3 MINUTOS EN EL CIELO

La tarde empezó con muchos besos entre yo y mi amiga Carla, la cual era una chica menudita, algo ancha de cintura pero muy guapa, la note muy receptiva. La verdad es que con ella y con alguna de mis amigas los besos no eran ninguna rareza solíamos besarnos pero esa tarde estaba muy receptiva. En una ocasión que abandone la sala donde estamos el grupo de chicos y chicas para ir al baño deje la puerta entre abierta y cuando estaba terminando de orinar entro Carla de manera vacilante gritando - ¡baño mixto!......


3 MINUTOS EN EL CIELO
La tarde empezó con muchos besos entre yo y mi amiga Carla, la cual era una chica menudita, algo ancha de cintura pero muy guapa, la note muy receptiva. La verdad es que con ella y con alguna de mis amigas los besos no eran ninguna rareza solíamos besarnos pero esa tarde estaba muy receptiva. En una ocasión que abandone la sala donde estamos el grupo de chicos y chicas para ir al baño deje la puerta entre abierta y cuando estaba terminando de orinar entro Carla de manera vacilante gritando - ¡baño mixto! Aquello solo seria el inicio de aquella historia.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Lo que contare sucedió hace ya bastantes años ocurrió durante mi primera vez, pero lo sigo recordando por excitante que fue además que es algo que jamás podre volver a repetir mientras tenga vida, procedo a cortar para que entiendan él porque es que digo esto.

Acabábamos de terminar el segundo año de instituto (prepa) cuando nos juntamos un grupo de amigos y amigas en casa de mi amigo Sergio. Justo empezaba el verano, estábamos en plena pubertad así que los besos y roces entre nosotros eran cada vez más excitantes. Para ese momento ya me había vuelto muy unido a alguna de mis amigas y recientemente me habían hecho mi primera mamada pero aun no me había estrenado. Ni a mi o la mayoría de los chicos en la casa pero no sabía la misma certeza con ellas.

La tarde empezó con muchos besos entre yo y mi amiga Carla, la cual era una chica menudita, algo ancha de cintura pero muy guapa, la note muy receptiva. La verdad es que con ella y con alguna de mis amigas los besos no eran ninguna rareza solíamos besarnos pero esa tarde estaba muy receptiva. En una ocasión que abandone la sala donde estamos el grupo de chicos y chicas para ir al baño deje la puerta entre abierta y cuando estaba terminando de orinar entro Carla de manera vacilante  gritando - ¡baño mixto! Yo no me corte y deje que mirase de hecho de tantos besos y caricias la tenía mi pene algo "morcillona".

Se me acerco y me dio un buen beso mientras me agarro mi pene, empezamos a escuchar que se acercaba alguien yo me aparte y salí del baño mientras ella sin cortarse nada se bajo el pantalón delante mío y se puso a orinar. Me puso a mil, pero salí de ahí sin mirar atrás.

Me junte al grupo y me acerque a Vanesa, la chica por la cual yo y cualquiera de mis amigos perdíamos la cabeza pero que siempre la vimos lejos de nuestro alcance. Vanesa era alta, con ojos oscuros y una cara fina de piel muy clara. Su cabello ondulado castaño lo llevaba recogido con algún mechón suelto sobre su preciosa cara. Una linda niña con un cuerpo de miedo. Ese día hacía calor llevaba una falda corta y una blusa de tirantes ajustada a sus preciosas tetas.

En esta ocasión fue ella la que me beso sin venir mucho a cuento, llevaba unos días que quedaba bastante con ella pero ese día se lanzo a besarme repetidas veces, nos hicimos unos selfies antes de que se llamaran así, jeje y en alguna foto juntábamos nuestras lenguas. Nos tiramos en uno de los sofás más apartados y apoye la cabeza en un cojín sobre sus piernas. Mientras el resto hablaba de hacer algún tipo de juego por lo que empecé a acariciarle las piernas a Vanesa mientras tapaba la mano con el cojin y mi cuerpo.

