El doctor y la enfermera

Tengo 23 años y mi relato sucedió hace un año, para ese entonces yo tenía una pareja quien había sido el único hombre en mi vida, pues lo conocí en el colegio y nos casamos muy pronto y la monotonía hizo lo suyo y yo ya le había perdonado a él varias indiscreciones. Soy enfermera de 1 clínica de mi ciudad y conocí un medico bastante guapo, interesante y gentil. Pronto nos hicimos muy amigos (de él y su novia) una noche coincidimos en un turno y nos alegramos mucho porque estuvo muy solo el servicio y no llegaron urgencias en toda la noche. Entonces nos dividimos y nos fuimos a descansar con tanta suerte que en la rifa quedamos para descansar en el mismo turno.

Así que decidimos tumbar una colchoneta en un consultorio y hablar mientras nos daba sueño, descubriendo que nuestras relaciones estaban muy mal. cuando él me confesó que yo le gustaba mucho y que se había masturbado muchas veces pensando en mi cada vez que me ponía el uniforme de faldita, el cual tenía puesto en ese momento, que siempre me había deseado y que yo no le prestara atención le gustaba aun mas, yo le confesé que me gustaba pero no podía permitirme un indiscreción. en ese momento me tomo de la cintura y me dio un beso que aunque al principio rechace, pero no me pude contener, hace mucho no me besaban si con tanto deseo abrazándome y tocándome todo mi cuerpo con desespero, se me acerco tanto que podía sentir como su polla se iba poniendo más dura me bajo el cierre de la camisa y empezó a besar mis senos y a morderme suavemente los pezones lo cual me excito tanto que me sentí mojada casi de inmediato, el me empezó a bajar las medias veladas de mi uniforme hasta la rodilla y corrió hacia un lado mis pantis e introdujo su mano e inicio a jugar con mi clítoris suavemente a rozar mis labios ya muy húmedos y me empezó a dar dedo de una forma muy fuerte lo cual me excito demasiado tanto que olvide que estábamos en el trabajo y saque su dura polla del uniforme y empecé a masturbar mientras él me daba dedo con más intensidad y empecé a gemir suavemente y tuve mi primer orgasmo en ese momento el me puso su polla en la boca y empecé a mamárselo de una forma que jamás lo había hecho con tanto deseo y él seguía masturbándome yo ya no podía más.

 Me sentó en la mesa del consultorio y me hizo un oral que me excito demasiado empezó a jugar con su lengua y a rozar mi clítoris y chupar con una intensidad única en ese momento le rogué que por favor me lo metiera que no aguantaba más que quería tener esa gran polla dentro de mí, el sonrió al verme tan excitada y empezó a acariciarme la entrepierna con su capullo a pasarlo sobre mis súper mojados labios y a introducirme su pene suavemente y a darme cada vez más duro para dentro y para fuera en ese momento yo era consciente que si nos descubrían nos iban a despedir y perdería mi empleo y mi matrimonio pero me hacia tanta falta sentirme deseada que me deje llevar por las embestidas cada vez mas fuertes mientras chupaba y mordisqueaba mis pezones duro pero era un dolor que me excitaba muchísimo solo de acordarme me estoy mojando. cuando ya estaba en su punto máximo se corrió dentro de mi me encanto sentirme pringoncita con su semen calientico, yo tenía muchas ganas todavía así que me arrodille y se lo empecé a mamar nuevamente y él me pregunto si quería mas yo solo lo mire sin dejar de mamárselo y lamí su capullo de forma que respondiera su pregunta cuando su polla estuvo dura nuevamente me dijo te voy a dar por el culo yo me sorprendí y le respondí que nunca lo había hecho el me dijo que si mi marido no sabía complacerme el si me iba a hacer sentir mujer me introdujo sus dedos en mi culo y lo empezó a dilatar yo sentía nervios pero no puedo negar que sentía gran placer, introdujo suavemente su capullo, solo la punta me tomo de la cintura y me envistió de manera tan salvaje que deje escapar un pequeño grito, pero él siguió envistiéndome mientras me decía q jamás pensó estrenar mi culo, el dolor se convirtió en un placer inexplicable yo solo podía gemir y morderme los labios hasta que me vine nuevamente el metió su dedo en mi cosita mojada y calientica y se excito tanto que también se corrió dentro de mi culito el cual había dejado de estar intacto, nos incorporamos pues no podíamos olvidar que una urgencia llega en cualquier momento y nos acostamos a descansar lo que faltaba de turno.

Desde ese entonces en la clínica jugamos al doctor y la enfermera, pero fuera de ella somos amantes. Cada uno dejo a su pareja y ahora tenemos muchos encuentros de los que ya les seguiré contando porque por ahora estoy tan caliente que iré a masturbarme.

           



Una historia para recordar

Les cuento que tenía a una novia que antes de andar con ella mis amigos me decían que era una zorra, una puta, que le encantaba coger y que le dieran por el ano, ella en ese entonces era novia de un compañero de trabajo y por lo mismo nunca le hable para no ocasionar conflictos laborales, pero con el tiempo se dejaron y al pasar el tiempo comencé a salir con ella y fue mi noviecita, según yo me era fiel, pues a pesar de lo que me habían dicho yo no les creí, pero un día la deje en su trabajo y pero había olvidado decirle algo, por lo que regrese cuando llegue la vi platicando dentro de un carro de uno de sus compañeros, ellos no me vieron, decidí espiarlos para ver que hacían, de pronto comenzaron a besarse, yo sentí de momento coraje, pero también comencé a excitarme mi verga se me empezó a poner dura al estar viendo cómo la manoseaba su amigo, por lo que le marque a su celular.

Al contestarme se oía nerviosa y me dijo que estaba en la tienda que había salido a comprar una agua, le dije que no iba a poder ir por ella que la esperaba en mi casa, a lo que me contesto que no me preocupara que ella se iba sola y que nos veíamos en mi casa, al colgar ella siguió fajando con su cuate, se separaron y vi como ella se quitaba el pantalón y la tanga, estaba obscuro pero se alcanzaba a ver como empezaron a coger, ella se le subió y lo empezó a cabalgar los vidrios del carro se empañaron, yo no aguantaba mi verga sentía que me iba a estallar de lo dura que la tenía, me sorprendió darme cuenta que me encantaba saber que se la estaban cogiendo, duraron aproximadamente media hora cogiendo y luego se bajaron del carro y se introdujeron a sus oficinas, después me entere que el amigo era su jefe, a la hora de su salida acudí a ver que hacía y cuando salió iba acompañada de su jefe y juntos se subieron a su carro, en donde volvieron a fajar y él se la cogió otra vez, cuando terminaron él la llevo al metro y se despidieron, ella se puso en camino a mi casa la cual está a diez minutos de su trabajo, yo me adelante y la espere en mi casa.

