no entraba en mi cabeza llevar nada a cabo con Sheila. Clara, tal vez intuyendo mi confusión dejo el tema de lado y volvió un poco la calma en el día a día. Paso un mes cuando Clara me dijo que se iba a ir a vivir con su pareja, que él tenía un departamento cerca con ascensor y más grande y me pregunto si me quería quedar con su departamento. La verdad que el departamento me gustaba, además me lo dejaba de alquiler a un precio ridículo así que acepte.

En los días que Clara se mudó y yo me puse a adecuar el lugar más a mi gusto, nos cruzamos un montón de veces con Sheila, siempre con muy buena onda entre los 2 pero nada más. Seguía con el tema en la cabeza, me daba mucho morbo toda la situación pero no tenía claro cómo encarar conmigo mismo el tema. Siempre fui heterosexual y nunca me había planteado tener algo con una persona del mismo sexo, pero ahora. después de verla y estar con "ella" ya no tenía muy en claro lo que quería. Empecé a maquinar un plan que tenía en la cabeza hace rato. Así que decidí armar un plan una de esas noches.

Era sábado por la tarde y cuando escuche la puerta de su departamento también hice como que iba a salir, bajamos juntos los 5 pisos hablando y cuando estábamos por salir le pregunte si iba a hacer algo esa noche, me contesto que no y le pregunte si quería que pidiéramos unas pizzas, algo informal, me contesto que sí y quedamos para la noche. A las 22:00 llego Sheila, claramente no había entendido el concepto de “algo informal” o iba a por todas (es decir por mi) porqué apareció vestida con un top muy corto que apenas cubría sus pezones y dejaba entrever el gran parte tetas, tanto por arriba como por los costados, un abdomen plano y un pantaloncito muy corto de cuero negro, casi tan grande como un culote y unas botas de tacón alto hasta las rodillas con un tacón de 10 cm. Sentí como mi pene empezó a reaccionar con solo verla. Le dije que estaba realmente preciosa y el piropo hizo efecto porque enseguida se puso colorada. Fuimos a la terraza y cenamos tranquilos Después del postre le dije que iba a ordenar una pequeña sorpresa que me esperara un ratito.

Había preparado una pequeña trampa, tal vez me saldría bien. En una de las zonas apartadas de la terraza, deje un perchero de esos con ruedas que estaba parcialmente cubierto, colgado había un chaleco de fuerza que había comprado hace algún tiempo y todavía sin estrenar, se veía parcialmente una de sus mangas. Esperaba que lo viera y que después me preguntara que era.... Volví al cabo de unos 10 minutos con otras copas llenas, nos sentamos en el sofá bastante cerca, se notaba la tensión ya y ahí fue cuando me preguntó.

-“¿Qué es lo que hay en aquel perchero, esa manga blanca que sobresale?” Pregunto Sheila.
-“¿Cual? a ese ahí, un chaleco de fuerza” Le comente, lo trajeron para una sesión de fotos (a veces haga algunos favores con fotografías) pero no lo llegaron a utilizar y lo dejaron ahí.

-“¿Y lo usaste alguna vez?” Pregunto Sheila.
-“No, está sin estrenar, ¿lo quieres probar?” Hasta ahí llegaba mi plan, y aguante la respiración.

-“¡Pónmelo!” Me ordeno mientras se mordía un labio y se ponía colorada.
-“Si, así lo probamos, yo nunca lo vi puesto” Mentí  y me levante sin darle opciones.

Lo saque del perchero y se lo ofrecí abierto para que meta los brazos, de forma dubitativa metió los 2 brazos juntos, pero ya estaba perdido, de forma rápida y segura lo abroche por detrás, le agarré las mangas y procedí a pasarlas por las hebillas detrás de su espalda. Tuve especial énfasis por que le quedara ajustado y no pudiera moverse. Terminé de tensar todas las correas y le pregunté como estaba:

-“¿Y que tal? estás cómoda
-“uff, si.. no me puedo mover nada”. Dijo Sheila.
-“Espera porque faltan 2 correas más”. Le dije.

Las había dejado para el final, las dos correas que pasan por las ingles para que el chaleco no se pueda sacar por encima de la cabeza, agarré la primera y la fui subiendo suave por el muslo derecho, la pase por la hebilla, ajuste la correa firme contra el glúteo y la asegure, repetí la operación con la de la izquierda solo que esta vez al ir a buscar la correa por entre sus piernas roce apenas su entrepierna con el dorso de la mano, ahí descubrí al 100% que no era mujer, mi mano rozo algo duro puesto hacia atrás entre sus piernas, volví a tensar la correa y la trabé. Ahora sí, era mía o mío, porque ya estaba seguro de lo que era, pero a mi pene no le importaba la tenía tan duro que me dolía.

La hice caminar hasta debajo de las vigas y con una pequeña cinta uní dos anillas del chaleco con la cinta y las vigas, me excuse diciendo que hacia eso por si se destabilizaba intentando zafarse ya que no podría poner las manos para cubrirse, de esa forma estaría más "segura". Sheila estaba claramente excitada, la cara roja y respiraba pesadamente. Le pregunté si estaba bien, me miró con ojos de deseo y me dijo que sí. Fui para donde estaba el chaleco (justo a su espalda) y saqué una caja con mis juguetes, ella no sabía lo que hacía, le dije que además de no poder moverse le iba a privar algún otro sentido, justo cuando me preguntaba "¿Cuál?" le puse un antifaz en los ojos y la sumí en la oscuridad.

En ese momento se empezó a poner nerviosa, me decía que esperara un minuto que había algo que me tenía que decir, que ella era.... en el momento que abrió la boca, le puse una mordaza de bola roja y se la ajuste a la nuca, ella se empezó a mover desesperadamente hasta que mi mano se puso en sus tetas, bajo hacia su abdomen, siguió su camino hacia al sur y acaricié su pene erecto por sobre el pantalón, mientras que con la otra agarraba fuerte su cabello y le decía al oído,

-“Tranquila putita, ya se tu secreto, hoy nos vamos a divertir”. Dije.

Acto seguido, vi que Sheila se relajaba por lo que añadí en voz baja.

-“¿Quieres seguir?" Con un gesto afirmativo de su cabeza empezó la diversión.

Ahora si Shelia estaba realmente excitada, babeaba abundantemente debido a la mordaza y ventilaba muy fuerte. Desabroche las cintas que pasaban por su entrepierna para poder bajarle su pantaloncito y su tanga, liberando un pene rosado, de tamaño mediano pequeño totalmente depilado, una vez que le saque todo, volví a ajustar las cintas al chaleco y le puse un spread-bar en las piernas, tenía una separación de aproximadamente 90 cm, por lo cual no podía cerrar las piernas, su pene quedo erecto e indefensa, así también como su rosado ano.

Era la primera vez que estaba en una situación similar, veía como su pene unido a su cuerpo, y cada vez que lo miraba, más me excitaba las infinitas ideas que se me estaban ocurriendo. Procedí a quedarme desnudo también, no podía más con mi polla encerrado en mis jeans, me apretaba, no recordaba tener mi pene tan duro en años. Lentamente y muy suavemente empecé a recorrer con la yema de mis dedos todo su cuerpo, en especial las piernas y sus nalgas, pero sin tocar su pene, ella se retorcía buscando el contacto que le negaba. Me situé detrás de ella y empecé a bajar un dedo por su culo, roce ligeramente su ano, seguí por su perineo, con las uñas arañe sus huevos y finalmente agarre firmemente su pene.

Ella babeaba y respiraba cada vez más fuerte y movía sus caderas adelante y atrás. Levemente empecé a masturbar su pene a un ritmo frustrantemente lento y ella se retorcía cada vez más, no me di cuenta cuando al quinto o sexto bombeo se tensó como un cable de acero a punto de estallar y empezó a disparar chorros de semen para todos lados. La muy puta había acabado en 30 segundos. Me sentí poderoso, poder hacer acabar a alguien con esa facilidad, con ese nivel de calentura me calentó más de lo que estaba, no me había dado cuenta, pero no me había tocado y ya estaba saliendo liquido pre seminal de mi pene. Sheila, sino hubiera sido por la cinta que la mantenía unida al techo se hubiera caído, cuando se le aflojaron las piernas por el orgasmo, quedó colgando del chaleco totalmente extenuada.

La descolgué de la viga, y la deje contra él apoya brazos del sofá. Con el spread-bar en las piernas y su cara apoyada en la base del sofá, su culo, que aun palpitaba por el orgasmo, quedo expuesto. Busque el lubricante, le puse un buen chorro en su agujero, también en mi pene y la penetre de un solo movimiento hasta el fondo, una sensación hermosa, su ano estaba apretado, pero entro con facilidad acompañado de un gemido largo por parte de Sheila. Empecé a bombear, primero suave y aumentando la velocidad cada vez más rápido, sabía que no iba a durar mucho, era todo placer pero no era el único disfrutando, el pene de Sheila se volvió a parar le pase una mano hacia adelante y le masturbaba al mismo ritmo de mis envestidas, estaba por llegar al clímax cuando el pene de Sheila volvió a convulsionar y otro orgasmo la alcanzo, termine de masturbarla y acelere el ritmo de mis embestidas mientras el ano de Sheila palpitaba y finalmente una electricidad recorrió toda mi columna y acabe como hacía mucho tiempo que no lo hacía en aquella cueva estrecha.

Estábamos los dos agotados, como pude le quité todo a Sheila, el spread-bar, la mordaza, el chaleco y nos fuimos a acostar. Cuando nos acostamos, ella bajo hasta mi pene y me dijo, esto hay que dejarlo bien limpio y me empezó a dar una mamada hasta que la puso firme otra vez. Me la mamaba como nunca me lo había hecho antes, era como si estuviera dentro de mi cabeza, donde tenía que chupar, cuando, con qué velocidad. Con una mano me masturbaba y con la otra me empezó a masajear mi culo, era una sensación alucinante, chupaba desde mi ano, hasta la punta de mi pene sin dejar nada sin chupar en el medio, en un momento volvió a mi pene, se la empezó a tragar suave pero sin pausa mientras un dedo suyo empezaba a jugar con mi ano, lentamente lo fue metiendo al mismo ritmo que su garganta se tragaba mi miembro hasta que su nariz tocaba mi pubis y su dedo medio se había enterrado completamente mientras me hacía un movimiento circular masajeando mi próstata, empezó a subir y a bajar, cada vez más rápido y a mover el dedo cada vez con más presión, hasta que volví a estallar en un orgasmo abrumador, se tragó todo, me la dejo limpia me dio un beso y me dijo.

-“Mañana me toca mi jugar con el chaleco, buenas noches" Y me dormí...

tuve sueños eróticos. En uno de ellos estaba con dos mujeres, las dos vestidas con catsuits de latex, una estaba en una mesa con un fuerte hogtied a la que le ofrecía mi pene y ella lo chupaba; y cambiaba a la otra que estaba atada en la cama, en posición de perrito la cual penetraba, una imagen deliciosa. Me desperté a mitad de la noche con una erección de caballo, fui hasta la cocina a tomar algo fresco y volví a la habitación, seguía caliente y vi a Sheila durmiendo al otro lado de la cama, dudé de despertarla pero preferí dejarla tranquila y seguir durmiendo.

Me desperté, agitado, confundido, pero indudablemente caliente. La erección me dolía y me dio la impresión que si el sueño hubiera seguido todo habría terminado con una polución nocturna cual adolescente. Me levanté nuevamente, me mojé la cara, tomé algo y me volví a dormir. Me despertó, una agradable sensación de calidez emergiendo desde mi pene, no sabía si estaba despierto o soñando hasta que escucho la voz de Sheila.

-“Buenos días dormilón, me encontré con esto (mi pene) despierta antes que tú”. Me dijo Sheila y se volvió a engullir mi pene.

Abrí los ojos y me di cuenta que no podía ver nada, Sheila me había puesto el antifaz, me quise quitar, pero Sheila me dijo: “No te lo quites, ahora me toca a mí jugar un ratito”. Me relaje y ella siguió chupando, suave sin prisas. Me fue calentado poco a poco. Al cabo de un rato, me dijo que me siente en el lateral de la cama, ella se arrodilló en el suelo y fue haciendo su mamada más profunda, estaba a punto de caramelo cuando ella se subió a la cama y se puso detrás mío, pasando una mano por delante y me empezó a masturbar lentamente mientras me besaba el cuello. En un momento dado, me dijo muy sensualmente.

-“Sube los dos brazos, por favor”. Ordeno Sheila.

Recién ahí recordé lo que me había dicho la noche anterior, un escalofrió recorrió mi cuerpo. Levantar los dos brazos era mucho más que una simple petición, era una acción con fuerte repercusión en muchos ámbitos, los cuales no estaba al 100% seguro de querer afrontar o mejor dicho, querer “entregar”. Mi cabeza empezó a maquinar si realmente quería seguir este camino, hasta este momento no había nada que no hubiera hecho antes, ya había agarrado un pene en algún trio con Clara no era para tanto, nunca me había besado con un hombre (aunque a Sheila la había besado, pero la seguía viendo como una mujer), nunca había chupado un pene y claramente nunca me habían penetrado. Todo eso daba vueltas en mi cabeza mientras resonaba en mi cabeza el “sube los 2 brazos, por favor”.

No sé qué pasó, tal vez mi cuerpo reacciono solo, no recuerdo haber dado a mis brazos órdenes de levantarse mientras pensaba todo eso, pero cuando me di cuenta ya tenía los dos brazos hacia adelante. Evidentemente, mi pene que estaba como un mástil, se había hecho cargo de mi cerebro mientras yo pensaba todo eso y había levantado los brazos. Para cuando me di cuenta de la situación, la camisa de fuerza se estaba deslizando por mis brazos y Sheila la estaba abrochando en mi espalda. Sin saber muy bien como atar la camisa, Sheila fue pasando lentamente los lazos de las mangas por las hebillas, probando donde iba cada una y ajustando fuertemente cada una.

Primero cerro toda la camisa por la espalda, luego paso el brazo izquierdo el cual fue el primero en quedar atrapado, luego el derecho. Me hizo levantar y luego ajusto las dos cintas que pasan por las ingles para que la camisa no se salga por la cabeza. Desde atrás me empezó a masajear mí pene y a decirme lo mucho que nos íbamos a divertir que todo iba a ser placer como nunca antes.

Me hizo sentar nuevamente, me volvía a dar una mamada y luego me dijo:

-“He estado mirando en tu cajita de juguetes, tienes muchos y me gustan todos, alguno vamos a utilizar”. Dijo Sheila.

Dicho esto, me dijo que abriera la boca, yo ya estaba jugado y me imaginé que me iba a poner la misma mordaza de bola rojo que había usado con ella, pero me equivoque. Cuando sentí lo que estaba entrando entre mis dientes me di cuenta que era un ring-gag (para aquellos que no lo conocen un ring-gag es un aparato que te deja la boca completamente abierta con un agujero en el medio en el cual puedes pasar un pene de tamaño no muy grande, más o menos como la de Sheila). Evidentemente, esa mañana iban a desvirgar mis dos agujeros.

Ajusto fuertemente el ring-gag y acto seguido, sentí el pene de Sheila ser introducido en mi boca sin yo poder hacer absolutamente nada para evitarlo. La verdad que pensé que iba a ser peor, que me diera asco o algo, pero todo lo contrario. Me metió su pene suavemente y todavía no estaba completamente erecto, poco a poco fui moviendo la lengua mientras Sheila hacia un pequeño vaivén hacia atrás y adelante. Sentir crecer su pene en mi boca me excito, y ella también estaba más excitada porque cada vez intentaba llegar más lejos en mi boca, al poco rato ya intentaba llegar hasta la garganta, me estaba penetrando por la boca.

Cuando pensé que no podía entrar más, sentí que me agarró por la nuca y me incrusto fuertemente contra su pubis, tenía su pene en la garganta y no podía respirar, la tuvo así unos segundos, la sacó completamente con todas mis babas, respire profundamente y acto seguido volvió a repetir la operación unas cuantas veces hasta que, dejando enterrada su pene durante más tiempo, acabo directamente en mi garganta. Me sacó rápidamente el ring-gag y se lanzó a besarme y a recoger todo el resto de su semen mientras nos fundíamos en un beso profundo, acto seguido me hizo volver a abrir la boca y ahora si me puso la mordaza roja en la boca.

-“Es por si se te escapa algún gritito” me dijo Sheila riéndose.

Me puse algo nervioso, pero mi pene seguía estando tan duro como toda la mañana, en ningún momento bajo su erección y ya me empezaba a molestar tanto tiempo erecto. Me recostó en la cama y volvió a darme una mamada, pero estaba vez recorría todos mis huevos, el perineo y mi ano, cada vez pasaba más tiempo con mi ano que con mi pene. Jugaba a introducir su lengua en mi culo, cada vez más profunda yo hacía rato que estaba perdido en una nube de disfrute, su lengua en mi culo, y su mano masturbando lentamente mi polla. Empezó a cambiar nuevamente, mamando mi pene, pero ahora era un dedo el que jugaba con mi ano, primero fue uno, con sus babas para lubricar, pero luego empezó a verter abundante lubricante en mi ano, y rápidamente tenía ya dos dedos jugando y dando círculos. El tercero no se hizo esperar y ya a esa altura quería más, ya no me chupaba mí pene, solo me penetraba con tres dedos, me estaba reventando la próstata.

Tomo mis piernas y las levanto hacia sus hombros, me paso un cojín por la base de mi espalda y sin decir una palabra fue tanteando mi ano con su pene suavemente y luego lo empezó a introducir. Pensé que me iba a partir del dolor, pero lo que paso es qué con la dilatación de los 3 dedos y el abundante lubricante, su pene se deslizó indoloro hasta el final, sentí sus huevos chocar contra mis nalgas y luego empezó a penetrarme, primero suave y luego más fuerte según me quejaba. Estuvo un largo rato de ese modo hasta que con una mano agarro la base de mis huevos y luego me empezó a masturbar rápidamente mientras me taladraba el culo, en esa posición y con ese trato, ya no pude aguantar más, no fue un orgasmo lento de aquellos que se ven venir, este fue todo lo contrario, me llegó de forma explosiva, y empecé a tirar violentos latigazos de leche para todos lados. Si el día anterior al acabar en el culo de Sheila pensé que no podía haber algo mejor, ahora no sabía que pensar, estaba totalmente derrotado después de semejante orgasmo. Sheila siguió bombeando al mismo ritmo y luego de unos pocos segundos ella también llego a su clímax dando gritos de satisfacción.

Luego de eso, se derrumbó junto a mí, quede jadeando por varios minutos sintiendo como la enorme descarga de Sheila salía por mi ano palpitante, de pronto ella me susurro al oído de manera sorpresiva.

-“Sabes creo que eres mejor putita que yo”. Dijo Sheila.

Acto seguido la sentí bajar de la cama, escuché y sentí como salió de la habitación, luego de algunos largos minutos regreso y me hizo poner de pie para llevarme debajo de las vigas de la noche anterior. Ahí aseguro las cintas al chaleco y me dijo al oído.

-“Vas a ser un lindo putito, mi putito”. Me dijo Sheila.

Acto seguido sentí como mi pene aun en erección fue engullido por su boca, sentí como comenzó a jugar con mis huevos con una de sus manos, sentí como fue pasando mis huevos uno a uno entre algo muy tensado, de pronto todo mi cuerpo se tensó de dolor.

-“¡MMMMMMMMMMMM!” Grite de dolor, pero la mordaza apago mi grito.

En ese momento no lo sabía, pero ella me coloco dos ligas castradoras con un elastrador que trajo de su casa, me retorcí lo que me pareció una eternidad de dolor, cuando dejé de retorcerme sentir de nuevo su boca engullendo mi dura erección, luego algunos minutos de nuevo la sentí como se colocó detrás de mí para sentir su miembro en erección frotarse entre mis nalgas. Para al cabo de unos segundos penetrarme de nuevo mientras me masturbaba al ritmo de sus embestidas, aquello debió durar casi 20 minutos, pero en ese momento me parecieron horas hasta bufando Sheila se corrió de nuevo en mi interior.

Cuando termino de correrse, Sheila extrajo mi miembro de mi interior, para dejarme ahí colgando, debieron pasar como dos horas quizás más hasta que regreso, cuando lo hizo me quito la venda de mis ojos aún estaba desnuda con una tremenda erección aún. Ella coloco un espejo de cuerpo entero frente a donde estaba para dejarme ver mis huevos hinchados como nunca antes ya con todo mi escroto de un color negro por la falta de sangre fresca, evidentemente mis huevos estaban muertos. Apenas podía dar crédito a lo que mis ojos veían, Sheila entonces me mostro una gran tijera que portaba en una de sus manos, se arrodillo frente a mí para comenzar a darme de nuevo una gran mamada.

Sheila me la chupo, de tal manera que a los pocos minutos tuve la eyaculación explosiva más grande de todo mí vida de hecho creo que me desmaye de placer por unos segundos, aun todo mi cuerpo temblaba cuando ella coloco las afiladas cuchillas de la tijera en lo alto de mi escroto, justo entre las dos ligas y de un solo tijeretazo mi castro, apenas hubo algo de sangre. Mi pene dio un gran respingo y lanzo una gran cuerda de semen que cayó sobre el rostro de Sheila, todo mi cuerpo convulsiono de dolor por varios segundos cuando por fin deje de sacudirme. Vi a Sheila levantarse sosteniendo en una de sus manos los que alguna vez fueron mis huevos.

Han pasado seis años ahora ella vive en mi departamento, soy su esclavo a tiempo completo, aun me penetra y gracias a la testosterona que me administran periódicamente aún conservo un cuerpo masculino y logro tener fuertes erecciones. Sheila me deja penetrarla de vez en cuando y aunque ya no puedo correrme de manera tan explosiva como antaño creo que disfruto aun más que antes. 




Historia Original Aquí.




Autor: Patsdom & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

DISFRUTE ANTES DEL CORTE

Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas ......


DISFRUTE ANTES DEL CORTE
Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas.

[TRANSEXUAL] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACIÓN]


Categoria: Transexual      Autor: DarkSoul





Mi nombre real es Jorge pero todos me conocen desde los 15 años como Diane, me volví una trasvesti a los 15 años, me encantaba usar prendas femeninas desde niño, por alguna razón la ropa interior de hombre nunca me agrado, este problema se agravo cuando entre en  la pubertad, me comenzaron a llamar la atención de sobre manera la lencería que los bóxer o trusas (slip) para hombres las tangas para mujeres eran mi perdición mientras más pequeñas más me gustaban, comencé a comprar estas prendas y a usarlas a escondidas.

Soporte hasta los 15 años en que mi madre me descubrió vestido de mujer, en ese momento todo exploto, fue un gran peso que se me quito de encima pero mi padre era un homofóbico crónico me hecho de la casa a punta de insultos y golpes, mi madre luego me entrego una ropa con algo de ropa, dinero y objetos personales me deseo suerte con lagrimas en los ojos, desde ese día comencé a valerme por mí mismo, me di cuenta que la vida no era tan fácil y me dedique a lo único que podía hacer, sin estudios ni edad legal para trabajar.

Si en efecto me prostituí, comencé a vender mi bien formado cuerpo por dinero, sorprendí de cuantos hombres deseaban tener sexo con una “shemale” como luego supe que nos llamaban, al principio fue difícil ya que era virgen, pero alguien me pago para fuese él quien me desvirgara, me dolió mucho la primera vez pero poco a poco me comenzó a gustar era una mezcla extraña de dolor con placer cada que me penetraba uno de mis clientes no todos eran atractivos, jóvenes o atléticos, tenía que acceder a hacerlo con quien estuviera dispuesto a pagar mi tarifa.

Para los 20 años ya era una rubia muy atractiva, gracias al empleo de hormonas femeninas mis nalgas se desarrollaron como las de una mujer de manera esplendida, paraditas, firmes que formaban un erótico corazón, eran mi orgullo por desgracias mis senos no se desarrollaron, estaba ahorrando para operarme y ponerme senos pero en eso en una noche fría de finales de noviembre conocí al hombre que cambiaria mi vida, Dan era un atractivo padrote que regenteaba a docenas de chicas como shemale, él no deseaba sexo, ya que estaba enamorado del dinero, fue él quien me dijo que dejara las calles.

Con su ayuda por supuesto no desinteresada, comencé a trabajar en un club SM y BDSM, por aquel momento mi compañera con la que compartía departamento se mudo con su novio a otra ciudad y me dejo sola, vivía en un edificio de apartamentos en la que 90 % eran shemale y el resto gay, buscar otro departamento como ese iba hacer difícil por no decir imposible por lo que acepte la sugerencia de Dan, a mediados de Diciembre comencé a trabajar en aquel lugar, al principio me sentía fuera de lugar pero pronto estaba como si siempre hubiese trabajado en aquel lugar.  

El dinero comenzó a abundar pero a la comisión que debía darle a Dan, me quedaba lo suficiente para pagar la renta y vivir bien para los 24 años era una Diosa rubia que los clientes deseaban sobre las demás del club, donde íbamos apenas vestidas con pequeñas tangas de látex, negras, amarrillas o rojas dependiendo del día o la ocasión, en donde nuestros paquetes se marcaban muy bien, no todas éramos shemales, habían hombres y mujeres aunque la mayoría si éramos shemales, poco a poco me fue gustando el dolor.

Los clientes me pagaban para que accediera a jugar, a simular sus más oscuras como dolorosas fantasías de dominación, sm o violación, por aquellos días comencé a sentir una imperiosa necesidad de perder mi pene, que sin bien no se había desarrollado a todo su potencias era lo suficiente grande cuando estaba duro para ser bastante evidente debajo de las pequeñas tangas de látex, deseaba perder mi pene deseaba dejar de sentir la imperiosa ganas de tocarlo, de estimularlo, de masturbarme hasta venirme, después de todo deseaba ser lo más femenina posible de algún modo no deseaba perder mis testículos, solo mi pene.

A los 25 años llego la oportunidad uno de los clientes me hizo una propuesta luego de uno de nuestros encuentros, su semen aun chorreaba por entre mis nalgas conmigo jadeando luego de sus salvajes como fuertes embestidas que me dio cuando me tomo mi pene y me dijo mirándome a los ojos.

-“¿No te gustaría perder tu pequeño pene?” Me pregunto.
-“¡Claro que me gustaría!” Le respondí.
-“En ese caso estoy dispuesto a pagar una buena suma por tener el placer de cortarlo”. Dijo él.

Me quede atónita, aquel hombre me dijo que iba a concederme uno de las cosas que en ese momento mas deseaba y además me iba a pagar muy bien.

Por supuesto no tarde mucho en aceptar su propuesta, pero había condiciones, la primera es que debía hacerse fuera del club, en segundo lugar, la sesión donde perdería mi miembro comprendería sexo salvaje, doloroso y torturas, el hombre no estaría solo sino acompañado de otro hombre amigo suyo que era cirujano especializado en urología, en tercero, una vez comenzada la sesión pese a no desearlo se llevaría a cabo la penectomia sin alternativa alguna, pensé por algunos días la propuesta y termine por aceptar.

Una semana más tarde había pedido un permiso en club para faltar tres meses, dije que me iba a someter a un tratamiento médico, todos intuyeron que me refería a colocarme implantes de seno pero era otro tipo de tratamiento el que tenía en mente, con muchos nervios llegue a la dirección que me fue indicada, un hombre me hizo pasar era una casa muy grande como lujosa, ahí dos abogados me hicieron firmar papeles donde daba mi consentimiento expreso para lo que iba a pasar.

Ellos se aseguraron que entendía las implicaciones de lo que firmaba, e insistieron que leyera como firmara cada una de las hojas de todos los documentos que me pusieron en frente, lo que hice, luego cuanto todos esos trámites fueron resueltos el hombre que pagaba apareció con su amigo, al que presento como al Doctor, el cual era un hombre alto, delgado, atractivo y con un porte muy varonil.

Por su parte el otro hombre era ya un maduro con un prominente abdomen con pecho velludo de unos 55 o 60 años de manos grandes, no tan alto como el Dr, ni tan atractivo aunque a su modo muy varonil en su forma de tratarme.

Ambos me condujeron hasta lo que parecía ser una bodega, en donde se encontraba una mesa amplia baja  de madera, con varias retenciones ya fijadas en ella, el Dr. me hizo algunas preguntas medicas básicas, “presión, azúcar, si padecía de alguna alergia, peso, etc”. En fin, varias cosas cuando las preguntas terminaron el otro hombre que llamare el Jefe, ordeno que dejara mis cosas sobre una silla y me quitara la ropa, lo que hizo sintiendo mucha excitación pero también muchos nervios como ansiedad, por lo que estaba a punto de pasar, lo cual sabia como iba a terminar.

Mientras de despojaba de mis prendas los dos hombre hacían lo mismo, estaba por quitarme mi diminuta tanga de látex color amarrillo que elegí usar para esa ocasión por ser la que mejor me quedaba dado el tono muy blanco de mi piel cuando el Jefe me detuvo.

-“¡Espera no te la quites aun!” Dijo el Jefe.

Al enderezarme pudo verlo apenas portando una ajustada trusa (slip) lisa en la que se le marcaba su gran paquete, ya conocía su pene que era grande en todo los sentidos pero mis ojos se abrieron al ver al Dr. que también portaba una trusa blanca pero aun más pequeña que la del Jefe.

El bulto que se formaba en la entrepierna del Dr. era enorme, que me hizo cerrar las nalgas de solo imaginar lo que me iba doler al sentir su miembro erecto entrando en mí. El Jefe me dijo que me acercar cuando lo hizo me tomo del cabello para llevar mi cabeza hacia atrás y me dijo con voz amenazadora.

-“Vamos puta chúpamela” Dijo el jefe mientras bajaba mi cabeza a su entrepierna.

Él, solo se bajo un poco su trusa para dejar al descubierto su pene y peludos huevos, empecé casi de inmediato a darle una mamada deliciosa, como ninguna mujer supongo le había dado, se saboree su pene verga, se veía que enserio le encantaba, lambí hasta mis huevos, me la trague toda, si bien era de un tamaño respetable lo que más atraía de su pene era su grosor, luego de unos minutos en que sus huevos estaban que nadaban en saliva que salía de mi poca el jefe me dijo.

-“Vamos puta dame un beso negro como tú sabes”. Dijo el Jefe.

Me hizo quedar de rodillas detrás de él, le abrí sus peludas nalgas para ver su ano, estaba más caliente que nunca, abrí su ano y lo lambí como un plato de comida, el Jefe gimió rico mientras succionaba y lambia su ano, pasando mi lengua entre sus nalgas, mientras con una de mis manos lo seguía masturbando, aquello continuo por varios minutos hasta que mi boca quedo seca de tanto lamber, chupar y succionar su ano que quedo resplandeciente y bien lubricado por mí saliva, para cuando mi rostro salió de entre las nalgas del Jefe el Dr. ya estaba desnudo contemplando el espectáculo, masturbándose con un pene que era enorme y grueso de cuyo ojo del glande ya salía abundante liquido pre seminal.

Apenas me puse de pie, y sentí las manos del Dr. sobre mis nalgas, me las amaso, abrió y apretó, para luego despojarme mi tanga, para dejarme completamente desnuda, mi pene y huevos lampiños completamente depilados quedaron expuesto ya con mi pene con una ligera erección, entre los dos me llevaron a la baja mesa, me aseguraron mis muñecas a dos retenciones a la altura de mi cabeza, luego el Jefe flexiono mis piernas hacia adelante y las abrió para colocarles retenciones anchas de cuero casi a la altura de las rodillas.

