MAMÁ DE MI AMIGO

Tenía 16 años cuando me ocurrió este acontecimiento que fue maravilloso pero al mismo tiempo fue algo que definirá el resto de mi vida, tuve que ir a la casa de mi amigo porque mi mamá, había tenido que viajar por urgencia y me quedaría en su casa. La mamá de mi amigo no tuvo ningún problema. Esa señora tendría unos 46 años pero poseía un cuerpo que me volvía loco sus pechos eran pequeños pero siempre estaban erectos por lo menos sus pezones, su culo era más o menos grande pero redondito pero en conjunto su cuerpo era rico......


MAMÁ DE MI AMIGO
Tenía 16 años cuando me ocurrió este acontecimiento que fue maravilloso pero al mismo tiempo fue algo que definirá el resto de mi vida, tuve que ir a la casa de mi amigo porque mi mamá, había tenido que viajar por urgencia y me quedaría en su casa. La mamá de mi amigo no tuvo ningún problema. Esa señora tendría unos 46 años pero poseía un cuerpo que me volvía loco sus pechos eran pequeños pero siempre estaban erectos por lo menos sus pezones, su culo era más o menos grande pero redondito pero en conjunto su cuerpo era rico. Nunca imagine que mi lujuria hacia ella desencadenaría el fin de mi virilidad para siempre.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [CIRCUNCICIÓN] [PENECTOMIA]



Categoria: Adolescente      Anónimo & DarkSoul





Tenía 16 años cuando me ocurrió este acontecimiento que fue maravilloso pero al mismo tiempo fue algo que definirá el resto de mi vida, tuve que ir a la casa de mi amigo porque mi mamá, había tenido que viajar por urgencia y me quedaría en su casa. La mamá de mi amigo no tuvo ningún problema. Esa señora tendría unos 46 años pero poseía un cuerpo que me volvía loco sus pechos eran pequeños pero siempre estaban erectos por lo menos sus pezones, su culo era más o menos grande pero redondito pero en conjunto su cuerpo era rico caso como el de una mujer de 25 o 26 años era divorciada su ex marido era un enano feísimo.

Cuando entre vi a su madre en el fondo que se encontraba asiendo las labores del hogar estaba con un short apretadito en el que se le notaba perfectamente su vagina estaba sin brassier (corpiño) se le notaba los senos pequeños pero siempre con sus pezones erectos con solo verlos se me comenzó parar mi pene. Trascurrieron las horas y me dieron ganas de ir al baño, me levante me dirigí apresurado porque me ganaba en eso no sé si fue porque no se dio cuenta o por puro interés entro al baño y vio mi pene ella sonrió y me quedo mirando de la vergüenza lo escondí en un dos por tres y ella me dijo porque te avergüenzas son cosas que pasan tranquilo, agarro y se marchó con una sonrisa picara que me dejo pensativo.

Llego la hora del almuerzo ella se había cambia de ropa, se puso una bata negra que con el reflejo de la luz me permitía apreciar su culo a la perfección,  ella pidió a domicilio comida chuna ya que mi amigo, David se tuvo que ir con su padre a un asunto urgente por lo que volvería al día siguiente creo que a las 4 pm me dijo su mamá. Mientras la comida llegaba ella se sentó en el otro mueble de la sala desde donde me comenzó a platicar cuando me dijo que ella era una mujer sola que necesitaba un hombre que la haga sentir mujer, lo que me hizo poner rojo por ese comentario y apenas pude responder, “si es una mujer joven cualquiera querría hacerla sentir lo que realmente quiere”.

De inmediato ella me respondió

-“pero ya me canse de buscar solo me quieren para pasar el rato yo quiero alguien que me quiera y dure”.

Con ese comentario hizo que mi pene se endureciera por completo de inmediato felizmente me tape a tiempo con la almohada del sofá y pensar que estábamos solos por lo cualquier cosa podría suceder no ayudaba. Al poco rato me dirigí al baño apresurado entre y cerré la puerta para sacar mi erección con prisa porque no lo aguantaba en mi pantalón de lo apretado que se puso y me puse a pensar.

Era la mama de mi amigo pero esta buena además nadie lo sabrá dejare que las cosas sucedan por si solas. Salí del baño y me puse a jugar playstation como si nada hubiera pasado llego la noche y ella me llamo a cenar me levante para sentarme a la mesa trascurrieron los minutos y me percate que ella había tirado una cuchara a propósito como caballero que soy me agache a recogerla y me dejo ver entre sus piernas un calzoncito blanquito (braga) en el que se le notaba la rayita que estaba medio afeitada. En ese momento se me paró mi pene al 1000% lo tape con el borde de la meza un movimiento en falso y se daría cuenta de que tenía una enorme erección. Me dirigí al cuarto, cuando termine de cenar le di las buenas noches.

Su cuarto quedaba al lado del mío no podía dormir no dejaba de pensar en ella por lo que comencé a masturbarme al menos eso calmo mi ansiedad era la media noche y aun no podía dormir me levante por un vaso de agua y vi que ella estaba viendo tele en su cuarto totalmente desnuda, Creo que me escucho cuando me masturbaba me sorprendió que ella no hiciera ningún esfuerzo por taparse y me dijo.

-“No te preocupas, ya eres hombre y yo soy una mujer fogosa”.

Mientras miraba su cuerpo y su rajita mi pene estaba al máximo no aguantaba más y aquella imagen me hizo excitarme fui hasta ella para agárrale los senos los cuales bese con verdadera Pasión. Le dije que hacía tiempo que me traía loquito que cada día me masturbaba en su nombre imaginándome besarle todo su cuerpo, le bese su espalda, por donde baje hasta sus piernas, la bese de pies a cabeza escuche sus gemidos de lo excitada que estaba mientras seguía, de pronto le dije.

-“Sabes mi sueño es penetrarla con pantis o con una tanga”

Ella me hizo caso se puso un traje de esos de enfermera con pantis y tanga yo le dije báilame y lentamente mientras lo hacia se fue quitando la ropa. Mientras yo me masturbaba ella bailaba sensualmente. No me aguante más me pare y la abrase par besarla, le quite lo que aun quedaba del traje lo que hizo que quedaran a la vista sus erectos pezones mientras nos besábamos mis manos bajaban hacia su culito redondito que manosee a placer ella me dijo “te la mamo” le respondí “si hazme lo que quieras”.

Ella se arrodillo frente a mí, tomo mi dura erección para empezar a chupar suavemente, comencé a gemir de gozo al sentir lo que ninguna mujer antes me había hecho, aquello era mi primera mamada se sentía como si estuviera en el paraíso, aquello fue tan intenso que no tarde en correrme en su boca, me vine como nunca antes sentí como si de mi pene brotara un litro de mi espesa leche que ella se trago como gusto.

Mientras recupera el aliento como la firmeza de mi erección hice que ella se acostara en el borde de la cama para colocarme entre sus piernas para use mi lengua en su vagina rosadita que casi estaba depilada por completo le manoseaba su clítoris, lo que hacía que ella gimiera y decía, entre gemidos de placer con voz entre cortada.

-“¡Dios, Dios! Que rico, más, más, más”.

No tarde en sentir todos sus flujos en mi boca ella casi gimiendo de placer dijo.

-“Que rico se sintió eso extrañaba esa sensación”.

Luego de su intenso orgasmo nos echamos en la cama abrazados, acariciándonos por algunos minutos hasta que ella me monto, restregándose mi pene entre sus labios vaginales lo rosaba, sensualmente ya no daba más ya con mi pene de nuevo en erección a todo lo que daba, ella también estaba muy excitada por lo que termino por decirme

-“Métela, métala por favor”.

Ya no me aguante y se la metí con mucha fuerza. Ella pego un grito que se fue convirtiendo en quejido de gozo, ella se mordía los labios de excitación yo le metía lento mi pene, los dos estábamos excitados liberando todos nuestros sentimientos lujuriosos, la penetraba cada vez más y más rápido, luego de alguno minutos ella se puso en cuatro patas por lo que comencé de nuevo la penetrarla pero esta vez despacio desde atrás, no pensaba que era solo sexo si no en lo rico que la estábamos pasado bien caímos rendidos sobre la cama pero seguía la erección ella me dijo a hora me toca a mí agarro y se acomodó mi pene en su vagina se sentó lento subía y bajaba subía y bajaba mientras agarraba las sabanas sintiendo un gran placer cada vez lo hacía más rápido pegábamos unos gemidos, de placer muy eróticos con mis huevos rebotando contra sus nalgas.

Aquella salvaje cabalgata por su parte duro hasta que me derrame felizmente dentro de ella, gimiendo como un loco sin control, sintiendo como mi potentes disparos de espesa leche llenaban el interior de su sexo mientras ella gemía lo mismo que yo, ambos en un frenesí sexual desconocido por mi hasta ese momento, ambos quedamos jadeantes empapados de sudor.

Nos tumbamos en la cama me encontraba cansado pero muy contento pensaba en lo rico que era pasarla con una mujer mayor que me enseñaba todo un mundo nuevo que su experiencia en la vida me podría ofrecer mi pene aun palpitaban de la punta resbalaba aun algo de semen que ella se encargo de limpiar dándome una grandiosa mamada final, esa noche no pudo hacer sido mejor.

Amanecimos abrazados ella se levantó primero a recoger el desorden de la noche, cuando me levante ya estaba preparando el desayuno me le acerque y la abrece aprontando mi pene sobre su culito estaba con una de esas toallas de baño. Le mire el culito por mi parte estaba desnudo, le quite la toalla y la penetre desde atrás, mientras ella seguía cocinando sin sospechar que estábamos siendo observados por mi amigo quien regreso antes de tiempo.

Más tarde ese día David ya estaba en casa, por lo que su madre y yo apenas nos tuvimos que conformar con miradas indiscretas, ante una mirada extraña de David, era casi imposible pensar que algo sospechara, por lo que borre de mi mente cualquier mal pensamiento de su parte, en la noche nos fuimos a dormir, como si nada, en mi cama no podía conseguir dormir pensaba en su sexo, senos y nalgas, mi pene palpitaba debajo de mi trusa (slip), poco después de la 1 Am sigilosamente salí de la habitación para ir a la de ella.

Regrese casi al amanecer muy contento luego de una nueva sesión de buen sexo con la mamá de David que no estaba en su cama lo que me llamo la atención de pronto sentí que alguien me tocaba el hombro derecho era David en trusa como yo mismo estaba, el me miro antes de decirme.

-“Disfrutaste revolcarte con mi mamá ¡maldito infeliz!”

Aquellas palabras me dejaron helado, no supe cómo reaccionar, iba a intentar decirle algo cuando sentí la primer Puñalada directamente en mi entrepierna. Aquello hizo que mis ojos quedaran en blanco varias otras puñaladas se clavaron en mi ya ensangrentada parte delantera de mi trusa.

El dolor era simplemente indescriptible, David no conforme con masacrar con infinidad de puñaladas, de un cuchillo muy delgado con filo aserrado de hoja delgada, ya en el piso revolcándome de dolor antes de que su madre llegase a ver lo que estaba pasando, me bajo mi perforada trusa para tomar mi prepucio, lo jalo con fuerza, en ese momento el dolor que aquello me produjo ni lo note ya que estaba sintiendo demasiado dolor para notar otro más.

David de un solo corte me circuncido, quedándose con la piel de mi prepucio en sus manos la cual entre alarido y alarido que estaba dando en ese momento, me metió a la boca e hizo que me lo tragara. Cuando su madre llego se horrorizo ante la escena que quedo ante sus ojos conmigo revolcándome en un gran charco de sangra con David sosteniendo un cuchillo ensangrentado en su mano derecha. Ella rápidamente llamo a una ambulancia, mientras trataba de detener el sangrando como pudo, con mis huevos perforados varias veces lo mismo que mi pene por el delgado cuchillo.

Ya en el hospital me metieron de urgencia a un quirófano pese a los excepcionales esfuerzos de los cirujanos poco pudieron hacer por salvar mi testículos los cuales tuvieron que ser retirados, también tuvieron que retirar parte de mi pene lo que me dejo un pene deforme y nada estético pero eso no lo descubrí hasta mucho después cuando fueron retiradas las vendas que cubrieron mi pene después de la  cirugía de lo que me entere de inmediato porque el drenaje en mi escroto lo hizo más que evidente que me habían convertido en un eunuco para el resto de mi vida.

Me sumí en una gran depresión al saber que la fuente de mi virilidad se había ido para siempre, trate de suicidarme varias veces en las próximas semanas a la cirugía, David fue recluido en un reformatorio por agresión agravada pero salió cuando cumplió 18 años, por mi parte ya no he podido tener sexo más que con prostitutas que son las únicas y a veces pues no todas aceptar tener sexo con un hombre con pene tan deforme y grotesco como el que tengo ahora y tendré por el resto de mi vida.

Debo decir que mis orgasmos ya no son lo que solían ser, apenas algo que me esfuerzo por sentir sin mucho resultado, pero noche a noche me masturbo aunque sin mucho éxito al pensar en la madre de David y como era venirse cuando aún era un macho viril al 100% dentro de ella, algo que me excita de inmediato aunque no pudo sentir lo mismo que aquellas noches que pase con ella. 




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Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

MI MUJER CON MI HERMANO

Mi mujer ya no quería tener sexo conmigo me esquivaba, y yo fogoso deseoso por tener sexo la obligaba a la fuerza. Un día sábado la penetre por el culo fuerte antes de salir a las 6 am rumbo a mi trabajo ella me dijo “chau amor y cerró la puerta”, no le di importancia seguramente estaba enfada por haberla obligado a tener sexo pero se le pasaría pensé, mientras me iba......


MI MUJER CON MI HERMANO
Mi mujer ya no quería tener sexo conmigo me esquivaba, y yo fogoso deseoso por tener sexo la obligaba a la fuerza. Un día sábado la penetre por el culo fuerte antes de salir a las 6 Am rumbo a mi trabajo ella me dijo “chau amor y cerró la puerta”, no le di importancia seguramente estaba enfada por haberla obligado a tener sexo pero se le pasaría pensé, mientras me iba. Aquel día se sucederían cosas que cambiaran mi vida como de mi hermano para siempre.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]



Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Todo empezó cuando viajamos a la capital del país mi esposa Lorena y yo para tratar de conseguir un mejor trabajo. Llegamos a la casa de mi hermano menor, una casa pequeña casa en que mi mujer, mi pequeño hijo de 3 años y yo nos quedamos en un pequeño cuarto que él nos proporciono, no tarde mucho en conseguí un trabajo a dos horas de la casa de mi hermano en donde trabaje por dos años. Mi mujer una chica de 22 años diario llevaba al jardín de niños a mi hijo, todos las noches tenia sexo con ella 2 veces uno cerca de las 11 pm y otra a las 5 Am antes de partir al trabajo la penetraba por su vagina en la noche y temprano por su culo, ella gemía como toda una perra.       

Le chupaba duro su clítoris que la dejaba hinchado y rojo lo que a ella le hacía gemir de placer, por supuesto le pedía que no gimiera tan fuerte, pues mi hermano nos podría escuchar que apenas dividía nuestras habitaciones una pared muy delgada, sin embargo Lorena parecía que no podía gemir cada vez más fuerte, ella bromeaba diciendo “pobrecito de tu hermano deberíamos decirle que nos acompañe para hacer un trió”.
           
Lo que me molestaba tanto que siempre le decía “no eso no, nunca eres solo mía”.

A Lorena parecía que le gustaba hacerme enfadar con eso de hacer un trió con mi hermano, todos los días a las 6 de la mañana me marchaba al trabajo, y ella me despedía. me decía, “chau amor rico te amo”. Y regresaba entre las 7 o 8 de la noche casi siempre.     

Pasaron uno meses antes que mi mujer ya no quería tener sexo conmigo me esquivaba, y yo fogoso deseoso por tener sexo la obligaba a la fuerza. Un día sábado la penetre por el culo fuerte antes de salir a las 6 am rumbo a mi trabajo ella me dijo “chau amor y cerró la puerta”, no le di importancia seguramente estaba enfada por haberla obligado a tener sexo pero se le pasaría pensé, mientras me iba. Ya cuando llevaba media hora de viaje en autobus me llamaron del trabajo y me dijeron ese día la fábrica iba a permanecer cerrada por lo que me baje y regrese a casa.      

Mi sorpresa fue mayúscula cuando al regresar a casa me encontré con que la puerta que daba a la calle  estaba cerrada por dentro y se escuchaba música a alto volumen. Abrí despacio sin hacer ruido, camine a mi cuarto y escuche gemidos de mi mujer. Que decía “mi amor que rico pene tienes, sigue, sigue, no pares papi”, una rabia asesina me invadió mi cuerpo empezó temblar entre a mi cuarto ya que dese ahí por medio de algunos huecos podría observar todo sin ser visto.           

Mis ojos se abrieron grandes al ver como mi hermano le metía su dura erección a mi mujer por la vagina mientras tenía sus piernas sobre sus hombros, su pene era más grande que el mío, se lo metía con todas sus fuerzas casi parecía que quería partirle su vagina a mi mujer, luego de un largo rato  pararon mi hermano le saco su pene a mi mujer para sentarse al borde de la cama, mi esposa no dudo en colocarse de rodillas frente a él entre sus piernas para comenzar chuparle su pene, de forma muy erótica, como nunca antes me lo había hecho a mí. 

Luego de unos minutos de una rica nada mi esposa le dijo “Pedro corree en mi culito”. Mi hermano la mira y le respondió “pero te puedo hacer daño” y ella le dijo, “a mí me gusta que hagas daño”, para acto seguido ella ponerse en cuatro patas sobre la ya mojada cama. Mi hermano Pedro echo saliva en su ano, abriéndole las nalgas de mi esposa para poner la hinchada cabeza de su pene sobre su ano, para penetrarla suavemente, delicadamente haciendo sentir a mi mujer como le entraba ese pene milímetro a milímetro.
           
Mientras mi mujer era penetrada ella gemía diciendo. “Así papi así que ricoooooooo, métela tooooodaaa” cuando lo tuvo todo adentro le dijo “espera, ahora me toca a mí”, Lorena empezó a mover su culo adelante hacia atrás adelante, atrás sin parar de gemir haciendo pequeños círculos con sus nalgas que se aplastaban contra la pelvis de mi hermano que también comenzó a gemir de placer, mi mujer y mi hermano estaba cogiendo rico, para ese momento estaba que estallaba de rabia pocos minutos después cambiaron de posición, Lorena se sentó encima de él para menear su pequeño como apretado culo sobre el pene de mi hermano.     

Los gemidos se hicieron cada vez más fuertes, los sentones de mi esposa se hicieron cada vez más acelerados me fue obvio que estaban por terminar Lorena le dijo entre jadeos a Pedro “dame tu leche toda dentro, la quiero dentro de mí”, mi hermano le apretó las tetas a mi esposa cuando dio un pequeño alarido para descargar su buena descarga de leche dentro de ella, vi como sus huevos se contrajeron contra su pelvis, ambos se quedaron quietos jadeantes con mi esposa montada sobre mi hermano por un buen rato.           

Mi mujer aun con la erección de mi hermano adentro, comenzó a disfrutar cuando mi hermano empezó a chupar sus tetas y su pene salió de su culo aún erecto. Mi mujer le daba las tetas para que se las chupara a su antojo mientras su vagina se restregaba contra el pene de mi hermano pude ver como del culo de mi esposa que se contraía de lo abierto que quedo salía la leche de mi hermano, que le había dejado en el interior de su culo que era mío pero que en ese momento chorreaba la leche de otro macho y de no cualquier macho sino la de mi hermano que lo dejo bien abierto.   

En esos instantes mi hijo empezó a despertarse no supe qué otra cosa hacer que salir rápido de la casa sin hacer mucho ruido, gracias a la música que estaba alta el volumen ninguno de los dos traidores se percato de mi presencia o de mi huida, me fui a un bar para beber mientras pensaba que hacer, en ese momento deseaba matar a ambos pero era la madre de mi hijo, la mujer que aun amaba y el traidor macho era mi hermano, matarlos no era un opción pero debía impedir que eso continuaba deseaba vengan fue entonces que tuve una idea.

El lunes siguiente pedí unos días en la fábrica, y vigile los movimientos de mi mujer, quien luego de irme a poco rato salía para llevar a nuestro hijo a la escuela, luego pasaba por el mercado para comprar lo que iba a necesitar para el almuerzo y cena que cocinaba para mi hermano como para mí, luego de regreso se quedaba a chismear casi siempre con algunas otra mujer que se cruzaba por el camino llegado a la casa a eso de las 11 Am, mi hermano se iba a trabajar a las 10 Am y los sábados como los domingos no trabajaba.