Cuando llego Claudia la salude y me excito el besar su boca que también había mamado la verga de su jefe, ella por supuesto no sabía que yo la había visto, pero me introdujo la lengua como queriendo que probara el sabor de la verga de su amigo, la muy puta me dijo que estaba muy cansada y que quería dormir un poco y que si la dejaba bañarse , a lo que le conteste que sí pero mientras ella se desnudaba comencé a besarla y a fajarla, ella se puso cachonda, comencé a chuparle su pucha sabiendo que tenía mecos de su amigo, la muy puta se abrió para que yo la chupara toda, ella no sabía que el lamberle la pucha me excitaba por estar recién cogida, lo que más me excitaba era ver la cara de puta que ponía al verme chuparla pensando que me estaba comiendo los mecos de su jefe, me decía que si estaba rica y yo le contestaba que deliciosa, ella merecía que la dejara limpia que me comiera todos sus jugos, la muy puta se éxito cómo nunca lo había hecho, después me la cogí por todos lados, fue una exquisita cogida pues al penetrarla recordaba cómo se la cogieron y eso me ponía a mil, después que terminamos, le dije que pensaría si le dijera que me gustaría verla coger con otro, al estarle diciendo esto mi verga se me puso dura y ella al verme me dijo que no creía poder hacerlo pues ella me era fiel y no sabría cómo hacerlo, que tal vez no podría, pero le dije que a mí no me importaría, ella dijo que no podría, en toses le dije que fantaseáramos de con quien le gustaría coger y ella me dijo después de varios intentos que con su jefe, que se le hacía un hombre atractivo y que le agradaba, pero que solo era eso.

Entonces la comencé a chupar su pucha y le decía que se imaginara siendo cogida por él, ella se puso a mil y se mojó de inmediato, mientras me la cogía le decía que era una puta y que la quería ver cogida por su jefe, ella se ponía cachonda y me decía si si soy una puta soy tu puta y de mi jefecito y si quieres voy a decirle que me coja para darte gusto, seguimos cogiendo ella nunca supo que la había visto coger con su jefe, cuando terminamos me dijo que no podría engañarme con nadie, eso a mí me excitaba sabiendo lo puta que era, nuestra relación continuo y ella siguió cogiendo con su jefe y con otros compañeros de trabajo, nunca supo que yo sabía pues a mí me encantaba tener una súper putona como noviecita y me encantaba chuparle la pucha cuando llegaba recién cogida de su trabajo. Por diferentes causas nos separamos, no tuvo nada que ver con lo que les conté, pero desde entonces me gusta que se cojan a las mujeres con quien salgo.

           


La mamá de mi amigo

Hace un par de años conocí a un amigo, por la buena amistad me presento con su familia, la cual me comencé a llevar muy bien. El tiene 3 hermanas una de 25 años una de 14 años y una de 13.

Al principio solo le hablaba bien a su hermana mayor la cual al igual que nosotros fumaba marihuana, entre fiesta y fiesta nos poníamos diferente tipos de drogas y en más de una de esas fiesta terminábamos solos ella y yo platicando hasta muy tarde, después de algún tiempo tuvimos unos cuantos fajes cuando estábamos borrachos, luego de eso comenzamos a beber en su casa con mayor frecuencia, un día en que hicimos una carne asada su mamá comenzó a beber con nosotros lo cual era algo extraño, la señora tenía 42 años de nada mal ver y con una ligera apariencia de inocencia… le queda muy bien, después de muchas cervezas y unas cuantas botellas  comenzaron a desplomarse los invitados quedando al final mi amigo, su mama y yo, después de estar escuchando música del tiempo de la señora mi amigo se quedo dormido y su madre y yo nos dedicamos a platicar por un rato y según a bailar,  lo cual no me sale nada bien; pero en ese momento de alguna forma no se me daba tan mal y entre vueltas y jalones nos rosábamos un poco.

 En eso la computadora selecciono una canción un poco romanticón y nos comenzamos a acercar, después, de un rato nos sentamos en los sillones a descansar un poco pero de una forma extraña el ambiente de la habitación se puso muy cachondo y nos comenzamos a besar,  comencé a tocar sus lindos senos y ella me detuvo casi de inmediato y me dijo que eso estaba mal, que yo era un niño y  no podía hacer eso, después se levanto y se fue a su cuarto. Días después se venía un partido de futbol al cual le íbamos a equipos contrarios, apostamos una botella de whisky que por cierto gane, pero el chiste no era ese, si no irnos a tomar la botella,  salimos la señora y yo solos  entre semana muy temprano, después de media botella comencé a acercarme y de repente la besé, para lo cual yo creía q me iba a mandar a la chingada pero no, sola  comenzó a acelerar, acaricie sus senos bien ricos, comencé a meterle mano por todas partes dándole una dedada que le encanto ya que se vino la primera vez solo con eso , ellos tienen una camioneta familiar así que nos pasamos al asiento trasero, le subí su falda y comencé a cojermela bien rico cada vez más duro y mientras le iba dando mas y mas  pedía; después de un palo que termine en su pucha, la cual para ya haber tenido 4 hijos todavía apretaba bien rico, me dijo la señora métemela por el culo eso me encanta, al decir eso se me paro más la verga y la tome como toda una puta de un brazo y de una pierna, la puse de espaldas y de un solo empujón se la metí hasta el fondo de ese culo sabroso que tenia.

 Le dí un rato lo más duro que podía y ella solo gritaba de placer, después comencé a sacársela y a meterla por doquier,  esa señora gemía como toda una diosa, me volvía loco verla empinada sabiendo que era la mamá de mi amigo y que era toda una golosa (lo cual no parece) después me vine con todo en su ano dejando escurriendo mi semen , ella casi de inmediato se volteo y me comenzó a mamar la verga como una profesional, por ultimo nos echamos un palo más relajado pero igual de rico que los anteriores, la deje a un par de cuadras de su casa y después de eso seguimos cogiendo cada vez que podíamos.

Mi sobrino

Soy una mujer güera, gordita de 40 años tengo 2 hijos, el mayor 19 y el menor 16.  Viuda desde hace 5 años, mi sobrino de 20 años era sobrino de mi esposo pero falleció. Yo siempre le fui fiel a mi esposo y nunca había estado con nadie más que él.

Después de 5 años de viuda empecé a salir con un hombre de 40 años, no lo quería pero era muy buena gente, un día mis dos hijos se iban de viaje con su escuela, esa noche me iba a entregar a mi novio; arregle la casa y todo como sabía que él iba ser el único que iba llegar lo estaba esperando con un bata sexy. Cuando tocaron y fui abrir pensando que iba ser mi novio, pero era mi sobrino,  me dio tanta pena al verlo y el que me viera así lo deje entrar y le dije que no le dijera a mis hijos y él me dijo que no les iba decir nada ya cuando toco la puerta mi novio le dije a mi sobrino que le diga que tuve que salir de emergencia.

