HERMOSO

Era hermoso, haciendo cola en Burger King esperando por su orden, y tan pronto como lo vi supe que tenía que castrarlo. Estaba cerca de los 19 años y era probablemente un estudiante de primer año en la universidad cercana. Tal vez de unos 69 kilos era delgado. A diferencia del color amarillo chillón de algunos de sus compañeros teñidos, tenía el cabello rubio natural, y parecía a profundizar en sus expresivos ojos azules......


HERMOSO.
Era hermoso, haciendo cola en Burger King esperando por su orden, y tan pronto como lo vi supe que tenía que castrarlo. Estaba cerca de los 19 años y era probablemente un estudiante de primer año en la universidad cercana. Tal vez de unos 69 kilos era delgado. A diferencia del color amarillo chillón de algunos de sus compañeros teñidos, tenía el cabello rubio natural, y parecía a profundizar en sus expresivos ojos azules.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [ADVERTENCIA] [SNUF]


Categoria: Adolescente      Autor: Zipper




Era hermoso, haciendo cola en Burger King esperando por su orden, y tan pronto como lo vi supe que tenía que castrarlo. Estaba cerca de los 19 años y era probablemente un estudiante de primer año en la universidad cercana. Tal vez de unos 69 kilos era delgado. A diferencia del color amarillo chillón de algunos de sus compañeros teñidos, tenía el cabello rubio natural, y parecía a profundizar en sus expresivos ojos azules. Tenía las pestañas largas, hermosas, dedos largos y elegantes, y los pies grandes que se hacían que pareciera aún más grande por los zapatos de gran tamaño. 

Si se le dejara madurar iba a convertirse en un hombre muy atractivo en unos cuantos años más, pero las perforaciones que con tanto orgullo lucía en su ceja, labios, las orejas, la nariz empañaban por completo su belleza y exigían la retirada de sus huevos en retribución.

Él no era el único chico que declaraba su individualidad mutilándose a sí mismo; el lugar estaba lleno de jóvenes en su hora de almuerzo y muchos eran aún más horribles de lo que él era. Fue solo que él era el más bello, y también el más alto. Algunos de los más jóvenes de mayor edad y adultos mayores habría sido un puñado de manejar, y también parecía estar algo solitario y con excepción de un par de chicos de su edad que él se mantenía mirando, nadie parecía estar prestando mucha atención a él. Eso significaba que iba a ser mi próxima víctima.

Sé que muchas personas de baja moral leen historias como ésta, y no estoy a punto de ayudarlas en sus perversiones al revelar mis secretos para secuestrar a los chicos: basta con decir que es ridículamente fácil. A diferencia de las chicas, que han sido criados con temor a la violación y el secuestro, los hombres tienen un espíritu de aventura que prácticamente los hace morder el señuelo en mi camioneta donde pronto se encuentran atados y amordazados, preguntándose qué demonios acababa de pasar.

Quince minutos más tarde había movido mi camioneta a un lugar apartado en el bosque varias millas fuera de la ciudad. Ahora estaba completamente desnudo y su cuerpo casi aun el de un adolescente estaba atada con los brazos y piernas abiertos y estirados entre cuatro árboles pequeños. Me gustan los chicos en general, y este era hermosa. Sus brazos y piernas eran largos y ágiles, estaban adornados con solo la luz y vello casi invisible. El arbusto que brotaba de sus axilas era ligeramente más oscuro y más bien escaso, al igual que los rizos en su entrepierna. Sus huevos estaban en perfecta proporción a su construcción, es decir, de buen tamaño, colgando lujosamente bajos entre sus extendidas piernas. Su pene, con un glande rosa y flácida, de un buen tamaño.

Aunque no tenía forma de saber lo que tenía en mente para él era evidente que estaba preocupado por su situación y posiblemente, incluso temeroso por su vida. También estaba a pocos minutos de su primera clase de la tarde. Por fin había dejado de luchar el tiempo suficiente para comprender la gravedad de su situación. La mordaza que había colocado en su boca para silenciarlo le impedía habla inteligiblemente, pero estaba bastante seguro de que podía escuchar sus preguntas.

“¿Qué?” Dijo entre dientes primero.
“Voy a cortarte los huevos”.​ ​respondí lacónicamente. 

A pesar de que le vende los ojos, sus oídos sensibles podrían recoger los matices sutiles en el habla que podrían ser utilizados para identificar a secuestrador.

-“¿Por qué yo?”. Preguntó.

Todavía sin comprender la respuesta a la primera pregunta. ¿Por qué de hecho? No había manera de que pudiera explicar adecuadamente todo a ese chico. Sin duda no era nada personal; no me había ofendido de alguna manera, no me había insultado, no le había arrojado piedras a mi perro ni actos de vandalismo en mi propiedad, de hecho, yo ni siquiera sabía el nombre del chico. Fue simplemente debido a la forma en que había profanado su cuerpo por la perforación de agujeros y llenado los huecos con adornos llamativos, echando a perder con ello su belleza natural. No iba a castrarlo por despecho, ni tratando de castigarlo como individuo. La situación era que alguien como él tenía que ser un ejemplo, y ese era él más práctico que pude encontrar.

-“No me gustan tus perforaciones”, respondí simplemente. 

Sabría el resto de la historia a través de los medios de comunicación con el tiempo, por lo que no di más detalles. Miré el reloj y rápidamente me puse a trabajar. Alcancé entre sus piernas y suavemente tomó su escroto en mi mano, y luego rodar cada uno de sus testículos alrededor de entre los dedos para medir su tamaño. Él retrocedió ante mi tacto a pesar de que aún no le estaba haciendo daño intentado alejarse de mí. Sus huevos eran todavía lo suficientemente pequeños para una liga castradora, por lo que coloque una pequeña liga verde sobre las púas del elastrador. 

A pesar de que todavía tenía los ojos vendados y completamente inconsciente de lo que estaba a punto de hacer, continuó entre dientes protestas a través de su mordaza. Había comprado la herramienta y varios cientos de pequeñas ligas verdes en una venta de liquidación de una granja hacía varios años, y era completamente imposible de rastrear. Este chico tenía la suerte de que sus huevos fuesen aun del tamaño adecuado. Mucho más grande y estaría obligado a utilizar un método diferente, más doloroso.

Apreté los mangos para ampliar la liga, y con cuidado, para que no le causara dolor indebido, trabajé sus huevos pasándolos a través de la liga abierta. La lucha del chico aumento a medida que solté las asas y, a continuación, aumentado aún más mientras rodaba la pequeña liga fuera de los cuatro dientes del elastrador. Espera unos minutos después, para poder continuar con el procedimiento.

Mayores, más grueso, chicos o los que tienen sobrepeso, menos atractivos, o que de alguna manera me han ofendido a mí son menos afortunados en este punto. Su último orgasmo es inducido por un trabajo simple de mi mano, probablemente ni siquiera tan satisfactorio como una hecha por su propia mano, y se permite que la última semilla reproductiva caiga desperdiciada en el suelo del bosque. Los más jóvenes, menos peludos, y probablemente vírgenes como probablemente lo era les doy un mucho mejor tratamiento, me inclinó y tomó su pene en mi boca. 

Tenía un sabor fresco y limpio, con sólo un ligero rastro de almizcle masculino, lo que indicaba que él se había duchado hace muy poco tiempo. A pesar de que la liga le daba cierto grado de dolor su pene respondió rápidamente y se expandió a toda su longitud de siete pulgadas, y se espesa hasta que cómodamente llenó mi boca. Trabajé con mi lengua y los labios sobre su eje hasta su pene estaba todo dentro con mis labios tocando sus huevos restringidos por la liga.

Este último orgasmo, pese a ser inducido por vía oral o a mano, es importante. La Liga alrededor de sus huevos evita la pérdida de sangre innecesario y podría ser fácilmente desplazado si llegara a tener una erección durante o inmediatamente después de su castración. Es común que los chicos como ese consigan erecciones cuando sus huevos son estimulados de modo alguno, y es por eso que debo evitar que eso ocurra de nuevo en unas horas. Trabajando rápidamente ahora, cuando aún estaba en estado de coma algo de su primera y posiblemente última mamada, agarré suavemente sus huevos cautivos, tiró de ellos suavemente, y los cerceno de su cuerpo en un movimiento rápido. 

Si hubiera sido demasiado grande para la liga habría necesitado apretar un torniquete alrededor de su escroto con un tubo de látex, y luego cortar la bolsa abierta para remover los testículos uno a la vez, dejando de este modo parte del tejido escrotal para asegurarme de que el torniquete quedase en su lugar. Eso parece ser un procedimiento mucho más doloroso que el corte de toda la bolsa con un corte rápido.

Me puse de pie y tiró su escroto en el bosque, hice algunas marcas en él en varios lugares con un lápiz especial ultravioleta, y luego lo cubrió con una manta de mi camioneta antes de conducir lejos. Yo probablemente repetir este proceso en dos días, y posiblemente de nuevo dos días después de eso, e incluso más si es necesario para lograr mi objetivo, pero en este momento comenzó mi verdadero trabajo. 

Una vez de vuelta en la carretera utilizó su teléfono celular para llamar al 911 y luego estacionado en las cercanías hasta que vi la ambulancia desviarse por la carretera en mal estado en el bosque. Esa parte es importante para mí; Yo quería que el chico viva y además sano, y para que tuviera una recuperación completa, pero castrado, por supuesto. 

Apenas regreso a mi habitación de motel, activo mi procesador de textos.

Mi primera carta fue a la policía local, diciéndoles detalles que solo el autor de ese delito más que atroz sabría, tales como la ubicación y el diseño de las marcas que solo podían ser vistos bajo luz negro. Mi carta también dejo mis intenciones claras, y también se incluí castrar dirigidas al decano de la universidad, el gerente del centro comercial en el que se encuentra el Burger King, y también a la franquicia del restaurante.


Mi experiencia ha demostrado que una castración por lo general no es suficiente, pero dos o tres casi siempre hace el trabajo. Tuve que hacer seis en esa ciudad antes de que él alcalde y el centro comercial, finalmente recibieran el mensaje, pero valió la pena el esfuerzo e incluso ahora, cinco años más tarde, los jóvenes ahí parecen respetables, incluso un hombre con aretes pequeños conservador dejo lejos sus joyas por un tiempo. Los tatuajes están empezando a mostrarse ahora, así que tal vez tendré que programar una nueva visita.




Historia Original Aquí.



Autor: Zipper       Traductor: DarkSoul

PASO CON MI HERMANA

El pensar en ver a mi hermana desnuda empezó a excitarme con el paso del tiempo. Solo la idea de verla me excitaba, incluso una tarde en la que dicho pensamiento se adueñaba de mi cabeza, decidí masturbarme pensando en verla. Solo pensaba en verla, no en tener contacto con ella, sino en apreciar su adolescente cuerpo desnudo, poder ver sus vellos, y ya desarrollados pechos. A sus 16 años su cuerpo poseía curvas bien redondeadas, sus tetas y su culo muy carnosos, y la veía cada vez más como a una mujer. Mis masturbaciones se repitieron varias veces con el correr del tiempo......


PASO CON MI HERMANA.
El pensar en ver a mi hermana desnuda empezó a excitarme con el paso del tiempo. Solo la idea de verla me excitaba, incluso una tarde en la que dicho pensamiento se adueñaba de mi cabeza, decidí masturbarme pensando en verla. Solo pensaba en verla, no en tener contacto con ella, sino en apreciar su adolescente cuerpo desnudo, poder ver sus vellos, y ya desarrollados pechos. A sus 16 años su cuerpo poseía curvas bien redondeadas, sus tetas y su culo muy carnosos, y la veía cada vez más como a una mujer. Mis masturbaciones se repitieron varias veces con el correr del tiempo.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [PADRES] [INCESTO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Empezare con mi nombre que es Fernando y el de mi hermana Natalia. Cuento actualmente con 29 años y ella con 30. En aquel momento tenía 15 y ella 16 vivimos en un barrio normal de clase media. Mi familia la completaba mi padre, empleado bancario y mi madre, ama de casa y traductora de inglés en sus ratos libres.

Una tarde jugando a las escondidas con un vecino, recuerdo haber entrado a la casa de el para esconderme, y ver en la habitación de sus padres, a su propia madre cambiándose. La recuerdo con ropa interior negra, parada terminándose de vestir, aunque no recuerdo la imagen de su cuerpo, si recuerdo la extraña sensación de excitación por estar viendo algo, que para mí corta edad era prohibido. Debo haber abusado de aquella posición expectante ya que la mujer me regaño como ofendida por la situación, recuerdo como excitante todo aquello, aunque no recuerdo con detalles claramente lo sucedido.

Ya un poco mayor, unos siete u ocho años, recuerdo jugar con mi hermana, un año mayor, en el juego reclamaba un beso de ella, reclamo al que accedió dándome repetidas veces, pequeños besos en la boca. Seguramente besos inocentes, de juego, pero recuerdo los mismo como desencadenantes de sensaciones excitantes de mi infancia. Recuerdo haberme desnudado (seguramente a los diez o doce años) e intentar una especie de masturbación frente a una ventana desde la que podía verme mi hermana. Seguramente no me veía, ya que tampoco estaba tan expuesto, pero si recuerdo que me excitaba verme desnudo y saber que cerca estaba ella y podría llegar a verme.

Fuimos creciendo, y por supuesto desarrollándonos. Natalia saco un bonito cuerpo a sus 16 años ya tenía un buen culo, y unas tetas prometedoras, duras, redondas y con expectativa de crecer aún más. Yo con 15 años continuaba con mis inquietudes sexuales. En la escuela se hablaba de sexo, y entre quienes teníamos hermanas bromeábamos sobre si las habíamos visto desnudas o cosas por el estilo realmente no había pensado en ello, los eventos de mi infancia habían quedado latentes, nunca había actuado consecuente a ellos.

El pensar en ver a mi hermana desnuda empezó a excitarme con el paso del tiempo. Solo la idea de verla me excitaba, incluso una tarde en la que dicho pensamiento se adueñaba de mi cabeza, decidí masturbarme pensando en verla. Solo pensaba en verla, no en tener contacto con ella, sino en apreciar su adolescente cuerpo desnudo, poder ver sus vellos, y ya desarrollados pechos. A sus 16 años su cuerpo poseía curvas bien redondeadas, sus tetas y su culo muy carnosos, y la veía cada vez más como a una mujer. Mis masturbaciones se repitieron varias veces con el correr del tiempo. Siempre la imaginaba cambiándose, bañándose o hasta masturbándose, pero me ubicaba siempre en una actitud pasiva, observándola solamente, estas fantasías me robaron varios orgasmos, en los que mi semen salpicaba la bañera mientras me bañaba.

Una noche estábamos los dos solos, mis padres estaban en una cena de negocios, y ella entro a bañarse. La situación de por si siempre me excitaba, mi hermana y yo solos en casa, y ella desnuda bañándose a pocos metros mío. Estaba por ir a mi cuarto para masturbarme, cuando se me ocurrió por fin espiarla para hacer real así mi fantasía de verla desnuda. Así lo hice. Espere a que dejara correr el agua en la ducha, sabía que le gustaba llenar la bañera con agua caliente para luego relajarse en ella. Cuando supuse que estaría desnuda, por lo que no intentaría salir del baño, me dirigí a la puerta del baño y me agache hacia la cerradura para poder espiarla. Lo que vi me excito increíblemente, mi pene se puso en su esplendor, aunque no era una cosa sobrenatural. La vi totalmente desnuda jugando con su cabello mientras se llenaba la bañera. Estaba parada frente al espejo, justo de espalda a la puerta del baño, veía sus hermosas y redondas nalgas frente a mí, meneándose mientras se peinaba.

Cuando se movía, porque además ella miraba todo su cuerpo en el espejo, el reflejo en el mismo me permitía ver sus tetas, tan grandes y redondas. Tenía a mi vista toda su espalda y por el espejo veía todo su frente. Comencé a masturbarme mirando cómo se meneaba mi hermana frente al espejo, me regalaba vistas hermosas de sus nalgas, sus grandes tetas y su peluda vagina.

Nunca había tenido novio por lo que suponía que era virgen, cuando se metió a la ducha ya me fue imposible observarla fui a mi cuarto y seguí masturbándome pensando en lo que había visto. Pensé por primera vez, en chupar esas hermosas tetas, masajearlas, pellizcando sus redondos pezones. Ahora si me masturbaba pensando en cogerla toda, poseerla por completo. Penetrar ese pulposo culo hasta llenarla de mí semen, acabarle por todo su cuerpo.

Desde ese momento mis fantasías incluían mi participación activa, imaginaba haciéndola gozar como nunca. Penetrarla en su propia cama, a cualquier hora, siempre que estuviéramos solos, la casa seria nuestra, su cama seria nuestra, y yo la penetraría cuanto quisiera y de la forma que quisiera. Soñaba con ella chupándome el pene frenéticamente o haciéndome fabulosas rusas con sus grandes tetas. Quería bañarle todo su cuerpo con mi caliente semen.

Desde ese momento la espiaba en toda situación que me fuera posible, la espiaba bañándose y luego completaba mi fantasía hasta lograr hermosos orgasmos en mi cama. Una noche, repitiendo esta rutina, algo salió mal. Estaba frente a la puerta espiándola, cuando de pronto, y sin poder hacer nada, ella tomo el picaporte para abrir la puerta, desesperadamente corrí ella extrañada pregunto qué estaba haciendo, estaba extrañada, pero nunca supe si llego a verme o si cuando abrió la puerta se sorprendío al escuchar algún paso.

Luego de aquello mis masturbaciones siguieron igualmente, ahora me conformaba con mirar menos tiempo, y compensaba el resto con mis fantasías hasta acabar plácidamente en mi habitación. Muchas veces entraba a mi cuarto con ropa muy muy sexy y me preguntaba cómo le quedaba, excitado no hacia más que mirarla y aprobar su elección, si bien no tenía cuerpo de modelo, sus tetas estallaban en sus ropas y sus nalgas pedían a gritos ser atendidas.

Una noche de sábado entro a mi cuarto y como siempre me pregunto.

-¿Cómo me queda? Pregunto Natalia.

Llevaba un pantalón claro ajustadísimo qué marcando la raya entre sus nalgas, con un top que le levantaba aún más sus tetas y marcaba claramente sus pezones algo erectos, no llevaba sostén (corpiño).

-“Te queda bien, a ver da una vuelta, si, está bien, pero me parece un poco atrevido”. Dije excitado al máximo,

Estaba viendo a mi hermana como una verdadera mujer delante mío, mostrándose tan sexy, como queriéndome violarme, tenía mi pene a mil y ya me imaginaba como me masturbaría cuando se fuera. En eso me pregunta.

 -“¿Por qué atrevido?. Haciéndose la tonta.
-“No sé, creo que porque se te nota todo”. Respondí.
-“¿Que es todo?” Ella me pregunto.
-“No sé, todo, el cuerpo, que se yo”. Le dije.
-“Ah, esto dices”. Y se señala el top.
-“Sí, ahí”. Dije.
-“Ah, ¿es porque se me notan los pezones?. Dijo ella.

Yo no podía creerlo, me puse rojo de la vergüenza, Se dio media vuelta y como sonriéndose se fue de mi cuarto. Quede estupefacto, no podía creer lo que había pasado. Si bien no era nada del otro mundo, ella había dicho por primera la palabra pezón delante mío, no solo eso, sino que se refería a sus pezones, me los señalo, sabía que se los miraba y ella los nombraba como si no le importara que yo se los notara.
             
Empecé a sospechar que a lo mejor ella disfrutaba cuando la miraba, a lo mejor el pedirme un consejo no era más que una excusa para lograr que la mirara detenidamente y ella se exhibiera libre de culpa, lo cual podría excitarla. Todo cambio esta noche. No era el único perverso que se excitaba con el otro. Ella, si bien no me espiaba, y a lo mejor ni se masturbaba como yo, si sentía cierta excitación con mi presencia. Al menos le excitaba exhibirse frente a mí, y eso ya era bastante. Si bien fantaseaba con que ella disfrutara de mis espiadas, ahora acababa de confirmar que de cierta manera que se excitaba cuando la veía.

Aquello me daba motivos de sobra para masturbarme, aunque aún no sabía si aquella noche se había dado cuenta de que la estaba espiando y a partir de allí se generó su nuevo goce, o si no se imaginaba nada y solo se exhibía al mostrarme sus ropas. Ya no me importaba, estaba dispuesto a seguir con mis hábitos y me sentía más seguro de que nada malo pasaría de ser descubierto.

Luego de aquello continué masturbándome pegado a la puerta del baño opté por emitir pequeños gemidos. Pegado a la puerta gemía lentamente deseando que me escuchara. Nada sucedía, claro que el ruido de la ducha al llenar la bañera podía tapar cualquier sonido exterior pensé, así que cuando la cerraba y se metía como siempre en la bañera podía seguir intentándolo, pero ella ya no se estaría exhibiendo, estaría oculta a mi vista. Pero algo paso. Distinto a otras veces. Cerro la ducha, pero quedo frente al espejo, no se metía a la bañera, seguía frente a mis ojos provocándome como una mujer sedienta de sexo.    
 
Ahí supe que era consciente de que la estaba espiando, aunque no confirmaba que me hubiese escuchado. Ante esa trascendental duda, decidí asegurarme de que me escuchase. Opte por hacer ambos ruidos a la vez, el ruido de mi pene al masturbarme y mis gemidos libidinosos, casi no me importaba ser grotesco, quería estar seguro de que me escuchase. Me acerque más a la puerta, y pegado a la cerradura gemía y me masturbaba con mayor violencia, quería entrar y penetrarla, poseerla en la ducha. Penetrarle esa su ano, masturbarme con sus tetas y bañarla con mi leche, que tragase mi néctar y me pidiese más y más.

No podía hacer eso, ya me conformaba de sobre manera con lo que estaba pasando. Seguía haciendo aquello por semanas, ambos llegamos a un límite, jugábamos a los distraídos, pero los dos sabíamos lo que pasaba, pero lo negábamos, éramos víctima y victimario ambos la vez. Cierto día decidí exhibirme yo ante ella y disfrutar de su actitud. Al salir de la ducha, me iba al cuarto con la toalla atada a la cintura y con una erección, qué si bien no quería hacer tan obvia, era visible claramente, y me pasaba repetidas veces frente a su cuarto que estaba frente al mío, para que me viera, ella aparentaba no verme el bulto.

A veces me secaba desnudo con la puerta abierta, si bien ella no me espiaba, me gustaba que ella pensará que estaba desnudo y tan accesible a sus ojos si ella lo quería supongo que me habrá visto alguna vez desnudo o bien habrá notado mi erección en la toalla que llevaba en la cintura.

Una tarde de verano, me había comprado un nadador, muy ajustado tipo trusa (slip) para la piscina, y una vez en casa, me lo probé y fui a preguntarle qué le parecía a mí hermana. Por supuesto que el bañador solo tapaba lo necesario, ya tenía una erección mientras me lo ponía, pensando en que se lo iba a mostrar, puse mi pene de costado, de modo que se acomodase en la hendidura de la ingle y así se escondiera un poco, era obvia la erección, sin embargo, el tronco se notaba dentro y pedía salir, pero estando así de costado me hacía parecer más inocente que si estuviera de frente, en cuyo caso incluso la cabeza de mi pene hubiera salido por la parte superior.

