BARRA CASTRADORA

Desperté no sé cuánto tiempo paso, estaba con un fuerte dolor de cabeza como de hombro, estaba amarrado de pies y manos con los ojos vendados, sentí dos pares de manos levantarme de los brazos para luego ser llevado a otra habitación, casi de inmediato sentí otras manos por mi cuerpo cortando mi uniforme, hasta dejarme solo en ropa interior que también corto para dejarme completamente desnudo, sentí como fui colocado sobre lo que me pareció una gruesa barra rectangular de madera cobre la que mi vientre fue apoyado......


BARRA CASTRADORA
Desperté no sé cuánto tiempo paso, estaba con un fuerte dolor de cabeza como de hombro, estaba amarrado de pies y manos con los ojos vendados, sentí dos pares de manos levantarme de los brazos para luego ser llevado a otra habitación, casi de inmediato sentí otras manos por mi cuerpo cortando mi uniforme, hasta dejarme solo en ropa interior que también corto para dejarme completamente desnudo, sentí como fui colocado sobre lo que me pareció una gruesa barra rectangular de madera cobre la que mi vientre fue apoyado. Sobre aquella barra de madera fue violado para luego ser castrado.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [VIOLACIÓN] [DOMINACIÓN]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Con 31 años era un joven sargento del ejército, estaba en una peligrosa misión con mi escuadrón, estábamos rodeados por el enemigo nuestro escape no había salido como habíamos planeado, pero nos estábamos defendiendo muy bien, nuestro capitán estaba con nuestro operador de radio tratando de hacer contacto para que nos brindaran apoyo aéreo y rescate, habíamos perdido ya dos amigos en acción, acaba de derribar a uno de atacantes al darle un certero disparo en la cabeza, cuando de pronto escuche una fuerte detonación detrás de donde estaba, luego mi cuerpo fue arrojado por los aires eso es lo último que recuerdo.

Desperté no sé cuánto tiempo más tarde, estaba con un fuerte dolor de cabeza como de hombro, estaba seguro que estuve cerca de una detonación de una granada o de un cohete, sea cual fuese de los dos me dejo fuera de combate, estaba amarrado de pies y manos con los ojos vendados, no había rastros de mi capitán o de alguno de mis compañeros de armas, debieron pasar muchas horas antes de que alguien viniera a donde estaba, sentí dos pares de manos levantarme de los brazos para luego ser llevado a otra habitación en donde fui dejado.

Casi de inmediato sentí otras manos por mi cuerpo cortando mi uniforme, hasta dejarme solo en ropa interior que también corto para dejarme completamente desnudo, sentí como fui colocado sobre lo que me pareció una gruesa barra rectangular de madera cobre la que mi vientre fue apoyado, mis piernas fueron aseguraras por las rodillas, mis brazos fueron desatados paro solo para ser atados a la parte baja de las columnas que sostenían la barra, estaña en una posición de lo más vulnerable con mis nalgas y genitales completamente expuestos para quien quisiera tomarlos o peor aun torturarlos.

De pronto alguien coloco una mordaza en mi boca que me dejo prácticamente mudo, casi al mismo tiempo sentí como unas manos comenzaron a recorrer mis fuertes como tersas nalgas, sentía como esas manos las recorrían con lujuria apretándolas, estrujándolas con lascividad, algo que me inquieto, a mi mente vinieron escenas siendo violado algo que por supuesto no iba a permitir, comencé a revolverme, a luchar contra mis retenciones, aunque sin mucho éxito ya que estaba fuertemente sujeto, de pronto sentí como aquellas manos me abrieron mis nalgas para dejar expuesto mi virginal ano, que se frunció al sentirse desprotegido.


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Apenas pasaron unos segundos desde que me abrieron las nalgas con fuerza, cuando sentí primero un aliento cálido sobre mi ano, para casi de inmediato sentir un cálido lengüetazo que lleno de saliva el interior de mis nalgas en especial mi ano, para ser seguido de otro y otro largo lengüetazo que hizo que todo mi cuerpo se estremeciera de placer a mi pesar, mi pene también comenzó a reaccionar a esa inusual estimulación que pocas veces había sentido en mi vida pero en su mayoría producidas por la boca y lengua de una mujer no por la de un hombre.

Aquella lengua no solo se concentro sobre mi ano, en el que puso una especial atención sino que también cubrió todo el interior entre mis nalgas, para descender hasta donde estaban mis testículos los cuales eran lampiños pues me gustaba rasurarlos, de tanto en tanto, la última vez fue antes de la misión fallida por lo que el vello sobre mi escroto era prácticamente nulo, sentí como aquellos labios se posaron sobre mis testículos, para luego ser engullidos por aquella boca uno a uno lo que me hizo gemir aunque la mordaza apago el gemido antes de salir de mi boca.

Luego sentí uno una mano tomo mi pene para ese momento en completa erección, el cual estaba circuncidado, la mano lo comenzó a masturbar lo que por supuesto me provoco placer de inmediato, la boca jugó con mis testículos y ano alternadamente por varios minutos hasta que sentí como un dedo me penetro, seguido de un segundo para luego de unos segundos un tercero mientras la boca comenzó a darme una insuperable mamada, los dedos entraban y salían de mi ano, dilatándolo a voluntad por varios minutos, hasta que de pronto se detuvieron y salieron de mi ano.

L boca también se aparto de mi pene, un segundo después sentí como un ardiente glande fue colocado justo sobre mi ano, el cual comenzó a hacer presión apreté mis nalgas todo lo que pude lo mismo que mi ano buscando evitar que aquel endurecido pene entrara pero fue inútil, las manos de aquel maldito me abrieron mis nalgas lo que hizo que toda resistencia de mi parte fuera en vano, de pronto sentí como el hinchado glande logro vencer la resistencia de mi ano para penetrar por completo en mi.

Un segundo brutal empujón de aquel hombre el resto de su tremenda erección de no menos según mis cálculos de 20 cm entro en mi, hasta que sus grandes testículos bastante peludos por lo que sentí se aplastaron contra mis nalgas, lo que hizo que apretara mis mandíbulas al sentirme desvirgado y al mismo tiempo sentir como mi ano se rasgo lo que me produjo un gran dolor, sentí en ese momento como si un poste me fue introducido por el ano, el hombre se mantuvo quieto por unos segundos antes de comenzar a moverse.

El comenzó lento, agarrándome de mis caderas, mientras me penetraba con cada nueva embestida sentía que mi alma abandonaba mi cuerpo de lo fuerte que llegaron a hacer, los grandes testículos del hombre, chocaban con violencia contra los míos que me hacía ver las estrellas de dolor con cada nuevo impacto, aquello se prolongo por varios minutos, las embestidas hicieron que luego de unos minutos mi pene comenzara a arrojar mi espeso semen por alguna razón, en realidad no estaba excitado sino en un mar de dolor en ese momento, por lo que no pude de disfrutar del que sería mi último orgasmo como hombre.

Fueron seis potentes disparos lo que salieron de mi pene en completa erección, seguidos de tres de menor fuerza como abundancia que era el contenido de mis testículos de seis días en los que no eyacule por estar con otras preocupaciones, uno minutos más tarde sentí como el interior de mis intestinos eran llenado por el ardiente semen de mi violador, fueron ocho potentes disparos los que aquel hombre deposito en mi interior, entre jadeos y resoplidos de su parte que fueron una señal clara para mí que en verdad disfruto mucho venirse en mi interior con su pene teniendo fuertes espasmos mientras eyaculaba.


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Cuando aquel hombre termino de correrse espero unos segundos antes de sacar su aun duro pene de mi interior dejándome con mi ano muy abierto latiendo buscando cerrarse, chorreando semen, sangra y mierda por igual, lo sentí irse por unos momentos para luego regresar, cuando lo hizo me limpio todo lo que salía de mi ano, y espero a que este se cerrara por completo antes de sentarse por detrás de mí en un pequeño banco de madera, para comenzar a acariciar mis testículos, si hubiese sabido lo que vendría hubiese luchado en vez de permanecer impávido.

De pronto entre sus manoseos a mis testículos sentí como una de sus manos estiro la piel de mi escroto, para luego sentir como algo filoso abrió una gran herida vertical justo en medio de mis dos testículos que casi me hacer tragarme mi propia lengua de lo fuerte que intente gritar, pero la mordaza en mi boca lo hizo imposible, luego sentí como un largo dedo hurgo en el interior de mi escroto hasta capturar uno de mis testículos el cual saco fuera de mi saco de piel, para dejarlo colgar por fuera de mi escroto.

Repitió la operación para dejar al segundo de mis testículos colgar fuera de mi escroto, luego sentí como comenzó a cortar la piel que para ese momento sobraba de mi escroto hasta eliminarla por completo, luego coloco algunos puntos de sutura unos dos centímetros de donde sobresalían los conductos que aun sostenían a mis testículos, para luego cortarlos uno a uno por debajo de los puntos de sutura hasta castrarme, convirtiéndome para siempre en un eunuco para el resto de mis días, inserto lo que quedo de mis conducto y suturo la herida que quedo como una larga herida por debajo de mi pene en erección.

Apenas y hubo sangre aunque sí mucho dolor, cuando corto la cuerda que unía al último de mis testículos a mi cuerpo me desmaye, me desperté de nuevo cuando estaba terminando de suturar mi herida, el hombre termino de castrarme se puso de pie tomo el banco de madera, para luego irse, por lo menos eso sentí, al poco rato alguien vino para retirar de mi ojos la venda como la mordaza de mi boca, tenía la boca seca de tanto gritar pero ya no tenía más fuerza para seguir gritando en ese momento.     

Observe como un hombre se coloco a mi lado para luego escucharlo decir “¡como está el nuevo eunuco!”, para luego reír burlonamente mientras comenzó a darme nalgadas con su mano, muy fuertes una tras otra, alternando mis nalgas, con su gran mano, hasta hacer que comenzara a gritar pese a resistirme cuando las nalgadas comenzaron a dejar mis nalgas rojas brillando de lo duro que su mano azotaba mis nalgas, cuando se canso continuo dándome de nalgadas con su otra mano, aquello duro varios minutos que termino cuando literalmente le suplique con lagrimas en los ojos de dejara de nalguearme.


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Estuve prisionero del aquellos hombre por seis meses en los que abusaron de mi en todas las formas en que se puede no solo abusar de un hombre castrado, sino que me humillaron y redujeron a una piltrafa humana antes de devolverme a mis compatriotas, no fui recibido con honores en casa pues nuestra misión era secreta, fui dado de baja del ejercito con honores y pensionado generosamente por lo dado por mi país, que creo fue excesivo.

Pase muchos meses en terapia, antes de tan solo poder volver a poder hablarle a una mujer me implantaron unas prótesis testiculares y me hicieron un nuevo escroto con la terapia de reemplazo hormonal combinada con algunos medicamentos para la impotencia fui capaz de volver a tener sexo sin tener testículos pero simplemente no sentía el mismo placer que antes, era como si algo se perdió para siempre como mis testículos al ser castrado, eso fue hace 10 años, he salido con varias mujeres pero creo que con los que más he sentido placer es cuando lo hice con un hombre con un pene de 26 cm en erección.

Por alguna razón que no puedo comprender sentir como me penetraba con su dura erección mientras me masturbaba me hizo llegar a un orgasmo de la misma intensidad de los de antes de ser castrado, por lo que de vez en cuando recurro de nuevo ese hombre que es el único que me hace sentir de nuevo vino aunque siempre que me penetra regreso a casa sintiéndome mal, sintiéndome sucio, no quiero ser gay, quiero ser hombre, quiero poder gozar al penetrar a una mujer como antes de que aquellos maldito hijos de puta me colocaran sobre aquella nefasta y terrible “Barra Castradora”. 



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Imagen que inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ATRAPADO SIN SALIDA

Termine mi doctorado en sicología a la edad de 27 años, pero nunca he ejercido mi profesión aunque me es muy útil, para lo que hago, soy un cougar o una roba chicos como quieran decirme, tengo una isla privada cerca de la costa de África en donde mando a mis víctima y en donde paso mucho de mi tiempo, verán luego de terminar mi doctorado las relaciones con los hombres de mi edad comenzaron a aburrirme por lo que comencé a salir con hombres más jóvenes......


ATRAPADO SIN SALIDA
Termine mi doctorado en sicología a la edad de 27 años, pero nunca he ejercido mi profesión aunque me es muy útil, para lo que hago, soy un cougar o una roba chicos como quieran decirme, tengo una isla privada cerca de la costa de África en donde mando a mis víctima y en donde paso mucho de mi tiempo, verán luego de terminar mi doctorado las relaciones con los hombres de mi edad comenzaron a aburrirme por lo que comencé a salir con hombres más jóvenes. Busco a Adolescentes con los cuales tener buen sexo, cuando me aburren o se vuelven posesivos los castro y mando a mi isla privada.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [CIRCUNCISIÓN] [FEMDOM]


Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





A mis 46 años soy una mujer con un cuerpo que una mujer de 26 años envidiaría, claro que cuido mucho mi alimentación, uso cremas reafirmantes, humectantes y anti arrugas carísimas, además voy al gimnasio y acudo con regularidad a tratamientos especiales a los spas más exclusivos del mundo, por el dinero no me preocupo pues soy muy rica tengo más dinero del que puedo gastar en varias vidas, mis abuelos me heredaron una gran fortuna al morir cuando tenía 16 años, que me permite gastar hasta tres millones de euros por día por 90 años,  y para ese tiempo una cantidad similar o superior se habrá vuelto a generar.

Mis padres murieron poco después de que terminara mi doctorado en sicología a la edad de 27 años, pero nunca he ejercido mi profesión aunque me es muy útil, para lo que hago, soy un cougar o una roba chicos como quieran decirme en verdad me interesa menos que nada, tengo una isla privada cerca de la costa de África en donde mando a mis víctima y en donde paso mucho de mi tiempo, verán luego de terminar mi doctorado las relaciones con los hombres de mi edad comenzaron a aburrirme por lo que comencé a salir con hombres más jóvenes a mí.

Fue entonces que mientras más jóvenes fueran mis amantes mas placer sentía al tener sexo con ellos, hasta que descubrí que los adolescentes entre 16 y 17 años eran los mejores amantes del mundo, pues su vitalidad estaba en su mejor momento, además sus ganas y sensibilidad eran mejores que las de cualquier hombre de mi edad, fue así que comencé a salir con adolescentes en secreto pues la sociedad no ve con buenos ojos que una mujer mayor salga con un hombre que podría ser su hijo, después de todo tenía una reputación que conservar.

Mi primer amante adolescente de planta fue Rafael un chico de 17 años, con un pene muy bien desarrollado para su edad, pero pronto el se obsesiono conmigo quería que fuera su novia que reveláramos nuestro amor al mundo, cosa que no podía hacer, el comenzó a ser mas posesivo como dominante, supe entonces que debía hacer algo o todo seria revelado una noche lo cite en mi mansión, un día que los criados tenían libre, lo hice pasar, lo drogue para después castrar, cuando despertó y descubrió que ya no era un hombre casi enloquece.

Rafael fue al primero que envié a mi isla como huésped permanente, cuando lo castre me di cuenta que sentí mucho placer y desee desde ese momento volverlo a hacer, además también descubrí que los hombres castrados se vuelven más dóciles y aceptan ser humillados, torturados y hasta mutilados con beneplácito, algo que me gusto por lo que me propuse a mi misma convertirme en una castradora y Ama profesional, fue así que chico a chico mi colección de esclavos eunucos fue creciendo poco a poco, primero los convertía en mis amantes, cuando ellos querían mas llegaba el momento de volverlos mis esclavos eunucos para el resto de sus vidas.


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Bueno mi amante actual es un lindo joven de 16 años de nombre Eduardo, es tiene el cabello castaño claro, piel blanca, ojos color miel, rostro fresco como juvenil, con un cuerpo atlético con un abdomen plano no marcado, él es delgado, no flaco, con fuertes piernas como brazos unas nalgas firmes como paraditas, que siempre se me antojan tocar, su vello corporal es escaso, apenas algo en su zona púbica pero a Eduardo le gusta mantenerla bien recortada.

En cuanto a su pene este es normal para un chico de su edad aunque en erección alcanza los 19 cm, acompañando a su pene sin circuncidar un poco más abajo, colgando libres un buen par de testículos que son la fuente de su vitalidad como virilidad, estos cuelgan bajos lo que me gusta pues son fáciles de agarrar para acariciar o jugar, además cuando me penetra los puedo sentir chocar contra mis nalgas lo que me excita siempre de sobre manera, el es un lindo chico pero pronto deberá pasar a ser parte de mis eunuco como el resto de mis amantes.

Eduardo, se he estado vuelto más posesivo conforme avanzaron los meses él ha sido mi amante desde hace seis meses, lo conocí en una plaza comercial en donde los adolescentes de la ciudad suelen ir a pasear, comer y comprar luego de la escuela, suelo ir a ese lugar en busca de nuevos prospectos de amantes, cuando lo vi el flechazo fue absoluto, era lindo y dio la casualidad que apenas tres semanas atrás acaba de castrar a mi último amante por lo que estaba urgida por algo de buen sexo.

No tuve que esforzarme mucho para atraer su atención, lo cual hice discretamente y cuando me abrí de piernas para que el alcanzara a ver mi pequeña tanga blanca que portaba ese día desde donde estaba sentado, eso fue todo el ya fue mío desde ese momento, como todo buen hombre no tardo en acercarse, cuando lo hizo lo invite a sentarse, hablamos unos minutos para luego yo salir primero, luego él, lo espere en el estacionamiento, ahí lo hice subir a mi lujoso auto último modelo, para ir luego a una pequeña casa a las afueras de la ciudad de mi propiedad, bien equipada y especialmente planeada para mis escapadas sexuales.

Al llegar a esa casita en medio de un pequeño bosque privado de mi propiedad ambos bajamos del vehículo, apenas entrar lo comencé a besar, algo que Eduardo no se esperaba, mi mano se deslizo por su dorso hasta su entrepierna hasta que apreté por primera vez sus testículos por encima de su pantalón de mezclilla que hizo sobre saltar al inexperto adolescente, sin embargo el no dejo de besarme mientras nuestras lenguas se entrelazaban en mi boca, pronto sentí sus manos comenzar a recorrer mi cuerpo también por encima de mi ropa.

Entre besos y caricias fue llevando a Eduardo hasta la habitación en donde una vez ahí dentro, lo comencé a despojar de sus ropas sin dejar de besarlo, primero su camisa, luego su zapatos, proseguí con sus calcetines (medias), luego lo despoje de su pantalón dejándolo solo en ropa interior un bóxer negro ajustado en donde se notaba su rígida erección que estaba en verdad ansiosa por emerger, pero en ese momento me aparte de él para despojarme de mi blusa, como de mi falda, quedando solo en ropa interior, me despoje rápido de mi sostén (corpiño) dejando mis senos a la vista.

Quede ahí de pie apenas con una muy sexy liguero color blanco, mis medias y mi pequeña tanga blanca que apenas podía contener a mis inflamados labios vaginales que se marcaban perfectamente a la delgada tela que para ese momento estaba transparentada por lo húmeda que ya estaba, me acerque de nuevo a Eduardo para besarlo, el beso se prolongo por algunos minutos cuando nuestros labios se separaron le susurre al oído, “vamos cariño quítame la tanga, quiero que veas mi vagina ahora mismo”, apenas termine de decirle esas palabras sentí como las manos de Eduardo comenzaban a despojarme de mi tanga.

Mientras Eduardo me despojaba de mi tanga, lo besaba, mientras una de mis manos le sobaba su pene en completa erección ya babeando abundante líquido pre seminal de la punta, una vez sin mi tanga despoje de su bóxer a Eduardo, me le quede viendo su pene sin circuncidar con su prepucio cubriendo todo su glande, con una de mis mano corrí su prepucio hacia atrás de la corona de su glande para casi de inmediato meterme su pene a la boca que hizo que Eduardo casi se eyaculara por el gran placer que eso le provoco.

Mientras le chupaba su pene duro como roca, con una mano jugaba con sus testículos bastante bajos, que me encantaron desde ese momento, con mi otra mano acariciaba su pecho como vientre suavemente mientras Eduardo movió su cabeza hacia atrás, al tiempo que cerró los ojos con sus manos sobre mi cabeza disfrutando de lo que seguramente fue la primera mamada de su vida, a los 15 años en ese momento, su erección entraba y salía de mi boca lentamente, culminaba cada embestida con un largo lengüetazo de mi parte que lo hacía estremecer de placer.

Luego de algunos minutos fue yo la que subí sobre él, que estaba para ese momento acostado boca arriba sobre la cama de la habitación, tome su pene, corrí su prepucio de nuevo hacia abajo, para dejar su prepucio al descubierto que coloque en la entrada de mi vagina, para dejarme caer lo que hundió todo la erección de Eduardo en mi empapada vagina, con el impacto de mi pelvis con la suya sus testículos rebotaron contra mis nalgas, que me hizo dar un gemido lo mismo que a él, que se incorporo para apoderarse de mi senos con sus manos y boca.

Mientras él me chupaba mis ya endurecidos pezones, comencé a mover mis caderas con mi pelvis subiendo y bajando con el pene de Eduardo duro como pocas veces lo he vuelto a sentir hasta ahora, entrando y saliendo de mi vagina, con cada salida de su pene un chorro de mi jugos se escapaba de mi vagina, tanto que pronto los testículos de Eduardo que no dejaban de rebotar contra mis nalgas estaban completamente empapados de mis jugos pero eso solo hacía que nuestro placer creciera más de lo que ya estaba en ese momento.

Gemía sin control disfrutando de ese nuevo pene como amante me vine dos intensas veces antes de que Eduardo tensara su cuerpo, su pene creció tanto a lo largo como a lo ancho mientras comenzó a tener espasmos segundos antes de que un gran chorro que broto de su pene chocara con fuerza con el fondo de mi vagina que me produjo un gran estremecimiento mientras Eduardo se aferraba a las sabanas mientras gruñía de placer, con su cálido semen saliendo de su pene para llenar mi vagina por primera vez, hasta que ambos quedamos ahí tendidos bañados en sudor jadeantes pero en verdad muy satisfechos.


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Eso fue hace ya seis meses, ya no puedo permitir sus exigencias por hacer pública nuestra relación, hoy fue la última vez que tuvo sexo en su vida sin que él lo supiera claro, me esmere en darle el mayor placer de su vida para que tenga algo que recordar lo observo dormir sobre aquella cama que ha sido testigo de nuestros encuentros desde el primero, denudo con su pene flácido, con su prepucio cubriendo su glande, una gota de semen aun es visible en la punta de su pene.