Ya que se había ido mi novio mire como me miraba mi sobrino y se le empezó a levantar su pantalón y me hizo sentir incomoda y me fui a cambiar lo invité a cenar y después de un rato me empezó a decir que me miraba sexy en bata y que era muy guapa le dije que ya no siguiera pero ya me había calentado, en verdad quería que siguiera diciendo cosas,  me acariciaba todo mi cuerpo como loco, lo lleve a la cama y empezamos a quitarnos la ropa,  me mamaba mis pechos y  me abrió de piernas,  la metió todo y di un gemido fuerte.

Ya llevo un año con él y lo hacemos seguido, nos amamos, quiere tener un hijo conmigo pero no se qué hacer.

¿Qué dirán mis hijos?,  pero si no se molestará-

¿Qué opinan que haga?


Follando a mi tía

Mi tía tiene dos años de divorciada y vive con una sobrina que es mi prima, las dos viven en un apartamento.

Todo empezó hace 1año, yo llegué de vacaciones al apartamento pero mi prima se iba también de vacaciones y yo la fui a dejarla al aeropuerto y antes que se fuera me dio la llaves y me dijo que podía ir cuando quisiera para que mi tía no estuviera sola.

Cuando iba de regreso decidí ir al apartamento a dormir y cuando llegue, abrí la puerta y encontré a mi tía acostada en el sofá sin brassiere y su novio le estaba quitando la tanga ya para penetrarla  y cuando me vieron el se tapó con la ropa, mi tía no encontró nada para tapar se y me salí. Como a los 5 minutos salió su novio apenado y entre yo,  le dije disculpe y ella me dijo no discúlpame tú;  pensé que no iba llegar nadie,  estoy muy apenada no quiero que pienses mal de mí, es que ya tenemos varios meses de novios e iba ser la primera que me iba a acostar con él y le dije: está bien tía,  no yo pienso mal de usted, son novios y es lo normal.  Me dijo: es que desde que me separe no he tenido relaciones. Después de platicar un poco se fue a dormir y yo también al otro cuarto, nunca avía visto a mi tía como mujer ella no es ni tan flaca ni tan gorda pero cuando la vi así me calentó mucho y toda la noche pensé en ella . Pasaron varios días y cada día me la quería coger más.


Un día decidí ir al apartamento y cuando entre ella está viendo una película,  yo la quería calentar y le preguntaba cosas de sexo, el caso que me comentó que llevaba un  año sin sexo,  y le dije aquí estoy yo para cuando quiera, le agarré su nalgas, ella me dijo soy tu tía y no estaría bien. Posteriormente esa noche cuando estaba lavando los platos me acerque por detrás y le puse mi pene sobre sus nalgas, ella gimió, le bese en cuello y  agarraba la piernas,  la lleve a su cama y le dije te voy hacer mía,  ella me dijo voy a ser tuya, le quite su blusa y le chupaba su pechos como loco, luego le bajó su pantalón,  la besaba, abrí la piernas y se la metí todo,  grito y empecé a meter y sacar después de un rato la puse en diferente posición. Cuando ya iba a terminar me corrí dentro de su vagina, cuando terminamos me decía es lo mejor de toda mi vida desde entonces por lo menos dos veces a la semana me folló a mi tía.

En secreto

Había terminado la fiesta, no había como acabar de pasar la noche. Solo al redero de una fogata, escuchando las canciones que entonaban con las guitarras, era muy romántico, la luna, la fogata, su aroma, la adrenalina al tope, habíamos pasado la noche bailando, coqueteando y ahora tomados de la mano junto al fuego, cobijados ambos por su chamarra , nada importaba que no estuviéramos solos, una ráfaga de viento frío, sirvió de pretexto para que el me rodeara entres sus brazos quedamos tan cerca que su boca rozo la mí, toco con la punta de la lengua mis labios, yo los separe un poco para permitir que entrara , uff me beso de una manera tomando mi cara entre sus mansos, saboreaba mi boca, mordisqueaba mi labio,.su lengua jugaba con la mía, su dedos tenían magia, acariciaba mi cabello,   rozando mis hombros apenas cubiertos por un delgado suéter eran acariciados con la yema de sus dedos, el beso se fue poniendo más ardiente...lo último que quería es separarme de sus brazos, los aplauso para una canción hicieron que nos separáramos un poco, mi mirada se perdió en sus ojos profundos y brillosos, por el deseo que se adivinaba en ellos. Me dio vuelta quedando mi espalda recargada en su pecho mis nalgas sintiendo perfecto la erección de él, de manera muy discreta metió una mano por debajo de mi blusa, al mismo tiempo que me abrazaba acariciaba parte de mis senos, los tocaba suavecito...apenas con la punta de los dedos se acercaba peligrosamente a la altura del pezón y sin compasión alguna regresaba a zona neutral, con la otra mano hacia círculos a la altura de mi ombligo, bajando su mano como prometiendo lo que haría.

Yo solo me dejaba querer, acomodo la chamarra de forma que nos cubriera lo más posible, si entonces dio cuenta de mi senos , los acariciaba, los masajeaba, uno con ambas manos, los dos con una sola mano, sus dedos mágicos en mis pezones apretaban deliciosamente, jugaba con ellos, sentía perfecto, la dureza de su pecho en mi espalda.

Yo quería sentir más, mas de su cuerpo, pero él no lo permitía, me pegaba a él, .alcanzaba a sentir en su entrepierna su excitación, cuando intentaba tocar, sentía como el intensificaba sus caricias a mis senos, a mi vientre,  tomo mi barbilla y levantó la cara me dio un beso, más rico que el anterior al yo arquear mi cuerpo para alcanzar su boca, el aprovechó para levantar parte de la falda y acomodar su mano y así poder alcanzar, la parte más húmeda de mi cuerpo.

Tocaba mi conchita, toda mojadita, sus dedos se humedecían al solo rosarla, con experta habilidad se abría paso por los pliegues de mi pepa, encontrando el tan anhelado botón, acariciaba, tocaba de cuando en cuando apretaba delicadamente...al mismo tiempo mis tetas eran acariciadas, mis pezones apretados por esos dedos.

Mi nuca besada, mi orejitas mordisqueadas con cariño. Lo inevitable, cuna explosión de mi parte como pocas veces y en el momento justo dos de sus mágicos dedos me penetraron haciéndome seguir con mi delicioso orgasmo ya su mano no acariciaba mis tetas, tapaba mi boca para que yo no gritara  y su mano que tenia entre mis piernas se movía con vida propia, uno más uno y de nuevo penetrada por tan mágicos dedos, cuando levante la mirada hacia sus ojos, el hizo un guiño y musito en secreto, en secreto.