Lo que me dejo con mis genitales expuestos, lo mismo que mi ano y sin poder hacer nada para defenderme aunque lo quisiera, el Jefe ni siquiera vio mi pene, solo se concentro en penetrarme,
Se lambió los dedos y los metió en mi ano de manera dolorosa luego colocó su grueso glande sobre mi expuesto ano para comenzar a hacer presión hasta que de una sola vez entro se sentía delicioso, aunque me dolió algo, fue un dolor agradable, me penetro sin condón, algo que hacía mucho no sentía.         

Apenas entro todo su pene comencé a gemir de placer, el Jefe comenzó a penetrarme, fuerte pero muy rico intente mover mis manos a mis nalgas para sentir como su pene entraba y salía de mi  apretadito ano, pero no pude olvide que mis manos estaban aseguradas a la mesa. 

-“Que rico culito tienes puta”. Dijo el Jefe.      

Le iba a responder algo pero apenas abrió la boca y el miembro ya completamente endurecido del Dr, entre en mi boca, llevando mi cabeza hacia atrás, me penetro en la boca por completo, me tuve que tragar sus 23 cm que sentía que me llegaban a la boca del estomago, el Dr. apenas me sacaba su miembro lo esencial para que pudiera respirar, aquello paso a ser una verdadera tortura como nunca antes había sentido, sintiéndome en un continuo sofocarme mientras era penetrada por mis dos agujeros de placer.

Estuvimos un rato así hasta que ambos cambiaron de posición, para cuando el Jefe saco su miembro de mi interior estaba por venirme, Estaba tan excitado con mi pene palpitando como nunca antes  quería seguir siendo penetrada, de pronto el Dr. me abrió mis nalgas con sus grandes manos el iba a penétrame en ese momento.
           
Se quedo observando mi ano abierto por unos segundos y cuando estaba por penetrarme el pene del Jefe me penetro por la boca, para un instante más tarde sentir como los 23 cm del pene de Dr. me penetraban por completo sentí su pene delicioso y suave, sentía como mi ano caliente lo albergaba como palpitaba su pene en mi interior la metía y la sacaba completa repetitivamente, lento, de haber podido gemir lo hubiese hecho como nunca antes me hacía sentir mujer por completo como nunca antes.

-“¡Que… rico!” Dijo el Dr. Jadeando-   
-“Verdad que tiene un culo muy rico la muy puta”. Le dijo el Jefe.

Luego casi 20 minutos de nuevo cambiaron de posiciones el jefe de nuevo me penetro pero esta vez tomo mi pene duro como nunca antes y comenzó a apretarlo, pasaba su dedo índice en la parte baja de mi glande mientras me seguía penetrando el placer era delicioso gemía muy rico pero mis gemidos solo duraron hasta que el Dr. de nuevo metió su pene en mi boca, sus huevos quedaron sobre mis ojos separados por mi nariz.

El Dr. metía su pene en mi boca por completo aquello fue sublime no pude más y rápidamente me vine, deje salir un gran chorro de semen, seguido de otro y otros todo mi pecho, abdomen y piernas quedaron salpicados de mi semen que parecía no querer dejar de salir, el Dr. me saco su pene de mi boca y comenzó a venirse, su espeso semen cayó sobre mi pecho para luego gruesas gotas chorrear hasta mi boca que me bebí, jadeando de gusto.

Por su parte el Jefe sin dejar de penetrarme y aun masturbándome se vino dentro de mi delicioso como caliente y apretado ano, se vine deliciosamente hasta el fondo, sentí como sus peludos huevos se contrajeron contra su pelvis, pegados a mis nalgas, mientras vaciaban su contenido en mi interior.

Aun jadeaba con el pene del Dr. goteando su semen en mi boca cuando el Jefe se separo de mi, sentí un gran vació cuando extrajo su pene de mis entrañas, sentí como mi ano comenzó a tratar de cerrarse, el Jefe regreso con una tijera, tomo mi pene aun en erección y comenzó a masturbarme, el Jefe abrió las afiladas cuchillas de la tijera y las coloco a ambos lados de mi erección en la base, sentía el filo presionar contra la piel casi cortándola.

Aquello de una forma extraña me excito como nunca antes y en poco minutos de nuevo mi pene que palpitaba con fuerza comenzó a arrojar chorro tras chorro de mi semen, gemí fuerte y de pronto sentí como la tijera cerro cercenando mi pene, mis ojos quedaron en blanco todo mi cuerpo se convulsiono, no recuerdo si grite, pues a los dos segundos me desmaye por el dolor.     

Me desperté en una clínica privada con el Dr. a mi lado revisando el vendaje en mi entrepierna, estuve dos meses en el hospital antes de que me dieron de alta de mi pene no quedo nada apenas un pequeño agujero por donde mi orina ahora sale.

Regrese un mes después al club, sin pene y con senos, era la envidia de las demás shemales, los clientes se peleaban literalmente por estar conmigo, gane mucho dinero, pues todos querían penetra a una travesti sin pene, sin embargo, solo puedo eyacular de manera explosiva cuando el Jefe o el Dr. que aun me frecuenta, aunque ya no en el club sino de manera particular me penetran en especial cuando el enorme pene del Dr. me hace acabar con sus fuertes como salvajes envestidas.

Aun disfruto y creo que mas de cuando me cortaron, se que algún día daré el paso para que me retiren mis huevos y me hagan una vagina entre las piernas para ser una mujer real, mientras tanto seguiré disfrutando como antes del corte.


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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

LIAN Y ARTURO

Hacía seis meses que Arturo se mudo con Lian eran vacaciones y ambos disfrutan de su tiempo libre con toda clase de juegos y sexo, aquella noche Lian iba a llevar a Arturo a otro nivel de dolor placer entre otras cosas de las que no habría vuelta atrás, Lian había deseado hacerle eso a Arturo desde el primer momento que vio sus lampiño escroto con sus dos grandes huevos en su interior, estaba ansioso y al mismo tiempo excitado todo el día tuvo una potente erección debajo de su ropa interior que por supuesto no paso sin ser vista por Arturo......


LIAN Y ARTURO
Hacía seis meses que Arturo se mudo con Lian eran vacaciones y ambos disfrutan de su tiempo libre con toda clase de juegos y sexo, aquella noche Lian iba a llevar a Arturo a otro nivel de dolor placer entre otras cosas de las que no habría vuelta atrás, Lian había deseado hacerle eso a Arturo desde el primer momento que vio sus lampiño escroto con sus dos grandes huevos en su interior, estaba ansioso y al mismo tiempo excitado todo el día tuvo una potente erección debajo de su ropa interior que por supuesto no paso sin ser vista por Arturo.


[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SADO] [DOMINACIÓN] [BDSM]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Arturo de 23 años era un fanático del BDSM y SADO, desde adolescente le había gustado ser dominado y torturado por los hombres siendo gay, le agradaba ser usado como un juguete por su pareja en turno, además de atractivo tenia buen cuerpo especialmente tenía un gran par de nalgas y un par de testículos que eran envidiables, definidos y grandes, le gustaba toda clase de tortura mientras estaba siendo poseído por su ano por un buen pene sintiendo los testículos de un hombre rebotar contras sus nalgas, Por su parte Lian de 25 años era un dominador nato. 

El padre de Lian murió cuando tenía 20 años en un accidente de auto junto con su madre, su padre era un dominador absoluto decía “Las cosas se toman no se ganan”. Dueño de un gran cadena de fabrica de telas entre otras coas Lian tenía un gran cuerpo, con un gran par de huevos y pene, era gay, joven y muy rico, que contrastaba con Arturo que provenía del seno de una familia de clase humilde trabajadora, ambos se conocieron en la universidad con Arturo de 19 y  Lian de 24. Hacia un año que estaban saliendo en secreto.

Hacía seis meses que Arturo se mudo con Lian eran vacaciones y ambos disfrutan de su tiempo libre con toda clase de juegos y sexo, aquella noche Lian iba a llevar a Arturo a otro nivel de dolor placer entre otras cosas de las que no habría vuelta atrás, Lian había deseado hacerle eso a Arturo desde el primer momento que vio sus lampiño escroto con sus dos grandes huevos en su interior, estaba ansioso y al mismo tiempo excitado todo el día tuvo una potente erección debajo de su ropa interior que por supuesto no paso sin ser vista por Arturo.

Liam sorprendió a Arturo al salir de su cuarto con una toalla puesta, con la luz que entraba de las ventanas se le iluminaba todo el cuerpo, su pecho no tenía vello alguno y sus pectorales estaban bien torneados, su abdomen era plano más no marcado, un escaso camino de vellos por debajo del ombligo en vertical hacia abajo llevaba a su vello púbico escaso, sus piernas torneadas con pocos vellos rubios, excitaron a Arturo de inmediato.

Lian se acercó a Arturo que estaba desnudo sobre un sofá color crema y lo beso, Arturo solo se dejo llevar, comenzó a abrir y cerrar sus labios procurando dejar en medio los labios de Lian, sentía cosquillas en su estomago como siempre que lo besaba de esa manera, Lian no tardo en introducirle su lengua brutalmente en su boca y rodarla por dentro de la de Arturo, era una sensación tremenda y combinada con su excitación la hacía mucho más sublime, un brazo rodeaba la cintura de Arturo para empujarlo hacia Lian, la toalla cayó al suelo pero se siguieron besando, las manos de Lian recorrían la espalda de Arturo, Lian se separo de sus labios para besar su cuello, sentía como sus manos lo ponían nervioso, le paso su lengua por todo mi cuello hasta llegar a su boca, le giró la cabeza y le mordía los oídos, la erección, de Arturo ya derramaba liquido pre seminal cuando comenzó a masturbar su pene luego sus manos pasaron a sus nalgas y metía sus dedos entre ellas.

Arturo estaba en éxtasis, Lian no paraba de besarlo mientras le metía dos dedos por su ano.   

-“No te contengas déjate llevar”. Le dijo Lian a Arturo.        

Sin pensarlo Lian tomo sus muñecas y le coloco grilletes de cuero unidas con una cadena, también le coloco un collar sujeto sus brazos al collar por delante, luego Lian se puso de rodillas detrás a Arturo, quien sintió como le abrió sus nalgas para meter su lengua dentro de su ano, le daba lengüetazos y la movía en espiral, le escupía, lo nalgueaba y pellizcaba Arturo solo se quejaba en voz baja disfrutando del momento.     

-“¡Quiero escucharte gritar”. Le dijo Lian.       

Lian comenzó a nalguéalo aun mas fuerte apretándole los huevos de tanto en tanto lo que hizo que Arturo comenzara a gemir más fuerte, Lian se paró Arturo sentía su pene entre sus nalgas, lo veía por detrás de su hombro, le había crecido a 25 cm, sus venas se le marcaban, en su pene y en sus brazos me lo comenzó a empujar, mientras le escupía saliva y la untaba en su ano, y con la otra mano lo tomaba del cuello, después la paso su boca y metió sus dedos, mientras Arturo sentía su duro pene entre sus nalgas que lo intentaba meter poco a poco iba entrando, una sensación extraña pero placentera era aquello pero a Arturo de cierta forma le gustaba.          

De pronto Lian se metió de golpe para sin esperar nada comenzar a mover sus caderas como un poseído, solo sonaba el choqué entre sus y pelvis mientras Arturo sentía el mejor dolor del mundo, de nuevo Lian le coloco mordaza que estaba unida al collar con una de sus manos e intencionalmente Arturo la mordió, le gustaba tanto aquellos juegos que lo hacían gemir, Lian le daba unas embestidas más fuertes, los cojines del sofá se hundían y rechinaba mientras Arturo gritaba de dolor y placer detrás de su mordaza.           

De pronto Lian le echó otro escupitajo de saliva y se la volvió a meter, penetrándolo más fuerte el sonido era cada vez más grande y Lian gemía como loco de placer, de tanto en tanto le escupía en la cara, Lian se detuvo solo para colocar una apretada liga en lo alto de los testículos de Arturo al que unió con otra cadena hasta su collar luego de nuevo se la metió mientras le sujetaba de su cuello y su pene entraba y salía del ano de Arturo a gran velocidad casi por completo. 

Luego de nuevo de un rato en esa posición Lian se tumbo sobre el sofa, boca arriba y le dijo a Arturo "montame" lo obedeció subiéndose tímidamente para comenzar a saltarle encima, lo estaba dominando, arqueaba su espalda con movimientos de todo tipo mientras las manos de Lian le retorcían los pezones para luego terminar tomando su pene para de nuevo comenzar a masturbarlo.        

-“Sabes Arturo desde que te vi me gustaste, además de que he querido cortarte estos grandes huevos”. Le dijo Lian mientras le apretaba sus huevos ya de un color moradito.           

-“Ahora si vas a conocer lo que es dolor”. Le dijo Lian.

De nuevo lo tumbo sobre el sillón lo puso en cuatro a Arturo, para tomar la cadena que estaba conectada a los testículos para jalarla con fuerza lo que hizo que sus ojos se abrieron grandes al dar un gran mugido de dolor.

-“Lian comenzó a penetrarlo tan duro que hizo incluso llorar a Arturo, sus mugidos eran súplicas de que parará, el seguía, le gritaba "PARA" aunque solo se escuchaba como mugidos que parecían excitar aun más a Lian, aquello era la fantasía que por largo tiempo habia deseado cumplir y esa noche la estaba llevando a cabo pese al dolor que Arturo estaba sintiendo.  

Lian tomo una fusta y comenzó no solo azotar las nalgas sino la espalda de Arturo que comenzó a retorcerse de dolor lo que hizo que sus nalgas se movieran ricamente lo que llevo a Lian al borde de venirse jadeante le dijo a Arturo.

-"Eres un goloso, no tienes llenadera, pero eso hoy se acaba". Le dijo Lian.

Lian penetro de nuevo a Arturo de manera brutal, la expresión en su cara cambio a un gesto de placer que lo obligo a abrir la boca y gritar, mientras le estiraban los testículos a Arturo, sintiendo sui ano caliente cubriendo su pene,  apenas unas pocas embestidas bastaron para que todo su semen fuese depositado en el interior de Arturo fue una eyaculación tremenda,  apenas acabo rápidamente  sacó su pene. Para decirle al exhausto Arturo.

-“Creo que te he preñado de la cantidad de leche que te acabo de dejar dentro putita”. Dijo Lian.

 Al mismo tiempo que comenzó a masturbarlo su mano se movía por el endurecido pene de Arturo hasta que arqueando la espalda todo lo que pudo se corrió fue una gran corrida seis poderosos chorros de cremoso liquido blanco brotaron del pene de Arturo que cayeron sobre el sofá para el derrumbarse al acabar de venirse bañado en sudor con su ano aun abierto filtrando semen de Lian.  

Ambos permanecieron en silencio sobre el sillón por unos minutos antes de que Lian de nuevo de levantara para irse a la ducha no sin antes darle un par de besos en las nalgas a Arturo que quedo rendido aun amordazado en el sofá viendo como su amante se iba a la ducha aun con una enorme erección balanceándose por delante.

Arturo comenzó a inquietarse cuando la excitación del momento fue pasando y el dolor que provenía de sus huevos que estaban siendo horcados por la liga lo golpeo, hacia caso 40 minutos que aquella liga había sido colocada, Arturo trato de soltarse pero Lian aseguro muy bien sus retenciones algo que nunca antes hizo, trato de quitarse la mordaza para llamarlo pero sus dedos quedaban a milímetros de ella, por más que se estiro no logro tocarla, de pronto cuando intento algo nuevo un enorme dolor hizo que retorciera de dolor como nunca antes,  su pene aun en erección lanzo una enorme carga de semen que quedo sobre su plano abdomen y pecho de Arturo, fue un orgasmo muy intenso que tuvo sin siquiera tocarse o desearlo.

Media hora después que se fue Lian regreso esta vez con una enorme tijera de las usadas para cortar lamina de metal, hizo que Lian se colocara de cuatro patas y lo volvió a penetrar, esta vez sin lubricación previa alguna, Arturo se retorció al sentir su pene de nuevo dentro en medio de esa nueva sesión de sexo Lian tomo los hinchados huevos de Arturo, que apretó con fuerza para jalarlos hacia atrás, lo que hizo retorcer a Arturo de dolor, también sintió dolor cuando unos segundos de apretón de sus huevos Lian saco su dura erección de un solo jalón casi rasgando las paredes del ano de Arturo.   

Lian sin soltar los huevos de Arturo que aun seguía retorciéndose de dolor coloco las cuchillas de la tijera para colocarlas debajo de la liga en su escroto, para tomar las manijas con ambas manos Arturo sintió las frías cuchillas en sus huevos y trato de hacer algo pero era tarde Lian cerró con toda la fuerza que pudo imprimir la tijera, cercenando de un solo corte el escroto de Arturo castrándolo expeditamente, los ojos de Arturo se abrieron grandes para quedar en blanco al sentir de forma brutal una oleada de dolor como nunca antes imagino que fuese posible sentir.

Arturo se retorció unos segundos antes de caer sobre el sofá sin sentido, Lian alto el escroto de Arturo del que extrajo los dos testículos para colocarlos en un frasco con conservante, que coloco en un lugar perfectamente a la vista de todos.

Arturo se recupero por completo tres semanas después y aunque al principio estaba enojado con Lian pronto lo perdono y se convirtió de hecho en su esclavo y eunuco personal, dejo la universidad y se dedico en cuerpo y alma a su Amo, quien por supuesto adora penetrarlo y torturarlo, Arturo goza de su pene en su interior y del dolor que Lian le provoca, a aprendido a tener orgasmos prostáticos los cuales goza igual o incluso más que sus orgasmos de cuando aun tenía su huevos y aun era un hombre no el eunuco sumiso que es ahora.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

NO BULGE ISLAND

Una isla pérdida a la que los turistas van a disfrutar de varios días de sexo brutal, castraciones y canibalismo.......


NO BULGE ISLAND
Una isla pérdida a la que los turistas van a disfrutar de varios días de sexo brutal, castraciones y canibalismo.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICAICÓN] [BDSM] [GORE] [VIOLACIÓN] [CANIBALISMO]


Categoria: Gay      Autor: Slip7





Buscando por internet descubrí está isla. Era un lugar perdido en la Polinesia que habían comprado un grupo de millonarios para montar uno de los negocios más curiosos y lucrativos de este siglo. Ése grupo contactaba con chicos jóvenes que en distintas páginas web mostraban su deseo de ser castrados, violados y abusados. Los alojaban en la isla en régimen de "todo incluido" y eran pagados generosamente pero debían cumplir algunas normas. Podían circular libremente por la pequeña ciudad que se había construido en No Bulge Island, entrar y consumir en cualquiera de sus establecimientos, pero sólo podían vestir un pequeño calzoncillo blanco y estar, en cualquier momento, a disposición de los clientes.

Decidí hacer la reserva para una semana por € 18.000. El día elegido fui transportado desde otra isla cercana en un gran helicóptero  que ocupábamos unos 30  clientes. Después de más de tres horas de vuelo aterrizamos en aquel extraño lugar. Después de enseñarnos nuestras habitaciones en distintos lujosos hoteles se nos entregó un "kit" compuesto de variedad de cuchillos, tijeras y cutters, además de un pequeño aparato eléctrico a baterías cilíndrico con uno de los extremos metálico y que llamaban "el cauterizador", además había multitud de dildos y pluggs así como pequeños "tapones" alargados de goma de distintos tamaños.

Después de descansar del largo viaje decidí salir a dar un paseo por las calles de aquel lugar. Lo primero que me llamó la atención fue ver a montones de chicos paseando por calles con plena normalidad, iban en grupos, solos, en pareja, risueños y felices, y todos llevando como única prenda un pequeño slip blanco que marcaba perfectamente las formas de lo que ocultaban debajo, se podía apreciar la forma ovalada de sus testículos bajo la blanca tela, o el pene que algunos lo llevaban hacia un lado, otros hacia abajo apoyado sobre los testículos, incluso se podían ver algunos en completa erección saliendo su glande por el elástico superior. Había paquetes de todos los tamaños, algunos enormes y formando un gran bulto en el slip (trusa) que incluso se salía parte de un testículos por la parte lateral o la punta del pene sin circuncidar.

También me llamó la atención algunos chicos en los que se podía apreciar que la bolsa del slip que algún día estuvo rellena por unos preciosos genitales colgaba vacía como un gurruño, entre sus piernas. Otros llevaban los slips rotos de distintas maneras y por cuyos agujeros colgaba un solo testículo, incluso se podía ver en algunos que no quedaba rastro de lo que algún día fueron sus genitales.

Noté como mi pene crecía dentro de mi calzoncillo bajo el short que llevaba. Decidí entrar en un bar. Mientras me tomaba una cerveza observé a un grupo de unos 15 chicos que estaban sentados en esos altos taburetes típicos de los bares y alrededor de una alta mesa circular. Charlaban y reían alegres mientras consumían sus bebidas. Sus paquetes destacaban dejando ver sus formas redondeadas que se acentuaban entre sus piernas al estar sentados con esos minúsculos slips.

Uno de los clientes,  de unos 50 años, se acerco al grupo de muchachos y sin reparo alguno empezó a palpar con sus ansiosas manos los "bultos" que tenían los chicos entre las piernas ante las risas de los chicos. Después de haber palpado y apretado los distintos paquetes, eligió a uno que se puso de pie, el turista bajo el blanco slip del chico y agarrando el prepucio lo bajo dejando al descubierto el sonrrosado glande. Introdujo por la uretra uno de los tapones y comenzó a masturbarlo mientras los demás miraban asombrados la escena. Cuándo el chico empezó a jadear y a eyacular (todo el semen se mantuvo dentro del bonito pene gracias al tapón) el turista saco uno de los afilados cuchillos y empezó a cortar lentamente y con deleite el erecto pene por la parte superior pegado al pubis.
Cuando corto totalmente el pene lo mantuvo en su mano frente al chico y rápidamente con el cauterizador al rojo vivo selló el corte en el que todavía se podían apreciar la sección circular y rojiza de los dos cuerpos cavernosos del pene del chico. También cauterizó la herida del pubis encima de los gordos testículos.

Mientras el hombre realizaba estas acciones, los demás chicos se habían sacado el enorme y gordo pene del turista y lo masturbaban por turnos encima de la mesa circular. El hombre eyaculo varias veces sobre la mesa dada la excitación que le produjo la lenta castración y las suaves manos de los muchachos manipulando sus genitales.

El hombre propuso un juego a los 15 chicos y estos asintieron alegremente.

Puso el pene cortado en la mesa sobre el abundante esperma y lo giró emulando el famoso juego de la botella. Dio varias vueltas gracias a la lubricación del esperma que había en la mesa. Todos los chicos se pusieron de pie expectantes, a algunos se les salía el pene erecto por los laterales del slip... el pene del compañero dejo de girar y apuntó con el glande a otro de los muchachos. El hombre le obligó a agacharse apoyando al chico sobre el taburete y bajándole el calzoncillos por detrás, cogió el pene cortado y quitándole el tapón lo empezó a introducir en el estrecho ano del chico,

Al principio le costó entrar dado lo gordo que tenía el glande, pero una vez superado el esfínter y empujando con un dedo, entró entero sin dificultad cerrándose acto seguido el estrecho ano manteniendo el pene en su interior que además había empezado a expulsar el semen que aún contenía en su interior. El hombre le volvió a subir su blanco calzoncillo y siguió con el juego. Al final todos los chicos habían sido castrados de sus preciosos penes y cada uno de ellos llevaba en el interior de su culo el pene y el semen de alguno de sus amigos.

Entonces se acerco otro cliente y propuso otra variante del juego. Como todos los chicos mantenían aún sus testículos, puso en fila a los muchacho y sacando el pequeño pene que tenía el cliente comenzaron a chuparlo 5 veces cada uno, adelante...atrás...adelante ...atrás...así hasta el siguiente...y el siguiente ...pasaron varias rondas y parecía que aquel pene erecto pero pequeño no iba a eyacular nunca....pero no...uno de los chico, con melena rubia y lisa levantó sus verdes y abiertos ojos hacia el hombre que jadeaba y convulsionaba, extrajo el pene de la boca del chico y vio como entre los carnosos labios salía chorreando gran cantidad de semen que rápidamente el hombre le obligó tragar.

Luego pidió un cuenco de cristal y sacando los testículos de uno de los muchachos por el elástico lateral del slip procedió a cortarlos con una tijera y tomando el escroto por la parte inferior, vacío los testículos de su bolso en el cuenco, dejando la piel vacía del escroto aparte sobre la mesa. Está acción la realizó a los 14 chicos, menos al rubito que se la había mamado.

Después de cauterizarlos a todos y colocarles de nuevo los calzoncillos, que ahora se veían vacíos y con el trozo de tela que antes contenían unos hermosos y jóvenes genitales colgando arrugado y sin forma. Acto seguido tomo el cuenco con los 28 testículos morados y con el cordón espermático aún colgando y obligando a agacharse sobre el taburete al chico rubio bajó el slip por detrás y intentó introducir uno de los testículos por el ano del chico... como se asomaba el pene que ya llevaba dentro y lo dificultaba, el hombre volvió a sacar su pene y lo introdujo por el ano del chico empujando hacia dentro el pene cortado que tenía en el interior.

Después de eyacular abundantemente comenzó a introducir todos los testículos uno tras otro. Como los últimos parecía que ya no cabían, el hombre empujó fuerte con un dedo para hacer hueco y poder meter los que faltaban...finalmente lo consiguió ante las risas de los demás chicos que ya se habían sentado en los taburetes, por lo que el pene que tenían dentro se les clavaba más dentro.. Finalmente tomo los escrotos vacíos y uno por uno los colocó rellenándolos con los huevitos del rubio que aún colgaban en su sitio natural. Cuándo terminó de colocar todos los escrotos uno dentro del otro (que dada la forma de bolsa y su elasticidad resultó bastante fácil) subió el slip del rubio. Por delante los escrotos hacían un bulto enorme y redondo y por detrás estiraban el slip metiéndoselo entre las redondas nalgas para que la tira de tela impidiera que se salieran los testículos que tenía en sus entrañas.

Finalmente el grupo de chicos, se dirigió felices y entre risas hacia la salida del bar. Me fije que al rubio le colgaba un chorro de esperma de la tela del slip que llebaba entre las nalgas, seguramente al apretar los huevos dentro algunos habían estallado dejando salir el esperma que contenían en su interior o por los conductos espermaticos mezclado con el esperma del pene cortado y el esperma del propio turista que había hecho el juego.

Antes de salir el rubio me dirigió la mirada y sonrió entreabriendo sus gruesos y carnosos labios, pude apreciar que hilos de esperma colgaban entre sus labios. Con Mirada picara me guiñó uno de sus verdes ojos. Pensé que al final no se había tragado el esperma del gordo con el pene pequeño, seguramente lo guardaba para saborearlo tranquilamente en otro momento.

Entonces después de tomar varias cervezas decidí salir a la calle.

Me senté en un banco de piedra a la sombra de los árboles que había a lo largo de la calle. Seguí observando a  los chicos paseaban por la calle como siempre en slip blanco, sus paquetes pasaban a la altura de mis ojos, Veía los bultos bajo el slip marcando claramente sus formas, y los que llevaban el slip flácido y vacío, la tela blanca ahora arrugada todavía insinuaba como un molde, las formas redondeadas que alguna vez llenaron ese calzoncillo. Mi mirada se dirigió hacia un chico que charlaba con otro y que tenía el slip hecho jirones, entre las tiras blancas que colgaban del elástico de su cintura colgaba un testículo

De su cordón espermático fuera del escroto que se había convertido en un trozo de piel arrugada y con el otro testículo totalmente destrozado en varios trozos que asomaban entre los restos de su slip... su pene colgaba hacia un lado y entre los jirones del calzoncillo se apreciaba el destrozo que había sufrido aquel pene, estaba doblado 90° y con varios cortes profundos como si fueran anchas rodajas que prácticamente lo atravesaban, uno de los turistas que paseaban por allí, al cruzarse con este chico le agarró con fuerza el testículo que colgaba y sin dejar de caminar se lo arrancó de cuajo y se lo comió masticándolo con energía.

Me fije en un adolescente que tenía un paquete perfecto, los testículos quedaban perfectamente marcados bajo la tela del slip,  la costura los separaba, el testículo derecho era visiblemente más pequeño que el izquierdo, el pene hacia un lado y el reborde ancho que indicaba el comienzo del glande quedaba marcado bajo la blanca tela. Uno de los clientes se acerco sonriente y con un largo punzón en la mano derecha empezó a clavarlo repetidamente en aquel bulto perfecto, le propino más de 20 puñaladas en el paquete, algunas atravesaron los testículos del infortunado chico, otras se clavaron en distintas partes del pene y finalmente introdujo lateralmente el punzón por la punta del pene con intención de atravesarlo longitudinalmente, pero al equivocar la trayectoria salió por la mitad del miembro y atravesando un testículo clavo su punta levemente en el muslo..

Mientras ocurría esto otro cliente llevaba a otro chico con una cuerda atada fuertemente al bulto de sus calzoncillos, el pene y testículos sobresalían atados bajo la blanca tela cuando el hombre tiraba de la cuerda, lo hizo poner en posición de cuclillas y bajándole la parte de atrás del slip le instó a que evacuara, vi como del ano del chico asomaba la cabeza de un glande... poco a poco salió un pene entero que cayó al pavimento con un sonoro ¡ploch! Y después siguieron saliendo penes de aquel suave y lampiño culo. En un momento en el suelo había como unos diez o doce penes de todas formas, colores y tamaños, el hombre obligó al chico a ponerse a cuatro patas y comer todos aquellos exquisitos penes del suelo sin usar las manos.

Luego lo hizo poner de pie y estirando de la cuerda saco un cutter y cortó de golpe el bulto atado por debajo del lazo de la cuerda quedando todo el paquete del chico colgando de la cuerda y envuelto todavía por en trozo de tela del slip, volteó la cuerda y soltándola salió volando con lo que antes fue un órgano genital masculino atado hasta quedarse enganchado en la rama de un árbol. Entonces me dice cuenta que de los árboles colgaban penes y testículos en gran cantidad, como en un árbol de navidad.

Entendí rápido el porqué, cerca un grupo de turistas violaba a un chico con apariencia asiática, uno tras otro iban introduciendo sus penes y vaciando litros de esperma en el interior del muchacho, uno de ellos ató sus testículos con una cuerda y echándolas por encima de una rama estiraron con fuerza entre varios hasta dejarlo colgado de sus huevos, del ano del chico chorreaba la leche que más de 35 personas que habían depositado, entonces lo agarraron por las piernas y los brazos y empezaron a tirar con fuerza.... llegó el momento en que su escroto no aguantó más y se rasgó cayendo el chico al suelo y quedando sus testículos colgando del árbol.

Otros le ataban el pene o todo el paquete, por lo que el paseo arbolado era como un muestrario de todo tipo de genitales. En el banco de piedra de al lado estaba otro chico bocarriba con las piernas colgando a ambos lados del banco, un hombre de pie sobre el banco pisoteaba con fuerza el paquete del chico hasta que al aplastar los testículos contra la piedra uno de ellos se salió por el lateral del slip y cayó al suelo, el hombre lo piso retorcidamente con la punta de su zapato reventándolo hasta que por los laterales de la suela salían trozos de carne y esperma.