Me acerco a él, le acaricio su cabello, el apenas y reacciona no espera nada malo de mi, aprieto el embolo de la jeringa para dejar escapar un poco del liquido que contiene por la aguja, para luego clavarla en el cuello de Eduardo y vaciar el contenido en ella en menos de un segundos, el pobre adolescente apenas y tuvo tiempo de reaccionar, para luego volver a caer en la inconsciencia, aunque parezco frágil no lo soy, lo alzo para llevarlo al sótano de la casa que he acondicionado como mazmorra y cámara de tortura al mismo tiempo.

Para cuando Eduardo despertó estaba amarrado con cadenas, con los brazos en alto con las muñecas juntas amarradas a una fuerte viga del techo, una mordaza estaba puesta en su boca, con un dildo en el interior de su boca que le impedía producir cualquier sonido coherente, una gruesa cadena pendía de su cuello, sus pies tocaban el suelo a penas de puntitas, con sus tobillos también asegurados, estaba frene a él en solo liguero negro y  medias con una gran fusta entre mis manos, Eduardo al verme abrió los ojos grandes en completa sorpresa.

-“Eduardo es hora de pagar por todo el placer que te he dado en estos meses ¿a poco creíste que era gratis?”

En ese momento comencé a azotarlo con la fusta que tenia entre mis manos, los azotes se distribuyeron por todo el joven cuerpo de Eduardo que se revolvía de dolor con cada nuevo impacto, debí azotarlo por espacio de 20 o 25 minutos antes de parar, cuando lo hice todo el cuerpo de Eduardo estaba lleno de moretones rojos y negros, arroje la fusta a un lado para ir por una picana de dos puntas de las usadas para el ganado.

La primer descarga fue sobre sus testículos que hizo tensar su cuerpo para luego revolverse tratando de ocultar sus testículos de la picana con todo su cuerpo sintiendo un dolor inimaginable, varias descargar fueron sobre sus delicados testículos que hicieron delirar de dolor a Eduardo aquella tortura eléctrica se prolongo por varios minutos, siempre buscando tocar puntos sensibles de la anatomía del adolescente buscando maximizar la sensación de dolor, pero casi en su totalidad las descargas fueron sobre su pene y testículos que hacían literalmente volver loco de dolor a Eduardo con cada nueva descarga.

Cuando la energía de la picana se agoto la deje caer, era hora del evento principal, fue por un elastrador, que ya tenía cargado con una liga castradora, regrese a donde estaba Eduardo, me puse de cuclillas frente a él, con su cuerpo todo sudado, olía a miedo, cuando tome su escroto con mi mano, todo su cuerpo se estremeció, apenas jale su escroto un poco, para ir pasando testículo por testículo por la estirada liga, para después colocar la liga lo más alto en su escroto que pude, quite el seguro del elastrador y la liga se cerro de golpe haciendo que todo el cuerpo de Eduardo brincada por el dolor que eso le produjo.

Mientras esperaba uno minutos a que la liga hiciera lo que debía hacer, fue por una tijera muy bien afilada, regrese con Eduardo me coloque de nuevo de cuclillas pero esta vez tome su prepucio el cual jale con todas mis fuerzas, cuando estuve segura que estaba completamente estirado, se lo corte con la tijera de un solo certero tijeretazo, circuncidándolo en el acto, cosa de nuevo produjo un gran dolor en Eduardo, fue raro para mi ver su pene sin la piel que cubría normalmente su glande descubierto desde ese momento para siempre, chorreando sangre.

Deseche la piel sangrante que alguna vez fue el prepucio de Eduardo en un cubo lleno de prepucios de mis otros amantes, luego fue por un par de guantes de látex, que me coloque, un bisturí y algunas otras cosas, regrese a donde estaba Eduardo, esta vez, con un pequeño banquito de metal en el que me senté frente a él, tome el bisturí con una mano mientras con la otra tomaba sus testículos ya de un color morado, lo mire a los ojos, que tenían una mirada suplicante como la de una ternera en el matadero.

Le sonreí, para luego hacer un gran corte en su escroto por delante como de 7 cm, que por supuesto provoco un horrible dolor en Eduardo, por esa abertura, extraje con mis propios dedos cada uno de sus testículos, con aguja e hizo auto absorbente suture cada uno de los conductos que unían los testículos al cuerpo de Eduardo, luego usando el bisturí, uno a uno corte los conductos, hasta que el adolescente quedo castrado por completo, convirtiéndose en uno de mis nuevos esclavos, luego suture la herida en su escroto, vende y corte la liga castradora, todo lo hice con el menor sangrado posible, para después aplicar un sedante de nuevo.

Termine justo a tiempo, unos 20 minutos más tarde, estaba recibiendo a Alfredo mi nuevo amante un chico de 17 años con cuerpo de nadador con un pene de unos 21 cm en erección, bastante venoso grandes testículos y cabello rubio, de ojos azules, aquella noche tuvimos un increíble sesión de sexo en la habitación de aquella casa, con el recién castrado Eduardo en el sótano lo que me hizo en verdad excitarme aun más solo de pensar en eso.


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Eduardo fue llevado a mi isla al día siguiente en donde permanece hasta el día de hoy de vez en cuando lo selecciono para sesión de BDSM, o algo más sádico, Alfredo aun es mi amante pese a ya tener un año con él, la diferencia es que él no quiere revelar lo nuestro de hecho adora que todo sea secreto, mientras siga de ese modo seguiré gozando de su gran virilidad que tanto placer me da, por otro lado también estoy de amante de Tony un chico de 16 años adorable con un pene de 16 cm en erección pero que me hace ver las estrellas cuando me penetra por mi culo.

Como sea, los dos Alfredo y Tony son mis amantes por lo que desde ese momento sin remedio alguno ambos pusieron sus virilidades en peligro ahora solo es cuestión de ver cuál de los dos será el primero en ser convertido en eunuco, pues después de todo ambos están “Atrapados y sin Salida”. 



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Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

2550 MUNDO FEMDOM

La humanidad siempre ha encontrado formas de cómo hacerse daño unos a unos, con las cosas más simples menos pensadas siempre las convierte en armas mortales, luego de la bomba atómica, vino la bomba de positrones, luego de antimateria y finalmente la bomba Continental llamada de ese modo por la capacidad de destruir todo un continente, en el siglo XXVI los países independientes que alguna vez formaron los continentes......


2550 MUNDO FEMDOM
La humanidad siempre ha encontrado formas de cómo hacerse daño unos a unos, con las cosas más simples menos pensadas siempre las convierte en armas mortales, luego de la bomba atómica, vino la bomba de positrones, luego de antimateria y finalmente la bomba Continental llamada de ese modo por la capacidad de destruir todo un continente, en el siglo XXVI los países independientes que alguna vez formaron los continentes. Fue luego de la guerra apocalíptica que aquel semental humano seria castrado por aquella bella reina femdom.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMIA] [NULIFICACIÓN] [ESCLAVITUD] [FEMDOM]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





La humanidad siempre ha encontrado formas de cómo hacerse daño unos a unos, con las cosas más simples menos pensadas siempre las convierte en armas mortales, luego de la bomba atómica, vino la bomba de positrones, luego de antimateria y finalmente la bomba Continental llamada de ese modo por la capacidad de destruir todo un continente, en el siglo XXVI los países independientes que alguna vez formaron los continentes, se fusionaron para formar tan solo cinco grandes países, América entro con conflicto con Asia a inicios de ese siglo terminando en una guerra mundial, la quinta con armas Continentales.

El resultado del uso de estas armas fue algo inesperado los anclajes continentales se soltaron, terremotos y tsunamis con olas de 800 metros de alto barrieron la tierra, el 60 % de los volcanes entraron en erupción, un invierno global tuvo lugar que se prolongo por 9 años, el 90 % de la población mundial pereció los sobrevivientes emergieron de sus refugios a un mundo devastado sin recursos a comenzar prácticamente desde cero, en donde la ley del más fuerte era la que regia, en este nuevo mundo algunas mujeres tomaron el control de bastas extensiones formando reinos femdom en las que regían como si fueron antiguas amazonas.

Los hombres era cazados para ser traídos a estos reinos femdom para ser tratados como esclavos, en el mejor de los casos esclavos sexuales que eran usados como sementales para darles descendencia a las mujeres que desechaban a los bebes varones para favorecer a los bebes niñas, aquello era casi como si estuvieran en la antigüedad, en donde las ciudad estaban amuralladas y los caballos de nuevo volvieron a ser necesario, el uso de tecnología era escaso y pocas naciones aun la empleaban con muchas limitaciones pues no entendían muchas veces al 100 % el funcionamiento de los vehículos pues esos conocimientos se perdieron después de la guerra.

Uno de los reinos en donde las mujeres regían con más mano dura que en el resto de todos los que habían alrededor del mundo era el de Xiora, su reina era la segunda del reino, su madre fundo el vasto reino de 1.5 millones de kilómetros cuadrados, en la que varias ciudades, villas y poblados desperdigados por todo el territorio eran dominados por una gran ciudad que fungía a modo capital con una población de 250,000 mujeres y cerca de 400,000 esclavos hombres 350,000 de ellos eunucos, pues solo los mejores hombre eran usados como sementales.


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Aquella Mañana la Reina Deira, estaba de buen humos iba a castigar como se debía al que fue alguna vez el preferido de sus sementales el cual en fechas atrás estuvo conspirando con otros sementales para levantar a los esclavos varones en contra de las mujeres que los oprimen con mano de acero, pero la conspiración fue descubierta, los conspiradores arrestados y castrados en una orgia de mutilación genital entre gritos y sangre en la principal plaza pública de la capital, en donde cerca de 1000 penes y 2000 testículos fueron apilados y quemados luego de ser cortados de sus dueños.

Sin embargos la reina decidió que ella misma castigaría a su favorito en privado, esa mañana la reina portando apenas una minúscula tanga de color negro como única prenda fue hasta un gran patio dentro de las murallas de su rustico castillo que parecía ser sacado de la edad media para encontrar amarrado a su semental favorito apenas con una pequeña prenda color verde que no lograba cubrir sus genitales por lo grande que eran como única prenda.

Estaba amarrado a una solidad pieza de metal que alguna vez significo el género masculino en la sociedad antes de la gran guerra, tenía una capucha negra que le cubría toda la cabeza, debajo estaba amordazado, sus brazos estaban hacia atrás lo mismo que sus piernas flexionadas, con sus muñecas unidas a sus tobillos sostenido en el aire por una gruesa cadena unidad a la solida pieza de metal a la que estaba amarrado, el pene del hombre en erección que sobresalía de su pequeña prenda quedaba a la altura de los grandes pechos de la reina de larga cabellera rubia que rio al ver a su macho favorito en aquella patética situación.

La reina Deira se acerco a donde estaba aquel hombre, todo sudado por estar horas colgado en aquella posición con el pene adolorido pues le fue inyectado una solución para que mantuviera la erección por horas, pero como resultado luego de dos horas el pene comenzaba a doler de una forma aguda pues se inflamaba, la reina llevaba un latido de unos 1.5 metros de largo de una sola punta, de cuero, apenas llego a donde estaba acaricio su marcado abdomen para hablarle.

-“Pudiste ser el padre de mis hijas, cariño pero ahora serás un vil esclavo eunuco para el resto de tu patética vida”.

El hombre se agito al sentir como a escuchar las palabras de la reina moviendo su cabeza en forma negativa buscando la manera de hablar de convencerla de que le dejara seguir siendo uno de sus sementales pero no había escape alguno para él, la reina sabía que no podía tener clemencia de lo contrario sus guerreras la matarían o algo peor debía dar hacer un ejemplo de ese hombre, agito el látigo el cual surco el aire para estrellarse en la pelvis del semental de forma brutal, el impacto arranco la endeble prenda que cubría apenas sus testículos.

Los fuertes golpes del látigo comenzaron a impactar el inmaculado cuerpo del semental masculino que se revolvía sobre la estructura de metal con cada nuevo impacto del látigo que dejaba una marca roja al principio, inmediatamente luego del impacto para tornarse, morada y finalmente negra, debieron ser cerca de 70 fuertes latigazos los que la reina Deira dio al indefenso hombre, cuando los golpes cesaron, el inmaculado cuerpo estaba llena de heridas sangrantes, largas marcas, rojas, moradas y negras recorriendo todo su cuerpo, incluso su pene como escroto no se salvaron de sufrir impactos del látigo.

La reina Deira dejo caer el látigo para tomar el gran pene del semental masculino de no menos de 31 cm de largo, muy grueso, que para ese momento presentaba heridas sangrantes, por su largo y venoso tallo, su mano apretó su erección lo que provoco que el cuerpo del hombre se convulsionara de dolor cuando su mano presiono algunas de las heridas, sin importarle le dolor que el hombre estaba sintiendo la reina Deira comenzó a masturbarlo, provocando en vez de placer un indescriptible dolor en el hombre.

Uno pocos segundos más tarde, la reina se metió el gran glande en forma de casco del hombre en su boca para comenzar a chupar, succionar y lamer con su lengua dentro de su boca lo que hizo de nueva cuenta estremecer al hombre, luego de unos pocos minutos el pene del macho comenzó a contraerse en fuertes espasmos, que indicaba que estaba al borde de la eyaculación, la reina Deira aumento la velocidad de su mano, como de su lengua lo que hizo que unos pocos segundos más tarde, brotara directo a su boca un gran primer chorro de espeso semen, seguido de otro y otro, que ella se bebió.

La reina Deira disfruto de cada uno de los seis potentes como abundantes disparos de semen que de esa gran erección broto, cuando ella estaba seguro que ya nada de esa espesa leche iba salir de aquel pene, se lo saco de su boca, para después soltarlo lo que fue un alivio para el hombre que quedo ahí oscilando, con su pene, goteando sangre al suelo, mientras la reina fue hasta una mesa por un cuchillo de carnicero muy bien afilado con el que regreso hasta donde estaba el agonizante semental masculino.

-“Espero lo disfrutaras cariño pues fue tu ultimo orgasmo como hombre”.

Fue lo que dijo la reina Deira al llegar junto a su víctima, mientras agarraba su pene aun en dura erección de nueva cuenta, sin darle tiempo a nada al hombre alzo el cuchillo por encima de su cabeza para lanzar un fuerte golpe directo al pene que corto de un solo tajo el glande el hombre, un chorro de sangre salió disparado entre los grandes senos de la reina, que sintió el caliente liquido impactar su piel, mientras sostenía en una mano el glande y en la otra mano el cuchillo.

Mientras tanto el hombre se retorcía de dolor, con su largo pene para ese momento decapitado chorreando sangre a borbotones, la reina alzo lo que quedaba del pene para lanzar otro potente golpe con el afilado cuchillo que cerceno poco más de la mitad del pene que le quedaba al hombre, seguido de un tercer golpe que termino por eliminar la totalidad del pene del hombre, que apenas estaba consciente para ese momento, luego la reina se acerco aun mas al hombre pisando los trozos cercenado que alguna vez fueron su virilidad con sus pies.

Ella tomo el escroto, lo acaricio por unos segundos, estaba bañado en su totalidad por la sangre que brotaba de donde alguna vez estuvo su pene, le apretó los testículos fuerte hasta que uno de ellos cedió a la tremenda presión de la fuerte mano de la reina y se reventó,  el dolor que eso le causo al pobre ya eunuco, fue tal que la mordaza no pudo contener el tremendo alarido que emitió en ese momento pero la reina aun quería más dolor, concentro el agarre de su mano en el testículo que aun estaba entero.

Ella apretó con todas las fuerzas que su mano podía infringir que era mucha, dada su gran fortaleza física, apenas unos segundos después en medio de un inimaginable dolor el testículo restante estallo dentro del escroto del eunuco, en ese momento la reina agarro el escroto lo estiro con todas su fuerzas, coloco el afilado ensangrentado cuchillo debajo del estirado bolso de piel y lo corto de un solo movimiento de su mano, el deformado escroto quedo en su mano, ella lo observo por unos segundos para después arrojarlo para que se estrellara contra uno de los muros que rodeaban ese patio.

Mientras el cuerpo del hombre se sacudía sin parar de forma grotesca, como si estuviera teniendo un gran ataque epiléptico, hasta que un piadoso desmayo se apodero de su cuerpo, la reina entonces tomo un hierro al rojo vivo y cauterizo las heridas sangrantes en su entrepierna, el desmayado nuevo eunuco apenas y reacciono a esta terrible forma de curación, luego con todo su cuerpo escurriendo de sangre se marcho, ordenando a sus sirvientes que lo bajaran y curaran.


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Cuando se repuso el eunuco nulo fue llevado a trabajar a los campos de cultivo primero en donde fue sometido a una vida de verdadero desgaste llena de privaciones y vejaciones, luego fue llevado a las minas de hierro, para finalmente ser llevado a las minas de sal, en donde murió apenas 15 años después de su castración a la edad de 46 años víctima de una neumonía.  

Mientras tanto para ese momento estaba dando a luz a su tercera hija, producto de la fecundación de del nuevo favorito que ocupo el lugar del anterior un hombre de 30 años, alto, musculoso, atractivo de ojos verdes, con una erección de 30 cm muy ancha, con dos grandes testículos por debajo que colgaba muy sueltos casi como si fueran de toro que volvían loca a la reina Deira de placer.

Para ella el favorito anterior era solo un recuerdo vago, a sus 45 años era una gobernante absoluta su nación era prospera y sin enemigos a la vista, su hija mayor ya de 16 años había sido desvirgada por su primer semental que la reina le obsequio en su cumpleaños, aquello era el mundo idea de placer, lujuria y dominio de las mujeres en la tierra, que mandaban sobre los hombre a voluntad por lo menos en aquella parte de ese extraño como devastado mundo pos apocalíptico del año 2550 que era un “Mundo Femdom”. 


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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ZURIEL NUEVO EUNUCO

En un recóndito lugar de África, perdido en el tiempo como en el espacio, lejos de toda ley que la del más fuerte, estaba el poblado de Iwanda, un lugar en el que solo los hombres más rudos, sucios, despreciables y buscados del mundo solían frecuentar , ubicado lejos de cualquier carretera o signo de civilización este poblado era en sí mismo un estado soberano en donde la voluntad del General Twende regia con mano de acero......


ZURIEL NUEVO EUNUCO
En un recóndito lugar de África, perdido en el tiempo como en el espacio, lejos de toda ley que la del más fuerte, estaba el poblado de Iwanda, un lugar en el que solo los hombres más rudos, sucios, despreciables y buscados del mundo solían frecuentar , ubicado lejos de cualquier carretera o signo de civilización este poblado era en sí mismo un estado soberano en donde la voluntad del General Twende regia con mano de acero. Ahí fue llevado violado y finalmente castrado por sus secuestradores.

[GAY] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [CASTRACIÓM] [NULIFICACIÓN] [VIOLACIÓN] [SECUESTRO]


Categoria: GAY      Autor: DarkSoul





En un recóndito lugar de África, perdido en el tiempo como en el espacio, lejos de toda ley que la del más fuerte, estaba el poblado de Iwanda, un lugar en el que solo los hombres más rudos, sucios, despreciables y buscados del mundo solían frecuentar , ubicado lejos de cualquier carretera o signo de civilización este poblado era en sí mismo un estado soberano en donde la voluntad del General Twende regia con mano de acero, el único modo de llegar a este lugar era por aire pero solo si se conocía la ubicación que solo un puñado de pilotos conocían.

Aquel derruido lugar con construcciones de los años 30´s era el lugar perfecto para el trafico moderno de esclavos, que aquel lugar manejaba al 70 % de todo el trafico de humanos moderno, además comerciaban con armas, drogas y algunas otras linduras de las que ese mejor no hablar como pederastia entre otras cosas de lo más agradables, es en este marco que Zuriel un hombre en sus años 30’s de buen cuerpo pues le gustaba cuidarse asistiendo al gimnasio con regularidad, el fue traicionado por alguien que consideraba su amigo quien lo entrego a los esclavistas para poder obtener su puesto y a su joven como bella mujer.

Zuriel fue bajado de ese sucio avión de carga de los años 50’s que solo Dios sabia como es que aun podía volar, sin saber donde estaba, con su elegante traje Armani muy caro el cual pronto fue ensuciado al caer al fango de la lodosa pista de aterrizaje cuando fue literalmente lanzado del avión como si fuera un bulto más de los que ese aparato llevaba y no una persona, dos negros altos, fuertes portando vestimenta militar lo levantaron del fango para ser llevado a una celda junto a otros hombres que al igual que el sabían poco de lo que pasaba o donde estaban.

Uno a uno aquellos hombres con los que Zuriel poco podía hablar pues la mayoría no hablaba su idioma, poco aportaron de donde estaba, luego de que cada hombre era llevado de tanto en tanto se escuchaba pujido, quejidos o alaridos de dolor desgarradores, pronto fue el turno de Zuriel de ser sacado de aquella celda, mohosa, carcomida por el tiempo para ser despojado de su traje como de cualquier otra prenda que llevara para quedar completamente desnudo para ser llevado ante una cámara mientras un locutor hablaba de dinero.

Pronto Zuriel entendió que él estaba siendo subastado como si fuese un objeto que pudiera ser vendido, trato de resistirse de decir algo, lo que fue un error pues el comprador que ofreció más por él, ordeno que él debía ser calmado antes de la entrega, por lo que se ordeno su inmediata castración total, el locutor sonrió cuando escucho esas palabras y no tuvo reparo alguno para anunciarlo a la audiencia selecta que observaban aquella nefasta subasta desde la comodidad de sus casas a miles de kilómetros de aquel espantoso lugar en otros continentes las mayoría de ellos.


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Zuriel fue sacado de aquella habitación por un alto negro que lo llevo a una habitación en donde solo había un sucio como mal oliente colchón tirado en un polvoriento suelo, donde Zuriel fue arrojado, estaba amarrado de pies con sus manos ataras detrás de la espalda, ante el horror total de Zuriel el hombre se despojo de sus botas militares para después hacer lo mismo con su pantalón quedando en un ajustado calzoncillo en que era más que evidente su portentosa virilidad.

Pero pronto el calzoncillo de aquel gran negro fue retirado de su cuerpo, dejando a la vista del aterrado Zuriel un pene circuncidado negro como si fuese de chocolate, acompañado de un par de testículos que parecían ser de toro, todos ellos rodeados de una abundante mata de vellos púbicos rizados, cuando el hombre se manipulo su pene para hacerlo poner duro Zuriel tembló al contemplar los 33 cm de dura virilidad que el hombre presento llena de venas como bastante ancha casi del grosor de uno de los brazos de Zuriel, el negro pronto acompaño al asustado hombre en el sucio colchón para comenzar a manosear sus expuestas nalgas blancas como sus testículos.

Zuriel trato de huir de alejarse de ese tipo con aquellas nefastas intenciones hacia el pero mientras se arrastraba por el sucio colchón su escroto fue sujetado por el negro, quien haciendo gala de su fuerza física, lo atrajo hacia el jalándolo de los testículos algo que hizo retorcer de dolor a Zuriel pero cuyos gritos de dolor fueron apagado por la mordaza que llevaba puesta, de pronto sintió sobre sus nalgas las manos de aquel hombre que cubrían en su totalidad las dos redondas como blancas nalgas que poseía.