Junté coraje, sentí un calor que recorría todo mi cuerpo y se detenía en mi rostro para no moverse más, sabía que era la movida más arriesgada que había realizado. Fui hasta su habitación, estaba leyendo o haciendo algo en la cama, me plante frente a ella, y como si nada, le pregunte.

-“¿Cómo me queda? me lo compre recién”. Le dije.

Quedo algo impactada mirándome, incluso se ruborizo un instante.

-“Ah, está bien, nunca habías usado uno de esos”. Me dijo al apática.
-“No, pero quería probar, para broncearme mejor en el verano”. Le dije.
-“Te queda bien, da la vuelta a ver…” Me pidió. Parecía aceptar el juego, todo iba bien.

Pretendía quedarme un buen rato exhibiéndome, con cualquier excusa, quería ver que tanto me miraba mi pene y gozar con eso.

-“¿No me queda chico? -Parece que si no?” Señale mi pene, como alguna vez había hecho ella.

Apoyé la palma de mi mano sobre mí pene, como tapándolo, y fui a un espejo grande que tenía en la pared, frente a su cama. Me pare y me mire, giraba como mirando cómo me quedaba. Ella tenía la vista de mis nalgas, le daba la espalda, nuevamente me tape mí pene, medio que la acaricie, lo movía por debajo del bañador. Esto ella no lo veía, pero su mirada estaba en mi cuerpo.

Volví a ponerme de frente a ella, ella miro mi pene, pero enseguida volvió a mi rostro.

-“Si, tienes razón, me queda un poco justo, lo usare solo para estar en la piscina de la casa”.  Dije y me fui.

Todo un éxito, me había exhibido claramente, ella noto mi erecto pene, la miro con muy poco disimulo, goce viéndola a ella y viéndome a mí. Esa noche me masturbe viendo una película muy erótica. Unos cuantos días más tarde, y disfrutando todo como el primer día, repetí algo que hacía desde mi primera exhibición, cuando me iba a bañar. Habría la ducha, me retiraba de la visual de la cerradura y miraba por debajo de la puerta hacia afuera, para ver si ella venía a espiarme. Bingo. Veo sus pies sin calzado, acercándose sigilosamente hacia la puerta del baño.

Me levante y me puse frente al espejo, desnudo, dándole la espalda, me cepille los dientes (cosa que nunca hacia antes de bañarme) para darle un largo espectáculo. Me excitaba sentirme espiado. Me sentía tan inocente, pobre, siendo espiado por su hermana. Pensaba que hacer para exhibirme más crudamente. Pensé mi segunda jugada riesgosa. Me senté en lava manos, apoyando mi espalda en el espejo, de frente a la cerradura de la puerta, y comencé a masturbarme.

No sabía si seguía espiándome, si se excitaba, si se habría ido, pero comencé a masturbarme rogando que ahí estuviera y que se excitara hasta acabar. Descubría mi glande violentamente, la dejaba al descubierto brillante por mi liquido pre seminal, y morada de la excitación. El tronco explotaba, las venas se hinchaban como nunca, me ardía del maltrato que le hacía. Me masturbaba violentamente, tan salvaje como pude, me dije.

-“Me vengo, Me vengo…” Para ponerla de aviso y viera bien como explotaba toda mi leche.
-“Aahhh, ahh…. Ohhh… Mhhh… Aaahhh”. Gemí de placer.

Salieron eyectados por lo menos tres chorros de leche que me llegaron al cuello, el resto hice que acabara en mi abdomen. Estaba bañado de mi propia leche y deseaba que mi hermana hubiera visto el espectáculo, había sido para ella y solo para ella. Le dedique esa acabada como ninguna otra, toda esta leche era para mi hermanita, pensaba. Luego me metí a bañar.

Ese verano en la piscina del jardín usaba todo el tiempo el pequeño bañador, cuando lograba una erección, poco intentaba disimularla, jugaba en el agua con mi hermana, entraba y salía del agua, mostrándonos mutuamente nuestros cuerpos. Mi pene por momentos parecía salirse, ella lucia su micro bikini enterrado entre sus nalgas, los pezones por momentos se le salían del sostén y quedaba largos ratos exhibiéndomelos, estoy seguro que ella se percataba, pero lo disfruta como siempre.

Sus pezones eran grandes, rosados, justo en el medio de sus redondas tetas. El triangulito del sostén tapaba sus pezones, pero dejaba escapar sus exuberantes tetas por todos lados. Veía el pliegue inferior de sus tetas donde se unen con el tórax, a veces juntaba sus tetas con los brazos, mostrándome cuan exuberantes eran juntas, día a día era una provocación tras otra, de ella y mía hasta que aquello exploto en la forma que ambos de seguro queríamos.

Fue un domingo por la mañana, después de desayunar, estando de vacaciones y solos en casa, fuimos al agua y estuvimos tomando sol un buen rato. En un momento mi hermana me dice.

-“¿Te molesta si hago topless?” Pregunto mi hermana.
-“No, me molesta, si no te molesta”. Le dije muy excitado.

Me sentía tranquilo de que ella lo hubiera iniciado, ya había lanzado la granada, y quería ver si explotaba.

-“¿Te gustan pechugonas verdad?” Me pregunto.
-“Si, las prefiero grandes”. Le dije.

Ella se paró delante de mí, se tapaba las tetas con las manos, con su tanguita tan metida entre sus bellas nalgas delante de mí. Estuvo así unos segundos creo que no me sorprendió lo que hizo, si confirme que ella avanzaba siempre un pasito más en la provocación. Contraataque.

-“Creo que voy a desnudarme”. Le dije a lo que ella rio.
-“¿Como?” Dijo como sorprendida.
-“Si, me quito el bañador así me bronceo bien también, ¿o te molesta?” Le dije.
-“No, está bien, por mí”. Me respondió ella.

Lentamente me baje el bañador hasta los tobillos sin mirar hacia donde estaba ella, tenía una erección enorme, deseaba que ella la notara. Estábamos a poco menos de dos metros uno del otro, y acostados en el piso mirando el cielo, si uno no volteaba la cabeza, solo podía ver al otro como una figura general, como de reojo, pero sin detalle. Eso era lo máximo, pasaron unos minutos en los que hablábamos de tonterías, parecía que nos estábamos midiendo, dándole tiempo al otro para hacer algo o reaccionar.

El corazón me latía a mil, casi todo mi cuerpo me temblaba, me ruborice, junte coraje y me levante de repente y me puse con las piernas abiertas sobre ella a la altura de su cintura. Comencé a masturbarme sobre ella. Un calor envolvió todo mi cuerpo. El calor de lo prohibido y el pecado. Ella ni bien me pare sobre ella no hizo más que mirarme. No emitió palabra, solo levanto levemente la cabeza y fijo su mirada en mi erecto pene.

Mi propia hermana miraba como me masturbaba desnudo sobre ella. Miraba su rostro, sus ojos pasaban de los míos a mi pene, donde se detenían largamente, por mi parte miraba sus tetas desde arriba. Era el paraíso, pasaban los segundos y todo continuó, parado masturbándome sobre ella y ella quieta mirando. Me masturbaba violentamente, ninguno hablaba, ni siquiera gemí. Le estaba enseñando como se masturbaba su hermano pensando en ella, y parecía entender perfectamente porque no preguntaba nada.           
1 o 2 minutos, luego de comenzar estaba por acabar y se lo informe.

-“Ahh, Me vengo”. Dije.
-“Vente, acá”. Me dijo casi gimiendo señalando sus tetas.

Me agaché casi sentándome sobre su vientre, y seguí masturbándome.

-“Ahh, siiii, mmmmhhhh”. Gemí.

Ella junto un poco sus tetas con sus brazos. apunte mi pija a sus tetas, creo que se las roce. Seguí violentamente masturbándome hasta venirme sobre ella. Los primeros chorros fueron sobre sus tetas y se estiraron hasta su cuello. Ninguno dio en su cara, que estaba casi frente a mi pene. El resto de la leche cayo lentamente sobre su vientre y algo sobre sus tetas. No podía creerlo, estuve unos segundos, inmóvil ella igual. Mire recuperándome a mi hermana, era increíble tener sus tetas, debajo de mí, bañada totalmente en mi leche, tenía cara de excitación, pero no hizo absolutamente nada, solo mirándome a los ojos y a mi pene que aun tenía en mi mano, descargando lo último que tenía.

Unos segundos después me levante, ella enseguida se levantó y se metió a la casa. Yo me quedé estupefacto, no sabía que sucedería en ese momento. Por un segundo me sentí un estúpido, como si ella se hubiera ido ofendida, pero eso era imposible, ella había consentido todo. Cuando comencé a masturbarme sobre ella, ella no había dicho nada, Pasaron unos minutos y no volvía, entre a la casa y la escuché bañándose. Regrese a la piscina y fue cuando ella salió llevando de nuevo un micro bikini más diminuto que el anterior.

Mi erección fue bastante clara pese a estar dentro de la piscina, y no la disimulaba en absoluto, ella tampoco ocultaba el interés por mi pene, cada tanto sus ojos se iban hacia mi pene y los clavaba fijamente. Cerca del medio día nos habíamos puesto de costado, tirados en el césped, frente a frente, le veía sus tetas desnudas, ella ya no se tapaba ni nada. Mi terrible erección estaba al descubierto, separe mis piernas y me pare sobre ella como la vez anterior, comenzaba a masturbarme cuando interrumpió.

-“Espera, acércate un poco”. Me dijo.

Y con las manos me hacía gestos de que me acercara a ella, deliraba de la excitación. Ella me tomo de la cintura y me empujo haciendo que quedara sentado sobre ella, me arrimo más hacia sus tetas, solté mi pene y adivine su intención. Tomo mi pene con sus manos y la sumergió entre sus carnosas tetas, estábamos teniendo el primer contacto real, el corazón me latía a mil, sudaba todo mi cuerpo, ella si bien parecía decidida y segura se le entrecortaba la voz como síntoma de nervios o excitación.

Sus manos en mi cintura marcaban el ritmo del vaivén. Quede con mis manos sobre sus tetas, moviéndolas para masturbarme. Las apretaba, las estiraba, jugaba con sus pezones cada vez más erectos, me separe un poco, me incline todo lo posible para besarle las tetas. Al fin las alcance, estuve unos segundos chupándole sus enormes tetas, froté mi lengua por sus pezones, jugué con ellos, los mordí.

-“MMMMhhhhh”. Ella gimió de pronto.

Me sentía explotar, me faltaba poco para acabar, de pronto ella se llevó mi pene a su boca para darme la que fue mi primera mamada, apenas aguante unos segundos antes de venirme en su boca como nunca antes.

-“¡DIOS ME VENGOOOO!” Grite.

Los chorros brotaron de mi palpitante pene, estremeciendo todo mi cuerpo, aquello fue simplemente fabuloso, ambos nos quedamos acostados sobre el césped por unos minutos antes de que pasara lo impensable hasta ese momento.

Ella de pronto levantó su mano y me hizo un gesto para que me acercara, me acerqué, nos empezamos a besar. Rápidamente ella se apoderó de mi pene y lo besó para empezar a chuparlo de nuevo, lo hacía con suma delicadeza, pasaba su lengua por la punta, daba pequeños mordisquitos por todo mi pene. Creía desfallecer, estaba cerca de correrme de nuevo, así que la detuve, me levanté, la besé y la recosté a ella sobre el césped, así la bese, fui bajando poco a poco, llegué a sus pechos, empecé a lamberlos, a chuparlos, a dar mordisquitos en sus pezones, ella gemía y gemía, continúe bajando hasta su vientre.

Pude apreciar que se había rasurado su vello púbico, al ver esa imagen, rápidamente le di un beso en su vagina, comencé a lamberla, a introducir mi lengua, noté cómo empezó a lubricarse. Supe que había llegado el momento, ese era el preciso momento, me subí hasta su boca, la besé en señal de que la iba a penetrar, ella asintió con la cabeza, agarró mi pene y lo puso a la entrada de su vagina, empecé a empujar poco a poco, cuando había entrado la cabeza, mi hermana grito, en una mezcla de dolor y placer, continúe penetrando, hasta que estuvo todo dentro.

Le di un beso y empecé un lento mete y saca, ahora los dos gemíamos de puro placer, fui acelerando mis movimientos, hasta notar que mi hermana se venía en un orgasmo que no podré olvidar, al llegar al orgasmo mi hermana apretó su vagina, eso hizo que yo también me corriera de nuevo en menos de dos horas. Allí estábamos los dos descansando después del esfuerzo, pero todavía queríamos más, así que ella tomo de nuevo mi pene aun dura. Se puso encima de mí y se la fue introduciendo de nuevo en su vagina, comenzó a moverse de arriba abajo, en una cabalgada deliciosa, al paso del tiempo se fue moviendo más y más deprisa, hasta llegar a cabalgar como una loca, yo no sabía cuánto más podría resistir, hasta que de nuevo ella apretó su vagina y terminamos en un orgasmo espectacular.

Quedamos tumbados en el césped con nuestros cuerpos sudorosos acariciándonos, en eso mi hermana se levanta y me dice.

-“¿Qué te parece si nos duchamos juntos?” Claro le respondo muy feliz.

Nos metimos en la bañera, tomo mi pene y lo puso a la entrada de su vagina, se lo fue introduciendo poco a poco, hasta tenerlo todo dentro, comenzamos de nuevo a besarnos y a acariciarnos, le besaba sus tetas, le masajeaba sus nalgas. Permanecimos un buen rato en esa postura, con mi pene dentro de su linda vagina, no queríamos que aquello terminara, queríamos quedarnos en aquella situación toda la vida, pero como todas las cosas buenas tienen su fin, ya que tenía que acabar, decidimos que había que hacerlo de una manera espectacular, así que comenzamos a movernos.

Ella gemía y me pedía más, yo iba acelerando los movimientos de mete y saca no quería llegar al orgasmo, quería quedarme si por siempre, quería pasarme todo el día penetrándola, pero pronto ella acaba en un orgasmo e hizo que yo también me corriera, los gemidos de ella al correrse fueron muy fuertes lo que creo que nos delato.

De pronto la puerta del baño se abrió, era nuestro padre que al vernos de inmediato supo lo que pasaba su rostro cambio presentando la terrible ira que estaba sintiendo en ese momento. Se nos fue encima, mi hermana trato de protegerme diciendo que todo era su culpa que ella me sedujo, pero nuestro padre me tomo de los caballos todos mojados y me saco de la bañera. Su enojo aumento exponencialmente cuando noto mi pene en erección y como aun brotaba algo de mi leche de la punta.

Me dio tres fuertes cachetadas que casi me dejan sin sentido, atontado me llevo a rastras de los cabellos a la cocina, mi hermana trato de pararlo, pero de un fuerte manotazo la dejo fuera de combate, al llegar a la cocina me dio varios golpes el ultimo me saco todo el aire.

Recuerdo vagamente ver a mi padre tomar un cuchillo, luego solo recuerdo una gran punzada proveniente de mi entrepierna, que me provoco un dolor como nunca antes sentido. Luego todo fue negro. Desperté en el hospital, por varios días me ocultaron la verdad, pero en una oportunidad que mamá salió para comer algo pensando que dormía, me revisé para descubrir que mi pene, mi amado pene se había ido, mi padre me lo había cercenado.

-“¡NOOOOOOOOOOOOOOOO!” Grite de aterrado.


Grite tan fuerte que las enfermeras vinieron a ver lo que pasaba, para descubrir que me había quitado las vendas y estaba sangrando de nuevo. Tarde varias semanas en salir del hospital, ahora vivo solo con mi madre, han pasado varios años de aquello mi hermana se casó y tiene una familia, por mi parte siempre vivo urgido por descargar el contenido de mis aun colgantes huevos que solo puedo expulsar cuando me masajean la próstata por una prostituta que contrato cada tanto en secreto que es el único placer que ahora puedo obtener. 



Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

LA DECISIÓN

Gus y Lalo se dieron la gran vida, con el dinero robado, ya con 37 años cayeron en la trampa de una casa recompensas de la mafia, la debilidad de ambos eran las mujeres y su apetito por el sexo hacia que siempre bajaran la guardia y con Iris no fue la excepción, aunque en su defensa, ella hubiese hecho perder la cabeza a cualquier......


LA DECISIÓN.
Gus y Lalo se dieron la gran vida, con el dinero robado, ya con 37 años cayeron en la trampa de una casa recompensas de la mafia, la debilidad de ambos eran las mujeres y su apetito por el sexo hacia que siempre bajaran la guardia y con Iris no fue la excepción, aunque en su defensa, ella hubiese hecho perder la cabeza a cualquier.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [SECUESTRO] [ADVERTENCIA] [ESCLAVITUD]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Gus y Lalo amigos desde la más tierna infancia nacieron pobres y se criaron en un barrio marginal de la capital, durante la adolescencia luego que la madre de Gus murió por falta de dinero ambos decidieron que nunca volverían a sufrir por dinero, por lo que entraron en el mundo de la delincuencia, comenzaron robando y estafando a incautos golpes pequeños pero una vez llegaron a los 22 años disidieron que era hora de ir en grande comenzaron a dar golpes mayores y para cuando llegaron a los 33 años se les presento la oportunidad de sus vidas.

Por casualidad mientras celebraban uno de sus golpes que les dejo una jugosa ganancia, se enteraron que uno de los jefes de la mafia de la ciudad iba a mover una considerable cantidad de dinero $ 50,000,000 en efectivo, aquello al parecer no era un secreto el jefe mafioso se había forjado una reputación de implacable y todo aquel que se mentía o cuan siquiera lo miraba de mala manera terminaba muerto, por lo que nadie en la ciudad se iba arriesgar a robarlo, pero la suma era demasiada tentación par el par de amigo que planearon como hacerlo.

Entre ambos planearon el golpe, el cual resulto ser más fácil de lo que pensaron apenas iba custodiado por dos tipos apenas armados y el chofer de la camioneta, fue fácil sorprenderlos cuando salían de comprar unos cafés luego los amagaron y el chofer fue aún más fácil, ambos huyeron con el cuantioso botín para perderse, pero el mafioso puso precio a sus cabezas aun sin saber cómo eran o si trabajaban solos 30 millones fue la recompensa que se ofrecía por ellos, pero vivos.  

Pasaron varios años Gus y Lalo se dieron la gran vida, con el dinero robado, ya con 37 años cayeron en la trampa de una casa recompensas de la mafia, la debilidad de ambos eran las mujeres y su apetito por el sexo hacia que siempre bajaran la guardia y con Iris no fue la excepción, aunque en su defensa, ella hubiese hecho perder la cabeza a cualquier.

Iris los abordo a ambos en un bar a donde iban para conseguir chicas, de inmediato quedaron prendado de su belleza y cuando les propuso que hicieron un trio fue toda una sorpresa para ambos.

-“Venga que podemos pasarlo bien los tres” Les dijo Iris lo que hizo am ambos quedaran helados.

Aquella era la primera vez que una mujer les proponía que hicieran un trio. Menos de una hora más tarde los tres estaban en la casa de Lalo, ella empezó a besar a Gus en los labios acariciando sus labios con la punta de su lengua, luego cambió y empezó a besar a Lalo mientras seguía acariciando el pene de Gus por encima de sus ropas.

-pero que muy bien - dijo poniéndose de cuclilla en medio de los dos.

Irir comenzó a estrujar sus penes por encima del pantalón aquello rudo varios minutos hasta que Iris se cansó de estrujarlos y comenzó a desabrochar el pantalón de Lalo, enseguida comenzó a desabrochar su pantalón y a bajar su cremallera, entonces ella comenzó a desabrochar el botón del pantalón de Gus el cual viendo las dificultades que tenía ella también comenzó a quitárselo quedándose los dos en calzoncillos tipo trusa (slip) de esas blancas tradicionales, Iris miró los bultos que sobresalían de sus calzoncillos y dijo.

-“Todo fuera”.  Al tiempo que tiró de los calzoncillos hacia abajo sacando sus penes al mismo tiempo.

Sus penes estaban semi rígidos aún, pero eso a ella no le importaba es más le gustaba así podía meterlas en la boca y endurecerlas. El primer pene que se metió en la boca fue la de Gus que es el que parecía estar más ansioso, era un pene grande pero aun medio dormida, Iris se encargó de alegrarla. Después fue el turno del pene de Lalo la cual se metió en la boca para que se endureciera y tomara más vigor mientras que con la otra mano seguía masajeando el pene de Gus. El pene de Lalo pronto estuvo muy duro mientras que el de Gus le quedaba poco para estarlo.

-“Siéntense” Les ordeno Iris a ambos.

Los dos se sentaron en un sofá donde terminaron de quitarse sus pantalones y calzoncillos que estaban en sus rodillas. Ella se colocó entre sus piernas y siguió mamando sus ya duras erecciones, estaban callados por el espectáculo de verla chupar sus penes solo sus gemidos se escuchaban. Tras un largo rato mamándolos Iris se levantó y se quitó la blusa delante de ellos momento en el cual aprovecho Gus para tirar del cinturón de su falda y aflojarla, cosa que hizo que se cayera al suelo y dejará ver su diminuta tanga, cuando se quitó su blusa ambos pudieron ver su sujetador y esos dos pechos enormes intentando salir.

Iris se puso de pie de repente delante de Lalo para empezar a quitarse su sujetador (corpiño) poniendo sus brazos detrás para quitárselo momento que aprovecho para con su dedo medio apartar su tanga y con el índice se lo metí en su húmeda raja, al momento su sujetador se aflojó y ambos pudieron ver sus pechos, los cuales eran magníficos, Gus viendo como ella se había acercado a él y viendo que Lalo no se podía mover ya que su dedo estaba dentro de ella, se acercó a ella para comenzar a comerle su seno izquierdo lo que la hizo gemir.

Allí estaban los tres con ellos dos comiéndose los pechos a ella, de pronto Iris tiró de la mano hacía abajo, sacando el dedo de su vagina, ella rápidamente se despojó de su tanguita para quedar totalmente desnuda, todos quedaron totalmente desnudos.  Iris volvió a tonar sus penes los cuales no habían perdido la verticalidad, y se decidió por la de Gus subiéndose encima del sofá y apuntando su raja a su pene que ya rezumaba liquido pre seminal de la punta, bajando lentamente hasta que lo estuvo todo dentro de su vagina.

Lalo vio como Iris botaba sobre el pene de Gus y este la tomaba de sus nalgas mientas él, le acariciaba y chupaba su pecho derecho. Gus aguantó un buen rato los botes de Iris sobre su pene antes de correrse mientras Lalo se masturbaba y chupaba el pecho de ella. Una vez se corrió fue su turno y ella se puso encima de Lalo, pero en vez apuntar con su pene a su vagina apuntó a su ano Lalo la sujeto por sus nalgas mientras ella arqueaba la espalda para que su pene entrara con facilidad.

El contacto fue suave y a partir de ahí comenzó a meterse su pene con embestidas más duras llegando a notar como un tope que cuando chocaba contra él, el ano de Iris se contraía causándole algo de dolor, pero al mismo tiempo placer.