Decidí pasar a la acción, mi pene reventaba dentro de mi slip y pantalón, me fijé en un bulto blanco, redondo y enorme que pasaba, sin pensarlo puse al chico a cuatro patas sobre el banco aparté hacia un lado  el slip que tenía encajado entre sus nalgas y sacando mi pene (de un tamaño normal y estrecho) se lo introduje en el ano, a medida que iba entrando notaba como dentro del ano de aquel chico había objetos blandos que iban rodeando mi pene pero no me importó de lo caliente que estaba, me corrí varias veces en su interior y al sacarla vi como un chorro de esperma salía de su esfínter y chorreaba hacia abajo, después ¡¡plofch!! Salió un testículo de su ano y cayó en el banco.... luego otro y otro...y otro   ¡Ploch!. .¡ploff!... así pude contar 28, entonces me di cuenta quién era el chico... ¡el rubio de labios carnosos del bar!

Sobre el banco de piedra se había depositado una especie de sopa formada por esperma  (el que traía acumulado desde el bar más el mío y el de a saber cuántos clientes más que se lo habrían violado) y testículos de distintos tamaños. Obligue al chico a ponerse de rodillas en el suelo y empezar a comerse todos aquellos testículos que se habían cocinado en el interior de su ano y con salsa blanca y espesa. Él comenzó a comerlos con ansiedad. Eso me excitó aún más y desnudándome me quedé sólo con mis calzoncillos blancos y me arrodillé a su lado para ayudarle a comer (me di cuenta del hambre que tenía, ya que no había comido nada desde que llegué).

Tome uno chorreando de esperma por el conducto espermático y me lo introduje en la boca. La sensación fue indescriptible...lo primero el sabor agridulce del esperma, luego de machacar el testículo entre mis muelas, la explosión de sabor a carne cocida, dura pero crujiente... me embriago y seguí comiendo más testículos.

De repente noté como me agarraban por detrás, me levantaron y entonces vi que eran turistas que me habían confundido con uno de los chicos. No podía hablar ya que tenía testículos todavía en la boca a medio tragar. Entonces el hombre del punzón empezó a darme puñaladas en el escroto a través del calzoncillo....blanco, introdujo uno de sus dedos por uno de los agujeros que había hecho en el calzoncillo y lo rasgó. Mi pene y testículos salieron fuera colgando, mis huevos estaban perforados por varios sitios pero mi pene se mantenía intacto ye increíblemente erecto.

El hombre se dio cuenta y agarrándolo con una mano empezó a atravesarlo de lado a lado por distintos sitios, guardó el punzón y mientras masturbaban mi maltrecho pene, con la otra mano golpeaba y estrujaba mis huevos. Finalmente eyaculé, pero no sólo por la punta del glande, también salía esperma por los agujeros que me había hecho a lo largo de toda mi pene. Luego saco una especie de quemador de cocina y con la intense llama fue asando mis genitales, los restos de mi slip ardían por el calor de la llama. En un momento dado el hombre se arrodilló ante mí, mi pene colgaba ya flácido, la piel del prepucio que cubría el glande se había retraído por el calor del fuego dejando al descubierto mi glande que tenía un color dorado y tostado.

El hombre acercó su boca y de un mordisco arrancó ese glande para mascarlo y tragarlo con frucción.... siguió con el resto del pene y luego se metió el escroto con los dos testículos y sin cortarlos de un mordisco los machacó entre sus muelas mientras todavía estaban unidos a mi cuerpo. Cuando aquello ya solo era una masa informe de carne triturada los cortó con sus incisivos y se lo tragó todo.

Mientras el del punzón realizaba sus perversiones, los turistas que pasaban por allí apartando o los restos de mi slip del culo me penetraban sin piedad depositando su esperma dentro de mi, en cuanto uno sacaba su pene de mi ano, y aunque estuviera chorreando esperma, llegaba otro y empujando el esperma hacia dentro con su glande me penetraban sin piedad. Calculó qué me penetraron unas 20 personas mientras me "comían" mi paquete.

Como estaba prácticamente desnudo me dirigí al muchacho rubio que había dejado en el banco, que estaba muerto de risa, y le obligué a que me diera sus calzoncillos y aunque estaban pringosos del esperma que había salido de su ano, me los puse. Instintivamente intenté colocarme el paquete con la mano.... pero allí ya no había nada. La tela del slip colgaba arrugada por delante... y por detrás notaba como iba saliendo de mi dolorido y escocido culo la gran cantidad de esperma que habían depositado en su interior hasta empapar la tela del slip atravesándolo y chorreando hacia afuera quedando colgado un largo y espeso hilo blancuzco con una gran gota en el extremo.

Al ir a reclamar, rápidamente pusieron a mi disposición un grupo de los mejores cirujanos del mundo y a un nutrido grupo de chicos desnudos para que eligiera el paquete que me iban a implantar quirúrgicamente.

Elegí un pene bastante más grande y grueso que el que tenía anteriormente. Los testículos del muchacho también eran perfectos, redondos e iguales que todavía se mantenían pegados y sin descolgarse a la base del pene envueltos por un escroto rosadito, liso y sin vello.

Ahora después de cicatrizados los puntos, todo funciona perfectamente y cada vez que me masturbo me da la sensación de estar masturbando a alguno de aquellos chicos.



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Autor: Slip7         Mail: slip7@hotmail.com

SIERVO DE MI ESPOSA

La primera vez, que se le pedí a una chica que me dominara y fuese mi Ama tenía 21 años, llevábamos varios meses saliendo y creí que sería la ideal, simplemente, me dejó esa misma noche, además de que varias amigas, pronto se enteraron de lo que paso y lo que le había pedido a ella, aquello me valió de lección, de airear mis verdaderas inclinaciones aun con personas de confianza pero también con el tiempo, me ayudaría a encontrar lo que deseaba......


SIERVO DE MI ESPOSA
La primera vez, que se le pedí a una chica que me dominara y fuese mi Ama tenía 21 años, llevábamos varios meses saliendo y creí que sería la ideal, simplemente, me dejó esa misma noche, además de que varias amigas, pronto se enteraron de lo que paso y lo que le había pedido a ella, aquello me valió de lección, de airear mis verdaderas inclinaciones aun con personas de confianza pero también con el tiempo, me ayudaría a encontrar lo que deseaba..

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [FEMDOM] [BDSM]



Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





A mis 16 años me fue claro que era sexualmente, heterosexual aunque sumiso, de ser posible esclavo de una mujer, pero a esas edades seguía fingiendo aunque cada vez me era más difícil. La primera vez, que se le pedí a una chica que me dominara y fuese mi Ama tenía 21 años, llevábamos varios meses saliendo y creí que sería la ideal, simplemente, me dejó esa misma noche, además de que varias amigas, pronto se enteraron de lo que paso y lo que le había pedido a ella, aquello me valió de lección, de airear mis verdaderas inclinaciones aun con personas de confianza pero también con el tiempo, me ayudaría a encontrar lo que deseaba.

Además de a mi novia perdí a sus amigas, su amistad, eso me marcó, hasta tal punto que apenas salía de casa, ni me interesaba buscar mujeres, fue una época en la que dediqué mis esfuerzos a mi trabajo e ir prosperando, hasta poder independizarme además de ser una época dedicada a internet, a estar metido en chats, a bajar películas, o autolesionarme para mi satisfacción sexual cuando me era posible, a solas en casa de mis padres.

Conseguí independizarme años veintiséis años, hace 7 años, ese fue mi gran año, en todo, me independicé un mes de febrero, compré un buen departamento, tenía y tengo un buen trabajo, tenía un buen coche, pero en lo demás me iba fatal, es decir mi vida amorosa no existía.

En mayo, por primera vez, bajé de noche a mi nuevo barrio, fui a tomar una copa a un bar que vi ambientado hasta en la calle había gente, pedí la copa y de pronto la vi pesar, con el tiempo la conocí, era una amiga de mi ex, la más pequeña en edad, no en cuerpo que era es súper bello, tenía en ese entonces 23 años, cabello largo, castaño, alta, 1,74 imaginensela en tacones, iban con un pantalón de mezclilla, que detonaban sus piernas largas y un culito precioso, como sus pechos bien puestos, ella me vio también se acercó poco después, diciéndome.         

- Hola, ¿no te acuerdas de mí? Dijo Ella.          
- Si, le dije dándole dos besos.
           
En realidad estaba nervioso, tras olvidar aquel mal rato, hacia años, ahora creía estar a salvo en mi nuevo barrio y me encontraba a alguien que me conocía y además me decía que vivía también allí con sus padres.          

No dejaba de mirarme, una vez volvió con su reunión de amigos y amigas, yo, imaginaba que le estaba contando que me había ocurrido años atrás, todo estaba en mi imaginación, pero yo lo creía así, cuando terminé la copa, salí, ella salió, diciéndome que si no me despedía, le dí dos besos y me marché.

Físicamente, mido 1,79 cms peso 76 kilos, bien formado, de pene 20 centímetros y gruesa en erección antes, para ese momento tenía 33 años, pasó unas semanas de aquel encuentro, hasta que la vi por la calle, por mi barrio se acercó a mi diciéndome que no me había vuelto en el bar al que ella iba los viernes y sábados, que a ver si me veía por allí, fui al siguiente sábado, ya era principios de junio, llegué a una hora tarde, cerca de la una, de la mañana, ellos estaban dentro ella me llamó al verme entrar y me hizo sentarme con sus amigos, tras presentarme, después ella, me habló de sus antiguas amigas es decir las que antes eran mías también y de mi ex, ya estaba casada, con hijos, las demás cada cual había tomado vuelo y ya no trataba a ninguna, la veía conversar con los amigos y amigas de voz dulce melosa, hablar calmado, así hasta más o menos las tres cuando empezaron a marcharse algunos, yo decidí también irme, ella se levantó y me dijo que también se iba, que la acompañara a su casa iríamos andando pues vivíamos cerca me dijo, así lo hicimos, habíamos bebido tres copas, cada uno.        

Caminamos por la acera, ella hablando de las antiguas amigas, después de mi ex y de pronto
sacó el tema, estábamos cerca de mi portal, junto a un pequeño jardín, cuando me dijo.           

-“Me diste pena, eso es algo muy intimo para sacárselo a un hombre o una mujer, para decirlo a los amigos y que se rían de uno”.      

Yo no decía nada me sentía mal volviendo a recordar todo aquello al decirlo ella.        

-“¿de verdad, te gusta eso?” Pregunto Ella.      

No dije nada, ella paró en la pared pegada al jardín, oscuro, me miró yo parado y su mano rápidamente se puso en mi entrepierna sentí como se acomodaba hasta agarrar mis testículos y pene, además del pantalón ella apoyada en la pared, fue apretando, empecé a gemir de dolor mi mano fue a su brazo, para quitar su mano, pero ella apretó más di un grito de dolor.
           
-“Sssssssshhhh, silencio te van a oír, quita tu mano de ahí perro”. Ordeno ella.  

Su voz aunque apagada para no ser oídos era distinta, segura, firme, mientras su mano, me iba encorvando mientras ella apretaba más, hasta apoyar en la pared mis manos mientras ella me decía. 

-“Ahora vamos a subir a tu casa, desde que te vi, estaba deseando adiestrarte, mmmmmm como me pusiste al verte tras tanto tiempo y suelto sin adiestrar aún”.           

Me soltó, fui al portal, abrí extasiado, sentía el dolor en mi sexo y me consumía el placer, en mi cerebro, subimos abrí la puerta, cerré encendí la luz de la sala, ella detrás de mí, me tomo del cabello como me dolía grite, apenas fueron varios segundos me dio la vuelta quedé frente a ella y me abofeteó, me cubría, con mis manos, ella se fue hacia mi hasta derribarme en el suelo, me puso encima las dos rodillas en mi espalda, me dolía las dos rodillas clavadas en mi espalda, ella iba con un vestido ese día, que se quitó poco después, siguió de rodillas me tiró del cabello y mi cadera hasta quedar de lado.

Su mano fue a mi cinturón lo desabrocho al igual que mi pantalón se levantó y tirando de ellos tras sacar mis zapatos, ella de pie, me sacó el pantalón, después la camisa, quede en bóxer de color negro mal puestos, ella de nuevo se arrodillo, para dejarme de nuevo contra el suelo, sacó el cinturón, me puso a 4 patas mis brazos y cabeza apoyadas en el sofá me dio un azote con el cinturón muy fuerte, grité, escuché movimientos de ella segundos después me había metido su minúscula tanga (braga) en mi boca y me amenazaba con golpearme más si la escupía, me quito mi bóxer y me golpeó sin parar mis nalgas, hasta que decidió parar, me había dejado desnudo y con mis nalgas marcadas ardiendo de dolor.

Adolorido me hizo tirarme en el suelo, boca arriba, tiró de mi hasta quedar en el centro del salón y se abrió de piernas de pie se subió un poco el vestido y me orino mi cuerpo y cara con ella de pie, nada más terminar, se sentó en mi cuerpo mi pene para ese momento estaba muy dura pues cuando me orino me excite como nunca, fue algo sublime para mi, recibir su preciado y caliente liquido.     

Me agarró mi erección y se la fue metiendo entre gemidos, cuando la tuvo dentro empezó a moverse como si yo fuera algo de quien disfrutar no alguien, gemía se contorsionaba, daba grititos hasta que se corrió mojándose por completo, se sacó mi pene, se fue más atrás la miró dura la agarro la fue apretando, empecé a gemir a moverme de dolor tomo con su otra mano mis huevos, empezó a apretarlos, mi pene bajaba por momentos hasta que quedó en reposo, me miró para decirme

-“Así me gusta, obediente, tu pene solo debe ser para complacer nada más”. Dijo ella. 

Tras aquello me preguntó que tenia, le indiqué donde estaba las pinzas y fusta, collar y cadena, era lo único que tenia, me pregunto por cuerdas, le indiqué que tenía una sin estrenar de tendedero, le indiqué donde estaba y la tomo de la cocina y me llevó a mi dormitorio como un perrito me ató, de pies y manos me dejó tirado en el suelo y me dijo que vendría a la mañana así que iba a saber que no iba en broma nada de aquello y que le pertenecía, se fue tomo mis llaves de la casa escuché cerrar y se fue, pasé mucho miedo atado en el suelo a veces me quedaba dormido, hasta que apareció sobre las 10 de la mañana, diciéndome

-“Has aprendió que va en serio ¿verdad?” Dijo ella.
-“¡Sí!” Le respondí.           

Durante ese día me tuvo en mi casa encerrado, limpie mi casa a sus ordenes cocine, le serví como su nuevo siervo, lambí sus pies largamente, después me daba a lamber sus tetas, su vagina, se corría, descansaba y se metía mi pene cuando estaba muy excitada la usaba hasta correrse, era algo rápido para que yo no pudiera correrme y siempre atenta para nada más terminar sacársela y apretármela golpeármela hasta hacer bajar la erección.

Ya casi de noche me puso un condón y se puso a moverla sin dejar de mirarme, hasta que me corrí en el condón me lo sacó le hizo un nudo y se lo llevó, quede todo adolorido pero muy contento sobre mi cama por primera vez estaba satisfecho para mí fue como volver a perder la virginidad.        

Fue la primera vez de muchas sesiones, también para ella, de ese estilo, aunque siempre era el que las deseaba. Desde ese momento fue su sumiso esclavo, por supuesto para todos fuera de mi casa éramos novios así estuvimos como dos años hasta que ella me dijo que deseaba casarse aquello  no fue una propuesta sino una orden, nos casamos seis meses después, en una boda de lo más tradicional pero en la intimidad era no solo su esclavo sino además su marido, pero sobretodo su siervo, su perro, ya ella más experimentada,

Al poco de casarnos a los seis meses quedo embarazada de Sergio nuestro primero hijo y dos años después llego Zafiro nuestra hija mejor y ultima que engendraría hasta ese momento habíamos sido un matrimonio muy feliz ya padres, pero algo estaba por cambiar una noche ella me ato a la cama me amordazo y dijo.

-“Ha llegado la hora que seas un completo sumiso y perro para mí”. Dijo ella.

Mientras se restregaba mi pene en erección entre sus nalgas desnudas, su vagina humedecía mi bajo vientre, para luego agregar.

-“Y como todos saben un perro castrado es más dócil y sumiso que uno con huevos”. Dijo ella.

Aquellas palabras me aterraron, trate de soltarme no deseaba ser castrado, si deseaba ser dominado pero no ser un eunuco, pero era tarde, por más que luche nada pude hacer para soltarme, ella saco un pequeña navaja y me abrió mi escroto, todo se me nublo, mi cuerpo comenzó a convulsionar de dolor al poco rato sentí como uno de sus dedos enguantado en látex hurgó dentro de mi escroto hasta que extrajo a mis dos testículos que quedaron por fuera de mi bolso de piel por primera y única vez en mi vida.

Ella tomo mis huevos con una de sus manos y me los apretó fuerte, grite fuerte pero la mordaza apago el que debió ser el mayor grito de mi vida de dolor, luego estiro mis huevos hasta tensar los conductos con los unían a mi cuerpo, aquello fue aun más doloroso que su fuerte apretón, no pude ver o sentir cuando ella coloco la afilada hoja de acero debajo de mis conductos tensados pero su sentí cuando corto ambos de una sola vez, todo mi cuerpo se sacudió como nunca antes, mi vista se oscureció y me desmaye el dolor fue simplemente indescriptible.

Cuando me desperté a la mañana siguiente ella me beso en los labios, cuando se separo de mi dijo.

-“¡Bienvenido a tu nueva vida como mi perro castrado amor!” Dijo ella.

Me quede en la cama agarrando mi entrepierna, con mis manos sentí mi bolso de piel vacio, llore mucho pero ya no se podía hacer nada, me había convertido en el eunuco esposo, esclavo, perro y sumiso de mi esposa.

Aun seguimos juntos Sergio nuestro hijo mayor tiene 16 años y hay veces mientras duerme voy a su cuarto para ver como su bóxer se levanta cuando tiene una erección nocturna, se que se masturba y eso me llena de envidia al saber que el único hombre viril en la casa no soy yo sino mi hijo, yo soy solamente un “Siervo de mi Esposa”.




Autor: Anónimo & DarSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

JUEGOS SADISTAS

Julián de 22 años era un atractivo hombre gay que se ganaba la vida la vida como bailarín erótico en un establecimiento para gay de alta categoría su rutina era una de las más esperadas de la noche sobre todo cuando se despojaba de su pantalón para quedar solo en aquella pequeña prenda que dejaba sus enormes huevos como pene bien marcados, hacienda babear de deseo a todos los presentes que le arrojaban billetes de todas denominaciones para cuando caía su ultima prenda......


JUEGOS SADISTAS
Julián de 22 años era un atractivo hombre gay que se ganaba la vida la vida como bailarín erótico en un establecimiento para gay de alta categoría su rutina era una de las más esperadas de la noche sobre todo cuando se despojaba de su pantalón para quedar solo en aquella pequeña prenda que dejaba sus enormes huevos como pene bien marcados, hacienda babear de deseo a todos los presentes que le arrojaban billetes de todas denominaciones para cuando caía su ultima prenda.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [SADO] [BDSM]  


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Julián de 22 años era un atractivo hombre gay que se ganaba la vida la vida como bailarín erótico en un establecimiento para gay de alta categoría su rutina era una de las más esperadas de la noche sobre todo cuando se despojaba de su pantalón para quedar solo en aquella pequeña prenda que dejaba sus enormes huevos como pene bien marcados, hacienda babear de deseo a todos los presentes que le arrojaban billetes de todas denominaciones para cuando caía su ultima prenda  el local era un volcán en erupción con algunos de los clientes incluso masturbándose viendo aquel bello cuerpo moviéndose desnudo sobre el escenario.

Entre los presentes que aquella noche observaban los movimientos sensuales de Julián estaban dos hombres altos, musculados con pechos como vientres marcados, ambos tenían sus cabezas completamente rapadas, era como si nunca hubieran tenido cabello en su vida, sus ojos no dejaban de seguir el gran pene que se bamboleaba entre las fuertes como esbeltas piernas de Julián, cuando él abandono el escenario entre aplausos y vítores ambos se marcharon del lugar, pero solo para esperar entre la penumbra de un oscuro estacionamiento a que su presa apareciera.

Ambos tuvieron que espera un largo rato dado que ignoraban que Julián cuyo nombre artístico era “Titan”, tenía una segunda presentación esa noche por lo que no apareció por aquel oscuro estacionamiento hasta tres horas después seria las 3:00 Am cuando visiblemente cansado se dirigía a su auto, pero fue interceptado por uno de esos hombres al principio Julián creyó que se trataba de admiradores sabia como tratarlo aunque era una molestia para él a esas horas, pero pronto fue sujetado por detrás y un trapo fue colocado sobre su boca como nariz, en cuestión de segundos quedo inconsciente, para ser cargado por ambos hombres a su auto con el cual se alejaron.

El auto de Julián fue enterrado en lo profundo de un bosque, sería muy difícil de encontrar por no decir imposible por su parte el aun inconsciente hombre fue llevado a una enorme mansión aislada de todo, no había teléfono, señal para celular (movil) tampoco un camino se llegaba a la mansión por medio de un elevados al cual se accedía por un túnel a 40 metros por debajo de la mansión y solo los ojos de algunos de alguno de aquellos dos hombres abría las puertas.

Aquella construcción era un vestigio de la guerra fría, aquella mansión era la fachada para un bunker anti nuclear que quedo obsoleto por lo que fue vendido al mejor postor era un lugar prácticamente al que no se podía llegar a pie, intentar escapar sin usar el ascensor era prácticamente un suicidio, ahí fue donde Julián recupero el sentido, al día siguiente de su secuestro.

Para su sorpresa estaba desnudo, y amarrado con las manos detrás de la espalda, estaba también amordazado en el piso en una habitación en la que ningún mueble o decoración se encontraba de pronto los dos hombres entraron iban desnudos con botas que les llegaban hasta la mitad de sus pantorrillas ambos con brazaletes de cuero en sus muñecas y uno de ellos llevaba algo extraño atravesando su pecho todo en cuero negro.

Por supuesto al verlos Julián se asusto, los dos hombres lo levantaron con sus fuertes brazos para llevarlo fuera de la habitación por un largo pasillo fue transportado hasta llegar a una amplia sala llena de tapices en las paredes como en el suelo, sobre un tapiz dorado con rojo estaba colocado un carrito dorado de metal Julián fue coloco con cuidado debajo, ahí fue asegurado por correas y cuerdas, un soporte cilíndrico de metal fue introducido por su ano quedando presionando su próstata, causándole dolor ya que dicho cilindro era muy grueso.

Julián se retorcía su cabeza era una de las pocas cosas que sobresalían del carrito la otra cosa esa su pene que para ese momento aun estaba flácido, pero aun así era bastante grande, pero pronto sintió un agudo dolor en la base provocado por la inserción de una aguja que inyecto algo en su pene que pronto alcanzo su tamaño máximo de 24 cm que quedo muy rígido incluso más de lo que normalmente quedaba, uno de los hombre con guantes negros lo tomo para comenzar a masturbarlo pero solo por unos segundos.

Pues inexplicablemente del pene de Julián broto un enorme chorro de espeso semen, lo que por supuesto produjo un inusual placer para Julián que siempre había durado mucho antes de venirse incluso cuando se masturbaba, el hombre apenas espero unos segundos antes de volver a comenzar a masturbarlo, pero esta vez comenzó a lamber su pene desde abajo para rematar con su lengua en la punta de su glande.

Lo que de nuevo a los pocos segundo le produjo a Julián un segundo y aun más intenso orgasmo que el anterior fueron tres los abundante chorros que brotaron de su palpitante pene el cual sintió crecer aun más que antes, no solo se alargo sino que también lo hizo en grosor lo sorprendente es que él se hubiese corrido de tal manera en tan corto tiempo luego de hacerlo por primera vez, el segundo hombre con la cosa atravesando su pecho se monto casi de inmediato sobre el carrito.

Su pene era enorme y estaba en completa erección Julián sintió como ese hombre de nalgas firmes las comenzó a restregarse su aun muy dura erección entre ellas, aquello duro apenas unos cuento minutos cinco o seis minutos antes de de nuevo su falo comenzara a palpitar con fuerza el hombre sobre el carrito solo se coloco sobre su miembro de tal manera que la copiosa descarga que se produjo segundos después impactara directamente sobre su ano, por supuesto el semen reboto y baño la columna de sangre de donde broto.

Apenas de nuevo la erección de Julián dejo de expulsar semen como dejo de crecer como engrosarse, el hombre sobre el carrito de metal tomo su dura barra de carne para colocar la punta de su glande sobre su bien lubricado ano con su propio semen, restregó la punta del glande sobre su ano por unos segundos antes de comenzar a hacer presión, su esfínter anal no tardo en ceder ante la presión del glande que entro por completo a los intestinos del hombre, seguido casi de inmediato por el resto de su ya enorme virilidad para ese momento de al menos 27 cm de largo.

El Hombre comenzó a mover acompasadamente cabalgando a Julián que sentir su pene ser arropado por paredes estrechas como cálidas, pronto a su pesar Julián sintió al cabo de algunos minutos de ser cabalgado como su pene de nuevo comenzó a tener fuertes espasmos hasta que dejo escapar cuatro potentes chorro de su espeso semen directamente en el interior del hombre que lo estaba montando en ese momento.

Pero aquel hombre no se detuvo pese a sentir aquella enorme descarga viril en su interior por el contrario continuo cabalgando a Julián aun más fuerte con su erección golpeando masivamente la parte superior del carrito de metal produciendo un sonido regular al ritmo de su cabalgata.

-“PAK… PAK…PAK…” Se escuchaba por toda la habitación.

De pronto sintió Julián que el cilindro dentro de él comenzó a vibrar, lo que hizo que a los pocos minutos de nuevo descargara una nueva gran cantidad de su semen, en ese momento el hombre que lo cabalgaba dando un pequeño alarido de placer se vino sobre el carrito de metal, que por medio de un agujeritos que tenía el espeso semen comenzó a gotear sobre el pecho de Julián, aun con su pene latiendo y creciendo el hombre se desmonto de él, para darle paso al otro.

Quien de inmediato intento introducirse los 30 cm de la erección de Julián que además de larga era ya muy gruesa tuvo algunos problemas y gruño cuando por fin logro que entrara el glande para luego todo el resto, de nuevo se escucho el golpeo del gran pene del hombre que comenzó a cabalgar de manera salvaje como si no existiera un mañana.

-“PAK… PAK…PAK…” Se escucho de nuevo en la habitación.

Y de nuevo el muy duro pene de Julián no tardo en venirse, abundantemente, lo mismo que el hombre que lo cabalgaba, pero Julián estaba a punto del desmayo con una tremenda deshidratación con todo su cuerpo literalmente bañado con una gruesa capa de sudor que de hecho chorreaba con gruesas gotas goteando sobre la alfombra sobre la que estaba, sin embargo el segundo hombre no detuvo su cabalgata pese a estar su interior lleno del semen de Julián.

El segundo hombre continuo cabalgándolo hasta que también se corrió en abundancia dando alaridos de placer mientras lo hacía, sintiendo la cuarta descarga de Julián en su interior, para cuando se desmonto de un arroyo de semen broto de su entrañas para ese momento el pene de Julián era de 37 cm y de por lo menos 12 cm de diámetro su pene parecía un bate de beisbol ya presentaba la piel péquelas cuarteaduras, en el glande y en el tronco por igual que eran muy dolorosas.

Julián sentía también como la parte baja de su pene casi en la base estaba presionando contra algo filoso, aunque la verdad es que estaba ya casi inconsciente, de pronto escucho un ruido mecánico su pene volvió a explotar arrojando una enorme cantidad de semen por los aires al tiempo que los ojos de Julián se pusieron en blanco por el dolor que sintió en medio del mayor orgasmos que jamás sintió en su vida.

El dolor que Julián alcanzo a sentir antes de perder el conocimiento fue cuando su pene fue cercenado por una afilada cuchilla convirtiéndolo en un eunuco para el resto de sus días, estuvo inconsciente por 15 días, despertó en un hospital luego de que fue encontrado por unos excursionistas a 500 kilómetros de donde fue llevado.  

Por supuesto la noticia que fue encontrado sin su pene para Julián fue devastador después de todo quien quería ver a una desnudista sin pene, estaba arruinado tuvo que encontrar otro trabajo además de la noticia de que sus días como activo habían acabado, seis meses luego de salir del hospital recibió un paquete largo al abrirlo se encontró con su pene tan grande como estaba la última vez que estuvo unido a él.

Se sentía al tacto como si aun estuviera vivo aunque no fuese así, estaba plastificado con una técnica especial, había una nota que decía.

-“Esperamos que goces de tu pene como nosotros lo hicimos en nuestro interior”. Decía la nota.

Firmado.

Tus Secuestradores.      



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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

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Para todo caso Ron y yo éramos polos opuestos. Yo era un trabajador alto, pesado, casado con mi trabajo, aficiones y de derecha. Era un profesor de matemáticas pequeño y bien hablado en el colegio comunitario local y tenía un hijo adolescente en casa con una ex esposa en alguna parte. Lo único que teníamos en común era que ambos frecuentábamos la misma taberna, y al igual que Cheers, después de unos años todos saben sus nombres......


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Para todo caso Ron y yo éramos polos opuestos. Yo era un trabajador alto, pesado, casado con mi trabajo, aficiones y de derecha. Era un profesor de matemáticas pequeño y bien hablado en el colegio comunitario local y tenía un hijo adolescente en casa con una ex esposa en alguna parte. Lo único que teníamos en común era que ambos frecuentábamos la misma taberna, y al igual que Cheers, después de unos años todos saben sus nombres.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BDSM] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Zipper





"Eso sería lo último", dije, "Tan intenso. Como un niño que tiene una pesadilla de la que no puede escapar.

"Tal vez, en el fondo, el niño no quiera escapar. Tal vez sea una fantasía en lugar de una pesadilla. "Dijo Ron después de reflexionar sobre mi declaración.

Para todo caso Ron y yo éramos polos opuestos. Yo era un trabajador alto, pesado, casado con mi trabajo, aficiones y de derecha. Era un profesor de matemáticas pequeño y bien hablado en el colegio comunitario local y tenía un hijo adolescente en casa con una ex esposa en alguna parte. Lo único que teníamos en común era que ambos frecuentábamos la misma taberna, y al igual que Cheers, después de unos años todos saben sus nombres.

Mi primera indicación de que teníamos algo más en común ocurrió cuando entró en la taberna caminando rígidamente. "Estás caminando un poco despacio, Ron", comenté, simplemente siendo amable.

-Sólo un poco adolorido -respondió él, sentándose en el taburete junto al mío-. Realmente no éramos amigos y en ese momento yo no sabía dónde vivía ni siquiera su apellido, pero tenía que sentarse en algún lugar y el taburete estaba vacante. "Le estaba mostrando a mi hijo algunos movimientos de lucha anoche y el pequeño imbécil me dio un codazo en los huevos. No es para menor; Scotty tiene catorce años y es tan alto como yo.