Regresaba del trabajo a las 4 Pm al poco rato se escucha la música fuerte, lo que me indico que ellos tenían sexo a esa hora entre semana, por lo que jueves siguiente espere a que mi esposa se fuera a dejar a mi hijo a la escuela para entrar a la casa, sigilosamente entre al cuarto de mi hermano quien aun dormía, estaba solo vestido por una pequeña trusa blanca, bajo la cual se notaba un buen paquetón, sobre todo el gran par de huevos que le colgaban bajo su gran pene.

Estaba boca abajo por lo que no fue problema amarrarle las manos sin que se despertara, luego le puse un calcetín (media) en la boca, finalmente le coloque un saco sobre la cabeza que lo hizo despertar pero no podía ver nada, al principio lucho mucho pero gracias a mi superioridad en fuerza como en tamaño logre controlarlo, sin decir ni una sola palabra dado que eso me delataría de inmediato, le coloque una navaja en el cuello con la que lo obligue a ponerse de pie sujetándolo de los cabellos, para llevarlo lentamente al techo por una pequeña escalera.

Lo lleve al borde del techo hasta una pequeña baranda, ahí le baje su trusa hasta los tobillos sus huevos quedaron colgando bajos. Tome un cable que había tomado de la fabrica era fuerte pero muy flexible. Un extremo lo ate a la bese de su escroto, fuerte apretándolo lo más que pude. El otro extremo que era de dos metros lo ate a un pesada piedra de unos 40 o 50 kilos que subí al techo con mucho trabajo, con a navaja hice algunos cortes en el escroto de mi hermano que se retorció de dolor.

Luego que tenía todo listo, con mi pierna derecha, empuje la piedra al vacio, mientras sujetaba a mi hermano para que no cayera del techo, un segundo más tarde, el escroto de mi hermano sintió el fuerte tirón cuando el cable se tenso por el gran peso de la piedra. Mi hermano comenzó a gruñir fuerte sintiendo un gran dolor, mientras su pene creció lo mismo que el mío. Por alguna razón ambos estábamos muy excitados por todo aquello. Con cada instante que pasaba el escroto de Pedro se iba desgarrando más y más hasta que de pronto el gran pene de mi hermano lanzo un gran chorro de su espesa leche.

Aun el pene de mi hermano estaba arrojando chorro con gran potencia de su leche cuando su escroto salió disparado hacia adelante, llevándose consigo sus dos grandes huevos, en ese momento mi hermano comenzó a convulsionar hasta que se desmayo uno segundos después, fue en ese momento que yo mismo me había corrido dentro de mi ropa interior, cauterice la herida sangrante debajo del aun erecto pene de mi hermano bañado en semen como sangre como Dios me dio entender, luego cargue su cuerpo a su cuarto que desordene simulando un robo.


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Mi esposa cuando regreso del mercado lo encontró sangrando levemente tendido en su cama, desesperada llamo a la policía para luego hacerlo conmigo llegue todo angustiado pretendiendo son saber nada, la policía no pudo mucho con los datos que mi hermano le dio, las huellas en la casa solo eran las de mi esposa, hijo y mías pues vivíamos ahí pero nada del supuesto asaltante.

Por supuesto en el hospital poco pudieron hacer por mi hermano que quedo reducido para el resto de su vida en un eunuco, mi Esposa y yo nos mudamos de su casa a los pocos meses pues se volvió algo neurótico, por alguna razón más con Lorena.

Conseguí otro trabajo, en la capital no lejos de la casa en donde ahora vivimos. Apenas a 20 min a pie de nuestra nueva casa, lo que me permite mantener bien vigilada a mi mujer por si es necesario crear a un nuevo eunuco, ahora ya tenemos dos hijos y Lorena parece que no me ha vuelto a engañar ya que ahora es ella la que me pide todos las noches y mañanas que la penetre ya sea por su vagina o por su culo, para hacerla gemir como una perra cada que lo hago.    




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Autor: Anónimo & DarkSoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

QUIÉN ES QUIÉN

Daria que en realidad era Daniel quería ser mujer desde los 12 años, ahora de 20 años había logrado gracias a ingerir periódicamente hormonas femeninas desarrollar uno lindos senos copa C36 coronados por dos pezones rosaditos, caderas estrechas que remataba en un par de nalgas supremo, que cualquier hombre volteaba a velas cuando iba por la calle en diminutas faldas o ajustados pantalones......


QUIÉN ES QUIÉN
Daria que en realidad era Daniel quería ser mujer desde los 12 años, ahora de 20 años había logrado gracias a ingerir periódicamente hormonas femeninas desarrollar uno lindos senos copa C36 coronados por dos pezones rosaditos, caderas estrechas que remataba en un par de nalgas supremo, que cualquier hombre volteaba a velas cuando iba por la calle en diminutas faldas o ajustados pantalones. Con ayuda de Luna ella por fin perdería su huevos para comenzar a ser una mujer de verdad.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [TRANSEXUAL]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Daria que en realidad era Daniel quería ser mujer desde los 12 años, ahora de 20 años había logrado gracias a ingerir periódicamente hormonas femeninas desarrollar uno lindos senos copa C36 coronados por dos pezones rosaditos, caderas estrechas que remataba en un par de nalgas supremo, que cualquier hombre volteaba a velas cuando iba por la calle en diminutas faldas o ajustados pantalones, su piel también era muy suave, con rasgos muy femeninos en su rostro en donde sus carnosos labios resaltaban de inmediato, pero Daria no era una mujer aun le colgaba algo entre sus piernas que constantemente se lo recordaba.

En el mejor de los casos ella era un travesti, aunque se consideraba a su mismo como una mujer no lo era, para colmo de males sus huevos como pene era enormes lo que le dificultaba ocultarlos usando ropa interior femenina, el usa de tangas que tanto deseaba le estaba restringido ya que sus grandes huevos se desparramaban por los lados de la prenda y ni hablar de su pene que el pequeño triangulito de tela de la prenda no podía contener, poco a poco Daria se fue introduciendo en el mundo de los travestis de las ciudad.

Fue así que conoció a Luna una hermosa pelirroja con un cuerpo similar al de Daria pronto ambas se hicieron amigas, más que amigas pues pasaron muchas noches juntas, en las que tuvieron grandioso sexo Luna además de tener grandes huevos poseía un pene monumental que en erección era aun mas grande que el de Daria, largo circuncidado de uno 27 cm en completa erección que a Daria le gustaba sentir complemente dentro de ella, taladrándole sus entrañas, fue Luna la que le hablo de Adriana, una travesti como ellas que se dedicaba a cumplir el suelo de muchas de convertirse en una mujer de verdad.

Daria le insistió mucho a Luna para que la llevase para que le presentara a Adriana pero Luna no quería decía que adoraba sentir la dura erección como huevos de Daria mientras la estaba penetrando, que le gustaba sentir como su cuerpo se estremecía mientras Daria se venía abundantemente mientras la estaba penetrando, pero Luna cansada de los insistentes ruegos de Daria termino por aceptar su petición por lo que concento una cita con Adriana para dos semanas más tarde, luego de meses de ruego de Daria.

Los días para Daria pasaron luego de aquella buena noticia muy lentamente, deseando que llegase aquella fecha, en el inter, Luna no desaprovecho noche alguna para penetrar hasta el cansancio a Daria que en ningún momento se negó a los deseos de Luna en primera porque tenía miedo que ella se arrepintiera de que la presentara con Adriana y en segunda porque deseaba poder gozar todas las veces que pudiera aun con su pene y huevos intactos entre sus piernas, sabría que sus días como travesti intacto estaban cerca de terminar y quería gozar todo lo posible antes de que eso ya no fuese posible.


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El tan ansiado día por fin llego Daria acompañada de Luna que conducía el vehículo llegaron hasta la gran puerta de hierro forjado que era la entrada de una gran mansión de amplios jardines, ambas iban vestidas de forma muy elegantes, el auto se estaciono en la puerta de la gran mansión apenas bajaban del auto cuando Adriana vistiendo un minuto vikini en donde un gran bulto era más que visible en su entrepierna, salía a recibirlas luego de saludar a Luna casi como si fuera su hermana, ella le presento a Daria. 

Adriana dijo que estaba por ir a su sauna que si queríamos acompañarla Luna dijo “¡claro no veo porque no!” las tres se encaminaron a una habitación en donde se desnudaron sus grandes penes eran más que evidentes, los cuales estaban completamente depilados, Adriana tenía un pene enorme aun en erección casi del mismo tamaño que el de luna o incluso más grande, ya en el sauna el calor poco a poco fue encendiendo los ánimos de las tres, Luna comenzó a masturbar el pene de Daria mientras ella le daba una rica mamada a Luna, todo mientras eran observadas por Adriana quien dijo.

-“¡Vamos yo también quiero algo de diversión chicas antes del trabajo!”

Daria se saco el gran pene de Luna de su boca para ponerse pie, fue hasta donde estaba Adriana, con las piernas abiertas con su ostentoso pene ya en erección apuntando al techo, el cual ella tomo con una mano lo masturbo por unos segundos sintiendo su firmeza como dureza, antes de llevárselo a la boca, para comenzar darle una rica mamada, Adriana gimió, mientras ella misma comenzó a jugar con sus ya duro como erectos pezones, Luna no tardo en unirse a la fiesta para hacer un trió.

Luna se coloco detrás de Daria, para restregar su gran erección entre sus nalgas, aquello duro varios segundos hasta que le abrió las nalgas para poco a poco ir introduciendo su gran erección por el culo de Daria, que solo cerró los ojos al sentirse penetrada de nuevo por su amante, sin dejar de chupar el gran pene de Adriana, pronto Luna gemía envuelta en un placer supremo mientras la penetraba a lo perrito como si Daria fuese en verdad una verdadera perra, con Luna apoyando una de sus piernas  sobre uno de los bancos de madera del sauna.

Los cuerpos de los tres bañados en sudor por el calor de la habitación, con el vapor envolviendo sus cuerpos, mientras los gemidos inundaban el sauna aquello supremo, luego de algunos placenteros minutos Adriana, aparto a Daria de su pene para ponerse de pie, le hizo una seña a Luna quien saco su pene del culo de Daria para ocupar el lugar de Adriana, quien penetro a Daria de una sola estocada puesto que su ano estaba completamente dilatado palpitando luego de la tremenda cogida que Luna le había dado Daria, quien gimió fuerte al sentir llena por el culo de nueva cuenta.  

Daria tomo el pene de Luna para comenzar a darle una mamada que la hizo comenzar a gemir de nueva cuenta, Adriana se movía dando círculos con cada embestida que le daba a Daria lo que hacía que su pene rosara una y otra vez su próstata de una forma que nunca antes sintió con Luna, su pene estaba palpitando arrojando liquido pre seminal a raudales de pronto Daria sin siquiera tocarse ni una sola vez su dura erección, se vino, tres potentes chorro de su espesa leche brotaron de su erección.

Mientras todo el cuerpo de Adriana tembló al ser sacudido por un tremendo orgasmo como pocas veces había sentido, su ano se contrajo con fuerza sobre el pene de Adriana que no dejaba de penetrarla y de pronto en medio de su intenso orgasmo Daria sintió como tanto Luna como Adriana se venían, Luna llenado su boca de su ya rica leche mientras Adriana le llenaba sus entrañas con su cálida y hasta donde pudo sentir muy espesa leche, fueron cuatro grandes chorros los que llenaron sus intestinos que la hicieron estremecer como nunca antes.

Los tres quedaron abrazados acariciando con el pene aun palpitante de Adriana dentro de Daria, con los tres cuerpos jadeantes, bañados literalmente en sudor, se quedaron un largo rato ahí el pene de Adriana poco a poco fue perdiendo firmeza hasta que termino de salirse, cuando eso sucedió una gran cantidad de semen broto por el aun palpitante ano de Daria para escurrir por su nalgas, luego de un rato de besos y caricias pasaron los tres a un amplio baño en donde tomaron una refrescante ducha, que retiro de sus cuerpo hasta el último rastro de sudor o semen que aun hubiese en sus cuerpos.  


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Luego de baño los tres fueron hasta una sala que parecía una sala de operaciones aun desnudos entonces Adriana dijo. “¿Que va a ser Daria?, ¿Pene o testículos?”, Daria se quedo perpleja ante tal pregunta pero su pene reacciono por sí solo, tornándose más duro que nunca antes lo que le causo una gran vergüenza tanto Luna como Adriana rieron al ver el rostro de Daria quedar rojo como un tomate, pero Daria tranquilizo a Daria diciendo que no sintiera pena que aquella reacción era algo normal en alguien que estaba por ser castrado.

Escuchar esa palabra excito mucho a Daria por lo que dijo “testículos”, Adriana solo sonrió antes de decir “¡que así sea!”, pocos minutos más tarde Daria ya estaba bien sujeta en la mesa de cirugía, con las piernas sobre estribos, Adriana le había aplicado un buena dosis de un anestésico local por lo que cuando realizo el largo corte sobre el escroto de Daria ella apenas sintió algo, grácilmente Adriana movía sus manos, siendo ayudada por Luna, que al igual que Adriana tenía una tremenda erección mientras observaba como los testículos de Daria eran extraídos uno a uno del interior de su escroto.

Pronto ambos testículos de Daria estaba fuera de su escroto Adriana procedió primero a eliminar toda la piel que ya no iba a ser necesaria, dejando los dos testículos colgando entre las piernas de Daria hasta que uno a uno los fue cortando, primero con un bisturí eléctrico cortaba los conductos que los unían al cuerpo de Daria, al mismo tiempo este bisturí cauterizaba la herida que producían al mismo tiempo que cortaba, Adriana colocaba algunos puntos solo por seguridad antes de coloco lo que quedaba del cable de nuevo en la entrepierna.

Cuando cada uno de los testículos fueron cortados Adriana, suturo usando la piel restante, colocando pequeños puntos apenas perceptibles auto absorbentes, para cuando termino de realizar el procedimiento los tres se me habían corrido de nuevo el abdomen de Daria estaba lleno de la que sería la última leche que arrojaría por el resto de su vida, tanto Daria como Luna pasaron los siguientes dos días en aquella mansión solo para verificar que no hubiese complicaciones, Daria dejo aquel lugar muy contenta sintiéndose más liviana y aliviada como nunca antes en su vida llena de alegría como de vitalidad, se sentía más femenina.


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Un año más tarde Daria estaba muy contenta, su pene se había encogido a un tamaño tan pequeño que por primera vez luego de años de desearlo podía usar pequeñas tangas, sin que le fuese incomodas, además no se le notaba ningún paquete cuando las usaba, ella le estaba insistiendo a Luna de nuevo que aun estaba a su lado para que lo llevase con Adriana para que eliminara su pene, pues deseaba por fin ser una mujer completa, tenía el dinero para someterse a una operación de cambio de sexo pero Luna aun lo dudaba.

De algo Daria estaba segura pronto ya ninguno de los sabría “Quién era Quién”. 



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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

Perdí mi virginidad con una MILF… mamá de mi amigo

Yo soy un hombre Maduro que anda en los 40, es la primera ocasión que escribo un relato erótico, y decidí contarles de mi primera vez, que fue con una MILF, la mamá de un amigo cuando yo era joven. Cuéntenme que les parece la redacción de este relato XXX para mejorar en los próximos.

Desde temprana edad comencé a masturbarme viendo pornografía, por lo que fui muy precoz comparado con mis amigos. En esa época era más difícil conseguir porno, en especial vídeos porno, pero me hice de uno que otro, y eso era mi consolación para calmar mis ansias de sexo.

Cuando tuve mi primera novia, evidentemente yo quería hacerlo con ella, pero en la época era común casarse virgen, y las mujeres eran muy santurronas, o por lo menos las mujeres de mi círculo social, pero yo era un precoz y quería tener sexo. Mi novia solo me calentaba y tenía que jalármela llegando a casa.

Ese año llegó un nuevo chico a la colonia, lo llamaré Mateo; era costumbre ir a jugar fut o basquet entre los chavos, por lo que se adaptó rápido a nuestro grupo de amigos, todos éramos de la misma edad y algunos tenían hermanas muy guapas, pero igual de santurronas.

Conociendo a la MILF

En una ocasión, Mateo nos invitó a su casa, y conocimos a su mamá, la llamaré Miranda, una mujer madura de 35 años, muy sexy, era morena de ojos verdes, cabellos negro y largo, delgada, con unos pechos muy bonitos, y un trasero muy rico, se conservaba muy bien, cuando la vi me excite muchísimo, pero oculté mi erección, cada que se daba lo oportunidad volteaba a verle el culo y los pechos, en especial cuando se agachaba a hacer algún quehacer doméstico; nunca había estado con una MILF así, por qué las mamás de mis amigos eran señoras feas o gordas.

A partir de ese día empecé a ir más seguido a su casa, iba con el pretexto de brindar mi “sincera amistad” a Mateo, y poco a poco me volví como de la familia, iba a la hora que yo quería, y no paraba de mirarle ese hermoso cuerpo, seguido me hacía una paja pensando en ella.

Mi obsesión de estar con una MILF crecía

Una ocasión fui un sábado temprano, Mateo y yo veíamos la TV, y escuché que ella se estaba bañando, mi imaginación comenzó a volar, y tuve una gran erección, cuando escuché que el agua ya no caía de la regadera, supe que estaba por salir, entonces le dije a Mateo que si me podía prestar una historieta, porque a él le gustaban y tenía muchas, pero yo solo quería un pretexto, me dijo que sí, que estaban en su cuarto, subí a las habitaciones mientras él seguía viendo la TV, entré al cuarto de Miranda y me escondí bajo la cama, al poco tiempo entró, estaba envuelta en una toalla del pecho hacia abajo, la toalla le llegaba a 2 cm bajo las nalgas, era la primera vez que miraba sus largas y sexys piernas al desnudo, y por ratos se veía la comisura de las nalgas al moverse.

Yo estaba muy excitado, pero nada se comparó al momento en que solo estaba viendo sus pies, porque ella estaba muy cerca de la cama, y vi caer la toalla, sabía que estaba completamente desnuda, así que saqué mi cabeza un poco, ella estaba parada y le vi todo, ¡sus nalgas estaban tan firmes!, pero desde mi posición no podía ver sus tetas, aún así mi pantalón estaba a punto de explotar. Comencé a masturbarme y vi que se ponía la ropa íntima, fue genial. En cuanto terminó de vestirse y se fue, yo salí y me dirigí a buscar la historieta; después entré al baño a terminar de jalármela, hasta tener la mejor corrida que hasta el momento había tenido.

Sé lo que podrán pensar, que debí salir y aprovechar para estar follando con una MILF tan rica mientras su hijo estaba viendo la TV. Eso pasaría en una película porno, aunque mi caso es diferente, yo era un pervertido a esa edad, pero ella era una mujer muy conservadora, hasta iba a la iglesia, y en ese momento me veía como un hijo o un sobrino; tenía unos 3 o 4 años divorciada, y todo ese tiempo sin tener sexo, y por lo que me llegó a platicar Mateo, sus padres cogían seguido. Él los oía en ocasiones aunque trataban de no hacer ruido; así que, tanto tiempo sin darle placer a su cuerpo tenía que causar efectos favorables para mí.

Pasaron casi 2 años en los que iba a la casa de Mateo, y solo imaginarme con una MILF como su mamá haciéndome una mamada, de a perrito, ella montada sobre mí, y muchas otras posiciones que aprendí viendo porno; y durante ese tiempo me gané la completa confianza de él, y mejor aún, la confianza de Miranda. Incluso algunas veces platicábamos solo ella y yo de cosas más maduras, y le hice creer que yo la apoyaba en cualquier cosa; podía entrar a esa casa aun cuando no estuviera Mateo. Obviamente, no me importaba, yo solo iba a ver a mi MILF.

Me quedé a dormir varias veces, y llegué a espiarla mientras se cambiaba y cuando dormía, una de esas ocasiones dejé la puerta del baño abierta mientras me bañaba, y la vi pasar dos ocasiones en las cuales procuré estar empalmado para que Miranda viera mi paquete al 100. Yo ya era un hombre, ella ya se daba cuenta de eso y cada vez estaba más cerca de perder mi virginidad con una MILF que estaba buenísima.

