SERVICIO DEL HOTEL

Almudena se sorprendió al encontrar a alguien tendido sobre la cama. Había llamado a la puerta antes de abrir, como siempre hacía, pero nadie había respondido. Azorada se disculpo y retrocedió para salir y continuar la limpieza en la siguiente habitación de la planta. La turbación no responde al simple hecho de encontrarse a un cliente; después de tiempo trabajando en el hotel no es la primera vez que le ocurría algo similar. No, la sorpresa viene de que la persona, un hombre para ser más concretos, se halla tendido completamente desnudo sobre las arremolinadas sábanas de la cama con los ojos vendados, y amordazado......


SERVICIO DEL HOTEL
Almudena se sorprendió al encontrar a alguien tendido sobre la cama. Había llamado a la puerta antes de abrir, como siempre hacía, pero nadie había respondido. Azorada se disculpo y retrocedió para salir y continuar la limpieza en la siguiente habitación de la planta. La turbación no responde al simple hecho de encontrarse a un cliente; después de tiempo trabajando en el hotel no es la primera vez que le ocurría algo similar. No, la sorpresa viene de que la persona, un hombre para ser más concretos, se halla tendido completamente desnudo sobre las arremolinadas sábanas de la cama con los ojos vendados, y amordazado. Aquello seria el inicio de algo que ninguno de los dos olvidara en su vida.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Lib99 & DarkSoul





Almudena era una mujer fogosa pero nadie lo sabía, ella tenía fantasías reprimidas por muchos años, que estaban buscando solo una pequeña oportunidad para salir y ser cumplidas deseaba en verdad realizarlas, aquella tarde ella decidió dar una ronda de limpieza de un puso de ese hotel que no le correspondía ese día ya que no tenía nada que hacer. Ella golpeo en la puerta pero nadie respondió no había ningún letrero de no molestar en la puerta por lo que termino por abrir con su llave maestra.

Al entrar en la habitación Almudena se sorprendió al encontrar a alguien tendido sobre la cama. Había llamado a la puerta antes de abrir, como siempre hacía, pero nadie había respondido. Azorada se disculpo y retrocedió para salir y continuar la limpieza en la siguiente habitación de la planta. La turbación no responde al simple hecho de encontrarse a un cliente; después de tiempo trabajando en el hotel no es la primera vez que le ocurría algo similar. No, la sorpresa viene de que la persona, un hombre para ser más concretos, se halla tendido completamente desnudo sobre las arremolinadas sábanas de la cama con los ojos vendados, y amordazado.

Antes de cerrar la puerta Almudena le lanzo otra mirada al cuerpo y se percata de que el individuo no se ha enterado de su irrupción en la habitación. Se halla profundamente dormido. Sobre la mesita descansan un par de botellas de ron vacías, otra de ginebra, varios vasos usados y restos de cierto polvo blanco esparcido sobre la placa de cristal que cubre la madera del mueble. Se ve que el tipo tuvo una noche alegre. Pero si estuvo acompañado no hay rastro de nadie más en la habitación. Guiada por un inexplicable impulso vuelve a entrar y cierra la puerta cerciorándose de que no hay testigos en el pasillo. Intenta llamar la atención del hombre, preguntándole si se encuentra bien, primero en voz baja, luego elevándola un poco. Sin respuesta. Se aproxima entonces a la cama y le observa, esta vez detenidamente, deleitándose en la anatomía del individuo.

Es un hombre joven de unos 26 o 27 años, bien formado, con un cuerpo atlético casi tiene cuerpo de nadador olímpico y escaso vello corporal. Cabello moreno, corto, pómulos pronunciados y nariz ligeramente aguileña componen un rostro virilmente hermoso. Su amplio pecho se eleva y desciende al compás de una respiración profunda como tranquila. La luz de la mañana que invade la habitación a través de las entreabiertas cortinas otorga al cuerpo cierta calidad de altorrelieve, como si fuera el modelo de una de esas esculturas clásicas, con piel, carne y músculos en vez de mármol o alabastro.

Bajo su plano, duro y marcado abdomen una línea de vello rizado señala en dirección a su pene. Flácido y relajado que descansa, escoltado por los distendidos testículos, sobre su muslo derecho. Con la mirada, Almudena acaricia sus venas, las rugosidades de su piel, el prepucio protegiendo al glande… Se acerca lo suficiente para aspirar el inconfundible olor de los genitales masculinos: detecta trazas de semen, confirmando la idea de que estuvo acompañado en su fiesta nocturna, que sin duda culminó en una espléndida sesión de sexo. Al imaginarlo la mujer nota cómo se humedecía su boca y se despierta un cosquilleo en su entrepierna.

Almudena sabe que no es una buena idea, pero no puede contenerse aquello es una oportunidad para cumplir una de sus más oscuras fantasías sin más extiende la mano y la posa sobre el muslo del hombre. Acaricia la suave piel de la zona interna, sintiendo la potencia del músculo latiendo bajo la epidermis. Asciende hacia la ingle y la excitación hace palpitar las paredes internas de su vagina. Evita su pene y mete los dedos entre los rizos del vello púbico de su pubis. Continúa subiendo y desliza la palma sobre los duros y marcados abdominales, juguetea con un dedo con el ombligo y sigue su ascendente camino hasta posar la mano sobre su pecho.

Era ancho, moldeado, siente como sube y baja al compás de la profunda respiración. Estimula alternamente sus tetillas hasta que comienzan a erguirse. Baja entonces la mano, acariciando de nuevo el transitado camino de piel con las yemas de los dedos, hasta regresar a la entrepierna. La coloca sobre su pene y siente con un estremecimiento la fina piel, casi aterciopelada. Sigue las formas sinuosas de las venas y el estriado relieve del glande, pero…

El hombre se mueve de repente y el corazón de Almudena da un vuelco. ¡Si se despierta ahora…! Pero no, sólo respira profundamente y se recoloca para continuar durmiendo. Ella suspira y continúa acariciando, con cierta precaución, el blando miembro viril. Lo eleva y busca debajo los testículos. Dentro de la bolsa escrotal, rugosa y velluda, puede sentir ambas esferas deslizarse entre sus dedos. Relajadas, las imagina recién descargadas de su jugo durante el sexo nocturno, pensando que pronto estarán muertas cuando ella termine.

Agarra con la otra mano su pene y sin dejar de masajear los testículos, comienza a estimular el miembro. La inconsciencia del hombre no impide que las caricias de Almudena surtan efecto: poco a poco su pene se endurece, creciendo, engordando… A ella le encanta sentir en su mano cómo ese miembro cobra vida, cómo la sangre redobla sus latidos inundando los vasos capilares, saturando de energía aquel pene que cobra vida entre sus dedos, con cada segundo que pasa se endurece y ella se excita cada vez más y más.

Su propia excitación da un salto y no puede evitar que un leve gemido escape entre sus húmedos labios. Nota como el vello se le eriza a causa de la hipersensibilidad que se apodera de su piel, cubierta sólo, bajo la bata de trabajo, por el sujetador y la braga (calzón) es lo más cómodo, sobre todo en verano, cuando pese a la climatización del hotel acaba empapada de sudor tras limpiar las habitaciones. Ella una tiene un cuerpo aún joven cumplirá los treinta y cinco en septiembre, estilizado y moldeado, aunque haya tenido que dejar de acudir al gimnasio: después de que la despidieran de la empresa de gestión medioambiental –a ella y al resto de los empleados– a causa de la paralización de los contratos públicos –la sempiterna crisis, que no afectó a los directivos, bien cubiertos con contratos blindados– no le quedó más remedio que reducir gastos.

En ocasiones regresa a casa al acabar este trabajo –a Dios gracias– hace más de un año y mira su título universitario enmarcado en la pared como si fuera un objeto ajeno.

Eleva su mano izquierda y sin cesar de masturbar al hombre, la introduce por el escote de la bata y busca sus tetas. Por encima de la tela del sujetador se las acaricia, las estruja y pellizca los erizados pezones. Después la saca y desciende en busca de su pubis. Abre uno de los botones, la introduce, aparta el elástico de su ropa interior – empapada con sus propios jugos – y se acaricia. Juega con los rizos de su monte de Venus y pellizca los labios vaginales exteriores, antes de abrirlos para explorar su interior. Con el dedo corazón estimula su clítoris, dilatado y palpitante de lo excitada que estaba.

Acompasa la cadencia de su auto estimulación con la masturbación que le estaba dando, y la de su agitada respiración con la del inconsciente joven, quien en su rostro muestra sin duda el placer que está experimentado. Se agacha entonces y aproxima la boca al glande mojado por las gotas que han comenzado a brotar de la uretra. Abre los labios para extender la lengua, acariciando la delicada piel con la punta, como si saboreara un dulce. Explora toda su superficie, la rugosidad del frenillo, el borde que conecta con el glande, la orografía que conforman venas y capilares... Los fuertes latidos hacen que el miembro parezca tener vida propia, bailando en la mano que sujeta su base.

Abrió la boca y formo una “o” con sus jugosos labios que lentamente descendió hasta su pene hasta casi introducírselo por completo. Para comenzar a subir y bajar sucesivamente, chupando con ansia la tensa piel empapada con los jugos del hombre mezclados con su propia saliva y al presentir que se aproxima al clímax, Almudena se detuvo para liberar su pene de su boca.

Levantándose del borde de la cama donde se había sentado, termino de abrirse la bata sin quitársela y se despojo de su braga, dejándolas caer sobre la alfombra, entre el cerrito que formaba la ropa del hombre. Con sumo cuidado para no despertarlo, se sube de nuevo a la cama y se coloca a horcajadas sobre su pelvis. El espléndido pene se sacude como un látigo, a menos de un centímetro de su vagina, al ritmo del potente bombeo sanguíneo. Lo sujeta con la mano y lo coloca a la entrada de su vagina. Siente la húmeda adherencia de la piel del glande contra sus labios, igualmente empapados. Desciende las caderas suavemente y su pene la penetra sin dificultad llenando su interior.

Se quedo quieta con su pene todo en su interior, sobresaltada cuando el sujeto mueve la cabeza y ronronea alguna incomprensible palabra. Parece que vaya a despertar. Pero no. Vuelve a tranquilizarse, relaja el cuello sobre la almohada y continúa inconsciente, aunque Almudena aguarda unos instantes quieta, alerta, empalada por aquel pedazo de carne viva que late en su interior, haciéndola sentirse plena, rebosante y más excitada que nunca antes, por el temor a ser sorprendida en cualquier momento.

Comienza entonces a moverse, deslizando su vulva a lo largo de la carnosa columna, combinando el movimiento ascendente y descendente con otros circulares de sus caderas. Su mano se introduce entre el vello de ambos pubis y busca su palpitante clítoris. La combinación de sensaciones le resulta embriagadora, sintiéndose cada vez más próxima al éxtasis. Sus tetas bailan escapando por encima del sostén que las aprisiona y nota como una gota de sudor se desliza desde su nuca, acariciándole la espalda hasta alcanzar el coxis, para introducirse con un leve cosquilleo entre sus nalgas. El hombre, que ha roto de nuevo su silencio, le indican que está gozando lo mismo que ella aunque no sabe que si lo está haciendo consciente o no.

Pero de nuevo una interrupción. Algo sobresalta a Almudena, obligándole una vez más a detenerse: pasos en el pasillo acompañados de voces. Dos personas –hombre y mujer– se detienen ante la puerta de la habitación en plena conversación. Por un instante se sobresalta del pánico, temiendo que vayan a entrar de un momento a otro. Sus voces le llegan algo distorsionadas a través de la puerta, pero cree entender que hablan sobre el desayuno. Entonces les escucha alejarse de nuevo, con alivio, aunque su corazón desbocado parece que vaya a saltarle del pecho. Sin embargo el peligro, lejos de atenuar su libido, lo ha aumentado.

Retorna sobreexcitada a la cabalgada sobre el hombre, subrayada por el sonido de ventosa que causa el roce de sus cuerpos empapados de sudor y acelerada por la inminencia del orgasmo, por la necesidad de llegar al clímax el fuego que arde entre sus muslos aumenta. Siente cómo los músculos de él se contraen, anunciando una eminente eyaculación, y logra contenerse hasta que los embates de su pene la taladran, de pronto se siente inunda con su caliente semen. Entonces ella se deja ir y sus entrañas explotan en una oleada de placer que le recorre todo el cuerpo hasta dejarla exhausta, satisfecha y relajada, pues en unos segundos ha volatilizado toda la energía sexual contenida durante los últimos meses.

Cuando los temblores cesaron y el corazón le volvió a palpitar con normalidad, cuando la desbocada respiración ya no amenaza con ahogarla y logro abrir de nuevo los ojos, su cuerpo se relajo abrazándose al joven, cuyo rostro se ha distendido con lo que, cree Almudena, es un atisbo de sonrisa. “Recordarás este día al despertar”, le susurra conteniendo una risita mientras ella ve una jeringa sobre la mesa a un lado del polvo planco, seguramente que alguien uso para drogarse.

