PASO CON MI HERMANA

El pensar en ver a mi hermana desnuda empezó a excitarme con el paso del tiempo. Solo la idea de verla me excitaba, incluso una tarde en la que dicho pensamiento se adueñaba de mi cabeza, decidí masturbarme pensando en verla. Solo pensaba en verla, no en tener contacto con ella, sino en apreciar su adolescente cuerpo desnudo, poder ver sus vellos, y ya desarrollados pechos. A sus 16 años su cuerpo poseía curvas bien redondeadas, sus tetas y su culo muy carnosos, y la veía cada vez más como a una mujer. Mis masturbaciones se repitieron varias veces con el correr del tiempo......


PASO CON MI HERMANA.
El pensar en ver a mi hermana desnuda empezó a excitarme con el paso del tiempo. Solo la idea de verla me excitaba, incluso una tarde en la que dicho pensamiento se adueñaba de mi cabeza, decidí masturbarme pensando en verla. Solo pensaba en verla, no en tener contacto con ella, sino en apreciar su adolescente cuerpo desnudo, poder ver sus vellos, y ya desarrollados pechos. A sus 16 años su cuerpo poseía curvas bien redondeadas, sus tetas y su culo muy carnosos, y la veía cada vez más como a una mujer. Mis masturbaciones se repitieron varias veces con el correr del tiempo.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [PADRES] [INCESTO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Empezare con mi nombre que es Fernando y el de mi hermana Natalia. Cuento actualmente con 29 años y ella con 30. En aquel momento tenía 15 y ella 16 vivimos en un barrio normal de clase media. Mi familia la completaba mi padre, empleado bancario y mi madre, ama de casa y traductora de inglés en sus ratos libres.

Una tarde jugando a las escondidas con un vecino, recuerdo haber entrado a la casa de el para esconderme, y ver en la habitación de sus padres, a su propia madre cambiándose. La recuerdo con ropa interior negra, parada terminándose de vestir, aunque no recuerdo la imagen de su cuerpo, si recuerdo la extraña sensación de excitación por estar viendo algo, que para mí corta edad era prohibido. Debo haber abusado de aquella posición expectante ya que la mujer me regaño como ofendida por la situación, recuerdo como excitante todo aquello, aunque no recuerdo con detalles claramente lo sucedido.

Ya un poco mayor, unos siete u ocho años, recuerdo jugar con mi hermana, un año mayor, en el juego reclamaba un beso de ella, reclamo al que accedió dándome repetidas veces, pequeños besos en la boca. Seguramente besos inocentes, de juego, pero recuerdo los mismo como desencadenantes de sensaciones excitantes de mi infancia. Recuerdo haberme desnudado (seguramente a los diez o doce años) e intentar una especie de masturbación frente a una ventana desde la que podía verme mi hermana. Seguramente no me veía, ya que tampoco estaba tan expuesto, pero si recuerdo que me excitaba verme desnudo y saber que cerca estaba ella y podría llegar a verme.

Fuimos creciendo, y por supuesto desarrollándonos. Natalia saco un bonito cuerpo a sus 16 años ya tenía un buen culo, y unas tetas prometedoras, duras, redondas y con expectativa de crecer aún más. Yo con 15 años continuaba con mis inquietudes sexuales. En la escuela se hablaba de sexo, y entre quienes teníamos hermanas bromeábamos sobre si las habíamos visto desnudas o cosas por el estilo realmente no había pensado en ello, los eventos de mi infancia habían quedado latentes, nunca había actuado consecuente a ellos.

El pensar en ver a mi hermana desnuda empezó a excitarme con el paso del tiempo. Solo la idea de verla me excitaba, incluso una tarde en la que dicho pensamiento se adueñaba de mi cabeza, decidí masturbarme pensando en verla. Solo pensaba en verla, no en tener contacto con ella, sino en apreciar su adolescente cuerpo desnudo, poder ver sus vellos, y ya desarrollados pechos. A sus 16 años su cuerpo poseía curvas bien redondeadas, sus tetas y su culo muy carnosos, y la veía cada vez más como a una mujer. Mis masturbaciones se repitieron varias veces con el correr del tiempo. Siempre la imaginaba cambiándose, bañándose o hasta masturbándose, pero me ubicaba siempre en una actitud pasiva, observándola solamente, estas fantasías me robaron varios orgasmos, en los que mi semen salpicaba la bañera mientras me bañaba.

Una noche estábamos los dos solos, mis padres estaban en una cena de negocios, y ella entro a bañarse. La situación de por si siempre me excitaba, mi hermana y yo solos en casa, y ella desnuda bañándose a pocos metros mío. Estaba por ir a mi cuarto para masturbarme, cuando se me ocurrió por fin espiarla para hacer real así mi fantasía de verla desnuda. Así lo hice. Espere a que dejara correr el agua en la ducha, sabía que le gustaba llenar la bañera con agua caliente para luego relajarse en ella. Cuando supuse que estaría desnuda, por lo que no intentaría salir del baño, me dirigí a la puerta del baño y me agache hacia la cerradura para poder espiarla. Lo que vi me excito increíblemente, mi pene se puso en su esplendor, aunque no era una cosa sobrenatural. La vi totalmente desnuda jugando con su cabello mientras se llenaba la bañera. Estaba parada frente al espejo, justo de espalda a la puerta del baño, veía sus hermosas y redondas nalgas frente a mí, meneándose mientras se peinaba.

Cuando se movía, porque además ella miraba todo su cuerpo en el espejo, el reflejo en el mismo me permitía ver sus tetas, tan grandes y redondas. Tenía a mi vista toda su espalda y por el espejo veía todo su frente. Comencé a masturbarme mirando cómo se meneaba mi hermana frente al espejo, me regalaba vistas hermosas de sus nalgas, sus grandes tetas y su peluda vagina.

Nunca había tenido novio por lo que suponía que era virgen, cuando se metió a la ducha ya me fue imposible observarla fui a mi cuarto y seguí masturbándome pensando en lo que había visto. Pensé por primera vez, en chupar esas hermosas tetas, masajearlas, pellizcando sus redondos pezones. Ahora si me masturbaba pensando en cogerla toda, poseerla por completo. Penetrar ese pulposo culo hasta llenarla de mí semen, acabarle por todo su cuerpo.

Desde ese momento mis fantasías incluían mi participación activa, imaginaba haciéndola gozar como nunca. Penetrarla en su propia cama, a cualquier hora, siempre que estuviéramos solos, la casa seria nuestra, su cama seria nuestra, y yo la penetraría cuanto quisiera y de la forma que quisiera. Soñaba con ella chupándome el pene frenéticamente o haciéndome fabulosas rusas con sus grandes tetas. Quería bañarle todo su cuerpo con mi caliente semen.

Desde ese momento la espiaba en toda situación que me fuera posible, la espiaba bañándose y luego completaba mi fantasía hasta lograr hermosos orgasmos en mi cama. Una noche, repitiendo esta rutina, algo salió mal. Estaba frente a la puerta espiándola, cuando de pronto, y sin poder hacer nada, ella tomo el picaporte para abrir la puerta, desesperadamente corrí ella extrañada pregunto qué estaba haciendo, estaba extrañada, pero nunca supe si llego a verme o si cuando abrió la puerta se sorprendío al escuchar algún paso.

Luego de aquello mis masturbaciones siguieron igualmente, ahora me conformaba con mirar menos tiempo, y compensaba el resto con mis fantasías hasta acabar plácidamente en mi habitación. Muchas veces entraba a mi cuarto con ropa muy muy sexy y me preguntaba cómo le quedaba, excitado no hacia más que mirarla y aprobar su elección, si bien no tenía cuerpo de modelo, sus tetas estallaban en sus ropas y sus nalgas pedían a gritos ser atendidas.

Una noche de sábado entro a mi cuarto y como siempre me pregunto.

-¿Cómo me queda? Pregunto Natalia.

Llevaba un pantalón claro ajustadísimo qué marcando la raya entre sus nalgas, con un top que le levantaba aún más sus tetas y marcaba claramente sus pezones algo erectos, no llevaba sostén (corpiño).

-“Te queda bien, a ver da una vuelta, si, está bien, pero me parece un poco atrevido”. Dije excitado al máximo,

Estaba viendo a mi hermana como una verdadera mujer delante mío, mostrándose tan sexy, como queriéndome violarme, tenía mi pene a mil y ya me imaginaba como me masturbaría cuando se fuera. En eso me pregunta.

 -“¿Por qué atrevido?. Haciéndose la tonta.
-“No sé, creo que porque se te nota todo”. Respondí.
-“¿Que es todo?” Ella me pregunto.
-“No sé, todo, el cuerpo, que se yo”. Le dije.
-“Ah, esto dices”. Y se señala el top.
-“Sí, ahí”. Dije.
-“Ah, ¿es porque se me notan los pezones?. Dijo ella.

Yo no podía creerlo, me puse rojo de la vergüenza, Se dio media vuelta y como sonriéndose se fue de mi cuarto. Quede estupefacto, no podía creer lo que había pasado. Si bien no era nada del otro mundo, ella había dicho por primera la palabra pezón delante mío, no solo eso, sino que se refería a sus pezones, me los señalo, sabía que se los miraba y ella los nombraba como si no le importara que yo se los notara.
             
Empecé a sospechar que a lo mejor ella disfrutaba cuando la miraba, a lo mejor el pedirme un consejo no era más que una excusa para lograr que la mirara detenidamente y ella se exhibiera libre de culpa, lo cual podría excitarla. Todo cambio esta noche. No era el único perverso que se excitaba con el otro. Ella, si bien no me espiaba, y a lo mejor ni se masturbaba como yo, si sentía cierta excitación con mi presencia. Al menos le excitaba exhibirse frente a mí, y eso ya era bastante. Si bien fantaseaba con que ella disfrutara de mis espiadas, ahora acababa de confirmar que de cierta manera que se excitaba cuando la veía.

Aquello me daba motivos de sobra para masturbarme, aunque aún no sabía si aquella noche se había dado cuenta de que la estaba espiando y a partir de allí se generó su nuevo goce, o si no se imaginaba nada y solo se exhibía al mostrarme sus ropas. Ya no me importaba, estaba dispuesto a seguir con mis hábitos y me sentía más seguro de que nada malo pasaría de ser descubierto.

Luego de aquello continué masturbándome pegado a la puerta del baño opté por emitir pequeños gemidos. Pegado a la puerta gemía lentamente deseando que me escuchara. Nada sucedía, claro que el ruido de la ducha al llenar la bañera podía tapar cualquier sonido exterior pensé, así que cuando la cerraba y se metía como siempre en la bañera podía seguir intentándolo, pero ella ya no se estaría exhibiendo, estaría oculta a mi vista. Pero algo paso. Distinto a otras veces. Cerro la ducha, pero quedo frente al espejo, no se metía a la bañera, seguía frente a mis ojos provocándome como una mujer sedienta de sexo.    
 
Ahí supe que era consciente de que la estaba espiando, aunque no confirmaba que me hubiese escuchado. Ante esa trascendental duda, decidí asegurarme de que me escuchase. Opte por hacer ambos ruidos a la vez, el ruido de mi pene al masturbarme y mis gemidos libidinosos, casi no me importaba ser grotesco, quería estar seguro de que me escuchase. Me acerque más a la puerta, y pegado a la cerradura gemía y me masturbaba con mayor violencia, quería entrar y penetrarla, poseerla en la ducha. Penetrarle esa su ano, masturbarme con sus tetas y bañarla con mi leche, que tragase mi néctar y me pidiese más y más.

No podía hacer eso, ya me conformaba de sobre manera con lo que estaba pasando. Seguía haciendo aquello por semanas, ambos llegamos a un límite, jugábamos a los distraídos, pero los dos sabíamos lo que pasaba, pero lo negábamos, éramos víctima y victimario ambos la vez. Cierto día decidí exhibirme yo ante ella y disfrutar de su actitud. Al salir de la ducha, me iba al cuarto con la toalla atada a la cintura y con una erección, qué si bien no quería hacer tan obvia, era visible claramente, y me pasaba repetidas veces frente a su cuarto que estaba frente al mío, para que me viera, ella aparentaba no verme el bulto.

A veces me secaba desnudo con la puerta abierta, si bien ella no me espiaba, me gustaba que ella pensará que estaba desnudo y tan accesible a sus ojos si ella lo quería supongo que me habrá visto alguna vez desnudo o bien habrá notado mi erección en la toalla que llevaba en la cintura.

Una tarde de verano, me había comprado un nadador, muy ajustado tipo trusa (slip) para la piscina, y una vez en casa, me lo probé y fui a preguntarle qué le parecía a mí hermana. Por supuesto que el bañador solo tapaba lo necesario, ya tenía una erección mientras me lo ponía, pensando en que se lo iba a mostrar, puse mi pene de costado, de modo que se acomodase en la hendidura de la ingle y así se escondiera un poco, era obvia la erección, sin embargo, el tronco se notaba dentro y pedía salir, pero estando así de costado me hacía parecer más inocente que si estuviera de frente, en cuyo caso incluso la cabeza de mi pene hubiera salido por la parte superior.

Junté coraje, sentí un calor que recorría todo mi cuerpo y se detenía en mi rostro para no moverse más, sabía que era la movida más arriesgada que había realizado. Fui hasta su habitación, estaba leyendo o haciendo algo en la cama, me plante frente a ella, y como si nada, le pregunte.

-“¿Cómo me queda? me lo compre recién”. Le dije.

Quedo algo impactada mirándome, incluso se ruborizo un instante.

-“Ah, está bien, nunca habías usado uno de esos”. Me dijo al apática.
-“No, pero quería probar, para broncearme mejor en el verano”. Le dije.
-“Te queda bien, da la vuelta a ver…” Me pidió. Parecía aceptar el juego, todo iba bien.

Pretendía quedarme un buen rato exhibiéndome, con cualquier excusa, quería ver que tanto me miraba mi pene y gozar con eso.

-“¿No me queda chico? -Parece que si no?” Señale mi pene, como alguna vez había hecho ella.

Apoyé la palma de mi mano sobre mí pene, como tapándolo, y fui a un espejo grande que tenía en la pared, frente a su cama. Me pare y me mire, giraba como mirando cómo me quedaba. Ella tenía la vista de mis nalgas, le daba la espalda, nuevamente me tape mí pene, medio que la acaricie, lo movía por debajo del bañador. Esto ella no lo veía, pero su mirada estaba en mi cuerpo.

Volví a ponerme de frente a ella, ella miro mi pene, pero enseguida volvió a mi rostro.

-“Si, tienes razón, me queda un poco justo, lo usare solo para estar en la piscina de la casa”.  Dije y me fui.

Todo un éxito, me había exhibido claramente, ella noto mi erecto pene, la miro con muy poco disimulo, goce viéndola a ella y viéndome a mí. Esa noche me masturbe viendo una película muy erótica. Unos cuantos días más tarde, y disfrutando todo como el primer día, repetí algo que hacía desde mi primera exhibición, cuando me iba a bañar. Habría la ducha, me retiraba de la visual de la cerradura y miraba por debajo de la puerta hacia afuera, para ver si ella venía a espiarme. Bingo. Veo sus pies sin calzado, acercándose sigilosamente hacia la puerta del baño.

Me levante y me puse frente al espejo, desnudo, dándole la espalda, me cepille los dientes (cosa que nunca hacia antes de bañarme) para darle un largo espectáculo. Me excitaba sentirme espiado. Me sentía tan inocente, pobre, siendo espiado por su hermana. Pensaba que hacer para exhibirme más crudamente. Pensé mi segunda jugada riesgosa. Me senté en lava manos, apoyando mi espalda en el espejo, de frente a la cerradura de la puerta, y comencé a masturbarme.

No sabía si seguía espiándome, si se excitaba, si se habría ido, pero comencé a masturbarme rogando que ahí estuviera y que se excitara hasta acabar. Descubría mi glande violentamente, la dejaba al descubierto brillante por mi liquido pre seminal, y morada de la excitación. El tronco explotaba, las venas se hinchaban como nunca, me ardía del maltrato que le hacía. Me masturbaba violentamente, tan salvaje como pude, me dije.

-“Me vengo, Me vengo…” Para ponerla de aviso y viera bien como explotaba toda mi leche.
-“Aahhh, ahh…. Ohhh… Mhhh… Aaahhh”. Gemí de placer.

Salieron eyectados por lo menos tres chorros de leche que me llegaron al cuello, el resto hice que acabara en mi abdomen. Estaba bañado de mi propia leche y deseaba que mi hermana hubiera visto el espectáculo, había sido para ella y solo para ella. Le dedique esa acabada como ninguna otra, toda esta leche era para mi hermanita, pensaba. Luego me metí a bañar.

Ese verano en la piscina del jardín usaba todo el tiempo el pequeño bañador, cuando lograba una erección, poco intentaba disimularla, jugaba en el agua con mi hermana, entraba y salía del agua, mostrándonos mutuamente nuestros cuerpos. Mi pene por momentos parecía salirse, ella lucia su micro bikini enterrado entre sus nalgas, los pezones por momentos se le salían del sostén y quedaba largos ratos exhibiéndomelos, estoy seguro que ella se percataba, pero lo disfruta como siempre.

Sus pezones eran grandes, rosados, justo en el medio de sus redondas tetas. El triangulito del sostén tapaba sus pezones, pero dejaba escapar sus exuberantes tetas por todos lados. Veía el pliegue inferior de sus tetas donde se unen con el tórax, a veces juntaba sus tetas con los brazos, mostrándome cuan exuberantes eran juntas, día a día era una provocación tras otra, de ella y mía hasta que aquello exploto en la forma que ambos de seguro queríamos.

Fue un domingo por la mañana, después de desayunar, estando de vacaciones y solos en casa, fuimos al agua y estuvimos tomando sol un buen rato. En un momento mi hermana me dice.

-“¿Te molesta si hago topless?” Pregunto mi hermana.
-“No, me molesta, si no te molesta”. Le dije muy excitado.

Me sentía tranquilo de que ella lo hubiera iniciado, ya había lanzado la granada, y quería ver si explotaba.

-“¿Te gustan pechugonas verdad?” Me pregunto.
-“Si, las prefiero grandes”. Le dije.

Ella se paró delante de mí, se tapaba las tetas con las manos, con su tanguita tan metida entre sus bellas nalgas delante de mí. Estuvo así unos segundos creo que no me sorprendió lo que hizo, si confirme que ella avanzaba siempre un pasito más en la provocación. Contraataque.

-“Creo que voy a desnudarme”. Le dije a lo que ella rio.
-“¿Como?” Dijo como sorprendida.
-“Si, me quito el bañador así me bronceo bien también, ¿o te molesta?” Le dije.
-“No, está bien, por mí”. Me respondió ella.

Lentamente me baje el bañador hasta los tobillos sin mirar hacia donde estaba ella, tenía una erección enorme, deseaba que ella la notara. Estábamos a poco menos de dos metros uno del otro, y acostados en el piso mirando el cielo, si uno no volteaba la cabeza, solo podía ver al otro como una figura general, como de reojo, pero sin detalle. Eso era lo máximo, pasaron unos minutos en los que hablábamos de tonterías, parecía que nos estábamos midiendo, dándole tiempo al otro para hacer algo o reaccionar.

El corazón me latía a mil, casi todo mi cuerpo me temblaba, me ruborice, junte coraje y me levante de repente y me puse con las piernas abiertas sobre ella a la altura de su cintura. Comencé a masturbarme sobre ella. Un calor envolvió todo mi cuerpo. El calor de lo prohibido y el pecado. Ella ni bien me pare sobre ella no hizo más que mirarme. No emitió palabra, solo levanto levemente la cabeza y fijo su mirada en mi erecto pene.

Mi propia hermana miraba como me masturbaba desnudo sobre ella. Miraba su rostro, sus ojos pasaban de los míos a mi pene, donde se detenían largamente, por mi parte miraba sus tetas desde arriba. Era el paraíso, pasaban los segundos y todo continuó, parado masturbándome sobre ella y ella quieta mirando. Me masturbaba violentamente, ninguno hablaba, ni siquiera gemí. Le estaba enseñando como se masturbaba su hermano pensando en ella, y parecía entender perfectamente porque no preguntaba nada.           
1 o 2 minutos, luego de comenzar estaba por acabar y se lo informe.

-“Ahh, Me vengo”. Dije.
-“Vente, acá”. Me dijo casi gimiendo señalando sus tetas.

Me agaché casi sentándome sobre su vientre, y seguí masturbándome.

-“Ahh, siiii, mmmmhhhh”. Gemí.

Ella junto un poco sus tetas con sus brazos. apunte mi pija a sus tetas, creo que se las roce. Seguí violentamente masturbándome hasta venirme sobre ella. Los primeros chorros fueron sobre sus tetas y se estiraron hasta su cuello. Ninguno dio en su cara, que estaba casi frente a mi pene. El resto de la leche cayo lentamente sobre su vientre y algo sobre sus tetas. No podía creerlo, estuve unos segundos, inmóvil ella igual. Mire recuperándome a mi hermana, era increíble tener sus tetas, debajo de mí, bañada totalmente en mi leche, tenía cara de excitación, pero no hizo absolutamente nada, solo mirándome a los ojos y a mi pene que aun tenía en mi mano, descargando lo último que tenía.

Unos segundos después me levante, ella enseguida se levantó y se metió a la casa. Yo me quedé estupefacto, no sabía que sucedería en ese momento. Por un segundo me sentí un estúpido, como si ella se hubiera ido ofendida, pero eso era imposible, ella había consentido todo. Cuando comencé a masturbarme sobre ella, ella no había dicho nada, Pasaron unos minutos y no volvía, entre a la casa y la escuché bañándose. Regrese a la piscina y fue cuando ella salió llevando de nuevo un micro bikini más diminuto que el anterior.

Mi erección fue bastante clara pese a estar dentro de la piscina, y no la disimulaba en absoluto, ella tampoco ocultaba el interés por mi pene, cada tanto sus ojos se iban hacia mi pene y los clavaba fijamente. Cerca del medio día nos habíamos puesto de costado, tirados en el césped, frente a frente, le veía sus tetas desnudas, ella ya no se tapaba ni nada. Mi terrible erección estaba al descubierto, separe mis piernas y me pare sobre ella como la vez anterior, comenzaba a masturbarme cuando interrumpió.

-“Espera, acércate un poco”. Me dijo.

Y con las manos me hacía gestos de que me acercara a ella, deliraba de la excitación. Ella me tomo de la cintura y me empujo haciendo que quedara sentado sobre ella, me arrimo más hacia sus tetas, solté mi pene y adivine su intención. Tomo mi pene con sus manos y la sumergió entre sus carnosas tetas, estábamos teniendo el primer contacto real, el corazón me latía a mil, sudaba todo mi cuerpo, ella si bien parecía decidida y segura se le entrecortaba la voz como síntoma de nervios o excitación.

Sus manos en mi cintura marcaban el ritmo del vaivén. Quede con mis manos sobre sus tetas, moviéndolas para masturbarme. Las apretaba, las estiraba, jugaba con sus pezones cada vez más erectos, me separe un poco, me incline todo lo posible para besarle las tetas. Al fin las alcance, estuve unos segundos chupándole sus enormes tetas, froté mi lengua por sus pezones, jugué con ellos, los mordí.

-“MMMMhhhhh”. Ella gimió de pronto.

Me sentía explotar, me faltaba poco para acabar, de pronto ella se llevó mi pene a su boca para darme la que fue mi primera mamada, apenas aguante unos segundos antes de venirme en su boca como nunca antes.

-“¡DIOS ME VENGOOOO!” Grite.

Los chorros brotaron de mi palpitante pene, estremeciendo todo mi cuerpo, aquello fue simplemente fabuloso, ambos nos quedamos acostados sobre el césped por unos minutos antes de que pasara lo impensable hasta ese momento.

Ella de pronto levantó su mano y me hizo un gesto para que me acercara, me acerqué, nos empezamos a besar. Rápidamente ella se apoderó de mi pene y lo besó para empezar a chuparlo de nuevo, lo hacía con suma delicadeza, pasaba su lengua por la punta, daba pequeños mordisquitos por todo mi pene. Creía desfallecer, estaba cerca de correrme de nuevo, así que la detuve, me levanté, la besé y la recosté a ella sobre el césped, así la bese, fui bajando poco a poco, llegué a sus pechos, empecé a lamberlos, a chuparlos, a dar mordisquitos en sus pezones, ella gemía y gemía, continúe bajando hasta su vientre.

Pude apreciar que se había rasurado su vello púbico, al ver esa imagen, rápidamente le di un beso en su vagina, comencé a lamberla, a introducir mi lengua, noté cómo empezó a lubricarse. Supe que había llegado el momento, ese era el preciso momento, me subí hasta su boca, la besé en señal de que la iba a penetrar, ella asintió con la cabeza, agarró mi pene y lo puso a la entrada de su vagina, empecé a empujar poco a poco, cuando había entrado la cabeza, mi hermana grito, en una mezcla de dolor y placer, continúe penetrando, hasta que estuvo todo dentro.

