ELECCIÓN DE RICHARD

El cuerpo de Richard estaba completamente sin vello excepto por la cabeza que estaba coronada por una espesa mata de cabello castaño y ondulado. Su cuerpo obeso era lampiño, flácido, débil, sin mostrar ningún signo de definición muscular. De mala gana, se volvió hacia la izquierda con el fin de ver su enorme culo abultado. Una vez, había sido un par firma tenso de musculosos glúteos paraditos, sin mostrar grasa subcutánea alguna......


ELECCIÓN DE RICHARD
El cuerpo de Richard estaba completamente sin vello excepto por la cabeza que estaba coronada por una espesa mata de cabello castaño y ondulado. Su cuerpo obeso era lampiño, flácido, débil, sin mostrar ningún signo de definición muscular. De mala gana, se volvió hacia la izquierda con el fin de ver su enorme culo abultado. Una vez, había sido un par firma tenso de musculosos glúteos paraditos, sin mostrar grasa subcutánea alguna. A su mente vinieron aquello trágicos recuerdos

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Hetero      Autor: Bagoas





Richard Grimes saco sus abultados 90 kilos de la bañera y se seco. Entonces hizo algo que suele evitar. Se vio en el espejo de cuerpo entero en la puerta del baño. La reflexión no se parecía nada a un hombre sino a una mujer gorda con el pene de un niño. Con los hombros inclinados por encima de los senos copa C. Los lados se encendieron suavemente hacia las caderas femeninas que eran más anchas que los hombros. Los muslos eran gruesos y se frotaban entre sí mientras caminaba. Frente a ellos, un pene de 5 cm de forma permanente flácido colgaban hacia abajo. Hace diez años, había sido 11 cm de largo cuando estaba flácido.

El cuerpo de Richard estaba completamente sin vello excepto por la cabeza que estaba coronada por una espesa mata de cabello castaño y ondulado. Su cuerpo obeso era lampiño, flácido, débil, sin mostrar ningún signo de definición muscular. De mala gana, se volvió hacia la izquierda con el fin de ver su enorme culo abultado. Una vez, había sido un par firma tenso de musculosos glúteos paraditos, sin mostrar grasa subcutánea alguna.

Bueno, ¿lo que esperaba ver? ¿Que él era un hombre nuevo? ¡SIN POSIBILIDAD DE GRASA! Su mente voló hacia atrás diez años el día en que se había visto obligado a punta de pistola a cortar sus propios huevos. Por supuesto, podría haberse negado y muerto hacía diez años. ¿Habría sido peor que esto? Sin embargo, Richard había tenido miedo a la muerte entonces, y todavía lo tenía.

"Dormir acaso para soñar,
Sí, ahí está el problema.
En el sueño de la muerte,
Allá de los sueños,
Cuando hemos muertos
¿Se sabe que lo mortal?"

Fue un día que nunca podría olvidar, un viernes, 6 de marzo de 1925. Richard tenía 23 años, guapo, atlético y bien dotada. Su cuerpo muscular magro había atraído la atención de Natalie Renfrew un día en la playa. Natalie estaba cansada de su marido un ingeniero aburrido, Douglas Renfrew, que estaba tan envuelto en su trabajo que nunca parecía encontrar tiempo para el sexo.

Richard Grimes, aunque no tenía un título en administración de empresas, estaba demasiado ocupado siendo un joven hombre en la ciudad para hacer uso de ello. Vivía en una casa de su padre rico y se dedicaba a regar su semilla viril por todas partes, con gran entusiasmo. Como resultado, Richard tenía un montón de tiempo para el sexo y pronto se encontró que Natalie era una grandiosa amante. Era muy consciente de que Natalie estaba casada e incluso había conocido Douglas con ella una vez en una fiesta. La anfitriona les presentó y por supuesto, Natalie y Richard actuaron como extraños.

A Richard le encantaban los grandes senos de Natalie, le gustaba como lo montaba, moviendo sus caderas a un ritmo cadencioso, sentir como sus tersas como suevas nalgas aplastaban sus huevos o rebotaban contra ellas, a cada sentón que ella daba, le gustaba escuchar sus gemidos, aquel temblor que su cuerpo tenia al llegar al orgasmo pero sobre todo le gustaba inundar su apretadita vagina de su espesa leche.

Eso estuvo sucediendo casi un año, pero, sabiamente se dice que el cornudo es siempre el último en enterarse. En última instancia, sin embargo, sin el conocimiento de Richard, Douglas finalmente se supo de su relación.

Y así fue, en la tarde del 6 de marzo que Richard respondió a una llamada a la puerta de su apartamento solamente para encontrarse con Douglas Renfrew de pie allí con una Colt 45 automática en la mano. Richard levantó las manos y dijo Douglas "que retrocediera". Lo hizo y Douglas cerró la puerta tras de sí. A continuación, se dirigió a Richard pomposamente. "Has arruinado mi matrimonio, has roto mi hogar feliz. Eres un vulgar seductor, un adúltero y un rompe hogares". La parte "seductor" era absurda y sólo en la propia mente de Douglas era un hogar feliz. Natalie estaba aburrida por lo que busco una distracción.

De alguna manera, sin embargo, Richard sintió que podría no ser discreto disputar esos puntos con un hombre con una pistola. "Puede que esté dentro de mis derechos legales como morales, pero no voy disparar, pero aún puedo llegar a eso. Sin embargo, es mi objeto igual hacer que no sigas seduciendo a Natalie o cualquier otra mujer".

El señor Renfrew llevo su mano a su bolsillo izquierdo de la chaqueta y sacó un objeto que entregó a Richard, diciendo "Aquí, toma esto".

Richard lo hizo y le pareció ser una maquinilla de afeitar de borde recto.

"Ahora te ofrezco una opción. Es posible que sea para uso que afeitar pero servirá para castrarte a ti mismo o pondré una bala en tu cerebro. Yo te ofrezco una selección, es decir, entre la madurez con vida o la muerte. Como tengo otros asuntos que atender esta tarde, no te puedo dar mucho tiempo para debatir el asunto. Debes decidir ahora. ¿Qué va a perder, los testículos o tu vida?"

Para Richard una vida sin sexo era inútil, y sin embargo... Tenía miedo a la muerte. A regañadientes, se desabrochó el cinturón, se bajo la bragueta y se bajó el pantalón. Richard continuación, se bajó su calzoncillo, para finalmente, el suspensorio que, como resultado de una muy mala doble ruptura a los 14 años, había tenido que usar todos los días desde entonces. Derramado a cabo sus propios huevos muy grandes, a baja altura que colgaban muy por debajo del final de su pene flácido de 11 cm.

Richard abrió la navaja y comprobó que era muy afilada. El filo era muy agudo. Con lágrimas en los ojos, apartó su pene con la mano izquierda y sujeto sus testículos, sacándolas de su cuerpo. Se Acerco la maquinilla de afeitar sobre su escroto detrás de sus huevos con el borde hacia abajo. Después de un momento de vacilación, él resueltamente recortó hacia abajo y hacia la derecha, cizallamiento a través del escroto como de los conductos internos que unían sus testículos a su cuerpo. Su escroto con sus huevos dentro quedaron en su mano izquierda. Richard se quedó mirando por un momento y se desmayó.

Cuando se despertó, estaba tumbado en el suelo. Sus huevos yacían en el suelo cerca de sus pies a la izquierda y la navaja ensangrentada alrededor de un pie derecho. Richard se levantó y se acercó al teléfono. Llamó al hospital, les dijo que estaba gravemente herido y sangrando copiosamente, les pidió que enviara una ambulancia a la Suite 44, Walsingham, 127 Grande St. Después de asegurarse de que la puerta estaba cerrada con llave fue a buscar una toalla del baño que presiono contra su entrepierna.

Unos quince minutos después, hubo un golpe en la puerta. Richard gritó "¡Adelante!" Dos hombres con una camilla y un médico con su bolso entraron. El médico hizo lo que pudo para detener la hemorragia. Richard no veía. Explicó que se había visto obligado a hacerlo a punta de pistola para castrar a sí mismo. Luego fue llevado a la ambulancia. El médico llevó los testículos cortados todo el camino y llamó a la policía.

El área de la herida fue desinfectada a fondo, se ligaron las cuerdas, y los restos del escroto de Richard se suturaron juntos. Richard relaciono toda la historia de acontecimientos de la noche a la policía, excepto que cuando se le preguntó si estaba teniendo una aventura con la señora Renfrew se negó a responder por motivos de auto incriminación. Se le informó que no podría permitirse utilizar ese movimiento legal en los tribunales.

Después de haber recibido una transfusión de sangre y dormir bien por la noche, Richard estaba listo para ser dado de alta a la mañana siguiente. Antes de abandonar el hospital, un teniente. Richardson, de la policía lo visito para presentarle el caso contra Douglas Renfrew.

"Ayer por la noche, señora, Renfrew informó a su marido desaparecido. En ese momento habíamos averiguado que había abordado un vuelo a Caracas, Venezuela a las 5:35 AM. No tenemos ninguna jurisdicción sobre él en Venezuela, ni podemos extraditarlo. No hay tratado de extradición entre los EE.UU. y Venezuela. Ha volado con éxito para no podamos llevar a cabo ninguna acción legal en su contra".

La crisis de 1929 acabó con la fortuna de la familia Grimes, obligando a Richard a trabajar. Se convirtió en el gerente de una tienda por departamentos y siempre llevaba un traje cruzado, la chaqueta de la misma tuvo mucho éxito en ocultar sus pechos dobles.

Douglas había cumplido su propósito. La castración hizo a Richard impotente, poniendo así fin a la aventura con Natalie que se divorció de Douglas por motivos de abandono, y se casó con un profesor de tenis. Llamado Mark con el que tuvo una vida sexual muy activa, ya que ella le dio tres hijos.

Natalie y Richard siguieron amigos, sin embargo, y por lo tanto, en la tarde de la reminiscencia encendida por su mirada en el espejo Natalie le llamo por teléfono. Tenía una sorprendente noticia: ”A Douglas, le habían disparado por un marido celoso en Caracas”.

De alguna manera, Richard encontraron aquella noticia reconfortante.





Historia Original aquí.






Autor: Bagoas       Traductor: DarkSoul

EXCURSIÓN TURÍSTICA

Me sentí obligado a escribir los eventos de mis últimas vacaciones. No es que me lo pasara de maravilla, pero la experiencia que estoy a punto de relatar fue lo que nos paso, mi novio y yo vivimos en la ciudad de Nueva York en un condominio costoso ya que trabaja para una firma de corretaje de alta potencia. Somos las dos adictos al fitness y lo practicamos un mínimo de 3 a 4 veces a la semana......


EXCURSIÓN TURÍSTICA
Me sentí obligado a escribir los eventos de mis últimas vacaciones. No es que me lo pasara de maravilla, pero la experiencia que estoy a punto de relatar fue lo que nos paso, mi novio y yo vivimos en la ciudad de Nueva York en un condominio costoso ya que trabaja para una firma de corretaje de alta potencia. Somos las dos adictos al fitness y lo practicamos un mínimo de 3 a 4 veces a la semana. Eramos y seguimos siendo dos hombres muy atractivos pero ahora nuestra perfecta vida a sido destruida para siempre.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ADVERTENCIA]


Categoria: Gay      Autor: Anónimo





Me sentí obligado a escribir los eventos de mis últimas vacaciones. No es que me lo pasara de maravilla, pero la experiencia que estoy a punto de relatar fue lo que nos paso, mi novio y yo vivimos en la ciudad de Nueva York en un condominio costoso ya que trabaja para una firma de corretaje de alta potencia. Somos las dos adictos al fitness y lo practicamos un mínimo de 3 a 4 veces a la semana. Paul tiene 26 años, moderadamente peludo italiano con un pene sin circuncidar 20 cm bastante grueso y huevos redondos como firme. Él es más bajo de unos 1.70 metros que le molesta un poco, pero lo compensa tirándome de espalda cuando me penetra como una máquina, la mayor parte del tiempo.

Por mi parte, por el contrario, soy rubio, lampiño, con un pene de 28 cm circuncidado con huevos del tamaño de limones lampiños. Cuando el llega algo bebido, yo consigo darle la vuelta a la tortilla y lo penetro con mis 28 cm. Se da cuenta cuando está borracho, que se convierte en una verdadera puta, a continuación, se queja por días de tener un dolor de culo. Por lo tanto, no tengo la oportunidad muy a menudo. Nos llevamos muy bien, aunque hemos estado juntos durante cinco años.

Dado que nuestros trabajos son tan estresante, decidimos que unas vacaciones estaban a la orden, y decidimos tomarlas tan lejos de la ciudad de Nueva York como fuese posible era lo mejor en nuestra lista de prioridades. Montana sonaba como el lugar ideal, espacios abiertos, camping, pesca y estar a solas con la naturaleza. Así que reservamos un vuelo con rumbo desconocido y previendo volver en tres semanas a casa.

Llegamos a Montana, alquilamos un vehículo, equipo de campamento y empezamos, a recorrer aquel lugar durante horas antes de que finalmente encontrar el lugar perfecto. Llegamos a nuestro campamento creó y nos dirigimos hacia el lago para un baño bastante refrescante. Nos desnudaron y nos metimos hombre el agua estaba fría. Encontramos una gran roca en medio del lago por lo nadamos hasta ahí, me arrastró hasta entrar en calor y exponernos al sol. Una vez que nos secamos una cosa llevó a la otra y nos enfrascamos en una mutua mamada como locos. Por los próximos días se repitió la rutina, pescamos y lo pasamos muy bien.

La tercera noche nos tumbamos frente al fuego para acabar de terminar en una ronda de mamadas mutuas cuando de la nada 4 hombres aparecieron, apuntándonos con sus rifles a nosotros. Nos dio un miedo de muerte. Uno de los chicos nos dijo que levantáramos las manos, mientras que otro camino detrás de nosotros y nos coloco un par de esposas alrededor de nuestras muñecas.

Otro hombre se acercó al fuego para darle un buen vistazo a él y empezó a hablar. "Parece que los chicos como mucho otros, ya no lo hacen como deberían", "Chuparse el uno al otro de esa manera, besarse, jugar con ellos con sus huevos y culos". Simplemente no es natural. Todos ustedes no debería estar aquí en estos bosques que haciendo esas cosas por el estilo. Y no creemos que sea muy agradable. ¿Qué te parece Larry?, creo que tenemos un par de pervertidos en nuestras manos. Larry se limitó a sonreír con una risa malévola, diciendo que estaba seguro de eso. Otro de los chicos se acercó y les dijo que había una manera de tratar eso no era nada para preocuparse, estaríamos dejándolo en un par de días. Pero primero necesitamos un recordatorio de cómo actuar mientras que estuviésemos en el bosque.

Caminó fuera de la vista y oí golpes pasando y miró en su dirección para ver que estaba golpeando pilas de madera en el suelo, seis en total, dos conjuntos que forman un triángulo. Después de terminar con las pilas, se acercó, nos amordazo, a continuación, nos arrastro a las pilas. En primer lugar deslizaron los puños sobre el eje superior y luego agarraron nuestras piernas para atarlas abiertas muy extendidas. No había de todos modos forma que pudiéramos escapar. Se alejaron de nosotros luego de amarrarnos y todos se pusieron cómodos alrededor del fuego.

El fuego se extinguió y el frío de la noche se coló a nuestro alrededor. Salté en todo, sin saber lo que iba a ocurrir a continuación. Ni siquiera podía hablar con Paul, ya que los dos estábamos amordazado. Lloré, pero no sirvió de nada. Sé que algo se arrastró sobre mí o más bien se deslizo pero me quedé congelada, estaba tan asustado. La mañana llegó finalmente y yo era al menos capaz de levantar un poco la cabeza. No veía nada, excepto a Paul atada a mi lado. Él estaba mirándome  también, y estoy seguro de que parecía tan asustado como yo lo estaba. De repente, una venda fue puesta sobre nuestros ojos y nos quedamos en la oscuridad total de nuevo.

Sentí algo en mi pene y los testículos, entonces dolor, ya que la presión era intensa de algo que me estaba macerando mis genitales entre mis piernas. Luego se dejó y una bota se deslizó bajo mis huevos y otro se puso sobre ellos atrapando mi pene y los testículos entre ellas. El dolor era tan extremo que me desmayé.

Cuando desperté mis huevos sentí que estaban latiendo estaba seguro de que estaban hinchados. Entonces sentí que algo se deslizó sobre mis huevos y después de un apretón más dolor, sentía como mis huevos estaban siendo cortados en dos, mientras el dolor continuó pasando a mis entrañas. A continuación, un dolor sordo comenzó a dispararse en mis huevos y el dolor se hizo insoportable. Entonces el dolor se moderó y yo no sentía nada. No sé cuánto tiempo mis huevos sufrieron ese devastador daño, pero luego sentí un movimiento entre mis piernas para luego algo sentir algo en mi entrepierna.

Se sintió como si mis huevos fueran arrancadas, pero no podía decirlo con seguridad. Sentí algo caliente al lado de mi tobillo y luego olía a quemado, mientras temblaba por el dolor, la cuerda cedió y mis piernas estaban libres. Pude sentir sus manos desatar mis manos a lo largo de la estaca de madera y luego de soltarme. Alcanzo la venda la que me quitó y luego la mordaza. A medida que mis ojos se acostumbraron lo primero que vi fue una sartén sobre un pequeño fuego con algo en su interior.

Miré a Paul todavía estaba atado por lo que me incline para desatar sus pies, y fue cuando mis ojos se enfocaron en su entrepierna, ¡vi que sus huevos se habían ido! Bajé la vista hacia mí entrepierna para ver que los míos también se habían ido. Me arrastré hacia el fuego y allí pude ver nuestros huevos con todo y escroto, siendo cocinados delante de mis ojos.

No pude evitar comenzar a llorar. Esos tipos nos habían castrado, porque éramos diferentes. Estaba tan enojado y luego tan abatido. Poco a poco me arrastré de nuevo a Paul al que desate para luego quitarle la venda de los ojos como la mordaza. La mirada en sus ojos me dijo que lo sabía incluso antes de que pudiera decir nada. Recogimos la sartén, tomamos nuestros huevos tostados con los escrotos, y los pusimos en una bolsa de plástico. Nos llevó un corto tiempo levantar el campamento aun sintiendo mucho dolor en la entrepierna y nos dirigimos a casa.

Ahora, estamos de vuelta en Nueva York, castrados reviviendo la pesadilla diariamente.




Historia Original Aquí.





Autor: Anónimo       Traductor: DarkSoul

VIOLADO, DOMADO Y CASTRADO

Aquel muy viril y hermoso muchacho que recién entraba al mundo del sexo, ese adolescente imberbe aún, iría a experimentar en aquella ardiente noche en la que había salido dispuesto a conquistar muchachas, iría a experimentar, la más insólita experiencia que lo iba a marcar.¡Para toda la vida!......


VIOLADO, DOMADO Y CASTRADO
Aquel muy viril y hermoso muchacho que recién entraba al mundo del sexo, ese adolescente imberbe aún, iría a experimentar en aquella ardiente noche en la que había salido dispuesto a conquistar muchachas, iría a experimentar, la más insólita experiencia que lo iba a marcar.¡Para toda la vida! A sus 17 años quería sexo fuera como fuera aun si debía pagar por ellos, sin embargo no imaginaba el precio tan alto que su deseo podía tener. .

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACIÓN] [VIOLACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: Anónimo





Aquel muy viril y hermoso muchacho que recién entraba al mundo del sexo, ese adolescente imberbe aún, iría a experimentar en aquella ardiente noche en la que había salido dispuesto a conquistar muchachas, iría a experimentar, la más insólita experiencia que lo iba a marcar.¡Para toda la vida! A sus 17 años quería sexo fuera como fuera aun si debía pagar por ellos, sin embargo no imaginaba el precio tan alto que su deseo podía tener.     

Aquella era una noche de carnaval. De corso multicolor como bullicioso allá en aquella larga avenida con aquel inmenso y boscoso parque ahí a uno de los costados de la misma. El atractivo adolescente en cuestión, que allí concurrió, sediento en lujuriosas pasiones donde el deseo por aparearse a una buena hembra, le carcomía su bien formado cuerpo en esa febril calentura de adolescente viril.        

Como él, un grupo de hermosísimas muchachas también encendidas en pasiones de lujuriosos deseos, andan por aquella avenida, en ese veloz y desenfrenado andar característico en las muchachas cuando en estos trances andan en grupo. En uno de los tantos andares cruzándose por la vereda en el multitudinario andar de la carnaval la juventud bulliciosa, este chico y las muchachas, se encuentran en un cruce en el cual él, le mete la mano en el inmenso culo que una de ellas exhibía en el ajustadísimo pantalón que le marcaba con exagerada llamatividad, tal anatomía esplendida anatomía.

Grita la muchacha exclamando con falsa indignación tal atropello, viendo en la estética corporal y absoluta del infractor, la belleza que la deslumbra, apenas puede disimular el placer al verle.

"¡Estúpido, atrevido!" Le grita con una risa en la cara mirándolo, en la más expresiva demostración de satisfacción por lo sufrido.          

Ya comienza entre ellos, y entre él como entras las demás, una declarada "guerra" en la cual la batalla estaba por comenzar, mientras las miradas de deseo se desataban entre todos.     Ellas, son siete. Siete, contra uno.   

En un ir y venir por aquellas márgenes del desfile carnavalesco, el muchacho como las muchachas, andan con manoseos y risas, en aquella desigual diferencia numérica donde ellas comienzan a hacer de él un verdadero centro del más abusador acoso que solo las mujeres pueden provocar en un hombre, por supuesto excitando mucho al adolescente con cuerpo ya de hombre.        

Convenciéndolo, logran ellas llevárselo hasta el interior de aquel contiguo parque solitario pues todos estaban la atención en el desfile de carnaval, en los carros como comparsas, y ahí ¡lo atrapan! Para desvestirlo hasta despojarlo de su ropa interior que formo una carpa al frente para dejarlo completamente desnudo, atándole las manos a la espalda, comienzan a humillarlo en una tácita complicidad en la cual él, acepta ese erótico juego de ser por ellas, sin importar que estuviera siendo intensamente ultrajado. Ya, están ellas haciéndolo gozar con ellas turnándose en montarlo como a un caballo, haciéndolo andar con ellas sobre sus espalda montadas, el estaba gozando de la humillación su fuerte erección lo demostraba. Ellas ríen y ríe él también, pero aquello es un juego en donde ellas. Son las dominantes absolutas, con un plan que el excitado adolescente está lejos de imaginar.

-"¡Arreeeeeeeeee, arreeee caballo, arreeeeeee!"

Era el decir de ellas ahí paseando en ellas montadas sobre él. Montadas con él ¡DESNUDO! Bajando una, y subiendo otra. Las siete turnándose en esa monta que él disfrutaba excitándose cada vez más y más. Porque sentir sobre su cuerpo aquellas hermosas muchachas inmensas como pesadas, le provocaba en su cuerpo sentir, unas oleadas ardientes de eroticidad que lo iban poniendo como un hierro cuando va quedando al rojo vivo.      

