LA MALDICIÓN

Gheorghe no era un personaje agradable. A los 15 años de edad, era hijo único de los altos funcionarios del Partido Comunista, esbirros locales del dictador Nicolae Ceausescu, la arrogancia combinada con la intimidación, derivada de la condición de su padre, con una vena, egoísta, astuto y sádico......

LA MALDICIÓN
Gheorghe no era un personaje agradable. A los 15 años de edad, era hijo único de los altos funcionarios del Partido Comunista, esbirros locales del dictador Nicolae Ceausescu, la arrogancia combinada con la intimidación, derivada de la condición de su padre, con una vena, egoísta, astuto y sádico. El trato de pasarse de listo humillando a un casi niño luego de que le hizo una felación pero lo pagaría muy caro.


[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [HUMILLACIÓN]



Categoria: Adolescente      Autor: Pueros




(Cluj, Rumania, julio de 1986)

Gheorghe no era un personaje agradable. A los 15 años de edad, era hijo único de los altos funcionarios del Partido Comunista, esbirros locales del dictador Nicolae Ceausescu, la arrogancia combinada con la intimidación, derivada de la condición de su padre, con una vena, egoísta, astuto y sádico. Como resultado de ello, nadie en su escuela le gustaba y, de hecho, todo el mundo trataba de evitarlo lo más posible. Por lo tanto, no tenía amigos varones apenas solo amigas, todas las chicas le consideraban un bicho raro sin corazón. Tal actitud no era ayudada por la apariencia del chico. Tenía el cabello castaño rizado que generalmente estaba descuidado, con el rostro y el cuerpo con manchas no era nada especial y la ropa muy conservadora incluso para Rumania. Sin embargo, al igual que lo es para todos los adolescentes, las hormonas en su joven cuerpo necesitan atención ocasional.

Había días en que estaba en su cama y el cuerpo de Gheorghe exigía alivio y estaba harto de obtener satisfacción a través de su propia mano. Esto fue sólo un día como cualquier otro, en el que él adolescente estaba paseado por un parque local que era un lugar no muy agradable donde había una cierto baño público.

Los padres de Gheorghe estaban aparentemente más interesados en su trabajo que en su hijo y a menudo le daban a su hijo dinero en vez de pasar tiempo con él algo que él adolescente realmente ansiaba. Por tanto, al adolescente nunca le faltan un par de billetes y en consecuencia se propuso pasar un buen tiempo comprando los servicios temporales de uno de los jóvenes del parque, hombres y mujeres, que a menudo venden sus bocas cerca del mingitorio del parque. Sin embargo, él era tacaño con su dinero y no tenía intención de utilizar mucho.

Era una noche de verano agradable y el parque estaba lleno. Algunas prostitutas jóvenes estaban merodeando cerca del inodoro, tratando de parecer seductoras para asegurar que los clientes las prefirieran. El ojo de Gheorghe fue capturado por un atractivo chico más joven de edad que la de él aproximadamente de 11 años. Tenía el cabello lacio oscuro con los ojos a juego y una tez bronceada.

"¿Buscas acción?", Preguntó Gheorghe después de acercarse al chico más joven.

"Podría ser," el chico de 11 años, respondió, mirando el desgarbado chico de 15 años."¿Qué quieres?"

"Una chupada”, respondió el adolescente, a lo que la respuesta fue "¡30 lei!"

El regateo continuó por un tiempo hasta que el muchacho más joven accedió a regañadientes a aceptar 10 lei y el dúo procedió a pasar dentro del sucio baño a uno de los cubículos. Gheorghe se puso a horcajadas sobre el escusado frente a la puerta del cubículo, que el otro chico bloqueo detrás de él antes de arrodillarse frente a su cliente.

"Oh, no", declaró Gheorghe, "¡Quiero un lechón desnudo por mi dinero!"

Más argumentos sobrevinieron pero el chico más joven, en circunstancias nacionales mucho peores que el anterior, basaba su cuota para comer ese día y así fue nuevamente obligado a estar de acuerdo a las demandas de sus clientes. Se sonrojó ligeramente mientras se quitaba los zapatos y los calcetines. Su vergüenza creció como el calzado fue acompañado en el suelo del cubículo por su limpia pero vieja camiseta. Sin embargo, su hermoso rostro se convirtió en mucho más rojo mientras se desabrochaba el botón en la parte superior de su pantalón, abrió la cremallera de la bragueta y empuja hacia abajo de la cintura. La prenda se deslizó por sus muslos, piernas ágiles y pronto estaba descansando en la parte superior de su otra ropa desechada.

El chico más joven ahora estaba de pie en frente del mayor, vestido sólo en un slip (trusa) negra diminuta que mostraba un pequeño pero agradable abultamiento en la parte delantera. De mala gana, movió sus manos a los lados sobre su última prenda pero dudó en el cumplimiento del acto degradante final, por lo Gheorghe ordenó "Date prisa, no tengo todo el día. Se podría pensar que pequeños putos como tú no están acostumbrados a desnudarse delante de los demás".

De hecho, a los 11 años de edad, había hecho aquello más que nada por estar sumido en la desesperación y no había hecho otra cosa que dar unas cuantas chupadas a algunos hombres  con el resto de su ropa puesta. Había encontrado que una felación era horrible y muy difícil de realizar correctamente al principio, con frecuencia le causaban náuseas y se ponía enfermo, pero ahora se había vuelto más competente, consciente de la experiencia que los clientes podrían no pagar si pensaban que su placer había sido arruinado por incompetencia.

El chico más joven respiró hondo y, con la cara ahora un roja se bajo su slip. Sus genitales lampiños, colgaban muy bien proporcionados sus huevos estaban bajo un pene de grato tamaño y semi-erecto, que ahora estaba a la vista. Después de colocar la prenda en la parte superior de su pantalón, el joven humillado finalmente se quedó desnudo frente a su cliente, resistiendo la tentación de ocultar sus genitales con sus manos pues él sabía que su cliente no apreciaría tal timidez.

Gheorghe aprecio la vista de joven cuerpo desnudo frente a él, haciendo que pene ya duro, palpitara. El adolescente se acercó para acariciar los genitales del niño más joven con su mano izquierda mientras que él se bajaba la cremallera de su pantalón con la derecha. El adolescente de 15 años de edad sentía cuidadosamente los dulces orbes del chico de 11 años, era un delicioso escroto antes de mover su atención a su pene, ahora rígido del joven, y para entonces su miembro duro, ya babeaba líquido pre-seminal, el cual ya estaba expuesto a través de su bragueta.

Gheorghe se tomó su tiempo para disfrutar de la visión de la forma sublime frente a él, el cuerpo joven inmaculado ni siquiera marcado por una línea de bronceado. El adolescente valía cada uno de los 10 lei pero el chico más joven, fue llevado cerca de su propio clímax seco por las caricias de su cliente y también con ganas de acelerar su misión degradante acelero más las cosas, rompió el ensueño arrodillándose de nuevo. Pronto se vio recompensado al ser presentado ante el pene llena de sangre de su cliente listo para la manipulación oral.

Gheorghe apoyó las manos en la parte superior de la cabeza del muchacho más joven cuando procedió con su tarea desagradable. El pene sin circuncidar del adolescente, que mostraba el crecimiento inicial de vello púbico, era impresionantemente menor que el de la mayoría de  los chicos de 15 años por lo que se acomodo plenamente en la boca del chico de 11 años. El pene también no tenía mucho poder de retención y pronto llego al clímax chorros de su carga brotaron para ir directo a la garganta del joven prostituto.

Gheorghe mantuvo más o menos la cabeza del muchacho más joven en su lugar mientras que su clímax se calmó y todo producto orgásmico fue absorbido por las entrañas del chico antes de empujar al chico de 11 años por lo que cayó con dureza sobre sus desnudas nalgas, su espalda término apoyada contra la puerta del cubículo.

El chico más joven fue sorprendido, con su respiración cortada temporalmente por el acto de la felación y su caída, ahora escuchaba la infamia mayor, ya que cremallera de la bragueta se cerraba, "¡No fue muy buena y sin duda no vale la pena los 10 lei!"

Antes de que el desnudo chico de 11 años apreciara lo que estaba sucediendo, Gheorghe había recogido la ropa del joven, los metió en la tasa del inodoro y activado la descarga antes de pisar sobre él para abrir la puerta. El chico de 15 años de edad, luego salió y lanzó una moneda al muchacho antes de alejarse mientras sugiriendo con una sonrisa "¡Entrena tu boca mejor y exige el dinero por adelantado la próxima vez si es que quiere una cuota completa!"

El muchacho más joven se puso de pie y volvió a cerró el cubículo, no queriendo que nadie lo viera en su estado actual, desnudo y con el exceso de semen que goteaba por su barbilla. Las lágrimas asomaron por sus ojos al oír la risa saliendo de su cliente y vio que la moneda virtualmente sin valor en la mano era de 10 bani, lo que representa el 1% de los honorarios acordados. El chico de 11 años de edad, supo que no sólo no iba a perseguir al adolescente en su estado de desnudez, sino también tendría que esperar un tiempo hasta que su ropa se secara. También reconoció que no iba a comer ese día.

El chico de 11 años de edad, de la antigua extracción romaní, por lo tanto, pronunció una maldición que helaba la sangre hacia el chico de 15 años de edad que en ese momento abandonaba el baño público, el cual sintió un escalofrío al cual no dio la mayor importancia y siguió su camino.
Gheorghe fue a su casa en el bloque de apartamentos donde vivían miembros de alto rango del partido, mucho mejor alojamientos que la del proletariado al cual se suponía que debían servir. Como de costumbre, su padre y su madre estaban fuera y no regresarían a casa hasta tarde. Por tanto, el adolescente preparo una comida sencilla para él y vio algunos programas en la televisión en blanco y negro propiedad de la familia.

El programa ofrecido por el único canal era aburrido como de costumbre, con demasiado hablar de cuotas agrícolas y no era suficiente la acción de aventura, especialmente el ofrecido por las naciones occidentales. Por lo tanto, Gheorghe fue a la cama temprano donde disfrutó de una sesión masturbatoria larga mientras que pensaba en su diversión con el puto del parque. Acción placentera finalmente concluida, el adolescente se sentía cansado y así, todavía riendo para sí mismo, cerró los ojos y se quedó dormido.

Consuetudinariamente el primer deseo de Gheorghe a la mañana siguiente fue la de orinar por lo que dejó su cama para ir al baño. Fue su madre quien más tarde encontró al adolescente desplomado inconsciente en el piso del baño, con su ropa interior alrededor de sus tobillos.

Los Médicos rumanos nunca fueron capaces de descubrir cómo un joven pene pudo marchitarse y desaparecer durante el transcurso de una noche dejando al joven Gheorghe como un eunuco para el resto de tu vida, siempre con deseos de correrse sin poder hacerlo.





Historia Original Aquí.





Autor: Pueros       Traductor: DarkSoul

VECINA PELIGROSA

Siempre me habían gustado las mujeres maduras, no sé qué es lo que me atraía de las mujeres de más de 35 años; las jóvenes de mi edad nunca me atrajeron de hecho en la escuela siempre morboseaba a las maestras o a las mamás de mis amigos......

VECINA PELIGROSA
Siempre me habían gustado las mujeres maduras, no sé qué es lo que me atraía de las mujeres de más de 35 años; las jóvenes de mi edad nunca me atrajeron de hecho en la escuela siempre morboseaba a las maestras o a las mamás de mis amigos. Sin imaginarlo una de aquella ricas maduras seria la que acabaría con mis años de virilidad para siempre.


[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [PENECTOMIA] [FEMDOM] [ADVERtENCIA]



Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Siempre me habían gustado las mujeres maduras, no sé qué es lo que me atraía de las mujeres de más de 35 años; las jóvenes de mi edad nunca me atrajeron de hecho en la escuela siempre morboseaba a las maestras o a las mamás de mis amigos quienes me parecían más atractivas que la más guapa de mis compañeras de secundaria, prepa o universidad, de hecho perdí mi virginidad a los 16 años con la mama ya cuarentona de mi mejor amigo que estaba divorciada para ese momento, poseedora de un grandioso par de tetas, ella me enseño todo lo que necesitaba saber sobre el sexo y fui un buen alumno creo.

Aunque fue otra mujer un año después quien perfecciono mis artes amatorias en la cama, déjenme me describo soy de piel muy blanca de cabello corto de color negro de complexión delgada pero no tanto y algo marcado, con un pene en erección normal nada fuera de lo normal de unos 17 cm de largo completamente dura, por su parte ella era de cabello rubio  de complexión ancha, caderona y de grandes tetas y con un culo delicioso en aquel tiempo ella tenía 36 años y era la madre de uno de mis amigos de preparatoria con el que siempre me tocaba hacer trabajos de escuela por lo que era frecuente mi visita en su casa.

Ella siempre se vestía provocativamente cada que iba de visita a su casa, siempre con falditas cortitas y blusas que dejaban notar sus voluptuosos senos. Ella siempre me pedía favores y estoy seguro de que se daba cuenta de cómo era que la miraba, me descubrió que era yo quien le robaba las tangas que dejaba en un sestó de ropa sucia ella hablo conmigo la típica platica “¿has estado con una mujer? Ya saben la típica charla de una madre a su hijo adolescente” pero vamos directo al grano todo comenzó cuando cierto día que fui a ayudarle a bajar unas cajas que tenia arriba de un closet alto, ese día mi amigo su hijo se había ido a visitar a unos primos que vivían en otra ciudad por lo que estaba sola en casa.

Ella se subió a una escalera llevaba una falda que como de costumbre en ella era muy corta por lo que  dejaba entre ver su hermoso culito en mi mente pasaban demasiadas cosas y dije este es mi oportunidad no sé, si fue suerte pero quería bajar la caja pero se le resbalo haciendo que cayera de la escalera y precisamente cayó en mis brazos y su culo termino sobre mi pene que prácticamente era para meterse de un jalón en ese momento, de lo duro que estaba sin dudar la comencé a  besar ( pensé que ese era el momento hay que hacerlo) ella quedo anonadada pero pese a todo me respondió al beso.

Con mucha osadía y dada mi experiencia con otras maduras le metí la mano por debajo de su pequeña falda, le corrí  un poco su tanga para llegar a su vagina la cual ya estaba mojadita, mientras nuestras lenguas se enredaban en nuestras bocas en ese momento la escuche por primera vez gemir, luego de un largo rato ya con la falda completamente subida con sus grandes nalgas al descubierto la puse en cuatro patas sobre la cama de aquella habitación, ella ya estaba excita incluso más que yo para ese momento.

Le abrí su par de nalgotas para lamer todo ese culito y esa vagina deliciosa estuve lambiendo toda aquella zona  como por 20 minutos y hasta que ella se corrió en mi cara pues era mucha su excitación ella me lleno de sus jugos mi boca, rostro y pecho de la cantidad de líquido oloroso y cálido que salió de su vagina cuyos labios estaban rojos e hinchados a más no poder lo mismo que su clítoris para ese momento.

Luego de aquello,  hicimos un rico 69 estuvimos como 20 minutos en aquella posición con ella chupándome mi pene duro como el acero mientras yo hacía lo mismo con su clítoris, aquellos minutos fueron la gloria plena, pero no deseaba correrme en su boca aquella primera vez por lo que de la nada rompí el 69, la hice que se acostara boca abajo pero que elevara su lindo culito le abrí las nalgas que tanto deseaba, para penetrarla de forma anal, al principio se resistió no deseaba ser penetrada por ese apretado agujerito pero en cuanto la tuve bien enculada ella solo me pedía más y más.

Comencé con mi mete saca lento al principio hasta alcanzar un ritmo frenético cuando estaba a punto de terminar ella se volvió a correr y al mismo tiempo lo hice dentro de su culo, mientras ambos gruñíamos y gemíamos de placer, fueron varios chorros de mi espeso semen los que inundaron su recto, con mis huevos aplastados contra sus nalgas, mientras mi pene palpitando bombeaba mi espeso semen dentro de ella.

Cuando nuestros respectivos orgasmos disminuyeron nos quedamos así un buen rato sin yo sacar mi aun endurecido pene de su culo nos besamos por un largo rato, después le pedí que me dejara ir al baño ella me respondió ¿que para que'? y le dije necesitaba orinar ella lo impidió y me dijo que le orinara el culo accedí y ella lo hizo en todo mi cuerpo ese jugo amarillo estaba ardiendo lo que me prendió de inmediato volvimos a comenzar nuestros juegos sexuales pero esta vez, la penetre por su vagina, conmigo encima de ella en la posición del misionero.

Mis embestidas fueron fuertes desde el principio pues su vagina era un túnel amplio en donde mi erección resbalaba con toda facilidad, mi vaivén se prolongo por varios  minutos en los que ambos no dejamos de gozar, finalmente tuvimos un total de dos orgasmos más terminamos rendidos y acostados desnudos en su cama hasta de pronto ella se para y me lleva al baño en donde tomamos un rico baño, luego me ayudo a vestir, incluso me coloco mi trusa “slip”, con mucha sensualidad lamiendo mi glande en el proceso que me hizo lanzar un último erótico gemido de placer.

Seguimos teniendo sexo por varios años incluso hasta cuatro veces por semana, pero cuando cumplí 22 años la universidad y el trabajo ya me dejaban muy poco tiempo para poder cumplirle ella también perdió interés en mi y se busco a otro chico más joven que la complaciera, por mi parte a los 24 años ya casi la había olvidado aunque de tanto en tanto teníamos aun sabroso sexo, fue en ese periodo de mi vida que Tania apareció.


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Tania era un rica madura de 39 años quien se mudo al lado de la casa de mis padres en donde aún vivía, estaba terminando mi carrera universitaria, me atrajo desde que la vi por primera vez, dirigiendo a los trabajadores de la mudanza; ella era rubia de cabellera que le llegaba bastante por debajo de los hombros, cadera estrecha un culito que pese a su edad aun estaba paradito, no lo tenía grande pero si apretadito y recóndito, sus tetas no era grandes pero tampoco pequeñas eran copa 38B, y en síntesis me sentí atraído por ella.

Sin saberlo yo mismo me estaba metiendo en la boca del lobo o en este caso de la loba, nuestras casas estaban divididas por un alto muro de 1.90 metros de concreto, pero la ventana de mi cuarto daba a su patio trasero, en donde ella todas las tardes le gustaba practicar yoga en ajustados leggin en los que sus labios vaginales se marcaban a la perfección, sin dejar nada a la imaginación, también usaba un apretado top sin sostén debajo lo que hacía que sus carnosos pezones se marcasen como si no estuvieran cubiertos por tela alguna.

Cada que la veía practicar yoga desde mi ventaba una poderosa erección se formaba debajo de mi trusa (slip), pues en mi habitación me gusta solo estar en ropa interior, por lo que corría a cerrar la puerta, no quería visitas inesperadas, me bajaba mi ropa interior para  comenzar a masturbarme salvajemente, mi mano subía y bajaba por mi endurecido pene hasta chocar con mis huevos que se ondulaban, mi mano no dejaba de bajar y subir gasta que me venía con mis labios mordidos para que nadie escuchara mis gemidos de placer al eyacular con fuerza.

Por lo que decidí que Tania debía ser mía, ya no aguantaba más, no poder tener sexo con ella por lo que comencé a visitar su casa bajo cualquier pretexto hasta un día en que ella estaba solo en su ajustada ropa pues acababa de terminar de hacer yoga,  estaba toda sudada, pensé que aquella era mi oportunidad, por lo que de súbito atraje a Tania hacia a mí, tomándola de la cintura, para casi de inmediato posar mis manos sobre sus apretaditas y redonditas nalgas, apenas cubiertas por aquella delgada tela, al tiempo que le planté un fogoso beso en la boca que la sorprendió.

Le tomo a Tania, unos dos segundos salir de la sorpresa que mi accionar le había provocado, ella me separo de su cuerpo dándome un fuerte empujón pero yo estaba empecinado, por lo que intente de nuevo besarla pero lo único que gane fue una fuerte cachetada “¿Qué rayos crees que estás haciendo?”, me dijo ella en tono molesto, pero nada me importaba en ese momento, deseaba tenerla en mis brazos, cuando intente acercarme de nuevo ella, recibí una fuerte patada en los huevos que me hizo poner los ojos en blanco, para terminar revolcándome de dolor en el piso.

Ella me separo mis manos de mi entrepierna para darme otra brutal patada, ni siquiera pude gritar de dolor todo mi cuerpo se tenso al tiempo que todo se me puso negro, perdí el conocimiento de lo fuerte que fue el dolor, cuando desperté estaba sobre lo que parecía ser una cama para masaje, atado de tobillos y muñecas una mordaza de bola, cubría mi boca lo que me impedía hablar, tan solo dar gemidos y gemidos incomprensibles, estaba denudo, con una gran erección sobresaliendo de mi entrepierna con un dolor pulsante proviniendo de mis huevos.

Me asuste de pronto a un lado de mi apareció Tania, ya cambiada de ropa con una blusa morada fuerte de manga larga recorridas hasta los codos. Una falda ajustada de color negro que remarcaba aun mas su esplendido culito, ella no me dijo nada solo tomo mi pene en erección para comenzar a masturbarme suevamente lo que hizo que mi pene quedase aun más duro de lo que ya estaba, cuando ella determino que mi erección ya no podía estar más dura, saco una larga fusta con un extremo rectangular ancho de al menos 2 cm de ancho por 15 cm de largo solo la punta.

Con la que empezó a azotar mi glande con golpes pequeños pero continuos que poco a poco fueron subiendo de nivel luego de algunos minutos estaba en una completa agonía, con mi glande enrojecido de tanto golpeteo, con cada nuevo azote sentía como si cientos de afiladas agujas se clavaran en mi glande, haciendo gruñir de dolor mordiendo la mordaza en mi boca con mi cuerpo tensionado al máximo con cada nuevo golpe que ella me daba, aquello duro lo que me parecieron horas aunque en realidad solo pasaron quizás 30 minutos.

Cuando Tania por fin dejo de azotarme me dio un tremendo puñetazo en mis huevos que me hizo ver las barbas de San Pedro del dolor que me provoco, repitió los puñetazos en mi escroto no sé cuantas veces, hasta casi dejarme sin sentido de nuevo, en eso ella fue solo para regresar unos pocos minutos más tarde con un pequeño, maletín de color negro con un gran cierre que recorría tres de sus lomos, mis ojos casi se me salen cuando vi que dentro del maletín había agujas y escalpelos muy bien afilados que brillaron a la luz.

Primero Tania, me masturbo hasta que tuve una fuerte y potente eyaculación seis fuertes disparos salieron de mi pene con fuerza, para volar por aires estos cayeron por fin sobre mi abdomen y pecho, Tania limpio mi espeso semen de mi dorso con una toallita húmeda desechable, luego me depilo el poco vello que aun quedaba en mis genitales sobre todo el de mi escroto, cuando termino baño mi saco de piel con un buen desinfectante, mientras mi cuerpo temblaba de miedo solo de pensar lo que estaba planeando hacerme, no me equivocaba luego de unos segundos tomo un bisturí y realizo una incisión en medio de mis dos huevos.

