Cachonda, me volví a tirar a mi hermano José

Como ya saben algunos, siempre me gustó mi hermano José. Ya desde pequeña, cuando empecé a sentir atracción sexual por los hombres, él empezó a parecerme un chico atractivo. La segunda vez que vi a mi hermano follando No recuerdo si era sábado o domingo, pero fue en un fin de semana, en el que mi familia iba a la playaContinuar leyendo »

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Orinando a mi madre en la ducha

Serían aproximadamente las nueve de la mañana, cuando me levanté justamente a la vez que mi madre, mientras levantaba la persiana, mi madre (Pilar) me dijo que si íbamos a desayunar, y le dije que me iba a lavar y desayunábamos. Serían aproximadamente las nueve de la mañana, cuando me levanté justamente a la vez que mi madre, mientras levantabaContinuar leyendo »

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Follando a mi prima por el culo

Follando a mi prima por el culo no es como pensaba terminar aquel día en el que ocurrió esto que os voy a contar en este relato de incesto. Pero la verdad es que no pude haber terminado mejor la jornada que follando a mi prima por el culo como a una auténtica puta. Resulta que mi prima está cursandoContinuar leyendo »

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Relato amor filial: Una mamada diferente

La mamada que os voy a contar en este relato erótico me la hizo mi propia madre. El día comenzaba como cada día a las nueve de la mañana, me levanté, subí la persiana de mi habitación y a la vez se levantó mi madre que como he mencionado en relatos anteriores se llama Pilar. Mi madre me dio unContinuar leyendo »

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Amor filial con mi madre en Madrid

Acababa de llegar de clase, cuando me encontré con mi madre ya mencionada en relatos anteriores, Pilar, haciendo las maletas, al llegar a casa, le pregunté a mi madre que si pasaba algo, entonces me dijo que me había llamado unas cuantas veces pero que no le cogía el teléfono. A continuación, me explicó lo que pasaba, me preguntó queContinuar leyendo »

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Mamada de mi madre por sorpresa

Acababa de llegar de clase, cuando al abrir la puerta de casa, me di cuenta de que no había nadie en casa. Normalmente suele estar mi madre, que como ya he mencionado en relatos XXX anteriores se llama Pilar, pero justamente ese día no estaba en casa, cosa que me extrañó bastante. A los cinco minutos de llegar yo, escuché la puerta de casa. Al verme, mi madre se sorprendió un poco y me dijo: “¡hombre, qué pronto has llegado!” respondiéndole que hoy había terminado un poco antes.

Mi madre se fue a su habitación para cambiarse de ropa y ponerse la de estar en casa y nos pusimos a comer. Al terminar de comer, noté a mi madre con algo de prisa, pero no le dije nada. Entonces, me fui a la habitación para mirar unas cosas en el ordenador, cuando mi madre me llama y me dice que si podía hablar conmigo en el salón. Acto seguido, le dije que sin ningún problema.

Espectacular mamada de mi madre

Fui al salón, en el salón, me disponía a sentarme, cuando mi madre me cogió del brazo y me puso al lado de una mesa grande donde celebramos comidas familiares. Me quitó todo, y acto seguido, se puso en cuclillas para hacerme una mamada y masturbarme. Durante la mamada de mi madre, me preguntaba repetidamente que si me gustaba. Por mi parte, mientras disfrutaba de la mamada de mi madre le quité la camiseta y el sujetador, y le empecé a manosear los pechos mientras que me decía, “¡cuánto te gustan mis pechos, cariño!” soltando después una carcajada.

Finalmente, cuando terminó la mamada de mi madre, me separé un poco de ella, me hice una paja y eyaculé sobre sus tetas.

 

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Un fatídico día para mi madre (2ª parte)

Habían pasado unos cinco meses desde que ocurrió la desgracia contada en la primera parte de este relato XXX, desde entonces, mi madre (Pilar) estaba más distante conmigo que nunca. Cuando entraba en el baño, y ella se estaba duchando rápidamente se ocultaba sus partes ya fuese con las manos o con la toalla porque no quería que la viese desnuda, o por ejemplo, cuando llegó verano, íbamos a pasar muchos domingos a la piscina como cada verano y cada vez que me veía con el móvil, me preguntaba que que estaba haciendo, aunque uno de esos días que estábamos en la piscina, le hice fotos en bikini, y al llegar a casa las pasé al ordenador.

Al día siguiente, del día de piscina, me levanté sobre las ocho de la mañana y me fui al baño, casualmente, mi madre estaba en bragas y sujetador e inmediatamente, me dijo que saliese del baño. Sobre las nueve y media, me dijo que se iba a comprar, entonces, llamé a Marian mi antigua profesora de FOL y a mi tía Amparo para ver si podían venir a casa para lo que ellas ya sabían, pero hubo un problema, y era que a lo mejor Marian no podía venir, entonces me dijo que me avisaría.

Finalmente, dos horas más tarde, me confirmaron las dos que si podían venir tanto Marian como Amparo. Sobre las tres y media llegaron a casa y les pregunté que si habían comido y me dijeron que sí. Mi madre las saludó con un beso a cada una y preguntándoles qué tal y si habían comido.

Para disimular un poco, le dije a Amparo que si podía venir a mi habitación porque le quería enseñar una cosa de clase y me dijo que encantada. Al entrar en mi habitación, cerré la puerta y le di un besazo y me dijo que estaba deseando verme.

Cuando Marian y mi madre terminaron de recoger la cocina, fuimos todos al salón y cuando mi madre se iba a sentar, llegó Marian y la agarró del pelo, acto seguido, Amparo la desnudó por completo y le esposó las manos a una silla. Más tarde, Amparo cambió las esposas por una cuerda y le ató de nuevo las manos, acto seguido, me quité toda la ropa, al igual que Marian, y al verla soltó una pequeña carcajada y me dijo que se le olvidó depilarse aunque a mí no me importaba como le dije; al decirle eso, me dijo: “aisss, pero qué bueno eres” dándome un beso después.

Una vez que todos estábamos desnudos, Marian le metió a mi madre un dilatador eléctrico por la vagina y a los pocos segundos, empezó a gritar del dolor que padecía. Al rato, Amparo le azotaba el culo a mi madre con una vara de madera redonda durante unos veinte minutos aproximadamente mientras que le hacía una mamada a Marian en la vagina.