El cansancio iba poco a poco haciéndolo agitarse exhalando gemidos de evidente placer extasiado confundiéndose éstos con los gemidos del cansancio, y las muchachas gozaban viéndolo así debajo de ellas. Ahora ellas lo azotaban con el cinto que una de ellas se había quitado del pantalón - la del culo inmenso que él había manoseado cuando se conocieron-, Ahora él comenzaba a sentir esos cintarazos que ellas le propinaban, como eróticos golpes que le despertaban un placer que él.
no conocía hasta ese momento.   

-"¡Ayyyyy! ¡ayyyyyyy!ayyyyyyy!" Gritaba él con cada azote.

Pero sus gritos evidenciaban un placer que no podía él ocultar. Ellas ¡más reían y reían!          Sintiéndose dueñas y señoras de la situación

-"¡Arreeee, arreeee, arreeee, vamos, arreeee, no te detengas, más aprisa, más aprisa, corre, vamos, arreeee, arreeeee!"

Le gritaban ellas estando él en el ya estaba en el límite de su resistencia,  lo azotaban con cintarazos vertiginosamente fuertes como veloces que le estaban dejando la piel marcada con cada nuevo impacto en sus jóvenes nalgas. El muchacho corría obedeciendo las órdenes, pero, finalmente, no pudo ya más, por lo que se dejó caer extenuado, cayendo al pasto con la que lo montaba, encima de él que parecía que se moría de la risa. 

Entonces todas, las siete. lo sujetan en el pasto, y comienza una verdadera sesión de cosquilleantes torturas deliciosamente eróticas. Él Gime pero no puede zafarse de ellas que lo tienen obviamente dominado, y su cabeza se agita a un lado y otro en esa impotencia de nada poder hacer por evitar esa tortura que ellas le están haciendo en ese cosquilleo tan desesperantemente atroz para él o para cualquiera.

Comienza entonces él a suplicarles que lo dejen, en esas súplicas, hay una cierta cosa como de evidente muestra de algo que él presiente está por tomarle sus sentidos: Un deseo y a la vez, un temor de caer en una pasión loca por dejarse arrastrar hacia un deseo de gozar sabiéndose ultrajado por aquellas bellas mujeres. Ellas captan eso en él, lo que las hace dar risitas como carcajadas, comienzan ahí a brotar en las siete de forma maliciosa.  

Las cosquillas, se tornaron todavía más sutiles, él era un cúmulo de desesperaciones sin poder evitar lo que le estaba pasando. Eran catorce manos y setenta dedos, cosquilleándolo con femenina sutileza erotizante.

-"¡Miren chicas cómo tiene su pene bien parado: parece la de un burro excitado!" Dicen.       

Y unas a otras se turnan para dale sonoros besos bien en la punta mientras le cosquilleaban los huevos y el cuerpo entero, ese muchacho parecía enloquecer debajo de ellas que lo estaban enloqueciendo de placer. Una de las muchachas se descalzo, para apoyar sobre la cara su planta húmeda y olorosa, para ordenarle que comenzara a lamer.          

¡Otra adicional humillación que le iba haciendo sentir, otro placer que no conocía!      

Ya estaba lengua del chico deslizándose por la planta sudada de la muchacha, con sus gemidos delatando el placer inocultable que estaba él sintiendo. Todas soltaban nuevas risitas y carcajadas burlonas como perversas. El grotesco triunfo sobre él que estaban cosechando, iba cada vez, en creciente aumento.

En medio de una caravana orgásmica que lo hizo soltar desesperados gemidos como suspiros, grititos de alocado placer, aullidos y casi relinchos, el muchacho comenzó a soltar por la punta de su inmenso como gruesísimo pene lleno de palpitantes venas saltadas, unos potentísimos chorros de cremosa leche que le empezaron a saltar como interminables en medio del sonreír triunfal de aquellas muchachas que lo estaban viendo así estallar debajo de ellas.      

La cómplice luz de una redonda y luminosa luna, llegaba hasta ellos dejándolas a ellas ver lo que allí a él estaban haciéndole lo que estaba pasando era asombroso para todos. Le habían hecho soltar a chorros su espesa leche, haciéndole mil cosquillas, dominado debajo de ellas, y teniendo él que lamerles los pies a una mientras eso le hacía, gemía a él de placer, mientras ellas reían.      

Los instantes de la inmediata pasión orgásmica transcurren entre los gemidos del adolescente que son acompañados de las risitas de ellas, mientras seguían ellas encima de él, pasados esos instantes pide él que ya lo dejen. Ellas, mirándolo, le responden con sutiles risitas socarronas, le sacan la lengua, como anunciándole que aquello, proseguiría.  

Él ríe, como sabiendo que todo su futuro, comienza ahí a inclinarse hacia donde él, no esperaba inclinarse. Pero quiere resistirse a ese destino de ser un varón deseoso de ser esclavo e juguete de las mujeres, se retuerce desesperado, agitando su cabeza, les suplica que lo dejen libre pero ¡ellas solo ríen!

Otra vez comienzan las muchachas nuevamente sus cosquilleantes torturas, el muchacho se retuerce y sacude la cabeza como queriendo evitar lo que sabe va a sucederle, otra vez aquel inmenso pene comenzaba a crecer para alcanzar una erección asombrosa, las risitas de las muchachas brotaban en coro de sonoridad femenina y triunfal.           

-"¡Chicas comencemos con lo que les dije!" Fue el decir de una de ellas,

Las risitas de todas, fueron la respuesta afirmativa a aquello. Una de ellas se acomodó sobre él agarrándole su pene acomodándoselo en ella, aquel sube y baja mete, saca, mete, saca… ¡Comenzó! Ya estaba una sobre él arriba, abajo, arriba, abajo… ¡Plash -Plash -Plash -Plash -Plash -Plash! Las carcajadas de algunas con los gritos y gemidos de placer de él, eran un todo allí, cuando en él a los orgasmos llegaban, y sus gritos como gemidos lo anunciaban, el femenino coro de risas como carcajadas, crecía era la más viva muestra de femenina gracia triunfal estallando a coro.      

Y quedaba aquel muchacho como poseído por una hirviente calentura que comenzaba a hacerlo como potente súper macho inagotable, aquellas mujeres se regodeaban en un hacer continuo bombeándolo una tras otra en una verdadera catarata de excitas mujeres hechas todas unas energúmenas. El ruido de los tambores del desfile, llegaba como marcando el ritmo de aquel hacer de ellas encima de él. Y lengua debía él mandar sobre el culo la vagina de cada una. Una y otra vez todo se repetía era ya él, una cosa entregada a un destino que ya, estaba en él sellado: Iría a ser el objeto, de aquellas muchachas.

-¡Para siempre!       

Por eso las risas triunfales de ellas cuando por fin lo dejaron, y él se retorcía entre riéndose y llorando. Sí ¡Lo habían conquistado! Lo habían capturado para siempre, y desde ese mismo día, iría a ser él, el objeto que ellas a su antojo disfrutarían. Pero aun faltaba lo mejor una de ellas saco de su bulto un carrete de un delgado filamento que enrollo en dos trozos de madera circular, parecían ser cortado de una escoba.           

Aquel filamento, era resistente y metálico parecía ser usado para la pesca una de las muchachas tomo los dos pedazos de maderas para tensar el filamento entre sus manos para liego dar dos vuelta con el filamento en la base del pene del muchacho cuyo pene seguir duro, babeando abundante liquido pre seminal de la punta, todas rieron maliciosamente cuando la que sostenía los trozos de madera tenso el filamento haciendo saltar al muchacho por el dolor que sintió cuando su pene fue estrangulado por el filamento.     

El muchacho negó con la cabeza, suplico e iba a llevarse las manos a su entrepierna pero cuatro de las de las muchachas le sujetaron los brazos como las piernas. Otra se sentó dejando su sexo sobre su boca tomándolo de los cabellos obligándolo a lamer su raja, mientras otra se sentó sobre su abdomen. Él sentía como el filamento se iba tensando más y más, hasta la piel de su pene comenzó a ser cortada, en ese momento todo su cuerpo se estremeció cuando de su pene broto un gran chorro de su espesa leche. 

Esa fue la señal las muchas rieron y la que sostenía los trozos de madera estiro los brazos fuerte, cercenando el pene del muchacho que dio un fuerte grito de dolor mientras todo su rostro fue bañado por los jugos aromáticos como calientes de la vagina de la mujer sobre su rostro.     

La mujer que le cerceno su pene, tomo su aun palpitante miembro cortado para dárselo a la mujer que aun se sacudía por el orgasmos recién experimentado sentada sobro su rosto que no dudo en meter aquel pene cortado en la boca del adolescente para que dejase de gritar, una de las otras chicas saco un encendedor de eso tipo soplete y cauterizo la herida sangrante a fuego lo que hizo que el adolescente se desmayara por el dolor. 

Lo habían violado, también lo habían ¡domado! Pero aun peor lo habían castrado, ahora él era el sumiso esclavo de ellas para el resto de su vida.






Autor: Anónimo       Adaptador: DarkSoul

GRANJA DE SEMEN

Abrí los ojos y me di cuenta de mi saliva sobre la madera. Parecía que había dormido toda la noche boca abajo. Separé mi mejilla de los tablones y comprobé que lo de ayer no fue un sueño. Se escuchaba aún los ronquidos de los demás esclavos, pero decidí levantarme a pesar de estar todo oscuro......


GRANJA DE SEMEN
Abrí los ojos y me di cuenta de mi saliva sobre la madera. Parecía que había dormido toda la noche boca abajo. Separé mi mejilla de los tablones y comprobé que lo de ayer no fue un sueño. Se escuchaba aún los ronquidos de los demás esclavos, pero decidí levantarme a pesar de estar todo oscuro. Aquel día sería mi ultimo día como semental sin que lo supiera aun.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCLAVITUD] [FEMDOM]


Categoria: Hetero      Autor: Slavexcan





Abrí los ojos y me di cuenta de mi saliva sobre la madera. Parecía que había dormido toda la noche boca abajo. Separé mi mejilla de los tablones y comprobé que lo de ayer no fue un sueño. Se escuchaba aún los ronquidos de los demás esclavos, pero decidí levantarme a pesar de estar todo oscuro. ¿Qué hora era?, me preguntaba. De la barrera metálica que nos dividía pude ver la espalda de otro esclavo despierto. El y yo parecíamos los únicos despiertos. Así que como él, me puse a gatas hasta donde me permitía la cadena de mi collar.

Delante de mí estaba una pared de piedra y la argolla de hierro que sujetaba la cadena. No podía voltearme hacia la salida. A cada lado tenía las chapas de medio metro de altura que nos separaba de un semental a otro. Éramos seis en ese compartimiento de la estructura rústica que más bien parecía un establo para bestias. Mis manos y rodillas estaban sobre la madera, a la altura de mi cadera había un hueco entre las tablas. Así que oriné a un hueco en la tierra bajo las tablas.

Era mi segundo día y mi primera madrugada ahí, ya que ayer por la mañana fui comprado por la señora Mariela para esa tarea. Ayer supe de mi destino, después de mi primera noche en ese lugar, mi adaptación ya parecía asimilar mi función con menos intriga. Supe por los comentarios de sus hijas y sobrinas de la señora Mariela que formaba parte del negocio de semen como materia prima para un gel para la piel. Ya era una propiedad de un negocio familiar, sabía a medias lo que venía luego.

No sabía si ya era de día o no. Todo seguía oscuro. Me preguntaba a qué hora iba empezar todo, ayer me habían utilizado al medio día para las pruebas, y por la tarde me trajeron rendido a este establo totalmente sedado. Desde entonces caí rendido, casi desmayado de tanta excitación al conocer la maquinaria y a la doctora.

-¡Plof!

Se encendieron los focos como si fuera una planta de una fábrica. Luego un ring continuo despertó al resto de sementales. Se les pudo ver sus lomas y sus rapadas cabezas entre gemidos de cansancio tras las chapas. Sin embargo yo me sobresalté del susto. El sonido de lo que parece un despertador se detuvo y nos vimos nerviosos mirando los alrededores. La cadena no me dejaba alzarme más, y tan poco pude voltearme. Entonces recordé que ayer me habían asignado un código como nombre, pero no recordaba bien la cifra de esos números. Me senté sobre el palé y me miré el grabado en la pulsera que envolvía mis genitales de su base. Tenía que rodarlo con cuidado para no pellizcar mucho mi escroto con el material de plástico flexible. Y vi los números 305. ¡Perfecto!. Ahora lo recordaba. Era el semental 305.

Todos teníamos un código para diferenciarnos. Y esa pulsera era la única vestimenta a parte del collar por así llamarlo. Desnudos y depilados, al calor de las estufas como de los focos, sudábamos en espera de algo de lo que no estaba seguro. El resto de sementales lo sabían. Se escuchó el chirrido de la puerta al abrirse. Hubo golpes metálicos que acompañaron a un suspiro o bostezo. Los pasos de alguien sobre la tierra y ahí estaba.

Era la empleada que había visto ayer. Una mujer madura que debía rondar los cuarenta años, destrababa el gancho del collar de uno de los sementales. Con su índice metido en el collar lo hizo gatear fuera de su confinamiento hasta llevarlo a una pileta baja. Luego fue por el segundo y lo dejó al lado del primero. Ambos esperaron sobre sus rodillas y manos a la señora que fue a por mí… Clic, me desenganchó la cadena y su dedo ya se notaba en mi nuca tirando de mi collar. Su falda y delantal largo me hacían caricias a mi izquierda hasta que me dejó delante de una pila de mármol con los otros sementales. Hice lo mismo que ellos y esperé… Puso al cuarto semental a mi lado y luego el quinto hasta el último.

Ya éramos seis esperando cuando tomó el cubo que había dejado en el suelo y lo volteó sobre la pila, que era un líquido blanco y espumoso que llenó la pila, enseguida me di cuenta que era leche. Todos metieron sus bocas para lamerla con las lenguas como gatos esa leche llena de costras de nata. Así que de mala gana hice lo mismo. Sentí que la mujer esperaba paciente atrás nuestro. Puede que mirando nuestros colgantes escrotos ya que la pileta era muy baja, por lo que teníamos que descansar los codos en el suelo. Normalmente debía tener una erección a esas horas, pero el estar tan juntitos unos de los otros me sentía incómodo. No me acostumbraba a otros esclavos cerca.

La mujer puede que tocara los testículos de alguien porque hubo gemidos que se mezclaban con los lengüetazos. No estaba seguro, pero notaba sus pasos cerca… Y… Mmmm, sentí su palma sopesando mis testículos. Dejé de beber lo que perecía ser leche de cabra recién ordeñada, y miré al frente mordiéndome los labios. Mi pene respondió con una sacudida al mismo tiempo que la oí decir algo. Fue algo en voz baja, pero no la entendí hasta que me dejó de tocar. Volví a la leche y le sentí que tocaba a otro. Vaciamos la pileta para volvernos hacia ella. Todos mirábamos sus botas de agua bajo una vieja falda hasta que dijo…

-“¡En fila!”

Todos conocían su orden y yo copiaba. Así que me vi delante del culo de uno de los sementales y sentí el aliento de otro tras de mí. El de adelante lo tenía tan cerca, que podía leer el código 235 de su aro genital. ¡Fue horrible!

-“Vamos”

La empleada estaba delante del primero invitándonos a seguirla. Todos comenzamos a gatear tras ella por un pasillo que nos llevo a otro compartimiento. Esa señora iba vestida con un vestido gris desgastado. La cinta del delantal apretaba sus caderas dando la imagen de un gran culo. No es que fuese gorda, pero si algo pasada de peso. Parecía campechana (pan Mexicano) con su atuendo y con el pañuelo negro en su cabeza amarrado a su melena oscura. Se detuvo y frenamos. Casi toco las nalgas del esclavo por descuido. Veo que estábamos en unas duchas y todos nos salimos de la fila para gatear por un sitio del cuadrado de un gran plato de ducha. Casi que nos empujábamos por entrar, pero los seis cabíamos de forma que nos pegamos de hombros. Todos de rodillas y manos sobre la losa mirando a los azulejos.

La señora tomó una manguera, con una gran presión de agua fría nos castigaba las nalgas. Me senté sobre mis talones antes de que pudiera recibir semejante presión en mis partes. Y pronto desde más arriba nos calló más agua de un grifo enorme de forma de plato. Luego se abrieron los grifos laterales como si estuviéramos en un lavabo de coches. Salió hasta jabón de los laterales y tuve que cerrar los ojos.

“¡Vamos, muévanse!”.

La señora hizo las indicaciones por lo que los sementales se rodaron de un lado a otro. Yo les copié sin gusto, esquivando sobretodo la manguera que sujetaba esa malvada.  Hasta que por fin. Cerró la manguera como cerró los grifos.

“Vamos saliendo en fila”.

Volviendo a tener las nalgas delante mío de uno de los sementales, gateamos en fila tras la empleada, mojados nos arrastrábamos por pisos de granito hasta llegar a la habitación que conocí ayer de paso. Allí la mujer tomó el collar del primero y lo llevó a su sitio. Mientras, el resto esperábamos a que le pusiera las restricciones. Había un cartel con su código en el lugar donde lo fijó. Esa mujer ya se los sabía de memoria y no le hizo falta leerle el código de sus genitales. La fijación era un pedestal de diez centímetros sobre el suelo en el que sus muñecas y tobillos quedaban atrapados por unos anillos de hierro. Esto obligaba al esclavo a dejar sus codos y rodillas sobre el pedestal. Sus piernas bien separadas lo que dejaba ver sus genitales como su ano. Tras él había una banca baja de patas cortas con respaldo de cuero.

Empecé a emocionarme y el semental delante de mí ya lucía una erección. Ante nosotros vimos como el cautivo dibujaba en su espalda una línea descendiente con sus nalgas en alto. El también lucía una erección golpeando su vientre. La señora se puso tras él, e inclinándose frotó sus testículos con la palma durante treinta segundos. Luego fue por delante y lo tomo de su collar para llevarlo a otro pedestal para repetir la misma operación dejándolo de la misma forma en otra banqueta baja tras él. Vino por mí después luego de acariciarme los testículos. Sus dedos entraron en mi collar y tiró de mí al tercer pedestal con mi código en un cartel sobre el suelo.

Cerró las abrazaderas en mis muñecas para luego hacer lo mismo en mis tobillos. Ahí tuve que separar mucho las piernas por lo que no tardé en estar dentro del metal. También me vi con la espalda con forma de un tobogán. Mi erección golpeaba mi vientre, sentía la palma de su mano frotándome el escroto con más intención que cuando lamía la leche. Cuando me dejó gemí de desespero por sus caricias. Y se fue por otro semental. Delante de mí había otros tres pedestales y en uno de ellos fijó al cuarto. El momento de las caricias cuando terminaba de fijarlo, se me hizo excitante a pesar de que no era yo el afortunado. Ver como frotaba a los demás me puso en alerta. Esa imagen era divina, gozaba del ajeno como si fuera propio. Además, sabía que luego vendría la señora Mariela a supervisarnos. Y no sólo eso, sus hijas como sobrinas que eran parte del negocio serían las encargadas en ordeñarnos en tres tiempos. Bueno, ellas y la maquinaría.

Cuando terminó con el último se retiró del lugar por otra puerta. Ninguno de nosotros hablaba a pesar de estar solos sin nuestras superiores. Lo teníamos estrictamente prohibido,  nadie se saltaba la norma a pesar de no estar las mujeres. Miraba los alrededores recordando el día que llegué aquí. Totalmente excitado sentía el aire fresco que nos iba secando. Al mismo tiempo me estimulaba la bolsa escrotal como un soplo cariñoso. Mi pene golpeaba con latidos del corazón de la emoción. Los golpes en mi vientre con la humedad del glande, llevo a una reacción casi eléctrica por todo mi cuerpo.

Sentía como si fuera a eyacular pronto. Tal vez solo me faltaron dos sacudidas de una mano femenina para expulsar mi semen de forma precoz. A saber cuánto iba aguantar, me preguntaba. Realmente estaba muy emocionado después de lo que me habían hecho ayer en otro compartimiento diferente. Treinta minutos después. La dueña con la señora Mariela entró por la misma puerta que posteriormente había salido su empleada. Vi sus negros zapatos de salón con altos y finos tacones. Más arriba por las rodillas el final de una falda formal gris claro. Por miedo no me atreví a mirar más arriba.

Creo que su atuendo era la de una oficinista, y tras ella estaban su hija mayor en jeans negros desgastados. Pude ver sus vans negras pasando por delante de su madre y deteniéndose en el mismo centro de los seis pedestales. Mariela caminó por detrás de los tres sementales de frente y les miró sus culos bien altos. Sus pasos lentos hicieron estremecer a los tres, los imaginé muy deseosos de caricias.

“Hoy te ocuparás tú y tu hermana”
“Descuida mamá, dentro de un rato viene mi amiga Yurena le echan una mano con lo que ya saben”.

Al rato apareció la hermana más joven por la puerta.

“A ver si somos más responsable cuando nos toca”.
“Sí, mamá. Tenemos toda la mañana”.

Respondió la joven de apenas unos dieciocho años a la que vi en tenis (zapatillas) entrando hasta donde estaba su hermana Julia. Las piernas de la chica se me hicieron largas hasta ver que iba en uno mini pantalón. Entonces oí los tacones de su madre tras nuestro y dejé de mirar más arriba a la más joven. El teléfono (móvil) de Julia sonó y esta lo contesto.

“Belinda, Tu te ocupas del primero y que sea Julia quien se ocupe del nuevo”.
“Está bien” Respondió la joven con pereza.
“Mamá, ya Yurena está afuera. Voy a buscarla”.
“Espera, que voy contigo, que se me hace tarde”.

Ya dejé de sentir a la madre tras de mí y esta salió con Julia por la puerta en la que habían entrado. Belinda se fue tras el primer semental de mi derecha. Hizo un suspiro. Tomó de la pared el chupón con su manguera. Lo dejó al suelo cerca del os pies del semental, para luego dejarlo caer sobre el taburete. Un sonido suave que salía de su pecho entonó una melodía al mismo tiempo que sopesaba los testículos del esclavo. Este se agitó con un movimiento de cadera. Gimió y cerró sus ojos. A mí me costaba forzando el rabillo del ojo para ver a Belinda ya que no me atrevía mover el cuello. Eso podría resultar un descaro. Tan solo los tres del frente lo pudieron ver mejor que yo. Pero ellos miraban el suelo asustados. Entonces comprendí que debía mirar el suelo y agudizar mi oído. El desespero en las ataduras en el pedestal me incomodaba mucho. La curiosidad y la emoción se alargaban a la espera de mi turno.