Me estremecí de dolor, de horror y angustia, al pensar que aquella mujer estaba por castrarme, despojándome de la fuente de mi virilidad y placer, Tania extrajo cada uno de mis huevos por separado, cada que cada uno quedaba colgando fuera de mi escroto, ella con una afilada tijera quirúrgica, cortaba los conductos que aun lo unían al interior de mi cuerpo, para luego cauterizar la herida con un potente encendedor que me provoco el mayor dolor de todo mi vida cada que me quemaba cada uno de mis conductos.

Cuando termino de hacer lo mismo con cada uno de mis testículos y ya convertido de facto en un eunuco tomo una nueva tijera, muy afilada pero más grande que la anterior usada, coloco las frías, pero afiladas cuchillas justo debajo de la corona de mi glande mientras con la mirada le suplicara que no me cortara más de lo que ya había hecho, pero ella solo retiro la tijera lo que me hizo respirar con alivio al pensar que se había desistido de esa terrible idea, pero solo lo hizo para tomar un trozo de un cordel muy delgado con el que aplico un fuerte torniquete justo en medio de mi pene aun en erección.

Una vez con el torniquete puesto en su lugar, regreso las afiladas cuchillas por debajo de mi glande para cerrar la tijera, la afilada tijera de acero medico no tuvieron ningún problema en cortar mi glande como se corta una salchicha bien cocida, un chorrito de sangre broto del corte, mientras ella tomo mi glande cercenado para llevárselo a la boca, vi como disfruto de cada mordisco que ella le daba hasta tragarlo todo, lo mismo hizo con mis testículos cortados.


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Luego de eso me inyecto algo en la garganta y perdí de nuevo el sentido, me desperté en un hospital con mis padres a mi lado, habían pasado tres semanas Tania había desaparecido se mudo con todas sus cosas sin decir a nadie a dios en medio de la noche, apenas tres días atrás una llamada alerto a la policía sobre un posible secuestro en aquella casa, cuando la policía registro la propiedad me encontraron desnudo aun sobre aquella camilla con todo el daño hecho a mis genitales por Tania, de inmediato me llevaron al hospital.

Cuando desperté el horror y gritos de desesperación al ver mi entrepierna tan horriblemente mutilada hicieron que los médicos tuvieran que sedarme por varios días hasta que poco a poco reaccione, la policía en sus pesquisas, descubrió que Tania en  realidad era Silvia Castro una fugitiva peligrosa la cual ya había castrado a cientos de hombres desde que acabo con la virilidad del hombre que la violo, ella es aun buscada por las autoridades pero según ellos ella es una delincuente muy escurridiza que va de país en país de pueblo en pueblo en busca de nuevas víctimas a quien cortar.


Por supuesto yo nunca me pude imaginar que aquella sabrosa madura que tanto me excitaba cuando aun, era un hombre no el eunuco que soy ahora, que aquella mujer era una “Vecina Peligrosa”.       



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Imagen que Inspiro está Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

NO MÁS CARRERAS PARA MIKE

Mike había estado montando en una bicicleta de carreras mucho durante los últimos tres años y podría decirse que su cuerpo estaba en muy buena forma física. Sus muslos eran obviamente bien desarrollados y él se aseguró de que él levantara pesas para que sus brazos y el pecho se correspondieran con ellos......

NO MÁS CARRERAS PARA MIKE
Mike había estado montando en una bicicleta de carreras mucho durante los últimos tres años y podría decirse que su cuerpo estaba en muy buena forma física. Sus muslos eran obviamente bien desarrollados y él se aseguró de que él levantara pesas para que sus brazos y el pecho se correspondieran con ellos. Sin embargo lejos estaba de imaginar que sus dias de ciclista, virilidad y libertad estaban prontos de llegar a su fin.


[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCLAVITUD]



Categoria: Gay      Autor: Mike




Mike había estado montando en una bicicleta de carreras mucho durante los últimos tres años y podría decir (no es que él se jactara) que su cuerpo estaba en muy buena forma física. Sus muslos eran obviamente bien desarrollados y él se aseguró de que él levantara pesas para que sus brazos y el pecho se correspondieran con ellos. Las Mujeres y no pocos hombres le prestaban atención al entrar en una habitación. Se puso bastante en forma por lo que decidió participar en una carrera como aficionado y ver cómo lo hacía. Mike llegó en quinto de los ochenta, por lo que pensó que iba a tratar de trabajar hasta un nivel profesional y comenzó un programa de entrenamiento serio para llegar a esa meta.

Planeó tanto paseos urbanos como rurales, sobre todo estos últimos. Eso fue un error que puso fin a sus sueños. Estaba en su cuarta semana de entrenamiento de ruta por el país, una mañana cuando se estrelló. Mike nunca se imaginó que aquello le podría suceder. Él sólo sabía que de repente perdió el control y terminó en una zanja con lo que sospechaba era al menos una costilla rota que además se sumaron las abrasiones y contusiones que normalmente vienen con un accidente de bicicleta. Su bicicleta resultó con daños aun peores.

Afortunadamente, o eso pensó Mike, una camioneta con dos chicos se detuvo para ayudar casi inmediatamente. Un tipo puso la bicicleta en la parte posterior. Un hombre le dijo que entrar en la cabina entre ellos, lo que hizo, y el escenario estaba listo. El conductor dijo que era Barry y el otro dijo que era Gene. Mike le preguntó dónde se dirigían y Barry dijo: "Estamos dirigiéndonos a la granja primero para que podamos curarte. Luego vamos a llevarte a tu y a bicicleta de vuelta a la ciudad más tarde. Relájate, amigo "Él se relajó.; Parecían chicos bastante agradable y se habían detenido para ayudar, después de todo.

Les tomó algo de tiempo para llegar a la granja de lo que les hubiese tomado de llevarlo de vuelta a la ciudad, pero Mike pensó que tal vez había algo que tenían que hacer allí antes de llevarlo de vuelta. Y habían mencionado sobre algo de curarlo en su granja. Más tarde, deseó no haber entendido mal lo que eso significaba. Pero por fin llegaron y Gene bajo primero. Ayudó suavemente a Mike a bajar de la camioneta para entrar en la casa de campo, mientras que Barry puso el camión en el granero.

Gen le llevó a una habitación en la segunda planta que tenía una cama para que él se sentara. Poco a poco y con cuidado le bajo la cremallera del traje de Mike hasta la cintura y le ayudó a tirar de él de sus hombros. Gen actuaba más como un paramédico o EMT, por lo que Mike confiaba en él. Tenía un botiquín de primeros auxilios que usó para limpiar y luego vendar las lesiones de Mike. Cuando  estaba terminado, Barry apareció en la puerta y Gene se detuvo. Barry dijo: "Lo siento, amigo, hemos hecho un cambio de planes, te alojaras aquí". Mike comenzó a preguntar "¿Qué...?", Pero a Gene agarró del brazo y le susurró que se callara o estaría en muy serios problemas.

Fue entonces cuando Barry mostró por primera vez una pistola y ordenó a Mike para se quitase completamente el traje de ciclista si quería seguir con vida. Mike cumplió y Barry dijo: "Buen chico, se ve que te gusta obedece. Esto es bueno. Ahora deshacerse de tu ropa interior. "Mike estaba desconcertado, pero una vez más hizo lo ordenado. Una vez que Mike estaba completamente desnudo, Barry le ordenó acostase sobre la cama con los brazos y piernas extendidos. Una vez que lo hizo, Gene ató las muñecas y los tobillos a los cuatro postes de la cama y lo amordazó. El destino de Mike era un hecho consumado en ese momento.

Gen se fue a una mesa de la cama y sacó una bolsa con cierre. Incluía un kit de disección de la escuela de medicina de alta calidad, junto con todo lo necesario para una cirugía menor. Sacó una navaja de afeitar de seguridad y le afeitó el escroto a Mike. Luego le frotó Betadyne sobre él, para luego inyectar un anestésico local a ambos lados del escroto. Después de unos minutos le pellizcó cada lado del escroto, pero Mike no reaccionó, por lo que Gene supo que el ciclista estaba listo. Hizo una sola incisión en el centro del escroto de Mike y empujó el testículo derecho a cortar desde su cable de conexión; rápidamente cauteriza el extremo del cable y lo reemplazó por el otro. Repitió el procedimiento con el testículo izquierdo de Mike y el joven era ahora un eunuco.

Mike estaba en shock por lo que había sucedido, pero aun faltaba lo peor. Gene se bajó los pantalones y la ropa interior para mostrar a Mike en donde había estado sus testículos, las cicatrices bien curadas, el fue castrado hace algún tiempo. Barry le había llevado a la granja varios años antes y lo mantenía para el sexo. Ahora, Gene explicó a Mike que él sería ahora también desde ese momento un esclavo sexual para Barry. Él le dijo a Mike que no luchara contra ello, que no se resistiera. Él dijo ahora era propiedad de Barry tanto como de ellos  y no había escapatoria posible. Gene salió de la habitación.

Barry se acercó a la cama y se sentó. Comenzó pasando las manos arriba y abajo de cuerpo atlético y tonificado de Mike. Mike se sorprendió al encontrarse a sí mismo con una tremenda erección y rápido para tener un orgasmo a pesar de lo que le había hecho a él. Ahora Barry deshizo las restricciones de tobillo y comenzó a manosear al joven. En pocos minutos, penetro muy profundo a Mike, que gemía de placer, por lo que estaba sucediendo, sintiendo un pene dentro de el por primera vez en su vida.

Ahora Barry libero de unión de la muñeca y lo ayudó a ponerse de rodillas. Ya era hora de que Mike aprendiera a dar mamadas, y Barry comenzó su entrenamiento. Al principio, Mike luchó. Pero rápidamente ajustar su técnica inicialmente torpe y al poco tiempo Barry estaba muy contento con su actuación. Al final resultó que, Barry, Gene, y Mike vivieron en la granja por el resto de sus vidas.


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Historia Original Aquí.



Autor: Mike       Traductor: DarkSoul

MARCUS ES CASTRADO

Marcus Armstrong era un muy atractivo adolescente de 16 años. Él era un poco más alto de los 1.80 metros con una amplia parte superior del cuerpo musculoso y bien tonificado con piernas de nadador. Tenía un bello rostro clásico con un mentón aristocrático, el hace enfadar a su hermano mayor el cual lo castiga de una forma brutal......

MARCUS ES CASTRADO
Marcus Armstrong era un muy atractivo adolescente de 16 años. Él era un poco más alto de los 1.80 metros con una amplia parte superior del cuerpo musculoso y bien tonificado con piernas de nadador. Tenía un bello rostro clásico con un mentón aristocrático, el hace enfadar a su hermano mayor el cual lo castiga de una forma brutal. Siendo su hermano una copia de Marcus pero mas grande y musculoso someterlo para castrarlo no le fue difícil.

[ADOLESCENTE] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [BALLBUSTING]


Categoria: Adolescente      Autor: Mario




Marcus Armstrong era un muy atractivo adolescente de 16 años. Él era un poco más alto de los 1.80 metros con una amplia parte superior del cuerpo musculoso y bien tonificado con piernas de nadador. Tenía un bello rostro clásico con un mentón aristocrático, huesos fuertes y los toques de pecas sobre sus rojas mejillas bien definidas que ponían en relieve su natural bronceado dorado. Su cabello era de un hermoso color rojizo que fue siempre estaba perfectamente recortado con una corte de tazón, con una solo mecho que cubría apenas su ojo derecho.

Cuando Marcus estaba 'excitado', soltaba profundos bramidos, gruñidos y gemidos de lujuria. Su parte superior del cuerpo se flexionaba, destacando cada uno de sus músculos ondulantes y el éxtasis quedaba impreso en su rostro. Hoy, sin embargo, el rostro de Marcus se contorsionaba por el miedo nauseabundo. La fuente - su hermano mayor Justin. 

Justin era un reflejo de Marcus, sólo dos años mayor y con el cabello rubio. Él era notablemente más musculoso, aunque no más de velludo lo amaba y uno pantalón de mezclilla ajustado acentuaba su bulbosa salchichas 27 cm. Actuaba para 'str8' en películas porno para el mundo, pero en secreto había estado sintiendo sentimientos homosexuales desde la escuela primaria. Su mayor enamoramiento hasta ahora... Marcus, y nadie en realidad podía culparlo, pese a que era su hermanito.

En este día, Marcus había descubierto a Justin mientras se masturbaba con la foto del equipo de natación de Marcus (aquel en el que Marcus aparecía en una pose dramática en sólo un muy ajustado speedo) tan sólo unos minutos antes. Marcus llamo Justin 'enfermo' en disgusto, lo que desencadenó que Justin arremetiera contra su hermano pequeño. Por supuesto que tomó sólo unos segundos para que Justin que era mayor y más agresiva tuviera a Marcus clavado en el suelo pidiendo clemencia.

Justin estaba sentado en el estómago de Marcus (que estaba boca arriba) y quedo enfrente lejos del rostro  de Marcus. Él aprovechó la oportunidad para golpear con el puño tres... Cuatro... Cinco veces en los huevos todavía en desarrollo de Marcus. Marcus dejó escapar un grito de niña cuando Justin apretó el puño sobre su entrepierna.

"¡Oh, por favor! Mis huevos... Ohh". Marcus gimió y Justin masajeo más o menos los huevos de tamaño de castañas de Marcus entre sus dedos. La sensación de los huevos de su hermano a través de su pantalón de mezclilla dio a Justin una erección instantánea, y una idea. Cuanto más le daba un puñetazo en la entrepierna de Marcus, y cuanto más gritaba, más su cuerpo ondulaba y cuantos más músculos fornidos se flexionaba los cuales brillaba dorados por el sudor. Justin también disfrutaba de la mirada en el rostro de Marcus. El galán de 16 años, que lucía que tendría una vida sexual como un caballo semental con Viagra, tenía su vida sexual en sus manos, y su rostro estaba contorsionado por el miedo salvaje que sentía en ese momento.

"¡Voy a castrarte!" Justin dijo en voz alta.

Ante esto, Marcus comenzó violentamente a sacudirse tratando de liberarse "¡Por favor! Justin, hermano. No mis huevos, no mi..." fue silenciado rápidamente por un fuerte golpe del codo a su testículo izquierdo por Justin. Justin estaba seguro de que había sentido al testículo de su hermano hacen un 'pop' en silencio, pero quería garantizar que el trabajo estaba terminado. Él bajó la cremallera del pantalón de mezclilla de Marcus y se lo bajo. Dejando a su vista las piernas muy musculares bien tonificados de Marcus lo mismo que sus muslos. Además de todo esto quedo al descubierto un muy ajustado calzoncillo blanco de la marca CK. Cuyo debajo observo una creciente excitación sexual, Justin arrancó literalmente la ropa interior del cuerpo de su hermano y la arrojó a un rincón.

Mientras Marcus gritaba de dolor y humillación, Justin le daba un festín a sus ojos con el delicioso paquete que había anhelado durante años. Él extendió la mano y tomo el pene de 25 cm de Marcus para empezó a masajear hacia arriba y hacia abajo. A pesar de que el pene de Marcus se puso  duro como roca. Justin jugaba con ella, pasando su mano hacia arriba y abajo, apretando la barra gruesa de carne, suavemente. Marcus dio un gemido que causó que todo su cuerpo ondulara y su expresión cambio a una de increíble éxtasis. La novia de Marcus le había masajeado de ese modo antes, sólo que su pantalón, no habían sido quitado, y no se sentía tan bien. Marcus empezó a frotar sus dedos hacia arriba y abajo de su glande, como para complementar el masaje de su hermano. ¡Él estaba en el cielo!

"Justin, te amo. Ah, sí..." Marcus gimió lentamente mientras su pene se hizo aún más duro. Mientras tanto, Justin examinó cómo el pene duro como roca de Marcus se había convertido y pensó por un tiempo en como un tipo podría romper el pene de otro tipo como si fuese una ramita. Agarró la base del pene de Marcus firme y justo antes de que lo quebrara, lo soltó. "Sólo sus huevos", el pensó. Justin soltó el pene de Marcus y justo en el medio de una de las llamadas pre-orgásmicas que tuvo de Marcus, Justin golpeó el escroto de Marcus con fuerza. 

Marcus gritó y trató de escapar de nuevo. Esta vez, sin embargo, Justin había exprimido ambos testículos en un lado de la bolsa para que la piel se le enseñara como un globo hinchado. Luego tomo la bolsa de Marcus con dos dedos. El contenido solo se movió ligeramente, pero la constricción sólo se añadió el dolor. Marcus chilló y todo su cuerpo se contrajo con un gran dolor sordo.

"¿Te gusta verdad?" Justin se burló al tiempo que abofeteaba los huevos de su hermano que esta sin escapatoria con su mano libre "¿Qué tal esto...", sugirió. Pensó en lo que era cuando Marcus lo llamó enfermo, y lleno de rabia incontrolable. Sin previo aviso, atrajo con fuerza  su codo hasta la bolsa escrotal hinchada de Marcus - y esta vez hubo un estallido.

Marcus gritó como una niña y alzo sus dos piernas al aire. Todo su cuerpo se ondulaba con violencia como un pez fuera del agua. Mientras tanto - los gritos escalofriantes de su hermano menor perforaban las orejas - Justin soltó el escroto de Marcus y examinó el daño. Algo estaba mal, sin duda. Mientras sus dedos apretaron y probaron la fuente  sexual del chico, descubrió que el testículo izquierdo de Marcus ya no era un terrón sólido. Se sentía más como tres testículos separados en el mismo saco, y la piel estaba empezando a tornarse a un rosa brillante - similar a un rubor. Pero Marcus no estaba ruborizada, los vasos sanguíneos en el testículo roto comenzaban a dilatarse y manchar la piel con los tonos más violentos de rojo.

"¡Tengo uno!  ¡Rompí uno! ¡Marcus, ahora es medio hombre!" Justin no podía dejar de tomarlo del cabello. El sentía una descarga sexual y animal increíble.

"¡Oooooh, Dios! Justin, Justin..." Marcus luchó entre sollozos de dolor "Justin. Soy tu hermano. Por favor. Lo siento, siento haberte llamado enfermo, no estás enfermo. Estás a... "Marcus continuó pidiendo clemencia, pero Justin sólo conseguía una mayor presura de escuchar la voz de su hermano  profunda sexy, rogar por su vida sexual, y la sensación vibrante del pene de Marcus con su voz que gritaba de dolor y suplica.

"¿Crees que soy un maricón pecaminoso, ¿muchacho hetero?" Justin dijo agarrando el testículo restante de Marcus violentamente.

Marcus se dio cuenta de lo que estaba pasando y empezó a luchar aún más para liberarse. Trató agarrando la alfombra, levantando sus piernas, cualquier cosa para salvar sus genitales vírgenes.

"¡Sí, muchacho quiero tener toda la diversión! Ahora la tendremos todo el tiempo, Justin casi gritó, su rabia por el mal trato de los homosexuales que salían de su hermano inocente.

"¡No, Justin! ¡Lo siento, lo juro!" Marcus declaró.

Justin estaba imparable ahora mientras golpeaba con su puño los huevos Marcus, aplastados contra el suelo. Después de algunos minutos de esto, Justin comenzó a desear un orgasmo final. Con eso, se puso testículo de Marcus en el piso y le dio un poderoso golpe de karate, y luego lo golpeo a él tan duro como le fue humanamente posible, moliendo de izquierda a derecha. Al cabo de sólo dos golpes de estos  Justin sintió el testículo desnudo y restante de Marcus estallar como un globo de agua bajo su puño.

"¡Ya no eres un hombre! ¡Oh, te he arruinado! ¡Oh!" Justin rió mientras rodaba la bolsa vacía de Marcus bajo su puño. Para ese momento Marcus estaba histérico. Las lágrimas rodaban por su rostro, ya no luchaba para librarse. Era inútil ahora, había perdido la fuente de su hombría. Justin por su parte había azotando con fuerza su ahora duro pene como roca masturbándolo con violencia con la idea de un guapo, magnífico trozo de 16 años al igual que Marcus no tener más ya huevos. 


Sin vida sexual. Él aunque tendría un tonto soprano sonaría procedente de un cuerpo bien tonificado y musculoso tal, con una figura tan varonil. Al cabo de sólo minutos antes de que Justin soltó un aullido ronco primario que pareció sacudir la habitación y lanzó una ráfaga de semen que se disparó casi hasta la lámpara del techo que cayó sobre las ruinas de la vida sexual de Marcus - seguido rápidamente por otro, luego otro . Exhausto, Justin se levantó, su pene todavía rebotando a través de la bragueta desabrochada, y salió de la habitación. Tal vez para formular una historia que contar a sus padres. Por su parte, Marcus apretó sus huevos en ruinas sollozando, su cuerpo reluciente de sudor y gritó "¡ME LOS APLASTASTE! ¡ME LOS ROMPISTE!" 






Historia Original Aquí.




Autor: Mario       Traductor: DarkSoul

FRATERNITY – III. Chupitos


Una de las fraternidades del campus daba una fiesta nocturna en su sede. Bebíamos, hablábamos y nos deleitábamos, nosotros viendo mujeres sexys y ellas admirando hombres atractivos. Yo hablaba con una guapa jovencita que llevaba una camiseta de la fraternidad Pi Alfa Mi atada formando un nudo por encima de su ombligo, dejando así a la vista un reluciente piercing. Era alarmante la cantidad de veces que se me iba la mirada al escote, pero ella sonreía cada vez, y eso me daba buenas vibraciones.

Fuimos a ponernos otra copa y ella se encontró con unas amigas de la fraternidad sentadas en una mesa. Tras servirnos dicha copa, nos sentamos con ellas. Eran tres mujeres y un hombre. Hablamos un rato. Luego aparecieron dos más acompañadas de otro hombre, y también se sentaron a beber, charlar y reír. Tres hombres con seis fantásticas mujeres de la fraternidad PAM. Ya no cabía nadie más en la mesa.

La conversación fue derivando hacia temas más picantes. Cada vez que una de esas increíbles mujeres comentaba algo sexual, los tres hombres no podíamos evitar poner una sonrisa nerviosa, e imaginarlo en nuestra mente. La chica con la que hablaba antes, sentada a mi izquierda, seguía pillándome cuando mi miraba se dirigía a sus tetas, pero lo dejaba pasar. Hasta que finalmente no lo dejó pasar. Se pegó a mí, apretando sus pechos contra mi brazo izquierdo, y me puso la mano en el paquete por debajo de la mesa. Me sobresalté, pero me quedé inmóvil. Mis ojos se debatían entre los suyos y sus tetas. Su mano no se contentó con acariciarme por encima del pantalón. Desabrochó el botón, bajó la cremallera y sacó mi polla y mis huevos. Yo estaba indeciso, no sabía qué hacer. Me preocupaba esa exhibición en medio de una fiesta pero al mismo tiempo quería que siguiese. Ella no me dejó tiempo para pensar. Ya abrazaba mi miembro con la palma de su mano y lo masajeaba lentamente.


Suspiré. Recordé que había más gente alrededor de la mesa. Levanté la mirada preocupado para ver la reacción de los demás, mientras ella me masturbaba bajo la mesa. Otras dos mujeres habían sentido la necesidad de imitar a mi amiga y acariciaban los penes descubiertos de los otros dos hombres de la mesa. La propia mesa obstaculizaba la visión para la mayoría, pero a los tres nos estaban pajeando bajo la mesa.