El gran día de estar con una MILF llegó

Fui a su casa un día que Mateo no estaba, lo cual hacía cada vez más frecuentemente.Cuando abrió note que había estado llorando, pero me valió verla llorar después de ver su cuerpo, tenía un vestido de vuelo muy primaveral que le llegaba a la rodilla, de esos que son ajustados hasta la cintura y de abajo muy amplios, y unas zapatillas algo altas, parecía que estaba por salir; comenzamos a platicar y me mostré muy interesado, me dijo que se sentía frustrada por qué no podía criar sola a Mateo y que además sentía que su hijo no la valoraba, dijo que por su culpa su esposo le pidió el divorcio y algo sobre el trabajo, al parecer eran muchas cosas que se acumularon, pero en realidad eso no me importaba, yo la notaba vulnerable y tenía que aprovecharlo para desvirgarme con una MILF de una vez por todas.

Estábamos sentados en la sala y la abrace sobre su hombro, y mi otra mano la coloqué sobre su mano y su rodilla, le decía unas palabras de consuelo sacadas de la manga, mientras cambiaba mi brazo hacia su cintura, luego a la cadera y la volvía a subir. Mi otra mano pasó de su rodilla a la pierna, y a veces la cruzaba completamente hacia su cadera para completar el abrazo; ella no parecía incomodarse, al contrario, parecía que le gustaba que la estuviera tocando tan íntimamente.

Entonces tomé la decisión, la puse de pie y me paré frente a ella, (yo mido 1.78 metros y ella como 1.65, así que nuestras caras quedaban casi a la par gracias a sus tacones) cuando estaba frente a ella le levanté la barbilla y le dije: “Tu eres una gran mujer, capaz de muchas cosas, eres la mujer más guapa que conozco y tu esposo se fue por tonto, porque si yo fuera tu esposo estaría contigo siempre para ver tus lindos ojos todos los días y hacer sonreír siempre esa boquita tan coqueta que tienes”

Después de eso hice una pausa, ella se sonrojó y esbozó una sonrisa, me acerqué y le di un dulce beso, al separarnos, ella me miró asombrada y con sus ojos aún enrojecidos por las lágrimas, miro mi boca, luego mis ojos, y de nuevo mi boca, y me besó colocando su mano en mi nuca, yo la tomé de la cintura y la acerqué a mí, lo que más quería era cogérmela muy duro, pero sabía que tenía que ir calmado con ella, ya la tenía en mis manos y no quería arruinar la oportunidad de perder mi virginidad con mi MILF.

Evidentemente tuve una erección, y cuando ella la sintió acerco a mi sus caderas, yo comencé a recorrer mis manos desde su cintura, hacia la parte superior de sus nalgas y de regreso, cuando vi que le gustaba que se las agarrara, coloque mis manos en sus pompas y se las agarre completamente, apretándoselas, ya entrado en confianza metía mi lengua en su boca jugando con la suya y besaba su cuello por ratos, las manos ni se diga, ya recorrían todo el vestido primaveral y las metía bajo el vestido para tocar su culo directamente, ella ya se notaba excitada por qué se contoneaba como si estuviera cogiendo, de pronto me besaba el lóbulo de la oreja, eso me calienta exageradamente, y hasta pierdo el control, por lo que eso provocó que la tirara al sofá y me abalanzara sobre su cuerpo, ambos estábamos perdidos, pero creo que ella estaba fuera de sí por completo, en pocas palabras “ya era mía”.

Ella me dijo que fuéramos arriba, la seguí, y cuando estaba cruzando el pasillo que pasa frente al cuarto de su hijo, la sometí de espaldas a mi contra la puerta de cuarto de Mateo, mi miembro erecto presionaba contra sus nalgas, y mientras le mordía y lamia el cuello, una mano le jalaba el cabello para levantar su cara y la otra viajaba de sus tetas a su entre pierna; ella movía el trasero como una adolescente calentona, abrió la puerta y entramos al cuarto de su hijo.

La aventé sobre la cama boca arriba y me quite la playera, ella se quitó sus pantis, luego me dijo: “hazme tuya”, ella tenía años sin follar, por lo que deseaba hacerlo, yo lo anhelaba, pero tenía que aprovecharme de ella, así que quería que me suplicará que me la cogiera, y yo podría hacer lo que quisiera con ella.

Mientras más hoyos cubiertos mejor

Empecé a meterle los dedos en su vagina y a estimularle los pezones. Ella se retorcía y gemía como gata en celo, creo que iba a tener un orgasmo y le saqué los dedos, así que la dejé a medias, y me dijo: “métemela ya”, pero como dije, quería que suplicara, por lo que metí mi cabeza en su entrepierna e intenté hacerle un oral como había visto en el porno, parecía que nunca le habían hecho uno, por qué me pregunto qué que iba a hacer, pero sin oírla comencé a usar mi lengua para darle placer, se retorció y gritó mucho, y volví a detenerme cuando ella estaba por acabar, lo que hizo que se desesperara y saliera su zorra interior, pues se puso en cuatro y gritó: “ya fóllame por favor“, a lo que le dije: “primero ponte de rodillas para que te folle la boca”, no sabía a qué me refería, pero lo hizo, por fin liberé mi pene del yugo del pantalón, y se lo puse frente a la cara. Ella entonces pensó que solo quería una mamada, y lo metió despacio a su boca, pero sin aviso la agarré de las greñas y se lo metí casi hasta la garganta… por poco vomita, pero no lo hizo, así que comencé a descargar toda la excitación acumulada contra ella en los últimos años, literalmente le estaba cogiendo la boca muy violentamente, y vi sus ojos llorar, pero ahora era por mi pene tocando su garganta, comenzó a salivar muchísimo, lo cual me excitaba aún más.

Cuando saqué mi verga de su boca salió un hilo denso de saliva, y luego le froté mi miembro en la cara, volví a follarle la boca y sentí que estaba a punto de terminar, iba a sacarla para correrme en sus pechos y su cara, pero quería ver qué pasaba si terminaba en su garganta, cuando estaba por correrme entré en un frenesí violento contra su boca y hasta empecé a gruñir de placer. Ella se dio cuenta de que me iba a correr e intentó zafarse, pero no lo iba a permitir, en el momento de la explosión su nuca topaba con la orilla de la cama, así que no podía moverla… presioné tan fuerte que su barbilla tocó mis testículos, y como mi pene mide unos 24 cm era una gran hazaña, así que mi cabeza chocaba casi contra la laringe, solté mi leche y ella se estaba ahogando un poco, así que tuvo que tragarse mi leche, nunca había tenido una corrida tan abundante, y lo mejor es que todo terminaría en su estómago, un poco salió por los lados de los labios y un poco salió por la nariz, fue tan excitante la sumisión en la que la tenía, que yo quería más.

Ella trató de incorporarse casi sin aliento, le quité el vestido con el cual le limpié el semen facial, y me dijo, “por favor Beto, necesito tu miembro dentro de mí”. Entonces la levanté, la puse de espalda a mí y jalándola del cabello le dije: “eres mi puta zorra?” Y me respondió: “si soy tu puta zorra, pero ya metem…”. Antes de que terminara la frase, se la metí de golpe desde atrás, y gritó de placer, la follé violentamente como había soñado tantos años en los que deseaba tener sexo con una MILF. Las envestidas eran tan duras que bramaba como la zorra que era. Cuando tuvo su primer orgasmo empezó a temblar y a apretar fuerte las sábanas que estaban frente a ella.

Ella estaba exhausta, pero yo aún no acababa, la acosté bocarriba en la cama de su hijo, me puse de rodillas dejando mi polla a la entrada de su concha, mis manos sujetaban sus tobillos, los cuales empujé lo más que pude hasta que llegaron al colchón para tenerla bien abierta; su cara estaba entre sus rodillas, y como ella no es tan elástica, me dijo: “Beto me lastimas”, de nuevo en cuanto dijo eso, la penetré de golpe y hasta se olvidó del dolor. Así, tuvo varios orgasmos, y yo estaba por correrme y darle fin a la faena, pero me detuve, pues llegó una idea más perversa a mi mente…

Ella estaba tan agotada que casi se desmayaba, así que ni se dio cuenta cuando la acomodé de a perrito con el culo bien parado, la cara contra la almohada y le coloqué sus manos en las nalgas para que se abriera bien ese estrecho ano. Mi pene estaba muy lubricado con la mamada y tantas corridas que tuvo en mi miembro, así que solo le puse saliva en el ano y le puse la cabeza ahí, cuando ella se dio cuenta de lo que iba a hacer ya era demasiado tarde, le dejé ir mi polla de golpe hasta que el tronco desapareció dentro de su culo. Ella dio un grito desgarrador, el cual se ahogó con la almohada. Al principio me asusté, pues su grito fue muy fuerte, pero no paré, la follé mientras ella gritaba, sus gritos de dolor me prendieron mucho, (lo cual me marcó para toda la vida, pues en otros relatos les contaré algo relacionado con eso), y fue tanta la excitación que no aguantaba más. Entonces volvió a pasar, justo antes de correrme entré en frenesí aún más violento, más por qué ella seguí gritando bajo la almohada, y comencé a sentir esa sensación en todo el cuerpo de placer explosivo, y mientras más sentía eso más violento era y más gritaba ella, entonces terminé, y me sorprendió que ella tuvo un orgasmo también, pues casi convulsionaba de placer.

Un chorro de mi leche escurría por sus nalgas mientras ella estaba tirada exhausta. Yo me levanté y me metí en la ducha; cuando salí, ella seguía tirada en la cama, y le recordé que su hijo llegaría pronto, así que dio un brinco y se metió en el baño. Al verla mojada, me excité, y me la volví a coger.

Una vez que estuvimos vestidos escuchamos que llegó Mateo, cuando entró a su cuarto le preguntó a Miranda que por qué su cobija no estaba, yo pensé, “porque estaba toda pegajosa y olorosa de sexo”, y solté una carcajada al pensarlo. Al despedirme le di una gran nalgada a Miranda y un beso de lengua mientras su hijo no observaba, y me fui con mi sueño de follar con una MILF cumplido.

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La Señora de la Casa

Para Juliette, mujer de verdad

La música, alegre, llenaba la casa. Algunos bailaban; otros cantaban en un improvisado karaoke sin micrófonos ni intervenciones electrónicas. Vino, ron, tequila, todo fluía. Abundaban tentempiés dispuestos con buen gusto y colorido sobre la mesa, y las conversaciones, amenas, se mezclaban con risas y estruendosamente etílicos cotorreos.

La señora de la casa sentía un hormigueo en su bajo abdomen. Su nuevo vecino la miraba siempre de una manera que podría hacerla sentir incómoda. Sin embargo, no le molestaba en absoluto. Al contrario, sentía deliciosamente intimidantes sus miradas.

Mientras ella se movía de un lugar a otro, el marido atendía a un nutrido grupo de sus invitados en el espontáneo y desentonado cantar. El vecino, sentado en medio de ese bullanguero grupo, la vio acercarse mientras ella se dirigía a la cocina.

Ella, pasando a su lado, rozó de forma atrevida pero muy discreta, sus hombros. Entendiendo el mensaje, dejó que ella avanzara hacia la cocina y después de unos minutos, siguió sus pasos.

Lentamente, deteniéndose a ver los cuadros, a saludar a alguno o a otro, aprovechó cada instante para asegurar la ausencia de cualquier invitado en la cocina, donde había entrado ella. Sigilosamente, se asomó y la vio, de espaldas a él, preparando una ensalada.

La acechó sin que ella se percatara de su presencia y logró llegar hasta ella y sin más preámbulos, la tomó por la cintura mientras le arrimaba su inflamado bulto contra la zanja que dividía aquel par de deliciosas nalgas.

Como ella no lo esperaba ni lo había sentido acercarse a ella, soltó un plato que se quebró estrepitosamente al chocar contra el suelo mientras exhalaba un grito asustado.

Él se detuvo y la bulliciosa muchedumbre guardó silencio. Desde el salón, el marido preguntó, “¿estás bien, querida?”. El vecino, no sabiendo qué haría ella, permaneció inmóvil. Nadie se acercó a la cocina, expectante a su respuesta.

-“Estoy bien, cariño. Solamente es un plato que se cayó. No pasó nada

La fiesta reinició con su bullicio, y al nomás enterarse que nadie irrumpiría en la cocina, ella se volteó rápidamente, lo confrontó cara a cara, le sonó una significativa pero no muy fuerte bofetada, y de inmediato, plantó un beso jadeante, anhelante, hambriento y deseoso en la boca del sorprendido visitante, entrelazando de inmediato su lengua con la de él, para luego provocar en él un sobresalto al tomar con su mano su endurecido miembro, que asomaba, despertando por encima del relieve de su pantalón.

Recuperado de la sorpresa inicial de que ella tomase la iniciativa, él agarró como tomando posesión forzosa de su cuca, generando a su vez un espasmo en ella.

Él aprovechó la sorpresa que la desconcentró, y tomándola por uno de sus hombros, la volteó poniéndola de espaldas a él y la empujó contra la pared al mismo tiempo que levantó el vestido blanco de tela estampada con rosas por doquier y que le llegaba hasta la mitad de su muslo, y tomando sus bragas, tiró de la condenada prenda con fuerza, rompiéndola y con velocidad más producto de la desesperación que de la prisa, desabrochó su cinturón, el broche y el cierre, bajó su pantalón hasta las rodillas y sin más preámbulos empujó su pene rojo y endurecido contra aquella cueva que anhelante lo esperaba.

Afuera de aquella cocina convertida en templo de pérfida fidelidad conyugal y altar de la lujuria y el desenfreno desvergonzado y atrevido, audaz y excitante, la fiesta continuaba entre música, canciones, risas y voces que animaban a los que se atrevían a bailar entre sus pares.

Sobresalía la voz del marido, jovial, con sus erres arrastradas y sus carcajadas sonoras y estridentes, mientras su mujer era cogida como perra en celo en su cocina por un extraño que por primera vez ponía sus pies en su casa, y que sin conocerla, pero deseándola, gozaba de su osadía, pisándola expuesto a ser descubiertos por todo el barrio.

Jadeando ambos, movieron sus caderas para que la verga encontrara su cuca y él, rehusándose a usar sus manos para guiar su falo, acomodó de esa mujer las nalgas y entre movimientos ascendentes, descendentes y laterales, encontró el orificio que había llegado a buscar.

Con tres empujones, fuertes y bruscos, arremetió contra aquella hasta entonces fiel y leal mujer, horadando su pudor y desguazando su pureza.

Le metió la verga como quiso y cuánto quiso. La cogió y ella, con la boca abierta, jadeando y suspirando, se sabía expuesta y al resistir el impulso natural por sentir temor y prudencia, se fortalecía su lujuria, extendiendo hacia atrás sus manos para tomar las nalgas de aquel hombre que la hacía suya para sentir aquella hombría plenamente.

Así, de pie contra la pared y con un hombre atrás invadiendo su cuerpo, pasó a ser más hembra que mujer.

El vaivén de aquella cadencia inmemorial creadora de vida, de odios y tragedias, sintiendo cada detalle de aquel pene desconocido y osado, se explayó en la sensación de ser cogida en su propia casa con la puerta abierta y con visitas y su marido a distancia tan cercana que, sin poder evitarlo gimió en voz alta y desesperó en su gozo al terminar en una explosión gloriosa de intensas agonías que le arrancaron un alarido que intentó contener sin éxito y que terminó dejando desbordar en cómplice sinfonía con los gruñidos bruscos de aquel extraño que sabiendo que ella devanaba en un orgasmo prolongado, eyaculó sin miramientos en aquella cuca ajena que se abría palpitando para recibir su semen pecaminoso.

El marido en sus ebrias alegrías, escuchó aquellos amortiguados gemidos y alaridos e incapaz de identificar su causa y su origen, no pensó en más que pedirle en voz alta a su mujer otras dos botellas para los invitados y ella, escuchándolo, apenas logró gritar, “¡SÍ, PAPI!” mientras el vecino comenzaba a poseerla por el ano.

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QUEJIDOS PLACENTEROS

Sandra era una ex miembro de las fuerzas de inteligencia del país, experta en antiterrorismo, artes marciales, armas e interrogación, además era una belleza de mujer con tetas grandes, cadera estrecha y nalgas de infarto que acompañaba con una boca de labios sensuales, ojos claros con una larga cabellera negra que le llegaba casi hasta la cintura, ella sabia como tratar con esas sabandijas......


QUEJIDOS PLACENTEROS
Sandra era una ex miembro de las fuerzas de inteligencia del país, experta en antiterrorismo, artes marciales, armas e interrogación, además era una belleza de mujer con tetas grandes, cadera estrecha y nalgas de infarto que acompañaba con una boca de labios sensuales, ojos claros con una larga cabellera negra que le llegaba casi hasta la cintura, ella sabia como tratar con esas sabandijas. Brayan y Kevin estaban por experimentar un enorme placer como dolor como nunca imaginaron.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [TORTURA]  


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Aquella pequeña pandilla conformada por jóvenes adolescente de entre 14 y 18 años habían estado aterrorizando a aquel pequeño sector comercial de la ciudad, los propietarios de los pequeños comercios habían perdido a la mayoría de sus clientes habituales por el temor a ser asaltados al ir por ese rumbo, también ellos habían sido asaltados en contadas ocasiones, incluso algunos estaban siendo extorsionados para pagarles protección, aquello llego a su punto culminante cuando una de esos negocios fue incendiado cuando el dueño se negó a pagar por protección lo que llevo a los locatarios a tomar una decisión.

En una junta se discutió dos posibilidades cerrar los negocios o contratar a un profesional que se encargara del problema ya que la policía parecía no querer hacer nada al respecto, la votación fue casi unánime en su mayoría votaron por contratar a alguien, cosa que sucedió algunos días después, la encomienda era hacer que esos pandilleros se fueran para siempre de ese sector de la ciudad de una forma u otra, el encargado era una mujer de unos 35 años experta en esos caso quien les garantizo a los locatarios que en dos semanas a lo sumo ya no volverían a ver a ninguno de los pandilleros.

Sandra era una ex miembro de las fuerzas de inteligencia del país, experta en antiterrorismo, artes marciales, armas e interrogación, además era una belleza de mujer con tetas grandes, cadera estrecha y nalgas de infarto que acompañaba con una boca de labios sensuales, ojos claros con una larga cabellera negra que le llegaba casi hasta la cintura, ella sabia como tratar con esas sabandijas por lo que paso los siguientes tres días espiando a los pandilleros hasta descubrir cuáles eran sus líderes, quienes resultaron ser unos chico de 16 y 17 años respectivamente.

Ambos adolescentes eran huérfanos fugados de un orfanato estatal, luego de escapar formaron una pandilla con otros chicos de la calle y pronto vieron que era fácil vivir robando, asaltando y extorsionando a los indefensos locatarios de aquel lugar, todos ellos vivían en un edificio abandonado, no muy lejos de donde realizaban sus fechorías entrar en ese sitio seria un problema eran cerca de 300 adolescente aun con todo su entrenamiento Sandra sabía que no podría con 300 enojados adolescentes, por lo que ideo un plan para lidiar con los lideres Sandra sabia que sin ellos los demás se dispersarían.

Por algunos días más Sandra siguió cada uno de los movimientos de los dos jóvenes, descubrió que ambos acudían a unos baños no lejos de aquel edificio abandonado los martes y sábados, para bañarse adecuadamente pues en el edificio no contaban con agua corriente, iban solos pues les gustaba chapotear en las piletas de los baños iba a una hora en la que no había nadie a eso de las 11:00 AM, al siguiente sábado Sandra se coló en los baños media hora antes de la llegada de los adolescentes, que llegaron a la hora más o menos de costumbre.


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Ambos se despojaron de su pantalón para quedar en bóxer de esos ajustaditos, estaban animadamente platicando sin esperar problemas los dos adolescentes de pronto antes de que pudieran seguir desvistiéndose Sandra salió para dispararles con una pistola de dardos tranquilizantes los dos adolescentes cayeron segundos después completamente inconscientes por el tranquilizante inyectado en sus cuerpos, que los dejo completamente indefensos a merced de Sandra que uno a uno los saco de aquel baño para meterlos sin ser vista a una amplia camioneta negra para llevarlos a una bodega del otro lado de la ciudad.

Ambos adolescentes se despertaron horas después en una habitación con los ojos vendados y las manos amarradas a la espalda aun estaban en bóxer con sus camisas pero descalzos como si aun estuvieran en los baños, de pronto se escucho una muerta metálica rechinar al abrirse, se escucharon pasos acercarse a ellos y el mayor de ellos de nombre Brayan de 17 años fue tomado de los cabellos y una pistola le fue colocada en la sien lo que lo puso muy nervioso pero mostrando temple no dijo nada solo apretó los labios, esperando el disparo, creo que era su final.