Una pequeña confesión

Hace días estábamos con mi chava fuera de un local donde venden comida rápida, ya saben el típico lugar donde ordenan y consumen o hacen pedidos para llevar; es una calle transitada y estábamos sentados en el auto; se me ocurrió hacer algo súper atrevido, ella traía vestido corto, así que la abrí de piernas, hice a una lado el calzoncillo que llevaba y la masturbe ahí en el auto hasta que tuvo un orgasmo. "Creemos" que nadie nos vio pero eso ha sido una experiencia morbosa, atrevida y excitante. 

Swinger

Después de salir de la casa del chico teníamos otra cita quedamos de vernos con la persona en un estacionamiento de plaza las torres (somos de Juárez) el ya había llegado y nos estaba llamando por teléfono, mi esposa recién cogida y ya caliente me dijo que quería mas acción porque le había gustado el morbo.

Llegamos al lugar indicado y él se encontraba ahí, se bajo de su carro y era un hombre como de 180 delgado moreno tanto como mi esposa como él se gustaron a lo cual le dije que adonde iríamos el nos dijo que a un motel por la waterfill, el campo real, nos dirigimos hacia el motel, en el trayecto cada quien iba en su carro, mi esposa me iba haciendo un oral, llegamos al motel nos metimos al cuarto, ellos empezaron con el cachondeo muy rico el la besaba como su novia y ella le correspondía, la desnudo la dejo sin nada y le besaba los pechos que aunque son peques están muy sabrosos y le sobaba las nalgas, ella lo acariciaba y le sobaba la entrepierna, el se desnudo y tremendas verga que tenia le media como unos 22 cm rasurada, ella sin más lo empezó a masturbar delicadamente.

Después el la recostó en la cama y le hacía oral en su panocha rasurada y recién cogida, a lo cual me acerque a ella para que en hiciera oral cosa que así hizo, me retire para seguir observando el espectáculo el se retiro de la panocha de mi mujer para que ya se la mamara, después de un rato se puso el condón , la abrió de piernas y la ensarto mi mujer dio gritos de placer, era una puta consumada, la puso de perrito y ella grito mas porque esa es su posición favorita.

Ya en casa me la cogí muy rico recordando esas dos primeras experiencias.


            

El contraste de luz y sombra

Muchas noches sueño con ella, su piel aterciopelada, su aroma tenue a durazno y almendra, su cabello siempre perfumado.Quizá quien ha vivido el amor como yo lo viví, coincida conmigo al decir que el amor, es el fuego verdadero, como el que arde en la chimenea de una cabaña, tratas de avivarlo con la mejor compañía, da la mejor sensación de calidez y es el ambiente propicio para disfrutar el cortejo, un beso, una caricia o entregarse totalmente con pasión mutua. En ocasiones ese mismo fuego también puede ser cegador su incandescencia puede tatuarse en tu retina como cuando miras al sol; así me sucedió a mí.

Ella es dos años menor que yo, su figura es perfecta, al menos para mi, de estatura media, de tez morena, delgada, de senos medianos pero altivos y cadera que parece esculpida por dioses, su cintura pequeña da marco a su trasero, perfecto, digno de besarse, digno de perderse en él, sin embargo a pesar de su cuerpo perfecto y un rostro de belleza natural, su mayor atracción es innata, atrae aun cuando no le veas el cuerpo, atrae por ser ella, por ser mujer, por ser una mezcla rara entre dama y hembra.

De mi no puedo decir mucho, es más, prefiero obviar lo irrelevante, no por ser menos, sino porque hoy se que sin importar como sea yo, igual estaría prendido irremediablemente a estos recuerdos. El fuego despertó y se avivo muy rápidamente, fuertemente, basto una salida juntos como amigos para iniciar con besos profundos llenos de sentimiento, llenos de anhelo y esperanza, incluso ante el temor de lo imprevisto, nos hicimos novios, el mar de dulzura prometía y así fue.

Podría relatarles la primera vez que ella y yo hicimos el amor, un acto de pasión, amor y entrega, algo bello en verdad, pero no lo haré, esos recuerdos solo son míos y de ella, se dice que no desparece lo que muere, solo lo que se olvida, mas correré el riesgo de no dejar testimonio escrito de esa nuestra primera vez, es mejor para mi así.

La segunda vez que estuvimos juntos, fue envuelta en el regocijo del placer mutuo recién descubierto, nuestra situación nos hizo buscar un lugar privado donde no fuéramos interrumpidos por nadie, aun lo recuerdo bien, entramos al lugar y enseguida nos comenzamos a besar, eran besos llenos de pasión pura, llenos de amor, incluso con rastros de lujuria y deseo, acariciaba su espalda y mis manos comenzaron a buscar la manera de quitar el estorbo de la ropa, podía sentir su respiración acelerada, su cuerpo temblaba a cada beso mío a cada caricia tierna o furtiva, los botones de su blusa comenzaron a ceder, uno a uno y nuestra respiración acelerada, cuando logre quitar el ultimo tome sus hombros y jale su blusa hacia atrás y abajo, la vista fue espectacular, no solo por el brassiere colmado por unos senos que pedían a gritos ser liberados, o por los evidentes pezones que se marcaban y necesitaban ser apreciados, amados, lamidos; sino por ver su piel en una mezcla que solo se logra con la verdadera excitación, con la entrega, su piel estaba erizada, tersa, húmeda, y el tórax agitado evidenciaba el grado de excitación que había ella alcanzado, fueron quizá dos segundos los que contemple esa mujer bella entregándose, necesitando ser amada, penetrada; quizá haya sido la vez que mas rápido me haya despojado de mi ropa, en ese momento nada parecía estorbar, quede desnudo en un momento, ella aun no decidía mirar mi pene, demostraba un pudor lejano pero latente, esa inocencia mezclada con su deseo por mi, me enloqueció, la bese y en un abrazo lento pero firme, desabroche el bra que sostenían aquellos senos gloriosos que me habían quitado el aliento hacia pocos días al obsérvalos libres, ahora ansiaba verlos nuevamente, pero no lo hice inmediatamente, me contuve aun cuando el bra había cedido y ahora era una prenda mas de las nuestras en la alfombra, decidí prolongar el abrazo, besar su cuello, apreciar el aroma de su nuca, tocar su espalda, podía sentir sus senos aplastándose por su dimensión contra mi, y eso me erotizaba mas, sentía sus pezones rozandome casi sobre mi abdomen; mi pene ahora tocaba su estomago por la diferencia de alturas ella tenia su rostro en mi pecho, podía sentir su respiración.