Decidí no girarme para observar a los demás en la fiesta. Si alguno miraba prefería no saberlo. Mientras tanto, bajo la mesa, mi polla ya totalmente dura era sacudida por la mano de aquella universitaria cachonda. Variaba de ritmo e intensidad de vez en cuando. Era puro placer.

Aquella mujer sacó entonces un preservativo del bolsillo trasero de su pantalón. Las otras dos mujeres hicieron lo mismo. Lo abrieron y cada uno se lo colocó al hombre que estaban pajeando. Una vez colocado continuaron con la faena. Las tres mujeres restantes hacían comentarios y se asomaban de vez en cuando bajo la mesa para observar. Parecían indecisas pero su expresión delataba que estaban hambrientas de polla.

Mi amiga aumentó la velocidad de la paja, demostrando una increíble técnica con la muñeca, favorecida por el lubricante del condón. Eché la cabeza hacia atrás, presa del gozo, pero inmediatamente volví a mirar al notar una segunda mano acariciando mis huevos. La chica a mi derecha me miraba y masajeaba mis testículos con suavidad. Eso ya era demasiado.

Miré al resto. Aunque no veía la masturbación propiamente dicha, percibía por el rápido movimiento de los brazos de las otras dos que también masturbaban con fuerza a sus respectivos chicos. Estaba claro que ahora buscaban la eyaculación. Pese a tampoco verlo, se hacía evidente que una de las chicas sobrantes se estaba acariciando la entrepierna. Era suave pero estaba claro. Me dí cuenta de que otra de las chicas me miraba a mí. Eso me puso tremendamente cachondo.

Un nervioso comentario de una de las chicas que miraba me hizo darme cuenta de que uno de los chicos se estaba corriendo. Se hacía evidente tanto en su cara como en la cara de las chicas. El brazo de la chica que le masturbaba se movía a gran velocidad para luego pasar a masajear lentamente una vez se hubo corrido. Poco después le tocó el turno al otro chico. Más de lo mismo. Cara de éxtasis de él, cara de emoción de ellas. Cara de satisfacción concretamente en la pajeadora.

Ya sólo quedaba yo. La chica que me masajeaba los huevos pasó a contribuir con la otra. Tanto la chica de mi izquierda como la de mi derecha me agarraban la polla y la agitaban al mismo tiempo. Se compenetraban muy bien y llevaban buen ritmo. ¿No sería la primera vez que masturbaban a alguien entre las dos?

Como era de esperar, no duré mucho. Apreté los dientes, cerré los ojos y descargué todo mi semen, llenando el condón. Ambas siguieron agitando mi polla, pero más suavemente, hasta que mi cara delató que ya había echado todo lo que tenía. Cuando abrió los ojos las otras cuatro chicas de la mesa me miraban. Sentí algo de vergüenza, pero la atención dejó de centrarse en mí cuando las tres chicas nos quitaron el condón rebosante de semen.

Mi chica cogió tres vasos limpios de la mesa de al lado. Vasos de chupito, pero de unos 50ml, no de los comunes pequeños de 30ml. La chica que me había masturbado levantó el condón y lentamente vertió su interior en el vaso de chupito. Las otras dos hicieron lo mismo en sus vasos. Los chicos poníamos cara de perversión ante aquella situación. A las chicas les brillaban los ojos. Las tres levantaron sus vasos y brindaron con un "¡Salud!". De un trago se bebieron nuestras corridas.

Ninguna puso mala cara. Las tres sonrieron tras bebérselo. Mi chica incluso lamió el interior del vaso con la punta de la lengua, rebañando los últimos restos de esperma. Vi como alguna de las otras chicas se relamía observando lo sucedido. ¡Qué viciosas!


Sexo intenso con Aries

Cuando me subí al coche me saludó, así nada más. Sin besos, sin abrazos, pero con la sonrisa llena de ganas. Ese día había elegido una blusa gris especialmente escotada, la redonda línea dejaba al descubierto la parte superior de mis senos y pude sentir su mirada sobre ellos, saboreando lo que estaba por venir.

Llegamos a la habitación de siempre, con el jacuzzi y la enorme regadera doble. Casi como un ritual fui directo a dejar mis cosas mientras comentábamos como nos había ido últimamente. En cuanto me quité la chamarra ya estaba atrás de mí, recorriendo con una mano la curva de mis glúteos, el interior de mis muslos, mientras que la otra subía por dentro de la blusa, haciendo a un lado el sostén para poder apretar mis senos. Me giró hacia él y sin dejar de tocarme me besó suavemente, pero con la promesa de las ganas que llevaba semanas aguantando. Bajé la mano y pude sentir cómo su verga crecía con la excitación.

– Quiero chupártela.

Aún medio vestido lo aventé sobre la cama y abrí sus pantalones, dejando salir su delicioso miembro. Primero lo primero, un par de besitos en la punta, una buena lamida desde la base. Escucharlo gemir cuando me la metí completa a la boca. Su sabor me vuelve loca, no puedo evitar querer mamársela hasta que se venga en mi boca, en mi cara. Pero sé que eso no va a pasar. No con él. El sexo intenso es un deporte para nosotros, una carrera de resistencia. Me empuja para poder terminar de quitarse la ropa y mientras está sentado desnudándose, yo me voy quitando la ropa frente a él. Sus manos recorren mis piernas, mi espalda, mis senos, mientras besa mi abdomen y mi vientre.

Se levanta de pronto y me gira sobre la repisa, dejando mis nalgas al aire, aún con la tanga puesta. Deja que sus dedos recorran mis labios exteriores, inflamándolos de ganas. Se lleva un dedo a la boca y regresa, para empezar a explorar la entrada de mi coño, solo para comprobar que estoy bien mojada para él. Empuja un poco hacia adentro y empieza a dibujar círculos justo en la entrada, haciéndome gemir de expectación. Ya bien mojada, sus dedos van hacia mi clítoris, empiezo a temblar. Sé lo que quiere, quiere que me corra para él, en él.

– ¿Y como está mi deliciosa putita?

– Bien caliente para ti cariño, y apretada.

– Justo como te quería.

Me levanto y se pone frente a mi, la verga dura, lista para cogerme hasta hacerme gritar.

– Levanta tu pierna.

Apoyo el pie en el buró, permitiéndole que se acomode entre mis muslos, jugando con su glande en mi clítoris y deslizándolo hasta mi coño empapado. Empuja fuerte, de nuevo me hace temblar.

– Ah! Justo así la querías. Bien adentro.

Me ve directo a los ojos, la excitación de tenerlo adentro me hace cerrarlos pero sé que él me sigue viendo, disfrutando de como me da placer. Es lo que más me gusta de coger con él, que no le importa nada más que hacerme venir y lo disfruta tanto o tal vez más que yo.

Con un movimiento rápido me levanta de la cadera sin salirse de mí. Su verga tiene el tamaño para quedarse clavado en mi interior mientras me tira sobre la cama. Siento su peso encima y abro las piernas, levanto la cadera, para permitirle entrar hasta el fondo. Esta vez no hay más previos, empieza a follarme con ganas, con fuerza, deteniéndome entre sus brazos. Siento el primer orgasmo explotar a su alrededor, apretándolo, estrujándolo. Veo su sonrisa de satisfacción al hacerme correr.

Usualmente el juego se acaba aquí para mí, los hombres dicen que los ordeño. Pero no con Aries, esto es apenas el principio. Cambia a un ritmo más lento pero no deja de moverse en mí, sacando casi toda la verga y volviendo a entrar, dejándome sentir cada centímetro de ella en mi vagina y sus testículos golpeando contra mis glúteos. Me vuelve loca, empiezo a mover la cadera a su ritmo y entonces empieza a darme tan fuerte que me clava de nuevo contra el colchón. Cierro los ojos, dejo que mis manos recorran su espalda mientras me pierdo en la sensación y el placer. Otra vez me corro, otra vez sonríe y se levanta para quedar frente a frente. Es un mamón, se pone a hacer lagartijas mientras me la mete, dejándome ver perfectamente cómo me va abriendo y la extensión completa de su miembro, empapado en mi jugo.

– Show-off. – Le digo con una sonrisa y aprovecho la posición para dejar que mis dedos se enreden en el vello de su pecho. Es un oso, tal cual. Encuentro sus pezones y empiezo a juguetear con ellos, rozándolos con la punta de mis dedos. Cierra los ojos y gime profundamente

– Uy sí, putita, sabes que eso me encanta – Empieza a murmurar mientras mi lengua lame su pezón derecho y mis dedos aprietan el izquierdo hasta que se ponen duros. Lo chupo, eso lo dispara y empieza a enterrarse con fuerza de nuevo dentro de mí. La posición en la que estoy hace que tenga un acceso completo, puedo sentir la punta de su pene golpeando el fondo de mi vagina cada vez con más fuerza.

En medio de tanto sexo intenso, entre gemidos, logro decirle – Así, justo así – Sin voltear a verme me ordena – Se dice “más duro” – Otra vez me voy a correr, es como si el cabrón hubiera encontrado el botón de “orgasmo” en mi coño. Regreso a sus pezones, y mientras le mordisqueo uno le suplico.

– ¡Más duro! ¡Más!

No tengo que decirlo dos veces, mientras me embiste con violencia puedo sentir como toda mi vagina se contrae alrededor de él, puedo sentir que su miembro pulsa en mi interior, aguantándose la eyaculación pero dejándose disfrutar del orgasmo. No se detiene y me deja terminar, empujar la cadera para que entre más al fondo. Cuando termino empiezo a temblar. Él se levanta frente a mi, con su verga aún atrapada en mi coño contraído por el orgasmo. Me recorre descaradamente con la mirada y sus manos estrujan mis pechos, sus dedos aprietan mis pezones, los jalan.

– Muy bien putita, muy bien. –

Se aleja, puedo sentir como escurro la parte interior de los muslos y lo veo allí, hincado en la cama frente a mi, con la verga llena de mi. Me volteo y quedo en cuatro puntos frente a él, no le pregunto nada, solo me meto su verga a la boca. Ya no está dura, pero probarme en él me hace lamerlo completo, hasta que logro que tenga otra erección. Le gusta que lo masturbe, desde la empuñadura, mientras me meto el glande a la boca y se lo lamo de todas las formas que se me ocurren. Cuando está listo me levanto y lo aviento sobre el colchón, quiero metérmela otra vez.

– Es mi turno de estar arriba, y te tengo un regalo.

– ¿Ah si? A ver.

Saco un churro y el encendedor y le doy una larga fumada, llenando mis pulmones del embriagante humo. Me inclino sobre él y dejo salir el humo mientras me besa, dejando que lo aspire directo de mi boca. Nada como un buen viaje compartido a Orgasmolandia. Hincada junto a él abro las piernas y me acomodo sobre su cadera, la punta de la verga lista en mi coño. Sus manos en mi cadera me guían hasta abajo, entrando suavemente en mí. Las ganas me hacen levantarme y empezar a mover la cadera furiosamente, tallando mi clítoris en su vello púbico. Es casi instantáneo, me arqueo hacia atrás de placer y dejo expuesto mi clítoris, él se aprovecha y con su pulgar me masturba mientras yo muevo mi cadera, sintiéndolo bien adentro. Puedo sentir cómo me corro de nuevo, empapando su cadera, su vello, sus testículos.

– Me haces venir de formas que no sabía que podía venirme – Lo miro directo a los ojos, – Carajo, estoy enamorada de tu verga y mientras más me das, más quiero. 

Se ríe de mí, pero sé perfectamente que es justo lo que quiere oír, su puta personal suplicando que la folle de todas las formas que se le ocurran.

– Me encanta que descubras cosas nuevas. 

Agarra uno de mis senos, apretándolo con suavidad, acariciando el pezón erecto con sus dedos para luego acercarme a él y lamerlo, tomándolo entre sus dientes, tironeándolo levemente. Sus manos en mi cadera me detienen para permitirle entrar a su gusto, sus dedos bajan justo a la altura de la base de mis nalgas para estirarme y abrirme. Miro el espejo y veo mi reflejo, cabalgándolo, disfrutándolo. Si alguien grabara esto podríamos hacernos millonarios con una gran película porno. Quiero probar otro ángulo y me volteo, dándole la espalda, de forma que puede ver perfecto como me la mete completa en el espejo. El reflejo no miente, su gran verga me tiene empalada hasta el fondo y yo no puedo parar de moverme, guiada por él, hasta correrme de nuevo.

Caigo en la cama agotada y él se levanta a llenar el jacuzzi. El agua es un ambiente maravilloso, sé las cosas que puede hacer allí, las posiciones que pueden ocurrírsele. No entiendo como mi cuerpo agotado puede seguir queriendo más de esto, más de él. Regresa a la cama y me abre las piernas, su mano recorre mi muslo hasta llegar a mi coño bien rasurado, lo acaricia, disfrutando la humedad causada por él y para él, para que pueda deslizarse dentro de mi todas las veces que quiera. Si, soy su puta, puede cogerme hasta que se harte. Se la he mamado mientras ve la tele, solo porque estaba aburrido. Y me fascina. Cuando estoy bien caliente otra vez me deja, va al jacuzzi y se mete.

– Sé una buena putita y prepárame otro toque. – Vaya que lo tengo consentido, obedezco sin chistar.

Pongo música, un playlist que le he estado armando, canciones con las que quiero que me coja. Cuando me meto, el agua está hirviendo pero no me importa, justo empieza Closer.

– Esta es la canción que me recuerda a ti.

Sonrío de nuevo, él sabe que es justamente lo que quiero. “I want to fuck you like an animal”. He estado viendo su verga a través del agua, no lo puedo evitar, quiero más de él así que mi mano va directo a masturbarlo de nuevo. El ritmo de la música es perfecto y cuando su erección está lista, me monto de nuevo en él, deslizando cada centímetro de su miembro hasta el fondo de nuevo. Segundo round y la música sigue sonando, él me guía, me da el movimiento, el ritmo, y yo me dejo llevar. El agua salpica todo, no importa, solo importa que está dentro de mi otra vez y que me estoy corriendo de nuevo, sus manos en mi cadera, deteniéndome para no perderse ni una sensación cuando mi coño vuelve a estrujarlo. Coger en el jacuzzi es una de mis formas favoritas, lo muevo hasta que encuentro la posición exacta. Acomodo su glande directo a la entrada de mi coño.

– Estás seca mi amor.

– Es lo malo del agua. Pero te puedo asegurar que por dentro estoy bien húmeda y caliente.

– Veamos si es cierto.

Sus dedos de nuevo a la base de mis nalgas, me abre y empuja hasta adentro. Grito por el dolor/placer.

– Relájate y déjame cogerte rico. 

Murmura cosas sobre lo rico que es cogerme en mi oído, otra vez me dejo ir, llevada por él, cada vez más duro, más profundo.

– Quiero que me cojas hasta que me desmaye de placer. No quiero que pare el sexo intenso

Grito mientras me vengo de nuevo. Esta vez no me deja descansar, aprieta más mi cadera y empieza a moverse dentro de mi.

– Eres mi fantasía perfecta, una puta a la que le gusta que me la coja como se debe y que sabe venirse bien rico. 

Lo escucho gemir, eso me prende más todavía. Saber que me desea así, solo por el placer que le doy, por el placer que me da. La música sigue, yo la sigo, no sé cuanto tiempo ha pasado y todo desparece a mi alrededor cuando comienza “You could be mine”. El ritmo de la canción, su verga bien enterrada en lo más profundo de mi, lo empujo y quedo arriba de él. El agua me ayuda a moverme sin esfuerzo, hasta adentro, viendo como disfruta que me lo coja así. Me corro de nuevo y me dejo caer hacia atrás en el agua. Pero él no va a dejar que se quede en eso y me detiene con sus piernas. Me va a hacer venir otra vez, hasta que no pueda ni respirar. Pone sus manos en mi espalda baja, enterrándose de nuevo hasta adentro con furia, con ganas. Lujuria pura. Nada más, sexo en su forma más primitiva, haciendo que todo mi cuerpo tiemble.

Cuando termino me suelta, me hundo en el agua. No puedo moverme, todo mi cuerpo está a punto de desplomarse. Lo veo salir del agua, tirarse en la cama. –Ven aquí, ándale, relájate – Verlo allí tirado, desnudo, es ver mis más locas fantasías hechas hombre. Tengo que tocarme. Sigo en el agua, así que me deslizo y quedo con las piernas totalmente abiertas para qué vea lo que estoy haciendo.

– Ese es el problema con las multiorgásimcas, todos los hombres quieren una pero cuando la tienen, ya no saben que hacer con ella. 

Tengo que reírme, es cierto. Pero él sabe muy bien que hacer conmigo. Cogerme. Así de sencillo, una y otra vez, duro. Nos hemos aguantado las ganas de que me deje bien marcada su mano por toda mi piel, tal vez algún día. Deseo tanto el dolor al sentir su palma golpeando mis nalgas, mis muslos, mis senos.

Salgo del jacuzzi directo a la cama y me enciendo un cigarro, al fin un respiro, pero siento mi coño palpitar todavía, disfrutando de las últimas oleadas de placer y expectante ante volver a recibir la verga que tanto desea. La idea me da escalofríos. Estoy sentada a la altura de su cadera, así que tengo total acceso a su pubis, la tentación es mucha, acaricio su muslo hacia los testículos, metiendo uno en mi boca. No se lo esperaba así que lo que quiera que me estaba diciendo se queda a medias. Enterrar la cara en su vello y olerlo, mientras mi lengua acaricia suavemente el testículo en mi boca y mi mano se aprieta alrededor de su pene.

– Se me va a poner dura otra vez. – Levanto la mirada. – Esa es la idea. 

Aprovecho y cambio de testículo, me lo quiero comer todo, su sabor es adictivo, su olor me embota los sentidos y solo puedo pensar en qué nuevos trucos hacer para darle más placer, en que tan pervertida puedo llegar a ser para él. Puedo ver en sus ojos que él también quiere saberlo.

Su verga está lista otra vez, tan dura como en el primer round, es un maldito dios del sexo, y yo soy la musa que lo inspira a dejarse llevar a lo más profundo de la perversión. Le he contado todas mis fantasías, todo lo que quiero que me haga y que me haga hacer, incluso las más obscuras, las que me niego incluso a mi misma. Lo he hecho mientras me la mete toda en mi coño apretado, constantemente húmedo cuando él está cerca. Voy a montarlo otra vez. Tengo que hacerlo disfrutar con mis orgasmos. Abro las piernas sobre su erección, llevándolo a la entrada, solo la puntita, me mojo más, estoy lista para que mi coño se lo coma completo otra vez.

Cuando me la meto sus brazos me jalan hacia él, quedo recargada sobre su hombro, he aprendido a dejarlo hacerme, relajarme, solo sentirlo meterla una y otra vez, enseñándome a sentir placer. Lamo el sudor de su hombro, subo por su cuello, siento su barba raspar mi mejilla. Es perfecto, carajo, perfecto. Cierro los ojos y aspiro profundamente, su olor llena mis pulmones, es la droga más dulce que he probado. Siento como sus dedos dejan mi culo al aire y mi coño se abre más para su verga. Voy a enloquecer, me levanto empiezo a mover la cadera de nuevo, lo miro, otra vez sonríe.

– Eso es preciosa, vente rico.

– Para ti, lo que sea cariño. ¿Te gusta que me venga para ti?

– Me encanta, me encanta ver como disfrutas que te la meta.

No puedo más y dejo que mi cuerpo estalle en un orgasmo como jamás lo había sentido. 1, 2, 3, 4, 5 fuertes contracciones, pierdo la cuenta. No puedo respirar, no puedo parar de temblar en contracción tras contracción de placer. Grito, ya no importa nada, no me importa que me escuchen en las otras habitaciones o en tres cuadras a la redonda. Que se enteren que este hombre sabe cogerme como nadie lo ha hecho. Termino y me dejo caer de nuevo sobre su pecho, me abraza casi hasta tierno, acariciándome con sus manos, empujando suave su verga para que sepa que aún está allí y que me va a dar más. Va construyendo el siguiente orgasmo lentamente. Sigo mojada, cada vez más, más caliente ¿Cómo lo hace? No lo sé. Otra vez hacia arriba, otro orgasmo listo para él.

– ¿Otro? No seas tan puta.

– Contigo no lo puedo evitar, quiero que me hagas venir.

Ya no supe cuantas veces más repetimos la escena, hasta que caigo a un lado de él, boca abajo. Pone su mano en mi espalda, baja hasta donde inician mis nalgas y vuelve a subir.

– Anda, termina de venirte, de disfrutarlo.

Si, eso es lo que debo hacer, dejo que todo mi cuerpo se relaje después del maratón de placer que me acaba de dar. Cierro mis ojos, lo siento moverse junto a mi, seguir acariciando mi cuerpo. Toma mis piernas y me gira sobre mi costado para acomodarse entre mis muslos. Trato de moverme pero deja caer su peso sobre mi

– Tranquilita, deja que me acomode dentro de ti. 

Soy adicta a él, sabe que voy a hacer lo que me pida. Me quedo quieta, dejando que su verga dura me penetre de nuevo, sintiendo sus testículos contra el interior de mi muslo. Embiste duro, grito otra vez. En cuanto ya está bien adentro aumenta el ritmo, la fuerza, abro más las piernas, rodeando su cintura con la pierna libre, sus manos acariciando mi espalada y apretando mis senos. Voy a desmayarme de placer cuando me corro otra vez. Vuelve a girarme, quedo boca abajo, sintiendo su peso sobre mi, su cadera contra mis nalgas, su verga bien dentro de mi coño. Me murmura lo mucho que lo excita que su putita disfrute tanto que se la coja y no para hasta que me vuelvo a correr. Levanto la cadera y aprieto los músculos para que sepa que quiero más pero se levanta y me da una nalgada

– Suficiente, quiero que te quedes con ganas de más para la próxima vez. –

No sé cuando lo voy a volver a ver, no es importante. Estaré allí, lista, húmeda y caliente para disfrutar del sexo intenso con él.