Brayan como Kevin que era el nombre del otro chico de 16 años escucharon como el arma de Sandra se martillo, ella les dijo a ambos chicos “ahora van a hacer mis juguetes sexuales niéguense y morirán en el acto, háganme gozar y les prometo que vivirán, otra cosa gocen porque puede que no pueden volverlo a hacer”.

-¿ENTENDIERON?

Sandra grito, ambos adolescentes asintieron con la cabeza en señal de que comprendían, ella enfundo el arma para primero bajarle un poco el bóxer de Brayan que dejo su pene como huevos al desnudo, luego hizo lo mismo con el bóxer de Kevin.

Sandra se coloco entre ambos adolescentes para tomar sus penes sin circuncidar con sus manos, comenzó a masturbarlos, de forma lenta al principio pero poco a poco fue subiendo su ritmo, los prepucios de ambos jóvenes cubrían para casi de inmediato descubrir sus hinchados glandes que no tardaron en comenzar a filtrar liquido pre seminal, al cabo de unos pocos minutos Kevin el más joven de los dos lanzo un gemido en verdad hondo de placer lo que le indico a Sandra que ambos estaban listos para la siguiente etapa de su plan maquiavélico.

Sandra estaba casi desnuda apena con botas y una péquela tanga, con sus tetas al aire, hizo poner a ambos adolescentes uno frente a otro para ella inclinarse, lo que hizo que la erección de Brayan comenzara a restregarse entre sus nalgas y el pene endurecido de Kevin quedase frente a su rostro, ella lo tomo y se llevo a su boca con una mano mientras con su otra mano hizo a un lado su tanga tipo hilo dental para tomar el pene de Brayan colocar la punta de su erección en la entrada de su vagina y dejo que la penetrara.

Los gemidos de ambos jóvenes no se hicieron esperar, ambos estaban gozando con Kevin que aunque no era virgen para ese momento si era su primera mamada por otro lado Brayan gozaba de penetrar aquella húmeda cavidad femenina, de tanto en tanto Sandra se sacaba el pene de Kevin de su boca para gemir de placer pues ella también estaba gozando, luego de algunos minutos cambio de posición ahora era Kevin quien la penetraba su pene no era tan largo como el Brayan pero era más firme, mientras que Brayan gozaba de la boca de Sandra.

Kevin fue el primero en venirse, inundando la boca de Sandra de su caliente leche, Sandra no tardo en sentir como el pene de Brayan que no dejaba de entrar y salir de su vagina, comenzó a tener contracciones, mientras continuaba chupando el pene de Kevin que apenas podia mantenerse en pie luego de su gran orgasmo, Brayan se vino dentro del sexo de Sandra, gimiendo sonoramente, mientras llenaba su vagina de su semen que hizo que Sandra se sacara el pene de Kevin de su boca para dar un largo gemido, sintiendo como un orgasmos invadía todo su sensual cuerpo.


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Cuando Sandra termino de limpiar los restos de semen en ambos penes les volvió a subir sus bóxer a los adolescentes para conducirlos a un rincón en donde una varilla de metal estaba firmemente anclada a las paredes hizo que los adolescentes se sentaran detrás de la varilla para asegurar sus tobillos s la varilla lo que dejo sus plantas de sus pues desnudos frente a ellos les descubrió los ojos y tomo una largo látigo semi rígido para regresar a donde estaban apenas cubierta con una máscara y una tanga que hizo que ambos adolescentes se le quedaran mirando fijamente.

Cuando de pronto Sandra con una enorme sonrisa en sus labios comenzó a azotar las plantas de sus pies desnudos con el largo látigo, lo que hizo que ambos jóvenes dieran un largo grito de dolor, que no pudieron contener más por la sorpresa que por el dolor, que aunque fue intenso no era nada que no pudieran soportar, Sandra continuo con los azotes, con cada nuevo golpe el látigo impactaba las cuatro plantas al mismo tiempo, Kevin gruñía mientras Brayan apretaba los dientes para tratar de no emitir sonido alguno.

Los latigazos se prolongaron por horas al final las plantas de los pies de ambos adolescentes quedaron hechas pedazos con trozos de piel colgando de ellos, con sangre chorreando de heridas profundas como dolorosas, Sandra entonces tomo a Brayan, quien ayudo a ponerse de pie, desamarrando su tobillos el adolescente apenas y podía sostener de pie, le desato las manos pero solo para volverlas a amarrar para elevar al joven por los brazos Brayan apenas podía tocar el suelo con la punta de su pies, Kevin se quedo mirando toda la escena con una mirada de terror en su rostro.

Sandra fue hasta la mesa donde dejo el látigo para tomar un reluciente burdizzo Brayan se quedo viendo la reluciente herramienta sin saber para lo que servía en ese momento, de pronto Sandra le vuelve a bajar su bóxer esta vez hasta los tobillos, ella manipula su escroto para colocar la parte alta de su escroto entre las mandíbulas abiertas del burdizzo ella mira a Brayan a los ojos, aquel contacto visual dura apenas unos dos o tres segundos pero para ambos pareció ser una hora cuando súbitamente Sandra cierra las mandíbulas del burdizzo, aplastando los conductos internos que unen los testículos de Brayan al resto de su cuerpo.

Brayan siente todo su cuerpo tocado por un rayo, grita y se sacude con violencia ante la mirada aterrada de Kevin que grita “DELAJO MALDITA PUTA”, Sandra lo mira con una mirada de odio total para decirle “¡no comas ansias sigues tu!” Sandra mantiene cerradas las mandíbulas del burdizzo sobre el escroto de Brayan hasta que este pone los ojos en blanco y se desmaya por el dolor, cuando retira el burdizzo sobre el escroto del adolescente una visible línea roja recorre toda la parte alta de su escroto, con su pene en completa erección apuntando al techo.

Sandra deja el burdizzo sobre la varilla de metal para ir por Kevin, pocos minutos después en los que el forcejeo con ella, ya estaba igual que Brayan colgando de sus brazos con su bóxer hasta los tobillos, sangra entonces comenzó a acariciar su escroto sintiendo el miedo del adolescente, le apretaba los huevos de vez en cuando, mientras le decía “vas a hacer un lindo eunuco”, Kevin se sacudía con desesperación pero por más que lucho poco pudo hacer para que Sandra terminara por colocar las mandíbulas de la reluciente herramienta en la parte alta de su escroto.

Sandra fue cerrando las mandíbulas del burdizzo poco a poco, cuando Kevin sintió que comenzaban a apretarse sobre su escroto, cambio de actitud comenzó a suplicarle a Sandra “¡POR FAVOR, POR FAVOR NO LO HAGAS HARE LO QUE SEA PERO NO LO HAGAS!”, Kevin gritaba con desesperación, pero ella no hizo caso cerro las mandíbulas del burdizzo con fuerza haciendo que el adolescente diera un alarido de dolor como de terror, ella mantuvo bien cerradas las mandíbulas hasta que Kevin puso los ojos en blanco hasta que se desmayo por el dolor indescriptible que estaba sintiendo en ese momento.


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Brayan y kevin fueron arrojados desnudos a las afueras del edificio que compartían con el resto de su pandilla, con una nota prendida en sus tetillas con un alfiler de seguridad, que había perforado su tetilla la cual sangraba, “sigan aquí y todos terminaran como ellos castrados y azotados”, aquella táctica de intimidación dio resultado sobre los impresionables adolescentes que sobre todo adoraban tener sexo y por nada del mundo iba a poner en riesgos sus huevos pene por aquel lugar de mierda.

Kevin y Brayan se recuperaron para encontrar que su pandilla se había ido ambos comenzaron a trabajar en un crucero lejos de ese sector de la ciudad, sus alguna vez viriles penes pronto perdieron toda fuerza vital, perdiendo cualquier capacidad de erección que alguna vez tuvieron, tampoco volvieron a caminar bien, Kevin caminaba arrastrando su pierna derecha lo mismo que Brayan pero en el caso de Brayan el arrastre era más notorio, los comerciantes que contrataron a Sandra con gusto pagaron los honorarios de ella, al ver que la pandilla que los azoro en el pasado se había marchado, pero pese al dinero a  Sandra

Ella adoraba aun más escuchar una y otra vez los ruidos que esos adolescentes hacían mientras eran torturados pero sobre todo le gustaba oír los ruidos que hacían cuando eran castrados aquellos ruidos para ella era en verdad “Quejidos Placenteros”.


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

QUINTO Y AGRIPA

Roma año 60 D.C. la cuidad estaba en plena expansión y era el centro del mundo ahí llegaban a diario miles de productos procedentes desde los más recónditos rincones del imperio, entre esos productos una buena dotación de esclavos, para ser vendidos en el mercado de esclavos, en subastas, arreglos o pedidos directamente por un comprador, Agripa era la hija mayor de un poderoso como influyente senador romano casada muy joven con un rico comerciante que murió repentinamente......


QUINTO Y AGRIPA
Roma año 60 D.C. la cuidad estaba en plena expansión y era el centro del mundo ahí llegaban a diario miles de productos procedentes desde los más recónditos rincones del imperio, entre esos productos una buena dotación de esclavos, para ser vendidos en el mercado de esclavos, en subastas, arreglos o pedidos directamente por un comprador, Agripa era la hija mayor de un poderoso como influyente senador romano casada muy joven con un rico comerciante que murió repentinamente. Ese día ella estaba en busca de un nuevo esclavo que la complaciera sexualmente.


[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [ESCLAVITUD]



Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Roma año 60 D.C. la cuidad estaba en plena expansión y era el centro del mundo ahí llegaban a diario miles de productos procedentes desde los más recónditos rincones del imperio, entre esos productos una buena dotación de esclavos, para ser vendidos en el mercado de esclavos, en subastas, arreglos o pedidos directamente por un comprador, Agripa era la hija mayor de un poderoso como influyente senador romano casada muy joven con un rico comerciante que murió repentinamente de causas desconocidas mientras realizaba un viaje de negocios ella heredo su gran fortuna como negocios.

Agripa enviudo joven a los 19 años ya con dos niños por lo que no tenía que preocuparse por su descendencia pero siendo tan joven deseaba seguir disfrutando de los placeres del sexo que su difunto esposo le había enseñado, fue entonces que comenzó a comprar esclavos hombres bien dotados que la complacieran sexualmente, cuando se aburría de ellos lo vendía a buen precio a alguna de sus amigas deseosas de sentir los mismo placeres que ella para ese momento Agripa ya de 30 años era una mujer rubia de grandes senos como amplias caderas con mucho experiencia, con sus hijos ya adolescentes.

Aquella Mañana ella caminaba con sus guardias y sus dos esclavas de mayor confianza por el concurrido mercado de esclavos iba en busca de un nuevo hombre que la pudiera complacer ella deseaba un macho bien dotado cuyo virilidad le llegase hasta lo más profundo de su órgano femenino, deseaba sentirse llena por completo, su vagina ya no era tan apretada como en el pasado por lo que necesitaba de un pene grueso y largo para poder hacer que sienta el mismo placer que antes, luego de buscar y buscar por un par de hora por fin sus ojos encontraron los que buscaba.

Un comerciante ya de edad avanzada muy gentil le ofreció a Agripa tocar la mercancía lo que ella acepto sin vacilación alguna despojo al encadenado hombre de la única prenda que lo cubría para dejar al descubierto un gran par de huevos, coronados por un pene largo como grueso sin circuncidar que pese a estar en estado de reposo se notaba que era grande, Agripa no lo duro y pago el precio que el comerciante le pidió sin regatear ni un solo talento, esa tarde el nuevo esclavo ya estaba en la amplia casa de Agripa siendo bañado por una de sus esclavas de confianza.

Aquel hombre fue en el pasado un fiel soldado cuya nación sucumbió ante la imparable maquinaria Bélica romana, era alto de cuerpo atlético con abdominales marcados, pelo en pecho y cabello castaño, Agripa dio órdenes para que le llamasen Quinto, a ella nunca le habían gustado los nombres barbaros, como el que llevaba el ahora Quinto, mientras era bañando el joven hombre de 26 años trato de juguetear con la esclava pero cuando la despojo de su túnica descubrió una cruel verdad, sus senos como su sexo habían sido quemados y mutilados horriblemente sintió pena por esa bella mujer y no intento nada más


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Dos horas después ya con el solo oculto Quinto fue llevado a una lujosa habitación él nunca había estado en un lugar como ese, se sentó sobre la cama para descubrir que era muy suave jamás había sentido algo así en su vida, de pronto una puerta se abrió y Agripa portando un exuberante vestido color verde tenue entro cerrando la puerta detrás de ella, para quedarse viendo al hombre que desnudo la observaba desafiante sin sentir temor alguno.

Aquella mirada solo hizo que ella se excitara aun más de lo que ya estaba en ese momento, se acerco a donde estaba Quinto estaba libre de querer podía hacerle daño a ella pero eso no le importo mientras se acercaba se fue despojando de sus finas ropas, hasta llegar a donde estaba, cuando eso sucedió Agripa ya estaba completamente desnuda ante el aquel hombre cuyo pene reacciono alzándose, su prepucio rosado broto de entre su prepucio para quedar hinchado ante Agripa que se le quedo viendo complacida por lo que vía, Quinto estaba como hipnotizado se quedo sentado en la orilla de la cama sin saber qué hacer.

Agripa se inclino para besar al desafiante hombre en los labios, cosa que lo sorprendió pero no tanto como sentí la mano de su dueña sobre su endurecido miembro viril que comenzó a mastúrbalo, cuando Agripa se separo de los labios de Quinto ella comenzó a bajar por su cuello, velludo pecho, abdomen hasta llegar a su entrepierna, con donde se llevo su dura erección la cual ya emitía abundante liquido transparente de la punta a su boca, Agripa se trago su virilidad casi por completo, Quinto sentí la respiración de ella sobre su vello púbico.

Aquello era algo nuevo para el hombre nunca antes una mujer se la había chupado, las mujeres de su nación consideraban una vulgaridad tener el miembro de un hombre en sus bocas pero aquella romana se lo estaba chupando sin poderse contener Quinto comenzó gemir de placer, mientras sus manos se fueron a ambos lados de la cabeza de su dueña para poder regular el ritmo en que se metía como sacaba su pene de su boca, mientras que una de sus manos acariciaba su fuerte torso otra jugaba con sus grandes como pesados huevos.

Aquello era la gloria Quinto nunca imagino que aquello se sintiera tan bien, la lengua de Agripa se enrollaba en el largo tronco de Quinto mientras iba entrando hasta su garganta, para luego concentrar toda la atención sobre su glande cuando estaba de salida, lo que hacía retorcer como gemir fuerte al macho, sin que pudiera contenerse, aquello se prolongo por algunos minutos hasta que Quinto no pudo contenerse por más tiempo y exploto una gran carga de su leche viril fue a dar directamente al estomago de Agripa que se bebió toda su espesa leche sin vacilación.

Quinto quedo tendido en la cama, jadeante muy agitado había sido un intenso orgasmo lo que había sentido, sin embargo su pene, todo empapado de la saliva de su dueña como de su semen seguía aun duro, sin haberse ablandado en lo más mínimo, de pronto Quinto sintió como Agripa se le subía encima, tomando su pene para llevárselo a su peluda vagina, que fue entrando poco a poco, hasta el fondo, ella gimió en ese momento posando sus manos sobre el fuerte pecho de Quinto quien también gimió al sentir su pene bien abrigado por el cálido como húmedo sexo de su dueña.

Agripa sin perder tiempo comenzó cabalgarlo, con fuerza, salvajemente sus grandes tetas se movían en todas las direcciones sin parar, Quinto no resistió la tentación de tomarlas con sus manos para apretarlas fuertes lo que hizo que Agripa diera un hondo gemido de placer, mientras sus nalgas seguían subiendo y bajando, con el pene de Quinto entrando y saliendo de su sexo, con sus grandes huevos revotando con cada nuevo sentón contra sus nalgas, Agripa se vino tres veces de forma intensa, bañando el pene como huevos de Quinto en cada ocasión antes de que Quinto se corriera por segunda vez dentro de ella.

Fueron tres grandes chorro de su espesa leche quienes inundaron la vagina de Agripa, que hicieron que de nuevo ella gimiera hondo al sentir un fuerte orgasmos, que hicieron que sus pezones quedasen tan duros que Quinto pensó que iba a estallar de lo erectos como duros que quedaron, ella se desplomo sobre el pecho de Quinto cuando su orgasmos se fue difuminando con sus piernas temblando y las paredes de su vagina se contraían fuertemente alrededor del pene de Quinto que aun estaba dentro de ella, lo que le produjo un estremecimiento placentero.


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Aquello fue el inicio de un gran como delirante tiempo que se prolongaría por varios meses pero Quinto odiaba a los romanos, su odio comenzó a aflorar al cabo de unos meses cuando la novedad del buen sexo con su dueña fue pasando, poco a poco fue planeando una pequeña rebelión con los otros esclavos de la casa de Agripa pero su conspiración fue descubierta por una de las esclavas fieles a Agripa quien ordeno que Quinto fuese llevado al patio más atrás de la casa donde fue crucificado con las piernas flexionadas hacia arriba dejando sus grandes dotes sexual desprotegidos.

Una cuerda fue amarrada firmemente en la base del escroto de Quinto la cual fue amarrada a un aro a unos 25 cm de donde colgaban naturalmente estirándolos levemente hacia abajo, Quinto paso toda una noche en esa posición sediento y adolorido hasta que en la tarde del día siguiente Agripa se apareció en pocas ropas para sentarse justo donde estaba, Quinto le mostro la misma mirada desafiante a su dueña que le mostro aquella noche que tuvieron sexo por primera vez, pero esta vez Agripa no sentía excitación sino enojo al ver el desafió del que se había vuelto su esclavo favorito.

No hubo palabras Agripa desato la cuerda del aro para comenzar a jalar la cuerda hacia abajo hacia abajo con su mano izquierda mientras con su mano derecha comenzó a pasar la punta de un afilado cuchillo sobre el pene de Quinto que pronto quedo totalmente en erección de nuevo, pasados unos minutos Agripa ya tiraba fuertemente de los huevos de Quinto ya con varias cortadas leves pero dolorosas en su pene, Quinto se revolvía de dolor aunque evitaba mostrar dolor no quería darle ese gusto a Ella.

Agripa molesta le dijo, “te voy a enseñar se sumiso con tus Amos, maldito Bárbaro”, acto seguido ella tomo el pequeño cuchillo que tenia para realizar un pequeños cortes por encima del nuco que apresaba sus huevos en su escroto, su pene palpito fuerte al sentir como ella realizaba los cortes sin poder evitarlo Quinto tuvo que gritar aunque trato con todas sus fuerzas de no hacerlo pero el dolor simplemente era descomunal, como jamás antes había sentido.

-“AAAAAAAAAAAHHHHHHHH”.

Quinto se revolvía de dolor, con la sangre ya chorreando por sus huevos, Agripa dejo el cuchillo a un lado y comenzó a jalar la cuerda con ambas manos, lo que comenzó a desgarrar la piel del escroto de Quinto dolorosamente.

Para ese momento Quinto ya no gritaba sino daba alaridos de dolor que eran escuchados hasta la calle, los esclavos de la casa se estremecieron al escuchar aquellos alaridos, Quinto comenzó a suplicar, doblegando su orgullo de hombre y guerrero pero el dolor era simplemente más fuerte que su fuerza de voluntad, sin embargo Agripa para ese momento estaba embriagada por el dolor del macho frente a ella sentía su vagina completamente empapada, ella tiro con más fuerza hasta que el escroto de Quinto termino por desgarrarse por completo.

Los dos huevos de Quinto quedaron desnudos, colgando ensangrentados sostenidos por los conductos que los unían a su cuerpo, sin la piel que siempre los había abrigado, Quinto se desmayo por el dolor, pero Agripa fue por un poco de agua con la que lo despertó de nuevo tomo sus grandes huevos, con una mano, jalándolos hacia abajo con fuerza, haciendo Quinto se retorciera de dolor entonces ella dijo con una voz que denotaba la gran cólera que estaba sintiendo en ese momento hacia su esclavo.

-“De ahora en adelante solo servirás para dar placer no para recibirlo”.