-¡Ay! -comenté. ¿Fue accidental o intencional?

-Accidental, maldita sea. Si hubiera pensado que lo había hecho a propósito, lo habría clavado de nuevo en el piso para darle una lección", respondió con una ligera sonrisa. Hmm, pensé. Tal vez no éramos completamente diferentes después de todo.

Lo próximo que paso es que estábamos viendo el abierto de Australia. No soy un gran fan de tenis, pero puedo verlo si no hay nada más. Uno de los chicos recibió un pelotazo en sus huevos. La mayoría de los chicos de la taberna gruñeron en simpatía, pero Ron solo dijo: "¡Ooh, fue genial!" Yo sentía lo mismo.

La mayoría de los chicos pasan por una fase de rebote en el bachillerato cuando la entrepierna de ningún hombre está a salvo del ataque, y los golpes son entregados sin malicia y recibidos sin rencor. Tus huevos te hacen un hombre y el dolor infligido a ellos solo sirve para aumentar esa conciencia, y es una insignia de honor que te dobles en agonía, con las manos aferradas a tu vientre. La mayoría de los chicos superan esa tontería, pero algunos se mantienen en ella y siempre estamos en la búsqueda de maneras ingeniosas seguir haciéndolas.

Ron se inclinó y dijo suavemente: -¿Cómo lo haces?

Podría haber jugado al tonto y haber fingido no oírlo. -Patada con un calcetín -respondí. Podría haberme pedido que repitiera mi respuesta o fingir que había oído mal salir de mi boca, pero él solo sonrió y me dio un gesto con su pulgar hacia arriba.  El próximo jueves por la tarde, Ron comentó que el auto-golpe carecía del elemento sorpresa, y que saber cuándo llegaría el golpe como el dolor le quitaba mucho a la experiencia. Luego miró su reloj y dijo, "Scotty está con su madre esta noche. Supongo que iré a ver una película o algo así.

Ron vivía en una casa grande y bien cuidada fuera de la ciudad. La cama estaba hecha y tenía sábanas limpias, y toda la casa parecía increíblemente limpia para un padre soltero y un adolescente y lo felicité por su limpieza. "Una chica viene dos veces por semana", explicó.

Estuve de acuerdo en que desnudo era mejor que vestido y nos desnudamos lentamente. No había estado desnudo alrededor de otro tipo desde mis días en el ejército, pero Ron no era para intimidante. Era un hombre pequeño y tenía un pequeño pene y pequeñas testículos en un saco casi sin vello. Mis testículos eran mucho más grandes y colgaban dos veces más bajo que los suyos. Prefirió que lo hiciera desde atrás y para facilitarlo se puso de cuatro patas y abrió las piernas, exponiendo sus testículos como las de un animal de corral. Me pidió que comenzara despacio, comencé con golpes ligeros y hasta que fueron golpes más firmes, y finalmente, golpes duros. Él tenía una buena tolerancia para el dolor y tomó mucho abuso antes de pedirme que me detuviera.

Prefería estar apoyado sobre mi espalda, con las piernas extendidas, y yo quería que él apretara y tirar de mis testículos con una mano y golpearlos con la otra. Empecé a hacerlo duro al instante en que sentí una sensación extraña, y después de unos cuantos golpes sentir como si como un volcán inactivo despertara al eyacular. Fue una experiencia increíble y aunque solo tuve un orgasmo me sentí tan drenado después como si tuviera sexo durante toda la noche. A la mañana siguiente mis testículos estaban adoloridos e hinchados, y por primera vez en más de cinco años llamé para reportarme enfermo al trabajo.

Jugábamos juntos una vez al mes después de eso, a veces en su casa y a veces en la mía. Exploramos y ampliamos los límites unos de otros hasta que estábamos casi perfectamente en sintonía, y fácilmente podríamos llevarnos uno al otro al orgasmo sin tocar jamás nuestros penes. -¿Qué consideras la suprema dominación? -le pregunté a Ron una noche.

"Bueno, para un tipo básicamente hetero como yo tendría que involucrar la sodomía forzada", respondió. "Básicamente hetero" significaba que a pesar de manejar las partes privadas de otro hombre nunca habíamos cambiado nuestra orientación sexual. "Tal vez estaría atado a través del borde de la cama, con las piernas extendidas, y algún tipo con un gran pene se metería con mis testículos y finalmente me penetraría por el culo." Tres semanas más tarde sorprendí a Ron con el regalo de un par de grilletes de cuero acolchadas que había pedido de un catálogo.

El culo de Ron era increíblemente caliente y apretado, pero por lo que sé todos se sienten así. Había golpeado sus testículos sin compasión, incluso después de que prácticamente había gritado la contraseña que ambos habíamos acordado, y luego lo penetre por el culo con una energía que no sabía que poseía, con Solo la fina película de lubricante en el condón para facilitar mi entrada. No era un acto de pasión, fuera lo que fuese, y él había gritado en agonía real, no teatral, y se estremeció contra las esposas mientras yo le violaba. Luego me dio las gracias y luego me preguntó cuál sería mi idea de humillación final.

Mi respuesta fue.

"Que un padre de un chico me acuse de sodomizar a su hijo adolescente", le contesté. "Me ata el culo sobre el borde a mi cama y me ha informa que va a castrarme. Puede rasurar el sitio de la incisión y puede bañarlo con algún desinfectante, pero seguro que aplica un torniquete. De todos modos, toma el cuchillo y los saca en mi bolsa, luego su teléfono suena o algo así y él coloca el cuchillo hacia abajo. Le oigo salir y saber que cuando vuelva terminará el trabajo, o si no vuelve el torniquete hará el trabajo en su lugar. Eso sería lo último", dije. "Tan intenso. Como un niño que tiene una pesadilla que no puede escapar. No saber cuando el tipo regresará y lo liberará y terminará con la pesadilla".

"Tal vez, en el fondo, el niño no quiera escapar. Tal vez sea una fantasía en lugar de una pesadilla. "Ron pensó.

Un mes más tarde estaba asegurado en el extremo de mi cama, con los pies en el aire, las rodillas sobre mis hombros. Una correa fuerte pasaba sobre mi cintura y alrededor de la cama, anclándome con seguridad. Cuerdas atadas a mis rodillas y tobillos se aseguraban de que mis piernas se mantuvieran dobladas y separadas,  aseguró mis muñecas a la cabecera. Los grilletes eran anchos y bien acolchados, y la suave cuerda que aseguraba mis rodillas era lo suficientemente ancha como para no ser dolorosa, pero estaba tan estirada que ni siquiera podía moverme. Ron había colocado cuidadosamente una almohada debajo de mi cabeza para que pudiera ver mis testículos mientras  trabajaba. -¿Qué tal aflojar las cuerdas un poco para que pueda moverme?

"Cierra la boca, pervertido", Ron respondió como si leyera un guión. Luego me dio otro golpe a mis testículos. Había estado allí durante más de media hora, jugando con mis testículos y diciéndome que iba a castrarme, y aunque estaba con una erección que parecía de roca, no había llegado al orgasmo aún y esperaba que lo hiciera, para el evento principal antes de que me castrara. Él entonces puso un paño húmedo que era tan caliente que casi quemó mi entrepierna y la dejó allí mientras él tomo una maquinilla de afeitar recta pasada de moda, como con las que mi papá se afeitaba, y un strop de cuero de la bolsa que él había traído con él.

A pesar del paño caliente, sentí que mis testículos se contraían involuntariamente mientras lo observaba afilar la navaja en una piedra. -¡Cuidado con esa cosa! -le advertí mientras quitaba el paño y colocaba el borde afilado contra la tierna piel de mi escroto. Obviamente estaba involucrado en eso.

"Cierra la boca y espera", dijo, agarrando mi escroto entre sus dedos para estirar la piel alrededor de mis testículos. Era demasiado, y de repente explote, expulsando dos semanas de acumulación de semen sobre mi pecho. Esperó hasta que mis convulsiones se hubieran detenido, y luego con suavidad paso la navaja de afeitar a lo largo de mi escroto.

-Eso es todo para mí -dije-. Mis testículos siempre se quedaban muy adoloridas y sensibles después de mi orgasmo. "Digamos que ha sido todo por hoy".

"Todavía no", sonrió, enjuagando el vello de la navaja de afeitar y pasándola de nuevo. Continuó hasta que mi entrepierna entera estaba tan vacía como la de un bebé recién nacido.

"Realmente, Ron, lo digo en serio. Ya he terminado. Ni siquiera respondió. Acaba de extraer un trozo de tubo de látex de la bolsa, lo estira y lo enrollo varias veces alrededor de mi escroto.

-No te vayas a ninguna parte -dijo, poniéndose el abrigo-. "Volveré después de un rato" Oí que la puerta se cerraba y su coche se encendió y se alejaba, me preguntaba si él sabía cuánto tiempo la ligadura en los testículos de un chico podía ser cortada sin causar daños permanentes. Mis testículos no solo dolían como el infierno, sino que también había cambiado de un color rosa sano a una fea púrpura rojiza. Ya era todo, y decidí entonces que no participaría en más cosas ásperas. Ron y yo podíamos seguir siendo amigos, pero insistiría en que lo mantuviéramos a un nivel más bajo.

Realmente estaba empezando a preocuparme cuando oí que el coche de Ron se acercaba a la casa. Oí el crujido de las bisagras y el golpe de la puerta principal, y luego aire fresco en mi culo desnudo cuando abrió la puerta de mi habitación. No estaba solo. Un chico alto y destartalado estaba con él. "Scotty, ¿es este el hombre que te molestó?"

Estaba inmediatamente enojado con Ron. Yo nunca había conocido a su hijo, pero exponer a un adolescente a las perversiones de los adultos pese a consentirlo era completamente innecesario. Los ojos del chico se abultaron incrédulos por el tamaño de mi pene y testículos. Su padre era probablemente el único adulto que había visto desnudo, y los genitales de Ron eran prácticamente infantiles en comparación con los míos. -Sí, papá, es él -respondió Scotty.

"Realmente, Ron". No trato de ocultar el disgusto que sentí. Esto ha ido lo suficientemente lejos.

En lugar de contestarme, Ron tomo la navaja de afeitar y se la entregó a su hijo. -De acuerdo, Scotty, si estás seguro de que él es el tipo.

Scotty abrió la navaja y agarró mis testículos con su mano fría. "¿Así, papá?" Preguntó, colocando la hoja entre mis testículos abultados. -¿O es mejor así? Él tiró de mis testículos hacia abajo y colocando el borde de la navaja de afeitar contra mi escroto debajo del torniquete.

"¡Jesús, Ron. Basta! "Grité.

Ron me ignoró y contestó a la pregunta de su hijo. "De cualquier manera trabajará Scotty. Es tu decisión".

En menos de un segundo pasé de ser un hombre a un eunuco. Scotty los corto con el segundo método y colocó mi escroto enteramente cortado en la cama a mi lado. Los dos permanecieron allí mirando la destrucción que habían forjado hasta que Scotty finalmente le dio a su padre una mirada de disgusto. “Vamos papá deseo hacerlo a solas”.

"Lo siento Hijo, tómate tu tiempo. Esperaré en el auto. "Respondió Ron, saliendo de la habitación y cerrando la puerta. Scotty me miró unos segundos, se lazo su camisa y bajó su pantalón para liberar su erección. No podía creerlo; Además de la castración, yo estaba a punto de ser violado por un adolescente sin barba que estaba dotado como si fuese una estrella porno.

"Supongo que este no es tu día, señor", dijo, mientras se colocaba el condón.

De hecho, no lo era.




Historia Original Aquí.




Autor: Zipper       Traductor: DarkSoul

ATADO EN LA SEXSHOP

No es fácil atarse a uno mismo, así que el sábado antes fui a una sex shop, muy cercano a casa en el que hemos comprado muchas veces. Conocemos al dependiente, queda el sex shop a unos cien metros de mi casa, y quise ser aconsejado por el chico. Me habló de manuales de Internet, pero para eso necesitaba tiempo; me dijo hacerlo con esposas, pero las esposas no son estéticas. También me contó que hay manuales por Internet que te explica cómo te puedes hacer un selfbondage. Como última idea me planteó que él me ayudaba con la fantasía, venía a mi casa, me ataba antes de que viniera mi novia, y se iba antes de que llegara ella......


ATADO EN LA SEXSHOP
No es fácil atarse a uno mismo, así que el sábado antes fui a una sex shop, muy cercano a casa en el que hemos comprado muchas veces. Conocemos al dependiente, queda el sex shop a unos cien metros de mi casa, y quise ser aconsejado por el chico. Me habló de manuales de Internet, pero para eso necesitaba tiempo; me dijo hacerlo con esposas, pero las esposas no son estéticas. También me contó que hay manuales por Internet que te explica cómo te puedes hacer un selfbondage. Como última idea me planteó que él me ayudaba con la fantasía, venía a mi casa, me ataba antes de que viniera mi novia, y se iba antes de que llegara ella. Sin saberlo me pondria en las manos de un loco que terminaría por castrarme.

[GAY] [CASTRACIÖN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [VIOLACIÓN] [BDSM] 


Categoria: Gay      Autor: Parejatada & DarkSoul





Mi esposa había tenido que irse de viaje por cuestiones de trabajo  y aquel fin de semana se había ido a otra ciudad. Sabía que tomaría el tren que para llegar el domingo hacia las cinco de la tarde, que de la estación a casa tenía media hora para llegar en taxi, y calculé el tiempo. Hace diez años que estamos casados, tenemos pleno confianza porque los dos hemos sido siempre muy sinceros entre nosotros, y además tuvimos antes de casarnos cinco años de novios, así que nos conocemos muy bien. Incluso en el sexo.   

Siempre hemos cumplido diversas fantasías sexuales que teníamos ambos, como tener sexo en la playa de noche, y mil más que no me daría tiempo de contar. Hemos hecho tantas que a veces es difícil sorprendernos. En eso me puse a pensar. Una fantasía que nos gusta mucho es el bondage, a veces me ata ella a mí, y a veces la ato yo a ella, pero me llamó mucho la atención cómo se sorprendería si al llegar me encontrara atado y desnudo. Esa sensación de ser sometido atado a ella le agrada mucho, y me pasé el fin de semana pensando en cómo podría hacerlo. 

No es fácil atarse a uno mismo, así que el sábado antes fui a una sex shop, muy cercano a casa en el que hemos comprado muchas veces. Conocemos al dependiente, queda el sex shop a unos cien metros de mi casa, y quise ser aconsejado por el chico. Me habló de manuales de Internet, pero para eso necesitaba tiempo; me dijo hacerlo con esposas, pero las esposas no son estéticas. También me contó que hay manuales por Internet que te explica cómo te puedes hacer un selfbondage, pero primero me preocupaba que no me saliera bien, y tampoco me convencía porque se usa poca cuerda, y a nosotros nos gusta el bondage con mucha cuerda, complejo, de aquello que te pasas media hora poniendo cuerdas por todos sitios y no puedes al final moverte absolutamente nada.       

Como última idea me planteó que, como somos buenos clientes y ya habíamos ido a comprar en varias ocasiones y nos conocíamos del barrio, él me ayudaba con la fantasía, venía a mi casa, me ataba antes de que viniera mi novia, y se iba antes de que llegara ella.

¡Vaya propuesta!

Suena una locura, y sí, me lo pensé… ¡Diez segundos! Me contó que él tenía de todo, muchas cuerdas, mordazas de ballgag, vendas para los ojos, hoods, cinta, así que por material no tenía que preocuparme, y experiencia me contó entre sonrisas traviesas que tiene mucha. Quedamos el domingo siguiente, a las tres de la tarde. Calculé que si el tren de ella salía a las 13:30 horas. Como ella me había dicho, llegaba a la estación a las 16:30 horas más media hora que tardaba en llegar a casa, calculé que llegaría a las 17:00 horas. Así que a las 13:30 horas comí, y poco después de las dos del mediodía llegó él, media hora antes de lo previsto.    

¡Mejor! ¡Más tiempo!, pensé.      

Me dijo que tenía que irse antes, pero le dije que no me importaba. Llevaba consigo una maleta, y empezó a abrirla justo cuando me fui a la ducha, para una ducha rápida de diez minutos.Volví a la habitación ya desnudo, y sobre la cama vi centenares de metros de cuerdas, bien ordenada. Sin comentarios ni explicaciones, puso mis brazos a la espalda y comenzó a atarme de tal manera que las cuerdas se hundían en mi cuerpo, fuertes, con los brazos pegados al cuerpo pero como si me estuviera abrazando a mí mismo por detrás, sin poder despegarlas de la espalda porque me rodeaban todo el cuerpo y me ataban con fuerza
.          
Cuando acabó con el último nudo no podía mover lo más mínimo los brazos, y mi pene delató mi estado de ánimo, poniéndose duro. ¡Muy duro!.

¡Lo que no sé es cómo se lo explicaré! – Dije entre risas también para relajar la situación - ¡eso no lo he pensado!      

Me respondió que tenía rato para pensarlo.      

Sin descanso y sin perder tiempo, me puso las piernas juntas, y me las ató por mil sitios. Tenía cuerdas en los tobillos, en las rodillas, en los gemelos y hasta en los muslos, enrrollándolos juntas las piernas, por todo el exterior y después por el interior, de tal manera que en el último nudo yo no podía soltarme solo, totalmente inmovilizado y a merced de quien llegara, que era mi novia. Mi idea era que ella viera que estaba sometido y dispuesto a toda su perversión, y que esto se iba a convertir en una nueva experiencia sexual excitante.

Acabado su trabajo con las cuerdas, en seguida me colocó la mordaza con la bola roja en mi boca y la abrochó desde atrás, tan fuerte que no la podía sacar de mi boca. Amordazado, cubrió la mordaza con un hood, completo, de cuero todo cerrado menos un agujero por el que sobresalía la nariz para respirar, y que se cerraba detrás de la cabeza con una especie de cordel, como si fueran unas botas.

"Falta atarte a algún sitio que no puedas moverte".    

En el centro de la habitación había saliendo del techo alto dos aros fijos, fijado por una barra de hierro al techo. Lo había colocado un albañil, está perfecto, completamente seguro, como si fuera una viga del edificio, y lo hicimos pensando en nuestros juegos de bondage. A él le gustó, y haciéndome andar a pasos muy cortos como un pingüino me situó debajo del aro. Sentí las cuerdas por detrás de mi espalda, por algún sitio más, pasarlas por dentro del aro, y tirar fuerte hacia arriba, lo suficiente para conseguir hacerme estar todo el rato recto y erguido, sin poder moverme del centro de la habitación.     

Apenas un par de minutos, mientras él me preguntaba si estaba bien y si me gustaba, y yo le decía que ffffffiiiiiii uuuuffffffffo, sonó el teléfono. Como no contesté, segundos después volvió a sonar, el cual por supuesto tampoco pude contestar. Unos minutos después sonó por tercera vez, pero esta vez era un mensaje. Tuvo el dependiente el detalle de leérmelo:

“Cariño, salgo tarde. Llegaré a las 17:30 Horas. Ven a buscarme a la estación.
Besos”.

¡Cuando me leyó el mensaje, pensé que menos mal que todavía estaba el dependiente, porque si no me iba a pasar una hora más todo solo, atado, amordazado y desnudo. Pero en realidad no era tan buena mi suerte. El chico se río, y me dijo que se le había ocurrido una idea, y le iba a mandar un mensaje.

Fue el último mensaje entre ambos.       

Luego en silencio, y de inmediato una suave caricia con sus dedos comenzó sobre mis pezones. Mi reacción fue sentir mi pene endurecerse y exclamar un MMMMFFFFHHH muy débil de excitación. Después noté que aquella caricia no fue una travesura de un segundo. Continuó, y más, hasta conseguir excitarme y poner mi pene durísimo, y al verme tan excitado hubo un momento en que me entró una desesperación terrible y empecé a mover las piernas y los brazos tratando de soltarme; pero había hecho las cosas tan bien, que era imposible.    

Los nudos estaban fuera de mi alcance, y rápidamente dejé de forcejear, porque me di cuenta de que era en vano. Aún así, torcí mis manos, intenté alcanzar algún costado, pero las ataduras me mantenían firme en el centro, expuesto a su perversión por los cuatro costados. Después no sé cuánto tiempo de unos intentos fracasados, me rendí a la excitación del jugueteo con mis pezones, pellizcándolos poco a poco, con suavidad pero muy excitante. De mi boca salían sonidos inteligibles.

“Ffafaafaggghhh ffaaggaaggghh mmmmppphhh”, que eran como “para que me estoy excitando”, pero o no me entendía o no me quería entender.          


Fue notorio que él también se estaba excitando. Se dio cuenta de mi situación y de que no podía moverme ni desatarme ni escapar de mi propia trampa, y el chico se divertía. Me tocaba el pene, el glande por debajo, muy suavemente, solo unos roces, de apenas dos segundos, y de allí a los pezones, cinco minutos, sin descanso y sin tocar mi pene en ningún momento, ignorando mi excitación.

No sé cuánto rato estuvo torturando mis pezones. Quince minutos seguidos entre mis gemidos uno tras otro, fffffiiiii mmmpppfhfhfhfhf fhfhfhhff ffffpppfh, sin descanso aunque yo le suplicaba con fffafaffbbbab fffababbbba, pero era inútil. Al cabo de media hora me habían entrado muchas ganas de que me masturbara y correrme, pero era imposible. No me dejaba. El chico me negaba mi orgasmo muy maliciosamente, ni tan siquiera acercarme a tener una mínima sensación de orgasmo, pero al mismo tiempo me iba tocando a intervalos cortos morbosamente y con sonrisas burlonas.

Empecé a arrepentirme de haberme puesto yo solo en esa situación. Me moría de la vergüenza de verme totalmente expuesto ante ese chico, y no podía cubrirme de ninguna manera. A ratos tenía tantas ganas de correrme que me retorcía tratando de soltarme, pero eso me excitaba aún más. A veces paraba completamente, todo un gran rato lo suficiente para que se fuera mi erección. La dejaba irse del todo, pero no se iba. Estaba tan excitado que no se iba, pero él esperaba muy pacientemente.

Cansado y rendido, incapaz de poder correrme, mi pene también se rindió, y perdió su erección. En ese momento, noté algo de metal en mi pene, y quince segundos después mi pene estaba preso de un cinturón de castidad. No pude resistirme. Mi polla quedó aprisionado en esa jaula de metal que me la comprimía pequeña y que no me dejaban excitarme ni tener ninguna erección, porque era doloroso.

Ya con esa cosa puesta que la estaba odiando por no poder excitarme, me desató de la viga. Lo hizo para tumbarme en el suelo. Allí, una cuerda le sirvió para atar mis tobillos a mis muñecas por detrás, muy fuerte y tenso, con los talones tocando mis nalgas, y creando de este modo un fuerte hogtied, pero allí no acabó con las cuerdas. Otra cuerda tiró de mis muñecas arriba, a la viga, con lo que aquel duro hogtied se convirtió en un extremo hogtied, que me mantenía boca abajo, los brazos arriba, y completamente inmóvil.        

Era algo doloroso, aunque recordé que yo le había confesado mi atracción por este tipo de bondage, pero intenté suplicar, algo que me librara de mi situación, pero solo se escuchaba algo así como oooff fffaafooo ooff ffaffffo ffiiemmmooo aammphh aaammmpphphhhh ininteligible. Era incapaz de articular la frase entera mientras notaba que tiraba con fuerza de las cuerdas, y en ese momento supe que me esperaba una larga tarde de sufrimiento y ataduras.   

Las ataduras eran tan bestias y tan fuertes que no tenía casi nada de movimiento, y no pude defenderme de ninguna manera debido a la forma en que yo mismo me había sometido, pero para ser sincero en ningún momento me arrepentí, ya que en realidad estaba excitadísimo, totalmente dominado incluso por mi pene encerrado en la jaula.     

"de pronto sentí como me coloco entre mis nalgas un largo y grueso vibrador colocado en alta velocidad que poco a poco a comenzó a introducir por mi recto. Me lo introdujo casi por completo sentía que me partían en dos. Sin embargo sentí que mi pene quería ponerse duro, como si quisiera romper la jaula en donde lo tenía apresado, pero eso era imposible, y me tuve que relajar para no excitarme pero el masaje que estaba recibiendo sobre mi próstata hacia prácticamente imposible que esto fuera posible.

Pasaron hora y cuando pensé que ya no podía más sentí un fuerte pinchazo que me dejo inconsciente en cuestión de segundos, cuando me desperté estaba en la Sexshop pero aun seguía bien atado, estaba boca abajo sobre lo que parecía una  mesa acolchada, con mis piernas bien atadas a las patas de la mesa, con mis manos cruzadas bien atadas a la espalda con mi cuello rodeado por una anillo de metal que mantenía mi pecho bien pegado a la mesa, aun amordazo y con el dildo aun vibrando muy adentro de mis intestinos.

-“ oooff fffaafooo ooff ffaffffo ffiiemmmooo aammphh aaammmpphphhhh”.

Dije cuando vi al chico caminar detrás de mí para sentir sus manos acariciando mis expuestas nalgas, para luego sentir como retiro el enorme dildo lentamente de mi culo, dejando mi ano cerrándose fuertemente apenas salió el dildo de mi ano, apenas saco el dildo de mi interior el chico dijo.

-“No te muevas”.    

Después de eso pude sentir como comenzó a meter su enorme erección poco a poco hasta que llego una parte en la que no soporte y grite con todas mis fuerzas.       

-“AJHHHGHFGGGGGGGGFFFFFHHH”.

-“Eso, grita más puto, se que te gusta mi pene en tu culo”.    
-“Te voy a preñar pinche puto de mierda”.       

Para ese momento estaba en el infierno arrepintiéndome de mi loca idea que me llevo a estar servido en charola de plata a ese loco que me estaba violando.    Cuando iba por la mitad me la metió completa de un empujón, sentí que me moría, luego de un rato se empezó a mover me la sacaba y me la metía, así estuvo hasta que me lleno de su espesa leche mientras le suplica que no lo hiciera.        

Mi pene se apretaba contra la jaula donde estaba confinado produciéndome mucho dolor, pero el muy maldito no se detuvo, me beso el cuello me apretaba las nalgas y me decía que no pensaría que solo sería una sola vez, esta vez lo vas a disfrutar aun más, me apretó las nalgas fuertemente para luego hacer lo mismo con mis testículos para comenzar a penetrarme, pese a todo comencé a sentir mucho placer, quizás era el morbo o la adrenalina de estar siendo violado por aquel chico el que me estaba cogiendo que era todo un semental pues cuando la metía sentía que me partía en dos.

-¿te gusta?

Me pregunto mientras gimiendo de placer se vino por segunda vez y yo sin tocarme ni nada también eyacule, con mi pene casi a punto de romper la jaula que lo contenía el dolor pasó a un segundo plano al sentir el mayor y más intenso orgasmo de mi vida.

Cuando termino de correrse y jadear me retiro su aun dura erección que me hizo aun más daño de cuando entro, apenas su pene se fue un rio de sé semen comenzó a salir de mi ano, para ese momento estaba sin fuerza alguna, de pronto lo sentí ponerse de cuclillas detrás de mí, de pronto todo mi cuerpo se tenso cuando sentí como una afilada cuchilla me abrió por completo mi escroto.

Mis testículos cayeron sueltos cuando mi escroto quedo completamente abierto, la mano del chico solo tuvo que tomarlos estirar los conductos que los unían a mi cuerpo, para luego sentir un terrible punzada cuando me los arranco a mano limpia, castrándome de inmediato como brutalmente todo mi cuerpo se tenso y me desmaye.

Cuando recupere el sentido estaba en el hospital con mi esposa a mi lado, castrado y lamentando mi idea de sorprenderla, al chico que me ato, violo y castro aun lo buscan la Sexshop cerro luego del incidente y aunque aun puedo tener sexo con mi esposa ya no siento el mismo placer de antes, ya no puedo correrme por lo que duro horas teniendo sexo con mi esposa aunque disfruto no como ella claro ya no es lo mismo.  




Autor: Parejatada & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ÚLTIMO GRITO

Mi nombre era Jorge Andrés pero era conocido como Jorgito, de 20 años que hacía poco los había cumplido alto, piel blanca, delgado, ojos color avellana, cabello bien cortado y era famoso entre las chicas, era chistoso, divertido, conquistador y amante del cine, pero seguía siendo virgen casi tuve una relación con mi mejor amiga en mi propia casa pero llego mi padre ......


ÚLTIMO GRITO
Mi nombre era Jorge Andrés pero era conocido como Jorgito, de 20 años que hacía poco los había cumplido alto, piel blanca, delgado, ojos color avellana, cabello bien cortado y era famoso entre las chicas, era chistoso, divertido, conquistador y amante del cine, pero seguía siendo virgen casi tuve una relación con mi mejor amiga en mi propia casa pero llego mi padre. Perdiendo mi única oportunidad de tener sexo con una mujer para el resto de mi vida.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [BDSM] [TORTURA]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & DarkSoul





Era una noche oscura y tenebrosa corría por mi vida por el oscuro bosque, estaba desnudo y adolorido por lo que paso el aquel día, mi culo me dolía y no era capaz de borrar lo que paso de mi mente. Todo comenzó hace una semana en mayo, vivía solo con mi padre a orillas de rio a veces me quedaba viendo por la ventana a las chicas que se tiraban casi desnudas al agua. Ellas eran unas diosas con hermoso pechos y buenas nalgas pero de repente vi a un joven de cabello negro, alto que me miraba fijamente a mí, me parecía conocido tenía la sensación que me espiaba desde mucho antes, que quería y porque me miraba con esos ojos.         

Mi nombre era Jorge Andrés pero era conocido como Jorgito, de 20 años que hacía poco los había cumplido alto, piel blanca, delgado, ojos color avellana, cabello bien cortado y  era famoso entre las chicas, era chistoso, divertido, conquistador y amante del cine, pero seguía siendo virgen casi tuve una relación con mi mejor amiga en mi propia casa pero llego mi padre y al verme desnudo con aquella mujer me tomo, me golpeo en la cara y furioso me dijo: “esta casa no es de putas, si quiere hacerlo háganlo lejos de aquí".       

Estudiaba el último año juntos con mis amigos hacíamos bromas a compañeros y profesores por igual. Tenía mi victima perfecta que era Esteban me encantaba humillarlo por marica y travestí frente al salón por su gusto a los hombres como alguien puede tener sexo con otro de su mismo sexo pensaba. Al salí de clases vi de nuevo aquel joven que me miraba, era el mismo que me espiaba el día anterior, yo lo seguí y el desconocido empezó correr directo al baño, quise averiguar que planeaba, así que entre al baño y nada. Pero una puerta se abrió de ahí salió el joven sin camisa quien me pregunto:      

-¿Te gusta mi cuerpo?       
-¿Qué quieres de mi? le respondí
-¡Quiero tu cuerpo!

 tanta ropa puesta hace mucho daño porque no te quitas la ropa y hacemos el amor desnudos aquí, así dijo el joven y procedió a quitarse el pantalón como ropa interior para quedar completamente desnudo. “¡Ahora es tu turno!”        

-¡Estás loco primero muerto o suicidarme que hacer esa locura marica! - dije furioso "que asco seria hacer eso así" que con rabia tome al joven desnudo y lo saque del baño. Procedí a golpearlo frente a la multitud y el joven no se defendía. Llame a mis amigos y todos entre cuatros le dimos una paliza a ese gay desnudo que pedía “¡no más por favor!”   