Almudena le da un suave beso en sus labios y se levanta con cuidado, extrayendo su pene aun duro de su vagina con atención de no derramar el líquido que inundo su interior. Se dirigió al baño, donde se limpia, se abrocha la bata, recompone su oscura melena – armándose de nuevo la coleta siempre se hace para trabajar–, se mira de arriba abajo en el amplio espejo para asegurarse que nada la delata y con sigilo cruza la habitación hasta la mesa. El joven parece haber vuelto a un profundo y tranquilo sueño, toma la jeringa para luego ir a su carrito de servicio para llenar la jeringa con tres la mitad de acido cloridico (muriático) con otra mitad de liquido destapacaño.

Almudena luego tomo de nuevo su escroto sintiendo sus dos orbes de nuevo sin poder apartar los ojos de su aun duro miembro, viendo como su prepucio de nuevo había vuelto a cubrir casi por completo su glande y algo de su semen aun era visible en la punta en el ojo de su glande. Almudena con delicadeza acerco la aguja de la jeringa al escroto, para introducir la aguja lentamente en su testículo derecho. El cuerpo del hombre se agito un poco pero ella logro mantener la mano firme hasta que se aseguro que la aguja llego al centro de su orbe viril.

Luego simplemente apretó el embolo para inyectar la mitad del contenido del corroyente liquido en el testículo, repitió la operación en el otro testículo, luego cuando extrajo la aguja tomo una liga para darle algunas vueltas con ella la base del escroto, ligándolo como para evitar que el liquido pudiera salir de sus testículos. Luego Almudena observo todo por unos segundos observando cómo su pene aun palpitaba, sintiendo otro fuerte orgasmo como ninguno otro que hubiese sentido en toda su vida.

Almudena  luego se dio la media vuelta tomo su carrito y abrió la puerta, asegurándose que no hubiese nadie en el pasillo para salir  con el carrito con los utensilios de limpieza, antes de irse mira  atrás para lanzar un beso con la mano al bello durmiente y vuelve a cerrar la puerta lentamente buscando no hacer ruido alguno.

Continúa su ronda con normalidad pero en otro piso, limpiando las demás habitaciones con movimientos automatizados por el hábito –plumero para el polvo, aspiradora, fregar los baños, cambiar sábanas y toallas, reponer jabones, geles, champús y rollos de papel higiénico–, pero esta vez lo hace con un ánimo diferente, con una especial alegría y una sonrisa permanente en los labios. Recordando todo lo ocurrido, a un tiempo satisfecha y sorprendida consigo misma. Nunca imaginó que fuera capaz de hacer algo así.

Entonces, sosteniendo una sábana en las manos para cambiar la cama de la habitación 415, el corazón le da un vuelco y se queda paralizada cuando en todo el hotel se escucha un alarido con excitación y nervios sale al pasillo para seguir a las demás mucamas hasta la habitación del desconocido, confundidas que son atraídas por los gritos de dolor de un hombre.

*************

El joven, estirándose con placer sin levantarse de la cama, luego de desatarse mira hacia la alfombra, alarga el brazo y toma su ropa interior. Blanca, sencilla, sin adornos; una prenda útil para el día a día. A su fosas nasales llega la fuerte impresión de los jugos vaginales que también empapan su pene mezclada con el suave, casi imperceptible perfume que envolvía su cuerpo de perfume de mujer. Mira hacia por la habitación, y dibuja una sonrisa en los labios pero cuando trata de poner su ropa interior una fuerte punzada lo golpea mira hacia su entrepierna para ver a su escroto hinchado y de un color morada oscuro el dolor se vuelve insoportable a los pocos segundos.

En joven hombre es llevado de emergencia al hospital siendo sacado del hotel entre alaridos desgarradores de dolor, en el hospital no pudieron hacer mucho más que retirar sus testículos consumidos y devorados por el acido inyectados en ellos.

*************

Almudena sonreía con malicia cuando escuchaba hablar a las otras chicas de cómo aquel atractivo joven fue castrado en el hotel por una loca, sin que nadie sospechara que fue ella quien lo hizo, no sin antes disfrutar del placer de su bello pene que pronto se marchitaría entre sus piernas luego de que ella le diera ese “Servicio del Hotel”.






Autor: Lib99 & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

Relato erótico: Déjame poseerte una vez más…

Relato erótico: Cuerpo de sirena, dulce mujer de ojitos celestes, hoy te he soñado como nunca, recordando en silencio tu cuerpo desnudo de curvas apetecibles, que solo verlo me excita en demasía. Tu piel blanca, fina, suave, tus pechos hermosos, adornados de pezones duros y paraditos que esperan ser besados, chupados, mordidos y acariciados sin pausa. Y acaso mi recuerdoContinuar leyendo »

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PEQUEÑO BOSQUE

Tenía entonces 20 años, y mi amigo Mario acababa de cumplir también 20 años, con su licencia de conducir recién sacado y con su coche usado que acababa de adquirir. Así que quería estrenar el coche, por lo que aquella noche fuimos al lugar donde suelen ir las parejas en una zona apartada de la circulación.......


PEQUEÑO BOSQUE
Tenía entonces 20 años, y mi amigo Mario acababa de cumplir también 20 años, con su licencia de conducir recién sacado y con su coche usado que acababa de adquirir. Así que quería estrenar el coche, por lo que aquella noche fuimos al lugar donde suelen ir las parejas en una zona apartada de la circulación. Nunca imaginamos como ese aparente inocente paseo terminaría.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo & DarkSoul





Tenía entonces 20 años, y mi amigo Mario acababa de cumplir también 20 años, con su licencia de conducir recién sacado y con su coche usado que acababa de adquirir. Así que quería estrenar el coche, por lo que aquella noche fuimos al lugar donde suelen ir las parejas en una zona apartada de la circulación.

Ambos habíamos tenido relaciones sexuales desde los quince años, siendo compañeros de instituto (prepa). Cuando se consolidó nuestra relación de amigos con derechos, a falta de un lugar de encuentros adecuado solíamos hacerlo en un parque público cercano a nuestra casa cuando oscurecía y nos excitaba que alguien pudiera observarnos, por eso al llegar al sitio, en lugar de quedarnos dentro del coche, bajamos y nos acomodamos en el suelo con una mantita que ya llevábamos para el caso.

Enfrascados en el calentamiento preliminar, podíamos ver a otra pareja que dentro de su coche estaban ya teniendo sexo pues se movían descaradamente, y se les oía bastante al tener la ventanilla abierta, cosa que nos puso más calientes si es que eso era posible. Mario es un chico no muy desarrollado, no es que fuese bajo, pero sí le falta tono muscular, pero muy proporcionado, por lo que tenía un cuerpo que a mí me volvía loco, nunca me han gustado los grandes cuerpos, incluso a veces le decía que visto por detrás cuando se me ofrecía, parecía un chico más joven, y a él le gustaba esa imagen que de él se me formaba.

Seguíamos con nuestros juegos cuando otro vehículo aparcó muy cerca del nuestro, paramos al ver que de su interior bajaban 4 chicos, eran skins, con el cabello rapado y vestidos con cazadoras y botas, nos entro un poco de miedo y no nos movimos hasta que se fueron andando, adentrándose en la espesura del pequeño bosque junto al que estábamos. Por un momento pensamos en irnos de allí a otro sitio, pero ya estaba muy excitado e insistí en seguir con lo nuestro, que no nos molestarían, solo tuve que volver a acariciarle un poco y no puso más reparos, le fui comiendo las tetillas y bajando con mi lengua por su vientre llegue a su pene, le encanta que le hagan eso, él ya no pensó más en los cuatro chicos, justo cuando me incorporé un poco para pasar a mayores, oímos unos gritos que sin duda eran de placer, los malditos rapados otra vez, parecía que querían amargarme la noche, cada vez que estaba a punto tenían que molestar.

Mario no quiso seguir, dijo que le ponían nervioso. Y allí nos quedamos, oyendo murmullos y gritos ahogados que a él le ponían nervioso y a mí excitado, por un momento me pasó por la cabeza ir a espiarlos y se lo dije, primero dijo que no, pero luego se tranquilizo un poco y pensando que a nosotros nos gustaba sentirnos observados se decidió acercarse. Seguimos el camino que habían tomado ellos y efectivamente, allí estaban, ahora vistos con más detenimiento vi que eran muy jóvenes incluso dudo que alguno tuviera más de 18 años, debían tener 16 o 17, tres de ellos, y uno quizás 14 o incluso menos.

Estaban montándose una buena orgia, el chico rubio estaba estirado en el suelo con otro chico sentado en su pene, el cual a su vez le chupaba el pene a otro, el cuarto masajeaba el culo del que estaba cabalgando, ¡y los huevos del rubio!, de repente note un escalofrío que me recorría la espalda, nunca había visto en ese pequeño bosque a un chico tan joven tocar a otro chico, estaba muy excitado por no haber podido hacer nada antes así que mientras veía el espectáculo empecé a tocar las nalgas de Mario, mientras que con la otra mano me saque mi pene y empecé a masturbarme.

Mario, que también estaba excitado se pasaba las manos por las tetillas y pene pues aun estaba desnudo, se puso de rodillas y empezó a chuparme mi pene mientras yo veía el espectáculo, cuando me di cuenta me estaba corriendo... Fue todo muy rápido, entre aturdido que estaba y sorprendido que estaba Mario con toda la leche en la boca, cuando me quise dar cuenta los tenia encima, llevaban navajas, nos llevaron al pequeño claro en que estaban, nos insultaron y nos llamaron mirones, dándonos empujones, cuando se tranquilizaron un poco se dieron cuenta que Mario estaba desnudo, y con un reguero de leche que le salía todavía por sus labios, y por mi parte aún tenía mi pene por fuera de mi ropa interior. El rubio, que era al parecer el líder de la banda exclamó:

-“Estos cabrones se lo han pasado bien a costa nuestra, me parece que vamos a tener que cobrar por el espectáculo”.

Mientras decía esto, empezó a tocar el culo de Mario, jugando con sus dedos en la entrada del orificio. El, empezó a sollozar pidiendo que le dejara, que no hiciera eso, pero no le hizo caso y su pene empezó a crecer otra vez, ellos estaban desnudos los cuatro y se notaba que la situación les excitaba, ordenó que me ataran con los cinturones a un árbol, intenté resistirme pero la verdad, sin mucho convencimiento de haber sabido lo que me esperaba hubiese luchado con todas mis fuerzas, la situación me excito a mi también, aparentemente al único que no le hacía ninguna gracia era a mi amigo Mario.

Allí estaba, atado y con mi pene en erección mientras veía a mi amigo como le tocaban por todas partes, los primeros sollozos se convirtieron en gemidos al poco rato, le estaban dando un repaso con las lenguas y las manos que no creo que pudiera aguantar mucho sin correrse, Rafa, que así se llamaba el rubio, le pasaba su pene por la boca, mientras Rodri y Niko se turnaban en comerle el culo y como su pene, ¡con lo que sabía que le gustaba!, Niko era el más joven, Luis, que parecía el más corpulento, estaba trabajándole el culo con los dedos y su lengua.

Mario se corrió ostensiblemente mientras apretaba las cabezas de los chicos contra su pene y su culo, ahora Rafa le comía las tetillas mientras Rodri le comía a su vez su pene. Yo viendo todo aquello estaba con mi pene más tieso que nunca. Luis le hizo arrodillarse, a lo que Mario no pudo resistirse, y empezó a pasar su glande por su culo, Mario decía que le haría daño pero con la mano se lo abría a la vez que con la otra le acariciaba su pene, Rafa la abrió de piernas delante de Mario y le obligo a meter su boca entre sus nalgas para que le comiera su ano, cosa que se puso a hacer, primero con algo de reparo, pero después hundió la lengua hasta muy dentro.

Rodri se puso debajo de Mario, como si fuera a hacer un 69, pero se encontró con el pene de Luis que le dijo que se la lubricara, que iba a metérsela de una vez, y empezó a chupársela, en aquella posición se la metió a Mario de un solo golpe, este grito de gusto y  dolor cuando Luis se la sacaba para ir alternando el culo de Mario con la boca de Rodri quien suplicaba que volviera a meterla en su culo.  Para ese momento estaba como loco con lo que veía, estaba a punto de explotar sin habérmela tocado y les gritaba que me soltaran. Niko, que se había quedado fuera de esa nueva postura se acercó a donde estaba.

Le suplique que me dejara participar, que estaba muy excitado y que también quería algo de diversión con ellos, él me miraba y fijándose en mi polla sin decir nada se arrodilló para empezar a chupármela, callé de golpe, sorprendido, cuando me volvió a recorrerme el extraño escalofrío por la espalda de antes, estaba descubriendo que también me gustaban ver como otros chicos se lo montaban con mi amigo, y si además a la vez la forma como me la chupaba aquel chico tan joven, era maravilloso, le dejé hacer y al poco me corrí, un gran chorro de leche le llenó su boca pero viendo que no me bajaba pues mi excitación era muchísima volvió a ponérsela en la boca para disfrutarla un poco más, me dijo que era el pene más grande que había chupado y no quería acabar tan pronto. También estaba disfrutando muchísimo y además viendo aquel espectáculo todavía más, Mario también estaba con la cara empapada del líquido pre seminal de Rafa.

Luis se levanto y se acercó a mí, era el único que solo se había corrido una vez entre la boca de Rodri y el culo de Mario. Me miró como disfrutando de la mamada que Niko me estaba haciendo, yo miraba su pene tiesa delante de mí, en aquel momento dijo:

-“Voy a encular a uno de los dos ¿A quién?