Luego de unos minutos cambiaron de posición y ella se puso a cuatro patas sobre el sofá mientras que Lalo se colocó por detrás, primero puso sus manos en su cintura pero ella cada vez se inclinaba más y Lalo comenzó a subir sus manos haciendo que ellas se elevará llegando a tener su pecho sudado contra su espalda de igual manera, y pegando su cara a su cara casi podían besarse Lalo apretó sus senos con sus manos mientras la penetraba entre gemidos bajo la atenta mirada de Gus que estaba de nuevo con su pene en erección pese a haberse corrido hacía varios minutos de pronto Gus se levantó y se puso frente a Iris poniendo su pene a la altura de su cara, ella no lo dudó y comenzó a darle una mamada los tres comenzaron a gemir como poseidos.

Lalo estaba exhausto aun sin correrme y a Iris le temblaban las piernas por la postura, entonces se la saco y se sentó en el sofá le hizo un gesto de que ella lo montara,  ella se puso encima y empezó a cabalgarlo de frente otra vez la penetraba mientras ambos se besaban, Gus no tardo en colocarse detrás de ella, le abrió sus nalgas y la penetro por el ano, vio el cielo cuando comenzó a meterle su enorme pene por su apretado ano, a Iris le parecía que dos serpientes luchando en por la misma madriguera dentro de ella, estaba encantada con la doble penetración que estaba sufriendo.  Con los gemidos de los tres de fondo Lalo se corrió al igual que Iris qué terminó unos minutos antes que él, Gus como ya se había corrido no tardo algunos minutos más que ellos.

Los tres se quedaron desnudos y sudados sobre el sofá de poco a poco se fueron relajando, hasta que Lalo y Rus se quedaron dormidos exhaustos, lo siguiente que ambos supieron es que estaban en un maletero en ropa interior amordazados y amarados sin saber a dónde se dirigían, luego de muchas horas ambos fueron sacados del maletero del auto y vieron a Iris recibir dos maletas llenas de dinero, antes de irse y tocando sus abultadas entrepiernas le dijo.

-“La pase en grande pero negocios son negocios cariños”. Dijo Iris para alejarse.

Ambos fueron llevados a lo que parecía una clínica abandonada ahí fueron llevados al sótano donde ya los esperaban dos sillones donde fueron amarados y les quitaron las mordazas de sus bocas, fueron dejados solos por varios minutos.

-“¡Gus creo que es nuestro fin!” Dijo Lalo.
-“Si eso parece hermano, pero la pasamos en grande ¿verdad?” Le respondió Gus.

Ambos rieron, aunque estaba aterrados, ambos en sus mentes deseaban que por lo menos el fin fuera rápido y sin mucho dolor, aunque sabían que eso no iba a pasar.

De pronto el hombre al que le robaron años atrás apareció ante ellos, vistiendo un elegante traje hecho a la medida, el hombre se les quedo viendo y luego les dijo de una manera muy calmada.

-“Vaya, vaya pero si aquí están las dos ratas que se atrevieron a robarme”. Dijo aquel hombre.
-“Bueno chicos es hora de pagar, no los voy matar pero desearan que lo hubiese hecho”.
-“La enfermera Ana se va a encargar de ustedes para arreglarlos para su nuevo trabajo”. Dijo el hombre para luego marcharse riendo maliciosamente.

De nuevo ambos se quedaron solos por algunos minutos, luego una bella mujer portando un sexy uniforme de enfermera que ninguna enfermera de verdad se pondría para un día normal de trabajo, la falda era tan corta que su tanga de color blanco era casi totalmente visible por delante y por detrás in mencionar el gran escote que mostraba el canalito entre sus frondosos senos, ella llevaba una bandeja de metal en donde descansaban un burdizzo, un elastrador y un cuchillo cuervo muy bien afilado.

Ella se agacho entre ambos que se le quedaron viendo, dejo la bandeja en el suelo, inesperadamente ambos sintieron sus delicadas manos palpando sus bultos por encima de sus trusas (slip) blancos que ambos portaban, le acaricio el paquete hasta sentir que ambos penes estaba lo suficientemente endurecidos como para divertirse con ellos. Luego que sintió sus endurecidos miembros ella les dijo.

-“Bueno chicos tengo malas noticias para ambos, voy a castrarlos pero el jefe quiera algo especial para ustedes, uno de ustedes hoy perderá su pene y el otro sus huevos”. Dijo Ana sin expresión alguna en su bello rostro.

De inmediato ambos comenzaron a luchar para tratar de soltarse, Ana dejo que ambos lucharan inútilmente por unos segundos antes de deslizar sus manos por una de las piernas de su trusa para llegar a sus huevos que apretó con fuerza, que hizo que ambos gritaran de dolor.

-“AAAAAAAAAAAAGGGGGGHHH”, gritaron ambos.
-“Ahora guarden silencio, es mejor que acepten su destino, merecían morir pero el jefe es piadoso con ustedes, ¡malditas ratas!” Les dijo Ana.

Ambos no tuvieron más remedio que guardar silencio, Ana dejo de apretar sus escrotos, saco sus manos de sus trusas y tomo el cuchillo curvo de la bandeja, para proceder lentamente a cortar sus trusas, hasta dejar sus bien dotados genitales de ambos hombres al descubierto, sus penes estaban en erección palpitando como si quisieran huir como ambos deseaban en ese momento.

Ana de inmediato tomo la decisión de cómo deberían ser cortados ambos al ver sus paquetes al desnudo; Lalo tenía el pene enorme muy grueso además varios centímetros más que Gus, al contrario, Gus tenía los huevos enormes pero un pene delgado, aunque de buen tamaño solo Lalo lo superaba, Ana tomo el pene de ambos con cada una de sus manos y comenzó a masturbarlos mientras lo hacía les dijo.

-“Es mejor que disfruten pues pronto ya no serán más unos hombres de verdad”. Dijo Ana.

Aquellas palabras hicieron que el pene de ambos diera un fuerte respingo, Ana entonces comenzó a masturbar exclusivamente a Lalo con su otra mano que libero del pene de Gus tomo el elastrador de la bandeja, que ya estaba cargado con dos ligas castradoras, de manera sorpresiva en el momento que más gozaba Lalo paso su durísimo pene por el centro de las ligas estiradas, para cuando Lalo se percató de aquello ya era tarde todo su cuerpo se convulsiono cuando sintió el terrible apretón de las ligas en la base de su endurecido pene que le hizo lanzar un poderoso alarido de dolor.

Gus no tuvo la misma suerte que Lalo que todo fue de sorpresa, en su caso Ana tomo el elastrador y lo cargo con dos ligas mientras él miraba, tan solo pensar en el dolor que iba a sufrir fue en sí mismo una tortura, también sufrió mucho mientras Ana  pasaba cada uno de sus enormes huevos por las estiradas ligas, pero todo eso no fue nada comparado al dolor que sintió cuando las ligas se contrajeron en lo alto de su escroto, el dolor fue simplemente infernal para Gus puso los ojos en blanco de dolor.

Ana espero algunos minutos antes de tomar el pene de Lalo que para ese momento latía con fuerza, cuando ella acerco el cuchillo curvo a la base de su pene Lalo aterrado le dijo.

-“triplicare lo que te estén pagando si nos dejas ir”. Dijo Lalo.

Ana sonrió para luego decir.

-“Es una pena que deba cortar este grandioso pene, ¡pero así son las coas cariño!” Dijo Ana.
-“Espera, podemos huir jun…” Intento decir Lalo.

Pero sus palabras fueron acalladas cuando Ana comenzó a cortar su pene justo entre ambas ligas, Lalo ya no hablaba su rostro denotaba dolor absoluto mientras daba alaridos de dolor mientras Gus trataba de soltarse con desesperación para ayudar a su casi hermano.

Ana apenas tardo unos segundos en cercenar el gran miembro de Lalo quien se desmayó de dolor casi cuando ella estaba levantando su pene cercenado, Ana dejo el pene cortado en la charola y con sus manos ensangrentadas tomo los grandes huevos de Gus que no trato de ofrecerle dinero, supo que ella no iba a poder ser comprada, solo la miro con furia y le dijo.

-“Te vamos a encontrar y matar maldita perra”. Dijo Gus
-“¡Lo dudo cariño!” Le respondió Ana al tiempo que comenzó a cortar su escroto.

-“AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH”. Fue el alarido que dio Gus.

Pronto sus huevos estaban cercenados de su cuerpo para siempre, Gus también se desmayó luego de convulsionar por varios minutos.

Han pasado seis años desde aquel día, ambos aun trabajan en un burdel especial controlado por la mafia, donde mujeres maduras acuden para torturar y humillar a cuanto hombre está en aquel lugar, Gus y Lalo son ahora más que meros juguetes sexuales privados de cualquier placer sexual, hasta el último día de sus vidas.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com



Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

KEVIN Y LA MADURA

Lucia era una sabrosa madura de 40 años, de grandes senos, buenas nalgas y muy simpática, había vivido siempre en frente de casa de mi casa, me llamo Kevin, desde que podía recordar, desde niño cuando jugaba con sus hijo ya algunos años mayores que él, siempre hubo algo que le atraía de ella, pero el tiempo pasa y sus hijos de Lucia se marcharon a la universidad, crecí ya con 15 años estaba en plena edad de la punzada, sentía una gran atracción hacia ella y no había día que no le dedicara muchas de mis masturbaciones......



KEVIN Y LA MADURA.
Lucia era una sabrosa madura de 40 años, de grandes senos, buenas nalgas y muy simpática, había vivido siempre en frente de casa de mi casa, me llamo Kevin, desde que podía recordar, desde niño cuando jugaba con sus hijo ya algunos años mayores que él, siempre hubo algo que le atraía de ella, pero el tiempo pasa y sus hijos de Lucia se marcharon a la universidad, crecí ya con 15 años estaba en plena edad de la punzada, sentía una gran atracción hacia ella y no había día que no le dedicara muchas de mis masturbaciones.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [ADVERTENCIA] [INFIDELIDAD]



Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul




Lucia era una sabrosa madura de 40 años, de grandes senos, buenas nalgas y muy simpática, había vivido siempre en frente de casa de mi casa, me llamo Kevin, desde que podía recordar, desde niño cuando jugaba con sus hijo ya algunos años mayores que él, siempre hubo algo que le atraía de ella, pero el tiempo pasa y sus hijos de Lucia se marcharon a la universidad, crecí ya con 15 años estaba en plena edad de la punzada, sentía una gran atracción hacia ella y no había día que no le dedicara muchas de mis masturbaciones, siempre fantaseando en cómo sería tener sexo con mi vecina.

La oportunidad de intimar con ella surgió cuando mi madre hablando con Lucia le comento que no iba muy bien con las matemáticas, enseguida ella que era maestra ofreció para que diera unas clases. Hasta entonces solo la conocía de forma superficial, nos veíamos en la calle, donde me limitaba a saludarla con cierta vergüenza ya que me gustaba mucho, fue de ese modo que me presenté unos días después en su casa que como dije estaba solo cruzando la calle.
           
Empecé a recibir sus clases y al principio se limitaba a darme las explicaciones oportunas y hacerme ejercicios de cálculo. Pero al cabo de unas cuantas clases fuimos teniendo más confianza y me fui relajando, ella era muy amable y con ese trato fui cada vez sintiéndome mejor a su lado. La verdad es que estaba cada vez más enganchado por Lucia no pasaba un día en que no me masturbase pensando en ella.

Un día que jamás olvidaré me dio clase vestida con una camiseta de tirantes que le iba un poco holgada. No pude evitar hacer miradas hacia sus pechos, se los podía ver en los momentos que ella se acercaba a mí para corregirme los ejercicios. Ella se dio cuenta de mis miradas y en vez de molestarse lo que hizo fue ponerse a reír, fue cuando me pregunto si le gustaba, al momento me ruboricé y la leve erección que tenía se me fue de golpe. Avergonzado le confesé que me gustaba mucho. Ella me preguntó de repente.

-“¿Eres virgen verdad?” Me pregunto de Improviso Lucia.
-“¡Si!” Le contesté muy apenado

Ella no tardo en acercar sus labios a los míos y empezó a besarme, primero con suavidad y luego cada vez con más fuerza y pasión, en aquel momento alucinaba con la situación, tenía la impresión de que aquello era uno más de mis sueños húmedos. pero era real lo que me estaba ocurriendo Lucia al mismo tiempo que me besaba empezó a pasar sus manos por todo mi cuerpo, bajando por mi pecho y más tarde empezó a palparme mi entrepierna sintiendo como mi pene ya estaba muy duro.

Al ver ella que solo me limitaba a besarla tomo mi mano derecha y me la puso en su pecho, entendí al momento que debía tomar más parte activa en el juego y empecé a masajear sus pechos. La respiración de los dos era cada vez más profunda y podía sentir los latidos de su corazón mientras la palpaba por debajo de la camiseta. Luego me acerqué más a ella, le desabroché el sotén (corpiño) dejándolo caer en el suelo. Mis manos palpaban sus senos, eran muy suaves, contrastaban mucho con sus pezones y la aureola que los rodeaban, que al tacto eran rugosos.

Los iba masajeando, mi mente iba a mil por hora, había tantas sensaciones placenteras en aquel momento que me sentía embriagado por completo, era una sensación extraña pero muy placentera, mientras estaba ocupado con los besos y las caricias, ella me desabrocho el pantalón, me bajo la cremallera y metió su mano por debajo de mi trusa (slip) acariciando mi miembro erecto. Al momento este se salió de mi trusa todo duro al máximo, ella empezó a mover la piel de mi pene con un movimiento rítmico que me sabía a gloria.

Estaba todo mojado pues hacía rato que mis jugos pre-seminales ya brotaban de mi miembro. Ella seguía acariciando mi pene con suavidad, pero con firmeza al mismo tiempo, se quitó la camiseta y pude ver todo su torso desnudo, estaba preciosa con dos senos al aire, sus pezones totalmente abultados y duros, ella con rapidez me bajo el pantalón y después la trusa por completo, luego los dos nos acabamos de quitar cada uno la ropa que nos quedaba y nos quedamos desnudos juntos el uno enfrente del otro, aquello superaba cualquier fantasía que hubiese tenido con ella hasta ese momento.

Continuamos con los besos y las caricias fue ella la que tomo la iniciativa y me llevo al sofá, hizo que me estirara allí y salto encima de mí, me dejaba guiar, sabía que ella era la profesora en aquel momento y no me refiero a las matemáticas precisamente. Empezó a besarme en la boca y luego fue bajando por mi cuello hasta llegar a mi pecho, se puso a besar y chupetear mis tetillas que se pusieron muy duros, no sabía que los hombres pudiésemos tener tanta sensibilidad en las tetillas, fue entonces que me atreví a mover una mis manos hacia su raja ella al notar que me acercaba a su sexo abrió un poco más sus piernas para que pudiera acceder más fácilmente, nada más palpar sus labios mayores empecé a notar como los pocos vellos que los rodeaban estaban totalmente mojados de flujo vaginal, pase mis dedos por la entrada de su vagina y pude comprobar que sus labios menores estaban también totalmente mojados y bien abiertos dejándome acceder con facilidad al interior de su vagina.

Lucia se levantó de golpe, se fue rápidamente a su habitación a buscar una caja de condones, para no tardar en volver mi lado y con una rapidez que me sorprendió me puso un condón en mi tieso miembro, luego se puso en cuclillas encima mío tomo mi pene con su mano y la guio hacia la entrada de su mojada vagina, se agacho de golpe y mi pene entro por completo dentro de ella, ella casi de inmediato comenzó a cabalgarme, no paraba de moverse de forma rítmica y sus movimientos se hacían cada vez más violentos.

Su vagina mojada no paraba de tragarse mi pene, parecía que quería succionarlo hacia lo más profundo de sus entrañas. Sus nalgas mojadas de flujo chocaban con mi pubis produciendo unos chasquidos, que me parecía que a cada chasquido me iba a explotar mi durísima erección, aquello era demasiado para mí, note que mis huevos no podían aguantar por mucho más tiempo aquel frenético ritmo de pronto llegue a un fuerte orgasmo que me hizo gritar de placer.

-“AAAAAAAAAAHHHHHHH”. Grite.

Durante unos segundos me convulsioné y expulsé todo el semen que había en mis testículos. O eso pensaba, ya que Lucia no tardo nada en quitarme el condón y ponerme uno nuevo en mi todavía miembro erecto, volvió a sentarse encima mío pero esta vez dándome la espalda y continuó montándome de forma violenta. no paraba de cabalgarme, note que debido a la fuerte corrida mi miembro estaba aflojando y en un momento dado ella coloco uno de sus dedos en la entrada de mi ano y moviéndolo circularmente fue introduciendo su dedo cada vez más adentro, en cuanto ella empezó a estimularme el ano y la parte que va de este hasta los testículos, mi miembro recobró nuevas energías y de forma casi mágica me encontré con mi pene otra vez totalmente tieso y duro.

Ella siguió montándome y me dio instrucciones para que me incorporase y le acariciase sus senos, así lo hice, también le iba besando el cuello mientras ella no paraba de jadear y mover sus caderas encima de mí, de súbito note como su vagina empezó a palpitar con una serie de contracciones que empezaron a presionar mi pene con fuerza, se estaba corriendo y no paraba de gemir de placer, también el resto de su cuerpo se convulsionaba la abracé con fuerza mientras le besaba el cuello y los hombros de improviso a mí también me sobrevino un fuerte orgasmo que me hizo caer en el sofá, ella también se desplomo encima de mí.    

Pensé que todo había acabado, pero Lucia seguía excitada cuando recupero el aliento rápidamente me dijo que me levantara, ella tomo una silla y apoyo sus brazos sobre el asiento abriendo muy bien sus piernas mostrándome toda su vagina ya bien abierto y mojada, solo con esa visión cualquier hombre tendría una tremenda erección al instante, guardo esa imagen en mi mente como si tuviera una fotografía dentro de mi cerebro pese a que han pasado ya varios años de aquello.

Me dijo que la penetrara en esa posición, por supuesto obedecí, mi falo ya estaba de nuevo en completa erección, ella me paso un nuevo condón me lo puso y la penetre, la tome de sus nalgas para penetrarla de pie detrás de ella, no tardo en comenzar a gemir como una loca, mientras por mi parte continuaba con el mete, saca a un ritmo salvaje.

Tarde en correrme es tercera vez lo que nos hizo gozar por más tiempo a ambos, pero cuando llegamos al orgasmo lo hicimos lo más fuerte posible. después de corrernos y de sepárame de su vagina ella me tomo con fuerza la cabeza con sus manos y me beso de nuevo para luego conducir mi boca a su sexo y me dijo que todavía no habíamos acabado que siguiera comiéndole su raja y penetrándola con mis dedos hasta que ella me dijera que parase.

La obedecí y seguí jugando con su sexo sin haberme podido quitar el condón. Se volvió a correr a los pocos segundos y empezó a tener una serie de orgasmos seguidos, a cada orgasmo se convulsionaba y me echaba chorros de flujo en mí rostro. Estaba con el rostro todo empapado y llegué a tragarme parte de sus flujos, tenía un gusto como a yogurt salado, después de esta serie de orgasmos acabó por tumbarse en el sofá me puse a su lado y la abracé con fuerza. Así estuvimos más de media hora, los dos juntos, relajados, satisfechos y agotados acariciándonos.

Luego Lucia me quito el condón me chupo mi pene hasta dejarlo limpio, me llevo al baño donde nos bañamos juntos y me ayudo a vestirme, ante de irme nos besamos de nuevo con pasión.  Esta fue mi primera vez y fue todo un éxito gracias a que pude estrenarme con una mujer ya experimentada. A partir de entonces Lucia estuvo dándome clases de matemáticas y de sexo durante más de unos seis meses, jamás la olvidaré. Debo confesaros que ha sido la mejor amante que he tenido, aunque también la única, dado que por asares del destino ya no puedo estar con una mujer como lo estuve con ella.

Verán ella estaba casada felizmente, pero su marido viajaba mucho por lo que casi siempre estaba sola en casa, por supuesto era algo que nos beneficiaba a ambos, pero todo lo bueno tiene que terminar algún día. Cierta tarde viernes, estaba en su casa supuestamente para una mis lecciones de matemáticas que se transformo en una lección de sexo, estaba disfrutando de lo lindo con ella cabalgándome cuando su marido regreso de improviso de uno de sus viajes, nos vio en su cama disfrutando lo que lo volvió un salvaje.

Se nos fue encima, arrojando a Lucia de un fuerte manotazo fuera de la cama, a mí me tomo del cabello, tratando de proteger mi rostro desprotegí otras áreas vitales, solo sentí una fuerte punzada en mi entrepierna que me hizo gritar de dolor, luego solo fue arrastrado tirado del cabello por la casa hasta la sala donde Lucia trato de detener a su marido, pero recibió un fuerte golpe en el rostro que la dejo tirada en el piso sangrando.

Su marido me llevo hasta la cocina, donde me amarro a una silla, y me tapo la boca con un paño, también me vendo los ojos, por lo que no pude ver lo que hacía, estaba aterrado, luego de uno leves instantes sentí como una mano tomo mis huevos, los apretó y jalo, lo que me hizo retorcerme de dolor, luego escuche como me dijeron.

-“Bueno espero disfrutas de mi mujer, porque nunca volverás a estar con otra mujer” Dijo la voz.
-“MMMM… JJHHHGGGMMM”. Trate de decir.

Cuando de pronto sentí una enorme punzada que hizo que todo mi cuerpo se sacudiera de dolor fue justo el momento en que deje de ser un hombre y me convertí en un eunuco, el esposo de Lucia me cerceno el escroto con mis huevos dentro con un afilado cuchillo, luego tomo mi pene y lo corto justo por la mitad no sin antes amarrarlo bien para evitar que sangrara mucho.

Tarde meses en recuperarme de aquellos, traté dos veces de acabar con mi vida no deseaba vivir de ese modo, sin sexo, sin placer por el resto de mis días, poco a poco comencé a aceptar mi condición de eunuco tuve que aprender a orinar sentado lo que en sí mismo fue otro trauma, pero al final lo acepte.

Ahora tengo 30 años aun mantengo un contacto de cariño y amistad con Lucia, ahora no hay nada de sexo y la verdad es que envidió la suerte que tiene su afortunado nuevo marido que de seguro la llena de placer como ya no podré hacerlo nunca más con ninguna mujer mientras viva, por lo menos de manera viril.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com




Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MÉDICO ME TOCA

Era un sábado en la mañana tenía una cita médica con mi doctora por unos fuertes dolores que tenía en la ingle desde hacía semanas, me bañé y me vestí muy temprano, decidiendo ponerme una trusa (slip) color rojo que me quedaba muy apretado, lo que creo que fue el culpable de todo. Tenía por ese entonces 16 años con una novia, con la que tuve sexo varias veces deliciosamente no con la frecuencia con la que hubiese deseado......


MÉDICO ME TOCA
Era un sábado en la mañana tenía una cita médica con mi doctora por unos fuertes dolores que tenía en la ingle desde hacía semanas, me bañé y me vestí muy temprano, decidiendo ponerme una trusa (slip) color rojo que me quedaba muy apretado, lo que creo que fue el culpable de todo. Tenía por ese entonces 16 años con una novia, con la que tuve sexo varias veces deliciosamente no con la frecuencia con la que hubiese deseado..