Entonces ella comenzó a besar mi pecho, lento primero, después más rápido, cada beso era una sacudida que iba de mi cerebro a todo mi cuerpo, comencé entonces sin terminar el abrazo, recorrer su espalda baja hasta su cadera, toque el elástico de su pantaleta y ella arqueo su cuerpo; sus senos entonces quedaron frente a mí, dispuestos, preparados, cubiertos de un rocío de sudor que les daba un brillo que provocaba en mi mente el deseo de chuparlos, de lamerlos, tocarlos y amasarlos, así lo hice, olvide por un momento la ultima prenda que me impedía ver su silueta majestuosa al desnudo total, me dedique a disfrutar esos senos de Diosa de cíteles, los probé, a cada masaje en el seno, beso o lamida en los pezones, su respiración se aceleraba mas y mas, necesitaba desprenderla de toda ropa, era necesario, de manera firme pero lenta, me hinqué ante ella, bese su abdomen, hasta llegar al resorte de su pantaleta, ahí me detuve, la mire a los ojos y aun con su respiración entrecortada me lanzo una mirada de deseo, pidiendo que le desnudara, le quite lentamente esa prenda y pude ver su vello púbico, hermoso, su monte de Venus quedo grabado en mi mente, pude observar entonces como los bellos púbicos más bajos se encontraban húmedos, goteantes, aquel elixir estaba derramándose, ansiaba ser penetrada, lleve mi mano hasta los labios de su vagina, pase el dedo del corazón entre los labios mientras los demás acariciaban el borde de los mismo, su cuerpo se arqueo, quería ser penetrada, se recostó sobre la cama y comencé a besar su cuerpo, primero sus senos, su abdomen, tomándome en cada parte el tiempo necesarios para grabar en mi mente todo detalle de su cuerpo, al llegar a su vagina, abrí sus piernas, el aroma de hembra deseosa se hizo presente, y me invitaba a sorber esos líquidos que evidenciaban a una mujer en el cuerpo de esa niña, bese sus muslos y sus piernas temblaban, se estremecían cada que pasaba cerca de su vulva, no pude contenerme más y le bese suavemente sus labios, ella presa del pudor inherente en una dama, con voz quebrada solo pudo lanzar un tenue y sin fuerza "no, ahí no", pero el deseo de ambos era fuerte, mis labios no podían dejar de saborearle y ella no quería dejar de sentir, sus piernas temblaban y podía sentir como los labios de su vagina intentaban aprisionar mi lengua cada que incursionaba en su interior, los espasmos de placer eran mutuos, con sus manos tomo mi cabeza y por un momento quiso dirigir mi lengua moviendo mi cabeza, así lo hice, pero ella quería mas, después de una muestra de sentimiento me levante, me recosté al lado de ella y bese su cuello, su espalda, ya boca abajo, me coloque sobre ella y ella comenzó a separar sus piernas, las flexiono levemente y yo arrodillado frente a ella pero con las piernas levemente abiertas, coloque la punta de mi pene en su vagina, pude sentir el calor de esa mujer, dispuesta a entregarse, le tome las piernas y en una muestra de su flexibilidad, con sus piernas totalmente extendidas las levante y separe en con mis manos a la altura de mis hombros y moví mi cadera para penetrarle, sus ojos denotaban el placer que ambos nos proporcionábamos, sentí mi miembro rodeado por las tersas y cálidas paredes de su vagina, fue hermoso, éramos una sola persona, unidos por el placer, por el amor.

Comencé entonces un movimiento de cadera, primero lento y luego más rápido, a cada embestida ella me pedía me quedara dentro de ella, así lo hacíamos, el acompasamiento era perfecto, su rostro mostraba rictus de dolor y pasión, nuestra respiración acelerada y entrecortada inundaba la habitación, mi pene entraba en ella sin mucha complicación, su lubricación era perfecta, comenzamos a acelerar los movimientos, el orgasmo estaba a punto de inundarnos, le solté las piernas y ella comenzó a rodear mi cintura con sus piernas, apretándome, jalándome hacia ella, su cuerpo se arqueaba al frente, como intentando levantarse, intercambiábamos besos de pasión, de deseo, de amor, mientras nuestras pelvis fingían una lucha desenfrenada por proporcionarse y proporcionar al otro placer y mas placer, fue entonces que nuestros en un beso llego el orgasmo primero a ella y milésimas de segundo después a mí, podía sentir los latidos de su vulva aprisionando mi pene por su orgasmo, fue intenso, un orgasmo pleno, colonos miramos a los ojos.

Un beso suyo cerro el momento, nuestros cuerpos bañados en sudor reposaron uno junto al otro, en un semi abrazo, nos dijimos cuanto nos amábamos, cerramos los ojos, en un instante el sueño quería hacernos presa después de tanto placer …, reaccione al escucharla levantarse, se dirigía al baño, y el contraste de luz y sombra que se proyecto en su cuerpo desnudo a partir de entonces quedo grabado en mi retina.

La primera vez


Comienza un verano del 2011, cuando ella se mudo a mi colonia, era una chica hermosa como de 1.70, rubia, delgada, con unos pechos suaves que con sus playeritas que se ponía se le veían muy ricos. Unas nalguitas muy redonditas y unas piernas deliciosas, blancas y torneadas, que las adornaban esos shortcitos que se ponen las chicas.

A mí me llamaba mucho la atención, pregunte por ella a una amiga mía que era compañera de la chica y me dijo venia de Estados Unidos y era nueva en la escuela. Yo me decidí a hablarle un día que saliendo de clases, me dirigía a casa en mi auto y para mi sorpresa me encuentro con ella, le dije: Oye chica, sé que no nos conocemos muy bien pero si quieres puede llevarte a tu casa, ella dudo pero como me conocía de vista acepto y se subió a mi auto.

Íbamos conociéndonos, me dijo que vino a vivir a México por el trabajo de su papá, pues ella era de aquí pero se había ido a vivir a Estados Unidos cuando estaba muy pequeña, realmente no le podía tomar mucha atención pues sus ojos verdes me hechizaban, su voz me hacía temblar y tus tetas blancas me excitaban. Llegamos a su casa, me estacione y estuvimos platicando un rato en el auto, le pregunte si no tenia novio, ella me respondió que no que su padre no la dejaba y que solo querían que estudiara, entonces le pregunte si alguien le había dado un beso alguna vez, ella se rió y me dijo que no, me dio las gracias por el aventón y se bajo un poco nerviosa. Así fueron prácticamente 2 semanas, yo intencionadamente, esperaba encontrármela rumbo a su casa y la llevaba.