El negro se las abrió fuerte, casi quebrándole la pelvis por la fuerza ejercida para dejar al descubierto el rosado como apretado ano de Zuriel que el negro escupió tres veces, Zuriel se estremeció al sentir la cálida saliva del aquel negro resbalar sobre su ano, el hombre primero penetro a Zuriel con un dedo, luego dos par finalmente tener tres dedos dentro del ano, en ese momento comenzó a girar su mano de forma circular, lo que evidentemente causo dolor y terror al mismo tiempo en Zuriel que estaba desesperado por salir de aquella horrible pesadilla.

Cuando de pronto las manos de negro de nuevo le abrieron al máximo sus nalgas, sintió como el hombre se subió encima de él, mientras el glande de su colosal erección lo penetro, los ojos de Zuriel casi se le salen de sus orbitas cuando sintió la virilidad de aquel negro penetrándolo, un segundo empujo, hizo que la mitad de aquella erección negra entrara en Zuriel hasta que por fin un tercer gran empujón hizo que toda la virilidad del negro quedase dentro del culo de Zuriel con los enormes testículos negros, aplastándose contra las blancas nalgas de Zuriel.

Zuriel se quedo inmóvil con todo su cuerpo inmóvil, era como su un poste de teléfonos hubiese sido introducido en él, mientras que el negro también se quedo quieto pero apenas 15 segundos antes de comenzar con su mete saca, de una manera de lo más brutal no comenzó de forma lenta para ir aumentando la intensidad sino que comenzó de inmediato de forma ruda como salvaje con embestidas casi enteras con sus testículos golpeando con los de Zuriel a cada embestida, aquello era una masacre a toda ley, Zuriel gritaba, mejor dicho daba alaridos de dolor mientras lloraba pero la mordaza minimizo todos sus gritos y suplicas por igual.

Las embestidas se prolongaron por más de 25 minutos en los que Zuriel eyaculo primero dada la brutal estimulación de su próstata por la gran erección de su violador, pero su orgasmo no pudo ser disfrutado dado el gran dolor que estaba sintiendo en ese momento, de pronto el pene del negro comenzó a palpitar, mientras sus embestidas se hicieron más aceleradas como urgentes, hasta que en medio de un alarido placer mientras le sujetaba los hombre a Zuriel con sus grandes manos el negro se corrió en gran cantidad dentro de los intestinos de Zuriel.

Cuando el negro termino de correrse que tardo bastantes segundos en hacerlo por completo saco su pene aun en erección del ano de Zuriel cual casi de inmediato comenzó a derramar la espesa leche del negro mezclada con sangre y mierda, mientras su ano palpitaba en completa dilatación buscando cerrarse, sin poder hacerlo, con sangre y semen chorreando hasta sus testículos, el negro beso una de las nalgas de Zuriel que no podía dejar de llorar mientras el negro se limpiaba su pene de los restos de mierda y sangre para vestirse de nuevo.  


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Cuando termino de vestirse tomo al aun adolorido Zuriel para llevarlo a otro habitación en donde un hombre desnudo con un gran mandil de grueso plástico negro estaba sacándole filo a un machete, el negro dejo parado ahí a Zuriel llorando mientras hablaba con aquel hombre, luego se fue, el hombre alto, fuerte, calvo y blanco tomo a Zuriel para llevarlo hasta un gran bloque de madera, ahí aseguro sus brazos a la espalda también sus tobillos a unas estacas en el suelo, para finalmente hablar con un marcado acento portugués en el idioma de Zuriel.

-“Vaya parece que el Teniente Wetala se ha divertido contigo, ¡espero lo gozaras porque creo que será el último placer como hombre que tendrás en tu vida!, ahora prepárate porque vas a sentir mucho dolor como nunca imaginaste”.

El hombre se puso por detrás de Zuriel, tomo sus testículos para amarrarlos con una delgada cuerda que luego tenso por medio de un polea al techo para que quedasen justo debajo de las nalgas de Zuriel, luego el hombre regreso hasta el frente tomo el pene flácido de Zuriel el cual masturbo por unos segundos, hasta dejarlo de nuevo en erección

Lo aseguro por medio de una correa a la parte que le quedaba de frente a Zuriel del bloque de madera, acto seguido fue a buscar a clavo de unos 15 cm de punta bien afilada, todo esto mientras Zuriel parecía no importarle nada de lo que pasaba, estaba con la cabeza baja, con la mirada perdida de pronto el largo clavo atrevo el pene de Zuriel de un fuerte martillazo que lo hizo incluso clavarse en el bloque de madera, Zuriel dio un alarido de dolor que la mordaza no pudo suprimir del todo.

Luego el otro hombre mientras Zuriel se revolvía de dolor con todo su cuerpo temblando de dolor, fue hasta donde estaba el machete que recién afilaba regreso hasta donde estaba el aterrado Zuriel para de un solo fuerte golpe del maquete, cercenar casi la totalidad del pene en erección de Zuriel, apenas un pequeño muñón quedo de su pene que alguna vez en erección alcanzo los 20 cm, un gran chorro de sangre broto del muñón, pero el hombre entonces tomo un pequeño soplete de gas y cauterizo el muñón sangrante haciendo que Zuriel cayera al suelo de rodillas sin sentido.

Sin embargo al caer desmayado su propio peso hizo que sus testículos, que estaban tensamente sujetos por la cuerda por detrás no soportaran tal presión, desprendiéndose de su cuerpo en el proceso, castrándolo el otro hombre también cauterizo la nueva herida con el soplete sin reacción alguna del desmayado Zuriel, el cual despertó varias horas después estaba en un lugar limpio desnudo, cuando miro a su entrepierna noto que nada de su virilidad estaba ya mas donde debía estar a su lado otros hombre en su misma situación lloraban y se lamentaban por su perdida.



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Un mes más tarde Zuriel de nueva cuenta abordo un avión esta vez, mucho más elegante y nuevo que el anterior era un jet privado de última generación ultrasónico, con un emblema al parecer real pintado en el avión, a las pocas horas de vuelo, aterrizaron en lo que parecía ser un país árabe Zuriel fue llevado hasta una amplia como elegante mansión.

Ahí fue conducido apenas portando una túnica blanca por largo como lujosos pasillos, hasta llegar a una habitación el hombre que al parecer fue el encargado de su trasportación, golpeo a la puerta, luego una voz se escucho, el hombre de elegante traje junto a Zuriel entraron los guardias armados esperaron afuera, Zuriel fue despojado de tu túnica para quedar desnudo frente a un hombre vestido a la tradición árabe, mientras el hombre de traje dijo “su alteza real le presento a Zuriel su Nuevo Eunuco”.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

YA ES HORA JOVENCITO

Quede devastado cuando el médico me dijo a los 16 años en presencia de mis padres que debía remover mis testículos de mi escroto “cáncer testicular”, fue lo que dijo el médico, le implore a mis padres para que me permitieran tomar las quimioterapias para ver si el cáncer se iba, mi padre estuvo de acuerdo por lo que apoyo mi decisión de el uso de quimioterapias......


YA ES HORA JOVENCITO
Quede devastado cuando el médico me dijo a los 16 años en presencia de mis padres que debía remover mis testículos de mi escroto “cáncer testicular”, fue lo que dijo el médico, le implore a mis padres para que me permitieran tomar las quimioterapias para ver si el cáncer se iba, mi padre estuvo de acuerdo por lo que apoyo mi decisión de el uso de quimioterapias. Sin embargo el cáncer avanzo mas rápido de lo previsto por lo que tuvieron que castrarme y algo más.


[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [MEDICO]



Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Quede devastado cuando el médico me dijo a los 16 años en presencia de mis padres que debía remover mis testículos de mi escroto “cáncer testicular”, fue lo que dijo el médico, le implore a mis padres para que me permitieran tomar las quimioterapias para ver si el cáncer se iba, mi padre estuvo de acuerdo por lo que apoyo mi decisión de el uso de quimioterapias pero justo cuando estaba por iniciar con el tratamiento, los análisis de último minuto revelaron que el cáncer se extendió a mis dos testículos y quien sabe hasta donde más.

El médico paro todo tratamiento con quimioterapia incluso antes de que me dieran mi primera dosis para convocar a mis padres junto conmigo para informar de los descubrimientos de los análisis, los cuales eran devastadores para el adolescente que era en ese entonces, el médico dijo que no había nada que hacer más que extirpar, los dos testículos, y ver que otros tejidos habían sido comprometidos, por lo que debía operarme cuanto antes, aquello me tenia aterrado, desee huir en ese momento, si moriría pero siendo un hombre pero el miedo a morir creo que fue más grandes que al de ser castrado.

Mis padres junto con el doctor y varios otros especialistas determinaron que a más tardar debía someterme a la operación en una semana, lo que me hizo helar la sangre de solo pensar que en una semana desde esa fecha ya no sería más un hombre, mis madres acordaron la fecha me recetaron algunos medicamentos y nos fuimos a casa, luego de pasar varias horas llorando como maldiciendo mi suerte, descubrí que tenía una furiosa erección más dura que cualquier otra erección tenida hasta ese momento en toda mi vida viril, me despoje de mi ropa interior que era la única prenda que tenía en ese momento.

Ahí sobre mi cama con la puerta con seguro, mi pene broto duro como nunca, por mi glande y tronco resbalaba abundante líquido pre seminal, tome mi pene con una de mis manos para comenzar a masturbarme con furia, bajando y subiendo mi prepucio a una gran velocidad me dolía pero no me importaba quería derramar mi espeso semen a como diera lugar, mi mano subía y bajaba sin descanso, cuando alcanzaba la parte baja de mi erección se estrellaba con mis condenados testículos que lejos de causarme dolor me causaba placer.

Unos segundos más tarde, me tuve que morder el labio inferior para no dar un alarido de placer que se escuchara en toda la casa, cuando mi cuerpo todo tenso fue invadido por un grandioso como intenso orgasmo, chorro tras chorro de mi espeso semen, adolescente, calientito como abundante salió disparado con fuerza de mi erección, cayendo sobre mi marcadito abdomen y pecho por igual llevándome a un éxtasis de placer pocas veces sentido, mi mano no se detuvo hasta que me asegure que hasta la última gota de mi semen salió de mi cuerpo, quedando todo empapado de sudor, jadeante sobre mi cama.


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Cuando me recupere de mi intenso orgasmo aun masajeando mí pene en erección con una mano, me dije que tenía que perder mi virginidad, a como diera lugar después de todo, me iban a castrar en unos pocos días, no deseaba permanecer el resto de mi vida sin saber lo que era penetrar a una mujer con mis testículos aun dentro de mi escroto debajo de mi pene, la sola idea de tener sexo con una mujer por primera vez me hizo excitar de nuevo, me masturbe hasta venirme y quedarme dormido con aquella idea en mi mente.

Cuando desperté a la mañana siguiente desnudo con las manchas de semen seco sobre mi abdomen y pecho aun tenía una gran erección, aun en mi mente rondaba la idea de perder la virginidad pero con quien, no deseaba hacerlo con una prostituta callejera que me obligara a usar condón, no quería tener sexo a pelo, tampoco podía costear una prostituta de lujo, entonces me acorde de Gema, la cual era una compañera del prepa (instituto), al que asistía, no iba en mi grupo que era conocida como la abre piernas muchos de mis compañeros habían perdido su virginidad con ella.

Gema no era muy bonita pero tampoco era fea su rostro no era nada espectacular pero tenía un gran par de senos como de nalgas que de solo pensar en ellas desnudas entre mis manos me hicieron querer masturbar de nuevo, esa misma mañana la busque en la escuela, hable con ella le dije mi situación, le suplique con lagrimas en los ojos que me permitiera tener sexo con ella, a lo que luego de un rato termino por aceptar, quedamos para nuestro encuentro al otro día, luego de la escuela en su casa, pues sus padres llegaban tarde del trabajo.

Esa misma tarde fui a comprar una trusa (slip) de esas que tiene un bolsillo especial al frente para albergar a los genitales masculinos, para hacer resaltar mis genitales debajo de la prenda, de color blanco con rojo que cuando me lo vi puesto en mi casa me hizo excitar mucho, a la mañana siguiente me coloque esa ropa interior no sin antes bañarme muy bien, me rasure el escroto, pene y toda área de mi entrepierna que considere necesaria.

Ya en la escuela estaba muy nervioso pero al mismo tiempo ansioso, de que llegara el final de las clases, a la hora de la salida, Gema me esperaba a algunas cuadras de la escuela, ahí estaba ella como dijo, al llegar me planto un beso en los labios, me tomo de la mano, para irnos como si fuésemos los mejores novios de todo el mundo a su casa, la cual no estaba muy lejos, sin embargo considere oportuno tomar un taxi, tenia algunos ahorros, de los que considere oportuno echar mano ese día, después de todo solo se pierde la virginidad una vez en la vida y en mi caso podría ser la única vez en mi vida que tuviera sexo.   

Al llegar a su casa, me hizo pasar, en efecto no había nadie, subimos de inmediato a su cuarto, ahí me dijo que esperara, cosa que hice sentado sobre su cama con un edredón color rosa muy para una niña no para una adolescente de la edad de Gema sin embargo no dije nada, estaba muy nervioso con una tremenda erección que apenas podía disimular en ese momento, al poco rato Gema apareció casi desnuda, apenas portando un par de medias blancas hasta arriba de sus piernas como una tanguita del mismo color en la que se marcaban sus labios vaginales perfectamente.

Mis ojos se abrieron grandes al ver a Gema de pie en el marco de la puerta casi desnuda, mi pene dio un fuerte respingo que estoy seguro que ella noto, ella camino hasta donde estaba sin quitarme la mirada a mi entrepierna cuando llego a donde estaba se sentó sobre sus piernas flexionadas, entre mis piernas abiertas me hizo poner de pie, para comenzar a desabrochar mi cinturón, mientras con cara de susto la veía sin parar entonces Gema hablo.

-“Sabes, se como me dicen pero debo confesarte que solo he tenido sexo con un chico hace un año, era mi novio el muy estúpido, pero una vez que obtuvo mi virginidad me dejo”.

La mire sin decir nada a sus palabras mientras bajaba mi pantalón de mezclilla hasta los tobillos en donde me quito los zapatos para luego hacer lo mismo con mis calcetines (medias), quedando de pie solo con mi camisa y ropa interior, que por debajo mi pene no dejaba de palpitar, incluso una mancha de humedad era más que evidente justo donde mi glande hacia contacto con la tela de mi ropa interior.

Gema me sonrió cuando se puso de pie, ella me quito mi camisa dejándome solo en ropa interior, ella pego su cuerpo al mío, sus grandecitos senos se aplastaron contra mi pecho ya que ella era casi de mi mismo tamaño, pude sentir uno de sus pezones aplastarse contra una de mis tetillas, ella me beso con pasión como si no hubiera un mañana literalmente, nuestras lenguas se entrelazaron dentro de mi boca, ella tomo mis manos para colocarlas sobre sus grandes nalgas, las cuales apreté de inmediato me moría de ganas de hacer eso desde hace días.

Gema mientras me besaba con su cuerpo contra el mío, me acariciaba mi pene con una mano sobre mi ropa interior, de pronto ella metió su mano debajo de la única prenda que cubría para ese momento mi cuerpo, gema me dijo al oído “vaya que dura la tienes cariño”, para seguir besándome, así continuamos por espacio de 10 o 15 minutos hasta que Gema comenzó a bajar por mi pecho, lamiéndolo y chupando, cuando llego a mis tetillas se detuvo unos minutos para jugar con ellos, sentir su lengua sobre mi tetilla derecha casi me hizo eyacular.

Gema continuo bajando por mi torso, hasta llegar a mi ombligo sin dejar de masajear mi pene con su mano, haciéndome gemir de placer, cuando su lengua llego a la altura del elástico de mi ropa interior lo comenzó a bajar muy lentamente hasta quitármelo por completo, cuando se incorporo mi pene y testículos quedaron frente a sus ojos sin prenda alguna que los ocultara, sentí mucha vergüenza pero al mismo tiempo me sentía muy excitado, de pronto la mano de Gema tomo mi pene, para llevárselo a su boca, saco su lengua para darle un largo lengüetazo a la parte baja de mi glande luego de correr mi prepucio hacia atrás.

Para luego de forma sorpresiva meterse mi glande primero dentro de su boca para después tragarse la mitad de mis 17 cm de erección dentro de su boca, la cual comenzó a succionar como chupar, mientras con una mano acariciaba mis nalgas con la otra jugaba con mis testículos, estaba en la gloria total, gemía y me quejaba de placer, nunca creo que una mamada se sintiera tan placentera, Gema me chupaba mi pene con delicadeza, aunque de forma muy erótica, que me hizo cerrar los ojos para echar mi cabeza hacia atrás mientras con mis manos tome su cabeza.

Con ello buscaba controlar la velocidad de su mamada aunque deseaba que continuara de la misma manera que lo estaba haciendo, al cabo de unos segundos mi pene duro como roca empezó a tener convulsiones, esa fue la señal para Gema se saco mi pene de su boca ante mi mirada de molestia, iba a decir algo cuando ella hablo, “espera cariño no creo que quieras correrte por primera vez en una mujer en su boca”, sus palabras me calmaron era cierto deseaba eyacular dentro de su vagina.

Ella se puso de pie de nuevo, para despojarse de su tanguita, ante mis ojos quedo su vagina con un depilado de lo más erótico con una mata de vello púbico a unos pocos centímetros de su ya hinchado clítoris, en forma de corazón muy pequeño como perfectamente recortado, Gema se acostó boca arriba sobre su cama y se abrió de piernas, “vamos cariño que esperas quiero sentir tu lengua en mi cosita”, dijo Gema de una forma más que sensual, sin demora me acosté boca abajo en la cama con mi rostro entre las bien abiertas piernas de Gema.

Mis fosas nasales fueron impactadas por el aroma que provenía de su sexo que se me hizo de lo más embriagador, comencé a pasar mi lengua por su abiertos labios, que la hizo gemir sobre todo cuando llegue a su hinchado botoncito en la cima de sus labios vaginales, ella tomo mi cabeza para que aplastara mi labios sobre su vagina que hizo que gimiera sonoramente, al cabo de unos minutos me baño mis labios como barbilla de sus aromáticos jugos cuando llego a un intenso orgasmo sus pezones casi le estallan de los duro que se les puso, con todo su cuerpo temblaba y se retorcía de placer.

Ella entonces me hizo subir, lo cual hice pasando mi lengua por su plano vientre hasta llegar a su senos, los cuales apreté mientras jugaba con sus endurecidos pezones, para luego subir hasta su boca para fundirnos en un apasionado beso, estaban tan sorprendido de mi comportamiento en ese momento era como si alguien gobernara mis acciones, Gema saboreo el sabor de sus jugos de los que aun habían rastros en mi barbillas como labios, estaba en la posición del misionero con mi duro pene frotándose contra lo muy mojados labios vaginales de Gema.

Ella tomo mi pene con una mano mientras la besaba, coloco la punta de mi glande en la entrada de su vagina, Gema rodeo mi cintura con sus piernas para atraer mi pelvis hacía su propia pelvis, mi dura erección, se hundió en su vagina sin mayores problemas por lo lubricado que estaba, Gema dejo de besarme para gemir justo cuando mis testículos chocaron contra sus labios vaginales, yo mismo no pude resistir gemir de placer, mi pene se sentía tan bien cobijado, su vagina era firme, aunque no era virgen, aunque eso ya lo sabía.

Me quede inmóvil jadeante, disfrutando de la sensacional sensación de sentir mi pene dentro de una vagina, luego de unos segundos Gema me susurro al oído “¡vamos cariño muévete que quiero disfrutar yo igual!”, aquellas palabras me encendieron, saque mi dura erección hasta la mitad para volverlo a hundir dentro de ella con suavidad sintiendo como mi glande raspaba las paredes de su húmeda como acanalada interior de su vagina haciéndonos gemir de placer al unísono, con ella vibrando como yo de placer debajo de mi cuerpo, aquella lenta penetración duro por varios intensos minutos, en los que sacaba mi pene a la mitad para volverla a penetrar lentamente hasta que mis testículos se aplastaban con sus labios vaginales.

Luego de eso como lo había visto en las películas porno, comencé a mover mi pelvis con rapidez, con mi pene entrando y saliendo de su vagina a un buen ritmo, Gema gemía el doble de lo que yo lo hacía con sus manos apretándome mis tensas nalgas, con sus piernas alrededor de mi cintura la estaba penetrando en la posición del misionero con sus senos aplastados contra mi pecho mientras nos besábamos de tanto en tanto.

De pronto siendo como el cuerpo de Gema se tensa, para uno segundos después sentí como mi dura erección era bañado por sus cálidos jugos vaginales mientras el interior de su vagina se contraía en espasmos que solo hicieron incrementar mi placer, no pude soportar tanto placer, con voz entre cortada le alcance a decir a Gema, “¡me corro!, ¡me corro!”, Gema me apretó fuerte mis nalgas mientras me decía al oído, “¡vente dentro de mí, cariño quiero sentir tu cremosa leche!”, sus palabras me hicieron perder todo control que aun pudiera tener, mi pene expulso un primer gran chorro de mi semen que me hizo gemir de placer como nunca antes.

Chorro tras chorro de semen broto de mi pene mientras Gema gemía de placer al igual que yo, cuando acabe de venirme quede todo jadeante y sudado encima de Gema a la cual bese con pasión nos quedamos así abrazados, conmigo encima de ella, sintiendo como nuestra lujuria descendía, hasta que la dureza de mi erección se perdió dentro de su vagina, cuando me quite de encima de ella note como mi pene estaba manchado de sangre, no era de Gema sino mía al parecer también mi sangre broto durante mi eyaculación.

Aquella sangre fue un recordatorio en el momento de mayor placer de mi vida que aquello pronto seria solo sería un recuerdo para mi, Gema al ver mi rostro de preocupación me limpio el pene con trozo de papel sanitario para llevárselo a la boca, cuando estuvo completamente en erección me hizo acostar boca arriba sobre su cama, ella me monto y comenzó a cabalgarme, sus senos botaba frente a mí de tal manera que no me pude resistir, me incorpore para tomarlos con mis manos para comenzar a succionar sus pezones alternadamente mientras ella no dejaba de meter y sacar mi erección de su vagina.

En esta segunda ocasión tarde en eyacular, pero el segundo orgasmos fue incluso más intenso que el primero, aunque la cantidad de semen que broto de mi pene en esa ocasión fue menor, sin embargo mi cuerpo por entero se estremeció, luego de unos minutos ambos nos fuimos al baño donde tomamos un rico baño en el que Gema no paro de acariciar tanto mi pene como mis testículos, dos horas más tarde me despedí de ella con un largo beso, en la puerta de su casa, para irme a mi casa con una sonrisa de oreja a oreja.