No acerté a decir nada, pero Niko levantando un poco el culo, ofreciéndoselo, sin atreverse a decir que quería aquel pene lo dijo todo. Luis lo miró sin decir nada,  lo hizo poner en cuatro patas y empezó a pasar su lengua por su culo, creí morir de gusto al ver esa escena, su lengua entraba cada vez más hasta que por fin empezó a acompañarla con un dedo. El culo de Niko estaba siendo preparado para su pene de una manera magistral, con tres dedos dentro ya estaba a punto, a él con dos bastaban, por fin note como su glande apuntalaba a su orificio, empezó a entrar, primero suavemente, luego más fuerte, hasta que por fin, de un solo golpe lo metió todo dentro, Niko grito de placer, abriéndose sus nalgas con las manos.

Nos corrimos todos casi a la vez, noté la leche de Luis en el interior de su culo, caliente y espesa mientras Rodri la soltaba en mi boca sin sacar su polla por lo que me la tuve que tragar, la que se salió me la acabó de chupar Mario con su lengua que le había quedado libre después de acabar con Rafa y notando como su culo también se llenaba de leche que resbalaba hasta sus huevos y que le hizo correrse dos veces casi seguidas.

Para ese momento habían pasado 40 minutos pero parecían horas, habíamos descubierto nuevas sensaciones y nuevos placeres que por su estábamos más que deseoso de seguir explorando. Los 4 Skins se vistieron apenas con su ropa interior sin decir casi nada más, a algunos de ellos aun se les notaba una fuera erección debajo de su ropa interior, mientras nosotros nos quedábamos allí, derrengados y exhaustos,

Con Mario bañado en semen, Luis se me acerco y paso su larga navaja por todo mi cuerpo cuando llego a mi escroto mi pene dio un fuerte respingo aquello me excito de inmediato pero de pronto todo el placer ceso, Luis clavo su larga como afilada navaja en mi escroto justo entre mis dos vaciados huevos que me hicieron dar un terrible alarido de dolor de inmediato.

Todo mi cuerpo se sacudió con violencia entre todo el mar de dolor logre ver como Rodri hizo lo mismo que Luis en mi escroto con su navaja pero en el escroto de Mario que abrió los ojos grandes, sentí la mano de Luis apretar mi abierto escroto de los que brotaron mis testículos, con su mano toda ensangrentada de un solo corte de sus navaja me corto mis colgantes testículos castrándome en el acto. Luego arrojo mis huevos al suelo, para ir a donde estaba Mario para castrarlo de un solo corte, cuando termino dijo.

-“Parece que estos dos han pagado por el precio de ser mirones, espero que aprendieran  la lección de no meterse en asuntos ajenos”.

Todos lo skin se vistieron y riendo se marcharon dejándonos ahí sangrando llenos de semen sobre el sucio suelo del bosque al rato cuando reunimos la suficiente fuerza nos levantamos y sin decir nada, nos miramos y nos abrazamos llorando, buscamos nuestra ropa interior con la que hicimos presión sobre nuestras heridas sangrantes.

Luego como pudimos fuimos hacia el coche, al llegar en el parabrisas había un mensaje pintado que decía “Eunuco móvil”, que fue obras de ellos, apenas logramos llegar al hospital sin desmayarnos, cuando nos recuperamos varios meses después una noche que estábamos juntos bebiendo los 4 skin aparecieron con otros amigos como ellos nos secuestraron y nos llevaron a dar un paseo en donde nos mantuvieron cautivos por varios días para usarnos o mejor dicho para violarnos a su antojo durante todo ese tiempo una pequeña cabaña justo a las orillas de “Pequeño Bosque”.




Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

Iniciando en el BDSM a Tania

Iniciando en el BDSM a mi nueva empleada del hogar fue como quise terminar el día nada más conocerla. Ciertamente, no terminé iniciando en el BDSM a Tania, que así es como se llama, ese mismo día, aunque no tardaría mucho en interesarse por tan inquietante mundo. En efecto, Tania era una joven de 18 años que llegó a laContinuar leyendo »

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VOLVIÉNDOME LOCA

Israel y yo nos miramos con simpatía sin saber lo que sucedería después, él en verdad me gustaba, era guapísimo y se fijaba en mí, durante los ensayos en casa de mi hermana siempre tenía consideraciones conmigo, terminábamos cerca de la media noche y él me acompañaba para que no regresara sola a casa, aunque yo iba en mi auto él se subía conmigo y me acompañaba, cierto día no pude más y lo invite en la tarde a que me acompañara a realizar unos pagos a un centro comercial......


VOLVIÉNDOME LOCA
Israel y yo nos miramos con simpatía sin saber lo que sucedería después, él en verdad me gustaba, era guapísimo y se fijaba en mí, durante los ensayos en casa de mi hermana siempre tenía consideraciones conmigo, terminábamos cerca de la media noche y él me acompañaba para que no regresara sola a casa, aunque yo iba en mi auto él se subía conmigo y me acompañaba, cierto día no pude más y lo invite en la tarde a que me acompañara a realizar unos pagos a un centro comercial. Aquello seria solo el inicio con un final que el joven y ardiente adolescente no se esperaba.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SUMISIÓN]  


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo & DarkSoul





Me llamo Lucía, tengo 39 años y soy una mujer casada, morena, delgada pero aún con un cuerpo atractivo; tengo una hija de 12 años, vivo una vida de comodidades ya que mi familia tiene una muy buena posición económica, debido a que mis padres siempre me inculcaron el estudio de la música varios integrantes de la familia decidimos formar un conjunto musical, mi hermana tocaría la batería, mi cuñado la guitarra, un primo la guitarra de acompañamiento y yo lo teclados, así que faltaba alguien que tocará el bajo y fue ahí donde mi primo invito a Israel, un chico de escasos 17 años, delgado, blanco y muy, pero muy guapo.

Desde el primer día Israel y yo nos miramos con simpatía sin saber lo que sucedería después, él en verdad me gustaba, era guapísimo y se fijaba en mí, durante los ensayos en casa de mi hermana siempre tenía consideraciones conmigo, terminábamos cerca de la media noche y él me acompañaba para que no regresara sola a casa, aunque yo iba en mi auto él se subía conmigo y me acompañaba, cierto día no pude más y lo invite en la tarde a que me acompañara a realizar unos pagos a un centro comercial.

Ese día me puse una falda corta la cual resaltaba mis largas piernas, durante el trayecto de ida Israel no dejaba de verme las piernas, las cuales mi faldita no era capaz de cubrir debido al movimiento de ellas al manejar el auto, cuando terminamos de realizar los pagos regresamos al auto que se encontraba en el estacionamiento y él se ofreció a manejar a lo cual accedí, cuando iba a abrirme la portezuela sin decir nada me tomo de la cintura y me besó, no reaccioné de momento porque ese beso me gusto, o mejor diría que me encantó, entramos al auto y sin decir nada me volvió a besar, pero esta vez sus manos buscaron entre mis piernas y yo fingí un poco de resistencia aunque eso era lo que había deseado desde el principio, ya tenía decidido hacerme la sumisa pues deseaba además de gozar realizar una fantasía en Israel que deseaba hacer desde adolescente pero antes quería gozar.

…Por favor Israel, no… no seas así conmigo, no… ¿qué me quieres hacer?

Pero él no decía nada, seguía besándome y tocando cada vez más adentro de mis piernas, separándolas y llegando hasta mi ya mojada vagina por lo excitada que estaba.

Por favor, aahhh… Nos van a ver… Aaahhhh… No…. Soy casada y no debo hacer esto… aahhh… Te lo ruego, detente por favor… Nooo… Aaahhh…

Él tomó mi mano y la puso en su entrepierna donde pude tocar su erección, me dijo con sus movimientos como tocársela y luego se la sacó, pude ver al fin esa hermoso pene, no era muy grande, un poco más que la de mi marido pero esta estaba duro, muy duro, seguí tocando su cosa hasta que con un movimiento de su mano sobre mi nuca me bajó hacia su erecto miembro, quería que se la mamara.

¡No Israel!… Eso no por favor… No sé hacer eso…. Soy decente… Por favor no me obligues a eso… Aahhh… Nnnooo… Aaaggghhh…. Nnnnoooaaaggghhhhhh….

Y me la metió en la boca, empecé a chupársela, él empujaba mi cabeza contra su miembro erecto el cual entraba una y otra vez en mi boca hasta que con un empujón de su cadera hacia arriba se me vino adentro sin dejar que yo me quitará de su cosa que escupía chorros interminables de semen haciendo que yo me tragara toda su gran venida.

Nos fuimos de aquel estacionamiento sin decir palabra, con el sabor de su semen en mi boca, cuando llegamos él dijo.

-“Mañana te veo otra vez”.

Al otro día pasé por él y volvió a decirme que el conduciría mi auto, me pase del otro lado y nos fuimos, durante el trayecto volvió a tomar mi mano y ponerla en su miembro, el cual estaba duro, cuando me di cuenta ya estábamos entrando a un motel, quise protestar pero no lo hice aquello era perfecto para mis planes, entramos al cuarto y él me besó, me toco toda para luego desnudarme, después de tocar a su antojo cada parte de mi cuerpo él se quito la ropa y así desnudos los dos, me penetro, fue la locura, me la metió estando él arriba, después yo encima de él dándole sentones sobre su pee, me empinó y así me la metió, me volvió a dar su pene para que se la mamara de nuevo, hizo lo que quiso conmigo, me tomo a su antojo hasta que vaciándose en mi estomago termino de tener sexo por ese día.

Ese fue el comienzo de una relación de sumisión ante él, por lo menos eso es lo que él creía,  sus visita a la casa se fueron haciendo más frecuentes y un día en una fiesta con todos los invitados y yo sentada frente a él en la sala, con la mirada me decía que le abriera las piernas para verme los calzones (braga), y yo, le obedecía y abría mis piernas rápidamente a fin de que él me viera, me sacó a bailar y bailando agarrándome las nalgas descaradamente fue cuando supe que era hora de poner fin a todo aquello.

Una noche luego de un largo ensayo él de nuevo me llevo a un hotel para someterme a su antojo seguramente pero ese día tenía otros planes, en esa ocasión ya en el cuarto, de nuevo me dejo completamente desnuda para luego hacer que yo hiciera lo mismo con él, me ordenaba que los desnudara lentamente e incluso que lo despojara de su topa interior con los dientes cosa que hizo de nuevo esa noche para luego cogerme una y otra vez, primero se vino dentro de mí en la ducha y luego me llevó a la cama donde me penetro por casi una hora en varias posiciones antes de venirse por segunda vez.

Estaba por activar mi plan secreto de esa noche cuando el me dijo.

-“Te voy a dar por atrás… ¡me vas a dar tu culo hoy!

Siendo virgen de ahí… ya que mi marido nunca me había penetrado por ese lugar… se me antojo probar por primera vez por lo que le dijo “por favor papacito… que me va a doler”

Y en verdad era virgen de ahí, esa noche perdí la virginidad de mi culito, Israel me estrenó mi ano, después de eso me volvió a coger por delante, para altas horas de la noche ese malvado ya me había cogido tres veces y yo pensé que eso sería todo pero me equivoqué, me lo volvió a hacer otras dos veces, yo no entendía de dónde sacaba tanta leche ese jovencito, cuando estaba quedándose dormido me puse su pene en mi boca para darle una nueva mamada lo que le hizo darme una gran sonrisa, se la chupe como nunca antes cuando estaba por correrse le clave una aguja en su escroto para inyectarle un poderoso tranquilizante que hizo que luego de su grito de dolor quedase completamente inconsciente en unos pocos segundos.

Israel se despertó colgando de sus brazos amordazado y desnudo con dos tubos metálicos amarrados a sus rodillas como tobillos lo que dejaba sus piernas abiertas, con las puntas de los dedos de sus pies apenas tocaba el suelo, conmigo frente a él con una pequeña tanga de color rojo, restregando mis senos sobre sus bien marcaditos abdominales, su mirada denotaba desconcierto y miedo a la vez, cuando nuestras miradas se encontraron, mientras masturbaba su pene en erección le dijo con un tono bastante calmado.

-“Bueno Israel, he sido buena contigo, sumisa y complaciente es hora de que pagues por todo lo que has tomado de mi, hace mucho que deseo realizar una fantasía”.
-“¿Sabes cuál es?”

Israel movió si cabeza en forma negativa, diciendo que ignoraba lo que deseaba, por lo que mirándolo a los ojos mientras le daba un largo lengüetazo en su glande le dije poniéndome de pie de nueva cuenta.

-“¡Deseo… Castrar a un Hombre!”

Mis palabas fueron acompañadas con un fuerte apretón a los testículos colgantes de Israel que hicieron que se agitara con violencia tratando de escapar a ese cruel como doloroso destino pero por más que lucho no pudo soltarme mientras por mi parte fue a una mesa por una tijera de las usadas en jardinería, de las usadas para cortar rosas o ramas delgadas.

Cuando regrese a donde estaba solo se escuchaban mugidos y sollozos con lagrimas rodando por las mejillas de él, sentí como todo su cuerpo se estremeció cuando tome de nueva cuenta su escroto para rodar en mi mano las joyas de la familia, sintiendo la calidez de sus testículos como su firmeza entre mis dedos, todo su cuerpo se retorció cuando acerque la tijera a su escroto con la que realice un gran corte vertical justo entre ambos testículos que literalmente dividió su escroto casi en dos.