Felipe en su casa se miro en el espejo desnudo, estaba golpeado y le dolía todo su cuerpo gracias a la profesora pudo salvarse pero recordaba su caras que le miraban asustadas, con desprecio especialmente Jorge y cámaras por todos lados. ¿Porque me odiaba? con rabia planeo una venganza quería que Jorge tuviera una pesadilla sin fin. Felipe tenía 19 años era alto, delgado, ojos cafés, cabello negro y cuerpo velludo. Se había enamorado de Jorge hace dos meses quiso hablar con él y no pudo por su timidez pero porque quiso desnudarse frente a Jorge la primera vez o quería conquistarlo y mostrarle como era su bello cuerpo y no volví al colegio por miedo incluso en el Internet estaba el vídeo, que lo avergonzaba y llenaba de rabia. Su venganza estaba hecha, tenías las herramientas listas y un amigo que quería también humillar a Jorge estaba listo.       

Gracias a la golpiza que le di a Felipe fui castigado en el colegio por un mes tenía que quedarme después de clases tres horas más para cumplir mi castigo. Mis amigos se liberaron de castigo dado que fui yo el que comencé a golpear a ese estúpido marica debía pagar por mis acciones. Después de cumplir el castigo, volvía a casa muy tarde tenía que cruzar las calles solitarias todos los días no había nadie ni un alma en pena, pero sentía cada vez que alguien me seguía. Un día salí muy tarde y vi dos personas que andaba muy cerca de mí, estaba oscuro y no podía ver sus caras.

Decidí andar ligero pero ellos seguían atrás, tenía rabia y miedo; tome la decisión de enfrentarme a ellos. Pero se adelantaron alguien me golpeo fuerte con un bate de béisbol y al caerme al suelo, alguien dijo: "ahora es tu turno" y me desmaye.         

Me desperté estando atada cada extremidad con una cuerda, grite auxilio varias veces pero nadie me escuchaba, de repente sale Esteban (tenía 18 años, era bajo, piel demasiado blanca y cabello café, y muy delgado, había tenido sexo con muchos hombres) y Felipe sonriendo ambos. Les grite- ¡maricas suéltame y juro por mi padre que los matare a ambos, que quiere de mí!- ellos dijeron que solo querían mi cuerpo y fue cuando comenzó mi peor pesadilla.

Inmovilizado comenzaron a golpearme y quitarme la ropa: primero la camiseta, luego con tijera cortaron mi pantalón y por ultimo mi bóxer fue rasgado parar quedar desnudo frente a esos dos lunáticos

Felipe no tardo en quedar desnudo lo mismo que Jorge, gritaba así que me taparon la boca para proceder a violarme, me besaron despacio todo mi cuerpo y por primera vez me chuparon mi pene largo lo que me hizo sentir en el cielo, pero no era tan velludo y empezaron a besarme mis grandiosas nalgas Felipe que era exigente afeito a Jorge de todo el vello en sus nalgas  y testículos. Me besaron por mucho rato y ahora tocaba el turno de sus herramientas.      

Fue horrible cuando me obligaron chupar el peludo y grande pene de Felipe que me hizo sentir nauseas y Esteban le daba nalgadas con sus manos me colocaron pinzas en las tetillas por mucho rato y el dolor más insoportable lo sentí cuando metieron su pene por mi culo virgen ambos hicieron eso quería tomarlos a golpes y castrarlos en ese mismo momento pero no podía apenas me tuve que aguantar sus embestidas.           

Fui azotado, de muchas formar hasta que tomaron una delgada caña con la que azotaron mis nalgas  hasta que quedaron rojas en extremos. Mis testículos fueron amarrados a una cuerda y estirado a la otra esquina, me golpearon en el pene, hubo electricidad y la parte más dolorosa fue cuando esteban metió su puño por completo por mi ano.   

El pene de Felipe en erección arrojo su cremoso semen sobre mi cara y Esteban seguía metiendo su pene por mi culo repetidas veces de forma salvaje. Nunca se sintió bien, me usaron para un sinfín de juegos bondage me convirtieron en su juguete sexual incluso Esteban empezó a orinarme encima, pasaron dos días de pura diversión para ellos en la que Felipe se sentía bien.    

Pase los dos días desnudo frente a esos dos homosexuales, me arrepentido de haber insultado a Esteban en las clases e incluso quiso haber humillado a Felipe frente a todos. Olía sus propias orinas y mierda, me dolía el cuerpo por estar casi 50 horas atado, la comida era espantosa, me tiraban agua fría para bañarme, quería morir, lo peor de todo es que Felipe grabo un vídeo conmigo desnudo y lo subió a Internet. Ahora el mundo entero me vería como una estrella porno gay, esa era la primera vez que tuve sexo con alguien y no me gusto para nada.      

Cuando fui desatado, caí al suelo, ellos se rieron de mí. El cuerpo me dolía, el cuerpo no soportaba más sexo anal u oral, me tomaron de los brazos y me taparon la cabeza con una bolsa me llevaron en un carro por mucho rato, y cuando me liberaron, Felipe dijo: “Ahora Jorge corre y ruega que no atrapemos si quieres seguir siendo hombre".   

Comencé a corre en una noche oscura corría por mi vida por un oscuro bosque, estaba desnudo y adolorido por lo que paso aquellos día, mi culo me dolía y no era capaz de borrar aquella escena infernal, primero necesitaba llamar a la policía para decirles que fui raptado y violado. Pero sería la burla de pueblo y seria llamado "el hetero que se acostó con los maricas" no tarde mucho en encontrar una carretera y por suerte pensé vi venir un carro, cuando se detuvo se bajaron dos hombres de 30 y 25 años musculosos; quienes en un principio pretendieron ayudarme.

Les narre que me habían asaltado, robándome todo incluso la ropa, y que me perdí en el bosque por mucho tiempo, el hombre de 25 años se quitó la camisa y con eso pude cubrirme mis partes íntimas. Los dos hombres decidieron ayudarme y me llevaron en el auto mientras iba en el asiento de atrás estaba deseando olvidar todo, pero el hombre de 30 años me mostro un vídeo en su teléfono y al verlo, escuche: "muérete marica por gay" escuchaba alguien gritando "no más". y de pronto me di cuenta que era el vídeo en el cual él y su amigos golpeaba a Felipe desnudo. 

El carro se detuvo, el hombre de 25 años se bajó y me arrastro, me quito la camisa que me había prestado, y quede desnudo de nuevo, el hombre de 30 me tomo y de forma rápida me amarra con cuerdas las manos y piernas y me echa a la cajuela del carro, quise gritar pero mi boca fue amordazada por el hombre de 25 años quien dijo: -“muérete marica por heterosexual, soy gay junto con mi compañero y tú te burlaste de alguien por ser gay, cuando tu golpeas a uno de nosotros estas golpeado a todos.          

Hoy es tu día de suerte desde hoy serás mi joven esclavo por mucho tiempo,  quise gritar no quería pasar de nuevo por todo aquello, la puerta del maletero se cerró y durante varias horas pase en el carro atado, fue sacado y vi una casa abandonada, me llevaron a dentro hasta un lugar en donde uno de los hombres dijo:   

-Comienza el juego, meteré mi pene por tu buen culo, por tu pequeña boca, te haremos algunas cosas como nunca veras una mujer en tu vida solo a nosotros y nunca veras la luz de día de nuevo ¡ya no necesitaras tus huevos nene!
           
En eso sentí como el hombre más joven me agarro mis huevos jalándolos hacia adelante fuerte mientras el otro hombre me sujetaba por el pecho y cabeza, el otro hombre saco un cuchillo bien afilado y me cerceno mi escroto de dos limpios cortes convirtiéndome en un eunuco para el resto de mis días. El dolor me hizo gritar antes de desmayarme.

-“NOOOOOOOO”  

***********

Felipe fue acusado de la desaparición de Jorge,  pero fue liberado al poco rato él siguió teniendo amoríos por muchos lado pero no olvidaba al cuerpo de Jorge desnudo. Esteban encontró su verdadero amor, mientras en el bosque la gente que pasa cerca de una cabaña oculta entre los árboles dice escuchar una voz de un hombre que  gritando pide "no más" y en algún lugar Jorge está siendo un esclavo sexual convertido en eunuco él nunca volvería a usar ropa mientras viva y nunca sabrá lo que es tener su pene dentro de una vagina ya que esta sin vida por la falta de testosterona en su cuerpo.






Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VECINA CRUEL

Todo comenzó el día que heredé la casa que fue de mis abuelos, una vivienda de grandes dimensiones, situada en un viejo y tranquilo barrio en el centro de la ciudad. Hace muchos años el barrio estaba habitado por personas con cierto status o clase social elevada, ahora el barrio con el paso de los años se ha quedado obsoleto y sus viviendas son bastante antiguas por falta de rehabilitación. En ese momento el barrio estaba ocupado en su mayor parte por gente de avanzada edad, lo que hace que sea bastante tranquilo y quizás hasta aburrido......


VECINA CRUEL
Todo comenzó el día que heredé la casa que fue de mis abuelos, una vivienda de grandes dimensiones, situada en un viejo y tranquilo barrio en el centro de la ciudad. Hace muchos años el barrio estaba habitado por personas con cierto status o clase social elevada, ahora el barrio con el paso de los años se ha quedado obsoleto y sus viviendas son bastante antiguas por falta de rehabilitación. En ese momento el barrio estaba ocupado en su mayor parte por gente de avanzada edad, lo que hace que sea bastante tranquilo y quizás hasta aburrido. Quien me iba a decir que vivir ahí cambiaría mi vida para siempre.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BDSM] [SECUESTRO]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Todo comenzó el día que heredé la casa que fue de mis abuelos, una vivienda de grandes dimensiones, situada en un viejo y tranquilo barrio en el centro de la ciudad. Hace muchos años el barrio estaba habitado por personas con cierto status o clase social elevada, ahora el barrio con el paso de los años se ha quedado obsoleto y sus viviendas son bastante antiguas por falta de rehabilitación. En ese momento el barrio estaba ocupado en su mayor parte por gente de avanzada edad, lo que hace que sea bastante tranquilo y quizás hasta aburrido.           

Me detuve frente al portal que daba acceso a mi nueva comunidad de vecinos. Me sorprendió su amplitud y la multitud de cristales que componen la puerta de entrada. En la entrada una alargada alfombra te da la bienvenida y te conduce hasta las escaleras que dan acceso a las cinco plantas que componen el inmueble. El edificio no posee ascensor y valga decir que me toco vivir en la quinta planta. Subí despacio y a la vez exhausto las escaleras relucientes de mármol blanco.     

Un silencio sepulcral reinaba en todo el edificio. A cada paso que daba resonaba el eco de mis zapatos sobre el reluciente suelo. Tenía la sensación de estar en una vieja iglesia o monasterio por el silencio absoluto que predominaba, y por el frio que inundaba la atmosfera ya que no había ventanas que comunicasen con el exterior. Un fuerte olor a lejía reinaba en el aire, estaba pulcramente limpio, quizás demasiado, no había el más mínimo resto de suciedad. Agotado llegué hasta la quinta planta, mis pulmones de fumador no aguantaban tantos peldaños. Abrí la puerta y comencé una nueva etapa en mi vida.  

En el transcurso de los días siguientes, tuve la oportunidad de conocer a la mayoría de mis vecinos. En la primera planta vivía una anciana enferma y su amable hija que cuidaba de ella. En la segunda planta una pareja de ancianos encantadores que rápidamente me conquistaron con su simpatía y amabilidad. En la tercera planta una pareja de jubilados que pasaban sus días viajando de aquí para allá. En la cuarta planta, bajo mi departamento, vivía una mujer viuda de un comisario de policía, muy antipática y poco sociable, que además era la encargada de la limpieza y cuidado del edificio, recogida de basura y cualquier tema relacionado con el orden y mantenimiento. Esta última vecina que he mencionado no era para nada de mi agrado, era como el sheriff del edificio. Una mujer autoritaria, amante del orden y la limpieza.       .

Tardé tan solo unos pocos días en enemistarme con mi odiosa vecina de la planta de abajo. Comenzamos a discutir a diario por diferentes temas de orden y limpieza. Se quejaba de mis continuas fiestas y juergas en casa hasta altas horas de la madrugada. Se quejaba del ruido y alboroto que provoca, del vaivén de personas que entraban y salían de mi casa y del edificio, la música alta a cualquier hora del día. La suciedad y colillas de cigarrillos que dejábamos en la escalera y zonas comunes, un sinfín de temas que la molestaban amargamente.

Me gane su odio en un tiempo record, este era el principio de una gran enemistad. Si piensan que mi vecina era una mujer atractiva de curvas de infarto de cualquier película erótica están muy equivocados. Era una mujer de complexión gruesa, voluptuosa, gruesa de caderas y un culazo enorme. Supera los cien kilos de peso sobradamente y tiene unos brazos corpulentos y piernas anchas que la dotan de gran tamaño y fuerza.     

Su edad supera los cincuenta años y su vestimenta siempre es de color negro, "la viuda negra" así la llaman en el edificio. Todas las mañanas, me encontraba a mi detestable vecina limpiando la escalera, enfundada en sus sucios guantes de goma y fregando a mano. Es adicta a la limpieza y el orden, tanto que apesta a lejía y amoniaco el edificio. Podría contarles muchas situaciones de tensión entre mi vecina y yo, pero para no quiero aburrirles solo diré que continuó reprochando mi conducta y malos modales por largos meses.           

En lo que por supuesto hice caso omiso a las quejas de mi vecina en los que le solté insultos y burlas muy divertidas sobre su cuerpo y persona que mejor omitiré. Por supuesto mis burlas no la gustaron nada en absoluto. Mi comportamiento era más de un niño que de un hombre adulto de mi edad pero me sacaba de mis casillas. Mis palabras aumentaron enormemente su enfado y rabia hacia mí. Pude observar el humo que desprendía su cabeza y los rayos que salían de sus ojos producidos por su ira cada que le decía esos insultos o burlas.           

-“Te prometo que un día me encargaré de darte tu merecido”- Me grito furiosa un día mientras me marchaba riéndome a carcajadas.           

No volví a encontrarme más a mi vecina en los siguientes días al suceso acontecido, algo muy extraño ya que siempre estaba tocando mi timbre para quejarse por algo o esperándome enfurecida por las mañanas. No le di mayor importancia y continúe disfrutando de mi libertad como mi vida de soltero. Pensé que se había dado por vencida y comprendido que no podía hacer nada contra mí actitud, había dado por ganada la batalla antes de tiempo, sin sospechar nada de lo que ocurriría.  

Una de muchas noches en las que llegue a casa borracho me encontré que la luz de la escalera no funcionaba. Pensé que era algo normal debido a la antigüedad del edificio, No tuve más remedio que subir las escaleras a oscuras y a tientas. Exhausto y agotado alcancé la cuarta planta, ya solo me quedaba un piso para llegar a mi casa y dejarme caer en mi cama. La puerta de mi vecina se abrió de forma silenciosa sin darme cuenta, tanto que no la escuche. Me dispuse a subir el último tramo de escaleras cuando algo me sobresalto.          

Alguien se abalanzó sobre mí por la espalda rodeándome fuertemente con su antebrazo por mi cuello. Su fuerza era descomunal y me presionaba fuertemente con su brazo impidiendo que pudiese escapar. Sujeto sin poder moverme y sin tiempo de reacción noté como mi captor acercó su otra mano enguantada a mi rostro. Me tapo la nariz y boca con un trapo impregnado con un desagradable y potente liquido.

¡Era cloroformo!    

No pude evitar dejar de respirar el contenido de aquel trapo húmedo sin poder escapar de entre aquellos poderosos brazos que me sujetaban. En apenas unos segundos, fui cayendo en un estado de inconsciencia hasta perder el conocimiento por completo.     

Estuve inconsciente por tiempo desconocido no sé si fueron horas o minutos. Desperté en una habitación completamente desconocida para mí. Me encontraba acostado bocabajo sobre una cama que no era la mía, giré la cabeza a un lado y quedé completamente sorprendido al encontrar a mi detestable vecina sentada relajadamente en una silla en un lado de la habitación. Me miraba fijamente con una sonrisa perversa y divertida en sus labios, mientras adoptaba una cómoda posición en la silla con sus grandes piernas cruzadas. Apoyaba sus manos enfundadas en sus guantes sobre sus rodillas y me miraba fijamente. Aparentaba un aspecto relajado y tranquilo como si nada la preocupase.

¡Ella me había hecho eso, ella fue quien me drogó!    

Reaccione presa del pánico y trate de incorporarme de la cama para averiguar que estaba ocurriendo, pero no pude levantarme. Traté de apoyar las manos sobre el colchón pero estas se encontraban atadas a mi espalda por algo metálico. Rocé con la punta de mis dedos mi sujeción y comprobé que eran unas esposas. La vieja bruja me había esposado fuertemente mis manos a la espalda. Intenté incorporarme con ayuda de mis pies pero estos también se encontraban sujetos por una gruesa y firme cuerda.  

Mi última opción fue arrastrarme para dejarme caer de la cama, pero un collar de perro rodeaba mi cuello y este a su vez estaba sujeto por un candado a uno de los barrotes de la cabecera de la cama.Nervioso, intenté desatarme, patalear, arrastrarme pero todo fue en vano, estaba completamente inmovilizado en la cama de una forma muy eficaz. Mi vecina comenzó a reírse observando mis absurdos intentos por escapar. No era la primera vez que inmovilizada a alguien, demostró tener gran experiencia y pericia.

- Es inútil que intentes escapar, te he asegurado bien que no puedas hacerlo-. Me dijo sonriente observando mis vanos intentos por desatarme.

- ¡Suéltame! ¿Porque me haces esto? - Pregunté tartamudeando de forma nerviosa.       
- Te Prometí que un día recibirías tu merecido.           

Ese día ha llegado, te voy a enseñar a respetar - Me reprochó con un tono muy serio y amenazante. 
- Suéltame ahora mismo puta - La grité airado.


Mi corpulenta vecina se levantó de su asiento enfadada y se dirigió hacia mí.    

- No volverás a insultarme o faltarme al respeto nunca más.
-Voy a cerrarte esa boca –

Me reprimió de forma enojada a la vez que su mano enguantada agarraba mi cabello fuertemente. Para introducir su mano por debajo de su falda y deslizar sus gran braga (calzón) hasta las rodillas y tobillos hasta quitárselas. Estrujó su braga haciéndolas una bolita, y se acercó a mí sujetándola en una mano. Me sujeto fuertemente por detrás con su antebrazo aplicando una fuerza sorprendente tal como utilizó en la escalera con el cloroformo y dirigió su tono de voz hacia mí:

-Abre la boca estúpido- Me ordeno a la vez que me sujetaba la cara rodeándome con su antebrazo.   

Me negué rotundamente a abrir la boca. Era consciente que quería amordazarme con su grande braga usada y maloliente. La voz era el único medio del que disponía para pedir ayuda y poder escapar.La solución a mi negativa de no abrir la boca fue contundente por parte de mi vecina. Su mano enguantada apretó mi nariz fuertemente impidiéndome respirar. No tuve más remedio que abrir la boca transcurridos unos segundos para respirar y fue el momento en que con su mano forzó su braga al interior de mi boca.
           
Rellenando por completo mi boca. Para luego tapar mi boca con su mano a la vez que agarraba un rollo de cinta de color gris que tenía preparada junto a ella. Pegó el extremo de la cinta a mi boca y comenzó a dar vueltas una y otra vez rodeando mi cabeza con ella. No escatimó en cinta, se aseguró que no pudiese escupir mi mordaza dando muchas vueltas sobre mi cabeza. Escuchaba el inconfundible sonido que producía la cinta al despegarse del rollo y adherirse a mí.    

- Hhhhhhmmmhhhmmm-

Traté de gritar para pedir ayuda pero ya era demasiado tarde. No podía emitir sonido alguno. Nadie podría escucharme. Estaba fuertemente amordazado con su apestosa braga que desprendía un sabor rancio en mi boca.   Mi cruel vecina comenzó a reírse a carcajadas como una autentica bruja al observar cómo me encontraba inmovilizado sin posibilidad de escapar y ahora amordazado sin poder gritar. Era un muñeco bajo su completo control. La detestable viuda estaba disfrutando plenamente del momento, ahora mandaba ella y podía hacer lo que quisiera conmigo.

- Solo eres un fanfarrón, sin tu sucia lengua no eres nada.    

Te voy a demostrar como trato a los de tu calaña, voy a quitarte las ganas de volver a faltarme al respeto a mí y a todas las mujeres para siempre. Abandonó su sonrisa y adquirió un tono de voz muy serio y amenazante. 

Contemplé como la vieja viuda se dirigió hasta un armario situado a un lado de la habitación. Abrió la puerta del armario y quedé completamente atemorizado con lo que presencie. Su interior estaba repleto de instrumentos de castigo y tortura. Había un sin fin de cadenas, cuerdas, sogas, candados.y sobre la barra del armario colgaban varios instrumentos de castigo ;látigos, paletas, varas, correas, fustas, paddle y muchos instrumentos que desconocía su utilidad. Ahora estaba claro que su carácter estricto y autoritario iba más allá de su carácter, era una gran amante de la disciplina y el castigo.

-Utilizare este instrumento o quizás mejor este otro. No, para esta ocasión uno muy especial.

-Se burló de mí, mientras elegía el instrumento de castigo que deseaba.    

Se dio la vuelta y contemple como sujetaba en una mano una gruesa correa de cuero de color negro.Asustado intenté de nuevo escapar o gritar pero el resultado fue el mismo, no conseguí nada. Mi vecina quería azotarme con una correa, ¡aquello sería realmente doloroso! Se aproximó hasta un lado de la cama y con su rostro completamente serio me hablo de forma muy estricta:      

-Ahora voy a castigarte como te mereces.         

Nunca más volverás a insultar, faltar el respeto o desobedecer. Llora cuanto quieras, será lo único que podrás hacer. Tiró del extremo de sus guantes de goma hasta ajustar sus dedos al guante para tener facilidad de movimiento. Contemplé aterrado la situación mientras la señora repetía el proceso en su otra mano.

-Hhhhhhmmm ,hmmmmm,hhhmmhhhmmm - Intenté gritar y patalear producto de mi desesperación.

La muy maldita luego me bajo el pantalón para quitarme también mi bóxer que dejo hasta los tobillos, dejando mis blancas nalgas completamente al descubierto y vulnerables, luego levanto su mano enguantada sujetando la correa y la descargo contra mis nalgas duramente.

-“ZAAAAAASSSSSS”.

Su correa de piel se estrelló contra mis nalgas produciendo un sonoro chasquido. No tarde en sentir un aguijonazo de una avispa en mi trasero, una quemadura en la piel, un dolor intenso que me hizo ver literalmente las estrellas. Grité por el dolor producido pero la mordaza amortiguo el sonido, solo se escucho un débil "hhhmmmmfffffmmmm" en la habitación. Me sentí completamente impotente, estaba siendo azotado duramente y no podía hacer absolutamente nada, solo aguantar mi dolor.        

-“ZAAAAAAAAAASSSSSSSSS”.

Volvió a azotarme con fuerza en mis nalgas. Sentí un terrible dolor, un fuerte ardor en mi piel.

ZAAAAAAAAAAAASSSSSSS, ZAAAAAAAAAASSSSSSS, ZAAAAAAAAAAASS.    

Sus azotes fueron continuos sin pausa. Eran terriblemente dolorosos, cada azote dolía más y más. Azotaba fuertemente sin aflojar el ritmo y mis nalgas comenzaron a ponerse roja y terriblemente irritadas. Aguantaba el dolor entre mi mordaza pero cada vez era más difícil. La bruja de mi vecina era realmente estricta y azotaba duramente sin compasión alguna.  

ZAAASSSSSS. ZAAAAAAAAASSSSSSS.

Comencé a vivir una verdadera pesadilla, el dolor era insoportable y no aflojaba el ritmo ni la intensidad. El tiempo se detuvo, los minutos eran interminables. La azotaina era eterna, parecía que nunca iba a terminar. Mi cruel vecina llevaba azotándome treinta largos minutos, tenía el culo completamente adolorido y marcado por los azotes de su correa. El más leve roce del aire en mi piel me provocaba un fuerte ardor. 

Mi corpulenta vecina se detuvo y se dirigió de nuevo a su armario, guardó la correa en su sitio.Pensé que todo había terminado, respire aliviado. Cuál fue mi sorpresa cuando tomo otro instrumento de castigo, solo se dirigió al armario para cambiar de utensilio. Agarró una caña fina de madera y regresó a su posición, a mi lado.

- Esto no ha hecho nada más que empezar, voy a asegurarme que aprendes la lección-.

Mi detestable vecina blandió la caña en el aire provocando un pequeño silbido. Demostró con el sonido que aquel instrumento producía un dolor muy intenso. Se ajusto de nuevo sus guantes de goma a sus manos y comenzó de nuevo a azotarme.           

-ZAAAAAAAAASSSSSSSS, ZAAAAAAAAAAAAAASSSSSS.       

El dolor era más intenso. Mi castigo empeoro, comencé a sufrir el verdadero castigo de mi vecina. Mis nalgas no aguantaba un solo azote más y ella no cesaba en su empeño

-ZAAAASSSSS. ZAAAAAASSSSSS.     

A la vez que me azotaba me reprochaba mi comportamiento. Deseaba que todo terminara, deseaba suplicar a mi vecina su perdón pero no podía, continuaba fuertemente amordazado.     

- Se acabaron las juegas, ruidos y llegar tarde a casa, se acabo el sexo para ti, para siempre.   

ZAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSS, ZAAAAAAAAAASSSSSSS. 

- A partir de hoy cuando necesite algo acudirás de inmediato y acataras mis órdenes sin rechistar sean cuales sean ¿Has entendido? - Asentí rápidamente con la cabeza, no volvería nunca a llevarla la contraria.

Se me escaparon unas lágrimas por los ojos mientras la vieja bruja se reía perversamente de mi situación y mi castigo. Su vara continuó impactando duramente mis nalgas una y otra vez. Recibí la mayor azotaina de toda mi vida. Terminó de azotarme cuando quiso y quedo satisfecha, perdí la noción del tiempo, desconozco cuantos azotes o tiempo duro mi castigo pero fue una eternidad. Se inclinó sobre mi cara sujeta y tiró fuertemente de mi cabello hacia tras mientras me hablaba con un tono muy severo:       

- Muy bien, te aseguro que no dudaré en volver a castigarte si es necesario y créeme será aun peor de lo que fue ahora-

Luego ella se fue al armario de nuevo de donde saco un elastrador, sabía lo que era eso, por lo que comencé a tratar de soltarme. Pero sin ningún resultado, la sentí tomar mis huevos y pasarlos por en medio de la liga estirada. Luego sentí como si una avispa gigante me clavara su aguijón en mis huevos. Debí dar el mayor alarido de mi vida, todo mi cuerpo comenzó a convulsionar hasta por el dolor que el dolor comenzó a disminuir   

La señora se acercó de nuevo hacia mí con su trapo empapado en cloroformo y lo colocó sobre mi nariz. Quede completamente dormido en cuestión de segundos sin poder hacer nada para evitarlo sintiendo mucho dolor proveniente de mi entrepierna.    

Desperté en mi habitación, tumbado sobre mi cama solo en ropa interior. Pensé que todo había sido una pesadilla, Me incorpore y note un fuerte dolor en mi culo y entrepierna que me provoco nauseas, ¡Ahhhhhhh! me dolía mucho, tanto que me retorcí sobre mi cama de pronto recordé todo lo sucedido.

¡No había sido un sueño!

Fui al baño me baje mi ropa interior con nerviosismo esperando encontrar aun la liga en mis huevos. Pero mis ojos se abrieron grandes aterrados al ver que no había liga, y mi escroto estaba vació, mis huevos habían desaparecido la maldita vieja me había castrado cuando me durmió por segunda vez, apenas dos heridas eran visibles en mi escroto vacio y desinflado.

-“¡NOOOOOOOOOOOOOO!”

Llore por muchos días y en varias ocasiones pensé en suicidarme pero no logre hacerlo, desde entonces son un inquilino modelo.

Para mí se acabaron las juegas, ruidos y llegar tarde a casa, pero sobre todo el sexo. Ahora acudo a lo que mi vecina necesita cuando me llama sin chistar pese a que mi pene ya no se queda duro aun usando medicamentos para la impotencia, no deseo que ella me lo corte si me porto mal.




Historia Original Aquí.






Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

SEXO, PASIÓN Y CASTRACIÓN

Un par de chicos deciden revelar sus deseos carnales en una excursión que sale mal por lo que ambos ademas de placer recibirán algo más......


SEXO, PASIÓN Y CASTRACIÓN
Un par de chicos deciden revelar sus deseos carnales en una excursión que sale mal por lo que ambos ademas de placer recibirán algo más. Quedando uno castrado y el otro circuncidado.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BDSM] [CIRCUNCISIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Se Xerox





Había un joven que soñaba perder su virginidad y sus huevos al mismo tiempo, su cuerpo era esbelto como musculoso para ir en tercer año, su nombre era Hiram, asistía a la secundaria “Mariano Vasconcelos”, y había un chico que le llamaba la atención, todos lo llamaban Huesca por su apellido y este volvía loco a Hiram quien en secreto volvía loco a Huesca, los dos eran homosexuales en el closet aun y Hiram deseaba mucho tener relaciones con Huesca, un  día, la escuela organizo una excursión para ir a un bosque y Huesca como Hiram estaban en la lista de asistencia, se les dijo a todos los asistentes que debían escoger a un compañero para compartir una carpa de campaña, y Hiram le dijo a Huesca si quería ser su compañero y Huesca le dijo que si inmediatamente.

Unos días después fue la excursión y ellos prepararon su tienda y ya en la noche cuando los supervisores los mandaron a dormir ellos se acostaron y esperaron, mirándose a los ojos, hacía mucho calor así que Huesca llevaba puesta una playera sport de algodón sin hombros que dejaba ver sus grandes brazos desnudos como musculosos, junto con su pecho lampiño y rojizo. Christian tenía un short y playera normal pero no podía dejar de ver el pecho como brazos de Huesca, ellos esperaron hasta que todos se habían dormido.

Hiram toco el pene de Huesca en ese momento dormido, este inmediato se despertó cuando su pene se puso en erección bastante grande de 20 cm de largo y 4 cm de grosor, empujando su bóxer como su short, Huesca se volteo y vio a Hiram ya sin playera mostrando su musculoso cuerpo aun con su bóxer puesto con una erección empujando su prenda de no menos de 19 cm de largo, Hiram seguía masajeando los genitales de Huesca, el se subió a Hiram para besar sus labios mientras metía su mano en el bóxer de Hiram y tocaba su dura erección, Hiram le quito su playera a Huesca, Hiram interrumpió el beso y se desnudo totalmente, Huesca hizo lo mismo y se agacho para enterrar la erección de Hiram hasta su garganta, Hiram se inclino hacia atrás y suspiro.

-¡AAGGGHHHHHH!