** ** ** ** ** ** ** ** ** ** **

Dos días más tarde estaba ya en mi habitación del hospital en la noche y no pude evitar masturbarme hasta quedarme dormido a la mañana siguiente me desperté con una gran erección, que me hizo imposible de nueva cuenta contener mi impulso masturbatorio, me despoje de mi bata de hospital, para comenzar a mover mi mano por mi pene en erección estaba de rodillas sobre la cama con mis piernas ligeramente abiertas disfrutando del placer manual cuando una enfermera entro, ella hizo como que no vio lo que estaba haciendo dejo a charola que llevaba y dijo.

-“ya es hora jovencito”.

Me hizo acostar boca arriba sobre la cama si desnudo con aun una tremenda erección, ella sonrió pícaramente al ver mi pene en el estado que estaba, pues no pude alcanzar el orgasmo al ser interrumpido por ella, para mi sorpresa ella tomo mi pene con una mano para comenzar a masturbarme, aquella acción fue totalmente inesperada para mi, su mano se movía por mi pene a un ritmo cadencioso pero rápido hasta que sin poderlo evitar, arquee mi cuerpo al tiempo que gemí, cuando un potente chorro de mi semen salió disparado de mi erección.

-“Buen chico nunca hay que quedarse a mitad de una masturbación es perjudicial para el cuerpo”.

Dijo la enfermera que no dejo de mover su mano por mi erección hasta que la última gota de la que seria a la postre mi última eyaculación completa de mi vida, todo mi cremoso semen quedo sobre mi abdomen que ella luego limpio con unas toallitas húmedas desechables, para después proceder a eliminar todo el vello púbico tanto de mi escroto como en la parte superior de mi pene y su alrededor lo que hizo quedar mi pelvis como el de un recién nacido.

Luego de eso un enfermero llego con una camilla con ruedas en donde me hizo acostar estaba muerto de miedo, apenas me cubrieron con una sábana, minutos después luego de despedirme de mis padres con mi madre y padre a punto del llanto, ingrese al quirófano, ahí me transfirieron a la mesa de operaciones me descubrieron, sentí algo de pena que varias personas desconocidas me vieran desnudo pero también sabía que era la última vez que podría mostrar mi cuerpo completo antes de ser mutilado por lo menos eso pensaba.

Todo mi cuerpo fue cubierto por sabanas color azul con un olor penetrante a cloro, con excepción de mi pene como escroto, mi pene fue pegado a mi bajo abdomen con dos trozos de cinta medica, que formo una “X” sobre mi pene, para luego ser cubierto, de pronto sentí que algo pincho mi brazo, mi médico me pedio que contara desde 100 hacia abajo, 100, 99, 98, 97…47, 46, 45; hasta ahí recuerdo haber contado, luego todo fue oscuridad, soñé con Gema y en lo rico que lo pasamos dos días atrás en su casa.

Algunas horas más tarde me desperté en mi habitación estaba un poco desorientado como con algo de dolor pero me alegre al ver a mis padres a mi lado, a los pocos minutos el doctor vino a verme me checo y nos informo que todo había salido muy bien la excepción de que tuvo que remover además de mis testículos, mi próstata que el cáncer ya había alcanzado, aquella noticia me deprimió un poco pero busque ser fuerte por mis padres, también me informo que me habían colocado prótesis testiculares para que mi escroto pareciera como si aun tuviera testículos dentro.

El doctor también me informo que usando una terapia de reemplazo hormonal en combinación con algunas otras drogas podría seguir teniendo erección para tener sexo las veces que quisiera lo único que no iba a poder hacer era eyacular en la forma que lo hacía previamente y por supuesto sería incapaz de engendrar hijos, en aquello no había pensado pero luego el médico añadió, en caso que desees tener un hijo las muertas de tu esperma están en el banco de esperma del hospital y con inseminación artificial se podría lograr en caso que lo desees, luego el medio hablo con mis padres en privado y se marcho.

Una semana más tarde estaba de regreso en mi casa, apenas mis padres se fueron a trabajar al día siguiente me desnude, en el hospital no había tenido oportunidad de auto explorarme ni ver como quede luego de la cirugía, con mucho miedo me despoje de mi pañal, si dado que me habían extirpado mi próstata, por algunos meses sufriría incontinencia urinaria por lo que era necesario o que usara pañal o bolsita para la orina pero yo opte por el pañal al ser más cómodo para mí.

De frente al espejo no se notaba casi la cicatriz por donde los médicos extrajeron mis testículos, no me sentía diferente como pensé que me sentiría, de hecho mi escroto parecía normal como siempre, no solo a la vista sino también al tacto, tome mi pene con mi mano para provocar una erección tarde más de lo normal en lograr una erección pero lo logre, ya con mi pene duro, me comencé a masturbar, pero luego de 30 minutos apenas salió un potente chorro de liquido transparente, nada mas liquido pre seminal broto de mi pene, nada de cremosa leche y por supuesto sin el mismo placer que antes.

Fue en ese momento que comprendí lo que significaba ser un castrado, durante muchos días lloraba luego de masturbarme cuando mis padres no estaban en casa, pero poco a poco me fui resignando al hecho de que ya no era más un hombre, sino un eunuco por el resto de mi vida, me gustara o no, cinco meses después ya no usaba el pañal paro debía ir constantemente al baño, para evitar mojar mis pantalones, adaptaba una toalla femenina a la parte de enfrente de mi ropa interior que hacía que luciera más grande mi paquete y al mismo tiempo capturaba las gotas de orina que se escapan de tanto en tanto de mi pene.


** ** ** ** ** ** ** ** ** ** **

Un día me encontré con Gema, me invito a su casa, a lo cual acepte ahí ella me dijo que deseaba tener sexo conmigo que no había podido olvidar la maravillosa tarde que pasamos juntos, era mutuo pero le explique de mi situación a ella no le importaba solo deseaba sentir mi pene dentro de ella, ella me desnudo, no dijo nada cuando al quitarme mi ropa interior la toalla femenina cayó al suelo.

Ella se desnudo de nuevo, y me comenzó a dar una mamada, era increíble volver a sentir en mi pene la sensación de un boca rodeando mi glande, Gema logro que se pusiera duro de nuevo, luego se tendió sobre la cama, se abrió de piernas para invitarme a ir hacia ella cosa que hice sin demora, la penetre de un solo empujón que nos hizo gemir de placer a ambos al unísono, mis caderas comenzaron con el vaivén penetrándola hasta que mi cuerpo se estremeció de placer, no fue tan potente como la primera vez que tuve sexo con Gema pero fue grandioso.

Gema también llego a dos orgasmos antes de que me viniera o por lo menos a lo que mi pene eyaculaba en ese momento, Gema y yo continuamos viéndonos, nos hicimos eventualmente novios, y cuando ambos terminamos la universidad nos casamos en la boda momento antes de que el sacerdote nos preguntase si nos aceptábamos mutuamente ella me susurro al oído una frase que me hizo estremecer al recordar a la enfermera del hospital en donde me castraron.

Gema se me acerco y me susurro muy eróticamente al oído “Ya es hora jovencito”.  



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Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

La dama enamorada. Día primero parte 1.

Prólogo: leer. 


Día primero
Parte 1


Leonore se asió de las sábanas temiendo caer irremediablemente. Las sábanas, curtidas por tanto uso, resbalaron con ella, amortiguando la caída pero retrasando su despertar. Atrapada debajo, Leonore demoró en reconocer la realidad; la luz se colaba, blanquecina y pálida, a través de la vieja tela, y el fresco aire de la mañana apenas había alcanzado a rozar su piel pero, al hacerlo, la mitad de sus miedos desaparecieron, abrigados por la reconfortante calidez de la monotonía que manipulaba todos los días de su vida desde que había comenzado a trabajar en esa vieja casona de campo. Se puso de pie tan pronto como le fue posible, dobló las sábanas con la maestría que a fuerza de repetición había adquirido, y buscó su ropa: el vestido más viejo y desgastado de los tres que poseía, y su delantal, igual de curtido pero tan leal como cualquiera; para así, sin más demora, abandonar la habitación y sumergirse en sus labores domésticas.
—¡Ay, niña! —exclamó el ama de llaves al verla. Era ahora tan común: demacrada unos días, tan silenciosa otros; ya no había palabras de consuelo sinceras, pues la costumbre se había encargado de palidecer cualquier rastro de verdadero interés—. ¿Otra vez el insomnio?
—Eso creo.
—Vamos, ve enseguida a la cocina, dile a la vieja Tata que te de algo de pan y leche tibia endulzada, para que te regrese el color a las mejillas. Y sólo encárgate del viejo salón. Luego sal a tomar un poco de aire. Cierto que la mañana está fría, pero el clima ha estado de locos últimamente, y para el mediodía todos estaremos bañados en sudor, ya verás —suspiró—. Ay, si mi Julio te viera así…
—Julio anda en sus cosas, y no creo que me note mucho.
—¡Bah! Tonterías. Nervios, eso es. Se le ponen las mejillas coloradas con sólo verte. Está que no cabe de felicidad. Y tú vienes y dices que anda en sus cosas. Ah, los jóvenes, los jóvenes. Pero vamos, no te entretengas más. A comer y a trabajar. Más lueguito te mando a Julio para que te haga compañía. Una muchacha a punto de casarse, y más una tan linda como tú, no debería andar caminando sola por ahí. Ni dios lo quiera.
—Pues nunca ha pasado nada.
—Y esperemos que así se quede. No queremos tentar al demonio —se persignó—. Dios no lo quiera.
—Seguro que dios no lo quiere —suspiró.
Leonore a veces sentía que Dios ya no llegaba a ese lugar, pero no quiso decirlo. Hannah, la vieja ama de llaves, ya era demasiado creyente y supersticiosa sin ayuda de nadie, y animar su condición soltando comentarios despreocupados no parecía buena idea considerando lo solitario del lugar y la obligada cercanía entre todos los habitantes de la casona; una cercanía tan frágil como traicionera que se había establecido a base de costumbre más que de genuina cordialidad, y en la que había aprendido a desconfiar luego del incidente con la pipa desaparecida del señor Karl, suceso que le costó el puesto al viejo y pobre guardabosque pese a los casi cincuenta años que llevaba trabajando para los Palestones. A veces pensaba lo mismo de su relación con Julio, pero era apenas una sirvienta sin aspiraciones; una inculta muchacha de campo a la que, en toda su vida, siquiera se le había permitido dirigirse a los demás, así que aprisionaba sus pensamientos para luego intercambiarlos por escobas viejas y sacudidores que terminaban repletos de polvo; un intercambio justo que no le hacía daño a nadie.
A pesar de la insistencia de Hannah, Leonore nunca llegó a la cocina, en su lugar, se apresuró al viejo salón, pues desempolvar los muebles sin uso era una tarea rutinaria que exigía una meticulosidad abrumadora. No sólo estaba tratando con muebles carísimos de materiales que ni siquiera podía nombrar, sino que formaban parte del patrimonio de los Palestones desde hacía tantos años ya, que era más el orgullo y una falsa conexión familiar la que hacía que todavía se mantuvieran en la casa, más que su practicidad y su estética que, bien visto, desentonaba por completo con esos aires de modernidad que aunque tardíamente ya se hacían notar en la casona; y mucho más desde que el amo Karl, debido a cuestiones de salud, decidiera hospedarse en el lugar de manera indefinida.
Leonore suspiró pero, sin renegar, comenzó con la tarea de todas las mañanas. Era una forma sencilla de olvidarse de todo lo que atravesaba en las noches. El sólo recuerdo bastaba para erizarle la piel, incluso se sentía tentada a copiar una que otra maña a Hannah, tan religiosa y supersticiosa, dado que ya no sabía qué hacer, y, al mismo tiempo, temía tanto sonar como una loca paranoica que se guardaba todo, y se excusaba alegando nerviosismo por la boda, y aunque estos episodios habían comenzado mucho después de su compromiso, nadie pareció notarlo en ese entonces, y las excusas resultaban tan válidas como verdaderas.
Pero no era inventar excusas lo que la agotaba, podía limpiar la casona completa sin derramar más que una o dos gotas de sudor, a eso estaba acostumbrada y no le suponía esfuerzo alguno, sólo requería tiempo; las noches, las noches sí conseguían agotarla, esos sueños, tan irreales que de alguna forma se adueñaban de su piel, y el calor, insoportable, tan poco familiar y a la vez tan extrañamente anhelado. Sentir el roce de las sábanas al escapar de ellas, luego el de su ropa interior, el de sus vestidos, y por último, las tiras del delantal que anudaba en torno a su cintura y su cuello… jamás había experimentado sensaciones como esas, y eso la desconcertaba, naturalmente, haciendo que miedo fuera lo único capaz de sentir. Había un deje amenazante danzando a su alrededor después de estas situaciones, la impresión de que no había pasado la noche tan sola como creía no la abandonaba.
Al estornudar, todos estos pensamientos se esparcieron por la habitación. Hannah había tenido razón: hacía calor. Las motas de polvo relucían a contraluz, danzarinas, y Leonore se permitió observarlas con una pizca de infantil curiosidad. Eran tan bonitas, tan libres. No era más que polvo, al fin y al cabo, pero se veían tan cálidas, tan…
No pudo completar su impresión al ser interrumpida por el abrupto sonido de la puerta al ser abierta sin cuidado alguno. Leonore se volteó, y fue tremenda la sorpresa que se llevó al ver al viejo señor Karl, todavía con su bata de dormir, y con un puro que humeaba, sereno, y cuyo aroma pronto comenzó a incomodarla; hábito en él que desmentía por completo el interés antaño profesado por su propia salud.
—Buenos días, señor Palestone —saludó con una inclinación demasiado apresurada. No debió hacer eso, no debió hablar, sólo inclinarse, saludar con una reverencia, y nada más. Para su fortuna, al señor Karl apenas pareció importarle su torpeza, y tampoco hizo esfuerzo por recordar el nombre de la sirvienta, aun así, al notar que la habitación todavía no había sido atendida del todo, con voz ronca y lejana, le ordenó:
—Termina pronto. Tendremos visitas.
¡Cómo era posible que Hannah no le hubiera comunicado semejante noticia! Leonore volvió a inclinarse, y una vez escuchó la puerta cerrarse, retomó sus tareas con una velocidad y una meticulosidad demasiado influenciadas por la impresión del encuentro y el nerviosismo resultado de éste.
—¡Si ni yo misma sabía, niña! —exclamó Hannah tiempo después. Se le veía agotada, con la piel de las mejillas enrojecidas. Las arrugas en su rostro parecían intensificadas por la tensión en la que el repentino aviso había sumido a toda la servidumbre—. Además, rara vez utilizan esa habitación. Fue una simple coincidencia que yo te mandara a limpiarla hoy precisamente, cuando generalmente es una tarea de los fines de semana. Creí que un poco de espacio y soledad serían buenos para… Y que buena ocurrencia, si me lo permites —agregó, aliviada—. ¡Pero qué hago! La cocina, tengo que estar pendiente de la cocina. No tenemos idea de quiénes serán los invitados, cómo haremos para… Pero vamos, anda niña, ya, sal. Estaremos bien sin ti. Están tan pálida, dios mío. Tal vez después de todo no fue buena idea mandarte al viejo salón. Toma un poco de aire y regresa en unos veinte minutos. Peor será si te desmayas aquí adentro, tan ocupados como estamos no podríamos cargarte y sólo nos estorbarías. ¡Vamos, fuera, fuera! Y no busques a Julio, está ocupado en las caballerizas, otro capricho repentino del señor Karl, ya sabes cómo son estos señores.
Leonore dejó la casona con un dolor de cabeza que amenazaba la estabilidad de sus pasos. ¡Hannah hablaba tanto a veces! Pero como no parecía hacerlo con mala intención, no le molestaba mucho en realidad. Sin embargo, aunque no fuera este el caso, no podía evitar que su cabeza demostrara lo contrario.
El pasto se sentía suave bajo sus pasos, y el aroma y los susurros que sus pisadas le arrancaba la reconfortaba de alguna tonta manera. No que aliviara su dolor de cabeza, pero al menos conseguía distraerla. Siguió avanzando con paciencia, ignorando conscientemente el correr del tiempo. A unos cuantos metros de la casona el terreno comenzaba a inclinarse, presentaba irregularidades un tanto incómodas para esas frívolas pero tan comunes caminatas abordadas en ocasiones por las raras visitas de su amo. Cabalgar resultaba todavía más peligroso, pero pocos parecían verlo de esta manera, y menos aún habían llegado a accidentarse, así que cualquier preocupación siempre parecía mal fundamentada.
Avanzó un poco más; la húmeda tierra y el suave pasto desaparecían paulatinamente para darle paso a una línea de sotobosque ensombrecido por las copas de los árboles bajo cuyos pies descansaban. El bosque se alzaba de repente, enorme, oscuro y silencioso, y se extendía a lo largo y ancho con un autoritarismo tan lleno de misticismo que no hacía sino espantarla. Rara vez se internaba más que un un par de metros, sin embargo, en esta ocasión, avanzó mucho más.
Lo primero que experimentó fue el súbito cambio en la temperatura y la humedad del ambiente. No estaba tan oscuro, pero el juego de sombras conseguía sacarle uno que otro espanto repentino a los que no parecía poder acostumbrarse. El viento apenas soplaba, de ahí el silencio que tan fuertemente la abrigaba. Al levantar la vista se percató en las imponentes pero serenas copas de los árboles; se alzaban tan altas sobre su cabeza que ni siquiera se sentía capaz de calcular su altura, la mareaba el simple hecho de imaginar que se encontraba allá arriba, tan por encima de todos como jamás lo había estado. Tan lejos de todo lo que significaba seguridad para ella.
Se abrazó a sí misma al ser sorprendida por un escalofrío únicamente inesperado por la prolongación del mismo. Fue como si literalmente la piel comenzara a dolerle, pesada y caliente, totalmente ajena. No se asemejaba a nada que hubiera sentido antes, y sin embargo, la emoción experimentada en ese preciso instante hizo que  los recuerdos y pensamientos de esas noches en las que despertaba totalmente desorientada, sin noción alguna del espacio y del tiempo, regresaran a ella y la empaparan como un balde de agua fría. Se refugió en sí misma, entregándose a la fortaleza de sus piernas, mientras envuelta en sus propios brazos, buscaba el camino de regreso.
Tendría que haber sido una tarea fácil, pero el ruido incesante de lo que parecían cascos así como una vibración que se extendía por todo el suelo consiguieron paralizarla sin remedio. Leonore cerró los ojos, sintiendo no menos que un terror absoluto que se prolongaba e interiorizaba en tanto el sonido y las vibraciones no cesaban. Tomó una gran bocanada de aire que contuvo fuertemente hasta que no pudo más, liberándolo con una sonoridad que hizo que se reprendiera a sí misma. Abrió los ojos, asustada, temiéndose descubierta, no obstante, lo único que percibió fue lo que ya debía saber de antemano: estaba sola. Alguien debía estar cabalgando cerca, cosa que no le concernía en lo más mínimo y menos aún debía preocuparla. Se avergonzó por lo desproporcionado de su reacción y se dedicó entonces a arreglarse el cabello y a secar sus sudorosas manos en el delantal que no se había molestado en quitarse. No había sido nada.
El camino de regreso a la casona fue infinitamente más simple. Dejó atrás la espesura del bosque para internarse en ese paisaje mucho más cotidiano pero no por ello más soportable. No tenía noción alguna del tiempo transcurrido y temía que su ausencia se hubiera prolongado más de lo permitido. Agitó la cabeza, contrariada consigo misma. ¿Por qué últimamente sólo era capaz de sentir temor? Tenía que hacer algo al respecto, no podía vivir así.
Justo estaba a punto de entrar por la puerta de la servidumbre cuando nuevamente se vio sorprendida por el sonido de unos cascos. Alguien se acercaba y la curiosidad le ganó.  Rodeó la casona tan rápido como pudo y al llegar al frente se resguardó en una de las esquinas para así esconder su imprudente curiosidad de los visitantes.
Los visitantes eran tres personas que descendieron con maestría de los caballos los cuales dejaron al cuidado de Julio, quien entre una mezcla de reserva y torpeza, trataba de guiar a las bestias hasta las caballerizas, tomándolas por las riendas aunque las manos no le ajustaran. Leonore se hubiera reído de esto de no ser porque la presencia de los tres extraños la tenía más interesada.
Eran dos hombres y una mujer. Los dos caballeros, vestidos galantemente con ropa de montar, conversaban entre ellos con una jovialidad que desmentía por completo esos destellos plateados que les teñía la cabeza casi por completo. La dama, que no aparentaba más de treinta, llevaba ropa menos adecuada para la actividad que había estado desempeñando hasta hacía apenas unos minutos: un entallado vestido de satén en un tono púrpura que desentonaba enormemente con la monotonía típica de la moda de campo. Leonore no pudo evitar ver su propia vestimenta y reconocer lo triste de su colorido, pero no era algo que en lo que pensara mucho, así que siguió observando. Otra cosa que desentonaba era el extraño peinado que la mujer lucía. Lo llevaba suelto, medio arremolinado quizá por el viento. Leonore encontró que incluso así le lucía, de la misma manera que le pareció gracioso los vanos esfuerzos de la mujer por intentar acomodarlo.
—¡Perdí el maldito sombrero en algún lugar! —exclamó la mujer, con una voz ronca, destruyendo por completo la imagen que poco a poco Leonore había construido de ella.
—Y se llevó parte de tu encanto con él —comentó uno de los hombres, el de las botas negras—, al igual que tus buenos modales.
La dama sonrió, dándole la razón a su interlocutor, para después soltarse el cabello de una sola vez, rendida tal vez de sus vanos intentos por acomodarlo.
—¡No los esperaba tan pronto! —gritó alguien. Leonore se sobresaltó al reconocer la voz del señor Karl, así que retrocedió un poco.
—Algo tiene el campo que rejuvenece —dijo el otro hombre—. Decidimos montar, nada de carruajes; estamos viejos pero no es para tanto.
—Esperemos que no sea un hueso roto el que también rompa tu ilusión. Te engañas como siempre, John —bromeó el señor Karl—. Pero veo que no vienen solos, ¿a qué debo tan agradable compañía?
—Es mi sobrina Isabelle —respondió el hombre de las botas negras—. ¡Pero qué vida tan enclaustrada ha de llevar usted, amigo mío! La joven aquí presente merodea por estos campos desde hace poco menos de tres meses. Tiene un trote violento pero seguro, y el espíritu aventurero de una amazona; me extraña que no la hayas escuchado hasta ahora, con lo silenciosa que es la vida en el campo.
—No seas tan severo, August —intervino el señor John—, que tu sobrina tampoco vino a hospedarse por razones de salud —sonrió pícaro—. Tiene tanta culpa ella como Karl.
—¡Qué va! —exclamó Karl—. Pero qué importa. Está aquí y su presencia por sí misma ya resulta agradable. ¿Acaso no le molesta viajar con estos dos insolentes? ¿Qué pensará su esposo de tan malas compañías? —dijo, dirigiéndose a ella.
—Que mi tío y su amigo son dos insolentes es algo que no negaré  —contestó Isabelle—. Por fortuna, no me espera en casa esposo alguno que me reprenda, y tengo completa libertad no sólo para soportar y compartir sus insolencias, sino para cometerlas también, y tanto como me plazca.
—Que no te engañe su apariencia —rió August, cómplice—, que esta niña es la oveja negra de la familia. Con casi treinta y sin esposo, y con una reputación que nos dejaría a ti y a mí en vergüenza —continuó—. Y déjame advertirte: si tienes alguna criada bonita lo será mejor que la encierres mientras dure nuestra estadía en esta casa, que si no, la pobre morirá enfebrecida por los delirios del amor que mi sobrina tan gustosamente prodiga.
—Una advertencia exagerada, si me permite defenderme; después de todo, no hay nada mejor que la vida de campo para moderar las malas costumbres —replicó Isabelle, riendo a su vez, mientras teatralizaba una reverencia.
—¡Y yo que pensaba que ya no quedaba nada interesante por descubrir aquí!
Luego de este ameno intercambio, el señor Karl instó a pasar a sus invitados, disculpándose de antemano por lo poco agraciado del lugar. Leonore, por su parte, seguía en su escondite, incapaz de salir de él y de su asombro. Martilleaba incesante su corazón vaticinando una advertencia más que extraña, inaudita. Pero no había engaño. Encontró a la dama tan natural como el bosque que rodeaba la zona, por lo mismo le pareció fría, tenebrosa e inalcanzable pese a su aparente sentido del humor y a esa lozanía tan común en aquellos a los que ya nada les molesta. Adicional a esto era hermosa: su cabello negro, aunque despeinado, brillaba aprisionado entre sus dedos, creando una ilusión de palidez casi fantasmagórica en una piel que por lo demás se veía bastante fresca. Los rasgos el rostro le parecieron a Leonore, aún en la distancia, delicados pero bien definidos; un rostro de proporciones armoniosas portador de una belleza poco propia para esos parajes campestres. Ni qué mencionar sus modales corteses a la par de su lenguaje poco formal e inusitadamente directo y jovial que no llegaba a ensombrecer su presencia en absoluto. Todo esto fue capaz de recordar Leonore con tan solo un vistazo. Resultaba extraño que tan buenos cumplidos más que admiración le causaran desconfianza, y se permitió preguntarse a sí misma si la monotonía de la vida era la responsable del nacimiento de ideas tan poco propias en ella. Nunca había albergado verdadero rencor hacia aquellos mejor posicionados, siempre había sido de mentalidad simple y ni siquiera se había detenido, en toda su vida, a cuestionar su lugar en el mundo. Era inútil comenzar ahora, aunque reconocía muy en el fondo que era poco probable que esta fuera la razón por la que la presencia de la dama le había resultado tan amenazante.
Leonore agitó la cabeza y suspiró. Había perdido la noción del tiempo y sus temores volvieron a tener como fuente esa cotidianidad que tan amablemente la abrigaba. Consciente de que su ausencia ya pesaría entre los sirvientes y las mil tareas que apresuradamente tendrían que completar debido a la repentina visita, Eleanor se echó a correr, regañándose en su interior por esa maldita curiosidad. Tal parecía que estaba tan aburrida como para buscar problemas por su propia cuenta.
—¡Pero niña! —gritó Hannah al verla. Rápidamente se limpió las manos en el delantal y salió a su encuentro—. A punto estuvimos todos de dejar nuestras tareas para ir a buscarte, pensamos que el bosque te había tragado, ¡Dios santo!
Casi, pensó Leonore, pero en su lugar respondió:
—Me he detenido un momento a descansar debido a un dolor de cabeza y he perdido el tiempo sin darme cuenta. Lo siento, Hannah.
—Ya resolveremos eso después —suspiró Hannah resentida pero no verdaderamente molesta—. Lávate y ponte a ayudar en lo que sea. Tú habrás perdido el tiempo, pero a los demás se nos viene encima. Vamos, anda.
Las buenas atenciones de Hannah tuvieron su origen en ese compromiso que ella misma había ideado y llevado a cabo. Julio, su nieto, había tenido una vida pesada al lado de su padre alcohólico, soportando sus maltratos y las promiscuidades de una madre que tenía más dotes como cerdo de engorde que como ser humano. En este abandono, cuando parecía no haber un futuro más brillante, la muerte, tan poco apreciada en cualquier otra circunstancia, se hizo presente, arrebatándole a la vida a esos dos seres que tan poco significaban, sellando así el destino de Julio al lado de su abuela, quien hasta ese entonces había desconocido la realidad de esa familia a la que daba por pobre pero feliz.
Hannah sabía que su nieto merecía cosas buenas que compensaran su nefasta infancia, e incluso antes de llegar a la edad adecuada, se dio a la tarea de buscar prospectos para él; muchachas jóvenes y sanas con un ligero toque de belleza, buenos modales y mucho instinto maternal. Viviendo donde vivían, las opciones eran limitadas. Todo se reducía a sirvientas de casonas de campo siempre a disposición de los caprichos de sus amos. Y cuando comenzó a vislumbrar la posibilidad de renunciar para irse a un lugar mejor, todo en beneficio de su adorado nieto, apareció Eleanor.
La chiquilla tímida y delgaducha apenas tenía trece años. Pero era bonita, obediente, y su vocecita de pajarillo era tan débil que conversar con ella representaba un verdadero desafío. E incluso siendo su voz más fuerte, ya resultaba difícil por sí sólo sacarle conversación. Apenas llegó se sumergió en sus tareas sin oponer mucha resistencia, aprendiendo rápido, cometiendo tan pocos errores, respetando a sus mayores y alejándose de los problemas de los más jóvenes.
Pero no fue sino hasta que vio a su nieto y a la chiquilla juntos que decidió no mudarse más; parecía no haber razón para ello. Eligió no intervenir demasiado, o al menos no de manera demasiado activa. Quería que entre ambos jóvenes surgiera el cariño necesario para garantizar una convivencia pacífica.
El compromiso se selló cuando Julio tenía diecinueve y Leonore acababa de cumplir los dieciséis. Sin embargo, la humilde ceremonia  fue postergada debido al repentino regreso del dueño de la mansión. Y desde entonces casi un año de incertidumbres y desazones había retrasado el asunto, aunque ya todos daban por sentado dicha unión.
Cuando Hannah vio a Leonore incorporarse en las tareas de la cocina, se sintió agradecida con el cielo por enviarla a tan entrañable criatura. Siempre tenía tan poco que decir, y en la cabeza de Hannah, con un marido difunto y un matrimonio que apenas duró lo suficiente para dejarle dos hijos, este era el ingrediente principal para convertirse en una buena esposa. No le preocupaba en lo más mínimo el triste ánimo en el que Leonore se había sumido en las últimas semanas, lo creyó pena más que una dolencia física; pena porque la boda con Julio siempre era pospuesta debido más a caprichos del señor Karl que a otra cosa; y una jovencita tan poco parlanchina tenía que exponer sus dramas al mundo de alguna manera, aunque no fuera la convencional.