Después, le empecé a hacerle un dedo a mi madre por la vagina mientras que Marian se ponía en cuclillas para hacer pis mientras que yo me acercaba para darle un beso y tocarle los pechos.

Finalmente, Amparo se puso en cuclillas y me hizo una paja mientras le tocaba sus preciosos pechos a la vez que ella se masturbaba la vagina.

 

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Deseando el chochito de mi hermana

A los 17 años me enamoré de mi hermana, dos años mayor. Ella, con intención o no, me fue enamorando poco a poco. Me pedía que la acompañara a salir de compras y me modelaba la ropa. Si era un traje de baño, se lo ponía y me pedía que ingresara al probador para que le viera como le quedaba.

En casa, se cambiaba la ropa delante de mí y me preguntaba si la falda le iba con la blusa y se probaba otra, sacándose la ropa en frente mío. Yo disfrutaba sus cambios de ropa, pues me gustaba ver su lindo cuerpo, pulposo, exuberante. Tenía unas tetas hermosas y las veía muy bien porque usaba sostenes transparentes o de media copa, que hacía se levantaran más sus tetas. Sus calzones eran pequeños y negros su color favorito, pero a veces de color carne…

Explorando el chochito de mi hermana

En fin, me calentaba tanto con ella, que terminaba de darle visto bueno y me iba al baño a hacerme una paja manteniendo fresca en mi mente su imagen seductora, sus redondeces, sus piernas y su pubis casi desnudo, pues ella era casi lampiña, tenía escaso vello púbico. Eso hizo que en las noches me acercara a su cama y la acompañara y cuando se dormía, yo la acariciaba cuidadosamente. Como dormía casi desnuda, sólo con un camisón suave de nylon, sin sostenes ni calzones, yo deslizaba mis manos y acariciaba sus exquisitas y suaves tetas y la deslizaba hacia su barriguita y terminaba en mi lugar preferido, el chochito de mi hermana… exquisito, jugaba con su chochito, le introducía mi dedo  suavemente. No sabía que la lubricación del coño era producto de una excitación.

En ocasiones me parecía que me sentía y se acomodaba, abría las piernas para permitirme jugar mejor con su chochito. Cuando no podía más, me iba al baño a pajearme o estallaba con mi semen en mi  mano. Luego me iba a dormir. Era frecuente, y se convirtió en costumbre. Cada vez, ella me pedía que le aprobara su vestimenta, me pedía que le abrochara el sostén o que le ayudara con el liguero para ponerse sus medias y yo gozaba tanto que casi eyaculaba ahí mismo.

Mi hermana era una delicia y ella lo sabía y me provocaba. Cuando me pedía que le subiera el cierre del vestido, yo le acercaba mi pene a sus nalgas para que lo sintiera, ella se daba cuenta, pero no decía nada, ni en pro ni en contra. En las fiesta donde íbamos creían que éramos novios porque bailábamos y compartíamos… bueno, una vez descubrí que leía relatos eróticos, eso de la princesa rusa y claro, yo comencé a leer a escondida esos cuentos y en una oportunidad me atreví más de la cuenta… luego de que ella dejara su lectura y se dispusiera a dormir, yo me acerqué y me recosté a su lado… acaricié su cabello y luego fui bajando mi mano suavemente. Mi hermana hacía la que dormía… abrí suavemente sus piernas y sentí que acomodó sus piernas y caderas. Ahora podía hacer lo que quisiera con el chochito de mi hermana… en esta oportunidad abrí más sus piernas, subí su camisón y comencé a meter suavemente mi dedo medio en su coño… como con hambre, como con ansias… deseosos

Por fin pude follarme el chochito de mi hermana

Me fui acercando lentamente, acercándome para sentir el delicioso perfume del chochito de mi hermana, suave y jugoso y fue una sorpresa para ella, pues sentí una necesidad de besar su pubis y ella se  estremeció, pero no opuso resistencia.  Así pude comerme el chochito de mi hermana, rico, jugoso, dulce… No tuve  resistencia y saqué mi pene hinchado, y a punto de reventar. Logré penetrarla para de inmediato derramarme dentro de ella.

Correrme dentro del chochito de mi hermana fue lo más increíble que he vivido jamás. Si pudiera hacerlo de nuevo, volvería hacerlo, pero esta vez no la dejaría sino bien cogida… Esa vez, para mi hermana fue como darle un dulce y quitárselo, pues me derramé de inmediato… mi corazón latía a millón por minuto y permanecía sobre ella mientras ella movía suavemente sus caderas y algo así como si me succionara la verga con su chochito.  Continúe sobre ella y estuve dándole y dándole, pero tras unos 10 minutos  me volví a correr intensamente dentro del chochito de mi hermana.  Sentí que mi hermana se estiró, emitió un quejido o sonido semejante y me mantuvo fuertemente atrapado en su chochito.  Quise besarle, pero volteó su rostro y no me permitió. Amasé sus suaves tetas y le chupé suavemente sus pezones y me mantuve en movimiento sobre ella, pero sentí sus manos presionándome para que me retirara, y así lo hice.

Estaba todo mojado, mi corazón seguía a mil pulsaciones por minuto… me puse mis calzoncillos y me fui a mi cama.  Al día siguiente, nos saludamos como siempre, compartimos como siempre, como si nunca hubiera pasado nada y yo me preguntaba si se habría dado cuenta de lo que hicimos.

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Un fatídico día para mi madre

El día empezaba como cada día sobre las nueve de la mañana. Mi madre fue a mi habitación para despertarme y me preguntó que si me iba a levantar ya, algo que al principio no le di importancia pero que después pensé que nunca me lo había preguntado antes. Cuando me levanté, subí la persiana y abría la ventana para ventilar la habitación con total normalidad, al salir de la habitación, me encontré con mi madre maquillada pero en ropa interior algo que me tomé con naturalidad aunque tenía mi erección mañanera; me disponía a ir a desayunar cuando mi madre me dijo que Amparo (mi tía) iba a venir a casa porque había quedado con mi madre (Pilar), serían más o menos las once de la mañana cuando sonó el timbre; era mi tía, me dijo que se iba a quedar a comer en casa y a pasar varios días con nosotros así que se trajo su maleta a nuestra casa; cuando llegaron las chicas (mi tía y mi madre), nos pusimos a comer y estuvimos hablando de cómo había transcurrido la mañana. Después de comer, recogimos la cocina y mi tía se fue a su habitación y cerró la puerta aunque no pensé jamás lo que ocurriría poco después.