Huesca le tapo la boca a su amante mientras seguía mamando su erección, Hiram estaba apretando las tetillas de Huesca y este se metió su pene en su boca y Hiram se dejo caer en el suelo de la carpa de campaña, Huesca siguió chupándola durante otros cinco minutos; Hiram comenzó a tener espasmos, los gemidos de Hiram aumentaron de volumen más y más cuando llego a un orgasmo profundo y rico derramando leche a chorros en la boca de Huesca al cual se le escurrió de sus labios, Hiram  estaba próximo a emitir un gemido fuerte pero Huesca se apresuro a taparle la boca de su amante y ahogo ese gemido de placer, Hiram quedo recostado y le dijo a Huesca:

-“¡Quiero que me hagas tuyo, Huesca!”
-“Pero no traigo condones”.
-“tengo todo lo necesario en esa maleta negra”.

Huesca fue por una pequeña maleta que abrió y encontró ahí varios condones, lubricante, esposas, látigos, y toda clase de cosas destinadas para placer sexual de los dos. Hiram se inclino en lo que Huesca buscaba lo necesario y le beso su pene erecto,  luego se lo metió hasta la garganta, Huesca emitió un gemido leve y despego a Hiram de su pene, lo puso bocarriba y le alzo las piernas con uno de sus fuertes brazos. Luego acerco su boca al ano demasiado limpio de Hiram al que le dio un beso, luego lo ensalivo pasando su lengua de arriba a abajo concentrándose en el centro penetrando un poco y luego ya ensalivado metió un dedo lo que hizo que Hiram se mordiera un labio del placer que estaba sintiendo, luego dos hasta tres, logrando al final dilatar su ano de Hiram hasta casi meter su puño completo en el ano de Hiram.

Rápidamente se puso un condón y acerco su pene a la entrada del recto de su amante. Puso las piernas de Hiram en sus hombros e introdujo lentamente sus 20 cm enterrándolos poco a poco. Huesca antes le había dado un cepillo de dientes para morder a Hiram por si sentía dolor, este mismo lo estaba usando Hiram para poder ahogar todo el placer que estaba sintiendo, Huesca siguió penetrando hasta llegar al final de su pene y luego empezó a sacarlo hasta la mitad para volver a introducirlo. Repitió el proceso lo hizo varias veces hasta que comenzó a embestirlo, Hiram empezó a morder más duro el cepillo dental ya que quería gemir muy fuerte debido al maravilloso placer que estaba experimentando.

Huesca le dijo mientras que lo embestía que lo iba a llevar al cielo en el orgasmo, y mientras decía esto le ponía a Hiram las esposas en sus manos y las atoraba a las esquinas de la tienda de campaña, Hiram solo estaba ahí resistiendo no gritar, sintiendo oleadas de dolor y placer. Luego sintió que sus tetillas le dolían por lo que abrió los ojos, había una pinza en cada una de sus tetillas apretándolas,  generando dolor pero mucho placer, esto hizo que sus ojos se cerraran con fuerza, luego sintió que Huesca paraba las embestidas y este saco su pene del ano de Hiram, ato una cuerda en el cuello de su compañero con un nudo corredizo con el que jalara y apretara más luego volvió a su lugar para meter su pene con una embestida que hizo que Hiram doblara el cepillo dental del dolor que sintió.

A continuación Huesca le quito el cepillo de la boca y lo beso profundamente, siguieron pegados besándose, hasta que Huesca reanudo sus embestidas pero esta vez mucho más rápidas como fuertes, siguieron así durante 15 minutos cuando estaban a punto de correrse Huesca apretó la cuerda asfixiando a Hiram y le dio un fuerte golpe en los testículos  a lo que este se vino una segunda vez en un orgasmo muy fuerte que le dio un mareo fuerte como si hubiera entrado en un trance sintiendo placer por el pene de Huesca masajeando su próstata, al mismo tiempo siendo asfixiado estando atado de sus manos con sus tetillas rojas produciendo placer y dolor.

Huesca a su vez al ver esta escena tan erótica de Hiram se vino en sus entrañas, quedando en un shock por todo lo que había ocasionado. Ambos estaban en un orgasmo que duro aproximadamente un minuto siendo Huesca el primero en salir del orgasmo, cuando recupero la cordura vio a su amigo morado, le quito la cuerda del cuello, luego apoyo su rodilla en el suelo de la tienda de campaña y sintió mojado, dirigió su mirada y vio todo el semen que habían arrojado Hiram y él. Hiram seguía en el trance hasta que Huesca le quito la cuerda, empezó a despertar, a salir del orgasmo más fuerte que había sentido en toda su vida.

Huesca le quito las esposas y las pinzas al tiempo que saco su pene semi erecto del ano de Hiram, su vientre y entrañas de Hiram estaban empapadas de semen de ambos, Hiram como Huesca jamás en su vida se habían venido así, Huesca tomo una toalla y limpio su vientre para practicarle un enema a su amado, luego procedieron a dormirse muy tarde abrazados y desnudos aun con una erección pequeña cada uno.

En la noche sucedió que por una emergencia se marcharon todos y nadie les aviso porque su casa de campaña había sido arrastrada unos metros lejos del campamento y nadie se acordó de ellos. Al día siguiente Hiram se despertó, vistió y salió de la casa de campaña, al no ver a nadie regreso y despertó a Huesca, cuando ambos salieron gritaron para que alguien los oyera pero su campamento estaba ya en otra sección del bosque muy lejos de ahí. Ellos al no conocer el lugar, se vistieron y procedieron a caminar un poco hasta encontrarse caminando en el mismo lugar donde acamparon,  luego decidieron caminar hacia el otro lado y pisaron una trampa que activaba una enredadera que los levanto a los dos por encima del suelo dejándolos suspendidos uno junto al otro.  Luego de varios intentos de escapar de esa red, apareció un hombre alto fornido y atractivo.

¡Hola mi nombre es Gerald disculpen la trampa, es para presas grandes!

Gerald desato un lazo y la trampa cayo con ellos adentro luego los ayudo a salir. Gracias,  pensamos que no íbamos a salir de ahí mi nombre es Hiram y el es mi compañero Huesca,  estamos perdidos,  nuestro grupo nos dejaron aquí. O que mal yo los puedo ayudar vivo cerca de aquí,  pueden quedarse esta noche y mañana los llevare con su grupo, los he visto esta mañana y los estaban buscando. Muchas gracias- dijo Huesca

Caminaron kilómetro y medio hasta llegar a una cabaña muy bonita y bastante grande para ser construida en un bosque.  Entraron y se encontraron con un hombre desnudo dentro de la casa mucho más guapo que Gerald.

-“Pasen él es mi compañero Carl”.
-“Hola veo que trajiste compañía, ¿gustan algo de comer?”

Cl… Cl… Claro -  dijeron ambos al unísono y tartamudeando al ver el pene flácido de 20 cm de Carl colgando,  y si esa era su medida flácido  ¿cuánto mediría erecto?

Gerald les dio una sopa de venado muy rica y les dio un té de especias que hizo que les diera un sueño profundo llegando apenas a su cama,  después Hiram se despertó atado de manos y pies en una mesa junto a Huesca atado de manos al techo y piernas al suelo, ambos estaban desnudos, luego entro Carl a la habitación. Bien, uno de ustedes perderá sus partes hoy,  ¿quién será?

El que se venga primero dijo Gerald cuando entro desnudo a la habitación luciendo un cuerpo esplendoroso con un pene de 35 cm en erección,  luego Carl se desnudo y dejo ver una erección de iguales 35 cm,  con cuatro de grosor iguales a los de Gerald.

-“El que se venga primero pierde sus huevos”.

Luego Gerald puso lubricante en ambos anos y Carl les coloco una mordaza a cada uno,  después Gerald se puso atrás de Guesca y Carl quito las esposas de los pies de Hiram para colocarlas en una argolla en el techo dejando a su ano abierto y con la espalda un poco suspendida, Gerald y Carl se pusieron atrás de cada uno y introdujeron un dedo al mismo tiempo,  luego dos, y al final tres,  Huesca estaba sintiendo raro porque su ano era virgen pero lo estaba disfrutando,  introdujeron su pene,  causando placer y dolor,  luego empezaron a bombear. 

Hiram empezó  a emitir gritos ahogados debido a los 35 cm taladrando su interior,  Huesca estaba más callado mordiendo la mordaza debido al dolor de sus 35 cm siendo introducidos en su ano,  Huesca empezó a ponerse rojo y Hiram empezó a sudar,  Huesca empezó a gritar y Hiram empezó a gritar aun más fuerte, pero sus gritos eran ahogados por las mordazas,  Hiram empezó a tener espasmos y Huesca poco después de él,  Hiram empezó a sudar más y más hasta que se vino,  Huesca  ya tenía espasmos y estaba gozando cuando se vino se desmayo.

Gerald y Carl sacaron sus penes y fueron a Hiram quien estaba asustado, Gerald le puso otra vez las esposas y Carl inyecto algo en sus testículos,  lo que hizo que Hiram se retorciera de dolor,  luego Gerald empezó a masturbarlo, Carl le dio un golpe leve en sus testículos.  Uno cada tres segundos,  después uno cada dos,  más fuerte,  luego uno cada segundo  aumentando la fuerza de los golpe,  a Hiram le dolía pero estaba sintiendo un gran placer hasta que se vino y justo cuando se vino ambos empezaron a golpear sus huevos a puño cerrado,  con Hiram llorando sintiendo mucho dolor,  ambos estuvieron golpeándolos por dos minutos más hasta que ambos huevos estaban licuados. 

Hiram estaba desmayado,  luego Gerald tomo una navaja, abrió el escroto de Hiram y saco todo su contenido,  luego corto el escroto restante y suturo dejando solo un pene sin sus huevos,  Huesca iba despertando cuando sintió dolor en su pene,  estaba en una cama de hospital en el pueblo, Resulta que después de castrar a Hiram circuncidaron a Huesca y ambos desmayados los subieron a un caballo y los botaron junto a su grupo, luego fueron llevados a un hospital donde no pudieron hacer mucho.  Luego Huesca regreso unos días después al mismo lugar donde estaba la cabaña y solo había un claro,  ambos se declararon gay medio año después, pero Hiram jamás volvió  a sentir tanto placer como en esa noche de pasión, sexo y castración. 


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com





Autor: Se Xerox       Mail: c.hiram@yahoo.com

INOCENTE

"Esto ha ido más allá del punto de no retorno". Me pregunto si voy a sobrevivir el próximo par de horas con mi cordura intacta. ¿Puedo posiblemente soportar la tortura que me hagan? Después de todo, un pene no es realmente la parte más grande del cuerpo y ¿qué tan malo puede ser?......


INOCENTE
"Esto ha ido más allá del punto de no retorno". Me pregunto si voy a sobrevivir el próximo par de horas con mi cordura intacta. ¿Puedo posiblemente soportar la tortura que me hagan? Después de todo, un pene no es realmente la parte más grande del cuerpo y ¿qué tan malo puede ser? Sin siquiera imaginar lo terrible que aquellas horas siguientes iban a ser para mi.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [TORTURA] [BDSM]


Categoria: Gay      Autor: Aaaloaders





Capítulo Uno

Ahora me dije a mí mismo: "Esto ha ido más allá del punto de no retorno". Me pregunto si voy a sobrevivir el próximo par de horas con mi cordura intacta. ¿Puedo posiblemente soportar la tortura que me hagan? Después de todo, un pene no es realmente la parte más grande del cuerpo y ¿qué tan malo puede ser?

La primera vez que estuve en contacto con Helmut en un sitio de BDSM. Yo había publicado todos mis deseos más profundos, como si fueran algo que hiciera con regularidad. Este sitio es increíble. Animan a decirle a todos, incluso los más malvados pensamientos más oscuros S & M y pensé, ¿qué daño puede haber en esto? "Así que explique mis deseos de tener mi pene y solo mi pene torturado. No me importaba si dejaban cicatrices permanentes. Me pueden marca, golpear y picar con plantas o insectos, o poner chile Tabasco en mí. Hagan todo lo posible, pero no se permite quitar o tocar mis huevos. No soñé que alguien me tomaría en serio.

El perfil de Helmut no estaba muy cerca del mío, sino en una parte superior, y al leerlo me hizo sentir muy caliente. Me comuniqué con él. Dos días más tarde, respondió diciendo que lo que había dicho en mi perfil estaría dispuesto a complacerme y que tenía unas cuantas ideas propias. Sin embargo, insistió en que su esposa y su amigo miraran el procedimiento para mantenerlo bajo control y para filmar todo. También quería que yo firme un contrato que permitiría a su equipo hacer lo que quisieran con mi pene, excepto eliminarlo. Me hizo correrme solo de pensar en la firma del mismo y que les da vía libre a la tortura ilimitada de mi pene. Había hecho esto unas cuantas veces y vendía las cintas obteniendo una buena ganancia. En mi mente me imagine a cientos, tal vez incluso miles de desconocidos iban a ser capaces de ver pene torturado. Otro sueño que se hacía realidad.

Tuve que desnudarme delante de ellos. Tengo cuarenta y siete, pero ellos tres estaban al principio de sus años veinte. Su esposa Casey era muy atractiva y pude ver por la mirada en sus ojos, que era una buena esposa para Helmut. Ella estaba muy ansiosa en mi tortura. Su amigo Ron era bastante indiferente sobre todo. Él era el de la cámara. Pude ver por su calidad, que estaba en manos de profesionales y que el sitio era una fuente de víctimas para ellos. No podía creer mi buena suerte y el pre-semen era abundante en la punta de mi pene.

Se me ordenó acostarme en la cama. Realmente era un crudo dosel con una hoja de cartón prensado en la parte superior. Bastante dura de ¾ de metros cuadrados con cojines colocados en donde estaría mi culo y me coloque sobre de ellos. Esto obligó al área de mi ingle a quedar en el aire. Mis brazos estaban atados de forma segura con un paño suave que había sido cortada en tiras. Mis piernas estaban separadas a 120 grados y atadas de manera similar tanto en las rodillas como en los tobillos. Podía retorcerse un poco, pero sólo unos pocos centímetros. De repente me di cuenta de que la forma en que estaba atado daba acceso total a mi pene, que estaba más duro que nunca antes. Una sábana delgada de unos 300 mm de diámetro con un agujero de 35 mm en su centro se colocó sobre mi pene. Helmut estaba siendo fiel a su palabra. Solo mi pene iba a ser castigado. Se aseguró de que estuviera lo bastante duro antes de empezara a torturarlo.

Entonces sucedió algo que no esperaba. Un tapón de cera para oído suave se insertó en cada oreja. Inmediatamente una fuerte bofetada por Casey lo que me hizo abrir la boca por la sorpresa y una bastante grande mordaza de bola se insertó de manera eficiente. Intenté gritar que no me esperaba eso, pero ya era demasiado tarde. La última parte de la preparación fue una venda muy gruesa eliminando toda la luz. A continuación, salieron de la habitación dejándome solo algún tiempo y me dejaron preguntarme cuánto dolor un pene puede entregar a mi cerebro. Entonces, horror de horrores, me di cuenta de que olvide darles algún tipo de señal de seguridad si iban más allá de mis niveles de tolerancia. Ni siquiera se dieron cuenta de que yo era un novato a todo esto.

Capitulo Dos.

El Idiota. Es un aficionado absoluto. Sé que este tipo nunca ha hecho esto antes. Es una fantasía dejándose entrar en esta situación. Oh, bueno, al menos Casey Ron y yo podemos tener un poco de diversión y hacer algo de dinero al mismo tiempo. Hay una increíble cantidad de enfermos por ahí que quieren pagar generosamente por un video de un hombre en agonía totalmente más allá de lo que es humano. Oh haber sido un guardia de una prisión SS. Deben haber sido realmente capas de complacer a sus tendencias sádicas. También sospecho que Casey se siente más de animación de torturar sus genitales que yo. Al menos Ron simplemente se pega a su cámara y no interfiere. 

A veces gustaría que lo hiciera, cuando vamos demasiado lejos y me  semi arrepiento. Pero entonces lo racionalizo diciendo a mí mismo que lo hacen de forma voluntaria y que solo les estoy dando lo que piden, a pesar de que está más allá de sus sueños más salvajes y si tenían alguna idea, se quedaron a cien millas. Siempre mantenga los correos electrónicos y correspondencia para probar esto. Es una pena que solo podemos torturar su pene y sus testículos no, pero eso es lo que quería y no quiero ser demandado. Esta es la razón por la que tuvimos que atarlo con tiras de tela suave de lo contrario se habría cortado sus muñecas y tobillos hasta el hueso tratando de escapar. Sin embargo no hay esperanza de que eso ocurra.

Bueno, al menos se le ocurrieron algunas ideas interesantes para la tortura en el perfil de su sitio. Nunca hubiese pensado en salsa Tabasco. Apuesta que realmente quema en la uretra. Lo podemos poner a cuentagotas y trabajar correctamente por el roce de un Q-tip arriba y abajo rápidamente también empapado en él. Hmmmm. Sin embargo yo apostaría mil dólares que nunca ha experimentado eso. Definitivamente voy a asegurarme de que tenga algunas de esas cicatrices permanentes en su pene para recordamos siempre. Lo sugirió después de todo.

Agradable sentarse aquí, tomar un café y hablar sobre nuestro plan de acción con Casey mientras la víctima está atado a la espera y no saber si va a ser capaz de sobrevivir. Ron nos recuerda no llegar tan ansiosos como él quiere llenarnos al menos una hora de grabación para tratar de permitir un buen acceso para los primeros planos. A los psicópatas les gusta ver los moretones, agujas insertadas, arañazos y sangre. También quiere facilitar el acceso a la cabeza para las tomas de agonía faciales y para facilitar que podríamos quitar la venda de los ojos y tapones para los oídos en esta ocasión. Esto daría una oportunidad mucho mejor de terror si explicamos qué tipo de dolor vamos a infligir y para asegurarse de que lo describimos en detalle, tanto para el micrófono como para la víctima. Estoy empezando a excitarme solo de pensar en el sufrimiento que estamos a punto de infligir a ese pobre idiota. No hay que olvidar las sales aromáticas para revivirlo.

Capítulo Tres

Estoy seguro de haber oído algo. ¿Cuánto tiempo ha pasado? Diez, veinte, ¿cuántos minutos han sido? Estaba tieso en esta posición incómoda. Mi corazón está muy acelerado. Creo que la tortura está a punto de comenzar. Sí. Alguien está tocando mi cabeza y eliminación los tapones para los oídos. A continuación, la venda de los ojos pero la mordaza.de bola permanece Apuntalan mi cabeza con almohadas para que pueda obtener una buena vista de lo que pasa. Hay al frente de mis ojos líquido pre seminal que rezuma de mi pene. A menos que cierre los ojos, no voy a perder nada de esto. Diablos, estoy emocionado. Realmente espero que vayan demasiado lejos. Puedo ver que la luz de grabación está encendida, la cámara que maneja Ron está grabando.

Helmut explica que ha quitado los tapones para los oídos y los ojos vendados para que pueda decir lo que va a pasarme. Él dice, "¿Tienes alguna idea de la cantidad de dolor que va a experimentar en la próxima hora?" Niego con la cabeza, pero el corazón está realmente compitiendo ahora y puedo sentir el líquido pre-seminal saliendo. Mi pene nunca ha estado tan duro. "Voy a correrme solo por los comentario sobre lo que Casey va a hacerme modo que puede saber lo que viene".

"En un principio, comenzaremos con lo que no podrá desmayarse, ya que es lo menos doloroso que vamos a hacerte, Casey introduce lentamente dos agujas de acupuntura bajo la piel de su pene a cada lado. Ella iniciará en la parte superior de la cresta de tu glande y ponerte casi tres pulgadas. Esa es la aguja más larga que podemos encontrar. Ella entonces adjuntar un plomo de una máquina para todos y encender la máquina y la cuerda al máximo. Esto provocará una corriente de baja tensión de Corriente Alterna de alta flujo a un lado de tu pene al otro. Sentirás como si tu pene se está friendo por la electricidad, pero no es peligroso en absoluto".

"No débil." ¿Qué quiere decir con eso? Ay. Arrrrggh. La perra ha comenzado y ella tiene una gran sonrisa en su rostro. ¡Oh no! ¿Qué he hecho? Este es sólo el comienzo y no puedo soportarlo. Ay. Ay. Ella está tocando lentamente la aguja hacia abajo Dios como duele, especialmente en el glande. Puedo sentir que va hacia abajo. Ella ahora girándola mientras empuja hacia abajo. Puedo sentir que el glande está siendo atravesado por la aguja y el dolor que se provoca mientras lo desliza por el lado de mi pene y esto es sólo el primer lado. Ahora ella está atacando el segundo. He oído que las endorfinas ayudan a aliviar el dolor. ¿Cuando demonios van a surtir efecto? Mierda esto duele. ¡Uf! Que he hecho. Ahora, para terminar. Es solo pequeño, así que no esperamos demasiado dolor. Los cables están unidos y ella está conectando la línea. ¡Oh diablos! ¡Oh diablos! ¡Oh diablos! Esto es horrible. ¡Uf! Respira. Respira. No puedo soportarlo. Se siente como si mi pene se estuviera quemando y cada vez es peor. ¿Qué he hecho? ¡¡¡Arrrrrrrrrrrrrrrgh!!! Nunca he sentido nada tan malo. Y pensé que amaba la tortura en el pene. Estoy respirando con tanta fuerza que hay moco que sale de mi nariz. De repente todo se ha ido y siento como las agujas son retiradas con un tirón rápido.

"Tenemos que tomarlo con calma", dijo Helmut. "Desafortunadamente la máquina que estamos usando para darle cosquillas con tu pene, lo ha entumecido lo que afectar después de un tiempo y no queremos que eso ocurra por el momento. Después de todo esto es sólo un comienzo suave el dolor exquisito lo podrás recibir en breve y realmente queremos que se sienta correctamente. Creo que la próxima etapa será un poco de ablandamiento. Aquí es donde realmente será útil que no quisieras que tus huevos sean tocados por eso utilizaremos la junta alrededor de yu pene para conseguir que se levante verticalmente deslizándolo hacia los pies. Entonces Casey tiene acceso de 360 grados para el proceso. 

¿Ves esto? "Él me mostró una pequeña brocheta de bambú delgada que se usa para kebabs. "Créanme que esto crea un dolor insoportable increíble para un objeto tan pequeño. La gente se ha desmayado de ella, pero no se preocupe, tenemos las sales aromáticas y no tenemos ninguna prisa. Si se desmaya, detendremos la cámara, que revivirlo y continuar. Para que puedas sentir todo el dolor. Vamos a empezar ¿de acuerdo?"

Mi pene está de pie en posición vertical como lo había prometido. Ella tira hacia atrás el pincho a punto casi de última hora espera. No puedo soportar el suspenso. Es como estar en el filo de un cuchillo. En cierto modo quiero que pase y no lo hacen. Creo que eso va a doler. Luego lo hunde poco un pedazo de bambú se hunde por la ranura de mi uretra mientras mi pene esta rígido y vertical, no hay elasticidad. Un tipo de dolor líquido que nunca había sentido antes se desplaza hacia abajo de mi pene, hasta mi columna vertebral y estalla en mi cerebro. Es tan malo que me da un dolor de cabeza al instante. Antes de que pueda reaccionar a este increíble asalto a mi cuerpo, lo hace de nuevo en el mismo lugar. Hasta que lo repite diez veces.

Luego lo mueve unos pocos milímetros a la derecha. Diez más. Izquierda. Diez más. Justo abajo de la cresta. A continuación, lo mueve a mi lado e inicia a través de la rendija de orina. Diez veces. Mueve un par de milímetros y diez más a cada lado. Todos fueron Creo 150 a 200 veces. Todo mi glande está en llamas. Helmut me dice que busque en él y hay pequeñas manchas de sangre y moretones que lo cubren. Por ahora mi nariz no puede mantenerse al día con el ritmo de mi respiración y los gritos en la mordaza de bola. Me siento desmayar. Se detienen y me dan un descanso durante un par de minutos. La cámara está apagada. Realmente no puedo hacer esto más. Estoy gimiendo en la mordaza y sacudiendo la cabeza. La única reacción que consigo es que Helmut diga, "apuesto a que sientes que empezó esto ahora ¿no es así? El nivel de dolor va a ponerse mucho peor que lo que acabas de sentir, pero tenemos que seguir adelante con la tortura real durante unos 45 minutos más para llegar a una hora en la filmación. No somos irrazonables sin embargo. Le daremos tiempo para recuperarse un poco entre la grabación. "Cuarenta y cinco minutos. Él me está tomando el pelo. Cuarenta y cinco segundos de eso fueron insoportables. La cabeza de mi pene está latiendo como loca.

Helmut a continuación, coloca una liga envuelta varias veces alrededor de la mitad hacia abajo de mi pene y luego lo desliza hacia la mesa. "Esto es para que el prepucio se corra correctamente hacia abajo lejos del glande de manera que Casey ahora puede ablandar la piel sensible justo debajo del glande con su palito. Aquí va de nuevo. Lo mismo de antes. Fueron varias veces durante el tiempo. Estaba contando a tratar de tomar mi mente de esta locura. No funcionó. Creo que esto es peor que el glande. El dolor era increíble y esta vez pude ver como en la piel se formaban moretones. Helmut luego quito la liga y Casey continuó hasta el final bajando por mi pene. Pequeñas salpicaduras de sangre rezumaban de mi pene y estaba muy magullado, comenzaba a hincharse. No he podido contar esa vez sólo me quedó allí quejándose y observando cómo me ocurría eso. Tal vez la cantidad de castigo era demasiado para las endorfinas para contrarrestar el dolor porque todo lo que sentía en ese momento era dolor en todo mi ser y mi pene se sentía como si se estuviera quemando. Parecía ser una entidad separada que me está causando toda esa agonía.

"Bien tiempo de un descanso antes de continuar. Es un hombre sorprendente y valiente. Lo hizo muy bien y no perdió el conocimiento en absoluto. Creí que me volvería loco si alguien me daba tanto dolor como lo habían hecho. Del mismo modo que yo realmente conseguí un zumbido al hacerlo y les pague muy bien para hacerlo. Me encanta mi trabajo. Casi pagaría por ser capaz de hacer esto a la gente", dijo Casey. "Voy a dejar a Helmut le diga lo que va a suceder en los próximos veinte minutos más o menos. Voy a tomar un café. Torturar es trabajo que da sed".

"De acuerdo. Ahora bien, esta es casi la última tortura a tu pene de manera externa. Queremos darte algo para recordarnos cada vez que mires tu pene. Después de todo, fue tu idea tener algunas cicatrices permanentes. Entonces, ¿qué quiere hacer Casey?, que tienes en mente,  para darle algunas marcas muy profundas en el glande. Ella está muy contenta de que quería cicatrices. A ella le encanta los penes en llamas. Es uno de sus pasatiempos favoritos. Vas a ver lo que ocurre. Espero que se recupere, ya que será profundo. Es posible que tenga una infección y tengan que hacerle una glandectomía si la quemadura se extiende demasiado".

Ella entró con un clip y un encendedor. ¿Cómo pueden estas personas infligir tanto dolor con este tipo de objetos aparentemente inofensivos? "Una gran taza de té y descanso. Ahora vamos a reanudar ¿de acuerdo ", dijo con una sonrisa. Como si tuviera algo que decir! Se enderezó el clip para parecerse a una gran S con un pliegue en el medio. Se lo dio a Helmut que lo coloco a unos 10 centímetros de su glande. "Los Necesitamos cerca de su pene para que el metal no pueda enfriarse antes de que toque su piel", dijo. A continuación, caliento la pieza del extremo más largo con el encendedor hasta que tuvo un brillo rojo vivo y luego tomó su sensible pene y seguía siendo muy erecto en su mano izquierda y sosteniendo el hilo incandescente con su mano derecha para hundirlo profundamente en mi carne de su glande. Ella lo mantuvo ahí hasta que se enfrió. Esto hizo en línea desde la ranura orina. ¡Arrrrrrrrrrrrrrgh! ¡Arrrrrrrrrrrrrgh! ¡Muuuuuuuffff! Tomó solo de un tirón para eliminarlo, ya que se había fusionado con la carne y dejo una línea blanca con un centro negro quemado. 

Débilmente podía oler la carne quemada. De nuevo, eso llevó mi dolor a un nuevo nivel más alto. Cuando pensaba que las endorfinas estaban comenzando a surtir efecto, me desmaye.

"Bien has tenido un buen descanso". "Unos buenos diez minutos que tardaste en despertar. Uno menos faltan tres. "¡¡¡No. No. No. Por Favoooor!!! ¿Eran inhumanos? Por supuesto, todo lo que oí fue un par de risas. No había señal de seguridad. Nada en el contrato para detenerlos excepto que no se les permitió retirar mi pene. Me hubiera gustado que lo hicieran en ese momento. Esto era demasiado. ¡Explosión! Ese hilo se clavo una segunda vez. Para dejar una marca quemada profunda que dividió en dos mi glande magullado desde la ranura de orina. El único de ellos que no tenía una sonrisa era Ron. ¡Explosión! De nuevo a la izquierda. Cada vez que tenía que tirar de él, ya que se ha hundido hasta el momento en mi carne. La cámara seguía funcionando. ¡Explosión! La última vez. Ahora fue perfecta + quemada en mi glande alrededor de 2 mm de profundidad. 

El sudor está empapando todo mi cuerpo. Toda mi conciencia consiste en una fuente de dolor desde mi pene. Todo lo demás es irrelevante, pero en los huecos profundos retorcidos de mi mente, pude ver lo que había hecho era un buen trabajo y si me recuperaba se vería muy bien sería un tema de conversación interesante durante el sexo. Si alguien veía mi pene en un urinario o en un vestuario, no podría ocultarlo. ¡Urinario! ¡¡pocos lo sabrían!!

Capítulo Cuatro

Después de un breve descanso, volvieron a la sala y Helmut dijo: "Pensamos que íbamos a punto de terminar por ahora y normalmente habría sido cierto pero me temo que hay muy malas noticias para usted. Ron me ha señalado a mí que usted es la primera persona en cuatro años de torturar, que no ha insistido en una señal de seguridad y que ha firmado un contrato que nos permite vía libre para hacer lo que nos guste. Dijo que podíamos cortar su pene para modificarlo. Por supuesto, eso significa que nunca será capaz de orinar de pie otra vez, pero esa es una de las pequeñas consecuencias que tendrá que pagar por ser tan estúpido. De hecho, he tenido un poco de entrenamiento quirúrgico durante algún tiempo en la preparación para esto. También siento, esto, pero como su pene ha sido muy bien ablando, va a ser muy doloroso cuando lo maneje".

Ahora voy a describir el procedimiento que lo cambiara para siempre pero tenga en cuenta que yo no permitiré que se desmaye de nuevo y el dolor será completamente insoportable. Cada fibra de su conciencia será llevada a la agonía. También el único alivio al dolor serán sus propias endorfinas y para mí que no parece estar funcionando en absoluto. Ron se aseguró de que él capturara todo a la perfección en el vídeo.

En primer lugar Helmut frotó las manos con mucho cuidado, se puso los guantes quirúrgicos, y luego se concentraron en mi pene. Todo por encima de la placa estaba impecablemente limpio. Cuando lo tocó y bajó el prepucio para asegurarse de que estaba completamente estéril, me puso a temblar de dolor. Sorprendentemente durante todo el proceso, siempre mantuve una erección rugiente.

Entonces, Casey como enfermera, comenzaron a operar.