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XIOMARA MI AMA

Conocí a Xiomara en la universidad, luego de terminada me mude con ella para ser su esclavo a tiempo completo, no trabajo, solo atiendo las necesidades del hogar, barrer, limpiar, cocinar y por supuesto obedecer en todo mi querida ama, quien poco a poco fue haciendo que mis bajos testículos cada vez colgaran más abajo de mi pene, según ella le gustaba ver a mis testículos oscilar mientras caminaba ya sea por delante o por detrás......


XIOMARA MI AMA
Conocí a Xiomara en la universidad, luego de terminada me mude con ella para ser su esclavo a tiempo completo, no trabajo, solo atiendo las necesidades del hogar, barrer, limpiar, cocinar y por supuesto obedecer en todo mi querida ama, quien poco a poco fue haciendo que mis bajos testículos cada vez colgaran más abajo de mi pene, según ella le gustaba ver a mis testículos oscilar mientras caminaba ya sea por delante o por detrás. Hasta que ella un buen día me los corto luego de volver de trabajar.

[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [FEMDOM] [ESCLAVITUD]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Conocí a Xiomara en la universidad, luego de terminada me mude con ella para ser su esclavo a tiempo completo, no trabajo, solo atiendo las necesidades del hogar, barrer, limpiar, cocinar y por supuesto obedecer en todo mi querida ama, quien poco a poco fue haciendo que mis bajos testículos cada vez colgaran más abajo de mi pene, según ella le gustaba ver a mis testículos oscilar mientras caminaba ya sea por delante o por detrás, además eran más fácil de torturar en cualquier posición que ella me pusiera o deseara hacerlo, en realidad me daba igual me gustaba sentir a mis testículos golpear a mis peludas piernas.

Xiomara una noche en la que me amarro más fuerte de lo normal mientras me masturba con una mano susurro a mi oído “sabes perrito creo que te verías mucho mejor sin tus testículos ¿no crees que ya es hora de que los pierdas?”, aquellas palabras en verdad me hicieron agitar en verdad trate de soltarme de decir algo pero mi mordaza me lo impedía, Xiomara al ver mi agitación solo rio me acaricio mis testículos suavemente antes de decir, “tranquilo que hoy no va pasar nada, ¡aun!”

Aquella noche me regalo una sesión de tortura y manoseos sexuales geniales, fue la mejor noche de mi vida, sobre todo porque me negó venirme en toda la sesión apenas me dejo eyacular al final, cuando ella ya se había corrido varias veces algunas de ellas sobre mi rostro o incluso dura erección, cuando por fin me dejo descargar el contenido de mis testículos lo hice de una manera inesperadamente poderosa, lo chorros de mi espeso semen, brotaron de mi dura erección con una fuerza nunca antes sentida envolviendo a mi cuerpo en el más sublime como intensos de los orgasmos jamás experimentados por mi hasta en esa ocasión.


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Las semanas pasaron rápidamente desde aquella estupenda sesión, sin  que Xiomara me dejara de torturar, de las formas más sabrosas que tanto placer me daba, una noche ella llego me dijo que esperara fuera del baño, mientras ella tomaba una ducha, ella dejo la puerta abierta para que pudiera apreciar su bello cuerpo despojándose de su ropa, primero su blusa, luego su ajustaba larga falda, quedando solo en sostén (corpiño) y tanga ambos de color negro, el primero en irse fue su sostén, liberando sus pequeños senos pero redonditos.

Luego con movimientos sexys, me dio la espalda, para despojarse de su tanga, inclinándose hacia adelante, al hacerlo sus bellas grandes nalgas se abrieron dejando al descubierto su bello ano rosadito, pocas veces penetrado por mí, también sus labios vaginales se abrieron en los que note que ya estaban algo mojaditos, completamente depilados, que hizo que mi pene alcanzara una fuerte erección casi de inmediato sin que pudiera evitarlo, luego se metió a la ducha mientras la observe bañarse con el agua acariciando su piel morena, mientras ella movía sus manos enjabonando su bello cuerpo frente a mí.

Cuando termino de bañarse nos minutos más tarde, Xiomara, me ordeno que la secara cosa que hice sin perder tiempo con una erección que en ningún momento durante todo el rato que la estuve secando dejo de palpitar, incluso de la punta comenzó a gotear grandes gotas de liquido pre seminal casi sin cesar, cuando acabe de secarla ella se sentó sobre mi espalda para colocarse unas altas medias en cada una de sus piernas, que terminaban en tres fuertes elásticos de color verde, luego de coloco un traje tipo traje de baño completo transparente muy ajustado tipo hilo dental en la parte de atrás.

Aquella vista era fabulosa sobre todo porque no dejaba nada oculto de su anatomía, incluso sus labios vaginales se marcaban mucho en aquel traje que incluso empecé a notar cómo se humedecía en la entrepierna, Xiomara completo su atuendo con dos altos tacones de charol de color negro, su cabello estaba suelto a la espalda, me tomo de mi collar para llevarme a la entrada de la cocina, ahí me amarrado con los brazos a la espalda cruzados, me quito el collar y amarro mis tobillos juntos dejándome inmóvil.

Luego tomo un trapo de algodón que colgaba de un marco de puerta, con el que me amordazo, luego tomo mi pene para comenzar a masturbarme mientras casi estaba colgado de la boca por el trapo que uso como mordaza, indefenso, cuando mi pene estaba en completa erección, con su mano subiendo y bajando por mi erección, ella se puso de rodillas frente a mí, casi de inmediato se metió mi hinchado glande en su boca solo mi glande mientras jalaba mi escroto fuerte hacia abajo, con una mano mientras con la otra le daba vueltas a mi estirado escroto con una delgada cuerda que tensaba alrededor de mi escroto con fuerza.

Luego de dejar mi  escroto bien amarrado con mis testículos bien marcados en la delicada piel  que los cubría, casi a la mitad entre mi pelvis y rodillas, Xiomara se puso de pie, para comenzar a succionar mi tetilla izquierda, luego fue subiendo por mi pecho hasta llegar a mi cuello en donde me paso la lengua con determinación por algunos minutos antes de comenzar a jugar con el lóbulo de mi oreja izquierda, mientras con su mano seguía masturbándome fuerte como si quisiera arrancarme el pene, para ese momento estaba literalmente al borde del orgasmo.

De pronto la mano de Xiomara dejo de masturbarme, para ir hasta un cajón, de donde saco un Burdizzo, aunque en ese momento no sabía lo que era esa herramienta de grande mandíbulas, ella llego a donde estaba acaricio mi escroto que para ese momento me dola mucho por lo apretadas que estaba la cuerda alrededor de mi escroto, Xiomara les dio un largo lengüetazo, para decir.

-“Voy a extrañar la espesa leche que de estos testículos brota”.

La mira con miedo pues sus palabras de alguna manera me hicieron estremecer en verdad, coloco las amplias mandíbulas del Burdizzo debajo de la cuerda más abajo en mi escroto, sentí como las afiladas mandíbulas de la herramienta tocaron mi amoratado escroto, de pronto las mandíbulas se cerraron sobre mi escroto, lo que hizo que sintiera un dolor inenarrable, mi cuerpo se tenso al máximo, cada musculo de mi cuerpo se remarco sobre mi piel, al tiempo que mi cuerpo se sacudía sin parar como si tuviera un ataque epiléptico a gran escala, el apretón duro apenas dos segundos, cuando las mandíbulas del Burdizzo se abrieron Xiomara se puso de pie para lamer mi cuello hasta llegar a mi oreja y dijo.

-“Un apretón mas y serás un lindo eunuco para siempre, perrito”.

De nuevo Xiomara bajo lamiendo todo mi dorso hasta llegar a mi palpitante pene, el cual de nuevo se lo metió en la boca pero solo el glande mientras acomodaba las mandíbulas del Burdizzo de nuevo en mi escroto, unos segundos más tarde mientras me miraba a los ojos con mi glande siendo succionado por su boca, cerro las mandíbulas del amplio burdizzo de nuevo, al tiempo que me dio una fuerte mordida que hicieron que mis ojos quedasen en blanco de dolor, ya no supe mas luego de eso.


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Desperté a la mañana siguiente ya muy tarde, estaba en mi catre a un lado de la que alguna vez fue nuestra amplia cama matrimonial, cuando intente incorporarme una fuente punzaba mi hizo caer de nuevo a la cama, algo estaba mal me dolía el bajo vientre como mi escroto, con cuidado me incorpore aguantando el agudo dolor que al hacerlo sentía, cuando por fin logre sentarme, jadeando y resoplando de dolor, me percate que mis testículos estaban muy hinchados casi al triple de su tamaño normal, de un color morado nada saludable.

Xiomara pasó los siguientes días a mi lado, colocando compresas frías sobre mi escroto, también me daba cada tanto analgésicos para el dolor lo que ayudo a superar los días posteriores, poco a poco la hinchazón de mis testículos bajo, pero no solo eso no solo no regresaron a su tamaño normal sino que continuaron encogiéndose dentro de mi escroto hasta quedar del tamaño de la mitad de una ciruela pasa, para cuando obtuvieron ese tamaño mi pene ya hacia muchos meses que había perdido toda capacidad de tener una erección, para ese momento era un eunuco.

Luego de la desaparición de mis testículos me volví más manso, más servir y por supuesto más sumiso, mi ama Xiomara me empezó a penetrar con un gran dildo que le gustaba ponerse al frente de un arnés que pidió en una tienda online, gozaba en verdad penetrarme con ese dildo pues parte de ese juguete de plástico también iba dentro de su vagina, vibrando a una gran velocidad, lo que la hacía llegar al orgasmos en medio de gritos descontrolados de placer. 

Para mi sorpresa pronto también comenzó a gustarme ser penetrado por aquel dildo si bien ya no podía ni tener una erección como una eyaculación luego de unos minutos de estar siendo penetrado, sentía un ligero estremecimiento que le por llamar el orgasmo de los eunucos, desde entonces amo mas a mi esposa que ahora no es más que “Xiomara mi Ama”.




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Imagen que inspiro esta historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VENGANZA DE HERMANO

Mi hermano menor es todo lo que tengo luego de la muerte de mis padres que sucedió cuando tenía 19 años en un accidente, me hice cargo de él que solo tenía 14 años en aquel entonces, más que mi hermano era como mi hijo, pero no siempre iba a estar ahí para protegerlo......


VENGANZA DE HERMANO
Mi hermano menor es todo lo que tengo luego de la muerte de mis padres que sucedió cuando tenía 19 años en un accidente, me hice cargo de él que solo tenía 14 años en aquel entonces, más que mi hermano era como mi hijo, pero no siempre iba a estar ahí para protegerlo. El fui violado por un tipo que yo mismo me iba a encarga de castrar luego de violar de la misma forma que lo hizo con mi hermanito.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PENECTOMIA] [VIOLACIÓN] [SECUESTRO]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Mi hermano menor es todo lo que tengo luego de la muerte de mis padres que sucedió cuando tenía 19 años en un accidente, me hice cargo de él que solo tenía 14 años en aquel entonces, más que mi hermano era como mi hijo, pero no siempre iba a estar ahí para protegerlo, los años pasaron rápido, mi hermanito de nombre Zael pronto partió para irse a la universidad, pese que serian los mejores años de su vida pero estaba equivocado, Zael me hablo a mitad del quinto semestre a mediados de noviembre estaba llorando muy alterado que deseaba regresar a casa.

Mi hermanito se escuchaba tan desesperado que le compre un boleto de avión para que regresara a casa al día siguiente, lo estaba esperando en el aeropuerto local al día siguiente, apenas me vio corrió a mis brazos como si de su padre se tratara, en el trayecto a casa no hablo para nada, pese a que le insistí a que me dijera lo que estaba sucediendo, no me dijo nada, al llegar a casa, se fue a su habitación y se durmió en posición fetal, durmió durante horas, algunas veces hablando entre sueños diciendo “no, por favor no, por favor”, me fue evidente que algo muy malo le había ocurrido pero no estaba preparado para lo que confeso horas más tarde.

Zael se levanto para la hora de la cena, luego de comer su comida favorita “pizza”, nos fuimos a la sala en donde ya una vez sentados en el amplio sofá comenzamos a platicar, luego de algunas cosas de nuevo le pregunto ¿dime que es lo que pasa?, Zael se me quedo viendo muy serio por unos segundos antes de romper en llanto, cuando se calmo un poco comenzó con su relato del porque estaba en casa en medio del semestre.


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Ayer cuando te hable me acababan de violar hermano, “apenas escuchar aquellas palabras me hicieron hervir la sangre”, Zael continuo con su historia, ayer jueves, salí tarde de la biblioteca a eso de las 9:00 PM, me dirigía a mi habitación en las residencias de la escuela cuando sentí que alguien me agarro por detrás tapándome la boca, era un hombre parecido a ti hermano en corpulencia y tamaño quise resistirme pero el hombre saco una navaja que coloco en mi garganta para lanzar una furiosa amenaza.

-“Vamos, tonto, muévete o grita, ¡vamos dame una escusa para cortarte la garganta!”

Pese a estar en las penumbras de la calle logre ver su mirada llena de odio que me hizo helar la sangre me quede quieto, el hombre reviso mis bolsillos pero tenía muy poco dinero eso lo hizo enojar más me hizo dar la vuelta, para quedar con mi rostro contra la pared de aquel sucio callejón a donde me condujo, sentí como sus manos comenzaron a tocar mis nalgas por encima de mi pantalón, luego de unos segundos dijo “que lindo culito tienes, creo que ya se cual será mi botín de esta noche”.

Luego me quito la camisa para empezar a lamer mi espalda primero, para luego darme la vuelta y pasar su afilada navaja por mi abdomen antes de pasar su lengua se detuvo uno segundos a mordisquear mis pezones, mientras sentía nauseas de solo sentir sus manos recorrer mi piel, de pronto se bajo sus pantalón, con su calzoncillo dejando su grueso y venoso, pene en erección con un gran glande rosado al descubierto me hizo ponerme de rodillas frente a él,  para empezar a chuparle suavemente, su pene me metió primero su glande, luego todo entero, aquello me parecía asqueroso pero no tuve más remedio que darle una mamada a ese hombre.

Me la pasé chupando como 15 minutos, termine mirando su gran pene mojada, viendo como mi saliva corría por sus marcadas venas que parecían querer reventar de lo hinchadas que estaban, entonces me dijo “Te toca a ti putito”, me hizo ponerme de pie, el se agachó, bajó mi pantalón como también ropa interior sin jugueteos ni nada previo se enterró entera mi pene en su garganta, lo cual me hizo gemir a mi pesar de placer, sentía como sus labios carnosos masajeaban mi pene a la vez que su suave lengua saboreaba mi pene que estaba a punto de estallar, estaba muy excitado pese a estar sintiendo mucho asco.           

Se la paso chupando mi pene como por 20 minutos, hasta que me hico dar la vuelta dejando mi rostro contra la pared de aquel callejón, me abrió mis nalgas con sus manos se acerco a mi culo y empecé a meter su lengua en mi ano, a saborear mi ano que se apretaba, sentía como mis dos nalgas se apretaban a sus mejillas, mientras seguía comiéndome el culo, lo cual lo hizo de nuevo gemir de placer, pese a no querer.          

Cuando mi culo estaba todo babeado con la saliva de ese tipo, empezó a juguetear con su erección entre mis nalgas, sentía como mi ano estaba por ser penetrado, trate de resistirme pero entonces el coloco la navaja en mi cuello de nuevo, mientras con una mano me abrió una de mis nalga, en ese momento empezó a meterla suavemente, y entró primero su glande, sentí como mi culito virgen se apretaba y succionaba pese a mi pesar su glande hacia adentro de mis intestinos, le costó mucho trabajo entrar pues apretaba mi ano para evitar que entrara lo que me produjo mucho dolor, por lo cerrado que estaba mi ano, después de varios intentos su pene logro entrar, mientras lloraba de dolor.