-“UUUUUUMMMMMM… AJAHAHAHAHAHA”

Eran los sonidos que Israel hacia mientras su cuerpo se agitaba de dolor, lo que ayudo a que sus dos testículos salieran de su escroto cortado por si solos totalmente bañados en sangre, sus dos orbes quedaron colgando a la mitad de sus muslos, me acerque de nuevo a él cuando su cuerpo dejo de convulsionar, tome sus testículos con mi mano desnuda sentí como unas gotas de sangre me salpicaron mis piernas y abdomen, el se me quedo mirando con una mirada suplicante.

Seguramente me estaba rogando por sus testículos pero para ese momento estaba loca de deseos, con sus dos testículos en mi mano izquierda estaba sintiendo grandes espasmos dentro de mi inundada vagina mi tanga estaba completamente empapada, estaba sintiendo el mayor orgasmos de mi vida y sin estimulación alguna, estaba en la gloria completamente enloquecida por el deseo y lujuria que estaba sintiendo en ese momento.

Primero sin dejar de mirar a Israel corte los cables que conectaba su testículo derecho los cuales estaban tensos dado que estaba jalando con fuerza sus testículos hacia abajo, con la tijera, todo su cuerpo se convulsiono de dolor pero no solté sus testículos para ese momento solo uno el izquierdo aun estaba unido a su cuerpo, justo cuando estaba por cortarlo un enorme chorro de su espeso semen broto de su palpitante pene para bañarme mis senos lo que me hizo tener otro potente orgasmo, con mis piernas temblando corte, castrado al adolescente convirtiéndolo en un eunuco para el resto de su vida.

Todo el cuerpo de Israel se sacudió con mucha violencia eran convulsiones por el dolor, con un pequeño soplete cauterice como pude las heridas sangrantes de él que se desmayo mientras lo hacía sintiendo, otros dos potentes orgasmos en el proceso, coloque sus dos testículos en una frasco de cristal con una etiqueta con su nombre, luego me vestí de nuevo.

Como pude me lleve el cuerpo inconsciente de él a mi auto para entregarlo a un hombre quien me pago un buen dinero, según me dijo los eunuco en Asía son muy bien cotizados y un joven tan atractivo como Israel pronto seria comprado para servir como juguete sexual de algún pervertido por una buena suma de dinero.

Aquella vez fue la última vez que vi a Israel, aun hoy extraño sentir su pene penetrándome y la energía que tenia al tener sexo conmigo aun conservo sus testículos en el frasco y cada que los veo experimento un gran orgasmos, no se creo que me están dando ganas de volver a castrar a un lindo jovencito ¿será que me estaré Volviendo Loca? 




Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

La Vecina

PRIMERO El calor abrazador la envolvió desde el momento cuando ella abrió la puerta, cargada con su tarea de ropa para lavar. Se felicitó a sí misma por haberse dado aquella refrescante ducha fría cuando terminó de sacudir, barrer y trapear, hacer las camas y seleccionar los bultos de ropa que debía lavar a mano, en la pila contigua aContinuar leyendo »

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UNA NOCHE INOLVIDABLE

Conocí a esa mujer, aquella noche semanas atrás, ella me hizo enamorarme de inmediato haciéndome vibrar como nunca en el sexo, divorciado al igual que ella tenía 39 años cuando todo paso, hasta ese momento el sexo para mi había sido de lo más convencional como mi ex, sin mayores sobresaltos digamos que bastante conservador......


UNA NOCHE INOLVIDABLE
Conocí a esa mujer, aquella noche semanas atrás, ella me hizo enamorarme de inmediato haciéndome vibrar como nunca en el sexo, divorciado al igual que ella tenía 39 años cuando todo paso, hasta ese momento el sexo para mi había sido de lo más convencional como mi ex, sin mayores sobresaltos digamos que bastante conservador. Con ella viviría lo que nunca antes pero pagaría un precio muy alto.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING] [CIRCUNCISIÓN]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Conocí a esa mujer, aquella noche semanas atrás, ella me hizo enamorarme de inmediato haciéndome vibrar como nunca en el sexo, divorciado al igual que ella tenía 39 años cuando todo paso, hasta ese momento el sexo para mi había sido de lo más convencional como mi ex, sin mayores sobresaltos digamos que bastante conservador.        

Todo comenzó en un bar, la conocí junto a dos amigas de ella y por parte iba con un amigo, ellas estaban ese sábado de fiesta, al final conseguí seducirla por lo menos eso pensé en ese momento, ella tiene 32 años, divorciada recientemente según me conto, sin hijos, alta para ser mujer, rubia unas piernas largas y bonitas con un gran par de senos que son más bien pequeños pero bien redondeados unas caderas muy bien moldeadas, luego de beber unas copas conseguí llevarla a mi casa, íbamos algo borrachos, ya de madrugada, subimos a mi apartamento donde comenzamos de nuevo a hablar pero esta vez ella hablaba de su matrimonio, ella iba bastante más borracha que yo, me habló de su desgraciada vida sexual, con su ex, me dijo que nunca había hecho ninguna fantasía con él, ninguna de las que ella imaginaba, le dije ¿Por qué? y ella me dijo que su ex marido era demasiado mojigato echándose a reír al decirlo, tras ello me dijo que una de las cosas que le excitaba era que la azotaran como a una niña en su culo.

Nunca había hecho nada de eso, así directamente, no negare que si había dado algún azotito cuando tenía sexo, de pronto para mi sorpresa, ella se levantó frente a mí, se quitó su vestido llevaba ropa interior color lila y negro, se quitó el sujetador (corpiño) mientras sentado me que le quede mirándola, se puso en mi regazo y ante mi tuve aquel culito precioso en unas minúscula tanga primero lo acaricie ella coloco la cabeza acomodada en dos cojines totalmente relajada veía su mejillas con sus ojos cerrados como si durmiera, cada vez apretaba más cada una de sus nalgas con mis manos hasta que por fin me decidí y di una pequeña nalgada con mi mano, después le di otra algo más fuerte, ahora sí dio un suspiro, a este le siguió otra nalgada más fuerte y ya más confiado pero a su vez ello me hacia estar más y más excitado, me iba gustando más y más, hasta que llegué a una intensidad que sabía que le estaba doliendo ella daba algún “¡ayy! De tanto en tanto pero nada más.

La azoté marcándole sus nalgas con ms manos, ella gritaba en el momento de dolor pero nunca se quitó o dijo que me detuviera, cuando paré, ella sola se quitó de mi regazo, ahora de pronto era como si fuera otra mujer, no me miraba bueno si pero era una mirada distinta sin decir palabra alguna, me quitó la camisa, el pantalón, los zapatos los calcetines y por último mi calzoncillo se arrodillo después de eso para colocarse en cuatro con una mirada de lujuria que me estremeció de verdad. 

Ella empezó a lamer los dedos de mis pies, Dios que sensación sentir y ver a aquella mujer allí postrada a mis pies, podría tener a muchísimos hombres y la tenia ahí para mí de esa forma, subió su boca hasta mis rodillas, pero solo para volver a mis pies, hasta que no pude más la jale hasta mi entrepierna donde ella se puso casi inmediatamente a chupar mi pene, de una forma de lo más deliciosa, allí en plena madrugada me dio la mejor chupada de mi vida, que la terminó de manera soberbia, abriendo su boca y haciéndome correr en ella y sobre su bello rostro que denotaba placer mientras gemia al sentir los chorros de espeso semen brotar de mi palpitante pene.       

Cuando terminó, supe que estaba más que caliente ella que yo,  pero necesitaba descansar por lo que me fui a la ducha para darme un baño ella entró cuando estaba por finalizarla se metió dentro me besó mientras agarraba mi pene con su mano, le dije que me estaba orinando que me iba a salir y no me dejó siguió tocándome le aparté diciéndole que no podía más pero ella volvió a tomar mi pene y empecé a orinar ahí en la ducha, ella apuntó mi polla con el amarrillo chorro saliendo de él a su vientre y me orine en ella no me miraba mi pene sino a mis ojos ella fue bajando hasta que mi pene apuntaba a su cara con ella ya de rodillas frente a mi ahora fui yo quien le quito la mano y terminé de orinar sobre su cara su cuello y tetas, ella cuando terminé se levantó y me besó que mordiéndome los labios me hizo daño, salimos del baño sin secarnos, hasta el dormitorio,

En un completo estado de excitación la tiré sobre mi cama para abrirle las piernas y comenzar a comerle su vagina entre gritos como gemidos de ella, quien no tardo en correrse, pero eso no impidió nada seguí chupándola hasta que ella se volvió a correr, cuando eso paso nos pusimos de rodillas los dos de nuevo, la besé la mordí le di la vuelta mordí con fuerza sus nalgas ella gritó, me separé le di un azote fuerte y la puse de nuevo a cuatro patas mi pene estaba de nuevo a punto pero lo que hice fue meterle mi pene de un golpe y penetrarla moviéndome todo lo que podía de fuerte eso la hacía gritar y le daba con la máxima fuerza con mi pelvis golpeando sus nalgas, ella no dejaba de gritar de contonearse de agarrar la almohada de decirme gemir con fuerza mientras me decía.

-“Sigue, sigue no pares, sigue, Dios sigue destrózame, Dios aaaah aaayy aayyy sigue, sigué, pégame, aaaayyy”.

Ella se corrió de nuevo, le saqué mi pene me tumbé en la cama para que ella se me pusiera encima la besé y comencé a moverla primero suavemente pero ella misma empezó al poco a hacerlo con violencia y de nuevo la agarré por su culo para comenzar a golpearla a la vez que la penetraba ella gritaba empezaba de nuevo a decirme que no la dejara de penetrar que le pegara y daba gritos de nuevo se corrió de nuevo se quitó de encima de mí, para que yo me pusiera ahora encima de ella, la penetre de nuevo para comenzar a moverme hasta que me corrí dentro de ella dando verdaderos gritos de placer como nunca antes en toda mi vida.        

Quede rendido totalmente exhausto luego de toda esa gran sesión de sexo estaba muy satisfecho creo que como nunca antes en toda mi vida, de pronto siento que ella se incorpora colocando una de sus rodillas entre mis piernas pensé que aun tenía ganas de mas, iba a decirle que espera un poco a que me recuperara pero en eso sentí un enorme punzada de dolor que subió por mi vientre como lava hirviente para llegar a mi estomago y causarme nauseas ella me había dado una enorme patada en los huevos fue tan brutal que perdí el conocimiento por varios minutos.

Cuando recobre el conocimiento estaba amarrado, a los extremos de mi propia cama con mis piernas bien extendidas sintiendo a mis vulnerables huevos palpitar. Estaba además amordazado y vendado de los ojos pero podía sentirla a ella encima de mi trate de liberarme pero nada paso, de pronto sentí otro brutal rodillazo en mis huevos que casi me hizo tragarme mi propia lengua del intenso dolor que sentí, le siguió otro y otro rodillazo que me hizo revolcarme de dolor que era muy agudo.

Entre rodillazo y rodillazo sentía como ella con una mano me masturbaba mi endurecido pene como nunca antes estaba sufriendo como nunca pero de alguna manera estaba muy excitado, de pronto sentí que mi prepucio fue estirado de manera violenta, casi como si ella quisiera arrancármelo pero no con sus dedos sino con su dientes lo que lo hizo a un más doloroso, de pronto sentí una cuchilla y un “CLICK” luego todo mi cuerpo comenzó a temblar mejor dicho a convulsionar como nunca antes estaba en un verdadero infierno ella me había circuncidado de manera brutal.

Podía sentir como la sangre chorreaba por mi pene que pese a todo el dolor seguía muy rígido, mugía y gruñía que era lo único que podía hacer dada la mordaza en mi boca, ella siguió masturbándome como dándome fuertes rodillazos en los huevos por un largo pero en verdad lago rato aquello se me hizo una eternidad, ella apenas se detuvo cuando deje de quejarme y solo mi cuerpo se sacudía mas por la violencia de sus rodillazos que por el dolor que me causaban con mis testículos grotescamente hinchados y morados luego de haber sufrido infinidad de rodillazos.

Para cuando se detuvo respire con alivio pensé que todo había acabado pero mi alivio aunque aun con mucho dolor, duro muy poco pues pronto la sentí de nuevo subirse a la cama para colocarse entre mis piernas, sentí de pronto que mis hinchados testículos fueron levantados con una mano para ser depositados sobre una superficie plana, luego sentí como la parte alta de mi escroto fue amarra fuertemente tanto que de nuevo me hizo gritar de dolor.

Por unos dos o tres minutos solo sentí la mano de ella masturbándome hasta que de pronto sentí una amplia cuchilla metálica rozar mi escroto por debajo de la cuerda con que estaba amarrada, de pronto escucho un sonido fuerte como de un golpe seco.

-“PAACK”.

Luego todo mi cuerpo comenzó a sacudirse en violentas convulsiones, mi pene arrojo un gran, mejor dicho enorme chorro de mi espeso semen la mayor corrida y ultima de mi vida, en medio de un terrible dolor me desmaye de nuevo.