Le di un beso y empecé un lento mete y saca, ahora los dos gemíamos de puro placer, fui acelerando mis movimientos, hasta notar que mi hermana se venía en un orgasmo que no podré olvidar, al llegar al orgasmo mi hermana apretó su vagina, eso hizo que yo también me corriera de nuevo en menos de dos horas. Allí estábamos los dos descansando después del esfuerzo, pero todavía queríamos más, así que ella tomo de nuevo mi pene aun dura. Se puso encima de mí y se la fue introduciendo de nuevo en su vagina, comenzó a moverse de arriba abajo, en una cabalgada deliciosa, al paso del tiempo se fue moviendo más y más deprisa, hasta llegar a cabalgar como una loca, yo no sabía cuánto más podría resistir, hasta que de nuevo ella apretó su vagina y terminamos en un orgasmo espectacular.

Quedamos tumbados en el césped con nuestros cuerpos sudorosos acariciándonos, en eso mi hermana se levanta y me dice.

-“¿Qué te parece si nos duchamos juntos?” Claro le respondo muy feliz.

Nos metimos en la bañera, tomo mi pene y lo puso a la entrada de su vagina, se lo fue introduciendo poco a poco, hasta tenerlo todo dentro, comenzamos de nuevo a besarnos y a acariciarnos, le besaba sus tetas, le masajeaba sus nalgas. Permanecimos un buen rato en esa postura, con mi pene dentro de su linda vagina, no queríamos que aquello terminara, queríamos quedarnos en aquella situación toda la vida, pero como todas las cosas buenas tienen su fin, ya que tenía que acabar, decidimos que había que hacerlo de una manera espectacular, así que comenzamos a movernos.

Ella gemía y me pedía más, yo iba acelerando los movimientos de mete y saca no quería llegar al orgasmo, quería quedarme si por siempre, quería pasarme todo el día penetrándola, pero pronto ella acaba en un orgasmo e hizo que yo también me corriera, los gemidos de ella al correrse fueron muy fuertes lo que creo que nos delato.

De pronto la puerta del baño se abrió, era nuestro padre que al vernos de inmediato supo lo que pasaba su rostro cambio presentando la terrible ira que estaba sintiendo en ese momento. Se nos fue encima, mi hermana trato de protegerme diciendo que todo era su culpa que ella me sedujo, pero nuestro padre me tomo de los caballos todos mojados y me saco de la bañera. Su enojo aumento exponencialmente cuando noto mi pene en erección y como aun brotaba algo de mi leche de la punta.

Me dio tres fuertes cachetadas que casi me dejan sin sentido, atontado me llevo a rastras de los cabellos a la cocina, mi hermana trato de pararlo, pero de un fuerte manotazo la dejo fuera de combate, al llegar a la cocina me dio varios golpes el ultimo me saco todo el aire.

Recuerdo vagamente ver a mi padre tomar un cuchillo, luego solo recuerdo una gran punzada proveniente de mi entrepierna, que me provoco un dolor como nunca antes sentido. Luego todo fue negro. Desperté en el hospital, por varios días me ocultaron la verdad, pero en una oportunidad que mamá salió para comer algo pensando que dormía, me revisé para descubrir que mi pene, mi amado pene se había ido, mi padre me lo había cercenado.

-“¡NOOOOOOOOOOOOOOOO!” Grite de aterrado.


Grite tan fuerte que las enfermeras vinieron a ver lo que pasaba, para descubrir que me había quitado las vendas y estaba sangrando de nuevo. Tarde varias semanas en salir del hospital, ahora vivo solo con mi madre, han pasado varios años de aquello mi hermana se casó y tiene una familia, por mi parte siempre vivo urgido por descargar el contenido de mis aun colgantes huevos que solo puedo expulsar cuando me masajean la próstata por una prostituta que contrato cada tanto en secreto que es el único placer que ahora puedo obtener. 



Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

REFUERZO ESCOLAR

Todo comenzó a cambiar en la escuela a consecuencia de los malos resultado presentados en mis últimos exámenes en la escuela. Mi madre era la responsable ante la escuela por lo que fue llamada por la dirección. En cuanto llegamos, nos sentamos y la mujer, vestida en el uniforme de la escuela, comenzó a hablar......


REFUERZO ESCOLAR.
Todo comenzó a cambiar en la escuela a consecuencia de los malos resultado presentados en mis últimos exámenes en la escuela. Mi madre era la responsable ante la escuela por lo que fue llamada por la dirección. En cuanto llegamos, nos sentamos y la mujer, vestida en el uniforme de la escuela, comenzó a hablar.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [ESCOLAR] [PADRES] [DOMINACION]


Categoria: Adolescente      Autor: Manhoo & Darksoul




Todo comenzó a cambiar en la escuela a consecuencia de los malos resultado presentados en mis últimos exámenes en la escuela. Mi madre era la responsable ante la escuela por lo que fue llamada por la dirección. En cuanto llegamos, nos sentamos y la mujer, vestida en el uniforme de la escuela, comenzó a hablar.

-"El rendimiento de su hijo no es nada bueno. Viene empeorando cada día. Sus notas cayeron mucho y, en la forma en que está, ya entrando en el segundo semestre, es casi seguro que reprobará el año.

-"Es un buen alumno, todos sus maestros me lo dicen... Pero esto son cosas de la edad, de las hormonas... 15 años es una edad difícil... Por eso estoy preocupada. En vez de estudiar, los chicos empiezan a perder tiempo buscando pornografía. En vez de preocuparse por los estudios, se masturban. Los estudios muestran que pasan al menos 7 horas por semana buscando pornografía. Me gustaría sugerir un procedimiento recientemente aprobado por el gobierno federal”. Dijo la directora.

-“Nuestra escuela tiene un programa piloto, con un equipo multidisciplinario. Consiste en castrar al alumno y, conjuntamente, hacer una intervención con apoyo psicológico y acompañamiento de profesores en las materias que él demuestra mayor dificultad. Todo sin ningún costo para los padres", Dijo la directora.

Cuando ella informó aquel programa me asusté.  Mejor dijo quede horrorizado, me preguntaba cómo podrían proponer semejante salvajada. Pensé que mi madre detendría a la directora, pero en total silencio ella la dejo continuar.

-"No hay que decidir ahora. Lleve estos informativos y luego me comunica su decisión. Queremos lo mejor para su hijo que no le quepa la menor duda, puede resultar drástico el método, pero hemos tenido buenos resultados hasta ahora”. Concluyo la directora.

El regreso a casa lo hicimos en silencio, aunque la presencia de aquellos folletos explicando lo que era la castración hablaban por sí solos. Esa noche ella no comentó nada más, pero la oí conversando en la sala con una amiga, que también tenía un hijo en la misma escuela.

-“En la escuela también me sugirieron la castración”. La otra mujer respondió.
-“Acepté el programa, le cortaron los huevos a Pedro y fue genial. Le cortaron todo hasta su escroto”. 
-“¡Las notas mejoraron bastante como su comportamiento! ¡No me digas!

Luego cambiaron de tema, para mi alivio. Los panfletos que había traído a casa no se habían quedado en esquina, lo que me hizo pensar con que habían sido arrojados a la basura, lo que era una buena señal. Las cosas se tranquilizaron hasta que, un mes después de eso, fui llamado a la dirección. Una vez ahí, fui llevado a la sala de la otra vez donde fue la reunión con mamá. El recorrido me resulto molesto, pero lo hice en silencio. La verdad es que pensaba que mamá no haría nada sin avisarme antes...
Al llegar a la sala, la directora me pidió que me sentara. 

-"Tu madre estuvo esta mañana por la escuela y autorizó su admisión en el proceso de refuerzo escolar. Como hoy es viernes, vamos a hacer las cosas hoy mismo, así tendrás el fin de semana para recuperarte del procedimiento".

-"¿Qué? ¡de ninguna manera!". Le dije. 
-“No es algo opcional, si te resiste lo harán a la fuerza y retiraran tu pene también la elección es tuyo” Dijo la directora en un tomo más severo.

Viendo mis opciones trate de calmarme y ganar un poco de tiempo. Le pregunte.

-“¿Qué es eso de Proceso de Refuerzo Escolar?” Le dije.

"El proceso de refuerzo escolar... Ya hablamos antes de esos es básicamente tu castración. Así que ya no perdamos más el tiempo y vamos a la enfermería que ya nos están esperando”. Dijo la directora cortantemente.

Temblaba mientras acompañe a la directora hasta la enfermería de la escuela. Pensaba en cómo huir de como poder salvar mis huevos. Cómo salir de allí. Intentar gritar por auxilio. Pero nada sería efectivo. ¿A dónde huir? ¿Cómo lo haría si las puertas estaban siempre cerradas? ¡Además por lo dicho por la directora si me resistía sería peor por lo menos no perdería mi pene!

Ya en la enfermería una mujer de blanco, nos esperaba en el pequeño consultorio ella no hizo pasar y nos pidió que nos sentáramos, me extendió la mano y habló: "¿Entonces eres el chico a ser castrado? No temas estamos aquí para ayudarte. Es normal que estés nervioso. Lo que vamos a hacer aquí es muy rápido y solo es el primer paso de algunos cambios en tu vida escolar como vida, veras que todo será por tu bien.

La directora, a mi lado, me miraba, como tratando de identificar la forma en que iba a reaccionar, creo que esperaba que me revelará para poder tener justificación para cortar también mí pene, una satisfacción que no estaba dispuesto a darle, ya era mucho aceptar perder mis huevos aun siendo virgen. Me mantuve serio, sin esbozar sensación alguna, más allá del frío, miedo y angustia que estaba sintiendo.

-"Es un proceso quirúrgico de los más simples y rápidos. Voy a retirar tus testículos y quitar completamente su bolsa escrotal. No voy a tocar tu pene. Normalmente aprovechamos la cirugía para circuncidar, pero eso ya fue hecho contigo, ¿no?” Dijo la doctora.

Solo asentí con la cabeza. La directora entonces tocó mi brazo para preguntarme

"¿Tienes alguna pregunta qué hacer? ¿Si tienes alguna duda, puedes hablar?”. Dijo ella.
-“No, ninguna”. Respondí con un tono osado. 
-“"Entonces quítate la ropa y recuéstate en la camilla". Ordeno la directora.

Con vergüenza principalmente por la directora que estaba ahí viéndome, comencé a quitarme la ropa, intentando demorarse cuanto pudiera tratando de encontrar una vía de escape, dude mucho en quitarme mi trusa (slip), en verdad no deseaba ser visto desnudo, paro al final lo tuve que hacer, luego me recosté sobre la camilla, la doctora me hizo abrir las piernas para dejar mis genitales expuestos, lo que me hizo sonrojar.

Pronto sentí como mis genitales era examinados por unos suaves dedos. La Doctora se colocó unos guantes de látex, en lo que la directora se levantó y se acercó para observar. Me sentía humillado, siendo mirado por ellas de aquella manera que lo hacían. Me estremecí cuando la mano de la doctora tocó mis testículos, pensé que era probablemente las ultimas sensaciones que sentiría en aquella zona en mi vida, ella los miraba, tocaba y apretaba hasta por fin paso a examinar mi pene. Entonces, con una jeringa, aplicó un anestésico en cinco puntos diferentes, alrededor de mi bolsa escrotal. En ese momento el miedo me hizo suplicar. 

-"Por favor, no lo hagan, voy a mejorar mis notas lo juro... ¡No tienen que hacer esto!" Intente suplicar inútilmente.

-"Calma, no te pongas nervioso. Sé que vas a mejorar. Con la castración no vas a tener más atención que para el estudio. La doctora sólo cortará tus huevos. No es demasiado". La directora respondió.

"Voy a probar, dime si sientes algo". Tomando un bisturí, dijo la doctora.

No sentía nada, a pesar de ver su mano moviéndose tomando mi escroto, supe en ese momento que pese aun no haber sido cortado ya era un eunuco, al no poder sentir nada en aquella zona tan sensible de mi cuerpo. 

Sin darme tiempo de nuevo a suplicar y sin decir nada la Doctora abrió mi bolsa escrotal por entre mis huevos, lo abrió por completo la sangre broto, ella la limpio con una gasa, luego tomó uno de mis testículos con una pinza metaliza, colocándolo totalmente hacia fuera y cortó el cordón, que lo unía a mi cuerpo no sin antes colocar dos puntos de sutura, colocando mi testículo en una pequeña bandeja. La directora habló en ese momento:

-"Está casi listo, solo falta unos, ves fue muy fácil”. Dijo la Directora.

Las lágrimas rodaban por mis mejillas mientras la Doctora continuo, cortando mi otro testículo. La directora, para mi incómodo, seguía mirándome, de pronto habló nuevamente dándome una de las peores noticias que le pueden dar a un adolescente.

-"Listo ya cortó el otro. Fue rápido, ¿no?” Dijo la directora

Miré hacia la doctora, molesto y con rabia. Pero en silencio, para ver como ella colocaba el que fue mi último testículo en la bandeja. La doctora no tardo en retirar gran parte de mi bolsa escrotal, usando mi propia piel para coser la herida. De esta forma, parecería que no había tenido un escroto en mí vida. Con un algodón, ella limpió la región cuando termino. 

-“Listo todo fue rápido ¿no es cierto? Ya estás castrado”. Dijo la directora.

Cuando me levante con mi pene en erección duro como nunca antes la directora me dijo.

-"Ahora párate derecho ahí, vamos a tomar una foto para el registro de la escuela" Dijo la Directora.

La situación me era incomoda. Por un instante, pensé en lo que harían con la foto... pero ¿qué podría hacer?, ya no tenía nada que perder en ese momento estaba en un estado de sumisión, La doctora me dio instrucciones sobre cómo limpiarme, sobre los medicamentos que debería tomar y me instruyó para volver el lunes. Luego tomo mi trusa y la puso, me entrego el resto de mi ropa y la erección que aun tenia era evidente debajo de mi prenda.

La directora me acompañó hasta la habitación de antes nuevamente solo portando mi trusa, por suerte lo hicimos por un pasillo privado, al llegar a esa habitación de nuevo, cerró la puerta, y me bajo mi trusa, lo que provoco que mi pene rebotara, sin darme tiempo a reaccionar comenzó a masturbarme, aunque la bese mi pene estaba algo entumecido no era el caso del resto de mi pene, de echo mi glande estaba tan hinchado que parecía que iba a estallar. Mientras me masturba ella me habló. 

-“Desde ahora además de las clases normales, tendría ahora clases extras todos los días, por la tarde, con una duración de 3 horas. Una vez a la semana tendría acompañamiento psicológico, en la propia escuela. Y cada viernes vendrás a verme en esta habitación” Dijo la directora.

De pronto se metió mi endurecido pene en la boca, me estremecí, después de todo era la primer mamada de mi vida y siendo un eunuco, me la chupo por cuatro o cinco minutos antes de que viniera como nunca antes, fue el mayor orgasmo de mi vida pero por alguna razón no se sintió tan bien como cuando aun tenia mis huevos colgando de mi palpitante pene.

-“AAAAAAAAAAAAHHHHH”. Gemí al venirme.

La directora se bebió cada chorro que de mi palpitante erección broto, mi última eyaculación viril, ella dijo que aquello fue para limpiar mis conductos y próstata, eso evitaría infecciones dolorosas, cuando todo termino me limpio mi pene aun medio duro con papel higiénico, me ordeno vestirme y eso fue todo

Aquel nefasto día, no volví a la clase. Me fui a casa luego de aquella mamada, Al llegar, Mamá había preparado un pastel. Para conmemorar mi castración como si hubiese algo que celebrar. Su amiga que había conversado un mes atrás, estaba ahí, con su hijo de mi edad. Ella me pidió que le mostrara "mi cirugía". 

"Qué pene lindo. ¡Fue excelente! ¡Esa doctora lo hizo muy buena!" Su amiga dijo.

Aquellas palabras me hicieron sentir aún más molesto, irritado y humillado, pero no dije nada, en cuanto pude me fui a mi habitación y llore mucho, me masturbe hasta quedarme dormido quería sentir mi pene duro todo el tiempo posible mientras fuese posible por lo menos eso pensaba en ese momento.

El lunes, regrese a clases, una compañera, durante el descanso, me dijo. 

-“Oye, déjame verlo" Me dijo.

Me sorprendí, haciéndome el desentendido. Ella insistió.

-"Sé que han castrado. Quiero ver". Dijo ella
-“¡Que claro que no!” Le dije indignado, pero con mi negativa, ella amenazó.
-"Si usted no me muestra cómo quedó, voy a contar a todos que te cortaron. Y vamos, aprovecha que no hay nadie en el salón”. Insistió ella en un tono más severo.

Temiendo una mayor exposición, cedí, me bajé mi pantalón y trusa. Ella, acercándose me tocando, luego dijo.

-"¿Puedo tocar?", Mientras apoyaba sus dedos en mi pene para examinar la cicatriz. 
-"¡Asentí! 
-“Cuando me case, voy a castrar a mi marido también!” Después de clases, ve al baño dijo ella.

Luego de clases me presente en uno de los baños más alejados de la escuela donde ella ya me esperaba desnuda, me hizo entrar a un cubículo se sentó sobre el escusado (water) me desabrocho mí pantalón dejándolo caer a mi tobillo, luego me masajeo mi pene por encima de mi trusa hasta que me la bajo lentamente, hizo que mi pene quedase duro antes de comenzar a darme una mamda.

 "Ya que cortaron tus huevos, ahora podemos divertirnos sin riesgo". Dijo mientras me lo chupaba.

Según ella, los castrados deben servir a las mujeres, siempre, sin nunca sentir otro placer sino el de la sumisión, desde ese día y bajo amenaza de que mi secreto de que era un eunuco me volvió su esclavo sexual, además del sexo que tenía con ella también estaba el que todos los viernes debía darle a la directora aun hoy sigo siendo el esclavo sumiso de mi compañera que se volvió mí esposa años después, demás está decir que mis notas mejoraron mucho desde que fui castrado.





Autor: Manhoo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

LENI EL ESCLAVO

Aquella tarde Sandy una hermosa como espigada castaña de senos pequeños y pezones como labios vaginales rosados había invitado a sus dos mejores amigas, de 25 vivía solo en una gran mansión, sus padres murieron cuando tenía 19 años dejándole una enorme fortuna, por lo que podía vivir sin preocupación alguna, pero ella tenía gustos muy peculiares, que Rosy y Alma compartían al 100 % con ella, las tres jóvenes mujeres odiaban a los hombres y pensaban que habían sido puesto en el mundo para servir y dar placer a las mujeres, eran los que se conocen como unas Feminazis......


LENI EL ESCLAVO.
Aquella tarde Sandy una hermosa como espigada castaña de senos pequeños y pezones como labios vaginales rosados había invitado a sus dos mejores amigas, de 25 vivía solo en una gran mansión, sus padres murieron cuando tenía 19 años dejándole una enorme fortuna, por lo que podía vivir sin preocupación alguna, pero ella tenía gustos muy peculiares, que Rosy y Alma compartían al 100 % con ella, las tres jóvenes mujeres odiaban a los hombres y pensaban que habían sido puesto en el mundo para servir y dar placer a las mujeres, eran los que se conocen como unas Feminazis.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCLAVITUD] [FEMDOM] [DOMINACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul




Aquella tarde Sandy una hermosa como espigada castaña de senos pequeños y pezones como labios vaginales rosados había invitado a sus dos mejores amigas, de 25 vivía solo en una gran mansión, sus padres murieron cuando tenía 19 años dejándole una enorme fortuna, por lo que podía vivir sin preocupación alguna, pero ella tenía gustos muy peculiares, que Rosy y Alma compartían al 100 % con ella, las tres jóvenes mujeres odiaban a los hombres y pensaban que habían sido puesto en el mundo para servir y dar placer a las mujeres, eran los que se conocen como unas Feminazis.

Pero alrededor del mediodía Sandy recibió un paquete de entrega especial, “5” como informaron que debía llamarlo llego custodiado por tres mujeres, 5 era hermoso adolescente que según tenía 16 años, pero aparentaba 15, de piel blanca, nalgas firmes como paraditas, vientre plano ojos claros y cabello castaño, portador de un buen pene y huevos pese a su edad, por lo que había visto en los videos de la página secreta de la que era miembro vip, dicha membresía esta de una cifra de 6 números al año, pero para Sandy eso la tenía sin cuidado. 

“5”, fue bajado de la camioneta cerrada, apenas vestido con un suspensorio de cuero que dejaba sus bellas nalgas adolescentes al descubierto, portaba un collar de metal de color negro en el cuello iba con un antifaz de cuero negro sobre sus ojos y sus brazos esposados a la espalda una mordaza de bola de color negro bien asegurada detrás de su nuca impedía que pudiera hablar, aquello fue una visión que hizo humedecer la tanga que portaba Sandy apenas ver al adolescente, que pronto estaba de pie en la amplia sala de lujosa sala, las mujeres le entregaron la cadena con la que guiaban al adolescente lo que hizo estremecer a Sandy.

-“Ahora es suyo, ¡que lo disfrute!” Dijo la que parecía la líder de aquellas mujeres.

Luego las tres estrecharon la mano de Sandy y se marcharon, dejándola sola con el adolescente que permaneció sin moverse en medio de su sala, Sandy no sabía cómo debía proceder, era su primer esclavo que poseía, aunque tenía ideas muy claras de lo que deseaba hacerle al indefenso adolescente, primero se sirvió una copa de un caro vino para luego quitarle primero el antifaz, los ojos de “5” se abrieron poco a poco mientras sus lindos ojos se acostumbraban a un ambiente tan iluminado.

Luego Sandy le quito la mordaza de bola lo que hizo sentir más cómodo al adolescente, para finalmente liberar sus muñecas de las esposas que las aprisionaba desde quien sabe cuánto tiempo de inmediato el adolescente se puso de rodillas ante Sandy, para luego pronuncia unas tímidas palabras.

-“Soy su fiel esclavo ama, ¡por favor úseme como desee!” Dijo el adolescente.

Sandy solo rio, para luego beber de su copa, se le quedo mirando por un largo rato sin que él se atreviera a mirarla a los ojos, Sandy de pronto le ordeno.

-“¡Ponte de pie!” Le ordeno.
-“¡Desnúdate!” Añadió poco después Sandy.  

El adolescente se ruborizo un poco, pero obedeció sin objetar nada en absoluto, pronto estaba como vino al mundo mostrando a los abiertos ojos de Sandy su nueva Ama, su anatomía masculina por completo, su pene estaba sin circuncidar, su prepucio cubría por completo su glande, sus huevos colgaban bajos dentro de un saco de piel blanca sin vello alguno de hecho el único vello púbico que habita era el que estaba en su monte de venus por encima de su pene y era escaso, Sandy noto que toda su zona genitales fue depilada muy bien recientemente. 

“5” se quedó ahí de pie sin moverse como si fuera una estatua viviente siempre mirando hacia abajo, Sandy se le quedo mirando por unos minutos antes de acercarse a donde estaba, para acariciar su lampiño pecho con su mano derecha, que fue bajando por su dorso, llego a plano vientre y no se detuvo, siguió bajando, pronto sus dedos comenzaron a jugar con el escaso vello genital del adolescente, que no se inmuto, la suave mano de Sandy no tardo en levantar su flácido pene, y comenzar a masturbarlo lentamente poco a poco el pene del adolescente se fue endureciendo y Sandy, descapucho su pene para poder apreciar su rosado glande.

Aquel placentero manoseo para el adolescente duro unos pocos minutos, pero fue suficiente para que del ojo de su hinchado glande en forma de casco comenzara a emanar liquido pre seminal, Sandy lo noto y dejo de masturbarlo lo cual hizo dándole un fuerte manotazo a su endurecida erección, qué por supuesto le provoco mucho dolor, pero apretó los dientes para no emitir ningún sonido, luego ella se pasó a la parte de atrás de “5” para acariciar sus lampiñas nalgas.  

Sandy se las acaricio por unos segundos antes de colocarse en cuclillas, dejo su copa casi vacía en el suelo y con sus dos manos le abrió sus nalgas para revelar el ano rosado, cerradito y bien depilado del adolescente, son uno de sus dedos lo palpo e intento introducirlo, lo que provoco que el adolescente se estremeciera, ella sonrió con esos comprobó que era virgen de esa zona, lo que le agrado, luego tomo su copa y se puso de pie para ordenarle.

-“¡Vístete!” Le ordeno Sandy.

“5” la obedeció tomo su suspensorio de cuero y se lo coloco para quedar de nuevo inmóvil esperando nuevas órdenes, Sandy tomo la correa que aun pendía de su cuello y lo llevo a una habitación donde le dijo que permaneciera hasta que viniera por él, sin mirarla el adolescente solo asintió con la cabeza, Sandy se marchó y se preparó para recibir a sus amigas las cuales al cabo de unas tres horas comenzaron a llegar, Rosy fue la primera en llegar en su elegante auto, Alma fue la última también a bordo de un exclusivo modelo de auto, las tres se saludaron y se sirvieron vino de inmediato.   

Luego de una buena platica y varias copas de un buen vino, llego la hora que las tres mujeres estaban esperando, Sandy dijo.

-“Hora de la diversión chicas”. Dijo Ella.

Las tres rieron al tiempo que comenzaron a despojarse de sus finas ropas, hasta quedar solo en ropa interior, casi al unísono las tres se despojaron de sus sostenes (corpiños) Alma y Sandy tenían senos de similar tamaño, pero Rosy que era rubia tenia senos ligeramente un poco más grandes, las tres quedaron portando tangas muy pequeñas las que no tardaron en irse dejando a las tres jóvenes como bellas mujeres al desnudo, Sandy fue por “5” que llevo a su habitación momentos después tirando de la correa asegurada a su collar del cual despojo y le ordeno para el beneplácito de sus invitadas.