Sobre las cuatro de la tarde, más o menos, mi tía me dijo que fuese al salón porque mi madre y ella querían hablar conmigo, cuando entré en el salón no había nadie al momento, entró mi tía y me dijo que quería hablar conmigo, entonces, me dijo que Marian mi profesora de FOL iba a venir a casa y que si no me importaría, entonces le dije que para nada.

Sobre las cuatro y media Marian llego a casa le dio dos besos a mi madre, otros dos a mi tía y otros dos a mí. Se dirigieron al salón y estuvieron hablando durante quince minutos tranquilamente, entonces, Amparo y Marian se fueron a la habitación y hablaron sobre una cosa que le iban a hacer a mi madre aunque no les di importancia pero al salir de la habitación, mi tía me dijo que fuera con ellas dos, entonces, Amparo me dijo que entrase en su habitación, que Marian y ella querían hablar conmigo, fue entonces, cuando me explicaron todo.

En la habitación, me explicaron que querían darle un escarmiento a mi madre y que si me apuntaba. Entonces, mi tía sacó una bolsa de debajo de la cama en la que había: unas pinzas para los pezones, unas esposas, una fusta, un par de cuerdas, unas pinzas, entonces, mi tía me dijo que me desnudase yo el primero ya que ellas querían contemplar las vistas, Amparo me quitó la camiseta y Marian los pantalones, ambas se quedaron mirándome el pene y me dijeron que les quitase a ellas toda la ropa. Empecé por mi tía, le quité las sandalias, después seguí por el pantalón y la camiseta y finalmente el sujetador y el tanga que ese día llevaba mi tía, al momento, seguí con Marian le quité las sandalias, el pantalón vaquero, la camiseta y el sujetador y las bragas.

Contemplé por unos segundos el cuerpo de Amparo y el cuerpo de Marian, entonces, sin yo esperármelo, Amparo me dio un beso y acto seguido Marian hizo la misma operación.

A continuación, Amparo se puso una toalla para tapar su precioso cuerpo y se dirigió al salón junto con Marian, Amparo cogió a mi madre por los brazos para agarrarla mientras que Marian le quitaba la ropa que llevaba puesta que era un short vaquero y una camiseta de tirantes y de ropa interior sujetador y un tanga. Una vez que mi madre se quedó completamente desnuda, Marian le ató las manos con una cuerda mientras que Amparo me llamaba para que fuese al salón.

Al llegar al salón, me encontré con mi madre completamente desnuda así que la miré de arriba a abajo fijándome por unos segundos en su vagina, tenía vello, al cabo de unos segundos, Marian se subió a la mesa del salón y se puso en cuclillas para agarrar a mi madre por el cuello, mientras que Amparo, le metía el puño completo a mi madre en la vagina.

A continuación, Amparo, ató a mi madre a unas barras metálicas con unas cadenas mientras que Marián le daba a mi madre con una vara de madera en la vagina, observando como mi madre gritaba cada vez que le daban. Minutos más tarde, Amparo le metió un gancho anal, mientras que Marian se tomaba un descanso para hacer pis.

Tras el descanso, solté a mi madre de las cadenas metálicas, y le metí el pene por la vagina mientras que Amparo le ponía de nuevo unas pinzas en los pezones, a continuación, Marian sacó mi pene de la vagina de mi madre para hacerme una mamada a la vez que le metía a mi madre un dildo eléctrico de bolas.

Más tarde, oriné a mi madre en los pechos y en su vagina mientras que Amparo y Marian terminaban dándose un beso.

 