Me desperté a más del medio día, estaba sobre mi cama pensé que todo aquello había sido una pesadilla, reí pero cuando trate de incorporarme para ir al baño una punzada de dolor me ataco al mirar mi entrepierna que era de donde provenía el dolor note que mi escroto con su vital contenido ya no estaba, lleno de terror me lleve mis manos a mi entrepierna pude sentir una cuerda atada a lo que quedaba de mi escroto también me fije que mi pene ya no tenía capuchón de piel, todo lo que sentí no fue una pesadilla sino la realidad.

Llame a emergencias pero en el hospital fue poco lo que pudieron hacer por mí, más que curar adecuadamente mis heridas, de esa mujer no he vuelto a saber nada, nadie la conoce a ella o sus amigas de aquel bar, han pasado ya varios años y vivo como eunuco recordando el placer como el dolor que me provoco aquella mujer durante la que para mi será para siempre “Una Noche Inolvidable”.  




Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

PARRANDEANDO

Mientras lo penetraba lentamente comencé a besarle la espalda y el no podía contener los gemidos de placer, le puse la almohada para que la mordiera, al cabo de un rato entre tanto mete y saca me salí dentro de él y nos volvimos a besar, después de eso comencé a bajar nuevamente para comenzar a lamer su ano, para la segunda vuelta, volví a introducir mi pene en él, está vez agarré su pene y comencé a masturbarlo, era raro y fantástico a la vez, me terminé corriendo dentro de él de una manera brutal......


PARRANDEANDO
Mientras lo penetraba lentamente comencé a besarle la espalda y el no podía contener los gemidos de placer, le puse la almohada para que la mordiera, al cabo de un rato entre tanto mete y saca me salí dentro de él y nos volvimos a besar, después de eso comencé a bajar nuevamente para comenzar a lamer su ano, para la segunda vuelta, volví a introducir mi pene en él, está vez agarré su pene y comencé a masturbarlo, era raro y fantástico a la vez, me terminé corriendo dentro de él de una manera brutal. Nunca imagine que seria la ultima vez que podría penetrar a alguien por el resto de mi vida.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [CASTRACIÓN] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: MillsoftheMillion & DarkSoul





Con 19 años, soy algo bajito, mido 1.65, de piel blanca, cabello castaño, ojos marrones, según lo que dicen soy muy atractivo,  pero también soy súper extrovertido, había tenido siempre la curiosidad de experimentar con un hombre, soy hetero pero curioso, bueno mi mejor amigo, Yayo el cual no es su nombre por obvias razones es moreno, 1.80 sino que es más alto, es súper lindo y atractivo al igual que yo tiene 19 años, ambos ya habíamos tenido novias y nos contábamos cosas intimas y todo eso, típicas conversaciones calientes que a veces salen entre amigos.    

Todo comenzó cuando nos dirigimos a la casa de una amiga, a una fiesta de despedida, ya que ella se iba a vivir a otra ciudad antes de llegar a la casa de nuestra amiga nos dirigimos a una licorería para comprar cigarros y algo de beber, una vez que compramos nos fuimos a la fiesta, estaba súper ansioso, tenía muchas ganas de enborracharme y pasarla súper bien hasta quedar reventado en la madrugada llegamos a la fiesta y nosotros creíamos que sería algo pequeño, pero no, era una mega fiesta (la casa de mi amiga era gigantesca) nosotros nos juntamos con unos amigo y nos pusimos a tomar, al cabo de un tiempo, nos comenzamos a aburrir, todos comenzaban a dejar de bailar, a si que  mi amigo y yo nos fuimos.        

Decidimos caminar ir a mi casa, estamos muy ebrios, eran como las 3:30 de la mañana y vimos un local de comida en donde decidimos comer algo, terminamos de comer y seguimos caminando, Yayo se sentía algo mal y comenzó a vomitar, pero después de eso dijo que se sentía mucho mejor llegamos a una plaza que queda cerca de mi casa y nos sentamos para fumarnos nuestros últimos cigarrillos y yo como siempre cuando estaba borracho le decía lo mucho que lo quería y le daba besos en la mejilla, en una de esas él mueve la cara y me da un beso en la boca y de inmediato me aparté, me quedé pensando un rato, lo volví a mirar y comencé a besarlo en los labios, él simplemente se dejó sin apartarse o decir algo.

Cuando nuestros labios se separaron nos miramos y comenzamos a reír, terminamos nuestros cigarrillos y nos volvimos a besar, está vez el beso me excitó tanto que le agarré el paquete y sentí como su pene estaba duro, de inmediato le dije que fuéramos a mi casa, mientras íbamos caminando nos íbamos besando, caminábamos, parábamos y nos volvíamos a besar, sin que lo supiera aquellas muestras de cariño no fueron bien vistas por algunos en la calle pese a la hora, llegamos a mi casa y entramos en completo silencio, llegamos a mi dormitorio y nos desnudamos, nos metimos bajo las sábanas y comenzamos a besarnos con más pasión que antes.   

No podía lo creer lo que estaba pasando, iba a tener sexo con mi mejor amigo, le volví agarrar el pene y está vez me lo metí a la boca para saborearlo para darle una rica mamaba a cada centímetro de su pene, al cabo de un tiempo me dijo que me detuviera, que ahora le tocaba a él por lo que comenzó a lamer mi pene, me sentía en la gloria, al pasar un tiempo le pregunté quién iba primero y él me dijo que yo, así que me puse en cuatro e intentó meter su pene, pero no pudo, intente ayudarlo pero no había caso a si me dijo que no importaba, que siguiéramos por él por mientras, a si que se puso en cuatro patas y comencé el mete y sacar mi pene de su culo.

Mientras lo penetraba lentamente comencé a besarle la espalda y el no podía contener los gemidos de placer, le puse la almohada para que la mordiera, al cabo de un rato entre tanto mete y saca me salí dentro de él y nos volvimos a besar, después de eso comencé a bajar nuevamente para comenzar a lamer su ano, para la segunda vuelta, volví a introducir mi pene en él, está vez agarré su pene y comencé a masturbarlo, era raro y fantástico a la vez, me terminé corriendo dentro de él de una manera brutal. 

Acabado nos comenzamos a besar, para comencé a masturbarlo nuevamente, le dije que se corriera dentro de mi boca, lo masturbe por espacio de algunos minutos hasta que de su palpitante pene broto un gran chorro de su espeso semen que me lo tome todo, como si fuese el más sabroso néctar del mundo, ambos nos quedamos besándonos y acariciándonos sobre mi cama por un gran rato pero ya era tarde y Yayo debía marcharse dada la hora apenas me coloque mi bóxer para salir a despedirlo por la puerta de atrás.

Sin hacer ruido abrió la puerta metálica que daba a un callejón antes de que Yayo se marchara de nuevo nos fundimos en un apasionado beso, mientras nos estábamos besando de pronto siento que él se aleja, tenía mis ojos cerrados cuando los abrió me encontré con varios ojos que estaban sujetando a Yayo tapándole la boca para que no gritara, iba a gritar cuando sentí que alguien me jala hasta el oscuro callejón en donde de inmediato sentí que alguien me sujeto mis brazos por detrás de mi cuerpo con una mano con la otra me tapo la boca con una paño.

Poco a poco perdí la consciencia mientras trataba de liberarme, cuando me desperté de nuevo ya estaba amaneciendo, estaba amarrado a un árbol de un parque amordazado, desnudo con Yayo en el suelo a unos metros de donde estaba inconsciente siendo violado por un hombre por el culo u otro que sacaba y metía su pene de su boca note algo de sangre en su entrepierna lo que me alarmo pero pronto mi atención se volvió hacia un hombre que me agarro mi pene con sus ásperas manos.

-“¡Ya era hora que despertaras para unirte a la diversión!”

Me dijo de manera burlona, luego de esas palabras me dio dos fuertes cachetas que casi me hacen escupir algunas muelas de lo fuerte que fueron, según el hombre para despertarme por completo, con mis mejillas rojas por las cachetadas el hombre que tenia agarrado mi pene, comenzó a masturbarme hasta que alcance una completa erección, con mi glande chorreando liquido pre seminal sin que pudiera evitarlo era algo que siempre sucedía cuando alcanzaba aun completa erección, pero aquel hombre lo interpreto como que estaba disfrutando de sus atenciones.

-“Mire el muy puto está derramando su miel de maple con solo la ayuda de mi mano”.
-“JAJAJAJAJAJA”.

Todos los demás hombres rieron por el comentario tan de mal gusto de ese hombre que dejo mi pene por fin que para mí fue todo un alivia estaba teniendo nauseas de solo sentir su mano masturbándome, temblé cuando me mostro un ancho cuchillo tipo cazador manchado de sangre, de nuevo el hombre tomo mi pene acerco el afilado cuchillo a mi pene que para ese momento palpitaba con fuerza, con cada una de sus venas bien visible de lo duro que estaba.

-“Ahora veras como tratamos a los maldito putos por aquí”.
-“¡Espero que seas más valiente de lo que fue tu desviado amante!”

Con esas palabras el hombre comenzó a cortar mi pene, el dolor hizo que todo mi cuerpo se tensara, sentí que me corrí pero no hubo placer el dolor dominaba todo, comencé a gritar, a suplicar que se detuviera pero la mordaza solo hacía que de mi salieran mugidos o gruñidos para nada entendibles al cabo de unos pocos segundos el hombre levando mi pene cercenado de mi entrepierna por su afilado cuchillo, mientras me retorcía de dolor.

Pero aquello no fue lo peor, sino que casi enseguida otro hombre trajo lo que pareció un palo de unos 70 cm de largo que no era más que una rama, al que en un extremo envolvieron lo que alguna vez fue mi ropa interior que bañaron en gasolina o algún otro liquido inflamable estaba encendido aquello era una antorcha que acerco a mi sangrante entrepierna quemando mi herida sangrante como mis testículos el dolor fue simplemente indescriptible superando por mucho la amputación de mi pene todo mi cuerpo se sacudió mis ojos quedaron en blanco y creo que me desmaye porque ya no recuerdo más.

Me desperté en el hospital con Yayo a mi lado el también fue castrado pero la diferencia que el aún conservaba su pene pero no sus testículos, todo su escroto fue arrancado de su entrepierna con su vital contenido, pese a que contamos todo lo ocurrido a la policía apenas atraparon a uno de todos los que nos atacaron luego de 10 años dudo que los sigan buscando.

Aquella noche y alba no solo perdí la oportunidad de tener hijos, sino la amistas de mi mejor amigo que poco a poco se alejo de mi sin dar mayores razones, también perdí la capacidad de dar placer con el tiempo descubrí que la única manera de obtener placer era vía estimulación anal por medio de estimulación prostática por lo que me convertí efectivamente en un puto pasivo que siempre anda en busca de buenos penes que me penetren para poder correrme, pues como aun tengo testículos aun puedo hacerlo.

Si todo eso paso por el solo hecho de tratar de experimentar algo de sexo gay y por supuesto por andar “Parrandeando”.





Autor: MillsoftheMillion & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

SUSANA MI HERMANITA

Aquellas palabras solo mi hicieron sentir más excitado, comencé a lamber y besar sus pechos grandecitos pero sin llegar a ser enormes como llegaron a hacer con los años, cada segundo lo disfrutábamos pasaron minutos en que estuvimos gozando enormemente hasta que llegue a un punto en el que estaba a punto de explotar mi pene en su pequeña vagina cerradita que desvirgue esa noche palpitaba con fuerza ella como adivinando que estaba por venirme......


SUSANA MI HERMANITA
Aquellas palabras solo mi hicieron sentir más excitado, comencé a lamber y besar sus pechos grandecitos pero sin llegar a ser enormes como llegaron a hacer con los años, cada segundo lo disfrutábamos pasaron minutos en que estuvimos gozando enormemente hasta que llegue a un punto en el que estaba a punto de explotar mi pene en su pequeña vagina cerradita que desvirgue esa noche palpitaba con fuerza ella como adivinando que estaba por venirme. Aquel sexo fue el mejor de mi vida pero también el ultimo por lo menos con mi pene con el que nací.

[ADOLESCENTES] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [INCESTO] [PADRES]


Categoria: Adolescente      Autor: Ordnajela & DarkSoul





Mi nombre es Julian y todo comenzó una noche en que llegaba de divertirme de una fiesta a la que acudí con amigos para celebrar un cumpleaños con 17 años recién cumplidos, llegue a casa y no veo a nadie, mis padres no estaban, por lo que me dirigí al mi habitación como de costumbre siempre duermo desnudo, ya que también cabe mencionar que hacía mucho calor ya que era verano, cuando ya estaba acostado en eso escucho que dicen muy quedito “¿Julian estas despierto… Julian?”     

En eso volteo y le digo con total desgano a mi hermanita que estaba por cumplir 15 años.

 -“¿Que pase a Susi?

Ella me dice  con voz algo nerviosa.

-¡Hermano tengo miedo!”
-¿puedo dormir esta noche contigo?

A lo que le conteste

-¡Claro que no Susi porque ya estoy desnudo y aparte si mis papas llegan que van a pensar mejor corre ve a tu cuarto!

Susi responde no Julian no importa en verdad tengo miedo y aparte nuestros padres llegaran hasta pasado mañana, se fueron de viaje desde hoy en la noche para visitar a los tíos ¿que no recuerdas?    