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Era un sábado en la mañana tenía una cita médica con mi doctora por unos fuertes dolores que tenía en la ingle desde hacía semanas, me bañé y me vestí muy temprano, decidiendo ponerme una trusa (slip) color rojo que me quedaba muy apretado, lo que creo que fue el culpable de todo. Tenía por ese entonces 16 años con una novia, con la que tuve sexo varias veces deliciosamente no con la frecuencia con la que hubiese deseado.

Aun así, ese día el medico que me atendió me hizo sentir un placer totalmente nuevo, pero también el ultimo de mi vida como un hombre viril de verdad, fui acompañado por mí padre, pues según mamá era mejor de esa manera. Llegamos a mi cita y me di cuenta inmediatamente como me miraba con ganas aquella doctora madurita de ojos claros y unos 40 años.          

Ya una vez en la consulta después de un rato haciéndome preguntas algo incomodas y personales desnudarme con la mirada me dijo que pasara a la camilla. Ahí me acosté boca arriba y lo primero que hizo fue tomarme la presión, aprovechándose para acomodar mi mano sobre su pene. Lo sentí muy duro ya por encima del pantalón que tenía. Todo aquello me tenía desconcertado, pero de alguna manera muy excitado.

Luego de algunas otras pruebas y manoseos hablo con mi padre, seguramente le pidió que esperara a fuera un momento porque apenas dejo de hablar con él mi padre salió del consultorio diciendo que iría al baño, cosa que por supuesto no le creí pero que creí era lo mejor en ese momento.       

Después que mi padre se marchó ella me bajo rápidamente el pantalón y me subió la camisa para verme mi pecho. Comenzó a palparme mi pecho bajando su mano por mi abdomen, hasta bajarme mi trusa (slip) roja lentamente, para luego palparme mis testículos durante mucho tiempo, hasta que poco a poco mi pene se fue poniendo durísimo por tanto manoseo en mi área intima.
           
Después de que era muy evidente, ella sin reparo alguno y lo agarro fuertemente con su mano, diciéndome:

-“Se te ha puesto muy duro”. Dijo ella.  

No aguantaba más, estaba que explotaba claro, por su culpa, sentía me venía por lo que superando mi pena y vergüenza le suplique.      

-“Por favor chúpamela por favor” Le suplique jadeando.
-“Primero tienes que mojarte, porque según ella le encantaba saborear el líquido pre seminal”. Me respondió ella.         

Me hizo aguantar mucho masturbándome y rozándome la punta muy lento con su lengua, como estaba tan excitado me mojé muchísimo rápidamente, sentí el líquido transparente resbalar por mi endurecido pene ahí si comenzó a mamármelo, con el líquido pre seminal se sintió delicioso y no pude aguantar mucho, viniéndome a borbotones en su boca después de unos apenas 4 minutos de mamada, llamando su boca por entero de mi espeso semen, aquella fue mi primera y única mamada de mi vida viril que sin saberlo también fue mi última eyaculación de mi vida.

Luego de aquello la doctora salió y hablo con mi padre, de algo que no pudo escuchar se tardó como media hora, para cuando ambos regresaron al consultorio ya me había aseado y vestido de nuevo, tenía una sonrisa de oreja a oreja, aunque mi padre estaba al borde del llanto, me abrazo como si me fuesen a ejecutar en breve, luego me dijo que debía de ser valiente, que todo era por mi bien, luego me dijo que obedeciera en todo a la doctora y se marchó.

La doctora entro ya vestida con ropas quirúrgicas lo que me asusto, ella me ordeno desnudar por completo lo que obedecí, pensando tontamente que obtendría más placer como la vez anterior, pero esa vez luego de acostarme sobre la camilla de nuevo boca arriba ella salo unos estribos de la parte abajo y me coloco las piernas en ellos para luego asegurarlas con correas.

Aseguro mi pecho y brazos con gruesas correas dejándome prácticamente a su merced, luego tomo un pote de crema de afeitar y esparció una generosa cantidad por toda mi entrepierna especialmente por mi escroto que no tardo en comenzar a afeitar con una afilada hoja de afeitar retirando todo el bello de mi escroto, altas piernas y pubis dejando mi zona púbica tan lampiña como cuando aún era un niño.

Luego sentí como me inyecto alrededor de mi pene y luego hizo lo mismo en mi escroto me dolió mucho, el dolor hizo que olvidara le pena que estaba sintiendo en ese momento por tener una tremenda erección de nuevo. Al cabo de unos segundos ya no sentía nada de mi pelvis que quedo entumecida por completo, fue cuando la vi tomar un bisturí de una charola de metal que coloco a su lado, ella estaba sentada entre mis abiertas piernas usando un tapabocas.

Sentí unos algo húmedo y sentí que mi escroto se apretó, luego sentí dos tirones y algunas leves punzadas para después escuchar dos golpes secos provenientes de un cuenco de metal, ni siquiera sospeché que aquellos dos golpes fueron provocados por mis testículos cuando fueron depositados ahí, luego de ser extraídos y cortados de mi escroto.

Luego de unos minutos la doctora se quitó los guantes de látex, manchados de sangre, para tomar mi aun endurecido pene, que comenzó a masturbar fue cuando me dijo.

-“Ahora necesito que te corras para limpiar bien todos los conductos que aún quedan en tu cuerpo”. Dijo Ella,

No entendí en ese momento a que se refería, solo pensaba en el placer que de nuevo me estaba haciendo sentir, dado que mi pene no estaba entumecido, me sentía en las nubes de nuevo, ella hábilmente bajaba y subía mi prepucio por mi glande haciendo que me estremeciera y gimiera sin parar hasta unos minutos después de comenzar a masturbarme ya no pude contenerme y me corrí.

-“AAAAAAAHHHH”. Gemí.

Fue el mejor orgasmo de mi vida, aunque de inmediato note que algo estaba mal, pues no hubo una explosión de líquido blanco como de costumbre, sino que solo fueron unas gotas de un líquido color crema claro eso si salió con mucha fuerza cuando el placer del orgasmo desapareció le pregunte a la doctora.

-“¡Porque mi semen salió de ese color?” Pregunte.
-“Es normal, dentro de poco será casi trasparente ya que sin tus testículos lo que eyaculas ya no tiene esperma”. Respondió ella.

-“¿Qué? ¿Cómo que sin mis testículos?” Pregunte aterrado.
-“Si te he castrado, mira aquí están tus testículos y como puedes ver ya el cáncer bien avanzado, mucho me temo que deberás someterte a una buena ronda de quimioterapias”. Dijo la doctora mostrándome el cuenco con mis testículos extirpados.

Me quedé en shock por unos segundos, me negaba a creer que aquello estuviera pasando, mira mi entrepierna y vi mi escroto aun relleno, aunque con algunos puntos de sutura, viendo la doctora mi expresión de confusión añadió.

-“Si, te los extirpe lo que hay ahora dentro de tu escroto son solo prótesis testiculares, solo para estética pero en realidad ya no cumplen con ninguna función”. Dijo la Doctora.

-“NOOOOOOOOOOOO”. Grite de desesperación.

Mi padre entro al oírme gritar y me abrazo fuerte mientras le susurraba.

-“Me han castrado… Me han castrado…” Repetía una y otra vez.

De eso ya han pasado 10 años, supero el cáncer, pero perdí mis testículos, aun puedo tener erecciones y tengo una esposa, con la que tengo buen sexo pero nunca he vuelto a sentir el mismo placer de cuando me vine en la boca de la doctora aquella tarde en que me castro.




Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

UN DÍA DE VERANO

Fue un día de verano en que fuimos a la playa mi novia y yo. Bueno la que era mi novia en ese tiempo, si no recuerdo mal, era un día bastante caluroso y habíamos ido a una playa solitaria que conocía de antes, una caleta muy bonita en donde podríamos estar solos......


UN DÍA DE VERANO.
Fue un día de verano en que fuimos a la playa mi novia y yo. Bueno la que era mi novia en ese tiempo, si no recuerdo mal, era un día bastante caluroso y habíamos ido a una playa solitaria que conocía de antes, una caleta muy bonita en donde podríamos estar solos.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [VIOLACIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Alan & Darksoul




Fue un día de verano en que fuimos a la playa mi novia y yo. Bueno la que era mi novia en ese tiempo, si no recuerdo mal, era un día bastante caluroso y habíamos ido a una playa solitaria que conocía de antes, una caleta muy bonita en donde podríamos estar solos.

Ella llevaba un bikini de esos con poca tela aguantada tan solo con un par de nudos, aunque tampoco nada escandaloso, pero que a mí me tenía con unas ganas de quitárselo que no podía con ellas (sobre todo la parte de abajo que tenía dos nudos a los lados y con solo deshacerle uno se le iría al suelo). Buscamos un sitio para poner la toalla y después de estar un rato tomando el sol decidimos irnos al agua un rato, y es que era la única manera de combatir un poco el calor que hacía. Por supuesto el agua estaba bastante calientita pero fresca, cuando me había metido en el agua hasta la cintura, la agarre y la eche al agua.

Entonces comenzamos a echarnos agua, a empujarnos y ahogarnos el uno al otro, en fin el típico jueguito, y con tanto roce con su cuerpo le levante sin querer la parte de arriba del bikini dejando una de sus tetas al descubierto.

-“¿Qué, tratas de hacer?” Me dijo mientras se lo ponía rápidamente en su sitio.
-“Bueno, ha sido sin querer”. Le dije.
-“Ya, ya, seguro. Pues yo también se hacer cosas sin querer”. Me dijo ella.

Y diciendo eso se pegó a mí y me echo mano al paquete que pese a estar en el agua tenía ya un tamaño considerable.

-“¿Vaya, ese bulto es por mí?” Me pregunto.
-“Y que te esperabas, después de tanto roce con ese cuerpazo que tienes como quieres que se me ponga”. Le respondí.

Tampoco me iba a quedar atrás así que coloque mi mano por debajo de su brazo y le baje lo suficiente el bikini como para colarle un par de dedos entre sus piernas. Entonces nos fundimos en un largo beso y nos pegamos aún más sentirnos mejor. después éramos jóvenes y deseábamos sentirnos el uno al otro, seguimos un rato más acariciándonos hasta que con uno de mis dedos comencé a frotarle su clítoris. Ella pego un salto hacia atrás y dijo: “no, no, ¡aquí no!”         

Supongo que los dos pensamos lo mismo dado que habíamos dejado el coche en la entrada de la plata poco visible, así que salimos del agua y fuimos a algunas de nuestras cosas para ir al coche para continuar lo que habíamos empezado en el agua. Hice lo que pude para disimular mi enorme erección, así que cuando llegamos a donde estaba las cosas me puse la toalla por delante y casi sin secarnos nos dirigimos hacia el coche.   

El camino se me hizo eterno, y es que no podía esperar a quitarle ese bikini que me tenía loco. Al llegar al coche saqué las llaves y abrí la puerta de atrás. No había nadie en las cercanías por lo menos eso pensaba, así que me senté en el sillón de atrás y ella se sentó a mi lado, cerró la puerta y colgó una de las toallas en la ventanilla para tapar un poco. Sin pude esperar y comencé a besarla mientras le abría el nudo en su espalda de la parte de arriba del bikini y se lo levanté dejándome ver sus preciosas tetas.

Seguí besándola mientras le acariciaba una de ellas dándole suaves pellizcos en el pezón. Ella era bastante morena de piel, pero como nunca se quitaba el bikini para tomar el sol tenía la piel alrededor de los pezones realmente blanca (con forma de triángulos), cosa que a mí me excitaba un montón. Separé mis labios de los suyos y me dirigí hacia sus tetas y comencé a besarlas, morderlas, a lo que ella respondió con pequeños gemidos de placer.

Mientras tanto ella no había parado de acariciarme el pene sobre el bañador, así que el bulto era ya enorme y no aguantaba más. Como si hubiera oído mis pensamientos, con una mano me bajo ligeramente el bañador mientras con la otra me lo saco y se puso a masturbarme suavemente. Seguí besándole y lambiéndole las tetas, mientras con la otra mano comencé a subir poco a poco por sus piernas hasta llegar a sus muslos sintiendo como temblaban de excitación al acariciarlos.

Llevé mi mano hacia su cadera y de un tirón le deshice uno de los nudos de la parte de abajo de su bikini. Lo aparte con suavidad y seguí acariciándola, a lo que ella respondió abriendo ligeramente sus piernas mostrándome sus labios vaginales empapados de tanta excitación.

Creo que nunca la había visto tan húmeda hasta ese momento, y es que la situación era bastante morbosa y a ella le encantaba la sensación de que alguien nos pudiera ver. Seguí acariciándola un rato más haciendo círculos alrededor de su sexo, y notaba como ella se iba calentando más y más y sus gemidos eran cada vez más profundos. Estaba tan excitada que no quise hacerla esperar más, así que le separe un poco más sus piernas y lleve dos de mis dedos hasta su clítoris y comencé a masajearlo suavemente dándole ligeros pellizcos mientras le introducía otro dedo en su vagina.

Había levantado ya la cabeza de sus tetas y fui besando su cuello en dirección a su boca mientras seguía masturbándola cada vez más fuerte. Ella también fue aumentando poco a poco el ritmo de su mano que seguía subiendo y bajando alrededor de mi pene cada vez más rápido, tanto que me iba a correr de un momento a otro si no paraba. No quería acabar de esa manera, así que tome su mano y me separe de ella haciendo que se diera la vuelta y se pusiera de rodillas sobre el asiento.          

Me agaché frente al asiento, detrás de ella y comencé a besarle las piernas, subiendo cada vez más arriba. Poco a poco las seguí recorriendo con mi lengua hasta llegar a su vagina, que estaba tan húmeda que sus jugos le resbalaban por el muslo y las gotas le llegaban casi hasta la rodilla. Le abrí un poco las piernas y enterré mi cabeza entre ellas recorriendo todo su sexo con mi lengua, con lo que sus gemidos no tardaron en volver.

A ella eso le volvía loca, así que sus gemidos eran cada vez más profundos, aunque tratara de evitarlos, y más aun cuando tome su clítoris entre mis labios, succionando a la vez que lo acariciaba con profundos lametones. pude notar como se estremecía todo su cuerpo y como iba abriendo más y más sus piernas para facilitarme la tarea mientras yo seguía penetrándola con mi lengua, parando de vez en cuando para dedicarme a su clitorís.

Sus gemidos eran ya pequeños gritos de placer, cuando de repente ella aparto mi cabeza y se dio la vuelta. Me levante y nos dimos un apasionado beso tras el cual me dijo.

-“No puedo más, me vas a volver loca”. Me dijo ella.
-“¿Y eso es malo?” Le pregunte.
-“No, ¡pero quiero sentirte dentro de mí ya!” Dijo ella muy excitada.

Como pudo tomo su bolso que estaba en el asiento delantero y saco un condón, nos sentamos de nuevo uno al lado del otro y seguimos acariciándonos y besándonos mientras ella lo abría. Volvió a masturbarme suavemente mientras seguía dándome besos por el cuello. Entonces se separó un poco, se agacho sobre mi pene y después de mirarme de reojo y sonreírme comenzó a darle besos y se lo metió de un tirón en la boca.

Su cabeza comenzó a subir y bajar mientras su lengua hacia círculos alrededor de mí entrepierna y su mano seguía acariciándolo de arriba a abajo. Ella lo chupaba maravillosamente y estaba logrando arrancarme suspiros de verdadero placer. De vez en cuando se lo sacaba de la boca y lo lambia, recorriéndolo con la lengua haciéndome temblar de gusto para luego volver a metérselo en la boca y seguir mamándomelo mientras entraba y salía de sus labios.

Estuvo así un rato hasta que separo su cabeza, me puso el condón y volvió a metérselo en la boca para colocarme poco a poco el condón con suaves movimientos de su lengua. Cuando ya estaba estirado del todo se levantó, se quitó el bañador que lo tenía atado a una sola pierna y se sentó encima de mí, besándome mientras se dejaba caer poco a poco y se introducía mi pene en su vagina. Entonces me abrazo y comenzó a moverse rítmicamente arriba y abajo mientras yo ayudaba al movimiento de sus caderas con las manos en sus nalgas.

Poco a poco fue aumentando el ritmo y comenzamos a besarnos para apagar un poco sus gemidos mientras mi pene entraba y salía de su vagina, hacia bastante calor, así que los dos estábamos empapados en sudor y eso no hacia más que excitarnos aún más. Mi cuerpo comenzaba a estremecerse y ya notaba que no iba a tardar en correrme si seguía moviéndose de esa manera, así que tuve que frenarla un poco. Ella se echo un poco hacia atrás apoyándose en los asientos de delante y freno un poco el ritmo mientras le acariciaba las tetas que en ese momento quedaron a mi disposición.   

Sus gemidos volvían a oírse ahora en todo el coche mientras seguía moviendo sus caderas levantando su cuerpo para después bajar y dejar que mi pene la penetrara hasta el fondo. Aproveche que se había recostado un poco más hacia atrás para llevar una mano a su clítoris acariciándolo y presionándolo al ritmo de la penetración. Ahora era su cuerpo el que temblaba y se estremecía cada vez que mi pene la penetraba y sus suspiros eran cada vez más intensos. Yo ya no podía aguantar mucho más, sentía que me venía, y al cabo de un rato me corrí apretándola hacia mi mientras le daba un fuerte beso.

Ella siguió moviéndose ahora más despacio mientras mi pene explotaba dentro de ella liberando la tensión de cada musculo de mi cuerpo. Nos quedamos así abrazados durante un buen rato con mi pene aun dentro de ella, siguiendo con el beso y tratando de recuperar la respiración.

No sé cuánto tiempo seguimos así hasta que estábamos por ponernos los bañadores tras otro beso para volver a la playa a refrescarnos con el agua, lo que hicimos. Al llegar a la playa nos encontramos con seis hombres que estaban revisando nuestras cosas que habíamos dejado en la playa al verme acercar a ellos rieron maliciosamente.

-“¿Qué están haciendo? ¡Dejen nuestras cosas!” Le dije algo molesto.
-“¡Que pasa, estas molesto! ¿Qué no te gusto tirarte a esa preciosura chico!” Dijo uno de esos hombres que parecía ser el líder.

Aquel hombre era un hombre alto de unos 40 años, de unos 1.85 de alto, muy musculoso y con un gran paquete sobresaliendo de su bañador tipo slip de color negro que estaba usando, era evidente por su respuesta que nos vieron teniendo sexo en mi auto.

-“Malditos pervertidos ¿NOS ESTABAN ESPIADO?” Les dije gritando.
-“Que va, solo pasábamos cuando escuchamos los gemidos de tu chica”.
-“Sabes esos gemidos nos han dejado con ganas porque no nos la prestas un rato para que también nosotros disfrutemos, ¿Qué dices chico?” Dijo aquel hombre.

-“¡EN TUS SUEÑOS MALDITO ESTÚPIDO!” Le dije ya muy enfadado.
-“No deberías ser tan grosero con tus mayores chico”. Dijo el hombre.

De pronto me dio una cachetada que hizo que perdiera los estribos y me lance contra él, ambos caímos a la arena, donde nos revolcamos estaba por darle un primer puñetazo en su rostro cuando mi puño fue detenido, cuando dos se sus amigos me detuvieron y me separaron de él, luche para que me soltarán, pero eran muy fuertes, el hombre se levantó y me dijo.

-“Lamentaras el haberme agredido ¡perro!” Dijo aquel hombre.

Apenas termino de hablar me dio dos fuertes golpes en el abdomen sacándome el aire dos golpes en el rostro que me partió el labio y para rematar me dio dos rodillazos en los huevos que me dejaron viendo las estrellas hasta que perdí el sentido.

Para cuando desperté no sé cuantos minutos después, mi novia estaba siendo violada por tres tipos al mismo tiempo uno le estaba penetrando su boca con su enorme falo, otro estaba debajo de ella penetrándola por su vagina con un pene de no menos de 22 cm y el ultimo sobre ella, taladrándole su ano con un pene de 27 o 28 cm muy grueso, los tres gemía aquellos pese a llenarme de rabio de alguna manera me excito y tuve una tremenda erección que mi bañador no ayudo a ocultar, de pronto escuche decir al líder de esos hombre.

-“¡Miren a su novio ya se le paro!” Dijo el hombre a un lado de donde estaba.

No fue sino hasta ese momento que lo vi, estaba amarrado a una palmera, con los brazos hacia atrás y las piernas separadas. El hombre estaba desnudo, con su pene aun chorreando semen de la punta, se me acerco y me tomo del cabello. tenía una mordaza por lo que no podía decirle nada, él me miro y me dijo.

-“Es hora de pagar por tu insolencia, solo déjame decirte que el sexo de tu novia en verdad es una delicia cálido y apretadito, ¡una verdadera delicia!”. Dijo el hombre. 

-“MMMMM GGGGHH HGGGG” Fue lo único que salió de mí.

Entonces el hombre saco un cuchillo muy afilado con la que corto mi bañador dejándome desnudo de nuevo con mi tremenda erección que ya rezumaba liquido pre seminal de la punta apuntando al cielo, el hombre me tomo de mis huevos con una de sus manos y los jalo hacia abajo.

-“Espero disfrutaras de tu novia, ya que fue tu ultima vez con una mujer como hombre”. Dijo el hombre.

Acto seguido coloco el cuchillo detrás de mis huevos. Al sentir el metal todo mi cuerpo se estremeció, negué con la cabeza, traté de suplicar. “MMMMMMMM”, cuando de pronto sentí la más terrible punzada de dolor de toda mi vida, fue como ser hervido vivo. Cuando de pronto lo vi, el hombre se incorporó sosteniendo el que fue apenas unos instantes mi escroto con mis huevos en su interior.

Aquel hombre me había castrado, el dolor no me dejo disfrutar de mi última eyaculación como hombre, todo mi cuerpo se sacudió por varios segundos y de nuevo me desmaye.

Me desperté en un hospital, con mis padres a mi lado, me habían convertido en eunuco lo sabía, lloré mucho, mi novia fue violada salvajemente por los seis hombres, paso varios meses en un hospital siquiátrico, pero cuando salió simplemente no me podía ni ver, el solo hecho de hacerlo le hacía gritar de pánico al recordarle lo que paso.

Por supuesto terminamos, hace años que no sé nada de ella, por mi parte vivo mi día a día, lo mejor que puedo de los hombres que nos atacaron nada se sabe, no he vuelto a tener sexo con nadie desde aquello, mi pene pese a los medicamentos y hormonas hace años que no tiene una erección y mi ropa interior me queda holgada dado que ya no tengo con que llenar la entrepierna desde aquel funesto día de verano. 





Autor: Alan & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

CHICO DEL AUTOBÚS

Le correspondí su beso y poco a poco comencé a desabrochar su cinturón y su pantalón hasta que él se bajó el pantalón quedando en bóxer, la adrenalina me mataba pero estaba seguro de lo que hacía, bajé lentamente y comencé a lamerlo por encima de su bóxer que ya se había humedecido con su líquido pre seminal, con los dientes le bajando su ajustado bóxer cuando de repente saltó frente a mí un delicioso pene de unos 20 cm aproximadamente, con el vello recortado y circuncidado, no lo podía creer, era perfecto incluso mejor que el de mi amor......