Tenía la imagen grabada de los pies de la joven Belinda, por lo que pude comprobar que antes de sentarse se había descalzado. Los cuales estaban cerca del lado izquierdo de su semental. Desde que llegué aquí tan sólo puede besar los zapatos de Mariela antes de traerme aquí. Luego pasé una rigurosa inspección hasta mi primera ordeña. Hoy era primera vez en ese pedestal. Ayer fui probado por una hermana de la señora quien me había tratado como un animal. No era como si fuera una veterinaria. Me forzó a tener dos orgasmos sobre una mesa antes de que la empleada me dejara en esos corrales a media tarde. Al final caí rendido en un profundo sueño por la dosis de calmantes que me había aplicado en mis nalgas. Ese día en la mesa estaba mi dueña Mariela y Julia. Y otra que no recuerdo su nombre, creo o supongo que una prima de Julia. Fue todo muy rápido y extraño. Estaba más que drogado esa tarde.

La puerta se abrió y vi las vans de Julia con la compañía de unos botines de tacón fino. Una amiga tras ella que debía ser Yurena en unos jeans azul marino bien ajustados. Ella exclamó una gran sorpresa al vernos a los seis cautivos y estalló a carcajadas. Su voz hizo que la mire por unos instantes, y comprobé que se trataba de una rubia de unos veinte tantos años con los ojos brillantes. Rápido bajé la vista y miré sus botines marrones y las vans de Julia pasando por detrás de los sementales del frente. Julia daba explicaciones o más bien instrucciones de nuestro cometido, como si la conversación ya viniera de antes. De pie ya estaba Belinda que abandona a su semental para saludar con dos besos en la mejilla a Yurena.

-“Julia, mamá me dijo que te ocuparas del nuevo”.
-“Está bien, en un momento me pongo con Yurena. Es la primera vez que viene y no estaría de más mostrarle la técnica”.        
-“De acuerdo, ya al primero voy a conectarle. Y me paso al 298”.
-“Perfecto, ya Yurena se ocupa sola a unos de estos” Dijo Julia señalando a los que tenia al frente.

Belinda volvió a su semental y los gemidos de este sonaron con más fuerza. No me atreví a mirar a mi lado, miré como Yurena y Julia acariciaban los testículos de dos de los del frente. Les daban unas palmadas para que estos se mordieran los labios para luego abandonarlos con la agonía con sus caderas en frenéticos movimientos. Entonces ya iban hacia nosotros tres sementales. Pasaron de largo de una Belinda ya sentada, y no tardé en sentirlas tras nosotros. Julia se sentó en el taburete tras de mí.

-“Lo primero antes que nada les masajeamos los testículos”.

Sentí su mano apretar mis huevos, Los amasó como pasteles, los palmeó con suaves golpes.

-“¿Me alcanzas esa crema, querida?”

Yurena le dio un pote que destapó en un Plop, escuche sus manos frotándose entre sí.

-“Hay que engrasarle el ano y sus partes para facilitar el trabajo de la máquina”.

Me frotaba con tal energía, que sentía el frío de mi propia excitación mojando mi estómago cuando me apretaba la piel escrotal y el pene con la palma. Lo hizo entrando y sacando su mano entre mis piernas. Su masaje hizo que se me nublara la vista. La borrosa imagen del semental que tenía al frente, era la de un ser tan excitado como yo. El sabía que pronto obtendría su masaje. No sabía si Belinda había terminado con el primero, pero la escuché ir hasta el semental de mi lado. Mientras, los masajes de Julia con sus palabras describiendo ese presente, me llevaron a un nivel de excitación muy elevado. Más que mover mis caderas, ella con sus frotes me movía de atrás hacia delante.

El semental que fue atendido de inicio por Belinda aún seguía gimiendo con la frente pegada al pedestal. Un tac, tac, tac se escuchaba tras sus nalgas. Y no pude evitar mirar, la curiosidad por el sonido hizo que girara mi cuello… Y lo vi… De sus nalgas salía un cable, más abajo una manguera más gruesa en movimientos. Algo estaba funcionando en él que lo tenía en vilo. Sus caderas botaban en sacudidas. Tuve que volver mi vista al frente cuando sentí los dedos de Julia por entre mis nalgas. Sentí otra mano, y no sabía si era Yurena, separando mis nalgas. Unos dedos recorrieron la línea y resbalaron por mi ano. Los sentí patinar en grasa hasta que un dedo me llenó la entrada.

-“¿Me alcanzas el enchufe anal de allí, Yurena? Ese es, si. El cable más fino”.

Una bola o no sé que entró en mi ano sustituyendo sus dedos.

-“Bien, sube ese interruptor de allí”.
-“¿Este, Julia?”.
-“Si”.

Una vibración dentro de mí iba en aumento. Era como una corriente, y algo que se inflamaba y se reducía, se inflamaba para reducir de nuevo continuamente. Mi pene se endureció más. Nunca había tenido semejante erección. ¡Me quedé muy impresionado! Julia tomó mi miembro, lo llevó hacia ella. Un dedo gordo de una mano presionó separando mis testículos, y con el resto de sus dedos tomó la base. La otra mano subía y bajaba por la longitud de mi pene descubriendo y cubriendo mi glande con el prepucio.

Y…

-“¡Plasf,  Plasf!”

Noté sorprendido como mi semen golpeaba en algo de plástico.

-“Las primeras muestra se las sacamos a mano y lo guardamos en este recipiente”.

Es extraño, pero disparé de forma precoz mientras ella sujetaba mi pene a algo que chocaba en mi glande. Pronto noté como otra cosa entró y atrapó mi pene. Era una goma y plástico que succionaba como un chupón. Y no daba crédito a mis estímulos cuando descubrí una sensación más intensa que dominaba la naturaleza de mi cuerpo. Mi mente no era capaz de percibir más detalles que no sea ese zumbido tragando mi pene. Me sentí como si orinara en seco, con mi pene despierto no fue capaz de responder a la primera embestida de orgasmo. No, este no se bajó en descanso. Más excitado que nunca sentía que podía emitir más descargas.

Julia me abandonó a la maquinaria y se fue a otro semental. Dejó que Belinda se ocupara del segundo para irse por los que tenía al frente. Entonces miré bajo mi pecho y vi ese cilindro succionándome sin pausa. Dos cables que se mueven frenéticamente de forma intermitente me violaban ante la indiferencia de las chicas. Belinda terminó de sacarle las primeras muestras del segundo semental y va por uno de los del frente. Ese compañero se quedó enchufado a las mangueras como yo. Ya éramos tres enchufados al tac, tac, tac, ensordecedor. Nuestras nalgas botaban en sacudidas, esas mangueras se balanceaban de lado a lado. Sin embargo no se salían de nuestros penes ya que chupaban con fuerza como aspiradoras. Nos sentíamos sujetos a un puño cerrado.

El cuarto semental recibía las caricias de Yurena que copio lo que Julia estaba haciendo al quinto. Ese quinto me miraba de frente con los ojos desorbitados. Belinda se sentó tras el sexto semental y lo masturbó con energía. Pronto consiguió el primer orgasmo del sexto a pesar de sentarse la última en los taburetes. Sin embargo Julia retrasaba la agonía del quinto dándole explicaciones a su amiga. Yurena que no hacía más que copiar los suaves masajes dejando casi tocar al cuarto semental. El cilindro seguía tragando los restos de semen iníciales al tiempo que inflamaba más mi miembro. No dejaba cabida al desgaste y seguía provocándome una sensación de alerta. La excitación iba en aumento,  mi frente chocaba contra el pedestal. A veces alzaba mis ojos buscando el espectáculo con los sementales del frente, cuando vi los pies de Belinda… Plof, Plof. .Descargué en medio otro orgasmo que me devolvió la vista al pedestal.

El cilindro seguía sin parar y no daba tiempo a mi pene al reposo. Volví a mirar a las chicas en señal de piedad, tan solo para ver la mano de Julia…. Plof, Plof, ¿Cómo eran posible? Más descargas en honor a esas manos de negra manicura que me han acariciado. Caí rendido bajando lo que pude mis caderas… Tac, tac, tac, el sonido ya de cuatro cilindros funcionando a penas me dejaba oír los comentarios de Julia con Yurena. Belinda que ya había conectado al sexto, se fue hacia nosotros. Vi sus zapatos y noté que nos miraba con los brazos cruzados. Entonces me dejé la mejilla sobre el pedestal y vi al primer semental casi inconsciente. El estaba con la barbilla sobre el filo. Belinda que lo vio, fue a su trasero y le palpó los testículos. Este abrió sus ojos y respondió entre gemidos su intención de aguantar otra envestida.

Levanté mi mejilla y vi como frente a mí Julia deja la primera muestra a un lado, y conecto el cilindro a su semental. Yurena dio un sobresalto entre risas y comprobé que su semental tiró la primera descarga fuera del vaso. Pero ella reía, y le mostraba la mano manchada de semen a Julia. Quien terminó de conectar al suyo lo más pronto que pudo, y fue a por ella para intentar atrapar algo de semen en el vaso de muestra. Tomó el pene y lo exprimió al mismo tiempo que Yurena se apartó.

Mmmm, Belinda me sorprendió y me masajeaba la piel de mi escroto. La respuesta fue una sorpresa al notar otra descarga sin orgasmo. Es como si mi pene escupiera sin mí consentimiento. Esta descarga me dejó casi inconsciente. Me vinieron dolores a los testículos. El estímulo ya no era tan placentero.

Y así fue toda la mañana. A todos se nos vino otra sensación diferente al que sentimos de inicio. El orgasmo desaparece agotado y aún así derramábamos pegajosas transparencias. El estímulo anal en nuestras próstatas nos hacía sentir orinar, pero realmente derramábamos más que escupir. Los cilindros aspiraban todo, en las mangueras transparentes ya no circulaba el color blanco. Pronto el blanco de nuestro semen cambio a transparente.

El placer había muerto y ya solo queríamos terminar. Sin embargo las chicas ya libres de sacarnos las primeras muestras, paseaban por detrás de nosotros acariciando de vez en cuando nuestros sacos desgastados. ¡Y así hasta el medio día! Que fue cuando sentía a Julia poner algo metálico en la base de mi escroto, le dijo algo a Yurena que reía muy nerviosa, de pronto sentí como un pellizco un gran apretón en la parte derecha de mi escroto, luego otro igual unos segundos después que hizo que todo se me pusiera negro, al tiempo que lanzaba una última descarga en el cilindro.

Quede inconsciente.

Al despertar estaba en otro lugar desconocido, ahí habían otros hombres, pronto note que todos ellos no tenían más que un escroto vacio, habían sido castrados, luego note dos heridas en mi escroto en la parte de arriba y recordé la herramienta reluciente de plata usada para hacerlas, recordé como antes de ser comprado otros esclavos fueron sometidos a una herramienta similar para volverlos eunuco y entonces lo supe me habían castrado también a mí, pese que mis escroto estaba hinchado al doble de su tamaño normal y podía sentir mis huevos aun dentro.

El anillo con mi número de semental había sido retirado después de todo ya no era un semental. Cuando el tiempo paso mis huevos poco a poco fueron desapareciendo y mi Ama me usaba para sus placeres, para darle lengua a ella y sus hijas, siendo un eunuco ya no tenía la desesperación por correrme y ahora solo vivo para darles placer a esas bellas mujeres en la granja de semen que ellas manejan.





Historia Original Aquí.





Autor: Slavexcan       Adaptador: DarkSoul

Domingo de gracia.

C. siempre ha odiado a esos religiosos que vienen a molestar los domingos en casa, su torpe forma de explicar a dios, sus frasecitas mal interpretadas de la Biblia, su auto convencimiento de tener autoridad moral sobre todos los que sean diferentes.

Hace poco alguien fundó una iglesia de garaje en el barrio de C, y desde entonces las visitas de estas personas en los domingos, se han hecho más regulares, y tal parece su influencia, que de a poco han logrado dividir al barrio entre los católicos ortodoxos y ellos. En el caso particular de C, este tipo de visitas se volvían una especial molestia, dada su firme creencia pagana, relacionada a la adoración de dios a través del placer, y que casi todas las conversaciones que estos portadores de la palabra de “dios” intentaban entablar, estaban relacionadas a privarse del sexo, o como él lo interpretaba, “a negarse a expandir el espíritu”. Por eso en el barrio lo tenían de ateo “irremediable”.

Un día, la hermana V, se dispuso a recuperar al ateo, sentía muy en el fondo de su ser, que nadie debe quedarse sin experimentar algo divino, aquella cosa trascendental que va más allá del humano,  aquella cosa digna y amorosa que lo perdona todo, y creo al humano en su infinita sabiduría. Se preparó con los mejores discursos, de la Biblia sacó los pasajes más hermosos, y los más fieros, como para cautivar y dominar el espíritu pagano, que aquella casa habitaba. se vistió con la falda más atractiva y ligera, se peinó con una trenza, se maquilló levemente, y usó el sombrero mas elegante de su closet, caminó hacia la puerta, la abrió con la seguridad que dios -cualquier dios- le da a un creyente, y sin detenerse caminó hacía la puerta de su vecino para tocar seis veces el timbre, porque el vecino se negaba a contestar.

Jamás imaginó la hermana V  lo que le iba a pasar; tenía la certeza de encontrar a un hombre solitario y degradado, sin amor alguno por sí mismo, así que al abrirse la puertas se quedó sorprendida con lo que vio: un hombre en bóxer y camiseta acomodándose los lentes, con el pelo suelto totalmente-estaba largo como una melena-, y una mirada somnolienta. Ella lo contempla estupefacta, la piel canela, los muslos fuertes, la espalda ancha y panza de casado, brazos fuertes, cuello y quijada afeitada, ojos negros que se empiezan a abrir completamente, todo le parece como sacado de un lugar oculto en lo más remoto de su mente, era que la hermana V, deseaba en ese preciso momento tocar la entrepierna de su vecino, tenerla entre sus manos y sentirla suya.

-¿Qué quieres?-

-Hola soy V, soy…soy…-

-No me digas qué me despiertas en domingo, día sagrado para conversar conmigo-

-No, bueno sí…sí quiero conversar, sobre dios…-

-Ay, vuelve la burra al trigo…¿ustedes jamás se cansan verdad?-

-Solo queremos que entiendas la palabra de dios…-

-Pasa a la sala y ahí conversaremos con más certeza.-

V entró a la casa motivada por algo que no era su sentido de ética, era que estaba tratando de convencerse a sí misma que ese evento no escapa a su comprensión, es decir, no sabía lo que hacía. Al sentarse sintió algo distinto en el aire, vio libros regados por todo el estudio -sala, y de pronto sintió estar en un lugar donde habitaban las ideas, casi como si estuviese en una iglesia, tomo un cuaderno abierto a su lado y leyó:

“Entre más rienda suelta le des a tu capacidad de producir placer más cerca estarás  de algo divino, porque el placer sexual máximo, expresado el orgasmo, es la unión de dos almas, de dos conciencias…pero no te estoy hablando solo del placer sexual, te estoy hablando de todo tipo de placer, que se yo, escuchar música, ver lacrosse, comer y beber bien, no hacer nada…”. La idea que había leído se le quedó grabada en la mente, no podía parar de intentar interpretarla, por eso la leía una y otra vez.

-Vienes a mi casa sin ser invitada, y ahora lees mis cosas sin pedir permiso.-

-Perdona yo…-

-No pasa nada, déjalo donde lo encontraste, y dime de qué quieres hablar.-

-Quiero hablarte de dios, y de como lo vemos desde mi congregación.-

En ese momento C, se recoge el pelo, se quita los lentes y se acomoda frente a ella abriendo las piernas, ella vuelve a sentir aquella sensación de querer tener el sexo de su vecino en sus manos.

-¿Puedo yo primero hablarte sobre mi forma irrevocable de ver a dios?-

-Está bien-

-Mira, yo creo que hay tres verdades solamente, la vida, la muerte y el placer, el resto es solamente una ficción con la que le damos sentido al hecho de vivir…en mi ficción, dios está en el placer, por el mero hecho de que generar vida es placentero, y el momento máximo de unión con dios no es el rezar, confinado en el aislamiento, es en la unión, la entrega a la experiencia fantasiosa de la muerte que representa el orgasmo…-

V lo mira con las labios entre abiertos, no había logrado entender lo que intentaba comunicarle, ningún versículo audaz, ningún proverbio, salmo o parábola encajaba en su cabeza para poder responder, solo veía la entrepierna de C atentamente.

De pronto C se quita el bóxer, le expone su sexo medio estimulado a V, lo toma con sus manos y lo estimula.

-No lo entenderías si en este momento no te dejas llevar…-

V, no lo pudo resistir, tomo el pene de su vecino en sus manos y lo apretó muy fuerte, -tranquila- le increpó él, y luego tomo la mano de V para enseñarle a masturbar a un hombre, agarrándola por la nuca la atrajo hacia su boca y la beso de golpe, atrapando sus labios en su boca para soltarlos una y otra vez ; lenguas que se agitan la una a la otra, bocas que quedan atrapadas en otras bocas, V se quedó en esa posición por varios minutos hasta que sintió de forma más intensa la lengua de C, su respiración mas agitada y profunda, en su propio aliento, hasta que poniéndose en encima de ella, bañó su abdomen con su venida.

-Voy a venirme-

-Hazlo, por favor aquí-, quitándose la blusa.

Después se vieron fijamente, ella se limpió el cuerpo y el aterrizó su cabeza bajo la falda.

-No ahí no…-

Pero ya era muy tarde, C estaba mordiendo los muslos desnudos de V, recorriéndolos con apetito casi caníbal, luego besando el nacimiento de su culo desde la mitad, subió toda la falda hasta las caderas, V respiraba entre cortada, como interrumpiéndose la vida a sí misma, entre mordida y morida del canalillo que formaban sus dos nalgas apretadas, por las manos toscas de aquel pagano.

-Por favor…por favor…para-

C abrió las nalgas de V, metiendo sus dedos desde lo más bajo del culito, luego miró fijamente a los ojos de ella, sacando la lengua, se acerco poco a poco a esa abertura, le lengua moviéndose de un lado al otro mojó la piel entre el ano y la vagina de una sobre excitada V, que ya no tenía cabeza ni para continuar con su lamentable y falso ruego para parar el acto. Luego, C encontró la vagina de la muchacha, una piel muy canela bañada en fluidos, la cual devoró poco a poco, mordiendo y chupando, moviéndose de un lado al otro mientras la tenía en la boca presionada, ella solo atinaba a empujar su culito hacia el rostro de C, gemir y retorcerse mordiéndose el puño para no gritar de placer, los pulgares de C entrando y saliendo de sus entrepiernas, la volvían loca, hasta que en un momento simple y complejo al mismo tiempo, V se dejó caer sobre el sillón empujando unos libros y enviándolos al piso, se había desplomado del placer porque había tenido su primer orgasmo, volviéndose irremediablemente adicta a esa sensación que acaba de vivir.

C se levantó, y se coloco sobre la espalda de V, puso su pene duro entre las nalgas de ella, y empezó a masturbarse impulsándose hacia arriba y abajo, apretando las caderas de ella contra sí mismo y hundiendo su sexo sin penetrarla, ella gemía lentamente, descansaba de la explosión de placer recientemente experimentada dejando llevar por el movimiento del cuerpo de C.

-No, eso sí que no…-, dijo V, cuando sintió la punta del pene de C entrando en su vagina, luego intentó alejarse, pero él la siguió sin despegarse mucho, estuvieron así por el sofá, jugando escapar y a encontrase, hasta que en un descuido de V, C la tomo por el pelo luego la inmovilizó de una muñeca y sin ningún reparo, la penetró con toda su fuerza, empujándose hasta el fondo, sin retirarla y apoyando su manos sobre las caderas de V, se incorporó apoyando todo su peso en un solo movimiento, al hacerlo V levantó el culo y comenzó a gemir sin control, mientras  C se empujaba cada vez más, luego tomándola de las muñecas, la sometió y empezó a mover sus caderas de adentro para fuera, con un ritmo muy particular, logrando que el culito de ella se estrelle contra su pelvis causando un ruido particular y continuo.

-No, ya no…-, continuaba repitiendo V entre gemido y gemido, mientras sin notarlo movía las caderas al ritmo que marcaba C, -no me hagas pecar…-

C continuaba en silencio, la penetraba con devoción, con una intensidad profunda, motivado por el placer que se tiene cuando se pervierte a un alma pura, una y otra vez empujó se pene a través de la vagina de V, luego aumentando la velocidad y apretando con más fuerza las muñecas, se montó sobre ella y comenzó una danza salvaje y más furiosa, V no lo soportó y cayó en el cama entregada totalmente al placer, ya solo se dedicaba a intentar respirar, entre gemido profundo y sus intentos por no gritar lo que su alma sentía: que no existía experiencia en el mundo más deliciosa o placentera que aquella, que nada de lo vivido, ni siquiera en la misa cuando creía que el amor de dios la bañaba con su invisible manto, se le podía comparar.

Para cuando C terminó, V estaba ya exhausta, solo sintió una última profunda embestida que la levanto contra el espaldar de la cama, su cabeza golpeando allí, y el gemido fuerte de C en su oído, sonido que desde ese momento sería su favorito.

-¿Has entendido a mi dios?-

-Sí, pero igual no lo acepto-, comenzó a vestirse lentamente, algo había cambiado en ella, era que en su alma comenzaba una lucha interna por saber a que deidad se encomendaría   el resto de su vida, V se vestía lentamente, acomodó toda la ropa que en el acto se le había desacomodado, en su cabeza los versículos que condenaban la fornicación se repetían mientras recordaba con placer cada embestida que había recibido hace poco, sin poderse explicar a sí misma, cómo algo tan placentero es a la vez un pecado.

C, no se vistió, fue detrás de ella y acaricio sus muslos, ella lo permitió reflexionando, luego dijo Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.” 1 Corintios 6:13.

-De todos los dioses del universo, decides seguir al dios prohibicionista…-

Entonces se giró y besando a C de una forma pasional dijo -ahora por lo menos sé que hay más dioses-

Se fue de esa casa en un estado espiritual que nunca antes había experimentado, estaba convencida de que hay ese algo sagrado del que siempre hablan en las reuniones de  los sábados en el grupo juvenil, pero al mismo tiempo estaba indecisa sobre creer cual es el camino que esa existencia suprema quiere para ella, sin embargo no se hallaba preocupada, después de todo siempre estarán los domingos para aprender más de su nuevo tutor espiritual C.

 

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EN MANOS DE DANIEL

Tony y Niro eran amigos desde niños huérfanos de padres desde que pequeños se conocieron en un orfelinato del gobierno donde eran tratados muy mal, por lo que a los 10 años escaparon para vivir en las calles ahí fue donde conocieron a Daniel un chico de 12 años pero que desde los 9 años había estado viviendo en las calles por lo que se las sabia todo lo que hay que saber para sobrevivir en la salvaje selva de concreto......


EN MANOS DE DANIEL
Tony y Niro eran amigos desde niños huérfanos de padres desde que pequeños se conocieron en un orfelinato del gobierno donde eran tratados muy mal, por lo que a los 10 años escaparon para vivir en las calles ahí fue donde conocieron a Daniel un chico de 12 años pero que desde los 9 años había estado viviendo en las calles por lo que se las sabia todo lo que hay que saber para sobrevivir en la salvaje selva de concreto. Ellos nunca imaginaron que seria precisamente Daniel que acabaría con su amor y virilidad.