Agripa acerco su mano a los huevos de Quinto sosteniendo el cuchillo, ante la mirada de terror del macho que le suplicaba que no lo hiciera pero de nada sirvió, Agripa de un solo rápido movimiento castro a Quinto quien dio un gran alarido de dolor antes de volverse a desmayar, por lo que no escucho el gemido de placer de Agripa quien experimento un fuerte orgasmos que casi la hizo caer al suelo pues sus piernas temblaron fuertemente perdiendo casi toda su fuerza, con sus jugos brotando de su sexo en abundancia.

Agripa apenas alcanzo a escucha el alarido que dio Quinto cuando su herida fue cauterizada por un hierro al rojo vivo, Agripa fue a la cocina y les dio a su perros los huevos recién cortados de su alguna vez esclavo sexual favorito, luego dio órdenes que el fuese vendido a una de sus amigas depravadas quien seguramente daría buen uso de un eunuco en su casa, luego llamo a otro de sus esclavos para que tuviera sexo con ella pues el gran orgasmos que sintió la dejo con ganas de venirse de nueva cuenta, lo que hizo pensando en cómo su macho favorito dejo de serlo.


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Quinto fue vendido a una mujer que lo trataba como una bestia, obligándolo a lamerle su sexo luego que iba a orinar o su culo cuando defecaba, hasta dejarlo limpio, Quinto se volvió casi en un papel de baño más que en un esclavo sexual, su pene alguna vez majestuoso pronto perdió toda sensibilidad, dejo de tener las magnificas como duras erecciones que alguna vez tuvo, se le encogió y su cuerpo perdió tonalidad, incluso su voz se torno más femenina.

Luego de algunos meses fue vendido de nuevo ya obeso totalmente, para ser enviados a minas de hierro en donde terminaron sus días, muriendo en un derrumbe, mientras Agripa seguía disfrutando de los placeres de nuevos grandes penes de sus nuevos favoritos.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

INVOCANDO UN DEMONIO

Carlos llevaba jugando dos horas a videojuegos y empezaba a aburrirse. Cerró el juego y abrió el navegador. Siempre que se aburría y no sabía qué hacer acababa visitando la página, donde siempre encontraba algo interesante. Empezaba visitando el tablón random, tenía un poco de todo, humor, fotos sugerentes, videos porno. Para Carlos era como un calentamiento. Cuando ya había visto todos los mensajes le llamó la atención el último mensaje del tablón, una imagen con un círculo con caracteres sobre un fondo negro......


INVOCANDO UN DEMONIO
Carlos llevaba jugando dos horas a videojuegos y empezaba a aburrirse. Cerró el juego y abrió el navegador. Siempre que se aburría y no sabía qué hacer acababa visitando la página, donde siempre encontraba algo interesante. Empezaba visitando el tablón random, tenía un poco de todo, humor, fotos sugerentes, videos porno. Para Carlos era como un calentamiento. Cuando ya había visto todos los mensajes le llamó la atención el último mensaje del tablón, una imagen con un círculo con caracteres sobre un fondo negro. Aquello apenas era el inicio del infierno que estaba por venir.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Huelepie & DarkSoul





A altas horas de la noche un joven estaba sentado frente a su ordenador. Su nombre es Carlos, tiene 20 años. Es un chico delgado y pálido de piel debido a que no sale mucho. Hace tres meses dejó la universidad y desde entonces no sale de su casa más que para comprar comida dos veces a la semana. Vive solo en un departamento pequeño que pagan sus padres que aun creen que asiste a clase.

Carlos llevaba jugando dos horas a videojuegos y empezaba a aburrirse. Cerró el juego y abrió el navegador. Siempre que se aburría y no sabía qué hacer acababa visitando la página de 4chan, donde siempre encontraba algo interesante. Empezaba visitando el tablón random, tenía un poco de todo, humor, fotos sugerentes, videos porno. Para Carlos era como un calentamiento. Cuando ya había visto todos los mensajes le llamó la atención el último mensaje del tablón, una imagen con un círculo con caracteres sobre un fondo negro.
           
El texto que acompañaba la imagen decía "Como invocar a un demonio". Le pareció interesante y pinchó en la imagen para ver toda la información. Era un tutorial que explicaba como invocar a un demonio para pedirle favores. Carlos lo leyó todo y pensó que podría hacerlo, no creía en estas cosas pero se aburría tanto que pensó que por lo menos estaría ocupado un rato. Buscó todos los materiales necesarios, velas, un espejo e incienso. Las velas y el espejo los encontró rápido pero el incienso tuvo que buscarlo más. Recordaba que una anciana le dio un paquete a cambio de unas monedas una de las últimas veces que salió a comprar. Finalmente encontró el incienso. Fue corriendo a su cuarto y dispuso todo como decía el tutorial.         

El cuarto quedo inundado de velas, había impreso unos símbolos y los había puesto en el suelo. Carlos estaba sentado en el centro y en frente tenía un espejo. Toda la habitación olía a incienso lo hacía que le costara respirar. El siguiente paso era leer una especie de oración varias veces. Leyó las palabras con un poco de dificultad ya que el calor de las velas y el incienso le habían secado la boca. Todo quedó en silencio al terminar, la habitación estaba en penumbra apenas iluminada por las velas. Carlos solo escuchaba su respiración cada vez más pesada, expectante a que algo ocurriera. Se estaba impacientando y cuando pensaba levantarse y dejarlo todo escuchó una voz profunda.           

-¿QUIÉN ME LLAMA?     

La escuchaba como si surgiera dentro de su cabeza. El terror se adueñó de Carlos, no esperaba que funcionara. Había leído que lo más importante era descubrir el nombre del demonio para poder tener control sobre él. Pero el miedo le impedía hablar.      

-¡HABLA MORTAL!         
-Mi nombre es Carlos.       
-Había hablado tan flojo que casi ni él escuchaba sus propias palabras.   

-¿POR QUÉ ME HAS LLAMADO?        
-¿Cuál es tu nombre? -Carlos recordaba que lo principal era descubrir su nombre.        

-NO TE DARÉ MI NOMBRE, NO PERMITIRÉ QUE UNA SIMPLE ALMA MORTAL ME DOMINE.

Se fijó en el espejo. En lugar de reflejase, una sombra ocupaba su lugar. Tenía forma humana pero no se podía distinguir sus rasgos.          

-TE PROPONGO UN PACTO.      
SI ANTES DE QUE SALGA EL SOL NO HAS EYACULADO TE DARÉ LO QUE QUIERAS, EN CAMBIO SI EYACULAS ME QUEDARÉ CON TU ALMA.        

Carlos no sabía que decir o hacer, le daba miedo decirle que no y que le pasase algo malo. No entendía muy bien a qué se refería con eyacular antes del amanecer. La última vez que miró el reloj eran las tres de la madrugada y como mucho había pasado una hora.  No amanecería hasta las seis y media, solo debía esperar dos horas y media.           

-Acepto el trato.      
-Intentó sonar seguro pero la voz volvió a fallarle y sonó más como un quejido.

De repente la luz se hizo mucho más tenue, como si las llamas de las velas fueran a extinguirse. Notó como si el aire se moviera en su nuca. Ahora el espejo reflejaba su figura, ya no había ninguna sombra. Carlos respiró tranquilo, pensó que todo había pasado. Se levantó y al darse la vuelta vio una figura. Era un ser alto y esbelto. Tenía el cabello largo y unos ojos con una mirada profunda. Estaba desnudo y carecía de vello corporal. Su pene era enorme.

-¿TE GUSTA?         

Ahora la voz no salió de dentro de su cabeza, era ese ser el que estaba hablando. Su voz era muy bella como de otro mundo. El demonio acarició el brazo de Carlos, su tacto era como seda.  

-DESNÚDATE.

Carlos se sorprendió al darse cuenta de que estaba quitándose la ropa sin querer hacerlo. Estaba excitándose pero no entendía porque se sentía así. Desde el brazo que el demonio había acariciado se extendió un calor por todo su cuerpo, tenía los vellos de punta. El demonio avanzó hacia él y lo besó.

-No -dijo Carlos suspirando.        

-TU BOCA DICE NO PERO TU CUERPO DICE LO CONTRARIO. 

Carlos miró hacia bajo y le sorprendió ver su pene erecto. Nunca se había sentido atraído por un hombre. Sintió vergüenza y miedo.

-VAS A SENTIR MÁS PLACER DEL QUE UN MORTAL PUEDE SOPORTAR.  

Sus palabras encendieron la llama que Carlos sentía dentro. No entendía como podía excitarse tanto en esa situación. Le estaba dominando y a él le gustaba. Quería parar pero no podía evitar seguir. El demonio pasó sus brazos por detrás de la cabeza de Carlos y le acarició toda la espalda y al llegar a sus nalgas le dio un ligero apretón. Carlos gimió, el tacto del demonio era suave pero a la vez como fuego. Le miró a los ojos y vio una oscuridad, una profundidad que le hicieron sentir minúsculo.
Bajó la mirada sumiso.      

Las manos pasaron de sus nalgas a sus tetillas, los acariciaba y Carlos sentía que no podría soportarlo más, el placer le nublaba la vista. De repente apretó los dedos con lo que pellizcó sus tetillas. Carlos notaba  como si tuviera ascuas en ellos, sentía dolor pero a la vez un placer enorme. Pellizcaba cada vez con más fuerza, parecía que el dolor era insoportable, entonces aumentaba más. Carlos lloraba no sabía si de dolor o de placer. El demonio liberó sus pezones y la calma llenó su mente. Empujó a Carlos a la cama, que cayó boca arriba. El dolor y el placer le habían dejado tan débil que apenas podía abrir los ojos.

Notó una brisa en sus pies descalzos y de repente sintió un dolor en sus plantas como si le hubieran dado un latigazo. El dolor era insoportable pero ese dolor le daba placer, con cada latigazo su espalda se arqueaba y su pene palpitaba. Sentía las plantas de los pies ardiendo como si caminara sobre brasas, y ese calor se expandía por todo su cuerpo en oleadas dándole un gran placer. Cuando parecía que estaba al límite del dolor y del placer todo cesó. Solo se escuchaba su respiración agitada, el corazón latía muy fuerte. Notó un cosquilleo debajo de él y una sensación de ingravidez, estaba flotando.

Empezó a sentir un calor en la garganta que cada vez era más molesto, le costaba respirar. Un dolor agudo recorrió su espalda, era como si ahora le dieran latigazos en la espalda. Cada pocos segundos sentía un dolor en algún lugar de su cuerpo, pecho, piernas, cuello, cara, nalgas y la sensación de ahogo fue a más. Era como si le hubieran tapado la boca y no pudiese respirar. Los golpes eran cada vez más fuertes, Carlos no podía casi respirar parecía que amplificaba todo el dolor, que se convertía en placer casi enseguida. Se encontraba en un estado de trance por el placer que todos los golpes le estaban provocando.

Cayó sobre la cama abruptamente respirando libre al fin. Abrió los ojos y el demonio le miraba fijamente.

-PODEMOS PARAR AHORA O SEGUIR TÚ DECIDES.       
-Su voz sonaba calmada como si no hubiera hecho ningún esfuerzo.         

Carlos trataba de recuperarse de todo lo que había pasado. Sentía fuego en todas las partes de su cuerpo y una pasión irrefrenable le hacía temblar. Se levantó y se puso frente al demonio.

-Quiero morir de placer, te daré lo que sea, mi alma, todo lo que me pidas.
-Se puso de rodillas frente a él y empezó a besarle los pies movidos por un sentimiento de sumisión absoluta.

-¿LO QUE SEA? Pregunto el demonio.
-¡Lo que sea! Respondió Carlos

-ASÍ SEA.     
-¡PERO NO QUIERO TU ALMA O VIDA, PERO VIVIRÁS UN INFIERNO MIENTRAS VIVAS! ¿ACEPTAS?

-¡Acepto! Carlos dijo sumisamente.       

El demonio agarró a Carlos por el cuello y lo volteó, sujetándolo por las muñecas. Carlos sintió fuego y dolor en su culo, el demonio le estaba sodomizando, mientras él gemía cada vez más fuerte. Otra vez la sensación de ingravidez. Notaba oleadas de placer cuando de pronto comenzó a sentir otra vez el ahogo que le impedía respirar. Sentía los golpes por todo el cuerpo como si le dieran con diez cinturones a la vez. También en las tetillas, en las plantas de los pies, sentía como si tuviese brasas infringiéndole un dolor insoportable. 

Aullaba y temblaba de placer por igual en ese momento, cada penetración era como una explosión de energía. La saliva chorreaba de la boca de Carlos, cayendo al suelo junto con el líquido que salía de su pene que parecía como si estuviera orinando liquido pre seminal. Carlos sintió una última embestida profunda hizo estallar en Carlos un placer sin igual que gritó sin emitir ningún sonido. Sintió un placer supremo, cada célula de su cuerpo vibraba mientras eyaculaba a chorros. Era como desvanecerse, como si todo su ser hasta su alma estuviera siendo expulsado por su pene.

Fueron chorros mejor dicho raudales de un semen blanco, espeso tan espeso que parecía crema facial, Carlos estaba en un océano de placer como nunca antes, como si sintiera el surgir del universo en su cerebro, y de pronto una luz muy brillante ilumino toda la habitación que lo dejo inconsciente, tirado sobre un gran charco de su semen sobre su cama.

Un rayo de sol iluminó la habitación a la mañana siguiente. Todas la velas estaban apagadas y no había nadie allí, tan solo un penetrante olor a azufre como semen, con Carlos Durmiendo sobre el semen seco, poco a poco Carlos se despertó sintiéndose muy adolorido, sintiéndose todo bañado en su propio semen, en eso recordó todo lo vivido, fue al baño para tomar una ducha, cuando se estaba balando cuando su mano bajo a su entrepierna Carlos creyó morir al no poderse encontrar sus huevos no solo eso, su pene se había encogido para quedar de un tamaño aun más pequeño que el de un niño de tres años.

Salió de la ducha en desesperación total en medio de la habitación un gran cubo que era un metro cubico de billetes de $ 1,000 USD Carlos era rico ahí debía haber cerca de 10 o más millones pero eso no importaba en ese momento, pero por más que los busco no estaban más ahí, Carlos se miro en el espejo y la imagen de su cuerpo desnudo que aparecía, mostraba sus testículos como pene de tamaño normal incluso con una tremenda erección ahí pero en la realidad no era así.

Carlos gasto casi todo el dinero en consultar médicos que no podían dar una explicación al encogimiento de su pene o la desaparición de sus testículos lo más asombroso de todo era que los análisis de sangre de Carlos revelaban que tenía niveles de testosterona normales para un hombre de su edad, los deseos sexuales de Carlos solo hacían aumentar y aumentar pero no podía ni masturbarse ya que su pene no podía tener una erección pese a que el espejo siempre lo mostraba como si tuviera una.

Carlos trato en vano de invocar al demonio de nuevo pero este jamás respondió, en algo si el demonio tenía razón tendría que vivir en el infierno por el resto de sus días.




Historia Original Aquí.





Autor: Huelepie & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

Mi primer trío con mi marido y Pedro

Como es habitual en este tipo de historias, diré que este relato es verídico, ya sé que no es relevante pero haciendo honor a la verdad os aseguro que esto que a continuación os cuento me sucedió hace un par de meses. Además el hecho de escribirlo, me ha servido para recordar y refrescar en mi memoria detalles muy, pero que muy agradables.

Cierto es, que después de quince años de matrimonio y rozando los cuarenta, el sexo se torna un tanto monótono, en nuestro caso siempre hemos sido una pareja bastante activa y con un toque morboso que nos hace disfrutar del sexo, no a diario, pero sí frecuentemente.

Me llamo Carla y como os he comentado antes, al igual que mi pareja, rozamos los cuarenta. Yo no soy una top model ni mucho menos, quizá algún kilito de más en mi culito pero gusta y encanta a los chicos, muy redondo y jugoso dicen mis compañeros de trabajo. De tetas ando bastante bien, una noventa de sujetador y en su sitio. Me encanta mi escote y me gusta presumir de él, casi siempre llevo blusas muy escotadas para lucir canalillo. Es curioso observar que todos, absolutamente todos los chicos con los que hablo, acaban echando un buen vistazo al balcón de mi escote. Sinceramente os diré que me excita saber que pongo cachondos a todos los miembros de género masculino de mi oficina. Como os he dicho antes, no tengo un cuerpazo, pero con mis 158cm de altura, mis curvas y mis ojos verdes, doy mucho juego.

Mi pareja y yo llevábamos bastante tiempo fantaseando sobre meter a otro chico en nuestra cama, sobre todo mientras veíamos alguna peli porno para ponernos a tono, Luis, así se llama mi chico, se excita mucho viendo como varios chicos se follan a la misma y yo no puedo evitar ponerme muy cachonda viendo tantas pollas . En una de esas, me dijo que si me gustaría verme en esa situación, eso me puso como una moto y partir de ahí comenzó la búsqueda de un candidato para llevar a cabo nuestra fantasía.

Pusimos un anuncio en la web “buscamos chico para trío” y las ofertas eran muchas y variadas. Yo escogí a Pedro, evidentemente la elección fue mía, un chico alto y educado de un pueblo cercano. Durante toda una semana estuvimos intercambiando correos, al principio normales, pero conforme tomábamos confianza se calentaban cada vez más…” que si te voy a dar por todos lados, que si te vas correr mil veces”, etc.…. Mi chico, lejos de enfadarse, se excitaba más cuando yo se los enseñaba, estuvimos toda esa semana follando como locos, pensando cómo sería tener por fin dos pollas para mí solita.

Llegó el viernes, habíamos quedado con Pedro a las cuatro de la tarde. Mi marido y yo, quedamos a la una en casa para arreglarnos, aún recuerdo el nerviosismo y la emoción. Por supuesto, yo me puse monísima, era junio y hacía calor, ideal para lucirme como a mí me gusta, vestidito blanco por encima de las rodillas de tirantes y muy finito, me alisé el pelo y me maquillé a conciencia. Mis labios y mis uñas pintados de rojo pasión que junto a mi piel canela, me dio un aspecto latino muy….no sé cómo definirlo, si como sexi o más bien como de puta cara. El caso es que iba cañón y para colmo, nada de sujetador. No solamente se insinuaban mis pezones a través de la fina tela del vestido, si no que al agacharme un poquito y cerrar mis hombros, mis tetas quedaban prácticamente a la vista de cualquiera, además ya tenía el movimiento ensayado para usarlo en el momento adecuado.

Fuimos a comer a un restaurante en pleno centro, nos encontramos a los chicos del banco de mi marido, era descarado como me miraban, no le quitaban ojo a mis tetas. Durante un momento me quedé hablando con el director mientras mi marido charlaba con los otros dos. Solo le faltaba babear, era descarado como me miraba y no a la cara exactamente, en ese preciso momento…toma, te vas a enterar, vas a tener tema para varias pajas. Me incliné hacia adelante, levantando levemente mi pie derecho para ajustar la correa de mi zapato. Le dejé ver mis tetas con todo lujo de detalles, no tuve prisa en incorporarme para que disfrutara del paisaje, él se quedó petrificado mientras yo le miraba a la cara con una sonrisa picarona. La policía no es tonta, se dio cuenta perfectamente, yo lo quise poner cachondo a propósito y es evidente que lo conseguí.

Durante la comida apenas probé bocado, los dos estábamos muy nerviosos, mi chico parecía más tranquilo, pero no, estaba todo el tiempo empalmado, de vez en cuando se acercaba y me decía las ganas que tenía de verme follando con otro chico… ¡¡uffff… lo que me faltaba por oír!!

Eran las cuatro y nosotros ya estábamos en el pub, apenas había gente, unas dieciocho o veinte personas, nos pusimos en la barra sentados en los taburetes y nos pedimos unas copas. Al poco tiempo llegó Pedro, me sorprendió lo alto que era, con carita de nene bueno, de hecho tenía diez años menos que nosotros. Todo cordial, saludos y conversación para dejar claros un par de puntos en cuanto a discreción y seguridad. La verdad es que no hizo falta alargar mucho ese tema, Pedro era casado y no estaba por la labor de cagarla en su matrimonio. Me gustó la actitud y me gustó Pedro, con la segunda ronda de copas la conversación se iba alegrando, él nos contó algunas experiencias y ya se cortaba la excitación de los tres. Mi marido le preguntó que si yo le gustaba, contestación…”joder, está buenísima “en ese momento miro a Pedro y le doy un morreo de al menos dos minutos, mientras nuestras lenguas no paraban, le eché mano al paquete y pude notar cómo crecía el pollón que me iba a comer en breve, que bien me lo voy a pasar, pensé, con estas dos pollas.