No Susi pero enserio no, estoy desnudo, además ¿miedo a que susi?, en eso ella deja caer su bata su hermoso como rico cuerpo aun en formación que por dentro me moría por poseer quedo a mí vista, Ella me dice.

¿Ya estas contento Julian ahora si ya puedo dormir contigo?,

Susi no en eso ella se mete a mi cama sin más, se mete bajo mi sábana y me dice hermano abrázame tengo miedo por favor pues sintiéndome algo incomodo por la situación termine por acceder y le dije con voz de hermano protector “no te pasara nada bebe yo te cuidare”, mientras le decía eso, mi pene rosaba sus paraditas nalgas y ella más se pegaba a mi pene como si esa fuese su intención, lo que provoco mi pene quedase completamente erecto, ella no tardo en sentirlo y me dijo Julian

-“jajaja que pena pensé que no eras así de caliente”  

En eso se voltea y queda de frente a mí, sin darme tiempo a nada me toma mi pene para empezar a masturbarme mientras sin poder contenerme llevo mi mano a su vagina y cuando la toque ya estaba húmeda, conforme pasaban los minutos cada vez sus gemidos me excitaban más y más logrando que todo escrúpulo moral que pudiera aun detenerme se desvaneciera por completo.        

De pronto ella se perdió entre la sabana para sentir como tomo mi pene y lo empezó a lamber como si de una paleta se tratara yo estaba que reventaba, a las pocas lambidas que ella me daba, le dije entre jadeos

-“¡Susi que rico lo haces!”
-“¡Hermanito tanto tiempo que espere este día! ¿Te está gustando?”
-“Si, Susi me encanta”
-“¡Pero a ti hermanita te gustará más lo que estoy por hacerte!”

Siendo ya no virgen sabía lo que a ella le iba a volver loca de gusto por lo que la hice girar y baje mi boca hasta su boca metiendo mi lengua entre sus pliegues para comenzar a lamber su bien definido clítoris, ella de inmediato no paraba de gemir y gritar, al cabo de unos minutos en los que todo su cuerpo se sacudió seguramente provocado por un orgasmos ella con voz entrecortada y jadeante me dijo.

-“me encanta… Cógeme ya bebe… Métemelo por favor…”

Mientras que seguía con mi lengua disfrutando de su clítoris que también la estaba haciendo gozar al máximo pero sus palabras fueron como ordenes que no pude rehusar en eso me tomo fuerte de mi cabeza y dio un grito, ella termino en mi boca fue tan rico en ese momento me excitado a más no poder me incorpore para tomarla de la cintura y puse mi pene en la entrada de empapada vagina y no espere mas se la metí toda de una sola gran embestida, con mis huevos aplastándose contra su pelvis ella dio un grito que se escucho en toda la casa e incluso más lejos.

-“Julian me duele, duele pero no la saques hazme tuya”.

Aquellas palabras solo mi hicieron sentir más excitado, comencé a lamber y besar sus pechos grandecitos pero sin llegar a ser enormes como llegaron a hacer con los años, cada segundo lo disfrutábamos pasaron minutos en que estuvimos gozando enormemente hasta que llegue a un punto en el que estaba a punto de explotar mi pene en su pequeña vagina cerradita que desvirgue esa noche palpitaba con fuerza ella como adivinando que estaba por venirme me dijo.

-“¡Vamos hermanito explota en mi interior!
-¡Anda no pasa nada solo explote quiero sentir tu lechita bien dentro de mí!

Sus palabras hicieron que no pudiera contenerme y termine por venirme dentro de Susi dando un largo gemido que duro todo el rato que mi espeso semen brotaba de mi pene que se contraía con tal fuerza como nunca antes dándome el mejor como mayor orgasmo de vida, cuando acabe me desplome sobre sus senos, juegue con mi lengua con uno de sus pezones que la hizo gemir quedito todo el rato que lo hice mientras sentía como mi pene se desinflaba lentamente en el interior de su recién estrenada vagina.

Cuando por fin recupere el aliento me incorpore lo que saco mi pene ya flácido por completo de su vagina todo manchado con algo de sangre, para ver cómo salía mi espeso semen de su vagina mezclado con sus flujos lo que me hizo sentir muy satisfechos como nunca antes incluso mejor de cuando perdí mi virginidad dos años atrás, tome a Susi para darle un largo como  apasionado peso que duro cinco largos minutos, cuando nuestros labios se separaron ella dijo.

-“Hermanito me encanto con razón veo que tienes a muchas chicas que te buscan coges rico y quiero que lo sigas haciendo”.

Apenas alcance a decirle lleno de excitación por sus palabras por lo que le respondí abrazándola, sintiendo sus senos sobre mi abdomen con los dos de rodillas sobre mí cama.

-“Si bebé, pero promete que no dirás nada de lo que hacemos ¡Prométemelo!”
-“Te lo prometo hermanito”.

Toda esa noche y al día siguiente seguimos teniendo sexo como conejos sin importarnos nada más que el placer que estábamos sintiendo, perdimos la noción del tiempo por completo, que nos olvidamos de nuestros padres llegaron de improviso la mañana del domingo, sorprendiéndonos dormidos desnudos en los brazos del uno del otro con Susi con manchas secas de mi semen sobre sus senos y boca de mis corridas de la noche anterior.

Me desperté cuando mi padre todo enfadado con sus ojos inyectados de rabia me saco de la cama desnudo para arrastrarme por la casa de los cabellos gritándome todo tipo de improperios mientras mi madre le daba una paliza a mi hermanita, podía escuchar sus ruegos y gritos pidiéndole a mamá que se detuviera, pero en ese momento no podía preocuparme mucho por ella ya que mi padre me estaba azotando fuertemente con su cinturón a rastras desnudo me llevo hasta el patio de atrás que era amplio y era donde mama mataba a las gallinas que nos cocinaba.

Mi padre me llevo hasta donde el tronco que usaba mi madre para decapitar a los pollos y gallinas, con el machete de carne que usaba para hacerlo clavado sobre la parte alta me amarro mis manos con su cinturón sin que dejase de pelear pero él era muy fuerte y por más que luche no pude evitar que me amarrara las manos.

Luego me amarro mis piernas al tronco con una cuerda que saco de quien sabe donde lo que dejo mi pene sobre el madero todo cubierto por sangre seca de cientos de pollos que habían pedido sus vidas sobre ese tronco, luego tomo el hacha mientras le suplicaba que no lo hiciera que me iría de casa que nunca sabría de mi pero mis lagrimas y desesperadas suplicas de nada sirvieron mi padre descargo un fuerte golpe del hacha que se clavo profundo en el tronco cercenándome en el proceso mi amado pene que tanto hizo disfrutar a muchas chicas incluida mi hermanita, mis ojos se abrieron grandes al ver mi pene separado de mi cuerpo reposando sobre un pequeño charco de sangre.

Luego di un alarido de dolor cuando sentí una terrible punzada de dolor, me la pase dando alaridos de dolor hasta que me desmaye, me desperté en un hospital con un catéter saliendo de las vendas que cubrían mi pelvis, que fue por donde orine  por varias semanas hasta que mi el muñón que me quedo luego de la perdida de mi pene sano por completo, a mi hermana no la volví a ver hasta muchos años después que termino la universidad.

Un día ella toco a la puerta de donde vivía, convertida en toda una cirujana plástica ella me convenció para que me sometiera a una operación de reconstrucción de pene que al final termine por aceptar, ahora ella vive conmigo en otro país como mi esposa, nadie sabe que somos hermanos, tuvo un hijo con semen de un donante aunque pudo tener erecciones ya no siento el mismo placer que antes creo que Susi se quedo a mi lado porque se siente culpable de lo que me paso.           





Autor: Ordnajela & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

Sexo en las clases de salsa

Hola somos Selena y Bryan, nos hemos apuntado a un club que tiene de todo, en principio la idea era hacer piscina y un poco de gimnasio, pero a la semana me dijo que le gustaría aprender salsa. Claro que en eso momento yo no sabía que en realidad lo que buscaba era tener sexo en las clases de salsa.Continuar leyendo »

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VIOLADO EN LAS DUCHAS

Quito la mano de mi boca y comenzó a acariciar mi cuerpo, estaba congelado no sabía cómo reaccionar era un mar de sensaciones que acudían a mi cabeza, cerré los ojos y me deje llevar por esas manos que me acariciaban con lujuria las cuales recorrieron todo mi cuerpo, ellas se deslizaban como si fuesen mágicas acariciando mi pecho, mi cintura, mi espalda, mis duras y firmes nalgas que eran las de un hombre que estaba completamente desnudo ante una bella mujer......


VIOLADO EN LAS DUCHAS
Quito la mano de mi boca y comenzó a acariciar mi cuerpo, estaba congelado no sabía cómo reaccionar era un mar de sensaciones que acudían a mi cabeza, cerré los ojos y me deje llevar por esas manos que me acariciaban con lujuria las cuales recorrieron todo mi cuerpo, ellas se deslizaban como si fuesen mágicas acariciando mi pecho, mi cintura, mi espalda, mis duras y firmes nalgas que eran las de un hombre que estaba completamente desnudo ante una bella mujer. Aquello seria la mejor y ultima experiencia viril de mi vida.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLABUSTING]


Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Era ya tarde cuando entre a las duchas del gimnasio, después de una intensa sesión de ejercicio en el gimnasio donde iba con mi esposa, pero esa noche como salí tarde del trabajo estaba solo, estando todo sudado me fui a duchar a las duchas de los hombres, como siempre lo hacía, pero este día sucedió algo diferente que nunca podre olvidar mientras viva, es un recuerdo doloroso pero lo tengo que contar o creo que me volveré loco, aunque debo admitir que fue algo muy placentero.

Antes de entrar a las duchas como de costumbre me despoje de toda mi ropa y me dirigí a la ducha, camine con una toalla enrollada en mi cintura hasta que me metí a una de las duchas cubículo, que estaba vacía de hecho pensé que el único en las duchas en ese momento ya en la ducha quede completamente desnudo, sin darme cuenta mi pene estaba totalmente erecto, por alguna razón tenía una ganas enormes de masturbar como nunca lo había hecho, lo que procedí a hacer, luego sentí como mi corazón latía a mil por hora, estaba muy excitado por alguna razón cuando me corrí tuve que morderme mi labio inferior para no gritar de placer.    

Así pasaron algunos minutos al salir de la ducha mis ojos se abrieron granes al ver a una mujer demasiado sexi con un diminuta tanga que se perdía exquisitamente entre sus nalgas que se contoneaban, de súbito tuve una sensación de excitación por esa prenda de vestir en particular, de pronto noto como esa mujer se despojo de ella dejándola en el suelo mientras ella entro a un cubículo y escuche que el agua comenzó a sonar no sé porque sentí la necesidad de tomar esa prenda, bueno solo diré que la levante del suelo para llevármela a mi nariz, aspire tan profundamente como pude ese aroma a sexo que de esa prenda emanaba, oliendo el aroma de partes intimas de aquella mujer.

Comencé a pensar, mientras me excitaba al imaginar como ese hilito que se perdía entre el culito de esa mujer mientras caminaba comencé a pensar como seria tener ese par de bellas nalgas en mis manos, estaba totalmente excitado por alguna razón comencé a masturbarme ahí en el pasillo sin nada que me protegiera de miradas indiscretas con aquella tanga húmeda, con la que bajaba y subía por mi dura erección, gemí sin importarme que alguien me escuchara, simplemente estaba enloquecido por la excitación que estaba sintiendo en ese momento.       

Estaba tan concentrado en mi placer que no escuche cuando el agua caliente que bañaba el cuerpo de aquella mujer dejo de caer, estaba realmente disfrutando de ese momento, me calentaba sentir su pequeña prenda intima recorriendo y frotándose contra mi pene, eso realmente era la gloria, y en ese momento de pensamientos excitantemente impuros se abre la puerta de la ducha y no sé cuantos segundos pasaron en que aquella mujer se me quedo mirando fijamente observando cómo su tanga estaba sobre mi dura erección ya para ese momento filtrando abundante liquido pre seminal de la punta.

Iba a empezara a pedirle disculpas pero no pude antes darle una intensa mirada a su bello cuerpo todo mojado completamente desnudo ante mí, ella se me acerco lo que me dejo sumamente desconcertado, trate de relajarme y pensar con serenidad aquella situación y la mirada de esa persona sobre mi cuerpo me dejo un poco tenso, retrocedí hasta que los mosaicos de una pared me impidieron retroceder sentía aun leve corriente de agua caliente correr por mi espalda hasta mis nalgas, en ese momento siento que unas manos tocan mi cuerpo acariciado primero mi abdomen marcado para luego bajar hasta mi pene duro y palpitante.   

Iba decir algo pero con una mano me tapo fuertemente mi boca, y su boca se acerco a mi oído derecho para decirme con una voz muy sensual sintiendo como sus grandes senos se aplastaban contra mi fuerte pecho.

-“tranquilo, no pasa nada solo relájate cariño, estoy seguro que vas a gozar”.

Cuando termino de hablar me quito la mano de mi boca y comenzó a acariciar mi cuerpo, estaba congelado no sabía cómo reaccionar era un mar de sensaciones que acudían a mi cabeza, cerré los ojos y me deje llevar por esas manos que me acariciaban con lujuria las cuales recorrieron todo mi cuerpo, ellas se deslizaban como si fuesen mágicas acariciando mi pecho, mi cintura, mi espalda, mis duras y firmes nalgas que eran las de un hombre que estaba completamente desnudo ante una bella mujer.