Ella me sonreía pícaramente, por lo que deslice mis dedos al interior de su entrepierna y ella reacciono de inmediato abriendo ligeramente las piernas lo que yo tome como una invitación a acariciar su vagina, aunque en realidad era un plan de mis amigas muy perverso que buscaba un fin aun más siniestro. Disimuladamente empecé a masturbarla por encima de su calzoncito (braguita) de licra suave. El resto del grupo ya estaban comenzando el juego de Å— minutos en el cielo" algo que habíamos visto en una película pero que ninguno sabía ni las normas, ni bien como organizar, así que se inventaron las propias.

Yo en ese momento ya estaba en el cielo y con una erección de caballo, mientras acariciaba su vagina notaba su respiración más y más profunda. En una de las ocasiones que levante la mirada la vi con los ojos cerrados y mordiéndose sus preciosos labios. Aparte su calzoncito y note la entrada de su vagina totalmente humedecida. Empecé a deslizar el dedo gordo suavemente hacia dentro, el resto continuaba con ese juego y nosotros hacíamos lo posible por ocultar nuestra excitación. En ese momento me miro y me susurro - si... le introduje dos dedos y note como ella se ponía algo tensa, apretando la cabeza contra el sofá, abriendo la boca jadeante. De pronto veo que nos están todos mirando y me dicen, te toca sacar el papel... no me lo podía creer... -¡que tire otro! Vanesa se medio aparto así que no tuve más remedio que tirar y la diosa fortuna me sonrió por lo menos eso pensé en ese momento.

Vanesa entro en la pequeña despensa y yo detrás agarrados de la mano nos cerraron a oscuras lo cual era lo único que pedía en ese momento. Nos abalanzamos a besarnos apasionadamente mi mano fue directa bajo su falda y ella me acariciaba mi durísimo miembro sobre el pantalón. Metió la mano y nos masturbamos mutuamente mientras nos besábamos, de pronto ella tomo la iniciativa y me bajo su falda se acerco a mí con la pierna medio levantada, empezó a frotar mi pene contra su mojadita vagina. ¡Dios!

Lo estaba apretando con la mano mientras movía su cintura. En ese momento flexione las piernas me la agarre y con un movimiento de abajo hacia arriba empecé a introducir mi pene. Ella creo que no se lo esperaba y lanzo un grito entre dolor y gemido de excitación, afuera se hizo un silencio y después se rieron. Me quede congelado y no me moví en unos segundos, no sabía si había perdido el control o es lo que ella deseaba. Poco a poco ella comenzó a moverse y a introducir con los movimientos mi pene. Por lo que empecé a embestirla suavemente cuando desde fuera gritaban la cuenta a tras de los últimos segundos del juego.... Vanesa se aparto apresuradamente y salimos de la despensa. Mientras salía note como Carla se reía junto con su amiga mirándome el paquete... Era bastante evidente. 

Volví a relajarme junto a Vanesa que no paraba de abrazarme muy fuertemente. El juego continuo unos cuantos turnos más, y otra vez me toco jugar pero esta vez con Carla. Mire a Vanesa que no parecía muy contenta, mientras haciéndome el remolón me metía en la despensa con Carla. La puerta se cerró y comenzó a besarme y a tocarme el pene. Le acariciaba los pechos que los tenía muy voluptuosos y redondos. De pronto dejo de besarme note que se agacho, sacó mi pene y me la empezó a chupar. Estaba otra vez con una excitación brutal al poco rato de chuparla se la saco de la boca y me dijo... - lo has hecho, ¿verdad? 

No conteste me quede mudo y ella mima se respondió... - se nota. ¿Tal vez saboreo el flujo vaginal de su amiga?, porque Justo después empezó a chuparla con más y más energía como excitación la notaba jadear y su respiración profunda sobre mí. Cada vez más profunda cada vez más intensa... Dios si sigue así... si sigue así.... ¡otra vez la maldita cuenta atrás! ¡No! Dentro de mi pensaba en correrme ahí mismo pero a la vez no quería que en ese momento abriesen la puerta y Vanesa me viera con Carla en plena acción... no quería estropear algo con Vanesa por Carla... me aparte, la separé y unos segundos después abrieron la puerta de golpe.