CHICO DEL AUTOBÚS.
Le correspondí su beso y poco a poco comencé a desabrochar su cinturón y su pantalón hasta que él se bajó el pantalón quedando en bóxer, la adrenalina me mataba pero estaba seguro de lo que hacía, bajé lentamente y comencé a lamerlo por encima de su bóxer que ya se había humedecido con su líquido pre seminal, con los dientes le bajando su ajustado bóxer cuando de repente saltó frente a mí un delicioso pene de unos 20 cm aproximadamente, con el vello recortado y circuncidado, no lo podía creer, era perfecto incluso mejor que el de mi amor.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA] [CBT]


Categoria: Gay      Autor: Urigoenitz & Darksoul




Cierto día regresaba de unas vacaciones en la que nada me salió como pensé de hecho estaba algo enojado por todo lo sucedido, mi acompañante me dejo por un chico muy guapo por lo que me dirigía hacia mi lugar de residencia en autobús que iba con muchos lugares desocupados y me tocó sentarme solo, el viaje era por la noche así que era un poco aburrido, transcurridos dos horas de viaje me percaté de que atrás de mi venía un chico muy guapo medía 1.70 aproximadamente, piel clara, ojos cafés, complexión atlética y una barbita que le hacía ver muy sexy.

Por mi parte mido 1.69 metros, cuerpo delgado, tez clara, ojos cafés y cabello negro, aunque soy delgado no tengo un cuerpo atlético y marcado como el chico que mencione, fue uno exactamente de ese tipo que me hizo perder a mi amigo y al que deseaba confesarle mi amo en la playa a la que fuimos de vacaciones por lo que debo confesar que un cierto resentimiento me invadió mientras lo observaba

Lo observaba mucho debido a que en realidad era muy atractivo e imagina lo que le haría pensando que fue el quien me arrebato a mí amor, en una de esas cruzamos las miradas a lo poco que se alcanzaba a ver en la oscuridad y vi cómo se comenzó a agarrar el paquete, lo hacía de manera muy sugerente, lo veía más y más sin que él se imaginara lo que pasaba por mi mente en esos momentos, aunque también me sentía atraído por su gran paquete que era evidente en su apretado pantalón.   

Así pasaron cómo una hora aproximadamente y el me llamaba a sentarme con él, pero no me decidía, cuando por fin me convenció me pasé junto a él y comencé a tocar su bulto que se sentía muy rico y de pronto comenzó a besarme, aquel atrevimiento además de sorprenderme y agradarme termino por convencerme que debía hacerlo pagar, debía dejar claro que no por ser tan atractivo podían hacer lo que quisieran, con quien quisieran sin consecuencia alguna.  

Le correspondí su beso y poco a poco comencé a desabrochar su cinturón y su pantalón hasta que él se bajó el pantalón quedando en bóxer, la adrenalina me mataba pero estaba seguro de lo que hacía, bajé lentamente y comencé a lamberlo por encima de su bóxer que ya se había humedecido con su líquido pre seminal, con los dientes le bajando su ajustado bóxer cuando de repente saltó frente a mí un delicioso pene de unos 20 cm aproximadamente, con el vello recortado y circuncidado, no lo podía creer, era perfecto incluso mejor que el de mi amor.    

Comencé por lamber sus testículos y lamber su ingle lentamente mientras él se retorcía tanto como podía, así nos la pasamos un buen rato hasta que por fin introduje su endurecido pene en mi boca, el me empujaba la cabeza para que la metiera toda y me llegaba hasta la garganta que por cierto tengo bien profunda y amaestrada, lambía todo ese rico trozo de carne y con la lengua hacía masajitos en la punta cosa que hacía que se retorciera de placer aún más.      

De repente me levantó y volvió a besar y comenzó a tocarme las nalgas de manera suave y después salvaje, estaba ya muy excitado, de pronto se escuchó en el sonido del autobús que íbamos a parar para los que quisieran comprar, estirar las piernas o ir al baño, rápidamente nos separamos y me senté en otro asiento, cuando las luces se encendieron nadie de los pocos que iban en autobús noto nada.

Él apenas chofer abrió la puerta se bajó, haciéndome una seña discreta para que lo siguiera, lo que hice, pero no antes de tomar una navaja de mi equipaje, estaba por entrar al baño cuando él me llamo por de fuera y nos fuimos detrás de aquella tienda y gasolinera, unos grandes contenedores nos tapaban de miradas indiscretas, se sentó sobre unas cajas de plástico con su pene bien duro y chorreando liquido pre seminal. 

Me bajé mi pantalón y ropa interior para sentarme sobre su pene, pero sin que me penetrara y me movía muy rico y el me gemía en el oído desde atrás me lambía el cuello y se retorcía un poco, nuevamente volvía a bajar y seguí mamándosela por un rato más hasta que ya no pudo y terminó en mi boca... se vino a raudales tanto que no me cupo en la boca y se me escurrió.   

Comenzó a masturbarme hasta que también terminé igual abundantemente, pero quería sentir su pene, por lo que se la chupe hasta que la tuvo dura de nuevo, el empezó a gemir sonoramente pues se la mamaba como una autentica puta, por lo que tome mi ropa interior y se la metí en la boca, lo que soluciono el problema, además aquello era parte de mi plan.

Me senté sobre su pene, restregando su dura erección entre mis nalgas, el saco un condón y se lo puso, para casi enseguida sentir la punta de su pene ya enfundado en látex presionando mi ano, no tardó mucho en penetrarme, mi peso como la gravedad ayudaron a que me entrara toda, me estremecí al tenerlo todo dentro sus huevos casi chocaban con los míos cada que le daba un buen sentón, paso un de sus brazos por uno de mis costados, tomo mi pene para comenzar de nuevo a masturbarme.  

Vaya qué si sabía moverse el muy desgraciado, me estaba llevando a la gloria misma con su mano y pene bien dentro de mí, sin que se diera cuenta tome la navaja preparándome para mi clímax, unos 10 minutos después ambos estaban llegando al punto de no retorno sintiendo como su pene palpitaba en mi interior, así como el mío hacia lo mismo rodeada de su mano.

Sentí como comenzó a correrse el primero, gimió fuerte pero mi ropa interior en su boca impidió que se escuchar mucho, por mi parte no tarde en arrojar una segunda gran carga, cuando ambos quedamos sin fuerza conmigo sobre su cuerpo tome sus huevos y se lo jale con fuerza, lo que hizo que todo su cuerpo se tensara sin darle tiempo a reaccionar le clave la navaja entre sus huevos lo que lo hizo dar un salto que casi me derriba al suelo pero logre reaccionar para con tres rápidos movimientos de mi mano cortarle su escroto por completo con sus huevos aun dentro.

Cuando me levante de él todo su cuerpo se sacudió apenas alcanzo a ver cuándo le mostré su saco de piel todo ensangrentado con sus huevos aun dentro, temblando sosteniendo por una de mis manos, sus ojos se pusieron en blanco y se desmayó, le quite su pantalón para tomar su bóxer, con una cuerda que encontré le hice un rudimentario torniquete con lo que quedo de su escroto aun unido a su entrepierna usando su bóxer como vendaje.  

Luego con sus huevos aun en mi mano me fui al baño que no estaba muy lejos por suerte no había nadie, me lavé mis manos y el escroto lo mejor que pude los envolví con algo de papel higiénico y los envolví en mi ropa interior que extraje de su boca, para guardarlos en la bolsa de mi pantalón me arreglé la ropa, para luego subir al autobús, el chofer arranco minutos después luego de dar dos avisos a los pasajeros para que abordaran.

De aquel guapo hombre que convertí en eunuco aquella noche de despecho jamás volví a saber nada de él, aunque aún conservo sus huevos dentro de un frasco y cada que los veo me masturbo frenéticamente hasta correrme explosivamente, recordando al chico del autobús.





Autor: Urigoenitz & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

PRACTICAS

Pensé que todos terminaron de ducharse, cuando un último rezagado entró en la ducha. Su lindo como suave par de nalgas me llamó la atención. Cuando el agua se apagó, me preparé para más decepción. Sin embargo, cuando salió de la ducha, solo podía mirar su hermoso cuerpo. Tenía los hombros anchos y músculos bien tonificados. Mi mirada se movió por su cuerpo a su entrepierna que estaba sin vello, apoyando un grueso como largo pene y un gran conjunto de huevos bajos colgando......


PRACTICAS.
Pensé que todos terminaron de ducharse, cuando un último rezagado entró en la ducha. Su lindo como suave par de nalgas me llamó la atención. Cuando el agua se apagó, me preparé para más decepción. Sin embargo, cuando salió de la ducha, solo podía mirar su hermoso cuerpo. Tenía los hombros anchos y músculos bien tonificados. Mi mirada se movió por su cuerpo a su entrepierna que estaba sin vello, apoyando un grueso como largo pene y un gran conjunto de huevos bajos colgando.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCOLAR] [ADVERTENCIA] [DOMINACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: Smoothandslimboy




Nunca me había gustado la escuela y constantemente luchaba con ella. Voy a admitir que rara vez estudiaba. Sin embargo, me las arreglé para graduarse de la escuela secundaria con un promedio de 2.2 / 4.0 grado. Todo el mundo en mi familia había asistido a la universidad y por lo tanto se esperaba que obtuviera un título universitario, o arriesgarme a ser repudiado. Mis padres me habían explicado que no les importaba en que me graduara, pero que debía tener uno. 

Parte de la razón de mi promedio de calificaciones no había ningún menor se debió a mí siempre recibiendo una A en la educación física. No era muy atlético, pero disfrutaba de Educación Física. Por lo tanto, decidí que iba a obtener mi título universitario en educación física. De hecho, me hizo disfrutar de mis años en la universidad y lo hice bastante bien. Había decidido que iba a ser un maestro de educación física cuando me graduara. 

Durante mi último año en la universidad, mi asesor me había dicho que debería tratar de conseguir una pasantía. La experiencia de prácticas sería muy útil para conseguir un trabajo a tiempo completo después de la graduación. Que sin duda tenía sentido y me empezó a aplicar. En poco tiempo, había logrado obtener una pasantía en una escuela secundaria no demasiado lejos de mi ciudad natal durante la primavera.

Tenía ganas de empezar mi primer día como pasante en el departamento de educación física de la escuela secundaria. El director deportivo me informó que mi papel principal sería la de manejar el equipo. Tenía que preparar el equipo y suministros para los entrenadores de educación física y una vez que la clase había terminado, devolver el equipo para el almacenamiento y asegurarse de que todo se contabilizó. 

Oh, sí, mi trabajo también incluía las toallas utilizadas por los estudiantes para secarse después de sus duchas. Esa tarea era simple: ir a los vestuarios y dar a cada chico una toalla limpia y fresca al salir de la ducha y luego asegurarse de que él colocara la toalla en barril camino hacia la puerta del vestuario. Cada chico iba a tomar una ducha. Para verificar que se había duchado, tenía que asegurarme de que tenían una toalla colocada en el barril antes de salir. 

La razón por la que tenía que contar también las toallas era para asegurarme de que nadie tomara dos toallas para dar a otro niño que no se había duchado. Las toallas eran pasadas en la ducha para asegurarse también que nadie se duchó en ropa interior o short. Cuando el director deportivo explicó este deber, me fue difícil dejar de saltar de alegría. Después de todo, me dijeron que solo era ver desnudos a los chicos de secundaria en la ducha.

Cuando la primera clase de educación física había terminado y los chicos regresaron a los vestuarios donde los estaba esperando con el toallero fuera de la ducha. Había visto en secreto a cabo cada chico cuando entró y salió de la ducha. No era lo que estaba esperando. La mayoría de ellos eran demasiado gorditos para mi gusto o tenían sus rostros cubiertos de acné o simplemente feos. Estaba muy decepcionado cuando no vi ningún chico de mi agrado.

Pensé que todos terminaron de ducharse, cuando un último rezagado entró en la ducha. Su lindo como suave par de nalgas me llamó la atención. Cuando el agua se apagó, me preparé para más decepción. Sin embargo, cuando salió de la ducha, solo podía mirar su hermoso cuerpo. Tenía los hombros anchos y músculos bien tonificados. Mi mirada se movió por su cuerpo a su entrepierna que estaba sin vello, apoyando un grueso como largo pene y un gran conjunto de huevos bajos colgando. 

-“Toalla por favor”. Dijo para llamar mi atención. 

Cuando miré hacia arriba, vi su rostro adorable con hermosos ojos azules. Me dio una sonrisa linda y repite.

-“Toalla por favor”. Le tiró una toalla y lo vi alejarse. 

Era hermoso. Tenía el cabello corto y rubio, media alrededor de 1.71” y pesaba alrededor de 55 kilos. Mis ojos estaban prácticamente pegados a sus nalgas. Una vez que se dio la vuelta para ir a su casillero, me di cuenta que mi propio pene estaba duro. Tenía que conseguir otra mirada. Había esperado durante lo que pareció una eternidad, pero en realidad fueron unos pocos minutos hasta que el chico de mis fantasías devolvió la toalla usada al salir del vestuario. Casualmente paso, dejando caer la toalla y continuó su camino. 

Sabía que de alguna manera tenía que penetrar a ese adolescente. En la siguiente clase. Solo hubo un chico que me llamó la atención. Él era un chico más, muy delgada, con el cabello negro largo hasta los hombros. Parecía un poco afeminado. Eso estaba bien conmigo me gustaba que los chicos fueran afeminados. Por lo que pude ver, que estaba alrededor de 1.7 metros y probablemente no pesaba mucho más de 45 kilos. Cuando regresó la toalla mojada, estaba de nuevo entre un grupo de otros muchachos y fui incapaz de darle un buen vistazo antes de que él saliera de los vestidores.

Esa noche, acostado en mi cama no podía conciliar el sueño. Estaba pensando en el chico rubio. Mi pene estaba duro y palpitante por lo que decidí masturbarme. En mi mente, estaba imaginando a ese chico en la cama, completamente desnudo y dispuesto complacerme. Con su lengua lambiendo la cabeza de mi pene hasta que guio hacia abajo, lo que le obligó a tragar mi pene. 

Me imagine que era el pene a la que por primera vez le daba una mamada. Me asegure de cada pulgada de mi pene estuviera en su garganta y lentamente lo penetraba mientras gemía de placer. Entonces luego de un largo rato fue hora de penetrarlo. Él era virgen y lo desflore. Le ordené que se acostara sobre su espalda mientras levantaba sus piernas sobre mis hombros y puse mi glande contra su apretado agujero sin vello. 

Me gusto mirar hacia abajo y ver su gran pene endurecida a la expectación mientras poco a poco entraba en él. De repente mi pene entró en erupción cuando un orgasmo intenso se extendió por mi cuerpo. Mi fantasía había terminado, quedando agotado con mi vientre y pecho bañados de mi cálido semen.

Al día siguiente estaba listo de nuevo para los chicos de la primera clase de educación física. Al igual que el día anterior, el rubio se presentó después de que los demás habían terminado. Estaba buscando y esperando por él. Oh sí, era el pequeño culo lindo que vi el día anterior. Cuando el agua se apagó, tuve la toalla lista para él y una vez más tomé una buena mirada a su entrepierna. No había ninguna duda de ello, estaba viendo lo mismo del día anterior. Ese muchacho definitivamente tenía un enorme pene y huevos de toro. No vi un solo vello en cualquier parte de sus nalgas o entrepierna, aunque podía ver su vello comenzar a crecer en sus piernas.

Un poco más tarde, mi obsesión rubia se cambió y se dirigió hacia la puerta. Se detuvo en el barril, dejó caer la toalla y volvió a mirarme. Fue entonces cuando él sonrió y dijo que su nombre era Daniel. Le sonreí y dije que era Marc. Y así sin más, se dio la vuelta y salió por la puerta. Me dije a mí mismo lo bien que era conocer el nombre del chico que quería penetrar.

La clase de la tarde fue básicamente una repetición del día anterior. Estaba esperando y esperando a echar un vistazo al chico con el cabello largo y negro, pero resulto difícil cuando vino y se fue cuando estaba ocupado en otras tareas.

Al día siguiente, Daniel volvió a ser el último en la ducha y otra vez lo observe muy de cerca. Encontrado que mi mirada se veía atraída hacia sus grandes huevos. Se vistió y dijo “Adiós Marc”, como fue todo. El chico de cabello negro que lucía afeminado seguía siendo difícil de alcanzar. Esa noche pensé en sus grandes huevos. Hubiera querido tener un conjunto de huevos como ese chico. Me gustaría tener un conjunto de huevos como él. De echo me gustaría tener sus huevos. Eso sería un buen trofeo. Dios serian un buen trofeo. Y entonces no pude contener que mis propios huevos lanzaran un torrente de semen.

El jueves fue una repetición del miércoles. Esa noche mis pensamientos fueron más oscuros cuando empecé a acariciar mi pene. Sus grandes huevos harían un bonito trofeo. Que sabía de la castración. Así es como me gustaría conseguir sus huevos. ¿Lo violaría también? ¿Lo castraría? Me gustaría mantener sus bolas como trofeo. Pensaba más en la castración. No era un médico. La única manera de que pudiera hacer eso era como hacen los agricultores con el ganado. Tendría usar una liga castradora. 

Me imagine sus grandes huevos con una liga verde en ellos. La liga corta el suministro de sangre. Sus huevos morirían y su saco se caerían pos sí solo. En mi mente, todo eso ocurrió casi instantáneamente. Ponía la liga en sus huevos que caían, los recogía y admiraba debajo de su pene donde sus huevos estuvieron alguna vez. Al pensar en sus huevos separados de su cuerpo, empecé a correrme. Por lo general, cuando me corría así, era capaz de conciliar el sueño poco después. Pero no esa noche. Seguí pensando en castrar Daniel, para conservar sus huevos como trofeo, y admirando su entrepierna sin ellos.

Llegó el viernes y no estaba seguro de si los dioses me sonrieron o estaban jugando una broma cruel. Al igual que los cuatro días anteriores, Daniel fue el último en la ducha. Por supuesto que estaba esperando a echar un vistazo a él cuando salió por una toalla. Cuando lo hizo, yo no esperaba que él se acariciara su pene. Se puso de pie frente a mí con una erección. De al menos 9” que me mostro con orgullo apuntando al techo. Su pene era al menos 4 ½” de diámetro. Esperó por su toalla como si nada fuera inusual.

Traté de fingir que no se di cuenta, pero estaba mirando cuando le arrojé la toalla. Cuando regresó la toalla mojada, primero me sonrió y luego me dio un guiño al tiempo que dijo.

-“Espero te haya gustado lo que has visto”.  Para luego irse sin esperar respuesta.

Esa misma tarde, me preparó para repartir toallas a la siguiente clase. No vi el chico con el cabello largo y negro. Me imaginé tal vez no estaba en la escuela. Cuando el ultimo chico salió de la ducha, el chico de cabello negro apareció. Fue el último, pude conseguir una buena mirada en él sin ningún tipo de distracciones. ¿Por primera vez pude verlo bien! Se detuvo en la entrada de la ducha y se quedó allí, de espaldas a mí. Tomé la oportunidad de admirar sus pequeñas nalgas. Por extraño que parezca, lo que vi definitivamente valió la pena la espera. 

El par de nalgas lampiñas de ese muchacho eran perfectas. El tamaño y la forma era exactamente lo que me gustaba. Cada nalga podría encajar perfectamente en la palma de mi mano. En lo que a mí respecta, su culo fue diseñado para ser penetrado. Mi pene se puso rígido cuando procedió a la ducha. No tuve mucho tiempo para mojarse antes de que él salió de la ducha. De nuevo, simplemente se detuvo y se quedó en la puerta. Esta vez con su lado frontal expuesto a mi mirada. 

Tenía una cara bonita. Largas pestañas oscuras situadas por encima de sus brillantes ojos azules. Tenía una nariz pequeña y labios delgados. No había ni una sola mancha en su rostro. Su pecho era plano con dos pezones erectos de pie. Su vientre sin vello y esbelto que se mezclaba con sus caderas estrechas. Centre mi atención en su ingle. Su pene suave colgaba a la izquierda y sus huevos estaban completamente sin vello. 

Su dotación era probablemente estaba en la media, pero parecía increíble por su físico afeminado. Una vez que finalmente le di una buena mirada, dio un paso hacia delante y se acercó para que le lanzara una toalla. Quería darle las gracias por la vista, pero lo pensé mejor. Unos minutos más tarde, dejo caer su toalla y se marchó. 

Qué manera de terminar la semana pensé. Daniel me mostró su pene erecto y ese bonito chico me mostró lo que había estado tratando de vislumbrar durante los últimos cuatro días. Me gustaría poder haberlo violado en ese mismo momento. No había manera de que pudiera a esperar hasta la hora de acostarme para masturbarme. No, estaba seguro de hacerlo tan pronto como llegase a casa.

Apenas unos momentos luego de llegar a casa sonó mi teléfono. No reconocí la voz en el otro extremo cuando dijo “hola”, así que le pregunté con quién estaba hablando. “Daniel”, indicó la voz.

-“¿Quién?” Pregunte de nuevo. 
-“Ya sabe, Daniel de la clase de educación física por la mañana,” respondió. 
-“Oh, sí, Daniel. Hola, ¿cómo obtuviste mi número...?” Pregunte seguro de que se lo había dado a nadie. 

Pero antes de que pudiera terminar, Seth me había cortado. 

-“Mire, es viernes por la noche y necesito un lugar para estar solo y tener sexo con mi novia”, dijo. 

-“Necesito que nos pase a buscar y nos lleve a su lugar”, continuó. 
-“De lo contrario, voy a tener que decirle a mi padre, el director deportivo, que eres un marica desagradable que me a estado comiendo con los ojos toda la semana”, continuó.

Me quedé sin habla. Este pequeño bastardo que apenas conocía tenía los huevos para llamar y chantajearme. Sin embargo, él tenía razón, lo deseaba. Entonces me di cuenta de lo que me estaba dando la oportunidad para violarlo. Tenía una novia y la intención de clavar su pene en su vagina. Realmente no tenía más remedio que estar de acuerdo con sus términos y tal vez quedase satisfecho luego de tener sexo en mi apartamento, aunque con su novia. 

-“Está bien, dame tu dirección y voy a buscarte”. Le dije.

Cuando llegué a la dirección que Daniel me había dado, lo vi esperando con su novia mientras estacionaba en la calle. Reconocí inmediatamente a Daniel por su cabeza rubia. No he tenido una muy buena mirada a su novia hasta que abrió la puerta trasera del pasajero para ella. Estaba en shock cuando vi al chico con el cabello largo y negro entrar en mi coche. Daniel entró y cerró la puerta del coche. 

-“Gracias por ayudarnos Seth”. Dijo Daniel. 
-“Este es Matt, mi novia“, Añadió. 