Pronto sus manos comenzaron a bajar lentamente, mientras acariciaba intensa y profundamente mi mis nalgas, ella me dijo al oído.

-“Tienes un lindo par de nalgas cariño”.

Acto seguido comenzó a besar mi cuello y parte de mi rostro, busco con frenesí mi boca, la cual no tardo en encontrar fácilmente y metiendo su larga lengua dentro de mi ella, sentí que mis rodillas comenzaban a doblarse, mi pene palpitaba cada vez más luego de unos segundo ella se dio vuelta restregando su espalda a mi pecho lo que hizo que pudiera sentir mi dura erección entre sus nalgas, mi glande acaricio su ano intensa y profundamente, sentía su cuerpo pegado a mi cada como si nuestros cuerpos fuesen uno solo, ella me tenia totalmente bajo control mi pene buscaba frenéticamente su ano con rápidas pero suaves embestidas, hasta que por fin pude sentir mi miembro entrar en ella, ambos dimos un gemido de placer al mismo tiempo.        

Mi cuerpo se pecho instintivamente contra ese cuerpo, con mi pelvis sintiendo sus firmes nalgas sin dejar un solo centímetro de espacio entre nuestros cuerpos, prontamente me sentí que la tenia totalmente empalada, podía sentir mis testículos golpeando con sus nalgas, mis manos estaban en sus caderas tirando de su cuerpo hacia atrás hacia mi cuerpo, hasta lograr una total y profunda penetración, podía sentir cada centímetro de ese gran erección dentro de su cuerpo, estaba totalmente entregado a ese placer a esa sensación nueva y excitante, estaba totalmente poseída por ese extraño que la penetraba y besaba intensamente, nuestra respiración se hizo mucho mar rápida, pude sentir que su culito necesitaba que entrara más de mi pene, todo aquello no tardo en llevarme a mi clímax con apenas 10 minutos de estarla embistiendo al máximo.

Gruñí fuerte cuando sin poder evitarlo comencé a eyacular profusamente, dentro de esa mujer sintiendo como mis rodillas se doblaban de placer cuando la penetre brutalmente hasta el fondo tanto que pude sentir como su cuerpo era inundado por mi semen, podía sentir como cada chorro que salía con fuerza de mi pene inundaba más y más de su interior, mis rodillas ya no dieron mas y caí al suelo, se escucho un ruido claramente cuando mi pene salió de su culo.     

-“¡PLOP!”

Que fue como si una botella se descorchara por lo cual mi cara quedo muy cerca de sus nalgas, pude observar su ano abierto y dilatado viendo como mi semen comenzó brotar del interior de sus entrañas me quede ahí botado en el piso de las duchas con mi cuerpo cansado viendo aquel culazo, el que por cierto ella acerco a  mi boca, para hacer que lo lamiera abriéndose sus nalgas con sus manos, le lamí todo mi leche que broto de su ano como si fuese un dulce néctar por varios minutos sintiendo mi pene palpitar de lo excitado que aun estaba. 

Cuando me recupere un poco de mi enorme orgasmo me puse de pie, cuando me di la media vuelta para tratar de darle un beso a aquella mujer en señal de agradecimiento por todo el placer que me había regalado sentí un agudo dolor, apenas pude mirar hacia abajo antes de caer al suelo para ver como su pierna era retirada de mi entrepierna, me había dado una brutal patada en los testículos fue tan fuerte que todos se me puso negro por unos segundos mis ojos quedaron en blanco.

Aquella mujer haciendo gala de fuerza me hizo poner de pie de nueva cuenta jalándome de los cabellos, cuando estaba de nuevo de pie aparto mis manos de mis huevos para darme de nuevo un tremendo golpe, esta vez no fue una patada sino un fuerte y brutal rodillazo de nuevo en mis huevos que me hizo ver las barbas de San Pedro del enorme dolor que me provoco.

Como si todo eso no fuese suficiente me arrastro por el piso de las duchas tirando de los cabellos hasta una banca en donde me hizo poner de rodillas y coloco mis huevos como pene sobre el asiento de la banca de metal, ahí sin contemplación alguno me dio un fuerte pisotón, aplastando mi pene como huevos con su talón que me hizo caer al suelo revolcándome de dolor, en ese momento ella dijo mientras me revolcaba en el suelo.

-“¿En verdad creíste que en un animal pervertido como tú, que toma la ropa interior de una desconocida para masturbarse iba a quedar sin castigo? 

Alto seguido me tomo de las piernas y me aparto las manos en ese momento apenas podía moverme estaba semi inconsciente, ella me abrió las piernas y comenzó a darme de patadas en los huevos una tras otra, el dolor ya no era pausado sino constante, sin cesar sin darme tiempo a recuperar era como sentir miles de agujas clavándose por todo mi cuerpo una y otra vez sin descanso alguno.

De pronto en medio de ese mar de dolor se escucharon dos crujidos, fuertes que hicieron que diera un grito de dolor desgarrador.

-“¡CRAK! ¡CRACK!”
-“AAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHH”

Aquellos sonidos fueron los producidos por mis testículos cuando estallaron dentro de mi escroto por la acción de una fuerte patada por parte de esa mujer que los destrozo en decenas de pedazos el dolor hizo que todo mi cuerpo comenzara a convulsionar, mientras apenas pude observar como ella tomo su tanga se la puso y se marcho con una enorme sonrisa en su bello rostro que presentaba una expresión de pura maldad y odio en ese momento dejándome revolcándome de dolor.

No tarde en estar rodeado de empleados quienes me ayudaron y llamaron a una ambulancia en el hospital invente que me resbale y que caí justo en la punta de la banca de metal con mis huevos y que de inmediato sentí un agudo dolor, creo que ninguno de los médicos creyó mi mentira pero no dijeron nada, no deseaba que mi esposa a la que amo se enterara de mi infidelidad y como es que termine siendo castrado por aquella mujer.

Los médicos apenas pudieron limitarse a vaciar mi escroto para evitar alguna infección y colocarme prótesis testiculares, pero de facto me convertí en eunuco para el resto de mi vida, de no ser por las drogas contra la impotencia no podría tener erección alguna, para complacer a mi esposa.

Nunca supe hasta hoy varias años después quien fue aquella mujer quien disfruto de mi cuerpo como de mi última eyaculación viril de mi vida en gimnasio que luego me castro hasta el día de hoy nadie sabe que fue “¡Violado en las Duchas!”





Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

LUCHANDO POR MI HOMBRÍA

El mundo cambio a finales del siglo XXI ahora las mujeres mandan y los problemas entre hombre o por celos se resuelven en el ring, en una pelea mano a mano entre los hombres en conflicto el ganador se lleva todo y el perdedor bueno, simplemente lo pierde todo incluso el titulo de hombre, pese a saber eso no me importo enfrente a ese maldito de nombre Néstor, desde ese momento el conflicto fue inevitable......


LUCHANDO POR MI HOMBRÍA
El mundo cambio a finales del siglo XXI ahora las mujeres mandan y los problemas entre hombre o por celos se resuelven en el ring, en una pelea mano a mano entre los hombres en conflicto el ganador se lleva todo y el perdedor bueno, simplemente lo pierde todo incluso el titulo de hombre, pese a saber eso no me importo enfrente a ese maldito de nombre Néstor, desde ese momento el conflicto fue inevitable. Nunca imagine que terminaria mis dias como eunuco siendo el putito de otro hombre.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Con 28 años era un hombre casado con dos hijos, sin embargo sospechaba que mi esposa me era infiel era algo que me carcomía el alma una noche la encontré besándose con su jefe un hombre maduro de 50 años de cabello negro un poco más alto de mi estatura de bigote  y dentro de lo que cabe bien conservado no sé porque ella buscaría un amante siendo en aquel momento un hombre bien dotado con un pene en erección de no menos de 26 cm con un glande que hacia arañas las sabanas a cualquier mujer con la que estuve antes de casarme.

El mundo cambio a finales del siglo XXI ahora las mujeres mandan y los problemas entre hombre o por celos se resuelven en el ring, en una pelea mano a mano entre los hombres en conflicto el ganador se lleva todo y el perdedor bueno, simplemente lo pierde todo incluso el titulo de hombre, pese a saber eso no me importo enfrente a ese maldito de nombre Néstor, desde ese momento el conflicto fue inevitable mi esposa harta de mis celos convoco a un “duelo de hombría”.

El principio me sorprendió nunca espere que mi esposa me hiciera pasar por algo semejante pero una vez invocado el duelo era imposible rehusarse o de lo contrario se me declararía como el perdedor, por lo que por los próximos 15 días sin descanso me la pase en el gimnasio todas las horas que me fueron posibles luego del trabajo, buscando volver a estar en la misma condición de antes de casarme, antes de que me diera cuenta la fecha del duelo estaba ahí, decidido a recuperar a mi esposa y auto estima me presente en el lugar señalado por suerte este tipo de cosas eran privadas.

En el lugar apenas estaba mi esposa, unos diez hombre del consejo de honor y por supuesto Néstor, uno de los hombres del consejo de honor nos instruyo que una vez comenzado el encuentro no habría pausas, pelearíamos desnudos, no se permitían golpes en los genitales el que lo hiciera de manera intencional seria declarado perdedor, ganaba el que dejase a su oponente inconsciente o lo sacaba del ring tipo para lucha libre fuera de esas reglas no había ninguna otra todo estaba permito para el combate todo, los dos nos preparamos cada uno en una esquina opuesta desnudos.


** ** ** ** ** ** **

Me quede muy sorprendido al ver que el pene de mi oponente era tan grande o más que el mío propio, lo que me hizo sentir aun más rabia de la que ya estaba sintiendo en ese momento, de pronto el campanazo que daba inicio del encuentro comenzó me lance sobre Néstor dispuesto a desfigurarle la cara, en mi furia y enojo no me preocupe por averiguar las habilidades como mañas de Néstor confiaba que mi juventud me daría una victoria fácil, de haber averiguado estoy seguro que me habría enterado que él era cinta negra en karate octavo grado.

Además de que practicaba varias otras artes marciales y era boxeador amateur, pero nada de eso me importo me lance contra el de frente enfurecido y ni siquiera recuerdo de donde fue que recibí un fuerte golpe en mi rostro del lado derecho, que me lanzo contra las cuerdas casi sin sentido apenas pude mantenerme en pie cuando sentí varios fuertes golpes en la parte baja de mi marcado abdomen para luego otros fuertes golpes en mis rostro que me hizo caer a la lona del ring con visión borrosa.

Estaba que no lo podía creer ese hombre mucho mayor en edad a mi me estaba dando una paliza en el peor momento, como pude trate de incorporarme, no podía perder eso era imposible cuando intente incorporarme me di cuenta que mi pene estaba en completa erección ya chorreando abundante liquido pre seminal de la punta, por alguna razón que no alcance a comprender en ese momento estaba muy excitado pero no tuve tiempo de pensar mucho en ello pues una mano me tomo del cabello para obligarme levantarme para luego tomarme por debajo de los brazos y posar sus manos en mi nuca.

De pronto escuche la voz de Néstor diciéndome.

-“Idiota no soy el amante de tu esposa soy gay, pero no puedo dejar que ganes, te daré una lección de cómo será tu vida desde hoy por celoso”.

Mientras hablaba sentía como restregaba su enorme pene también en erección entre mis nalgas, el muy maldito me estaba restregando su enorme arma ante la vista de todo incluida mi esposa, de pronto sentí que la punta de su enorme falo comenzó a hacer presión sobre mi virginal ano, lo que hizo que quisiera apartarme de Néstor pero me tenia fuertemente sujeto.

-“¡NO; SUELTAME MALDITO PUTO!”

Le grite mientras sentía como mi ano cedía ante el embate de su dura erección, mis forcejeos solo ayudaron a que su pene se abriera paso por mi cerrado ano, desgarrando a su paso pues me penetro sin lubricante o estimulación alguna antes de poder hacer algo para evitarlo Néstor de una fuerte embestida me introdujo más de la mitad de su gran erección que me hizo sentir en el mismo infierno del dolor que experimente en ese momento, con mi pene duro como estaba se contrajo hacia arriba.

-“AAAYYYYYY”.

Grite, al sentí como fui desvirgado de esa manera tan brutal, ambos nos quedamos quietos por unos segundos hasta que Néstor comenzó a moverse extrayendo su pene de mi interior pero cuando la corona de su glande alcanzo mi esfínter anal de nuevo sentí como de nuevo esa dura barra de carne se abrió paso a mi interior esta vez aun más profundamente que la vez pasada, Néstor no tardo en comenzar un mete saca muy rítmico con cada nueva penetración su erección llegaba más profundo hasta que sentí sus testículos peludos chocar contra mis nalgas, lo que me hizo lanzar un gruñido sin que pudiera hacer algo para impedirlo.

Pronto estaba siendo penetrado por la gran virilidad de Néstor de manera salvaje y eso no era lo peor, lo verdaderamente peor era que me estaba gustando, mi pene no dejaba de palpitar con mis testículos contraído contra mi pelvis como si me fuese a venir en cualquier momento lo que ocurrió a los poco minutos de que Néstor me empezó a penetrar por completo, justo cuando sus huevos se estrellaron con mis nalgas lampiñas, un gran chorro de mi semen broto de mi glande volando a metro y medio de donde estaba de lo fuerte que salió.