-“Desnúdate”. Ordeno Sandy.
-“Si, Ama”. Fue lo único que dijo “5” antes de quedar desnudo.

El adolescente estaba visiblemente avergonzado, las tres mujeres tenían sexos bien depilados sin nada de vello que cubriera sus lindas rajas, Alma y Rosy de pronto lo agarraron de los brazos para ponérselos tras la espalda, evitando todo movimiento de su parte. Sandy se acercó, y poniéndose frente a él empezó a acariciarle su pecho como lo hizo antes, de pronto entre las tres hicieron que cayera al suelo, mientras seguía siendo dominado por ellas.

Alma y Rosy sujetaron sus brazos impidiéndole que se moviera, Sandy se sentó encima del adolescente, sin meterse su ya endurecido miembro en su raja, aunque lo masturbaba de la manera más sensualmente posible que le habían hecho nunca, los labios vaginales de Sandy estaban masajeando su pene, restregando sus jugos por toda su dura erección, incluso sus huevos quedaron bañados de sus cálidos juegos.

“5” gimió sin poder controlarse, el placer que estaba sintiendo era inmenso, Sandy sabía que yo el adolescente no se iba a resistir, tomo su pene se colocó entre sus piernas para meterse su pene a la boca, el adolescente exhaló un largo suspiro de placer y se dejó deleitar por la succión de mi pene. Sus manos ya no pugnaban por liberarse, sino por tocar, y de eso se aprovecharon Alma y Rosy, que dejaron que les tocara lo que quisiera sus senos, vagina y nalgas mientras Sandy continuaba dándola una mamaba. Tras aquello las otras dos también se arrodillaron para darle una su pene era de por lo menos de 19 cm les las tres hicieron que se corriera con una gran cantidad de semen en sus bocas hasta quedar bien saciadas de leche de hombre.

Luego que “5” se corrió por tercera vez hicieron un descanso, para que recuperaran fuerzas, pero poco después ya estábamos otra vez a la carga. Habían decido con anterioridad las tres que iba tener sexo con el chico hasta que ya les quedaran ganas, después de todo era el único sexo que como hombre iba a tener el nuevo esclavo de Sandy. Ella había decido que “5”debía ser convertido en un fiel sirviente eunuco para el resto de su existencia.

Por las próximos tres días tuvieron toda clase de sexo con el adolescente, no se reservaron ninguna perversión incluso al pobre de “5” le costaba orinar de lo dolorido que le quedó su pene. Las penetro a las tanto por delante como por detrás incluso le hicieron rusas, viniéndose sobre sus senos de las tres, aunque disfruto por mucho de la que le hizo Rosy, hicieron que las masturbara a las tres e hicieron que se corriera varias veces sobre sus rostros, senos, raja y nalgas de las tres llego un momento al tercer día que el pene del cansado adolescente ya no expulsaba más semen, fue cuando las cosas se pusieron más intensas.

Las tres continuaron con su desenfreno sexual por todo otro día hasta que casi le arrancan el pene y huevos al pobre adolescente. Aunque disfruto mucho “5”, fue una experiencia muy dolorosa como para querer repetirla muy a menudo al quinto día las cosas cambiaron. Aquella mañana Sandy lo amarro a una silla de la cocina, mientras ella calentaba las afiladas cuchillas de una tijera, Alma tomo el pene del adolescente y comenzó a darle una suave como sensual mamada, mientras jugaba con sus bajos huevos, “5” tardo en venirse, pero al final lo hizo, aunque no fue una descarga abundante, segundos después de venirse Rosy tomo su prepucio aun con su pene palpitando y lo estiro con fuerza.

Con horror el adolescente presencio como Sandy dirigió la ardiente tijera a su pene pensó que se lo iba a cortar, instintivamente movió su cabeza negando aquella acción, pero no se atrevió a decir ni una sola suplica, cerró los ojos y los abrió grandes cuando sintió una gran punzaba golpearlo, Sandy le había cortado su prepucio circuncidándolo, con horror vio cómo su pene sangraba y todo su cuerpo se convulsiono hasta que se desmayó de dolor, escuchando las risas de aquellas tres mujeres.

“5” aunque su verdadero nombre era Leni, había sido secuestrado desde los 3 años y entrenado para ser un sumiso como obediente esclavo, sometido a toda clase de castigos cuando alguna vez intento revelarse o escapar, por los siguientes tres días estuvo ardiendo en calentura los cuales paso con una mínima ayuda de su Sandy, quien lo dejo sufrir, con su pene palpitando dándole dolor intenso al pobre adolescente, por casi dos meses las tres mujeres lo dejaron en paz de hecho ya Alma y Rosy no estaban en la mansión aunque llegaban de improviso cada tanto.

Para el final de aquellos dos meses, el pene de “5”, ya se había curado y el adolescente estaba de nuevo sano fue entonces una tarde que de nuevo él fue llevado a la habitación de Sandy, donde ya las tres mujeres esperaban desnudas, Sandy le ordeno que se pusiera a cuatro patas Alma se colocó casi también en cuatro patas a su lado derecho para observar su rostro Rosy le acaricio sus nalgas por unos segundos antes de abrírselas justo para que Sandy que portaba un gran dildo metálico que zumbaba (zzzzzz) lo penetrara analmente sin contemplación alguna.

Alma fue testigo de la expresión Leni fue la de sorpresa, angustia y dolor lo que hizo reír a Alma, las mejillas del adolescente se ruborizaron mientras Sandy continuó penetrándolo, violándolo con el dildo, luego de unos minutos saco el primero de los dildos y Rosy le escupió directamente en su abierto ano, Sandy tomo un dildo aún más grueso como largo y lo penetro, todo el cuerpo del adolescente se estremeció de dolor.

Aquello continuo entre risas y burlas de las tres mujeres con Alma sujetando su mentón para poder ver sus expresiones faciales, Sandy y Rosy que se turnaban sacaban y metían el dildo a gran velocidad, masacrando el ano del Leni, quien solo gemía y daba quejidos cada tanto, de pronto el adolescente sintió su pene comenzar a palpitar hasta que arrojo una gran carga de su espeso semen, hacía más de tres semanas que no se corría y lo hizo de manera enorme. Seis poderosos chorros se espeso semen salieron disparados de su pene, provocándole un enorme orgasmo, el más intenso y ultimo como hombre de su toda su vida. 

Aun Leni se estaba recuperando de su tremendo orgasmo con el dildo bien insertando en su ano aun vibrando a la máxima velocidad con su pene aun goteando semen cuando Sandy tomo sus huevos los cuales estaban aún sueltos, apenas se contrajeron cuando se vino, los jalo hacia atrás y sin decir palabra alguna “5” sintió algo metálico que toco su escroto, luego un fuerte pellizco, sus ojos se abrieron grande y no pudo evitar gritar de dolor.

-“AAAAAAAAAAAHHHHGGGGGGYYYY”. Grito Leni.

Sandy había aplastado la parte superior de su escroto con las mandíbulas de un Burdizzo, el dolor fue tremendo para el adolescente que sin embargo no perdió el sentido, pero se quedó retorciéndose con las manos agarrando sus huevos, Alma tomo sus manos luego de unos segundos y se las esposa a la espalda. Rosy tomo el burdizzo para darle otro fuerte apretón al escroto del adolescente, lo mismo hizo Alma minutos después, el escroto de Leni quedo con tres líneas rojas bien marcadas.

Para cuando Alma dejo de presionar el burdizzo sobre el escroto de Leni esté ya estaba sin sentido sobre el piso, las tres mujeres rieron y notaron se también se habían corrido sin darse cuenta de lo excitadas que estaban.

Leni o “5” como le dice Sandy aún vive en su mansión, sus testículos son historia ahora seis años después, su cuerpo aun es delgado por la testosterona que ella le administra, pero su pene es apenas visible se encogió hasta casi desaparecer, Alma y Rosy aun van con Sandy para torturarlo o hacer que les coma sus rajas hasta venirse una y otra vez, en una de sus ya famosas orgias orales.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com



image host

Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

KEVIN Y LA MADURA

Lucia era una sabrosa madura de 40 años, de grandes senos, buenas nalgas y muy simpática, había vivido siempre en frente de casa de mi casa, me llamo Kevin, desde que podía recordar, desde niño cuando jugaba con sus hijo ya algunos años mayores que él, siempre hubo algo que le atraía de ella, pero el tiempo pasa y sus hijos de Lucia se marcharon a la universidad, crecí ya con 15 años estaba en plena edad de la punzada, sentía una gran atracción hacia ella y no había día que no le dedicara muchas de mis masturbaciones......



KEVIN Y LA MADURA.
Lucia era una sabrosa madura de 40 años, de grandes senos, buenas nalgas y muy simpática, había vivido siempre en frente de casa de mi casa, me llamo Kevin, desde que podía recordar, desde niño cuando jugaba con sus hijo ya algunos años mayores que él, siempre hubo algo que le atraía de ella, pero el tiempo pasa y sus hijos de Lucia se marcharon a la universidad, crecí ya con 15 años estaba en plena edad de la punzada, sentía una gran atracción hacia ella y no había día que no le dedicara muchas de mis masturbaciones.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [ADVERTENCIA] [INFIDELIDAD]



Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul




Lucia era una sabrosa madura de 40 años, de grandes senos, buenas nalgas y muy simpática, había vivido siempre en frente de casa de mi casa, me llamo Kevin, desde que podía recordar, desde niño cuando jugaba con sus hijo ya algunos años mayores que él, siempre hubo algo que le atraía de ella, pero el tiempo pasa y sus hijos de Lucia se marcharon a la universidad, crecí ya con 15 años estaba en plena edad de la punzada, sentía una gran atracción hacia ella y no había día que no le dedicara muchas de mis masturbaciones, siempre fantaseando en cómo sería tener sexo con mi vecina.

La oportunidad de intimar con ella surgió cuando mi madre hablando con Lucia le comento que no iba muy bien con las matemáticas, enseguida ella que era maestra ofreció para que diera unas clases. Hasta entonces solo la conocía de forma superficial, nos veíamos en la calle, donde me limitaba a saludarla con cierta vergüenza ya que me gustaba mucho, fue de ese modo que me presenté unos días después en su casa que como dije estaba solo cruzando la calle.
           
Empecé a recibir sus clases y al principio se limitaba a darme las explicaciones oportunas y hacerme ejercicios de cálculo. Pero al cabo de unas cuantas clases fuimos teniendo más confianza y me fui relajando, ella era muy amable y con ese trato fui cada vez sintiéndome mejor a su lado. La verdad es que estaba cada vez más enganchado por Lucia no pasaba un día en que no me masturbase pensando en ella.

Un día que jamás olvidaré me dio clase vestida con una camiseta de tirantes que le iba un poco holgada. No pude evitar hacer miradas hacia sus pechos, se los podía ver en los momentos que ella se acercaba a mí para corregirme los ejercicios. Ella se dio cuenta de mis miradas y en vez de molestarse lo que hizo fue ponerse a reír, fue cuando me pregunto si le gustaba, al momento me ruboricé y la leve erección que tenía se me fue de golpe. Avergonzado le confesé que me gustaba mucho. Ella me preguntó de repente.

-“¿Eres virgen verdad?” Me pregunto de Improviso Lucia.
-“¡Si!” Le contesté muy apenado

Ella no tardo en acercar sus labios a los míos y empezó a besarme, primero con suavidad y luego cada vez con más fuerza y pasión, en aquel momento alucinaba con la situación, tenía la impresión de que aquello era uno más de mis sueños húmedos. pero era real lo que me estaba ocurriendo Lucia al mismo tiempo que me besaba empezó a pasar sus manos por todo mi cuerpo, bajando por mi pecho y más tarde empezó a palparme mi entrepierna sintiendo como mi pene ya estaba muy duro.

Al ver ella que solo me limitaba a besarla tomo mi mano derecha y me la puso en su pecho, entendí al momento que debía tomar más parte activa en el juego y empecé a masajear sus pechos. La respiración de los dos era cada vez más profunda y podía sentir los latidos de su corazón mientras la palpaba por debajo de la camiseta. Luego me acerqué más a ella, le desabroché el sotén (corpiño) dejándolo caer en el suelo. Mis manos palpaban sus senos, eran muy suaves, contrastaban mucho con sus pezones y la aureola que los rodeaban, que al tacto eran rugosos.

Los iba masajeando, mi mente iba a mil por hora, había tantas sensaciones placenteras en aquel momento que me sentía embriagado por completo, era una sensación extraña pero muy placentera, mientras estaba ocupado con los besos y las caricias, ella me desabrocho el pantalón, me bajo la cremallera y metió su mano por debajo de mi trusa (slip) acariciando mi miembro erecto. Al momento este se salió de mi trusa todo duro al máximo, ella empezó a mover la piel de mi pene con un movimiento rítmico que me sabía a gloria.

Estaba todo mojado pues hacía rato que mis jugos pre-seminales ya brotaban de mi miembro. Ella seguía acariciando mi pene con suavidad, pero con firmeza al mismo tiempo, se quitó la camiseta y pude ver todo su torso desnudo, estaba preciosa con dos senos al aire, sus pezones totalmente abultados y duros, ella con rapidez me bajo el pantalón y después la trusa por completo, luego los dos nos acabamos de quitar cada uno la ropa que nos quedaba y nos quedamos desnudos juntos el uno enfrente del otro, aquello superaba cualquier fantasía que hubiese tenido con ella hasta ese momento.

Continuamos con los besos y las caricias fue ella la que tomo la iniciativa y me llevo al sofá, hizo que me estirara allí y salto encima de mí, me dejaba guiar, sabía que ella era la profesora en aquel momento y no me refiero a las matemáticas precisamente. Empezó a besarme en la boca y luego fue bajando por mi cuello hasta llegar a mi pecho, se puso a besar y chupetear mis tetillas que se pusieron muy duros, no sabía que los hombres pudiésemos tener tanta sensibilidad en las tetillas, fue entonces que me atreví a mover una mis manos hacia su raja ella al notar que me acercaba a su sexo abrió un poco más sus piernas para que pudiera acceder más fácilmente, nada más palpar sus labios mayores empecé a notar como los pocos vellos que los rodeaban estaban totalmente mojados de flujo vaginal, pase mis dedos por la entrada de su vagina y pude comprobar que sus labios menores estaban también totalmente mojados y bien abiertos dejándome acceder con facilidad al interior de su vagina.

Lucia se levantó de golpe, se fue rápidamente a su habitación a buscar una caja de condones, para no tardar en volver mi lado y con una rapidez que me sorprendió me puso un condón en mi tieso miembro, luego se puso en cuclillas encima mío tomo mi pene con su mano y la guio hacia la entrada de su mojada vagina, se agacho de golpe y mi pene entro por completo dentro de ella, ella casi de inmediato comenzó a cabalgarme, no paraba de moverse de forma rítmica y sus movimientos se hacían cada vez más violentos.

Su vagina mojada no paraba de tragarse mi pene, parecía que quería succionarlo hacia lo más profundo de sus entrañas. Sus nalgas mojadas de flujo chocaban con mi pubis produciendo unos chasquidos, que me parecía que a cada chasquido me iba a explotar mi durísima erección, aquello era demasiado para mí, note que mis huevos no podían aguantar por mucho más tiempo aquel frenético ritmo de pronto llegue a un fuerte orgasmo que me hizo gritar de placer.

-“AAAAAAAAAAHHHHHHH”. Grite.

Durante unos segundos me convulsioné y expulsé todo el semen que había en mis testículos. O eso pensaba, ya que Lucia no tardo nada en quitarme el condón y ponerme uno nuevo en mi todavía miembro erecto, volvió a sentarse encima mío pero esta vez dándome la espalda y continuó montándome de forma violenta. no paraba de cabalgarme, note que debido a la fuerte corrida mi miembro estaba aflojando y en un momento dado ella coloco uno de sus dedos en la entrada de mi ano y moviéndolo circularmente fue introduciendo su dedo cada vez más adentro, en cuanto ella empezó a estimularme el ano y la parte que va de este hasta los testículos, mi miembro recobró nuevas energías y de forma casi mágica me encontré con mi pene otra vez totalmente tieso y duro.

Ella siguió montándome y me dio instrucciones para que me incorporase y le acariciase sus senos, así lo hice, también le iba besando el cuello mientras ella no paraba de jadear y mover sus caderas encima de mí, de súbito note como su vagina empezó a palpitar con una serie de contracciones que empezaron a presionar mi pene con fuerza, se estaba corriendo y no paraba de gemir de placer, también el resto de su cuerpo se convulsionaba la abracé con fuerza mientras le besaba el cuello y los hombros de improviso a mí también me sobrevino un fuerte orgasmo que me hizo caer en el sofá, ella también se desplomo encima de mí.    

Pensé que todo había acabado, pero Lucia seguía excitada cuando recupero el aliento rápidamente me dijo que me levantara, ella tomo una silla y apoyo sus brazos sobre el asiento abriendo muy bien sus piernas mostrándome toda su vagina ya bien abierto y mojada, solo con esa visión cualquier hombre tendría una tremenda erección al instante, guardo esa imagen en mi mente como si tuviera una fotografía dentro de mi cerebro pese a que han pasado ya varios años de aquello.

Me dijo que la penetrara en esa posición, por supuesto obedecí, mi falo ya estaba de nuevo en completa erección, ella me paso un nuevo condón me lo puso y la penetre, la tome de sus nalgas para penetrarla de pie detrás de ella, no tardo en comenzar a gemir como una loca, mientras por mi parte continuaba con el mete, saca a un ritmo salvaje.

Tarde en correrme es tercera vez lo que nos hizo gozar por más tiempo a ambos, pero cuando llegamos al orgasmo lo hicimos lo más fuerte posible. después de corrernos y de sepárame de su vagina ella me tomo con fuerza la cabeza con sus manos y me beso de nuevo para luego conducir mi boca a su sexo y me dijo que todavía no habíamos acabado que siguiera comiéndole su raja y penetrándola con mis dedos hasta que ella me dijera que parase.

La obedecí y seguí jugando con su sexo sin haberme podido quitar el condón. Se volvió a correr a los pocos segundos y empezó a tener una serie de orgasmos seguidos, a cada orgasmo se convulsionaba y me echaba chorros de flujo en mí rostro. Estaba con el rostro todo empapado y llegué a tragarme parte de sus flujos, tenía un gusto como a yogurt salado, después de esta serie de orgasmos acabó por tumbarse en el sofá me puse a su lado y la abracé con fuerza. Así estuvimos más de media hora, los dos juntos, relajados, satisfechos y agotados acariciándonos.

Luego Lucia me quito el condón me chupo mi pene hasta dejarlo limpio, me llevo al baño donde nos bañamos juntos y me ayudo a vestirme, ante de irme nos besamos de nuevo con pasión.  Esta fue mi primera vez y fue todo un éxito gracias a que pude estrenarme con una mujer ya experimentada. A partir de entonces Lucia estuvo dándome clases de matemáticas y de sexo durante más de unos seis meses, jamás la olvidaré. Debo confesaros que ha sido la mejor amante que he tenido, aunque también la única, dado que por asares del destino ya no puedo estar con una mujer como lo estuve con ella.

Verán ella estaba casada felizmente, pero su marido viajaba mucho por lo que casi siempre estaba sola en casa, por supuesto era algo que nos beneficiaba a ambos, pero todo lo bueno tiene que terminar algún día. Cierta tarde viernes, estaba en su casa supuestamente para una mis lecciones de matemáticas que se transformo en una lección de sexo, estaba disfrutando de lo lindo con ella cabalgándome cuando su marido regreso de improviso de uno de sus viajes, nos vio en su cama disfrutando lo que lo volvió un salvaje.

Se nos fue encima, arrojando a Lucia de un fuerte manotazo fuera de la cama, a mí me tomo del cabello, tratando de proteger mi rostro desprotegí otras áreas vitales, solo sentí una fuerte punzada en mi entrepierna que me hizo gritar de dolor, luego solo fue arrastrado tirado del cabello por la casa hasta la sala donde Lucia trato de detener a su marido, pero recibió un fuerte golpe en el rostro que la dejo tirada en el piso sangrando.

Su marido me llevo hasta la cocina, donde me amarro a una silla, y me tapo la boca con un paño, también me vendo los ojos, por lo que no pude ver lo que hacía, estaba aterrado, luego de uno leves instantes sentí como una mano tomo mis huevos, los apretó y jalo, lo que me hizo retorcerme de dolor, luego escuche como me dijeron.

-“Bueno espero disfrutas de mi mujer, porque nunca volverás a estar con otra mujer” Dijo la voz.
-“MMMM… JJHHHGGGMMM”. Trate de decir.

Cuando de pronto sentí una enorme punzada que hizo que todo mi cuerpo se sacudiera de dolor fue justo el momento en que deje de ser un hombre y me convertí en un eunuco, el esposo de Lucia me cerceno el escroto con mis huevos dentro con un afilado cuchillo, luego tomo mi pene y lo corto justo por la mitad no sin antes amarrarlo bien para evitar que sangrara mucho.

Tarde meses en recuperarme de aquellos, traté dos veces de acabar con mi vida no deseaba vivir de ese modo, sin sexo, sin placer por el resto de mis días, poco a poco comencé a aceptar mi condición de eunuco tuve que aprender a orinar sentado lo que en sí mismo fue otro trauma, pero al final lo acepte.

Ahora tengo 30 años aun mantengo un contacto de cariño y amistad con Lucia, ahora no hay nada de sexo y la verdad es que envidió la suerte que tiene su afortunado nuevo marido que de seguro la llena de placer como ya no podré hacerlo nunca más con ninguna mujer mientras viva, por lo menos de manera viril.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com




Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

JONAS Y SU HERMANA

Jonas tenía 14 años cuando sus padres murieron en un accidente, su hermana en ese momento de 20 años se hizo cargo de él, dado que ella era la mayor heredo todo y la parte que le tocaba a su hermanito ella lo debía administrar, para sorpresa de todos vendió todo y ambos se mudaron a una amplia casa en el campo lejos de todo y todos, en aquel lugar Ella convirtió a su tímido hermanito en su sumiso esclavo, no fue difícil para ella hacerlo ya que lo manipulo sexualmente para lograrlo......


JONAS Y SU HERMANA.
Jonas tenía 14 años cuando sus padres murieron en un accidente, su hermana en ese momento de 20 años se hizo cargo de él, dado que ella era la mayor heredo todo y la parte que le tocaba a su hermanito ella lo debía administrar, para sorpresa de todos vendió todo y ambos se mudaron a una amplia casa en el campo lejos de todo y todos, en aquel lugar Ella convirtió a su tímido hermanito en su sumiso esclavo, no fue difícil para ella hacerlo ya que lo manipulo sexualmente para lograrlo.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [INCESTO] [DOMINACIÓN] [ESCLAVITUD]  


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul




Jonas tenía 14 años cuando sus padres murieron en un accidente, su hermana en ese momento de 20 años se hizo cargo de él, dado que ella era la mayor heredo todo y la parte que le tocaba a su hermanito ella lo debía administrar, para sorpresa de todos vendió todo y ambos se mudaron a una amplia casa en el campo lejos de todo y todos, en aquel lugar Ella convirtió a su tímido hermanito en su sumiso esclavo, no fue difícil para ella hacerlo ya que lo manipulo sexualmente para lograrlo.

Fue cuando Jonas tenía 15 años recién cumplidos, fue una noche en que Jonas dormía ella se metió a su cama lo que lo despertó de momento quedo con las nalgas al aire, tenía puesta una tanguita roja, bien enterrada entre sus bien formadas nalgas, Jonas apenas vio ese espectáculo, su pene estaba por acabar solo con mirarla, ella hizo que comenzara a acariciarla con su mano pasando sus dedos, por donde se enterraba la tanguita entre sus nalgas, mientras ella le bajo su trusa (slip), para comenzar a masturbarlo muy suavemente, no quería hacer ningún movimiento excesivo.        

Después de unos segundos apenas Jonas estaba por acabar, pero la excitación de algún modo hizo que aguantara, de pronto paso lo impensable, su hermana dejo de masturbarlo, y fui acercando sus nalgas a su cara muy despacito, Jonas pudo olerlo, levanto un poco su cabeza, estiro lo más que pude la lengua, y le lambio toda la tanguita, de bien debajo de sus piernas, hasta arriba donde comenzaba a perderse entre sus nalgas.      

Jonas estaba como loco, quería acabar, seguí masturbándolo, mientras él apoyaba la palma de su mano izquierda en una de sus nalgas, iba intercalando mientras le metía el dedo sobre la tanguita, de a poco fue viendo cómo se mojaba su pene, hasta que empezó a chorrear semen sobre la cama, sentía como le salía el semen, mientras tenía una sensación extraña en las piernas, como de debilidad.  

Una vez que acabo, ella le paso un dedo por glande limpiando los restos de semen que le quedaban, llevándose su dedo a su boca para probar el semen de su hermanito.

Después esa vez, Jonas comenzó a ser manipulado por ella, quien ya lo mandaba como quería comenzó a andar desnudo por la casa, hasta que ella le coloco un collar todo lo acepto Jonas por tener la oportunidad de volver a sentir lo que sintió esa noche.

Un día Jonas ya no aguanto más las ganas con su pene endurecido como una roca, empezó a masturbarme, cerraba los ojos, y escuchaba a su hermana gemir, imaginando que era él quien en ese momento la estaba penetrando, en esos momentos su cuerpo reaccionaba solo, y empezaba a mover la cadera de adelante para atrás, mientras se masturbaba con una mano, mientras que la otra acariciaba su cuerpo.         