Entre las copas y el restregón que me había pegado estaba dispuesta para cualquier cosa, fue Luis quien dijo en ese momento que nos acabásemos las copas, que me tenían que pegar una buena follada en casa… Nos dirigimos fuera del pub, Pedro no sabía cómo llegar a nuestra casa y mi marido propuso que lo acompañara, que el iría delante. Pedro y yo nos fuimos al parking. Para acceder, los peatones pasan por un portal y unas escaleras un tanto oscuras, el contexto ideal para que Pedro me comenzara a besar de nuevo, lo primero que hizo fue bajarme los tirantes del vestido y chupar mis tetas mientras yo le desabrochaba los botones de la bragueta, conseguí sacar su polla y comencé a pajearlo, el seguía lamiendo mis pezones hasta que me dijo que ya no podía más, que se la tenía que chupar…con mucho gusto le contesté, si hay algo que me apasiona es chupar una polla. Pedro guió con sus manos mi cabeza, hasta encontrarme de frente con su polla. Era bastante gruesa y gorda, estaba muy dura y con líquido pre seminal, ideal para una buena mamada, me la metí en la boca y comencé a saborearla, joder estaba muy dura, le puse una mano detrás de los huevos y la otra delante de mi boca, miré a Pedro y estaba en pleno éxtasis, apoyado en la escalera y gimiendo con los ojos cerrados. Comenzó a moverse follándome la boca mientras sujetaba mi cabeza con sus manos, me llegaba a tocar el galillo, la sacaba del todo y la volvía a meter cayendo sobre mis tetas la saliva de mi boca. De golpe me levantó, me agarró por detrás y me dijo que me quería follar, que no podía más, que le iba a estallar la polla. Yo le dije que la follada me la tenían que dar entre mi marido y él, pero que si quería, podía acabar esa mamada que había empezado. Qué bien, dijo Pedro, pero me quiero correr en tu boca y te advierto que soy muy lechero…Encantada de probar tu leche, le dije, así que ven que te voy a pegar una mamada completita como en tu vida te han dado.

Me puse de rodillas con mi vestido sobre los muslos y mis tetitas al aire, comencé a mamar su polla, estaba muy mojada entre su líquido y mi saliva, ya faltaba poco para correrse y me preguntó que si me iba a tragar toda su leche, yo le asentí con la cabeza y de pronto comenzaron a salir chorros de semen sin parar, el continuaba sacando y metiendo su polla de mi boca, a la vez que su semen iba a parar a mi cara, a mi pelo…la verdad es que tragué bastante, pero no pude con tanto y tuve que dejar salir de mi boca gran parte, que lástima pensé, con lo que me gusta. Pedro seguía gimiendo mientras terminaba de limpiar su polla con mi lengua hasta que no le dejé ni una gotita de leche, sin embargo a mí me había puesto perdida. Te he dejado hecha un cromo dijo él, espera le dije, me quité mis braguitas y me limpié con ellas todo lo que pude, tenía leche por toda la cara, en el pelo y aún notaba como me chorreaba por mis tetitas, pero como me gusta tanto las corridas de los chicos, cogí su polla y la utilicé para recoger el aún calentito semen de mis pezones y llevármelo a la boca, Pedro resoplaba y con un gesto de satisfacción, me dijo que estaba flipando, es que me encanta hacer mamadas le dije, se nota, se nota contestó.

Una vez recompuestos compramos un botellín de agua y nos montamos en el coche. No te tranquilices demasiado le dije, que aún me tenéis que pegar una buena follada mi chico y tú, Tranquila que me recupero pronto y con lo buena que estás, se la pones dura a un muerto, fue entonces cuando me levanté mi faldita y me metí dos deditos en mi coño, joder como estoy le dije, a ver… dijo él, cogió mi mano y saboreó mis dedos… Uffff que rico está, yo me abrí bien de piernas, me estuvo masturbando con sus dedos en el coche hasta que llegamos al portal de casa.

Luis nos estaba esperando en la puerta echando un cigarro, Pedro y yo llegamos como si nada hubiera pasado pero al momento de entrar en el ascensor saqué mis braguitas del bolso y se las di a mi marido, habéis empezado sin mí dijo y en cuestión de segundos comenzaron a tocarme por todos lados, nos besamos los tres como locos, mientras Luis me dice, “hueles a polla, que le has hecho a nuestro invitado??” una mamada de las mías y me he tragado su leche como a ti te gusta y ahora podéis hacer lo que os dé la gana conmigo, así me gusta, que seas una chica mala contestó. Mientras, en el ascensor podía sentir como coincidían los dedos de mis dos amantes dentro de mi coño, no paraban de moverse y yo cada vez estaba más mojada. Pedro me tenía agarrada por detrás, acercó tímidamente su dedo corazón a mi culito, comenzó a frotar mi ojete como si estuviera pidiendo permiso para entrar. Yo ya sabía lo que quería, así que giré mi cabeza, cogí su mano y me llevé su dedo a la boca para mojarlo bien, dirigí su mano a mi culo y suavemente metió su dedo dentro. ¿Me vas a dejar que te folle el culo? Un dedito está bien, pero ese pollón me rompe en dos, le contesté. Desde luego, jamás me había cundido tanto un viaje en ascensor hasta el piso catorce, mi Luis morreándome mientras me masturba y Pedro en mi retaguardia disfrutando con un dedo en mi culo pidiéndome permiso para follármelo.

Salí del ascensor tapándome lo justo hasta entrar en casa, nos fuimos derechos al salón y allí me quedé solo con mis tacones azules. Mi marido me puso sobre la mesa boca arriba, me abrió bien de piernas y comenzó a comerme el coño. Depilado para la ocasión, estaba muy mojado, preparado para pegarme una gran follada. Pedro observaba la comida de coño que me estaba pegando mi esposo, acercó su polla a mi mano para que le hiciera una paja. Tener un pollón así en la mano está bien, pero en ese momento tenía mi boca desocupada y aunque tuve que hacer equilibrios encima de la mesa, ya tenía de nuevo la polla de nuestro invitado a un centímetro de mi boca. Antes de nada le dije a mi marido que si quería ver como su mujercita se comía una polla, rápidamente dejó de comerse mi coño y se incorporó para mirar.

Luis estaba de pié y yo tumbada de lado sobre la mesa, a la altura ideal para pegarle una buena mamada a Pedro y que mi marido no se perdiera ni un detalle. Acércate un poco más, quiero que veas esto…cogí el pene de Pedro y comencé a pasar mi lengua por todo su glande, estaba duro y brillante, yo le echaba mucha saliva para lubricarle bien a la vez que jugaba como si de leche se tratara. Todo esto lo estaba haciendo mirando a mi chico a los ojos, tenía una expresión mezcla de celos y vicio que me ponía más cachonda todavía. Apreté la polla que me estaba comiendo para sacarle todo su jugo, me la pasé por mis labios, mi cara y le digo a mi chico…”Esto es lo que querías eh, verme así con la polla de otro tío en mi boca… Ahora quiero que veas cómo me folla ¿vale?”

Ya tenía a mis dos chicos preparados, completamente desnudos, de pié y empalmados como resortes. Os la chupo a los dos y después me folláis ¿vale? Así fue como por primera vez en mi vida he tenido dos pollas en mi boca al tiempo. Tengo una boca grande pero mis dos chicos calzan buen número y apenas me cabían, así que opté por alternar, mamando una y pajeando otra. Pollas habré probado unas quince o dieciséis, pero este era mi primer trió y lo estaba disfrutando a tope.

Pedro no estaba dispuesto a esperar, me sentó sobre la mesa, me abrió bien de piernas apoyando mis talones en el borde y me clavó su polla, yo estaba apoyada con mis brazos mientras él me daba embestidas sujetándome del culo, me follaba prácticamente en volandas. Podía notar como ese pollón tocaba fondo en mi coño, sigue cariño, sigue por dios y así me corro por primera vez, por fin, ya era hora, que corrida más buena tuve. Para mí, correrse es como rascar, una vez que empiezo ya no paro, soy una de esa minoría que tiene orgasmos múltiples y hoy iba a sacar partido de este regalo divino.

Fóllame tú ahora, le dije a Luis. No, me contestó, quiero que te pongas encima de nuestro invitado y que te muevas como tú sabes, quiero ver cómo galopas sobre él. Sumisos y obedientes acatamos las órdenes de nuestro anfitrión, senté a Pedro en el sillón, me puse encima y agarrada al cabezal comencé a follármelo. Joder, creo que me voy a correr otra vez, grité, miré y pude ver como mi marido observaba la escena, así es como te gusta verme eh, te gusta que sea una puta?. Joder como me gusta lo que veo, dijo Luis, y es que estaba justo detrás viendo mi culo moviéndose y la polla de Pedro entrando y saliendo de mi coño. ¡Aaaahhh! Grité y me corrí por segunda vez, noté como lo estaba mojando todo de flujo pero seguía teniendo ganas de más y continué follándomelo.

Pedro confesó que estaba a punto de correrse por segunda vez, yo les propuse que lo hicieran los dos al tiempo en mi cara y en mi boca, pero la verdad es que me apetecía seguir follando. Vamos allá dijo Pedro, te vas a poner a cuatro patas y te voy follar mientras se la chupas a tu marido. Gran idea, pero antes de clavarme tu polla quiero que te comas mi culito dije yo, así mientras me follas por detrás juegas un poco con tus dedos y mi culo.

De esta manera conseguí una gran escena, lástima no haberlo grabado. Yo a cuatro patas chupándosela a mi marido y Pedro clavado detrás de mí, con su pulgar dentro de mi culo y a punto de correrse. Cada vez las clavadas de Pedro eran más fuertes y mi marido me follaba la boca más rápido, yo me sentía llena por todos los lados. Pedro gritó que se quería correr de una puta vez y yo al notar la abundante corrida dentro de mi coño, también lo hice por tercera. Luis se dio cuenta de que Pedro había terminado dentro de mí y le preguntó que si le había gustado, no pudo ni contestar, aún estaba follándome despacito con su dedo dentro de mi culo. ¡Aaahhh! Dijo mi marido y empezó a correrse en mi boca, que gozada, en mi vida he tenido tantas ganas de tragarme una corrida. Las de mi marido también son muy abundantes y tragarme toda la leche también fue misión imposible, tuve que abrir la boca pero me puse la mano para no desperdiciar nada de nada.

Los tres acabamos al tiempo y agotados, nos sentamos en el sillón con un “ufffff” a coro, yo me estaba relamiendo de la corrida de mi marido y aún tenía en la mano la leche que salió de mi boca, así que me fui en busca de la polla de Pedro y comencé a pajearlo con la leche de mi marido, como es normal, su polla ya no estaba tan dura pero me apetecía chuparle los huevos mojados con mi flujo y el semen. Que guarra eres, me dijo mi marido, se la vas a poner otra vez dura a nuestro amigo. Yo seguí masajeando su polla a la vez que me metía sus huevos en la boca, pero se hacía tarde y esto estaba tocando a su fin.

Pedro se aseó rápido y con un piquito en la boca despedí a nuestro invitado, concluyendo así nuestro primer y satisfactorio trío. Desde luego, la experiencia es digna de repetición, quizá nos falta el empujón de un nuevo candidato, ya que en la variedad está el gusto. De momento nosotros seguimos follando como leones cada vez que nos acordamos de este viernes por la tarde.

 

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TIENDA DE MASCOTAS

Empezamos con los típicos besos y manoseos, a veces en el trabajo, en la bodega o cuartos de revisión de la tienda ya que su padre era veterinario, por lo que además de tienda también atendía a sus peludos pacientes ahí, en su mayoría perros y gatos. Llevábamos planeando tener sexo durante algunos días y habíamos quedado ir a un motel de la ciudad un fin de semana pero el jueves anterior a eso sucedió algo inesperado......


TIENDA DE MASCOTAS
Empezamos con los típicos besos y manoseos, a veces en el trabajo, en la bodega o cuartos de revisión de la tienda ya que su padre era veterinario, por lo que además de tienda también atendía a sus peludos pacientes ahí, en su mayoría perros y gatos. Llevábamos planeando tener sexo durante algunos días y habíamos quedado ir a un motel de la ciudad un fin de semana pero el jueves anterior a eso sucedió algo inesperado. Nuestra pasión tendría consecuencias nefastas para mi por el resto de mi vida.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES]



Categoria: Adolescente      Autor: Arzk & DarkSoul





La conocí en aquella tienda de mascotas, trabajaba ahí temporalmente mientras continuaba mis estudios, tenía 17 y ella 19 años era la hija del dueño. Físicamente era una chica guapa, de 1.65 de altura, complexión delgada, con unas tetas pequeñas, firmes y deliciosas, un trasero tremendamente redondo como sexy que me encantaba ver. Al principio casi no hablaba con ella pero fue cuestión de un par de meses que empezáramos a salir juntos, primero en plan de amigos, hasta que poco a poco se volvió algo más serio.

Empezamos con los típicos besos y manoseos, a veces en el trabajo, en la bodega o cuartos de revisión de la tienda ya que su padre era veterinario, por lo que además de tienda también atendía a sus peludos pacientes ahí, en su mayora perros y gatos. Llevábamos planeando tener sexo durante algunos días y habíamos quedado ir a un motel de la ciudad un fin de semana pero el jueves anterior a eso sucedió algo inesperado, estaba en la parte de arriba de la tienda buscando algo cuando ella entró, estábamos solos y ella se portaba de un modo raro.

Cuando me acerqué a ella me abrazó fuertemente y no dijo nada, comencé a besarla mientras la presionaba contra mí, en un momento bajé mis manos a sus nalgas para empezar a masajearla, ella gemía, sin decir nada solo se dejaba hacer, de repente metí mi mano dentro de su pantalón y su calzoncito, por detrás, alcancé a rozarle la vagina ya empapada por lo que sentí, no era la primera vez que la tocaba así dado que ya otras veces antes de dejarla en la puerta de su casa teníamos que subir 3 pisos de escaleras por lo que aprovechaba para masturbarla, un par de veces hasta el orgasmo, en esa ocasión teníamos más riesgo de ser descubiertos, sin embargo ella estaba excitada pero encantada al mismo tiempo.

Seguimos un poco más hasta que oímos ruidos y nos separamos. En ese momento faltaban un par de horas para terminar mi turno. Unos minutos después platicamos y me dijo que tenía muchísimas ganas, así que decidimos ir al hotel ese mismo día, durante el resto de la tarde nos la pasamos manoseándonos a cada oportunidad y fue bastante divertido en ciertas ocasiones, cómo cuando le levanté la blusa para lamer sus pezones con mi lengua, justo en ese momento escuchamos que su padre salía de terminar de castrar a un perro.

Ella tuvo que ocultarse mientras yo salí huyendo para evitar ser descubierto pero ninguno de los sabíamos que su padre había mandado instalar cámaras de seguridad ocultas por lo que muchas de nuestras acciones estaban siendo grabadas. Al fin salimos de trabajar y nos dirigimos al hotel más cercano que encontramos, nada más entrar comencé a besarla apasionadamente mientras la manoseaba toda. La desnudé hasta dejarla sólo con su calzoncito, color amarillo muy bonito. Nunca le había visto sus tetitas completamente al aire y me encantó, debo decir que siempre me han gustado las mujeres de tetas pequeñas, Andii tenía unas tetas redondas, pequeñas pero muy sabrosas y firmes.

La acosté en la cama y comencé a pasarle la lengua por todos lados, ella solo gemía mientras se retorcía, al llegar a su vagina no le quité la ropa interior, solo la hice a un lado y comencé a pasar mi lengua suavemente por esa rajita empapada. Ella me suplicó que la penetrara, entonces me puse un condón y me coloqué entre sus piernas, listo para embestirla. Mi pene comenzó a abrirse paso lentamente al principio, pues a pesar de la humedad ella estaba muy apretada, lo cual hacía que se sintiera increíblemente rico mientras la penetraba.       

Nos desnudamos totalmente y la puse en cuatro patas sobre la cama, la visión de sus nalgas con su vagina peludita escurriendo jugos era deliciosa, la tomé por la cadera para comencé a penetrarla así más y más duro, no pasó mucho tiempo hasta que ella comenzara a tener un orgasmo que la dejó medio inconsciente. Yo quería seguir pero ella decía que estaba adolorida, así que la acosté boca abajo para comenzar a pasar mi lengua muy suavemente sobre su clítoris hasta llegar a su ano.     

Pasaron unos 5 minutos así cuando ella me dijo que quería ser penetrada de nuevo, esta vez me acosté sobre la cama y ella comenzó a cabalgarme, en esa posición mi pene le llegaba hasta lo más profundo y ella gemía encantada mientras yo veía moverse esas tetitas pequeñas y de vez en cuando le daba unos jaloncitos en los pezones que la hacían enloquecer de placer.         

Seguimos así un poco más hasta que empecé a sentir que me corría, mi erección comenzó a tener fuertes contracciones, se lo dije y ella se movió mucho más rápido, aquello fue supremo, pese al condón ambos estábamos gozando increíblemente, mi pene no tardo en explotar con lo que los dos acabamos casi al mismo tiempo fueron cuatro potentes disparos lo que llenaron el condón de mi espesa leche, mientras jadeaba y le apretaba fuerte las lindas tetitas de ella que también arqueo el cuerpo al sentir un tremendo orgasmo.

Nos quedamos en la cama durante un rato y luego nos dimos una ducha rápida. Esa fue nuestra primera vez juntos pero no la única pues seguimos haciéndolo incluso en la tienda de mascotas lo que debo decir fue un error.

Unas tres semanas después de aquella vez en ese hotel, Andii y yo seguimos haciéndolo como conejos, cada que teníamos oportunidad, hasta una tarde en que ella tuvo que ir por orden sé su padre a comprar algunos suministros para la tienda por lo que me quede solo con su padre, al cabo de unos minutos de la partida de ella, su padre le mando llamar, escuche su voz desde el otro lado de la tienda. Fui a ver que deseaba apenas abrir la puerta sentí un pinchazo en el cuello de un dardo tranquilizador que me hizo caer al suelo inconsciente prácticamente al instante.

Cuando recobre el conocimiento estaba amarrado a la mesa de acero inoxidable que el padre de Andii usaba para castrar a las mascotas de los clientes estaba apenas en slip, con una mordaza en la boca, lo que obviamente me hizo entrar en pánico. Luego escuche la puerta abrirse y era el padre de Andii quien llevaba guantes de látex, un gorro, un cubre bocas, una largo mandil sosteniendo una charola de instrumentos cubiertos con un paño estéril que saco de una hoya como siempre lo hacía.

El se coloco a mi costado ante mi mirada aterrada, coloco la bandeja a un costado la destapo para tomar una tijera, con la que corto las laterales de mi slip. Luego de un fuerte jalón me despojo de ropa interior para quedar completamente desnudo. El tomo luego un péquela maquinilla de afeitar eléctrica con la que rasuro toda mi entrepierna, me hizo algo de daño cuando depila mi escroto pues lo hizo sin ningún tacto. Una vez con mi escroto sin vello alguno, lo baño en yodo para desinfectarlo. Para proceder a tomar un afilado bisturí que me mostro.

-“Te voy a quitar las ganas de estar manoseando a mi Hija bastardo”.

Dijo el padre de Andii momentos antes de hacer una larga incisión en mi escroto sin usar anestésico alguno, todo mi cuerpo se tenso por el dolor el coloco poco después un espejo sobre mí para que pudiera ver lo que estaba haciendo. Ante mi estupor total el extrajo de mi escroto uno a uno mis dos testículos, que estaban envueltos en dos sacos gelatinosos, los cuales el se encargo de retirar para dejar al descubierto mis dos testículos. Uno a uno, los corto separándolos de mi cuerpo.

Debí desmayarme varias veces durante el proceso, luego de pasar a ser un eunuco el padre de Andii, me coloco dos prótesis testiculares en el lugar que ocupaban mis testículos reales, pero no del tamaño correcto, sino mucho más chicos, para después suturar todo, apenas unos cuantos puntos pequeños bastaron para que todo acabara. Luego me coloco una pequeña venda, me inyecto con antibióticos y analgésicos antes de desatarme. Cuando lo hizo me dijo acercándose a mi oído derecho mientras las lagrimas rodaban por mis mejillas sin control.

-“Ahora eres un perro castrado, si no quieres que todos se enteren no dirás ni una palabra de lo ocurrido aquí, de lo contrario aunque vaya a prisión pondré tu video en internet”

-“¿Entendiste?”