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Caliente por mi hermanito

Hola de nuevo soy yo Ahomi, y hoy os quiero contar cómo me puse caliente por mi hermanito, jajajaja. Bueno, casi tengo 19 años y resido en la ciudad de Monterrey antes vivía en el estado de México pero por cosas me tuve que cambiar. Soy estudiante de universidad lo que pasa es que me metieron 1 año antes a la escuela por eso ya hoy en la prepa, vivo con mis padres en una casa un poco grande, de dos pisos y una terraza, ellos no son muy relevantes en la historia así que no importan sus detalles.
Tengo un hermano un poco menor que yo (no daré su verdadero nombre así que lo llamare Iván) que es algo altanero y egocéntrico, siempre habla con sarcasmos y solo le importa su vida.
Soy güerita, mido 1.69 de altura y estoy muy bien dotada por eso que me gusta mucho hacer ejercicio,
Me encontraba un día en mi cuarto terminando unas tareas, mis padres salieron a comer y mi hermano seguramente estaba pegado a la Xbox jugando en línea con alguno de sus amigos; entre las tareas y la música me dio algo de hambre así que bajé a la cocina.
Bajé y busqué algo para masticar mientras termino mis pendientes y en eso escucho ruidos extraños y decidí ir a ver que tanto hacia mi hermano; al llegar a su cuarto la puerta estaba cerrada pero fui silenciosa y me acerqué lo más posible para escuchar entre la puerta lo que sucedía.
Solo escuché movimientos un poco bruscos y algunos gemidos ahogados y atiné a pensar que se estaba masturbando, pero la idea de que mi hermano estuviera haciendo eso mientras yo estaba fuera de su cuarto escuchándolo me daba un poco de asco y a la vez me sentía excitada.
Pero ese asco se convirtió en morbo porque de un momento a otro pensé en lo que acababa de escuchar y me pregunté cómo sería el pene de mi hermano, para su edad supongo que será un tanto pequeño
El pensar en el pene de mi hermano me hizo calentarme un poco, pero sabía que eso no estaba bien, es mi hermano menor y no es correcto así que para quitarme esos pensamientos y la calentura que llevaba me fui a dar una ducha, el agua fría y la espuma me relajaron, pero no lograba pensar en otra cosa; terminé mi ducha e intenté regresar a mis pendientes pero al llevar la ropa sucia al cesto noté que mi calzoncito cachetero que me había quitado la noche anterior no estaba, aunque todas las otras prendas que había llevado si estaban ahí.
Intenté recordar si es que la puse en otro sitio y después fui a ver si mi madre la habría lavado aunque sería tonto pensar que solo lavara una prenda en lugar de llevarse todo el cesto de ropa y como es obvio no encontré nada en la lavadora así que mi mente tenía una última pregunta: ¿Habrá tomado la calzón cachetero mi hermano? Y justo con esa pregunta vino una que era aun más inquietante para mí: Cuándo lo escuché masturbándose, ¿lo estaría haciendo con mi calzón?
Pensé que sería la opción más clara, ya que la prenda no estaba por ningún lado y mi hermano a esa edad empieza a explorar su sexualidad y sus hormonas están como locas, no sé por qué, pero en lugar de molestarme le di una excusa a la situación, mi hermano está experimentando y le debe causar mucho morbo el tener una prenda íntima usada y más si es de su propia hermana, entonces fue cuando pensé que si a mí me pasa con mi hermano seguro a más chavas les ha pasado, me fui a mi cuarto, cerré la puerta y me puse a investigar, encontré algunas preguntas que hacían chavas con situaciones parecidas, algunas preguntaban si era normal que eso pasara, otras preguntaban si estaba bien intentar algo mas con sus hermanos pero las respuestas de los usuarios eran las mismas.
Ya que eso no me ayudó en nada busqué más cosas pero no hay información que sea relevante porque no es como una enfermedad ni nada de eso, simplemente es una situación de atracción por algún miembro de tu familia que se da en muchos casos y pensé que si quiero respuestas las tengo que buscar yo misma sin recurrir a internet.
Salí del cuarto y fui a ver a mi hermano. Era arriesgado, pero tenía que preguntarle si había visto mi panty solo para ver cómo reaccionaba.
Toqué la puerta y le dije que si podía pasar, me abrió la puerta y me pregunto qué quería con su manera sarcástica de hablar.
-Oye –comenté-, ¿no sabes si mamá lavó la ropa hoy? Es que me da pena decirlo pero no encuentro mi cachetero que dejé en el cesto de ropa anoche y se me hace raro que no este.
El me preguntó ¿cachetero? A lo que yo le contesté “sí mi, calzón cachetero”.
Inmediatamente noté que mi hermano se puso nervioso y muy colorado, era obvio que la tenía y lo más probable es que la hubiese utilizado como yo pensaba, lo que me causó un morbo grande y a la vez un halago enorme, el saber que tu hermano te encuentra atractiva y sexy es lindo, pero no le iba a demostrar que pensaba eso, tenía que sostener mi incredulidad y hacerle creer que no sospechaba de él para no espantarlo.
Me dijo que mamá no había lavado la ropa y que no sabía nada de mi ropa, que él tenía cosas más importantes que hacer que estar fijándose en lo que pasa con los demás, una respuesta grosera que me hubiera molestado si no supiera que él tiene mi cachetero y solo atiné a decirle que lo seguiría buscando y me fui a mi cuarto.
Continúe con mis tareas y terminé justo cuando llegaron mis padres, trajeron comida preparada y nos pusimos a cenar, acabo mi padre primero que todos y se fue a dormir porque trabaja temprano y ya eran más de las 10:00 pm, en eso le pregunté a mi madre lo mismo que a mi hermano en la tarde.
Me negó con la cabeza mientras tomaba de su vaso y después me dijo que debía tener más cuidado dónde dejo mi ropa y más si es íntima, que hay hombres en la casa y eso está mal para una señorita como yo, (en mi mente solo pensaba que lo de señorita se perdió hacía un par de años y sonreí recordando lo que pasó esa noche con mi ex). Le dije que tendría más cuidado y me puse a lavar los platos y al terminar me fui directo a dormir.
Como siempre, para ir a la universidad me desperté muy temprano, me arreglé y acomodé mis cosas para irme pero justo antes de salir de mi cuarto percibí un olor a humedad que me disgustó y busqué de donde provenía, hasta que di con el cesto de ropa sucia, busqué entre la ropa para ver cuál era la que olía así y me encontré casi al final del cesto algo que me dejó en shock por unos segundos.
Mi cachetero estaba entre varias blusas, estaba enrollada y húmeda, solo había una respuesta a eso: mi hermano la usó y la ensució así que la tuvo que lavar, aunque solo fuera mojarla para que no se notara la mancha en la tela seca, después del shock noté que me gustó ver ahí mi calzoncito, no sólo porque es una de mis favoritas sino porque el que mi hermano la usara me calentaba la cabeza y algo más, así que decidí guardarla para que no oliera mal el cuarto y me fui a la uni.

Mojada y caliente por mi hermanito

En todas las clases no paré de imaginar mi cachetero y a mi hermano usándola, limpiándose con ella, pensando en mí y sentí como se me humedeció la entrepierna, tuve que ir varias veces al baño para limpiarme lo más que podía para no oler tan mal.
Acabando las clases me fui directo a mi casa sin despedirme de mi novio al cual no tomé en cuenta en todo el día, estaba deseosa de ver a mi hermano y de saber si es que tomó esta vez una de mis tangas.
Al llegar noté que no estaba y me ingenié un plan para que tomara mi tanga que usé todo el día y que humedecí varias veces, olía a vagina, a mujer, a sexo, eso me calentaba de sobremanera y más si mi plan funcionaba.
Dejé mi tanga sucia en el cesto un poco tapada para que no fuera tan obvio y me fui a casa de una amiga, llamé a mi hermano y le pregunté que donde estaba, me dijo que en casa, había llegado hacia unos minutos y le dije que yo estaba con una amiga, si preguntaban mis padres, llegaría en una hora aprox. Me contestó de una manera extraña para como es, me dijo que estaba bien y que me cuidase.
¿Mi hermano preocupándose por mi?, eso me agradó pero no sabía cómo tomarlo, tal vez ya hubiese visto mi tanga y por cómo estaba se puso de buen humor, o no sé pero tenía que saber qué pasaba así que me fui directo a casa apenas colgó, pero traté de ser sigilosa y que no me viera ni escuchara llegar, abrí la puerta con cuidado y subí las escaleras.
Le dije que tardaría una hora y no habían pasado ni 30 minutos, así que estaría despreocupado porque nadie llegaría hasta tarde o le avisarían si es que ya llegasen, y eso lo llevó a dejar la puerta de su cuarto abierta, la mía también estaba abierta y antes de ir a verlo me aseguré de que mi tanga no estuviera ahí.
Como lo esperaba, la tanga desapareció y eso me volvió loca, pensar que mi hermano estuviera en ese momento olfateando mi tanga con mi olor impregnado me excitó y me llenó de valor, fui directo a su cuarto a afrontarlo y esperaba lo peor.
Me asomé rápidamente y lo vi, ahí estaba él, acostado completamente desnudo, por primera vez veo su pene, es algo delgado pero bastante largo, eso me encantó, pero lo que me mató fue ver que en su mano izquierda tenía mi tanga, la tenía acomodada para que la parte donde queda mi vagina quedara en su palma, la acercaba a su nariz mientras acariciaba su largo pene, la escena era muy excitante. Estaba tremendamente caliente por mi hermanito, mas no quería romper esa imagen, pero sabía que si lo dejaba así no me atrevería a nada después así que entré al cuarto y ahí empezó todo.
Luego les cuento cómo voy con lo de mi hermana <3