Tenía aun la sensación de Carla succionándome el pene, por lo salí un momento a que me diera el aire, cuando entre en la sala algunos parecía que no querían jugar por algún problema que en ese momento no me importaba. Me acerque a Vanesa y agarrándole la mano le dijo “pues yo quiero jugar que me toca a mí”. La cuestión es que haciendo trampas descaradamente saque mi nombre y volvimos a estar encerrados a oscura en esa maravillosa despensa. Al poco de besarnos otra vez se acerco a mí levantando una pierna mientras yo la sostenía y me agarraba el miembro con la intención de introducírselo en su vagina, pero por alguna razón no entraba.

Con lo fácil que me fue la primera vez ahora no quería entrar. Se dio la vuelta se bajo su calzón y se levanto la falda sobre la espalda mientras buscaba a tientas mi pene. La agarre de la cintura y esta vez si se la metí sin problemas... otra vez esa sensación tan húmeda, tan acogedora... ella gimió suavemente yo empiezo a embestir más rápido, más fuerte, más y más, hasta casi perder el control, la escuche decir: -si, si... si... más y más rápido creo que en ese momento estaba teniendo un orgasmo por lo que intente aguantar un poco más, pero no pude contenerme. Una oleada de calor y escalofrió me recorrió todo el cuerpo y me aparte para correrme alejado de ella, apuntando hacia un lateral y justo cuando estaba a punto de desbordar noto como ella me agarra mi pene y lo empieza a chupar y me corro en su boca, no sé si dentro o fuera... y de golpe, la puerta se abrió y todos empezaron a descolorarse al ver el panorama. Yo me guarde el pene y ella salió medio corriendo atropelladamente al baño...

Ese verano fue la última vez que lo pase con Vanesa o que tuve sexo en mi vida, y cada vez que lo recuerdo no puedo dejar de derramar una lagrimita de tristeza. Siempre fantaseo con un trió entre Carla y Vanesa, pero solo es eso, mera fantasía. Después me enteré que los 3 minutos en el cielo en realidad fueron 7 minutos y que nunca se debe abrir la puerta si no es la pareja quienes salen para no interrumpir nada... pero de haber sido así la historia seria otra.

Esa noche me desperté sobresaltado entre las penumbra de la habitación a oscuras logre ver dos siluetas estoy casi seguro que eran las siluetas de Vanessa y Carla… trate de moverme pero tenía las manos atadas a la cama lo mismo que mis pies, el pantalón del pijama bajado hasta las rodillas lo mismo que mi ropa interior.

Sentí que algo fue introducido en mi boca quizás uno de mis calcetines que fue sellado con alguna clase de cinta adhesiva… de pronto sentí una mano que comenzó a jugar con mi pene, hasta que se puso duro como si fuese de acero, sentí un lengüetazo que me hizo estremecer por completo, luego sentí como colocaron lo que sentí como un cilindro que colocaron justo donde mi escoto se unía con mi pene.

Luego sentí que enrollaron algo de cinta en la base de mi pene y de pronto quede ciego, por unos instantes, deslumbrado cuando se encendió un cerrillo en la oscuridad, escuche risitas y luego se encendió una mecha… la mecha se dirigía a mi pene trate de soltarme con desesperación de pedir ayuda cuando de pronto en medio de la noche se escucho una detonación, una fuerte detonación.

-“BOOOOM”.

Mi pene lanzo un enorme chorro de semen, al tiempo que todo mi cuerpo se tenso, ya no recuerdo nada más, el dolor hizo que perdiera el sentido casi de inmediato…

Luego me entere que fui encontrado por mis compañeros que fueron despertados por la explosión para encontrarme con mis genitales destrozados, fui llevado al hospital de emergencia pero los médicos poco pudieron hacer para salvar mi virilidad me extirparon mis testículos y parte de la base de mi pene, que me dejo impotente para el resto de mi vida.

Cuando me entere de lo que me hicieron y sus consecuencias trate de suicidarme pero poco a poco lo acepte, aun con medicamentos para la impotencia mi pene cuyo nervios eréctiles fueron destrozados por la explosión no puede ponerse duro con el tiempo pese al uso de testosterona se encogió ahora varios años después apenas es un colgajo del tamaño del dedo chiquito de mis pies.

Nadie fue arrestado por lo que paso mi caso aun sigue abierto, estoy casi seguro que Carla y Vanessa fueron las que acabaron con mi virilidad para el resto de mis días, pero también fueron las que me regalaron los mejores momentos de mi vida, aquellos minutos en los que literalmente toque el cielo.
  




Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com