No entendía, pero había notado que Matt llevaba una bolsa de lona. Procedí a llevar los dos a mi apartamento, Daniel explicó todo para mí. Que sabía con certeza que había sido excesivamente mirándolo lo que significaba que podía confiar en mí al contarme sobre su deseo secreto por Matt, otro chico. Su padre era un homófobo extremo y nunca lo entendería ni permitiría que Daniel fuese gay. 

Daniel, por el contrario, sabía que se sentía atraído por otros chicos. Por lo menos los chicos guapos que veía en televisión o en Internet. Sobre todo, le atraían los chicos afeminados que lucían como chicas. No había chicos así en la escuela se sintió atraído por Matt cuando fue transferido cerca del final del último año escolar. Ellos se cayeron bien y de inmediato comenzaron a escondidas a citarse. Hasta esa fecha, nunca habían tenido relaciones sexuales. 

Daniel admitió que Matt le había chupado su pene y lo había masturbado numerosas ocasiones, pero se abstuvo de tener relaciones sexuales por temor a ser capturados. Esta noche iba a ser su noche especial, la primera vez que tenían relaciones sexuales. Procedentes de la misma ciudad pequeña, ciertamente entendía la necesidad de ser discreto, pero todavía estaba perplejo porque Daniel llamaba a Matt su novia. Se limitó a señalar a la bolsa de lona y dijo.

-“verás cuando lleguemos a tu lugar”. Dijo Daniel.

Tan pronto como entramos en mi apartamento, Matt en silencio se desnudó allí mismo, en medio de mi sala de estar. Por debajo de su ropa estaba vestido como una chica el usaba medias de nylon negras a juego y ropa interior de encaje. Seth revolvió a través de la bolsa de lona, ​​sacando un par de zapatos de tacón alto y estuche de maquillaje. Los dos estaban allí en su propio mundo mientras las veía trabajar juntos para transformar Matt en Mattie. No pude dejar de notar la gran tienda formándose en el pantalón de Daniel mientras ayudaba a Mattie con los toques finales. Obviamente Mattie se dio cuenta del duro pene de Daniel, así cuando él se puso de rodillas y comenzó a deslizar el pantalón de Daniel hasta el suelo, su gran pene adolescente broto cari queriendo estallar apuntando hacia el techo. 

Tenía un asiento de primera fila a la acción frente a mí y los dos chicos parecían ajeno a mí mientras continuaban. Mi propio pene estaba muy duro, mientras veía a Mattie acariciar y lamber los enormes huevos de Daniel. No pasó mucho tiempo antes de que Daniel colocara su pene entre los labios de Mattie y comenzó a deslizarlo por su garganta. Él estaba gimiendo de placer, pero de repente empezó a gruñir. Yo sabía que estaba corriendo, disparo su semen en el fondo de la garganta de Mattie. el pene de Daniel era todavía más duro cuando lo retiró de la boca de Mattie. 

Los dos comenzaron a besarse y pasar sus manos sobre el cuerpo del otro. Me maravillé de lo mucho que Mattie se parecía a una chica real y entendí porque Daniel se refirió a él como su novia. Después de un corto período en que se besaron con pasión, Vi como Daniel acostó a Mattie en el suelo y deslizo hacia abajo su ropa interior. el pene de Mattie estaba duro cuando Seth levantó sus piernas sobre sus hombros y guio a su enorme pene hacia su ano. el pene de Daniel realmente se veía masivo contra el culo de Mattie. 

Me encontré envidiando a Daniel mientras se inclinaba para besar a Mattie, mientras que su pene entraba lentamente su lampiño ano. Ambos suspiraron de placer mientras veía la cabeza del pene de Daniel desaparecer dentro de Mattie. Él lo besó una vez más antes de empujar el resto de su pene dentro de ella. Mattie dejó escapar un gemido agudo de dolor placentero cuando los enormes huevos de Seth presionaron firmemente contra sus nalgas. 

Sin ningún tipo de lubricación, Daniel había logrado enterrar todo su pene en el interior de Mattie de una sola embestida, finalmente tomo su virginidad. Para empezar a besarse apasionadamente de nuevo para darle la oportunidad al ano de Mattie de adaptarse al gran pene dentro de él. Pronto, Daniel lo embestía con la energía juvenil del adolescente que era. Su gran pene apisonando su interior una y otra vez mientras sus grandes huevos lampiños se agitaban en el aire y golpeaban contra sus nalgas con cada embestida. No pasó mucho tiempo antes de que Daniel anunciara a Mattie que estaba por correrse cuando hizo un último empuje y empezó a gruñir en voz alta.

Apenas pude creer lo que sucedió después. Daniel se levantó y se volvió hacia mí. 

-“Tu turno”, dijo. 

Me desnudaron en algún momento y me coloque de la misma manera que Daniel lo acaba de hace con Mattie. Sus piernas estaban por encima de mis hombros con la cabeza de mi pene presionando su ano. Después de ser penetrado por el gran pene de Daniel, sabía que fácilmente podría manejar mi herramienta de 7” así que chocó en su interior. Podía sentir el calor de semen de Daniel rodear mi pene mientras metódicamente comencé a penetrar a Mattie. 
  
Fue como un sueño hecho realidad. Me sumergí tanto en mi propio placer que casi no me di cuenta de que Daniel estaba detrás de mí hasta que me agarró de la cintura y puso su pene contra mi ano. Era activo. Nunca me había penetrado ni quería ser penetrado, pero era demasiado tarde. Daniel me agarró con fuerza por solo un momento y empujó sus caderas hacia adelante, insertando la cabeza de su pene dentro de mi virgen ano. Fue doloroso y quede aturdido momentáneamente cuando Daniel continuó su inserción de su pene dentro de mí. Mi propio pene estaba profundamente el culo de Mattie en ese momento.

De pronto, Daniel comenzó a penetrarle lo que desencadenó mi propio orgasmo. Mi pene se retorció y comenzó a descargarse dentro de Mattie. Gruñí al igual que Daniel hizo previamente cuando se vino, dentro de Mattie. El dolor se volvió placer luego de la sorpresa inicial y mi culo comenzó a acomodar al gran invasor. En vez de resistirme, decidí dejar que Daniel me penetrara. Pronto, estaba arando mi culo duro y profundo. Durante la última semana, fantaseaba con seria penetrar a Daniel y en ese momento me estaba penetrando el en mí departamento. 

Podía sentir y escuchar sus grandes huevos golpeando mis nalgas con cada empuje poderoso que me daba impulsando su pene dentro de mí. Una y otra vez, durante casi 30 minutos, sin descanso para finalmente bajar el ritmo. Me tomó de la cintura fuertemente mientras insertaba su pene lo más profundo posible dentro de mí y empezó a gruñir. Pude sentir las pulsaciones de su pene mientras disparaba chorro tras chorro de semen adolescente dentro de mí. 

Me derrumbé por el cansancio mientras se sacaba su pene de mi culo, su semen corrió por mis piernas. Desesperadamente quería devolver el favor y penetrarlo, pero mis rodillas estaban demasiado débiles para permitir que me levantara después de la larga cogida que acababa soportado por el gran pene de Daniel. Todo lo que pude hacer fue darme la vuelta para salirme de Mattie y cerrar los ojos mientras intentaba recuperarme.

No estoy seguro de cuánto tiempo descansé. Pareció que solo cerré los ojos un momento antes de que un dolor agudo proveniente de mis huevos me alertó para abrir los ojos. Instintivamente trató de alcanzarlos, pero no pude. Me habían amarrado mis manos y pies estaban atados a la espalda. Daniel y Mattie sentados en el sofá viendo mi lucha. Era inútil, estaba atado como un cerdo. Empecé a entrar en pánico al mirar hacia abajo a mis huevos. Ellos eran de un color morado oscuro. Noté una liga verde colocada en mis huevos. No, en realidad, había dos bandas. Al instante supe lo que estaba ocurriendo. Acababa de fantasear con hacer lo mismo con Daniel hace tan sólo unos días. 

Estos dos adolescentes me estaban castrando. Sabía qué si quería salvar mis huevos, necesitaba escapar de mis retenciones y cortar las ligas. Con toda mi fuerza y ​​energía, luché para liberarme, por suerte para mi alguno de los dos no hizo bien su labor y logre liberar uno de mis manos, al poco tiempo, simule estar demasiado agotado para moverme. Apoyé la cabeza en el suelo y hacia arriba Daniel me sonrió mientras sostenía la elastrador a centímetros de mis huevos. Con voz fingiendo cansancio le pregunte.

-“¿Por qué?”
-“No lo tome personal,” Dijo Daniel.
-“Pero tengo que mostrar Mattie que castrar a un ser humano es rápido y fácil, así como seguro”.

No podía creer lo que oía. Daniel me iba a castrar y quería que no lo tomara como algo personal. Mi mente daba vueltas. ¿Cómo pudo cambiar mi vida tan rápidamente? Estaba teniendo el momento de mi vida con dos hermosos adolescentes y ahora estaba a punto de ser castrado. 

Cuando Daniel, me iba a rellenar la boca con la ropa interior de Mattie para silenciarme. Miré a Mattie que aún estaba completamente desnudo. Sus pequeños huevos del chico me llamaron la atención, ya que eran tan oscura como la mías. De hecho, Daniel las había ligado también.

-“Me gustas Marc, de verdad y sé que como yo también”, Dijo Daniel. 
-“Mattie te gusta demasiado”, agregó. 

Ahora que los le penetrado, quiero que estemos siempre juntos. Ella me gusta tal y como es, lampiña y lisa. Pero sé que pronto se iniciará la pubertad y su cuerpo va a cambiar. Hice algunas investigaciones en línea y encontré que la castración podría prevenir la pubertad. Yo realmente no sabía cómo decirle a Mattie, pero cuando lo hice, ella accedió.

Aunque el argumento de Seth para castrar a Mattie tenía sentido, no hizo nada para convencerme de que yo debería ser castrado. Ya había pasado por la pubertad pasado y hasta esta noche, había estado estrictamente dependiendo de un duro pene entre mis piernas para penetrar a otros. 

Observé impotente cómo utilizo una gasa para limpiar con lo que parecía ser yodo por encima de mi estrangulado escroto para luego tomar una hoja de afeitar. Sin decir una palabra o alguna vacilación, colocó la hoja de afeitar contra la base de mis huevos, pero cuando estaba o por, de manera sorpresiva me levanté y le di un fuerte puñetazo en su bello rostro que sorprendió a Mattie pero más a Daniel.

Antes de que supiera lo que estaba pasando le di varios fuertes rodillazos en sus grandes huevos que lo dejaron sin sentido, Mattie no fue difícil de dominar, tome la hoja de aceitar y me cote las ligas en mis huevos sentí una fuerte punzada de dolor cuando la sangre comenzó a nuevo a circular por mi escroto y huevo que pronto regresaron aun sano color.

Era mi turno de tomar venganza, amarre a Daniel justo como él lo hizo conmigo, pero más fuerte, para luego usando el elastrador que uso para colocarme las ligas castradoras le coloque dos en su escroto, fue difícil pasar cada uno de sus grandes huevos por las estiradas ligas, pero lo conseguí luego espere que despertara, lo hizo al sentir el dolor proveniente de sus huevos como fue mi caso, cuando sus ojos se abrieron no solo ya estaba amarrado sino amordazado.

Tomé un espejo y le mostré sus huevos ya ennegrecidos, de inmediato el terror se apodero de Daniel quien trato de liberarse, pero sin éxito alguno mientras cuando quedo agotado de luchar comencé a limpiar su escroto con el yodo que el mismo uso en mis huevos, mientras limpiaba le dije.

-“Bueno Daniel voy a cumplir tu deseo, voy a hacer que los tres estemos juntos para siempre”. Le dije.
  
Mientras pasaba hoja afilada por sus huevos, vi cómo se preparó para el dolor que estaba seguro de que estaba a punto de sentir, pero no hubo ninguno. Hasta que de pronto un repentino como agudo y punzante dolor iba y venía de sus huevos. Sin embargo, sabía que lo había cortado porque le mostré que tenía uno de sus testículos en la palma de mi mano. 

Como si fuera un cirujano experto, corte uno de sus cables y lo coloque en una bolsa con cierre hermético. Casi no sentía nada mientras procedía a cortar su otro testículo una vez cortado lo coloque en bolsa. En apenas un minuto Daniel pasó de un hombre a un eunuco. No había nada que hacer, sus huevos no se podían insertar de nuevo y no volverían a crecer. Nunca sería capaz de correrse de nuevo, no habría la posibilidad de engendrar hijos Daniel solo dejo caer la cabeza hacia abajo y acepto su destino, dejando que cortara su escroto vacío y lo arroje en la bolsa con cierre hermético no los volvería a ver de nuevo.

Mattie me observó castrar a Daniel, sabiendo que él era el siguiente. Para cuando acabe Daniel tenía una tremenda erección como yo mismo. Podía ver su enorme pene lo observaba cuando pregunte a Mattie si estaba lista. Mattie se limitó a asentir. Del mismo modo que lo había hecho con Daniel corte sus huevos de Mattie y los coloque en una bolsa con cierre hermético, su castración apenas me tomo 30 segundos. Vi como Daniel me observo cuando bese con ternura a Mattie cuando acabe.

No pasó mucho tiempo después de esa noche hasta que el padre de Daniel encontró un sobre en su puerta que con imágenes que mostraban a su hijo penetrando a un chico en ropa interior negra. Definitivamente era un chico la imagen mostró claramente un pene y huevos. Su padre nunca le pidió una explicación antes dejar a Daniel casi inconsciente y lanzarlo fuera de su casa. Daniel no tuvo más remedio que venir a vivir conmigo. Unas semanas después de eso, Mattie escapó de su casa y se nos unió. 

He aprendido a disfrutar del gran pene duro de Daniel pese a ya no tener huevos aún puede tener fuertes erecciones gracias a la testosterona que le administro lo penetro todas las noches. El padre de Daniel fue detenido por los golpes y perdió su trabajo como director de deportes antes de ser condenado a dos años de prisión. He aplicado para el puesto de director deportivo y me dieron el trabajo. A pesar de mis responsabilidades adicionales, todavía me tomo mi tiempo para repartir las toallas después de cada clase.



Historia Original Aquí.






Autor: Smoothandslimboy       Traductor: DarkSoul

SIAVI-BOT 3.0

Sergio luce como un adolescente entre 16 y 17 años con buen cuerpo, pecho marcado, abdominales también, cabello castaño, cara tierna y nalgas paraditas, sin más vello que el escaso que adorna su pubis, posee un pene largo sin circuncidar, cuyo prepucio cubre por completo su glande color rosa, que contrasta con su piel blanca, tiene un tatuaje en su pecho que lo hace lucir a un más sexy, le encanta pasearse en un ajustado como pequeño bañador por una concurrida playa, sobre todo en verano......


SIAVI-BOT 3.0.
Sergio luce como un adolescente entre 16 y 17 años con buen cuerpo, pecho marcado, abdominales también, cabello castaño, cara tierna y nalgas paraditas, sin más vello que el escaso que adorna su pubis, posee un pene largo sin circuncidar, cuyo prepucio cubre por completo su glande color rosa, que contrasta con su piel blanca, tiene un tatuaje en su pecho que lo hace lucir a un más sexy, le encanta pasearse en un ajustado como pequeño bañador por una concurrida playa, sobre todo en verano.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA] [ROBOT]


Categoria: Adolescente      Autor: Zafiro & DarkSoul




2139, Siglo XXII los límites entre lo real y lo sintético se rompieron hace décadas, los androides con cuerpo, mente en un 99 % igual a la humana caminan a la par que los humanos, la mayoría sirve como fieles sirvientes o como juguetes sexuales caros para sus dueños, es una nueva forma de esclavitud, pero estas máquinas tienen seguros, pese a que lucen y piensan casi como un humano nunca podrían revelarse contra sus creadores, de hecho son incapaces de crear daño físico, disparar un arma o atacar físicamente a un humano.

Pero no los androides que llamaron Si-a-vi (sistema anti violación), estos androides se crearon para combatir el delito de violación ellos previenen cazando a los depravados sexuales antes de que cometan un delito sexual con un humano de verdad, fueron 5 versiones antes del fin del programa que era secreto, pero luego se volvió público por lo que el delito de violación disminuyo drásticamente, esto fue hasta que la empresa quebró.

Los Siavi-Bot dejaron de producirse y un posterior incendio acabo con todo registro escrito y digital de los Siavi-Bot nadie sabe cuántos de ellos aun caminan entre los humanos, la versión 3.0 es un poco diferente de la versión original.

Sergio un Siavi-Bot 3.0 vaga por el mundo su misión como las de todos los de su clase es la de encontrar a violadores y castigarlos, pero a diferencia de la versión 1.0, los de la versión 3.0 además de estar sistemas que procesan la comida que ingieren para obtener sus baterías cargadas lo que les permitía llevar una vida más normal, pueden disfrutar del sexo solo por placer y no por deber, ellos no buscan violadores solamente sino posibles hombre que en un futuro puedas seducir a un adolescente para ya sea de manera consensuada o la fuerza tener sexo con él.

Sergio luce como un adolescente entre 16 y 17 años con buen cuerpo, pecho marcado, abdominales también, cabello castaño, cara tierna y nalgas paraditas, sin más vello que el escaso que adorna su pubis, posee un pene largo sin circuncidar, cuyo prepucio cubre por completo su glande color rosa, que contrasta con su piel blanca, tiene un tatuaje en su pecho que lo hace lucir a un más sexy, le encanta pasearse en un ajustado como pequeño bañador por una concurrida playa, sobre todo en verano.

Aquella soleada tarde de junio Sergio con un bañador naranja fuerte con azul, y una gorra a juego con la visera hacia atrás estaba con Ron un joven de recién cumplidos 20 años, ambos estaban fundidos en un apasionado beso, que duro muchos minutos en los que se acariciaron mutuamente, Ron metió una de sus manos dentro del bañador de Sergio para acariciar sus firmes como lampiñas nalgas sus lenguas no dejaron de enroscarse dentro de sus bocas, para cuando se separaron ambos estaban sin aliento simplemente quedaron jadeando sobre la arena con tremendas erecciones notoriamente visibles debajo de sus bañadores.

Sergio había estado trabajando a Ron quien era un joven hombre de cuerpo marcado, sobre todo sus abdominales que eran duros como si fueran de roca, cabello oscuro con pene grueso como largo sin circuncidar, aunque su prepucio solo le cubría la mitad de su glande, su piel era blanca, cabello negro y solo algo de vello público que él se encargaba de recortar periódicamente, era muy fogoso y besaba muy bien, Ron había querido tener sexo con Sergio desde que lo conoció aquella tarde su pequeño bañador blanco con detalles azules en la entrepierna se mostraba muy abultado.

Cuando ambos recuperaron el aliento Ron le dijo a Sergio mientras hacía que una de sus manos, acariciara su endurecido pene por debajo de su única prenda.

-“Sabes Sergio por el tamaño de mi pene nunca he podido experimentar una mamada en forma”. Dijo Ron.

Aquello fue la invitación que estuvo largamente esperando Sergio, pero Ron continuo.

-“¿Te atreverías chupármela?” Ron le pregunto

A ron no parecía importarle si otro hombre se la chupaba solo quería sentir una mamada. Los sensores de Sergio le indicaban por el tono de su voz, iris de sus ojos y transpiración que Ron mentía. Aquello seguramente era algo que usaban para poder seducir a jovencitos como él, por lo que decidió complacerlo, el destino de Ron estaba por ser sellado a manos de Sergio lo que hizo su ano comenzara a prepararse.

Nos fuimos hasta una de las carpas vestidores en la playa. Una vez ahí Ron se bajó su bañador hasta la mitad de sus muslos para revelar su grueso como largo pene con su glande semi cubierto por su glande. Sergio se arrodillo de inmediato y agarro su pene con ambas manos, puso su glande en sus labios y suavemente comenzó a chuparlo. Su glande comenzó a latir y su pene se endureció por completo. Se introdujo su glande tan grande como una gran fresa en su boca, apenas sus labios lo pudieron cubrir por completo.

Ron suspiraba, mientras que Sergio cada vez metía más centímetros de su miembro en su boca. Entraba y sacaba su pene en su boca, sentía como llenaba su boca; su pieza era deliciosa un poco salada y con olor marino. Mientras chupaba su pene el pene de Sergio latía dando golpes al aire. No tardo en tener la mitad de su gran falo en su boca Ron le pedía de favor que siguiera metiendo más de su pene en su boca su sudor caía sobre su cara.

El pene de Ron parecía reventar dentro de su boca cada vez que entraba un centímetro más su glande del tamaño aún más grande que el de una fresa latía dentro de la boca de Sergio. Todavía quedaba mucho por entrar, por lo que Sergio procedió a masturbar el restante de su pene fuera de su boca. Ron gemía de placer le decía que quería gritar de placer. Su respiración se comenzó a entrecortar Su glande latía dentro de la boca, sus huevos se contrajeron fue cuando Sergio se dio cuenta que el chorro de semen estaba por llegar.

Sergio comenzó a aumentar la velocidad de la masturbación Ron lo agarro por su cabello y le sostuvo su cabeza con ambas manos. Dio un grito como de triunfo y lleno toda su boca con su espeso semen; que salió a presión. Su leche era bien espesa; caliente semi dulce, chorro tras chorro Sergio no dejo escapar ni una sola gota. Las rodillas de Ron flaquearon mientras su pene fue espectacularmente succionado haciendo que todo su cuerpo temblara de placer.

Ron apenas podía mantenerse en pie cuando miro a Sergio, rio pues su pene aun chorreaba algo de semen y había formado un pequeño charco entre las rodillas de Sergio sobre la arena.  Sergio se levantó y se acariciaron, se besaron, pero ninguno de los se cubrió sus genitales con sus trajes de baño pues sus penes se veían algo erectos todavía. Ron le dijo ¿qué si quería ir a su casa para continuar ahí más a gusto?, le dijo a Ron que vivía aquello era ideal para Sergio.

Sergio le respondió que sí, por lo que se colocaron sus trajes de bajo y se marcharon. Transcurridos unos pocos minutos llegaron a la casa de Ron. Él estaciono el carro caminaron a la casa como si estuvieran a punto de hacer una travesura. Apenas entrar se dieron un beso en la boca, con aun más pasión que en la playa después de todo solo estaban ellos dos.

Sergio le respondió metiéndole la lengua en la boca; Ron respondió chupándomela. Ron luego le sirvió un trago a Sergio que mezclo de alcohol, No sabía que esa era parte de su estrategia para que una vez con algo de alcohol en sus venas no se resistiera a sus fantasías. Ron encendió el aire acondicionado para estar cómodos sin calor a Ron le gustó lo que vio cuando voltee para hablarle Sergio ya estaba de nuevo solo en su bañador se sentaron en la sala y pusieron música mientras conversaban uno al lado del otro.

De pronto Ron le dio un nuevo beso a Sergio, poniendo su lengua en la entrada de su boca Sergio la abrió lentamente mientras Ron la introducía fue Sergio en esa ocasión quien le apretó su lengua con sus labios, su pene comenzó a ponerse duro. Ron le dijo que yo tenía una fantasía.

-“¿Cuál es?” Le pregunto Sergio.
-“Quiero ser el que mande por una noche y que hagas todo lo que te diga”. Ron le contesto.