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Conseguí desvirgar a mi sobrina por los relatos xxx

Desvirgar a mi sobrina gracias a mi afición por los relatos XXX es lo que hoy os quiero contar.

Yo siempre fui un asiduo lector de las páginas con relatos xxx, sabía bajarlos e imprimirlos para después leerlos en el baño, era toda una rutina y mientras los leía me masturbaba lo cual lo disfrutaba mucho yo soy un hombre casado y la relación con mi mujer es genial en todo sentido, tanto en el matrimonio, como en la cama y mi mujer tiene una sobrina hija de un hermano de ella, la cual nos vino a visitar en unas vacaciones para estar con su tía, una rica jovencita de 18 años con unos pechos muy prominentes, una cola de infarto, de 1.62 altura, ojos café, pelo largo hasta la cintura de color castaño claro y una carita de ángel, lo cual eleva mi estado de excitación.

Yo soy un hombre de 52 años, flaco 1.70 altura 70 Kg y bastante bien dotado, sin ser presumido, y la presencia de la joven tenía mis hormonas mucho más despiertas, imaginando que por las noches nos escuchaba a mí y mi señora cuando teníamos relaciones, dado que mi mujer es de las que goza mucho y grita como una gata en celo cuando acaba. Yo estaba casi seguro de que mi sobrina lo escuchaba desde su cuarto, que está pegado al nuestro y que seguro ella se masturbaría escuchando nuestras relaciones, porque a la mañana, cuando desayunábamos juntos después de una noche de sexo con mi señora, las miradas eran como cómplices.

En día que estaba con mi rutina de leer los relatos porno en el baño, y haciéndome una terrible paja, alguien golpea a la puerta para poder entrar. Era mi sobrina, que le urgía las ganas de ir al baño. Yo dejé de pajearme y metí los papeles en un cesto de esos de baño, donde se tiran las toallitas íntimas y los desechos del baño. Para no salir con los papeles en la mano me acomodé la pija todavía erecta en mi bóxer, subí mis pantalones y salí del baño con una erección muy notoria, que se notaba sobre el pantalón. Ella se dio cuenta porque me miró el bulto, se sonrojó y me regaló una mirada cómplice. Yo me fui a la cocina a tomar agua y regresé al baño cuando terminó para buscar mis lecturas. Mucha fue mi sorpresa al no encontrarlas, me arrimé hasta la habitación donde dormía mi sobrina. La puerta estaba cerrada y escuché como gemidos. Me imagine que se estaba masturbando leyendo los relatos.

De ahí hasta que conseguí desvirgar a mi sobrina empezó el juego de seducción para con ella. Empecé a mostrarme más liviano de ropa para que se notara mi bulto y mi erección, y empecé a bajar relatos xxx de tíos con sobrinas. Los imprimía y dejaba en el cesto de basura para que ella los encontrara y los leyera. Noté que ella también empezó a mostrar más de su cuerpo, solía andar de camisón más trasparente por la casa; cuando mi esposa salía a hacer las compras, salía de su cuarto con la excusa de buscar algo en la heladera, se agachaba mostrando todo su culito y lo movía mirándome de reojo para excitarme. Yo solía ir también a la heladera con la excusa de buscar agua o algo que estuviera bien al fondo para aprovechar a apoyarla sin ningún disimulo en su cola, con mi pija bien parada, para que notara como me ponía. Ella se apoyaba y masajeaba su culo contra mi pija y daba pequeños suspiros, se daba vuelta y me dejaba sus labios a centímetros muy escasos de los míos, pero yo no me animaba a darle un beso, y entonces ella se volvía a meter en su cuarto.

A la noche, cuando nos sentábamos en la sala a mirar películas, ella se sentaba delante de mí y dejaba sus piernas bien abiertas para dejarme a la vista sus tanguitas y parte de sus labios vaginales, es más, yo notaba que se metía sus tanguitas bien dentro de su concha para que quedasen casi descubiertos por completo sus hermosos labios. Una noche que me había quedado viendo la televisión hasta más tarde puse una película porno, y empecé a masturbarme solo con la luz del televisor. Escuche pasos, pensé que era mi señora y al ver que no aparecía mire a la puerta disimuladamente, y la vi a ella mirándome y metiéndose mano en su conchita y apretando sus piernas mirándome como yo me pajeaba, y mirando las escenas de sexo en la pantalla. Ese juego lo repetí varias noches, y ella siempre aparecía muy silenciosamente y repetíamos la rutina: ella se masturbaba en el marco de la puerta y yo en el sillón

Otro día que yo había dejado uno de mis relatos porno en el baño. Al volver al baño, encontré sobre toda la ropa sucia una tanguita que sabía bien que no era de mi señora toda mojadita con flujos vaginales. Me la acerque a mi nariz y pude disfrutar del rico olorcito a concha que tenía, me hice una terrible paja dejando toda la tanguita llena de leche, la deje en el mismo sitio. Salí del baño y al rato entro ella cuando salió entre yo y ya su tanguita llena de flujos y de mi leche no estaba, mas imagine que la había llevado a su habitación para masturbarse y seguramente para probar mi leche.