Apenas logre asentir con la cabeza, luego él se marcho pero antes de salir de la habitación dijo, “Cuando estés listo vístete y márchate ahí hay dinero en un sobre, no te quiero volver a ver cerca de la mi tienda o de mi hija, si te vuelvo a ver te arranco tu pene”.

Tarde casi una hora en poder ponerme de pie, con mucho trabajo me coloque el pantalón, luego la camisa, tome el sobre lo metí en mi bolsillo y me marche dando pasos pequeños, tarde varias semanas en recuperarme por completo.

Andii apareció algunas semanas después, estaba preocupada porque no le contestaba sus llamadas ni sabía nada de mí, ella quería una explicación de mi desaparición, al principio no se la quería dar pero ella insistió hasta que en medio de sus gritos, lagrimas y reclamos en un apartado rincón de un parque cerca de mi cada le dije lleno de frustración que fue algo que necesitaba en ese momento, para desahogarme o de lo contrario iba a estallar, se lo grite sin más.

-“TU PADRE ME CASTRO”.

Los ojos de Andii se abrieron grandes como si no pudiera creer lo que acaba de escuchar, con lagrimas rodando por su mejillas dijo luego de algunos segundos en los que ambos llorando estuvimos en silencio.

 -“¿Mientes, dime la Verdad?”

Molesto, por su pregunta, me la lleve detrás de un arbustos lejos de donde alguien nos pudiera ver, me baje el pantalón y el slip pera mostrarle la herida que aun no había cicatrizado del todo en medio de mi aun depilado escroto, los ojos de Andii ya no se contuvieron eran un rio de lagrimas, ella solo me abrazo para decir.

-“Lo Siento, Lo Siento Mucho”.

Andii fue un gran soporte durante los meses siguientes, poco a poco comencé a notar que su vientre crecía mi sospecha se hizo realidad cuando ella me confirmo que estaba embarazada de cuatro meses, ella huyo de su casa, nos casamos apenas cumplí 18 años, con ella de siete meses de embarazo. Nuestro hijo único hijo nació dos meses después, mis padres nos han apoyado mucho ahora con mi hijo de 5 años estoy por terminar mi carrera de ingeniero civil.

Aun puedo tener sexo con Andii pero aunque me gusta hacerla gemir de placer, me encantaría volver a sentir aquel supremo orgasmo que sentí en aquel hotel nuestra primera vez juntos, antes de ser castrado por su padre en aquella “Tienda de Mascota”.




Historia Original Aquí.

   





Autor: Arzk & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

TIENDA DE MASCOTAS

Empezamos con los típicos besos y manoseos, a veces en el trabajo, en la bodega o cuartos de revisión de la tienda ya que su padre era veterinario, por lo que además de tienda también atendía a sus peludos pacientes ahí, en su mayoría perros y gatos. Llevábamos planeando tener sexo durante algunos días y habíamos quedado ir a un motel de la ciudad un fin de semana pero el jueves anterior a eso sucedió algo inesperado......


TIENDA DE MASCOTAS
Empezamos con los típicos besos y manoseos, a veces en el trabajo, en la bodega o cuartos de revisión de la tienda ya que su padre era veterinario, por lo que además de tienda también atendía a sus peludos pacientes ahí, en su mayoría perros y gatos. Llevábamos planeando tener sexo durante algunos días y habíamos quedado ir a un motel de la ciudad un fin de semana pero el jueves anterior a eso sucedió algo inesperado. Nuestra pasión tendría consecuencias nefastas para mi por el resto de mi vida.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES]



Categoria: Adolescente      Autor: Arzk & DarkSoul





La conocí en aquella tienda de mascotas, trabajaba ahí temporalmente mientras continuaba mis estudios, tenía 17 y ella 19 años era la hija del dueño. Físicamente era una chica guapa, de 1.65 de altura, complexión delgada, con unas tetas pequeñas, firmes y deliciosas, un trasero tremendamente redondo como sexy que me encantaba ver. Al principio casi no hablaba con ella pero fue cuestión de un par de meses que empezáramos a salir juntos, primero en plan de amigos, hasta que poco a poco se volvió algo más serio.

Empezamos con los típicos besos y manoseos, a veces en el trabajo, en la bodega o cuartos de revisión de la tienda ya que su padre era veterinario, por lo que además de tienda también atendía a sus peludos pacientes ahí, en su mayora perros y gatos. Llevábamos planeando tener sexo durante algunos días y habíamos quedado ir a un motel de la ciudad un fin de semana pero el jueves anterior a eso sucedió algo inesperado, estaba en la parte de arriba de la tienda buscando algo cuando ella entró, estábamos solos y ella se portaba de un modo raro.

Cuando me acerqué a ella me abrazó fuertemente y no dijo nada, comencé a besarla mientras la presionaba contra mí, en un momento bajé mis manos a sus nalgas para empezar a masajearla, ella gemía, sin decir nada solo se dejaba hacer, de repente metí mi mano dentro de su pantalón y su calzoncito, por detrás, alcancé a rozarle la vagina ya empapada por lo que sentí, no era la primera vez que la tocaba así dado que ya otras veces antes de dejarla en la puerta de su casa teníamos que subir 3 pisos de escaleras por lo que aprovechaba para masturbarla, un par de veces hasta el orgasmo, en esa ocasión teníamos más riesgo de ser descubiertos, sin embargo ella estaba excitada pero encantada al mismo tiempo.

Seguimos un poco más hasta que oímos ruidos y nos separamos. En ese momento faltaban un par de horas para terminar mi turno. Unos minutos después platicamos y me dijo que tenía muchísimas ganas, así que decidimos ir al hotel ese mismo día, durante el resto de la tarde nos la pasamos manoseándonos a cada oportunidad y fue bastante divertido en ciertas ocasiones, cómo cuando le levanté la blusa para lamer sus pezones con mi lengua, justo en ese momento escuchamos que su padre salía de terminar de castrar a un perro.

Ella tuvo que ocultarse mientras yo salí huyendo para evitar ser descubierto pero ninguno de los sabíamos que su padre había mandado instalar cámaras de seguridad ocultas por lo que muchas de nuestras acciones estaban siendo grabadas. Al fin salimos de trabajar y nos dirigimos al hotel más cercano que encontramos, nada más entrar comencé a besarla apasionadamente mientras la manoseaba toda. La desnudé hasta dejarla sólo con su calzoncito, color amarillo muy bonito. Nunca le había visto sus tetitas completamente al aire y me encantó, debo decir que siempre me han gustado las mujeres de tetas pequeñas, Andii tenía unas tetas redondas, pequeñas pero muy sabrosas y firmes.

La acosté en la cama y comencé a pasarle la lengua por todos lados, ella solo gemía mientras se retorcía, al llegar a su vagina no le quité la ropa interior, solo la hice a un lado y comencé a pasar mi lengua suavemente por esa rajita empapada. Ella me suplicó que la penetrara, entonces me puse un condón y me coloqué entre sus piernas, listo para embestirla. Mi pene comenzó a abrirse paso lentamente al principio, pues a pesar de la humedad ella estaba muy apretada, lo cual hacía que se sintiera increíblemente rico mientras la penetraba.       

Nos desnudamos totalmente y la puse en cuatro patas sobre la cama, la visión de sus nalgas con su vagina peludita escurriendo jugos era deliciosa, la tomé por la cadera para comencé a penetrarla así más y más duro, no pasó mucho tiempo hasta que ella comenzara a tener un orgasmo que la dejó medio inconsciente. Yo quería seguir pero ella decía que estaba adolorida, así que la acosté boca abajo para comenzar a pasar mi lengua muy suavemente sobre su clítoris hasta llegar a su ano.     

Pasaron unos 5 minutos así cuando ella me dijo que quería ser penetrada de nuevo, esta vez me acosté sobre la cama y ella comenzó a cabalgarme, en esa posición mi pene le llegaba hasta lo más profundo y ella gemía encantada mientras yo veía moverse esas tetitas pequeñas y de vez en cuando le daba unos jaloncitos en los pezones que la hacían enloquecer de placer.         

Seguimos así un poco más hasta que empecé a sentir que me corría, mi erección comenzó a tener fuertes contracciones, se lo dije y ella se movió mucho más rápido, aquello fue supremo, pese al condón ambos estábamos gozando increíblemente, mi pene no tardo en explotar con lo que los dos acabamos casi al mismo tiempo fueron cuatro potentes disparos lo que llenaron el condón de mi espesa leche, mientras jadeaba y le apretaba fuerte las lindas tetitas de ella que también arqueo el cuerpo al sentir un tremendo orgasmo.

Nos quedamos en la cama durante un rato y luego nos dimos una ducha rápida. Esa fue nuestra primera vez juntos pero no la única pues seguimos haciéndolo incluso en la tienda de mascotas lo que debo decir fue un error.

Unas tres semanas después de aquella vez en ese hotel, Andii y yo seguimos haciéndolo como conejos, cada que teníamos oportunidad, hasta una tarde en que ella tuvo que ir por orden sé su padre a comprar algunos suministros para la tienda por lo que me quede solo con su padre, al cabo de unos minutos de la partida de ella, su padre le mando llamar, escuche su voz desde el otro lado de la tienda. Fui a ver que deseaba apenas abrir la puerta sentí un pinchazo en el cuello de un dardo tranquilizador que me hizo caer al suelo inconsciente prácticamente al instante.

Cuando recobre el conocimiento estaba amarrado a la mesa de acero inoxidable que el padre de Andii usaba para castrar a las mascotas de los clientes estaba apenas en slip, con una mordaza en la boca, lo que obviamente me hizo entrar en pánico. Luego escuche la puerta abrirse y era el padre de Andii quien llevaba guantes de látex, un gorro, un cubre bocas, una largo mandil sosteniendo una charola de instrumentos cubiertos con un paño estéril que saco de una hoya como siempre lo hacía.

El se coloco a mi costado ante mi mirada aterrada, coloco la bandeja a un costado la destapo para tomar una tijera, con la que corto las laterales de mi slip. Luego de un fuerte jalón me despojo de ropa interior para quedar completamente desnudo. El tomo luego un péquela maquinilla de afeitar eléctrica con la que rasuro toda mi entrepierna, me hizo algo de daño cuando depila mi escroto pues lo hizo sin ningún tacto. Una vez con mi escroto sin vello alguno, lo baño en yodo para desinfectarlo. Para proceder a tomar un afilado bisturí que me mostro.

-“Te voy a quitar las ganas de estar manoseando a mi Hija bastardo”.

Dijo el padre de Andii momentos antes de hacer una larga incisión en mi escroto sin usar anestésico alguno, todo mi cuerpo se tenso por el dolor el coloco poco después un espejo sobre mí para que pudiera ver lo que estaba haciendo. Ante mi estupor total el extrajo de mi escroto uno a uno mis dos testículos, que estaban envueltos en dos sacos gelatinosos, los cuales el se encargo de retirar para dejar al descubierto mis dos testículos. Uno a uno, los corto separándolos de mi cuerpo.

Debí desmayarme varias veces durante el proceso, luego de pasar a ser un eunuco el padre de Andii, me coloco dos prótesis testiculares en el lugar que ocupaban mis testículos reales, pero no del tamaño correcto, sino mucho más chicos, para después suturar todo, apenas unos cuantos puntos pequeños bastaron para que todo acabara. Luego me coloco una pequeña venda, me inyecto con antibióticos y analgésicos antes de desatarme. Cuando lo hizo me dijo acercándose a mi oído derecho mientras las lagrimas rodaban por mis mejillas sin control.

-“Ahora eres un perro castrado, si no quieres que todos se enteren no dirás ni una palabra de lo ocurrido aquí, de lo contrario aunque vaya a prisión pondré tu video en internet”

-“¿Entendiste?”

Apenas logre asentir con la cabeza, luego él se marcho pero antes de salir de la habitación dijo, “Cuando estés listo vístete y márchate ahí hay dinero en un sobre, no te quiero volver a ver cerca de la mi tienda o de mi hija, si te vuelvo a ver te arranco tu pene”.

Tarde casi una hora en poder ponerme de pie, con mucho trabajo me coloque el pantalón, luego la camisa, tome el sobre lo metí en mi bolsillo y me marche dando pasos pequeños, tarde varias semanas en recuperarme por completo.

Andii apareció algunas semanas después, estaba preocupada porque no le contestaba sus llamadas ni sabía nada de mí, ella quería una explicación de mi desaparición, al principio no se la quería dar pero ella insistió hasta que en medio de sus gritos, lagrimas y reclamos en un apartado rincón de un parque cerca de mi cada le dije lleno de frustración que fue algo que necesitaba en ese momento, para desahogarme o de lo contrario iba a estallar, se lo grite sin más.

-“TU PADRE ME CASTRO”.

Los ojos de Andii se abrieron grandes como si no pudiera creer lo que acaba de escuchar, con lagrimas rodando por su mejillas dijo luego de algunos segundos en los que ambos llorando estuvimos en silencio.

 -“¿Mientes, dime la Verdad?”

Molesto, por su pregunta, me la lleve detrás de un arbustos lejos de donde alguien nos pudiera ver, me baje el pantalón y el slip pera mostrarle la herida que aun no había cicatrizado del todo en medio de mi aun depilado escroto, los ojos de Andii ya no se contuvieron eran un rio de lagrimas, ella solo me abrazo para decir.

-“Lo Siento, Lo Siento Mucho”.

Andii fue un gran soporte durante los meses siguientes, poco a poco comencé a notar que su vientre crecía mi sospecha se hizo realidad cuando ella me confirmo que estaba embarazada de cuatro meses, ella huyo de su casa, nos casamos apenas cumplí 18 años, con ella de siete meses de embarazo. Nuestro hijo único hijo nació dos meses después, mis padres nos han apoyado mucho ahora con mi hijo de 5 años estoy por terminar mi carrera de ingeniero civil.

Aun puedo tener sexo con Andii pero aunque me gusta hacerla gemir de placer, me encantaría volver a sentir aquel supremo orgasmo que sentí en aquel hotel nuestra primera vez juntos, antes de ser castrado por su padre en aquella “Tienda de Mascota”.




Historia Original Aquí.

   





Autor: Arzk & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

VECINA CASADA

Llevaba mucho tiempo fijándose en mi, le dije que había visto sus miradas, pero hasta hoy no había sido capaz de atreverme a algo, ella me dijo que tampoco, pues ya no sabía cómo mirarme para que me fijara en ella hasta esta noche, cuando me vio bajando tras ella, viniendo con ella no se lo pensó quería salir de dudas, entre platica nos besábamos ......


VECINA CASADA
Llevaba mucho tiempo fijándose en mi, le dije que había visto sus miradas, pero hasta hoy no había sido capaz de atreverme a algo, ella me dijo que tampoco, pues ya no sabía cómo mirarme para que me fijara en ella hasta esta noche, cuando me vio bajando tras ella, viniendo con ella no se lo pensó quería salir de dudas, entre platica nos besábamos. Aquella noche gozaría como nunca sin saber que esa seria mi ultima mujer que penetraría en mi vida.

[HETERO] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTENCIA]



Categoria: Hetero      Autor: Anónimo & DarkSoul





Las miradas de mi vecina me lo decían todo, desde hacía 7 meses que llegué, con 29 años, mi vecina era casada, no tenía hijos, de 42 años, una mujer alta para ser mujer, rellenita pero sin ser "gorda", con un marido que siempre estaba fuera bastante celoso, por mi parte soy alto, fuerte, con un pene de 19 cms, más gordo de lo normal y les aseguro que las miradas de mi vecina durante el último mes eran tan descaradas que me sentía un cobarde por no haber intentado algo mucho antes.  

Me decidí una noche de viernes, sabía que su marido se acababa marchar, se había despedido de mi esa tarde al salir, suele volver a los 4 o 5 días, ya en la noche, sobre las 10 PM, escuché como ella abría la puerta como siempre iba a tirar la bolsa de la basura, ese era el momento que esperaba, al menos ver si podía forzar algo la situación, aunque bajando la escalera ya no me parecía tan buena idea, pero seguí la zona donde están los contenedores de basura están muy poco iluminados además de estar justo al lado un pequeñito parque muy oscuro, caminé tras ella acercándome pues cuando bajamos estaba a 10 metros, la alcancé casi llegando, le dije “hola”, ella me sonrió dándome otro “hola” prosiguiendo juntos hasta los contenedores.

Tiré mi bolsa luego tome la de ella para tirarla, ella me tomo la mano, mientras me miraba, tiré la bolsa, soltándome ella la mano y en vez de caminar hacia la casa caminó a la entada del parque que está justo en frente, es decir apenas 4 pasos se fue internando en la oscuridad, yo miré a ambos lados pero no vi a nadie y me interné tras ella, me esperaba unos pasos internada en toda la oscuridad bajo un árbol, me dio un enorme beso, el cual correspondí, le toque las tetas, el culo, mientras ella empezó a tocarme la entrepierna, casi no podía respirar, le dije que podíamos ir a mi casa, le dejaría la puerta abierta, por la cantidad de vecinos y como están dispuestas las puertas de entrada no pueden vernos como nosotros a ellos. 

Prefirió su casa, me dijo que esperara una hora y entrara, me fui a casa, hora que espere ha sido la más larga de mi vida, cuando fue el momento, sin encender luces del pasillo, cerré mi puerta, entré en la suya, yo iba recién duchado, vestido con una bata, yo mismo cerré la puerta, caminé por el pasillo y ella estaba esperándome sentada con un transparente blusón negro se veía perfectamente sus braguitas (calzón) y sujetador (corpiño), apenas iluminados  por la tenue luz de la lámpara del rincón, me dijo si quería beber algo, en ese momento solo quería penetrarla, pero le dije que sí, me dijo que me pusiera cómodo refiriéndose a que me quitara "ropa", mientras ella servía mi copa, intentando no aparentar nervios, me despojé de la bata preguntándole donde la dejaba me dijo que lo colgara en la puerta del baño, quedé en slip, (trusa) ella al volver de la cocina me dijo.           

- Así me gustas más, - mientras me ofrecía la copa –
           
Nos sentamos juntos en el sofá, comenzamos a besarnos y cada beso era más y más largo, la tocaba le agarraba las tetas, los muslos pero después ella me frenaba diciéndome 

- Tranquilo cariño he esperado mucho este momento para ahora estar con prisas, - Dios me lo dijo mirándome mi pene que estaba durísimo con su mano puesta sobre él.     

Me habló, de que llevaba mucho tiempo fijándose en mi, le dije que había visto sus miradas, pero hasta hoy no había sido capaz de atreverme a algo, ella me dijo que tampoco, pues ya no sabía cómo mirarme para que me fijara en ella hasta esta noche, cuando me vio bajando tras ella, viniendo con ella no se lo pensó quería salir de dudas, entre platica nos besábamos me volvía a frenar y así, hasta que con media copa me hizo ir a su dormitorio, a mi me dio alto de nervios, le pedí incluso que fuéramos a otra habitación pero insistió, llevándome de la mano.       

Nada más cerrar la puerta, estábamos besándonos de nuevo y esta vez si dejo ya le quitara el camisón transparente, rápidamente le quite el sujetador, las dos tetas más grandes y hermosas que he tenido en mi vida, pero sobretodo era un reto nunca me lo había hecho con una madura por lo que estaba deseándolo, chupe sus tetas ella no me soltaba mi pene y la tela del slip estaba por reventar, ella se despego de mi boca se arrodilló para bajarme el slip y se atiborró con mi pene, ya no pude soltarla de allí, no me dejó ni sentarme en la cama me la chupaba, sin parar, empecé a darme cuenta que le gustaba, que me moviera con mi polla dentro de su boca, que le pusiera mi mano sobre su cabeza, me trabajó mi pene y los huevos como ninguna otra mujer, pero lo mejor fue que yo gimiendo jadeando de placer ella no se quitaba mi pene de su boca al revés no dejaba que yo me quitara fue una explosión total.

Una de mis corridas más abundantes y eso que era de venirme abundantemente, pero tenía mucha leche retenida, a ella cuando no pudo retener más abría más la boca sin dejar que mi pene saliera de ella y mi leche corrió por su barbilla goteando a sus tetas, quedé relajadisimo, unos instantes después le quité las braguitas, su vagina, estaba totalmente depilada, suave, se la comí ricamente, la mejor de mi vida, hasta ese momento nunca en mi vida le había comido la vagina a una mujer, que se corriera dos veces por ello, jadeaba y suspira sin parar aunque menos mal que no grito, ella su vagina es gordita, pequeña, muy distinta a otras vaginas que he visto de mujeres delgadas y más jóvenes que después parecen que tiene una "ventana" en vez de una vagina, ese sin embargo era como si yo lo hubiese intuido desde el principio y por ello me tenia hipnotizado.  