[GAY] [CASTRACION] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [ESCLAVITUD]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Tony y Niro eran amigos desde niños huérfanos de padres desde que pequeños se conocieron en un orfelinato del gobierno donde eran tratados muy mal, por lo que a los 10 años escaparon para vivir en las calles ahí fue donde conocieron a Daniel un chico de 12 años pero que desde los 9 años había estado viviendo en las calles por lo que se las sabia todo lo que hay que saber para sobrevivir en la salvaje selva de concreto, bajo su protección Tony y Niro crecieron hasta convertirse en adultos su familia era la pandilla encabezada por Daniel que poco a poco se hizo cada vez más poderosa en la ciudad.

Tony y Niro crecieron para convertirse en donde hermosos sementales a los 23 años ya ambos ostentaban dos magníficos cuerpo masculinos bien dotados sexualmente, con fuertes como marcados abdominales, nalgas abultadas como paraditas y apretaditas, piernas como brazos fuertes, con rostros muy varoniles, desde que eran adolescentes Tony y Niro se sentían atraídos uno al otro pero ninguno se animo a dar el primer paso hasta ese años en que tenían 23 años luego de una borrachera organizada por Danial para celebrar su cumpleaños.


** ** ** ** ** ** **

Aquella noche Niro llevo a Tony a su departamento para ambos quedarse sentados en silencio en el sofá de la sala no dijeron nada, solo se miraban cara a cara, a los ojos, Tony largo su mano hasta la entrepierna de Niro, para bajarle la cremallera despacio para luego sacar su endurecido pene, sin dejar de mirarse Tony comenzó a masturbar a Niro, mientras sacaba la lengua para pasarla por los labios, provocando que se sintiera cada vez más excitado.
           
Niro se fue abriendo de piernas sentado,  mientras le acariciaba el paquete a Tony, pasando su mano sobre su pene por encima del pantalón, el cual ya estaba muy excitado por hacer algo deseaba desde hacía mucho tiempo,  Niro acarició mi rostro, tocando con sus dedos sus labios para acto seguido meterlos dentro de su boca, que Tony no dudo en chupar, llenándolos de saliva, para luego Niro bajarlos hasta sus nalgas, meterlos por un lateral de la tela de su pantalón para llegar a la raja entre sus nalgas.
           
Con la mano que le sobraba Niro, agarro de los cabellos a Tony para ir bajando su cabeza hacía su glande de su hinchada dura erección, Tony cuando su rostro estaba a centímetro de su pene pudo aspirar su olor de hombre, de macho, sin embargo no dudo en sacar su lengua, para empezar a lamer para luego metérsela en la boca, para sentir el gusto en ese duro pene en su boca, para ofrecerle a Niro una muy buena mamada.       

Tony lo beso por todo el glande, lamiendo cada rincón, cada pliegue de su pene, se la metía hasta la garganta desde el glande hasta la base, tocando con mis labios los vellos púbicos como los huevos de un muy excitado Niro a quien le estaba dando una muy buena mamada la cual continuo, hasta quedarme sin respiración, con aquella tranca metida en su boca, saboreando las gotas de pre semen que brotaban de la punta de su glande mezcladas con su abundante saliva, que Tony degustaba y tragaba por su garganta.           

Para ese momento Nico, ya había recostado a Tony sobre el sofá, poniéndole las piernas juntas y dejándole sus nalgas al aire, con el pantalón bajado hasta los tobillos con sus nalgas abiertas por los dedos de Niro que no se cansaba de meterlos, abriéndose camino dentro de su ano, cada vez aumentaba más la velocidad de su mano, apretando la cabeza de Tony contra su pene, elevaba su pelvis, contrayendo los músculos de las piernas y hundiendo su cara a tope, cortándole la respiración con esa tranca llenándole la boca.
           
De pronto Niro saco su dura erección de la boca de Tony para rápidamente colocarse detrás ahí mismo sobre el sofá le abrió sus apretadas nalgas para penetrarlo de un sola pero solida embestida, hundiendo su pene por completo en el culo de Tony que dejo escapar un gemido de dolor y placer por igual, al cabo de uno segundos ya Nico estaba con las embestidas, con una de sus manos masturbaba la dura erección de Tony, que estaba en el séptimo cielo, gozando de aquella dura erección entrando y saliendo de sus entrañas, que tantas veces había deseado sentir en cualquiera de sus agujeros.   

Niro apretaba fuertemente las muñecas de Tony, alzando sus brazos hacia arriba mientras lo penetraba como un toro salvaje en celo cuando estaba a punto de correrse sacó su pene del ano de Tony, le dio la vuelta hacía él, para hacer que se colocara de rodillas en suelo para de nuevo meter su dura erección en su boca, bastaron unas cuantas embestidas para que Tony sintiera un caudal de cálido semen inundar su garganta, resbalando su espesa leche  hasta su estómago, la espesa leche de Niro no dejaba de salir a borbotones por lo que tuvo que sujetar con sus manos la cabeza de Tony, para que no intentara sacar su palpitante pene de su boca.          

Aunque Tony no tenía la mínima intención de hacerlo, quería tragarse entera toda esa leche como fuera y ahora que tenía la oportunidad, no iba a desperdiciar ni una sola gota aquella descarga que Tony se tragaba le resulto tan excitante que se corrió sin tan siquiera tocarse su dura erección, su pene se convulsiono lanzando semen por el ojo de su glande, que pego contra la pierna de Nico manchando sus vellos.


** ** ** ** ** ** **

Desde ese día los dos comenzaron una intensa relación, con encuentros muy ardientes pero todo lo bueno debe terminar a los 25 años su casi hermano Daniel comenzó a interesarse en Tony no de una manera fraternal sino sexual cosa que no paso desapercibida por Niro, cuando Daniel quiso abusar de Tony durante una de sus acostumbradas fiestas Niro supo que era hora de marcharse, lo hablo con Tony y aunque estaba algo reacio a abandonar la pandilla que para ellos dos era como si fuera la familia que nunca habían tenido, estuvo de acuerdo que no deseaba ser de otro hombre que no fuese Niro, por lo que esa misma noche luego de un apasionado encuentro sexual, empacaron sus cosas las metieron en el auto de Tony y se marcharon de la ciudad sin despedirse de nadie, lo que para Daniel como para la banda aquello no era otra cosa que traición, una recompensa se ofreció por la cabeza de ambos vivos.

Seis meses luego de su huida ambos fueron regresados a la ciudad, para ser entregados inconscientes a la pandilla de Daniel que ordeno que ambos fueran llevados a la bodega, la cual era efectivamente una bodega a las afueras de la gran ciudad, pero en donde la pandilla llevaba a todos los que les eran una molestia para eliminarlos para siempre, Nico y Tony despertaron a su peor pesadilla al reconocer el lugar en donde estaban, con sus ropas hechas girones estaban prácticamente desnudos, amordazados, con las manos aseguradas por arriba de sus cabezas.

De pronto la gran cortina metálica que daba acceso al interior de la bodega de abre, para aparecer ante Tony y Niro la figura de Daniel quien mira los dos hombres desnudos unidos por los huevos gracias a una pequeña cuerda que está estrangulando sus escroto con las perlas de la familia en su interior, Tony y Niro tienen que mantener las rodillas flexionadas para evitar que la cuerda tire de sus escrotos provocándoles dolor, Daniel se acerca a donde están para acariciar sus nalgas con cada una de sus manos, mientras dice.

-“¡Vaya, vaya miren lo que atrapamos!”

Tony y Niro lo miran con una expresión suplicante, le gruñen tratando de que los escuche que les permita explicar porque huyeron pero su suerte ya está echada, Daniel va hasta una mesa para regresar con un una enorme tijera diseñada para cortar ramas la cual fue afilada recientemente Tony y Niro tiemblan al ver la tijera en la mano de Daniel, el cual se acerca al oído de Tony para decirle casi a modo de susurro.

-“¡Pudiste ser mi putito ahora lo serás de todos!”

Acto seguido toma el pene de Tony el cual corta de un solo corte de la tijera haciendo que Niro grite detrás de su mordaza al ver como el miembro viril de su amado le fue arrancado para siempre, Daniel no se conforma pese a que Tony esta desmayado, toma su escroto lo jala hacia él y lo corta de un solo corte igual castrándolo, anulando al joven Tony para siempre cuyo cuerpo se sacude como si estuviera teniendo un ataque epiléptico aun estando inconsciente, luego se vira hacia Niro que no puede dejar de gritar debajo de su mordaza pidiendo ayuda para su amado cuya sangre escurre por sus piernas abundantemente.

Niro se estremece para ver con mirada asesina a Danial cuando este toma su pene en erección del escroto de Niro cuelga el cortado escroto de su amado Tony, por unos segundos Daniel y Niro intercambian miradas, asesinas hasta que Daniel coloca la tijera en la base de la erección de Niro, para luego acercarse al oído de su alguna vez casi hermano para decirle.

-“Espero que disfrutaras del culito del puro de Tony porque será el ultimo que disfrutas en tu vida”.

El cuerpo de Niro se sacudió a continuación con sus ojos muy abiertos cuando Daniel le cortó su muy duro pene, de un solo corte, la sangre broto a borbotones mientras el cuerpo de Niro se sacudió por espacio de algunos segundos hasta perder el conocimiento como Tony.


** ** ** ** ** ** **

Tony se despertó en un lugar extraño, desnudo sobre una cama curado con puntadas en su entrepierna en que se habían formados un labios vaginales, cuando se recupero fue obligado por la pandilla de Daniel a prostituirse su primer cliente fue el mismo Daniel quien no tuvo compasión alguna de su culo el cual desgarro salvajemente, hasta que el pobre de Tony se desmayo.

Por su parte Niro fue llevado a otro burdel controlado por la pandilla, donde fue ofrecido al mejor postor, como eunuco sin pene era muy preciado, el local en donde fue llevado se especializaba en servicios BDSM y BONDAGE los clientes eran unos sádicos que no tenían ningún reparo en usar el cuerpo de Niro en las prácticas sexuales mas denigrantes como dolorosas que se puedan imaginar e incluso más allá.

Aun luego de la muerte de Daniel varios años más tarde, en un pleito entre pandillas, ambos siguieron siendo obligados a prestar servicios en aquellos lugares, el destino había jugado con ellos ninguno de los sabía si se volverían a ver,  Tony cada vez pensaba mas en el suicidio lo mismo que Niro, siempre recordando el día en que cayeron “En Manos de Daniel”.  


http://relatos-de-eunucos.blogspot.com   




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Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

EN MANOS DE DANIEL

Tony y Niro eran amigos desde niños huérfanos de padres desde que pequeños se conocieron en un orfelinato del gobierno donde eran tratados muy mal, por lo que a los 10 años escaparon para vivir en las calles ahí fue donde conocieron a Daniel un chico de 12 años pero que desde los 9 años había estado viviendo en las calles por lo que se las sabia todo lo que hay que saber para sobrevivir en la salvaje selva de concreto......


EN MANOS DE DANIEL
Tony y Niro eran amigos desde niños huérfanos de padres desde que pequeños se conocieron en un orfelinato del gobierno donde eran tratados muy mal, por lo que a los 10 años escaparon para vivir en las calles ahí fue donde conocieron a Daniel un chico de 12 años pero que desde los 9 años había estado viviendo en las calles por lo que se las sabia todo lo que hay que saber para sobrevivir en la salvaje selva de concreto. Ellos nunca imaginaron que seria precisamente Daniel que acabaría con su amor y virilidad.

[GAY] [CASTRACION] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [ESCLAVITUD]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Tony y Niro eran amigos desde niños huérfanos de padres desde que pequeños se conocieron en un orfelinato del gobierno donde eran tratados muy mal, por lo que a los 10 años escaparon para vivir en las calles ahí fue donde conocieron a Daniel un chico de 12 años pero que desde los 9 años había estado viviendo en las calles por lo que se las sabia todo lo que hay que saber para sobrevivir en la salvaje selva de concreto, bajo su protección Tony y Niro crecieron hasta convertirse en adultos su familia era la pandilla encabezada por Daniel que poco a poco se hizo cada vez más poderosa en la ciudad.

Tony y Niro crecieron para convertirse en donde hermosos sementales a los 23 años ya ambos ostentaban dos magníficos cuerpo masculinos bien dotados sexualmente, con fuertes como marcados abdominales, nalgas abultadas como paraditas y apretaditas, piernas como brazos fuertes, con rostros muy varoniles, desde que eran adolescentes Tony y Niro se sentían atraídos uno al otro pero ninguno se animo a dar el primer paso hasta ese años en que tenían 23 años luego de una borrachera organizada por Danial para celebrar su cumpleaños.


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Aquella noche Niro llevo a Tony a su departamento para ambos quedarse sentados en silencio en el sofá de la sala no dijeron nada, solo se miraban cara a cara, a los ojos, Tony largo su mano hasta la entrepierna de Niro, para bajarle la cremallera despacio para luego sacar su endurecido pene, sin dejar de mirarse Tony comenzó a masturbar a Niro, mientras sacaba la lengua para pasarla por los labios, provocando que se sintiera cada vez más excitado.
           
Niro se fue abriendo de piernas sentado,  mientras le acariciaba el paquete a Tony, pasando su mano sobre su pene por encima del pantalón, el cual ya estaba muy excitado por hacer algo deseaba desde hacía mucho tiempo,  Niro acarició mi rostro, tocando con sus dedos sus labios para acto seguido meterlos dentro de su boca, que Tony no dudo en chupar, llenándolos de saliva, para luego Niro bajarlos hasta sus nalgas, meterlos por un lateral de la tela de su pantalón para llegar a la raja entre sus nalgas.
           
Con la mano que le sobraba Niro, agarro de los cabellos a Tony para ir bajando su cabeza hacía su glande de su hinchada dura erección, Tony cuando su rostro estaba a centímetro de su pene pudo aspirar su olor de hombre, de macho, sin embargo no dudo en sacar su lengua, para empezar a lamer para luego metérsela en la boca, para sentir el gusto en ese duro pene en su boca, para ofrecerle a Niro una muy buena mamada.       

Tony lo beso por todo el glande, lamiendo cada rincón, cada pliegue de su pene, se la metía hasta la garganta desde el glande hasta la base, tocando con mis labios los vellos púbicos como los huevos de un muy excitado Niro a quien le estaba dando una muy buena mamada la cual continuo, hasta quedarme sin respiración, con aquella tranca metida en su boca, saboreando las gotas de pre semen que brotaban de la punta de su glande mezcladas con su abundante saliva, que Tony degustaba y tragaba por su garganta.           

Para ese momento Nico, ya había recostado a Tony sobre el sofá, poniéndole las piernas juntas y dejándole sus nalgas al aire, con el pantalón bajado hasta los tobillos con sus nalgas abiertas por los dedos de Niro que no se cansaba de meterlos, abriéndose camino dentro de su ano, cada vez aumentaba más la velocidad de su mano, apretando la cabeza de Tony contra su pene, elevaba su pelvis, contrayendo los músculos de las piernas y hundiendo su cara a tope, cortándole la respiración con esa tranca llenándole la boca.
           
De pronto Niro saco su dura erección de la boca de Tony para rápidamente colocarse detrás ahí mismo sobre el sofá le abrió sus apretadas nalgas para penetrarlo de un sola pero solida embestida, hundiendo su pene por completo en el culo de Tony que dejo escapar un gemido de dolor y placer por igual, al cabo de uno segundos ya Nico estaba con las embestidas, con una de sus manos masturbaba la dura erección de Tony, que estaba en el séptimo cielo, gozando de aquella dura erección entrando y saliendo de sus entrañas, que tantas veces había deseado sentir en cualquiera de sus agujeros.   

Niro apretaba fuertemente las muñecas de Tony, alzando sus brazos hacia arriba mientras lo penetraba como un toro salvaje en celo cuando estaba a punto de correrse sacó su pene del ano de Tony, le dio la vuelta hacía él, para hacer que se colocara de rodillas en suelo para de nuevo meter su dura erección en su boca, bastaron unas cuantas embestidas para que Tony sintiera un caudal de cálido semen inundar su garganta, resbalando su espesa leche  hasta su estómago, la espesa leche de Niro no dejaba de salir a borbotones por lo que tuvo que sujetar con sus manos la cabeza de Tony, para que no intentara sacar su palpitante pene de su boca.          

Aunque Tony no tenía la mínima intención de hacerlo, quería tragarse entera toda esa leche como fuera y ahora que tenía la oportunidad, no iba a desperdiciar ni una sola gota aquella descarga que Tony se tragaba le resulto tan excitante que se corrió sin tan siquiera tocarse su dura erección, su pene se convulsiono lanzando semen por el ojo de su glande, que pego contra la pierna de Nico manchando sus vellos.


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Desde ese día los dos comenzaron una intensa relación, con encuentros muy ardientes pero todo lo bueno debe terminar a los 25 años su casi hermano Daniel comenzó a interesarse en Tony no de una manera fraternal sino sexual cosa que no paso desapercibida por Niro, cuando Daniel quiso abusar de Tony durante una de sus acostumbradas fiestas Niro supo que era hora de marcharse, lo hablo con Tony y aunque estaba algo reacio a abandonar la pandilla que para ellos dos era como si fuera la familia que nunca habían tenido, estuvo de acuerdo que no deseaba ser de otro hombre que no fuese Niro, por lo que esa misma noche luego de un apasionado encuentro sexual, empacaron sus cosas las metieron en el auto de Tony y se marcharon de la ciudad sin despedirse de nadie, lo que para Daniel como para la banda aquello no era otra cosa que traición, una recompensa se ofreció por la cabeza de ambos vivos.

Seis meses luego de su huida ambos fueron regresados a la ciudad, para ser entregados inconscientes a la pandilla de Daniel que ordeno que ambos fueran llevados a la bodega, la cual era efectivamente una bodega a las afueras de la gran ciudad, pero en donde la pandilla llevaba a todos los que les eran una molestia para eliminarlos para siempre, Nico y Tony despertaron a su peor pesadilla al reconocer el lugar en donde estaban, con sus ropas hechas girones estaban prácticamente desnudos, amordazados, con las manos aseguradas por arriba de sus cabezas.

De pronto la gran cortina metálica que daba acceso al interior de la bodega de abre, para aparecer ante Tony y Niro la figura de Daniel quien mira los dos hombres desnudos unidos por los huevos gracias a una pequeña cuerda que está estrangulando sus escroto con las perlas de la familia en su interior, Tony y Niro tienen que mantener las rodillas flexionadas para evitar que la cuerda tire de sus escrotos provocándoles dolor, Daniel se acerca a donde están para acariciar sus nalgas con cada una de sus manos, mientras dice.

-“¡Vaya, vaya miren lo que atrapamos!”

Tony y Niro lo miran con una expresión suplicante, le gruñen tratando de que los escuche que les permita explicar porque huyeron pero su suerte ya está echada, Daniel va hasta una mesa para regresar con un una enorme tijera diseñada para cortar ramas la cual fue afilada recientemente Tony y Niro tiemblan al ver la tijera en la mano de Daniel, el cual se acerca al oído de Tony para decirle casi a modo de susurro.

-“¡Pudiste ser mi putito ahora lo serás de todos!”

Acto seguido toma el pene de Tony el cual corta de un solo corte de la tijera haciendo que Niro grite detrás de su mordaza al ver como el miembro viril de su amado le fue arrancado para siempre, Daniel no se conforma pese a que Tony esta desmayado, toma su escroto lo jala hacia él y lo corta de un solo corte igual castrándolo, anulando al joven Tony para siempre cuyo cuerpo se sacude como si estuviera teniendo un ataque epiléptico aun estando inconsciente, luego se vira hacia Niro que no puede dejar de gritar debajo de su mordaza pidiendo ayuda para su amado cuya sangre escurre por sus piernas abundantemente.

Niro se estremece para ver con mirada asesina a Danial cuando este toma su pene en erección del escroto de Niro cuelga el cortado escroto de su amado Tony, por unos segundos Daniel y Niro intercambian miradas, asesinas hasta que Daniel coloca la tijera en la base de la erección de Niro, para luego acercarse al oído de su alguna vez casi hermano para decirle.

-“Espero que disfrutaras del culito del puro de Tony porque será el ultimo que disfrutas en tu vida”.

El cuerpo de Niro se sacudió a continuación con sus ojos muy abiertos cuando Daniel le cortó su muy duro pene, de un solo corte, la sangre broto a borbotones mientras el cuerpo de Niro se sacudió por espacio de algunos segundos hasta perder el conocimiento como Tony.


** ** ** ** ** ** **

Tony se despertó en un lugar extraño, desnudo sobre una cama curado con puntadas en su entrepierna en que se habían formados un labios vaginales, cuando se recupero fue obligado por la pandilla de Daniel a prostituirse su primer cliente fue el mismo Daniel quien no tuvo compasión alguna de su culo el cual desgarro salvajemente, hasta que el pobre de Tony se desmayo.

Por su parte Niro fue llevado a otro burdel controlado por la pandilla, donde fue ofrecido al mejor postor, como eunuco sin pene era muy preciado, el local en donde fue llevado se especializaba en servicios BDSM y BONDAGE los clientes eran unos sádicos que no tenían ningún reparo en usar el cuerpo de Niro en las prácticas sexuales mas denigrantes como dolorosas que se puedan imaginar e incluso más allá.

Aun luego de la muerte de Daniel varios años más tarde, en un pleito entre pandillas, ambos siguieron siendo obligados a prestar servicios en aquellos lugares, el destino había jugado con ellos ninguno de los sabía si se volverían a ver,  Tony cada vez pensaba mas en el suicidio lo mismo que Niro, siempre recordando el día en que cayeron “En Manos de Daniel”.  


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ELIMINADO POR PEQUEÑO

El mundo cambio a mediados del siglo XXI, las mujeres tomaron el control obligando a los hombre a someterse a su voluntad luego de la guerra de los sexos que duro siete terribles años en que millones de personas murieron y el mapa político como de súper potencias del mundo cambio, saliendo victoriosas las mujeres......


ELIMINADO POR PEQUEÑO
El mundo cambio a mediados del siglo XXI, las mujeres tomaron el control obligando a los hombre a someterse a su voluntad luego de la guerra de los sexos que duro siete terribles años en que millones de personas murieron y el mapa político como de súper potencias del mundo cambio, saliendo victoriosas las mujeres, impusieron un régimen severo a los vencidos hombres, todo hombre a los 16 años debe acudir a un centro de selección, ahí se determina su destino, si será un amante o un eunuco trabajador para el resto de su vida.