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Mi primer sexo oral

Hola de nuevo, pues como les prometí anteriormente les platicare como fueron los demás encuentros con mi novio, al cual le entregue mis primeras experiencias y mi cuerpo. Ahora les contare como recibe mi primer sexo oral y de cómo le di el primero a mi novio.
Como sabrán, habíamos comenzado una vida sexual activa, hacíamos el amor al menos tres veces por semana. Nuestros encuentros cada vez se hicieron mas intensos. Cuando teníamos sexo, notaba como el se calentaba cada vez mas, me besaba y lamia cada parte de mi cuerpo, yo sentía muy rico pero a veces después de terminar me daba pena.
Nunca me gusto usar preservativos ni métodos anticonceptivos, al usar condón me sentía incómoda y al tomar pastillas me caían muy mal, así que decidimos usar el método del ritmo, o sea, no tener sexo en mis días fértiles, además, me encanta sentir cuando eyacula dentro de mí.
Un día veíamos una película cómica donde se muestra una escena de sexo oral, fue bastante chistosa, al terminar de verla, yo le dije “hay no que feo es eso” , le pregunte que si él lo haría y me contesto que a mi si me lo haría, me dio risa y me quede pensativa, casi no le importancia a lo sucedido.
Un día me quede sola por un fin de semana completo, así que cite a mi novio para hacer el amor, todo comenzó como casi siempre, primero no besamos y nos fuimos desnudando poco a poco, y me besaba todo el cuerpo..me gusta mucho sentir esa sensación de que soy todo para el y no le impedía tocar ninguna parte de mi cuerpo, sabía que yo lo volvía loco así como el a mí.
Comenzó a penetrarme muy fuerte, el estaba sobre mi, alzo mis piernas y las coloco sobre sus hombros, que metía su pene hasta el fondo, el aire se me escapaba mientras sentía como de mi vagina salían pequeñas gotas de mis propios fluidos, termine con las nalgas mojadas de tanto que escurría mi sexo, termine con un orgasmo muy fuerte, cuando el sintió mis contracciones también soltó unos chorros de semen dentro de mi.
Nos recostamos y lo abrase, era la primera vez que me lo hacia en esa posición, le dije que fue muy brusco pero que me había gustado mucho.
Nuevamente comenzamos a acariciarnos y yo subí sobre el, esa es su posición favorita, así que me dedique a darnos placer a ambos, subía y bajaba de su pene en forma cadenciosa, a veces lento y después rápido, lo hice que se viniera un poco antes que yo, casi siempre tenemos nuestros orgasmos al mismo tiempo.
Esa noche terminamos de hacer el amor, le pedí que se quedara a dormir y así lo hizo.
En la mañana siguiente tome una ducha y el también, desayunamos y nos comenzamos a calentar demasiado, nos fuimos a mi cuarto y nos desnudamos nuevamente, el me acariciaba todo y yo a el, se recostó a un al lado mío y comenzó a chupar mis senos, se concentraba en mis pezones y con su mano sobaba mi sexo, pasaba su dedo índice en medio de mis labios vaginales, me moje al instante, oprimía mi clítoris suavemente y me hacia gemir, mi clítoris es muy pequeño y a veces no resisto que me lo friccione por mucho tiempo ya que llega a molestarme, dejo de mamar mis pezones y fue lamiendo mi vientre, al mismo tiempo, metió uno de sus dedos dentro de mí y lo movía suavemente.
Su boca llego a mi pubis y lo beso tiernamente a su vez acelero el ritmo a la hora de masturbarme, saco su dedo y me metió dos de un solo golpe, yo salte y le pedí que me metiera su pene, el se coloco entre mis piernas y yo esperaba su verga en mi, pero en lugar de eso fue sobando y besando mis piernas, llego a mis tobillos y después subió de nuevo, esta vez lamiendo todo el largo de mis piernas, eso que calentó mucho, se dirigió a mis caderas y las acaricio y beso, se coloco de nuevo entre mis piernas y las abrió un poco mas, beso mis muslos por dentro y por fuera, yo instintivamente coloque una mano para tapar mi sexo, ya que me daba pena que me lo viera así de cerca, el retiro mi mano y me dijo que no pasaba nada, que quería verme bien, al decir esto, me dio un beso en mi sexo y yo me estremecí, lamio suavemente mis ingles mientras metía sus dedos en mi vagina, se quito de ese lugar y se acercó al oído diciéndome. ”quiero probarte” …tan solo conteste “hazlo”.
Se puso de nuevo en medio mío y me beso el vientre y el pubis, mis vellos son muy cortos, lo cual no impidió el paso de su lengua sobre mí, yo me retorcía al sentirlo de esa forma, tenía el pubis lleno de su saliva, llego a mi sexo y se dedico a besar mis labios vaginales los cuales son pequeños, los chupo lentamente y me daba suaves apretones con sus labios.
Mi vagina despedía muchos líquidos así como un olor mas fuerte lo cual me éxito aun mas, después de besar mis labios uso su lengua y la metió un poco, solo la pasaba de arriba abajo, lamia la parte interna de mis labios, eso me volvió loca, me sacudía y él me detenía poniendo sus manos en mis caderas, yo aprovechaba para entrelazar mis manos con las de el, de mis ojos salían lagrimas de placer, arquee mi espalada comencé a tener un fuerte orgasmo y levante mis caderas hacia su cara, el no me detuvo, yo gemía muy fuerte, no paro de lamerme no yo se lo pedí, cuando yo me contorsionaba por el clímax que sentía el aprovecho para meter su lengua mi sexo, sentía como metía y chupaba lo que podía.
El se tragaba todo lo que salía de mi ser, mi cuerpo temblaba pero quería mas, el lo noto y se jalo de las caderas y me puso sobre la orilla de la cama, mis piernas colgaban hacia abajo y el se arrodillo ante mi sexo y de nuevo lo lamia, con fuerza y desesperación, puso mis piernas sobre sus hombros y metió su lengua en mi vagina, esta vez lo sentí más profundo, mi sexo apretaba su lengua, sentía de nuevo que me venía otro orgasmo, comencé a gritarle que “más, más” tome con ambas manos su cabeza y la hundí en mi sexo mientras me venía sobre su rostro.
Como pude me recosté y el se coloco a mi lado, lo bese y lamí su rostro, limpiando mis propios fluidos, tenían un sabor muy fuerte, esa sabor que agrado bastante, después de eso ya no hicimos el amor, yo quede exhausta.
Después de ese encuentro yo quería hacerle lo mismo, pero me daba pena.
Una noche en que nos vimos, decidimos hacer el amor, después de besarnos el se coloco sobre mi, ya que es mi posición preferida…yo lo detuve pero no deje de besarlo, dirigí mi mano a su pene, se lo acaricie muy lentamente, le dije al oído “no te muevas” se lo sobaba muy despacio, con mi otra mano le tocaba los testículos, se los apretaba mientras mi mano rodeaba a su parado pene, comencé a masturbarlo, de hecho era la segunda vez que lo hacia, pero esta vez quería que se viniera con mis manos.
Seguí acariciándolo , todo su cuerpo se erizo, aceleraba el ritmo de mi mano, y de nuevo lo hacia lento, el respiraba rápidamente, apreté mi mano un poco mas y el suspiro, la coloque sobre su punta el baje mi mano rápidamente, bajando la piel que cubre su glande, el dio un gemido de placer, y comencé a masturbarlo de esa forma, jugueteaba con su prepucio de una forma muy rápida, note que se iba a venir así que disminuí mi ritmo y el recupero el aliento y se dejo llevar por la masturbada que le daba, cambiaba de ritmo y el solo gemía suavemente, tenía cerca de veinte minutos masturbándolo cuando se acerco a mi oído y tan solo me dijo “ya”..yo entendí y aceleré lo mas que pude mi mano mientras sobaba su bolas, le bese el cuello y su pecho mientras se venía sobre mi…su eyaculación se sentía calientísima, salpico mi vientre y mi pubis, algunas de sus gotas llegaron hasta mis senos, toque con mis dedos su semen, me pareció algo muy excitante, lo había hecho venirse con mis manos.
Su pene perdió la erección casi instantáneamente, sin soltar su verga nos paramos de la cama, y nos dirigimos a tomar un baño, yo no solté su pene en todo al camino hasta el baño, lavamos nuestros cuerpos e hicimos el amor, cuando eyaculo dentro mi, sentí que casi no le salió semen, eso no me importo, sabía que casi todo se lo había sacado con mis caricias.
Con esta experiencia solo creció el deseo de hacerle sexo oral.
Pasaron los días y tuve una cita en su casa, sus padres habían salido y tendríamos la casa para nosotros solos, íbamos a ver una película y fue a su cuarto por ella, yo lo seguí y lo abrase por detrás, el no le dio importancia y siguió buscando la película, creo que no lo noto raro ya que ambos somos muy cariñosos, pero yo dirigí mis manos a su pene mientras se lo sobaba y apretaba, rápidamente se le puso duro, tan solo dijo “que haces” ..yo le sonreí muy picara y le dije que lo iba a hacer mío, le me quite muy rápido la ropa y él se apresuro a besarme, yo lo detuve y le dije que esperara, le dije que se sentara en la cama, lo comencé a desvestir, bese su pecho y abdomen, le quiete el pantalón y todo lo demás, nos recostamos y me coloque sobre él, el me sobaba todo el cuerpo , yo acariciaba su pene, estaba muy duro, como siempre, el me dijo al oído “te amo” eso me éxito muchísimo y le conteste diciéndole que si le había gustado lo de la vez anterior, todo esto mientas seguía sobando su verga, el contesto que y pregunto por que…me acerque y le dije ”te la quiero chupar, te la voy a chupar”.
Al terminar de decir eso fui besando su cuerpo, su pecho y su abdomen, le pedí que separara las piernas y me coloque ahí, bese su pubis, sus vellos eran cortos y rizados, su olor me encanta e incitaba a metérmelo a la boca, baje y con mis labios bese sus testículos, su pene palpitaba con cada beso, saque mi lengua y se la pase por la bolas, me fascinaba la sensación desea piel arrugada pero extremadamente suave, metí uno de sus testículos a mí boca y lo succione con fuerza hasta donde su piel le permitía estirarse, el se sacudió y lo detuve igual como el lo hizo conmigo, puse mis manos en su cadera..el se calmo un poco.
Seguí lamiendo y chupando sus bolas, su pene goteaba de lo excitado que estaba, vi que era tiempo de probar su miembro, fui subiendo con mis besos, bese la base de su pene, pase mis labios por cada parte de su pene, de nuevo use mi lengua, la puse en sus testículos y di un rápido lengüetazo hasta la punta de su pene, baje mi lengua a lo largo de su pene y me dedique a lamer cada parte de el.
Ya no resistí mas y abrí mi boca y me metí la punta, apreté su pene contra mi lengua y mi paladar, el gimió y supe que lo hacía de forma correcta, subí y baje mi cabeza y su pene se hinchaba aun mas, metí todo lo que pude en mi boca y seguí con mi movimiento, sentía las venas de su verga latir en mi boca, me detuve un poco ya que no quería que se viniera.
Lamí nuevamente su pene y abrí mi boca, el suspiro..me detuve y decidí hacerlo de forma diferente, forme con mis labios un aro y me metí su pene, hice presión hacia abajo y baje su prepucio, probé el sabor de su glande, era un sabor mas fuerte, me encanto, de nuevo hacia presión con mi lengua y bajaba y subía, tenia más de la mitad de su pene en mi boca, me retire y solo lamia la punta de su pene, en otras ocasiones acariciaba su glande pero a el le molestaba debido a lo sensible que lo tiene debido a que no tiene la circuncisión.
Note que esta vez no le hacia daño, en cambio lo disfrutaba mucho, pasaba mi lengua alrededor de la cabeza de su pene, lamia el orificio de su verga el se estremecía, me metí su punta a la boca y hacia círculos sobre ella con mi lengua, sentí como su pene se inflamo, su venas palpitaban muy fuerte, me metí todo lo que pude y seguí mamando su verga, con una de mis manos acariciaba su abdomen y con otras su testículos, el me tomo de la nuca y empujo su pene dentro de mí boca, me llego hasta la garganta, no se como lo resistí pero seguí chupándolo y acariciándolo, me apretó el cabello y un chorro de semen golpeo mi garganta y pasó por mi esófago, me lo trague todo, sentí un sabor algo salado pero me encantaba sentir los latigazos de semen que soltaba dentro de mi, solté sus bolas y pellizque mi clítoris, inmediatamente tuve un orgasmo, garganta se cerro un poco debido al gemido que no pudo salir debido al pene en mi boca, el se termino de venir y lo saque de mi boca, respirábamos agitadamente, lo bese en la mejilla y me fui al baño.
Nos duchamos y platicamos de lo sucedido, de lo mucho que nos gusto y que queríamos repetirlo. Yo le dije con voz picara, ahora si soy toda tuya.
Espero y les haya gustado. Recuerden que hacer el amor nunca se compara ni con el sexo mas salvaje. Al menos en mi caso.

mi email mariedurane95@gmail.com

RUEDA INFERNAL.

Mi pesadilla comenzó mucho tiempo después a la edad de 28 años, varios años después de un acto del cual creo no me alcanzara la vida para arrepentirme, en aquel entonces con 20 años mi cuerpo era bastante bien trabajado no como cuando tenía 28 años para eso faltaban años de entrenar en el gimnasio y practicar natación muchos años más......

RUEDA INFERNAL.
Mi pesadilla comenzó mucho tiempo después a la edad de 28 años, varios años después de un acto del cual creo no me alcanzara la vida para arrepentirme, en aquel entonces con 20 años mi cuerpo era bastante bien trabajado no como cuando tenía 28 años para eso faltaban años de entrenar en el gimnasio y practicar natación muchos años más. Sin embargo por mi vileza pague un precio muy caro que aun sigo pagando.


[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [VIOLACIÓN] [TORTURA] [SECUESTRO]



Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Tenía un cuerpo  que cualquier hombre envidiaría o cualquier mujer desearía poder acariciar, digo “tenia”, porque ya no lo tengo, no después de lo que me hicieron, en aquel entonces mi cuerpo era el de una estatua de la Grecia clásica, parecía haber sido esculpido por un maestro escultor, con cada musculo de mi cuerpo esculpido resaltado, con fuertes brazos y piernas, en el ámbito sexual estaba bien dotado sin exageración apenas con un pene de 19 cm que siempre se ponía duro como un tubo de acero cuando estaba excitado, pero ya no más, les contare mi historia.

Mi pesadilla comenzó mucho tiempo después a la edad de 28 años, varios años después de un acto del cual creo no me alcanzara la vida para arrepentirme, en aquel entonces con 20 años mi cuerpo era bastante bien trabajado no como cuando tenía 28 años para eso faltaban años de entrenar en el gimnasio y practicar natación muchos años más, pero aun era muy atractivo para con las mujeres, en ese momento y dado que nunca, ninguna mujer con la quería tener sexo se me había negado, incluso perdí mi virginidad a los 15 años con la mujer que deseaba.

Creía que era irresistible al sexo femenino, mi ego como ustedes comprenderán estaba por los cielos, pero un día me encontré a una hermosa mujer de 21 años que entrenaba en el misma piscina en la que lo hacía por las tardes, poseía un cuerpo espectacular, cabello negro hasta la cintura, nalgas firme y bien paraditas, de tez un poco bronceada, unas grandes tetas que me volvieron loco desde que las vi. Se llamaba Victoria era hermosa, cuando se ponía un pantalón jean apretado, con un top bien ajustado que dejaba entrever algo de sus grandes tetas hacia que tuviera una fuerte erección de solo verla.

Cuando me saludaba lo hacía con un beso lo que me hacía sentir su perfume que era delicioso. Me llamaba señor aunque siempre le decía que de favor me llamara por mi nombre de pila, me hacía sentir viejo pese a tener solo 20 años, su sonrisa era embriagadora, la quise conquistar de mil maneras incluso llegue a usar speedos muy pequeños buscando que ella se fijara en el bulto entre mis piernas pero nada, ella siempre me rechazaba y nunca me acepto alguno de los ramos de flores que llegue a comprar para ella, hasta que llego un día en que me arte de ser paciente necesitaba penetrarla a como diera lugar.


***************************

Victoria se me convirtió en una mal sana obsesión, que me llevo a cometer una de peores vilezas que un hombre puede cometer contra una mujer, en todos los sentidos pero no me importo en ese momento, estaba enloquecido por su belleza, por mis instintos y lujuria, una noche la espere a fuera de la piscina ella siempre por lo general salía tarde, llevaba una ajustada minifalda que apenas alcanzaba a cubrir su paraditas nalgas de seguro iba a reunirse la muy zorra pensé con su novio.

Con Agilidad felina, al ella dar la vuelta para dirigirse al estacionamiento la agarró del cuello, justo cuando estaba a punto de gritar noto como le introduje algo en la boca. “Su Tanga” Si, eran su ropa interior, una de mis manos fue hasta su entrepierna y se la arranque de un fuerte tirón, victoria al instante intento escupirlas pero rápidamente le tape la boca con cinta adhesiva muy resistente para rápidamente tapar su cabeza con una bolsa plástica de color negro, gruesa.

Me lleve a Victoria a un lugar que ya tenía preparado en donde nadie nos iba a molestar, ella estaba aterrada, no podía ver nada en absoluto y ni siquiera podía gritar, únicamente podía emitir pequeños gruñidos. Lo que si podía era sentir como la sujetaban con fuerza mientras  manoseaban todo su cuerpo. Durante un tiempo solamente me dedique a toquetearla. Le apretaba las tetas como si quisieran sacar leche de ellas, la besuqueaba por encima de la bolsa, luego comencé a bajar mis manos acariciando suavemente mi vagina.

De repente Victoria sintió una fuerte palmada sobre sus labios vaginales que la hizo chillar de dolor bajo la mordaz, en ese momento le doble los brazos hacia atrás y se los ate con fuerza, después le comencé a retorcer uno de sus pezones para nuevo escucharla gemir de dolor, casi de inmediato le di un mordisco a su ya abultado clítoris en ese momento Victoria intento reincorporarse pero dado que sus brazos estaban atados a la cabecero de la cama le fue imposible sus pies también fueron atados por lo que ella quedo en una postura de “x” con las piernas bien abiertas.

De repente Victoria noto una lengua abriéndose paso por los pliegues de su sexo hacia su clítoris y unos labios que le succionaban su vagina mientras ella se retorcía de un lado a otro intentando encontrar la forma de escapar. Mientras  le chupaba su vagina al mismo tiempo le iba estrujando las tetas y retorciendo los pezones. Le costaba respirar, la mordaza la estaba sofocante y no podía tragar bien, entre convulsiones producidas por el hormigueo que le provocaba la lengua dentro de su vagina desesperada ella de seguro rogaba bajo la mordaza.  


-¡Por favor! ¡Por favor no!, o algo parecido.     

Le retorció los pezones hasta hace que victoria se retorciera de dolor, le subí un poco la bolsa plástica apenas lo suficiente para que su boca quedase al descubierto, la asegure con mas cinta, le quite la cinta en su boca y le saque su tanga, pero solo para ponerle de inmediato una mordaza en forma de anilla que la obligaba a tener la boca totalmente abierta, la mordaza iba unida a una especie de arnés que se sujetaba a sus tetas, de la anilla que abría su boca a todo lo que era posible colgaban dos cadenas con pinzas metálicas.

Cuando aplaste con las pinzas sus pezones, Victoria gimió y se retorció de dolor, lloraba mientras intentaba liberarse pero con cada movimiento de cabeza las cadenas tiraban de las pinzas le estiraban fuertemente los pezones, le desate las piernas para ladear un poco su cuerpo para intentar introducirle un dedo por su cerradito y rosadito  ano, sin embargo Victoria la sentir libre sus piernas comenzó a patalear con todas sus fuerzas por lo que tuve que atar sus piernas de nuevo lo más fuerte que pude y continuó la tarea de meterle el dedo por el culo, ella se retorcía como una loca al sentir mi dedo en su ano. Victoria estaba llorando desconsolada y aunque le dolían seguramente, mucho los pezones seguía retorciéndose.            


-¿Porque lloras cariño? ¿Es que no te gusta tu collar nuevo? Dije de forma sarcástica.

Mientras reía, tiraba de las cadenas con fuerza tensando aún más las pinzas, sus pezones estaban a punto de reventar pero no le dio tiempo a quejarse pues de improviso le metí de forma brutal mi dura erección en su boca, le dolían tanto los pezones que no podía ni siquiera ladear la cabeza. Intento suplicar, aunque eso era inútil, pero solamente consiguió pronunciar una serie de gruñidos incomprensibles.


Le saque mi dura erección de su boca al cabo de unos minutos en la que la obligue a mamarme mi pene pero lo para  embestirla con mi erección en su sexo, con cada nueva arremetida, mis huevos se aplastaban contra sus labios vaginales de Victoria, aquello hacia que ella diera pequeños gritos de dolor, mis embestidas continuaron por un largo rato hasta que de nuevo saque mi pene de su vagina pero solo para tomar un consolados en forma de “U”. 

Lo moje un poco con los propios jugos vaginales de Victoria para comenzar a  introducirlo lentamente uno de los extremo en su ano y cuando penetró bien metí el otro extremo en mi vagina, cuando está colocado como quiero lo puse en marcha, comencé a notar como el culo y vagina de ella vibraban, Victoria era evidente que no quería sentir placer pero notaba como se ponía roja mientras su vagina se iba humedeciendo, intento todo lo que pudo para no correrme pero entonces mi lengua comenzó a la lamerle su hinchado clítoris con largos lengüetazos.

Victoria comenzó a gritar como una loca pero pronto sus gritos se ahogaban con mi erección que tenía metida hasta la garganta, aquello me resulto muy excitante por lo que no pude evitar correrme dentro de su boca, ella termino con toda la boca llena de semen viscoso y caliente apenas termine de correrme le tape la boca con una mano para que Victoria no tuviera más remedio que tragarse todo mi espeso semen también le tape la nariz, ella se  retorcía intentando no tragar pero no podía respirar así que al final tuvo que ceder y tragarlo.          


Pero pese a haber eyaculado mi pene seguía muy duro, le quite el consolador para comenzar a devorarle de nuevo su sexo como quien come una papaya, le metía los dedos por su ano y de vez en cuando le mordisqueaba sus labios vaginales con fuerza para recordarle quien era el que mandaba ahí, Victoria Lloraba sin parar y se retorcía hasta que cansada y derrotada desistió de sus intentos de conseguir liberarse, Después de llorar hasta que se quedo sin lágrimas Victoria comenzó a notar, que se iba a correr otra vez y no podía evitarlo. Casi justo cuando estaba a punto de correrse deje de chupar su vagina no quería que disfrutara.        


El cuerpo de Victoria temblaba, ella no quería pero su cuerpo hablaba por sí solo por lo que comencé a frotarle su sexo con mis dedos. Así que atada, con los pezones a punto de reventar por la tensión, con un pene de silicón en la boca que le impedía gritar le revente su sexo con los dedos hasta gemir como loca mientras su cuerpo se convulsionaba de placer. Aquello estoy seguro que la hizo sentir muy humillada por lo comenzó a llorar de nuevo, pero no deje el dedeo sobre su sexo hasta que este casi reventaba de los rojo e hinchado que se puso.

Luego de largos minutos ya sin Victoria sin fuerzas para luchar la desamarre de la cama solo para llevar a un sofá la coloque de frente al respaldo con las manos atadas a la espalda, le hice apoyar su abdomen de modo que quedo con su culo levantado y a mi merced, le abrí sus lindas como firmes nalgas para escupir directamente sobre su ano, casi de inmediato comencé a meter mis dedos invadiendo el culo con fuerza, cuando vi que estaba lo suficientemente dilatado comencé a meter mi dura erección entre sus nalgas.

Victoria pataleaba pero ni siquiera llegaba al suelo, le estaba doliendo muchísimo mi pene era muy ancho, ella no podía hacer nada solo seguir pataleando e intentar gritar tras esa mordaza de consolador, que le había puesto la cual parecía que era asfixiante. La sujete de las caderas para poderla penetrar mejor, mis embestidas eran fuertes y salvajes, gemía de placer con cada nuevo empujón mis huevos oscilaban como un péndulo chocando contra su sexo a cada embate, en un momento dado le saque mi dura erección de un dilatado ano para darle una nalgada.

Victoria pataleo aún con más fuerza cuando le metí de dura erección de nuevo de un solo golpe, ella dio un alarido, al tiempo que comencé a encularla con todas mis fuerzas mi pelvis chocaba con fuerza contra sus nalgas con cada empujón la agarre de su largo cabello para tirar de su cabeza con fuerza esta nueva serie de embestidas duro un largo rato pero no quería correrme de nuevo por lo que le saque mi endurecido pene para colocarla en cuatro patas.