Sergio acepto y mientras se continuaba besando se fueron desnudando y se fueron al cuarto se acostaron juntos desnudos. Sergio tocaba todo su cuerpo como si estuviese estudiando anatomía. Coloco su cara entre sus piernas descansando su rostro sobre sus genitales, sintiendo el calor que emanaba de los huevos de Ron. Sergio tomo sus manos y se las llevó hasta sus genitales, le dijo que era su primera vez que agarraba los genitales de otro hombre, por supuesto Ron mentía y Sergio lo sabía, sus sensores se lo decían lo que hizo que la determinación por castigarlo continuara en su mente.

Por su parte Sergio le besaba sus huevos oliendo su vello con olor a mar y macho joven. Su pene comenzó a hincharse su glande se veía como una fresa grande rosada y semi roja. Agarro su pene y se la llevo a sus labios para darle suavemente un beso. Ron para ese momento le pasaba la mano tiernamente y con algo de temor por su pene que comenzaba también a poner duro.  

Ron gimió y todo su musculoso cuerpo se estremeció de placer, Sergio se dedicó un buen tiempo a su glande chupando y succionándolo con sus labios le metía la lengua por el huequito de su glande lo que hacía estremecer a Ron, su glande latía dentro de su boca como si fuera su corazón. Fue en ese momento que Sergio metió unos centímetros más de su erección dentro de su boca para ese momento los 21 cm de Ron estaban en completa erección.

Ron por su parte agarro con más firmeza el pene de Sergio logrando bajar todo su prepucio dejando al descubierto su rosado glande. Al cabo de unos minutos Ron coloco la mitad del cuerpo hacia fuera de la cama descansando las piernas en el piso, él pregunto a Sergio si conocía la posición del misionero a lo que respondió que “si” era la que más le gustaba hacer con las chicas según le dijo.

-“Muy bien vamos a hacer una pero un poco diferente solo déjate guiar por mí”. Ron le dijo.

Ron hizo que Sergio se sentara sobre su pelvis colocando sus nalgas sobre su pene. le dije que acomodara las piernas hacia adentro; mientras él le agarraba por las piernas y que no se soltara Sergio hizo lo que Ron le dijo puso al fin sus nalgas sobre su pene endurecido Ron sintió como todo su cuerpo se estremeció lo que le gustó a Ron, aunque fue una reacción fingida de Sergio. Se comenzaron a besar en la boca mientras Ron le agarraba su pene. Acariciaba sus piernas, agarraba su pene que estaba a reventar.

Se besaron como si no hubiese un mañana por un largo rato sus lenguas jugaban dentro de sus bocas. Ya para ese momento ambos se escuchaban jadear. Sudaban, aunque no hacía calor. El pene de Sergio comenzó a latir por lo que advirtió a Ron de lo que ocurría él dijo que no había problema. Fue cuando intencionalmente Ron moví su pelvis para arriba y hacia abajo con la excusa de acomodarse. Su pene roso su ano que hizo estremecer a Sergio.

Ron acomodo su pene entre sus nalgas deseaba que su pene lo penetrara lo mismo que Sergio, aunque por razones distintas, su sudor era más evidente y su respiración más fuerte. Las nalgas de Sergio arropaban el pene de Ron mientras él lo masturbaba. Ya su sudor comenzaba a caer sobre el cuerpo de Ron, fue en uno de esos movimientos que aprovechando su liquido pre seminal que tenía todo su hoyito lubricado para hacer otra movida. Fue cuando le dijo que me tenía que acomodarse pero que no se despegara de su pene.

Sergio supo que había llegado la hora cuando Ron se movió presiono su ano contra su pene que aprovechando la lubricación se deslizo dentro de su ano como un camino aceitado sin producir ningún dolor, Ron comenzó suavemente a estimular su pene mientras penetraba lo que sentía era un ano virgen, Ron le dijo que lo haría gentilmente y suave para que no le doliera. Sergio seguía guardando silencio, pero por su respiración era evidente que estaba conteniendo los gemidos y jadeos.

Cuando Ron creyó haber estimulado su esfínter lo suficiente para dilatarlo le metió todo su pene hasta que sus huevos chocaron contra las nalgas de Sergio que dejo escapar un largo gemido, luego comenzó a moverse a un grandioso ritmo, el endurecido pene de Ron entraba y salía sin problema alguno de las entrañas de Sergio.

De pronto Ron sintió como Sergio hacia presión con sus nalgas sobre su pene lo que hizo que su dura erección entrara toda en su interior, apenas bastaron unas cuantas embestidas para que Sergio se viniera sobre el vientre y pecho de Ron quien por su parte alcanzo dos orgasmos, viniéndose copiosamente en ambas ocasiones apenas separas por algunos minutos dentro de Sergio, ambos cuerpos brillaban por la gruesa capa de sudor que cubría sus hermosos cuerpos.

Para ese momento Sergio estaba rendido sobre Ron sobre su pecho, sintiendo su corazón que latía a toda prisa Sergio se incorporó un poco y comenzó a besarme cuando Sergio separo sus labios de los Ron se sentó derecho con el pene de Ron aun latiendo con fuerza completamente dentro de él, Ron se llenó de miedo al ver como los ojos de Sergio brillaron de un tono rojo nada natural y todo el cuerpo de Ron se tensó cuando sintió las afiladas como hirvientes cuchillas que cercenaron su pene cerrándose como un obturador en el ano de Sergio.

Que se levantó conservando aun el pene cercenado de Ron en el interior de sus entrañas con Ron viendo como su gran falo había desaparecido de su entrepierna, Sergio miro Ron que se sujetaba su entrepierna, revolcándose de dolor y le dijo.

-“Esto es lo que merecen los hombre que quieren tener sexo con menores, espero disfrutes tu vida como eunuco, y recuerda nunca se sabe quién puede ser un Siavi-bot”. Dijo Sergio

Quien tomo sus ropas se vistió y se marchó con Ron gritando y suplicando.

-“POR FAVOR NO TE LO LLEVES, DEVUELVEMELO ¡POR FAVOR!”

Sergio estaba satisfecho, sintiendo como el pene recién cercenado se movía aun en su interior y sentía sus pequeños espasmos, aquel pene lo dejaría satisfecho por tres meses tiempo en que de nuevo volvería a la casa de una nueva víctima…

Pero esa es otra historia.


Continuara…


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com



Imagen que Ilustra está Historia.



Autor: Zafiro & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

UNA VIDA MEJOR LUEGO

Malcolm sonrió para sí, desde luego, no era un eunuco, pero utilizaba sus energías en otros lugares. Más tarde ese día Pauline llegó para recoger algunas plantas que Norma le había prometido. Malcolm le dio la bienvenida y Norma al verla salió al jardín para recoger las plantas, de repente se dio cuenta de que no podía recordar lo que estaba buscado y volvió para preguntar. Cuando se acercó a la sala los oyó hablar y por alguna razón se detuvo a escuchar......


UNA VIDA MEJOR LUEGO.
Malcolm sonrió para sí, desde luego, no era un eunuco, pero utilizaba sus energías en otros lugares. Más tarde ese día Pauline llegó para recoger algunas plantas que Norma le había prometido. Malcolm le dio la bienvenida y Norma al verla salió al jardín para recoger las plantas, de repente se dio cuenta de que no podía recordar lo que estaba buscado y volvió para preguntar. Cuando se acercó a la sala los oyó hablar y por alguna razón se detuvo a escuchar.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [INFIDELIDAD] [ADVERTENCIA] [DOMINACIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Malcolm




Norma sintió que él va suave dentro de ella otra vez y como de costumbre se deslizó fuera. "Lo siento", dijo, "Estas teniendo problemas, ¿verdad?" Parecía eras desde la última vez que se vino dentro de ella, a menudo parecía bastante listo, pero no duraba y la erección disminuía rápidamente. Ella dijo que no importaba, pero la frustración era evidente en su tono. Continuó acariciando y besando los pezones que simplemente aumentaron su anhelo. Se volvió a levantar.

-"Lo siento". Dijo de nuevo.
-"No sé lo que está mal, no soy mejor que un eunuco".

Esta vez se apartó, "No importa", y se fue al cuarto de baño.

Malcolm sonrió para sí, desde luego, no era un eunuco, pero utilizaba sus energías en otros lugares. Más tarde ese día Pauline llegó para recoger algunas plantas que Norma le había prometido. Malcolm le dio la bienvenida y Norma al verla salió al jardín para recoger las plantas, de repente se dio cuenta de que no podía recordar lo que estaba buscado y volvió para preguntar. Cuando se acercó a la sala los oyó hablar y por alguna razón se detuvo a escuchar.

Pauline estaba diciendo,

-"A la misma hora mañana, ¿Norma sigue sin sospechar?"
-"No", respondió. 
-"Toma tanto de mí que cree que no puedo hacerlo con nadie, ¡bromee acerca de ser un eunuco!"

Norma se deslizó tranquilamente, encontró algunas plantas y regresó con ellas. Pauline las tomó y se fue. Las cosas continuaron como antes durante unas semanas, entonces un viernes por la noche después de unas copas Norma lo sorprendió por lo que sugiere que tal vez no había sido lo suficientemente atractiva y ella había oído que la esclavitud era muy excitante por lo que deberían probarlo. 

Ella lo sorprendió aún más cuando lo condujo a la habitación de invitados en una de las camas tenían correas dispuestos para él. Se desnudó y él hizo lo mismo. A continuación, le hizo quedar con las piernas y brazos extendidos sobre la cama, aseguró sus muñecas con grilletes con llave, lo estiró y ató las piernas a las otras esquinas de la cama.

Nunca la había visto tan excitada, respiraba profundamente y sus jugos de su sexo olían muy fuerte, eso también lo afectó y su erección era más fuerte de lo que había sido en su compañía durante mucho tiempo. Luego comenzó el manejo de su pene y los testículos muy grandes apretándolos, lo que lo hizo retorcerse en esa deliciosa mezcla de placer y dolor.

-"Oh, Dios". Dijo. 
-"Todavía parece ser capaz de moverse, estoy seguro de que disfrutarás más si usted está más firmemente sujeto". Dijo ella.

Él hizo un gesto de sorpresa y se sorprendió aún más cuando llegó debajo de la cama para sacar un cinturón ancho y largo. Lo pasó sobre él justo por encima de la ingle alrededor y debajo de la cama, así que no podía moverse en absoluto. Ahora estaba más duro todavía y sintiendo mucho dolor por lo que no pidió que se detuviera. En eso, ella violentamente lo masturbaba, clavando sus largas uñas de los dedos en su pene, el dolor le hizo venirse muy rápido y violentamente.

Cuando recuperó el aliento expresó sorpresa que haber sido tan excitado que no le había dejado disfrutar. Ella se rio y dijo que no volvería a coger de nuevo, o cualquier otra más, especialmente Pauline. En ese momento se dio cuenta de que había averiguado sobre ellos y trató de engañarla a su manera para salir de ello.

Norma se limitó a sonreír, "Tu mismo te ha comparado a un eunuco, ¿no es así? Bueno hoy es tu día de suerte, ya que realmente va a ser uno". En eso busco bajo la cama de nuevo y sacó lo que parecía ser un gran par de pinzas.

-"¿Qué demonios es eso?" Preguntó.
-"Solo una pinza, un Burdizzo, los agricultores lo utilizan en sus carneros rebeldes, así que lo voy a usar en ti".

Antes de que pudiera decir más o hacer cualquier ruido fuerte se secó rápidamente su vagina con su calzón (braga) y se la metió en la boca. Ella alcanzó entre sus piernas y ahora entendía la verdadera razón de la cinta, por más que lo intentó ni siquiera podía retorcerse.

-"Lo bueno de esto es que no hay ningún corte, ni sangre, por lo que todo es agradable y limpio, no hay riesgo y no hay tiempo de convalecencia. Va a estar adolorida por supuesto, sobre todo conmigo, pero la ausencia de todas esas hormonas desagradables significa que serás un eunuco rápidamente".

Él trató de hablar a través de su mordaza sin éxito. Ella sonrió y continuó.

-"Hay una pequeña desventaja, es doloroso, pero no me importa me has causado dolor." 

Con eso, ella comenzó a sentir su escroto y coloco cuidadosamente el burdizzo cuando estuvo satisfecha ella rápidamente tomo las manijas y lo cerro. El dolor fue intenso y sus gemidos se pudieron escuchar a través de su mordaza, luego la oyó contar en voz alta hasta treinta antes de liberar las mandíbulas. "¿No fue demasiado malo verdad? Solo uno más para acabar, por lo menos sabes qué esperar esta vez". La mandíbula se trasladó al otro lado de su escroto y repitió la tortura, otra vez se encontró contando hasta treinta.

El dolor le había hecho desarrollar otra erección, por lo que rápidamente se apodero de su pene y lo masturbó de nuevo, "No, debería haber vaciado el tanque, no va producir mucho más ahora".

Al terminar lo desamarro quitando el cinturón y los grilletes de sus tobillos para que tuviera algo de movimiento y la circulación restringida se aliviara. Tomo un espejo y lo puso entre sus piernas para que pudiera ver las dos contusiones pero que no había sufrido ningún daño evidente. Se preguntó si realmente había hecho ningún daño real o si todo eso fue solo para asustarlo. Antes de que pudiera desafiarla salió de la habitación.

Ella volvió con dos tazas de café, le quitó la mordaza y le ofreció una bebida. Ella explicó que eso era ahora su dormitorio, le liberaría una de sus muñecas si prometía no tratar de vengarse de ella. Ya que todavía no estaba seguro exactamente de lo que había hecho él estuvo de acuerdo.

Ella continuó diciendo que ahora tenían habitaciones separadas y la de ella serían asegurada por su propia seguridad. Se esperaba que sin la testosterona en su cuerpo iba a aceptar rápidamente lo que le habían hecho a él y que iban a ser amigos de nuevo. Si él lo aceptaba y no trataba de castigarla a ella no le diría a nadie que él era ahora un eunuco, ya que la gente bromearía sobre él. Una vez más estuvo de acuerdo.

Por motivos de seguridad se iría, pero lo dejaría asegurado por una de sus muñecas, pero con una cadena más larga por el fin de semana para probar si podía aceptar estas condiciones. Así se hizo y lo dejó de nuevo.

En su ausencia se sintió con cautela su escroto, sin duda había dolor, sintió sus huevos y los apretó, se sentían entumecidos, ¿estaban realmente muertos? No sabía qué creer.

Pasó el resto del fin de semana unido a la cama y el lunes se le permitió ir al trabajo. Desde luego, no se sentía diferente, aparte del dolor en la ingle, aún veía a las mujeres atractivas a su alrededor, tal vez fue solo un susto después de todo. Así que el trabajo continuó como antes.

En casa Norma todavía se veía como de antes, siempre preparando las comidas, pero por la noche se iban a sus habitaciones. Él todavía tenía erecciones y siguió probando sus huevos. Ciertamente no había ninguna sensación en ellos, pero no parecían ni más pequeños ni nada. Lograba llegar al orgasmo con una masturbación, aunque no salió mucho. No sabía qué creer.

Al final de la segunda semana sus huevos parecían más pequeños y sus erecciones no duraban. Tal vez realmente era un eunuco. Al final de la tercera semana realmente no había duda. Desde luego, se encogían. Se sorprendió lo poco que le importaba. La incertidumbre de las últimas tres semanas más el nivel de testosterona en declive, obviamente, le habían ayudado a llegar a un acuerdo con su pérdida. No había discutido eso con Norma y decidió mantener las cosas con esa actitud. Desde luego, no sentía la necesidad de venganza.

En el trabajo, pasaba más tiempo en su trabajo y menos en ligar o en chismear, para su sorpresa estaba disfrutando de un trabajo más y cada vez era mejor en ello. Al cabo de unos meses, cuando su escroto estaba completamente vacío y su pene más pequeño preguntó a Norma si le gustaría ver lo que había hecho. Ella estuvo de acuerdo y examino con ternura lo que quedaba, entonces ella admitió que ella sentía algo de vergüenza de que su temperamento le había llevado a castrarlo ya que todavía no se sentía satisfecha en la cama.

Ante eso, él la besó y la trajo al orgasmo con los dedos, pero su pene se quedó flácido. Ella expresó su dolor, pero dijo que no importaba. No solo a él no le importaba, estaba agradecido de que lo hubiera castrado y estaba orgulloso de ser su eunuco. Él no estaba perdiendo tiempo y dinero persiguiendo a otras mujeres y que ahora podía admitir que él también había perdido demasiado tiempo masturbándose, otra razón por la que había sido una decepción en la cama.

No tenía nada que culparse a sí misma ya que él era más feliz ahora que podía dedicarse a ella. Se abrazaron entre lágrimas y volvió a compartir su cama. Tuvo que preguntar dónde había adquirido "esa cosa", Sonrió y dijo que cuando ella se había quejado de él a una amiga, esa amiga le explicó que había tenido un problema similar con su marido y había utilizado el Burdizzo en él. Todavía lo tenía ella y así se lo había prestado a Norma después de las instrucciones sobre cómo usarlo. Obviamente ella no podía decir quién era.

En el trabajo fue promovido a un jefe de departamento con un aumento salarial grande debido a su mejor rendimiento y actitud. A pesar de su castración sigue siendo un secreto en el trabajo y entre amigos que se puso en contacto con otros eunucos que como Malcolm quieren tener sus escrotos vacíos. Tal vez la convierta completamente lisa pronto.

En el trabajo sus promociones continuaron y mejoraron su estilo de vida. Se ha vuelto muy hábil en complacer a Norma ya que puede continuar indefinidamente sin sus atenciones al clímax. Ahora celebra el aniversario de su castración - lo que fue originalmente un acto de venganza había mejorado y enriquecido la vida de ambos.




Historia Original Aquí.





Autor: Malcolm       Traductor: DarkSoul

CAMINO A LA ESCUELA

Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso......


CAMINO A LA ESCUELA.
Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [VIOLACIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Javi9809 & Darksoul




Tengo 26 años actualmente, pero lo que contare me paso cuando tenía 21 años. Soy moreno claro, mido 1.74 metros, cuerpo marcado por la natación, no soy lo que dice guapo, me dicen que soy muy bonito y tierno, que no parezco de la edad que tengo, de echo mi voz no era grave en ese entonces no ahora, aun no me desarrollaba completamente y nunca lo hizo del todo luego de lo que paso.    

Iba camino a la escuela ya estaba en la universidad era un poco tarde, siempre me iba caminando ya que no estaba tan lejos de casa. En el camino en una parada de autobus un señor de unos 40 años, medía 1.65 metros aproximadamente. moreno, nada guapo, con barba y bigote, flaco, con una panza que se alcanzaba a notar. Se detuvo a preguntarme la hora, por lo que me detengo a responderle.         

Son las 2:15 PM le dije. El señor muy amable me dio las gracias y me pregunto que a donde iba, le dije que a la escuela que estaba un poco adelante. El señor me dijo “que casualidad”, que él iba por ese mismo camino. La verdad me saco un poco de onda, pero en ese momento no le di la mayor importancia.
           
-“Que edad tienes muchacho?” Me Pregunto.   
-“21 ¿Por qué?” Le pregunte.       
-“Nada más. ¿Ya tienes pelos en tus huevos?” Me pregunto de la nada.

Me saque un poco de onda de nuevo por aquella pregunta, pero la verdad es que me gusto y de la nada me puse un poco caliente y me anime a contestarle.    

-“Si, bastantes”. Dije.        
-“No te creo, te ves muy jovencito”. Me respondió.    
-“Amm”. Fue mi respuesta.          

Pues solo de la cara supongo, pero yo se mi edad real. Dije entre dientes algo molesto antes de preguntar.     
-“¿Y usted está muy peludo?” Pregunte.
-“Si, la tengo muy peluda”. Me dijo.       
-“¿Quieres ver?” Me pregunto.    
-“Voy tarde a la escuela y aparte eso es de gays”. Le dije.      
-“No importa”.        
-“Es más, ¿tú me enseñas si esta peludo y yo también te enseño va? ¡Aparte somos hombres que no!” Me dijo aquel hombre.  

Tenemos lo mismo.

-“No, gracias” Le respondí”.        
-“Vamos al cabo será rápido”. Insistió el hombre.        

Mira detrás de esos árboles nos las podemos enseñar sin que nadie nos vea.          

-“Nos puede ver la gente”. Dije.  
-“No ah{i nadie nos verá”. Dijo.  

En ese momento si me dio un poco de miedo por lo que me pudiera pasar por lo que le tuve que decir que no. Estaba por irme cuando el hombre me tomo del brazo y me puso una navaja en las costillas. Nos fuimos detrás de aquellos árboles y el señor se bajó un poco su pantalón y ropa interior para enseñarme sus pelos.          

-“¿Y qué tal? ¿Si está muy peludo no?” Me pregunto. 
-“Pues. si, más o menos”. Respondí de manera nerviosa.       
-“¿Más o menos?” Me pregunto con tono enfadado.   
-“Creo que la tengo más peluda”. Dije envalentonándome.    
-“No te creo, si estás mintiendo niño de ira mal”. Dijo el hombre.    
-“¡A ver muestra!” Ordeno el hombre presionando su navaja en mi costado.         
-“Me da vergüenza aquí”. Le dije.           
-“Vamos ahí, estaremos más escondidos”. Dijo el hombre señalando una olvidada caseta de vigilancia,

Me causaba morbo el hecho de que la tuviera más peluda por lo que el miedo desapareció y me empecé a calentar pese a que mi vida estaba en riesgo sintiendo la navaja en mi costado. Apenas llegar al lugar el hombre me dijo.  

-“Vamos que esperas muestra”.   
-“Si” Dije.    

Me baje un poco el pantalón y la ropa interior como para mostrar solamente mis vellos. pero al verlos el hombre exclamo.

-“¡WOW muchacho, tienes una selva ahí! Dijo el hombre.

No pues déjame decirte que ya no eres un niño.

-“Por lo visto ya te sale leche ¿verdad?” Pregunto el hombre.
-“Si, claro”. Le respondí nerviosamente.

Bueno, ahora hay que enseñarnos nuestros penes. El señor se bajó completamente su pantalón como ropa interior para dejarme ver su pene. Era normal de cierta manera, circuncidada como de unos 10 cm en estado flácido como estaba en ese momento.

-“¿Y qué tal?” Pregunto el hombre.        
-“Esta bien”.
-“¡Te toca!”.

Cuando me iba a bajar el pantalón el hombre rápidamente se me arrimó y él me lo bajo, junto con mi bóxer lo que lo dejo ver mi pene como huevos, de unos 14 cm en estado flácido. 

-“¡La tienes bien rica y grande! ¿Cómo estará de grande dura? Dijo el hombre.    

El hombre coloco la navaja debajo de mis huevos antes de que rápidamente comenzara a chupármela de una manera súper rica por lo que se me empezó a parar y llego un momento en el que el ya no chupaba ni la mitad en su boca. Erecta me media entre 19 y 20 cm y era bastante gruesa.

-“Uff niño que grandota esta”. Dijo el hombre.
-“¿Pues qué les dan a los chicos de ahora para que la tengan tan grande?
-“Ve la mía, apenas y te llega a la mitad”. Exclamo el hombre.         