[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [ADVERTEMCIA] [DOMINACIÓN]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





El mundo cambio a mediados del siglo XXI, las mujeres tomaron el control obligando a los hombre a someterse a su voluntad luego de la guerra de los sexos que duro siete terribles años en que millones de personas murieron  y el mapa político como de súper potencias del mundo cambio, saliendo victoriosas las mujeres, impusieron un régimen severo a los vencidos hombres, todo hombre a los 16 años debe acudir a un centro de selección, ahí se determina su destino, si será un amante o un eunuco trabajador para el resto de su vida.

Irvin estaba por cumplir 16 años sabia que mañana que era su cumpleaños debía ir al centro, temía lo peor era un perezoso que nunca se preocupo por su aspecto físico, solo le interesaba dormir, comer y masturbarse viendo porno en línea como aquella noche que estaba acostado en su cama con su ropa interior hasta las rodillas, acariciando su pene endurecido bajando y subiendo su prepucio, estremeciéndose por completo por la agradable sensación que al extender su liquido pre seminal por todo su hinchado glande le estaba dando, mordiéndose su labio inferior para no gemir sonoramente que podía delatar lo que estaba haciendo.

La mano de Irvin se movía como si tuviese voluntad propia, generando agradables sensaciones a Irvin, esa noche el tenia algo preparado había estado leyendo sobre la estimulación anal y como los orgasmos masculinos eran muy potentes cuando la próstata era estimulada por esa razón había conseguido un dildo, le costó mucho trabajo pero ahí estaba a un lado de él listo para entrar en acción cuando él quisiera.

Irvin determino que ya era hora de usar aquel aparato de plástico, coloca la punta del dildo sobre su fruncido ano para empujar al invasor lentamente, siente poco a poco como se desliza abriéndose camino por su cerradito esfínter anal muy lento para irse acostumbrando y no lastimarse mientras lo introduce, no es no sienta algo de dolor por lo que dejo de presionar dejándolo en donde estaba para respirar profundo, tratando de relajarse antes de seguir.
           
Irvin aprieta su esfínter para sentir lo que está ahí para luego continuar introduciéndolo hasta que se ha metido la parte más gruesa del dildo justo ahí experimento un muy intenso el dolor que le hizo  apretar sus lindas nalgas blancas como leche lo que provoco que como boca hambrienta su ano se tragar el madero de una sola vez lo que hizo termino de pasar la parte gruesa hasta la parte delgada,  lo que le hizo tomar un descanso antes de comenzar a mover el dildo para obtener placer como lo había leído.       

Irvin al fin tenía lleno su entrañas ahora podía decir que sabía lo que era ser penetrado, esa sensación hizo que saliera de la punta de su durísimo pene unos chorritos de leche de forma automática sin control de su parte que le hicieron estremecerse, había tenido un orgasmo fue como un relámpago quedo ahí jadeante durante unos tres minutos cuando se recupero tiro del dildo hacia afuera de su ano sintiendo como iba saliendo, con su otra mano se abría las nalgas dejando expuesto su hueco invadidos por el dildo que salió hasta la mitad.    

Por cada tirón que le daba al dildo movía su mano que tenia envuelto su pene, todo al mismo tiempo. Se coloco de tal forma que pudiera ver cuando acabara gracias a un espejo frente a él, viendo como el dildo se perdía entre sus nalgas para luego volver a salir, sintiendo como todo su cuerpo se estremecía de placer Irvin estaba muy excitado mi mano se movía con tal fuerza luego de un rato que no pudo evitar que el dildo se saliera todo haciendo un ruido de descorche quedando colgando el dildo en su mano con Irvin de rodillas con su manos moviéndose sobre su miembro.

Sintiendo como su pene lanzaba un gran chorro doble de espesa leche ayudado por mi mano por supuesto, dos fuertes disparos emanaron después del primero, Irvin quedo agotado, desorientado por un momento con las manos como piernas templando, busco algo de papel sanitario con el que limpio entre sus nalgas para luego hacer lo mismo con sus huevos que estaban todos húmedos manchados con algo de su espesa leche.      

Irvin jadeando aun entro en una extraña sensación de culpa pero al mismo tiempo de placer por lo que hizo por una parte se sentía heterosexual nunca había tenido gusto por el mismo sexo pero quería hacerlo a pesar que estaba en contrariedad con el hecho, lo disfruto justo como los vídeos que había visto sobre masturbación después de todo era la única oportunidad quizás que podría disfrutar de aquella sensación que en que le había encantando con aquellas dos venidas fenomenales, Irvin se subió su ropa interior para quedarse dormido.


** ** ** ** ** ** **

Irvin se despertó con una terrible erección haciendo una carpa en su ropa interior, se fue a bañar para luego vestirse de forma muy informal, una playera (ramera) muy ligera blanca, una trusa blanca (slip) para rematar con un short negro, con tenis (zapatillas), se medio peino su rebelde cabello rubio para irse al centro para saber su destino al llegar Irvin dijo en recepción su número de identificación poblacional para que le fuese entregada una ficha con un código de barras y se fue a sentar para esperar que fuese llamado.

Irvin espero por espacio de una hora antes de ser llamado por una mujer para luego ser llevado a una habitación con solo una silla en donde se le pidió que se sentara para esperar a la evaluadora que no tardaría en llegar, algunos minutos más tarde una mujer de unos 28 años vistiendo de charol negro con un vestido muy escotado de minifalda, medias negras cubriendo sus gordas pero torneadas piernas, en las que llevaba botas altas mas allá de sus rodillas de tacón alto de aguja, apareció ante Irvin que se le quedo mirando embobado.

La mujer sin perder tiempo le ordeno que se bajase su short lo que Irvin a regañadientes hizo, la mujer se le quedo mirado cuando el adolescente no se quito su ropa interior también, por lo que ella se acerco a Irvin para bajar su trusa hasta las rodillas quedando su short negro hasta sus tobillos, la mujer al ver el pene semi flácido de Irvin con su glande casi cubierto con su prepucio se echo a reír, burlonamente lo que hizo sentir mucha pena al adolescente, intento tapar su virilidad con su mano pero ella se lo impidió para decirle.

-“Y con esa miseria pensabas ser un amante, ¿no me hagas reír?”
-“En vez de venir aquí hubieses ido al centro de castración directamente”.

La mujer toda enojada luego de su risa burlona, se puso de pie, para tomar a Irvin de los cabellos, para en el trayecto a uno de los muros de aquella habitación tomo un latigo de siete colas, al llegar al muro aseguro los brazos del adolescente a la pared dejando sus brazos extendidos con Irvin mirando al muro, le quito su trusa como short antes de asegurar sus tobillos bien separados uno del otro al muro.

Una vez Irvin estuvo bien asegurado la mujer le ordeno que abriera la boca pese al miedo que estaba sintiendo el adolescente obedeció la orden, la mujer introdujo en ese momento su trusa en su boca, para luego dar unos pasos hacia atrás y comenzar a azotar las blancas nalgas de Irvin con el látigo de siete colas con mucha fuerza en cuestión de minutos las bellas nalgas del adolescente eran un desastre, ya con largas cortadas sangrantes, todas rojas con Irvin gruñendo de dolor con cada nuevo golpe hasta que ella se detuvo de forma abrupta.

Irvin jadeante respiraba agitadamente muy aliviado de todo aquello hubiese terminado de pronto sintió como tu pene duro como roca fue tomado por una mano que paso entre sus piernas por debajo, para llevarlo hacia atrás, lo que le produjo mucho dolor de lo fuerte que la mano tiro de su miembro viril, todo su cuerpo se estremeció cuando la mujer ato fuertemente su pene casi en la base con un trozo de cuero húmedo muy fuerte, luego Irvin vio como la mujer acerco un ardiente cuchillo muy afilado, que brillaba intensamente de lo caliente que estaba.

Todo el cuerpo de Irvin se sacudió cuando sintió la acción del ardiente cuchillo despojándolo de su miembro viril apenas le tomo a la mujer uno cuatro segundos cercenar el pene en erección de Irvín dejando a sus huevos como entrepierna manchada en sangre, con el cuchillo aun caliente cauterizo la herida medio sangrante del muñón que quedo luego del brutal corte, el dolor que Irvin experimento fue de tal intensidad que perdió el conocimiento, por media hora, cuando despertó estaba sobre una cama en otra habitación con una enfermera a su lado, vendando su mutilada entrepierna  con vendas limpias.


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Irvin debería pasar el resto de su vida como un obrero en alguna fabrica lúgubre sin mas sexo que el por via anal aunque le había gustado sentirse penetrado por aquel dildo mas le hubiese gustado por lo menos aunque sea una vez en su vida sentir lo que era penetrar el sexo de una mujer, ahora el ya nunca sabría lo que era eso, gracias a aquella cruel mujer que no solo le dejo marcadas sus alguna vez bellas nalga sino que le quito lo más preciado para un adolescente.

Ahora Irvin era un eunuco para el resto de su vida y todo porque su querido pene fue “Eliminado por Pequeño”.  


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ELECTRO CASTRACIÓN

Jonás se despertó todo angustiado, cuando a su mente vino aquel disparo de un dardo tranquilizador que impacto directamente en su cuello que lo dejo inconsciente en cuestión de segundos, indefenso ante aquella mujer que lo único que buscaba era venganza por lo que él le hizo a su hija, ahora el estaba perdido, lo sabía, pues nadie sabía que había sido secuestrado por aquella loca......


ELECTRO CASTRACIÓN
Jonás se despertó todo angustiado, cuando a su mente vino aquel disparo de un dardo tranquilizador que impacto directamente en su cuello que lo dejo inconsciente en cuestión de segundos, indefenso ante aquella mujer que lo único que buscaba era venganza por lo que él le hizo a su hija, ahora el estaba perdido, lo sabía, pues nadie sabía que había sido secuestrado por aquella loca. Que estaba por mandarlo al infierno mismo en un mar de dolor para siempre.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [TORTURA]

Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Jonás se despertó todo angustiado, cuando a su mente vino aquel disparo de un dardo tranquilizador que impacto directamente en su cuello que lo dejo inconsciente en cuestión de segundos, indefenso ante aquella mujer que lo único que buscaba era venganza por lo que él le hizo a su hija, ahora el estaba perdido, lo sabía, pues nadie sabía que había sido secuestrado por aquella loca, no sabía tampoco en donde demonios estaba, no podía ver nada por la venda en sus ojos, pero podía sentir que estaba desnudo en una habitación algo fría, seguramente un sótano o bodega dedujo.

Jonás sentía que estaba amarrado en lo que parecía una gran “X”, con sus nalgas asentadas en donde se intercepta la gran “X”, la cual estaba inclinada a unos 70º con sus muñecas como tobillos asegurados con alguna clase de grillete muy resistente pero flexible los cuales intento forzar para liberarse pero sin ningún resultado desde que despertó de pronto escucho paso acercarse a donde estaba, todo su cuerpo se estremeció cuando sintió que una manos recorría su dorso desde su vello púbico hasta sus fuertes pectorales para luego sujetarle su barbilla y en ese momento escuchar una voz de mujer que el reconoció de inmediato.

-“¡Ahora pagaras por haber desgraciado la vida de mi hija desgraciado mal parido!”

A la mente de Jonás vino el juicio de hace seis meses en la que fue declarado inocente pese a que todas las pruebas estaban en su contra, su abogado el más caro de la ciudad que los padres de Jonás pagaron dado que eran rico busco varias rendijas legales de las que se valió para poder eliminar cada una de las pruebas incriminatorios lo que a la larga derivo en que Jonás evitar ser condenado por violación a los 23 años evitando pasar gran parte de su vida en la cárcel.


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La hija de esa mujer era una chica de 19 años cuando todo aquello paso, ocho meses atrás, en aquel entonces Jonás cortejaba a la bella chica de generosos senos, piernas espigadas que rematan en un par de nalgas que volvían loco de lujuria a Jonás, pero había un problema a ella no le gustaba Jonás pese a que este era atractivo con un cuerpo atlético, con abdominales marcados, además de rico, con un lujoso auto.

A ella le gusta otro chico igual con buen cuerpo, aunque no tan rico como Jonás, eso volvía loco a Jonás pues hasta ese momento era la primer chica que lo rechazaba lo que la volvía una presa que él deseaba a como diera lugar, aquello culmino una tarde en que Jonás por casualidad se la encontró caminando a casa por una calle solitaria que vio su oportunidad, se estaciono a un lado de ella para luego bajar del auto, con el pretexto de saludarla, pero apenas se acerco a la confiada chica le lanzo un fuerte puñetazo al estomago que le saco todo el aire dejándola fuera de combate.

Jonás aprovecho ese momento para meterla en su auto para luego llevarla a un pequeño apartamento privado que sus padres le habían regalado en donde la chica gritando y luchando se le resistía pero Jonás haciendo gala de su fuerza superior pronto le había hecho trizas sus ligeras ropas de la asustada chica que apenas quedaba con su ligera tanga intacta buscando proteger sus grandes senos con uno de sus brazos, mientras con el otro trataba de contener los embates de Jonás que sin embargo pronto la tuvo desnuda por completo.

Sus deseos mal sanos de prendieron a todo lo que daban cuando al destrozarle su tanga, una perfectamente depilada vagina quedo ante sus ojos por unos segundos, pronto Jonás también ya estaba desnudo mostrando su dura erección a todo lo que daba babeando liquido transparente de la punta usando la fuerza hizo que la aterrada chica se recostada boca abajo sobre el respaldo del lujoso sofá de la sala dejando sus magnificas nalgas a la vista de Jonás que pronto comenzó a frotar su dura erección entre ellas, mientras sostenía las manos de la chica con una de sus manos a la espalda.

La chica que no dejaba de suplicarle que no lo hiciera dio un gran grito de dolor cuando Jonás de una sola embestida la penetro desvirgándola, la penetro hasta que sus huevos se aplastaron con sus nalgas, para luego comenzar con un brutal mete saca, sintiendo como la sangre bañaba su miembro que salía y entraba de la vagina de la chica que para ese momento ya no se resistía sino que solo lloraba dando pequeño gruñidos de dolor, aquello duro apenas 20 minutos antes de que Jonás llenara su recién desvirgado sexo con su cálida leche.


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Los pensamientos de Jonás fueron interrumpidos cuando sintió como las manos aunque delicadas de aquella mujer la madre de la chica que había violado le colocaba una liga que sentía metálica en la base de sus genitales abarcando sus huevos y pene, luego ella lo masturbo por unos segundos hasta que su pene estuvo lo suficientemente rígido para colocarle dos cintas como de un centímetro de anchos casi en medio de su erección, separadas por dos centímetros, todo su cuerpo se estremeció cuando sintió que algo metálico estaba siendo introducido por su uretra, desgarrándola por dentro.

No fue sino que arqueo el cuerpo que Jonás sintió que tenía algo bien dentro de su entrañas, algo metálico que le impidió mover su pelvis hacia adelante, cuando la mujer termino de conectar todo a sus genitales Jonás la escucho conectar algunas cosas a algo que estaba entre sus separados pies cuando termino ella se nuevo paso su mano por su vientre hasta su barbilla de nuevo, Jonás sintió el aliento de la mujer de nuevo en su oído.

-“Ahora sentías el mismo infierno en que sumergiste a mi hija maldito”.

Dijo la mujer en tono por demás colérico, un segundo más tarde el cuerpo de Jonás se estremeció por completo cuando una fuerte corriente eléctrica fue aplicada sobre sus genitales, pero solo en esa zona, Jonás comenzó a dar alaridos de dolor cada que la corriente que se aplica en intervalos de 15 segundos para luego parar por 5 le daba a sus pulmones para gritar la mujer se marcho dejando al aterrado como desesperado joven experimentar una infernal sesión de electro shock directamente en sus genitales, Jonás pensó que aquello no podía ser peor pero lo era cuando comenzó a sentir su próstata ser estimulada por un shock eléctrico.

Pronto el pene de Jonás comenzó a contraerse con fuerza para comenzar a expulsar en gran cantidad su espesa leche que era succionada por una máquina para luego ser depositada en un contenedor de cristal, al principio por lo menos durante sus primeras tres grandes eyaculaciones fueron muy placenteros pese al dolor que estaba sintiendo pero pronto lo que siempre fue una fuente de placer se transformo en un fuente perversa de dolor pues Jonás no podía dejar de eyacular por más que lo intentaba cada pocos minutos una nueva explosión de su espesa leche era succionaba hacia el contenedor.

Media horas luego de comenzar a venirse Jonás estaba en una agonía indescriptible con todo su cuerpo bañado en sudor, con su uretra sangrando y de la punta saliendo humo, de pronto sintió una fuerte descarga directamente sobre su próstata que le hizo eyacular como nunca en su vida un chorro continuo de semen por 15 segundos que casi le provoca un paro cardiaco, cuando termino de venirse sintió que algo de desgarro por dentro, casi al mismo tiempo su pene recibió un fuerte descarga eléctrica tan intensa que a los pocos segundos su miembro en erección estaba envuelto en llamas.

Todo el cuerpo de Jonás se sacudía gritando de dolor con las pocas fuerzas que le quedaban, de pronto se escucho un “BOOOM”, el cuerpo de Jonás se arqueo para luego desmayarse por el gran dolor que sintió extenderse por todo su joven cuerpo desde su entrepierna fue como su todo su cuerpo fuese sumergido en un rio de lava ardiente quemándolo por dentro sin que pudiese hacer algo para suprimir el terrible dolor que aquello le estaba produciendo.


** ** ** ** ** ** **

Jonás se despertó en un hospital, en donde le dieron las malas noticias su pene, huevos y próstata fueron literalmente destruidos mucho más allá de cualquier, salvación posible de hecho según le informaron cuando llego al hospital ya venía sin su pene, con sus escroto explotado, con uno de sus testículos por fuera de su escroto colgando que era el único aun único a él pero con tal daño que fue imposible salvarlo, incluso su saco escrotal estaba tan carbonizado que tuvo que ser retirado por completo.

Jonás denuncio a la vieja loca como él le decía, hubo un juicio pero la mujer llevo a un buen número de testigos que afirmaron que tanto ella como su hija estaba en un crucero cuando los hechos ocurrieron por lo que el tribunal la declaro inocente, ahora fue Jonás quien experimentaba el deseo de venganza luego que la justicia le negó esa oportunidad.

Algo era cierto después de todo, Jonás nulificado para toda la vida, obligado a usar pañal para siempre y tener que sentarse como una mujer para ir al baño de por vida, estaba viviendo en un verdadero infierno como le había dicho aquella mujer antes de comenzar con su terrible como brutal proceso que derivo en que dejase de ser un hombre para todo el resto de su vida, luego de la “Electro Castración”.


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DE JULIO A SARA I ― MI CAUTIVERIO

Un joven es dado por su padre al Sr. Daniel para saldar su deuda. En esta primera parte el joven es llevado hasta la hacienda del Sr. Daniel Hernández en donde vemos como será feminizado y sometido al inicio de su nueva vida tras ser vendido por su propio padree......


DE JULIO A SARA I ― MI CAUTIVERIO
Un joven es dado por su padre al Sr. Daniel para saldar su deuda. En esta primera parte el joven es llevado hasta la hacienda del Sr. Daniel Hernández en donde vemos como será feminizado y sometido al inicio de su nueva vida tras ser vendido por su propio padre.

[GAY] [FEMINIZACIÓN] [FANTASÍA] [ESCLAVITUD] [FEMDOM] [PADRES] [MÉDICO]



Categoria: Gay      Autor: EscritorSumi





Les contaré como era mi vida y puedan ponerse en mi situación, así que voy a empezar presentándome como es debido.

Todo comenzó cuando tenía 12 años, vivíamos en Galicia, España cuando en el mes de marzo a mi padre director financiero de una importante multinacional lo enviaron a trabajar a México. Al principio mi padre iba y venía pero al ver qué pasaba más tiempo en México que en España, en junio terminó el curso, mi madre se encargó de todos los papeleos para mudarnos con mi padre a México y empezar a ir allí a la escuela.

En México vivíamos en una zona muy lujosa, yo empecé el curso en una escuela privada. Mi nombre en aquella época era Julio, era un chico con una medida de 1,72 metros, moreno, cabello corto negro y aunque no hacía deporte me conservaba muy bien, mantenía mi peso en 57 kg. La cosa se empezó a torcer a mis 14 años, cuando mi madre enfermó de mala manera. Nos pasamos todo un año entrando y saliendo de los mejores hospitales sin ninguna solución.

Poco después de cumplir los 15, me madre falleció tristemente después de su lucha contra un cáncer en el cerebro y pasamos una temporada muy apenados. Yo estuve cerca de 6 meses sin ir a la escuela, mi padre tuvo que acudir al psiquiatra para superar el fallecimiento de mi madre, pero de nada sirvió. La vida profesional de mi padre, estaba en total decadencia y debido a que no ganaba tanto como antes, tuve que dejar la escuela privada para seguir el curso en una escuela pública. Aunque mi padre no era consciente de ello, yo lo veía llegar a altas horas de la noche ebrio y le oía llorar todas las noches desde mi habitación.

Mi padre siguió con un nivel de vida el cual no podía mantener, poco después me enteré que hacía más de 4 meses que lo habían despedido y ello agravó notablemente sus vicios, llegaba a casa todavía más borracho y en muchas ocasiones tenía que salir a la puerta, llevarlo a su dormitorio y acostarlo. No sabía cuánto tiempo más iba a durar esa situación, me sentía impotente al no poder hacer nada, pero con 16 años la vida no me estaba tratando muy bien.

Un domingo por la tarde, estaba en el salón de casa leyendo cuando vi que mi padre entró por la puerta y tomó asiento en su sillón junto al sofá donde yo estaba tumbado. Con sus ojos brillantes, rompió el hielo y comenzó a decirme:

― Julio, por favor atiéndeme, tengo algo importante que decirte...

Hacía tiempo que no veía a mi padre tan serio, así que dejé el libro sobre la mesa y me puse en disposición de escuchar a mi padre que continuó diciendo:

― Sabes que no he superado lo de tu madre, me siento culpable por haber llevado mi vida a la mierda e incluso la tuya.

Mi padre rompió a llorar, yo me acerqué a él y mientras lo abrazaba le consolaba, aún veía algo de esperanza así que le dije:

― Papa, ya verás como salimos de esto juntos…

Sentí como mi padre me abrazaba fuertemente y una vez había dejado de llorar, con sus ojos aún más brillantes me dijo:

― Lo cierto es que no es así Julio, el Sr. Daniel Hernández mañana mandará a dos personas que vendrán por tí para que vayas a vivir a su hacienda, espero que algún día puedas perdonarme hijo mío.

Nuevamente mi padre se echó a llorar mientras me abrazaba, yo en aquel instante no era consciente de la situación y pensé que si aquello iba a solucionar que tanto mi padre como yo pudiéramos salir adelante, debía hacerlo. El silencio invadió toda la casa, después de cenar puse en una maleta toda mi ropa y mis pertenencias mientras oía a mi padre lamentarse por haber llevado a su familia a la ruina.