En esa posición comencé a azotarla con rabia el culo mientras pataleaba, con mi cinturón, cuanto más pataleaba más fuertes eran los azotes, Perdí la cuenta de cuantos fueron pero cuando me canse de azotarla hice que se tumbase boca arriba con las piernas bien abiertas, para meterle de nuevo un consolador bastante grande por el culo, le volví a poner las pinzas en los pezones, hice que quedáramos en la posición del 69, ya le había puesto la mordaza de aro en su boca, volví a morderle y devorarle su vagina, incluso con más fuerza que antes, al mismo tiempo mi pene no dejaba de entrar y salir de su boca. Esta vez no suplicaba, ni gritaba, tan solo gemía mientras las lágrimas resbalaban lentamente por sus mejillas.         


Aquello duro unos minutos ya estaba muy excitado por lo que le saque mi pene de su boca y me coloque sobre de ella en la posición del misionero, mi pene entraba y salía de su vagina mientras el consolador en su culo no debaja de vibrar, aquellas vibraciones afectaban a mis colgantes huevos lo que me hizo llegar al borde del orgasmo de nuevo en cuestión de segundos, una explosión de cálido y espeso semen, broto de mi pene inundando, su vagina, Victoria de retorció buscando que aquello no pasara pero de nada le sirvió mi semen quedo depositado muy profundo dentro de ella.     

Cuando me recupere de mi nuevo fuerte orgasmo la obligue a posar obscenamente e hice decenas de fotografías de ella desnuda, con semen brotando de su vagina aun, cuando termine le  explique que había grabado todo, en vídeo.     


-Si denuncias lo único que verán son unos vídeos de una perra que gime como una loca mientras es penetrada.

Luego la lleve hasta un lugar en donde podía tomar un taxi, antes de irme le avente un par de billetes para que pagara el coche de alquiler luego me fui, rápidamente presionando el acelerador de mi auto, dejando a Victoria oliendo a semen y sexo apenas con su pequeña  minifalda sin ropa interior de bajo, llorando aun con la bolsa platica negra sobe su cabeza.


***********************************

Los años pasaron nunca volví a ver a Victoria hasta ahora, luego de esa noche, ella dejo de ir a la piscina, no hubo denuncia estaba seguro de ello, de vez en cuando veía el video de su violación y me masturbaba, pues mi pene ponía tan duro que me dolía, seguí mi vida hasta hace un año atrás, ya con 28 años como les había dicho, una noche al salir de la misma piscina en donde entrenaba ya con un cuerpo magnifico, sentí que alguien me tapo mi boca y nariz con una trapo húmedo por detrás.

Todo se me puso negro casi de inmediato me desperté en una habitación sombría desnudo, amarrado de piernas y brazos en una estructura de metal que me provoco que mi cuerpo quedase en forma de “X”,  mi habían depilado todo el vello y cabello de mi cuerpo incluso el de mi cabeza, en mi boca me habían colocado una mordaza con consolador, el cual sentía me llegaba casi a la garganta muy parecido al usado por mí en Victoria, que me impedía hablar o gritar.

Estuve ahí en aquella habitación por algunos largos minutos solo, hasta que de pronto un linda mujer prácticamente desnuda apareció ante mí, ella llevaba unas botas largas que le llegaban apenas por arriba de las rodillas, un corpiño apretado que hacia resaltar sus tetas las cuales eran grandes, un collar de cuero holgado completaba su atuendo, su cabello era largo pero trenzado en dos largas colas, ella se me acerco posando su mirada en mis huevos y pene el cual estaba dormido pero que al verla comenzó a crecer hasta alcanzar sus 19 cm de largo.

A ella al parecer le pareció graciosa mi erección pues rio discretamente mientras se coloco entre mis piernas, ella coloco un dispositivo metálico o por lo menos eso parecía sobre el cuello de mi escroto, base de mi pene y por debajo de la corona de mi glande, lo que me produjo un gran dolor, mi cuerpo se tenso, pues aquel dispositivo me apretaba de tal manera que parecía que alguien me estuviera retorciendo mi escroto, podía sentir una fuerte punzada en la base de mi pene también.

Ella sin inclino y se metió mi glande a la boca, jugando con su lengua con la parte de abajo de mi glande lo que me hizo estremecer de placer, aquello duro varios minutos pero y aunque deseaba eyacular al parecer aquello puesto en la base de mi pene y huevos me lo impedía, cuando esa mujer comprendió que no podría eyacular por más que lo intentase, dejo de chupar mi glande para ir hasta un rincón tomo dos barrillas de metal unidas por una aleta plana pero resistente de metal, la barra superior tenia de un extremo lo que parecía ser un consolador de metal, la barra inferior se unió a la estructura de metal a la que estaba amarrado.

Con la ayuda de una rueda, que ella comenzó a girar, el dildo de metal poco a poco avanzo hasta posicionarse sobre mi virginal ano, ella siguió girando la rueda con la ayuda de una manivela, que provoco que mi ano no soportara mas tanta presión por lo que cedió al embiste del dildo de metal que se hundió muy hondo en mi interior, aquello tenía una palanca la cual acciono la mujer en cuanto lo hizo, una fuerte descarga eléctrica fue suministrada directamente sobre mi próstata, haciendo que todo mi cuerpo se tensara de dolor.

Aquella mujer sacaba y metía aquel dildo con ayuda de aquella rueda al placer, produciéndome un gran dolor, aquello duro unos eternos minutos antes de que ella hablase “¡seguramente te has de estar preguntando porque es que te estoy haciendo todo esto!, ¿No es cierto?”, asistí con la cabeza apenas, en forma afirmativa; “¡bien perro te estoy haciendo esto para vengar a mi amiga, a mi hermana Victoria!, si de seguro la recuerdas maldito, cuando la violaste sádicamente hace mas de 8 años”, mis ojos se abrieron grandes al escuchar ese nombre y las imágenes de aquella violación vinieron a mi mente.

“Puedo ver que la recuerdas, pues déjame decirte que ella ha muerto, no pudo resistir quedar embarazada de un violador, ¡si has escuchado bien embarazada, aunque nunca conocerás a tu hijo!, el fue dado en adopción hace mucho en un país lejano, pero antes tome muestras de él, las que compare el ADN  de cada uno de los asistentes a esa piscina me tomo siete largos años pero por fin te encontré maldito”, pero de aquí vas a salir con el mismo dolor que mi hermana tuvo que soportar por seis largos años sin que nadie la pudiera ayudar.

En eso saco un sobrecito de papel, lo abrió, para extraer un afilado bisturí muy afilado que brillo a la luz cuando lo tomo en su mano derecha, me agite cuando ella tomo mi escroto con su mano izquierda, trate de soltarme de impedir que hiciera lo que obviamente iba a hacer pero no lo logre mi cuerpo se vio invadido por el más horrible de los dolores cuando ella hizo una gran incisión justo entre mis dos grandes huevos, el dolor casi me hizo perder el conocimiento que creo hubiese sido lo mejor, pero no logre mantenerme consciente.

Ya con la gran herida sangrante en mi escroto, ella apretó mi bolso de piel para que uno a uno mis dos testículos de un color blanco ostión brotaran del interior de mi escroto, luego uno a uno sin prisa corto los conductos que los unían a mi cuerpo, luego de cada corte ella esperaba que mi cuerpo dejara de sacudirse para cauterizar los conductos recién cortados, cuando acabo de castrarme, me cosió la herida en mi escroto, lo que me hizo chillar como cerdo de dolor, cuando termino me mostro mis alguna vez testículos que sujetaba del pedazo de cordón aun único a ellos.

Luego fue hasta un bote de basura donde los arrojo, para regresar de inmediato a mi lado para seguir girando aquella rueda, esta vez ella hundió el consolador metálico todo lo que pudo y activo la palanca una potente descarga eléctrica me fue suministrada mi cuerpo se tenso aquella descarga duro cerca de 10 minutos sin exagerar, apenas ceso unos segundos antes de que otra nueva hiciera tensar mi cuerpo, no sé cuantas descargas fueron pero debieron ser más de 30, cuando termino de aplica la ultima con mi cuerpo bañado en sudor me desmaye.


********************************

Cuando me desperté estaba en un hospital en donde recibí las peores de las noticias, no solo me habían castrado, sino que me habían matado la próstata, lo que implicaba que nunca más podría tener una erección no de forma natural, también desde ese momento tendría que usar ropa desechable absorbente para adultos (pañal) pues iba a padecer incontinencia urinaria por el resto de mi vida, creí enloquecer tuvieron que sedarme por días enteros, hasta que poco a poco me clame, en cuanto salí del hospital recibí una carta que decía.

“Más vale que no denuncias maldito eunuco, de lo contrario enviare el video de tu castración y como chillaste como cerdo mientras lo hacía a los medios de comunicación”.

Aquello era una sopa de mi propia medicina, desde mi castración no he podido entrenar al nivel que lo hacía pese a que tomo hormonas, mi masa muscular poco a poco fue perdiendo consistencia una panza abultada poco a poco apareció, sin que pudiera hacer algo para evitarlos los sofocamientos se volvieron parte de mi rutina, también el uso de pañal el cual debía cambiar de dos a tres veces al día, aunque he intentado buscar a mi hija o hijo no he tenido éxito aun.


Por mi parte no hay noche que no despierte bañando en sudor gritando cuando una pesadilla recurrente me despierta sobresaltado al imaginarme de nueva cuenta siendo torturado por “aquella Rueda Infernal”.




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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

VENGANZA PLACENTERA

Mi nombre es Luis déjenme les cuento el motivo de lo que voy a hacer, aquí adentro de mi auto de modelo antiguo observo al hombre que en compañía de una bella dama se suben en su auto último modelo de lujo, el no sospecha que está siendo vigilado desde hace varias semanas por mí, aquel hombre es Xavier Duarte, el hombre que me destruyo la vida y la de mi amado Tony varias años atrás......

VENGANZA PLACENTERA
Mi nombre es Luis déjenme les cuento el motivo de lo que voy a hacer, aquí adentro de mi auto de modelo antiguo observo al hombre que en compañía de una bella dama se suben en su auto último modelo de lujo, el no sospecha que está siendo vigilado desde hace varias semanas por mí, aquel hombre es Xavier Duarte, el hombre que me destruyo la vida y la de mi amado Tony varias años atrás. El deberá pagar todo el daños que nos hizo de la forma mas dolorosa posible.


[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [PENECTOMÍA] [NULIFICACIÓN] [SECUESTRO]



Categoria: Gay      Autor: DarkSoul





Mi nombre es Luis déjenme les cuento el motivo de lo que voy a hacer, aquí adentro de mi auto de modelo antiguo observo al hombre que en compañía de una bella dama se suben en su auto último modelo de lujo, el no sospecha que está siendo vigilado desde hace varias semanas por mí, como el halcón que vigila a su presa antes de atacar, aquel hombre es Xavier Duarte, el hombre que me destruyo la vida y la de mi amado Tony varias años atrás, todo comenzó cuando tenía 22 años, en aquel entonces ya sabía que era gay desde hacia tiempo.

En aquel momento vivía un tórrido idilio con Tony, mi pareja estable desde los 19 años nos conocimos en la escuela de administración y nos gustamos desde el primer momento poco a poco nos hicimos más que amigos, hacíamos los trabajos juntos, íbamos a muchos lados juntos pero siempre como amigos ninguno de los dos nos atrevíamos a dar el primer paso, pese a que ambos nos habíamos confesado mutuamente que éramos gay, no nos atrevíamos a intentar nada sexual entre ambos pese a que era evidente la mutua atracción que nos teníamos, pero parecía que algo nos ataba para dar el siguiente paso.


Lo que más me atraía de Tony eran sus magnificas nalgas, dado que lo que estudiaba no había en mi localidad, la escuela estaba a cinco horas de viaje. Por lo cual tuve que rentar un pequeño departamento que mis padres costeaban para empezar la carrera. Estábamos ya casi a la mitad de la carrera Tony y yo ya habíamos salido algunas veces pero apenas habíamos llegado a besos tierno, en el salón de clase casi no nos juntábamos, solo a la hora de los recesos y después de la escuela. Puesto que me la pasaba echando relajo con varios otros chicos del salón, jugar futbol o simplemente platicar de varias cosas.            

Era medio semestre cuando una de las maestra nos puso por equipos según su criterio, ya que si nos juntábamos con quien nosotros quisiéramos íbamos a echar solo relajo y no acabar la tarea. Entonces, todos estábamos de desacuerdo pero no nos quedo de otra; los equipos eran de dos personas por lo que para mi suerte la maestra me emparejo con Tony, él era pelirrojo algo que también me atraía, delgado, un poco más alto que yo, ojos marrones, piel blanca y buen cuerpo; algo que de inmediato capturaba la atención era su rostro delicado y algo femenino, no era tosco como todos los demás compañeros del salón ni como yo, tenía unos labios rosados, una bonita sonrisa y un cabello muy bien cuidado.

Por lo general siempre Vestía con el uniforme, camisa un poco larga y fuera del pantalón por lo cual no podía verle sus lindas nalgas. Al principio nos exigían el uniforme dentro del pantalón con cinturón pero después esto dejo de importarles a los maestros. Yo y todos mis amigos, así vestíamos correctamente el uniforme. Aquel día quedamos en ir a mi casa para hacer el trabajo, Tony llego casi puntual. Terminamos el trabajo a las 9 de la noche aproximadamente. Le pregunte que si querían quedarse a cenar y así aprovechar a platicar, a lo cual acepto sin más, no era la primera vez que lo hacía.


*****************************


Le ofrecí cena pero la verdad terminamos comprando unas cervezas. Solo nos habíamos tomado 2 cada quien. Tony empezó a preguntar entre risas si le gustaba, que si era fiel, etc. En pocas palabras me empezó a coquetear, solo un poco después esa misma noche me dijo que yo le gustaba, en ese momento se quito la playera lo que robo mi atención. Debajo de esa playera larga se escondía una cintura que toda mujer envidiaría y un vientre plano, con abdominales apenas marcaditos.            

De pronto Tony muy temerosamente se acerco, se sentó  sobre mis piernas y le empecé a agarrar las nalgas ya sin contenerme, lo tenía sentado en mi pierna con ese rico culito pelirrojo que estaba acariciando él era claro que se daba cuenta de lo que estaba haciendo, pues no se levanto de ahí, solo me miraba. Eran las 2 am y le dije a Tony, que se quedase a dormir, él me respondió que sí, pero que en donde dormiría y le dije que en mi cuarto, por lo que luego de un rato nos fuimos a mi cuarto, enseguida me pregunto; ¿porque me estabas agarrando en culo?           


- “Es que tienes una cintura muy bonita y unas sexis nalgas”. Le respondí.           

Me acerque a él y empecé a besarlo, lo apreté de la cintura como a una nena, el cruzo sus brazos sobre mi cuello y me encendí de inmediato, le bese el cuello y fui bajando. Pasaba mi lengua sobre sus tetillas mientras Tony gemía de gusto. Le desabroche el pantalón, mientras él me quitaba la camisa y me tiro a la cama. Se termino de quitar sus jeans y quedo solamente en un ajustado bóxer.

Me quito mi pantalón y me dejo en mi ajustada trusa (slip). Se sentó encima de mí y empezó a frotar su lindo culo con mi paquete mientras me besaba con pasión. No pude aguantar más y metí mi mano bajo su bóxer para empezar a meter uno de mis dedos por su culito, Tony dio un gemido como una chica caliente, saque mi dedo de su culo y lo chupe. Se bajo de encima de mí, se paro y me quito mi trusa, mi pene estaba a todo lo que daba. Empezó a lamer mis testículos, se los metió a la boca los dos al mismo tiempo y los chupaba como caramelos. Mientras me retorcía de placer, luego de unos minutos empieza a subir hasta meterse mi erección en su boca.   

Lo chupaba como si fuera la última vez que lo fuera a hacer, de pronto se detuvo y se monto encima de mí poniéndome sus nalgas en la cara, no lo pensé dos veces y le baje el bóxer ¡Dios! ¡Otra sorpresa! Eran las nalgas mejor formadas que había visto en mi vida. Era un nalgón en toda la expresión de la palabra, le abrí sus nalgotas y empecé a chuparle el culo para lo cual tuve que abrirle las nalgas con mis dos manos porque mi lengua no llegaba hasta su ano, le abrí de par en par ese rico culito y le lamia el ano mientras él seguía chupando mi erección. Me sentía feliz, como un niño con juguete nuevo, no lo podía creer, estaba lamiéndole por fin el culo a Tony. Y estaba a punto de penetrarlo por primera vez.        

Estuvimos así un buen rato, incluso dejo de mamarme mi pene y se sentó sobre mi boca mientras le seguía chupando el ano, al mismo tiempo el se apretaba sus tetillas. Hasta que las ganas nos ganaron a los dos, yo le dije “ponte a cuatro patas”  pero él me respondió: “No, espera”. Se sentó encima, de mi erección, metiéndosela poco a poco, sentía como iba abriendo mi pene su culo que por cierto, estaba apretadito. Empezamos a subir la intensidad, sentía mi pene tan duro como pocas veces había sentido, sus gemidos de nena me sabían a gloria. Cambiamos de posición luego de un rato a la del perrito, veía mis huevos rebotar con esas nalgotas y mi erección desaparecer entre ese rico par de nalgas.


Pensé que no iba a aguantar porque yo tardo en venirme pero parecía que lo disfrutaba más entre más la tenia adentro. Le susurraba al oído cosas sucias, mientras me volteaba a ver y nos besábamos.
Pasado cuando sentí las contracciones de mi erección que anunciaban mi pronta eyaculación le pregunte entre jadeos “¿donde quieres que me corra? y me dijo que adentro de él. ¡Oh! Gemí de placer al sentir mi leche caliente quedar ahí dentro llenando ese culito de mi cálido y espeso semen.         


No paramos de besarnos toda la noche, dormimos abrazados y desnudos. Nos duchamos temprano juntos y volvimos a tener sexo. Desayuno conmigo, se fue a su casa y a eso de las 3:00 PM regresa y volvimos a tener sexo desde ese momento nos hicimos amantes en secreto fuimos novios hasta que salimos de la universidad en que formalizamos nuestros padres nos dieron la espalda eran otros tiempo, conseguí un trabajo en un empresa importante, al poco tiempo logre que Tony entrara a trabajar en la misma empresa y ahí comenzó nuestra pesadilla.


*************************

Fue en aquella empresa que Tony y yo nos cruzamos con Xavier Duarte que era mi jefe inmediato un homofóbico clínica, de proclamaba el mismo el macho entre machos, odiaba a los gay con todo su ser, una tarde para nuestra desgracia nos vio mientras nos íbamos ya a casa luego del trabajo, al pasar en su auto como Tony me besa en los labios mientras me acariciaba y apretaba mis nalgas por encima del pantalón solo eso basto para que Xavier desde ese momento se dedicara a sacarnos de la empresa.

Intento de todo, para que tanto como Tony como yo renunciáramos a la empresa pero no nos podíamos dar ese lujo el trabajo pagaba muy bien, además la situación económica no estaba muy bien como para darnos el lujo de buscar un trabajo mejor, por lo que tuvimos que aguantar el acoso y malos tratos de Xavier hasta una tarde en que nos involucro en un fraude que obvio no cometimos pero cuyas pruebas estaban en nuestra contra, en el juicio salió a relucir nuestra orientación sexual y eso nos perjudico pues lo gay en aquella época no eran bien vistos.

Tony y yo fuimos condenados a 15 años de prisión pese a ser inocentes, a los pocos días de ingresar al penal Tony fui violado salvajemente por varios internos de tal forma que le destrozaron su lindo ano, dejando un gran trauma en su mente, puesto que estábamos en diferentes bloques dentro de la prisión no lo podía ver mucho, la última vez que lo vi, acababa de salir de la enfermería luego de su primera brutal violación, estaba demacrado muy flaco todo el brillo de sus ojos había desaparecido.

Dos semanas después fue violado de nuevo masivamente de nuevo, por casi todos los hombres de su bloque, eso fue lo que su mente no pudo soporte al día siguiente fue encontrado ahorcado en su celda, cuando me entere varios días después me creí morir, no pude ver su cuerpo fue enviado a la fosa común luego me entere pues su cuerpo no fue reclamado por nadie, fue en ese momento que jure vengarme de Xavier pese a todo sin importarme cuanto tiempo tardase. 12 años después fui liberado por buen comportamiento ya con casi 40 años solo deseaba venganza.

Dado que tenía antecedentes penales, nadie me daba trabajo, pero mis padres murieron tres años atrás dejándome todo en herencia, además de la casa, donde me instale, con el dinero que pese hacer mucho era todo lo que tenia, compre un auto viejo para mis necesidades de vigilancia apenas y comía lo único que deseaba era saber los movimientos del engreído y despreocupado Xavier que de seguro ya no se debía de acordar de nosotros, del mal que nos hizo, destruyendo nuestra felicidad por sus cochinos prejuicios de macho, cuando la mujer se bajo del lujoso auto, mente dejo los recuerdos para concentrarme en el presente.

Seguí a aquel coche hasta una gran casa en un suburbio de la ciudad, cuando Xavier descendió del vehículo pare a un lado de, para impactar su cuerpo con dos dardos de una pistola de electro shock que descargo sobre el cuerpo del despreocupado Xavier 50,000 voltios, haciendo que su cuerpo se tensara y convulsionara como una marioneta sin control hasta que por fin se desplomo sobre el duro suelo de concreto, con prisa baje de mi vehículo, para subirlo en el, checando que nadie me viera hacerlo, me aleje con prisa pero no tanta para no llamar la atención de nadie.  

Xavier despertó, para encontrarse desnudo sobre una pesada mesa de madera con sus brazos amarrados sobre sus cabeza, estaba boca abajo, con sus piernas separadas, de pronto sintió una mano que le acariciaba sus peludas nalgas, trato de gritar pero en ese momento se percato que estaba amordazado, un hombre con una camiseta sport de color gris y un pasamontañas, lo acariciaba, me subí sobre de Xavier ya con una tremenda erección le abrió sus nalgas y le enterré mi duro pene por completo en su virginal ano, hasta que mis huevos se aplastaron contra sus nalgas.  

El cuerpo de Xavier se tenso, sus nalgas se apretaron como tratando de expulsar al intruso, pero mi gran erección de 25 cm ya lo estaba bombeando con fuerza, mientras le decía al oído “a que lo estas gozando maldito puto”, lo penetraba con fuerza como si quisiera atravesar su cuerpo con mi duro pene, quería hacerle pagar todo el dolor que nos provoco tanto a Tony como a mí, mies embestidas duraron apenas unos minutos hasta que le llene sus entrañas de mi espeso semen en gran cantidad haciendo de los ojos de Xavier brotaran gruesas lagrimas de impotencia.

Ver aquellas lágrimas hizo que mi pene lanzara un último pequeño disparo de mi semen que cayó sobre las nalgas de Xavier, el que se creía tan macho ahora estaba convertido en un vil puto, lloraba sin parar, aquello era seguramente la cosa más humillante que se le pe pudiera haber hecho, ser violado por otro hombre, me baje de encima de él aun con mi pene goteando semen, duro como roca, me coloco el pantalón, en todo ese momento no había hablado, tome un jeringa con un poderoso tranquilizante y sin ninguna consideración le clave la aguja en una de sus nalgas.