Aquel hombre empezó a meterla, sacarla, meterla, sacarla, de mi culo, sentía como sus testículo chocaban contra mis nalgas con cada nueva embestida, me estuvo penetrando por 20 minutos, hasta que todo su cuerpo se tenso estaba por venirse, su pene que no dejaba de penetrarme se hincho más de lo que ya estaba, hasta que no soporto más y derramo toda su caliente como deliciosa lechita dentro de mi culo, pero no conforme con eso se arrodillo de nuevo detrás de mí, me abrió mis nalgas para empezar a lamer mi ano, pasaba su lengua por mi ano, lamiendo y lamiendo, sentía mi ano húmedo introdujo un dedo, luego dos, y me entraron 3 dedos en mi ya no culo virgen.   

Sus tres dedos se frotaban contra mi próstata mientras con una mano me masturbaba, llevándome en poco minutos al borde del orgasmo entre jadeos que no pude controlar solté mi espesa carga de semen que impacto sobre la sucia pared del callejón, me dejo ahí con mi pantalón y ropa interior en mis tobillos llevándose el poco dinero que tenia, dejándome solo su espeso semen saliendo de mi culo.

Para cuando Zael termino su relato estaba que ardía en odio, controlando mi enojo le pregunte de una manera lo más calmada que pude hacerlo en ese momento mientras mi hermanito no paraba de llorar en mis brazos.

-¿Sabes quién fue?
-“Si”. Dijo Zael entre sollozos.
-¿Dime su nombre?
-“Carlos”.
¿Quién es Carlos?

Zael me explico que Carlos era uno de los hombres que se la pasaba en el campus sin hacer nada no era estudiante se decía que vendía drogas y otras cosas pero nadie sabía bien a bien que es lo que hacía.           


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Tres días después, luego de dejar a mi querido hermanito al cuidado de unos muy buenos amigos estaba merodeando las calles del campus universitario ubicar al tal Carlos no fue difícil el muy estúpido se la pasaba pavoneándose por el campus sin ton ni son, el era rubio poseedor de un grandioso cuerpo que seguramente cuidaba acudiendo al gimnasio, estudio sus movimientos por algunos días mientras tanto rente una bodega a las afueras de la cuidad.

Algunas noches más tarde, busque el momento oportuno, ya era tarde, estaba cruzando una calle algo alcoholizado cuando le eche el coche encima no llegue a atropellarlo aunque ganas no me faltaban, el se me enfrento, insultando mi forma de manejar, me baje del auto sin decir nada, me acerque a Carlos y a tres pasos de él, le dispare con mi pistola aturdidora eléctrica que lo dejo incapacitado de inmediato tirado en el asfalto retorciéndose por los 15,000 voltios que pasaban por su cuerpo en ese justo momento.

Cuando la descarga termino, Carlos quedo inconsciente, lo tomo para subir a mi auto, conduje hasta la bodega rentaba, lo desnude con calma, en verdad tenía un buen cuerpo, le quite su ropa interior para apreciar primero su gran mata de vello púbico sobre su pene que era de buen tamaño pese a estar flácido para ese momento, sus testículos eran también de buen tamaño bastantes grandes debo decir lampiños no sabía si era de forma natural o porque se los rasuraba el muy puto, como sea todo estaba listo para comenzar con mi venganza.

Para cuando Carlos se despertó estaba amarrada por una fuerte cuerda de nailon que usaba para escalar de color negro, su boca estaba rellenada con su ropa interior y sellada por varias vueltas de cinta negra que deban varias vueltas a su cabeza, me asegure de una parte de la cuerda pasara debajo de su escroto para hacer resaltar sus testículos, de inmediato Carlos se agito al verse en aquella situación tan vulnerable, conmigo ahí a su lado apenas portando un pantalón de mezclilla, sin camisa mostrando mis fuertes brazos como marcado dorso sin vello mirándolo con una mirada de odio puro que de seguro lo hizo estremecer.

Apenas se puso de pie me fui contra él, lo tome de los cabellos con una mano fuerte casi arrancándole media cabellera, mientras con la otra mano lo tome fuerte de la base de su pene, apretándolo muy fuerte, estaba tan furioso que no medí mi fuerza, el rostro de Carlos se comenzó a poner rojo luego de unos segundos mientras sentía como todo su cuerpo se tensaba por el dolor que seguramente estaba sintiendo en ese momento.

-“Ahora te hare pagar por lo que le hiciste a mi querido hermano Zael maldito bastardo de mierda”.

Fueron mis palabras que le dije mirando directamente a los ojos a Carlos, me coloque detrás de él, por primera vez vi su grandioso par de nalgas, las cueles sin mayor demora abrí con mis manos para dejar al descubierto su rosadito ano, que me hizo tener una furiosa erección, me despoje de mi pantalón y ropa interior con prisa, quería en ese momento solo clavarle mi erección de 23 cm enteros dentro de ese ano grandioso que aquel maldito tenía entre sus grandiosas nalgas, las cuales separaba fuerte buscando causar el mayor dolor en Carlos que para ese momento estaba aterrado.

Luego le agarre sus testículos para apretárselos con fuerza por unos dos minutos en lo que se revolvió en mi manos, me agrado sentir el dolor que eso le produjo a Carlos, luego de nueva cuanta le abrí sus nalgas con mis manos, para posar mi hinchado glande en la entrada de mi ano para iniciar a penetrarlo lenta pero firmemente, el culo de Carlos era apretadito, una vez que mis testículos se aplastaron contra las aterciopeladas nalgas de Carlos fui aumentando el ritmo con cada embestida aumentaba mi nivel de placer.

Cada embestida era cada vez más fuerte, prácticamente estrellaba mi pelvis contra las nalgas de Carlos que se retorcía al sentir toda mi dura erección entrar en él, pero solo para sentir como era sacada casi por completo, una y otra vez mi pene entro y salió de sus entrañas, hasta que ya no pude contener el enorme placer que estar violando a ese maldito me provoca, de pronto sentí chorros de mi espeso semen salir disparado de mi pene directamente al interior de los intestinos de Carlos cuyo cuerpo se tenso al sentir los cinco fuertes disparos de mi espesa leche en su interior sin que pudiera hacer algo para evitarlo.

Cuando termine de venirme dentro de Carlos, saque mi pene aun chorreando semen de la punta manchado de sangre pues le había desgarrado su ano por lo fuerte de mis embestidas, para ir hasta donde estaba una gran tijera, de esas para destazas pavos, me acerque a donde estaba mientras trataba de huir pero dado que estaba amarrado apenas pudo dar unos pasos hacia atrás, llegue a donde estaba, tome su pene con una mano estaba erecto, duro como roca, le di un largo lengüetazo en la parte baja de su glande que hizo que Carlos se estremeciera de placer, comencé a masturbarlo fuerte, buscando que eyaculara, de pronto comencé a sentir como su pene se contraía, unos dos segundos después el primer gran disparo de su semen salió volando pasando muy cerca de pecho que cayó al suelo de la bodega, en ese mismo momento con presura, abrí las afiladas cuchillas de la tijera para posicionarlas detrás del glande de Carlos que se agito al sentir las frías cuchillas de metal sobre su pene en erección, lo mire a los ojos para luego cerrar las cuchillas con toda la fuerza de que era capaz, lo que hizo salir volando el glande Carlos por los aires entre un chorro de sangre y semen por igual.

El cuerpo de Carlos cayó al suelo mientras su pene seguía arrojando sangre y semen, revolcándose de dolor, fue hasta donde estaba, tome su ensangrentado escroto, se lo jale con todas mis fuerzas casi elevando su cuerpo por los aires sostenido de su escroto, para cortar la estira piel de su escroto, lo que hizo que el cuerpo de Carlos cayera al suelo, despojado de sus testículos, castrado para todo el resto de su vida, sin remedio alguno.

Tome un soplete que tenía preparado lo encendí la llama ardió a miles de grados, con ella cauterice la herida del pene y por debajo de lo que quedaba de su pene de Carlos, para rematar le amarre su mutilado pene con una fina cuerda a modo de torniquete, para ese momento Carlos ya hacía rato que estaba desmayado el dolor fue más de lo que pudo soportar, le saque su ropa interior de su boca se la coloque, lo subí a mi auto para dejarlo a una calle de la caseta de policía del campus universitario, que era un lugar libre cámaras de video.


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Luego a la mañana siguiente regrese a casa, con un frasco conteniendo los testículos y glande de Carlos flotando en una solución conservante, al llegar a mi ciudad, pase por mi hermano con mis amigos, al llegar a casa hice sentar a mi hermanito en la sala en donde le entregue el frasco con los que alguna vez fueron los genitales de Carlos, al principio no sabían lo que eran pero cuando comprendió sus ojos se abrieron grandes, cuando por fin bajo el frasco luego de unos minutos Zael dijo con una gran sonrisa den su rostro.

-“Gracias Hermano”.

Aquellas palabras valieron todo para mi, Zael regreso a la universidad unos días después, en donde algunos años más tarde se graduó con honores, cuando regrese al campus me entro curiosidad por saber que había sido de Carlos no paso mucho tiempo para encontrarlo estaba convertido en un sucio vagabundo, que apenas podía caminar, un hombre que le regalaba la comida que sobraba de un restaurante me comento que aquel vagabundo había sido brutalmente mutilado de sus partes masculinas, causándole además de un daño físico uno sicológico que no pudo soportar, al parecer una cruel “Venganza de un Hermano”.  


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Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

UN PACIENTE MÁS

Mis padres están muertos, quede desde los 12 años al cuidado de mi madrastra, la mujer con la que se caso mi padre luego de la súbita muerte de mi madre a los 6 años quien iba a decir que mi padre moriría igual de forma súbita, sin más parientes un juez le otorgo mi custodia a mi madrastra de un inicio todo fue un infierno ahora sin mi padre ella me trataba mal, era más su sirviente que su pariente, me convertí en un sirviente en mi propia casa......


UN PACIENTE MÁS
Mis padres están muertos, quede desde los 12 años al cuidado de mi madrastra, la mujer con la que se caso mi padre luego de la súbita muerte de mi madre a los 6 años quien iba a decir que mi padre moriría igual de forma súbita, sin más parientes un juez le otorgo mi custodia a mi madrastra de un inicio todo fue un infierno ahora sin mi padre ella me trataba mal, era más su sirviente que su pariente, me convertí en un sirviente en mi propia casa. Cuando ella me descubre masturbándome por segunda vez me lleva a una clínica en donde perderé mis testículos de una forma menos pensada.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PADRES] [MEDICO]



Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul





Mis padres están muertos, quede desde los 12 años al cuidado de mi madrastra, la mujer con la que se caso mi padre luego de la súbita muerte de mi madre a los 6 años quien iba a decir que mi padre moriría igual de forma súbita, sin más parientes un juez le otorgo mi custodia a mi madrastra de un inicio todo fue un infierno ahora sin mi padre ella me trataba mal, era más su sirviente que su pariente, me convertí en un sirviente en mi propia casa, poco faltaba para que fuese un verdadero esclavo de mi madrastra.

A los trece años comencé a masturbarme, por supuesto esto lo hacía a guardadas, en las noches en mi habitación cuando me aseguraba que mi madrastra se había dormido o no estaba en casa, cierto día que ella salió a la fiesta de una de sus amigas me dispuse a pasarla muy bien con una grandiosa sesión de masturbación, que planeaba disfrutar mucho pues tendría la casa sola para mí por muchas horas, estaba completamente solo, como siempre soñé, durante un buen tiempo que debo decir desperdicie busque el vídeo perfecto para masturbarme, quería que fuese el indicado quería sentirme muy excitado como nunca antes.

Luego de mucho encontrar entre los videos de mi colección por fin lo encontré, fui a la sala de la caza me senté frente al televisor, coloque el video y comencé a abrir mi pantalón, en ese momento me di cuenta que no tenía porque hacerlo a escondidas y en silencio, por lo que me dispuse a pasar una noche inolvidable de placer con mi pene y mano, me tumbe sobre el amplio sofá para poder ver bien el vídeo en la pantalla del televisor, me quite mi pantalón, luego los calcetines, y deje que mi recién erecto pene comenzara a respirar debajo de mi trusa (slip), me acaricie mi palpitante pene por unos segundos hasta que una mancha de humedad se formo al frente de mi ropa interior blanca.

En ese momento estime que era hora de quitarme toda la ropa quedando completamente desnudo, le di play al control remoto para que el video porno se reprodujera y no escuchaba nada, luego pensé que no era necesario verla sin volumen creo que por inercia tenía miedo que me descubrieran viendo porno, pero eso no iba a pasar ese día pues estaba solo en casa, por lo que subí el volumen para poder escuchar los gemidos, y comencé a actuar, comencé a masajear mi pene, a tirar hacia abajo mis testículos, cosa que no había hecho nunca pero me encanto, mi ritmo del sube y baja empezó a aumentar, y recordé el lubricante que había logrado conseguir, mi pene estaba muy caliente, y el lubricante que cayó desde el glande hacia abajo lo refresco de tal manera, que no pude evitar gemir de placer.          

- ¡Oh Si! - dije despacio, aun con el estúpido miedo a que me descubrieran.

Pronto olvide todos mis temores y seguí gimiendo ya sin restricción alguna.
           
- ¡Oh Si, que rico! - ¡Oh Si! - ¡¡Chupa Chupa!! - era lo que repetía una y otra vez.

Tenía preparada una toallita húmeda en la que tenía que caer mi espeso semen, pero me di cuenta que si hacia eso no disfrutaría todo lo que deseaba por lo que decidí que mi espeso semen fuese liberado sin restricción, alguna mi mano subía y bajaba de mi pene, cubriendo y descubriendo mi glande con mi prepucio, mientras con la otra mano me seguía acariciando mi cuerpo en especial mis tetillas al momento del orgasmo, la mezcla de los gemidos en el vídeo, mis gemidos, mi mano tocando bajando y subiendo por mi duro pene, mi pecho desnudo sintiendo lo caliente de mi semen, lograron el mejor orgasmo de mi vida, mi cuerpo se estremeció por varios segundos en los que el tiempo pareció detenerse.     

Me tomo un par de minutos recobrar el aliento, al tiempo que detuve el video porno en la televisión, me disponía limpiar para seguí mi día normal. Cuando me percate de unos tacones a un costado del sofá alce la vista para a mi madrastra de pie con los brazos cruzados con una mirada asesina viendo a  mi pene completamente erecto, con una película porno detenida en él televisor, con semen aun saliendo de la punta de mi pene.

Ella entonces me agarrado de los cabellos para llevarme al baño, para ponerme debajo de la regadera, y decir “Maldito puerco con que esto haces cuando no estoy en casa, ya me lo sospechaba por eso regrese antes de tiempo, lávate y ponte ropa limpia, maldito cochino, pero esto se termina aquí, si te vuelvo a sorprender en alguna marranada como la que acabas de hacer será la última vez que lo hagas en tu vida”.

-“¿Esta entendido?”, Si dije, todo apenado.


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Luego de aquella amenaza y bochornosa situación paso cerca de un año, fue dos meses después de que cumplí 15 años, desde aquella vez había sido muy cuidadoso sabia que la amenaza de mi madrastra no era en vano ella nunca amenazaba sin razón, desde ese incidente solo me masturbaba en la duchas de la escuela o en mi habitación y solo si estaba solo, siempre con la puerta con seguro, no deseaba ser descubierto especialmente por mi madrastra.

Una tarde que regrese del colegio luego de una práctica de futbol, estaba peculiarmente caliente ya que no me puede masturbar en las duchas pues estaban abarrotadas de mis compañeros, por lo que al llevar a casa y ver que no habían nadie, fui de inmediato a mi habitación, me despoje de mis ropas, para quedar en solo ropa interior la cual estaba empapada de sudor, por lo que también me despoje de mi trusa, quedando totalmente desnudo.

En ese momento estaba tan caliente que mi pene en erección total ya estaba arrojando abundante liquido pre seminal de la pinta, incluso mi prepucio estaba completamente detrás de mi glande, no pude evitar la tentación de tomarlo con mi mano derecha para comenzar a masturbarme al principio suavemente pero al cabo de unos segundos ya lo hacía de forma furiosa, casi como si quisiera arrancarme  mi pene de mi entrepierna estaba en la gloria sintiendo mucho placer me tuve que morder mi labio inferior para no gemir fuerte de lo rico que estaba sintiendo, comencé a sentir como mi orgasmo comenzó a formarse en la base de mi pene, era alguna sensación familiar pero que aun así me causaba mucho placer.

Justo en el preciso momento en que mi tan esperada descarga de espeso semen comenzó a brotar con fuerza de mi endurecido pene, con mi mano sin dejar de subir y bajar por él, la puerta de mi habitación que por las prisas había olvidado de poner seguro, se abrió de improviso, los ojos de mi madrastra se posaron sobre mi pene que en ese justo momento expulsaba chorros de mi semen en gran cantidad, ella se me fue encima sin darme tiempo a reaccionar me romo de los cabellos, para llevarme a la cama en donde me arrojo.

-“tienes 15 minutos para vestirte maldito puerco espero disfrutas venirte pues fue la última vez en tu vida”.

Luego ella me dejo tratando de cubrir mi tremenda erección como podía en mi habitación, dando un sonoro portazo, dejándome ahí pensando en lo que quiso decir con aquella palabras, sin embargo me vestí como ella me lo pedio estaba terminando de ponerme mis zapatos cuando mi madrastra entro de súbito, de nuevo me tomo de los cabellos y así arrastras me llevo al auto en donde me metió para partir sin saber a dónde, todo el trayecto no dijo ni una sola palabra pero se le notaba el enojo en su rostro.

Algunos minutos más tarde, llegamos a lo que parecía ser una pequeña clínica cosmética, en un elegante barrio de la ciudad, mi madrastra me hizo entrar a la clínica en donde dio mi nombre a la recepcionista, quien nos hizo esperar por algunos minutos antes de que una muy atractiva enfermera de larga cabellera saliera para decir mi nombre, me puse de pie al escucharla mi madrastra me ordeno que fuera con ella, cosa que hice de buena gana pues aquella mujer era muy hermosa sobre todo porque su figura se marcaba muy bien en ajustado uniforme blanco que usaba.

-“Jovencito voy a necesitar que te desnudes por favor”.

Dijo aquella bella enfermera lo que me hizo sonrojar era la primera vez que una mujer me pedía aquello, dude por un momento pero termine por comenzar a despojarme de mis ropas hasta solo en quedar en ropa interior, que dude unos segundos en quitarme hasta que por fin de despoje de aquella prenda para revelar mi pene en erección, la enfermera lo vio pero no dijo nada solo me lanzo una picara sonrisa que me hizo apenar como sonrojar por igual.

La enfermera entonces hizo que me acercara a ella que estaba sentada sobre un banco de metal bajo, por lo que al acercarme a donde estaba mis genitales quedaron a la altura de su barbilla, ella estiro su mano y me sujeto de mi escroto primero para luego subir hasta agarrar mi pene que estaba muy duro apuntando al techo de la habitación, sentir su mano rodear mi pene en erección me hizo estremecer de placer tanto que creo que la sin querer lance un pequeño gemido apenas audible pero que creo que ella noto pese a lo débil que fue.

Ella sin decir nada corrió mi prepucio hacia atrás, haciendo que mi glande brotara por completo lo que me hizo sentir mucha vergüenza por alguna razón, una gota de liquido pre seminal emergió en la punta de mi pene cuando ella subió su mano por mi erección, aquello se sentía mejor a cualquier masturbación que hubiese tenido en mi vida, de pronto ella me hizo acostar boca abajo sobre sus piernas, en eso ella jalo mis testículos y pene detrás de mis piernas mientras acariciaba mis nalga haciéndome como entrar en trance de lo bien que sentía.

De pronto de nuevo sentí como sus manos se apoderaron de mis testículos, haciéndome estremecer de placer sentía que estaba a punto de venirme, de pronto todo mi placer se desvaneció tan rápido como había llegado cuando sentí que una aguja penetro en mi testículo derecho, para luego sentir un liquido ser inyectado en mi testículo, tuve que apretar mi mandíbulas duro para no gritar del dolor, fue un verdadero alivio cuando la enfermera retiro la aguja de mi testículo, pero luego sentí otro pinchazo ahora en mi testículo izquierdo que hizo que todo mi cuerpo se tensara a su máximo.

Cuando la enfermera retiro la aguja por fin de mi testículo izquierdo fue un total alivio en verdad, estaba todo agitado, con mi corazón latiendo aceleradamente, la enfermera me hizo poner de pie luego de esperar unos segundos, en ese momento ella me dijo “ya puedes vestirte eunuco”, la última palabra me hizo estremecer y con algo de nerviosismo le pregunte, “¿Por qué me has dicho eunuco?”, que no vez que aun tengo mis testículos son un hombre, le replique con algo de molestia por su comentario.

-“Ya no eres más un hombre, eres un eunuco para el resto de tu vida”, Dijo ella en respuesta.

Me le quede mirando con los ojos muy abiertos sin saber a lo que se refería me lleve mis manos a mis testículos, los sentía aun dentro de mi escroto como de costumbre, ella vio que no entendía nada y dijo con una voz calma pero al mismo tiempo firme mientras me miraba a los ojos directamente sin inmutarse ni un poco.

-“Lo que te acabo de inyectar es un compuesto químico que acaba de quemar tus testículos, ellos están muertos sin que haya algo que puedas hacer al respecto ya, poco a poco se irán encogiendo hasta desaparecer, incluso tu escroto también se encogerá también con el tiempo en cinco o seis meses ya no tendrás nada debajo de tu pene”.

Quede en shock al escuchar aquellas palabras, me apreté mis testículos fuerte para convencerme que aquellas palabras eran falsas, la enfermera añadió “no me crees, bueno cuando llegues a casa tratar de masturbarte para que veas cual será el resultado, que no creo que sea nada agradable”.

Me vestí lo más rápido que pude, para salir en busca de mi madrastra, ella al verme me sonrió, ahí en presencia de las demás personas que esperaban me dijo, “como se siente mi nuevo eunuco”.

Aquellas palabras me hicieron sentir enojado al máximo, pero no dije nada, solo dije “vámonos”, mi madrastra pago a la recepcionista para regresar a casa en el auto, durante el trayecto no hubo palabras pero mi madrastra embozo una sonrisa de felicidad como de malicia en su rostro todo el trayecto a casa, apenas llegar me dirigí a mi habitación cerré la puerta con llave, me quite los zapatos, pantalón y ropa interior la cual estaba ya muy mojada de tanto liquido pre seminal que había brotado de mi pene en erección durante el trayecto a casa.