Durante la noche miles de pensamientos recorrían mi cabeza, de hecho alguna vez había oído hablar del Sr. Daniel Hernández, era un hombre poderoso en México con el que solía hacer mi padre negocios, pero tan sólo había oído hablar de él, no lo conocía en persona. Al final me dormí hasta las 8:30 que sonó mi despertador. Fui a la cocina, mi padre ya me había preparado el desayuno, nuevamente me abrazó esta vez noté que lo hizo como si nunca más fuera a poder hacerlo. Como todos los días, me duché después de desayunar y como no sabía lo que me esperaba, me coloqué un pantalón de tela azul marino, zapatos y una camisa blanca.

Estábamos mi padre y yo en cocina cuando llamaron a la puerta, mi padre fue a abrir la puerta y yo me apresuré a ir al salón y esperar a que entraran. Unos minutos más tarde vi aparecer en el salón dos chicas de aproximadamente unos 30 años de edad, uno pelirroja y otra morena, ambas con el pelo recogido en una coleta. Vestían con traje de vestir y botas altas de cuero negro. Ambas estuvieron hablando con mi padre, pude ver como mi padre firmaba unos papeles y acto seguido, la chica morena se acercó a mí.

Una vez sentada en el sofá donde yo me encontraba sentado, comenzó a decirme:

― Hola, mi nombre es Aroa, mi compañera de llama Ángela y ambas estamos al servicio del Sr. Hernández. Ángela ha ido a tu habitación por tus pertenencias y yo quería conocerte Julio, saber cómo estás…

Aroa hablaba con mucha tranquilidad y manteniendo en todo momento una sonrisa en su rostro, cuando mientras se me escapaba una lágrima le dije:

― Esta situación es nueva para mí, tengo miedo.

No pude evitar echarme sobre el regazo de Aroa a llorar, ella acariciaba mi espalda tratando de que me calmara y una vez Ángela había tomado mi maleta, nos pusimos en pie para abandonar mi casa. Mi padre y yo volvimos a darnos un abrazo y tras salir de casa, me hicieron subir a la parte trasera de un Mercedes Benz clase E negro. Los cristales del vehículo estaban entintados, por lo que no pude ver nada  durante los 50 minutos que duró el trayecto. Detuvieron el vehículo frente a una gran puerta de metal y entonces si pude ver que se trataba de una hacienda muy lujosa, toda ella rodeada por un muro de hormigón de unos 3 metros de altura.

Al pasar la puerta quedé totalmente impresionado al ver toda la extensión de aquella casa, ya no sólo el edificio que tenía 3 pisos sino que tenía hectáreas de jardín a su alrededor. Condujo el vehículo hasta parar frente a la puerta principal de la casa, bajamos y Aroa me llevó por unos pasillos hasta el despacho del Sr. Daniel Hernández. No pude evitar fijarme en toda la casa, toda ella decoraba con estilo barroco y a la vez una decoración moderna. Llegamos hasta una puerta en la que nos detuvimos, Aroa llamó a la puerta pidiendo permiso para entrar y tras ser autorizada por una voz masculina, entramos.

Mi cuerpo parecía un flan, no podía dejar de temblar, ante mí se encontraba un hombre de aproximadamente unos 45 años, esbelto, pelo de color plateado por las canas y vestido con una elegante bata de seda negra, aunque se podía apreciar que bajo la bata llevaba camisa y pantalón, ambas prendas parecían ser parte de un traje. Aroa hizo que tomara asiento y abandonó el despacho no sin antes hacer un gesto de reverencia, lo cual me impresionó. Aquel hombre que tenía ante mí supuse que era el Sr. Daniel Hernández y continuaba leyendo el periódico como si yo no estuviese allí.

Cuando terminó de leer una noticia, levantó la mirada y sus ojos se encontraron con los míos, instintivamente bajé la mirada y me dijo:

― Tú debes ser Julio, tu padre me ha hablado alguna vez de ti… Soy Daniel Hernández no sé si has oído hablar de mí...

Tímidamente contesté:
― Mi padre alguna vez me ha hablado de usted, pero nada más…

Daniel no pudo evitar soltar una carcajada y acto seguido me preguntó ― ¿Sabes por qué estás aquí?

Yo no sabía tenía ni idea de cuál era el motivo, así que dije ― No…

De nuevo se volvió a dibujar una sonrisa de oreja a oreja en el rostro del Sr. Daniel Hernández mientras me decía:

― Veo que tu padre ha sido muy escueto, bien pues tú estás aquí porque tu padre tenía una deuda pendiente conmigo de 1 millón de dólares, tras vencer el plazo y esperar un tiempo prudencial, no quedaba otra cosa que matarlo o adueñarme de algo valioso para tu padre, así que le propuse que me quedara contigo a cambio saldar totalmente su deuda..

Mis oídos no daban crédito a todas aquellas palabras que el Sr. Daniel estaba pronunciando, mi respiración se aceleró e interiormente empecé a maldecir a mi padre, me había vendido para saldar su culo. Mis ojos fueron dominados por las lágrimas, mi respiración se agitaba cada vez más y por mi boca solo salían palabras de odio hacia mi padre. Daniel obvió aquella situación, entró Ángela con los papeles que había firmado mi padre y retiró haciendo también una reverencia ante Daniel.

El Sr. Daniel empezó a leer aquellos papeles y le dijo:

― Entiendo tu postura, pero es la realidad tu padre te ha vendido como un esclavo, leo en el informe que tienes 16 años…. mm me gusta.

En pocos segundos pasaron por mi cabeza miles de pensamientos, la mitad odiando a mi padre y otros como ¿Qué sería de mi vida? ¿Mis estudios? ¿Mi futuro? lloraba como si no existiera mañana hasta que el Sr. Daniel Hernández se puso serio y me dijo:

― Mira lo mejor es que aceptes lo antes posible que eres mío, tu vida ahora depende toda de mí, si me lo pones difícil serás castigado y recuerda que no hablarás a no ser que yo o tus instructoras te lo permitan. De hacerlo terminarás todas tus frases con “Señor, Señora, Amo o Ama” ¿Está claro?

Asustado por su dureza al hablar agitado dije:
― Si Señor…

― Ahora desnúdate, deja tu ropa bien doblada en la silla y espera. - Dijo el Sr. Daniel.

Así lo hice, su tono de voz era el de una persona muy dominante, así que me levanté quité los zapatos dejándolos bajo la silla, me quité el pantalón y la camisa, coloqué ambas prendas bien dobladas sobre la silla y finalmente me quité mi slip (trusa) colocando mis manos frente a mis testículos y pene con la intención de ocultarlos. Vi como el Sr. Daniel presionó un botón y pocos segundos más tarde se presentó en el despacho Aroa a la que le dijo ― Aroa da comienzo tu misma a una exploración básica.

Ella sonrió, se alejó unos segundos hacia una cómoda que había en el despacho, de allí sacó una caja de guantes de látex de los que se usan en medicina, se puso uno en cada mano y se acercó a mí. Tomo mis brazos para que los pusiera junto a mi cuerpo y dejara de tapar mis partes más íntimas, no puse ninguna resistencia.

Aroa siempre mostraba en su cara una bonita sonrisa pero parecía también ser bastante perversa, al dejar de tapar mis partes íntimas, Aroa dijo:

― Vaya, que pequeño todo ahí abajo.

Desde su escritorio el Sr. Daniel levantó su mirada y dijo con tono despectivo:

― ¡Por eso se tapaba el muy maricón! ¿Cuánto le mide Aroa?

Aroa nuevamente volvió a la cómoda y con ella trajo una pequeña regla de plástico, tras medir mi pene contestó al Sr. Daniel:

― No llega ni a 11cm…

Tanto el Sr. Daniel como Aroa rieron mientras yo me ponía cada vez más rojo, Aroa me hizo abrir la boca, inspeccionó mi dentadura, ella mientras iba anotando en una ficha todo lo que revisaba, más tarde se puso detrás mía, noté como sus dedos enfundados en látex bajaban hasta mis nalgas separándolas un poco,  a lo que reaccioné adelantándome  un pasito al palpar esa zona, me temía lo peor pero dejó que mis nalgas se volvieran a juntar.

Una vez concluida la revisión básica Aroa se quitó los guantes de látex tirándolos a una papelera mientras le decía al Sr. Daniel Hernández:

― Parece un buen ejemplar Sr. Daniel, parece ser totalmente virgen, tiene 16 años y como puede ver está temblando de miedo…

El Sr. Daniel se quedó pensando unos minutos y de nuevo rompió el silencio diciendo:

― Queda hacerle algunos cambios, voy a llamar a mi buen amigo el Dr. Javier Gomez a ver si está en la clínica y me hace un hueco.

El Sr. Daniel salió del despacho mientras comenzaba a hablar por su teléfono móvil (celular), mis ojos se llenaron otra vez de lágrimas, Aroa se acercó a mí y mientras me abrazaba me decía:

― Ven aquí, sé que estás asustado pero has sido vendido por tu padre, no le iban muy bien los negocios y los vicios pudieron con él. Al nombrar a mi padre, abracé con más fuerza a Aroa y mi odio por mi padre era mayor, intenté tranquilizarme y segundos más tarde entró el Sr. Daniel de nuevo pero esta vez sin bata, ya se había colocado la chaqueta que acompañaba a aquel traje.

― ¡Buenas noticias! Javier nos puede recibir en una hora ¡Ahora prepara el vehículo y dale una bata de las azules para que no vaya desnudo! - dijo el Sr. Daniel que parecía contento tras su charla por teléfono.

Acompañe a Aroa a una habitación que parecía ser un consultorio médico, allí me colocó una bata de esas azules que se abrochan por detrás y unas zapatillas azules que parecían de enfermo de hospital. Me acompañó hasta la puerta de la casa y vi que en ella ya se encontraba arrancado el vehículo en el que me habían llevado hasta la hacienda, en el asiento del conductor se encontraba Ángela. Aroa me llevó hasta la puerta de la parte trasera del conducto, la abrió y me vi que en la otra parte se encontraba en Sr. Daniel. Al sentarme, Aroa del asiento del conductor sacó una cadena con unos grilletes que colocó en mis muñecas, una vez cerrados cerró la puerta y el coche avanzó.

Durante el trayecto no hablamos nada, Ángela condujo aproximadamente unos 40 minutos y estacionó el vehículo frente a un edificio que parecía ser una clínica. Ángela bajó del vehículo, abrió mi puerta y sacó las llaves para quitarme los grilletes de mis manos, el Sr. Daniel también bajó del vehículo entrando a la clínica y pude oír como Ángela pedía una silla de ruedas. Unos minutos más tarde, una joven enfermera llegó con una silla de ruedas, me subieron a ella y la enfermera me condujo hasta un consultorio donde al entrar ya encontré al Sr. Daniel hablando con el Dr. Javier, un hombre de aproximadamente la misma edad que Daniel, moreno y vestía con ropa verde de cirujano bajo una bata blanca de médico.

La enfermera dejó la silla donde yo estaba junto al Sr. Daniel y frente al escritorio del Dr. Javier, una vez terminó abandonó el consultorio y el Dr Javier dirigiéndose a Daniel le dijo:

― Vamos Daniel, cada vez obtienes a las perritas más jóvenes, ya me dirás como lo haces.

No podía creer lo que estaba oyendo, se refirió a mí como “perrita” ambos charlaban y se reían de mí hasta que el Sr. Daniel dijo:

― ¿Le puedes poner pecho? también quiero que esa voz que tiene sea algo más femenina y aunque no tiene mucho vello, no le vendría mal el láser.

El Dr. Javier preguntó a Daniel ― ¿Me permites? - a lo que Daniel sin ningún problema le dijo ― Por supuesto es tu paciente.
El Dr. Javier se levantó, se enfundó unos guantes de látex en sus manos y me dijo mientras señalaba una báscula:
― Sube a la báscula, vamos a ver tu peso y la altura…

Hice lo que me dijo, vi como anotaba todo en una ficha médica y luego me hizo sentarme en la camilla, dejó la ficha junto a mí en la camilla y mientras masajeaba mi cuerdas vocales me decía ― Dime hola.

“hola, hola, hola” podía notar cómo según como masajeaba mis cuerdas vocales, mi voz cambiaba de tono. El Dr. Javier se alejó de la camilla donde yo estaba sentado y sentándose nuevamente, le dijo al Sr. Daniel:

― ¿Qué talla tenías pensado colocarle Daniel?

El Sr. Daniel se quedó unos minutos mirándome y dijo:

― Estoy observando que tiene poca espalda, es normal sólo tiene 16 años pero creo que una talla 95 le irá bien, Javier ten en cuenta que conforme vaya creciendo, crecerán con ella…

Quedé atónito al oír todo lo que me iban a hacer conmigo, mis ojos estaban a punto de empezar a derramar lágrimas, brillantes cuando el Dr. Javier dijo:

― Daniel, si quieres hoy mismo podemos proceder a pasarla a la cabina de láser, a los análisis y mañana a primera hora si la pasaremos a quirófano, aunque como ya sabes Daniel… después deberá tomar hormonas durante varios meses para completar su transformación…

Daniel sonrió a la vez que me miraba, rápidamente giró la cara para mirar al Dr. Javier y le dijo:
― Lo sé Javier, cuando antes esté lista mucho mejor, se puede decir que he pagado mucho por ella jajaja. - Se notaba que reía muy a gusto.

El Dr. Javier preguntó al Sr. Daniel ― ¿Ya tiene nombre? más que nada por incluirlo en su ficha médica…

Daniel respondió al Doctor ― La verdad que aún no, todo ha ido muy rápido, su nombre es Julio, pues había pensado en Julia pero no quiero que quede nada de su anterior vida, así que he pensado en llamarla Sara ¿Qué te parece Javier?

― Un buen argumento Daniel, como siempre excelente. - Dijo el doctor. El Sr. Daniel miró su reloj y dijo al Dr. Javier:
― Tengo que marcharme a unas reuniones de trabajo ¿Me puedes dejar a solas con ella?

Javier abandonó la consulta, el Sr. Daniel se acercó a mí, comencé a llorar necesitaba que alguien me consolara así que instintivamente abracé a el Sr. Daniel, al verme le dijo:

― ¿Por qué lloras Sara?

Mi llanto era mucho más fuerte que la fuerza con la que salían mis palabras pero conseguí decir:

― ¿Cómo, cómo…? ¿Mi padre ha podido hacerme algo así?...

El Sr. Daniel mientras acariciaba con sus manos mi espalda con intención de que me calmara me dijo:

― No siempre salen bien todos los negocios, pero lo mejor es que olvides esa parte de tu vida, tu padre era tan sólo un negociante de mala muerte…

Al oír “tu padre” no pude eludir el agarrarme con más fuerza al Sr. Daniel y maldecir en mi interior a mi padre ¡Nunca se lo perdonaré! Se me fue pasando el berrinche, el Sr. Daniel con sus manos me alejó de su regazo y dijo:

― Ahora debo irme a reunirme con mis abogados, debes acatar todo lo que aquí te digan (sonrió Daniel) si me entero que no haces caso, deberé castigarte… - Con su mano derecha en mi barbilla alzó mi cabeza hasta que nuestros ojos se encontraron y me pregunto ― ¿Lo has entendido Sara?

Algo más tranquilo y conmocionado por la situación dije ― Sí Sr. Daniel. - Él sonrió y salió del consultorio. Minutos más tarde mientras sacaba mis lágrimas con la bata con la que Aroa me había vestido, entró el Dr. Javier acompañado de una mujer de mediana edad, blanca de piel, cabello liso recogido en una coleta color castaño y vestida con ropas azul celeste de hospital.

Se acercaron primero al escritorio y vi como el Dr. Javier tomo unos papeles, se dirigió a diciéndome:

― Bueno Sara, esta es Teresa es mi enfermera de confianza, ella te va a preparar para empezar con tu cambio. Teresa ha llegado aquí con esa bata, ya sabes tírala a la ropa sucia y ponle una nueva, lo primero es realizarle los análisis, luego la bajas a la cabina de láser, no tiene mucho vello pero Daniel nos ha pedido que esté completamente depilada, yo voy a visitar a más pacientes, si necesitas correas ya sabes donde están Teresa…

Vi como el Dr. Javier abandonaba la consulta, Teresa se acercó a mí y se percató de mi estado de nervios:
― Tranquila Sara, intuyo que no estás aquí porque quieres ¿No es cierto?

Mientras ella desabrochaba mi bata por detrás le contesté:

― Mi padre me ha vendido al Sr. Daniel para salvar su culo por una deuda… ¿Cómo quieres que esté Teresa?

Ella se alejó unos metros hasta un estante de donde cogió una bata similar a la que llevaba antes, me levanté y mientras me vestía me dijo:

― Veo pasar por aquí muchas chicas como tú, lo mejor es que asumas tu nueva vida lo antes posible Sara…

Me era bastante chocante que me llamaran Sara, así que dije:
― Me llamo Julio Teresa, yo no soy Sara…

Ella no pudo evitar dibujar una sonrisa en su bonito rostro y me contestó:
― El doctor ha dicho que eres Sara y así te llamaré además estoy viendo tu ficha y creo que mañana no pensarás lo mismo… ¿Vas a ser buena o te tengo que ponerte correas?

Asustado contesté instintivamente ― Sí, voy a ser buena, no serán necesarias las correas…

Teresa acercó a la camilla una silla de ruedas me senté en ella y salimos de aquel consultorio, pasamos por pasillos y veía gente normal en ellos, se trataba de una clínica de lo más normal, bajamos hasta detenernos en una puerta que se podía leer un cartel que decía “Sala de análisis”. Al entrar vi varias personas las cuales se estaban haciendo análisis de sangre, paró la silla frente a una mujer que estaba desocupada y Teresa le dijo:

― Hola buenos días, hazle un análisis de sangre rápido, toma aquí está su ficha.

La mujer que también parecía ser enfermera, hizo lo que Teresa le dijo, extendí mi brazo izquierdo y no sin apenas darme cuenta, ya estaba realizado el análisis, la verdad pinchaba muy bien aquella mujer. Salimos y nos dirigimos al ascensor, bajamos hasta el sótano y nos dirigimos a la habitación de “Terapia por láser”.

Allí Teresa me hizo acostarme sobre una camilla dentro de una cabina, me dijo que estuviera muy quieta porque iba a poner el láser a funcionar. Así lo hice, estuve todo lo quieto que pude cerca de 25 minutos.

Después de la sesión de láser me hizo subir de nuevo a la silla y me llevó por el mismo pasillo a la  habitación 101, entramos y era una habitación de hospital con su cama, su baño y nada más.

Teresa dijo:
― Esta es tu habitación en la clínica, ahora debes descansar, mañana será un día duro…

Tomo la silla de ruedas y salió por la puerta, oí como la puerta se cerró, no pude evitar ir hacia la puerta minutos más tarde, efectivamente estaba cerraba con llave. No me quedó otra opción más que tumbarme sobre la cama y pensar en todo lo sucedido hasta que me quedé dormido. Me despertó el sonido de la puerta al abrirse, tardé segundos en situarme, allí estaba Teresa de nuevo con una bandeja en la que traía una taza.

― Toma, puedes tomar esto no vas a cenar puesto que tienes que estar en ayunas para mañana. - Dijo Teresa antes de abandonar otra vez la habitación.

Di unos pequeños sorbitos, parecía chocolate caliente, llevaba horas sin comer así que mi estómago lo agradeció.  Al no haber ventanas, no tenía forma de saber qué hora era, pero cuando mi estómago volvió a rugir de hambre, imaginé que serían cerca de las 22:00 horas, la hora a la que acostumbraba a cenar en casa. No sé cuánto tiempo tardé en dormirme, pero me volvió a despertar el sonido de la puerta de la habitación. Esta vez sí me costó un poco más situarme, era todo tan nuevo para mí...

Vi entrar al Dr. Javier acompañado de Teresa, esta vez ambos vestidos con ropa verde, me fijé en la hora en el reloj de Javier y vi que eran las 7:30 de la mañana ¡Había dormido durante toda la noche! Javier se situó en el lado derecho de la cama, lo mismo hizo Teresa en el lado izquierdo. Hablaban de cosas de la clínica hasta que el Dr. Javier desvió la conversación y me preguntó:

― Buenos días Sara ¿Cómo estás hoy?

Yo dije ― Bastante asustado, todo esto es nuevo para mí…

El Dr. Javier me dijo: ― Tranquila es normal. Teresa bájale la bata hasta su cintura, voy a marcar la zona a operar.

Teresa desató dos lazos de mi bata de atrás, bajo la bata hasta mi abdomen y pude fijarme como el Dr. Javier del bolsillo de su pijama sacó un rotulador negro. Una vez mi pecho descubierto Javier empezó a dibujar unas líneas alrededor de mis pezones, cuando terminó dijo:

― Muy bien, voy a preparar todo en que tu Teresa la cambias para quirófano. Debemos esperar a que llegue Daniel.

El Dr. Javier salió de la habitación junto con Teresa, pero en apenas unos segundos Teresa volvió trayendo con ella un carrito médico de esos típicos de acero inoxidable que situó al lado de mi cama. Me despojó completamente de aquella bata azul, se acercó al carrito y de uno de los cajones sacó una bata verde semitransparente similar a la anterior, pero esta parecía ser desechable.

Me ayudó a ponérmela y no hizo falta ni atarla por detrás, continuó poniéndome unas pantuflas verde que parecían del mismo material que la bata desechable y finalmente me colocó un gorrito verde recogiendo todo mi cabello en su interior. ― ¡Qué guapa estás Sara! Ahora espera un poquito mientras preparamos todo. - Dijo Teresa mientras abandonaba la habitación otra vez.

No sabía qué hacer, mis nervios crecían progresivamente, la puerta minutos más tarde se volvió a abrir y entró de nuevo Teresa, pero esta vez llevaba encima una bata de cirugía verde, su cabello al igual que el mío estaba recogido dentro de su gorrito verde, llevaba una mascarilla quirúrgica que cubría su boca y nariz, arrastraba una camilla con ruedas hasta el interior de la habitación. Cuál fue mi sorpresa que después de Teresa entró el Sr. Daniel esta vez con un traje todo negro y una enorme sonrisa en su cara, la verdad que vestía siempre muy bien.

Teresa colocó la camilla al lado de la cama a la vez que el Sr. Daniel se situó al otro lado, acarició mi mejilla izquierda y me dijo el Sr. Daniel:

― ¡Qué guapa estás así Sara!

Se agachó hasta la altura de la cama, beso mi frente y siguió diciendo ― Pronto te veo, ahora sé buena y sube a la camilla.

Teresa me ayudó a subir a la camilla con ruedas que había traído, acto seguido salimos de la habitación, perdí de vista al Sr. Daniel y no podía dejar de temblar tumbado en aquella camilla. Nos dirigimos al ascensor, subimos dos pisos y tras salir, vi pasar un letrero en el que podía leer “Quirófanos”. Teresa aparcó la camilla en un lateral del pasillo, atravesó una puerta y luego de unos minutos volvió a salir, cogió de nuevo la camilla y entramos.

Al entrar al quirófano 10, pude ver más gente vestida como Teresa en la sala, allí vi al Dr. Javier, con ayuda de Teresa me tumbé en la mesa de quirófano y el Dr. Javier me dijo:

― Ahora tranquila, ya verás como todo sale a la perfección.