En su cabeza, se imaginaba sus gemidos, se repetía a mí mismo, “si toma putita, recibe el pene de tu hermano, ¿te gusta?”, mientras continuaba en su mente escuchando sus gemidos, no tardaba mucho en sentir como acababa, su semen fluía de la punta de su pene, hacia piso su abdomen, huevos o la cama.        

De pronto su hermana entro para ver su pene que estaba a reventar aun arropada por la mano de Jonas, ella fue hasta donde estaba y antes de que pudiera decir algo le agarro su pene para comenzar a masturbarlo mientras lo masturbaba con su mano le pregunto.

-“¿Te gusta verdad? Dijo ella. 
-“Si…” Jadeo Jonas como respuesta.

Ella comenzó a masturbarlo más fuerte y con cara de sádica, hasta que de nuevo Jonas se corrió a mansalva quedando todo su dorso lleno de semen y la mano de ella llena de semen también, Ella se la llevo a la boca para lamber la espesa leche no dejo ni gota, cuando acabo le dijo.

-“Que rica está tu leche hermanito”. Dijo ella.

Viendo que su pene todavía estaba tieso y se la llevo a la boca para exprimirla y sacar hasta lo último de su leche, lo que le hizo sentir una Jonas una sensación extraordinaria nunca antes le habían dado una mamada, cuando Jonas se corrió por tercera vez ella se puso de pie y se dispuso a marcharse, pero antes le dijo.

-“Creo que ya es hora de que te desvirgue hermanito y seas mi esclavo para siempre”. Dijo ella para luego marcharse.

Dos semanas después ya con Jonas ardiendo por tener su primera vez su hermana lo llamo y ante su asombro comenzó a desnudarse ella le enseño como tocar a una mujer que fuera al ritmo que ella le pidiera, le enseño como comerse sus tetas despacito y luego le pidió que se las mordiera ella se quitó su tanga y se abrió de piernas para tomar de los cabellos a Jonas y llevar su boca a su raja que estaba ardiendo y empapada tuvo 2 o 3 orgasmos mientras Jonas le comía su vagina.

Fue cuando por fin fue el turno de nuevo del tieso pene de Jonas que reventar de volver a sentir placer su hermana comenzó a chuparla y chuparla aquello hizo gemir como nunca a Jonas de pronto ella se la saco de la boca y le dijo.

-“Es hora que te desvirgue esclavo”. Dijo ella llamándolo esclavo por primera vez.
-“Vamos ven métemela”. Le ordeno ella.

Ella se tumbó en la cama y Jonas se puso encima de ella, quien tomo su pene para colocar su glande en la entrada de su húmeda raja, de un solo movimiento Jonas la penetro por completo, “ooohhhhh” gimió Jonas al sentir aquella sensación tan caliente, su vagina estaba ardiendo, Jonas no tardo en comenzar a moverse luego se dio la vuelta y le dijo.

-“Tienes que aprender pero no te corras adentro lo quiero todo en mi boca”. Le dijo ella.

Ella lo cabalgaba muy fuerte, sonaban sus nalgas con cada nuevo sentón que ella le daba a Jonas chap chap chap chap y cuando estaba por venirse de desmonto para llevarse a la boca su pene, el semen broto a borbotones sin darle tiempo a ella de tragar Jonas no se había masturbado en tres días y tenía los huevos bien llenos,, los labios como el rostro de su hermana quedaron llenos del tibio semen de Jonas que dio un gran alarido mientras se venía.

Ella algo molesto por lo ocurrido tomo el pene de Jonas que otra vez estaba como una barra de hierro, ella se la trago hasta los huevos para darle una gran mamada pronto Jonas estaba que se iba a correr por lo que ella comenzó a chupar y chupar más fuerte hasta que Jonas no pudo soportar y reventó dentro de su boca esa vez ella se tragó todo hasta que no dejo ni gota del semen de su hermanito, Jonas quedo exhausto sobre el piso con su pene palpitando aún.

Su hermana sintiendo le dio una patada en el pecho que le hizo caer de espaldas con las piernas abierta a Jonas antes de que supiera lo que estaba pasando sintió una fuerte patadas en los huevos que le hizo literalmente quedar con los ojos en blanco luego otra y otra patada, luego de la tercera ya ni siquiera hizo amago por proteger su zona genital, simplemente estaba sin fuerza alguna para moverse, las brutales patadas de su hermana se prolongaron por varios minutos hasta que Jonas termino por desmayarse por el dolor.

Las siguientes semanas fueron muy difíciles para Jonas su linda hermana no perdía oportunidad para humillarlo, torturarlo y por supuesto golpear brutalmente sus hinchados huevos, por casi dos meses tuvo que vivir con dolor constante pues su hermana dejaba a que sus huevos se deshincharan un poco para de nuevo atacar, esto para evitar que el cuerpo de Jonas se acostumbrara al dolor, aquella terrible tortura de ballbusting fue lo peor incluso ella le obligo a tener  sexo con ella varias veces con sus huevos hinchados, lo que fue aún más doloroso para Jonas cada que se venía era como si cristales rotos circularan por su pene.

El clímax de toda esa gran masacre testicular llego tres meses después de perder su virginidad, Jonas fue de nuevo obligado a tener sexo con su ya por completo Ama y hermana, cuando se corrió por tercera vez ella hizo que Jonas se acostara en el suelo boca abajo le amarro sus manos a la espalda cruzados y le abrió sus piernas grandes colocando dos palos de escoba uno en sus robillos y otro en sus rodillas los cuales amarro a ellos lo que dejo sus piernas de Jonas bien abiertas.

Su hermana entonces tomo una cuerda y amarro el escroto de Jonas lo más arriba que pudo, luego la jalo lo que hizo que sus huevos quedasen sobresaliendo por debajo de sus nalgas entre sus piernas, los estiro lo más que pudo lo que por supuesto causo un gran dolor a Jonas, ella trajo un sólido bloque de madera y un martillo para ablandar carne de metal, con el que sin mediar palabra comenzó a golpear los huevos expuesto de Jonas.

Golpe tras golpe Jonas gritaba de dolor hasta que en uno de esos golpes se escuchó un claro sonido, al tiempo que el martillo ablandador choco con su testículo derecho.

-“CRACK”. Sonó.

El cuerpo de Jonas se convulsiono de dolor, su testículo derecho había reventado por fin, su hermana riendo solo dijo.

-“Solo queda uno para que seas un eunuco”. Dijo ella

Para casi de inmediato comenzar a golpear el último de los testículos intacto pero hinchado, Jonas le suplicaba llorando que se detuviera cuando apenas llevaba seis nuevos golpes se escuchó de nuevo.

-“CRAAACK”, Fue un sonido más prolongado que el primero.

Los ojos de Jonas se pusieron en blanco cuando todo su cuerpo se sacudía sin parar, su pene en erección lanzo los últimos tres grandes chorros de semen de su vida que por el dolor no pudo disfrutar, su cuerpo se sacudió por varios minutos hasta que se desmayó.


Jonas a los casi 16 años fue convertido en eunuco para el resto de sus días que pasara como el fiel y sumiso esclavo de su hermana quien disfruta de ver su pene encogido muerto entre las piernas de su esclavo que ahora solo vive para complacerla con la lengua, dedos o ano, ella no se cansa de poseerlo analmente y de disfrutar de su lengua.



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com



Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MÉDICO ME TOCA

Era un sábado en la mañana tenía una cita médica con mi doctora por unos fuertes dolores que tenía en la ingle desde hacía semanas, me bañé y me vestí muy temprano, decidiendo ponerme una trusa (slip) color rojo que me quedaba muy apretado, lo que creo que fue el culpable de todo. Tenía por ese entonces 16 años con una novia, con la que tuve sexo varias veces deliciosamente no con la frecuencia con la que hubiese deseado......


MÉDICO ME TOCA
Era un sábado en la mañana tenía una cita médica con mi doctora por unos fuertes dolores que tenía en la ingle desde hacía semanas, me bañé y me vestí muy temprano, decidiendo ponerme una trusa (slip) color rojo que me quedaba muy apretado, lo que creo que fue el culpable de todo. Tenía por ese entonces 16 años con una novia, con la que tuve sexo varias veces deliciosamente no con la frecuencia con la que hubiese deseado..

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Era un sábado en la mañana tenía una cita médica con mi doctora por unos fuertes dolores que tenía en la ingle desde hacía semanas, me bañé y me vestí muy temprano, decidiendo ponerme una trusa (slip) color rojo que me quedaba muy apretado, lo que creo que fue el culpable de todo. Tenía por ese entonces 16 años con una novia, con la que tuve sexo varias veces deliciosamente no con la frecuencia con la que hubiese deseado.

Aun así, ese día el medico que me atendió me hizo sentir un placer totalmente nuevo, pero también el ultimo de mi vida como un hombre viril de verdad, fui acompañado por mí padre, pues según mamá era mejor de esa manera. Llegamos a mi cita y me di cuenta inmediatamente como me miraba con ganas aquella doctora madurita de ojos claros y unos 40 años.          

Ya una vez en la consulta después de un rato haciéndome preguntas algo incomodas y personales desnudarme con la mirada me dijo que pasara a la camilla. Ahí me acosté boca arriba y lo primero que hizo fue tomarme la presión, aprovechándose para acomodar mi mano sobre su pene. Lo sentí muy duro ya por encima del pantalón que tenía. Todo aquello me tenía desconcertado, pero de alguna manera muy excitado.

Luego de algunas otras pruebas y manoseos hablo con mi padre, seguramente le pidió que esperara a fuera un momento porque apenas dejo de hablar con él mi padre salió del consultorio diciendo que iría al baño, cosa que por supuesto no le creí pero que creí era lo mejor en ese momento.       

Después que mi padre se marchó ella me bajo rápidamente el pantalón y me subió la camisa para verme mi pecho. Comenzó a palparme mi pecho bajando su mano por mi abdomen, hasta bajarme mi trusa (slip) roja lentamente, para luego palparme mis testículos durante mucho tiempo, hasta que poco a poco mi pene se fue poniendo durísimo por tanto manoseo en mi área intima.
           
Después de que era muy evidente, ella sin reparo alguno y lo agarro fuertemente con su mano, diciéndome:

-“Se te ha puesto muy duro”. Dijo ella.  

No aguantaba más, estaba que explotaba claro, por su culpa, sentía me venía por lo que superando mi pena y vergüenza le suplique.      

-“Por favor chúpamela por favor” Le suplique jadeando.
-“Primero tienes que mojarte, porque según ella le encantaba saborear el líquido pre seminal”. Me respondió ella.         

Me hizo aguantar mucho masturbándome y rozándome la punta muy lento con su lengua, como estaba tan excitado me mojé muchísimo rápidamente, sentí el líquido transparente resbalar por mi endurecido pene ahí si comenzó a mamármelo, con el líquido pre seminal se sintió delicioso y no pude aguantar mucho, viniéndome a borbotones en su boca después de unos apenas 4 minutos de mamada, llamando su boca por entero de mi espeso semen, aquella fue mi primera y única mamada de mi vida viril que sin saberlo también fue mi última eyaculación de mi vida.

Luego de aquello la doctora salió y hablo con mi padre, de algo que no pudo escuchar se tardó como media hora, para cuando ambos regresaron al consultorio ya me había aseado y vestido de nuevo, tenía una sonrisa de oreja a oreja, aunque mi padre estaba al borde del llanto, me abrazo como si me fuesen a ejecutar en breve, luego me dijo que debía de ser valiente, que todo era por mi bien, luego me dijo que obedeciera en todo a la doctora y se marchó.

La doctora entro ya vestida con ropas quirúrgicas lo que me asusto, ella me ordeno desnudar por completo lo que obedecí, pensando tontamente que obtendría más placer como la vez anterior, pero esa vez luego de acostarme sobre la camilla de nuevo boca arriba ella salo unos estribos de la parte abajo y me coloco las piernas en ellos para luego asegurarlas con correas.

Aseguro mi pecho y brazos con gruesas correas dejándome prácticamente a su merced, luego tomo un pote de crema de afeitar y esparció una generosa cantidad por toda mi entrepierna especialmente por mi escroto que no tardo en comenzar a afeitar con una afilada hoja de afeitar retirando todo el bello de mi escroto, altas piernas y pubis dejando mi zona púbica tan lampiña como cuando aún era un niño.

Luego sentí como me inyecto alrededor de mi pene y luego hizo lo mismo en mi escroto me dolió mucho, el dolor hizo que olvidara le pena que estaba sintiendo en ese momento por tener una tremenda erección de nuevo. Al cabo de unos segundos ya no sentía nada de mi pelvis que quedo entumecida por completo, fue cuando la vi tomar un bisturí de una charola de metal que coloco a su lado, ella estaba sentada entre mis abiertas piernas usando un tapabocas.

Sentí unos algo húmedo y sentí que mi escroto se apretó, luego sentí dos tirones y algunas leves punzadas para después escuchar dos golpes secos provenientes de un cuenco de metal, ni siquiera sospeché que aquellos dos golpes fueron provocados por mis testículos cuando fueron depositados ahí, luego de ser extraídos y cortados de mi escroto.

Luego de unos minutos la doctora se quitó los guantes de látex, manchados de sangre, para tomar mi aun endurecido pene, que comenzó a masturbar fue cuando me dijo.

-“Ahora necesito que te corras para limpiar bien todos los conductos que aún quedan en tu cuerpo”. Dijo Ella,

No entendí en ese momento a que se refería, solo pensaba en el placer que de nuevo me estaba haciendo sentir, dado que mi pene no estaba entumecido, me sentía en las nubes de nuevo, ella hábilmente bajaba y subía mi prepucio por mi glande haciendo que me estremeciera y gimiera sin parar hasta unos minutos después de comenzar a masturbarme ya no pude contenerme y me corrí.

-“AAAAAAAHHHH”. Gemí.

Fue el mejor orgasmo de mi vida, aunque de inmediato note que algo estaba mal, pues no hubo una explosión de líquido blanco como de costumbre, sino que solo fueron unas gotas de un líquido color crema claro eso si salió con mucha fuerza cuando el placer del orgasmo desapareció le pregunte a la doctora.

-“¡Porque mi semen salió de ese color?” Pregunte.
-“Es normal, dentro de poco será casi trasparente ya que sin tus testículos lo que eyaculas ya no tiene esperma”. Respondió ella.

-“¿Qué? ¿Cómo que sin mis testículos?” Pregunte aterrado.
-“Si te he castrado, mira aquí están tus testículos y como puedes ver ya el cáncer bien avanzado, mucho me temo que deberás someterte a una buena ronda de quimioterapias”. Dijo la doctora mostrándome el cuenco con mis testículos extirpados.

Me quedé en shock por unos segundos, me negaba a creer que aquello estuviera pasando, mira mi entrepierna y vi mi escroto aun relleno, aunque con algunos puntos de sutura, viendo la doctora mi expresión de confusión añadió.

-“Si, te los extirpe lo que hay ahora dentro de tu escroto son solo prótesis testiculares, solo para estética pero en realidad ya no cumplen con ninguna función”. Dijo la Doctora.

-“NOOOOOOOOOOOO”. Grite de desesperación.

Mi padre entro al oírme gritar y me abrazo fuerte mientras le susurraba.

-“Me han castrado… Me han castrado…” Repetía una y otra vez.

De eso ya han pasado 10 años, supero el cáncer, pero perdí mis testículos, aun puedo tener erecciones y tengo una esposa, con la que tengo buen sexo pero nunca he vuelto a sentir el mismo placer de cuando me vine en la boca de la doctora aquella tarde en que me castro.




Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

LAS GEMELAS

Sandra y Elena son dos gemelas rubitas de ojos claros, de apenas dieseis años y vírgenes, al momento que todo paso las relaciones entre ellas eran especiales, iban juntas a todos lados, alegrando la vista a quien las veía pasar por partida doble pues las dos están muy buenas y (sobre todo en verano) solían y aun lo hacen vestir con prendas muy pequeñas, entre sus conocidos había el rumor de que eran un poco lesbianas y algo sádicas......


LAS GEMELAS.
Sandra y Elena son dos gemelas rubitas de ojos claros, de apenas dieseis años y vírgenes, al momento que todo paso las relaciones entre ellas eran especiales, iban juntas a todos lados, alegrando la vista a quien las veía pasar por partida doble pues las dos están muy buenas y (sobre todo en verano) solían y aun lo hacen vestir con prendas muy pequeñas, entre sus conocidos había el rumor de que eran un poco lesbianas y algo sádicas.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCLAVITUD] [SECUESTRO] [FEMDOM]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Sandra y Elena son dos gemelas rubitas de ojos claros, de apenas dieseis años y vírgenes, al momento que todo paso las relaciones entre ellas eran especiales, iban juntas a todos lados, alegrando la vista a quien las veía pasar por partida doble pues las dos están muy buenas y (sobre todo en verano) solían y aun lo hacen vestir con prendas muy pequeñas, entre sus conocidos había el rumor de que eran un poco lesbianas y algo sádicas.

Aquel rumor de debía a que eran muy cariñosas la una con la otra, se hacían confidencias, vamos se llevaban muy bien y no tenían relación conocida con ningún chico de su edad, es ahí donde entre mi nombre es Luis de 17 años sin novia en el momento que todo paso vivía frente a Sandra y Elena, muchas veces coincidimos al salir de casa y siempre nos saludábamos, en ese momento me parecían dos chicas muy simpáticas y educadas pero por aquel tiempo comencé a notar algo distinto en sus miradas, una cierta picardía que me hacía estremecer.

Un viernes por la noche llaman a mi puerta estaba solo ya que mis padres se fueron a una convención de la especialidad de mis padres ambos eran publicistas veo por la mirilla de la puerta que son Sandra y Elena, supuse que se iban a alguna fiesta por lo guapas que estaban y debían de venir a pedirme algún favor o algo así, así que abrí y las invité a pasar, estaban muy sexys, las dos vestidas igual, minifalda, medias negras, blusa de seda blanca, zapatos de tacón, olían a rico y levemente perfumadas.

-“¿Quiénes serán los afortunados que las hagan suyas?” Me pregunte a mí mismo.

Las invité a tomar algo, aceptaron unos refrescos y se sentaron en un sillón de mi sala, cuando regrese con los refrescos me hicieron sitio entre ellas, y les pregunté a que se debía aquella visita, me respondió Sandra casi de inmediato muy cordial luego de darle un sorbo a su bebida.

-“Veras Luis, Elena y yo somos vírgenes, hemos tenido alguna experiencia pero todos los chicos con los que nos topamos son bastantes torpes y como tú nos gustas a las dos, y sabemos que eres bastante experto a juzgar por el número de novias que has tenido hemos pensado pedirte que tú nos desvirgaras”. Dijo Sandra de lo más natural.

¡Me quedé helado! Aquellas dos maravillas querían que yo las desvirgara. Como no dije nada porque aquello me tomo de sorpresa Elena dijo.

-“Si no deseas discúlpanos, pero teníamos que proponértelo porque nos pareces la persona más adecuada, además a las dos nos excitas…”  Pero de pronto dejo de hablar.

De manera súbita dio beso en la boca, seguido de otro, y fue en ese momento que reaccione y le meto un beso, en que nuestras lenguas se entrelazan, mientas comencé a quitarle su blusa, poco a poco, mientras Sandra me besa el cuello por el otro lado y comienza a quitarme la camisa, me besa el pecho, y mordisquea mis tetillas, mientras ya tengo las tetas de Elena a mi disposición y comienzo a masajearlas mientras nos besamos.

Aquello era como un sueño hecho realidad, aunque estaba en la gloria había un precio que debería de pagar por aquello, aunque en ese momento no lo sabía, Sandra que se había despojado de la blusa tomo mi cabeza y me beso también, pare de repente todo aquello lo que les sorprendió a ambas y les dije.

-“Si quieren que las desvirgue a las dos tendremos que tener un poco de orden y tendrán que hacer lo que les diga”. Les dije sintiéndome dueño de la situación, apenas había tenido sexo con dos chicas antes y no era ningún experto sexual como ellas pensaban.

Las dos aceptaron así que les ordene que se pusieran las dos una al lado de la otra delante de mí, me puse entre ellas les subí las minifaldas, con cada mano empecé a acariciar sus muslos subiendo cada vez más hasta llegar a sus húmedas prendas íntimas estuve un rato frotándoles las vulva con sus tangas puestas, luego se las abaje a ambas, e hice que se sentaran una a cada lado y comencé a masturbarlas mientras ellas me besaban y buscaban la bragueta de mi pantalón las masturbaba sincronizadamente a los dos sintiendo sus labios vaginales humedecerse cada vez más.

Cada poco introducía un poquito mis dedos índices en sus rajas, en un momento dado me levante y me metí entre las piernas de Elena tenía una vagina preciosa rosadita y con escaso bello rubio, comencé a lamberlo despacito escuchando sus gemidos, separé con mis dedos sus labios vaginales, buscando su clítoris y los labios menores para darle un repasito, los tenía voluptuosos muy salidos muy apropiados para darles unos suaves mordisquitos, cosa que Elena agradeció con unos gemidos, cuando levante la vista, cosa que me encantaba cuando le hacía eso a una mujer, para darme una perspectiva maravillosa, Veo a Sandra que le está lambiendo los pezones a Elena, así que era cierto, se entienden bien entre ellas pensé.

Luego de casi media hora de  juegos decidí que ya era el momento de desvirgar a Elena, le di el ultimo repaso lamiéndole muy rápido el clítoris e introduciéndole mi lengua en su vagina cuando noté que se corría insistí en su clítoris hasta que dejo de emitir sonidos se había corrido a base lambidas y tenía la raja bien lubricado así que le abrí bien las piernas y con dos dedos le abrí sus labios vaginales los separé y apoye mi glande contra ellos, estaba bastante bien dotado así que empuje con mucho cuidado mi grande y endurecido miembro.

Elena gemía despacito cuando noto la presión de mi pene en su vagina, se la introduje un poco más y comencé a moverme un poquito hacia delante y detrás, al poco noté que la humedad del sexo de Elena había aumentado así que se la metí de un golpe, ella puso los ojos en blanco y dio un grito corto, luego comencé a penetrarla despacio, los gemidos habían cambiado de tono y ahora ya eran gemidos de placer, sentí una su sangre bañar mis huevos mientras la penetraba, así como mi pene lo que hizo sentir muy bien.

Sandra que había estado observando me acerco su vagina a mi boca y al mismo tiempo que penetraba  Elena le fui comiendo su rajita, era exactamente igual al de Elena con esos característicos labios menores tan grandes que producían el mismo efecto al morderlos que a Elena, las dos gemían al unísono y eso resultaba insoportable para mi excitación que aumentaba por momentos así que cuando Elena se corrió estrepitosamente, me deje ir y me corrí sobre el vientre de Elena, la leche le llegó hasta las tetas y ella se la restregó por los pezones y el ombligo.

Sandra debió ver peligrar su desfloración al ver cómo me corrí, pero como tenía mi lengua en su raja llegándole hasta lo más adentro posible, además tenía 17 años y estaba muy excitado no tenía de que preocuparse, una vez Sandra se corrió en mi boca soltando un poquito de un líquido blanco que saboreé con gusto, me recosté en el sillón y puse a cada gemela a un lado, les pregunté si sabían hacer una mamada y me dijeron que no pero que estaban dispuestas a aprender, así que les fui dando indicaciones y ellas muy obedientes las fueron siguieron.

-“Elena tu lámeme los huevos, así y tu Sandra toma mi duro pene, retírale la piel del prepucio y métetelo en la boca con cuidadito sin tocar mucho con los dientes chúpalo y pásale la lengua como si fuera un helado”. Les ordene.

-“Así ¿ves cómo le gusta?” Añadí cuando comenzaron a chupar.

-“Ahora dejarme que les masajee sus rajas por detrás, así unos deditos en sus culos, Elena mójate el dedo índice en tu raja y métemelo por el culo, dame unas lambidas antes, así, Sandra ahora cámbiate, lambe mis huevos y tu Elena, ahora que está bien erecta lambe el frenillo, esa piel que une el glande con el resto, así muy bien, ahora lámbelo todo, métetelo en la boca y haz como si tu boca fuera tu vagina”. Les indique.

-“Sandra ha llegado tu hora”, Le dije luego de unos minutos.

Puse a Sandra a cuatro patas, le di los últimos lametones, le metí bien la lengua y le lambí también un poquito su cerradito ano, cosa que no le disgustó, le abrí sus labios vaginales como antes con dos dedos, apoye mi glande contra aquellos labios gordos y poco a poco se la fui metiendo, despacito, cuando ya estaba el glande dentro otra vez una agradable descarga eléctrica me recorrió, ella gemía un poco, despacito, luego un poco más rápido, pero solo la puntita había entrado, de nuevo note que la lubricación de Sandra mejoraba seguramente por las gotas de lubricante que mi pene iba dejando en su interior y de nuevo de un solo gran arrimón de mi cadera y tomo mi miembro estaba dentro de ella.