Tome mi pene y comencé a masturbarme furiosamente se sentía tan bien que siempre, mi mano se movía por mi erección de una forma furiosa desde el principio, así estuve por 25 o 30 minutos masturbándome furiosamente, sin que mi semen saliera, era extraño en circunstancias normales mi cremoso semen hubiese brotado hacia mucho rato atrás pero en esa ocasión nada de lo que hice pareció funcionar, me quede dormido masturbándome hasta la mañana siguiente que desperté con una tremenda erección y mi bajo abdomen todo manchado de liquido pre seminal.

Al parecer era lo único que podía salir de mi pene desde ese momento, conforme pasaron los días, mi falta de eyaculación y orgasmos me empezaron a poner de mal humor hasta un día que casi me desmayo mientras jugaba futbol sentí que me sofocaba, me falto el aire de repente como las tres semanas de haber ido a aquella clínica se me comenzó a ser muy difícil en alcanzar una erección tenía que esforzarme mucho para poder alcanzar una y no tan firme como antes, estaba desesperado ¿en verdad en verdad me habían castrado?, era lo único que podía pensar en todo momento.

Así pasaron dos meses y ya no podía tener erección alguna sin importar como estimulara a mi pene, también comencé a notar como mi ropa interior me empezó a quedar más ancha cada día que pasaba la sentía más y más grande, en efecto mi ropa interior estaba más holgada porque mis testículos se reducían de tamaño, a los seis meses, de acudir a la clínica, mis testículos habían desapareció y mi escroto literalmente se había alisado a mi entrepierna, mi pene se había reducido mucho tanto que me daba vergüenza mostrarlo en las duchas.   

Para ese momento era más que evidente que era un eunuco algo que ya no podía negar por más que quisiera hacerlo, deje el futbol pues ya no podía correr sin sofocarme, deje los deportes y continué con mi vida lo mejor que podía, escuchando como mis compañeros y amigos tenían sexo con sus novias, rico sexo que yo nunca sería capaz de experimentar en mi vida, me deprimí mucho por aquellos días, sintiendo que era una basura humana, que no valía nada, cuando tenía 26 años mi madrastra murió de un infarto en verdad me alegro su muerte.

Al poco tiempo regrese de a la clínica en donde me castraron, en busca de alguna posible solución a mi castración, fui atendida por la misma enfermera aun tan bella como la recordaba cuando ella me vio desnudo, supo que era un eunuco y me pregunto desde cuando era un eunuco con eso supe que no recordaba que ella misma me había castrado 11 años atrás, en ese momento supe que yo solo había sido “Un Paciente Más”. Para el cual una vida viril era imposible de nuevo por el resto de sus días, esa fue la respuesta que recibí, “mi castración era irreversible sin posibilidad de remedio alguno en un futuro cercano”.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

TEMIDA INYECCIÓN

Fui comprado luego de ser raptado por unos tratantes de esclavos de mi ciudad natal, fui llevado a otro país en donde fue subastado y comprado por una Ama a la que nunca he visto sin embargo eso no implica que no la pueda sentir el rigor de su crueldad, con la ayuda de sus ayudantes me han sometido, física como mentalmente a un hombre de lo más servil y sumiso ......


TEMIDA INYECCIÓN
Fui comprado luego de ser raptado por unos tratantes de esclavos de mi ciudad natal, fui llevado a otro país en donde fue subastado y comprado por una Ama a la que nunca he visto sin embargo eso no implica que no la pueda sentir el rigor de su crueldad, con la ayuda de sus ayudantes me han sometido, física como mentalmente a un hombre de lo más servil y sumiso. Pero pese a mi servilismo nada evito que terminara siendo convertido en un eunuco para el resto de mis días.


[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCLAVITUD] [FEMDOM]


Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul





Fui comprado luego de ser raptado por unos tratantes de esclavos de mi ciudad natal, fui llevado a otro país en donde fue subastado y comprado por una Ama a la que nunca he visto sin embargo eso no implica que no la pueda sentir el rigor de su crueldad, con la ayuda de sus ayudantes me han sometido, física como mentalmente a un hombre de lo más servil y sumiso que ya no puede decir no a cualquiera de sus ordenes por mas denigrantes que esta sean, vivo en compañía de otros esclavo muchos de ellos convertidos en eunuco o feminizados, algo que no quiero para mí mismo.

Por eso obedezco siempre en todo, solo es para intentar no terminar siendo un eunuco o peor aun terminar con una vagina en donde están mis amados genitales masculinos, adoro masturbarme en un rincón en la oscuridad de la noche, ahogando mis gemidos de place cuando mi cremoso semen brota de la punta de mi endurecido pene, con mis cuerpo invadido por el orgasmo y placer que me brinda cada eyaculación pese a ser el más sumiso de los esclavos no ceso en mi afán de escapar de aquella pesadilla pero aun no busco la manera.

Hace seis años que estoy en este infernal lugar, he repasado todos los rincones de aquel sitio pero no he logrado encontrar alguna debilidad para escapar, ningún recoveco que me lleve al mundo exterior, llegue a la conclusión luego de mucho tiempo que estoy bajo tierra en algún amplio complejo, subterráneo, la única manera al parecer de salir de aquel lugar es por medio de unas escaleras pero están muy bien vigiladas como protegidas, el solo acercarse a esas escaleras sin permiso se castiga severamente, y no hay seguridad que lleven al mundo exterior o la libertad.

Somos muchos los que ahí estamos, amontonados, luchamos hasta por un mendrugo de pan duro, nuestras opresoras son mujeres todas muy bellas, que nos obligan a estar siempre desnudos, a realizar trabajos extenuantes como degradantes, sino obedecemos sus ordenes con rapidez somos castigados severa como dolorosamente con las torturas mas espantosas que se puedan imaginar el sexo entre los internos está prohibido incluso tener sexo con los eunucos se castiga con la castración, pero algunos de los internos simplemente no pueden aguantarse las ganas de tener sexo por lo que terminan sucumbiendo ante la tentación del culito de un eunuco.

Pero lo pagan muy caro, con sus propios testículos, incluso con su pene en el peor de los casos dejándoles sus testículos que es aun más cruel que la castración pues el eunuco al que solo se le removió su pene, siempre está en una frecuente frustración sintiendo ganas de eyacular sin poder hacerlo de una forma fácil que lo convierte en malhumorado, frustrado y muchas lo lleva al suicidio he visto a muchos eunucos privados de sus penes pero con sus testículos aun terminar con sus vidas al no soportar la permanente frustración a la que se ven obligados de soportar.


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Aquel día, estaba haciendo mis labores como lo hacía comúnmente, buscando cualquier rastro por pequeño que fuese que me llevase fuera de aquel infierno, cuando Ama Q una de las vigilantes más severas y sádicas del lugar vino por mí, me coloco una correa al collar en el cuello para hacerme caminar por varias salas a gatas como si fuera en verdad un perrito, m hizo avanzar hasta una habitación solitaria, al entrar ella cerro la pesada puerta de metal detrás de ella cosa que en verdad me hizo estremecer de terror al pensar en lo que ella me iba a hacer.

Revelarme no era una opción aunque fuese más alto y fuerte que Ama Q, cualquier daño físico que le infringiera lo pagaría muy caro un dispositivo fue colocado dentro de mi cráneo directamente sobre el área del dolor de mi cerebro con un simple comento experimentaba el mayor dolor inimaginable, solo una vez lo había sentido en todo mi tiempo en aquel infierno y créanme era algo que no deseaba volver a sentir en toda mi vida, Ama Lucia iba vestida con un corto vestido blanco que parecía el uniforme de una enfermera.

Ama Q me hizo poner de pie sobre unas huellas pintadas de pies en el piso de aquella habitación apenas los hice ella apretó un interruptor y dos fuertes grilletes aprisionaron mis tobillos, luego hizo que pegara mis nalgas a la pared, para extender mis brazos sobre unas marcas pintadas para de nuevo presionar otro botón y mis brazos quedaron aprisionados por varios grilletes lo mismo que mi cuello dejándome completamente indefenso a la merced de Ama Q, no era la primera vez que estaba en aquella situación pero nunca con Ama Q lo que me estaba llenando de ansiedad.

Ama Q  entonces fue hasta una de las paredes donde presiono un botón un panel se abrió en su interior al parecer estaba refrigerado, dentro tres jeringas ya preparadas una con un liquido verde, otra con un liquido rosa y una tercera con un liquido rojo, la cual tomo Ama Q, se me acerco con la jeringa, apretó el embolo para dejar salir algo de aquella sustancia roja que llenaba esas jeringa, por la larga aguja de mínimo 15 cm de largo, que terminaba en una punta de lo más puntiaguda.

Ama Q llego a donde estaba viéndola acercarse con los ojos bien abiertos en un estupor total tenía miedo ella lo percibía, en su rostro cubierto por un lentes se notaba malicia como maldad al mismo tiempo, llego a donde estaba, me tomo de mis testículos, los acaricio uno segundos, sentir su mano jugar con mis testículos hizo que pese a no quererlo, comenzar a tener una erección, Ama Q noto como mi pene comenzó a erguirse, a ponerse duro en verdad solido como si fuese de roca pura hacía tiempo que mis testículos fueron tocados por manos ajenas a la mías, la erección total fue inevitable.

Cuando Ama Q estimo que mi pene estaba a su máxima erección, me jalo de mi escroto fuerte, hasta hacerme literalmente dar alaridos de dolor, en ese momento sentí como Ama Q me clavo la afilada aguja de la jeringa justo en mi testículo izquierdo lo que me hizo dar un gran alarido de dolor, ella hundió la aguja en mi testículo hasta el mero centro, en ese momento apretó el embolo de la jeringa que comenzó a inyectar aquel liquido rojo en mi testículo que me hizo sentir como si mi testículo, estuviera siendo inyectado con agua hirviendo.

Cuando inyecto la mitad de aquel liquido, saco la aguja de mi escroto, pero solo para clavarla de nuevo en mi testículo derecho, para vaciar el resto de aquel liquido rojo en mi testículos derecho para hacerme sentir que me lo quemaba por dentro entre alaridos de dolor, cuando acabo de inyectar el liquido, saco la aguja de mi escroto, fue hasta el panel refrigerado y dejo la jeringa, presiono un botón para cerrar el panel, luego Ama Q regreso a donde estaba revolviéndome de dolor para liberar mis restricciones.

Apenas lo hizo caí al suelo agarrándome mis testículos con ambas manos, dado que el dolor era enorme gemía y me revolcaba ante la sonrisa malévola de Ama Q, que luego unos monitos de estar observando cómo sufría dijo con un fuerte grito, “¡LAVANTETE PERRO!”, apenas escuche su orden trate de levantarme pero mis piernas simplemente no me respondían tarde varios segundos hasta que logre ponerme de pie, encorvado aun agarrando mis testículos pero con una fuerte erección que apuntaba al techo aun, mi cuerpo temblaba sintiendo escalofríos, con todo mi cuerpo bañado en sudor, Ama Q se me acerco me alzo el rostro con una mano en mi mentón y dijo.

-“La Ama a decidido que es hora de que seas un eunuco, por eso te he inyectado la solución Bomba, esta solución hará que tus testículos exploten a la próxima vez que eyacules, o en 28 días lo que ocurra primero”.

Aquellas palabras me hicieron casi gritar de desesperación, no deseaba ser un eunuco por el resto de mi vida, me arroje a los pies de Ama Q, para rodear sus piernas con mis brazos, “por favor, por favor Ama Q, no quiero ser un eunuco, por favor detenga esto ¡POR FAVOR!”, suplique de manera patética completamente aterrado.

Ama Q me aparto de su lado dándome un rodillazo en mi pecho, para luego comenzar a aplastar mi adoloridos testículos una vez que caí de espaldas al suelo Ama Q dijo mientras me machacaba mis testículos con su pie, “Mira perro, te voy a dar la oportunidad de tener el mejor sexo de vida aunque será el último, de ti depende se lo aceptas rechazas a mi me da igual, de todas maneras tus testículos están condenados hagas lo que hagas”.

Al terminar de decir esas palabras Ama Q, se despojo de su vestido blanco frente a mí, quedando solo en una minúscula tanga de color blanca en la que se marcaban perfectamente sus labios vaginales que la tanga apenas podía contener en su interior, ella me dijo ¿quieres tener sexo conmigo o deseas permanecer unos cuantos días siendo un hombre?, ver aquella bella mujer a mediados de sus años treinta me volvió loco, mi pene palpitaba con fuerza, la deseaba pero también deseaba conservar mis testículos, pero luego pensé “si esta es mi última oportunidad de tener sexo en mi vida no la debo desaprovechar”.


Me puse de pie y fue hasta Ama Q, con unas tetas enormes y ricas piernas muy largas, cintura estrecha como delgada la abrace con fuerza con pasión ella no se resistió solo sonrió Ama Q notó mi pene palpitar delatoramente, le sonreí tímidamente y ella puso su entrepierna justo delante empujando mi pene entre sus piernas contorneando sus caderas hacia adelante y hacia los lados suavemente de manera que ambos cuerpos formábamos uno solo, así estuvimos largo rato besándonos, mi pene estaba tan tieso que temía que explotara en cualquier momento.     

Ama Q era poseedora de una lengua muy larga, buscona, caliente y bien educada, después de los primeros besos en sus labios, con intención dejó abierta su boca, yo me apresuré a llenarla con mi lengua y a besar sus labios, nuestras lenguas empezaron a lamerse y chuparse mutuamente en un impetuoso abrazo que parecía nunca acabar, me sentía muy excitado como nunca antes en toda mi vida.

Mientras seguíamos besándonos, empecé a bajar mis manos desde su cintura hasta llegar a notar la forma de sus nalgas con ambas manos la sensación fue increíble, hacía ya mucho tiempo que no tocaba un par de nalga de una mujer y menos del tamaño como firmeza de las de Ama Q, que tenía un culo muy bien formado y duro, era para perder entre ellos dándole lengua al cerradito ano que seguramente se ocultaba entre esas maravillosas masas de carne. 

Ella no se quedó atrás, me empezó a besarme el cuello, me pasó su lengua por el pecho, trabajó con su lengua por mis muslos hasta que llegó a la altura de mi pene, allí tomo con una mano mi erección, vi en su rostro una expresión de deseo y lujuria incontenibles, apartó con su mano mi pene para pasar su lengua en la base de mis testículos, condenados en ese momento, me los comenzó a chupar, hasta hacerlos desaparecer dentro de su boca, todo su labial ya había desaparecido, dejando ahora ver sus carnosos labios en todo su esplendor.         

Luego se sentir como ella me dio una rica mamada por varios minutos la hice ponerse de pie, abrí cuanto pude mi boca para meter cuanto pudiera de sus grandes tetas pero eran demasiado grandes y el sudor hacía resbalar mi lengua que chupaba y mordisqueaba sus rozados pezones, al rato mi lengua empezó a bajar desde sus pechos hacia su plano vientre hice un alto en su sexy ombligo y seguí, le comencé a bajar su pequeña tanga, allí hundí mi rostro entre sus nalgas y mi lengua inició la ansiada exploración entre ellas.   

Pude sentir el olor de sus partes más íntimas que despertó en mi un frenesí, así que mi lengua empezó a lamer y chupar intensivamente la parte interior de sus muslos, metí mi lengua en su ano exploré toda esa zona dándole besos, lamiéndola, mordisqueándole todas las curvas como los recovecos que tenía, acto seguido comencé a chuparle su vagina perfectamente depilada hasta engullirlo dentro de mi boca, Ama Q empezó a moverse, suspirar, sudar y jadear hasta que me hizo parar porque no quería llegar al orgasmo aun, en ese momento todavía no había no rozado su clítoris.            


Entonces empezamos a besarnos todos los rincones de nuestros cuerpos primero lentamente después con algunas pausas y al final acabamos en un torbellino de sudor, saliva, perfume, lenguas, manos, abrazos y bocas sin fin, Ama Q me empezó a dar un masaje a mis testículos hasta sentir que mi erección estaba a tope, abrió su boca y con su lengua me lamía el glande, me lo chupaba y besaba delicadamente, seguidamente mi miembro empezó a desaparecer en su boca, centímetro a centímetro hasta que lo tenía todo en el interior de su garganta, entonces empezó a mover su lengua alrededor de mi miembro erecto dentro de su boca y a chuparlo cada vez con mayor rapidez.            

Luego de algunos segundos busqué con mis labios con desesperación su clítoris con mi lengua, comencé a  chuparlo a lamerlo sin cesar durante unos minutos intensos minutos, luego me aparto de su lado, me hizo recostar sobre el piso boca arriba y se me montó encima, al principio aunque estaba húmeda, su sexo estaba muy apretado, con mis manos le aparté un poco sus nalgas hasta que mi pene empezó a penetrarla lentamente hasta el fondo, nos besábamos con locura, yo sujetaba y tocaba sus muslos fuertes como largos, para empezar con un vaivén que se fue acelerando con cada instante que pasaba.

Ama Q empezó a jadear y a moverse, yo la sostenía ahora agarrando fuertemente sus nalgas con ambas manos, apretándole sus nalgas lo más fuerte que podía, sus tetas estaban siendo succionadas por mi boca abierta al máximo, sus pezones estaban rojos y húmedos, empezó a sobarme los testículos, hasta que noté que su mano empujaba hacia adelante mi culo como si tuviese miedo a perderme, sentí al instante que mi erección se volvía más dura y fuerte, mi pene estaba hinchado desmesuradamente y mis testículos a punto de reventar literalmente, pero en ese momento nada me importaba solo el placer que estaba sintiendo.      

Pero de alguna manera creo que de manera inconsciente trataba de controlar mi eyaculación sabía lo que significaba para mí, pero no pude contenerme por mucho tiempo, al poco descargamos nuestras tensiones en un espasmo y temblor mutuos casi perfectamente sincronizados, nuestros jugos sexuales se mezclaron en un estremecimiento incontrolable y sublime, acabe como nunca chorro tras chorro de mi espeso semen llenaron el interior de la vagina de Ama Q, por un momento fue el mejor orgasmo de mi vida. 

Ella gemía aun con su cuerpo temblando cuando saque mi erección de su interior que aun chorreaba algo de semen, Ama Q me acaricio mis huevos y me beso como nunca, ella dijo “en unos minutos tus testículos explotaran que te parece si lo aprovechamos al máximo”, asentí con la cabeza a la idea de Ama Q.
           
mi erección estaba en su máxima dureza aun, Ama Q se puso de cuatro patas sobre el piso, dirigí mi pene hacia su vagina, mi pene se deslizó hacia su interior de donde nunca tenía que haber salido, creí en ese momento, hasta que mis testículos se aplastaron contras sus nalgas, empezamos a movernos y en ésta posición yo no duré ni dos minutos, la avisé que iba a acabar y entonces ella me dijo “vamos perro, aguanta, goza por última vez en tu vida”, aquellas palabras me hicieron hacer un sobre fuerzo para seguir con mis embestidas, por algunos minutos más, justo cuando ya no aguantaban mas sentí un fuerte punzada en mis testículos seguidos de un fuerte sonido.

-“SPLASSSHHH”.

Se escucho como cuando se revienta un globo de agua, mis ojos se abrieron grandes, quedaron en blanco por el gran dolor que ene se momento sentí, Ama Q se separo de mi, cuando se puso de pie de espaldas a mi logre notas como sus nalgas y piernas estaban manchadas de sangre y restos de algo que parecía malvavisco blanco, luego supe que aquellos trozos que resbalan por sus pierna de Ama Q eran lo que quedaba de mis testículos.

Mi escroto entero había estallado dejando un gran boquete por debajo por donde mis testículos que explotaron se dispersaron por mis piernas, las piernas de Ama Q y el piso de aquella habitación, apenas pude mantenerme consciente unos segundos antes de perder la consciencia, cuando desperté estaba en una habitación, con toda mi pelvis vendada, mi pene sobresalía de los vendajes pero no había rastros de mis testículos por ningún lado, en mi entrepierna me habían convertido en un eunuco.

Ahora varios años más tarde, sigo penando por mi testículos por lo que daría lo que fuera, lo que fuera en verdad para que regresaran a estar colgando debajo de mi pene encogido que tengo ahora y tomo por culpa de aquella maldita “Temida Inyección”.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

SECUESTRO, ABUSO Y MUTILACIÓN

Mike y Andro eran dos jóvenes de 22 años que asistían a la universidad les gustaba irse de fiesta los fines de semanas, les gustaba visitar lugares turbios como bares de mala muerte, prostíbulos y Table Dance de la periferia de la ciudad siempre en busca de placeres fuertes, hasta que una noche de juerga se convirtió en un pesadilla para ambos......


SECUESTRO, ABUSO Y MUTILACIÓN
Mike y Andro eran dos jóvenes de 22 años que asistían a la universidad les gustaba irse de fiesta los fines de semanas, les gustaba visitar lugares turbios como bares de mala muerte, prostíbulos y Table Dance de la periferia de la ciudad siempre en busca de placeres fuertes, hasta que una noche de juerga se convirtió en un pesadilla para ambos. Ambos fueron secuestrados, violados para finalmente ser convertidos en eunuco y luego ser vendidos.

[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [SECUESTRO] [VIOLACIÓN] [ESCLAVITUD]


Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Mike y Andro eran dos jóvenes de 22 años que asistían a la universidad les gustaba irse de fiesta los fines de semanas, les gustaba visitar lugares turbios como bares de mala muerte, prostíbulos y Table Dance de la periferia de la ciudad siempre en busca de placeres fuertes, hasta que una noche de juerga se convirtió en un pesadilla para ambos, cuando ambos fueron secuestrados por una organización quienes vieron en ellos la oportunidad de obtener jugosas ganancias además de mucha diversión en el proceso.

La pesadilla para ambos jóvenes amigos comenzó aquel sábado que asistieron a un antro de mala muerte llamado, “El Espolón del Diablo”, un lugar que fungía como bar, pero que en realidad era un club en donde la prostitución, la drogadicción y otras cosas nada legales se movían noche a noche, ambos llegaron al lugar a eso de las 10:00 PM pidieron unas copas y comenzaron a observar el lugar pero no se percataron que eran observados por uno par de ojos que apenas entraron al lugar se poso sobre ellos, este sujeto era el jefe del lugar que pronto alzo su teléfono para ordenar a uno de sus empleados.

-“Quiero a los dos de la mesa 17”.

Apenas esas fueron sus palabras, el hombre al otro lado de la línea, solo sonrió y mando a dos de sus chicas más hermosas a la mesa para entretener a los chicos que no se imaginaban que estaban a punto de entrar en su peor pesadilla, les sirvieron copas, que pronto los hizo sentirse extraños, poco a poco fueron perdiendo la consciencia sin percatarse, intuyeron que era producto del alcohol barato que estaban tomando sin imaginarse que habían sido narcotizados para que perdieron el sentido, nadie dijo nada, cuando ambos fueron sacado cargado por empleados del bar.