Un día paso lo mismo, pero la note un poco distinta, me pregunto que si yo tenía novia y yo le conteste que no, que hace poco habíamos terminado, ella se quedo callada un rato y luego me pregunto en tono de broma si tenía sexo con mi ex, tras unas cuantas risas yo le conteste que sí, que con ella había perdido mi virginidad. Entonces Paola suspiro y dijo que hermoso hacerlo con la persona que amas y con alguien tan guapo como tú, yo no supe que decir pero sabía que tenía que hacer algo, pare el carro y la mire y le dije...wao ¿en serio crees que soy guapo? , ella respondió: si enserio y se rió. Entonces me acerque y la bese, ella me correspondió, la bese primero tiernamente, sentía sus pequeños y rosas labios en los muslos, la tocaba de la cinturita bien rico y luego seguí por sus piernas primero las acariciaba con 2 dedos y luego poco a poco iba aumentando la intensidad, ella me detuvo y yo le pregunte: ¿qué pasa, aun no estás lista?, ella me dijo: Si quiero hacerlo contigo, estoy enamorada de ti, pero tengo miedo. Yo le dije que también estaba enamorado de ella desde la primera vez que la vi, y que jamás la haría daño, seguimos fajando un rato y acepto que la llevara a mi casa. Pare por condones en la farmacia y nos fuimos.

Entramos rápido a mi casa pues podían verla entrar, yo la tome de la mano y la dirigí a mi cuarto, nos besamos ahora si apasionadamente, la tumbe en la cama y recorrí mi boca primero por su orejita, luego seguí por el cuello, sentí como ella estaba muy excitada pues estaba rojita, seguí recorriendo mi boca y llegue a sus pechos esos deliciosos pechos jugosos, le quite la camisa y luego su brassiere, los acaricie lentamente y con suavidad, ella solo cerraba los ojos y apretaba, para luego chupárselos y morderlos un poquito, baje y le quite su falda de colegiala y luego seguí con su bóxer blanco que llevaba, es la puchita más bella y delicada que he visto hasta el día de hoy, un hemos triangulo rosada y con bellitos rubios, primeramente le di unos besitos, luego metí mi explore con mis dedos índice y mayor, la abrí estaba muy mojadita, la tocada suavemente y ella comenzaba a sentir su primer orgasmo, metí despacio mi dedo mayor, solo la mitad y soltó un precioso jugo vaginal.

Comenzó a hacerle sexo oral, metí mi lengua y estimulaba su clítoris, con mi mano izquierda le apretaba y pellizcaba su pezón con la otra abría su deliciosa panochita mientras se la lamia, ella estaba muy excitada, no decía cosas, pero gemía como gatita mmm, mmm y a veces soltaba un sonoro ¨Siiii, ahhhh¨, terminó como 2 veces y me baño con sus juguitos en la frente, entonces nos besamos de nuevo, y ella me dijo.-¨Es mi turno, acuéstate ajajaja,  me bajo los pantalones, y saco mi pene, lo acaricio suavemente, sentí delicioso la verdad, con una la sostenía y con la otra la acariciaba, comenzó a masturbarme, con sus pequeñas y delicadas manos, era torpe pero el tacto y la suavidad de sus manos era muy rico, yo estaba a punto de venirme, luego comenzó a chuparla, no lo hacía nada mal para ser su primera vez, tomo un ritmo para chupármela y con sus manitas me estimulaba mis testículos. Me puse el condón y ella se subió en mi pelvis, tenía la vagina muy apretadita cuando la penetre, ella solo lanzo un pequeño quejido, y comenzó a cabalgar, primero cabalgaba lento subía y bajaba subía y bajaba, soltaba sus pequeños gemidos, yo empezó a tomar ritmo y aumente la intensidad, ella me decía...más despacio, más despacio y lo hice, la tumbe de nuevo en la cama y me puse sobre ella empezamos igual le penetre despacio, luego más fuerte, ella soltaba orgasmos pero sentía dolor, gritaba ahhhh me duele, mi amor me duele, y entonces no resistí mas y me vine en sus entrañas, saque mi pene y el condón tenía un poco de sangre, nos quedamos un rato tirados en la cama besándonos y acariciándonos, pero ella se vistió y tuvo que irse, me dijo que había sido especial para ella y que jamás lo olvidaría, me dio un beso y se fue a su casa. Obvio seguimos saliendo y teniendo nuestros ricos encuentros por meses, pero ella tuvo que irse de nuevo a Estados Unidos por el trabajo de su papa, aun nos seguimos escribiendo por esta vía, me manda fotitos calientes de ella y me dice que me extraña, que ya tiene una vida sexual más activa allá, pero que no olvida su primera vez conmigo.




A falta de actividad, sexo.

Ese día estaba sola en casa de mi abuela, escuchando música (metal para ser exactos) a todo volumen como siempre, estaba tan aburrida que estaba jugando con mi celular y al final me lo guarde en los senos. Sentí que empezó a vibrar, ya que no lo escuche por la música… entonces apague la música y rápido conteste … era Santiago (asi le llamaremos) ese chico que conocí el otro día que tanto me fascino, dijo que estaba cerca de mi casa y que si podía pasar a verme… le dije que si entonces yo rápido me cambie de ropa por que tenia puesto un short color azul súper cortito y una blusa pequeña de tirantes con los que se notaban bien mis atributos y la verdad me daba pena que me viera así, así que me puse una blusa negra escotada y un pantalón de mezclilla pegadito… baje un poco el volumen de la música para escuchar cuando el llegara… estaba algo nerviosa entonces cuando llego, yo como típica mujer fui primero al espejo para ver si todo estaba en orden. Abrí la puerta y ahí estaba el, tan guapo como siempre. El muy atrevido me saludo con un beso en la boca y yo se lo acepte, lo invite a pasar y nos sentamos en mi sala, platicamos durante un rato … no dejaba de ver sus labios y note que él tampoco y que tampoco dejaba de ver mi escote… guardamos silencio por un momento y comenzamos a besarnos. Iba subiendo nuestra calentura y el metió su mano en mi blusa y comenzó a frotar mis pechos, y yo baje mi mano hasta su bulto que se formaba en su pantalón, apretándolo un poco. El me quito la blusa y besaba mi pecho, estaba a punto de quitarme el brassiere pero le dije: -Espera, mejor vamos al cuarto de arriba, así, si alguien llega te escondes más fácil.