En otra oportunidad me acosté a dormir la siesta, haciéndome que estaba tomado, aprovechando la oportunidad que mi señora se había ido a los de unas amigas (mi señora siempre decía que cuando me tomo unas copas me pueden violar que no me entero por lo profundo que me duermo), así que me acosté dejando como al descuido la puerta un poco abierta y yo completamente desnudo tirado en mi cama bocarriba. Me hice el dormido y ella se asomó por la puerta, miro un rato hasta que se decidió a entrar, se acercó hasta la cama muy lentamente y me agarro mi pija. Yo seguí haciéndome el dormido, pero mi pija enseguida se me puso dura como una piedra. Ella primero se asustó y la dejo de agarrar, pero al ver que yo no me movía empezó a manoseármela y acariciármela, y hasta se dio el gusto de darle un beso en la punta. Cuando yo me moví ella la soltó y salió casi corriendo sin darme tiempo a nada. Así que decidí dar un paso más, me compré una mini cam con wifi y la coloqué en su cuarto cuando ella no estaba, disimulada con unos adornos para que no se notara y apuntando a su cama, así podía verla desde mu computadora.

Como todos los días desde que dejé mis primeros relatos XXX, ya de eso habían pasado casi 10 días, dejé un relato XXX muy muy hot donde un tío desvirgaba a su sobrina, me fui y me encerré en mi cuarto esperando la acción, ya que mi señora no estaba en casa e iba a tardar varias horas. Es más, yo la tenía que ir a buscar, así que estaba muy seguro que nadie nos molestaría. Prendí la computadora encendí la cam y me puse a esperar, sin saber que ese mismo día iba a desvirgar a mi sobrina.. Ella no tardó mucho de salir del baño y se dirigió a su cuarto, y empezó a leer el relato y empezó por masajearse sus pechos y darles pequeños pellizcos a sus pezones. Después fue bajando una mano hasta su conchita y sobre sus bragas se empezó a acariciar. Se fue excitando y se despojó de toda su ropa se colocó frente a la cam como si supiera, y empezó a masturbarse frenéticamente. Yo estaba con mi pija dura como una piedra y mientras estaba masajeándomela, de pronto se puso a cuatro patas con su cola apuntando a la cam y se empezó a meter un dedito por su culo, y gemía y se retorcía de placer y fue donde yo me decidí: me saqué toda mi ropa y me fui a su cuarto, entré de golpe con mi pija bien dura. Ella se dio vuelta, me miro y me dijo, “tío, por fin te decidiste, te estaba esperando, quiero que me hagas tuya, que me desvirgues, que me hagas tu mujer, tu amante, así como en los relatos  XXX que dejas en el baño”. Yo le dije, “quédate así como estas amor no te muevas”, y así en cuatro patas como estaba me arrodille detrás de ella y empecé a besarle y chuparle toda su conchita y su cola.

Por fin tocaba desvirgar a mi sobrina

Mientras mis dedos masajeaban su clítoris, ella gemía y se retorcía de placer, y me decía “así tío que ricooooooo”, y se empezó a convulsionar, y me di cuenta de que había tenido su primer orgasmo producido por otra persona que no fuera ella misma. Se dejó caer en la cama por unos segundos y me dijo: “Tío, fue el mejor orgasmo de mi vida, que ricooooooooo, quiero devolverte el favor”. Se sentó en la cama y agarró mi pija con su mano y empezó a chupármela primero con torpeza, pero después con mis explicaciones me la empezó a mamar de una forma descomunal porque lo hacía con pasión y adoración. Se la sacaba de su boca solo para decirme que rica y grande era mi pija y que le encantaba tenerla toda en su boca mientras me miraba a los ojos. Fue la mejor mamada que había tenido hasta ese momento en mi vida. Se la saque de su boca la acosté sobre la cama y la comencé a besar en sus labios mientras mi pija se apoyaba en toda su conchita que estaba súper mojadita y le frotaba su clítoris y todo los labios de su hermosa concha con mi pija.

Fui bajando con mi boca por su cuello, lo mordí y le chupe el lóbulo de su oreja mientras mis manos masajeaban sus pechos, después continué bajando con mi boca hasta sus pechos. Los masajeaba desde abajo y le comencé a chupar sus pezones sin dejar de frotar mi pija. Ella tuvo otro orgasmo más y de su concha salían muchos jugos, que yo mojaba mis dedos en ellos, y se los daba a oler para excitarla más todavía y cuando vi que ya estaba lista hice que apoyara sus piernas en mis hombros, se la chupe un rato para probar y oler sus jugos hasta que acabo de nuevo en mi boca dándome a tomar sus sabrosos jugos. Acomodé mi cuerpo y la punta de mi pija en la entrada de su conchita, ella me miraba con adoración y suplicándome me pidió que se la metiera, que la desvirgara, que la convierta en toda una mujer, que quería tener toda mi pija dentro de ella. Así que empecé muy despacito a meter primero la cabeza de mi pija y después centímetro a centímetro, y ella arqueaba su espalda para que le entrase más y más. Sentí chocar mi pija con su himen, le dije “¿estas lista amor? esto te puede llegar a doler un poco”, y ella me dijo “síííí, claro que sí, estoy lista”, y empujé mi pija hasta que noté que se rompía su himen. Dio un pequeño grito de dolor, me quede quieto por unos segundos para que se recuperara, le pregunté que si le seguía doliendo, y ella me dijo “ya no tío, por favor la quiero toda dentro de mí, quiero sentir chocar tus huevos en mis nalgas”, y así lo hice, se la metí toda y empecé primero despacito, muy despacito, y fui aumentando mi ritmo al ver que ella me arañaba la espalda con sus uñas y me pedía “asíííí tííííooo que ricoooooooo dame mas duro que me corro de nuevo ahora sé porque mi tía grita tanto cuando le haces el amor, tío, que placer más lindo sentir toda esa gran pija dentro mío, hayyyyy síííí que ricooooooooooo me corrooooooo hay que placer”, y ahí sentí como si se desmayara del placer que estaba teniendo.