Sandra dio un leve gemido me quede quieto unos segundos sintiendo como algo de su tibia sangre resbalaba por mis huevos antes de empezar a bombear su vagina, los gemidos pasaron a gritos de placer y Elena para mi sorpresa me abrió las nalgas para posar su boca sobre mi ano, dándome un beso negro que me hizo estremecer, bombeaba mientras sentía la lengua de Elena aquello se prolongó un buen rato, dado que me había corrido ya una vez cuando las dos se habían corrido a gusto se la saque a Sandra y me puse de pie, las dos se pusieron de rodillas delante de mí, tomo mi pene con la intención de masturbarme y correrme en sus caras pero no me dejaron sus bocas se abalanzaron sobre mi palpitante erección

Me la chuparon hasta que me corrí en sus bocas, tetas y cabello, dando un gran gemido de placer. Lo que iba a ser una simple desfloración paso a ser un curso de iniciación al sexo para ellas, y una especialización maravillosa para mí, estaba todo agotado, bañado en sudor con mi pene palpitando goteando semen frente a ambas cuando de pronto Sandra sin previo aviso me dio un fuerte golpe en los huevos que me dejo viendo las estrellas, quede de rodillas sobre el piso, agarrándome los huevos, fue cuando Elena me coloco un paño sobre la boca y nariz que me dejo sin sentido casi de inmediato.

Me desperté en lo que parecía ser un baño con losas blancas por todas partes, estaba bien sujeto a una de las paredes, con los brazos extendidos a los lados y las piernas bien abiertas, tenía también un collar de metal que rodeaba mi cuello bien empotrado en la pared, otro anillo metálico rodeaba mi cintura, y sentía que algo fue introducido por mi ano muy profundamente era algo cilíndrico de al menos 25 cm de largo muy grueso casi se sentía como un tubo de una pulgada de diámetro.

Estaba amordazado con una mordaza de bola, por lo que por más que intenté gritar para pedir auxilio no lo conseguí, minutos más tarde Elena apareció portaba una minúscula tanga negra, con su madre, pensé que ella me ayudaría, pero para mi sorpresa y terror ella le dijo a su hija.

-“Buen espécimen hija será un buen esclavo eunuco para las dos, ahora límpialo, rasúralo y córtalo, ¡lo dejo todo en tus manos!” Dijo su madre para luego irse sin más.

Elena apenas se marchó su madre tomo una esponja, la humedeció y comenzó a pasarla por todo mi cuerpo, lavándolo suavemente, estaba limpiando mis muslos cuando Sangra apareció completamente desnuda con sus tetas rebotando con cada paso que daba, mi pene comenzó a levantarse al verla ya para ese momento estaba semi rígido y con su cuerpo al desnudo termino de endurecerse.

Sandra llego a donde estaba y tomo mi pene con una de sus manos para comenzar a masturbarme mientras su mano se deslizaba por mi pene ella dijo.

-“Disfruta ahora que puedes porque pronto ya no podrás como eunuco”. Dijo Sandra para reír sin dejar de masturbarme.

Cuando Elena termino de lavarme, salió sin decir nada, mientras tanto Sangre comenzó a darme una mamada estaba de nuevo en la gloria sintiendo mi duro erección en el interior de su boca, Elena tardo unos minutos en regresar para cuando lo hizo estaba casi por correrme, pero de pronto Sandra dejo mi pene y mis ojos se abrieron grandes al ver lo que Elena traía en su mano un elastrador ya cargado con dos ligas verdes.

Luche con todas mis fuerzas mientras Elena ayudada por Sandra pasaban cada uno de mis testículos por entre las estiradas ligas, sabia para lo que servían gracias a un video porno que vi varios meses antes, no deseaba perder mis huevos, pero nada de lo que hice evito que Eleva colocara las ligas en lo alto de mi escroto, mi pene por su parte estaba tan duro que apuntaba al techo, con gran cantidad de líquido pre seminal resbalando hasta mis huevos, Sandra tomo mis dos huevos con una mano y los jalo hacia abajo casi me los arranco de lo fuerte que jalo y entonces sentir el terrible apretón de las ligas sobre mi escroto.

Todo mi cuerpo se estremeció y de mi pene salieron disparados tres fuertes disparos uno de ellos impacto entre las tetas de Elena el otro en su plano vientre, fue el orgasmo más intenso de mi vida pero que el dolor que estaba sintiendo en ese momento se encargó de que no lo disfrutara, me sacudí de dolor por varios minutos hasta que me calme, entonces Sandra se inclinó y de un largo lengüetazo limpio el semen que aun quedo colgando de mi palpitante pene.

-“Espero disfrutaras de tu ultimo orgasmo como hombre”. Dijo Sangra.

Ambas se marcharon riendo dejándome ahí sufriendo un terrible dolor y aterrado sintiendo como mis huevos con cada segundo que pasaban se acercaban cada vez al punto de no poderlos salvar, los minutos se me hicieron horas y las horas una eternidad luche pedí ayuda hasta que ya no pude más, deshidratado y cansado el sueño me venció.

Me desperté cuando sentí que unas manos acariciaban mi pecho, desperté de lo que pensé era una pesadilla, pero no era todo cierto Sandra y Elena ahí estaban, las dos portando la misma tanga con sus tetas al aire, Elena me quito la mordaza, lo que fue un alivio y Sandra me dijo.

-“¿Cómo esta nuestro nuevo eunuco?” Pregunto Sandra.

Con lágrimas brotando de mis ojos le respondí.

-“Por favor… ¡Corten las ligas no quiero ser un eunuco por piedad! ¡Aún se pueden salvar!” Les suplique.
-“Jajajajajajaja” Ambas rieron a mi desesperada suplica.

Sus risas hicieron sentirme muy humillado, de pronto Elena dejo de reírse y me dijo.

-“¿Salvar? ¿De qué hablas? ¡Ya eres un eunuco para el resto de tus días!”. Dijo Elena.

Debí poner una cara de incredulidad ante sus palabras que ella añadió.

-“¡Ya no tienes huevos debajo de tu pene esclavo!” Dijo ella.

En ese momento levanto un escroto aun con una liga en la parte superior, ennegrecido y muerto con dos orbes en su interior, era mi escroto y huevos, sin poderlo creer lo que veía, baje la mirada muerto de miedo para ver que efectivamente mi pene colgaba entre mis piernas, pero sin mis huevos me habían castrado mientras estaba sin sentido.

-“¡NOOOOOOOOOOOOOO!” Grite de terror para luego desmayarme por el terrible shock.


Han pasado seis años desde aquello soy un fiel y sumiso esclavo eunuco, un juguete al servicio de Sandra y Elena, me mantienen en el amplio sótano debajo de su casa, nadie sabe que estoy ahí, si mis padres o alguien aun me buscan no lo sé, pero no creo que me encuentren nunca, mi pene se ha encogido tanto que apenas es visible, Sandra me ha dicho que pronto me cortara esa “cosita” como ella le llama ya que no sirve de nada. Soy el eunuco de unas gemelas y pese a todo creo que me encanta.



Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

SIAVI-BOT 3.0

Sergio luce como un adolescente entre 16 y 17 años con buen cuerpo, pecho marcado, abdominales también, cabello castaño, cara tierna y nalgas paraditas, sin más vello que el escaso que adorna su pubis, posee un pene largo sin circuncidar, cuyo prepucio cubre por completo su glande color rosa, que contrasta con su piel blanca, tiene un tatuaje en su pecho que lo hace lucir a un más sexy, le encanta pasearse en un ajustado como pequeño bañador por una concurrida playa, sobre todo en verano......


SIAVI-BOT 3.0.
Sergio luce como un adolescente entre 16 y 17 años con buen cuerpo, pecho marcado, abdominales también, cabello castaño, cara tierna y nalgas paraditas, sin más vello que el escaso que adorna su pubis, posee un pene largo sin circuncidar, cuyo prepucio cubre por completo su glande color rosa, que contrasta con su piel blanca, tiene un tatuaje en su pecho que lo hace lucir a un más sexy, le encanta pasearse en un ajustado como pequeño bañador por una concurrida playa, sobre todo en verano.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA] [ROBOT]


Categoria: Adolescente      Autor: Zafiro & DarkSoul




2139, Siglo XXII los límites entre lo real y lo sintético se rompieron hace décadas, los androides con cuerpo, mente en un 99 % igual a la humana caminan a la par que los humanos, la mayoría sirve como fieles sirvientes o como juguetes sexuales caros para sus dueños, es una nueva forma de esclavitud, pero estas máquinas tienen seguros, pese a que lucen y piensan casi como un humano nunca podrían revelarse contra sus creadores, de hecho son incapaces de crear daño físico, disparar un arma o atacar físicamente a un humano.

Pero no los androides que llamaron Si-a-vi (sistema anti violación), estos androides se crearon para combatir el delito de violación ellos previenen cazando a los depravados sexuales antes de que cometan un delito sexual con un humano de verdad, fueron 5 versiones antes del fin del programa que era secreto, pero luego se volvió público por lo que el delito de violación disminuyo drásticamente, esto fue hasta que la empresa quebró.

Los Siavi-Bot dejaron de producirse y un posterior incendio acabo con todo registro escrito y digital de los Siavi-Bot nadie sabe cuántos de ellos aun caminan entre los humanos, la versión 3.0 es un poco diferente de la versión original.

Sergio un Siavi-Bot 3.0 vaga por el mundo su misión como las de todos los de su clase es la de encontrar a violadores y castigarlos, pero a diferencia de la versión 1.0, los de la versión 3.0 además de estar sistemas que procesan la comida que ingieren para obtener sus baterías cargadas lo que les permitía llevar una vida más normal, pueden disfrutar del sexo solo por placer y no por deber, ellos no buscan violadores solamente sino posibles hombre que en un futuro puedas seducir a un adolescente para ya sea de manera consensuada o la fuerza tener sexo con él.

Sergio luce como un adolescente entre 16 y 17 años con buen cuerpo, pecho marcado, abdominales también, cabello castaño, cara tierna y nalgas paraditas, sin más vello que el escaso que adorna su pubis, posee un pene largo sin circuncidar, cuyo prepucio cubre por completo su glande color rosa, que contrasta con su piel blanca, tiene un tatuaje en su pecho que lo hace lucir a un más sexy, le encanta pasearse en un ajustado como pequeño bañador por una concurrida playa, sobre todo en verano.

Aquella soleada tarde de junio Sergio con un bañador naranja fuerte con azul, y una gorra a juego con la visera hacia atrás estaba con Ron un joven de recién cumplidos 20 años, ambos estaban fundidos en un apasionado beso, que duro muchos minutos en los que se acariciaron mutuamente, Ron metió una de sus manos dentro del bañador de Sergio para acariciar sus firmes como lampiñas nalgas sus lenguas no dejaron de enroscarse dentro de sus bocas, para cuando se separaron ambos estaban sin aliento simplemente quedaron jadeando sobre la arena con tremendas erecciones notoriamente visibles debajo de sus bañadores.

Sergio había estado trabajando a Ron quien era un joven hombre de cuerpo marcado, sobre todo sus abdominales que eran duros como si fueran de roca, cabello oscuro con pene grueso como largo sin circuncidar, aunque su prepucio solo le cubría la mitad de su glande, su piel era blanca, cabello negro y solo algo de vello público que él se encargaba de recortar periódicamente, era muy fogoso y besaba muy bien, Ron había querido tener sexo con Sergio desde que lo conoció aquella tarde su pequeño bañador blanco con detalles azules en la entrepierna se mostraba muy abultado.

Cuando ambos recuperaron el aliento Ron le dijo a Sergio mientras hacía que una de sus manos, acariciara su endurecido pene por debajo de su única prenda.

-“Sabes Sergio por el tamaño de mi pene nunca he podido experimentar una mamada en forma”. Dijo Ron.

Aquello fue la invitación que estuvo largamente esperando Sergio, pero Ron continuo.

-“¿Te atreverías chupármela?” Ron le pregunto

A ron no parecía importarle si otro hombre se la chupaba solo quería sentir una mamada. Los sensores de Sergio le indicaban por el tono de su voz, iris de sus ojos y transpiración que Ron mentía. Aquello seguramente era algo que usaban para poder seducir a jovencitos como él, por lo que decidió complacerlo, el destino de Ron estaba por ser sellado a manos de Sergio lo que hizo su ano comenzara a prepararse.

Nos fuimos hasta una de las carpas vestidores en la playa. Una vez ahí Ron se bajó su bañador hasta la mitad de sus muslos para revelar su grueso como largo pene con su glande semi cubierto por su glande. Sergio se arrodillo de inmediato y agarro su pene con ambas manos, puso su glande en sus labios y suavemente comenzó a chuparlo. Su glande comenzó a latir y su pene se endureció por completo. Se introdujo su glande tan grande como una gran fresa en su boca, apenas sus labios lo pudieron cubrir por completo.

Ron suspiraba, mientras que Sergio cada vez metía más centímetros de su miembro en su boca. Entraba y sacaba su pene en su boca, sentía como llenaba su boca; su pieza era deliciosa un poco salada y con olor marino. Mientras chupaba su pene el pene de Sergio latía dando golpes al aire. No tardo en tener la mitad de su gran falo en su boca Ron le pedía de favor que siguiera metiendo más de su pene en su boca su sudor caía sobre su cara.

El pene de Ron parecía reventar dentro de su boca cada vez que entraba un centímetro más su glande del tamaño aún más grande que el de una fresa latía dentro de la boca de Sergio. Todavía quedaba mucho por entrar, por lo que Sergio procedió a masturbar el restante de su pene fuera de su boca. Ron gemía de placer le decía que quería gritar de placer. Su respiración se comenzó a entrecortar Su glande latía dentro de la boca, sus huevos se contrajeron fue cuando Sergio se dio cuenta que el chorro de semen estaba por llegar.

Sergio comenzó a aumentar la velocidad de la masturbación Ron lo agarro por su cabello y le sostuvo su cabeza con ambas manos. Dio un grito como de triunfo y lleno toda su boca con su espeso semen; que salió a presión. Su leche era bien espesa; caliente semi dulce, chorro tras chorro Sergio no dejo escapar ni una sola gota. Las rodillas de Ron flaquearon mientras su pene fue espectacularmente succionado haciendo que todo su cuerpo temblara de placer.

Ron apenas podía mantenerse en pie cuando miro a Sergio, rio pues su pene aun chorreaba algo de semen y había formado un pequeño charco entre las rodillas de Sergio sobre la arena.  Sergio se levantó y se acariciaron, se besaron, pero ninguno de los se cubrió sus genitales con sus trajes de baño pues sus penes se veían algo erectos todavía. Ron le dijo ¿qué si quería ir a su casa para continuar ahí más a gusto?, le dijo a Ron que vivía aquello era ideal para Sergio.

Sergio le respondió que sí, por lo que se colocaron sus trajes de bajo y se marcharon. Transcurridos unos pocos minutos llegaron a la casa de Ron. Él estaciono el carro caminaron a la casa como si estuvieran a punto de hacer una travesura. Apenas entrar se dieron un beso en la boca, con aun más pasión que en la playa después de todo solo estaban ellos dos.

Sergio le respondió metiéndole la lengua en la boca; Ron respondió chupándomela. Ron luego le sirvió un trago a Sergio que mezclo de alcohol, No sabía que esa era parte de su estrategia para que una vez con algo de alcohol en sus venas no se resistiera a sus fantasías. Ron encendió el aire acondicionado para estar cómodos sin calor a Ron le gustó lo que vio cuando voltee para hablarle Sergio ya estaba de nuevo solo en su bañador se sentaron en la sala y pusieron música mientras conversaban uno al lado del otro.

De pronto Ron le dio un nuevo beso a Sergio, poniendo su lengua en la entrada de su boca Sergio la abrió lentamente mientras Ron la introducía fue Sergio en esa ocasión quien le apretó su lengua con sus labios, su pene comenzó a ponerse duro. Ron le dijo que yo tenía una fantasía.

-“¿Cuál es?” Le pregunto Sergio.
-“Quiero ser el que mande por una noche y que hagas todo lo que te diga”. Ron le contesto.

Sergio acepto y mientras se continuaba besando se fueron desnudando y se fueron al cuarto se acostaron juntos desnudos. Sergio tocaba todo su cuerpo como si estuviese estudiando anatomía. Coloco su cara entre sus piernas descansando su rostro sobre sus genitales, sintiendo el calor que emanaba de los huevos de Ron. Sergio tomo sus manos y se las llevó hasta sus genitales, le dijo que era su primera vez que agarraba los genitales de otro hombre, por supuesto Ron mentía y Sergio lo sabía, sus sensores se lo decían lo que hizo que la determinación por castigarlo continuara en su mente.

Por su parte Sergio le besaba sus huevos oliendo su vello con olor a mar y macho joven. Su pene comenzó a hincharse su glande se veía como una fresa grande rosada y semi roja. Agarro su pene y se la llevo a sus labios para darle suavemente un beso. Ron para ese momento le pasaba la mano tiernamente y con algo de temor por su pene que comenzaba también a poner duro.  

Ron gimió y todo su musculoso cuerpo se estremeció de placer, Sergio se dedicó un buen tiempo a su glande chupando y succionándolo con sus labios le metía la lengua por el huequito de su glande lo que hacía estremecer a Ron, su glande latía dentro de su boca como si fuera su corazón. Fue en ese momento que Sergio metió unos centímetros más de su erección dentro de su boca para ese momento los 21 cm de Ron estaban en completa erección.

Ron por su parte agarro con más firmeza el pene de Sergio logrando bajar todo su prepucio dejando al descubierto su rosado glande. Al cabo de unos minutos Ron coloco la mitad del cuerpo hacia fuera de la cama descansando las piernas en el piso, él pregunto a Sergio si conocía la posición del misionero a lo que respondió que “si” era la que más le gustaba hacer con las chicas según le dijo.

-“Muy bien vamos a hacer una pero un poco diferente solo déjate guiar por mí”. Ron le dijo.

Ron hizo que Sergio se sentara sobre su pelvis colocando sus nalgas sobre su pene. le dije que acomodara las piernas hacia adentro; mientras él le agarraba por las piernas y que no se soltara Sergio hizo lo que Ron le dijo puso al fin sus nalgas sobre su pene endurecido Ron sintió como todo su cuerpo se estremeció lo que le gustó a Ron, aunque fue una reacción fingida de Sergio. Se comenzaron a besar en la boca mientras Ron le agarraba su pene. Acariciaba sus piernas, agarraba su pene que estaba a reventar.

Se besaron como si no hubiese un mañana por un largo rato sus lenguas jugaban dentro de sus bocas. Ya para ese momento ambos se escuchaban jadear. Sudaban, aunque no hacía calor. El pene de Sergio comenzó a latir por lo que advirtió a Ron de lo que ocurría él dijo que no había problema. Fue cuando intencionalmente Ron moví su pelvis para arriba y hacia abajo con la excusa de acomodarse. Su pene roso su ano que hizo estremecer a Sergio.

Ron acomodo su pene entre sus nalgas deseaba que su pene lo penetrara lo mismo que Sergio, aunque por razones distintas, su sudor era más evidente y su respiración más fuerte. Las nalgas de Sergio arropaban el pene de Ron mientras él lo masturbaba. Ya su sudor comenzaba a caer sobre el cuerpo de Ron, fue en uno de esos movimientos que aprovechando su liquido pre seminal que tenía todo su hoyito lubricado para hacer otra movida. Fue cuando le dijo que me tenía que acomodarse pero que no se despegara de su pene.

Sergio supo que había llegado la hora cuando Ron se movió presiono su ano contra su pene que aprovechando la lubricación se deslizo dentro de su ano como un camino aceitado sin producir ningún dolor, Ron comenzó suavemente a estimular su pene mientras penetraba lo que sentía era un ano virgen, Ron le dijo que lo haría gentilmente y suave para que no le doliera. Sergio seguía guardando silencio, pero por su respiración era evidente que estaba conteniendo los gemidos y jadeos.

Cuando Ron creyó haber estimulado su esfínter lo suficiente para dilatarlo le metió todo su pene hasta que sus huevos chocaron contra las nalgas de Sergio que dejo escapar un largo gemido, luego comenzó a moverse a un grandioso ritmo, el endurecido pene de Ron entraba y salía sin problema alguno de las entrañas de Sergio.

De pronto Ron sintió como Sergio hacia presión con sus nalgas sobre su pene lo que hizo que su dura erección entrara toda en su interior, apenas bastaron unas cuantas embestidas para que Sergio se viniera sobre el vientre y pecho de Ron quien por su parte alcanzo dos orgasmos, viniéndose copiosamente en ambas ocasiones apenas separas por algunos minutos dentro de Sergio, ambos cuerpos brillaban por la gruesa capa de sudor que cubría sus hermosos cuerpos.

Para ese momento Sergio estaba rendido sobre Ron sobre su pecho, sintiendo su corazón que latía a toda prisa Sergio se incorporó un poco y comenzó a besarme cuando Sergio separo sus labios de los Ron se sentó derecho con el pene de Ron aun latiendo con fuerza completamente dentro de él, Ron se llenó de miedo al ver como los ojos de Sergio brillaron de un tono rojo nada natural y todo el cuerpo de Ron se tensó cuando sintió las afiladas como hirvientes cuchillas que cercenaron su pene cerrándose como un obturador en el ano de Sergio.

Que se levantó conservando aun el pene cercenado de Ron en el interior de sus entrañas con Ron viendo como su gran falo había desaparecido de su entrepierna, Sergio miro Ron que se sujetaba su entrepierna, revolcándose de dolor y le dijo.

-“Esto es lo que merecen los hombre que quieren tener sexo con menores, espero disfrutes tu vida como eunuco, y recuerda nunca se sabe quién puede ser un Siavi-bot”. Dijo Sergio

Quien tomo sus ropas se vistió y se marchó con Ron gritando y suplicando.

-“POR FAVOR NO TE LO LLEVES, DEVUELVEMELO ¡POR FAVOR!”

Sergio estaba satisfecho, sintiendo como el pene recién cercenado se movía aun en su interior y sentía sus pequeños espasmos, aquel pene lo dejaría satisfecho por tres meses tiempo en que de nuevo volvería a la casa de una nueva víctima…

Pero esa es otra historia.


Continuara…


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com



Imagen que Ilustra está Historia.



Autor: Zafiro & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

TÍO LO HACE

De repente, Sebastian buscó debajo de la cama y sacó unas esposas. Antes de que pudiera defenderse o decir algo, las manos de Florian estaban atadas a la armadura de la cama para que ya no pudiera luchar contra lo que estaba sucediendo. Sebastian le quitó su bóxer sin más preámbulos. Un par de mejillas realmente dulces y pequeñas en forma de manzana salieron a la luz. Sebastian gruñó ruidosamente ante la vista, tan dulce que parecía el joven culo. Florian protestó en voz alta, lanzó todas las maldiciones que conocía a su primo y gritó que quería que lo soltara......


TÍO LO HACE.
De repente, Sebastian buscó debajo de la cama y sacó unas esposas. Antes de que pudiera defenderse o decir algo, las manos de Florian estaban atadas a la armadura de la cama para que ya no pudiera luchar contra lo que estaba sucediendo. Sebastian le quitó su bóxer sin más preámbulos. Un par de mejillas realmente dulces y pequeñas en forma de manzana salieron a la luz. Sebastian gruñó ruidosamente ante la vista, tan dulce que parecía el joven culo. Florian protestó en voz alta, lanzó todas las maldiciones que conocía a su primo y gritó que quería que lo soltara.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [DOMINACIÓN] [SADO] [TORTURA] [VIOLACIÓN] [INCESTO] [SNUFF]


Categoria: Adolescente      Autor: Jackoberlin




Florian, un joven de la gran ciudad, de solo 14 años, fue enviado al campo el verano pasado para visitar a su tío. El trasfondo fue porque él seguía escapando de la casa donde vivía en la ciudad. Como su próximo pariente, su tío ahora debía hacerse cargo de la educación del niño. El tío Albert era dueño de una gran propiedad con ganado y campos de cultivo. Además de sus empleados, solo su hijo Sebastian, de 16 años, vivía con él. Por qué la tía lo había dejado, aunque en ese momento Florian no lo sabía.

Así que llego en el verano, era un caluroso día de julio, vestía solo short de mezclilla y camisa cuando bajo en la estación de la pequeña aldea. Su primo lo recogió de la estación y ambos caminaron por el largo camino hacia la propiedad de su tío. En el camino, Florian siempre notó las miradas de su primo. Ese modelo casi no lo ruboriza desde adelante y atrás. Al llegar a la finca, Sebastian le mostró a su primo la habitación común y le dijo que para el chico especialmente le habían puesto una cama. Luego, su primo hermano condujo al pequeño para que conociera el lugar.

Él le mostró los jardines y los establos. Por la tarde, el tío regresó de la ciudad, donde tuvo que hacer recados. Saludó a su sobrino, a quien no había visto durante años, exuberantemente como un modeló de arriba abajo, dándole vuelta una vez a su propio eje. Hasta ahora todo estaba bien. Los dos muchachos pasaron casi todos los días y noches juntos. Debido a las vacaciones de verano tenían mucho tiempo. Luego, hacia fines de julio, sucedió algo que mato por completo el idilio.

Florian estaba acostado en su cama en la sala común con solo un bóxer. Tendido boca abajo, tratando de leer un libro cuando la puerta se abrió en silencio. Su primo, que también vestía solo un bóxer, todavía estaba un poco mojado por la ducha que acababa de tomar, entro en la habitación. Se sentó al nivel de la pelvis de Florian en el borde de la cama y comenzó a acariciar descaradamente al menor en la espalda. Cuando Florian giró brevemente la cabeza y miró a su primo, esto calmó al pequeño y solo dijo, deberías simplemente disfrutar al ser penetrado.