En primer lugar una apretada liga fue colocada alrededor del pene al lado del tablero para evitar demasiada pérdida de sangre. A continuación, un extraño instrumento me fue mostrado. Era como un viejo limpiador de tuberías, pero las cerdas eran de acero inoxidable. Esta se inserto en la uretra de tres pulgadas. Realmente me desgarro por dentro. Al apretar el pene firmemente en el extremo de este dispositivo diabólico para evitar que vaya más lejos, empezó a moverlo, continuamente para que todo el revestimiento de la uretra se convirtiera en papilla. Se sentía como si las cerdas se clavaran a través de la piel. Esto tomó cerca de dos minutos. Parecieron dos horas. Por favor, córtenla de una vez me decía. Luego ordeñó extraer el revestimiento de la uretra destruida. El dijo: "He hecho esto para que cuando tu pene está completamente curado del tubo se fundirá por completo y no se podrá invertir sin un trasplante. Habrá una gran cantidad de tejido cicatrizado por lo que incluso eso sería difícil".

Luego, utilizando un pequeño bisturí, retiro cuidadosamente alrededor de tres milímetros por cinco de profundidad de carne de la hendidura de mi uretra. Esto dejó un gran agujero en el extremo de mi pene. A pesar de que todavía estaba con dolor intenso, la experiencia era muy surrealista para mí. A continuación, inserto siete puntos de sutura tanto en el interior y en la superficie para sellarlo completamente. La marca que Casey había hecho anteriormente correspondió perfectamente.

A continuación cortó un agujero vertical en torno a diez milímetros de largo en la uretra a nivel de tres pulgadas hasta donde fue destruido. De nuevo ordeno esta vez eliminar cualquier cosa que sobrara de la papilla e insertó dos puntos de sutura en el extremo superior del glande sobre el agujero. Las tres pulgadas superiores de mi pene estaba ahora irreversiblemente selladas, arriba, abajo y en el interior. Los lados de la nueva ranura de orina ahora estaban cosidos a la antigua en el interior de la uretra para mantenerla abierta y cerrada mientras se curaba. El hombre hubiese sido un  cirujano aceptable. La liga que frenaba la sangre se cortó y aunque una pequeña cantidad brotó,  estaba bien. Todo el procedimiento se llevó en solo veinte y cinco minutos. Betadine solución se inyecto sobre el glande y un pequeño vendaje se coloco. Dijo que mi orina desinfectaría el nuevo agujero, pero que debía vendar mi glande a diario.

Tanto castigo había sido infligido a mi pene, que había comenzado a hincharse considerablemente por lo que fue imposible quitar la placa. Yo sabía que cuando finalmente se partiera en dos mi calvario habría terminado.

Epílogo.

No me crea, pero el bastardo me dio un bastón para permitir que caminara. De lo contrario, el dolor sería demasiado intenso. También fue honesto, dijo que los únicos puntos de sutura solubles insertados eran los que estaban en el interior de mi glande y que tendría que volver en cuatro a seis semanas quitar los otros. Mi médico también podría hacerlo, pero probablemente tendría que informar de este tipo de abuso a las autoridades y como había firmado un contrato, sería meterme en un lío. Me hicieron darles las gracias a ellos de forma individual por los problemas que había causado, pero prometieron dos vídeos cuando volviera, a una sesión de tortura y una de las modificaciones .Helmut dijo que el CD sería visto por miles. 

Mi corazón estaba en mi boca con la idea de estar bajo su control otra vez, pero no tenía otra opción. Demonios me tuve que ir con mi pene herido.




Historia Original Aquí.







Autor: Aaaloaders       Traductor: DarkSoul

ATRAPADO POR MARCELA

Un chico travesti que entra en una tienda BDSM y es inducido a la adicción del sexo anal y esclavitud, el será aleccionado por Marcela quien le enseñara como ser una mujer de verdad, para poder recibir por su ano grandes y portentosas virilidades.......


ATRAPADO POR MARCELA
Un chico travesti que entra en una tienda BDSM y es inducido a la adicción del sexo anal y esclavitud, el será aleccionado por Marcela quien le enseñara como ser una mujer de verdad, para poder recibir por su ano grandes y portentosas virilidades.amados testículos cuando sea castrado como un puerco por su tío como pago por haber manchado su honor. El terminara como el esclavo de un negrote, con una enorme virilidad despojado de toda masculinidad como de virilidad por el resto de sus días.

[TRANSEXUAL] [NULIFICACIÓN] [FANTASIA] [FEMINIZACIÓN] [BDSM] [ESCLAVITUD] [SECUESTRO] [FEMDOM] [VIOLACIÓN]


Categoria: Transexual      Autor: Adrianaxd





Desde pequeño tuve algunas fantasías con la ropa de mujer, fui el 5to hijo de una familia y crecí con 4 hermanas mayores que yo, así que siempre estuve expuesto a muchas cosas femeninas, mis hermanas jugaban cuando mama no estaba a hacer obras de teatro cuando yo tenía 10 años y en muchas ocasiones yo interpretaba a una muchacha por lo que ellas me vestían con todo lo imaginable que una chica puede usar incluyendo ropa interior, vestidos, medias, zapatillas, pelucas, aretes  y maquillaje, era divertido y eran los únicos momentos en que sentía formar parte del equipo de mis hermanas pues cuando no jugábamos al teatro no querían que me juntara con ellas, me sentía apestado.

Crecimos y eso termino, al menos los juegos pues mi afición a lo femenino continuó con algunas prendas que robe de mis hermanas y acumule en el garaje. Mi madre se había divorciado cuando yo apenas tenía 7 años así que no había ninguna figura masculina a quien imitar,  mi secreto se mantenía oculto en el pequeño taller del garaje que papa había dejado y en el cual nadie entraba por estar algo sucio y empolvado. En casa era muy esporádico que me quedara solo, había 5 mujeres que entraban y salían sin horario, ni control, solo me vestía de chica cuando mamá y mis hermanas salían juntas de compras y yo me negaba a acompañarlas, era frustrante pues eran unas pocas horas apenas que podía vestirme.

Ya de 16 años trabajaba en una gasolinera y ganaba algún dinero, mi guardarropa creció gracias a las prendas femeninas compradas en JcPenny por internet las cuales recogía directamente en la tienda “por encargo de mi Mamá” decía yo a las dependientas. Cuando fui a la Universidad papá me soporto con la colegiatura y una buena pensión y con eso rente un departamento amueblado para mí solo el cual incluía servicio de limpieza, gastos de electricidad y agua, ese departamento tenía 2 cuartos y uno de ellos lo convertí en el cuarto de Adriana (nombre que adopte cuando me transformaba en mujer)  en el que  escondí en un closet todo mi guardarropa femenino y lo cerré con llave para que no lo viera nadie, el segundo cuarto era el de Adrian (mi nombre) y contenía todo mi atuendo masculino.

Mis sesiones de travestismo se multiplicaron al grado de vestir de chica todo el tiempo que estaba en el departamento pues el servicio de limpieza lo hacia una chica de 20 años llamada Cristina en un horario de 9 a 12 los Lunes, Miércoles y Viernes, así que cuando llegaba de la Universidad ya se había retirado, los fines de semana me transformaba en Adriana  las 24 horas de Sábado y Domingo, esos días practicaba el maquillaje, modelando distintos guardarropas y haciendo algunas sesiones fotográficas que me encantaba subir a mis paginas en internet para despertar interés de algunos hombres que buscaban travestis.

Con el tiempo creo que llegue a dominar el maquillaje y la manera de caminar en tacones, ya era una cosa muy familiar al grado de que cuando acudía a la Universidad en mi ropa de hombre me sentía incomodo por lo que un día decidí usar ropa interior femenina bajo mi pantalón y camisa, me sentía más cómodo y lo disfrutaba. Cristina la recamarera en un par de ocasiones encontró algunas prendas femeninas las cuales dejaba sobre mi cama ya lavadas con unas notas que decía  “Te dejo esto que encontré, no diré nada pero recuerda que está prohibido meter amigas al departamento” Jijijij, me encantaba que Cristina supusiera que metía chicas a mi depa.

Un día, fui de compras al centro de la ciudad y pase frente a una tienda de fetichismo, había en el aparador artículos alucinantes que llamaron mi atención, en especial unos zapatos de tacón y plataforma de charol negros, tenían el tacón muy alto y delgado,  había unas correas con un pequeño cerrojo en cada zapato, me quede observando los zapatos con atadura del aparador y en eso una chica con aspecto dark que estaba en la puerta de la tienda me invito a pasar para mostrármelos, ella dijo “Hola, soy Marcela, ven, pasa y te enseño lo que puedes hacer con ellos”, a mi me sorprendió y mi cara se enrojeció de vergüenza pero ella insistió, “no te va a pasar nada solo por ver, anda y entra”, ella tomo mi mano y me llevo dentro de la tienda, mis ojos estaban asombrados de ver tantas cosas, había prendas de látex, muchos artículos para atar y sobre todo unos enormes penes de plástico de todos los tamaños y colores inimaginables, ella se puso tras el mostrador y me enseño los zapatos del aparador y me explico algunos detalles.

 “Estos tacones son para hombres a los que se les ponen en sus pies y se les aseguran con esta correa cerrando el cerrojo, son extremadamente altos por lo que deben arquear sus pies tal y como las mujeres los usamos, una vez puesto el cerrojo ya no pueden quitárselos por lo que se ven obligados a usarlos todo el tiempo que quiera el que posea esta llave para abrir el cerrojo, están en oferta y tengo todas las medidas.

¿De qué talla usas?
¿Y por cierto cómo te llamas?” Le dije
“Soy Adrian Pero yo soy hombre y no uso tacones” respondiendo ella.

“No te digo que uses tacones Adrian, te digo que si te los pones y los cierras con el candado, ya no puedes quitarlos, ¿quieres probar?”  yo conteste, “No gracias yo solo estaba viendo pues se me hicieron algo extraños”, ella me refuto “No seas tímido, yo sé cuando alguien tiene sus fantasías y sé que a ti te pasa, muchos hombres los compran para usarlos y algunas señoras se los compran a sus esposos para jugar y fantasear en su vida amorosa”, mira vamos a hacer una cosa, si tienes tarjeta de crédito hacemos un baucher por el precio de un kit  completo, el kit tiene los zapatos y muchas otras cosas como prendas femeninas y juguetes, los pruebas en tu casa y si alguno te agrada te quedas con él y si no me regresas lo que quieras y te regreso a tu tarjeta el importe de la devolución, yo estaba fascinado con los zapatos y además mi miedo ya había pasado, pensé que esta chica conocía a muchas personas como yo así que me anime y le entregue mi tarjeta, ella me pregunto.

¿“Que talla de zapatos usas?”
“Errr 26 de hombre“, ella me cuestiono
“¿Y de cintura?”
“Soy 28” conteste.

Ella murmuro “debes medir más o menos un metro con 70 centímetros verdad?” yo quede perplejo pues eso media exactamente, en eso ella fue a la trastienda y después de unos minutos regreso con una caja de tamaño grande, ya estaba sellada con cinta por lo que no pude ver el interior pero era obvio que contenía además de los zapatos muchas otras cosas, la dependienta metió la tarjeta a la terminal y me la regreso junto con la factura, mis ojos enloquecieron cuando vi el total, eran $489.00 dólares, de inmediato le dije, “debe haber un error, en el aparador dice que los zapatos cuestan $60 dólares y me estas cobrando demasiado”, ella me dijo “en la caja llevas muchas cosas más que los zapatos, pero ya te dije que lo que no quieras lo regresas, solo quisiera que te probaras todo para decidir, anda llévatelo y mañana me cuentas”, Salí cargando la enorme caja y conforme estaba acercándome a mi departamento la euforia y curiosidad me estaban matando.

Llegue a casa y abrí de inmediato la caja, había un par de zapatos de 5 pulgadas de  tacón color negro de charol, eran de un estilo cerradas y tenían su respectiva correa  con su mecanismo para cerrojo cada una, en otro paquete había un corset negro con brassier incluido,  y con 6 pares de ligas para sujetar medias, el corset también tenía por la espalda una chapa de cierre y unas tiras para ajuste, estaba hermoso, luego vi un par de medias negras para ser atadas al corset, “maravillosas” exclame, en otro paquete encontré un par de senos de copa “C” parecían reales, luego descubrí otro paquete con unos guantes negros de seda con dedos descubiertos, un par de cajas que tenían unas uñas auto adheribles, una para pies y otra para manos, eran rojas carmín y largas,  otra caja tenía unas pantaletas de corte alto negras y sedosas, estas tenían un hoyo por la parte trasera y apertura por la parte delantera.

La caja más grande contenía un equipo extraño, era un cinturón de acero forrado con terciopelo que tenía por delante un claustro para el pene y una especie de bisagra por atrás  con un enorme pene de plástico, de inmediato me di cuenta que si me ponía el cinturón y cerraba la bisagra por la entrepierna el pene de plástico quedaría alojado dentro de mi culo, sentí un escalofrió pero a la vez una excitación con solo verlo, el cinturón tenía también sus respectivas cerraduras, una para el cierre en la cintura y otra bajo esta para el cierre del cincho de la entrepierna,  había una caja con enormes y largos aretes con un collar y por ultimo encontré una caja que contenía un montón de llaves, supuse que serian para abrir las cerraduras de los implementos.

En el fondo de la caja había instrucciones para colocarse el kit completo, a la letra decía:

Felicidades por utilizar el kit de fiesta Travesti.
Siga estas sencillas instrucciones para mayor deleite.

Leí la instrucción y decidí hacer cada paso que indicaba.

1.- Bañe todo su cuerpo y depile o rasure cada milímetro hasta no dejar rastro alguno desde  sus mejillas hasta la punta de sus pies.

-Me aplique una crema que tenía para depilar, era de marca Nair y ya tenía experiencia en su uso así que me puse a depilar todo mi cuerpo, luego de 10 minutos tome una ducha y con un rastrillo me despoje de lo poco que me quedaba de vello.

2.- Aplíquese loción refrescante para humedecer su piel.
-Use una crema humectante de cuerpo, quede exquisitamente liso.

3.- Abra la caja de implantes de seno y extraiga ambos senos, debajo de ellos encontrara un recipiente con spray que ayudara a que sus implantes permanezcan en su pecho sin moverse, aplique en uno de sus pezones y alrededor de ellos suficiente cantidad con el atomizador, coloque el implante frente a su pecho de modo que los pezones queden alineados y presione con fuerza unos 30 segundos,  repita la misma operación con el otro implante.

-Puse el líquido en mis pequeñas tetas y luego los implantes, Guau eran pesados como 600 gramos cada uno y muy reales, quedaron perfectamente pegadas a mi pecho y casi eran del mismo color de mi piel.

4.- Coloque el corset alrededor de su espalda con las cintas de ajuste hacia atrás, abotone los broches metálicos al frente y acomode el corset a sus nuevos senos, ajuste los lazos posteriores del centro hacia las orillas hasta que su cintura sea reducida unas 5 pulgadas, tome presiones cortas y firmes al terminar anude las cintas y cierre el cerrojo en la espalda hasta escuchar un click.

-Este proceso me dejo exhausto, al final mi cintura quedo pequeña y se me formaron muy bien mis pechos y caderas, lo más difícil fue ajustar la cerradura trasera pero lo logre, sin embargo pensé en lo difícil de insertar la llave para abrirlo nuevamente pero de momento no me preocupo.

5.- Coloque las uñas postizas en los dedos del pie y haga presión unos segundos en cada uña.
-Como cambian los pies con las uñas rojas se ven muy femeninos.

6.- Deslice una de las medias en su pierna izquierda, ajústela lo más alto posible y asegúrela a las 6 ligas de su corset, repita la operación con su pierna derecha.

-Esa sensación de envolver mis piernas en seda es maravillosa. Atar las correas fue difícil pero finalmente lo hice.

7.- Calce su zapato de tacón en el pie derecho y ajuste la correa en su tobillo, aplique presión en el cerrojo hasta escuchar un click, repita la operación con el otro zapato.

-Me quedaron de maravilla pero eran muy altos, mi figura cambio un montón, me pare queriendo dar unos pasos pero era difícil, nunca antes había usado tacones con plataformas tan altos.

8.-Ajuste el cinturón metálico a su cintura deslizando su pene al interior del tubo frontal y cierre presionando el frente hasta escuchar un click, lubrique el consolador con la crema contenida en el sobre dentro del estuche, con los dedos presione la base del consolador hasta que este inicie la vibración, mueva la bisagra bajo su ingle  al frente y hacia arriba apuntando el consolador en su ano e introdúzcaselo lentamente hasta que la punta de la bisagra se alinee al frente con el cerrojo, presione hasta escuchar un click.

-Una experiencia inigualable, mi primer consolador, fue al principio doloroso pero después una sensación muy agradable, las vibraciones eran intermitentes y muy sensuales en mi interior, mi pene quería explotar en su claustro pero era imposible, mi apariencia quedo completamente plana como una chica.

9.- Póngase sus pantaletas sobre el cinturón
-Todo quedo bien escondido, quería tomarme fotos era toda una chica pero la excitación de mi colita era enorme.

10.- Coloque las uñas auto adheribles de sus manos de la misma forma que hizo con sus pies
-Hermosas y largas, mis manos definitivamente eran de chica.

11.- Coloque sus guantes en sus manos con cuidado.
-Quedaron súper sexis

12.- Maquíllese a su gusto y colóquese los aretes y el collar suministrados en la bolsa.

-Mire en la caja y había una bolsa con unos enormes aretes dorados y un collar metálico dorado, los aretes muy largos, grandes y vistosos. Eran de broche sin embargo la bolita que quedaba de frente a mi lóbulo tenía una pequeña punta de alfiler, menos de un milímetro por lo que me los puse sin temor a agujerearme, al cerrar el arnés posterior a mi lóbulo, hizo presión y el alfiler se encajo un poco, era algo doloroso pero no había sangre así que me puse el otro arete.

Me puse el collar y al cerrarlo también hizo click, supuse que tendría una llave para abrirse pues había una pequeña cerradura para meterla.

13.-Listo, eso es todo, ahora disfrute la fiesta de “Parejas Travestis” e inicie el juego buscando su pareja que tenga las llaves de sus artículos, una vez que la encuentre ella le ayudara a abrir sus cerrojos con las llaves suministradas, también busque a su pareja que coincida con sus llaves para que le ayude a ella abrir sus artículos. Diviértase…

-¿Qué, qué? Me cuestione, Cual pareja me dije, cual juego, de inmediato me puse a probar todas las llaves para abrir mis zapatos y ninguna quedaba, me puse nervioso, el vibrador no dejaba de lanzar impulsos en mi ano y no había llave que abriera ningún implemento, el colmo fue que mis orejas adoloridas tampoco podían ser libradas de mis aretes, estos ya no abrían, tenían una especie de mecanismo que no permitía abrirlos nuevamente  y el alfiler impedía poder jalarlos sin destrozarme mi lóbulo, entre en pánico.

Tenía un cinturón de castidad con un pene vibrador dentro de mi culo, un corset, unos tacones, aretes y gargantilla totalmente asegurados a mi cuerpo sin poder quitármelos, trate de hacerlo de muchas maneras sin resultado, pase horas presionando la base del consolador entre mis nalgas pero no se apagaba y mis enormes uñas no me dejaban maniobrar, estaba asustadísimo.

Así pase toda la tarde y la noche, mi consolador no paraba, no dormí en toda la noche pensando que por la mañana entraría a mi departamento Cristina y me vería con mis juguetitos puestos, entonces se me ocurrió algo temerario, temprano por la mañana debía hacer mi maquillaje y vestir lo mas femenino posible, ponerme un vestido y una peluca y salir a la calle por primera vez vestido de mujer y presentarme con Marcela, la chica de la tienda para pedirle una explicación y que me ayude a salir de este lio, por lo pronto ya noche me acosté en mi cama con todos los artefactos pagados a mí, fue difícil conciliar el sueño con un zumbador metido y cosquilleando en mi culo que me provocaba erecciones dolorosas en mi pene enclaustrado, además mi corset, los zapatos de enorme tacón y mis aretes no me daban descanso  pero pude dormir por cansancio un par de horas.

Por la mañana me levante, lave mi cara y me senté en el inodoro, tenía ganas de defecar y de orinar, solo pude orinar escurriéndome el liquido entre el cinturón, me limpie lo mejor que pude y después de rasurarme inicie con mi maquillaje, me puse todo lo que una chica puede ponerse en la cara, gracias a Dios tenía mucho maquillaje,  use tonos tenues para no exagerar, mis parpados se pintaron en un azul tenue, mis labios en un rosa ligero, hasta ese momento me di cuenta que mis uñas seguían pegadas y hacían la labor de maquillaje muy difícil, tome un vestido hasta las rodillas con una falda volada para ocultar mis artefactos, puse mi peluca y me admire en el espejo, estaba perfecta, nadie sabría que era un chico y tampoco podrían reconocer mis facciones debido al maquillaje, tome una bolsa en la cual puse alguna ropa y zapatos de hombre pensando en que una vez despojado de los diabólicos artefactos podría regresar a mi rutina masculina.

Salí con cuidado de no encontrarme con Cristina la encargada de limpieza pero los tacones de mis zapatos me delataban y algunos vecinos asomaron su cabeza para mirarme, solo se me ocurrió dales  la espalda para que no me reconocieran y apresurando el paso  salí del edificio, caminado por la calle sentía el maravilloso cosquilleo que hace la falda al rozar mis medias, mi consolador no dejaba de vibrar pero era silencioso, los chicos voleaban a verme y hasta escuche unos piropos que en realidad no me desagradaron, pensé “No era lo que esperaba para salir del closet pero dadas las circunstancias debía disfrutarlo aun que de manera forzada”.

Finalmente llegue a la tienda, eran las 8:30 AM y para mi sorpresa vi un letrero en la puerta que decía “Abierto de 10:00 a 17:00 Hs”, uff que frustración, debía esperar una hora y media en la calle totalmente expuesta vestida de chica con altísimos zapatos de tacón y con un estimulador continuo dentro de mi ano, los zapatos ya estaban matándome y el dolor de mis orejas por los aretes era muy fuerte.

Decidí ir a una pequeña plaza y sentarme en una banca a esperar, camine un par de cuadras hasta llegar a la plaza, compre una revista femenina en un puesto de periódico y me senté a leerla, para mi sorpresa al sentarme el consolador inicio un movimiento que no hacía antes, parecía como si rotara dentro de mí y las vibraciones eran arrítmicas, pequeñas, luego largas, tenues y después intensas y de vez en vez soltaba algún tipo de descarga eléctrica que contraía mi esfínter, era demasiado y comencé a gemir de placer, trataba de disimularlo pero cada descarga me estremecía, la gente empezó a notarlo en mis movimientos y se me quedaba viendo unos con sonrisas y otros con gestos en su cara, un hombre de unos 35 años se sentó a mi lado y se ofreció a ayudarme, yo le dije en vos femenina “No es nada Gracias” pero el tipo casi rozando mis manos me dijo “Vamos dígame señorita, le sucede algo?, no es normal que alguien tan hermosa como usted este sentada a esta hora en una banca haga ruidos extraños lanzado pequeños gritos y suspiros”, se me ocurrió decirle “De veras no es nada, son solo unos espasmos debido a la menstruación”, el tipo se sonrojo y se disculpo, se levanto y despidiéndose me dijo “Lo siento, me llamo Jorge, no quise importunarla, tome esta tarjeta y por favor llame si necesita algo”, yo estaba asustado y agradecí que el tipo se fuera, no aguantaba más.

Mi ano expandido y electrocutado me pedía a gritos sacar el monstruo insertado y yo sin poder hacer nada, pasaron los minutos y ya cerca de las 10:00 decidí presentarme en la tienda con Marcela, al llegar ya estaba marcela abriendo y me acerque a ella pidiéndole que me dejara entrar, ella de inicio no me reconoció, pero al ver mis zapatos su cara llena de asombro me dijo “¡Adrian! Mira nada más que bonita chica eres, te ves increíble, no podía reconocerte, entra”, al entrar de inmediato la cuestione “¿Por qué me hiciste esto?, me vendiste un montón de artefactos diabólicos que no puedo quitarme, necesito que uses las llaves de inmediato pues me puse todo lo de la caja y ya no aguanto más, los zapatos me están matando y el cinturón tiene un artefacto introducido en mi ano y no ha dejado de torturarme desde ayer, así que te ordeno que me los quites”.

ella endureció se mirada y me dijo “Mira marica, yo no te puse nada, te los pusiste tu solo, no puedes venir aquí a ordenarme nada, yo no soy tu esclava, además que culpa tengo yo que quisieras comprarte tus zapatitos de tacón, que te pusieras tus medias, aretitos collar, tu corset y que te guste penetrarte con consoladores, vienes ahora y me exijas que te lo quite, ese es tú problema no el mío”, de inmediato me di cuenta que estaba en problemas por lo que suplique “Perdóname Marcela, es la desesperación, ayúdame al menos a retirar mi cinturón, necesito ir al baño”, ella con voz más calmada me dijo “Quiero escucharte decir que eres un marica prostituto, que te gusta vestir de nena, y que deseas ser penetrado por hombres, que te encanta ser mujercita, anda dilo”.
No tuve más remedio y dije, “Si, Soy un marica prostituto, me encanta vestir de nena y quiero ser penetrado por hombres, me encantaría ser su mujercita”, ella sonrió y me dijo bueno Adrian dado que eres una mujercita desde hoy te llamaras Adriana (otra vez me sorprendió que me llamara como yo había escogido), intentare quitarte tu cinturón pero no puedo prometerte nada rápido, los kits tienen las llaves intercambiadas entre casi 12 paquetes así que debo revisarlos todos, por lo pronto toma esa cubeta y el trapeador y ponte a limpiar todo el piso de la tienda, sin más remedio tome las cosas y me puse a trapear, el dildo en mi ano ya era insoportable ya no lo disfrutaba, me dolía y tenía unas enormes ganas de expulsarlo, pasaron como 30 minutos hasta que Marcela regreso con un montón de llaves, me pidió que levantara mi falda y se puso a probar una a una, mis piernas me temblaban del dolor de mis tacones y de mi cola, ya no aguantaba más, en eso una llave hizo click y se abrió el cincho de mi entrepierna.

Entonces Marcela me dijo “toma con tu mano el cincho y pasa al baño del fondo, ahí me esperas, saca tu dildo, haz tus necesidades y límpiate bien” yo corrí al baño, baje mis pantaletas y pude abrir el cincho de mi entrepierna por lo que finalmente el dildo salió de mi ano que aún vibraba y al salir este me senté en el sanitario y defeque, sentía un enorme alivio, no quería pararme pero al terminar limpie bien todo mi culo y el dildo,  en eso entro Marcela con un equipo de lavado intestinal, era una bolsa roja llena de liquido con una manguera que terminaba en otro dildo, me ordeno “lubrica y metete esto en tu cola, vamos a hacerte un lavado”, yo no tenía ganas de pelear, aun faltaban los otros cerrojos así que lubrique el dildo que además tenía una perilla de inflar, sabía lo que seguiría pero de todos modos me lo introduje.

Después Marcela manipulo la perilla e inflo el dildo dentro de mi intestino, abrió la llave de la manguera y mi intestino poco a poco recibió un par de litros de liquido, me estaba empezando a dar calambres cuando la bolsa se vació, marcela cerro la llave  y me dijo “déjatelo unos 15 minutos para que el liquido haga su trabajo, ahora debemos impedir que te saques tu tapón”  tomo unas esposas y me sujeto las manos a ellas luego las sujeto con un pequeño candado a mi collar”. Yo estaba más incomodo que nunca, tenia enormes ganas de expulsar el liquido pero el tapón inflado lo impedía.

Me senté en el inodoro y puje pero el dildo insertado no salía, tenía que esperar a Marcela para que desinflara el monstruo insertado en mi ano, Marcela salió del baño y se puso a atender a algunos clientes, yo escuche que platicaba con algún tipo pero no entendía que decían, de pronto Marcela apareció frente a mí y me dijo “este baño tiene unas cabinas a los lados, pronto aparecerá por ese agujero a lado tuyo un pene de un cliente, debes chuparlo hasta que toque tu garganta y rítmicamente le harás sexo oral hasta que quede satisfecho, no te sacare el tapón hasta que eso ocurra ¿entiendes?”

Me asuste muchísimo, nunca había hecho sexo oral a nadie y desconocía como hacerlo, pero mi tapón y el resto de mis cosas pegadas a mi cuerpo me recordaban que no tenía otra alternativa, Marcela antes de salir del baño me dijo “Solo usa tus labios, mucho cuidado de no rozar tus dientes porque si el cliente se queja no sabes lo que te espera”.

En unos minutos un enorme pene erecto entro por el agujero de la pared, me asusto mucho pues era enorme pero poco a poco me acerque, abrí mis labios y me puse a trabajar en el, lo sumergí en mi garganta pensando que el sujeto estaba pegado a la pared, casi tocaban mis labios la pared del baño cuando sentí que el pene de golpe se sumergió en mi garganta hasta mi esófago, el tipo al lado de la pared solo había mostrado una parte de su pene, creí que moriría y por temor a asfixiarme retire mi cara de la pared para poder respirar, en eso el cliente grito “Vamos puta que aun no termino”, pronto Marcela entro con cara enojada y con otro candado sujeto mi collar a una argolla pegada a la pared, ya no podría despegar mi cara de la pared, en eso el pene regreso a mis labios y se forzó hasta mi garganta.

Él tipo empezó a moverse pero aun así su glande no salía completamente de mi garganta, solo unos instantes tenia para tomar aire y de nuevo a chupar el enorme tronco que ya tenía indicios de pintura labial mía, pasaron varios minutos y el tipo mantenía un ritmo cadencioso con su pene en mi garganta, en eso sentí enormes borbotones de esperma corriendo por mi esófago, el maldito no me daba oportunidad de escupir, completamente todo su semen quedo dentro de mi estomago, solo un pequeño sabor salado alcance a percibir cuando saco su animalote de mi garganta y yo aspire el aire que me hacía falta, así quede pegado a la pared unos 5 minutos hasta que sentí que alguien tras la pared introducía su pene por el agujero, era otro hombre distinto al anterior su pene era más delgado y menos largo, lo introdujo en mi boca y repitió el proceso, fueron unos cuantos minutos antes de que su pene explotara en borbotones en mi boca, esta vez no lo trague todo, una buena porción se resbalo por mis labios, era algo espeso, salado y de olor penetrante, yo quería morir, ya había sido penetrado oralmente dos veces y me preguntaba ¿qué demonios estaba haciendo ahí?

Marcela regreso, abrió el candado que me sujetaba a la pared y me ato una cadena al cuello, me pidió que me sentara en el inodoro y desinflo la perilla por lo que mi dildo fue expulsado con un enorme chorro de liquido jabonoso y nauseabundo, repitió 3 veces el lavado hasta que yo solo expulsaba liquido claro y con olor de jabón, después de limpiarme ella ajusto mi cinturón con el dildo y subió el cincho de mi entrepierna hasta que el consolador se introdujo dentro de mi ano nuevamente, cerro con la chapa el cinto y me condujo a una habitación, yo caminado en mis tacones vestido de nena con mis manos atadas a mi cuello la seguí, entramos a un cuarto que tenía todo tipo de arneses, cuerdas y argollas puestas en las paredes y techo, vi muchas cosas como taburetes de madera, camas, cruces y sillas todos con implementos para sujetar manos, pies y cuello, me sentó en la cama y me dijo “A partir de hoy serás mi esclava, aquí vivirás, te alimentare y te convertiré en una esclava obsesiva por sexo”.