Mi lengua la recorría siempre húmeda, lamia sus labios uno otro bajaba hasta los muslos interiores para volver a subir, volvía a chupar la parte superior de su vagina su clítoris jugaba con mi dedo, escuchándola gemir sin parar, cuando se corrió por segunda vez, quedó quieta tirada hacia atrás en la cama las piernas sobre el suelo abiertas desnuda me incorporé yo de rodillas para meter mi palpitante erección en aquella vagina, ella lanzó un largo gemido, mi pene la había llenado, lo había aceptado bien al estar perfectamente lubricada con sus jugos tras la corrida y mi saliva, con parsimonia levante sus muslos y cuando la coloqué a mi gusto comencé a penetrarla, de forma lenta, gemía y gemía al igual que yo, al mover mi erección en su jugosa vagina, apenas pocos minutos después se volvio a correr por tercera vez.  

Ella se saco mi pene, se incorporó aun respirando fuerte tomándome del cuello, me dijo al oído.       

- ¿Aun puedes esperar o quieres correrte ya?  
- Le dijo que aún podía esperar bastante.
 - ¿Has sodomizado alguna mujer? Le dije que sí.

Ella me mostro una sonrisa, del cajón de su mesita, sacó, lubricante se puso a cuatro patas, primero la acaricié el culo con mis dedos sin lubricante sin nada presionando su ano, suspiraba ya solo con aquello, empecé ensalivando sin introducir nada, lentamente y cuando vi cuanto más y más ella disfrutaba con ello, más me esforzaba, ya no pensando en "encularla" sino en darle placer, empecé a pasarle lubricante por su ano con mis dedos aun sin introducir nada pero ella intentaba meterse mis dedos, moviendo su culo, yo se lo impedía y eso la "enervaba" finalmente igual de lento le introduje un dedo, poco a poco hasta que termino en el fondo de su recto.

Lo moví dentro circularmente, ella no dejaba de gemir de mover su culo que tenía que aguantarlo e impedido que se moviera, después saqué el dedo y con la misma delicadeza le introduje dos, ella a veces daba algún pequeño gritito, mi otra mano a veces tocaba su vagina, lo frotaba lo palpaba a ver como estaba, y estaba tan jugoso como si estuviera penetrándola, para cuando saqué los dos dedos estaba detrás de rodillas ella se movió, quitándose, diciéndome, tirando de mi para que me sentara en la cama en el borde, mientras agarrada mi cuello empezó casi a implorarme, que se la metiera pero me hizo acostar boca arriba sobre la cama.

Para ese momento mi ene estaba bien duro ella agarró mi erección y se sentó en ella, metiéndose mi pene ella misma en su culo, ella se la fue metiendo sin pausa lentamente si pero moviéndose, sin pausa hasta que la tuvo toda dando gruñidos hasta dar un largo suspiro cuando terminó de sentarse en mi pene, comenzó a tocarse su vagina "enculada" por mí, se corrió, dos veces antes de que me  corriera, les aseguro que me corrí en menos de diez minutos con solo sentir sus deliciosos sentones sobre mi pene, con mis huevo revotando contra sus grandes nalgas. 

Apenas se saco su pene de su culo me hizo arrodillarme para darme una mamada y cuando de nuevo estaba dura se colocó a cuatro patas para  que la penetrara así sin cambiar de postura ella se lo pasó bien, pero esta vez quien disfrutaba era yo, estuve así por más de 30 minutos penetrándola sin cambiar de postura, ella aguantó, aquello era la gloria misma, sentir como mi pene entraba casi por completo en su empapada vagina, me corrí de nuevo abundantemente estaba rellenando su vagina con mi espesa leche cuando siento que alguien me jala por detrás de los cabello, mi pene se sale bruscamente de su vagina, un gran chorro de mi leche baña sus nalgas, justo en ese momento veo a su esposo mirándome con una mirada asesina, mientras me baja de la cama con lujo de violencia tirando de mis cabellos.

-“ESTE ES CON QUIEN ME ENGAÑAS MALDTITA PUTA”.

Grito su esposo, para ese momento estaba muerto de miedo sin saber qué hacer, con mi pene aun palpitando, arrojando pequeñas cantidades de mi leche aun, de pronto el hombre toma mi pene apretándolo fuerte para decir.

-“AHORA VERAS LO QUE HAGO CON ESTE MAL PARIDO. ¡PUTA DE MIERDA!”

Dicho eso su esposo saco una navaja larga que la vi brillar, antes de poder hacer algo su esposo me clavo la navaja en mi pene, no una sino varias veces atravesándolo por completo, realizando dos heridas una de entrada y otra de salida, mis ojos quedaron en blanco por el dolor, que fue algo indescriptible.

Mi pene quedo hecho un guiñapo de carne y sangre por ultimo su esposo tomo mi prepucio lo estiro todo lo que pudo para luego cortarlo de un solo corte, lo que me hizo desmayar, cuando desperté estaba siendo arrojado de su departamento, quede en el suelo agarrando mi entrepierna, apenas sentí como me aventaron mi bata, la cual use para tratar de parar la hemorragia, con mucha dificultad llegue a mi departamento, en donde vende como pude mi pene, apenas y recuerdo cómo es que llegue al hospital.

Apenas entre a urgencias, recuerdo pedir un medico y me desmaye sobre el puso con toda mi entrepierna chorreando de sangre, los médicos hicieron lo que pudieron pero según luego me explicaron varios días después que fue cuando recupere el conocimiento poco pudieron hacer para salvar mi pene el cual fue emputado justo por la mitad, perdí además de gran parte de mi tronco mi glande, por su fuese poco luego se descubrió que de lo quedo de mi pene no podía tener una erección, pues varios de los nervios que lo permiten fueron dañados.

A la policía le invente que me quisieron asaltar y cuando me resistí los asaltantes que según mi relato eran cuatro me hicieron eso, de mi vecina nada se sabe, cuando regrese del hospital, convertido en un eunuco para el resto de mi vida, ya ella como el maldito de su esposo ya no estaban, luego me entere de casos similares al mío, hoy se que ellos dos se dedican a eso, ella a seducir a incautos jóvenes que con la promesa de bien sexo caen en sus garras para luego perder su virilidad a manos de su esposo. 

Aun me lamento por mí mismo y mi virilidad pero pese a que ya no puedo tener sexo no como antes aun puedo eyacular abundantemente de solo pensar en el placer que sentí aquella ultima vez en casa de la “Vecina Casada”.




Historia Original Aquí.






Autor: Anónimo & DarkSoul       Adaptador: DarkSoul

PERDÍ MIS GRANDES HUEVOS

Con 47 años era un hombre maduro en plenitud, era gay desde los 17 años aunque no lo aparentaba siempre con un porte muy varonil, de hecho al verme era difícil saber que era gay, poseedor de un cuerpo corpulento pero cuidado, para mi edad, con una posición económica envidiable, dueño de una cadena de exitosos restaurantes el dinero no era un problema además tenía mucho tiempo para mis cosas entre ellas por supuesto el placer sexual......


PERDÍ MIS GRANDES HUEVOS
Con 47 años era un hombre maduro en plenitud, era gay desde los 17 años aunque no lo aparentaba siempre con un porte muy varonil, de hecho al verme era difícil saber que era gay, poseedor de un cuerpo corpulento pero cuidado, para mi edad, con una posición económica envidiable, dueño de una cadena de exitosos restaurantes el dinero no era un problema además tenía mucho tiempo para mis cosas entre ellas por supuesto el placer sexual. Me enamore y case con un grandioso hombre pero su madre una fanática religiosa me quito algo muy valioso por tener a su hijo.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING] [TORTURA]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Con 47 años era un hombre maduro en plenitud, era gay desde los 17 años aunque no lo aparentaba siempre con un porte muy varonil, de hecho al verme era difícil saber que era gay, poseedor de un cuerpo corpulento pero cuidado, para mi edad, con una posición económica envidiable, dueño de una cadena de exitosos restaurantes el dinero no era un problema además tenía mucho tiempo para mis cosas entre ellas por supuesto el placer sexual, me encantaba seducir jovencitos, estrenarlos y hacerles ver que al ser gay también se podía gozar.

Además de mi cadena de restaurantes tenía un bar y dos discotecas de tendencia gay por supuesto, las noches de los sábados me la pasaba toda la noche metido en uno de ellos, que era bastante popular entre la comunidad gay, el nombre del sitio “Dogmatrón” era como mi propio coto de caza, en aquel sitio conocí a mucho hombres con los que frecuentemente termine encamado penetrándolos por supuesto, ahí conocí a mucho chicos a los cuales desvirgue, era mi sitio preferido, fue donde conocí a Javier o Javi como él me pidió que le dijera apenas momentos después de conocernos.

Javi era un chico de 25 años en ese momento, alto, de piel clara, cabello castaño claro, de alegre mirada y sonrisa seductora, que iba acompañada de un grandioso cuerpo, bien trabajado en el gimnasio, nalgas paraditas, como exquisitas el pantalón ajustado que llevaba cuando lo conocí me indico que además estaba bien dotado, pues el paquete que se marca en la entrepierna de su pantalón era algo digno de ver, comenzamos bailando esa noche pero pronto ya nos estábamos besando en uno de los privados de la parte alta del lugar apretando nuestras entrepiernas mientras nos comíamos a besos literalmente.

Cuando le propuse a Javi que fuésemos a mi casa el no opuso objeción alguna, una vez en mi casa, nos tomamos un par de tragos luego besándonos me lo lleve a mi habitación, Javi se notaba un poco nervioso aun estaba seguro que no era virgen como lo comprobé poco después pero me confesó que estaba nervioso porque era la primera vez que lo iba a hacer con un maduro, tan guapo además de tan bien dotado por lo que sintió al tocar mi entrepierna, sus comentarios me llenaron de orgullo y ya no pude mas, me abalance sobre mi presa.


** ** ** ** ** ** **

No paso mucho tiempo hasta que ambos estábamos solo con los bóxers puestos y con tremendas erección por debajo, luego de besarnos por un largo rato así me paró frente a Javi, me bajó mi bóxer liberando mi pene que estaba ya palpitante arrojando liquido pre seminal de la punta, tomó su cabeza para llevar mi pene a su boca para que lo chupara, Javi abrió su boca para empecé a darme una rica mamada se lo sacaba todo, para luego volverlo a meter, me chupaba la cabeza, luego volvía a introducírsela completamente, Javi en verdad sabia como hacer una mamada.

Javi en verdad era y sigue siendo un garganta profunda hacía tiempo que ninguno de mis amantes se tragaba mi portentosa erección por mi parte le penetraba su boca rápido, entrando y saliendo a mi antojo y metiéndosela hasta la garganta aquello apenas era el inicio, el sexo oral que me estaba dando, solo era el principio de lo que iba a suceder, luego de un rato saque mi pene de su para comenzar besarlo a chuparle el cuello, bajando hasta sus tetillas, los hombros, en fin, mi lengua tenía vida propia sobre su cuerpo que se retorcía mientras lo recorría con ella.

Pronto Javi estaba completamente desnudo al igual que yo, hice que se recostara boca arriba para seguir besando todo su cuerpo, no tarde en darle la vuelta poco después para comenzar a morder sus nalgas muy suavemente, de forma sexy se las chupaba deliciosamente para luego abrió sus nalgas que permitió que mi lengua llegara hasta mi hoyito, empecé primero a lamer de arriba hacia abajo, después a tratar de meter mi lengua empujando hacia adelante como si fuera un pequeño pene y luego a chuparlo; la combinación de las 3 cosas hicieron que su cuerpo se retorciera por el inmenso placer que estaba sintiendo en esos momentos Javi.

No paso mucho tiempo hasta que estábamos haciendo un rico 69, pero con una variante nos pusimos de lado y Javi me la mamaba y yo la de él. Nuestras bocas estaban ocupadas con nuestros trozos de carne, nuestras lenguas lamían nuestros glandes, probando nuestros líquidos pre seminales aquello era una escena digna de una porno, pasado un rato mi lengua de nuevo estaba chupando su culito, a lubricarlo bien con saliva, luego sondee con un dedo, para comprobar si su ano estaba listo para recibir mi gran pene, pues no quería hacerle daño con mis 25 cm de erección.

Cuando comprobé que Javi estaba listo lo hizo acostarse boca abajo le abrí las piernas y sus nalgas para colocar la cabeza de mi pene en la entrada de su ya lubricado ano, poco a poco fui empujando, hasta que por fin pude sentirlo dentro, pero no pare seguí empujando para que todo el largo de mi erección entrara, no quería tener nada afuera solo mis grandes huevos, así fue, todo a excepción de sus grandes huevos quedaron fuera, entonces empecé con el mete y saca, primero lento, con  suavidad para acostumbrar su ano al grosor de mi pene para luego ir aumentando la velocidad de mis embestidas.

Los movimientos que al principio eran suaves, llegaron a hacer fuertes y rápidos, Javi gemía y con cada gemido que daba se lo metía con más fuerza, me deje caer sobre la espalda empapada de sudor de Javi para besarnos mientras mi pelvis se movía con desesperación, sintiendo como mi pene entraba y salía, con mi glande raspando las pareces del resto de Javi, podía sentir como su próstata rosaba mi durísima erección, sentía como su ano se contraía en la base de mi pene con cada nueva embestidas que daba.

De pronto Javi abrió grande los ojos la sentir como el interior de sus intestinos se llenaba, que se inflaba de algo caliente, era mi orín, lo estaba haciendo, y al parecer aquello se sentía delicioso, aquello era algo que hacía a todos mis nuevos amantes y a todos parecía encantarles sentir aquel liquido caliente en su interior, aquello era un enema de orín, cuando saque mi pene de su interior Javi se fue corriendo al baño para vaciar el contenido de sus intestinos, luego se lavo bien para regresar a donde estaba se me monto para comenzar a cabalgarme.

Javi poco a poco fue bajando colocando mi pene a la entrada de su ano y mientras lo masturbaba fue metiéndose mi pene, el cual entró deliciosamente y entonces comenzó a subir y bajar a mi ritmo, lento, rápido, yo manejaba la situación a mi antojo Javi luego de un rato inclino su cuerpo un poco  lo que permitió que de un solo golpe le metiera mi firme erección fuertemente lo hacía muy rápido y fuerte, yo empujaba sus nalgas trasero hacía abajo para ayudar a la penetración, sentía que se me la metía toda, mientras el gemía en total éxtasis.

Luego de un largo rato de nuevo hice que Javi se tendiera sobre la cama boca abajo, le abrí sus nalgas para escupir su ano me acosté sobre de él para colocar mi aun duro pene en su súper dilatadísimo ano el cual entro sin mayor problema una vez dentro empecé nuevamente el mete y saca, aquello me provoco una sensación que nunca había sentido, acelere mis movimientos,  sintiendo como su culo apretaba más mi pene y esa sensación que sentía me estaba llevando al éxtasis, metía y sacaba mi pene con un ritmo impresionante, para sentir más placer con mucho frenesí, sintiendo como mis grandes huevos chocaba contra los de Javi.

Aquello fue demasiado ya no aguantaba iba a venirse, entre gemidos sin dejar de mover penetrar a Javi sentí como chorros de mi espesa leche, no recuerdo cuantos, pero fueron varios, inundaron el interior de sus entrañas  llenándoselas por completo al tiempo que el lanzaba quejidos fuertes que hacían eco dentro del cuarto, Javi ya se había venido segundos antes lo que hizo que su ano tuviese espasmo que acrecentaron mi placer, aquello fue sublime.


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Por supuesto Javi comenzó a ser un visitante regular en mi cama y en mis noches de pasión, poco a poco nos enamoramos como hacía tiempo no lo hacía un años más tarde, ya con Javi de 26 años le propuse que se mudara a vivir conmigo, el todo emocionado acepto, pero luego recordó a sus padres  él dijo “no puedo mis padres nunca aceptaran lo nuestro”, mi respuesta fue besarlo, algunas semanas más tarde estaba viviendo conmigo, unos meses después le propuse matrimonio, cosa que acepto.

Nos casamos tres meses más tarde, en otra ciudad en donde era permitido él matrimonio gay, aquello se armo un verdadero escándalo en nuestra ciudad al ser la primera pareja de hombre en casarnos de la ciudad, ahora ya hay varias parejas pero nosotros fuimos los primeros, por algunos meses luego de regresar de la luna de miel la pasamos mal recibiendo mensajes de homofóbicos, pero poco a poco se fueron calmando, ya con Javi de 27 un tarde de junio al salir de una junta para tratar cosas de mi cadena de restaurantes fue paso.

Una mujer de unos 50 o 55 años se me acerco me pregunto ¿Es el esposo de Javier Duarte, verdad?, al voltear me encontré con que era la madre de Javi, sintiéndome un poco sorprendido le dije “Si”, aquello pensé podría ser la oportunidad de mi amado de reconciliarse con su familia, pero en lugar de eso ella se me acerco, me hizo inclinar como si quisiera darme un beso, pero en lugar de eso me dijo “¡en verdad creyó que iba a dejar a mi hijo en manos de un pecador pervertido como usted, maldito mal parido!”

Cuando me despegue de ella, sentí una fuerte descarga eléctrica que hizo que todo mi cuerpo se sacudiera sin control cuando la descarga paso, me desplome en el suelo inconsciente, me desperté desnudo sobre una mesa de madera, con mis manos atadas sobre mi cabeza, mis piernas amarradas a dos de las patas de la mesa y con una mordaza en mi boca bien sellada, la madre de Javi, estaba ahí, procedió a atarme mi escroto, el cual estiro mucho de manera brutal sin compasión alguna hasta casi hacer que mis huevos quedasen a la mitad de pelvis y rodillas.

Una vez con mis grandes huevos estirados más que nunca antes, ella comenzó a golpearlos con un gran cucharon de madera, mientras decía una y otra vez “¡te enseñare a no pervertir hombres nunca más!” con cada fuerte golpe que ella daba sentía que no solo mi aliento me abandonaba sino también un trozo de mi alma, el dolor era agudo, con cada nuevo impacto todo mi cuerpo se sacudía con violencia, cuando creí que aquello era el infierno descubrí que apenas estaba en trayecto hacia ahí, el infierno llego cuando la madre de Javi dejo el cucharon ya con mis huevos muy hinchados luego de casi una hora de estarlos golpeando.

Para tomar un ablandador de carne, aquello fue demoledor, gritaba detrás de la mordaza, con mi cuerpo convulsionándose de dolor, suplicando que se detuviera, pero la madre de Javi estaba como poseída por un demonio, parecía se incansable, con cada golpe ella descarga todo su odio como su rencor hacia quien creía había corrompido no solo el cuerpo sino también el alma de su hijo, dado que ella era muy religiosa, no paso mucho tiempo hasta que ella dejo el ablandador de carne para tomar un pequeño pero pesado mazo de metal.

Ella no tuvo compasión alguna al tercer brutal golpe de aquel mazo, mi testículo derecho estallo, el dolor fue tan inmenso que me desmaye, sin embargo la madre de Javi espero a que recuperara el sentido para continuar con los golpes del mazo, apenas cuatro golpes con aquel mazo fueron suficientes para que mi testículo derecho el ultimo aun intacto dentro de mi escroto estallara aun mas violentamente que mi testículo izquierdo, de mi pene en erección broto un último gran chorro de mi semen con gran potencia, seguido de un gran chorro de sangre para luego desmayarme de nuevo.


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Me desperté en el hospital con Javi a mi lado, el con lagrimas en los ojos me dijo lo que ya sabía que era un eunuco, llore mucho con él a mi lado, la policía me interrogo invente una historia sobre unos tipo homofóbicos que me hicieron aquello, sabía que si decía la verdad perdería a Javi, por lo que mentí en cuanto me recupere hice que me fuesen implantados dos prótesis testiculares, las más grandes que se pudieran conseguir, y con ayuda de testosterona inyectada aun puedo seguir complaciendo a Javi aunque mis orgasmos ya no son tan intensos.

Nos mudamos de aquella ciudad ahora apenas voy a menos que sea muy necesario e expandido mi cadena de restaurantes y vendo mis discos como mi bar, aun vivo con Javi a mi lado a quien amo como nunca, el se ha convertido en mi brazo derecho en los negocios, pero no hay día que no piense en quien y el cómo fue que “Perdí mis Grandes Huevos”. 



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com