Apenas termine de inyectar el liquido de la jeringa y Xavier ya estaba de nuevo inconsciente lo desamarre para llevar su inerte cuerpo, hasta una estructura de metal, en forma de “L” invertida de la punta alta de la estructura bien empotrada en el suelo una pole pendía, amarre el cuerpo de Xavier al poste de metal de manos, tobillos y cuello lo que hizo que sus genitales quedaran bien expuestos para el que quisiera tomarlos, amarre una fuerte cuerda alrededor de sus huevos y pene apretándola lo más fuerte que pude para pasar aquella cuerda por la polea y sujetarla fuerte del otro lado.

Era la hora de mi venganza, cuando Xavier despertó, se sorprendió de ver en la posición en la que estaba con su pene en erección siendo oprimido por aquella cuerda, di un primer gran tirón a la cuerda, el cuerpo de Xavier se tenso y elevo buscando aliviar la presión del fuerte tirón sobre sus genitales, ver el dolor que sentía en ese momento me excito por lo que di otro fuerte tirón el cuerpo de Xavier ya no pudo elevarse más por las cuerdas en su cuello.

Lo que hizo que la cuerda que se ceñía sobre su pene y huevos se apretara aun más de lo que ya estaba, provocándole más dolor, sin piedad mientras escuchaba los gruñidos y mugidos de dolor seguí tensando la cuerda, pronto la piel del pene de Xavier comenzó a agrietarse, cortando la preciada carne, no tardo mucho hasta que aquella horrenda presión surtió frutos el glande que estaba amarrado por debajo de la corona, estaba ya muy ajustado por lo que en un jalón fuerte el glande salió disparado por los aires ante la mirada atónita de Xavier que vio como la amada cabeza de su pene fue cercenada.

Un chorro de sangre broto de donde alguna vez su glande se unió al resto de su pene, pedazo a pedazo el pene de Xavier fue arrancado, cortado por aquellas cuerdas, hasta que solo sus huevos le quedaban, seguí tirando de la cuerda hasta que por fin sus dos huevos salieron disparados entre un chorro de sangre, el cuerpo de Xavier de agito mientras sus huevos aun volaban por los aires, justo cuando ambos  golpearon el suelo él se desmayo por el dolor que aquello le provoco.



**************************

Cure lo mejor que pude a Xavier pues no quería que muriese desangrado, para dejarlo cerca de un hospital me cerciore de que fuera encontrado, cuando él era internado inconsciente en una camilla en aquel hospital me subí a mi auto, para marcharme a la mañana siguiente concrete la venta de la casa de mis padres y me marche lejos de esa maldita ciudad, sin mirar atrás en un auto nuevo mientras abandonaba la ciudad con mi pene palpitando debajo de mi bóxer, me acorde de Tony el también estaba riendo desde donde estuviera, disfrutando de nuestra ¡Venganza Placentera! 





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Imagen que inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

Sexo con un desconocido al que odiaba

Hola queridos amigos, me llamo Irma, soy nueva en Sexo Escrito y me he quedado encantada por todo lo que he leído, por lo que decidí contarles mi relato erótico de cuando tuve sexo con un desconocido que me caía muy mal.

Soy una estudiante y hace dos meses estuve de intercambio en Colombia, por lo cual estuve  en un departamento y tuve que compartirlo con Mateo, un compañero del colegio. Mateo y yo nunca nos llevamos bien; él me molestaba mucho, por lo que estaba inconforme al compartir el departamento con él, pero en fin, trataba de ignorarlo casi todo el tiempo.

Él empezó a salir por su lado y yo por el mío. Mateo solía llegar más tarde que yo cuando iba de fiesta, así que mientras él estaba fuera del departamento yo aprovechaba el tiempo para ducharme y a veces masturbarme viendo películas eróticas o con mi propio dildo.

Una de esas noches yo estaba tocándome y quería correrme antes de que Mateo llegar. Estaba sola, así que no contenía mis gemidos; antes de darme cuenta, Mateo esta viendo fijamente cómo me tocaba mientras se acariciaba el pene suavemente, a lo que yo di un salto tapándome y cerrándole la puerta en la cara. Me sentía avergonzada, pero a la vez no podía negar  que él me atraía  y no podía dejar de pensar en cómo acariciaba su miembro, el tamaño que tendría y cómo sería.

Al día siguiente salí con unas amigas a recorrer la ciudad y como de costumbre yo sabía que al llegar al departamento Mateo seguramente no estaría, pero me equivoqué, cuando entré vi su habitación con la luz prendida y supuse que estaría allí, así que fui a mi habitación, me puse cómoda, me quité el sostén y me puse una blusita de tirantes, (mis tetas son pequeñas pero mis pezones resaltan mucho), me puse un short, entré al baño para quitarme el maquillaje, abrí la puerta y él estaba ahí ¡Me estaba esperando totalmente ebrio!

Alzó la mano apretando uno de mis pezones, y con la otra sacó su verga totalmente erecta. Me humedecí de inmediato, no pude resistirme, así que me puse de rodillas, tomé su exquisita verga y empecé a lamerla y a chuparla. Estaba tan caliente… mientras él me guiaba la cabeza con sus manos, sus gemidos me excitaban más y más! Dejé que se corriera en mi boca porque quería probar su leche, se corrió y yo seguía lamiéndole. Cuando me levanté me quité la blusa y el short quedando totalmente desnuda; quería que me follara, lo quería dentro de mí, moría porque me penetrara.

Cuando me vio desnuda me tomó de las nalgas cargándome hasta su habitación, me tumbó en la cama abriéndome las piernas para chuparme el clítoris, me comió el coñito como nunca antes me lo habían comido, pero él no dejó que me corriera. Me distraje mientras me mordía los pezones, cuando de repente sin aviso y con un dolor placentero sentí su penetración, grité , y eso pareció excitarlo más porque empezó a hacerlo más y más fuerte, mientras que yo gemía. Ya no podía más, estaba a punto de correrme, él se dio cuenta y me puso a cuatro patas. Mientras me penetraba fuertemente, me daba unas ricas nalgadas, hasta que me corrí.

Antes no nos podíamos ver ni en pintura y, después de tener sexo con un desconocido, ahora es mi prometido. Tenemos sexo todos los días, lo más rico del mundo! Pronto les escribiré otra de mis aventuras con el hombre al que diario complazco!

Un beso!

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ENTRENANDO A MIS CHICOS

Como medallista olímpica no me fue difícil conseguir trabajo en una institución para menores infractores, a mis 45 años era aun una mujer en forma, todos dijeron que podía obtener un empleo mejor pero el dinero para mí no era un problema......

ENTRENANDO A MIS CHICOS
Como medallista olímpica no me fue difícil conseguir trabajo en una institución para menores infractores, a mis 45 años era aun una mujer en forma, todos dijeron que podía obtener un empleo mejor pero el dinero para mí no era un problema. Fue así que me convertí en la entrenadora de un equipo de remo de la correccional para menores infractores, mis verdaderos motivos para obtener ese trabajo eran muy diferentes a lo dicho a mis conocidos, en verdad solo quería disfrutar y recupera el tiempo perdido que mis duros entrenamientos me habían quitado en mi juventud.


[ADOLESCENTE] [PENECTOMIA] [FANTASÍA] [PENE] [DOMINACIÓN] [TORTUTA]



Categoria: Adolescente      Autor: DarkSoul




Como medallista olímpica no me fue difícil conseguir trabajo en una institución para menores infractores, a mis 45 años era aun una mujer en forma, todos dijeron que podía obtener un empleo mejor pero el dinero para mí no era un problema gane millones anunciando muchos productos en mi juventud en la cúspide de mi carrera deportiva, el cual trabaje muy bien ahora podía vivir desahogadamente de mis intereses en el banco, por lo que dije a todos los que me cuestionaron por mi nuevo trabajo que deseaba regresar a la sociedad algo de lo mucho que me había dado.

Fue así que me convertí en la entrenadora de un equipo de remo de la correccional para menores infractores de Lago Negro, la institución tenía un prestigio de haber ganado varios campeonatos estatales y nacionales de canotaje entre instituciones correccionales, el anterior entrenador se retiro hacia unas semanas y necesitaban con urgencia a un nuevo entrenador cuando me presente para el trabajo todos se sorprendieron pero me aceptaron era la mejor opción pese a ser mujer, mis verdaderos motivos para obtener ese trabajo eran muy diferentes a lo dicho a mis conocidos, en verdad solo quería disfrutar y recupera el tiempo perdido que mis duros entrenamientos me habían quitado en mi juventud.

Cuando camine para ser presentada ante aquellos bellos adolescentes de 16 o 17 años máximo, podía sentir como mis jugos vaginales mojaban mi péquela tanga puesta ese día, el director de la correccional me presento con los chicos y me dejo a solas con ellos para que los conociera me fije rápidamente en Marcos, el tenia 16 años estaba ahí por haber violado a una chica de 14 años, luego que ella le dijera que no quería tener sexo con él, según su expediente él la espero afuera de su escuela para después raptarla y violarla en una casa abandonada del rumbo.

Otro que llamo mi atención fue Daniel un joven de 17 años casi 18 también convicto por violación en pandilla, el era rubio alto de casi 1.90 metros, de manos grandes y penetrantes ojos verdes, era un adonis, mi mirada se fijo en su entrepierna, rápidamente note que ese joven estaba bien dotado estaba segura que él no necesitaba forzar a ninguna mujer para llevarla a la cama, pero las malas compañías pueden lograr muchas cosas malas como era en su caso.  

Luego de las presentaciones y algo de plática motivacional los puse a trabajar hice que se pusieran sus trajes de neopreno para que fueran a remar ver sus músculos, contrayéndose con cada brazada, me hizo excitar pero sobre todo al ver los abultados paquetes que se marcaban en sus entrepiernas me hicieron sentir un orgasmo que apenas pude disimular para que aquellos chicos no lo notaran, al terminar ese primer entrenamiento con todos esos siete chicos sudando a raudales, los mande a las duchas y me fui a mi casa, no pude llegar sin masturbarme por lo que lo hice en mi auto, alcanzando uno de los mejores orgasmos de mi vida. 

Aquella noche en mi habitación no pude dejar de masturbarme con la ayuda de unos de mis consoladores preferidos pensando en aquellos cuerpos juveniles sudados, con aquellos bultos mancándose debajo de sus trajes en la práctica de aquel día, me dormí luego del decimo intenso orgasmo aun con el consolador dentro de mí, a la mañana siguiente tuve que cambiar las sabanas pues todas estaban impregnadas y húmedas aun por mis propios jugos, mientras me bañaba una idea en mi mente cruzo por mi cabeza, porque no hacer les dije a mis amigos que iba hacer mientras gozaba en el proceso, después de todo ese era el plan desde un principio.


*****************************

Aquel día llegue más temprano y pedio los expedientes de cada uno de los chicos en el equipo de canotaje del cual era su entrenadora bajo el pretexto de conocer mejor sus vidas y sacar el mejor potencia de todos ellos, los expedientes me fueron entregados por lo que pronto entendí que aquellos atractivos adolescentes no eran del todo inofensivos, como ya bien sabia entre ellos había dos condenados por violación, pero luego supe que había otros tres en la misma situación más dos por robo a mano armada entre ellos.

Esa mañana me presente dado que era verano usando un shorcito muy ajustado de licra, pero todas la miradas se posaron sobre mis senos, los adolescentes se quedaron paralizados por el escote que traía esa mañana enseñando casi la totalidad de mis tetas “bueno casi”, mientras hablaba frente a ellos, no podía dejar de mirarme las piernas, Marcos fue el primero en solicitarme permiso de ir al baño, sabia para que iba pues el bulto que se marcaba al frente de su pantalón, denotaba que estaba en verdad muy excitado por más que se esforzaba en ocultarlo

El salió derecho al baño yo lo seguí al comprender aquello era una gran oportunidad para mis planes: apenas entro en el cubículo cerró la puerta, se sentó sobre la tasa del escusado, se bajo el pantalón y ropa interior, para comenzar a  desahogarse, todo eso lo veía gracias a las cámaras de vigilancia que fueron instaladas en secreto en los baños, que nadie vigilaba por respeto pero que grababan todo, Marcos no tardo en expulsar de su dura erección una gran cantidad de leche con gran fuerza que llego hasta la puerta del cubículo, que momentos después se encargo de limpiar con papel higiénico.

De repente la puerta del inodoro se abrió para descubrir a Marcos que cayó sobre el inodoro del susto con su pene aun en erección, “te he estado observando y la tenías bien dura como ahora, Marcos”; dime "te has masturbado pensando en mi?" y de él salió un tímido "si....." Le sonreí maliciosamente al tiempo que saque un sobrecito cuadrado que era un condón, sin decir palabra alguna me desnude completamente, luego comencé a desnudar a  Marcos el cual temblaba de los nervios, que tenía, mezclado con una calentura descomunal, le quite la camisa le termine de quitar su pantalón y calzoncillo que estaba en sus tobillos.

Su pene estaba en erección duro, muy firme de unos 19 cm de largo me iba a arrodillar frente al sorprendido Marcos para empezar a darle una mamada cuando él me detiene para llevar su boca, hasta una de mis tetas y comenzar a chuparla, se prendió de uno de mis pezones, me pasaba la lengua por el canal central entre mis tetas y luego le comenzó a chupar en el dobles de las tetas donde continua se unen al abdomen siguió dándome besos bajando hasta que llego a mi completamente depilada vagina le tuve que indica como me la tenía que chupar, pues al principio lo hacía con brusquedad con desesperación, le indique que tuviera cuidado para no lastimarme mientras por mi parte le hundí mis manos en sus cabellos disfrutando, gimiendo de aquella primera mamada en años.

Al poco rato, pegó gemí con fuerza aferrando la cabeza de Marco a mi pelvis al momento que salió de mi sexo un disparo de liquido viscoso, oloroso y abundante que en parte Marcos se bebió, aun jadeante me metí su aun dura erección en mi boca, Marcos jadeo, todo su cuerpo se tenso pero apenas fue para dejar un poco húmedo su pene, con mi misma boca le coloque el condón me puse de pie me abrí de piernas, me puse encima de él a modo de montarlo dirigí su pene a mi mojada vagina, que como ya estaba lubricada su erección entro sin dificultad y comencé moverme, moviendo mis caderas arriba y abajo, haciendo que los huevos de marcos rebotaran contra mis nalgas.

Al poco rato de estar cabalgándolo marcos acabo, pero su pene no se aflojó y lo seguí bombeando y al rato acabamos los dos esta vez al mismo tiempo, seguimos dándonos besos de lengua el también me chupaba las tetas mis  pezones que estaban bien hinchados, me desmonte de Marcos le quite el condón le hizo un nudo para tirarlo al basurero, acto seguido saco a Marcos del cubículo me acuesto boca arriba sobre la barra de lava manos me abro de pierna y el de nueva cuenta me da una chupada espectacular estaba por volver a acabar y le dije, que no parara que siguiera chupando, hasta que me vine de nuevo llenando de mis jugos su rostro.

Acabe aquella rica sesión de sexo succionando su glande para sacar hasta la última gota de la cremosa leche de los huevos de marco la cual me bebí viciosamente, aquella noche dormí estupendamente bien, sintiéndome plena en mucho tiempo, aquella sesiones de sexo se hicieron regulares lo que nos hacia disfrutar a los pero el seducir y tener bajo mi control a Marcos solo era el inicio de mi plan luego de algunas semanas de tener buen sexo con él, ya era hora de dar un paso más en mis planes.

Daniel que era apenas un poco mayor que Marcos una tarde que estaba sentada observando y guiando el entrenamiento vistiendo una blusa ligera y un short lo suficientemente corto como para que al sentarme mostrara gran parte de mis labios vaginales que al estar completamente depilados al parece le llamó la atención. A Daniel noté que me miraba los muslos como haciéndose el distraído, pero lo hacía a cada rato y por sus carnales y libidinosas miradas estaba segura que deseaba tener sexo conmigo ya sea por las buenas o por las malas, lo mismo que otros del equipo que me miraban de la misma manera. 


Tres de ellos me miraban continuamente mis muslos y ya sin inhibiciones, no lo disimulaban además de ellos Marcos me miraba como con celos de que me estuviera exhibiendo ante sus compañeros pues como buen adolescente me creía de su propiedad, sin embargo  me hice la desentendida a aquellas miradas ninguno se animó a más, seguramente por quien era para ellos, sin embargo mi imaginación voló pensando en una violación masiva por aquellos adolescente y me excité de inmediato al pensar en ello.           


- “Ojala se animen a cogerme entre todos”. Rogué en silencio.         


Los seguí provocando Con toda intención me había levantado el short hasta la ingle y mostraba, descaradamente, mis labios vaginales esa tarde apenas terminar el entrenamiento, mande a todos a las duchas, calcule hasta cuando supuse que todos estarían desnudos bañándose alegremente, entre a las regaderas justo cuando Daniel le decía a un mal humorado Marcos, “te fijaste como la entrenadora nos provocaba, te juro que ya no aguanto más, si ella sigue haciendo eso ¡te juro que se lo hare…, aunque pase 100 años más en la cárcel!”.


-“¿hacerme que Daniel?, ¡Vamos habla que aquí estoy!”      

Los otros chicos se taparon lo mejor que pudieron, Menos Daniel y Marcos, Daniel avanzo hacia a mí, exhibiendo su pene que fue poniéndose duro mientras avanzaba, al llegar a donde estaba parada me dijo “la violaría entrenadora, ¡la Violaría!”, ya veo, le dije, para luego añadir ¡y qué esperas, una invitación!, al tiempo que le agarre su endurecido pene, con una mis manos para empezar a masturbarlo, Daniel se repuso de la sorpresa que eso le provoco para comenzar a tocar mis piernas; una de sus manos fue subiendo lentamente hasta llegar a la parte gorda de mis muslos que apretó suavemente.

Gemí sin querer las piernas me temblaron, se abrieron y cerraron como para atrapar esa mano que quedó como presa entre mis carnes que ya me palpitaban de deseo y me mojé entera. No apreté porque se daría cuenta de que estaba deseosa, algo que no quería, de pronto ya no era solo una sino que eran dos las manos que me palpaban. Sentí una boca en mis carnes pero no hice nada, continuó lamiéndome, cada vez más arriba.          


De repente me dio un chupetón que me dejó marca y gemí de nuevo como si estuviera soñando con sexo y me quito el short a los tirones,  para ese momento ya estaba sobre un escritorio de metal que habían en las regaderas Daniel me levanto las piernas, de rodillas frente a mí me enterró totalmente su gruesa erección de no menos de 23 cm.

            
-¡Qué lindo culo tiene entrenadora! Dijo mientras me revolvía todas las entrañas.         

 
Marcos no tardo en unirse a la fiesta me estaba besando todo el cuerpo Daniel me penetro por un largo rato, entre gemidos y gritos ahogados de placer, mientras Marcos centro sus atenciones bucales sobre mis endurecidos pezones, yo gozaba como una yegua en celo me surgía disfrutar de la leche espesa de aquellos dos potrillos sementales, de pronto sentí como la erección de Daniel se puso tiesa, gruño fuerte, sentí que se le hinchaba más de lo que ya estaba, empezó a estremecerse y palpitar dentro de mí casi enseguida me inundó con un montón de líquido caliente y muy espeso.

Hasta que tuvo un gran estertor y gritó de placer inyectando en mi vagina, todo el contenido de sus huevos que se aplastaban contra mis labios vaginales, mientras me revolvía las entrañas; no aguanté más y también acabé gritando como enloquecida de placer al sentir aquella tremenda eyaculación dentro de mí, Daniel se quedo un rato dilatando mi agujero con cada estertor que le venía, drenando y jadeando. Luego quedó apretándome un rato más, dejó que su erección perdiera fuerza adentro de mi para que poco a poco la fuera sacando.   


Ya para ese momento los siete adolescentes todos mojados y desnudos me rodeaban Marcos no tardo en ocupar el lugar que dejo Daniel se puso de rodillas delante de mí, me agarró de la cadera y de un solo empujón me enterró su pene hasta la empuñadura.     


- ¡Ahhhhhhhhhhhhh! – Gemí deleitándome y temblando por aquella embestida.

Con cada nueva embestida de Marcos me brotaba jugo a chorros del interior de mi vagina.

            
- Más! – Más! - Le gritaba –´.       

Sentía muy abierta mi vagina aunque se me seguía abriendo más y más, en Marcos me la metió muy dentro, me apretó mucho, lanzo un hondo gemido para luego – ¡Toma! ¡Toma toda mi leche puta! Mientras acaba, bombeando toda su espesa leche en mi interior yo me relamía con ganas de mucho más semen y me retorcía como víbora de placer, acabó como un caballo el siempre eyaculaba de esa manera no paraba nunca de hinchársele su erección y de meterme ese líquido tan cremoso


El semen ya me rebasaba por mis nalgas pero Marcos seguía acabando y rellenándome todas las entrañas. Luego quedó un rato resoplando y como pegado a mí, me besó las tetas y me la sacó de un solo empujón. Otro de los chicos tomo su lugar este con una erección en verdad bárbara de 25 cm al menos me hizo poner en cuatro patas me enterró los dedos y me preguntó si me gustaba y aguantaba una mano entera adentro no de mi vagina sino de mi culo.          


- Dale – Le dije ansiosa de mucho sexo – Prueba.       


Me sacó su ya enterrada erección de mi ano y comenzó a meterme la mano. Dos dedos, tres, cuatro. ¡Todos! Y empujó. Yo me revolvía entera, al borde de los gritos. Al llegar al pulgar la mano era muy gruesa y no entraba pero la revolvió, la giró y empujó hasta que vi muchas luces de colores bailoteando y me enterró la mano entera hasta la muñeca dentro de mi ano.

            
- ¡Ayyyyyy! – Grité – ¡Me rompiste toda! - ¡Que divino! –

Seguí gritando sin parar, aquel adolescente me la sacaba y metía a lo bestia, Me abría hasta la tortura, me la sacaba a tirones, tuve cinco poluciones seguidas, acababa cuando me la metía y secretaba cuando me la sacaba era algo muy rico, algo nunca antes experimentado en mi vida antes. Ya estaba para ese momento muy cansada por lo que no me movía, solo gritaba y chillaba mientras no paraba de acabar y convulsionarme, en el más rico éxtasis de placer.

            
Mientras me penetraba con su mano con la otra se masturbaba, hasta que ya no aguanto, me saco su mano y me enterró su palpitante erección solo para llenarme de sus jugos, un grueso hilo de semen me chorreaba hasta el piso. Lo probé y estaba saladito, pero pronto otro adolescente con una erección de 20 cm con un glande en forma de hongo se arrodilló delante de mí para cogerme, me abrió las piernas todo lo que pudo lo que hizo salir una gran cantidad de semen de mi interior de mi ano.   


Su pene pese a no ser el más largo de todo ellos era ¡inmensamente ancho! era muy ancho, ¡no me dejaba cerrar la mano! De lo ancho que era. –¡Cógeme YA! Le dije con desesperación. Se coloco y empujó con todas sus ganas. Yo también porque no daba más de ganas de sentir esa cosa muy adentro,         ¡me dilató muy de golpe! Vi estrellitas pero me hizo acabar otra vez. 


- ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! - ¡AHHHHHHHHHHHH!!! – Grité desfalleciente y libidinosa – ¡Métemela toda! -. 


Era tan ancha que parecía que no paraba de entrar y me dilataba mi ano al máximo cada vez más y más, me sentía terriblemente desgarrada, parecía como que me saldría el cuerpo por ese tremendo orificio y era verdad, mis entrañas se desbordaron y brotaban hacia fuera como buscando el pedazote que faltaba entrar en mí. Yo ya estaba casi desmayado y para mí, lo único que existía en el mundo era esa gran bola de carne que me estaba descuartizando pero haciendo gozar como nunca.

            
Cada vez que me enterraba otro trozo, de mi ano brotaban largos chorros de la leche que me habían inyectado los anteriores me aparecía más carne hacia fuera, Todo el escritorio y el piso ya estaban manchados de semen que chorreaba por todos lados y mi cuerpo chapoteaba en ese charco, aquel adolescente entró y entró hasta que  que algo lo detuvo. Toqué y faltaba mucho para entrar totalmente y me abrí con las dos manos y empujé desesperada contra él. El me ciñó por la cintura y me apretó contra su pelvis con fuerza y empujó con todas sus ganas.     

Sentí que me abría y abría cada vez más pero era tan ancho que inexorablemente terminaría en mi mutilación anal. Jamás volvería a poder cerrar mi culito de nuevo pensé en ese momento, al rato sentí como una desgarradura y viendo miles de luces de colores experimenté lo que se sentía cuando me llegaban a la boca del estómago. Estaba totalmente expandida y me presionaba tanto, desde adentro, que ya expulsaba semen mezclado con chorritos de orína.          


Pero me gustaba y quería más, Levanté mis piernas y lo apreté contra su ingle así me la tragaba toda y el también empujó hasta que lo tuve totalmente adentro, me sentía impresionantemente empalada, no me quedaban fuerzas para nada, ni para gritar y lo gozaba en silencio, solo jadeaba y trataba de respirar, mientras el también gemía sobre de mi, al mismo tiempo sentía como varios pares de manos me manoseaban y una boca succionaba uno de mis pezones sin parar, ya me había vaciado de semen pero igual tenía contracciones orgásmicas, una tras otra y no eyaculaba nada, también mi agujero tenía convulsiones pero cuando intentaba contraerse no lo lograba porque estaba tan distendido que no podía.  


Estuvimos quietos por un rato. El abriéndome entera y yo apretujada a él como para evitar que saliera, dilatándome cada vez más, luego lentamente comenzó a salir y entrar. Cada vez que entraba yo lanzaba grandes cantidades de semen de mi ano. Me cogió como nunca me habían cogido, con gran morbosidad, indecentemente y me dilató espantosamente, me sentí partida a la mitad. 


Estuvo como media hora entrando y saliendo, rompiéndome las entrañas hasta que, como loco desesperado, me tumbó del todo y me apretó como poseído, se le hinchó monstruosamente su pene, me reventó todo lo que pudo, me abrió tanto que sentí que se me dislocaba la cadera y se me desplazaban las articulaciones de los muslos y me inyectó tanta leche que pensé que me brotaría por la garganta.

El semen me escurría a borbotones por todos mis agujeros, dos de ellos me alzaron uno se sentó debajo de mí y me enterró su dura erección por el ano y otro por delante, me abrió las piernas todo lo que pudo sin esfuerzo, me introdujo hasta donde pudo su gran erección gemí como loca, me gustaba tener esas dos cosas moviéndose adentro de mi mientras una salía, la otra entraba, mis agujero ya estaba irrecuperablemente dilatados, totalmente abiertos para siempre.    


Entre gritos y jadeos les dije que la metieran los dos juntos bien adentro y que se quedaran quietos empujando así me hacían doler mucho, y lo hicieron. Cuando los sentí tan adentro iba a grita de placer pero en ese momento Marcos que ya había recuperados sus fuerzas se subió al escritorio y me enterró su dura erección en mi boca el cual comencé a chupar con desesperación aquellos no cesaron de penetrarme hasta impregnarme todo el interior de su espeso semen, Marcos también se vino en mi boca entre fuertes jadeos de placer.

            
Me dejaron mareada, semi inconsciente, quedé despatarrada, con el culito para arriba, ofreciéndose en descarada exposición, no pasaron ni dos minutos hasta que sentí que alguien entraba de nuevo por mi culo, Daniel vio mi cola parada, brillando por el semen y no pudo frenar sus deseos de penetrarme en seguida se puso a cogerme torpemente con desesperación, como apurado, entro y salió varias veces, hasta que de nuevo me lleno de semen en muy poco tiempo.


Aquellos adolescente siguieron usándome por un buen rato, por mi parte ya no me movía para nada, solo me agitaba cuando me la enterraban y cuando acababan. Tenía contracciones continuamente mientras me penetraban pero ya no eyaculaba, estaba totalmente seca de tantos jugos que emitir, mi ano estaba sumamente dilatado, chorreaba semen constantemente, No la podía cerrar por más que lo intentara,  quedé obscena y pornográficamente tirada sobre un gran charco de leche con un agujero impresionantemente abierto a la vista de todos.          


Entre todo eso escuche

-Ya que tienes ganas toma, chupa - Y sentí como una gran duro pene se me metió en la boca y yo la chupé como desesperada mientras lo masturbaba buscando me brindara su espeso semen en mi boca 


Le di tal chupada que cuando acabó se me escapó por un segundo de la boca y me mancho toda de su leche. Rápidamente me la volví a la boca con un gemido de desesperación. ¡No me iba a perder esa acabada! Me llenó la boca, saboree un rato y la tragué. Después le limpié su glande con mi lengua y le comí todos los restos de leche y aún le salieron un par de grandes gotas que también me comí. Para de inmediato tomar la dura erección de Daniel en mi boca.

Del cual ya salía bastante líquido pre-seminal. No demoré en comérsela y pajearlo buscando su espesa leche por un rato largo me llenó la boca con el líquido que sale antes de acabar. Se quejaba y jadeaba. Para mí no existía nada más en ese momento que ese rico, gordo y jugosa cosa que tenía en la boca, solo chupaba y chupaba ansiando su semen. Le palpitaba constantemente lanzando un juguito riquísimo.           


A los pocos  minutos de le hinchó monstruosamente, grito y lanzo muchísimo líquido muy espeso y salado, tanto que no logre tragarlo todo, pero aún así le hice acabar dos veces más y le comí sus dos eyaculaciones. ¡Qué divino es cuando te acaban en la boca! Siento todo ese bombear y me corría sin tocarme, aquella tarde en cuestión de horas me inyectaron tanto semen como nunca había recibido en mi vida. Sin mucha precisión creo que me introdujeron más de 2 litros.    

      

**************************

Desde aquella intensa tarde cada que ellos como equipo lograban algunas de las metas que les ponía les regalaba una sesión de sexo salvaje como aquella tarde, pero cuando no cumplía con mis exigencias también los castigaba, dándoles azotes en sus nalgas fuertes hasta hacerlas sangrar, si no ganaban alguna de las pruebas o competencias a las que asistíamos también eran castigados pero su ganaban eran sabrosamente recompensados con sexo por supuesto, por lo que el equipo de la correccional comenzó a ganar asombrosamente todos las competencias a las que asistíamos, hasta por supuesto una muy importante la del campeonato estatal algo que no se había ganado en décadas.

Sabía que mis chicos no estaban preparados para tal competencia no dado el nivel de los otros equipos pero aun así los escribí sabían de ante mano los resultados, pese a todo quedaron en un buen quinto lugar que por supuesto no era suficiente para mis estándares ganadores, a la tarde siguiente los cite en la casa guarda botes la cual estaba a las orillas del pequeño lago artificial en donde entrenaban, ellos no iba con muchas ganas sabían que les esperaba un gran castigo por haber perdido, pero no el castigo que les tenía preparado para esa ocasión

Iba vestida con una blusa ceñida de color blanco, de manga larga con las mangas recogidas hasta los codos, una ajustada falda de color negro que me cubría de la cintra hasta poco más abajo de las rodillas, un par de guantes de cuero que me llegaban un poco más allá de las muñecas, completaba mi atuendo un par de botas de tacón fino de cuero que me llegaban casi a las rodillas, para ese día, conseguí una tira gruesa de cuero y una herramienta especial diseñada para aplicar torniquetes a animales a los que había que amputarles alguna extremidad y eso era justo lo que iba a hacer esa tarde.

Cuando los siete adolescentes llegaron, los hice forma de espaldas a la pared les hice desvestir para quedar solo en ropa interior, en los calzoncillos blancos de la correccional, les di mi acostumbrado sermón de la derrota y luego seleccione entre ellos Marcos, que casi con mirada suplicante me imploraba piedad con los ojos, lo lleve al centro de la habitación de la que pendía una cuerda con ella amarre los brazos del el por las muñecas, el quedo inclinado con sus brazos estirados hacia arriba tensos, también le amarre sus tobillos haciendo que sus piernas quedaran juntas.

En aquella posición sus nalgas quedaron muy vulnerables, me acerque a Marcos, para bajarle su calzoncillo hasta los tobillos, le metí un trapo húmedo en la boca y se la selle con cinta no quería que los gritos de dolor que iba a dar fueran escuchados por alguien, hice que todos los demás se despojaran de sus calzoncillos y sin más comencé a azotar las nalguitas de Marcos con el trozo de cuero que conseguí, haciendo que su cuerpo se retorciera de dolor.

Con cada nuevo azote el cuerpo de Marcos se retorcía y tensaba de dolor no debe de azotar sus nalgas, piernas y baja espalda hasta que estas comenzaron a sangran no dejaba dejar marcas, cuando eso paso, ya con Marcos casi al borde del desmayo, corte la cuerda que lo sostenía del techo pero lo deje los brazos amarrados por la espalda apenas lo hice el cuerpo de Marcos cayó al suelo como un bulto sin vida, en ese momento me di cuenta que tenía una tremenda erección reí con malicia, me levante la falda y me arrodille a un lado del Marcos.

Tome su pene en erección y comencé a masturbarlo, pero justo cuando estaba por eyacular le apretaba los huevos fuerte, provocándole mucho dolor, aquello se repitió como diez veces hasta que por fin lo deje correrse, lo cual hizo como era su costumbre en abundancia parecía que su espeso semen nunca dejaría de brotar, apenas termino de correrse, tome la herramienta y le coloque un fuerte torniquete lo más cerca de la base de su pene casi completamente desinflado para ese momento que pudo.

Marcos se retorció al sentir aquel fuerte apretón sobre su pene, espere unos segundos y luego tome un afilado cuchillo, ante la vista de los otros seis adolescentes comencé a cortar el pene de Marcos, el cual se desmayo al primer corte del dolor, apenas me bastaron cinco pasadas del afilado cuchillo para que le pene sin circuncidar de Marcos quedara en mi mano, amputado desde la base, con mis conocimiento de enfermería de los cuales me había graduado en mi juventud, cauterice y coci la herida resultante, nadie sabría nunca a menos que Marcos hablara que él era un eunuco.

Marcos se despertó en la enfermería, ya sin su pene, los médicos que atendían la enfermería de la correccional, los tenia igual, controlados por medio del sexo, pues eran apenas médicos residentes muy jóvenes los cuales tenían necesidades sexuales apremiantes, por lo que lo tuvieron ahí por algunas semanas mientras se recuperaba bajo la escusa de una pulmonía ligera, nadie supo que en verdad estaba ahí hasta ahora por la amputación de su pene.

Seis meses después ya con Marcos recuperado fue el turno de Daniel, el se agito y suplico con desesperación detrás de su mordaza, mientras le amputaba su amado gran pene luego de ser azotado brutalmente por mí, cuando perdieron de nuevo una nueva competencia, sus ojos denotaba sorpresa, angustia y horror mientras el cuchillo separa su más preciada carne de su cuerpo para siempre, Daniel apenas alcanzo a ver como lanzaba su amado pene ya cortado al centro del lago artificial en donde desapareció entre sus sucias aguas.

Poco a poco cada uno de los chicos de mi equipos, fueron perdiendo sus penes a mis manos, nadie decía nada, pues ninguno deseaba que se supiera que ya no eran hombres eso en aquel lugar significaba una violación grupal de los demás internos de forma segura algo que ninguno de ellos deseaba experimentar, dado que no los despoje de sus testículos conservaron su tono muscular pero siempre estaban visiblemente abrumados por el deseo de correrse, pero no podían de forma natural pero con mi ayuda penetrándolos con un gran dildo que me conseguir lo podían hacer.

Por supuesto siempre que se portasen bien y ganaran e las competencias cosa que por supuesto, hacían, mi equipo de volvió el equipo a ganar en las competencias, cuando alguno de ellos era liberado otro ocupaba su lugar el cual por supuesto no pasaba mucho tiempo conservando su pene en su entrepierna, mi equipo era exclusivo de eunuco y aunque el placer sexual para mí se redujo aun gozaba mucho de la atenciones bucales y penes de los médicos internistas de la correccional.


Nunca hasta ahora, que ya estoy retirada como entrenadora como era que en verdad hacia para que mis chicos fueran unos ganadores siempre, nadie imagina la forma especial en que “Entrenaba a mis Chicos”. 





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Imagen que Inspiro esta Historia.



Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

ROGANDO POR MIS HUEVOS

Con 23 años recién cumplido hacia solo dos años que era el sumiso esclavo de Lady Silvia, una hermosa mujer que me acepto como su esclavo, sin más, condición que hacer y obedecer lo que ella mandara o decidiera para mi cuerpo, mente y alma, por supuesto que acepte, deseaba ser de su propiedad......

ROGANDO POR MIS HUEVOS
Con 23 años recién cumplido hacia solo dos años que era el sumiso esclavo de Lady Silvia, una hermosa mujer que me acepto como su esclavo, sin más, condición que hacer y obedecer lo que ella mandara o decidiera para mi cuerpo, mente y alma, por supuesto que acepte, deseaba ser de su propiedad. No me importaba nada, siempre y cuando estuviera junto a ella para el resto de mi vida, eso era lo único que anhelaba ser su esclavo pero no ser un eunuco.


[HETERO] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [ESCLAVITUD] [DOMINACIÓN]



Categoria: Hetero      Autor: DarkSoul




Con 23 años recién cumplido hacia solo dos años que era el sumiso esclavo de Lady Silvia, una hermosa mujer que me acepto como su esclavo, sin más, condición que hacer y obedecer lo que ella mandara o decidiera para mi cuerpo, mente y alma, por supuesto que acepte, deseaba ser de su propiedad, sentirme castigado, usado, darle placer en cualquier forma que ella quisiera, no me importaba nada, siempre y cuando estuviera junto a ella para el resto de mi vida, eso era lo único que anhelaba ser desde que la conocí y tuve una sesión de BDSM, con ella, desde ese momento solo deseaba ser de ella. 

Luego de ese primer encuentro le roge a Lady Sonia que fuera mi Ama, por meses hasta que por fin acepto, me dijo que si quería ser su esclavo debería mudarme con ella, sus palabras me alegraron junte mis pertenencias lo más rápido que pude y me mude con ella abandonando a familia, amigos y trabajo a los 21 años, llegue con muchas ilusiones a la residencia de la que sería desde ese día, mi nueva Ama, al llegar mi decepción fue mayúscula al descubrir que en aquella gran casa no sería el único esclavo sino que compartiría a Lady Sonia con varios otros esclavos.

Sin embargo ver a todos esos jóvenes hombres desnudos en aquella casa no me importo mientras fuera uno de ellos todo lo demás era irrelevante para mi, en verdad quería ser parte del harem de esclavos del Lady Sonia, uno de aquellos esclavos tomo mi gran maleta con casi toda la ropa que poseía y se la llevo, jamás la he vuelto a ver ni a su contenido desde entonces, Lady Sonia me coloco un collar de cuero al que adjunto una correa de la que tiro hasta llevarme a una habitación con una pequeña tarima circular, que se elevaba del suelo.

Lady Sonia se sentó en un amplio sillón con un alto respaldo todo en cuero de color rojo que tachones dorados, iba vestida apenas con una micro minifalda que al sentarse revelo su minúscula tanga de color negro, un ligero top cubría sus grandes tetas cuyos pezones en erección resaltaban en la delgada tela que los cubría, dos altas botas de cuero de color negro de tacón muy alto así como fino completaba su esplendido atuendo, ella se me quedo mirando como esperando alguna acción de mi parte.   

Por mi parte me quede de pie frente a ella sobre la pequeña tarima circular, al cabo de algunos segundos al ver que nada ocurría, Lady Sonia, con voz mandona que denotaba impaciencia, por fin dijo, “Vamos pequeño inútil que esperas para desnudarte, no tenemos todo el día”; aquello me cayó como un balde de agua fría, no es que me diera desnudarme delante de una mujer, no sería la primera vez en mi vida, tampoco frente a Lady Sonia pero su sola presencia en la misma habitación hacían que me pusiera nervioso de solo verla observándome sentada en aquel sillón.

Prende a prenda mi cuerpo comenzó a ser revelado, hasta quedar solo en ropa interior con una gran erección debajo de ella, que hacia lucir mi entrepierna como una gran carpa de circo, al ver que rostro denotaba impaciencia, por la espera me despoje de mi ropa interior con prisa para revelar mi tremenda erección, mi pene estaba tan duro que incluso mi prepucio se habían corrido por completo hacia atrás de mi glande el cual se mostraba, moradito y reluciente por la gran cantidad de liquido pre-seminal que ya salía de mi dura erección.

En ese momento, Lady Sonia se puso de pie me ordeno que quedara en la posición de firmes con mis manos a mis costado, me agarro mis huevos, los sopeso, apretó y acaricio, hizo lo mismo con mi fuerte erección, incluso me masturbo por unos segundos, luego checo mis piernas, mi abdomen plano que pese a no estar marcado era bastante atractivo, hizo girar la plataforma sobre la que estaba parado para quedar de espaldas a ella, me agarro mis nalgas, lo que hizo que diera un respingo por la sorpresa, luego me las abrió para revelar mi fruncido ano, cubierto de abundante vello.

Pronto aquel vello sobre mi ano, junto al resto de mi viril vello del cuello hasta mis pies desapareció, los meses pasaron rápidamente cada tanto era llamado por mi Ama para ser torturado en su sala de juegos como ella le decía, hasta una noche en que se me ordeno presentarme en su habitación, aquello fue hace tres semanas, me presente en su habitación al entrar Lady Sonia me esperaba solo con una muy diminuta tanga tipo micro hilo dental de color amarillo, apenas aquella tela lograba cubrir sus abultados labios vaginales que estaban completamente depilados.


**********************

En otras circunstancias en el pasado ver a mi Ama así casi desnuda frente a mí, que lo estaba, me hubiese provocado una tremenda erección pero por todo el entrenamiento en los meses previos mi pene ni se inmuto ante aquella exquisita presencia, Lady Sonia se me acerco, estaba descalzo llego a donde estaba y me tomo de mi pene, me jalo de él para llevarme a la amplia cama que estaba detrás, antes de acostarnos sobre aquella blandita cama ella me dijo al oído.

-“quiero que me hagas gozar, ¡así que más vale que tengas una erección si no quieres que te convierta en eunuco ahorita mismo!”

Sabía que ella hablaba muy en serio había visto, a varios de los esclavos los cuales o no tenían ni su pene, testículos o ambos colgando en su entrepierna, ellos hacían las tareas más humillantes y agotadoras de la casa, no sé qué es lo que fue, si la implícita orden de tener una erección o la amenaza de ser convertido en un eunuco lo que hizo que mi pene creciera hasta alcanzar una fuerte erección como pocas veces antes, que alcanzo en pocos segundos, lo que hizo que una sonrisa de malicia se dibujara en el rostro de mi Ama.

Mi Ama me hizo acostar boca abajo sobre la cama de inmediato tomo mi dura erección, sin vacilar se la trago entera, mi erección de 19 cm se perdió por completo dentro de su cálida boca, cerré los ojos mientras gemía de placer al sentir como su lengua como si fuese una serpiente rodeaba mi pene, llenando de su ardiente saliva la totalidad de mi endurecido pene, ella comenzó a meterlo y sacarlo de su boca a un buen ritmo era como ser cogido por aquella boca, haciéndome gozar mucho.

Aquello duro varios maravillosos minutos, luego ella se despojo de su micro tanga para quedar completamente desnuda, coloca cada una de sus robustas piernas a cada lado de mi cabeza, para dejar su ya mojados labios vaginales justo sobre mi boca, estábamos en posición para iniciar una sabroso 69, algo que jamás en mi vida había hecho, de pronto la escuche ordenarme con su melodiosa voz que tanto me cautivaba.

-“¡Vamos que esperas, chúpala!”

No me lo tuvo que decir dos veces, con mis manos separe sus grandes nalgas para hundir mi cabeza entre ella, para llegar con mi lengua a su vagina, con ayuda de mis dedos abrí sus abultados labios vaginales para comenzar a lamer, chupar y succionar su sexo, mientras ella hacían lo mismo con mi durísima erección, los gemidos por parte de ambos no se hicieron esperar, estábamos gozando en verdad, sentí como el cuerpo de mi Ama se estremeció cuando centre mis atenciones bucales sobre su abultado clítoris que atrape con mis labios para succionarlo con locura, haciendo que ella lanzara un sonoro grito de placer con todo su cuerpo temblando de placer.

Aquel majestuoso 69 duro varios intensos minutos, sintiendo como mi Ama succionaba de una manera jamás experimentada mi dura barra de carne que se tragaba mi erección por completo con cada embestida de su cabeza, fue ella quien al final termino por romper aquella posición solo para montarse sobre mi pelvis, con sus piernas a un lado de mis caderas, tomo mi duro pene para metérselo de un solo sentón dentro de su muy mojado sexo, mis huevos rebotaron contra sus grandes nalgas de lo violento que fue el impacto, mi pene se sentía tan, cobijado, respaldado y mojado dentro de ella como nunca antes en toda mi vida, gemí sin poderlo evitar de placer.

Fue ella misma quien tomo mis manos para hacer que le apretara sus ricas tetas, me ordeno que lo hiciera duro, sin poderme contener me incorpore, estaba en ese momento en un frenesí total sexual, me apodere de sus pezones con mi boca primero uno luego otro, pasando de una teta a otra con locura, mientras ella literalmente me montaba, sacando y clavándose de nuevo mi dura erección de su apretadita vagina pese a ser ya una mujer madura en la que varias virilidades han pasado, aun se sentía como el sexo de una adolescente al inicio de su vida sexual.  

En un ataque de pasión hice que ella se desmontara de mí empujándola, pero solo para ponerme sobre ella, olvidando que ella era la que mandaba no yo, no sé lo que me ocurrió en ese momento estaba como poseído por la pasión, sin importarme más que mi placer, la volví a penetrar con mi dura erección por completo con mi cuerpo aplastando al de ella, con sus piernas presionando mi pecho, mi pene entraba muy profundo dentro de ella en esa posición, comencé a mover mis caderas, a un grandioso ritmo, que hizo que mi Ama comenzara a gemir fuerte de placer.