De repente, Sebastian buscó debajo de la cama y sacó unas esposas. Antes de que pudiera defenderse o decir algo, las manos de Florian estaban atadas a la armadura de la cama para que ya no pudiera luchar contra lo que estaba sucediendo. Sebastian le quitó su bóxer sin más preámbulos. Un par de mejillas realmente dulces y pequeñas en forma de manzana salieron a la luz. Sebastian gruñó ruidosamente ante la vista, tan dulce que parecía el joven culo. Florian protestó en voz alta, lanzó todas las maldiciones que conocía a su primo y gritó que quería que lo soltara.

Cuando los gritos de Sebastián eran demasiado fuertes, tomó rápidamente unos calcetines de Florian y se los metió en la boca. Al menos hubo un descanso. Sebastian volvió al pie de la cama, agarró las nalgas de su primo y comenzó a amasarlas suavemente. Siempre lo abría un poco más hasta que finalmente separó las mandíbulas y miró extensamente el pequeño agujero. Riendo, notó que aún era virgen, pero ciertamente no por mucho tiempo.

Florian se colocó firmemente entre sus piernas, buscó los colgantes huevos del niño, los encontró, los tomó en su mano y los apretó, amasándolos amorosamente. Por supuesto, eso dejó frío al chico y rápidamente tuvo una erección. De alguna manera, al pequeño le gustaba bastante ese tratamiento. Al menos hasta allí. De repente, Sebastián soltó los huevos de Florian, se paró frente a la cara del niño y también dejó caer su bóxer.

A la luz quedo un pene adolescente muy tieso con un buen escroto que rebotaba directamente debajo. Florian miró asombrado a ese "monstruo", de no haber tenido el calcetín en la boca, habría hecho ruido de asombro. Sebastian sonrió ante la cara de Florian. Por supuesto que había notado la mirada asombrada del chico. Sin más explicaciones, Sebastian regresó al pie de la cama, extendió las piernas de su primo más joven, separó las nalgas y escupió al chico una buena cantidad de saliva directamente sobre su agujero.

Luego, sin dudarlo, puso su gordo glande en el agujero del niño y con un pequeño grito reprimido, entró en el cuerpo del niño de una sola vez. Florian se levantó lo más que pudo, echó la cabeza hacia atrás, tratando de gritar de dolor, pero la mordaza no permitió que eso sucediera. Su primo mayor lo penetraba duro y sin piedad, una y otra vez. Entonces el momento de la salvación estaba allí, los huevos de Sebastian comenzaron a contraerse, contraerse al cuerpo y el orgasmo había llegado. Sebastian descargó todo su jugo adolescente dentro de su primo.

Florian pensó que finalmente todo había terminado. Pero no había esperado el poder de su primo. Quien repitió todo el procedimiento tres veces más. Sacó su pene del agujero dañado después del orgasmo, esperó hasta que el agujero se cerrara y violo al chico tres veces de la misma manera. Florian quería llamar a su tío, que sabía que estaba en su estudio, pero no podía hablar. Así que tuvo que soportar con lágrimas la violación de su primo, pero pensó en contarle más tarde. Justo en el momento en que Sebastian inseminó nuevamente el culo del más joven, la puerta se abrió de golpe y entró su tío.

-"¿Qué está pasando aquí?" Gritó con su poderosa voz.
-"He desvirgado al pequeño", dijo Sebastián levantándose, nada avergonzado por su desnudez.

-"Parece que estás aun viniéndote, ve a ducharte primero". dijo el tío.

Sebastian salió de la habitación y su tío se acercó a la cama a la que Florian todavía estaba atado. Le habló con calma al pequeño, insistiendo en que no lo quería de esa manera, pero no hizo ningún esfuerzo por liberarlo de las esposas.

-"Veamos qué te hizo", dijo el tío, agarrando las nalgas del pequeño y mirando el trabajo de su hijo.

El agujero del chico comenzó a cerrarse otra vez, pero aun así derramó un poco de semen de Sebastian y corría sobre su escroto hasta la sábana debajo de él, donde formó un charco.

-"Hombre te usó bastante duro", comentó su tío. "Pero tú también eres muy lindo Flo".

Luego el tío inclinó su boca hacia el agujero del chico y comenzó a chupar el semen de su hijo del agujero Florian estaba tan incómodo. Él comenzó a gemir suavemente bajo esa caricia y de inmediato se puso rígido de nuevo. El tío notó la excitación del chico, por supuesto. Si Florian hasta ese momento hubiera pensado que la dura prueba tuvo un final, ahora venía algo mejor.

El tío también se desnudó, arrodillado entre las piernas del chico, que no pudo cerrar y lo penetró, aunque por el semen no fue tan doloroso. Florian se enfureció de nuevo, el pene del tío lo penetro tan fuerte como su primo lo había hecho. Ese entró nuevamente, a la habitación, todavía desnudo. Sonrió a ambos cuando vio que su padre estaba penetrando a su primo. Sin consultar Sebastián fue a la cabeza de Florian, lo tomo del cabello para verle de nuevo su rostro. Florian jadeó, pues el calcetín entró aun más en su boca.

A una señal del tío ambos lo tomaron de los brazos, de modo que los brazos estaban atados ahora en cruz. Sebastián retiro el calcetín de la boca de Florian, el tío tomo las piernas del chico lo levantó y lo penetro en esa posición de nuevo. Sebastian, sin embargo, se paró con las piernas extendidas sobre Florian en la cama, primero dejó que su padre chupara su pene un poco, luego bajó lentamente su trasero hacia la cara de Florian. Se dio cuenta de que su primo también tenía un pequeño culo dulce, limpio y bonito, ya que en su mayoría era aún chico casi de su edad.

Sin que Florian se diera cuenta, comenzó a lamber el agujero del primo con su lengua, cada vez más profundamente, porque se abrió casi automáticamente. Cuanto más lambía Florian al primo, tanto más salvaje se retorcía, mientras le masajeaban de nuevo sus nalgas por su tío que todavía estaba ahí. En esa posición, el tío descargó dos veces seguidas sobre su pequeño sobrino. Luego, padre e hijo se arrodillaron delante de la faz del pequeño atado y el tío incluso penetro a Sebastian por su culo, para que Florian pudiera ver exactamente cómo el pene de su tío se hundía en su propio hijo, una y otra vez, hasta bien Sebastian fue inseminado en su culo.

Luego, el tío y su primo se dieron una ducha, dejando a Florian acostado en la cama aun atado. Incluso cuando cayó la noche, ninguno de ellos se preocupó por él. Sebastian pasó la noche en la cama de su padre. Florian solo lo escuchó los sonidos amortiguados a través de la delgada pared, que los dos parecían disfrutar. En ese momento, Florian tuvo la idea de chantajearlos por violarlo. A la mañana siguiente, en el desayuno, abordó el problema directamente. Exigiría una inmensa suma de dinero a su tío todos los meses, de lo contrario iría a la policía y los denunciaría a los dos.

El tío miró a su sobrino solo por muy poco tiempo, luego miró a su hijo, que estaba sentado frente a él y ahora Florian no era bueno para nada. Ambos se sonrieron el uno al otro sin decir una palabra. Después de que los tres habían terminado de comer, el tío de repente e inesperadamente alcanzó el brazo de Florian. Fue un agarre duro que lastimó mucho al adolescente. "Ven conmigo", dijo el tío solo ligeramente y tiró de Florian de su brazo directamente hacia la puerta del sótano.

Abrió la puerta y empujó a Florian, por lo que tuvo problemas para no caerse por la empinada escalera. Al llegar al sótano, Florian se sorprendió. Estaban en una gran bóveda subterránea que se había convertido en una cámara de tortura totalmente equipada. Todo tipo de dispositivos de tortura estaban ahí. Florian fue empujado más lejos a una jaula de barras de metal resistentes, que era muy baja. El tío le dio a Florian una mascarilla de cuero que solo tenía orificios para respirar y aberturas para los ojos.

La máscara estaba atada con correas de cuero a la cabeza del chico y asegurada con pequeños mechones. Entonces Florian tuvo que meterse en la jaula, que el tío cerró con llave desde afuera. Al irse, el tío apagó la luz, de modo que el adolescente estaba sentado solo en la oscuridad en su jaula. No sabía cuánto tiempo había pasado cuando de repente se encendió la luz. Deslumbrado por el brillo, notó que era Sebastian quien ahora abrió la jaula.

-"Vamos, bastardo", dijo Sebastian, casi tirando de las piernas de Florian de la jaula.

Justo cuando el tío había empujado al niño hacia atrás, Sebastian empujó al niño por las escaleras, de modo que medio cayó, medio corriendo.

-"A la sala de estar", dijo ásperamente Sebastian.

Una vez ahí, Florian notó inmediatamente el cambio. En el círculo se instalaron unas sillas, en las que se sentaban seis hombres viejos y de aspecto rudo vestidos de traje. En el medio de la rueda había una estera de goma en el piso. Florian fue forzado por el tío para colocarse justo en el medio de ellos.

-"Vamos, quítate la ropa", les gritó el tío a los chicos. "Nuestros huéspedes quieren verlos".

Frente a la orden dominante, Florian no se atrevió a contradecirlo y lentamente comenzó a quitarse la camisa. Dado que para la audiencia era un poco lento, fue presionado a que se diera prisa. Así que también se quitó los zapatos, calcetines y pantalón, dejó caer todo y se paró frente a los hombres en calzoncillo.

-"Todo" el tío se regocijó ordenando.

A regañadientes, Florian obedeció y se quitó su bóxer. Si no hubiera tenido puesta la máscara de cuero, habrían visto lo rojo que se había vuelto de la vergüenza. Desnudo, con las manos colgando de los muslos, ahora se quedó allí y dejó que los hombres lo miraran. No dejó de notar que estaban empezando a babear.

-"Date la vuelta, encárate, muéstranos tu ano" le ordenó su tío y Florian obedeció de nuevo.

No le quedaba nada de valor. Mostro su culo dulce de niño en la dirección de los hombres, se inclinó hacia adelante y separó sus nalgas con sus manos. Algunos de los hombres soltaron un gemido. Un suave "bravo" vino de otro hombre. Cuando Florian quiso enderezarse de nuevo, su tío le dijo que tendría que ponerse en cuatro patas, en el medio de la estera de goma. Fue muy embarazoso, el adolescente de 14 años, tuvo que mostrarse desnudo a los extraños.

Así que se arrodilló sobre la estera y supo que había hombres que lo miraban como un trozo de carne. Después de un momento de silencio, escuchó al tío preguntar a los asistentes que estaban dispuestos a pagar. Las ofertas se volcaron. Comenzó con una oferta de 1000 euros y Florian escuchó a los hombres empujando la oferta. La última oferta fue de 100.000 euros. Arrodillándose y con la cara con una máscara de cuero, Florian no sabía de qué se trataba. Escuchó esas inmensas cantidades de dinero para él y se preguntó porque esos hombres querían pagarle tanto dinero a su tío.

Entonces lo sintió. Uno de los hombres se arrodilló detrás de los muchachos, extendió sus nalgas con sus manos y Florian sintió una lengua húmeda en su agujero. Fue genial. Empezó a disfrutarlo, olvidándose de la situación en la que se encontraba, olvidando que había otros hombres, incluidos su tío y su primo. Simplemente disfrutó de la manera en que esta lengua manipulaba su agujero y literalmente estaba lambiéndolo.

El pequeño ano del adolescente comenzó a moverse, abrirse y cerrarse casi automáticamente. Luego escuchó un cierre de cremallera, supo en el mismo momento que inmediatamente sentiría el dolor ya conocido. Apenas lo había pensado, cuando ya sentía el pene del hombre sobre su ano. Sin piedad, el hombre lo penetró. Literalmente desgarro su esfínter aún apretado. Florian escuchó a los otros hombres aplaudir. Se sentía tan explotado y patético, lo cual era. El hombre detrás de él ahora lo penetraba duro y persistentemente su apretado como pequeño agujero. Florian lo sintió como una eternidad, hasta que sintió que el hombre arrojaba todo su jugo dentro de él.

Lentamente, muy lentamente, el hombre sacó su pene ya flácido del culo del chico. Florian solo pensó que habría sido todo y que lo dejarían descansar. Imagínese, cuando se dio cuenta de inmediato que no era así. Tan pronto como su violador sacó su pene, Florian ya sintió el siguiente patán que lo penetraba. Ahora sabía lo que iba a pasar. Todos estos hombres lo penetrarían, uno después del otro. Así es como sucedió. El que tuvo la oferta más alta fue el primero, luego fue uno por uno. Cada uno de los hombres lo penetraron sin ninguna consideración.

Florian fue inseminado por seis hombres en fila. Después de que todos los visitantes se habían inmortalizado en su mente, su primo Sebastián se arrodilló detrás del niño. Él agarró brutalmente las dos nalgas y las separó lo más posible. Girando ligeramente su cuerpo hacia un lado, ahora le mostró a su tío el agujero aún dilatado, del cual goteaba lentamente el semen de los seis hombres. Muy lentamente, el semen corrió por los huevos del adolescente, goteando sobre la estera de goma debajo de él. Luego Sebastián lo soltó. Se desplomó exhausto sin hacer ruido y se quedó boca abajo con las piernas abiertas.

Era una vista hermosa, ese cuerpo de jovencito desnudo sobre la estera de goma. Los invitados, pero también el tío y también Sebastian otra vez tenían cada uno una erección debajo de sus pantalones, como era claramente visible. Ahora el tío tomó la iniciativa. Se acercó a su sobrino desde atrás, lo agarró por las mandíbulas, echó la cabeza hacia atrás y envolvió su cuello con sus brazos. Luego se inclinó sobre el culo del chico, que todavía estaba cansado y lamió con deleite el semen goteante de su ano.

Florian se reavivó instantáneamente por ese trato inusualmente amable de su tío, como era fácil de ver. Su pene joven creció, el prepucio se retiró y desnudó el delicioso glande ligeramente mojado del niño. Cuando el pene de Florian había crecido a su tamaño completo, el tío levantó al niño de sus brazos y lo puso de pie.

-"Bueno, señores, ¿lo prometido es deuda?", Preguntó al círculo de los presentes.

Todos aplaudieron. Miraban boquiabiertos al joven de arriba abajo. Encantados con el pene del chico que se mantenía inclinado lejos del vientre, que ahora comenzaba a gotear ligeramente, aunque ese tipo de actuación era extremadamente embarazoso. Dirigiéndose al hombre que le ofreció los 100.000 euros de Florian, el tío solo dijo.

-"Ahora es tuyo, haz lo que creas necesario con él".

Tan pronto como el tío hablo, el aludido se levantó de su silla. Se acercó a Florian, que todavía estaba en el medio sin ninguna emoción, agarró una correa de perro de una mesa cercana y la sujetó al cuello del chico. Luego lo jaló de la correa, llevándolo sin decir una palabra, hacia la puerta del sótano. Abrió la puerta del sótano y de nuevo llevaron a Florian, pero esta vez un poco más suave que antes. Al llegar a la habitación del sótano, el hombre le dijo al niño que debía enfrentarse a la Cruz de San Andrés.

Él sujetó al adolescente con las restricciones de manos y pies a la cruz. Para que él no pudiera moverse más. Así que quedo de pie, con las piernas separadas, desnudo atado a esa cruz, con las manos en el aire.

Los otros hombres, así como el tío y el primo, mientras tanto, ingresaron a la bóveda del sótano. Habían traído sus sillas desde arriba y se sentaron contra la cruz en una fila contra la pared como espectadores.

El hombre que había comprado a Florian ahora se desvistió lentamente su traje, luego su ropa interior, lo juntó todo prolijamente y lo colocó en una esquina.

Completamente desnudo, el hombre se paró frente a Florian y le pasó la lengua por los labios. Él sonrió ampliamente al chico. Luego se dirigió a la pared, donde colgaban varios "juguetes", agarró el látigo y lo extendió. Sin previo aviso, azotó al colgante Florian en la cruz. Comenzó a azotar el cuerpo del adolescente. En el pecho, los muslos y parte también en los genitales. Después de 50 golpes en el cuerpo, el hombre finalmente se detuvo. Florian solo pudo gritar reprimidamente durante la tortura, ya que todavía tenía puesta la máscara de cuero.

Los espectadores sentados en sus sillas habían recibido una pringas de grasa en el pantalón durante el castigo. Completamente exhausto y sangrando fácilmente por algunos verdugones, Florian ahora colgaba más de la cruz que antes. El hombre lentamente enrolló el látigo otra vez, se acercó a la pared donde lo había tomado y cuidadosamente lo colocó en su lugar. Ahora fue al otro lado de la bóveda del sótano, donde se encontraba una mesa de acero inoxidable con algunas herramientas. Agarró una fina tira de cuero y un bisturí, se acercó a Florian otra vez.

De pie para que los espectadores pudieran verlo todo, agarró el pequeño escroto del chico y le ató los huevos con la tira de cuero. En esa situación, quedo colgando al adolescente, cuando el hombre sentó con los otros espectadores y comenzó una conversación con el tío sobre lo próximo a proceder. Durante aproximadamente un cuarto de hora dejó que el chico colgara con los huevos atados. Lentamente se fueron tornando a un azul oscuro debido a la falta de flujo sanguíneo.

Luego recogió el bisturí de nuevo, que tenía acostado en su regazo durante la conversación, y fue a la cruz donde estaba Florian. De nuevo, se colocó para que la audiencia pudiera ver sin obstáculos. Con su mano izquierda, alcanzó su escroto. Con la derecha, ahora llevó el bisturí al escroto, hizo una ligera presión y la afilada hoja abrió la bolsa de piel. Lentamente, realmente lo disfruto, ahora cortó el saco del chico por la costura.

Luego, presionó ligeramente sus huevos y éstas brotaron de la bolsa abierta, colgando de los conductos seminales para quedar entre las piernas del adolescente. La audiencia aplaudió. Mientras tanto, también habían dado rienda suelta a sus rígidas erecciones, que se mantenían de pie entre las piernas de la audiencia.

-"Córtale los huevos" exigió el tío. 

En su glande ya se formaba una primera gota de líquido pre seminal. Siguiendo la petición, el hombre tomó un cascanueces comercial de la mesita. Conectó el huevo izquierdo del chico, apretando. Florian se puso de pie con los grilletes lo mejor que pudo, se escuchó un grito reprimido. A través de las rendijas de los ojos se podían ver las lágrimas rodando. Luego un suave crujido y el huevo salpicó la bóveda del sótano.

Hubo un rugiente aplauso de los espectadores. Inmediatamente después, el mismo procedimiento con el segundo huevo. Abrazadera, empuje, explosión. Florian ahora era impotente en sus grilletes, el adolescente no había experimentado la explosión del segundo huevo pues estaba conscientemente. Con muchas sales aromáticas y un cubo de agua fría, Sebastian hizo que su primo recuperara la conciencia.

Ahora fue especialmente difícil para el pequeño. El hombre sacó un gran cuchillo de carnicero de la mesa, lo calentó con un soplete hasta que estuvo al rojo vivo. Dio un paso de nuevo al lado de Florian, agarró su pene y tiró de él hacia adelante. Entonces otra vez un grito reprimido a través de la máscara de cuero. El hombre corto el pene de Florian sin miramientos. Los espectadores rugieron, sus penes se alzaron con fuerza en el aire.

Una vez más, Florian cayó en una inconsciencia redentora y Sebastian lo recuperó. Florian fue liberado de los grilletes, pero inmediatamente fue colocado sobre una mesa, boca abajo. El culo del chico estaba en el borde de la mesa. Uno por uno, todos los presentes lo volvieron a penetrar. De todas las maneras lo embistieron, uno por uno, sus duros penes entraron en el apretado ano hasta que todos se vinieron en él.

Como último fue Sebastian a quien se le permitió penetrar a su primo más joven. Lo disfrutó visiblemente, metiendo su duro pene en el inseminado ano del adolescente. En el momento en que Sebastian comenzó a correrse en su primo, agarró el cuchillo de carnicero, con el que le había cortado su pene. Sebastian agarró a Florian por detrás del cabello, echó la cabeza hacia atrás y le cortó su cuello, todavía con su pene en su culo, sin ceremonia alguna.

-"Así terminan los muchachos que nos quieren chantajear", dijo terso el tío.

Mientras su sobrino moría desangrado, degollado sobre aquella mesa.



Historia Original Aquí.






Autor: Jackoberlin       Traductor: DarkSoul

VECINA MEXICANA

Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda......


VECINA MEXICANA.
Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [SECUESTRO] [ESCLAVITUD] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Javi & Darksoul.




Javi era un chico de diecisiete años de Madrid, su experiencia sexual era escasa, algunos toqueteos con una medio novia que tenía y las consabidas masturbaciones, para hacérselas no se imaginaba a chicas de su edad, disfrutaba más imaginándose a mujeres maduras que no podían figurarse ser el objeto del deseo de nadie, amas de casa decentes que ni en sueños habían pensado ser infieles a sus maridos, eso sí, dichas mujeres debían de tener dos características, buenas tetas e ir vestidas con falda.

Iba por la calle y se fijaba en las mujeres que cumplían esas premisas, para luego al volver a su casa y masturbarse imaginándolas en mil posturas distintas, lo que más le excitaba era penetrarlas en la cocina sin quitarles la ropa, simplemente subiéndolas la falda y agarrándoles sus tetas.

Javi vivía en un bloque de departamentos, casi todas sus vecinas habían pasado por su imaginación calenturienta, que poco se lo imaginaban. El departamento de al lado estaba vacío desde hacía tiempo, un día Javi oyó ruidos, se asomó por la horilla y vio que estaban haciendo la mudanza, en el descansillo, dirigiendo a los obreros había una mujer de unos cuarenta años, estaba de espaldas, paro la falda azul que llevaba dejaba ver sus rollizas piernas, a Javi le encantaron, siguió observando.

En un momento dado la mujer se dio la vuelta y Javi vio que tenía unas buenas tetas, estaba sudorosa del esfuerzo y debido a ello la camisa se le había pegado al cuerpo, resaltando sus pezones. Además, tenía desabrochados los botones superiores y se le veía el nacimiento de sus senos.

Javi no pudo más, se sacó su pene y empezó a masturbarse mirando a la mujer, que excitante era pensar que ella era ajena a todo ello, se corrió contra la puerta, con lo que tuvo que dejar de mirar para limpiar los restos de su semen, solo faltaba que su madre se diese cuenta, porque esperaba que se hiciese amiga de la vecina para así tener más relación con ella.

Al día siguiente al volver del colegio oyó risas en el salón, se asomó y le dio un vuelco el corazón, era su madre que estaba con la vecina y parecían estar pasándolo en grande.

-“Ah, hola Javi. Te presento a la nueva vecina, se llama Paty y viene de México”. Dijo su madre.
-“Encantado”, dijo Javi, extendiendo la mano para saludarla.

Paty se levantó y se acercó.

-“Mejor dos besos, ¿No?” Dijo con un acento extraño y le plantó dos besos a Javi en la mejilla, éste notó las tetas de su vecina contra el pecho y se puso a cien y rojo como un tomate.

-“Vaya, ¿Nunca te ha besado una mujer?” Pregunto ella.
-“Si”. Balbuceó Javi, bueno, me tengo que ir a hacer las tareas, hasta luego.
-“Hasta luego, Javi, espero que seamos buenos amigos”. Paty.
-“Seguro que si. Paty”. Respondió el adolescente.

Javi se fue al servicio y se empezó a masturbar, se oía a su vecina reírse con su madre e imaginó esa boca chupando su pene, él la agarraba por la cabeza para que se la metiera hasta dentro, como la chupaba la condenada, se corrió, fue una corrida descomunal, si Paty hubiese tenido su pene dentro de la boca no hubiese podido tragarse todo, de eso estaba seguro.

Cuando salió del baño vio que su madre se estaba despidiendo de ella.

-“¿Es simpática la vecina, verdad?” Pregunto su madre.
-“Si, mucho”. Dijo Javi.
-“Me ha dejado las llaves por si algún día se olvida las suyas o tenemos que echarle un vistazo a la casa”.
-“Muy bien”. Dijo Javi que ya pensaba como aprovecharse de la situación.

Estuvo observando y vio que Paty salía de casa todos los días sobre las once para volver sobre las dos, tiempo más que suficiente para hacer lo que se deseaba. Un día que no estaba su madre en casa esperó a ver salir a la vecina, cuando la vio irse tomo las llaves y se dirigió hacia su casa. Entró y fue hacia la lavadora, esperaba que hubiese ropa sucia de ella, la abrió y entre el revoltijo de prendas eligió una braga (calzón) negra y un sujetador del mismo color, se llevó la braga a la nariz, olían a hembra, notó algo y vio que se trataba de un vello púbico de su vecina, se lo guardó.

El sujetador no olía a nada, pero solo pensar que había estado en contacto con sus tetas le volvía loco. Con esas prendas se fue al dormitorio, abrió el armario y pasó la mano por las faldas que había allí colgadas, le gustaba notar la suavidad de la tela y sus estampados. Con todo ello ya llevaba una erección de campeonato, se tumbó en la cama, se puso la braga sobre su nariz y el sujetador lo utilizó para masturbarse, era como tener su pene en contacto con sus tetas, empezó despacito, quería durar, pero la situación le era tan excitante que al poco rato se corrió, todo el sujetador quedó llenó de su semen, tenía que arreglar aquello.