Todo mi cuerpo se estremeció de placer como nunca antes, mi pene palpitando con contracciones siguió derramando mi espeso semen por algunos segundos mientras escucha los jadeos de Néstor por detrás de mi cabeza, por algunos minutos hasta que sentí como mi esfínter anal desgarrado y sangrante se ensancho cuando el pene de Néstor se engroso un poco más de lo que ya estaba para dando un gruñido de placer correrse abundantemente dentro de mí, que sentí como si lava ardiente fuese vertida en mi interior al sentir el torrente de semen en mi interior por primera vez.

Cuando Néstor termino de venirse me soltó y me empujo lejos de él apenas pude dar dos pasos antes de caer a la lona mis piernas no me respondían sentía como un gran flujo de semen brotaba de mi abierto y palpitante ano, con Néstor viéndome jadear humillado como nunca antes en toda mi vida con él de pie a un metro de donde estaba con aun una tremenda erección manchada de sangre y semen que aun goteaba de la punta de su palpitante pene, mirándome con su rostro lleno de malicia y deseo ahí de pie.


** ** ** ** ** ** **

Luego de unos segundos que nos sirvió a ambos para recuperar el aliento Néstor de nueva cuenta se me acerco debo admitir que cuando lo vi tuve la intensión de darle un fuerte golpe en sus huevos tan fuerte que de seguro se los hubiese reventado pero eso me hubiese condenado por lo que me contuve de nuevo él me tomo del cabello y me hizo poner de rodillas para comenzar a presionar mi cuello con uno de sus brazos mientras con una mano sostenía mi cabeza y cuerpo sujetándome de los cabellos por detrás.

Mis piernas estaba como sin vida aun por lo que solo podía usar mis brazos pero por más que luche con todas mis fuerzas poco a poco me fue faltando el aire hasta que perdí el conocimiento ni siquiera recuerdo cuando caí sobre la lona inconsciente lo que hizo que la campana sonara que apenas recuerdo escuchar que marcho el fin del combate y la declaración de mi derrota, dos hombre subieron y me bajaron del ring para llevarme a una gran “X” empotrada en la pared en donde me amordazaron y aseguraron mis brazos como piernas a la gran X.

Desperté a los pocos minutos ya bien sujeto sin posibilidad de escape justo en el momento que uno de los hombres del consejo del honor dictaba que mi esposa había solicitado que me fuese removido mi pene, me agite trate de soltarme de suplicar de tratar de parar aquella locura pero nada pude hacer al cabo de unos segundos con mi esposa y Néstor sentados justo en frente a mi cuando un hombre todo vestido de negro se me acerco y en una de sus manos tenía ya accionado un cortado fino de plasma láser.

En ese momento estaba aterrado no podía ser cierto nada de ellos trate de despertarme de esa pesadilla, pero nada ocurrió de pronto sentí la mano del hombre tomar mi pene aun en erección, cuando estaba por tocar la brillante cuchilla de plasma laser la base de mi pene, sin poder evitarlo mi pene lanzo de nuevo un gran chorro de mi espeso semen, aun me estaba corriendo cuando el hombre de negro comenzó a cortar mi pene que por supuesto me hizo enloquecer de dolor apenas le tomo al hombre dos segundos en cercenar mi pene de mi cuerpo para siempre.

Cuando el hombre levanto mi pene cercenado aun brotaba semen y algo de sangre de la punta de mi pene cortado como del casi inexistente muñón que me quedo, el dolor fue tan brutal que de nuevo me desmaye, me desperté en un hospital en una sala de recuperación luego que los médicos arreglaron el desastre en mi entrepierna.


** ** ** ** ** ** **

Luego que me recupere fue Néstor quien me busco y desde entonces ante el beneplácito de mi esposa es mi amante cada tantos días viene a la casa para que hagamos un trió, mi esposa llega a orgasmos insólitos mientras se masturba viendo como él me penetra hasta acabar dentro de mis entrañas o en mi boca.

Aunque hay veces que lloro por lo que me he convertido no puedo negar que en verdad Néstor me hace gozar además es la única manera que tengo para correrme por medio de estimulación rectal, de vez en cuando pongo el video no sé porque del día que en donde estaba “Luchando por mi Hombría”.    


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com
  




Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

Relato erótico: Habitación 129 (III Concurso Dolce Love)

127Un trío, fantasía que todo hombre tiene y que ansía hacerla realidad y como no, su marido no iba a ser menos.
Pero, ¿estaría ella dispuesta a ceder a dicha fantasía por su marido?
-¿Un trío? – preguntó Angélica
-Si, ya sabes…podíamos probar, te lo he dejado caer alguna vez.- dijo distraídamente Diego.
-Si si, pero pensaba que me lo decías cómo algo así de pasada no se..no creía que me lo propusieras en serio.-
-Bueno, no se…es que imaginarte con otra mujer me pone mucho, ya lo sabes- dijo mirándola con ojos deseosos.
-Ah…¿pero que el trío seria con una mujer?- rió Angélica
– Jaja si, podíamos empezar probando con una mujer ¿ no?-
– Claro claro – dijo Angélica sonriendo.


Un trío, dos mujeres y un hombre,¿seria capaz de hacerlo?¿ Verle con otra mujer en la cama? .Ver como se tocaban, como se besaban y como la penetraba delante de ella. No estaba segura, pero tenía que reconocer que tampoco estaba negada al 100%.
Así es que cedió a la fantasía de Diego con unas reglas:
– La mujer la escogería ella.
– Tendría que ser desconocida para ambos, seguramente no quería verla en futuras ocasiones en el súper o de visita en casa.
– Se haría en un hotel, nada de hacerlo en casa.
– Si durante el trío, alguno se encontraba incomodo o no quisiera seguir, se lo diría al otro y se daba por finalizado el encuentro.
Diego accedió a las reglas puestas por Angélica, estaba de acuerdo con ella en todo lo pactado.
Llegó la noche, habían estado mirando anuncios, webs dedicadas a esto y parece que habían dado con un chica simpática, llamada Julia, con algo de experiencia en ser la tercera en este tipo de encuentros con matrimonios. Acordada las reglas, se daría el encuentro en el Hotel Ambassador, habitación 129. Un hotel discreto, económico y con aspecto limpio.
Llegaron pronto, querían conocer el terreno antes de que llegara Julia.
Diego y Angélica lo tenían todo preparado, unas copas de vino, un piscolabis y ella, un conjunto burdeos de encaje que había comprado para la ocasión. Hablando de todo y nada esperaban que sonase la puerta para hacer pasar a Julia.
Toc toc..
– Es ella- dijeron a la par mirándose.
Suspiraron y con la mirada se dijeron mutuamente “adelante” con aquello.
Diego abrió la puerta, Angélica esperaba detrás de manera que al abrir, ella fuese la primera imagen que viese Julia. Una tontería, pero quería que fuese así.
Allí estaba, joven pero con madurez, bella, más bella de lo que mostraba las fotos e imágenes que habían compartido. Iba con un vestido blanco ceñido pero sin llamar mucho la atención. Dibujaba sus curvas perfectamente definidas en pecho y caderas. Un cuerpo perfecto.
Angélica dudó, ¿y si Diego prefería a Julia y se olvidaba de ella? Era más joven y guapa…
– Hola, soy Julia- dijo con voz alegre.
– Pasa pasa,- invitó Diego- bueno ella es Angélica y yo soy Diego, encantados. Debo reconocer que estoy un poco nervioso la verdad..
– Y yo- dijo Angélica.
-Tranquilos, es normal, no os preocupéis, vamos a dejar que todo surja, sin forzar nada que es la mejor manera de disfrutar de esto.
-Vale vale,¿quieres tomar algo?- dijo Diego mientras la acompañaba al centro de la habitación donde tenían el vino.
Y poco a poco comenzaron a hablar, a conocerse, las miradas empezaron a volverse pícaras, culpa o no del alcohol, de la comodidad del ambiente que Julia estaba consiguiendo crear.
Angélica notó una mano en su pierna, miró a Julia, parecía distraída mientras escuchaba a Diego.
¿Seguro?. Daba igual, no le incomodaba, miró a Diego, éste la sonreía de manera cariñosa, le calmó.
Risas, roces accidentales o no, el caso es que habían conectado muy bien y la cosa iba fluyendo. En una de las carcajadas Angélica noto como Julia se acercaba a su cuello, notaba su respiración y se hizo el silencio. Diego dejo su copa en la mesa y comenzó a acariciarla la pierna, subiendo la falda delicadamente y con dulzura. Angélica noto como sus pechos se endurecían, quería dejarse llevar, cerrar los ojos y disfrutad y sentir cada segundo de aquel encuentro.
Su respiración se agitó, Julia le besaba delicadamente el cuello y empezó a acariciarle el pecho por encima de la ropa. Diego ya había llegado a su pubis, de manera que separó las piernas para dejarle hacer con más comodidad. Sus dedos empezaron a jugar con su vello, y notaba como se mojaba cada vez más, con los ojos cerrados, estaba disfrutando de todas las sensaciones.
Julia se levantó y cogió de la mano a Angélica y a Diego, les llevaba hacia la cama de aquel hotel. Una cama amplia, King size solicitada adrede para la ocasión. Sentó a Angélica en el borde y Diego se quedó detrás.
-¿Puedes desabrocharme el vestido Diego?- pidió Julia sin dejar de mirar a Angélica.
Diego bajó la cremallera del vestido y soltó los tirantes de los hombros, el vestido resbaló por el cuerpo escultural de Julia dejando tan solo el tanga y el sujetador a juego.
Angélica miraba la escena, pensó que sentiría celos, pero para nada, estaba cada vez más excitada.
Diego empezó a acariciar los hombros de Julia por detrás, se acercó a ella, le sujetó la barbilla hacia atrás y empezó a besarle el cuello, Julia pidió las manos de Angélica, ésta se las tendió y las dirigió al vientre. Angélica empezó a acariciar aquel vientre suave, plano, olía bien, decidió probarlo.
Julia le desabrochó el vestido mientras. Poco a poco se fueron tumbando en la cama, inmersos en caricias, besos, miradas cómplices y deseosas de más.
Diego besaba a Angélica y mientras ésta le empezaba a acariciar el pene, duro como una roca, erecto y listo. Julia mientras acariciaba y lamía los pezones de Angélica. Con un leve pero dominante gesto, hizo que Angélica se pusiera encima de Diego de manera que la penetrase sin compasión, profundamente. Julia se tumbó al lado y empezó a besar a Diego mientras acariciaba a la vez a Angélica.
Estaban compenetrados, los 3 eran uno. Gemidos, sudores y placer era lo que desprendía aquella cama.
Angélica subía y bajaba, notando como el pene de Diego estaba dentro, cada vez más cachondos, miró a Julia que la miraba con ojos deseosos y la invitó a subir y ser penetrada, pero ésta cogió el pene de Diego y se lo introdujo en la boca profundamente, una y otra vez, ayudada por la mano que iba al compás de cada lamida. Angélica se colocó encima de Diego, de manera que pudiese chuparle el clítoris y darle aún más placer.
Así estuvieron un rato. Julia dejó el pene de Diego y empezó a besar a Angélica apasionadamente, ambas se tocaban, parecía que faltaban manos para alcanzar todos los rincones de sus cuerpos, sus dedos se penetraban, la una a la otra. Gemidos, gritos de placer y Diego no dejaba de observar y tocarse. Aquello era la fantasía hecha realidad.
No aguantaba más, necesitaba penetrarlas, aquella situación era tremendamente excitante, así es que cogió a Angélica por detrás y la penetró fuertemente, gimiendo sin disimulo.
Julia se tumbó con las piernas abiertas delante de Angélica y le dirigió la cabeza a su clítoris, pronto notó la lengua húmeda de ésta en su vulva, ardiendo, palpitante. Empezó a acariciarse los pechos, mirando como Diego penetraba a Angélica y como ésta le lamía su clítoris, el orgasmo hizo su aparición, espasmos de placer recorrieron su cuerpo.
Diego estaba cada vez más excitado y las sacudidas que le daba a Angélica eran cada vez mas intensas, Julia empezó a acariciarse su clítoris, mojado por la excitación, bastó pocos minutos para alcanzar el climax más intenso jamás vivido. El corazón se le salía del pecho.
Diego aguantaba, entrando y saliendo, sintiendo los espasmos de Angélica, Julia se acercó de nuevo y empezó a besarle intensamente, las lenguas se entrelazaban, jugaban. Angélica se dio la vuelta y ahora fue ella quien se introdujo el pene en su boca, lamiéndolo, esta ardiendo, duro, muy deseable. Dentro fuera, una y otra vez, levantaba la vista y observaba como se besaban y cómo estaban disfrutando ambos. Notó como su boca se llenaba de semen, rebosaba por las comisuras y lo lamió más y más…
Tumbados los tres sobre la king size intentaron recuperar el aliento, mirándose aun con ojos deseosos, los pezones aun erectos, duros, estaba el olor a sexo en la habitación, una caricia de Angélica a Diego…y el placer volvió a la habitación 129.
Escrito por “Marilyn”


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