Fuimos al cuarto y ahí me arrojo contra la cama, se subió en mi y comenzó a besarme apasionadamente apretándome los pechos después me quitpo el brassiere, luego le quite la camisa , desabroche su cierre del pantalón se lo quite y quite sus bóxers también, su pene era mucho más grande de lo que parecía, lo tome con mis manos y comencé a hacerle un rico oral moviendo mi cabeza de adelante hacia atrás y lamiéndolo… después de estar así un rato el me quito la ropa que quedaba me acostó y comenzó a frotar la punta de su pene contra mi vagina lo que me calentó aun mas después beso mis pechos, chupaba mis pezones mientras con sus dedos tocaba mi clítoris… bajo y comenzó a hacerme un oral metiéndome su lengua o tocándome el clítoris, después el se acostó y yo me subí en él, estábamos besándonos y  me penetro… se sintió tan genial, ya que tenía tiempo sin hacerlo, además que el pene de mi antiguo novio era más pequeño, estuve dando algunos saltos por un rato, luego nos volteamos quedando él arriba de mi y hacia unos movimientos que se sentían tan bien, después de un rato me dijo: espera, voy a venirme, mejor, para evitar que algo sea hay que ponernos en un 69  y así fue,  le estuve haciendo un oral y el a mí, duramos mucho rato en esta posición y después volvió a penetrarme… al final cuando él se iba a venir me dijo lo mismo: espera que ya me vengo, entonces yo me baje y comencé a hacerle un oral para que se viniera más fácil, chupándole, lamiéndolo y succionando su pene hasta que termino en mi boca, saco mucho semen y me lo trague además que le limpie con mi lengua lo que había quedado en su pene…


Una probadita

Era una noche fría y aburrida en casa. Estaba conectada al Facebook y decidí hablarle a un amigo por el chat. Le pregunté qué hacía me dijo que nada y él me preguntó lo mismo, le respondí que me moría de frío y que ocupaba que menos hiciera un favor, me respondía que él también estaba igual qué yo y que no tenía nadie que lo mantuviera calientito, le pregunté que sí quería que lo calentara y él respondía uff me encantaría ¿cómo me calentarías? digo para estar claros, le respondí que me acurrucaría contra él, bien abrazaditos y luego haber que pasaba me contestó -uff suena rico, ¿estás sola?, le dije que no, me respondía - ok entonces tendríamos que ir por ahí, le contesté ok, me dijo -dame 3O minutos para vestirme
y llegar a tu casa.


Quedamos dé vernos en una farmacia cerca de mi casa, llegó puntual por mí. Fuimos a un motel, llegamos charlamos un momento, me decía que le gustaba mucho y que moría de ganas por tenerme, le encantaban mis senos quería ahogarse en ello. Soy alta, talla 34C, unos pechos redonditos y en su lugar, delgada talla 2 y una piel tan suave, me gusta cuidarme mucho. Él entró al baño y me dijo que me pusiera cómoda. Me quite el abrigo, las botas y los jeans y me recosté en la cama, salió y se acostó a mi lado, lo monté y poco a poco empezó a meter su mano debajo de mi blusa, me la quite para que pudiese acariciar mis senos, él estaba vuelto loco con ellos me besaba apasionadamente y con desesperación comenzó a moverme rozando mi puchita contra su pantalón, me movía de arriba a abajo con movimientos rápidos y circulares me decía que parará que iba a hacer que se viniera que me quería coger de una vez, se puso un condón y regreso a la cama.


Me besaba el cuello y bajaba hasta mis senos, los chupaba con desesperación me lamía tan rico decía que jamás había estados con una mujer con pechos tan grandes como los míos, me monté en él y empecé de arriba abajo aumentando el ritmo poco a poco gritaba de placer al mismo tiempo que le arañaba el pecho con mis uñas, me abrazo y clavaba mis uñas en su espalda, cada vez con más fuerzas, me decir que le dolía y yo que quería que me diera más fuerte, me lo metía duro con fuerza, así como me gusta que me cojan y yo clavaba más mis uñas, me decía que no lo dejaba de arañar, mientras metía su dedos en mi cosita deseosa de que también me cogiera por ahí.


 Entonces le dije: quiero que me lo metas por mi colita, me gusta mucho, me acostó de lado y me la metió despacio suave y yo aflojaba mi culito, deseoso le decía despacito, así despacito métemelo todo hasta adentro, sentía tan rico y delicioso me cogía tan rico por el culo, que le dije que me diera duro, así duro más duro, que rico sigue así no pares, más duro yo gritaba de dolor y de placer el algo delicioso esa mezcla de dos sensaciones distintas pero que me hacían gozar, le pedía que parara que ya me empezaba a doler demasiado y estaba muy agitada, que me dejara descansar un par de minutos, mientras yo me recuperaba él empezó a besar mi espalda, pasaba su lengua de arriba abajo, me mordía y poco a poco bajo a mis nalgas empezó a mordisquearlas, a darme nalgas y eso me encantaba me lamía y me mordía, poco a poco me empezó a chupar la colita con pequeños lengüetazos, era una delicia me estremecía y me volvía loca de placer, hasta que me la chupo toda sin piedad metía la puntita de su lengua mi colita haciendo círculos con ella, me la chupo tan rico, me daba de nalgadas, así mismo me mordía. 

Era algo tan rico que cuando termino se acostó a mi lado, yo puse mi colita en su pene y empecé a rozarlo hacia movimientos circulares con mi cadera tenía su pene entre mis nalgas movía mi colita suavemente rozándolo hasta que me cogió de nuevo por ahí la metió toda de una vez suavemente hasta que entro toda yo explote de placer apreté mi colita sentía como con solo tenerla adentro él se venía al mismo tiempo que me daba una embestida terminamos juntos fue lo mejor, jamás olvidare como me cogió por el culo.



Mi prima la enfermera


 Era un día viernes, me había comprometido a ayudar a mi prima con unos detalles en su nuevo apartamento que había rentado, allí en la ciudad, ya que ella venia de un pueblito, y no tenía a nadie q le ayudara con la mudanza, para ese entonces ella estaba de novia con un doctor, que ahora ya es su esposo, un bobo si lo vieran, que rollo. Pero que desgraciadamente él, trabajaba a 600 km. de distancia, o sea que se veían muy poco. De hecho, siempre tengo una actitud servicial, y más con la familia, siempre ayudo en lo que puedo, aun hoy en día.

Bueno, llegue a su casa, luego de tocar 4 veces nadie abría la puerta, ella vivía a una hora de la mía; habíamos quedado a las 4:00 en su casa, pero nada. ¡rayos! dije: esta chica debe ser que se olvidó lo que teníamos que hacer, no era mucho, solo clavar unos clavos para unos cuadros y acomodar una estantería; ya tenía parado en la puerta media hora, me sentía como un idiota. Así que dije: voy a ver al hospital donde trabaja, haber si la veo por ahí, ya debería estar saliendo; y fui caminando, eran 3 cuadras de camino. Cuál fue mi sorpresa, que ya ella venia caminado rapidito, la vi cuando se acercaba sonriéndome, algo apenada, ya que ella sabe que yo soy muy estricto en cuanto a la hora. Yo estaba algo molesto, creo que se me notaba.