“Mis clientes en su mayoría son sadomasoquistas y pagan muy bien por satisfacer sus desenfrenados deseos de practicar sus gustos por las ataduras y por tener relaciones sexuales con esclavos, sé que no tienes practica por lo que te entrenare para que tu ames todo este mundo de emociones, primero iniciaremos con tu ano, la mayoría de mis clientes querrán penetrarte y gozaran viendo cómo eres penetrada por diversos artefactos que te mostrare, de seguro los disfrutaras”.

de inmediato puso sobre la cama una especie de almohada rígida, me acostó sobre ella boca abajo, desabrocho mis manos y las ato a las esquinas de la cama y lo mismo hizo con mis pies, retiro mi cinturón y mi dildo y me dejo totalmente expuesto con mis caderas levantadas y mi ano en el aire, tomo unas cuerdas que sujeto a mi cintura y a la cama, ya no podía mover mi cuerpo, la cama tenía un enorme espejo de cabecera y por el mismo vi que Marcela acercaba un aparato que sujeto al pie de la cama, yo tenía mis piernas abiertas forzadamente, el aparato tenía un tubo que apuntaba cerca de ni ano, ella atornillo un enorme dildo al tubo del  aparato, luego trajo una perilla enorme con un largo tubo de plástico, sumergió la perilla en un recipiente que contenía casi un litro de una sustancia blanca, apretó la perilla y al soltarla la perilla absorbió una buena parte del contenido del recipiente, yo calcule que era de medio litro, inserto el tubo rígido de plástico en mi ano y apretó la perilla, sentí que todo el liquido entraba por mis intestinos y pensé que era otro lavado intestinal.

Pero Marcela me explico, “no te asustes es lubricante, necesitaras mucho de esto pues no queremos que la maquinita se haga daño”, de inmediato supe lo que estaba planeando y Marcela no me dio oportunidad de imaginarlo pues movió unas perillas de la maquina y puso el dildo perfectamente apuntado y pegado a mi ano, ella movió las perillas poco a poco y el dildo me fue penetrando, sentí un enorme dolor cuando el dildo inicio abriendo mi esfínter, en cuanto yo gritaba Marcela dejaba de dar vuelta a las perillas pero no sacaba el dildo, en cuanto dejaba de gritar ella giraba un poco la perilla y el dolor regresaba, ella me explico, “Mira chula te estoy entrenando, tu ano debe alojar un consolador de tamaño regular, sé que es dos veces más grande de lo que hasta ahora te metiste pero no tenemos tiempo para entrenarte y antes de un día estarás recibiendo en tu ano un dildo grande, ese dildo es del ancho de una lata de cerveza y si no te entreno te rasgaras el culo, así que concientízate y relájate para que este consolador inicie la expansión de tu ano, antes de usar el grande, disfrútalo, si abres tu ano el dolor pasara y veras que una vez dentro gozaras como loca el entrenamiento.

Ahora déjame introducir este amiguito en ti, es solo un milímetro cada 10 segundos”, ella siguió girando la perilla y el dolor se intensifico hasta que de repente, unos minutos después,  sentí que la cabeza del dildo había pasado el umbral de mi ano y el dolor termino, parecía que mi ano tenía un descanso y aceptaba cómodamente al intruso, cuando Marcela percibió que entraba en confort, giro mucho más rápido la perilla hasta que sentí que un bulto con algunas fibras llegaba a mis nalgas, entonces Marcela dijo “Es un dildo muy real, tiene testículos y pelos, ya tienes todas las 10 pulgadas dentro de ti, con esto estarás sintiendo lo que pasara en la realidad con un hombre dentro de ti”.

Luego Marcela encendió el aparato y este comenzó a salir un poco de mi y luego entraba nuevamente hasta el fondo, la velocidad era lenta y yo podía sentir cada milímetro que se movía en mi interior, de inmediato sentí que tenía una erección pero Marcela me puso un tubo conectado a una manguera en mi pene y de inmediato sentí que me lo succionaba, Marcela explico que recolectaría durante todo el proceso mi esperma, los movimientos de la maquina se estaban acelerando y yo estaba viendo por el espejo todo pero Marcela se acomodo frente a mis ojos un monitor plano que de inmediato mostraba a una chica atada a una cama que estaba siendo violada por su ano, igual que yo, lo sorprendente era que el ritmo de la maquina era exactamente igual al que la película mostraba,  Marcela me explico, “Este video esta sincronizado con la maquina, lo mismo que está sucediendo al chico feminizado del video te está sucediendo a ti, la idea es que te identifiques con el actor pasivo y disfrutes tu penetración como lo hace él, cuando el tipo en la pantalla termine, la maquina hará lo mismo arrojándote dentro de ti un borbotón de lubricante tibio que asemeja a una descarga de semen, pero ni te ilusiones creyendo que solo te violara una vez, te dará un pequeño descanso sacándolo de tu ano luego inflara internamente el dildo haciéndolo un poco más grueso, apuntara el dildo en tu ano nuevamente, expulsara un pequeño chisguete de lubricante e iniciara lentamente a penetrarte, si te resistes será en vano pues el mecanismo de la maquina no para y puede destrozar tu ano, lo mejor será que abras lo más posible tus nalgas y aceptes al intruso, recuerda que cada vez que te penetre el dildo será más y más grueso, te pondré estos audífonos en tus orejas para que escuches con atención el sonido del video, el chico llora como tú y después gime de placer ya verás”.

Entonces coloco los audífonos y después de eso Marcela salió de la habitación y me dejo siendo violado por una maquina que ya entonces tenía movimientos rápidos. Debo decir que una vez superado el dolor de mi esfínter al inicio de mi penetración anal, el lubricante en mi interior hacia más placentero el sentimiento de ser violado por una maquina, el video ayudo mucho pues en mi primer cogida obtuve una descarga increíble de mi semen en el succionador, nunca antes había arrojado tanto semen, pero el tipo del video se vino dentro del chico y al parecer había terminado, la maquina hizo lo mismo, paro y saco de mi ano el enorme dildo, al salir el glande por mi esfínter volví a sentir algo de dolor pero fue solo momentáneo hasta que salió completamente de mi dejándome una sensación de vació.

Por un lado agradecí que había terminado pero por otro sentía ganas de probar más, en eso la maquina inicio haciendo algunos ruidos extraños y en un par de minutos inicio lentamente empujando el dildo en mi ano, aventó un poco de lubricante y siguió presionando el dildo muy lentamente, estaba yo asustadísimo pues poco a poco el dolor regresaba con más intensidad, el dildo parecía estar mucho más grueso y abría milímetro a milímetro mi ano sin detenerse, casi me desmayo del dolor, empecé a gritar pidiendo que parara la maquina, gritaba y gritaba pero Marcela apareció, apago la maquina, traía en sus manos una mordaza, me quito los audífonos y dijo “Estas asustando a la clientela así que te amordazare con este dildo en tu boca para y ya no podrás gritar, además lo conectare a la manguera del succionador de tu pene y te haré tragar tu propio esperma”.

Ajusto el dildo mordaza en mi boca y lo ato en mi nuca, era muy efectivo pues   ya no podía gritar, la mordaza empezó de inmediato a gotear mi propio semen en mi boca y tenía que tragarlo pues de otro modo me asfixiaría, luego Marcela encendió nuevamente la maquina y el dolor continuo hasta que el dildo se introdujo, en eso otro video inicio, era el mismo chico feminizado y curiosamente también tenía la mordaza en su boca, mi segunda cogida dio inicio con un ritmo cadencioso, empecé a excitarme de nuevo, el ritmo seguía incrementando su velocidad, la maquina sumergído en mi ano las diez pulgadas y después sacaba unas 8 pulgadas, recorría todo mi intestino en una forma muy rápida, los testículos del dildo topaban con fuerza mis nalgas ya estaba a punto de venirme, el estimulo del video era intenso y el sentimiento de estar siendo penetrado ya lo disfrutaba, quería gemir y gritar de placer, pero mi mordaza me lo impedía, me vine en otro torrente de esperma que de inmediato fue trasladado a mi boca, el sabor fuerte y salado inundo toda mi garganta y trague cada gota, pero el tipo del video no se corría aun y el consolador seguía limando mi culo con mucha fuerza y velocidad, ya quería que parara pero no lo hacía, entonces el tipo se vino y mi consolador inyecto enorme cantidad de esperma lubricante en mi intestino, la sensación fue muy agradable, el video mostraba que el tipo dejaba de penetrar a su pareja y sacaba su pene del culo del muchacho feminizado, lo mismo hizo la maquina conmigo, paro y lentamente fue sacando el dildo de mi ano, de nuevo un dolor y luego una calma que agradecií, estaba cansado y me estaba quedando dormido, apenas tenía unos minutos dormido cuando el ritual inicio nuevamente, yo sabía que el dildo se inflaba y estrenaría un nuevo grosor, esta vez el dolor me desmayo y ya no supe de mi.

Abrí los ojos, entraba luz por una rendija, ya no estaba amarrado, tenía mis manos y pies libres pero aun tenía mis zapatos, corset, aretes y collar asegurados a mi cuerpo, ahora vestía una blusa y minifalda de colegiala, pero sentía una enorme incomodidad en mi culo, algo estaba metido en el, creí que era un consolador y trate de sacarlo pero para mi sorpresa mi inserto estaba encadenado. Me senté y por el espejo vi que la cadena estaba atada al extremo de mi dildo y del otro a una argolla en una pared, estire la cadena para extraer mi inserto que al tocarlo parecía ser de metal pero no pude, estire y estire pero no salía, era muy incomodo y sentía que estaba agarrado por dentro de mi intestino, luche mucho por sacar esa incomodidad pero nada, no salía ni un milímetro.

Marcela entro a la habitación y me dijo “Hola Adriana, que bueno que ya te levantaste, ayer después de 6 cogidas logramos dilatar tu ano, lástima que solo disfrutaste 3 de las 6 cogidas, pero no importa, ya estas casi lista para nuestros clientes especiales, sabes tenemos clientes con un miembro de unas 14 pulgadas de largo  y de 4 pulgadas de diámetro que no encuentran donde desfogar su ímpetu masculino, aquí contigo lo harán, tu seguirás con el entrenamiento, es por eso que tienes insertado un dildo metálico expandible, aun que tu esfínter esta dilatado solo 2 pulgadas, por dentro el dildo está abierto las 4 pulgadas, es imposible sacarlo a menos que tu esfínter se abra a ese tamaño cosa que tú misma te encargaras de hacer ayer ya lo lograste pero estabas inconsciente espero que ya despierta puedas manejarlo tu misma” asustadísimo pregunte.

“¿Cccomo podría yo hacer eso?, ¿Como me sacare el monstruo?”

Marcela me dijo, podrás ver que en el tocador esta un enorme bote de vaselina y posado en la silla en el centro está un súper dildo de silicón de 4 pulgadas de ancho y 10 pulgadas de largo, La cadena agarrada a tu dildo metálico insertado es lo suficientemente larga como para que te acerques al tocador y paradita lubriques con  vaselina tus deditos y poco a poco metas tus deditos alrededor de tu dildo insertado, eso expande tu esfínter y quizás logres sacar el monstruo que está invadiendo tu colita, cuando lo logres debes inmediatamente sentarte en la silla e insertar el otro monstruo pues de no hacerlo tu esfínter regresara a su tamaño natural y deberemos repetir todo el proceso nuevamente”, yo pregunte “Si logro sacar el dildo metálico y me inserto el dildo de silicón que debo hacer después?”.

Marcela me explico “Solo permanece sentada con tu dildo totalmente sumergido en tu ano hasta que me presente y no pienses que podrás huir de aquí pues la puerta estará cerrada con llave y tu castigo por desobedecer si no te insertas el monstruo será repetir 5 días la sesiones pero esta vez serán de 10 cogidas diarias, solo que al último día estarás recibiendo 5 pulgadas de diámetro por tu colita, créemelo que si te desmayaste con 2.5 pulgadas con 5 ya no podrás sentarte derechita nuevamente”.

Marcela salió de la habitación diciéndome “Suerte querida”.

Camine lo más lejos que mi cadena lo permitía y trate de sacar el dildo de mi ano usando todo mi peso estirado de la cadena para hacerlo, solo conseguí dolor y frustración, el dildo no se movía ni un centímetro, entonces me acerque al tocador, me quite mi falda para evitar mancharla y sumergí mi mano derecha en el bote de vaselina, entonces por in lado del dildo deslice uno de mis dedos y lo introduje en mi ano, no me dolió así que poco a poco fui metiendo cada dedo hasta que logre sujetar ya dentro de mi ano con mis dedos el dildo metálico, con el tacto de mis dedos pude comprender que el dildo metido estaba abierto en mi interior como una flor con 3 pétalos mecánicos completamente abiertos, los trate de sujetar y estirar para sacármelo pero no pude, después de casi 2 horas de intentos y con mi mano casi totalmente sumergida dentro de mi ano comprendí que no debía enfocar mis esfuerzos en estirar el dildo para sacármelo, lo que debía hacer era dilatar mi esfínter hasta que el dildo cupiera por él, así que utilice ambas manos para poder meter mis dedos alrededor de la base del dildo, solo pude acomodar 8 de mis dedos completamente lubricados  pero fue entonces cuando sentí que el dildo estaba comenzando a salir, estire mi cuerpo al límite de la cadena para que me ayudara a expulsar el dildo metálico, y con muchísimo dolor comenzó a salir muy lentamente expandiendo al límite máximo mi esfínter.

Cuando finalmente salió expulsado en forma abrupta el dildo caí en el suelo y sentí un indescriptible dolor y grite como puta, con horror vi el artefacto metálico que tenia introducido, era un dildo en forma de 3 gajos de metal abiertos, no podía creer que eso estaba dentro de mí, solo pasaron 5 segundos después cuando recordé que tenía que sentarme en otro dildo antes de que mi ano se contrajera así que temblando de dolor y tambaleándome en mis tacones fui a la silla y trate de sentarme sobre el dildo monstruoso para facilitar la penetración, no se podía, el dolor era muchísimo y en cada intento de soportar todo mi peso contra el dildo sentía que me desgarraba, pero sin abandonar el intento, no importando el dolor y con la amenaza de sufrir otros 5 días de tortura, el dildo comenzó a desplazarse en mi interior milímetro a milímetro, yo podía sentir exactamente cada vez que se introducía un milímetro en mi culo, lo más doloroso era la cabeza y cundo finalmente esta entro y paso mi esfínter, el resto pudo hacerlo más rápidamente hasta que quede sentado apoyado en mis nalgas contra el asiento y con el dildo totalmente sumergido en mi.

Casi desfallecí en esa acción pero pude resistir, de repente como acto de magia sentí que todo el dolor desaparecía y una agradable sensación de frescura inundaba todo mi ano e intestino, creo que el dildo tenía ya algún tipo de anestesia pues solo me sentía totalmente lleno y penetrado en mi recto pero sin dolor alguno.

Pasaron muchos minutos antes de que Marcela regresara, y cuando entro y me vio me dijo “Buena Chica, ¿no fue tan difícil verdad?” yo no le conteste, no quería que supiera que estaba disfrutando el momento, entonces Marcela ato unas correas por mi cintura por el respaldo de la silla, y abrió mis piernas atándolas y asegurándolas con candados a cada una de las patas delanteras de la silla, me di cuenta que no podía pararme y sacar mi enorme amigo de mi colita y fue entonces que Marcela me instruyo.

“Es hora de que aprendas a maquillarte bien, el dildo en tu ano es un instrumento electrónico que puede darte mucho placer o mucho castigo, todo dependerá de lo bien que hagas lo que se te ordena, como podrás ver el espejo tiene una pantalla la cual te dará las instrucciones precisas de cómo maquillarte, podrás estar viendo el video y al mismo tiempo tu imagen para que hagas exactamente lo que ves en el video en tu propia cara, una cámara estará revisando tu cara y la estará comparando con la del video, en cada paso de maquillaje hará esa comparación y si es perfecta te dará un agradable estimulo por el culo pero si no lo es te castigara con electrochoques en tu ano y repetirás el proceso, en un par de horas regreso querida”.

Marcela salió de la habitación y el video inicio con la primer lección , Base de maquillaje, una linda chica en el video explico cómo ponerme la base del maquillaje, yo tenía algo de experiencia así que no se me dificulto ponerme la base en mi rostro, al terminar esa lección podía ver que mi cara era muy parecida a la chica y de inmediato el dildo en mi ano expulso algún liquido, sentía cierta frescura y el dildo empezó a moverse rítmicamente, era una maravillosa sensación, luego rotaba en mi interior y expulsaba más y más liquido, estaba yo en las nubes, sentía un hilillo de liquido saliendo de mi ano y el ritmo aceleraba con vibraciones, rotaciones, entrando y saliendo de mi ano, no aguante mucho antes de obtener una eyaculación, entonces el dildo paro y el video siguió con la segunda lección.

“Delineado de ojos y labios”, de igual manera me instruyo sobre el delineado de mis ojos, yo cometí algunos errores pues la chica del video delineaba sus ojos en una minúscula línea negra perfecta mientras que a mí se me movía la mano y mi línea inferior de ojo quedaba gruesa y con imperfecciones, seguí con mis labios y creo que lo hice bien pero al terminar la maldita maquina no opino lo mismo y de inmediato me mando mi castigo, unos choques eléctricos intermitentes inundaron todo mi recto, mi esfínter recibió una pulsación que hacía que involuntariamente se contrajera pero el dildo lo impedía y con ello el dolor era muy intenso, no deje de gritar y llorar hasta que se detuvo entonces el video se repitió y yo limpie mi error con una toallita húmeda y repetí todo el proceso, fueron 3 veces las que recibí mi castigo hasta que mi maquillaje quedo perfecto, así siguió con lecciones de “Pestañas postizas, Rubor, Rimel, Lipstick, delineado de cejas y sombra de ojos” en total recibí mis 8 deleites anales pero también 5 castigos.

Marcela regreso y me vio con asombro diciendo “Woa, en verdad te ves linda, serás la atracción principal de mi reunión hoy por la noche”,  desato mi cintura y mis pies, con un click desenchufo el enorme dildo aun sumergido en mi ano, me paro y de inmediato me puso un cinturón metálico que impedía  sacar el consolador de mi ano pues según ella debía seguir entrenando así que con mi dildo atrapado me cambie toda la indumentaria, Marcela me puso un bonito vestido corto y mis zapatos de tacón ahora eran unas sandalias abiertas , yo mismo me pinte antes todas mis uñas y al terminar me dio Marcela unas pantaletas ajustadas, unas pantimedias y una Peluca rubia, me las puse y me mire al espejo, quede sorprendido de lo bonita que me veía,  mi dildo ya no me molestaba tanto, era incomodo pero soportable, le pedí a Marcela que me dejara sacar mi dildo pues tenía ganas de ir al baño pero mi sorpresa fue grande cuando me dijo, “ya no necesitas sacarte el dildo para hacer tus necesidades fisiológica, ven al baño para mostrarte algo” entramos al baño y me mostro el sanitario, este tenía en el centro del asiento un tubo extraño, entonces Marcela me explico, “Te bajas tus pantimedias y pantaletas, te sientas con mucho cuidado apuntando ese tubo en tu ano, el cinturón que mantiene  el dildo que tienes insertado tiene un orificio por atrás y el dildo es hueco por lo que el tubo ensamblara perfectamente en el dilo insertado, una vez que lo hagas, jalas la palanca y el sanitario te inyectara por el tubo y atravez de tu dildo una solución de lavado intestinal, no podrás levantarte hasta que el sanitario te lo permita pues estarás enganchada y cuando termine de introducirte por todo tu intestino el liquido deberás esperar unos minutos, automáticamente el sanitario ,después de 10 minutos, abrirá una válvula que te permitirá expulsar el liquido de tu intestino con los residuos, esta acción se repetirá 3 veces cada vez que necesites defecar, de ese modo tu culito estará siempre limpio y preparado para cuando necesitemos usarlo con algún cliente, eventualmente te iré insertando otros dildos mas gruesos pero con el mismo mecanismo de tal manera que nunca estarás ni un minuto sin algún dildo en tu ano,  eso debes aprenderlo y aceptarlo, desde hoy tu culito estará siempre invadido por un dildo o por un pene, nunca más estará vacio y por cierto si algún día lograras sacártelo, serás incontinente pues tu esfínter ya no cerrara más  así que tus pantaletas siempre estarían sucias a menos que decidas usar pañales”.

Entonces me pidió bajar mis medias y mis pantaletas, me senté apuntando el tubo a mi dildo, no fue fácil, después de 3 intentos lo logre y al hacerlo se escucho un click eso me indico que estaba atrapado en el sanitario sin poder levantarme, lo intente pero fue infructuoso, luego jale la palanca como me indico Marcela y de inmediato sentí el fluido llenando mi intestino, la incomodidad se incremento y mi estomago empezó a inflarse, de pronto el fluido se detuvo y yo trataba de expulsarlo sin resultados, empezaron los calambres y cuando ya no aguantaba se abrió la válvula y sentí de inmediato una agradable sensación de desalojo, era sumamente agradable sacar de mis intestinos todo ese liquido nauseabundo, luego la maquina lo hizo dos veces más, la ultima descarga ya no olía mal, creo que hasta algún tipo de desodorante contenía pues el olor era ya agradable, al terminar se escucho nuevamente el click y el sanitario me soltó, no había necesidad de limpiarme pues un chorro de agua y aire lo hizo antes, así que al terminar de soplar el aire me levante, subí mis pantaletas y pantimedias y salí del baño, ahora me preguntaba “¿que mas seguiría? ¿Cuándo podría salir de ese espantoso lugar? ¿Y mi escuela? ¿Mis padres? ¿Qué pasaría?” no tenia respuesta, estaba a merced de Marcela.

De regreso en mi habitación ya había un plato con ensalada, un sándwich y un vaso de agua, la puerta fue cerrada con llave así que me senté a devorar la comida, a un lado del plato vi unas llaves, de inmediato las probé en mi cinturón de castidad pero no abrían, las probé en mis zapatos de tacón y click, se abrieron, por fin  podría quitarme mis tacones y mis medias, los pies me dolían mucho, aun tenía mis aretes, mi collar, mi corset y el cinturón con el dildo pero era un descanso después de todo, vi en el closet un baby doll, me lo puse y me fui a la cama, estaba cansadísimo y de inmediato quede dormido.

Al día siguiente escuche un ruido, era Marcela que abría la tienda, seguro serian como las 10 de la mañana, yo ya había ido al baño, la maquina me había limpiado mis intestinos pero tenía hambre, el enorme dildo ya no lo sentía, mi cuerpo se había acostumbrado, sin embargo Marcela me pidió que me diera una ducha, me quito el corset pero dejo lo demás, me bañe y al salir del baño me indico que debía maquillarme nuevamente, me quito el cinturón de castidad y me sentó en la silla amarrándome nuevamente, de inmediato la maquina lentamente extrajo mi dildo, yo sentía que salía y salía de mi trasero pero no terminaba de salir, debía ser muy largo, hasta que finalmente salió todito, apenas empezaba a disfrutarlo cuando sentí que la maquina empezaba a introducir otro dildo, el dolor empezó pues este se sentía mucho más grueso, Marcela me lo confirmo.

Diciéndome “Terminaremos hoy de entrenar tu trasero, este nuevo dildo es ya de 3 pulgadas de ancho, una lata de cerveza entraría fácilmente, te dolerá pero ya sabes cómo minimizar eso, solo abre tu esfínter todo lo que puedas, no podrás evitar que entre el total de las 10 pulgadas de largo, la maquina tardara una hora en terminar, eso significa que cada minuto entrara el dildo 5 milímetros, lo suficientemente lento para que te esfuerces en expandir tu colita, te sugiero que inicies tu maquillaje para que dejes de pensar en el dolor, eso te ayudara, nos vemos en una hora”.

El proceso fue doloroso pero como Marcela me dijo, con mi practica de maquillaje logre distraerme y pude lograr las dos metas, maquillarme perfectamente y alojar dentro de mí el grueso dildo de 10 pulgadas, la pantalla del espejo inicio mostrándome nuevamente videos de chicos feminizados siendo violados por personas con miembros enormes, lógicamente la maquina conectada a mi dildo hacia lo mismo en mi sincronizada al video, yo ya no veía eso como castigo, lo disfrutaba y hasta podía hacer pequeños movimientos en mis caderas para agrandar el placer, claro que lo hacía hasta donde mis ataduras lo permitían pero era excitante.

Marcela entro nuevamente a la habitación con una caja llena de ropa muy sexy, demasiado sexy era la típica vestimenta de una prostituta que ofrece sexo en la calle, yo sabía lo que estaba por venir.  Marcela me ordeno ponerme una micro falda de colegiala, unas medias blancas hasta el muslo , un brasiere pequeño sobre mis bubis falsas y  una blusa ombliguera, mi peluca tenía unas trenzas y mis zapatos eran de charol blancos de tacón con correas, después mis orejas fueron perforadas y puso unos aretes en forma de corazón pegados a mis lóbulos, unas pulseras tipo infantil adornaron mis muñecas y una fina cadenita con un letrero que decía “SISSY” se ató a mi cuello, finalmente me puse unas pantaletas de algodón con dibujos infantiles, mi aspecto era de una niña menor de edad, no me permitió sacar el monstruoso dildo de mi ano, me ató mis manos a la espalda y puso unas ataduras en mis pies con esposas sujetas a una cadena corta, para caminar debía hacer pasos muy cortos, por ultimo me amordazaron con una pelota roja con un pequeño pene que introdujo en mi boca, era corto pero muy grueso, de inmediato mis mandíbulas dolieron, así con mis ataduras me llevo Marcela hasta la puerta trasera, había un auto negro grande resguardado con un individuo vestido de chofer que abrió la cajuela y me obligo a meterme y encerrarme en ella, escuche cuando Marcela y el chofer hablaban de mi como si fuera mercancía pues negociaban el pago por mí, luego el chofer subió al auto y me condujo a no sé donde, lo único que sabía es que sería esclava sexual de alguien y que Adrian había desaparecido de la tierra.

En el auto me pusieron una correa en mi cuello atada a una cadena, parecida a los que usan para los perros, la cadena se engancho a un arnés en el piso de la cajuela del auto por lo que quede acostada, me pusieron una venda en mis ojos y unos tapones en mis oídos quede totalmente aislada del exterior sin poder ver ni deducir  a donde me llevarían, el auto arranco y después de un par de horas mi boca babeaba y dolía por el dildo en mi cavidad oral, finalmente el auto se detuvo y desataron mi correa, salí del auto con mucha dificultad por mis amarres, estábamos en algún lugar del bosque, había una casa lujosa donde me metieron, me recibió un hombre negro enorme, fácilmente medía 2 metros y era sumamente corpulento, parecía jugador de futbol americano, el tipo dirigiéndose a mi me dijo:

Bienvenida Adriana, este es tu nuevo hogar, me llevo a una sala donde quitaron mis cadenas y ataduras, me ofreció una copa de vino y me dijo:

Mira Adriana me llamo Ambrosio, para ti seré tu Amo y así te dirigirás a mi cuando te de permiso de hacerlo, soy un hombre rico al que le encantan los travestis bien femeninos, todas las mujeres que veas en esta casa fueron alguna vez chicos como tú, también fueron feminizados pero todos ellos solo pueden darme placer oral, tengo un órgano masculino desproporcionado, demasiado grande y demasiado grueso, así que solicite a un travesti que fuese entrenado exclusivamente para alojar mi pene en su trasero y que ambos pudiésemos disfrutarlo, según Marcela tu lograste entrenarte en ello y estas lista para disfrutar las más excitantes penetraciones que jamás imaginaste.

Estaba asustado y algunas lagrimas salían de mis ojos, entonces Ambrosio me quito mi mordaza y dijo: Se que portas un consolador en tu ano y debes llevarlo puesto siempre, salvo cuando yo te lo quite para meter mi pene en ti, en tu recamara hay un inodoro como el que usabas con Marcela, este te dejara hacer tus necesidades y te mantendrá internamente limpia  y dispuesta para cuando te necesite pues no hay preservativo del tamaño de mi pene, durante el tiempo que yo no quiera penetrarte estarás asignada como sirvienta encargada de la limpieza, en algunas ocasiones me harás sexo oral y quizás también te pida que diviertas a mis amigos cuando me visiten, casi todos tenemos el pene gigante y ellos sabrán apreciar tu disponibilidad.

Entonces me atreví a hablar y le dije: ¿Disculpe Sr. Y cuanto tiempo debo estar aquí antes de regresar a mi casa?,  entonces recibí 2 bofetadas que me tumbaron, Ambrosio me contesto: Antes que nada ya te dije que no vas a hablar sin mi permiso, además también te explique que me debes llamar “AMO”, entonces saco una fusta y comenzó a pegarme en mis glúteos hasta que mis pantaletas se desgarraron, yo perdí el conocimiento, lo siguiente que vi fue que estaba amarrada a una cama con mis nalgas levantadas esperando a ser penetrada, para mi sorpresa mi pene y huevos símbolos de mi hombría habían desaparecido, apenas dos pequeños puntos quedaban en donde algunas vez estuvieron en mi entrepierna.

Ambrosio entro a mi habitación, totalmente desnudo, vi el monstruoso pene que tenia y me puse a temblar, él tomo un gel lubricante y se lo unto en su enorme pene, vi como sus dos grandes manos no alcanzaban a cubrir ni la mitad de su pene, calculo que su órgano media unas 16 pulgadas y ya estaba totalmente erecto, con una llave abrió mi cinturón y saco poco a poco el dildo de mi colita, este salía y salía y no terminaba de salir, debía ser también muy largo, entonces termino de sacarlo y de inmediato inicio mi penetración con su pene, era demasiado grueso, intentaba meterlo y yo gritaba, caballerosamente unto sus dedos con vaselina y me los metió lubricando mas mi cola, luego intento de nuevo penetrarme, esta vez no hizo caso a mis gritos y siguió hasta que su enorme glande traspaso el umbral de mi esfínter, y todo cambio, mi dolor bajo e inicio cogiéndome con penetración lenta hasta que pudo alojar todo su monstruo en mi interior, cuando por fin lo hizo inicio con frenéticos movimientos que de inmediato me produjeron enorme placer, ahí estaba yo siendo cogida por primera vez por un hombre, totalmente transformado en una chica y disfrutando cada milímetro de su enorme pene, yo ya no pensaba mas en mi pasado ni en mi futuro, estaba viviendo el momento, cada segundo, Ambrosio reía y gemía de placer, eso me gustaba, el me decía que hasta antes de mi cogida yo había recibido 400 pulgadas de penes artificiales pero que él me cogería tanto que en un año yo recibiría 100 veces más penes que la que hasta hoy había recibido, me puse como loca nomas de imaginarme tanto placer, finalmente estaba aceptando mi nueva vida y estaba dispuesta a lo que viniera. Adriana había nacido.

FIN


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Autor: Adrianaxd       Mail: adrianaxdr@hotmail.com