Después de desvirgar a mi sobrina por su coño, tocaba desvirgar su culo

Ella acabó según me contó después tres veces seguidas, y como soy un hombre mayor, tengo mucha resistencia sin venirme. Por eso, también quise desvirgar a mi sobrina por su culo, así que le dije “amor quiero que me des tu colita te prometo que si te duele te la saco mi vida, pero lo voy a hacer muy despacito y con mucho gel”. Así que la ice poner en cuatro patas como estaba al principio cuando la encontré le chupé bien el culito y usé mi lengua como si se tratara de una mini pija, mientras con mis dedos le masajeaba su clítoris y su punto G sin dejar de chupar su hermoso culo. Después unte mis dedos con un gel intimo, que uso con mi señora y se lo desparramé por todo su culo, y empecé a meter primero un dedo después dos y, cuando mis dos dedos entraban fácilmente, unté mi pija con mucho gel. Le hice abrir bien sus cachetes y le metí la cabeza de mi pija, que entró en su ano con mucha facilidad dada su dilatación.

Le pregunté si le dolía y me dijo que un poco, pero seguí de a poquito, metiendo centímetro a centímetro toda mi pija hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas. Me quedé unos minutos así, con toda mi pija llenando ese rico culito, hasta que ella solita empezó con el movimiento de meter y sacar, primero despacito, y después ya le entraba y le salía toda mi pija completa de su culo con mucha facilidad, así que el movimiento empezó a ser más rápido y frenético. Le sacaba toda mi pija de su culo y me encantaba ver lo grande y dilatado que lo tenía.

Ella volvió a convulsionar y gritar como una gata en celo mientras tenía un orgasmo, según ella, el más lindo hasta ese momento, y me pedía a gritos que le llenase todo su culo de leche, así que aumenté mi ritmo hasta descargar toda mi leche dentro de su culo. La saqué de su culo chorreando de leche y se la di a chupar hasta que me la dejó reluciente. Le di un beso en la boca y nos dispusimos a limpiar las sábanas manchadas por sus flujos sangre y mi leche.

Nos metimos a la ducha juntos y volví a cogérmela apoyada contra la pared de la ducha. Después la hice sentar en el bidet, unté toda su conchita con crema de afeitar y se la dejé peladita como una rodilla, sin ningún pelito. Después para que se le pasase el ardor me dediqué a chupársela, logrando que acabase dos veces más en mi boca, y yo tirado en la cama bocarriba y ella arrodillada sobre mi cara, dándome a comer de su rica fruta mientras los flujos de su concha me mojaban toda la cara.

Nos vestimos, me fui a buscar a mi señora, pero antes nos prometimos repetir la experiencia cada vez que mi señora saliera a algún sitio, y ella me regal´p en agradecimiento su tanguita llena de flujos y olor a su rica conchita, la cual tenía puesta antes de que la desvirgase.

Después de desvirgar a mi sobrina, la historia continúa

Desde que pude desvirgar a mi sobrina en adelante pasó a ser mi amante y mi sobrina predilecta, así que empezó a usar polleras sin nada abajo para que cuando nos cruzáramos en la cocina o en algún lugar de la casa y mi señora estuviese por otro lugar se levantase su pollera se metiese los deditos en su concha, sacándolos todos llenos de sus jugos y dándomelos a chupar y oler.

Si teníamos un ratito se agachaba ofreciéndome toda su concha, yo sacaba la pija de mis pantalones (usaba de esos deportivos para que fuese más fácil poder pelar mi pija y apoyármela en cualquier rincón de la casa), se la acomodaba en la entrada de su hermosa conchita y de una se la metía toda completita. Estaba hecho todo un adolescente, me mantenía con mi pija casi todo el día al palo y ella aprovechaba cualquier situación o momento para masajeármela o chupármela.

Vivíamos en un constante estado de excitación, cuando salíamos con el auto a hacer alguna diligencia, ni bien nos distanciábamos una o dos cuadras de la casa, ella me sacaba la pija del pantalón y me iba chupando la pija hasta que le acababa en su boca. Muchas veces nos íbamos hasta un Telo y pasábamos una horita de lo mejor. La dejaba toda llena de lechita y yo le compraba los anticonceptivos para que no quedase embarazada, y decidió pedirle permiso a su papá para quedarse a vivir con nosotros con la excusa de los estudios, ya que la carrera que ella quería seguir se dicta en nuestra ciudad y mi señora estaba muy contenta porque es su sobrina predilecta, aparte porque le ayuda en los quehaceres domésticos, y como yo estoy como un adolescente, las relaciones sexuales entre nosotros, o sea mi mujer y yo, han mejorado mucho y ella está muy feliz. Si supiera que estoy tan contento y calentón desde que pude desvirgar a mi sobrina, seguro que se me arma la gorda, jajajaja, o tal vez se prende con nosotros… quién sabe.

 

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Intercambio de parejas en familia

Hola, soy diego, soy de Valparaíso, Chile. Tengo 38 años y mi mujer Sofía 32, ambos típica pareja ardiente y fantasiosa…Nos gusta probar de todo en el sexo… ¡Incluso el Intercambio de parejas en familia!
Este primer intercambio de parejas en familia pasó un fin de semana muy frío en nuestra ciudad por la época de invierno. A mi mujer la llamó su hermana menor de 26 años, lissett, diciendo que estaban solos en casa y aburridos sin panorama para ese sábado. Estaba muy helado y daban pocas ganas de carrete, por lo que mi Sofía me preguntó si nos íbamos con su hermana y su pareja a beber algo…
-Bueno total no hay nada que hacer –dije.
A las 10 de la noche estábamos en casa de lissette y también estaba Pablo, su pareja. Estaban acomodados en el salón. Buscamos cervezas los hombres, mientras las chicas preparaban algo para picar. Luego preguntaron qué deseábamos hacer: ver películas, karaoke o algo entretenido. Dijimos que algo entretenido. Entonces, Pablo sacó ron y unas cartas muy especiales…eran de parejas filmando.
Dijeron las chicas:
-El que pierda a la carta mayor saca prenda o penitencia…
-Empecemos por las penitencias- dijimos, sin saber que ello daría pie al intercambio de parejas en familia.