A mí alrededor veía como preparaban algunas cosas para la operación, me pusieron unos electrodos en mis brazos que servían para monitorizar mi ritmo cardiaco, colocaron una vía en mi brazo izquierdo y una mujer se ubicó en la parte de la camilla donde tenía mi cabeza, acercó a mí una mascarilla que cubría boca y nariz, sin tenerla del todo pegada a mi rostro me dijo:

― Empieza a contar desde el 100 hacia atrás.

Imaginé que sería la anestesista, empecé a contar “100, 99, 98, 97, 96, 95…” ella iba acercando la mascarilla a mi rostro hasta tenerla totalmente pegada cubriendo mi boca y nariz, los sonidos empezaron a pasar a un segundo plano, mi vista empezó a nublarse, mis párpados me empezaron a pesar muchísimo y sin apenas darme cuenta caí en un profundo sueño.

Desconozco el tiempo que estuve dormido, pero cuando empecé a recobrar la conciencia, me encontraba en la misma habitación donde había ingresado al llegar a la clínica, tardé unos minutos hasta que mi vista me permitió ver con claridad, en un sillón junto a la cama se encontraba el Sr. Daniel leyendo un periódico, me dolía la cabeza y notaba algo extraño en mi pecho y garganta. Bajé la mirada hasta mi pecho y no daba crédito a lo que mis ojos veían, me habían puesto unas tetas de una talla 95 como dijeron. El Sr. Daniel al ver que me despertaba se acercó a la cama y me preguntó:

― ¿Cómo estás Sara? Ha salido todo muy bien, quiero oír tu bonita voz.

Miré a los ojos al Sr. Daniel intenté hablar pero las primeras veces no pude, carraspeé con un gran dolor en mi garganta y pude decir:

― Me duele la cabeza y la garganta bastante…

Daniel llamó al doctor que no tardó más de 5 minutos en presentarse en la habitación, hizo unas comprobaciones y le dijo al Sr. Daniel:

― Daniel, es normal está recién operada pero en la mañana de hoy la molestia disminuirá, también le hemos dado una buena dosis de hormonas, por lo que puede presentar distintos cambios de humor durante estos primeros días…

Javier volvió a abandonar la habitación y poco después entró Teresa, esta vez vestida con ropa blanca, me dio una pastilla para el dolor de cabeza y me acompañó al baño a orinar, ya que debido a la anestesia estaba bastante mareado. Durante la mañana, el dolor desapareció e interiormente tenía grandes cambios de humor como lo había comentado Javier, a veces me daban ganas de llorar y otras veces de reír. A la altura de mi pecho llevaba un arnés el cual se colocaba para sujetar las prótesis mamarias durante los primeros días tras la operación.

El Sr. Daniel se acercó a mi cama y me dijo:

― No te preocupes por los cambios de humor,  son efectos secundarios de las hormonas… me debo marchar, mañana estarás ya en casa ¿Tienes ganas Sara?

Cualquier cosa era mejor que una clínica, así que dije:
― Sí Sr. Daniel.

No podía creerlo, mi voz era totalmente aguda, muy femenina y habían eliminado la parte grave de mi voz. Poco después de marcharse el Sr. Daniel, entró Aroa comentándome que aquella noche se iba a quedar conmigo ahí. Aquella noche Teresa trajo a mi habitación la cena y comprobaron que tras la operación y los efectos de la anestesia, mi cuerpo aceptaba sólidos y líquidos, por lo que era una confirmación más de que todo había salido como esperaban.

A la mañana siguiente después de desayunar, entró Teresa, me hizo subir de nuevo a una silla de ruedas y junto a Aroa me llevaron al consultorio del Dr. Javier. No tardó más de 10 minutos en aparecer Javier en su consulta mirándome con una mueca de alegría en su rostro me dijo:

― Vaya, ha salido todo perfecto al menos como Daniel quería. Desnúdate entera, te voy a quitar el arnés.

Pasé tras un biombo, me quité la bata y pude ver que a la altura de mi pecho estaba el arnés de plástico que sujetaba los pechos que me habían puesto. Me coloqué sentado en la camilla y Javier a la vez que se acercaba veía como se ajustaba unos guantes de látex a sus manos. Se puso detrás mío para en pocos minutos, retirar el arnés  dejando libre mi pecho. Por primera vez noté el peso de aquellos pechos de silicona que me habían puesto y al verme en un espejo me costaba creer lo que mis ojos veían. Me había convertido en una chica de 16 añitos con una talla 95 de pecho, unos pechos que caían como lo hace una gota de agua, dando un aspecto totalmente natural.

Aunque pueda parecer paradójico, mi pequeño pene se alegró de ver lo que aquel espejo reflejaba. Tanto Aroa como el Dr. Javier se percataron de que estaba teniendo una erección y el Dr. Javier dijo:
― Mira Aroa está teniendo una erección…

Rieron ante mí unos minutos y Aroa dijo:
― Una de las pocas que va a tener Dr. Javier…

¿Qué quiso decir Ahora con “una de las pocas que iba a tener? En aquel momento no le di más importancia ya que me encontraba en una situación vergonzosa para mí y ruborizado. El Dr. Javier le comentó a Aroa mientras le daba un frasco de pastillas:

― Ahora le voy a poner una fuerte dosis de hormonas femeninas, pero estos estrógenos se los deberá seguir tomando en casa Aroa. Daniel ya ha sido informado de todo el proceso, pero recalcó que te lo explicara a ti también.

Aroa atendía a Javier atentamente hasta que Javier se levantó, preparó una jeringuilla llena de un líquido de color amarillo, se acercó a mí y procedió a inyectarme aquel líquido en mi cuerpo.

El Dr. Javier volvió a su escritorio y le dijo a Aroa:
― Por mi se puede marchar ya, Sara deberá tomar reposo un par de días más, después puede llevar una vida absolutamente normal. Si crees que es necesario, le administramos un sedante Aroa, ya sabes que muchas como ella se ponen nerviosas ahora…

Aroa mientras asentía con la cabeza le dijo al doctor:
― Sí creo que será lo mejor Javier, son muchas emociones seguidas en pocos días y Daniel quiere domarla poco a poco…

¿Domarme? No entendía nada, nuevamente volví a sentir un escalofrío atravesando todo mi cuerpo, me quedé pensativo hasta que vi aparecer a Teresa. Teresa hizo unos preparativos, se puso unos guantes de látex, me hizo extender el brazo izquierdo hacia delante y me inyectó un líquido.

Poco a poco fui notando como mis fuerzas me iban abandonando, mis párpados cada vez me pesaban más y lo último que pude oír antes de caer dormido, fueron las palabras del Dr. Javier:

― Sara espero que seas feliz en tu nueva vida….


Continuará...






Autor: EscritorSumi       Mail: relatosdsx@gmail.com

DECAPITADOS

Tobías eran amantes desde hacía 10 años siendo Raúl un hombre de 39 años y Tobías de 30 ambos en trabajos y profesiones totalmente diferentes Raúl era un exitoso arquitecto mientras Tobías era músico, ambos se conocieron en un concierto al que Raúl asistió ......


DECAPITADOS
Raúl y Tobías eran amantes desde hacía 10 años siendo Raúl un hombre de 39 años y Tobías de 30 ambos en trabajos y profesiones totalmente diferentes Raúl era un exitoso arquitecto mientras Tobías era músico, ambos se conocieron en un concierto al que Raúl asistió. Lejos estaban de pensar ambos que aquella relación destruiría sus vidas.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





La homosexualidad nunca ha sido bien vista en muchas sociedades, Raúl y Tobías eran amantes desde hacía 10 años siendo Raúl un hombre de 39 años y Tobías de 30 ambos en trabajos y profesiones totalmente diferentes Raúl era un exitoso arquitecto mientras Tobías era músico, ambos se conocieron en un concierto al que Raúl asistió teniendo la oportunidad de pasar a camerinos para conocer a la banda ahí estrecho la mano de Tobías por primera vez, desde ese momento hubo un flechazo entre los dos, no hubo necesidad de palabras para que ambos supieran que eran gays, la forma en que Raúl miro a Tobías lo dijo todo.

Raúl y Tobías no tardaron en comenzar a salir socialmente aunque para todo el mundo solo era amigos para ellos eran algo mas, en una sociedad que condena severamente la homosexualidad tenían que ocultar sus verdaderos sentimientos pese a que ardían por besarse en los restaurantes o en sus autos, sabían que no podían exponerse sobre todo Tobías que era un reconocido músico siempre seguido por una buena cantidad de fotógrafos, tanto Raúl como Tobías tenían que salir con chicas cortejarlas e incluso tener sexo con ellas para guardar las apariencias.

Nadie sospechaba de su relación la primera vez que estuvieron juntos fue en otro país Raúl tenía que asistir a un congreso de arquitectura en donde él era uno de los invitados de honor por su parte Tobías debía presentarse con su banda en un concierto en aquella ciudad, las fechas del concierto y congreso se solapaban por lo que ambos podrían pasar algunos días, juntos, ambos partieron por separado Tobías partió primero pues la gira lo llevaría por varias ciudades en varios países y Raúl partió algunas semanas más tarde con muchos deseos de ver a su amado.

Nadie sospechaba nada has ese momento, lo que era bueno para ambos, al terminar el concierto Tobías se fue con banda y convivió con sus fans por algunas horas luego en un descuido desapareció, Raúl ya lo esperaba en un parque de aquella ciudad en un auto alquilado ambos se fueron a una pequeña cabaña que Raúl rento con anticipación para esa ocasión, bajo un nombre falso, a las afueras de la ciudad tenían toda la noche para estar juntos y ambos en verdad estaban deseosos de disfrutarse uno al otro, sin reparo, sin contenerse, querían entregarse sin ninguna atadura.


** ** ** ** ** ** **

Apenas ambos entraron Tobías da vuelta para plantarle un beso en la boca a Raúl que no tardo en corresponder era como si ambos quisieran comerse a besos por la enorme pasión con la que se estaban besando, las manos de Tobías le apretaban las nalgas a Raúl para luego el tirarlo a la amplia cama en la habitación a donde llegaron sin dejar de besarme, en el rostro de ambos se notaba la pasión desenfrenada que estaban sintiendo habían esperado mucho para ese momento.

Tobías le desprende la camisa y Raúl hace lo mismo, Tobías se puso arriba de él para seguirse besando, Tobías no tardo en empezar a bajar por el fuerte dorso de Raúl, le chupaba las tetillas, los bien marcados abdominales, le desabrocho el cinturón, le bajo el pantalón, para darse cuánta para su sorpresa que no llevaba puesta ropa interior, lo que le hizo esbozar una mueca de malicia.
           
-¿Venias preparado?-

Tobías le dice, a lo que Raúl solo ríe en contestación. Aquel momento solo duro unos segundos antes de que Tobías comenzara a chuparle su ya dura erección, era un pene grueso aunque no muy grande de unos 19 cm pero acompañado de un gran par de huevos que a Tobías le gusto chupar, tenía un sabor diferente a la de los hombre con lo que había estado antes, luego de unos minutos, dejo de chuparla para subir otra vez, le da otro beso a Raúl, cuando sus labios se apartan es Raúl quien toma la iniciativa.

Se pone el arriba de Tobías, para comenzar a chuparle las tetillas para también morderlas levemente, cosa que hace que Tobías se excite aun más de lo que ya estaba, siguió bajando hasta llegar a sus abdominales, les pasaba le lengua de arriba a abajo, le quita el pantalón para empezar chupar su dura erección a través del ajustado bóxer que ya hace una carpa, se lo quita con los dientes para empezar a chupar, primero juega con su lengua con su glande después se la fue metiendo poco a poco hasta tragarla toda, con su mentón quedando contra sus huevos.    

Los gemidos de placer que emite Tobías hacen que Raúl siga chupando con más ganas, incluso chupándole hasta los lampiños huevos que cuelgan bajos entre las extendidas piernas de Tobías, después de un buen rato, Raúl sube para volver a besarlo, se levanta y va hasta un pantalón del que saque un condón.        

-“También venias preparado”- dice Tobías.

Poniéndose boca arriba con las piernas bien abiertas, Raúl se acerco a él ya con su pene enfundado con el condón y le empiezo a chupar el ano, abriéndole sus nalgas, bien depiladas, firmes, de manera muy rica, que hacer que Tobías no pueda evitar lanzar un gemido de placer, luego de unos dos minutos por fin Raúl apoya su glande sobre el ano de Tobías quien al sentir el calor del miembro de su amante suspiro, Raúl se la comenzó a introducir despacito hasta el fondo, mientras Tobías gemía de placer y un poco de dolor, poco a poco Raúl empieza a acelerar la penetración, lo que provoco que Tobías empezara a gemir de placer y se olvidara del dolor por completo.

Raúl se inclino para besar a Tobías lo que el aprovecho para envolver sus piernas alrededor de su cintura, Raúl haciendo gala de su fuerza física levanto  a Tobías de la cama, sin dejar de besarlo, agarrando sus firmes nalgas con sus grandes manos para seguir penetrándolo de pie, cuando Raúl se canso luego de un largo rato lo tiro en la cama Raúl quedo abajo con Tobías sentado sobre él.        

Tobías dejo de besarlo para empezó a cabalgarlo un rato fuerte otro más despacio, se empezó a masturbar, estaba tan excitado que acabo sobre el pecho de Raúl, al sentir ese raudal de leche calentita, lo excitó mucho más de lo que ya estaba empecé por lo que comenzó a penetrarlos aun más fuerte, se escuchaba como chocaba su pelvis contra las nalgas de Tobías, hasta que llegué al punto que no retorno al cabo de unos minutos.  

Raúl hace que Tobías se desmonte de su palpitante pene se para hacer que Tobías se acuesta boca arriba sobre la punta de la cama, con el de pie masturbándose para acabar con fuertes disparos de su espesa como caliente leche sobre la cara de Tobías, que recibió toda su descarga con los ojos cerrados y la boca abierta tratando de traga todo la leche que pudo, para luego chupar el pene frente a su cara para limpiarlo, luego Tobías hizo que Raúl se acostara en la cama para limpiar su pecho con la lengua, mordiéndole los pezones, para luego fundirse por fin en un largo y apasionado beso final.

-¿Te apetece un baño?, dijo Raúl.           
-No, báñate tranquilo, yo aun no puedo moverme. Respondió Tobías        

Raúl comenzó a ducharse, y al cabo de unos minutos ya Tobías estaba con él, besándola la espalda, el cuello, se da vuelta y me empieza enjabonar el pecho, los abdominales, su pene y los huevos, mientras Raúl hacia lo mismo, terminaron de bañarse, se secaron, los dos terminaron acostados desnudos, acariciándose sus cuerpo hasta quedarse dormidos

A la mañana siguiente Raúl se despierto y Tobías ya no estaba, le había dejado una nota en la mesita de noche “Perdón por dejarte y no poder desayunar juntos, pero me tenía que irme tengo una entrevista con la banda, fue una noche espectacular, nunca lo había pasado así de bien, gracias por todo el placer, te veo en la noche”. P.D. “esta vez yo llevo los condones”


** ** ** ** ** ** **

Aquel mágico idilio duro dos años cada vez ambos estaban más enamorados uno del otro pero todo lo bueno tiene que terminar, sus cuidadas precauciones poco a poco fueron relajándose siendo descuidados en sus encuentros una noche se les olvido cerrar la cortina de la habitación de la casa de Raúl.

Un fotógrafo se había apostado con un enorme telefoto desde un edificio lejano y cuando noto en su mira los cuerpo desnudos de los dos hombres acariciándose y besándose no lo dudo, comenzó a tomar fotos para luego video, el escándalo no se hizo esperar a la mañana siguiente cuando en todos los noticieros de chismes de la farándula (programas del corazón), se presentaron las imágenes y videos censurados de los dos hombre teniendo un encuentro sexual con Raúl sodomizando a Tobías hasta hacerlo venirse, las imágenes eran muy claras, no había duda que eran ellos dos en absoluto.

Raúl trato de huir con Tobías del país pero fueron rápidamente aprendidos para luego ser llevados a juicio, el cual por cierto no fue muy largo, pese a que la defensa de ambos hizo todo lo posible para desacreditar el video y el hecho de que los dos trataban de dejar el país juntos, pero nada de lo que los abogados resulto el jurado los encontró culpables el juez el cual tenía fama de ser severo, condeno a ambos a la decapitación aunque en el caso de Tobías por ser quien fue sodomizado su decapitación sería diferente que la de Raúl.  

Ambos fueron enviados a prisión mientras esperaban que se cumpliera la sentencia, los abogados de ambos apelaron la sentencia en todas las instancias posibles pero ninguna prospero de manera positiva por ultimo la suprema corte ordeno que se llevara a cabo la sentencia, la única esperanza de ambos era un indulto presidencial pero el mandatario había basado su campaña en la promesa de tener mano firme contra los sodomitas por lo que negó el indulto, para ese momento habían pasado ambos caso dos años en prisión sin verse pues fueron enviados a pabellones separados aunque se escribían.

Raúl y Tobías fueron informados una mañana que por la tarde se llevaría a cabo la sentencia, aquella tarde ambos fueron sacados esposados solo en una ajustada ropa interior a un patio en donde lograron verse por primera vez en mucho tiempo las lagrimas corrieron por su mejillas al ver las dos guillotinas preparadas en el centro del patio, Raúl logro soltarse de sus guardias que lo conducían, para correr hacia Tobías, sin que nadie pudiera evitar que llegase a donde estaba él, le dijo de forma rápida.

-“Te amo, siempre te amare Tobías”.

Ambos se fundieron en un intenso beso que pronto fue roto cuando los guardias los separaron a la fuerza, ambos luego fueron desnudados para ser llevados a sus respectivos puestos Raúl fue el primero en ser colocado con la cabeza colocada y asegurada debajo de una filosa como pesada cuchilla de acero, su grueso pene estaba en erección por alguna razón lo que le causaba mucho vergüenza el ser visto de esa forma, con los guardias y el director de la prisión observando su obscena erección, que ya babeaba abundante liquido pre seminal de la punta, con horror noto como Tobías era colocado debajo de la pesada cuchilla de acero en su puesto a un metro de donde estaba.

Pero no era su cabeza la que estaba en riesgo sino algo aun más valioso tanto para Raúl como para Tobías o cualquier hombre, lo que quedo asegurado debajo de la cuchilla fueron los genitales de Tobías con su pene erecto a todo lo que daba con sus huevos apretados por debajo, una vez los dos estuvieron asegurados el director de la prisión espero a que diera una hora en especifico para leer la orden judicial, cuando termino de leer la orden solo agrego.

-“¡Que Dios tenga piedad de sus almas y vida!”

Raúl estaba mirando a Tobías con su cabello rubio largo siendo agitado por el viento cuando se escucho al directo decir “ahora”, del pene palpitante de Raúl broto un gran chorro de su espesa leche lo mismo que del pene de Tobías, al tiempo que las pesadas cuchillas cayeron cercenando de un solo tajo la cabeza de Raúl que cayó al suelo mientras que Tobías lanzo un alarido de dolor, como de horror al ver como la cabeza de su amado era separada de su cuelo al tiempo que el perdía sus genitales para siempre, para luego desmayarse por el dolor.


** ** ** ** ** ** **

Tobías se despertó en la enfermería del hospital, tardo un mes en recuperarse de su brutal anulación sexual para luego ser usado por los internos del penal como su putita personal fue liberado 10 años más tarde, nunca supo en donde fue enterrado Raúl, ahora vive en un país liberar, dejo la música y no quiere saber de nadie, se ha vuelto amargado, solo piensa sin cesar en los maravillosos encuentros sexuales que tuvo con Raúl.

Se la pasa recordando los días cuando aun podía arrojar su espesa leche, gimiendo de placer, mientras estaba siendo penetrado por la palpitante erección de Raúl, sintiendo sus huevos chocar contra sus nalgas, Tobías a engordado, luce demacrado y envejecido, ya no tiene nada porque vivir es un muerto en vida, solo vive recordando sus días antes de que ambos fueran “Decapitados”



http://relatos-de-eunucos.blogspot.com




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Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DECAPITADOS

Tobías eran amantes desde hacía 10 años siendo Raúl un hombre de 39 años y Tobías de 30 ambos en trabajos y profesiones totalmente diferentes Raúl era un exitoso arquitecto mientras Tobías era músico, ambos se conocieron en un concierto al que Raúl asistió ......


DECAPITADOS
Raúl y Tobías eran amantes desde hacía 10 años siendo Raúl un hombre de 39 años y Tobías de 30 ambos en trabajos y profesiones totalmente diferentes Raúl era un exitoso arquitecto mientras Tobías era músico, ambos se conocieron en un concierto al que Raúl asistió. Lejos estaban de pensar ambos que aquella relación destruiría sus vidas.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





La homosexualidad nunca ha sido bien vista en muchas sociedades, Raúl y Tobías eran amantes desde hacía 10 años siendo Raúl un hombre de 39 años y Tobías de 30 ambos en trabajos y profesiones totalmente diferentes Raúl era un exitoso arquitecto mientras Tobías era músico, ambos se conocieron en un concierto al que Raúl asistió teniendo la oportunidad de pasar a camerinos para conocer a la banda ahí estrecho la mano de Tobías por primera vez, desde ese momento hubo un flechazo entre los dos, no hubo necesidad de palabras para que ambos supieran que eran gays, la forma en que Raúl miro a Tobías lo dijo todo.

Raúl y Tobías no tardaron en comenzar a salir socialmente aunque para todo el mundo solo era amigos para ellos eran algo mas, en una sociedad que condena severamente la homosexualidad tenían que ocultar sus verdaderos sentimientos pese a que ardían por besarse en los restaurantes o en sus autos, sabían que no podían exponerse sobre todo Tobías que era un reconocido músico siempre seguido por una buena cantidad de fotógrafos, tanto Raúl como Tobías tenían que salir con chicas cortejarlas e incluso tener sexo con ellas para guardar las apariencias.

Nadie sospechaba de su relación la primera vez que estuvieron juntos fue en otro país Raúl tenía que asistir a un congreso de arquitectura en donde él era uno de los invitados de honor por su parte Tobías debía presentarse con su banda en un concierto en aquella ciudad, las fechas del concierto y congreso se solapaban por lo que ambos podrían pasar algunos días, juntos, ambos partieron por separado Tobías partió primero pues la gira lo llevaría por varias ciudades en varios países y Raúl partió algunas semanas más tarde con muchos deseos de ver a su amado.

Nadie sospechaba nada has ese momento, lo que era bueno para ambos, al terminar el concierto Tobías se fue con banda y convivió con sus fans por algunas horas luego en un descuido desapareció, Raúl ya lo esperaba en un parque de aquella ciudad en un auto alquilado ambos se fueron a una pequeña cabaña que Raúl rento con anticipación para esa ocasión, bajo un nombre falso, a las afueras de la ciudad tenían toda la noche para estar juntos y ambos en verdad estaban deseosos de disfrutarse uno al otro, sin reparo, sin contenerse, querían entregarse sin ninguna atadura.