Se levantó, alisó la cama como pudo y con la braga y el sujetador en la mano se dirigió hacia la cocina, su idea era limpiar el sujetador con agua antes de dejarlo en la lavadora, esperaba que Paty no se diese cuenta. Cuando iba por el pasillo se abrió la puerta de la calle y apareció Paty, sorprendiéndolo, no sabía qué hacer.

-“¿Se puede saber qué haces, Javi?” Pregunto Paty.
-“Nada, Paty, estaba en casa y oí como caía agua y pasé a tu casa a ver si te habías dejado algún grifo abierto.
-“Ya, ¿Y eso que llevas en la mano, que es?” Le pregunto ella.
-“Nada, lo encontré tirado en el suelo e iba a llevarlo a la lavadora”.
-“¿Tú te crees que soy tonta?” Venga dámelo.

Javi le dio el sujetador y la braga. Paty se quedó mirando el sujetador con los ojos muy abiertos.

-“Vaya, veo que no has perdido el tiempo, ¿Y esto?” Pregunto ella.

Javi agachó la cabeza y no dijo nada.

-“¿Te has masturbado con mi sujetador?”
-“Si, Paty, por favor no le digas nada a mi madre”. Suplico Javi.
-“Bueno, ya veremos, ¿Es que te gustó?”
-“Si, me gustas mucho”.
-“Ya veo ¿Y qué es lo que más te gusta de mí?” Le pregunto inquisitiva ella.
-“No sé… Todo”. Balbuceo Javi.
-“A ver si lo adivino ¿Son mis tetas?” Dijo Paty agarrándoselas con fuerza.
-“Si, tus tetas me encantan”. Dijo Javi.
-“Vaya, ¿Nunca has visto unas?”
-“No”, dijo Javi. “Bueno si, en la playa”. Corrigió Javi.
-“¿Quieres ver las mías?” Pregunto Paty empezando a desabrocharse la blusa.

Javi no sabía que decir, se quedó con la boca abierta viendo los pechos de Paty dentro de un sujetador blanco.

-“¿Quieres que me lo quite?” Pregunto ella.
-“Si, quítatelo”. Javi se apresuró a contestar.
-“¿Estás seguro Javi? ¡ Hay un alto precio que deberás pagar! ¿Estás dispuesto a pagarlo?” Pregunto Paty.
-“Si, si lo que sea”. Dijo Javi muy excitado.

Paty se desabrochó el sujetador y aparecieron sus tetas grandes, algo flácidas pero apetecibles, Javi se acercó y llevó las manos hacia ellas, las empezó a manosear con fuerza.

-“¡Oh, Paty, que tetas, como me gustan!”
-“¡Chuparlas Javi, cómeme las tetas!” Le ordeno Paty mientras le sobaba su pene por encima del pantalón ya en erección.

Javi empezó a chupar las tetas de Paty y a jugar con la lengua con su pezón que estaba súper duro, mientras notaba la mano de Paty, no podía más y se corrió dando un pequeño gemido de placer. Paty lo tomo de la mano y se lo llevó hacia su habitación.

-“¿Has tenido alguna vez sexo?” Pregunto Paty.
-“No”. Le respondió con pena Javi.
-“¿Me quieres penetrar?”. Le pregunto seria Paty.
-“Si, claro”. Le respondió Javi con el rostro iluminado.

Paty le bajó el pantalón y los calzoncillos, para aparecer el pene erecto de Javi en toda su gloria.

-“Vaya, chico que buen pene tienes no está nada mal”. Dijo Paty.

Paty se quitó la braga y se subió la falda, se tumbó en la cama y abrió bien las piernas. Javi se quedó mirando su vagina, era la primera que veía al natural.

-“Ven aquí, Javi, penétrame”. Ordeno Paty.

Javi se tumbó a su lado, se agarró su endurecido pene y la dirigió a la vagina de Paty.

-“Despacio, Javi”, Le dijo.

Javi empezó a metérsela, estaba caliente, daba gusto estar dentro de ella, le agarró las tetas y empezó a moverse como lo había visto en las películas porno.

-“Tranquilo, mi amor, disfruta que es la única vez de tu vida”. Le dijo ella.

Javi era inexperto y no comprendió esas palabras, solo le importaba su placer, se le salió su pene un par de veces, pero luego logró llevar un ritmo constante que hacía estremecerse a Paty.

-“No te corras dentro aun Javi”.
-“Esta bien… Paty”. Jadeo Javi.

Cuando Javi sintió que se iba a correr sacó su pene de la vagina de Paty, le dio un par de sacudidas más y roció sus tetas con su espeso semen, gimiendo como nunca antes en toda su vida, todo su cuerpo se estremeció de placer.

-“Muy bien campeón” dijo Paty mientras se restregaba el semen de Javi por las tetas.

Para ser la primera vez lo has hecho muy bien, seguro que con el tiempo mejorarías, pero creo que esto será un gran recuerdo que atesorar cariño. Pero creo que tu tiempo como hombre se ha acabado.

Paty le dio en ese momento una fuerte patada en los huevos al jadeante Javi que le dejo con los ojos en blanco todo su cuerpo tembló ni siquiera pudo gritar de dolor antes de desmayarse al lado de Paty aun con su pene palpitando lo mismo que su cuerpo, bañado en sudor.

Javi abrió los ojos para encontrarse sobre una mesa de metal, estaba amordazado y con las piernas extendidas, de pronto vio a Paty a su lado sus tetas estaban al aire y ella sostenía una gran dijera cuyas tijeras estaba afilando lentamente con una piedra de esmeril.

Cuando Paty se acercó al adolescente, Javi comenzó a tratar de soltarse, extrañamente su pene estaba más duro que nunca, estaba tan duro que parecía ser de plástico, incluso le dolía de una manera indescriptible.

Javi dejo de moverse cuando Paty tomo su pene, causándole aún más dolor del que ya tenía.

-“Calma, calma cariño, el dolor pronto pasara”. Dijo Paty.
-“Desgraciadamente tu pene ya está más allá de toda salvación posible”.
-“Veras Javi lo he plástilizado, a ciertas mujeres ricas les gusta los dildo hiper realistas”.
-“Desafortunadamente para ti Javi, el precio por tener sexo conmigo será tu pene y libertad” Dijo Paty.

Javi comenzó a agitarse de nuevo cuando ella coloco las afiladas cuchillas de la tijera en la base de su pene, de un rápido corte se lo cerceno, apenas hubo algo de sangre, Javi grito más de terror que de dolor, Paty levanto su cercenado miembro y mientras lo pasaba por sus grandes tetas le dijo.

-“Pagaran un buen precio por el cariño”. Dijo Paty.

Han pasado seis años desde que Javi desapareció, su madre aun lo busca incluso Paty la ayuda de vez en cuando a pegar volantes por las calles, sin imaginar que ella sabe en dónde está, Javi termino como un esclavo sexual, un eunuco en un burdel de asía, donde es apenas un trozo de carne a la venta para el placer.  





Autor: Javi & Darksoul.       Adaptator: DarkSoul

TÍA VICKY

No entendía lo que estaba a punto de suceder. Tía Vicky le había dado una buena taza de té caliente adulterado con un fármaco de excitación / sedante. No tardo mucho luego de que lo bebió en estar tumbado sobre la cama completamente desnudo y sus piernas bien extendidas como abiertas. Él no podía entender porque no había deseaba cerrarlas como seria lo normal. Sus testículos bien desarrollados descansaban en gran medida en la cama con su gran pene semi rígido casi sobre ellos......


TÍA VICKY.
No entendía lo que estaba a punto de suceder. Tía Vicky le había dado una buena taza de té caliente adulterado con un fármaco de excitación / sedante. No tardo mucho luego de que lo bebió en estar tumbado sobre la cama completamente desnudo y sus piernas bien extendidas como abiertas. Él no podía entender porque no había deseaba cerrarlas como seria lo normal. Sus testículos bien desarrollados descansaban en gran medida en la cama con su gran pene semi rígido casi sobre ellos.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES] [FEMDOM]


Categoria: Adolescente      Autor: Fantasy Man




No entendía lo que estaba a punto de suceder. Tía Vicky le había dado una buena taza de té caliente adulterado con un fármaco de excitación / sedante. No tardo mucho luego de que lo bebió en estar tumbado sobre la cama completamente desnudo y sus piernas bien extendidas como abiertas. Él no podía entender porque no había deseaba cerrarlas como seria lo normal. Sus testículos bien desarrollados descansaban en gran medida en la cama con su gran pene semi rígido casi sobre ellos...

Tía Vicky echó un vistazo a su sobrino. Una gran mujer atractiva, de pecho talla 32, que amaba al chico, pero estaba lo bastante preocupada acerca de cómo sus hormonas estaban ahora cambiando su relación. Era casi de 17 años y lo había atrapado mirando a sus firme pechos que sobresalían del frente de su cuerpo en varias veces. Es cierto que ella disfrutaba llevando endebles sostenes push-up debajo de las camisas apretadas que las hacían lucir perfectas para la selección de los hombres con necesidad de "domesticar" en el centro penitenciario donde trabajaba. Sus sospechas se confirmaron; su pene era gigantesco, sin vello y descansaba en gran medida sobre sus sábanas de seda. A través de la experiencia, sabía que los hombres con grandes testículos necesitan ser procesados inmediatamente.

Entró en la habitación, sonrió al adolescente y se sentó junto a él, con sus pesados ​​pechos ligeramente por debajo de su apretada blusa. "Billy", ella suavemente habló, “En verdad sabes cuánto te amo, ¿verdad?" El niño consciente semi sonrió y asintió a su encantadora tía. A pesar de su estado narcotizado su pene comenzó a levantarse a la vista de su hermosa tía sentada tan cerca de él. Vicky volvió a sonreír, consciente de su lucha por no mirar a sus pechos que sobresalían, y continuó.

-"Es el momento he realizado un pequeño procedimiento en ti Billy..." Dijo su tía.

Billy sintió que su tía coloco suavemente sus manos debajo de su gran escroto, levantando sus pesados huevos. 

-"Tus testículos son demasiado grandes y pesados ​​..." Dijo ella sonriendo con simpatía.

Sin embargo, sus ojos lo intentaron, a la vista de sus grandes pechos, bien vestidos y la sensación de sus manos levantando sus pesados huevos causaron que su pene quedase completamente erecto. 

-"Pobrecito..." fue todo lo que dijo su tía.

Con calma ella movió su pene para que no estorbara a su saco....

-"has estado fantaseando sobre mis pechos, ¿no es así Billy?" Preguntó en voz baja su tía, levantando sus huevos como midiendo su peso. 

Él gimió de vergüenza - la droga en su bebida lo mantenía dócil mientras experimentaba su excitación. 

-“Tu pene simplemente no puede controlarse a sí mismo, ¿verdad?" Preguntó retóricamente su Tía, apretándolo suavemente justo por debajo de su glande.

El adolescente vio a la tía Vicky tomar un dispositivo cerca de sus inmediaciones - parecía algún tipo de herramienta para apretar y lo vio como en un sueño, mientras colocaba cuidadosamente el saco grande, hinchado en él...

-"Tus testículos parecen haberse hecho para este tratamiento Billy..." Dijo ella apretando los mangos de la herramienta.

Sus huevos fueron empujados lentamente hasta el fondo de su saco antes de sentir que algo se cerraba firmemente alrededor de la parte superior de su escroto. 

-"No te contengas..." sonrió.
-"Acabo de dejar tus grandes huevos listas". 

Buscando entre las piernas, vio sus huevos presionados en una bola, con sus dos huevos al final de su cuello escrotal ahora doblemente prensado. A medida que el fármaco tuvo más afecto, perdió interés en las abrazaderas apretadas por encima de sus huevos, centrándose en cambio en sus senos enormes. Su pequeño top rosa contorneada perfectamente sus firmes pechos,

-"Sin el equipo adecuado, como estos testículos este tamaño es simplemente demasiado complicado de conseguir..." Ella sostenía ahora sus huevos.

Ella paso con amor para hacer un fuerte nudo de ida y vuelta entre sus suaves manos, cuidadas. Con calma, 'Sé lo que es mejor' dijo con una mirada, continua; "La máquina que suelen utilizar para el drenaje de grandes testículos tiene una manga del pene que bombea, chupa y drena todos los espermatozoides en un frasco". Le apretó los huevos con simpatía, "pero mi amigo quería probar con su caballo, por lo que no puede dejar de correrse”. Dando una suave sonrisa, aclaró: "Es que no quiero que ninguno de ellos ensucie mi blusa nueva ..." ella suspiró y metió su pecho hacia fuera, moviendo lentamente sus pechos gigantescos de lado a lado, que los mostraron exactamente donde ella no quería su semen. 

¡Dios, estaba tan avergonzado! "No, no..." Arrulló, ahuecando su paquete pesado en su palma izquierda y tirando de sus huevos hacia adelante. "No hay necesidad de preocuparse... He castrado a varios hombres cuando estaban llenos y viriles..."

Ella ocultó su excitación como pudo, mientras colocaba una pequeña tijera linda de color rosa entre los pliegues apretado de su escroto bien estirado. "Tus testículos se sienten tan llenos...", sonrió. "Voy a conservarlos y seguros cuando lo corte - la sensación de un juego completo en su mano era bastante satisfactorio..." Billy se quejaba con lujuria para ese momento, sintiendo como fue esturando su escroto expectante. "Voy a contar hasta 3 Billy..." ella estaba apretando ahora "y luego mi tijera te daran un pequeño corte". 

Hizo énfasis en sus palabras apretando suavemente los mangos, lo que le permite sentir una ligera compresión de acero sobre su estirada piel. Tirando un poco más duro, empezó a contar: "Uno...", ella estaba sonriendo cálidamente, sus pezones con el emplazamiento sobresalían por encima de los confines de su delgado sostente. "Dos ...", sonaba casi maternal, "y allí vamos...", susurró, apretando firmemente la tijera, cortando fácilmente su cuello escrotal sin mucho esfuerzo. 

El rostro de Billy era una mezcla de horror e incredulidad, mirando su mano izquierda tirando de sus huevos lejos de su cuerpo. "No ha sido tan malo, ¿verdad Billy?" preguntó ella, manteniéndolos en su mano cuidada, a la altura de los pechos cuyos pezones estaba tan duros que parecía que iban a traspasar la tela en cualquier minuto. 

Billy observó con una expresión horrible como ella los apretó, sintiendo su densidad: "Se siente como una carga grande aun en su interior - ¿apuesto a que no te había corrido en semanas!" Ella rio.



Historia Original Aquí.





Autor: Fantasy Man       Traductor: DarkSoul

ATADO POR LA PROSTITUTA

Era de noche y llovía. Hacía días que no paraba de llover. Y aquellos aullidos… ¿serían lobos? Dicen que la niebla afecta a la conducta de los lobos. Había oído historias horribles de lobos que atacaban a las personas. ¿Por qué iba aquel lugar tan apartado de la ciudad? Había llamado por teléfono y estaban esperándole, su deseo controlaba su mente en ese momento......


ATADO POR LA PROSTITUTA.
Era de noche y llovía. Hacía días que no paraba de llover. Y aquellos aullidos… ¿serían lobos? Dicen que la niebla afecta a la conducta de los lobos. Había oído historias horribles de lobos que atacaban a las personas. ¿Por qué iba aquel lugar tan apartado de la ciudad? Había llamado por teléfono y estaban esperándole, su deseo controlaba su mente en ese momento.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [OBSESIÓN] [DOMINACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & Darksoul




Era de noche y llovía. Hacía días que no paraba de llover. Y aquellos aullidos… ¿serían lobos? Dicen que la niebla afecta a la conducta de los lobos. Había oído historias horribles de lobos que atacaban a las personas. ¿Por qué iba aquel lugar tan apartado de la ciudad? Había llamado por teléfono y estaban esperándole, su deseo controlaba su mente en ese momento.

Mientras conducía colocó su mano en la entrepierna y se acariciaba por encima del pantalón. Tenía el pene algo erecto. Con 17 años casi 18, su mente estaba embrujada por la belleza de aquella mujer. Ella… Ella… la deseaba tanto desde hace meses. ¿Puede alguien volverse adicto a una cosa que solo ha visto por un monitor? Durante aquellos días, se lo había preguntado un montón de veces. La necesitaba, pero era tan… tan… bella, de pronto había llegado…

Estaciono cerca de la casa. no se escondía, si no que le venían ganas de decirle a todos que estaba allí, que había sido poseído por ella y que aquella noche por fin seria suya. Salió del coche y corrió hasta la puerta. Se sacó un poco el agua del cabello. No tuvo ni que llamar. Ella misma le abrió la puerta cuando aún no había buscado donde estaba el timbre. Lo que lo sorprendió. La mujer le hizo un gesto con la cabeza indicándole que entrara.

-“Te estaba esperando”. Dijo

El adolescente le dio un sobre y ella cerró la puerta para desaparecer. El chico se quedó ahí quieto. Miro el pasillo que había delante de él, alfombrado de un rojo sangre realmente inquietante y la puerta al fondo. Respiro hondo y se acercó. No podía apartar la vista del pomo de la puerta y se paró delante. Aguanto la respiración mientras la observaba pronto ella volvió para abrir la puerta.

Sus fosas nasales sintieron aquel olor que tanto había solado, su cerebro se estimuló de inmediato, cerro los ojos. Cuando los abrió, ya estaba dentro de la habitación con la puerta cerrada. ¿La había cerrado él? No lo sabía decir. La buscó con la mirada. Giró la cabeza a un lado y al otro. Nada. ¡Malditas sombras! La habitación enmoquetada era oscura, paredes y suelo tapizados. No se distinguía ninguna ventana. No era muy grande o a lo mejor era el efecto de las velas que las había por todos lados. Podía presentir su presencia, pero aun no la veía. De pronto la notó… su mano… firme sobre su espalda. No se giró, solo suspiró y la dejó hacer tal como pensaba hacer el resto de la noche. De hecho, por mucho que hubiera probado de hacer lo contrario, no habría podido. Ella no le habría dejado.

Permaneció callado, mientras la mujer desabrocho su camisa, se la quitó y la hizo caer a sus pies. Lo tomo de la mano y le hizo sentar en una silla. ¿Estuvo ahí siempre aquella silla? ¿Era un sueño? Empezaron a sudarle las manos. La miró. Por fin la miró. Estaba de pie delante de él, alta, con postura desafiante, con actitud de quien se sabe en poder del control de la situación.

Llevaba un vestido negro, corto, de cuero, con una cremallera delante de arriba a abajo, desde el entremedio de los pechos hasta la entrepierna. Lo que hubiera dado por arrancárselo en aquel mismo instante… Tenía el pelo cabello hasta media espalda, color miel. Los pies descalzos. Las piernas fuertes, largas. Los muslos esbeltos. La curvatura de las caderas no muy pronunciada. Una cintura que haría volver loco a cualquiera con sangre en las venas. Los pechos se adivinaban suaves, con consistencia de flan, ni grandes ni pequeños, la medida perfecta para estrujarlos entre las manos. El cuello largo. Las facciones duras… No era muy atractiva… Muy atractiva.

Se puso a su espalda. Le colocó las manos encima de los hombros haciéndole un pequeño masaje en el cuello, solo de notarla tan cerca tenía el pene del adolescente considerablemente erecto. Le desabrocho el botón del pantalón. Una mano resbaló por dentro y jugueteó con sus testículos. Los apretó haciendo que se estremeciera. La mano se paseó entre la ingle. Su pene ya señalaba al techo, no podía estar más tieso. Empezó a notarse muy excitado. El olor a sexo se mezclaba con el de la habitación. Las manos tomaron al pantalón y la trusa (slip) juntos, se incorporó un poco de la silla para que ella lo bajara por debajo de las rodillas.

Quedo con las rodillas muy abiertas. Una mano masajeándole la nuca la otra por debajo de los testículos, le estaban volviendo loco. Se moría de ganas de tomar esas manos y hacerlas apretar su pene, hacerle comprobar en qué estado se la estaba poniendo, pero sabía que ella no se lo permitiría… No sabía cuánto tiempo tendría que estar así, mirando lo que le estaban haciendo aquellas manos. Sentía su respiración en la nuca, tan helada que casi quemaba. Le lambía por detrás de las orejas. Le estaba reinventando la oreja con su puntiaguda lengua. Por dentro… por fuera… Podía notar su respiración dentro de ella… Por fin una mano empezó a masturbarlo despacio… acompasadamente… gozo… placer… la mano se movía sabiamente, haciendo cortas paradas para continuar las sacudidas acelerando y luego manteniendo el mismo ritmo.

Cuando ella notó que el adolescente iba a correrse paró de golpe. Le pasó una pierna por encima del hombro, después la otra y tirándole la cabeza abajo, se le sentó en la nuca. El vestido era lo suficientemente corto y la maniobra suficientemente brusca como para que le notara su entrepierna… No llevaba ropa interior. Su vagina estaba mojada. Él estaba muy cerca de un orgasmo. Rozaba las puntas de los dedos de los pies en sus ingles, mientras se refregaba en su nuca. Se excitó tanto que le dolían los huevos de mala manera.

Ella apretaba los pies contra sus muslos, contra su ingle, los movía, pero evitaba rozar lo que él más deseaba que le rozara. Siguió así, restregando su sexo contra su nuca, mojándola con sus jugos, pellizcándole las tetillas, presionándole la pelvis, masajeando la ingle. Él se tomaba de la silla… ni notaba su peso comprimiéndole el cuello… En un acto de puro contorsionismo, giró sobre él quedando sentada sobre su pene y abrazándolo con las piernas, silla incluida. Ahora el adolescente sí que notaba su peso, le hacía daño sentada juntamente ahí… pensaba que estallaría en cualquier momento.

Con tanta maniobra el vestido se le había subido caderas arriba dejando su preciado triángulo al descubierto con unos labios pequeños pero gruesos y entreabiertos, cubiertos por una ligera vellosidad parecida a la pelusilla y un clítoris rosado que asomaba encapuchado y mojado. Le hubiera gustado tener aquel cachito de carne en la cuenca de su mano. No pudo resistirse más el adolescente hizo un gesto (solo el gesto) de alargar la mano con la intención de pasarle un dedo por aquella hendidura de sonrisa indiferente.

Ella lo apartó bruscamente. Sabía que se lo tomaría como una provocación y que pagaría las consecuencias, pero volvió a probar. Se levantó bruscamente con un rápido despliegue de piernas, lo tomo de un brazo y de mala manera lo tiro encima de la cama. Metió la mano debajo del colchón y sacó una cinta roja. El adolescente se puso nervioso. Le levantó la mano por encima de la cabeza y se la ató a un extremo de la cinta. Le tomo la otra mano… pero no le hizo ninguna gracia e intento resistirse. Ella le agarro la cara y le clavó los ojos tan severamente que le helo la sangre. Sintió miedo.

El miedo lo excitó más de lo que estaba. Terminó de atarle las manos y después ató el otro extremo de la cinta a las barras de madera de la cabecera de la cama, dejando suficiente margen para poderlo girar si le venía en gana. Sus uñas redondeadas le recorrieron el pecho cada vez menos suavemente que la anterior. Le abrió las piernas. Se giró y se puso de rodillas dándole la espalda. Le veía los cabellos cayéndole por la espalda, la curva de la cintura, el culo tan perfectamente enfundado en aquel vestido negro… El impulso de tocarlo era irresistible, la imposibilidad de hacerlo insoportable… Ella retrocedió arrodillada acercándole el culo a su cara y se estiro encima de él, las piernas abiertas a los lados de aquel cuerpo ansioso e impaciente, la mejilla de ella sobre la pelvis de él, notando la rigidez del pene erecto. El sexo de ella tocando la barbilla de él.

Intentaba mirárselo. Ella besaba su atormentado pene. Le lambía los testículos. Al adolescente le llegaba aquel olor a mujer como el perfume más secreto. Instintivamente abrió la boca. Ella también lo estaba haciendo. Podía sentir el calor de su boca entreabierta cerca del glande, aquellos labios de escándalo… recorriéndole el pene. Se sentía tan impotente de no poder lamberla… De pronto gimió…

El adolescente sentía el cuero cálido sobre la piel… la cremallera fría… y no poder ni tocarla era… cruel. Le bajó el prepucio con la boca. Estaba tan caliente que cuando notó la calidez de su boca en la punta de su miembro, por poco le vino un orgasmo. Le chupó los testículos, mientras que un dedo le bordeaba su ano. Paró y volvió arrodillarse delante de él. Lo estuvo mirando un buen rato. Tenía su pene muy tieso. Él hacia esfuerzos para controlar la respiración. Ella lentamente fue haciendo bajar la cremallera de su vestido. Se le iba abriendo dejando entrever su blanca piel que parecía suave como una sábana de seda. Seda negra, como la de las sabanas sobre las que estaba estirado. Aguanto el aliento mientras ella terminaba de separar el cuero de la piel. Por fin la tuvo desnuda delante de él. No tenía un cuerpo perfecto, pero lo que hubiera dado por tocarlo. Sus pechos eran más grandes de lo que le habían parecido. Le encantaban los pechos grandes, con las aureolas pequeñas como aquellas.