Por mi parte también estaba gozando, sintiendo como mi pene en completa erección con cada una de sus venas sobre su superficie abultada al punto casi de estallar de lo excitado que estaba, gemía y gemía, sintiendo como gruesas gotas de sudor recorrían mi espalda para perderse al fin entre la separación de mis nalgas, mi Ama se vino primero, en un gran e intenso orgasmo que baño no solo mi erección que entraba y salía de su sexo como un pistón de locomotora a vapor, sino que también baño a mis huevos que chocaban contra su labios vaginales con cada nueva embestida de mi parte.

Aun podía sentir como aquellos aromáticos como cálidos jugos salían del interior del sexo de mi Ama cuando unos minutos más tarde, me vine con fuerza en su interior gemí, gruñí y creo que hasta grite de placer mientras brotaba de mi palpitante erección varios potentes chorros de mi espeso semen que lleno su vagina por completo aquella eyaculación fue creo la mayor de toda mi vida, haciendo verdaderamente que mi cuerpo vibrara como nunca antes de placer, mi intenso orgasmos se extendió por algunos eternos segundos hasta que me desplome sobre el cuerpo de mi Ama sin energía.


***************************

Unos segundos más tarde, jadeante recordé quien era esa mujer que estaba por debajo de mi, pero ya era tarde mi Ama Sonia encolerizada, grito, dos de sus esclavos más fieles y fuertes aparecieron me apartaron de su lado, ella solo se levanto al hacerlo, una generosa cantidad de mi semen, que broto de su aun abierta vagina para caer sobre la cama, ella al verlo estallo en cólera, con rápidos movimiento me dio una gran patada directamente en los huevos que me hizo ver las estrellas de dolor haciéndome casi perder el conocimiento.  

Pase las siguientes tres semanas en confinamiento, para cuando me sacaron de ahí, fui llevado a un baño en donde dos eunucos sin decir nada me bañaron y asearon hasta dejarme presentable, luego dos fuertes esclavos los mismo que me apartaron de mi Ama, semanas atrás, me ataron mis manos a la espalda fuerte, para llevarme a donde estaba mi Ama Sonia, al estar donde estaba, lo primero que hice en cuanto la tuve frente a mi fue ponerme de rodillas para implorar su perdón.

-“¡Perdón Ama, Perdón, no sé lo que me paso, Perdón!”

Para ese momento mi más grande temor, era ser expulsada de aquella casa por mi grosero comportamiento de aquella noche y dejar de ser el esclavo de Lady Sonia, luego de unos minutos de mis patéticas disculpas, mi Ama por fin hablo, no sin antes ir hasta una mesa y tomar algo que no vi que era en ese momento, ella dijo con su tono de voz áspero pero dulce, en una actitud de mando que solo ella podía tener, haciendo que cada célula de mi cuerpo, se estremeciera de solo escuchar su voz.

-“¡Muy bien pequeño perro, te perdono, pero está visto que no puedes controlar tus instintos de macho, por esa razón he decidido que dejes de ser un macho para convertirte en un eunuco a mi servicio!”

Aquellas palabras me cayeron como una pesada losa, me quede sin habla, los dos hombres con muecas de malicia en sus rostros me levantaron del suelo mi Ama entonces revelo un elastrador ya cargado con una liga castradora de color verde que ocultaba en la parte trasera de su cuerpo, mis ojos se abrieron grandes pero pese a mis suplicas para no ser convertido en un eunuco mi Ama tomo mis huevos con fuerza, estirándolos hasta hacerme gritar.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHYYYY!

Uno a uno mis dos testículos contenidos dentro de mi bolso de piel fueron pasados por el centro de la estirada liga castradora cuando ambos estaban del otro lado, mi Ama subió la liga hasta colocarla en la base de mi escroto, en ese momento ella me miro, nuestras miradas se cruzaron, y de pronto escuche un “CLICK” metálico, seguido de una indescriptible sensación de dolor como nunca antes en toda mi vida había sentido provenientes de mis huevos cuando la liga ce cerro de golpe estrangulando a mis testículos privándolos de todo flujo sanguíneo fresco.   

Ni siquiera pude gritar, el dolor fue tan intenso que no me es posible describirlo, los hombres que me sostenían me desataron las manos y me soltaron, caí al suelo frente a mi Ama Sonia, con mis manos agarrándome mis huevos, en una completa agonía de dolor como nunca antes, en ese momento escuche decir a mi Ama, mientras observaba su reloj, “le quedan a tus huevos perro apenas una hora y media de vida”, no daba crédito a aquellas palabras, pero el dolor que estaba sintiendo en ese momento me impedían decir cualquier cosa.

Poco a poco el dolor que sentía fue menguando pero para cuando eso sucedió ya habían pasado 25 preciosos minutos para mis testículos, antes de darme estaba abrazado de rodillas a mi Ama aferrándome a su transparente blusa, así como sus nalgas al descubierto luego de percatarme que no podía quitarme aquella liga de color verde del cuello de mi escroto, comencé a implorar, llorando como un niño que quiere que su madre le compre un dulce en el súper mercado, estaba completamente desesperado para que mi Ama me librara de aquella liga que estaba matando a cada segundo que pasaba a mis apreciados testículos.

-“Por Favor Ama, No Deseo ser un Eunuco”.
-“¡Por favor, por Favor, no mate a mis testículos!”
-“¡Por favor Ama, Por favor, Perdón!”
-“Ama Por Favor no deseo dejar de ser hombre”.
-“¡Ama No me los Corte, PIEDAD!”

Mi Ama solo miro su reloj mientras mis lastimeras suplicas continuaban conmigo aferrado a su cuerpo de rodillas, mi pene en completa erección se aplastaba contra la pierna izquierda de mi Ama enfundada en una media alta sostenida por un portaligas, ella solo escucho mis suplicas sin decir nada, escuchando mi llanto y miedo por perder mis testículos hasta que por fin dijo.

-“¡Le quedan 25 minutos de vida a tus Huevos perro!”

-¡NOOOOOOOOOOOOOO!, grite sin poder evitarlo.

Mi mano se fue a mi erección y comencé a masturbarme con furia, quería eyacular, sentir un último orgasmos mientras aun era un hombre pero mi Ama al ver lo que hacían con un movimiento de sus manos hizo que los dos hombres detuviera mi masturbación, al sujetarme de las manos, quede de pie frente a mi ama quien se acerco me agarro mis huevos ya hinchados lo que me provoco mucho dolor de nueva cuenta.

Ella comenzó a masturbarme, su mano subió y bajo por mi erección por algunos minutos hasta que me soltó, solo para decir: “No mereces tener un último placer, perro”, en mi desesperación comencé a rogar pero esta vez no para salvar mis testículos sino para que me permitiera tener una última eyaculación y su correspondiente orgasmos mientras aun era un hombre, pero ella solo rio, al tiempo que me lanzo una potente patada directamente a los huevos con sus duros zapatos de tacón de color negro, caí al suelo luego de esa brutal patada en completa agonía; mientras me revolcaba la escuche decir.

-“Le quedan 10 minutos de vida a tus huevos, perro”.

Sin embargo el dolor que estaba sintiendo era tan inmenso que solo me estaba revolcando sin sentido alguno sobre el piso, de nuevo aquellos dos fuertes esclavos, me levantaron solo para sentir una nueva brutal patada que me hizo caer al suelo de nueva cuenta revolcándome de dolor, patada tras patada caía al suelo, con mi cuerpo inundado de dolor, hasta que irremediablemente el tiempo para mis testículos se extinguió entre patada y patada, sin que me percatara de aquello, apenas y recuerdo decir una última suplica.

-“Piedad Ama, Piedad no me quite mis huevos, ¡Piedad!”

Pero la respuesta a mis ruegos solo fue, a mi Ama Sonia, ver su reloj para decir, enseguida, “el tiempo se ha acabado ¡Bienvenido a mi harem de eunuco!”, seguida de una cachetadita en mi mejilla izquierda, mis ojos se abrieron en grande al escuchar esas palabras y solo pude gritar preso de la mas horripilante desesperación de mi vida. 

-“NOOOOOOOOOOOOOOOOOO, PIEDAD, PIEDAD AMA“.

La respuesta fue una nueva y brutal patada en los huevos que fue tan intensa que todo se me volvió negro luego de ver un destello blanco al sentir impactar el zapato de mi Ama sobre mis ya muertos testículos.


***************************

Cuando desperté habían pasado dos días, mis huevos ya no estaban más debajo de mi pene, nunca he sabido lo que hizo mi Ama Sonia con ellos pese a haber pasado ya tres meses de mi castración, sigo al lado de mi Ama a pesar que se que nunca volveré a sentir su cuerpo, junto al mío dándome placer como aquella noche, no hay noche desde mi castración que no despierte gritando de dolor al recordar cómo es que estuve “Rogando por mis Huevos”.



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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com

LATIGAZOS EN LOS HUEVOS

Con 29 años había sido el esclavo formal de tres Amos diferentes desde los 19 años, que fue la edad en la que decidí entregarme en cuerpo y alma a mi pasión de ser dominado en todo por otro hombre, que me usara como él quisiera, que me diera placer o dolor me daba igual, lo que quería era ser un esclavo......

LATIGAZOS EN LOS HUEVOS
Con 29 años había sido el esclavo formal de tres Amos diferentes desde los 19 años, que fue la edad en la que decidí entregarme en cuerpo y alma a mi pasión de ser dominado en todo por otro hombre, que me usara como él quisiera, que me diera placer o dolor me daba igual, lo que quería era ser un esclavo. Hace tres días mi Amo anterior perdió una partida de cartas con otro Amo, por lo que fue dado en propiedad a mi nuevo mi nuevo amo me sometió a toda clase de humillaciones, torturas y dolores.


[GAY] [CASTRACIÓN] [FANTASÍA] [TESTÍCULOS] [TORTURA] [ESCLAVITUD]



Categoria: Gay      Autor: DarkSoul




Con 29 años había sido el esclavo formal de tres Amos diferentes desde los 19 años, que fue la edad en la que decidí entregarme en cuerpo y alma a mi pasión de ser dominado en todo por otro hombre, que me usara como él quisiera, que me diera placer o dolor me daba igual, lo que quería era ser un esclavo a tiempo completo me fui de casa de mis padres sin decir nada solo desaparecí dejándoles una carta, no sé si se tomaron la molestia de buscarme o no, para pasar a vivir con mi primer amo, un hombre maduro de 40 años con el que aprendí lo que es ser un esclavo a tiempo completo. 

Hace tres días mi Amo anterior perdió una partida de cartas con otro Amo, por lo que fue dado en propiedad a mi nuevo y desde que estoy con mi nuevo amo no he dejado de sufrir el primer día, mi nuevo amo me sometió a toda clase de humillaciones, torturas y dolores como pocas veces mejor dicho ninguna vez antes había experimentado ayer, fue el día en que mi nuevo amo me huso pasa saciar sus ganas de sexo usando como su juguete sexual como le dio la gana.

Ayer mi nuevo Amo me lleva a su habitación, el es un hombre joven no pasa de los 35 años, bien dotado sexualmente por eso cuando su gran erección temí que me fuera a desgarrar mi ano de lo grande y ancha que su erección es, pero él con paciencia aunque con brusquedad me ordeno acostar boca abajo sobre su cama, me abrió mis nalgas con sus fuertes nalgas, para comenzar a ensalivar mi ano directamente con su lengua, aquello me llevo a la gloria de inmediato pues hace tiempo que ningún hombre me hacia algo así.

Estaba en aquel momento amarrado con las manos por la espalda, cruzados con un antifaz que me impedía ver algo, era la única prenda que portaba, mi pene estaba en erección, podía sentir mis testículos como se balanceaban entre mis piernas de lo bajos y sueltos que estaban, mi Amo continuo dándole lengua a mi ano mientras con una de sus manos me masturbaba aquello debo decir me estaba gustando pocas veces había sentido tanto placer en todos mis años como esclavo antes, sentir como aquellas manos amasaban mis nalgas mientras sentía aquella lengua sobre mi ano me hacía sentir en la gloria.

De repente sentí como su lengua comenzó a bajar hasta llagar a mis testículos, uno a uno mi nuevo Amo se los metió en la boca, para jugar con ellos con su lengua, estirando mis escroto hasta producirme dolor pero al mismo tiempo placer, gruñí sin poder evitarlo, fue una mezcla de dolor y placer que nunca antes había sentido, luego de jugar con mis huevos por un grandioso rato en el que tuve que usar toda mi resistencia para no venirme, mi Amo se saco mis testículos de su boca para capturar a toda prisa mi palpitante pene en completa erección con su boca.

Sentí como mi Amo se trago doto mi súper dura erección hasta que podía sentir sus cálido aliento sobre la base de mi erección, una corriente eléctrica subió por mi columna vertebrar hasta llegar a mi cerebro en donde estallo en una explosión de placer que me hizo a todo mi cuerpo comenzar a temblar mientras mi Amo comenzó a sacar y meter mi erección de su boca, sus manos jugaban con mis huevos, haciendo gozar a un más de lo que ya lo hacía, de pronto sentí como uno de sus dedos se abría paso por mi ano, hasta llegar a mi próstata.

No era la primera vez que alguien ya sea de forma manual o con su pene me estimulaba mi próstata pero en esta ocasión mi Amo movía su dedo de tal manera que hizo que mi pene comenzara a palpitar como nunca antes, contrayéndose en severas contracciones que me hicieron comenzar a gemir con fuerza de placer como nunca antes, estaba en un océano de nuevas sensaciones nunca antes experimentadas, aquello era más placer de que podía soportar, y en medio de un alarido de gozo eyacule.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAGGGGGGGGGGG!

Un potente chorro de mi leche broto de mi pene completamente enterrado en la boca de mi Amo, sentía como mi glande estaba más allá de la ovula que era el inicio de la garganta de mi amo, sentí como el potente disparo fue a dar directamente al estomago de mi Amo, el cual comenzó a succionar con fuerza mi erección haciendo que tres potentes chorros de mi espeso semen brotaran de mi pene mientras todo mi cuerpo vibraba de placer, aquella fue tan placentero que casi me desmayo del placer que me hizo sentir mi abundante eyaculación.

Quede jadeante recostado sobre aquella cama empapada de mi sudor, ni siquiera note cuando fue que mi Amo retiro su largo dedo de mi ano, apenas sentí cuando mi pene chorreando de semen y saliva salió de su boca, aun jadeaba con fuerza cuando sentí de nuevo las manos de mi Amo amasar mis nalgas, abrirlas con fuerza, mis ojos se abrieron grandes al sentir como coloco la punta de su pene ya emitiendo grandes cantidades de liquido pre-seminal del ojo sobre su glande en forma de hongo, el presiono apenas un poco sobre mi ano y este se abrió dando paso a su dura erección, entrando hasta la mitad en ese primer empujón.

Otro fuerte empujón y los grandes huevos de mi Amo, se aplastaron contra mis nalgas, podía sentir si ancha y larga erección muy profundo, me tomo de las caderas, para empezar con sus embestidas que era largas, mi Amo casi sacaba todo su dura erección de mi interior pero solo para volverla a enterrar por completo, haciéndome gemir de placer, mi propio pene que se había desinflado luego de mi intenso orgasmo se puso duro de nuevo, en cuestión de segundos, mi Amo me penetraba desde un inicio de una forma fuerte, ruda, apasionada y desesperada.

Con cada nueva embestida, los grandes huevos de mi Amo chocaban contra mis nalgas, al tiempo que sentía su glande llegar hasta mi estomago de lo grande que era su erección, mi ano estaba completamente dilatado al borde del desgarro, estirado al máximo para dar cabida a semejante pene, los gemido y gruñidos de mi Amo me excitaban, el en verdad estaba disfrutando de penetrarme en la forma en que lo estaba haciendo y eso era algo que me gustaba, pese al dolor que estaba sintiendo por estar siendo penetrado de esa manera tan brutal.

Eyacula luego de algunos minutos, me mordí mi labio inferior para no gritar pero estoy seguro que mi Amo sintió como mi cuerpo se estremeció en ese momento él acrecentó la fuerza como la frecuencia de sus embestidas, provocándome un gran dolor aquello se prolongo apenas unos cuantos minutos antes de que escuchar como mi Amo gruñía con fuerza, sentí como me clavo toda su gran erección en mi, sentí como su pene se contraía con fuerza dentro de mi intestino, sentí como chorro tras chorro de su muy caliente semen comenzó a inundar mi intestino.

Sentí que dejo una cantidad soberbia de su caliente y espesa leche en mi interior pero apenas termino de correrse mi Amo reanudo sus embestidas de nueva cuenta, su propio espeso semen servía en ese momento de lubricante, algunos minutos más tarde se corrió de nuevo de forma copiosa en mi interior, para luego de terminar comenzar de nuevo con una nueva seria de embestidas por tercera ocasión, que duraron más que las dos anteriores, pero al final de nuevo me sentí inundado por su espesa leche por tercera vez, estaba vez mi Amo se desplomo sobre mi espalda, jadeante y bañado en sudor retiro su gran erección del interior de mis entrañas.

Anoche dormí como hacía muchos años no dormía, muy contento de sentir como el espeso semen de mi amo salía de mi pulsante ano que tardo varias horas en volverse a cerrar por completo, esta mañana mi amo me saco de mi jaula tirando de mi cadena que coloco en el collar en mi cuello, olía a sexo y semen, pues mi amo no me permitió bañarme, me llevo a la cámara de torturas en donde solía torturarme, me hizo acostar boca bajo sobre un pequeño taburete de metal cubierto de cuero.

Me amarro mis manos a la espalda de nuevo, me coloco dos gruesas tobilleras de color negro, a las que sujeto a cuerdas que colgaban del techo, me alzo las piernas con la ayuda de las cuerdas, dejando mi culito y genitales completamente expuestos, ya que mis piernas quedaron muy separadas, en esa posición en la que estaba sentí como mi Amo se coloca entre mis piernas, me abre las nalgas y me empieza a penetrar con su durísima erección de nuevo, solo que esta vez lo hizo con mucha brutalidad tanto que el dolor no se hizo esperar.

Esta vez sus embestidas eran solo disfrutas por él, apenas pasaron si acaso 10 min antes de que mi Amo derramase su espesa leche en mi interior en medio de un gruñido de placer, apenas termino de venirse en mi interior saco su erección fue hasta donde había un látigo de varias puntas lo tomo y comenzó a azotarme con él, al principio los golpes iban directamente a mis desprotegidas nalgas, lo que hacía que mi cuerpo se sacudiera sin control por el dolor que los impactos de las colas del látigo me causaban.

Pero al cabo de unos minutos el objetivo del látigo ya no eran mis nalgas, sino mi colgantes y también desprotegidos testículos el primer golpe, sobre ellos fue brutal, todo mi cuerpo se sacudió de una manera grotesca por el horripilante dolor que me provoco el segundo golpe fue más manejable pero igual me produjo un intenso dolor, cada golpe del látigo era un verdadero suplicio para mi, sentía como mi miles de agujas se clavaran en mi huevos, algunos de los impactos de las colas del látigo también impactaban en la punta de mi glande lo que era aun más doloroso de que si impactaran sobre mis huevos directamente.

Los golpes sobre mis testículos duraron horas al final ya solo me sacudía por inercia, ya ni gritaba o me quejaba con cada golpe mis nalgas estaban brillando de lo roja que estaban mis huevos me ardían, estaban muy hinchados como nunca antes habían estado en mi vida, cuando mi Amo se detuvo todo mi cuerpo estaba bañado en sudor, pero aun faltaba lo peor, mi Amo se me acerco me abrió mis nalgas de nuevo para clavarme su dura erección por mi culo, haciendo dar un alarido de dolor en esta ocasión.

-¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHHGGGGGGGFFFFFF!

El grito no fue por sentir el duro pene de mi Amo dentro de mí de nuevo, sino por el choque que sus huevos con mis hinchados huevos, sumado al dolor que sentía cuando su pelvis chocaba con mis nalgas, aquello era el pero dolor que había sentido en todos mis años como esclavo, mi Amo no dejo de embestirme por media hora hasta que de nuevo me lleno mis entrañas de su espesa y cálida leche, de nuevo cuando se corrió retiro su erección y se fue hasta la mesa de antes pensé que iba para tomar un nuevo látigo pero cuando regreso traía una herramienta de reluciente metal de color plata.

Mi Amo entonces se puso de cuclillas detrás de mí, tomo mis colgantes testículos apretándolos con una de sus manos, mi grito de dolor no se hizo esperar pues mis testículos estaban tan inflamados que parecían pelotas de tenis dentro de mi escroto lleno de marcas parduzcas dejadas por los golpes del látigo, me estuvo apretando y jalando mis testículos por varios minutos en los que les suplica piedad, que por supuesto no tuvo ningún efecto, él solo siguió apretando cada vez más fuerte.

De repente siento el toque metálico de la herramienta que trajo mi amo sobre la parte alta de mis testículos, la mandíbula de aquella herramienta era ancha de almeno 18 cm, afiladas, cuando mi Amo se cercioro que las mandíbulas de la herramienta estaban en su lugar, me dijo antes de cerrar de manijas de la herramienta, “sabes esclavo, en esta casa solo puede haber un hombre viril y eso por supuesto soy yo, un esclavo tiene que vivir para el placer de su Amo no para disfrutar con su amo”.

En ese momento antes de darme la oportunidad de decir algo cerró las mandíbulas de la herramienta fuerte, haciendo que viera un destello planco cuando el dolor del aplastamiento de los conductos que unían a mis testículos con mi cuerpo se produjo, mis ojos se fueron para atrás y comencé a salivar sin poder decir o gritar de dolor pues este era tan intenso que me paralizo por completo, ni siquiera podía respirar de lo intenso que era el dolor, al cabo de unos segundos mi Amo aflojo las manijas, movió un poco mi escroto pero solo para cerrar de nuevo las mandíbulas de aquella infernal herramienta.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAGGGGGGG!

En esta ocasión, pude gritar de dolor, fue lo último que recuerdo antes de desmayarme, lo siguiente que recuerdo fue despertar en mi jaula, sintiendo una horrible pulsación de dolor proveniente de mis testículos, mi Amo al ver que había despertado me explico que la herramienta que uso en mi era para castrar toros, que ya era un eunuco pero que mis testículos tardarían en desaparecer algunas semanas o incluso meses, luego decir eso me dejo aquí en esta jaula solo, agarrándome mi escroto buscando de alguna manera de contener o calmar el pulsante dolor que mis testículos me están provocando.

Comencé a llorar, sin poder contenerme mientras me agarro mis huevos que aun siguen muy hinchados, no puedo creer que los dos orbes hinchados como nunca que siento, bajo la maltratada piel de mi escroto están muertos o muriendo, no puedo creer que mis días de eyacular mientras soy penetrado han acabo, no puedo creer que mis días de virilidad han acabado, que mis días de sé un hombre han acabado, para comenzar mis días de ser un esclavo total al servicio de mi amo, para hacer que sienta placer aunque yo no.

Pero pese a los años que están por venir como un eunuco al servicio de mi Amo actual o de futuros amos que estoy por conocer algo es seguro, no importa cuando tiempo pase, recordare este día en que, deje de ser un hombre para convertirme en un eunuco por causa de los brutales y dolorosos, “Latigazos en los Huevos”.        

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Autor: Darksoul       Mail: darksoulpgm@gmail.com