Una excusa para el intercambio de parejas en familia

En la primera mano perdí yo…las chicas elegían….mi cuñada dijo que bailase sobre la mesa…luego perdió Pablo… ¡Que haga un baile de caño con la escoba…! Ya estábamos bebidos y perdió mi cuñada. ¡Que gatee por los sillones lo más sexy que pueda…uffff!. ¡Qué gateo! Andaba con un escote soberbio y donde se agachaba se le veían casi los pezones.
Ella es de 167, Tetas algo grandes y un culto regio paradito, rubia… Pablo y yo somos muy parecidos 1,77 trigueños. Y Sofía 1,73, morena tetona algo de guatita y un culazo…
Seguimos y perdió Sofía…Dijimos que bailase sobre una silla. Cuando empezó Pablo casi se cae de espaldas, ya que Sofía andaba con una mini que dejaba apreciar sus tornados muslos y sin meter creo abrió más de la cuenta sus piernas que casi dejaban ver su tesoro… Luego dijimos penitencias más calientes, ya que los cuatro estábamos salidos y ardiendo…carta menor pierde… De nuevo perdí yo… la camisa, dijeron. Después lissette la blusa… ufff que tetas tenía, muy parecidas a su hermana, aunque a diferencia de ella es blanca. Luego Pablo su pollera y mi pareja su blusa. Ya los cuatro estábamos muy calientes. Segunda vuelta, pierde Sofía y se saca su mini de forma muy sexy dando la cola donde estábamos sentados Pablo y yo. Este quedó muy prendido… luego yo perdí y me quité los vaqueros, quedando en bóxer ajustados que no tapaban mi erección. Las chicas silbaban… y Pablo me siguió, se quitó sus pantalones y quedó en unos slips muy sexys… Al final mi casete perdió y sacó su pantalón esta nos dejó locos ya que usaba tanga.
Pablo dijo:
-¿Qué tal si animamos la noche y ponemos música para bailar?
-¡Bravo! -gritamos.
Puso el reggaetón del momento. Bajamos la luz y yo iba a tomar a Sofía cuando Pablo me adelanta y me dice:
-No, cuñadito esta morenaza es mía esta noche…
Ella, muy coqueta, le sonríe en gesto de aprobación. Yo me fui donde lisset, pero no quería, ya que mi verga estaba por arrancarse y ese cuerpo de mi cuñada no ayudaba mucho. Sonaba el primer tema y todos estábamos apretados refregándonos, ya era todo evidente.

¡Que comience el intercambio de parejas en familia!

Giré a ver a mi mujer y vi cómo le refregaba el culo en la verga a Pablo mientras este le cogía las tetas…
-¡Guau sí que van adelantados! -dije, viendo cómo una mano tomaba mi cipote tieso y lo comenzaba a jalar… mi cuñada también quería caña.
-Si estamos en confianza, ¿por qué no cantas algo afinadito? –pregunté-.
Ella privadamente me miró, se agachó y se tragó mis 20 cm como un loly… pop… ¡ufff cómo lo mamaba! Mientras yo gozaba, Pablo se había sentado y quitado el slip. Mi mujer se lo follaba, ya sólo se escuchaban quejidos de goce… tomé a mi cuñada y la llevé donde estaban los otros tortolos dándose duro. La agaché frente a mi mujer y se dispuso a chuparle la conchita mientras yo se lo enterraba por su culito, que ya estaba muy mojado y fácil le cabían dos dedos. Mi mujer no aguantó y gritó que se iba a correr. Yo no lo dudé y le dije:
-¡Que te deje rellenita para después comértela!
La acabada que se dieron fue genial, le corría el semen por sus muslos… allí mi cuñada me estiró en la alfombra y se sentó sobre mí, mirándome, y Pablo se lo clavó por el culo. Dio un grito que se enteró toda la cuadra… luego Sofía, aún chorreando, puso su conchita en mi cara para que yo se la comiera mientras ellas se basaban con desenfreno.
Fue un cuadro liberal exquisito. Terminamos agotados, y de premio dormí con mi cuñada y mi mujer con Pablo. Lo que pasó al otro día, y quién nos pilló, eso es para otra ocasión. Espero que les guste este relato porno de intercambio de parejas en familia. Es mi primer relato erótico, pero no será el último….

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Una mamada de mi madre con mi tía

Acabábamos de comer cuando mi madre y mi tía hablaban de salir por la tarde a dar una vuelta para despejarse y tomar el aire. Mi madre se estaba cambiando cuando mi tía Amparo le dijo a mi madre que se iba a cambiar de ropa interior, y que si le importaba. Pilar le dijo a mi tía que por qué le iba a importar y que si no estaba cómoda que lo normal era que se la cambiara, mi tía se quedó completamente desnuda mientras que mi madre también decidió cambiarse las bragas que llevaba en ese momento. Mi tía estaba ya con la ropa interior cambiada mientras que mi madre se fue al baño sin las bragas puestas; mi tía le dijo a mi madre que adónde iba sin bragas y le dijo que iba a hacer pis, al momento Amparo le dijo a mi madre que pensaba que iba a salir sin bragas a lo que mi madre le mostró una sonrisa malvada.

Cuando mi madre salió de la habitación, yo salí detrás de ella sin que me oyese, mientras que ella rápidamente se metió en el baño para evitar que yo la viese, pero la vi. Según entró al baño, le di un azote en el culo y me dijo que estaba un poco cansada de que todos los días estuviese igual, queriendo verlas tanto a mi tía como a ella desnudas, masturbándome, espiándolas, etc.

Del enfado a la mamada de mi madre

Por la noche, encendí la luz de la habitación donde estaban mi madre y mi tía, que se acababan de dormir, las desperté y rápidamente se levantaron de la cama, Amparo salió corriendo junto a mi madre pero las cogí, estaban en bragas y sujetador las dos. A mi madre le bajé las bragas con fuerza, y a mi tía le quité el sujetador. Mi madre se puso en cuclillas mientras que mi tía se excitaba al ver a mi madre desnuda y le hacía un dedo.

Después de todo eso, mi madre y mi tía se ducharon juntas y las pude observar cómo se tocaban la una a la otra mientras que yo me metía con ellas y me hacían una paja.

A continuación recibí una mamada de mi madre mientras mi tía orinaba a mi madre y me besaba. Mientras que mi madre estaba en cuclillas haciéndome la mamada y una vez que había hecho pis mi tía, le metió un vibrador a mi madre por la vagina haciendo que eyaculase; después de la mamada de mi madre, mientras que mi madre me masturbaba, eyaculé en los pechos de mi madre dándole un beso y diciéndole que había que repetir.

 

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