Y era verdad, la suya ya estaba parada y media unos 15 cm y delgada. Eso me prendió de alguna manera saber que mi pene era mayor que el de ese hombre me excito mucho, el hecho de que un joven la tuviera mas grande que un señor me pareció genial.     

-“Ya no aguanto mas, méteme esa cosa aun que me duela”. Me dijo el hombre.
-“¿Qué?” Dije sorprendido.
-“Me que penetres, pero cuidado con intentar algo porque te costara muy caro”. Advirtió el hombre    

Yo no estaba haciendo prácticamente nada. El hombre se puso de cuatro patas y de alguna forma me vi obligado a hacer lo que me ordenaba pese a no sentir gusto alguno por los hombres.       

-“Pero no traigo condones”. Dije tratando de evitar que aquello siguiera.   
-“Yo si”. Dijo el hombre matando mi última esperanza.         

Él saco un condón y me lo paso   

-“A ver si nos dura, se ve que no te queda”. Dijo apenas me lo puse.

-“Me aprieta”. Le dije.       
-“Si, se ve, pero ya no aguanto, ¡métemela toda!” Ordeno.    

Se volvió a poner de cuatro patas y poco a poco empecé a metérsela apenas llevaba la cabeza y él soltó un gemido hasta que después de batallar un poco logré metérsela toda. Él daba muchos quejidos, no sé si de placer o dolor.

-“Oh si nene, me siento en el cielo, ¡que dotado estas! Apenas y te aguanto”. Decía el hombre. 

Empecé a hacerlo mas rápido hasta que sentí que el condón se rompió.      

-“El condón se rompió”. Dije.      
-“¡Déjalo continua tu sigue! ¡Me estoy por venir” Jadeo le hombre. 

Él empezó a expulsar leche por su endurecido miembro sin siquiera tocarse, sentí como todo su cuerpo se estremeció.
           
-“Oh, ve lo que has hecho, jamás en mi vida me había pasado. ¡Pero tu sigue! ¡Quiero sentirla aun mas!” Me ordeno el hombre, mientras sentir la navaja rosando la parte baja de mi escroto.        

Despues de 5 min. estaba a punto de venirme igual.     

-“¡Me vengo!” Le avise.    

El hombre rápido se sacó mi aun palpitante pene de su culo y se puso de rodillas frente a mí, aun manteniendo la navaja bajo mis huevos, para darme de nuevo una mamada de una manera muy rica. Como si se la fuera acabar y luego me la empezó a jalar. Ya no podía con tanta excitación y acabe echando toda mi espesa leche sobre su cara. Jamás me había salido tanta leche como ese día, fueron cinco chorros muy grandes y espesos que después del tercero fueron menos copiosos. Le deje prácticamente toda la cara llena y en cabello, cayeron varios chorros que fueron los que saltaron más lejos. 

Cerro los ojos para disfrutar del tremendo orgasmo apenas y sentí cuando el hombre tomo mis huevos que estaban sueltos y bajos en ese momento, los estiro, sentí el tirón, pero el placer que aún me invadía me hizo ignorarlo, de pronto todo el placer que sentía se desvaneció súbitamente.

Mis ojos se abrieron grandes apenas pude ver al hombre levantándose sosteniendo mi escroto peludo con mis huevos aun en su interior. Me había castrado usando su afilada navaja tan rápido que me era difícil de aceptar, pero el dolor horrendo que estaba sintiendo me indicaban que mis ojos no estaban mintiendo, apenas recuerdo al hombre darme un beso en los labios antes de que todo se me volviera negro.

Me desperté en el hospital muy adolorido castrado para el resto de mis días, lloré por meses al pensar en mi perdida y que aquella vez con ese hombre fue mi última corrida como hombre de toda mi vida, quizás si hubiera sido con una mujer lo pude haber aceptado mejor pero no, aun hoy pese a ya haber pasado varios años no acepto que soy un eunuco al que le gusta ser penetrado por el culo, la única forma que tengo de obtener placer en la actualidad.


Al hombre jamás lo he vuelto a ver y las autoridades aún lo buscan por lo que me hizo camino a la escuela.



Autor: Javi9809 & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

VECINA MEXICANA

Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda......


VECINA MEXICANA.
Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Javi & Darksoul.




Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda.

Iba por la calle y se fijaba en las mujeres que cumplían esas premisas, para luego al volver a su casa y masturbarse imaginándolas en mil posturas distintas, lo que más le excitaba era penetrarlas en la cocina sin quitarles la ropa, simplemente subiéndolas la falda y agarrándoles sus tetas.

Javi vivía en un bloque de departamentos, casi todas sus vecinas habían pasado por su imaginación calenturienta, que poco se lo imaginaban. El departamento de al lado estaba vacío desde hacía tiempo, un día Javi oyó ruidos, se asomó por la horilla y vio que estaban haciendo la mudanza, en el descansillo, dirigiendo a los obreros había una mujer de unos cuarenta años, estaba de espaldas, paro la falda azul que llevaba dejaba ver sus rollizas piernas, a Javi le encantaron, siguió observando.

En un momento dado la mujer se dio la vuelta y Javi vio que tenía unas buenas tetas, estaba sudorosa del esfuerzo y debido a ello la camisa se le había pegado al cuerpo, resaltando sus pezones. Además, tenía desabrochados los botones superiores y se le veía el nacimiento de sus senos.

Javi no pudo más, se sacó su pene y empezó a masturbarse mirando a la mujer, que excitante era pensar que ella era ajena a todo ello, se corrió contra la puerta, con lo que tuvo que dejar de mirar para limpiar los restos de su semen, solo faltaba que su madre se diese cuenta, porque esperaba que se hiciese amiga de la vecina para así tener más relación con ella.

Al día siguiente al volver del colegio oyó risas en el salón, se asomó y le dio un vuelco el corazón, era su madre que estaba con la vecina y parecían estar pasándolo en grande.

-“Ah, hola Javi. Te presento a la nueva vecina, se llama Paty y viene de México”. Dijo su madre.
-“Encantado”, dijo Javi, extendiendo la mano para saludarla.

Paty se levantó y se acercó.

-“Mejor dos besos, ¿No?” Dijo con un acento extraño y le plantó dos besos a Javi en la mejilla, éste notó las tetas de su vecina contra el pecho y se puso a cien y rojo como un tomate.

-“Vaya, ¿Nunca te ha besado una mujer?” Pregunto ella.
-“Si”. Balbuceó Javi, bueno, me tengo que ir a hacer las tareas, hasta luego.
-“Hasta luego, Javi, espero que seamos buenos amigos”. Paty.
-“Seguro que si. Paty”. Respondió el adolescente.

Javi se fue al servicio y se empezó a masturbar, se oía a su vecina reírse con su madre e imaginó esa boca chupando su pene, él la agarraba por la cabeza para que se la metiera hasta dentro, como la chupaba la condenada, se corrió, fue una corrida descomunal, si Paty hubiese tenido su pene dentro de la boca no hubiese podido tragarse todo, de eso estaba seguro.

Cuando salió del baño vio que su madre se estaba despidiendo de ella.

-“¿Es simpática la vecina, verdad?” Pregunto su madre.
-“Si, mucho”. Dijo Javi.
-“Me ha dejado las llaves por si algún día se olvida las suyas o tenemos que echarle un vistazo a la casa”.
-“Muy bien”. Dijo Javi que ya pensaba como aprovecharse de la situación.

Estuvo observando y vio que Paty salía de casa todos los días sobre las once para volver sobre las dos, tiempo más que suficiente para hacer lo que se deseaba. Un día que no estaba su madre en casa esperó a ver salir a la vecina, cuando la vio irse tomo las llaves y se dirigió hacia su casa. Entró y fue hacia la lavadora, esperaba que hubiese ropa sucia de ella, la abrió y entre el revoltijo de prendas eligió una braga (calzón) negra y un sujetador del mismo color, se llevó la braga a la nariz, olían a hembra, notó algo y vio que se trataba de un vello púbico de su vecina, se lo guardó.

El sujetador no olía a nada, pero solo pensar que había estado en contacto con sus tetas le volvía loco. Con esas prendas se fue al dormitorio, abrió el armario y pasó la mano por las faldas que había allí colgadas, le gustaba notar la suavidad de la tela y sus estampados. Con todo ello ya llevaba una erección de campeonato, se tumbó en la cama, se puso la braga sobre su nariz y el sujetador lo utilizó para masturbarse, era como tener su pene en contacto con sus tetas, empezó despacito, quería durar, pero la situación le era tan excitante que al poco rato se corrió, todo el sujetador quedó llenó de su semen, tenía que arreglar aquello.

Se levantó, alisó la cama como pudo y con la braga y el sujetador en la mano se dirigió hacia la cocina, su idea era limpiar el sujetador con agua antes de dejarlo en la lavadora, esperaba que Paty no se diese cuenta. Cuando iba por el pasillo se abrió la puerta de la calle y apareció Paty, sorprendiéndolo, no sabía qué hacer.

-“¿Se puede saber qué haces, Javi?” Pregunto Paty.
-“Nada, Paty, estaba en casa y oí como caía agua y pasé a tu casa a ver si te habías dejado algún grifo abierto.
-“Ya, ¿Y eso que llevas en la mano, que es?” Le pregunto ella.
-“Nada, lo encontré tirado en el suelo e iba a llevarlo a la lavadora”.
-“¿Tú te crees que soy tonta?” Venga dámelo.

Javi le dio el sujetador y la braga. Paty se quedó mirando el sujetador con los ojos muy abiertos.

-“Vaya, veo que no has perdido el tiempo, ¿Y esto?” Pregunto ella.

Javi agachó la cabeza y no dijo nada.

-“¿Te has masturbado con mi sujetador?”
-“Si, Paty, por favor no le digas nada a mi madre”. Suplico Javi.
-“Bueno, ya veremos, ¿Es que te gustó?”
-“Si, me gustas mucho”.
-“Ya veo ¿Y qué es lo que más te gusta de mí?” Le pregunto inquisitiva ella.
-“No sé… Todo”. Balbuceo Javi.
-“A ver si lo adivino ¿Son mis tetas?” Dijo Paty agarrándoselas con fuerza.
-“Si, tus tetas me encantan”. Dijo Javi.
-“Vaya, ¿Nunca has visto unas?”
-“No”, dijo Javi. “Bueno si, en la playa”. Corrigió Javi.
-“¿Quieres ver las mías?” Pregunto Paty empezando a desabrocharse la blusa.

Javi no sabía que decir, se quedó con la boca abierta viendo los pechos de Paty dentro de un sujetador blanco.

-“¿Quieres que me lo quite?” Pregunto ella.
-“Si, quítatelo”. Javi se apresuró a contestar.
-“¿Estás seguro Javi? ¡ Hay un alto precio que deberás pagar! ¿Estás dispuesto a pagarlo?” Pregunto Paty.
-“Si, si lo que sea”. Dijo Javi muy excitado.

Paty se desabrochó el sujetador y aparecieron sus tetas grandes, algo flácidas pero apetecibles, Javi se acercó y llevó las manos hacia ellas, las empezó a manosear con fuerza.

-“¡Oh, Paty, que tetas, como me gustan!”
-“¡Chuparlas Javi, cómeme las tetas!” Le ordeno Paty mientras le sobaba su pene por encima del pantalón ya en erección.

Javi empezó a chupar las tetas de Paty y a jugar con la lengua con su pezón que estaba súper duro, mientras notaba la mano de Paty, no podía más y se corrió dando un pequeño gemido de placer. Paty lo tomo de la mano y se lo llevó hacia su habitación.

-“¿Has tenido alguna vez sexo?” Pregunto Paty.
-“No”. Le respondió con pena Javi.
-“¿Me quieres penetrar?”. Le pregunto seria Paty.
-“Si, claro”. Le respondió Javi con el rostro iluminado.

Paty le bajó el pantalón y los calzoncillos, para aparecer el pene erecto de Javi en toda su gloria.

-“Vaya, chico que buen pene tienes no está nada mal”. Dijo Paty.

Paty se quitó la braga y se subió la falda, se tumbó en la cama y abrió bien las piernas. Javi se quedó mirando su vagina, era la primera que veía al natural.

-“Ven aquí, Javi, penétrame”. Ordeno Paty.

Javi se tumbó a su lado, se agarró su endurecido pene y la dirigió a la vagina de Paty.

-“Despacio, Javi”, Le dijo.

Javi empezó a metérsela, estaba caliente, daba gusto estar dentro de ella, le agarró las tetas y empezó a moverse como lo había visto en las películas porno.

-“Tranquilo, mi amor, disfruta que es la única vez de tu vida”. Le dijo ella.

Javi era inexperto y no comprendió esas palabras, solo le importaba su placer, se le salió su pene un par de veces, pero luego logró llevar un ritmo constante que hacía estremecerse a Paty.

-“No te corras dentro aun Javi”.
-“Esta bien… Paty”. Jadeo Javi.

Cuando Javi sintió que se iba a correr sacó su pene de la vagina de Paty, le dio un par de sacudidas más y roció sus tetas con su espeso semen, gimiendo como nunca antes en toda su vida, todo su cuerpo se estremeció de placer.

-“Muy bien campeón” dijo Paty mientras se restregaba el semen de Javi por las tetas.

Para ser la primera vez lo has hecho muy bien, seguro que con el tiempo mejorarías, pero creo que esto será un gran recuerdo que atesorar cariño. Pero creo que tu tiempo como hombre se ha acabado.

Paty le dio en ese momento una fuerte patada en los huevos al jadeante Javi que le dejo con los ojos en blanco todo su cuerpo tembló ni siquiera pudo gritar de dolor antes de desmayarse al lado de Paty aun con su pene palpitando lo mismo que su cuerpo, bañado en sudor.

Javi abrió los ojos para encontrarse sobre una mesa de metal, estaba amordazado y con las piernas extendidas, de pronto vio a Paty a su lado sus tetas estaban al aire y ella sostenía una gran dijera cuyas tijeras estaba afilando lentamente con una piedra de esmeril.

Cuando Paty se acercó al adolescente, Javi comenzó a tratar de soltarse, extrañamente su pene estaba más duro que nunca, estaba tan duro que parecía ser de plástico, incluso le dolía de una manera indescriptible.

Javi dejo de moverse cuando Paty tomo su pene, causándole aún más dolor del que ya tenía.

-“Calma, calma cariño, el dolor pronto pasara”. Dijo Paty.
-“Desgraciadamente tu pene ya está más allá de toda salvación posible”.
-“Veras Javi lo he plástilizado, a ciertas mujeres ricas les gusta los dildo hiper realistas”.
-“Desafortunadamente para ti Javi, el precio por tener sexo conmigo será tu pene y libertad” Dijo Paty.

Javi comenzó a agitarse de nuevo cuando ella coloco las afiladas cuchillas de la tijera en la base de su pene, de un rápido corte se lo cerceno, apenas hubo algo de sangre, Javi grito más de terror que de dolor, Paty levanto su cercenado miembro y mientras lo pasaba por sus grandes tetas le dijo.

-“Pagaran un buen precio por el cariño”. Dijo Paty.

Han pasado seis años desde que Javi desapareció, su madre aun lo busca incluso Paty la ayuda de vez en cuando a pegar volantes por las calles, sin imaginar que ella sabe en dónde está, Javi termino como un esclavo sexual, un eunuco en un burdel de asía, donde es apenas un trozo de carne a la venta para el placer.  





Autor: Javi & Darksoul.       Adaptator: DarkSoul

BOXEO ERÓTICO

Quizás no mucha gente se excite al ver un combate de boxeo. Pero yo sí. Encuentro algo atractivo, sensual, en dos hombres en forma intercambiando golpes con los guantes. El sudor, el esfuerzo, la agresividad, la deportividad, son factores que más o menos se entremezclan para despertar la pasión que siento, siempre alcanzo una fuerte erección se podría decir que es una forma de porno para mí de alguna extraña manera......


BOXEO ERÓTICO.
Quizás no mucha gente se excite al ver un combate de boxeo. Pero yo sí. Encuentro algo atractivo, sensual, en dos hombres en forma intercambiando golpes con los guantes. El sudor, el esfuerzo, la agresividad, la deportividad, son factores que más o menos se entremezclan para despertar la pasión que siento, siempre alcanzo una fuerte erección se podría decir que es una forma de porno para mí de alguna extraña manera.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Gutpuncher25 & Darksoul




Quizás no mucha gente se excite al ver un combate de boxeo. Pero yo sí. Encuentro algo atractivo, sensual, en dos hombres en forma intercambiando golpes con los guantes. El sudor, el esfuerzo, la agresividad, la deportividad, son factores que más o menos se entremezclan para despertar la pasión que siento, siempre alcanzo una fuerte erección se podría decir que es una forma de porno para mí de alguna extraña manera.        

Cuando más fuerte era el combate más excitación me producía, hablo en pasado porque, aunque aun siendo como mi corazón se acelera cuando veo un peleaba de box, sin embargo, ya no pudo tener una fuerte erección como antaño, lo que me entristece, pero creo que de alguna manera fue lo mejor que me pudo pasar.

Me encantaba y encanta ser atado o ponerme contra una pared y que un chico o una chica (soy bisexual, aclaro) se ponía unos guantes de boxeo y me castigue en el estómago, en la zona del abdomen, pechos, piernas y mis genitales, sobre todo me encanta sentir mis huevos ser golpeados algunas veces fuertemente tanto que me hacía doblar de dolor. El contacto de los puñetazos en mi vientre, acompañado del cuero de los guantes de boxeo, hacían que se me pusiera duro mi pene como no podía hacerlo de ninguna otra forma.

Así que, en más de una ocasión, he tenido oportunidad de practicarlo con gente a la que, o bien le apasionaba el tema, o bien le gustaba experimentar con cosas nuevas. Mis sesiones siempre comienzan con ambos poniéndonos los guantes de boxeo e intercambiando miradas, como si estuviéramos en el cuadrilátero. Luego, mientras él/ella me trabaja el abdomen con los puñetazos, yo suelo besarle, abrazarle o, si se trata de un chico, tocarle el pene o masturbarlo mientras me golpea. Eso en verdad me hacía excitar la mayoría de las veces, con ambos desnudos o yo solo en trusa (slip).

Si se trataba de una chica, que eran la mayoría de las veces me encantaba chuparle y besarle los pechos, mientras me trabaja el abdomen. La intensidad y la fuerza de los golpes me gustaban que fuesen progresivos, de suave a fuerte, de menos a más, con los golpes más duros casi llegaba al orgasmo, como si se tratase del clímax sexual. Mientras duraba el "castigo", me gusta complacer al otro, bien dándole puñetazos en el vientre, si le gusta, o besándole, dándole caricias, recorriendo cada centímetro de su cuerpo, y masajearle el pene o los pechos (en caso de ser chica), pero con los guantes puestos. 

También me gusta, en ocasiones, ser sumiso al 100% y que me aten y me usen de saco de boxeo. Es curioso porque he probado con otras formas de castigo corporal y ninguna me excita tanto como la de los puñetazos. Con mi antigua pareja, ya teníamos complicidad en estas cosas. La mirada de uno servía para que el otro respondiese. A veces rematábamos el "combate" con un golpe contundente en mis huevos, que hacía que cayera al suelo y quedase de rodillas con mis huevos latiendo con fuerza mientras ella se abría las piernas para que le lambiara su húmeda raja mientras levantaba sus brazos en señal de vencedora.

En definitiva, la combinación de guantes de boxeo con los puñetazos a mi cuerpo (nunca la cara, o, si ocurre, de forma suave) me fascinaba aun lo hace. Sé que es un gusto poco común por no decir raro, pero es tan respetable como cualquier otro, por lo menos eso pienso. Tengo un sinfín de experiencias de ese estilo de placer sexual. Pese a lo que me sucedió aun me gusta seguir haciendo. Con la ventaja que ya no puedo perder nada esencial como me paso.

Como ya dije me gusta ser usado como saco de boxeo, mi antigua pareja, Ruth de nombre, era una experta en complacerme en mi tan inusual fetiche, pero todo eso acabo aquella noche que regresamos de una noche con ella algo pasada de copas, nos disponíamos a dormir cuando ella noto mi paquete que sobresalía al frente de mi trusa.

De pronto al darme la vuelta la encontré de rodillas apenas solo con una micro tanga color rojo, me bajo mi trusa hasta las rodillas sin que pudiera hacer algo al respecto tomo mi pene y se lo llevo a su boca. Comenzó a darme una gran mamada, pero mi pene no lograba ponerse duro por mas placer que aquellas artes orales me provocaban, quedaba en semi erección, fue en ese momento que se sacó mi falo de su boca y me propino un fuerte golpe en mis huevos con su puño desnudo.

Apenas recuerdo gemir de dolor para caer en la cama, para cuando mis nalgas tocaron la cama mi pene ya estaba en completa erección. Ruth prácticamente brinco sobre mí, se hizo a un lado su tanga para clavarse mi pene en el interior de su mojada vagina de un solo sentón, que hizo que mis huevos revotaran contra sus nalgas, lo que nos hizo gemir a ambos, ella de placer y por mi parte de dolor con placer.

Ruth me estuvo cabalgando por algunos minutos, sus pechos rebotan con cada embestida me sentía en la gloria de pronto se desmonto, corrió hacia el cesto donde estaban una cuerda y los guantes regreso con ellos y me amarro convirtiéndome en un saco de boxeo humano, mi pene estaba apuntando al techo todo empapado de sus jugos. Con gruesas gotas de líquido pre seminal goteando de la punta.

Ruth comenzó a golpear mi vientre y pecho, mi pene quedo aún más duro, sentía que estaba a punto de correrme ella lo noto también por lo que sin aviso alguno comenzó a golpearme mis pesados como ondulantes huevos, cada golpe que les daba, la intensidad de los mismos iba en aumento, lo mismo que el dolor, pero mi pene estaba a punto de reventar estaba tan duro que me dolía.

De pronto ella dejo de golpearme apoyo sus manos en mis hombros sentir el cuero de sus guantes en mis hombros me hizo estremecer. De pronto sentí un fuerte rodillazo en los huevos, seguido de otro y otro, en medio de una tormenta de dolor me vine, lanzando seis poderosos chorros de mi semen, sobre el vientre y vello púbico de ella, fue el orgasmos más doloroso, largo e intenso de toda mi vida, aunque también sería el último como hombre.

Me desmayé por el dolor, cuando desperté estaba en el hospital, ahí me informaron que los golpes fueron tan duros que reventaron uno de mis testículos el otro pese a todos los esfuerzos por salvarlo no fue posible dos días después me fue extraído también, lo que me convirtió en el eunuco que ahora soy, aunque tengo prótesis testiculares, no es lo mismo, aun pudo tener erecciones gracias a la testosterona que me administran pero no pudo correrme apenas lanzar algo de líquido pre seminal y siempre que me golpeen mis huevos falsos.

No levante cargos en contra de Ruth, aunque ella me abandono, no pudo soportar el pensar que me castro, y que ya no podía correrme o tener hijos ahora la mayoría de mis parejas son hombres que disfrutan golpear mis sustitutos de huevos, aunque ya no siento lo mismo me sigue gustando igual o más que antes





Autor: Gutpuncher25       Traductor: Gutpuncher25 & Darksoul