Ya que me dijo: -discúlpame, se me hizo tarde, tuve que quedarme a ayudar en unos heridos que llagaron, y mientras me acariciaba suavemente mi brazo y hombro derecho, con un beso en el cachete, de pronto se me quito todo lo molesto y le sonreí. -No te preocupes, yo entiendo- le dije. Ella llevaba puesto su uniforme de enfermera, y como hacía calor ese día, ella traía la blusa entre abierta un poco. Me decía:- ¿qué calor está haciendo ¿no? –Si- le dije. Yo estaba extasiado solo con verla, aunque ella es como de 1.65 de altura, tiene un trasero delicioso, unos lindos senos y los pezones cada q los veía sentía que me decían que los chupara.

Llegamos a su casa, ella abrió una Pepsi, y yo me puse a medir la repisa de la cocina donde ella quería los arreglos; me disponía a iniciar, cuando en eso ella me dice: -Espera, tómate una Pepsi para el calor-. A lo q dije -Gracias, me moría de sed. Ella siempre sonriéndome, dijo: -yo también; luego añadió: -me voy a refrescar a la ducha estoy sudada, y soltó su cabello moviéndolo hacia los lados. Reconozco que no me pude concentrar en el trabajo por hacer, así mientras ella se alejaba yo la miraba. Creo que sospechó ya que volteó a ver riéndose, y me dice: -¿te gusta mi trasero? Estaba verde del miedo, apenado, me quedé mudo por un rato; luego le dije: -si prima, perdón, es que no podía dejar de mirarte, ¡ojalá no fuera yo tu primo! La verdad eres bellísima- aunque no podía ocultar mi miembro erecto, y ella lo percibió, lo miraba, se rio y se fue a la ducha.

Así que empecé a trabajar en ese estante y la verdad estaba pesado, mientras creí que ella se estaba bañando; me quite la camisa por el calor; mientras levantaba la repisa de espaldas a donde era su cuarto, para ver cómo iba a quedar, en un vidrio que había frente a mí y que se veía hacia atrás, resultó q me estaba observando. Yo me hice el que no la veía, solo me observaba, y al cabo de un rato, escuche la ducha.
Me las ingenie y puse unas cajas y logré acomodarlo a la altura deseada y lo afirmé y quedó listo; al cabo de un rato dije: -este asunto ya terminó. Al escuchar ella dijo: -¿qué tan rápido? –sí- respondí, -así soy yo. Mientras ella salía con una toalla alrededor de su cuerpo, casi a manera de minifalda, se miraba riquísima. Ella solo se reía. Luego dijo: -ya vengo, voy a ponerme algo cómoda; mientras yo la seguía con la mirada, algo asustado, emocionado, y algo excitado. Así es que mientras intentaba hacer que mi miembro se bajara normal, no lo lograba.

Ya para eso ella salió de su cuarto diciendo: -Mira, ¿qué te parece?- se había probado un vestido súper entallado, escotado color blanco, en el que se le dejaba ver su tanga roja y sin sostén y unos tacones altos que ya se acercaba a mi altura, ya que como dije ella era bajita. Caminó a mí y le dije:- a ver, una vueltita-la tome de la mano, y le hice una vueltita. -te gusta? me pregunto. -Estás bellísima- le dije -¿pero donde es la fiesta? – Añadí, bueno podría ser aquí ¿eh?- me dijo. –Espera prima, creo que tienes un hilo por aquí q se está saliendo- le dije. -¿qué? ¿Donde, donde?-dijo-, así que me acerque más e intenté sacar el hilo, ya que era nuevo el vestido. Pero era en la parte de atrás, en la bastilla. Le dije -¿puedo?-. -Si claro- me dijo, así que me dio la espalda e intenté jalar, pero me di cuenta que estaba atascado; seguí jalando, mientras observaba como se le levantaba el vestido. Ella no decía nada; luego metí mi mano por su entrepierna acariciando suavemente, y ella a la vez que ella se iba agachando, como queriendo que se lo levante todo; así que ella apoyó sus manos en el respaldo del mueble, en posición semi de perrito y decía: -¿ya lo conseguiste? -si.... ya casi- le respondí, pero yo seguía avanzando; llegué hasta sus puchita, estaba toda mojada. La acariciaba de arriba abajo, sintiendo totalmente mojada su tanga roja, mientras ella solo decía: -así, dale así-. Ya para eso, yo la tenia parada espectacularmente, así que poco a poco le fui quitando todo el vestido, aún con la etiqueta de nuevo, mientras ella solo decía: -primo.. Tengo que decirte algo, desde años me gustaste, cuando me masturbaba cuando pensaba en ti y soñaba que me cogías una y otra vez. -¿Deberás? le dije; mientras le acariciaba los pezones ella con sus manos tocaba mi miembro y decía: -mmm que rico- y de un solo movimiento, haciendo su tanga a un lado, se insertó mi miembro en su lubricada puchita. Mientras gemía empecé a introducírselo de a poquito y a sacárselo igual, la cabecita de a poquito, entraba y salía; ella solo pujaba y pedía más. Con ambas manos masajeaba esos enormes pezones pasando mis manos hacia adelante, como ordeñándola, se los separaba y se los juntaba al ritmo del vaivén del acto...mientras ella lubricaba en exceso; creo que ya estaba teniendo un orgasmo, ya que sentía que se orinaba y ella estaba gimiendo mas. Estuvimos así una hora casi; perdí la cuenta de cuantos orgasmos tuvo ella. ¡Era una multiorgásmica salvaje!

 Yo estaba bañado en sudor, mientras le limpiaba con su vestido la entrepierna de todos sus jugos, ya que estaba empapada de tanto sexo pero seguía entrando y saliendo de ella. Ya eran casi las 6:10 de la tarde, así que le dije: -que rica eres, estás deliciosa; y ella dijo: -ya termina! me estás abriendo muy fuerte, pero rico, sigue, sigue y avísame para acabar juntos; así que ya para acabar, cuando sentí que soltaría mi leche, empuje con fuerza mi verga y se la metí completita, hasta el fondo y sin sacársela. Ella me decía: -dámelo todo, fuerte, duro; yo solo empujaba y sentía como soltaba mi semen dentro de ella. Luego de un rato me dijo: -me dejaste cansada, muerta-. Estábamos sobre un mueble descansando, ambos jalando aire; así estuvimos una media hora y luego me dijo levantándose: -me bañaré, ¿me acompañas?-. Así que ya imaginarán que en el baño, tuvimos otra sesión igual de sexo donde me cogí a mi prima bajo el agua.