** ** ** ** ** ** **

Apenas ambos entraron Tobías da vuelta para plantarle un beso en la boca a Raúl que no tardo en corresponder era como si ambos quisieran comerse a besos por la enorme pasión con la que se estaban besando, las manos de Tobías le apretaban las nalgas a Raúl para luego el tirarlo a la amplia cama en la habitación a donde llegaron sin dejar de besarme, en el rostro de ambos se notaba la pasión desenfrenada que estaban sintiendo habían esperado mucho para ese momento.

Tobías le desprende la camisa y Raúl hace lo mismo, Tobías se puso arriba de él para seguirse besando, Tobías no tardo en empezar a bajar por el fuerte dorso de Raúl, le chupaba las tetillas, los bien marcados abdominales, le desabrocho el cinturón, le bajo el pantalón, para darse cuánta para su sorpresa que no llevaba puesta ropa interior, lo que le hizo esbozar una mueca de malicia.
           
-¿Venias preparado?-

Tobías le dice, a lo que Raúl solo ríe en contestación. Aquel momento solo duro unos segundos antes de que Tobías comenzara a chuparle su ya dura erección, era un pene grueso aunque no muy grande de unos 19 cm pero acompañado de un gran par de huevos que a Tobías le gusto chupar, tenía un sabor diferente a la de los hombre con lo que había estado antes, luego de unos minutos, dejo de chuparla para subir otra vez, le da otro beso a Raúl, cuando sus labios se apartan es Raúl quien toma la iniciativa.

Se pone el arriba de Tobías, para comenzar a chuparle las tetillas para también morderlas levemente, cosa que hace que Tobías se excite aun más de lo que ya estaba, siguió bajando hasta llegar a sus abdominales, les pasaba le lengua de arriba a abajo, le quita el pantalón para empezar chupar su dura erección a través del ajustado bóxer que ya hace una carpa, se lo quita con los dientes para empezar a chupar, primero juega con su lengua con su glande después se la fue metiendo poco a poco hasta tragarla toda, con su mentón quedando contra sus huevos.    

Los gemidos de placer que emite Tobías hacen que Raúl siga chupando con más ganas, incluso chupándole hasta los lampiños huevos que cuelgan bajos entre las extendidas piernas de Tobías, después de un buen rato, Raúl sube para volver a besarlo, se levanta y va hasta un pantalón del que saque un condón.        

-“También venias preparado”- dice Tobías.

Poniéndose boca arriba con las piernas bien abiertas, Raúl se acerco a él ya con su pene enfundado con el condón y le empiezo a chupar el ano, abriéndole sus nalgas, bien depiladas, firmes, de manera muy rica, que hacer que Tobías no pueda evitar lanzar un gemido de placer, luego de unos dos minutos por fin Raúl apoya su glande sobre el ano de Tobías quien al sentir el calor del miembro de su amante suspiro, Raúl se la comenzó a introducir despacito hasta el fondo, mientras Tobías gemía de placer y un poco de dolor, poco a poco Raúl empieza a acelerar la penetración, lo que provoco que Tobías empezara a gemir de placer y se olvidara del dolor por completo.

Raúl se inclino para besar a Tobías lo que el aprovecho para envolver sus piernas alrededor de su cintura, Raúl haciendo gala de su fuerza física levanto  a Tobías de la cama, sin dejar de besarlo, agarrando sus firmes nalgas con sus grandes manos para seguir penetrándolo de pie, cuando Raúl se canso luego de un largo rato lo tiro en la cama Raúl quedo abajo con Tobías sentado sobre él.        

Tobías dejo de besarlo para empezó a cabalgarlo un rato fuerte otro más despacio, se empezó a masturbar, estaba tan excitado que acabo sobre el pecho de Raúl, al sentir ese raudal de leche calentita, lo excitó mucho más de lo que ya estaba empecé por lo que comenzó a penetrarlos aun más fuerte, se escuchaba como chocaba su pelvis contra las nalgas de Tobías, hasta que llegué al punto que no retorno al cabo de unos minutos.  

Raúl hace que Tobías se desmonte de su palpitante pene se para hacer que Tobías se acuesta boca arriba sobre la punta de la cama, con el de pie masturbándose para acabar con fuertes disparos de su espesa como caliente leche sobre la cara de Tobías, que recibió toda su descarga con los ojos cerrados y la boca abierta tratando de traga todo la leche que pudo, para luego chupar el pene frente a su cara para limpiarlo, luego Tobías hizo que Raúl se acostara en la cama para limpiar su pecho con la lengua, mordiéndole los pezones, para luego fundirse por fin en un largo y apasionado beso final.

-¿Te apetece un baño?, dijo Raúl.           
-No, báñate tranquilo, yo aun no puedo moverme. Respondió Tobías        

Raúl comenzó a ducharse, y al cabo de unos minutos ya Tobías estaba con él, besándola la espalda, el cuello, se da vuelta y me empieza enjabonar el pecho, los abdominales, su pene y los huevos, mientras Raúl hacia lo mismo, terminaron de bañarse, se secaron, los dos terminaron acostados desnudos, acariciándose sus cuerpo hasta quedarse dormidos

A la mañana siguiente Raúl se despierto y Tobías ya no estaba, le había dejado una nota en la mesita de noche “Perdón por dejarte y no poder desayunar juntos, pero me tenía que irme tengo una entrevista con la banda, fue una noche espectacular, nunca lo había pasado así de bien, gracias por todo el placer, te veo en la noche”. P.D. “esta vez yo llevo los condones”


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Aquel mágico idilio duro dos años cada vez ambos estaban más enamorados uno del otro pero todo lo bueno tiene que terminar, sus cuidadas precauciones poco a poco fueron relajándose siendo descuidados en sus encuentros una noche se les olvido cerrar la cortina de la habitación de la casa de Raúl.

Un fotógrafo se había apostado con un enorme telefoto desde un edificio lejano y cuando noto en su mira los cuerpo desnudos de los dos hombres acariciándose y besándose no lo dudo, comenzó a tomar fotos para luego video, el escándalo no se hizo esperar a la mañana siguiente cuando en todos los noticieros de chismes de la farándula (programas del corazón), se presentaron las imágenes y videos censurados de los dos hombre teniendo un encuentro sexual con Raúl sodomizando a Tobías hasta hacerlo venirse, las imágenes eran muy claras, no había duda que eran ellos dos en absoluto.

Raúl trato de huir con Tobías del país pero fueron rápidamente aprendidos para luego ser llevados a juicio, el cual por cierto no fue muy largo, pese a que la defensa de ambos hizo todo lo posible para desacreditar el video y el hecho de que los dos trataban de dejar el país juntos, pero nada de lo que los abogados resulto el jurado los encontró culpables el juez el cual tenía fama de ser severo, condeno a ambos a la decapitación aunque en el caso de Tobías por ser quien fue sodomizado su decapitación sería diferente que la de Raúl.  

Ambos fueron enviados a prisión mientras esperaban que se cumpliera la sentencia, los abogados de ambos apelaron la sentencia en todas las instancias posibles pero ninguna prospero de manera positiva por ultimo la suprema corte ordeno que se llevara a cabo la sentencia, la única esperanza de ambos era un indulto presidencial pero el mandatario había basado su campaña en la promesa de tener mano firme contra los sodomitas por lo que negó el indulto, para ese momento habían pasado ambos caso dos años en prisión sin verse pues fueron enviados a pabellones separados aunque se escribían.

Raúl y Tobías fueron informados una mañana que por la tarde se llevaría a cabo la sentencia, aquella tarde ambos fueron sacados esposados solo en una ajustada ropa interior a un patio en donde lograron verse por primera vez en mucho tiempo las lagrimas corrieron por su mejillas al ver las dos guillotinas preparadas en el centro del patio, Raúl logro soltarse de sus guardias que lo conducían, para correr hacia Tobías, sin que nadie pudiera evitar que llegase a donde estaba él, le dijo de forma rápida.

-“Te amo, siempre te amare Tobías”.

Ambos se fundieron en un intenso beso que pronto fue roto cuando los guardias los separaron a la fuerza, ambos luego fueron desnudados para ser llevados a sus respectivos puestos Raúl fue el primero en ser colocado con la cabeza colocada y asegurada debajo de una filosa como pesada cuchilla de acero, su grueso pene estaba en erección por alguna razón lo que le causaba mucho vergüenza el ser visto de esa forma, con los guardias y el director de la prisión observando su obscena erección, que ya babeaba abundante liquido pre seminal de la punta, con horror noto como Tobías era colocado debajo de la pesada cuchilla de acero en su puesto a un metro de donde estaba.

Pero no era su cabeza la que estaba en riesgo sino algo aun más valioso tanto para Raúl como para Tobías o cualquier hombre, lo que quedo asegurado debajo de la cuchilla fueron los genitales de Tobías con su pene erecto a todo lo que daba con sus huevos apretados por debajo, una vez los dos estuvieron asegurados el director de la prisión espero a que diera una hora en especifico para leer la orden judicial, cuando termino de leer la orden solo agrego.

-“¡Que Dios tenga piedad de sus almas y vida!”

Raúl estaba mirando a Tobías con su cabello rubio largo siendo agitado por el viento cuando se escucho al directo decir “ahora”, del pene palpitante de Raúl broto un gran chorro de su espesa leche lo mismo que del pene de Tobías, al tiempo que las pesadas cuchillas cayeron cercenando de un solo tajo la cabeza de Raúl que cayó al suelo mientras que Tobías lanzo un alarido de dolor, como de horror al ver como la cabeza de su amado era separada de su cuelo al tiempo que el perdía sus genitales para siempre, para luego desmayarse por el dolor.


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Tobías se despertó en la enfermería del hospital, tardo un mes en recuperarse de su brutal anulación sexual para luego ser usado por los internos del penal como su putita personal fue liberado 10 años más tarde, nunca supo en donde fue enterrado Raúl, ahora vive en un país liberar, dejo la música y no quiere saber de nadie, se ha vuelto amargado, solo piensa sin cesar en los maravillosos encuentros sexuales que tuvo con Raúl.

Se la pasa recordando los días cuando aun podía arrojar su espesa leche, gimiendo de placer, mientras estaba siendo penetrado por la palpitante erección de Raúl, sintiendo sus huevos chocar contra sus nalgas, Tobías a engordado, luce demacrado y envejecido, ya no tiene nada porque vivir es un muerto en vida, solo vive recordando sus días antes de que ambos fueran “Decapitados”



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Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

DE DANIEL A DANIELA

Mi vida comenzó como chico, con el nombre de Daniel sin embargo es un nombre que ya no uso, perdí a mi padre por un cáncer muy agresivo, teniendo apenas 8 años mi madre entonces que siempre quiso tener una niña quedo frustrada, pues sin marido y ya de más de 30 años le iba a ser imposible concebir, no es que no lo intentara, ella se conseguirlo una buena dosis de amantes que no solo la hicieran gozar sino que le dieran su semilla para tener más hijos......


DE DANIEL A DANIELA
Mi vida comenzó como chico, con el nombre de Daniel sin embargo es un nombre que ya no uso, perdí a mi padre por un cáncer muy agresivo, teniendo apenas 8 años mi madre entonces que siempre quiso tener una niña quedo frustrada, pues sin marido y ya de más de 30 años le iba a ser imposible concebir, no es que no lo intentara, ella se conseguirlo una buena dosis de amantes que no solo la hicieran gozar sino que le dieran su semilla para tener más hijos. Cuando no lo logro volcó sus esfuerzo en hacerme una mujer que tanto deseaba.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [CIRCUNCISIÓN] [FEMINIZACION] [PADRES]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Mi vida comenzó como chico, con el nombre de Daniel sin embargo es un nombre que ya no uso, perdí a mi padre por un cáncer muy agresivo, teniendo apenas 8 años mi madre entonces que siempre quiso tener una niña quedo frustrada, pues sin marido y ya de más de 30 años le iba a ser imposible concebir, no es que no lo intentara, ella se conseguirlo una buena dosis de amantes que no solo la hicieran gozar sino que le dieran su semilla para tener más hijos, se embarazo tres veces pero las ocasiones terminaron en abortos espontáneos 

En el último de sus abortos se puso muy grave eso fue cuando tenía 11 años le tuvieron que quitar parte de la matriz a mi madre para salvarle la vida lo que la dejo sin la oportunidad de un nuevo embarazo, desde ese momento luego de regresar del hospital se obsesiono con tener una hija, recorría las tiendas en busca de vestidos de niña que guardaba celosamente en un armario en su cuarto, cuando tenía 12 años  fue todo comenzó una tarde durante las vacaciones de verano en que estaba acostado en mi cuarto viendo la televisión.

Fue el verano justo antes de entrar a secundaria, que ella llego y me dijo que quería que me probara una ropa a modo de juego, a lo que inocentemente accedí sin pensar en las consecuencias que dicha prueba de ropa tendría tanto para mi vida como para mi joven cuerpo que apenas entraba a la pubertad, mi madre me hizo ir a su cuarto en cuya cama había un lindo vestido color amarrillo, con un liguero, medias blancas, zapatos de mujer panty (braga) amarilla y hasta un moño del mismo color que del vestido para el cabello.

Mi madre salió de la habitación para que pudiera cambiarme, una vez solo me desnude, por completo lo primero que me puse fue la ropa interior de mujer que me hizo sentir raro sobre todo porque me apretaba de la parte delantera, luego me coloque el liguero, para continuar con las medias, seguido del vestido, que me quedo debo decir muy bien, al parecer mi madre había atinado mi talla, luego me coloque el moño en mi cabello corto, estaba sujetando las medias al liguero cuando mi medre golpeo a la puerta.

-“¿Puedo pasar?” Pregunto ella.
-“¡Si pasa!”, conteste.

Mi madre se quedo de pie detrás de mi viendo como sujetaba la parte superior de las medias blancas a los seguros de las tiras del liguero que colgaban pegados a mis piernas aun sin vello algunos, mientras lo hacía le pregunte a mamá de forma de lo más natural, sín de nueva cuenta medir mis palabras.

-“¿Esto es solo un juego verdad Mamá?”
-“¡Claro que sí, es solo un juego!”

Sin embargo alcance a ver la mirada de mi madre cuando ella me hizo dar vueltas para que pudiera ver cómo me quedaba ese atuendo.

Su mirada era la gusto, de alguien que veía su sueño hecho realidad ante sus ojos, sentí vergüenza cuando ella levanto la falda que era muy corta para ver si el liguero y la ropa interior estaban bien colocados, su mirada de júbilo cambio a una de enojo al ver el pequeño bulto que se formaba en la parte delantera de mi panty, rápidamente ella cubrió mi entrepierna con la falda y de nuevo su rostro se ilumino de alegría, todo ese verano recuerdo que me hizo probar muchos vestidos, también lencería muchas veces muy atrevida, siempre mostrando su enojo al ver el busto que se formaba en mi entrepierna.


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El verano paso muy rápido y pronto estaba en secundaria, ahí fue donde escuche por primera vez el término “jalarle el pescuezo al ganso”, mis amigos de la escuela llevaban revistas de adultos que sus padres dejaban olvidadas o que encontraban de una u otra manera terminaban en sus manos para ser vistas por nuestro ojos pubertos, una de esas imágenes de un bella mujer de grandes senos con las piernas abiertas, abriendo su rajita para enseñar el agujero entre sus piernas no se salía de mi mente.

Esa imagen provoco que tuviese mi primer sueño húmedo, una noche cálida, en la que dormía solo en trusa (slip) me desperté todo agitado, jadeante sintiendo algo húmedo por dentro de mi ropa interior que mojaba mi pene, me puse de pie y encendí la luz, para ver un liquido blanco muy espeso manchar todo mi pene como mi prenda, tuve que cambiarme de ropa interior, no antes de limpiarme con papel sanitario aquel liquido lechoso, desde esa noche me obsesione con volver a sentir esa gran sensación que sentí en mi sueño, por lo que tarde en descubrir la masturbación.

Lo recuerdo bien, fue la noche después de la explicación sobre el tema dada por el profesor de sexualidad de la escuela, que supe cómo podía lograrlo, aquella noche solo en mi cuarto, me desnude para con mi mano derecha comenzar a jugar con mi pene que poco a poco para mi asombro comenzó a crecer y crecer hasta quedar muy duro, lo envolví entonces con mi mano, tirando del prepucio hacia abajo, para luego volver a subir aquello fue toda una revelación fue una sensación muy agradable, por lo que continué haciéndolo, cada vez aumentando mas el ritmo.

Mi mano bajaba y subía de mi endurecido miembro luego de algunos minutos como si fuese un autómata, me retorcía de placer sintiendo un agradable calorcito formándose en la base de mi pene, sintiendo como mi prepucio cubría y descubría la cabeza rosada de mi pene, de pronto todo mi cuerpo se tenso al tiempo que del agujero de mi glande broto un gran chorro de espeso liquido blanco que cayó sobre mi pecho seguido de otro y otro más mientras todo mi cuerpo temblaba de placer, con mis ojos cerrados disfrutando de aquella primera eyaculación consciente.

Luego de eso cada noche no podía evitar masturbarme, siempre recordando la imagen de aquella mujer de aquella revista, hasta una noche en que estaba disfrutando de mi mano cuando mi madre entro de improviso en mi habitación, para descubrirme desnudo sobre la cama con mi mano rodeando mi pene, ella colérica dijo.

-“¡Lo sabia!, esas manchas en tus trusas no podían ser de otra cosa más que de semen”.

Ella estaba visiblemente alcoholizada, no me dio tiempo de explicar nada o de ponerme mi trusa simplemente me tomo de los cabellos para arrastrarme hasta la cocina en donde me sentó en una silla mientras coloco para calentar un afilado cuchillo en la estufa.

Mientras la afilada hoja se calentaba mi madre procedió a amarrarme a la silla asegurándose que mi pelvis quedase un poco fuera del asiento, cuando el cuchillo estuvo lo suficientemente caliente, ella lo tomo, fue hasta ya estaba amordazado sin poder hacer nada para evitar lo que estaba a punto de hacerme, mi madre entonces tomo mi prepucio, estirándolo con fuerza hacia ella lo que me causo mucho dolo para luego sin compasión alguna cortarlo con el cuchillo ardiendo de lo caliente que estaba, circuncidándome brutalmente.

El dolor que sentí fue tan grande que me desmaye, cuando recupere el sentido estaba en mi cama con mi pene vendado, con mi madre a mi lado, ella me dijo que si volvía a masturbarme iba tener que hacer algo más drástico que solo cortar pellejos, me recupere rápido de mi circuncisión aunque no pudo masturbarme en casi un mes pues me dolía, pero una vez sanado los sueño húmedos regresaron, era algo que no podía evitar, llego un punto en que no me pudo contener por más tiempo y de nuevo comencé a masturbarme para ese momento ya de 14 años en plena pubertad.


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Mi madre me tenía muy vigilado y comenzó cada vez con mayor frecuencia insistir que usara ropa de mujer, de adolescente cada que estuviera en la casa, por supuesto yo me negaba pero ella me amenazaba con cortarme algo más por lo que siempre terminaba vistiendo como mujer en casa, poco a poco mama dejo de llamarme por mi nombre y comenzó a llamarme Daniela, sin embargo sin que ella lo supiera seguía masturbándome todas las veces que me eran posibles, la mayoría de las veces en la escuela.

Hasta una noche en que ella de nuevo luego de salir con una amigas bastante alcoholizada entro en mi habitación, estaba durmiendo pero desperté cuando la escuche como tiraba y desordenaba mi habitación,  le pregunte asustado.

-¿Qué buscas mamá?
-“¡Tus trusas desaparecidas, crees que no me he dado cuenta!”

De pronto movió mi cómoda y una caja de zapatos cayó al suelo, al hacerlo se abrió dejando a la vista unas seis trusas, mi madre tomo una y la extendió, la mancha amarrilla seca, con ese característico olor al semen seco, decía que no había dejado de masturbarme, mi madre ardió en cólera, me tomo de los cabellos para de nuevo llevarme a rastrar a la cocina.

Mientras le suplicaba con lagrimas en los ojos, que no hiciera nada, mi madre, me amarro a la mesa de la cocina que era una mesa solida de madera, con las piernas extendidas, ella me destrozo mi trusa que portaba en ese momento me dijo que ya nunca más iba a necesitar ropa interior de hombre, ella coloco una enorme tijera con la que podaba algunas ramas de nuestro jardín en la estufa espero a que se calentara para regresar a donde estaba.

Primero tomo mi flácido pene, coloco la tijera en la base que me quemo mis huevitos terriblemente para luego cortar mi pene, cercenándolo de un solo corte, casi escupo mi lengua de gran dolor que eso me provoco, cuando empecé a gritar mi madre tomo los girones de mi trusa que ella momentos atrás destrozo que metió en mi boca, luego con mi escroto totalmente bañado en sangre ya no podía hacer mucho, ella fue por un huero que tenía en la estufa el cual ardía por lo caliente que estaba, y con eso cauterizo el minúsculo muñón que quedo de mi pene.

Luego limpio toda la sangre con algodones con alcohol, lo mejor que pudo, para ese momento estaba casi inconsciente, apenas sentí su mano levantar mi escroto el cual tiro con fuerza hacia mis separadas rodillas para luego cortar todo mi escroto de un solo tijeretazo, mi cuerpo se tenso y comenzó a temblar con mis ojos en blanco me desmaye por el terrible dolor que se extendió por todo mi cuerpo, en ese momento, desperté al día siguiente desnudo con mi madre atendiendo mis heridas, sin nada mas en mi entrepierna que dos horribles cicatrices como quemadas.


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Luego de eso mi madre me compro infinidad de calzones, pantys y tangas, de todos los estilos como materiales, además de minifaldas, pentalones de mujer, faldas, con un completo set de maquillaje que se empeño en que aprendiera a usar.

Me comenzó a dar estrógenos sin que lo supiera lo que hizo que mis pechos comenzara a crecer y mi piel comenzara a sentirse muy suave, el vello que había comenzado a salir dejo de hacerlo, poco a poco me fui convirtiendo en Daniela no solo físicamente sino también mentalmente, a los 18 años mamá me pago un cambio de sexo, con un prestigioso cirujano plástico que me hizo una linda vagina en lugar de mis horribles cicatrices que tenía en mi entrepierna.     

A los 22 años perdí mi virginidad en la universidad con un chico de nombre Josue, con el cual aun salgo y es mi novio oficial, aun no sabe que nací siendo un hombre, para el soy una mujer de verdad aunque la verdad sé que soy un chico atrapado en el cuerpo de una mujer, odio a mi madre y lo que me hizo, pero ya no tiene caso luchar mis preciados tesoros masculinos se fueron hace mucho, ahora solo puedo esperar vivir el resto de mi vida como una mujer lo mejor posibles, después de todo me he acostumbrado a ser Daniela. 



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Imagen que inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul        Mail: darksoulpgm@gmail.com