El adolescente quería acercarse, hundir la cara, morderlos, tocarlos, lamberlos, ¡lo que fuera! Sus gemidos eran tanto de calentura, como de pura desesperación. Ella empezó acariciárselos, a estrujarlos, a recorrer los pezones con un dedo previamente humedecido dentro de su boca. Debajo de sus nalgas podía notar los efectos de su provocación. Con el dedo mojado fue llegando hasta el ombligo. Siguió avanzando. Vio que él estiraba los dedos. Mirándole a los ojos se colocó un dedo encima del clítoris y empezó a masturbarse delante de él.

Se hundía un dedo dentro de aquellos pliegues que el tanto deseaba. Los abría y le enseñaba la boca del placer abierto. Se acariciaba aquellos carnosos labios. Meneaba con el dedo aquel rosado clítoris. Él sudaba. Quería ser los dedos de ella. Quería ser él quien la estuviera tocando… quien le estaba haciendo respirar de aquella manera, quien estuviera apretando aquella vagina… que estuviera penetrándola…

Ella primero se metió un dedo, después fueron dos… con los dedos aun mojados, le toco la mejilla. El adolescente se estremeció. Se los paseó por toda la cara. El cerro los ojos y movió la cabeza para hacerlos llegar a su boca, pequeño detalle que ella le concedió. Aquel gusto le duro poco… Los apartó rápidamente y lo desmoronó. No pudo reprimir su queja.

-“¿Había osado quejarse?”
-“¿Era acaso que la estaba desafiando?

Se levantó y lo hizo girar de espaldas. Desapareció de su campo visual. La sensación de no poder ver que le esperaba era desesperante. Ella se enfundó un preservativo en dos dedos de su mano. El adolescente estaba con las piernas bien abiertas. Ella se colocó de rodillas detrás de él y le volvió a agarrar las nalgas una en cada mano… las apretaba una contra la otra… las separaba… las manipulaba en todas las direcciones posibles… las estrujaba.

Le siguió la raja del culo con los dos dedos enfundados. El adolescente se puso nervioso e instintivamente contrajo su ano, pero respondió con un mordisco cerca de los testículos. Él hizo un gesto inconscientemente y relajó su ano, momento que aprovechó para introducirle un poco los dos dedos. El adolescente apretó los dientes. Solo tenía las uñas dentro. No las movía. Espero que se adaptaran un poco. Movió la otra mano… para hacerle abrir más las rodillas. Le manoseó el pene y los testículos sabiamente. Tomó el pene y mientras lo masturbaba lentamente, fue introduciéndole los dedos más profundamente.

La sensación de ser ella la que penetrara a un hombre y no al revés le producía una sensación inhumana. El adolescente, se debatía entre el dolor y el placer. Dejaba entrar a los dos intrusos. Nunca había experimentado el sexo anal. Hacía justo una hora que solo pensaba en penetrar a una mujer por primera vez. Pero ahora notaba gusto y después del rechazo inicial le inquietaba la idea de que llegara a gustarle. Le hacía daño, pero no era un dolor desagradable. Quería centrarse, poner toda su atención sensitiva en aquella nueva experiencia, el palpitar de su pene no se lo permitía. Ella lo manipulaba poco a poco. Cada movimiento era un pequeño calvario, pero cada pausa se transformaba en una eterna espera deseando que no parase.

Los dedos continuaban hundiéndose dentro de sus entrañas y continuaba bombeando su pene. El adolescente se agarraba a las barras que estaba atado, apretando los dientes con cada movimiento de alguna de sus manos. No podía más. Por un momento creyó que perdería el conocimiento. Solo el interés de no perderse ninguna de las contradictorias sensaciones que estaba sintiendo lo hacían aguantar. Se convulsionaba de placer. Los dedos continuaban entrando, no podía ser que los tuviera tan largos.

Se convulsionaba de gusto y dolor. El adolescente Mordía la sábana para no chillar. Eran las normas. No podía ni tocarla ni chillar. El esfuerzo para no hacer sentir su voz, por encima de los ruidos de la tempestad lo excitaba más y solo era superado por el esfuerzo de no venirse sobre la dulce mano torturadora.

El adolescente no pudo más aquello era superior a sus fuerzas su pene termino por escupir su espesa crema, final de trayecto. Ya podía haber pasado solo un minuto. Todo un reto de autocontrol para gozar su última noche como un hombre y sus manoseos lo habían hecho fracasar. Se sentía penetrado, violado, tenía dos dedos clavados en su ano aún. Notaba los nudillos de aquella mano hundidos entre sus nalgas. Empezó a pasarle la lengua por los testículos… los besaba… los chupaba… hurgaba con los dedos… los giraba a derecha e izquierda… los sacaba un poco y volvía a meterlos más adentro. Estaba a punto de correrse de nuevo ella retiró los dedos lentamente. Dejando su adolorido pene con contracciones.

El adolescente gemía. Solo un soplido en sus huevos y se habría corrido una vez más. Sudaba. Respiraba violentamente. Sufría. Ella se sacó el preservativo de los dedos. Le recorrió la espalda con suavidad. Lo giró. Su propio peso sobre el culo le dibujó una mueca de dolor en su cara. Ella acercó la boca a la otra parte adolorida de aquel cuerpo. Pasó la lengua empapada de saliva por su glande y lo chupo con deleite durante un rato. El placer era supremo. Estaba destrozado. Se moría de ganas por penetrarla a fondo, pero no se veía capaz de aguantarlo sin un solo grito. Ella le estiró las piernas y lo montó. Se meneaba encima de él.

Tenía ganas de clavársela dentro. Justo pensarlo ella lo hizo. Tomo su palpitante pene en su interior y lo galopó con toda la furia del trueno que aun resonaba. Lo sentía latir dentro suyo. Él se sentía profanador de un templo oscuro y sagrado. Comenzó a llorar. Había luchado contra él mismo, contra sus impulsos, la había obedecido con una resistencia prácticamente nula, sabía que aquello nunca lo volvería a sentir en su vida.

Merecía aquel absurdo trofeo. Se sentía triunfador. No había podido resistir hasta el final y la satisfacción era tal que ni el dolor en el pecho, ni el que le había producido aquella penetración salvaje, podían empañar aquel momento de gloria.

Respiraba tan deprisa que le dolía la cabeza. El corazón le latía tan fuerte que podía oír perfectamente sus latidos y notarlos en sus sienes. Sudaba exageradamente. El corazón le latía demasiado deprisa. ¡El corazón le iba a cien por hora! Inhaló aire por última vez. ¡El corazón a mil!… A cero.

El adolescente se vino, como nunca antes, cuando ella sintió, de nuevo su espesa creme, rápidamente se desmonto, su pene aun lanzaba de leche con fuerza, palpitando, con prisa… con fuerza… con ardor cuando ella coloco un afilado cuchillo en la base de sus huevos y pene de un rápido movimiento se los cerceno.

En un segundo el adolescente era un hombre luego era un eunuco nulo para el resto de sus días, su entrepierna en ese momento aplanada, lanzo dos ultimo chorros de crema con fuerza antes de que un chorro de sangre saliera despedido de ella, manchando su abdomen, piernas y senos de la mujer que sonriendo con malicia sostenía su pene aun palpitando con su escroto aun unido a su falo, con sus huevos aun en su interior.

El adolescente ya no era virgen pero nunca más podría tener una sesión como aquella en su vida, mucho menos tener de nuevos aquellos orgasmos tan intensos que tuvo esa noche, un trueno hizo retumbar aquella vieja casa, al tiempo que el perdió él sentido, había sido todo, su nueva vida estaba por comenzar a penas recobrara el conocimiento, una vida en la que sería un eunuco hasta el fin.





Autor: Anónimo & Darksoul       Adaptador: DarkSoul

IVANA LA ENTRENADORA

Ivana era una entrenadora de mucho éxito la mayoría de sus alumnos al salir de la prepa eran contratados con contratos millonarios por equipos profesionales, ella incluso se podía dar el lujo de escoger a los miembros de su equipo, de una camada de aspirantes enorme, la condición que ella ponía a los padres era que le firmaran un poder casi absoluto sobre el cuerpo y mente de sus hijos lo que la mayoría de los padres aceptaba sin dudar luego de la promesa de un jugoso contrato para su hijo......


IVANA LA ENTRENADORA.
Ivana era una entrenadora de mucho éxito la mayoría de sus alumnos al salir de la prepa eran contratados con contratos millonarios por equipos profesionales, ella incluso se podía dar el lujo de escoger a los miembros de su equipo, de una camada de aspirantes enorme, la condición que ella ponía a los padres era que le firmaran un poder casi absoluto sobre el cuerpo y mente de sus hijos lo que la mayoría de los padres aceptaba sin dudar luego de la promesa de un jugoso contrato para su hijo.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [TRANSEXUAL] [DOMINACIÓN] [ESCOLAR]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul




Ivana Vergara de 37 años era la entrenadora del equipo de básquet ball de la preparatoria (instituto) desde hacía 12 años, siempre con un éxito arrollador, pero ella tenía un secreto en realidad ella era un él, si desde adolescente comenzó a usar hormonas femeninas, que redujeron sus testículos a su mínima expresión, dotándola de un cuerpo femenino envidiable, pero por alguna razón su pene creció desmesuradamente, pese a todos los esfuerzos de ella por hacer que fuese lo más pequeño que fuese posible, aunque hábilmente lo sabía ocultar en sus ajustadas ropas deportivas.

Ivana era una entrenadora de mucho éxito la mayoría de sus alumnos al salir de la prepa eran contratados con contratos millonarios por equipos profesionales, ella incluso se podía dar el lujo de escoger a los miembros de su equipo, de una camada de aspirantes enorme, la condición que ella ponía a los padres era que le firmaran un poder casi absoluto sobre el cuerpo y mente de sus hijos lo que la mayoría de los padres aceptaba sin dudar luego de la promesa de un jugoso contrato para su hijo.

Pero aquello solo era un plan de Ivana, ella no solo deseaba llevar al éxito a los adolescentes bajo su tutela sino gozar de sus esplendidos cuerpos, de piel tersa, cuerpos atléticos como jóvenes y sus nalgas, firmes, duras y redondeadas pero lo que más deseaba ella era sus orificios entre sus nalgas vírgenes y cerraditos pidiendo a gritos ser desvirgados.  

Ivana era muy atractiva, bastante coqueta, de muy buena figura, que le gusta vestir con faldas cortas y escotes atrevidos, además de usar ajustadas prendas durante los entrenamientos, incluso llegando a portar pequeños bikinis tipo hijo dental que causaba tremendas erecciones en sus pupilos que adoraban verla en aquellas pequeñas prendas, en secreto Ivan les daba a sus chicos un suplemento alimenticio que los ayudaba a rendir mas pero que además hacia que sus miembros crecieran enorme, aunque era algo malévolo porque a la larga aquel suplemento les iba a causar una impotencia permanente casi imposible de revertir.

Si bien Ivana se sentía mujer y tenía clara su orientación sexual era una transexual era clara en algo, no le gustaban los chicos afeminados, con esos gestos amanerados, tan llamativos que le daban asco. Ella deseaba ser una mujer auténtica, con caderas, pechos, aunque siga teniendo pene, las hormonas femeninas en cantidad suficiente la habían hecho desarrollarse como mujer, era muy desinhibida, pero de vez en cuando deseaba meter su gran miembro en un apretado como virginal ano adolescente.

Ivana además de ser muy buena entrenadora tenia algunos fetiches muy peculiares y siempre tomaba a uno de esos chicos bajo un cuidado especial, era su protegido por todo el tiempo que estaba en el equipo, en esa ocasión su nombre era Miguel, Ivana recompensaba al equipo cuando ganaban algún partido crucial con una “fiesta oral” que era como llamaba a las fiestas que organizaba en donde les daba tremendas mamadas a todos los del equipo pero también los castigaba brutamente cuando perdían un partido importante, que ella misma marcaba en el calendario.

Aquella tarde Ivana estaba a solas con el adolescente en el pequeño cuarto donde se guardaban las coas para los entrenamientos, ella lo había estado calentando desde hacía semanas por eso cuando estuvieron a solas cuando le pidió su ayuda Miguel supo que era su oportunidad de actuar, sin darle tiempo a reaccionar Miguel le bajo el ligero short tipo bermudas y puesto, dejando un miembro muy espectacular, a media erección, apunta horizontal hacia adelante, es además un miembro curioso, tiene la punta del glande bien definida, tras la cabeza el falo se va engrosando poco a poco, hasta terminar en su base con un grosor muy respetable.

Ivana sin inmutarse se cerca al adolescente, exhibiendo su portentoso miembro. No hace nada por ocultarlo está cómoda, Miguel con suavidad, extiende su mano para agarrar su grueso pene, no siente especial atracción en ese acto, pero tampoco ninguna repugnancia, es una sensación que el adolescente no puede explicarse.  Ella tampoco hace ningún intento por apartarse, Miguel la masturba un poco, apretando ligeramente su falo, recorriendo con su mano la longitud del glorioso falo, tras unos breves momentos, su pene se pone más rígido, y comienza a elevarse hasta ponerse vertical.  En ese momento, Ivana está ya muy excitada.

- “¿Nadie te ha penetrado todavía? ¿Sigues siendo virgen?” Pregunta Ivana
- “Sí, y me da algo de vergüenza, casi todos mis compañeros, chicas o chicos ya se han estrenado”. Responde Miguel de 15 años apenado.

- “No te preocupes, me encargare de eso”. Le dice Ivana

La mano de Miguel seguía en su pene, apretando delicadamente, con suavidad, teme que si lo hace con fuerza ella terminará eyaculando en su mano, los dos se miran por varios segundos hasta que Miguel pasa la mano por la cabeza y el cuello de Ivana, en una ligera caricia que es como una descarga eléctrica para ella.  Luego, sin más preámbulos, ella se termina de desnudar, sin decir palabra alguna.

Miguel se desnuda rápidamente también, luce un buen miembro, también semi erecto, es más o menos igual de largo que el de ella quizás un poco menos largo y delgado Ivana toma un pote de gel lubricante, Miguel se dirige a ella siempre en femenino, como ya es habitual, ella, con el cabello ahora extendido sobre los hombros, está radiante.

El culito de Ivana esta redondo y respingón con una cinturita bastante marcada Miguel se arrodilla detrás de ella, se le queda mirando sus apetitosas nalgas, que ahora en la posición que esta ella es una visión increíble Miguel ya tiene una tremenda en erección, mientras que el falo de Ivana cuelga vertical, poderoso, aún semi erecto, entre su medio abiertas nalgas, Miguel por instrucción de ella, extiende una pequeña cantidad de lubricante por entre sus nalgas poniendo énfasis en su ano, para aproximarse al terminar, se agarra fuerte el miembro por la mitad para que no se doble, y va pasando despacio la cabeza de su miembro por entre sus nalgas, tocando su ano cada vez que pasa por encima de él, Al tiempo que lo frota y presiona ligeramente.

Miguel repitió aquello varias veces, sin que ninguno dijera nada simplemente gozaban a medida que la operación se repetía, Miguel presiona más al frotar, el ano se estiraba de arriba y abajo como si fuese de goma.  Y con ese estiramiento se abre un poquito, poco, pero lo suficiente para que el pene del adolescente, que es un inexperto, pidiera medio entrar.

Miguel sigue con la presión, sigue el frotamiento, en un momento dado, se decide, deja de frotar y queda quieto con la punta de su miembro sobre el agujero. Presiona con más fuerza hasta que va entrado la cabeza de su falo.

-“Ohhhhhh,    Ayyyyyyyyyyyyyyyyyy,  uufffffffffffff, ufffffff”. Gime Ivana.

Miguel lo ha hecho lo más suavecito que ha podido, pero el adolescente no resiste apenas entra su cabeza, de una fuerte arremetida su esfinter queda abierto, el lubricante ya resbala hasta los testículos y el pene de Ivana, que siguen colgando entre sus piernas, ella ha gemido de placer al notar los huevos de Miguel tocar sus nalgas, en ese momento el grosor de su miembro aumenta y comienza a levantarse.

Miguel la sujeta por la cintura, con su bien dilatado ano, Miguel inicia un leve movimiento de bombeo, Ivana está gozando no se corre porque quiere prolongar tan rico momento. De vez en cuando la saca el adolescente la saca para no correrse. Ambos están sienten gran placer, porque todavía no ha adquirido la experiencia suficiente y su culo está muy entumecido, pero la dicha de sentirse poseída es única, pero aquello no podía durar largamente.

-“No puedo más, voy a reventar,  lo siento, me voy a venir dentro…” Avisa miguel a Ivana.

-“Hazlo, hazlo, por favor, sí, sí, lo quiero, dámelo todo…” Le responde ella jadeando.

Miguel la penetra con total decisión, cuando está totalmente encajada, la agarra con las manos por los hombros y presiona con fuerza hacia atrás, y con sus caderas hacia delante, ahora la penetración es brutal, y ella no puede evitar gemir de placer.

Su ano se contrae de forma involuntaria, que se cierre aprisionando el miembro que la taladra. Miguel, en el éxtasis ya del orgasmo, piensa que ella lo hace voluntariamente para darle más placer, Miguel suelta una tremenda eyaculación en lo más profundo de ella, mientras la sujeta con todas sus fuerzas por los hombros.  

Luego espera un momento de relajación para que la mente vuelva a la realidad y seguidamente retira su miembro, dejándose caer a un lado, sentado en el suelo, Ivana se da la vuelta y lo imita. Se quedan los dos, jadeantes, en el suelo, sentados, recuperando poco a poco el aliento, Ivana suda copiosamente tras aquella faena, el sentir la eyaculación dentro de ella, la ha hecho sentirme auténtica mujer de nuevo.

Ivana no se ha corrido aun, toma su miembro para comenzar a masturbarse despacio, evitando que se corra de inmediato. su dureza es tremenda.  Miguel quiere que también disfrute, como lo ha hecho, por lo que no la interrumpe solo se le queda mirando, pero llega un momento en que ella ya no aguanta más.

-“No puedo más, no puedo más, me corroooo…” Dice Ivana.

Miguel se incorpora rápidamente un poco y se pone de rodillas ante ella, agarra su miembro por abajo con la mano en su parte más gruesa, es sumamente agradable al tacto y se lo lleva su glande a su boca que engulle con satisfacción.  Ella, totalmente asombrada, se incorpora un poco, Miguel acaricia el largo pene de arriba y abajo, mientras succiona el glande, dando mucha lengua a la piel tersa, Se traga lo que puede, casi ahogándose. El resultado es inmediato Ivana levanta las caderas con decisión, metiéndola aún más en la boca, y de momento un tremendo chorro de semen entra en su boca, inundándolo totalmente.  Miguel aguanta bien, sigue chupando mientras la eyaculación continúa con varios chorros intermitentes, luego, cuando las contracciones cesan, sin sacarse el miembro, abre su boca y deja que el semen escurra, abundante, por el pene de Ivana.

De nuevo agotados, se vuelven a sentar en la anterior postura, de pronto Ivana le dice al jadeante pero muy satisfecho Miguel mientras le revuelve su cabello pelirrojo

-“Por cierto..¿ te has dado cuenta que hemos hecho todo sin darnos un beso?¿te apetece?” Le pregunta Ivana.

Sin darle tiempo a responder al adolescente lo besa, fue un beso de lengua muy apasionado mientras con una mano juega con sus huevos, cuando sus bocas luego de varios minutos por fin se separan, ella le dice.

-“¿Ahora tus huevos son míos!” Le dice Ivana con una sonrisa malévola en su rostro.

Por los próximos dos años la relación entre Ivana y Miguel continuo con sus altibajos siempre recompensándolo por alguno logro grupal o individual con buen sexo, hasta aquella noche en que ya Miguel de 17 años, se jugaba el partido de campeonato de la liga estatal, miguel tenía el tiro del gane en sus mano y fallo, lo que trajo como consecuencia que el equipo perdiera, aquello fue una gran ofensa para Ivana era la primera vez en 6 seis que no su equipo no se alzaba con la gloria del título.

Cuando esa noche se marchaba su mirada fue de asesina hacia sus pupilos que de inmediato supieron que vendría un castigo solo les dijo antes de marcharse.

-“Buen juego muchachos los espero el jueves para seguir con los entrenamientos ¡Prohibido faltar!” Dijo Ivana, en un tono áspero.

El jueves todo el equipo se presentó en la cancha techada de la escuela, nadie falto todos sabían que podían ser expulsados por faltar a las practicas, sin un motivo realmente relevante, los 10 adolescentes con sus trajes azules estaban ahí esperando la llegada de Ivana visiblemente nerviosos, aquellos adolescentes esperaron por cerca de una hora hasta que Ivana apareció iba vestida con un top deportivo azul, con su silbado colgando entre sus senos y unas calcetas deportivas blancas como únicas prendas.

El enorme falo de Ivana pese a estar dormido colgaba como si fuera una trompa entre sus piernas, su glande llegaba a la altura de sus rodillas, los adolescentes tragaron saliva sobre todo aquellos que aún eran vírgenes por detrás, sus anos se contrajeron fuerte de solo pensar que iban a ser penetrados por semejante trozo de carne, ella se acercó a los chicos viendo como sus ojos se clavaron en su imponente falo.

-“Vamos que esperan bájense sus short y ropa interior, ya saben cuál será su castigo”. Dijo Ivana.

Los adolescentes entre ellos Miguel obedecieron con temor algunos llorando incluso, aquello era muy humillante, cuando todos estaban enseñando sus genitales bien depilados por orden de Ivana, ella les dijo que se dieran la vuelta, lo que todos hicieron exponiendo a sus ojos sus lindos par de nalgas sin vello alguno, paraditas, duritas y tersas, se quedó admirando aquel gran espectáculo por unos segundos antes de nuevo ordenarles.

-“Vamos a cuatro patas sobre las gradas, todos”. Dijo Ivana.

Ivana se acercó a ello, mientras con una mano se masturbaba su gran falo que comenzó a endurecerse y levantarse en el aire para cuando se colocó detrás de Armando un chico de 16 años de cabello castaño, pero de nalgas blancas como la leche y un ano rosadito situado en el extremo derecho de la fila de culitos, ya su pene estaba rezumando abundante liquido pre seminal de la punta, apenas restregó parte de ese líquido transparente por su ano por dos segundos antes de comenzar a penetrarlo. 

-“AAAAAAAAAAAHhhhh”. Gimio Armando al sentirse empalado.

Ivana lo penetro por completo de una sola vez, uno a uno hijo lo mismo con los otros chicos, pasando por nalgas negras, morenas y blancas Miguel estaba en medio de aquellos chicos y fue el sexto en sentir la terrible virilidad de Ivana en su interior también gimió, el falo de ella era tan grande que las próstatas de los pobres chicos estaban siendo masacradas por aquel falo los pobres chicos se corrieron una y otra vez como Ivana solo que ella lo hizo dentro de sus entrañas.

Para cuando aquella masacre anal termino, cascadas de semen resbalaban de las gradas hacia el piso, dejando una gran mancha blanca que chorreaba de los culos aun abiertos y palpitando de cada uno de los adolescentes, los adolescentes quedaron jadeando mientras sentían sus a anos palpitar con fuerza, buscando cerrarse de nuevo.

Ivana se quedó viendo aquel espectáculo por unos segundos, hasta decirles a los chicos que se podían vestir e irse, recordarles sobre guardar silencio si es que deseaban llegar a profesionales, pero cuando ya todos se marchaban detuvo a Miguel, diciéndole que deseaba hablar con él, todos se fueron dejándolos solos, Miguel se acercó a ella, despacio apenas podía caminar, le dolía su ano, próstata y estaba algo encorvado, cuando llego a donde estaba, Ivana con un rápido movimiento le bajo su short hasta los tobillos y se lo quito, sorprendiendo a Miguel por completo.

Pero eso fue nada de pronto Ivana se puso de pie y lo beso en los labios, fue un beso apasionado cuando se separó del adolescente ella le dijo.

-“Te dije que tus huevos eran míos, ¡ahora los voy a tomar en pago por tu terrible fracaso!” Dijo Ivana.

De pronto todo el cuerpo de Miguel se tensó cuando recibió por parte de Ivana tres poderosos rodillazos en sus expuestos huevos, el ultima de los brutales rodillazos fue tan brutal que hizo que los ojos de adolescente se pusieran en blanca y se desmayó, quedando sin sentido en los brazos de Ivana.

Miguel se despertó amarrado a una mesa de metal con sus piernas abiertas sintiendo una terrible punzada proveniente de sus huevos, de pronto vio a Ivana portando ropas quirúrgicas con un tapabocas cubriendo su rostro, pero lo que siguió no tuvo nada de médico.

Ivana que había colocado dos ligas castradoras en lo alto del escroto de Miguel, tomo una tijera y comenzó a cortar su escroto entre las dos ligas, para ese momento los huevos del adolescente ya estaban muertos pues había permanecido más de dos horas inconsciente con las ligas en sus huevos, sin embargo el dolor fue tremendo, todo su cuerpo se tensó y de no ser por la retenciones se hubiese arqueado, a Ivana apenas le tomo unos cuantos segundos castrar al adolescente, que quedo de nuevo inconsciente sobre la mesa de metal ya como un eunuco.

Siete años después, ganaba con su equipo el campeonato profesional de la liga, la reportera que lo entrevisto luego de ser quien anotara el último punto que les dio la victoria le pregunto a quien se debía su éxito y Miguel simplemente contesto.


-“Se lo debo todo a Ivana la Entrenadora”.


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com



Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul         Mail: darksoulpgm@gmail.com