Mike y Andro despertaron varias horas más tarde, estaban sin ropa apenas en ropa interior, con los ojos vendados y las manos amarradas a la espalda sus tobillos también estaban atados, no podían moverse mucho, a ambos les dolía mucho la cabeza, ¿Mike estas ahí? pregunto Andro, ¡Si aquí estoy!, fue lo que recibió como respuesta a su pregunta, ambos con pequeños movimientos se fueron acercado uno al otro siguiendo el sonido de su voz, hasta quedar uno apoyado en la espalda del otro, luego de platicar un poco fue evidente para ambos que ninguno de los dos sabía lo que pasaba.

Como un par de horas luego despertar ambos escucharon el rechinar de una puerta, luego escucharon pasos para unos momentos después sentir como eran agarrados por varias manos trataron de resistirse pero fueron rápidamente dominados eran varios hombres los que los manipulaban, fueron llevaros a otro lugar que no vieron se les colocaron grilletes en los tobillos que quedaron separados por una barra de metal, también grilletes fueron colocados en sus muñecas que fueron sujetados a un tubo de acero, con sus manos juntas pero por arriba de sus cabezas luego escucharon como aquellos hombre se marcharon.

Al cabo de uno minutos de nuevo ambos jóvenes sintieron una presencia en la habitación pero esta presencia al parecer solo los observaba, pues no decía nada ni tampoco estaba cerca de ellos pero eso pronto cambio, Mike sintió como su ropa interior fue cortada a los costados de sus piernas, para luego ser arrancada, dejándolo completamente desnudo, Andro corrió con la misma suerte que también quedo desnudo, pero a diferencia de Mike su cuerpo comenzó a ser manoseado por un par de manos en especial sus lindas nalgas, que quedaron a la vista.

Andro comenzó a despotricar en contra de quien lo estaba manoseando, “MALDIDO MALDACIDO VE A ACARICIAR A TU PUTA MADRE MALDITO PUTO MAL PARIDO”, aquellas palabras que fueron a modo de grito solo trajeron como resultado un fuerte puñetazo del hombre que lo manoseaba directo en el vientre que hizo que todo el aire de sus pulmones de Andro, fuera vaciado de súbito que lo hizo toser y jadear buscando aire con desesperación, luego de ese golpe ya no dijo nada solo se resigno a seguir siendo manoseado por aquellas manos sin poder hacer nada para evitar tan degradante situación que le provoca nauseas.

Luego de unos minutos fue el turno de Mike en ser manoseado por aquellas manos las manos de los que sentía era un hombre recorrió el abdomen marcado de Mike, mellizo levemente una de sus tetillas, luego acaricio su bien formadas nalgas para rematar tomando su pene, correr el prepucio para dejar al descubierto el glande mientras su pene quedo duro como roca por tantos toqueteo, sus huevos también fueron blanco de caricias lascivas pero en menor grado que su pene, aquello se prolongo por tres o cuatro humillantes minutos en los que Mike se tuvo que tragar su rabia y coraje al sentir aquella terrible humillación a la que estaba siendo sometido.

Cuando aquellas manos dejaron de manosear el cuerpo de Mike, pasaron unos minutos en los que ambos sintieron que la presencia se fue, cuando regreso, ambos sintieron como les fue colocada una especia de liga que sostenía sus testículos evitando que pudieran subirse a su pelvis, no solo eso sino que también sujetaba la base de sus penes, evitando que la sangre que los engrosaba y mantenía duros como roca saliera de ellos manteniéndolos en constante erección sin estimulación alguna por parte de alguna mano.

Luego comenzó a tocar de nuevo a Andro, inclino su cuerpo para abrirle sus nalgas que quedaron bien abiertas, Andro era de buen cuerpo, de cabello castaño oscuro, con abdominales bien marcados, pero no en exceso, espigado, con un buen par de nalgas como de testículos con un pene no tan grande como el Mike pero tampoco nada despreciables de 19 cm en erección plena, de pronto Andro sintió un lengua recorrer el interior de entre sus abiertas nalgas hasta llegar a su ano, en donde es poso, para luego sentir unos labios como ventosa que comenzó succionar su agujerito virgen como nadie antes lo había hecho.

-“AAAAAAAAAHHH”

Fue el gemido que dejo escapar Andro ante la sorpresa de Mike que solo podía imaginar el motivo de aquel gemido involuntario de sus amigo a un lado de donde él estaba, aquella boca siguió succionando el ano de Andro por varios minutos en los que le hizo sentir al joven hombre sensaciones que nunca antes se imagino pudiera sentir mientras la lengua jugaba en su ano buscando la manera de penetrarlo por ratos lo que provocaba que Andro se retorciera de placer como de repugnancia al mismo tiempo al sentirse violado en lo más intimo de su ser.

Al cabo de unos minutos dejo de jugar con el ano de Andro para colocar la punta de lo que Andro sintió era su pene sobre su ya bien lubricado ano, aunque trataba de hacer entrar su pene en su interior no lograba penetrarlo apenas lograba meter la punta su gran pene, entonces fue cuando le abrió sus nalgas a Andro de forma brutal tan duro que lo hizo gritar de dolor, fue una sensación muy desagradable la que sintió Andro en ese momento.     

-“AAAAAAAAAYYYY”

Mike se revolvía tratando se liberarse para ir en auxilio de su amigo que parecía estar en severos problemas mientras aquel hombre estaba de pie atrás de Andro, que de un solo empujón empezó a penétralo, al principio Andro sintió un dolor muy fuerte porque se la metió de golpe pero le hombre  bajo el ritmo y empezó a penetrarlos lentamente, una vez que paso el dolor, empezó a bombear de una manera increíble, así estuvieron un par de minutos hasta que comenzó a bombearlo con fuerza mientras Andro no pudo evitar jadear y gritar, hacía muchos gestos mientras gemía mucho, mientras el gran pene en completa erección de aquel hombre entraba y salía de su ano.

Aquel hombre continuo bombeando el culo de Andro por unos 10 minutos aproximadamente, se movía con su erección adentro, Andro estaba totalmente indefenso, no se podía mover, lo tenía totalmente a su disposición y de súbito el perdió el control, cuando aquel hombre empezó a penetrarlo de una manera más que salvaje lo estaba haciendo la más puta de las putas pero lo peor de todo era que le estaba encantando, el ritmo de las embestidas para ese momento había subido aún más, era un animal en celo fuera de control, que hizo que Andro por fin soltara un gran chorro de su espeso se semen por su pene en erección sintiendo un enorme placer que sin saberlo era el último de su vida como hombre en su vida.

Apenas termino de eyacular Andro, aun jadeando de lo intenso que fue su orgasmo, aquel hombre que lo llevo al más sublime de mis éxtasis, retiro su erección de su interior, dejando a su ano palpitando y contrayéndose completamente dilatado buscando la manera de cerrarse, en ese momento sintió como una mano tomo su escroto, para sentir una afilada cuchilla comenzar a abrir una herida desde la parte superior trasera hasta la parte baja entre ambos testículos de Andro.

El hombre apretó el escroto para ese momento con una gran apertura en la parte de atrás, por el cuello del bolso de piel bajando la mano sin cesar de apretar el escroto lo que provoco que ambos testículos de Andro salieran de su bolso de piel uno a uno por la gran apertura que presentaba su escroto, por supuesto no sin provocarle un terrible dolor a Andro que pese a todo era incapaz de gritar en ese momento el dolor era tan intenso que lo había paralizado casi por completo, estaba sintiendo tal dolor que era incapaz de gritar, el hombre tomo los dos testículos blancos que colgaban fuer de su escroto, sostenidos por sus conductos, se los apretó fuerte que hizo que Andro casi se desmayara de dolor pero solo emitió un gruñido de dolor, el hombre entonces tomo unas pequeñas pinzas que coloco previamente sobre unos carbones ardiendo a unos pasos de los jóvenes, el metal estaba al rojo vivo de lo caliente que estaba, con dicha pinza aplasto cada uno de los conductos que sostenían los testículos de Andro.

-“AAAAAAAAAAAGHHHHH”

Grito Andro en un alarido de dolor mientras Mike desesperado a su lado no se cansaba de preguntar “¿Andro, que pasa, que pasa?, vamos, dime ¿Qué pasa?”, pero Andro no podía responder se había desmayado por el dolor, el no sintió el momento cuando el hombre le arranco sus testículos apenas con una mano, le fue fácil luego de carbonizar como cauterizar los conductos que unían sus testículos a su cuerpo, Andro era ya un eunuco y ni siquiera lo sabía, el hombre uso un pegamento especial para pegar la herida de su escroto, camino hasta donde estaban los carbones encendidos en donde arrojo los testículos de Andro.

Mike no dejaba de preguntarle a su amigo lo que estaba pasando sin recibir respuesta cuando sintió como le eran abiertas sus nalgas por dos fuertes manos, el era un joven de cabello pelírojo, pero su cuerpo estaba complemente depilado por lo que la única evidencia de cabello rojo era sobre su cabeza, de pronto Mike como Andro antes que el sintió como una lengua comenzó a lubricar su ano, mojándolo para luego sentir como unos labios comenzaron a succiona su ano, que lo hizo estremecer, iba a empezar a despotricar cuando sintió como fue penetrado de repente.

Tuvo que morderse el labio inferior para no dar un grito cuando el enorme glande el hombre que no podía ver entro en su interior desvirgándolo de un solo golpe el hombre empezó a hacer presión y con el movimiento de sus cadera su erección iba entrando en el culo de Mike, mientras el apretaba sus nalgas como ano lo más fuerte que podía para evitar ser penetrado pero de nada sirvió pues el pene se sumergía más y más en ese recto virgen, cuando entro completo no espero nada para comenzar a taladrar su culo, novia su caderas rápido mientras Mike gritaba de dolor mientras seguía entrando y saliendo de él salvajemente.          

El hombre no respondía a los desesperados gritos de dolor y suplica de Mike por el contrario seguía penetrándolo, duramente los gritos de Mike eran sorprendieron fuertes como desesperados implorándole para qué no siguiera, pero eso al parecer solo animo a aquel hombre a penetrarlo más fuerte, con cada empuje de sus caderas, estas chocaban las paraditas nalgas de Mike, entre esa brutal violación, Mike comenzó a eyacular, fuerte, un gran chorro de su espeso semen salió disparado de su pene en erección, seguido de otro y otro que lo hizo gritar de dolor y placer al mismo tiempo.

El hombre luego de unos minutos dio un gruñido el único sonido que hizo cuando vacio el contenido de sus testículos dentro de los intestinos de Mike, cuando saco su pene aun en erección del interior de su culito salió semen mezclado con sangre mientras su ano palpitaba, el cuerpo de Mike estaba aturdido no sabía que sentir era la primera vez que tenia sexo gay en su vida, ya había tenido sexo con mujeres, pero nunca pensó ser violado por un hombre sus lagrimas rodaban por sus mejillas, cuando de pronto sintió como su escroto fue agarrado firmemente por una mano.

De pronto el cuerpo de Mike se estremeció de nuevo pero no de placer, en esta ocasión de dolor, con el dolor más grande inimaginable, cuando su escroto fue abierto por la parte de atrás, para luego ser apretado fuerte por una mano, lo que obligo a sus testículos a salir por la apertura hecha en su bolso de piel, aquello era supremo en verdad Mike nunca imagino que se pudiera sentir tanto dolor, de pronto de lo más hondo de su ser broto un alarido de dolor.

-“AAAAAAAAAAAAAAAAAGGGGHHHHH”

Luego se desmayo, como Andro cuando los conductos que unían sus testículos a su cuerpo fueron cauterizado como carbonizados por la pinza al rojo vivo, el hombre solo jalo de los testículos que se arrancaron con facilidad, los sostuvo un rato mientras observo como el pene de Mike aun en erección lanzo un último gran chorro de su espeso semen, la ultima descarga de su vida, mientras su pene se contraía en espasmos de lo más eróticos, el hombre camino haya los carbones encendidos y arrojo también ahí los testículos de Mike mientras que los de Andro ya estaban bien cocidos para ese momento.

Ambos jóvenes pasaron meses recuperándose de sus castraciones tiempo en que perdieron toda capacidad e tener una erección de nuevo, luego fueron vendidos a diferentes compradores para ser enviados en direcciones opuestas ninguno de los dos se volvería a ver en sus vidas, Mike termino en manos de un amo que lo quería como su juguete sexual y para practicar los juegos más dolorosos como humillantes en él hasta que de tanto dolor muriera o se aburriera.

Por su parte Andro, termino en manos de un hombre que lo quería como el guardián de su dulce hija de 18 años una rubia de un cuerpo espectacular, a la cual debía bañar, atender e incluso vestir o desnudar que era todo un suplicio para el joven que deseaba con locura poseer aquel esplendido joven cuerpo de mujer, pero que dada su condición de eunuco le era imposible para el resto de sus días, su cuerpo ardía en deseos pero su pene simplemente estaba muerto, sin importar lo que hiciera este no respondía.


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Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

Sexo lésbico en la piscina

Aquel día, nuestra protagonista se levantó de muy buen rollo…No tenía motivo especial para ello, pero era uno de esos viernes de verano, en los que acabaría de trabajar a las tres, y se iría a la piscina a relajarse y seguramente a leer aquel libro que la tenía enganchada desde hacía unas semanas.

La mañana transcurrió más tranquila de lo normal, pues había mucha gente de vacaciones y, para colmo, era por fin viernes, con lo que la gente pensaba más en el finde que en el trabajo. Hacía mucho calor y tras tirar el bolso en el sofá, se dirigió a su habitación sacando un bikini rojo, y tras lavarse un poquito, coger una pieza de fruta, la toalla, una crema y por supuesto aquel libro, salió de su casa a la piscina de la urbanización en la que vivía. Normalmente era muy tranquila, pero aquellos días de verano, no había nadie, excepto el socorrista y algún vecino que como ella, no se iba a ningún lado.

Buscó un sitio en la pradera de césped y extendió su toalla. De ahí, a la ducha y al agua, fresca  reconfortante al principio y relajante minutos más tarde. Nadó como siempre unos largos, dejando que el agua se deslizara por su cuerpo y notando como avanzaba y como “rompía el agua”. Siempre la había  encantado nadar en piscinas en las que se encontraba a solas. Minutos más tarde, estaba tumbada, leyendo, mientras una de sus vecinas, se colocaba unos metros más allá, con la idea de desconectar del curro y tomarse una tarde de relax. El ruido de la ducha, hizo que nuestra protagonista (llamémosla…Alicia ) desviara la mirada por un momento, viendo cómo aquella vecina tomaba la correspondiente ducha antes de meterse en la piscina.

Tenía un cuerpo muy bonito, con una media melena morena, ahora empapada por el agua, y unos senos que si no estaban operados, sí daba la impresión de ello…No eran grandes, pero sí de una forma cuasi perfecta…..y siguiendo el curso del agua, ésta mojaba aquella braga del bikini, dando más forma a su impresionante culo, pues indudablemente, lo trabajaba en algún gimnasio, pues se notaba su dureza, y las formas eran de las que llaman la atención. Después de este minucioso repaso, Alicia volvió a subir su mirada y se posó en aquellos labios carnosos, que se entreabrían para dejar pasar algo de agua a la boca, y después echarla, como si de una fuente se tratar.

Aquello fue el detonante de que un calor fuera de lo normal surgiese de dentro de su cuerpo. Volvió la mirada al libro y siguió leyendo, pero en su cabeza seguían estando aquellos labios húmedos, y esa agua resbalando por ellos. Como si de una profecía se tratara, se juntaros todos los factores para darse aquel hecho. Nunca había tenido ninguna relación lésbica, aunque sí era cierto que alguna vez, con alguna de sus relaciones anteriores, había imaginado un trío con otra chica, e incluso, alguna vez que se había masturbado, sí se lo había montado con alguna amiga suya en alguna fiesta o en el baño de alguna discoteca.

Casualmente, y de ahí viene lo de la profecía, en aquel capítulo que leía, el protagonista del thriller miraba por una ventana cómo dos de sus mejores amigas empezaban a tener una relación en un sofá horas antes de que una segunda personalidad de aquel muchacho que miraba, las descuartizara a las dos. No entraba en detalles el libro, más bien eran frases escuetas, pero sí metía al lector en la situación…y vaya si metió a Alicia. Sin darse cuenta, una de sus manos empezó a rozar sutilmente uno de sus ya endurecidos pezones, sin preocuparse si su vecina la estaría mirando, pues el socorrista estaba en una posición en la que difícilmente la hubiese visto. Entreabriendo la boca, mojó uno de sus dedos con saliva, y volvió a recorrer sus senos, esta vez mojándolo y causando una mayor erección de los pezones. Miraba el libro, pero en su mente, estaba la boca de aquella chica joven, rozándole los pezones con su lengua, y soltando en ellos aquella agua de la ducha que minutos antes había estado viendo como entraba en la boca.

El sol le daba de lleno en todo el cuerpo, pues es sabido que las mujeres siempre se colocan para que el astro rey incida directamente sobre su cuerpo. Inconscientemente, entreabrió uno de sus muslos, y el sol hizo el resto…en cuestión de segundos, estaba lo suficientemente caliente por fuera….y por dentro.

La otra chica, después de llevar un rato en la misma posición, se volteó para dar color a su espalda, y fue cuando notó que aquella chica que estaba a escasos metros, mantenía un movimiento conocido también por ella. Lejos de apartar la mirada, se tumbó boca abajo, y disimuladamente, siguió mirando. No era una imagen obscena, pero sí muy sensual y muy, muy caliente. Alicia había dejado caer su mano hasta el ombligo, y ahora la metía por debajo del bikini, acariciando aquella fina línea púbica que se había dejado, en una obra exquisita de peluquería íntima. Uno de sus dedos, “el atrevido”, fue más allá, y bajó despacio hasta su sexo, mojándose por completo y turbando más si cabe, la mente de Ali. Desde la posición de su vecina, apenas se notaba e movimiento de la mano, de aquellos dedos, pero de sobra sabía ella lo que allí estaba pasando…y lo que también le estaba pasando a ella.

Alicia despertó un segundo antes de correrse allí mismo, y volvió a la realidad. Levantó la mirada, no vio nada extraño: el socorrista leyendo bajo la sombra de aquella gigantesca sombrilla, el agua como un plato de aceite y su vecina tumbada boca abajo, como si estuviese dormida. Pensó que el sofá sería un buen sitio para acabar el trabajito que había empezado, así que, cogió sus cosas y se levantó para irse. Al pasar al lado de la chica, la miró de reojo aquel culo, y notó como la calentura de su coño aumentaba sólo con mirarla.

-Joder…qué me está pasando?? Con lo que me gustan a mí las pollas y ahora estoy pensando en el culo de esta tía… – se dijo para sí misma.

El socorrista, aburrido de estar allí toda la mañana sólo, la abordó y le preguntó por su trabajo ( aunque lo único que quería era ligar con ella y ver más de cerca aquel cuerpo de escándalo que tenía Alicia).

Se tiraron casi 10 minutos charlando, tiempo en el que la otra chica, recogía sus cosas y se iba también para casa. Al pasar al lado de estos, un …- hasta luego!! Hizo que ambos volviesen la cara para contestar, y fijarse en aquel precioso culo. Alicia vio que se dirigía a su portal, y casi dejó al socorrista con la palabra en la boca, pues cuando su vecina abría ya la puerta, la gritó…. – espera, que yo también subo!!!

Amablemente, le sujetó la puerta, viendo cómo Alicia venía corriendo hacia ella. Era inevitable ver cómo aquellas tetas se movían, y aunque en otra circunstancia no se hubiese fijado, después de ver cómo se estaba masturbando frente a ella, era lógico que se fijase. Entraron al portal y Ali le dio las gracias, presentándose la una a la otra, pues aunque de vista se conocían, no sabían sus nombres.

– Hace calor, eh??

– Sí, mucho…y eso que en la pisci se está muy bien, verdad?

– Si, muy bien…Qué lees?

– Es una novela de terror…de uno que está medio chiflado y tiene doble personalidad…Se carga a casi todos!! Ja, ja, ja.

Sexo lésbico por primera vez

Alicia pensaba que de un momento a otro, se tiraría a los labios de aquella morena, y sólo pensar que las dos estaban en biquini, le ponía aun más cachonda. Pero se quedó de piedra cuando aquella chica, que parecía muy tímida, se acercó y, mirándole al cuello, y rozándola con un dedo, le dijo al oído:

– Y tú, no tienes miedo de estas historias??

Lejos de echarse atrás, Alicia, que se le puso la carne de gallina, la miró a los ojos primero, y luego a los labios, y le dijo:

– No, de estas historias, no. Lo que me asusta eres tú…

Y, entreabriendo sus labios, los posó con suavidad en los de su reciente amiga, que la aceptó con gusto, dándole su lengua húmeda y jugando con la de Alicia. En la cabeza de ésta estaba aquella boca de la ducha, jugando con el agua, hasta que notó cómo una mano se deslizaba por su cuerpo, bajando directamente a su sexo. Su respiración se aceleró y dejó que aquella chica, aparentemente inexperta en aquellos lances, tomara la iniciativa. Le estaba mordiendo el cuello, e iba bajando hasta sus pechos, mordiéndole muy suavemente los pezones uno y otro, volviéndola loca y mientras movía la otra mano por fuera de su bikini, desde el culo, hasta su clítoris, donde ejercía una suave presión, que hacía volar a Ali.

– Hija de puta, cómo me estás poniendo….

– Espera, que esto no es nada…

Y allí mismo, en el descansillo entre dos pisos, se agachó, y bajándole la braga, dejó su lengua trabajar donde más lo deseaba Ali. Esta, se sentó en las escaleras, y abriéndose de piernas, le dijo.

– Así mejor.

– Te va a gustar… He visto cómo te masturbabas en la piscina y ya veo lo caliente que estás.

Dicho esto, y como si de una experta se tratara, empezó a jugar con lengua, labios y dedos por todos los rincones de Alicia, sacando a ésta de sus casillas, y teniéndose que morder los labios varias veces para no gritar en las escaleras mientras alcanzaba múltiples orgasmos.

Ali, medio recuperada de aquel “ataque”, quería su venganza, y ella se la concedió. Acabó por desnudarse, y sin dejar que Ali cambiara de postura, se puso por encima de ella, justo para que su sexo cayese en la boca de Ali, mientras esta seguía sentada, ahora con la cabeza hacia atrás, y con una mano volviendo a masturbarse.

Así fue cómo se conocieron y cómo intimaron el primer día. Desde entonces, su trato no fue igual, y alguna vez coincidieron de nuevo en la piscina, aunque no de forma tan calurosa. Salieron un par de veces, y se conocieron más profundamente, hasta que igual que vinieron, se fueron…como pasa en la vida real….aunque esto ha sido una historia de sexo lésbico inventada a primera hora del día.

Hasta otra!

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